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    <title><![CDATA[elDiario.es - Guerra de los Balcanes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/guerra-de-los-balcanes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Guerra de los Balcanes]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La fiscalía de Milán llama a declarar al primer sospechoso por los 'safaris humanos' de Sarajevo durante la guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/fiscalia-milan-llama-declarar-primer-sospechoso-safaris-humanos-sarajevo-durante-guerra_1_12965848.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4d740e0-530b-42db-9626-bf2cdbbbac7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fiscalía de Milán llama a declarar al primer sospechoso por los &#039;safaris humanos&#039; de Sarajevo durante la guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El investigado es un camionero jubilado de 80 años que no será el único citado, según el escritor que desveló los hechos</p><p class="subtitle">
ENTREVISTA — El abogado en el caso de los “safaris humanos” de Sarajevo: “Era gente adinerada, sádica y con el gusto de matar”
</p></div><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de la ciudad italiana de Mil&aacute;n investiga a un hombre de 80 a&ntilde;os por haber supuestamente participado en unos viajes organizados para <a href="https://www.eldiario.es/internacional/fiscalia-milan-investiga-safaris-muerte-italianos-sarajevo-matar-civiles-durante-guerra-90_1_12759582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disparar a los vecinos de Sarajevo</a> durante el asedio de la capital de Bosnia durante la guerra de los a&ntilde;os 90. Se trata de un camionero jubilado natural de la provincia de Pordenone (norte de Italia), seg&uacute;n avanzan los medios locales.
    </p><p class="article-text">
        El escritor que denunci&oacute; estos supuestos hechos, Ezio Gavazzeni, ha asegurado a EFE que el fiscal Alessandro Gobbis ha identificado a este primer investigado y le ha citado a declarar el pr&oacute;ximo lunes, precisando que esto no implica necesariamente su culpabilidad, y ha anticipado que no ser&aacute; el &uacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de Mil&aacute;n, dirigida por Marcello Viola, empez&oacute; una investigaci&oacute;n en noviembre a ra&iacute;z de las pesquisas de Gavazzeni sobre los supuestos viajes de italianos para disparar a hombres, mujeres y ni&ntilde;os asediados entre 1992 y 1995 en Sarajevo.
    </p><p class="article-text">
        Su tesis es que durante el tr&aacute;gico sitio de esa ciudad, que atrap&oacute; a miles de civiles durante casi cuatro a&ntilde;os bajo el fuego de la artiller&iacute;a serbobosnia, algunos italianos y nacionales de otros pa&iacute;ses se sumaron al sitio para disparar por mero ocio, apostados como francotiradores en las colinas alrededor de Sarajevo. 
    </p><p class="article-text">
        La caza de civiles en Sarajevo por millonarios extranjeros hab&iacute;a sido denunciada en otras ocasiones en el pasado. El documental <em>Sarajevo Safari</em> (2022) del director esloveno Miran Zupancic sostiene que estos &ldquo;cazadores&rdquo; proced&iacute;an de Italia, Estados Unidos o Rusia, aunque no aporta nombres.
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de Bosnia-Herzegovina se abri&oacute; en noviembre de 2022 a analizar las informaciones de esta pel&iacute;cula tras una denuncia interpuesta por la entonces alcaldesa de Sarajevo, Bengamina Karic. 
    </p><p class="article-text">
        El delito ahora barajado por la Fiscal&iacute;a de Mil&aacute;n es el de homicidio m&uacute;ltiple con las agravantes de &ldquo;motivos abyectos&rdquo; y &ldquo;crueldad&rdquo;, lo que hace que estos hechos no puedan prescribir. 
    </p><p class="article-text">
        Gavazzeni, que publicar&aacute; un libro sobre sus indagaciones el 15 de marzo, ha vaticinado que habr&aacute; m&aacute;s investigados. &ldquo;S&eacute; que mucha gente no est&aacute; durmiendo bien por la noche&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Un exgeneral de brigada bosnio, Edin Subasic, confirm&oacute; en noviembre, tras conocerse la investigaci&oacute;n en Italia, que italianos adinerados participaron en cacer&iacute;as humanas en el sitio de Sarajevo. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/presidente-serbia-senalado-caso-safaris-humanos-durante-asedio-sarajevo-90_1_12786254.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El caso ha salpicado incluso al presidente serbio, Aleksandar Vu&#269;i&#263;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los bombardeos y los francotiradores durante el asedio de la capital bosnia mataron a m&aacute;s de 11.000 civiles. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/fiscalia-milan-llama-declarar-primer-sospechoso-safaris-humanos-sarajevo-durante-guerra_1_12965848.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 13:02:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fiscalía de Milán llama a declarar al primer sospechoso por los 'safaris humanos' de Sarajevo durante la guerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia,Sarajevo,Crímenes,Guerra de los Balcanes,Italia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fiscalía de Milán investiga los 'safaris de la muerte' de italianos a Sarajevo para matar civiles durante la guerra de los 90]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/fiscalia-milan-investiga-safaris-muerte-italianos-sarajevo-matar-civiles-durante-guerra-90_1_12759582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3083810-b3cf-43c8-bf5c-57e8b943d461_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fiscalía de Milán investiga los &#039;safaris de la muerte&#039; de italianos a Sarajevo para matar civiles durante la guerra de los 90"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La denuncia incide en los testimonios que señalan que millonarios extranjeros viajaron a la capital asediada de Bosnia-Herzegovina para disparar por mero ocio contra los habitantes</p><p class="subtitle">Paramilitares, secesión y el fantasma de la guerra en los Balcanes: Bosnia vive el “momento más peligroso desde 1995” </p></div><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de Mil&aacute;n investiga supuestos viajes de ciudadanos italianos para disparar a las personas asediadas en Sarajevo entre 1992 y 1995 durante la guerra de Bosnia, a ra&iacute;z de una denuncia interpuesta recientemente.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n de estos supuestos cr&iacute;menes, que en Italia se han denominado 'safaris de la muerte', est&aacute; a cargo del fiscal milan&eacute;s Alessandro Gobbis y ha surgido por la denuncia del escritor Ezio Gavazzeni y de los abogados Nicola Brigida y Guido Salvini.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La documentaci&oacute;n incluye las pruebas que han permitido abrir esta investigaci&oacute;n y revela que ciudadanos italianos viajaban a Sarajevo, pasando por Trieste, para matar a personas asediadas&rdquo;, explica a EFE el letrado Brigida.
    </p><p class="article-text">
        La tesis de los denunciantes es que durante el tr&aacute;gico sitio de Sarajevo, que atrap&oacute; a miles de civiles durante casi cuatro a&ntilde;os bajo el fuego de la artiller&iacute;a serbobosnia, algunos italianos se sumaron a los asediadores para disparar por mero ocio, apostados como francotiradores en las colinas alrededor de la ciudad bosnia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos hablando de personas que viajaban para matar a gente los fines de semana. Hablar de 'safaris de la muerte' da escalofr&iacute;os&rdquo;, sostiene el abogado. 
    </p><p class="article-text">
        La denuncia, al igual que la investigaci&oacute;n de la Fiscal&iacute;a, no plantea nombres, sino que se centra en exponer aquellos viajes con documentos que supuestamente prueban su organizaci&oacute;n o testimonios de soldados o de servicios de inteligencia, aclara el abogado. &ldquo;Incluimos elementos que podr&iacute;an permitir la identificaci&oacute;n de las personas que cometieron estos cr&iacute;menes monstruosos&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        La 'caza de civiles' en Sarajevo por millonarios extranjeros ha sido denunciada en otras ocasiones en el pasado. Por ejemplo, el documental 'Sarajevo Safari' (2022) del director esloveno Miran Zupancic sostiene que estos 'cazadores' proced&iacute;an de Italia, Estados Unidos o Rusia aunque no aporta nombres.
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de Bosnia-Herzegovina se abri&oacute; en noviembre de 2022 a analizar las informaciones de esta pel&iacute;cula tras una denuncia interpuesta por la entonces alcaldesa de Sarajevo, Bengamina Karic. 
    </p><p class="article-text">
        El delito barajado por la Fiscal&iacute;a de Mil&aacute;n es el de homicidio m&uacute;ltiple con los agravantes de &ldquo;motivos abyectos&rdquo; y &ldquo;crueldad&rdquo;, lo que hace que estos hechos no puedan prescribir. 
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia conden&oacute; a cadena perpetua a los l&iacute;deres pol&iacute;ticos y militares serbobosnios, Radovan Karadzic y Ratko Mladic, por cr&iacute;menes de guerra como el sitio de Sarajevo, en el que fueron asesinados unos 6.000 civiles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/fiscalia-milan-investiga-safaris-muerte-italianos-sarajevo-matar-civiles-durante-guerra-90_1_12759582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Nov 2025 17:22:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fiscalía de Milán investiga los 'safaris de la muerte' de italianos a Sarajevo para matar civiles durante la guerra de los 90]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rosella Postorino, escritora: "Para mí, Jesús es como un ex del que sigo enamorada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/rosella-postorino-escritora-jesus-ex-sigo-enamorada_1_12036620.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/afc195e0-2e12-4fa9-8971-c0528aa91952_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rosella Postorino, escritora: &quot;Para mí, Jesús es como un ex del que sigo enamorada&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La novelista publica 'Me limitaba a amarte', una novela sobre los niños bosnios que se refugiaron en Italia durante la guerra de los Balcanes que aborda la contradicción entre salvar la vida y dejar atrás a los seres queridos</p><p class="subtitle">La rebeldía de la cultura en el asedio de Sarajevo: “El punk era mi arma”
</p></div><p class="article-text">
        Rosella Postorino (Reggio Calabria, 1978) es de esas novelistas que dice que sus personajes son como sus hijos. Los piensa, los crea, los educa y los modela en su mente antes de plasmarlos en el papel. Y todos ellos tienen algo suyo. Tambi&eacute;n Omar, Nada y Danilo, los protagonistas de su &uacute;ltimo libro, <em>Me limitaba a amarte </em>(Anagrama, 2025), una novela sobre los ni&ntilde;os bosnios que se refugiaron en Italia durante la guerra de los Balcanes. 
    </p><p class="article-text">
        Ella no es refugiada ni ha pasado por una guerra -&ldquo;por fortuna&rdquo;-, pero la rabia, la tristeza y el desconcierto de esos ni&ntilde;os, dice, es la suya tambi&eacute;n. El libro toma el contexto de una guerra concreta, en un pa&iacute;s concreto y en un momento determinado. Pero, en realidad, trata de una cuesti&oacute;n que Postorino define como &ldquo;universal&rdquo;: el abandono. El abandono de las familias, especialmente de las madres, que decidieron abandonar a sus hijos para que se salvaran de las bombas. Pero tambi&eacute;n el abandono de Dios, que dej&oacute; desamparados a los ciudadanos durante esta guerra religiosa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sus novelas suelen basarse en historias reales y en episodios hist&oacute;ricos. &iquest;Por qu&eacute; escoge Bosnia ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; a pensar en este libro en 2019 porque le&iacute; un art&iacute;culo que me produjo un cortocircuito. Hablaba de esos ni&ntilde;os de Sarajevo que, en julio de 1992, llegaron a Italia. Deb&iacute;an permanecer el tiempo que durara la guerra, pero es que se quedaron. Se hicieron adultos en Italia y muchos de ellos no regresaron a su tierra. 
    </p><p class="article-text">
        Son personas separadas de sus padres, de sus afectos. Y esto, para m&iacute;, supone una contradicci&oacute;n enorme. S&iacute;, se salvaron porque se salvaron de las bombas. Pero &iquest;a qu&eacute; precio? Lo perdieron todo: el amor de su madre, no saber si los suyos segu&iacute;an vivos o muertos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muchas ciudades que acogieron ni&ntilde;os bosnios retrasaron su regreso argumentando que Sarajevo, durante la posguerra, no era segura ni propicia para la infancia. &iquest;Hicieron bien en no dejarles volver?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me gusta mucho indagar en la idea del mal y el bien y las sombras que hay en ambas opciones. Acogerlos fue hacer el bien, pero est&aacute; claro que a estos ni&ntilde;os les caus&oacute; un enorme sufrimiento. Es imposible, para los humanos, hacer el bien sin que haya un poco de mal. Y ese fue el cortocircuito. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute; me puse a indagar y repar&eacute; en otro tema que es troncal: la separaci&oacute;n. La historia de estos ni&ntilde;os es la de la separaci&oacute;n por culpa de la guerra. Pero es que hablamos de un tema universal de toda la condici&oacute;n humana, porque la ruptura es el inicio de la vida. Nacemos arranc&aacute;ndonos y separ&aacute;ndonos del cuerpo de nuestras madres. Nacemos a partir de una herida y no tengo claro que &eacute;sta se llegue a curar durante nuestra vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La familia ejerce una gran fuerza centrípeta, pero también centrífuga. La amamos con locura, pero también tenemos un deseo constante de separarnos y huir</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Toda la novela est&aacute; escrita desde el punto de vista de la infancia, lo que le da una sinceridad y crudeza brutal al relato. Esos ni&ntilde;os sienten rencor hacia las madres y los adultos que, de hecho, les salvaron de la guerra. &iquest;Por qu&eacute; decidi&oacute; presentarlo as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La familia ejerce una gran fuerza centr&iacute;peta, pero tambi&eacute;n centr&iacute;fuga. La amamos con locura, aunque no la hayamos escogido. Pero tambi&eacute;n tenemos un deseo constante de separarnos, irnos, huir. Es decir; es normal que los hijos abandonen a los padres, pero no es normal que sea a la inversa. Pero s&iacute; pasa y pasa m&aacute;s de lo que pensamos. Esa idea me permit&iacute;a hablar de la maternidad alej&aacute;ndome del clich&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; tiene tanto peso la figura de la madre en su novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Italia la madre es todo un qu&eacute;. Despu&eacute;s de una presentaci&oacute;n de este libro, una se&ntilde;ora del p&uacute;blico me dijo que, aunque le hab&iacute;a gustado, no le hab&iacute;a parecido bien que, en toda la novela, no hubiera ni una madre normal. Pero &iquest;qu&eacute; es una madre normal?. Desmitificar la figura de la madre me permite hablar de todas las contradicciones en la existencia de cualquier persona. 
    </p><p class="article-text">
        Las madres tienen un poder enorme en la ficci&oacute;n y a m&iacute; me interesaba seguir esa estela porque las relaciones humanas est&aacute;n basadas en creencias viscerales e irracionales que condicionan nuestra existencia. Es cierto que hay madres que abandonan a sus hijos para que se salven, pero tambi&eacute;n las hay que lo hacen porque no les quieren. Y yo necesitaba hablar de lo inimaginable, lo impronunciable. Al menos en Italia eso es un tab&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las malas madres son un tab&uacute; tremendo. En Italia pero tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a. &iquest;Cree que se debe a la influencia de la moral cat&oacute;lica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, la Virgen Mar&iacute;a no decidi&oacute; ser madre. Lo fue por el deseo de un otro m&aacute;s grande y ella tuvo que aceptarlo. En Italia tenemos una canci&oacute;n dedicada a ella [<em>Madre, io vorrei</em>] que dice &ldquo;Me gustar&iacute;a saber qu&eacute; pensaste cuando supiste que este hijo que esperabas no era para ti. Si le explicaste lo que le pasar&iacute;a y cuantas veces lloraste a escondidas cuando supiste que pronto lo matar&iacute;an, por nosotros&rdquo;. Es decir que hasta en la religi&oacute;n cat&oacute;lica est&aacute; prevista esta separaci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La supervivencia biológica, a veces, no es suficiente porque vivir sin amor es inútil</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay un momento de la novela en que uno de los ni&ntilde;os protagonistas le pregunta a otra si vale la pena seguir viviendo si dejas a los tuyos atr&aacute;s. Esa pregunta queda sin responder. &iquest;Qu&eacute; dir&iacute;a usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no tendr&iacute;a dudas. &iquest;Prefieres estar sola en la paz, o con las personas que quieres en la desgracia? Yo habr&iacute;a escogido quedarme all&iacute;. La separaci&oacute;n de quienes amamos es una p&eacute;rdida demasiado grande para el ser humano. La supervivencia biol&oacute;gica, a veces, no es suficiente porque vivir sin amor es in&uacute;til. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su novela es un canto de respeto por la infancia en un mundo muy adultoc&eacute;ntrico. Hay una escena en la que un ni&ntilde;o es arrancado de los brazos de su madre y, mientras las educadoras le consuelan, y los otros ni&ntilde;os &ldquo;respetan su llanto, sin inmiscuirse como s&iacute; hacen los adultos&rdquo;. &iquest;Cree que cuidamos mal de la infancia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, creo necesario desmontar la idea de que la infancia es algo id&iacute;lico. Eso y que los ni&ntilde;os no entienden lo que sucede. Yo tengo una conexi&oacute;n muy fuerte con mi yo ni&ntilde;a; es como si estuviera dentro de m&iacute; y recuerdo la infancia como un momento en el que todav&iacute;a no dispon&iacute;a de palabras para mencionar las cosas. Y eso da mucho miedo. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es una etapa muy personal, durante la que hay mucha conexi&oacute;n con el propio cuerpo y el mundo interior. Y la suma de todo eso se malinterpreta como felicidad o ignorancia. Y nos lleva, a veces, a tomar malas decisiones para con los ni&ntilde;os. Pero, dicho esto, yo no tengo hijos, con lo cual soy la &uacute;ltima que puede opinar sobre c&oacute;mo cuidarlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted ha reflexionado mucho sobre su propia maternidad y sobre su decisi&oacute;n de no tener hijos. &iquest;Por qu&eacute; fue?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En parte fue como respuesta a que, de alguna manera, se nos coacciona para ser madres. Es como si plasmarte en otro fuera necesario para vivir en sociedad. Igual es cierto que soy demasiado radical para ser madre. 
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os, pregunt&eacute; a las personas que integraban los tribunales de menores de Mil&aacute;n por qu&eacute; decidieron no hacer regresar a esos ni&ntilde;os cuando acab&oacute; la guerra de los Balcanes. Me dijeron que no pod&iacute;an devolverles a orfanatos que hab&iacute;an sido bombardeados, a ciudades que estaban en ruinas. Esas personas sintieron la responsabilidad de no generar otro trauma. &iquest;Fue acertado? Sin duda s&iacute;, pero algunos de esos ni&ntilde;os se sintieron secuestrados. Las interacciones entre seres humanos siempre son complicadas y, seguramente, lo son m&aacute;s con los ni&ntilde;os porque dependen completamente de los adultos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rosella Postorino, autora de &#039;Me limitaba a amarte&#039;, durante la entrevista en Barcelona                            </span>
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        <strong>Muchos de esos ni&ntilde;os que no regresaron entonces han acabado construyendo una vida adulta en las ciudades que los acogieron. &iquest;Ha hablado con ellos? &iquest;C&oacute;mo han crecido en ese desarraigo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchos de ellos no regresaron porque no les dejaron. Algunos, incluso, llegaron a pensar que les hab&iacute;an vendido y eso es terrible. La mayor&iacute;a tiene claro que decidieron por ellos sin su consentimiento y algunos tienen la intenci&oacute;n de regresar, ahora que son adultos. Durante la investigaci&oacute;n, habl&eacute; con una mujer llamada Daya, que vive en Rimini, y me dijo que cuando sus hijos no la necesitaran, volver&iacute;a a Sarajevo. Pero eso para m&iacute; es absurdo: &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n las personas que quieres? &iquest;Por qu&eacute; vuelves a un sitio donde no te queda nada?
    </p><p class="article-text">
        No entiendo el amor por la tierra&hellip; Cuando visito Reggio Calabria, que es donde nac&iacute;, siento una familiaridad bonita, pero no tendr&iacute;a sentido volver porque quiero vivir all&iacute; donde puedo querer y ser querida. Muchos de los hu&eacute;rfanos que decidieron regresar, dejando atr&aacute;s a los amigos y familias de acogida italianas, vivieron en precariedad y pobreza porque, en ese momento, Sarajevo era un polvor&iacute;n. &iquest;Vali&oacute; la pena?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Igual muchos quieren volver, no tanto por patriotismo, sino para recuperar la capacidad de decisi&oacute;n que les robaron siendo ni&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seguro, pero no deja de ser una manera de seguir atrapado en el trauma. Si cuando puedes escoger, escoges algo relacionado con tu pasado, es que has dejado de lado el presente y a las personas que forman parte de &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La guerra de los Balcanes fue una guerra entre religiones. En esa historia de abandono, &iquest;habla tambi&eacute;n de abandono de Dios?. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un personaje de la novela que dice que la cualidad que le falta a Dios es la ternura. Dios crea y, despu&eacute;s, se aparta. Mira lo que pasa en el mundo desde la distancia. No puede sentir ternura porque, de tenerla, no lo soportar&iacute;a. Entender la figura de Dios es entender por qu&eacute; existe el mal. 
