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    <title><![CDATA[elDiario.es - Técnica]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Técnica]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Psicobloc]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/psicobloc-escalada_1_6152242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72a9f905-7961-4adc-8853-8c562431acc5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Varis en &#039;Bisexual&#039; (6c/7a), Cala Barques"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estilo de escalada que engancha. Donde los elementos y normas de seguridad cambian, permitiéndonos mayor libertad de movimientos con nuestro cuerpo y el despertar de un nuevo miedo, el agua y esa sensación de caer y caer y caer...</p></div><p class="article-text">
        El Psicobloc es la &uacute;nica modalidad de escalada donde toda la acci&oacute;n tiene lugar de manera natural, desde la ascensi&oacute;n hasta la ca&iacute;da. Cada metro que subes es un metro real de ca&iacute;da y esto hace que solo t&uacute; decidas hasta d&oacute;nde puedes llegar, cu&aacute;ntos metros est&aacute;s dispuesto a caer o si te ves con fuerzas para superar ese paso dif&iacute;cil que se encuentra al final de la v&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una actividad que engancha y est&aacute; ganando adeptos a diario, y que tal vez se diferencie de las dem&aacute;s disciplinas por el entorno mar&iacute;timo y playero que la acompa&ntilde;a, y el estallido de adrenalina que sentimos en las ca&iacute;das y que nos deja un sabor de boca con ganas de m&aacute;s.
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                Loska Rojo en &#039;Bandito&#039; (8a), Cala Barques                            </span>
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        El requisito imprescindible para cualquier escalador que quiera empezar a practicar el psicobloc es saber nadar y desenvolverse bien en el agua y en el mar. Esta modalidad se practica en los acantilados, que es la zona m&aacute;s peligrosa del mar, lugar donde rompen las olas y las salidas son m&aacute;s peligrosas. Para una primera toma de contacto siempre es mejor hacerlo con alguien que ya practique el psicobloc, que conozca la zona, as&iacute; como las distintas formas de acceso y salidas. Si contamos con una barca, la visi&oacute;n de los itinerarios suele ser muy clara, pero lo normal es aproximarse desde arriba, donde el punto de visi&oacute;n es muy diferente, cambiando nuestra percepci&oacute;n sobre el itinerario que luego vamos a encontrar. Si es la primera vez, comienza practicando la ca&iacute;da, la sensacion de manejarte en el aire y la entrada en el agua. Empieza saltando desde una altura que controles sin perder la posici&oacute;n de entrada al agua, estabiliz&aacute;ndote con los brazos e intentando caer de pie y con el cuerpo lo m&aacute;s recto posible, los brazos no se juntar&aacute;n al cuerpo hasta el &uacute;ltimo segundo. Una mala ca&iacute;da puede ser fatal ya que el agua puede ser como una tabla firme, ocasionando alguna lesi&oacute;n as&iacute; como dolor. Deber&iacute;as saltar la misma altura a la que est&aacute;s dispuesto a escalar y luego conocer la forma de salir, ya que puede que sea dif&iacute;cil y necesites llegar con fuerza para poder trepar. Evidentemente, si repites o eres asiduo de esta modalidad tienes todo m&aacute;s claro y no necesitas conocerte y ver c&oacute;mo te desenvuelves, pero los novatos tienen que empezar por experimentar sus propias sensaciones. Conozco alg&uacute;n buen escalador que no disfrut&oacute; de la actividad porque no se sent&iacute;a a gusto en el mar o, al menos, no en los acantilados cambiando totalmente su visi&oacute;n sobre la actividad. Como har&iacute;as en cualquier escuela nueva empieza calentando en alguna traves&iacute;a f&aacute;cil y con una ca&iacute;da c&oacute;moda. &Eacute;sta te puede servir como aproximaci&oacute;n a la zona donde luego piensas escalar. Visualiza el movimiento ya que si no te los cantan ir&aacute;s a vista y tendr&aacute;s que ir buscando los agarres y visualizando los movimientos. El &ldquo;pilla, pilla&rdquo; que voy a probar no vale, cuando caes empiezas desde abajo por lo que tendr&aacute;s que ir minimizando el esfuerzo y previniendo el posible nuevo paso. Tambi&eacute;n es verdad que si el miedo a la ca&iacute;da est&aacute; controlado, escalar&aacute;s en v&iacute;as m&aacute;s duras de lo habitual olvid&aacute;ndote del esfuerzo y desgaste energ&eacute;tico necesario para chapar, por lo que estar&aacute;s en armon&iacute;a constante con la v&iacute;a, escalando y buscando posibles reposos para ir mejorando en tu estrategia. Visualizar c&oacute;mo hacen otros la v&iacute;a puede darnos un enfoque diferente a como nosotros lo hab&iacute;amos planteado.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de actividad es muy propicio para ir solo a probar v&iacute;as, pero no es muy recomendable por los distintos peligros que podemos encontrar y porque la ayuda de un compa&ntilde;ero que nos avise, o avise a otros, puede ser fundamental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Material</strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que no se necesita mucho material para practicar Psicobloc, salvo alg&uacute;n truco, al menos que incluyas velero y una buena compa&ntilde;&iacute;a, dando un enfoque m&aacute;s atractivo a la actividad.
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                Material para Psicobloc                            </span>
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        Lo que es realmente imprescindible son los pies de gato, ya que vamos a necesitar uno o dos pares. &Eacute;stos tendremos que lavarlos en agua dulce despu&eacute;s de cada actividad, ya que la sal los estropea r&aacute;pidamente. D&eacute;jalos colgados y no los guardes en una bolsa de pl&aacute;stico hasta que no est&eacute;n completamente secos&hellip; si no coger&aacute;n muy mal olor. Tambi&eacute;n es importante contar con magnesio l&iacute;quido y en polvo. Yo siempre escalo con magnesio en polvo, pero para el Psicobloc vi que el magnesio l&iacute;quido es muy c&oacute;modo de transportar y, en caso de ca&iacute;da siempre est&aacute; cerrado y es utilizable, mientras que el magnesio en polvo si se moja no lo podr&aacute;s utilizar. Si la v&iacute;a es corta me echo magnesio l&iacute;quido solamente, pero si son muchos movimientos o la roca est&aacute; h&uacute;meda combino los dos, magnesio l&iacute;quido para empezar, y en polvo para ir tirando.
    </p><p class="article-text">
        La magnesera tiene que ser de alg&uacute;n material que no absorba el agua, algo tipo cordura, y el interior, que suele ser de forro, se tendr&aacute; que cortar ya que &eacute;ste si absorbe mucha agua tarda mucho en secar por lo que es posible que no podamos utilizar la magnesera m&aacute;s de una vez. Hay quien ha rellenado las paredes del interior de silicona para el agua, pero a m&iacute; me ha resultado muy c&oacute;modo utilizar un gorro de nataci&oacute;n oscuro para el interior. Se seca r&aacute;pidamente al sol, de manera que lo puedes utilizar varias veces, dejando la parte exterior seca para echar el magnesio y la parte h&uacute;meda contra las caras de la magnesera h&uacute;meda. Si el gorro es negro se seca antes.
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                Truco psicobloc                            </span>
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        Es conveniente llevar una bolsa estanca con una cuerda para poder atarla, ya que si se llena de aire pueden servir como flotador. Si llevamos una bolsa estanca seguramente llevaremos comida y agua. Pensad que el mar y el sol constante, adem&aacute;s de la actividad, nos empujar&aacute; a estar hidratados constantemente. En la bolsa conviene llevar una toalla fina para secarnos las manos, sobre todo en los d&iacute;as de mucha humedad, tambi&eacute;n podremos secarnos las suelas de los pies de gato. Adem&aacute;s deber&iacute;amos a&ntilde;adir unas gafas de buceo para mirar el fondo en algunos sitios o por si se nos cae algo poderlo encontrar. Un peque&ntilde;o botiqu&iacute;n para posibles cortes y pomada para picaduras de medusas tambi&eacute;n son recomendables.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Ca&iacute;da</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;sta tiene que ser muy controlada, por lo que tenemos que saber colocarnos en el aire para caer lo m&aacute;s vertical posible, entrando en el agua por los pies, y una vez dentro, flexionando las rodillas por si no hay demasiada profundidad y hay que amortiguar la ca&iacute;da. Los brazos sirven para estabilizarnos en el aire, dej&aacute;ndolos pegados al cuerpo al entrar al agua. Cuidado con la cara, se tiene tendencia a mirar al agua hasta el final por lo que recibiremos un impacto con lo que esto conlleva. Si saltas antes de empezar a escalar te manejar&aacute;s mejor en las ca&iacute;das, y si no est&aacute;s acostumbrado, practica un poco. Prueba en saltos con la misma altura a la que luego vas a realizar la actividad, esto tambi&eacute;n te ayudar&aacute; a controlar los miedos y despreocuparte un poco para centrarte m&aacute;s en la escalada y los movimientos que tienes que realizar. Si piensas constantemente en la ca&iacute;da no veras los movimientos y siempre te caer&aacute;s en el mismo sitio. Ser&aacute; el miedo el que se apodere de ti y no desarrollar&aacute;s tu nivel de escalada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                En las caídas hay que recuperar rápido la posición para entrar bien en el agua (cuerpo vertical y brazos pegados al cuerpo antes de entrar en el agua)                            </span>
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        <strong>Peligros</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este tipo de actividad la escalada no es el peligro en si, y si aprendemos a caer, la ca&iacute;da tampoco. Pero hay que entender que nuestro elemento de seguridad no siempre es igual: est&aacute; vivo. La marea baja puede dejar un sector al descubierto, reduciendo la profundidad para la ca&iacute;da. Con el mar enfurecido es peligroso correr riesgos, sobre todo cuando las salidas suelen ser por rocas y podemos recibir el impacto fatal contra &eacute;stas. Otro ser vivo que habita en el mar, y sobre todo aparece en las &eacute;pocas mas c&aacute;lidas cuando la temperatura del agua es m&aacute;s elevada, son las medusas. En funci&oacute;n del a&ntilde;o son m&aacute;s venenosas y si te rozan provocan una reacci&oacute;n al&eacute;rgica que puede ser muy peligrosa. Piensa que si caes sobre una de ellas se sentir&aacute; amenazada y te picar&aacute;. Lo normal es llevar una pomada en el botiqu&iacute;n para estos casos, la cual puedes comprar en las farmacias. Como remedio casero, la orina va muy bien, pero es algo m&aacute;s desagradable. Lo que nunca se tiene que hacer es lavar con agua dulce ya que introduce m&aacute;s los restos de la picadura. El agua de mar es mejor para estos casos. Si quieres escalar y hay muchas medusas tendr&aacute; que ser a primera hora y a &uacute;ltima que es cuando el agua est&aacute; m&aacute;s fr&iacute;a y suele haber muchas menos. Evita ante todo el mediod&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las formaciones de roca que encontramos en el mar est&aacute;n muy erosionadas y suelen ser cortantes por lo que debemos tener cuidado donde nos agarramos y saber que en zonas muy erosionadas puede que alguna roca se desprenda. En las v&iacute;as que se repiten mucho, esto ocurre con menos frecuencia, por lo que evita abrir en zonas con roca suelta o con posible desprendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante tener en cuenta que cuando haya m&aacute;s escaladores en la zona hay que vigilar a los distintos grupos y sus movimientos para no coincidir en una ca&iacute;da, o si alguien est&aacute; escalando por encima. Tambi&eacute;n debemos prestar atenci&oacute;n al fondo por si hay alguien nadando o buceando. Lo ideal es que uno se quede al tanto para avisar a los dem&aacute;s o por si fuese necesario echar una mano a alguien tras una ca&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        En los meses de mucho sol ponte crema frecuentemente: el continuo contacto con el agua hace que la protecci&oacute;n dure menos, y si te quemas no aguantar&aacute;s el escozor de la actividad en las ca&iacute;das. Prot&eacute;gete.
    </p><p class="article-text">
        Con estos consejos y la aparici&oacute;n de nuevos lugares en mar, r&iacute;os y lagos, te ver&aacute;s obligado a echar siempre los gatos en la maleta cuando est&eacute;s de viaje, o tal vez te de por poner el plaf&oacute;n en la piscina para darle unos pegues los meses de verano o quien sabe, quiz&aacute; las piscinas p&uacute;blicas vean esto como una nueva forma de ocio en el futuro&hellip; Pero la verdad es que la simpleza de esta actividad la hace especial, y gracias al clima que tenemos podemos practicarla durante muchos meses al a&ntilde;o. Es en definitiva un gran entreno para diversificar en las actividades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Texto: Evaristo Vaz “Varis”,  Fotos: Luis González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/psicobloc-escalada_1_6152242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Aug 2020 07:22:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Psicobloc]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escalada,Montañismo,Deportes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rapelar con cordino auxiliar al escalar con cuerda simple]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/rapelar-cordino-auxiliar-escalar-simple_1_2481248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b7cacee-18a1-4de6-be68-f90b0af37540_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Reforzando los cordinos de un rápel en Gredos, tras descender de una cascada donde se escaló con cuerda simple. Se colocará un maillón como punto central para evitar que se enganche el nudo de unión de las cuerdas."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El aumento de la dificultad en libre y el hecho de trabajar con materiales más ligeros para poder acometer recorridos con el menor peso y arrastre posible, son indispensables para alcanzar los objetivos. Pero por contra, este sistema conlleva un peligro aún mayor a la hora de bajarse de la pared</p></div><p class="article-text">
        Generalmente, las v&iacute;as en las que se emplea el uso de cuerda simple, suelen discurrir por zonas donde la ca&iacute;da de bloques es pr&aacute;cticamente nula, lejos de aristas cortantes y con dificultad al estilo deportivo. Pero, sea una actividad invernal o no, siempre que llevemos una cuerda simple conviene llevar un cordino auxiliar de mayor longitud que la cuerda que llevemos. El que sea de m&aacute;s longitud, es para poder cortar trozos de cordino para abandonar la v&iacute;a cuando sea preciso.
    </p><p class="article-text">
        Llevar este cordino auxiliar nos permitir&aacute; rapelar la mayor distancia posible, es decir los metros que llevemos de cuerda. En las v&iacute;as alpinas con estilo deportivo, lo normal es que la v&iacute;a discurra por itinerarios dif&iacute;ciles, lejos de fisuras o aristas donde poder encontrar un lugar desde el que descolgarnos, oblig&aacute;ndonos a rapelar desde los mismos emplazamientos donde montamos las reuniones de ascensi&oacute;n. Esto ser&iacute;a imposible si cont&aacute;semos solo con la cuerda simple de ascenso, ya que los recorridos de los largos en su mayor&iacute;a son superiores a la mitad de la cuerda, lo que no nos permitir&iacute;a bajar. Para poder subsanar este problema, lo normal es llevar una cuerda auxiliar inferior en di&aacute;metro y por su puesto en ligerereza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Qu&eacute; tipo de cordino deber&iacute;amos emplear?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La longitud del cordino tiene que ser algo mayor que la cuerda simple para as&iacute; garantizarnos el poder cortar alg&uacute;n trozo para abandonar en puentes de roca o hielo.
    </p><p class="article-text">
        El di&aacute;metro va a depender del material, bien sea poliamida, kevlar, etc. Lo normal es que sea de unos 6mm pero eso ira en gustos. En di&aacute;metros m&aacute;s finos se trabaja demasiado mal como para recuperar la cuerda despu&eacute;s y su resistencia es algo baja. Si el di&aacute;metro es mayor aumentar&aacute; el peso y dejar&aacute; de tener sentido el llevar una sola cuerda, teniendo cabida la posibilidad de utilizar una cuerda gemela, reduciendo el peso respecto a una cuerda doble.
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        Para saber la resistencia de los cordinos, en caso de no disponer de sus valores: <em>(Di&aacute;metro del coordino)2 x 20. Ej.;   (6 mm)2 x 20 = 720 daN (Kgf)</em>
    </p><p class="article-text">
        Si es de kevlar (amarillo en el interior) o de dyneema (blanco en el interior) el valor habr&aacute; que multiplicarlo por 3, es decir que un cordino de 6mm aguantar&iacute;a 2.160 daN.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de esta informaci&oacute;n, tambi&eacute;n debemos tener en cuenta que un cordino de poliamida tiene una resistencia a la abrasi&oacute;n de 165&ordm;C y el kevlar de 426&ordm;C, siendo &eacute;ste el que soporta tambi&eacute;n la temperatura m&aacute;s baja de trabajo (-73&ordm;C).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la actividad tambi&eacute;n tenemos que tener en cuenta la absorci&oacute;n de humedad en las fibras, utilizando en las actividades invernales cuerdas con tratamiento Dry.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto a tener en cuenta es que los cordinos de nailon resisten m&aacute;s en los nudos que los de kevlar y que &eacute;ste necesitara de un pescador triple en vez de doble como ocurre con los de nailon. En principio uniremos la cuerda y el cordino con un nudo de ocho enfrentado, ya que este tipo de nudo permite unir cuerdas o cordinos de distinto di&aacute;metro, si no nos convence remataremos los extremos con un pescador triple.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay quien prefiere llevar un cordino de nailon por ser mucho m&aacute;s din&aacute;mico y poderlo emplear en caso de necesidad, siendo recomendable utilizar el de 7mm.
    </p><p class="article-text">
        Una opci&oacute;n muy interesante es utilizar una cuerda simple (tipo Joker de 9.1mm de Beal) con una cuerda gemela, la cual podremos alternar en funci&oacute;n de la ruta&hellip; Aproximaci&oacute;n con arista y terreno escarpado, empleando en los largos m&aacute;s duros de pared mas lisa o hielo la simple. La segunda cuerda la tendremos que llevar para rapelar en caso obligado o de necesidad y aumentemos la seguridad en los emplazamientos m&aacute;s peligrosos. Si bien es cierto que se podr&iacute;a llevar dos gemelas, nada tiene que ver atinar a chapar una cuerda simple en situaciones l&iacute;mites, que atinar con dos gemelas. Las distintas formas de proceder van a depender del material que tengamos y la experiencia, respetando los distintos valores de seguridad necesarios para poder desempe&ntilde;ar la actividad. He visto caer una piedra y cortar una cuerda dejando a un segundo colgado por sus brazos con la cara p&aacute;lida. S&eacute; con certeza que esta persona no volver&aacute; a escalar si no es con dos cuerdas atadas a &eacute;l.  
    </p><p class="article-text">
        Si por norma general escalamos v&iacute;as deportivas de varios largos, donde lo habitual es salir por la cumbre o las reuniones siempre est&aacute;n equipas, deber&iacute;amos llevar un cordino resistente y ligero para poder rapelar, escalando as&iacute; con la ligereza necesaria para el primero, la rapidez a la hora de dar y recoger cuerda, y con la total seguridad de poder bajar.
    </p><p class="article-text">
        Esta maniobra, sencilla para poder rapelar, necesita un especial cuidado para que las cuerdas no se enganchen. Debemos tener especial cuidado al bajar con el descendedor por la diferencia de di&aacute;metro entre la cuerda y cordino. Cuando baje el primero de la cordada, el segundo deber&aacute; observar que la maniobra funciona correctamente y que la cuerda no se engancha. En caso contrario puede subsanar el problema antes de empezar a bajar.
    </p><p class="article-text">
        En la zona de levante encontraremos muchas v&iacute;as donde escalar con cuerda simple es muy habitual, pero no todas las reuniones est&aacute;n preparadas para rapelar, por lo que conviene llevar algunos maillones para facilitar esta maniobra. Antes de probar en v&iacute;as alpinas conviene probar en una escuela de deportiva a ver que tal funciona la elecci&oacute;n del cordino auxiliar&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Evaristo Vaz 'Varis']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/rapelar-cordino-auxiliar-escalar-simple_1_2481248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2020 12:49:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rapelar con cordino auxiliar al escalar con cuerda simple]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escalada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escalada en fisuras: empotramientos  y cerrojos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/escalada-fisuras-empotramientos-cerrojos_1_2364366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb54f50a-b297-4fc9-85fc-a9fc6de7ccbf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escalada en fisuras puede ser una tortura para algunos y un arte para otros. El saber aplicar sus distintas técnicas según el tipo de fisura, intentando reducir el esfuerzo gracias al uso apropiado de los distintos tipos de empotramientos y cerrojos, consiguiendo que la escalada parezca la perfecta coordinación del cuerpo respecto a la colocación de las manos, es realmente todo un arte</p></div><p class="article-text">
        Escalar una fisura vertical, es pensar en la manera de empotrar parte de nuestro cuerpo en la hendidura de la roca, bien sea mediante nuestros dedos, manos, pu&ntilde;os, brazos, antebrazos, etc. Debemos conseguir adaptarnos al espacio que tenemos para poder ir progresando, al tiempo que jugamos con nuestro cuerpo para estar lo m&aacute;s equilibrados posibles. En funci&oacute;n del grosor de la fisura podremos introducir m&aacute;s o menos parte de nuestro cuerpo, aunque en ocasiones esto no ser&aacute; posible debido a que la fisura se ciegue por lo que tendremos que aplicar otra t&eacute;cnica. Para escalar fisuras tenemos dos formas b&aacute;sicas de colocaci&oacute;n de manos, pu&ntilde;os o dedos:
    </p><p class="article-text">
        - El empotramiento: buscar la forma de adaptar nuestro cuerpo a la hendidura de la roca, o bien buscar las zonas de estrechamiento de la roca para as&iacute; poder empotrar la mano y que &eacute;sta no se deslice, o incluso intentar expandir alguna parte del cuerpo mediante la fuerza para conseguir la m&aacute;xima zona de rozamiento y que aguante nuestro peso.
    </p><p class="article-text">
        - El cerrojo: es el empotramiento por torsi&oacute;n y expansi&oacute;n de alg&uacute;n miembro del cuerpo. Algunos tipos de cerrojos, sobre todo los de dedos, son bastantes lesivos sobre todo en caso de ca&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cuerpo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mientras que durante la escalada las extremidades superiores buscan la manera de empotrarse, el resto del cuerpo intenta permanecer en equilibrio, si &eacute;ste asciende con los pies por la fisura, tendremos que coordinarlos con las manos, de manera que siempre trate de ir alternado el pie derecho con la mano izquierda y pie izquierdo con la mano derecha, para as&iacute; conseguir un perfecto equilibrio. <em>(Ver imagen 1).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En ocasiones es m&aacute;s c&oacute;modo ir con un pie por fuera de la fisura adapt&aacute;ndolo al relieve o en adherencia, buscando el equilibrio y la nueva progresi&oacute;n. &Eacute;ste tambi&eacute;n se suele ir alternando para estar equilibrado con el pie contrario a la mano de empotramiento o utilizando el mismo pie para hacer fuerza y as&iacute; conseguir mayor sujeci&oacute;n. Tambi&eacute;n es muy c&oacute;modo empujar del pie que se encuentra por fuera de la fisura para ascender y empotrar el otro pie en la fisura para sujetar el cuerpo. Al final se trata de danzar con los pies sobre la fisura. <em>(Ver imagen 2).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En fisuras que se encuentren en diedros lo m&aacute;s habitual es emplear la t&eacute;cnica de escalada en bavaresa. &Eacute;sta consiste en tirar de las manos de la laja exterior, mientras que los pies se oponen en la laja o pared interior. Debemos de tener en cuente que cuanto m&aacute;s juntemos las extremidades inferiores con las superiores, m&aacute;s fuerza tendremos que hacer por lo que conviene busca un punto de equilibrio y progresi&oacute;n entre ambas. Esta t&eacute;cnica, en funci&oacute;n de la colocaci&oacute;n de las placas o lajas, nos puede permitir separar los pies para progresar de manera m&aacute;s c&oacute;moda, o incluso colocar los pies bien separados a ambos lados de la fisura (en cada laja) y encontrar una posici&oacute;n de descanso al introducir nuestro cuerpo en el diedro, descargando m&aacute;s peso de nuestro cuerpo sobre los pies.
    </p><p class="article-text">
        Si utilizamos esta t&eacute;cnica en fisuras verticales donde las placas est&eacute;n totalmente alineadas, gastaremos mucho esfuerzo y seguramente nos desequilibremos como la acci&oacute;n de la bisagra de una puerta. <em>(Ver imagen 3)</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Empotramiento de pu&ntilde;o en fisura</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando empotremos los pu&ntilde;os en una fisura debemos buscar las zonas de estrechamiento de la misma para as&iacute; aprovechar mejor el empotre y hacer menos esfuerzo. Generalmente cuando escalamos una fisura de pu&ntilde;os, el brazo de m&aacute;s abajo trabajar&aacute; en bloqueo lo m&aacute;s pegado al cuerpo para as&iacute; poder llegar lo m&aacute;s arriba posible con el otro brazo, del cual empotraremos el pu&ntilde;o mediante un cerrojo ya que suele ser la manera m&aacute;s c&oacute;moda de progresar. Seguidamente vendr&aacute; un cambio de posici&oacute;n de pies y cadera para cambiar los pesos y poder liberar el brazo inferior. <em>(Ver imagen 4).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em> </em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Empotramiento de manos (con mano c&oacute;ncava en fisura)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se emplea mediante la expansi&oacute;n de la mano por su propia fuerza, la cual tendr&aacute; que buscar zonas de estrechamiento para encajar la mu&ntilde;eca y minimizar esa fuerza de expansi&oacute;n ya que suele ser algo dolorosa. Para fisuras de este tipo es muy conveniente vendarse la mano o utilizar guante de fisura. Si empleamos esta t&eacute;cnica con el pulgar hacia arriba ser&aacute; mediante empotramiento y con el pulgar hacia abajo ser&aacute; un cerrojo con torsi&oacute;n de la mu&ntilde;eca. En caso de hacer un cerrojo con la mano descansar nuestro cuerpo con cuidado sobre la mu&ntilde;eca para que no se nos habr&aacute;. En funci&oacute;n de la torsi&oacute;n podremos jugar con distintos tipos de grosores de la fisura. <em>(Ver imagen 5).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Cerrojo de dedos en fisura</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy efectivo en fisuras estrechas, o en zonas donde a su vez se estrechen, con el inconveniente de que es algo lesivo. Consist&shy;e en montar el dedo medio sobre el dedo &iacute;ndice he introducirlo en la hendidura de la roca hasta la segunda falange. El pulgar quedar&aacute; hacia bajo de manera que cuando descarguemos nuestro peso sobre los dedos, &eacute;stos tendr&aacute;n una torsi&oacute;n hacia el exterior de manera que quedar&aacute;n acerrojados a la fisura d&aacute;ndonos sujeci&oacute;n y seguridad. Cuando empujemos nuestro cuerpo para arriba tendremos que evitar que el cerrojo se suelte. <em>(Ver imagen 6).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En este tipo de fisuras, si son profundas, podemos introducir todos los dedos con el pulgar hacia arriba, flexionando los dedos en arco para as&iacute; empotrarlos buscando la adherencia entre las yemas de los dedos y los nudillos. Este tipo de empotramiento nos da sensaci&oacute;n de inseguridad por lo que se tiene tendencia a utilizarlo con la fuerza en oposici&oacute;n de los pies. Parecido a la bavaresa, aunque s&iacute; que es verdad que es menos lesivo que el cerrojo de dedos.
