<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - BallenaBlanca]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - BallenaBlanca]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/microsite/516870" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Dentro del estreno en España del movimiento Revoltes de la Terra: acampada y protesta contra las baterías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/estreno-espana-movimiento-revoltes-terra-acampada-protesta-baterias_1_12272838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50206a41-6c35-4cbc-b69a-8fe20a42b214_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dentro del estreno en España del movimiento Revoltes de la Terra: acampada y protesta contra las baterías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Inspirado en el francés Soulèvements de la Terre, su primera acción de este fin de semana en Tarragona ilustra la divisiones ecologistas en torno a la electrificiación de la movilidad</p><p class="subtitle">La imputación a activistas de Futuro Vegetal por organización criminal: “Protestan desnudas y bañadas en líquido rojo”</p></div><p class="article-text">
        Toda esta historia arranca en un olivar. Lo primero que nos dicen es que tapemos las matr&iacute;culas. Algunos lo hacen con cinta adhesiva. Otros recurren a telas, pa&ntilde;uelos, banderas, mapas y accesorios para el coche. Lo importante, dicen, es que no puedan ser identificadas en im&aacute;genes a&eacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        Llegar ah&iacute; tiene su complejidad. Hasta el viernes no se sabr&aacute; la ubicaci&oacute;n exacta del lugar. S&oacute;lo unos pocos activistas conocen las coordenadas. Los m&oacute;viles deben ir apagados o en modo avi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los coches que llegan el jueves por la noche para ayudar a preparar el campamento, han de respetar protocolos de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Ya en las inmediaciones, intentando dar con alguno de los organizadores para llegar al terreno y visto el ambiente, surge una pregunta obvia: &iquest;Cu&aacute;l ha sido el punto de contacto con ellos? &ldquo;Digamos que funcionan como una cebolla, y nosotras hemos hablado con una de las capas&rdquo;, contesta una activista del coche que ha salido desde Madrid el jueves por la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        A las siete en punto del viernes habr&aacute; una asamblea para organizar la log&iacute;stica, nos dicen al recibirnos finalmente en un lugar de acampada provisional. A las siete de la ma&ntilde;ana del viernes, ya desayunadas, varias decenas de personas en c&iacute;rculo escuchan las instrucciones. A lo largo del d&iacute;a hay que montar la cocina, los ba&ntilde;os, los lavabos, la barra donde se servir&aacute;n bebidas por la noche y una carpa y escenario que han remolcado desde Andaluc&iacute;a dos hermanos que se dedican al circo social. 
    </p><h2 class="article-text">El campamento improvisado</h2><p class="article-text">
        En ese campamento improvisado en un olivar de Mont-roig del Camp (Tarragona), se estrena en p&uacute;blico Revoltes de la Terra, un nuevo movimiento inspirado en el franc&eacute;s Soul&egrave;vements de la Terre (SLT). Nutrido en buena medida de la cultura asociativa del independentismo catal&aacute;n, Revoltes de la Terra nace para ser una &ldquo;constelaci&oacute;n de luchas&rdquo; por un inter&eacute;s com&uacute;n: la defensa del territorio y el anticapitalismo, explican sus impulsores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;todo de protesta de SLT&mdash;movimiento que el Gobierno franc&eacute;s<a href="https://www.liberation.fr/politique/dissolution-des-soulevements-de-la-terre-emmanuel-macron-prefere-debrancher-lalarme-20230621_VRDNZ6LR5ZBJROP4R2CMFANDGI/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> quiso disolver</a> al considerarlo &ldquo;ecoterrorista&rdquo;&mdash; mezcla lo l&uacute;dico y festivo con la acci&oacute;n directa. Por un lado, la vertiente m&aacute;s &ldquo;festivalera&rdquo;: un campamento donde se organizan actividades, talleres, conciertos e incluso zonas infantiles. Por otro, la m&aacute;s disruptiva: la protesta, con desobediencia civil, ocupaci&oacute;n de terrenos privados &mdash;generalmente para frenar o sabotear proyectos industriales&mdash; y potenciales disturbios con la polic&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f69b4432-e0f6-4d18-bff8-09ee71bb1079_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f69b4432-e0f6-4d18-bff8-09ee71bb1079_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f69b4432-e0f6-4d18-bff8-09ee71bb1079_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f69b4432-e0f6-4d18-bff8-09ee71bb1079_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f69b4432-e0f6-4d18-bff8-09ee71bb1079_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f69b4432-e0f6-4d18-bff8-09ee71bb1079_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f69b4432-e0f6-4d18-bff8-09ee71bb1079_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Protesta de Revoltes de la Terra"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Protesta de Revoltes de la Terra                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el lugar de la acampada, un terreno cedido por los vecinos de Mont-roig a los activistas, m&aacute;s de mil personas se llegan a congregar el viernes, d&iacute;a en que la ubicaci&oacute;n deja de ser secreta. All&iacute; convergen militantes de grupos ecologistas como los de Extinction Rebellion &mdash;al menos una veintena de activistas de este colectivo acuden al encuentro&mdash; o de Ecologistas en Acci&oacute;n, movimientos por la vivienda, ecoaldeas, agrupaciones campesinas, centros sociales okupados, partidos pol&iacute;ticos, organizaciones de j&oacute;venes independentistas y sindicatos, entre otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El foco de la acci&oacute;n con la que se estrena este movimiento ecologista catal&aacute;n es la f&aacute;brica de componentes para bater&iacute;as de coches el&eacute;ctricos que la multinacional surcoreana Lotte proyecta instalar en un terreno cercano al olivar de las revueltas de la tierra. Entre la urbanizaci&oacute;n Club Mont-roig y la fundaci&oacute;n M&aacute;s Mir&oacute; &mdash;una mas&iacute;a en la que verane&oacute; el artista Joan Mir&oacute;&mdash;, la planta de Lotte Energy Materials espera producir cada a&ntilde;o 30.000 toneladas de elecfoil, finas l&aacute;minas de cobre para bater&iacute;as el&eacute;ctricas. El clima es favorable para esa producci&oacute;n, seg&uacute;n la compa&ntilde;&iacute;a, y el lugar es estrat&eacute;gico: hacia el norte, en Martorell (Barcelona), queda la f&aacute;brica de Seat. En el sur, en Sagunto (Valencia), Volkswagen impulsar&aacute; una planta de bater&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos y agricultores de la regi&oacute;n denuncian que la zona del Camp de Tarragona est&aacute; ya muy castigada. La provincia acoge explotaciones energ&eacute;ticas (entre ellas, las centrales nucleares Vandell&oacute;s II y Asc&oacute;), focos tur&iacute;sticos como Salou o el parque tem&aacute;tico de Portaventura, complejos petroqu&iacute;micos y una refiner&iacute;a de Repsol. 
