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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Larraín]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/pablo-larrain/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Larraín]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Pablo Larraín, director de ‘El conde’: "Chile sigue quebrado y dividido por la figura de Pinochet"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pablo-larrain-director-conde-chile-sigue-quebrado-dividido-figura-pinochet_1_10505247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41bc5919-967d-4522-94ed-4e32fbb32138_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pablo Larraín, director de ‘El conde’: &quot;Chile sigue quebrado y dividido por la figura de Pinochet&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de películas como 'No' o 'El club' convierte al dictador en un vampiro que sigue chupando la sangre de los chilenos en su nuevo largometraje que llega a Netflix el 15 de septiembre</p><p class="subtitle">Crítica - Pinochet, un vampiro que sigue aterrorizando Chile y que sacude Venecia gracias a Pablo Larraín y 'El conde'
</p></div><p class="article-text">
        Han pasado 50 a&ntilde;os y la herida todav&iacute;a supura. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/joan-garces-campana-mediatica-chilena-financiada-parte-cia-clave-lograr-golpe-militar_128_10502089.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Medio siglo desde que Augusto Pinochet dio un golpe de Estado</a> y acab&oacute; con el Gobierno <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mario-amoros-historiador-nixon-kissinger-veian-allende-principal-enemigo-america-latina_128_10498845.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">democr&aacute;tico de Salvador Allende.</a> El 11 de septiembre de 1973 daba comienzo una dictadura que, durante 17 a&ntilde;os, provoc&oacute; 3.065 desaparecidos y muertos adem&aacute;s de m&aacute;s de 40.000 represaliados. Asesinatos, torturas&hellip; Pinochet machac&oacute; la libertad de un pa&iacute;s y termin&oacute; saliendo del poder tras un refer&eacute;ndum convocado por &eacute;l mismo para mantenerse ocho a&ntilde;os m&aacute;s en el poder. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-deberia-ver-izquierda-ganar-elecciones-23j_129_10369298.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una votaci&oacute;n que pensaron que ten&iacute;an ganada </a>y que caus&oacute; un movimiento popular que termin&oacute; con el dictador fuera del poder. Eso s&iacute;, como en Espa&ntilde;a, Pinochet nunca fue juzgado por sus cr&iacute;menes. Muri&oacute; en la cama sin pagar por lo que hizo.
    </p><p class="article-text">
        Aquella impunidad hizo que su figura nunca fuera impugnada del todo, y que en Chile todav&iacute;a se le vea con nostalgia. Una impunidad que ha provocado un halo de eternidad. En esa idea es en la que descansa el motor de<em> El conde</em>, la pel&iacute;cula que ha dirigido el chileno Pablo Larra&iacute;n, escrita junto a Guillermo Calder&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/yorgos-lanthimos-gana-leon-oro-pobres-criaturas-frankenstein-feminista-libertad-sexual_1_10501353.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ganadora del premio al Mejor guion en el pasado Festival de Venecia</a>. Lo hac&iacute;a casi coincidiendo con esos 50 a&ntilde;os del golpe de estado. Un gui&ntilde;o s&aacute;dico del destino.
    </p><p class="article-text">
        El cine de Larra&iacute;n siempre ha tenido a Pinochet presente. Fue &eacute;l quien mostr&oacute; la campa&ntilde;a cuasi publicitaria que llev&oacute; a la victoria en el refer&eacute;ndum en la brillante <em>No</em>; y quien puso el dedo en la llaga de los abusos sexuales de la iglesia durante a&ntilde;os en Chile en<em> El club</em>. Pero, hasta ahora, el dictador nunca se hab&iacute;a encarnado en un personaje. Lo ha hecho de una forma &uacute;nica. En <em>El conde</em>, Pinochet es un vampiro que no ha muerto, sino que vive retirado en una casa junto a su mujer y uno de sus sirvientes.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Sigue comiendo los corazones y chupando la sangre de los chilenos hasta que un d&iacute;a decide que quiere morir y sus hijos se re&uacute;nen para repartirse todo lo expropiado porque al dictador no le molesta que le llamen asesino, pero s&iacute; que le llamen ladr&oacute;n. Larra&iacute;n construye una s&aacute;tira en blanco y negro, de herencia expresionista, con mucho colmillo -valga la redundancia- pol&iacute;tico y muchas ganas de, como dijo en su discurso al recoger el premio al mejor guion, acabar con la impunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con<em> El Conde</em> vuelve, adem&aacute;s, a Chile tras rodar en Hollywood dos <em>biopics </em>como<em> Jackie</em> y<em> Spencer.</em> Durante la promoci&oacute;n de su pel&iacute;cula sobre Lady Di, asegur&oacute; que la hab&iacute;a hecho para que su madre pudiera ver una de sus pel&iacute;culas. Larra&iacute;n, de familia conservadora, se ha convertido en el azote de las huellas de la dictadura chilena y, si <em>Spencer </em>era un filme para su madre, &iquest;para qu&eacute; ha hecho<em> El Conde</em>? El director confiesa desde Venecia que su madre no ha visto todav&iacute;a la pel&iacute;cula y que esta vez no la hizo para nadie. &ldquo;Las motivaciones de las pel&iacute;culas a veces son bastante misteriosas. No tengo una motivaci&oacute;n con respecto a la audiencia. Esta vez no creo que hubiera una motivaci&oacute;n&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pinochet es una persona que murió en plena impunidad, libre, sin haber ido a la cárcel nunca. Es posible que hubiese sido distinto si lo hubiéramos juzgado como lo hicieron los argentinos </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Larraín</span>
