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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alfons Cervera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/alfons-cervera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alfons Cervera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Alfons Cervera presenta su novela 'Claudio, mira' en La Vorágine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/alfons-cervera-presenta-claudio-voragine_1_1126863.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/196b17a0-f6a1-4924-9992-289f2ce07328_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El escritor Alfons Cervera estará este jueves en La Vorágine."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este acto, impulsado por Desmemoriados, tendrá lugar el miércoles 19 de febrero</p></div><p class="article-text">
        El narrador y poeta Alfons Cervera presentar&aacute; este mi&eacute;rcoles 19 de febrero en Santander su novela 'Claudio, mira', en un acto organizado de manera conjunta por la Asociaci&oacute;n para la recuperaci&oacute;n de la memoria colectiva de Cantabria Desmemoriados y la librer&iacute;a La Vor&aacute;gine, donde tendr&aacute; lugar el acto a las 19:30 con la presencia del autor.
    </p><p class="article-text">
        Alfons Cervera (Gestalgar, Valencia, 1947) ha publicado un sinf&iacute;n de novelas en las que traslada una inagotable preocupaci&oacute;n por su propia memoria personal y por la memoria democr&aacute;tica espa&ntilde;ola. Entre ellas cabe destacar la titulada 'Maquis', por la que alcanz&oacute; amplio reconocimiento internacional, y que junto a 'El color del crep&uacute;sculo', 'La noche inm&oacute;vil', 'La sombra del cielo' y 'Aquel invierno' forman el volumen dedicado a la memoria hist&oacute;rica, denominado 'Las voces fugitivas'.
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltima novela, la que ahora presenta, el escritor regresa de nuevo a su territorio m&iacute;tico, Los Yesares, para, a trav&eacute;s de su hermano Claudio, describir la bondad, pero tambi&eacute;n la fragilidad del ser humano. Y del mismo modo, permite ver de nuevo, como en sus obras anteriores, el crisol de acontecimientos, terribles muchas veces, que explican la historia m&aacute;s reciente.
    </p><p class="article-text">
        De alguna manera, Alfons Cervera se obliga y obliga al lector a contemplar ese paisaje. No en vano, como &eacute;l mismo dice, &ldquo;el pasado solo existe cuando lo recordamos&rdquo;, una tarea en la que trabaja activamente Desmemoriados, el colectivo que impulsa la presentaci&oacute;n del libro y que tiene como objetivo recuperar la memoria colectiva de la historia reciente, en este caso, a trav&eacute;s de la literatura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/alfons-cervera-presenta-claudio-voragine_1_1126863.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Feb 2020 17:10:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alfons Cervera presenta su novela 'Claudio, mira' en La Vorágine]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera,La Vorágine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin decir adiós, con esperanza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/alfons-cervera-opinion_132_1420506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37fc0e8f-2110-40fd-aadb-2d96391a077c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Paco Micalot."></p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Max Aub que somos de donde cursamos el Bachillerato. Otros dicen que si encuentras un sitio donde te sientas a gusto, ser&aacute; &eacute;se el punto de partida hacia la vida en su vertiente m&aacute;s apote&oacute;sica. Tambi&eacute;n, digo yo, uno encuentra su sitio m&aacute;s definitivo cuando lo habita gente como Paco, a quien llamaron <em>Micalot</em> en Vilamarxant, su pueblo del Camp de T&uacute;ria. Y as&iacute; lo seguir&aacute;n llamando, aunque se haya ido a ninguna parte hace unos d&iacute;as, cuando estaba a punto de cumplir noventa a&ntilde;os. Son muchos a&ntilde;os, claro que s&iacute;. Pero esa certeza la relativizaba con su admirable sabidur&iacute;a Jos&eacute; Saramago: siempre se muere uno demasiado pronto. Tenga la edad que tenga. Noventa a&ntilde;os no son nada, como si se tratara de una ampliaci&oacute;n de aquellos veinte que cantaba Gardel en <em>Volver</em>, el tango memorable que &eacute;l mismo compuso con su colega Alfredo Le Pera.
    </p><p class="article-text">
        Cuando yo era un cr&iacute;o que no levantaba dos palmos del suelo, fui a vivir con mi familia a Vilamarxant. Alguna vez lo he contado en estas mismas p&aacute;ginas de <strong>eldiario.es</strong>. Como mis padres no pod&iacute;an quedarse quietos, nos fuimos despu&eacute;s a Ll&iacute;ria, y unos diez o doce a&ntilde;os m&aacute;s tarde regresamos a Vilamarxant. Las biograf&iacute;as son muchas veces un cruce de caminos sin se&ntilde;alizar. Habr&iacute;a de ser bastante despu&eacute;s de ese &uacute;ltimo regreso cuando conoc&iacute; a Paco. De eso hace ya m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os. Y cada uno de los d&iacute;as de esos a&ntilde;os no dej&eacute; de aprender algo a su lado. No fue f&aacute;cil aquel tiempo de la transici&oacute;n pol&iacute;tica a la democracia. En ning&uacute;n sitio. Quienes afirman que fue un tiempo de rosas, se quedan a la mitad del camino. La dictadura franquista estaba demasiado fresca todav&iacute;a. A&uacute;n hoy creo que sigue gozando de demasiada frescura. Entonces empec&eacute; a conocerlo de verdad. Era un tipo, como muchos otros en el pueblo, que respiraba como pod&iacute;a un necesario aire de libertad, de aquella libertad que pens&aacute;bamos cercana y tanto est&aacute; costando todav&iacute;a de conquistar con garant&iacute;as de que no nos la arrebaten de las manos. Me vienen a la memoria muchos de aquellos nombres. Muchos de ellos ya no est&aacute;n, pero otros siguen en la brecha, como en aquellos d&iacute;as ya lejanos llenos de esperanza democr&aacute;tica. Hasta hace muy poco, ah&iacute; segu&iacute;a Paco <em>Micalot</em>, como si no llevara a la espalda la friolera de una edad casi ya fuera de plazo.
    </p><p class="article-text">
        Porque &eacute;sa era, para m&iacute;, su virtud principal: su aguante sin l&iacute;mites en la trinchera del compromiso. Nunca lo vi cansado. Siempre daba &aacute;nimos, aunque supiera que la esperanza en una sociedad mejor nos la estaban robando poco a poco, y con absoluta impunidad, quienes mandan de verdad en la pol&iacute;tica y en todo: los due&ntilde;os del dinero. Miraba de reojo esa realidad obscena, dec&iacute;a alguna palabrota, pero acababa siempre con una media sonrisa de &aacute;nimo para que el nuestro no desapareciera del todo. Desde hac&iacute;a un par de a&ntilde;os, iba decayendo lentamente su salud de hierro. A veces estiraba la memoria porque se le estaba quedando demasiado quieta. Y eso lo cabreaba. Normal, c&oacute;mo no se iba a cabrear por eso alguien como &eacute;l, que ten&iacute;a m&aacute;s historia dentro que la m&aacute;s exhaustiva enciclopedia de la vida. Se le iba acortando la memoria y a ratos cambiaba de sitio los recuerdos. La realidad se le iba convirtiendo en algo ajeno. La m&uacute;sica en la banda del pueblo, las tertulias y partidas de truc en las tardes del Musical, las sesiones en la Associaci&oacute; Cultural 9 d&rsquo;Octubre, que &eacute;l ayud&oacute; a fundar tanto tiempo atr&aacute;s, como un joven m&aacute;s entre tanta juventud comprometida. Pero yo nunca cambi&eacute; esa realidad de ahora por la que vivimos juntos tantas veces en los tiempos dif&iacute;ciles. La esperanza en un mundo mejor que no nos avergonzara ten&iacute;a obligatoriamente que seguir a nuestro lado. Eso le gustaba, la seguridad de que alg&uacute;n d&iacute;a acabar&iacute;amos ganando, si no la guerra entera, s&iacute; alguna de esas peque&ntilde;as batallas que dignifican a quienes nunca se cansaron de plantarles cara a los amos de la tierra.
    </p><p class="article-text">
        Han sido m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os de amistad que no se acaban en esta despedida. Para nada se acaban esos a&ntilde;os. Hay gente a la que es imposible decir adi&oacute;s. Por una raz&oacute;n muy sencilla: nunca esa gente se va a ir de nuestra memoria. Eso, al fin y al cabo, es lo que escribo hoy de uno de mis amigos m&aacute;s admirablemente inolvidables.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/alfons-cervera-opinion_132_1420506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jul 2019 11:34:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin decir adiós, con esperanza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Llevarán a otro sitio al dictador, pero 30.000 personas que nunca debieron estar enterradas seguirán en el Valle de los Caídos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/enterraran-dictador-enterradas-valle-caidos_1_1845795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/196b17a0-f6a1-4924-9992-289f2ce07328_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El escritor Alfons Cervera estará este jueves en La Vorágine."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor valenciano Alfons Cervera estará este jueves en La Vorágine con motivo de 'Narrativa contra la injusticia', una iniciativa de Desmemoriados</p><p class="subtitle">"En España se vive de olvido, de silencio con respecto a lo que pasó unos años atrás", señala este autor dedicado a la memoria histórica desde 1995</p></div><p class="article-text">
        Alfons Cervera escribe sobre olvido y silencio desde 1995. Ha dedicado su carrera a recordar a los perdedores de la guerra y a los luchadores por la libertad y a d&iacute;a de hoy se pregunta por qu&eacute; hemos tardado 43 a&ntilde;os en ocuparnos de la tumba del dictador. 'Maquis' y 'El color del crep&uacute;sculo' son algunos de sus libros y ahora presenta 'La noche en que los Beattles llegaron a Barcelona', un libro que versa sobre la tortura y el autor dedica a las <a href="https://www.eldiario.es/norte/cantabria/sociedad/Caso-Almeria-verguenzas-Transicion_0_513049551.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;ctimas del Caso Almer&iacute;a</a>. Este jueves 15 de noviembre, a partir de las 19.30 horas, estar&aacute; en La Vor&aacute;gine junto a la asociaci&oacute;n Desmemoriados con motivo de la iniciativa <a href="https://www.eldiario.es/norte/cantabria/cultura/Alfons-Cervera-Almeria-Beatles-Barcelona_0_830817298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Narrativa contra la injusticia'</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Vivimos tiempos de desmemoria hist&oacute;rica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que, desde hace muchos a&ntilde;os, en Espa&ntilde;a se vive de olvido, de silencio con respecto a lo que pas&oacute; unos a&ntilde;os atr&aacute;s. Es como si hubiera una p&aacute;gina de olvido sobre el tiempo de la Segunda Rep&uacute;blica, el golpe de estado fascista, la Guerra Civil y la dictadura franquista. Ahora, parece que, por diferentes motivos, hay una reacci&oacute;n frente a ese silencio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que esta reacci&oacute;n responde a un mayor inter&eacute;s en la actualidad, por ejemplo, de los j&oacute;venes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo soy un defensor total de la gente joven y no son los que tienen responsabilidad en temas de desmemoria hist&oacute;rica, olvido y silencio. Somos nosotros quienes deber&iacute;amos haber hecho m&aacute;s de lo que hemos hecho para conseguir que la situaci&oacute;n actual fuera mucho m&aacute;s normal de lo que est&aacute; siendo. Adem&aacute;s, s&iacute;, yo conozco a much&iacute;sima gente joven que est&aacute;n muy decididos a trabajar en recuperar la memoria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A pesar de todo lo que se ha escrito sobre la historia del Siglo XX, &iquest;la gente sigue desinformada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Que haya m&aacute;s informaci&oacute;n no quiere decir que a la gente le llegue m&aacute;s. Ahora se mezclan un mont&oacute;n de historias que tienen que ver con la memoria y no s&eacute; si provocan m&aacute;s informaci&oacute;n o desinformaci&oacute;n. Es cierto que ahora aparecen much&iacute;simos datos sobre muchas situaciones que se dieron entonces, lo que no podr&iacute;a asegurar es si eso se convierte en una cultura de la memoria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su &uacute;ltimo libro est&aacute; dedicado a las v&iacute;ctimas del Caso Almer&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; tiene de especial la historia de esos tres chicos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a pensar la novela y en ese cruce entre la m&uacute;sica y el concierto de los Beatles con otra m&uacute;sica, la de la tortura en el franquismo, no se me pod&iacute;a ocurrir otra historia que la de esos tres j&oacute;venes a los que una especie de azar maldito puso en manos de la Guardia Civil. La tortura iba a ser el asunto mayor en la novela y aquel 10 de mayo de 1981 esos chicos acabaron torturados, asesinados y quemados en un barranco. Encontraba el correlato perfecto para hablar de la tortura y contar aquella historia que, por otra parte, pienso que es de las historias menos contadas de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ese episodio ocurri&oacute; durante la Transici&oacute;n. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de 1981. La Transici&oacute;n es algo que est&aacute; siendo muy debatido actualmente. Yo creo que se hicieron cosas que se ten&iacute;an que hacer as&iacute; y lo que dej&oacute; fue enormes huecos que ahora se trata de llenar. Hay un verso del poeta Eliot que dice que &ldquo;el pasado no tiene remedio&rdquo;. No s&eacute; si tiene remedio, pero el presente s&iacute; que lo tiene. Y, precisamente, de lo que estamos hablando ahora mismo, y mis novelas tambi&eacute;n intentan eso, es de brotar reflexiones desde el presente que nos ayuden a esclarecer mejor el pasado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sacar a Franco del Valle de los Ca&iacute;dos es un paso fundamental para hacer justicia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos viviendo una situaci&oacute;n muy compleja. Hay quien insiste en determinados aspectos de ese conflicto y hay quien insiste en otros. Se est&aacute; barajando que el aspecto m&aacute;s importante es la exhumaci&oacute;n de Franco. Ahora, se ha a&ntilde;adido otro interrogante, que es d&oacute;nde se van a enterrar esos restos. Esto parece el cuento de nunca acabar. Lo que de verdad importa con respecto al conflicto, en mi opini&oacute;n, es qu&eacute; pasa con las 30.000 personas que hay enterradas en el Valle. Si supi&eacute;ramos qu&eacute; hacer con ellas y tom&aacute;ramos decisiones sobre ellas, posiblemente el conflicto fuera menor.
