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    <title><![CDATA[elDiario.es - Héroes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Héroes]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Román Reyes: "Mi madre no se suicidó, la mató el sistema"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/roman-reyes-madre-no-suicido-mato-sistema_1_8175049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e0e8bcb-da25-4d0e-9928-99fd4dfc9bb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Román Reyes: &quot;Mi madre no se suicidó, la mató el sistema&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El joven actor y director madrileño es la cara detrás de la plataforma STOP Suicidios. Con su lucha, pretende prevenir más muertes como la de su madre Isabel: "Que no se pongan más medios en salud mental es un crimen de Estado"</p><p class="subtitle">Suicidios, pandemia y su tratamiento en los medios: "Se está produciendo un aumento de los factores de riesgo"</p></div><p class="article-text">
        4 de noviembre de 2019. El d&iacute;a que su madre se tir&oacute; desde un sexto piso los candidatos a presidente del Gobierno se echaban los trastos a la cabeza en un debate electoral. Ninguno crey&oacute; necesario hablar de salud mental. Ni S&aacute;nchez, ni Casado, ni Iglesias, ni Rivera, ni Abascal. Tampoco de c&oacute;mo evitar que en Espa&ntilde;a se sigan suicidando diez personas al d&iacute;a, 3600 al a&ntilde;o. &ldquo;Las muertes por suicidio multiplican por cuarenta los feminicidios, son el doble que las de los accidentes de tr&aacute;fico, pero no hay ni una sola campa&ntilde;a de concienciaci&oacute;n para prevenirlas. Son vidas de segunda. Que no se pongan m&aacute;s medios en salud mental es un crimen de Estado&rdquo;, afirma con una serenidad que asusta. 
    </p><p class="article-text">
        Rom&aacute;n Reyes (Madrid, 1987) es la cara visible detr&aacute;s de la plataforma <a href="https://www.instagram.com/stop.suicidios/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">STOP Suicidios</a>. Desde que muri&oacute; su madre, este joven actor y director de cine denuncia con su activismo las deficiencias de una sanidad p&uacute;blica que olvida por completo a los enfermos de salud mental: &ldquo;A mi madre la mat&oacute; el sistema, le dio la espalda cuando estaba enferma&rdquo;. Isabel, que hab&iacute;a trabajado como funcionaria en varios ministerios, &ldquo;lo ten&iacute;a todo para vivir&rdquo;: un hijo que la quer&iacute;a con locura, un trabajo estable, seguridad econ&oacute;mica, una casa. Una de sus grandes ilusiones era viajar a Argentina, pero nunca pudo hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        La depresi&oacute;n entr&oacute; de lleno en sus vidas cuando Rom&aacute;n era muy peque&ntilde;o y con el tiempo se fue agravando en trastornos m&aacute;s serios como brotes de man&iacute;a persecutoria. Tras muchos a&ntilde;os de lucha, la enfermedad y la falta de una atenci&oacute;n sanitaria de calidad se la llevaron por delante. Como a la chica que hace dos semanas dej&oacute; programados unos <a href="https://twitter.com/Quimerinezco/status/1414707137910124548?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuits</a> despu&eacute;s de suicidarse en los que denunciaba el &ldquo;trato degradante y horrible&rdquo; que hab&iacute;a padecido como paciente. &ldquo;Yo llevaba a mi madre al hospital y, a&uacute;n con su grave historial, no la ingresaban. Al final empiezas a darte cuenta de que son n&uacute;meros y de que es caro un ingreso. Solo le cambiaban la medicaci&oacute;n. Es como si vas con c&aacute;ncer y te dan una aspirina. Sigues mal, vuelves, y te dan un ibuprofeno&hellip; Y as&iacute; hasta que te mueres. &iquest;Qui&eacute;n es el responsable de esto?&rdquo;, se pregunta con rabia contenida. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l est&aacute; desencantado con la pol&iacute;tica, pero sabe tambi&eacute;n que solo a trav&eacute;s de ella se pueden cambiar y mejorar las cosas. Por eso remueve cielo y tierra. Colabora con cientos de asociaciones y lucha medi&aacute;ticamente para alertar sobre el grave problema que tenemos como sociedad normalizando el suicidio. &ldquo;En su momento, me reun&iacute; con Salvador Illa para presentarle una <a href="https://www.change.org/p/su-madre-se-ha-suicidado-como-m%C3%A1s-de-3600-personas-al-a%C3%B1o-y-10-hoy-ayuda-a-cambiar-el-sistema-sanitario-sanidadgob-carolinadarias-sanchezcastejon-vetealmedico?use_react=false&amp;v2=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petici&oacute;n</a> que tengo abierta en change.org, pero me dijo que todo era muy complicado, que hab&iacute;a mucho corporativismo. No s&eacute;, no lo entiendo, no lo veo tan complicado. Ahora se ha empezado a politizar un poco el tema a ra&iacute;z de la <a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/03/17/errejon_salud_mental_118122_1012.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intervenci&oacute;n de Errej&oacute;n</a> en el Congreso. Lo celebro porque el silencio es peor que la politizaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>M&aacute;s psic&oacute;logos, campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n y un tel&eacute;fono de atenci&oacute;n </strong></h3><p class="article-text">
        Los intentos de suicidio han aumentado mucho durante la pandemia entre la gente joven, pero Espa&ntilde;a todav&iacute;a no tiene un plan nacional de prevenci&oacute;n ni existe coordinaci&oacute;n a nivel auton&oacute;mico. Rom&aacute;n pide muy poco: reforzar la atenci&oacute;n primaria con m&aacute;s psic&oacute;logos, m&aacute;s campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n y un tel&eacute;fono de atenci&oacute;n estatal. Este es uno de los servicios que presta la <a href="https://www.telefonocontraelsuicidio.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n La Barandilla</a>: &ldquo;Funciona de nueve de la ma&ntilde;ana a nueve de la noche. Son muy pocos psic&oacute;logos, hacen lo que pueden, pero prevenir es lo primero. Estamos esperando a que esto lo asuma el Estado y que haya un tel&eacute;fono corto y conocido como el del maltrato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de intentarlo varias veces con pastillas, las peores pesadillas de Rom&aacute;n &mdash;que hab&iacute;a so&ntilde;ado con la forma en la que su madre se acab&oacute; suicidando varias veces&mdash;, se hicieron realidad. Lo &uacute;ltimo que le dijo a su hijo fue un &ldquo;te quiero&rdquo; por WhatsApp: &ldquo;La gente se hace una imagen de m&iacute; como de Superman, pero simplemente estoy haciendo esto porque mi madre era muy luchadora. Lo menos que puedo hacer por ella es coger esa fuerza y contribuir a que no haya m&aacute;s muertes injustas como la suya. Nadie merece morir as&iacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/roman-reyes-madre-no-suicido-mato-sistema_1_8175049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jul 2021 20:32:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Román Reyes: "Mi madre no se suicidó, la mató el sistema"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Suicidio,Políticas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Román Reyes: "Mi madre no se suicidó, la mató el sistema"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/roman-reyes-madre-no-suicido-mato-sistema_7_8175056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e15933b-3967-4802-8aff-0e55f38e5a57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Román Reyes: &quot;Mi madre no se suicidó, la mató el sistema&quot;"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jul 2021 17:37:10 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Los tambores de la rebelión de la Tribu Tupujume]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/tambores-rebelion-tribu-tupujume_1_8154302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58fa51f4-f911-4cf1-b557-fe659b4ecbb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los tambores de la rebelión de la Tribu Tupujume"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta batucada formada por chicos y chicas con discapacidad intelectual pretende con sus ritmos fomentar la integración y derribar estigmas. "Les aporta autoestima, perder la vergüenza y creerse algo más de lo que ellos creen que son", explica el presidente de la asociación</p></div><p class="article-text">
        Funcionan como una tribu. Y eso que Alcal&aacute; de Henares tiene poco, casi nada, de sabana. Y mucho menos de selva amaz&oacute;nica. Son la Tribu Tupujume, acr&oacute;nimo de &ldquo;t&uacute; puedes, juntos mejor&rdquo;. Visten igual, tienen un grito de guerra y tocan sus tambores para rebelarse contra los prejuicios. &ldquo;Formar parte de esto les aporta autoestima, perder la verg&uuml;enza, creerse algo m&aacute;s de lo que creen que son&rdquo;, explica orgulloso Jes&uacute;s Manuel Soria, el presidente de esta asociaci&oacute;n alcala&iacute;na. 