                                        <span>—</span> Director de cine
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s la &uacute;nica que hubo fue la necesidad de ajustar cuentas con el pasado y realizar un ejercicio de memoria hist&oacute;rica. Hacerlo con &ldquo;el cine, que es la gran m&aacute;quina del tiempo que hemos inventado como sociedad, como cultura, y que te permite pensar lo pensado, vivir lo vivido y te permite recordar y dejar una huella de memoria y de percepci&oacute;n sobre el pasado. En este caso, una huella sobre sobre la impunidad y c&oacute;mo la impunidad produce eternidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cree que todav&iacute;a &ldquo;cuesta acercarse&rdquo; a esa figura, y cree que es &ldquo;porque quiz&aacute;s es una figura muy reciente para algunos&rdquo;. Para &eacute;l, todo depende de encontrar &ldquo;el &aacute;ngulo correcto, los actores correctos o el tono correcto&rdquo;. &ldquo;Chile es un pa&iacute;s que est&aacute; dividido, que sigue quebrado por por la figura y la presencia de Pinochet, y probablemente eso fue debido a la falta de justicia. Pinochet es una persona que muri&oacute; en plena impunidad, libre, sin haber ido a la c&aacute;rcel nunca, y es posible que hubiese sido distinto si lo hubi&eacute;ramos juzgado como lo hicieron los argentinos o los uruguayos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Su aproximaci&oacute;n al dictador es desde la s&aacute;tira, desde el absurdo, y el director tiene claro que para &eacute;l no hab&iacute;a otra forma de atacar el tema. &ldquo;Para m&iacute; era la &uacute;nica forma de hacerlo. Me parece que acercarse a Pinochet de una manera realista o dram&aacute;tica, produce la primera complicaci&oacute;n, que es que Pinochet podr&iacute;a generar alguna forma de empat&iacute;a. Quiz&aacute;s el blanco y negro y la s&aacute;tira produce la distancia necesaria para poder verlo, observarlo y tener la sensibilidad correcta hacia hacia alguien que hizo tanto da&ntilde;o. Alguien que, por tanto, tiene que ser mirado desde el &aacute;ngulo correcto&rdquo;, explica sobre su filme.
    </p><p class="article-text">
        Esa impunidad eterna que Larra&iacute;n expone en su pel&iacute;cula queda de manifiesto con ese final abierto, en color -en contraste con el resto del filme- y con un v&iacute;nculo muy directo a la actualidad. &iquest;Podr&iacute;a haber una secuela con Pinochet enfrent&aacute;ndose a Boric? El director niega que tenga &ldquo;nada que ver con el gobierno de Gabriel Boric&rdquo;, pero s&iacute; &ldquo;con c&oacute;mo la historia tiene ciclos que se repiten y hay que estar atentos y con los ojos abiertos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pablo-larrain-director-conde-chile-sigue-quebrado-dividido-figura-pinochet_1_10505247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Sep 2023 21:01:36 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Ema': el perreo como fascinante herramienta de empoderamiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/ema-fascinante-herramienta-liberacion-personal_128_1154558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9965efc-c5cb-4c28-aea7-ba85b76cdc60_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ema_31_©Pablo-Larraín.jpg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llega a nuestras pantallas la nueva película de Pablo Larraín: un retrato de personajes complejos y contraditorios cuya vida cambia al conocer a una bailarina de reguetón</p><p class="subtitle">"No podíamos hablar de esta generación sin hablar del reguetón y del trap. Es un ritmo de la calle, y queríamos transmitir lo que se sentía en la calle"</p></div><p class="article-text">
        Hace no demasiado, el g&eacute;nero del <em>biopic</em> vivi&oacute; una sacudida de manos de un realizador chileno cuya mirada no ten&iacute;a absolutamente nada que ver con la tradici&oacute;n acad&eacute;mica del cine estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de Pablo Larra&iacute;n, que si bien ya contaba con una carrera en Chile, salt&oacute; al terreno internacional con <em>No</em>, inc&oacute;moda visi&oacute;n de la dictadura de Pinochet y el plebiscito chileno del 88. Luego supo descolocar a propios y ajenos con la contundente <em>El Club</em>, brillante dedo en la llaga al inc&oacute;lume estatus del clero. Y tras eso llegaron <em>Neruda</em> y<em> Jackie</em>: dos biopics alejados de toda f&oacute;rmula, libres en su concepci&oacute;n formal e interpretativa. El segundo le llev&oacute; hasta los Oscar con tres nominaciones, por su escurridiza aproximaci&oacute;n a Jacqueline Kennedy durante las horas posteriores al asesinato de su marido.
