<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - La Vorágine]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/la-voragine/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - La Vorágine]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1003353/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La Vorágine supera las 50.000 personas participantes en su programa cultural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/voragine-supera-50-000-personas-participantes-programa-cultural_1_12699019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d00a42eb-8855-4ec3-8f30-15ee81314da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Vorágine supera las 50.000 personas participantes en su programa cultural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La asociación cultural ha organizado 1.697 eventos culturales en los 12 años y medio de actividad en Santander</p></div><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n cultural la Vor&aacute;gine Cr&iacute;tica lleva 12 a&ntilde;os y medio de intensa actividad en Santander. La librer&iacute;a asociativa y el centro de cultura cr&iacute;tica que gestiona de forma autogestionada proponen una completa agenda cultural que incluye presentaciones de libros, talleres, debates, proyecciones, ciclos, etc&eacute;tera. Justo la semana pasada, la propuesta cultural de La Vor&aacute;gine super&oacute; las 50.000 asistencias acumuladas en los 1.697 eventos programados desde que abriera sus puertas, el 24 de abril de 2013.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La programaci&oacute;n cultural es la columna vertebral de nuestro proceso, que busca generar espacios donde la cultura deje de ser espect&aacute;culo o consumo para convertirse en una posibilidad de pensamiento cr&iacute;tico&rdquo;, explica Carmen Alquegui, miembro de la asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre las casi 1.700 actividades, La Vor&aacute;gine ha programado 464 presentaciones de libros, 18 presentaciones de editoriales, 99 talleres o encuentros de desaprendizaje, 65 conciertos y 20 exposiciones en diferente formato, entre otras actividades. Una parte de esta programaci&oacute;n, un 20% se ha realizado en espacios fuera del centro de cultura cr&iacute;tica de la asociaci&oacute;n, como parte de la colaboraci&oacute;n de La Vor&aacute;gine con otros colectivos u otros espacios p&uacute;blicos de Santander, Torrelavega o Ribamont&aacute;n al Mar, entre otros municipios.
    </p><p class="article-text">
        El colectivo calcula que la inversi&oacute;n en la programaci&oacute;n cultural ronda los 220.000 euros, de los que solo el 25% han provenido de proyectos presentados a convocatorias p&uacute;blicas. &ldquo;El grueso de la inversi&oacute;n en el programa de cultura cr&iacute;tica tiene su origen en la gesti&oacute;n de La Vor&aacute;gine, el apoyo de las personas aliadas de la librer&iacute;a y de donaciones puntuales de ciudadanas y ciudadanos&rdquo;, detalla Mar&iacute;a Rivero Abascal, otra de las personas que sostiene el colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Otra parte de las actividades ha sido subvencionada a trav&eacute;s de diferentes convocatorias, como la que acaba de ser aprobada por la Fundaci&oacute;n Santander Creativa dentro de la propuesta 'Tan Cerca'. El proyecto en el que participa La Vor&aacute;gine, junto a Urbanbat - Oficina de innovaci&oacute;n urbana de Bilbao y la asociaci&oacute;n de Logro&ntilde;o Taller enBlanco, es 'Ni tan lejos, ni tan cerca. Un tr&iacute;ptico sonoro sobre arquitectura, urbanismo y ciudad en Santander, Logro&ntilde;o y Bilbao'.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las autoras y autores que han pasado por La Vor&aacute;gine en estos a&ntilde;os han valorado este ingente trabajo. Edurne Portela asegura que &ldquo;La Vor&aacute;gine es mucho m&aacute;s que una librer&iacute;a, es un espacio donde se genera, comparte y difunde cultura. Dir&iacute;a m&aacute;s: es un espacio donde se vive cultura&rdquo;. Por su parte, la cantaora Roc&iacute;o M&aacute;rquez considera que &ldquo;La Vor&aacute;gine es un pulso cultural en Santander, donde laten las voces inc&oacute;modas y la memoria insumisa. M&aacute;s que librer&iacute;a, es un refugio colectivo que demuestra que la cultura puede ser ra&iacute;z de cambio y espacio de libertad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la escritora Marta Sanz cree que, en este espacio, &ldquo;la cultura no se interpreta como guarnici&oacute;n del filete, sino como catalejo y microscopio para observar cr&iacute;ticamente la realidad&rdquo;. El poeta y ensayista Antonio Orihuela concluye sobre este espacio de cultura cr&iacute;tica de Santander:&nbsp;&ldquo;La Vor&aacute;gine es casa com&uacute;n, patio de vecinos, espacio de agitaci&oacute;n, confluencias, abrazos, ventana por la que respirar y so&ntilde;ar hacia fuera con otro mundo posible, el que desde dentro de este colectivo ves crecer con tanta sencillez, gracia, cuidados y sororidad, que no puedes entender a qu&eacute; esperamos para extender esta manera de habitar la cultura que es, al fin y al cabo, la vida m&aacute;s completa a la que deber&iacute;amos aspirar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, Mar&iacute;a &Aacute;ngeles P&eacute;rez L&oacute;pez, Premio Nacional de la Cr&iacute;tica, escribe: &ldquo;La Vor&aacute;gine es una librer&iacute;a y un modo de ser y estar en el presente. Una constelaci&oacute;n que mira al mundo. Genera di&aacute;logos que quedan resonando en quienes no tenemos la suerte de vivir cerca pero s&iacute; hemos podido sentir su modo de establecer v&iacute;nculos y propiciar las reflexiones m&aacute;s necesarias. Celebro su dimensi&oacute;n cr&iacute;tica, su vocaci&oacute;n comunitaria y asociativa,&nbsp;su c&aacute;lida proximidad y su modo de conjugar los verbos y la vida en tiempos de ag&oacute;nica deshumanizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/voragine-supera-50-000-personas-participantes-programa-cultural_1_12699019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Oct 2025 14:30:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d00a42eb-8855-4ec3-8f30-15ee81314da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6407106" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d00a42eb-8855-4ec3-8f30-15ee81314da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6407106" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Vorágine supera las 50.000 personas participantes en su programa cultural]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d00a42eb-8855-4ec3-8f30-15ee81314da0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Santander,La Vorágine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Emilio Silva presenta en Santander la novela 'Nébeda' sobre el primer desaparecido del franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/emilio-silva-presenta-santander-novela-nebeda-primer-desaparecido-franquismo_1_12602475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fd56027-2abf-43e6-8ec1-6addbe977258_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125768.jpg" width="1200" height="675" alt="Emilio Silva presenta en Santander la novela &#039;Nébeda&#039; sobre el primer desaparecido del franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presentación tendrá lugar este martes 16 de septiembre, a las 19.00 horas, en la Librería La Vorágine</p></div><p class="article-text">
        El periodista Emilio Silva Barrera presentar&aacute; el pr&oacute;ximo martes, 16 de septiembre, a las 19.00 horas en la Librer&iacute;a La Vor&aacute;gine de Santander, la novela 'N&eacute;beda' sobre el primer desaparecido del franquismo identificado en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Emilio Silva (Elizondo, Navarra, 1965) es nieto del primer republicano desaparecido de la dictadura franquista que ha sido identificado en Espa&ntilde;a por una prueba de ADN. En el a&ntilde;o 1999 dej&oacute; su trabajo para escribir una novela en la que pretend&iacute;a rescatar de manera indirecta la historia de su familia y de las personas represaliadas en la comarca de El Bierzo.
    </p><p class="article-text">
        Comenz&oacute; a viajar desde Madrid a los pueblos para recabar testimonios y en marzo de 2000 un viejo amigo de su padre, Arsenio Marcos, le llev&oacute; a una cuneta a la entrada de Priaranza del Bierzo en la que ocho meses despu&eacute;s se llevar&iacute;a a cabo la primera exhumaci&oacute;n cient&iacute;fica de una fosa com&uacute;n de civiles republicanos asesinados por pistoleros falangistas. Y ese ser&iacute;a el punto de partida de un movimiento social de recuperaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Fruto de esa historia familiar se publica 'N&eacute;beda' (editorial Alkibla), la historia de dos antifranquistas exiliados que siendo ancianos regresan de Argentina a su pueblo del Bierzo leon&eacute;s con el objetivo de dinamitar el Valle de los Ca&iacute;dos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/emilio-silva-presenta-santander-novela-nebeda-primer-desaparecido-franquismo_1_12602475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2025 20:51:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9fd56027-2abf-43e6-8ec1-6addbe977258_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125768.jpg" length="575442" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9fd56027-2abf-43e6-8ec1-6addbe977258_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125768.jpg" type="image/jpeg" fileSize="575442" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Emilio Silva presenta en Santander la novela 'Nébeda' sobre el primer desaparecido del franquismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9fd56027-2abf-43e6-8ec1-6addbe977258_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125768.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Novela,Literatura,La Vorágine,Santander,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rafael Manrique, psiquiatra: "La IA quizá llegue algún día a ser inteligente, ahora es una Wikipedia avanzada”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/rafael-manrique-psiquiatra-ia-llegue-dia-inteligente-ahora-wikipedia-avanzada_1_12572752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/985a5f89-f595-49a5-ae04-628e23c71223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rafael Manrique, psiquiatra: &quot;La IA quizá llegue algún día a ser inteligente, ahora es una Wikipedia avanzada”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El especialista reflexiona sobre el cerebro en un libro escrito junto a la pedagoga Begoña Cacho y advierte sobre el excesivo consumo de experiencias culturales "que no dejan de ser pan y circo"
</p><p class="subtitle">Entrevista - Markus Gabriel, filósofo: "La política no tiene el poder de hacer mejor a la humanidad"</p></div><p class="article-text">
        Viva la inteligencia. La conversaci&oacute;n con el psiquiatra Rafael Manrique es una encendida defensa de la luz. Intensa y provocadora, rompe t&oacute;picos y obliga a pensar. Alerta sobre el miedo como motor de construcci&oacute;n del discurso fascista y el excesivo consumo de experiencias culturales &ldquo;que no dejan de ser pan y circo&rdquo;. Dice provocadoramente que &ldquo;la depresi&oacute;n no existe, que es un concepto po&eacute;tico&rdquo;. Menosprecia las dos inteligencias contempor&aacute;neamente m&aacute;s aplaudidas en los foros sociales: la emocional, &ldquo;que nos ha acercado m&aacute;s a las bestias que se mueven por emociones&rdquo;, y la artificial, &ldquo;una simple Wikipedia avanzada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este viernes presenta 'La mente infinita', editado por El Desvelo, en la librer&iacute;a La Vor&aacute;gine de Santander. Un libro escrito junto a la pedagoga Bego&ntilde;a Cacho en el que exploran la relaci&oacute;n entre cerebro, mente y cultura. Unas p&aacute;ginas que amenazan con complicar la vida de sus lectores y que revisa el concepto de cultura. &ldquo;No es lo mismo tirar a la cabra desde el campanario que escribir Romeo y Julieta&rdquo;, dice el hombre que no escribe con may&uacute;sculas la palabra amor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En tiempos de inteligencia artificial (IA) en su libro reivindican el m&eacute;todo anal&oacute;gico: la mente humana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La IA quiz&aacute; llegue alg&uacute;n d&iacute;a a ser inteligente, pero lo que hay ahora es una Wikipedia avanzada. Es decir, un mont&oacute;n de datos, de informaciones y de art&iacute;culos que se juntan, y eso no es la inteligencia. La inteligencia no es una enciclopedia. Hace unos 20 a&ntilde;os hab&iacute;amos escrito un libro parecido sobre la mente y hab&iacute;a quedado viejo porque ha habido muchas novedades y, al tiempo, no tantas porque seguimos sin comprender lo que decimos en el libro, el n&uacute;cleo duro de la experiencia mental humana que es la consciencia de la consciencia. Lo &uacute;nico que nos separa de otros seres vivos. Cualquier animal por poco evolucionado que sea tiene alguna consciencia de lo que est&aacute; haciendo, pero nosotros somos los &uacute;nicos que tenemos consciencia de la consciencia y eso nos convierte en unos monos muy inteligentes y un tanto tristes y melanc&oacute;licos, por esa constante reflexi&oacute;n sobre lo que vamos siendo conscientes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La sociedad busca cada vez estar m&aacute;s distra&iacute;da para no hacerse esas grandes preguntas? &iquest;Nos crea m&aacute;s ansiedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea que se ha extendido tanto de la inteligencia emocional, de la importancia de las emociones, nos ha acercado m&aacute;s a las bestias que son las que se mueven por emociones. La emoci&oacute;n no es que yo estoy triste o enamorado, es un sistema de evaluaci&oacute;n de la conducta que nos dice por d&oacute;nde tenemos que ir. Pero eso no debe presidir nuestra vida porque es un sistema de evaluaci&oacute;n de algo, y lo que importa es ese algo: la vida. Hace poco escuchaba al expresidente Miguel &Aacute;ngel Revilla: &ldquo;Es que yo lo siento as&iacute;&rdquo; y eso lo convert&iacute;a en una verdad. Pero un sentimiento no es una verdad, es una evaluaci&oacute;n subjetiva de aquello que te pasa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las personas necesitan estar constantemente distraidas, experimentar novedades... &iquest;Qu&eacute; nos pasa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que no pensamos. Que estamos viviendo y sintiendo, pero no viviendo y pensando. Porque pensar, ser inteligente -que no significa leer a Hegel en alem&aacute;n antiguo- es complicado. No estamos siendo inteligentes y no estamos siendo emocionales y eso lleva a todo tipo de desastres porque es la esencia de la irracionalidad. Y un ser humano es, primero, raz&oacute;n, luego la emoci&oacute;n que te da esos razonamientos que haces y luego otra vez razonar. Pero solo con la emoci&oacute;n es una barbaridad. Eso en tiempos de Freud se llamaba con un nombre que hoy no se puede usar porque no ser&iacute;a correcto, que es histerismo: moverte por sentimientos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La esencia de las religiones, el cristianismo entre ellas, es que ya mañana disfrutarás, ahora trabaja. De manera que ahora trabajas y obedeces y eres un buen siervo de la comunidad y después ya disfrutarás en el cielo o donde sea. El fascismo sigue diciendo lo mismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Revindica, entonces, el sentido com&uacute;n en este nuevo contexto. &iquest;Esta ausencia explica el auge de las corrientes autoritarias y fascistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo eficaz que tiene es que evita pensar: ya pensamos nosotros por ti. Es algo muy antiguo que ahora se amplifica mucho. La esencia de las religiones, el cristianismo entre ellas, es que ya ma&ntilde;ana disfrutar&aacute;s, ahora trabaja. De manera que ahora trabajas y obedeces y eres un buen siervo de la comunidad y despu&eacute;s ya disfrutar&aacute;s en el cielo o donde sea. Pero ahora, no. El fascismo sigue diciendo lo mismo: ya ma&ntilde;ana disfrutar&aacute;s... cuando echemos a los inmigrantes, a los rojos, a los negros. Entonces viviremos muy felices. Mientras tanto, obedece y calla. Y eso es una mutilaci&oacute;n terrible de las capacidades mentales. Pero lo sorprendente es que se oyen pocas voces en contra de todo eso y se habla a favor de la eficacia de un modelo como el chino a cambio de la evidencia, de la no raz&oacute;n. Veo importante el sentido com&uacute;n que tiene dos vertientes. Una que es un pensamiento reaccionario: lo que siempre fue, ser&aacute;. Pero otra no, es un dep&oacute;sito de lo que es v&aacute;lido para los seres humanos, que tiene que ser conservado. En ese sentido, la palabra conservaci&oacute;n es buena porque conserva lo &uacute;til. No es buena cuando se convierte en reaccionaria. El sentido com&uacute;n &uacute;til es bueno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cerebro es la m&aacute;quina. &iquest;Y la mente? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La mente no existe, es un t&eacute;rmino po&eacute;tico. Lo que existe son las emociones, el pensamiento, la biolog&iacute;a, el cuerpo, la experiencia. Mente es una forma po&eacute;tica de llamar a todo esto. El concepto 'salud mental' es una estupidez, que no me oiga nadie, pero es una estupidez porque la salud se aplica solo a los &oacute;rganos. El cerebro puede estar enfermo, pero la mente no est&aacute; enferma. Lo que puede estar es alterada, rara... pero enferma, no. Es otro problema que hay ahora: la medicalizaci&oacute;n de la experiencia y la existencia humana, como si todo fuera o biol&oacute;gico o m&eacute;dico. Lo que plante&oacute; Foucault del biopoder, el poder que hab&iacute;a adquirido la biolog&iacute;a sobre las decisiones humanas o las pol&iacute;ticas. Cuando en la pandemia Revilla dec&iacute;a: &ldquo;ah, no lo s&eacute;, preg&uacute;ntele al consejero de Sanidad&rdquo;. En lugar de asumir decisiones pol&iacute;ticas, eso es biopoder en estado silvestre y rural. El poder est&aacute; en la capacidad mental de ir decidiendo, experimentando y evaluando. Eso es lo que es la mente. Y despegarse de lo cotidiano, la mente me sirve para pensar en unicornios porque yo no voy a experimentar nunca un unicornio, pero la mente s&iacute; lo va a conocer, lo va a definir, va a hablar de ello. Eso es fant&aacute;stico, mientras sepamos que la mente es una especie de radar que nos va ofreciendo ideas, peligros, oportunidades. La consciencia decide si eso puede ser atendido o no, y se puede equivocar: Ese gatito de rayas qu&eacute; bonito es, y es un tigre. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero todas las personas no tienen la misma inteligencia...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una aproximaci&oacute;n muy mecanicista a la hora de medir el coeficiente intelectual que ha ido aumentado desde que se empez&oacute; a medir hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os . &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Los seres humanos son cada vez m&aacute;s inteligentes que los paleol&iacute;ticos o los medievales? &iexcl;Qu&eacute; tonter&iacute;a! Lo que ha cambiado es el instrumento de medida que ahora mide m&aacute;s estupideces. No somos m&aacute;s inteligentes ni m&aacute;s artistas que los que pintaron Altamira.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es, entonces, la inteligencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia es la creaci&oacute;n de conceptos. Si soy un le&ntilde;ador inteligente, &iquest;qu&eacute; tengo que tener? &iquest;Cerebro? Pero adem&aacute;s tengo que tener ojos, un hacha, la capacidad de que cada vez que doy un golpe ver d&oacute;nde tengo que dar el siguiente. La mente y la inteligencia es todo eso junto. Mi percepci&oacute;n, mi decisi&oacute;n, mi fuerza, mi &uacute;til. El hacha. Todo ello constituye un ser inteligente. El pensador de Rodin es un desgraciado. Pensar no es esa tristeza, ni esa desgracia. Pensar es crear conceptos, actuarlos y revisarlos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1748fad9-2298-4236-b01f-b945b95c326c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1748fad9-2298-4236-b01f-b945b95c326c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1748fad9-2298-4236-b01f-b945b95c326c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1748fad9-2298-4236-b01f-b945b95c326c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1748fad9-2298-4236-b01f-b945b95c326c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1748fad9-2298-4236-b01f-b945b95c326c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1748fad9-2298-4236-b01f-b945b95c326c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rafael Manrique en la Redacción de elDiario.es Cantabria."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rafael Manrique en la Redacción de elDiario.es Cantabria.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Su &uacute;ltimo libro habla de cerebro, mente y cultura. &iquest;Por qu&eacute; enhebrar el t&eacute;rmino cultura en este an&aacute;lisis? &iquest;C&oacute;mo opera en nuestro cerebro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque el ser humano tiene una caracter&iacute;stica que no tienen los otros seres, que es un sistema acumulativo de cultura. Lo que han hecho en el Paleol&iacute;tico, en el Renacimiento... todo eso se acumula. As&iacute; como no tenemos m&aacute;s mente que los paleol&iacute;ticos, s&iacute; tenemos m&aacute;s cultura. Ahora, hay dos versiones de cultura. Una boba y una profunda. La boba es decir que todo lo que hace el ser humano es cultura. Los que cogen una cabra y la tiran del campanario para que se estampane o que salgan delante de un toro para ver si le mata &eacute;l al toro o el toro a &eacute;l, pues eso es cultura si se entiende que es un producto de las sociedades humanas. Pero no es lo mismo tirar a la cabra desde el campanario que escribir 'Romeo y Julieta'. La cultura es otra cosa, es ir creando nuevas objetividades para los seres humanos. Esa dimensi&oacute;n mucho m&aacute;s restringida de cultura la veo much&iacute;simo m&aacute;s interesante. La otra es banal. Hay una restricci&oacute;n de lo que es cultura y lo que es pensamiento. A veces digo, bromeando: contesta a esta pregunta, pero no la primera cosa que se te ocurra porque eso es una ocurrencia. Y tener ocurrencias no es tener pensamientos. Pensamientos es crear conceptos que luego puedan ser operativos. Hay que acotar mucho el terreno en el que nos movemos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero con frecuencia se busca la distracci&oacute;n frente al pensamiento. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El tema de la salud mental que coment&aacute;bamos antes. Si ahora estoy ansioso creo que es algo incorrecto, o bien me lo trago o me tomo una pastilla o voy al psiquiatra. Tener ansiedad es normal. Es mejor ser alto, guapo y rico, pero la mayor&iacute;a no lo somos. No podemos aspirar a vivir siempre en un estado de profundo bienestar. Sigue habiendo mucho consumo de bienes materiales, pero tambi&eacute;n hay un consumo de experiencias en la cultura. Si alguien se jubila va a las cuatro a pintura, a las cinco a yoga, a las seis a clase de chino, luego al club de lectura y a una conferencia a las ocho. Eso es consumo de actividades culturales, no es cultura, y ahora sin embargo se promueve eso. Cuando se dice que Santander es un sitio cult&iacute;simo... &iexcl;hay que ser ciego para decir eso! Es un sitio en el que hay actividades culturales -tampoco tantas- y que la gente las consume de manera voraz y eso no vale para nada: entretiene a las masas. No deja de ser pan y circo, pero en contenedores m&aacute;s monos, como el Centro Bot&iacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si alguien se jubila va a las cuatro a pintura, a las cinco a yoga, a las seis a clase de chino... eso es consumo de actividades culturales, no es cultura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Nosotros mismos somos el mayor misterio. Se han hecho muchos descubrimientos del cerebro a nivel neuronal, &iquest;queda mucho por conocer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Casi todo. A finales del siglo pasado, fundamentalmente en Estados Unidos, invirtieron miles de millones en investigaci&oacute;n cerebral para llegar a saber casi nada. Del Alzheimer, tras mucha investigaci&oacute;n, sabemos que casi todo lo que sab&iacute;amos era falso, no era verdad. Ahora sabemos mucho de lo que no es verdad. En algunas ocasiones nos aferramos a cosas que tampoco son verdad pero nos tranquilizan. Por ejemplo: que el amor es un producto de la dopamina o de la oxitocina. No es verdad, por mucho que se diga. Aunque ahora pones amor y dopamina y la inteligencia artificial te hace un texto entero y te cuenta lo que quieras. La dopanima es uno de los ciento y pico neurotrasmisores cerebrales. Les conocemos, no todos, y muchas veces no sabemos lo que hacen. Sabemos muy poco y no sabemos la gran cuesti&oacute;n. El cerebro es un conjunto de neuronas, millones y millones, que se comunican de manera qu&iacute;mico-el&eacute;ctrica. &iquest;C&oacute;mo de eso surge un poema, un concepto, una idea amorosa? &iquest;C&oacute;mo de esa qu&iacute;mica sale eso? No tenemos ni idea, aunque hay much&iacute;simas teor&iacute;as. En la neurobiolog&iacute;a del cerebro se ha avanzado mucho, de eso sabemos hasta casi qu&eacute; neurona se va encender cuando suceda tal cosa. Pero qu&eacute; es pensar y por qu&eacute; he pensado eso y por qu&eacute; me vale para crear algo, no. No lo sabemos. Seguimos siendo desconocidos y raros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La mente tambi&eacute;n nos juega malas pasadas, a veces crea fantasmas, nos mantiene en un estado de desesperanza e incluso de rechazo o agresividad. &iquest;Podemos cambiar nuestra mente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podemos influir en ella de varias maneras. Por ejemplo, los famosos antidepresivos, que son tal vez los medicamentos m&aacute;s consumidos en el mundo. En realidad, la depresi&oacute;n no existe, es un concepto po&eacute;tico. Lo que existe es una gama sentimental muy variada. Pero la depresi&oacute;n es un resumen po&eacute;tico. Entonces no se puede dar un medicamento antidepresivo para un concepto po&eacute;tico. Lo que s&iacute; vale es que muchas veces tomas un antidepresivo y te permite cierta posici&oacute;n del cerebro menos reactiva. Como si en vez de tener el problema delante de los ojos que no te deja ver, se desplazara a un lateral. Sigue estando ah&iacute;, pero le puedes ver, le observas. Los antidepresivos son muy buenos, pero no como piensa le gente: me tomo una pastilla y se quita la depresi&oacute;n. No es as&iacute;. Me tomo una pastilla y veo el mundo de una manera m&aacute;s despegada y menos desasosegante y entonces soy m&aacute;s libre. Tambi&eacute;n vale la conversaci&oacute;n, libre, no la de bar. Lo descubri&oacute; Freud, que la gente hablando -seg&uacute;n en qu&eacute; condiciones- mejoraba. En todo caso, el mejor antidepresivo en la vida de una persona es la acci&oacute;n. Pensar, actuar, equivocarte... La idea de Samuel Becket: fracasa, pero fracasa mejor cada vez. Cada vez que fracasas vas haciendo una trayectoria subjetiva. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mejor antidepresivo en la vida de una persona es la acción: pensar, actuar, equivocarte</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Nuestra aspiraci&oacute;n deber&iacute;a ser el ser seres subjetivos, ir haciendo un mundo subjetivo. &iquest;Cu&aacute;l es el producto social? Que eso no exista, porque la subjetividad es muy mala para el rendimiento personal, econ&oacute;mico.... Es mejor que pienses esto y no esto otro. S&iacute; se puede cambiar la mente, pero no se la puede cambiar a voluntad ni con un objetivo porque sino la educaci&oacute;n ser&iacute;a una ciencia, y no lo es porque no podemos determinar los objetivos, somos seres indeterminados. Y eso con la educaci&oacute;n, con el amor, con la pol&iacute;tica. Con todo, porque no somos seres objetivos. Pero s&iacute; somos seres estructuralmente determinados. Es decir, yo veo ocho colores. Hay muchos m&aacute;s, pero mi estructura de retina no me permite m&aacute;s que ver ocho. Eso de que somos libres es una tonter&iacute;a. Tenemos un determinismo estructural, y como le tenemos hemos sido capaces de crear un microscopio que puede ver cosas que nuestros ojos no pueden ver. Volvemos a ser deterministas estructurales, solo que ahora hemos aumentado la gama de longitudes de onda que podemos ver. La pol&iacute;tica de educaci&oacute;n, el amor, no pueden ser determinados, dependen de nuestras estructuras. De dos tipos de estructuras: las biol&oacute;gicas, usted es como es; y las socioculturales, nacimos en la familia que nacimos y eso influye: nacer en una chabola o en la suite de un palacio. Eso condiciona la existencia. No somos libres, pero s&iacute; que somos capaces de hacer una gesti&oacute;n de nuestras ataduras.    
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los enigmas es qu&eacute; nos conduce a abrazar, por ejemplo, una determinada ideolog&iacute;a. Los partidos pol&iacute;ticos pagar&iacute;an mucho dinero por el truco para generar afectos. Ahora que vemos c&oacute;mo calan los discursos fascistas, &iquest;de verdad somos libres al elegir lo que pensamos? &iquest;C&oacute;mo podemos protegernos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos crear estructura de pensamiento fascista? Es f&aacute;cil: creando miedo. Los moros vienen a violar a nuestras mujeres, los gitanos van a ocupar nuestras casas, no nos va a llegar el dinero para pagar las pensiones... El miedo es muy eficaz, casi es determinista en crear situaciones de pensamiento mucho m&aacute;s limitada que le interesan a los grandes sistemas sociales de opresi&oacute;n. &iquest;Lo libres que podemos ser? Yo soy una rata de biblioteca y en mi casa hab&iacute;a dos libros de c&oacute;cteles. Otros pueden vivir en una casa de 30.000 vol&uacute;menes y no leer un libro en su vida. No sabemos por qu&eacute;. Las decisiones que vamos tomando funcionan de manera catastr&oacute;fica: vamos en una direcci&oacute;n, ocurre un acontecimiento y cambias de manera radical. Y ese cambio era impredecible. Ahora estoy escribiendo sobre el origen del cristianismo. La leyenda dice que Pablo de Tarso iba a caballo -aunque es un invento- y de repente cae al suelo, pierde la vista -por un ataque epil&eacute;ptico o por lo que sea- y de repente pasa de perseguir cristianos a amar cristianos... &iquest;Era previsible eso? No. Los cambios son generalmente catastr&oacute;ficos, en el sentido de que cambian la trayectoria. Romeo se asoma a la tapia del patio de Julieta, la ve y dice: &ldquo;Estoy enamorado&rdquo;. Y en tres d&iacute;as mueren ellos y seis personas m&aacute;s. Cambiamos de manera tan r&aacute;pida y con variables tan poco  conocidas que luego solo tenemos que ver c&oacute;mo lo gestionamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Incluso el amor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo estoy casado contigo y ma&ntilde;ana veo a otra mujer y me enamoro de ella. No lo he podido evitar. Me ha ocurrido. El enamoramiento te ocurre, pero el amor lo decides. Me ha ocurrido eso, pero yo decido a qui&eacute;n voy a querer. No mis sentimientos. Eso ocurre, pero yo mando. Esa capacidad de gesti&oacute;n de lo que nos sucede salvaguarda nuestra libertad. Las palabras con may&uacute;scula no existen: amor, libertad, pol&iacute;tica. Todas estas cosas con may&uacute;sculas no tienen ning&uacute;n contenido. Cuando uno est&aacute; enamorado, &iquest;qu&eacute; hace? Lo mejor que tengo de m&iacute; te lo pongo a ti, y a partir de entonces te veo maravillosa, pero me estoy viendo maravilloso a m&iacute;. Solo que con el paso del tiempo t&uacute; te empiezas a comportar como t&uacute; eres y ya digo: &iexcl;ay, pues ya no me gusta tanto porque ya no te pareces a mi! El amor si es una decisi&oacute;n, una decisi&oacute;n complicada. La m&aacute;s libre pero bonita es la que dio Jacques Lacan: &ldquo;Amar es ofrecer lo que no tienes a quien no te lo ha pedido&rdquo;. Por lo tanto, est&aacute; muy lejos de esas grandes palabras, que el amor es compromiso y todo eso que es palabrer&iacute;a, que confunde y que a la gente le hace sentirse culpable porque cree que no ama lo suficiente... &iexcl;o el gran drama de la psicolog&iacute;a positiva de Paulo Coelho! Si t&uacute; quieres algo, el universo conspira para que lo tengas. &iexcl;Es un delito! El universo no conspira a favor tuyo, sino normalmente contra ti. Cuando alguien te dice que te garantiza un resultado en un proceso emocional es un estafador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pretenden transmitir con el libro 'Cerebro, mente y cultura' que ha escrito junto a la pedagoga Bego&ntilde;a Cacho?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Queremos complicar el pensamiento y la vida de esos lectores, que vean que el pensamiento, la memoria, la conducta, las emociones, el &eacute;xito... s&iacute; es cierto que son importantes. Probablemente tienen ideas que provienen de las redes sociales, de la iglesia, del sentido com&uacute;n m&aacute;s rampl&oacute;n. A trav&eacute;s de la reflexi&oacute;n se puede iniciar un cambio de mente. El libro puede servir de reflexi&oacute;n para hacer las cosas de otra manera, considerar el &eacute;xito y los sentimientos de otra manera, no preocuparte tanto del problema de la verdad a la que nunca vas a llegar. Puede ser &uacute;til para la vida cotidiana. Hay tres cap&iacute;tulos sobre la consciencia que no son para leer en la playa porque se entienden bien, como el resto del libro, pero necesitan atenci&oacute;n. Hemos estado tres a&ntilde;os escribi&eacute;ndole, hemos hecho varias versiones, las hemos tirado, hemos vuelto a empezar, hemos le&iacute;do lo indecible y creemos que hasta d&iacute;a de hoy considera casi todas las opciones acerca de la mente humana. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/rafael-manrique-psiquiatra-ia-llegue-dia-inteligente-ahora-wikipedia-avanzada_1_12572752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Sep 2025 19:54:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/985a5f89-f595-49a5-ae04-628e23c71223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2958938" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/985a5f89-f595-49a5-ae04-628e23c71223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2958938" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rafael Manrique, psiquiatra: "La IA quizá llegue algún día a ser inteligente, ahora es una Wikipedia avanzada”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/985a5f89-f595-49a5-ae04-628e23c71223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Psiquiatría,La Vorágine,Literatura,Enfermedades mentales,Neurología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La librería La Vorágine cumple 12 años: más de 1.600 eventos y casi 48.000 participantes en sus actividades culturales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/libreria-voragine-cumple-12-anos-1-600-eventos-48-000-participantes-actividades-culturales_1_12244628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbb815ad-e1cf-4702-8685-2e15e84efc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La librería La Vorágine cumple 12 años: más de 1.600 eventos y casi 48.000 participantes en sus actividades culturales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con un fondo medio de unos 12.000 títulos, apuesta por el generalismo, si bien un fuerte porcentaje de sus libros son de no ficción, centrados en el pensamiento político y social, así como en los feminismos, la historia o la memoria colectiva</p></div><p class="article-text">
        La librer&iacute;a asociativa La Vor&aacute;gine cumple este jueves, 24 de abril, 12 a&ntilde;os desde que abri&oacute; sus puertas y en este tiempo ha realizado 1.656 eventos, como presentaciones de libros, encuentros con autores, charlas, talleres, proyecciones, etc&eacute;tera, en los que han participado un total de 47.764 personas.
    </p><p class="article-text">
        La librer&iacute;a, con un fondo medio de unos 12.000 t&iacute;tulos, apuesta por el generalismo, si bien un fuerte porcentaje de libros son de no ficci&oacute;n, centrados en el pensamiento pol&iacute;tico y social, as&iacute; como en los feminismos, la historia o la memoria colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus secciones hay algunas poco habituales en otras librer&iacute;as, como la de 'Cuerpos', 'Antipsiquiatr&iacute;a', 'Decolonialidad' o 'Lectura f&aacute;cil', aunque tambi&eacute;n son &ldquo;clave&rdquo; la de poes&iacute;a o narrativa, &ldquo;pero con una apuesta clara por las ediciones m&aacute;s independientes o audaces&rdquo;, explica Carmen Alquegui, una librera de La Vor&aacute;gine.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la editorial La Vor&aacute;gine acaba de sumar el t&iacute;tulo 80 entre sus seis colecciones, en un trabajo &ldquo;lento pero lleno de sentido. Ni se publica cualquier cosa ni tenemos ansiedad por sumar t&iacute;tulos porque no nos gu&iacute;a el sentido comercial&rdquo;, explica la periodista Pilar Chato, que forma parte del colectivo y del proceso editorial.
