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    <title><![CDATA[elDiario.es - Conflicto en Siria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/conflicto-en-siria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Conflicto en Siria]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“Somos kurdos, pero también sirios”: el regreso al barrio donde comenzó el colapso del Kurdistán sirio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/kurdos-sirios-regreso-barrio-comenzo-colapso-kurdistan-sirio_1_13022071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddfcdfae-b531-45fc-8497-ff95b72b6427_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137434.jpg" width="9172" height="5159" alt="“Somos kurdos, pero también sirios”: el regreso al barrio donde comenzó el colapso del Kurdistán sirio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La operación del Gobierno sirio que tomó los territorios kurdos del noreste comenzó en Alepo. En Sheij Maqsoud, donde estallaron los combates, madres kurdas y árabes cansadas de la violencia piden solo una cosa: que sus derechos sean respetados y que la paz llegue a Siria</p><p class="subtitle">El final de Rojava, el sueño de autonomía kurdo, y por qué EEUU cambió de bando</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El peque&ntilde;o Ahmed acababa de llegar del colegio cuando estall&oacute; la violencia. Hab&iacute;a sido una ma&ntilde;ana normal en Sheij Maqsoud, barrio de mayor&iacute;a kurda y hasta ese 6 de enero bajo control de las Fuerzas Democr&aacute;ticas Sirias (FDS), tambi&eacute;n de liderazgo kurdo. Con las primeras explosiones, los vecinos bajaron a refugiarse entre las esquinas de la casa de F&aacute;tima Ahmed. Los pisos bajos son m&aacute;s seguros: las bombas suelen caer en las azoteas, adem&aacute;s de que hacen m&aacute;s corta la huida. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Al segundo d&iacute;a de ataques, las s&uacute;plicas de Ahmed, de 10 a&ntilde;os, &mdash;&ldquo;mam&aacute; no podemos estar aqu&iacute;, vamos a morir&rdquo;&mdash; forzaron a la familia a hacer las maletas. Antes de tomar el corredor humanitario que volvi&oacute; a anegar de exilio las calles de Alepo, F&aacute;tima quem&oacute; sus libros de kurdo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Sobre una colina con una vista privilegiada en el extremo norte de la ciudad, hileras de lo que fueron bloques de viviendas, ahora reducidas a sus estructuras quemadas, preceden al </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>checkpoint</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> de entrada a Sheij Maqsoud. Refugio diverso de etnias y confesiones, el barrio llevaba bajo control de las FDS desde 2012. Durante ese tiempo ha sido objetivo tanto de la furia del r&eacute;gimen de Bashar al Asad y los aviones de combate rusos, como de los grupos rebeldes ahora en el poder en Damasco. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hasta quienes viven cerca de lo que fue el frente de batalla han perdido la cuenta de qu&eacute; agujeros en las fachadas son de los &uacute;ltimos enfrentamientos o cu&aacute;les del pasado, o cu&aacute;ndo fue que quedaron completamente inutilizables el colegio y la mezquita aleda&ntilde;os. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Tantos han sido los ciclos de violencia que con hartura y casi humor, F&aacute;tima Barbaneh, de origen &aacute;rabe y profesora de 25 a&ntilde;os, llama a este &uacute;ltimo estallido &ldquo;guerra psic&oacute;pata&rdquo;: &ldquo;14 a&ntilde;os en conflicto no es un n&uacute;mero, es mi infancia destruida. Estar&eacute; en contra de todo aquel que quiera volver a llevarnos a lo mismo. Ya es suficiente&rdquo;. </span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">14 años en conflicto no es un número, es mi infancia destruida. Estaré en contra de todo aquel que quiera volver a llevarnos a lo mismo. Ya es suficiente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fátima Barbaneh</span>
                                        <span>—</span> Profesora y vecina de Alepo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Sheij Maqsoud y el pueblo vecino de Ashrafiyeh, con unas caracter&iacute;sticas muy similares, han sido durante este &uacute;ltimo a&ntilde;o una suerte de islas bajo control de las facciones kurdas en una ciudad ya ampliamente unificada bajo el mando del Gobierno que dirige Ahmad al Sharaa, antiguo l&iacute;der de la Al Qaeda en Siria y a quien el Consejo de Seguridad de la ONU levant&oacute; las sanciones por terrorismo en noviembre del 2025. Ambos barrios quedaron como </span><a href="https://www.eldiario.es/internacional/la-semana-internacional/final-rojava-sueno-autonomia-kurdo-eeuu-cambio-bando_132_12953331.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">avanzadilla del m&aacute;s amplio territorio kurdo, conocido como Rojava</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, que se extend&iacute;a hacia todo el noreste petrolero del pa&iacute;s. Un experimento de convivencia fallido en la nueva Siria. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La ca&iacute;da de Bashar al Asad en diciembre de 2024 puso fin a una guerra civil que desangr&oacute; y dividi&oacute; Siria en un mosaico de milicias y grupos armados. El nuevo r&eacute;gimen se propuso retomar el control sobre el territorio y en marzo de 2025 lleg&oacute; a un acuerdo con las facciones kurdas para integrarlas en el entonces naciente Ej&eacute;rcito nacional sirio. Pero al terminar el a&ntilde;o los resultados no eran satisfactorios para Damasco. Hubo una ronda de negociaciones mediadas por la misi&oacute;n estadounidense contra el terrorismo que, sin embargo, </span><a href="https://www.al-monitor.com/originals/2026/01/closed-door-breakdown-syria-kurdish-talks-foreshadowed-aleppo-clashes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">fue interrumpida de golpe</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">. Antes de que hubiera tiempo para retomarlas, la guerra comenz&oacute; en los barrios kurdos de Alepo. Ambas partes se acusan mutuamente de haber disparado primero. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Seis d&iacute;as de combate. 80 muertos, entre ellos civiles, y 140.000 personas desplazadas. Cuando regresaron, algunas al cabo de varias semanas, no hab&iacute;a ni rastro de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Qassad</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, la palabra en &aacute;rabe para referirse a las FDS. Durante esas semanas de incertidumbre, tanto F&aacute;tima Ahmed como Sibar Ha&ccedil;i, tambi&eacute;n kurda, encontraron refugio en casas de familiares en los alrededores de su ciudad natal de Afr&iacute;n, de mayor&iacute;a kurda controlada por milicias turcas desde 2018. &ldquo;Pens&eacute; que me volver&iacute;a a quedar sin casa&rdquo;, rememora Sibar, a quien las guerras han forzado hasta cuatro veces a abandonar su hogar. &ldquo;Cuando volvimos a Sheij Maqsoud estuvimos varias semanas sin Internet ni electricidad, solo agua fr&iacute;a. Vivir as&iacute; es tan inc&oacute;modo que no te sientes como un ser humano&rdquo;, contin&uacute;a. </span>
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                    alt="Fátima Ahmed, de 43 años, y su hijo Ahmed, de 10, posan juntos en su casa en Sheij Maqsoud. Ella es profesora de kurdo y pide que su lengua sea respetada por las autoridades sirias."
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            <span class="title">
                Fátima Ahmed, de 43 años, y su hijo Ahmed, de 10, posan juntos en su casa en Sheij Maqsoud. Ella es profesora de kurdo y pide que su lengua sea respetada por las autoridades sirias.                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Sibar no quiere hablar de partidos pol&iacute;ticos, tiene suficiente con sacar adelante a sus cuatro hijos con el sueldo semanal que su marido gana como sastre. S&iacute; reconoce que se sent&iacute;a m&aacute;s segura bajo el control de las FDS, con quienes ten&iacute;a claro que los elementos principales de su identidad, que son su lengua kurda y sus fiestas tradicionales, estaban garantizados. Pide &ldquo;seguridad y trabajo&rdquo; a quien sea que gobierne. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Mientras Sibar habla, su vecina &aacute;rabe Zobida Abosouf teje en silencio una bufanda. Las familias de ambas pasaron las primeras horas de los ataques juntas. Zobida tambi&eacute;n arrastra una larga historia de desplazamiento y p&eacute;rdida dentro del mismo Alepo. En un primer momento dice que el cambio de mando en Sheij Maqsoud no le importa demasiado, pero despu&eacute;s expresa cierto alivio de que la comunidad sea integrada en el resto de la ciudad. Con Qassad, comenta, hab&iacute;a muchas duplicidades: dos retenes de entrada, dos sistemas educativos, identificaciones y un sistema de seguridad con contrase&ntilde;as. Ahora espera que el d&iacute;a a d&iacute;a se simplifique. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Entre sorbos de t&eacute;, de la calle se cuela la m&uacute;sica de una boda kurda, recuerdo de que la vida se abre paso con urgencia. A pocos metros de los edificios maltrechos que marcan la l&iacute;nea de frente, donde todav&iacute;a quedan casquillos de las balas y los sacos de arena donde se apostaban los francotiradores de Qassad, una nueva cafeter&iacute;a da la bienvenida a sus clientes. En las arterias principales, embarradas del invierno lluvioso, gritan los fruteros y pasean sus productos los vendedores ambulantes. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vecinos de Sheij Maqsoud celebran una boda tradicional kurda en una calle a pocos metros de la línea de frente que concentró los últimos enfrentamientos entre facciones kurdas y el Gobierno sirio."
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            <span class="title">
                Vecinos de Sheij Maqsoud celebran una boda tradicional kurda en una calle a pocos metros de la línea de frente que concentró los últimos enfrentamientos entre facciones kurdas y el Gobierno sirio.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ruge el </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>adhan</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">&mdash;el llamado al rezo de las mezquitas&mdash; del mediod&iacute;a y una avalancha de ni&ntilde;os muy peque&ntilde;os sale del colegio. Hay dos escuelas juntas: Eye Qassem, en honor a una ni&ntilde;a asesinada por una bala perdida en el recreo hace m&aacute;s de una d&eacute;cada; y Alan Mihemed, renombrado as&iacute; por un ni&ntilde;o que falleci&oacute; ahogado en el Mediterr&aacute;neo tratando de llegar a Europa. La violencia de los adultos permea la infancia, y los &uacute;ltimos enfrentamientos de la &ldquo;guerra psic&oacute;pata</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>"</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> est&aacute;n dejando una peligrosa huella sectaria que empieza tomar forma desde las edades m&aacute;s tempranas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hace poco, Ahmed le pregunt&oacute; a F&aacute;tima si los combatientes kurdos y &aacute;rabes a los que escuch&oacute; pelear en las calles de su vecindad seguir&iacute;an enfrent&aacute;ndose a muerte en el cielo. Karim Barbaneh, de 12 a&ntilde;os, cuenta que desde la &ldquo;Liberaci&oacute;n&rdquo; &mdash;como se conoce en Siria el momento de la ca&iacute;da de Assad&mdash; empezaron los roces entre compa&ntilde;eros que llevaron a clase banderas y globos con las tres estrellas rojas de los grupos rebeldes y otros que se molestaron ante ese s&iacute;mbolo. Desde entonces, recuerda, se empez&oacute; a diferenciar entre &aacute;rabes y kurdos en Sheij Maqsoud. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">El asedio de Kobane </span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La operaci&oacute;n del Gobierno sirio que comenz&oacute; en la devastada Alepo, en Sheij Maqsoud y Ashrafiyeh, continu&oacute; su avance hasta tomar casi todo el noreste kurdo. Sucedi&oacute; en apenas horas. Las principales alianzas de las FDS cambiaron de bando: Estados Unidos y las tribus &aacute;rabes de Deir Ezzor y Raqqa, regiones de mayor&iacute;a &aacute;rabe pero tambi&eacute;n bajo el gobierno aut&oacute;nomo por m&aacute;s de una d&eacute;cada. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Acorralados y sin apoyos, los kurdos llegaron a un acuerdo de alto el fuego y renegociaron su integraci&oacute;n en el Ej&eacute;rcito. Las conversaciones dieron frutos cuando Rojava apenas hab&iacute;a quedado reducida a tres ciudades: Hasakeh, Qamishli y Kobane. En las dos primeras la nueva bandera siria onde&oacute; enseguida, el pacto entr&oacute; en vigor sin contratiempos y fuerzas sirias fueron recibidas con arroz y p&eacute;talos de flores. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En Kobane todav&iacute;a no hay fecha para que esto ocurra. La ciudad ha sufrido un grave asedio. Seg&uacute;n testimonios desde dentro y la denuncia del </span><a href="https://www.syriahr.com/en/377634/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Observatorio Sirio de los Derechos Humanos</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> han muerto varios ni&ntilde;os por el fr&iacute;o y la falta de recursos m&eacute;dicos. Naciones Unidas manda camiones de ayuda humanitaria peri&oacute;dicamente. Hay electricidad apenas unas horas al d&iacute;a, escasea la comida, falta gasolina para los calentadores, la conexi&oacute;n a Internet es precaria y a trav&eacute;s de redes satelitales. La ciudad se convirti&oacute; en lugar de acogida para aquellos kurdos de zonas rurales cerca de Kobane que ahora est&aacute;n viviendo en escuelas o durmiendo en camionetas cubiertas con lonas para aislarse de las temperaturas bajo cero. </span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es como si estuviésemos esperando la muerte en silencio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Estudiante kurda en Kobane</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Es como si estuvi&eacute;semos esperando la muerte en silencio&rdquo;, cuenta en una nota de voz una estudiante kurda de la ciudad, quien rememora episodios de violencia contra los kurdos como las masacres de 2015. Entonces fueron asesinadas 233 personas a manos de terroristas del Estado Isl&aacute;mico, que hac&iacute;a pocos meses hab&iacute;a declarado su califato en Siria. Con la frontera con Turqu&iacute;a cerrada, la falta de informaci&oacute;n y la espera acrecientan la sensaci&oacute;n de encierro. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ante un Kurdist&aacute;n que se desvanece en Siria, entre las voces civiles entrevistadas domina el pragmatismo. &ldquo;Somos kurdos, pero somos sirios tambi&eacute;n&rdquo;, sentencia F&aacute;tima. Sentada en un sof&aacute; bajo alrededor de un calentador de keroseno &mdash;el mismo en torno al que se re&uacute;nen tantas familias en todo el pa&iacute;s&mdash; muestra el dibujo de Ahmed, el peque&ntilde;o de sus tres hijos. En el papel, los colores nacionales se mezclan con el sol que simboliza a los kurdos. Una bandera h&iacute;brida como un grito a una coexistencia que ya lleva a&ntilde;os practic&aacute;ndose entre vecinos en este barrio exhausto de violencia en las afueras de Alepo.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Maroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/kurdos-sirios-regreso-barrio-comenzo-colapso-kurdistan-sirio_1_13022071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 20:56:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Somos kurdos, pero también sirios”: el regreso al barrio donde comenzó el colapso del Kurdistán sirio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Kurdos,Conflicto en Siria,Alepo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Francia y Reino Unido atacan un almacén de armas de Daesh en Siria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/francia-reino-unido-atacan-almacen-armas-daesh-siria_1_12885252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03466024-f4dc-4ded-a82d-b92ddacd85f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Francia y Reino Unido atacan un almacén de armas de Daesh en Siria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ataque tuvo lugar en las montañas al norte de la antigua ciudad de Palmira, en el centro del país, contra una instalación "probablemente utilizada para almacenar armas y explosivos" según el Ejército británico</p></div><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito franc&eacute;s confirm&oacute; este domingo los ataques a&eacute;reos realizados la pasada noche de forma conjunta con el Reino Unido contra posiciones de la organizaci&oacute;n terrorista Daesh en Siria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Prevenir el resurgimiento del ISIS (tambi&eacute;n conocido como Daesh)&rdquo; es &ldquo;un asunto crucial para la seguridad de la regi&oacute;n&rdquo;, declar&oacute; el Estado Mayor del Ej&eacute;rcito franc&eacute;s en un mensaje publicado en redes sociales, sin proporcionar m&aacute;s detalles y limit&aacute;ndose a confirmar la informaci&oacute;n divulgada previamente por el Reino Unido. 
    </p><p class="article-text">
        Estos ataques se llevaron a cabo como parte de la Operaci&oacute;n Resoluci&oacute;n Inherente (OIR), en el marco de la coalici&oacute;n internacional antiyihadista coordinada por Estados Unidos, seg&uacute;n el mensaje del Ej&eacute;rcito franc&eacute;s, que va acompa&ntilde;ado de un v&iacute;deo de la operaci&oacute;n franco-brit&aacute;nica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La lucha contra el terrorismo sigue siendo una prioridad para Francia y los pa&iacute;ses socios de la coalici&oacute;n&rdquo;, afirm&oacute; el Estado Mayor del Ej&eacute;rcito franc&eacute;s en su mensaje en redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Previamente, el Ministerio de Defensa brit&aacute;nico hab&iacute;a informado en un comunicado de un ataque contra un lugar subterr&aacute;neo en Siria, sospechoso de ser utilizado por Daesh.
    </p><p class="article-text">
        El ataque tuvo lugar en las monta&ntilde;as al norte de la antigua ciudad de Palmira, en el centro del pa&iacute;s, contra una instalaci&oacute;n &ldquo;probablemente utilizada para almacenar armas y explosivos&rdquo; y, seg&uacute;n los primeros indicios, el objetivo fue alcanzado con &eacute;xito, seg&uacute;n las informaciones facilitadas por Londres.
    </p><p class="article-text">
        Durante la guerra en Siria, que comenz&oacute; en 2011 con protestas a favor de la democracia, Daesh logr&oacute; controlar amplios territorios en el pa&iacute;s, incluida la regi&oacute;n de Palmira, antes de ser derrotado por la coalici&oacute;n internacional en 2019. Sin embargo, sus combatientes, que se han retirado al desierto sirio, contin&uacute;an realizando ataques espor&aacute;dicamente.
    </p><p class="article-text">
        A finales de diciembre de 2025, Estados Unidos anunci&oacute; que hab&iacute;a golpeado &ldquo;bastiones&rdquo; del grupo terrorista en Siria, una semana despu&eacute;s de un ataque que hab&iacute;a matado a tres estadounidenses en el pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Siria y Qatar buscan cooperar militarmente</h2><p class="article-text">
        Siria y Qatar mantuvieron este s&aacute;bado conversaciones en Damasco para discutir posibles espacios de cooperaci&oacute;n tanto en defensa como para sus respectivas industrias militares, seg&uacute;n han informado medios estatales sirios.
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Defensa de Siria, Murhaf Abu Qasra, se encontr&oacute; en la capital con el embajador de Qatar en el pa&iacute;s sirio, Khalifa bin Abdullah al Mahmoud Al Sharif, que iba acompa&ntilde;ado de una delegaci&oacute;n de la empresa Barzan Holdings, especializada en defensa y seguridad, seg&uacute;n informa la agencia siria de noticias SANA.
    </p><p class="article-text">
        Estas conversaciones se producen despu&eacute;s de que el ministro de Defensa mantuviera una llamada telef&oacute;nica la semana pasada con su hom&oacute;logo qatar&iacute;, Saoud bin Abdulrahman, durante la cual se trataron asuntos de inter&eacute;s mutuo as&iacute; como los desarrollos m&aacute;s recientes a nivel regional e internacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/francia-reino-unido-atacan-almacen-armas-daesh-siria_1_12885252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jan 2026 15:18:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Francia y Reino Unido atacan un almacén de armas de Daesh en Siria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Reino Unido,Siria,Conflicto en Siria,Terrorismo,Terrorismo yihadista,Estado Islámico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[World Press Photo 2025 lleva a Barcelona la infancia robada de Mahmoud, el niño mutilado por las bombas israelíes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/world-press-photo-2025-trae-barcelona-infancia-robada-mahmoud-nino-mutilado-bombas-israelies_1_12744952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3326425-bace-40c7-a3ca-bca78bf2633f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="World Press Photo 2025 lleva a Barcelona la infancia robada de Mahmoud, el niño mutilado por las bombas israelíes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El certamen, que expone en el Centre de Cultura Contemporania de Barcelona (CCCB) los trabajos fotográficos de mayor impacto del pasado año, otorga el máximo premio a la fotoperiodista palestina exiliada en Qatar Samar Abu Elouf</p><p class="subtitle">Ángela Banzas, finalista del Premio Planeta 2025: “No estamos en la posguerra, pero hay mucho aislamiento”</p></div><p class="article-text">
        Por vig&eacute;simo primer a&ntilde;o consecutivo, la&nbsp;Fundaci&oacute;n&nbsp;Photographic Social Vision&nbsp;organiza la exposici&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.worldpressphoto.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">World Press Photo</a><em>&nbsp;</em>en el&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/cccb-30-anos-haciendo-preguntas-adecuadas_1_10947582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centre de Cultura Contempor&agrave;nia de Barcelona</a>&nbsp;(CCCB). La muestra, que recoge los&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cartier-bresson-ojo-siglo-xx-preferia-retratar-gente-normal-poderosos_1_11740490.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajos fotoperiod&iacute;sticos</a>&nbsp;realizados en su mayor&iacute;a durante 2024 y premiados por el jurado del concurso, <a href="https://www.fundacionpsv.org/worldpressphotobarcelona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se podr&aacute; visitar en las instalaciones del centro</a> del&nbsp;7&nbsp;de noviembre&nbsp;al 14 de diciembre. El pasado a&ntilde;o, seg&uacute;n ha confirmado la mexicana Martha Echevarr&iacute;a, comisaria general de la muestra, que pasa por diversas ciudades del mundo, pasaron por este reciento 66.500 personas para ver las impactantes im&aacute;genes. 
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o World Press Photo, considerado el concurso de&nbsp;fotoperiodismo m&aacute;s prestigioso del mundo y que cumple 70 a&ntilde;os de su primera exposici&oacute;n, cuenta adem&aacute;s con el joven fotoperiodista catal&aacute;n Samuel Nacar entre los ganadores, concretamente en la categor&iacute;a de Reportaje Gr&aacute;fico de la regi&oacute;n de&nbsp;Asia Occidental, Central y Sur,&nbsp;con&nbsp;<em>Las sombras ya tienen nombre</em>, sobre supervivientes de las prisiones de Siria que relatan las torturas que sufrieron durante el r&eacute;gimen del expresidente Bashar al-Asad. 
    </p><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n espa&ntilde;ol Luis Tato, ha sido asimismo galardonado en la categor&iacute;a de&nbsp;Reportaje Gr&aacute;fico&nbsp;de la&nbsp;regi&oacute;n de &Aacute;frica, por su trabajo <em>Revuelta juvenil en Kenia</em>, que muestra la represi&oacute;n gubernamental de las protestas estudiantiles en Nairobi durante 2024, motivadas por la subida de impuestos, las dificultades econ&oacute;micas, la corrupci&oacute;n, la brutalidad policial y la desconfianza en la clase pol&iacute;tica, unas quejas que se repiten en numerosos pa&iacute;ses del mundo en desarrollo. 
    </p><h2 class="article-text">Samar Abu Elouf, cuando el exilio duele m&aacute;s que la guerra</h2><p class="article-text">
        Por su parte, el m&aacute;ximo galard&oacute;n del World Press Photo 2025 ha ido a parar a la fotoperiodista gazat&iacute; refugiada en Qatar Samar Abu Elouf, de cuarenta a&ntilde;os y que se encuentra separada de su familia y sus hijos desde que tuvo que dejar la franja tras solo dos meses de conflicto, aconsejada por el peri&oacute;dico para el que trabaja como <em>freelance</em>, The New York Times. Abu Elouf ha sido premiada por el tierno y a la vez estremecedor retrato de Mahmoud Ajjour, un ni&ntilde;o palestino de solo 9 a&ntilde;os &ndash;siete cuando ocurri&oacute; el ataque&ndash; al que un misil del ej&eacute;rcito israel&iacute; amput&oacute; ambos brazos y que actualmente vive refugiado tambi&eacute;n en Qatar.
    </p><p class="article-text">
        Durante el acto de presentaci&oacute;n de la muestra, Elouf ha explicado que en su vida cotidiana antes del conflicto, ella trabajaba como fot&oacute;grafa documental y ni sospechaba que las circunstancias la obligar&iacute;an a convertirse en fotoperiodista de guerra, responsabilidad que acept&oacute; con naturalidad porque, asegura, la guerra en Gaza ha sido una constante durante toda su vida. &ldquo;Yo nunca he podido vivir tranquila en Gaza; siempre he sabido que la paz en Gaza es solo el preludio de una nueva guerra, sin m&aacute;s futuro que la destrucci&oacute;n&rdquo;, ha sentenciado esta mujer de rostro redondo y dulce cuya inmensa tristeza se refleja en sus ojos.
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                    alt="Samar Abu Elouf con el retrato de Mahmoud al fondo."
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                Samar Abu Elouf con el retrato de Mahmoud al fondo.                            </span>
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        &ldquo;C&oacute;mo soy aut&oacute;noma, pensaba que la escasez en Gaza era lo normal, que las penurias econ&oacute;micas eran lo normal y no hab&iacute;a otra forma de vivir&rdquo;, ha se&ntilde;alado para despu&eacute;s matizar que &ldquo;una vez en Qatar me he dado cuenta de que hay cosas peores como el extra&ntilde;amiento de tus hijos, tu tierra, tu familia...&rdquo; Por el momento Elouf no puede regresar a Gaza, ya que por su doble condici&oacute;n de gazat&iacute; y periodista correr&iacute;a grave peligro. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;All&iacute; poco a poco mi trabajo se convirti&oacute; en peligroso, para m&iacute; y para los que estaban cerca de m&iacute;&rdquo;, desvela y concluye: &ldquo;en pocos meses, los periodistas en Gaza se convirtieron en una diana del ej&eacute;rcito israel&iacute;&rdquo;. &ldquo;Ahora he perdido la comunicaci&oacute;n con mi familia y mis hijos, mi familia sufre de hambre, de falta de medicamentos, apenas pueden sobrevivir y siento que los he dejado a todos solos&rdquo;, ha remachado la periodista palestina entre l&aacute;grimas. 