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, Larra&iacute;n vuelve a los cines con una pel&iacute;cula que comparte esp&iacute;ritu con sus t&iacute;tulos anteriores, pero parece m&aacute;s libre si cabe<em>. Ema </em>es la historia de la joven del t&iacute;tulo: una bailarina que se acaba de separar de un prestigioso core&oacute;grafo, tras dar al hijo de ambos en adopci&oacute;n. Mientras enfrenta su situaci&oacute;n, Ema empieza a conocer a personas sin aparente relaci&oacute;n entre ellas, alterando de forma significativa sus vidas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">Rodar mientras se crea</h3><p class="article-text">
        Mariana Di Girolamo no sab&iacute;a bailar de forma profesional antes de interpretar a Ema. De hecho, su rostro era conocido en la televisi&oacute;n chilena, pero no en la gran pantalla y, mucho menos, en todo el mundo. Pero la pel&iacute;cula de Larra&iacute;n, que le propuso el papel protagonista antes de saber si iba a conseguir financiaci&oacute;n para rodarla, se estren&oacute; en Secci&oacute;n Oficial de Festival de Venecia. Desde entonces, la actriz no ha parado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rodamos durante seis semanas muy intensas en Valpara&iacute;so&rdquo;, cuenta Di Girolamo a eldiario.es, &ldquo;pero fue una experiencia radicalmente distinta a lo que yo estaba haciendo en televisi&oacute;n, porque all&iacute; los guiones estaban muy cerrados, y los personajes ten&iacute;an unos antecedentes que ven&iacute;an siempre explicados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el personaje protagonista de <em>Ema</em> naci&oacute; mientras se interpretaba: en tiempo real y delante de la c&aacute;mara. &ldquo;Aqu&iacute; no era as&iacute;, es m&aacute;s: no importaba. No hab&iacute;a un trabajo de biograf&iacute;a previa. Era una actuaci&oacute;n que depend&iacute;a de la concentraci&oacute;n en el presente&rdquo;, cuenta, &ldquo;era algo escalofriante pero tambi&eacute;n ten&iacute;as una sensaci&oacute;n de alivio porque lo &uacute;nico que te ped&iacute;an era que te liberaras y te entregaras a lo que te ped&iacute;a el cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez de ah&iacute; derive el aspecto de extra&ntilde;a enso&ntilde;aci&oacute;n que sobrevuela toda la pel&iacute;cula: no parece seguir una estructura ni tener un camino claro, pero uno tiene la sensaci&oacute;n de que todo est&aacute; donde debe estar. De hecho, la actriz cuenta que no les entregaban el guion hasta la noche anterior al rodaje y todo, pr&aacute;cticamente, se ten&iacute;a que, si bien no improvisar, interpretar sobre la marcha.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pablo es muy consciente de este m&eacute;todo y estaba muy abierto a nuestros comentarios y nuestros errores&rdquo;, explica la actriz, &ldquo;no hab&iacute;a ideas preconcebidas y c&oacute;mo se relaciona Ema con los dem&aacute;s personajes es algo que fuimos descubriendo mientras rod&aacute;bamos&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">De&nbsp;Stravinsky al perreo: bailar para liberarse</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Yo hab&iacute;a bailado reguet&oacute;n antes de <em>Ema</em>&rdquo;,&nbsp;explica Di Girolamo, &ldquo;pero siempre lo hice de manera recreacional o en ambientes festivos&rdquo;. En cambio, para el rodaje de la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Larra&iacute;n tuvo que entrenar durante meses diariamente con el core&oacute;grafo chileno Jose Vidal. Su compa&ntilde;&iacute;a de danza contempor&aacute;nea estuvo implicada en la cinta y, de hecho, en ella se representa <em>Rito de Primavera</em>, su obra m&aacute;s c&eacute;lebre, adaptaci&oacute;n de <em>La Consagraci&oacute;n de la Primavera</em> de Igor Stravinsky.
    </p><p class="article-text">
        Ambos, el reguet&oacute;n y Stravinsky, conviven de forma fabulosa en <em>Ema</em>. Para Larra&iacute;n no existen los apelativos de alta y baja cultura, e imponer barreras entre expresiones artist&iacute;sticas de distinto origen impide su di&aacute;logo y &mdash;por qu&eacute; no&mdash;, su feliz fusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo he crecido escuchando reguet&oacute;n toda mi vida y no le otorgo esa connotaci&oacute;n negativa que tiene mucha gente de &eacute;l&rdquo;, explica la actriz chilena nacida en 1990, &ldquo;pero tambi&eacute;n pienso que a m&iacute; me gusta bailarlo m&aacute;s que escucharlo&rdquo;. Sin embargo, cuenta que&nbsp;Pablo Larra&iacute;n y Nicolas Jaar, compositor de la banda sonora de <em>Ema</em>, tuvieron siempre muy claro que deb&iacute;an abordar este g&eacute;nero musical como parte del ADN de su filme. No quer&iacute;an hablar de esta generaci&oacute;n &ldquo;sin hablar del reguet&oacute;n y del trap. Es un ritmo de la calle, y quer&iacute;amos transmitir lo que se sent&iacute;a en la calle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Di Girolamo, &ldquo;el reguet&oacute;n es algo sensual, sinuoso. Y estamos hablando de una mujer que funciona en colectivo: su vida est&aacute; ligada a la tribu y el reguet&oacute;n tambi&eacute;n es as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que es muy importante lo que hizo Pablo: acercarse a estos ritmos sin juzgarlos. Abierto a lo que le pod&iacute;an proporcionar. De hecho, es la misma aproximaci&oacute;n que tiene respecto a la cultura pop de nuestra generaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Ver el mundo arder</h3><p class="article-text">
        Con <em>Ema</em>, Pablo Larra&iacute;n configura un fascinante retrato del baile como liberaci&oacute;n y autodescubrimiento. Tambi&eacute;n como herramienta de empoderamiento, de lucha contra la autoridad. De hecho, el personaje interpretado por Gael Garc&iacute;a Bernal se puede leer como trasunto del director: d&eacute;spota opresor contra el que la protagonista debe sublevarse. En el enfrentamiento,<em> Ema</em> crece como pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Alrededor de Ema se tejen relaciones afectivas marcadas por el deseo y una voluntad oculta, pero siempre en los t&eacute;rminos decididos por ella, y gobernados a voluntad. Consensuados y secundados, eso s&iacute;, en grupo: en un aquelarre feminista que ayuda al personaje de Mariana Di Girolamo a andar el camino elegido.