    </p><p class="article-text">
        Cada uno de los 138 eventos programados al a&ntilde;o ha registrado una media de 28 participantes. S&oacute;lo en los &uacute;ltimos 12 meses, La Vor&aacute;gine ha ofrecido 120 actividades con 4.205 asistentes y la interacci&oacute;n con personas &ldquo;clave&rdquo; del pensamiento contempor&aacute;neo y de la creaci&oacute;n como Silvia Federici, Edurne Portela, Jos&eacute; Ovejero, Yayo Herrero, Jairo Marcos, M&ordf; &Aacute;ngeles Fern&aacute;ndez, Mariona Fern&aacute;ndez Palou, Antonio Orihuela, Cristina Fallar&aacute;s, Gabriela Wiener, Almudena S&aacute;nchez, Guillem Mart&iacute;nez, Jorge Riechmann, Emanuela Borzacchiello, Liliana Su&aacute;rez-Navaz, Josep Mar&iacute;a Esquirol, &Aacute;ngel Calle, M&ordf; &Aacute;ngeles P&eacute;rez L&oacute;pez, Irantzu Varela, Juan Ponte o Cesar Rendueles, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, La Vor&aacute;gine colabora o lidera proyectos &ldquo;importantes para la sociedad&rdquo; como FELISA (Feria del Libro de Santander y Cantabria), Cine sin Niebla, ciclos como (Des)esperanza Clim&aacute;tica o (In)capaces, e impulsa nuevos espacios, como Poemapa, centro cultural y de activismo que La Vor&aacute;gine ha abierto en Bogot&aacute; (Colombia) en colaboraci&oacute;n con el colectivo Human Rights Everywhere.
    </p><p class="article-text">
        El colectivo de La Vor&aacute;gine, conformado por seis personas que sostienen la actividad de forma horizontal y sin &aacute;nimo de lucro, cuenta con las aportaciones de 121 &ldquo;aliados&rdquo; que &ldquo;reducen la presi&oacute;n econ&oacute;mica al proceso&rdquo; y nueve voluntarios que colaboran en tareas habituales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sabemos que solas no vamos a ning&uacute;n lado y que en este mundo el hecho de hacer cosas juntas sin esperar recompensa econ&oacute;mica a cambio ya es cambiar las cosas. Nuestro objetivo es que ser un salm&oacute;n que, gracias a ir contracorriente en compa&ntilde;&iacute;a de iguales, sea muy dif&iacute;cil de pescar&rdquo;, concluye Emmanuel Gimeno, uno de los miembros del colectivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/libreria-voragine-cumple-12-anos-1-600-eventos-48-000-participantes-actividades-culturales_1_12244628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Apr 2025 12:51:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cbb815ad-e1cf-4702-8685-2e15e84efc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1868621" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cbb815ad-e1cf-4702-8685-2e15e84efc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1868621" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La librería La Vorágine cumple 12 años: más de 1.600 eventos y casi 48.000 participantes en sus actividades culturales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cbb815ad-e1cf-4702-8685-2e15e84efc8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Librerías,La Vorágine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El futuro del ecourbanismo y los huertos urbanos, a debate en La Vorágine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/futuro-ecourbanismo-huertos-urbanos-debate-voragine_1_12105737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47afe0f7-5507-4788-8758-6b65ab5726e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El futuro del ecourbanismo y los huertos urbanos, a debate en La Vorágine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José Luis Fernández Casadevante, ‘Kois’, presenta Huertopías este jueves en la librería santanderina</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Asistimos a un auge global de la agricultura urbana&rdquo;. Con esa m&aacute;xima,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/kois-sociologo-huerto-urbano-espacio-cambios-ordinarios-provocar-cambios-extraordinarios_1_12051650.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Luis Fern&aacute;ndez Casadevante, &lsquo;Kois&rsquo;</a>, arranca<em>Huertop&iacute;as. Ecourbanismo, cooperaci&oacute;n y agricultura</em>&nbsp;(Capit&aacute;n Swing), que presenta&nbsp;<a href="https://lavoragine.net/eventos/huertopias-ecourbanismo-cooperacion-social-y-arquitectura/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este jueves, a las 19.30 horas, en la librer&iacute;a La Vor&aacute;gine</a>. La idea de un libro que mezcla la utop&iacute;a con un an&aacute;lisis cr&iacute;tico del ecosistema, propuestas y el poder destructor de las ciudades en t&eacute;rminos ecol&oacute;gicos, naci&oacute; en plena pandemia, cuando al confinamiento le siguieron iniciativas solidarias que romp&iacute;an sus consecuencias indeseadas, desde la angustia a la soledad.
    </p><p class="article-text">
        Casadevante, soci&oacute;logo de formaci&oacute;n, experto en soberan&iacute;a alimentaria y autor de&nbsp;<em>Ra&iacute;ces en el asfalto. Pasado, presenta y futuro de la agricultura urbana</em>&nbsp;o de&nbsp;<em>Biorregiones. De la globalizaci&oacute;n imposible a las redes territoriales ecosostenibles</em>, hace ahora una s&oacute;lida defensa de los huertos urbanos como contribuci&oacute;n a humanizar las ciudades. Sus beneficios, explica a lo largo de casi 400 p&aacute;ginas, se manifiestan mucho m&aacute;s all&aacute; de la producci&oacute;n de alimentos. El tejido de relaciones sociales, el bienestar emocional, el aumento de la biodiversidad o la solidaridad son algunas de las bondades de unas pr&aacute;cticas, la creaci&oacute;n de huertos urbanos, que siempre han proliferado en situaciones de dificultades sociales. El autor, adem&aacute;s, menciona el poder transformador de estos fragmentos de naturaleza en una &eacute;poca atravesada por las crisis sociales, ecol&oacute;gicas, ambientales y econ&oacute;micas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los huertos comunitarios, las granjas urbanas, el cultivo como terapia o la creaci&oacute;n de huertos en escuelas, azoteas o c&aacute;rceles, en fin, est&aacute;n contribuyendo a modelar un futuro donde se asoma el reto de alimentar a la humanidad: el 30 por ciento de las tierras f&eacute;rtiles est&aacute;n altamente erosionadas. Como explica el autor, estos espacios ayudan a mantener la esperanza en tiempos de crisis, adem&aacute;s de crear remansos de paz y contribuir a crear comunidad all&aacute; donde el individualismo y el aislamiento se han instalado. 
    </p><p class="article-text">
        Todas estas aportaciones se suceden en un libro que a&uacute;na la mirada te&oacute;rica de la sociolog&iacute;a y la ecolog&iacute;a, el activismo, la agricultura y la capacidad personal de imaginar y proyectar escenarios m&aacute;s habitables en los entornos urbanos. La legislaci&oacute;n en torno a los huertos urbanos, de hecho, comienza a ser una realidad despu&eacute;s de que prosperaran de manera an&aacute;rquica de la mano de los vecinos, enfrent&aacute;ndose as&iacute; a todo tipo de resistencias. &ldquo;Los huertos en la ciudad&rdquo;, apunta &lsquo;Kois&rsquo;, &ldquo;pueden concebirse como una forma de protesta y un acto de resistencia en el presente, pero sorbe todo son una acci&oacute;n positiva que irremediablemente se proyecta hacia el futuro&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37f836d6-7a11-4466-82b1-765dea96d406_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37f836d6-7a11-4466-82b1-765dea96d406_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37f836d6-7a11-4466-82b1-765dea96d406_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37f836d6-7a11-4466-82b1-765dea96d406_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/37f836d6-7a11-4466-82b1-765dea96d406_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/37f836d6-7a11-4466-82b1-765dea96d406_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/37f836d6-7a11-4466-82b1-765dea96d406_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Huertopías&#039;, de José Luis Fernández Casadevante, ‘Kois’."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Huertopías&#039;, de José Luis Fernández Casadevante, ‘Kois’.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/futuro-ecourbanismo-huertos-urbanos-debate-voragine_1_12105737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Mar 2025 19:15:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/47afe0f7-5507-4788-8758-6b65ab5726e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="120113" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/47afe0f7-5507-4788-8758-6b65ab5726e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="120113" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El futuro del ecourbanismo y los huertos urbanos, a debate en La Vorágine]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/47afe0f7-5507-4788-8758-6b65ab5726e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,La Vorágine,Cultura,Urbanismo,Huertos urbanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Vorágine organiza en Santander un ciclo en torno a las respuestas a las crisis climáticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/voragine-organiza-santander-ciclo-torno-respuestas-crisis-climaticas_1_12072455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66092e72-12eb-48bb-8739-e025b75afef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Vorágine organiza en Santander un ciclo en torno a las respuestas a las crisis climáticas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La primera actividad de '(Des)esperanza climática' será el 25 de febrero y llevará por título “Zonas de sacrificio. Amenazas e insurgencias en pugna”</p></div><p class="article-text">
        Vivimos una &eacute;poca en la que se pone en cuesti&oacute;n el cambio clim&aacute;tico, como si la ciencia estuviera ficcionando una realidad y como si lo que sienten los cuerpos y la velocidad a la que mutan los territorios fuera la normalidad. Por otro lado, no se est&aacute; sabiendo encontrar una respuesta para la llamada &ldquo;ansiedad clim&aacute;tica&rdquo; o se elige la inacci&oacute;n ante lo que se considera imparable. 
    </p><p class="article-text">
        Esta perspectiva de extremos y la necesidad de manejar una informaci&oacute;n amplia y experta sobre c&oacute;mo y desde d&oacute;nde se est&aacute; contribuyendo a la crisis clim&aacute;tica actual, ha servido para que la asociaci&oacute;n cultural La Vor&aacute;gine Cr&iacute;tica proponga un ciclo denominado &ldquo;(Des)esperanza clim&aacute;tica&rdquo;, un paraguas para poder visibilizar tanto las amenazas como las respuestas de la sociedad organizada y las comunidades.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde la concepci&oacute;n de determinados lugares del planeta como 'zonas de sacrificio', pasando por los futuros que desear&iacute;amos construir, las formas de consumo destructivas o la literatura de ficci&oacute;n clim&aacute;tica para reforestar la imaginaci&oacute;n, la propuesta de temas que se pretende abordar en el desarrollo del ciclo ser&aacute; con una l&oacute;gica de pensar a nivel global, pero tambi&eacute;n desde las consecuencias y resistencias a nivel local&rdquo;, han explicado desde el colectivo santanderino.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la primera actividad ser&aacute; una conexi&oacute;n con Carlos Tornel, investigador mexicano que ha trabajado en diversos art&iacute;culos sobre el concepto de &ldquo;zonas de sacrificio&rdquo; y los eufemismos que se utilizan desde las instituciones para definir a aquellos territorios que deben ser sacrificados, &ldquo;muchas veces bajo la premisa del progreso y con un discurso revestido de 'Capitalismo verde' cuando se trata de energ&iacute;as renovables&rdquo;. Tambi&eacute;n en esta sesi&oacute;n, que tendr&aacute; lugar el d&iacute;a 25 de febrero a las 19.30 horas, intervendr&aacute;n miembros de los Colectivos vecinales contra los pol&iacute;gonos e&oacute;licos en Cantabria para aportar una visi&oacute;n del recorrido de su lucha contra varios megaproyectos que se han querido implementar o se est&aacute;n implementando en la Comunidad en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        En el mes de marzo llegar&aacute; &ldquo;el momento de construir esperanza, de ver la forma de organizarnos mejor frente a un sistema capitalista destructivo con todas las formas de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; de la mano de Pablo Monta&ntilde;o, polit&oacute;logo y director ejecutivo de Conexiones Clim&aacute;ticas, organizaci&oacute;n dedicada a la comunicaci&oacute;n de la crisis clim&aacute;tica y la incidencia pol&iacute;tica. Y junto a &eacute;l intervendr&aacute;n participantes del nodo c&aacute;ntabro de Extinction Rebellion y Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica, movimientos globales que desde 2018 vienen enfrentando la emergencia clim&aacute;tica a trav&eacute;s de acciones directas no violentas.
    </p><p class="article-text">
        A partir de abril, la propuesta viene de la mano de Gustavo Duch y &ldquo;un cambio radical del modelo de alimentaci&oacute;n que tenemos en la actualidad&rdquo;. Tambi&eacute;n est&aacute; prevista una actividad con Yasnaya A. Gil, ling&uuml;ista, escritora, traductora, activista de derechos ling&uuml;&iacute;sticos e investigadora mexicana, para conversar sobre la literatura de ficci&oacute;n clim&aacute;tica como posibilidad para &ldquo;reforestar nuestra imaginaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las sesiones intentar&aacute;n buscar las respuestas colectivas actuales (o por inventar), que nos ayuden a minimizar los golpes, o al menos a visibilizar las formas en las que el capitalismo depredador nos arrebata las vidas vivibles y la generaci&oacute;n de espacios para la esperanza&rdquo;, han indicado desde La Vor&aacute;gine.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/voragine-organiza-santander-ciclo-torno-respuestas-crisis-climaticas_1_12072455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Feb 2025 09:08:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/66092e72-12eb-48bb-8739-e025b75afef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="633152" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/66092e72-12eb-48bb-8739-e025b75afef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="633152" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Vorágine organiza en Santander un ciclo en torno a las respuestas a las crisis climáticas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/66092e72-12eb-48bb-8739-e025b75afef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,La Vorágine,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ciclo 'Cine sin niebla' analiza el papel de la cultura durante la Guerra Civil en conversaciones, encuentros y visitas guiadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ciclo-cine-niebla-analiza-papel-cultura-durante-guerra-civil-conversaciones-encuentros-visitas-guiadas_1_11715786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4453e80-9e02-4c63-aec1-a2c3864aa539_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ciclo &#039;Cine sin niebla&#039; analiza el papel de la cultura durante la Guerra Civil en conversaciones, encuentros y visitas guiadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se reanuda la programación tras las proyecciones que acogieron la Filmoteca de Cantabria y la librería La Vorágine en agosto</p></div><p class="article-text">
        Lo que empez&oacute; siendo solo un ciclo de cine documental en el que participaban principalmente profesionales del sector, se ha convertido en una propuesta transversal e innovadora que combina diferentes disciplinas y actividades.
    </p><p class="article-text">
        La duod&eacute;cima edici&oacute;n de 'Cine sin niebla', organizada por La Vor&aacute;gine y financiada a trav&eacute;s de la convocatoria de subvenciones de la Fundaci&oacute;n Santander Creativa (FSC), propone este a&ntilde;o charlas, conversaciones y visitas guiadas de la mano de expertos para reflexionar y analizar el papel que jug&oacute; la cultura durante la guerra civil espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante recordar que las creadoras y creadores y los agentes culturales siempre han jugado un papel destacado en el fomento de la paz y en la denuncia de las violencias asociadas a las guerras&rdquo;, afirma Carmen Alquegui Lanas, de La Vor&aacute;gine, mientras explica que, adem&aacute;s de las cl&aacute;sicas proyecciones que acogi&oacute; la Filmoteca en agosto, se han programado varias actividades sobre las consecuencias que tuvo la guerra para el mundo de la cultura y las posibilidades que ofrece el g&eacute;nero documental para recuperar la memoria hist&oacute;rica en Cantabria.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;<strong>El arte odia la guerra&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, como novedad, se han programado dos rutas guiadas. La primera se celebrar&aacute; el 16 de octubre a las 18 horas en el paraninfo de la Universidad de Cantabria (UC). En concreto, se trata de la charla y visita guiada 'Luis Quintanilla Isasi, el arte odia la guerra'.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, coincidiendo con el cuarenta y seis aniversario de la muerte del artista santanderino, este ciclo invita a la ciudadan&iacute;a a detenerse y conocer la historia de su ic&oacute;nica obra 'Ama la paz y odia la guerra', de la mano de Esther L&oacute;pez Sobrado, quien, en su empe&ntilde;o de recuperar esta creaci&oacute;n compuesta por cinco frescos, alert&oacute; a la Universidad de Cantabria y contribuy&oacute; a recuperarla en 2007 para posteriormente ser restaurada y exhibida.
    </p><p class="article-text">
        El programa continuar&aacute; el 23 de octubre a las 19.30 horas en la librer&iacute;a de la Vor&aacute;gine con la conversaci&oacute;n 'Im&aacute;genes para una memoria colectiva', junto al artista y docente Juan Carlos Fern&aacute;ndez, de la compa&ntilde;&iacute;a Ruido Interno y Vicente Vega Cobo, licenciado en Psicolog&iacute;a y miembro fundador de la APICV (Asociaci&oacute;n de Profesionales para la Investigaci&oacute;n de Conflictos y V&iacute;ctimas).