    </p><p class="article-text">
        Llegan al Parque Juan Carlos I de Madrid <span class="highlight" style="--color:white;">&mdash;</span>el lugar en el que suelen hacer encuentros y merendolas<span class="highlight" style="--color:white;">&mdash;</span>, en varias furgonetas. Este grupo de batucada est&aacute; formado por cincuenta personas. El mayor, Juan Antonio, tiene 52 a&ntilde;os. El m&aacute;s peque&ntilde;o, Taha, 14. &ldquo;Todos tienen alg&uacute;n tipo de discapacidad: S&iacute;ndrome de Down, S&iacute;ndrome X Fr&aacute;gil, Esquizofrenia, Autismo, Etiolog&iacute;a no filiada&hellip;, pero yo desde el principio puse una condici&oacute;n: que cualquier chico que quisiese tocar en la batucada, tuviera las dificultades que tuviera, pudiese tocar&rdquo;, a&ntilde;ade Jes&uacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Muy pocos ten&iacute;an conocimientos musicales, pero gracias a las clases te&oacute;ricas y a los ensayos, cada d&iacute;a lo hacen mejor. Empezaron tocando simplemente con unas baquetas sobre &ldquo;colchonetas de pilates cortadas en discos&rdquo; para practicar y no hacer ruido en el peque&ntilde;o local de la asociaci&oacute;n. Y aunque llevan pocos meses, ya han hecho tres actuaciones en directo: &ldquo;En las fiestas del Distrito III de Alcal&aacute; de Henares, en Pinto en una concentraci&oacute;n de batucadas y el s&aacute;bado pasado en una boda. Esta &uacute;ltima fue incre&iacute;ble, la mejor, lo hicieron muy bien&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Ritmos que integran</strong></h3><p class="article-text">
        La m&uacute;sica puede resultar terap&eacute;utica para las personas con discapacidad intelectual. Seg&uacute;n los expertos, mejora las relaciones interpersonales y las habilidades motrices, potencia la creatividad y la motivaci&oacute;n y desarrolla la capacidad de autoexpresi&oacute;n: &ldquo;Es muy llamativo el caso de Andr&eacute;s&hellip; &Eacute;l tiene retraso madurativo y antes era muy introvertido, apenas se acercaba a ti, pero ha evolucionado much&iacute;simo, ahora es capaz de tocar delante de un mont&oacute;n de gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando dirigidos por Merka, uno de los monitores, cogen su tambor&hellip; los miembros de la Tribu Tupujume se transforman por completo. Con &eacute;l se rebelan, se superan y hacen ruido para demostrar que ellos, aunque sean diferentes, pueden llegar hasta donde quieran: &ldquo;Nos ense&ntilde;an m&aacute;s de lo que nosotros les podemos ense&ntilde;ar&rdquo;, concluye Jes&uacute;s.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/tambores-rebelion-tribu-tupujume_1_8154302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jul 2021 20:28:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los tambores de la rebelión de la Tribu Tupujume]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espacio Cultural,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los tambores de la rebelión de la Tribu Tupujume]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/historia-de-una-cancion/tambores-rebelion-tribu-tupujume_7_8154353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b35eca13-7fb7-4efc-a567-f86ddd22f3fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los tambores de la rebelión de la Tribu Tupujume"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jul 2021 16:52:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los tambores de la rebelión de la Tribu Tupujume]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cristina Gómez, derribar barreras y prejuicios en fútbol americano a golpe de 'touchdown']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/cristina-gomez-derribar-barreras-prejuicios-futbol-americano-golpe-touchdown_1_8132668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b65a7b6f-79b6-46d0-a569-68871add6d25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cristina Gómez, derribar barreras y prejuicios en fútbol americano a golpe de &#039;touchdown&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con 19 años, demuestra cada día que ni es un deporte violento ni es solo cosa de chicos. Esta joven de Fuenlabrada es la primera mujer seleccionada por los Europe Warriors, un equipo que reúne a los mejores del continente</p></div><p class="article-text">
        Se les reconoce f&aacute;cilmente. Un colorido mural que representa a Cristina G&oacute;mez y al expatinador y medallista ol&iacute;mpico Javier Fern&aacute;ndez <a href="https://twitter.com/EFEdeportes/status/1407645050218090497?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preside el patio</a> del Colegio Clara Campoamor de Fuenlabrada. En &eacute;l ambos deportistas est&aacute;n caracterizados con todo detalle como si fuesen mu&ntilde;ecos Playmobil para que los ni&ntilde;os no olviden en el recreo que ning&uacute;n deporte tiene g&eacute;nero. Ninguno. Ni el patinaje ni el f&uacute;tbol americano. 
    </p><p class="article-text">
        Eso Cristina G&oacute;mez (Fuenlabrada, 2002) siempre lo tuvo muy claro. Por eso hoy es una de las mejores jugadoras de nuestro pa&iacute;s. Aunque para ella, quit&aacute;ndose m&eacute;ritos, el f&uacute;tbol americano es simplemente su &ldquo;burbujita&rdquo;. Est&aacute; a punto de irse a Suecia para competir en su liga este verano, pero antes, derribamos con ella a golpe de 'touchdown' los prejuicios y las barreras que rodean al deporte estadounidense por excelencia.
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>"Es cosa de chicos"</strong></span></h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">S&iacute;, Cristina fue demasiadas veces la &uacute;nica chica del equipo, pero eso no le&nbsp;impidi&oacute; avanzar y luchar por lo que quer&iacute;a. Eso s&iacute;, con m&aacute;s esfuerzo. </span>&ldquo;Tienes que ser mucho m&aacute;s lista que ellos porque aunque queramos ser iguales, no lo somos a nivel f&iacute;sico. Si yo peso 60 kilos y viene, de repente, un chico que pesa 110 kilos, tengo que ser m&aacute;s lista porque si no, va a poder conmigo, pero vamos, cien por cien&rdquo;, explica desde las gradas del campo de f&uacute;tbol americano de El Cantizal, en Las Rozas.