    </p><p class="article-text">
        Creo que el dictador ha de salir, no puede estar en un sitio preeminente. Tampoco deber&iacute;a estar en La Almudena, deber&iacute;a ser devuelto a su familia y que lo entierren en un sitio que ellos decidan, que no sea un sitio p&uacute;blico. Yo no digo que eso no sea un conflicto, pero una vez aclarada la exhumaci&oacute;n, hay que ver qu&eacute; pasa con las 30.000 personas que hay enterradas ah&iacute;, porque convertir el sitio en un lugar de memoria o en una escuela de democracia me parece secundario. Las personas se merecen ser recuperadas para esta democracia que estamos viviendo. Enterrar&aacute;n en otro sitio al dictador, pero seguir&aacute;n enterradas ah&iacute;. Ahora no s&eacute; d&oacute;nde tienen que estar, pero no debieron estar nunca enterradas en ning&uacute;n sitio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace unos meses, sal&iacute;a un anuncio en televisi&oacute;n del Gobierno en el que sal&iacute;an un excombatiente franquista y otro republicano y su conversaci&oacute;n terminaba en un abrazo. &iquest;Hasta qu&eacute; punto es acertado dar esta imagen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya hubo ese intento de reconciliaci&oacute;n hace tiempo, cuando el ministro de Defensa era Jos&eacute; Bono. Se hizo algo as&iacute; para celebrar el D&iacute;a de las Fuerzas Armadas. Ahora, ha vuelto a aparecer. Hay un v&iacute;deo del Gobierno, para celebrar la Constituci&oacute;n, en el que aparecen dos personas que lucharon en frentes diferentes durante la Guerra Civil. Una conversaci&oacute;n de asuntos banales y una voz en off que va diciendo que eso es la reconciliaci&oacute;n: gente que estuvo en lugares enfrentados durante la guerra ahora pueden hablar. A m&iacute; me parece de una frivolidad y de una banalizaci&oacute;n del conflicto de la memoria tremendo e inaceptable. Los procesos de reconciliaci&oacute;n son fundamentales. Me gusta recordar una frase de Avishai Margalit en 'La &eacute;tica del recuerdo', que dice que el problema de los pa&iacute;ses que salen de un trauma, como una guerra, ponen la palabra reconciliaci&oacute;n por delante de la palabra verdad. Para m&iacute;, libros y campa&ntilde;as como esta me parecen una infamia y un insulto a la dignidad de la gente que luch&oacute; por la libertad y por la democracia en este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No hacen ninguna distinci&oacute;n entre la gente que luch&oacute; por la legitimidad republicana y la gente que, desde el golpe de Estado y despu&eacute;s, durante la guerra, luch&oacute; contra esa legitimidad. Esta propuesta para celebrar la Constituci&oacute;n y la que antes hizo Bono, lo est&aacute;n banalizando lo que deber&iacute;a ser un deber de memoria. El recuerdo debe estar lleno de dignidad, no de indignidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Pérez Guerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/enterraran-dictador-enterradas-valle-caidos_1_1845795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Nov 2018 16:11:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Llevarán a otro sitio al dictador, pero 30.000 personas que nunca debieron estar enterradas seguirán en el Valle de los Caídos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alfons Cervera presenta en Santander su libro dedicado a las víctimas del Caso Almería]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/alfons-cervera-almeria-beatles-barcelona_1_1866721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63a5427e-d753-4e9f-b842-e5de533c6f7b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El novelista, periodista y poeta, Alfons Cervera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor valenciano participa este jueves en 'Narrativa contra la injusticia', una iniciativa de Desmemoriados que se celebra en La Vorágine</p></div><p class="article-text">
        El escritor valenciano Alfons Cervera estar&aacute; este jueves 15 de noviembre en La Vor&aacute;gine&nbsp;de Santander participando en 'Narrativa contra la injusticia', una iniciativa impulsada por la asociaci&oacute;n de recuperaci&oacute;n de la memoria colectiva Desmemoriados y la librer&iacute;a asociativa. El autor de libros como 'El color del crep&uacute;sculo' y 'Maquis' participar&aacute; en el evento desde las 19.30 horas.
    </p><p class="article-text">
        Avalado por una larga y reconocida trayectoria, el autor&nbsp;ha publicado recientemente su &uacute;ltimo libro, 'La noche en que los Beatles llegaron a Barcelona', que tiene una dedicatoria especial a las&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/norte/cantabria/sociedad/Caso-Almeria-verguenzas-Transicion_0_513049551.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;ctimas del Caso Almer&iacute;a</a>&nbsp;Juan Ma&ntilde;as, Luis Cobo y Luis Montero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su narrativa est&aacute; vinculada a la memoria hist&oacute;rica y a la recuperaci&oacute;n, especialmente, de la memoria de la Guerra Civil. El escritor est&aacute; comprometido contra &ldquo;la injusticia y el olvido&rdquo; y da voz, en sus historias, a los perdedores de la guerra y a los luchadores an&oacute;nimos por la libertad.
    </p><p class="article-text">
        El novelista, autor de m&aacute;s de m&aacute;s de una veintena de libros, es tambi&eacute;n periodista y poeta, y colabora habitualmente en la edici&oacute;n valenciana de eldiario.es.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Pérez Guerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/alfons-cervera-almeria-beatles-barcelona_1_1866721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Nov 2018 18:33:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[La Vorágine,Alfons Cervera,Literatura,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El paredón de Llíria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/alfons-cervera-opinion_132_1860077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Cuando se acab&oacute; la guerra empez&oacute; la carnicer&iacute;a. Las cunetas se llenaron de muertos. Los cementerios se llenaron de tumbas clandestinas. El exterminio de quienes &ldquo;no piensen como nosotros&rdquo; que predicaba el general golpista Emilio Mola se llevaba a cabo con una precisi&oacute;n de entom&oacute;logo. A&uacute;n hoy hemos de hablar de ciento cincuenta mil personas desaparecidas. A&uacute;n hoy, las derechas siguen pensando que si sus padres y abuelos ganaron la guerra por qu&eacute; no la van a seguir ganando sus hijos y sus nietos.
    </p><p class="article-text">
        Y muchas veces miro a mi alrededor y pienso que es verdad, que la siguen ganando.
    </p><p class="article-text">
        El cementerio de Paterna es conocido como la fosa de Espa&ntilde;a. Cientos de cuerpos amontonados que esperan ser devueltos a esa dignidad que les arrebat&oacute;, con una crueldad infinita, la dictadura franquista. Tambi&eacute;n en Alzira encontramos huellas de aquella barbarie. Ahora leo en el peri&oacute;dico local <em>La veu de Ll&iacute;ria</em> que en esta ciudad del Camp de T&uacute;ria existe una fosa donde puede haber 112 personas enterradas, asesinadas por el fascismo entre el 15 de abril de 1939 y el mismo mes de 1940.
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; cuando el joven Sergio Garc&iacute;a lleg&oacute; al cementerio de Ll&iacute;ria en busca de su abuelo desaparecido. Ten&iacute;a noticias de que esa fosa exist&iacute;a. Limpi&oacute; las l&aacute;pidas del suelo. Escarb&oacute; en los nombres que aparec&iacute;an en esas l&aacute;pidas. Contact&oacute; con el ayuntamiento, con algunos historiadores, con gente que tambi&eacute;n buscaba a sus familiares perdidos en el oscuro galimat&iacute;as de la desmemoria colectiva. Y la fosa sali&oacute; a la luz. Est&aacute; localizada a la entrada del cementerio, justo a la izquierda. Los asesinatos -no s&eacute; por qu&eacute; se los llama &ldquo;fusilamientos&rdquo;- ten&iacute;an lugar en el muro de atr&aacute;s del propio cementerio. Hace unos d&iacute;as, se realiz&oacute; en ese lugar un acto de recuperaci&oacute;n memorialista con la presencia, junto a Sergio Garc&iacute;a y otros familiares de desaparecidos, del propio alcalde, Manolo Civera, del historiador Paco Rozal&eacute;n y el responsable del Grupo por la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica, Mat&iacute;as Alonso.
    </p><p class="article-text">
        Ahora se ha constituido una Asociaci&oacute;n con el fin de recabar m&aacute;s informaci&oacute;n y de que se sumen al colectivo de b&uacute;squeda otras personas que intentan saber d&oacute;nde fueron a parar sus familiares desaparecidos. Mientras tanto, aseguran, habr&iacute;a que levantar en ese lugar del cementerio &ldquo;un monolito que recuerde a estas personas que llevan setenta y nueve a&ntilde;os enterradas en la fosa com&uacute;n de Ll&iacute;ria para honrar su memoria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El tercer pared&oacute;n valenciano est&aacute; en Ll&iacute;ria. La mayor&iacute;a de personas asesinadas parece que son de la propia comarca del Camp de T&uacute;ria que estaban presas en el convento del Remei. De all&iacute; las sacaban, las llevaban al cementerio y despu&eacute;s de los disparos las dejaban caer como a bichos muertos en el pozo de la indignidad y la verg&uuml;enza. Han pasado casi ochenta a&ntilde;os desde entonces y ya va siendo hora de que la memoria de la resistencia republicana sustituya al silencio y el olvido en que demasiadas veces ha seguido siendo enterrada.
    </p><p class="article-text">
        En Ll&iacute;ria se han dado los primeros pasos para recuperar esa memoria. Y a esos primeros pasos habr&aacute;n de seguir otros para que la necesidad de saber no caiga en el des&aacute;nimo. La verdad de aquel tiempo devastado ha de salir a flote de una vez por todas. Y es ah&iacute;, en ese punto de flotaci&oacute;n, donde nos hemos de encontrar cuanta m&aacute;s gente, mejor. Las personas desaparecidas por la violencia franquista bien que se lo merecen. Y tanto que se lo merecen. Y tanto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/alfons-cervera-opinion_132_1860077.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Nov 2018 11:10:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El paredón de Llíria]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ley de la concordia o recordar a Franco con amor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/alfons-cervera-opinion_132_1949552.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ya est&aacute;n aqu&iacute;, si es que alguna vez se fueron. Su territorio no ha cambiado, aunque se empe&ntilde;en en afirmar que ya no habitan la casa miserable del franquismo. Y tanto que la habitan. Nunca la abandonaron. No s&eacute; si el PP es un partido franquista. Yo creo que s&iacute;, pero me lo callo porque luego llegan los especialistas en el lenguaje de la historia y me echan a los perros para que se alimenten con mis pobres despojos una buena temporada. El caso es que entero o a medias ese partido siempre anduvo flirteando con la memoria de la dictadura. Nunca la negaron, al menos nunca la negaron del todo. Casi toda la boca a favor y un poquito de boca no del todo en contra. Pero en contra, en contra de verdad: nunca.
    </p><p class="article-text">
        En los tiempos gobernantes de Rodr&iacute;guez Zapatero fue aprobada la Ley de Memoria Hist&oacute;rica. Su t&iacute;tulo institucional es m&aacute;s largo, pero se la conoce popularmente con ese nombre. Era una ley que algo bueno ten&iacute;a (antes no hab&iacute;a nada), pero no se pasaba en altas pretensiones memorialistas y de justicia democr&aacute;tica. Era una ley que ofrec&iacute;a demasiadas complacencias a la derecha para que el PP la apoyara. Pero no. Como era de esperar, el PP no la apoy&oacute; y cuando lleg&oacute; al gobierno en 2011 no la derog&oacute;, pero la fue dejando en nada, como si no existiera. El obligado presupuesto a que obligaba su articulado lo zanj&oacute; a las bravas el propio Mariano Rajoy: ni un euro para su desarrollo. Seg&uacute;n Rajoy y su partido (y ahora Ciudadanos) cuando hablamos de memoria democr&aacute;tica hablamos de revancha, de reabrir heridas, de romper la convivencia entre los buenos espa&ntilde;oles, que para esos dos partidos s&oacute;lo son los espa&ntilde;oles que piensan como ellos. Hace unas semanas, Pedro S&aacute;nchez y su gobierno aprobaron y decidieron presentar en el Congreso, bajo la forma urgente del decreto ley, una revisi&oacute;n ampliada de aquella Ley de Memoria que aliviara algunas de las lagunas importantes que licuaban en exceso la normativa anterior. Esa revisi&oacute;n, con la decisi&oacute;n incluida de sacar al dictador de su tumba fara&oacute;nica en el Valle de los Ca&iacute;dos, ha devuelto al PP -ahora en la oposici&oacute;n y con la misma virulencia de siempre- a su vieja y eterna condici&oacute;n de habitante de la Casa del Padre.
    </p><p class="article-text">
        Y como homenaje a ese Padre, ya ha anunciado Pablo Casado una nueva ley de memoria que se llamar&aacute; Ley de la Concordia. Nada de revanchas como quiere la izquierda a la hora de contar el pasado. Nada de reabrir heridas que sangran en las carnes de todos los buenos espa&ntilde;oles. Nada de que haya en las cunetas m&aacute;s de cien mil v&iacute;ctimas del terrorismo franquista. La historia que cuenta la izquierda es mentira y lo que quiere esa izquierda es volver a la guerra civil. Por eso lo que le hace falta a Espa&ntilde;a es una ley que la junte toda en una sola pieza. Una Espa&ntilde;a sin verdugos ni v&iacute;ctimas. Una Espa&ntilde;a en que las cunetas llenas de huesos republicanos se cubran con el cemento del olvido y se conviertan, como con un maquillaje de Chanel, en autopistas por donde circulen los autos a mil por hora sin mirar a todas horas por el retrovisor. As&iacute; pues, prietas las filas del PP en ese grumo de franquismo sin maquillar que es la anunciada Ley de la Concordia.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; c&oacute;mo no nos convencemos de que el PP nunca va a negar la dictadura. No s&eacute;, de verdad, por qu&eacute; nos cuesta tanto convencernos de esa vieja y turbia identidad que le llega a ese partido en el paquete de su herencia familiar. No s&eacute; cu&aacute;ndo nos vamos a convencer de que al PP le resulta no dif&iacute;cil sino imposible renunciar a la sangre pol&iacute;tica e ideol&oacute;gica de sus antepasados. La Ley de la Concordia que anuncia a bombo y platillo Pablo Casado es una vez m&aacute;s el abrazo del presente democr&aacute;tico con un pasado dictatorial que deber&iacute;a avergonzarnos.