    </p><h2 class="article-text">La inocencia amputada de Mahmoud Ajjour</h2><p class="article-text">
        Respecto del retrato premiado, Elouf ha se&ntilde;alado que &ldquo;la historia de Mahmoud es catastr&oacute;fica&rdquo;, dado que desde los siete a&ntilde;os vive sin brazos. &ldquo;Tiene una grave enfermedad dermatol&oacute;gica a causa de la guerra y no puede rascarse, tiene que hacerlo su madre&rdquo;, ha explicado para ensalzar el drama de su mutilaci&oacute;n. Le conoci&oacute;, como a tantos otros ni&ntilde;os mutilados &ndash;Gaza es el territorio del mundo con mayor n&uacute;mero de menores amputados, por encima de las cr&oacute;nicas guerras africanas con minas antipersona&ndash;, en Qatar, donde muchos de ellos son llevados para recibir tratamiento y recuperarse. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mahmoud era mi vecino y correteaba con su patinete cerca de mi puerta, por lo que comenc&eacute; a interesarme por su historia; me puse en contacto con su madre para poder conocerla y as&iacute; acercarme a &eacute;l&rdquo;. Es entonces cuando conoce la realidad de muchos de estos ni&ntilde;os y proyecta retratarlos para condensar su drama en una imagen. &ldquo;Ha sido muy duro&rdquo;, ha asegurado, &ldquo;cada vez que retrataba a uno y escuchaba la historia de su mutilaci&oacute;n, ten&iacute;a que encerrarme una semana para coger fuerzas antes de hacer el siguiente retrato&rdquo;. De Mahmoud explica una an&eacute;cdota que refleja mejor que nada el terrible impacto de las bombas y la mutilaci&oacute;n sobre la inocencia de estas ni&ntilde;as y ni&ntilde;os gazat&iacute;es: &ldquo;Cuando le terminaron de amputar los dos brazos, mir&oacute; a su madre y le dijo: '&iquest;C&oacute;mo podre abrazarte ahora, mam&aacute;?'&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Samuel Nacar y los olvidados de las prisiones sirias</h2><p class="article-text">
        En la presentaci&oacute;n de World Press Photo 2025 tambi&eacute;n ha estado presente el espa&ntilde;ol Samuel Nacar para explicar su reportaje sobre los presos encerrados y torturados durante a&ntilde;os en las c&aacute;rceles del r&eacute;gimen de Bachar El Asad. Nacar ha explicado que comenz&oacute; a interesarse por el conflicto sirio a ra&iacute;z de los numerosos refugiados que llegaban a Europa. &ldquo;Trat&eacute; de entrar en los a&ntilde;os de la guerra, pero resultaba extremadamente peligroso&rdquo;. &ldquo;En cambio&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;cuando cay&oacute; el r&eacute;gimen de El Asad la represi&oacute;n desapareci&oacute; y entrar y moverse por Siria dej&oacute; de ser peligroso&rdquo;. 
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                Samuel Nacar posa delante de algunas de sus fotografias.                            </span>
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        Es entonces cuando Nacar llega hasta Damasco y accede a las prisiones solo dos d&iacute;as despu&eacute;s de la ca&iacute;da del r&eacute;gimen dictatorial. Desde all&iacute; dentro desarrolla su proyecto fotogr&aacute;fico bajo el enigm&aacute;tico nombre de <em>Las sombras ya tienen nombre</em>, en referencia a los presos desaparecidos que por fin ve&iacute;an la luz. Ha contado historias estremecedoras de celdas donde entraron siete a&ntilde;os antes 40 presos y solo salen 20, ya que la mitad perecieron por las torturas. 
    </p><p class="article-text">
        Su reportaje, de cuerpos consumidos y caras atormentadas y cercanas a la demencia, explica la historia de estos hombres, falsamente acusados por el estado de terrorismo, y tambi&eacute;n de sus madres y otros familiares que les han buscado ansiosamente, invirtiendo todos sus ahorros en la indagaci&oacute;n del paradero del hijo. Una de las im&aacute;genes m&aacute;s impactantes de Nacar, es la de un preso semiinconsciente que es sacado de una celda en camilla mientras una multitud se inclina suplicante sobre &eacute;l. &ldquo;Quieren preguntarle si conoc&iacute;a a sus familiares desaparecidos&rdquo;, apostilla Nacar. El r&eacute;gimen de Al Asad contabiliz&oacute; miles de desaparecidos y conservaba expedientes de la gran mayor&iacute;a de sus ciudadanos, en especial de los estudiantes, tal como atestigua otra de las im&aacute;genes que expone el fot&oacute;grafo espa&ntilde;ol. 
    </p><h2 class="article-text">Otros focos, el cambio clim&aacute;tico, la pol&iacute;tica y las migraciones</h2><p class="article-text">
        Otros focos de World Press Photo 2025 son las migraciones y sus efectos en la explotaci&oacute;n laboral, tal como reflejan trabajos tan variados como el de la portuguesa Maria Abranches sobre una cuidadora de ancianos mozambique&ntilde;a en Lisboa. O <em>Senderos de esperanza desesperanzada</em>, el trabajo del colombiano Federico R&iacute;os para The New York Times, sobre las migraciones a trav&eacute;s de la peligrosa selva de Dari&eacute;n en Panam&aacute;. Tambi&eacute;n destaca la imagen del fot&oacute;grafo estadounidense John Moore llamada <em>Cruzar de noche</em>, para Getty Images, un documento visual que muestra a migrantes chinos entrando en calor bajo una fr&iacute;a lluvia tras cruzar la frontera entre M&eacute;xico y Estados Unidos. 
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                &#039;Cruzar de noche&#039;, un documento visual que muestra a migrantes chinos entrando en calor bajo una fría lluvia tras cruzar la frontera entre México y Estados Unidos.                            </span>
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        Respecto al cambio clim&aacute;tico, destaca el trabajo del mexicano Musuk Nolte sobre la sequ&iacute;a en el Amazonas, as&iacute; como otros de Anselmo Cunha sobre las grandes inundaciones en Porto Alegre (Brasil), o el de Amanda M. Perobelli sobre esas mismas inundaciones, las peores en la historia del pa&iacute;s sudamericano. 
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                &#039;100 South America Stories&#039;, sobre la sequía amazónica.                            </span>
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        En cuanto a la inestabilidad pol&iacute;tica, tal vez la imagen m&aacute;s espectacular sea la del atentado contra el actual presidente de Estados Unidos Donald Trump. 
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                Imagen del atentado contra Donald Trump el 13 de julio de 2024.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/world-press-photo-2025-trae-barcelona-infancia-robada-mahmoud-nino-mutilado-bombas-israelies_1_12744952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Nov 2025 16:46:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[World Press Photo 2025 lleva a Barcelona la infancia robada de Mahmoud, el niño mutilado por las bombas israelíes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotoperiodismo,Fotografía,Palestina,Conflicto en Siria,Conflicto Palestina-Israel,Cambio climático,Migraciones,Museos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de Abdo Al Alali, de huir de la guerra en Siria a los 12 años a abrir su propio bar en Pamplona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/historia-abdo-alali-huir-guerra-siria-12-anos-abrir-propio-bar-pamplona_1_12545779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f7e6d56-0d31-448a-a6a0-5cea655988ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de Abdo Al Alali, de huir de la guerra en Siria a los 12 años a abrir su propio bar en Pamplona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La guerra civil en su país lo obligó a huir y abandonar su familia, atravesando desiertos y montañas. Ahora es dueño de un establecimiento de comida tradicional siria en el centro de la capital navarra</p><p class="subtitle">Navarra inicia la vendimia con una previsión de cosecha menor a la de otros años pero de una calidad “excelente”
</p></div><p class="article-text">
        Con 12 a&ntilde;os Abdo Al Alali tuvo que huir de su pa&iacute;s natal, Siria, debido a una guerra civil. A los 17 cruz&oacute; los desiertos marroqu&iacute;es hasta poder atravesar la valla de Melilla. Gracias a la labor de la Comisi&oacute;n Espa&ntilde;ola de Ayuda al Refugiado (CEAR) pudo ser acogido en un centro de menores en Pamplona, donde aprendi&oacute; espa&ntilde;ol. Con los ahorros que acumul&oacute; trabajando como camarero, hace pocos meses mont&oacute; su propio restaurante en el Casco Antiguo de Pamplona. Al mismo tiempo, y tras muchos a&ntilde;os separados, pudo traer a Espa&ntilde;a a su familia y establecerlos en un piso en la capital navarra. 
    </p><p class="article-text">
        Oriundo de Idlib, una ciudad situada a unos 60 kil&oacute;metros de Alepo, que ha sido escenario de m&uacute;ltiples enfrentamientos durante la guerra civil en Siria durante el 2011. &ldquo;Nos empezaron a lanzar misiles, bombardeos, todo esto en la ciudad&rdquo;, recuerda Al Alali. Un disparo en su pierna izquierda fue el detonante que lo llev&oacute; a abandonar el pa&iacute;s junto a su familia y dejar atr&aacute;s su hogar. 
    </p><p class="article-text">
        Consiguieron huir en octubre de 2014 y llegaron a Turqu&iacute;a, desde donde se dirigieron hacia Argelia, para luego asentarse all&iacute;, de manera indocumentada, durante cinco a&ntilde;os. Cumplidos los 17, decidi&oacute; correr el riesgo de ser detenido por las autoridades migratorias y abandon&oacute; Argelia en busca de mejores condiciones, solo que en esta ocasi&oacute;n partir&iacute;a solo. Dejar a su familia supuso una decisi&oacute;n dura; sin embargo, ellos mismos fueron quienes lo impulsaron a buscar nuevas oportunidades. &ldquo;Ellos tambi&eacute;n quer&iacute;an que me fuera&rdquo;, explica Al Alali.
    </p><p class="article-text">
        Desde Argelia parti&oacute; a Marruecos. Desde all&iacute; planeaba llegar a alguno de los pa&iacute;ses desarrollados de Europa. Espa&ntilde;a, uno de los m&aacute;s cercanos y accesibles, fue el destino por el cual se decant&oacute;. No obstante, el camino que le restaba no era ameno ni seguro. Tuvo que cruzar por los desiertos marroqu&iacute;es y el tramo de la cordillera del Atlas que atraviesa el pa&iacute;s norteafricano. En su primer intento fue detenido por las autoridades marroqu&iacute;es y tuvo que empezar desde cero. En su segundo intento logr&oacute; acercarse a la ciudad aut&oacute;noma espa&ntilde;ola de Melilla. &ldquo;Entr&eacute; a Espa&ntilde;a debajo de un cami&oacute;n, encima de una de las ruedas. Llevaba conmigo mi pasaporte sirio, y, una vez cruzamos la frontera, me entregu&eacute; a las autoridades solicitando asilo. A partir de all&iacute; me llevaron al centro de la ciudad&rdquo;, a&ntilde;ade Al Alali.
    </p><p class="article-text">
        En Melilla fue acogido en un centro de menores, donde permaneci&oacute; unos cinco meses. Dentro del centro igualmente tuvo que pasar por condiciones dif&iacute;ciles, relata Al Alali. &ldquo;El centro de menores parec&iacute;a en verdad una c&aacute;rcel, hab&iacute;a un mont&oacute;n de gente, robaban, de todo&rdquo;. All&iacute; conoci&oacute; a trabajadores de la CEAR, una ONG dedicada a la protecci&oacute;n y al apoyo de los refugiados y las personas que solicitan asilo. Le ofrecieron un alojamiento en Pamplona y lo trasladaron al poco tiempo. Su llegada coincidi&oacute; con el toque de queda debido a la pandemia del COVID-19.
    </p><p class="article-text">
        Ya en Pamplona inici&oacute; sus estudios de la lengua espa&ntilde;ola. Estudiaba con la misma ONG todos los d&iacute;as y algunos fines de semana. &ldquo;A m&iacute; no me ha resultado dif&iacute;cil aprender castellano, ten&iacute;a ganas de aprender, quer&iacute;a trabajar y mejorar mi vida&rdquo;, recuerda Al Alali. Cuando ya pod&iacute;a sostener una conversaci&oacute;n empez&oacute; a ir de bar en bar preguntando si ten&iacute;an una vacante. &ldquo;Empec&eacute; lavando platos, luego como ayudante de camarero, luego ayudante de cocina, al final cuando ya pude hablar mejor ya pude trabajar de camarero&rdquo;. No obstante, su plan no era quedarse trabajando como camarero. &ldquo;Desde que he venido sab&iacute;a que no quer&iacute;a ser el empleado de alguien m&aacute;s. Me dije que por lo menos ten&iacute;a que intentarlo y montar algo propio, si no me sal&iacute;a bien, pues por lo menos podr&iacute;a decir que lo hab&iacute;a intentado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luego de casi dos a&ntilde;os y medio en un puesto de camarero, decidi&oacute; conseguir otro empleo para ahorrar y cumplir sus metas. &ldquo;Trabajaba en un restaurante y luego por la noche trabajaba en la discoteca de la esquina. Sal&iacute;a a las once de la noche del restaurante y luego me iba a la discoteca hasta las cuatro o cinco de la madrugada&rdquo;, recuerda Al Alali. Con lo que acumul&oacute; durante ese periodo, fue moldeando sus proyectos. Trajo a su familia desde Argelia, y recientemente los ha acomodado en un piso en Pamplona. &ldquo;Por fin la familia ya se ha unido, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os, mucho trabajo y mucha distancia, al final hemos logrado estar juntos aqu&iacute;&rdquo;. A su vez, alquil&oacute; el local donde establecer&iacute;a el bar Sirius.
    </p><h2 class="article-text">Cocina tradicional siria</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Sirius es la estrella m&aacute;s brillante del universo&rdquo;, explica Al Alali sobre su inspiraci&oacute;n a la hora de nombrar su establecimiento. A su vez, tambi&eacute;n hace alusi&oacute;n a su nacionalidad y a su pa&iacute;s natal. El men&uacute; actualmente a pesar de ser reducido, se enfoca en la calidad y en su autenticidad. Son platos que &eacute;l sabe hacer y que pueden ser conocidos en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, destacan los platos de shawarma, falafel, hummus y las hojas de parra (hojas de planta de uva rellenas).&ldquo;La gente viene conociendo platos populares como el falafel, pero por ejemplo desconocen el shawarma, as&iacute; aprovecho cuando me preguntan lo qu&eacute; es y les explico&rdquo;. Tambi&eacute;n ha a&ntilde;adido otras recetas tradicionales menos conocidas como el baba ganush (pasta a base de pur&eacute; de berenjena) y el tradicional arroz amarillo, que lo prepara su madre y luego &eacute;l lo agrega a platos como el shawarma.
    </p><p class="article-text">
        Este verano Sirius se enfrent&oacute; a sus primeros Sanfermines, teniendo que adaptarse al nuevo p&uacute;blico. &ldquo;Los primeros d&iacute;as tuvimos almuerzos, reservas, pero m&aacute;s que todo tuvimos gente de fiesta y bebidas. Fue un primer a&ntilde;o que deja cosas que aprender para el siguiente, menos personal, o poner m&aacute;s fotos en las entradas para que la gente se anime a entrar por ejemplo. Pero trabajamos bien estas fiestas&rdquo;, valora Al Alali. Con m&aacute;s experiencia espera que el siguiente a&ntilde;o sea una oportunidad de superarse a s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me siento muy bien con lo que he hecho, he querido venir a trabajar y a mejorar, no he pensado en meterme en malos caminos, podr&iacute;a haber hecho cualquier otra cosa&rdquo;, agrega Al Alali. Las rese&ntilde;as del restaurante indican que a la clientela no solo les encantan los productos, sino que tambi&eacute;n resaltan el servicio recibido. A pesar de las dificultades que conlleva montar un negocio desde cero, en un lugar sin nadie a quien acudir, y sin ning&uacute;n tipo de contacto, ha sabido salir adelante. &ldquo;Todo lo que he pasado me ha ayudado a ser un hombre, tengo 23, pero siento que tengo una mentalidad mayor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de verse obligado a abandonar su lugar de nacimiento, ha encontrado un hogar en su pa&iacute;s adoptivo. &ldquo;Aqu&iacute; la gente es muy amable, mucha gente y varias cuadrillas han venido a apoyar, y han dejado su rese&ntilde;a. Al final gusta mucho porque apoyan en lo que pueden al trabajador&rdquo; opina Al Alali.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Toro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/historia-abdo-alali-huir-guerra-siria-12-anos-abrir-propio-bar-pamplona_1_12545779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Aug 2025 20:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de Abdo Al Alali, de huir de la guerra en Siria a los 12 años a abrir su propio bar en Pamplona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pamplona,Comida,Siria,Conflicto en Siria,Guerra de Siria,Refugiados sirios,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a Siria tras la caída de Bashar Al Asad o esperar: las dudas de una generación de sirios exiliados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/volver-siria-caida-bashar-asad-esperar-dudas-generacion-sirios-exiliados_1_12214682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/767ac315-2a95-49c8-9751-0ae03cbfd81c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volver a Siria tras la caída de Bashar Al Asad o esperar: las dudas de una generación de sirios exiliados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 250.000 sirios han decidido regresar a su país tras el colapso del régimen el pasado mes de diciembre, pero se han encontrado con sus casas y un país destrozados después de 14 años de guerra. Otros desconfían de las nuevas autoridades y no se sienten seguros aún para volver </p><p class="subtitle">Siria: de la euforia por la caída de Bashar Al Asad al recelo del nuevo Gobierno a un mes de las últimas masacres</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Damasco ha sido liberada&rdquo;. Cuando Amal Shabta, de 35 a&ntilde;os, escuch&oacute; como un amigo suyo le dec&iacute;a estas palabras por tel&eacute;fono desde Siria, lo tuvo claro. Era diciembre de 2024 y los grupos armados opositores acababan de tomar el poder en el pa&iacute;s con una sorprendente ofensiva que puso fin a d&eacute;cadas de poder del clan Al Asad. 
    </p><p class="article-text">
        En pocos d&iacute;as, Shabta empaquet&oacute; todas sus pertenencias en su piso de Beirut. Rescindi&oacute; el contrato de alquiler, dej&oacute; su trabajo y, finalmente, el 16 de enero, se despidi&oacute; de la capital libanesa. &ldquo;Cog&iacute; mis dos gatos, mis cosas, lo met&iacute; todo en un taxi y nos dirigimos hacia la frontera. Mi coraz&oacute;n iba a mil&rdquo;, recuerda la mujer. Y prosigue: &ldquo;Cuando vi la primera matr&iacute;cula siria me qued&eacute; paralizada, le cog&iacute; la mano al taxista y le ped&iacute; esperar un momento&rdquo;. Shabta sent&iacute;a una mezcla de emoci&oacute;n y miedo. Hasta que lleg&oacute; a la oficina de control de pasaportes. &ldquo;El funcionario de la garita mir&oacute; mi documento y dijo &lsquo;12 a&ntilde;os fuera&rsquo;... en ese momento romp&iacute; a llorar&rdquo;, relata emocionada a eldiario.es. No se lo pod&iacute;a creer. Finalmente, volv&iacute;a a Siria. A su casa. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ella, en los &uacute;ltimos meses, m&aacute;s de un cuarto de mill&oacute;n de sirios han regresado desde el extranjero, seg&uacute;n cifras de Naciones Unidas. Adem&aacute;s, la Organizaci&oacute;n Internacional de las Migraciones (OIM), calcula que 750.000 personas desplazadas dentro del pa&iacute;s han vuelto a sus localidades de origen. Lo hacen despu&eacute;s de 14 a&ntilde;os de conflicto armado, en los que m&aacute;s de 13 millones de personas se vieron obligadas a huir de sus casas, en lo que la ONU defini&oacute; como una de las mayores crisis del mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca perd&iacute; la esperanza de poder volver alg&uacute;n d&iacute;a&rdquo;, asegura Shabta. &ldquo;Por eso, a diferencia de otros sirios, nunca ped&iacute; un visado para ir a Europa o a cualquier otro Estado lejano. Siempre tuve claro que quer&iacute;a quedarme en L&iacute;bano, porque es el pa&iacute;s m&aacute;s pr&oacute;ximo a mi tierra&rdquo;, relata en Damasco. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Diana Saifou y Belal Alabdullah, una pareja en la treintena, decidieron volver de Beirut a Damasco. &Eacute;l se tuvo que marchar de Siria en 2017 para evitar hacer el servicio militar. Ella&nbsp;le sigui&oacute; poco tiempo despu&eacute;s. En L&iacute;bano, Alabdullah volvi&oacute; a respirar: &ldquo;Cuando estaba en Siria sal&iacute;a poco a la calle porque ten&iacute;a miedo de que la polic&iacute;a secreta, la conocida como <em>mujabarat</em>, me detuviese. En esos tiempos cog&iacute;an a los j&oacute;venes por la calle, los secuestraban y los mandaban a la guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ya en el exilio, en 2019, se casaron. A diferencia de Shabta, ellos no quer&iacute;an quedarse en L&iacute;bano, un pa&iacute;s inestable, donde a menudo los sirios se convert&iacute;an en cabeza de turco por los problemas internos. Su objetivo era irse a Europa. Hasta tres veces intentaron pedir un visado para Francia. Tambi&eacute;n buscaron establecerse en Espa&ntilde;a. Todas las peticiones fueron rechazadas. Finalmente, en octubre de 2024, pidieron un visado humanitario a Brasil. &ldquo;&iexcl;Pero lleg&oacute; diciembre y, de golpe, pudimos volver a Siria! De hecho, a&uacute;n no sabemos si nos dieron el visado o no&rdquo;, reconoce Saifou, ri&eacute;ndose. 
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                Diana Saifou y Belal Alabdulah en su piso de Yaramana, en los suburbios de Damasco.                            </span>
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        &ldquo;Aqu&iacute;, en Siria, tenemos nuestra familia, nuestros recuerdos&hellip; lo que pasa es que nunca pensamos que nos &iacute;bamos a librar de [el expresidente] Bashar al Asad. Est&aacute;bamos convencidos de que siempre estar&iacute;a ah&iacute;&rdquo;, reflexiona Alabdulah desde el sof&aacute; de su piso en Yaramana, una popular localidad en el sur de Damasco. Los primeros dos meses, los pasaron en un piso en el centro de la capital, pero los precios de los alquileres son altos. As&iacute; que se mudaron a los suburbios. Los trayectos m&aacute;s largos en transporte p&uacute;blico, Alabdulah los aprovecha para hablar con la gente sobre pol&iacute;tica y econom&iacute;a. &ldquo;Antes no se pod&iacute;a hablar de nada&rdquo;, dice. &ldquo;No pod&iacute;as ni decir la palabra &lsquo;d&oacute;lar&rsquo;&rdquo;, le corta su esposa, quien recuerda que uno se arriesgaba a acabar en prisi&oacute;n por tener divisas. Peque&ntilde;os cambios que generan esperanza.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Falta de garant&iacute;as</strong></h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la ca&iacute;da del r&eacute;gimen, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) se&ntilde;al&oacute; que era pronto para decidir que Siria es un pa&iacute;s seguro al que poder regresar y destac&oacute; que las personas deb&iacute;an &ldquo;poder volver de manera voluntaria, segura y digna&rdquo;. Para Yassine, exiliado sirio de 33 a&ntilde;os, a&uacute;n no es seguro.  El joven &ndash;quien prefiere revelar su apellido&ndash; vive solo en la capital libanesa, donde trabaja como artista y documentalista. Celebra la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Al Asad, pero tiene dudas sobre su seguridad si regresa a Siria. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tras la liberaci&oacute;n, tenemos la posibilidad de volver a casa, pero a la vez no podemos&rdquo;, dice, mientras justifica su afirmaci&oacute;n por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/siria-euforia-caida-bashar-asad-recelo-nuevo-gobierno-mes-ultimas-masacres_1_12185495.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la poca confianza que le generan las nuevas autoridades</a>. Asegura que entre su c&iacute;rculo de amistades sirias en L&iacute;bano, sobre todo artistas y activistas por los derechos humanos, los temores son similares. Si bien ninguno descarta la idea de volver a su pa&iacute;s, tienen pocas esperanzas de que se produzca un cambio real en las actuales circunstancias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ofensiva que derroc&oacute; a Bashar Al Asad, la lider&oacute; el grupo armado Hayat Tahrir al Sham (HTS), un grupo islamista heredero de Al Qaeda en Siria. Su l&iacute;der, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevas-autoridades-sirias-nombran-ahmad-sharaa-presidente-pais-suspenden-constitucion_1_12004139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ahmed Al Sharaa, es ahora el nuevo presidente de Siria</a>. Algunos activistas consideran que en sus acciones hay un trasfondo autoritario y la voluntad de restringir espacios de participaci&oacute;n y libertades. Pero sobre todo, la preocupaci&oacute;n entre la sociedad civil siria creci&oacute; a inicios de marzo, cuando <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasando-siria-claves-entender-mayor-ola-violencia-caida-asad_1_12118002.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se produjeron matanzas sectarias en la zona costera</a>, algunas a manos de combatientes afiliados con el nuevo Gobierno o leales a Al Sharaa. 
    </p><p class="article-text">
        Yassin se dedica principalmente a la realizaci&oacute;n de documentales de denuncia y teme que, si regresa, ver&aacute; limitada su creatividad y capacidad cr&iacute;tica. &ldquo;Queremos poder trabajar libremente&rdquo;, asegura, dudoso ante las posibles represalias si mostrara una actitud cr&iacute;tica con el Gobierno islamista. Y remata: &ldquo;Los sirios en la di&aacute;spora, ya sea en L&iacute;bano o en Europa, lo que realmente deseamos para Siria es la consolidaci&oacute;n de una sociedad civil, que ponga las bases de la nueva Siria con la que todos so&ntilde;amos. Veremos&hellip;&rdquo;, dice, con poca esperanza. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno no es el &uacute;nico problema. Cuando Shabta volvi&oacute; a Damasco, ten&iacute;a claro que no lo har&iacute;a a su casa. La mujer es originaria de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ruinas-yarmuk-campo-refugiados-palestinos-siria-arrasado-guerra-regimen-no-permitia-volver_1_11953654.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al Yarmuk, un campo de refugiados creado en 1957 en las afueras de Damasco tras la expulsi&oacute;n de cientos de miles de palestinos por Israel.</a> Con el tiempo, se convirti&oacute; en un barrio m&aacute;s de la capital siria, a poco m&aacute;s de quince minutos del centro. Un espacio pr&oacute;spero &ldquo;donde no necesitabas salir para nada, porque ten&iacute;as de todo&rdquo;, recuerda con cari&ntilde;o Shabta. Hoy est&aacute; completamente destruido. 