    </p><p class="article-text">
        Para construir su futuro, no obstante, la generaci&oacute;n que retrata<em> Ema</em> no se conforma con bailar un reguet&oacute;n empoderante. No basta con moverse para notar las cadenas. Seg&uacute;n su tesis, hay que destrozar lo que nos oprime. Hay que hacerlo arder.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese sentimiento define a Ema&rdquo;, cuenta la actriz que la interpreta &ldquo;necesita quemar para sembrar, acabar con lo establecido para que surja algo nuevo. El fuego define sus actos: es algo hipn&oacute;tico y peligroso. Como ella misma&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/ema-fascinante-herramienta-liberacion-personal_128_1154558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jan 2020 19:37:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Ema': el perreo como fascinante herramienta de empoderamiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Larraín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siete películas actuales para pasar una Semana Santa apócrifa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/peliculas-actuales-semana-santa-apocrifa_1_3469907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6a0ed65-a7cf-4647-9617-93569da54825_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Jesús, según Noriko Takao. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En estas fechas la programación televisiva se llena de reflexiones sobre la fe: aquí van unas cuantas películas para acercarse a ella de un modo distinto</p></div><p class="article-text">
        Llegan los d&iacute;as en los que se conmemora la muerte y resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s de Nazaret. Llegan tambi&eacute;n las procesiones, los penitentes y la programaci&oacute;n televisiva m&aacute;s religiosa del a&ntilde;o. Se suceden desde teleseries como <em>Killing Jesus </em>-rareza <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Killing-Jesus-Evangelio-National-Geographic_0_371313215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">auspiciada por National Geographic</a>-, a la reposici&oacute;n de alguna de las mejores comedias de la historia como <em>La vida de Brian</em> o la &eacute;pica inmortal de <em>Ben-Hur</em>. El Mes&iacute;as muere y resucita tantas veces como <em>zapping</em> hagamos, si queda alguien que atienda a la programaci&oacute;n de nuestras televisiones y no opte por la libertad condicional del <em>video on demand</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ante tal panorama, podemos seguir el juego y descubrir, sin reticencia alguna, que la religi&oacute;n es uno de los temas clave del s&eacute;ptimo arte. No es ninguna osad&iacute;a afirmar que en dicho subg&eacute;nero encontramos verdaderas obras maestras, cuando no pel&iacute;culas absolutamente fundacionales de lo que es el cine hoy. Hablamos de L<em>a pasi&oacute;n de Juana de Arco</em> u <em>Ordet (La palabra)</em> ambas de Dreyer, pero tambi&eacute;n de la <em>Viridiana</em> de Bu&ntilde;uel o el <em>Anderi Rublev</em> de Tarkovsky.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podemos optar por ver la fe en amplio espectro y con la mirada m&aacute;s actual posible. Podemos ver la religi&oacute;n como conjunto de creencias varias acerca de una divinidad, que no necesariamente est&eacute;n basadas en la Biblia. Y hacerlo con pel&iacute;culas realmente actuales, que no llegan a cumplir ni una d&eacute;cada. Largometrajes que nos muestran c&oacute;mo vive el cine la creencia en un ser supremo.
    </p><p class="article-text">
        Como cualquier selecci&oacute;n esta tambi&eacute;n adolece de dejar fuera t&iacute;tulos importantes, como son las dram&aacute;ticas <em>Camino de la cruz</em> de Dietrich Br&uuml;ggemann, o <em>La religiosa</em> de Guillaume Nicloux, o chifladuras de nivel como <em>Red State</em> de Kevin Smith. Sea como fuere, aqu&iacute; van siete t&iacute;tulos que se acercan a la fe de manera ap&oacute;crifa.
    </p><h3 class="article-text">Silencio (Martin Scorsese, 2016)</h3><p class="article-text">
        <em>Silencio</em>
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        <strong>&iquest;De d&oacute;nde venimos?</strong> Despu&eacute;s de deleitarse con un Nuevo Testamento del exceso y la locura financiera con <a href="http://www.eldiario.es/temas/el_lobo_de_wall_street/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El lobo de Wall Street</a>, Scorsese se retir&oacute; tres a&ntilde;os. En realidad fue un retiro poco espiritual y mal disimulado, pues sigui&oacute; trabajando sin cesar en proyectos como la fallida serie de HBO <a href="http://www.eldiario.es/clm/lunes_seriefilos/Vinyl-autentica-droga-melomanos_6_508909125.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vinyl</a>. Sin embargo, la apariencia de quietud se revel&oacute; en profundidad con la llegada de <em>Silencio</em>, <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Martin-Scorsese-religion-arma-definitiva_0_598090278.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una adaptaci&oacute;n de una novela de Sh&#363;saku End&#333;</a> que narra las penurias de los jesuitas portugueses que intentaron difundir la palabra de Dios en el feroz Jap&oacute;n del siglo XVII.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A d&oacute;nde vamos?</strong> La fe, que ya hab&iacute;a estado ampliamente analizada en su filmograf&iacute;a -v&eacute;ase sin ir m&aacute;s lejos <em>La &uacute;ltima tentaci&oacute;n de Cristo</em>- llega a su madurez expresiva en <em>Silencio</em>. No por lo hondo de su reflexi&oacute;n, sino por lo sosegado de hacerla. Una mirada a los riesgos de que creer como fin en la vida, el peligro que asoma tras el fanatismo y la facilidad de la fe para ser usada como arma arrojadiza, y mortal, ante las creencias ajenas.
    </p><h3 class="article-text">El club (Pablo Larra&iacute;n, 2015)</h3><p class="article-text">
        <em>El club</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde venimos? </strong>Con este film alcanz&oacute; la presencia internacional que luego revalidar&iacute;a con las excelentes <em>Neruda</em> y <em>Jackie</em>. Sin embargo, la posici&oacute;n de Pablo Larra&iacute;n como realizador <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Pablo-Larrain-chilena-dispuesta-revolucionar_0_613139188.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nunca ha llegado a ser del todo c&oacute;moda</a>: gran parte de su carrera consiste en hurgar en la herida y molestar al que se ofenda f&aacute;cilmente. As&iacute;, no es de extra&ntilde;ar que en determinado momento decidiese molestar a un estamento intocable: el <em>statu quo</em> cat&oacute;lico de su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A d&oacute;nde vamos?</strong> Si bien <em>El club</em> es una pel&iacute;cula incomod&iacute;sima con varias capas de lectura sobre la corrupci&oacute;n moral o la idea de salvaci&oacute;n inherente a la fe, subyace en ella un discurso m&aacute;s potente: la exculpaci&oacute;n. O mejor dicho, la excusa del creyente como alguien capaz de subordinar toda l&oacute;gica a un pensamiento que justifique sus actuaciones, por atroces que sean.
