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    <title><![CDATA[elDiario.es - Planeta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/planeta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Planeta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué Venus rota al revés que el resto de planetas del Sistema Solar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/venus-rota-reves-resto-planetas-sistema-solar_1_13256863.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06a3f539-7e50-405d-8aa9-c03cf74cea3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué Venus rota al revés que el resto de planetas del Sistema Solar?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fricción entre la atmósfera y el planeta o el choque con un gran objeto que lo desplazó de su órbita anterior son algunas de las hipótesis que se barajan para explicar el sentido de rotación
</p><p class="subtitle">— Pregunta enviada por D. Roselló.
</p><p class="subtitle">En consultas anteriores... - ¿Es segura la vacuna contra el virus del papiloma humano?
</p></div><p class="article-text">
        Efectivamente, Venus rota en la direcci&oacute;n contraria a la que lo hacen el resto de los planetas de nuestro Sistema Solar y existe todav&iacute;a gran controversia sobre la explicaci&oacute;n de este fen&oacute;meno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te dir&eacute; que este planeta tiene mucho inter&eacute;s para los investigadores del Sistema Solar porque es bastante similar a la Tierra. Su proximidad al Sol, su tama&ntilde;o, &mdash;tiene el 95% del di&aacute;metro de la Tierra&mdash; y que es un planeta rocoso son las similitudes que aproximan Venus a la Tierra. Pero tambi&eacute;n tiene diferencias grandes y quiz&aacute; la mayor sea la composici&oacute;n de su atm&oacute;sfera.
    </p><p class="article-text">
        Venus tiene una peculiaridad muy caracter&iacute;stica y es que su atm&oacute;sfera es muy densa y muy caliente. Esta atm&oacute;sfera sufre grandes velocidades de rotaci&oacute;n. Precisamente, una de las principales hip&oacute;tesis que se barajan para explicar el sentido de rotaci&oacute;n de este planeta, como dec&iacute;as contrario al sentido de rotaci&oacute;n del resto de los planetas del Sistema Solar, es esa fricci&oacute;n entre la atm&oacute;sfera y el cuerpo celeste. Se cree que en alg&uacute;n momento de la historia de Venus esa fricci&oacute;n fue la responsable de que el planeta empezara a girar en sentido contrario a lo que se esperar&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando un grupo de planetas se han formado a partir de un n&uacute;cleo com&uacute;n, como creemos que sucedi&oacute; con los del Sistema Solar, es decir, que antes de ser diferentes cuerpos celestes formaron parte de una masa com&uacute;n que m&aacute;s tarde se disgreg&oacute; y dio lugar a los diferentes planetas, se esperar&iacute;a que todos rotaran en la misma direcci&oacute;n y todos tuvieran la misma inclinaci&oacute;n sobre la ecl&iacute;ptica. La ecl&iacute;ptica es el plano imaginario en el que se sit&uacute;an las &oacute;rbitas de los planetas. Todos los planetas del Sistema Solar, excepto Venus, giran de oeste a este, pero Venus gira de este a oeste. All&iacute;, el Sol sale por el oeste y se pone por el este. Adem&aacute;s Venus tiene un a&ntilde;o menor que la Tierra porque est&aacute; m&aacute;s cerca del Sol, es decir tarda menos que la Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol y, sin embargo, su d&iacute;a es mayor que su a&ntilde;o, es decir, el tiempo que tarda en rotar sobre su eje es mayor que el tiempo que tarda en rotar alrededor del Sol, esto es incre&iacute;ble y es debido a que su atm&oacute;sfera tan densa lo frena en su rotaci&oacute;n alrededor de su eje, va tan lento que por eso su d&iacute;a es tan largo, m&aacute;s largo que su a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La otra hip&oacute;tesis m&aacute;s aceptada sobre el origen de esta rotaci&oacute;n en sentido contrario es que en alg&uacute;n momento Venus pudo chocar con un gran objeto que le desplazar&iacute;a de su &oacute;rbita anterior y le impuls&oacute; a rotar al contrario de como lo hac&iacute;a en su origen. Como apoyo a esta teor&iacute;a est&aacute; el hecho de que la posici&oacute;n de Venus se sale bastante de la ecl&iacute;ptica, no est&aacute; en el plano como s&iacute; lo est&aacute;n el resto de los planetas. Un choque contra un gran objeto celeste explicar&iacute;a ambas anomal&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Como te dec&iacute;a al inicio, Venus despierta un gran inter&eacute;s entre la comunidad cient&iacute;fica porque nos puede mostrar lo que podr&iacute;a suceder en el futuro si la Tierra se calienta y se desertiza en extremo. Hay hip&oacute;tesis que dicen que en el pasado en Venus hab&iacute;a agua. Ya sabes que el agua es el elemento esencial para la vida tal y como la conocemos. Y el &uacute;nico lugar del Sistema Solar en el que coexiste el agua en sus tres estados: s&oacute;lido (hielo), l&iacute;quido (agua) y gaseoso (vapor de agua) es la Tierra, aunque se acaban de descubrir evidencias de que pueda existir agua l&iacute;quida en las profundidades de Marte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es decir, nuestro planeta se encuentra en un punto de equilibrio respecto de su posici&oacute;n con el Sol que lo permite. Si nos acerc&aacute;ramos un pel&iacute;n m&aacute;s al Sol nos quedar&iacute;amos sin hielo, un poco m&aacute;s y nos quedar&iacute;amos tambi&eacute;n sin agua l&iacute;quida y si nos alej&aacute;ramos un poquito, nos quedar&iacute;amos sin gran parte del vapor de agua y sin agua l&iacute;quida. Ese es nuestro elemento diferenciador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, como te dec&iacute;a, el estudio de Venus puede darnos informaci&oacute;n de las consecuencias de un calentamiento terrestre. En Venus hay un efecto invernadero tremendo que provoca que en su superficie haya temperaturas de hasta 400 &deg;C. Imag&iacute;nate si hace calor que incluso los metales se derriten. Y esas altas temperaturas est&aacute;n provocadas por el tremendo efecto invernadero que sufre. Como su atm&oacute;sfera es tan densa, el calor que llega del Sol no puede salir otra vez al espacio y rebota calentando su atm&oacute;sfera.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a Dolores Rodr&iacute;guez Fr&iacute;as</strong> es doctora en Ciencias F&iacute;sicas, catedr&aacute;tica de F&iacute;sica At&oacute;mica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Alcal&aacute; en el Departamento de F&iacute;sica y Matem&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Coordinaci&oacute;n y redacci&oacute;n:<strong>&#8239;Victoria Toro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pregunta enviada por<em>&nbsp;</em><strong>D. Rosell&oacute;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/investigadoras-al-rescate/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Investigadoras</a>&nbsp;al rescate&#8239;es un consultorio cient&iacute;fico semanal, patrocinado por el programa&#8239;<a href="https://www.forwomeninscience.com/authority/spain---national-program" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">L&rsquo;Or&eacute;al-Unesco &lsquo;For Women in Science&rsquo;</a>&#8239;y por&#8239;<a href="https://www.bms.com/es/about-us/responsibility.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bristol Myers Squibb</a>, que contesta a las dudas de lectores y lectoras sobre ciencia y tecnolog&iacute;a. Son cient&iacute;ficas y tecn&oacute;logas, socias de&#8239;<a href="https://amit-es.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AMIT&#8239;</a>(Asociaci&oacute;n de Mujeres Investigadoras y Tecn&oacute;logas), las que responden a esas dudas. Env&iacute;a tus preguntas a&#8239;<a href="mailto:nosotrasrespondemos@gmail.com" target="_blank" class="link">nosotrasrespondemos@gmail.com</a>&#8239;o por Bluesky o Instagram como #investigadorasalrescate. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Dolores Rodríguez Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/venus-rota-reves-resto-planetas-sistema-solar_1_13256863.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 20:05:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Sistema Solar,Astrofísica,Astronomía,Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El telescopio de la NASA que capta la fuente de energía de supernovas superluminosas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/telescopio-nasa-capta-fuente-energia-supernovas-superluminosas-pm_1_13252684.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae9b9471-68aa-4716-8908-99a50b95cdec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El telescopio de la NASA que capta la fuente de energía de supernovas superluminosas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estas raras explosiones estelares producen diez o más veces la luz visible que se observa normalmente en una supernova tradicional</p><p class="subtitle">Toman la mayor fotografía obtenida hasta la fecha de una zona de la Vía Láctea de más de 650 años luz y que alberga densas nubes de gas y polvo</p><p class="subtitle">El oceano estaría sentenciado sin ballenas: sus heces reciclan nutrientes y refuerzan la productividad marina desde hace miles de años</p></div><p class="article-text">
        El telescopio espacial de la <strong>NASA </strong>de nombre<strong> Fermi</strong> ha logrado identificar por primera vez el origen energ&eacute;tico detr&aacute;s de las explosiones estelares m&aacute;s brillantes. A trav&eacute;s de su instrumento Large Area Telescope, la misi&oacute;n ha detectado se&ntilde;ales de <strong>rayos gamma</strong> procedentes de un evento ocurrido a&ntilde;os atr&aacute;s. Este logro cient&iacute;fico cuenta con la participaci&oacute;n activa del <strong>Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC)</strong> en un estudio reciente. El objeto de dicho estudio es la supernova SN 2017egm, una explosi&oacute;n inusualmente luminosa en la galaxia NGC 3191. Este sistema se encuentra ubicado a unos 440 millones de a&ntilde;os luz de distancia en la Osa Mayor. Los hallazgos confirman que Fermi pudo captar este fen&oacute;meno &uacute;nico. Los expertos destacan que esta detecci&oacute;n representa un avance significativo en la comprensi&oacute;n del universo profundo.
    </p><p class="article-text">
        La relevancia del hallazgo reside en la capacidad de observar emisiones de alt&iacute;sima energ&iacute;a desde la <a href="https://www.eldiario.es/temas/planeta/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tierra</a>. Es la culminaci&oacute;n de a&ntilde;os de an&aacute;lisis meticuloso sobre los datos recopilados por la misi&oacute;n espacial. La supernova superluminosa SN 2017egm fue descubierta inicialmente por la misi&oacute;n Gaia de la Agencia Espacial Europea en mayo de 2017. Su estallido tuvo lugar en una galaxia espiral barrada masiva, donde lleg&oacute; a brillar con m&aacute;s intensidad que todo su entorno. Un equipo internacional de investigadores analiz&oacute; profundamente los datos del telescopio Fermi de la <strong>NASA</strong> para realizar este nuevo estudio. La conclusi&oacute;n principal es que la explosi&oacute;n probablemente recibi&oacute; su potencia de una <strong>estrella de neutrones supermagnetizada</strong> reci&eacute;n nacida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este objeto, creado durante el colapso estelar, actu&oacute; como el motor central que desencaden&oacute; el evento astron&oacute;mico catastr&oacute;fico. Es la primera vez que se logra una asociaci&oacute;n tan clara entre rayos gamma y supernovas superluminosas. El <strong>ICE-</strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/csic/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>CSIC</strong></a><strong> </strong>subraya que este descubrimiento cambia la forma en que estudiamos la muerte de las estrellas. La detecci&oacute;n confirma sospechas te&oacute;ricas que se manten&iacute;an desde hac&iacute;a casi dos d&eacute;cadas de observaciones continuas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Durante todo este tiempo, los astr&oacute;nomos han rastreado los datos de <strong>Fermi</strong> buscando se&ntilde;ales de rayos gamma procedentes de supernovas. Fabio Acero, primer autor del estudio, se&ntilde;ala que aunque hubo indicios previos interesantes, ninguno de ellos era definitivo hasta ahora. Las supernovas de <strong>colapso de n&uacute;cleo</strong> ocurren cuando estrellas masivas agotan su combustible y colapsan bajo su propio peso. En este proceso violento se puede formar una estrella de neutrones del tama&ntilde;o de una ciudad o un agujero negro. Una onda expansiva destruye entonces el resto de la estructura estelar, expandi&eacute;ndose como una nube de <strong>gas ionizado</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El telescopio <strong>Fermi</strong> monitoriza estos cambios c&oacute;smicos constantes para ayudar a la humanidad a entender mejor el funcionamiento del universo. La detecci&oacute;n de SN 2017egm es el resultado de filtrar miles de eventos registrados pacientemente por el observatorio. Este &eacute;xito tecnol&oacute;gico demuestra la sensibilidad del instrumento Large Area Telescope para captar fen&oacute;menos de alta energ&iacute;a. Los cient&iacute;ficos celebran que finalmente se haya encontrado una prueba directa de estos procesos energ&eacute;ticos extremos.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas se han identificado cerca de 400 eventos excepcionales denominados como <strong>supernovas superluminosas</strong> por su brillo. Estas raras explosiones estelares producen diez o m&aacute;s veces la <strong>luz visible</strong> que se observa normalmente en una supernova tradicional. Un estudio liderado por la Universidad de Anhui ya hab&iacute;a sugerido la detecci&oacute;n de rayos gamma en el a&ntilde;o 2024. El instrumento de Fermi fue la clave fundamental para localizar estas emisiones que son invisibles al ojo humano convencional. SN 2017egm destaca entre todas ellas por ser una de las explosiones de este tipo m&aacute;s cercanas a la Tierra. Aunque est&aacute; a millones de a&ntilde;os luz, su <strong>proximidad</strong> relativa permiti&oacute; un an&aacute;lisis sin precedentes de sus componentes. La investigaci&oacute;n examin&oacute; espec&iacute;ficamente las seis supernovas superluminosas m&aacute;s cercanas detectadas en los primeros 16 a&ntilde;os. De todas ellas analizadas, solo SN 2017egm mostr&oacute; una evidencia clara y rotunda de presencia de rayos gamma. Este hecho confirma que ciertas supernovas pueden ser tan brillantes en rayos gamma como en luz. 
    </p><p class="article-text">
        La fuente de energ&iacute;a adicional que otorga tal potencia a estas explosiones estelares ha sido objeto de intenso debate cient&iacute;fico. La hip&oacute;tesis principal se&ntilde;ala la formaci&oacute;n de un magnetar, un tipo de estrella de neutrones con <strong>campos magn&eacute;ticos</strong> extremos. Estos campos son hasta mil veces m&aacute;s intensos que los de las estrellas de neutrones t&iacute;picas ya conocidas. En t&eacute;rminos comparativos, su fuerza es diez billones de veces superior a la potencia de un im&aacute;n dom&eacute;stico. Para confirmar esto, el equipo internacional compar&oacute; <strong>modelos te&oacute;ricos</strong> con las caracter&iacute;sticas &oacute;pticas de la supernova observada. Investigadores de Estonia y Nueva York desarrollaron un modelo para trazar el movimiento de las part&iacute;culas emitidas. El an&aacute;lisis detallado mostr&oacute; c&oacute;mo un magnetar reci&eacute;n nacido interact&uacute;a directamente con los restos en expansi&oacute;n de la estrella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta interacci&oacute;n es la que genera la <strong>luminosidad extra</strong> observada por los telescopios espaciales y terrestres. El modelo magnetar se posiciona as&iacute; como la explicaci&oacute;n m&aacute;s plausible para la energ&iacute;a de SN 2017egm. Los cient&iacute;ficos esperan que un magnetar reci&eacute;n formado gire sobre su propio eje cientos de veces por cada segundo. Esta rotaci&oacute;n vertiginosa genera una fuerte emisi&oacute;n de <strong>electrones y positrones</strong> hacia el exterior de la estrella colapsada. Estas part&iacute;culas forman lo que se conoce t&eacute;cnicamente como una <strong>nebulosa de viento de magnetar</strong>, una vasta nube energ&eacute;tica. Dentro de esta estructura ocurren interacciones complejas que impulsan la producci&oacute;n constante de rayos gamma de alta energ&iacute;a. Por ejemplo, la aniquilaci&oacute;n de electrones y positrones produce fotones gamma que chocan con los restos estelares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al no poder escapar directamente de la densa nube de gas, estos rayos son procesados internamente de nuevo. El resultado de este proceso es la transformaci&oacute;n de la energ&iacute;a en luz visible de menor intensidad energ&eacute;tica. Es precisamente este fen&oacute;meno el que dota a la supernova de un aumento extraordinario en su <strong>brillo total</strong>. La comprensi&oacute;n de estos mecanismos internos es fundamental para la astrof&iacute;sica moderna y el estudio estelar.
    </p><h2 class="article-text">Cooperaci&oacute;n entre observatorios</h2><p class="article-text">
        Aproximadamente tres meses despu&eacute;s del colapso, los rayos gamma comienzan a filtrarse a trav&eacute;s de los restos en expansi&oacute;n. El modelo de magnetar reproduce con gran precisi&oacute;n la luminosidad y el tiempo de llegada de estos rayos gamma. No obstante, el equipo observa que hay margen de mejora para explicar el <strong>desvanecimiento irregular</strong> de la luz. Otros procesos f&iacute;sicos podr&iacute;an haber influido en la etapa final de la vida de la supernova SN 2017egm. Entre ellos se mencionan restos estelares que vuelven a caer sobre el magnetar tras la explosi&oacute;n estelar inicial. Tambi&eacute;n se consideran las interacciones entre la onda expansiva y la materia eyectada siglos antes por la estrella. El estudio de estas fases tard&iacute;as ayudar&aacute; a refinar los modelos sobre el <strong>ciclo de vida</strong> de los magnetares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El futuro de esta investigaci&oacute;n se apoya en la <strong>cooperaci&oacute;n entre observatorios espaciales</strong> y nuevas instalaciones situadas en tierra. El equipo examin&oacute; la eficacia del futuro Cherenkov Telescope Array Observatory para detectar eventos similares en el espacio. Se estima que con cincuenta horas de observaci&oacute;n se podr&iacute;an localizar supernovas similares a 500 millones de a&ntilde;os luz. La flota de observatorios de la <strong>NASA</strong> seguir&aacute; monitorizando los cambios r&aacute;pidos que ocurren de forma constante en el cosmos. Observar los rayos gamma de las supernovas abre una nueva ventana para explorar su funcionamiento interno profundo. La detecci&oacute;n de SN 2017egm marca el inicio de una era de descubrimientos sobre los <strong>motores centrales</strong> estelares. Con cada nueva observaci&oacute;n, la humanidad se acerca m&aacute;s a comprender las fuerzas m&aacute;s energ&eacute;ticas del universo conocido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/telescopio-nasa-capta-fuente-energia-supernovas-superluminosas-pm_1_13252684.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 09:30:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Planeta,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El oceano estaría sentenciado sin ballenas: sus heces reciclan nutrientes y refuerzan la productividad marina desde hace miles de años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/oceano-estaria-sentenciado-ballenas-heces-reciclan-nutrientes-refuerzan-productividad-marina-miles-anos-pm_1_13163811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68c43296-9d97-412c-a85e-9dd50f0fa569_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El oceano estaría sentenciado sin ballenas: sus heces reciclan nutrientes y refuerzan la productividad marina desde hace miles de años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bomba biológica - La investigación describe cómo estos animales intervienen en la disponibilidad de elementos esenciales y explica que su papel va más allá de la alimentación al influir en procesos globales del sistema acuático</p><p class="subtitle">Las orcas del Golfo de California están aprendiendo a cazar tiburones blancos con una estrategia tan efectiva como inquietante: inmovilizarlos y arrancarles el hígado para comérselo</p></div><p class="article-text">
        El planeta est&aacute; cubierto en gran parte por agua y esa masa inmensa mantiene una red de vida que no se ve desde la superficie. El <strong>oc&eacute;ano alberga una cantidad enorme de criaturas</strong> que viven en capas distintas, desde organismos microsc&oacute;picos hasta animales que recorren miles de kil&oacute;metros, y esa diversidad depende de procesos que mantienen activo el sistema. 
    </p><p class="article-text">
        En total, el agua ocupa unos 361 millones de kil&oacute;metros cuadrados, lo que supone cerca del 71% de la superficie terrestre, y casi toda esa extensi&oacute;n corresponde a los oc&eacute;anos, que dominan el entorno acu&aacute;tico del planeta. Dentro de ese espacio, <strong>cada especie cumple una funci&oacute;n que afecta a muchas otras</strong>, aunque a simple vista no lo parezca. 