    </p><p class="article-text">
        Involucrada en organizaciones humanitarias y culturales, Shabta se fue del campo en contra de su voluntad en septiembre de 2013. Su familia emple&oacute; somn&iacute;feros para sacarla sin que ella pudiera resistirse. Cuando volvi&oacute;, 12 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, sab&iacute;a lo que se encontrar&iacute;a. Pero verlo era otra cosa: &ldquo;Hice tres intentos de llegar a mi casa, era demasiado para m&iacute;&rdquo;, rememora. El lugar est&aacute; devastado, sin electricidad, agua ni servicios b&aacute;sicos. Cuando finalmente logr&oacute; llegar a su casa, no la pod&iacute;a reconocer. Est&aacute; desfigurada por los bombardeos y por el saqueo posterior de las fuerzas del r&eacute;gimen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Amal Shabta mira viejas fotografías encontradas en su casa de Al Yarmuk.                            </span>
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        &ldquo;Lo que veo no tiene nada que ver con mis memorias&rdquo;, explica desde el apartamento donde creci&oacute;. Vigila donde pone los pies, en un suelo tapizado de ruinas, basura, papeles, viejos CDs y ropa desparramada. Poco a poco, va recordando y explicando c&oacute;mo era cada una de las habitaciones. Reconstruye mentalmente el sof&aacute;, las mesas, las camas, escritorio, estanter&iacute;as y armario&hellip; Los p&oacute;ster en la pared. Un pasado que se hace m&aacute;s vivo cuando en medio del desorden aparecen unas fotos familiares. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque esta mujer reconoce la dificultad de volver a vivir en Al Yarmuk, mantiene su convicci&oacute;n de que un d&iacute;a suceder&aacute;. Su obstinaci&oacute;n es compartida por algunos habitantes de la zona, que ya han vuelto y empiezan a reconstruir comercios y casas. Otros, como ella, viven por ahora en barrios colindantes como Tadamon. &ldquo;La sensaci&oacute;n es que he vuelto, pero no al cien por cien. Ya han pasado m&aacute;s de tres meses de mi llegada, pero no consigo sentir que he regresado del todo&rdquo;, admite. &ldquo;No s&eacute; bien por qu&eacute;, pero hasta ahora no he podido adaptarme&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Rec<strong>onstruir un futuro</strong></h2><p class="article-text">
        A pocas calles de la casa de Shabta, vive la familia Bisher. La pareja de sexagenarios tiene a sus cuatro hijos viviendo en Alemania. Sin embargo, estos d&iacute;as, uno de ellos, Abed, est&aacute; de visita. Es su segundo viaje desde la huida de Al Asad, pero su madre a&uacute;n no puede parar de mirarlo con orgullo y besarlo todo el rato. No lo ve&iacute;a desde 2013, cuando el joven se fue camino a Turqu&iacute;a para empezar un largo viaje.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a visto muchas cosas en la guerra, &iquest;sabes?&rdquo;, relata Abed Bisher a modo de introducci&oacute;n. &ldquo;Era consciente de que si me quedaba, iba a morir de todas formas, as&iacute; que me dije: &lsquo;&iquest;Por qu&eacute; no intentarlo?'&rdquo;, continua. As&iacute; que una madrugada, desde un peque&ntilde;o pueblo costero turco, cerca de Ka&#351;, se ech&oacute; al mar y nad&oacute; hasta la isla griega de Kastellorizo, a unos 8 kil&oacute;metros (una hora en ferry). De Grecia, pas&oacute; a Macedonia, Albania, Serbia, Hungr&iacute;a, Austria y Alemania. &ldquo;El objetivo era llegar hasta Noruega. Hab&iacute;a conseguido llegar hasta Grecia caminando y a nado, as&iacute; que, en aquel entonces, mi intenci&oacute;n era llegar hasta el punto m&aacute;s lejano del mundo&rdquo;, recuerda mientras r&iacute;e. Finalmente, se estableci&oacute; en Alemania, donde estudi&oacute; y trabaj&oacute; como cocinero y programador en una empresa de nuevas tecnolog&iacute;as. Hasta que encontr&oacute; su vocaci&oacute;n, curiosamente, como socorrista en una piscina municipal.&nbsp;
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                Abed Bisher en su casa familiar, en el campo de Al Yarmuk.                            </span>
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        &ldquo;&iexcl;Y de repente llega la liberaci&oacute;n!&rdquo;, rememora con entusiasmo el momento de la ca&iacute;da del r&eacute;gimen. Todo cambi&oacute;. Ese mismo d&iacute;a, rompi&oacute; con su novia, alemana. &ldquo;Estaba claro que, a partir de ese momento, tendr&iacute;amos caminos distintos&rdquo;, se justifica. El 30 de diciembre, Bisher volvi&oacute; a Siria, ya como ciudadano alem&aacute;n: &ldquo;&iexcl;Solo tard&eacute; cuatro horas en hacer el trayecto de retorno! Muy poco, comparado con los meses que hab&iacute;a necesitado para llegar a Alemania!&rdquo;.&nbsp;Desde su primer viaje, se ha dedicado a ayudar a sus padres a reconstruir y arreglar la casa.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, por ahora no se plantea instalarse de nuevo en Siria. &ldquo;Quedarme ser&iacute;a ego&iacute;sta&rdquo;, dice. &ldquo;Tenemos muchos retos por delante y, con el sueldo en Alemania, puedo ahorrar&rdquo;. Su meta es apartar el m&aacute;ximo dinero posible para seguir apoyando a sus padres y la reconstrucci&oacute;n de Al Yarmuk. Como &eacute;l, son muchos los vecinos de la zona que viven en Europa con la misma voluntad. Conectados a trav&eacute;s de Facebook, conf&iacute;an en poder aportar fondos pero tambi&eacute;n conocimiento. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente que se qued&oacute; aqu&iacute; no tiene experiencia de ning&uacute;n tipo, sus vidas se congelaron&rdquo;, explica Bisher. Asegura que igual que los edificios est&aacute;n destruidos, la gente tambi&eacute;n lo est&aacute;. &ldquo;Imag&iacute;nate un chaval de 18 a&ntilde;os, cuando empez&oacute; la guerra ten&iacute;a cuatro. No sabe lo que significa vivir en un pa&iacute;s estable&rdquo;, zanja. As&iacute;, su plan es aprovechar todas las vacaciones para venir aqu&iacute;. &ldquo;Mi objetivo ahora no es irme a descansar a Tenerife con mi novia, sino poder reconstruir Al Yarmuk&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Homs, 165 kil&oacute;metros al norte de Damasco, Belal Sharaf Edine, de 38 a&ntilde;os, tambi&eacute;n destaca la importancia de reconstruir el pa&iacute;s. Su vida est&aacute; determinada por el amor a su ciudad natal. Desde el principio de las protestas contra Al Asad en 2011, Homs fue conocida como la capital de la revuelta por sus masivas manifestaciones. Hoy sufre las consecuencias de a&ntilde;os de abandono por parte del r&eacute;gimen. &ldquo;Hay muy pocas ofertas laborales&rdquo;, dice Sharaf, que fue activista medi&aacute;tico. Cree que pronto &ldquo;las instituciones se pondr&aacute;n de nuevo en marcha, el pa&iacute;s se recuperar&aacute; y habr&aacute; oportunidades para todos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sali&oacute; de Siria en 2012 y vivi&oacute; en Arabia Saud&iacute;, donde conoci&oacute; a su esposa (una espa&ntilde;ola), y en Turqu&iacute;a, donde se gan&oacute; la vida como profesor de ingl&eacute;s en colegios internacionales. &ldquo;Siempre hab&iacute;a so&ntilde;ado que Siria ser&iacute;a libre y podr&iacute;a volver&rdquo;. No quiso irse a Europa, ya que &ldquo;estaba demasiado lejos&rdquo;. Su mujer y sus hijos se han quedado en Turqu&iacute;a a la espera de acabar el curso escolar. Mientras tanto, &eacute;l busca un sitio para vivir, ya que su apartamento qued&oacute; destruido, como tantos otros en los barrios donde la oposici&oacute;n se hizo fuerte en los primeros a&ntilde;os del conflicto. 
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                Belal Sharaf Edine en la casa de sus padres, en la ciudad siria de Homs.                            </span>
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        Temporalmente, est&aacute; en casa de sus padres, y colabora con otros colegas y las autoridades en la distribuci&oacute;n de alimentos entre familias vulnerables. &ldquo;Al volver a caminar por las calles de Homs fue como si hubiera estado a&ntilde;os muerto y, de golpe, volviera a la vida&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de una casa, las principales dificultades son &ldquo;encontrar una buena escuela para los peque&ntilde;os, asegurarse acceso a la salud y garantizarse una fuente de ingresos&rdquo;. Aun as&iacute;, no tiene dudas de que el futuro familiar est&aacute; en Homs. &ldquo;Hemos recibido un pa&iacute;s devastado y con sanciones econ&oacute;micas. El nuevo Gobierno hace todo lo que puede para mejorar la vida de los sirios. Pero necesitamos ayuda de otros pa&iacute;ses&rdquo;. Imagina que Siria ser&aacute; &ldquo;uno de los mejores pa&iacute;ses de Oriente Medio de aqu&iacute; a una d&eacute;cada&rdquo;. Ser&aacute; &ldquo;emocionante&rdquo;, afirma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sònia Calvó Carrió, Oriol Andrés Gallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/volver-siria-caida-bashar-asad-esperar-dudas-generacion-sirios-exiliados_1_12214682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Apr 2025 20:21:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volver a Siria tras la caída de Bashar Al Asad o esperar: las dudas de una generación de sirios exiliados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siria: de la euforia por la caída de Bashar Al Asad al recelo del nuevo Gobierno a un mes de las últimas masacres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-euforia-caida-bashar-asad-recelo-nuevo-gobierno-mes-ultimas-masacres_1_12185495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9aaaee41-fb3b-4754-b9c7-7271eb2d3b8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Siria: de la euforia por la caída de Bashar Al Asad al recelo del nuevo Gobierno a un mes de las últimas masacres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un mes después de la ola de violencia que azotó la costa mediterránea siria y provocó cientos de muertos, la minoría alauí teme la actuación del nuevo Gobierno interino, al que señala por las últimas matanzas, que también se registraron en Damasco y pasaron más desapercibidas
</p><p class="subtitle">Qué está pasando en Siria: claves para entender la mayor ola de violencia desde la caída de Al Asad</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasando-siria-claves-entender-mayor-ola-violencia-caida-asad_1_12118002.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las masacres sectarias perpetradas en Siria hace un mes</a> por fuerzas de seguridad sirias y grupos de yihadistas afines no solo se produjeron en la costa mediterr&aacute;nea del pa&iacute;s, sino que tambi&eacute;n llegaron a Damasco, se realizaron fuera del foco informativo y a escasos kil&oacute;metros del palacio presidencial, donde hoy ocupa el poder <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevas-autoridades-sirias-nombran-ahmad-sharaa-presidente-pais-suspenden-constitucion_1_12004139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el islamista Ahmed al Sharaa</a>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se desprende de una investigaci&oacute;n reciente de la agencia de noticias Reuters basada en una docena de testimonios recogidos en el barrio damasceno de Al Qadam, donde viven cientos de familias de la minor&iacute;a musulmana alau&iacute; &ndash;a la que pertenece el depuesto presidente Bashar Al Asad&ndash;. &ldquo;En cualquier casa tiraban la puerta abajo y se llevaban a los hombres&rdquo;, dijo uno de los vecinos cuyo pariente, un civil desarmado, fue secuestrado junto a otra veintena en la madrugada del 7 de marzo. Al menos ocho de ellos fueron posteriormente confirmados muertos por familiares y amigos. El resto sigue desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        Los detalles de esas supuestas redadas, secuestros y asesinatos, que no se hab&iacute;an difundido hasta ahora, refutar&iacute;an la versi&oacute;n ofrecida por el Gobierno interino de Al Sharaa, quien d&iacute;as despu&eacute;s de las masacres perpetradas a primeros de marzo en el oeste del pa&iacute;s, en represalia por el levantamiento de exmilitares leales al r&eacute;gimen de Al Asad, dijo que esos &ldquo;incidentes&rdquo; estaban limitados &ldquo;geogr&aacute;ficamente a la costa&rdquo; y fueron llevados a cabo sin la autorizaci&oacute;n del Ministerio de Defensa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://snhr.org/blog/2025/03/11/803-individuals-extrajudicially-killed-between-march-6-10-2025/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Seg&uacute;n la Red Siria para los Derechos Humanos</a>, murieron m&aacute;s de 2.000 personas en las provincias occidentales de Latakia, Tart&uacute;s, Hama y Homs, incluidos unos 40 ni&ntilde;os y personal sanitario, entre el 6 y el 10 de marzo. 
    </p><p class="article-text">
        Ali, un dentista de Latakia, desmiente la versi&oacute;n oficial en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica con elDiario.es: &ldquo;El 90% de la gente armada que vimos en Latakia eran del gobierno o afines a &eacute;l. El resto eran civiles armados y combatientes extranjeros. Por desgracia ahora forman parte de las fuerzas de seguridad&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Cuatro de los testigos de Damasco entrevistados por Reuters tambi&eacute;n se&ntilde;alan que varios de los hombres encapuchados que entraron en las viviendas del barrio de Al Qadam se identificaron como miembros de la Administraci&oacute;n de la Seguridad General, las nuevas fuerzas de seguridad que est&aacute;n siendo formadas principalmente por excombatientes opositores.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Desprecio&rdquo; por los alau&iacute;es </h2><p class="article-text">
        &ldquo;No atacaron directamente a los alau&iacute;es (&hellip;) Estaban confiscando armas de todas las sectas&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; un portavoz del Ministerio del Interior sirio cuando se hizo p&uacute;blica la investigaci&oacute;n de Reuters. Sin embargo, no concret&oacute; por qu&eacute; detuvieron a civiles desarmados en estas operaciones o por qu&eacute; la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n, impulsada por el presidente Al Sharaa para depurar responsabilidades tras la ola de asesinatos sectarios de la costa, ni siquiera est&aacute; investigando las desapariciones de Damasco. Esa comisi&oacute;n, formada el 9 de marzo, tiene un mes para presentar un informe sobre lo ocurrido a la Presidencia.
    </p><p class="article-text">
        Que el nuevo Gobierno liderado por el otrora fundador del Frente Al Nusra &ndash;la filial siria de la organizaci&oacute;n terrorista Al Qaeda hasta 2016&ndash; sea verdaderamente inclusivo y &ldquo;respete las particularidades culturales&rdquo; de todas las minor&iacute;as y grupos &eacute;tnicos de Siria, tal y como reza <a href="https://www.eldiario.es/internacional/siria-establece-unidad-pais-constitucion-transicion-matanzas-sectarias_1_12129561.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la declaraci&oacute;n constitucional que rubric&oacute; a mediados de marzo</a>, es la pregunta que se hacen no solo los sirios, sino toda la comunidad internacional que, aunque sin garant&iacute;as, acord&oacute; otorgarle 5.800 millones de euros (2.500 de ellos aportados por la Uni&oacute;n Europea) durante la &uacute;ltima conferencia internacional de donantes para Siria celebrada en Par&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo: apoyar la transici&oacute;n pac&iacute;fica en el pa&iacute;s, contribuir a su reconstrucci&oacute;n y cubrir las necesidades humanitarias m&aacute;s urgentes. Un apoyo que &ldquo;conlleva enormes riesgos&rdquo;, advierte en una entrevista con elDiario.es Kamal Al Labwani, <a href="https://www.europapress.es/internacional/noticia-siria-disidente-sirio-kamal-labwani-condenado-12-anos-carcel-incitar-atacar-contra-pais-20070510111916.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">opositor al r&eacute;gimen de Bashar Al Asad, perseguido y represaliado desde antes del conflicto de 2011</a>.&nbsp;&ldquo;No puede descartarse que el supuesto levantamiento de alau&iacute;es que desat&oacute; las masacres en la costa no fuera orquestado por el propio Al Jolani con el apoyo de potencias extranjeras como Rusia o Turqu&iacute;a&rdquo;, afirma este m&eacute;dico hoy refugiado en Suecia, haciendo referencia al presidente Al Sharaa con su nombre de guerra, Abu Mohammad Al Jolani. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de la imagen que quiere dar, es un criminal, mat&oacute; incluso a sus amigos y terminar&aacute; dependiendo de los fan&aacute;ticos sun&iacute;es con los que se ha aliado&rdquo;, sentencia Al Labwani.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fuerzas de seguridad del Gobierno de Damasco en la localidad siria de Qardaha, cuna de Bashar Al Asad, el 10 de marzo de 2025."
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            <span class="title">
                Fuerzas de seguridad del Gobierno de Damasco en la localidad siria de Qardaha, cuna de Bashar Al Asad, el 10 de marzo de 2025.                            </span>
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        Como Ali, el dentista de Latakia, el disidente sirio se refiere a los miles de combatientes extranjeros (uigures y chechenos sobre todo, pero tambi&eacute;n uzbekos, tajikos, albanenes, turcos o europeos) que lucharon con el grupo islamista radical Hayat Tahrir al Sham (HTS), que lider&oacute; la ofensiva rel&aacute;mpago que en diciembre derroc&oacute; al r&eacute;gimen de Bashar al Asad. &ldquo;Son el mayor problema para Al Jolani. Los uigures y casi todos los grupos son entrenados por Turqu&iacute;a, que es quien realmente controla Siria, y Turqu&iacute;a invierte en terrorismo&rdquo;, dice taxativo Al Labwani.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos combatientes de fuera no nos conocen&rdquo;, a&ntilde;ade Ali. Considera que &ldquo;desprecian&rdquo; a los alau&iacute;es: &ldquo;Solo nos ven como los antiguos miembros del Ej&eacute;rcito de Al Asad, pero all&iacute; tambi&eacute;n hab&iacute;a sun&iacute;es como ellos que cometieron masacres. A muchos de nosotros lo &uacute;nico que nos dio Al Asad fue pobreza&rdquo;, asevera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El joven dentista pone como ejemplo la miseria en la que la familia Al Asad manten&iacute;a a su ciudad de origen, Qardaha, en las monta&ntilde;as a las afueras de Latakia, durante d&eacute;cadas basti&oacute;n leal al r&eacute;gimen pero a cuyos habitantes les falt&oacute; tiempo para salir en masa a la calle y prenderle fuego al mausoleo familiar del dictador tras conocerse que se hab&iacute;a ido para siempre. &ldquo;En Latakia, el comercio apenas existe, no hay trabajos y la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de sus ciudadanos, como la de Siria en general, es muy mala&rdquo;, cuenta Mohamed, amigo sun&iacute; de Ali y estudiante de ingenier&iacute;a inform&aacute;tica. &ldquo;En Latakia viv&iacute;amos todos juntos bastante bien. El odio sectario viene sobre todo de fuera, de los extranjeros&rdquo;, agrega.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Kamal Al Labwani refrenda esta afirmaci&oacute;n. &ldquo;Creo que los sirios s&iacute; pueden vivir juntos. El problema no est&aacute; tanto en el interior como en el exterior de Siria. Por ejemplo, Bashar al Asad quiso dimitir durante los primeros d&iacute;as de la guerra, pero fue Ir&aacute;n (...) que le anim&oacute; a seguir por sus propios intereses&rdquo;, comenta.&nbsp;&ldquo;La pregunta ahora es si los sirios podr&aacute;n ser los verdaderos due&ntilde;os de su destino&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La rendici&oacute;n de cuentas, clave para el futuro</strong></h2><p class="article-text">
        Para el opositor sirio, el actual Gobierno interino, que &ldquo;no representa al pueblo que se alz&oacute; contra el r&eacute;gimen de Al Asad, sino a un grupo de organizaciones terroristas conectadas con el exterior&rdquo;, deber&iacute;a disolverse mucho antes de los cinco a&ntilde;os que se ha dado para aprobar una constituci&oacute;n permanente y convocar nuevas elecciones. &ldquo;No hay que olvidar que muchos de sus integrantes son fan&aacute;ticos sun&iacute;es disfrazados de l&iacute;deres que creen que Al Jolani lleg&oacute; al poder por mandato divino&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mohamed, de Latakia, apunta a una realidad incluso m&aacute;s compleja. &ldquo;Como sun&iacute; yo estar&iacute;a te&oacute;ricamente protegido por el nuevo liderazgo de Siria. Sin embargo, debido a la diferencia entre la doctrina sun&iacute; mayoritaria en el pa&iacute;s y la salafista [m&aacute;s radical] con la que se vincula el actual liderazgo de Damasco, tampoco puede descartarse que en el futuro surja un nuevo conflicto religioso&rdquo;, dice el joven sirio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, el pueblo de Siria, que se muestra tan desconfiado como esperanzado ante lo que pueda ocurrir en los pr&oacute;ximos meses, es esc&eacute;ptico sobre una misma cosa: la implementaci&oacute;n real de una verdadera rendici&oacute;n de cuentas por parte del actual Gobierno tras las masacres sectarias de marzo, especialmente despu&eacute;s de haber sido acusado de falta de determinaci&oacute;n a la hora de castigar los cr&iacute;menes cometidos por sus predecesores en el poder &ndash;los cuales <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/busca-celdas-ocultas-sednaya-matadero-humano-siria_1_11887072.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quedaron expuestos en la prisi&oacute;n militar de Sednaya</a>, regentada durante d&eacute;cadas por el r&eacute;gimen de los Al Asad y liberada por la coalici&oacute;n de fuerzas rebeldes que entr&oacute; en Damasco la noche entre el 7 y el 8 de diciembre&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esas familias que han sido testigos de desapariciones forzadas, torturas y ejecuciones masivas perpetradas tanto con el antiguo r&eacute;gimen como con el Gobierno actual, merecen respuestas&rdquo;, dice a elDiario.es en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica Hiba Zayadin, investigadora principal de Oriente Medio y el Norte de &Aacute;frica de la ONG Human Rights Watch. &ldquo;Las autoridades actuales deben garantizar que los responsables de los cr&iacute;menes, tanto los perpetrados por el r&eacute;gimen como por los actores actuales en la costa o en Damasco, rindan cuentas independientemente de su afiliaci&oacute;n. Hasta que eso no suceda, la violencia y la impunidad continuar&aacute;n en Siria&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Garralda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-euforia-caida-bashar-asad-recelo-nuevo-gobierno-mes-ultimas-masacres_1_12185495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Apr 2025 20:18:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siria: de la euforia por la caída de Bashar Al Asad al recelo del nuevo Gobierno a un mes de las últimas masacres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Bashar Al Asad,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra es un negocio, la paz es resistencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/guerra-negocio-paz-resistencia_132_12160963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b45a3014-b557-4c6b-8397-12fc202084eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra es un negocio, la paz es resistencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La guerra no es inevitable, es una decisión política, una industria que necesita alimentarse constantemente de nuevos conflictos. Y mientras sigamos permitiendo que la indignación se administre según los intereses geopolíticos del momento, seremos cómplices de su perpetuación"</p><p class="subtitle">Silencio mortal: la deuda pendiente con la siniestralidad laboral</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Solo le pido a Dios</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que la guerra no me sea indiferente,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>es un monstruo grande y pisa fuerte,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>toda la pobre inocencia de la gente&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Nos han ense&ntilde;ado a llorar algunas guerras y a ignorar otras. Nos han entrenado para indignarnos selectivamente, para marchar contra los conflictos que ocupan las portadas, mientras cerramos los ojos ante aquellos que no aparecen en las noticias. &iquest;Qui&eacute;n llora por Yemen? &iquest;Qui&eacute;n se moviliza por Sud&aacute;n del Sur? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n las banderas en los balcones por la tragedia en la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo? En Occidente, algunos conflictos son utilizados como moneda de cambio pol&iacute;tica, mientras que otros quedan enterrados bajo la indiferencia. Pero cada bomba, sin importar d&oacute;nde caiga, arrasa con los mismos sue&ntilde;os. Cada guerra deja los mismos hu&eacute;rfanos, las mismas ciudades en ruinas, la misma pobreza, el mismo dolor.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la hipocres&iacute;a de los gobiernos y de muchos otros y otras establece qu&eacute; guerra merece atenci&oacute;n y cu&aacute;l debe ser olvidada. As&iacute; se manipulan las emociones colectivas, as&iacute; se fabrican aliados y enemigos, as&iacute; se perpet&uacute;a el sistema de violencia global que nos han impuesto. La guerra no es inevitable, es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica, una industria que necesita alimentarse constantemente de nuevos conflictos. Y mientras sigamos permitiendo que la indignaci&oacute;n se administre seg&uacute;n los intereses geopol&iacute;ticos del momento, seremos c&oacute;mplices de su perpetuaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;La guerra nos trae paz&rdquo;: el enga&ntilde;o que nos mantiene sometidos</strong></h2><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Solo le pido a Dios,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que el dolor no me sea indiferente,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que la reseca muerte no me encuentre,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>vac&iacute;o y solo, sin haber hecho lo suficiente&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Nos han vendido la guerra como un instrumento para alcanzar la paz, pero la historia nos demuestra lo contrario. Cada conflicto armado deja cicatrices profundas que no se borran con tratados. Detr&aacute;s de cada guerra hay intereses econ&oacute;micos, ambiciones de poder y una industria armamentista que necesita guerras para seguir funcionando.
    </p><p class="article-text">
        Las y los pol&iacute;ticos nos hablan de &ldquo;guerras preventivas&rdquo;, de &ldquo;intervenciones humanitarias&rdquo;, de &ldquo;defensa de la democracia&rdquo;. Pero, en realidad, la guerra es un negocio. Yemen lleva casi una d&eacute;cada desangr&aacute;ndose en un conflicto patrocinado por potencias extranjeras. Sud&aacute;n vive una guerra civil olvidada, con millones de desplazados. La Rep&uacute;blica Centroafricana sigue en guerra mientras el mundo mira hacia otro lado. Estas guerras no tienen portadas, no generan declaraciones de emergencia en las cumbres internacionales, porque no son rentables para la narrativa occidental.
    </p><p class="article-text">
        Si la guerra fuera realmente un camino hacia la paz, ya vivir&iacute;amos en un mundo sin conflictos. Pero la realidad es que la paz no se consigue con m&aacute;s armas, sino con justicia social, con acceso equitativo a los recursos, con pol&iacute;ticas que prioricen el bienestar de los pueblos y no los intereses de los grandes conglomerados econ&oacute;micos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Invertir en defensa es invertir en seguridad&rdquo;: la gran estafa global</strong></h2><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Solo le pido a Dios,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que la injusticia no me sea indiferente,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que no me abofeteen la otra mejilla,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>despu&eacute;s que una garra me ara&ntilde;&oacute; esta suerte&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Mientras los gobiernos justifican presupuestos militares multimillonarios, las escuelas cierran por falta de fondos, los hospitales colapsan y la pobreza sigue creciendo. Nos han hecho creer que la &ldquo;seguridad nacional&rdquo; depende de ej&eacute;rcitos y de armamento, cuando en realidad la verdadera seguridad radica en sociedades sin hambre, sin desigualdad, sin violencia estructural.
    </p><p class="article-text">
        Cada euro invertido en la guerra es un euro robado a la educaci&oacute;n, a la salud, a la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Pero a los gobiernos no les interesa la seguridad real de sus pueblos, sino la estabilidad del sistema econ&oacute;mico que permite a la industria armamentista seguir acumulando riqueza. No se trata de proteger a las naciones, sino de garantizar que la maquinaria de guerra nunca deje de funcionar.