    </p><p class="article-text">
        Este es su hogar, su &ldquo;segunda casa&rdquo;, el lugar en el que entrena cinco d&iacute;as a la semana. &ldquo;La verdad es que le dedico m&aacute;s tiempo al f&uacute;tbol que a los estudios, no voy a mentir a nadie, es as&iacute;&rdquo;, comenta riendo. Esta fuenlabre&ntilde;a estudia primero de Fisioterapia, juega como 'linebacker' en el <span class="highlight" style="--color:white;">LG OLED Black Demons &mdash;han sido campeonas de Espa&ntilde;a este a&ntilde;o&mdash; y tambi&eacute;n en la selecci&oacute;n nacional. Adem&aacute;s es la primera mujer elegida por los Europe Warriors, un equipo que re&uacute;ne a los mejores jugadores de f&uacute;tbol americano del continente. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>"Es un deporte violento"</strong></span></h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La primera vez que quiso apuntarse a f&uacute;tbol americano a su padre, recuerda, no le hizo mucha gracia. Hoy, sin embargo, es su mayor fan y est&aacute; orgullos&iacute;simo de ella. &ldquo;Puede que pensase que era un deporte muy violento. Eso se escucha mucho, hasta que entras en el mundillo y te das cuenta de c&oacute;mo es. El problema es que al ser un deporte tan visual solo se ve el impacto, el contacto, el golpe&hellip; No se ve todo el proceso que hay detr&aacute;s&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Aunque los rasgu&ntilde;os y los raspones compiten por ganar terreno a los innumerables tatuajes de su piel, el f&uacute;tbol americano, defiende, es sobre todo t&eacute;cnica y buen rollo. &ldquo;Es un deporte en el que el ambiente es muy bueno, te llevas bien con todo el mundo. Sales del partido y te quedas tomando algo, hablando con los del otro equipo&hellip; Somos una familia entre todos, estamos muy unidos porque tenemos que ayudarnos para crecer&rdquo;.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>"&iquest;F&uacute;tbol americano? &iquest;En Espa&ntilde;a?"</strong></span></h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Durante a&ntilde;os ni siquiera el c&iacute;rculo m&aacute;s cercano, los amigos del barrio, sab&iacute;an muy bien lo que hac&iacute;a. &ldquo;Muchas veces lo ocultas, no lo exteriorizas, no cuentas ni lo que haces, ni las competiciones que ganas. Hasta que no empez&oacute; a salir alguna noticia nadie sab&iacute;a hasta qu&eacute; punto yo dedicaba mi tiempo a este deporte&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Lo cierto es que la realidad del f&uacute;tbol americano en Espa&ntilde;a est&aacute; creciendo cada vez m&aacute;s, pero todav&iacute;a es un deporte modesto. Muchas veces las jugadoras se tienen que costear parte de los viajes y las concentraciones cuando salen a jugar fuera: &ldquo;Falta much&iacute;sima visibilidad, pero como est&aacute;s acostumbrado a que no te paguen no lo ves tan raro, te parece normal. A m&iacute; Espa&ntilde;a me gusta mucho, pero es verdad que si quiero m&aacute;s nivel, tengo que irme fuera. </span>Seguir&eacute; jugando, donde sea&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/cristina-gomez-derribar-barreras-prejuicios-futbol-americano-golpe-touchdown_1_8132668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jul 2021 20:45:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cristina Gómez, derribar barreras y prejuicios en fútbol americano a golpe de 'touchdown']]></media:title>
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      <title><![CDATA[Cristina Gómez, derribar barreras y prejuicios en fútbol americano a golpe de ‘touchdown’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/cristina-gomez-derribar-barreras-prejuicios-futbol-americano-golpe-touchdown_7_8132720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ab96987-ec58-4018-b4ce-76ee6fd2ea3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cristina Gómez, derribar barreras y prejuicios en fútbol americano a golpe de ‘touchdown’"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/cristina-gomez-derribar-barreras-prejuicios-futbol-americano-golpe-touchdown_7_8132720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jul 2021 16:26:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cristina Gómez, derribar barreras y prejuicios en fútbol americano a golpe de ‘touchdown’]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Javier Martín, actor con trastorno bipolar: "Los tratamientos de salud mental solo se los pueden pagar los ricos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/javier-martin-actor-trastorno-bipolar-tratamientos-salud-mental-pagar-ricos_1_8110483.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36a315df-cb3f-46cb-936e-1b4512c06486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Javier Martín, actor con trastorno bipolar: &quot;Los tratamientos de salud mental solo se los pueden pagar los ricos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expresentador de 'Caiga quien caiga' dirige una obra de teatro protagonizada por actores aficionados que padecen esquizofrenia. "Tenemos que romper con la idea de que si sufres un trastorno mental tienes que estar encerrado en tu casa viendo la tele", confiesa a elDiario.es</p><p class="subtitle">¿España necesita una ley de salud mental? Siete claves de los profesionales ahora que el tema ha vuelto al Congreso</p></div><p class="article-text">
        Es el &uacute;ltimo ensayo. Quedan pocas horas para la representaci&oacute;n y aunque el estreno fue todo un &eacute;xito est&aacute;n un poco nerviosos. Javier Mart&iacute;n (Madrid, 1972) da unas &uacute;ltimas indicaciones a Isabel, una de las actrices principales de esta comedia de enredo. &ldquo;Eleva m&aacute;s la voz, esto tiene que ir bien arriba&hellip; &iexcl;Vamos all&aacute;!&rdquo;, dice impetuosamente y con el libreto sobre su regazo.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute;, todo normal. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, en realidad, no lo es. Porque Javier Mart&iacute;n trabaja con cinco actores aficionados<em> </em>que adem&aacute;s son pacientes del Hospital de D&iacute;a Lajman<strong> </strong>y colaboran con la <a href="https://www.labarandilla.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n La Barandilla</a>: &ldquo;Hay mucha ignorancia y mucho estigma todav&iacute;a en la sociedad. Tenemos que romper con la idea de que si sufres un trastorno mental tienes que estar todo el d&iacute;a encerrado en tu casa viendo la tele. No, no es as&iacute; &mdash;denuncia enfatizando la negaci&oacute;n&mdash;. Yo estoy diagnosticado de trastorno bipolar y si yo no te lo digo, no te enteras. Ellos tienen trastorno esquizofr&eacute;nico y muchos de ellos, si no te lo dicen, no te enteras... Tienen capacidad para hacer un mont&oacute;n de cosas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Antonio es otro de los actores que conforman el elenco de la compa&ntilde;&iacute;a de teatro <em>Arriba el tel&oacute;n</em>. Cuando le diagnosticaron la enfermedad era muy joven, acababa de terminar la carrera de Ingenier&iacute;a. En aquel momento, su vida se detuvo. No pudo empezar a trabajar, ni formar una familia, perdi&oacute; much&iacute;simos amigos... Hoy gracias al dinero que recaudan con las entradas, &eacute;l y sus compa&ntilde;eros reciben por primera vez una remuneraci&oacute;n. &ldquo;Al principio estaban apagados, t&iacute;midos, como para dentro. Las terapeutas me hab&iacute;an dicho que a las personas con esquizofrenia muchas veces les cuesta re&iacute;rse&hellip;, pero es impresionante el cambio que han pegado gracias al teatro. Ahora se r&iacute;en, lo disfrutan y est&aacute;n mucho m&aacute;s relajados. Les hace sentirse &uacute;tiles y han ganado seguridad en ellos mismos&rdquo;, explica emocionado el director.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, seg&uacute;n datos del Ministerio de Sanidad, en Espa&ntilde;a hay unas 800.000 personas que padecen un trastorno mental grave. Lo m&aacute;s preocupante, tal y como recoge el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE), es que 8 de cada 10 no tienen un empleo. Por eso, quieren llevar la funci&oacute;n a otros lugares de Espa&ntilde;a y romper as&iacute; todos los estigmas. Volver&aacute;n a actuar el 18 y el 28 de septiembre en Madrid y el 24 de octubre en Zaragoza. &ldquo;Disfrutamos todo esto con ellos, queremos decirle a la sociedad que se puede, que con una buena psicorrehabilitaci&oacute;n se puede conseguir esto y m&aacute;s&rdquo;, comenta Ana Lancho, la gerente del Hospital de D&iacute;a Lajman. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Me quer&iacute;a quitar la vida</strong>&rdquo;&nbsp;</h3><p class="article-text">