    </p><p class="article-text">
        La sequ&iacute;a que asfixi&oacute; en 2024 al Camp de Tarragona arruin&oacute; los cultivos de avellanas y de oliva. &ldquo;Los avellanos han muerto casi al 100%, y los olivos al 80%&rdquo;, lamentan desde Revolta Pagesa. Tambi&eacute;n lo han sufrido los algarrobos y los almendros de secano. &ldquo;Llevamos tres a&ntilde;os sin regar del pantano Riudecanyes&rdquo;, se queja Ram&oacute;n Rojo, portavoz de esta asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El agua tiene que venir primero a la agricultura antes de que pongan m&aacute;s qu&iacute;micas y m&aacute;s industrias&rdquo;, zanja. Se calcula que Lotte emplear&aacute; cada d&iacute;a unos 2.000 metros c&uacute;bicos de agua en la producci&oacute;n de elecfoil.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado, d&iacute;a central de la protesta, los participantes se multiplican: 3.000 personas se movilizan contra Lotte, entre activistas, plataformas de vecinos de Mont-roig y colectivos como Revolta Pagesa o Uni&oacute; de Pagesos, el principal sindicato agr&iacute;cola catal&aacute;n. La acci&oacute;n consiste en ocupar el terreno, plantar &aacute;rboles y hacer una cadena humana. La polic&iacute;a finalmente no aparecer&aacute;, para decepci&oacute;n de muchos activistas, acostumbrados a protestas m&aacute;s &ldquo;ca&ntilde;eras&rdquo;, como las llaman. Entre esos activistas est&aacute;n Mahaut y Simon, unos franceses que militan en SLT. &ldquo;Pero para ser la primera acci&oacute;n, est&aacute; muy bien&rdquo;, valoran.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Contradicciones?</h2><p class="article-text">
        La multitud marcha, campo a trav&eacute;s, hasta el terreno donde se construir&aacute; la f&aacute;brica. Son varias horas a pie, aunque algunos conducen tractores. Varios de ellos, j&oacute;venes agricultores, se sumaron tambi&eacute;n a las tractoradas que a lo largo del 2024 se manifestaron, en parte, contra las medidas del Pacto Verde Europeo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rojo no encuentra en ello ninguna contradicci&oacute;n: &ldquo;Estamos aqu&iacute; para defender el suelo agrario, para defender la agricultura y el Camp de Tarragona, para que no haya m&aacute;s contaminaci&oacute;n de la que ya tenemos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Revolta Pagesa ha protagonizado disputas recientes con los grupos ecologistas, a ra&iacute;z del<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/lince-nuevo-lobo-ambiente-hostil-cazadores-agricultores-paraliza-tres-planes-reintroduccion-felino_1_12093794.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> freno a la constituci&oacute;n de la Agencia de la Natura de Catalunya y a la reintroducci&oacute;n del lince ib&eacute;rico</a>.&nbsp;Las tensiones entre el mundo rural y el ecologismo son frecuentes, y la Ley de Restauraci&oacute;n de la Naturaleza fue uno de los grandes frentes de batalla del a&ntilde;o pasado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac405ea6-ae1f-4229-92a9-4afe35d5071a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac405ea6-ae1f-4229-92a9-4afe35d5071a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac405ea6-ae1f-4229-92a9-4afe35d5071a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac405ea6-ae1f-4229-92a9-4afe35d5071a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac405ea6-ae1f-4229-92a9-4afe35d5071a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac405ea6-ae1f-4229-92a9-4afe35d5071a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ac405ea6-ae1f-4229-92a9-4afe35d5071a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un momento de la acción."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un momento de la acción.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los levantamientos de la tierra en Francia surgen en 2021 de la experiencia de las <em>Zonas a Defende</em>r &mdash;establecimientos de resistencia en que se instalan activistas locales y venidos de otros lugares para luchar contra determinados proyectos industriales, como ampliaciones de aeropuertos o construcci&oacute;n de carreteras&mdash; y los KlimaCamps, campamentos de formaci&oacute;n en la que los activistas ense&ntilde;an y aprenden m&eacute;todos para exigir justicia clim&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Soul&egrave;vements de la Terre rompe con el ecologismo m&aacute;s urbano y con aquellas formas de protesta de Extinction Rebellion o Fridays For Future, que se centran en pedir a las autoridades un cambio para atajar la crisis clim&aacute;tica. &ldquo;Pero ese cambio no va a venir de ah&iacute;&rdquo;, sentencia el franc&eacute;s Camille Teix&oacute;, que participa en Soul&egrave;vements de la Terre. En ese ambiente, Teix&oacute; cuenta que &ldquo;hab&iacute;a un punto de desesperaci&oacute;n, y la gente sal&iacute;a a la calle a pasear su impotencia&rdquo;. La idea de SLT, y de Revoltes de la Terra, es justamente devolver al activismo clim&aacute;tico el esp&iacute;ritu de victoria y &ldquo;conectar con la potencia colectiva&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Residente en Catalunya desde hace a&ntilde;os, el activista habla catal&aacute;n con los impulsores de Revoltes de la Terra. Tambi&eacute;n maneja el castellano a la perfecci&oacute;n. Admira el tejido asociativo de Catalunya, y admite que gran medida de lo logrado en la composici&oacute;n de Revoltes de la Terra bebe de la cultura independentista. Pero precisamente la idea de esta composici&oacute;n de colectivos es &ldquo;superar las diferencias ideol&oacute;gicas&rdquo;, matiza.