<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Gran Bretaña]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/gran-bretana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gran Bretaña]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1003491/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Encontrado a orillas del Támesis y anterior a las invasiones normandas, este antiguo yacimiento pudo albergar el primer hospital británico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/encontrado-orillas-tamesis-anterior-invasiones-normandas-antiguo-yacimiento-pudo-albergar-primer-hospital-britanico-pm_1_13400835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/563ecd1a-a92a-4594-a441-2a9217f07625_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Encontrado a orillas del Támesis y anterior a las invasiones normandas, este antiguo yacimiento pudo albergar el primer hospital británico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hasta ahora, se creía que la idea de cuidar a los enfermos fuera del hogar había llegado a Gran Bretaña en el siglo XI</p><p class="subtitle">Apareció a través de Alejandría y fue clave en la caída del Imperio Romano: la historia de la peste de Cipriano</p></div><p class="article-text">
        Un monasterio anglosaj&oacute;n ubicado a orillas del r&iacute;o T&aacute;mesis pudo haber servido como el <strong>primer hospital conocido de Gran Breta&ntilde;a</strong>. All&iacute; pudieron ser atendidas personas con todo tipo de dolencias, desde enfermedades terminales a lesiones m&aacute;s o menos graves. Es la conclusi&oacute;n a la que ha llegado un grupo de arque&oacute;logos de la Universidad de Reading, una <a href="https://www.reading.ac.uk/news/2026/University-News/Cookham-dig-to-reveal-monastic-care-for-early-Englands-sick" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">noticia</a> que cambia el paradigma de lo que se sab&iacute;a sobre estos centros de cuidados.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, se pensaba que los primeros hospitales, entendidos como una instituci&oacute;n organizada <a href="https://www.eldiario.es/spin/espacio-da-salto-primeras-radiografias-medicas-impacto-llegar-millones-pacientes-tierra-pm_1_13392330.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dedicada al cuidado de enfermos</a> fuera del hogar, <strong>llegaron a Inglaterra con los normandos tras la conquista de 1066</strong>. Sin embargo, los arque&oacute;logos han encontrado evidencias de un lugar que podr&iacute;a haber funcionado como hospital dos siglos antes de las invasiones normandas.
    </p><p class="article-text">
        Los restos se localizaron en la abad&iacute;a de Cookham, en East Berkshire, a orillas del r&iacute;o T&aacute;mesis, donde un cementerio revel&oacute; los cuerpos de personas que padec&iacute;an <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/descubridor-vacuna-espanola-tuberculosis-mundo-espera-hay-miedo-paises-desarrollados_1_12294012.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuberculosis</a>, c&aacute;ncer, infecciones graves y otras lesiones incapacitantes. Los enterramientos, que datan de los siglos VIII y IX, son unos <strong>200 a&ntilde;os m&aacute;s antiguos que los primeros hospitales </strong>tradicionalmente asociados a la llegada de los normandos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b696caf8-8a46-44a5-9da9-01ed9920546f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b696caf8-8a46-44a5-9da9-01ed9920546f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b696caf8-8a46-44a5-9da9-01ed9920546f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b696caf8-8a46-44a5-9da9-01ed9920546f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b696caf8-8a46-44a5-9da9-01ed9920546f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b696caf8-8a46-44a5-9da9-01ed9920546f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b696caf8-8a46-44a5-9da9-01ed9920546f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Arquéologos trabajando en el asentamiento."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Arquéologos trabajando en el asentamiento.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Sabemos que la abad&iacute;a de Cookham era un lugar de curaci&oacute;n. Los <strong>enfermos y moribundos ven&iacute;an aqu&iacute; para ser atendidos </strong>en lo que pudo haber sido uno de los primeros centros de este tipo en Inglaterra&rdquo;, dijo el profesor Gabor Thomas, director de las excavaciones de la Universidad de Reading.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un hallazgo que sigue generando dudas</strong></h2><p class="article-text">
        Muchos de los cuerpos presentaban signos de traumatismos, aparentemente causados por accidentes, mientras que otros hab&iacute;an sido sometidos a diferentes tipos de cirug&iacute;as e intervenciones. Algunos tambi&eacute;n ten&iacute;an indicios de enfermedades como la tuberculosis o el c&aacute;ncer, que casi con total seguridad habr&iacute;an resultado <strong>fatales para las personas de principios de la Edad Media</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las dudas, sin embargo, siguen estando ah&iacute; para los expertos despu&eacute;s del hallazgo. &ldquo;<strong>La gran pregunta ahora es: &iquest;qui&eacute;nes eran estas personas? </strong>&iquest;Eran miembros de la comunidad mon&aacute;stica, residentes locales o peregrinos que viajaban a Cookham a lo largo del r&iacute;o T&aacute;mesis para recibir la salvaci&oacute;n de sus cuerpos?&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; el profesor. 
    </p><p class="article-text">
        Para intentar encontrar la confirmaci&oacute;n a alguna de estas hip&oacute;tesis, los investigadores est&aacute;n analizando ADN antiguo y huellas qu&iacute;micas conservadas en los dientes y huesos de las personas localizadas. &ldquo;Cada esqueleto y cada objeto que descubrimos nos ayuda a <strong>imaginar la realidad cotidiana de estar enfermo hace m&aacute;s de 1.000 a&ntilde;os</strong>, y c&oacute;mo las personas lidiaban con el dolor y las enfermedades que ten&iacute;an poco poder para tratar&rdquo;, comparti&oacute; Thomas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/encontrado-orillas-tamesis-anterior-invasiones-normandas-antiguo-yacimiento-pudo-albergar-primer-hospital-britanico-pm_1_13400835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 05:00:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/563ecd1a-a92a-4594-a441-2a9217f07625_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5724628" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/563ecd1a-a92a-4594-a441-2a9217f07625_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5724628" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Encontrado a orillas del Támesis y anterior a las invasiones normandas, este antiguo yacimiento pudo albergar el primer hospital británico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/563ecd1a-a92a-4594-a441-2a9217f07625_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Gran Bretaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De madera y sobre pilares: así eran las casas que construyeron los ingleses en el siglo XIX en este pequeño pueblo de Huelva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/madera-pilares-casas-construyeron-ingleses-siglo-xix-pequeno-pueblo-huelva-pm_1_13391187.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1731a757-1ae7-407b-9bef-e4332ea892bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De madera y sobre pilares: así eran las casas que construyeron los ingleses en el siglo XIX en este pequeño pueblo de Huelva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A raíz de la llegada de la Rio Tinto Company Limited a Huelva, en la localidad de Punta Umbría construyeron viviendas que destacaban por una tipología totalmente exótica para la zona</p><p class="subtitle">Las huellas del legado minero inglés que no debes perderte si visitas... Huelva</p><p class="subtitle">Las casas de este pequeño pueblo asturiano se comunican gracias a túneles y pasadizos</p></div><p class="article-text">
        Hacia finales del siglo XIX, la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/huelva/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Huelva</a> experiment&oacute; una gran transformaci&oacute;n con la llegada de la <strong>Rio Tinto Company Limited</strong> en el a&ntilde;o 1873. Este consorcio brit&aacute;nico adquiri&oacute; las ricas minas de Riotinto para explotar sus yacimientos de pirita, pero con ellos no solo lleg&oacute; la tecnolog&iacute;a industrial, sino tambi&eacute;n una cultura y arquitectura for&aacute;neas que marcar&iacute;an profundamente el litoral onubense. En el peque&ntilde;o enclave de <strong>Punta Umbr&iacute;a</strong>, lo que comenz&oacute; como una necesidad funcional terminar&iacute;a convirti&eacute;ndose en la cuna del turismo moderno en Espa&ntilde;a. La presencia inglesa dej&oacute; una huella imborrable en el urbanismo local que hoy sigue siendo motivo de estudio.
    </p><p class="article-text">
        El origen de estas construcciones no fue el ocio, sino la salud de los empleados brit&aacute;nicos que sufr&iacute;an los efectos de la miner&iacute;a. El m&eacute;todo de las teleras para extraer cobre emit&iacute;a grandes cantidades de di&oacute;xido de azufre, afectando los pulmones de quienes trabajaban en la zona. Por ello, la compa&ntilde;&iacute;a decidi&oacute; establecer un &ldquo;Barrio de salud&rdquo; en la solitaria playa de <strong>Punta Umbr&iacute;a</strong> a principios de la d&eacute;cada de 1880. Los m&eacute;dicos recomendaban el aire impoluto del Atl&aacute;ntico para la recuperaci&oacute;n f&iacute;sica de su personal directivo y sus familias. Lo que inicialmente fue un sanatorio estacional se transform&oacute; en el primer asentamiento estable y reconocible de la localidad.
    </p><p class="article-text">
        Las 14 viviendas originales destacaban por una <strong>tipolog&iacute;a constructiva </strong>totalmente<strong> ex&oacute;tica</strong> para la zona, basada en el modelo colonial brit&aacute;nico. Estaban fabricadas &iacute;ntegramente en madera y se elevaban sobre el terreno mediante pilares para evitar el avance natural de las dunas. Esta elevaci&oacute;n no solo proteg&iacute;a las casas de la arena, sino que permit&iacute;a una ventilaci&oacute;n constante por debajo de la estructura. El dise&ntilde;o era funcional y buscaba la adaptaci&oacute;n a un entorno de playa que entonces carec&iacute;a de cualquier urbanismo. Eran estructuras ligeras pero resistentes que desafiaban la orograf&iacute;a costera de Huelva con un estilo victoriano &uacute;nico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0312046d-c290-4ac3-bfc5-88d76d87868d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0312046d-c290-4ac3-bfc5-88d76d87868d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0312046d-c290-4ac3-bfc5-88d76d87868d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0312046d-c290-4ac3-bfc5-88d76d87868d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0312046d-c290-4ac3-bfc5-88d76d87868d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0312046d-c290-4ac3-bfc5-88d76d87868d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0312046d-c290-4ac3-bfc5-88d76d87868d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La arquitectura de las casas de los ingleses incorporaba soluciones ingeniosas para combatir el intenso calor del verano"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La arquitectura de las casas de los ingleses incorporaba soluciones ingeniosas para combatir el intenso calor del verano                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/arquitectura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arquitectura</a> de las casas de los ingleses incorporaba soluciones ingeniosas para <strong>combatir</strong> el intenso <strong>calor</strong> del verano en el sur de la pen&iacute;nsula. Las fachadas estaban compuestas por tablillas de madera sobrepuestas que creaban una c&aacute;mara de aire interior, actuando como aislante t&eacute;rmico. Adem&aacute;s, las viviendas se orientaban hacia el sur para eludir el impacto directo de los rayos solares durante las horas cr&iacute;ticas. Los porches sombreados, conocidos como verandas, rodeaban todo el per&iacute;metro del edificio, ofreciendo espacios frescos y protegidos del viento. Estos elementos permit&iacute;an que las estancias interiores se mantuvieran siempre saludables, silenciosas y con una temperatura apacible.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>interior</strong> de estas <strong>residencias</strong> segu&iacute;a una distribuci&oacute;n muy estricta donde el comedor central funcionaba como el n&uacute;cleo de la actividad social. Los dormitorios se situaban estrat&eacute;gicamente orientados al sur para aprovechar la brisa marina, mientras que el mobiliario se limitaba a lo imprescindible. Un detalle curioso era la separaci&oacute;n f&iacute;sica de las zonas de servicio, como la cocina y los ba&ntilde;os, fuera del cuerpo principal. Se acced&iacute;a a estas dependencias a trav&eacute;s de las galer&iacute;as exteriores, una medida de higiene y seguridad com&uacute;n en la &eacute;poca. Esta configuraci&oacute;n evitaba que los olores y el calor de los fogones interfirieran con el descanso noble.
    </p><p class="article-text">
        La vida cotidiana en el &ldquo;Barrio de salud&rdquo; estaba regida por <strong>normas de comportamiento</strong> extremadamente r&iacute;gidas impuestas. Los horarios eran sagrados: el almuerzo se serv&iacute;a puntualmente a la una y media del mediod&iacute;a, seguido por la tradicional hora del t&eacute; a las cinco. Los brit&aacute;nicos dedicaban las ma&ntilde;anas a purificarse con ba&ntilde;os de sol y aire en la orilla del mar antes de retirarse. Estaban estrictamente prohibidas las veladas nocturnas y cualquier ruido en las terrazas que pudiera perturbar el descanso de la comunidad. A las nueve de la noche, el silencio era total en el barrio, pues todas las familias deb&iacute;an estar ya descansando.
    </p><h2 class="article-text">Legado y fusi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        A pesar de su importancia hist&oacute;rica, las casas originales fueron desapareciendo progresivamente entre las d&eacute;cadas de los setenta y ochenta. El desinter&eacute;s por su mantenimiento tras la nacionalizaci&oacute;n de las minas en 1954 aceler&oacute; su ruina y posterior demolici&oacute;n definitiva. Sin embargo, su <strong>legado</strong> sobrevivi&oacute; a trav&eacute;s de la arquitectura local, ya que las &eacute;lites onubenses imitaron este modelo en sus propios chalets. Incluso las humildes casetas de los pescadores tomaron elementos de esta construcci&oacute;n, fusionando la <strong>est&eacute;tica brit&aacute;nica</strong> con las <strong>necesidades marineras</strong>. Hoy, la Punta de los Ingleses conserva el nombre del lugar donde aquellas estructuras cambiaron la historia.
    </p><p class="article-text">
        El esp&iacute;ritu de aquel barrio renaci&oacute; en el a&ntilde;o 2003 con la inauguraci&oacute;n de la <strong>Casa Museo de los Ingleses</strong> en la avenida principal. Este edificio es una recreaci&oacute;n fiel que permite a los que la visitan conocer los objetos donados por los propios vecinos. Objetos como ba&uacute;les antiguos, teteras de cer&aacute;mica y mobiliario original ayudan a difundir este patrimonio hist&oacute;rico tan singular. Aunque de las casas originales solo queda la Casa del Guarda, el estilo colonial sigue vivo en numerosos edificios p&uacute;blicos. <strong>Punta Umbr&iacute;a</strong> reivindica as&iacute; sus <strong>ra&iacute;ces brit&aacute;nicas</strong> como una se&ntilde;a de identidad que define su paisaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/madera-pilares-casas-construyeron-ingleses-siglo-xix-pequeno-pueblo-huelva-pm_1_13391187.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 12:00:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1731a757-1ae7-407b-9bef-e4332ea892bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="88678" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1731a757-1ae7-407b-9bef-e4332ea892bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="88678" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De madera y sobre pilares: así eran las casas que construyeron los ingleses en el siglo XIX en este pequeño pueblo de Huelva]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1731a757-1ae7-407b-9bef-e4332ea892bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Huelva,Patrimonio,Gran Bretaña,Historia,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Liadan Ní Chuinn: “El dolor de mi literatura viene de la violencia colonial británica, su negación y sus repercusiones”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/liadan-chuinn-dolor-literatura-viene-violencia-colonial-britanica-negacion-repercusiones_1_13369581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85b39632-2172-437f-ac27-fe502c6a1946_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Liadan Ní Chuinn: “El dolor de mi literatura viene de la violencia colonial británica, su negación y sus repercusiones”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Todos aínda aquí', el primer libro de relatos publicado bajo pseudónimo por alguien nacido en el norte de Irlanda hace 28 años, lidia con los muertos y los fantasmas de la ocupación o las relaciones familiares y se ha convertido en un fenómeno literario y editorial en la isla</p><p class="subtitle">Brais Lamela, escritor: “En Galicia tenemos una visión demasiado benévola de nuestro pasado trasatlántico” </p></div><p class="article-text">
        El primero de los seis relatos que componen <em>Todos a&iacute;nda aqu&iacute;</em> comienza con una escena: hombres armados y con pasamonta&ntilde;as paran el coche en el que circula una pareja. La mujer est&aacute; embarazada. Sacan al hombre del autom&oacute;vil, le exigen su documentaci&oacute;n y comprueban que se trata de cat&oacute;licos. Les rompen el parabrisas y les roban el veh&iacute;culo. Los dejan tirados en una cuneta en las afueras de la ciudad, una fr&iacute;a noche en el norte de Irlanda. Dos d&iacute;as m&aacute;s tarde, nace un ni&ntilde;o, el narrador de la historia. &ldquo;Las fotos son de color rosa, Michael Madigan aparece sonriendo y mi madre tiene esos cortes por toda la piel, peque&ntilde;as costras, algo parecido a coordenadas/pecas&rdquo;, escribe Liadan N&iacute; Chuinn, pseud&oacute;nimo que firma el libro y del que apenas se sabe que tiene 28 a&ntilde;os y naci&oacute; en alg&uacute;nn lugar de los Seis Condados. El cuento lidia, como otros de la colecci&oacute;n, con un fantasma que todav&iacute;a existe, el dolor producido por la violencia colonial brit&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No puedo hablar por nadie m&aacute;s&rdquo;, responde N&iacute; Chuinn a la pregunta sobre la tristeza que supura cierta literatura irlandesa actual, &ldquo;pero en la m&iacute;a hay mucho dolor que procede de la p&eacute;rdida de cultura e idioma que sufrimos por causa de la colonizaci&oacute;n brit&aacute;nica. Ese dolor viene de la violencia y de la negaci&oacute;n de esa violencia y de sus repercusiones&rdquo;. Habla con elDiario.es a trav&eacute;s del correo electr&oacute;nico, mediado por su agente literaria. Pese a que<em> Todos a&iacute;nda aqu&iacute;</em> (Rodolfo &amp; Priscila en gallego, traducci&oacute;n de Isaac Xub&iacute;n; Segona Perif&egrave;ria en catal&aacute;n; Feltrinelli en castellano) es una de las sensaciones &uacute;ltimas de la literatura irlandesa, se desconoce la identidad y el g&eacute;nero -la agente la menciona con pronombre neutro- de quien lo ha escrito. Su escritura, en todo caso, es precisa, casi quir&uacute;rgica, oscura y l&iacute;rica, salvaje en algunos tramos. Y pol&iacute;tica, pol&iacute;tica sin rodeos. &ldquo;En este libro me he centrado particularmente en la violencia m&aacute;s reciente del Estado brit&aacute;nico. Todo se reduce a esto&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;quienquiera que seas, como civil, tienes derecho a que el Estado brit&aacute;nico no te mate&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bd10489e-41ce-4f8f-850e-19d4060dbabd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        N&iacute; Chuinn se extiende sobre el contexto en el que escribe. Naci&oacute; en 1998, el mismo a&ntilde;o en que brit&aacute;nicos, unionistas y republicanos firmaron el Acuerdo de Viernes Santo que acab&oacute; con las manifestaciones m&aacute;s duras del conflicto colonial en el norte de Irlanda. &ldquo;Aunque la guerra termin&oacute;, su impacto a&uacute;n se siente&rdquo;, resume, &ldquo;pienso a menudo en la violencia olvidada del Estado brit&aacute;nico en el norte de mi pa&iacute;s y en lo que nos ha hecho. Pero eso no significa que todo haya acabado. El norte sigue bajo ocupaci&oacute;n&rdquo;. Los brit&aacute;nicos mataron hombres, mujeres y ni&ntilde;os, y sus soldados aterrorizaron a generaciones de personas, a&ntilde;ade, &ldquo;pero el Estado brit&aacute;nico sigue sosteniendo que fue una fuerza neutral [en el conflicto entre unionistas y republicanos]. Se niega a reconocer lo que hizo aqu&iacute;&rdquo;. Adem&aacute;s, las organizaciones paramilitares lealistas -que defienden la integraci&oacute;n del norte en el Reino unido- existen. Todav&iacute;a. Y, asegura N&iacute; Chuinn, &ldquo;amedentran comunidades, son responsables de la explotaci&oacute;n sexual de j&oacute;venes y del tr&aacute;fico de drogas, y, en tiempos recientes, de horrorosos ataques racistas&rdquo;. Los &uacute;ltimos sucedieron en Belfast el pasado mes de junio <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ataque-cuchillo-desata-violentas-protestas-agitadas-extrema-derecha-irlanda-norte_1_13289390.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y adoptaron la forma de pogromo contra los migrantes</a>.
    </p><h2 class="article-text">Relatos sobre el trauma</h2><p class="article-text">
        Sobre ese tel&oacute;n de fondo se despliegan los seis relatos de <em>Todos a&iacute;nda aqu&iacute;</em>. No en todos la violencia es expl&iacute;cita, pero su eco sordo s&iacute; recorre estas historias sobre el pasado y el presente, los lazos que se desintegran, los vivos y los muertos, las lenguas amenazadas, los hijos y sus padres. Literatura del trauma. &ldquo;Pienso mucho en el amor y en la atenci&oacute;n&rdquo;, afirma, &ldquo;en todas las formas en que las personas cuidan unas de otras y en el orgullo que me produce, quiz&aacute;s porque s&eacute; que esto no es lo que los dem&aacute;s fuera del norte de Irlanda asocian con nosotros&rdquo;. La familia y sus tensiones conforma otro de los n&uacute;cleos del libro, escrito en un pa&iacute;s de fuerte cultura cat&oacute;lica. Para N&iacute; Chuinn, de hecho, &ldquo;la din&aacute;mica de una familia no puede separarse de la de su entorno&rdquo;. Es decir, de las condiciones hist&oacute;ricas, pol&iacute;ticas, en las que vive. &ldquo;Pensar sobre padres e hijos en Irlanda en muchos puntos de nuestra historia&rdquo;, dice, &ldquo;es pensar sobre todos esos padres encarcelados, internados, investigados, asaltados, secuestrados, gaseados, es pensar en los hijos de esa gente&rdquo;. La sombra del conflicto, una vez m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero Liadan N&iacute; Chuinn confiesa, pese a todo, cierta visi&oacute;n animista de la realidad. De ah&iacute; el t&iacute;tulo de la colecci&oacute;n, <em>Every One Still Here</em> (<em>Todos a&iacute;nda aqu&iacute;</em> en gallego, <em>Encara hi s&oacute;n tots</em> en catal&aacute;n, <em>Todos siguen aqu&iacute;</em> en castellano), sugerido por Declan Meade, su editor en Irlanda. Es una frase de <em>Rusia</em>, un relato que discute la exhibici&oacute;n de restos humanos en un museo &ldquo;y la deshumanizaci&oacute;n del otro que, creo, cultiva la mencionada exhibici&oacute;n&rdquo;. Como los poemas sobre los hombres momificados encontrados en la turbera que escribi&oacute; otro irland&eacute;s de los Seis Condados, Seamus Heaney, en su implacable <em>Norte</em> (1975). Sea como sea, el <em>Todos a&iacute;nda aqu&iacute;</em> (<em>Todos siguen aqu&iacute;</em>) remite &ldquo;a un entendimiento del mundo animista en esp&iacute;ritu. Todos est&aacute;n a&uacute;n aqu&iacute;, vivos y muertos, todos sus miedos y sus dolores y sus consuelos y su amor. Nos afectan, los miremos directamente a los ojos o no&rdquo;. As&iacute;, N&iacute; Chuinn desconf&iacute;a del individualismo, que percibe como n&uacute;cleo de la literatura contempor&aacute;nea: &ldquo;Mucho de lo que se crea y se consume en la actualidad se basa en el individuo. Pero ninguno de nosotros es, nunca, un individuo&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Para m&iacute; y mi comunidad, Irlanda del Norte no existe&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Esa conciencia de lo colectivo atraviesa el libro. &ldquo;Lo personal y lo pol&iacute;tico se entrelazan de manera brillante&rdquo;, destacan sus editores gallegos, Rodolfo &amp; Priscila. El discurso de N&iacute; Chuinn lo ratifica una y otra vez. Irlanda del Norte, asegura, no existe, ni para ella ni para su comunidad. &ldquo;Somos gente del norte. Soy una persona irlandesa, del norte de Irlanda. Pero Irlanda del Norte es el nombre de esa administraci&oacute;n min&uacute;scula inventada por los brit&aacute;nicos&rdquo;, aclara. M&aacute;s all&aacute;, agradece conversar con sus lectores en Galicia o Catalunya: &ldquo;Creo que compartimos el aprecio por la importancia del lenguaje respecto a nuestros pa&iacute;ses e identidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Todos a&iacute;nda aqu&iacute;</em> fue un &eacute;xito -lo avalan los premios y las listas de final de a&ntilde;o- contra pron&oacute;stico. La escritora escocesa Ali Smith lo celebr&oacute; <a href="https://www.theguardian.com/books/2026/jan/23/ali-smith-henry-james-had-me-running-down-the-garden-path-shouting-out-loud" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en una entrevista en The Guardian</a>. Un primer libro, adem&aacute;s de relatos y no una novela -comercialmente m&aacute;s viable, por lo general-, firmado con pseud&oacute;nimo. Y que se interna en la selva de la herencia recibida, los vencidos y los asesinados, en un pa&iacute;s traumatizado. &ldquo;No ten&iacute;a ni idea de c&oacute;mo funciona nada de esto&rdquo;, admite, &ldquo;no sab&iacute;a qu&eacute; iba a pasar. Y a&uacute;n menos que se iba a traducir a otros idiomas, algunos de ellos minorizados, lo que me resulta conmovedor&rdquo;. En cualquier caso, concluye, &ldquo;ojal&aacute; las ideas del libro sobre recordar y desafiar la deshumanizaci&oacute;n que se extiende por todas partes sean del inter&eacute;s de la gente, est&eacute; donde est&eacute;&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/liadan-chuinn-dolor-literatura-viene-violencia-colonial-britanica-negacion-repercusiones_1_13369581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 04:00:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/85b39632-2172-437f-ac27-fe502c6a1946_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="16051019" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/85b39632-2172-437f-ac27-fe502c6a1946_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="16051019" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Liadan Ní Chuinn: “El dolor de mi literatura viene de la violencia colonial británica, su negación y sus repercusiones”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/85b39632-2172-437f-ac27-fe502c6a1946_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Irlanda,Irlanda del Norte,Colonialismo,Gran Bretaña,Cultura,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta es la ruta en la que podrás ver cuevas, desfiladeros y cuatro grandes cascadas originadas por tres ríos de este pequeño país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-podras-ver-cuevas-desfiladeros-cuatro-grandes-cascadas-originadas-tres-rios-pequeno-pais-pm_1_13365069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68cf82f8-375c-44c6-8ef9-e8af606e945b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta es la ruta en la que podrás ver cuevas, desfiladeros y cuatro grandes cascadas originadas por tres ríos de este pequeño país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El agua es la auténtica protagonista de una travesía que invita a descubrir rincones donde la naturaleza se manifiesta con fuerza</p><p class="subtitle">Esta ostra ayuda a combatir el cambio climático y por eso tratan de recuperarla en el Mar Menor, donde hubo millones de ejemplares</p><p class="subtitle">Con 50 metros de altura y 300 de anchura, es considerada la cascada más grande de todo el Sudeste Asiático</p></div><p class="article-text">
        En las profundidades del hermoso <strong>Parque Nacional Brecon Beacons</strong> de <strong>Gales</strong> se encuentra una de esas maravillas naturales que aprecia cualquiera que la descubre. Este espacio, conocido como Bannau Brycheiniog, es un paisaje fr&aacute;gil que requiere respeto constante de sus visitantes para su conservaci&oacute;n. La regi&oacute;n alberga el llamado &ldquo;<strong>Pa&iacute;s de las cascadas&rdquo;</strong>, donde la geolog&iacute;a ha esculpido escenarios de fantas&iacute;a dignos de admirar. El agua es la protagonista de una traves&iacute;a que invita a descubrir rincones donde la naturaleza se manifiesta con fuerza. <strong>Desfiladeros boscosos y cuevas ocultas</strong> forman un ecosistema que ofrece una experiencia sensorial completa para los aventureros senderistas.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un destino que combina desaf&iacute;o f&iacute;sico con la recompensa visual de ver saltos de agua espectaculares en la maleza. Recorrer este sendero es adentrarse en el coraz&oacute;n de una tierra que valora su inmensa herencia natural y biol&oacute;gica. La magia de esta ruta nace del incansable trabajo erosivo de <strong>tres r&iacute;os principales</strong> que han moldeado la roca blanda: el <strong>Mellte</strong>, el<strong> Hepste </strong>y el<strong> Nedd-fechan</strong>. Estas corrientes de agua se abren paso a trav&eacute;s de terrenos irregulares, creando profundos desfiladeros que parecen leyendas antiguas. Antes de converger para formar el r&iacute;o Neath, estos cauces fluviales dan origen a las cuatro ca&iacute;das de agua principales. 