    </p><h3 class="article-text">La bruja (Robert Eggers, 2015)</h3><p class="article-text">
        <em>La bruja</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde venimos?</strong> La <em>opera prima</em> de Robert Eggers se hizo con el merecido premio a mejor direcci&oacute;n en el festival de Sundance con una historia de terror que resultaba <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/La_bruja_terror_victoriano_0_511998943.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un aut&eacute;ntico abracadabra para el cine de terror.</a> En ella, una familia de colonos cristianos sobrevive como puede a las penalidades de una sequ&iacute;a en la Nueva Inglaterra del siglo XVII. Seg&uacute;n sus creencias, Dios les est&aacute; castigando y poniendo a prueba. Aunque puede que haya algo m&aacute;s detr&aacute;s de sus desgracias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A d&oacute;nde vamos?</strong> La religi&oacute;n es aqu&iacute; una prisi&oacute;n para su protagonista, de la misma manera que es una luz de esperanza para los que la rodean. El castigo, concepto que el espectador contempor&aacute;neo puede asumir &iacute;ntimamente ligado a la herencia de la moral cristiana, emana de <em>La Bruja</em> como uno de los pilares de la fe. Aunque si bien, por ir&oacute;nico que resulte, la salida de esa prisi&oacute;n es otra fe, profana y dedicada a un culto mucho m&aacute;s sacr&iacute;lego.
    </p><h3 class="article-text">No&eacute; (Darren Aronofsky, 2014)</h3><p class="article-text">
        <em>No&eacute;</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde venimos?</strong> Darren Aronofsky ven&iacute;a de acariciar la -supuesta- gloria que otorgan los Oscar con <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/huella-cine-negro-siglo-XXI_0_191431743.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cisne negro</a> despu&eacute;s de un a&ntilde;o para recordar. Adem&aacute;s, la religi&oacute;n no le era ajena en absoluto pues casi desde que empezase en el cine, hab&iacute;a manejado nociones sobre ella en <em>Pi, fe en el caos</em> y en <em>La fuente de la vida</em>. De pronto, estrenaba un <em>blockbuster</em> basado en la vida del &uacute;ltimo de los patriarcas antediluvianos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A d&oacute;nde vamos?</strong> <em>No&eacute;</em> es posiblemente uno de los <em>blockbusters</em> m&aacute;s caros y extremadamente raros que ha dado el cine reciente. Su alt&iacute;simo presupuesto iba acompa&ntilde;ado de una historia inaccesible y de un curioso concepto de fe: el de la lectura interesada. Una rareza que entretiene de manera intermitente y que da buena cuenta de lo que es interpretar un texto sagrado al pie de la letra, o por el contrario inferir de &eacute;l lo que se desee.
    </p><h3 class="article-text">Calvary (John Michael McDonagh, 2014)</h3><p class="article-text">
        <em>Calvary</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>&iquest;De d&oacute;nde venimos?</strong> John Michael McDonagh, hermano mayor del m&aacute;s afamado Martin McDonagh, pertrech&oacute; en 2014 un sentido homenaje a los hombres de fe con <em>Calvary</em>. Una contestaci&oacute;n reflexiva y dram&aacute;tica al relativo &eacute;xito que tuvo su anterior film: la comedia negra <em>El irland&eacute;s</em>. Ambas pel&iacute;culas inteligentes, aunque solo una realmente excelente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A d&oacute;nde vamos?</strong> <em>Calvary</em> sigue los pasos del Padre James -brillante <a href="http://www.eldiario.es/temas/brendan_gleeson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brendan Gleeson</a>- un hombre dedicado al credo que un buen d&iacute;a recibe una amenaza de muerte de un feligr&eacute;s an&oacute;nimo. Lejos de denunciarle o intentar evitar que alguien le asesine, decide averiguar el porqu&eacute;. La fe es aqu&iacute; la b&uacute;squeda de razones ulteriores, superiores, que expliquen aquello que no podemos entender. Remediar, eso ya es otro tema.
    </p><h3 class="article-text">The Fake (Yeon Sang-ho, 2013)</h3><p class="article-text">
        <em>The Fake</em>
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde venimos?</strong> Yeon Sang-ho dirigi&oacute; esta pel&iacute;cula de animaci&oacute;n surcoreana despu&eacute;s del buen recibimiento de un drama de brocha gorda sobre el acoso escolar llamado <em>The King of Pigs</em>. Esta vez, no reduc&iacute;a los trazos de la narraci&oacute;n, brusca y tremendamente obvia, pero s&iacute; optaba por caminos menos f&aacute;ciles. Gracias a su reputaci&oacute;n como director de ambas, salt&oacute; a la acci&oacute;n real con la entretenid&iacute;sima <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Train-to-Busan-pelicula_0_597390654.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Train to Busan</a>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A d&oacute;nde vamos?</strong> En esta historia de malas decisiones y venganzas, en un ambiente muy del estilo de <a href="http://www.eldiario.es/temas/true_detective/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">True Detective</a> aunque anterior, un hombre llega predicando la salvaci&oacute;n de unas almas que buscan desesperadas luz en su vida. La religi&oacute;n, para Yeon Sang-ho, es a la vez el consuelo necesario y el camino que hay que cuidarse de caminar. Creer es jugar con el doble filo de una navaja que igual pela una manzana que corta un cuello.