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Uni&oacute;n desde la divisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Como SLT, Revoltes de la Terra logra aliarse con el mundo rural. En Catalunya, estos ecologistas comparten con el campo la reivindicaci&oacute;n identitaria. La uni&oacute;n desde la divisi&oacute;n. El primer d&iacute;a, el jueves por la noche, solo dos periodistas est&aacute;n presentes en el olivar. Ninguna pertenece a un medio de Catalunya. El &uacute;nico idioma de la acampada &mdash;en la que hay personas llegadas de todo el Estado espa&ntilde;ol y de otros pa&iacute;ses, como Francia y Reino Unido&mdash; es el catal&aacute;n. S&oacute;lo en la primera asamblea log&iacute;stica se facilita un punto de traducci&oacute;n simult&aacute;nea al castellano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El viernes por la tarde, los portavoces de Revoltes de la Terra deciden hablar por primera vez con la prensa. Acuden al encuentro cuatro periodistas. Ninguna de las reporteras all&iacute; presentes habla catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Despu&eacute;s de hacer vuestras declaraciones en catal&aacute;n, &iquest;podr&iacute;ais contestar en castellano? &mdash; pregunto a los portavoces.
    </p><p class="article-text">
        La persona que facilita el contacto con medios de comunicaci&oacute;n rechaza la propuesta, pero sugiere que las preguntas se contesten en espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<em>Uf, per mi &eacute;s que &eacute;s un tema ideol&ograve;gic</em> &mdash; contesta la coportavoz de Revoltes de la Terra Marta Roig, y niega tambi&eacute;n esa posibilidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Electrificar la movilidad</strong></h2><p class="article-text">
        El fantasma que recorre el campamento a lo largo del fin de semana es el objetivo de la protesta, que desvela una suerte de guerra contra la movilidad el&eacute;ctrica. La transici&oacute;n energ&eacute;tica es un tema espinoso que divide desde hace tiempo al movimiento ecologista. Cuando se inician estas conversaciones con los participantes en este encuentro, enseguida aparecen t&eacute;rminos como <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/colapsista-decrecentista-retardista-tecnoptimista-crisis-climatica-pone-frente-espejo_1_10096382.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;tecnosolucionismo&rdquo;, por un lado, y &ldquo;colapsismo&rdquo; por el otro.</a> Unos rechazan la apuesta por las renovables y la movilidad el&eacute;ctrica para frenar la crisis clim&aacute;tica; mientras que otros creen que no aprovechar estas tecnolog&iacute;as es una forma de resignaci&oacute;n ante un escenario peor de calentamiento global, y una aceptaci&oacute;n de sus consecuencias.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que aqu&iacute; no se est&aacute; cuestionando para nada la movilidad que est&aacute; habiendo&rdquo;, resume Eduard Alzina, coportavoz de Revoltes de la Terra. &ldquo;Est&aacute;n proponiendo una soluci&oacute;n a corto plazo que no es viable ni para todo el mundo. Toda esta industria requiere unos minerales y una explotaci&oacute;n y una contaminaci&oacute;n en el sur que tampoco es viable y que tampoco es verde y lo que hay que cambiar es el modelo de movilidad individual que existe hoy en d&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que nos ofrece el capitalismo verde europeo es llevarnos a un punto de no retorno. La &uacute;nica soluci&oacute;n que nos ofrecen es resolver el capitalismo con m&aacute;s capitalismo&rdquo;, arguye Marta Roig. &ldquo;Es pintar de verde lo que ya hay&rdquo;, coincide Camille Teix&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Apostamos y defendemos un modelo social que prioriza a las personas y el territorio, que se encuentra en las ant&iacute;podas del patr&oacute;n neocapitalista predominante que encarnan a los grandes lobbies econ&oacute;micos&rdquo;, sostiene por su parte el l&iacute;der de Salvem Mont-roig, Jep Borrull.
    </p><p class="article-text">
        Marcos pasea con su bici por el terreno de la protesta. Ha venido desde Cantabria para apoyar. Critica la &ldquo;mal llamada transici&oacute;n energ&eacute;tica&rdquo; que a su juicio es en realidad una &ldquo;transacci&oacute;n energ&eacute;tica&rdquo;. Arguye que la transici&oacute;n &ldquo;no es cierta&rdquo;. &ldquo;No deja atr&aacute;s el petr&oacute;leo, el carb&oacute;n, el gas, que es fundamental para hacer los juguetes tecnol&oacute;gicos punteros&rdquo;, dice en referencia a las energ&iacute;as renovables. Cuenta que le sorprendi&oacute; &ldquo;para mal&rdquo; que Red El&eacute;ctrica lograra recuperar la electricidad &ldquo;tan pronto&rdquo; tras el apag&oacute;n del pasado lunes. Para &eacute;l, se ha perdido una oportunidad de mostrar a la poblaci&oacute;n las consecuencias de un colapso.