    </p><p class="article-text">
        Las <strong>ballenas</strong> forman parte de ese equilibrio y, pese a su tama&ntilde;o y su posici&oacute;n en la cadena alimentaria, su papel resulta mucho m&aacute;s amplio de lo que se suele pensar, sobre todo cuando se observa lo que liberan en el agua.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio describe c&oacute;mo cet&aacute;ceos devuelven nutrientes al mar</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Communications Earth &amp; Environment</strong></em>, seg&uacute;n recoge ese trabajo de la Universidad de Washington, analiza c&oacute;mo las <strong>heces de ballena aportan hierro y formas no t&oacute;xicas de cobre</strong> al oc&eacute;ano. <strong>Patrick Monreal,</strong> doctorando en oceanograf&iacute;a en la Universidad de Washington, explic&oacute; en ese estudio que &ldquo;hicimos mediciones nuevas de las heces de ballena para evaluar su papel en el reciclaje de nutrientes importantes para el fitoplancton&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis indica que estos animales no solo consumen recursos, tambi&eacute;n<strong> devuelven elementos necesarios para que otras formas de vida prosperen</strong>. Adem&aacute;s, el trabajo se&ntilde;ala que la reducci&oacute;n de sus poblaciones por la caza alter&oacute; ese ciclo, con efectos que alcanzan a zonas como el oc&eacute;ano Austral, una regi&oacute;n con gran influencia en el clima global.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un estudio de 2010 ya había medido concentraciones extremas"
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                Un estudio de 2010 ya había medido concentraciones extremas                            </span>
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        Una investigaci&oacute;n publicada en <em>Nature</em> en 2025 aporta un dato que cambia la forma de entender ese proceso. El equipo analiz&oacute; cinco muestras fecales y encontr&oacute; que el valor no est&aacute; solo en la cantidad de metales, sino en c&oacute;mo aparecen organizados. 
    </p><p class="article-text">
        Las<strong> heces contienen ligandos org&aacute;nicos</strong>, unas mol&eacute;culas que se unen a los metales y cambian su comportamiento en el agua. Esa estructura<strong> evita que el hierro desaparezca en el fondo marino y lo mantiene disponible para otros organismos</strong>, lo que permite que el sistema siga funcionando en la superficie.
    </p><h2 class="article-text">El fitoplancton depende de ese hierro para crecer</h2><p class="article-text">
        Ese mecanismo resulta decisivo si se observa el papel del <strong>fitoplancton</strong>. Estas algas microsc&oacute;picas forman la base de la cadena alimentaria marina y producen gran parte del ox&iacute;geno del planeta. Para crecer necesitan hierro, un elemento escaso en muchas zonas del oc&eacute;ano. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los cetáceos devuelven nutrientes esenciales al medio acuático                            </span>
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        Cuando falta, el desarrollo del fitoplancton se detiene y eso afecta a todos los niveles superiores, desde peque&ntilde;os crust&aacute;ceos hasta grandes depredadores. Por eso, cualquier proceso que mantenga ese hierro accesible tiene efectos que se extienden por todo el ecosistema.
    </p><h2 class="article-text">El cobre presente se vuelve seguro gracias a compuestos org&aacute;nicos</h2><p class="article-text">
        El trabajo liderado por investigadores de la Universidad de Washington a&ntilde;ade otro detalle importante. <strong>Randie Bundy</strong>, profesora de oceanograf&iacute;a en esa universidad, explic&oacute; que &ldquo;nos sorprendi&oacute; la cantidad de cobre presente en las heces de ballena&rdquo;. Ese hallazgo gener&oacute; <strong>dudas iniciales sobre su posible toxicidad</strong>, pero el an&aacute;lisis mostr&oacute; que los ligandos tambi&eacute;n act&uacute;an sobre ese metal y lo transforman en una forma segura. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, otros compuestos facilitan que el hierro pueda ser absorbido por los organismos. Seg&uacute;n Monreal, &ldquo;los animales pueden tener un papel mayor en los ciclos qu&iacute;micos de lo que se pensaba&rdquo;, y ese efecto podr&iacute;a estar relacionado con las bacterias presentes en el sistema digestivo de las ballenas.
    </p><h2 class="article-text">Otro trabajo calcul&oacute; concentraciones millones de veces superiores</h2><p class="article-text">
        Antes de estos trabajos, ya se hab&iacute;a detectado la importancia del hierro en las heces gracias al estudio de <strong>Stephen Nicol </strong>en 2010. Ese an&aacute;lisis mostr&oacute; que la concentraci&oacute;n de hierro en los excrementos de ballena superaba en unos diez millones de veces la del agua ant&aacute;rtica que las rodeaba. 
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                    alt="El sistema marino influye en el clima del planeta"
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            <span class="title">
                El sistema marino influye en el clima del planeta                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esa diferencia permiti&oacute; describir a estos animales como una<strong> bomba biol&oacute;gica que liberaba cerca de 50 toneladas de hierro al a&ntilde;o </strong>en la superficie del oc&eacute;ano antes de la caza industrial. Esa liberaci&oacute;n alimentaba el crecimiento del fitoplancton y manten&iacute;a activo el ciclo que sostiene a muchas otras especies.
    </p><h2 class="article-text">La reducci&oacute;n de poblaciones alter&oacute; el ciclo natural</h2><p class="article-text">
        El efecto de este proceso alcanza tambi&eacute;n al clima. Las<strong> floraciones de fitoplancton </strong>no solo alimentan a organismos como el krill, tambi&eacute;n capturan di&oacute;xido de carbono de la atm&oacute;sfera. Cuando las poblaciones de ballenas se redujeron, el <strong>sistema perdi&oacute; parte de esa capacidad de reciclaje</strong>, lo que afect&oacute; tanto a la abundancia de krill como a la circulaci&oacute;n de nutrientes. La relaci&oacute;n entre estos animales y el equilibrio del oc&eacute;ano muestra que su funci&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute; de su papel como consumidores.
    </p><p class="article-text">
        Todo ese sistema se desarrolla en un espacio que ocupa m&aacute;s de dos tercios del planeta. Los oc&eacute;anos concentran casi toda la superficie acu&aacute;tica de la Tierra, con esos 361 millones de kil&oacute;metros cuadrados que cubren el globo. 
    </p><p class="article-text">
        En esa extensi&oacute;n, los procesos que ocurren a peque&ntilde;a escala, como la acci&oacute;n qu&iacute;mica de unas heces en el agua, terminan influyendo en el funcionamiento de un entorno que sostiene la vida en el planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/oceano-estaria-sentenciado-ballenas-heces-reciclan-nutrientes-refuerzan-productividad-marina-miles-anos-pm_1_13163811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 15:39:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El oceano estaría sentenciado sin ballenas: sus heces reciclan nutrientes y refuerzan la productividad marina desde hace miles de años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Ballenas,Planeta,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sembrar conciencia en Castilla-La Mancha: auxilio urgente para nuestro planeta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/sembrar-conciencia-castilla-mancha-auxilio-urgente-planeta_132_13161081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72f7ca12-ed18-4db2-b988-511593571f65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sembrar conciencia en Castilla-La Mancha: auxilio urgente para nuestro planeta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Una llamada de auxilio al planeta: la Tierra no puede esperar. Es hora de recuperar la conciencia sobre el derroche de recursos y defender nuestra casa común"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Raquel Plaza Garro</p></div><p class="article-text">
        Cada 22 de abril, mi memoria regresa al bullicio del aula, a ese aroma a tierra mojada mezclado con el entusiasmo de quienes descubren el mundo. Como docente jubilada, el D&iacute;a de la Tierra no es para m&iacute; una celebraci&oacute;n festiva ni un eslogan vac&iacute;o; es un recordatorio de las semillas de esperanza que plantamos y que hoy, tristemente, vemos amenazadas por un mundo que parece haber perdido el rumbo.
    </p><h2 class="article-text">La magia de lo inmediato: Lentejas y asombro</h2><p class="article-text">
        En nuestras clases, la vida era la protagonista. Eleg&iacute;amos lentejas y garbanzos porque su prisa por nacer se ajustaba a la impaciencia bendita de los ni&ntilde;os. Ver c&oacute;mo la vida romp&iacute;a la c&aacute;scara y asomaba la ra&iacute;z en un simple tarro de cristal con algod&oacute;n era nuestra primera lecci&oacute;n de milagro cotidiano. Aquel asombro infantil era la semilla de un respeto que hoy, como sociedad adulta, estamos pisoteando.
    </p><h2 class="article-text">Clases din&aacute;micas: Los peque&ntilde;os h&aacute;bitos que cuentan</h2><p class="article-text">
        Nuestra metodolog&iacute;a se basaba en la acci&oacute;n. Organiz&aacute;bamos clases din&aacute;micas y atractivas donde el juego era el veh&iacute;culo del saber. Recuerdo con especial cari&ntilde;o c&oacute;mo los ni&ntilde;os se transformaban al sentirse parte de una misi&oacute;n importante: se convert&iacute;an en Guardianes de la Tierra. Para reforzar esa ilusi&oacute;n, cont&aacute;bamos, en ocasiones, con monitores especializados que tra&iacute;an nuevas energ&iacute;as y enfoques diferentes, haciendo que el aprendizaje fuera una experiencia &uacute;nica y emocionante.
    </p><p class="article-text">
        Otras veces, sal&iacute;amos del aula para adentrarnos en espacios naturales, donde el aprendizaje se volv&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s real y profundo. All&iacute;, el contacto directo con la tierra, el agua y la vida despertaba en ellos una sensibilidad especial dif&iacute;cil de lograr entre cuatro paredes. Eran experiencias que no se olvidan, porque se sienten.
    </p><p class="article-text">
        Juntos, utiliz&aacute;bamos los contenedores adecuados y diferentes objetos desechables en el aula para que aprendieran, de forma pr&aacute;ctica y visual, d&oacute;nde depositar cada residuo. Pero, sobre todo, les educ&aacute;bamos en los detalles: que el grifo abierto al lavarse los dientes, el abuso del agua embotellada o un chicle al suelo son formas de contaminaci&oacute;n silenciosa. El ordenador tambi&eacute;n era una herramienta interactiva y muy atractiva para descubrir esos peque&ntilde;os h&aacute;bitos que debemos evitar por el bien del Planeta.
    </p><h2 class="article-text">La Tierra en el abismo: Una realidad que duele</h2><p class="article-text">
        Hasta hace poco cre&iacute;amos que la naturaleza era indestructible. Sin embargo, hoy vemos una Tierra que se ahoga en pl&aacute;stico y se derrite por los polos. Estamos batiendo un triste r&eacute;cord: m&aacute;s de un mill&oacute;n de especies est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n. Seg&uacute;n expertos del IPBES y WWF, este uso insostenible de la tierra, el agua y la energ&iacute;a nos ha llevado a la sexta extinci&oacute;n masiva de la historia.
    </p><h2 class="article-text">El despertar de nuestra tierra: milagros y heridas en Castilla-La Mancha</h2><p class="article-text">
        No hace falta mirar a los polos para entender la urgencia de proteger lo nuestro. El mapa de nuestra propia tierra nos devuelve hoy una imagen que llena el alma, pero que tambi&eacute;n nos pone en guardia:
    </p><p class="article-text">
        El milagro de la inundaci&oacute;n: Ver hoy las Tablas de Daimiel y las Lagunas de Ruidera rebosantes de agua, recuperando su esplendor tras las abundantes lluvias de enero y febrero, es como ver germinar aquella lenteja de mis alumnos a una escala gigante. Es un recordatorio de la capacidad de regeneraci&oacute;n de la naturaleza cuando le damos un respiro. Sin embargo, que la vida dependa de la excepcionalidad de un invierno generoso nos advierte de nuestra fragilidad.
    </p><p class="article-text">
        El grito del Tajo: No puedo hablar de agua sin alzar la voz por nuestro r&iacute;o Tajo. Es indignante ver <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/confederacion-tajo-desvela-rio-quedo-agua-paso-toledo-verano_1_12732571.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo se le despoja de su caudal</a>, convirti&eacute;ndolo en un canal de cemento que entrega su alma a kil&oacute;metros de distancia mientras sus riberas sufren la humillaci&oacute;n del olvido. El agua de nuestros r&iacute;os no es un excedente comercial, es la sangre de nuestra tierra.
    </p><p class="article-text">
        La amenaza invisible: La erosi&oacute;n galopante y la proliferaci&oacute;n de macrogranjas en nuestras provincias est&aacute;n contaminando los mismos acu&iacute;feros que hoy celebramos ver llenos. Estas macrogranjas no solo vac&iacute;an nuestros acu&iacute;feros, sino que convierten las tierras en eriales inf&eacute;rtiles, donde nada vuelve a crecer, dejando un paisaje desolado tras la promesa de un beneficio r&aacute;pido. Para detener esto, es necesario regular su expansi&oacute;n, apostar por la agroecolog&iacute;a y exigir un modelo agr&iacute;cola sostenible que cuide los recursos para el futuro.
    </p><h2 class="article-text">Un grito contra el derroche y la insensatez</h2><p class="article-text">
        Me duele profundamente ver c&oacute;mo nos estamos cargando nuestra Tierra. Es indignante comprobar c&oacute;mo, mientras ense&ntilde;&aacute;bamos a los ni&ntilde;os a valorar cada gota de agua, hoy vivimos sumergidos en un derroche constante. El 70% del agua dulce del mundo y el 90% de la deforestaci&oacute;n global se atribuyen a una producci&oacute;n intensiva que altera h&aacute;bitats hasta hacerlos desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        Derrochamos energ&iacute;a sin medida y ropa de usar y tirar. Talamos bosques enteros para extraer maderas y construir lo que ni siquiera necesitamos. Y mientras tanto, se invierten fortunas en guerras absurdas que calcinan el suelo. Gastamos lo que no tenemos en destruir lo que la naturaleza tard&oacute; millones de a&ntilde;os en crear.
    </p><h2 class="article-text">La guerra: la herida m&aacute;s cruel para la Tierra</h2><p class="article-text">
        No podemos olvidar que la guerra es tambi&eacute;n una forma extrema de agresi&oacute;n al planeta. All&iacute; donde estalla un conflicto, la vida desaparece en todas sus formas: se talan bosques, se envenenan suelos, se contaminan aguas y se destruyen ecosistemas enteros. La Tierra no entiende de bandos; sufre en silencio cada explosi&oacute;n, cada incendio, cada abandono. Defender la paz es tambi&eacute;n una forma urgente de defender la vida y el futuro del planeta.
    </p><h2 class="article-text">La Tierra no es una herencia, es un pr&eacute;stamo bajo asedio</h2><p class="article-text">
        Debemos despertar: la Tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un pr&eacute;stamo de nuestros hijos que estamos devolviendo roto. No podemos seguir mirando hacia otro lado ante este consumo voraz. Ser adulto hoy es decir &ldquo;basta&rdquo; a la contaminaci&oacute;n por ambici&oacute;n y a la violencia contra la naturaleza.
    </p><h2 class="article-text">Mi legado es mi denuncia</h2><p class="article-text">
        Miro atr&aacute;s y veo a aquellos ni&ntilde;os que hoy son hombres y mujeres. A ellos les digo: recuperad el asombro de la lenteja y la conciencia de aquel grifo cerrado, pero sumadle la rebeld&iacute;a necesaria para defender lo que queda. La educaci&oacute;n ambiental que vivimos no fue para decorar un cuaderno, sino para formar ciudadanos valientes que defiendan la vida.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hoy no solo celebro la Tierra, hoy la reivindico y la defiendo con la fuerza de quien sabe que cuidar nuestra casa es la &uacute;nica forma de asegurar el futuro! 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Plaza Garro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/sembrar-conciencia-castilla-mancha-auxilio-urgente-planeta_132_13161081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 03:45:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sembrar conciencia en Castilla-La Mancha: auxilio urgente para nuestro planeta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Naturaleza,Planeta,Ecología,Educación,Docentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El efecto patinador entra en juego: la Tierra gira más despacio y deja en pausa el temido segundo negativo: "Puede causar problemas enormes"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/efecto-patinador-entra-juego-tierra-gira-despacio-deja-pausa-temido-segundo-negativo-causar-problemas-enormes-pm_1_13155582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf716a5d-d509-445e-8f78-7223b974119c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El efecto patinador entra en juego: la Tierra gira más despacio y deja en pausa el temido segundo negativo: &quot;Puede causar problemas enormes&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Giro frenado - Las mediciones entre 2000 y 2020 apuntan a un aumento de milisegundos por siglo y los registros actuales indican que la aceleración previa se ha frenado</p><p class="subtitle">La NASA confirma que una presa gigantesca en China ha desplazado el eje de la Tierra y ha afectado a cuánto duran los días</p></div><p class="article-text">
        El movimiento de la Tierra nunca es uniforme y responde a varias fuerzas que act&uacute;an al mismo tiempo y con efectos distintos. La <strong>rotaci&oacute;n del planeta </strong>depende de la gravedad de la Luna, del comportamiento del n&uacute;cleo interno y de c&oacute;mo se distribuye el agua sobre la superficie, factores que<strong> alteran la velocidad </strong>con la que completa cada d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Ese giro puede acelerarse o frenarse en funci&oacute;n de cambios muy concretos, como la transferencia de masa desde los polos hacia otras zonas o la interacci&oacute;n continua con las mareas. En este contexto entra el <strong>calentamiento global</strong>, ya que el deshielo en Groenlandia y la Ant&aacute;rtida desplaza grandes cantidades de agua hacia el ecuador y modifica el equilibrio del planeta. 
    </p><p class="article-text">
        Ese desplazamiento hace que la<strong> Tierra gire ligeramente m&aacute;s despacio </strong>porque la masa se aleja de su eje, igual que ocurre cuando un patinador abre los brazos. Aun as&iacute;, ese freno no act&uacute;a solo, ya que convive con otros procesos internos que empujan en sentido contrario y explican por qu&eacute; el ritmo del planeta cambia con el paso del tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio de 2024 retras&oacute; el ajuste del reloj mundial</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Nature</strong></em> en 2024 concluy&oacute; que el deshielo polar ha retrasado la necesidad de aplicar un <strong>segundo intercalar negativo</strong>, una medida que ajusta el tiempo oficial cuando la rotaci&oacute;n real de la Tierra se adelanta al est&aacute;ndar.
    </p><p class="article-text">
        Este trabajo, firmado por<strong> Duncan Agnew</strong>, indica que ese ajuste, previsto para este 2026, se <strong>pospone hasta 2029 </strong>debido a la redistribuci&oacute;n de masa causada por el calentamiento global. El propio Agnew explic&oacute; que &ldquo;un segundo no parece mucho, pero en el mundo actual<strong> puede causar problemas enormes</strong> si el tiempo no coincide&rdquo;. 