    </p><p class="article-text">
        Nunca deshabit&oacute; el PP la Casa del Padre. Siempre vivi&oacute; en ella. Hoy mismo sigue viviendo en ese l&uacute;gubre caser&oacute;n de los horrores que es como una siniestra mancha de suciedad en los tiempos democr&aacute;ticos. Ya lo dijo hace unos a&ntilde;os, en un mitin, el propio Pablo Casado: &ldquo;Yo estoy convencido de que la inmensa mayor&iacute;a de j&oacute;venes son del Partido Popular y a&uacute;n no lo saben. Si es que en pleno siglo XXI no puede estar de moda ser de izquierdas, &iexcl;pero si son unos carcas! Est&aacute;n todo el d&iacute;a con la guerra del abuelo, con las fosas de no s&eacute; qui&eacute;n, con la Memoria Hist&oacute;rica&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las fosas de no s&eacute; qui&eacute;n, dice el actual l&iacute;der del PP. Pero claro, si digo que el PP es un partido franquista&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/alfons-cervera-opinion_132_1949552.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Sep 2018 20:47:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ley de la concordia o recordar a Franco con amor]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fosa 112... y todas las demás]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/alfons-cervera-opinion_132_1968549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>No me conformo, no; me desespero como si fuera un hurac&aacute;n de lava.</em>
    </p><p class="article-text">
        Miguel Hern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        La memoria democr&aacute;tica est&aacute; llena de huesos, de raras geometr&iacute;as de huesos dibujadas en la tierra, de ese dolor blanquinoso que se esconde en la carne ya inexistente de los huesos vergonzosamente enterrados desde hace ochenta a&ntilde;os por lo menos. La historia es el recuento riguroso de esa consternaci&oacute;n que nos ara&ntilde;a las tripas cuando abrimos las puertas al pasado. A su lado -nunca en contra- est&aacute; la memoria. Esa memoria que llamamos hist&oacute;rica y hemos de empezar a cambiarle el nombre para que no haya confusiones entre la memoria fascista y la de quienes se dejaron la vida luchando precisamente en defensa de la Segunda Rep&uacute;blica, contra el fascismo. Pronto se cumplir&aacute;n 43 a&ntilde;os de la muerte del dictador Franco Bahamonde. Muchos a&ntilde;os de esa muerte. Demasiados a&ntilde;os los que llevan los cad&aacute;veres republicanos escondidos en tumbas clandestinas, como si la derrota fuera una condena a perpetuidad a manos de esa victoria abrupta e injusta -ya en tiempos de democracia- que son el silencio y el olvido. Ya va siendo hora de que este pa&iacute;s se averg&uuml;ence de lo que no se hizo cuando tocaba y empiece a curar las heridas que no pueden reabrirse -como dice la derecha- sencillamente porque nunca se cerraron. El cementerio de Paterna es una fosa inabarcable que habla a gritos para que la dignidad de lo que encierra no se la sigan comiendo los tristes gusanos del oprobio.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica sigue siendo miedosa cuando hablamos del franquismo. Cuarenta a&ntilde;os de dictadura le cambiaron la cabeza a un pa&iacute;s que no ha sido capaz de construir su propia cultura democr&aacute;tica. El pensamiento hegem&oacute;nico cuando hablamos del pasado sigue siendo el que a golpes nos impuso aquella dictadura. En la Transici&oacute;n tal vez se hizo lo que se pudo hacer (dicen bastantes voces, algunas de ellas bastante autorizadas) pero se dejaron en el camino de aquellos a&ntilde;os muchas cuentas pendientes que ten&iacute;an que ver, algunas de ellas, con los valores republicanos. En las escuelas del franquismo s&oacute;lo se contaba su victoria y en las escuelas de la democracia siguen sin contarse la legitimidad de la Rep&uacute;blica y su derrota a manos del fascismo. El miedo se nos come, se nos sigue comiendo tantos a&ntilde;os despu&eacute;s de inaugurarse pomposamente nuestra democracia. Mejor no remover nada de lo de antes. Y mientras callamos ser&aacute;n otros, son otros, quienes levantan la voz de una falsa equidistancia no s&oacute;lo con el pasado y sus memorias sino con la historia. Miren, si no, c&oacute;mo coinciden Albert Ribera y Alfonso Guerra a la hora del recuento. &ldquo;No hay que boxear con los fantasmas del pasado&rdquo;, dice el l&iacute;der de Ciudadanos. Poco antes que &eacute;l, eso mismo m&aacute;s o menos hab&iacute;a dicho el que fuera durante tantos a&ntilde;os vicepresidente de un gobierno socialista y ya dej&oacute; claro, entonces, que las memorias de la Rep&uacute;blica y el franquismo eran sencilla y llanamente algo que ten&iacute;a que ver m&aacute;s con la arqueolog&iacute;a que con la propia historia. Cada vez que abrimos la boca para hablar de cumplir la Ley de Memoria (tan raqu&iacute;tica ella, tan insuficiente) se nos echa encima una marabunta de maldiciones que asusta. Y no pasa nada si esa Ley no se cumple. No pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es un gozo ver c&oacute;mo desde la Diputaci&oacute;n de Valencia y desde el &aacute;rea de Memoria que ah&iacute; dirige Rosa P&eacute;rez Garijo se est&aacute; destinando dinero y esfuerzo humano para reabrir las fosas de Paterna y de algunos otros sitios donde hayan sido o puedan ser localizadas. Ahora se anuncia la exhumaci&oacute;n de la fosa 112, que, seg&uacute;n las estimaciones de Miguel Mesquida, arque&oacute;logo encargado de la exhumaci&oacute;n, contendr&iacute;a los restos de m&aacute;s de cien ejecutados. Antes fueron bastantes las que fueron abiertas (creo que ocho o nueve) y ojal&aacute; pronto no quedara ninguna por abrir en Paterna y donde sea: ser el segundo pa&iacute;s del planeta con m&aacute;s desaparecidos (despu&eacute;s de Camboya) no creo que sea un curr&iacute;culum ejemplar para una democracia que se considera a s&iacute; misma -aunque yo lo dude- fuerte y definitivamente consolidada. Como canta mi querido y admirado amigo Pedro Guerra en <em>Huesos</em>, una canci&oacute;n imprescindible para no morirnos de asco en medio del olvido: &ldquo;Habr&aacute; que contar, / desenterrar, emparejar, / sacar el hueso al aire puro del vivir&rdquo;.&nbsp; Pues eso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/alfons-cervera-opinion_132_1968549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Aug 2018 09:57:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La fosa 112... y todas las demás]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Caso Almería: un crimen de Estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/caso-almeria-crimen_132_2118687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No s&eacute; cu&aacute;nta gente se acuerda de aquellos d&iacute;as de mayo. Est&aacute;bamos en 1981. La Transici&oacute;n hab&iacute;a acabado, si su fecha de caducidad la situamos despu&eacute;s del golpe de Estado del 23-F. Otra fecha del final de la Transici&oacute;n se sit&uacute;a -seg&uacute;n otras versiones de la historia- en el triunfo del PSOE en 1982. El d&iacute;a 7 de aquel mes de mayo, tres j&oacute;venes viajan desde Cantabria hacia Almer&iacute;a para asistir a la comuni&oacute;n del hermano de uno de ellos. Los tres j&oacute;venes eran Luis Montero, Juan Ma&ntilde;as y Luis Cobo. El ni&ntilde;o que tomaba la comuni&oacute;n se llamaba y se sigue llamando Francisco Ma&ntilde;as. Han pasado 37 a&ntilde;os desde entonces. Pero es como si hubieran pasado 37 siglos.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo hist&oacute;rico en nuestro pa&iacute;s se cuenta con las medidas del silencio y el olvido. No con las de la historia. No con las de la memoria democr&aacute;tica. Y lo que es peor: cuando alguien intenta llenar esos huecos con la verdad, otra gente las llena vergonzosamente con mentiras. Treinta y siete a&ntilde;os despu&eacute;s de aquel 7 de mayo de 1981, d&iacute;a en que comienzan las circunstancias terribles de un viaje acabado tr&aacute;gicamente, la versi&oacute;n oficial de aquel crimen de Estado sigue llena de mentiras. Un crimen de Estado, s&iacute;. Un crimen de Estado que necesita ser reconocido democr&aacute;ticamente como verdad y como exigencia de justicia y de reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esos d&iacute;as hubo un atentado terrorista en la cuenta de ETA. Los j&oacute;venes viajaban tranquilamente a la fiesta de una comuni&oacute;n en Pechina, el pueblo almeriense de Juan Ma&ntilde;as. Despu&eacute;s del festejo viajan a algunos lugares pr&oacute;ximos. El 9 de mayo son detenidos por la Guardia Civil en una tienda de Roquetes de Mar. Es ya de noche. El d&iacute;a siguiente aparecen en uno de los coches que hab&iacute;an alquilado para el viaje &ldquo;calcinados, desmembrados y con m&uacute;ltiples balazos&rdquo;. Unas horas tan s&oacute;lo de la detenci&oacute;n y aparecen as&iacute;, en un barranco, acusados de pertenecer a ETA y de haber querido fugarse cuando una caravana de coches policiales los transportaba a Madrid. La ley de fugas, tan famosa en el relato embustero de los cr&iacute;menes cometidos por la espalda. Se supo enseguida la verdad, pero esa verdad se ocult&oacute; y se sigue ocultando en las versiones oficiales de los asesinatos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora el Parlamento de Cantabria ha rendido homenaje a esa verdad. Los nombres de aquellos j&oacute;venes han ocupado estos d&iacute;as el espacio parlamentario que ha rendido homenaje a su memoria. Hay en Cantabria un colectivo que no cesa en su lucha porque la historia deje de ser un territorio obsceno ocupado por el cinismo gobernante. Se llama precisamente Desmemoriados, como un apremio a salir de esa cueva oscura del olvido y el silencio, una cueva donde siguen presas las pol&iacute;ticas serias de memoria que tanta falta nos hacen para dejar de ser esa anomal&iacute;a hist&oacute;rica y moral que tanta verg&uuml;enza nos provoca. Somos el segundo pa&iacute;s del planeta con m&aacute;s desaparecidos. S&oacute;lo nos supera Camboya. &iexcl;Vaya orgullo, &iquest;no!
    </p><p class="article-text">
        Ha sido ese colectivo el que ha impulsado el acto celebrado en el Parlamento c&aacute;ntabro. Y su propuesta va m&aacute;s all&aacute; de esa celebraci&oacute;n instando al gobierno espa&ntilde;ol a &ldquo;iniciar los cambios legislativos necesarios y oportunos para que todas las v&iacute;ctimas de terrorismo, incluyendo las de violencia policial, grupos de ultraderecha y grupos parapoliciales, sean reparadas y reciban la consideraci&oacute;n y protecci&oacute;n que corresponde a esta condici&oacute;n&rdquo;. Leo mucho de lo que les acabo de contar en la edici&oacute;n c&aacute;ntabra de <em>eldiario.es</em> y me pongo contento. Recordar aquellos d&iacute;as -cuando ya tenemos algunos una cierta edad- es constatar qu&eacute; mierda de miedo y de oportunismo pol&iacute;tico y cobard&iacute;a se apoder&oacute; de este pa&iacute;s cuando las cosas hubieran podido empezar a cambiar -digo &ldquo;empezar a cambiar&rdquo;, s&oacute;lo digo eso-  en vez de a cerrar filas con el franquismo. Hace m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os que se muri&oacute; el dictador, llevamos ya m&aacute;s tiempo de democracia que del que dur&oacute; la dictadura: &iquest;y en qu&eacute; se nota eso cuando hablamos de memoria democr&aacute;tica? La voz hegem&oacute;nica cuando hablamos de esa memoria sigue siendo la del franquismo. La derecha defiende su memoria fascista. &iquest;Y la izquierda?: &iquest;qu&eacute; memoria defendemos la izquierda?
    </p><p class="article-text">
        Han pasado 37 a&ntilde;os desde aquel 10 de mayo de 1981. Los asesinatos cometidos ese d&iacute;a en nombre del Estado siguen sin otra versi&oacute;n oficial que la de entonces. Tres guardias civiles -de los once que formaban el operativo criminal- fueron condenados a penas de c&aacute;rcel de las que se libraron mucho antes de lo que les tocaba. Y punto final. Hasta hoy. Con todo el respeto a las v&iacute;ctimas de ETA, hay en este pa&iacute;s muchas otras v&iacute;ctimas sin ning&uacute;n reconocimiento oficial. Las republicanas, por ejemplo. Y esos tres j&oacute;venes que salieron un d&iacute;a felices y contentos de Santander y acabaron en un barranco de Almer&iacute;a convertidos en un revoltijo inmundo de huesos y cenizas. El acto celebrado en el Parlamento de Cantabria hace unos d&iacute;as ojal&aacute; sirviera de aliento para emprender iniciativas iguales o al menos parecidas. Es hora -aunque sea tard&iacute;a- de salir ya de esa extra&ntilde;a patria &ldquo;llena de vac&iacute;os&rdquo;, como escrib&iacute;a Mario Benedetti de la suya. En la parte que me toca, este art&iacute;culo y tantos otros de los que escribo est&aacute;n ya fuera de esa patria. Y cuento con ustedes para urdir m&aacute;s salidas en buena y noble compa&ntilde;&iacute;a. Ojal&aacute; sea as&iacute;. Ojal&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/caso-almeria-crimen_132_2118687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 May 2018 10:32:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Caso Almería: un crimen de Estado]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Caso Almería,Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién mató a Ewa Striniak?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/alfons-cervera-opinion-ewa-striniak_132_2158379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Acabo de leer un relato magn&iacute;fico que se titula <em>Chicas muertas</em>. No lo conoc&iacute;a hasta que hace unos d&iacute;as mi amigo y gran escritor Harkaitz Cano me habl&oacute; de &eacute;l en un correo electr&oacute;nico. Lo escribi&oacute; la escritora argentina Selva Almada y fue publicado en 2014. En la primera p&aacute;gina hay una dedicatoria: &ldquo;A la memoria de Andrea, Mar&iacute;a Luisa y Sarita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los nombres de las chicas muertas. Apenas adolescentes que fueron asesinadas en Argentina en los a&ntilde;os ochenta del pasado siglo. El pa&iacute;s celebraba el regreso a la democracia despu&eacute;s de los siete a&ntilde;os de terror implantados por las Juntas Militares. En esas fechas de 1983 apareci&oacute; la primera v&iacute;ctima, la joven de quince a&ntilde;os Mar&iacute;a Luisa Quevedo. El cad&aacute;ver de la segunda, Andrea Danne, que ten&iacute;a diecinueve, ser&iacute;a descubierto en su propia cama, con una cuchillada en el coraz&oacute;n: era noviembre de 1986. Tiempo despu&eacute;s, en diciembre de 1988, una joven de veinte a&ntilde;os, Sarita Mund&iacute;n, aparecer&iacute;a asesinada a orillas del r&iacute;o Tcalamochita. Tres chicas muertas. Lo que las une tantos a&ntilde;os despu&eacute;s es un detalle nada complaciente: los tres cr&iacute;menes quedaron impunes. Al menos hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Esto que escribo no es una cr&oacute;nica de sucesos. Para eso ya est&aacute;n los informativos de la televisi&oacute;n. Esto que escribo es la cr&oacute;nica de unas vidas j&oacute;venes que se fueron a la mierda sin que nadie haya sido capaz de descubrir a sus asesinos. Han pasado treinta y cinco a&ntilde;os y ah&iacute; siguen esas tres chicas: en el limbo de la invisibilidad. Por eso cogi&oacute; un d&iacute;a los b&aacute;rtulos de escritora comprometida Selva Almada y se adentr&oacute; en los laberintos oscuros de un tiempo argentino que empezaba a ser nuevo, pero que segu&iacute;a siendo el cubil oscuro donde se escond&iacute;a la bestia.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, la bestia sigue donde entonces. Hubo nombres posibles, sospechosos cercanos a las v&iacute;ctimas, novios, amigos, familia: nunca pudo probarse nada contra nadie. No eran chicas ricas. Eso, en Argentina y en cualquier parte, influye para que la justicia sea m&aacute;s justicia o menos justicia. Poco a poco llega el cansancio familiar a la hora de insistir en la b&uacute;squeda de los culpables, de gritar contra la falta de eficacia policial, de encontrar respuestas en los pliegues silenciosos, casi mudos, del tiempo. De las tres familias, s&oacute;lo Yogui Quevedo, hermano de Mar&iacute;a Luisa, sigue en la brecha incansable de la b&uacute;squeda. Los cr&iacute;menes se los trag&oacute; el olvido. Y a quienes los cometieron.