    </p><p class="article-text">
        Otra opci&oacute;n es el cerrojo de manos con torsi&oacute;n de mu&ntilde;eca para fisura de dedos- &Eacute;sta se suele utilizar bastante cuando la fisura nos lo permite y es muy agradecida su escalada. Consiste en introducir los dedos hasta incluso la palma de la mano con el pulgar hacia abajo. La palma de la mano quedar&aacute; hacia el exterior del cuerpo y mediante la torsi&oacute;n de la mu&ntilde;eca/brazo conseguiremos acerrojar todos los dedos con total sensaci&oacute;n de seguridad. Si esto lo combinamos con una correcta coordinaci&oacute;n de pies podremos escalar una fisura pr&aacute;cticamente a pie/mano, mano/pie. <em>(Ver imagen 7)</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em> </em>
    </p><p class="article-text">
        A medida que se vayan ensanchando las fisuras, hasta llegar al off-width o chimenea, tendremos que ver la forma de ir empotrando todo nuestro cuerpo. Empotrar un brazo mediante la palma de la mano y el codo, las dos manos con las palmas hacia la roca, una mano y un pu&ntilde;o, un brazo hasta el hombro, etc. En los off-width a dos manos tenemos que buscar la correcta posici&oacute;n de descanso con el empotre de la pierna, que mediante la rodilla nos permitir&aacute; liberar las manos y progresar un poco m&aacute;s. <em>(Ver imagen 8).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El empotramiento de los pies tambi&eacute;n puede ser por cerrojo, teniendo cuidado de que se nos suelten las manos y nos quedemos encajados por los pies. En fisuras m&aacute;s anchas empotraremos tambi&eacute;n las rodillas, posici&oacute;n muy c&oacute;moda para poder liberar las manos, as&iacute; como el resto del cuerpo seg&uacute;n vayamos necesit&aacute;ndolo. El adaptar todas las t&eacute;cnicas posibles, como el ir combin&aacute;ndolas para as&iacute; no cansarnos de cada una de ellas y alcanzar nuestro objetivo es muy importante. <em>(Ver Imagen 9). </em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em> </em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Empotramiento de cuerpo en chimenea</strong>
    </p><p class="article-text">
        En fisuras ciegas, donde no podemos introducir ning&uacute;n miembro de nuestro cuerpo, tendremos que intentar adaptarnos a los bordes de la fisura, intentando adherir nuestras manos con el m&aacute;ximo rozamiento posible y ejercer fuerzas contrarias con nuestras manos para as&iacute; aguantarnos. Combinaremos este gesto con nuestro cuerpo y pies de tal manera que podamos liberar una de las manos durante un segundo y as&iacute; poder palmear m&aacute;s arriba. La progresi&oacute;n requiere de mucho equilibrio y coordinaci&oacute;n, por lo que tendremos que combinar las distintas fuerzas. <em>(Ver imagen 10).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Evaristo Vaz 'Varis' / Ilustraciones: Álex Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/escalada-fisuras-empotramientos-cerrojos_1_2364366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2020 07:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escalada en fisuras: empotramientos  y cerrojos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escalada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recursos de escalada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/recursos-escalada_1_4006069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6129d4a0-014a-422c-8578-dcf1f051cc6b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué debemos hacer cuando el primero de cordada cae por debajo de la reunión? Lo primero es transferir su carga o peso desde el aparato de aseguramiento dinámico al punto central de la reunión, con un sistema de seguridad estático y automático</p></div><p class="article-text">
        En ocasiones, cuando desarrollamos actividades de escalada en gran pared, nos encontramos con problemas no previstos que nos llevan a desarrollar el ingenio y utilizar los distintos recursos que tengamos. En esta ocasi&oacute;n planteamos un problema real, ocurrido no hace mucho donde el primero de cordada se vio sorprendido por un canto roto y cay&oacute; varios metros por debajo de la reuni&oacute;n. Cualquier escalador pensar&aacute; c&oacute;mo es posible o si no puso ning&uacute;n seguro entre &eacute;l y la reuni&oacute;n&hellip;, pero la realidad es que esto puede ocurrir con facilidad, ya que no siempre podemos poner seguros hasta un metro m&aacute;s arriba, o simplemente al caer arrancamos en cadena varios seguros y caemos por debajo de la reuni&oacute;n. En esta ca&iacute;da puede que suframos alg&uacute;n tipo de lesi&oacute;n o mareo, por lo que conviene realizar la maniobra para as&iacute; poder dejar libre al asegurador.
    </p><p class="article-text">
        Con esta maniobra pretendemos transferir el peso del escalador, desde el punto de aseguramiento a un punto central de la reuni&oacute;n, minimizando al m&aacute;ximo el riesgo. Al hacer la maniobra conseguiremos colocar las cuerdas de aseguramiento a un sistema est&aacute;tico y autom&aacute;tico garantiz&aacute;ndonos la total seguridad del escalador, y dando paso a su recuperaci&oacute;n (del accidentado) y la libre maniobrabilidad del asegurador para tomar las decisiones oportunas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La t&eacute;cnica</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 1.</strong> Nos encontramos asegurando al primero de cordada y &eacute;ste cae por debajo nuestra &ldquo;A&rdquo;, quedando sujeto por el primer seguro puesto &ldquo;B&rdquo; y aproximando al asegurador al punto central de la reuni&oacute;n &ldquo;C&rdquo;, limitando su movilidad debido a la tensi&oacute;n producida por la compensaci&oacute;n de pesos tras la ca&iacute;da entre el escalador y asegurador. Esto hace que el asegurador se estrese en el aparato de aseguramiento &ldquo;D&rdquo;, qued&aacute;ndose con total firmeza para no soltar a su compa&ntilde;ero, limitando su movimiento. Lo primero que tiene que hacer es, con una de las manos con las que esta asegurando, un nudo por debajo del aparato de aseguramiento por si &eacute;ste se le escapase dejando caer a su compa&ntilde;ero. Tambi&eacute;n puede ocurrir que &eacute;ste se desequilibre perdiendo firmeza en el aseguramiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>A:</strong> Escalador por debajo de la reuni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>B:</strong> Primer seguro despu&eacute;s de la reuni&oacute;n. &Eacute;ste conviene que sea muy firme para evitar caer sobre la reuni&oacute;n. Mayor seguridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C:</strong> Punto central de la reuni&oacute;n. Cuando est&eacute; montada sobre seguro flotantes, conviene colocar las cuerdas de escalada en este punto para evitar una ca&iacute;da de FACTOR 2 (muy peligroso).
    </p><p class="article-text">
        <strong>D:</strong> Aparato de aseguramiento. Tras la ca&iacute;da el asegurador sujeta firmemente con las dos manos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 2.</strong> Tras el momento de estr&eacute;s producido por la ca&iacute;da y la reacci&oacute;n de aseguramiento, cogeremos un aro de cordino de 6/7mm. (lo normal es emplear el que llevemos para los r&aacute;peles) y con la mano que m&aacute;s se aproxime a las cuerdas del escalador, y por encima del punto central de la reuni&oacute;n, procederemos a colocar un nudo prusik sobre &eacute;stas &ldquo;A&rdquo;. En n&uacute;meros anteriores ya explicamos c&oacute;mo realizar este nudo. Lo ideal es hacer un prusik triple o de tres vueltas. &Eacute;ste es uno de los nudos que mejor bloquea y que m&aacute;s f&aacute;cil se realiza con una sola mano. Recuerda que tienes que seguir sujetando firmemente a tu compa&ntilde;ero &ldquo;B&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>A:</strong> Lugar de colocaci&oacute;n del Prusia. &Eacute;ste tenemos que tratar de que quede lo m&aacute;s peinado y tenso posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>B:</strong> Sujetaremos con firmeza al compa&ntilde;ero. Una vez realizada la ca&iacute;da y con el rozamiento de la cuerda la sujeci&oacute;n suele ser c&oacute;moda. En caso de que nos levante, lo mejor es sentarnos directamente sobre el arn&eacute;s como si fu&eacute;semos a rapelar, colocando todo nuestro peso sobre el aparato de aseguramiento y evitando continuos movimientos de equilibrio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 3.</strong> Una vez colocado el prusik sobre las cuerdas &ldquo;A&rdquo;, lo sujetaremos con un mosquet&oacute;n de seguridad al punto central de la reuni&oacute;n y con cuidado dejaremos deslizar la cuerda del escalador &ldquo;C&rdquo; hasta que el prusik quede totalmente tenso, sujetando en las cuerdas y no en el asegurador. Mientras realizamos este movimiento debemos observar el seguro de la reuni&oacute;n que evita que &eacute;sta salte hacia arriba &ldquo;B&rdquo; y como se queda el resto de la reuni&oacute;n respecto a esta nueva direcci&oacute;n de carga. Si la reuni&oacute;n est&aacute; bien montada, todo ocurrir&aacute; con normalidad, sino, deber&iacute;amos reforzarla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>A:</strong> Prusik con mosquet&oacute;n de seguridad al punto central de la reuni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>B:</strong> Seguro de la reuni&oacute;n que evita que &eacute;sta salte. Al cambiar la direcci&oacute;n de trabajo &eacute;ste ocupa un papel muy importante. Observar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C:</strong> Deslizaremos las cuerdas por el aparato de seguridad para que el prusik actu&eacute; transfiriendo la carga desde el aparato de aseguramiento al nudo prusik.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 4.</strong> Una vez transferida la carga sobre el nudo prusik &ldquo;A&rdquo; cogeremos las cuerdas por debajo del aparato de aseguramiento, donde antes realizamos el nudo de seguridad por si se nos escapaban las manos, y &eacute;ste lo ancl&aacute;remos con un mosquet&oacute;n de seguridad al punto central de la reuni&oacute;n &ldquo;B&rdquo;, de manera que garantizaremos la seguridad, por si el nudo prusik fallase. Si antes no realizamos el nudo, procederemos a hacerlo ahora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Colocaci&oacute;n de los distintos mosquetones en el punto central de la reuni&oacute;n para que &eacute;stos est&eacute;n ordenados para poder maniobrar c&oacute;modamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A:</strong> Nudo prusik en tensi&oacute;n. &Eacute;ste se encarga de sujetar al escalador ca&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        <strong>B:</strong> Nudo de seguridad que pondremos al punto central de la reuni&oacute;n por si el nudo prusik fallase.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C:</strong> Cabo de anclaje del asegurador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>D:</strong> Punto central de la reuni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 5.</strong> Una vez liberado totalmente el peso sobre el aparato de aseguramiento, &eacute;ste si es un reverso o un aparato para asegurar a un segundo, lo colocaremos sobre el mosquet&oacute;n de seguridad que utilizamos como reenvi&oacute; para evitar una ca&iacute;da de Factor 2, coloc&aacute;ndolo de tal manera que bloque las cuerdas del escalador &ldquo;B&rdquo;. Si llevamos un reverso, simplemente tendremos que sacar el mosquet&oacute;n del anillo ventral del arn&eacute;s y colocarlo en el punto central. Es algo sencillo r&aacute;pido. Comprobarlo no obstante. Una vez colocado el aparato de aseguramiento para un segundo, deslizaremos el nudo de prusik &ldquo;A&rdquo; para transferir la carga al aparato de aseguramiento. Quedar&iacute;a igual que si asegur&aacute;semos a un segundo de manera habitual.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>A:</strong> Mano que desliza el nudo de prusik sobre las cuerdas para transferir la carga al aparato de aseguramiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>B:</strong> Aparato de aseguramiento colocado al punto central de la reuni&oacute;n de manera que asegure a un segundo de cordada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 6.</strong> El resultado final es dejar una reuni&oacute;n que asegura a un segundo, de manera que ahora podremos movernos con libertad y tomar las decisiones oportunas, observando el resultado de esta nueva tensi&oacute;n y vigilando la nueva reuni&oacute;n y sus distintos &aacute;ngulos de tensi&oacute;n &ldquo;C&rdquo;. &Eacute;stos se pueden ver reforzados y mejorados, aunque lo habitual es que no tengas ninguna pieza para mejorar lo que ya ten&eacute;is, debido a que el compa&ntilde;ero escalador se lo habr&aacute; llevado para asegurarse. Es momento de tomar conciencia de la importancia de una reuni&oacute;n bien hecha previniendo las distintas posibilidades que nos podemos encontrar.
    </p><p class="article-text">
        Muy pocas veces veo a escaladores montar las reuniones con seguros flotantes, anticipando el movimiento en todas sus direcciones&hellip; Sobre todo en la posibilidad de que salte cuando un primero de cordada se cae. De nada sirve el &ldquo;a mi no me pasar&aacute; o ocurrir&aacute;&rdquo;&hellip; es una acci&oacute;n demasiado valiente.
    </p><p class="article-text">
        Ahora podemos ayudar a nuestro compa&ntilde;ero a subir con un polipasto, asegurarle de manera correcta si puede subir por sus propios medios o acometer las distintas situaciones que se puedan presentar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando pongas esta maniobra en pr&aacute;ctica ver&aacute;s que es r&aacute;pida, sencilla y sobre todo segura. Si esto ocurriese sobre seguros fijos tipo parabolt, y la reuni&oacute;n no repartiese la carga de igual manera sobre estos, lo ideal es montar otro tri&aacute;ngulo de fuerzas ecualizado en nueva direcci&oacute;n de carga, por encima del ya puesto y colocar sobre el nuevo punto central el aparato de aseguramiento para un segundo, con los mismos pasos y puntos de seguridad (siempre es mejor dos, que uno).
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ste es un recurso m&aacute;s que podremos emplear si la ocasi&oacute;n lo necesitase, pero recuerda que las posibilidades pueden ser infinitas en cada ocasi&oacute;n. Y, ante todo seguridad, sentido com&uacute;n y sencillez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Resultado Final</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>A:</strong> Cuerda del ahora segundo de cordada sobre el aparato de aseguramiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>B:</strong> Aparato de aseguramiento colocado para asegurar a un segundo y en tensi&oacute;n. Bloqueo autom&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C:</strong> Nuevo &aacute;ngulo de trabajo de la reuni&oacute;n. Observa que todo est&aacute; correcto y es seguro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evaristo Vaz 'Varis' / Ilustraciones: Álex Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/recursos-escalada_1_4006069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2020 10:56:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recursos de escalada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alpinismo,Escalada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escalada con niños, consejos útiles para su práctica deportiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/escalada-con-ninos_1_4278544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c295bdd-4fc5-4f8c-805c-f7a9875e32e8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los niños son una fuente inagotable de energía que necesita ser bien canalizada. Por eso creemos que la escalada aporta los retos, conocimientos, sensaciones y refuerzos positivos necesarios para el desarrollo del menor. Una actividad sana y saludable considerada por muchos primordial dentro de las actividad de ocio útil</p></div><p class="article-text">
        El verano es posiblemente la estaci&oacute;n m&aacute;s recomendable para la pr&aacute;ctica de los distintos deportes de monta&ntilde;a con ni&ntilde;os. Mucho tiempo libre, buen tiempo para su pr&aacute;ctica y d&iacute;as m&aacute;s largos. Una combinaci&oacute;n que se antoja casi perfecta.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para practicar cualquier disciplina con ni&ntilde;os, lo primero que tenemos que tener en cuenta es que debemos adaptar la actividad a la edad de los participantes (infantiles, adolescentes, si hacen mucho deporte, etc.), respetando sus distintas etapas de crecimiento y sin forzar, ni cargarles con demasiado peso en las marchas. &iexcl;Ojo!, debemos llevar ropa acorde a la actividad que van a realizar teniendo en cuenta que en monta&ntilde;a puede haber un cambio repentino del tiempo. Es tambi&eacute;n muy importante vigilar que se hidraten correctamente y coman bien. Otro punto a tener en cuenta es que debemos intentar hacerles participes de la actividad que est&aacute;n realizando, y al mismo tiempo responsables de los distintos peligros a los que se pueden enfrentar de manera que los entiendan. Deben conocer cual es el material que necesitan seg&uacute;n la actividad, as&iacute; como ser capaces de prepararlo ellos mismos, aunque siempre bajo supervisi&oacute;n. Antes de comenzar cualquier actividad hay que ense&ntilde;arles las distintas normas y cuidados por las que se deben regir en la monta&ntilde;a: protegerse del sol, ir bien equipado, no molestar a la gente con la que nos crucemos, etc.
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar que cualquier actividad en la monta&ntilde;a requiere de la supervisi&oacute;n de un adulto que se desenvuelva bien y que trasmita los conocimientos oportunos a los futuros monta&ntilde;eros, de manera que tomen conciencia de lo que hacen y por qu&eacute; lo hacen. Tal vez los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os no lo entiendan, pero si te lo ven hacer a ti, ellos tambi&eacute;n lo har&aacute;n. De manera que tambi&eacute;n tendremos que tratar de evitar hacer cosas que para ellos sean peligrosas, ya que seguramente querr&aacute;n imitarnos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Dentro de los distintos deportes que se practican en la monta&ntilde;a, la escalada es una de las actividades m&aacute;s apropiadas para el desarrollo de los ni&ntilde;os. Adem&aacute;s, si hace mal tiempo, &eacute;sta tambi&eacute;n se puede practicar en los roc&oacute;dromos.
    </p><p class="article-text">
        Para iniciar a un ni&ntilde;o en esta actividad lo mejor es practicarlo con m&aacute;s ni&ntilde;os, ya que ver&aacute; que es una actividad divertida, y aprender&aacute; mucho mas fij&aacute;ndose en los dem&aacute;s. Adem&aacute;s, el simple hecho de rodearse de m&aacute;s chavales con sus mismas inquietudes ya es positivo. Les explicaremos el material que necesitan repetidas veces y en distintas ocasiones para que se lo vayan aprendiendo. Haremos lo mismo con el uso del mismo. Con los m&aacute;s peque&ntilde;os nos limitaremos a que escalen, aprendan, se diviertan y vayan superando sus peque&ntilde;os retos. Con los mayores podremos ir haci&eacute;ndoles part&iacute;cipes del manejo del material, que se aseguren unos a otros bajo supervisi&oacute;n y que poco a poco hagan las cosas de manera m&aacute;s aut&oacute;noma. En esta etapa de la vida es muy importante que aprendan a superar retos y que vean de qu&eacute; son capaces, as&iacute; como que aprendan las reglas y se motiven con cada mejor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escalar con los m&aacute;s peque&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando escalemos con los m&aacute;s peque&ntilde;os necesitaremos un material de menor tama&ntilde;o adaptado a ellos: un arn&eacute;s integral para que no se puedan colar en caso de darse la vuelta, un casco de tama&ntilde;o peque&ntilde;o para que no se les caiga ni se estrangulen con el cierre, etc. Su cr&aacute;neo est&aacute; en pleno crecimiento y todav&iacute;a es muy blando, por lo que tendremos que protegerlo bien. Tambi&eacute;n necesitar&aacute; unos pies de gato, aunque si est&aacute; empezando puede utilizar de momento unas zapatillas blandas y de suela lisa.
    </p><p class="article-text">
        Antes de escalar una v&iacute;a conviene que suban algunas piedras (bloques) a modo de juego y aprendizaje, as&iacute; podr&aacute;n conocer mejor sus posibilidades y c&oacute;mo enfrentarse a ellas. Si ven que pueden, lo har&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La escalada con ni&ntilde;os tiene que ser siempre en polea (top-rope, yo-yo, con la cuerda por el descuelgue) y mantenerla siempre tensa, sobre todo al principio de la escalada debido al dinamismo de la cuerda (podr&iacute;a llegar a tocar el suelo por la elasticidad de la misma). En caso necesario tambi&eacute;n podremos echar una mano en los pasos m&aacute;s dif&iacute;ciles. La primera vez que escalen una v&iacute;a conviene que se bajen desde distintos puntos durante su progresi&oacute;n para ir superando el miedo a la altura y explicarles de manera m&aacute;s c&oacute;moda c&oacute;mo tiene que colocarse para bajar de una v&iacute;a (no queremos que se golpeen con la pared).
    </p><p class="article-text">
        Debemos intentar buscar maneras divertidas de escalar, que se relacionen con ni&ntilde;os que ya escalen para que ellos tambi&eacute;n se motiven y que vean la actividad como algo divertido. Si por el contrario no les apetece, no conviene obligarles. Es preferible que sean ellos lo que lo pidan, aunque ser&iacute;a interesante que lo vean y est&eacute;n por los alrededores para que les pique el gusanillo. No queremos dejarles el recuerdo de un mal d&iacute;a y que luego lo aborrezcan.Tambi&eacute;n podemos subir por una v&iacute;a f&aacute;cil con ellos para que vayan tomando contacto y tomen sus propias conclusiones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A medida que crezcan tienen que empezar a aprender las t&eacute;cnicas b&aacute;sicas de la escalada como los movimientos de los pies, escalar en X, adherencia, fisuras, secuencias din&aacute;micas, etc. Tener en cuenta la t&aacute;ctica en funci&oacute;n de la v&iacute;a, el ritmo de la v&iacute;a, planificar los movimientos, descansar sin manos en los reposos que vea, etc. Asimilar la capacidad de diferenciaci&oacute;n, de orientaci&oacute;n, de equilibrio, de reacci&oacute;n y de ritmo.
    </p><p class="article-text">
        Durante la escalada es necesario, no solo que suban hacia arriba, sino que tambi&eacute;n bajen. Es decir, que destrepen asegurados, experimenten que son capaces y conozcan mejor su cuerpo y funcionamiento. Esta es una t&eacute;cnica muy enriquecedora dentro de la escalada.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se practica cualquier actividad se tienen que ir aprendiendo las costumbres buenas y necesarias, tales como calentar primero, respetar los tiempos de descanso durante la actividad y estirar al terminar. Todos ellos h&aacute;bitos que cuando sean mayores agradecer&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con los adolescentes tendremos que desarrollar nuevos retos, as&iacute; como una mayor continuidad en su pr&aacute;ctica y manejo. Tendr&aacute;n que aprender las distintas emociones, situaciones l&iacute;mites, momentos de miedo y gran presi&oacute;n, convivir y superarlos. Es importante disponer de opciones de actuaci&oacute;n alternativa para superar situaciones de emergencia y aplicar distintas soluciones. Al escalar tambi&eacute;n es importante conocer las distintas reglas sociales para sus relaciones con los compa&ntilde;eros, formar parte de una comunidad de aprendizaje y experimentar la necesidad de trabajar en com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El R&aacute;pel</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de escalar es necesario conocer otras t&eacute;cnicas necesarias para la escalada, lo que le supondr&aacute; nuevos retos y un mayor aprendizaje. Una de estas t&eacute;cnicas es la del r&aacute;pel, necesaria para bajarse de un sitio. Lo primero ser&aacute; conocer los distintos aparatos de descenso que pueden utilizar, los que frenan de manera autom&aacute;tica y los que no, a los cuales les tendremos que colocar un sistema de freno (sistema de frenado mediante un cordino corto y nudo autobloqueante &ldquo;Prusik&rdquo;). Una vez aprendida las maniobras tendr&aacute; que experimentar a bajarse desde distintas alturas, r&aacute;peles volados donde no entren en contacto sus pies, etc.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escalada en el medio natural</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando salgan a escalar por primera vez debemos hacer una visita previa a la zona donde van a escalar para que sepan c&oacute;mo llegar, reconozcan las distintas l&iacute;neas de las v&iacute;as de escalada de un sector y cu&aacute;les creen que son m&aacute;s f&aacute;ciles o m&aacute;s dif&iacute;ciles a simple vista. Intentaremos que aprendan a convivir con los distintos participantes de la actividad y las reglas del lugar en que se encuentran, as&iacute; como no ponerse debajo de las v&iacute;as sin casco por si se cae algo y no mezclar el material con el de otros grupos. Es bueno que se empiecen a manejar con la gu&iacute;a de escalada y que reconozcan las v&iacute;as que han escalado e incluso que se apunten sus propias conclusiones (si les ha gustado, como les ha parecido, etc).
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        Elegiremos en un principio v&iacute;as muy f&aacute;ciles e iremos aumentando la dificultad progresivamente para que desde el primer momento escalen, y poco a poco vayan conociendo sus l&iacute;mites sin que sea desde el principio una frustraci&oacute;n para ellos. A la hora de escalar los pondremos con niveles y edades parecidas, para que puedan desarrollar sus habilidades acorde con su nivel sin dejar de aprender. Si van a escalar de primero y no est&aacute;n muy acostumbrados, ser&iacute;a recomendable que repitan una v&iacute;a varias veces y la balicen con soltura, practiquen el chaparse y se les explique c&oacute;mo hacer el descuelgue. Una vez practicado todas las maniobras y la v&iacute;a se pondr&aacute;n a escalar de primero siempre bajo supervisi&oacute;n, por lo que es recomendable que se pueda escalar por otra v&iacute;a paralela para ir viendo el desarrollo de la misma y vigilar que todo trascurre correctamente. Una vez superado esto repetidas veces podr&aacute;n comenzar a escalar de manera m&aacute;s aut&oacute;noma progresivamente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evaristo Vaz 'Varis']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/escalada-con-ninos_1_4278544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2020 11:17:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escalada con niños, consejos útiles para su práctica deportiva]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seguridad en montaña (tercera parte)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/seguridad-en-montana_1_4439795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3923c06-1863-43bd-b021-f3307cfe3741_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En ocasiones no importa el grado que hagas, lo duro que hayas entrenado, la experiencia que tengas...todo se reduce a la necesidad de sacar a tu compañero herido de la pared, no dañarle más y llevarle de vuelta</p></div><p class="article-text">
        <strong>Maniobras b&aacute;sicas de autorrescate</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me encuentro en la pared a 200 metros del suelo. Junto a mi est&aacute; mi compa&ntilde;ero herido. Los dos sabemos que nadie vendr&aacute; a rescatarnos, y la noche se aproxima cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. S&eacute; que si bajo a pie de la pared, en el campamento, podr&eacute; dejar a mi compa&ntilde;ero con comida y abrigo, mientras pido ayuda. Por el contrario, si bajo de la pared y me marcho a pedir socorro, mi compa&ntilde;ero pasar&aacute; una noche fatal. Somos dos en la pared, sin medios espec&iacute;ficos y con una sola posibilidad: bajar.
    </p><p class="article-text">
        Para descender a un herido es muy importante hacer todas las maniobras paso a paso y con el m&aacute;ximo cuidado. Primero es preciso estar siempre anclado a dos puntos y buscar una posici&oacute;n lo m&aacute;s c&oacute;moda posible para el herido, sin que se pueda golpear con nada. Tenemos que colocarle de tal manera que nos deje tener total control de lo que estamos haciendo, que no perdamos la visibilidad de la maniobra a realizar, as&iacute; como de las sucesivas.