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                El planeta ajusta su vuelta diaria según tirones gravitatorios del satélite, cambios en capas profundas y cómo se reparte el líquido superficia                            </span>
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        La <strong>posibilidad de eliminar un segundo del reloj mundial </strong>surge porque la Tierra, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, hab&iacute;a mostrado una ligera aceleraci&oacute;n en su giro. Esa tendencia hizo pensar que el sistema de medici&oacute;n necesitar&iacute;a <strong>recortar tiempo por primera vez en la historia,</strong> lo que implicar&iacute;a minutos de 59 segundos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el proceso no est&aacute; probado y genera dudas t&eacute;cnicas, ya que muchos sistemas inform&aacute;ticos est&aacute;n preparados para a&ntilde;adir tiempo, pero no para restarlo.<strong> Patrizia Tavella</strong>, directora del departamento de tiempo de la Oficina Internacional de Pesos y Medidas, advirti&oacute; en <em><strong>Nature</strong></em> que &ldquo;<strong>un segundo negativo nunca se ha aplicado ni probado</strong>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El sistema UTC mantiene sincron&iacute;a con el giro real</h2><p class="article-text">
        El sistema que regula estos ajustes parte del <strong>Tiempo Universal Coordinado</strong>, que intenta mantener sincronizados los relojes at&oacute;micos con la rotaci&oacute;n real del planeta. Este mecanismo naci&oacute; porque el <strong>giro terrestre no es perfecto y var&iacute;a </strong>con el paso de los a&ntilde;os. Desde 1972 se han a&ntilde;adido 27 segundos intercalares para corregir esas diferencias, aunque en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas el ritmo se ha reducido y solo se han introducido cuatro ajustes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La Luna y el clima explican cambios en la duración del día"
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            <span class="title">
                La Luna y el clima explican cambios en la duración del día                            </span>
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        Durante mucho tiempo, la causa principal de la ralentizaci&oacute;n era la <strong>fricci&oacute;n de las mareas </strong>generadas por la Luna, que alarga ligeramente la duraci&oacute;n del d&iacute;a. Ese efecto sigue presente, pero ahora comparte protagonismo con <strong>cambios derivados del clima</strong>. La interacci&oacute;n entre ambos procesos explica por qu&eacute; el comportamiento del planeta no sigue una l&iacute;nea simple y obliga a revisar de forma continua las mediciones.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas no son solo cient&iacute;ficos. La manipulaci&oacute;n del tiempo puede <strong>afectar a infraestructuras digitales sensibles</strong>. Ingenieros de Meta se&ntilde;alaron que introducir estos ajustes resulta arriesgado y defendieron su eliminaci&oacute;n. En 2012, un segundo intercalar provoc&oacute; un fallo importante en servidores que no pudieron procesar el cambio correctamente, seg&uacute;n<em> Data Center Dynamics</em>. Ese tipo de incidentes ha llevado a <strong>plantear el fin de este sistema</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Los datos recientes muestran d&iacute;as ligeramente m&aacute;s largos</h2><p class="article-text">
        El mecanismo f&iacute;sico que explica el papel del deshielo se basa en la <strong>redistribuci&oacute;n de masa</strong>. Cuando el hielo se derrite, el agua se desplaza hacia zonas m&aacute;s alejadas del eje terrestre. Ese cambio altera el momento angular y reduce la velocidad de rotaci&oacute;n. <strong>Jerry Mitrovica</strong>, geof&iacute;sico de la Universidad de Harvard, se&ntilde;al&oacute; en <em>Nature</em> que ese efecto ha<strong> retrasado varios a&ntilde;os la necesidad de aplicar el ajuste negativo</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La interacción entre procesos naturales y limitaciones técnicas obliga a revisar cómo se mide el tiempo y abre el debate sobre mantener o eliminar estos ajustes globales"
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                La interacción entre procesos naturales y limitaciones técnicas obliga a revisar cómo se mide el tiempo y abre el debate sobre mantener o eliminar estos ajustes globales                            </span>
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        Los datos acumulados refuerzan esta interpretaci&oacute;n. Entre 2000 y 2020, la <strong>duraci&oacute;n del d&iacute;a aument&oacute; a un ritmo de 1,33 milisegundos por siglo</strong>, seg&uacute;n investigaciones recientes. Ese cambio se atribuye al movimiento del agua provocado por el calentamiento global, que ahora tiene m&aacute;s influencia que la fricci&oacute;n lunar en el comportamiento del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Las mediciones actuales confirman esta evoluci&oacute;n. Los boletines del IERS muestran <strong>valores positivos en la longitud del d&iacute;a</strong>, lo que indica que la aceleraci&oacute;n detectada antes se ha frenado. Esa variaci&oacute;n deja al planeta en una fase de desaceleraci&oacute;n ligera, donde cada peque&ntilde;o cambio en la distribuci&oacute;n de masa modifica el ritmo con el que transcurre el tiempo medido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/efecto-patinador-entra-juego-tierra-gira-despacio-deja-pausa-temido-segundo-negativo-causar-problemas-enormes-pm_1_13155582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 13:41:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El efecto patinador entra en juego: la Tierra gira más despacio y deja en pausa el temido segundo negativo: "Puede causar problemas enormes"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Planeta,Investigación,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad la Tierra está tan protegida como parece desde el espacio? Un halo en la foto de Artemis II lo pone en duda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tierra-protegida-parece-espacio-halo-foto-artemis-ii-pone-duda-pm_1_13122596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70f998aa-8a04-4613-822f-0920af2a92b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De verdad la Tierra está tan protegida como parece desde el espacio? Un halo en la foto de Artemis II lo pone en duda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Atmósfera - Al observar el contorno del planeta aparece un halo irregular con zonas más brillantes y otras más difusas, lo que indica que no se trata de una línea uniforme</p><p class="subtitle">“La humanidad, desde el otro lado”: las espectaculares imágenes tomadas por Artemisa II desde la Luna</p></div><p class="article-text">
        El l&iacute;mite que separa el aire del espacio no se ve como una pared ni como una capa gruesa, sino como una franja tenue que apenas se distingue cuando la luz pasa rozando el planeta. Las <strong>im&aacute;genes oficiales de la NASA</strong> ense&ntilde;an ese detalle con claridad cuando la Tierra aparece iluminada de lado, y en ellas se aprecia que el<strong> vac&iacute;o est&aacute; justo al otro lado</strong> de esa l&iacute;nea. 
    </p><p class="article-text">
        Esa misma franja es lo que mantiene condiciones habitables, porque dentro de ella se concentran el ox&iacute;geno y la presi&oacute;n que permiten respirar. Al observar esas fotograf&iacute;as, se entiende que la <strong>protecci&oacute;n no es una cubierta s&oacute;lida, sino una capa muy delgada </strong>que envuelve el planeta y que se percibe solo en ciertos &aacute;ngulos.
    </p><h2 class="article-text">La misi&oacute;n Artemis II capt&oacute; la delgadez del aire terrestre</h2><p class="article-text">
        Una imagen reciente tomada durante la <strong>misi&oacute;n Artemis II</strong> muestra la <strong>atm&oacute;sfera como una capa extremadamente fina</strong> que separa la Tierra del vac&iacute;o. La fotograf&iacute;a permite ver continentes, nubes y zonas iluminadas, pero tambi&eacute;n deja claro que todo eso queda contenido bajo una l&iacute;nea casi imperceptible. 
    </p><p class="article-text">
        En ese borde aparece la clave del equilibrio del planeta, ya que ah&iacute; se sit&uacute;a el <strong>aire que regula la temperatura y bloquea parte de la radiaci&oacute;n solar</strong>. Esa misma l&iacute;nea, aunque apenas ocupa espacio en la imagen, determina todo lo que ocurre debajo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2040175881360941184?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El borde azul que rodea el planeta <strong>no es una l&iacute;nea fija, </strong>sino una zona donde la luz se dispersa al atravesar el aire. Cuando se observa desde fuera, ese efecto muestra que la atm&oacute;sfera no tiene un l&iacute;mite s&oacute;lido, sino que se va haciendo m&aacute;s tenue con la altura. 
    </p><p class="article-text">
        Los astronautas del programa Apolo ya describieron esa franja como una <strong>l&iacute;nea muy fina que parec&iacute;a fr&aacute;gil</strong>, y las im&aacute;genes actuales confirman esa impresi&oacute;n al mostrar variaciones en el brillo y zonas donde el color se diluye.
    </p><h2 class="article-text">La desaparici&oacute;n del aire alterar&iacute;a toda la superficie</h2><p class="article-text">
        Si esa capa desapareciera o cambiara de forma importante, las condiciones en la superficie se alterar&iacute;an r&aacute;pido. El aire escapar&iacute;a al espacio y la presi&oacute;n caer&iacute;a, lo que<strong> impedir&iacute;a respirar </strong>y afectar&iacute;a a cualquier sistema que dependa del aire. 
    </p><p class="article-text">
        El sonido dejar&iacute;a de propagarse porque no tendr&iacute;a un medio por el que viajar. La temperatura variar&iacute;a de forma extrema, con zonas muy calientes bajo el Sol y muy fr&iacute;as en sombra. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2040114101670523381?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El agua empezar&iacute;a a evaporarse con facilidad y el ciclo que la mueve entre oc&eacute;anos, atm&oacute;sfera y tierra dejar&iacute;a de funcionar. Adem&aacute;s, la radiaci&oacute;n solar llegar&iacute;a con m&aacute;s intensidad y aumentar&iacute;a el da&ntilde;o sobre los seres vivos. 
    </p><p class="article-text">
        Ese borde fino que aparece en las im&aacute;genes no solo delimita el planeta, tambi&eacute;n define las condiciones que hacen posible todo lo que ocurre en su superficie.
    </p><h2 class="article-text">Las auroras aparecieron cerca del l&iacute;mite con el exterior</h2><p class="article-text">
        En las regiones polares, la fotograf&iacute;a muestra<strong> zonas verdosas</strong> que corresponden a auroras. Esas luces aparecen cuando part&iacute;culas procedentes del Sol chocan con el campo magn&eacute;tico terrestre y se dirigen hacia los polos. 
    </p><p class="article-text">
        Las auroras se producen a alturas que van desde los 80 hasta los 500 kil&oacute;metros, en una zona donde el aire es muy tenue. Ver esas luces en esa franja indica que el fen&oacute;meno ocurre cerca del l&iacute;mite con el espacio. Esa posici&oacute;n permite entender que la atm&oacute;sfera no se extiende mucho m&aacute;s all&aacute; de esa zona y que, a partir de ah&iacute;, el entorno cambia por completo.
    </p><h2 class="article-text">Las fotos del Apolo mostraron por primera vez esa franja azul</h2><p class="article-text">
        Las primeras im&aacute;genes completas del planeta, obtenidas durante las misiones Apolo, ya mostraban ese mismo efecto. Fotograf&iacute;as como <em><strong>Earthrise</strong></em> en 1968 o<em><strong> Blue Marble</strong></em> en 1972 ense&ntilde;aban la Tierra como una esfera azul rodeada por una l&iacute;nea fina. Aquellas im&aacute;genes cambiaron la forma de ver el planeta, ya que permit&iacute;an <strong>observarlo entero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ellas, el borde azul ya estaba presente, aunque no siempre se interpret&oacute; con detalle. Esa l&iacute;nea indicaba que el planeta no ten&iacute;a una protecci&oacute;n gruesa, sino una capa limitada que pod&iacute;a verse cuando la luz incid&iacute;a de forma adecuada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La desaparición del aire alteraría toda la superficie terrestre                            </span>
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        Las im&aacute;genes captadas desde la Estaci&oacute;n Espacial Internacional muestran ese mismo fen&oacute;meno desde otra perspectiva. En fotograf&iacute;as como la<em><strong> ISS062-E-98264 </strong></em>aparece una banda luminosa que rodea la Tierra y que se conoce como<strong> limbo atmosf&eacute;rico</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En esa banda se distingue una franja rojiza llamada <em><strong>airglow</strong></em>, que se forma por la emisi&oacute;n de luz en la atm&oacute;sfera. Sobre ella se sit&uacute;an las auroras, que se elevan por encima de esa l&iacute;nea. La disposici&oacute;n de esas capas permite ver c&oacute;mo la<strong> atm&oacute;sfera se organiza en niveles</strong> y c&oacute;mo cada uno ocupa una zona muy concreta.
    </p><h2 class="article-text">Los datos confirman que el aire ocupa una parte m&iacute;nima</h2><p class="article-text">
        Tal y como se explica en <em>Muy Interesante</em>, si se pasa de la imagen a los datos, la diferencia resulta clara. La <strong>Tierra tiene un radio de unos 6.371 kil&oacute;metros</strong>, pero la mayor parte del aire que permite la vida se concentra en los primeros 10 a 15 kil&oacute;metros. Incluso ampliando el l&iacute;mite hasta los 100 kil&oacute;metros, esa franja sigue siendo peque&ntilde;a en comparaci&oacute;n con el tama&ntilde;o del planeta. 
    </p><p class="article-text">
        La zona donde viven las personas y donde circula el aire representa alrededor del 0,2% del radio terrestre. Esa proporci&oacute;n indica que la capa que protege la vida ocupa una parte m&iacute;nima del conjunto. Todo lo que respira, crece o se mueve quedar&iacute;a contenido dentro de esa capa muy delgada.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en las im&aacute;genes tomadas desde el espacio, la atm&oacute;sfera aparece como una l&iacute;nea fina que rodea el planeta. Ese borde no es una pared ni una capa gruesa, sino una franja casi imperceptible, pero segura, que solo se distingue cuando la luz incide en el &aacute;ngulo adecuado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tierra-protegida-parece-espacio-halo-foto-artemis-ii-pone-duda-pm_1_13122596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 11:30:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De verdad la Tierra está tan protegida como parece desde el espacio? Un halo en la foto de Artemis II lo pone en duda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artemisa,Espacio,Planeta,Nasa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El eclipse de agosto de 2026 revive la Álava astronómica de 1860 y las primeras fotografías de la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/eclipse-agosto-2026-revive-alava-astronomica-1860-primeras-fotografias-historia_1_13109934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e892c23-ec66-4779-a64c-156a4495562c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139904.jpg" width="870" height="489" alt="El eclipse de agosto de 2026 revive la Álava astronómica de 1860 y las primeras fotografías de la historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las autoridades animan a disfrutar de fenómenos únicos como las perlas de Baily y el anillo de diamante, pero evitando aglomeraciones y atendiendo a las recomendaciones de seguridad, como el uso de gafas especiales</p><p class="subtitle">Así fue el hundimiento del Andra, el vapor de origen alemán que ayudaba a los republicanos en la Guerra Civil</p></div><p class="article-text">
        El 18 de julio de 1860, tuvo lugar un eclipse solar total que se dej&oacute; sentir en el nordeste de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. &Aacute;lava, que qued&oacute; completamente dentro de la franja de totalidad, fue entonces un avispero de astr&oacute;nomos llegados desde muchos rincones de Europa para apreciar y estudiar el fen&oacute;meno. La Luna cubri&oacute; el Sol y el astr&oacute;nomo ingl&eacute;s Warren de la Rue &mdash;que hab&iacute;a instalado una base cient&iacute;fica en la localidad alavesa de Rivabellosa con observatorio en la cercana Quintanilla de la Ribera&mdash; consigui&oacute; el hito de tomar una serie de fotograf&iacute;as del eclipse. Ahora, 166 a&ntilde;os despu&eacute;s, Euskadi se prepara para un nuevo eclipse, que ser&aacute; total en algunos lugares y que permitir&aacute; apreciar fen&oacute;menos como las perlas de Baily y el anillo de diamante que se asoma justo antes de que la Luna cubra el Sol por completo.
    </p><p class="article-text">
        De la Rue, que fue condecorado por sus observaciones con una Medalla Bakeriana concedida por la Royal Society, dedic&oacute; su Lectura Bakeriana &mdash;la exposici&oacute;n que lee el ganador del galard&oacute;n&mdash; a '<a href="https://archive.org/details/ontotalsolarecli00dela" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El eclipse solar total del 18 de julio de 1860, observado en Rivabellosa, cerca de Miranda de Ebro, en Espa&ntilde;a</a>'. Relata el astr&oacute;nomo que tuvo constancia, a trav&eacute;s de un colega, desde finales de 1858 de que en verano de 1860 iba a tener lugar un eclipse en Espa&ntilde;a. Eligi&oacute; en un primer momento Santander como lugar en el que establecer su base de trabajo, pero &ldquo;por suerte&rdquo; se decant&oacute; finalmente por Rivabellosa, pues las condiciones atmosf&eacute;ricas privaron de la observaci&oacute;n a los compa&ntilde;eros que fueron a la capital c&aacute;ntabra. De la Rue tuvo guardadas las espaldas en todo momento por un equipo de colegas conformado por, entre otros, Robert Beckley, J. Reynolds, George Downes, Edward Beck y Joseph Bonomi.
    </p><p class="article-text">
        Aunque por la ma&ntilde;ana el d&iacute;a amenaz&oacute; con ser nublado, el cielo, para alivio de todos, se despej&oacute;. Dos centenares de personas, seg&uacute;n el relato de De la Rue, se agolparon alrededor del puesto de observaci&oacute;n. El cient&iacute;fico les explic&oacute; que necesitaba silencio para poder escuchar los latidos del cron&oacute;metro y les indic&oacute; que, pese a estar en ese punto instalado el campamento cient&iacute;fico, una elevaci&oacute;n del terreno cercana era m&aacute;s apropiada para asistir como espectadores. Se hizo entender, cuenta, gracias a &ldquo;la amabilidad de un caballero de Miranda [de Ebro]&rdquo; que hablaba franc&eacute;s. Tambi&eacute;n se muestra agradecido en sus palabras a Civilio Guinea, a la saz&oacute;n alcalde de Rivabellosa, que explic&oacute; a aquellos que se quedaron alrededor que el silencio era imperativo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El Sol, justo en el momento en el que la Luna lo tapó por completo en el eclipse de 1860, captado en las fotografías del equipo de De la Rue                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El eclipse se produjo pasadas las 13.30 horas. Como an&eacute;cdota, cuenta De la Rue que el cron&oacute;metro se le hab&iacute;a ca&iacute;do y se hab&iacute;a adelantado unos pocos minutos al tiempo medio de Greenwich, el del primer meridiano. Esto provoc&oacute; que una de las fotograf&iacute;as, que se hab&iacute;a preparado con la intenci&oacute;n de captar el momento del primer 'contacto' de la Luna con el disco solar, se perdiese. Del revelado de las fotograf&iacute;as, que hab&iacute;a de hacerse despu&eacute;s de que estas quedaran expuestas al fotoheli&oacute;grafo (un aparato ideado y dise&ntilde;ado espec&iacute;ficamente para captar fotograf&iacute;as del Sol), se encarg&oacute; Reynolds. De la Rue estaba haciendo unas mediciones cuando le pregunt&oacute; a su colega si era posible ver en las tomas algo de la totalidad del eclipse. &ldquo;Al saber, con gran emoci&oacute;n, que la operaci&oacute;n hab&iacute;a sido un &eacute;xito total, no hice m&aacute;s mediciones, consciente de que las podr&iacute;a ejecutar mejor con las fotograf&iacute;as&rdquo;, a&ntilde;ade.
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            <span class="title">
                El equipo de De la Rue, con curiosos arremolinados alrededor                            </span>
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        En las fotograf&iacute;as de las fases de la parte parcial del eclipse, De la Rue apunt&oacute; a un fen&oacute;meno &ldquo;muy curioso&rdquo;. Seg&uacute;n explica en su texto, con sus fotograf&iacute;as de la totalidad se pudo demostrar que las protuberancias observadas &mdash;con sus contornos irregulares, que asemejan monta&ntilde;as o nubes vistas desde la distancia&mdash; pertenec&iacute;an al disco solar y no a la Luna.
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            <span class="title">
                Otra de las fotografías captadas en Rivabellosa en 1860                            </span>
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        La misi&oacute;n de De la Rue no fue la &uacute;nica que opt&oacute; por estudiar el fen&oacute;meno desde tierras alavesas. En la parte alta del barrio de Santa Luc&iacute;a, al este de la ciudad, existe un punto que desde al menos finales del siglo XIX se conoce como alto de los Astr&oacute;nomos, por haber all&iacute; un monolito que recuerda el emplazamiento de algunos de los observatorios instalados para apreciar el eclipse. &ldquo;En este terreno se situaron las misiones cient&iacute;ficas enviadas por diferentes naciones para estudiar el eclipse total de Sol que tuvo lugar el d&iacute;a 18 de julio de 1860&rdquo;, se puede leer tallado en piedra.
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                Monolito que recuerda las misiones desplazadas hasta Vitoria para observar el eclipse de 1860                            </span>
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        &iquest;Qui&eacute;nes se reunieron en ese punto? Desde Estonia lleg&oacute; Johann Heinrich M&auml;dler, que dirig&iacute;a un observatorio en la ciudad de Tartu; de Dinamarca, Heinrich Louis d'Arrest, que estaba al frente del Observatorio Real de Copenhague, y Georg Daniel Eduard Weyer, que impart&iacute;a clases de Astronom&iacute;a en la Universidad de Kiel, y de Alemania, Schulz y Chuttz. Hubo, asimismo, cient&iacute;ficos diseminados por otros puntos de la geograf&iacute;a alavesa, como Ali, Anda, Here&ntilde;a, Laguardia, Llodio, Pe&ntilde;acerrada y Pobes, con cient&iacute;ficos como &Aacute;iry, Perrowne, Goodwin, Vignoles, Perr, Poli, Grant, M'Taggart, Pritchard, Scott, Van Fasel y Wright, entre muchos otros.