    </p><p class="article-text">
        Cuando cerr&eacute; el libro de Selva Almada, me acord&eacute; de Ewa Striniak.
    </p><p class="article-text">
        El 25 de abril de 1999 apareci&oacute; muerta en su casa de Val&egrave;ncia. Era Ewa una mujer polaca de cuarenta y cuatro a&ntilde;os. Hab&iacute;a llegado a Espa&ntilde;a en 1991. Ejerc&iacute;a la prostituci&oacute;n. En su pa&iacute;s era comadrona. Aqu&iacute; tuvo que dedicarse a la prostituci&oacute;n para poder sobrevivir. La igualdad de oportunidades y esas milongas que nadie se cree. El 25 de abril de 1999 era domingo. A &uacute;ltima hora de la tarde, uno de sus clientes habituales la descubri&oacute; en el suelo, en medio de un charco de sangre. Estaba muerta. La hab&iacute;an matado a golpes. Los detalles forenses de esos golpes son escalofriantes. El cliente ten&iacute;a llave de la casa. Al cabo de casi una hora llam&oacute; a un amigo y despu&eacute;s llamaron a la polic&iacute;a. Una de las preguntas de polic&iacute;as y periodistas m&aacute;s repetida aquellos d&iacute;as era muy clara: por qu&eacute; tardaron una hora o m&aacute;s en llamar a la polic&iacute;a, qu&eacute; hicieron hasta entonces en el piso de Ewa Striniak. El cliente era un personaje muy conocido en los ambientes de la burgues&iacute;a valenciana. Su amigo, un conocido notario de la ciudad. La alta sociedad valenciana sud&oacute; esos d&iacute;as tinta de calamar. La agenda de la mujer asesinada conten&iacute;a nombres y m&aacute;s nombres de esa alta sociedad. Vicios privados y virtudes p&uacute;blicas. Es lo que hab&iacute;a. Es lo que hay. Por la ma&ntilde;ana de los domingos toca ir a misa. Por la tarde, acudir a una cita en una casa de prostituci&oacute;n. La doble moral de siempre. La polic&iacute;a detuvo al ilustre cliente. Era el sospechoso n&uacute;mero uno. Fue el &uacute;nico nombre que sali&oacute; a la palestra en el terreno de las sospechas. Ninguno m&aacute;s. Finalmente fue puesto en libertad por falta de pruebas. Vino despu&eacute;s el sobreseimiento del caso. No se hab&iacute;a encontrado el arma homicida. Busquen en las hemerotecas de Google y sabr&aacute;n de lo que hablo. O les refrescar&aacute; la memoria, en el caso de que lo hubieran olvidado. El pr&oacute;ximo 25 de abril se cumplir&aacute;n diecinueve a&ntilde;os desde aquel lejano domingo de 1999. Como en el caso de las tres chicas muertas en Argentina, aquel crimen qued&oacute; impune. La pobreza tiene poca fuerza para exigir justicia.
    </p><p class="article-text">
        El relato de Selva Almada me ha tra&iacute;do el recuerdo de aquellos d&iacute;as, las cr&oacute;nicas period&iacute;sticas que contaban el asesinato de Ewa Striniak. Yo escrib&iacute;a entonces en el diario <em>Levante-EMV</em>. Una columna semanal durante veinticinco a&ntilde;os. Los domingos. En bastantes de esas columnas habl&eacute; de aquel crimen. Tambi&eacute;n el peri&oacute;dico se moj&oacute; bastante en el seguimiento informativo de los acontecimientos. Al poco tiempo de esos acontecimientos publiqu&eacute; una novela: <em>La risa del idiota</em>. Contaba la historia de un crimen: una prostituta asesinada por uno de sus clientes. No era una novela policial. Tampoco era el relato basado en el sumario judicial de aquel asesinato no resuelto. Nunca conoc&iacute; ni quise conocer ese sumario. Lo m&iacute;o era y es la ficci&oacute;n. El motivo del crimen en mi ficci&oacute;n eran los celos, la enga&ntilde;osa pasi&oacute;n amorosa de un hombre que confund&iacute;a aposta el amor con la posesi&oacute;n de la mujer. Un d&iacute;a me dijo el director del peri&oacute;dico que hab&iacute;a quedado a comer con el jefe superior de polic&iacute;a de Val&egrave;ncia y que &eacute;ste le hab&iacute;a pedido un ejemplar dedicado de mi novela. Ahora no s&eacute; con certeza si se lo pidi&oacute; el polic&iacute;a o era &eacute;l quien hab&iacute;a decidido regal&aacute;rselo. Le pas&eacute; ese ejemplar firmado y ya no supe m&aacute;s del asunto. Unos d&iacute;as despu&eacute;s, la redactora de tribunales me dijo que la polic&iacute;a le hab&iacute;a preguntado de d&oacute;nde hab&iacute;a sacado yo el arma del crimen para mi novela. El arma del crimen en mi novela era una percha con la que el asesino golpea repetidamente la cabeza de la mujer, una mujer a la que puse el nombre de Krystyna. La polic&iacute;a no hab&iacute;a encontrado el arma homicida, ya lo dije antes. La ventaja de los novelistas es que nos podemos inventar lo que queramos. Y a veces -eso tambi&eacute;n se sabe- lo que nos inventamos es m&aacute;s real que la propia realidad. Lo dijo Jorge Sempr&uacute;n en alg&uacute;n sitio: &ldquo;Las novelas no son la vida aut&eacute;ntica: son mucho m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado casi veinte a&ntilde;os desde aquel domingo 25 de abril de 1999. No s&eacute; si alguna vez se reabrir&aacute;n los procesos que se cerraron con la impunidad de los asesinos. En Argentina aquellos a&ntilde;os ochenta de la celebraci&oacute;n democr&aacute;tica. En Val&egrave;ncia unos a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando est&aacute;bamos a las puertas de un siglo nuevo que se parece demasiado al viejo siglo. Hay una secuencia terriblemente hermosa en <em>Chicas muertas</em>, la novela que ha propiciado este pedazo de memoria escondida en las nebulosas ringleras del silencio. Se despide la escritora de las tres j&oacute;venes asesinadas: &ldquo;Tres velas blancas. Mi adi&oacute;s a las chicas. Una vela blanca para Andrea. Una vela blanca para Mar&iacute;a Luisa. Una vela blanca para Sarita&hellip;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &hellip; Una vela blanca para Ewa Striniak, con la esperanza de que alg&uacute;n d&iacute;a alguien se decida a reabrir el caso de su asesinato hasta ahora impune. Ojal&aacute; sea as&iacute;. Ojal&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/alfons-cervera-opinion-ewa-striniak_132_2158379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Apr 2018 06:25:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Quién mató a Ewa Striniak?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cadena perpetua y el cinismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/alfons-cervera-opinion_132_2223044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Las noticias vuelan a velocidad supers&oacute;nica. Lo de ayer ya es viejo. La noticia bomba de esta ma&ntilde;ana ser&aacute; por la tarde un pedazo de tiempo perdido en el rinc&oacute;n de los olvidos, como los amores y el dolor enrabietado en las estrofas de un bolero. No s&eacute; cu&aacute;nto durar&aacute; en primera plana la burla a que el PP est&aacute; sometiendo la justicia de las pensiones. Tampoco lo que durar&aacute; en esa misma prensa y nuestras conciencias igualitarias la huelga feminista y las grand&iacute;simas manifestaciones del 8 de marzo. Nada dura nada. Vean, si no, lo poco que se ha mantenido en el candelero period&iacute;stico la maquinaria de corrupci&oacute;n puesta en marcha por los G&uuml;rtel y la implicaci&oacute;n en esa canallada de los m&aacute;s altos nombres del PP y del gobierno, con su presidente al frente. Nada dura nada. &iquest;Se acuerdan ustedes de que hace s&oacute;lo unas pocas semanas la noticia bomba era la posibilidad de que quienes comet&iacute;an determinados delitos se pudrieran en la c&aacute;rcel? A esa barrabasada se la llam&oacute; Prisi&oacute;n Permanente Revisable. Fue un esc&aacute;ndalo de noticia que enseguida desapareci&oacute; del mapa informativo. Pero luego vino la desaparici&oacute;n del ni&ntilde;o Gabriel Cruz y ah&iacute; vimos al ministro Zoido saliendo a todas horas con el padre y la madre del ni&ntilde;o. De nuevo se demostraba el aprovechamiento del dolor familiar para intereses pol&iacute;ticos partidistas y de gobierno. Ahora ha aparecido el cad&aacute;ver de Gabriel y volver&aacute;n enseguida ese aprovechamiento y el clamor por la implantaci&oacute;n de la cadena perpetua para algunos delitos. No me lo invento. En la televisi&oacute;n aparec&iacute;a una multitud a la puerta de la comisar&iacute;a donde hab&iacute;an llevado a la mujer, presunta asesina del ni&ntilde;o, gritando desaforadamente: &ldquo;&iexcl;cadena perpetua!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque la prisi&oacute;n permanente revisable es, diga lo que diga el PP, como la cadena perpetua. La cadena perpetua es que te pudras en la c&aacute;rcel hasta que te saquen con los pies por delante, en un ata&uacute;d que nadie reclamar&aacute; porque a esas alturas de tu vida encarcelada no quedar&aacute; nadie que pueda esperarte a la salida. Los muertos est&aacute;n m&aacute;s solos que la una, dec&iacute;a B&eacute;cquer a su manera de genial y rom&aacute;ntico ladr&oacute;n de emociones superlativas. La prisi&oacute;n permanente revisable es lo que propone el gobierno de Rajoy -con el apoyo m&aacute;s fuerte a&uacute;n de un Ciudadanos cada d&iacute;a m&aacute;s dispuesto a pasarle al PP por la derecha extrema- para sacarle las tripas al dolor de unas familias que han perdido hijos o hijas a manos de la violencia cruel&iacute;sima de asesinos la mayor&iacute;a de las veces convictos y confesos. Las entra&ntilde;as de Rajoy est&aacute;n m&aacute;s sucias que la laguna donde Rafael Chirbes escond&iacute;a la mierda de una sociedad podrida hasta las cachas. Lo digo porque hay que tener mucho est&oacute;mago para ponerse al lado de esas familias, hacerse la foto y soltar, para no seguir perdiendo votos, que el gobierno iba a endurecer el ya dur&iacute;simo C&oacute;digo Penal y asegurar as&iacute; la cadena perpetua para algunos delitos.
    </p><p class="article-text">
        Como si la cadena perpetua fuera a resta&ntilde;ar el da&ntilde;o y el dolor de esas familias que se han visto tr&aacute;gicamente golpeadas por unos cr&iacute;menes como los que salen -muchas veces con un morbo que da asco- en las portadas de los medios de comunicaci&oacute;n y en los telediarios. La cadena perpetua no arregla nada. Lo empeora. La c&aacute;rcel tiene el loable objetivo de cambiar la cabeza de quien ha cometido un delito. Nadie es lo mismo siempre. Cambiamos con el tiempo. El tiempo nos ense&ntilde;a a cambiar, a convertir los errores en una escuela de renovado aprendizaje, a mirarnos en el espejo y escupir cada d&iacute;a menos a la imagen que vemos reflejada en el cristal con cagadas de mosca porque lo heredamos de la abuela. S&oacute;lo los imb&eacute;ciles se consideran de una pieza, intachables de la cabeza a los pies. Lo dec&iacute;an Cioran y Joan Fuster: no os fieis de las personas que a s&iacute; mismas se consideran intachables.
    </p><p class="article-text">
        La cadena perpetua que proponen el gobierno del PP y Ciudadanos es un machete carnicero que abre en canal la m&aacute;s m&iacute;nima justicia que el dolor de las familias exige cuando un crimen execrable les ha roto el coraz&oacute;n. Lo que se propone desde el gobierno no es una ley que mejore la posibilidad de hacer m&aacute;s justa la justicia, sino aumentar hasta dimensiones estratosf&eacute;ricas un infame oportunismo electoral y el rencoroso sabor de la venganza.