    </p><p class="article-text">
        Antes de realizar la gran proeza de bajar a tu compa&ntilde;ero, tienes que prever algunas cosas como:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La maniobra que vas a realizar con tu compa&ntilde;ero.</li>
                                    <li>C&oacute;mo vas a colocar a tu compa&ntilde;ero y con qu&eacute; le vas a sujetar a ti.</li>
                                    <li>Qu&eacute; material vas a necesitar en los sucesivos r&aacute;peles, si est&aacute;n equipados o no, qu&eacute; material necesitas que est&eacute; a mano, etc.</li>
                                    <li>Y sobre todo, mucho orden y cautela en lo que hagas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Descenso con un herido</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes de realizar un descenso con un herido tenemos que impedir que se haga m&aacute;s da&ntilde;o, que est&eacute; tranquilo con lo que vas hacer y que tenga confianza en ti. De nada sirve que est&eacute; nervioso, por lo que tienes que informarle de c&oacute;mo vas a bajar con &eacute;l para su tranquilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Material y maniobra1.</strong>
    </p><p class="article-text">
         Cuerda o cuerdas de escalada pasadas por la reuni&oacute;n, extendidas por la pared y anudadas al final de la cuerda (extremo contrario al de la reuni&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Si estamos utilizando cuerdas dobles o gemelas es muy importante que sepamos de qu&eacute; cuerda tenemos que tirar, para recuperarla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong> Una vez desplegadas las cuerdas, colocaremos un descendedor (tipo reverso) sobre &eacute;stas con dos mosquetones de seguridad (si puede ser con mosquetones tipo &ldquo;HMS&rdquo; y los cierres enfrentados mejor). De esta manera el dispositivo trabajar&aacute; mejor al doblegar el peso sobre &eacute;l y es m&aacute;s seguro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.</strong> Para unir el escalador y el herido al descendedor, podemos utilizar un cordino de 8mm (ver foto superior) o dos aros de cintas. Sea cual sea el material que tengamos a mano, es muy importante que est&eacute; unido desde el anillo ventral con un mosquet&oacute;n hasta el descendedor. Bien sea el escalador o herido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Consejo:</strong> en funci&oacute;n del tama&ntilde;o del herido respecto a nosotros (m&aacute;s grande o m&aacute;s peque&ntilde;o) as&iacute; ser&aacute; el cabo de uni&oacute;n entre herido y descendedor, ya que tenemos que transportarle a la espalda y no queremos llevarle ni en los tobillos ni en la &ldquo;chepa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong> Cuando estemos unidos al descendedor, el escalador se pondr&aacute; un sistema de bloqueo autom&aacute;tico, bien sea un aparato (shunt), o mediante un nudo. En este &uacute;ltimo caso recomendamos el &lsquo;Machard de doble seno&rsquo;, ya que se puede desbloquear f&aacute;cilmente para bajar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.</strong> Tras colocar el sistema de descenso y autoseguro, colocaremos nuestro cabo de anclaje en el anillo ventral del herido para estar unidos a dos puntos, tanto &eacute;l como nosotros, y as&iacute; poder controlarle mejor. Recogeremos su cabo de anclaje, el cual utilizaremos despu&eacute;s para anclarle inmediatamente en la siguiente reuni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Colocaci&oacute;n del herido</strong>
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso ser&aacute; colocarse al herido a la espalda, de manera que podamos descender con cuidado, salvando el relieve de la pared con nuestras piernas sin que tengamos que arrastrar y golpear al herido con la pared.
    </p><p class="article-text">
        Para fijarnos el herido a nuestra espalda podemos utilizar una mochila con las cinchas transportadoras lo m&aacute;s abiertas posibles, de manera que pondremos la mochila al herido y a su vez tambi&eacute;n nos la pondremos nosotros. De esta manera formaremos un bloque el escalador, el herido y la mochila. Si no tuvi&eacute;semos mochila podr&iacute;amos hacer lo mismo con un aro de cinta, utilizando la m&aacute;s ancha que tengamos. La manera de colocarle la cinta es cruz&aacute;ndosela por la espalda como si fuese un arn&eacute;s de pecho y a su vez colocarnos la cinta restante como si el herido fuese una mochila. De esta manera se mover&aacute; siempre pegado a nosotros y en la misma direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta maniobra que acabamos de realizar tambi&eacute;n la podemos utilizar con dos descendedores en vez de uno. Siendo el herido el que estar&aacute; unido al descendedor m&aacute;s alto y el escalador en el de m&aacute;s abajo, ambos colocados en la misma cuerda de descenso. As&iacute; conseguiremos mayor independencia entre escalador y herido, con un mayor control de la maniobra.
    </p><p class="article-text">
        El resto de elementos y fijaciones son los mismos que en la maniobra anterior, no olvid&aacute;ndonos nunca del autoseguro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Descenso poleado, cuando el herido se queda suspendido en la cuerda (segundo de cordada).</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta maniobra se realizar&aacute; si nuestro compa&ntilde;ero se encuentra herido por debajo de la reuni&oacute;n a una distancia inferior a la mitad de la cuerda, y tenemos que bajar hasta &eacute;l para comprobar su estado. Una vez con &eacute;l podemos bajar juntos hasta el tope m&aacute;ximo, que ser&aacute; sobre la mitad de la cuerda, donde montaremos una reuni&oacute;n para empezar la secuencia de r&aacute;peles, utilizando la maniobra anterior.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong> Para realizar esta maniobra lo primero que tenemos que tener claro es que el herido est&aacute; a una distancia inferior a la mitad de la cuerda. Si reunimos este requisito, lo primero que haremos ser&aacute; fijar a un punto de la reuni&oacute;n la cuerda de recogida, la cual est&aacute; sin tensi&oacute;n. De esta manera nos aseguraremos de que si realizamos mal la maniobra nuestro compa&ntilde;ero no caer&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong> Lo siguiente que tenemos que hacer es transferir la carga del herido al punto central de la reuni&oacute;n, para as&iacute; poder sacar el aparato de aseguramiento y poder rapelar con &eacute;l. Lo primero es colocar un bloqueador en la cuerda del herido, siendo recomendable utilizar un bloqueador bidireccional (ej: machard de doble seno o prusik). &Eacute;ste lo uniremos al punto central de la reuni&oacute;n con un sistema desembragable. <em>(Ver foto 1).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.</strong> Como sistema desembragable utilizaremos el Mariner con cinta, que consiste en unir el nudo de bloqueo a un aro de cinta. &Eacute;ste lo pasaremos por un mosquet&oacute;n de la reuni&oacute;n, dando dos vueltas, una sobre la otra y continuaremos dando vueltas alrededor de la cinta que est&aacute; tensa (unas 10/12 Vueltas). Una vez terminado pasaremos la cinta suelta entre medias de la cinta tensa, enganch&aacute;ndola despu&eacute;s en el mosquet&oacute;n. De esta manera evitaremos en caso de deslizamiento que se nos pueda ir la cinta. <em>(Ver foto 2).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong> A continuaci&oacute;n transferiremos la carga, desbloqueando el aparato de aseguramiento. La forma de desbloquear el aparato depender&aacute; del modelo, si es de palanca consistir&aacute; en accionar la misma, pero si no es as&iacute; tendr&eacute;is que mirar en las instrucciones de compra c&oacute;mo se desbloquea el mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.</strong> Una vez transferida la carga sacaremos el asegurador y lo colocaremos como si fu&eacute;ramos a rapelar, dejando pasar la cuerda por el mosquet&oacute;n del punto central de la reuni&oacute;n (&eacute;ste ser&aacute; el mismo donde estaba el aparato de aseguramiento, a no ser que transfiramos la carga a otra reuni&oacute;n m&aacute;s segura).
    </p><p class="article-text">
        <strong>6.</strong> Lo siguiente ser&aacute; colocar el cabo de anclaje al sistema de bloqueo (machard), quitar los nudos de seguridad que hab&iacute;amos fijado a la reuni&oacute;n para garantizarnos mayor seguridad y por &uacute;ltimo revisarlo todo antes de quitar el Mariner. Para quitar el Mariner soltaremos la cinta del mosquet&oacute;n, y desharemos las vueltas con cuidado. <em>(Ver foto 3).</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7.</strong> Una vez se haya equilibrado la cuerda entre las dos cargas (escalador y herido) pasaremos la cinta del Mariner por el anillo ventral y lo engancharemos de nuevo al mosquet&oacute;n del bloqueador. De esta manera podremos quitar el cabo de anclaje del bloqueador por si nos hiciese falta m&aacute;s adelante. <em>(Ver foto 4).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>8.</strong> A partir de aqu&iacute; rapelaremos hasta nuestro compa&ntilde;ero y luego los dos juntos hasta el m&aacute;ximo que d&eacute; la cuerda o hasta una repisa c&oacute;moda donde poder atenderle mejor. Recordad que no os ten&eacute;is que desencordar en ning&uacute;n momento, ya que de esta forma os servir&aacute; de tope para el descenso de esta maniobra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>IMPORTANTE</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes de realizar cualquier maniobra de autorrescate conviene avisar al grupo de recate, ya que ellos son los expertos y tienen el material cualificado para estas operaciones. Llamad al 112.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evaristo Vaz 'Varis']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/seguridad-en-montana_1_4439795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2020 09:44:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seguridad en montaña (tercera parte)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seguridad en montaña (segunda parte)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/seguridad-en-montana-tecnica_1_4487356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89bdbc5a-2212-4eeb-82d5-cd03d3fe14af_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conocer los procedimientos correctos a seguir durante un rescate, o accidente, puede ser fundamental. En esta segunda entrega de</p><p class="subtitle">Seguridad en Montaña</p><p class="subtitle">repasamos las maniobras para ascender a un herido con su colaboración, y sin ella.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Maniobras b&aacute;sicas de autorrescate</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el <a href="http://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/Seguridad-escalada-rescates_0_324068048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo anterior</a> vimos como ascender por una cuerda fija hasta el herido. En esta ocasi&oacute;n veremos como ascender a un herido con su colaboraci&oacute;n, y sin ella.
    </p><p class="article-text">
        La forma m&aacute;s b&aacute;sica y funcional es mediante polipastos, bien sea con su ayuda, o sin ella. Estas maniobras tambi&eacute;n nos pueden servir para izar un petate, ayudar a un compa&ntilde;ero en un paso dif&iacute;cil, etc.
    </p><p class="article-text">
        Sea cual sea la maniobra que vayamos a realizar o el tipo de polipasto que vayamos a emplear debemos tener en cuenta varias cosas y seguir unos pasos:
    </p><p class="article-text">
        <em>1. Evaluar la situaci&oacute;n antes de decidir qu&eacute; hacemos y por qu&eacute; lo hacemos</em>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero es saber cual es la gravedad del herido, si lo podemos mover o no, si est&aacute; consciente o inconsciente, etc. Si lo podemos mover buscaremos un sitio seguro, medianamente c&oacute;modo, y que sea lo m&aacute;s cercano al herido posible. La experiencia nos dice que elevar a un herido es un esfuerzo muy costoso y siempre es m&aacute;s sencillo bajarlo, aunuqe en ocasiones puede ser necesario subirlo. Tendremos que buscar un sitio tipo repisa donde quedarnos, ya que nuestro compa&ntilde;ero no puede permanecer colgado por la falta de riego en las extremidades inferiores debido a la presi&oacute;n del arn&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de que decidamos subir al herido porque nos encontremos en una repisa muy c&oacute;moda o estemos al final de la v&iacute;a y nos resulte m&aacute;s favorable en caso de rescate, o simplemente por la proximidad del herido a la reuni&oacute;n, elegiremos la forma m&aacute;s c&oacute;moda y segura de subir al herido sin que esto implique un riesgo mayor para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <em>2. Maniobra a realizar</em>
    </p><p class="article-text">
        Tendremos que revisar la reuni&oacute;n antes de realizar la maniobra, reforzarla en caso necesario, o incluso hacer una nueva si lo consideramos oportuno (si tenemos que realizar una transferencia de cargas entre reuniones &iexcl;ojo!). Una vez revisada la reuni&oacute;n procederemos a preparar la maniobra. &Eacute;sta debe ser lo m&aacute;s clara posible por si luego tenemos que hacer otra operaci&oacute;n. En situaciones de estr&eacute;s no hay que perder la calma y debemos revisar cada cosa que hagamos, con especial atenci&oacute;n para no perder material que luego nos pueda ser de gran ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Cuando estemos elevando al herido tendremos que tener cuidado con los salientes rocosos y estar en continua comunicaci&oacute;n con &eacute;l, o al menos no perderle de vista.
    </p><p class="article-text">
        <em>3. Ya estamos con el herido</em>
    </p><p class="article-text">
        Una vez que el herido llega a nuestros pies le anclaremos a la reuni&oacute;n, lo acomodaremos lo mejor posible en funci&oacute;n de su lesi&oacute;n, y haremos un an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n. Si hemos llamado al centro de emergencia y vienen a buscarnos, trataremos de tranquilizar al compa&ntilde;ero, abrigarle e hidratarle. Sin embargo, si tenemos que ir a pedir ayuda le tendremos que dejar los m&aacute;ximos alimentos posibles, abrigo, un frontal que el pueda encender (muchos de los frontales del mercado tienen una opci&oacute;n de parpadeo la cual es muy visible y duradera) y sobre todo tenemos que tener muy claro d&oacute;nde dejamos al herido&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Si en el transcurso del camino encontramos a alguien lo mejor es que esa persona de el aviso, para que puedas regresar con tu compa&ntilde;ero (cuando uno est&aacute; herido lo m&aacute;s duro es la soledad). Si por alguna raz&oacute;n llev&aacute;is un mp3 o una radio dej&aacute;rselo al herido, le dar&aacute; sensaci&oacute;n de calidez y se sentir&aacute; menos solo. De todas formas si alguna vez os encontr&aacute;is en una situaci&oacute;n as&iacute; utilizar la sensatez y poneros en el papel de vuestro compa&ntilde;ero, el resto saldr&aacute; sobre la marcha. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ascenso de un herido con su colaboraci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para elevar un herido con su colaboraci&oacute;n usaremos un montaje polipasto en N o palan compuesto. Este montaje es muy c&oacute;modo para ayudar a alguien a subir por una v&iacute;a, est&eacute; herido o no, ya que en el izado de la carga tenemos una ventaja mec&aacute;nica de 3:1. Es decir que para elevar una carga solo tendremos que ejercer una fuerza de tracci&oacute;n del 33,33% de su peso para elevarla, claro que luego est&aacute; el roce de la cuerda y lo din&aacute;mica que sea.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Lo bueno que tiene este montaje es que es muy r&aacute;pido y no sobrecarga la reuni&oacute;n, ya que la tracci&oacute;n se ejerce a favor de la reuni&oacute;n (en la direcci&oacute;n contraria a la carga).
    </p><p class="article-text">
        <em>Material</em>
    </p><p class="article-text">
        El material a emplear en esta operaci&oacute;n puede ser diverso pero el m&aacute;s recomendable es el kit que vimos en el anterior n&uacute;mero compuesto por un bloqueador ligero tipo <em>Tibloc</em>, un mosquet&oacute;n asim&eacute;trico (si puede ser) y una polea. El bloqueador se puede sustituir por un cordino con un nudo de bloqueo, el mosquet&oacute;n puede ser normal y la polea no es obligatoria pero nos facilitar&aacute; el trabajo enormemente. No obstante, lo mejor es probarlo, conocer su diferencia y valorar por uno mismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>Ejecuci&oacute;n de la maniobra</em>
    </p><p class="article-text">
        Imagina que te encuentras en la reuni&oacute;n y tu compa&ntilde;ero empieza a escalar. De repente se cae, no pudiendo seguir progresando por alguna raz&oacute;n. Tienes comunicaci&oacute;n con &eacute;l, le dices que se espere y empiezas a realizar la maniobra:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Colocas un bloqueador sobre la cuerda de tu compa&ntilde;ero a la altura de tus pies, con cuidado de que no corra por la cuerda en la misma direcci&oacute;n que tu compa&ntilde;ero y no puedas trabajar con &eacute;l.</li>
                                    <li>Del aparato de aseguramiento de la reuni&oacute;n salen dos cuerdas, una la de tu compa&ntilde;ero, y otra que queda libre. En &eacute;sta &uacute;ltima colocas una polea con un mosquet&oacute;n, la cual unes al bloqueador que est&aacute; en la cuerda de tu compa&ntilde;ero.</li>
                                    <li>Una vez realizado el montaje tiras de la cuerda libre en direcci&oacute;n del izado de la carga, es decir, de abajo hacia arriba, y ver&aacute;s como se forma una &ldquo;N&rdquo; con la cuerda. Si continuas izando ver&aacute;s como, poco a poco, elevas a tu compa&ntilde;ero. Sin embargo, si este no te ayuda ser&aacute; muy costoso.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Acu&eacute;rdate de deslizar el bloqueador en la direcci&oacute;n de tu compa&ntilde;ero para poder realizar de nuevo la acci&oacute;n a medida que la polea se acerca a la reuni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ascenso de un herido sin su colaboraci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ascenso de un herido sin su colaboraci&oacute;n es algo m&aacute;s complicado, ya que no todos pesamos igual y a veces es un trabajo muy costoso. El montaje que vamos a emplear ahora es m&aacute;s efectivo que el anterior, con la introducci&oacute;n de un cordino auxiliar entre medias, de tal forma que si quisi&eacute;remos ampliar la ventaja mec&aacute;nica (de 6:1) solo tendr&iacute;amos que introducir otro cordino m&aacute;s. El inconveniente es que, a mayor multiplicaci&oacute;n y ventaja mec&aacute;nica, m&aacute;s trabajosa y lenta es la elevaci&oacute;n. Este sistema lo podemos emplear para elevar un petate, etc.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>Material</em>
    </p><p class="article-text">
        Emplearemos el mismo material que en la maniobra anterior, sum&aacute;ndole un cordino auxiliar de unos 7 mm, y un mosquet&oacute;n m&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>Ejecuci&oacute;n de la maniobra</em>
    </p><p class="article-text">
        Para realizar esta maniobra tenemos que tener muy claro que no vamos a da&ntilde;ar m&aacute;s al herido y que si son muchos los metros que tenemos que izarlo, la operaci&oacute;n va a ser muy dura y costosa, siempre que realic&eacute;is un polipasto. La maniobra que debemos realizar es la siguiente:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Preparar el cordino auxiliar con un nudo de gaza simple en cada extremo. Colocar uno de los extremos en el punto central de la reuni&oacute;n y al otro extremo emplazar un mosquet&oacute;n y dejarlo colgando.</li>
                                    <li>En la cuerda del compa&ntilde;ero debemos colocar un bloqueador con un mosquet&oacute;n y una polea. Pero antes de hacer esto tendremos que haber introducido el cordino auxiliar en la rueda de la polea.</li>
                                    <li>Una vez tengamos colocado la polea sobre el cordino auxiliar, cogeremos el extremo del mismo con su mosquet&oacute;n y colocaremos la cuerda de escalada sin tensi&oacute;n para as&iacute; poder tirar de ella.</li>
                                    <li>Terminada la maniobra nos dispondremos a tirar de la cuerda de escalada, en direcci&oacute;n de abajo hacia arriba. Veremos como forman dos &ldquo;V&rdquo;, una con el coordino y otra con la   cuerda.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cada vez que la polea llegue a la reuni&oacute;n, tendremos que deslizar el bloqueador en direcci&oacute;n del herido.
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        Como podemos observar en la foto de arriba, en un simulacro pr&aacute;ctico, entre los T&eacute;cnicos de Escalada y el Grupo de Rescate de la Comunidad de Madrid, se realiz&oacute; una pr&aacute;ctica el la que el segundo de cordada sufri&oacute; un accidente de escalada. Tras el accidente el primero de cordada decidi&oacute; subir a su compa&ntilde;ero herido mediante un polipasto, ya que &eacute;l se encontraba en una repisa amplia y c&oacute;moda. Gracias a la elecci&oacute;n de esta maniobra, el herido, el escalador y el grupo de rescate pudieron permanecer y trabajar c&oacute;modamente a pesar de las dificultades. Esta decisi&oacute;n fue la m&aacute;s correcta, ya que el escalador se pudo comunicar con el grupo de rescate. Era cuesti&oacute;n de tiempo que les fuesen a socorrer.
    </p><p class="article-text">
        En el pr&oacute;ximo art&iacute;culo veremos como bajar a un herido de la pared con seguridad. No siempre habr&aacute; comunicaci&oacute;n y tendremos que tomar nuestras propias decisiones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evaristo Vaz 'Varis']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/seguridad-en-montana-tecnica_1_4487356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2020 10:53:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seguridad en montaña (segunda parte)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Distribución del material]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/revista-campobase-revista-de-montana-revista-de-escalada-alpinismo-material-tecnica_1_5947896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6eb5d186-2747-4d65-89c4-b78f5312b198_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrenáis en el plafón o en la roca, mejoráis vuestra técnica gestual, intentáis superar vuestras barreras psicológicas y físicas, pero ¿cuántos de vosotros os habéis puesto frente a un espejo a memorizar vuestro material de escalada? ¿Cuántos habéis cerrado los ojos y sabéis exactamente donde tenéis colocado cada friend, cada mosquetón… ¿Cuántos son los que se colocan en un bloque de su grado máximo a intentar colocar un seguro flotante y después de caerse sobre él, comprueban si de verdad aguanta y superan la prueba?</p></div><p class="article-text">
        Cuando escalamos necesitamos sentirnos seguros con lo que hacemos. Necesitamos confiar en nuestro material y en la capacidad que tenemos al colocarlo, pero no nos olvidemos, para mejorar y aprender hay que practicar, equivocarnos, analizar por qu&eacute; ha sucedido y en qu&eacute; hemos fallado. Pretender ir deprisa no es bueno y hay que asentar una buena base de conocimientos y experiencias previas, ya que sin ellas podemos cometer fallos que en ocasiones no nos podemos permitir. No obstante, practica con seguridad, controlando en todo momento lo que haces y de que manera lo haces, buscando lugares donde no corras peligro alguno y si no lo tienes claro pregunta a alguien con m&aacute;s experiencia que t&uacute;. F&oacute;rmate y disfruta de una de las actividades m&aacute;s apasionantes que nos ofrece la monta&ntilde;a.
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        En la escalada, al igual que en otras actividades, es necesario una correcta colocaci&oacute;n del material, buscando la manera m&aacute;s c&oacute;moda y r&aacute;pida de acceder a &eacute;l, ya que en ocasiones nuestra seguridad y tranquilidad depende de lo r&aacute;pido que seamos, de lo claro que tengamos las maniobras y de la fluidez para analizar los problemas que se nos presenten a lo largo de la escalada. 
    </p><p class="article-text">
        Sea cual sea el material que teng&aacute;is, buscad la correcta colocaci&oacute;n delante de un espejo (verse desde fuera es mejor). Intentad memorizar donde ten&eacute;is colocada cada pieza y buscad la manera m&aacute;s c&oacute;moda de acceder a &eacute;l en situaciones de tensi&oacute;n y con los ojos cerrados. No os coloqu&eacute;is todo el material en el mismo lado, repartirlo y distribuirlo bien, que con una sola mirada pod&aacute;is comprobar que todo est&aacute; en orden y en su sitio. Ahora veamos qu&eacute; material llevar y como organizarlo.
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                </figure><h4 class="article-text"> </h4><h4 class="article-text">Seguros flotantes</h4><p class="article-text">
        <strong>Seguros flotantes</strong><em><strong>Empotrador o fisureros</strong></em>. Anclaje m&oacute;vil a base de una pieza de metal que se empotra en una grieta rocosa como medio de seguro o de progresi&oacute;n. Su funcionamiento es como el de una cu&ntilde;a por el principio de &ldquo;lo grande no pasa por lo peque&ntilde;o&rdquo; y su valores de resistencia van en funci&oacute;n del n&uacute;mero y el lugar donde se encajen. A menor tama&ntilde;o, menor resistencia en su cable de acero. Dependiendo de la marca y modelo suele ser una pieza troncoc&oacute;nica de caras rectas o curvas( &eacute;stas incrementan su adherencia y empotramiento). Se suelen llevar con un porta fisureros en paquetes de 10 tama&ntilde;os, enumerados del 1 al 10 y definidos por distintos colores. Indispensable en nuestras escaladas y siempre a mano. Siempre que llevemos fisureros o microfisureros estaremos obligados a llevar un sacaempotradores si no queremos perderlos.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Microfriends.</strong></em> Al igual que los friends, pero en menor medida, sustituyen a los empotradores por su r&aacute;pida colocaci&oacute;n pero no por ello deben ser sustituidos de nuestro material, ya que funcionan mejor en terreno mojado y ocupan muy poco.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Friends.</strong></em> Empotrador mec&aacute;nico que trabaja por expansi&oacute;n de levas y rozamiento. Este aparato trabaja como dos empotradores dentados unidos por un v&aacute;stago, los cuales giran sobre su eje mediante la tracci&oacute;n manual de unos cables.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a los friends forman parte de nosotros en todas nuestras aventuras y gracias a las mejoras podemos llevar tama&ntilde;os muy grandes, por poco peso. Sus n&uacute;meros m&aacute;s comunes son el 0&rsquo;75, 1, 2, 3, 4, y tienen distintos rangos dependiendo de la marca, pero trabajan mejor los de cuatro levas y doble eje. Su rango de trabajo nunca debe superar ni el m&aacute;ximo en abierto, ni el m&iacute;nimo en cerrado, ya que tiene un rango de trabajo y m&aacute;ximo-m&iacute;nimo absoluto. Los friends vienen acompa&ntilde;ados con una cinta cosida la cual tendremos que sustituir por otra en funci&oacute;n de su desgaste. &Eacute;sta suele ser de distintos colores para que podamos diferenciarlos unos de otros. Se colocan en mosquetones de manera individual y se suelen repartir por el arn&eacute;s para no desequilibrarnos, siempre a mano. 
    </p><p class="article-text">
        Link Cams. Estos dos artilugios de Omega Pacific, con un funcionamiento muy similar a los actuales friends, tienen un rango de trabajo por pieza mucho mayor (cubren como tres n&uacute;meros). Son algo menos duraderos que los friends actuales, pero la realidad es que bien utilizados son una herramienta indispensable. En situaciones extremas donde necesitamos colocar un seguro r&aacute;pido nos evitar&aacute;n alg&uacute;n mal mayor y nos garantizar&aacute;n poder montar una reuni&oacute;n en casi cualquier lugar con solo dos aparatos ya que su rango de acci&oacute;n es mayor que el resto de aparatos. Acompa&ntilde;ados con un juego de empotradores pueden ser unos amigos inseparables en cualquier actividad de monta&ntilde;a (alpinismo, crestas, terreno f&aacute;cil y de aventura, etc.).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Cintas o Anillos &ldquo;aros&rdquo;.</strong></em> Trozo de cuerda plana anudada o cosida con numerosos usos en monta&ntilde;a. Lo m&aacute;s recomendable es utilizar cintas cosidas, tienen mayor aguante y garant&iacute;a del fabricante. Las hay de distintos materiales pero las m&aacute;s empleadas son las Dynemas por su ligereza y aguante, aunque no son recomendables en caso de tener que ser anudadas o que trabajen a altas temperaturas por fricci&oacute;n (se funden a 147&deg;). Es recomendable llevar cintas de distintos tama&ntilde;os, las cortas con dos mosquetones (expr&eacute;s) son ideales para asegurarnos cuando hay chapas, de unos 60 cm. con un mosquet&oacute;n cuando hay que chapar en seguros flotantes (menor desplazamiento de los mismos), y de 120 cm con un mosquet&oacute;n cuando tenemos que lazar setas, bloques, &aacute;rboles, puentes de roca o simplemente queremos que corra bien la cuerda. Esta nos la pondremos en bandolera unida por un mosquet&oacute;n para una r&aacute;pida utilizaci&oacute;n. Tambi&eacute;n hay que llevar una cinta de 240 cm. para montar las reuniones o lazar grandes bloques, y si tenemos que realizar un r&aacute;pel con mochila es recomendable tener una cinta expr&eacute;s con dos mosquetones de seguridad para elevar nuestro punto de gravedad, descendiendo con una mayor comodidad y seguridad. Es recomendable llevar una cinta disipadora paro los anclajes dudosos.
    </p><p class="article-text">
        En la parte trasera de nuestro arn&eacute;s llevaremos colgados todos esos art&iacute;culos que no empleamos constantemente como son los mosquetones de seguridad de tipo &ldquo;D&rdquo; que son los mas resistentes, de tipo &ldquo;HMS&rdquo; que son los mas polivalentes, coordino de distintos tama&ntilde;os para montar puentes de roca, anudar alg&uacute;n clavo viejo, realizar alg&uacute;n nudo bloqueante, etc. Tambi&eacute;n conviene llevar alg&uacute;n maillon por si tenemos que realizar una maniobra en la cual tengamos que abandonar alg&uacute;n mosquet&oacute;n, un bloqueador-descendedor, un saca figureros, una navajita, etc.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h4 class="article-text"> </h4><h4 class="article-text">Qu&eacute; conviene llevar dentro de la mochila</h4><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; conviene llevar dentro de la mochila</strong>El tel&eacute;fono m&oacute;vil para emergencias, una chaqueta de membrana que sea ligera, un forro fino (los chalecos viene muy bien en estos casos, ya que nos dejan mover libremente los brazos), cordino fino para reparaciones, frontal por si se nos echa la noche o tenemos que dejar a nuestro compa&ntilde;ero herido (recomendable posici&oacute;n de parpadeo del frontal). Los alicates multiusos vienen muy bien para las reparaciones.