    </p><p class="article-text">
        La topograf&iacute;a de la zona permite la formaci&oacute;n de <strong>cuevas misteriosas y gargantas escarpadas</strong> que a&ntilde;aden aventura a cada paso del camino. Explorar estos desfiladeros implica sumergirse en una atm&oacute;sfera cargada de humedad donde el rugido del agua gu&iacute;a el rumbo. El esfuerzo de los r&iacute;os por tallar su camino ha resultado en uno de los grandes espect&aacute;culos visuales de Gales. Para iniciar la aventura, los senderistas suelen utilizar los aparcamientos de Cwm Porth o Gwaun Hepste. Desde all&iacute; se accede al famoso Sendero de las Cuatro Cascadas, una ruta circular de aproximadamente nueve kil&oacute;metros de longitud.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c067c2f8-f3b5-4b90-ba3a-eb8ba539f8e5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c067c2f8-f3b5-4b90-ba3a-eb8ba539f8e5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c067c2f8-f3b5-4b90-ba3a-eb8ba539f8e5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c067c2f8-f3b5-4b90-ba3a-eb8ba539f8e5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c067c2f8-f3b5-4b90-ba3a-eb8ba539f8e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c067c2f8-f3b5-4b90-ba3a-eb8ba539f8e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c067c2f8-f3b5-4b90-ba3a-eb8ba539f8e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El sonido de las caídas de agua es tan potente que puede sentirse en el aire"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El sonido de las caídas de agua es tan potente que puede sentirse en el aire                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La primera parada suele ser <strong>Sgwd Clun-Gwyn</strong>, conocida como la &ldquo;Ca&iacute;da del Prado Blanco&rdquo;, que destaca por su verticalidad. Este salto se precipita sobre enormes bloques de piedra cubiertos de musgo, creando una imagen similar a una gran escalera. El mirador superior ofrece una perspectiva impresionante de la fuerza del r&iacute;o Mellte antes de continuar su descenso por el valle. Es fundamental seguir los caminos se&ntilde;alizados para evitar da&ntilde;ar la flora local, especialmente los musgos de crecimiento lento. Aunque el inicio atraviesa tranquilas fincas ganaderas, pronto el terreno se vuelve m&aacute;s accidentado y desafiante para el caminante. Las puertas de las fincas deben permanecer cerradas tras el paso de los turistas para proteger el ganado local. 
    </p><p class="article-text">
        Continuando la marcha, el sendero conduce hacia <strong>Sgwd Isaf Clun-Gwyn</strong>, que representa la parte baja de las ca&iacute;das de este sector. A diferencia de la anterior, esta cascada es una serie pintoresca de saltos que fluyen como una escalera hacia el desfiladero. La vegetaci&oacute;n que la rodea es tan densa que por momentos el cielo desaparece bajo el dosel de los &aacute;rboles. Se requiere precauci&oacute;n al descender, ya que las ra&iacute;ces y las rocas suelen estar extremadamente resbaladizas por la humedad constante. Algunos visitantes aprovechan las pozas naturales para descansar, aunque la temperatura del agua suele ser bastante fr&iacute;a para nadar. 
    </p><p class="article-text">
        El sonido de las tres ca&iacute;das de agua que componen este tramo es tan potente que puede sentirse en el aire. Es en este punto donde muchos fot&oacute;grafos encuentran sus mejores capturas gracias al contraste entre roca y espuma blanca. La ruta exige un esfuerzo f&iacute;sico considerable, con subidas y bajadas constantes que ponen a prueba la resistencia f&iacute;sica. A poca distancia se encuentra <strong>Sgwd y Pannwr</strong>, cuyo nombre en gal&eacute;s revela una conexi&oacute;n hist&oacute;rica con la industria tradicional regional. Antiguamente, las aguas cristalinas de esta cascada se utilizaban para lavar la lana, tarea vital en las comunidades rurales. Aunque no posee una altura tan vertiginosa, su belleza reside en su armon&iacute;a con el entorno y sus formaciones rocosas. 
    </p><p class="article-text">
        Justo antes del salto principal, el r&iacute;o crea una zona de peque&ntilde;as <strong>cascadas</strong> y <strong>piscinas</strong> que invitan a la contemplaci&oacute;n. Un gran &aacute;rbol solitario vigila la ca&iacute;da del agua, a&ntilde;adiendo un elemento ic&oacute;nico a la composici&oacute;n visual de este rinc&oacute;n. El acceso es considerado uno de los tramos m&aacute;s complicados debido a la irregularidad del suelo y la pendiente pronunciada. La historia local se entrelaza con el paisaje aqu&iacute;, record&aacute;ndonos que estos r&iacute;os han sido herramientas para el hombre. Cada paso profundiza el conocimiento del viajero sobre la importancia cultural de los recursos h&iacute;dricos en el pa&iacute;s gal&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Una cortina de agua</h2><p class="article-text">
        El punto culminante de la expedici&oacute;n suele ser <strong>Sgwd yr Eira</strong>, cuyo nombre se traduce po&eacute;ticamente como la &ldquo;Cascada de nieve&rdquo;. Con una ca&iacute;da de diez metros, esta maravilla ofrece la experiencia &uacute;nica de caminar detr&aacute;s de su cortina de agua. Un sendero rugoso, usado originalmente por pastores de ovejas, permite a los visitantes sentir la fuerza del trueno l&iacute;quido. La sensaci&oacute;n de estar rodeado por un muro de agua blanca es indescriptible y constituye el momento m&aacute;s fotografiado. No obstante, alcanzar este lugar requiere bajar m&aacute;s de 170 escalones que luego deber&aacute;n remontarse con esfuerzo. El terreno detr&aacute;s de la cascada es extremadamente resbaladizo, por lo que cada movimiento debe realizarse con extrema cautela siempre. Es casi garantizado que el senderista terminar&aacute; mojado, por lo que llevar un chubasquero es una recomendaci&oacute;n esencial. 
    </p><p class="article-text">
        Al finalizar el recorrido y regresar al punto de partida, queda la sensaci&oacute;n de haber descubierto una joya de <strong>Gales</strong>. Es un privilegio contar con lugares espectaculares que permiten una desconexi&oacute;n total del bullicio urbano y la rutina. Las se&ntilde;ales informativas enriquecen la experiencia aportando datos sobre la flora, la fauna y la historia geol&oacute;gica local. Los puentes de madera y los senderos que bordean los r&iacute;os Mellte y Hepste son testigos del paso de aventureros. Gales demuestra con esta joya de Brecon Beacons que la naturaleza, cuando se cuida, ofrece espect&aacute;culos sin igual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-podras-ver-cuevas-desfiladeros-cuatro-grandes-cascadas-originadas-tres-rios-pequeno-pais-pm_1_13365069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 09:30:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/68cf82f8-375c-44c6-8ef9-e8af606e945b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="962629" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/68cf82f8-375c-44c6-8ef9-e8af606e945b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="962629" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Esta es la ruta en la que podrás ver cuevas, desfiladeros y cuatro grandes cascadas originadas por tres ríos de este pequeño país]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/68cf82f8-375c-44c6-8ef9-e8af606e945b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gran Bretaña,Cascadas,Naturaleza,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este parque nacional de dos mil kilómetros cuadrados alberga playas, bosques, cascadas y nueve grandes montañas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/parque-nacional-alberga-playas-bosques-cascadas-nueve-grandes-montanas-pm_1_13361919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b43d6010-2e96-432a-9107-9a2ca51a6a8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este parque nacional de dos mil kilómetros cuadrados alberga playas, bosques, cascadas y nueve grandes montañas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El de Eryri es el más grande de los parques nacionales de Gales y es visitado cada año por casi cuatro millones de personas</p><p class="subtitle">Con 50 metros de altura y 300 de anchura, es considerada la cascada más grande de todo el Sudeste Asiático</p><p class="subtitle">Hace 30 años este paraíso para las aves lo creó en un pueblo sevillano un matrimonio de biólogos y ahora alberga 2000 ejemplares y 180 especies diferentes</p></div><p class="article-text">
        Conocido hist&oacute;ricamente como <strong>Snowdonia</strong>, el <strong>Parque Nacional de Eryri</strong> es uno de los alicientes del lado m&aacute;s salvaje de <strong>Gales</strong>. Con sus m&aacute;s de dos mil kil&oacute;metros cuadrados de extensi&oacute;n, se trata del parque nacional m&aacute;s grande de toda la naci&oacute;n y es, a la vez, hogar permanente para m&aacute;s de veintis&eacute;is mil personas. Su paisaje es una amalgama de cumbres imponentes, valles profundos y una riqueza natural que atrae a casi cuatro millones de visitantes anualmente. Este rinc&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/temas/gran-bretana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Breta&ntilde;a</a> no solo destaca por su geograf&iacute;a, sino por ser un baluarte de la cultura y la historia del pueblo gal&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La diversidad de sus terrenos permite encontrar desde playas v&iacute;rgenes hasta densos bosques y nueve cadenas monta&ntilde;osas de gran escala. Explorar <strong>Eryri</strong> es adentrarse en un territorio donde la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> y la identidad humana se entrelazan de una forma &uacute;nica y fascinante, con tesoros que pueden ser descubiertos y disfrutados por agradecidos y curiosos viajeros. 
    </p><p class="article-text">
        Las monta&ntilde;as definen el alma de este parque, albergando <strong>nueve grandes cordilleras </strong>que desaf&iacute;an el horizonte con perfiles rocosos y cumbres majestuosas. El protagonista indiscutible de este relieve es el pico Yr Wyddfa, la monta&ntilde;a m&aacute;s alta de Gales con 1.085 metros. Esta formaci&oacute;n geol&oacute;gica se origin&oacute; hace cientos de millones de a&ntilde;os debido a la intensa actividad volc&aacute;nica de la antigua orogenia caledoniana. Existen seis rutas principales para alcanzar su cima, variando desde el suave camino de Llanberis hasta la peligrosa cresta de Crib Goch. Aquellos que prefieren evitar el esfuerzo f&iacute;sico pueden utilizar el hist&oacute;rico ferrocarril de monta&ntilde;a que llega hasta el edificio Hafod Eryri.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a665b9ae-4c45-44c8-a41d-41760f75356a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a665b9ae-4c45-44c8-a41d-41760f75356a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a665b9ae-4c45-44c8-a41d-41760f75356a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a665b9ae-4c45-44c8-a41d-41760f75356a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a665b9ae-4c45-44c8-a41d-41760f75356a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a665b9ae-4c45-44c8-a41d-41760f75356a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a665b9ae-4c45-44c8-a41d-41760f75356a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El paisaje de este parque incluye cumbres imponentes, valles profundos y una riqueza natural que atrae a casi cuatro millones de visitantes anualmente"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El paisaje de este parque incluye cumbres imponentes, valles profundos y una riqueza natural que atrae a casi cuatro millones de visitantes anualmente                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otras <strong>cumbres</strong> notables como Tryfan o Cader Idris ofrecen retos adicionales para los senderistas que buscan escapar de las rutas comunes. El clima en estas alturas es extremadamente vol&aacute;til y puede cambiar dr&aacute;sticamente en cuesti&oacute;n de minutos, exigiendo siempre una preparaci&oacute;n adecuada. Desde lo m&aacute;s alto, en d&iacute;as despejados, es posible divisar las tierras de Irlanda y Escocia a trav&eacute;s del mar de Irlanda.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las rocas, Eryri esconde un mundo verde compuesto por once mil hect&aacute;reas de <strong>bosques nativos</strong> que albergan una fauna diversa. Los bosques antiguos de roble y los densos pinares como los de Coed y Brenin crean ecosistemas vitales para especies raras. En estos parajes es posible encontrar la escurridiza marta, ardillas rojas y una gran variedad de aves rapaces como los halcones peregrinos. El agua es otro elemento omnipresente que se manifiesta en lagos glaciares, r&iacute;os serpenteantes y cascadas de una belleza cinematogr&aacute;fica. Destaca especialmente la cascada de Swallow Falls, situada cerca de Betws y Coed, que ofrece un espect&aacute;culo visual durante todas las estaciones. Otras cascadas como Aber Falls permiten realizar caminatas tranquilas rodeadas de una exuberante vegetaci&oacute;n que parece sacada de un cuento. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque <strong>Eryri</strong> es famoso por sus monta&ntilde;as, su <strong>litoral</strong> de casi 120 kil&oacute;metros ofrece una perspectiva completamente distinta y refrescante del parque. El Sendero de la Costa de Gales recorre gran parte de esta zona, permitiendo explorar playas salvajes y acantilados de v&eacute;rtigo. Playas como la de Harlech son destinos ideales para disfrutar de la arena y el mar bajo la sombra de las dunas. La regi&oacute;n costera es tambi&eacute;n un lugar privilegiado para el avistamiento de fauna marina, incluyendo frailecillos y focas en excursiones mar&iacute;timas. Lugares como el estuario de Mawddach ofrecen rutas accesibles que conectan pueblos costeros como Barmouth con el interior monta&ntilde;oso de la regi&oacute;n. La combinaci&oacute;n de la brisa marina con las vistas de los picos nevados crea un curioso contraste geogr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        La identidad cultural de Eryri es inseparable de la <strong>lengua galesa</strong>, la cual es hablada por el 58% de sus habitantes. En muchas de las comunidades peque&ntilde;as del parque, el gal&eacute;s no es solo un s&iacute;mbolo, sino el idioma principal de la vida diaria. La toponimia local est&aacute; cargada de significado, donde t&eacute;rminos como Llyn indican un lago y Afon se refiere a un r&iacute;o. La agricultura, especialmente la ganader&iacute;a, ha sido la columna vertebral de la vida en estas tierras durante siglos de historia compartida. Los visitantes pueden experimentar esta cultura vibrante en los mercados locales y a trav&eacute;s de la gastronom&iacute;a tradicional de la regi&oacute;n. Platos como el cordero gal&eacute;s, el cawl o el dulce bara brith reflejan la herencia culinaria de este rinc&oacute;n del Reino Unido. 
    </p><h2 class="article-text">Protecci&oacute;n del entorno</h2><p class="article-text">
        La aventura es una parte fundamental de la experiencia en el parque, ofreciendo actividades para todos los niveles de condici&oacute;n f&iacute;sica y adrenalina. <strong>Eryri</strong> alberga la que muchos consideran una de las <strong>tirolinas</strong> m&aacute;s r&aacute;pidas del mundo, donde los m&aacute;s valientes pueden superar los 160 kil&oacute;metros por hora. Para los amantes del <strong>ciclismo</strong>, Coed y Brenin ofrece rutas de monta&ntilde;a que atraviesan densos pinares y colinas con vistas espectaculares. Los entusiastas del agua pueden practicar <strong>rafting</strong> o <strong>barranquismo</strong> en el Centro Nacional de Aguas Bravas. Por otro lado, los ferrocarriles hist&oacute;ricos de v&iacute;a estrecha proporcionan una forma m&aacute;s relajada de contemplar el paisaje mientras se viaja al pasado. El ferrocarril de Ffestiniog y el Welsh Highland Railway operan locomotoras de vapor que atraviesan los rincones m&aacute;s salvajes del norte de Gales. Pero el <strong>senderismo</strong> sigue siendo la actividad estrella, con miles de kil&oacute;metros de rutas que van desde paseos llanos hasta escaladas t&eacute;cnicas. 
    </p><p class="article-text">
        Garantizar la <strong>protecci&oacute;n</strong> de este fr&aacute;gil entorno es una prioridad absoluta para las autoridades y las comunidades locales que habitan el parque. Programas de voluntariado y esquemas de embajadores buscan concienciar a los visitantes sobre la importancia de <strong>conservar</strong> la biodiversidad existente. Pueblos pintorescos como Betws y Coed o Beddgelert sirven como bases ideales para explorar la regi&oacute;n gracias a sus servicios y hospitalidad. La autoridad del parque monitoriza constantemente el estado de las rutas y la fauna para asegurar una <strong>convivencia sostenible</strong> entre humanos y naturaleza. Respetar los senderos marcados y las normativas locales permite que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de este para&iacute;so natural gal&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/parque-nacional-alberga-playas-bosques-cascadas-nueve-grandes-montanas-pm_1_13361919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 08:01:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b43d6010-2e96-432a-9107-9a2ca51a6a8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="724761" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b43d6010-2e96-432a-9107-9a2ca51a6a8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="724761" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Este parque nacional de dos mil kilómetros cuadrados alberga playas, bosques, cascadas y nueve grandes montañas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b43d6010-2e96-432a-9107-9a2ca51a6a8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gran Bretaña,Naturaleza,Biodiversidad,Parques nacionales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tiene 58 letras, está en Gales y, aunque cueste pronunciarlo, es el pueblo con el nombre más largo de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/58-letras-gales-cueste-pronunciarlo-pueblo-nombre-europa-pm_1_13358282.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/626fb3fa-84b2-41e6-9a83-6dacbce9c807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tiene 58 letras, está en Gales y, aunque cueste pronunciarlo, es el pueblo con el nombre más largo de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch se encuentra en la isla de Anglesey (Gales) y atrae a muchos turistas por la mera curiosidad de su topónimo</p><p class="subtitle">Riópar Viejo y Riópar Nuevo: la fábrica que obligó a un pueblo entero a bajar al valle</p><p class="subtitle">Rodeado de viñedos, este curioso y pequeño pueblo italiano tiene forma redonda, tal y como su nombre indica</p></div><p class="article-text">
        En el norte de <strong>Gales</strong> se encuentra un peque&ntilde;o rinc&oacute;n que ostenta un r&eacute;cord muy original e insuperado en todo el continente europeo: con <strong>58 letras</strong>, <strong>Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch</strong> es el pueblo con el nombre oficial m&aacute;s extenso de Europa. Esta localidad se ubica en la <strong>isla de Anglesey</strong>, separada de <strong>Gales</strong> por las aguas del estrecho de Menai. A pesar de la longitud de su nombre, el asentamiento apenas cuenta con unos tres mil habitantes que viven rodeados de paisajes verdes. Eso s&iacute;, son muchos los <a href="https://www.eldiario.es/temas/turismo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">turistas</a> que llegan muy motivados por la curiosidad de visitar este sitio ic&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de estas letras se esconde una <strong>descripci&oacute;n po&eacute;tica</strong> del entorno f&iacute;sico y sagrado. Traducido del gal&eacute;s, el nombre significa &ldquo;La iglesia de Santa Mar&iacute;a en el hueco del avellano blanco cerca del remolino r&aacute;pido y la iglesia de San Tisilio junto a la cueva roja&rdquo;. Este tipo de nomenclatura sigue la tradici&oacute;n galesa de bautizar los pueblos por accidentes geogr&aacute;ficos cercanos. El remolino r&aacute;pido al que se hace referencia alude a una secci&oacute;n traicionera del estrecho de Menai. Para los conocedores del idioma gal&eacute;s, es una gu&iacute;a descriptiva de su ubicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La historia detr&aacute;s de esta denominaci&oacute;n no es azar antiguo, sino una astuta <strong>maniobra publicitaria</strong>. Originalmente, el pueblo era Llanfair Pwllgwyngyll, un nombre mucho m&aacute;s corto. Fue en 1860 cuando un residente local impuls&oacute; la versi&oacute;n extendida actual. El objetivo era atraer al turismo y dar a su <strong>estaci&oacute;n ferroviaria</strong> el nombre m&aacute;s largo. Esta estrategia pretend&iacute;a competir por la atenci&oacute;n de viajeros de <a href="https://www.eldiario.es/temas/gran-bretana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Breta&ntilde;a</a>. Con el tiempo, lo que comenz&oacute; como un truco publicitario se volvi&oacute; oficial. Hoy es una muestra del &eacute;xito que tuvo aquel impulso visionario de <strong>marketing. </strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/920435cd-805b-4992-bd39-5827e7124555_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/920435cd-805b-4992-bd39-5827e7124555_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/920435cd-805b-4992-bd39-5827e7124555_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/920435cd-805b-4992-bd39-5827e7124555_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/920435cd-805b-4992-bd39-5827e7124555_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/920435cd-805b-4992-bd39-5827e7124555_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/920435cd-805b-4992-bd39-5827e7124555_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Este topónimo incluso supera en longitud a nombres de cráteres situados en el planeta Marte"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Este topónimo incluso supera en longitud a nombres de cráteres situados en el planeta Marte                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A pesar de ser un peque&ntilde;o pueblo, la <strong>experiencia tur&iacute;stica</strong> aqu&iacute; gira en torno a su singular singularidad l&eacute;xica. La actividad principal es fotografiarse junto al <strong>cartel de la estaci&oacute;n</strong> que muestra el nombre. Otra tradici&oacute;n es acudir al ayuntamiento para <strong>sellar el pasaporte</strong> con la nomenclatura completa. Muchos turistas se consideran &ldquo;frikis&rdquo; y viajan distancias largas solo por validar su estancia. Las tiendas de regalos ofrecen recuerdos que celebran las letras del top&oacute;nimo. Algunos empleados ferroviarios exigen la pronunciaci&oacute;n completa para dar billetes. Aunque hay poco m&aacute;s que ver, el desaf&iacute;o del nombre compensa todo el viaje.