    </p><p class="article-text">
        El PP est&aacute; dotado, muy dotado, para el cinismo. Y en la propuesta de ensanchar las penas de prisi&oacute;n, con el cuerpo del crimen &uacute;ltimo todav&iacute;a caliente y el recuerdo de los m&aacute;s lejanos a&uacute;n en brasa viva, es una muestra m&aacute;s de ese cinismo que para Rajoy y su partido no tiene l&iacute;mites. Y digo yo que ese cinismo que insulta de una manera tan despiadada el dolor de la gente que sufre en carne propia un crimen s&iacute; que tendr&iacute;a que estar penado por la ley. Si quieren ustedes, discutimos si con la de prisi&oacute;n permanente revisable o cualquier otra. Pero deber&iacute;a de estar penado por la ley que un presidente de gobierno y sus ministros se cachondeen hasta de los muertos cuando se trata de sacar votos a costa del dolor que llena muchas casas -demasiadas casas- de un pa&iacute;s que cuando salga de la crisis, si es que sale, ya no habr&aacute; nadie esper&aacute;ndolo a la puerta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/alfons-cervera-opinion_132_2223044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Mar 2018 08:05:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La cadena perpetua y el cinismo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De pensiones y chorizos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/persones-chorizos_132_2251899.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Estos d&iacute;as, las calles se han llenado de gente para gritar contra la estafa de las pensiones que ha perpetrado el gobierno de Rajoy. Una m&aacute;s de sus estafas. Todo es una estafa a su cuenta, aumentada esa cuenta con una dosis de cinismo que aterra. Sale el presidente en la televisi&oacute;n y dice que como Espa&ntilde;a ya va bien, los espa&ntilde;oles pueden empezar a ahorrar pensando en el futuro. Sabe el muy c&iacute;nico que &eacute;l y sus amigos due&ntilde;os del dinero y chorizos de pura cepa nos han dejado sin futuro. Pero sigue hablando de futuro como si quienes estamos a este lado del televisor fu&eacute;ramos tontos. A lo mejor es verdad y somos tontos porque Rajoy no para de decir mentiras, pero nunca pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n sale F&aacute;tima B&aacute;&ntilde;ez, ministra de Empleo y Seguridad Social, y dice lo mismo, que su gobierno ha subido las pensiones m&aacute;s que ning&uacute;n otro gobierno. Las pensiones han subido un 0&rsquo;25 por ciento, una birria, un insulto a quienes se han pasado la vida trabajando y ahora ven c&oacute;mo con esa rid&iacute;cula pensi&oacute;n que les queda han de pagar la casa, la luz, el agua, la comida, la entrada del cine y tambi&eacute;n ayudar a los hijos y a las hijas que se han quedado en el paro o que si tienen trabajo tambi&eacute;n los estafan con el mal rollo de la precariedad.
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s jode de todo eso es que quienes deciden desde sus puestos en la pol&iacute;tica que las pensiones suban un 0&rsquo;25 por ciento cobran unos sueldos de campeonato que les permiten ahorrar como dice Rajoy, jubilarse pronto y sus pensiones no son como las del resto de personas que se jubilan cuando ya no pueden ni con su alma. Me han pasado una nota que dice que en el Parlamento Europeo han aprobado una norma por la que los funcionarios se van a poder jubilar a los 50 a&ntilde;os y muchos de ellos con una pensi&oacute;n media de 9000 euros mensuales. &iexcl;Vaya tropa la de esta Europa de las oportunidades!
    </p><p class="article-text">
        En la televisi&oacute;n tambi&eacute;n salen las manifestaciones que reclaman pensiones m&aacute;s dignas. Bueno, en la TEV no sale nada de eso, ah&iacute; s&oacute;lo salen los del PP diciendo que los jubilados espa&ntilde;oles deber&iacute;an estar contentos porque algunos van a cobrar dos euros m&aacute;s al mes de lo que cobraban hasta ahora. Si esto fuera la Revoluci&oacute;n Francesa les hubieran cortado la cabeza a quienes insultan de esa manera la dignidad de las personas. Pero esto no es la Revoluci&oacute;n Francesa ni ninguna revoluci&oacute;n. Y por eso aqu&iacute; nunca pasa nada. Las pensiones medias se van a quedar en bastante menos que el salario m&iacute;nimo, o sea, por debajo de los setecientos euros. En las manifestaciones sale hablando mucha gente que se quedar&aacute; con trescientos euros de pensi&oacute;n. &iquest;Cu&aacute;nto ganan Rajoy y sus colegas F&aacute;tima B&aacute;&ntilde;ez y Celia Villalobos, que se queda tan pancha diciendo que &ldquo;hay pensionistas que se pasan m&aacute;s tiempo cobrando la pensi&oacute;n que trabajando&rdquo;? Y dice eso una tipa que en vez de trabajar como toca en el Congreso -que para eso la han elegido los votantes del PP- se pasa el tiempo jugando a los marcianitos en su asiento de diputada.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; cu&aacute;nto durar&aacute;n las manifestaciones contra las pensiones aprobadas por el gobierno de Rajoy. El mismo presidente dice que no sabe por qu&eacute; se quejan, que el gobierno ha hecho un esfuerzo sobrehumano para contentar al personal, que no sabe de d&oacute;nde se va a sacar el dinero que dicen los pensionistas y la oposici&oacute;n para aumentar las pensiones m&aacute;s del 0&rsquo;25 por ciento. Desde la modestia de este art&iacute;culo le doy una respuesta al se&ntilde;or presidente. Seguramente hay m&aacute;s, pero yo le doy ahora s&oacute;lo una: si la caterva de chorizos que bajo su manta han esquilmado la caja p&uacute;blica de este pa&iacute;s tan desgraciado devolvieran la pasta robada, seguro que las pensiones podr&iacute;an subir bastante m&aacute;s de esos dos rid&iacute;culos euros mensuales. Y en la caterva de chorizos que digo incluyo, faltar&iacute;a m&aacute;s y sea quien sea, a ese M. Rajoy que aparece en los papeles de B&aacute;rcenas. Y tanto que lo incluyo. Y tanto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/persones-chorizos_132_2251899.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Feb 2018 08:56:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[De pensiones y chorizos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alfons Cervera recorda la nit en què els Beatles van arribar a Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eldiario-de-la-cultura/alfons-cervera-recorda-beatles-barcelona_132_2791360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5baba81e-ab9d-4919-a40a-e199f3ae6baa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Alfons Cervera firma los ejemplares de su última novela en la librería Primado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista i escriptor parla de la música durant el franquisme, de la repressió i, sobretot, de la memòria</p></div><p class="article-text">
        &Eacute;s una novel&middot;la que tracta la m&uacute;sica. No de m&uacute;sica. O s&iacute;. La noche que <em>Los Beatles llegaron a Barcelona</em>, segons el seu autor, Alfons Cervera, explica hist&ograve;ries de la m&uacute;sica, de la qual sonava amb la banda de Liverpool i la de la b&egrave;stia en els calabossos de la ciutat comtal.
    </p><p class="article-text">
        L'autor valenci&agrave;, natural de Gestalgar, ha presentat la seua &uacute;ltima novel&middot;la aquest dijous. Quasi sembla una broma dir &ldquo;l'&uacute;ltima&rdquo;, perqu&egrave; ve, almenys, una m&eacute;s en cam&iacute;. La llibreria Primado ha acollit la trobada amb els lectors del periodista valenci&agrave;, que dibuixa en aquest llibre una xicoteta -quasi diminuta- part de la repressi&oacute; que ha patit aquest pa&iacute;s de mans del franquisme.
    </p><p class="article-text">
        El relat parla d'uns joves que van visitar Barcelona per a gaudir d'un concert en 1965 i van tenir la mala sort -al lector li sonar&agrave;, segur- de caure en mans d'uns agents de la Policia franquista que es van divertir amb ells mitjan&ccedil;ant una de les pr&agrave;ctiques m&eacute;s terribles que pot escometre l'&eacute;sser hum&agrave; respecte a un altre: la tortura.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; Cervera tamb&eacute; explica la hist&ograve;ria del dirigent de la llei, un personatge inspirat en Antonio Creix, rostre del feixisme policial que va ser venut pels seus en una tra&iuml;ci&oacute; a l'estil d'Al Capone. L'autor ha confessat que es tracta d'aquest personatge per&ograve; no ha volgut posar-li nom; &ldquo;d&oacute;na la sensaci&oacute; de que aix&iacute; recau tota la responsabilitat de les tortures en una sola persona&rdquo;, reflexionava amb els seus lectors.
    </p><p class="article-text">
        Periodista i escriptor, deixa clar a qui aguaite els seus llibres, que reivindiquen la mem&ograve;ria, que la ficci&oacute; arreplega realitats i les fa versemblants, per&ograve; segueix sent ficci&oacute;. No per a&ccedil;&ograve; menys real. &ldquo;Construir una novel&middot;la &eacute;s tirar m&agrave; de la realitat del carrer &rdquo; diu l'autor. Una realitat del passat -que sempre t&eacute; ombra en el present- sobre la qual cerca que es reflexione, per a poder entendre com som i qu&egrave; ens ha portat fins a ac&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eldiario-de-la-cultura/alfons-cervera-recorda-beatles-barcelona_132_2791360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Feb 2018 13:28:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alfons Cervera recorda la nit en què els Beatles van arribar a Barcelona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El franquismo y la pobre democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/franquismo-pobre-democracia_132_1102357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El 9 de septiembre de 1983 fue retirada la estatua de Franco en la ciudad de Val&egrave;ncia. El dictador montado en su caballo, como el invicto general de todas las batallas. All&iacute; estaba desde 1964, como en muchas plazas de su Espa&ntilde;a victoriosa. El dictador se hab&iacute;a muerto el 20 de noviembre de 1975. La democracia empezaba a llegar con cuentagotas. Con mucha muerte en el camino de esa Transici&oacute;n que algunos adornan con la floritura de mod&eacute;lica, de tranquila, de exportable como si la historia fuera lo mismo que un cargamento de naranjas o jamones pata negra. En 1979 se celebraron las primeras elecciones municipales. En la ciudad de Val&egrave;ncia ganaron las izquierdas. Primero fue alcalde el socialista Fernando Mart&iacute;nez Castellano, pero pronto lo sustituy&oacute; otro compa&ntilde;ero de partido: Ricard P&eacute;rez Casado. Uno de los primeros acuerdos del consistorio fue la retirada de la estatua de Franco de la plaza hoy llamada del Ayuntamiento y entonces (o eso creo) del Pa&iacute;s Valenciano.
    </p><p class="article-text">
        Pasaron cuatro a&ntilde;os desde aquel acuerdo y finalmente se decidi&oacute; que adelante, que ya era hora de la retirada de la estatua. Antes lo hab&iacute;a intentado el FRAP, pero los anclajes eran demasiado profundos. Ahora, al fin, el desmontaje parec&iacute;a posible. Pero los tiempos tranquilos no eran tan tranquilos. El franquismo segu&iacute;a vivo porque las ataduras de la dictadura hab&iacute;an maniatado este pa&iacute;s durante cuarenta inacabables a&ntilde;os. Por eso decidieron que los trabajos de retirada de la estatua se har&iacute;an por la noche. El miedo segu&iacute;a en todas partes. Un amplio sector de la polic&iacute;a formaba parte de la extrema derecha. O la extrema derecha formaba parte de la polic&iacute;a. Eso hab&iacute;a. No me lo invento. La madrugada del 8 al 9 de septiembre empezaron los trabajos de desanclaje. Imposible. El caballo y su jinete estaban anclados y bien anclados en el asfalto de la plaza. Poco a poco fueron acudiendo grupos de extrema derecha. Ah&iacute; tambi&eacute;n la Alianza Popular de Fraga Iribarne y Rita Barber&aacute;. Los operarios del ayuntamiento desistieron. La dictadura estaba bien clavada en la tierra y en las conciencias de la gente. Cuarenta a&ntilde;os no se borran en una noche.
    </p><p class="article-text">
        Ya avanzada la ma&ntilde;ana del d&iacute;a 9, un grupo de voluntarios, ataviados con monos de trabajo y ocultos los rostros en capuchas, se presentaron a pie de estatua y pasadas las dos de la tarde culminaron su retirada. Casi mil personas acudieron a la protesta contra esa retirada. Gritos. Amenazas. Agresiones a quienes desmontaban la estatua. Brazos en alto, el saludo fascista. Gargantas a grito pelado entonando el &ldquo;Cara al sol&rdquo;. Algunos polic&iacute;as ayudaban en lo que pod&iacute;an a esos grupos ultras. Al final hubo foll&oacute;n, actuaci&oacute;n policial en la dispersi&oacute;n de los manifestantes. Coronas de flores depositadas por sus partidarios: para que la memoria franquista siguiera oliendo a muerto.
    </p><p class="article-text">
        Esto que les cuento sucedi&oacute; el 9 de septiembre de 1983. Han pasado casi 35 a&ntilde;os desde entonces. Me pregunto si lo que ahora pasa con el franquismo es muy distinto a lo que pasaba en aquellos a&ntilde;os. Y si he de hacer caso a lo que est&aacute; pasando ahora cuando hablamos de la dictadura, concluyo que no, que no es lo mismo pero que no es tan distinto a lo de entonces. Miren, si no, lo que est&aacute; pasando en Callosa de Segura, el pueblo de la Vega Baixa donde el ayuntamiento progresista retir&oacute; hace unos d&iacute;as la cruz de los ca&iacute;dos en cumplimiento de la Ley de Memoria. En esa cruz constan los nombres de los muertos que lucharon en el bando fascista cuando la guerra. S&oacute;lo esos nombres. Hab&iacute;an acordado su retirada en 2016. Hubo amenazas a los miembros del consistorio. Las redes sociales ardieron contra la retirada de la cruz. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s la decisi&oacute;n fue firme y la cruz fue desmontada de su pedestal y llevada a un espacio de memoria de la localidad. El desmontaje fue de madrugada. Grupos falangistas acudieron para impedir la retirada del vestigio franquista. Hubo vigilias con rezos y cirios a las puertas de la iglesia. El cura areng&oacute; de vez en cuando para que la llama de las velas se mantuviera a toda mecha. Los <em>caralsoles</em> y brazos en alto apoyando los rezos y los cirios, para dejar bien claro que la Falange y la autoridad eclesi&aacute;stica no andan desparejados despu&eacute;s de tanto tiempo. La violencia falangista otra vez, como en tantos sitios. La polic&iacute;a detuvo a dos de esos violentos. Pero luego lleg&oacute; el Tribunal de Justicia y anul&oacute; la retirada de la cruz. La Justicia, &iexcl;ay la Justicia, siempre la Justicia!