        En el 2012, a Javier Mart&iacute;n &mdash;conocido tambi&eacute;n por presentar <em>Caiga quien caiga</em> en su primera etapa&mdash;, le diagnosticaron un trastorno bipolar que tuvo que sobrellevar junto a una depresi&oacute;n. Lo ten&iacute;a todo, le iba bien en el trabajo, era feliz en su vida personal, pero eso no importaba: &ldquo;De repente, te puede venir. Te sientes como una mierda, piensas que no vales nada, que tu pareja te va a dejar por c&oacute;mo est&aacute;s&hellip; Y cada cosa tonta, la m&aacute;s tonta, se convierte en un mundo para ti&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su primer ataque psic&oacute;tico fue sobre el escenario, interpretando una comedia con Luis Merlo y Mar&iacute;a Barranco, pero no dej&oacute; de trabajar en ning&uacute;n momento. El teatro se convirti&oacute; muy pronto en su &ldquo;b&aacute;lsamo&rdquo;: &ldquo;Estaba todo el d&iacute;a pensando que me quer&iacute;a quitar la vida. Estaba fatal, pero es verdad que cuando actuaba, de repente, esos pensamientos se iban y estaba tan concentrado en lo que ten&iacute;a que hacer, en mi papel, en mi texto&hellip; que consegu&iacute;a ser otra persona&rdquo;. &nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Contarlo para ayudar a los dem&aacute;s</strong></h3><p class="article-text">
        Desde hace cinco a&ntilde;os, lleva una vida completamente normal y estable. Por eso, a finales de 2020, <a href="https://twitter.com/LaHoraTVE/status/1304357903000895489?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explic&oacute; p&uacute;blicamente</a> todo lo que hab&iacute;a vivido en La Hora de la 1 (TVE): &ldquo;Cre&iacute;a que iba a afectar a mi profesi&oacute;n, pero al rev&eacute;s. Ahora tengo m&aacute;s trabajo que nunca&rdquo;. El motivo para atreverse a contarlo era poderos&iacute;simo: &ldquo;Quer&iacute;a decirle a la gente que se puede salir de esto y tambi&eacute;n denunciar la situaci&oacute;n de la salud mental en Espa&ntilde;a. No puede ser que pidas cita en el psic&oacute;logo y te la den para dentro de seis meses. &iexcl;Es una enfermedad para ricos! Yo pude tener un psic&oacute;logo privado, una psiquiatra privada..., pero como dependas de la sanidad p&uacute;blica es muy dif&iacute;cil. La gente no puede pagar 70 o 100 euros por cada sesi&oacute;n. &iexcl;No se puede!&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ilusionado, colabora desinteresada y apasionadamente con la asociaci&oacute;n y reivindica siempre m&aacute;s inversi&oacute;n en salud mental. Para los actores de la compa&ntilde;&iacute;a, &eacute;l es el mejor modelo, el mejor ejemplo y el mejor espejo en el que mirarse. &ldquo;Estoy deseando empezar a hacer otra funci&oacute;n&rdquo;, concluye. Ellos, seguro, tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/javier-martin-actor-trastorno-bipolar-tratamientos-salud-mental-pagar-ricos_1_8110483.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jul 2021 20:10:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javier Martín, actor con trastorno bipolar: "Los tratamientos de salud mental solo se los pueden pagar los ricos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Martín, actor con trastorno bipolar: “Los tratamientos de salud mental solo se los pueden pagar los ricos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/javier-martin-actor-trastorno-bipolar-tratamientos-salud-mental-pagar-ricos_7_8110508.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0db05222-ffb0-4c9e-9db8-23528774be71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Javier Martín, actor con trastorno bipolar: “Los tratamientos de salud mental solo se los pueden pagar los ricos”"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/javier-martin-actor-trastorno-bipolar-tratamientos-salud-mental-pagar-ricos_7_8110508.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jul 2021 16:54:20 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yolanda Poveda, cuidadora invisible: "A nosotros nadie nos pregunta si estamos bien"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/yolanda-poveda-cuidadora-invisible-nadie-pregunta-si_1_8087846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31bf4139-2323-4869-b515-9873939a41da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yolanda Poveda, cuidadora invisible: &quot;A nosotros nadie nos pregunta si estamos bien&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como tantas mujeres en España que están a cargo de personas dependientes, Yolanda realiza una labor silenciosa, feminizada y poco reconocida. Ha dedicado su vida a cuidar de sus padres y de su hermana con Síndrome de Down, ha criado sola a sus dos hijos y nunca ha perdido la sonrisa</p></div><p class="article-text">
        500 kil&oacute;metros. Esa es la distancia que Yolanda Poveda (Cuenca, 1969) recorre en coche para que su hermana Sandra, con S&iacute;ndrome de Down, pueda ver y visitar a su padre durante solo unas horas. El camino siempre es el mismo, siempre de ida y vuelta, cada fin de semana. Sin pereza, sin una sola queja o mala cara, aunque tenga otras mil cosas y preocupaciones en la cabeza. 
    </p><p class="article-text">
        Primero conduce desde Pinto hasta Aldea del Fresno &mdash;al oeste de la Comunidad de Madrid&mdash; para recoger a su hermana en el centro en el que vive cuando no est&aacute;n juntas. Despu&eacute;s, inician la marcha hacia Montalbo, en Cuenca, el pueblo en el que se encuentra la residencia de su padre. Comen los tres juntos, recuerdan, sonr&iacute;en. Y a desandar el camino&hellip; Cuando vuelve sola a Pinto ya de noche, despu&eacute;s de dejar a Sandra, Yoli respira tranquila. Los 500 kil&oacute;metros han merecido la pena, siempre la merecen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        (...)
    </p><p class="article-text">
        Hace una tarde magn&iacute;fica de verano. Las dos hermanas pasean despacito por el Parque del Egido, en el centro de Pinto. Yolanda viste una blusa verde esperanza, y lleva los ojos y los labios pintados. De vez en cuando, apoya la mano en el andador de Sandra para ayudarla en la marcha y dirigirla. La acaban de operar por segunda vez de la cadera y todav&iacute;a se est&aacute; recuperando. &ldquo;Soy una mandona y la tengo todo el d&iacute;a dando vueltas por el parque, subiendo y bajando escaleras&hellip; En la &uacute;ltima operaci&oacute;n, la m&eacute;dico dijo que hacer esto le hab&iacute;a venido muy bien&rdquo;, explica bajo la atenta mirada de su hermana peque&ntilde;a que ya tiene ganas de sentarse en el banco. 
    </p><p class="article-text">
        Ella sabe en primera persona que la labor de los cuidados es dura, invisible y poco reconocida. El 85% de los cuidadores no profesionales de personas dependientes como Yolanda son mujeres, seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Geriatr&iacute;a y Gerontolog&iacute;a (SEGG). Aun as&iacute;, esto no es para ella ninguna carga, nunca lo ha sido, no quiere llamarlo as&iacute;: &ldquo;A veces, los cuidadores nos sentimos agotados, la gente no nos pregunta si estamos bien. Porque yo, a veces, me agoto... Me siento agobiada, cansada, agotada, pero es lo que me han ense&ntilde;ado a ser como persona, a atender a mis mayores, a mi familia... Mi madre tuvo meningitis con nueve a&ntilde;os y se qued&oacute; con retraso mental, as&iacute; que fue mi abuela la que nos crio&hellip; Cuando ella falleci&oacute;, me pas&oacute; el relevo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Yolanda lleva encarg&aacute;ndose de Sandra desde que naci&oacute; cuando ella ten&iacute;a solo cinco a&ntilde;os, pero tambi&eacute;n de su abuelo y de sus padres, a quienes en un momento dado, cuando no pod&iacute;a m&aacute;s, se vio obligada a ingresarlos en una residencia. &ldquo;La gente se cree que es f&aacute;cil, pero es muy duro&rdquo;, explica intentando contener la emoci&oacute;n. &ldquo;Yo me sent&iacute;a mal porque en aquella &eacute;poca en mi pueblo no hab&iacute;a nadie en las residencias y era como que les estabas abandonado. Yo no daba de s&iacute;, ten&iacute;a que atender a mis abuelos, a mis padres, a mi hermana, mi casa, con dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os&hellip;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; a tener cuatro trabajos a la vez para &ldquo;poder dar de comer&rdquo; a sus hijos. Cuando sal&iacute;a de trabajar como asistenta del hogar en un domicilio de Madrid encadenaba contratos en centros comerciales y limpiaba en locales y cl&iacute;nicas: &ldquo;Por desgracias de la vida, mi marido se march&oacute; de casa un d&iacute;a y desde entonces llevo trece a&ntilde;os sacando adelante sola a mis hijos&hellip;&rdquo;. Incluso tuvo que pedir ayuda a C&aacute;ritas y a la Cruz Roja para llegar a fin de mes y que Daniel y Eva, cocinero e ilustradora, pudiesen estudiar y ser libres. Hoy ellos son su mejor orgullo, su gran equipo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas familias que luchan entre ellos por cosas banales, pero como a m&iacute; la vida me ha dado tantos palos, cuando alguien viene cont&aacute;ndome los problemas tan gordos que tiene, me quedo asombrada...