    </p><h2 class="article-text">Perlas de Baily y anillo de diamante</h2><p class="article-text">
        Un eclipse es sencillamente el fen&oacute;meno por el que la luz procedente de un cuerpo celeste queda ocultada por otro que se interpone en el medio. Tanto en el caso de 1860 como en el de agosto de 2026, la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra. As&iacute; se ha explicado esta semana en el acto de presentaci&oacute;n de las actividades que se van a desarrollar en torno al eclipse, que se ha celebrado en el centro Ataria de Vitoria. El consejero de Ciencia, Universidades e Innovaci&oacute;n, Juan Ignacio P&eacute;rez Iglesias, ha estado acompa&ntilde;ado de dos expertas en la materia: Naiara Barrado Izagirre, investigadora del grupo de Ciencias Planetarias de la Universidad p&uacute;blica vasca (EHU), y Virginia Garc&iacute;a Pena, integrante del grupo de Astronom&iacute;a de la Sociedad de Ciencias Aranzadi.
    </p><p class="article-text">
        La franja de visibilidad de un eclipse, como ha explicado Barrado Izagirre, es muy reducida. El de este a&ntilde;o, por ejemplo, se va a ver en su totalidad en Groenlandia, Islandia y varios puntos de Espa&ntilde;a. En Euskadi, se ver&aacute; en lugares como Arrasate-Mondrag&oacute;n (durante apenas unos segundos), Bizkaia (de Bilbao hacia el oeste, durante minuto y medio), Vitoria (un minuto) y Laguardia y otros puntos de la Rioja Alavesa (hasta dos minutos y veinte segundos). Sin embargo, en una zona mucho m&aacute;s amplia (en la que se incluyen zonas de Gipuzkoa y Bizkaia y tambi&eacute;n parte de Am&eacute;rica del Norte y &Aacute;frica y pr&aacute;cticamente Europa completa) s&iacute; se podr&aacute; observar el parcial. &iquest;Es habitual? Seg&uacute;n los datos aportados por esta experta, hay unos dos eclipses solares parciales al a&ntilde;o, mientras que los totales se suceden aproximadamente cada 18 meses. La cuesti&oacute;n es que se distribuyen por todo el globo terr&aacute;queo, por lo que las posibilidades de ver uno en el lugar de procedencia son mucho menores.
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                Naiara Barrado Izagirre, el consejero Pérez Iglesias y Virginia García Pena, en la presentación de esta semana                            </span>
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        &iquest;Qu&eacute; se puede disfrutar de un eclipse como el que Euskadi vivir&aacute; el 12 de agosto? Sobre las 19.30 horas, se producir&aacute; el primer contacto entre el disco de la Luna y el disco solar. Poco a poco, el sat&eacute;lite de la Tierra ir&aacute; cubriendo el disco solar, seg&uacute;n ha explicado Garc&iacute;a Pena. &ldquo;A partir de entonces, en todo momento en el que estemos mirando al Sol, necesitar&iacute;amos estar con las gafas de eclipse puestas&rdquo;, ha advertido. La totalidad, cuando la Luna cubra por completo al Sol, se dar&aacute; a las 20:27. Se da la circunstancia de que, para ese momento, el Sol estar&aacute; ya bastante bajo, poco antes del anochecer, por lo que es necesario buscar un sitio alto, despejado y sin obst&aacute;culos elevados en direcci&oacute;n oeste. &ldquo;&iquest;Ad&oacute;nde ir&iacute;amos una tarde de agosto a ver un bonito atardecer? Ese ser&aacute; un buen sitio para ver el eclipse&rdquo;, ha aconsejado la experta.
    </p><p class="article-text">
        Es en ese momento, cuando se produce la totalidad, cuando es ya seguro quitarse las gafas. &ldquo;Una vez que el Sol se ha cubierto por completo, es el momento de disfrutar del eclipse a simple vista y ver los cambios que se producen: c&oacute;mo ha bajado la luminosidad, si podemos observar la corona solar, se pueden llegar a apreciar estrellas y alg&uacute;n planeta a simple vista...&rdquo;, ha enumerado Garc&iacute;a Pena como atractivos del breve momento. En cuanto vuelve a ser visible el Sol, pasado ese breve interludio, hay que volver a ponerse las gafas. El episodio terminar por completo a las 21.30, aunque no ser&aacute; apreciable, puesto que el Sol ya se habr&aacute; puesto por el horizonte para entonces.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es lo m&aacute;s bonito de un eclipse como este? Ya de por s&iacute;, toda la parcialidad es bonita de observar, seg&uacute;n ha indicado Garc&iacute;a Pena. Pero hay dos hitos justo antes de que se produzca la totalidad. Uno de ellos es el de las conocidas como perlas de Baily. La superficie de la Luna no es llana, pues tiene sus valles y sus elevaciones. &ldquo;Cuando ya la Luna ha cubierto casi todo el disco solar, la luz del Sol pasa por los valles de la Luna. Se ven como unos peque&ntilde;os destellos en los bordes del Sol&rdquo;, ha explicado la integrante de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Y hay otro m&aacute;s: &ldquo;En el &uacute;ltimo contacto, se ve como un &uacute;ltimo rayo de luz, que es lo que llaman el anillo de diamante&rdquo;. Despu&eacute;s de estos dos instantes, llega la totalidad y, ya pasada la totalidad, se vuelven a repetir estos dos hitos, ahora en orden inverso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Infografía con datos relevantes del eclipse que tendrá lugar el 12 de agosto                            </span>
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        &ldquo;Nos va a permitir conmovernos y al mismo tiempo aprender. Hay un disfrute emocional y uno intelectual&rdquo;, ha se&ntilde;alado el consejero. Esa misma noche, adem&aacute;s, cuando el eclipse ya haya podido disfrutarse y el Sol se haya puesto definitivamente por el horizonte, tendr&aacute; lugar la lluvia de estrellas de San Lorenzo, con el pico de actividad de las Perseidas. &ldquo;Los eclipses no solo son un evento muy bonito de ver, sobrecogedor, sino que tambi&eacute;n permiten hacer ciencia&rdquo;, ha a&ntilde;adido Barrado Izagirre. Como ejemplo, ha exprimido el experimento que el astrof&iacute;sico brit&aacute;nico Arthur Eddington llev&oacute; a cabo en 1919 aprovechando un eclipse: tom&oacute; unas fotograf&iacute;as que permitieron confirmar la teor&iacute;a de la relatividad postulada por Albert Einstein.
    </p><p class="article-text">
        En un plano m&aacute;s accesible para el p&uacute;blico general, hay experimentos m&aacute;s sencillos que pueden ejecutarse durante el tiempo que se prolongue el eclipse. Los rayos de Sol, al colarse entre las ramas de los &aacute;rboles, proyectan el eclipse. En cada uno de ellos, seg&uacute;n han explicado las expertas, se puede apreciar un peque&ntilde;o eclipse. Un resultado similar se puede obtener con una espumadera. &ldquo;Son juegos muy bonitos para disfrutar mientras dure la parcialidad&rdquo;, ha se&ntilde;alado Garc&iacute;a Pena.
    </p><h2 class="article-text">Las recomendaciones para disfrutar del eclipse</h2><p class="article-text">
        El Gobierno vasco ha lanzado <a href="https://eklipsea.euskadi.eus/es/recomendaciones-para-la-observacion" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una serie de recomendaciones</a> para disfrutar lo m&aacute;ximo posible del eclipse. Est&aacute; disponible, adem&aacute;s, la p&aacute;gina web <a href="https://eklipsea.euskadi.eus/es/home" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">eklipsea.euskadi.eus</a>, con informaci&oacute;n. Antes de que ocurra, es ya importante seleccionar una buena localizaci&oacute;n. Si la localidad de residencia permite observarlo (se puede consultar en <a href="https://visualizadores.ign.es/eclipses/2026" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">este enlace</a> un visualizador del Instituto Geogr&aacute;fico Nacional con mapas que muestran la evoluci&oacute;n del eclipse minuto a minuto), se recomienda no desplazarse a otros lugares para evitar colapsos. En cualquier caso, para apreciar el eclipse, se requiere de un punto con buena visibilidad hacia el oeste, dado que la ocultaci&oacute;n se va a producir poco antes de la puesta del Sol. En esa direcci&oacute;n, no ha de haber ning&uacute;n obst&aacute;culo, ya sean edificios o &aacute;rboles. Adem&aacute;s, cuanto m&aacute;s elevado se est&eacute;, mejor. Por otra parte, es esencial que en el lugar elegido no vaya a haber nubosidad abundante en las horas del eclipse. La predicci&oacute;n meteorol&oacute;gica de los d&iacute;as anteriores permitir&aacute; comprobar si el cielo va a estar despejado en el lugar elegido.
    </p><p class="article-text">
        La recomendaci&oacute;n m&aacute;s importante pasa por usar gafas especiales. &iquest;C&oacute;mo se puede estar seguro de que son las apropiadas? Han de cumplir con la norma ISO 12312-2 y no pueden estar da&ntilde;adas. El consejero P&eacute;rez Iglesias ya ha anunciado que el Gobierno vasco no las va a suministrar, pero s&iacute; sabe &mdash;no ha especificado&mdash; de alguna entidad que se propone lanzar la posibilidad seg&uacute;n se vaya acercando la fecha y cree que habr&aacute; &ldquo;abundancia&rdquo; de material disponible. &ldquo;Si acudes con menores, vigila en todo momento que usen correctamente las gafas y que observen el Sol con seguridad&rdquo;, se advierte. Adem&aacute;s, puesto que el eclipse, con sus diferentes fases, durar&aacute; varias horas, es importante aplicarse protector solar, llevar visera y contar con agua y alimentos.
    </p><p class="article-text">
        El Departamento de Ciencia, Universidades e Innovaci&oacute;n est&aacute; trabajando en colaboraci&oacute;n con los de Seguridad y Salud. Por una parte, se espera un gran volumen de desplazamientos desde el norte de Europa, lo que dificultar&aacute; la movilidad durante ese d&iacute;a y las jornadas previas. Seg&uacute;n ha indicado el consejero, hay ya un &ldquo;volumen de reservas importantes&rdquo; en alojamientos de agroturismo. Por otra parte, es importante que se cumplan las indicaciones de seguridad, como el uso de gafas protectoras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Pereda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/eclipse-agosto-2026-revive-alava-astronomica-1860-primeras-fotografias-historia_1_13109934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 19:32:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El eclipse de agosto de 2026 revive la Álava astronómica de 1860 y las primeras fotografías de la historia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Álava,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,Bizkaia,Gipuzkoa,Juan Ignacio Pérez Iglesias,Eclipse,Protección solar,Planeta,Gobierno vasco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un sistema estelar lejano muestra el impacto entre dos planetas jóvenes y revive la historia turbulenta del nacimiento de la Tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/sistema-estelar-lejano-muestra-impacto-planetas-jovenes-revive-historia-turbulenta-nacimiento-tierra-pm_1_13078575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c2fa193-0719-42e1-9ced-30226d6536e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un sistema estelar lejano muestra el impacto entre dos planetas jóvenes y revive la historia turbulenta del nacimiento de la Tierra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Colisión caótica - Los investigadores explican que solo ciertos sistemas permiten este tipo de detección desde la Tierra, aunque el seguimiento prolongado podría revelar hasta un centenar de casos en la próxima década</p><p class="subtitle">La influencia humana también alcanza a la rotación del planeta y está estirando la duración de cada día a un ritmo que no se había en millones de años</p></div><p class="article-text">
        Los materiales s&oacute;lidos no resisten cuando dos cuerpos del tama&ntilde;o de un planeta se cruzan a velocidades extremas. La <strong>Tierra</strong> y <strong>Marte</strong>, si llegaran a chocar en un caso hipot&eacute;tico, no quedar&iacute;an como dos masas reconocibles, sino que se <strong>romper&iacute;an en fragmentos</strong> que seguir&iacute;an girando alrededor del punto del impacto. 
    </p><p class="article-text">
        Ese tipo de colisi&oacute;n<strong> no permite refugios ni zonas seguras</strong>, porque la energ&iacute;a liberada calienta la materia hasta fundirla y lanzarla al espacio cercano. La superficie desaparece como tal y lo que queda es una nube densa de roca y polvo incandescente. 
    </p><p class="article-text">
        En ese entorno <strong>no hay condiciones para que sobreviva ning&uacute;n organismo conocido</strong>. La &uacute;nica evoluci&oacute;n posible tras el choque es la formaci&oacute;n lenta de nuevos cuerpos a partir de esos restos.
    </p><h2 class="article-text">Un sistema lejano muestra un episodio real con caracter&iacute;sticas similares</h2><p class="article-text">
        Esa idea de destrucci&oacute;n total tiene un paralelo real que se ha podido observar en otro sistema estelar. Astr&oacute;nomos identificaron un evento en la estrella <strong>Gaia20ehk</strong> en el que dos cuerpos planetarios chocaron y generaron una nube de material caliente que bloque&oacute; su luz. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo, en el que participan <strong>Anastasios Tzanidakis</strong> y <strong>James Davenport</strong> de la <em>University of Washington</em>, describi&oacute; el fen&oacute;meno en <a href="https://iopscience.iop.org/journal/2041-8205" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Astrophysical Journal Letters</a>. La detecci&oacute;n no se bas&oacute; en ver el choque en s&iacute;, sino en interpretar cambios en la luz y en el calor emitido por el sistema.
    </p><p class="article-text">
        El dato que permiti&oacute; entender lo ocurrido fue el <strong>aumento de radiaci&oacute;n infrarroja</strong>. Tzanidakis explic&oacute; que &ldquo;la curva de luz infrarroja era justo lo contrario que la visible&rdquo;, y a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;cuando la luz visible empez&oacute; a parpadear y a disminuir, la infrarroja se dispar&oacute;&rdquo;. Esa se&ntilde;al indica que el<strong> material que pasaba frente a la estrella estaba a alta temperatura</strong>, en torno a 900 kelvin, es decir unos 627 grados. Esa cantidad de calor solo encaja con fragmentos reci&eacute;n generados en un impacto violento entre cuerpos s&oacute;lidos.
    </p><h2 class="article-text">El brillo estelar cambia durante a&ntilde;os antes del desenlace final</h2><p class="article-text">
        Antes de ese momento final, el sistema ya mostraba <strong>se&ntilde;ales extra&ntilde;as</strong>. La estrella, que hasta entonces ten&iacute;a un brillo estable, empez&oacute; a registrar ca&iacute;das puntuales desde 2016 y despu&eacute;s, hacia 2021, su comportamiento cambi&oacute; de forma abrupta. Tzanidakis se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;la luz de la estrella era estable, pero a partir de 2016 tuvo tres ca&iacute;das de brillo y luego <strong>se volvi&oacute; completamente ca&oacute;tica</strong>&rdquo;. Ese patr&oacute;n no corresponde a la actividad normal de una estrella de tipo solar, por lo que el <strong>origen deb&iacute;a estar en algo que pasaba delante de ella</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los científicos reconstruyen un proceso de destrucción y formación planetaria"
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                Los científicos reconstruyen un proceso de destrucción y formación planetaria                            </span>
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        El an&aacute;lisis posterior llev&oacute; a una secuencia concreta de hechos. Dos cuerpos en &oacute;rbita fueron <strong>acerc&aacute;ndose poco a poco </strong>y tuvieron varios choques parciales antes del impacto final. Tzanidakis explic&oacute; que &ldquo;al principio tuvieron una serie de impactos rasantes, que no generaban mucha energ&iacute;a infrarroja, y despu&eacute;s lleg&oacute; la colisi&oacute;n catastr&oacute;fica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ese &uacute;ltimo choque convirti&oacute; parte de los planetas en una<strong> nube de polvo y fragmentos calientes</strong>. La masa de ese material se ha estimado en valores comparables a los de grandes objetos del sistema solar, aunque solo representa la fracci&oacute;n m&aacute;s fina que emite en infrarrojo.
    </p><h2 class="article-text">La observaci&oacute;n de estos fen&oacute;menos depende de una alineaci&oacute;n poco frecuente</h2><p class="article-text">
        Detectar algo as&iacute; no es habitual. Davenport indic&oacute; que este tipo de observaci&oacute;n requiere que el <strong>sistema est&eacute; alineado con la l&iacute;nea de visi&oacute;n desde la Tierra</strong>, algo poco frecuente. Aun as&iacute;, defendi&oacute; que el seguimiento prolongado de estrellas permite encontrar estos casos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute;, &ldquo;la astronom&iacute;a lenta que se extiende durante a&ntilde;os es la que permite ver estos cambios&rdquo;, y a&ntilde;adi&oacute; que observatorios futuros como el <strong>Vera C. Rubin podr&iacute;an registrar cerca de 100 colisiones similares</strong> en una d&eacute;cada.
    </p><h2 class="article-text">El caso observado recuerda al origen de la Luna en el sistema solar</h2><p class="article-text">
        Este tipo de impacto tiene un inter&eacute;s especial porque recuerda a un episodio del propio sistema solar. Se cree que la<strong> Luna se form&oacute; cuando un cuerpo del tama&ntilde;o de Marte choc&oacute; con la Tierra primitiva</strong> hace unos 4.500 millones de a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El material expulsado qued&oacute; en &oacute;rbita y con el tiempo se agrup&oacute; hasta formar el sat&eacute;lite. En el caso observado, la nube de restos se encuentra a una<strong> distancia de su estrella comparable a la que separa la Tierra del Sol</strong>, lo que ofrece un entorno parecido para estudiar ese proceso.