    </p><p class="article-text">
        Y es que el negocio de la guerra no conoce fronteras. Mientras la ONU lanza llamamientos por la paz, sus propios miembros venden armas a dictaduras y reg&iacute;menes represivos. Mientras nos escandalizamos por algunos conflictos, financiamos otros con nuestro silencio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Si la guerra no nos es indiferente, hay esperanza</strong></h2><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Solo le pido a Dios,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que la guerra no me sea indiferente&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        La canci&oacute;n de Le&oacute;n Gieco es un grito de resistencia, un himno que no deja de sonar en la voz y en el coraz&oacute;n de miles de personas. No es solo una melod&iacute;a, sino un compromiso con la paz, una denuncia contra la injusticia, una exigencia de un mundo sin guerra. &ldquo;Solo le pido a Dios&rdquo; ha trascendido fronteras, generaciones y contextos hist&oacute;ricos porque sigue siendo dolorosamente actual, porque el monstruo de la guerra sigue pisando fuerte.
    </p><p class="article-text">
        Es una canci&oacute;n de necesaria esperanza, un recordatorio de que la lucha contra la guerra no es en vano. Cada vez que resuena, despierta conciencias, une voluntades, sacude la indiferencia. Es la voz de quienes han perdido todo en los conflictos, pero tambi&eacute;n de quienes se niegan a aceptar la guerra como destino inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Si la guerra no nos es indiferente, significa que todav&iacute;a hay corazones que laten con indignaci&oacute;n. Que hay voces que se alzan contra la violencia. Que hay personas que entienden que la paz no es solo un deseo, sino una lucha pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Porque el d&iacute;a que la guerra nos deje de ser indiferente, la historia dar&aacute; un giro. Y entonces, por primera vez, los que fabrican la violencia sabr&aacute;n lo que es sentir miedo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Redondo Benito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/guerra-negocio-paz-resistencia_132_12160963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Mar 2025 11:18:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guerra es un negocio, la paz es resistencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerras,Paz,Conflictos armados,Conflicto Palestina-Israel,Conflicto en Siria,Guerra de Yemen,ONU - Organización de las Naciones Unidas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de un centenar de miembros de la comunidad hispano-siria piden apoyar a la población de Siria sin interferencias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/centenar-miembros-comunidad-hispano-siria-piden-apoyo-poblacion-siria-interferencias_1_12158865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e309e952-b37a-4c72-a740-2cc60208a814_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de un centenar de miembros de la comunidad hispano-siria piden apoyar a la población de Siria sin interferencias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una carta, los integrantes de la comunidad instan a los medios de comunicación a informar con rigor y a la opinión pública a que respalde las demandas del pueblo sirio</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 110 integrantes de la comunidad hispano-siria reclaman en una carta enviada a elDiario.es que las administraciones p&uacute;blicas y organizaciones espa&ntilde;olas brinden &ldquo;apoyo efectivo a la poblaci&oacute;n siria en este per&iacute;odo crucial de reconstrucci&oacute;n, sin imponer agendas externas&rdquo;, entre otras demandas. &ldquo;Siria est&aacute; en proceso de reconstrucci&oacute;n y merece ser acompa&ntilde;ada con respeto y dignidad, desde la esperanza en un futuro mejor&rdquo;, afirman en el texto. 
    </p><p class="article-text">
        Los firmantes destacan que son hombres y mujeres que pertenecen a grupos distintos, &ldquo;que reflejan el rico tejido religioso, &eacute;tnico y cultural sirio&rdquo;. &ldquo;Por encima de todo, somos sirios, necesitados de un marco que garantice la libertad, la dignidad y la justicia social, las mismas aspiraciones que movilizaron a la poblaci&oacute;n en marzo de 2011 y que nos siguen impulsando a d&iacute;a de hoy&rdquo;, destacan en referencia a las primeras manifestaciones contra el r&eacute;gimen de Bashar Al Asad hace ahora 14 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra posici&oacute;n es clara. Llevamos catorce a&ntilde;os denunciando todas las violaciones y cr&iacute;menes cometidos por el r&eacute;gimen de Al Asad y sus aliados, as&iacute; como por todas las milicias y grupos armados en Siria, sin distinci&oacute;n&rdquo;, escriben y condenan <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasando-siria-claves-entender-mayor-ola-violencia-caida-asad_1_12118002.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la violencia que tuvo lugar a principios de marzo en la regi&oacute;n costera del pa&iacute;s</a>, donde cientos de personas murieron en pocos d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, despu&eacute;s de esa ola de violencia &ndash;la m&aacute;s grave desde el colapso del r&eacute;gimen de Al Asad el pasado diciembre&ndash;, los miembros de la comunidad hispano-siria denuncian la desinformaci&oacute;n que ha sido empleada durante la guerra para &ldquo;distorsionar la realidad y justificar cr&iacute;menes&rdquo;, y advierten de que sigue existiendo hoy en d&iacute;a, pero bajo nuevas formas. &ldquo;En este momento crucial para el pa&iacute;s, combatir la desinformaci&oacute;n es fundamental para garantizar que la comunidad internacional apoye un proceso de reconstrucci&oacute;n basado en derechos humanos y justicia, y no en intereses ajenos a la voluntad de la sociedad siria&rdquo;, subrayan.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, piden a los medios de comunicaci&oacute;n espa&ntilde;oles que &ldquo;informen con rigor, respeto y sensibilidad sobre la realidad siria, evitando contribuir a la desinformaci&oacute;n y la polarizaci&oacute;n&rdquo; y a la opini&oacute;n p&uacute;blica que &ldquo;respalde el derecho de los sirios y sirias a construir su pa&iacute;s sin interferencias ni intentos de desestabilizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Reclamamos el derecho de los sirios y las sirias a construir su pa&iacute;s sin interferencias ni intentos de desestabilizaci&oacute;n. Rogamos a quienes se acerquen a esta realidad que no caigan en trampas de la desinformaci&oacute;n y visiones sectarias y reduccionistas del otro. El paisaje sociopol&iacute;tico en Siria es much&iacute;simo m&aacute;s complejo, detallado y rico de lo que reflejan algunos discursos&rdquo;, concluyen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/centenar-miembros-comunidad-hispano-siria-piden-apoyo-poblacion-siria-interferencias_1_12158865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Mar 2025 14:32:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de un centenar de miembros de la comunidad hispano-siria piden apoyar a la población de Siria sin interferencias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En la cuna de la revuelta siria de 2011: “Deberíamos estar celebrando, pero estamos enterrando muertos de nuevo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cuna-revuelta-siria-2011-deberiamos-celebrando-enterrando-muertos-nuevo_1_12152985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ea6d9bc-166c-403e-9620-41d3610f697f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En la cuna de la revuelta siria de 2011: “Deberíamos estar celebrando, pero estamos enterrando muertos de nuevo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un ataque israelí el 17 de marzo mató a tres personas en la ciudad de Daraa, en el sur de Siria, y empañó las celebraciones del aniversario del estallido de las protestas contra Bashar Al Asad, el primero desde la marcha del dictador</p><p class="subtitle">Dima Moussa, política opositora a Al Asad: “No queremos que el Gobierno falle, puede ser una catástrofe para Siria”</p></div><p class="article-text">
        El 18 de marzo es una jornada hist&oacute;rica para la ciudad de Daraa, en el sureste de Siria. Ese d&iacute;a de 2011, una protesta contra el r&eacute;gimen de Bashar Al Asad acab&oacute; con dos muertos por la represi&oacute;n de las fuerzas de seguridad. Fue la chispa que prendi&oacute; una revoluci&oacute;n que se convirti&oacute; en conflicto armado y que, 14 a&ntilde;os despu&eacute;s, se conmemora <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/doctor-dictador-brutal-auge-caida-bashar-asad-siria_1_11884934.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por primera vez sin el dictador en el poder</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mouawiya al Syasneh, de 31 a&ntilde;os, sin buscarlo, jug&oacute; un rol protagonista en el estallido de la revoluci&oacute;n. Sentado en el jard&iacute;n de su casa, cuenta a elDiario.es que en 2011 &eacute;l y sus amigos estaban descontentos por la creciente presi&oacute;n de las fuerzas de seguridad. Eran tiempos de cambios en T&uacute;nez y en Egipto, y Al Asad impuso m&aacute;s controles y estableci&oacute; un toque de queda a las 19:00 horas en Daraa. El 15 de febrero de 2011, el entonces adolescente y sus amigos escribieron en un muro de la escuela: &ldquo;Es tu turno, doctor&rdquo;. Era una referencia al presidente, que estudi&oacute; oftalmolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s los arrestaron. Los sometieron a torturas. Los padres de los chicos detenidos y los l&iacute;deres de la comunidad intentaron negociar su liberaci&oacute;n con Atef Nayib, primo de Al Asad y el jefe de los servicios de Inteligencia de la Direcci&oacute;n de la Seguridad Pol&iacute;tica en Daraa. Su respuesta fue: &ldquo;Olvidaos de vuestros hijos. Haced otros. Y si no sois capaces, traednos a vuestras mujeres y nosotros los haremos por vosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fue la gota que colm&oacute; el vaso de la paciencia de los habitantes de Daraa. Estaban hartos de convivir con la corrupci&oacute;n, la ausencia de libertades y los abusos de los servicios de Inteligencia que todo lo controlaban. Hartos de la falta de oportunidades laborales para los j&oacute;venes, condenados a una vida de miseria. El viernes 18 de marzo de 2011, terminada la oraci&oacute;n musulmana del mediod&iacute;a, una multitud se manifest&oacute;, exigiendo la libertad de los menores y tambi&eacute;n reformas pol&iacute;ticas. Perdido el miedo, varios miles se sumaron a la marcha. Fue entonces cuando las fuerzas del r&eacute;gimen abrieron fuego. Murieron los primeros dos &ldquo;m&aacute;rtires&rdquo; de la revoluci&oacute;n. A partir de entonces, el pa&iacute;s se levant&oacute; contra Al Asad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mouawiya al Syasneh, de 31 años, en la ciudad siria de Daraa.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">De una pintada en la pared a la lucha armada</h2><p class="article-text">
        Al Syasneh y sus amigos estuvieron 45 d&iacute;as detenidos. Cuando sali&oacute; de la c&aacute;rcel, era otra persona, el ni&ntilde;o hab&iacute;a quedado atr&aacute;s. Se uni&oacute; a las manifestaciones y despu&eacute;s a la lucha armada con un batall&oacute;n rebelde que en esos momentos gozaba de prestigio.
    </p><p class="article-text">
        Su casa est&aacute; rodeada de esqueletos de edificios, fruto de los bombardeos a los que les someti&oacute; el r&eacute;gimen. Tambi&eacute;n de muros llenos de agujeros de bala. La represi&oacute;n y el conflicto armado en Siria dejaron m&aacute;s de 230.000 civiles muertos y 177.000 desaparecidos (<a href="https://snhr.org/blog/2025/03/18/on-the-14th-anniversary-of-the-start-of-the-syrian-uprising-in-march-2011-the-syrian-peoples-struggle-to-achieve-their-aspirations-marches-on/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n la Red Siria para los Derechos Humanos</a>). Hasta el pasado 8 de diciembre, cuando una coalici&oacute;n de grupos rebeldes, liderada por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/son-rebeldes-han-tomado-siria-semanas_1_11884289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el grupo islamista Hayat Tahrir al Sham (HTS), tom&oacute; el poder</a> tras la huida de Al Asad de la capital. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/rebeldes-sirios-toman-ciudad-daraa-cuna-revuelta-2011_1_11883016.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al Syasneh se uni&oacute; a las milicias de Daraa que se dirigieron hacia Damasco</a>, a una hora y media de la localidad sure&ntilde;a. Llegaron incluso antes que las combatientes de HTS y aseguraron tantos edificios gubernamentales e institucionales como pudieron para evitar saqueos. El joven se siente orgulloso del camino recorrido. &ldquo;No esper&aacute;bamos que nos encarcelaran por las pintadas, si no no lo habr&iacute;amos hecho. &iexcl;Incluso escribimos nuestros nombres! Pero no me arrepiento, lo volver&iacute;a hacer tantas veces como hiciera falta&rdquo;. 
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                    alt="Alaa Aljawabreh muestra el cartel que recuerda a su hermano fallecido en 2011 en la ciudad siria de Daraa, el 18 de marzo de 2025."
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                Alaa Aljawabreh muestra el cartel que recuerda a su hermano fallecido en 2011 en la ciudad siria de Daraa, el 18 de marzo de 2025.                            </span>
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        El primero de todos los muertos, en 2011, fue el hermano de Alaa Aljawabreh. Ten&iacute;a 22 a&ntilde;os. Los manifestantes hab&iacute;an pasado poco antes por la mezquita de Al Omari cuando se encontraron &ldquo;con los militares, el r&eacute;gimen y la Inteligencia militar&rdquo;, explica Aljawabreh. &ldquo;Nos prohibieron pasar y fue entonces cuando la polic&iacute;a dispar&oacute;. Le dieron en el cuello a mi hermano y lo mataron. &Eacute;l iba en la parte delantera de la manifestaci&oacute;n. Yo estaba con &eacute;l&rdquo;. Muestra el cartel preparado para recordarle en la conmemoraci&oacute;n del aniversario de la revuelta este 18 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Delante de la pancarta que conmemora este a&ntilde;o el 18 de marzo, las hermanas Al Masalmeh, que rozan la trentena, celebran esta fecha se&ntilde;alada y se sacan selfis. Una de ellas, Ranin, vive en Alemania, donde trabaja como cardi&oacute;loga desde hacer un par de a&ntilde;os. No ten&iacute;a previsto retornar a Siria, pero tras la ca&iacute;da de Al Asad, est&aacute; convencida de que s&iacute; lo har&aacute;. De momento ha hecho una visita sorpresa aprovechando la efem&eacute;ride. &ldquo;La situaci&oacute;n aqu&iacute; era dif&iacute;cil y complicada antes. Mi casa fue bombardeada. Nos tuvimos que ir moviendo de un sitio a otro. Al final, dej&eacute; el pa&iacute;s. Me tuve que ir sola a Alemania&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ranin es optimista sobre el futuro. &ldquo;Pese a todos los retos y las circunstancias complicadas, incluso pese a los bombardeos israel&iacute;es, somos gente que insistimos en vivir y disfrutamos la alegr&iacute;a de la liberaci&oacute;n. No hay alegr&iacute;a m&aacute;s grande que la que sentimos por la liberaci&oacute;n&rdquo;, afirma en referencia al colapso del r&eacute;gimen de la familia Al Asad y su dictadura de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os. 
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                Las hermanas Al Masalmeh se toman fotos para celebrar el aniversario de la revolución siria de 2011, el 18 de marzo de 2015 en Daraa.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un misil israel&iacute; empa&ntilde;&oacute; la celebraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La familia Akrad tambi&eacute;n querr&iacute;a haber celebrado la jornada del 18 de marzo y disfrutar de los festejos previstos en la ciudad de Daraa.&nbsp;Sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ue-mantiene-apoyo-nuevo-gobierno-siria-ola-violencia-pais_1_12140502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un misil israel&iacute; en la noche del 17 de marzo</a> acab&oacute; con la vida del j&oacute;ven Muhannad Akar. Junto a &eacute;l, en el bombardeo murieron otras dos personas y otras 25 quedaron heridas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos sentimos como si estuvi&eacute;ramos de nuevo al principio de la revoluci&oacute;n. Se supone que deber&iacute;a haber paz, que deber&iacute;amos estar celebrando, pero estamos enterrando muertos de nuevo&rdquo;, cuenta a elDiario.es su primo Nasser Albralab. 
    </p><p class="article-text">
        En la mezquita de Al Omari, se reuni&oacute; la gente de la ciudad que para llorar a los tres muertos en el ataque de Israel. Una idea era com&uacute;n: las celebraciones por el aniversario de la revuelta deb&iacute;an esperar y, finalmente, tuvieron lugar despu&eacute;s del <em>iftar</em>, la comida con la que los musulmanes rompen el ayuno durante el mes de Ramad&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ayman Refai, un hombre de 56 a&ntilde;os, nacido en Daraa pero que desde hace a&ntilde;os vive en Estados Unidos, hab&iacute;a venido para poder conmemorar el d&iacute;a 18 con sus padres, ahora que ha ca&iacute;do el r&eacute;gimen. Si bien no conoc&iacute;a a los tres fallecidos, considera que &ldquo;si hay muertos, debemos enterrarlos, nuestra gente es m&aacute;s importante&rdquo;, dice con voz serena. &ldquo;Fue un ataque cobarde, de noche, cuando la gente, los civiles, acababan de romper el ayuno. Fue entonces cuando hubo el bombardeo. Es un ataque barb&aacute;rico&rdquo;, dice Refai. &ldquo;No hemos hecho nada y, sin embargo, hace a&ntilde;os que nos atacan&rdquo;, lamenta, mientras apunta que no se puede &ldquo;tolerar esto para siempre&rdquo;. 
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                    alt="Funeral de los fallecidos en el ataque israelí del 17 de marzo de 2025 en la ciudad siria de Daraa."
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            <span class="title">
                Funeral de los fallecidos en el ataque israelí del 17 de marzo de 2025 en la ciudad siria de Daraa.                            </span>
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        Desde la mezquita, la procesi&oacute;n con el f&eacute;retro recorri&oacute; algunas de las calles principales de la localidad, camino al cementerio. Los participantes, con paso decidido, lanzaban consignas de rabia contra Israel. Hab&iacute;a una gran presencia de hombres armados, algunos muy j&oacute;venes. Unos levantaban sus fusiles AK-47. Otros, portaban carteles que rezaban: &ldquo;Netanyahu y Al Asad son dos caras de la misma moneda&rdquo; o &ldquo;No tenemos nada que perder, no nos provoqu&eacute;is&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde la misma noche de la liberaci&oacute;n, Israel empez&oacute; a bombardear la regi&oacute;n de Daraa&rdquo;, asegura Nasser Albralab, el primo del fallecido. Aprovechando la ca&iacute;da de Bashar Al Asad, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/netanyahu-aprovecha-debacle-siria-seguir-adelante-redibujar-mapa-oriente-proximo_129_11892827.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel extendi&oacute; su presencia m&aacute;s all&aacute; de los Altos del Gol&aacute;n sirios, ocupados desde 1967</a>. Tambi&eacute;n inici&oacute; una campa&ntilde;a de ataques a&eacute;reos, con centenares de bombardeos en poco m&aacute;s de cuatro meses. 
    </p><p class="article-text">
        El blanco del ataque en Daraa era la sede de la Brigada 132 del Ej&eacute;rcito de Al Asad, ahora en desuso, seg&uacute;n aseguran los vecinos. En un comunicado, el Ej&eacute;rcito israel&iacute; afirm&oacute; que estaba atacando &ldquo;objetivos militares en el sur de Siria, incluidos centros de mando y bases militares que contienen armas y veh&iacute;culos militares pertenecientes al antiguo r&eacute;gimen sirio&rdquo;. A lo que a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;la presencia de activos militares en el sur de Siria representa una amenaza para el Estado de Israel&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo declarado es reducir la capacidad militar y defensiva del pa&iacute;s vecino, y establecer una zona de contenci&oacute;n en el sur de Siria &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/sirios-viven-frontera-israel-avance-tropas-no-casas_1_11957713.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel ha ocupado la zona de separaci&oacute;n entre los dos pa&iacute;ses, delimitada por la ONU en 1974</a>, y que hab&iacute;a permanecido desmilitarizada hasta la ca&iacute;da del r&eacute;gimen&ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, tras una jornada de recuerdo por los &uacute;ltimos muertos en Daraa, miles de personas se congregaron en el centro de la ciudad para celebrar y celebrarse entre fuegos artificiales y m&uacute;sica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sònia Calvó Carrió, Oriol Andrés Gallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cuna-revuelta-siria-2011-deberiamos-celebrando-enterrando-muertos-nuevo_1_12152985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Mar 2025 20:24:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En la cuna de la revuelta siria de 2011: “Deberíamos estar celebrando, pero estamos enterrando muertos de nuevo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Revoluciones,Bashar Al Asad,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siria: entre la trampa sectaria y el gran juego regional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-trampa-sectaria-gran-juego-regional_129_12134089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/849477bc-222d-428d-9d26-111793ad4091_16-9-discover-aspect-ratio_default_1113602.jpg" width="1920" height="1080" alt="Siria: entre la trampa sectaria y el gran juego regional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quien pretende dividir el territorio o debilitar al máximo al nuevo régimen son las principales potencias regionales: Irán, Israel y Turquía, todo ello con el objetivo de que Siria sea incapaz de restaurar su soberanía y recuperar su tradicional peso en Oriente Medio</p><p class="subtitle">Siria conmemora la revolución por primera vez desde la caída de Al Asad: “Los helicópteros militares hoy lanzan mensajes de paz”
</p></div><p class="article-text">
        Para cualquier mediano conocedor de la historia reciente siria, era m&aacute;s que evidente que la transici&oacute;n no iba a ser, ni mucho menos, un camino de rosas. No obstante, la magnitud de las dificultades que afronta <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevas-autoridades-sirias-nombran-ahmad-sharaa-presidente-pais-suspenden-constitucion_1_12004139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ahmad Al Sharaa, el nuevo hombre fuerte de Siria</a>, es mucho mayor a la esperada, no s&oacute;lo por las injerencias de las potencias regionales, sino tambi&eacute;n por el desgobierno imperante en varias partes del pa&iacute;s, en el que las nuevas autoridades han sido incapaces de restaurar el orden y todav&iacute;a est&aacute;n en manos de diferentes milicias que intentan imponer su autoridad.
    </p><p class="article-text">
        La pasada semana, se desat&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasando-siria-claves-entender-mayor-ola-violencia-caida-asad_1_12118002.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una brutal ola de violencia en la franja costera</a> que dej&oacute; m&aacute;s de un millar de v&iacute;ctimas entre milicianos armados, fuerzas de seguridad y, sobre todo, civiles alau&iacute;es que fueron ejecutados a sangre fr&iacute;a por diversas fuerzas yihadistas. El desencadenante de estos acontecimientos fue el asalto a las nuevas fuerzas de Polic&iacute;a por parte de los &lsquo;remanentes&rsquo; del r&eacute;gimen asadista que, en el curso de las &uacute;ltimas semanas, han lanzado numerosas acciones de guerrilla desde sus feudos en la zona costera mediterr&aacute;nea contra las posiciones del nuevo r&eacute;gimen islamista establecido tras la ca&iacute;da del presidente Bashar Al Asad el pasado diciembre.
    </p><p class="article-text">
        Estas noticias son extremadamente preocupantes, porque el nuevo brote de violencia nos retrotrae a las peores fases de la guerra civil siria en la que se perpetraron innumerables matanzas sectarias por parte de los grupos islamistas y el propio r&eacute;gimen asadista. Tambi&eacute;n porque evidencia el caos que impera en la Siria post-Asad, con una nueva administraci&oacute;n incapaz de hacer frente a los focos insurrectos en la Monta&ntilde;a alau&iacute;. Peor a&uacute;n, a pesar de que es indudable que Al Sharaa ha ganado legitimidad internacional, parece incapaz de imponer su autoridad a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/son-rebeldes-han-tomado-siria-semanas_1_11884289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus propias milicias, que act&uacute;an por su cuenta y riesgo</a>, y no parecen secundar el giro hacia el pragmatismo dado por el antiguo l&iacute;der yihadista.
    </p><p class="article-text">
        Aunque todav&iacute;a hay m&aacute;s sombras que luces, varios analistas coinciden en se&ntilde;alar que el asalto contra las fuerzas islamistas fue orquestado desde Irak, donde se han refugiado algunos de los miembros m&aacute;s destacados del r&eacute;gimen asadista. Entre ellos se encuentra Maher Al Asad, el hermano del expresidente, quien estuvo al mando de la temible IV&ordf; Divisi&oacute;n Armada, la unidad de &eacute;lite del Ej&eacute;rcito sirio responsable de innumerables cr&iacute;menes de guerra y de lesa humanidad durante el conflicto civil. Los denominados &lsquo;remanentes&rsquo; del r&eacute;gimen no est&aacute;n solos, ya que cuentan con el respaldo de la Guardia Revolucionaria iran&iacute;, que tras los golpes sufridos en los &uacute;ltimos meses por parte de Israel est&aacute; intentando recuperar la iniciativa, recomponer el debilitado 'Eje de la Resistencia' encabezado por Teher&aacute;n e influir en la nueva Siria a trav&eacute;s del patrocinio de la minor&iacute;a alau&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que parece evidente es que el vac&iacute;o de poder y el desgobierno reinante crean las condiciones adecuadas para que las potencias regionales intenten extender su influencia sobre Siria por medio del respaldo a las diferentes facciones armadas que se niegan a reconocer la legitimidad de las nuevas autoridades de Damasco. Ir&aacute;n no es el &uacute;nico pa&iacute;s que est&aacute; intentando desestabilizar Siria, ya que tambi&eacute;n Israel ha bombardeado el pa&iacute;s en numerosas ocasiones durante los &uacute;ltimos meses bajo el pretexto de destruir sus arsenales de armas qu&iacute;micas. No s&oacute;lo eso, sino que tambi&eacute;n ha aprovechado el vac&iacute;o de poder y la debilidad manifiesta del nuevo Gobierno interino para <a href="https://www.eldiario.es/internacional/sirios-viven-frontera-israel-avance-tropas-no-casas_1_11957713.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocupar las zonas de amortiguaci&oacute;n en los Altos del Gol&aacute;n y el monte Herm&oacute;n</a>, que se encuentra a pocas decenas de kil&oacute;metros de la capital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Benjam&iacute;n Netanyahu se ha arrogado el papel de defensor de la minor&iacute;a drusa, mayoritaria en la zona de Sueida, en la frontera con Jordania, y con presencia tambi&eacute;n en los Altos del Gol&aacute;n sirios ocupados por Israel. El primer ministro israel&iacute; ha exigido la completa desmilitarizaci&oacute;n de las tres provincias sirias sure&ntilde;as y ha advertido de que no tolerar&aacute; &ldquo;ninguna amenaza a la comunidad drusa&rdquo;. Por su parte, Gideon Saar, su ministro de Asuntos Exteriores, ha amenazado con intervenir en Yaramana, un barrio del sur de Damasco, en el caso de que las fuerzas islamistas se desplegaran sobre el terreno. Todo ello sin consultar en ning&uacute;n momento con la propia comunidad drusa, que siempre ha manifestado su compromiso con la unidad territorial de Siria y su frontal oposici&oacute;n a convertirse en un t&iacute;tere en manos de Israel y de su Gobierno mesi&aacute;nico que ambiciona restaurar el Gran Israel.