    </p><p class="article-text">
        El pecado original no es del hombre, es de Dios, porque es &eacute;l quien inventa la muerte y de ah&iacute; sale la posibilidad del mal. Si puedo matarte es porque puedes morir. Y t&uacute; vas a intentar sobrevivir de todas las maneras posibles, aunque eso implique hacer cosas infames. Todo ello, a pesar de que estamos programados para morir. Y esa contradicci&oacute;n se la inventa Dios, no el ser humano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El pecado original no es del hombre, es de Dios, porque es él quien inventa la muerte y de ahí sale la posibilidad del mal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Dice que todos los personajes que ha escrito a lo largo de su carrera tienen algo suyo. &iquest;Usted tambi&eacute;n se siente abandonada por Dios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo nazco como ni&ntilde;a cat&oacute;lica, como todas las hijas de mi generaci&oacute;n, sobre todo las del sur. Y era creyente con todo mi cuerpo: me entristec&iacute;a que la Virgen se pareciera a Bernadette y no a m&iacute;. So&ntilde;aba con tener una estatua de Jes&uacute;s, de esas que lleva el coraz&oacute;n en la mano. Pero un d&iacute;a, conoc&iacute; la filosof&iacute;a. Y empec&eacute; a hacerme preguntas. Y no hubo marcha atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Fue muy doloroso darme cuenta de que ya no era creyente. Durante mucho tiempo luch&eacute;, como en una relaci&oacute;n t&oacute;xica: yo sab&iacute;a que se hab&iacute;a acabado, pero no lo aceptaba. En el fondo, Jes&uacute;s es como un ex del que sigo enamorada. Todav&iacute;a sufro, sin aceptar del todo que la historia haya terminado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute; enfadada con Dios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, un poco. La religi&oacute;n te da un esquema para ver el mundo del que no puedes escapar. La indignaci&oacute;n de mis personajes es m&iacute;a. Es la indignaci&oacute;n de una persona hu&eacute;rfana y que se siente abandonada. La creaci&oacute;n, que se considera un acto de amor, en realidad es violencia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted era adolescente cuando esos ni&ntilde;os llegaron a Italia. &iquest;Recuerda esos d&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para nada. Recuerdo la guerra, pero no a los ni&ntilde;os bosnios. Me acuerdo del asedio y de que fue un conflicto muy medi&aacute;tico. Fue el primero que se pudo seguir por televisi&oacute;n. Vimos el horror y pensamos que no podr&iacute;a haber nada peor que aquello, pero seguimos estando igual. Tenemos la franja de Gaza, las tragedias del Mediterr&aacute;neo, las deportaciones de Trump&hellip;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Acostumbrarse al dolor es un instinto de supervivencia. Si tuviéramos que retener las desgracias que sufren todos los seres humanos, nos volveríamos locos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Quiz&aacute;s porque fue una guerra muy medi&aacute;tica, muchos pa&iacute;ses se volcaron a ayudar a esos ni&ntilde;os. Pero los conflictos que han venido despu&eacute;s tambi&eacute;n han afectado mucho a la infancia, tal como hemos visto en Gaza, pero la solidaridad no ha sido la misma. &iquest;A qu&eacute; lo atribuye?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os siempre est&aacute;n en el centro, pero parece que la solidaridad va menguando. Estamos demasiado expuestos a la desgracia. Acostumbrarse al dolor es algo que puede ser biol&oacute;gico, un instinto de supervivencia. Si tuvi&eacute;ramos que retener las desgracias que sufren todos los seres humanos del mundo, nos volver&iacute;amos locos. Y luego est&aacute; el tema de la distancia. Si las guerras que vemos hoy fueran en Europa, ser&iacute;a otra cosa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero usted defiende que la guerra de los Balcanes no fue una guerra europea.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que no creo que Europa considerara la guerra en Bosnia como un conflicto suyo. Hac&iacute;a poco que hab&iacute;a ca&iacute;do el muro de Berl&iacute;n, reinaba un optimismo enorme y, de repente, una guerra en el coraz&oacute;n del continente. Pero en un lugar con mayor&iacute;a musulmana. Todo el mundo se preguntaba si aquello era o no Europa. Y, sobre todo, si quer&iacute;amos un estado musulm&aacute;n en el centro de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Una guerra civil, tribal, de religi&oacute;n, no ten&iacute;a nada que ver con los valores europeos, no pod&iacute;amos intervenir. Como mucho con los Cascos Azules, aunque no pudieran hacer nada. La manera en como intervino Europa demuestra que no pens&oacute; que esa guerra fuera suya. No era un lugar estrat&eacute;gico...No hab&iacute;a petr&oacute;leo en Bosnia. Pero ese pa&iacute;s representaba los valores europeos de integraci&oacute;n y respeto entre m&uacute;ltiples culturas, historias, religiones y lenguas. No salvar a Bosnia era no salvar a Europa. Y me parece evidente que Europa est&aacute; en decadencia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/rosella-postorino-escritora-jesus-ex-sigo-enamorada_1_12036620.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Feb 2025 20:56:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rosella Postorino, escritora: "Para mí, Jesús es como un ex del que sigo enamorada"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Religión,Libros,Bosnia,Guerra de los Balcanes,Refugiados,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alba Muñoz, escritora: “Yo tenía un prejuicio sexista de cómo debía ser una víctima de explotación sexual”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/alba-munoz-escritora-tenia-prejuicio-sexista-debia-victima-explotacion-sexual_1_11938002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb18a35d-37f4-4e24-ac47-f5721584ebbc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3540y2323.jpg" width="1200" height="675" alt="Alba Muñoz, escritora: “Yo tenía un prejuicio sexista de cómo debía ser una víctima de explotación sexual”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un amor violento, la trata de personas y el rastro de la guerra de los Balcanes son el escenario de ‘Polilla’, la novela debut de Alba Muñoz a medio camino entre el reportaje y la experiencia que se ha colado en la lista de los mejores libros de 2024 de elDiario.es </p><p class="subtitle">Los 20 mejores libros de 2024
</p></div><p class="article-text">
        En 1995, cuando se firmaron los acuerdos de paz tras las guerras yugoslavas,&nbsp;hab&iacute;a 900 prost&iacute;bulos operativos en Bosnia, un pa&iacute;s del tama&ntilde;o de Murcia. Hab&iacute;a sido, seg&uacute;n explica Alba Mu&ntilde;oz (Barcelona, 1985), la primera guerra reconocida en utilizar la violaci&oacute;n como arma para desestabilizar la moral del enemigo. Que sus mujeres dieran a luz a los hijos de los otros. Mu&ntilde;oz, reci&eacute;n graduada en periodismo e hipnotizada por las im&aacute;genes que hab&iacute;a proyectado el televisor de su casa sin descanso, decidi&oacute; coger una mochila y embarcarse en un viaje para escribir el gran reportaje de su vida. Con apenas 21 a&ntilde;os se meti&oacute; en el mundo de la trata de personas con fines de explotaci&oacute;n sexual y descubri&oacute; c&oacute;mo las fuerzas para la paz, los cascos azules de las Naciones Unidas, eran los principales clientes de los burdeles. Los chicos bosnios, aunque quisieran, no pod&iacute;an pagarlo. Al menos entonces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mu&ntilde;oz se embarc&oacute; en un periplo que iba a llevarle apenas un par de semanas y que acab&oacute; convirti&eacute;ndose en un noviazgo con un chico rudo y violento por un lado y con una sociedad d&eacute;bil y empobrecida por otro. Ella, joven y ambiciosa, quer&iacute;a documentarlo todo, contarlo todo. Desde los pisos francos en los que un grupo de mujeres extravagantes y sexagenarias ocultaban a las chicas que iban rescatando hasta la perspectiva de ellas, j&oacute;venes y maduras que, muchas veces, no se consideraban v&iacute;ctimas. Aunque lo fueran.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, ese reportaje aparcado en un caj&oacute;n se convirti&oacute; en <em>Polilla </em>(Alfaguara, 2024), una novela que narra lo que acab&oacute; convirti&eacute;ndose en la b&uacute;squeda de identidad de Mu&ntilde;oz, su relaci&oacute;n tortuosa con los hombres: el amante y el padre ausente, y el retrato de un pa&iacute;s que a&uacute;n hoy no se ha levantado sobre sus cenizas.
    </p><p class="article-text">
        Alba Mu&ntilde;oz responde a este peri&oacute;dico a trav&eacute;s de la pantalla del ordenador en una tarde fr&iacute;a de invierno. Es Navidad y el a&ntilde;o en el que su novela se ha colado en las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/10-mejores-novelas-debut-2024_1_11918291.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">listas de los mejores debuts literarios</a> de Espa&ntilde;a llega a su fin.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es una novela que oscila entre la autobiograf&iacute;a y el reportaje period&iacute;stico sobre la trata de mujeres en Sarajevo tras la guerra, &iquest;c&oacute;mo ha sido juntar todos esos recuerdos, el material que usted recab&oacute;, para desembocar en lo que es </strong><em><strong>Polilla </strong></em><strong>hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al principio lo que yo quer&iacute;a hacer era un reportaje de investigaci&oacute;n, aunque paralelamente estaba viviendo esa historia de amor tormentosa con un chico [Darko]. Era casi una estudiante, acaba de salir de la facultad y ten&iacute;a bien claro que lo personal no pod&iacute;a entrar de ninguna manera en un reportaje, &iexcl;y menos de investigaci&oacute;n! Entonces, habl&eacute; con F&eacute;lix Flores, un reputado periodista de periodismo internacional que trabaja en La Vanguardia y que se interes&oacute; por mi reportaje. Yo le iba enviando material y &eacute;l tuvo que frenarme cuando consider&oacute; que ya ten&iacute;a suficiente.&nbsp;Me dijo: tienes cosas muy potentes, inculpas a fuerzas de paz en el tema del tr&aacute;fico de mujeres, tienes entrevistas con gente del FBI, con el Gobierno. Es la hostia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e4113d3f-f026-48b2-bc0f-e6820df1c687_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pero yo, joven e inexperta, no pod&iacute;a parar de investigar. Quer&iacute;a demostrarle que era buena y profesional, como queremos hacerlo todos los que estamos empezando. Queremos que nos tomen en serio. Y un d&iacute;a me invit&oacute; a comer a su casa para convencerme de que ya estaba, que ten&iacute;a suficiente y, entonces, relajada, le coment&eacute; que me estaba liando con un chico de Sarajevo y empec&eacute; a relatarle mi experiencia con &eacute;l, porque me hab&iacute;a hecho un poco de espejo con todo lo que me hab&iacute;a contado Nikolina [una exv&iacute;ctima de trata]. Era un chico un tanto violento y me estaba haciendo reflexionar sobre muchas cosas. Entonces F&eacute;lix me par&oacute; y me dijo que aquello era mucho m&aacute;s interesante y que yo no ten&iacute;a un reportaje. Ten&iacute;a un libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He tenido que esperar una d&eacute;cada para poder escribirlo con el fuego de entonces, el de la juventud, porque cuando eres joven siempre se escribe con seriedad y es solo cuando te haces mayor cuando te permites contar las cosas tal y como las sentiste.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando eres joven siempre se escribe con seriedad y es solo cuando te haces mayor cuando te permites contar las cosas tal y como las sentiste</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El libro, como bien dice, hace un juego de espejos y en un momento usted admite que fantaseaba con el hecho de ser una v&iacute;ctima. Con estar encerrada como lo estaban ellas. Hablemos de eso.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sent&iacute;a una especie de escisi&oacute;n mental. Por un lado, siempre me hab&iacute;a sentido fuerte, guerrera, con las ideas claras. Era una chica orgullosa. Pero, por otro, al descubrir mi sexualidad y mi deseo y, sobre todo, al crecer en una sociedad patriarcal en la que mi padre hab&iacute;a intentando insuflarme el miedo a los hombres, afortunadamente sin &eacute;xito, empec&eacute; a sentir distintas cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a ser como ellos, pero a lo largo de ese viaje me di cuenta de que no iba a ser posible. En seg&uacute;n qu&eacute; entornos no puedes ir por la calle y pasar desapercibida. Ellos s&iacute;, t&uacute; no. Y adem&aacute;s est&aacute;s investigando el tr&aacute;fico de mujeres de tu edad. Yo no pod&iacute;a ser un hombre por mucho que lo deseara y es que, adem&aacute;s, los deseaba a ellos sexualmente. Y lo hac&iacute;a de dos maneras. Por un lado quer&iacute;a la atenci&oacute;n plena que mi padre no me hab&iacute;a brindado nunca y que, curiosamente, estando lejos, hab&iacute;a comenzado a ofrecerme. Y, por otro, sent&iacute;a un gran deseo hacia Darko. Me sent&iacute;a envuelta y muy liberada en el erotismo. Yo ten&iacute;a ese perfil de mujer aguerrida, de reportera incombustible, pero por otro lado era liberador ser un mero objeto sexual porque yo nunca lo hab&iacute;a sido. Nunca me hab&iacute;a sentido deseada de esa forma y eso me daba una sensaci&oacute;n muy importante. El poder rebelarte contra lo que te han ense&ntilde;ado.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo tenía ese perfil de mujer aguerrida, de reportera incombustible, pero por otro lado era liberador ser un mero objeto sexual porque yo nunca lo había sido. Nunca me había sentido deseada de esa forma y eso me daba una sensación de agencia hacia mi vida muy importante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Volviendo al tema de la trata, que es el trasfondo de la novela, habla del contexto de la guerra de los Balcanes y de c&oacute;mo Bosnia acab&oacute; convirti&eacute;ndose en el burdel de Europa durante y despu&eacute;s de la guerra gracias a la corrupci&oacute;n y la pobreza. &iquest;C&oacute;mo est&aacute; el asunto hoy? &iquest;Qu&eacute; pasa con la&nbsp;trata de personas con fines de explotaci&oacute;n sexual en Europa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No he vuelto all&iacute; desde 2017 ni he vuelto a indagar en el tema. Sin embargo, puedo decir que Bosnia no ha hecho grandes progresos en lo que a integraci&oacute;n europea se refiere. Es un pa&iacute;s que no le interesa a la Uni&oacute;n Europea y al que se est&aacute; dejando de lado. Tiene unos niveles de pobreza muy altos, esa es una situaci&oacute;n que no ha cambiado. Adem&aacute;s, su sistema pol&iacute;tico es propio de posguerra. Las instituciones locales no son soberanas, hay una figura que es la del alto representante que sigue siendo internacional. Algo as&iacute; como un vigilante de la democracia de Bosnia que, si no me equivoco, sigue presente a d&iacute;a de hoy. Y eso es lo que asegura una rotaci&oacute;n de las tres etnias. Todo como si fuera un patio de colegio, lo que provoca que el odio &eacute;tnico que llev&oacute; a la guerra se haya solidificado. Es decir, las principales situaciones geogr&aacute;ficas y sociopol&iacute;ticas que condujeron a esa situaci&oacute;n en los 90 no han cambiado demasiado. Sigue siendo un lugar donde hay mucha pobreza y los salarios son baj&iacute;simos. Es el caldo de cultivo perfecto. No tengo demasiadas esperanzas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una imagen tomada en 2022, en el día Internacional de Reflexión y Conmemoración del Genocidio de Srebrenica de 1995                            </span>
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        <strong>Siguiendo con el tema del tr&aacute;fico sexual, en su trabajo da a entender que es algo sobre lo que tendemos a apartar la mirada, como si al no enfrentarlo no existiera, &iquest;por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En general, nos olvidamos de todas las personas que son esclavas en este mundo. Es una verg&uuml;enza, pero es algo que hace funcionar nuestras sociedades. Empezando, por ejemplo, por las personas que trabajan sin contrato en los invernaderos de Espa&ntilde;a hasta los ni&ntilde;os que cosen nuestra ropa en Bangladesh. Es algo a lo que no queremos mirar como sociedad porque es vergonzante. Y el tema de la esclavitud sexual es masivo. Ahora parece que lo entendemos un poco m&aacute;s y han cambiado las rutas, pero lo que perpet&uacute;a esa vertiente oscura y violenta del sexo es lo que perpet&uacute;a la esclavitud. Y eso es la pobreza y desigualdad entre pa&iacute;ses. Sobre todo la pobreza femenina.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las mujeres del este, cuando cay&oacute; la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, muchas mujeres rusas y de rep&uacute;blicas sovi&eacute;ticas se vieron obligadas a migrar a pa&iacute;ses occidentales. Se las empez&oacute; a conocer como las Natashas: mujeres est&eacute;ticamente ideales para la industria del sexo; blancas, estilizadas, muy guapas, sin tener a qu&eacute; aferrarse. Y muchas acabaron all&iacute;, en el mundo de la prostituci&oacute;n. Algo que sigue siendo normal, por otro lado, aunque vaya cambiando la etnia. Hace unos d&iacute;as se vaci&oacute; un piso en Barcelona donde hab&iacute;a dos mujeres encerradas a las que se les hab&iacute;a prometido un trabajo. En este caso eran latinoamericanas y llegaron ac&aacute; despu&eacute;s de pagar un dinero para el pasaje pensando que tendr&iacute;an un trabajo esper&aacute;ndolas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una escena en la que querr&iacute;a detenerme: conoce a las mujeres mayores que tienen los pisos francos y relata el primer encuentro con este mundo despu&eacute;s de recibir un SMS, despu&eacute;s tiene una entrevista con la psic&oacute;loga en su sede y, poco a poco, va acerc&aacute;ndose a las chicas. &iquest;C&oacute;mo fue vivir aquello, el meterse en ese mundo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue interesante. Yo ten&iacute;a un prejuicio muy sexista, pensaba que Fadila [la mujer que le abri&oacute; la puerta de ese mundo] me introducir&iacute;a en esas casa de mujeres secretas, que ser&iacute;a un tema de investigaci&oacute;n de chicas, que ser&iacute;a f&aacute;cil meterme. Y no.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a una imagen de c&oacute;mo ten&iacute;an que ser esas v&iacute;ctimas y me la destrozaron por completo. Encontr&eacute; desde adolescentes de 15 a&ntilde;os hasta mujeres maduras con discapacidad mental. Llegu&eacute; a entrevistar a unas 30 v&iacute;ctimas de diferentes procedencias y edad y me llegu&eacute; a encontrar con que las m&aacute;s j&oacute;venes no se sent&iacute;an v&iacute;ctimas y ven&iacute;an a re&iacute;rse de m&iacute;, a provocarme cuando yo llegaba imbuida de solemnidad. Una vez, incluso, me recibieron con un baile er&oacute;tico y los ojos llenos de sorna.Tuve que aprender a acercarme a ellas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos olvidamos de todas las personas que son esclavas en este mundo. Es una vergüenza, pero es algo que hace funcionar nuestras sociedades</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo enfrent&oacute;, entonces, sus testimonios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando me di cuenta de que estaba imponiendo un relato, una forma de mirar, las cosas cambiaron. Que ellas no se comportasen como yo esperaba no significaba que no dejaran de ser v&iacute;ctimas. Muchas estaban medio en shock gestionando lo que les hab&iacute;a ocurrido, pero esa manera revictimizante, muy propia del periodismo, de v&iacute;ctima doliente que yo esperaba no estaba all&iacute;. Ellas estaban vivas y las casas eran una especie de fiesta de pijamas constante. No se comportaban como los cad&aacute;veres vivientes que solemos representar en nuestra imaginaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No viv&iacute;an como si estuvieran encerradas, lo ve&iacute;an como unas vacaciones del mundo. Un respiro de lo que hab&iacute;an vivido hasta el momento. Ten en cuenta que muchas hab&iacute;an sido vendidas por sus familiares, sus novios, sus amigos. Y sab&iacute;an que estaban en las casas de paso. Eran lugares donde pod&iacute;an recuperar la risa. Un lugar donde, moment&aacute;neamente, sentirse a salvo. Aunque, claro, se ve&iacute;an cosas como ataques de ansiedad de vez en cuando. Pero ellas quer&iacute;an vivir. Y yo aprend&iacute; que no pod&iacute;a mirarlas como si fueran personajes de una pel&iacute;cula de serie B.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n me result&oacute; curioso el hecho de que fuera un grupo de mujeres mayores, estrafalarias, quienes tratasen de rescatar a las chicas. Hablemos un poco de eso tambi&eacute;n. De las mujeres que miran.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta que es un pa&iacute;s que est&aacute; devastado econ&oacute;micamente y que, despu&eacute;s de la guerra, los &uacute;nicos que recibieron algo parecido a una pensi&oacute;n fueron los combatientes masculinos. Tras el desmembramiento de Yugoslavia, todo lo que era el aparato estatal, los servicios sociales, la educaci&oacute;n&hellip; ese m&iacute;nimo escudo social desapareci&oacute; por completo cuando entraron las fuerzas de paz. Ah&iacute; tambi&eacute;n entraron las privatizaciones, y el empobrecimiento de las mujeres bosnias a nivel simb&oacute;lico y econ&oacute;mico fue brutal. Ellas siguieron siendo las cuidadoras de hombres con estr&eacute;s postraum&aacute;tico y con grandes problemas de alcoholismo. Y tambi&eacute;n las madres de hijos fruto de violaciones.
    </p><p class="article-text">
        En los conflictos b&eacute;licos siempre hay, pero esta fue la primera vez en la que la violaci&oacute;n fue utilizada como arma sistem&aacute;tica contra el enemigo. Embarazar a sus mujeres para minar la moral del otro. Una serbia embarazada de un musulm&aacute;n. Una musulmana de un serbio. Fue algo que adquiri&oacute; mucho poder simb&oacute;lico y las mujeres pasaron a diluirse en la escala social, eran el bot&iacute;n. Ellas, todas, fueron las v&iacute;ctimas fantasma sin ning&uacute;n tipo de apoyo estatal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso de Fadila es paradigm&aacute;tico porque ella, y las de su generaci&oacute;n, vivieron en el Partido Comunista Yugoslavo. Ah&iacute; las mujeres eran las compa&ntilde;eras y formaban parte del discurso igualitario, aunque nunca alcanzaran las mismas cotas que los hombres y eran respetadas, pero tras el conflicto fratricida no eran m&aacute;s que simples viejas sin ning&uacute;n tipo de autoridad social. Pero eran viejas con memoria.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas de las víctimas estaban medio en shock gestionando lo que les había ocurrido, pero esa manera revictimizante, muy propia del periodismo, de víctima doliente que yo esperaba no estaba allí. Ellas estaban vivas y las casas eran una especie de fiesta de pijamas constante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; memoria queda hoy, en Espa&ntilde;a o en Europa, de la guerra de los Balcanes y sus estragos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es una guerra de la que muchas personas tienen un recuerdo porque fue de las primeras que gener&oacute; un gran impacto por la proximidad. Pero sobre todo porque hubo muchos reporteros desplazados sobre el territorio: ten&iacute;amos muchas im&aacute;genes que eran terror&iacute;ficas. Aquellas de francotiradores apuntando a la gente que cruzaba la calle. Gente con la que nos pod&iacute;amos identificar much&iacute;simo porque caminaban por calles que se parec&iacute;an a las de nuestra ciudad e iban vestidos como nosotros. Eso impact&oacute; mucho a los espa&ntilde;oles. Hubo manifestaciones y algo parecido a un trauma colectivo con esa guerra.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que se mat&oacute; a 9.000 hombres y j&oacute;venes musulmanes en cuesti&oacute;n de d&iacute;as. Fue una locura. Un derramamiento de sangre que nadie esperaba en la Europa de los 90.&nbsp;No se esperaba un estallido b&eacute;lico de este tipo, pero, sinceramente, cuando ahora veo lo que est&aacute; ocurriendo en Gaza y veo c&oacute;mo toda la cultura occidental hoy se sostiene sobre la pregunta de c&oacute;mo pudo ocurrir el Holocausto, cuyos horrores palidecen frente a los de Gaza, no es solo que me parezca incre&iacute;ble que se est&eacute; volviendo a repetir con m&aacute;s crudeza, sino que parece que toda nuestra cultura est&aacute; quedando como un eslogan vac&iacute;o. Y, la verdad, es aterrador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, volvamos al principio, ten&iacute;a 21 a&ntilde;os cuando se fue a Bosnia y quer&iacute;a ser una gran reportera. &iquest;Qu&eacute; ve cuando mira a la Alba de aquel entonces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siento una gran admiraci&oacute;n y respeto, porque aunque ahora, a medida que me he hecho mayor,&nbsp;he ido viendo las complejidades que hay detr&aacute;s de muchas cuestiones&nbsp;y a pesar de que era una persona menos formada de lo que soy ahora, echo de menos esa pulsi&oacute;n de aventura que ten&iacute;a. Mi viaje a Bosnia fue el gran trabajo period&iacute;stico de mi vida y, si hoy pudiera dedicarme a ello, si el periodismo existiera, creo que ser&iacute;a el mejor trabajo del mundo. Esa Alba lo intent&oacute; y yo la miro con orgullo desde la distancia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/alba-munoz-escritora-tenia-prejuicio-sexista-debia-victima-explotacion-sexual_1_11938002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jan 2025 21:24:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alba Muñoz, escritora: “Yo tenía un prejuicio sexista de cómo debía ser una víctima de explotación sexual”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 años sin Ricardo Ortega, el reportero de guerra que perdió el trabajo y la vida por contar la verdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/20-anos-ricardo-ortega-reportero-guerra-perdio-trabajo-vida-contar_1_10976575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe6bef58-a6fe-4e51-80c2-25bdd4665f99_16-9-discover-aspect-ratio_default_1090881.jpg" width="676" height="380" alt="20 años sin Ricardo Ortega, el reportero de guerra que perdió el trabajo y la vida por contar la verdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 7 de marzo se cumplen dos décadas de la muerte del mítico corresponsal de guerra en Haití, que fue cesado como corresponsal de Antena 3 TV en EEUU por presiones del gobierno de Aznar tras cuestionar la existencia de armas de destrucción masiva en el Irak de Sadam Husein</p><p class="subtitle">David Beriain, el reportero trotamundos que se ponía en la piel de los demás
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;La otra torre, Ricardo! &iexcl;La otra torre!&rdquo;. Esta frase pronunciada&hellip; casi gritada por el presentador de Antena 3 TV Mat&iacute;as Prats sigue siendo hoy uno de los momentos period&iacute;sticos m&aacute;s recordados en nuestro pa&iacute;s. Un segundo avi&oacute;n acababa de estrellarse contra el World Trade Center de Nueva York en los instantes iniciales del 11 de septiembre de 2001, una jornada que cambiar&iacute;a el mundo para siempre. La otra voz que resonaba en la pantalla de la televisi&oacute;n era la del verdadero protagonista de aquella improvisada, terrible e interminable retransmisi&oacute;n: Ricardo Ortega. El entonces corresponsal en Estados Unidos de Antena 3 ya era una referencia en el mundo del periodismo, pero el papel que le toc&oacute; jugar ese d&iacute;a le aup&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s en su carrera profesional. La noche de aquel 11S, ya madrugada del 12, cuando se apagaron las c&aacute;maras y le llegaron las felicitaciones desde Madrid, Ricardo no pod&iacute;a imaginar que, apenas dos a&ntilde;os y medio despu&eacute;s, se encontrar&iacute;a con la muerte en Hait&iacute;, despu&eacute;s de haber sido cesado y humillado por los responsables de la cadena por la que tantas veces se hab&iacute;a jugado la vida.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El f&iacute;sico que se sent&iacute;a reportero</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Cualquier cosa que hubiera hecho en la vida, la habr&iacute;a realizado con la misma excelencia porque era una persona brillante &mdash;recuerda Corina Miranda, excorresponsal de guerra, compa&ntilde;era y amiga de Ricardo&mdash;, pero &eacute;l lleg&oacute; al periodismo, podemos decir, de forma casual&rdquo;. Tan casual que Ortega hab&iacute;a estudiado, primero, Ingenier&iacute;a de Telecomunicaciones en Valencia y, m&aacute;s tarde, aprovech&oacute; una beca para cursar la carrera de F&iacute;sica en Mosc&uacute;. En esa ciudad vivi&oacute; el desmoronamiento de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, un acontecimiento hist&oacute;rico que le empuj&oacute; a dejar de ser un mero testigo para convertirse en narrador. 