&rdquo;. Por eso, como su hermana Sandra &mdash;que no deja de admirarla asombrada durante toda la conversaci&oacute;n&mdash; Yoli nunca pierde la sonrisa. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/yolanda-poveda-cuidadora-invisible-nadie-pregunta-si_1_8087846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Jun 2021 20:56:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yolanda Poveda, cuidadora invisible: "A nosotros nadie nos pregunta si estamos bien"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuidados familiares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yolanda Poveda, cuidadora invisible: "A nosotros nadie nos pregunta si estamos bien"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/yolanda-poveda-cuidadora-invisible-nadie-pregunta-si_7_8087981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70d41142-8832-4ccb-b349-9040d3818b2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yolanda Poveda, cuidadora invisible: &quot;A nosotros nadie nos pregunta si estamos bien&quot;"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/yolanda-poveda-cuidadora-invisible-nadie-pregunta-si_7_8087981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Jun 2021 16:04:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yolanda Poveda, cuidadora invisible: "A nosotros nadie nos pregunta si estamos bien"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pasar a la final y no poder competir: la lucha por la nacionalidad de Gaitha El Jarraz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/pasar-final-no-competir-lucha-nacionalidad-gaitha-jarraz_1_8064823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b2d9419-4cf9-4b43-915b-2c65adad6371_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pasar a la final y no poder competir: la lucha por la nacionalidad de Gaitha El Jarraz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta joven atleta de 20 años y origen marroquí tuvo que dejar escapar medallas por no tener todavía la nacionalidad española. Esta experiencia le ha enseñado a no rendirse nunca: "Todo el rato pensaba que tenía que seguir luchando, que en algún momento llegaría"</p></div><p class="article-text">
        El d&iacute;a que descolg&oacute; el m&oacute;vil y le dijeron que le hab&iacute;an concedido la nacionalidad, Gaitha El Jarraz (Tetu&aacute;n, 2001) rompi&oacute; a llorar. No pudo evitarlo. De emoci&oacute;n, pero tambi&eacute;n de rabia. Hab&iacute;a pasado mucho tiempo desde que la pidi&oacute; por primera vez cuando ten&iacute;a 17 a&ntilde;os. Un proceso largo y complicado en el que, mientras esperaba, tuvo que dejar escapar medallas y no participar en las finales en las que se merec&iacute;a estar por sus marcas. Todo por un papel, por una formalidad: &ldquo;Poco despu&eacute;s de que me la concedieran, ten&iacute;a un Campeonato de Espa&ntilde;a de 800 metros lisos y consegu&iacute; ganar una medalla... Fue una felicidad tremenda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gaitha hoy es espa&ntilde;ola y atleta del FC Barcelona, una de las mejores de su categor&iacute;a a nivel nacional. Lleg&oacute; con sus padres a La Rioja cuando ten&iacute;a seis a&ntilde;os desde un peque&ntilde;o pueblo cerca de Tetu&aacute;n (Marruecos). &ldquo;All&iacute; aunque estudies y te saques una carrera no eres nadie. Si no tienes conocidos no consigues trabajo&hellip; Aqu&iacute; tienes m&aacute;s libertad y m&aacute;s opciones, all&iacute; no&rdquo;, explica con sinceridad. Ella, que por su formaci&oacute;n y por dominar el idioma, ha sido desde peque&ntilde;a el pilar de su familia, siempre se sinti&oacute; espa&ntilde;ola. Aqu&iacute; creci&oacute;, aprendi&oacute; a jugar al pilla-pilla en el recreo y descubri&oacute; su pasi&oacute;n por el atletismo: &ldquo;Mi profesor del colegio me dec&iacute;a que se me daba muy bien correr, que ten&iacute;a que apuntarme a un club. Le hice caso. Para m&iacute; correr es liberarme, me ayuda much&iacute;simo en momentos de agobio, estr&eacute;s, enfados... &rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se refugi&oacute; en el deporte para seguir adelante a pesar de las dificultades. Carrera a carrera, valla a valla. Durante muchos meses, tuvo que entrenar para ser la mejor, sabiendo que aunque pasase a la final no la podr&iacute;a disputar: &ldquo;He tenido muchas oportunidades y se me han escapado: ir al Europeo Sub&rsquo;18 de Hungr&iacute;a, al Mundial Sub&rsquo;18 de Kenia&hellip; Una vez en Madrid, en una pista cubierta, me inscribieron en la final, pero mi entrenador, H&eacute;ctor, y yo sab&iacute;amos que era un fallo. Avisamos, pero la calle finalmente qued&oacute; vac&iacute;a porque la otra atleta se fue pensando que yo estaba metida en la final. Eso me dio mucha rabia&rdquo;, confiesa. Tal era su empe&ntilde;o en ser espa&ntilde;ola y poder competir aqu&iacute; que Gaitha lleg&oacute; a rechazar la oferta de la Federaci&oacute;n de Atletismo marroqu&iacute; para participar en los Juegos Ol&iacute;mpicos de la Juventud de 2018, en Buenos Aires.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este domingo, Gaitha qued&oacute; tercera en el Campeonato de Espa&ntilde;a Sub&rsquo;23 de 400 vallas. De vuelta a casa, est&aacute; centrada en terminar sus pr&aacute;cticas del Grado Medio de Actividades Comerciales y en prepararse los &uacute;ltimos campeonatos antes de verano. Siempre sin perder la sonrisa y el optimismo. &ldquo;Todo esto me ha ense&ntilde;ado a tener mucha capacidad de persistencia. Pensaba todo el rato que ten&iacute;a que seguir luchando porque la nacionalidad iba a llegar y cuando la tuviese ser&iacute;a el momento de demostrar si valgo de verdad. Creo que hasta ahora lo estoy demostrando, poquito a poquito, pero lo estoy demostrando&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/pasar-final-no-competir-lucha-nacionalidad-gaitha-jarraz_1_8064823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Jun 2021 20:08:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pasar a la final y no poder competir: la lucha por la nacionalidad de Gaitha El Jarraz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nacionalidad,Deportes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pasar a la final y no poder competir: la lucha por la nacionalidad de Gaitha El Jarraz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/pasar-final-no-competir-lucha-nacionalidad-gaitha-jarraz_7_8064940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c711bf0a-8713-466f-88d1-a31ac09c5ecc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pasar a la final y no poder competir: la lucha por la nacionalidad de Gaitha El Jarraz"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/pasar-final-no-competir-lucha-nacionalidad-gaitha-jarraz_7_8064940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Jun 2021 17:04:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pasar a la final y no poder competir: la lucha por la nacionalidad de Gaitha El Jarraz]]></media:title>
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      <title><![CDATA[María Rodríguez, cirujana torácica: "El robot no opera por ti"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/maria-rodriguez-cirujana-toracica-robot-no-opera_1_8041573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8eb71594-0a64-4fe8-b2f2-9526365d2ec2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Rodríguez, cirujana torácica: &quot;El robot no opera por ti&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con solo 35 años, es la única europea con el certificado americano en Cirugía robótica, una de las acreditaciones más prestigiosas de su especialidad. "En la consulta, hay pacientes que lo primero que me dicen es: 'Pero, usted es muy joven, ¿cuántas cirugías ha hecho?, ¿cuál es su currículum?'"</p></div><p class="article-text">