    </p><h3 class="article-text">Las vacaciones de Jes&uacute;s y Buda (Noriko Takao, 2013)</h3><p class="article-text">
        <em>Las vacaciones de Jes&uacute;s y Buda</em>
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        <strong>&iquest;De d&oacute;nde venimos?</strong> La mangaka Hikaru Nakamura se hizo popular a principios de los dos mil gracias a un manga que contaba la historia de un Jes&uacute;s contempor&aacute;neo que decid&iacute;a irse a vivir con su amigo Buda a un piso del Jap&oacute;n de hoy. Repiti&oacute; la jugada Noriko Takao, una realizadora que tras debutar con la adaptaci&oacute;n al cine de un manga que hab&iacute;a vendido m&aacute;s de 10 millones de copias en su pa&iacute;s, se embarc&oacute; el el mundo de las series anime. Ah&iacute; sigue, parece ser.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A d&oacute;nde vamos?</strong> Estamos ante una comedia afable que apuesta por mostrar la fe como hecho sanador y recurso valiente hacia el autodescubrimiento. Gracias a su destreza narrativa y su delicadeza en la puesta en escena, su mensaje se sujeta con fuerza a los andamios de una estructura f&eacute;rrea. Un respiro agradable ante tanto mensaje grave sobre la creencia y su reverso tenebroso.
    </p><h3 class="article-text">Bola extra: El mundo es nuestro (Alfonso S&aacute;nchez, 2012)</h3><p class="article-text">
        <em>El mundo es nuestro</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde venimos?</strong> El actor, guionista y director sevillano Alfonso S&aacute;nchez seguramente sea una de las &uacute;ltimas incorporaciones al improbable olimpo de realizadores espa&ntilde;oles que se han re&iacute;do -en el buen sentido- de las tradiciones 'muy espa&ntilde;olas y mucho espa&ntilde;olas'. No en vano, <em>El mundo es nuestro</em>, s&aacute;tira sobre la Semana Santa y ant&iacute;doto eficaz del prejuicio, es una de las comedias m&aacute;s absurdamente divertidas que ha dado el cine patrio estos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A d&oacute;nde vamos?</strong> El <em>Cabesa</em> y el <em>Culebra</em>, son dos amigos de barrio poco avispados que un buen d&iacute;a, en plena Semana Santa sevillana, deciden atracar un banco. La cosa no resultar&aacute; tan sencilla como se esperaban y las procesiones, los politiqueos y el fervor se mezclar&aacute;n sin remedio en una s&aacute;tira f&aacute;cil pero inteligente de la crisis. La fe, aqu&iacute;, es equivalente a tradici&oacute;n pues en la tierra de sus dos protagonistas hay dramas mayores que salir encapuchado y hacer de costalero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/peliculas-actuales-semana-santa-apocrifa_1_3469907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Apr 2017 18:23:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siete películas actuales para pasar una Semana Santa apócrifa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Semana Santa,Pablo Larraín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Jackie’, de Pablo Larraín: duelo en Camelot]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cinetario/jackie-pablo-larrain-duelo-camelot_132_3470556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8fbdefaf-0ef7-441b-b868-7f2a09ca59df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Jackie’, de Pablo Larraín: duelo en Camelot"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cineasta chileno recompone el viaje emocional de Jackie Kennedy tras el atentado de Dallas que le costó la vida a su marido</p><p class="subtitle">Natalie Portman realiza una encarnación apasionada y compleja de un personaje en una encrucijada singular</p></div><p class="article-text">
        Su marido muri&oacute; en su regazo con la cabeza reventada. Al otro lado de la peque&ntilde;a pantalla, un pa&iacute;s se quedaba hu&eacute;rfano contemplando el magnicidio. &iquest;Qu&eacute; pod&iacute;a haber despu&eacute;s de aquello? El delirante viaje emocional que hizo Jackie Kennedy (<a href="http://biografias.estamosrodando.com/natalie-portman/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Natalie Portman</a>), tras el atentado de Dallas en el que muri&oacute; el presidente de los EEUU, John Fitzgerald Kennedy (<a href="http://www.imdb.com/name/nm1294269/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Caspar Phillipson</a>), es el complejo recorrido que realiza la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Pablo Larra&iacute;n. Un director de cine chileno que sorprendi&oacute; al mundo con la <a href="https://cinetario.es/2013/03/10/visionado-no-de-pablo-larrain-el-triunfo-de-la-imaginacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fant&aacute;stica 'No</a>'&nbsp;y que, en su primera incursi&oacute;n en el cine norteamericano, aborda la figura de un mito tal y como hizo en 'Neruda', huyendo de los mimbres trillados de biopic.
    </p><p class="article-text">
        Larra&iacute;n ha explicado que intentar reconstruir la personalidad de Jackeline Kennedy fue para &eacute;l como lanzar una especie de &oacute;rdago argumental a los espectadores. Fue hilvanando fragmentos de entrevistas, conversaciones, como la que comparti&oacute; la mujer con Arthur Schlesinger, asesor de su marido y por supuesto le sigui&oacute; la pista a los acontecimientos registrados por la historia. Sin embargo, la labor de investigaci&oacute;n se habr&iacute;a quedado corta sin la aportaci&oacute;n del guionista del film, Noah Oppenheim. Un hombre que ha sabido realizar un persuasivo ejercicio de imaginaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula muestra varios hilos conductores para colarnos en el duelo privado de la primera dama, en los acontecimientos que rodearon al magnicidio y en las obsesiones de una mujer &nbsp;que, hecha jirones, intenta entender la tragedia que est&aacute; viviendo. Por ejemplo, asistimos a la c&eacute;lebre entrevista que Jackie mantuvo tras el atentado con Teddy White, de la revista 'Life' (Billy Cudrup), un periodista empe&ntilde;ado en poner de relieve su figura de madre que consol&oacute; a los norteamericanos en el dram&aacute;tico lance de perder a su l&iacute;der. La pel&iacute;cula desvela tambi&eacute;n las confidencias de Jackie con &nbsp;un p&aacute;rroco cat&oacute;lico (maravilloso <a href="http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/2492/John%20Hurt" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Hurt</a>, en su pen&uacute;ltimo papel) al que abre su alma dejando a la vista la rabia reservada al marido desleal, el desgarro por sus hijos muertos (los desconocidos Arabella y Patrick) y las contradicciones infernales en las que un ser humano abatido por la tragedia puede verse atrapado.