    </p><p class="article-text">
        En 1991 empez&oacute; a robarle tiempo a la F&iacute;sica para realizar colaboraciones puntuales en medios de comunicaci&oacute;n espa&ntilde;oles. &ldquo;Se enamor&oacute; del periodismo y lo ten&iacute;a todo para triunfar: era curioso, investigador y comunicaba muy bien&rdquo;, se&ntilde;ala Miranda. Estas cualidades le permitieron pasar, en muy poco tiempo, de realizar traducciones del ruso para la Agencia EFE a convertirse en el primer corresponsal de Antena 3 Televisi&oacute;n en la capital de la reci&eacute;n nacida Federaci&oacute;n de Rusia.&nbsp;
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                    alt="Afganistán fue otro de los países a los que Ricardo Ortega viajó en numerosas ocasiones"
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                Afganistán fue otro de los países a los que Ricardo Ortega viajó en numerosas ocasiones                            </span>
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        &ldquo;Era muy concienzudo. Se preparaba muy bien cada cr&oacute;nica, cada intervenci&oacute;n en directo en los informativos&rdquo;, apunta Guillermo Altares, periodista de <em>El Pa&iacute;s</em> que comparti&oacute; trinchera, y no solo informativa, con Ricardo. &ldquo;En televisi&oacute;n es muy dif&iacute;cil aportar contexto y profundidad a las noticias porque tienes poco tiempo para tu cr&oacute;nica, pero Ricardo lo consegu&iacute;a &mdash;a&ntilde;ade Corina Miranda&mdash;. Ese era su gran don, explicar asuntos complejos con brevedad y un lenguaje sencillo. Ricardo era un excelente corresponsal de guerra, pero era ante todo un gran reportero. Repasando sus cr&oacute;nicas te das cuenta de que era capaz de captar la atenci&oacute;n del espectador y de contarte con la misma intensidad un concierto, unas elecciones, un terremoto o una guerra&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Nuestros ojos en Chechenia, Bosnia o Afganist&aacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Los primeros conflictos b&eacute;licos en los que se curti&oacute; Ricardo fueron los provocados por la desintegraci&oacute;n de la Europa comunista. Secesiones, pugnas territoriales&hellip; Armenia, Nagorno Karabaj, Bosnia&hellip; Ba&ntilde;os de sangre que tuvieron otro de sus m&aacute;ximos exponentes en las dos guerras de Chechenia. Lo que vio y vivi&oacute; en aquella rep&uacute;blica separatista le forj&oacute; como reportero y como persona. &ldquo;Empatizaba con las v&iacute;ctimas. Sent&iacute;a que ten&iacute;a que darles voz, que mostrar lo que all&iacute; ocurr&iacute;a. Por eso volv&iacute;a una y otra vez a cualquier guerra y, especialmente, a Chechenia, incluso cuando ya el conflicto apenas interesaba en Occidente. Le importaba la gente de Chechenia&rdquo;, afirma Altares. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Anteponer los problemas que hay en el mundo a todos los intereses políticos, económicos y apestosos que nos rodean. La verdad por encima de todo. Así lo entendía Ricardo y lo entendemos todos los periodistas de verdad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gervasio Sánchez</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esa determinaci&oacute;n por impedir que el conflicto checheno cayera en el olvido y la forma cruda, rigurosa y honesta con la que informaba sobre la pol&iacute;tica rusa le generaron algunos problemas con las autoridades de aquel pa&iacute;s. Fue detenido por el ej&eacute;rcito y recibi&oacute; m&aacute;s de una amenaza de expulsi&oacute;n por parte del Kremlin. &ldquo;Estaba dispuesto a asumir riesgos si cre&iacute;a que detr&aacute;s hab&iacute;a una gran historia &mdash;a&ntilde;ade Altares&mdash;. Hoy hablamos mucho de Putin y si pensamos en el primer periodista espa&ntilde;ol que desnud&oacute; a Putin y que vio lo que pod&iacute;a hacer con un pa&iacute;s, ese fue Ricardo en Chechenia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro veterano reportero, Gervasio S&aacute;nchez, resume la forma en que Ortega entend&iacute;a el periodismo: &ldquo;Anteponer los problemas que hay en el mundo a todos los intereses pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y apestosos que nos rodean. La verdad por encima de todo. As&iacute; lo entend&iacute;a Ricardo y lo entendemos todos los periodistas de verdad. El problema grave es que hoy llamamos 'periodista' a gente que no hace periodismo sino propaganda y publicidad encubierta, que ejercen de correa de transmisi&oacute;n de intereses pol&iacute;ticos o econ&oacute;micos&rdquo;. 
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                Ricardo Ortega en la cárcel de Guantánamo, en 2002                            </span>
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        El ya fallecido escritor Juan Goytisolo nunca pudo olvidar su encuentro con Ricardo en Chechenia. Tal y como plasm&oacute; en <a href="https://elpais.com/diario/2004/09/12/opinion/1094940006_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo publicado en </a><a href="https://elpais.com/diario/2004/09/12/opinion/1094940006_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Pa&iacute;s</em></a>, le impresion&oacute; ver c&oacute;mo el periodista era capaz de desenvolverse en aquel terreno tan peligroso para grabar im&aacute;genes y recopilar testimonios que demostraran las masacres cometidas por las tropas rusas: &ldquo;Las palabras e im&aacute;genes filmadas por Ricardo Ortega son un recordatorio de que la honestidad y valent&iacute;a de un hombre redimen a quienes las escuchamos y vemos tal acumulaci&oacute;n de barbarie, mentiras y manipulaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los pasillos de la ONU: su guerra m&aacute;s peligrosa</strong></h3><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2000 Ricardo Ortega cambi&oacute; su corresponsal&iacute;a en Mosc&uacute; por otra, aparentemente, m&aacute;s segura y c&oacute;moda: Nueva York. Su visi&oacute;n aguda, certera y mordaz le permiti&oacute; brillar con unas cr&oacute;nicas en las que diseccionaba las grandezas y las miserias de la sociedad y la pol&iacute;tica estadounidense. Todo cambi&oacute; el 11 de septiembre de 2001. 
    </p><p class="article-text">
        A las 08:46, 14:46 en Espa&ntilde;a, Ricardo oy&oacute; un estruendo y, desde la ventana de su despacho, empez&oacute; a ver llamas y humo en una de las Torres Gemelas. Apenas dos minutos despu&eacute;s telefoneaba a su redacci&oacute;n en Madrid para dar la noticia. A&uacute;n no era consciente de la trascendencia del suceso ni de las consecuencias que tendr&iacute;a en el orden mundial. Fueron horas de retransmisi&oacute;n en directo, d&iacute;as describiendo el ambiente de una Gran Manzana aterrorizada, semanas relatando las reacciones pol&iacute;ticas y meses en los que sigui&oacute; muy de cerca la respuesta militar a los atentados. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Era muy solidario. Yo era un novato y me ayudó en todo momento. Cuando regresé a Madrid, él permaneció allí. Siempre había que sacarle de las orejas de los conflictos que cubría</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo Altares</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tan de cerca que consigui&oacute; alternar su trabajo en la corresponsal&iacute;a con una serie de viajes a Afganist&aacute;n que siempre se dilataban en el tiempo. En uno de ellos coincidi&oacute; con Altares, enviado por <em>El Pa&iacute;s </em>para relevar a su compa&ntilde;ero Ram&oacute;n Lobo: &ldquo;Ricardo era muy solidario. Yo era un novato y me ayud&oacute; en todo momento. &Eacute;l ya llevaba un mes, pero parec&iacute;a el conejito de Duracell; le sobraba energ&iacute;a. Entramos juntos en Taloqan, una ciudad que acababa de ser liberada del dominio talib&aacute;n. Nunca me habr&iacute;a atrevido a entrar de no ser porque iba con Ricardo. M&aacute;s tarde logramos viajar a Kabul poco despu&eacute;s de que cayera en manos de la Alianza del Norte. Cuando regres&eacute; a Madrid, &eacute;l permaneci&oacute; all&iacute;. Siempre hab&iacute;a que sacarle de las orejas de los conflictos que cubr&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras expulsar del poder a los talibanes, Washington fij&oacute; su siguiente objetivo: Irak. Nada hac&iacute;a pensar que, para Ricardo, esa guerra que cubri&oacute; desde Estados Unidos iba a acabar siendo la m&aacute;s letal, profesionalmente hablando. La Casa Blanca trat&oacute; durante meses de justificar una eventual invasi&oacute;n, argumentando que Sadam Husein pose&iacute;a armas de destrucci&oacute;n masiva y ten&iacute;a contactos con Al Qaeda, el grupo terrorista que cometi&oacute; los atentados del 11S. El gobierno espa&ntilde;ol, presidido por Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, se sum&oacute; a esa teor&iacute;a junto a Reino Unido y en contra del criterio del resto de pa&iacute;ses y de la ONU. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a la oposici&oacute;n a esa posible invasi&oacute;n gener&oacute; una enorme movilizaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a. Los nervios se apoderaron de un Ejecutivo que ve&iacute;a como las encuestas expresaban ese masivo malestar y puso a todos sus medios de comunicaci&oacute;n a trabajar para legitimar la guerra que se avecinaba. El problema era que, en Antena 3, Ricardo no estaba dispuesto a entrar en el juego.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ortega informaba desde la ONU sobre las supuestas pruebas presentadas por Colin Powell contra el régimen de Sadam Husein, 5 de febrero de 2003"
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            <span class="title">
                Ortega informaba desde la ONU sobre las supuestas pruebas presentadas por Colin Powell contra el régimen de Sadam Husein, 5 de febrero de 2003                            </span>
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        Fueron semanas en las que la ONU y sus inspectores de armamento en Irak insist&iacute;an en pedir m&aacute;s tiempo para investigar porque, hasta ese momento, no ten&iacute;an pruebas de la existencia de armas de destrucci&oacute;n masiva. Semanas en las que Estados Unidos y Reino Unido preparaban a sus ej&eacute;rcitos para la invasi&oacute;n. Semanas de manifestaciones masivas contra la guerra en Madrid, Barcelona y otras ciudades espa&ntilde;olas. &ldquo;Las fuentes de Ricardo, y eran muy buenas fuentes, le dec&iacute;an que no hab&iacute;a armas de destrucci&oacute;n masiva en Irak ni conexiones de Sadam con Al Qaeda. Si le hubieran dicho lo contrario, lo habr&iacute;a contado, pero le dec&iacute;an lo que le dec&iacute;an&hellip; y lo cont&oacute;&rdquo;, resalta Altares. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dos ideas: Sadam miente y Sadam es amigo de Osama (Bin Laden). Para tragarse el discurso hay que creerse también tres axiomas: la CIA es infalible, la CIA jamás ha manipulado pruebas y los inspectores de la ONU son poco menos que ingenuos e incompetentes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ricardo Ortega </span>
                                        <span>—</span> Extracto de una crónica desde EEUU 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Corina Miranda coordinaba el trabajo de Ricardo desde la redacci&oacute;n de Antena 3 en Madrid: &ldquo;Quiz&aacute;s la guerra m&aacute;s dif&iacute;cil que le toc&oacute; cubrir fue en los pasillos de la ONU, donde los obuses no reventaban edificios, pero s&iacute; reventaban conciencias. Los jefes le llamaron varias veces la atenci&oacute;n. Despu&eacute;s de sus intervenciones en directo hab&iacute;a una llamadita dici&eacute;ndole 'Ricardo, mira a ver lo que dices&hellip; mira a ver c&oacute;mo lo est&aacute;s diciendo&hellip;'. Esto me lo contaba despu&eacute;s a m&iacute;. Incluso &eacute;l me pidi&oacute;, alguna vez, que le transcribiera lo que hab&iacute;a dicho en la conexi&oacute;n por si se hab&iacute;a equivocado o hab&iacute;a dicho algo de lo que no estuviera al 100% seguro. No era el caso porque calibraba cada palabra. As&iacute; que manten&iacute;a lo que hab&iacute;a dicho y lo defend&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esas semanas de cobertura en los pasillos de la ONU se resumen en la que quiz&aacute;s sea su cr&oacute;nica m&aacute;s conocida. El 'n&uacute;mero tres' del gobierno estadounidense, Colin Powell, acababa de comparecer ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para exhibir unas im&aacute;genes borrosas de los supuestos arsenales iraqu&iacute;es y otras supuestas pruebas que legitimar&iacute;an su inminente invasi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ricardo en otra de sus coberturas en Afganistán                            </span>
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        Ricardo Ortega lo contaba as&iacute;, en directo, en el informativo de Antena 3: &ldquo;P&eacute;sima coreograf&iacute;a. Hay que ser un experto o tener mucha imaginaci&oacute;n para interpretar las fotograf&iacute;as y grabaciones que ha compartido aqu&iacute; el secretario Powell. Dos ideas: Sadam miente y Sadam es amigo de Osama (Bin Laden). Para tragarse el discurso de Powell hay que creerse tambi&eacute;n tres axiomas: la CIA es infalible, la CIA jam&aacute;s ha manipulado o fabricado pruebas, y los equipos de inspectores de Naciones Unidas son poco menos que ingenuos e incompetentes. Francia, Rusia, China, miembros con derecho de veto del Consejo de Seguridad, han reaccionado de inmediato: 'Gracias por las pruebas, m&iacute;ster Powell &mdash;han dicho&mdash;, pero son sospechas o indicios. Para lanzar una guerra hay que basarse en hechos concluyentes. Por tanto, hay que multiplicar el n&uacute;mero de inspectores. Cualquier acci&oacute;n b&eacute;lica tiene que pasar por el Consejo de Seguridad y no tiene sentido lanzar una guerra mientras no se hayan agotado las v&iacute;as diplom&aacute;ticas'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una cr&oacute;nica que Guillermo Altares y otros profesores de periodismo utilizan en sus clases como ejemplo de honestidad, valent&iacute;a y rigor: &ldquo;Ricardo estaba en este oficio para contar la verdad. Y si contar la verdad era decir que estaban manipulando pruebas, lo hac&iacute;a&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Contar la verdad, aunque te cueste el trabajo, aunque te cueste la vida</strong></h3><p class="article-text">
        A Ricardo sus jefes le &ldquo;invitaron&rdquo; a tomarse unas vacaciones en pleno conflicto b&eacute;lico. De la noche a la ma&ntilde;ana desapareci&oacute; de la pantalla. Solo unos meses despu&eacute;s, a finales del verano de 2003, una de las primeras decisiones que tom&oacute; Gloria Lomana como nueva directora de los informativos Antena 3 fue cesar a su corresponsal en Nueva York. &ldquo;Mi cese llega por una presi&oacute;n expresa de La Moncloa&rdquo;, le confes&oacute; Ricardo a Rafael Poch, su amigo y veterano corresponsal de <em>La Vanguardia</em>. <a href="https://blogs.lavanguardia.com/pekin-poch/salgo-para-haiti" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Poch desvel&oacute; en su peri&oacute;dico</a>: Ricardo &ldquo;en mensajes anteriores me adelant&oacute; que la cosa acabar&iacute;a estallando (&hellip;) Las cr&oacute;nicas de Ricardo durante la guerra de Irak no hab&iacute;an gustado. Desentonaban con el infame alineamiento del gobierno del PP. Ya le hab&iacute;an llamado la atenci&oacute;n en varias ocasiones (&hellip;) 'Lo que siempre me tem&iacute;, ya ha llegado', me anunciaba en octubre&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La historia le ha dado la razón, palabra a palabra. Ni había armas de destrucción masiva, ni Sadam tenía relación con Al Qaeda</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Corina Miranda</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Fui testigo directo de todo ello &mdash;corrobora 20 a&ntilde;os despu&eacute;s Corina Miranda&mdash;. Yo te dir&iacute;a que su cese no lo vivi&oacute; del todo mal&hellip; porque estaba convencido de que hab&iacute;a hecho lo correcto. Y la historia le ha dado la raz&oacute;n, palabra a palabra. Ni hab&iacute;a armas de destrucci&oacute;n masiva, ni Sadam ten&iacute;a relaci&oacute;n con Al Qaeda&rdquo;. A Ricardo no le ofrecieron otra alternativa que instalarse en la redacci&oacute;n de Madrid: &ldquo;Me mandan para hacer pasillos&rdquo;, le confes&oacute; entonces a otro de sus colegas. &ldquo;&Eacute;l era un esp&iacute;ritu libre y quer&iacute;a seguir movi&eacute;ndose, seguir haciendo, en definitiva, periodismo&rdquo;, apunta Corina Miranda. Por eso, el reportero decidi&oacute; pedir una excedencia y empezar a trabajar como <em>freelance</em> desde Estados Unidos o desde el lugar en el que estuviera la noticia. En los &uacute;ltimos d&iacute;as de febrero de 2004, ese lugar era Hait&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Desde Nueva York, Ricardo Ortega era consciente de que el presidente haitiano, Jean-Bertrand Aristide, ten&iacute;a las horas contadas. Washington le hab&iacute;a puesto en su diana por su acercamiento pol&iacute;tico y econ&oacute;mico a Cuba y Venezuela. Los grupos armados opositores se acercaban a la capital del pa&iacute;s. El veterano corresponsal habl&oacute; con la direcci&oacute;n de Antena 3 para que suspendiera su excedencia y le permitiera cubrir el conflicto. El no que recibi&oacute; por respuesta no le hizo desistir. Decidi&oacute; viajar solo hacia Hait&iacute; convencido de que la cadena de televisi&oacute;n acabar&iacute;a reconociendo y aceptando su trabajo cuando todo estallara. No se equivoc&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Hait&iacute; se convirti&oacute; en tema prioritario en sus informativos y Antena 3 empez&oacute; a conectar en directo con ese mismo corresponsal al que hab&iacute;a cesado. Ricardo estaba solo. &Eacute;l mismo grababa im&aacute;genes con una peque&ntilde;a c&aacute;mara. Todo para contar la verdad. Todo, seg&uacute;n contaron varios de sus colegas m&aacute;s cercanos, para intentar volverse a hacer un hueco en Antena 3. El 7 de marzo un disparo acab&oacute; con su vida.
    </p><p class="article-text">
        El comit&eacute; de empresa de Antena 3 denunci&oacute; que Ortega se encontraba en Hait&iacute; en una situaci&oacute;n laboral irregular, por lo que trabajaba &ldquo;sin operador de c&aacute;mara, sin producci&oacute;n, sin tel&eacute;fono, sin equipo&rdquo;. La empresa reconoci&oacute; que el periodista lleg&oacute; a Hait&iacute; por su cuenta y en plena excedencia, aseguraron que m&aacute;s tarde regularizaron su situaci&oacute;n, pero que no pudieron enviarle un chaleco antibalas ni ning&uacute;n otro material por la crisis que se viv&iacute;a en el pa&iacute;s caribe&ntilde;o. Jos&eacute; Rubio, presidente entonces del comit&eacute; de empresa, se reafirma 20 a&ntilde;os despu&eacute;s en la denuncia: &ldquo;Se exige muy poca responsabilidad a los consejos de administraci&oacute;n de las consecuencias humanas que tienen las decisiones de sus directivos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una muerte impune, un periodista para la eternidad</strong></h3><p class="article-text">
        En un principio, la muerte de Ricardo Ortega se achac&oacute; a disparos realizados por los chimeres, un grupo armado partidario del ya depuesto expresidente Aristide. Sin embargo, el documental <em>Muerte de un periodista</em>, realizado para Antena 3 por el periodista Jes&uacute;s Mart&iacute;n, el reportero Koldo Hormaza y la productora Idoia Avizanda, reuni&oacute; pruebas y testimonios que se&ntilde;alaban a los marines estadounidenses como los autores de la r&aacute;faga que acab&oacute; con la vida de Ortega. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La investigación no avanzó y en 2011 el magistrado Eloy Velasco archivó el sumario por falta de autor conocido. Es un dolor añadido al de su pérdida, tanto para los amigos como, sobre todo, para la familia. Es doloroso porque su muerte ha quedado impune</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Corina Miranda</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ricardo formaba parte de un grupo de periodistas que se refugiaba de los incesantes tiroteos en una casa y que trataba de ayudar a un fot&oacute;grafo estadounidense herido por los chimeres. &ldquo;Hab&iacute;an llamado a la embajada de Estados Unidos para que enviaran a los marines y poder evacuar al herido &mdash;relata Corina Miranda&mdash;. Ricardo lo estaba grabando todo con su c&aacute;mara y en la secuencia se escucha el sonido de los Humvee norteamericanos llegando, se oye a Ricardo decir 'ya est&aacute;n aqu&iacute;', se ve como sale de la casa, se oyen disparos y la imagen se va a negro&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Justicia haitiana investig&oacute; el suceso y concluy&oacute; que la r&aacute;faga letal fue disparada por &ldquo;tropas extranjeras&rdquo;, pero que no fue capaz de identificar a los autores concretos, entre otras cosas, por la falta de colaboraci&oacute;n de las autoridades estadounidenses. En Espa&ntilde;a la Audiencia Nacional no fue tan diligente. Pablo Ruz fue el &uacute;nico magistrado que dio pasos en la instrucci&oacute;n del caso, reuniendo pruebas y tomando declaraci&oacute;n a varios testigos. Ruz orden&oacute; el env&iacute;o de una comisi&oacute;n judicial a Hait&iacute;. &ldquo;La comisi&oacute;n, no sabemos la raz&oacute;n, nunca viaj&oacute; &mdash;recuerda con pesar Corina Miranda&mdash;. La investigaci&oacute;n no avanz&oacute; y en 2011, el magistrado Eloy Velasco archiv&oacute; el sumario por falta de autor conocido, dando la misma validez a las dos versiones del ataque. Es un dolor a&ntilde;adido al de su p&eacute;rdida, tanto para los amigos como, sobre todo, para la familia. Es doloroso porque su muerte ha quedado impune&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        20 a&ntilde;os despu&eacute;s, la figura de Ricardo Ortega sigue siendo una referencia para quienes ejercen o pretenden ejercer el periodismo. &ldquo;Es un s&iacute;mbolo. En estos tiempos locos de mentiras masivas, de Putin, Trump, Orban y Netanyahu me he acordado mucho de &eacute;l. Ricardo nos ense&ntilde;&oacute; el poder de la verdad y de hacer cualquier cosa para contarla&rdquo;, afirma Guillermo Altares. Gervasio S&aacute;nchez coincide con Altares y a&ntilde;ade: &ldquo;Ricardo fue honesto toda su vida. Su fidelidad al periodismo le cost&oacute; muy cara. Me pareci&oacute; indignante que su televisi&oacute;n usara su figura en el 20&ordm; aniversario del 11-S y nadie recordara que se la hab&iacute;a echado a patadas de all&iacute;. Ha pasado con gobiernos de todos los colores, en otros medios y a otros periodistas. Casos como el de Ricardo al que maltratan y hasta le sacan de la plantilla, pero despu&eacute;s, cuando muere, le exhiben en la pantalla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;l usaba el periodismo como herramienta para contar la verdad, costara lo que costara &mdash;concluye Corina Miranda&mdash;. Le toc&oacute; vivir una serie de acontecimientos hist&oacute;ricos que cambiaron el mundo. Fue testigo de la descomposici&oacute;n de la URSS, de numerosas guerras, del 11-S, de un cambio de paradigma en la forma de entender las relaciones internacionales. Le toc&oacute; vivir una serie de experiencias tan intensas que siempre intent&oacute; ser lo m&aacute;s correcto, lo m&aacute;s profundo y lo m&aacute;s objetivo posible. Intent&oacute;, simplemente, ser periodista. Y lo consigui&oacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/20-anos-ricardo-ortega-reportero-guerra-perdio-trabajo-vida-contar_1_10976575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Mar 2024 20:22:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[20 años sin Ricardo Ortega, el reportero de guerra que perdió el trabajo y la vida por contar la verdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prensa internacional,Periodismo,Guerra de Irak,Guerra de los Balcanes,Prensa española,Periodistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rebeldía de la cultura en el asedio de Sarajevo: "El punk era mi arma"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/rebeldia-cultura-asedio-sarajevo-punk-arma_1_10022718.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee751ba0-66ae-46a2-b51f-aa1572309dda_16-9-discover-aspect-ratio_default_1068448.jpg" width="1812" height="1019" alt="La rebeldía de la cultura en el asedio de Sarajevo: &quot;El punk era mi arma&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una comunidad clandestina de ciudadanos de la capital bosnia rememora en un nuevo documental los años del sitio de su ciudad y cómo la música se convirtió en una forma de resistencia</p><p class="subtitle">Bruselas propone conceder a Bosnia el estatus de candidato a la UE</p></div><p class="article-text">
        Durante el sitio de Sarajevo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/sarajevo-memoria-horror-formato-comic_1_6297946.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el asedio m&aacute;s prolongado</a> a una ciudad en la historia de la guerra moderna, el operador de radio Boris Siber recurri&oacute; a la m&uacute;sica para hacer estallar las ondas enemigas y destruir sus comunicaciones: &ldquo;Pon&iacute;a The Clash, Jimi Hendrix y los Sex Pistols, lo m&aacute;s alto posible en las frecuencias que utilizaban... cambiaban de frecuencia, entonces los volv&iacute;a a encontrar. &Eacute;se era mi cometido&rdquo;. Siber, integrante de un exitoso grupo de c&oacute;micos yugoslavos antes de que la guerra forzase su disoluci&oacute;n, tambi&eacute;n intentaba animar a civiles y militares como c&oacute;mico radiof&oacute;nico: &ldquo;La m&uacute;sica y el micr&oacute;fono eran mis armas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Enes Zlatar Bure trabajaba de d&iacute;a como bombero, ayudando a apagar los incendios provocados por la explosi&oacute;n de munici&oacute;n, un puesto al que se present&oacute; voluntario como alternativa para no ir al frente. Por la noche, en la ciudad asediada, era el l&iacute;der de la banda de punk rock Sikter: &ldquo;Nuestro punk rock era un arma para decirles: que os jodan... no pod&eacute;is hacernos nada. S&iacute; pod&eacute;is, pod&eacute;is seguir dispar&aacute;ndonos, mat&aacute;ndonos... pero pase lo que pase os diremos: que os jodan&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los dos forman parte de una comunidad clandestina de ciudadanos de la capital bosnia que recuerdan en un nuevo documental los casi 47 meses que pasaron atrapados en su ciudad entre 1992 y 1996 bajo el constante fuego enemigo de los nacionalistas serbios, y c&oacute;mo la cultura se convirti&oacute; en su clave de resistencia y supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Dirigido por Nenad Cicin-Sain, el documental<em> Kiss the Future</em> (besad el futuro) se ha estrenado en la Berlinale, el festival de cine de Berl&iacute;n, y re&uacute;ne a m&uacute;sicos, artistas y periodistas que utilizaron la m&uacute;sica y el arte para rebelarse contra el asedio y reivindicar su derecho a una identidad multicultural en medio de los intentos nacionalistas serbios de destruirlos a ellos y a su patrimonio cultural. El t&iacute;tulo hace referencia a las palabras que lanz&oacute; Bono desde el escenario durante el concierto que ofreci&oacute; U2 en la ciudad en 1997: &ldquo;Que se joda el pasado, besad el futuro&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">El arte para rebelarse y sobrevivir</h3><p class="article-text">
        Cicin-Sain, nacido en Eslovenia de madre serbia y padre croata, explica que el auge del nacionalismo en todo el mundo le hizo reflexionar sobre esta historia, y consider&oacute; oportuno acercarla a un nuevo p&uacute;blico. &ldquo;Nuestra intenci&oacute;n era humanizar lo que supuso pasar por una experiencia tan horrible, pero en esa oscuridad encontrar los signos m&aacute;s bellos de humanidad&rdquo;, ha indicado en declaraciones a <em>The Guardian</em>. &ldquo;Incluso en los tiempos m&aacute;s oscuros, la gente recurre a la m&uacute;sica y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/boban-minic-exlocutor-radio-sarajevo-habia-dias-trabajaba-40-horas-bombardeos_128_8718595.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al arte para rebelarse, sobrevivir y ayudar a los dem&aacute;s.</a> Quer&iacute;an encontrar un prop&oacute;sito, sentirse humanos, sentirse normales&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Los protagonistas relatan sus esfuerzos diarios por esquivar los disparos de francotiradores, y su d&iacute;a a d&iacute;a sin agua, electricidad, gas ni calefacci&oacute;n, en un contexto de escasez de alimentos, combustible y medicinas. Por la noche se refugiaban y buscaban compa&ntilde;&iacute;a en clubes y bares clandestinos, arriesgando sus vidas mientras atravesaban zonas con francotiradores para poder llegar a los establecimientos.