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        Es muy importante tener un sistema el cual estemos hidrat&aacute;ndonos constantemente, y algo para picar ya sean barritas, frutos secos o cualquier cosa de asimilaci&oacute;n r&aacute;pida y energ&eacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Por Evaristo Vaz 'Varis']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/revista-campobase-revista-de-montana-revista-de-escalada-alpinismo-material-tecnica_1_5947896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2020 14:01:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Distribución del material]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alpinismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recursos de escalada. Ascender por una cuerda fija con elementos de fortuna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/recursos-escalada-ascender-elementos-fortuna_1_3926712.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09c81657-181f-45da-a783-12774de0ba2f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando escalamos o realizamos actividades de alpinismo nos podemos ver obligados a subir por una cuerda fija. Bien por una caída del segundo escalador sobre un techo el cuál no somos capaces de superar, el lateral de una arista, una grieta en un glaciar enterrado o simplemente no tenemos la capacidad de subir un tramo de escalada donde ser resolutivo de manera rápida nos permitirá afrontar los retos con algo más de rapidez y certeza, en lugar de quedarnos bloqueados sin saber qué hacer. Además añadimos que esta maniobra es muy útil en rápeles donde en ocasiones no encontramos el siguiente descuelgue para rapelar o nos lo hemos pasado, llegando al final de cuerda sin saber qué hacer</p></div><p class="article-text">
        Cuando nos encontremos ante una situaci&oacute;n comprometida, como las mencionadas al comienzo del art&iacute;culo, no debemos olvidar que lo primero que debemos hacer es un an&aacute;lisis r&aacute;pido de la situaci&oacute;n y de los posibles riesgos al realizar la maniobra. No es lo mismo estar en una repisa c&oacute;moda, que colgados en un desplome, o que nuestro compa&ntilde;ero nos vea y sepa lo que estamos haciendo, que esperar a que ocurra algo sin ning&uacute;n tipo de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todo escalador, que m&aacute;s o menos sepa lo que est&aacute; haciendo, debe llevar siempre consigo:
    </p><p class="article-text">
        - Tres o cuatro mosquetones de seguridad HMS (pera).
    </p><p class="article-text">
        - Una cinta larga de reuni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        - Un reverso o en su defecto placa y cesta para asegurar al primero o al segundo.
    </p><p class="article-text">
        - Un aro de cordino de 6mm. unido por un nudo pescador.
    </p><p class="article-text">
        Podemos a&ntilde;adir un micro-bloqueador tipo Tibloc, por sus distintas utilidades en caso de emergencia y por su ligereza.
    </p><p class="article-text">
        Con el material arriba descrito debemos poder subir por una o dos cuerdas fijas, seg&uacute;n la situaci&oacute;n, sin a&ntilde;adir nada m&aacute;s, teniendo en cuenta que llevar menos supone no estar a la altura de la actividad que estamos realizando o supeditando toda la responsabilidad y seguridad a nuestro compa&ntilde;ero de escalada.
    </p><p class="article-text">
        Una vez metido en la situaci&oacute;n de la cual tendremos que salir airosos, lo primero que debemos hacer es determinar si la maniobra de ascenso la vamos a realizar por una o dos cuerdas. Es decir, si la actividad la estamos realizando con una cuerda de uso en simple, donde est&aacute; claro que ascenderemos por ella, o por el contrario nos encontramos con dos cuerdas de escalada de uso doble o gemelo, donde tendremos que saber si &eacute;stas est&aacute;n fijadas en su parte superior o por el contrario simplemente est&aacute;n pasadas por unas argollas como en un r&aacute;pel, las dos tienen que tener la misma tensi&oacute;n y sujeci&oacute;n para que no caigamos al vac&iacute;o. Confundirnos en esta particularidad puede ser un error fatal y ante la duda conviene emplearlas como si ambas cuerdas no estuviesen fijas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Realizaci&oacute;n de la maniobra o t&eacute;cnica</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si nos fijamos en la imagen para poder analizar mejor la maniobra, nos daremos cuenta que &eacute;sta se divide en dos punto de sujeci&oacute;n a la cuerda fija de escalada. Uno en la parte superior &ldquo;A&rdquo; y otro al nivel de la cintura &ldquo;C&rdquo;. &Eacute;stos son puntos de deslizamiento ascendente sobre la cuerda de escalada o sujeci&oacute;n, siendo siempre de bloqueo en descenso. Para realizar la maniobra debemos saber coordinar los movimientos y los elementos de deslizamiento para estar siempre fijos en uno de los dos puntos &ldquo;A&rdquo; y &ldquo;C&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Dicho de otra manera, cuando el peso de nuestro cuerpo est&eacute; cargado sobre el punto &ldquo;C&rdquo;, aprovecharemos para deslizar de manera ascendente el punto &ldquo;A&rdquo;, hasta lo m&aacute;ximo que podamos, luego nos colgaremos de este (punto A), y deslizaremos la cuerda sobre el punto &ldquo;C&rdquo; hasta que quede bien tenso y as&iacute; descargar nuestro peso sobre &eacute;l, para as&iacute; repetir la operaci&oacute;n deslizando nuevamente el punta &ldquo;A&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, tendremos claro c&oacute;mo funciona el sistema de ascenso que con pr&aacute;ctica y coordinaci&oacute;n veremos que es un sistema r&aacute;pido y c&oacute;modo de ascenso con elementos de fortuna. Tened en cuenta que las cuerdas son din&aacute;micas y hasta que &eacute;stas queden totalmente estiradas nos ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil ascender por ellas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Si nos fijamos nuevamente en la imagen, veremos que la forma de conectarnos con el punto &ldquo;A&rdquo; es mediante el cabo de anclaje, punto &ldquo;B&rdquo;, para garantizarnos que si fallase el punto &ldquo;C&rdquo; quedar&iacute;amos colgado de &eacute;ste. Si este cabo es regulable tambi&eacute;n nos servir&aacute; en caso de quedarnos totalmente colgados en un desplome mientras escalamos de segundo, ya que nos ser&aacute; muy dif&iacute;cil realizar esta maniobra para colocar el punto &ldquo;C&rdquo;&middot;. Mientras que si al quedarnos colgados colocamos el punto &ldquo;A&rdquo; y a su vez nos colgamos de &eacute;ste con ayuda del cabo regulable en corto (con ayuda de un estribo o cinta &ldquo;punto D&rdquo; podremos remontar nuestro cuerpo sobre el punto &ldquo;A&rdquo;) para as&iacute; ganar el suficiente espacio para colocar el punto &ldquo;C&rdquo; que luego nos permitir&aacute; ascender de manera c&oacute;moda.
    </p><p class="article-text">
        Una vez analizada la imagen principal de la maniobra, veremos que podemos utilizar en cada punto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Punto A</strong>: Nudo Bachman con mosquet&oacute;n de seguridad HMS y aro de cordino de 6mm.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lo ideal es utilizar un mosquet&oacute;n en el cual nos quepa toda la mano, para utilizar &eacute;ste como un pu&ntilde;o jumar. En su defecto utilizaremos el mosquet&oacute;n que tengamos. 
    </p><p class="article-text">
        Si nos fijamos en la imagen veremos que lo primero es introducir el coordino &ldquo;C&rdquo; sobre el mosquet&oacute;n &ldquo;A&rdquo; sujet&aacute;ndolo en la parte superior, y &eacute;ste a su vez lo pondremos paralelo a la cuerda fija &ldquo;B&rdquo; como vemos. Daremos aproximadamente cinco vueltas alrededor del mosquet&oacute;n y la cuerda dej&aacute;ndolos bien fijos mediante el coordino. Si nos fijamos en la imagen el cierre del mosquet&oacute;n queda hacia el exterior.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Una vez dadas la cinco vueltas &ldquo;B&rdquo;, en el sobrante del cordino (donde debe quedar el nudo pescador del aro del cordino &ldquo;C&rdquo;) colocaremos un mosquet&oacute;n sobre el cual colocaremos un estribo de emergencia y el cabo de anclaje. Si este mosquet&oacute;n &ldquo;D&rdquo; no fuese de seguridad, es recomendable que el mosquet&oacute;n del cabo de anclaje vaya directamente sobre el cordino para evitar que se salga. La idea de tener mosquetones diferentes es para as&iacute; poder independizar los elementos en caso necesario. Imag&iacute;nate que al llegar a la reuni&oacute;n tenemos que estar subidos sobre el estribo que est&aacute; sujeto sobre el Bachman, para as&iacute; estar m&aacute;s altos y por no tener mosquetones independientes (cabo de anclaje) no podemos anclarnos a la reuni&oacute;n, teniendo que montar otro cabo de anclaje empleando m&aacute;s material y tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>IMPORTANTE: este nudo solo funciona como bloqueo cuando cargamos el peso sobre el cordino inferior (zona donde est&aacute; el nudo pescador), ya que si nos colgamos sobre el mosquet&oacute;n que est&aacute; dentro del nudo como funci&oacute;n de jumar &eacute;ste deslizar&aacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estribo o cinta con nudo de alondra.
    </p><p class="article-text">
        Permitir&aacute; cansarnos menos al poder ayudarnos con una pierna durante el ascenso con el nudo Bachman, en vez de hacer todo a pulso con el brazo (error).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>A: Bachman</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>B: Mosquet&oacute;n inferior de ajuste del cordino</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>C: Cinta cosida con nudo de alondr</strong>a
    </p><p class="article-text">
        Si nos fijamos, veremos que en el mosquet&oacute;n inferior le hemos a&ntilde;adido una cinta cosida con un nudo de alondra en la parte inferior de esta, teniendo en cuenta la longitud de la cinta, permiti&eacute;ndonos estar c&oacute;modos durante la maniobra. 
    </p><p class="article-text">
        En el nudo de alondra colocaremos el pie, de manera que podamos subirnos sobre la cinta como si de un estribo se tratase. Si vemos que el nudo se aprieta demasiado sobre el empeine, haci&eacute;ndonos da&ntilde;o sobre &eacute;l, podremos anudar de manera normal con un nudo que no sea corredizo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Punto C:</strong> Nudo Remi.
    </p><p class="article-text">
        Es un nudo que nos permitir&aacute; que la cuerda fija deslice sobre &eacute;ste en una direcci&oacute;n, qued&aacute;ndose bloqueada en la direcci&oacute;n contraria, y sujet&aacute;ndonos sobre &eacute;sta.
    </p><p class="article-text">
        El nudo Remi es un nudo que se emplea en maniobras de autorrescate, ya que con tan solo dos mosquetones de seguridad HMS y sobre la cuerda fija, podremos ascender o descender por ella de manera segura. Este nudo parte de un nudo din&aacute;mico, el cual nos permite asegurar una cuerda o descender por ella de manera m&aacute;s o menos segura, ya que no bloquea de manera autom&aacute;tica y necesita de atenci&oacute;n y precisi&oacute;n durante su utilizaci&oacute;n. Recomendado siempre el uso de un guante para no abrasarnos las manos y as&iacute; soltar la cuerda. 
    </p><p class="article-text">
        Realizaremos un nudo din&aacute;mico sobre un mosquet&oacute;n de seguridad HMS, el cual tendremos en el anillo ventral como podemos ver en la imagen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Para que el nudo quede de manera correcta debemos dar un paso a tras o descolgarnos un poquito, para as&iacute; conseguir que el nudo pivote quede sobre el mosquet&oacute;n. Este nudo tiene la particularidad de ser bidireccional en su uso, pudiendo emplearse en la direcci&oacute;n que quieras de la cuerda con solo pivotar sobre el mosquet&oacute;n y colocarse de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Una vez est&eacute; colocado el nudo din&aacute;mico cogeremos un mosquet&oacute;n similar en tama&ntilde;o y dimensiones para facilitar el manejo. &Eacute;ste lo pasaremos por el nudo din&aacute;mico por el primer cote que se forma desde la cuerda fija como podemos ver en la imagen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pas&aacute;ndolo tambi&eacute;n por el anillo ventral y quedando contrapeado, con los cierres de los mosquetones en direcciones opuestas, aumentando la seguridad al evitar que la cuerda se salga durante la maniobra. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera el nudo din&aacute;mico solo desliza en una direcci&oacute;n y se queda totalmente bloqueado en la otra, ya que el mosquet&oacute;n nuevo no permite que el nudo pivote en una nueva direcci&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En caso de vernos con la necesidad de rapelar, simplemente con quitar el mosquet&oacute;n a&ntilde;adido nos permitir&aacute; bajar con un din&aacute;mico. Para hacer esta maniobra tendremos que colgarnos sobre el punto &ldquo;A&rdquo; del comienzo (nudo Bachman).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Maniobra con doble cuerda</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando tengamos que realizar la maniobra con doble cuerda, emplearemos &eacute;stas como si fuesen una sola en el punto &ldquo;A&rdquo; o Bachman, y en el punto &ldquo;C&rdquo; o inferior un reverso.
    </p><p class="article-text">
        Si colocamos un reverso al anillo ventral, lo haremos como si lo estuvi&eacute;semos utilizando en una reuni&oacute;n para asegurar a un segundo, ver imagen. El punto central ser&aacute; el anillo ventral y la cuerda fija, lo que ser&iacute;a el segundo escalador con su mosquet&oacute;n de bloqueo. De esta manera la cuerda correr&aacute; en una sola direcci&oacute;n, y en caso de querer rapelar lo que tendr&iacute;amos que hacer es cambiar los mosquetones de seguridad, el que est&aacute; de bloqueo pasar&iacute;a a ser el mosquet&oacute;n de descenso. El que est&aacute; de uni&oacute;n entre reverso y anillo ventral quedar&iacute;a libre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>IMPORTANTE:&nbsp;Siempre que rapelemos con reverso o nudo din&aacute;mico conviene a&ntilde;adir un nudo de bloqueo, para as&iacute; garantizar que nos detendremos en caso de soltar las cuerdas.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Si llevamos un Tibloc o micro-bloqueador, &eacute;ste lo podemos utilizar tanto en el punto &ldquo;A&rdquo;, si no tenemos un cordino, como en el punto &ldquo;C&rdquo; si no disponemos de dos mosquetones de seguridad. Adem&aacute;s de otras utilidades en caso de emergencia.
    </p><p class="article-text">
         Cuando utilices un aparato al que no est&eacute;s acostumbrado lee atentamente las instrucciones de uso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evaristo Vaz 'Varis' / Ilustraciones: Álex Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/recursos-escalada-ascender-elementos-fortuna_1_3926712.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2020 09:39:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recursos de escalada. Ascender por una cuerda fija con elementos de fortuna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alpinismo,Escalada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seguridad en montaña (primera parte)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/seguridad-escalada-rescates_1_4523320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a913072-723f-4e76-8652-4175ec72295c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conocer los procedimientos correctos a seguir durante un rescate puede salvar muchas vidas, incluso la nuestra.</p><p class="subtitle">En esta primera entrega de 'Seguridad en Montaña' veremos algunas maniobras que pueden salvar vidas.</p></div><p class="article-text">
        Las monta&ntilde;as, y sus paredes, son lugares donde no solo hace falta ser valiente para adentrarse, si no que requieren de experiencia, conocimientos, informaci&oacute;n y un pu&ntilde;ado de recursos que en ocasiones pueden salvar vidas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Las monta&ntilde;as, a diferencia de las ciudades, nos atraen por su tranquilidad y soledad, lejos del ruido ensordecedor del tr&aacute;fico que perturba nuestra calma. Sin embargo, esta lejan&iacute;a hace que en ocasiones un peque&ntilde;o accidente con lesi&oacute;n se convierta en algo muy complicado y peligroso si no estamos medianamente preparados.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor es elegir un protocolo b&aacute;sico de conducta y ponerlo en pr&aacute;ctica con los amigos, ya que r&aacute;pidamente empezaran a surgir dudas sobre c&oacute;mo actuar. &iquest;Qu&eacute; hacemos si ocurre esto? &iquest;o lo otro? A medida que vay&aacute;is resolviendo estas dudas te dar&aacute;s cuenta de c&oacute;mo empiezan a crecer tus conocimientos y su importancia. No se trata de ser un m&eacute;dico, a veces las cosas m&aacute;s b&aacute;sicas son las que salvan vidas, y no hay nada mejor que ayudar a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mejor protocolo de actuaci&oacute;n que puedes seguir es el de la prevenci&oacute;n:</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Elegir actividades acorde con nuestros conocimientos, nivel y circunstancias del momento.
    </p><p class="article-text">
        - Antes de realizar la actividad recopilar el m&aacute;ximo de informaci&oacute;n: mapas (reales, no panfletos informativos), croquis, preguntar a alguien que lo haya realizado, la climatolog&iacute;a, etc.
    </p><p class="article-text">
        - Llevar ropa acorde con la &eacute;poca del a&ntilde;o en la que nos encontremos, teniendo en cuenta que en la monta&ntilde;a el tiempo es inestable, y que por la noche bajan las temperaturas, etc.
    </p><p class="article-text">
        - Hay que contemplar el material que podemos necesitar para realizar la actividad y los posibles imprevistos. De nada sirve tener en casa algo tan simple como un frontal y que se nos haga de noche&hellip; Sin ver nos volvemos pr&aacute;cticamente in&uacute;tiles.
    </p><p class="article-text">
        - La formaci&oacute;n es algo muy importante al igual que la experiencia de otros, estos aprendieron de los errores del pasado (grandes monta&ntilde;eros perdieron su vida por la falta de informaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estas premisas a seguir es muy recomendable hacer un curso de primeros auxilios, este nos puede hacer falta en cualquier lugar o circunstancia, ya que nunca sabemos lo que puede ocurrir, bien sea en la monta&ntilde;a o en nuestra propia casa.
    </p><p class="article-text">
        Si estamos en el extranjero es recomendable tener escrito el protocolo en el idioma del pa&iacute;s. &Eacute;ste lo podemos tener guardado en el botiqu&iacute;n y en caso necesario nos evitar&aacute; volvernos locos.
    </p><p class="article-text">
        Si nos hallamos en una situaci&oacute;n en la que est&aacute; involucrado un rescate en helic&oacute;ptero o si nos encontramos cerca de &eacute;l, es necesario tener el m&aacute;ximo de cosas guardadas en la mochila: las cuerdas o aquellos objetos susceptibles a volarse tienen que estar bien sujetos y recogidos. Prepara dos reuniones, una la del herido y otra para el grupo de escaladores, ya que es muy posible que tengan que cortar la cinta de la reuni&oacute;n o maniobrar en ella y as&iacute; podremos estar retirados sin molestar al grupo de rescate (todo en funci&oacute;n de las circunstancias).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Protocolo de actuaci&oacute;n en caso de accidente</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong> Evitar el p&aacute;nico y mantener la calma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong> Hacer una evaluaci&oacute;n r&aacute;pida de posibles peligros. Por ejemplo posibles ca&iacute;das de piedras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.</strong> Ver la manera de llegar hasta el herido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong> Proteger al herido y a nosotros mismos. Cuando ocurre un accidente es muy posible que se desencadene una reacci&oacute;n consecutiva de problemas por no hacer las cosas con cautela (evidentemente es una situaci&oacute;n tensa).
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.</strong> Hacer una valoraci&oacute;n r&aacute;pida al herido y en caso necesario aplicar primeros auxilios. Siempre que sepamos lo que estamos haciendo y sin agravar m&aacute;s la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6.</strong> Avisar al 112 o dirigirse al centro de emergencia m&aacute;s cercano.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llamemos para dar parte de lo ocurrido tenemos que ser muy claros y precisos, los datos m&aacute;s importantes son:
    </p><p class="article-text">
        - Quienes somos y nuestro n&uacute;mero de tel&eacute;fono (si damos varios n&uacute;meros mejor).
    </p><p class="article-text">
        - Qu&eacute; ha ocurrido y la gravedad del herido o heridos.
    </p><p class="article-text">
        - El lugar m&aacute;s exacto donde ha ocurrido el accidente (es muy importante saber siempre donde nos encontramos a la hora de realizar cualquier actividad). El alt&iacute;metro es un aparato muy preciso a la hora de dar datos y saber en la cara que nos encontramos (norte, sur, etc.)
    </p><p class="article-text">
        - N&uacute;mero de personas involucradas en el accidente (posibles heridos y personas que pueden ayudar).
    </p><p class="article-text">
        - Es importante saber la hora en la que se produjo el accidente (hay lesiones en las que el tiempo transcurrido es muy importante).
    </p><p class="article-text">
        - Qu&eacute; tiempo hace (atmosf&eacute;rico) en el lugar del accidente y si hay visibilidad clara.
    </p><p class="article-text">
        Con estos datos podemos dar una informaci&oacute;n clara, r&aacute;pida y precisa, el resto ya nos lo comunicar&aacute; la persona especializada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Maniobras b&aacute;sicas de Autorrescate</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nunca podemos saber a ciencia cierta cual es la maniobra que podemos necesitar, pero si podemos aprender y practicar algunas que, llegado el momento, podremos necesitar.
    </p><p class="article-text">
        Para aprender, lo mejor es ponerse trabas, utilizar el m&iacute;nimo material posible, y sobre todo pensar antes de actuar. Una maniobra clara y bien practicada nos resultar&aacute; muy &uacute;til, y en momentos de tensi&oacute;n no dudaremos ya que la capacidad humana es incre&iacute;ble. Por el contrario, si la dejamos en el olvido, es muy posible que en caso de necesidad nos pongamos muy nerviosos y titubeemos. Si no tenemos claro que vamos a hacer es mejor no hacer nada, avisar y esperar a que venga el grupo de rescate.
    </p><p class="article-text">
        Antes de empezar a practicar cualquier maniobra te recomiendo que te prepares un <em>kit de autorrescate.</em> Ll&eacute;valo siempre en el arn&eacute;s. Este kit es independiente del botiqu&iacute;n que espero que tambi&eacute;n lleves siempre en tus salidas. Tambi&eacute;n necesitaras cordino, cintas, etc. A continuaci&oacute;n vamos a ver distintas maniobras, para distintos casos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ascender por una cuerda fija</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para ascender por una cuerda es necesario saber que est&aacute; bien fijada, as&iacute; nos evitaremos un buen susto o incluso un accidente. La cuerda puede haberse fijado de m&uacute;ltiples formas (el compa&ntilde;ero de cordada, herido pero no in&uacute;til, esperando que llegues con el botiqu&iacute;n, etc.) ya que es una manera r&aacute;pida de ascender sobre todo en v&iacute;as dif&iacute;ciles. El material necesario consiste b&aacute;sicamente en dos sistemas de bloqueo (Ej. <em>Tibloc y Shunt</em>), dos cintas planas cosidas de unos 60/80 cent&iacute;metros y dos mosquetones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La t&eacute;cnica gestual de la maniobra es la siguiente:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong> Tensamos la cuerda con la mano izquierda en direcci&oacute;n al cielo, sobre el bloqueador 2.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong> Deslizaremos el bloqueador 1 sobre la cuerda, a la vez que elevamos el pie derecho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.</strong> Pisaremos sobre la cinta/pedaleta como si de un paso &ldquo;de pie mano&rdquo; se tratase elevando nuestro cuerpo hacia el cielo, a la vez que tensamos la cuerda con la mano izquierda tambi&eacute;n en direcci&oacute;n al cielo, sobre el bloqueador 2.
    </p><p class="article-text">
        Esta maniobra la podemos realizar con un sistema mucho m&aacute;s b&aacute;sico, compuesto por tres mosquetones, dos cintas de 60/80 cent&iacute;metros y un cordino. Este sistema est&aacute; basado en el bloqueador Remi que nace del cl&aacute;sico nudo din&aacute;mico, con el cual podemos tanto ascender como descender. <em>(Ver fotos 1 y 2).</em>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podemos emplear otros bloqueadores como, el <em>machard, roperman,</em> etc.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Evaristo Vaz 'Varis']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/seguridad-escalada-rescates_1_4523320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2020 11:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seguridad en montaña (primera parte)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Seguridad,Escalada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escalada de varios largos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/escalada-de-varios-largos_1_5953015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8b12319-ae56-40e7-bb0a-c85b87cd73d4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué pasa cuando queremos ir más allá del descuelgue? ¿Cuándo tenemos que pasar horas en la pared y no tenemos claro por dónde vamos y ni siquiera sabemos cómo vamos a bajar de ahí? Pese a todo, y por alguna razón desconocida continuamos, encontramos el camino, vemos por donde otros bajaron antes y al final celebramos una agradable pero inquietante escalada.</p><p class="subtitle">Sin embargo, si escalas vías de varios largos, da igual el lugar, si están o no equipadas las reuniones y los largos de la vía o si se rapela o destrepa para bajar, siempre debes tener en cuenta una serie de pautas y consejos que cualquier escalador amigo te daría</p></div><p class="article-text">
        Lo principal a la hora de escalar es hacerlo con alguien experimentado. Es importante fijarse en cada detalle y preguntar el por qu&eacute; de cada maniobra. No debes quedarte nunca solo durante la escalada. Presta atenci&oacute;n a la colocaci&oacute;n de seguros, a los tipos de reuniones, y antic&iacute;pate preguntando c&oacute;mo y por d&oacute;nde vas a bajar. Si no lo ves del todo claro contrata a un profesional: &eacute;l te ense&ntilde;ara lo que necesitas saber, ser&aacute; sincero con tu nivel y te dir&aacute; si est&aacute;s preparado para afrontar el reto de ir de primero con seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Es importante, no obstante, empezar repitiendo v&iacute;as conocidas, que sepas por d&oacute;nde van. No te preocupes por la novedad, y si te parece extra&ntilde;a la v&iacute;a por la que avanzas, seguro que te da la impresi&oacute;n de que es distinta a como la recordabas cuando ibas de segundo. Si por el contrario eres un experto escalador, esperamos que algunos de los consejos que ofrecemos te sirvan al menos de recordatorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Informaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primer paso es buscar y recopilar toda la informaci&oacute;n posible del lugar, preguntar a personas que la conozcan o lugare&ntilde;os de la zona, y llevarse los croquis de la v&iacute;a en una fotocopia, en el m&oacute;vil o en la c&aacute;mara digital. Si no, siempre puedes sacar la vena art&iacute;stica y dibujarlo en un papel a&ntilde;adiendo toda la informaci&oacute;n posible. Es muy importante mirar el tiempo que va a hacer, y si hay previstas tormentas locales (sobre todo en verano) es preferible cambiar la fecha. Os aseguro que no es buena idea estar en la pared viendo como caen los rayos a t&uacute; alrededor, aparte del riesgo que eso conlleva. Si finalmente vamos, es tambi&eacute;n aconsejable preguntar sobre la v&iacute;a a los escaladores de la zona, al guarda del refugio si lo hay, etc. Ellos estar&aacute;n seguro mucho m&aacute;s familiarizados con la v&iacute;a en particular y pueden aportar consejos que no aparecen en las gu&iacute;as.