        Como siempre antes de entrar a quir&oacute;fano, se lava las manos, se pone los guantes y abre las puertas con la espalda. Pero, desde hace cinco a&ntilde;os, en la sala de operaciones la espera alguien m&aacute;s. Un aparato enorme, sofisticado, con forma de ara&ntilde;a y muchos brazos, que a cualquier persona normal le parecer&iacute;a sacado de una pel&iacute;cula de ciencia ficci&oacute;n. Es el robot Da Vinci. La tecnolog&iacute;a con la que la cirujana tor&aacute;cica Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez consigue cada d&iacute;a mejorar la vida de los pacientes de c&aacute;ncer de pulm&oacute;n. Gracias a &eacute;l, entre otras cosas, en lugar de estar una semana ingresados, se pueden ir a casa al d&iacute;a siguiente sin apenas dolor: &ldquo;Recuerdo que la primera vez que me sent&eacute; en el robot pens&eacute;: 'Esto es el futuro, en esto me tengo que formar s&iacute; o s&iacute;'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo consigui&oacute;. Esta m&eacute;dica de treinta y cinco a&ntilde;os de la Cl&iacute;nica Universidad de Navarra es la &uacute;nica en Europa que tiene la acreditaci&oacute;n de la American Association for Thoracic Surgery en Cirug&iacute;a rob&oacute;tica. &ldquo;En la consulta, hay pacientes que lo primero que me dicen es: 'Pero, usted es muy joven, &iquest;cu&aacute;ntas cirug&iacute;as ha hecho?, &iquest;qu&eacute; edad tiene?, &iquest;cu&aacute;l es su curr&iacute;culum?'. Siempre les cuento la misma historia&hellip;&rdquo;. La de una carrera mete&oacute;rica marcada por una disciplina y una capacidad de trabajo incansables. La primera la adquiri&oacute; sin darse cuenta gracias a los caballos, cuando su padre la llevaba desde muy ni&ntilde;a a hacer doma cl&aacute;sica. La segunda, viene de mucho m&aacute;s dentro, del centro del t&oacute;rax, del coraz&oacute;n. Siempre quiso ser m&eacute;dica, por eso, cuando era estudiante de la Complutense no le importaba dedicar sus vacaciones de verano a visitar a centros punteros en cirug&iacute;a, como el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy es incapaz de saber a ciencia cierta cu&aacute;ntas horas ha podido estar manejando el robot dentro y fuera de quir&oacute;fano durante el tiempo que pas&oacute; en el Hospital Brigham and Women&ldquo;s Hospital de Boston. &rdquo;Muchos d&iacute;as, cuando sal&iacute;a de una guardia o ten&iacute;a un d&iacute;a libre iba a practicar con &eacute;l. Fue un proceso muy largo, solo en simulaci&oacute;n hice m&aacute;s de 300 horas&ldquo;, recuerda quit&aacute;ndole importancia. Este robot es uno de los sistemas de cirug&iacute;a m&iacute;nimamente invasiva m&aacute;s vanguardistas: &rdquo;Permite quitar n&oacute;dulos m&aacute;s peque&ntilde;os conservando m&aacute;s parte del pulm&oacute;n, te da mucha libertad de movimientos, m&aacute;s precisi&oacute;n, m&aacute;s comodidad&hellip; Muchas veces, estamos en quir&oacute;fanos siete horas de pie, en posturas inc&oacute;modas&ldquo;. Gracias a &eacute;l, puede operar sentada y tener una visi&oacute;n perfecta, pero siempre le gusta recordar que es solo un instrumento m&aacute;s: &rdquo;No opera por ti, no toma decisiones, ni habla con el paciente ni es capaz de transmitirle confianza. Los cirujanos somos lo que lo manejamos y nos valemos de esta tecnolog&iacute;a para mejorar nuestras habilidades&ldquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Detr&aacute;s de una gran mujer siempre hay un gran hombre</strong></h3><p class="article-text">
        Es lunes y Mar&iacute;a ha estado toda la ma&ntilde;ana pasando consulta, sin parar. A mediod&iacute;a, ha ido a casa a comer con su marido: &ldquo;Siempre intentamos buscar un equilibrio entre la vida personal y la profesional, comer juntos, una tarde para nosotros sin responder llamadas&hellip;&rdquo;. Francisco ha sido uno de sus grandes apoyos durante los a&ntilde;os de formaci&oacute;n en Estados Unidos en los que aprendi&oacute; a operar con el robot. &ldquo;Irme a Estados Unidos era uno de mis sue&ntilde;os. &Eacute;l se pidi&oacute; una excedencia en su trabajo y se vino conmigo. Me cuidaba, se encargaba de la casa, de cocinar, de limpiar&hellip; Yo no ten&iacute;a tiempo para nada que no fuera trabajar, si no hubiera sido por &eacute;l no s&eacute; c&oacute;mo habr&iacute;a sobrevivido. Hab&iacute;a semanas que trabajaba noventa y seis horas a la semana, que no ten&iacute;a tiempo de nada&rdquo;. Han roto con el clich&eacute;. Detr&aacute;s de una gran mujer siempre hay un gran hombre.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/maria-rodriguez-cirujana-toracica-robot-no-opera_1_8041573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Jun 2021 20:13:31 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Rodríguez, cirujana torácica: "El robot no opera por ti"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/maria-rodriguez-cirujana-toracica-robot-no-opera_7_8041650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9667c4c9-e26e-4abf-89b7-f19fc14551d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Rodríguez, cirujana torácica: &quot;El robot no opera por ti&quot;"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/maria-rodriguez-cirujana-toracica-robot-no-opera_7_8041650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Jun 2021 17:06:35 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El sueño que Ramona encontró en el guardarropa del Thyssen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/sueno-ramona-encontro-guardarropa-thyssen_1_8017615.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf34fb44-30b3-4170-bdd8-915bcbf8b2be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sueño que Ramona encontró en el guardarropa del Thyssen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es simpática, atrevida y le encanta el arte. También tiene discapacidad intelectual, pero eso no importa, nunca ha importado. Gracias a la oportunidad que le han dado en el museo, Ramona está preparada para dar el salto al mundo laboral</p></div><p class="article-text">
        Todos los martes y los viernes durante medio a&ntilde;o, Ramona cog&iacute;a el metro y el cercan&iacute;as para recorrer medio Madrid ella sola. Todo para llegar desde San Nicasio &mdash;el barrio de Legan&eacute;s en el que vive con su madre&mdash; hasta el Museo Thyssen, con la ilusi&oacute;n ardiente de quien empieza cada d&iacute;a la gran aventura de su vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para cualquier otra mujer de veintinueve a&ntilde;os, este periplo ma&ntilde;anero podr&iacute;a resultar algo f&aacute;cil, cotidiano, anodino, pero para ella era un reto. Cuando llegaba, se pon&iacute;a la chaquetilla del uniforme y se convert&iacute;a en una m&aacute;s en el guardarropa, atendiendo las necesidades de los visitantes y regal&aacute;ndoles una sonrisa que se dibujada t&iacute;midamente tras las mascarilla y en las arruguitas de sus ojos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias a estas pr&aacute;cticas en el Museo Thyssen, hoy Ramona es m&aacute;s independiente, m&aacute;s aut&oacute;noma, m&aacute;s resolutiva. Son los frutos de la oportunidad que le dieron en <a href="https://zoombados.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s sue&ntilde;os, menos l&iacute;mites</a>, el proyecto del Grupo AM&Aacute;S en el que han participado otras cincuenta y ocho personas con discapacidad intelectual como ella. &iquest;El objetivo? Apoyar sus sue&ntilde;os y darle la vuelta al mercado laboral regal&aacute;ndoles una oportunidad en la empresa en las que les gustar&iacute;a aprender y trabajar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Ramona, siempre le hab&iacute;a gustado el arte y dibujar, desde que de ni&ntilde;a en Guinea Ecuatorial jugaba a la rayuela y dibujaba garabatos en el suelo. Cuando visit&oacute; el museo por primera vez con su grupo del centro ocupacional se qued&oacute; impresionada. Su cuadro favorito es el de la <em>Bailarina basculando</em>, de Edgar Degas. &ldquo;Me recuerda a la cultura de mi pa&iacute;s, a sus colores y a sus vestimentas tradicionales&rdquo;, explica frente al cuadro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su lado est&aacute; Marta, la encargada del guardarropa. Ella es quien la ha acompa&ntilde;ado durante todos estos meses de pr&aacute;cticas. Desde el primer d&iacute;a, han construido juntas un v&iacute;nculo muy especial. &ldquo;Estaba muy nerviosa, pero a la vez emocionada. Me preguntaba todo el rato: '&iquest;C&oacute;mo ser&aacute; mi compa&ntilde;era? &iquest;C&oacute;mo me recibir&aacute;?'&rdquo;, recuerda Ramona. &ldquo;Fue amor a primera vista, en cuanto nos conocimos, hubo una qu&iacute;mica autom&aacute;tica y as&iacute; hasta el d&iacute;a de hoy. Rompi&oacute; todos los prejuicios que pod&iacute;a tener. Absolutamente todos&rdquo;, a&ntilde;ade Marta. &ldquo;Ramona es genial, tenga o no tenga unas capacidades diferentes a las m&iacute;as&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/sueno-ramona-encontro-guardarropa-thyssen_1_8017615.