    </p><p class="article-text">
        Enfrentarse a la <strong>pronunciaci&oacute;n</strong> de este nombre es un <strong>reto</strong> que intimida incluso a expertos comunicadores. Para ayudar a los visitantes, existen gu&iacute;as fon&eacute;ticas como Hlan-vair-puhl-g&uuml;in-guihl. La secuencia termina en sonidos como go-gue-ra-juern-drob-uhl-hlan-ti-si-lio-go-go-goch. En el a&ntilde;o 2015, el presentador <strong>Liam Dutton</strong> se hizo viral al pronunciar el nombre en antena. Dutton sorprendi&oacute; a la audiencia con su dicci&oacute;n impecable. Para facilitar el aprendizaje, existe una canci&oacute;n dedicada a esta larga palabra. Incluso para estudiantes de turismo, el nombre representa una prueba de fuego.
    </p><p class="article-text">
        El entorno que rodea a esta localidad es rico en historia y belleza natural. La <strong>isla de Anglesey</strong> fue el &uacute;ltimo refugio de los <strong>druidas celtas</strong> frente a los romanos. Debido a su pasado sagrado, se la conoce como la isla de los druidas. Para conectar la isla con tierra firme se construy&oacute; el puente colgante de Menai, estructura terminada en 1826. Desde la columna del Marqu&eacute;s de Anglesey se obtienen vistas espectaculares. Y es que el estrecho de Menai conecta la bah&iacute;a de Liverpool con la de Caernarfon, por lo que explorar la costa permite descubrir playas que complementan la gran aventura.
    </p><h2 class="article-text">Una colina neozelandesa </h2><p class="article-text">
        Aunque el nombre <strong>Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch</strong> lidere en Europa, otros lugares compiten por el t&iacute;tulo global del nombre largo. Hay una colina en <strong>Nueva Zelanda</strong>, por ejemplo, con <strong>85 caracteres</strong>. Este top&oacute;nimo relata la historia de un viajero que toc&oacute; su flauta para un ser querido en la cima. La colina en concreto lleva por nombre <strong>Taumatawhakatangihangakoauauotamateaturipukakapikimaungahoronukupokaiwhenuakitanatahu</strong>, que en s&iacute; ostenta el <strong>r&eacute;cord Guinness</strong> por ser el top&oacute;nimo m&aacute;s largo del mundo, aunque en este caso no se trata de un lugar habitado como s&iacute; lo es el pueblo gal&eacute;s. El nombre de la colina neozelandesa se traduce aproximadamente como &ldquo;La cima donde Tamatea, el hombre de las rodillas grandes, el deslizador, escalador de monta&ntilde;as, el tragador de tierras que viaj&oacute; por todas partes, toc&oacute; su flauta de nariz para su amada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro lugar es el nombre ceremonial de <strong>Bangkok</strong>, con <strong>168 letras</strong>, pero este nombre tailand&eacute;s se encuentra actualmente en <strong>desuso</strong> administrativo. En todo caso, en Europa el pueblo gal&eacute;s es el top&oacute;nimo de una palabra m&aacute;s largo en uso. Incluso supera en longitud a nombres de cr&aacute;teres situados en el planeta <strong>Marte</strong>. Esto subraya su excepcionalidad dentro de la geograf&iacute;a humana y planetaria. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/58-letras-gales-cueste-pronunciarlo-pueblo-nombre-europa-pm_1_13358282.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 08:00:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/626fb3fa-84b2-41e6-9a83-6dacbce9c807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="277812" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/626fb3fa-84b2-41e6-9a83-6dacbce9c807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="277812" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tiene 58 letras, está en Gales y, aunque cueste pronunciarlo, es el pueblo con el nombre más largo de Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/626fb3fa-84b2-41e6-9a83-6dacbce9c807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gran Bretaña,Pueblos,Patrimonio,Récord Guinness]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gran Premio de Gran Bretaña de F1 2026: horario y dónde ver por TV en España la clasificación, la sprint y la carrera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/gran-premio-gran-bretana-f1-2026-horario-donde-ver-tv-clasificacion-sprint-carrera-pm_1_13352863.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cee9a86-d942-499f-b993-8c59956ccc69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gran Premio de Gran Bretaña de F1 2026: horario y dónde ver por TV en España la clasificación, la sprint y la carrera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">Fernando Alonso y Sainz evidencian la desigualdad en F1 a pesar del nuevo reglamento: “Tal vez tengan la máquina de hacer dinero”</p></div><p class="article-text">
        Apenas una semana despu&eacute;s regresa<a href="https://www.eldiario.es/spin/deportes/arranca-formula-1-calendario-horarios-pretemporada-2026-pm_1_12937001.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el Mundial de F&oacute;rmula 1 </a>con la cita en el GP de Gran Breta&ntilde;a 2026, al m&iacute;tico circuito de Silverstone, en el que <strong>George Russell</strong> llega tras ganar en Austria y recortando distancias a su compa&ntilde;ero de equipo y l&iacute;der del Mundial, <strong>Kimi Antonelli.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El italiano sigue a 40 puntos de distancia en lo m&aacute;s alto, pero el campeonato de pilotos se va haciendo cada vez m&aacute;s interesante no solo por la competencia de Russell, sino tambi&eacute;n la mejora de veteranos como <strong>Lewis Hamilton</strong> tras ganar en Barcelona y la de <strong>Max Verstappen</strong>, que viene de ser segundo en Spielberg.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente relevante es el estado f&iacute;sico de<a href="https://www.eldiario.es/spin/deportes/hamilton-supera-schumacher-barcelona-hoy-30-anos-despues-corazon-explota-pm_1_13301506.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Lewis Hamilton</a>, &iacute;dolo local en Silverstone, pero tambi&eacute;n es el piloto con m&aacute;s victorias en el trazado, con nueve cosechadas en una pista que conoce bien y que intentar&aacute; volver a dominar. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2071506454842917179?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Este fin de semana, regresa el formato de carrera al sprint, adem&aacute;s siendo el primero que acogi&oacute; esta modalidad en 2021. Los espa&ntilde;oles intentar&aacute;n mejorar los resultados logrados en Austria, con <strong>Fernando Alonso</strong> finalizando &uacute;ltimo y con <strong>Carlos Sainz Jr </strong>sin terminar, aunque no se espera algo muy distinto teniendo en cuenta que no se esperan mejoras hasta Hungr&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">As&iacute; es el circuito de Silverstone</h2><p class="article-text">
        El circuito de Silverstone es uno de los m&aacute;s antiguos del calendario de F&oacute;rmula 1 junto al de Italia y es la sede del GP de Gran Breta&ntilde;a, de forma fija desde 1987 aunque su historia arranc&oacute; mucho antes.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2072772371874779513?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Emplazado sobre un antiguo aer&oacute;dromo de la Segunda Guerra Mundial, fue el escenario donde se corri&oacute; la primera carrera de la F&oacute;rmula 1, siendo as&iacute; uno de los m&aacute;s legendarios, pero tambi&eacute;n m&aacute;s emocionantes con sus 18 curvas, ocho izquierdas y diez derechas. Se trata de un trazado de seis kil&oacute;metros con capacidad de 150.000 espectadores. Tiene 15 metros de ancho y su recta m&aacute;s larga tiene 770 metros de longitud.
    </p><h2 class="article-text">Horarios del GP de Gran Breta&ntilde;a de F1 2026</h2><p class="article-text">
        Viernes 3 de julio
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Entrenamientos Libres 1 (FP1): 13:30 horas</li>
                                    <li>Clasificaci&oacute;n al Sprint: 17:30 horas</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        S&aacute;bado 4 de julio
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Carrera al Sprint: 13:00 horas</li>
                                    <li>Clasificaci&oacute;n: 17:00 horas</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Domingo 5 de julio 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Carrera: 16:00 horas</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>*Horario peninsular espa&ntilde;ol</em>
    </p><h2 class="article-text">D&oacute;nde ver por TV en Espa&ntilde;a la F&oacute;rmula 1</h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El Gran Premio de Gran Breta&ntilde;a de F&oacute;rmula 1 2026 se podr&aacute; seguir en televisi&oacute;n en Espa&ntilde;a a trav&eacute;s de la plataforma DAZN, como es habitual en esta temporada, debido a que tiene los derechos de la competici&oacute;n, y que ofrece los entrenamientos libres, la clasificaci&oacute;n, la sprint y la carrera, tanto en directo y diferido.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/gran-premio-gran-bretana-f1-2026-horario-donde-ver-tv-clasificacion-sprint-carrera-pm_1_13352863.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 05:30:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6cee9a86-d942-499f-b993-8c59956ccc69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="204625" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6cee9a86-d942-499f-b993-8c59956ccc69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="204625" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Gran Premio de Gran Bretaña de F1 2026: horario y dónde ver por TV en España la clasificación, la sprint y la carrera]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6cee9a86-d942-499f-b993-8c59956ccc69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Deporte,Deportes,F1 - Fórmula 1,Automovilismo,Gran Bretaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pequeño pueblo pesquero de casas de varios estilos y colores y en el que no se llegó a acabar un gran castillo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pequeno-pueblo-pesquero-casas-estilos-colores-no-llego-acabar-gran-castillo-pm_1_13353222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fc99dfc-1046-4f08-9623-715b850993bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pequeño pueblo pesquero de casas de varios estilos y colores y en el que no se llegó a acabar un gran castillo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fortaleza encargada por Eduardo I es uno de los muchos alicientes de Beaumaris, rincón costero de Gales que antiguos normandos bautizaron como "hermosas marismas"</p><p class="subtitle">Una ruta por el legado indiano en Asturias: las casas coloridas que cuentan parte de su historia</p><p class="subtitle">Por sus casas de colores y su historia, es uno de los barrios más interesantes para visitar en Ciudad del Cabo</p></div><p class="article-text">
        En el extremo del estrecho de Menai, donde la isla de Anglesey se separa del <strong>Gales</strong> continental, se encuentra la peque&ntilde;a poblaci&oacute;n de <strong>Beaumaris</strong>, rinc&oacute;n costero cuya poblaci&oacute;n apenas alcanza los dos mil habitantes y que debe su nombre a los antiguos constructores normandos que bautizaron el lugar como &ldquo;beau mareys&rdquo; o hermosas marismas. Es un enclave estrat&eacute;gico que combina una rica historia medieval con un entorno natural privilegiado frente a las monta&ntilde;as de la regi&oacute;n de <strong>Snowdonia</strong>. Durante los meses de buen tiempo, el pueblo se transforma al recibir a una poblaci&oacute;n flotante de veraneantes que buscan tranquilidad y sol. Sus calles invitan al paseo pausado mientras la brisa marina recorre cada esquina de este destino que parece detenido en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La calma que se respira hoy en d&iacute;a, eso s&iacute;, oculta un pasado de asedios y ambiciones imperiales que marcaron su fisionom&iacute;a para siempre. Es, sin duda, una joya de <a href="https://www.eldiario.es/temas/gran-bretana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Breta&ntilde;a</a> que merece ser descubierta por cualquier amante de la cultura y la gran belleza paisaj&iacute;stica. Y es que caminar por el centro de <strong>Beaumaris</strong> es sumergirse en un lienzo de colores suaves y estilos arquitect&oacute;nicos que narran siglos de evoluci&oacute;n urbana. Las <strong>casas pintadas</strong> en tonos pastel se alinean en calles encantadoras, ofreciendo una est&eacute;tica pintoresca que cautiva a los fot&oacute;grafos y visitantes.
    </p><p class="article-text">
        Destacan concretamente <strong>edificios medievales</strong> con entramado de madera, como la famosa Tudor Rose, que conviven armoniosamente con estructuras de &eacute;pocas posteriores. Entre las tiendas de artesan&iacute;a y las galer&iacute;as de arte local, se pueden observar banderas verdiblancas ondeando junto a fachadas blancas. El ambiente se completa con bares y restaurantes donde es habitual disfrutar de un desayuno tradicional ingl&eacute;s antes de iniciar la jornada. Es un pueblo que ha sabido conservar su identidad pesquera mientras se adaptaba a su papel como centro tur&iacute;stico de referencia. Cada ventana parece contar una historia diferente, reflejando la luz cambiante de este rinc&oacute;n del norte de <a href="https://www.eldiario.es/temas/gran-bretana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Breta&ntilde;a</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa59dcf9-1936-436b-aa9e-7c507c95453b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa59dcf9-1936-436b-aa9e-7c507c95453b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa59dcf9-1936-436b-aa9e-7c507c95453b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa59dcf9-1936-436b-aa9e-7c507c95453b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa59dcf9-1936-436b-aa9e-7c507c95453b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa59dcf9-1936-436b-aa9e-7c507c95453b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa59dcf9-1936-436b-aa9e-7c507c95453b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pasear por las murallas y los torreones permite apreciar la majestuosidad de un plano que buscaba la perfección geométrica absoluta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pasear por las murallas y los torreones permite apreciar la majestuosidad de un plano que buscaba la perfección geométrica absoluta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La gran atracci&oacute;n de la villa es, indiscutiblemente, su imponente <strong>castillo</strong>, una pieza clave del sistema defensivo dise&ntilde;ado por el <strong>rey Eduardo I</strong>. A finales del siglo XIII, este monarca conocido como &ldquo;Longshanks&rdquo; inici&oacute; una ambiciosa campa&ntilde;a militar para subyugar a los galeses y asegurar su poder. Para lograrlo, orden&oacute; la creaci&oacute;n del llamado &ldquo;Anillo de Hierro&rdquo;, una red de fortalezas que inclu&iacute;a los castillos de Conwy, Caernarfon y Harlech. <strong>Beaumaris</strong> fue el &uacute;ltimo eslab&oacute;n de esta cadena de gigantes de piedra destinados a simbolizar la ocupaci&oacute;n inglesa en el territorio. La construcci&oacute;n comenz&oacute; en 1295 bajo la direcci&oacute;n del prestigioso arquitecto militar James de St. George. Sin embargo, la historia de esta mole de piedra est&aacute; marcada por un destino singular que la diferencia de sus fortalezas &lsquo;hermanas&rsquo;: lo que debi&oacute; ser un basti&oacute;n perfecto qued&oacute; como un testimonio eterno de las prioridades cambiantes de la corona brit&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o del castillo de <strong>Beaumaris</strong> es considerado una obra maestra de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/arquitectura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arquitectura</a> militar medieval por su simetr&iacute;a y equilibrio. Se trata de una fortaleza conc&eacute;ntrica donde los muros exteriores protegen a otros interiores m&aacute;s altos y robustos de once metros de altura. Esta disposici&oacute;n de muros dentro de muros permit&iacute;a una defensa coordinada desde m&uacute;ltiples niveles, haciendo del sitio un lugar te&oacute;ricamente inexpugnable. Adem&aacute;s, contaba con un ingenioso foso lleno de agua y su propio muelle fortificado para recibir suministros por mar durante las mareas altas. Pasear por las murallas y los torreones permite apreciar la majestuosidad de un plano que buscaba la perfecci&oacute;n geom&eacute;trica absoluta. La alfombra verde de sus patios interiores contrasta con la rudeza de la piedra gris, creando una imagen visualmente impactante. 
    </p><p class="article-text">
        Designado como <strong>Patrimonio Mundial por la UNESCO</strong> debido a su valor hist&oacute;rico y su compleja ingenier&iacute;a defensiva, a pesar de su apariencia imponente el castillo de <strong>Beaumaris</strong> ostenta el curioso t&iacute;tulo de ser una de las fortalezas m&aacute;s famosas que nunca se terminaron. Las torres de la muralla interior y la puerta sur jam&aacute;s alcanzaron la altura proyectada originalmente por James de St. George. La falta de presupuesto y el desv&iacute;o de la atenci&oacute;n real hacia las guerras en <strong>Escocia</strong> detuvieron los trabajos despu&eacute;s de 35 a&ntilde;os. Por esta raz&oacute;n, el castillo nunca lleg&oacute; a ser habitado por la realeza ni cumpli&oacute; plenamente con su potencial ofensivo inicial. Esta condici&oacute;n de obra inacabada a&ntilde;ade un matiz de misterio y una sensaci&oacute;n de oportunidad perdida que fascina a los historiadores modernos. Aun as&iacute;, la brecha en su defensa permiti&oacute; que el h&eacute;roe gal&eacute;s Owain Glyndwr lograra tomar la fortaleza por un breve periodo en 1403. 
    </p><h2 class="article-text">Vida social y cultural</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las ruinas medievales, el muelle victoriano de <strong>Beaumaris</strong> representa otro de los centros neur&aacute;lgicos de la vida social y tur&iacute;stica. Desde esta estructura pintoresca se ofrecen recorridos en barca que permiten explorar el estrecho de Menai y rodear la famosa Puffin Island. Es el lugar ideal para observar la fauna local, incluyendo delfines y diversas aves marinas como los caracter&iacute;sticos frailecillos o alcas. El muelle es tambi&eacute;n un punto de encuentro para las familias que practican la pesca del cangrejo, la captura m&aacute;s popular de la zona. Las vistas desde el paseo mar&iacute;timo hacia la regi&oacute;n de Snowdonia son impresionantes, especialmente en los d&iacute;as despejados de verano. 
    </p><p class="article-text">
        La oferta cultural de la villa se complementa con otros edificios hist&oacute;ricos que ofrecen una visi&oacute;n profunda de la vida en siglos pasados. Destaca la antigua prisi&oacute;n de <strong>Beaumaris</strong>, construida en 1829, que actualmente funciona como un museo que atrae a miles de visitantes cada a&ntilde;o. En su interior se pueden conocer las duras condiciones de los prisioneros y la historia de personajes como Richard Rowlands, la &uacute;ltima persona ejecutada en su interior. El tribunal de la ciudad, datado a principios del siglo XVII, es otro de los juzgados m&aacute;s antiguos y mejor conservados de <strong>Gran Breta&ntilde;a</strong>. Tambi&eacute;n merece una menci&oacute;n la preciosa iglesia de St. Mary, del siglo XIV, que alberga tesoros art&iacute;sticos y arquitect&oacute;nicos entre sus muros. La combinaci&oacute;n de su patrimonio medieval, sus casas coloridas y su vibrante vida natural lo convierten en un lugar precioso para visitar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pequeno-pueblo-pesquero-casas-estilos-colores-no-llego-acabar-gran-castillo-pm_1_13353222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 10:30:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3fc99dfc-1046-4f08-9623-715b850993bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="989783" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3fc99dfc-1046-4f08-9623-715b850993bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="989783" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El pequeño pueblo pesquero de casas de varios estilos y colores y en el que no se llegó a acabar un gran castillo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3fc99dfc-1046-4f08-9623-715b850993bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gran Bretaña,Castillos,Patrimonio,Arquitectura,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De origen accidental, este antiguo convento agustino fue construido en un valle glaciar situado en la frontera natural entre Gales e Inglaterra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/origen-accidental-antiguo-convento-agustino-construido-valle-glaciar-situado-frontera-natural-gales-e-inglaterra-pm_1_13340529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9ecabd4-d371-4e9d-bb50-7616d4889c69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De origen accidental, este antiguo convento agustino fue construido en un valle glaciar situado en la frontera natural entre Gales e Inglaterra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este refugio espiritual fue considerado uno de los edificios medievales más imponentes de todo Gales, con una mezcla de los estilos normando y gótico</p><p class="subtitle">La ruta junto al Tajo con la que disfrutar de sabinas, interminables vistas desde un castillo o el único monasterio cisterciense habitado de esta provincia</p><p class="subtitle">La curiosa leyenda de una vaca y su pastor que explica el origen de este majestuoso monasterio Patrimonio de la Humanidad</p></div><p class="article-text">
        En el rec&oacute;ndito valle de Ewyas, en la frontera natural entre <strong>Gales</strong> e Inglaterra, un curioso viajero puede dar con el majestuoso <strong>Priorato de Llanthony</strong>. Su origen fue fruto de un giro accidental del destino cuando el caballero normando <strong>William de Lacy</strong>, cansado de la guerra, descubri&oacute; una modesta capilla dedicada a San David. Inspirado por la profunda soledad del entorno, este noble decidi&oacute; abandonar las armas para abrazar una vida de oraci&oacute;n solitaria en el a&ntilde;o 1100. Lo que comenz&oacute; como un acto individual de devoci&oacute;n pronto atrajo a otros seguidores, como el capell&aacute;n real Ersinius, transformando el eremitorio en una comunidad. Para el a&ntilde;o 1118, se hab&iacute;a establecido formalmente el <strong>primer convento</strong> de <strong>can&oacute;nigos agustinos</strong> de todo el territorio gal&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este rinc&oacute;n de las Monta&ntilde;as Negras se convirti&oacute; as&iacute; en un <strong>refugio espiritual</strong>. La estructura irradia hoy el mismo esp&iacute;ritu de aislamiento y paz que buscaban los monjes medievales hace casi un milenio. Es un lugar donde la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> y la <a href="https://www.eldiario.es/temas/arquitectura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arquitectura</a> se funden en una simbiosis visual que atrae a caminantes y artistas. El entorno geogr&aacute;fico de Llanthony es tan dram&aacute;tico como su historia, ubicado en un <strong>valle glaciar</strong> de laderas empinadas dentro del Parque Nacional de Brecon Beacons. El paisaje est&aacute; dominado por la cresta de Hatterall y el sendero del Dique de Offa, una obra de tierra del siglo VIII que marca el l&iacute;mite fronterizo. Este aislamiento geogr&aacute;fico proporcionaba la atm&oacute;sfera perfecta de contemplaci&oacute;n que Giraldus Cambrensis elogi&oacute; durante sus viajes en el siglo XII.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El r&iacute;o que atraviesa el valle serpentea bajo las sombras de las monta&ntilde;as, creando un precioso y apacible escenario. Acceder a este remoto enclave requiere recorrer caminos estrechos y retorcidos que serpentean desde <strong>Abergavenny</strong> hacia el norte. En estas laderas, el suelo puede estar congelado en invierno, creando un ambiente m&iacute;stico que recompensa el esfuerzo de la subida. El valle de Ewyas sigue siendo ese lugar de otro mundo donde el tiempo parece haberse detenido hace siglos. Sea por su historia accidental o por su majestuosidad en ruinas, Llanthony permanece como una joya escondida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bbcc875-5a63-4cda-8905-6b39de3a8785_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bbcc875-5a63-4cda-8905-6b39de3a8785_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bbcc875-5a63-4cda-8905-6b39de3a8785_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bbcc875-5a63-4cda-8905-6b39de3a8785_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bbcc875-5a63-4cda-8905-6b39de3a8785_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bbcc875-5a63-4cda-8905-6b39de3a8785_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7bbcc875-5a63-4cda-8905-6b39de3a8785_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El sitio se ha convertido en un destino predilecto para el turismo de fin de semana y para los amantes del senderismo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El sitio se ha convertido en un destino predilecto para el turismo de fin de semana y para los amantes del senderismo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La estructura del priorato fue considerada en su apogeo como uno de los <strong>edificios medievales</strong> m&aacute;s imponentes de todo <strong>Gales</strong>. Su dise&ntilde;o arquitect&oacute;nico presenta una mezcla fascinante de los estilos <strong>normando y g&oacute;tico</strong>, reflejando las diversas etapas de su larga construcci&oacute;n. Todav&iacute;a es posible admirar la canter&iacute;a rojiza original y una magn&iacute;fica hilera de <strong>arcos puntiagudos</strong> que encuadran el paisaje monta&ntilde;oso. Estos restos monumentales dan testimonio de la grandeza pasada de la iglesia principal, que fue reconstruida y completada hacia el a&ntilde;o 1217. A pesar de los siglos de abandono, la decoraci&oacute;n detallada en piedra roja sigue siendo un recuerdo de la riqueza art&iacute;stica del convento. Las ruinas actuales est&aacute;n protegidas como edificios de Grado I, garantizando la preservaci&oacute;n de su herencia hist&oacute;rica y visual.