    </p><h2 class="article-text"><strong>El sue&ntilde;o antes de la guerra</strong></h2><p class="article-text">
        Ya, por &uacute;ltimo, el 26 de octubre, a las 11 horas, en la Campa de la Magdalena (Caballerizas) se celebrar&aacute; una charla y una visita guiada bajo el t&iacute;tulo 'La Universidad Internacional de Verano de Santander, el sue&ntilde;o antes de la guerra', a cargo de Andrea Puente, licenciada en Filosof&iacute;a y Letras por la Universidad de Cantabria y directora de la Fundaci&oacute;n Gerardo Diego. Puente ayudar&aacute;, entre otras cosas, a comprender c&oacute;mo la guerra atraves&oacute; de lleno a una generaci&oacute;n empe&ntilde;ada en elevar el nivel educativo y cultural del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El cierre de las propuestas incluidas en este 'Cine sin niebla 2024' ser&aacute; la producci&oacute;n y direcci&oacute;n de un cortometraje documental, realizado por una productora c&aacute;ntabra, sobre la importancia de la cultura en Santander durante la Guerra Civil. La obra se estrenar&aacute; antes de final de a&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ciclo-cine-niebla-analiza-papel-cultura-durante-guerra-civil-conversaciones-encuentros-visitas-guiadas_1_11715786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Oct 2024 11:45:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d4453e80-9e02-4c63-aec1-a2c3864aa539_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2986921" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d4453e80-9e02-4c63-aec1-a2c3864aa539_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2986921" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El ciclo 'Cine sin niebla' analiza el papel de la cultura durante la Guerra Civil en conversaciones, encuentros y visitas guiadas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d4453e80-9e02-4c63-aec1-a2c3864aa539_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander,Cine,La Vorágine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Ladra, periodista: “Sin memoria lo que no hay es presente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/antonio-ladra-periodista-memoria-no-hay-presente_1_11685371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ad82214-94e7-4cf1-b2b5-9f7eeb3d54c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102704.jpg" width="3980" height="2239" alt="Antonio Ladra, periodista: “Sin memoria lo que no hay es presente”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor uruguayo presenta este viernes en La Vorágine ‘Vidas en rojo y negro’, una investigación sobre los avatares de su familia, originaria de Toñanes, antes y después de los estragos de la Guerra Civil</p></div><p class="article-text">
        <em>Vidas en rojo y negro</em> es un libro fruto de varias carambolas en una partida de billar no planificada entre varios periodistas y escritores. El primero, su autor, Antonio Ladra, premio Morosoli al periodismo televisivo en Uruguay y referente de la investigaci&oacute;n period&iacute;stica sobre el narco en el R&iacute;o de la Plata. En 2018, Antonio le pidi&oacute; a su hija, Eugenia &mdash;ahora tambi&eacute;n presentando su primera novela, <em>Carnada</em>&mdash;, que aprovechara un viaje a Francia y preguntara en el consulado uruguayo de Marsella por la historia de Sol Ladra, su abuelo, el padre de Antonio, que de all&iacute; regres&oacute; a la vida con direcci&oacute;n a Montevideo. El que fuera consulado en los a&ntilde;os 50 del siglo pasado ahora era una casa abandonada &mdash;quiz&aacute; como la memoria&mdash; y esa primera puerta se convirti&oacute; en muro cubierto por la hiedra. Pero otro periodista amigo, Carlos Carnicero, le indic&oacute; a Eugenia la ruta hasta el Archivo Hist&oacute;rico de Cantabria, instalado en la misma c&aacute;rcel en la que Sol Ladra perdi&oacute; media vida, la antigua Tabacalera de Santander. Las puertas se comenzaron a abrir y una fue llevando, irremediablemente, hasta To&ntilde;anes.
    </p><p class="article-text">
        Los papeles y las pruebas de la existencia de los Ladra &mdash;hasta ese momento apenas fantasmas difusos en la historia familiar&mdash; iban aflorando. La partida tuvo un emboque definitivo cuando otro escritor, el c&aacute;ntabro Juan G&oacute;mez B&aacute;rcena, estaba investigando para ese libro &mdash;<em>Lo dem&aacute;s es aire</em>&mdash; que convirti&oacute; a la peque&ntilde;a localidad de To&ntilde;anes (Alfoz de Lloredo) en el epicentro del mundo. G&oacute;mez B&aacute;rcena contact&oacute; con Antonio Ladra gracias a las redes y le pregunt&oacute; si ten&iacute;a algo que ver con los Ladra de To&ntilde;anes. Esa pregunta desat&oacute; una tormenta y el viento de la memoria se tradujo en un libro singular, directo y arquet&iacute;pico cuando G&oacute;mez B&aacute;rcena, durante la sobremesa en el restaurante La Imprenta de la Ciudad Vieja de Montevideo, le espet&oacute; a Antonio Ladra: &ldquo;Has escrito sobre narcos, ahora escribe sobre anarcos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y los anarcos eran muy cercanos. El padre de Antonio, Sol, muerto en Uruguay en 1989 despu&eacute;s de haber sido miliciano, preso, y fantasma resucitado, y sus hermanos: Antonio, ejecutado en el muro del cementerio de Ciriego de Santander el 10 de julio de 1941 por hombres de la Comandancia 119 Rural de la Guardia Civil; Eugenio, que fue trabajador esclavo del franquismo hasta 1945; y Mercedes, esa hermana que se hizo invisible en Viveiro (Lugo) &mdash;el lugar de origen de su propio padre, Jos&eacute;&mdash; para sobrevivir despu&eacute;s de la detenci&oacute;n de sus tres hermanos pero que antes fue militante de la palabra y del anarquismo, como su hermano, desde las Juventudes Libertarias de C&oacute;breces.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/529e4a7a-107a-4a9d-8ee9-5014321b43f2_source-aspect-ratio_50p_1102705.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/529e4a7a-107a-4a9d-8ee9-5014321b43f2_source-aspect-ratio_50p_1102705.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/529e4a7a-107a-4a9d-8ee9-5014321b43f2_source-aspect-ratio_75p_1102705.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/529e4a7a-107a-4a9d-8ee9-5014321b43f2_source-aspect-ratio_75p_1102705.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/529e4a7a-107a-4a9d-8ee9-5014321b43f2_source-aspect-ratio_default_1102705.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/529e4a7a-107a-4a9d-8ee9-5014321b43f2_source-aspect-ratio_default_1102705.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/529e4a7a-107a-4a9d-8ee9-5014321b43f2_source-aspect-ratio_default_1102705.jpg"
                    alt="Portada de &#039;Vidas en rojo y negro&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada de &#039;Vidas en rojo y negro&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El trabajo de memoria hist&oacute;rica no tiene nada que ver con la venganza. Es un tema de humanidad. Adem&aacute;s, no es que sin memoria no haya futuro, como es el lema de la Plataforma de Memoria de Cantabria, sino que sin memoria lo que no hay es presente&rdquo;, explica Antonio en Santander, donde ha acudido para presentar su libro en La Vor&aacute;gine este viernes, 27 de septiembre, a las 19:30 horas. (El 8 de octubre lo presentar&aacute; en Madrid -Traficantes de Sue&ntilde;os-; y el 11 de octubre, en A Coru&ntilde;a -Librer&iacute;a A Tobeira de Oza-). <em>Vidas en rojo y negro</em> fue un &eacute;xito editorial en 2023 en Uruguay y, ahora, la editorial La Vor&aacute;gine le ha dado vida con una portada, en rojo y negro, donde la familia Ladra P&eacute;rez sale de la bruma para hacerse tangible.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Vidas en rojo y negro&#039; se presenta en La Vorágine este viernes, 27 de septiembre, a las 19:30 horas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Este tipo de libros son importantes all&aacute; [Uruguay] y ac&aacute; [Espa&ntilde;a]. Una amiga de mi hija, tras leer el libro, le dijo: &lsquo;Tu abuelo era un h&eacute;roe y ustedes no lo sab&iacute;an&rsquo;&hellip; Y eso es lo que ocurre&hellip; No sabemos de d&oacute;nde venimos y nos ponen muy dif&iacute;cil averiguarlo&rdquo;, reflexiona Ladra, quien cree que la historia de su familia &ldquo;es una historia universal y en este momento, en Espa&ntilde;a, parece especialmente importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El periodista uruguayo, espigado y con voz atronadora a sus 68 a&ntilde;os, estuvo el lunes, 23 de septiembre, en la concentraci&oacute;n contra la derogaci&oacute;n de la Ley de Memoria Hist&oacute;rica en Cantabria frente al Parlamento auton&oacute;mico y preguntaba, al ver a las 150 o 200 personas congregadas: &ldquo;&iquest;Esto es mucha o poca gente?&rdquo;. Al escuchar que &ldquo;bastante&rdquo; se le torci&oacute; el gesto. &ldquo;Me <em>pudre</em> ver el poco inter&eacute;s que parecen provocar estos temas&rdquo;. Antonio se&ntilde;ala la paradoja de que en Uruguay haya 197 desaparecidos forzados atribuidos a fuerzas del Estado y en la &uacute;ltima edici&oacute;n de la Marcha del Silencio &mdash;la n&uacute;mero 29 y que se realiza cada 20 de mayo&mdash; se congregaran cerca de 30.000 personas y, en Espa&ntilde;a, donde hay decenas de miles de desaparecidos s&oacute;lo salgan a las calles unos centenares de personas.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n para el libro sirvi&oacute; para trazar las rutas humanas de los abuelos de Antonio y de sus cuatro hijos. Uno, el que llevaba su mismo nombre &mdash;Antonio An&iacute;bal Ladra P&eacute;rez&mdash;, dej&oacute; de ser un desaparecido hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os, cuando su sobrino nieto logr&oacute; seguir su huella hasta Ciriego. Otro, su propio padre, Sol, pudo ser explicado, entendido, tras reconstruir su huida a Francia con un solo pulm&oacute;n y diez costillas menos, tras sobrevivir a la tuberculosis, a las palizas y al hostigamiento. Eugenio, tras ser liberado, astillado por el tiempo y por el trabajo, opt&oacute; por camuflarse, como una buena parte del pa&iacute;s que sobrevivi&oacute; y que no pudo huir. Mercedes es una inc&oacute;gnita en la que Antonio Ladra quiere hurgar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que uno entiende es que la perversi&oacute;n de los asesinos franquistas fue continuada por el Estado espa&ntilde;ol de la democracia al guardar la informaci&oacute;n en archivos, al perpetuar el silencio e, incluso, como en el caso de mi padre, al negar cualquier tipo de reparaci&oacute;n&rdquo;, apunta el autor de <em>Vidas en rojo y negro</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sol Ladra, ese anarquista an&oacute;nimo que sobrevivi&oacute; en la precariedad y que muri&oacute; sin pensi&oacute;n ni reconocimiento, toma cuerpo en el libro que su hijo regala ahora al presente. &ldquo;Porque si ahora caminamos en libertad, si vivimos en democracia, si tenemos algo es por aquellos que le plantaron cara a la barbarie porque, aunque parezca que perdieron, dejaron una huella&rdquo;. Esa huella llena ahora 168 p&aacute;ginas trepidantes, sinceras, directas, sustentadas. Estos anarcos de To&ntilde;anes no ser&aacute;n nunca m&aacute;s fantasmas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Gómez Nadal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/antonio-ladra-periodista-memoria-no-hay-presente_1_11685371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2024 14:50:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4ad82214-94e7-4cf1-b2b5-9f7eeb3d54c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102704.jpg" length="4636641" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4ad82214-94e7-4cf1-b2b5-9f7eeb3d54c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102704.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4636641" width="3980" height="2239"/>
      <media:title><![CDATA[Antonio Ladra, periodista: “Sin memoria lo que no hay es presente”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4ad82214-94e7-4cf1-b2b5-9f7eeb3d54c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102704.jpg" width="3980" height="2239"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander,Cultura,La Vorágine,Periodismo,Guerra Civil Española,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El presidente de Europa Laica presenta este jueves en La Vorágine los objetivos de su organización en Cantabria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/presidente-europa-laica-presenta-jueves-voragine-objetivos-organizacion-cantabria_1_10844755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81fa26ed-0128-4c65-be67-314717c4f109_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x567y538.jpg" width="1200" height="675" alt="El presidente de Europa Laica presenta este jueves en La Vorágine los objetivos de su organización en Cantabria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras la presentación, impartirá la charla '¿Hasta cuándo los acuerdos de 1979 con la Santa Sede?'
</p></div><p class="article-text">
        Europa Laica, organizaci&oacute;n de &aacute;mbito nacional para la defensa de la laicidad, se presentar&aacute; en Cantabria este jueves en la librer&iacute;a La Vor&aacute;gine, de Santander (Calle Cisneros, 69), a partir de las siete y media de la tarde. Tras la presentaci&oacute;n, impartir&aacute; la charla '&iquest;Hasta cu&aacute;ndo los acuerdos de 1979 con la Santa Sede?'.
    </p><p class="article-text">
        Europa Laica es una organizaci&oacute;n activa en toda Espa&ntilde;a que defiende la laicidad del Estado y sus instituciones.
    </p><p class="article-text">
        El acto estar&aacute; protagonizado por el presidente de la organizaci&oacute;n, Juanjo Pic&oacute;. Consistir&aacute; en una charla sobre la labor que la asociaci&oacute;n lleva desarrollando desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os en todo el Estado y que ahora quiere tener una presencia mucho m&aacute;s activa en la Comunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/presidente-europa-laica-presenta-jueves-voragine-objetivos-organizacion-cantabria_1_10844755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jan 2024 15:38:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/81fa26ed-0128-4c65-be67-314717c4f109_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x567y538.jpg" length="559340" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/81fa26ed-0128-4c65-be67-314717c4f109_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x567y538.jpg" type="image/jpeg" fileSize="559340" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El presidente de Europa Laica presenta este jueves en La Vorágine los objetivos de su organización en Cantabria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/81fa26ed-0128-4c65-be67-314717c4f109_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x567y538.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander,La Vorágine,Europa Laica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Vorágine acogerá el sábado un encuentro de poesía por Palestina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/voragine-acogera-sabado-encuentro-poesia-palestina_1_10837756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f7f56eb-bda9-48a3-921e-88859f5e4fec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Vorágine acogerá el sábado un encuentro de poesía por Palestina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se ha convocado una manifestación a las 12.00 horas desde Numancia, en Santander </p></div><p class="article-text">
        La librer&iacute;a La Vor&aacute;gine de Santander acoger&aacute; el pr&oacute;ximo s&aacute;bado, 20 de enero, de 17.00 a 22.00 horas, el encuentro 'Poes&iacute;a por Palestina. Voces contra el Genocidio'.
    </p><p class="article-text">
        Un total de 26 poetas de Cantabria prestar&aacute;n sus versos contra el genocidio en Palestina, sum&aacute;ndose as&iacute; a la iniciativa que convoca a cientos de poetas en 35 ciudades de Espa&ntilde;a, Argentina, B&eacute;lgica, Chile, Colombia, M&eacute;xico y Uruguay.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute;, cada 10 minutos intervendr&aacute; un poeta de Cantabria para denunciar la &ldquo;brutal&rdquo; ofensiva israel&iacute; y la &ldquo;complicidad&rdquo; de una parte de la comunidad internacional.
    </p><p class="article-text">
        La entrada a este evento es libre, hasta completar aforo. Adem&aacute;s, el s&aacute;bado habr&aacute; una manifestaci&oacute;n a las 12.00 horas desde Numancia, ha indicado La Vor&aacute;gine en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, participar&aacute;n Nieves &Aacute;lvarez, Maru Bernal, Mariano Calvo Haya, Mar&iacute;a Luisa Campo, Dori Campos, Dami&aacute;n H. Cuesta, Juan Curr&aacute;s, Rosario de Gorostegui, Luis del &Aacute;lamo, Marianella Ferrero, Paco G&oacute;mez Nadal, Vicente Guti&eacute;rrez, Jhetr&oacute; Legrand, Fernando Llorente, Regino Mateo, Carmen Mora, Fran Palacio, Javier Perales, Hugo Remis, &Aacute;ngeles S&aacute;nchez-Porro, Raquel Serdio, Isabel Tejerina, Bego&ntilde;a Toca, Mar&iacute;a Toca, Isabel Victorino y Abel Villagr&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        De ese modo, en Santander estar&aacute;n presentes los versos de Mosab Abu Toha, pero tambi&eacute;n los de Mahmoud Darwish, Samih Al-Qasim, Fadwa Tuqan, Refaat Alareer, Nidaa Khoury, Muin Basiso, Fadila al-Shabbi, Heba Abu o Suheir Hamman, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la editorial La Vor&aacute;gine est&aacute; editando una plaquette con poemas referidos a lo que ocurre en Palestina, escritos en los &uacute;ltimos meses por 15 de los 26 poetas que intervendr&aacute;n en la jornada, cuya publicaci&oacute;n estar&aacute; numerada y se distribuir&aacute;n 100 ejemplares solo en la tarde del s&aacute;bado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/voragine-acogera-sabado-encuentro-poesia-palestina_1_10837756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jan 2024 11:49:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3f7f56eb-bda9-48a3-921e-88859f5e4fec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1054329" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3f7f56eb-bda9-48a3-921e-88859f5e4fec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1054329" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Vorágine acogerá el sábado un encuentro de poesía por Palestina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f7f56eb-bda9-48a3-921e-88859f5e4fec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,La Vorágine,Palestina,Gaza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Vorágine cierra la celebración de su décimo aniversario con casi 1.500 eventos culturales organizados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/voragine-cierra-celebracion-decimo-aniversario-1-500-eventos-culturales-organizados_1_10801143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f7f56eb-bda9-48a3-921e-88859f5e4fec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Vorágine cierra la celebración de su décimo aniversario con casi 1.500 eventos culturales organizados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este año ha programado 126 eventos en los que han participado al menos 3.730 personas como público y 180 invitados como protagonistas</p></div><p class="article-text">
        La librer&iacute;a y centro de cultura cr&iacute;tica La Vor&aacute;gine de Santander cierra un 2023 en el que ha cumplido su d&eacute;cimo aniversario habiendo rozando a lo largo de su historia las 1.500 acciones y eventos culturales organizados.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, La Vor&aacute;gine ha programado 126 eventos en los que han participado al menos 3.730 personas como p&uacute;blico y 180 invitados como protagonistas (102 mujeres y 78 hombres), mientras que el acumulado de estos 10 a&ntilde;os es de 1.498 eventos culturales y de pensamiento cr&iacute;tico de los que han disfrutado 42.200 personas, ha informado la librer&iacute;a en nota de prensa.