    </p><p class="article-text">
        Esa coincidencia permite usar el sistema como referencia para<strong> entender c&oacute;mo se forman planetas y lunas</strong>. Davenport plante&oacute; que &ldquo;no sabemos con qu&eacute; frecuencia ocurren estas din&aacute;micas&rdquo;, y a&ntilde;adi&oacute; que observar m&aacute;s eventos de este tipo ayudar&aacute; a responder esa cuesti&oacute;n. La nube de escombros sigue orbitando y, con el paso del tiempo, <strong>parte de ese material puede enfriarse y reagruparse</strong>, iniciando de nuevo el ciclo que transforma restos calientes en nuevos cuerpos s&oacute;lidos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/sistema-estelar-lejano-muestra-impacto-planetas-jovenes-revive-historia-turbulenta-nacimiento-tierra-pm_1_13078575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 15:00:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Planeta,Explosiones,Espacio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Astrónomos captan una colisión entre planetas de otro sistema solar similar al que dio origen a la Luna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/astronomos-captan-colision-planetas-sistema-solar-similar-dio-origen-luna-pm_1_13064822.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16ed93a1-008c-4688-8f33-406f175fbcb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Astrónomos captan una colisión entre planetas de otro sistema solar similar al que dio origen a la Luna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las colisiones de este tipo se consideran comunes durante la formación de sistemas planetarios</p><p class="subtitle">La NASA confirma 6.000 exoplanetas y ya busca el que se parezca más a la Tierra</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de astr&oacute;nomos ha observado lo que podr&iacute;a ser una de las escenas m&aacute;s violentas del universo: la colisi&oacute;n entre dos planetas <a href="https://www.eldiario.es/spin/informes-nasa-anticipan-planeta-dividido-zonas-seguras-territorios-imposibles-vivir-son-regiones-vez-sera-complicado-habitar-pm_1_12921295.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un sistema solar distinto al nuestro</a>. El hallazgo, publicado en la revista cient&iacute;fica&nbsp;<a href="https://iopscience.iop.org/article/10.3847/2041-8213/ae3ddc" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">The Astrophysical Journal Letters</a>, se ha convertido en una oportunidad &uacute;nica para estudiar procesos que probablemente dieron forma a nuestro propio sistema solar hace miles de millones de a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Recibieron datos an&oacute;malos de la estrella Gaia20ehk</h2><p class="article-text">
        La se&ntilde;al que llev&oacute; al descubrimiento fue <strong>un comportamiento extra&ntilde;o en una estrella conocida como Gaia20ehk</strong>. Seg&uacute;n explic&oacute; el investigador principal, Andy Tzanidakis, estudiante de doctorado en astronom&iacute;a en la&nbsp;Universidad de Washington, la estrella comenz&oacute; a mostrar variaciones inusuales en su brillo. &ldquo;La luz de la estrella era bastante estable, pero a partir de 2016 aparecieron tres ca&iacute;das de brillo. Y luego, alrededor de 2021, todo se volvi&oacute; completamente ca&oacute;tico&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;Las estrellas como nuestro Sol no hacen eso&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El sistema solar en el que se encuentra la estrella Gaia20ehk                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tras analizar los datos, los investigadores concluyeron que <strong>el fen&oacute;meno no se deb&iacute;a a la estrella en s&iacute;</strong>, sino a grandes cantidades de roca y polvo orbitando alrededor de ella. <strong>Ese material estaba pasando frente a la estrella y bloqueando parcialmente su luz</strong> desde la perspectiva de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n m&aacute;s probable para la presencia de ese enorme volumen de escombros es un choque planetario. &ldquo;Es incre&iacute;ble que varios telescopios hayan captado este impacto pr&aacute;cticamente en tiempo real&rdquo;, explic&oacute; Tzanidakis. <strong>Las colisiones de este tipo se consideran comunes</strong> durante la formaci&oacute;n de sistemas planetarios, pero observar una directamente desde la Tierra es extremadamente raro.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos creen que el proceso comenz&oacute; con <strong>una serie de impactos menores entre dos planetas que orbitaban la estrella</strong>. Con el tiempo, esos encuentros se volvieron m&aacute;s violentos hasta culminar en una colisi&oacute;n catastr&oacute;fica que liber&oacute; por el espacio enormes cantidades de material.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores dieron con la clave al analizar la estrella con luz infrarroja. Mientras el brillo visible disminu&iacute;a, <strong>las observaciones en infrarrojo mostraban el efecto contrario</strong>. &ldquo;La curva de luz infrarroja era completamente opuesta a la visible&rdquo;, explic&oacute; Tzanidakis. &ldquo;A medida que la luz visible parpadeaba y se debilitaba, la infrarroja aumentaba, lo que sugiere que el material que bloquea la estrella est&aacute; muy caliente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El calor detectado encaja con la energ&iacute;a liberada en una colisi&oacute;n planetaria masiva. <strong>El choque habr&iacute;a calentado el polvo y los fragmentos de roca</strong> hasta el punto de hacerlos brillar en el espectro infrarrojo.
    </p><h2 class="article-text">El origen de la Luna: un caso similar</h2><p class="article-text">
        El evento podr&iacute;a ser especialmente interesante porque presenta similitudes con el impacto que, seg&uacute;n la teor&iacute;a cient&iacute;ficam&aacute;s aceptada, <strong>dio origen a la Luna hace unos 4.500 millones de a&ntilde;os</strong>. En aquel momento, un cuerpo del tama&ntilde;o aproximado de Marte choc&oacute; con la Tierra primitiva, expulsando material que posteriormente se agrup&oacute; para formar nuestro sat&eacute;lite.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Gaia20ehk, la nube de escombros parece orbitar la estrella a una distancia aproximada de una unidad astron&oacute;mica, una distancia comparable a la que separa la Tierra del Sol. Con el tiempo, <strong>ese material podr&iacute;a enfriarse y volver a agruparse para formar nuevos cuerpos planetarios</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, nuevos telescopios podr&iacute;an detectar muchos m&aacute;s eventos similares. El Observatorio Vera C. Rubin, que comenzar&aacute; pronto su gran estudio del cielo, podr&iacute;a descubrir hasta un centenar de colisiones planetarias en la pr&oacute;xima d&eacute;cada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/astronomos-captan-colision-planetas-sistema-solar-similar-dio-origen-luna-pm_1_13064822.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 10:30:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Astrónomos captan una colisión entre planetas de otro sistema solar similar al que dio origen a la Luna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Planeta,Astronomía,Sistema Solar,Luna]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un planeta helado del polo a los trópicos y una pista que apunta a la sal en plena Tierra bola de nieve]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/planeta-helado-polo-tropicos-pista-apunta-sal-plena-tierra-bola-nieve-pm_1_13060198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38ec31ca-c5d1-4247-aa7e-e90b93ed44e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un planeta helado del polo a los trópicos y una pista que apunta a la sal en plena Tierra bola de nieve"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ciclos térmicos - Cuando la superficie reúne depósitos de sal, la temperatura necesaria para iniciar el deshielo resulta bastante mayor y el sistema tarda más en salir de ese estado extremo</p></div><p class="article-text">
        La historia del clima planetario incluye fases en las que regiones enteras<strong> pasaron de temperaturas sofocantes a un fr&iacute;o capaz de cubrirlo todo</strong> de hielo. La Tierra ha atravesado etapas muy duras en su pasado y algunos de esos momentos cambiaron por completo el aspecto de la superficie. Lugares donde hoy el calor resulta casi insoportable llegaron a quedar cubiertos por capas heladas. 
    </p><p class="article-text">
        En esos intervalos la transformaci&oacute;n fue tan amplia qu<strong>e mares y continentes terminaron bajo condiciones g&eacute;lidas </strong>durante mucho tiempo. Ese tipo de episodios plantea una pregunta sobre el mecanismo que pudo empujar al planeta hacia un estado tan extremo.
    </p><h2 class="article-text">Un trabajo cient&iacute;fico propone un factor adicional en las grandes glaciaciones</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en la revista cient&iacute;fica <em><strong>Climate of the Past</strong></em> plantea que<strong> restos de sal acumulados sobre el hielo del oc&eacute;ano pudieron intensificar el enfriamiento</strong> durante las fases iniciales de una congelaci&oacute;n global. El trabajo describe un mecanismo f&iacute;sico que se a&ntilde;adi&oacute; a un modelo clim&aacute;tico sencillo para comprobar c&oacute;mo cambiaba la evoluci&oacute;n del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores escriben que &ldquo;nuestros resultados sugieren que la<strong> precipitaci&oacute;n de sal pudo influir en el clima temprano </strong>de esos episodios de congelaci&oacute;n global&rdquo;. Seg&uacute;n el an&aacute;lisis, ese proceso habr&iacute;a actuado como un <strong>empuj&oacute;n adicional </strong>en un planeta que ya estaba perdiendo temperatura.
    </p><p class="article-text">
        El mecanismo comienza en el momento en que el agua marina se transforma en hielo. El agua del mar contiene sales disueltas y, cuando se forma la estructura s&oacute;lida, gran parte de esos compuestos queda expulsada fuera del cristal. Una fracci&oacute;n permanece atrapada en peque&ntilde;os bolsillos de l&iacute;quido muy concentrado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El mundo atraviesa ciclos térmicos severos que alteran la faz terrestre                            </span>
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        Cuando el entorno alcanza temperaturas extremadamente bajas, ese l&iacute;quido termina cristalizando y deja dep&oacute;sitos s&oacute;lidos sobre la superficie helada. Si amplias zonas del oc&eacute;ano permanec&iacute;an cubiertas por hielo expuesto al aire, ese proceso pudo extenderse por enormes superficies.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s interviene otro fen&oacute;meno f&iacute;sico. En condiciones muy fr&iacute;as y secas, el hielo puede pasar directamente al<strong> estado de vapor</strong> sin convertirse antes en agua l&iacute;quida. A medida que la superficie helada perd&iacute;a masa por ese proceso, las sales que hab&iacute;an quedado atrapadas no desaparec&iacute;an. Permanec&iacute;an sobre el hielo en <strong>forma de cristales claros</strong> que cubr&iacute;an la superficie como una capa muy p&aacute;lida. Ese recubrimiento reflejaba gran parte de la radiaci&oacute;n solar y reduc&iacute;a la energ&iacute;a que quedaba disponible para calentar el suelo o el mar.
    </p><h2 class="article-text">El planeta queda atrapado m&aacute;s tiempo en la fase g&eacute;lida</h2><p class="article-text">
        Para estudiar la magnitud de ese efecto, el equipo de la UiT, <em>The Arctic University of Norway</em>, introdujo ese mecanismo en un modelo clim&aacute;tico. Las simulaciones mostraron que, una vez iniciado el proceso, el <strong>enfriamiento se intensificaba con rapidez</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Los autores escriben que &ldquo;el mecanismo introduce dos estados posibles de congelaci&oacute;n global en el modelo, uno con acumulaci&oacute;n de cristales de sal y otro sin ellos&rdquo;. El escenario con dep&oacute;sitos salinos<strong> result&oacute; mucho m&aacute;s fr&iacute;o </strong>que el que solo ten&iacute;a hielo ordinario.
    </p><p class="article-text">
        El modelo tambi&eacute;n indic&oacute; que ese estado helado ser&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil de revertir. Cuando la superficie acumulaba sal, la temperatura necesaria para iniciar el deshielo ten&iacute;a que ser bastante mayor que en simulaciones sin ese componente. Eso significa que el <strong>planeta pod&iacute;a quedar atrapado durante m&aacute;s tiempo en una situaci&oacute;n extremadamente fr&iacute;a </strong>antes de iniciar la recuperaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Las rocas ecuatoriales antiguas conservan se&ntilde;ales de antiguos glaciares</h2><p class="article-text">
        Las pruebas de que algo parecido ocurri&oacute; aparecen en<strong> rocas muy antiguas </strong>encontradas en zonas cercanas al ecuador. Esos materiales muestran se&ntilde;ales t&iacute;picas de antiguos glaciares a pesar de hallarse en latitudes que hoy presentan climas c&aacute;lidos. Esa evidencia llev&oacute; a los ge&oacute;logos a plantear que, entre unos 720 y 635 millones de a&ntilde;os atr&aacute;s, grandes masas de hielo se extendieron desde los polos hasta regiones tropicales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Materiales geológicos hallados cerca del ecuador muestran marcas propias de grandes masas heladas                            </span>
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        Durante a&ntilde;os la explicaci&oacute;n principal se apoy&oacute; en el comportamiento del hielo frente a la luz solar. Las superficies claras devuelven una gran parte de la radiaci&oacute;n al espacio y reducen el calentamiento del planeta. Cuando el hielo se extiende, <strong>aumenta esa reflexi&oacute;n y la temperatura sigue bajando</strong>. Ese ciclo de enfriamiento alimenta nuevas expansiones del hielo.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo estudio no sustituye esa explicaci&oacute;n cl&aacute;sica. M&aacute;s bien a&ntilde;ade un proceso adicional que podr&iacute;a haber actuado al mismo tiempo. Los autores consideran que los <strong>dep&oacute;sitos de sal sobre el hielo podr&iacute;an haber intensificado ese enfriamiento </strong>en la etapa inicial del proceso.
    </p><p class="article-text">
        Comprender esos detalles ayuda a explicar por qu&eacute; el planeta lleg&oacute; a estados tan extremos durante el Neoproterozoico y c&oacute;mo peque&ntilde;os procesos f&iacute;sicos pueden alterar el equilibrio clim&aacute;tico global.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/planeta-helado-polo-tropicos-pista-apunta-sal-plena-tierra-bola-nieve-pm_1_13060198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 16:59:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un planeta helado del polo a los trópicos y una pista que apunta a la sal en plena Tierra bola de nieve]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren en la bahía de Chetumal un agujero azul gigante de 424 metros cuya profundidad sigue sin poder medirse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-bahia-chetumal-agujero-azul-gigante-424-metros-cuya-profundidad-sigue-medirse-pm_1_13027748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/376158e5-8ed6-4cfc-a477-46a1a49b6f1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren en la bahía de Chetumal un agujero azul gigante de 424 metros cuya profundidad sigue sin poder medirse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Falta información - Los investigadores describieron que el 6 de diciembre de 2023 realizaron una inmersión para analizar las condiciones ambientales del lugar y anotaron que el perfil obtenido situaba a Taam Ja' como "el agujero azul más profundo conocido del mundo"</p></div><p class="article-text">
        El <strong>conocimiento humano sobre el mar </strong>sigue siendo limitado. Con solo el 20% del oc&eacute;ano explorado y m&aacute;s de la mitad de la superficie del planeta a&uacute;n siendo un misterio, enormes &aacute;reas contin&uacute;an sin cartografiarse con detalle, y en muchos casos ni siquiera se ha medido su profundidad real.
    </p><p class="article-text">
        Esa falta de datos no responde a desinter&eacute;s, sino a la dificultad de trabajar a cientos de metros bajo el agua, donde la presi&oacute;n y las corrientes complican cualquier medici&oacute;n. En ese escenario, cada nueva cifra obliga a revisar mapas y comparaciones que se daban por cerradas. 
    </p><h2 class="article-text">Un grupo de especialistas destap&oacute; en Chetumal una sima que super&oacute; todas las marcas conocidas</h2><p class="article-text">
        Un equipo de ocean&oacute;grafos confirm&oacute; en diciembre de 2023 que<strong> Taam Ja' </strong>en la bah&iacute;a de Chetumal alcanza al menos 420 metros y es el <strong>agujero azul m&aacute;s profundo conocido</strong>, seg&uacute;n un estudio publicado en<em><strong> Frontiers in Marine Science</strong></em>. La expedici&oacute;n se llev&oacute; a cabo el 6 de diciembre para medir las condiciones ambientales del lugar y actualizar los datos recogidos cuando se identific&oacute; por primera vez en 2021. Los investigadores indicaron en el trabajo que se trata del <strong>sumidero marino m&aacute;s hondo documentado hasta ahora y a&ntilde;adieron que el fondo a&uacute;n no se ha alcanzado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A partir de esas mediciones, el equipo detect&oacute; algo m&aacute;s que una cifra. Dentro de Taam Ja' aparecen capas de agua diferenciadas por temperatura y salinidad, y a unos 400 metros se registr&oacute; una franja con caracter&iacute;sticas similares a las del mar Caribe y a lagunas arrecifales cercanas. Esa coincidencia apunta a una <strong>posible conexi&oacute;n subterr&aacute;nea</strong> con el oc&eacute;ano abierto a trav&eacute;s de t&uacute;neles o cavidades que todav&iacute;a no se han cartografiado. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1785318522135941625?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La nueva profundidad confirmada supera en 146 metros la estimaci&oacute;n inicial obtenida en 2021 y tambi&eacute;n deja atr&aacute;s al anterior r&eacute;cord, el agujero del Drag&oacute;n o Sansha Yongle en el mar de China Meridional, que alcanza 301 metros.
    </p><h2 class="article-text">Los aparatos descendieron sin tocar fondo y dejaron en el aire la cifra definitiva</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, la cifra de 420 metros no representa el l&iacute;mite definitivo. Las sondas utilizadas en la campa&ntilde;a reciente solo pod&iacute;an operar hasta 500 metros, y el perfilador CTD empleado, dise&ntilde;ado para medir conductividad, temperatura y profundidad, descendi&oacute; hasta esa cota sin tocar fondo. El cable pudo desviarse por corrientes submarinas o golpear una repisa interna que detuvo el dispositivo en torno a los 1.380 pies, y as&iacute; <strong>impidi&oacute; confirmar la profundidad m&aacute;xima</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Estos sumideros verticales se forman en regiones costeras donde la roca es soluble, como la caliza, el m&aacute;rmol o el yeso. El agua penetra por grietas, disuelve minerales y ensancha las fracturas hasta que el techo colapsa y queda una cavidad inundada.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Con el paso del tiempo<strong> pueden ampliarse y alcanzar dimensiones considerables</strong>, como ocurre en el Gran Agujero Azul de Belice o en el Agujero Azul de Dean en las Bahamas, que son referencias habituales en estudios geol&oacute;gicos marinos.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo en la bah&iacute;a de Chetumal no ha terminado. Los investigadores <strong>planean descifrar la profundidad m&aacute;xima de Taam Ja' </strong>y determinar si forma parte de un sistema submarino interconectado de cuevas y galer&iacute;as. Tambi&eacute;n prev&eacute;n estudiar la vida que pueda existir en esas cotas, porque en entornos con condiciones de luz, presi&oacute;n y salinidad distintas pueden aparecer especies adaptadas a ese medio, y esa posibilidad mantiene abiertas nuevas campa&ntilde;as de exploraci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-bahia-chetumal-agujero-azul-gigante-424-metros-cuya-profundidad-sigue-medirse-pm_1_13027748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 12:39:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Planeta,México,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De qué forma sobrevivió la vida en un planeta cubierto por un kilómetro de hielo? Las nuevas pruebas halladas en Escocia aportan la explicación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/forma-sobrevivio-vida-planeta-cubierto-kilometro-hielo-nuevas-pruebas-halladas-escocia-aportan-explicacion-pm_1_13023976.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9457e5e-f097-4cce-acae-85b37d802ea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De qué forma sobrevivió la vida en un planeta cubierto por un kilómetro de hielo? Las nuevas pruebas halladas en Escocia aportan la explicación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Biosfera - Los estratos depositados entre 720 y 660 millones de años revelaron variaciones repetidas en periodos cortos y largos, lo que indica que el engranaje global siguió funcionando aunque la superficie parecía sellada</p></div><p class="article-text">
        El planeta pudo quedar cubierto por una capa de hielo de casi un kil&oacute;metro de espesor y aun as&iacute; mantener focos donde la vida no desapareci&oacute; del todo. Nuevas pruebas procedentes de <strong>Escocia</strong> revelan c&oacute;mo la vida se aferr&oacute; a la existencia en un mundo sepultado bajo un kil&oacute;metro de hielo, una circunstancia que obliga a revisar <strong>c&oacute;mo se comporta el clima cuando oc&eacute;anos y atm&oacute;sfera parecen aislados bajo una costra helada</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esa situaci&oacute;n no se explica solo por la presencia de hielo, sino por la forma en que peque&ntilde;as &aacute;reas de agua abierta pudieron mantener intercambios de energ&iacute;a y nutrientes en medio de un entorno extremo. Entender ese mecanismo exige pruebas f&iacute;sicas que muestren qu&eacute; ocurri&oacute; realmente en aquel periodo.
    </p><h2 class="article-text">Las rocas antiguas demostraron que el sistema atmosf&eacute;rico no se qued&oacute; quieto durante la glaciaci&oacute;n Sturtian</h2><p class="article-text">
        Investigadores publicaron en la revista<em><strong> Earth and Planetary Science Letters </strong></em>un estudio basado en rocas de las Garvellach Islands que identific&oacute; ciclos clim&aacute;ticos activos durante la<strong> glaciaci&oacute;n Sturtian </strong>y plante&oacute; la existencia de zonas de agua libre capaces de sostener vida.
    </p><p class="article-text">
        El equipo analiz&oacute; dep&oacute;sitos formados entre hace 720 y 660 millones de a&ntilde;os, en plena primera gran glaciaci&oacute;n global del Criog&eacute;nico, y comprob&oacute; que el <strong>sistema clim&aacute;tico no permaneci&oacute; inm&oacute;vil bajo el hielo</strong>. Esos resultados encajan con la hip&oacute;tesis de que la superficie marina no estuvo sellada por completo en todo momento.
    </p><p class="article-text">
        Las capas laminadas de sedimento funcionan como<strong> registros anuales</strong>, similares a los anillos de un &aacute;rbol, porque cada estrato se deposita de forma sucesiva en el fondo de antiguos cuerpos de agua. Miles o millones de a&ntilde;os despu&eacute;s, esas l&aacute;minas conservan se&ntilde;ales qu&iacute;micas y f&iacute;sicas que permiten<strong> reconstruir cambios de temperatura y otras variaciones ambientales</strong>. En este caso, las rocas escocesas ofrecen un conjunto poco habitual de datos continuos para un periodo tan remoto, algo que casi no existe en el registro geol&oacute;gico profundo.