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        Recuerda que tambi&eacute;n es importante conocer el horario de aproximaci&oacute;n, el horario de la v&iacute;a, el r&aacute;pel o destrepe, las v&iacute;as de escape, la orientaci&oacute;n de la v&iacute;a y la &eacute;poca del a&ntilde;o, as&iacute; como el material que se necesita. Esto servir&aacute; para saber cu&aacute;nto peso debemos llevar, las horas de luz de las que disponemos, si va hacer mucho calor o fr&iacute;o, la cantidad de agua y comida, etc... No olvides igualmente la altitud a la que estaremos, no es lo mismo escalar en Alicante al lado del mar por la ma&ntilde;ana, que por la tarde en la cara norte del Naranjo. Toda informaci&oacute;n que podamos recopilar es buena para evitar y prever posibles imprevistos de &uacute;ltima hora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Material</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque ya hemos visto en n&uacute;meros anteriores qu&eacute; material debemos llevar cuando salimos a escalar, le daremos un repaso.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cuerdas</em>
    </p><p class="article-text">
        La cuerda puede ser de uso simple, si vamos a usarla en v&iacute;as que conocemos, que no tengan r&aacute;peles superiores a la longitud de la cuerda en doble, en v&iacute;as sin aristas, ni ca&iacute;das de bloques, etc. Es c&oacute;moda, e ideal para escaladas locales de caliza o placa donde se suele salir por arriba, o v&iacute;as equipadas de varios largos. Si no conocemos la zona no deber&iacute;amos arriesgarnos con este tipo de cuerda. Evidentemente no es apta para cordadas de tres. Nunca debemos usar dos cuerdas que juntas sumen una fuerza de choque (alargamiento din&aacute;mico) superior a 12KN (algo que ocurre con dos cuerdas de uso simple).
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las cuerdas m&aacute;s recomendables son las dobles 1/2, ya que proporcionan doble seguridad (aristas y ca&iacute;das de bloques), permiten realizar r&aacute;peles largos (60 metros) y la posibilidad de escalar tres personas en una cordada. Tambi&eacute;n son muy recomendables con el uso de anclajes flotantes (<em>friends</em>, fisureros, etc.) por su baja fuerza de choque al chapar en simple y su mayor deslizamiento al evitar el rozamiento y las zetas de la cuerda.
    </p><p class="article-text">
        Existe un tercer tipo de cuerdas: las denominadas gemelas, aunque &eacute;stas son las menos empleadas por los escaladores. Pero, la verdad es que son muy pr&aacute;cticas dada su ligereza, que se puede usar en r&aacute;peles largos y, por supuesto, la doble seguridad en caso de rotura. Sin embargo, solo son recomendables para cordadas de dos, y nunca de tres, ya que su uso en simple est&aacute; muy por debajo del valor recomendado (aunque vayas de segundo).
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        <em>Aparatos de aseguramiento</em>
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los modelos que hoy d&iacute;a encontramos en el mercado, por lo que nuestro consejo ser&iacute;a decantarse por el m&aacute;s ligero y el m&aacute;s polivalente que encontremos. Un modelo que sirva para asegurar a un primero y que frene bien (un guante viene muy bien para asegurar y no quemarse con las cuerdas), que tambi&eacute;n permita asegurar al segundo o segundos desde la reuni&oacute;n de manera que se bloquee si &eacute;ste o estos caen, ya que si nos aseguramos a nosotros mismos en caso de ca&iacute;da del segundo nos veremos atrapados en una situaci&oacute;n inc&oacute;moda, y por lo general no prevista (son muchos los escaladores que bajan la guardia cuando el que sube es el segundo). El aparato tambi&eacute;n tiene que servirnos para descender.
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar leer el libro de instrucciones y practicar su manejo antes de aventurarse a escalar con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <em>Mosquetones</em>
    </p><p class="article-text">
        Necesitaremos mosquetones corrientes para los distintos usos, mosquetones con cierre de seguridad para los aparatos y reuniones y mosquetones tipo HMS que, a modo de emergencia nos pueden servir para asegurar y rapelar. Debemos asegurarnos que cierren bien y no se atasque el gatillo. Llevaremos uno con cada aparato para 10 cintas largas y un par de reuniones, y alguno m&aacute;s de sobra por si acaso.
    </p><p class="article-text">
        <em>Friends</em>
    </p><p class="article-text">
        El aparato de protecci&oacute;n m&aacute;s empleado en v&iacute;as en terreno de aventura. Llevaremos un juego de n&uacute;meros grandes (los mas empleados son el 2 y el 3) y otro peque&ntilde;o, que ha de ser variado en sus tallas. Actualmente existen en el mercado <em>friends</em> que cubren varias tallas que resultan muy pr&aacute;cticos para asegurarnos durante el montaje de una reuni&oacute;n, o durante un paso de manera r&aacute;pida, etc. Lo m&aacute;s recomendable es llevar cada <em>friend</em> con su mosquet&oacute;n. Esto nos dar&aacute; la opci&oacute;n de asegurarnos a &eacute;l r&aacute;pidamente o poner una cinta m&aacute;s larga. Debemos tener siempre presente que al colocarlos no deben estar ni muy cerrados, ni muy abiertos. Tambi&eacute;n debemos tener cuidado con los n&uacute;meros peque&ntilde;os ya que nos podemos quedar sin ellos f&aacute;cilmente.
    </p><p class="article-text">
        <em>Empotradores</em>
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mpraremos un juego (8 o 10 piezas) que llevaremos en un mosquet&oacute;n normal y grande. &Eacute;stos siempre se colocan con cintas largas para evitar que se salgan con el movimiento de la cuerda. Cada miembro de la cordada tendr&aacute; que llevar su propio sacafisureros.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cintas</em>
    </p><p class="article-text">
        Lo normal es llevar un juego surtido de cintas, pero esto tambi&eacute;n va a depender de si la v&iacute;a est&aacute; equipada o no. Lo normal es llevar un par de cintas expr&eacute;s, otras dos medianas y de 6 a 8 cintas largas que podremos utilizar en corto o en largo (con &eacute;stas evitaremos la extracci&oacute;n de los empotradores y el roce de la cuerda). Un par de cintas largas ir&aacute;n posiblemente destinadas a poder lazar bloques, &aacute;rboles, setas, etc. Lo m&aacute;s recomendable es llevar cintas cosidas y que sean muy manejables.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cordino</em>
    </p><p class="article-text">
        Para el montaje de reuniones la mejor opci&oacute;n es llevar dos cordinos de 5 metros de longitud y 7 mm de di&aacute;metro, los cuales podremos cortar y abandonar en caso necesario durante el descenso. Tambi&eacute;n ser&iacute;a interesante llevar un par de cordinos de poliamida de 6 mm y un 1 metro (m&aacute;s manejables y con mayor rozamiento para algunas maniobras) y dos m&aacute;s de Kevlar o Aramida para enhebrar puentes de roca y dem&aacute;s (5 mm y 1 metro), &eacute;stos son mucho m&aacute;s resistentes. Ojo con los nudos, que est&eacute;n bien peinados.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podremos llevar clavos, ganchos (u&ntilde;as), estribos, etc. Sin embargo, todos estos aparatos requieren de una mayor experiencia para su manejo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El equipo personal</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Casco</em>
    </p><p class="article-text">
        Siempre puesto en la cabeza, tanto en la aproximaci&oacute;n de la pared como en la salida. Debe estar bien ajustado y debe ventilar bien, sobre todo en verano.
    </p><p class="article-text">
        <em>Arn&eacute;s</em>
    </p><p class="article-text">
        Usaremos un arn&eacute;s que se nos ajuste muy bien para no perderlo en alg&uacute;n paso ya que llevaremos m&aacute;s peso de lo normal (estira los brazos cuando tengas todo el material para ver si se cae). El arn&eacute;s debe ser c&oacute;modo, ya que pasaremos mucho tiempo colgados en la pared. Deber&iacute;a ser regulable en cintura y perneras.
    </p><p class="article-text">
        <em>Pies de gato</em>
    </p><p class="article-text">
        Los pies de gato deben ser c&oacute;modos, y en los meses de invierno debemos tener la opci&oacute;n de poder calzarnos unos calcetines con ellos. Los mejores para pared son los de cordones, ya que nos permiten un mejor ajuste en caso necesario y la posibilidad de aflojar los pies de gato en la zona de los dedos (coloca otra lazada al principio del pie). Debemos sentirnos c&oacute;modos con ellos ya que los llevaremos durante horas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Material a mano</em>
    </p><p class="article-text">
        Otros utensilios que debemos pensar en llevar siempre son: una navaja para cortar cordinos, una polea para facilitar las maniobras, un bloqueador ligero, una magnesera, un gancho (fifi) que puede ser muy pr&aacute;ctico, un cabo de anclaje con mosquet&oacute;n HMS, un croquis de la v&iacute;a, etc. Un portamateriales de pecho nos descargar&aacute; el arn&eacute;s de material, evitando que se caiga por el peso.
    </p><p class="article-text">
        <em>Material en la mochila</em>
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar llevar siempre en la mochila un frontal, un botiqu&iacute;n ligero, una manta americana, un m&oacute;vil, algo de ropa de abrigo (al menos un forro fino y una chaqueta ligera) en funci&oacute;n del tiempo y la &eacute;poca del a&ntilde;o, etc. A&ntilde;adiremos cualquier cosa que consideremos importante y necesaria, teniendo en cuenta que tendremos que cargar toda la v&iacute;a con la mochila.
    </p><p class="article-text">
        <em>Agua y comida</em>
    </p><p class="article-text">
        La hidrataci&oacute;n es important&iacute;sima en cualquier actividad de monta&ntilde;a, por lo que tendremos que buscar un sistema que nos permita estar bebiendo constantemente. Las botellas dentro de la mochila no sirven de nada, ya que seguramente nos dar&aacute; pereza sacarlas. Es recomendable tambi&eacute;n llevar siempre algo de comida y alg&uacute;n que otro capricho como frutos secos, chocolatinas, etc. Debemos tener siempre presente los tiempos de la actividad y llevar de m&aacute;s por lo que pueda pasar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Empezar a escalar</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras la elecci&oacute;n de la v&iacute;a y el material adecuado, y antes de comenzar a escalar, haremos un repaso general del material que llevamos, as&iacute; como del c&oacute;digo de comunicaci&oacute;n que usaremos en caso de no vernos. Revisaremos que todo est&eacute; correctamente colocado, que nos encontremos bien encordados, y que el asegurador est&eacute; preparado y listo. &Eacute;ste &uacute;ltimo se debe fijar en cada movimiento del escalador, estar&aacute; siempre atento a las indicaciones que necesite y le comunicar&aacute; cuando queden pocos metros de cuerda. Al llegar al lugar de reuni&oacute;n montaremos lo que consideremos necesario, teniendo en cuenta que una reuni&oacute;n tiene que ser sencilla pero segura, con toda la solidez posible y por supuesto bidireccional (para evitar que la reuni&oacute;n pueda salir por los aires). Nos anclaremos a dos puntos de seguridad (uno fijo, con la cuerda a la que estemos atado, y otro m&oacute;vil, con un cabo de anclaje regulable para tener mayor movilidad en caso necesario). Posteriormente colocaremos el aparato de aseguramiento al punto central de la reuni&oacute;n, que habitualmente se encuentra a la altura de los ojos. Avisaremos al compa&ntilde;ero para que se prepare y empiece a recoger la cuerda hasta que no pueda m&aacute;s. Una vez recogida y colocada la cuerda, la introduciremos en el aparato de aseguramiento como se indica en las instrucciones, de manera que bloquee la cuerda del segundo/s (debemos comprobarlo). Una vez hecho esto, avisaremos a nuestro compa&ntilde;ero para que empiece a escalar. Durante su ascensi&oacute;n procuremos llevarle tenso. La cuerda es din&aacute;mica y por la elongaci&oacute;n podr&iacute;a caer sobre alguna repisa. &Eacute;l seguramente ir&aacute; relajado al ir de segundo y puede que se resbale por un descuido, pruebe alg&uacute;n pasito al ir de segundo, etc. Al llegar a la reuni&oacute;n se anclar&aacute; al punto central y con un cabo de la cuerda a otro punto.
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        <strong>Reuni&oacute;n de escaladores</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo mas habitual es que el escalador que viene de segundo sea el que se de el siguiente largo, ya que habr&aacute; recogido parte del material durante el largo y es posible que se lo tenga que colocar mejor. Para el intercambio del resto del material lo mejor es que el primero se lo coloque en el cabo de anclaje del segundo y &eacute;ste a su vez se lo coloque a su manera. De esta forma evitaremos que el material se pueda caer por un mal entendido: que si lo has cogido&hellip; que si no&hellip;. Debemos asegurarnos que llevamos todas las piezas, material para montar la siguiente reuni&oacute;n y poder asegurar, etc.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes de salir</strong>
    </p><p class="article-text">
        El asegurado se colocar&aacute; lo m&aacute;s abajo posible de la reuni&oacute;n, y pasar&aacute; las cuerdas del escalador por el punto central de la reuni&oacute;n de manera que en caso de ca&iacute;da se evitar&aacute; un factor 2 (1,77), sobre la cuerda, la reuni&oacute;n y el asegurador. Si los anclajes son muy s&oacute;lidos podremos pasar un mosquet&oacute;n con una cuerda antes de salir (a mayor distancia entre el aparato de aseguramiento y el &uacute;ltimo seguro del escalador menor factor de ca&iacute;da). Revisaremos que la reuni&oacute;n no pueda saltar en caso de ca&iacute;da (colocaremos un seguro en direcci&oacute;n contraria a los de la reuni&oacute;n al punto central de la misma, de manera que no permita que suba hacia arriba). Una vez todo en su sitio, y el compa&ntilde;ero atento, nos dispondremos a salir, buscando nuevamente un punto donde colocar un seguro potente para evitar caer sobre la reuni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas operaciones se repetir&aacute;n cada vez que los escaladores se junten en una reuni&oacute;n y se dispongan a salir de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El r&aacute;pel</strong>
    </p><p class="article-text">
        El r&aacute;pel es una de las maniobras m&aacute;s peligrosas que hay, con diversas posibilidades en funci&oacute;n del terreno, de si dispone de l&iacute;neas de r&aacute;pel montadas previamente o de si nos tenemos que buscar la vida para montarla. De cualquier forma esta maniobra requiere pr&aacute;ctica. Para unir las cuerdas utilizaremos el ocho doble enfrentado, ya que nos permitir&aacute; unir cuerdas de distinto di&aacute;metro y es un sistema bastante intuitivo. Lo que no debemos olvidar nunca es cual es la cuerda de la que debemos tirar para recuperarlas una vez abajo. Siempre que rapelemos colocaremos un nudo de bloqueo debajo del descendedor, as&iacute; evitaremos alg&uacute;n susto en caso de quemarnos con la cuerda y podremos parar para deshacer alg&uacute;n bucle que se haya montado al tirar las cuerdas. Cuando nos encontremos en el siguiente descuelgue, ataremos la cuerda, no sea que cuando tiremos para recuperar las cuerdas nos quedemos sin ellas. &iexcl;Menuda gracia nos har&iacute;a! Si alguna vez vamos a rapelar desde cuerdas, cordinos, clavos viejos, etc., lo m&aacute;s recomendable es reforzar el descenso con alg&uacute;n cordino que llevemos. &iexcl;Cuidado con las lajas y las fisuras! Se nos puede atascar o enganchar la cuerda.
    </p><p class="article-text">
        Ante todo debemos ser siempre prudentes y utilizar siempre la l&oacute;gica. No debemos subestimar nunca la monta&ntilde;a ni sus paredes. El exceso de confianza es peligroso, pero el miedo te mantendr&aacute; vivo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Evaristo Vaz 'Varis']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/escalada-de-varios-largos_1_5953015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2020 11:26:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escalada de varios largos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seguros de protección en roca: su correcta colocación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/seguros-proteccion-roca-correcta-colocacion_1_4586056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5440c8f3-577e-47bc-8696-ed6f67c8ed31_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Analizamos los distintos sistemas de protección en roca;</p><p class="subtitle">el funcionamiento y la correcta colocación de fisureros y 'friends', compañeros inseparables de todo escalador</p></div><p class="article-text">
        <strong>Seguros pasivos: &ldquo;fisureros&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Han pasado muchos a&ntilde;os desde aquel pionero primitivo que para salvaguardar su progresi&oacute;n durante una escalada solo contaba con los recursos naturales que se encontraba a su paso, piedras empotradas, &aacute;rboles y salientes de roca donde poder asegurarse. M&aacute;s tarde empezaron a llevar guijarros con los cuales poder hacerse sus propias piedras para encastarlas y as&iacute; asegurarse en las fisuras durante su progresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, este tipo de protecci&oacute;n tan b&aacute;sica se fue sustituyendo por tuercas mecanizadas hexagonales con distintos tama&ntilde;os. A partir de estos humildes comienzos el escalador pod&iacute;a asegurarse en fisuras de m&uacute;ltiples tama&ntilde;os, desde fisuras del tama&ntilde;o de una moneda hasta fisuras que alcanzaban el tama&ntilde;o de un pu&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Todos los medios de protecci&oacute;n han ido evolucionando en gran medida a partir de los 70, intentando colocar seguros que se pudieran reutilizar y no da&ntilde;asen las v&iacute;as tras nuestro paso para as&iacute; realizar una escalada lo mas limpia posible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Con esta idea en mente, en 1979, Wild Country introdujo los primeros fisureros curvos. Hoy d&iacute;a siguen siendo los m&aacute;s empleados por los escaladores, ya que son f&aacute;ciles de colocar y retirar. Pero sea cual sea la marca que utilices o el modelo, todos se utilizan de igual manera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Correcta colocaci&oacute;n:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong>Comprobaremos que la fisura donde queremos colocar el seguro no est&aacute; suelta o suena a hueco (con unos golpecitos con el pu&ntilde;o lo sabremos).
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong> Con la mano que tengamos libre cogeremos el mosquet&oacute;n donde tenemos unidos todos los fisureros y lo enfrentaremos a la fisura donde queremos asegurarnos, para as&iacute; elegir la pieza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.</strong> Una vez elegido el tama&ntilde;o, introduciremos la cabeza en la fisura hasta conseguir:
    </p><p class="article-text">
        - Que la pieza quede lo m&aacute;s empotrada posible como si de una cu&ntilde;a se tratase por el principio de &ldquo;lo grande no pasa por lo peque&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        - Que las caras que est&aacute;n en contacto con la roca tengan el mayor rozamiento posible (juega con la pieza para que esto ocurra).
    </p><p class="article-text">
        - Que el cable del fisurero tiene sea una prolongaci&oacute;n de la direcci&oacute;n de la ca&iacute;da, sino se saldr&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        - Que si no re&uacute;ne estas condiciones habremos elegido mal la pieza y tendremos que utilizar otra de diferente tama&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong> Cuando este bien colocado el fisurero daremos unos tirones en la direcci&oacute;n de la ca&iacute;da para terminar de fijar la pieza del todo. Posteriormente la soltaremos del mosquet&oacute;n donde se aloja y colocaremos la cinta para asegurar la cuerda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Asegurar el fisurero</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez colocado el figurero debemos garantizarnos que &eacute;ste no se mueva ni se salga de su sitio. Para lograr satisfactoriamente nuestro objetivo podemos actuar de distintas maneras:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong> <strong>Cinta larga con dos mosquetones.</strong> Utilizamos una cinta larga para transmitir las m&iacute;nimas vibraciones y movimiento de la cuerda al figurero con dos mosquetones. Es fundamental que veamos como quedan finalmente colocados los cierres se los mosquetones.
    </p><p class="article-text">
        Recomiendo cintas cosidas de 60 cent&iacute;metros que sean estrechas y con una resistencia de 22 KN. Igualmente, no deber ser r&iacute;gidas (mayor movilidad), son mejor las de tipo dynema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Cinta larga con un mosquet&oacute;n.</strong> Si tenemos una cinta demasiado larga y queremos proteger un paso, pero sin embargo no queremos caer un metro y medio de m&aacute;s, podemos colocar la cinta en doble por el fisurero y utilizar un solo mosquet&oacute;n. Mediante este sistema no perdemos nada de seguridad si el fisurero est&aacute; bien colocado. No obstante, en ocasiones es bueno tener cintas m&aacute;s largas para asegurarnos en dos puntos dudosos (mayor seguridad) o lazar un bloque, tratando de buscar la mayor polivalencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Cinta con un mosquet&oacute;n y nudo de alondra.</strong> En situaciones que queremos ahorrar material, o por el contrario andamos justos de mosquetones y no disponemos cintas demasiado largas, lo mejor que podemos hacer es un nudo alondra en el fisurero que, aunque reste el 55% de la resistencia de la cinta, &eacute;sta aguantar&aacute; 10 KN, lo que supone bastante m&aacute;s resistente que muchos de los fisureros que podamos tener. La manera de proceder es bastante sencilla. En primer lugar pasaremos la cinta por el fisurero y por el otro aro que se forma en la cinta. Seguidamente tiraremos de &eacute;l y se quedar&aacute; atrapado. En el extremo mosquetonearemos la cinta junto a la cuerda. Practicadlo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como sacar un fisurero</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para sacar un fisurero lo mejor es disponer de un sacaempotradores o similar, los hay de distintos tipos con complementos a&ntilde;adidos. Para sacar un fisurero solo hay empujar la cabeza en la direcci&oacute;n contraria a la ca&iacute;da, por la parte baja y estrecha del fisurero. Nunca soltaremos el fisurero de la cuerda hasta haberlo sacado, ya que si salta podemos perderlo.
    </p><p class="article-text">
        Si est&aacute; muy atascado podemos golpear en la parte baja del sacaempotrador. Tened cuidado de no empotrarlo m&aacute;s en vez de sacarlo.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda que el sacaempotradores conviene que este sujeto con un coordino para no perderlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seguros activos: &ldquo;friends&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los <em>friends</em> son empotradores mec&aacute;nicos que trabajan por expansi&oacute;n de levas y rozamiento.
    </p><p class="article-text">
        Inventados en 1970 por el americano Ray Jardine, no fueron comercializados hasta 1977. En Espa&ntilde;a salieron en 1980 bajo el nombre de los Amigos del Galayar. &Eacute;stos ten&iacute;an el v&aacute;stago r&iacute;gido y hab&iacute;a que prestar especial atenci&oacute;n en fisuras horizontales (pod&iacute;an partirse). Pero, &iexcl;por fin se invento un sistema para protegerse en las fisuras totalmente paralelas! Este sistema, de dudosa protecci&oacute;n en sus principios, mejor&oacute; con rapidez, convirti&eacute;ndose en un compa&ntilde;ero inseparable en todas nuestras escaladas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Los dise&ntilde;os seg&uacute;n las distintas marcas tienen alguna variaci&oacute;n, pero trabajan pr&aacute;cticamente igual: por el principio de levas opuestas que empujan hacia fuera, produciendo una fricci&oacute;n en las paredes de las distintas fisuras. En caso de ca&iacute;da estas levas ejercen una fuerza muy superior a la ca&iacute;da del escalador sobre las paredes de la fisura. Hoy d&iacute;a contamos con novedosos <em>friends</em> capaces de cubrir un rango de 3 tallas (muy pr&aacute;cticos en momentos dif&iacute;ciles o para montar reuniones).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su correcta colocaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Fisuras verticales:</em>
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Con la mano libre medimos el grosor de la fisura donde queremos asegurarnos (los n&uacute;meros suelen ser parejos con los dedos Ej. El &ldquo;2&rdquo; es como dos dedos).</li>
                                    <li>Cogeremos el <em>friend</em> que creamos que es el m&aacute;s adecuado:</li>
                            </ol>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Lo introduciremos en la fisura accion&aacute;ndolo como si de una jeringuilla se tratase (nunca tiene que quedar ni cerrado del todo, ni abierto).</li>
                                    <li>Nos aseguraremos de que todas sus levas est&eacute;n accionadas por igual y con el mayor rozamiento posible.</li>
                                    <li>El <em>friend</em> tiene que estar orientado hacia la ca&iacute;da (si se tratase de un reloj la cabeza estar&iacute;a a las 11 y la cinta a las 5).</li>
                                    <li>Si no re&uacute;ne estas condiciones habremos elegido mal la pieza y nos veremos obligados a utilizar otra de diferente tama&ntilde;o.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Cuando este bien colocado el <em>friend</em> daremos unos tirones en la direcci&oacute;n de la ca&iacute;da para terminar de asentar la pieza del todo.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        <em>Fisuras horizontales:</em>
    </p><p class="article-text">
        La colocaci&oacute;n es pr&aacute;cticamente igual pero ten&eacute;is que tener en cuenta la colocaci&oacute;n de las levas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Las m&aacute;s anchas tienen que estar apoyadas en la parte inferior (nos dar&aacute;n mucha mayor estabilidad)</li>
                                    <li>El mosquet&oacute;n que coloquemos no debe quedar justo en el filo de la fisura. Prolongadlo ya que podr&iacute;a partirse.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Friends mal colocados</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nunca debemos introducir un <em>friend</em> que est&eacute; cerrado a tope ya que no trabaja bien y es posible que no podamos sacarlo. Un <em>friend</em> no es un empotrador, cuidado con los n&uacute;meros peque&ntilde;os o los perderemos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, un <em>friend</em> abierto del todo o con las levas trabajando mal puede ser que se salga y no sirva de nada. Los nuevos <em>friends</em> tienen pesta&ntilde;as de seguridad por si se mueven y trabajan en &ldquo;T&rdquo; pero no es seguro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mo asegurarse</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez colocado el friend de manera correcta podemos asegurarnos de varias maneras:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Con una cinta larga.</strong> Se utiliza casi siempre que se usa cuerda simple, para que &eacute;sta se deslice bien sin formar &ldquo;Z&rdquo; que incomoden nuestra progresi&oacute;n y en los &aacute;ngulos de 90&ordm; de la pared.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Con una cinta express.</strong> Se usa en fisuras profundas, para que deslice mejor la cuerda y se mueva menos el <em>friend</em>. Es un sistema muy utilizado en v&iacute;as dif&iacute;ciles colocando las cintas directamente con el <em>friend</em>. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Directamente al moqueton de la cinta.</strong> En fisuras muy alineadas y siempre que no se mueva la pieza o provoquemos mucho rozamiento de la cuerda.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Cinta con un mosquet&oacute;n y nudo de alondra.</strong> En situaciones que queremos ahorrar material o por el contrario andamos justos de mosquetones y no tenemos cintas demasiado largas que poder usar, lo mejor que podemos hacer es un nudo alondra en el <em>friend</em> que, pese a que reste el 55% de la resistencia de la cinta, &eacute;sta aguantara 10 KN lo que es bastante resistencia. La manera de proceder es sencilla. En primer lugar pasaremos la cinta por el <em>friend</em> (aunque no en todos se puede) y por el otro aro que se forma en la cinta. Posteriormente tiraremos de &eacute;l y se quedar&aacute; atrapado. En el extremo mosquetonearemos la cinta junto a la cuerda con el mosquet&oacute;n que usamos anteriormente.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podemos colocar una cinta larga en doble con un mosquet&oacute;n como con los fisureros.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente debemos saber que para recoger un <em>friend</em>, primero lo accionaremos como si de una jeringuilla se tratase, aunque si ha caminado y no podemos introducir la mano, tendremos que utilizar el sacaempotradores como un gancho para accionar el gatillo y tirar de &eacute;l. Una vez sacado lo llevaremos al portamaterial, ancl&aacute;ndolo para no perderlo y luego lo sacaremos de la cuerda (cuestan mucho dinero como para tirarlos).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evaristo Vaz 'Varis' / Luis González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/seguros-proteccion-roca-correcta-colocacion_1_4586056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2020 12:09:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seguros de protección en roca: su correcta colocación]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Incidencias en el rápel. ¿Qué podemos hacer cuando encontramos una cuerda dañada durante un rápel?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/incidencias-rapel-podemos-encontramos-cuerda_1_4085156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6727650b-8862-457d-b9a1-f7028006fd1b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La montaña está en constante cambio y nunca podemos predecir con certeza lo que puede ocurrir, por lo que cuantos más recursos tengamos y mayor sea nuestra experiencia adquirida y practicada, mayores garantías tenemos de salir ilesos de los posibles acontecimientos inesperados que se presenten</p></div><p class="article-text">
        El desprendimiento de piedras es algo habitual los meses de verano donde tras el deshielo del invierno, el terreno se asienta y la gelifracci&oacute;n de la roca da paso a nuevos movimientos y formas. Estos desprendimientos tienen que ser gestionados antes de adentrarnos en la actividad, para as&iacute; evitar accidentes saliendo de las zonas de peligro claro. No obstante, la monta&ntilde;a no deja de ser un espacio vivo en constante movimiento, el cual, en ocasiones, nos puede dar alg&uacute;n quebradero de cabeza.