    </p><p class="article-text">
        Zlatar Bure recuerda c&oacute;mo Sikter, su banda, tocaba en un club llamado Obala, que adquiri&oacute; un estatus legendario. &ldquo;&Iacute;bamos al local y toc&aacute;bamos. La gente ven&iacute;a, escuchaba y se divert&iacute;a. Era como teletransportarse a otro lugar, como &Aacute;msterdam o Berl&iacute;n, Londres o Nueva York&rdquo;, explic&oacute; hace unos d&iacute;as en un encuentro con la prensa en el festival de cine. &ldquo;Cuando est&aacute;bamos en el club, ninguno de nosotros pensaba en lo que estaba pasando fuera. Era como una c&aacute;psula y eso nos manten&iacute;a cuerdos&rdquo;. Record&oacute; que cuando los propietarios de Obale consegu&iacute;an combustible para su generador, llamaban a los m&uacute;sicos para que actuaran.
    </p><p class="article-text">
        Sarajevo estaba sitiada por completo por tanques y francotiradores, y los muertos y heridos eran una realidad cotidiana. &ldquo;Nuestro bajista vino un d&iacute;a y me dijo: 'Oh, nuestro bater&iacute;a perdi&oacute; la mano en el frente'. &iquest;Y qu&eacute; hizo? Se peg&oacute; la baqueta al mu&ntilde;&oacute;n para poder tocar; ahora sigue tocando as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gino Jev&#273;evi&#263;, m&uacute;sico de punk rock, compositor y dramaturgo balc&aacute;nico que puso en escena una adaptaci&oacute;n del musical <em>Hair </em>que se representaba casi a diario durante la guerra, explic&oacute;: &ldquo;El p&uacute;blico arriesgaba literalmente su vida, corriendo desde los distintos puentes hasta el teatro. Nuestro t&eacute;cnico de sonido muri&oacute; antes de una de esas representaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vesna Andree Zaimovi&#263;, periodista de Radio Sarajevo que ha trabajado como documentalista de <em>Kiss the future</em>, dijo que rodarla hab&iacute;a sido un proceso de sanaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n una experiencia dolorosa, sobre todo cuando se produjo la invasi&oacute;n rusa de Ucrania cuando estaba a punto de empezar el rodaje, lo que reaviv&oacute; el trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico en varios miembros del equipo bosnio. En su opini&oacute;n, la lucha por la libertad de los ucranianos dio a&uacute;n m&aacute;s sentido al proyecto. &ldquo;Nuestras vivencias forman parte de un momento de la historia&rdquo;, dijo. &ldquo;Pero tambi&eacute;n se trata de un tema relevante y esencial para la situaci&oacute;n pol&iacute;tica mundial actual. Todo lo que ocurri&oacute; hace 30 a&ntilde;os est&aacute; profundamente relacionado con los sucesos que est&aacute;n ocurriendo cerca de aqu&iacute; hoy&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que el asedio m&aacute;s largo de la historia moderna cost&oacute; la vida a casi 14.000 personas, entre ellas m&aacute;s de 1.600 ni&ntilde;os. El acuerdo de paz de Dayton puso fin a casi cuatro a&ntilde;os de guerra entre serbios, croatas y bosnios.
    </p><p class="article-text">
        El mensaje de Zaimovi&#263; a quienes sufren en Ucrania y otros lugares es que recuerden que &ldquo;est&aacute;n en el lado correcto de la civilizaci&oacute;n&rdquo;. Su entonces novio, y ahora marido, Senad Zaimovi&#263;, intentaba protegerla de los disparos de francotiradores en su camino diario al trabajo en un canal de televisi&oacute;n. &Eacute;l era redactor jefe de War Art, un programa diario que cubr&iacute;a todos los aspectos de la cultura, desde desfiles de moda hasta comedia, y que emit&iacute;a desde la ciudad v&iacute;a sat&eacute;lite como un acto deliberado de resistencia cultural. &ldquo;Yo era joven y estaba enamorada. Era un choque entre los sentimientos m&aacute;s elevados que puede tener una mujer y el horror m&aacute;s brutal del asedio de la destrucci&oacute;n, y as&iacute; es como nos sent&iacute;amos la mayor&iacute;a en Sarajevo&rdquo;, explic&oacute; Zaimovi&#263; durante el encuentro con la prensa.
    </p><p class="article-text">
        Cicin-Sain reconoci&oacute; que hab&iacute;a temido que el proyecto tuviera que cancelarse por motivos de seguridad ante la preocupaci&oacute;n de que el nacionalismo ruso desencadenara una respuesta agresiva de los aliados del Kremlin en Serbia debido al conflicto en Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        El actor estadounidense Matt Damon, uno de los productores de la pel&iacute;cula debido a su amistad con U2, explic&oacute; que para &eacute;l ha sido un honor participar en el proyecto. &ldquo;Ha sido una experiencia incre&iacute;blemente conmovedora ver las entrevistas sin cortes&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">El recuerdo del concierto de U2</h3><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula culmina con el concierto de U2 de 1997. Bill Carter, un cooperante estadounidense afiliado a una inconformista ONG de circo humanitario, hab&iacute;a conseguido hablar con Bono durante la guerra. Gran parte del documental se basa en su libro <em>Fools Rush In</em>. El concierto, al que asistieron unas 45.000 personas de la antigua Yugoslavia, s&oacute;lo fue posible gracias a los esfuerzos de miles de trabajadores del acero, la construcci&oacute;n y el transporte, que hicieron lo imposible, desde volver a levantar puentes hasta reconstruir el estadio ol&iacute;mpico, para que la banda pudiera llegar a la ciudad devastada por la guerra y para que &eacute;sta acogiera el concierto. En todo el pa&iacute;s, la gente sali&oacute; a las calles para dar la bienvenida a la banda y a su s&eacute;quito en su viaje a Sarajevo.
    </p><p class="article-text">
        Durante su encuentro con Carter, el cantante del grupo irland&eacute;s, Bono, que hab&iacute;a visitado la ciudad en secreto durante la guerra a finales de 1995, expres&oacute; su admiraci&oacute;n por los habitantes de Sarajevo. Afirm&oacute; que ellos mejor que nadie defin&iacute;an la expresi&oacute;n &ldquo;gracia bajo presi&oacute;n &rdquo; (<em>Grace Under Pressure</em> es el t&iacute;tulo del d&eacute;cimo &aacute;lbum de la banda <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Canad%C3%A1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canadiense</a> de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Rock_progresivo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rock progresivo</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Rush" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rush</a>).
    </p><p class="article-text">
        Durante el m&iacute;tico concierto de U2 en la capital bosnia, Bono pronunci&oacute; un discurso ante la multitud extasiada en el concierto, y con la voz entrecortada por la emoci&oacute;n les dijo: &ldquo;A la mierda el pasado, besad el futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sikter, el grupo de Zlatar Bure, fue elegido telonero y abri&oacute; el concierto con una versi&oacute;n punk rock del himno nacional bosnio. &ldquo;Si me lo preguntan, ese fue el momento m&aacute;s emotivo&rdquo;, se&ntilde;ala Zlatar Bure.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kate Connolly]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/rebeldia-cultura-asedio-sarajevo-punk-arma_1_10022718.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Mar 2023 21:16:42 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Maldita’, el canto de amor entre Sarajevo y Barcelona que conquistó los Goya y que "no debe morir jamás"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/maldita-canto-amor-sarajevo-barcelona-conquisto-goya-no-debe-morir_1_9941989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0d2a915-2aea-4cf4-9623-91ec5e807b64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Maldita’, el canto de amor entre Sarajevo y Barcelona que conquistó los Goya y que &quot;no debe morir jamás&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Maldita. A love song to Sarajevo' reivindica con la música del cantante Božo Vrećo y la pianista Clara Peya el presente de esta ciudad, más allá del impacto de la guerra</p><p class="subtitle">Los ganadores de los Premios Goya 2023</p></div><p class="article-text">
        En una pantalla, el cantante bosnio Bo&#382;o Vre&#263;o. En la otra, la pianista catalana Clara Peya. Se conocen por videollamada y a m&aacute;s de 1.000 kil&oacute;metros de distancia imaginan c&oacute;mo entrelazar sus m&uacute;sicas. Es la historia de 'Maldita. A love song to Sarajevo', un corto audiovisual que se hizo con <a href="https://www.eldiario.es/premios-goya/premios-goya-2023-ganadores_1_9943635.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un Premio Goya este s&aacute;bado</a> y que recoge el proceso creativo de este combo art&iacute;stico y permite acercarse a la figura de Vre&#263;o. 
    </p><p class="article-text">
        Tradici&oacute;n y transgresi&oacute;n conviven en un film que se presenta como <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/diario-de-viajes/sarajevo-ciudad-mil-caras_132_4835430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una met&aacute;fora de lo que hoy es Sarajevo</a>, m&aacute;s all&aacute; de una historia reciente de guerra. &ldquo;Integradora, valiente, sin miedo a evolucionar, a la vez que mirando a la tradici&oacute;n, como parte fuerte de su personalidad&rdquo;. Son los rasgos que usa para describir la ciudad bosnia Iv&aacute;n Zah&iacute;nos, productor del corto, que est&aacute; dirigido por Amaia Rem&iacute;rez y Ra&uacute;l de la Fuente (Kanaki Films) y producido por Medicus Mundi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recibida en la gala de Sevilla, Zah&iacute;nos dej&oacute; claro desde el escenario que la estatuilla viajar&aacute; primero a Barcelona y despu&eacute;s a la capital bosnia. &ldquo;Para seguir honrando una historia de amor entre dos ciudades que no debe morir jam&aacute;s&rdquo;, proclam&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Zah&iacute;nos concibi&oacute; la pel&iacute;cula como un homenaje a la vida de la capital de Bosnia, ciudad que pis&oacute; por primera vez en 1998, a&uacute;n en incipiente reconstrucci&oacute;n. Hace cinco a&ntilde;os que escuch&oacute; a Bo&#382;o Vre&#263;o por primera vez y, al conocerlo, vio en esta figura y en su trayectoria musical una oportunidad para ampliar el relato sobre Sarajevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su arte y el lugar que se ha hecho en el mundo permiten hacer llegar &ldquo;una imagen distinta de la ciudad&rdquo;, generalmente limitada al horror del conflicto armado, afirma el productor. &ldquo;Bo&#382;o es una persona que integra diversas sensibilidades, la diversidad de or&iacute;genes, la tradici&oacute;n que hay detr&aacute;s de la religiones como algo interesante y rico, sin enfrentarlas;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/lejla-huremovic-orgullo-bosnia-intrafamiliar_1_1369861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> adem&aacute;s de su identidad y expresi&oacute;n de g&eacute;nero, que pide una actitud valiente</a>&rdquo;, cuenta&nbsp;Zah&iacute;nos.
    </p><p class="article-text">
        La cautivadora voz de Vre&#263;o, que canta y habla a partes iguales en la media hora de film, adquiere su m&aacute;ximo esplendor una vez queda cara a cara con Peya al piano. La bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a del Mar de Barcelona acoge el sismo que crean con 'Maldita', canci&oacute;n que ha dado nombre al cortometraje. &ldquo;Nos entendimos perfectamente, tanto en lo que quer&iacute;a decir 'Maldita' como en lo que necesitaba el tema&rdquo;, afirma la compositora catalana. &ldquo;Ten&iacute;amos claro que ten&iacute;a que tener fuerza y coraje, y tambi&eacute;n que estaba llena de dolor&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        'Maldita' est&aacute; escrita en bosnio y ladino y se inspira en las relaciones que desgarran. Una de esas relaciones es la que tiene el cantante con su ciudad, a la que, cuenta Vre&#263;o, siempre vuelve, pese a los tiempos &ldquo;duros, tristes, peligrosos&rdquo;. Porque &ndash;dice&ndash; se pertenecen el uno al otro. &ldquo;Somos dos criaturas jugando en un torbellino de arte&rdquo;, describe sobre su relaci&oacute;n con Sarajevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Redescubriendo el sevdah &ndash;la m&uacute;sica tradicional de Bosnia&ndash; y rompiendo esquemas &ndash;tambi&eacute;n en lo musical&ndash;, Vre&#263;o encontr&oacute; un lugar con sentido en el mundo. &ldquo;Es una persona muy herida que ha conseguido hacer de su dolor algo &uacute;til para todas; de una vida con muchas complicaciones, ha creado un espacio de seguridad en el que &eacute;l es protagonista&rdquo;, describe Peya, que se refiere a Vre&#263;o como &ldquo;una diva que se ha hecho un lugar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/sarajevo-memoria-horror-formato-comic_1_6297946.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una sociedad y una cultura en la que no era f&aacute;cil</a>&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">1992: algo que recordar m&aacute;s all&aacute; de las Olimpiadas&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Clara Peya recuerda haber enviado cartas a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de Sarajevo desde el colegio, durante la guerra. Tambi&eacute;n las im&aacute;genes de Bosnia en la televisi&oacute;n. Era 1992, Bo&#382;o Vre&#263;o ten&iacute;a entonces cinco a&ntilde;os y Sarajevo empezaba a sufrir un sitio que se convertir&iacute;a en el m&aacute;s largo a una ciudad en una guerra contempor&aacute;nea. Casi cuatro a&ntilde;os de aislamiento y cr&iacute;menes de lesa humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Los gritos y los llantos, en su caso, no llegaban en diferido. Recuerda a su madre saliendo a conseguirles cualquier cosa para comer. Corriendo y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/boban-minic-exlocutor-radio-sarajevo-habia-dias-trabajaba-40-horas-bombardeos_128_8718595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin seguridad alguna de salvarse de bombas y francotiradores</a>. Tambi&eacute;n, las ventanas protegidas por mantas y las cortinas convertidas en vestidos con los que correteaba por casa. &ldquo;Sigo siendo esa criatura que vive con un pie en el mundo real y con otro en el mundo imaginario&rdquo;, dice el artista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las primeras conversaciones con Bozo eran mis mil preguntas y sus mil respuestas; para m&iacute; un abismo y para &eacute;l cotidianidad&rdquo;, cuenta Peya, que reconoce quedar &ldquo;fascinada&rdquo; por su &ldquo;resiliencia&rdquo;. &ldquo;Ha decidido vivir su propia vida al m&aacute;ximo, y es muy dif&iacute;cil&rsquo;&rdquo;, cuenta la compositora, Premio Nacional de Cultura de la Generalitat y conocida por su compromiso feminista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        'Maldita. A love song to Sarajevo'' se planta a la vez como homenaje a quienes se solidarizaron con la capital de Bosnia, que fue bautizada como <em>Distrito 11</em> de Barcelona. Bajo la alcald&iacute;a de Pascual Maragall, a trav&eacute;s de este programa se contribuy&oacute; a paliar los impactos de la guerra. Para Zah&iacute;nos, director de programas de cooperaci&oacute;n de Medicus Mundi, &ldquo;fue uno de los movimientos ciudadanos y de la administraci&oacute;n m&aacute;s exitosos en el &aacute;mbito de la cooperaci&oacute;n, y el embri&oacute;n de la cooperaci&oacute;n entre ciudades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de terminar la guerra, Iv&aacute;n Zah&iacute;nos viaj&oacute; a Sarajevo con un grupo de estudiantes de &oacute;ptica y optometr&iacute;a, para ofrecer atenci&oacute;n visual a la poblaci&oacute;n. &ldquo;Hab&iacute;a m&eacute;dicos, abogados, gente promoviendo la objeci&oacute;n de conciencia&hellip; En todos los &aacute;mbitos se ve&iacute;a la movilizaci&oacute;n ciudadana y esto tuvo un impacto brutal en Sarajevo&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, el Ayuntamiento de Barcelona se interes&oacute; por el proyecto que hab&iacute;an llevado a la ciudad y ofrecieron continuarlo de forma m&aacute;s estructurada, dentro de un hospital. &ldquo;He pasado la mitad de mi vida en contacto con Sarajevo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/damir-ovcina-autor-bosnio-no-especiales-victimas-no-quedar_128_8513987.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que a&uacute;n est&aacute; muy asociada a la guerra pese a ser una ciudad muy vital</a>, nada que ver con la de hace treinta a&ntilde;os, y que rompe con divisiones y actitudes que afectan m&aacute;s al resto del pa&iacute;s&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Afirma que, a d&iacute;a de hoy, permanece entre la ciudadan&iacute;a de Sarajevo el recuerdo de que Barcelona se implic&oacute; mucho durante y despu&eacute;s de la guerra. &ldquo;Pero aqu&iacute; la gente m&aacute;s joven relaciona este v&iacute;nculo con una generaci&oacute;n anterior&rdquo;, expone Zah&iacute;nos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el objetivo ahora es llevar el documental a escuelas y universidades y a trav&eacute;s de una historia contempor&aacute;nea ponerla de nuevo sobre la mesa. &ldquo;De esta relaci&oacute;n, fruto de un estallido espont&aacute;neo de solidaridad, tendr&iacute;amos que estar muy orgullosos&rdquo;, considera, y observa que 'Maldita' es una muestra de que el arte es una forma de &ldquo;mantener viva la relaci&oacute;n entre ciudades&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/maldita-canto-amor-sarajevo-barcelona-conquisto-goya-no-debe-morir_1_9941989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Feb 2023 21:00:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Maldita’, el canto de amor entre Sarajevo y Barcelona que conquistó los Goya y que "no debe morir jamás"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia,Barcelona,Balcanes,Guerra de los Balcanes,Música,Documental,Cortometrajes,Premios Goya,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Boban Minić, exlocutor de Radio Sarajevo: "Había días en los que trabajaba 40 horas por los bombardeos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/boban-minic-exlocutor-radio-sarajevo-habia-dias-trabajaba-40-horas-bombardeos_128_8718595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2c6d9ad-4427-46dc-86d6-3e1186d3a404_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Boban Minić, exlocutor de Radio Sarajevo: &quot;Había días en los que trabajaba 40 horas por los bombardeos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este año se cumplen 30 años del inicio de la guerra de Bosnia que Minić vivió como periodista. Se convirtió en una referencia de los vecinos para sobrevivir. Ahora vive en España y cree que nunca volverá a Sarajevo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cre&iacute;mos que la guerra durar&iacute;a solo un par de semanas&rdquo;, rememora Boban Mini&#263; en el sal&oacute;n de su casa de l&rsquo;Escala, un municipio de la Costa Brava donde vive desde finales de 1994, cuando consigui&oacute; burlar los l&iacute;mites del cerco que asol&oacute; la capital bosnia a lo largo de cuatro a&ntilde;os. Durante buena parte del asedio, el entonces locutor de Radio Sarajevo intent&oacute; llevar cada noche algo de calor a los s&oacute;tanos de la ciudad, improvisando varias secciones para ayudar a sus oyentes a sobrevivir. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy dif&iacute;cil que imagin&eacute;is lo que era aquello, la incomunicaci&oacute;n total, el miedo, la impotencia. Espero explicarlo bien&rdquo;, apunta Mini&#263;, de 71 a&ntilde;os. Cuenta que se est&aacute; recuperando de una operaci&oacute;n de coraz&oacute;n y que est&aacute; un poco cansado, pero se acomoda en un sill&oacute;n, con una sonrisa luminosa, e invita a hacer todas las preguntas. No tarda mucho en mostrar fotos de unos tiempos mejores que los que llegaron a <a href="https://www.eldiario.es/temas/bosnia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bosnia</a>, casi sin avisar, hace ahora 30 a&ntilde;os. Un eco de la guerra que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bosnia-borde-ruptura-tensiones-nacionalistas_1_8454233.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los &uacute;ltimos meses ha vuelto a sonar</a> en el peque&ntilde;o pa&iacute;s balc&aacute;nico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo recuerda el incremento de tensiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo muy bien que ocurr&iacute;a algo que la gente normal no entend&iacute;a. Llegaban primero noticias de Eslovenia, pero no era nada serio y pens&aacute;bamos: &ldquo;Eslovenia es diferente, se separar&aacute;n y no se notar&aacute;&rdquo;. Luego pas&oacute; a Croacia, donde la guerra era mucho m&aacute;s sangrienta. Vimos que la cosa iba por mal camino, pero pens&aacute;bamos que en Bosnia no pod&iacute;a pasar porque siempre hab&iacute;amos vivido juntos los bosnios musulmanes, los croatas, y los serbios. Pero pas&oacute;. Los serbios boicotearon el refer&eacute;ndum de Independencia y luego la cosa fue a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hubo palabras duras en el Parlamento, los musulmanes y los croatas comenzaron a atar&nbsp;banderas, cosa que los serbios vieron como una amenaza, y los serbios, que ya llevaban tiempo organiz&aacute;ndose, proclamaron la Republika Srpska. A principios de abril, hubo una manifestaci&oacute;n mientras estaba reunida la c&uacute;pula serbobosnia en el Hotel Holiday Inn y dispararon a los manifestantes. Tambi&eacute;n comenzaron a montar barricadas en la separaci&oacute;n del r&iacute;o y mucha gente fue a quitarlas. Ah&iacute; mataron a dos personas. Entonces vimos que la guerra ya era imparable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted ide&oacute; diferentes secciones de radio para ayudar a sus oyentes a sobrellevar el asedio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De cuatro programas que ten&iacute;a Radio Sarajevo, todo se redujo a uno que duraba 24 horas. Antes de la guerra yo hac&iacute;a programas culturales, pero, cuando comenz&oacute;, no hab&iacute;a cultura y ten&iacute;amos mucho tiempo que llenar. Hab&iacute;a quien hac&iacute;a entrevistas a comandantes y pol&iacute;ticos, pero yo intentaba evitarlo, porque no me sent&iacute;a c&oacute;modo, no me cre&iacute;a lo que dec&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; a pensar en c&oacute;mo se sent&iacute;a la gente que estaba encerrada en refugios o en los s&oacute;tanos. Mi madre se tumbaba sobre un mont&oacute;n de carb&oacute;n en el s&oacute;tano de su casa y me escuchaba. Y entonces me invent&eacute; un programa sobre c&oacute;mo sobrevivir, en el que intentaba llevar a psic&oacute;logos y psiquiatras, a ver c&oacute;mo se pod&iacute;a sobrevivir a la p&eacute;rdida de un familiar o a una p&eacute;rdida material; cosas as&iacute;. Tambi&eacute;n llevaba a nutricionistas para hablar sobre c&oacute;mo se pod&iacute;a hacer de la nada una comida, como una pita con ortiga, o hacer caf&eacute; con ma&iacute;z. Mi mujer hac&iacute;a queso sin queso, solo con arroz fermentado. Al final, el mundo enviaba comida, pero raramente llegaba a la gente normal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hizo una secci&oacute;n llamada</strong><em><strong> </strong></em><strong>los </strong><em><strong>Lazos rotos.&nbsp;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, &eacute;sta era la m&aacute;s popular, creo. La gente empez&oacute; a buscar maneras de comunicarse, como por ejemplo a trav&eacute;s de los taxistas de un lado y del otro que colaboraban. Pero la mayor&iacute;a no sab&iacute;a nada y se me ocurri&oacute; intentar poner en contacto a familias que se hab&iacute;an perdido. Empezamos a enviar recados por la radio: la gente nos hac&iacute;a preguntas y nosotros envi&aacute;bamos un formulario a trav&eacute;s de Cruz Roja o C&aacute;ritas, primero pasaba por la l&iacute;nea serbia que lo supervisaba y luego el documento iba a Ginebra, normalmente a la sede de Cruz Roja, y ellos buscaban qu&eacute; hab&iacute;a pasado con esa persona, si estaba dentro o fuera, y c&oacute;mo estaba.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empecé a pensar en cómo se sentía la gente que estaba encerrada en refugios o en los sótanos. Y entonces me inventé un programa sobre cómo sobrevivir a la pérdida de un familiar, en el que intentaba llevar a psicólogos y psiquiatras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>No deb&iacute;an ser siempre noticias agradables.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez, un hombre me pregunt&oacute; qu&eacute; hab&iacute;a pasado con su familia, que estaba en Bosnia Oriental, donde ocurrieron cosas terribles, como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/abandonado-supervivientes-srebrenica-campamentos-refugiados_1_1127657.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la matanza de Srebrenica</a>. Y no s&eacute; c&oacute;mo a trav&eacute;s de unos exiliados me avisaron de que 12 miembros de esa familia fueron encerrados en un campo de concentraci&oacute;n y que seis de ellos ya hab&iacute;an muerto. Yo no sab&iacute;a c&oacute;mo decirlo en antena. Intentaba buscar la manera, explicando poco a poco que all&iacute; hab&iacute;an ocurrido cosas tr&aacute;gicas y que, seg&uacute;n mis informaciones, la mitad de esa familia hab&iacute;a muerto. Tard&eacute; varios d&iacute;as en poder dec&iacute;rselo. Fue dur&iacute;simo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le costaba mantener el programa durante el asedio?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;bamos en un edificio muy fuerte, construido para las Olimpiadas de Invierno de 1984 para albergar a 2.000 periodistas. Ten&iacute;a paredes de casi un metro de grosor que nos salvaron la vida, porque nos bombardeaban mucho. A nivel t&eacute;cnico, compart&iacute;amos un generador para la luz con la televisi&oacute;n y cuando ellos hac&iacute;an noticias, nosotros apag&aacute;bamos todo excepto un tocadiscos para no gastar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dorm&iacute;a en la radio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, iba a casa, que estaba muy cerca del estudio. Cuando llegaba por la ma&ntilde;ana, ve&iacute;a a mi mujer y a mis hijos durmiendo en un colch&oacute;n que ten&iacute;amos en el suelo, para protegernos un poco, y yo me met&iacute;a con ellos en la cama y me dorm&iacute;a all&iacute; como si no hubiese guerra. Pero hab&iacute;a d&iacute;as en los que trabajaba 30 y 40 horas seguidas, porque cuando hab&iacute;a bombardeos no pod&iacute;a venir nadie. 