    </p><h2 class="article-text">El Criog&eacute;nico llev&oacute; el fr&iacute;o hasta los tr&oacute;picos y mantuvo temperaturas cercanas a los -50&deg;C</h2><p class="article-text">
        Entre hace 720 y 635 millones de a&ntilde;os, durante el Criog&eacute;nico, enormes masas de hielo avanzaron desde los polos hasta latitudes tropicales y las temperaturas superficiales descendieron hasta alrededor de -50&deg;C. La superficie blanca reflejaba gran parte de la radiaci&oacute;n solar hacia el espacio, un proceso conocido como <strong>efecto albedo</strong>, y ese reflejo ayud&oacute; a mantener el enfriamiento durante decenas de millones de a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos cient&iacute;ficos pensaban que, con un oc&eacute;ano cubierto por una coraza de hielo de un kil&oacute;metro, el <strong>intercambio habitual entre aire y agua quedar&iacute;a casi anulado </strong>y las variaciones a corto plazo del clima se reducir&iacute;an al m&iacute;nimo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El análisis de 2.600 láminas reveló patrones parecidos a los de El Niño en pleno mundo congelado                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El equipo examin&oacute; una secuencia de seis metros de espesor que contiene unas 2.600 capas individuales y aplic&oacute; an&aacute;lisis microsc&oacute;picos y estad&iacute;sticos para estudiar su ritmo de formaci&oacute;n. Las l&aacute;minas no presentaban una repetici&oacute;n uniforme, sino patrones que se repiten en escalas de pocos a&ntilde;os y tambi&eacute;n en intervalos m&aacute;s largos. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos aparecen oscilaciones comparables a las que hoy se asocian con<strong> fen&oacute;menos como El Ni&ntilde;o,</strong> que actualmente se repite cada dos a siete a&ntilde;os y requiere intercambio activo entre oc&eacute;ano y atm&oacute;sfera. Detectar se&ntilde;ales de ese tipo en un mundo casi congelado cambia la idea de un clima completamente bloqueado.
    </p><h2 class="article-text">Esos refugios marinos facilitaron que la vida compleja llegara viva al final de la Marinoan</h2><p class="article-text">
        Para comprobar si esos ciclos pod&iacute;an darse con un oc&eacute;ano totalmente helado, los investigadores recurrieron a<strong> modelos clim&aacute;ticos por ordenador</strong> y variaron la proporci&oacute;n de superficie cubierta por hielo marino. Cuando el mar aparec&iacute;a sellado en su totalidad, las <strong>oscilaciones pr&aacute;cticamente desaparec&iacute;an</strong> en las simulaciones. En cambio, bastaba con que alrededor del 15% de la superficie oce&aacute;nica permaneciera libre para que el intercambio entre aire y agua reactivara patrones similares a los observados en las rocas.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n entre modelos y registro geol&oacute;gico sugiere que esos sedimentos documentan una<strong> franja de agua abierta en zonas tropicales</strong>, una especie de refugio en medio del hielo. Otras l&iacute;neas de investigaci&oacute;n apuntan tambi&eacute;n a la <strong>presencia parcial de mar sin congelar</strong> en ese intervalo, e incluso un estudio reciente propuso que el agua l&iacute;quida podr&iacute;a persistir a -15&deg;C si la salinidad fuera muy alta.
    </p><p class="article-text">
        Las capas analizadas representan unos 3.000 a&ntilde;os dentro de una glaciaci&oacute;n que dur&oacute; millones, un episodio breve que pudo funcionar como etapa intermedia con &aacute;reas m&aacute;s blandas de hielo. Mantener peque&ntilde;os refugios marinos habr&iacute;a permitido qu<strong>e organismos multicelulares sobrevivieran </strong>hasta el final de la segunda gran glaciaci&oacute;n, la <strong>Marinoan</strong>, y que despu&eacute;s se produjera un aumento notable de su diversidad y abundancia cuando el hielo retrocedi&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/forma-sobrevivio-vida-planeta-cubierto-kilometro-hielo-nuevas-pruebas-halladas-escocia-aportan-explicacion-pm_1_13023976.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 16:05:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De qué forma sobrevivió la vida en un planeta cubierto por un kilómetro de hielo? Las nuevas pruebas halladas en Escocia aportan la explicación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Escocia,Investigación,Investigación científica,Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Científicos plantean levantar un muro submarino de 80 kilómetros en el Thwaites para intentar frenar la pérdida de hielo del glaciar del Juicio Final]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cientificos-plantean-levantar-muro-submarino-80-kilometros-thwaites-frenar-perdida-hielo-glaciar-juicio-final-pm_1_13002912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7d34bab-29d9-400c-96e5-f64d238ed5f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Científicos plantean levantar un muro submarino de 80 kilómetros en el Thwaites para intentar frenar la pérdida de hielo del glaciar del Juicio Final"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cambio climático - La preocupación no es menor porque el glaciar almacena suficiente agua dulce como para elevar el mar unos 65 centímetros si colapsa por completo</p></div><p class="article-text">
        Cuando el agua se calienta, se dilata y gana volumen. Y mientras el hielo est&aacute; congelado sobre tierra firme, esa agua no est&aacute; en el mar. El <strong>aumento catastr&oacute;fico del nivel del mar </strong>se plantea como una posibilidad real cuando grandes masas heladas liberan de golpe el agua que reten&iacute;an, y esa liberaci&oacute;n puede alterar ciudades costeras, puertos y zonas bajas en poco tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la preocupaci&oacute;n no gira en torno a una marejada puntual, sino a un incremento sostenido que, acumulado durante a&ntilde;os,<strong> desplaza la l&iacute;nea de costa y obliga a levantar defensas</strong>. La pregunta sobre si puede ocurrir en la actualidad depende de la <strong>estabilidad de algunos glaciares</strong> que almacenan suficiente agua dulce como para cambiar el mapa litoral.
    </p><p class="article-text">
        Esa incertidumbre ha llevado a plantear<strong> intervenciones f&iacute;sicas en puntos concretos </strong>del planeta que intentan frenar el deshielo antes de que el volumen liberado acelere la subida global.
    </p><h2 class="article-text">Un equipo internacional plantea levantar una cortina submarina para frenar el retroceso en la Ant&aacute;rtida</h2><p class="article-text">
        En ese contexto encaja la propuesta de un grupo internacional que quiere levantar el llamado<em><strong> Seabed Curtain</strong></em> frente al <strong>glaciar Thwaites</strong>, en la Ant&aacute;rtida, para frenar su retroceso y evitar una fuerte subida del mar. El plan consiste en colocar una <strong>barrera flexible anclada al fondo marino</strong>, a unos 650 metros de profundidad, con unos 150 metros de altura y cerca de 80 kil&oacute;metros de longitud, que bloquee la entrada de corrientes templadas bajo el hielo.
    </p><p class="article-text">
        La idea parte de que el agua relativamente c&aacute;lida que se cuela por la base est&aacute; <strong>acelerando la p&eacute;rdida de masa </strong>y que cortar ese flujo podr&iacute;a reducir el ritmo del deshielo. No se trata de detener por completo la fusi&oacute;n, sino d<strong>e ganar tiempo mientras se reducen las emisiones</strong> que est&aacute;n calentando el oc&eacute;ano.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o a&uacute;n no est&aacute; cerrado, aunque la propuesta b&aacute;sica contempla una <strong>tela reforzada tensada</strong> mediante elementos flotantes y fijada al lecho marino con una base pesada. Algunos planteamientos apuestan por una &uacute;nica estructura continua, mientras otros sugieren dividirla en varios tramos para que no act&uacute;e como un gran paraca&iacute;das sometido a la presi&oacute;n del agua. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Parte de la comunidad científica cuestiona la obra por sus posibles efectos en ecosistemas polares"
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                Parte de la comunidad científica cuestiona la obra por sus posibles efectos en ecosistemas polares                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En 2024, modelos preliminares elaborados por glaci&oacute;logos apuntaron que esta soluci&oacute;n podr&iacute;a <strong>reducir hasta diez veces el ritmo de p&eacute;rdida </strong>en determinadas zonas, aunque esas simulaciones no han pasado por una prueba real.
    </p><p class="article-text">
        Para avanzar, el equipo prev&eacute; instalar un<strong> tramo de 150 metros de largo y 40 de alto en el fiordo Ramfjorden</strong>, en Noruega, y estudiar tambi&eacute;n efectos ecol&oacute;gicos en el fiordo Mijenfjorden, en Svalbard, protegido por una isla en su desembocadura que permite comparar con otros entornos polares.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa no ha convencido a toda la comunidad cient&iacute;fica. Investigadores de la Universidad de Monash publicaron el a&ntilde;o pasado un trabajo en el que calificaron la <strong>idea de no probada y alertaron del riesgo de &ldquo;da&ntilde;o ambiental intr&iacute;nseco&rdquo; </strong>si se despliega una infraestructura de ese tama&ntilde;o en un ecosistema polar. Tambi&eacute;n dudan de que pueda construirse con la rapidez y la escala necesarias para responder a la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Otros expertos han llegado a describir el proyecto como una distracci&oacute;n frente a la reducci&oacute;n de gases de efecto invernadero, que consideran la medida principal para frenar el calentamiento del oc&eacute;ano.
    </p><h2 class="article-text">El enorme bloque helado del mar de Amundsen muestra se&ntilde;ales de debilitamiento cada vez m&aacute;s r&aacute;pidas</h2><p class="article-text">
        El glaciar Thwaites, apodado <em><strong>El graciar del D&iacute;a del Juicio Final</strong></em>, ocupa una superficie comparable a la de Reino Unido o al estado de Florida y alcanza espesores de hasta 4.000 metros en algunos puntos. Est&aacute; situado en el<strong> mar de Amundsen </strong>y su interior se encuentra en zonas que superan los dos kil&oacute;metros por debajo del nivel del mar, mientras que en la costa el fondo es m&aacute;s somero, una configuraci&oacute;n que lo hace inestable.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El coste de este proyecto se medirá en miles de millones, pero el de los daños puede alcanzar billones</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marianne Hagen</span>
                                        <span>—</span> Exviceministra de Noruega
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su p&eacute;rdida ya representa en torno al 4% del incremento global del nivel del mar y, si colapsara, podr&iacute;a<strong> a&ntilde;adir alrededor de 65 cent&iacute;metros adicionales</strong>. Adem&aacute;s, su desintegraci&oacute;n abrir&iacute;a la puerta a la inestabilidad de amplias &aacute;reas de la Ant&aacute;rtida Occidental, con potencial para sumar entre uno y dos metros m&aacute;s en los pr&oacute;ximos siglos.
    </p><p class="article-text">
        Los datos hist&oacute;ricos muestran una aceleraci&oacute;n clara. Desde la d&eacute;cada de 1970 el flujo del hielo ha aumentado, y entre 1992 y 2011 la l&iacute;nea de apoyo central retrocedi&oacute; casi 14 kil&oacute;metros. La descarga anual de hielo en la regi&oacute;n se ha incrementado un 77% desde 1973, y estudios recientes que perforaron el tronco principal detectaron agua relativamente templada y condiciones turbulentas capaces de impulsar una fusi&oacute;n considerable en la base.
    </p><p class="article-text">
        Algunos c&aacute;lculos apuntan a que, si no se reduce el calentamiento o no se act&uacute;a de alg&uacute;n modo, el <strong>glaciar podr&iacute;a colapsar en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas,</strong> liberando de forma directa al oc&eacute;ano el agua que hoy retiene sobre tierra firme.
    </p><h2 class="article-text">El presupuesto millonario abre un debate fuerte sobre si compensa asumir ese riesgo</h2><p class="article-text">
        El coste estimado del muro submarino podr&iacute;a superar los <strong>80.000 millones de d&oacute;lares</strong>, una cifra que ha alimentado el debate sobre su viabilidad. <strong>Marianne Hagen</strong>, codirectora del proyecto y exviceministra de Asuntos Exteriores de Noruega, defendi&oacute; en declaraciones a <em>IFLScience</em> que &ldquo;si es posible quitar 65 cent&iacute;metros de subida global del nivel del mar con una intervenci&oacute;n concreta en un lugar, estoy dispuesta a explorarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En otra intervenci&oacute;n a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;el coste de este proyecto se medir&aacute; en miles de millones, pero el de los da&ntilde;os puede alcanzar billones&rdquo;, al comparar la inversi&oacute;n con los gastos de reparar infraestructuras costeras y proteger a millones de personas que viven en zonas bajas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cientificos-plantean-levantar-muro-submarino-80-kilometros-thwaites-frenar-perdida-hielo-glaciar-juicio-final-pm_1_13002912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 13:00:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Científicos plantean levantar un muro submarino de 80 kilómetros en el Thwaites para intentar frenar la pérdida de hielo del glaciar del Juicio Final]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estupidez humana y sistemas complejos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/estupidez-humana-sistemas-complejos_132_12900174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86426ea4-642c-4204-a706-72040fe6bc18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estupidez humana y sistemas complejos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hemos modificado los hábitats, arrinconado a las especies salvajes y reducido drásticamente su número. Como no queremos competencia acabamos con el lobo (que podría perfectamente haber evitado alguno de los problemas que enfrentamos) y ahora, a causa de esta modificación que hemos hecho necesitamos seguir interviniendo para intentar arreglarlo"</p></div><p class="article-text">
        Nuestro desconocimiento del funcionamiento de los ecosistemas en general y del planeta Tierra en particular es proverbial. El culpable principal de este hecho es el desacople brutal de la cultura occidental de los fen&oacute;menos naturales, un antropocentrismo desaforado que origina un sentimiento de control casi absoluto sobre la naturaleza y una confianza ciega en la tecnolog&iacute;a como soluci&oacute;n a todos los problemas. Y, por encima y como consecuencia de todo ello, una instrumentalizaci&oacute;n del planeta que se concibe como un mero proveedor y escenario de una actividad econ&oacute;mica de acumulaci&oacute;n de capital.
    </p><p class="article-text">
        Este desconocimiento suele llevarnos a varias concepciones err&oacute;neas sobre su funcionamiento y a no calibrar adecuadamente los impactos de nuestra actividad.
    </p><p class="article-text">
        Solemos confundir lo que es un sistema lineal con un sistema complejo. La diferencia clave es que un sistema lineal es predecible, aditivo y simple (la suma de sus partes), donde causa y efecto son proporcionales (ejemplo: un circuito simple), mientras que un sistema complejo es impredecible, con interacciones no lineales que generan propiedades emergentes (nuevas caracter&iacute;sticas no presentes en las partes aisladas), y su comportamiento no es la simple suma de sus componentes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una infografía sobre los sistemas complejos                            </span>
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        Que la Tierra no es un sistema lineal ya fue abordado por la responsable del informe de 'Los l&iacute;mites del crecimiento', Donella Meadows. Lanz&oacute; ya ideas muy interesantes. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, que los sistemas complejos, como la Tierra, son terriblemente dif&iacute;ciles de analizar y a veces tienen comportamientos ca&oacute;ticos en su desarrollo y es dif&iacute;cil predecir la evoluci&oacute;n del sistema cuando se modifican sus variables. Cualquier acci&oacute;n de intervenci&oacute;n sobre un sistema complejo va a producir alteraciones en el mismo, y cualquier intento por nuestra parte de revertir dichas modificaciones, lo &uacute;nico que va a hacer es modificarlo todav&iacute;a m&aacute;s (otra caracter&iacute;stica de los sistemas complejos es su dinamismo). Es imposible revertir el sistema a un estado exactamente igual a uno anterior, precisamente porque somos parte del mismo sistema y no un ente externo que lo est&eacute; analizando e interviniendo. 
    </p><p class="article-text">
        Otra caracter&iacute;stica de los sistemas complejos es su inercia. Si intervenimos solo sobre una de sus variables, como se trata de sistemas disipativos, los efectos tardar&aacute;n mucho en percibirse de manera evidente. Esto es lo que permite a los negacionistas clim&aacute;ticos argumentar contra el origen antr&oacute;pico del calentamiento global; por una parte, se debe a la dificultad para percibir determinados cambios, y por ello se aferran a que hubo episodios de calentamiento mucho mayores en el pasado. Eso es cierto, pero si miramos el registro f&oacute;sil, tardaron muchos miles de a&ntilde;os en producirse, si no, millones, mientras que ahora estamos hablando de ciento y pocos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Esta tendencia a ver la Tierra, no como un sistema lineal, no solo fue abordada por Donella, sino que James Lovelock le dar&iacute;a forma bajo el nombre de teor&iacute;a de Gaia en la que abordaba la idea de nuestro planeta como un macroorganismo vivo capaz de autorregularse, pero claro, autorregularse hasta cierto punto.
    </p><p class="article-text">
        Las andanzas del <em>Homo sapiens</em> por el planeta lo han modificado profunda e irreversiblemente, pues es absurdo pretender revertir esto por las razones que ya apuntamos anteriormente. A lo &uacute;nico a que podemos aspirar es a no seguir sobrepasando los l&iacute;mites seguros de la Tierra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El amanecer en el planeta Tierra                            </span>
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        La actividad humana no solo no se ha amoldado a los ritmos de la naturaleza, sino que ha chocado frontalmente con ellos.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura, en su af&aacute;n por aumentar la producci&oacute;n, ha envenenado las aguas, la tierra y el aire, ha puesto vallas y ha matado fauna para proteger las cosechas, ha arrinconado h&aacute;bitats de fauna salvaje y producido una alarmante p&eacute;rdida de biodiversidad con la excusa de que tenemos que comer. Pero a nadie se le ocurrir&iacute;a hacer cosas para comer que en el futuro pueden comprometer nuestra capacidad de producir comida.
    </p><p class="article-text">
        La ganader&iacute;a, en su vertiente industrial es un desprop&oacute;sito cruel y nada &eacute;tico que compromete la efectividad de antibi&oacute;ticos y que se convierte en un laboratorio de mutaci&oacute;n de microorganismos (aparte de la externalizaci&oacute;n de impactos).
    </p><p class="article-text">
        En su vertiente extensiva, muy pronto esta actividad ganadera entr&oacute; en conflicto con la c&uacute;spide de la cadena tr&oacute;fica en Espa&ntilde;a, El Lobo, m&aacute;ximo depredador que era el &uacute;nico que pod&iacute;a mantener el equilibrio de las poblaciones de resto de animales por debajo de &eacute;l. Su competencia con la ganader&iacute;a tradicional llev&oacute; a su clasificaci&oacute;n como alima&ntilde;a a exterminar y lo llev&oacute; al borde de la extinci&oacute;n. Aqu&iacute; solo hay dos v&iacute;as, o se intenta convivir con &eacute;l o se le extermina. Y parece que como supuesta especie privilegiada lo que toca es el exterminio, as&iacute; lo piden ganaderos que no est&aacute;n dispuestos a compartir su espacio.
    </p><p class="article-text">
        Hemos modificado los h&aacute;bitats, arrinconado a las especies salvajes y reducido dr&aacute;sticamente su n&uacute;mero. Como no queremos competencia acabamos con el lobo (que podr&iacute;a perfectamente haber evitado alguno de los problemas que enfrentamos) y ahora, a causa de esta modificaci&oacute;n que hemos hecho necesitamos seguir interviniendo para intentar arreglarlo. &iquest;C&oacute;mo?, pues haciendo lo que mejor se nos da, matar a aquellos animales cuya poblaci&oacute;n aumenta por falta de depredadores: conejos, jabal&iacute;es, ciervos, corzos. Se ha iniciado una fiebre sanguinaria que ciega por completo. 
    </p><p class="article-text">
        Somos maestros en intervenir para intentar solucionar problemas generando otros m&aacute;s graves. Por ejemplo, la administraci&oacute;n de diclofenaco al ganado en la India introdujo este producto en la cadena tr&oacute;fica arrasando la poblaci&oacute;n de buitres en el pa&iacute;s (se estima el 99,5%), lo que a su vez comport&oacute; aumento de perros y rabia, deterioro sanitario, costos sanitarios, enfermedades y plagas. &iquest;Qui&eacute;n iba a pensar que un antiinflamatorio no esteroideo pod&iacute;a producir semejante efecto en cascada?.
    </p><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n de determinada fauna depredadora por diversas causas (caza, trampeo, venenos) junto con la escasez de zonas de alimento y con la aparici&oacute;n de determinadas estructuras (taludes) y con las repoblaciones para caza han originado una sobrepoblaci&oacute;n de conejos. Este es otro efecto en cascada originado b&aacute;sicamente por la acci&oacute;n del hombre.