    </p><p class="article-text">
        En este complejo escenario, el papel de Turqu&iacute;a ser&aacute; determinante para el futuro de Siria. Debemos recordar que es el principal beneficiado por la ca&iacute;da del r&eacute;gimen asadista, ya que le permite expandir su influencia en Oriente Medio a trav&eacute;s del patrocinio del nuevo Gobierno de Al Sharaa y, por lo tanto, restaurar su pol&iacute;tica neotomanista en sus antiguos dominios &aacute;rabes, algo que el presidente Recep Tayyip Erdogan hab&iacute;a intentado sin &eacute;xito desde las fallidas Primaveras &Aacute;rabes. Esta creciente influencia turca en Siria es contemplada con alarma por Israel, acostumbrado a lidiar con rivales de menor entidad y receloso de las ambiciones hegem&oacute;nicas turcas en el Levante &aacute;rabe. De ah&iacute; que la principal apuesta de Netanyahu sea intentar torpedear la transici&oacute;n siria mediante bombardeos recurrentes y demandas exorbitantes realizadas precisamente para desestabilizar a su vecino &aacute;rabe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este gran juego que las potencias regionales est&aacute;n librando en la Siria post-Asad guarda no pocos paralelismos con las pol&iacute;ticas del <em>divide et impera</em> auspiciadas por Francia durante el periodo colonial en la &eacute;poca de entreguerras. Tras la instauraci&oacute;n del Mandato franc&eacute;s sobre Siria, las autoridades coloniales sembraron la discordia entre los diferentes componentes de la heterog&eacute;nea sociedad siria, intentando enfrentar a sunn&iacute;es, chi&iacute;es, alau&iacute;es, drusos, ismael&iacute;es, cristianos y kurdos, todo para dividir y enfrentar a la poblaci&oacute;n y, de esta manera, proyectar la imagen de Francia como un &aacute;rbitro de las tensiones sectarias. En este marco, Par&iacute;s patrocin&oacute; la creaci&oacute;n de varios mini-estados aut&oacute;nomos artificiales, tanto en la Monta&ntilde;a drusa en el sur como en la Monta&ntilde;a alau&iacute; en la franja costera, origen de algunas de las disfuncionalidades que el Estado sirio ha venido arrastrando desde su independencia en 1946.
    </p><p class="article-text">
        En 2025 vuelve a plantearse un escenario similar, aunque quien pretende dividir el territorio o debilitar al m&aacute;ximo al nuevo r&eacute;gimen son las principales potencias regionales: Ir&aacute;n, Israel y Turqu&iacute;a, todo ello con el objetivo de que Siria sea incapaz de restaurar su soberan&iacute;a y recuperar su tradicional peso en la zona. A dichos pa&iacute;ses les conviene una Siria d&eacute;bil y fragmentada antes que una Siria fuerte y cohesionada, que renazca de sus cenizas y vuelva a convertirse en uno de los referentes de Oriente Medio. Todo ello, sin olvidar, por supuesto, el nefasto papel desestabilizador jugado en el pasado y en el presente tanto por Rusia como por Estados Unidos, que no han dudado en alimentar la hoguera de la guerra civil que ha acabado incendiando y devorando el pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Álvarez-Ossorio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-trampa-sectaria-gran-juego-regional_129_12134089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Mar 2025 21:51:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siria: entre la trampa sectaria y el gran juego regional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Irán,Turquía,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siria conmemora la revolución por primera vez desde la caída de Al Asad: "Los helicópteros militares hoy lanzan mensajes de paz"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-conmemora-revolucion-primera-vez-caida-asad-helicopteros-militares-hoy-lanzan-mensajes-paz_1_12136530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c42948cc-d322-4e35-ac26-0aeb541325aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1615y724.jpg" width="1200" height="675" alt="“Los helicópteros militares desde donde antes bombardeaban nuestras casas, hoy lanzan mensajes de paz”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los sirios salen a las calles de Damasco, Alepo e Idlib para pedir el fin de la división y reivindicar a las víctimas de la violencia del régimen: “Somos los que creamos el futuro. Hagámoslo más bonito que el pasado”</p><p class="subtitle">Cientos de muertos en choques entre las nuevas autoridades de Siria y milicianos fieles al exrégimen de Al Asad</p></div><p class="article-text">
        Dos ruidosos helic&oacute;pteros sobrevuelan, a pocos metros de los manifestantes, la plaza de los Omeyas, en el centro de Damasco. Debajo de ellos, centenares de personas ondean la bandera de la revoluci&oacute;n siria, con tres estrellas y que cambia el rojo tradicional por el verde. <a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-viaje-nueva-siria-calle_132_12027587.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gritan c&aacute;nticos revolucionarios y religiosos</a>. En pocos minutos, desde los helic&oacute;pteros lanzan confeti, flores y papeles con mensajes de paz: &ldquo;Somos los que creamos el futuro. Hag&aacute;moslo m&aacute;s bonito que el pasado&rdquo;, reza uno de ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los manifestantes que mira el espect&aacute;culo a&eacute;reo que ofrece el nuevo gobierno liderado por Ahmed Al Sharaa es Jamal Abdulnaser, un joven estudiante de Ciencias Pol&iacute;ticas de 21 a&ntilde;os. Ha venido solo a la manifestaci&oacute;n, pero eso no le impide gritar consignas de alegr&iacute;a. Para &eacute;l tambi&eacute;n es un d&iacute;a de esperanza. Tres de sus hermanos murieron en la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/busca-celdas-ocultas-sednaya-matadero-humano-siria_1_11887072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prisi&oacute;n de Sednaya</a>, conocida como un &ldquo;matadero humano&rdquo;. &ldquo;Pese a que he venido solo, siento como si mis hermanos me estuvieran acompa&ntilde;ando, en mi mente estamos juntos&rdquo;, rememora este joven. Su deseo es que el pa&iacute;s supere la divisi&oacute;n entre la poblaci&oacute;n civil.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un grupo de manifestantes ondea la bandera de la revolución siria                            </span>
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        A pocos metros de Jamal se encuentran Omar y Bashar, dos amigos que tampoco se han querido perder este momento hist&oacute;rico. Ambos participaron en las protestas que empezaron en 2011 en el pa&iacute;s y decidieron <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mes-despues-huida-asad-damasco-vive-libertad-incierta-viviamos-terror_1_11947098.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marchar al exilio ante la represi&oacute;n y la violencia</a> con que respondi&oacute; Bashar al Asad. &ldquo;Es la primera vez que puedo celebrar el aniversario de la revoluci&oacute;n desde dentro de Siria&rdquo;, explica Omar, de 30 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se quiere perder detalle de lo que sucede y por ello graba cada instante con su tel&eacute;fono m&oacute;vil. Hace muy poco que acaba de volver, igual que miles de sirios. En su caso, desde L&iacute;bano. Originario de Al Bayada, en Homs, fue testigo de la destrucci&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/amr-salem-exministro-exasesor-bashar-asad-traiciono_128_11961062.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataques hacia la poblaci&oacute;n civil</a> por parte del r&eacute;gimen de Asad. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/dima-moussa-politica-opositora-asad-no-queremos-gobierno-falle-catastrofe-siria_128_12110218.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Deber&iacute;amos dar un margen de unos cinco a&ntilde;os al nuevo gobierno</a> para mejorar el pa&iacute;s&rdquo;, considera.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jamal acude solo a la concentración, pese a que tiene en su memoria a sus tres hermanos muertos                            </span>
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        A su lado, Bashar, de 39 a&ntilde;os, escucha con recelo su optimismo y se muestra mucho menos confiado. &Eacute;l tambi&eacute;n ha regresado hace poco. &ldquo;Hace mucho tiempo que esperaba celebrar algo as&iacute;&rdquo;, dice, &ldquo;pero tengo sentimientos encontrados ahora mismo. Estoy un poco abrumado por la situaci&oacute;n&rdquo;. Originario de la regi&oacute;n Deir Ezzor, cerca del r&iacute;o &Eacute;ufrates, al este de pa&iacute;s, lamenta no poder celebrar la efem&eacute;ride desde ah&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/decenas-muertos-choques-nuevas-autoridades-siria-milicianos-fieles-exregimen-asad_1_12113137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por las constantes tensiones que a&uacute;n hay en la zona</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conf&iacute;o que los sirios no repitan los errores del pasado, debemos aprender de ellos y construir un pa&iacute;s en el que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/espionaje-censura-castigos-brazo-propagandistico-bashar-asad-siria_1_11934316.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se respeten los derechos humanos</a> sin recurrir a la violencia&rdquo;. A su lado, decenas de polic&iacute;as, milicianos y hombres armados. Algunos colocan en el ca&ntilde;&oacute;n de sus fusiles las flores lanzadas desde los helic&oacute;pteros.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Algunos policías, milicianos y hombres armados colocan flores en el cañón de sus fusiles                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; el 15 de marzo de 2011?</strong></h2><p class="article-text">
        Siria conmemora el 14 aniversario desde que empezaron las protestas pac&iacute;ficas contra el r&eacute;gimen de Bashar al-Asad y lo hace por primera vez sin el exdictador en el poder.
    </p><p class="article-text">
        El 15 de marzo de 2011, se convoc&oacute; una &ldquo;jornada de la Ira&rdquo; en todo el pa&iacute;s en la que participaron miles de personas en varias poblaciones. En Damasco, una de las que sali&oacute; a la calle fue la activista Marwa al Ghamian, hoy en el exilio. Al tratarse de una convocatoria abierta, hecha a trav&eacute;s de las redes sociales, muchos manifestantes no se conoc&iacute;an. Pero cuando empezaron con los c&aacute;nticos -&ldquo;Siria, Dios, libertad y nada m&aacute;s&rdquo;- Marwa sinti&oacute; por primera vez<a href="https://www.eldiario.es/internacional/siria-establece-unidad-pais-constitucion-transicion-matanzas-sectarias_1_12129561.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> un sentimiento de unidad &uacute;nico</a>. Todos se juntaron como en un &uacute;nico cuerpo, recuerda en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica desde Qatar, donde vive ahora. Los manifestantes reclamaban reformas democr&aacute;ticas, el fin de la corrupci&oacute;n y de los abusos que comet&iacute;an las agencias de seguridad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los manifestantes gritan cánticos revolucionarios y religiosos                            </span>
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        La magia se mantuvo hasta que apareci&oacute; un grupo de matones del r&eacute;gimen, con c&aacute;nticos favorables a Bashar. Poco despu&eacute;s, la polic&iacute;a intervino golpeando a los manifestantes. Despu&eacute;s llegaron los arrestos. Una actuaci&oacute;n que dejaba ver la manera como Bashar al-Asad responder&iacute;a al descontento social y a las peticiones de reforma: con represi&oacute;n y violencia, hasta conducir el pa&iacute;s a un conflicto armado con m&uacute;ltiples actores. M&aacute;s de 200.000 civiles murieron durante estos a&ntilde;os. De ellos, 9 de cada diez, a manos del r&eacute;gimen, seg&uacute;n la Red Siria para los Derechos Humanos. Y m&aacute;s de 100.000 personas fueron desaparecidas, la mayor&iacute;a tambi&eacute;n por las fuerzas de Bashar al-Asad. Las calles de Damasco, como las del resto del pa&iacute;s, a&uacute;n les buscan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Apenas hace cuatro meses, nada hac&iacute;a prever que el dictador podr&iacute;a perder el poder. Hasta el pasado 8 de diciembre, cuando tras una ofensiva rel&aacute;mpago, una coalici&oacute;n de grupos opositores encabezados por los islamistas de Hayat Tahrir al-Sham (HTS) derroc&oacute; al dictador. El r&eacute;gimen se disolvi&oacute; como un terr&oacute;n de az&uacute;car, tras la retirada de sus principales valedores, Ir&aacute;n y Rusia.
    </p><p class="article-text">
        Viendo las im&aacute;genes de hoy en la plaza de los Omeyas de Damasco, Marwa se siente orgullosa y feliz. &ldquo;Los helic&oacute;pteros militares desde donde antes bombardeaban nuestras casas, hoy han lanzado mensajes de paz&rdquo;, asegura. Y a&ntilde;ade: &ldquo;No tengo grandes expectativas. Pero tampoco esperaba que Bashar cayera, as&iacute; que nada es imposible. La nueva revoluci&oacute;n ha comenzado despu&eacute;s de la ca&iacute;da de Asad, ahora es el turno de la sociedad civil para reconstruir Siria. Tambi&eacute;n tenemos que reconstruirnos como seres humanos porque hemos perdido parte de nuestra humanidad estos a&ntilde;os&rdquo;.
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                    alt="Las calles de Damasco, llenas de fotografías y mensajes que buscan a los más de 100.00 desaparecidos que aún hay en Síria foto"
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                Las calles de Damasco, llenas de fotografías y mensajes que buscan a los más de 100.00 desaparecidos que aún hay en Síria foto                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Deshumanizaci&oacute;n y divisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Esta deshumanizaci&oacute;n hacia el otro, hacia el diferente, qued&oacute; en evidencia las pasadas semanas, cuando se dio un alzamiento liderado por ex-militares y milicianos fieles a Bashar al-Asad <a href="https://www.eldiario.es/internacional/decenas-muertos-choques-nuevas-autoridades-siria-milicianos-fieles-exregimen-asad_1_12113137.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en las regiones costaneras de Tartus y Latakia</a>. En la respuesta por parte de las fuerzas de seguridad y de milicias leales al nuevo gobierno, se perpetraron masacres de civiles por el simple hecho de ser alauitas, la misma comunidad confesional a la que pertenece el clan de los Asad.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, Alya, de 40 a&ntilde;os, y sus compa&ntilde;eras est&aacute;n muy atentas a cualquier c&aacute;ntico que pueda inducir a mayores divisiones. &ldquo;Uno, uno, uno, el pueblo sirio es uno&rdquo;, cantan como respuesta, inmediatamente. &ldquo;Estoy aqu&iacute; porque es el aniversario, pero me siento triste por lo que pas&oacute; en la costa. Sin embargo, esto no significa que tengamos que abandonar las calles, la revoluci&oacute;n y todos los valores que la empujaron&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos logrado algo similar a la libertad y, por lo tanto, debemos defender nuestras posiciones en la calle. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/siria-destrozada-13-anos-conflicto-reconstruccion-no-material-espiritual_1_11949817.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La sociedad civil siria tiene que recuperar la iniciativa</a>. No podemos dejarla en manos del gobierno. Tenemos que trabajar para lograr justicia, paz y rendici&oacute;n de cuentas&rdquo;, afirma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un joven muestra un retrato del activista Ghiath Matar, un símbolo de la resistencia civil, asesinado por el régimen en 2011                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;No queremos celebrar, queremos recordar lo que pas&oacute;&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Zeina Shahla, activista y periodista, ha dudado hasta el &uacute;ltimo momento si ir&iacute;a o no con sus amistades al acto de la plaza de los Omeyas. Su grupo de amigos, todos ellos activistas no violentos, hab&iacute;an estado preparando diferentes actos, exposiciones y debates para recordar el aniversario del 15 de marzo de 2011. Ten&iacute;a que ser un momento para la alegr&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de lo que pas&oacute; en la costa, decidimos que no era una buena idea&rdquo;. Cancelaron todos los actos previstos. &ldquo;No queremos celebrar, queremos recordar lo que pas&oacute;&rdquo;, considera. Por ello, decidieron imprimir unos p&oacute;steres con im&aacute;genes que recuerdan el car&aacute;cter pac&iacute;fico que ten&iacute;a la revoluci&oacute;n en sus primeros compases. Las fotograf&iacute;as&nbsp;muestran algunas de las creativas pancartas que alzaban los manifestantes en las protestas que inundaron el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recuperamos algunas fotos de internet, dise&ntilde;amos los p&oacute;steres y los hemos colgado en varios sitios, como universidades o caf&eacute;s&rdquo;. Uno de ellos es el Rawda Cafe, un punto de encuentro de activistas de la ciudad: &ldquo;Es importante recordar que la revoluci&oacute;n empez&oacute; de manera pac&iacute;fica en 2011&rdquo;. Pese a haber vivido durante d&eacute;cadas bajo un reino de terror y silencio impuesto por el clan de los Asad, el movimiento de resistencia civil sirio demostr&oacute; una gran creatividad, atrevimiento y sentido del humor. Muchos de sus activistas acabaron muertos, desaparecidos o en el exilio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Zeina Shahla cuelga unos de los pósteres con qué recuerdan los inicios noviolentos de las protestas en 2011                            </span>
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        Despu&eacute;s de casi 15 a&ntilde;os de conflicto armado y violencia, Shahla considera que &ldquo;las cosas no se pueden arreglar de manera f&aacute;cil&rdquo;. Por ello, defiende convencida que se debe apostar por la justicia transicional, un proceso, seg&uacute;n define Naciones Unidas, &ldquo;en el cual se intenta asumir el legado de violaciones y abusos pasados a gran escala para garantizar la rendici&oacute;n de cuentas, hacer justicia y lograr la reconciliaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta activista habla con conocimiento de causa, ya que&nbsp;estuvo presente en la protesta de Daraa del 18 de marzo del 2011. &ldquo;Nunca hemos tenido vida pol&iacute;tica en Siria, as&iacute; que cuando la gente empez&oacute; a salir a las calles, no estaba todo tan organizado ni tan pensado&rdquo;, recuerda, mientras denuncia que <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ruinas-yarmuk-campo-refugiados-palestinos-siria-arrasado-guerra-regimen-no-permitia-volver_1_11953654.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;desde el principio el r&eacute;gimen de Asad fue brutal&rdquo;</a>. &ldquo;Est&aacute;bamos en la manifestaci&oacute;n con unos compa&ntilde;eros y lo vimos todo, la polic&iacute;a nos dispar&oacute;, detuvieron a mucha gente y un hombre muri&oacute;. Cuando lo recuerdo, a veces me pongo triste, sobre todo porque era una manifestaci&oacute;n pac&iacute;fica. No s&eacute; si hubi&eacute;semos podido hacer algo para detenerlo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente dice que debemos pasar p&aacute;gina y dejar de hablar del pasado, pero yo creo que no, debemos entender qu&eacute; pas&oacute; para poder decir nunca m&aacute;s&rdquo;. Con todo, considera que la clave son los j&oacute;venes: &ldquo;Debemos crear un futuro para ellos, pero tambi&eacute;n engancharlos y conectarlos con la vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s para as&iacute; usar su energ&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Maysam, Salea y Safa son tres j&oacute;venes sirias que rondan los 18 a&ntilde;os que este s&aacute;bado tambi&eacute;n han decidido acercarse a la celebraci&oacute;n de la plaza de los Omeyas. Un miliciano les presta un rifle para que se hagan fotos con el m&oacute;vil. En broma, incluso se apuntan entre ellas. &ldquo;Hemos venido las tres amigas juntas para mostrar la alegr&iacute;a de la revoluci&oacute;n y la solidaridad, nunca nos hab&iacute;amos sentido as&iacute;, ni nos hubi&eacute;semos cre&iacute;do que podr&iacute;amos vivir este momento, estamos muy contentas&rdquo;. Casi toda su vida han vivido bajo el r&eacute;gimen de al-AAsad Inocentes, pero ilusionadas, consideran: &ldquo;por fin podremos vivir como chicas de nuestra edad&rdquo;.&nbsp;
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                Una joven posa ante la cámara de su amiga con un fusil en la mano.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Siria es diversa</strong></h2><p class="article-text">
        En la concentraci&oacute;n, la mayor&iacute;a de los presentes cantan entusiasmados las consignas religiosas. Muchos se muestran partidarios del nuevo gobierno. Pero no son los &uacute;nicos que acuden a la cita. Asmaa Jaber es una activista de 34 a&ntilde;os defensora de los derechos civiles que vive entre Francia y Siria. Cuando su padre ten&iacute;a 18 a&ntilde;os fue arrestado durante la masacre de Hama, en el 1982, cuando el ej&eacute;rcito sirio llev&oacute; a cabo una pol&iacute;tica de tierra quemada contra la ciudad de Hama para sofocar una revuelta asociada a los Hermanos Musulmanes. Durante su detenci&oacute;n, fue torturado: &ldquo;Es lo que tiene vivir en una dictadura&rdquo;.
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                La defensora de los derechos civiles, Asmaa Jaber, de 34 años, sostiene la nueva bandera siria.                            </span>
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        Esta joven ha aprovechado su vida en Francia para dar a conocer -en charlas e incluso en el Parlamento Europeo- las violaciones de derechos humanos que han tenido lugar en Siria. Por eso, tampoco duda en acercarse y recordarnos que Siria es muy diversa. &ldquo;Si los medios solo muestran una parte de Siria, la parte islamista m&aacute;s radical, esto solo alimenta las fuerzas opresoras&rdquo;, cr&iacute;tica. &ldquo;En cambio, cuando se ense&ntilde;a una imagen justa y fidedigna de lo que es Siria, pasa todo lo contrario, se da fuerza a los movimientos que empujan por una apertura, a los que abogan por la libertad y la paz&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien a&uacute;n duda entre s&iacute; quedarse en Siria o volver a Francia, se muestra esperanzada por lo que est&aacute; por venir &ldquo;pese a que ser&aacute; dif&iacute;cil&rdquo;, concluye mientras celebra ver tanta prensa internacional dentro de Siria, una rareza hasta hace pocos meses.
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            <span class="title">
                Asistentes a la celebración alzan a un miliciano con un fusil, en cuyo cañón hay una flor.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Oriol Andrés Gallart, Sònia Calvó Carrió]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-conmemora-revolucion-primera-vez-caida-asad-helicopteros-militares-hoy-lanzan-mensajes-paz_1_12136530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Mar 2025 10:14:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siria conmemora la revolución por primera vez desde la caída de Al Asad: "Los helicópteros militares hoy lanzan mensajes de paz"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Guerra de Siria,Conflicto en Siria,Bashar Al Asad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siria establece la unidad del país en su constitución para la transición tras las matanzas sectarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-establece-unidad-pais-constitucion-transicion-matanzas-sectarias_1_12129561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3eb7ab91-787b-49c0-98e1-a8681aca6aa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1113476.jpg" width="1920" height="1080" alt="Siria establece la unidad del país en su constitución para la transición tras las matanzas sectarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La declaración constitucional se aplicará durante cinco años, en los que tendrán que crearse o reformarse todas las instituciones del país después de la caída del régimen de Bashar Al Asad el pasado diciembre</p><p class="subtitle">Dima Moussa, política opositora a Al Asad: “No queremos que el Gobierno falle, puede ser una catástrofe para Siria”</p></div><p class="article-text">
        Siria ha dado un paso m&aacute;s en el proceso de transici&oacute;n a la democracia desde el colapso del r&eacute;gimen de Bashar Al Asad, el 8 de diciembre de 2024, con la adopci&oacute;n de una declaraci&oacute;n constitucional que servir&aacute; de carta magna durante los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os. Este importante hito tiene lugar pocos d&iacute;as despu&eacute;s de la mayor ola de violencia que ha sacudido el pa&iacute;s en los pasados tres meses y que ha puesto en duda que las nuevas autoridades de Damasco sean realmente inclusivas. 
    </p><p class="article-text">
        Este jueves, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevas-autoridades-sirias-nombran-ahmad-sharaa-presidente-pais-suspenden-constitucion_1_12004139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el nuevo presidente del pa&iacute;s, Ahmad Al Sharaa</a>, ha firmado la declaraci&oacute;n constitucional que le ha sido entregada por la comisi&oacute;n encargada de redactarla, que se ha basado en las recomendaciones y principios del llamado&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevo-gobierno-sirio-celebra-levantamiento-sanciones-ue-israel-mantiene-sur-pais_1_12081644.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Di&aacute;logo Nacional Sirio</a>, celebrado a principios de mes. El l&iacute;der islamista &ndash;cuyo pasado radical ha puesto en duda su aptitud para gobernar a todos los sirios&ndash; ha deseado que esa declaraci&oacute;n represente &ldquo;una nueva historia para Siria en la que reemplacemos la ignorancia por el conocimiento y el sufrimiento por la misericordia&rdquo;, seg&uacute;n la agencia de noticias oficial SANA.
    </p><p class="article-text">
        La declaraci&oacute;n fija en cinco a&ntilde;os la duraci&oacute;n de la etapa transitoria, despu&eacute;s de la cual Siria adoptar&aacute; una constituci&oacute;n definitiva. La religi&oacute;n oficial del pa&iacute;s sigue siendo el islam y la ley isl&aacute;mica es la fuente de derecho (algo habitual en los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n con mayor&iacute;a musulmana). Tambi&eacute;n garantiza el &ldquo;compromiso del Estado con la unidad del territorio y su gente, y el respeto de las particularidades culturales&rdquo; existentes en el pa&iacute;s, un punto muy importante despu&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasando-siria-claves-entender-mayor-ola-violencia-caida-asad_1_12118002.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los incidentes sectarios</a> que tuvieron lugar la semana semana en la costa mediterr&aacute;nea de Siria, que causaron cientos de muertos civiles &ndash;m&aacute;s de 800, seg&uacute;n <a href="https://shaam.org/news/syria-news/%D9%81%D9%8A-%D8%AD%D8%B5%D9%8A%D9%84%D8%A9-%D8%A3%D9%88%D9%84%D9%8A%D8%A9-%D8%A7%D9%84%D8%B4%D8%A8%D9%83%D8%A9-%D8%A7%D9%84%D8%B3%D9%88%D8%B1%D9%8A%D8%A9-%D8%AA%D9%88%D8%AB%D9%82-%D9%85%D9%82%D9%80-%D9%80%D8%AA%D9%84-803-%D8%A3%D8%B4%D8%AE%D8%A7%D8%B5-%D8%AE%D8%A7%D8%B1%D8%AC-%D9%86%D8%B7%D8%A7%D9%82-%D8%A7%D9%84%D9%82%D8%A7%D9%86%D9%88%D9%86-%D9%81%D9%8A-%D8%A3%D8%AD%D8%AF%D8%A7%D8%AB-%D8%A7%D9%84%D8%B3%D8%A7%D8%AD%D9%84-%D8%A7%D9%84%D8%B3%D9%88%D8%B1%D9%8A" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">los &uacute;ltimos datos de la Red Siria para los Derechos Humanos</a>&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        La violencia sectaria de los pasados d&iacute;as ha puesto en evidencia la dif&iacute;cil tarea de integrar a todos los grupos &eacute;tnicos y religiosos en la nueva Siria, incluida la minor&iacute;a alau&iacute; &ndash;secta del islam vinculada al r&eacute;gimen de Al Asad, que teme ser discriminada en la actual etapa&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de las diferentes etnias o culturas, la declaraci&oacute;n constitucional tambi&eacute;n &ldquo;garantiza el derecho de las mujeres a la educaci&oacute;n y a la participaci&oacute;n en el trabajo, y a los derechos pol&iacute;ticos&rdquo;, una de las cuestiones exigida por la sociedad civil siria y tambi&eacute;n por la comunidad internacional. 