    </p><p class="article-text">
        Han pasado 35 a&ntilde;os desde aquel d&iacute;a de septiembre de 1983 en que fue retirada la estatua de Franco en Valencia. Entonces esa retirada fue de madrugada, con amenazas y altercados provocados por los franquistas. Ahora ha pasado exactamente lo mismo en Callosa de Segura, pero con la cruz de los ca&iacute;dos en vez de con la estatua de Franco. &iexcl;&iquest;Cu&aacute;ntas cosas ha hecho mal esta democracia para que 42 a&ntilde;os despu&eacute;s de muerto el dictador siga habiendo tanto miedo a la hora de contar su historia deleznable y de retirar los s&iacute;mbolos que nos lo recuerdan permanentemente?! La democracia, &iexcl;ay la democracia, la pobre democracia!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/franquismo-pobre-democracia_132_1102357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Feb 2018 09:51:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El franquismo y la pobre democracia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Memoria Histórica,Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fujimori, Franco y Vargas Llosa: ¡Vaya trío!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fujimori-franco-vargas-llosa-vaya_132_2975777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;Fujimori fue condenado por violaci&oacute;n de derechos humanos y corrupci&oacute;n. Fue responsable de un golpe de Estado, as&iacute; como del desmantelamiento de nuestra institucionalidad. Su indulto demuestra el poco aprecio por la dignidad, la igualdad ante la ley, y el derecho a la memoria&rdquo;. Este texto es el argumento principal de una carta que casi 300 escritores peruanos (&iquest;tantos hay?: vaya lujo) han hecho p&uacute;blica contra el indulto que el presidente de la naci&oacute;n, Pedro Pablo Kuczynski, ha concedido al dictador Alberto Fujimori, que cumpl&iacute;a condena de 25 a&ntilde;os por cometer cr&iacute;menes de lesa humanidad y delitos de corrupci&oacute;n durante su mandato desde el a&ntilde;o 1990 al 2000. Entre los firmantes hay varios nombres conocidos aqu&iacute;, entre ellos el de Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura en 2010 y residente en Espa&ntilde;a desde hace muchos a&ntilde;os. Dejo clara aqu&iacute; una obviedad: la repugnancia que me producen Fujimori y Kuczynski. Pero tambi&eacute;n una constataci&oacute;n que me provoca una buena dosis de rabia y mucho desasosiego.
    </p><p class="article-text">
         La rabia y el desasosiego. Eso siento cuando leo la carta y al pie los nombres de algunos de sus firmantes. Y pienso en el cinismo de esos firmantes, sobre todo de quienes viven y escriben en Espa&ntilde;a desde hace ya mucho tiempo, incluso en el franquismo, como es el caso particular de Vargas Llosa. Leo el p&aacute;rrafo que encabeza este art&iacute;culo y me pregunto si todo &eacute;l no es v&aacute;lido para enjuiciar la dictadura franquista. S&oacute;lo hay que cambiar el nombre de Fujimori por el de Franco y el p&aacute;rrafo vendr&iacute;a como anillo al dedo. La diferencia fundamental es que aqu&iacute; Franco no fue condenado como Fujimori. De ah&iacute; la rabia y el desasosiego que me provoca la carta hecha p&uacute;blica por los intelectuales peruanos denunciando algo que en Espa&ntilde;a pas&oacute; y sigue pasando y a muchos de ellos les importa un pito. O peor a&uacute;n: lo que defienden en Espa&ntilde;a algunos de esos firmantes es precisamente el olvido de las tropel&iacute;as franquistas contra el derecho a la memoria que s&iacute; que defienden en el caso del Per&uacute; y Fujimori.
    </p><p class="article-text">
         El cinismo que nos invade. Lo que vale para unos sitios no vale para otros. Los dictadores no son lo mismo seg&uacute;n el cristal con que se los mire. Fujimori es para Vargas Llosa un monstruo (un monstruo, por cierto, que le gan&oacute; las elecciones en su pa&iacute;s en 1990), pero cuando se le habla de Franco y del franquismo calla o defiende actitudes de equidistancia, que es una manera de absolver el golpe de Estado fascista equipar&aacute;ndolo a la legitimidad de la II Rep&uacute;blica en julio de 1936. Las palabras mienten, aunque esas mentiras se escondan ahora con ese absurdo y enga&ntilde;oso palabro que se llama posverdad. Defienden los firmantes de la carta peruana la dignidad, la igualdad ante la ley y el derecho a la memoria. Recuerdo aqu&iacute; los versos de Keats: &ldquo;Ante el largo horizonte de los a&ntilde;os que vengan, / no permitas que muera el honor de mi pueblo&rdquo;. Esos firmantes pueden aplicarse los versos de Keats cuando hablan de su pa&iacute;s, de Fujimori y de su cruel&iacute;sima dictadura de diez a&ntilde;os. Pero Vargas Llosa y algunos de sus amigos no aplican esos mismos versos cuando toca hablar de Espa&ntilde;a, de Franco y de su cruel&iacute;sima dictadura de cuarenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
         La memoria es necesaria en Per&uacute;, pero en Espa&ntilde;a lo que es necesario es el olvido. Eso dice Vargas Llosa jugando a una carta en su pa&iacute;s de origen y a otra bien distinta cuando la partida se juega en su pa&iacute;s de adopci&oacute;n entre el franquismo a&uacute;n demasiado vivo entre nosotros y una memoria democr&aacute;tica secuestrada impunemente por los herederos de la dictadura que nos gobiernan y sus pol&iacute;ticas ilegales a la hora de cumplir la tan fr&aacute;gil Ley de Memoria de 2007.
    </p><p class="article-text">
         A ver cu&aacute;ndo el Premio Nobel de Literatura se anima a encabezar una carta con el p&aacute;rrafo que inicia este art&iacute;culo: s&oacute;lo tendr&iacute;a que cambiar el nombre de Fujimori por el de Franco. Pues no s&eacute;, pero me va por la cabeza que va a ser que no. &iquest;Ustedes qu&eacute; piensan?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fujimori-franco-vargas-llosa-vaya_132_2975777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Dec 2017 10:51:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Fujimori, Franco y Vargas Llosa: ¡Vaya trío!]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alberto Fujimori,Francisco Franco,Mario Vargas Llosa,Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Excavadoras contra la dignidad de una tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/excavadoras-dignidad-tierra_132_2984579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7ab0e06-5eb9-49c2-af10-590eea516238_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Serranía"></p><p class="article-text">
        La historia no se escribe con H sino con h. Los peque&ntilde;os sitios. Las peque&ntilde;as gentes. Las vidas que -como el personaje de Garc&iacute;a M&aacute;rquez- no tienen quien las escriba. El borr&oacute;n que convierte los nombres de esas vidas en la injusta y amarga condici&oacute;n de desaparecidos. Vivimos un tiempo de banalidades a destajo, de usar y tirar, de ese lenguaje infame que ahora llama a las mentiras de siempre c&iacute;nicamente posverdad. No me gusta escribir sobre las historias protagonizadas por los ricos, sobre esa gente que lo mira todo por encima del hombro desde su rid&iacute;cula altura de clase analfabeta, sobre su anacr&oacute;nica vocaci&oacute;n de confundir la caridad o ahora el mecenazgo con el compromiso p&uacute;blico de acabar con la desigualdad. Dec&iacute;a mi inolvidable Rafael Chirbes que los pobres no tienen sitio en las historias contadas por los ricos. Ah&iacute; me apunto. A sacar la fragilidad en lo que escribo. A contar historias que permanecen en el lado m&aacute;s en sombra de la realidad. A desalambrar -como cantaba Daniel Viglieti- lo que se vive de mala manera en ese rinc&oacute;n de sombra para convertirlo en materia de conocimiento. Escribir es un oficio en que t&uacute; eliges lugares y protagonistas. Hoy -una vez m&aacute;s- ese lugar es la Serran&iacute;a, mi tierra de interior, y sus protagonistas son de nuevo quienes siguen peleando para que la vida no sea en esos pueblos una mierda pinchada en el palo de la indignidad.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los problemas medioambientales de la Serran&iacute;a son sus minas, esas explotaciones a cielo abierto que hacen desaparecer los montes y convierten el paisaje en una inmensa calva marr&oacute;n y en pozos sin fondo que ir&aacute;n llen&aacute;ndose de residuos del m&aacute;s diverso pelaje y peligrosidad. Es ya muy larga la lucha serrana contra esas explotaciones que gozan de una impunidad al d&iacute;a de hoy sospechosamente inexplicable. Los montes de la Serran&iacute;a son nuestra riqueza, casi nuestra &uacute;nica riqueza. Un paisaje no son s&oacute;lo &aacute;rboles, r&iacute;os y esos animales que corretean o vuelan en plena libertad por sus bancales. Un paisaje tiene una dimensi&oacute;n &eacute;tica que se refleja en las vidas de quienes lo habitan. De ah&iacute;, como digo, la inagotable largueza de esa lucha. De ah&iacute;, tambi&eacute;n, que hace casi un a&ntilde;o un grupo de gente se acercara a una mina en Villar del Arzobispo para que las autoridades auton&oacute;micas de Medio Ambiente comprobaran en vivo y en directo las profundas heridas que las excavadoras y una permisividad de la justicia, como digo inexplicable, dejan en la tierra. Las autoridades eran Juli&agrave; &Agrave;lvaro, secretario auton&oacute;mico de Medio Ambiente, y la diputada de Podemos en el Parlamento Valenciano, Beatriz Gasc&oacute;. La primera irregularidad que encontraron los visitantes fue que el camino p&uacute;blico estaba ocupado por residuos mineros. La segunda y m&aacute;s inasumible fue que, cuando llegaron a la mina, fueron embestidos por una excavadora y posteriormente por quien la conduc&iacute;a, armado ahora con un martillo de grandes dimensiones. La cosa no fue a mayores por la intervenci&oacute;n de la Polic&iacute;a Local de Villar del Arzobispo. No me invento nada. Y hay testigos apoyando la denuncia que presentaron dos de los agredidos en los Juzgados de Ll&iacute;ria.
    </p><p class="article-text">
        Al cabo de un a&ntilde;o ha salido la sentencia. Y a ver si adivinan ustedes cu&aacute;l ha sido el veredicto del juez&hellip; &iexcl;Bingo: absoluci&oacute;n para los denunciados! De nada han servido el relato de los denunciantes ni el de los testigos, entre los que se encuentran los dos citados cargos p&uacute;blicos auton&oacute;micos. Las historias peque&ntilde;as, esas que no salen en ning&uacute;n sitio. La justicia que otra vez y como tantas veces se pone de parte de quienes nos miran por encima del hombro porque el mundo sigue siendo un cortijo que les pertenece. Por eso escribir es no quedarte en la zona de confort donde todo es maravilloso. Escribir es abrirle las tripas a la realidad y sacar al aire del invierno la carne que se pudre en las entra&ntilde;as. Escribir es contar lo que no se cuenta en ning&uacute;n sitio porque lo que se cuenta en todas partes lo siguen contando los due&ntilde;os de casi todo.
    </p><p class="article-text">
        Escribir de la Serran&iacute;a y de otros lugares como la Serran&iacute;a es seguir buscando en las ra&iacute;ces de la tierra un relato que no mienta, que saque a la luz la desigualdad que convierte en algo pobre la misma democracia, que no se entregue a las miserables dictaduras de los due&ntilde;os del dinero. La sentencia del juez de Ll&iacute;ria es un paso m&aacute;s en esa tremenda injusticia a la que ya estamos acostumbrados. Pero el cansancio no es cosa de nuestra tierra y de nuestras gentes. Y como dec&iacute;a Antonio Machado vamos a seguir labrando insistentemente &ldquo;la miel con los dolores viejos&rdquo;. Ah&iacute; vamos a seguir, lejos del cansancio, de las justicias injustas, y cerca de la voluntad de conseguir una tierra que no se averg&uuml;ence de su historia, de esa historia que siempre seguiremos escribiendo con la enorme h min&uacute;scula de nuestras propias vidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/excavadoras-dignidad-tierra_132_2984579.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Dec 2017 16:10:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Excavadoras contra la dignidad de una tierra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miquel Grau y una calle inexistente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/miquel-grau-calle-inexistente_132_3037835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a16eb8d-f639-4f33-a89b-c9b6e3131df5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Homenaje a Miquel Grau"></p><p class="article-text">
        La Transici&oacute;n no fue una balsa de aceite. Aunque mucha gente diga que s&iacute;. Aunque mucha gente diga que fue un proceso mod&eacute;lico gracias al cual se evit&oacute; otra guerra de &ldquo;hermanos contra hermanos&rdquo;, como dice ese eufemismo insultante que usa esa gente para borrar la ideolog&iacute;a, la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica que movieron al fascismo para levantarse en armas contra la legitimidad de la Segunda Rep&uacute;blica en julio de 1936. Fueron unos a&ntilde;os de muertes a destajo. Fueron unos a&ntilde;os en que la extrema derecha y una buena parte de la polic&iacute;a se juntaban para dejar regueros de sangre en las calles de los nuevos tiempos llamados pomposamente democracia. Lo escribi&oacute; el historiador Pierre Vilar: la Transici&oacute;n espa&ntilde;ola no fue una &ldquo;calma chicha&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No fue una calma chicha. Y tanto que no lo fue. M&aacute;s de seiscientos muertos, contando que ese tiempo fue tambi&eacute;n el m&aacute;s violento de ETA. La mod&eacute;lica Transici&oacute;n no fue mod&eacute;lica. Digan lo que digan. Demasiadas renuncias de la izquierda que luego se ver&iacute;an aumentadas por los sucesivos gobiernos socialistas de Felipe Gonz&aacute;lez y Alfonso Guerra. Y demasiados muertos para hablar de un tiempo &ldquo;tranquilo&rdquo; en que todos salimos ganando. Ganando qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos muertos fue el joven alicantino Miquel Grau. El 6 de octubre de 1977 un grupo de militantes del Moviment Comunista del Pa&iacute;s Valenci&aacute; (MCPV) sal&iacute;a a la calle para pegar carteles anunciando aquella gran manifestaci&oacute;n que hab&iacute;a de celebrarse ese fin de semana bajo el lema &ldquo;Llibertat, Amnistia i Estatut d&rsquo;Autonomia&rdquo;. El grupo estaba en la Plaza de los Luceros de Alicante y desde lo alto lanzaron macetas y ladrillos. Uno de esos ladrillos impact&oacute; en la cabeza de Miquel Grau. No muri&oacute; enseguida. Muri&oacute; diez d&iacute;as despu&eacute;s. El asesino que lanz&oacute; el ladrillo se llamaba (todav&iacute;a se llama) Miguel &Aacute;ngel Panadero Sandoval. Era militante del partido ultraderechista Fuerza Nueva. Fue condenado a doce a&ntilde;os de c&aacute;rcel. Cumpli&oacute; menos de cinco. Lo indult&oacute; el gobierno de Adolfo Su&aacute;rez. Ahora es procurador de los tribunales en Valencia y ha cambiado ligeramente el nombre, igual que hizo Emilio Hell&iacute;n, el ultra asesino de Yolanda Gonz&aacute;lez en 1980 que ahora ha sido contratado por el abogado defensor de los imputados del PP por corrupci&oacute;n en el ayuntamiento de Valencia. El asesino de Miquel Grau se llama ahora Miguel &Aacute;ngel-D&iacute;az Panadero Sandoval. Como si cambi&aacute;ndose el nombre, los asesinos borraran los hechos execrables que cometieron en el pasado.