    </p><p class="article-text">
        La portavoz de la asociaci&oacute;n La Vor&aacute;gine Cr&iacute;tica --el colectivo que lidera el proceso de la librer&iacute;a y el proyecto cultural--, Carmen Alquegui, se&ntilde;ala que &ldquo;aunque el n&uacute;mero no es lo importante, esta respuesta de la ciudad y del territorio es la prueba de que la cultura cr&iacute;tica goza de buena salud, a pesar de vivir un momento hist&oacute;rico tan t&oacute;xico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en 2023 se han logrado estabilizar las ventas tras el &ldquo;duro&rdquo; periodo de la pandemia. Mar&iacute;a Abascal, otra de las integrantes del colectivo, destaca que se acaba de lanzar una campa&ntilde;a de captaci&oacute;n de personas aliadas para que &ldquo;este proyecto que no tiene lucro econ&oacute;mico no dependa de los vaivenes comerciales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que La Vor&aacute;gine ha invertido en programaci&oacute;n en el &uacute;ltimo a&ntilde;o cerca de 22.000 euros, entre aportes propios, los aportes de las personas en la taquilla inversa y la ayuda recibida en este ejercicio de la Fundaci&oacute;n Santander Creativa para el ciclo Cine Sin Niebla.
    </p><p class="article-text">
        Esa comunidad ha reflexionado durante 2023 junto a las personas invitadas al ciclo 'No estamos solas', que ha permitido compartir con referentes del pensamiento, la creaci&oacute;n y la literatura las incertidumbres de nuestro tiempo hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Por el ciclo han pasado Xavier Dom&eacute;nech, Patricia Manrique, Antonio M&eacute;ndez Rubio, Marta Sanz, Carolina Meloni, Bel&eacute;n Gopegui, Alberto Santamar&iacute;a, Remedios Zafra, Pablo Batalla, Antonio Orihuela y los procesos colectivos de Octubre (Torrelavega) y Traficantes de Sue&ntilde;os (Madrid).
    </p><p class="article-text">
        El balance del a&ntilde;o refleja que, de las 10 editoriales que m&aacute;s se han vendido en La Vor&aacute;gine, seis son independientes, y, despu&eacute;s de la narrativa, las secciones m&aacute;s demandadas son 'Feminismos', 'Poes&iacute;a', 'Pensamiento pol&iacute;tico', 'Cantabria' o 'Ensayo Cultural'.
    </p><p class="article-text">
        El libro m&aacute;s vendido ha sido de un autor c&aacute;ntabro, Alberto Santamar&iacute;a, y su 'Barrio Venecia'. A Santamar&iacute;a hay que sumar otras dos autoras y un autor entre los 10 m&aacute;s vendidos _excluyendo a los de la editorial La Vor&aacute;gine_ en librer&iacute;a durante 2023: Paloma Bienert, Mar&iacute;a Toca y Paco G&oacute;mez Nadal.
    </p><p class="article-text">
        La editorial La Vor&aacute;gine tambi&eacute;n cierra el a&ntilde;o con la venta de cerca de 2.500 ejemplares de alguno de su medio centenar de t&iacute;tulos. Autores internacionales como Luis Mart&iacute;nez Andrade (F&uacute;tbol y teor&iacute;a cr&iacute;tica) o Fran&ccedil;ois Verg&egrave;s (No todas las feministas son blancas) comparten el ranking de ventas con autores nacionales como Palmar &Aacute;lvarez-Blanco (Peque&ntilde;o tratado de la amistad) o Antonio Orihuela (El arte de no hacer arte), y nombres locales como Adri&aacute;n G&oacute;mez (&iquest;Qu&eacute; demonios es la identidad c&aacute;ntabra?) o Patricia Manrique como editora de Feminismos de Cercan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Para 2024, La Vor&aacute;gine encabeza la iniciativa simult&aacute;nea que se celebrar&aacute; el 20 de enero en al menos 15 ciudades de Espa&ntilde;a bajo el lema 'Poes&iacute;a por Palestina. Versos contra el genocidio', en la que participar&aacute;n decenas de poetas de Cantabria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/voragine-cierra-celebracion-decimo-aniversario-1-500-eventos-culturales-organizados_1_10801143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Dec 2023 20:18:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3f7f56eb-bda9-48a3-921e-88859f5e4fec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1054329" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3f7f56eb-bda9-48a3-921e-88859f5e4fec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1054329" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Vorágine cierra la celebración de su décimo aniversario con casi 1.500 eventos culturales organizados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f7f56eb-bda9-48a3-921e-88859f5e4fec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander,La Vorágine,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Cine sin niebla' clausura su programación este miércoles con el documental 'Las cartas perdidas']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/cine-niebla-clausura-programacion-miercoles-documental-cartas-perdidas_1_10775593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fb230b2-80b0-499b-a1df-4ecec6bf475c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1086648.jpg" width="530" height="298" alt="&#039;Cine sin niebla&#039; clausura su programación este miércoles con el documental &#039;Las cartas perdidas&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película muestra un recorrido emocional basado en cartas reales, archivos inéditos, documentos y testimonios de mujeres que fueron represaliadas durante el régimen franquista</p></div><p class="article-text">
        El ciclo 'Cine sin niebla', la propuesta que organiza la asociaci&oacute;n cultural La Vor&aacute;gine Cr&iacute;tica, clausura su programaci&oacute;n este mi&eacute;rcoles 20 a las 19.30 horas en la Filmoteca con el documental 'Las cartas perdidas', una cinta nunca antes proyectada en Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula muestra un recorrido emocional basado en cartas reales, archivos in&eacute;ditos, documentos y testimonios de mujeres que fueron represaliadas durante el r&eacute;gimen franquista. Esta proyecci&oacute;n cuenta con la colaboraci&oacute;n de la asociaci&oacute;n La Llave Azul.
    </p><p class="article-text">
        El documental est&aacute; dirigido por Amparo Climet y producido por Pilar Sancho, que lleva m&aacute;s de 10 a&ntilde;os produciendo diferentes proyectos cinematogr&aacute;ficos y teatrales.
    </p><p class="article-text">
        Sancho y Javier Serrano, el responsable de la coordinaci&oacute;n, documentaci&oacute;n y archivo de la pel&iacute;cula, intervendr&aacute;n en este &uacute;ltimo encuentro del ciclo que, desde agosto, ha desarrollado tres proyecciones, una mesa redonda y la puesta en escena de la obra de teatro 'Las Rapadas, una tragedia espa&ntilde;ola' en el Caf&eacute; de las Artes.
    </p><p class="article-text">
        El elenco del documental est&aacute; formado por actrices tan reconocidas por la cr&iacute;tica como Marisa Paredes, Alba Flores, Julieta Serrano, Nora Navas, Luisa Gavasa y Tina Sainz, entre otras. Adem&aacute;s, la historia est&aacute; narrada por la cantante y actriz Ana Bel&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        'Cine sin niebla' es uno los 29 proyectos reconocidos este a&ntilde;o en la convocatoria de subvenciones de la Fundaci&oacute;n Santander Creativa (FSC), dise&ntilde;ados por el propio tejido cultural de la ciudad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/cine-niebla-clausura-programacion-miercoles-documental-cartas-perdidas_1_10775593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Dec 2023 11:46:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2fb230b2-80b0-499b-a1df-4ecec6bf475c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1086648.jpg" length="151861" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2fb230b2-80b0-499b-a1df-4ecec6bf475c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1086648.jpg" type="image/jpeg" fileSize="151861" width="530" height="298"/>
      <media:title><![CDATA['Cine sin niebla' clausura su programación este miércoles con el documental 'Las cartas perdidas']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2fb230b2-80b0-499b-a1df-4ecec6bf475c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1086648.jpg" width="530" height="298"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Cultura,La Vorágine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Vorágine acoge la presentación del libro 'La rata buena', crónica periodística del auge y caída de la mafia neoyorquina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/voragine-acoge-presentacion-libro-rata-buena-cronica-periodistica-auge-caida-mafia-neoyorquina_1_10707360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6dcb0f3-63aa-4d22-8e92-da6fdc198902_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Vorágine acoge la presentación del libro &#039;La rata buena&#039;, crónica periodística del auge y caída de la mafia neoyorquina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Presentarán la obra del premio Pulitzer Jimmy Breslin el traductor Jesús Ortiz y el editor Javier Fernández Rubio</p></div><p class="article-text">
        La librer&iacute;a la Vor&aacute;gine de Santander acolger&aacute; este jueves, a las siete y media de la tarde, la presentaci&oacute;n de 'La rata buena', cr&oacute;nica literaria del premio Pulitzer norteamericano Jimmy Breslin que narra la decadencia de la mafia neoyorquina a partir a finales del siglo XX. Publicada por <a href="https://www.eldesvelo.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Desvelo Ediciones</a>, ha sido traducida al castellano por Jes&uacute;s Ortiz P&eacute;rez del Molino. Este, junto al editor Javier Fern&aacute;ndez Rubio, estar&aacute;n presentes en el evento de Santander.
    </p><p class="article-text">
        Breslin naci&oacute; en Queens. Adscrito al Nuevo Periodismo norteamericano, fue sobre todo un gran columnista de prensa escrita y recibi&oacute;&nbsp;el premio Pulitzer en 1986.
    </p><p class="article-text">
        En la obra, Breslin ofrece una mirada sobre las personas y lugares que definen a la mafia: personajes como John Gotti, Sammy 'the Bull' Gravano, Anthony 'Gaspipe' Casso ('Ca&ntilde;er&iacute;a de gas', llamado as&iacute; por su arma preferida) y Jimmy 'the Clam' Eppolito, entretejidos con la notable saga de cr&iacute;menes reales de la propia 'rata buena', Burt Kaplan, el testigo estrella en el juicio de dos detectives de la polic&iacute;a de Nueva York acusados de llevar a cabo ocho ejecuciones del hampa. A trav&eacute;s de estas historias de la mafia, extra&iacute;das de la vida real y largamente olvidadas, Jimmy Breslin captura los momentos en los que la mafia se form&oacute; y se destruy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El ganador del premio Pulitzer reconoci&oacute; de inmediato a Burton Kaplan como el testigo de la ma&#64257;a de todos los tiempos. &Eacute;l ser&iacute;a el protagonista de su cr&oacute;nica period&iacute;stica. Breslin proviene de las mismas calles de Queens que los jefes de la ma&#64257;a John Gotti y Vito Genovese. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/869eb1c9-e067-4d97-855b-e25dfe0aa9b0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x797y1194.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/869eb1c9-e067-4d97-855b-e25dfe0aa9b0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x797y1194.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/869eb1c9-e067-4d97-855b-e25dfe0aa9b0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x797y1194.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/869eb1c9-e067-4d97-855b-e25dfe0aa9b0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x797y1194.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/869eb1c9-e067-4d97-855b-e25dfe0aa9b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x797y1194.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/869eb1c9-e067-4d97-855b-e25dfe0aa9b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x797y1194.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/869eb1c9-e067-4d97-855b-e25dfe0aa9b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x797y1194.jpg"
                    alt="La rata buena cubierta uno"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La rata buena cubierta uno                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Breslin captura los momentos en los que se cre&oacute; y se desintegr&oacute; la ma&#64257;a: Breslin estaba all&iacute; la noche en que John Gotti celebr&oacute; su absoluci&oacute;n en su Ravenite Social Club en Mulberry, despu&eacute;s de haber sobornado al jurado para llegar a la inocencia y con ello incitar la ira de la ma&#64257;a y al FBI, que luego aplastar&iacute;a a Gotti y a otros con toda la fuerza de las leyes RICO. Como en su novela 'La banda que disparaba torcido', Breslin re&uacute;ne estas historias reales y olvidadas de la ma&#64257;a para crear brillantemente un retrato agudo de c&oacute;mo viv&iacute;a y respiraba, c&oacute;mo sonaba y sobreviv&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/voragine-acoge-presentacion-libro-rata-buena-cronica-periodistica-auge-caida-mafia-neoyorquina_1_10707360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Nov 2023 11:09:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e6dcb0f3-63aa-4d22-8e92-da6fdc198902_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="177368" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e6dcb0f3-63aa-4d22-8e92-da6fdc198902_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="177368" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Vorágine acoge la presentación del libro 'La rata buena', crónica periodística del auge y caída de la mafia neoyorquina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e6dcb0f3-63aa-4d22-8e92-da6fdc198902_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Cultura,Periodismo,Estados Unidos,Santander,La Vorágine,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Roncagliolo llega a La Vorágine este miércoles para presentar 'El año en que nació el demonio']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/santiago-roncagliolo-llega-voragine-miercoles-presentar-ano-nacio-demonio_1_10683439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cdab406-e177-4fc3-966e-1dec15da3673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santiago Roncagliolo llega a La Vorágine este miércoles para presentar &#039;El año en que nació el demonio&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor peruano presenta en Santander un thriller histórico ambientado en el siglo XVII</p></div><p class="article-text">
        Los lectores van a tener una oportunidad &uacute;nica este mi&eacute;rcoles 15 de noviembre, a las 19.30 horas, para escuchar y conversar con el autor peruano afincado en Barcelona, Santiago Roncagliolo. El premio Alfaguara o premio Luces llega a la Librer&iacute;a La Vor&aacute;gine (Calle Cisneros, 69) con un libro cuyas p&aacute;ginas a&uacute;n huelen a nuevo, aunque est&eacute; ambientado en el siglo XVII. 'El a&ntilde;o en que naci&oacute; el demonio' es la &uacute;ltima novela de Roncagliolo, un autor vers&aacute;til que pasa sin soluci&oacute;n de continuidad de la narrativa, al periodismo o a los guiones televisivos y cinematogr&aacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Jaime Garba, en la revista Letras libres se preguntaba: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; ocurre si un escritor de suspenso coloca en una novela pulsiones como el amor, el deseo, la venganza y la fe en el contexto hist&oacute;rico del virreinato peruano? La respuesta es una trama vertiginosa e impredecible sobre la condici&oacute;n humana, donde la imposici&oacute;n de atavismos y constructos sociales y religiosos conducen las acciones de personajes que se sit&uacute;an entre lo virtuoso y monstruoso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El autor peruano-espa&ntilde;ol presenta en La Vor&aacute;gine esta novela adictiva y escalofriante inspirada por un evento real de la historia de Per&uacute;: el caso de las monjas del Convento de Santa Clara, que en 1674 declararon estar pose&iacute;das por el demonio. 
    </p><p class="article-text">
        Roncagliolo, una de las voces m&aacute;s singulares de la narrativa en castellano, aprovecha esos hechos para indagar en el sentido del mal, en el uso del miedo como poder colonial, en los conventos del Virreinato del Per&uacute; como espacio de libertad de las mujeres, en el origen del poder patriarcal y en la hipocres&iacute;a de la Iglesia cat&oacute;lica en su persecuci&oacute;n de las brujas y los herejes.
    </p><p class="article-text">
        Santiago Roncagliolo fue el autor que cerr&oacute; el pasado verano los Martes Literarios de la UIMP en donde habl&oacute; de 'Lejos. Historias de gente que se va' (Alfaguara, 2022). Ahora recala en La Vor&aacute;gine para conversar sobre esta obra que rompe con su trabajo anterior y conjuga la historia, el thriller y la cr&iacute;tica social y cultural.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/santiago-roncagliolo-llega-voragine-miercoles-presentar-ano-nacio-demonio_1_10683439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Nov 2023 10:55:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6cdab406-e177-4fc3-966e-1dec15da3673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7651715" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6cdab406-e177-4fc3-966e-1dec15da3673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7651715" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Santiago Roncagliolo llega a La Vorágine este miércoles para presentar 'El año en que nació el demonio']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6cdab406-e177-4fc3-966e-1dec15da3673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Libros,Cultura,La Vorágine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Vorágine celebrará su décimo aniversario con una veintena de artistas y poetas invitados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/voragine-celebrara-decimo-aniversario-veintena-artistas-poetas-invitados_1_10112228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/528af95f-c6bb-4158-bdaf-0a11f987ae9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Vorágine celebrará su décimo aniversario con una veintena de artistas y poetas invitados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La librería y centro cultural desarrollará las actividades del 'Finde Voraz' el 22 y 23 de abril en la calle Peñas Redondas de Santander</p><p class="subtitle">Reportaje - La Vorágine, la isla del espíritu crítico que cambió las dinámicas culturales en Santander, cumple 10 años
</p></div><p class="article-text">
        La librer&iacute;a La Vor&aacute;gine celebrar&aacute; su d&eacute;cimo aniversario con un evento que tendr&aacute; lugar el 22 y 23 de abril en la Calle Pe&ntilde;as Redondas de Santander. La conmemoraci&oacute;n llega despu&eacute;s de 10 a&ntilde;os de actividad ininterrumpida, durante los cuales el colectivo La Vor&aacute;gine ha promovido 1.405 eventos culturales y ha impactado en la vida de m&aacute;s de 39.350 personas.