    </p><p class="article-text">
        Junto a estos planos narrativos, el espectador descubre momentos singulares. &nbsp;Como el curioso duelo privado en el que la primera dama &lsquo;se disfraza&rsquo;, una y otra vez, de su imagen p&uacute;blica haciendo un repaso a su fondo de armario y dando buena cuenta del vino que hab&iacute;a en la Casa Blanca. O esa tozuda rebeld&iacute;a que manifest&oacute; cuando se neg&oacute; a quitarse el c&eacute;lebre Chanel rosa manchado de sangre, mientras el vicepresidente Lyndon Johnson juraba su cargo en el Air Force One.
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    </p><p class="article-text">
        Natalie Portman no logr&oacute; el Oscar a la mejor interpretaci&oacute;n femenina, pero la suya fue una encarnaci&oacute;n apasionada y compleja de un personaje en una encrucijada singular. La mirada perdida de la actriz, los pensamientos que se atropellan en un rostro que se desmorona por el dolor, la grandeza de la tragedia en su porte digno&hellip; Era un desaf&iacute;o suicida el que Larra&iacute;n le puso por delante, pero la actriz supo estar a la altura del envite haciendo perfectamente cre&iacute;ble la esquizofrenia del personaje.
    </p><p class="article-text">
        'Jackie' es una pel&iacute;cula con una fotograf&iacute;a y una est&eacute;tica muy bella y cuidada, bien construida en su estructura de laberinto. Sin embargo, existen bastantes instantes&nbsp; en los que el espectador llega a mantener una educada distancia emocional con la primera dama. Hay algo en aquella Jackie de insistentes primeros planos y desconcertado rictus que no puede evitar perder rasgos de humanidad. Es como si la mujer que nos reflejan los cineastas, demasiado consciente de su mito, se empe&ntilde;ara en seguir en su pedestal y no pudiera mostrar su verdadera fragilidad o empatizar con el com&uacute;n de los mortales.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s ella fue verdaderamente as&iacute;, &ldquo;tan real como interpretada&rdquo;. Al fin y al cabo, ni siquiera supo vivir el dolor con el consuelo de la intimidad. Sinti&oacute; la obligaci&oacute;n de mostrarlo para la posteridad montando un arriesgado funeral de Estado que ten&iacute;a que convertirse en el primer cap&iacute;tulo de una leyenda. Jackie quer&iacute;a que todo el mundo recordara el legado de John, pero tambi&eacute;n la &eacute;poca espl&eacute;ndida, dorada, de grandes fiestas y veladas culturales que llenaron de vida la Casa Blanca. Camelot en la era de la carrera espacial. Jackie no dejaba de so&ntilde;ar, pero &ldquo;sin olvidar el sonido de la bala cuando a &eacute;l le estall&oacute; en la cabeza&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Dolores Sarto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cinetario/jackie-pablo-larrain-duelo-camelot_132_3470556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Apr 2017 09:07:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Jackie’, de Pablo Larraín: duelo en Camelot]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Larraín,Cine,Películas,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mirada chilena dispuesta a revolucionar el 'biopic' se llama Pablo Larraín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pablo-larrain-chilena-dispuesta-revolucionar_1_3579125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ac35d21-4c8b-4278-b246-691362710032_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="pablo-larrain-8.jpeg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jackie</p><p class="subtitle">biopic</p><p class="subtitle">de Jacqueline Kennedy interpretado por Natalie Portman, llega a los cines para reivindicar nuevas maneras de abordar el género biográfico</p><p class="subtitle">El director chileno era prácticamente un desconocido hace cinco años</p></div><p class="article-text">
        Pensar en cine chileno actual es pensar en Pablo Larra&iacute;n. Pocos son los realizadores latinoamericanos que hayan dado el salto al reconocimiento internacional de una manera tan rompedora, siendo fieles a los preceptos que les llevaron donde est&aacute;n. Un hombre de pocas palabras, pero de imponente discurso, ha construido una carrera en la que la comodidad es el &uacute;ltimo de los atributos deseables.
    </p><p class="article-text">
        Su personalidad y la de sus pel&iacute;culas le han labrado un reconocimiento que tambi&eacute;n ha contado con enemigos. Ya fuera por diseccionar la historia reciente de su pa&iacute;s a trav&eacute;s de una quir&uacute;rgica e inc&oacute;moda visi&oacute;n de la dictadura de Pinochet. O por meter el dedo en la llaga al inc&oacute;lume estatus del clero. O por dar la vuelta a la tortilla a la historia de h&eacute;roes literarios como Pablo Neruda.