    </p><p class="article-text">
        La vida en <strong>Llanthony</strong> no siempre fue un remanso de paz, ya que el priorato sufri&oacute; constantes ataques de la poblaci&oacute;n galesa local. En el a&ntilde;o 1135, las hostilidades se volvieron tan insoportables que los monjes se vieron obligados a huir a trav&eacute;s de la frontera. Buscaron refugio en la ciudad de Gloucester, donde fundaron una nueva sede conocida como <strong>Llanthony Secunda</strong> para continuar con su misi&oacute;n religiosa. Sin embargo, la conexi&oacute;n con el valle original de Ewyas nunca se rompi&oacute; del todo gracias al constante patrocinio de la familia Lacy. Fue Hugh de Lacy quien, a finales del siglo XII, dot&oacute; al monasterio de fondos provenientes de sus vastas propiedades en Irlanda. Gracias a este impulso financiero, la comunidad pudo regresar y revitalizar el priorato original, llev&aacute;ndolo a una nueva era de prosperidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <strong>declive</strong> definitivo del priorato comenz&oacute; tras la rebeli&oacute;n de Owain Glynd&#373;r a principios del siglo XV, que debilit&oacute; su econom&iacute;a y estatus. Para el a&ntilde;o 1481, la importancia de Llanthony se hab&iacute;a reducido tanto que fue absorbido administrativamente por Llanthony Secunda. El golpe final llegar&iacute;a en el siglo XVI con la pol&iacute;tica religiosa de <strong>Enrique VIII</strong>, que buscaba desmantelar el poder mon&aacute;stico. En 1538, el convento fue formalmente disuelto y sus edificios fueron abandonados a su suerte durante las d&eacute;cadas siguientes. Este proceso de supresi&oacute;n transform&oacute; el gran centro espiritual en una cantera de piedra y un esqueleto de glorias pasadas. Los techos se desplomaron y la naturaleza comenz&oacute; a reclamar el espacio que antes ocupaban los salmos y las oraciones.
    </p><h2 class="article-text">Un legado inacabado</h2><p class="article-text">
        Tras su abandono oficial, el priorato experiment&oacute; transformaciones singulares, convirti&eacute;ndose en granjas e incluso en residencias se&ntilde;oriales privadas. En el siglo XVIII, la antigua enfermer&iacute;a medieval fue restaurada para servir como la actual iglesia parroquial de San David. Un cambio notable ocurri&oacute; cuando el coronel Sir Mark Wood adquiri&oacute; la propiedad en 1799, adaptando partes del edificio para su uso dom&eacute;stico. M&aacute;s tarde, en 1807, el poeta <strong>Walter Savage Landor</strong> compr&oacute; el lugar con planes ambiciosos de convertirlo en una propiedad modelo. Landor intent&oacute; plantar miles de &aacute;rboles y mejorar las infraestructuras, pero su estancia estuvo plagada de constantes disputas con los lugare&ntilde;os. Frustrado por las dificultades financieras y sociales, el literato termin&oacute; abandonando el valle en 1814, dejando tras de s&iacute; un legado inacabado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, las ruinas del Priorato de Llanthony est&aacute;n bajo la gesti&oacute;n de <strong>Cadw</strong>, que ofrece entrada gratuita al p&uacute;blico. El sitio se ha convertido en un destino predilecto para el turismo de fin de semana y para los amantes del senderismo. La ruta circular hacia la cresta de Hatterall ofrece vistas espectaculares del valle y permite caminar por el hist&oacute;rico Dique de Offa. Adem&aacute;s de las caminatas, los parajes son ideales para realizar excursiones a caballo, conectando con centros ecuestres locales. La <strong>preservaci&oacute;n</strong> de estas <strong>ruinas</strong> permite un viaje en el tiempo, desde la &eacute;poca de los caballeros normandos hasta el presente. Como sitio de Grado I, el priorato se mantiene como un testimonio de piedra de la fe y la arquitectura medieval. Hoy, el valle de Ewyas contin&uacute;a siendo ese refugio contemplativo donde la <a href="https://www.eldiario.es/temas/historia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">historia</a> brit&aacute;nica se respira en cada r&aacute;faga de viento.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/origen-accidental-antiguo-convento-agustino-construido-valle-glaciar-situado-frontera-natural-gales-e-inglaterra-pm_1_13340529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 09:30:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d9ecabd4-d371-4e9d-bb50-7616d4889c69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1260365" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d9ecabd4-d371-4e9d-bb50-7616d4889c69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1260365" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De origen accidental, este antiguo convento agustino fue construido en un valle glaciar situado en la frontera natural entre Gales e Inglaterra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d9ecabd4-d371-4e9d-bb50-7616d4889c69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gran Bretaña,Historia,Patrimonio,Turismo,Viajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Angela O'Hagan, investigadora: "Los derechos humanos son de la vida cotidiana: de la comida, el transporte o la vivienda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/angela-hagan-investigadora-derechos-humanos-son-vida-cotidiana-comida-transporte-vivienda_1_13297052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da9df67d-40dd-4baa-9b75-6699242e7136_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145184.jpg" width="1822" height="1025" alt="Angela O&#039;Hagan, investigadora: &quot;Los derechos humanos son de la vida cotidiana: de la comida, el transporte o la vivienda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La profesora de la Universidad Caledonia de Glasgow preside desde 2024 la Comisión Escocesa de Derechos Humanos y lleva décadas construyendo marcos teóricos para medir si un presupuesto público respeta o vulnera derechos</p></div><p class="article-text">
        Llega unos minutos tarde a la entrevista porque se ha entretenido de camino haciendo algunas fotos de la ciudad y propone retratarse junto a la escultura de una madre sosteniendo a su hija en el c&eacute;ntrico campus de la Merced de la Universidad de Murcia (UMU). Angela O'Hagan (Glasgow, 1966) ha venido a la capital murciana esta semana con credenciales poco habituales: es profesora em&eacute;rita de Igualdad y Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas en la Universidad Caledonia de Glasgow (GCU), preside desde 2024 la Comisi&oacute;n Escocesa de Derechos Humanos y lleva d&eacute;cadas construyendo marcos te&oacute;ricos para medir si un presupuesto p&uacute;blico respeta o vulnera derechos. Su tesis doctoral compar&oacute; el an&aacute;lisis presupuestario con perspectiva de g&eacute;nero en Escocia, Andaluc&iacute;a y Euskadi. Conoce Espa&ntilde;a, por tanto, desde dentro y, pr&aacute;cticamente, no recurre en ning&uacute;n momento de la conversaci&oacute;n a otra lengua que no sea el castellano. 
    </p><p class="article-text">
        La investigadora ha participado en el I Simposio Internacional organizado por la Universidad de Murcia en el marco de la red EuWIGeN &mdash;conformada por once universidades europeas&mdash; con una ponencia en la que conecta los derechos humanos con algo tan concreto como ir al m&eacute;dico, pagar el alquiler o acceder a un servicio de dependencia.
    </p><p class="article-text">
        La entrevistamos mientras <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/hay-ninas-pequenas-panico-calles-belfast-disturbios-agitados-extrema-derecha_1_13291557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Belfast</a> vive d&iacute;as de disturbios racistas -el mismo patr&oacute;n que vivi&oacute; Torre Pacheco hace menos de un a&ntilde;o- y el gobierno laborista de Keir Starmer gestiona la tensi&oacute;n entre su discurso de derechos y una pol&iacute;tica migratoria cada vez m&aacute;s restrictiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l fue el motivo que le llev&oacute; a investigar los derechos humanos desde la vida cotidiana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llevo toda mi carrera profesional trabajando en el &aacute;mbito de la igualdad, siempre con un enfoque de g&eacute;nero. Las mujeres y los hombres tenemos experiencias distintas de los servicios p&uacute;blicos, del espacio p&uacute;blico, de los recursos p&uacute;blicos. Las mujeres usamos el transporte para llevar a los cr&iacute;os, hacer la compra, acompa&ntilde;ar a la suegra, y volver a un trabajo de tiempo parcial. Los hombres, en general, van directamente a su trabajo. Eso parece obvio una vez que lo ves, pero el sistema econ&oacute;mico y social lo refuerza sin pensarlo, a veces sin mala intenci&oacute;n, y as&iacute; se repite el c&iacute;rculo. Lo que hacemos con la investigaci&oacute;n es precisamente romperlo: ver qu&eacute; produce desigualdad y actuar sobre ello.
    </p><p class="article-text">
        Lo que me interesa ahora es c&oacute;mo enlazar esa vida cotidiana con los marcos normativos de derechos humanos. Tendemos a pensar que los derechos humanos son cosas de guerras, c&aacute;rceles o crisis humanitarias. Pero los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales recogidos en los convenios internacionales hablan de comida, transporte, educaci&oacute;n, vivienda, agua. De las cosas de las cuales dependemos todos en la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede poner un ejemplo concreto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el norte y oeste de Escocia, una zona de belleza natural inmensa, pero con una poblaci&oacute;n muy dispersa, hemos investigado el acceso a servicios de maternidad. Si vives muy al norte y est&aacute;s embarazada, tienes un viaje de cuatro horas en coche para llegar al hospital, porque no hay autob&uacute;s. Y si vives en una isla y es tu primer embarazo, tienes que salir seis semanas antes de la fecha probable de parto porque no hay servicios de maternidad en las islas m&aacute;s peque&ntilde;as. Cuando hablamos de derechos humanos, estamos hablando de eso: de que todo el mundo tenga acceso a un servicio de calidad, accesible y apropiado dentro de su entorno. Eso es lo que exigen las normas internacionales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la Regi&oacute;n de Murcia y en otras comunidades, las listas de espera en dependencia llevan a&ntilde;os enquistadas. &iquest;Cu&aacute;ndo deja de ser un problema de gesti&oacute;n y se convierte en vulneraci&oacute;n de derechos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una cuesti&oacute;n de valores: qu&eacute; valoramos como sociedad. La econom&iacute;a del cuidado &mdash;lo que se llama la econom&iacute;a informal&mdash; no recibe el mismo valor que la econom&iacute;a de fabricar o construir cosas, aunque tiene un coste individual y econ&oacute;mico enorme. Sin invertir en infraestructura de cuidado, creamos un bloqueo en todo el sistema social y econ&oacute;mico. Tenemos una poblaci&oacute;n que envejece, un trabajo cada vez m&aacute;s precario, y un sistema que lleva d&eacute;cadas apoy&aacute;ndose en el cuidado gratuito de las mujeres. Eso frena sus oportunidades econ&oacute;micas y perpet&uacute;a la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La dependencia recae sobre las familias y, dentro de ellas, sobre las mujeres. &iquest;Es un fallo del sistema o una vulneraci&oacute;n de derechos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ambas cosas. Es un problema estructural, tradicional, que llevamos generaciones reproduciendo con el rol supuestamente aceptado de las mujeres como cuidadoras. El sistema econ&oacute;mico, social y cultural ha llegado a este punto. Y resulta en brechas de derechos claras: reduce la posibilidad econ&oacute;mica, social y cultural de quienes se encuentran m&aacute;s apartados del mercado laboral porque tienen que cuidar de los dem&aacute;s, precisamente porque no hay servicios p&uacute;blicos suficientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted ha contribuido al concepto de&nbsp;</strong><em><strong>Wellbeing Gender Budgeting</strong></em><strong>. &iquest;C&oacute;mo lo explicar&iacute;a a alguien sin formaci&oacute;n en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las finanzas p&uacute;blicas son de todos. Todos contribuimos a trav&eacute;s de nuestros impuestos, pero el beneficio de esos recursos no llega a todos de la misma manera. Presupuestar con perspectiva de g&eacute;nero no significa gastar m&aacute;s en mujeres que en hombres. Significa preguntarse: &iquest;qu&eacute; impacto va a tener esta decisi&oacute;n de gasto? &iquest;Va a aumentar el bienestar de mujeres y hombres por igual, o va a reproducir la desigualdad estructural que ya existe? Con m&aacute;s inversi&oacute;n en servicios de cuidado, el impacto para las mujeres ser&iacute;a mayor que para los hombres, no porque sean privilegiadas, sino porque cargan con m&aacute;s de esa necesidad. Eso es lo que hay que corregir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se ha presentado en el simposio el WIGI Index, un indicador que mide el impacto de las infraestructuras en el bienestar desde una perspectiva de g&eacute;nero. &iquest;Qu&eacute; aporta que no recogieran los indicadores anteriores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una de las innovaciones m&aacute;s interesantes de este proyecto. Con una base de datos nacionales de toda Espa&ntilde;a y el conocimiento acumulado sobre presupuestaci&oacute;n con perspectiva de g&eacute;nero y sobre c&oacute;mo hombres y mujeres experimentan los servicios p&uacute;blicos de forma diferente, se ha construido un &iacute;ndice que puede decirle a quienes toman decisiones pol&iacute;ticas d&oacute;nde invertir para producir un impacto m&aacute;s igualitario. Es una herramienta de an&aacute;lisis para mejorar la pol&iacute;tica p&uacute;blica con evidencia, no con intuici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Torre Pacheco en 2025, Belfast esta semana. El patr&oacute;n es similar, que consiste en una agresi&oacute;n atribuida a un migrante, bulos y v&iacute;deos falsos que se viralizan y disturbios racistas en la calle. En Belfast, y tambi&eacute;n en Torre Pacheco, la propia familia de la v&iacute;ctima ha pedido que no se instrumentalice su tragedia. &iquest;Estamos ante una manifestaci&oacute;n minoritaria de la xenofobia o ante unos prejuicios mucho m&aacute;s extendidos de lo que queremos reconocer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una experiencia que tenemos en com&uacute;n en muchos pa&iacute;ses de Europa, y tambi&eacute;n en Estados Unidos. Hay un impulso pol&iacute;tico claro, pero yo lo relaciono tambi&eacute;n con la crisis del coste de vida y los a&ntilde;os de austeridad que seguimos viviendo. La gente que tiene menos, para quienes llegar a fin de mes es dif&iacute;cil, est&aacute; muy frustrada y busca a quien echarle la culpa. Y es muy f&aacute;cil se&ntilde;alar a las personas inmigrantes, porque algunas voces pol&iacute;ticas y algunos medios fomentan la idea de que la falta de recursos en la vida cotidiana es culpa del Estado por haber invertido en ellos. Pero no es as&iacute;. Estos recursos tienen que ser para todo el mundo. Y tenemos que pensar en por qu&eacute; hay tanta inmigraci&oacute;n: las guerras, el cambio clim&aacute;tico, que est&aacute;n forzando a la gente a moverse porque su tierra ya no da de s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay una campa&ntilde;a activa de desinformaci&oacute;n. Se dice que los inmigrantes reciben cantidades enormes de dinero al d&iacute;a, que tienen acceso a vivienda, a m&oacute;viles. No es verdad. Tenemos la responsabilidad de contrastar esa desinformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ministro brit&aacute;nico para Irlanda del Norte, Hilary Benn, ha denunciado un &ldquo;clima de miedo&rdquo; con personas expulsadas de sus casas por el color de su piel. &iquest;Qu&eacute; obligaci&oacute;n tiene el Estado m&aacute;s all&aacute; de condenar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tiene obligaciones concretas bajo el Convenio contra la Discriminaci&oacute;n Racial: proteger y actuar para prohibir la discriminaci&oacute;n que estamos viendo. La libertad de expresi&oacute;n es un privilegio, pero est&aacute; limitada: no se puede expresar de una manera que amenace o incite a la violencia. El Estado tiene que hacer cumplir ese l&iacute;mite. Est&aacute; bien condenar, pero tambi&eacute;n hay que actuar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El laborismo brit&aacute;nico o los socialdem&oacute;cratas alemanes atraviesan una crisis de apoyo. En Espa&ntilde;a, el</strong><a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3562marMT_a-pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> CIS</strong></a><strong> ha revelado recientemente que el 44,6% de los espa&ntilde;oles apoya la &ldquo;prioridad nacional&rdquo; de Vox, que ya figura en algunos pactos de gobierno regionales con el PP. &iquest;La socialdemocracia ha perdido ese debate porque abandon&oacute; los derechos sociales como marco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos una responsabilidad, quienes estamos en instituciones p&uacute;blicas, en la prensa, en la docencia: hacer ver con claridad que la estabilidad social, el bienestar democr&aacute;tico, depende de que las personas disfruten de sus derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales. Hay una concepci&oacute;n muy extendida y muy equivocada de que los derechos humanos son una carga innecesaria para el Estado. No: son una manera de ampliar y mejorar las decisiones de pol&iacute;tica p&uacute;blica, porque empiezan con un principio fundamental que es la dignidad y el respeto para todos. Si empezamos desde ah&iacute;, se abre el abanico de lo posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el Reino Unido hay un debate sobre si salir del Convenio Europeo de Derechos Humanos. El laborismo no lo ha descartado. &iquest;Qu&eacute; cambiar&iacute;a en la vida de alguien en Belfast o Glasgow?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que parec&iacute;a un debate destinado a debilitar el Convenio ha terminado siendo lo contrario. Los 46 pa&iacute;ses miembros del Consejo de Europa han reafirmado su confianza en la Convenci&oacute;n y en el Tribunal de Estrasburgo. Y tienen raz&oacute;n: los derechos que recoge el Convenio est&aacute;n en toda parte de la vida cotidiana. Vienen de un contexto hist&oacute;rico &mdash;la posguerra&mdash; pero sus valores fundadores siguen plenamente vigentes. Lo que empez&oacute; como un cuestionamiento se ha convertido en una reafirmaci&oacute;n. Eso es importante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa Reche]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/angela-hagan-investigadora-derechos-humanos-son-vida-cotidiana-comida-transporte-vivienda_1_13297052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 04:00:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/da9df67d-40dd-4baa-9b75-6699242e7136_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145184.jpg" length="206809" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/da9df67d-40dd-4baa-9b75-6699242e7136_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145184.jpg" type="image/jpeg" fileSize="206809" width="1822" height="1025"/>
      <media:title><![CDATA[Angela O'Hagan, investigadora: "Los derechos humanos son de la vida cotidiana: de la comida, el transporte o la vivienda"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/da9df67d-40dd-4baa-9b75-6699242e7136_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145184.jpg" width="1822" height="1025"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Murcia,Universidad de Murcia,Feminismo,Economía feminista,Políticas públicas,Escocia,Gran Bretaña,Torre Pacheco,Irlanda del Norte,Derechos Humanos,Racismo,Xenofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Redescubren en Gales unas pinturas rupestres que podrían estar entre las más antiguas de Gran Bretaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/redescubren-gales-pinturas-rupestres-antiguas-gran-bretana-pm_1_13270972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b2a821b-983d-4152-8dfb-e9e31bce0e7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Redescubren en Gales unas pinturas rupestres que podrían estar entre las más antiguas de Gran Bretaña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo internacional ha identificado pigmentos de hematita y analizado las costras minerales que cubren las figuras para aproximarse a su cronología</p><p class="subtitle">Descubren en Cerdeña un pozo ritual con cerámicas llegadas de otros territorios hace más de 2.800 años
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Un conjunto de pinturas localizadas en la cueva de Bacon Hole</strong>, en la pen&iacute;nsula de Gower, al sur de Gales, podr&iacute;a situarse entre las manifestaciones de <a href="https://www.eldiario.es/temas/arte-rupestre/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arte rupestre</a> m&aacute;s antiguas conocidas hasta ahora en Gran Breta&ntilde;a. As&iacute; lo plantea un estudio <a href="https://www.mdpi.com/2571-550X/9/3/43" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en la revista <em>Quaternary</em>, cuyos autores han redescubierto unas <strong>marcas pintadas que fueron identificadas por primera vez en 1912</strong>, posteriormente consideradas una formaci&oacute;n natural y relegadas al olvido durante d&eacute;cadas. El n<strong>uevo an&aacute;lisis</strong> combina t&eacute;cnicas de identificaci&oacute;n de pigmentos y dataci&oacute;n de las capas calc&iacute;ticas que cubren parcialmente las figuras para determinar su antig&uuml;edad.