    </p><p class="article-text">
        En general salir a la calle era jug&aacute;rsela, porque no sab&iacute;amos si pod&iacute;a caer una bomba o si los francotiradores nos ve&iacute;an. Normalmente se sab&iacute;a desde d&oacute;nde disparaban, pero a veces alguien cortaba &aacute;rboles para calentarse, y un &aacute;rbol que te proteg&iacute;a en una noche hab&iacute;a desaparecido. La gente al d&iacute;a siguiente caminaba pensando que estaba segura y el francotirador aprovechaba el hueco para disparar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tuvo a su segundo hijo durante la guerra, &iquest;fue dif&iacute;cil?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue un drama. Encontr&eacute; a un pariente que trabajaba para la polic&iacute;a y &eacute;l encontr&oacute; un coche que traslad&oacute; a mi mujer, Dina, al hospital. Mientras tanto, yo escuchaba explosiones desde casa a ver si ocurr&iacute;an por donde ellos pasaban. Pero llegaron al hospital y la trasladaron al s&oacute;tano. All&iacute; naci&oacute; mi hijo, en la oscuridad, porque se quedaron sin gasolina para el generador que daba la luz.
    </p><p class="article-text">
        Luego dejaron a mi mujer a un lado y no se dieron cuenta de que estaba perdiendo sangre, pero por casualidad pasaba una enfermera, que iba palpando para pasar, y toc&oacute; la sangre y la cosieron de nuevo porque pod&iacute;a perder la vida. Mi mujer y mi hijo volvieron a casa y cuando llegaron, todo el mundo en el barrio sali&oacute; a las ventanas y los balcones a aplaudir.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Minić coordinaba programas culturales en Radio Sarajevo hasta el inicio de la guerra, cuando comenzó una sección para poner en contacto a personas que se habían perdido."
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            <span class="title">
                Minić coordinaba programas culturales en Radio Sarajevo hasta el inicio de la guerra, cuando comenzó una sección para poner en contacto a personas que se habían perdido.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo consigui&oacute; salir de Sarajevo su familia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era una &eacute;poca en la que no hab&iacute;a salidas, pero hab&iacute;a un convoy que esperaba para salir en alg&uacute;n momento. Tuve de invitado en la radio al jefe del convoy y habl&eacute; con &eacute;l porque mi familia reun&iacute;a todas las condiciones, hab&iacute;a dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os, un beb&eacute;. Salieron seis meses m&aacute;s tarde con 15 autocares custodiados por tanques de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/rusia-envia-carta-espana-paises-otan-pide-respuesta-individualizada-aclarando-postura_1_8714952.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la OTAN</a> porque ten&iacute;an que pasar por territorio serbobosnio. Tardaron tres d&iacute;as en recorrer 300 km hasta Split, Croacia. Luego llegaron a Eslovenia y con ayuda de un corresponsal de Catalunya R&agrave;dio en Liubliana que conoc&iacute;a a un fot&oacute;grafo de una ONG llamada Fot&ograve;grafs per la Pau, consiguieron llegar a Girona. Eso fue un a&ntilde;o antes de que yo saliese.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; momento decidi&oacute; intentarlo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando me qued&eacute; sin voz por la secci&oacute;n de los <em>Lazos rotos</em>. Yo le&iacute;a cuatro horas cada noche sin una gota de agua, porque para pasar toda una guardia solo ten&iacute;a una peque&ntilde;a taza de metal con agua. El agua estaba cortada y hab&iacute;a que hacer horas de cola en las fuentes para llenar una garrafa.
    </p><p class="article-text">
        Un m&eacute;dico me dijo que ten&iacute;a que estar seis meses sin hablar para recuperar la voz. Solo me quedaba ir a luchar, porque est&aacute;bamos todos movilizados y si no trabajabas ten&iacute;as obligaci&oacute;n militar. No es que tuviera miedo, pero no estaba de acuerdo. Entonces consegu&iacute; un permiso de Radio Sarajevo para pasar un a&ntilde;o en Espa&ntilde;a y tambi&eacute;n consegu&iacute; un permiso para salir por el t&uacute;nel, el T&uacute;nel de la vida, que era la &uacute;nica salida. El t&uacute;nel pasaba por debajo de la pista del aeropuerto y por ah&iacute; se pasaban armas y alimentos, el cable de la luz y a veces sal&iacute;an personas, aunque normalmente no estaba abierto para los civiles.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi mujer siempre dice que la mayor decepción de su vida fue el comportamiento de la comunidad internacional al principio de la guerra, porque solo pensaron en paliar, no en prevenir. Ellos podrían haber prevenido.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue salir por el t&uacute;nel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que ese d&iacute;a llegu&eacute; y estaba cerrado porque ten&iacute;a que pasar una dotaci&oacute;n de la Armija, el ej&eacute;rcito, y la gente se acumulaba en la entrada. Lleg&oacute; un momento en el que creo que hab&iacute;a casi 1.000 personas, as&iacute; que los serbios pod&iacute;an o&iacute;rnos y con una bomba podr&iacute;an habernos matado. Pero a las 11 de la noche por fin nos dejaron pasar. Era diciembre, hab&iacute;a mucho barro y el agua nos llegaba casi por las rodillas. Pasamos corriendo y agachados los 850 metros del t&uacute;nel. Era una estampida, si te ca&iacute;as te pisaban. Luego cruzamos un campo corriendo porque hab&iacute;a visibilidad y te pod&iacute;an matar, pero afortunadamente esa noche hab&iacute;a una niebla muy espesa. Y luego subimos un monte y al otro lado estaba el autocar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fueron los primeros a&ntilde;os en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Trabajamos de todo al principio y yo tuve una columna en <em>El Peri&oacute;dico de Catalunya </em>durante tres a&ntilde;os. Tambi&eacute;n cogimos el bar del Centre Esportiu de l&rsquo;Escala, un bar social. Me cost&oacute; a&ntilde;os y a&ntilde;os salir adelante. En ese tiempo tambi&eacute;n di muchas conferencias y charlas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted perdi&oacute; a su hermana Jadranka en el bombardeo de Markale de febrero de 1994. Dice en el documental</strong><em><strong> Good night, Sarajevo</strong></em><strong> que la masacre de Markale comenz&oacute; a cambiar el tercio de la guerra porque el mundo comenz&oacute; a tomar conciencia de lo que estaba pasando &iquest;Tienen las principales potencias una deuda con Bosnia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi mujer siempre dice que la mayor decepci&oacute;n de su vida fue el comportamiento de la comunidad internacional al principio de la guerra porque solo pensaron en paliar, no en prevenir. Ellos podr&iacute;an haber prevenido. Cuando quisieron reaccionar y hablar de una futura entrada en la Uni&oacute;n Europea, Milo&scaron;evi&#263; y Tudjman ya se hab&iacute;an reunido para repartirse Bosnia. Y lo que hicieron Europa y Estados Unidos con los Acuerdos de Dayton en 1995 podr&iacute;an haberlo hecho antes de que hubiese m&aacute;s matanzas. La limpieza &eacute;tnica siempre fue algo preparado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se ha hablado mucho de la guerra de Bosnia, pero no tanto sobre sus causas. &iquest;Hemos simplificado lo que ocurri&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puede ser. Hab&iacute;a una herencia muy dura de los nacionalismos que chocaban en los Balcanes ya en el Imperio austro-h&uacute;ngaro, aunque fue en la Segunda Guerra Mundial cuando todo estall&oacute;. A veces se olvida que hab&iacute;a perdedores de la guerra, los colaboracionistas <em>chetniks</em> (ultranacionalistas serbios) y los <em>ustachas</em> (ultranacionalistas croatas), que eran terribles, y todo esto acab&oacute; saliendo despu&eacute;s de la muerte de Tito. &Eacute;l ten&iacute;a controlado este ultranacionalismo, y adem&aacute;s hizo un pa&iacute;s federal y bastante importante, y los nacionalismos en parte quedaron sepultados porque mucha gente se sent&iacute;a orgullosa de vivir en Yugoslavia.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Minić ha escrito Bienvenido a Sarajevo, hermano (2012) y La vida y la muerte de Yugoslavia (2017), y ha protagonizado el documental Good night, Sarajevo (2014)."
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            <span class="title">
                Minić ha escrito Bienvenido a Sarajevo, hermano (2012) y La vida y la muerte de Yugoslavia (2017), y ha protagonizado el documental Good night, Sarajevo (2014).                            </span>
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        <strong>La hist&oacute;rica diversidad de Bosnia, y especialmente de la capital, se trunc&oacute; en los 90. &iquest;Cree que de verdad hab&iacute;a una buena convivencia antes de la guerra o posteriormente se ha idealizado?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bosnia es un territorio en el que se convivi&oacute; durante siglos hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando se hicieron barbaridades. Eso se acumul&oacute;, y si t&uacute; luego a la gente le provocas el miedo a que la exterminen, todo se rompe, y llega el momento en que tu mejor amigo se pasa al lado agresor, como mi amigo Novo, que muri&oacute; como soldado del ej&eacute;rcito serbobosnio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero en Sarajevo antes de la guerra hab&iacute;a un 33% de matrimonios mixtos. Por ejemplo, mi madre lleg&oacute; a Sarajevo durante la Segunda Guerra Mundial desde un pueblo de Herzegovina, y mi padre era de Montenegro y hab&iacute;a estudiado en Belgrado, pero particip&oacute; en la liberaci&oacute;n de Sarajevo de 1945 como comandante de los partisanos. Yo no dir&iacute;a que hemos idealizado despu&eacute;s esa convivencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay jóvenes que no saben lo que pasó. Cada dos por tres hay pequeños incidentes. En Republika Srpska no se reconoce lo que pasó en Srebrenica como genocidio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Considera que los Acuerdos de Dayton fueron unos buenos acuerdos de paz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mira, como acuerdos de paz, si hablamos de parar la guerra, sirvieron. Pero en lo que se convirtieron no sirve. No pensaron en el despu&eacute;s y ahora la constituci&oacute;n bosnia prev&eacute; una separaci&oacute;n institucional para siempre. &iquest;Qu&eacute; es eso de tener un pa&iacute;s dividido? Republika Srpska, de mayor&iacute;a serbia, tiene el 49% del territorio. &iquest;Por qu&eacute;? Si los serbios son el 30% de la poblaci&oacute;n. No es muy justo, y adem&aacute;s esto no existe en ning&uacute;n otro lugar del mundo. Bosnia ahora, desde la guerra, es una caricatura de un Estado. Una chapuza. Ahora los croatas piden un cambio en la ley para tener una entidad propia, pero nadie quiere hablar de un nuevo acuerdo para convertir Bosnia en un pa&iacute;s sin separaciones &eacute;tnicas. Dayton es intocable en eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, en los &uacute;ltimos meses han revivido las tensiones nacionales, desde que el l&iacute;der serbobosnio Milorard Dodik comenz&oacute; a dar pasos para una supuesta escisi&oacute;n de la Rep&uacute;blica Srpska. &iquest;Coincide con las afirmaciones de que es el momento m&aacute;s delicado desde la guerra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre he cre&iacute;do que la guerra no estaba acabada. Alargar el fantasma de la guerra es una forma de postergarse en el poder. No s&eacute; hasta d&oacute;nde llegar&aacute; Dodik, pero coincido en que no hemos estado nunca tan cerca de una guerra como ahora. La gente est&aacute; harta, pero tambi&eacute;n se han hecho discursos que hacen olvidar la verdad. En cada territorio se cuenta una cosa y hay hay j&oacute;venes que no saben de verdad lo que pas&oacute;. Cada dos por tres hay peque&ntilde;os incidentes: pintadas de Mladi&#263; y Karad&#382;i&#263;, c&aacute;nticos en campos de f&uacute;tbol como que se repetir&aacute; Srebrenica tres veces m&aacute;s, y cosas as&iacute;. En Republika Srpska no se reconoce lo que pas&oacute; en Srebrenica como genocidio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que alguna vez Sarajevo volver&aacute; a ser esa ciudad diversa que usted recuerda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil porque los serbios no vuelven, se concentran en Republika Srpska, y los croatas se concentran en Herzegovina. Los musulmanes tienen tanta mayor&iacute;a que eso dif&iacute;cilmente cambiar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Le he escuchado decir alguna vez que nunca volver&aacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre he estado enamorado de Sarajevo y al principio s&iacute; que pensaba en volver, pero cada vez era m&aacute;s dif&iacute;cil: mis hijos se adaptaron enseguida, perd&iacute; el trabajo en Radio Sarajevo porque el permiso para estar en Espa&ntilde;a era solo de un a&ntilde;o y no pudieron alargarlo, y encontr&eacute; trabajo aqu&iacute;. Un d&iacute;a me despert&eacute; por la ma&ntilde;ana, con la piel de gallina, y me dije: Boban, t&uacute; no volver&aacute;s jam&aacute;s a Sarajevo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celia Castellano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/boban-minic-exlocutor-radio-sarajevo-habia-dias-trabajaba-40-horas-bombardeos_128_8718595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Feb 2022 22:02:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Boban Minić, exlocutor de Radio Sarajevo: "Había días en los que trabajaba 40 horas por los bombardeos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia,Guerra de los Balcanes,Radio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La matanza de Srebrenica ha tenido que esperar 25 años para ser llevada al cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/matanza-srebrenica-tenido-esperar-25-anos-llevada-cine_1_7987710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7c65b61-a81b-4fc1-a6dc-d09881892855_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La matanza de Srebrenica ha tenido que esperar 25 años para ser llevada al cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estreno de 'Quo vadis, Aida?' revela que las guerras en los Balcanes han sido poco tratadas en películas europeas o norteamericanas</p></div><p class="article-text">
        La matanza de 8.000 musulmanes varones, desde adolescentes a ancianos, en el pueblo de Srebrenica en Bosnia oriental a manos de tropas serbias se convirti&oacute; en julio de 1995 en el mayor genocidio en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial. Fue uno de los &uacute;ltimos y m&aacute;s sangrientos cap&iacute;tulos de la guerra de Bosnia que se cobr&oacute; alrededor de 200.000 muertos entre 1992 y 1995.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que los terribles conflictos en la antigua Yugoslavia abarcaron toda la d&eacute;cada de los noventa y conmocionaron al mundo entero, el cine no ha utilizado mucho esas tramas argumentales, a diferencia de otras guerras. Buena prueba de ello se refiere a los escasos filmes europeos y a los contad&iacute;simos largometrajes de Estados Unidos sobre el tema. De hecho, han sido los cineastas ex yugoslavos (serbios, croatas, bosnios&hellip;) quienes han plasmado esos dramas con algunas pel&iacute;culas muy premiadas, pero poco seguidas por el p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo ejemplo de este fen&oacute;meno es el reciente estreno de <em>Quo vadis, Aida?</em>, de la directora bosnia Jasmila Zbanic y candidata del pa&iacute;s en los pasados Oscar, una impresionante denuncia de la matanza de Srebrenica y de la pasividad de los <em>cascos azules</em> holandeses a trav&eacute;s de la peripecia de una traductora de la ONU. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Zbanic ya hab&iacute;a abordado el tema de la guerra en su pa&iacute;s en dos filmes anteriores: <em>Grbavica </em>(2006) y <em>En el camino</em> (2010). Esta realizadora de Sarajevo se une a colegas que mostraron aquel conflicto religioso, &eacute;tnico y pol&iacute;tico con toda su crudeza y con sus infinitos matices, como los directores Milcho Manchevski, Ademir Kenovic y, sobre todo, Danis Tanovic que obtuvo el Oscar a la mejor pel&iacute;cula en lengua no inglesa en 2001 con la magn&iacute;fica <em>En tierra de nadie</em>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las guerras yugoslavas&rdquo;, se&ntilde;ala Miguel Ro&aacute;n, un experto en la historia de la regi&oacute;n, &ldquo;fueron muy dif&iacute;ciles de comprender en Occidente y digamos que tienen poco <em>glamour</em> porque sucedieron en la periferia de Europa. Ello explicar&iacute;a en parte el relativo desinter&eacute;s de la cinematograf&iacute;a europea y, sobre todo, de Hollywood hacia esos argumentos. En realidad, el cine de Estados Unidos s&oacute;lo se ocupa de aquellas historias b&eacute;licas donde ellos tienen intereses estrat&eacute;gicos y los casos m&aacute;s recientes ser&iacute;an Vietnam o Afganist&aacute;n. Por el contrario, los Balcanes no se prestan al manique&iacute;smo tan habitual en pel&iacute;culas de guerra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Profesor y ensayista sobre la historia y la pol&iacute;tica de la regi&oacute;n, autor de libros como <em>Marat&oacute;n balc&aacute;nico</em> (<a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/12017-maraton-balcanico-caballo-de-troya-2018-6-9788417417017" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Caballo de Troya, 2018</a>), Ro&aacute;n agrega que aquellas conflagraciones han motivado a cineastas o escritores, pero se han encontrado con poco inter&eacute;s por parte del p&uacute;blico. &ldquo;Son temas recalcitrantes&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;para unas sociedades que todav&iacute;a conservan muchas heridas abiertas de la guerra&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotograma de &#039;En tierra de nadie&#039;, de Danis Tanovic (2001), ganadora del Oscar a Mejor película habla no inglesa                            </span>
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        Desde su perspectiva de presidente de Reporteros sin Fronteras en Espa&ntilde;a y desde su trayectoria como enviado especial en los Balcanes, autor del libro <em>Sarajevo. Diarios de la guerra de Bosnia</em> (2015), Alfonso Armada se muestra de acuerdo en que aquellos acontecimientos tan impresionantes han generado poca filmograf&iacute;a. &ldquo;Esas contiendas y todo lo que llevaron aparejado&rdquo;, comenta, &ldquo;podr&iacute;an dar mucho juego narrativo, pero al mismo tiempo son temas que incomodan demasiado. Conviene tener en cuenta que el papel de la Uni&oacute;n Europea fue vergonzoso y que la ayuda internacional y la actuaci&oacute;n de Naciones Unidas dejaron mucho que desear como refleja la pel&iacute;cula <em>&iquest;Quo vadis, Aida?</em> De hecho, este filme se pregunta con mucha lucidez c&oacute;mo fue posible que ocurriera una matanza as&iacute; en Europa en 1995&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de Armada, los Balcanes plantearon y plantean todav&iacute;a muchas cuestiones espinosas sobre el peso de los nacionalismos, la ausencia de autocr&iacute;tica de sectores de la izquierda con respecto al comunismo o las dobles varas de medir de la comunidad internacional. &ldquo;Adem&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade, &ldquo;aquellas guerras que se prolongaron durante una d&eacute;cada, desde Croacia en 1991 a Kosovo en 1999, obligaron a los sectores pacifistas a revisar sus esquemas porque al final solamente los bombardeos de la OTAN ordenados por los Estados Unidos de Bill Clinton lograron frenar la barbarie&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente esa escasa implicaci&oacute;n norteamericana en los conflictos yugoslavos se halla en el origen de que, salvo excepciones, las grandes producciones USA no se hayan interesado por el tema. Uno de los filmes que escapa a ese desinter&eacute;s lo hallamos en <em>Las flores de Harrison</em> (2002), dirigido por Elie Chouraqui, un escalofriante relato sobre una fot&oacute;grafa interpretada por Andie MacDowell que busca a su marido y colega desaparecido en la despiadada guerra entre Croacia y Serbia a comienzos de los noventa. En cualquier caso, los norteamericanos no han tenido en cuenta las advertencias de la escritora Susan Sontag, una de las pocas intelectuales que viaj&oacute; al Sarajevo asediado para clamar por una intervenci&oacute;n internacional que acabara con el sufrimiento de la poblaci&oacute;n civil bosnia. &ldquo;La Historia nos ense&ntilde;a, pero las personas no quieren aprender&rdquo;, manifest&oacute; la famosa autora en una entrevista con Alfonso Armada.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los protagonistas de &#039;Las flores de Harrison&#039;, dirigida por Elie Chouraqui en 2000                            </span>
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        Por otra parte, aunque miles de espa&ntilde;oles (militares en misiones internacionales, periodistas, cooperantes de ONG, diplom&aacute;ticos&hellip;) se desplegaron por la antigua Yugoslavia durante aquellas guerras, nuestro cine tampoco ha utilizado mucho aquellas misiones como argumentos f&iacute;lmicos. Tan s&oacute;lo hallamos algunas destacables excepciones como Gerardo Herrero, con su <em>Territorio comanche</em> (1997), ambientada en Bosnia; o Daniel Calparsoro, con <em>Guerreros </em>(2002), situada en Kosovo, se vieron atra&iacute;dos por aquellos relatos. Tambi&eacute;n, m&aacute;s recientemente, Fernando Le&oacute;n de Aranoa abord&oacute; una superproducci&oacute;n, <em>Un d&iacute;a perfecto</em> (2015) con el tel&oacute;n de fondo de la regi&oacute;n y el hilo conductor de unos cooperantes.