    </p><p class="article-text">
        El texto tambi&eacute;n establece la separaci&oacute;n de poderes y &ldquo;la importancia de los jueces, sus decisiones y su independencia&rdquo;. La Asamblea Popular (el Parlamento), que bajo el r&eacute;gimen de los Al Asad era un &oacute;rgano sin poder en el que no hab&iacute;a oposici&oacute;n real, asumir&aacute; el poder legislativo y supervisar&aacute; la Presidencia de la Rep&uacute;blica, cuando pase la etapa transitoria. Si bien el sistema de gobierno seguir&aacute; siendo presidencial, el jefe del Estado no estar&aacute; por encima de todos los dem&aacute;s poderes ni ser&aacute; intocable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Elegimos un sistema pol&iacute;tico que adopta una separaci&oacute;n completa de poderes&rdquo;, ha explicado uno de los miembros de la comisi&oacute;n que ha redactado la declaraci&oacute;n en una rueda de prensa en Damasco, seg&uacute;n SANA. Ha a&ntilde;adido que el objetivo es que el sistema pol&iacute;tico camine por &ldquo;una verdadera v&iacute;a constitucional&rdquo;, por lo cual la comisi&oacute;n recomienda &ldquo;la introducci&oacute;n de una constituci&oacute;n permanente&rdquo; despu&eacute;s de esta etapa transitoria. La declaraci&oacute;n establece que se crear&aacute; una comisi&oacute;n para redactar la nueva carta magna. Asimismo, Abdelhamid Alawak ha se&ntilde;alado que los anteriores textos constitucionales de Siria estaban al servicio &ldquo;del dictador&rdquo;, mientras que ahora las instituciones estar&aacute;n supervisadas por el pueblo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-establece-unidad-pais-constitucion-transicion-matanzas-sectarias_1_12129561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Mar 2025 15:25:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siria establece la unidad del país en su constitución para la transición tras las matanzas sectarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Constitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dima Moussa, política opositora a Al Asad: "No queremos que el Gobierno falle, puede ser una catástrofe para Siria"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/dima-moussa-politica-opositora-asad-no-queremos-gobierno-falle-catastrofe-siria_128_12110218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7dc6c8b-803e-4af7-b563-07720b02fffa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1112949.jpg" width="6192" height="3483" alt="Dima Moussa, política opositora a Al Asad: &quot;No queremos que el Gobierno falle, puede ser una catástrofe para Siria&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La opositora al expresidente Bashar Al Asad ha podido volver a Siria tras la caída del régimen el pasado diciembre y ha dado un voto de confianza a las nuevas autoridades, a pesar de sus antecedentes islamistas radicales y los temores respecto al papel de las mujeres en la transición</p><p class="subtitle">Qué está pasando en Siria: claves para entender la mayor ola de violencia desde la caída de Al Asad</p></div><p class="article-text">
        Dima Moussa es la vicepresidenta de la Coalici&oacute;n Nacional Siria &ndash;la principal formaci&oacute;n opositora en el exilio hasta la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Bashar Al Asad&ndash;, cargo que ha ocupado desde septiembre de 2023. Adem&aacute;s, es una de las fundadoras del Movimiento Pol&iacute;tico Feminista Sirio, que naci&oacute; tambi&eacute;n fuera del pa&iacute;s durante el conflicto armado.&nbsp;Ha trabajado a favor de un cambio en Siria desde la primavera de 2011, poco despu&eacute;s del comienzo de las protestas contra Al Asad en marzo de ese a&ntilde;o. Al principio, desde Estados Unidos, donde resid&iacute;a, y a partir de 2013 en Turqu&iacute;a, donde ten&iacute;a su base la Coalici&oacute;n Nacional Siria y otros opositores, activistas y periodistas perseguidos en el pa&iacute;s &aacute;rabe.
    </p><p class="article-text">
        Moussa tambi&eacute;n fue miembro del Comit&eacute; Constitucional para Siria, formado en 2019 bajo los auspicios de la ONU, con representantes del r&eacute;gimen y de la oposici&oacute;n, que en sus reuniones en Ginebra no logr&oacute; avances significativos en la redacci&oacute;n de una nueva carta magna que ten&iacute;a que sentar las bases para una transici&oacute;n democr&aacute;tica en Siria.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n dio comienzo de forma abrupta despu&eacute;s de casi 14 a&ntilde;os de conflicto el 8 de diciembre de 2024, cuando Al Asad y su familia huyeron de Damasco, y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/son-rebeldes-han-tomado-siria-semanas_1_11884289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una alianza de grupos armados islamistas tom&oacute; el poder</a>, encabezados por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevas-autoridades-sirias-nombran-ahmad-sharaa-presidente-pais-suspenden-constitucion_1_12004139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ahora presidente, Ahmad Al Sharaa </a>(conocido en aquel momento por su nombre de guerra, Mohamed Al Jolani). Moussa estuvo en Madrid a finales de febrero participando en <a href="https://casaarabe.es/eventos-arabes/show/siria-despues-de-al-assad-%C2%BFhacia-donde-transicion-y-desafios-de-la-posguerra" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una mesa redonda en Casa &Aacute;rabe</a> que abord&oacute; la transici&oacute;n y los desaf&iacute;os de la posguerra en Siria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Dima Moussa en el jardín de Casa Árabe, en Madrid, el 26 de febrero de 2025.                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha cambiado el rol de la oposici&oacute;n en el exterior desde la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Bashar Al Asad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero y m&aacute;s importante es que todos podemos volver a Siria. Para m&iacute; es muy importante que empecemos a involucrarnos en la vida pol&iacute;tica de una forma normal, que es dentro del propio pa&iacute;s, sin tener ese estigma de los pol&iacute;ticos en el exilio o de la oposici&oacute;n en el exilio.
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando dentro de la Coalici&oacute;n Nacional Siria para ver cu&aacute;l es el formato adecuado que va a adoptar la alianza, es importante porque hay diferentes partidos y grupos pol&iacute;ticos [en su seno], y estos tienen que decidir si quieren ser una especie de coalici&oacute;n de partidos que se presente a las elecciones. Pero esto requiere algunos cambios, porque nuestro objetivo anteriormente era cambiar el r&eacute;gimen en Siria, as&iacute; que los que estemos interesados en seguir dentro de la coalici&oacute;n tenemos que determinar cu&aacute;les ser&aacute;n sus objetivos.
    </p><p class="article-text">
        En el Movimiento Pol&iacute;tico Feminista Sirio tambi&eacute;n estamos en ese proceso, aunque no tengamos que cambiar nuestra estructura, s&iacute; tenemos que cambiar la forma en la que desarroll&aacute;bamos los programas. Los miembros [del movimiento] que trabajaban dentro de Siria lo hac&iacute;an en secreto, sobre todo en las zonas bajo control del r&eacute;gimen, y los eventos p&uacute;blicos se organizaban en su mayor&iacute;a fuera de Siria. Nuestros miembros que han estado trabajando bajo anonimato ahora pueden estar en primera l&iacute;nea: son los que conocen mejor las din&aacute;micas en Siria y tienen una red muy fuerte de mujeres y hombres en diferentes partes del pa&iacute;s. &iexcl;Y ahora tienen mucho trabajo por hacer!
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales programas, en los que estaba involucrada personalmente, era el &ldquo;programa de consultas nacionales&rdquo;. Habl&aacute;bamos con varios grupos de mujeres en diferentes partes de Siria sobre cuestiones diferentes. Sol&iacute;amos hacerlo de forma virtual, a trav&eacute;s de Zoom, y con grupos peque&ntilde;os de mujeres que confiaban las unas en las otras para poder hablar [con libertad]. En cada ronda ten&iacute;amos entre 12 y 15 grupos, y cada grupo estaba formado por hasta diez mujeres. Intent&aacute;bamos que fuera representativo del pa&iacute;s, pero era limitado. Ahora podemos hacer estos encuentros en persona, podemos ir a las comunidades y hablar con cualquier mujer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recientemente, tuvo lugar el llamado </strong><a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevo-gobierno-sirio-celebra-levantamiento-sanciones-ue-israel-mantiene-sur-pais_1_12081644.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Di&aacute;logo Nacional Sirio</strong></a><strong>, &iquest;cree que todos los grupos estaban representados de forma equitativa, incluidas las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo misma fui invitada, pero no pude asistir porque estaba fuera de Siria y eso le ocurri&oacute; a mucha gente, porque invitaron a personas de dentro y de fuera del pa&iacute;s con poca antelaci&oacute;n. Por lo que he visto y por lo que me han contado, la participaci&oacute;n de las mujeres fue significativa y, desde mi punto de vista, es importante que las mujeres se sintieron a gusto expresando sus opiniones sobre cuestiones diferentes; las discusiones m&aacute;s acaloradas se dieron en torno a las libertades, porque al hablar de libertades individuales pueden tocarse temas tab&uacute; de cara a la religi&oacute;n o a los l&iacute;deres comunitarios y tribales. Para m&iacute; es positivo que todas las opiniones estuvieran presentes y he o&iacute;do que algunas mujeres hablaron muy claro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soy optimista, siempre y cuando este sea un primer paso, pero todas estas cuestiones importantes no pueden ser resueltas en una conferencia de un d&iacute;a. Estoy segura de que habr&aacute; m&aacute;s trabajo en el futuro, no creo que nadie saliera de la conferencia con la convicci&oacute;n de que ya hemos terminad. Algunas de las personas que participaron me han dicho que fue una buena oportunidad para empezar algunos de los debates que hay que desarrollar.
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                    alt="Dima Moussa en el jardín de Casa Árabe, en Madrid, el 26 de febrero de 2025."
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                Dima Moussa en el jardín de Casa Árabe, en Madrid, el 26 de febrero de 2025.                            </span>
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        <strong>Uno de los debates es el papel de las mujeres en la nueva Siria, &iquest;qu&eacute; rol pueden jugar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pueden jugar cualquier papel. Las nuevas autoridades han mandado mensajes positivos de que todo el mundo tiene su papel en Siria. Debido a sus antecedentes, ya que fueron islamistas yihadistas que reprimieron a las mujeres en algunos aspectos y &aacute;mbitos en las comunidades que controlaron [en el noroeste de Siria], la gente se puso a la defensiva antes de que hicieran nada y creo que eso envi&oacute; un mensaje a los l&iacute;deres.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hemos escuchado de ellos es que van a ser inclusivos, que nadie va a quedar excluido de la vida p&uacute;blica. Yo misma me reun&iacute; con [Ahmad] Al Sharaa, cuando recibi&oacute; a los grupos de la oposici&oacute;n. En la foto de grupo aparec&iacute;an unos 32 o 33 hombres y yo era la &uacute;nica mujer, &iexcl;casi no se me ve&iacute;a! La gente reaccion&oacute;, incluso algunos que creo que antes habr&iacute;an pensado que las mujeres no deben participar en pol&iacute;tica, y consideraron embarazoso que entre todos los grupos opositores solo hubiera una mujer.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres han aportado mucho en los pasados 13 a&ntilde;os, as&iacute; que tienen que estar m&aacute;s presentes en el espacio pol&iacute;tico. Creo que las mujeres ya no van a aceptar que un hombre las represente como ocurr&iacute;a antes, quieren trasladar ellas mismas sus opiniones; y creo que la sociedad tambi&eacute;n ha cambiado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y est&aacute; m&aacute;s abierta a que haya mujeres en los espacios p&uacute;blico y pol&iacute;tico, ha empezado a acostumbrarse y a ver su importancia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y en el &aacute;mbito econ&oacute;mico, &iquest;qu&eacute; pueden aportar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los pasados 13 a&ntilde;os, muchas mujeres, especialmente aquellas que estaban relegadas a roles estereotipados en la comunidad y en la sociedad, salieron de ellos por la guerra. Muchos hombres desaparecieron, fueron detenidos y asesinados, sobre todo los que participaron en los combates; y las mujeres se convirtieron en el principal sustento de su hogar. Pero tambi&eacute;n hubo muchas mujeres que se convirtieron en importantes figuras econ&oacute;micas en sus propias comunidades y sabemos que el poder econ&oacute;mico se traduce en poder pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Una joven mujer de una zona muy conservadora de Siria me dijo: &ldquo;Ahora que he trabajado y ganado dinero, y ayudado a mi familia, siento que mi vida tiene un sentido que antes no ten&iacute;a&rdquo;. En esa zona, todas las mujeres van al colegio y a la universidad porque es una cuesti&oacute;n de estatus [social] pero su papel en la vida es encontrar un marido, casarse y cuidar de la familia. Ninguna de ellas hab&iacute;a pensado nunca en trabajar, su destino era ser madres y esposas, pero debido a la guerra tuvieron que salir a trabajar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa mujer me dijo que no hab&iacute;a nada que pudiera hacer que regresara a su casa y dejara de trabajar, porque el trabajo era algo que la hac&iacute;a sentir un ser humano. Creo que muchas otras mujeres sienten lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, muchos sirios y sirias sentimos la responsabilidad de reconstruir nuestro pa&iacute;s y de tener que hacerlo por nosotros mismos. Y creo que las mujeres est&aacute;n m&aacute;s motivadas a participar [en la reconstrucci&oacute;n] que los hombres.
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                Dima Moussa durante la entrevista con elDiario.es en Casa Árabe.                            </span>
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        <strong>&iquest;No est&aacute;n preocupadas las mujeres sirias por los antecedentes del presidente (que fue un cabecilla del brazo local de la red terrorista Al Qaeda)?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las mayores amenazas para los sirios y sirias era el r&eacute;gimen de Al Asad y ya no existe. Muchos de nosotros sentimos que cualquier cosa que pueda pasar es mucho mejor que lo vivido bajo el r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al pasado de las actuales autoridades, creo que la mayor parte de la gente nos mantenemos optimistas pero cautelosos, para no vivir en un sue&ntilde;o o una ilusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, si nos fijamos en ellos, en su ret&oacute;rica, han cambiado mucho. De hecho, ha cambiado de forma gradual desde que llegaron a Damasco [en diciembre]. Creo que se han dado cuenta de que gobernar Damasco, que significa gobernar toda Siria, no es lo mismo que gobernar Idlib [regi&oacute;n en el noroeste de Siria]. En Damasco, la diversidad es mucho m&aacute;s evidente y no pueden imponer lo que en un determinado momento impusieron en Idlib [el velo, en el caso de las mujeres]. Creo que si intentaran algo as&iacute; ser&iacute;a un fracaso absoluto y no creo que quieran fallar ahora. Nosotros no queremos que fallen porque su fracaso puede ser una cat&aacute;strofe para Siria.
    </p><p class="article-text">
        Creo que tenemos que ser pacientes. S&eacute; que es dif&iacute;cil pedir a las personas que est&aacute;n sufriendo condiciones de vida espantosas que sean pacientes. Por ello, creo que las nuevas autoridades tienen que centrarse en mejorar las condiciones de vida de la gente. Eso har&aacute; que tengan m&aacute;s apoyo y har&aacute; que la gente sea m&aacute;s paciente.
    </p><p class="article-text">
        No estoy demasiado preocupada por el papel de las mujeres porque siento que las mujeres no van a aceptar que se les arrebate todo lo que han logrado en los pasados 13 a&ntilde;os [de conflicto]. Van a luchar para mantenerlo y creo que los nuevos l&iacute;deres se van a dar cuenta de que necesitan a todo el mundo, hombres y mujeres. No van a poder gobernar solos, necesitan ser m&aacute;s abiertos e inclusivos. Y eso incluye a todo el mundo, de diferentes grupos pol&iacute;ticos, religiosos, sectarios, etc.
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen, no en los pasados 13 a&ntilde;os, sino <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/doctor-dictador-brutal-auge-caida-bashar-asad-siria_1_11884934.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los pasados 54 [desde que Hafez Al Asad tom&oacute; el poder]</a>, trabaj&oacute; para destruir el tejido social de Siria y enemistar a los sirios con base en su religi&oacute;n o secta o regi&oacute;n de procedencia; as&iacute; que hay mucho trabajo por hacer para restablecer la confianza entre los sirios, para unirlos.
    </p><p class="article-text">
        [Las autoridades] necesitan que nadie se sienta excluido porque cualquiera que se sienta as&iacute; puede intentar sabotear la transici&oacute;n, porque nadie escuch&oacute; sus quejas. Hay mucho trabajo que hacer, mucha destrucci&oacute;n que hay que reconstruir a todos los niveles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que </strong><a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasando-siria-claves-entender-mayor-ola-violencia-caida-asad_1_12118002.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la violencia sectaria de los pasados d&iacute;as</strong></a><strong>, en la que han muerto cientos de civiles, se debe a que la minor&iacute;a religiosa alau&iacute; se ha sentido excluida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que debemos distinguir entre la comunidad alau&iacute; y los afiliados con el exr&eacute;gimen. Los alau&iacute;es forman parte del tejido social de Siria y cualquier ataque sectario contra ellos es inaceptable. El presidente Al Sharaa lo ha dicho varias veces en los pasados d&iacute;as y ha formado un comit&eacute; para investigar las violaciones contra los civiles inocentes. Los nost&aacute;lgicos del r&eacute;gimen, por otra parte, est&aacute;n tan ligados al r&eacute;gimen que incluso han cometido abusos contra los sirios para demostrar su lealtad. Se les dio la oportunidad de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/fuerzas-armadas-seguridad-regimen-asad-integrarse-nueva-siria_1_12002706.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entregar las armas y empezar el proceso de reintegraci&oacute;n</a>, pero ellos se escondieron hasta que creyeron que era el momento adecuado para intentar sabotear el proceso, muy complicado de por s&iacute;, en el que Siria y los sirios nos hemos embarcado. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, ha habido una ret&oacute;rica muy sectaria que ha generado miedo entre algunos alau&iacute;es, mientras que ha impulsado a otros de la comunidad sun&iacute; a intentar vengarse por los cr&iacute;menes cometidos contra ellos y sus familias [durante la guerra civil]. Quiz&aacute;s podr&iacute;a haberse evitado, al menos en lo que respecta a los leales al exr&eacute;gimen, si se hubieran tomado algunos pasos, como dar comienzo a alg&uacute;n proceso de justicia transicional. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se deber&iacute;a de trabajar muy seriamente en la eliminaci&oacute;n de todos los actores armados no estatales y en la creaci&oacute;n del nuevo Ej&eacute;rcito como una instituci&oacute;n nacional, con soldados entrenados profesionalmente y una jerarqu&iacute;a clara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/dima-moussa-politica-opositora-asad-no-queremos-gobierno-falle-catastrofe-siria_128_12110218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Mar 2025 21:18:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dima Moussa, política opositora a Al Asad: "No queremos que el Gobierno falle, puede ser una catástrofe para Siria"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Bashar Al Asad,Mujer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cientos de muertos en choques entre las nuevas autoridades de Siria y milicianos fieles al exrégimen de Al Asad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/decenas-muertos-choques-nuevas-autoridades-siria-milicianos-fieles-exregimen-asad_1_12113137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce1118ff-1b7a-4124-ab13-97228ab653be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cientos de muertos en choques entre las nuevas autoridades de Siria y milicianos fieles al exrégimen de Al Asad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hombres armados leales al expresidente han atacado a las nuevas fuerzas de seguridad sirias en una región considerada un feudo de Bashar Al Asad hasta su derrocamiento el pasado diciembre </p></div><p class="article-text">
        Las fuerzas de seguridad de las nuevas autoridades sirias se est&aacute;n enfrentando desde el pasado jueves a hombres armados leales al r&eacute;gimen del expresidente Bashar Al Asad, en el oeste del pa&iacute;s cuando se cumplen tres meses de la huida del dictador de Damasco y la toma de poder por parte de una alianza de grupos islamistas, encabezados por el actual l&iacute;der del pa&iacute;s, Ahmad Al Sharaa. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el viernes, las fuerzas de seguridad afiliadas al Gobierno de Al Sharaa est&aacute;n intentando restablecer su autoridad y control en las provincias costeras de Tart&uacute;s y Latakia, feudos tradicionales de la comunidad alau&iacute;, la minor&iacute;a religiosa a la que pertenec&iacute;a Al Asad y que integraba mayoritariamente su r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        En las redes sociales, circulan v&iacute;deos de arrestos, abusos y humillaciones de supuestos seguidores del exr&eacute;gimen, que est&aacute;n siendo perseguidos por su pertenencia sectaria. Algunos periodistas y activistas sirios denuncian que civiles alau&iacute;es est&aacute;n siendo asesinados en las poblaciones donde los fieles a Al Asad se sublevaron ayer y lanzaron ataques contra las fuerzas de seguridad del Gobierno central. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el estallido de la violencia el jueves, han muerto cientos de personas. No hay una cifra oficial de fallecidos, pero seg&uacute;n el Observatorio Sirio de Derechos Humanos un total de 1.311 personas han muerto &ldquo;en sangrientos enfrentamientos y emboscadas&rdquo; en la costa mediterr&aacute;nea de Siria. Seg&uacute;n esta organizaci&oacute;n, que document&oacute; detalladamente la violencia durante toda la guerra civil, ha habido al menos 830 ejecuciones sumarias de civiles. Entre el resto de muertos habr&iacute;a un total de 231 miembros de las fuerzas de seguridad y miembros del Ministerio de Defensa, as&iacute; como 250 milicianos leales al r&eacute;gimen de Al Asad.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz del Ministerio de Defensa sirio ha dicho a la agencia de noticias oficial SANA que sus fuerzas est&aacute;n llevando a cabo una operaci&oacute;n de &ldquo;peinado&rdquo; para restablecer la calma y arrestar a los &ldquo;restos de las milicias de Al Asad&rdquo; en la localidad de Yablah, donde dieron comienzo los enfrentamientos armados el jueves. Tambi&eacute;n han conseguido acceder a otras localidades que hab&iacute;an sido tomadas o rodeadas por los exmiembros del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        El jefe del servicio de Inteligencia sirio, Anas Jatab, ha denunciado que algunos &ldquo;d&eacute;biles y criminales han aprovechado las condiciones previas y las dif&iacute;ciles circunstancias que atraviesa el pa&iacute;s (...) y comenzaron a planificar y prepararse para intentar atacar la nueva cara de la Siria futura&rdquo;. Seg&uacute;n declaraciones recogidas por SANA, &ldquo;ex l&iacute;deres militares y de seguridad afiliados al antiguo r&eacute;gimen est&aacute;n detr&aacute;s de la planificaci&oacute;n&rdquo; de los ataques, bajo las &oacute;rdenes de &ldquo;algunas figuras que huyeron del pa&iacute;s y eran buscadas por la Justicia&rdquo;. Jatab ha afirmado que no les queda otra opci&oacute;n sino &ldquo;entregarse y entregar sus armas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estos choques son los m&aacute;s graves que se han producido en Siria entre las nuevas fuerzas de seguridad, afiliadas al Gobierno de Al Sharaa, y los integrantes del exr&eacute;gimen. Sin embargo, las tensiones hab&iacute;an permanecido elevadas enTart&uacute;s, Latakia y otras zonas de mayor&iacute;a alau&iacute; o donde todav&iacute;a existe odio y rencores por lo sucedido durante la guerra civil siria.
    </p><p class="article-text">
        El enviado especial de la ONU para Siria, Geir Pedersen,&nbsp;ha mostrado su preocupaci&oacute;n por la transici&oacute;n pol&iacute;tica en el pa&iacute;s &aacute;rabe, despu&eacute;s de casi 14 a&ntilde;os de conflicto armado. &ldquo;Todas las partes deben abstenerse de llevar a cabo acciones que puedan exacerbar a&uacute;n m&aacute;s las tensiones, aumentar el sufrimiento de las comunidades afectadas, desestabilizar Siria y poner en peligro una transici&oacute;n pol&iacute;tica cre&iacute;ble&rdquo;, ha afirmado.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales temores tras el colapso del r&eacute;gimen el pasado 8 de diciembre fue que se dieran represalias a  gran escala contra los alau&iacute;es y todos aquellos asociados con Al Asad. Eso no ha ocurrido en los pasados tres meses, aunque s&iacute; se han registrado incidentes y venganzas contra personas y familias vinculadas al r&eacute;gimen y a sus abusos e injusticias. Oficialmente, el Gobierno de Damasco ha llamado a la convivencia y a la unidad, y ha pedido a sus hombres abstenerse de llevar a cabo actos de venganza. El <a href="https://x.com/Asaad_Shaibani/status/1898020606689308812" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ministro de Exteriores, Asaad al Shaibani, ha reiterado</a> a trav&eacute;s de la red social X la visi&oacute;n de las nuevas autoridades de &ldquo;construir una patria digna que represente a todos los elementos del pueblo sirio y logre su participaci&oacute;n y representaci&oacute;n seg&uacute;n el equilibrio de la ley, los derechos y deberes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/decenas-muertos-choques-nuevas-autoridades-siria-milicianos-fieles-exregimen-asad_1_12113137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Mar 2025 14:10:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cientos de muertos en choques entre las nuevas autoridades de Siria y milicianos fieles al exrégimen de Al Asad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Bashar Al Asad,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nuevo gobierno sirio celebra el levantamiento de sanciones de la UE mientras Israel se mantiene en el sur del país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/nuevo-gobierno-sirio-celebra-levantamiento-sanciones-ue-israel-mantiene-sur-pais_1_12081644.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/390201a5-5a6d-4f32-9e53-f6c09fda0ba3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El nuevo gobierno sirio celebra el levantamiento de sanciones de la UE mientras Israel se mantiene en el sur del país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Arranca en Damasco el 'diálogo nacional' con la participación de todos los grupos étnicos, políticos y religiosos, pero los kurdos denuncian que se les ha excluido</p><p class="subtitle">Siria, destrozada tras 13 años de conflicto: “La reconstrucción tiene que ser no sólo material, sino espiritual”</p></div><p class="article-text">
        El nuevo Gobierno sirio encara el proceso de di&aacute;logo nacional para encarrilar <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mes-despues-huida-asad-damasco-vive-libertad-incierta-viviamos-terror_1_11947098.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el futuro del pa&iacute;s tras la ca&iacute;da de Bashar al Asad</a> el pasado diciembre con la noticia de que la UE levantar&aacute; buena parte de las sanciones que pesaban sobre el r&eacute;gimen del dictador. &ldquo;Es un paso positivo para aliviar el sufrimiento&rdquo;, ha se&ntilde;alado el Ministerio de Exteriores en un comunicado difundido en las &uacute;ltimas horas. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.consilium.europa.eu/en/press/press-releases/2025/02/24/syria-eu-suspends-restrictive-measures-on-key-economic-sectors/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La UE anunci&oacute; ayer el levantamiento de las sanciones</a> al transporte y la energ&iacute;a a fin de &ldquo;apoyar una transici&oacute;n pol&iacute;tica integradora&rdquo; en el pa&iacute;s y una &ldquo;r&aacute;pida recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica, reconstrucci&oacute;n y estabilizaci&oacute;n&rdquo;. Tambi&eacute;n ha sacado a cinco entidades sirias (Banco Industrial, Banco Popular de Cr&eacute;dito, Caja de Ahorros, Banco Cooperativo Agr&iacute;cola y Aerol&iacute;neas &Aacute;rabes Sirias) de la lista de las sujetas a la congelaci&oacute;n de fondos y recursos econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un espaldarazo al Gobierno sirio, formado a mediados de diciembre, pese a las suspicacias que pueda generar la trayectora del su l&iacute;der, Ahmed al Sharaa (tambi&eacute;n conocido por su nombre de guerra, Abu Mohamed al Jolani), que ven&iacute;a de ser dirigente de Hayat Tahrir al Sham &ndash;que naci&oacute; de la filial siria de Al Qaeda&ndash;, el grupo islamista que lider&oacute; la coalici&oacute;n rebelde que derroc&oacute; a al Asad.