    </p><p class="article-text">
        La historia del hallazgo resulta tan llamativa como las propias pinturas. Hace m&aacute;s de un siglo, el <a href="https://www.eldiario.es/temas/geologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ge&oacute;logo</a> William Sollas y el prehistoriador Henri Breuil describieron en una c&aacute;mara lateral de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/cuevas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cueva</a> un <strong>panel formado por una serie de l&iacute;neas horizontales pintadas en rojo</strong>. En aquel momento interpretaron las marcas como arte paleol&iacute;tico y llegaron a considerarlas el primer ejemplo conocido de este tipo de manifestaciones en las islas brit&aacute;nicas. Sin embargo, <strong>las dudas sobre su origen crecieron con el paso del tiempo</strong> y, hacia finales de la d&eacute;cada de 1920, la comunidad cient&iacute;fica hab&iacute;a abandonado esa interpretaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a2b2f84-fd0b-494d-963d-032cf0db01cc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a2b2f84-fd0b-494d-963d-032cf0db01cc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a2b2f84-fd0b-494d-963d-032cf0db01cc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a2b2f84-fd0b-494d-963d-032cf0db01cc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a2b2f84-fd0b-494d-963d-032cf0db01cc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a2b2f84-fd0b-494d-963d-032cf0db01cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3a2b2f84-fd0b-494d-963d-032cf0db01cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ubicación del Agujero del Tocino (cortesía de OS Open Source)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ubicación del Agujero del Tocino (cortesía de OS Open Source).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El redescubrimiento de unas pinturas olvidadas</h2><p class="article-text">
        Las pinturas permanecieron pr&aacute;cticamente olvidadas hasta septiembre de 2022, cuando un equipo internacional volvi&oacute; a localizar el panel durante una inspecci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/temas/arqueologia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arqueol&oacute;gica</a>. La revisi&oacute;n permiti&oacute; confirmar la presencia de las antiguas l&iacute;neas descritas por Sollas y Breuil y detectar, adem&aacute;s, <strong>otras posibles manifestaciones realizadas con pigmento rojo</strong>. Entre ellas aparecieron formas geom&eacute;tricas, l&iacute;neas, puntos realizados con los dedos y concentraciones de pigmento que los investigadores consideran <strong>compatibles con la aplicaci&oacute;n intencionada de pintura sobre la pared de la cueva</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales objetivos del estudio era determinar si aquellas marcas eran realmente producto de la actividad humana. Para ello, los investigadores analizaron muestras de pigmento mediante t&eacute;cnicas espectrosc&oacute;picas. Los resultados i<strong>dentificaron hematita, un &oacute;xido de hierro utilizado ampliamente como pigmento rojo en numerosos contextos prehist&oacute;ricos.</strong> Seg&uacute;n los autores, la composici&oacute;n observada respalda la hip&oacute;tesis de que las pinturas fueron aplicadas deliberadamente sobre la roca y no son el resultado de procesos geol&oacute;gicos naturales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc88d8ac-b540-4eb1-b552-cb39a79d5403_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc88d8ac-b540-4eb1-b552-cb39a79d5403_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc88d8ac-b540-4eb1-b552-cb39a79d5403_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc88d8ac-b540-4eb1-b552-cb39a79d5403_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc88d8ac-b540-4eb1-b552-cb39a79d5403_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc88d8ac-b540-4eb1-b552-cb39a79d5403_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fc88d8ac-b540-4eb1-b552-cb39a79d5403_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografía de WL Morgan del panel en 1913 ( foto de la izquierda ); foto filtrada con D-Stretch en 2024 ( foto de la derecha )."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía de WL Morgan del panel en 1913 ( foto de la izquierda ); foto filtrada con D-Stretch en 2024 ( foto de la derecha ).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La dif&iacute;cil tarea de datar las pinturas</h2><p class="article-text">
        <strong>La cuesti&oacute;n clave era establecer cu&aacute;ndo fueron realizadas</strong>. Para aproximarse a esa fecha, el equipo recurri&oacute; a la dataci&oacute;n por uranio-torio de las costras de calcita que cubren parte de las pinturas. Como esas formaciones minerales son posteriores a la aplicaci&oacute;n del pigmento, permiten calcular una edad m&iacute;nima para las im&aacute;genes. <strong>Los primeros an&aacute;lisis realizados en 2023 identificaron una muestra que situaba la formaci&oacute;n de una de esas capas hace unos 17.000 a&ntilde;os</strong>, lo que sugiere que la pintura situada debajo podr&iacute;a ser todav&iacute;a m&aacute;s antigua. Los autores consideran que este resultado es compatible con una cronolog&iacute;a del Paleol&iacute;tico superior final, aunque subrayan que ser&aacute; necesario seguir investigando para precisar la antig&uuml;edad del conjunto.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n incorpor&oacute; una <strong>segunda campa&ntilde;a de muestreo en 2024</strong> para contrastar los resultados iniciales. En esta ocasi&oacute;n, <strong>algunas dataciones ofrecieron edades m&iacute;nimas de entre unos 2.700 y 3.200 a&ntilde;os antes del presente.</strong> Los investigadores explican que la compleja formaci&oacute;n de las costras calc&iacute;ticas obliga a interpretar los datos con cautela y que las distintas fases de crecimiento mineral registradas en la pared pueden reflejar episodios separados en el tiempo. Por ello, el trabajo no presenta una fecha definitiva para todas las pinturas, aunque mantiene abierta la posibilidad de que parte del conjunto sea mucho m&aacute;s antiguo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/502b4173-ce6e-452f-ab86-be4181b15234_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/502b4173-ce6e-452f-ab86-be4181b15234_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/502b4173-ce6e-452f-ab86-be4181b15234_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/502b4173-ce6e-452f-ab86-be4181b15234_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/502b4173-ce6e-452f-ab86-be4181b15234_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/502b4173-ce6e-452f-ab86-be4181b15234_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/502b4173-ce6e-452f-ab86-be4181b15234_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Distribución de los puntos de muestreo del panel de la cueva Bacon Hole."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Distribución de los puntos de muestreo del panel de la cueva Bacon Hole.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La relevancia del descubrimiento radica tambi&eacute;n en su contexto geogr&aacute;fico. <strong>El arte rupestre paleol&iacute;tico es extremadamente escaso en Gran Breta&ntilde;a</strong>. Hasta ahora, las evidencias m&aacute;s conocidas proced&iacute;an de lugares como Church Hole, en Creswell Crags, donde se documentaron grabados de animales datados entre hace 13.000 y 11.800 a&ntilde;os, o de Cathole Cave, otra cavidad situada a pocos kil&oacute;metros de Bacon Hole que conserva el grabado de un c&eacute;rvido atribuido al Paleol&iacute;tico superior. Si se confirma la interpretaci&oacute;n propuesta por el estudio, <strong>las pinturas galesas pasar&iacute;an a ocupar un lugar destacado dentro de ese reducido conjunto de manifestaciones art&iacute;sticas prehist&oacute;ricas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los autores sostienen que <strong>el redescubrimiento obliga a revisar una controversia arqueol&oacute;gica que parec&iacute;a cerrada desde hace casi un siglo</strong>. M&aacute;s all&aacute; de la antig&uuml;edad exacta que puedan confirmar futuras investigaciones, el trabajo recupera para el debate cient&iacute;fico unas im&aacute;genes que durante d&eacute;cadas fueron consideradas irrelevantes y que ahora vuelven a situarse entre las candidatas a formar parte del arte paleol&iacute;tico m&aacute;s antiguo conocido en territorio brit&aacute;nico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/redescubren-gales-pinturas-rupestres-antiguas-gran-bretana-pm_1_13270972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 09:30:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1b2a821b-983d-4152-8dfb-e9e31bce0e7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="482531" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1b2a821b-983d-4152-8dfb-e9e31bce0e7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="482531" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Redescubren en Gales unas pinturas rupestres que podrían estar entre las más antiguas de Gran Bretaña]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1b2a821b-983d-4152-8dfb-e9e31bce0e7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Gran Bretaña,Arte rupestre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es uno de los mercados más fotografiados del mundo y en él se han rodado películas desde 'Bridget Jones' a 'Harry Potter']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/mercados-fotografiados-mundo-han-rodado-peliculas-bridget-jones-harry-potter-pm_1_12961345.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34ab41fe-b9ec-4283-ba82-f11a5c823c43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es uno de los mercados más fotografiados del mundo y en él se han rodado películas desde &#039;Bridget Jones&#039; a &#039;Harry Potter&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tradición y ambiente cosmopolita se funden en el londinense Borough Market, el mercado más antiguo de toda Inglaterra</p><p class="subtitle">Las casas, parques y palacios históricos que dan vida al universo de ‘Los Bridgerton’: las localizaciones de la serie de Netflix</p><p class="subtitle">¿Quién vivía bajo lo que hoy es el Palacio de Westminster hace 6.000 años?</p></div><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del propio encanto que supone pasear tranquilamente por un mercado de <a href="https://www.eldiario.es/temas/londres/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Londres</a>, el hecho de que sea de los m&aacute;s conocidos del mundo y que haya aparecido en varias escenas cinematogr&aacute;ficas hace del <strong>Borough Market</strong> toda una visita obligada si uno tiene la oportunidad de pasar unos d&iacute;as en la capital londinense. Y es que se trata de un emblema de la ciudad brit&aacute;nica, consolid&aacute;ndose no solo como un centro de comercio, sino como una pieza fundamental de la historia londinense que ha latido durante m&aacute;s de un milenio. Este enclave gastron&oacute;mico, situado en el coraz&oacute;n de <strong>Southwark</strong>, ha sido un punto de encuentro para granjeros y comerciantes desde antes del a&ntilde;o 1014, lo que lo convierte oficialmente en el <strong>mercado de alimentos m&aacute;s antiguo de toda </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/inglaterra/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inglaterra</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Visitar este rinc&oacute;n junto al Puente de Londres permite a un agradecido viajero descubrir una cara distinta de la ciudad, donde la <strong>tradici&oacute;n milenaria</strong> se fusiona con una <strong>oferta cosmopolita</strong> y vibrante que atrae a miles de personas cada semana. Su localizaci&oacute;n privilegiada y la alt&iacute;sima calidad de sus productos frescos lo han transformado en un recorrido obligatorio para cualquier persona que desee experimentar la verdadera esencia culinaria de la urbe global. De ah&iacute; que, m&aacute;s all&aacute; de su prestigio culinario, este recinto haya capturado la imaginaci&oacute;n del mundo entero gracias a su <strong>&lsquo;aparici&oacute;n&rsquo; estelar en producciones cinematogr&aacute;ficas</strong> de renombre internacional como <em><strong>Harry Potter</strong></em><strong> o </strong><em><strong>El diario de Bridget Jones</strong></em>. Los seguidores de la famosa soltera londinense pueden identificar f&aacute;cilmente el pub The Globe, cuya planta superior sirvi&oacute; como la vivienda de la protagonista en la gran pantalla. Justo al lado, una puerta lateral marca el acceso a lo que fue su hogar ficticio, convirti&eacute;ndose en un punto de peregrinaci&oacute;n para los m&aacute;s cin&eacute;filos que visitan la zona.
    </p><p class="article-text">
        El aire pintoresco y los rincones con car&aacute;cter del mercado proporcionan un escenario perfecto para rodajes did&aacute;cticos de chefs famosos y grandes superproducciones que buscan captar el esp&iacute;ritu brit&aacute;nico. Esta conexi&oacute;n con el s&eacute;ptimo arte ha elevado el estatus del mercado, convirti&eacute;ndolo en una atracci&oacute;n tur&iacute;stica donde el marketing y la cultura se dan la mano. La trayectoria hist&oacute;rica del <strong>Borough Market</strong> relata haber sobrevivido a siglos de cambios sociales, prohibiciones parlamentarias y desplazamientos f&iacute;sicos dentro del &aacute;rea de Southwark desde los tiempos del <strong>Imperio Romano</strong>. Originalmente, los puestos se plantaban cerca del primer puente de la ciudad para el intercambio de grano, ganado y pescado, evitando las restricciones que imperaban dentro de las murallas de la City.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cac15a70-1b0c-4fa3-ac33-c45c34eed148_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cac15a70-1b0c-4fa3-ac33-c45c34eed148_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cac15a70-1b0c-4fa3-ac33-c45c34eed148_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cac15a70-1b0c-4fa3-ac33-c45c34eed148_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cac15a70-1b0c-4fa3-ac33-c45c34eed148_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cac15a70-1b0c-4fa3-ac33-c45c34eed148_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cac15a70-1b0c-4fa3-ac33-c45c34eed148_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="A diferencia de otros mercados, aquí reina una atmósfera ruidosa pero armoniosa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                A diferencia de otros mercados, aquí reina una atmósfera ruidosa pero armoniosa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, tal fue su &eacute;xito que en <strong>1754</strong> el Parlamento decidi&oacute; <strong>prohibirlo temporalmente</strong> debido a las enormes congestiones de tr&aacute;fico que causaba en los accesos al Puente de Londres. Afortunadamente, solo dos a&ntilde;os despu&eacute;s, un grupo de vecinos compr&oacute; una parcela para reabrirlo en su ubicaci&oacute;n actual, donde ha permanecido ininterrumpidamente durante m&aacute;s de 250 a&ntilde;os. Hoy en d&iacute;a, se le considera uno de los mercados en activo m&aacute;s antiguos de toda Europa, celebrando su <strong>milenario oficial en el a&ntilde;o 2014</strong> con gran orgullo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su longevidad, el mercado tuvo que reinventarse tras sufrir un periodo de declive durante el siglo XX, especialmente a partir de 1950 con la irrupci&oacute;n de las grandes cadenas de supermercados. Durante d&eacute;cadas funcion&oacute; principalmente como un centro de venta de verduras al por mayor, pero en los a&ntilde;os noventa experiment&oacute; una <strong>revitalizaci&oacute;n milagrosa</strong> impulsada por minoristas artesanos. Estos comerciantes supieron ver la creciente demanda de productos org&aacute;nicos y de alta calidad entre los paladares m&aacute;s exquisitos de la zona financiera de <a href="https://www.eldiario.es/temas/londres/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Londres</a>. Esta transformaci&oacute;n hacia un modelo experiencial y gourmet ha sido clave para su &eacute;xito actual, logrando que el mercado sea hoy m&aacute;s relevante y visitado que nunca antes.
    </p><p class="article-text">
        La arquitectura del <strong>Borough Market</strong> es otro de sus grandes atractivos, destacando por un estilo <strong>Art Dec&oacute; y victoriano</strong> que se materializ&oacute; en su edificio principal dise&ntilde;ado en 1851. El recinto presenta una bella estructura de dos arcos con una c&uacute;pula de cristal y acero que filtra la luz del sol sobre los coloridos puestos de frutas y verduras frescas. Un detalle singular y casi dist&oacute;pico es que las v&iacute;as del ferrocarril pasan directamente por encima del techo del mercado, creando una atm&oacute;sfera que algunos comparan con la est&eacute;tica de <em>Blade Runner</em>. Este contraste entre los vestigios medievales de la zona y la ingenier&iacute;a industrial del siglo XIX otorga al lugar un car&aacute;cter &uacute;nico e inconfundible en el paisaje urbano. La &uacute;ltima gran reforma, concluida en el a&ntilde;o 2013, fue incluso celebrada con una visita institucional del actual monarca brit&aacute;nico para festejar la recuperaci&oacute;n total del espacio.
    </p><h2 class="article-text">Dos &aacute;reas diferentes</h2><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n interna del mercado se divide principalmente en dos &aacute;reas diferenciadas, siendo el <strong>Green Market </strong>el coraz&oacute;n dedicado a los productos frescos y de proximidad. En este sector, los visitantes pueden encontrar una variedad exuberante de frutas ex&oacute;ticas, verduras reci&eacute;n extra&iacute;das de la tierra y pescader&iacute;as con ejemplares dif&iacute;ciles de conseguir en otros puntos de Londres. Los amantes del queso tienen aqu&iacute; un para&iacute;so particular, con puestos especializados que ofrecen desde el tradicional stilchelton de leche cruda hasta las mejores variedades inglesas y francesas. Tambi&eacute;n destacan las panader&iacute;as artesanales con hogazas que invitan a la degustaci&oacute;n inmediata y puestos de chocolates hechos a mano que son ideales para llevarse un recuerdo original.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda gran &aacute;rea es el <strong>Street Food Market</strong>, un rinc&oacute;n vibrante donde la gastronom&iacute;a global cobra vida a trav&eacute;s de sartenes gigantescas y aromas que inundan los pasillos. Aqu&iacute; se pueden degustar desde platos t&iacute;picos brit&aacute;nicos, como las famosas &ldquo;pies&rdquo; de carne o los &ldquo;Scottish eggs&rdquo;, hasta especialidades internacionales como la paella espa&ntilde;ola o los bocadillos de chorizo. Entre las opciones m&aacute;s ic&oacute;nicas destaca Brindisa, famosa por sus rollos de chorizo con pimientos, y Kappacasein, conocida por sus legendarios s&aacute;ndwiches de queso a la parrilla y <em>raclette</em> pegajosa. Los visitantes tambi&eacute;n suelen hacer cola por los famosos donuts rellenos de Bread Ahead o los rollos de salchicha caliente de la carnicer&iacute;a Ginger Pig. Es un espacio dise&ntilde;ado para comer de pie, entre el bullicio de la gente, permitiendo a los turistas probar bocados de diferentes culturas en un solo lugar.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otros mercados tradicionales donde los vendedores gritan sus ofertas para atraer clientes, el Borough Market se distingue por una <strong>atm&oacute;sfera ruidosa pero armoniosa</strong>. El sonido predominante es el ir y venir de la gente, las conversaciones cruzadas y el tintineo de los cubiertos en las zonas de restauraci&oacute;n habilitadas. Este ambiente cosmopolita refleja fielmente la identidad de la urbe, atrayendo tanto a turistas curiosos como a locales que acuden en su hora de almuerzo. Pasear por sus pasillos permite apreciar rincones fotog&eacute;nicos y alejados del bullicio principal que a&uacute;n conservan el aire de los antiguos almacenes portuarios. Es un refugio donde confluyen todos los aromas del planeta, desde las especias m&aacute;s ex&oacute;ticas hasta el olor del pan reci&eacute;n horneado, creando una experiencia sensorial completa para quien tenga la suerte de recorrerlo sin prisa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/mercados-fotografiados-mundo-han-rodado-peliculas-bridget-jones-harry-potter-pm_1_12961345.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 11:00:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/34ab41fe-b9ec-4283-ba82-f11a5c823c43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="183923" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/34ab41fe-b9ec-4283-ba82-f11a5c823c43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="183923" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Es uno de los mercados más fotografiados del mundo y en él se han rodado películas desde 'Bridget Jones' a 'Harry Potter']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/34ab41fe-b9ec-4283-ba82-f11a5c823c43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gran Bretaña,Londres,Mercados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La batalla vikinga de Stamford Bridge que cambió el rumbo de Inglaterra en 1066 y acabó, sin querer, dando nombre al estadio del Chelsea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/batalla-vikinga-stamford-bridge-acabo-dando-nombre-estadio-chelsea-cambio-rumbo-inglaterra-1066-pm_1_12834235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddd0c375-b4bd-439e-80f3-14b351a67161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La batalla vikinga de Stamford Bridge que cambió el rumbo de Inglaterra en 1066 y acabó, sin querer, dando nombre al estadio del Chelsea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Origen - No hay relación geográfica ni intención conmemorativa, ya que el enfrentamiento tuvo lugar en el norte del país, cerca de York, y el estadio se encuentra en el oeste de Londres</p></div><p class="article-text">
        El <strong>estadio del Chelsea</strong> destaca en el oeste de Londres como uno de los campos m&aacute;s reconocibles del f&uacute;tbol ingl&eacute;s. Su nombre, sin embargo, remite a un pasado violento. La denominaci&oacute;n<strong> Stamford Bridge</strong> evoca un enfrentamiento medieval que marc&oacute; el fin de una era de invasiones y la<strong> transici&oacute;n hacia un nuevo poder en Inglaterra</strong>. Ese punto hist&oacute;rico, aunque realmente no tiene nada que ver, ha acompa&ntilde;ado al recinto desde su inauguraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El estadio londinense comparte su nombre con una batalla decisiva ocurrida en el norte de Inglaterra en 1066. En aquel enfrentamiento, las<strong> fuerzas anglosajonas dirigidas por el rey Harold Godwinson derrotaron a un ej&eacute;rcito vikingo </strong>que hab&iacute;a invadido el pa&iacute;s. La victoria, lograda a costa de un gran desgaste, abri&oacute; el camino hacia un cambio pol&iacute;tico irreversible.
    </p><h2 class="article-text">El verdadero Stamford Bridge est&aacute; muy lejos del estadio londinense</h2><p class="article-text">
        El recinto se inaugur&oacute; en la d&eacute;cada de 1870 como pista de atletismo y se<strong> transform&oacute; en estadio de f&uacute;tbol a comienzos del siglo XX</strong>. La familia Mears lo adquiri&oacute; en 1904 y, tras el intento fallido de arrendarlo a Fulham FC, fund&oacute; el Chelsea en 1905 para ocupar el recinto. Su nombre proven&iacute;a del entorno inmediato, donde un<strong> peque&ntilde;o arroyo y un puente de piedra</strong>, conocidos como<strong> Stanford Creek y Stanbridge</strong>, inspiraron la designaci&oacute;n definitiva. Con el paso de los a&ntilde;os, esas variantes ling&uuml;&iacute;sticas dieron forma al nombre actual.
    </p><p class="article-text">
        El lugar donde se desarroll&oacute; la batalla original se encuentra a m&aacute;s de 300 kil&oacute;metros al norte del estadio, por lo que realmente no hay ninguna conexi&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de la casualidad. El enfrentamiento tuvo lugar junto al r&iacute;o Derwent, cerca del<strong> actual pueblo de Stamford Bridge</strong>, en Yorkshire. All&iacute; los cronistas medievales situaron la lucha entre los soldados de Harold y los guerreros noruegos dirigidos po<strong>r Harald Hardrada</strong>. El terreno, dominado por un puente y campos abiertos, condicion&oacute; el avance de las tropas inglesas, que empujaron al enemigo hasta el otro lado del r&iacute;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58df6120-8c57-495a-88ef-2846fc1b32a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58df6120-8c57-495a-88ef-2846fc1b32a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58df6120-8c57-495a-88ef-2846fc1b32a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58df6120-8c57-495a-88ef-2846fc1b32a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58df6120-8c57-495a-88ef-2846fc1b32a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58df6120-8c57-495a-88ef-2846fc1b32a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/58df6120-8c57-495a-88ef-2846fc1b32a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La batalla fue muy sangrienta, pero realmente no tiene nada que ver con el estadio de fútbol más allá del nombre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La batalla fue muy sangrienta, pero realmente no tiene nada que ver con el estadio de fútbol más allá del nombre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La victoria en Yorkshire tuvo consecuencias inmediatas. La<strong> derrota de los noruegos puso fin a las grandes incursiones vikingas en Inglaterra</strong>, pero dej&oacute; al ej&eacute;rcito anglosaj&oacute;n exhausto. Apenas unas semanas despu&eacute;s, Harold Godwinson tuvo que marchar apresuradamente hacia el sur para <strong>enfrentarse a las tropas de Guillermo de Normand&iacute;a </strong>en Hastings. All&iacute; perdi&oacute; la vida y el trono, abriendo el periodo normando en la historia inglesa.
    </p><h2 class="article-text">La muerte de Eduardo el Confesor inici&oacute; la lucha por el trono ingl&eacute;s</h2><p class="article-text">
        La batalla de Stamford Bridge hab&iacute;a comenzado tras la<strong> muerte del rey Eduardo el Confesor</strong>, que desencaden&oacute; una disputa sucesoria entre varios aspirantes. El monarca noruego<strong> </strong>Harald Hardrada reclam&oacute; el trono y desembarc&oacute; en septiembre de 1066 con unos 11.000 hombres y 300 barcos.
    </p><p class="article-text">
        Tras vencer en Fulford y tomar York, avanz&oacute; confiado hacia el este<strong> sin prever el r&aacute;pido movimiento de Harold Godwinson,</strong> que recorri&oacute; los 185 kil&oacute;metros entre Londres y el norte en solo cuatro d&iacute;as. La emboscada inglesa sorprendi&oacute; a los vikingos sin armadura y con escasa preparaci&oacute;n, y la<strong> batalla se resolvi&oacute; con la muerte de Hardrada y de Tostig Godwinson</strong>, hermano del rey ingl&eacute;s. Solo 24 barcos regresaron a Noruega.
    </p><p class="article-text">
        El estadio del Chelsea, por lo tanto, conserva el nombre por coincidencia geogr&aacute;fica y no por homenaje a una efem&eacute;ride. La denominaci&oacute;n Stamford Bridge siempre ha procedido de la toponimia local y se mantuvo al convertirse el recinto en campo de f&uacute;tbol. A pesar de ello, muchos seguidores del club relacionan el nombre con la batalla de 1066, aunque <strong>no existe una conexi&oacute;n hist&oacute;rica </strong>entre el estadio y aquel enfrentamiento vikingo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/batalla-vikinga-stamford-bridge-acabo-dando-nombre-estadio-chelsea-cambio-rumbo-inglaterra-1066-pm_1_12834235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Dec 2025 11:00:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ddd0c375-b4bd-439e-80f3-14b351a67161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2403839" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ddd0c375-b4bd-439e-80f3-14b351a67161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2403839" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La batalla vikinga de Stamford Bridge que cambió el rumbo de Inglaterra en 1066 y acabó, sin querer, dando nombre al estadio del Chelsea]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ddd0c375-b4bd-439e-80f3-14b351a67161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Gran Bretaña,Inglaterra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de Héctor y Aquiles reaparece en un mosaico británico que contradice la versión de Homero: la batalla perdida de Troya que nunca se contó en la Ilíada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-hector-aquiles-reaparece-mosaico-britanico-contradice-version-homero-batalla-perdida-troya-conto-iliada-pm_1_12836907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a81c8dc-97f7-4592-8b59-581ebf6e5c6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de Héctor y Aquiles reaparece en un mosaico británico que contradice la versión de Homero: la batalla perdida de Troya que nunca se contó en la Ilíada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Historia distinta - El hallazgo de Ketton ofrece una lectura inédita del enfrentamiento entre los héroes griegos, narrada con tres escenas que no proceden del poema homérico y que enlazan con una tragedia de Esquilo</p><p class="subtitle">Los griegos creaban tabletas de maldición para seguir castigando a sus enemigos después de su muerte</p></div><p class="article-text">
        El <strong>enfrentamiento entre Aquiles y H&eacute;ctor </strong>fue m&aacute;s que una leyenda. Represent&oacute; el choque entre el orgullo del vencedor y la resistencia del derrotado, una lucha en la que ambos guerreros se convirtieron en s&iacute;mbolos opuestos de valor y destino. El relato, conservado durante siglos, ha sido interpretado en poes&iacute;a, escultura y pintura como ejemplo extremo del honor y la p&eacute;rdida.
    </p><p class="article-text">
        Cada versi&oacute;n del mito ha intentado explicar qu&eacute; signific&oacute; para los antiguos esa confrontaci&oacute;n mortal ante las murallas de Troya. La historia de los dos h&eacute;roes no solo mostr&oacute; la violencia de la guerra, tambi&eacute;n revel&oacute; c&oacute;mo el recuerdo de la<strong> derrota lleg&oacute; a convertirse en una forma de arte y en parte del patrimonio cultural </strong>del mundo cl&aacute;sico.
    </p><h2 class="article-text">Un mosaico romano recupera una versi&oacute;n perdida de la guerra de Troya</h2><p class="article-text">
        El <strong>mosaico de Ketton</strong> reinterpreta el duelo entre Aquiles y H&eacute;ctor, recuperando una <strong>versi&oacute;n perdida de la guerra de Troya </strong>en el contexto romano. La composici&oacute;n, hallada en una<strong> villa de Rutland</strong>, presenta las tres fases del combate: la lucha, el arrastre del cuerpo y su rescate mediante oro, siguiendo una secuencia que<strong> no procede de la </strong><em><strong>Il&iacute;ada</strong></em><strong> de Homero</strong>. Los investigadores han vinculado esta narraci&oacute;n visual con la tragedia <em><strong>Frigios</strong></em> del dramaturgo ateniense <strong>Esquilo</strong>, desaparecida desde hace siglos y solo conocida por referencias dispersas en textos antiguos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35532464-a709-4081-9ef2-05607c639bd8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35532464-a709-4081-9ef2-05607c639bd8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35532464-a709-4081-9ef2-05607c639bd8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35532464-a709-4081-9ef2-05607c639bd8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35532464-a709-4081-9ef2-05607c639bd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35532464-a709-4081-9ef2-05607c639bd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/35532464-a709-4081-9ef2-05607c639bd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los paneles muestran el combate, el arrastre del cuerpo y el rescate del cadáver"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los paneles muestran el combate, el arrastre del cuerpo y el rescate del cadáver                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La obra revela influencias de Esquilo y de un repertorio art&iacute;stico com&uacute;n en el Mediterr&aacute;neo antiguo. Los especialistas de la Universidad de Leicester, encabezados por la doctora<strong> Jane Mass&eacute;glia</strong>, identificaron que la estructura de los paneles repite patrones decorativos empleados en Grecia, Asia Menor y la Galia. Algunos dise&ntilde;os proceden de vasijas del siglo V a. C., mientras que otros derivan de monedas y objetos de plata romanos. El mosaico demuestra que los artesanos de Britania no trabajaban aislados, sino dentro de una<strong> red que transmit&iacute;a motivos y composiciones</strong> entre talleres del Imperio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jim Irvine</strong> detect&oacute; las marcas y confirm&oacute; que se trataba de una villa romana. Su observaci&oacute;n comenz&oacute; cuando localiz&oacute; fragmentos de cer&aacute;mica y conchas en su finca familiar y comprob&oacute;, mediante im&aacute;genes por sat&eacute;lite, que el terreno mostraba la forma de un edificio rectangular con &aacute;bsides. Tras excavar una peque&ntilde;a zona y<strong> encontrar parte del suelo decorado</strong>, avis&oacute; de inmediato al equipo de arqueolog&iacute;a del condado de Leicestershire, que verific&oacute; la autenticidad y relevancia del hallazgo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/138957b7-20ee-486a-bc8b-339f6ff3b9ee_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/138957b7-20ee-486a-bc8b-339f6ff3b9ee_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/138957b7-20ee-486a-bc8b-339f6ff3b9ee_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/138957b7-20ee-486a-bc8b-339f6ff3b9ee_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/138957b7-20ee-486a-bc8b-339f6ff3b9ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/138957b7-20ee-486a-bc8b-339f6ff3b9ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/138957b7-20ee-486a-bc8b-339f6ff3b9ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La pieza hallada en Rutland ofrece una narración diferente a la de Homero, estructurada en tres escenas que coinciden con la trama desaparecida de Esquilo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La pieza hallada en Rutland ofrece una narración diferente a la de Homero, estructurada en tres escenas que coinciden con la trama desaparecida de Esquilo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El mosaico de Ketton muestra episodios del combate entre Aquiles y H&eacute;ctor, distintos a los de Homero. La primera escena representa el momento previo al enfrentamiento, la segunda el arrastre del cuerpo de H&eacute;ctor por el carro de Aquiles y la tercera el rescate del cad&aacute;ver por su padre, el rey Pr&iacute;amo. Esta &uacute;ltima<strong> no aparece en la </strong><em><strong>Il&iacute;ada</strong></em>, lo que permiti&oacute; a los investigadores atribuir el conjunto a la versi&oacute;n de Esquilo. La secuencia, organizada en <strong>paneles con marcos de trenza</strong>, mantiene una composici&oacute;n precisa y una t&eacute;cnica de<strong> teselas de peque&ntilde;o tama&ntilde;o</strong>, indicios de un taller cualificado.