    </p><p class="article-text">
        El concejal de la CUP en Valls (Tarragona), Pere Vidal, explica que &ldquo;nos preparamos para lo peor y esperamos que pase lo mejor&rdquo;, dice Vidal, quien considera que &ldquo;la distop&iacute;a ya est&aacute; aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Albert Villena, uno de los 14.000 vecinos de Mont-roig, el coche el&eacute;ctrico &ldquo;no es el problema en s&iacute;&rdquo;. Pero exige la participaci&oacute;n ciudadana en un proyecto de esas dimensiones, con ese consumo de agua. &ldquo;Una planta de este tipo es lo suficientemente importante como para que pueda votar todo el mundo. No puede ser una decisi&oacute;n pol&iacute;tica porque el Gobierno cree que es lo mejor para todos. Eso lo hac&iacute;an los reyes absolutistas franceses, pero ahora ya no toca&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/estreno-espana-movimiento-revoltes-terra-acampada-protesta-baterias_1_12272838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 May 2025 20:13:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/50206a41-6c35-4cbc-b69a-8fe20a42b214_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6042624" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/50206a41-6c35-4cbc-b69a-8fe20a42b214_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6042624" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dentro del estreno en España del movimiento Revoltes de la Terra: acampada y protesta contra las baterías]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/50206a41-6c35-4cbc-b69a-8fe20a42b214_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Activistas,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La promesa al aire de Macron para incluir el cambio climático en la Constitución francesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/samuel-lere-portavoz-fundacion-nicolas-hulot-hay-posibilidades-reforma-constitucional-macron-tenga-exito_128_7179094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ab86734-9217-4834-95bc-65e897dcd615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La promesa al aire de Macron para incluir el cambio climático en la Constitución francesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundación Hulot, participante en el proceso, critica que aunque el Gobierno consiguiera sacar adelante la reforma, esta no supondría una reducción real de emisiones de gases de efecto invernadero</p></div><p class="article-text">
        El Consejo de Ministros de Francia aprob&oacute; la semana pasada la propuesta del presidente de la Rep&uacute;blica, Emmanuel Macron, de incluir en la Constituci&oacute;n la protecci&oacute;n del medio ambiente y la lucha contra el cambio clim&aacute;tico y someterla a consulta popular. Pero la reforma del texto constitucional debe ser votada en el Senado, controlado por la derecha.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa responde a una de las exigencias principales de la Convenci&oacute;n Ciudadana por el Clima, la asamblea clim&aacute;tica francesa compuesta por 150 ciudadanos elegidos por sorteo que se celebr&oacute; entre finales de 2019 y principios de 2020 para aportar soluciones a la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Samuel Ler&eacute; (Angers, 1991), asesor pol&iacute;tico y portavoz de la Fundaci&oacute;n Nicolas Hulot, ha estado en todo el proceso de la asamblea, pues los ciudadanos participantes pidieron que esta organizaci&oacute;n hom&oacute;nima de la estrella de la divulgaci&oacute;n ambiental y exministro para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica asistiera como experta. Hablamos con &eacute;l para analizar qu&eacute; recorrido real tiene el anuncio de Macron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opciones hay de que salga adelante la propuesta de Emmanuel Macron?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy poco probable que esta reforma salga adelante, sencillamente porque Emmanuel Macron no tiene mayor&iacute;a en el Senado, y seg&uacute;n las primeras palabras del presidente del Senado hay pocas posibilidades de que est&eacute; a favor de introducir esa menci&oacute;n en el art&iacute;culo 1 de la Constituci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso en el que caso de que estuviera de acuerdo, es cuestionable si ser&iacute;a apropiado celebrar un refer&eacute;ndum a menos de un a&ntilde;o de las elecciones presidenciales en ese momento. Adem&aacute;s, esta medida no supondr&iacute;a una reducci&oacute;n de las emisiones de gases de efecto invernadero. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1260a7a4-3ca6-43da-85c3-2f731c650b53_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1260a7a4-3ca6-43da-85c3-2f731c650b53_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1260a7a4-3ca6-43da-85c3-2f731c650b53_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1260a7a4-3ca6-43da-85c3-2f731c650b53_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1260a7a4-3ca6-43da-85c3-2f731c650b53_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1260a7a4-3ca6-43da-85c3-2f731c650b53_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1260a7a4-3ca6-43da-85c3-2f731c650b53_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Samuel Leré, asesor político en la Fundación Nicolas Hulot."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Samuel Leré, asesor político en la Fundación Nicolas Hulot.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; punto se encuentra el proceso actualmente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de reforma acaba de presentarse en el Consejo de Ministros. Para ser aprobado deber&aacute; ser votado por el Senado y la Asamblea Nacional con el mismo n&uacute;mero de votos. Si las dos c&aacute;maras votan el texto, el presidente de la Rep&uacute;blica podr&aacute; someter la reforma a un refer&eacute;ndum, como se ha comprometido, o ante el Congreso, que re&uacute;ne a los senadores y diputados en Versalles. Por lo tanto, estamos muy al principio de la reforma. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; puede significar jur&iacute;dicamente el anuncio de Macron de incluir la protecci&oacute;n del medio ambiente &ndash;tal y como exige la Convenci&oacute;n Ciudadana por el Clima&ndash; en la Constituci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si esta reforma se aprobara dar&iacute;a al Estado una casi obligaci&oacute;n de &eacute;xito, seg&uacute;n el Consejo de Estado. Obligar&iacute;a a Francia a cumplir sus objetivos clim&aacute;ticos y bloquear&iacute;a todos los proyectos de ley contrarios a la protecci&oacute;n del medio ambiente, como la autorizaci&oacute;n de la explotaci&oacute;n del gas de esquisto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si esta reforma no sale adelante, &iquest;cu&aacute;l es el papel del movimiento de los chalecos amarillos o de la Convenci&oacute;n Ciudadana por el Clima?