    </p><p class="article-text">
        Para celebrar su aniversario, La Vor&aacute;gine ha organizado un 'Finde Voraz' con dos citas culturales que tendr&aacute;n lugar el 22 y 23 de abril. El primer evento es el concierto &lsquo;Las voces de La Vora&rsquo;, en el que participar&aacute;n muchas de las mujeres que han cantado en las actividades impulsadas por La Vor&aacute;gine. El concierto tendr&aacute; lugar el 22 de abril a las 19.30 horas y contar&aacute; con la participaci&oacute;n de Maki Soto, Mehnai (Carmen Bartolom&eacute;), Val, Gema Mart&iacute;nez, Zhenya Popova, Cheb&uacute; (con Nahum Cobo) y la poeta y rapera madrile&ntilde;a Celia BSoul. Despu&eacute;s del concierto, la fiesta continuar&aacute; en The New con una jam session coordinada por Maki Soto.
    </p><p class="article-text">
        El 23 de abril, D&iacute;a del Libro, La Vor&aacute;gine recordar&aacute; una de sus propuestas m&aacute;s queridas: La Surada Po&eacute;tica. Este certamen de poes&iacute;a de la conciencia cr&iacute;tica ha agitado la regi&oacute;n durante seis a&ntilde;os y ahora la librer&iacute;a convoca a una (Re)Surada con verm&uacute; desde las 12.30 horas del mediod&iacute;a. En la (Re)Surada participar&aacute;n Ibon Zubiela, Miguel &Aacute;ngel V&aacute;zquez, Raquel Serdio, Pilar Salamanca, Ritxi Poo, Antonio Orihuela, Pablo M&uuml;ller, Marianella Ferrero, Mariano Calvo Haya y David Arg&uuml;elles. La (Re)Surada tambi&eacute;n tendr&aacute; banda sonora, que estar&aacute; a cargo de la Dj c&aacute;ntabra Miss Finas Hierbas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en los d&iacute;as previos al evento principal, La Vor&aacute;gine acoger&aacute; tres eventos en torno a 'Residir, Resistir, Recibir', conceptos que han servido de gu&iacute;a para el trabajo diario del colectivo y de hoja de ruta para futuros por construir.
    </p><p class="article-text">
        La Vor&aacute;gine es la cara m&aacute;s visible del proceso de la asociaci&oacute;n cultural La Vor&aacute;gine Cr&iacute;tica y, en la actualidad, est&aacute; situada en la Calle Cisneros, 69. En sus anaqueles se mantiene un fondo estable de entre 9.000 y 11.000 t&iacute;tulos, entre los cuales se celebran una media de tres eventos a la semana que incluyen presentaciones de libros, talleres, proyecciones, debates&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La Vor&aacute;gine celebra su d&eacute;cimo aniversario bajo el lema &lsquo;No estamos solas&rsquo; y ha programado diversas acciones para 2023. Cada mes, se mantiene una conversaci&oacute;n de profundidad con una invitada o invitado que permite entender el momento que vivimos. Por este ciclo han pasado ya Xavier Dom&eacute;nech, Patricia Manrique o el colectivo Traficantes de Sue&ntilde;os. Este 14 de abril habr&aacute; una nueva edici&oacute;n con el ensayista y poeta valenciano Antonio M&eacute;ndez Rubio. En mayo llegar&aacute; el turno de la escritora Marta Sanz y en junio el de la feminista y ensayista Carolina Meloni.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el pasado mes de febrero y dentro del aniversario, La Vor&aacute;gine lanz&oacute; el Fondo de Resistencia de Lectura, una f&oacute;rmula para personas o colectivos que no pueden acceder a libros nuevos por su precio y que les permite lograr hasta cuatro t&iacute;tulos al a&ntilde;o gracias a un fondo econ&oacute;mico con aportes de la propia La Vor&aacute;gine y de otros colectivos y lectores. En s&oacute;lo dos meses, una decena de personas ya se han acogido a este mecanismo de apoyo mutuo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al final, La Vor&aacute;gine celebra que la comunidad haya apoyado y dado sentido durante 10 a&ntilde;os a un proyecto alternativo, sin &aacute;nimo de lucro econ&oacute;mico y con una propuesta independiente y autogestionada&rdquo;, destaca la organizaci&oacute;n. Desde la periferia de la autodenominada como &ldquo;industria cultural&rdquo;, La Vor&aacute;gine aparece desde hace ya cuatro a&ntilde;os como una de las 10 insignias culturales m&aacute;s importantes de Cantabria (Observatorio de la Cultura de la Fundaci&oacute;n Contempor&aacute;nea), coordina Felisa (Feria del Libro de Santander y de Cantabria) para Librer&iacute;as Asociadas de Cantabria (LAC), cuenta con una editorial que ya suma medio centenar de t&iacute;tulos, y participa en proyectos colaborativos en otras comunidades aut&oacute;nomas y en pa&iacute;ses como Colombia o M&eacute;xico.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/voragine-celebrara-decimo-aniversario-veintena-artistas-poetas-invitados_1_10112228.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Apr 2023 09:22:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/528af95f-c6bb-4158-bdaf-0a11f987ae9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2720580" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/528af95f-c6bb-4158-bdaf-0a11f987ae9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2720580" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Vorágine celebrará su décimo aniversario con una veintena de artistas y poetas invitados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/528af95f-c6bb-4158-bdaf-0a11f987ae9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Cultura,Santander,La Vorágine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La identidad cántabra está plenamente asumida de manera transversal en todos los partidos políticos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/identidad-cantabra-plenamente-asumida-manera-transversal-partidos-politicos_128_9871217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29508854-b9a4-44a9-b97f-a2b0b72cf87a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1064532.jpg" width="1991" height="1120" alt="&quot;La identidad cántabra está plenamente asumida de manera transversal en todos los partidos políticos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Adrián G. Gómez acaba de publicar un trabajo ensayístico que busca indagar sobre la significación e implicaciones del sentimiento de pertenencia a Cantabria</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cantabria dej&oacute; de tener entidad propia a nivel jur&iacute;dico y legislativo durante casi dos siglos y aun as&iacute; ha pervivido. No creo que las din&aacute;micas globales vayan a tumbar eso. La identidad c&aacute;ntabra seguir&aacute; existiendo: es un sentimiento que va a m&aacute;s&rdquo;. As&iacute; de rotundo se manifiesta el periodista Adri&aacute;n G. G&oacute;mez, autor de un trabajo ensay&iacute;stico que busca indagar sobre la significaci&oacute;n e implicaciones del sentimiento de pertenencia a&nbsp;esta tierra. Este libro se plantea como un primer acercamiento, una investigaci&oacute;n exploratoria que no parte de una hip&oacute;tesis sino que busca animar a otros y generar datos, informaci&oacute;n y conocimiento. El debate comenzar&aacute; este mismo viernes 20 de enero, a partir de las 19.30 horas, en la Librer&iacute;a La Vor&aacute;gine de Santander, d&oacute;nde se presentar&aacute; oficialmente el libro <a href="https://lavoragine.net/libro/que-demonios-es-la-identidad-cantabra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'&iquest;Qu&eacute; demonios es la identidad c&aacute;ntabra?'</a> durante un coloquio moderado por la decana del Colegio de Periodistas de Cantabria, Olga Ag&uuml;ero, y en el que el autor desgranar&aacute; las principales l&iacute;neas de trabajo que incluye este volumen de la colecci&oacute;n 'Insurgentes'. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>A riesgo de hacer 'spoiler'... &iquest;ha llegado ya a una conclusi&oacute;n sobre qu&eacute; demonios es la identidad de Cantabria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es complicado. El libro tiene un t&iacute;tulo provocativo, pero no es un adelanto de lo que va a ocurrir en el libro. No se dan claves de conclusi&oacute;n o unas definiciones exhaustivas. Simplemente es una aproximaci&oacute;n, una exploraci&oacute;n para abrir un debate del que pueden surgir posteriormente otras investigaciones y otros trabajos que puedan cerrar m&aacute;s el tema. Esto es un aperitivo, un primer acercamiento, una investigaci&oacute;n exploratoria, que no parte de una hip&oacute;tesis. No tiene como objetivo refutar o validar algo, sino producir conocimiento, datos e informaci&oacute;n para que puedan utilizarse m&aacute;s adelante. &iquest;Qu&eacute; demonios es la identidad c&aacute;ntabra? A d&iacute;a de hoy, no tenemos respuesta m&aacute;s all&aacute; de una definici&oacute;n que puede ser el sentimiento de pertenencia a un territorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y m&aacute;s all&aacute; de esa provocaci&oacute;n en el t&iacute;tulo de la que habla, &iquest;por qu&eacute; este libro ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, el libro parte de la ausencia total de bibliograf&iacute;a que gente como yo, interesada en la identidad c&aacute;ntabra, en sus expresiones pol&iacute;ticas, en la &lsquo;cantabricidad&rsquo;, nos hemos dado cuenta cuando hemos querido estudiar y profundizar sobre el tema que no hay libros, que no hay casi autores que hayan estudiado e investigado esto desde una perspectiva cualitativa. Hay estudios historiogr&aacute;ficos, aunque recientes y contempor&aacute;neos, no tantos. Hay una ausencia enorme sobre lo que estamos viviendo, sobre lo que es la expresi&oacute;n de la identidad c&aacute;ntabra, de ese sentimiento de pertenencia al que alud&iacute;a antes. Por eso, quer&iacute;a ayudar o contribuir a llenar ese vac&iacute;o. Es algo que en la pol&iacute;tica, aunque no se mencione expl&iacute;citamente, est&aacute; plenamente asumido de manera transversal en todos los partidos pol&iacute;ticos de Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ausencia de documentaci&oacute;n, de an&aacute;lisis y de informaci&oacute;n, sobre todo reciente, &iquest;cree que se debe a una p&eacute;rdida de inter&eacute;s despu&eacute;s de los a&ntilde;os de eclosi&oacute;n vinculados a la lucha por la autonom&iacute;a de Cantabria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No tengo claro que se haya perdido el inter&eacute;s, pero lo que s&iacute; tengo claro es que ha habido ciertos autores del mundo acad&eacute;mico de Cantabria y muy ligados a la Universidad en el &aacute;mbito de Historia, que han encaminado en una direcci&oacute;n muy clara hacia d&oacute;nde hab&iacute;a que estudiar y analizar las cuestiones relativas a esto. Han defendido una visi&oacute;n muy centrada en la construcci&oacute;n de la identidad sobre cu&aacute;nto tiene de natural o de artificial, cu&aacute;ndo es creado o impulsado, que son debates que socialmente est&aacute;n superados. Todas las identidades son artificiales, todas las identidades son creadas y est&aacute;n cambiando d&iacute;a a d&iacute;a. Tenemos que mirar un poco m&aacute;s all&aacute; y mirar qu&eacute; significa, c&oacute;mo se conforma o c&oacute;mo influye en tu vida a nivel individual y colectivo. No hay una p&eacute;rdida de inter&eacute;s, sino todo lo contrario. Aunque s&iacute; es cierto que, en los &uacute;ltimos 10 o 15 a&ntilde;os, me atrever&iacute;a a decir que es una de las pocas publicaciones que aborda la identidad c&aacute;ntabra en un contexto amplio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro aborda con pol&iacute;ticos de distinto signo el concepto de identidad c&aacute;ntabra y llama la atenci&oacute;n el poco nivel de profundidad y los lugares comunes a los que recurren en sus respuestas, que en alg&uacute;n caso podr&iacute;an ser pr&aacute;cticamente intercambiables. &iquest;Es una consecuencia de la aceptaci&oacute;n de la identidad c&aacute;ntabra y la transversalidad que mencionaba antes o una muestra de que est&aacute; fuera del debate pol&iacute;tico actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos siempre buscan aludir o llegar al p&uacute;blico objetivo que tienen en mente, contentar a unas bases que consideran que forman parte de su electorado, y en ese sentido, es cierto que todos han aceptado y recurren a los lugares comunes de la cuesti&oacute;n autonomista. A m&iacute; me ha parecido relativamente curioso que incluso Vox, que est&aacute; en contra del Estado de las Autonom&iacute;as, en ning&uacute;n momento su portavoz parlamentario, Crist&oacute;bal Palacio, lo exprese as&iacute; abiertamente. Critica la descentralizaci&oacute;n o defiende otro modelo de Estado, pero en ning&uacute;n momento se ha atrevido a atacar directamente al pacto autonomista, lo que me parece un reflejo bastante realista de lo que la sociedad c&aacute;ntabra piensa: creo que hay un consenso total en que la autonom&iacute;a es algo irreversible, como muchos dicen, y que la gente que vive en Cantabria se siente ligada al territorio en alguna forma. Entonces, s&iacute; que creo que hay un pensamiento colectivo social al que todos los pol&iacute;ticos a los que se cuestiona han querido llamar la atenci&oacute;n, han querido hacer suyo. Aun as&iacute;, lo m&aacute;s interesante en este libro est&aacute; en intentar leer entre l&iacute;neas, interpretar los silencios, las contradicciones en las que caen, observar las grietas por las que se puede escapar la opini&oacute;n m&aacute;s personal de cada uno de ellos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenemos que generar una relación mucho más sana con el territorio y con nuestra gente. Debemos defender la convivencia y construir un futuro mejor para todos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Recoge incluso algunas encuestas del CIS, comparando su evoluci&oacute;n a lo largo de los a&ntilde;os, donde precisamente queda patente la ausencia de oposici&oacute;n a la autonom&iacute;a y la consolidaci&oacute;n de la identidad c&aacute;ntabra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de ejemplos puntuales y autores que s&iacute; han querido desprestigiar esta v&iacute;a autonomista en los a&ntilde;os 80 o 90, el consenso es cada vez m&aacute;s patente. Los estudios del CIS es cierto que son muy escuetos y tampoco son muy s&oacute;lidos porque no est&aacute;n centrados en esto, sino que hacen referencia a preguntas dentro de bar&oacute;metros m&aacute;s amplios, pero como aperitivo a conocer lo que piensa la gente, s&iacute; que validan esos datos que el sentimiento c&aacute;ntabro est&aacute; totalmente arraigado en la poblaci&oacute;n c&aacute;ntabra, lo cual no quiere decir que sea exclusivo o entre en contradicci&oacute;n con otros sentimientos de pertenencia o identidad. En general, esas encuestas lo que reflejan es una dualidad identitaria, porque se&ntilde;alan que la poblaci&oacute;n se siente tan c&aacute;ntabra como espa&ntilde;ola y se comparte sin ning&uacute;n tipo de problema en la mayor&iacute;a de los encuestados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ese mensaje es el que defiende actualmente el presidente de Cantabria, Miguel &Aacute;ngel Revilla, quiz&aacute;s buscando tambi&eacute;n a ese p&uacute;blico mayoritario que es al que se dirige siempre un pol&iacute;tico con vocaci&oacute;n de hegemon&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; papel otorga al PRC dentro de este debate? &iquest;Cree que ha cambiado esa postura con los a&ntilde;os una vez alcanzado el poder?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No descubro nada a nadie si digo que el PRC y el regionalismo c&aacute;ntabro, a nivel te&oacute;rico, no va mucho m&aacute;s all&aacute; de Miguel &Aacute;ngel Revilla, que es el que ha dictado una l&iacute;nea muy clara por la que tiene que transitar el regionalismo c&aacute;ntabro. &Eacute;l dice incluso que no podr&iacute;a existir Cantabria sin Espa&ntilde;a. Va un paso m&aacute;s all&aacute;. Esa declaraci&oacute;n ahuyenta todo tipo de simbolog&iacute;a nacionalista, porque explica muy claramente que &ldquo;la regi&oacute;n de Cantabria tiene como naci&oacute;n a Espa&ntilde;a&rdquo;. Cierra totalmente la puerta a que haya expresiones nacionalistas dentro de su propio partido. De alguna forma, ha ido acotando el discurso, lo que se ve en las declaraciones de otros miembros del PRC entrevistados, e incluso en los discursos de otros partidos con representaci&oacute;n en el Parlamento. El PRC ha hecho una labor muy consciente para bloquear cualquier manifestaci&oacute;n identitaria que no sea la que est&aacute; dictando su partido, concretamente, Miguel &Aacute;ngel Revilla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, en el PRC desde su fundaci&oacute;n siempre existieron diferentes sensibilidades, algunas de ellas m&aacute;s ligadas a lo que podemos denominar como &lsquo;cantabrismo&rsquo;. &iquest;Dejan la puerta abierta a que surjan otras opciones alternativas que den respuesta a esas manifestaciones pol&iacute;ticas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. Y creo que el nacimiento de Cantabristas es una muestra de ello. El PRC, de una mayor diversidad de planteamientos o de posiciones pol&iacute;ticas, ha ido transitando hacia una visi&oacute;n muy folclorista o est&eacute;tica de lo que es Cantabria, la identidad c&aacute;ntabra y la cultura de esta tierra. Y eso ha ido generando fugas que, hasta hace poco, no han conseguido articularse pol&iacute;ticamente como algo que se pueda oponer al PRC o pueda plantar cara a nivel electoral, pero comienza a vislumbrarse que hay otras f&oacute;rmulas y propuestas que creen que la autonom&iacute;a de Cantabria no es una meta en la que hay que bajar los brazos, sino un paso m&aacute;s y que se puede seguir avanzando en la asunci&oacute;n de competencias, convirti&eacute;ndose en una autonom&iacute;a mucho m&aacute;s soberana. Eso es algo que el PRC creo que teme y no tengo claro que puedan llegar a controlar. Electoralmente, no est&aacute;n en su mejor momento. Todo puede cambiar, pero el desgaste se comienza a notar y puede propiciar una fuga progresiva por las renuncias del PRC a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A veces se reduce lo c&aacute;ntabro al puro folclore, a las expresiones art&iacute;sticas m&aacute;s tradicionales. &iquest;A qu&eacute; cree que se debe? &iquest;Falta formaci&oacute;n desde la escuela que permita un mayor conocimiento y una mayor autoestima de la poblaci&oacute;n de Cantabria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay tendencias que se escapan al localismo, que son tendencias globales. Paulu Lobete, de Cantabristas, apunta en el libro una cosa interesante, y es que las identidades hoy en d&iacute;a son mucho m&aacute;s l&iacute;quidas, m&aacute;s fluidas. Las identidades ya no son tan permanentes, tan duraderas. En el siglo XX se pasaban de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. Hoy en d&iacute;a, una persona puede cambiar de d&oacute;nde se adscribe incluso a lo largo de su vida varias veces. Eso hace que los elementos que configuran esa identidad se est&eacute;n reduciendo y convirtiendo en peque&ntilde;as muestras intensas pero que no forman tan parte de la cotidianidad y del d&iacute;a a d&iacute;a. No es descabellado decir que hoy en d&iacute;a el folclore y la m&uacute;sica tradicional aut&oacute;ctona no forma parte de la vida cotidiana de la inmensa mayor&iacute;a de c&aacute;ntabros, pero se est&aacute;n recogiendo e impulsando determinados momentos, determinados rituales, en los que esa cantabricidad est&aacute; ya de manera muy intensa. Son din&aacute;micas m&aacute;s amplias, vinculadas a la globalizaci&oacute;n, que van equiparando todo en cualquier lugar del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me interesa mucho la diferencia entre el mundo rural y el urbano. &iquest;Cree que se sigue ligando en exceso lo c&aacute;ntabro al pueblo y, adem&aacute;s, con una connotaci&oacute;n negativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero creo que como algo negativo, no. Eso se ha dejado atr&aacute;s. Al margen de peque&ntilde;as expresiones en n&uacute;cleos muy elitistas de Santander, creo que lo c&aacute;ntabro se ha desligado totalmente de lo rural y se puede encontrar en cualquier entorno. Ahora, las esencias de lo c&aacute;ntabro, lo que entendemos que puede aglutinar los fundamentos de lo que puede ser la cultura c&aacute;ntabra, creo que sigue estando en el imaginario com&uacute;n que se vincula al mundo rural. Nadie duda que Barcelona sea eminentemente catalana, que Bilbao sea eminentemente vasco, y nadie debe dudar de que Santander sea eminentemente c&aacute;ntabro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, a veces parece que no sea as&iacute;...</strong>