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jun 2021 20:00:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sueño que Ramona encontró en el guardarropa del Thyssen]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sueño que Ramona encontró en el guardarropa del Thyssen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/sueno-ramona-encontro-guardarropa-thyssen_7_8017649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51c9cac9-57f5-45d7-a04c-cf931e514347_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sueño que Ramona encontró en el guardarropa del Thyssen"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/sueno-ramona-encontro-guardarropa-thyssen_7_8017649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jun 2021 18:12:40 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Heike Freire, creadora de la Pedagogía Verde: "Hay un exceso de 'pantallitis' en los primeros años de vida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/heike-freire-creadora-pedagogia-verde-hay-exceso-pantallitis-primeros-anos-vida_1_7993882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e833fc5-cbec-4f79-86af-2d75d0aa8ac8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Heike Freire, creadora de la Pedagogía Verde: &quot;Hay un exceso de &#039;pantallitis&#039; en los primeros años de vida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta pedagoga asturiana es una referente internacional en las bases de la educación de los niños en contacto con la naturaleza. "Está empezando aparecer el llamado 'autismo virtual'", explica desde el huerto ecológico del Colegio Miguel Hernández, en Getafe</p></div><p class="article-text">
        A Diego, alumno del Miguel Hern&aacute;ndez de Getafe, se le ilumina la cara cuando entra al huerto de su colegio. Apenas levanta unos palmos del suelo, pero ya sabe c&oacute;mo se cultivan los rabanitos, cu&aacute;les son las frutas de temporada, y de qu&eacute; color son todos los insectos que se pasean por all&iacute;. Bajo la atenta mirada del espantap&aacute;jaros, ha plantado lechugas, ha dado de beber a los p&aacute;jaros y ha alimentado a los gusanos de seda con hojas de morera, junto a sus compa&ntilde;eros de clase. &ldquo;Sabemos que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as cuando est&aacute;n al aire libre aprenden mucho m&aacute;s r&aacute;pido. Relacionarse con la naturaleza favorece el lenguaje, la empat&iacute;a, la gesti&oacute;n de las emociones y la capacidad de resiliencia, sobre todo en aquellos que se encuentran en un entorno m&aacute;s desfavorecido social y culturalmente&rdquo;, explica Heike Freire, creadora de la Pedagog&iacute;a verde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esta experta en innovaci&oacute;n educativa, su abuela Mar&iacute;a la conect&oacute; a la naturaleza desde muy peque&ntilde;a gracias a las excursiones interminables que hac&iacute;an por el monte asturiano en las que llegaban a pasar la noche en caba&ntilde;as de pastores. Por eso, antes de mudarse a Francia con dieciocho a&ntilde;os para estudiar Filosof&iacute;a y Psicolog&iacute;a en la Universidad Par&iacute;s X, Heike fue una ni&ntilde;a t&iacute;mida, la m&aacute;s peque&ntilde;a de su clase, que pasaba muchas horas sola en el patio del colegio. Era un jard&iacute;n de un caser&oacute;n apenas sin intervenir entre casta&ntilde;os, robles, rosas y un peque&ntilde;o riachuelo. &ldquo;All&iacute; me hice amiga de los mirlos y de los caracoles. Relacionarme con esos seres era maravilloso, fueron quienes me ayudaron a vencer mi timidez&rdquo;, reconoce hoy sin un &aacute;pice de duda. Es una de las referentes internacionales en la educaci&oacute;n en contacto con la naturaleza desde que public&oacute; hace diez a&ntilde;os su libro <em>Educar en verde</em>, uno de los textos fundamentales sobre esta Pedagog&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde los noventa, Heike ha viajado por el mundo impartiendo cursos, talleres y conferencias y asesorando a todo tipo de docentes para transmitirles los beneficios que tiene el contacto estrecho con la naturaleza durante los primeros a&ntilde;os de vida. &ldquo;Sabemos que en los entornos naturales tienen menos conflictos y que el juego que desarrollan es mucho m&aacute;s colaborativo, menos competitivo y m&aacute;s imaginativo&rdquo;. Por eso, siempre ha sido una ferviente defensora del juego espont&aacute;neo de los ni&ntilde;os en el medio natural, hoy en peligro por el sobreuso de las pantallas, los videojuegos y las tecnolog&iacute;as en edades muy tempranas. &ldquo;En algunas consultas est&aacute; empezando aparecer el llamado 'Autismo virtual'. No es Autismo, pero presenta s&iacute;ntomas parecidos: los ni&ntilde;os tienen dificultades para mirar a los ojos, responden repitiendo las mismas palabras, les cuesta interaccionar, empatizar&hellip; Todo por culpa de un exceso de 'pantallitis' porque los beb&eacute;s que pasan m&aacute;s tiempo mirando a una pantalla que a los ojos de su madre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un grupo abandona el colegio para empezar una nueva etapa en el instituto planta un &aacute;rbol en el huerto del Miguel Hern&aacute;ndez que es cuidado cada d&iacute;a por el abuelo de uno de los alumnos. All&iacute; van a cuidar las plantas, a hacer actividades de Pl&aacute;stica y a aprender Ciencias Naturales: &ldquo;Es un lugar para aprender del contacto con la naturaleza, y tambi&eacute;n un lugar de encuentro, de expresi&oacute;n, de comunicaci&oacute;n, de compartir&rdquo;, explica Heike. Desde hace varios a&ntilde;os, ella es tambi&eacute;n una de las impulsoras de un movimiento de renaturalizaci&oacute;n de las escuelas que fomenta la relaci&oacute;n triangular entre el educador, el ni&ntilde;o y el entorno. &ldquo;Queda mucho por hacer, pero hay miles de escuelas ahora mismo en Espa&ntilde;a que est&aacute;n haciendo cosas para renaturalizar sus espacios. Hay algunas que han levantado literalmente el hormig&oacute;n y han vuelto a poner tierra en los patios. Parece que el mundo se mueve por lo material nada m&aacute;s, pero yo creo que las ideas marcan el rumbo de muchas cosas. M&aacute;s de lo que pensamos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/heike-freire-creadora-pedagogia-verde-hay-exceso-pantallitis-primeros-anos-vida_1_7993882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Jun 2021 20:40:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Heike Freire, creadora de la Pedagogía Verde: "Hay un exceso de 'pantallitis' en los primeros años de vida"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecologismo,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Heike Freire, creadora de la Pedagogía Verde: "Hay un exceso de 'pantallitis' en los primeros años de vida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/heike-freire-creadora-pedagogia-verde-hay-exceso-pantallitis-primeros-anos-vida_7_7994016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7f4740f-6a3e-466b-8f5b-1e88e66e070d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Heike Freire, creadora de la Pedagogía Verde: &quot;Hay un exceso de &#039;pantallitis&#039; en los primeros años de vida&quot;"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Jun 2021 17:48:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Heike Freire, creadora de la Pedagogía Verde: "Hay un exceso de 'pantallitis' en los primeros años de vida"]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Vendida, secuestrada y obligada a prostituirse: una joven nigeriana anima a las víctimas de trata a no rendirse nunca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/vendida-secuestrada-obligada-prostituirse-joven-nigeriana-anima-victimas-trata-no-rendirse_1_7970460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa96023e-8143-414c-9f4b-e33e2f9ba6b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vendida, secuestrada y obligada a prostituirse: una joven nigeriana anima a las víctimas de trata a no rendirse nunca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abandonó Nigeria con 15 años con la promesa de una vida mejor, pero la engañaron. Hoy ayuda a otras víctimas de explotación sexual que han pasado por lo mismo: "Ellas se recuperan conmigo y yo con ellas"</p></div><p class="article-text">