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la Fundaci&oacute;n Nicolas Hulot no hacemos pol&iacute;tica-ficci&oacute;n, as&iacute; que veremos si esta reforma llega hasta el final. Eso esperamos, pero hay pocas posibilidades de que tenga &eacute;xito. Por lo dem&aacute;s, la convenci&oacute;n de ciudadanos no tendr&aacute; m&aacute;s que decir que el presidente de la Rep&uacute;blica ha traicionado su promesa. Pero eso ya lo dicen muchos. La mayor&iacute;a de las propuestas que hicieron en la asamblea ciudadana han sido eliminadas del proyecto de ley o destripadas. Por ejemplo, se ha eliminado la prohibici&oacute;n de vender los veh&iacute;culos m&aacute;s contaminantes en 2025. La regulaci&oacute;n publicitaria para prohibir la publicidad de los productos m&aacute;s contaminantes como los SUV se ha transformado en una prohibici&oacute;n de los combustibles f&oacute;siles, pero ninguna empresa informa sobre su producci&oacute;n de carb&oacute;n o petr&oacute;leo. Una vez m&aacute;s, con esta mayor&iacute;a tenemos buenas palabras, pero ninguna acci&oacute;n concreta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/samuel-lere-portavoz-fundacion-nicolas-hulot-hay-posibilidades-reforma-constitucional-macron-tenga-exito_128_7179094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jan 2021 20:48:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9ab86734-9217-4834-95bc-65e897dcd615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73639" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9ab86734-9217-4834-95bc-65e897dcd615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73639" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La promesa al aire de Macron para incluir el cambio climático en la Constitución francesa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9ab86734-9217-4834-95bc-65e897dcd615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Francia,Emmanuel Macron,Contaminación Atmosférica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Ya nos han hecho mucho daño, nos han dividido": un vecino del pueblo de Salamanca donde hay proyectada una mina de uranio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/dividido-vecino-pueblo-salamanca-proyectada_1_6021493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec137848-9a8e-4246-a1cc-e184560f8cb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Ya nos han hecho mucho daño, nos han dividido&quot;: un vecino del pueblo de Salamanca donde hay proyectada una mina de uranio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Berkeley anuncia que seguirá adelante con la macromina en Retortillo, aunque aún no tiene los permisos necesarios</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En esta casa no se habla de la mina&rdquo;, sentencia una voz femenina al otro lado del tel&eacute;fono. Es la mujer de Eustaquio Mart&iacute;n Herrero, el actual alcalde de Retortillo, un peque&ntilde;o pueblo de Salamanca. No est&aacute; disponible, dice, pero, si lo considera oportuno, devolver&aacute; la llamada, cosa que no llega a ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        El ambiente en esta localidad salmantina de apenas 200 habitantes lleva caldeado por lo menos diez a&ntilde;os, desde que la empresa Berkeley Minera Espa&ntilde;a, filial de la compa&ntilde;&iacute;a australiana, mostrara inter&eacute;s en explotar comercialmente los yacimientos de uranio de la regi&oacute;n. Lo que plantea la compa&ntilde;&iacute;a es un proyecto mastod&oacute;ntico que aspira a ser la mina de uranio a cielo abierto m&aacute;s grande de Europa y que atravesar&aacute; un <a href="https://www.wwf.es/?42760/WWF-denuncia-ante-la-Comisin-Europea-la-mayor-mina-de-uranio-en-Europa-en-el-corazn-de-un-espacio-protegido" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;rea protegida de la Red Natura 2000</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pasada ya una d&eacute;cada, la empresa sigue enredada en papeleos y recursos para llevar a cabo su plan, cuya ejecuci&oacute;n, tras una serie de reveses burocr&aacute;ticos, hab&iacute;a pospuesto para 2020. Adem&aacute;s de la mina, Berkeley quiere construir una planta de concentrados de uranio &ndash;donde preparar el combustible nuclear&ndash; y un almac&eacute;n de residuos radiactivos. Esta &uacute;ltima parte llev&oacute; al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a <a href="https://www.efeverde.com/noticias/csn-berkeley-minera-informacion-adicional-mina-uranio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interrumpir </a>en 2018 el expediente de tramitaci&oacute;n, al considerar que necesitaba m&aacute;s informaci&oacute;n sobre la gesti&oacute;n de desechos altamente radiactivos.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que el proceso sigue paralizado, este mes de mayo Berkeley anunci&oacute; que est&aacute; &ldquo;lista para invertir&rdquo; 87 millones de euros para comenzar a construir las instalaciones del complejo, con el que promete generar unos 500 puestos de empleo ya en 2020. La compa&ntilde;&iacute;a incluso lo ha presentado como &ldquo;uno de los proyectos econ&oacute;micos m&aacute;s relevantes para la regi&oacute;n, sobre todo en el pr&oacute;ximo periodo de recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica que tocar&aacute; vivir tras la Covid-19&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes de arrancar debe reunir todos los permisos necesarios. Y esto es precisamente lo que ha agitado a los activistas contrarios al proyecto, en su mayor&iacute;a residentes de Retortillo y de las localidades colindantes Villares de Yeltes y Villavieja de Yeltes, que tambi&eacute;n se ver&iacute;an afectadas por la actividad minera y de la planta. &ldquo;Ya nos han hecho mucho da&ntilde;o, nos han dividido. Hay vecinos con los que ahora no me hablo&rdquo;, confiesa Jos&eacute; Ram&oacute;n Barrueco sobre su pueblo, Villares de Yeltes. Barrueco es el portavoz de Stop Uranio, la plataforma de unos 200 socios que se est&aacute; movilizando para impedir la construcci&oacute;n de la mina.