    </p><p class="article-text">
                    A veces, demasiadas veces, el paso del tiempo conduce al silencio y al olvido. Cuando dejamos de contar lo que pas&oacute;, todo se convierte en un paisaje lleno de niebla, como esas casas en bruma que salen en los relatos de Edgar Allan Poe. Lo que no se cuenta es como si no hubiera existido. Desde aquel 6 de octubre de 1977 han pasado cuarenta a&ntilde;os. Y es como si hubieran pasado cuarenta siglos. Por lo menos.
    </p><p class="article-text">
        El ayuntamiento de Valencia dedic&oacute; hace mucho tiempo, cuando gobernaba el Partido Socialista, una calle a Miquel Grau. Est&aacute; a la entrada de Beniferri, bajando desde el Palacio de Congresos. Es un pueblito al que quiero mucho. Hay ah&iacute; una plaza con el nombre de Gestalgar, mi pueblo. Entonces no hab&iacute;a nada en esa zona urbana. Creo que s&oacute;lo dos edificios. Despu&eacute;s se urbaniz&oacute; ampliamente esa zona y se levantaron ah&iacute; los rascacielos de la Avenida de les Corts Valencianes y sus alrededores. Pero la calle Miquel Grau se ha mantenido tal como estaba. O sea: un edificio en el que se ven un garaje, un bajo comercial y una puerta que da paso a las viviendas. Eso es la calle dedicada en su momento por el ayuntamiento de Valencia a la memoria del joven asesinado en 1977. Nada m&aacute;s. No s&eacute; por qu&eacute; cuando se hizo la remodelaci&oacute;n urbana no se cambi&oacute; a otra calle el nombre de Miquel Grau. Una calle digna de su memoria y no la simple rutina de dejar que las cosas se vayan muriendo poco a poco de olvido y de verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo s&aacute;bado nos reunimos un nutrido grupo -con Ca Revolta al frente- para rendir homenaje a Miquel Grau y poner una placa en la parte trasera del edificio que es el &uacute;nico edificio de la calle que lleva su nombre y da a unos jardines. Hubo dol&ccedil;aines y tabalets, albaes, palabras emocionadas de la diputada de Podem en las Corts Valencianes, Llum Qui&ntilde;onero, que iba con Miquel la noche de su asesinato. Y no falt&oacute;, para concluir la emotiva celebraci&oacute;n, ese canto a la memoria -y tambi&eacute;n a la rabia- que Al Tall compuso para recordarnos que historias como la de Miquel Grau no podr&aacute;n nunca ser pasto del olvido. No estar&iacute;a mal que el ayuntamiento de Valencia revisara el callejero y cambiara de sitio esa memoria joven que fue y sigue siendo la memoria del compromiso con una democracia que injustamente olvida y silencia las biograf&iacute;as de quienes con su vida y con su muerte la hicieron posible. All&iacute; estaban tambi&eacute;n Carme y Guillem, los padres de Guillem Agull&oacute;, el joven antifascista asesinado en 1993 por Pedro Cuevas, un ultra que sigue ejerciendo de ultra incluso en candidaturas electorales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pasar&aacute;n unos a&ntilde;os y lo olvidaremos todo&rdquo;: as&iacute; comienza un impresionante relato de Juan Eduardo Z&uacute;&ntilde;iga, posiblemente el mejor escritor de la memoria que conozco. La Transici&oacute;n y los gobiernos socialistas de Felipe Gonz&aacute;lez y Alfonso Guerra quisieron convertir la Segunda Rep&uacute;blica y el pasado franquista en olvido. La casi inexistente calle que en Valencia lleva el nombre de Miquel Grau es un claro y triste ejemplo de ese olvido. Demasiado claro y demasiado triste. &iquest;O no?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/miquel-grau-calle-inexistente_132_3037835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Nov 2017 12:28:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miquel Grau y una calle inexistente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Homenajes,Alfons Cervera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ley de amnistía y la impunidad del franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/ley-amnistia-impunidad-franquismo_132_3073461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil escribir algo que no tenga que ver con el proceso independentista en Catalu&ntilde;a y todas su largas y anchas consecuencias. Pero hay que intentarlo. La vida sigue rodando en las afueras de un conflicto que, como en aquellos viejos tebeos de la infancia, a&ntilde;ade el suspensivo y emocionante <em>continuar&aacute;</em> al final de cada episodio.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace tiempo los acuerdos de la Transici&oacute;n est&aacute;n siendo cuestionados por buena parte de la ciudadan&iacute;a. No todos los acuerdos, claro que no. Pero s&iacute; algunos, y de mucha trascendencia. Por ejemplo, la Ley de Amnist&iacute;a de 1977. Ustedes recordar&aacute;n -o se las habr&aacute;n contado- aquellas masivas manifestaciones que discurr&iacute;an por las calles al grito un&aacute;nime de &ldquo;Llibertat, Amnistia i Estatut d&rsquo;Autonom&iacute;a&rdquo;. Se hab&iacute;a muerto el dictador y los viejos tiempos daban paso a otros que supon&iacute;amos nuevos a estrenar, como dicen los anuncios de venta de coches. La libertad y los estatutos auton&oacute;micos fueron llegando poco a poco, muy poco a poco, pero fueron llegando. Es cierto que tambi&eacute;n poco a poco esas dos aspiraciones sufrir&iacute;an recortes importantes.
    </p><p class="article-text">
        Pero la Amnist&iacute;a se qued&oacute; en una aut&eacute;ntica y flagrante enga&ntilde;ifa.
    </p><p class="article-text">
        Porque lo que se ped&iacute;a con aquel grito era la amnist&iacute;a para quienes hab&iacute;an sido represaliados por la dictadura y segu&iacute;an todav&iacute;a en las c&aacute;rceles franquistas. Para esa gente se ped&iacute;a la amnist&iacute;a en aquellas manifestaciones. Sin embargo, lo que hubo fue una ley que juntaba vergonzosamente a v&iacute;ctimas y verdugos de aquella represi&oacute;n. Fue la primera ley de punto final que tuvimos en un pa&iacute;s donde muy pronto nos empezar&iacute;amos a dar cuenta de que los viejos y los nuevos tiempos se parec&iacute;an demasiado.
    </p><p class="article-text">
        Reconocidos torturadores fascistas ve&iacute;an sus nombres -al mismo nivel de reconocimiento pol&iacute;tico y moral- junto a los de quienes por ellos hab&iacute;an sido torturados. Juntos y revueltos esos nombres al amparo de una ley que traicionaba una de las grandes esperanzas de la Transici&oacute;n: el juicio a los cr&iacute;menes de la dictadura. La Ley de Amnist&iacute;a que ahora cumple cuarenta a&ntilde;os supuso, pues, la primera gran decepci&oacute;n para quienes confiaban en una revisi&oacute;n del pasado que devolviera la honorabilidad a la lucha por la Rep&uacute;blica y a la resistencia antifranquista, una honorabilidad que el franquismo combati&oacute; con una crueldad casi patol&oacute;gica. Y fue una gran decepci&oacute;n porque la nueva ley volv&iacute;a a humillar a quienes se hab&iacute;an pasado cuarenta a&ntilde;os luchando contra la dictadura. Los asesinatos, las torturas, las c&aacute;rceles no contaban para nada. Y los asesinos, los torturadores y los carceleros gozaban de una impunidad tan injusta como inmerecida. Una impunidad que todav&iacute;a hoy, gracias a aquella Ley de Amnist&iacute;a, siguen disfrutando.
    </p><p class="article-text">
        El argumento para aprobar esa ley era extremadamente sencillo: si se le apretaban las tuercas al franquismo -aunque se hubiera muerto el jefe- vendr&iacute;a otra guerra civil. Nada menos. Otra guerra civil. Y se quedaron tan panchos los firmantes de aquella ley.
    </p><p class="article-text">
        Siempre que se ha intentado juzgar a los represores franquistas se ha interpuesto la Ley de Amnist&iacute;a de 1977. En otros pa&iacute;ses, que tambi&eacute;n la tuvieron, esa ley ha sido derogada. Aqu&iacute; es imposible. No hay manera de cambiarla, de reformarla, no hay manera. Ah&iacute; sigue, como una de las cabezas incorruptibles de la isla de Pascua. Para intentar juzgar los cr&iacute;menes del franquismo ha habido que recurrir a la justicia argentina, desde donde la jueza Mar&iacute;a Servini est&aacute; haciendo lo imposible para que cambie el rumbo de estos tiempos en lo que se refiere a la impunidad de la dictadura franquista cuando ya hace cuarenta a&ntilde;os de la desaparici&oacute;n del dictador.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa en realidad es que el dictador no ha desaparecido. Sigue ah&iacute;, con su alargada sombra tendida sobre buena parte de la sociedad (recuerden aquello del &ldquo;franquismo sociol&oacute;gico&rdquo; que dec&iacute;a Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n) y sobre esos dos partidos que son el PP y Ciudadanos, tan a gusto ellos con una memoria tan indecentemente desdichada.
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo, hay una iniciativa de diversos partidos que llevar&aacute; al Congreso de los Diputados el debate sobre esa Ley de Amnist&iacute;a. Se trata de reformarla para que sea inaplicable en los casos de cr&iacute;menes contra la humanidad y para incluir en el C&oacute;digo Penal el principio de legalidad internacional que permita la investigaci&oacute;n de esos cr&iacute;menes. Al juez Baltasar Garz&oacute;n le cost&oacute; la expulsi&oacute;n de la carrera judicial por intentarlo. &iexcl;Qu&eacute; pa&iacute;s!
    </p><p class="article-text">
        La desmemoria no es buena para la salud democr&aacute;tica. Ni el olvido. Ni el silencio. Y sobre todo: la impunidad que disfrutan los jerarcas y represores franquistas es una anomal&iacute;a hist&oacute;rica y moral. Nombrar lo que pas&oacute; y a sus protagonistas no es un ejercicio de revancha ni de venganza hist&oacute;rica. Aquella &ldquo;media Espa&ntilde;a&rdquo; ocupada por el fascismo que describ&iacute;a el poeta Gil de Biedma tiene derecho a salir dignamente de esa ocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado cuarenta a&ntilde;os desde aquella Ley de Amnist&iacute;a que nos leg&oacute; la Transici&oacute;n. Si otros pa&iacute;ses en circunstancias parecidas -casi id&eacute;nticas- han sido capaces de que los tiempos nuevos saquen la cabeza de la dignidad en el territorio siempre complejo del pasado, &iquest;por qu&eacute; eso sigue siendo imposible en un pa&iacute;s que se vanagloria de ser una democracia de primera clase?
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor -si vemos la dificultad que existe para derogar una parte de la Ley de Amnist&iacute;a- es que esa democracia no es tan de primera clase. Digo yo que a lo mejor es eso. No s&eacute; si ustedes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/ley-amnistia-impunidad-franquismo_132_3073461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Nov 2017 09:15:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La ley de amnistía y la impunidad del franquismo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Todos a la cárcel... menos los nuestros!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/carcel_132_3087731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Catalu&ntilde;a ya no es Catalu&ntilde;a, ni la del espa&ntilde;olismo escudado en la Constituci&oacute;n ni la del independentismo puesto al pie de los caballos de la justicia. Ahora mismo Catalu&ntilde;a es s&oacute;lo un territorio desdichadamente electoral. Un trofeo a conquistar por quienes aplaud&iacute;an en el Senado -en un ejercicio de desprecio por la democracia y el sufrimiento de un pa&iacute;s partido en dos- la aprobaci&oacute;n del art&iacute;culo 155 de una Constituci&oacute;n que, digan lo que digan unos y otros, seguir&aacute; siendo intocable.
    </p><p class="article-text">
        Las cartas ya est&aacute;n sobre la mesa. La justicia se encargar&aacute; del trabajo sucio (miren c&oacute;mo se aplica en sus funciones ese prodigio de obediencia debida al PP que es el fiscal general del Estado) y pondr&aacute; el tiempo -todo el tiempo- a disposici&oacute;n de quienes con la excusa de combatir la ruptura de Espa&ntilde;a ya estaban planificando su plan fundamental: las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; estamos: la campa&ntilde;a electoral ha empezado. Lo que queda en las calles, en las casas, en el cruce de caminos de tantos sentimientos tristemente encontrados, es nada. O algo peor que nada: lo que queda de todo eso es una vasta derechizaci&oacute;n reaccionaria y centralista de la sociedad y el cinismo de quienes se escudan en la convocatoria electoral para arrumbar -como si eso fuera f&aacute;cil- el complejo proceso pol&iacute;tico y social que ha ocupado en los &uacute;ltimos meses el territorio tantas veces abrupto del debate territorial. Ahora todo se ha convertido ya en un campo de batalla electoral. A ver qui&eacute;n saca m&aacute;s tajada del mel&oacute;n abierto en canal en que se ha convertido Catalu&ntilde;a. En todo caso, resultar&aacute; curiosamente castizo ver al PP y Ciudadanos bailar con el &ldquo;viva Espa&ntilde;a&rdquo; de Manolo Escobar saliendo a toda pastilla por los altavoces en sus m&iacute;tines.
