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    <title><![CDATA[elDiario.es - Diccionario de alpinismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/opinion/diccionario_de_alpinismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Diccionario de alpinismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Diccionario de alpinismo: B]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/opinion/diccionario_de_alpinismo/diccionario-alpinismo_1_4886941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Baffin, Balmat, Baltoro, Barmasse, Bavaresa, Beghin, Bellefon, Blanchard, Bohigas, Bonington, Bramani, Bridwell, Buhl, Burgener, Buzzati.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Bonatti, Walter </strong>(1930-2011). 
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo tuve una fotograf&iacute;a en color encima de mi mesa de estudio. Estaba rodeada por otras reproducciones que iban y ven&iacute;an seg&uacute;n la estaci&oacute;n de los sentimientos, pero esta permanec&iacute;a. Era una imagen de escalada en las paredes del Valle de Ordesa y estaba clavada con una brillante chincheta que con el tiempo fue envejeciendo y oxid&aacute;ndose sobre la pared pintada de verde; de este color original de la habitaci&oacute;n solo quedaban algunos espacios sin invadir puesto que todo lo dem&aacute;s estaba lleno de grafittis, dibujos y recortes de temas de monta&ntilde;a. Sobre esta foto hab&iacute;a escrita una frase con tinta azul, que ya no s&eacute; de donde sali&oacute; o si su atribuci&oacute;n es correcta: &ldquo;Asomarse al abismo de uno mismo&rdquo;, la cito de memoria. No hablaba de h&eacute;roes ni de proezas alpin&iacute;sticas, s&oacute;lo hablaba de la cumbre m&aacute;s dif&iacute;cil de conquistar: conocernos. Hoy en d&iacute;a parece que se busca m&aacute;s lo contrario; lo importante es que se nos mire. Abrir una v&iacute;a s&oacute;lo tiene valor si se fotograf&iacute;a o se publica, encadenar un itinerario es para que se nos vea, subir una monta&ntilde;a es importante si se habla de ello y si adem&aacute;s hay pol&eacute;mica las revistas o las paginas webs estar&aacute;n m&aacute;s interesadas, las trompetas de la fama ensordecen la realidad. Al final de la frase ven&iacute;a el nombre de su autor: Walter Bonatti.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte el motivo principal para acudir a los Piolets d&acute;or del 2010 era poder estrechar la mano de esta persona que representa, sin lugar a dudas, la herencia viva del m&aacute;s notable alpinismo, &ldquo;quiz&aacute; el alpinista m&aacute;s puro que jam&aacute;s haya existido&rdquo; en palabras de Doug Scott. Poder estrecharle la mano y mirarle a los ojos para intentar vislumbrar algo de la raz&oacute;n de esa pasi&oacute;n, absorber parte de ese coraje cuando habla de la escalada de las monta&ntilde;as y le brillan los ojos con intensidad. Por un momento a trav&eacute;s de los dedos sentir el p&aacute;lpito de esa sangre imparable, de esa alma imbatible aunque ubicada en un ya encorvado pero vigoroso cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las cr&iacute;ticas y envidias vertidas sobre &eacute;l a lo largo de su carrera est&aacute; considerado por la mayor&iacute;a como el mejor alpinista de todos los tiempos. Sus itinerarios son sin&oacute;nimo de calidad y sus escritos imagen de pasi&oacute;n y buen hacer. No es este el lugar para detenernos en detallar su historial, solo recalcar que ha sido la personificaci&oacute;n de lo joven y rebelde y de lo humano y tenaz, con una profunda certidumbre de c&oacute;mo ten&iacute;a que hacer las cosas. Nos basta recordar su lucha ac&eacute;rrima por aclarar los hechos de la hist&oacute;rica primera ascensi&oacute;n al K2 (la segunda cumbre del mundo), cosa que consigui&oacute; cuando cincuenta a&ntilde;os m&aacute;s tarde de la escalada el Club Alpino Italiano tuvo que reconocer que Bonatti ten&iacute;a la raz&oacute;n. Trabaj&oacute; como gu&iacute;a de monta&ntilde;a pero renunci&oacute; a esta profesi&oacute;n; porque para &eacute;l la uni&oacute;n de la cuerda era algo que estaba fuera del mundo del comercio, la cuerda era un v&iacute;nculo espiritual entre los miembros de la cordada. Hasta el gran Gaston Rebuffat en su libro m&iacute;tico, biblia para muchas generaciones de aspirantes a alpinistas, de las Cien Mejores del macizo del Mont Blanc, primera colecci&oacute;n centenaria que despu&eacute;s traer&iacute;a muchas otras obras con la misma idea, tuvo que alterar un poco las &uacute;ltimas ascensiones del libro, las m&aacute;s dif&iacute;ciles y emblem&aacute;ticas, para que no todas fueran las abiertas por el italiano. Tambi&eacute;n hay que recordar su creatividad demostrada en m&uacute;ltiples ocasiones como en mil novecientos cincuenta y cinco cuando intent&oacute; organizar una expedici&oacute;n al K2 para intentarlo en solitario, en estilo alpino y sin ox&iacute;geno, sin duda boicoteado por un sistema que ve&iacute;a en ese joven un peligro para sus gestas her&oacute;icas. Estaba varias d&eacute;cadas adelantado a los alpinistas de su tiempo, y a bastantes de los autoproclamados alpinistas actuales. 