    </p><p class="article-text">
        En 2011, Berkeley firm&oacute; un acuerdo de colaboraci&oacute;n &ldquo;para el mantenimiento de buenas relaciones&rdquo; con los ayuntamientos de Retortillo y Villavieja de Yeltes. Las entidades locales se compromet&iacute;an a &ldquo;agilizar todos los tr&aacute;mites administrativos necesarios que solicite la compa&ntilde;&iacute;a&rdquo; &ldquo;en reconocimiento del esfuerzo inversor a realizar por Berkeley&rdquo;. Todo ello pasaba, precisaba el convenio, por &ldquo;la emisi&oacute;n de informes favorables&rdquo; y por &ldquo;la concesi&oacute;n de licencias de obra, apertura, actividad y dem&aacute;s permisos municipales solicitados por la compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;. S&oacute;lo Villavieja de Yeltes recibi&oacute;, seg&uacute;n explica su propio alcalde, Jorge Rodr&iacute;guez Mart&iacute;n, un total de 90.000 euros que &ldquo;se dedicaron a dos obras de mejora de accesibilidad en el centro de jubilados y en el ayuntamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su firma figura en el acuerdo, pero en 2016 Rodr&iacute;guez Mart&iacute;n rompi&oacute; las &ldquo;buenas relaciones&rdquo; con la minera y se cambi&oacute; de bando, un paso que le cost&oacute; la credibilidad como edil entre sus vecinos y, en especial, la confianza de los &ldquo;antimina radicales&rdquo;, lamenta. Ahora dedica buena parte de su tiempo a investigar a Berkeley, una lucha personal que exhibe en su canal de <a href="https://www.youtube.com/channel/UCeMpAOmdD6y4aDNH-Uew-4g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouTube</a>. El giro se debi&oacute; a que en 2016 la empresa a&ntilde;adi&oacute;, &ldquo;en plenas hostilidades&rdquo;, un yacimiento nuevo a su proyecto, el de la &ldquo;zona 7&rdquo;, que estaba muy cerca de las escuelas de su pueblo, &ldquo;a solo 150 metros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde 2008 hasta mayo de 2012 Berkeley ven&iacute;a de la mano de Enusa. En esta comarca, Enusa oper&oacute; con bastante prestigio y yo sent&iacute;a cierta seguridad con su presencia. El proyecto me daba confianza y aunque nunca he sido un defensor de la energ&iacute;a nuclear, en aquellos tiempos la crisis estaba en su momento m&aacute;s &aacute;lgido. Me pudo la idea de los puestos de trabajo&rdquo;, se justifica.
    </p><p class="article-text">
        Algunos residentes fueron contratados por la minera. Incluido el anterior alcalde de Retortillo y tres concejales, querellados en 2018 por Stop Uranio, que los acus&oacute; de cometer delitos de cohecho. El Juzgado de Instrucci&oacute;n desestim&oacute; el recurso. &ldquo;Consider&oacute; que en un pueblo tan peque&ntilde;o la gente al final se tiene que ganar la vida&rdquo;, interpreta Barrueco. Mientras, otros tantos a&uacute;n ven la promesa del empleo a la vuelta de la esquina y los que se oponen al proyecto aluden a cuestiones ambientales y de salud p&uacute;blica. Se declaran en contra de la destrucci&oacute;n del h&aacute;bitat (incluida la tala de encinas que la minera comenz&oacute; en 2017, sin permiso), y de que su r&iacute;o, el Yeltes, quede contaminado una vez est&eacute; operativa la planta.
    </p><p class="article-text">
        Pero, sobre todo, no quieren &ldquo;acabar respirando polvo de uranio&rdquo;. &ldquo;El problema de salud de la miner&iacute;a de uranio es que cuando se hace la molturaci&oacute;n &ndash;se tritura el material&ndash; despeja unas part&iacute;culas que el viento puede diseminar incluso a largas distancias y que emiten una radiaci&oacute;n, llamada alfa, que al inhalarse se sit&uacute;a dentro de las c&eacute;lulas y altera su funcionamiento&rdquo;, explica Eduardo Rodr&iacute;guez Farr&eacute;, m&eacute;dico e investigador del Instituto de Investigaciones Biom&eacute;dicas de Barcelona. &ldquo;Lo usual es que aumente el riesgo de padecer c&aacute;ncer al plazo de 10 &oacute; 20 a&ntilde;os. Y hay otras alteraciones, como la inmunidad o la de regulaci&oacute;n de los &aacute;cidos nucleicos, que son a m&aacute;s corto plazo&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        La batalla ahora se libra en el terreno administrativo, en concreto sobre la Declaraci&oacute;n de Impacto Ambiental (DIA) que necesita cualquier iniciativa de este tipo para desarrollarse. Ante el riesgo de que se reanudasen los tr&aacute;mites paralizados, el Ayuntamiento de Villavieja de Yeltes solicit&oacute; a la Junta de Castilla y Le&oacute;n que diera por caducada la DIA. La Junta la aprob&oacute; en 2013 y fijaba un plazo de cinco a&ntilde;os para que la empresa comenzara a ejecutar el proyecto.