    </p><p class="article-text">
        En un discurso este martes ante m&aacute;s de 600 invitados a participar en el &ldquo;di&aacute;logo nacional&rdquo;, Al Sharaa destac&oacute; que Siria &ldquo;atraviesa un momento muy cr&iacute;tico de su historia&rdquo;, por lo que &ldquo;necesita [para su recuperaci&oacute;n] un plan de emergencia, otro a medio plazo y uno estrat&eacute;gico&rdquo;. El l&iacute;der, que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevas-autoridades-sirias-nombran-ahmad-sharaa-presidente-pais-suspenden-constitucion_1_12004139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obtuvo el respaldo de todos los cabecillas de las facciones armadas</a> que acabaron con el r&eacute;gimen de Al Asad, ha hecho un llamamiento a la unidad de todo el pueblo sirio para poder curar &ldquo;las heridas de Siria&rdquo; y reconstruir elpa&iacute;s.  
    </p><p class="article-text">
        El llamado di&aacute;logo nacional ha suscitado cr&iacute;ticas ya desde el principio: el partido kurdosirio Consejo Nacional Kurdo (CNK) denunci&oacute; el lunes que ha sido &ldquo;marginado&rdquo; de las conversaciones y que para seleccionar a los integrantes no se han seguido criterios claros &ldquo;que garanticen una representaci&oacute;n equilibrada de las distintas fuerzas pol&iacute;ticas y componentes sirio, incluido el movimiento pol&iacute;tico kurdo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo Gobierno tiene que lidiar tambi&eacute;n con<a href="https://www.eldiario.es/internacional/sirios-viven-frontera-israel-avance-tropas-no-casas_1_11957713.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la presencia continuada del ej&eacute;rcito israel&iacute; en su territorio</a>. Tras el colapso del r&eacute;gimen el pasado 8 de diciembre, Israel tom&oacute; el control de varios puntos estrat&eacute;gicos y localidades en la parte siria de la zona desmilitarizada entre los dos pa&iacute;ses, un movimiento que fue criticado por parte de la comunidad internacional, que lo consider&oacute; una violaci&oacute;n del acuerdo territorial entre Israel y Siria firmado en 1974. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado domingo, el primer ministro israel&iacute;, Benjam&iacute;n Netanyahu, exigi&oacute; la &ldquo;completa desmilitarizaci&oacute;n&rdquo; de las provincias sure&ntilde;as de Quneitra, Daraa y Sueida, y confirm&oacute; que no tiene intenci&oacute;n de retirar sus tropas de Siria ni de permitir la presencia de fuerzas afiliadas con las nuevas autoridades al sur de la capital, Damasco. Desde entonces, se han repetido las protestas en esas provincias en contra de las declaraciones de Netanyahu y a favor de la unidad de Siria, ante el temor a verse excluidas y ocupadas por Israel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/nuevo-gobierno-sirio-celebra-levantamiento-sanciones-ue-israel-mantiene-sur-pais_1_12081644.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2025 09:28:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El nuevo gobierno sirio celebra el levantamiento de sanciones de la UE mientras Israel se mantiene en el sur del país]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Viaje a la nueva Siria: del poder a la calle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-viaje-nueva-siria-calle_132_12027587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee06d8ae-e9e9-4e14-a5be-556278e79c19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Viaje a la nueva Siria: del poder a la calle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos periodistas de elDiario.es acaban de estar en Siria. Porque no solo hay que celebrar cuando cae una dictadura y cuando termina una guerra. También hay que seguir pendiente de lo que pasa justo después</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/viaje-a-la-nueva-siria-del-poder-a-la-calle/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Viaje a la nueva Siria: del poder a la calle"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Un d&iacute;a de hace casi dos meses la historia de Siria cambi&oacute; de repente. Bashar Al Ashad se exili&oacute; a Rusia despu&eacute;s de 14 a&ntilde;os de guerra civil, despu&eacute;s de 24 a&ntilde;os en el poder y despu&eacute;s de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os de r&eacute;gimen autoritario, si sumamos el suyo al de su padre. Dos meses despu&eacute;s, Siria tiene nuevo presidente: Ahmad Al Sharaa.
    </p><p class="article-text">
        Con el mandatario sirio estuvo hace unas semanas el jefe de la informaci&oacute;n internacional de elDiario.es, Andr&eacute;s Gil. Adem&aacute;s, escuchamos a Fadi, un ciudadano sirio que vive en Damasco y que ha vivido todo este proceso y m&aacute;s de diez a&ntilde;os de guerra. Acabamos hablando con la periodista de elDiario.es Francesca Cicardi, que tambi&eacute;n ha viajado a Siria para conocer la realidad de un pa&iacute;s que se enfrenta a una reconstrucci&oacute;n total. 
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por </strong>WhatsApp cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-viaje-nueva-siria-calle_132_12027587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Feb 2025 07:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Viaje a la nueva Siria: del poder a la calle]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Guerra de Siria,Bashar Al Asad,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Refugiados sirios,Crisis de refugiados,José Manuel Albares,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siria, destrozada tras 13 años de conflicto: “La reconstrucción tiene que ser no sólo material, sino espiritual”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-destrozada-13-anos-conflicto-reconstruccion-no-material-espiritual_1_11949817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71af24e3-d7a6-4e74-a761-265df9e4f600_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109193.jpg" width="6228" height="3503" alt="Siria, destrozada tras 13 años de conflicto: “La reconstrucción tiene que ser no sólo material, sino espiritual”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los suburbios de Damasco todavía se puede ver la destrucción de la guerra y las heridas que dejó: fosas comunes, desaparecidos y otros horrores han salido a la luz tras la caída del presidente Bashar Al Asad</p><p class="subtitle">Un mes después de la caída de Al Asad, Damasco vive una libertad incierta: “Vivíamos en un estado de terror”
</p></div><p class="article-text">
        A media hora en coche del centro de Damasco se encuentra Tadamon, una barriada que a&uacute;n muestra las heridas de la guerra civil que ha destrozado buena parte de los suburbios de la capital siria. En la parte de Tadamon en la que se encontraban los opositores armados, quedan pocos edificios en pie: monta&ntilde;as de escombros y esqueletos de los apartamentos en los que algunas familias malviven como pueden. No hay servicios, ni electricidad ni agua corriente, y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/regimen-asad-colapsa-14-anos-guerra-rebeldes-abren-transicion-politica_1_11885011.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Bashar Al Asad hace un mes</a>, nadie pod&iacute;a reconstruir su casa. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esperamos que las nuevas autoridades mejoren los servicios&rdquo;, dice Mahmud Darra, mientras fuma una pipa de agua en uno de los callejones sin asfaltar de Tadamon, donde &eacute;l y otros hombres m&aacute;s j&oacute;venes se calientan quemando en una peque&ntilde;a estufa basura y restos de madera y pl&aacute;sticos. &ldquo;Esta calle era la l&iacute;nea de fuego, por una lado estaba el Ej&eacute;rcito sirio [de Al Asad] y, por otro, el Ej&eacute;rcito Libre Sirio&rdquo;, rememora el hombre, quien muestra su simpat&iacute;a por el segundo de los grupos que se disputaron el barrio.
    </p><p class="article-text">
        El denominado Ej&eacute;rcito Libre Sirio estaba integrado por militares desertores y a &eacute;l se fueron sumando j&oacute;venes que rechazaban hacer el servicio militar y que se opon&iacute;an al r&eacute;gimen. &ldquo;S&oacute;lo en este callej&oacute;n han muerto entre 2.000 y 3.000 personas, &iexcl;no exagero!&rdquo;, asegura Darra. A su hijo Ammar lo mataron las fuerzas gubernamentales cuando rechaz&oacute; que sus dos hijos se unieran a los &lsquo;shabbiha&rsquo;, bandas de matones a sueldo del r&eacute;gimen sirio. &ldquo;El r&eacute;gimen nos daba un sueldo porque mi hijo era considerado un &lsquo;m&aacute;rtir&rsquo;, pero lo hab&iacute;an matado las mismas bandas del r&eacute;gimen&rdquo; (los m&aacute;rtires era aquellos que hab&iacute;an muerto por proteger la patria, esto es, luchando en el bando gubernamental).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sacos de arena en la ventana de una vivienda que fue empleada por los combatientes de uno de los dos bandos del conflicto en Tadamon, en el sureste de Damasco."
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            <span class="title">
                Sacos de arena en la ventana de una vivienda que fue empleada por los combatientes de uno de los dos bandos del conflicto en Tadamon, en el sureste de Damasco.                            </span>
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        La de Darra es una de las muchas historias que esconden los callejones de Tadamon, debajo de los cuales todav&iacute;a se cree que hay cuerpos enterrados. En el pasado mes, los vecinos han localizado algunos lugares donde aseguran que hay fosas comunes en las que fueron arrojados opositores y otros residentes del barrio que eran arrestados y fusilados, seg&uacute;n relatan. 
    </p><p class="article-text">
        Darra afirma que se llevaban incluso a los que no ten&iacute;an nada que ver: &ldquo;Los tra&iacute;an aqu&iacute; y les disparaban&rdquo;, dice, se&ntilde;alando un callej&oacute;n cercano en el que los vecinos han trazado el per&iacute;metro de una supuesta fosa com&uacute;n. A partir de un v&iacute;deo que se hizo viral hace unos a&ntilde;os, han reconocido el lugar donde tuvo lugar la llamada &lsquo;masacre de Tadamon&rsquo;, en 2013. Pero esa fue s&oacute;lo una de las tantas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos que se haga justicia y que se descubra la verdad&rdquo;, dice el hombre. &ldquo;Nuestros hijos son los verdaderos m&aacute;rtires, tienen que recibir una compensaci&oacute;n&rdquo;, agrega. Los j&oacute;venes a su alrededor afirman con la cabeza mientras sorben t&eacute; oscuro y azucarado a la espera de que esa anhelada justicia llegue alg&uacute;n d&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Edificios destruidos en el barrio de Tadamon, en el sureste de Damasco, donde aún viven algunas familias."
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            <span class="title">
                Edificios destruidos en el barrio de Tadamon, en el sureste de Damasco, donde aún viven algunas familias.                            </span>
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        En medio de la destrucci&oacute;n y la miseria, Mahmud Al Mohamad est&aacute; sentado frente a su peque&ntilde;a oficina vac&iacute;a que parece un espejismo en el desierto: una agencia inmobiliaria. Hace unos ocho meses decidi&oacute; volver a abrir para probar suerte, aunque hasta la ca&iacute;da del r&eacute;gimen hace un mes el sector de la construcci&oacute;n estaba pr&aacute;cticamente paralizado. Explica a elDiario.es que ten&iacute;a que pagar sobornos a las autoridades para introducir bloques, cemento u otros materiales, porque la Gobernaci&oacute;n de Damasco hab&iacute;a prohibido construir o reconstruir debido a la peligrosidad, despu&eacute;s de que un edificio da&ntilde;ado por los combates se derrumbara. A d&iacute;a de hoy, algunas familias habitan en esos edificiones medio derruidos y poco seguros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parece que las cosas van a mejor, la gente ha vuelto para ver c&oacute;mo est&aacute;n sus viviendas y quieren regresar&rdquo; a vivir a Tadamon. &ldquo;El nuevo Gobierno ha prometido que va a restablecer los servicios&rdquo;, agrega Al Mohamed, en referencia al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevo-gobierno-sirio-echa-andar-damasco-retos-medio-recelos-tendencia-islamista_1_11893611.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ejecutivo interino establecido en Damasco</a> a mediados de diciembre y liderado por el grupo islamista Hayat Tahrir Al Sham (brazo de Al Qaeda en Siria hasta 2016).
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bashar-assad-familia-moscu-recibir-asilo-parte-rusia-motivos-humanitarios_1_11885022.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Desde que el expresidente Bashar Al Asad se marchara a Rusia el 8 de diciembre pasado</a>, la situaci&oacute;n ha mejorado ligeramente gracias a la entrada de m&aacute;s combustible a Siria, pero el suministro el&eacute;ctrico sigue siendo de pocas horas al d&iacute;a y el de agua tampoco es constante. En Tadamon, la basura se apila en las calles y en las aceras porque nadie la recoge, desde que la empresa estatal que lo hac&iacute;a ces&oacute; su trabajo. Las nuevas autoridades tienen otras prioridades y la mejora y reconstrucci&oacute;n de los suburbios de la capital parece una tarea tit&aacute;nica sin ayuda internacional y sin fondos.
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                    alt="Abu Bashir vuelve a inspeccionar los edificios de su propiedad en el barrio de Tadamon, en el sureste de Damasco, el 8 de enero de 2025."
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                Abu Bashir vuelve a inspeccionar los edificios de su propiedad en el barrio de Tadamon, en el sureste de Damasco, el 8 de enero de 2025.                            </span>
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        Abu Bashir ha vuelto esta semana a Tadamon para ver en qu&eacute; estado est&aacute;n los edificios de su propiedad. Este agente inmobiliario de Deir Al Zor (noreste) se fue a su provincia natal cuando estall&oacute; el conflicto hace m&aacute;s de 13 a&ntilde;os. &ldquo;El barrio ha cambiado radicalmente&rdquo;, dice a elDiario.es observando con estupor los esqueletos de los edificios de varias plantas de los que sola queda la estructura principal. &ldquo;Hay una gran destrucci&oacute;n, pero, si dios quiere, ser&aacute; mejor en el futuro. Toda la sociedad y sus integrantes vamos a solidarizarnos y cooperar para reconstruir el pa&iacute;s&rdquo;, asegura en referencia a los distintos grupos religiosos y &eacute;tnicos que componen Siria. Y agrega: &ldquo;Tiene que ser una reconstrucci&oacute;n no s&oacute;lo material, sino espiritual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hijos de Abu Bashir se encuentra en Reino Unido, donde ha estudiado ingenier&iacute;a civil, y su padre afirma que ahora va a regresar para reconstruir su pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Eissa Abu Maher no ha querido esperar m&aacute;s: desde que cay&oacute; el r&eacute;gimen hace un mes, est&aacute; trabajando en la peque&ntilde;a tienda de ultramarinos que pretende abrir junto a la que era su vivienda, ahora completamente destruida. Naci&oacute; en Tadamon hace 50 a&ntilde;os, dice orgulloso a este peri&oacute;dico, pero despu&eacute;s de que estallara el conflicto huy&oacute; con su familia a Turqu&iacute;a. Estuvo 11 a&ntilde;os refugiado en el pa&iacute;s vecino y regres&oacute; hace un a&ntilde;o y medio aproximadamente, dejando atr&aacute;s a sus seres queridos. 
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                    alt="Abu Maher en la puerta de la tienda que pretende reconstruir, junto a su casa destruida, en el barrio damasceno de Tadamon el 8 de enero de 2025."
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            <span class="title">
                Abu Maher en la puerta de la tienda que pretende reconstruir, junto a su casa destruida, en el barrio damasceno de Tadamon el 8 de enero de 2025.                            </span>
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        &ldquo;Hab&iacute;a visto la destrucci&oacute;n en im&aacute;genes, pero cuando vine me di cuenta de que era de verdad&rdquo;, explica Abu Maher. &ldquo;Es muy triste, despu&eacute;s de 12 o 13 a&ntilde;os, mi vida est&aacute; destrozada y yo no ten&iacute;a nada que ver ni con un bando ni con el otro&rdquo;, lamenta. Ahora duerme en una cama improvisada dentro de la &uacute;nica estancia que queda en pie, en la que quiere reabrir su tienda de ultramarinos, a pesar de que apenas hay servicios en la zona y, por ello, cuenta con un generador el&eacute;ctrico que ocupa gran parte del cuarto donde el hombre trabaja y vive. &ldquo;No tengo esperanzas, pero qui&eacute;n sabe, a largo plazo&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los residentes de Tadamon hacen referencia a las promesas de las nuevas autoridades que, aunque no se han concretado a&uacute;n, ofrecen unas perspectivas m&aacute;s alentadoras de las que exist&iacute;an bajo el anterior r&eacute;gimen, ahogado por las sanciones internacionales. Estados Unidos aprob&oacute; en 2019 la denominada Ley C&eacute;sar, que castigaban a empresas y ciudadanos estadounidenses, y tambi&eacute;n a las compa&ntilde;&iacute;as extranjeras que participaran de alguna forma en la reconstrucci&oacute;n de Siria. 
    </p><p class="article-text">
        En la calle principal de Tadamon &ndash;en la zona que estaba controlada por las fuerzas del expresidente y que, por tanto, no sufri&oacute; una gran devastaci&oacute;n&ndash;, los comercios est&aacute;n abiertos y las mujeres hacen sus compras, el barrio tiene una semblanza de normalidad. Una joven ama de casa con la cabeza cubierta y gafas de sol, muestra una gran sonrisa y afirma que la situaci&oacute;n es mejor desde la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Al Asad. &ldquo;Hay m&aacute;s seguridad, m&aacute;s transporte p&uacute;blico; la electricidad ha mejorado un poco, pero todav&iacute;a se corta&rdquo;, explica Sidra Kresha a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que le hace m&aacute;s feliz es la vuelta a casa de sus hermanos: uno de ellos estuvo nueve a&ntilde;os refugiado en Turqu&iacute;a y acaba de regresar; el otro hab&iacute;a tenido que hacer el servicio militar obligatorio y la familia no hab&iacute;a sabido nada de &eacute;l hasta que el Ej&eacute;rcito sirio colaps&oacute; y todos los soldados abandonaron sus puestos ante el avance de los insurgentes entre finales de noviembre y principios de diciembre pasados.
    </p><p class="article-text">
        Otra mujer de 32 a&ntilde;os se muestra menos confiada. Pertenece a la minor&iacute;a drusa, no lleva el hiyab y no habla tan abiertamente. &ldquo;Hay preocupaci&oacute;n, claro, pero no ha habido incidentes sectarios hasta ahora&rdquo;, afirma Abiir. Ha vivido en el barrio de Tadamon durante toda la guerra, incluso en los momentos m&aacute;s violentos, hasta que las fuerzas gubernamentales se hicieron con el control total de la zona en 2018. &ldquo;Todav&iacute;a la situaci&oacute;n no es estable, los servicios no funcionan bien, pero espero que con el tiempo vaya a mejor&rdquo;.
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                Escombros en la parte más devastada del barrio de Tadamon, en el sureste de Damasco.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-destrozada-13-anos-conflicto-reconstruccion-no-material-espiritual_1_11949817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jan 2025 21:09:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Guerra de Siria,Conflicto en Siria,Bashar Al Asad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Buscar sola a tu padre desaparecido bajo el régimen de Al Asad: "No me creeré su muerte hasta ver su cuerpo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/buscar-sola-padre-desaparecido-regimen-asad-no-creere-muerte-ver-cuerpo_1_11925215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d9740d2-43eb-494f-b314-c0487fe5322a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Buscar sola a tu padre desaparecido bajo el régimen de Al Asad: &quot;No me creeré su muerte hasta ver su cuerpo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La incertidumbre sobre los desaparecidos obliga a muchos sirios a enfrentarse a la dura realidad de las cárceles militares de Asad </p><p class="subtitle">Los refugiados que esperan desde España noticias de sus familiares desaparecidos en Siria: “No sabemos si están vivos o muertos”
</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vez que Alaa Qasar vio a su padre, en 2013, &eacute;l la observ&oacute; con detenimiento, como si intentara grabar su rostro en su memoria. Moutaz Adnan Qasar hab&iacute;a vuelto a reunirse con ella tras ser liberado por las fuerzas de seguridad de <a href="https://www.eldiario.es/temas/bashar-al-asad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bashar Al Asad</a>, que lo hab&iacute;an arrestado e interrogado despu&eacute;s de que &eacute;l sacara a su familia del asediado suburbio de Ghouta, en Damasco. Ya junto a sus seres queridos, puso a sus tres hijos en fila y los mir&oacute; fijamente. Al d&iacute;a siguiente, Moutaz fue detenido de nuevo y nunca m&aacute;s se supo de &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos dijeron que regresar&iacute;a al d&iacute;a siguiente, pero no lo hizo. Sosten&iacute;an que hablaba con terroristas, pero no era cierto. &Eacute;l solo iba a trabajar y despu&eacute;s a casa&rdquo;, dice Qasar, que tiene 29 a&ntilde;os, trabaja como secretaria en Damasco y es la mayor de sus hermanos. 
    </p><p class="article-text">
        Alaa Qasar es una de los cientos de miles de sirios que siguen buscando a sus seres queridos, dos semanas despu&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/internacional/regimen-asad-colapsa-14-anos-guerra-rebeldes-abren-transicion-politica_1_11885011.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Asad</a> y la apertura de los centros de detenci&oacute;n. Desde 2011, m&aacute;s de 136.000 sirios fueron detenidos por el r&eacute;gimen de Asad y recluidos en numerosos centros de detenci&oacute;n y prisiones donde los guardias intentaron doblegar la voluntad de los disidentes mediante la tortura y el hambre. La mayor&iacute;a siguen desaparecidos.
    </p><p class="article-text">
        Qasar ha pasado los &uacute;ltimos 11 a&ntilde;os buscando a su padre. Cuando habl&oacute; con abogados y funcionarios de seguridad, no recibi&oacute; informaci&oacute;n alguna. Durante su b&uacute;squeda, su familia fue acosada por los llamados mediadores, intermediarios que dec&iacute;an poder ayudar a las familias a dar con el paradero de sus seres queridos desaparecidos, e incluso a conseguir que fueran excarcelados, a cambio de una comisi&oacute;n. Finalmente, le dijeron que su padre estaba recluido en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/busca-celdas-ocultas-sednaya-matadero-humano-siria_1_11887072.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sednaya, conocida como el &ldquo;matadero humano&rdquo;,</a> una de las prisiones m&aacute;s infames de Asad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando a finales de noviembre los insurgentes recorrieron el pa&iacute;s liberando prisioneros a su paso, Qasar no pod&iacute;a creer lo que ve&iacute;a. Empez&oacute; a albergar esperanzas a medida que se acercaban a Sednaya, a solo 20 kil&oacute;metros de Damasco. Luego Asad huy&oacute; y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/busca-celdas-ocultas-sednaya-matadero-humano-siria_1_11887072.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los insurgentes abrieron las puertas de la prisi&oacute;n, pero su padre no apareci&oacute;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una mujer mira los registros de los presos de la prisión de Sednaya."
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            <span class="title">
                Una mujer mira los registros de los presos de la prisión de Sednaya.                            </span>
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        Pero Qasar no se dio por vencida. Circulaban rumores de celdas subterr&aacute;neas en Sednaya, de centros de detenci&oacute;n tan secretos que solo los altos dirigentes conoc&iacute;an su ubicaci&oacute;n. Visit&oacute; Sednaya y no encontr&oacute; ninguna celda subterr&aacute;nea. Fue de prisi&oacute;n en prisi&oacute;n, buscando a personas que a&uacute;n no hab&iacute;an sido reclamadas, pero su padre no aparec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pronto, los registros de la prisi&oacute;n se convirtieron en una base de datos electr&oacute;nica. Qasar introdujo el nombre de su padre en el buscador y obtuvo una coincidencia. El registro indicaba que le hab&iacute;an expedido un certificado de defunci&oacute;n unos a&ntilde;os atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No lo creer&eacute; hasta que vea su cuerpo. He o&iacute;do hablar de personas a las que se expidieron certificados de defunci&oacute;n, pero result&oacute; que hab&iacute;an sido liberadas a&ntilde;os antes&rdquo;, dice Qasar. &ldquo;Supimos de una viuda que se volvi&oacute; a casar y su marido apareci&oacute; el d&iacute;a de su boda&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Asesinados en prisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Para <a href="https://fadelabdulghany.net/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">Fadel Abdulghany</span></a>, director de la Red Siria de Derechos Humanos (SNHR, por sus siglas en ingl&eacute;s), no fue una sorpresa que la mayor&iacute;a de los desaparecidos no siguieran en prisi&oacute;n. Desde que el r&eacute;gimen de Asad comenz&oacute; a reprimir las revueltas pac&iacute;ficas en 2011, Abdulghany ha recopilado los nombres de miles de sirios detenidos y desaparecidos por la fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Al compararlos con los certificados de defunci&oacute;n emitidos por el r&eacute;gimen de Asad, descubri&oacute; que la gran mayor&iacute;a de los desaparecidos hab&iacute;an sido asesinados en prisi&oacute;n. Aunque era una extrapolaci&oacute;n basada en la gran cantidad de casos que hab&iacute;a recopilado, lo consider&oacute; un indicador alarmante. M&aacute;s tarde, una filtraci&oacute;n de alguien que trabajaba en el r&eacute;gimen de Asad, la cual inclu&iacute;a un registro que inclu&iacute;a certificados de defunci&oacute;n no publicados, confirm&oacute; sus temores.
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                Un grupo de personas sostiene pancartas con imágenes de detenidos y desaparecidos en una protesta en Damasco.                            </span>
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        Cuando los insurgentes empezaron a abrir las c&aacute;rceles, la SNHR document&oacute; la liberaci&oacute;n de 31.000 personas, lo que implicaba que m&aacute;s de 100.000 segu&iacute;an desaparecidas. Abdulghany sali&oacute; en televisi&oacute;n para advertir a la poblaci&oacute;n que deb&iacute;a prepararse para la posibilidad de que sus seres queridos no reaparecieran. &ldquo;Ten&iacute;a un deber moral con mi pueblo y no quer&iacute;a causarle un impacto innecesario&rdquo;, dice, para explicar por qu&eacute; no lo hab&iacute;a dicho antes.