    </p><p class="article-text">
        Lo que trataremos en este art&iacute;culo es un caso real ocurrido a un compa&ntilde;ero del que sali&oacute; airoso gracias su sentido com&uacute;n. Realizando un r&aacute;pel volado de 50 metros advirti&oacute; que por debajo de &eacute;l una de las dos cuerdas dobles estaba bastante da&ntilde;ada&hellip; En ese momento no hab&iacute;a ocurrido nada, pero minutos antes hab&iacute;an ca&iacute;do algunas piedras de la parte superior de donde se encontraban y eso seguramente pudo causar el da&ntilde;o a las cuerdas. &Eacute;l se encontraba totalmente despegado de la pared y por encima hab&iacute;a que remontar demasiados metros. No es necesario contar como resolvi&oacute; la incidencia, ya que, aunque sali&oacute; airoso de la situaci&oacute;n, se excedi&oacute; con la maniobra que realiz&oacute; y, sin embargo, perdi&oacute; alg&uacute;n punto importante de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        La maniobra que os propongo es una maniobra sencilla que cualquier persona pueda realizar, siempre y cuando tenga el nivel t&eacute;cnico adecuado para la actividad que est&aacute; realizando y as&iacute; poder comprender la misma. Es una maniobra que f&iacute;sicamente puede realizar cualquiera, incluso cargado con una mochila pesada o un compa&ntilde;ero herido. Este tipo de maniobra se utiliza tambi&eacute;n cuando hay que abandonar una v&iacute;a de escalada empalmando las dos cuerdas (120 metros) para poder llegar al suelo directamente en caso de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        Realizar el r&aacute;pel correctamente, es decir, con el aparato de descenso y un sistema de bloqueo a su vez, tipo machard o prusik, para poder detenerse sin peligro de manera voluntaria o involuntaria nos puede resultar vital. 
    </p><p class="article-text">
        Nos detendremos un par de metros por encima de la cuerda da&ntilde;ada, recogiendo &eacute;sta para as&iacute; poder ver como est&aacute; de rota. Una vez revisada para evitar cualquier duda sobre el da&ntilde;o de la cuerda, debemos realizar un nudo de gaza u ocho doble por seno, dejando aislada la parte da&ntilde;ada de la cuerda y as&iacute; poder utilizar la parte de la cuerda seguida al nudo. Posteriormente al nudo realizado, haremos otro nudo por seno uniendo las dos cuerdas. Para que &eacute;stas no se deslicen y sobre todo para nuestra seguridad, colocaremos el cabo de anclaje en el seno del nudo para as&iacute;, mientras realicemos la maniobra, estemos siempre asegurados por si cometemos alg&uacute;n fallo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 1</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez asegurados, lo primero que vamos a realizar es un valdostano, para el cual necesitaremos un cordino de unos 6/7mm. de di&aacute;metro y un metro de longitud, m&aacute;s dos mosquetones HMS, a ser posible del mismo tama&ntilde;o o modelo. En cada extremo del cordino haremos un nudo de ocho doble donde colocaremos los dos mosquetones, uno en cada cabo.
    </p><p class="article-text">
        Para realizar el valdostano tenemos que buscar la mitad del cordino respecto a los mosquetones y colocarlo por detr&aacute;s de las dos cuerdas de escalada, trenzando hacia el interior y siempre por encima de las dos cuerdas, y parando cuando los dos mosquetones se queden pegados y a la misma distancia. &Eacute;stos los anclaremos uno con el otro mientras seguimos con la maniobra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Paso 2</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recogeremos la cuerda que no se encuentra da&ntilde;ada hasta el cabo final y con &eacute;ste nos encordaremos de manera habitual (nudo ocho doble) y con &eacute;sta misma cuerda realizaremos un nudo din&aacute;mico que colocaremos sobre los dos mosquetones del valdostano. Con esto vamos a conseguir descender cuidadosamente por debajo del nudo que protege la cuerda activa del r&aacute;pel respecto a la cuerda da&ntilde;ada. Una vez hemos realizado el nudo din&aacute;mico, &eacute;ste lo ajustaremos hasta que el cabo que est&aacute; unido a nosotros quede totalmente denso para as&iacute; poder hacer un nudo de mula sobre el nudo din&aacute;mico o din&aacute;mico fugado.
    </p><p class="article-text">
        Para realizar este nudo tenemos que realizar una gaza en direcci&oacute;n al nudo din&aacute;mico con el cabo que est&aacute; libre de carga, pasando la gaza por detr&aacute;s de los dos cabos, formando una gaza en la parte inferior al nudo y pasando por dentro de la nueva gaza y azocando el nudo para que se quede bien apretado. En s&iacute;, consiste en realizar una gaza sobre el cabo de carga, dejando suficiente margen para que &eacute;ste no se deshaga al tirar de la cuerda sin querer. Hay quien deja esta gaza muy larga y coloca un mosquet&oacute;n para que no se deshaga.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Paso 3</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez realizado el nudo seguiremos rapelando hasta que nos quedemos colgados del valdostano, liberando todo el peso del aparato de descenso y del nudo de bloqueo. Seguidamente desmontaremos el sistema de descenso que ten&iacute;amos colocado y lo colocaremos por debajo de los dos nudos y cuerda da&ntilde;ada, de la misma manera que lo ten&iacute;amos colocado antes (descendedor m&aacute;s nudo de bloqueo). 
    </p><p class="article-text">
        Una vez realizada esta operaci&oacute;n supervisaremos que todo est&eacute; bien, procediendo a deshacer el nudo de seguridad que hab&iacute;amos colocado por debajo del nudo donde est&aacute; la cuerda da&ntilde;ada (&iexcl;este nudo no se deshace!). Tenemos que deshacer este nudo para as&iacute; poder recuperar las cuerdas, ya que &eacute;stas estaban unidas y no nos permitir&aacute; tirar de ellas desde el siguiente descuelgue.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Paso 4</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para poder pasar nuestro peso desde el nudo valdostano hasta el descendedor, tiraremos con cuidado del cabo de la cuerda que deshace el nudo de fuga o mula, quedando todo nuestro peso sobre el nudo din&aacute;mico y dejando deslizar la cuerda sobre &eacute;ste hasta que todo nuestro peso recaiga sobre el descendedor. Ya hemos pasado el nudo donde estaba la cuerda da&ntilde;ada, sin riesgo y grandes esfuerzos f&iacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        Para recuperar el valdostano simplemente tenemos que desencordarnos de la cuerda donde se encuentra el nudo din&aacute;mico y tirar de ella hasta deshacer este nudo, dejando la cuerda libre. Golpearemos las cuerdas de escalada para que con la vibraci&oacute;n se afloje el nudo valdostano y as&iacute; deslice por las cuerdas de escalada hasta nosotros recuperando el material (mosquetones y cordino).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cosas a tener en cuenta</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para que el siguiente escalador pueda descender sin realizar tantas maniobras tendr&aacute;s que dejar la cuerda no da&ntilde;ada fija para descender por ella (ten en cuenta que bajar&iacute;as por una cuerda en simple con un di&aacute;metro poco manejable para las manos), pero una vez llegado al siguiente r&aacute;pel tienes que poder recuperar la cuerda tirando del cabo donde est&aacute; el nudo de protecci&oacute;n de la cuerda da&ntilde;ada. Esta maniobra la hemos visto en el art&iacute;culo de r&aacute;pel con cuerda auxiliar.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tenemos que tener en cuenta la forma de recuperar la cuerda para los siguientes r&aacute;peles, es decir, colocar las cuerda en funci&oacute;n de en que cuerda est&aacute; el da&ntilde;o, no sea que tiremos del sistema de manera err&oacute;nea y dejemos la cuerda bloqueada sobre el descuelgue por el nudo antes realizado.
    </p><p class="article-text">
        En sucesivos r&aacute;peles descenderemos en simple dejando la cuerda da&ntilde;ada para la recuperaci&oacute;n de &eacute;stas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evaristo Vaz 'Varis' / Ilustraciones: Álex Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/incidencias-rapel-podemos-encontramos-cuerda_1_4085156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2020 11:12:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Incidencias en el rápel. ¿Qué podemos hacer cuando encontramos una cuerda dañada durante un rápel?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escalada,Alpinismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descenso por cuerda con medios de fortuna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/descenso-cuerda-medios-fortuna_1_1855237.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3402e4c5-f942-414a-85a9-f419c5d0f58f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Podemos encontrarnos en situaciones comprometidas en las cuales hemos de conocer t&eacute;cnicas espec&iacute;ficas para salir de ellas. Algunas de estas t&eacute;cnicas son sencillas y, con algo de conocimiento, pueden sernos de mucha utilidad&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Y es que, &iquest;a qui&eacute;n no se le ha ca&iacute;do alguna vez el aparato descensor o, simplemente, ha pensado c&oacute;mo saldr&iacute;a de esa situaci&oacute;n comprometida en la que se ha metido? Al escalar estamos expuestos a que nos pase en cualquier momento, por lo que es recomendable llevar siempre en un mosquet&oacute;n portamaterial un descensor tipo ocho y un par de anillos de cordino para poder hacer un Machard o Prusik.
    </p><p class="article-text">
        Hay t&eacute;cnicas antiguas de descenso a cuerpo, como por ejemplo el r&aacute;pel en &ldquo;S&rdquo; o D&uuml;lfer, o el r&aacute;pel a brazo (ARM), que en su d&iacute;a fueron punteras y modernas, pero en la actualidad han pasado a la historia por la aparici&oacute;n de piezas met&aacute;licas m&aacute;s pr&aacute;cticas tales como placas, ochos, cestas, reversos etc.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>MATERIAL NECESARIO</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cordino de 7 mil&iacute;metros y 120 cent&iacute;metros de largo (Machard o Prusik).
    </p><p class="article-text">
        - Varios mosquetones (seg&uacute;n maniobra).
    </p><p class="article-text">
        - Propia cuerda.
    </p><p class="article-text">
        - Clavo o pit&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>NUDO DIN&Aacute;MICO</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestro famoso nudo din&aacute;mico, como hemos visto en otros art&iacute;culos, es imprescindible conocerlo ya que tiene m&uacute;ltiples usos. En este caso nos ayudar&aacute; a poder descender por nuestra cuerda con seguridad ya que es uno de los medios de fortuna m&aacute;s seguros que existen.
    </p><p class="article-text">
        Haremos el nudo din&aacute;mico a un mosquet&oacute;n de seguridad (HMS) que, a su vez lo anclaremos a nuestro anillo ventral. Colocaremos las cuerdas paralelas en todo momento, ya que es la forma m&aacute;s eficaz y segura de trabajo de este nudo, y podremos usar nuestra otra mano para ello.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Si disponemos de un Machard o Prusik ser&aacute; conveniente usarlo para poder rapelar con m&aacute;s seguridad. Y si nos aseguramos a su vez con un cabo de anclaje a &eacute;ste, mucho mejor.
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        <strong>FRENO CON TRIPLE MOSQUET&Oacute;N</strong>
    </p><p class="article-text">
        Otra t&eacute;cnica muy &uacute;til precisa de la ayuda de tres mosquetones, y podremos conseguir un efecto de freno mediante el rozamiento de la cuerda sobre ellos. Es aconsejable que los mosquetones tengan forma ovalada. Uno de ellos debe ser de seguridad e ir&aacute; a nuestro anillo ventral y, metido entre los otros dos, cerrando en montaje con la presi&oacute;n de la cuerda.
    </p><p class="article-text">
        Es conveniente que la presi&oacute;n de los dos mosquetones cruzados se haga sobre la zona de la rosca del gatillo del mosquet&oacute;n que va al anillo ventral y, por otro lado, que la cuerda una vez empecemos en r&aacute;pel no pierda tensi&oacute;n hasta terminar para evitar que los mosquetones se desplacen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>FRENO CON CUATRO MOSQUETONES</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta maniobra es una variaci&oacute;n de la anterior. Simplemente podemos reforzarla utilizando un cuarto mosquet&oacute;n coloc&aacute;ndolo junto al mosquet&oacute;n que tenemos en nuestro anillo ventral de forma invertida a &eacute;ste. De esta manera queda reforzada la maniobra sobre la presi&oacute;n ejercida de los otros dos mosquetones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>MOSQUET&Oacute;N CON PIT&Oacute;N O CLAVO</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ste es un sistema de frenado sencillo y muy &uacute;til tambi&eacute;n. Para ello necesitaremos un mosquet&oacute;n de seguridad, preferiblemente ovalado, y un clavo en forma de &ldquo;U&rdquo; o &ldquo; V&rdquo;, creando as&iacute; el mismo efecto de frenado que en las dos t&eacute;cnicas anteriores.
    </p><p class="article-text">
        Hemos de evitar quitar presi&oacute;n sobre la cuerda y hacer maniobras bruscas para que el clavo no se desplace.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Texto y fotos: Nacho Segorbe]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Nov 2018 13:31:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descenso por cuerda con medios de fortuna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alpinismo,Escalada,Montañismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escalar placas de adherencia. Colocación, equilibrio y confianza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/escalar-adherencia-colocacion-equilibrio-confianza_1_2068636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13d1f781-efef-4771-ade6-b95212dceee3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escalar en placas de adherencia es posiblemente una de las asignaturas pendientes de la mayoría de los escaladores. Solo aquellos que frecuentan estas escuelas han aprendido muy bien a confiar en este tipo de técnica, que, por el contrario, el resto de escaladores ven con desconfianza y respeto. Pero tal vez un buen escalador no es aquel que realiza un grado muy alto en un solo terreno, sino aquel que es capaz de desenvolverse sobre cualquier circunstancia que pueda encontrar en la pared</p></div><p class="article-text">
        Para empezar a escalar en placas de adherencia lo primero que tenemos que saber es c&oacute;mo funciona nuestro cuerpo y material, ya que en muchas ocasiones se carece de apoyos claros para los pies y agarres para las manos. Aqu&iacute; es d&oacute;nde saber c&oacute;mo funcionan nuestros pies de gato y su correcta colocaci&oacute;n sobre la placa es b&aacute;sico, para as&iacute; poder sentir esa seguridad que necesitamos bajo nuestros pies. Los pies de gato m&aacute;s recomendables son aquellos que tienen una goma blanda para que se puedan adaptar bien, entre la goma de la suela y el relieve de la placa, a toda la superficie de rozamiento. En placas muy lisas tendremos que buscar las distintas formas del relieve para as&iacute; poder adaptarnos con la suficiente anticipaci&oacute;n para no vernos en un paso de no retorno por haber elegido mal el itinerario de ascenso de la v&iacute;a. Para conseguir la m&aacute;xima adherencia sobre la roca tendremos que colocar la m&aacute;xima superficie de goma del pie de gato sobre la roca. Esto se consigue colocando los pies como la manera habitual de subir por una escalera de pelda&ntilde;os, es decir, evitando los pies de pato exagerados, aunque en algunas ocasiones no queda m&aacute;s remedio. Tendremos que intentar fijar la zona C sobre el punto de roca donde creemos m&aacute;s favorable, e intentando que toda la zona B est&eacute; apoyada y en rozamiento contra la pared. En zonas m&aacute;s peque&ntilde;as o delicadas (regletillas, garbancillos, etc.) la zona A es la m&aacute;s empleada por la fuerza y sensibilidad que tenemos. Ver imagen 1.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Una vez apoyado el pie, y tras sentir como se queda el pie de gato sobre la roca, conviene bajar el tal&oacute;n respecto a los dedos y ganar m&aacute;s adherencia&hellip; Dejaremos caer todo nuestro peso sobre el pie y mantendremos el gemelo m&aacute;s estirado y relajado.
    </p><p class="article-text">
        Si nos fijamos en la imagen 2, el eje A de apoyo del pie est&aacute; pr&aacute;cticamente alineado con el tobillo, por lo que tendremos el gemelo m&aacute;s estirado y relajado, consiguiendo que el m&uacute;sculo del gemelo no se cargue tanto durante la v&iacute;a. El punto B gana mayor adherencia cuanto m&aacute;s bajamos el tal&oacute;n, consiguiendo en ocasiones una posici&oacute;n c&oacute;moda para ver el siguiente emplazamiento o pas&oacute; de escalada. Otro dato muy importante es saber que cuanto m&aacute;s peso ponemos sobre la suela de un pie de gato, ejerceremos mayor presi&oacute;n y a su vez tendremos m&aacute;s adherencia, por lo que conviene cargar todo el peso de nuestro cuerpo sobre un pie, en vez de repartirlo por igual sobre los dos pies.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mo debemos posicionar nuestro cuerpo respecto a la pared</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras una correcta colocaci&oacute;n de los pies tendremos que respetar siempre la l&iacute;nea de equilibrio que se forma desde el punto de m&aacute;xima adherencia de nuestros pies. Es decir, que si nuestro peso del cuerpo est&aacute; ligeramente echado sobre nuestras manos aguantaremos sin caernos, pero, en el momento que sobrepasemos este punto de equilibrio hacia atr&aacute;s caeremos a menos que tengamos algo a lo que agarrarnos. En muchas ocasiones encontramos placas muy verticales donde los agarres son min&uacute;sculos, de manera que al colocar los pies de forma correcta nos permite ganar m&aacute;s espacio con la pared para as&iacute; buscar ese punto de equilibrio que nos permitir&aacute; avanzar con los pies. Si vemos la imagen 3, el escalador est&aacute; c&oacute;modo gracias a una postura correcta de los pies. Esta posici&oacute;n de equilibrio se ver&iacute;a perjudicada en el momento en que juntase los talones. Si tuvi&eacute;semos agarres para las manos en ese momento tendr&iacute;amos m&aacute;s margen de movimiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Una vez que tenemos claro c&oacute;mo debemos colocar los pies, el siguiente paso es saber transferir la carga o peso de nuestro cuerpo que es soportado por los pies, de un pie a otro. Esto ya lo sabemos hacer cuando caminamos de manera habitual, ya que estamos muy acostumbrados, pero si nos fij&aacute;semos en un ni&ntilde;o o record&aacute;semos nuestro primeros pasos, ver&iacute;amos que los comienzos fueron algo duros y lentos. Si observamos la imagen 4 vemos como el escalador tiene repartido el peso m&aacute;s o menos igual entre los dos pies, ya que &eacute;stos est&aacute;n alineados m&aacute;s o menos, pero a la hora de progresar por la pared esto es m&aacute;s complicada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Lo que tenemos que hacer es jugar con el equilibrio de nuestro cuerpo pasando el peso de un pie a otro y dejando totalmente liberado el pie que no tiene la carga. Todo este movimiento tenemos que realizarlo en equilibrio para no caernos hacia detr&aacute;s&hellip; Si nos fijamos en la imagen vemos como el escalador tiene m&aacute;s bajo el tal&oacute;n en el pie del punto A, buscando una mayor adherencia, seguidamente liberar&aacute; el punto B, y desplazar&aacute; todo el cuerpo buscando el eje de equilibrio del cuerpo respecto al pie A. Ver imagen 5. Este desplazamiento lo consigue con apoyo de las manos para as&iacute; poder realizar el siguiente paso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>C&oacute;mo progresar por la placa de adherencia</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para poder progresar por una placa de manera c&oacute;moda tendremos que tener en cuenta dos cosas:
    </p><p class="article-text">
        1. Si abrimos o separamos demasiado los pies nos costar&aacute; mucho transferir la carga de nuestro peso de un pie a otro, por lo que es mejor dar pasos peque&ntilde;os que grandes. En ocasiones nos veremos obligados a dar pasos grandes, por lo que tendremos que buscar puntos donde ayudarnos con las manos. Si encontramos buenos agarres para las manos esto no ser&aacute; un problema. Tambi&eacute;n podemos ayudarnos a desplazar el cuerpo de manera lateral utilizando las manos en adherencia como empuje de nuestro cuerpo. Ver imagen 6.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        2. Estos pasos tambi&eacute;n tiene que ser peque&ntilde;os en ascenso, ya que si damos un paso demasiado grande podemos caer hacia atr&aacute;s al no remontar nuestro peso sobre el pie superior ya que el eje de equilibrio se desplazar&aacute; hacia atr&aacute;s cuanto m&aacute;s subamos los pies. Ver imagen 7. Un paso m&aacute;s o menos normal ser&iacute;a subir el pie a la altura de la rodilla Eje A, y a partir de ah&iacute; el Eje B de equilibrio de nuestro cuerpo empezar&aacute; a desplazarse hace detr&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Una vez asimilados estos dos puntos debemos escalar con los pies&hellip; sintiendo como nuestro cuerpo se adapta a su movimiento y a la seguridad que encontramos en ellos. Estiraremos nuestro cuerpo seg&uacute;n el relieve de la placa, siempre hacia arriba, equilibr&aacute;ndonos y ayud&aacute;ndonos con las manos.
    </p><p class="article-text">
        En la escalada de adherencia lo m&aacute;s importante es escalar con los pies, acompa&ntilde;&aacute;ndolos con los distintos agarres que podamos encontrar a nuestro paso&hellip; Estos pueden obligarnos a cambiar algunas reglas antes descritas, ya que al ayudarnos con las manos nos resultar&aacute; m&aacute;s sencillo el desplazamiento, permiti&eacute;ndonos hacer cruces de pies, gancheos de talones y puntas para poder liberar manos o pies y as&iacute; agarrar otros emplazamientos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Texto Evaristo Vaz “Varis” Ilustraciones Alex Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/escalar-adherencia-colocacion-equilibrio-confianza_1_2068636.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Jun 2018 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escalar placas de adherencia. Colocación, equilibrio y confianza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escalada,Alpinismo,Montañismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Técnicas de esquí fuera de pista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/tecnicas-esqui-pista_1_3028831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8aa1751c-f3a6-49c1-b447-718046a5c446_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La correcta posición del cuerpo, así como las técnicas de viraje, son parte esencial del esquí. Gestos técnicos básicos que más a menudo de lo que creemos se convierten en la asignatura pendiente de muchos montañeros</p></div><p class="article-text">
        El esqu&iacute; data su aparici&oacute;n alrededor del 6000 a.c en la isla de Rod&oacute;dy (Noruega), seg&uacute;n las pinturas rupestres encontradas en la Pen&iacute;nsula Escandinava. Por aquel entonces, el esqu&iacute; era el medio de transporte invernal tanto para cazadores como durante los conflictos de guerra entre clanes.
    </p><p class="article-text">
        El esqu&iacute; nunca se perdi&oacute; en el tiempo, todo lo contrario, sigui&oacute; evolucionando hasta el d&iacute;a de hoy permiti&eacute;ndonos incluso desplazarnos por itinerarios de monta&ntilde;a, y pudiendo llegar a lugares que de otra forma ser&iacute;a muy complicado o incluso imposible.
    </p><p class="article-text">
        La &eacute;poca dorada del esqu&iacute; nac&iacute;a a partir de 1900, cuando se comenz&oacute; a utilizar como diversi&oacute;n, hasta que en 1924 se celebraron los juegos ol&iacute;mpicos en Chamonix.
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces se basaba en un equipo muy sencillo, dos tablas de madera con unas correas de cuero que en ocasiones llegaban a medir hasta 3 metros y unos bastones de madera o bamb&uacute; con una roseta de cuero o cinchas para no hundirse. El material ha ido evolucionando mucho hasta nuestros d&iacute;as hasta ofrecer una amplia gama de productos adaptados a cada una de las modalidades que existen.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que el material la t&eacute;cnica ha ido evolucionando para adaptarse a todos estos progresos y poder de esta manera llegar a perfeccionar milim&eacute;tricamente tanto el ascenso como el descenso.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos tipos de t&eacute;cnicas diferentes desde simples hasta m&aacute;s complejas y perfeccionadas, ninguna mejor que otra, si no que cada una de ellas podemos adaptarla a nuestra forma de esquiar, el tipo de esqu&iacute; que llevemos y el tipo o estado de nieve en la que nos encontremos.
    </p><p class="article-text">
        Algo muy importante a destacar, a parte de la t&eacute;cnica de esqu&iacute;, es el equilibrio entre mente y cuerpo. Una buena t&eacute;cnica no es eficaz si no hay una predisposici&oacute;n mental a enfrentarnos con todo nuestro ser al lugar al que nos encontremos. Hemos de estar dotados de confianza, una buena actitud hacia lo que vayamos a hacer siempre tendr&aacute; un mejor resultado en nuestra t&eacute;cnica y nos har&aacute; disfrutar mucho m&aacute;s del lugar en el que vayamos a descender.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n intentaremos explicar de forma sencilla, sin utilizar t&eacute;rminos demasiado t&eacute;cnicos, las posiciones que adoptaremos y algunos de los diferentes tipos de virajes que existen.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s importante es partir de una buena posici&oacute;n base, &ldquo;posici&oacute;n base&rdquo; no significa posici&oacute;n de esqu&iacute;, si no la posici&oacute;n de la cual partir&aacute;n todos nuestros movimientos. Consiste en estar centrado en el esqu&iacute; mediante la flexi&oacute;n de tobillo, rodillas y cadera a la vez que mantenemos nuestros ejes vertical, longitudinal y lateral alineados. La apertura de las piernas ser&aacute; similar a la distancia de nuestras caderas, y la posici&oacute;n de brazos y mu&ntilde;ecas abiertas en una posici&oacute;n c&oacute;moda. Esta posici&oacute;n podr&aacute; variar entre una posici&oacute;n relajada en lugares de poca dificultad a otra totalmente flexionados y preparados para una gran inclinaci&oacute;n y velocidad. (Ver fotos del apartado 1)
    </p><p class="article-text">
        Para una buena ejecuci&oacute;n de nuestros virajes y control deberemos tener en cuenta dos cosas:
    </p><p class="article-text">
        - Movimientos corporales.
    </p><p class="article-text">
        - Velocidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. POSICI&Oacute;N BASE</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>2. MOVIMIENTOS RESPECTO A NUESTROS EJES CORPORALES</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez nos encontremos esquiando, nuestro cuerpo realizar&aacute; una serie de movimientos respecto a nuestros ejes, adapt&aacute;ndonos en todo momento a la situaci&oacute;n en la que nos encontremos: inclinaci&oacute;n, terreno, tipo de nieve, velocidad, etc.