    </p><p class="article-text">
        Para terminar s&oacute;lo puedo dejar que sean sus propias palabras las que nos hablen: &ldquo;La monta&ntilde;a me ha ense&ntilde;ado a no hacer trampas, a ser honesto conmigo mismo y con lo que hago. Afrontada de cierta manera, la monta&ntilde;a es una escuela indudablemente dura, a veces incluso cruel, pero sincera, lo que no siempre sucede en la vida diaria. As&iacute; pues, si traslado estos principios al mundo de los hombres, me ver&eacute; considerado al instante como un tonto. Es verdaderamente dif&iacute;cil conciliar estas diferencias. De ah&iacute; la importancia de fortalecer el esp&iacute;ritu, de elegir lo que se quiere ser. Y, una vez elegida la direcci&oacute;n, se debe ser lo suficientemente fuerte como para no sucumbir a la tentaci&oacute;n de tomar otra&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Corominas, Jordi Corominas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/opinion/diccionario_de_alpinismo/diccionario-alpinismo_1_4886941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Jun 2014 11:36:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Diccionario de alpinismo: B]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diccionario de alpinismo: A]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/opinion/diccionario_de_alpinismo/diccionario-alpinismo_1_4886972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Abalakov, Abruzzos, Aiguille, Anthamaten, Alaska, Allain, Almer, Aneto, Anglada, Antártida, Apolabamba, Arnold, Asselin, Assiniboine, Audouvert, Aventura, etc.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Alpinismo:</strong> (alpinista, estilo alpino) es la opci&oacute;n m&iacute;nima para enfrentarse a un obst&aacute;culo-problema de la naturaleza, por regla general una monta&ntilde;a, y resolverlo por uno mismo siendo responsable del resultado. Es decir pasar hambre, sue&ntilde;o y miedo y sobrevivir. Lo dem&aacute;s no es alpinismo si no las excusas que se ponen a nuestra propia incapacidad. En el mundo anglosaj&oacute;n se usa m&aacute;s el t&eacute;rmino technical mountaineering. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos al pie de la cara sur del Lhotse y la discusi&oacute;n versa sobre la posibilidad de dejar una carga de gas en la v&iacute;a normal de la monta&ntilde;a, suponiendo que aclimatemos en ella, y de si ese acto nos puede alterar la posibilidad de nuestro intento para escalar la cara sur en estilo alpino sea o no un acto de alpinismo.