    </p><h2 class="article-text">Buscar entre cad&aacute;veres</h2><p class="article-text">
        Qasar sigue buscando. Vio un mensaje en Telegram que informa del hallazgo de un nuevo lote de presos fallecidos, entregado al hospital Mujtahid de Damasco. Se dirigi&oacute; al hospital, pero al llegar a la entrada de la morgue la fren&oacute; un empleado que insist&iacute;a en que no hab&iacute;an recibido m&aacute;s cuerpos. Qasar mostr&oacute; la foto al empleado y &eacute;ste suspir&oacute;: &ldquo;Son los mismos cuerpos, solo que su piel ha empezado a cambiar con el tiempo&rdquo;.
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                Equipos buscando en la prisión de Sednaya.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Qasar se empe&ntilde;&oacute; en entrar para comprobarlo una vez m&aacute;s. Una fila de personas que buscaba a sus familiares la sigui&oacute;. Un hombre ten&iacute;a un papel con 18 nombres escritos: todos seres queridos, ninguno de ellos tachado.
    </p><p class="article-text">
        Qasar abri&oacute; la puerta de la morgue. En el suelo yacen 12 cad&aacute;veres cubiertos por bolsas de pl&aacute;stico blancas y con cremallera. Un hombre sigui&oacute; a Qasar al interior, tap&aacute;ndose la nariz con el cuello de su su&eacute;ter, pero huy&oacute; pronto, repelido por el olor. Qasar se qued&oacute;. Se agach&oacute; y levant&oacute; suavemente el pl&aacute;stico blanco que cubr&iacute;a cada uno de los cuerpos, deteni&eacute;ndose para estudiar sus rostros, tal como su padre hab&iacute;a hecho con ella 11 a&ntilde;os atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Se dirigi&oacute; a las c&aacute;maras mortuorias y, una por una, abri&oacute; las compuertas y sac&oacute; las camas refrigeradas donde los cuerpos yac&iacute;an inm&oacute;viles. Algunos ten&iacute;an marcas evidentes de tortura: les faltaba carne en las mand&iacute;bulas, la piel estaba ennegrecida por electrocuci&oacute;n, los cuellos est&aacute;n hinchados por ahorcamientos. Todos estaban demacrados, sus costillas sobresal&iacute;an de debajo de la piel y dos dedos bastaban para rodear sus esquel&eacute;ticos brazos. Otros parec&iacute;an dormidos. Qasar se detuvo especialmente en un hombre, cuyo cabello negro con raya al medio le ca&iacute;a suavemente sobre la frente. 
    </p><p class="article-text">
        Cerr&oacute; el &uacute;ltimo caj&oacute;n. Ninguno de ellos era su padre. Cuando no pod&iacute;a identificar el rostro, buscaba un peque&ntilde;o tatuaje en la mu&ntilde;eca, el cual consist&iacute;a en las primeras iniciales del nombre de su padre y el de su esposa: AM. Se hab&iacute;a hecho el tatuaje justo antes de que &eacute;l y la madre de Qasar se comprometieran.
    </p><p class="article-text">
        La fila de personas continu&oacute; su procesi&oacute;n arrastrando los pies detr&aacute;s de Qasar, cada una deteni&eacute;ndose a mirar a los muertos cuando le llegaba su turno. &ldquo;Parec&iacute;a un museo. Empec&eacute; a tener la esperanza de no encontrar a mi padre all&iacute;. No quer&iacute;a verlo as&iacute;&rdquo;, dice Qasar.
    </p><h2 class="article-text">Solos en la b&uacute;squeda</h2><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen de Asad dividi&oacute; su represi&oacute;n en diferentes ramas e instalaciones, cada una con sus propias prisiones y centros de detenci&oacute;n. Todos juntos formaban una caja negra en la que personas como el padre de Qasar desaparec&iacute;an para nunca m&aacute;s ser vistas. Y cuando el Gobierno de Asad y sus carceleros huyeron, no dejaron tras de s&iacute; ning&uacute;n plano que ayudara a navegar por el intrincado aparato de seguridad que hab&iacute;an controlado durante 54 a&ntilde;os. En su lugar, dejaron que personas como Qasar y los cientos de miles de sirios que buscaban a sus seres queridos desaparecidos se las arreglaran solos.
    </p><p class="article-text">
        En su b&uacute;squeda, Qasar y otros se enfrentaron a las terribles herramientas que el r&eacute;gimen de Asad utilizaba para oprimir a su pueblo. Tuvieron que explorar meticulosamente c&aacute;maras de tortura, en busca de cualquier pista que pudiera revelar el destino de los desaparecidos. Se vieron obligados a contemplar los rostros de decenas de personas torturadas que yac&iacute;an en las morgues e imaginar con insoportable detalle el dolor que sus familiares podr&iacute;an haber sufrido.
    </p><p class="article-text">
        Hamdan Mohammed, de 28 a&ntilde;os, es un farmac&eacute;utico que vive en Damasco y busca a su t&iacute;o Qadior Masas. &ldquo;Por supuesto, lloraba cuando ve&iacute;a los cad&aacute;veres, pero el horror no era esto. El horror ser&iacute;a acabar encontr&aacute;ndolos all&iacute;&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Fuera del hospital Mujtahid, Qasar hac&iacute;a una pausa para planear su visita a otro hospital en el que, seg&uacute;n se dice, hay m&aacute;s cad&aacute;veres. Otras familias se arremolinaban en las paredes del complejo, donde hay expuestas fotos de cad&aacute;veres para que la gente los identifique. Un hombre vende un librito con vers&iacute;culos del Cor&aacute;n destinados a ser le&iacute;dos en los funerales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy la mayor de la familia, as&iacute; que soy yo quien tiene que hacer esto&rdquo;, dice Qasar. &ldquo;No quiero que mi madre vea a estas personas. As&iacute; que estoy sola en esta b&uacute;squeda para encontrar a nuestro desaparecido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[William Christou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/buscar-sola-padre-desaparecido-regimen-asad-no-creere-muerte-ver-cuerpo_1_11925215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Dec 2024 20:28:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Buscar sola a tu padre desaparecido bajo el régimen de Al Asad: "No me creeré su muerte hasta ver su cuerpo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Guerra de Siria,Conflicto en Siria,Bashar Al Asad,Desaparecidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los kurdos de Siria alertan del riesgo de que miles de combatientes de ISIS salgan de prisión tras la caída de Al Asad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/kurdos-siria-alertan-riesgo-miles-combatientes-isis-salgan-prision-caida-asad_1_11923689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3dc96dc3-d6d7-4e77-bc5e-b48ae0d05b92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los kurdos de Siria alertan del riesgo de que miles de combatientes de ISIS salgan de prisión tras la caída de Al Asad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las fuerzas kurdas desconfían del gobierno islamista en Damasco y dicen que los ataques turcos hacen "vulnerables" las cárceles</p><p class="subtitle">Los adolescentes encerrados en la cárcel de combatientes de ISIS piden “piedad” en la Siria post-Asad: “Éramos niños”
</p></div><p class="article-text">
        Los kurdos de Siria alertan del riesgo de que miles de combatientes de ISIS salgan de prisi&oacute;n tras la ca&iacute;da de Bashar Al Asad. Desde la c&aacute;rcel Panorama, que tiene recluidos a miembros de ISIS de alto rango, los responsables del centro desconf&iacute;an del gobierno islamista en Damasco y avisan de que un ataque de Turqu&iacute;a a gran escala har&iacute;a &ldquo;vulnerables&rdquo; las c&aacute;rceles porque los guardas forman parte de las Fuerzas de Defensa Sirias (FDS) e ir&iacute;an a luchar para defender el territorio kurdo. 
    </p><p class="article-text">
        En el campo de Al Roj, tambi&eacute;n en el noreste de Siria controlado por los kurdos, los presos han celebrado la llegada del nuevo r&eacute;gimen. &ldquo;Ya han hecho las maletas, piensan que les van a liberar&rdquo;. As&iacute; se ha expresado ante la Ag&egrave;ncia Catalana de Not&iacute;cies (ACN) y otros medios catalanes que han accedido al espacio el administrador del &aacute;mbito civil del campo, Rashid Omar.
    </p><p class="article-text">
        Con la ayuda de Estados Unidos, las fuerzas kurdas lograron vencer a Estado Isl&aacute;mico durante la guerra civil siria y capturaron a decenas de miles de personas presuntamente vinculadas al grupo islamista radical. Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la derrota de ISIS, m&aacute;s de 56.000 personas permanecen detenidas &ldquo;de forma arbitraria&rdquo; y sufren torturas y &ldquo;condiciones de vida inhumanas&rdquo;, seg&uacute;n Amnist&iacute;a Internacional.
    </p><p class="article-text">
        Una de las primeras medidas de la Organizaci&oacute;n para la Liberaci&oacute;n del Levante (HTS, por sus siglas en &aacute;rabe) ha sido la apertura de las prisiones, pero el grupo islamista no controla todo el territorio del pa&iacute;s. El noreste de Siria est&aacute; de facto bajo el dominio de los kurdos, que han instaurado una administraci&oacute;n aut&oacute;noma. As&iacute;, los reclusos de ISIS siguen encerrados en centros gestionados por la Administraci&oacute;n Aut&oacute;noma del Norte y Este de Siria (Aanes), tambi&eacute;n conocida como Rojava.
    </p><p class="article-text">
        Las prisiones de combatientes de ISIS son una de las cartas que las Fuerzas Dem&oacute;cratas Sirianas (FDS) utilizan para exigir el apoyo occidental en un momento de incertidumbre por los cambios pol&iacute;ticos en el pa&iacute;s y, sobre todo, por el creciente temor a un ataque a gran escala de Turqu&iacute;a en la ciudad fronteriza de Kobane, s&iacute;mbolo de la resistencia kurda durante la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional calcula que las autoridades auton&oacute;micas de Rojava mantienen a m&aacute;s de 56.000 personas en al menos 27 centros de detenci&oacute;n y dos campos de detenci&oacute;n, la gran mayor&iacute;a mujeres y ni&ntilde;os. &ldquo;Los 29.000 ni&ntilde;os de los campos representan la concentraci&oacute;n m&aacute;s alta de menores privados arbitrariamente de su libertad en todo el mundo&rdquo;, dice la organizaci&oacute;n, que acusa a Estados Unidos de financiar estos campos.
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                En el campo de presas de Al Roj hay 2.647 mujeres y 1.694 niños                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Los campos de mujeres y ni&ntilde;os </strong></h2><p class="article-text">
        La ACN ha podido entrar en el campo de Al Roj, cerca de la frontera con el Kurdist&aacute;n iraqu&iacute;. Seg&uacute;n sus administradores, hay 2.647 mujeres y 1.694 ni&ntilde;os en este campo. Casi el 70% son extranjeros, el resto son sirios o iraqu&iacute;es. &ldquo;Una gran proporci&oacute;n de las mujeres y ni&ntilde;as detenidas son v&iacute;ctimas de matrimonios forzados con miembros de Estado Isl&aacute;mico&rdquo;, recuerda Amnist&iacute;a Internacional.
    </p><p class="article-text">
        En el primer grupo que lleg&oacute; al campo de Al Roj, el 90% de las mujeres estaban embarazadas, aseguran los gestores del campo. Cuando los ni&ntilde;os llegan a los 13 o 15 a&ntilde;os los env&iacute;an a &ldquo;centros de rehabilitaci&oacute;n&rdquo; para impedir que haya m&aacute;s nacimientos. &ldquo;Hace dos meses descubrimos que un ni&ntilde;o de 13 a&ntilde;os se hab&iacute;a casado y ten&iacute;a dos hijos&rdquo;, explica Dahmat . Ahora ya le han expulsado. Amnist&iacute;a Internacional critica &ldquo;la separaci&oacute;n forzosa&rdquo; de ni&ntilde;os de sus madres en los campos de Al-Roj y Al-Hol.
    </p><p class="article-text">
        Los administradores de Al Roj afirman que solo 200 ni&ntilde;os acuden a clases y culpan a las madres de intentar inculcar una ideolog&iacute;a &ldquo;isl&aacute;mica radical&rdquo; a los menores. &ldquo;Hay organizaciones que realizan programas de desradicalizaci&oacute;n, pero no cambian&rdquo;, lamentan.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional ha denunciado la detenci&oacute;n &ldquo;indefinida y arbitraria&rdquo; de estas mujeres y ni&ntilde;os, as&iacute; como las &ldquo;terribles condiciones de vida en el campo&rdquo; por la falta de &ldquo;acceso adecuado a alimentos, agua, asistencia sanitaria y saneamiento&rdquo;. Tambi&eacute;n alertaron de la &ldquo;violencia y explotaci&oacute;n sexual&rdquo; que sufren las mujeres de ambos campos. Por eso, acusan a las autoridades kurdas de infligir un trato &ldquo;inhumano y degradante&rdquo; a las mujeres y ni&ntilde;os retenidos en Al Hol y Al Roj.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las presas esperan la liberaci&oacute;n de Damasco</strong></h2><p class="article-text">
        A diferencia de los hombres en las prisiones de combatientes de ISIS, las mujeres y ni&ntilde;os de estos campos ven las noticias y est&aacute;n al corriente de la actualidad, aunque tampoco se les permite tener m&oacute;vil. &ldquo;Se est&aacute;n preparando para salir&rdquo;, avisa Dahmat. El d&iacute;a que el HTS derroc&oacute; a Asad y tom&oacute; el poder en Damasco, las reclusas hicieron una fiesta en el campo. Algunas han sido repatriadas, pero las que quedan hace m&aacute;s de cinco a&ntilde;os que est&aacute;n cerradas sin un juicio. 
    </p><p class="article-text">
        Los representantes pol&iacute;ticos de Rojava han tendido la mano a la organizaci&oacute;n islamista que tiene el poder ahora en Damasco para negociar la integraci&oacute;n de la zona en la Siria post-Asad. Sin embargo, no todos los kurdos de este territorio se muestran optimistas con HTS.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;ISIS est&aacute; gobernando en Damasco. Ahora los vemos en televisi&oacute;n. Todo el mundo lo ve, pero nadie dice nada&rdquo;, se queja Dahmat, jefe de la c&aacute;rcel de Panorama, que tiene recluidos a los altos combatientes de ISIS que los kurdos capturaron en la &uacute;ltima batalla contra Estado Isl&aacute;mico en Baghouz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco dentro de las Unidades de Protecci&oacute;n de las Mujeres (YPJ) ven con buenos ojos el gobierno interino en Damasco, especialmente despu&eacute;s de unos comentarios machistas del portavoz de HTS, que dijo que la naturaleza biol&oacute;gica y psicol&oacute;gica de las mujeres no es adecuada para algunos cargos gubernamentales.
    </p><p class="article-text">
        Desde su llegada al poder, la organizaci&oacute;n islamista se ha intentado distanciar de A-Qaeda y el ISIS, dos grupos terroristas con los que tuvo v&iacute;nculos durante la guerra civil siria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ACN / Natàlia Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/kurdos-siria-alertan-riesgo-miles-combatientes-isis-salgan-prision-caida-asad_1_11923689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Dec 2024 13:25:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los kurdos de Siria alertan del riesgo de que miles de combatientes de ISIS salgan de prisión tras la caída de Al Asad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Guerra de Siria,Conflicto en Siria,Turquía,Kurdistán,Kurdos,Isis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los adolescentes encerrados en la cárcel de combatientes de ISIS piden “piedad” en la Siria post-Asad: “Éramos niños”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/adolescentes-encerrados-carcel-combatientes-isis-piden-piedad-siria-post-asad-ninos_1_11922566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d96cd9c0-f7b7-4913-b533-0a0fc7643fc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los adolescentes encerrados en la cárcel de combatientes de ISIS piden “piedad” en la Siria post-Asad: “Éramos niños”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay centenares de menores encerrados en la prisión Panorama, en la zona siria controlada por los kurdos, acusados de pertenecer al Estado Islámico que no han tenido acceso a abogados ni a un juicio a pesar de llevar allí más de seis años </p><p class="subtitle">El futuro de Siria tras la caída del régimen y la remodelación de Oriente Medio
</p></div><p class="article-text">
        Stefan Uterloo tiene 19 a&ntilde;os y lleva casi seis encerrado en la c&aacute;rcel de Panorama, en el noreste de Siria controlado por los kurdos. Originario de Surinam y crecido en Amsterdam, fue detenido con apenas 13 a&ntilde;os cuando las fuerzas kurdas remataron la victoria sobre el Estado Isl&aacute;mico (ISIS), liquidando su califato en Siria. 
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista en el ACN y otros dos medios catalanes que han entrado a la prisi&oacute;n, Stefan niega que &eacute;l y &ldquo;muchos otros ni&ntilde;os&rdquo; encarcelados hayan hecho &ldquo;la yihad&rdquo;. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; el mundo no tiene piedad de nosotros? &Eacute;ramos ni&ntilde;os&rdquo;, dice desde una celda. 
    </p><p class="article-text">
        Ignora que el r&eacute;gimen de Bashar el Asad ha ca&iacute;do y que un grupo islamista ha llegado al poder en Damasco, ya que en este centro penitenciario de m&aacute;xima seguridad est&aacute;n prohibidos los m&oacute;viles.
    </p><p class="article-text">
        La c&aacute;rcel de Panorama se encuentra en Hasaka, en el noreste de Siria. Con la ayuda de Estados Unidos, las fuerzas kurdas de ese territorio lograron vencer a Estado Isl&aacute;mico durante la guerra civil y capturaron a decenas de miles de personas presuntamente vinculadas al grupo islamista radical. 
    </p><p class="article-text">
        Casi seis a&ntilde;os despu&eacute;s de la derrota de ISIS, m&aacute;s de 56.000 personas siguen detenidas &ldquo;de forma arbitraria&rdquo; y sufren torturas y &ldquo;condiciones de vida inhumanas&rdquo;, seg&uacute;n Amnist&iacute;a Internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las primeras medidas que ha tomado la Organizaci&oacute;n para la Liberaci&oacute;n del Levante (HTS, por sus siglas en &aacute;rabe) desde que derrib&oacute; Al Asad el pasado ocho de diciembre ha sido la apertura de las c&aacute;rceles, pero el HTS no controla todo el territorio del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        De facto, el noreste de Siria est&aacute; bajo el dominio de los kurdos, que han creado una administraci&oacute;n aut&oacute;noma. As&iacute;, los reclusos de ISIS siguen en centros penitenciarios gestionados por la Administraci&oacute;n Aut&oacute;noma del Norte y Este de Siria (Aanes), tambi&eacute;n conocida como Rojava.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un portavoz del Aanes, en la c&aacute;rcel de Panorama se encuentran los altos mandos de ISIS que lograron llegar a Baguz, el &uacute;ltimo basti&oacute;n de los rebeldes yihadistas que instauraron un califato en el noreste de Siria entre el 2014 y en 2019.
    </p><p class="article-text">
        Aanes no revela el n&uacute;mero exacto de prisioneros que hay en Panorama actualmente, pero indican que antes del mot&iacute;n del 2021 hab&iacute;a unos 4.000 reclusos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Presos adolescentes</strong></h2><p class="article-text">
        Durante la entrevista, Stefan habla desde una celda compartida con una veintena de chicos de edad similar. Todos est&aacute;n reci&eacute;n duchados y el espacio est&aacute; limpio. Es la celda m&aacute;s cercana a la salida, la &uacute;nica donde los guardas permiten el acceso a la prensa.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional denunci&oacute; en un informe en abril que los presos &ldquo;se agolpan&rdquo; en celdas sin ventilaci&oacute;n donde se llegan a temperaturas &ldquo;extremas&rdquo; en verano. &ldquo;Los chicos detenidos como menores parecen vivir separados de los otros prisioneros adultos, pero tambi&eacute;n est&aacute;n sufriendo los efectos de un brote generalizado de tuberculosis&rdquo;, afirma la organizaci&oacute;n de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Stefan cuenta desde detr&aacute;s de los barrotes que lleg&oacute; a Idlib, Siria, con su madre cuando ten&iacute;a s&oacute;lo diez a&ntilde;os. En ese momento (2015) era un territorio controlado por varios grupos rebeldes y el pa&iacute;s estaba inmerso en una guerra civil a ra&iacute;z de la revoluci&oacute;n contra el r&eacute;gimen de Al Asad. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n &eacute;l, su madre acudi&oacute; a trabajar al hospital de Idlib, no para unirse a ISIS. Ahora bien, reconoce que se hicieron musulmanes: &ldquo;&Eacute;ramos cristianos, pero nos convertimos al islam por esta gente de Siria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, ISIS le &ldquo;secuestra&rdquo; y pierde de vista a su madre, seg&uacute;n su relato. &ldquo;Yo no quer&iacute;a ir, no quer&iacute;a ir a hacer la yihad&rdquo;, remarca. Stefan explica que viv&iacute;a &ldquo;en las calles&rdquo; de Baghouz y que qued&oacute; &ldquo;herido&rdquo;, pero no concreta si lleg&oacute; a combatir con los yihadistas durante aquellos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En el 2019 le detienen en Baghouz y los kurdos le cierran en la c&aacute;rcel de Panorama. En el 2021 hubo una revuelta de los reclusos y desde entonces se han impuesto fuertes medidas de seguridad, por lo que los presos est&aacute;n incomunicados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Interior de la cárcel Panorama, en Siria, donde están encerrados presuntos altos cargos del Estado Islámico                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Seis a&ntilde;os encerrado </strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Mi vida ha quedado arruinada&rdquo;, dice Stefan. Teme hablar sobre las condiciones en prisi&oacute;n, pero admite que &ldquo;pr&aacute;cticamente&rdquo; no come, ni hace nada durante todo el d&iacute;a. &ldquo;Es muy solitario y desesperante&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Amnist&iacute;a Internacional, las personas detenidas en Panorama &ldquo;no tienen acceso a alimentaci&oacute;n ni a asistencia m&eacute;dica adecuada, lo que causa enfermedades, entre ellas un grave brote de tuberculosis que no ha remitido en a&ntilde;os&rdquo; y que ha provocado muertes en prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Stefan comparte celda con otros j&oacute;venes que, como &eacute;l, fueron detenidos cuando eran menores. &ldquo;Son inocentes, los engatusaron&rdquo;, denuncia. &Eacute;l se desmarca de la organizaci&oacute;n, si bien reconoce que tuvo la tentaci&oacute;n de unirse a ella. &ldquo;Antes de entrar aqu&iacute;, ten&iacute;a pensamientos sobre ISIS, pero ahora he visto a esta gente y no es como me esperaba&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la entrevista, Dahmat, el jefe del centro penitenciario, dice sobre Stefan: &ldquo;En aquellos tiempos os habr&iacute;a degollado&rdquo;. Hace dos a&ntilde;os que detuvieron los programas de &ldquo;rehabilitaci&oacute;n&rdquo; porque &ldquo;no daban resultados&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Sin perspectivas de repatriaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        A pesar de la situaci&oacute;n que describe, Stefan mantiene la esperanza de salir de prisi&oacute;n, rehacer su vida y encontrar a su madre. &ldquo;Si s&oacute;lo alguien pudiera ayudarme...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los periodistas catalanes que han entrado a la prisi&oacute;n han contactado con el ministerio de asuntos exteriores holand&eacute;s, que niega tener constancia de su caso. &ldquo;No hemos recibido ninguna solicitud de asistencia consular de la persona interesada o de sus familiares&rdquo;, afirman, y a&ntilde;aden: &ldquo;Las posibilidades de prestar asistencia consular a los detenidos holandeses en Siria son muy limitadas porque los Pa&iacute;ses Bajos no tienen representaci&oacute;n diplom&aacute;tica en Siria desde 2012&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, en un mensaje posterior, un portavoz del ministerio proporciona un n&uacute;mero de tel&eacute;fono de contacto por si Stefan o sus familiares quieren contactar con ellos. A Stefan no se le permite tener ning&uacute;n m&oacute;vil en prisi&oacute;n y no ha podido hablar todav&iacute;a con ning&uacute;n abogado.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Denuncia de Amnist&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        Tampoco Amnist&iacute;a Internacional conoce la situaci&oacute;n de Stefan, si bien llevan tiempo reclamando &ldquo;la liberaci&oacute;n y retorno o repatriaci&oacute;n de los menores y j&oacute;venes&rdquo; encarcelados en Siria. La organizaci&oacute;n de derechos humanos visit&oacute; en 2023 la c&aacute;rcel de Panorama, vigilada por las Fuerzas de Defensa Sirias (FDS) lideradas por los kurdos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Amnist&iacute;a, hay unos 30.000 ni&ntilde;os detenidos en el noreste de Siria, la mayor concentraci&oacute;n de ni&ntilde;os privados de libertad en todo el mundo. Solo en prisi&oacute;n de Panorama hay unos 600 menores, la mitad sirios e iraqu&iacute;es, el resto son extranjeros. &ldquo;Ninguno ha sido imputado o juzgado&rdquo;, remarca el informe. 
    </p><p class="article-text">
        A su vez, Aanes asegura que &ldquo;un n&uacute;mero importante&rdquo; de este grupo de ni&ntilde;os estaba afiliados a ISIS como &ldquo;miembros de los cachorros del califato&rdquo; y que, por tanto, sus &ldquo;protocolos legales exigen su traslado a centros de reforma y rehabilitaci&oacute;n despu&eacute;s de la sentencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aanes justifica la detenci&oacute;n de los menores por el &ldquo;n&uacute;mero insuficiente de centros de rehabilitaci&oacute;n&rdquo; y la preocupaci&oacute;n por &ldquo;su integraci&oacute;n con los detenidos condenados por otros delitos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los menores fueran reclutados por ISIS, Amnist&iacute;a defiende que se les debe tratar como &ldquo;v&iacute;ctimas&rdquo; y que la detenci&oacute;n s&oacute;lo deber&iacute;a ser una medida &ldquo;de &uacute;ltimo recurso&rdquo;. &ldquo;Si las autoridades auton&oacute;micas los juzgaran, se enfrentar&iacute;an a una pena m&aacute;xima de siete a&ntilde;os, seg&uacute;n la ley de la regi&oacute;n, y muchos ya han cumplido casi ese tiempo&rdquo;, afirma el informe. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, apresuran a Aanes y las FDS a &ldquo;iniciar el proceso de cribado de estos chicos y j&oacute;venes detenidos como menores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los j&oacute;venes extranjeros, Amnist&iacute;a denuncia que algunos pa&iacute;ses est&aacute;n vulnerando el derecho internacional neg&aacute;ndoles la repatriaci&oacute;n. &ldquo;A pesar del aumento del n&uacute;mero de pa&iacute;ses que repatr&iacute;an mujeres y ni&ntilde;os de los campos, algunos gobiernos excluyen a los que han llegado o est&aacute;n a punto de llegar a los dieciocho a&ntilde;os y los ni&ntilde;os que se cree que han luchado con el Estado Isl&aacute;mico&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ACN / Natàlia Segura]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Dec 2024 07:48:52 +0000]]></pubDate>
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