    </p><h2 class="article-text">Las excavaciones certificaron la magnitud y el valor del conjunto descubierto</h2><p class="article-text">
        El hallazgo fue investigado por arque&oacute;logos y reconocido como un <strong>descubrimiento mayor</strong>. La inspecci&oacute;n oficial confirm&oacute; que el mosaico se encontraba a poca profundidad y en buen estado de conservaci&oacute;n. La autoridad de <em>Historic England</em> lo declar&oacute; <strong>Monumento Programado</strong>, garantizando su protecci&oacute;n. Las excavaciones posteriores, dirigidas por la Universidad de Leicester, documentaron la villa y revelaron que el mosaico ten&iacute;a<strong> m&aacute;s de 11 metros de longitud</strong>, lo que indica una residencia de alto nivel econ&oacute;mico y cultural.
    </p><p class="article-text">
        En 2020, un paseo familiar en Rutland llev&oacute; al hallazgo del mosaico. La familia de Irvine, confinada por las restricciones sanitarias de aquel verano, observ&oacute; los restos en superficie y comenz&oacute; una cadena de investigaciones que culmin&oacute; con uno de los<strong> descubrimientos arqueol&oacute;gicos m&aacute;s importantes del siglo en el Reino Unido</strong>. De esta manera, lo que empez&oacute; como una simple observaci&oacute;n termin&oacute; mostrando que la Britania romana manten&iacute;a lazos activos con el arte y las ideas del Mediterr&aacute;neo antiguo, en un testimonio excepcional de continuidad cultural.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-hector-aquiles-reaparece-mosaico-britanico-contradice-version-homero-batalla-perdida-troya-conto-iliada-pm_1_12836907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 13:00:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7a81c8dc-97f7-4592-8b59-581ebf6e5c6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="345921" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7a81c8dc-97f7-4592-8b59-581ebf6e5c6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="345921" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La historia de Héctor y Aquiles reaparece en un mosaico británico que contradice la versión de Homero: la batalla perdida de Troya que nunca se contó en la Ilíada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7a81c8dc-97f7-4592-8b59-581ebf6e5c6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Gran Bretaña,Inglaterra,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El G-7 entra en zona de turbulencias inflacionistas altamente endeudado y con déficits desbocados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/g-7-entra-zona-turbulencias-inflacionistas-altamente-endeudado-deficits-desbocados_1_12710190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13892019-b43e-454c-bb8e-8f716e3c0ac2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El G-7 entra en zona de turbulencias inflacionistas altamente endeudado y con déficits desbocados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escalada arancelaria de Trump ha generado meses de resiliencia, pero el otoño atisba presiones en las cestas de la compra de un G-7 cercado por una deuda del 110% y unos agujeros presupuestarios del 6% de su PIB conjunto</p><p class="subtitle">José Juan Ruiz, economista: “A Trump le está saliendo bien, cada país al que se enfrenta acaba aceptando”</p></div><p class="article-text">
        La calma precede a la tempestad. El dicho, muy habitual al analizar escenarios econ&oacute;micos o burs&aacute;tiles, ha sorteado en verano los negros presagios que el mercado ven&iacute;a desvelando desde el retorno Donald Trump a la Casa Blanca. Las vacaciones fueron casi de sue&ntilde;o estival desde la &oacute;ptica burs&aacute;til, con subidas que rozan las cotas hist&oacute;ricas en Wall Street, solo interrumpidas por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-carga-nuevo-sanchez-no-llegar-5-pib-defensa-espana-increiblemente-irrespetuosa-deberian-castigados_1_12683997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos frentes comerciales</a> dentro de las hostilidades desatadas por el presidente norteamericano y la Casa Blanca. Sin embargo, seg&uacute;n varios analistas parece cuesti&oacute;n de tiempo que la econom&iacute;a prepare un ba&ntilde;o de realidad y rebaje la temperatura a la fiebre inversora por la IA que ha diluido la aversi&oacute;n al riesgo mientras insufla aire a una burbuja tecnol&oacute;gica que recuerda a la crisis de las <em>punto.com</em>, aunque con sus propias cumbres borrascosas en el horizonte. 
    </p><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n es la &uacute;ltima pieza que ha aparecido en el punto de mira de los analistas para advertir de la existencia de riesgos sist&eacute;micos a la vista. En especial, en el G-7, <a href="https://www.eldiario.es/economia/aranceles-trump-vuelven-elevar-inflacion-eeuu-3-septiembre_1_12712088.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con EEUU como catalizador de los precios</a>, pero con Reino Unido como su socio m&aacute;s inflacionista &ndash;con un IPC en el 3,7%, casi el doble del l&iacute;mite estatutario del Banco de Inglaterra (BoE) y con visos de instalarse en un c&iacute;rculo vicioso a los ojos del FMI&ndash; y <a href="https://www.eldiario.es/economia/doble-reto-takaichi-thatcher-japonesa-sanar-enfermo-economico-global-irritar-eeuu-china_1_12674871.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jap&oacute;n</a> acomodando su cesta de la compra por encima del 3% despu&eacute;s de decenios de deflaci&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor parte del sobrecoste de precios de la espiral arancelaria de la Administraci&oacute;n Trump ya recae sobre las empresas americanas y deja una repercusi&oacute;n gradual de las facturas sobre los consumidores que se traduce en claras presiones alcistas en el IPC&rdquo;, afirma a <em>Reuters</em> el profesor de Harvard, Alberto Cavallo. Una lectura que la Casa Blanca se apresur&oacute; a revertir; en l&iacute;nea con la lectura oficial <em>trumpista</em> de que el peaje aduanero y las medidas proteccionistas las sufragar&aacute;n los sectores exteriores extranjeros y que las rebajas de tipos de una Reserva Federal sometida a interferencias constantes a su independencia contribuir&aacute;n a dinamizar de nuevo la econom&iacute;a y el mercado laboral. &ldquo;Las firmas for&aacute;neas ya diversifican sus cadenas de valor, adec&uacute;an sus estrategias corporativas a los aranceles rec&iacute;procos y sectoriales y est&aacute;n trasladando su producci&oacute;n a EEUU&rdquo;, acaba recalcando uno de sus portavoces. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el consenso va por otros derroteros. Habr&aacute; m&aacute;s que probables subidas de precios en los meses oto&ntilde;ales. 
    </p><p class="article-text">
        Cavallo y su equipo de investigadores han rastreado el precio de casi 360.000 productos, desde alfombras hasta caf&eacute;, y concluyen que los costes de las importaciones se han encarecido un 4% desde el inicio de la escalada arancelaria, a principios de marzo, y los de los bienes <em>made in</em> USA, otro 2%. Muy en especial, mercanc&iacute;as adquiridas del exterior con d&eacute;ficit productivo en EEUU o que proceden de mercados altamente penalizados por las tarifas rec&iacute;procas como Turqu&iacute;a, India o Brasil, cuyos exportadores han elevado sus env&iacute;os en d&oacute;lares para corregir sus efectos, aunque tambi&eacute;n, en paralelo, para abordar la depreciaci&oacute;n del billete verde americano, la moneda que domina los flujos comerciales. Esta tendencia sugiere, seg&uacute;n el Budget Lab de la Universidad de Yale, que los sectores exteriores extranjeros &ldquo;no est&aacute;n absorbiendo pr&aacute;cticamente nada de sus nuevos costes arancelarios&rdquo;, en contra de las consignas lanzadas desde Washington. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas firmas como Reed Smity, dedicadas a investigaci&oacute;n de Comercio Internacional, aseguran que las tres cuartas partes de las empresas europeas, asi&aacute;ticas y de Oriente Pr&oacute;ximo que venden a EEUU han subido precios con el prop&oacute;sito de mantenerlos en el futuro. En la pr&aacute;ctica totalidad de industrias y r&uacute;bricas. Para Stephen Miran, nuevo gobernador de la Reserva Federal (Fed) nombrado a dedo por Trump y, hasta este verano, su m&aacute;ximo asesor econ&oacute;mico, minimiza estas pr&aacute;cticas, que interpreta como &ldquo;cambios relativos en los costes de ciertos bienes&rdquo;. A pesar de que para su ahora jefe y todav&iacute;a presidente de la Fed, Jerome Powell, los aranceles ya a&ntilde;aden entre 3 y 4 d&eacute;cimas a una inflaci&oacute;n subyacente que navega en el 2,9%, igual que el &iacute;ndice general. O de que la autoridad monetaria haya emprendido las rebajas de tipos que el mercado espera que inauguren una etapa neutral desde la actual, dentro de niveles considerados restrictivos. 
    </p><p class="article-text">
        El impulso inflacionista estadounidense tambi&eacute;n se aprecia en Reino Unido. El FMI acaba de dar a la econom&iacute;a brit&aacute;nica su peor pron&oacute;stico de precios para 2025 y 2026, con registros de alzas del 3,8% en los meses estivales, dentro del espectro industrializado. Con Jap&oacute;n y su desbaratada cesta de la compra, con el arroz como producto casi de lujo, a su estela, marcando un 3,1% y las perspectivas de Alemania situando su IPC a&uacute;n por encima del cors&eacute; del 2%. Del mismo como que los de mercados emergentes como M&eacute;xico, India o Turqu&iacute;a. 
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Estanflaci&oacute;n&rsquo; con bolsas, d&eacute;ficits y deudas sin control</h2><p class="article-text">
        En S&amp;P insin&uacute;an otra <a href="https://www.eldiario.es/economia/incertidumbre-subida-precios-frenazo-empleo-llegara-desaceleracion-economica-politicas-trump_1_12595242.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reaparici&oacute;n de la estanflaci&oacute;n</a>, ese fen&oacute;meno de bajo crecimiento y elevados precios que tanto desconcierta a los bancos centrales por perturbar sus c&aacute;lculos para determinar el precio del dinero. Su &uacute;ltima encuesta global de gestores de compras de empresas muestra contracci&oacute;n de pedidos exportadores desde junio, con el sector exterior de la UE cayendo hasta un 4,4% interanual, y el alem&aacute;n liderando estos descensos con un 20,1% en agosto. Mientras la OMC sit&uacute;a el perjuicio sobre el comercio de mercanc&iacute;as en un leve crecimiento del 0,5% e ING anticipa un retroceso del 17% de las ventas europeas a EEUU en el actual bienio y una correcci&oacute;n de 3 puntos del PIB de la UE entre 2026-27. &ldquo;El impacto arancelario a&uacute;n no se ha materializado, ni en la econom&iacute;a americana ni en la global, pero ser&aacute; visible en los pr&oacute;ximos meses&rdquo;, augura su economista Ruben Dewitte.
    </p><p class="article-text">
        El FMI, por su parte, alerta de otro fantasma en ciernes: &ldquo;Una correcci&oacute;n burs&aacute;til desordenada con inestabilidad financiera global&rdquo; si los bancos centrales &ldquo;no mantienen la cautela y flexibilizan sus estrategias monetarias ante los riesgos arancelarios&rdquo;. As&iacute; lo avisa Tobias Adrian, responsable del poderoso departamento de Mercados del Fondo, que incide en que los mercados se sienten demasiado c&oacute;modos con la sobrevaloraci&oacute;n de activos &ndash;en especial, los vinculados a la IA&ndash; las guerras comerciales, el elevado voltaje geopol&iacute;tico y, en el caso de las econom&iacute;as de rentas altas, con sus enormes d&eacute;ficits y deudas acumulados.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los modelos de valoraci&oacute;n [del FMI] indican que los precios de los valores de riesgo est&aacute;n muy por encima de los fundamentos de la econom&iacute;a real, lo que incrementa la probabilidad de shocks adversos&rdquo; en un clima en el que, adem&aacute;s, el cr&eacute;dito corporativo est&aacute; &ldquo;bastante ajustado&rdquo; y la IA catapulta una concentraci&oacute;n &ldquo;hist&oacute;rica&rdquo; de capitalizaciones en las bolsas. Esta tendencia &ndash;deja entrever Adrian&ndash; apunta a una peligrosa burbuja escondida bajo un contexto de resiliencia de la actividad que choca con &ldquo;las perspectivas sombr&iacute;as a medio plazo y niveles de vida estancados&rdquo; en el G-7. Tambi&eacute;n la OCDE alerta de los precios. La inflaci&oacute;n de su &oacute;rbita salt&oacute; al 4,1% en agosto con repuntes en 15 de sus 38 socios. Pese a que en la zona del euro a&uacute;n se mantiene moderada, seg&uacute;n Eurostat, tras el impulso de 2 d&eacute;cimas sobre el 2% de septiembre, que estrecha el margen de nuevas rebajas de tipos al BCE.
    </p><p class="article-text">
        Este panorama ha agudizado el debate fiscal. Porque detr&aacute;s de esta coyuntura subyace un doble foco de tensi&oacute;n. El G-7 navega con sus finanzas desencajadas: d&eacute;ficit de caja del 6% y una deuda promedio del 110%. Sin que los ingresos arancelarios en EEUU, que se han disparado un 296% respecto a agosto de 2024, avalen el deseo de Trump de cubrir parte del agujero fiscal de EEUU, ya que el desfase presupuestario sigue en el 5,9%. Ni mucho menos corregir la deuda soberana m&aacute;s abultada del club m&aacute;s selecto del planeta: 37,5 billones de d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        Jamie Dimon, director ejecutivo de JP Morgan Chase, resalta cada vez que puede, su temor a un estallido de esta bomba de relojer&iacute;a americana porque, a su juicio, &ldquo;ni los aranceles ni las recetas proteccionistas resolver&aacute;n el d&eacute;ficit&rdquo;. Medidas de especial gravedad &ndash;apunta Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates&ndash;, en un momento en el que el oro sigue escalando, el d&oacute;lar contin&uacute;a en ca&iacute;da libre y se consolida la idea de una burbuja de la IA.
    </p><h2 class="article-text">Suma vigilancia desde los mercados</h2><p class="article-text">
        Las agencias de rating tampoco tienen reparos en alertar sobre la displicencia fiscal del G-7 y en extremar la vigilancia sobre sus cuentas p&uacute;blicas. Ya han rebajado sus notas a EEUU y a <a href="https://www.eldiario.es/economia/crisis-deuda-francia-temblar-resto-europa_1_12693161.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francia</a>, estrechan el cerco a Jap&oacute;n y Reino Unido y otean a Italia y Canad&aacute;. Solo Alemania parece estar inmunizada. Hasta ahora, porque las &iacute;nfulas expansionistas en los gastos militares y en los planes de infraestructuras del canciller Friedrich Merz ha obligado a Berl&iacute;n a acudir al cr&eacute;dito para avalar hasta 850.000 millones de euros de un presupuesto dirigido tambi&eacute;n a abordar una reconversi&oacute;n industrial en toda regla, que impulsar&aacute; su deuda por encima del 60% del PIB por primera vez en la historia del euro. 
    </p><p class="article-text">
        Las presiones sobre las obligaciones de pago de las econom&iacute;as avanzadas tambi&eacute;n est&aacute;n en los puntos de mira de los inversores de bonos. Los repuntes en los rendimientos de las emisiones a largo plazo corroboran que sus d&eacute;ficits son insostenibles y que sus deudas demuestran que sus gobiernos viven por encima de sus posibilidades; es decir, de sus ingresos. <em>The Economist</em> acaba de alertar de que la productividad de la IA no generar&aacute; por s&iacute; misma la capacidad financiera que necesitan sus sociedades envejecidas para sostener sus sistemas de pensiones. 
    </p><p class="article-text">
        Dalio se apunta a las subidas fiscales y a la moderaci&oacute;n del gasto para que la econom&iacute;a americana no se paralice. Mientras Gabriel Zucman y Thomas Piketty enfatizan su idea de <a href="https://www.eldiario.es/economia/francia-rescata-impuesto-ricos-salir-trampa-fiscal-e-irrita-grandes-fortunas_1_12642423.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gravar en Francia a los ultra-ricos</a> con el 2% de su riqueza y Nassim N. Taleb, autor de <em>El Cisne Negro</em>, se cuestiona si la deuda federal no ser&aacute; un <em>cisne blanco</em> -crisis que se esconde a simple vista- cuando los pagos de sus intereses son la partida m&aacute;s cuantiosa del presupuesto estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es que la mayor presi&oacute;n impositiva no concuerda con las promesas electorales. En Alemania, el Bundesbank demanda m&aacute;s inmigrantes, mientras Merz comprueba que la actividad no arranca, las cuentas se resienten y los neonazis de AfD ganan popularidad con sus lemas de frenar la llegada de extranjeros y aminorar la tributaci&oacute;n, y se lanza a proclamar el control de la afluencia de extranjeros. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras Kimberly Clausing y Maurice Obstfeld, del Center for Economic and Policy Reserach (CEPR) tildan de &ldquo;locura fiscal&rdquo; la idea de Trump de combinar recortes en la renta con aumentos arancelarios, porque EEUU corre el riesgo de que el sistema tributario &ldquo;sea ineficiente, menos progresivo y propenso al abuso&rdquo; y porque los peajes a la importaci&oacute;n &ldquo;generan <em>estanflaci&oacute;n&rdquo;</em>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/g-7-entra-zona-turbulencias-inflacionistas-altamente-endeudado-deficits-desbocados_1_12710190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Oct 2025 20:30:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/13892019-b43e-454c-bb8e-8f716e3c0ac2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1172786" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/13892019-b43e-454c-bb8e-8f716e3c0ac2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1172786" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El G-7 entra en zona de turbulencias inflacionistas altamente endeudado y con déficits desbocados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/13892019-b43e-454c-bb8e-8f716e3c0ac2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Deuda pública,Donald Trump,Gran Bretaña,Francia,Japón,Aranceles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los basureros que revelan unos festines “sin precedentes" en la Edad de Bronce en Gran Bretaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/basureros-revelan-festines-precedentes-edad-bronce-gran-bretana-pm_1_12594287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11ed1095-589f-4ed1-a182-d3566fe6d366_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los basureros que revelan unos festines “sin precedentes&quot; en la Edad de Bronce en Gran Bretaña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de los huesos de animales revela el entusiasmo de la población por estas reuniones </p><p class="subtitle">El famoso león alado de Venecia nació en China como guardián de una tumba Tang
</p></div><p class="article-text">
        Los <strong>restos de animales </strong>encontrados en <strong>basureros brit&aacute;nicos </strong>han revelado el entusiasmo de la poblaci&oacute;n de la <strong>Edad de Bronce</strong> por los <strong>festines</strong>: eran habituales, multitudinarios y la gente recorr&iacute;a grandes distancia para participar en estos festejos, seg&uacute;n arroja una nueva investigaci&oacute;n encabezada por la Universidad de Cardiff, cuyos resultados se han publicado en la revista <em>iScience</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los arque&oacute;logos tambi&eacute;n destacan el tama&ntilde;o de estos encuentros, posiblemente los m&aacute;s grandes que tuvieron lugar en Gran Breta&ntilde;a hasta el per&iacute;odo medieval. &ldquo;Estos vastos mont&iacute;culos de restos culturales representan la reuni&oacute;n de un gran n&uacute;mero de personas y animales para festines<strong> a una escala sin precedentes en la prehistoria brit&aacute;nica</strong>&rdquo;, se&ntilde;alan en su estudio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el estudio m&aacute;s grande de su tipo, los investigadores utilizaron <strong>an&aacute;lisis isot&oacute;picos de vanguardia</strong> en material hallado en seis basureros de Wiltshire y el valle del T&aacute;mesis. No solo encontraron diferentes restos de basura, que ofrecieron pistas sobre su consumo, sino que estos enclaves jugaban papeles distintos en la sociedad de la &eacute;poca. &ldquo;A pesar de sus similitudes estructurales, los basureros ten&iacute;an diversas funciones&rdquo;, sostienen los autores.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cada basurero con su composici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El m&aacute;s grande se localiz&oacute; en la localidad de Potterne (Wiltshire), con una extensi&oacute;n equivalente a aproximadamente <strong>cinco campos de f&uacute;tbol</strong>. Del material analizado, se denota un verdadero entusiasmo por los festines, porque se detectaron 15 millones de fragmentos de huesos. Aqu&iacute;, la carne de cerdo era la preferida, proveniente de una amplia cuenca, incluso del norte de Inglaterra.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92832de2-70ed-4c63-b4d4-93a61d3fd4a8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92832de2-70ed-4c63-b4d4-93a61d3fd4a8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92832de2-70ed-4c63-b4d4-93a61d3fd4a8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92832de2-70ed-4c63-b4d4-93a61d3fd4a8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92832de2-70ed-4c63-b4d4-93a61d3fd4a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92832de2-70ed-4c63-b4d4-93a61d3fd4a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/92832de2-70ed-4c63-b4d4-93a61d3fd4a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Basurero de East Chisenbury en excavación"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Basurero de East Chisenbury en excavación                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La gran cantidad de resultados de esta ubicaci&oacute;n indica que <strong>los animales proven&iacute;an de m&uacute;ltiples regiones</strong> y eso sugiere un movimiento a&uacute;n mayor. Potterne seguramente era un punto de encuentro para productores locales y de otros lugares. Runnymede (Surrey) tambi&eacute;n era un importante centro regional, pero aqu&iacute; el ganado se atra&iacute;a desde lejos.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de <strong>East Chisenbury</strong>, un mont&iacute;culo a 16 kil&oacute;metros de Stonehenge, los investigadores lo describen como un enclave predominantemente poblado por ovejas. A diferencia de los otros basureros estudiados, la nueva investigaci&oacute;n muestra que la mayor&iacute;a de estos animales proven&iacute;an del paisaje circundante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestros hallazgos muestran que <strong>cada basurero ten&iacute;a una composici&oacute;n distinta</strong> de restos animales, algunos llenos de ovejas criadas localmente y otros con cerdos o ganado de lugares lejanos&rdquo;, explica la autora principal, Carmen Esposito.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las particularidades de cada basurero, los autores creen que estos <strong>fueron un eje central del paisaje</strong>, clave para sostener econom&iacute;as regionales espec&iacute;ficas, expresar identidades y mantener las relaciones entre las comunidades durante este per&iacute;odo complicado para el pa&iacute;s, a finales de la Edad de Bronce, poco antes de que arrancase la Edad de Hierro.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/basureros-revelan-festines-precedentes-edad-bronce-gran-bretana-pm_1_12594287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Sep 2025 07:32:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/11ed1095-589f-4ed1-a182-d3566fe6d366_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="926955" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/11ed1095-589f-4ed1-a182-d3566fe6d366_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="926955" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los basureros que revelan unos festines “sin precedentes" en la Edad de Bronce en Gran Bretaña]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/11ed1095-589f-4ed1-a182-d3566fe6d366_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Edad Media,Gran Bretaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pulp, el grupo que cantó los romances de la clase obrera, culmina con su regreso el retorno del britpop]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/pulp-grupo-canto-romances-clase-obrera-culmina-regreso-retorno-britpop_1_12304039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e400b28-ca5d-4905-8661-3d8f95b20567_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118148.jpg" width="3000" height="1688" alt="Pulp, el grupo que cantó los romances de la clase obrera, culmina con su regreso el retorno del britpop"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La banda, que se alejó de la escena musical en 2002, vuelve esta primavera con 'More', su primer álbum en 24 años</p><p class="subtitle">Cómo Rosalía, C. Tangana o los Javis expropiaron a la derecha los símbolos españoles para reinventar la cultura</p></div><p class="article-text">
        Cuando el verano del a&ntilde;o pasado Oasis anunci&oacute; su vuelta al escenario, una mecha se encendi&oacute; en el mundo de la m&uacute;sica: el britpop estaba de vuelta. El grupo, compuesto por los hermanos Liam y Noel Gallagher, ha sido uno de los m&aacute;ximos representantes del g&eacute;nero durante su surgimiento unas d&eacute;cadas atr&aacute;s, lo que era una inesperada y tambi&eacute;n ilusionante noticia para sus seguidores. Pero no ha sido la &uacute;nica banda que ha vuelto a tomar las riendas de los conciertos tras la pandemia, pues Blur y Suede ya daban se&ntilde;ales de que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/britpop-plantea-vivir_1_10288656.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el britpop se planteaba vivir para siempre</a>. Si pod&iacute;a quedar alguna duda, el regreso musical de Pulp supone toda una confirmaci&oacute;n, con concierto en Espa&ntilde;a en el Bilbao BBK Live el pr&oacute;ximo 10 de julio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este es el primer &aacute;lbum de Pulp desde <em>We Love Life</em> en 2001. S&iacute;, el primer &aacute;lbum de Pulp en 24 a&ntilde;os&rdquo;, declara con orgullo su l&iacute;der Jarvis Cocker en un comunicado de prensa, que hace oficial lo que supondr&aacute; uno de los lanzamientos m&aacute;s esperados de este a&ntilde;o: <em>More</em>, el octavo trabajo discogr&aacute;fico de Pulp, llega a las tiendas el pr&oacute;ximo 6 de junio. La banda, que ha vendido a lo largo de su carrera m&aacute;s de 10 millones de &aacute;lbumes, est&aacute; preparada para volver a la escena musical y al ojo p&uacute;blico. Su single principal, <em>Spike Island</em>, ya est&aacute; disponible.&nbsp;Dicho tema supone el regreso de un grupo que revolucion&oacute; la escena pop alternativa durante los 90, enamorando con su sonido hasta que, en 2002, tom&oacute; la decisi&oacute;n de parar para un largo descanso.