    </p><p class="article-text">
        Pero regresando a los pa&iacute;ses balc&aacute;nicos sus producciones nacionales de peque&ntilde;os Estados han puesto de relieve un descenso de calidad si las comparamos con el nivel que tuvo el cine de la antigua Yugoslavia premiado con frecuencia en festivales internacionales y que alumbr&oacute; a cineastas de la talla del pol&eacute;mico pero brillante Emir Kusturica. &ldquo;En la segunda mitad del siglo XX&rdquo;, afirma Miguel Ro&aacute;n, &ldquo;Yugoslavia contaba con una buena tradici&oacute;n teatral y cinematogr&aacute;fica y con un apoyo a la cultura en la &eacute;poca de Tito, pese a las limitaciones de una dictadura. Bastar&iacute;a recordar que en los a&ntilde;os setenta los habitantes de Yugoslavia ten&iacute;an tantos tocadiscos en sus casas como los brit&aacute;nicos&rdquo;. Pero todo aquello estall&oacute; en mil pedazos cuando la desintegraci&oacute;n del bloque socialista, entre otras causas, precipit&oacute; a aquel pa&iacute;s en una espiral terrible de enfrentamientos ante la mirada at&oacute;nita de una Europa impotente que no supo reaccionar, como muestra la magn&iacute;fica <em>Quo vadis, Aida?</em>
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                Imanol Arias, Cecilia Dopazo y Carmelo Gómez en &#039;Territorio comanche&#039;, de Gerardo Herrero basada en la novela de Arturo Pérez-Reverte.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/matanza-srebrenica-tenido-esperar-25-anos-llevada-cine_1_7987710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 May 2021 20:23:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La matanza de Srebrenica ha tenido que esperar 25 años para ser llevada al cine]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Genocidio,Guerra de los Balcanes,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia del reportero asesinado en los Balcanes por una milicia neonazi dirigida por un experiodista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/chris-hemsworth-yugoslavia-mercenarios-vanguardia_1_1147919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a71a95e-a24a-4fda-a9e6-eebc8d6e6414_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia del reportero asesinado en los Balcanes por una milicia neonazi dirigida por un experiodista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un documental reconstruye los últimos meses de Chris Wütenberg, un periodista suizo que acabó asesinado en misteriosas circunstancias en la guerra de Yugoslavia</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Emborr&aacute;chate. Dr&oacute;gate. Folla todo lo que puedas. Es la &uacute;nica manera de sobrevivir a todo esto&rdquo;. Chris W&uuml;tenberg, 26 a&ntilde;os, acababa de llegar al Hotel Intercontinental de Zagreb para cubrir una incipiente guerra que marcar&iacute;a a toda una generaci&oacute;n de reporteros. Era octubre de 1991 y el joven periodista suizo recib&iacute;a este consejo de un misterioso compa&ntilde;ero.
    </p><p class="article-text">
        Le hablaba Eduardo Rosza Flores, alias <em>Chico</em>, un colaborador de <em>La Vanguardia</em> que, tras cubrir la guerra de los Balcanes durante unos meses para el peri&oacute;dico catal&aacute;n, acab&oacute; sustituyendo la pluma por el fusil y tom&oacute; partido en el conflicto: se convirti&oacute; en mercenario y acab&oacute; liderando una milicia de mercenarios extranjeros vinculada a la extrema derecha croata.
    </p><p class="article-text">
        Solo tres meses despu&eacute;s de aquel encuentro, el joven periodista suizo fue hallado estrangulado en Ernestinovo, un peque&ntilde;o pueblo al sur de Osijek (actual Croacia). W&uuml;tenberg iba vestido con el uniforme de la Brigada Internacional de Voluntarios, la milicia neonazi comandada por <em>Chico</em>. &iquest;Hab&iacute;a seguido este joven suizo el mismo camino que aquel reportero que conoci&oacute; en el hotel Intercontinental? &iquest;&Eacute;l tambi&eacute;n hab&iacute;a renegado del periodismo para enrolarse en esa unidad de mercenarios a la que se atribuyen atrocidades de todo tipo?&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        El documental <em>Chris el suizo</em>, dirigido por Anja Kofmel y estrenado el jueves en Espa&ntilde;a, investiga las extra&ntilde;as circunstancias de la muerte de este reportero a trav&eacute;s de la reconstrucci&oacute;n de sus &uacute;ltimos d&iacute;as en Croacia. Kofmel, prima del periodista fallecido, indaga en los interrogantes de una enigm&aacute;tica historia que dej&oacute; marcada para siempre a su familia. &iquest;C&oacute;mo hab&iacute;a acabado su primo Chris enrolado en una milicia de mercenarios neonazis?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hecho de no saber qu&eacute; hab&iacute;a pasado exactamente siempre fue muy dif&iacute;cil para la familia&rdquo;, se&ntilde;ala la directora en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica. &ldquo;Lo &uacute;nico que nos dijeron era que era un mercenario fallecido en el campo de batalla, nadie investig&oacute; nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El documental, que mezcla im&aacute;genes de archivo, entrevistas a los que estuvieron con W&uuml;tenberg en Yugoslavia -incluidos varios mercenarios- e ilustraciones de la propia Kofmel, ofrece una interesante visi&oacute;n de la crudeza de una guerra que atrajo a un crisol de personajes de toda guisa: desde reporteros &aacute;vidos de gloria a mercenarios neonazis con ganas de adrenalina. &ldquo;No todos los d&iacute;as se presenta la guerra a las puertas de casa&rdquo;, escribi&oacute; W&uuml;tenberg en sus notas. &ldquo;Tomas un tren y en unas horas te plantas ah&iacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Reportero de guerra o mercenario?</h3><p class="article-text">
        La pregunta recorre el documental desde el principio hasta el fin. A trav&eacute;s de las entrevistas y las notas recuperadas de W&uuml;tenberg, la directora intenta indagar qu&eacute; hac&iacute;a exactamente su primo con un grupo de mercenarios de extrema derecha. &ldquo;Era un pelot&oacute;n muy extra&ntilde;o, una unidad rar&iacute;sima. Hab&iacute;a exsoldados muy buenos que sab&iacute;an lo que hac&iacute;an pero tambi&eacute;n un pu&ntilde;ado de imb&eacute;ciles integrales&rdquo;, dice de la brigada un antiguo mercenario en el documental.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de lo que pueda parecer, no creo que Chris tuviera una ideolog&iacute;a ultra&rdquo;, explica Kofmel, la directora, sobre las inclinaciones pol&iacute;ticas de su familiar. &ldquo;Tras analizar todas sus notas no encuentro ni un solo indicio de esa ideolog&iacute;a, pero s&iacute; que se ve a un tipo fascinado por la guerra, las armas y la aventura que a la vez se cuestiona lo absurdo de los conflictos armados y c&oacute;mo puede ser que de un d&iacute;a para el otro los vecinos empiecen a matarse entre ellos&rdquo;.
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        Tanto los mercenarios como los periodistas que trataron a W&uuml;tenberg -incluido el espa&ntilde;ol Julio C&eacute;sar Alonso- tambi&eacute;n dibujan una imagen del periodista suizo que no casa con la de un guerrillero hambriento de sangre. &ldquo;Era una mosca en un plato de leche, destacaba porque era una persona amable, no era un mercenario&rdquo;, explica de &eacute;l Alejandro Hern&aacute;ndez, alias <em>Malaria</em>, un mercenario espa&ntilde;ol que ejerci&oacute; de segundo de esa brigada. &ldquo;Se olvid&oacute; de que estaba trabajando con asesinos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del documental se desprende que W&uuml;tenberg se uni&oacute; a esa brigada para ver de cerca las atrocidades que comet&iacute;an estos influyentes grupos paramilitares en la guerra de Yugoslavia. &ldquo;Estaban enfermos. Mataban por diversi&oacute;n&rdquo;, dice de ellos una reportera entrevistada en el documental.
    </p><p class="article-text">
        El periodista suizo, que en ese momento preparaba un libro sobre el asunto, levant&oacute; sospechas en el grupo y presuntamente el cabecilla de los mercenarios, el mencionado <em>Chico</em>, orden&oacute; matarlo. Era enero de 1992 y W&uuml;tenberg se convert&iacute;a en el vigesimoprimer periodista&nbsp;fallecido en el conflicto. Unos d&iacute;as despu&eacute;s, el fot&oacute;grafo brit&aacute;nico de Associated Press Paul Jenks acudi&oacute; a investigar la muerte de su compa&ntilde;ero y tambi&eacute;n fue asesinado.
    </p><h3 class="article-text">La figura de 'Chico'</h3><p class="article-text">
        La historia de Eduardo Rosza Flores, alias <em>Chico</em>, el jefe de la brigada de mercenarios, dar&iacute;a ella sola para un documental. De padre h&uacute;ngaro y madre boliviana, Chico fue un tipo misterioso, un personaje &aacute;vido de fama que tuvo varias vidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Proveniente de una familia jud&iacute;a, presuntamente recibi&oacute; formaci&oacute;n militar en la escuela Dzerzhinsky del KGB en Mosc&uacute;. Algunos sospechaban que form&oacute; parte de los servicios secretos h&uacute;ngaros. Tras acudir a la guerra de los Balcanes como periodista, a los tres meses tom&oacute; las armas y empez&oacute; a coquetear con el Opus Dei, muy influyente en el bando croata durante el conflicto. M&aacute;s tarde se le otorgar&iacute;a el grado de coronel y Croacia lo nombrar&iacute;a ciudadano de honor. Posteriormente se convirti&oacute;&nbsp;al Islam y, en 2009, fue asesinado en Bolivia acusado de estar preparando un atentado contra el presidente Evo Morales.
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Su figura marc&oacute; durante a&ntilde;os a mi familia&rdquo;, apunta la directora del documental. &ldquo;Intent&eacute; contactarlo antes de que lo asesinaran pero nunca pude entrevistarle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pr&aacute;cticamente todos los corresponsales espa&ntilde;oles que cubrieron el conflicto tuvieron la ocasi&oacute;n de tratarle, y todos coinciden en su megaloman&iacute;a y la poca confianza que generaba. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no nos disparamos contra nuestro coche, decimos que han sido los serbios y as&iacute; nos hacemos famosos?&rdquo;, lleg&oacute; a proponer <em>Chico</em> cuando todav&iacute;a trabajaba de periodista,&nbsp;<a href="https://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2009/706/1240696807.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n escribi&oacute; Javier Espinosa.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los esfuerzos de la directora por resolver la muerte de su primo, la historia de Christian W&uuml;tenberg nunca podr&aacute; ser resuelta del todo. Lo que s&iacute; queda claro en el documental es que en una guerra nada es blanco o negro, y que cada uno tiene sus motivaciones para acercarse a ella. Como dice uno de los mercenarios en el documental:&nbsp; &ldquo;En la guerra no se elige entre el bien el mal, sino entre el mal y el muy mal&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/chris-hemsworth-yugoslavia-mercenarios-vanguardia_1_1147919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Feb 2020 20:28:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia del reportero asesinado en los Balcanes por una milicia neonazi dirigida por un experiodista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra de los Balcanes,Documentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El antes y el después de Fikret Alic, la víctima de Ratko Mladic que fue portada de Time]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/despues-victima-ratko-mladic-time_132_3043015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/940f09e2-2c83-4b0f-8c14-f769d4f26644_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fikret Alic, este 22 de noviembre de 2017 tras el juicio que ha condenado a cadena perpetua a Ratko Mladic por la guerra de Bosnia / @StefanLeifert"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fikret Alic apareció en la portada de la revista estadounidense casi en los huesos durante la guerra de Bosnia en 1992, cuando estaba retenido en un campo de prisioneros de Trjopolje</p><p class="subtitle">Este miércoles estuvo presente en el juicio que condenó a cadena perpetua al genocida Mladic junto a otras víctimas de la guerra de Bosnia</p></div><p class="article-text">
        Hace 25 a&ntilde;os, un prisionero del campo de concentraci&oacute;n de Trjopolje (Bosnia) sonri&oacute; ante los fotoperiodistas. Esa imagen de un joven bosnio de 22 a&ntilde;os, v&iacute;ctima de la guerra de los serbios contra su pa&iacute;s, y que estaba casi en los huesos, dio la vuelta al mundo. La public&oacute; la revista Time en su portada del 7 de agosto de 1992. Ahora, ese chico ya tiene 47 a&ntilde;os y este mi&eacute;rcoles asisti&oacute; en La Haya, <a href="https://twitter.com/terischultz/status/933358116506255361" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">junto a otras v&iacute;ctimas</a>, al juicio en el que se conden&oacute; a cadena perpetua a uno de los que le hicieron sufrir a &eacute;l y a los suyos: <a href="http://www.eldiario.es/internacional/Ratko-Mladic-carnicero-Srebrenica-genocidio_0_710779146.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el criminal de guerra Ratko Mladic</a>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/933346489329471489?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/933250554519724032?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El protagonista de las fotograf&iacute;as se llama Fikret Alic. Con la fotograf&iacute;a que le hicieron en la verja del campo de concentraci&oacute;n, Alic se convirti&oacute; en uno de los iconos de la guerra de los Balcanes que inici&oacute; el entonces presidente serbio, Slovodan Milosevic. Por eso la luc&iacute;a &eacute;l mismo en La Haya en el d&iacute;a del veredicto contra Mladic.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos pegaban con cadenas o porras, y nos torturaban con descargas el&eacute;ctricas o cigarrillos encendidos&rdquo;, relat&oacute; Alic a la revista alemana <em>Stern</em> a&ntilde;os despu&eacute;s de lograr escapar del campo. Algo que logr&oacute; infiltr&aacute;ndose entre las mujeres a las que iban sacando de la prisi&oacute;n en autob&uacute;s. Tampoco le fue f&aacute;cil. En una ocasi&oacute;n casi le descubren en los controles que hac&iacute;a el ej&eacute;rcito serbio, y en los que volv&iacute;an a capturar a algunas de estas mujeres para violarlas, como cont&oacute; &eacute;l mismo.
    </p><p class="article-text">
        Su rostro de este mi&eacute;rcoles en La Haya, a sus 47 a&ntilde;os, es el de un hombre sonriente que presencia c&oacute;mo se hace justicia con lo que le pas&oacute;. Sin secuelas aparentes. Algo que desmienten los ex&aacute;menes m&eacute;dicos que le hicieron en Dinamarca, donde recibi&oacute; asilo tras lograr escapar de Bosnia con ayuda de contrabandistas.
    </p><p class="article-text">
        El estado de salud de Alic tras huir del campo era lamentable, como relat&oacute; la periodista Kate Connolly en <a href="https://www.theguardian.com/world/2002/aug/04/warcrimes.balkans" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Guardian en 2002</a>. Ten&iacute;a rotas seis costillas y la mand&iacute;bula. No ten&iacute;a dientes, ya fuese por las torturas o por la malnutrici&oacute;n. Tambi&eacute;n ten&iacute;a la nariz rota y una fractura craneal, adem&aacute;s de 100 cicatrices por pu&ntilde;aladas, cortes y quemaduras. Todo le ocurri&oacute; en un campo en el que mor&iacute;an 10 personas al d&iacute;a, como &eacute;l mismo desvel&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El bosnio llevaba nueve d&iacute;as en el campo cuando le hicieron la foto en 1992. Huy&oacute; de all&iacute; el mismo a&ntilde;o. Seis a&ntilde;os despu&eacute;s, regres&oacute; a Bosnia para ver lo que hab&iacute;a pasado, como cont&oacute; a <em>Stern. </em>Despu&eacute;s, lleg&oacute; su boda y el nacimiento de su hijo, Amir. Atr&aacute;s quedaron sus ansias de venganza: admiti&oacute; que quer&iacute;a matar a sus torturadores. Pero el arresto de otro criminal de guerra, Dusko Tadic, le disuadi&oacute;. Lo que no remiti&oacute; fueron las pesadillas y el dolor f&iacute;sico tras el calvario que pas&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Como &eacute;l apunt&oacute; en 2002, el tiempo le curar&iacute;a, pero las cicatrices permanecer&aacute;n. Una de ellas podr&iacute;a ser el reportaje que public&oacute; una revista en 1997, en la que rechazaba la veracidad de la foto. En el texto, se dec&iacute;a que aquello fue presentado para que pareciese un campo de concentraci&oacute;n serbio en lugar de un centro de refugiados. O que Alic aparec&iacute;a demacrado por tener tuberculosis. Los responsables de tomar las fotograf&iacute;as ganaron el juicio a dicha publicaci&oacute;n, que a&ntilde;os despu&eacute;s cerr&oacute; en la bancarrota.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.T.]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/despues-victima-ratko-mladic-time_132_3043015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Nov 2017 10:30:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El antes y el después de Fikret Alic, la víctima de Ratko Mladic que fue portada de Time]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra de los Balcanes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ratko Mladic, de "juventud guerrera" a carnicero de los Balcanes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ratko-mladic-juventud-guerrera-balcanes_1_3054748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83fdc061-b39d-41be-ac21-d123e6214da4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ratko Mladic, de &quot;juventud guerrera&quot; a carnicero de los Balcanes"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ahora <a href="http://www.eldiario.es/internacional/Ratko-Mladic-carnicero-Srebrenica-genocidio_0_710779146.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">condenado a cadena perpetua</a> por el genocidio de Sbrenica, Mladic dio la orden de matar a miles de personas y pas&oacute; 14 a&ntilde;os fugitivo. Luego se present&oacute; ante los jueces como la v&iacute;ctima de una conspiraci&oacute;n. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ratko Mladic hab&iacute;a prometido no sucumbir jam&aacute;s a la humillaci&oacute;n que sufri&oacute; en la ma&ntilde;ana del mi&eacute;rcoles: ser juzgado por un tribunal extranjero. Para asegurarse de que cumplir&iacute;a su palabra, le hab&iacute;a dicho a sus oficiales que no lo agarrar&iacute;an vivo y que llevar&iacute;a una bolsa llena de armas a lo largo de todos sus a&ntilde;os de fuga.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando lleg&oacute; el momento cr&iacute;tico, el hombre que hab&iacute;a dado la orden de matar a miles de personas no pudo terminar con su propia vida. Cuando los oficiales de paisano del Ministerio del Interior serbio aparecieron el 26 de mayo de 2011 en su &uacute;ltimo escondite (una habitaci&oacute;n en la casa de su primo en un remoto pueblo del norte), el viejo general, debilitado por dos derrames y un infarto, dej&oacute; la ametralladora Heckler &amp; Koch en el fondo de un armario, <a href="https://www.theguardian.com/world/2016/jan/21/14-years-fugitive-hunt-for-ratko-mladic-butcher-of-bosnia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde la hab&iacute;a escondido entre sus calcetines</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Supongo que la gente se preguntar&aacute; por qu&eacute; no me suicid&eacute;&rdquo;, le dijo a uno de sus partidarios semanas despu&eacute;s, en la c&aacute;rcel. &ldquo;No fui psicol&oacute;gicamente capaz de hacerlo y no quer&iacute;a que dijeran que somos una familia de suicidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unos 17 a&ntilde;os antes, en febrero de 1994, el conflicto bosnio estaba estancado en un sangriento punto muerto y Ana, la hija de Mladic, us&oacute; la pistola favorita de su padre para matarse. Estaba enamorada de un m&eacute;dico al que le horrorizaba la matanza que se estaba cometiendo en Bosnia en nombre de la naci&oacute;n <a href="http://www.eldiario.es/temas/bosnia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">serbia</a>. &Eacute;l solo se casar&iacute;a con ella si renunciaba a su padre. Ana resolvi&oacute; el dilema quit&aacute;ndose ella misma de enmedio.
    </p><p class="article-text">
        Mladic nunca admiti&oacute; que sus propias acciones pudieran tener algo que ver con la muerte de Ana. En lugar de eso, invent&oacute; teor&iacute;as de conspiraci&oacute;n para echar la culpa a otros, a los hist&oacute;ricos enemigos de los serbios. Su sed de venganza se redobl&oacute;. En una vida rodeada de muerte, Ana era una de las pocas personas que le importaban.
    </p><p class="article-text">
        <span id="2493412_1511365775587"></span>
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    </figure><h3 class="article-text">Primeros pasos</h3><p class="article-text">
        Mladic naci&oacute; para el conflicto. Su nombre puede ser traducido como &ldquo;juventud guerrera&rdquo;. El padre, un partisano, muri&oacute; en la guerra en 1945, cuando Mladic ten&iacute;a dos a&ntilde;os. La madre, Stana, cri&oacute; a los tres hijos por su cuenta.
    </p><p class="article-text">
        De adolescente, Ratko prob&oacute; a ser aprendiz de hojalatero antes de abandonarlo todo para dedicar su vida al ej&eacute;rcito nacional yugoslavo. Luch&oacute; en Croacia para mantener unida a una Yugoslavia dirigida por serbios y perdi&oacute;. Luch&oacute; por una Bosnia dominada por serbios y tambi&eacute;n perdi&oacute;, en una batalla donde murieron 100.000 personas. Luego pas&oacute; 14 a&ntilde;os como fugitivo pero, finalmente, esa batalla tambi&eacute;n la perdi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Encontraron lo que buscaban&rdquo;, dijo a los oficiales de la unidad de cr&iacute;menes de guerra que lo capturaron. Mladic se sent&oacute; sobre una gorra militar negra y arrugada en los asientos traseros del coche que lo llev&oacute; hacia el sur, de vuelta a Belgrado. Una vez all&iacute;, hizo dos peticiones al juez. Visitar la tumba de su madre en Bosnia, y la de Ana en Belgrado. El juez s&oacute;lo accedi&oacute; a la segunda. Mientras los funcionarios del gobierno esperaban para llevarlo en avi&oacute;n a La Haya, &eacute;l se qued&oacute; de pie frente a la tumba murmurando palabras para su hija.
    </p><h3 class="article-text">14 a&ntilde;os fugitivo, seis detenido</h3><p class="article-text">
        En los seis a&ntilde;os que ha pasado detenido en Scheveningen, en la periferia de La Haya y frente al mar, y en los m&aacute;s de 500 d&iacute;as que ha pasado en las cortes del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, Mladic se ha presentado como la v&iacute;ctima de conspiraciones extranjeras para acabar con el pueblo serbio. Es el mismo culto a la victimizaci&oacute;n que dispar&oacute; su marca de nacionalismo agresivo y que ha demostrado ser un combustible fenomenal para la crueldad.
    </p><p class="article-text">
        En varias ocasiones Mladic ha descrito su campa&ntilde;a de &ldquo;limpieza &eacute;tnica&rdquo; en Bosnia, dirigida abrumadoramente contra los bosnios musulmanes, como una venganza contra el imperio otomano. En julio de 1995, cuando entr&oacute; con sus asistentes militares en <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/jun/28/dutch-soldiers-let-300-muslims-die-in-bosnian-war-court-rules" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Srebrenica</a> (el supuesto &ldquo;refugio seguro&rdquo; protegido por la ONU que nunca lo fue), dijo que su &ldquo;victoria&rdquo; era una venganza por una antigua masacre sufrida por los serbios a manos de &ldquo;los turcos&rdquo;. Las c&aacute;maras lo grabaron mientras acaricaba la cabeza de un ni&ntilde;o bosnio y hambriento de ocho a&ntilde;os, Izudin Alic, al que tambi&eacute;n le dio una barra de chocolate y le asegur&oacute; que la gente de Srebrenica estar&iacute;a a salvo. En pocos d&iacute;as, el padre del ni&ntilde;o ser&iacute;a localizado y asesinado por las tropas de Mladic junto a m&aacute;s de 7.000 hombres y adolescentes bosnios.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de siete a&ntilde;os, mucho despu&eacute;s de que los huesos de los muertos hubieran sido recuperados de las fosas comunes, y de que los cr&iacute;menes del ej&eacute;rcito de Mladic hubieran sido expuestos al mundo, el ej&eacute;rcito serbio cuid&oacute; de Mladic en nombre de la solidaridad &eacute;tnica frente a un mundo hostil.
    </p><p class="article-text">
        La fr&aacute;gil mentira vigente en Bosnia, como la del este de Ucrania hoy, era que las fuerzas serbo-bosnias eran luchadoras de la libertad sedientas de independencia. Lo cierto es que operaban con la gu&iacute;a y el apoyo de un vecino m&aacute;s fuerte, el r&eacute;gimen de Slobodan Milo&scaron;evic en Belgrado.