    </p><p class="article-text">
        Por regla general quien es alpinista usa el t&eacute;rmino &lsquo;alpinismo&rsquo; con moderaci&oacute;n, casi con parquedad; o no lo usa ni se plantea qu&eacute; nombre ponerle a lo que hace. Y quien no lo es, o quien no tiene ni idea de lo que dice, lo introduce en todo momento en conversaciones, entrevistas o textos. Con lo que al final lo &uacute;nico que logramos es la existencia de una confusi&oacute;n generalizada de lo que es y de lo que deja de ser alpinismo. Para m&iacute;, personalmente, se trata de hacer una actividad m&aacute;xima en monta&ntilde;a con el m&iacute;nimo despliegue de parafernalia posible, y esa diferencia de par&aacute;metros la suplimos con nuestra t&eacute;cnica personal y nuestra gesti&oacute;n del riesgo. Es el resultado de una historia de exploraci&oacute;n y conquista, tanto de uno mismo como de la naturaleza. Quien haga el Aneto me dir&aacute; que est&aacute; haciendo tambi&eacute;n alpinismo, y as&iacute; es; mientras no suba en helic&oacute;ptero, en moto, o coloque cuerdas fijas o campos de altura, por que estar&aacute; haciendo una actividad t&eacute;cnica (cuerda y crampones) y estar&aacute; corriendo un riesgo (consciente o inconscientemente). M&aacute;s que las cosas sean o no alpinismo tambi&eacute;n es una cuesti&oacute;n de gradaci&oacute;n de calidad: hay actividades hechas de mejor o peor manera. En el mundo actual l&uacute;dico, divertido y deportivo- exitoso, no interesa el sufrimiento del riesgo, s&iacute; el sufrimiento f&iacute;sico del machacarse que no es lo mismo. Tiene m&aacute;s valor lo que contamos que realmente lo que somos o seamos capaces de realizar. El alpinismo, como otros semideportes (traves&iacute;as en veleros o submarinismo), pueden desaparecer o acabarse o convertirse en una sombra risible de lo que fueron, no tener lugar en el futuro tal como son o han sido, y con ello no pasar&aacute; nada, pero al ser humano le gusta usar una terminolog&iacute;a &eacute;pica para lo cotidiano: la lucha diaria, el Conan de barrio y el alpinismo de paseo.
    </p><p class="article-text">
        En el Gasherbrum IV tenemos toda una enorme monta&ntilde;a para nosotros dos solos, estamos felices y aterrorizados. El oficial de enlace y el cocinero alguna que otra vez, cuando se aburren de estar en el campo base, toman el camino hacia Concordia para ver caras nuevas y tener alguien m&aacute;s con quien poder hablar o jugar a las cartas. Nosotros nos vamos a aclimatar a la ruta americana de la monta&ntilde;a con el m&iacute;nimo peso posible, solo se trata de adaptarse a la altura acampando delante de la inmensidad de monta&ntilde;as desconocidas del Karakorum, pasar unos d&iacute;as en la ruta hasta llegar a una altura alrededor de los siete mil metros. Como solo llevamos una cuerda, al bajar recogemos restos de cuerdas fijas dejadas por anteriores expediciones para, empalm&aacute;ndolos, poder tener m&aacute;s longitud de cuerda y hacer los r&aacute;peles m&aacute;s largos y as&iacute; tener que destrepar menos trozos de pendiente.
    </p><p class="article-text">
        En la cara oeste de esta mole, a la derecha del itinerario de Kurtyka, intentamos abrir una nueva ruta. Despu&eacute;s de dos d&iacute;as de escalada en la pared, y luego de pasar dos noches a siete mil doscientos metros envueltos en la ventisca de la tormenta, con la tienda montada en una inc&oacute;moda e inclinada repisa que nos escupe hacia el vac&iacute;o, esperamos que la tela no se rasgue por las violentas r&aacute;fagas de viento. Al final nos tenemos que bajar de la monta&ntilde;a, el mal tiempo nos ha obligado, en la inactividad, a comernos los pocos alimentos que llev&aacute;bamos para la ascensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De bajada, despu&eacute;s de rapelar parte de la pared, al pasar por el CI del GII (parece un juego de barcos), donde tenemos unos cuantos amigos camino de la cima, decidimos intentar subir a esta monta&ntilde;a. Pero para nosotros no cuenta como actividad puesto que es una ruta abierta hace cincuenta a&ntilde;os donde hay huella, gente, basura, tiendas y cuerdas fijas; es una bonita excursi&oacute;n monta&ntilde;era, tal como nos la encontramos, pero para nosotros no es alpinismo, sin embargo s&iacute; lo ha sido estar perdidos en las inmensas laderas solitarias del GIV.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Corominas, Jordi Corominas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/opinion/diccionario_de_alpinismo/diccionario-alpinismo_1_4886972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Jun 2014 16:27:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Diccionario de alpinismo: A]]></media:title>
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