    </p><p class="article-text">
        Y en este nuevo paisaje, un detalle me llama poderosamente la atenci&oacute;n: los aliados -una vez cumplido el objetivo com&uacute;n- andan ya a pu&ntilde;etazos entre ellos. Leo lo que dice Pedro S&aacute;nchez con motivo de las investigaciones sobre financiaci&oacute;n de los partidos: &ldquo;el PP es el partido m&aacute;s corrupto de Europa&rdquo;. Y me quedo a cuadros. Si hace unos d&iacute;as andaban de la mano esos aliados. Si ah&iacute; quedan para la historia los selfies entre unos, otros y los de m&aacute;s all&aacute;. &iquest;C&oacute;mo alguien que defiende la democracia puede hacerse un selfie con un Garc&iacute;a Albiol cuyo eslogan electoral para ganar la alcald&iacute;a de Badalona era limpiar la ciudad de esa inmigraci&oacute;n pobre a la que ese tipo culpaba de todos los males? Ahora resulta que la corrupci&oacute;n no es corrupci&oacute;n cuando nos conviene y s&iacute; que es corrupci&oacute;n cuando no nos conviene. Ahora resulta que hay que acusar al PP de corrupto porque estamos en un campo minado en que las amistades de antes se han convertido en enemigas irreconciliables. Ahora el art&iacute;culo 155 de la Constituci&oacute;n ya s&oacute;lo ha de preocupar al independentismo catal&aacute;n porque los otros ya andan en otra cosa mucho m&aacute;s estimulante: ganar las elecciones el 21 de diciembre.
    </p><p class="article-text">
        En el ejercicio de la pol&iacute;tica no vale todo. La decencia, la dignidad, el trabajo institucional y org&aacute;nico por el bien colectivo, la honestidad a la hora de buscar en los otros razones que nos sirvan para ser mejores nosotros mismos. Esos valores que vienen de lejos y que desgraciadamente se ven hechos trizas cuando en el horizonte de la pol&iacute;tica s&oacute;lo se vislumbran las siluetas perfectamente recortadas y obscenas del poder.
    </p><p class="article-text">
        Catalu&ntilde;a ya no es Catalu&ntilde;a. Los trenes chocaron con estr&eacute;pito de efectos especiales en una pel&iacute;cula de Hollywood y las peores heridas -aparte esas tan dolorosas y dif&iacute;ciles de cicatrizar en la sociedad catalana- son las que ha sufrido, est&aacute; sufriendo y va a sufrir la democracia. El fiscal general del Estado, Jos&eacute; Manuel Maza, y la jueza Carmen Lamela seguir&aacute;n en su cruzada personal contra el independentismo, en nombre del estado de derecho, con el permiso c&oacute;mplice de Rajoy y su gobierno mientras el camino se queda libre para que empiece a dentelladas entre los amigos de antes la campa&ntilde;a electoral.
    </p><p class="article-text">
        Quien crea que ese camino ya est&aacute; limpio del polvo y la paja de estos meses atr&aacute;s se equivoca de cabo a rabo. Hasta el 21 de diciembre pr&oacute;ximo no parar&aacute;n de pasar cosas. Ahora mismo, la jueza Lamela ha ordenado prisi&oacute;n para Oriol Junqueras y otros exconsellers del gobierno catal&aacute;n. Y aunque s&eacute; que es mezclar churras con merinas (o tal vez no tanto) hay otro detalle que tambi&eacute;n se ancla en mi torpe cabeza: por qu&eacute; esa necesidad de meter urgentemente en la c&aacute;rcel a independentistas catalanes mientras siguen a sus anchas, felices y contentos, gentuza como Rato, Urdangar&iacute;n, Ana Mato y toda la tropa -sin olvidar desde luego a la valenciana del PP- que ha arruinado este pa&iacute;s para llenar sus cajas fuertes con nuestros dineros.
    </p><p class="article-text">
        Pero claro, seguramente para Rajoy y sus colegas de coalici&oacute;n en este proceso con tantas rasgaduras lo de exigir la firme y r&aacute;pida actuaci&oacute;n de la justicia contra los chorizos no forma parte del estado de derecho. A lo mejor es eso. A lo mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/carcel_132_3087731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Nov 2017 17:08:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¡Todos a la cárcel... menos los nuestros!]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La impunidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/impunidad_132_3100685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Leo todos los d&iacute;as la misma noticia: ya han sido identificados varios individuos de la extrema derecha que apalearon a la gente el 9 d&rsquo;Octubre en la ciudad de Val&egrave;ncia. Y me sale enseguida la misma pregunta de siempre: &iquest;y qu&eacute;? Sus caras y sus agresiones salen en todas partes, en la prensa escrita, en las televisiones, en todas partes. &iquest;Y qu&eacute;? No pasa nada. A la extrema derecha nunca le pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas anda crecida esa extrema derecha aprovechando el proceso independentista catal&aacute;n. Siempre estuvo ah&iacute;, al acecho de cualquier atisbo progresista, dispuesta a cumplir su sacrosanta exigencia de servicios a la patria, esa patria suya que construyen con el odio y la patada en la cabeza a quien no piensa como un aut&eacute;ntico patriota -seg&uacute;n ellos- deber&iacute;a de pensar. Pero sus apariciones p&uacute;blicas eran puntuales, hibernaban en sus garitos musicales, en los gimnasios, en las filas uniformadas de alguna empresa de seguridad. Incluso a su l&iacute;der, Jos&eacute; Luis Roberto, due&ntilde;o de una de esas empresas, se le hacen entrevistas en la televisi&oacute;n. &Eacute;l mismo fanfarroneaba en una de esas televisiones: nunca ha sido condenado por la justicia.
    </p><p class="article-text">
        Y es que el jefe de Espa&ntilde;a 2000, el grupo ultra que junto a la pe&ntilde;a Yomus del Valencia CF abandera los actos violentos contra manifestaciones progresistas y de izquierda, sabe que la Ley Mordaza del PP se dict&oacute; s&oacute;lo contra las manifestaciones antifascistas y no contra la evidente violencia callejera de la extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        Por eso hay que decirlo bien alto y bien claro: lo que m&aacute;s preocupa de las acciones violentas de la extrema derecha valenciana es su impunidad.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; qu&eacute; pasa despu&eacute;s de la identificaci&oacute;n por la polic&iacute;a de esos agresores. Parece ser que esta vez hubo algunas detenciones. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n ahora mismo esos detenidos? Seguro que en la c&aacute;rcel no est&aacute;n. Por eso cuando leo la noticia de esas identificaciones es como si estuviera leyendo las noticias de hace cuarenta a&ntilde;os, cuando en la Transici&oacute;n la extrema derecha gozaba de una impunidad que le permit&iacute;a seguir campando a sus anchas por los territorios de la nueva democracia. Y ah&iacute; seguimos, como si no hubieran pasado cuarenta a&ntilde;os desde entonces. El &uacute;ltimo 9 d&rsquo;Octubre la polic&iacute;a s&oacute;lo intervino cuando las agresiones empezaron. &iquest;Por qu&eacute; no antes, si esas agresiones ya hab&iacute;an sido anunciadas a bombo y platillo por los mismos protagonistas?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; no ha pasado nada despu&eacute;s de la amenaza a M&oacute;nica Oltra y su familia llevada a cabo hace unos d&iacute;as, a la puerta de su casa, por un grupo de encapuchados nazis? &iquest;Por qu&eacute; no ha pasado nada si el mismo Jos&eacute; Luis Roberto ha sido claramente identificado como uno de los protagonistas de esa amenaza? Despu&eacute;s de esa noche, el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, dijo que iba a tomar medidas para que no se repitieran hechos violentos como los que se est&aacute;n produciendo un d&iacute;a s&iacute; y al otro tambi&eacute;n en las calles valencianas. &iquest;Qu&eacute; quieren que les diga?: no me lo creo. Y no me lo creo porque hasta ahora su partido, el PP, ha hecho la vista gorda ante las actuaciones de la extrema derecha a la vez que ha criminalizado a los partidos de izquierda que el PP llama catalanistas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando compruebe que a la extrema derecha no le salen gratis sus fechor&iacute;as igual entonces empiezo a creer en las promesas del delegado del gobierno. Pero hasta ese momento seguir&eacute; pensando que la Ley Mordaza no se ha hecho para Espa&ntilde;a 2000, ni para los Yomus, ni para ese patrioterismo violento que con la excusa del independentismo catal&aacute;n est&aacute; sacando a la calle lo m&aacute;s rancio y peligroso de un fascismo que cre&iacute;amos, inocentemente, propio de otros tiempos.
    </p><p class="article-text">
        La noticia, por lo tanto, no es que la polic&iacute;a identifique a los violentos sino que los detenga, los juzgue y caiga sobre ellos -como suele decirse com&uacute;nmente- todo el peso de la ley. Mientras tanto, y hasta que eso suceda, la impunidad seguir&aacute; protegiendo a esos violentos. Y aumentando de tama&ntilde;o sus ya violentas bravuconadas. A ver qu&eacute; hace -adem&aacute;s de prometer- el delegado del gobierno. A ver qu&eacute; hace. A ver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/impunidad_132_3100685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Oct 2017 08:20:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La impunidad]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera,España 2000,Ultraderecha,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Partirles la cara, con todos los respetos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/partirles-cara-respetos_132_3118753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No se habla de otra cosa desde hace meses. Por todas partes, una sola palabra: Constituci&oacute;n. Las alabanzas en boca incluso de quienes la negaron en 1978 porque les parec&iacute;a demasiado democr&aacute;tica, poco franquista. Tanta gente del PP que hasta entonces hab&iacute;a profesado la fe trist&iacute;sima de la dictadura grita ahora cuando a alguien se le ocurre hablar de que es necesaria una reforma de la Constituci&oacute;n. Entonces no la quer&iacute;an y ahora es como si fuera suya, s&oacute;lo suya y de nadie m&aacute;s. Dicen que tocarla es imposible. Sin embargo, la tocaron Rajoy y Rodr&iacute;guez Zapatero para, en una sola noche y en una ama&ntilde;ada partida mano a mano como los tah&uacute;res del Oeste, entregar nuestro dinero a los famosos hombres de negro que en esa Europa de los privilegiados exig&iacute;a el pago inmediato de la deuda. La Constituci&oacute;n es suya y la cambian cuando quieren. Por eso, aunque Pedro S&aacute;nchez diga a su militancia que su logro ha sido sentar a Rajoy para reformar la Constituci&oacute;n, sabemos que esa reforma no va a ir m&aacute;s all&aacute; de cambiar de sitio una coma o de sustituir un adjetivo in&uacute;til por otro m&aacute;s in&uacute;til todav&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo que nunca se dice es que la Constituci&oacute;n no se cumple en bastantes de sus principales apartados. El derecho a vivir con dignidad, a ser iguales ante la ley y la justicia, a que la lluvia y los chuzos de punta te cojan bajo un techo s&oacute;lido y no a la intemperie. M&aacute;s o menos esos derechos est&aacute;n recogidos en la famosa Constituci&oacute;n de las narices. Pero esos derechos no les importan a quienes estos d&iacute;as han reducido esa Carta, pomposamente llamada Magna, s&oacute;lo a la cuesti&oacute;n territorial. Es como si &uacute;nicamente existiera eso en la Constituci&oacute;n. Si cuestionas la unidad de Espa&ntilde;a, el gobierno te se&ntilde;alar&aacute; con el dedo y har&aacute; todo lo posible para que la justicia te acuse de sedici&oacute;n y te meta en la c&aacute;rcel (por cierto: qu&eacute; rapidez en meter en la c&aacute;rcel a unos y de cu&aacute;nta impunidad disfrutan otros para no pisarla nunca). Pero ese mismo gobierno y esa misma justicia no mover&aacute;n un dedo si te quedas sin casa porque te la han robado los bancos, o si te detienen por ejercer la libertad de expresi&oacute;n sin pertenecer a la extrema derecha, o si te mueres de hambre porque en tu casa toda la familia est&aacute; en el paro o -como leo en este diario- cada adulto de esa familia s&oacute;lo tiene trabajo una hora y media al d&iacute;a. Los &uacute;ltimos datos socioecon&oacute;micos de la Comunidad Valenciana (y no son los peores de esta Espa&ntilde;a que a algunos les parece tan grande y tan imprescindible) lo dicen: un mill&oacute;n y medio de personas viven (es un decir) en riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n social; casi mill&oacute;n y medio viven (tambi&eacute;n es un decir) con menos del salario m&iacute;nimo: 638 euros; casi cuatrocientas mil viven (querr&aacute;n decir mueren) con menos de 384 euros al mes. Aunque hayan desaparecido de la agenda period&iacute;stica, los desahucios siguen existiendo cada d&iacute;a. En estas p&aacute;ginas se cuenta c&oacute;mo la familia compuesta por Lissy y sus tres hijos ten&iacute;an una vivienda en alquiler y la aparente due&ntilde;a desaparece de repente porque esa vivienda era de Bankia. Y Bankia -c&oacute;mo no- ha puesto en la calle a toda la familia sin que a nadie se le ocurra que eso est&aacute; prohibido por la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Siempre estamos con lo mismo en los tiempos que corren. El triunfo de la mentira que ahora llaman c&iacute;nicamente posverdad. La manipulaci&oacute;n informativa que convierte la verdad en una terror&iacute;fica enga&ntilde;ifa. Esa manera tan miserable de convertir la Constituci&oacute;n en un reglamento que cuando les sirve a quienes mandan es de obligado cumplimiento y cuando no les interesa la abandonan, con las m&aacute;s c&iacute;nica y absoluta desverg&uuml;enza, en el rinc&oacute;n m&aacute;s injusto y oscuro de lo inexistente. Qu&eacute; ganas de soltarles a esos tipos los versos que Blas de Otero escribi&oacute; hace cincuenta a&ntilde;os: &ldquo;yo os parto la cara con todos mis respetos&rdquo;. Qu&eacute; ganas, dios, qu&eacute; ganas de soltarles eso. Y m&aacute;s cosas a&uacute;n. Y m&aacute;s cosas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfons Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/partirles-cara-respetos_132_3118753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Oct 2017 15:58:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Partirles la cara, con todos los respetos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alfons Cervera,Mariano Rajoy,Constitución]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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