    </p><h3 class="article-text">Protegido por el ej&eacute;rcito al principio</h3><p class="article-text">
        A Mladic y a otros oficiales serbo-bosnios les pagaba el 30&ordm; Centro de Personal del Ej&eacute;rcito Yugoslavo, dirigido por Belgrado. En 1997, cuando los cuerpos de paz de la OTAN y los servicios occidentales de inteligencia en Bosnia comenzaron a tomarse en serio la b&uacute;squeda de sospechosos de cr&iacute;menes de guerra, Mladic fue refugiado y cuidado por toda Serbia en recintos recreativos del ej&eacute;rcito.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n John Sipher, un exoficial de la CIA que particip&oacute; en la caza de sospechosos de cr&iacute;menes de guerra en los Balcanes, &ldquo;el gobierno y el ej&eacute;rcito serbio estaban claramente protegiendo a Mladic&rdquo;. &ldquo;Recuerdo que los montenegrinos nos hablaban de los viajes que hac&iacute;a para ver a viejos amigos del ej&eacute;rcito; estaba claramente protegido y se sent&iacute;a c&oacute;modo viviendo en Serbia&rdquo;, dijo Sipher.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        La CIA sab&iacute;a que Mladic pasaba parte de su tiempo como uno de los hombres m&aacute;s buscados de Europa en su propia casa, en una rica zona residencial de Belgrado donde tambi&eacute;n viven empleados de la embajada estadounidense. No hab&iacute;a nada que la agencia pudiera hacer.
    </p><p class="article-text">
        Tras la ca&iacute;da de Milo&scaron;evic en el a&ntilde;o 2000, el nuevo primer ministro del pa&iacute;s, <a href="https://www.theguardian.com/news/2003/mar/13/guardianobituaries.balkans" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zoran Dindic</a>, ofreci&oacute; a Estados Unidos y al Reino Unido que entraran con sus tropas para atrapar a Mladic. Pero Dindic no controlaba el ej&eacute;rcito y los aliados declinaron la oferta. No quisieron arriesgarse a un enfrentamiento con armas a partir de la poco segura informaci&oacute;n que les proporcionaba un pol&iacute;tico en una posici&oacute;n precaria. Dindic fue asesinado en 2003.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que un d&iacute;a incluso el ej&eacute;rcito tuvo que ponerse bajo el control de los gobiernos civiles electos, y Mladic se vio obligado a confiar en un c&iacute;rculo cada vez menor de fieles refugi&aacute;ndose en apartamentos an&oacute;nimos y parcelas rurales de familias. Pero a&uacute;n as&iacute; sigui&oacute; manteni&eacute;ndose fuera del alcance de sus enemigos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No ten&iacute;amos fuentes que hubi&eacute;ramos podido contrastar durante mucho tiempo, aunque alguien te dijera que Mladic estaba en alg&uacute;n lugar cercano a la frontera donde incluso era posible llegar, habr&iacute;a sido una loter&iacute;a total&rdquo;, record&oacute; Sipher.
    </p><h3 class="article-text">Un triunfo parcial</h3><p class="article-text">
        Al final, a Mladic lo entregaron sus compa&ntilde;eros serbios, cansados de las sanciones y del aislamiento. Pero incluso con la culminaci&oacute;n del juicio de cinco a&ntilde;os y de su condena, el triunfo de la justicia internacional sobre la impunidad est&aacute; muy lejos de ser total.
    </p><p class="article-text">
        El nacionalismo ha vuelto a Serbia y a la rep&uacute;blica serbobosnia, junto con la negaci&oacute;n generalizada de los cr&iacute;menes de guerra. <a href="https://www.usnews.com/news/world/articles/2017-10-19/convicted-war-criminal-to-teach-at-serbias-military-academy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El gobierno serbio anunci&oacute;</a> en octubre que un criminal de guerra convicto, Vladimir Lazarevic, comenzar&iacute;a a dar conferencias en la academia militar del pa&iacute;s. Sali&oacute; de la c&aacute;rcel en 2005 tras cumplir dos tercios de su condena.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los miembros del equipo de investigaci&oacute;n del tribunal de La Haya que coordin&oacute; la caza de criminales de guerra de los Balcanes hizo este verano una nost&aacute;lgica gira en moto por Bosnia. En Kalinovic decidi&oacute; hacer un desv&iacute;o para pasar por el municipio serbio donde naci&oacute; Mladic. Al bajarse de su moto lo recibi&oacute; un mensaje de dos palabras pintado con spray en la pared: &ldquo;Mladic - H&eacute;roe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julian Borger]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ratko-mladic-juventud-guerrera-balcanes_1_3054748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Nov 2017 18:59:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ratko Mladic, de "juventud guerrera" a carnicero de los Balcanes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Guerra de los Balcanes,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La justicia condena a Ratko Mladic, el 'carnicero de Srebrenica', por genocidio y crímenes de guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ratko-mladic-carnicero-srebrenica-genocidio_1_3059731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33db72e3-57f5-4017-ae26-29b3557ebc96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La justicia condena a Ratko Mladic, el &#039;carnicero de Srebrenica&#039;, por genocidio y crímenes de guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exlider militar serbobosnio Ratko Mladic ha sido condenado a cadena perpetua por los crímenes comentidos en la guerra de Bosnia (1992-1995)</p><p class="subtitle">De los once delitos que se le imputaban, Mladic ha sido declarado culpable de diez, entre ellos el genocidio de Srebrenica</p><p class="subtitle">La sentencia afirma también que el exmilitar "compartía la intención" y "el objetivo criminal" de exterminar a los musulmanes durante la guerra</p></div><p class="article-text">
        El exlider militar serbobosnio Ratko Mladic ha sido condenado este mi&eacute;rcoles a cadena perpetua por el genocidio de Srebrenica y por cr&iacute;menes contra la humanidad cometidos durante la guerra de Bosnia (1992-1995) en el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY).
    </p><p class="article-text">
        Mladic, conocido como el 'carnicero de Srebrenica', ha sido declarado culpable de diez de los once cargos que pesaban contra &eacute;l, incluido el del genocidio de Srebrenica, en el que fueron asesinados al menos 8.000 musulmanes y otros miles sufrieron saqueos y violaciones en otras partes de Bosnia. Sin embargo, se ha librado del cargo de genocidio por buscar el exterminio de la poblaci&oacute;n bosniaca y bosniocroata.
    </p><p class="article-text">
        El presidente del tribunal, Alphons Orie ha afirmado en el veredicto que Ratko Mladic intent&oacute; crear territorios &ldquo;&eacute;tnicamente limpios&rdquo; de bosniacos (musulmanes) y bosniocroatas. Le ha responsabilizado tambi&eacute;n de lanzar &ldquo;personalmente&rdquo; una &ldquo;empresa criminal&rdquo; para aterrorizar a la poblaci&oacute;n civil de Sarajevo durante el asedio a la capital bosnia.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia apunta que el exmilitar &ldquo;compart&iacute;a la intenci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;el objetivo criminal&rdquo; de exterminar a los musulmanes durante la guerra de los Balcanes y lo considera un &ldquo;instrumento&rdquo; fundamental para perpetrar los cr&iacute;menes juzgados.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la orden de que fue acusado formalmente por este tribunal en julio de 1995 y de la orden de detenci&oacute;n internacional, no fue hasta mayo de 2011 que se le localiz&oacute; en Lazarevo, un pueblo a unos 100 kil&oacute;metros al norte de la capital Belgrado, y unos d&iacute;as despu&eacute;s fue transferido a la prisi&oacute;n de Scheveningen, en La Haya.
    </p><h3 class="article-text">Mladic fue expulsado de la sala</h3><p class="article-text">
        Mladic sufri&oacute; una &ldquo;crisis de hipertensi&oacute;n&rdquo; mientras escuchaba su sentencia. El militar pidi&oacute; una pausa de cinco minutos al tribunal para acudir al ba&ntilde;o, pero el excomandante permaneci&oacute; en los servicios del tribunal durante m&aacute;s de 40 minutos.
    </p><p class="article-text">
        Al reiniciarse la sesi&oacute;n, su equipo de abogados pidi&oacute; aplazar la sentencia para otro d&iacute;a dada la situaci&oacute;n de salud del acusado, pero la corte insisti&oacute; en finalizar de leer el veredicto.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta negativa, Mladic comenz&oacute; a gritar y protestar se&ntilde;alando a los jueces, y ante la tensi&oacute;n, el magistrado Alphons Orie pidi&oacute; a seguridad que le retirase de la sala y le trasladase a otra para escuchar su sentencia.
    </p><h3 class="article-text">24 a&ntilde;os persiguiendo los cr&iacute;menes de los Balcanes</h3><p class="article-text">
        El TPIY ha empleado 24 a&ntilde;os a juzgar a los principales responsables de los cr&iacute;menes cometidos durante la contienda de los Balcanes: present&oacute; acusaciones contra 161 personas, desde soldados de bajo rango, hasta importantes cargos tanto del Gobierno, como del Ej&eacute;rcito y la Polic&iacute;a de la antigua Yugoslavia.
    </p><p class="article-text">
        Durante dos d&eacute;cadas, los magistrados escucharon a casi 5.000 testigos y celebraron unas 11.000 sesiones para procesar a m&uacute;ltiples acusados de genocidio, cr&iacute;menes de lesa humanidad, violaciones de las leyes y usos de la guerra y la violencia como armas.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la sentencia de este mi&eacute;rcoles contra Mladic, la corte cerrar&aacute; oficialmente sus puertas, prevista para el 31 de diciembre, aunque mantendr&aacute; abierta una peque&ntilde;a parte provisional para atender los recursos de otros casos.
    </p><p class="article-text">
        Los veredictos de la TPIY servir&aacute;n como base jur&iacute;dica en procesos civiles y eso permitir&aacute; a m&uacute;ltiples v&iacute;ctimas de las guerras exigir compensaciones y denunciar a sus agresores a nivel local.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ratko-mladic-carnicero-srebrenica-genocidio_1_3059731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Nov 2017 11:05:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La justicia condena a Ratko Mladic, el 'carnicero de Srebrenica', por genocidio y crímenes de guerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra de los Balcanes,Genocidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La captura de Radovan Karadžić, el carnicero de los Balcanes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/captura-radovan-karadzic-carnicero-balcanes_1_4089150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/449bd8b2-6eb7-485e-af6a-f2aa62d125e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La captura de Radovan Karadžić, el carnicero de los Balcanes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caudillo serbio fue capturado en 2008 tras una búsqueda de trece años en la que participó la CIA, las fuerzas especiales británicas y un soldado disfrazado de gorila</p></div><p class="article-text">
        Han pasado m&aacute;s de dos d&eacute;cadas desde que se cometieron actos de genocidio en suelo europeo; un recuerdo inc&oacute;modo que ha quedado pr&aacute;cticamente enterrado en un continente que ahora intenta frenar la llegada de personas que huyen de cr&iacute;menes de guerra m&aacute;s recientes. Los campos de exterminio europeos se han convertido en improvisados campamentos de refugiados sirios.
    </p><p class="article-text">
        Este jueves, <a href="http://www.eldiario.es/internacional/Karadzic-declarado-culpable-cargos-genocidio_0_498000526.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el veredicto contra Radovan Karad&#382;i&#263;</a>&nbsp;en la Haya, condenado por&nbsp;haber cometido actos de genocidio y cr&iacute;menes contra la humanidad en la guerra de Bosnia-Herzegovina entre 1992 y 1995, ha terminado&nbsp;de una vez por todas con la amnesia en torno a la incapacidad del continente para impedir una carnicer&iacute;a. Para el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, que a menudo se conoce con el nombre de Tribunal de la Haya para cr&iacute;menes de guerra, creado 24 a&ntilde;os atr&aacute;s, la sentencia marca un momento hist&oacute;rico. Para la justicia internacional en su conjunto se trata sin duda del <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/juicio-Karadzic-crimenes-importante-Nuremberg_0_497650921.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">momento m&aacute;s importante desde los juicios de N&uacute;remberg</a>.
    </p><p class="article-text">
        Todas las personas que conocen el caso a fondo esperaban un veredicto de culpabilidad. Al fin y al cabo, Karad&#382;i&#263; estaba al frente de un peque&ntilde;o Estado serbio separatista, una entidad que se dedicaba a &ldquo;la limpieza &eacute;tnica&rdquo;, una expresi&oacute;n orwelliana que describe el uso sistem&aacute;tico del terror contra bosnios, musulmanes y croatas.
    </p><p class="article-text">
        Este psiquiatra y poeta grandilocuente, alto y de pelo blanco y ondulado, ha desempe&ntilde;ado el papel de m&aacute;rtir nacional durante todo el proceso. La mayor&iacute;a de serbios en Bosnia se han olvidado de &eacute;l o si lo recuerdan es para mofarse. Sin embargo, su actuaci&oacute;n pod&iacute;a suponer su &uacute;ltimo minuto de gloria, una oportunidad de oro para nadar en el victimismo. El conflicto termin&oacute; hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os pero Bosnia est&aacute; m&aacute;s dividida que nunca.
    </p><p class="article-text">
        El veredicto es un recordatorio de las proporciones de la matanza; solo en Bosnia, murieron unas 100.000 personas. Tambi&eacute;n hubo m&aacute;s v&iacute;ctimas en Croacia y Kosovo. Asimismo sirve para constatar la escalofriante lentitud de la justicia. La larga espera se debe, en parte, a la naturaleza de este tribunal, que ha sido&nbsp;extremadamente imparcial y que ha dado&nbsp;un gran margen de tiempo a los abogados de la defensa para que puedan preparar sus argumentos.
    </p><p class="article-text">
        El juicio ha durado cinco a&ntilde;os y el tribunal se ha tomado otros 18 meses para sopesar el veredicto. Sin embargo, la mayor demora se debe a que se necesitaron 13 a&ntilde;os para detener a Karad&#382;i&#263; y llevarlo ante el Tribunal de la Haya. A pesar de su imputaci&oacute;n en julio de 1995, el caudillo vivi&oacute; durante dos a&ntilde;os una existencia tranquila en la localidad alpina de Pale, situada en las afueras de Sarajevo, que sirvi&oacute; como capital de la rep&uacute;blica separatista de los serbios de Bosnia durante el conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en los a&ntilde;os posteriores a la guerra m&aacute;s de 64.000 oficiales de las fuerzas de mantenimiento de la paz de la OTAN estaban desplegados en el pa&iacute;s, se prefiri&oacute; no poner en peligro a los soldados o, simplemente, la fr&aacute;gil paz del pa&iacute;s, con una operaci&oacute;n de captura.
    </p><p class="article-text">
        Cuando dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde la situaci&oacute;n cambi&oacute;, Karad&#382;i&#263; hab&iacute;a desaparecido y logr&oacute; escabullirse hasta 2008, a pesar de que la operaci&oacute;n de b&uacute;squeda estaba integrada por muchos pa&iacute;ses, y contaba con todos los recursos y armamento de una fuerza internacional. Para el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, que se acercaba al final de su segundo mandato, la detenci&oacute;n de Karad&#382;i&#263; era un pilar fundamental del legado que quer&iacute;a dejar.
    </p><p class="article-text">
        Un grupo operativo especial del Consejo Nacional de Seguridad recibi&oacute; la orden de intensificar la b&uacute;squeda y la consigna de que no deb&iacute;a escatimar en gastos. Hasta los atentados del 11 de septiembre, la captura de los criminales de guerra de los Balcanes represent&oacute; el mayor despliegue de tropas de operaciones especiales, entre las que se inclu&iacute;an las Fuerzas Delta y el Seal&nbsp;Team 6 de Estados Unidos, y el SAS del Reino Unido. Karad&#382;i&#263; era el objetivo n&uacute;mero uno y la prioridad de la CIA, la DIA y el MI6 brit&aacute;nico. Era el hombre m&aacute;s buscado del mundo.
    </p><h3 class="article-text">Los Balcanes no son Hollywood</h3><p class="article-text">
        Las lecciones aprendidas en la persecuci&oacute;n de Karad&#382;i&#263; y de sus militares sirvieron m&aacute;s tarde en Afganist&aacute;n, Irak y durante la persecuci&oacute;n de Osama Bin Laden; la mayor&iacute;a de estas operaciones se llevaron a cabo sin una resoluci&oacute;n de las Naciones Unidas, a diferencia de la operaci&oacute;n de detenci&oacute;n en los Balcanes.
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces, David Petraeus, m&aacute;s tarde director de la CIA, serv&iacute;a en Sarajevo como general de brigada. Se qued&oacute; fascinado por los m&eacute;todos empleados por las fuerzas especiales y quiso participar en una redada nocturna. &ldquo;Un d&iacute;a, me lo llev&eacute; a un helic&oacute;ptero, le ped&iacute; que se vistiera como civil y que llevara una gorra de b&eacute;isbol&rdquo;, explica el militar que dirig&iacute;a la operaci&oacute;n, el teniente coronel Andy Milani, a Paula Broadwell, la bi&oacute;grafa de Petraeus. El romance entre la escritora y Petraeus termin&oacute; con la carrera de este &uacute;ltimo.
    </p><p class="article-text">
        Tras un viaje por el vertiginoso altiplano del este de Bosnia, el helic&oacute;ptero lleg&oacute; hasta donde se encontraban los soldados de las Fuerzas Delta de Milani. &ldquo;Nos subimos a una furgoneta con los cristales tintados y Petraeus estaba m&aacute;s contento que un ni&ntilde;o en una tienda de caramelos&rdquo;, explica el teniente coronel en el libro.
    </p><p class="article-text">
        Petraeus y sus hombres sol&iacute;an presentarse sin previo aviso y en medio de la noche en casa de Ljiljana Karad&#382;i&#263;, la esposa del fugitivo, con el objetivo de alardear de una inminente captura e intimidarla, con la esperanza de que ella corriera hasta el escondite de su esposo para avisarlo. Petraeus sol&iacute;a decir que se trataba de su &ldquo;rutina Eddie Murphy&rdquo; (ya que el actor interpret&oacute; a un ex preso que se convierte en polic&iacute;a en la pel&iacute;cula <em>L&iacute;mite 48 horas</em>).
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que los Balcanes no son Hollywood. Siguieron a Ljiljana a todos partes y, de hecho, la mujer fue una de las primeras personas en el mundo que fue espiada por un dron, que en aquel momento era m&aacute;s que un nuevo juguete de las fueras de seguridad de Estados Unidos que estaba siendo probado en Bosnia. La mujer no les proporcion&oacute; ninguna pista &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        Los perseguidores&nbsp;removieron cielo y tierra. Hicieron un barrido por todas las aldeas remotas situadas en la frontera entre Bosnia y Montenegro, buscando cualquier tipo de actividad, como una conexi&oacute;n a internet en medio de la noche, la presencia de antenas parab&oacute;licas en esa regi&oacute;n empobrecida del pa&iacute;s o suscripciones a peri&oacute;dicos. La NSA accedi&oacute; a compartir la totalidad de la informaci&oacute;n recabada sin demoras con las unidades que buscaban a Karad&#382;i&#263; en Bosnia.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los episodios m&aacute;s extra&ntilde;os de la larga b&uacute;squeda, los soldados de la Fuerza Delta se escondieron en una carretera de monta&ntilde;a para esperar la llegada del veh&iacute;culo del caudillo. Uno de los soldados se puso un disfraz de gorila que hab&iacute;a llegado el d&iacute;a anterior desde Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo era que los guardaespaldas de Karad&#382;i&#263;, conocidos como la Preventiva, se quedaran sin habla, redujeran la velocidad y los soldados pudieran lanzar una granada cegadora especialmente dise&ntilde;ada para aturdir a los pasajeros. Si este plan hubiera funcionado, habr&iacute;a formado parte de la historia de la Fuerza Delta, sin embargo el protagonista principal no se present&oacute;. No fue ni la primera ni la &uacute;ltima vez que trazaron un plan sobre una pista err&oacute;nea o, todav&iacute;a m&aacute;s probable, falsa. A Karad&#382;i&#263; y a sus hombres les divert&iacute;a burlarse de la maquinaria militar m&aacute;s poderosa del mundo.
    </p><p class="article-text">
        El escurridizo fugitivo todav&iacute;a humill&oacute; m&aacute;s a Occidente cuando consigui&oacute; publicar un &eacute;xito de ventas. Karad&#382;i&#263; public&oacute; una recopilaci&oacute;n de poemas; uno de los cap&iacute;tulos ten&iacute;a el t&iacute;tulo de &ldquo;Me puedo cuidar solo&rdquo;. Su novela <em>Cr&oacute;nicas milagrosas de la noche</em> se agot&oacute; en la Feria Internacional del Libro de Belgrado.
    </p><h3 class="article-text">Un hombre alto, de barba espesa y pelo blanco</h3><p class="article-text">
        A&ntilde;os m&aacute;s tarde, cuando los investigadores del Tribunal de la Haya entrevistaron al entorno de Karad&#382;i&#263;, llegaron a la conclusi&oacute;n de que el caudillo cruz&oacute; la frontera y lleg&oacute; a Serbia en la Nochebuena de 1999, en un viaje en bote por el r&iacute;o Drina durante la noche. Si es as&iacute;, el hecho de que el Gobierno de Clinton intensificara la b&uacute;squeda, con tecnolog&iacute;a punta, unidades de &eacute;lite y planes sofisticados, no sirvi&oacute; de nada ya que su objetivo ya no se encontraba en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tras la llegada de Karad&#382;i&#263; a Serbia, esta historia de picaresca todav&iacute;a se complica m&aacute;s. Le perdieron la pista hasta 2005, cuando un supuesto sanador espiritual y clarividente de Belgrado, Mina Minic, abri&oacute; la puerta de su consulta y se encontr&oacute; cara a cara con un hombre alto, de barba larga y espesa y abundante pelo blanco recogido en un mo&ntilde;o atado con una cinta negra. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, Minic hizo la siguiente descripci&oacute;n del encuentro: &ldquo;Parec&iacute;a un monje que hubiera cometido alg&uacute;n pecado con una monja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trataba de Karad&#382;i&#263;, que estaba poniendo a prueba la nueva identidad que le hab&iacute;an proporcionado sus simpatizantes en el servicio de inteligencia serbia. Se present&oacute; con el nombre de Dragan Dabic, un terapeuta que regresaba a su pa&iacute;s tras una temporada en Nueva York y tras un duro divorcio. Lamentablemente, su ex esposa no hab&iacute;a querido enviarle sus t&iacute;tulos y diplomas. Dabic quer&iacute;a aprender los m&eacute;todos de un vidente de los Balcanes, incluido el uso del <em>visak</em>, un p&eacute;ndulo que se supone que puede identificar anomal&iacute;as en el campo magn&eacute;tico de pacientes que tienen alg&uacute;n problema o una enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, Dabic compr&oacute; un <em>visak</em> y su carrera como sanador espiritual despeg&oacute;. Se puso un segundo nombre poco serbio, David, y lo empez&oacute; a utilizar como apodo en su profesi&oacute;n. Tambi&eacute;n cre&oacute; la p&aacute;gina web Ayuda Psi Energ&iacute;a, que promov&iacute;a el programa de bienestar David. Asimismo ofrec&iacute;a servicios de acupuntura, homeopat&iacute;a, medicina cu&aacute;ntica y cursos &ldquo;tradicionales&rdquo;. Tambi&eacute;n vend&iacute;a unos collares con el nombre de <em>Velbing</em> (un gui&ntilde;o a well-being); unos amuletos de la suerte que proporcionaban salud y protecci&oacute;n frente a las radiaciones nocivas.
    </p><p class="article-text">
        Karad&#382;i&#263; hab&iacute;a estudiado psiquiatr&iacute;a en Sarajevo y ahora se atrev&iacute;a con un tipo de terapia bastante m&aacute;s tenue. En la d&eacute;cada de los setenta, trabaj&oacute; durante una temporada como psiquiatra en plantilla del equipo de futbol multi&eacute;tnico de la ciudad, con el objetivo optimista de reforzar su sed de victoria y m&aacute;s tarde hizo el mismo trabajo para el Estrella Roja&nbsp;de Belgrado. Los jugadores de Sarajevo recuerdan que les ped&iacute;a que se tumbaran en el suelo de una habitaci&oacute;n a oscuras mientras &eacute;l pon&iacute;a m&uacute;sica y les invitaba a imaginar que eran unos abejorros que iban de flor en flor.
    </p><p class="article-text">
        Para crear el personaje de Dabic, se vali&oacute; de su experiencia como psiquiatra y la embelleci&oacute; con el concepto New Age de &ldquo;la fuerza vital&rdquo;, &ldquo;energ&iacute;as vitales&rdquo; y &ldquo;auras de las personas&rdquo;. En su tiempo libre, colabor&oacute; en un proyecto de una conocida sex&oacute;loga de Belgrado que ten&iacute;a el objetivo de rejuvenecer el esperma de los hombres est&eacute;riles. Aseguraban que los espermatozoides m&aacute;s perezosos iban m&aacute;s r&aacute;pido si Dabic pon&iacute;a una mano cerca del miembro viril.