        Al llegar a Espa&ntilde;a, Juliet fue vendida, secuestrada y obligada a prostituirse. Abandon&oacute; Nigeria con solo 15 a&ntilde;os en busca de un futuro, una educaci&oacute;n y una vida mejor, pero aquel viaje so&ntilde;ado a la tierra prometida se torn&oacute; muy pronto en un infierno. En Pamplona, a donde lleg&oacute; tras una escala en Italia, se hizo la oscuridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De eso hace ya seis a&ntilde;os y a pesar de que, a d&iacute;a de hoy, ha encontrado la luz en Madrid, su mirada es tan profunda que asusta por todo lo que se puede ver a trav&eacute;s de ella. A sus veinti&uacute;n a&ntilde;os, parece mayor, se expresa con el aplomo de quien se ha enfrentado de t&uacute; a t&uacute; con la cara m&aacute;s atroz del ser humano. Con esa voz que solo tiene quien ha experimentado en su propia piel el dolor m&aacute;s punzante, ese que ya nunca sana, con el que uno tiene que aprender a vivir para siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juliet, nombre ficticio, consigui&oacute; escapar de las mafias de la explotaci&oacute;n sexual y armar los pedazos que le quedaban gracias a <a href="https://apramp.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">APRAMP</a>, la Asociaci&oacute;n para la Prevenci&oacute;n, Reinserci&oacute;n y Atenci&oacute;n a la Mujer Prostituida. Ha cumplido su sue&ntilde;o de dedicarse a la moda &mdash;va a sacar su propia colecci&oacute;n el mes que viene&mdash; y atiende a mujeres que han rehecho su vida entre telas, m&aacute;quinas de coser, <a href="https://benditobolso.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bolsos</a> y ovillos de hilo. &ldquo;Para que conf&iacute;en en ti les tienes que explicar lo que viviste. Ellas se recuperan conmigo y yo con ellas. S&eacute; c&oacute;mo se sienten, han estado encerradas, han sido violadas, han sido de todo&hellip;&rdquo;, confiesa serena, pero de forma un poco atropellada.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Nigeria: la penumbra&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        En Nigeria, Juliet era la mayor de cinco hermanos de una familia desestructurada y sin recursos. Su padre les hab&iacute;a abandonado y se hab&iacute;a ido con otra mujer. Durante a&ntilde;os, el pastor evang&eacute;lico de la zona les prest&oacute; su ayuda. Era como de la familia: &ldquo;Confiaba mucho en &eacute;l y le ten&iacute;a mucho cari&ntilde;o. Me dijo que por qu&eacute; no me iba a Espa&ntilde;a para estudiar y mandar dinero a mi madre, que &eacute;l ten&iacute;a una amiga que me iba a ayudar, pero cuando me fui, todo cambi&oacute;&hellip; Todo era totalmente distinto a lo que me hab&iacute;a contado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer pu&ntilde;etazo de realidad fue el viaje. All&iacute; empez&oacute; a darse cuenta de que algo no iba bien, de que la hab&iacute;an enga&ntilde;ado. &ldquo;Nos dijeron que &iacute;bamos a ir en avi&oacute;n, pero fuimos en patera, fue horrible, no s&eacute; c&oacute;mo sobreviv&iacute;... Una de mis amigas muri&oacute; a bordo&rdquo;, recuerda emocionada. La otra compa&ntilde;era con la que viajaba, tambi&eacute;n de su misma edad, fue asesinada en Libia en un ataque al piso en el que hicieron escala, del que Juliet consigui&oacute; huir a tiempo. &ldquo;Me da mucha pena que ellas no est&eacute;n hoy aqu&iacute; para contar su historia&rdquo;, reconoce con los ojos llenos de l&aacute;grimas. Tard&oacute; dos meses en llegar a Espa&ntilde;a &mdash;le hab&iacute;an dicho que solo ser&iacute;a una semana&mdash;, y tras estar encerrada un tiempo en un piso en Italia, sin tel&eacute;fono y sin poder comunicarse con su madre.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Pamplona: la oscuridad&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Vino a por m&iacute; un contacto de mi pastor con el pasaporte de su hija para que me hiciese pasar por ella y llevarme de Italia a Pamplona&rdquo;, recuerda. &ldquo;Era una se&ntilde;ora de mi pa&iacute;s, hablaba mi idioma. Yo estaba asustada, no entend&iacute;a nada, nadie me hab&iacute;a explicado que el viaje iba a ser as&iacute;, hab&iacute;a perdido a mis amigas, ten&iacute;a muchas preguntas en mi mente, no sab&iacute;a qu&eacute; hacer...&rdquo;, explica desviando la mirada. Cuando parec&iacute;a que todo llegaba a su fin y que por fin se hab&iacute;a acabado la pesadilla, empez&oacute; lo peor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquella mujer tan &ldquo;amable&rdquo; que le hab&iacute;a abierto acogedoramente las puertas de su casa, se convirti&oacute; en su captora: &ldquo;Me dijo que le deb&iacute;a mucho dinero y que ten&iacute;a que trabajar para ella porque ahora era mi due&ntilde;a, mi <em>madame</em>. Me llev&oacute; a un lugar horrible, hab&iacute;a de todo&hellip; &mdash;traga saliva y cierra los ojos, no es capaz de describirlo&mdash;. Lo &uacute;nico que le pregunt&eacute; fue: '&iquest;Qu&eacute; hacen esas mujeres desnudas? &iquest;Por qu&eacute; no llevan ropa?'&rdquo;. Juliet solo era una ni&ntilde;a: &ldquo;Imag&iacute;nate lo peor que le pueda pasar a una persona, lo peor. Jam&aacute;s desear&iacute;a algo as&iacute; para nadie, jam&aacute;s&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando no estaba en el club o en el piso, la obligaban a estar en la calle buscando clientes. All&iacute; permanec&iacute;a inm&oacute;vil, escondida y llorando, en un rinc&oacute;n. Un d&iacute;a se le acercaron unas voluntarias que sol&iacute;an llevarles algo caliente al pol&iacute;gono en el que pasaban la noche. &ldquo;Sabemos que eres menor y lo que pasa cuando no le haces caso a esa se&ntilde;ora, si quieres te podemos ayudar&rdquo;, recuerda que le dijeron. &ldquo;Fueron muy simp&aacute;ticas y amables conmigo, pero yo estaba asustada, la <em>madame </em>me hab&iacute;a prohibido hablar con ellas, me hab&iacute;a dicho que si lo hac&iacute;a me meter&iacute;an en la c&aacute;rcel&rdquo;. Al d&iacute;a siguiente, la esperaba la polic&iacute;a.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Madrid: la luz&nbsp;</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        La ingresaron en un centro de menores, pero tras el juicio la trasladaron a Madrid para protegerla de posibles amenazas y represalias. &ldquo;Cuando llegu&eacute; a APRAMP me acogieron con mucho cari&ntilde;o, me ense&ntilde;aron a coser&hellip; Ahora tengo un motivo por el que levantarme cada ma&ntilde;ana, algo de lo que preocuparme, un trabajo, una responsabilidad&rdquo;. Durante estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha acostumbrado al bullicio, al ambiente y al ruido de Madrid. Ese que al principio la asustaba y que ahora le encanta. Cada d&iacute;a ilumina con su alegr&iacute;a a las compa&ntilde;eras y trabajadoras del taller: &ldquo;Me gustar&iacute;a olvidarlo todo, pero siempre va a estar ah&iacute;. Aun as&iacute;, soy muy feliz ayudando y viendo c&oacute;mo otras chicas hacen un esfuerzo por mejorar su vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su historia es solo una de tantas. Seg&uacute;n datos oficiales, en nuestro pa&iacute;s hay en la actualidad unas <a href="https://apramp.org/borrador/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50.000 esclavas sexuales</a> y somos la principal puerta de entrada en Europa de la trata. Cada a&ntilde;o, medio mill&oacute;n de mujeres y ni&ntilde;as, como Juliet, cruzan las fronteras europeas de manera ilegal para acabar en prost&iacute;bulos y pisos de alterne. &ldquo;En la asociaci&oacute;n, les cost&oacute; mucho trabajar conmigo, no quer&iacute;a que me hablasen, estaba fatal&hellip; Ni yo misma me creo que hoy est&eacute; contando mi historia. Si puedo ayudar a otras mujeres en mi misma situaci&oacute;n, lo har&eacute; las veces que haga falta. Que no se rindan&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Baroja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/vendida-secuestrada-obligada-prostituirse-joven-nigeriana-anima-victimas-trata-no-rendirse_1_7970460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 May 2021 20:06:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Nigeria,Explotación sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vendida, secuestrada y obligada a prostituirse: una joven nigeriana anima a las víctimas de trata a no rendirse nunca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/heroes/vendida-secuestrada-obligada-prostituirse-joven-nigeriana-anima-victimas-trata-no-rendirse_7_7970531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abe11bdb-2a34-445e-908e-ebf3476c9cf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vendida, secuestrada y obligada a prostituirse: una joven nigeriana anima a las víctimas de trata a no rendirse nunca"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 May 2021 16:59:51 +0000]]></pubDate>
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