    </p><p class="article-text">
        Estos movimientos ser&aacute;n los que nos dar&aacute;n la estabilidad, equilibrio y control de los esqu&iacute;s en todo momento. Si combin&aacute;semos todos estos desplazamientos en una secuencia de v&iacute;deo, ver&iacute;amos como al cambiar de unos a otros, el esquiador pasar&iacute;a en todo momento por la posici&oacute;n base antes comentada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>3. CONTROL DE VELOCIDAD</strong>
    </p><p class="article-text">
        En muy aconsejable tener en todo momento el control de nuestra velocidad, y una de las formas mediante la cual podremos conseguirlo es a trav&eacute;s de giros cortos derrapados. Un radio de giro corto nos aportar&aacute; m&aacute;s control de la velocidad mediante el derrape y m&aacute;s control en pendientes pronunciadas gracias a que tendremos un cambio de canto del esqu&iacute; m&aacute;s r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        El giro corto tiene relaci&oacute;n directa con nuestro radio de giro, pudiendo realizar nuestros virajes de m&aacute;s amplitud a menos amplitud.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. RADIO DE VIRAJE</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es el radio de giro? Como la misma palabra implica, es la distancia del radio de nuestra circunferencia respecto a nuestro giro pudiendo clasificarse en: largo, medio o corto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>5. TIPOS DE VIRAJES</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.1. Viraje Fundamental</strong>
    </p><p class="article-text">
        Su nombre puede que no nos diga nada, pero seguramente sea el viraje m&aacute;s utilizado por la mayor&iacute;a de los esquiadores. Como su nombre bien indica hace referencia a la base, los principios o los cimientos de un viraje. Es la evoluci&oacute;n de la cu&ntilde;a al paralelo, por eso esquiadores no experimentados suelen usarlo mucho. Esto no significa que esquiadores m&aacute;s experimentados no lo utilicen ya que es un viraje muy c&oacute;modo de realizar y utilizar, sobre todo en nieves dif&iacute;ciles o en descensos de monta&ntilde;a despu&eacute;s de una larga fatiga tras desplazarlos con esqu&iacute;s de traves&iacute;a y peso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        EJECUCI&Oacute;N
    </p><p class="article-text">
        Se parte de la posici&oacute;n base realizando una diagonal, flexionados y con los esqu&iacute;s paralelos, una vez vayamos a iniciar el giro haremos un movimiento de extensi&oacute;n en nuestro eje vertical a la vez que abrimos los esqu&iacute;s en forma de cu&ntilde;a orientando nuestro cuerpo a la m&aacute;xima pendiente. En este momento nos encontraremos frente a la pendiente, y poco a poco iremos reuniendo nuestros esqu&iacute;s mientras volvemos a nuestra posici&oacute;n flexionados, terminando el giro derrapando.
    </p><p class="article-text">
        Una vez hayamos terminado nuestro viraje nos encontraremos en una nueva diagonal, volviendo a ejecutar los mismos pasos para encadenar el siguiente viraje al lado contrario. Este viraje no se marca con clavado de bast&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.2 Viraje en paralelo vertical</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este viraje es la evoluci&oacute;n del viraje Fundamental, diferenci&aacute;ndolo en que en este viraje esquiaremos en todo momento con nuestros esqu&iacute;s en paralelo como su nombre bien indica.
    </p><p class="article-text">
        La finalidad es ir cerrando nuestra cu&ntilde;a cada vez m&aacute;s hasta conseguir entrar y salir de la curva con los esqu&iacute;s juntos. Esto nos beneficiar&aacute; creando una mayor base de apoyo hundi&eacute;ndonos menos, y permiti&eacute;ndonos esquiar con mayor facilidad y comodidad. Este tipo viraje es aconsejable para todo tipo de nieves sobre todo en polvo y nieves duras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        EJECUCI&Oacute;N
    </p><p class="article-text">
        Se parte de la posici&oacute;n base realizando una diagonal, flexionados y con los esqu&iacute;s paralelos, una vez vayamos a iniciar el giro haremos un movimiento de extensi&oacute;n en nuestro eje vertical a la vez que orientando nuestro cuerpo a la m&aacute;xima pendiente a trav&eacute;s de una rotaci&oacute;n anticipada del tronco. En este momento nos encontraremos frente a la pendiente, y poco a poco iremos reuniendo nuestros esqu&iacute;s mientras volvemos a nuestra posici&oacute;n flexionados, terminando el giro derrapando.
    </p><p class="article-text">
        Una vez hayamos terminado nuestro viraje nos encontraremos en una nueva diagonal, volviendo a ejecutar los mismos pasos para encadenar el siguiente viraje al lado contrario.
    </p><p class="article-text">
        Este viraje si se marca con clavado de bast&oacute;n. Sirve para marcarnos el viraje justo antes del momento de su ejecuci&oacute;n, m&aacute;s exactamente, justo antes del momento de nuestra extensi&oacute;n para iniciar el giro. El clavado de bast&oacute;n es muy importante realizarlo en su momento justo y de manera sutil evitando grandes movimientos de brazo. Como en la diagonal nos encontraremos en posici&oacute;n base, con nuestros brazos ligeramente abiertos simplemente haremos un movimiento de mu&ntilde;eca hacia el interior de nuestro arco de giro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.3 Viraje en paralelo por salto o salto de cola</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como indica su nombre es un viraje en paralelo por salto, muy utilizado en la vieja escuela cuando se esquiaba con esqu&iacute;s de larga longitud debido a su enorme radio de giro. Era, y sigue siendo hoy en d&iacute;a, una de las formas m&aacute;s r&aacute;pidas de hacer un cambio de cantos. Muy utilizado en nieves duras o muy duras en terrenos muy t&eacute;cnicos, pendientes muy pronunciadas o zonas estrechas como corredores. Es un viraje muy f&iacute;sico y t&eacute;cnico ya que en muchas ocasiones al realizar el salto para cambiar de lado debemos quedarnos est&aacute;ticos en el mismo lugar donde caigamos, a esto va sumado el esfuerzo que tendremos que realizar en el salto mientras giramos en el aire a la misma vez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        EJECUCI&Oacute;N
    </p><p class="article-text">
        Se parte de la posici&oacute;n base, flexionados y con los esqu&iacute;s paralelos normalmente sin diagonal, y una vez vayamos a iniciar el giro marcaremos nuestro giro con el clavado de bast&oacute;n. Haremos un movimiento de extensi&oacute;n en nuestro eje vertical muy exagerado y en&eacute;rgico para conseguir realizar un salto a la vez que orientamos nuestro cuerpo a la m&aacute;xima pendiente, haciendo una rotaci&oacute;n anticipada del tronco al mismo tiempo. Esto har&aacute; que nuestro cuerpo tienda a cambiar de lado a la vez que saltamos. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez hayamos terminado nuestro viraje nos encontraremos en una nueva diagonal, volviendo a ejecutar los mismos pasos para encadenar el siguiente viraje al lado contrario.
    </p><p class="article-text">
        En este viraje el clavado de bast&oacute;n obtiene un papel muy importante ya que lo utilizaremos como eje de rotaci&oacute;n, similar como si fuese un comp&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.4 Viraje stem cristiana</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este viraje puede llevarnos a equivoco confundi&eacute;ndolo con el viraje Fundamental. Su significado viene de Stem, que es apertura cu&ntilde;a, y cristiania, que es paralelo. Seguramente su nombre muchos no lo hay&aacute;is escuchado nunca pero s&iacute; que lo habr&eacute;is realizado alguna vez sin saberlo.
    </p><p class="article-text">
        Consiste en un viraje en cu&ntilde;a terminando el paralelo igual que el Fundamental, pero con la diferencia que en este caso levantamos los esqu&iacute;s ligeramente del suelo por eso se dice que un viraje m&aacute;s avanzado y din&aacute;mico. Es un viraje que bien ejecutado es muy elegante. Es muy &uacute;til utilizarlo en nieves dif&iacute;ciles como nieve primavera o polvo pesado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        EJECUCI&Oacute;N
    </p><p class="article-text">
        Se parte de la posici&oacute;n base realizando una diagonal, flexionados y con los esqu&iacute;s paralelos, y una vez vayamos a iniciar el giro haremos un movimiento de extensi&oacute;n en nuestro eje vertical a la vez que abrimos solamente el esqu&iacute; del monte levant&aacute;ndolo ligeramente del suelo. Apoyaremos la mayor parte de nuestro peso en &eacute;l, de esta manera podremos reunir con mayor facilidad el esqu&iacute; del valle junto al otro buscando el paralelo en la l&iacute;nea de m&aacute;xima pendiente. Tras este movimiento volveremos a nuestra posici&oacute;n flexionados, terminando el giro derrapando.
    </p><p class="article-text">
        Una vez hayamos terminado nuestro viraje nos encontraremos en una nueva diagonal, volviendo a ejecutar los mismos pasos para encadenar el siguiente viraje al lado contrario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.5 Adaptaci&oacute;n del viraje a tipos de nieve</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todos sabemos que dependiendo del tipo de nieve que nos encontremos es m&aacute;s f&aacute;cil y disfrut&oacute;n o m&aacute;s dif&iacute;cil o exigente nuestro descenso. Algo muy importante si vamos a realizar esqu&iacute; de monta&ntilde;a es entrenar nuestra t&eacute;cnica de bajada igual que entrenamos la de ascenso. Es conveniente conocer diferentes t&eacute;cnicas de descenso para poder adaptarlas en todo momento al tipo de nieve que haya: polvo, primavera, costra, dura, mixta, etc., de esta manera haremos de nuestra actividad una salida perfecta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. ERRORES COMUNES</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existen varios errores comunes que suelen detectarse, conociendo ahora cual es la posici&oacute;n base de un esquiador, en los movimientos referentes a nuestros ejes corporales y que podremos autocorregir para mejorar notablemente nuestra t&eacute;cnica de descenso. Algunos de estos errores son:
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>- Mala posici&oacute;n base respecto a nuestros esqu&iacute;s (eje vertical)</strong></em>, desplazando nuestro cuerpo hacia detr&aacute;s, levantando ligeramente las esp&aacute;tulas de nuestros esqu&iacute;s y perdiendo as&iacute; contacto con el suelo, lo que dificulta nuestro giro.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>- Falta de flexi&oacute;n,</strong></em> impidiendo realizar un buen movimiento de flexi&oacute;n-extensi&oacute;n en nuestro eje vertical. De esta manera no podremos descargar nuestro peso de los esqu&iacute;s dificultando el cambio de cantos en nuestro giro.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>- Pierna del valle sin flexi&oacute;n</strong></em>, llamada tambi&eacute;n pata pirata. La flexi&oacute;n de nuestras piernas tambi&eacute;n act&uacute;an como muelles absorbiendo las irregularidades del terreno. Si llevamos la pierna del valle demasiado estirada nos provocar&aacute; inestabilidad, dificultad en el desarrollo del giro, sobre carga, etc.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>- Ajuste de botas.</strong></em> Es importante ajustarse bien los cierres ya que es sobre quien ejecutaremos las cargas y los apoyos correspondientes para poder realizar los giros.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>- Tren superior demasiado estirado.</strong></em> Como se ve en la posici&oacute;n base y base perfeccionada hemos de adaptarnos al lugar y a la velocidad que llevemos. A m&aacute;s pendiente y m&aacute;s velocidad, m&aacute;s adaptar&eacute; la curvatura de mi espalda, ayud&aacute;ndome as&iacute; a minimizar nuestro punto de gravedad y a adoptar una posici&oacute;n m&aacute;s aerodin&aacute;mica, haci&eacute;ndola mucho m&aacute;s estable sobre los esqu&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>- Mala posici&oacute;n de los brazos.</strong></em> Los brazos junto con nuestros bastones nos ayudan a estabilizarnos, por eso hemos de llevarlos ligeramente abiertos en una posici&oacute;n lo m&aacute;s natural posible. Esta apertura tambi&eacute;n nos ayudar&aacute; en la t&eacute;cnica de clavado de bast&oacute;n, muchas menos preciada, siendo muy importante en la ejecuci&oacute;n de los virajes.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>- La mirada.</strong></em> Hemos de evitar mirarnos a los esqu&iacute;s. Debemos de acostumbrarnos a mirar al frente, siempre en la direcci&oacute;n donde nos dirigimos. Esto hay que hacerlo por varios motivos, uno para ver que nos podemos encontrar y segundo que sin querer al ir mir&aacute;ndonos las esp&aacute;tulas de los esqu&iacute;s podemos modificar sin darnos cuenta nuestra posici&oacute;n correcta de esqu&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[TEXTO Nacho Segorbe FOTOS Nacho Segorbe y Martín Fassio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/tecnicas-esqui-pista_1_3028831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Nov 2017 21:18:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Técnicas de esquí fuera de pista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Montañismo,Alpinismo,Escalada,Esquí,Esquí de montaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La caída en escalada. Un riesgo asumido o ¿quizás no?...]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/caida-escalada-riesgo-asumido_1_5867101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La evolución de cualquier escalador no solo depende de su nivel deportivo o de su fuerza en un rocódromo. Su progresión dependerá también del riesgo asumido, de la familiarización con la caída y del material que protegerá ésta. Además, no hay que olvidar que una buena preparación como escalador requiere de práctica y dedicación a lo largo de toda una vida</p></div><p class="article-text">
        Debemos empezar desde el principio, visualizando y repasando la v&iacute;a, los posibles seguros y las posibles ca&iacute;das, que generalmente se simplifican en las v&iacute;as desplomadas y dif&iacute;ciles, aunque, sin embargo, en terreno de aventura, la lectura ser&aacute; continua, tanto en las reuniones, como durante la escalada. Asumir el riesgo es analizarlo, creer que puede ocurrir y aceptarlo como parte del juego, sin apartarse del problema a esperar que se solucione solo, ya que si no lo aceptamos antes, &eacute;ste se nos volver&aacute; a presentar en cualquier momento y no estaremos preparados para afrontarlo y solucionarlo, retrasando nuestra escalada sin permitirnos superarnos y lo que es m&aacute;s importante, llev&aacute;ndonos a correr riesgos innecesarios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Una vez analizada la v&iacute;a debemos preparar el material necesario, colocarlo de manera ordenada y c&oacute;moda seg&uacute;n su uso, pensando en el momento en el que tengamos que colocar una pieza, ya que nos podemos ver obligados a hacerlo de manera inc&oacute;moda o al l&iacute;mite de nuestras fuerzas. Practicar desde el suelo es una forma segura de ganar agilidad, tanto para chapar la cuerda como para la colocaci&oacute;n de un seguro. La cuerda, como ya bien sabemos, es ese elemento de seguridad de uso simple o doble del cual depende nuestra vida en caso de ca&iacute;da y que adem&aacute;s absorbe la fuerza de choque generada por la velocidad de nuestro cuerpo al caer y que se ve reducida por debajo del valor l&iacute;mite para que no recibamos un impacto de lesi&oacute;n irreversible. S&iacute;, la cuerda, hace todo eso y mucho m&aacute;s, siempre que el nudo de encordamiento est&eacute; bien anudado y peinado, y el asegurador est&eacute; atento y sea capaz de parar la ca&iacute;da y a su vez dinamizarla. Pero no solo con esto es suficiente, debemos llevar la cuerda de manera correcta, para no tropezarnos al caer y golpearnos la espalda o la cabeza. La cabeza es una de las partes del cuerpo m&aacute;s f&aacute;ciles de golpear y a la vez m&aacute;s delicadas, ya que es posible que solo haga falta golpearnos una vez para sufrir una lesi&oacute;n irreversible. Por eso, seguimos sin entender como muchos escaladores no usan casco. En dos ca&iacute;das sufridas como escalador, y una con bastante gravedad, se me parti&oacute; el casco en ambas, salv&aacute;ndome seguramente de una lesi&oacute;n seria en la cabeza, o incluso la vida porque llevaba el casco. Es verdad que no usar casco te da una imagen de mayor libertad y naturalidad, pero aquel que sabe danzar en la roca, esto lo consigue a trav&eacute;s del movimiento, la dificultad, el subir alto y lejos, etc., y no por no llevar el casco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero volviendo de nuevo a la cuerda, el guiado de &eacute;sta depende de la inclinaci&oacute;n de la pared, m&aacute;s sencillo en desplomes que en placa, debemos llevarla entre las piernas o sobre &eacute;stas en funci&oacute;n del &uacute;ltimo anclaje, la direcci&oacute;n de la v&iacute;a y c&oacute;mo est&aacute; posicionada la cuerda en caso de ca&iacute;da para que no se enganche con el tal&oacute;n y caigamos boca abajo. Si la cuerda te viene de un lado, lo mejor es llevarla sobre un muslo o pie e incluso de costado en desplomes. Si est&aacute; totalmente alineada con nuestro cuerpo, la dejaremos entre las piernas siempre que veamos que est&aacute; bien. Si esto nos cuesta entenderlo, es muy f&aacute;cil fijarnos en otro escalador, bien en la misma v&iacute;a o en otra para percatarnos si lo est&aacute; haciendo bien o si se puede mejorar, colocando la cuerda o el cuerpo de una forma u otra. No siempre es f&aacute;cil llevarlo todo perfecto ya que nuestra atenci&oacute;n puede estar puesta m&aacute;s en la v&iacute;a que en el material, pero si nos vamos mentalizando desde el principio a medida que vayamos escalando nos resultar&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil hacerlo. Por cierto, la cuerda tiene que estar siempre bien chapada sobre el mosquet&oacute;n, de manera que el cierre o gatillo no se golpee con la roca, debilitando la resistencia es &eacute;ste por deformaci&oacute;n y rotura. Adem&aacute;s, no hay que olvidar que debemos tener el gatillo en el lado opuesto a la direcci&oacute;n de nuestra ca&iacute;da para que no se golpee y no se vaya a salir por una mala colocaci&oacute;n o chapaje. La cuerda, al deslizarse por el mosquet&oacute;n, le gira en la direcci&oacute;n del escalador, por eso debe rozar la zona m&aacute;s resistente del cuerpo del mosquet&oacute;n y no de su cierre.
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        La ca&iacute;da tiene que ser siempre hacia atr&aacute;s y no debemos intentar agarrarnos a la pared, sino todo lo contrario, separarnos de la pared para as&iacute; conseguir la m&aacute;xima tensi&oacute;n de la cuerda, su elongaci&oacute;n despu&eacute;s, y as&iacute; prepararnos mejor para la recepci&oacute;n contra la pared de manera que amortig&uuml;emos con los pies y la flexi&oacute;n de las rodillas. En zonas desplomadas, la ca&iacute;da suele ser en el aire y la cuerda absorbe la ca&iacute;da que generemos. Sin embargo, en terreno f&aacute;cil o con repisas tendremos que prestar especial atenci&oacute;n a la forma de caer, eso si, siempre tratando de evitarla en un primer momento si es posible, y en caso de que ocurra siempre ayudados por el asegurador y la cuerda. En placas, sin embargo, tenemos que correr o dirigirnos hacia un lado para tensar la cuerda y luego correr en la direcci&oacute;n que la cuerda nos marque para anticiparnos, evitando el rasparnos o golpearnos con la pared. &Eacute;sta es una practica muy poco com&uacute;n entre escaladores y menos en v&iacute;as de dificultad donde el l&iacute;mite de reacci&oacute;n viene dado por la rotura de un trozo de granito o goma del pie de gato, lo que nos da mil&eacute;simas de segundo para reaccionar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Las ca&iacute;das en hielo, algo menos comunes, se suelen deber a errores en las salidas de las v&iacute;as o resaltes donde comienza lo que se supone m&aacute;s f&aacute;cil y donde hay que poner especial atenci&oacute;n a la colocaci&oacute;n de la cuerda para no caer de espaldas si nos enganchamos con las cuerdas. En muchas ocasiones, se deja demasiada distancia con el seguro anterior al pasar a un terreno m&aacute;s f&aacute;cil, y en caso de ca&iacute;da, acabamos golpe&aacute;ndonos con un cramp&oacute;n sobre el hielo sin poder amortiguar o dinamizar la ca&iacute;da. En vez de evitar estas situaciones colocando un seguro cerca de la salida vertical a terreno m&aacute;s f&aacute;cil. En terreno vertical de 90&ordm; es importante saltar para poder colocarnos con todas las puntas del cramp&oacute;n al recepcionar contra la pared. Con inclinaciones mayores de mixto caeremos al aire y en inclinaciones menores podemos recoger los pies como una autodetencion, deslizar y esperar que la cuerda dinamice hasta parar la ca&iacute;da. Intentar autodetenerse en una pala muy pronunciada es pr&aacute;cticamente imposible, por eso es imprescindible avanzar con seguridad y estar muy atentos para no perder el equilibrio, golpearnos de mala manera con las herramientas de trabajo, etc.
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        El saber volar de manera segura tambi&eacute;n sirve para poder reaccionar y desenvolverse correctamente en caso de ca&iacute;da, para aumentar nuestra seguridad y aparcar el miedo a sufrir una ca&iacute;da, y a preverla al obligarnos a estar en tensi&oacute;n y centrados en ciertas situaciones que requieren una mayor concentraci&oacute;n. Todo esto forma parte del entrenamiento mental de cualquier escalador que quiere dejar de pensar constantemente en una posible ca&iacute;da. Llegar&aacute; un momento en el que el cuerpo se colocar&aacute; de forma autom&aacute;tica al sufrir una ca&iacute;da, llevando a cabo la colocaci&oacute;n del material de manera r&aacute;pida y correcta para que est&eacute; todo listo, y nos tengamos &uacute;nicamente que centrar en el movimiento y la progresi&oacute;n. Si el miedo aparece ser&aacute; solo porque debemos prestar especial atenci&oacute;n sobre alguna situaci&oacute;n que no controlamos y que nos genera dudas, como puede ser el estado f&iacute;sico en el que nos encontremos. Solo si estamos en total sinton&iacute;a con nosotros mismos y aprendemos a escucharnos, podremos escalar en armon&iacute;a y disfrutaremos mucho m&aacute;s de lo que hacemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Texto y Fotos Evaristo Vaz “Varis”]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/caida-escalada-riesgo-asumido_1_5867101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Nov 2017 10:11:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La caída en escalada. Un riesgo asumido o ¿quizás no?...]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alpinismo,Escalada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La importancia del segundo de cordada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/importancia-segundo-cordada_1_3286286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65ffd358-10df-4141-9f1d-60186990a7db_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En muchas ocasiones se ven cordadas de escaladores en las que el primero tiene demasiada responsabilidad respecto al segundo o tercero, bien por que disfruta de más  experiencia o bien por la falta de responsabilidad del segundo al no poseer unos mínimos necesarios para poder ascender por una pared. En cualquiera de los casos ambos deben ser responsables de conocer y tener bien aprendidos al menos una serie de conceptos  básicos necesarios para evitar una situación incómoda o peligrosa</p></div><p class="article-text">
        <strong>La importancia de la comunicaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n es el pilar b&aacute;sico previo a cualquier actividad. &Eacute;sta tiene que tener lugar antes de la actividad, y se debe dar entre todos los miembros de una cordada, m&aacute;s a&uacute;n si &eacute;stos nunca han escalado juntos antes. De esta manera no solo aprender&aacute;n, si no que ser&aacute;n objetivos y previsores con los futuros acontecimientos que se puedan dar durante la actividad.
    </p><p class="article-text">
        Conocer el manejo y funcionamiento del material para poder utilizarlo de manera correcta es fundamental, tanto como ver si la persona con la que vas a escalar est&aacute; preparada y poder prever a tiempo si es necesario un cambio de actividad o l&iacute;nea a seguir.
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante ser honestos y sincerarse con nuestros futuros compa&ntilde;eros antes de empezar la actividad y contarles las actividades que realmente hemos realizado recientemente, y no las de hace diez a&ntilde;os&hellip; El hoy representa t&uacute; estado actual como escalador. Tampoco tiene sentido asumir la responsabilidad de otros cuando &eacute;stos no est&aacute;n preparados o uno no est&aacute; dispuesto a ense&ntilde;arles. En tal caso, lo mejor es tratar de que busquen a alguien preparado y titulado para este vital aprendizaje. En Espa&ntilde;a se cuenta con muy buenos profesionales &ldquo;T&eacute;cnicos Deportivos&rdquo; que no solo te ense&ntilde;ar&aacute;n, si no que te recomendar&aacute;n la actividades reales que puedes practicar, aunque en un primer momento sea como segundo de cordada.
    </p><p class="article-text">
        Una vez aclarado el nivel deportivo, y tras familiarizarse con el material, tendremos que conocer las distintas maniobras a realizar en pared, tanto de ascenso como de descenso en v&iacute;as de un solo largo, para as&iacute; posteriormente disfrutar y saber que estamos haciendo en cada momento y por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del marco de la comunicaci&oacute;n previa a la actividad, tambi&eacute;n es muy importante hablar sobre las palabras clave que se usar&aacute;n durante la cordada. &Eacute;stas tienen que ser pocas, pero claras y en caso de no escucharse, se deben dejar claros los mecanismos de actuaci&oacute;n, ya que es igual de importante poder comunicarse de manera silenciosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reuni&oacute;n:</strong> solo cuando est&aacute; montada y uno est&aacute; asegurado al menos a dos puntos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Libre:</strong> cuando sacamos las cuerdas del aparato de aseguramiento (siempre que est&eacute; claro, si no es as&iacute; no sacaremos las cuerdas del aparato hasta el final).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sal, cuando quieras o est&eacute;s listo:</strong> la reuni&oacute;n est&aacute; montada, las cuerdas en el aparato de aseguramiento y tensas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escalado:</strong> el segundo inicia la escalada y el primero recoge cuerda.
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas palabras b&aacute;sicas durante la escalada, pero cada uno tiene su estilo propio o trucos, por lo que siempre conviene hablarlo antes de empezar, a&uacute;n llevando aparato de comunicaci&oacute;n ya que &eacute;stos a veces fallan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aseguramiento</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por muy bueno que sea el primero de una cordada, o muy f&aacute;cil que sea la v&iacute;a, siempre estar&aacute; asegurado por un segundo que en caso de ser inexperto si se produjese una ca&iacute;da, &eacute;sta podr&iacute;a ser fatal. Siempre conviene llevar al menos un guante para poder asegurar con un aparato no autom&aacute;tico, ya que la vida de tu compa&ntilde;ero estar&aacute; en tus manos y convienen que &eacute;stas est&eacute;n bien protegidas. Una posici&oacute;n activa y din&aacute;mica permite afrontar una ca&iacute;da, mas a&uacute;n cuando te encuentras a varios metros del suelo (y muchas m&aacute;s incluso si existen grandes diferencias de peso). Hace unos d&iacute;as estuve formando a un grupo que llevaba varios a&ntilde;os escalado de manera autodidacta y nunca se hab&iacute;an ca&iacute;do ya que siempre escalaban v&iacute;as f&aacute;ciles. Sin embargo, tras experimentar varias ca&iacute;das reales, los aseguradores se sorprendieron de la dificultad de frenar una ca&iacute;da y sobre todo de la diferencia existente entre su forma de actuar habitual y la que se debe seguir seg&uacute;n los protocolos de seguridad que adquirieron durante el curso. Un aseguramiento a medias sobre seguros flotantes, no es un aseguramiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>El material y c&oacute;mo recuperarlo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para recoger de manera correcta los seguros flotantes colocados por el primero de cordada se tiene que conocer su funcionamiento, emplazamiento y manejo, ya que si no, es probable que no podamos sacar alguna pieza, bien sean friends o empotradores que son los materiales m&aacute;s empleados, o no sepamos como hacer un uso correcto y funcional de las herramientas de recuperaci&oacute;n de material. No hay que olvidar tambi&eacute;n que como regla general conviene primero sacar la pieza de la pared antes que la de la cuerda, no sea que &eacute;sta salte y caigamos al vac&iacute;o, circunstancia muy peligrosa ya no solo por la situaci&oacute;n en s&iacute;, sino porque nos podr&iacute;amos quedar sin piezas para proteger el siguiente largo. Una vez extra&iacute;da, la colocaremos en el portamaterial si vamos a escalar nosotros de primero. Si vamos a seguir escalado de segundo podemos ir colocando las piezas en una cinta puesta como bandolera para as&iacute; ahorrar tiempo al pasarle todas las piezas al primero de cordada. &Eacute; l ya se las colocar&aacute; a su gusto. &iexcl;Ojo! No pasar el material si &eacute;ste no est&aacute; enganchado a alg&uacute;n cabo antes, ya que en caso de caerse perder&iacute;amos todas las piezas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando recuperemos el material de una reuni&oacute;n, en primer lugar dabemos tener las cuerdas tensas por encima de nosotros y saber que estamos asegurados por el primer escalador en la siguiente reuni&oacute;n. No est&aacute; de m&aacute;s, que estemos con nuestro cabo de anclaje sobre la &uacute;ltima pieza a quitar o sobre un anclaje fijo si lo hubiera, mientras nos colocamos el material, para no estar en movimiento con el chicleo de las cuerdas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La progresi&oacute;n del segundo de cordada</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n recuerdo hace algunos a&ntilde;os en Los Galayos, como el guarda del refugio Victory, Jos&eacute; Mar&iacute;a Alonso &ldquo;El Majara&rdquo;, rescataba a dos escaladores cuando el segundo de cordada hab&iacute;a ca&iacute;do 10 metros sobre una repisa y el primero nervioso se qued&oacute; totalmente bloqueado sin entender que hab&iacute;a pasado. La respuesta en aquella ocasi&oacute;n fue f&aacute;cil, el segundo escalador hab&iacute;a empezado a escalar antes de que el primero comenzase a recoger cuerda, sin darse cuenta hasta caer. El segundo escalador tuvo la confianza o despiste, de trepar sin esperar a que la cuerda se fuese recogiendo y tensando a su vez. Por lo tanto es muy importante adaptarse al ritmo de recogida de la cuerda, sobre todo en terrenos f&aacute;ciles donde a veces no se puede recoger la cuerda a la misma velocidad que se escala. Los seguros, por norma general, se suelen colocar normalmente a la altura de los ojos, por lo tanto a la hora de quitarlos la maniobra ser&aacute; similar. Pero, por visi&oacute;n y por la posibilidad de una posici&oacute;n m&aacute;s c&oacute;moda, en caso de no estarlo, hay que dejar colgada la pieza sobre la cuerda y ya la recogeremos cuando encontremos un lugar m&aacute;s c&oacute;modo para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y si son dos segundos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la cosa cambia, ya que hay que tener en cuenta m&aacute;s factores. Por ejemplo, en las traves&iacute;as debemos dejar la cuerda del &uacute;ltimo escalador en el lado del valle para que no nos arrastre en caso de ca&iacute;da, siempre que se pueda. En caso de que no, siempre tiene que haber una pieza que frene al tercero o si no tendr&aacute; que esperar. El segundo dejar&aacute; siempre la cuerda del tercero dentro de los seguros para que &eacute;stos gu&iacute;en y protejan mientras escala el tercero, sobre todo por traves&iacute;as o cambios de direcci&oacute;n. Adem&aacute;s deben de guardar las distancias por si hubiera una ca&iacute;da del segundo escalador o alg&uacute;n objeto.