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        Viv&iacute;a en uno de los alt&iacute;simos bloques de apartamentos situados en la calle Yuri Gagarin, en honor al primer astronauta que viaj&oacute; al espacio, en el desgastado barrio de Nuevo Belgrado; los restos del sue&ntilde;o de hormig&oacute;n socialista. Los ni&ntilde;os del barrio llamaban Santa Claus a ese hombre bonach&oacute;n que hablaba con ellos de camino al supermercado. Una de las vecinas de Dabic trabajaba para la Interpol y su trabajo era precisamente coordinar la b&uacute;squeda de fugitivos internacionales como Karad&#382;i&#263;.
    </p><p class="article-text">
        Su osad&iacute;a aument&oacute; a medida que se fue sintiendo c&oacute;modo con su nueva identidad. Se convirti&oacute; en una celebridad en el circuito de la medicina alternativa de Serbia. Era columnista de una revista sobre h&aacute;bitos de vida saludables y se hizo con los derechos de una franquicia de una compa&ntilde;&iacute;a de vitaminas de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n empez&oacute; a frecuentar un bar del barrio, el Luda Kuca (&ldquo;Casa de locos&rdquo;), un lugar tosco y lleno de humo que parec&iacute;a atraer a los veteranos de guerra empobrecidos, a los serbios de Bosnia y a los montenegrinos. Serv&iacute;a vino del pa&iacute;s, <em>&scaron;ljivovica&nbsp;</em>(aguardiente de ciruelas) y un nacionalismo fuerte y sin diluir. En las paredes forradas de madera colgaban im&aacute;genes que homenajeaban el nacionalismo serbio moderno, con un lugar de honor reservado a Karad&#382;i&#263;. En al menos una ocasi&oacute;n, lo invitaron a tocar el gusle, un viol&iacute;n de una sola cuerda muy t&iacute;pico de la regi&oacute;n y el hombre toc&oacute; una balada &eacute;pica serbia bajo un retrato de s&iacute; mismo. Y, sin embargo, nadie lo reconoci&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Usted es Radovan Karad&#382;i&#263;&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Al final, esta haza&ntilde;a &eacute;pica qued&oacute; al descubierto por un error de Luca, el hermano empresario de Karad&#382;i&#263;. Una noche de primavera en 2008 llam&oacute; a Dabic desde un tel&eacute;fono con una tarjeta SIM que los investigadores de cr&iacute;menes de guerra hab&iacute;an relacionado con la red de apoyo de Karad&#382;i&#263; y hab&iacute;an pasado a los servicios de inteligencia serbios (BIA).
    </p><p class="article-text">
        En mayo, un detective recibi&oacute; el encargo de investigar al receptor de la llamada, este personaje que se parec&iacute;a a Gandalf y viv&iacute;a en Nuevo Belgrado, y finalmente cayeron en la cuenta. El detective, as&iacute; como el resto del equipo, no sab&iacute;a qu&eacute; hacer. Los servicios de inteligencia, como el conjunto del pa&iacute;s, se encontraban en un momento de transici&oacute;n. Y si bien el entonces presidente de Serbia, Boris Tadi&#263;, era prooccidental, lo cierto era que el Parlamento y muchos altos cargos estaban en manos de los nacionalistas.
    </p><p class="article-text">
        El equipo decidi&oacute; arriesgar su futuro profesional y en vez de informar a sus superiores fue directamente a la oficina de Tadi&#263; y sigui&oacute; vigilando a Karad&#382;i&#263;. Su&nbsp;destino pend&iacute;a de un hilo. Cuando Tadi&#263; form&oacute; una coalici&oacute;n, tres meses despu&eacute;s de las elecciones parlamentarias, pudo poner a un hombre de su confianza al frente de los servicios de inteligencia. Karad&#382;i&#263; sab&iacute;a que lo estaban siguiendo. Seg&uacute;n su abogado, Sveta Vujacic, el fugitivo empez&oacute; a encontrarse con desconocidos en los pasillos de su edificio o en el Luda Kuca a partir de mediados de julio. &ldquo;Sab&iacute;a que estaba rodeado&rdquo;, recuerda Vujacic.
    </p><p class="article-text">
        En la tarde del 18 de julio, el hombre que se hac&iacute;a llamar Dragan Dabic sali&oacute; del n&uacute;mero 267 de la calle Yuri Gagarin, llevando una camiseta de color azul celeste y un gran gorro de paja que le cubr&iacute;a el rostro. Cargaba con una bolsa de pl&aacute;stico de color blanco, una cesta para la compra de rafia y una mochila; todo parece indicar que llenas. Camin&oacute; hasta la parada de autob&uacute;s m&aacute;s cercana y uno de los agentes que lo estaba siguiendo se acerc&oacute; sigilosamente a &eacute;l. Los dos se subieron al autob&uacute;s 73, en direcci&oacute;n al norte de la ciudad. Dabic se sent&oacute; en un asiento situado cerca del conductor. Su sombra, varias filas m&aacute;s atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegaron al cintur&oacute;n verde que rodea la capital serbia, dos coches patrulla se situaron delante del autob&uacute;s y cuatro polic&iacute;as de paisano se subieron al veh&iacute;culo, dos por la puerta de delante y los otros dos por la de atr&aacute;s. Se hicieron pasar por revisores; mostraron su identificaci&oacute;n y pidieron los billetes a los pasajeros. El anciano del gorro de paja estaba buscando su billete cuando uno de los polic&iacute;as lo agarr&oacute; del brazo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Doctor Karad&#382;i&#263;? &mdash;pregunt&oacute; el polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No, me llamo Dragan Dabic &mdash;dijo el hombre.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No, usted es Radovan Karad&#382;i&#263; &mdash;le contest&oacute; el polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Tus jefes saben lo que est&aacute;s haciendo? &mdash;pregunt&oacute; el hombre.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;, totalmente &mdash;fue la respuesta.
    </p><p class="article-text">
        El agente&nbsp;orden&oacute; al conductor que parara el autob&uacute;s y el fugitivo fue acompa&ntilde;ado hasta el arc&eacute;n. A las nueve y media de la noche del 18 de julio de 2008 el personaje ficticio y extravagante de Dragan David Dabic se evapor&oacute;. En su lugar, se volvi&oacute; a materializar el fantasma de Radovan Karad&#382;i&#263;, el sumo sacerdote de la &ldquo;limpieza &eacute;tnica&rdquo; bajo orden de b&uacute;squeda y captura en los Balcanes durante m&aacute;s de una d&eacute;cada. Se hab&iacute;a convertido en un anciano nervioso, con un sombrero de paja torcido y que se aferraba a una bolsa de pl&aacute;stico blanca.
    </p><p class="article-text">
        <em>Adaptaci&oacute;n del libro The Butcher&rsquo;s Trail (La traves&iacute;a del carnicero), de Julian Borger.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por: Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[The Guardian]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/captura-radovan-karadzic-carnicero-balcanes_1_4089150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Mar 2016 19:14:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La captura de Radovan Karadžić, el carnicero de los Balcanes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Guerra de los Balcanes,Serbia,Bosnia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El expresidente Karadžic, condenado por el genocidio de Srebrenica y por crímenes contra la humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/karadzic-declarado-culpable-cargos-genocidio_1_4089638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0bb02ac-b9fb-4ca7-97e5-6e9c08d86347_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El exlíder serbiobosnio Karadzic el 24 de marzo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia sentencia a Radovan Karadžic a 40 años de cárcel por genocidio y crímenes de guerra y contra la humanidad</p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) ha declarado este jueves al exl&iacute;der serbobosnio Radovan Karad&#382;ic culpable de genocidio, cr&iacute;menes de guerra y de lesa humanidad. Los jueces lo han sentenciado a 40 a&ntilde;os de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El expresidente ha sido declarado &ldquo;penalmente responsable&rdquo; por el genocidio de Srebrenica, en el que murieron m&aacute;s de 8.000 hombres musulmanes&nbsp;bosnios.&nbsp;El veredicto del alto tribunal de la ONU sostiene que entre el 11 de julio y el 1 de noviembre de 1995&nbsp;Karadzic&nbsp;particip&oacute; en una &ldquo;organizaci&oacute;n criminal conjunta&rdquo; para matar a miles de hombres bosnios musulmanes y desplazar forzosamente a mujeres, ancianos y ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Karadzic&nbsp;era el l&iacute;der de los serbios de Bosnia cuando esa ciudad fue tomada por las fuerzas del general Ratko Mladic, que ejecutaron a 8.000 bosnios musulmanes, la mayor masacre en Europa desde la II Guerra Mundial. Las tropas serbobosnias mantuvieron tres a&ntilde;os y medio bajo asedio a Sarajevo, sometida a bombardeos y fuego de francotiradores. Un total de 11.541 sarajevitas, entre ellos mil ni&ntilde;os, murieron durante el sitio.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal lo ha considerado culpable de un cargo de genocidio, cinco cr&iacute;menes de lesa humanidad (persecuci&oacute;n, exterminio, asesinato, deportaci&oacute;n y actos inhumanos) y cuatro cr&iacute;menes de guerra (asesinato, terror, ataques ilegales a civiles y toma de rehenes). El expresidente&nbsp;tambi&eacute;n ha sido condenado por el TPIY por su responsabilidad como superior, ya que &ldquo;sab&iacute;a o ten&iacute;a razones para saber que estos cr&iacute;menes se iban a cometer o se estaban cometiendo por fuerzas bajo su control efectivo, no previni&eacute;ndolos ni castigando a sus perpetradores&rdquo;. Karadzic, de 70 a&ntilde;os, ha sido declarado no culpable de otro cargo de genocidio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[eldiario.es/EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/karadzic-declarado-culpable-cargos-genocidio_1_4089638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Mar 2016 14:21:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El expresidente Karadžic, condenado por el genocidio de Srebrenica y por crímenes contra la humanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Serbia,Bosnia,Guerra de los Balcanes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juicio a Karadžic por crímenes de guerra: el más importante desde Núremberg]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/juicio-karadzic-crimenes-importante-nuremberg_1_4089885.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0bb02ac-b9fb-4ca7-97e5-6e9c08d86347_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El juicio a Karadžic por crímenes de guerra: el más importante desde Núremberg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El veredicto del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia tendrá una gran influencia sobre la respuesta de la humanidad a otras atrocidades presentes y futuras</p><p class="subtitle">161 acusados se han enfrentado a la justicia por unos crímenes en los que más de 130.000 personas fueron asesinadas durante la desintegración de Yugoslavia</p><p class="subtitle">El juicio no ha servido para llevar ninguna reconciliación a los Balcanes: Croacia y Serbia se entienden por pura necesidad, pero Bosnia y Kosovo están más divididas que nunca</p></div><p class="article-text">
        Cuando Radovan Karad&#382;i&#263; conozca su veredicto este jueves en La Haya por los asesinatos masivos de la guerra de Bosnia, ser&aacute; la sentencia de cr&iacute;menes de guerra m&aacute;s importante en Europa desde N&uacute;remberg.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ser&aacute; la hora de la verdad para el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), 23 a&ntilde;os despu&eacute;s de <a href="http://www.icty.org/x/file/Legal%20Library/Statute/statute_827_1993_en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su creaci&oacute;n</a> como experimento <em>ad hoc</em> para aplicar el derecho internacional humanitario y obligar a los criminales de guerra a rendir cuentas. C&oacute;mo se acabe juzgando al tribunal afectar&aacute; profundamente a c&oacute;mo responda el mundo a las atrocidades masivas actuales y a las que est&aacute;n por venir.
    </p><p class="article-text">
        Hay pocas dudas de que Karad&#382;i&#263; ser&aacute; declarado culpable. Estuvo al frente de una &ldquo;rep&uacute;blica&rdquo; serbobosnia separatista, infame por sus &ldquo;limpiezas &eacute;tnicas&rdquo;: ese eufemismo para los asesinatos y el terror masivos. La incertidumbre est&aacute; en el nivel de responsabilidad, especialmente en la cuesti&oacute;n de si los cr&iacute;menes llegaron a ser genocidio.
    </p><p class="article-text">
        Sea cual sea el resultado, provocar&aacute; angustia y amargura en la regi&oacute;n. Por mucha satisfacci&oacute;n triste que se hubiera podido sentir en Bosnia, donde murieron 100.000 personas entre 1992 y 1995, el paso del tiempo la ha atenuado. Visto desde Sarajevo, la justicia con veinte a&ntilde;os de retraso no es en realidad justicia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en la mitad de Bosnia conocida como Rep&uacute;blica Srpska, y en la propia Serbia, un veredicto de culpabilidad se ver&aacute; como una prueba m&aacute;s de que el tribunal es intr&iacute;nsecamente antiserbio, a pesar de sus anteriores condenas a croatas, bosniacos (musulmanes bosnios) y kosovares y del hecho de que los cr&iacute;menes cometidos en nombre del nacionalismo serbio fueron de mayor magnitud.
    </p><p class="article-text">
        En todos los lados, es probable que la fijaci&oacute;n con la cuesti&oacute;n del &ldquo;genocidio&rdquo; enturbie cualquier valoraci&oacute;n desapasionada del veredicto, como si los cr&iacute;menes contra la humanidad no fueran suficientemente horribles. Se tardar&aacute; en aclarar la confusi&oacute;n y la furia, antes de que sea posible una estimaci&oacute;n adecuada de la aportaci&oacute;n del tribunal. Incluso entonces, cualquier valoraci&oacute;n estar&aacute; manchada por las expectativas de lo que pueden conseguir el tribunal y la justicia internacional.
    </p><h3 class="article-text">Un tribunal que naci&oacute; sin expectativas</h3><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta las expectativas que hab&iacute;a cuando naci&oacute;, que estaban por los suelos, el TPIY ha sido un &eacute;xito. Este tribunal y su gemelo para Ruanda fueron los primeros juzgados internacionales para cr&iacute;menes de guerra desde N&uacute;remberg, y se convirtieron en un ensayo sobre la culpa. Las atrocidades masivas no se hab&iacute;an evitado, pero al menos sus responsables podr&iacute;an ser juzgados.
    </p><p class="article-text">
        Pocos de los pa&iacute;ses que dieron vida al TPIY en 1993 ten&iacute;an alguna expectativa de que llegase a funcionar bien. Reino Unido y Francia en especial trataron de privarlo de financiaci&oacute;n en sus comienzos. Al principio no pod&iacute;a permitirse alquilar un edificio ni pagar int&eacute;rpretes. Los fiscales y jueces que se contrataron, sin embargo, no se conformaron con interpretar papeles secundarios en un teatro legal. Obligaron a las capitales occidentales a tom&aacute;rselo en serio y llevar a los acusados a La Haya, de forma voluntaria o no.
    </p><p class="article-text">
        Al final, todos los 161 acusados de la lista del TPIY se enfrentaron a la justicia de una forma u otra. Muchos de ellos fueron encontrados en una b&uacute;squeda internacional sin precedentes por parte de los servicios de inteligencia y fuerzas especiales de Occidente.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal cumpli&oacute; uno de los objetivos de la justicia con solo sacar a criminales peligrosos de la regi&oacute;n en la que hab&iacute;an tenido puestos de liderazgo, y su salida ayud&oacute; a estabilizar el acuerdo de paz de Dayton de 1995. A pesar de la magnitud de los asesinatos que hab&iacute;an sucedido antes y los temores de las fuerzas de paz de la OTAN, apenas se dispar&oacute; ning&uacute;n tiro despu&eacute;s de que se firmara el pacto.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el tribunal ha creado una lista hist&oacute;rica esencial de los cr&iacute;menes cometidos que ocupa millones de p&aacute;ginas, con muchos testimonios de testigos presenciales y pruebas forenses. Ese archivo ser&aacute; m&aacute;s importante a cada a&ntilde;o que pase, frente a la negaci&oacute;n nacionalista y la amnesia patrocinada por el Estado.
    </p><h3 class="article-text">Una justicia incompleta</h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se espera que la justicia proporcione algo de consuelo a los supervivientes y a las v&iacute;ctimas, que les d&eacute; la sensaci&oacute;n de que su sufrimiento ha sido escuchado y entendido y ha tenido consecuencias penales para sus perseguidores. Desde ese punto de vista, la justicia que se ofrec&iacute;a en La Haya estaba destinada a ser incompleta. M&aacute;s de 130.000 personas fueron asesinadas durante la desintegraci&oacute;n de Yugoslavia, la mayor&iacute;a de ellas v&iacute;ctimas civiles de cr&iacute;menes de guerra en Croacia, Bosnia y Kosovo.
    </p><p class="article-text">
        Frente a unos asesinatos de esta magnitud, la lista de 161 sospechosos de La Haya fue m&aacute;s representativa que completa. No es culpa de la justicia que parezca tan insignificante frente a cr&iacute;menes tan atroces. Se supon&iacute;a que los acusados de menor rango ser&iacute;an juzgados en los tribunales nacionales de la regi&oacute;n, y ese proceso contin&uacute;a, aunque de forma parcial y dolorosamente lenta.
    </p><p class="article-text">
        La mayor decepci&oacute;n del TPIY ha sido que nada de los testimonios, investigaciones y dict&aacute;menes que se desarrollaron en la sala de juicios ha llevado a ninguna reconciliaci&oacute;n real a los Balcanes. Croacia y Serbia se entienden de mala gana por necesidad, pero Bosnia y Kosovo est&aacute;n m&aacute;s divididas que nunca. Los ni&ntilde;os en los diferentes enclaves &eacute;tnicos crecieron con relatos radicalmente diferentes de lo que hab&iacute;a ocurrido en sus pueblos y ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Esta misma semana, el sucesor de Karad&#382;i&#263; como presidente de la Rep&uacute;blica Srpska, Milorad Dodik, lo ha homenajeado inaugurando una residencia de estudiantes que lleva su nombre.
    </p><p class="article-text">
        Curar esas heridas era una carga demasiado pesada para poner sobre los hombros de un simple proceso judicial, pero el tribunal no se ayud&oacute; a s&iacute; mismo. Su compromiso con la regi&oacute;n fue tard&iacute;o e infrafinanciado, y el proceso completo dur&oacute; demasiado. Casi todo el mundo en el tribunal &ndash;la fiscal&iacute;a, la defensa, los magistrados y la administraci&oacute;n&ndash; ten&iacute;a puesto el contador para facturar y ten&iacute;an pocos motivos para acelerar el proceso, que tuvo un coste medio de m&aacute;s de 200 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Es un esfuerzo caro y a menudo un derroche, pero el precio de la impunidad es incre&iacute;blemente mayor. Esto &uacute;ltimo incluye los cientos de miles de millones gastados para responder a una amenaza terrorista cuyos or&iacute;genes y ferocidad se remontan a cr&iacute;menes de guerra y cr&iacute;menes contra la humanidad cometidos en Siria, Irak, Libia y otros lugares.
    </p><p class="article-text">
        Pese a sus defectos, el TPIY ha supuesto el punto &aacute;lgido de siglos de esfuerzos para controlar los excesos m&aacute;s brutales de la humanidad. Ha marcado una referencia con la que se comparar&aacute;n todas las iniciativas futuras.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por: <a href="http://www.eldiario.es/autores/jaime_sevilla_lorenzo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jaime Sevilla</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[The Guardian]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/juicio-karadzic-crimenes-importante-nuremberg_1_4089885.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Mar 2016 11:59:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El juicio a Karadžic por crímenes de guerra: el más importante desde Núremberg]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Europa,Guerra de los Balcanes,Serbia,Bosnia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El monumento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/monumento_1_5859469.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d90f2c6-1568-4896-a2e1-a667b047d5ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El monumento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los serbios querían que Srebrenica fuera serbia, pero ahora no quieren comprar casas aquí. Dicen que este no es su hogar, que es una ciudad musulmana; una ciudad de muerte y sangre, donde se oyen voces que nadie sabe de dónde vienen"</p><p class="subtitle">Ofrecemos uno de los capítulos del libro, sobre el monolito que los musulmanes dedicaron a sus muertos durante el conflicto: "Después de la guerra de Bosnia hay cerca de veinte mil musulmanes desaparecidos"</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El periodista polaco W. L. Tochman relata las consecuencias de la guerra de los Balcanes en <a href="http://www.librosdelko.com/collections/w-l-tochman/products/como-si-masticaras-piedras-sobreviviendo-al-pasado-en-bosnia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Como si masticaras piedras (sobreviviendo al pasado en Bosnia)</a>, publicado por Libros del K.O.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span>La ciudad de Srebrenica est&aacute; en un barranco verde, en la Rep&uacute;blica&nbsp;Sprska. Hay casas bajas, bloques de viviendas y una iglesia ortodoxa sobre una colina. Hace mucho calor. La gente est&aacute; sentada delante de las casas, que no son suyas, y mira. Alguien se est&aacute;&nbsp;riendo. Otro se pone a llorar. Nadie va a ninguna parte a pie. Tampoco en coche. Mejor, no.
    </p><p class="article-text">
        <span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span>Sin embargo, se ve ajetreo delante de algunas casas. Las est&aacute;n reformando.
    </p><p class="article-text">
        <span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span>Las mujeres musulmanas est&aacute;n recuperando sus antiguas casas en la Rep&uacute;blica&nbsp;Sprska; contratan a serbios para que las reformen y luego se las venden, o intentan vend&eacute;rselas. En el vecino&nbsp;Bratunac&nbsp;ya se han cerrado las primeras transacciones; en Srebrenica, de momento,&nbsp;ninguna.
    </p><p class="article-text">
        Los serbios quer&iacute;an que Srebrenica fuera serbia, pero ahora no quieren comprar casas aqu&iacute;. Dicen que este no es su hogar, que es una ciudad musulmana; una ciudad de muerte y sangre, donde se oyen voces que nadie sabe de d&oacute;nde vienen. Susurros, gritos, lamentos. Dicen que&nbsp;hay gente que oye a veces a los cinco muecines convocando al rezo a los fieles musulmanes desde sus minaretes invisibles, inexistentes desde hace ya a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span>Los actuales habitantes de Srebrenica pueden ir a Sarajevo,&nbsp;Vogo&scaron;n&#769;c&#769;a,&nbsp;Ilja&scaron;,&nbsp;Donji&nbsp;Vakuf,&nbsp;Bugojno&nbsp;o&nbsp;Glamoc&#780;, si tienen dinero para el autob&uacute;s. All&iacute; pueden ir a las au-&nbsp;toridades&nbsp;musulmanas y alegar los acuerdos de paz de Dayton para intentar recuperar sus antiguas casas (son las mujeres las que suelen ir a las autoridades musulmanas, porque a los hombres serbios no les gusta viajar).
    </p><p class="article-text">
        <span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Los serbios est&aacute;n recuperando sus casas en la Federaci&oacute;n y luego las reforman con dinero de la Uni&oacute;n Europea. Las mujeres serbias&nbsp;emplean mano de obra&nbsp;musul-mana. Suele ser as&iacute;: venden sus casas reformadas y con el dinero obtenido se compran una vivienda en la Rep&uacute;blica&nbsp;Sprska, aunque no en Srebrenica. Nuestras autoridades nos prometen que volver&aacute;n a abrir las f&aacute;bricas locales y el balneario, cuentan ellas. Que habr&aacute; trabajo. El balneario sigue funcionando, pero nadie quiere venir aqu&iacute;&nbsp;de vacaciones. Las autoridades piensan en cambiar el nombre de Srebrenica por&nbsp;Srbobran&nbsp;(&laquo;el defensor de Serbia&raquo;). Creen que eso ayudar&iacute;a a promocionar la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        <span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span>La guerra nos ayudar&iacute;a, dicen en Srebrenica. La guerra podr&iacute;a cambiar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        <span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span>Hace poco, en&nbsp;Poton&#769;c&#780;ari, bajo un &aacute;rbol en un campo cerca de la carretera,&nbsp;viudas y madres musulmanas inauguraron un monolito en recuerdo de la matanza: &laquo;Srebrenica, julio, 1995&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        <span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span>Despu&eacute;s, escoltadas por la polic&iacute;a, se marcharon del&nbsp;lugar desde donde fueron expulsadas hace algunos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span><span id=""></span>Pusieron un tapiz alrededor del monolito, pero no hay ni siquiera un sendero que conduzca hasta &eacute;l, solo tierra. Nadie se encarga del mantenimiento.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, las autoridades serbias vigilan para que&nbsp;nadie toque el monumento musulm&aacute;n. Delante del &aacute;rbol se construy&oacute; una garita de madera&nbsp;pintada con los colores nacionales serbios. Un polic&iacute;a serbio hace guardia. Est&aacute; sentado en una silla, con las botas encima de un tronco. Con las manos en las rodillas contempla inm&oacute;vil el vac&iacute;o. Tiene que vigilar un monolito musulm&aacute;n. Le preguntamos por qu&eacute; tiene que hacerlo. El hombre da una calada, luego tira la colilla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[W. L. Tochman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/monumento_1_5859469.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2015 17:38:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El monumento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia,Guerra de los Balcanes,Balcanes,Serbia]]></media:keywords>
    </item>
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