    </p><p class="article-text">
        En esos cinco a&ntilde;os este no logr&oacute; ponerse en marcha. Todav&iacute;a no ten&iacute;a &ndash;ni tiene&ndash; la licencia urban&iacute;stica, un requisito esencial para realizar cualquier obra. Tambi&eacute;n falta que el Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico (MITERD) de luz verde al proyecto, y para ello debe contar con el informe previo y favorable del CSN, el cual, por ahora, tampoco se ha emitido. El resultado es que a fecha de junio de 2020, sigue sin haber mina.
    </p><p class="article-text">
        Contactada por email, Berkeley Minera Espa&ntilde;a insiste en que &ldquo;la empresa considera que la DIA est&aacute; en vigor y que no hay ninguna motivaci&oacute;n para su caducidad&rdquo;. Defiende que la propia declaraci&oacute;n especifica que esta caducar&aacute; &ldquo;si en el plazo de cinco a&ntilde;os tras la autorizaci&oacute;n o aprobaci&oacute;n del proyecto&rdquo; no se hubiera empezado a ejecutar, y no tras la aprobaci&oacute;n de la DIA, como arguyen los antimina.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, y como a&uacute;n no tiene el proyecto aprobado, entiende que dicho plazo ni siquiera habr&iacute;a comenzado. Sin embargo, la Junta de Castilla y Le&oacute;n se bas&oacute; en otro criterio totalmente diferente para rechazar hace dos semanas la solicitud de caducidad de la Declaraci&oacute;n de Impacto Ambiental. Su argumento es que ya han comenzado &ldquo;diversas labores de ejecuci&oacute;n del proyecto&rdquo; y citan, en concreto, el desv&iacute;o de la carretera SA-322 y la realizaci&oacute;n del vallado perimetral, acciones que tuvieron lugar entre 2016 y 2017. La cuesti&oacute;n es que esas labores preliminares de infraestructura fueron denunciadas por los ayuntamientos de Retortillo y Villavieja de Yeltes, abri&eacute;ndose un expediente sancionador por haberse realizado sin la necesaria licencia urban&iacute;stica y sin la autorizaci&oacute;n de uso especial del suelo, concedida m&aacute;s tarde, en julio de 2017, por la Junta.  Por otro lado,  la minera fue multada con 8.000 y 10.000 euros por las prospecciones. 
    </p><p class="article-text">
        La pelota ahora est&aacute; sobre el tejado del Ayuntamiento de Retortillo, que de momento no ha concedido a Berkeley la licencia urban&iacute;stica, y sobre el CSN, organismo que asegura estar trabajando sobre la evaluaci&oacute;n preceptiva del proyecto con el que elaborar&aacute; el informe que ser&aacute; dictaminado en el Pleno y elevado al MITERD, del que depende la autorizaci&oacute;n de construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cristina Rois, de la organizaci&oacute;n Ecologistas en Acci&oacute;n, forma parte del comit&eacute; asesor del CSN que se re&uacute;ne dos veces al a&ntilde;o para resolver distintas cuestiones. La semana pr&oacute;xima tendr&aacute; lugar la primera sesi&oacute;n de 2020, y en ella preguntar&aacute; por el estado de la evaluaci&oacute;n. Rois cuestiona la rentabilidad del proyecto: &ldquo;En Espa&ntilde;a ya hubo minas de uranio que cerraron a finales del siglo pasado porque no eran rentables. El uranio es relativamente abundante pero disperso salvo en algunas zonas. Es una miner&iacute;a muy contaminante y seg&uacute;n la cantidad que puedas extraer compensa, o no&rdquo;, advierte. El investigador Eduardo Rodr&iacute;guez Farr&eacute; tambi&eacute;n duda: &ldquo;Es extra&ntilde;o lo de Berkeley porque han cerrado minas mucho m&aacute;s ricas en uranio en Canad&aacute; y sin embargo quieren abrir una en Salamanca, donde se extra&iacute;a muy poco uranio y en un momento en que el mercado de uranio est&aacute; abastecido de sobra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta secci&oacute;n en eldiario.es est&aacute; realizada por Ballena Blanca. Puedes ver m&aacute;s sobre este proyecto period&iacute;stico aqu&iacute;</strong><a href="https://www.ballenablanca.es/que-es-ballena-blanca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/dividido-vecino-pueblo-salamanca-proyectada_1_6021493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2020 20:44:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ec137848-9a8e-4246-a1cc-e184560f8cb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="83764" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ec137848-9a8e-4246-a1cc-e184560f8cb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="83764" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Ya nos han hecho mucho daño, nos han dividido": un vecino del pueblo de Salamanca donde hay proyectada una mina de uranio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ec137848-9a8e-4246-a1cc-e184560f8cb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Energía nuclear,Salamanca,Minería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Me siento como un amante del arte que pasea por el Louvre mientras lo destruyen las llamas": el científico Hugues desde la Gran Barrera de Coral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/louvre-destruyen-cientifico-hugues-barrera_1_1103888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c11edd7-5163-442b-9ed2-e906034a22e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Me siento como un amante del arte que pasea por el Louvre mientras lo destruyen las llamas&quot;: el científico Hugues desde la Gran Barrera de Coral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras nueve días de exploración, los investigadores corroboran el tercer blanqueo masivo del gran arrecife australiano por el impacto del cambio climático</p></div><p class="article-text">