    </p><p class="article-text">
        [R&iacute;e]. El representante del espacio de Unidas Podemos, Luis del Pi&ntilde;al, s&iacute; menciona en el libro que a su juicio hay una identidad diferenciada en Santander, pero que eso no se deb&iacute;a tanto al estrato social, sino a que la gente de Santander no sal&iacute;a tanto de la ciudad y no se encontraba tanto con la realidad c&aacute;ntabra... Eso planteaba &eacute;l, que consideraba que no dispon&iacute;an de esa visi&oacute;n de unidad. Esto choca con otros discursos pol&iacute;ticos, como el que mantienen Noelia Cobo, Paula Fern&aacute;ndez o el propio Miguel &Aacute;ngel Revilla, que sin embargo planteaban que la Santander de ahora mismo no es la ciudad de hace 30 o 40 a&ntilde;os. Santander ahora mismo es fruto de la emigraci&oacute;n de todos los pueblos, una especie de punto de encuentro para las gentes de todos los puntos de Cantabria. De esa manera, podr&iacute;amos entender que Santander se ha ido cantabrizando con la emigraci&oacute;n del resto de Cantabria que se ha asentado en la ciudad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cantabria dejó de tener entidad propia a nivel jurídico y legislativo durante casi dos siglos, y aun así ha pervivido. No creo que las dinámicas globales vayan a tumbar eso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Y para futuros trabajos o estudios... &iquest;cu&aacute;l le gustar&iacute;a que fuera la respuesta a la pregunta ret&oacute;rica que plantea en su libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me gusta pensar en la identidad c&aacute;ntabra como la comunidad, como los v&iacute;nculos que nos unen a la gente que tenemos cerca, que nos une a nuestra tierra, lo que genera cierta sensaci&oacute;n de responsabilidad. En el libro tambi&eacute;n aparece, que muchos mencionan nuestro territorio. No es propiedad nuestra el territorio, somos habitantes, y tenemos que generar una relaci&oacute;n mucho m&aacute;s sana con el territorio y con nuestra gente. Debemos defender la convivencia y construir un futuro mejor para toda la gente que vivimos en este territorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un mundo como el actual, en el que la uniformizaci&oacute;n de las ciudades, de los pueblos, de los territorios, es cada vez mayor como consecuencia de la globalizaci&oacute;n, &iquest;cree que est&aacute; en peligro la identidad c&aacute;ntabra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que no, sobre todo por la perspectiva hist&oacute;rica. La identidad c&aacute;ntabra, entendida no solo como la adhesi&oacute;n a este territorio y a sus gentes, sino respetando incluso la denominaci&oacute;n, el cor&oacute;nimo &lsquo;Cantabria&rsquo;, ha sobrevivido desde tiempos inmemoriales. De hecho, es sorprendente. Cantabria dej&oacute; de tener entidad propia a nivel jur&iacute;dico y legislativo durante casi dos siglos, y aun as&iacute; ha pervivido. No creo que las din&aacute;micas globales vayan a tumbar eso. M&aacute;s a&uacute;n cuando las din&aacute;micas globales est&aacute;n tendiendo a la adaptaci&oacute;n, a tomar ciertos elementos del territorio para fortalecerse. Un ejemplo que se pone en el libro: el colectivo LGTBI en Cantabria, que es un movimiento cosmopolita, que habla de sentimientos universales y que nada tiene que ver con los territorios, en Cantabria se ha localizado y su d&iacute;a festivo se llama el &lsquo;Argullu&rsquo;. Se ha territorializado. La identidad c&aacute;ntabra seguir&aacute; existiendo: es un sentimiento que va a m&aacute;s y no que va a menos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laro García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/identidad-cantabra-plenamente-asumida-manera-transversal-partidos-politicos_128_9871217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Jan 2023 19:51:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/29508854-b9a4-44a9-b97f-a2b0b72cf87a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1064532.jpg" length="331550" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/29508854-b9a4-44a9-b97f-a2b0b72cf87a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1064532.jpg" type="image/jpeg" fileSize="331550" width="1991" height="1120"/>
      <media:title><![CDATA["La identidad cántabra está plenamente asumida de manera transversal en todos los partidos políticos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/29508854-b9a4-44a9-b97f-a2b0b72cf87a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1064532.jpg" width="1991" height="1120"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,La Vorágine,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El punto del que partimos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/punto-partimos_1_6114581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea822823-1dcb-4f95-9b00-05fcffea0c93_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El punto del que partimos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las recomendaciones literarias de esta semana de la librería La Vorágine van sobre feminismo o economía</p></div><p class="article-text">
        <strong>Estamos en este punto porque venimos de alg&uacute;n sitio. De tradiciones que una nieta no quiere olvidar; del uso de la Historia como arma arrojadiza; de crisis del sistema que reconfiguran desde las clases sociales a las relaciones personales. Rescatar la parte que nos hace m&aacute;s fuertes e impedir que se repitan los &ldquo;errores&rdquo; de quienes se sienten impunes es a lo que nos ayudan las recomendaciones de esta semana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/257e6fa9-8810-4c49-ac23-06dd1a96f502_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/257e6fa9-8810-4c49-ac23-06dd1a96f502_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/257e6fa9-8810-4c49-ac23-06dd1a96f502_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/257e6fa9-8810-4c49-ac23-06dd1a96f502_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/257e6fa9-8810-4c49-ac23-06dd1a96f502_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/257e6fa9-8810-4c49-ac23-06dd1a96f502_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/257e6fa9-8810-4c49-ac23-06dd1a96f502_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Quédate este día y esta noche conmigo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Quédate este día y esta noche conmigo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute;date este d&iacute;a y esta noche conmigo</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>De Bel&eacute;n Gopegui &ndash; </strong><a href="https://www.todostuslibros.com/libros/quedate-este-dia-y-esta-noche-conmigo_978-84-663-4644-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Editorial Debolsillo</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La libertad -dice- deber&iacute;a servir para eso, para medir si en tu relaci&oacute;n con otra persona est&aacute;s haciendo lo que crees que debes hacer o si de alguna forma la otra persona te est&aacute; obligando. Cuando est&aacute;s haciendo lo que quieres, lo que crees que debes, esperar contrapartida es error y mezquindad. Yo la esper&eacute;, a veces. Tambi&eacute;n padec&iacute; los errores ajenos, personas que dec&iacute;an ayudarme por mi bien, preocuparse por m&iacute;, pero s&oacute;lo estaban invirtiendo para despu&eacute;s exigir unas rentas de su inversi&oacute;n que yo no pod&iacute;a darles.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gopegui no defrauda en esta novela cargada de preguntas y algunas respuestas. Convierte en una voz &uacute;nica las de Mate&oacute; y Olga, un veintea&ntilde;ero y una mujer de m&aacute;s de sesenta a&ntilde;os que escriben de forma conjunta una carta al departamento de contrataciones de Google y en ella confrontan el modelo abierto que somos los humanos contra la operatividad cerrada de los robots. Una obra que asusta al comprobar la manera en la que nuestra vida est&aacute; intermediada por las m&aacute;quinas. Pero tambi&eacute;n alivia sentir en esa carta que aun tenemos margen de actuaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a118631d-143f-491b-bbfb-d0422f259cc1_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a118631d-143f-491b-bbfb-d0422f259cc1_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a118631d-143f-491b-bbfb-d0422f259cc1_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a118631d-143f-491b-bbfb-d0422f259cc1_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a118631d-143f-491b-bbfb-d0422f259cc1_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a118631d-143f-491b-bbfb-d0422f259cc1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a118631d-143f-491b-bbfb-d0422f259cc1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="90.3 de vaciante"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                90.3 de vaciante                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>90.3 de vaciante</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>De Isabel Mart&iacute;n &ndash; </strong><a href="https://crecida.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Editorial Crecida</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Ellos machan</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&nbsp;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>Los machos machan a sus anchas a lo largo del mundo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>Los machos van machando hacia sus guerras,</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>las guerras</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>que han hecho sus machadas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>Los machos machan y a su paso</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>la desigualdad contin&uacute;a m&aacute;s grande cada vez.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>Los machos machan a sus anchas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>y nosotras,</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>seguimos haciendo en las sombras</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>que el mundo</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>no se muera.</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Leer los versos de Isabel Mart&iacute;n es volver a los barrios con cantares, a las cocinas musicales, a la memoria de las abuelas. Pero no s&oacute;lo mirando hacia atr&aacute;s, es tambi&eacute;n una poes&iacute;a sobre el presente y sobre la manera en las que las mujeres siguen sosteniendo la vida en el planeta. Arquitecta de profesi&oacute;n, Isabel dise&ntilde;a y construye sencillas pero imprescindibles &ldquo;estructuras po&eacute;ticas&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea822823-1dcb-4f95-9b00-05fcffea0c93_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea822823-1dcb-4f95-9b00-05fcffea0c93_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea822823-1dcb-4f95-9b00-05fcffea0c93_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea822823-1dcb-4f95-9b00-05fcffea0c93_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea822823-1dcb-4f95-9b00-05fcffea0c93_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ea822823-1dcb-4f95-9b00-05fcffea0c93_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ea822823-1dcb-4f95-9b00-05fcffea0c93_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Todos nazis"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Todos nazis                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Todos nazis</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>De Aleix Sal&oacute; &ndash; </strong><a href="https://www.megustaleer.com/libros/todos-nazis/MES-117122" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Reservoir Books</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Twitter, de entre todas las redes sociales, es la que acoge m&aacute;s ampliamente la reacci&oacute;n de la audiencia a los temas previamente escogidos por los medios. Y promociona de forma desproporcionada aquellas opiniones m&aacute;s pol&eacute;micas y extermistas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si hay, por ejemplo, un debate sobre inmigraci&oacute;n, solo hace falta que un usuario nazi con dos neuronas y media tuitee &ldquo;muerte a los moros&rdquo; para que decenas de usuarios izquierdistas reacciones indignados y escriban largos alegatos antirracistas mientras mencionan, responden y comparten el tuit nazi multiplicando as&iacute; su repercusi&oacute;n. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Es entonces cuando el algoritmo de la red act&uacute;a, dando a&uacute;n m&aacute;s relevancia al tuit pol&eacute;mico porque identifica que est&aacute; aumentando la participaci&oacute;n (engagement) de los usuarios y eso beneficia los ingresos por publicidad de la plataforma.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Aliex Sal&oacute; ha escarbado en las hemerotecas y videotecas para ofrecernos un documento conciso y curioso sobre el abuso en el uso de los t&eacute;rminos &ldquo;nazi&rdquo; o &ldquo;fascista&rdquo; durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a. Un relato gr&aacute;fico con el gran abanico de pol&iacute;ticos que con sus descripciones del presente parec&iacute;an estar llamando a &ldquo;la bestia&rdquo; que finalmente lleg&oacute;. Lo incre&iacute;ble de este libro es que nos lleva continuamente de la verg&uuml;enza a la sonrisa al tiempo que nos explica la capacidad de las palabras para modelar la realidad.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bfcf3d5-2b54-44ff-b4c8-afa8fadafe28_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bfcf3d5-2b54-44ff-b4c8-afa8fadafe28_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bfcf3d5-2b54-44ff-b4c8-afa8fadafe28_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bfcf3d5-2b54-44ff-b4c8-afa8fadafe28_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bfcf3d5-2b54-44ff-b4c8-afa8fadafe28_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bfcf3d5-2b54-44ff-b4c8-afa8fadafe28_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1bfcf3d5-2b54-44ff-b4c8-afa8fadafe28_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El fin de la clase media"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El fin de la clase media                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El fin de la clase media</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>De Esteban Hern&aacute;ndez &ndash; </strong><a href="http://www.claveintelectual.com/titulos/el-fin-de-la-clase-media/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Clave Intelectual</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Los europeos debemos acostumbrarnos a vivir de otra manera, pero nuestra mentalidad nos impide renunciar a las condiciones de vida de las que gozamos, a la protecci&oacute;n que los Estados nos dispensan, a los ingresos de los que hemos dispuesto en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Y el caso espa&ntilde;ol, se&ntilde;ala, es todav&iacute;a peor. La generaci&oacute;n nacida en la posguerra tuvo que salir adelante en un contexto dif&iacute;cil, y dispuso de escasos derechos que nunca dio por supuestos. Pero sus hijos y sus nietos ya crecieron pensando que esa protecci&oacute;n les era debida y que habr&iacute;a de durar siempre. Una actitud t&iacute;pica de la clase media, subraya, que en cuanto posee algo se acomoda y no quiere renunciar a ella. Y no s&oacute;lo nos hemos acostumbrado a lo que tenemos, sino que pensamos que ese nivel de vida debe mejorar de a&ntilde;o en a&ntilde;o. Pero eso no es lo que el futuro nos depara, ni mucho menos, y la generaci&oacute;n de los adolescentes actuales va a ser la primera en mucho tiempo que vivir&aacute; peor que la de sus padres.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor ya hay gente que se ha desprendido del velo, pero hay una inmensa mayor&iacute;a que aun se siente parte de una clase media en clara descomposici&oacute;n. Un libro que nace para analizar ese desmembramiento a partir de la crisis del 2008 y sus consecuencias pol&iacute;ticas y sociales. Y un texto clave para entender que el inmovilismo y deseo de estabilidad de esa clase media en pleno siglo XXI se ha convertido en un grave problema.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b69110e2-e29d-4d34-ba67-a552fdc1cd70_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b69110e2-e29d-4d34-ba67-a552fdc1cd70_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b69110e2-e29d-4d34-ba67-a552fdc1cd70_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b69110e2-e29d-4d34-ba67-a552fdc1cd70_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b69110e2-e29d-4d34-ba67-a552fdc1cd70_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b69110e2-e29d-4d34-ba67-a552fdc1cd70_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b69110e2-e29d-4d34-ba67-a552fdc1cd70_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nuna sabe leer la mente"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nuna sabe leer la mente                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Nuna sabe leer la mente</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>De Orit Gidali &ndash; Ilustraciones de Aya Gordon-Noy / </strong><a href="https://birabiroeditorial.com/es/project/nuna-mente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Birabiro Editorial</strong></a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Nuna se dio cuenta de que las personas no siempre dicen lo que piensan o piensan lo que dicen que piensan o dicen lo que piensan que dicen. Se dio cuenta de que a veces suced&iacute;a algo extra&ntilde;o&hellip; En el camino hacia la boca, las palabras bonitas se volv&iacute;an feas. &acute;Por eso, en realidad, no me lo tengo que tomar mal&acute;, pens&oacute;.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las fant&aacute;sticas gafas que utiliza la protagonista de esta historia le permiten entender m&aacute;s all&aacute; de las palabras. Este cuento es &uacute;til para much&iacute;simas cosas: para aprender a escuchar, para tener paciencia cuando las dem&aacute;s se encuentran mal, para preocuparnos por las personas que nos importan, para divertirnos much&iacute;simo y para comprender que el mundo interior infantil es m&aacute;s rico de lo que a veces pensamos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[La Vorágine]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/punto-partimos_1_6114581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2020 18:26:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ea822823-1dcb-4f95-9b00-05fcffea0c93_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="106450" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ea822823-1dcb-4f95-9b00-05fcffea0c93_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="106450" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[El punto del que partimos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ea822823-1dcb-4f95-9b00-05fcffea0c93_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[La Vorágine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las recomendaciones de La Vorágine: cinco libros para una semana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/recomendaciones-voragine-libros-semana_1_6012669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba25bd5d-205a-481f-a881-d830c9b136ff_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&#039;La potencia feminista o el deseo de cambiarlo todo&#039; de Verónica Gago,"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estrenamos una sección de recomendaciones literarias que incluyen obras de ensayo, ilustración, narrativa, poesía o literatura infantil que aportan otras perspectivas</p></div><p class="article-text">