    </p><p class="article-text">
        No parece que aprendamos del hecho de que nuestras intervenciones tienden a producir desequilibrios en los ecosistemas de consecuencias dif&iacute;cilmente predecibles. Y cuando intentamos arreglar estos desequilibrios sin tener en cuenta la complejidad del sistema, creamos nuevos desequilibrios.
    </p><p class="article-text">
        Provocamos por acci&oacute;n u omisi&oacute;n incendios que arrasan los bosques e intentamos solucionarlo con monocultivos de especies que adem&aacute;s procuramos que sean rentables econ&oacute;micamente &iquest;Qu&eacute; puede salir mal?
    </p><p class="article-text">
        Nuestra actividad econ&oacute;mica genera emisiones e intentamos arreglarlo escondi&eacute;ndolas debajo de la alfombra con el famoso almacenamiento geol&oacute;gico en lugar de reducir las emisiones &iquest;Qu&eacute; puede salir mal?
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                Un lobo muerto junto a varios jabalíes durante una partida de caza                            </span>
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        Lo que se nos presentan como soluciones milagrosas y maravillosas, puede que tampoco lo sean tanto a la luz de algunas investigaciones. Seg&uacute;n detalla Jorge Olcina, catedr&aacute;tico de An&aacute;lisis Geogr&aacute;fico Regional en la Universidad de Alicante, en China la repoblaci&oacute;n forestal llevada a cabo en &aacute;reas pr&oacute;ximas a la gran muralla, para crear una barrera de defensa frente al desierto, ha causado una disminuci&oacute;n en la disponibilidad de agua en algunas regiones del noroeste y sureste del pa&iacute;s: la primera es una zona &aacute;rida, la segunda, un &aacute;rea afectada por el clima monz&oacute;nico. En nuestro pa&iacute;s la p&eacute;rdida de agua disponible relacionada con el aumento de la masa forestal debida a repoblaciones puede observarse en la parte sur de la cordillera ib&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, nuestro sistema de producci&oacute;n de carne se est&aacute; viendo acosado por cada vez mayor n&uacute;mero de amenazas: dermatosis nodular, peste porcina africana, gripe aviar y enfermedad de Newcastle. En un sistema de producci&oacute;n como este, altamente concentrado, los riesgos de bioseguridad son cada vez mayores y m&aacute;s dif&iacute;ciles de controlar. Desde el sector, y con una miop&iacute;a desesperante, se achacan todos estos problemas a la fauna silvestre sin considerar el deterioro de los ecosistemas y la p&eacute;rdida de biodiversidad como la causa de todos los desequilibrios que se est&aacute;n produciendo. El siguiente paso est&aacute; bastante claro, como siempre, hemos producido un impacto y lo intentamos solucionar con un impacto mayor que amenaza con ser totalmente catastr&oacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Durante la &uacute;ltima protesta agraria en Catalunya, varios agricultores colgaron de un puente de la carretera C-17 un jabal&iacute; y un ciervo muertos.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de ASAJA declaraba: &ldquo;Hay que exterminar a toda la fauna salvaje cineg&eacute;tica, s&iacute; o s&iacute;&rdquo; dando muestras de una irracionalidad absoluta que raya lo demencial si es que no lo constituye. Ahora se trata de culpabilizar a toda la fauna cineg&eacute;tica de los problemas que nos est&aacute; ocasionando la explotaci&oacute;n capitalista del campo y del ganado. Muerto el perro se acab&oacute; la rabia. Siguiendo ese razonamiento habr&aacute; que acabar con todos los ungulados para prevenir la dermatosis nodular, a todas las aves para prevenir la gripe aviar, todos los jabal&iacute;es para la peste porcina. &iexcl;Locura colectiva! 
    </p><p class="article-text">
        Hemos asistido con tristeza a la criminalizaci&oacute;n de la fauna silvestre haci&eacute;ndola chivo expiatorio de nuestros males y as&iacute; quitarnos la culpa y la impotencia de encima. Y las administraciones dejan en manos del colectivo que disfruta matando especies silvestres la soluci&oacute;n, los cazadores. 
    </p><p class="article-text">
        Supongo que a estas alturas la pregunta es obvia: &iquest;Qu&eacute; puede salir mal?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Jorge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/estupidez-humana-sistemas-complejos_132_12900174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2026 06:07:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estupidez humana y sistemas complejos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lobos,Planeta,Ecologismo,Animales,Animales salvajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Els comptes de la Generalitat Valenciana confirmen el negoci a l’alça de la universitat en línia privatitzada pel PP]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/els-comptes-generalitat-valenciana-confirmen-negoci-l-alca-universitat-linia-privatitzada-pel-pp_1_12891293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32876bd7-3ec5-4a02-978e-3cc6ca3eb63d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Els comptes de la Generalitat Valenciana confirmen el negoci a l’alça de la universitat en línia privatitzada pel PP"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La VIU va declarar uns resultats de 27,2 milions d’euros en l’últim exercici tancat
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La candidata del PP a València va privatitzar per 5,7 milions una universitat pública online la creació de la qual va costar sis vegades més</p></div><p class="article-text">
        La Generalitat ha obtingut en l&rsquo;&uacute;ltim exercici tancat uns dividends d&rsquo;1,6 milions d&rsquo;euros provinents de la Universitat Internacional Valenciana (VIU), privatitzada per l&rsquo;executiu auton&ograve;mic del PP.
    </p><p class="article-text">
        La dada figura ressenyada en els comptes anuals de la Fundaci&oacute; de la Comunitat Valenciana d&rsquo;Investigaci&oacute; en Excel&middot;l&egrave;ncia, que det&eacute; un 30% de la participaci&oacute; a trav&eacute;s de la Fundaci&oacute; de la Comunitat Valenciana d&rsquo;Investigaci&oacute; en Excel&middot;l&egrave;ncia (el pes majoritari recau en Planeta, amb un 70%).
    </p><p class="article-text">
        La xifra, lleument superior als 1,2 milions d&rsquo;euros del 2023, confirma el negoci a l&rsquo;al&ccedil;a d&rsquo;una universitat de qu&egrave; la Generalitat es va quedar amb una participaci&oacute; minorit&agrave;ria despr&eacute;s de la seua privatitzaci&oacute;, pilotada el 2013 per la consellera llavors Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; (alcaldessa actual de Val&egrave;ncia).
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;&uacute;ltim rector de la universitat abans de la privatitzaci&oacute;, Jos&eacute; Manuel Badenes (actual regidor de Patrimoni de l&rsquo;Ajuntament de Val&egrave;ncia) va denunciar davant notari presumptes irregularitats en el marc del proc&eacute;s encap&ccedil;alat per Catal&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        La VIU va declarar uns resultats de 27,2 milions d&rsquo;euros el 2023 enfront dels 20,6 milions de l&rsquo;exercici anterior, segons els &uacute;ltims comptes depositats davant el Registre Mercantil.
    </p><p class="article-text">
        Es tracta d&rsquo;una universitat en l&iacute;nia amb seu al carrer del Pintor Sorolla de Val&egrave;ncia que ha aprofitat els t&iacute;tols de l&rsquo;Espai Europeu d&rsquo;Educaci&oacute; Superior (EEES) per a oferir els seus graus i, especialment, els seus m&agrave;sters a un alumnat amb m&eacute;s pres&egrave;ncia llatinoamericana cada vegada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&eacute;s de 100 milions en ingressos</strong></h2><p class="article-text">
        En s&oacute;n una prova els 91,2 milions d&rsquo;euros en ingressos pels m&agrave;sters que anoten els seus comptes del 2023, davant dels 10,1 milions a penes provinents dels graus oferits. En total, 101,4 milions d&rsquo;euros en ingressos. La VIU tamb&eacute; va disparar els seus empleats: d&rsquo;un total de 800 el 2022 a 1.093 l&rsquo;any seg&uuml;ent.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;L&rsquo;objectiu per a l&rsquo;any que ve&rdquo;, indica l&rsquo;informe de gesti&oacute; en refer&egrave;ncia a l&rsquo;exercici 2024, &ldquo;igual que anteriors, se centra en la consolidaci&oacute; dels cursos ja existents, continuar amb la innovaci&oacute; en oferta formativa amb el llan&ccedil;ament de nous graus i postgraus, i continuar amb l&rsquo;activitat d&rsquo;investigaci&oacute; amb la qual cosa s&rsquo;espera avan&ccedil;ar en l&rsquo;objectiu de convertir-se en la universitat en l&iacute;nia de refer&egrave;ncia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/els-comptes-generalitat-valenciana-confirmen-negoci-l-alca-universitat-linia-privatitzada-pel-pp_1_12891293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 22:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Els comptes de la Generalitat Valenciana confirmen el negoci a l’alça de la universitat en línia privatitzada pel PP]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunitat Valenciana,País Valenciano,Universidades privadas,Planeta,Generalitat Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cuentas de la Generalitat Valenciana confirman el negocio al alza de la universidad online privatizada por el PP]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cuentas-generalitat-valenciana-confirman-negocio-alza-universidad-online-privatizada-pp_1_12871150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32876bd7-3ec5-4a02-978e-3cc6ca3eb63d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cuentas de la Generalitat Valenciana confirman el negocio al alza de la universidad online privatizada por el PP"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La VIU declaró unos resultados de 27,2 millones de euros en el último ejercicio cerrado</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La candidata del PP en València privatizó por 5,7 millones una universidad pública online cuya creación costó seis veces más</p></div><p class="article-text">
        La Generalitat ha obtenido en el &uacute;ltimo ejercicio cerrado unos dividendos de 1,6 millones de euros provenientes de la Universidad Internacional Valenciana (VIU), privatizada por el Ejecutivo auton&oacute;mico del PP. 
    </p><p class="article-text">
        El dato aparece rese&ntilde;ado en las cuentas anuales de la Fundaci&oacute;n de la Comunitat Valenciana de Investigaci&oacute;n en Excelencia, que ostenta un 30% de la participaci&oacute;n a trav&eacute;s de la Fundaci&oacute;n de la Comunitat Valenciana de Investigaci&oacute;n en Excelencia (el peso mayoritario recae en Planeta, con un 70%). 
    </p><p class="article-text">
        La cifra, levemente superior a los 1,2 millones de euros de 2023, confirma el negocio al alza de una universidad de la que la Generalitat se qued&oacute; con una participaci&oacute;n minoritaria tras su privatizaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/candidata-pp-valencia-privatizo-5-7-millones-universidad-publica-online-cuya-creacion-costo-seis-veces_1_9915371.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pilotada en 2013 por la entonces consellera Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;</a> (actual alcaldesa de Val&egrave;ncia). 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo rector de la universidad antes de su privatizaci&oacute;n, Jos&eacute; Manuel Badenes (actual concejal de Patrimonio del Ayuntamiento de Val&egrave;ncia) <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/exrector-denuncio-notario-irregularidades-venta-viu-actual-portavoz-pp-valencia-consellera_1_9709667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunci&oacute; ante notario presuntas irregularidades</a> en el marco del proceso encabezado por Catal&aacute;.  
    </p><p class="article-text">
        La VIU declar&oacute; unos resultados de 27,2 millones de euros en 2023 frente a los 20,6 millones del ejercicio anterior, seg&uacute;n las &uacute;ltimas cuentas depositadas ante el Registro Mercantil. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una universidad online con sede en la calle del Pintor Sorolla de Val&egrave;ncia que ha aprovechado los t&iacute;tulos del Espacio Europeo de Educaci&oacute;n Superior (EEES) para ofrecer sus grados y, especialmente, sus m&aacute;steres a un alumnado con cada vez m&aacute;s presencia latinoamericana. 
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s de 100 millones en ingresos</h2><p class="article-text">
        Prueba de ello son los 91,2 millones de euros en ingresos por los m&aacute;steres que anotan sus cuentas de 2023, frente a los apenas 10,1 millones provenientes de los grados ofertados. En total, 101,4 millones de euros en ingresos. La VIU tambi&eacute;n dispar&oacute; sus empleados: de un total de 800 en 2022 a 1.093 al a&ntilde;o siguiente.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo para el pro&#769;ximo an&#771;o&rdquo;, indica el informe de gesti&oacute;n en referencia al ejercicio 2024, &ldquo;igual que anteriores, se centra en la consolidacio&#769;n de los cursos ya existentes, continuar con la innovacio&#769;n en oferta formativa con el lanzamiento de nuevos grados y posgrados, y continuar con la actividad de investigacio&#769;n con lo que se espera avanzar en el objetivo de convertirse en la Universidad online de referencia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cuentas-generalitat-valenciana-confirman-negocio-alza-universidad-online-privatizada-pp_1_12871150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 21:45:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunitat Valenciana,País Valenciano,Universidades privadas,Planeta,Generalitat Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los mares se están quedando sin olas y los científicos señalan a la actividad humana como la causa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mares-quedando-olas-cientificos-senalan-actividad-humana-causa-son-reflejo-planeta-pm_1_12731173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/864cd1cd-eee4-4c3d-8b2b-16227b165a45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mares se están quedando sin olas y los científicos señalan a la actividad humana como la causa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Repensar la relación con el mar - Cada intervención portuaria o dragado modifica el recorrido de los sedimentos y reduce la fuerza del oleaje, generando transformaciones que afectan tanto a los ecosistemas como a la economía de comunidades que viven del mar</p><p class="subtitle">¿Hasta dónde llegará el mar si sigue subiendo su nivel? Google Maps ya tiene un simulador que permite comprobar si podrías quedarte sin casa en el futuro</p></div><p class="article-text">
        El <strong>agua del planeta ha empezado a mostrar se&ntilde;ales de agotamiento</strong>. La disminuci&oacute;n de su energ&iacute;a se refleja en mares m&aacute;s planos, en rompientes que se desvanecen y en costas que parecen adormecidas. El mar, que durante siglos <strong>respondi&oacute; al movimiento del viento</strong>, ahora se apaga y pierde fuerza.
    </p><p class="article-text">
        La disminuci&oacute;n del movimiento superficial revela un deterioro impotante: los <strong>oc&eacute;anos y mares est&aacute;n perdiendo sus olas</strong> y, con ellas, parte de la energ&iacute;a que regula su funcionamiento. En ese escenario nace una investigaci&oacute;n que transforma esa realidad f&iacute;sica en datos, im&aacute;genes y sonidos.
    </p><h2 class="article-text">Las obras costeras alteran el fondo marino y cambian la din&aacute;mica del litoral</h2><p class="article-text">
        El proyecto <em><strong>Las olas perdidas</strong></em>, presentado en el Centro Bot&iacute;n de Santander, re&uacute;ne al d&uacute;o de artistas e investigadores <strong>Daniel Fern&aacute;ndez </strong>y <strong>Alon Schwabe</strong>, conocidos como <em><strong>Cooking Sections</strong></em>, con el grupo de geom&aacute;tica y oceanograf&iacute;a de la Universidad de Cantabria. Su estudio demuestra que la <strong>actividad humana ha alterado el fondo marino</strong> hasta modificar la energ&iacute;a del oc&eacute;ano. &ldquo;Se&ntilde;alamos un d&iacute;a, mes y a&ntilde;o y eran capaces de mostrar la altura, velocidad o direcci&oacute;n de las olas a la perfecci&oacute;n&rdquo;, explic&oacute; Fern&aacute;ndez a <em>ABC</em>. Esta investigaci&oacute;n conecta arte y ciencia para<strong> documentar la desaparici&oacute;n de once rompientes emblem&aacute;ticas</strong> en distintos puntos del planeta.
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                    alt="El proyecto presentado en Santander une arte y ciencia para seguir el rastro de once rompientes perdidas en distintos puntos del planeta"
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                El proyecto presentado en Santander une arte y ciencia para seguir el rastro de once rompientes perdidas en distintos puntos del planeta                            </span>
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        Los datos obtenidos confirman un patr&oacute;n constante. Cada vez que una obra portuaria corta la deriva de los sedimentos o un dragado altera la arena del fondo, la ola pierde energ&iacute;a. La consecuencia inmediata es la <strong>desaparici&oacute;n de la rompiente</strong> y, a largo plazo, un <strong>cambio en la din&aacute;mica costera</strong>. Desde Cabo Blanco en Per&uacute; hasta Jardim do Mar en Madeira, los investigadores identificaron que las<strong> infraestructuras humanas provocan una p&eacute;rdida de fuerza en los mares</strong> que altera tanto los ecosistemas como la econom&iacute;a local.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>ola de Mundaca,</strong> en la costa vasca, se convirti&oacute; en el ejemplo m&aacute;s conocido de este fen&oacute;meno. En octubre de 2003, un dragado de 243.000 metros c&uacute;bicos de arena del <strong>r&iacute;o Ok</strong>a, realizado para permitir el paso de barcazas a un astillero, deshizo el banco submarino que moldeaba su rompiente. La ola, considerada una de las mejores izquierdas del mundo, desapareci&oacute;. Con ella, tambi&eacute;n se <strong>hundi&oacute; el turismo del surf</strong> que sosten&iacute;a buena parte de la econom&iacute;a de la zona.
    </p><h2 class="article-text">La modelizaci&oacute;n digital revela c&oacute;mo la alteraci&oacute;n del lecho marino debilita la superficie</h2><p class="article-text">
        Para comprender las causas, el grupo<strong> </strong><em><strong>GeoOcean</strong></em> de la Universidad de Cantabria aplic&oacute; su tecnolog&iacute;a de modelizaci&oacute;n a im&aacute;genes satelitales y bases de datos hist&oacute;ricas. Gracias a estos modelos, pudieron <strong>reconstruir el comportamiento de las olas antes y despu&eacute;s de las intervenciones humanas</strong>. &ldquo;Lo m&aacute;s interesante de haber trabajado con ellos ha sido descubrir su capacidad de viajar en el tiempo&rdquo;, coment&oacute; Schwabe. La reconstrucci&oacute;n digital revel&oacute; con exactitud c&oacute;mo la <strong>alteraci&oacute;n del fondo afectaba a la energ&iacute;a superficial </strong>y confirmaba la conexi&oacute;n entre ambos planos del mar.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DQB3-9GjBeR/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Las conclusiones fueron bastante claras: <strong>cualquier modificaci&oacute;n en el lecho marino repercute en la superficie</strong>. Las olas son consecuencia de la energ&iacute;a que nace bajo ellas. Cuando un espig&oacute;n, una presa o la pesca de arrastre modifica la base del oc&eacute;ano, esa<strong> energ&iacute;a se dispersa y la ola muere</strong>. Los investigadores describen esta relaci&oacute;n como una<strong> cadena f&iacute;sica que enlaza profundidad y superficie</strong>, una l&iacute;nea invisible que mantiene el equilibrio del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Con la colaboraci&oacute;n del compositor<strong> Duval Timothy</strong>, el proyecto convirti&oacute; esos datos cient&iacute;ficos en <strong>once piezas sonoras</strong>. Cada una reproduce las vibraciones y ritmos de una ola desaparecida. En la sala, estructuras suspendidas ondulan y responden a las frecuencias registradas, reproduciendo lo que los artistas llaman la <strong>respiraci&oacute;n perdida del mar.</strong> Las obras transforman la informaci&oacute;n t&eacute;cnica en experiencia sensorial, permitiendo que el p&uacute;blico perciba el silencio que queda tras la desaparici&oacute;n de las rompientes.