        Tras nueve d&iacute;as sobrevolando la Gran Barrera de coral australiana, el reconocido cient&iacute;fico Terry Hughes se desmoronaba este jueves en Twitter: &ldquo;Un d&iacute;a deprimente y agotador. Me siento como un amante de arte que pasea por el Louvre... mientras lo destruyen las llamas&rdquo;, escrib&iacute;a en su cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Su exploraci&oacute;n desde una avioneta en colaboraci&oacute;n con la Autoridad del Parque Marino de la Gran Barrera de Arrecifes (GBRPA, siglas en ingl&eacute;s) ha corroborado lo que varios cient&iacute;ficos y &eacute;l mismo ven&iacute;an advirtiendo desde hace unas semanas: el Gran Arrecife sufre un nuevo blanqueo de gran extensi&oacute;n, el tercero en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1243117101788721153?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El profesor, junto con la autoridad nacional, asegura que el cambio clim&aacute;tico est&aacute; detr&aacute;s de este episodio. La misma tendencia en el clima que ha ocasionado que el verano de 2019 haya sido el  m&aacute;s seco y caluroso desde que existen registros, ha producido un aumento de la temperatura de las aguas del oc&eacute;ano por encima de los 2 &#8304;C, en especial durante el mes de febrero y principios de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando este aumento se produce, los corales expulsan las algas que les proporcionan sus colores brillantes pero tambi&eacute;n la mayor parte de su alimentaci&oacute;n por lo que, si esto se produce durante un periodo extenso de tiempo, pueden llegar a morir.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos advierten que hoy en d&iacute;a los corales est&aacute;n desapareciendo a una velocidad preocupante en todo el mundo. Sin embargo, como explica David Wachenfeld, el director cient&iacute;fico de GBRPA, que haya un blanqueamiento no quiere decir que el ecosistema no se pueda recuperar.  &ldquo;Hay que recordar que los arrecifes con un blanqueo leve o moderado suelen reponerse cuando las condiciones mejoran&rdquo;, explicaba en un <a href="http://www.gbrmpa.gov.au/the-reef/reef-health/_nocache" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deo</a> donde anuncia los resultados del registro a&eacute;reo. &ldquo;Sin embargo, los m&aacute;s afectados tienen muchas posibilidades de ver la muerte de muchos de sus corales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La barrera de coral australiana, del tama&ntilde;o de Jap&oacute;n, sufri&oacute; dos blanqueos que afectaron a dos tercios de sus corales en 2016 y  2017, por lo que algunas de sus zonas est&aacute;n m&aacute;s debilitadas. Los datos preliminares del estudio de este a&ntilde;o indican que en las &aacute;reas norte y central, donde se concentra la mayor parte del turismo, los da&ntilde;os han sido moderados mientras que en muchas zonas del sur, poco afectadas en los episodios anteriores, el blanqueo que se observa es mucho peor. &ldquo;En los lugares con s&iacute;ntomas m&aacute;s severos, se ha observado que el 80% o m&aacute;s de los corales ha perdido su color&rdquo;, concluye Wachenfeld.
    </p><p class="article-text">
        La Gran Barrera de Arrecifes de Australia constituye uno de los ecosistemas marinos m&aacute;s importantes del mundo, que adem&aacute;s de sustentar a miles de especies y asegurar el equilibrio de la biodiversidad, mantiene actividades econ&oacute;micas tan importantes como la pesca y el turismo. Seg&uacute;n publicaba <a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-03-25/great-barrier-reef-hit-by-mass-bleaching-climate-council-says" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bloomberg</a>, la Gran Barrera proporcion&oacute; hasta 64.000 puestos de trabajo en el a&ntilde;o 2018.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el Gobierno de este pa&iacute;s ha reconocido su importancia lanzando el plan <a href="https://www.environment.gov.au/marine/gbr/long-term-sustainability-plan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reef 2050</a>, en el que intenta regular algunas fuentes de contaminaci&oacute;n del agua como la agricultura, los sistemas de dragado y la actividad de los puertos, junto al control de especies como la estrella de mar, corona de espinas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como <a href="http://elibrary.gbrmpa.gov.au/jspui/handle/11017/3460" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advierten los cient&iacute;ficos</a>, los esfuerzos no ser&aacute;n suficientes si las emisiones de gases de efecto invernadero contin&uacute;an al mismo nivel. En un comunicado que public&oacute; la GBRPA en junio de 2019 el mensaje era rotundo: &ldquo;Solo una acci&oacute;n robusta y urgente para frenar el cambio clim&aacute;tico podr&aacute; frenar la destrucci&oacute;n de los arrecifes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta secci&oacute;n en eldiario.es est&aacute; realizada por Ballena Blanca. Puedes ver m&aacute;s sobre este proyecto period&iacute;stico aqu&iacute;.</strong><a href="https://www.ballenablanca.es/que-es-ballena-blanca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/louvre-destruyen-cientifico-hugues-barrera_1_1103888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2020 18:57:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5c11edd7-5163-442b-9ed2-e906034a22e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="534514" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5c11edd7-5163-442b-9ed2-e906034a22e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="534514" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Me siento como un amante del arte que pasea por el Louvre mientras lo destruyen las llamas": el científico Hugues desde la Gran Barrera de Coral]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5c11edd7-5163-442b-9ed2-e906034a22e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