    </p><p class="article-text">
        Si entendemos la m&uacute;sica como el maravilloso arte de hacer magia, podr&iacute;a decirse que Pulp dio con la receta del hechizo en Sheffield (Inglaterra). All&iacute;, en 1978, Jarvis Cocker (15 a&ntilde;os) y su compa&ntilde;ero de clase Peter Dalton (14 a&ntilde;os) fundaron la banda en The City School, adoptando inicialmente el nombre de Arabicus Pulp, inspirado por el grano de caf&eacute; Ar&aacute;bica, que aparec&iacute;a en el &iacute;ndice de materias primas del Financial Times. Poco a poco, Cocker fue dando forma al grupo que hoy asociamos con Pulp: en 1983 se uni&oacute; Russell Senior, aportando guitarras y viol&iacute;n; en 1984 lleg&oacute; Candida Doyle para ocuparse de los teclados, consolidando el sonido atmosf&eacute;rico del grupo; unos a&ntilde;os despu&eacute;s se sumar&iacute;an Nick Banks y Steve Mackey &mdash;que falleci&oacute; en 2023 tras unos meses hospitalizado&mdash;, a cargo de la bater&iacute;a y el bajo respectivamente, y en 1998 se incorpor&oacute; Richard Hawley como guitarrista.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt--27a1ugJX8U-9081', 'youtube', '-27a1ugJX8U', document.getElementById('yt--27a1ugJX8U-9081'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt--27a1ugJX8U-9081 src="https://www.youtube.com/embed/-27a1ugJX8U?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Ya en plena euforia del britpop, en 1995, se incorpor&oacute; a la banda Mark Webber como segundo guitarrista, dando lugar al sexteto que grab&oacute; sus discos m&aacute;s emblem&aacute;ticos. Esta &eacute;poca estuvo marcada por la intensa cobertura de la prensa musical, que convirti&oacute; en acontecimiento la rivalidad entre bandas como Blur, Oasis, Suede, Elastica o incluso Pulp, que nacen como respuesta a la decadente escena del rock alternativo ingl&eacute;s en una industria que se hab&iacute;a quedado sin referentes en el rock. Estas causas fundamentales, que &Aacute;ngel Garc&iacute;a Pi&ntilde;&aacute;n recoge en su investigaci&oacute;n <em>La contracultura musical como referente social en la segunda mitad del siglo XX </em>para la Universidad de Valladolid en 2021, dieron motivo a la creaci&oacute;n del g&eacute;nero, al que finalmente se le acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino de britpop. 
    </p><h2 class="article-text">Un grupo con conciencia de clase</h2><p class="article-text">
        Fue durante la c&uacute;spide del britpop cuando Pulp public&oacute; su quinto &aacute;lbum de estudio, <em>Different Class</em> (1995), considerado el m&aacute;s importante de su discograf&iacute;a y atravesado por la desigualdad social. De hecho, canciones como <em>Common People</em> o <em>I Spy</em> diseccionan con iron&iacute;a la brecha entre ricos y pobres, as&iacute; como la mercantilizaci&oacute;n de la cultura, apuntando a las tensiones socioecon&oacute;micas de la Gran Breta&ntilde;a de los 90. Luc&iacute;a Lijtmaer, periodista y traductora de Jarvis Cocker al espa&ntilde;ol, destaca que sus letras tienen un &ldquo;tono muy ir&oacute;nico&rdquo;, jugando con la &ldquo;imagen del perdedor&rdquo; y el &ldquo;orgullo de clase&rdquo;. Adem&aacute;s de tener temas personales sobre el amor, la envidia, los celos o el deseo, Pulp tambi&eacute;n abordaba la &ldquo;conciencia de formar parte de un grupo social&rdquo; y radiografiaba &ldquo;momentos colectivos puntuales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La banda siempre ha acostumbrado a elevar lo cotidiano hasta convertirlo en algo &eacute;pico: <em>Disco 2000</em> (1995) rescata la nostalgia juvenil fantaseando con el amor de una persona cuya &ldquo;casa es muy peque&ntilde;a&rdquo;, mientras que <em>Mis-Shapes</em> (1995) es un canto a los &ldquo;inadaptados&rdquo;, describiendo el conformismo que se ha apoderado de la sociedad actual: &ldquo;Nos gustar&iacute;a ir a la ciudad, pero no podemos arriesgarnos porque solo quieren mantenernos fuera, podr&iacute;as acabar con una bofetada en la boca solo por destacar&rdquo;. Cocker tambi&eacute;n se re&iacute;a del despertar sexual en la adolescencia, e incluso en <em>Babies </em>(1992) lo lleva a esconderse en el armario de su hermana mayor para observarla. Su composici&oacute;n triunfaba por retratar vidas tragic&oacute;micas y aspiraciones frustradas con una mezcla de humor y hasta melancol&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Para Eduardo Rabasa, traductor de las memorias de Jarvis Cocker tituladas <em>Buen Pop, Mal Pop</em> (2023), el grupo se diferenciaba de las &ldquo;bandas m&aacute;s ic&oacute;nicas del britpop&rdquo; por su &ldquo;transfondo&rdquo; de &ldquo;lucha de clases&rdquo;, lo que lo hac&iacute;a &ldquo;un poquito menos <em>mainstream</em>&rdquo; aun cuando conquistaba a un &ldquo;gran sector de gente marginada&rdquo;. El escritor mexicano cuenta a este peri&oacute;dico que, cuando conoci&oacute; al vocalista con motivo de la obra, le sorprendi&oacute; que fuera &ldquo;particularmente consciente de ser amable&rdquo; en lugar de tener aires de &ldquo;superestrella&rdquo;. &ldquo;Son detalles que no esperas de un m&uacute;sico de tan alto perfil&rdquo;, declara Rabasa, contrastando con la imagen que se ha labrado Cocker a lo largo de su trayectoria, sobre todo despu&eacute;s de uno de los momentos m&aacute;s controvertidos de la cultura pop de los 90. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6bc44a0-9aff-4938-aefa-f3d9968f6bed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6bc44a0-9aff-4938-aefa-f3d9968f6bed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6bc44a0-9aff-4938-aefa-f3d9968f6bed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6bc44a0-9aff-4938-aefa-f3d9968f6bed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6bc44a0-9aff-4938-aefa-f3d9968f6bed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6bc44a0-9aff-4938-aefa-f3d9968f6bed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e6bc44a0-9aff-4938-aefa-f3d9968f6bed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El artista Jarvis Cocker"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El artista Jarvis Cocker                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En los premios Brit de 1996, en los que Michael Jackson se present&oacute; para cantar <em>Earth Song</em>, Jarvis Cocker irrumpi&oacute; en el escenario, se puso de espaldas al p&uacute;blico y se baj&oacute; los pantalones. Michael Jackson declarar&iacute;a despu&eacute;s que se sent&iacute;a &ldquo;repugnado&rdquo; y &ldquo;apenado&rdquo;, pero &ldquo;orgulloso de que los extras mantuvieran su profesionalidad y el show continuara&rdquo;. Cocker, por su parte, aleg&oacute; en el programa TFI Friday que, mientras ve&iacute;a la actuaci&oacute;n, se sinti&oacute; &ldquo;un poco mal porque [Jackson] estaba ah&iacute;, haciendo como si fuera Jesucristo, y tal vez hab&iacute;a otra mucha gente que tambi&eacute;n lo encontraba desagradable&rdquo;: &ldquo;Entonces pens&eacute;: &lsquo;El escenario est&aacute; ah&iacute;, yo estoy aqu&iacute;, y si quiero puedo hacer algo y decir que esto es un mont&oacute;n de basura&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este momento en los premios Brit, junto a la batalla de Oasis y Blur en las listas de &eacute;xitos, es uno de los recuerdos del britpop que persisten en las redes sociales. Sin embargo, dado que internet &ldquo;carec&iacute;a de contenido de britpop m&aacute;s all&aacute; de las cosas obvias&rdquo;, el aficionado James Tanner cre&oacute; en 2016 la cuenta <a href="https://x.com/Britpopmemories" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@britpopmemories</a> en Twitter. Este se hizo amante del britpop porque fue la escena musical que experiment&oacute; durante su adolescencia: &ldquo;Ten&iacute;a 14 a&ntilde;os en marzo de 1994 cuando Oasis debut&oacute; en televisi&oacute;n y, tras a&ntilde;os escuchando la colecci&oacute;n de m&uacute;sica de mis padres, hab&iacute;a encontrado mis propios grupos favoritos&rdquo;. Tanner comenz&oacute; la cuenta en Twitter compartiendo &ldquo;art&iacute;culos aleatorios de revistas antiguas de m&uacute;sica&rdquo;, pero luego decidi&oacute; que &ldquo;ten&iacute;a m&aacute;s sentido&rdquo; dedicar m&aacute;s tiempo a &ldquo;grupos y eventos peque&ntilde;os a veces olvidados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        James Tanner resalta la vinculaci&oacute;n de Pulp con Sheffield, una ciudad que &ldquo;tiene una gran historia como centro industrial &mdash;sobre todo, sider&uacute;rgico&mdash; de Inglaterra&rdquo;: &ldquo;A medida que la industria sider&uacute;rgica disminu&iacute;a, la ciudad empez&oacute; a sufrir un declive en los a&ntilde;os sesenta y setenta. Los miembros de Pulp crecieron en esos tiempos dif&iacute;ciles, y puede decirse que la ciudad los molde&oacute; de la misma manera que Liverpool molde&oacute; a los Beatles&rdquo;. Pronto, la ciudad empezar&iacute;a a sonar a ellos y no tanto al rev&eacute;s. Eduardo Rabasa se&ntilde;ala que supieron combinar &ldquo;letras muy inteligentes, mordaces y agudas&rdquo; con un &ldquo;pop muy mel&oacute;dico y pegajoso&rdquo;, algo con lo que concuerda Luc&iacute;a Lijtmaer, que describe sus canciones como &ldquo;himnos pop&rdquo; cuyos ritmos son &ldquo;superpegadizos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a3cafdb-5e38-4b8a-8bdc-2619766c5d72_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a3cafdb-5e38-4b8a-8bdc-2619766c5d72_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a3cafdb-5e38-4b8a-8bdc-2619766c5d72_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a3cafdb-5e38-4b8a-8bdc-2619766c5d72_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a3cafdb-5e38-4b8a-8bdc-2619766c5d72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a3cafdb-5e38-4b8a-8bdc-2619766c5d72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2a3cafdb-5e38-4b8a-8bdc-2619766c5d72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pulp, en el Primavera Sound 2024"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pulp, en el Primavera Sound 2024                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como muchas bandas de britpop, James Tanner explica que Pulp &ldquo;sufri&oacute; un desgaste provocado por las altas expectativas de la industria y el estilo de vida de celebridad del que Jarvis formaba parte&rdquo;. Tanto fue as&iacute; que el &aacute;lbum que publicaron a finales de los 90, <em>This Is Hardcore </em>(1998), supuso &ldquo;una advertencia de que la banda se encontraba en una situaci&oacute;n m&aacute;s oscura que antes&rdquo;, resultando ser &ldquo;el principio del fin&rdquo;. Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s de la retirada de Pulp en 2002, un anuncio conmocion&oacute; a los seguidores del grupo, que se dieron cuenta de que no conoc&iacute;an a sus componentes tanto como cre&iacute;an: la teclista Candida Doyle hab&iacute;a sido diagnoticada con artritis reumatoide en la adolescencia. Habl&oacute; de ello p&uacute;blicamente en un documental sobre la banda que se estren&oacute; en 2014, dirigido por Florian Habicht y disponible en Filmin, en el que reconoci&oacute; que le daba verg&uuml;enza abordar el tema. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su enfermedad, la presencia de Candida Doyle ha sido important&iacute;sima en Pulp, y Luc&iacute;a Lijtmaer indica que &ldquo;es muy bonito y demuestra mucho el esp&iacute;ritu del grupo que hayan respetado su proceso&rdquo;. La periodista reconoce el valor de su figura, pues Doyle es &ldquo;una de las pocas mujeres que hay en el britpop&rdquo;, as&iacute; como lo fue Elastica durante su auge. &ldquo;En un &aacute;mbito que se volvi&oacute; muy machirulo, su presencia siempre era muy tranquilizadora para las chicas a las que nos gustaba la m&uacute;sica pop&rdquo;, dice Lijtmaer. James Tanner subraya que, mientras que &ldquo;el britpop tuvo mala reputaci&oacute;n en Reino Unido&rdquo; al ser tildado de &ldquo;sexista y retr&oacute;grado&rdquo;, &ldquo;en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, esta narrativa ha ido cambiando poco a poco y el britpop se aprecia m&aacute;s justamente por la gran m&uacute;sica que gener&oacute; y el ambiente optimista y divertido que lo rodeaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Pulp siempre se ha distanciado del t&eacute;rmino de britpop, Tanner considera que &ldquo;eso cambiar&aacute; esta vez&rdquo;: &ldquo;Su regreso probablemente no redefinir&aacute; el britpop, pero, junto con la reciente reuni&oacute;n de Blur y la muy esperada gira mundial de Oasis este verano, ayudar&aacute; a llevar el britpop a una nueva audiencia m&aacute;s joven y le dar&aacute; a su renacimiento un gran impulso de energ&iacute;a y exposici&oacute;n&rdquo;. Jarvis Cocker confes&oacute; en el Jonathan Ross Show que la idea de hacer un nuevo disco surgi&oacute; cuando decidieron &ldquo;ver cu&aacute;ntas canciones&rdquo; pod&iacute;an &ldquo;escribir&rdquo;. &ldquo;Os merec&eacute;is m&aacute;s, y nosotros tenemos m&aacute;s. De hecho, tenemos <em>M&aacute;s</em>&rdquo;, brome&oacute; el vocalista en el comunicado de prensa de la gira, meses antes de anunciar que, efectivamente, hab&iacute;a un nuevo &aacute;lbum en camino y <em>M&aacute;s </em>ser&iacute;a su nombre. As&iacute;, el pr&oacute;ximo 6 de junio habr&aacute; <em>m&aacute;s </em>canciones, <em>m&aacute;s </em>britpop y <em>m&aacute;s </em>Pulp.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/pulp-grupo-canto-romances-clase-obrera-culmina-regreso-retorno-britpop_1_12304039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 May 2025 20:20:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0e400b28-ca5d-4905-8661-3d8f95b20567_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118148.jpg" length="1653709" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0e400b28-ca5d-4905-8661-3d8f95b20567_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118148.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1653709" width="3000" height="1688"/>
      <media:title><![CDATA[Pulp, el grupo que cantó los romances de la clase obrera, culmina con su regreso el retorno del britpop]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0e400b28-ca5d-4905-8661-3d8f95b20567_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118148.jpg" width="3000" height="1688"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Pop,Política,Artistas,Canciones,Gran Bretaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hallazgo que cuestiona la antigüedad del famoso monumento megalítico de Stonehenge]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-cuestiona-antiguedad-famoso-monumento-megalitico-stonehenge-pm_1_12118322.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8002104-ed0c-4da8-8518-2cbfb9253cc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hallazgo que cuestiona la antigüedad del famoso monumento megalítico de Stonehenge"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio apunta a que el enterramiento de Flagstones, ubicado cerca de Dorchester (Inglaterra), data de 3200 años antes de Cristo</p><p class="subtitle">El Stonehenge español vuelve a emerger para reclamar su protección
</p></div><p class="article-text">
        El afamado monumento megal&iacute;tico de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/altar-stonehenge-procede-escocia-vez-gales-nuevo-estudio_1_11589728.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stonehenge</a> no es el m&aacute;s antiguo de Gran Breta&ntilde;a, sino que ese reconocimiento corresponde al recinto de <strong>enterramiento de Flagstones</strong>, ubicado cerca de Dorchester (Inglaterra), que data de <strong>3200 a&ntilde;os antes de Cristo </strong>(a. C.), aproximadamente dos siglos antes de lo que se cre&iacute;a anteriormente, seg&uacute;n sugiere un <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/antiquity/article/beginning-of-the-circle-revised-chronologies-for-flagstones-and-alington-avenue-dorchester-dorset/622950E4BA32F2729A0C830BFDCC8107" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado en la &uacute;ltima edici&oacute;n de la revista <em>Antiquity</em>.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de esta investigaci&oacute;n colaborativa de la Universidad de Exeter y Historic England no solo arrojan luz sobre los or&iacute;genes de la arquitectura monumental durante el per&iacute;odo Neol&iacute;tico. Adem&aacute;s, apuntan a que Flagstones puede haber servido como <strong>prototipo para monumentos posteriores</strong> como el de Stonehenge, entre otros.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5de83a8-718d-4b31-a7fa-73b2d2876f88_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5de83a8-718d-4b31-a7fa-73b2d2876f88_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5de83a8-718d-4b31-a7fa-73b2d2876f88_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5de83a8-718d-4b31-a7fa-73b2d2876f88_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5de83a8-718d-4b31-a7fa-73b2d2876f88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5de83a8-718d-4b31-a7fa-73b2d2876f88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a5de83a8-718d-4b31-a7fa-73b2d2876f88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los restos analizados en Flagstones"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los restos analizados en Flagstones                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Flagstones fue <strong>descubierto en la d&eacute;cada de 1980</strong>, durante la construcci&oacute;n de la circunvalaci&oacute;n de Dorchester. Las excavaciones revelaron que estaba formado por una zanja circular de 100 metros de di&aacute;metro formada por pozos que se entrecruzaban, probablemente un terrapl&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un primer momento, se encontraron al menos cuatro enterramientos en sus fosos: un adulto incinerado, tres ni&ntilde;os que no hab&iacute;an sido incinerados y otras tres cremaciones parciales de adultos en otros lugares. Se observaron <strong>similitudes con la primera fase de Stonehenge</strong>, datada en torno al 2900 a. C., lo que llev&oacute; a suponer que Flagstones deb&iacute;a ser de una fecha similar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En algunos aspectos, se parece a monumentos anteriores, a los que llamamos recintos con calzadas, y en otros, se parece un poco a cosas posteriores a las que llamamos henges. Pero no sab&iacute;amos d&oacute;nde se encontraba entre este tipo de monumentos&rdquo;, expone en un comunicado la especialista en monumentos del Neol&iacute;tico y la Edad del Bronce del Departamento de Arqueolog&iacute;a e Historia de la Universidad de Exeter, Susan Greaney.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f4a0336-4e8b-4532-bc33-d903bd802707_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f4a0336-4e8b-4532-bc33-d903bd802707_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f4a0336-4e8b-4532-bc33-d903bd802707_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f4a0336-4e8b-4532-bc33-d903bd802707_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f4a0336-4e8b-4532-bc33-d903bd802707_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f4a0336-4e8b-4532-bc33-d903bd802707_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6f4a0336-4e8b-4532-bc33-d903bd802707_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista del monumento milenario de Stonehenge, en una foto de archivo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista del monumento milenario de Stonehenge, en una foto de archivo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sobre esta cuesti&oacute;n, quiso ahondar el equipo investigador. Se realizaron <strong>23 nuevas mediciones de radiocarbono </strong>de algunos de los hallazgos descubiertos all&iacute;, incluidos restos humanos, astas de ciervo y carb&oacute;n. Estos revelaron una actividad neol&iacute;tica temprana, incluida la excavaci&oacute;n de fosos, que tuvo lugar alrededor del 3650 a. C. Despu&eacute;s de un intervalo de muchos siglos, el recinto circular con foso se cre&oacute; alrededor del 3200 a. C., sostienen.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;El hermano mayor de Stonehenge?</strong></h2><p class="article-text">
        Los investigadores creen que esta nueva cronolog&iacute;a es &ldquo;esencial para comprender la secuencia cambiante de los monumentos ceremoniales y funerarios en Gran Breta&ntilde;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y pone una pregunta fundamental encima de la mesa. &ldquo;El monumento hermano de Flagstones es Stonehenge, cuya primera fase es casi id&eacute;ntica, pero data de alrededor del 2900 a. C. <strong>&iquest;Podr&iacute;a haber sido Stonehenge una copia de Flagstones?</strong> &iquest;O estos hallazgos sugieren que nuestra dataci&oacute;n actual de Stonehenge podr&iacute;a necesitar una revisi&oacute;n?&rdquo;, cuestiona Greaney.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallazgo-cuestiona-antiguedad-famoso-monumento-megalitico-stonehenge-pm_1_12118322.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Mar 2025 10:56:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e8002104-ed0c-4da8-8518-2cbfb9253cc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="505564" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e8002104-ed0c-4da8-8518-2cbfb9253cc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="505564" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El hallazgo que cuestiona la antigüedad del famoso monumento megalítico de Stonehenge]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e8002104-ed0c-4da8-8518-2cbfb9253cc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura,Gran Bretaña,Inglaterra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La salida de las Brigadas Internacionales, la unidad militar más intelectual de la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/salida-brigadas-internacionales-unidad-militar-intelectual-historia_129_10850147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b57c424-b251-455d-9d53-aec5633d24c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La salida de las Brigadas Internacionales, la unidad militar más intelectual de la historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En enero de 1939 salió de España el cuerpo de voluntarios extranjeros que participó en la Guerra CIvil contra los golpistas sublevados. "Los objetivos de esta lucha son vitales para nosotros y para todo el mundo", escribió uno de ellos</p><p class="subtitle">El anterior Memorando  - La Semana Negra de Madrid: del 23 al 29 de enero de 1977</p></div><p class="article-text">
        Lo que fue la ic&oacute;nica imagen del Che Guevara de Alberto Korda para las generaciones 'sesentayochistas', lo hab&iacute;a sido en 1936 la del joven poeta ingl&eacute;s John Cornford, l&iacute;der estudiantil del Partido Comunista brit&aacute;nico, en toda Gran Breta&ntilde;a. Era uno de los entre 35.000 y 60.000 luchadores por la libertad procedentes de hasta 54 pa&iacute;ses que se alistaron en las Brigadas Internacionales (BI) para combatir el fascismo en la Guerra Civil, entonces conocida como Guerra de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Encuadrado en el 12 Batall&oacute;n de la XIV BI, cay&oacute; en el frente de la batalla de Lopera, Ja&eacute;n, en diciembre de 1936, al d&iacute;a siguiente de cumplir 21 a&ntilde;os. Como entre 10.000 y 15.000 de ellos que perdieron la vida en la defensa de la II Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola, Cornford tampoco pudo acompa&ntilde;ar la salida de las BI del pa&iacute;s, hace 85 a&ntilde;os, en 1939, cuando Juan Negr&iacute;n, presidente del Consejo de Ministros, implement&oacute; su promesa ante la Sociedad de Naciones, en Ginebra, en septiembre de 1938, de retirar unilateralmente los soldados extranjeros del ej&eacute;rcito republicano aunque no esperaba que lo hicieran los golpistas sublevados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El gobierno espa&ntilde;ol, en su deseo de contribuir con actos al apaciguamiento que todos deseamos, y resuelto a hacer desaparecer todo pretexto para que se pueda continuar dudando del car&aacute;cter netamente nacional de la causa por la que se baten los Ej&eacute;rcitos de la Rep&uacute;blica, acaba de decidir la retirada inmediata y completa de todos los combatientes no espa&ntilde;oles que luchan en las filas gubernamentales&rdquo;, <a href="https://www.brigadasinternacionales.org/las-bbii/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les dijo Negr&iacute;n</a>. Franco prometi&oacute; hacer lo mismo, pero minti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Era el &uacute;ltimo acto del alegal Pacto de No Intervenci&oacute;n firmado en Londres en agosto de 1936 por 27 pa&iacute;ses &ndash;liderado por Gran Breta&ntilde;a, arrastr&oacute; a una Francia temerosa de Alemania y amenazada por el Reino Unido de dejarla sola frente a una agresi&oacute;n de Hitler&ndash;, que aboc&oacute; a la Rep&uacute;blica a una Guerra Civil y a merced de la alianza de los conspiradores espa&ntilde;oles con el nazismo y el fascismo italiano.