        <strong>Comienza a caminar esta secci&oacute;n de recomendaciones. No vamos a disimular que tambi&eacute;n somos parte de la marea de informaciones que en cada momento marcan las agendas de nuestras conversaciones y nuestros pareceres. Pero agradecemos la existencia de libros que nadan contracorriente o que aportan otras perspectivas. Sabemos que vamos a disfrutar mucho componiendo este espacio y esperamos que sirva de puerto para quien quiera hacer una paradita.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba25bd5d-205a-481f-a881-d830c9b136ff_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba25bd5d-205a-481f-a881-d830c9b136ff_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba25bd5d-205a-481f-a881-d830c9b136ff_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba25bd5d-205a-481f-a881-d830c9b136ff_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba25bd5d-205a-481f-a881-d830c9b136ff_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba25bd5d-205a-481f-a881-d830c9b136ff_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ba25bd5d-205a-481f-a881-d830c9b136ff_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">LA POTENCIA FEMINISTA o el deseo de cambiarlo todo</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.traficantes.net/libros/la-potencia-feminista" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ver&oacute;nica Gago - Editorial: Traficantes de Sue&ntilde;os - Ensayo</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Conectar las violencias implica desbordar los confines de la 'violencia de g&eacute;nero' para vincular la violencia de g&eacute;nero con las m&uacute;ltiples formas de violencia que la hacen posible. De este modo nos salimos del 'cors&eacute;' de puras v&iacute;ctimas con que se nos quiere encasillar para inaugurar una palabra pol&iacute;tica que no s&oacute;lo denuncia la violencia contra el cuerpo de las mujeres, sino que abre la discusi&oacute;n sobre otros cuerpos feminizados y, m&aacute;s a&uacute;n, se desplaza de una &uacute;nica definici&oacute;n de violencia (siempre dom&eacute;stica e &iacute;ntima, por tanto recluida), para entenderlo con relaci&oacute;n a un plano de violencias econ&oacute;micas, institucionales, coloniales, etc&eacute;tera&rdquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mover el foco al inicio de este nuevo ciclo de movilizaciones nos obliga a viajar a una ra&iacute;z latinoamericana. La gestaci&oacute;n del paro, de la posterior huelga feminista en Argentina y otros pa&iacute;ses del sur de Am&eacute;rica se muestran en este libro cargado de pr&aacute;cticas creativas, posibilitadoras de otros futuros imaginables. Es necesario conocer todas las fuentes de las que bebe el movimiento feminista en Espa&ntilde;a, pero adem&aacute;s esta obra de Ver&oacute;nica Gago aporta un amplio listado de demandas globales a&uacute;n por conquistar que nos puede ayudar a caminar en un devenir ut&oacute;pico.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ec9b64-8657-44e9-bf9c-c1699b525bf7_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ec9b64-8657-44e9-bf9c-c1699b525bf7_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ec9b64-8657-44e9-bf9c-c1699b525bf7_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ec9b64-8657-44e9-bf9c-c1699b525bf7_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ec9b64-8657-44e9-bf9c-c1699b525bf7_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17ec9b64-8657-44e9-bf9c-c1699b525bf7_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/17ec9b64-8657-44e9-bf9c-c1699b525bf7_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">NO TURISTA </h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.barlinlibros.org/no-turista" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ilustraciones: Marta Torres Gui&oacute;n: Alberto Haller</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.barlinlibros.org/no-turista" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barlin Libros - &Aacute;lbum ilustrado</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Entre los resorts vacacionales 'todo incluido', los bloques de hormig&oacute;n en primera l&iacute;nea de playa y los cruceros low cost atestados hasta la bandera, ha ido abri&eacute;ndose paso un nuevo tipo de viajero que ya no es turista: es el NO TURISTA. Y es que&hellip; &iquest;c&oacute;mo diferenciarse de la masa cuando lo que haces ya no es algo exclusivo?&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un &aacute;lbum ilustrado cargado de iron&iacute;a en el que puede parecer a simple vista que el modelo tur&iacute;stico actual es una experiencia &uacute;nica para cada persona, pero que nos interroga sobre si el nivel de homogeneizaci&oacute;n de las maneras de viajar nos interesa o si ni siquiera nos lo planteamos. Una obra para disfrutar desde la cr&iacute;tica, desde el humor, desde la calidad de la ilustraci&oacute;n y/o desde la necesidad de la b&uacute;squeda de otros modelos. </strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75d5ced3-fdda-468d-9326-5cfaa27eabb0_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75d5ced3-fdda-468d-9326-5cfaa27eabb0_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75d5ced3-fdda-468d-9326-5cfaa27eabb0_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75d5ced3-fdda-468d-9326-5cfaa27eabb0_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75d5ced3-fdda-468d-9326-5cfaa27eabb0_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75d5ced3-fdda-468d-9326-5cfaa27eabb0_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/75d5ced3-fdda-468d-9326-5cfaa27eabb0_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">MUNDO DEL FIN DEL MUNDO</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-mundo-del-fin-del-mundo/90007" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Sep&uacute;lveda &ndash; MaxiTusquets - Narrativa</a> 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Siempre quise regresar a Chile. Tuve ganas, pero a la hora de la determinaci&oacute;n pes&oacute; m&aacute;s el miedo, y los deseos de reencontrarme con mi hermano y los amigos que all&aacute; tengo se transformaron en una promesa en la que, de tan repetida, cre&iacute; cada vez menos. Llevaba demasiados a&ntilde;os vagando sin rumbo fijo, y los deseos de detenerme a veces me aconsejaban un peque&ntilde;o pueblo de pescadores en Creta, Ier&aacute;petras, o una apacible ciudad asturiana, Villaviciosa. Pero alg&uacute;n d&iacute;a cay&oacute; en mis manos el libro de Chatwin para devolverme a un mundo que cre&iacute; olvidado y que me estaba esperando: el mundo del fin del mundo&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una novela breve de las que Luis Sep&uacute;lveda utilizaba para regresar a su pa&iacute;s de origen, Chile, y en la que mezcla recuerdos, referentes, aventuras y denuncia ecologista. El adulto que pretende seguir los pasos del adolescente que fue mientras ve c&oacute;mo el mundo cambia y las ballenas desaparecen. El autor fallecido recientemente no solo nos dej&oacute; un legado literario nacido de un conocimiento profundo de lo peor y lo mejor de la humanidad, sino que tambi&eacute;n ha dejado una impronta de resistencia y anhelo de otro mundo.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f38b2382-43fc-40f8-8046-d4b19b4b58b5_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f38b2382-43fc-40f8-8046-d4b19b4b58b5_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f38b2382-43fc-40f8-8046-d4b19b4b58b5_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f38b2382-43fc-40f8-8046-d4b19b4b58b5_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f38b2382-43fc-40f8-8046-d4b19b4b58b5_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f38b2382-43fc-40f8-8046-d4b19b4b58b5_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f38b2382-43fc-40f8-8046-d4b19b4b58b5_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">PAN Y HIERRO</h3><p class="article-text">
        <a href="http://javierbermudezvalencia.blogspot.com/2019/09/pan-y-hierro-de-pablo-muller.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De Pablo M&uuml;ller &ndash; Editorial 4 de agosto - Poes&iacute;a</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La alegr&iacute;a en un trozo de pan</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En tu sangre, hijo, convive</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la alegr&iacute;a de un trozo de pan,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>el calor del horno de adobe,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>una vieja estancia de humo y ceniza,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>las historias que se cuentan distintas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>seg&uacute;n sea la estaci&oacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tambi&eacute;n todo el dolor</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de las muertes tempranas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En tu sangre, como antes en la m&iacute;a,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ahora que no hay hombre que me separe</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>del orden de la muerte, esta antigua tristeza</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>se sienta a charlar muy despacio,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>con nuestras ganas de vivir&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pablo M&uuml;ller es un poeta amante de los/as poetas y de la poes&iacute;a. Rebusca y disfruta con los versos ajenos, hace composiciones y escribe al despertar todo lo que le susurran sus propios sue&ntilde;os. Este peque&ntilde;o 'Pan y hierro' es homenaje y recuerdo de abuelas, del calor de hogar, de trabajos arduos. Es di&aacute;logo con la memoria de las que ya no est&aacute;n.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ea23739-244b-4520-ba26-f28a464d6ae8_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ea23739-244b-4520-ba26-f28a464d6ae8_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ea23739-244b-4520-ba26-f28a464d6ae8_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ea23739-244b-4520-ba26-f28a464d6ae8_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ea23739-244b-4520-ba26-f28a464d6ae8_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ea23739-244b-4520-ba26-f28a464d6ae8_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6ea23739-244b-4520-ba26-f28a464d6ae8_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">SOY JAZZ</h3><p class="article-text">
        <a href="http://www.ed-bellaterra.com/php/llibresInfo.php?idLlibre=1097" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jessica Herthel &ndash; Ediciones Bellaterra - Infantil</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Que no te importe ser diferente. &iexcl;Ser diferente es ser especial! Creo que lo que m&aacute;s importa de una persona es c&oacute;mo es por dentro.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y por dentro, yo soy feliz. Me lo paso bien. &iexcl;Y estoy orgullosa! Soy Jazz&ldquo;. Jazz Jennings tiene 13 a&ntilde;os, le encanta el color rosa y el f&uacute;tbol, y es miembro honoraria de la Fundaci&oacute;n Arco Iris Morado para la Infancia Trans.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un cuento para trabajar la diversidad o para disfrutar leyendo en escuelas o en familia. Para ni&ntilde;as que juegan al f&uacute;tbol y ni&ntilde;os que se divierten disfraz&aacute;ndose,  Cuestionar o romper con los roles asignados al nacer es algo que se est&aacute; trabajando desde la literatura infantil y que es tremendamente interesante descubrir. </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[La Vorágine]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/recomendaciones-voragine-libros-semana_1_6012669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2020 22:23:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ba25bd5d-205a-481f-a881-d830c9b136ff_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1785149" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ba25bd5d-205a-481f-a881-d830c9b136ff_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1785149" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Las recomendaciones de La Vorágine: cinco libros para una semana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ba25bd5d-205a-481f-a881-d830c9b136ff_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,La Vorágine,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Patricia Manrique presenta su libro 'Lo común sentido como sentido común' en La Vorágine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/patricia-manrique-comun-sentido-voragine_1_6043322.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56459d81-92b7-4c57-9b27-0826bded589b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Patricia Manrique y Hourone El Hinani durante la entrevista. | LARO GARCÍA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filósofa y activista hablará de su nuevo trabajo, acompañada por la socióloga María Montesino, este viernes 29 de mayo a las 19.30 horas</p></div><p class="article-text">
        Patricia Manrique lanza un nuevo trabajo dentro de la colecci&oacute;n de Textos(in)surgentes. La fil&oacute;sofa y activista presentar&aacute; 'Lo com&uacute;n sentido como sentido com&uacute;n' en La Vor&aacute;gine este viernes 29 de mayo a las 19.30 horas, acompa&ntilde;ada por la soci&oacute;loga Mar&iacute;a Montesino tras la cancelaci&oacute;n del evento que ten&iacute;a previsto celebrarse en marzo como consecuencia de la crisis sanitaria de la COVID-19. 
    </p><p class="article-text">
        La tambi&eacute;n colaboradora de eldiario.es Cantabria ha logrado en poco m&aacute;s de 200 p&aacute;ginas algo que, en palabras de la librer&iacute;a editora, &ldquo;parec&iacute;a imposible&rdquo;: &ldquo;Llevarnos en un profundo viaje filos&oacute;fico, hacer temblar algunos de nuestros espacios de confort militante y estimular una visi&oacute;n pol&iacute;tica, pol&eacute;tica y pol&iacute;rica que haga de la utop&iacute;a algo tan cercano como nuestra escalera de vecinas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         Y es que este libro &ldquo;responde a la consigna de agitar pol&iacute;ticamente el avispero pero con-sentido&rdquo;, seg&uacute;n su autora, cuyas ideas provienen del pensamiento radical occidental, de los feminismos del sur o incluso de algunos de los n&uacute;cleos de resistencia originarios para devolvernos, al final del viaje, a nuestras comunidades de vida cotidianas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un profundo cuestionamiento a la racionalidad neoliberal, un canto al placer en la defensa de la vida, a la dicha que proporciona vivirla sabiendo que no estamos solas y a una felicidad que procura una nueva riqueza que nada tiene que ver con el capital y que, poco a poco, estamos inventado en com&uacute;n&rdquo;, concluyen desde La Vor&aacute;gine, invitando a todas las interesadas a presenciar el evento de manera telem&aacute;tica, ya que el aforo est&aacute; limitado como consecuencia de las restricciones de la desescalada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/patricia-manrique-comun-sentido-voragine_1_6043322.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2020 21:36:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/56459d81-92b7-4c57-9b27-0826bded589b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="148492" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/56459d81-92b7-4c57-9b27-0826bded589b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="148492" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Patricia Manrique presenta su libro 'Lo común sentido como sentido común' en La Vorágine]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/56459d81-92b7-4c57-9b27-0826bded589b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[La Vorágine,Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Patricia Manrique presentará su libro 'Lo común sentido como sentido común' en La Vorágine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/patricia-manrique-comun-sentido-voragine_1_1049373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56459d81-92b7-4c57-9b27-0826bded589b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Patricia Manrique. | LARO GARCÍA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filósofa y activista hablará de su nuevo trabajo, acompañada por la socióloga María Montesino, el próximo jueves 12 de marzo a las 19.30 horas</p></div><p class="article-text">
        Patricia Manrique lanza un nuevo trabajo dentro de la colecci&oacute;n de Textos(in)surgentes. La fil&oacute;sofa y activista presentar&aacute; 'Lo com&uacute;n sentido como sentido com&uacute;n' en La Vor&aacute;gine el pr&oacute;ximo jueves 12 de marzo a las 19.30 horas, acompa&ntilde;ada por la soci&oacute;loga Mar&iacute;a Montesino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tambi&eacute;n colaboradora de eldiario.es Cantabria&nbsp;ha logrado en poco m&aacute;s de 200 p&aacute;ginas algo que, en palabras de la librer&iacute;a editora, &ldquo;parec&iacute;a imposible&rdquo;: &ldquo;Llevarnos en un profundo viaje filos&oacute;fico, hacer temblar algunos de nuestros espacios de confort militante y estimular una visi&oacute;n pol&iacute;tica, pol&eacute;tica y pol&iacute;rica que haga de la utop&iacute;a algo tan cercano como nuestra escalera de vecinas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que este libro &ldquo;responde a la consigna de agitar pol&iacute;ticamente el avispero pero con-sentido&rdquo;, seg&uacute;n su autora, cuyas ideas&nbsp;provienen del pensamiento radical occidental, de los feminismos del sur o incluso de algunos de los n&uacute;cleos de resistencia originarios para devolvernos, al final del viaje, a nuestras comunidades de vida cotidianas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un profundo cuestionamiento a la racionalidad neoliberal, un canto al placer en la defensa de la vida, a la dicha que proporciona vivirla sabiendo que no estamos solas y a una felicidad que procura una nueva riqueza que nada tiene que ver con el capital y que, poco a poco, estamos inventado en com&uacute;n&rdquo;, concluyen desde La Vor&aacute;gine, invitando a todas las interesadas a acudir a la presentaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/patricia-manrique-comun-sentido-voragine_1_1049373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2020 18:17:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/56459d81-92b7-4c57-9b27-0826bded589b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="148492" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/56459d81-92b7-4c57-9b27-0826bded589b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="148492" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Patricia Manrique presentará su libro 'Lo común sentido como sentido común' en La Vorágine]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/56459d81-92b7-4c57-9b27-0826bded589b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[La Vorágine,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