    </p><h2 class="article-text">Las comunidades costeras reclaman proteger las rompientes que a&uacute;n sobreviven</h2><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de olas no afecta solo al paisaje o al surf, sino tambi&eacute;n a las comunidades que viven del mar. En Per&uacute;, las protestas de surfistas y pescadores en Cabo Blanco dieron lugar a la <em><strong>Ley de Rompientes</strong></em>, una norma que<strong> protege las olas frente a infraestructuras </strong>que puedan alterarlas. En Cantabria, asociaciones como <em><strong>Surf &amp; Nature Alliance</strong></em> proponen declararlas <strong>patrimonio natural </strong>para evitar que la presi&oacute;n humana las destruya.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez y Schwabe se&ntilde;alan que el turismo de surf, convertido en estos momentos en una industria global, ha impulsado desarrollos urbanos que acaban da&ntilde;ando las mismas rompientes que lo originaron. Esa paradoja resume la situaci&oacute;n actual: la b&uacute;squeda de beneficio inmediato provoca p&eacute;rdidas irreversibles. Las olas desaparecen, el mar se calma y con &eacute;l se apagan procesos vitales que sostienen el clima y los ecosistemas. En esa quietud creciente se refleja el agotamiento de un planeta que intenta seguir respirando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mares-quedando-olas-cientificos-senalan-actividad-humana-causa-son-reflejo-planeta-pm_1_12731173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 14:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Océanos,Planeta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren la primera evidencia de una proto-Tierra de 4.500 millones de años, la antesala de nuestro planeta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-primera-evidencia-proto-tierra-4-500-millones-anos-antesala-planeta-pm_1_12685278.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/067462be-2e1f-4582-ad3b-68641003f5de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren la primera evidencia de una proto-Tierra de 4.500 millones de años, la antesala de nuestro planeta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de científicos encabezados por el MIT encuentra restos anteriores al gran impacto, gracias a la detección de anomalías de potasio</p><p class="subtitle">¿De verdad la NASA ahorra dinero al dejar en manos privadas la construcción de sus naves? Un nuevo estudio no deja en buen lugar a las empresas como SpaceX
</p></div><p class="article-text">
        La composici&oacute;n qu&iacute;mica original de la <strong>Tierra</strong> sigue siendo una caja de sorpresas para los cient&iacute;ficos, que vienen estudiando tanto el momento en que se form&oacute;, los motivos y la composici&oacute;n de la misma. Ahora, una nueva investigaci&oacute;n de cient&iacute;ficos del Instituto de Tecnolog&iacute;a de Massachusetts (MIT, por sus siglas en ingl&eacute;s) y de otros centros arroja nuevas pistas sobre <strong>c&oacute;mo era nuestro planeta antes</strong> de que se formara tal y como lo conocemos hoy en d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este grupo de ge&oacute;logos ha descubierto la <strong>primera evidencia de una proto-Tierra</strong>, que se form&oacute; hace unos 4.500 millones de a&ntilde;os, antes de que la enorme colisi&oacute;n alterara irreversiblemente la composici&oacute;n del planeta primitivo, seg&uacute;n detallan en su <a href="https://www.nature.com/articles/s41561-025-01811-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>, publicada en la revista <em>Nature Geosciences</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Vemos un fragmento de la Tierra muy antiguo</strong>, incluso antes del gran impacto. Esto es asombroso, ya que cabr&iacute;a esperar que esta huella tan temprana se borrara lentamente a lo largo de la evoluci&oacute;n de la Tierra&rdquo;, explica la profesora adjunta de Desarrollo Profesional Paul M. Cook de Ciencias de la Tierra y Planetarias en el MIT, Nicole Nie.
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                    alt="Ilustración artística muestra una proto-Tierra rocosa burbujeando lava"
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            <span class="title">
                Ilustración artística muestra una proto-Tierra rocosa burbujeando lava                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con fragmentos peque&ntilde;os, Nie se refiere a peque&ntilde;as <strong>huellas en rocas antiguas </strong>que son &uacute;nicas en comparaci&oacute;n con la mayor&iacute;a de los dem&aacute;s materiales presentes en la Tierra hoy en d&iacute;a. Y las localizaron en algunos puntos de Haw&aacute;i, Groenlandia y Canad&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        La composici&oacute;n qu&iacute;mica de esas huellas es &uacute;nica y creen que responden a una anomal&iacute;a: el material sobrante de la proto-Tierra formado <strong>hace unos 4.500 millones de a&ntilde;os</strong> permaneci&oacute; sin cambios, incluso cuando la mayor parte del planeta primitivo se transform&oacute; tras la inmensa colisi&oacute;n que dio lugar a su origen tal y como lo conocemos actualmente.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tras la pista del potasio-40</strong></h2><p class="article-text">
        En el estudio actual, el equipo busc&oacute; indicios de <strong>anomal&iacute;as de potasio </strong>dentro de la Tierra. Para ello, tomaron muestras de rocas en polvo de Groenlandia y Canad&aacute;, donde se encuentran algunas de las rocas conservadas m&aacute;s antiguas. Tambi&eacute;n analizaron dep&oacute;sitos de lava recolectados en Haw&aacute;i, donde los volcanes han extra&iacute;do algunos de los materiales m&aacute;s antiguos y profundos de la Tierra del manto, detallan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y la sorpresa de estos ge&oacute;logos fue may&uacute;scula: identificaron en las muestras una firma isot&oacute;pica diferente a la encontrada en la mayor&iacute;a de los materiales de la Tierra, lo que indicaba que no toda la superficie de nuestro planeta hab&iacute;a cambiado de la misma forma tras la gran colisi&oacute;n. Adem&aacute;s, esta hab&iacute;a conseguido mantenerse pese al paso de millones de a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En concreto, identificaron un d&eacute;ficit importante en el <strong>is&oacute;topo potasio-40</strong>, lo que demuestra que los materiales &ldquo;estaban construidos de manera diferente&rdquo;, sostiene Nie, en comparaci&oacute;n con la mayor&iacute;a de lo que vemos hoy en la Tierra. El equipo sugiere que los materiales con este d&eacute;ficit son probablemente material original sobrante de la proto-Tierra.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, los resultados del an&aacute;lisis encabezado por el MIT sugieren que a&uacute;n queda mucho por saber: &ldquo;Nuestro estudio demuestra que el inventario actual de meteoritos no est&aacute; completo y que <strong>a&uacute;n queda mucho por aprender </strong>sobre el origen de nuestro planeta&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-primera-evidencia-proto-tierra-4-500-millones-anos-antesala-planeta-pm_1_12685278.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Oct 2025 10:35:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren la primera evidencia de una proto-Tierra de 4.500 millones de años, la antesala de nuestro planeta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Planeta,Sistema Solar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren un planeta errante que crece a un ritmo vertiginoso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-planeta-errante-crece-ritmo-vertiginoso-pm_1_12659422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb716a6b-0b7d-46b3-af34-617c0fd9272a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren un planeta errante que crece a un ritmo vertiginoso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Astrónomos registran un aumento súbito de brillo y materia en un cuerpo con entre cinco y diez veces la masa de Júpiter</p><p class="subtitle">Astrónomos descubren una desconcertante estructura en forma de estrella y misteriosas perlas en Saturno</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/astronomia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">astronom&iacute;a</a> ha registrado un fen&oacute;meno sin precedentes en el l&iacute;mite mismo de lo que separa a las <a href="" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estrellas</a> de los planetas. Un equipo internacional de cient&iacute;ficos, liderado por el investigador espa&ntilde;ol <strong>V&iacute;ctor Almendros-Abad</strong>, ha detectado una <strong>explosi&oacute;n de acreci&oacute;n en Cha1107-7626,</strong> un <strong>objeto de masa planetaria libre situado en la regi&oacute;n de formaci&oacute;n estelar de Chamale&oacute;n I</strong>. Es la primera vez que se observa un estallido de este tipo en un cuerpo tan peque&ntilde;o, con <strong>apenas entre cinco y diez veces la masa de J&uacute;piter</strong>, lo que abre una <strong>nueva ventana sobre c&oacute;mo se forman y evolucionan los planetas</strong> y las estrellas m&aacute;s d&eacute;biles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los objetos de masa planetaria libre</strong> (FFPMOs, por sus siglas en ingl&eacute;s) son un terreno intermedio que lleva a&ntilde;os desafiando a la ciencia. Se trata de cuerpos que no orbitan ninguna estrella, aislados en el espacio, y cuya masa es inferior al l&iacute;mite para iniciar la fusi&oacute;n nuclear que define a las estrellas. <strong>El debate cient&iacute;fico sobre su origen est&aacute; abierto</strong>: algunos podr&iacute;an ser p<strong>lanetas expulsados de sus sistemas por interacciones gravitatorias</strong>, mientras que<strong> otros se habr&iacute;an formado de manera similar a las estrellas</strong>, a partir del colapso de nubes de gas, aunque sin alcanzar nunca el umbral estelar.
    </p><h2 class="article-text">El caso de Cha1107-7626</h2><p class="article-text">
        <strong>Cha1107-7626, el protagonista de este hallazgo, es uno de estos objetos solitarios</strong>. Descubierto hace a&ntilde;os en <strong>Chamale&oacute;n I</strong>, tiene una edad estimada de unos pocos millones de a&ntilde;os y conserva a su alrededor un disco de gas y polvo, del que se alimenta lentamente. Este detalle ya despertaba el inter&eacute;s de los astr&oacute;nomos, pero lo que ha sucedido ahora ha superado todas las expectativas: en 2025, los investigadores detectaron un <strong>cambio s&uacute;bito en su comportamiento</strong>, pasando de un estado de calma relativa a una fase de acreci&oacute;n muy intensa, con un <strong>aumento de seis a ocho veces en la cantidad de material absorbido por el objeto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El estallido, <a href="https://iopscience.iop.org/article/10.3847/2041-8213/ae09a8" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en <em>The Astrophysical Journal Letters,</em> fue seguido con telescopios de &uacute;ltima generaci&oacute;n como el VLT (Very Large Telescope) y el JWST (James Webb Space Telescope), que confirmaron un incremento <strong>notable de brillo y la aparici&oacute;n de firmas espectrales inequ&iacute;vocas</strong>. Entre ellas, destac&oacute; el perfil doble en la l&iacute;nea de emisi&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/temas/hidrogeno/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hidr&oacute;geno</a> alfa (H-alfa), un rasgo caracter&iacute;stico de la acreci&oacute;n canalizada por campos magn&eacute;ticos. Este mismo patr&oacute;n se hab&iacute;a observado en estrellas j&oacute;venes y enanas marrones, pero nunca en un objeto con masa planetaria, lo que sit&uacute;a a Cha1107-7626 en un territorio hasta ahora inexplorado.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Los cambios energ&eacute;ticos fueron visibles en varios rangos del espectro</strong>. El brillo &oacute;ptico se multiplic&oacute; entre tres y seis veces, alcanzando un aumento de hasta dos magnitudes. En el infrarrojo medio, los investigadores registraron un incremento de entre el 10% y el 20%, acompa&ntilde;ado por la aparici&oacute;n de nuevas caracter&iacute;sticas espectrales como las bandas de absorci&oacute;n de vapor de agua en el disco. Estos detalles confirman que <strong>la explosi&oacute;n</strong> no solo <strong>alter&oacute;</strong> la luminosidad del objeto, sino tambi&eacute;n <strong>la qu&iacute;mica del entorno que lo rodea</strong>, afectando a la composici&oacute;n del material que podr&iacute;a, en teor&iacute;a, dar lugar a futuras formaciones planetarias.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos interpretan este evento como una <strong>versi&oacute;n a escala reducida de los estallidos EXo</strong>r, <strong>fen&oacute;menos</strong> epis&oacute;dicos de acreci&oacute;n que hasta ahora <strong>solo se hab&iacute;an documentado en estrellas j&oacute;venes</strong>. Que un objeto planetario libre haya mostrado el mismo tipo de comportamiento cambia el marco de referencia: significa que los mecanismos f&iacute;sicos que gobiernan la formaci&oacute;n estelar tambi&eacute;n act&uacute;an en cuerpos de masa mucho menor, ampliando la frontera de lo que se entiende por procesos de acreci&oacute;n en el universo.
    </p><h2 class="article-text">Un descubrimiento que tiene implicaciones en otros estudios</h2><p class="article-text">
        El hallazgo tambi&eacute;n tiene implicaciones para el <strong>estudio de los l&iacute;mites de la formaci&oacute;n estelar</strong>. Si un objeto de apenas unas pocas masas jovianas puede desencadenar un estallido de acreci&oacute;n con estas caracter&iacute;sticas, entonces los modelos actuales sobre el colapso de nubes y la evoluci&oacute;n temprana de discos deber&aacute;n revisarse para incluir estos casos extremos. Adem&aacute;s, el hecho de que el evento siguiera activo en agosto de 2025 sugiere que<strong> no se trata de una variaci&oacute;n puntual, sino de un fen&oacute;meno prolongado </strong>que podr&iacute;a repetirse en el futuro, lo que permitir&aacute; a los astr&oacute;nomos seguir recopilando datos en tiempo real.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de los investigadores, <strong>Cha1107-7626 se convierte as&iacute; en un &ldquo;nuevo laboratorio natural&rdquo;</strong> para comprender c&oacute;mo se forman y evolucionan los objetos m&aacute;s peque&ntilde;os del universo. Desde las estrellas hasta los planetas, pasando por las enanas marrones y estos cuerpos intermedios, el descubrimiento demuestra que los procesos de acreci&oacute;n son m&aacute;s universales de lo que se pensaba. Lo que hasta hace poco parec&iacute;a terreno exclusivo de las estrellas j&oacute;venes se revela ahora como una din&aacute;mica que tambi&eacute;n alcanza a los objetos en el umbral de la masa planetaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-planeta-errante-crece-ritmo-vertiginoso-pm_1_12659422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Oct 2025 06:03:13 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cada año la Luna se separa un poco más de la Tierra y ese cambio está haciendo que los días sean más largos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ano-luna-separa-tierra-cambio-haciendo-dias-sean-largos-pm_1_12612108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f24aa858-4dca-4777-9b89-d76bd2e087e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126091.jpg" width="3577" height="2012" alt="Cada año la Luna se separa un poco más de la Tierra y ese cambio está haciendo que los días sean más largos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rotación - La consecuencia inmediata es que la rotación terrestre pierde velocidad y los días se alargan poco a poco, aunque en una escala imperceptible para la experiencia humana</p><p class="subtitle">La NASA confirma que una presa gigantesca en China ha desplazado el eje de la Tierra y ha afectado a cuánto duran los días</p></div><p class="article-text">
        El<strong> ciclo de 24 horas </strong>que organiza la vida en el planeta no tiene un origen arbitrario, sino que procede de la rotaci&oacute;n de la Tierra sobre s&iacute; misma y del modo en que esa rotaci&oacute;n ha ido evolucionando con el tiempo. La duraci&oacute;n de un d&iacute;a no ha sido siempre igual, porque<strong> depende de la relaci&oacute;n gravitatoria entre la Tierra y la Luna</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Este equilibrio se mantiene gracias al intercambio constante de energ&iacute;a y momento que producen las mareas, y su efecto directo es la regulaci&oacute;n del <strong>tiempo que tarda nuestro planeta en completar una vuelta completa</strong>. Ese proceso explica por qu&eacute; hoy el d&iacute;a tiene 24 horas y tambi&eacute;n permite comprender c&oacute;mo podr&iacute;a alargarse en el futuro.
    </p><h2 class="article-text">El sat&eacute;lite se aleja poco a poco y modifica la velocidad de la Tierra</h2><p class="article-text">
        <strong>Stephen DiKerby</strong>, investigador de la Universidad Estatal de M&iacute;chigan, explic&oacute; en <em><strong>The Conversation</strong></em><strong> </strong>que &ldquo;la <strong>Luna se est&aacute; alejando 3,8 cent&iacute;metros de la Tierra cada a&ntilde;o</strong>&rdquo;. Esta variaci&oacute;n tan peque&ntilde;a solo puede comprobarse con mediciones muy exactas que los cient&iacute;ficos logran al rebotar rayos l&aacute;ser sobre espejos colocados en la superficie lunar por astronautas y sondas. El tiempo que tarda la luz en regresar determina con precisi&oacute;n la distancia y confirma que la &oacute;rbita del sat&eacute;lite crece lentamente.
    </p><p class="article-text">
        Ese alejamiento est&aacute; vinculado a un fen&oacute;meno visible cada d&iacute;a en las costas: las <strong>mareas</strong>. La atracci&oacute;n gravitatoria de la Luna genera dos abultamientos de agua en los oc&eacute;anos, uno orientado hacia ella y otro en direcci&oacute;n contraria. La <strong>rotaci&oacute;n terrestre hace que esos abultamientos se adelanten ligeramente</strong>, lo que provoca una tracci&oacute;n hacia adelante sobre el sat&eacute;lite.
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                El registro fósil confirma que los días fueron más cortos en épocas remotas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tal y como se&ntilde;al&oacute; DiKerby en el mismo medio, &ldquo;estas protuberancias l&iacute;quidas no est&aacute;n exactamente alineadas con la Luna, se adelantan un poco porque la Tierra las arrastra al girar&rdquo;. Ese desfase act&uacute;a como un <strong>impulso que aumenta la velocidad lunar y ampl&iacute;a gradualmente su &oacute;rbita</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia de este intercambio es doble. La <strong>Luna gana impulso mientras la Tierra pierde velocidad de rotaci&oacute;n</strong>. De esa forma, el <strong>sat&eacute;lite se aleja unos cent&iacute;metros cada a&ntilde;o </strong>y, en paralelo, los d&iacute;as en la Tierra se alargan de manera imperceptible en la escala de una vida humana. Los c&aacute;lculos muestran que incluso con ese ritmo m&iacute;nimo, el efecto se acumula con el paso de millones de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La historia geol&oacute;gica lo demuestra. El an&aacute;lisis de conchas f&oacute;siles ha permitido comprobar que hace 70 millones de a&ntilde;os, cerca del final de la era de los dinosaurios, un <strong>d&iacute;a terrestre duraba 23,5 horas.</strong> Esa cifra coincide con lo que predicen los modelos astron&oacute;micos basados en la din&aacute;mica de las mareas. La comparaci&oacute;n con el presente refleja c&oacute;mo la duraci&oacute;n del d&iacute;a ha aumentado de forma constante a lo largo del tiempo.
    </p><h2 class="article-text">El futuro apunta a un acoplamiento total que nunca llegar&aacute; a cumplirse</h2><p class="article-text">
        Los investigadores tambi&eacute;n se plantean qu&eacute; ocurrir&aacute; en el futuro. Las proyecciones apuntan a que dentro de decenas de miles de millones de a&ntilde;os la <strong>rotaci&oacute;n terrestre podr&iacute;a frenarse hasta quedar sincronizada con la &oacute;rbita de la Luna.</strong> En ese caso, ambos mostrar&iacute;an siempre la misma cara el uno al otro, un estado de acoplamiento gravitatorio. Sin embargo, el destino del sistema quedar&aacute; truncado antes de que eso suceda, porque el Sol se transformar&aacute; en una gigante roja y <strong>destruir&aacute; tanto la Tierra como su sat&eacute;lite.</strong>
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                Si nada interfiriera, la Tierra y la Luna acabarían mostrando siempre la misma cara, aunque el Sol agotará su ciclo mucho antes                            </span>
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        El ritmo actual de alejamiento de la Luna, equivalente a <strong>1,5 pulgadas al a&ntilde;o - poco menos de 4 cm - sobre una distancia de 384.000 kil&oacute;metros</strong>, representa apenas una fracci&oacute;n m&iacute;nima que <strong>no afecta de forma perceptible a la vida cotidiana.</strong> El propio DiKerby subray&oacute; en<strong> </strong><em>The Conversation</em> que &ldquo;seguiremos teniendo eclipses, mareas y d&iacute;as de 24 horas durante millones de a&ntilde;os&rdquo;. A efectos pr&aacute;cticos, ese equilibrio seguir&aacute; marcando la experiencia humana mucho tiempo antes de que se produzcan cambios visibles.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n de por qu&eacute; un d&iacute;a dura 24 horas, por tanto, se encuentra en la interacci&oacute;n entre la Tierra y la Luna, una relaci&oacute;n que modela la rotaci&oacute;n de nuestro planeta y que, aunque casi imperceptible en cada generaci&oacute;n, nunca se detiene. Y basta pensar que ese reloj natural seguir&aacute; movi&eacute;ndose incluso cuando ya nadie est&eacute; aqu&iacute; para contarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/ano-luna-separa-tierra-cambio-haciendo-dias-sean-largos-pm_1_12612108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Sep 2025 11:00:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cada año la Luna se separa un poco más de la Tierra y ese cambio está haciendo que los días sean más largos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Luna,Planeta,Astronomía]]></media:keywords>
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