    </p><p class="article-text">
        Eran tiempos de la pol&iacute;tica de <em>appeasement</em>, de apaciguamiento, con Hitler, que llevar&iacute;a a Gran Breta&ntilde;a a transigir con el rearme alem&aacute;n, la remilitarizaci&oacute;n de Renania y la agresi&oacute;n italiana de Abisinia para, finalmente, firmar, junto a Francia, el vergonzoso Acuerdo de Munich de 30 de septiembre de 1938 que permiti&oacute; a Alemania la anexi&oacute;n de los Sudetes checoslovacos. Una minuta del consejo de gobierno brit&aacute;nico tras la firma transmite v&iacute;vidamente la impotencia del premier Neville Chamberlain ante el miedo a la poderosa Luftwaffe: &ldquo;[El primer ministro] ha volado remontando el r&iacute;o sobre Londres, ha imaginado a un bombardero alem&aacute;n realizando el mismo recorrido, se ha preguntado qu&eacute; grado de protecci&oacute;n pueden ofrecer a los miles de hogares que ha visto prolongarse por debajo suyo y ha decidido que no estamos en posici&oacute;n de justificar el inicio de una guerra actualmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una pol&iacute;tica duramente criticada por Winston Churchill, que adapt&oacute; el adagio maquiav&eacute;lico &ldquo;el que tolera el desorden para evitar la guerra, tiene primero el desorden y despu&eacute;s la guerra&rdquo; en un &ldquo;os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra; elegisteis el deshonor y ahora tendr&eacute;is la guerra&rdquo;. Una de las hipocres&iacute;as del pol&iacute;tico brit&aacute;nico, proclive al bando franquista, aterrado por la posibilidad de una rep&uacute;blica sovi&eacute;tica en Espa&ntilde;a, que en agosto de 1936 hab&iacute;a escrito a Anthony Eden, ministro de Asuntos Exteriores: &ldquo;<a href="https://journals.openedition.org/amnis/248?lang=en#bodyftn20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este asunto espa&ntilde;ol no deja de preocuparme</a>. Considero sumamente importante hacer que Blum [L&eacute;on Blum, primer ministro franc&eacute;s, socialista] permanezca con nosotros estrictamente neutral, incluso si Alemania e Italia contin&uacute;an ayudando a los rebeldes y Rusia env&iacute;a dinero al gobierno. Si el gobierno franc&eacute;s toma partido contra los rebeldes, ser&aacute; un don del cielo para los alemanes y proalemanes&rdquo;. Churchill escogi&oacute; el deshonor; tuvo dos guerras, la de Espa&ntilde;a y la II Mundial.
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Estado, Julio &Aacute;lvarez del Vayo, del Gobierno de Largo Caballero, lo avis&oacute; a los dirigentes de los pa&iacute;ses signatarios del Acuerdo de No Intervenci&oacute;n, en una contundente nota que envi&oacute; a sus embajadores en Madrid el 11 de septiembre de 1936, nada m&aacute;s tomar posesi&oacute;n de su cargo. &ldquo;No interpretamos eso que se llama 'no intervenci&oacute;n' m&aacute;s que como una <a href="https://www.revistasmarcialpons.es/revistaayer/article/view/jorge-apaciguamiento-no-intervencion-frente-seguridad-colectiva/1850" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;tica de intervenci&oacute;n en perjuicio del Gobierno constitucional</a> y responsable&rdquo; dijo, y vaticin&oacute;: &ldquo;Los campos ensangrentados de Espa&ntilde;a son ya, de hecho, los campos de batalla de la guerra mundial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo reconoci&oacute;, a&ntilde;os despu&eacute;s, Michel Foot, l&iacute;der del Partido Laborista brit&aacute;nico: &ldquo;Aquellos espa&ntilde;oles que lucharon desde un primer momento fueron h&eacute;roes, as&iacute; como aquellos voluntarios extranjeros que les ayudaron en los campos de batalla: &eacute;stos representaron <a href="https://www.brigadasinternacionales.org/las-bbii/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la conciencia de Europa</a>, la idea de que la civilizada Europa no podr&iacute;a soportar el triunfo de la barbarie fascista... Si las grandes potencias hubieran tenido tan s&oacute;lo un poco del coraje y la sabidur&iacute;a mostrados por estas brigadas, la victoria de la Segunda Guerra Mundial se habr&iacute;a conseguido sobre el suelo espa&ntilde;ol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica tambi&eacute;n firm&oacute; el indigno Pacto de No Intervenci&oacute;n, como lo hicieron Italia, Alemania y la dictadura de Ant&oacute;nio de Oliveira Salazar en Portugal, pero, como Italia, Alemania y Portugal, no lo respet&oacute; cuando confirm&oacute; el aprovisionamiento masivo de armamento y soldados de los reg&iacute;menes fascistas a su compadre Franco; se comprometi&oacute; a abastecer al ej&eacute;rcito leal y abri&oacute; un bander&iacute;n de enganche a trav&eacute;s de la Internacional Comunista, la III Internacional, la Komintern.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la mayor&iacute;a de los brigadistas proced&iacute;an de organizaciones de izquierda, especialmente militantes comunistas. Y si bien predominaban sindicalistas, mineros, estibadores y trabajadores portuarios, una clase obrera y campesina concienciada de la amenaza fascista del futuro, su origen social era tan diverso como su procedencia: numerosos militares en activo, retirados y veteranos de la I Guerra Mundial, estudiantes y profesionales, m&eacute;dicos, enfermeras, etc&eacute;tera, llegaron no s&oacute;lo de Europa y Am&eacute;rica sino de China, Jap&oacute;n, Abisinia, Marruecos, Argelia, Siria, L&iacute;bano, Irak, Egipto, Palestina, Nueva Zelanda...
    </p><h3 class="article-text"><strong>Poetas bajo las balas</strong></h3><p class="article-text">
        Hubo tambi&eacute;n aventureros y j&oacute;venes seducidos por el romanticismo de participar en una guerra por la libertad, pero la inmensa mayor&iacute;a de los integrantes de las BI eran una fuerza comprometida con sus ideales e ideolog&iacute;as y su objetivo, frenar el ascenso del fascismo en defensa propia, como el alrededor del 20% de jud&iacute;os encuadrados en las BI. Y un numeroso grupo de voluntarios con una notable formaci&oacute;n acad&eacute;mica: escritores, artistas, cient&iacute;ficos..., que ganaron para las BI el t&iacute;tulo de ser &ldquo;<a href="https://www.researchgate.net/publication/305140012_Negros_chinos_y_republicanos_o_la_demonizacion_del_otro_El_humor_grafico_en_periodos_de_guerra_Blacks_Chinese_and_Republicans_or_the_demonization_of_the_other_Graphic_Humour_in_war_time" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la unidad militar m&aacute;s intelectual de la historia</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vinieron a Espa&ntilde;a a luchar en una guerra que sin ser suya, la hicieron propia.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo contrario de la desafortunada dedicatoria de Cela en su novela <em>San Camilo 1936</em>: &ldquo;A los mozos del reemplazo del 37, todos perdedores de algo: de la vida, de la libertad, de la ilusi&oacute;n, de la esperanza, de la decencia. Y no a los aventureros for&aacute;neos, fascistas y marxistas, que se hartaron de matar espa&ntilde;oles como conejos y a quienes nadie hab&iacute;a dado vela en nuestro propio entierro&rdquo;, simpleza que ha imitado alg&uacute;n novelador contempor&aacute;neo sobre el asunto (P&eacute;rez Reverte en <em>L&iacute;nea de fuego</em>). 
    </p><p class="article-text">
        Repartieron tantas &ldquo;velas&rdquo; que hasta al respetado escritor franc&eacute;s Georges Bernanos, profundamente cat&oacute;lico y mon&aacute;rquico, que viv&iacute;a en Mallorca y que hab&iacute;a sido partidario y colaborado con el alzamiento militar, se le impuso la realidad del horror y reflej&oacute; el terror asesino impuesto en la isla por falangistas y mandos militares franquistas e italianos en su ensayo novelado <em>Les grands cimeti&egrave;res sous la lune</em> (1938): &ldquo;Los camiones acarreaban el ganado; los desgraciados, pobres tipos sospechosos sencillamente de poco entusiasmo por el Movimiento, descend&iacute;an de ellos: a su derecha, el muro expiatorio acribillado de sangre y a su izquierda, los cad&aacute;veres brillantes. El innoble obispo de Mallorca [Josep Miralles i Sbert] dejaba hacer todo esto&rdquo;. Tuvo que huir a Francia para evitar ser tambi&eacute;n asesinado.
    </p><p class="article-text">
        Les contest&oacute; <em>avant la lettre</em> el novelista brit&aacute;nico John Sommerfield, autor de la celebrada ucron&iacute;a <em>May Day</em> (1936), que luch&oacute; junto al citado poeta John Cornford, ambos bajo las &oacute;rdenes del historiador Ralph Fox<strong>,</strong> comisario pol&iacute;tico adjunto del 12 batall&oacute;n, XIV Brigada Internacional, la <em>Marsellesa</em>, que tambi&eacute;n dej&oacute; su vida en el campo de batalla de Lopera. &ldquo;Hay cosas por las que merece luchar y otras muchas contra las que se debe luchar. No fuimos a Espa&ntilde;a en busca de aventuras rom&aacute;nticas sino por un sentimiento de solidaridad con los espa&ntilde;oles. Nos dimos cuenta de que, sean cuales sean nuestras opiniones pol&iacute;ticas, los objetivos de esta lucha son vitales para nosotros y para todo el mundo&rdquo;, escribi&oacute; Sommerfield en su libro de memorias <em>Voluntario en Espa&ntilde;a</em> (1937).
    </p><p class="article-text">
        Entre los brigadistas que manejaban la pluma y el fusil, los hubo de todas las especialidades, periodistas, ensayistas, novelistas, historiadores y tambi&eacute;n muchos poetas. Y no s&oacute;lo en las BI: el c&eacute;lebre Saint-John Perse, que ser&iacute;a Premio Nobel de Literatura en 1960, pseud&oacute;nimo de Alexis Leger, era secretario general del ministerio franc&eacute;s de Asuntos Exteriores y, como tal y como angl&oacute;filo entusiasta, convenci&oacute; al gobierno de Blum para abanderar el Pacto de No Intervenci&oacute;n; su temor, dijo, era &ldquo;que se llegase a una segunda Santa Alianza, al estilo de la de Metternich a principios del siglo XIX, que agrupar&iacute;a a Italia, Alemania, la Espa&ntilde;a de Franco e Inglaterra, que se ver&iacute;a arrastrada por esta corriente, dejando a Francia en el aislamiento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Al contrario que Saint-John Perse, cientos de escritores de todo el mundo que no pisaron las trincheras vinieron a Espa&ntilde;a a dar testimonio de su solidaridad con la legalidad republicana e incorporar la lucha espa&ntilde;ola a su obra literaria. Se reunieron en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, que se celebr&oacute; entre el 4 y el 17 de julio de 1937 en Valencia, adem&aacute;s de en Madrid, Barcelona y Par&iacute;s, con el apoyo de la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Nombres inmortales en la historia universal de las letras alzaron sus voces para defender la cultura contra la amenaza fascista con la que ya se enfrentaba Espa&ntilde;a y se cern&iacute;a sobre Europa y el mundo: Antonio Machado, Miguel Hern&aacute;ndez, Pablo Neruda, Heinrich Mann, Jacinto Benavente, Vicente Huidobro, Alejo Carpentier, Nicol&aacute;s Guill&eacute;n, Pompeu Fabra, Ili&aacute; Erenburg, Rafael Alberti, C&eacute;sar Vallejo, Le&oacute;n Felipe, Andr&eacute; Malraux, Octavio Paz, Trist&aacute;n Tzara, Manuel Altolaguirre...
    </p><p class="article-text">
        De entre los que lucharon en las trincheras, o cerca, me atrae la pol&eacute;mica entre dos de los m&aacute;s grandes escritores de la &eacute;lite literaria brit&aacute;nica del siglo XX: el magistral poeta Wystan Hugh Auden (W. H. Auden) y el celebrado novelista, tambi&eacute;n poeta menor, George Orwell, autor de <em>Homenaje a Catalu&ntilde;a</em> (1938), a cuenta del poema <em>Spain 1937</em> del primero. Pero anochece e incluso los cronistas tenemos que cenar: se los cuento, dicen los mexicanos, la pr&oacute;xima semana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Fontes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/salida-brigadas-internacionales-unidad-militar-intelectual-historia_129_10850147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jan 2024 21:04:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3b57c424-b251-455d-9d53-aec5633d24c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2391505" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3b57c424-b251-455d-9d53-aec5633d24c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2391505" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La salida de las Brigadas Internacionales, la unidad militar más intelectual de la historia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3b57c424-b251-455d-9d53-aec5633d24c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Brigadas Internacionales,Guerra Civil Española,Francis Franco,Gran Bretaña,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Ruanda sabemos que nuestro país no es lugar para enviar a solicitantes de asilo, aunque Reino Unido se empeñe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ruanda-pais-no-lugar-enviar-solicitantes-asilo-reino-unido-empene_129_10760698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3292070e-be2b-4a3f-a05c-4a62e63bf438_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En Ruanda sabemos que nuestro país no es lugar para enviar a solicitantes de asilo, aunque Reino Unido se empeñe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fui condenada a 15 años de cárcel por denunciar públicamente al Gobierno ruandés, cuyo historial de violaciones a los derechos humanos es espantoso</p><p class="subtitle">El Reino Unido pone más trabas a la migración legal y se empeña en las deportaciones a Ruanda
</p></div><p class="article-text">
        Me enter&eacute; del <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/reino-unido-pone-trabas-migracion-legal-empena-deportaciones-ruanda_1_10743898.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plan del Gobierno brit&aacute;nico de trasladar a Ruanda a los solicitantes de asilo</a> residentes en el Reino Unido cuando se anunci&oacute;, en abril de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/acuerdo-reino-unido-ruanda-deportacion-solicitantes-asilo_1_9086569.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2022</a>. Un acuerdo sobre el que sorprendentemente no hab&iacute;a habido debate p&uacute;blico antes de la firma, y del que pr&aacute;cticamente tampoco habr&iacute;a discusi&oacute;n despu&eacute;s. Fui una de las pocas personas en Ruanda que expresaron en p&uacute;blico su desaprobaci&oacute;n. Como los medios locales no se atrevieron a darme un espacio, solo pude hacerlo en publicaciones y canales extranjeros adem&aacute;s de en redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/justicia-britanica-declara-ilegal-deportacion-refugiados-ruanda-defiende-gobierno-conservador_1_10686731.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La oposici&oacute;n a esta medida se fundamenta en hechos</a>. Con los derechos pol&iacute;ticos restringidos y las libertades civiles coartadas, Ruanda no puede considerarse un pa&iacute;s libre. Adem&aacute;s, sigue figurando entre las naciones m&aacute;s pobres y menos desarrolladas del mundo, con los mayores niveles de desigualdad de &Aacute;frica Oriental. 
    </p><p class="article-text">
        Un pa&iacute;s con estas limitaciones no puede ofrecer ninguna soluci&oacute;n real a los solicitantes de asilo trasladados all&iacute;. De hecho, las condiciones sociales y econ&oacute;micas de Ruanda hacen que tambi&eacute;n sea un pa&iacute;s de origen de refugiados. &iquest;C&oacute;mo se las arreglar&aacute;n los migrantes, muchos de ellos con muchos traumas psicol&oacute;gicos a sus espaldas en un entorno as&iacute; y en un pa&iacute;s que a&uacute;n est&aacute; reconstruy&eacute;ndose a s&iacute; mismo?
    </p><p class="article-text">
        Sensibles a la dif&iacute;cil situaci&oacute;n que viven las personas obligadas a abandonar su pa&iacute;s, la mayor&iacute;a de ruandeses estar&iacute;an m&aacute;s que dispuestos a hacerles sentir bienvenidos. Pero mis compatriotas tambi&eacute;n son perfectamente conscientes de la realidad que enfrentan en su propio pa&iacute;s. Las personas con las que hablo desaprueban el acuerdo pero tienen demasiado miedo a las autoridades como para decirlo p&uacute;blicamente.
    </p><h3 class="article-text">Falta de libertades</h3><p class="article-text">
        El precio que yo he pagado y sigo pagando por expresar opiniones contrarias al relato oficial del Gobierno ruand&eacute;s es alto. En 2010, cuando regres&eacute; a Ruanda tras mi exilio en los Pa&iacute;ses Bajos, fui inmediatamente detenida por cuestionar de manera p&uacute;blica la pol&iacute;tica oficial de reconciliaci&oacute;n por el genocidio de 1994. El entonces subsecretario de Estado parlamentario del Reino Unido para &Aacute;frica, Henry Bellingham, denunci&oacute; que fui arrestada por cargos falsos, pero el Tribunal Supremo de Ruanda me conden&oacute; a 15 a&ntilde;os de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Present&eacute; un recurso ante la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (AfHPR, por sus siglas en ingl&eacute;s), que me absolvi&oacute;, pero el Gobierno de Ruanda se neg&oacute; a reconocer la sentencia. Tampoco quiso hacerlo cuando el Consejo de la Abogac&iacute;a de &Aacute;frica aprob&oacute; varias resoluciones pidi&eacute;ndole que cumpliera con sus obligaciones internacionales en relaci&oacute;n con el fallo de la AfHPR. Pas&eacute; ocho a&ntilde;os en la c&aacute;rcel, de los que cinco fueron en r&eacute;gimen de aislamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Por fin me liberaron en 2018 con un indulto presidencial. Las condiciones de mi libertad me imped&iacute;an salir del pa&iacute;s sin permiso, ejercer mis derechos pol&iacute;ticos, conseguir la aprobaci&oacute;n de mi partido, o reunirme con mis simpatizantes, algunos de los cuales han desaparecido o sido misteriosamente asesinados en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Mi historia y la de otras personas que, tras criticar al Gobierno ruand&eacute;s, fueron acosadas, encarceladas, o forzadas a exiliarse para evitar males a&uacute;n mayores, son pruebas tangibles de la falta de consideraci&oacute;n que hay en Ruanda por los derechos humanos.
    </p><h3 class="article-text">Reino Unido, consciente</h3><p class="article-text">
        El Reino Unido, uno de los principales socios de Ruanda en su estrategia de desarrollo econ&oacute;mico, es claramente consciente de los problemas que hay en el pa&iacute;s con relaci&oacute;n a los derechos humanos. En enero de 2021 las autoridades brit&aacute;nicas expresaron su preocupaci&oacute;n por las continuas restricciones a la libertad de los medios en Ruanda, y a los derechos civiles y pol&iacute;ticos de sus ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, el Gobierno brit&aacute;nico decidi&oacute; poner en marcha menos de un a&ntilde;o despu&eacute;s la alianza por el desarrollo de un acuerdo migratorio con el pa&iacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las autoridades británicas expresaron su preocupación por las continuas restricciones a la libertad de los medios en Ruanda, y a los derechos civiles y políticos de sus ciudadanos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de los derechos humanos en Ruanda fue uno de los motivos aducidos por el Tribunal Supremo del Reino Unido en noviembre, cuando consider&oacute; ilegal la pol&iacute;tica de trasladar al pa&iacute;s africano a los solicitantes de asilo. En la explicaci&oacute;n del fallo, el Tribunal Supremo tambi&eacute;n consider&oacute; poco convincente la aceptaci&oacute;n acr&iacute;tica, por parte del Ministerio del Interior, de las garant&iacute;as ofrecidas por Ruanda. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el alto tribunal brit&aacute;nico, esas garant&iacute;as no permit&iacute;an descartar el riesgo real de violaciones a los derechos humanos mientras siguieran en pie las instituciones que hab&iacute;an dado lugar a esas violaciones en el pasado.
    </p><p class="article-text">
        Resulta sorprendente que con todos esos antecedentes el Gobierno brit&aacute;nico haya optado por reactivar su acuerdo con Ruanda para el traslado de refugiados. Lo ha transformado en un tratado de inmigraci&oacute;n y su plan es sacar un proyecto de ley que, de ser aprobado por los legisladores brit&aacute;nicos, confirmar&aacute; la consideraci&oacute;n de Ruanda como un pa&iacute;s seguro. 
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, estos planteamientos no van a ninguna parte y la mejor opci&oacute;n para el Reino Unido es reorientar sus esfuerzos para que ayuden a mejorar el respeto a los derechos humanos en Ruanda. El Reino Unido puede pedir al pa&iacute;s que ponga en marcha medidas concretas, como la rehabilitaci&oacute;n de opositores enjuiciados por razones pol&iacute;ticas y la liberaci&oacute;n de periodistas y YouTubers encarcelados por cuestionar el relato oficial del gobierno.
    </p><p class="article-text">
        El Reino Unido tambi&eacute;n puede aprovechar su influencia global para ayudar a que sea la comunidad internacional la que respalde y facilite un di&aacute;logo entre el Gobierno de Ruanda y los disidentes, de modo que se acuerden y apliquen reformas por la inclusi&oacute;n pol&iacute;tica, por el respeto a los derechos humanos y por un verdadero Estado de derecho.
    </p><p class="article-text">
        El Reino Unido tambi&eacute;n puede abogar por soluciones que mejoren los derechos humanos en Ruanda a trav&eacute;s del Grupo de Acci&oacute;n Ministerial de la Commonwealth, del que forman parte los dos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        El Reino Unido ya conoc&iacute;a la situaci&oacute;n de los derechos humanos en Ruanda antes de que su Tribunal Supremo lo se&ntilde;alara en su fallo reciente. No es algo que pueda resolverse tan sencillamente como aprobando un proyecto de ley que considere a Ruanda como un pa&iacute;s seguro. Lo que hace falta es abordar los problemas reales que lo hacen un pa&iacute;s inseguro. Hay que impedir el intento de trasladar solicitantes de asilo a Ruanda hasta que Gran Breta&ntilde;a apoye una mejora real del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        *Victoire Ingabire Umuhoza es la l&iacute;der de la oposici&oacute;n en Ruanda.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoire Ingabire Umuhoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ruanda-pais-no-lugar-enviar-solicitantes-asilo-reino-unido-empene_129_10760698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Dec 2023 22:09:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3292070e-be2b-4a3f-a05c-4a62e63bf438_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4941909" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3292070e-be2b-4a3f-a05c-4a62e63bf438_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4941909" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En Ruanda sabemos que nuestro país no es lugar para enviar a solicitantes de asilo, aunque Reino Unido se empeñe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3292070e-be2b-4a3f-a05c-4a62e63bf438_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ruanda,Gran Bretaña,Refugiados,Solicitantes de asilo,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