    </p><p class="article-text">
        Una buena manera para comenzar a escalar es mediante una cordada de tres, as&iacute; siempre el que no sabe puede ir en medio experimentando y aprendiendo lo que hacen sus dos compa&ntilde;eros m&aacute;s expertos hasta aprender el manejo b&aacute;sico y poder realizar por si mismo una lectura de la pared.
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        <strong>Pasos dif&iacute;ciles</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, el segundo escalador se ve imposibilitado a la hora de progresar en alg&uacute;n paso, quiz&aacute;s porque el primero no se hab&iacute;a percatado de la dificultad que el paso supondr&iacute;a para el segundo. Esto se puede resolver de varias maneras, pero la m&aacute;s sencilla frente a un paso as&iacute; es utilizar una cinta sobre los seguros a modo de estribo o pelda&ntilde;o. As&iacute; podremos alcanzar el agarre que queremos y seguir, o repetir la misma operaci&oacute;n durante un par de pasos. Si esto es muy seguido te pueden ayudar desde arriba con un polipasto o realizar t&uacute; mismo alguna maniobra de progresi&oacute;n sobre cuerda que ya hemos visto en art&iacute;culos anteriores. Si realmente es demasiado dif&iacute;cil, el primero de cordada te puede descender hasta la anterior reuni&oacute;n para que te ancles y &eacute;l bajar despu&eacute;s para tomar alguna decisi&oacute;n. Si no existe reuni&oacute;n, m&aacute;s vale que sepas montar una donde estaba antes o encontrar una repisa c&oacute;moda con alguna fisura y poder colocar alg&uacute;n seguro hasta que el primera decida que se puede hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>R&aacute;pel, descender por una pared vertical</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Te imaginas tener que rapelar por una pared de 200 metros sin antes haberlo probado en un sitio con menos altura? Pues si, ha pasado e incluso a gente que no sab&iacute;a que era un descendedor. Esto no debe ocurrir jam&aacute;s, bien seas el escalador experto o aquel que motivado por la experiencia de tu compa&ntilde;ero te aventuras sin antes haber rapelado por una pared m&aacute;s corta o al menos haber probado el funcionamiento del r&aacute;pel.
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        Es fundamental saber utilizar bien un descendedor, haberlo colocado y probado previamente, porque en un descenso de varios r&aacute;peles es muy importante que baje primero el escalador m&aacute;s experimentado, que sabr&aacute; encontrar el siguiente descuelgue y el segundo tendr&aacute; que saber rapelar. Si no es as&iacute;, lo mejor es que se lo coloque el m&aacute;s experimentado, y luego descienda para que el menos experimentado solo tenga que quitar el cabo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Por Evaristo Vaz “Varis”]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/importancia-segundo-cordada_1_3286286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Jul 2017 08:15:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La importancia del segundo de cordada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Seguridad,Escalada,Alpinismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viajar pedaleando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/viajar-pedaleando_1_3513335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62ad358b-915e-415b-a7a9-15b9fa8f8e49_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La bicicleta ocupa un papel cada vez más importante como medio para viajar. Quizá sea debido a su uso global como medio de transporte y al deseo de poder apreciar el recorrido sin prisas pudiendo acelerar a voluntad cuando se trata de recorrer largas distancias. En bici, el ritmo de viaje te permite encontrar y apreciar infinidad de sitios, recorriendo la distancia suficiente como para considerarlo un buen medio de transporte…</p></div><p class="article-text">
        Las bicis de monta&ntilde;a que encontramos en el mercado y su correspondiente material de viaje, permiten buscar itinerarios por todo tipo de terrenos y paisajes, buscando rutas que se adapten a nuestro nivel f&iacute;sico y t&eacute;cnico. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez cuentes con el equipo y material, puedes organizarte con &eacute;l, entrenar y practicar por la zona, comprobando la r&aacute;pida mejor&iacute;a tras dedicarle unas horas diarias y buscando rutas que est&eacute;n transitadas y sean m&aacute;s largas para ir aprendiendo y llegar a aventurarse sobre un terreno m&aacute;s inh&oacute;spito. Lo cierto es que hoy d&iacute;a ya podemos encontrar gran informaci&oacute;n en internet de las muchas aventuras y rutas que existen.
    </p><p class="article-text">
        Como todo ir&aacute; cogiendo forma a medida que te introduzcas en este mundillo nuevo, de momento ofrecemos algunos consejos b&aacute;sicos que hay que tener en cuenta y son imprescindibles observar. Para empezar hay sitios donde se alquilan la bicicleta y las alforjas, pero seguramente terminar&aacute;s por tener tu equipo si quieres disfrutar en cualquier momento, ya que las rutas pueden ser de dos d&iacute;as hasta infinito, dando pie a utilizarlo en cualquier momento. Y sobre todo para poder recorrer distintas zonas, bosques, monta&ntilde;as, altiplanos o cualquier superficie terrestre donde podamos pedalear. Teniendo en cuenta que no todos los caminos se recorren en bici, oblig&aacute;ndonos en ocasiones a tener que caminar y empujar la bici.
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        <strong>Material b&aacute;sico</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bicicleta, a ser posible con horquilla con buen bloqueo, cambios y frenos en perfecto estado, sill&iacute;n c&oacute;modo y bien colocado para aguantar varias horas de pedaleo. El calzado tiene que casar con los pedales y servir para moverte por el suelo en todo tipo de terrenos. La ropa tiene que ser transpirable y corta viento, no escatimando precio en un buen culotte con costuras planas y de f&aacute;cil secado, con una badana que sea c&oacute;moda. Conviene llevar un equipo para protegernos del agua y que nos permita seguir pedaleando, sobre todo esos d&iacute;as de niebla h&uacute;meda donde no apetece demasiado pedalear, siendo tal vez la temperatura ideal con un equipo que transpire y seque bien. El resto de la ropa depender&aacute; de los d&iacute;as, de la ruta, del clima y de las distintas posibilidades que hay teniendo previsto lo peor sobre todo en rutas de varios d&iacute;as y zonas remotas.
    </p><p class="article-text">
        Las alforjas o remolque como medio para transportar material, utensilios, o el equipo de escalada para hacer grandes paredes (no hace mucho, en el proyecto de Espa&ntilde;a horizontal Espa&ntilde;a vertical, realizaron 3.025 km pedaleando y escalaron 9 de las grandes paredes de la geograf&iacute;a nacional, en autonom&iacute;a y con todo el equipo para poder escalar en alta monta&ntilde;a).
    </p><p class="article-text">
        No obstante se lleva lo mismo para 4 d&iacute;as que para un mes o dos, teniendo en cuenta que hay material y utensilios de cocinar que se pueden compartir con otro compa&ntilde;ero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>La bicicleta</strong>
    </p><p class="article-text">
        &bull; Con suspensi&oacute;n delantera con bloqueo.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Porta alforjas trasero o delantero, pudiendo llevar adem&aacute;s un remolque, todo seg&uacute;n la ruta, con sus alforjas o bolsas estancas. Una mini alforja en el manillar es muy pr&aacute;ctica. Todo lo que se guarda conviene que este en bolsas de pl&aacute;stico para que no se moje.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Culottes y sill&iacute;n c&oacute;modo de gel.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Guantes cortos de bici.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Casco.
    </p><p class="article-text">
        &bull; 2 porta bidones con sus bidones.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Candado y cadena larga.
    </p><p class="article-text">
        &bull; 2 a 4 pulpos de sujeci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Cuenta kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Bomba de aire.
    </p><p class="article-text">
        &bull; 2 c&aacute;maras repuesto + kit reparaci&oacute;n y parches.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Herramienta multiusos con alicates y llaves.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Troncha cadenas y lubricante para cadena.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Unas pastillas o zapata, se desgastan mas con el peso.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Alambre, cinta americana, coordino 3mm, etc.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Luz delantera y trasera de bici.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Cubierta extra en seg&uacute;n qu&eacute; rutas.
    </p><p class="article-text">
        Como material adicional que tenemos que llevar con una bici:
    </p><p class="article-text">
        &bull; Poncho o rafia para la lluvia, que nos servir&aacute; para hacer vivac, taparnos a nosotros y la bici, incluso servir&aacute; para dar sombra en algunas zonas en las horas de m&aacute;s calor.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Frontal y frontal ultraligero de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Botiqu&iacute;n con manta de supervivencia, silbato, mechero y esparadrapo.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Mapa y br&uacute;jula adem&aacute;s de GPS.
    </p><p class="article-text">
        &bull; 4 picas de acampada para colocar bien el poncho o rafia a modo de techo.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Documentaci&oacute;n - seguro - dinero - c&aacute;mara.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Mochila peque&ntilde;a para caminar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ropa me llevo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ropa que me quiera llevar y que conviene que no sea mucha, limpi&aacute;ndola con continuidad acorde con las posibilidades del viaje. Tiene que ser vistosa por si vamos por zonas donde transiten veh&iacute;culos. El calzado adem&aacute;s de valer para la bici tiene que ser adecuado para practicar trekking por todos los terrenos, a&ntilde;adiendo unas chanclas c&oacute;modas para caminar y ducharnos. La ropa tiene que ser transpirable para el deporte y corta vientos. Contando adem&aacute;s con ropa de abrigo y para el agua, gorro y guantes (teniendo en cuenta que se puede sufrir una fuerte bajada de temperatura), saco y comida caliente&hellip; Gafas de sol con buena visibilidad para protegernos los ojos tambi&eacute;n cuando no tengamos demasiada luz. Adem&aacute;s conviene llevar una bolsa de aseo con lo imprescindible y crema para el sol, picadura e inflamaciones musculares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comer y dormir</strong>
    </p><p class="article-text">
        La comida depender&aacute; de las distintas posibilidades que tengas de comprar y cocinar, debiendo de llevar al menos comida para todo un d&iacute;a de mas, siendo m&aacute;s importante los alimentos energ&eacute;ticos y el agua, que comida voluminosa y pesada. La hidrataci&oacute;n es fundamental al ser una actividad totalmente aer&oacute;bica y larga en el tiempo, teniendo que beber de continuo y tomar alimentos l&iacute;quidos.
    </p><p class="article-text">
        Para dormir contamos con la posibilidad de hacernos un vivac con el poncho o rafia utilizando la bicicleta como estructura para montar un techo donde guardarnos no solo de la lluvia, si no del roc&iacute;o ma&ntilde;anero. No obstante en caso de mucha lluvia lo mejor es buscar un techo aun teniendo tienda de campa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        &bull; Saco de dormir con temperatura confort seg&uacute;n climatolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &bull; Esterilla.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Funda de vivac.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Hornillo ligero de gas o Trangia con quemador de gas o alcohol.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Cacerola, sart&eacute;n, cubiertos y por qu&eacute; no mini cafetera.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Estropajo para limpiar.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Jab&oacute;n natural para limpieza.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Bolsa t&eacute;rmica para que alg&uacute;n producto se conserve (seg&uacute;n ruta).
    </p><p class="article-text">
        &bull; Comida y agua seg&uacute;n previsi&oacute;n, conviene llevar siempre una bolsa de almacenaje de agua que en ocasiones viene muy bien.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda que en funci&oacute;n de donde vayas tal vez tengas que prever alg&uacute;n sistema de potabilizaci&oacute;n del agua o pastillas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Y si no tengo luz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy d&iacute;a eso no es problema ya que contamos con placas de sol que pueden cargarnos un m&oacute;vil o unas pilas de repuesto a un precio muy asequible. Y aprovechando la energ&iacute;a del sol, hasta la bolsa que utilizas como almac&eacute;n de agua en las paradas puedes ser una ducha solar para los meses de m&aacute;s calor. Todo seg&uacute;n enfoques tu viaje y por donde.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puedes llevar algunas velas para los ratos de noche, buscando algo de calidez y luz, reciclando los culos de botellas de pl&aacute;stico para protegerlas del viento y a&ntilde;adiendo arena de playa para que no se vuelen.
    </p><p class="article-text">
        Planificaci&oacute;n de la ruta o viaje
    </p><p class="article-text">
        Las zonas llanas son m&aacute;s f&aacute;ciles de pedalear que las zonas con mucho desnivel por lo que seg&uacute;n sea tu asiduidad a montar en bici conviene que elijas algo acorde a tu situaci&oacute;n f&iacute;sica para poder disfrutar, teniendo en cuenta que una vez que empiezas a medida que pasan los d&iacute;as, la bici se hace cada vez mas amiga, permiti&eacute;ndote avanzar mas y con menos esfuerzos, por lo que una buena estrategia ser&iacute;a que la ruta tenga distintas zonas de escape o de regreso en caso de necesidad para no tener que forzar salvo en caso necesario mientras te vas conociendo como ciclista y viajero. 
    </p><p class="article-text">
        &bull; &iquest;Qu&eacute; buscamos de la ruta? Ver cosas, conseguir un reto, pasar el tiempo de manera divertida.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Buscar la m&aacute;xima informaci&oacute;n en libros e internet.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Distancia y desnivel de la ruta, con los m&aacute;rgenes de tiempo e imprevistos.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Zonas donde dormir y reparar, comprar y beber o disponer de agua, medios de transporte donde puedo llevar la bici.
    </p><p class="article-text">
        &bull; En caso de mal tiempo constante, plan B.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Informaci&oacute;n adicional importante y preguntar siempre a las personas del lugar, estos siempre ense&ntilde;an sitios nuevos que ver.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Planif&iacute;cate las etapas seg&uacute;n informaci&oacute;n y hazte una chuleta c&oacute;moda de llevar durante las rutas. Adem&aacute;s del resto de informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La planificaci&oacute;n diaria debe de ser tambi&eacute;n acorde con la climatolog&iacute;a, para pedalear frescos, descansar las horas de calor y hacer cosas que te distraigan a diario para que no sea todo el d&iacute;a montar en bici.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos, la bici es una gran desconocida, pero son muchos los que ya conocen sus posibilidades y se dan cuenta de lo econ&oacute;mico que puede ser viajar una vez adquieres el equipo necesario y la motivaci&oacute;n para conocer nuevas zonas y lugares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Por Evaristo Vaz “Varis” Colaboradores www.ehev.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/viajar-pedaleando_1_3513335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 May 2017 08:25:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viajar pedaleando]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escalada,Alpinismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Claves de seguridad. Cosas que se deberían hacer y no se hacen en escalada deportiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/claves-seguridad-cosas-escalada-deportiva_1_3496306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a97145b6-751b-4ecc-a147-c0482967ae5e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siempre he dicho que hay un Ángel de la Guarda detrás de cada escalador y no ocurren más accidentes por que Dios no quiere. La afluencia constante de nuevos escaladores en zonas de deportiva, la falta de experiencia y poca formación en este deporte, o el subestimar el riesgo que se corre si no se hacen las cosas con algo de sentido común y experiencia, están dando lugar a peligrosos fallos que en la escalada deportiva se podrían evitar con facilidad. Por esta razón propongo solventar algunos fallos que he visto cometer y que han terminado en accidente, para así mejorar un poco entre todos este deporte y hacerlo más seguro</p></div><p class="article-text">
        En muchas ocasiones encontramos v&iacute;as de escalada que comienzan en una repisa elevada o sobre un camino que est&aacute; a cierta altura sobre un terrapl&eacute;n, de manera que si cae el escalador antes de chapar el primer anclaje, &eacute;ste arrastrar&aacute; o catapultar&aacute; al asegurador. Es m&aacute;s, a&uacute;n habiendo chapado con una cinta expr&eacute;s sobre el primer anclaje, se puede dar el caso de que se salga la cuerda de la cinta expr&eacute;s y catapulte al asegurador. Aunque pueda parecer imposible ocurre m&aacute;s de lo que nos creemos.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar esta circunstancia, lo mejor es utilizar un mosquet&oacute;n de seguridad en el primer anclaje o cinta expr&eacute;s de seguridad, de manera que la posibilidad de que se salga la cuerda se anule, incluso en esas v&iacute;as donde se requiere de varios pegues al principio por tener una salida dura, dif&iacute;cil o muy lavada. Si la v&iacute;a se pretende repetir en varias ocasiones, lo mejor es dejar la cuerda siempre chapada por este punto, a&uacute;n teniendo que tirar la cuerda para ir de primero. De nada sirve estar asegurando al escalador con la cuerda si &eacute;sta no est&aacute; antes pasada por alg&uacute;n punto de anclaje, al igual que tampoco sirve que el asegurador se ancle a alg&uacute;n punto sin antes chapar la cuerda activa entre escalador y asegurador, ya que en caso de ca&iacute;da provocar&iacute;a una ca&iacute;da de factor 2.
    </p><p class="article-text">
        En v&iacute;as donde se comienza desde el suelo de manera normal esto no ocurre ya que en ning&uacute;n caso arrastrar&iacute;a al asegurador y &eacute;ste se puede permitir portear al escalador hasta que chape la primera cinta expr&eacute;s<em> (Ver foto 1)</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Diferencias de peso entre escalador y asegurador</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando el asegurador pesa m&aacute;s que el escalador no hay ning&uacute;n problema de seguridad, teniendo que acompa&ntilde;ar al escalador en caso de ca&iacute;da para hacer un aseguramiento m&aacute;s din&aacute;mico y siempre teniendo en cuenta que el escalador no pueda caer sobre repisas o saliente de roca.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al rev&eacute;s s&iacute; que pueden existir una serie de peligros en el caso de que haya mucha diferencia de peso:
    </p><p class="article-text">
        &middot; En caso de asegurar debajo de un techo podr&iacute;amos golpearnos con &eacute;l, as&iacute; que&hellip; &iexcl;ponte el casco!
    </p><p class="article-text">
        &middot; Si el primer seguro/anclaje queda cerca, el asegurador podr&iacute;a salir disparado hasta ser frenado por &eacute;sta (primera cinta expr&eacute;s), que seguramente desbloquear&aacute; la palanca/leva de frenado del aparato de aseguramiento dejando caer el escalador hasta el suelo.
    </p><p class="article-text">
        &middot; Al salir disparado el asegurador, a pesar de ser muy din&aacute;mico, tal vez no pueda controlar el hecho de que el escalador se pueda golpear con algo, dejando que act&uacute;en la fuerza de la gravedad, el rozamiento, etc. En v&iacute;as muy desplomadas esto no ocurre tanto, pero si se puede dar el caso anterior cuando la falta de experiencia no permite reaccionar con anticipaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar estas circunstancias, lo mejor que puede hacer el asegurador es anclarse a alg&uacute;n punto cercano con la propia cuerda de escalada por el extremo contrario al del escalador. Para esto lo ideal es encordarse de manera normal con la cuerda y unir &eacute;sta mediante un ballestrinque con un mosquet&oacute;n de seguridad &ldquo;HMS&rdquo; a una cinta que est&eacute; antes pasada por alg&uacute;n punto. Bien sea un puente de roca, un bloque, un &aacute;rbol, una ra&iacute;z gruesa, etc. En caso de no tener nada, le podemos pedir a otro escalador que nos deje anclarnos al anillo ventral del arn&eacute;s, hasta que el escalador que estamos asegurando chape varios puntos, que gracias a su rozamiento, nos permitir&aacute; no salir disparados con la misma fuerza que si, en caso de ca&iacute;da, solamente estuviese chapado a un punto. Utilizaremos el nudo de ballestrinque porque es f&aacute;cil de deshacer y podemos regularlo a nuestro antojo seg&uacute;n necesitemos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, a&ntilde;adir que nunca est&aacute; de m&aacute;s asegurar con un guante para no quemarnos con la cuerda en caso de salir disparados hacia arriba si se cae el escalador <em>(Ver foto 2).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Escalada en polea o top rope.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy f&aacute;cil ver en los grupos de escaladores practicar la escalada en polea, bien en v&iacute;as de iniciaci&oacute;n, o en otras dif&iacute;ciles para probar alg&uacute;n paso. Pero lo que no se suele ver son instalaciones bien hechas sobre los descuelgues por lo que se dan errores. Los fallos m&aacute;s comunes son:
    </p><p class="article-text">
        &middot; Utilizar el mismo descuelgue en polea sin a&ntilde;adir nada sobre &eacute;ste, tanto sea cerrado o abierto con el peligro que eso conlleva, ya que se desgasta de manera innecesaria un descuelgue que se ha puesto para el uso y disfrute de todos.
    </p><p class="article-text">
        &middot; Un sistema en polea que pasa por dos puntos rizar&aacute; la cuerda y tendr&aacute; un peor manejo, por lo que lo ideal es ecualizar/repartir el peso de dos puntos en uno mediante un tri&aacute;ngulo ecualizado con mosquetones de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        &middot; Dejar mucha comba de cuerda en los inicios de la escalada sin prever la elasticidad o elongaci&oacute;n de la misma, dando lugar a que en caso de ca&iacute;da el escalador se golpee con el suelo a pesar de estar asegurado con la cuerda por encima de &eacute;ste <em>(Ver foto 3).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Compartir un descuelgue</strong>
    </p><p class="article-text">
        En muchas ocasiones, debido a la masificaci&oacute;n de v&iacute;as abiertas en algunos sectores de escalada deportiva, &eacute;stas se ven obligadas a compartir descuelgues para poder bajarse de las v&iacute;as, y en ocasiones estos descuelgues est&aacute;n ocupados para la pr&aacute;ctica en polea. Para poder bajarnos de un descuelgue as&iacute;, lo que no podemos hacer es montar nuestro descuelgue sencillo encima del que est&aacute; en polea, con unas cintas expr&eacute;s contrapeadas, dejando la cuerda por la que nos van a descender encima de otras cintas que podamos quemar por rozamiento. Esto tambi&eacute;n se puede dar al rev&eacute;s, e incluso quien no solo lo utiliza para descolgarse, si no para escalar en polea. Esto lo he visto en varias ocasiones en zonas de escalada f&aacute;cil <em>(Ver foto 4A)</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Para evitar esto, lo mejor es realizar dos tri&aacute;ngulos anudados de manera que las cuerdas no rocen entre s&iacute;, quedando el sistema que se utiliza en polea por encima del que se utiliza solamente para descolgarse, y tratando de descolgarse cuando no est&eacute; ning&uacute;n escalador en polea. Este sistema se puede utilizar sobre anclajes resistente tipo parabolt o qu&iacute;mico, dejando el resto de anclajes solo para descolgarse de una sola v&iacute;a y evitando el uso en polea sobre los mismos (Ver foto 4B).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Bajarnos de una v&iacute;a de escalada deportiva con seguridad desde un solo punto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las razones por las que nos vemos obligados a bajarnos de un solo punto en una v&iacute;a de escalada deportiva. &Eacute;stas pueden ser bien por:
    </p><p class="article-text">
        &middot; Ser demasiado dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        &middot; Los seguros est&aacute;n muy alejados entre s&iacute;, no viendo claro el poder seguir progresando
    </p><p class="article-text">
        &middot; Mal tiempo.
    </p><p class="article-text">
        &middot; Los anclajes son viejos o nos transmiten cierta desconfianza.
    </p><p class="article-text">
        &middot; Descuelgue con mosquet&oacute;n abierto o cola de cerdo.
    </p><p class="article-text">
        &middot; Hay un solo punto en el descuelgue al faltar el otro.
    </p><p class="article-text">
        &middot; Cuando la cuerda es inferior a la v&iacute;a y nos tenemos que descolgar antes. Para esto es conveniente tener la cuerda marcada y un asegurador atento a la mitad de la cuerda.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, la maniobra es sencilla ya que podemos descolgarnos de un mosquet&oacute;n de seguridad, un maill&oacute;n, dos mosquetones de una cinta contrapeados, etc. Sea cual sea el punto del que nos descolguemos, debemos poner obligatoriamente a la cuerda de escalada en ascenso un nudo Prusik mediante un aro de cordino anudado con un doble pescador y un di&aacute;metro de 6mm. &Eacute;ste lo engancharemos al anillo ventral del arn&eacute;s mediante un mosquet&oacute;n de seguridad. Mientras el asegurador nos desciende, nosotros iremos deslizando el nudo de Prusik que est&aacute; sobre la cuerda.
    </p><p class="article-text">
        Con este sistema evitaremos que en caso de saltar el anclaje, o de salirse la cuerda de un descuelgue abierto, no caigamos contra el suelo, ya que gracias al nudo Prusik quedaremos frenados sobre la cinta expr&eacute;s m&aacute;s pr&oacute;xima a nosotros <em>(Ver foto 5).</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Estos son algunos de los fallos m&aacute;s comunes entre escaladores, que generalmente se encuentran faltos de recursos respecto a un escalador m&aacute;s experimentados y tienen solo el materia b&aacute;sico para escalar, que en mi opini&oacute;n es algo justo para poder resolver ciertas incidencias. Por ello personalmente recomiendo ir comprando algo m&aacute;s de material y no quedarse estancado en recursos que pueden ser necesarios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[TEXTO Y FOTOS Evaristo Vaz “Varis”]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/reportajes/tecnica/claves-seguridad-cosas-escalada-deportiva_1_3496306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Mar 2017 09:50:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Claves de seguridad. Cosas que se deberían hacer y no se hacen en escalada deportiva]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alpinismo,Escalada,Seguridad]]></media:keywords>
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