    </p><p class="article-text">
        Con el estreno de <em>Jackie</em>, Larra&iacute;n trae bajo el brazo un artefacto dispuesto a hacerle un hueco en el tablero internacional: un <em>biopic</em> de Jacqueline Kennedy, primera dama de los Estados Unidos, pol&eacute;mico y bello durante las horas posteriores al asesinato de su marido, John Fitzgerald Kennedy.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><h3 class="article-text">Rasgar la memoria de la dictadura</h3><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Tarkovski que la fuerza del cine consiste en atrapar el tiempo &ldquo;en su indisoluble relaci&oacute;n con la materia misma de <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Tarkovski-dominio-publico_0_311119256.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la realidad que nos rodea cada d&iacute;a y hora</a>&rdquo;. Para el director ruso, el cine no era un entretenimiento ni tampoco un arte en el sentido comercial de la palabra. El cine era una herramienta para entender el mundo y tomar conciencia de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Larra&iacute;n lleva en su ADN cinematogr&aacute;fico esas ense&ntilde;anzas. Su cine lleva a&ntilde;os reinterpretando la realidad mediante un estilo y tono &uacute;nicos. Pero con la intenci&oacute;n &uacute;ltima de entender lo que le rodea: la historia reciente de su pa&iacute;s y el di&aacute;logo entre pasado y presente.
    </p><p class="article-text">
        Desde que se puso detr&aacute;s de las c&aacute;maras por primera vez en 2005, su mirada se centr&oacute; en c&oacute;mo el arte es capaz de rasgar la memoria para convertir el trauma en redenci&oacute;n. <em>Fuga</em>, su primer trabajo, narra la historia de un m&uacute;sico obsesionado con conseguir componer una melod&iacute;a que escuch&oacute; de ni&ntilde;o, cuando fue testigo del asesinato de su hermana sobre un piano.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la memoria construir&aacute; luego una trilog&iacute;a compuesta por<em> Tony Manero</em>, <em>Post Mortem</em> y <em>No</em>. Los tres filmes analizan los fantasmas de la dictadura de Pinochet desde el golpe de Estado del 1973 que derroc&oacute; y acab&oacute; con la vida de Salvador Allende, hasta el plebiscito nacional de Chile de 1988.
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                </figure><p class="article-text">
        <em>Tony Manero</em>, estrenada en 2008, narra la historia de Ra&uacute;l Peralta, un hombre obsesionado con el personaje de John Travolta en <a href="http://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/duro-hombre-pista-baile_0_243575739.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fiebre del s&aacute;bado noche</a>. En plena dictadura de Pinochet, en un clima psic&oacute;tico y violento, Peralta trata de interpretar a su gran &iacute;dolo y ser reconocido como la estrella que cree ser, aunque ello le lleve a cometer los m&aacute;s retorcidos cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        A esa&nbsp;relectura desquiciada de las consecuencias sociales de la dictadura, &eacute;l mismo le dio&nbsp;la vuelta dos a&ntilde;os despu&eacute;s con <em>Post Mortem</em>, la historia de un empleado de la morgue de un hospital de Santiago de Chile d&iacute;as antes del golpe de Estado. En aquella pel&iacute;cula, Larra&iacute;n se perfilaba ya como un historiador inc&oacute;modo dispuesto a desmitificar recuerdos tan dolorosos como el de Salvador Allende, si eso le permit&iacute;a entender mejor c&oacute;mo marc&oacute; la psicolog&iacute;a de muchos chilenos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La primera entrega de la trilog&iacute;a sobre la dictadura de Larra&iacute;n es un <em>slasher</em> del mismo modo que <em>Post Mortem</em> es una pel&iacute;cula de ciencia ficci&oacute;n postapocal&iacute;ptica&rdquo;, reflexionaba el cr&iacute;tico de cine Gerard Alonso i Cassad&oacute; <a href="http://www.fotogramas.es/Cinefilia/Pablo-Larrain-el-historiador-salvaje" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre este tema</a>. &ldquo;Ambas aluden a aquella &eacute;poca retrat&aacute;ndola como escenario de pel&iacute;culas de g&eacute;nero fant&aacute;stico, como si el oscuro Chile genocida y tenebroso de Pinochet [&hellip;] s&oacute;lo pudiese rememorarse como decorado de una malsana ficci&oacute;n&rdquo;, describ&iacute;a certeramente Alonso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En la misma l&iacute;nea culminar&iacute;a su tratado sobre la historia reciente de su pa&iacute;s con <em>No, </em>un drama pol&iacute;tico que molest&oacute; a m&aacute;s de un historiador debido a su afilado enfoque: plantear el plebiscito que sac&oacute;&nbsp;a Chile de la dictadura como una calculada estrategia de marketing capitalista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Viendo <em>No</em>, cualquier espectador espa&ntilde;ol puede echar de menos en nuestro cine a un creador capaz de contar nuestra Transici&oacute;n con la lucidez con que Pablo Larra&iacute;n narra aqu&iacute;, a salvo de todo autoenga&ntilde;o y toda tentaci&oacute;n &eacute;pica, el fin de la dictadura de Augusto Pinochet&rdquo;,&nbsp;<a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2013/02/07/actualidad/1360265115_170635.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribi&oacute; sobre ella</a> el cr&iacute;tico Jordi Costa.
    </p><p class="article-text">
        Esta fue tambi&eacute;n la pel&iacute;cula con la que asalt&oacute; el terreno internacional gracias a su laureado paso por Cannes y a la nominaci&oacute;n al Oscar a Mejor Pel&iacute;cula de habla no inglesa, <a href="http://www.eldiario.es/politica/Amour-doloroso-Michael-Haneke_0_80492042.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que aquel a&ntilde;o se llev&oacute; Amor</a>, la obra maestra de <a href="http://www.eldiario.es/politica/Michael-Haneke-estrella-minoritario-Madrid_0_103240245.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michael Haneke</a>.
    </p><p class="article-text">
        Larra&iacute;n hab&iacute;a pasado revista a la biograf&iacute;a de su pa&iacute;s y lo hab&iacute;a hecho con un constante &aacute;nimo provocador. Para el realizador, la historia era un plato de cer&aacute;mica y el cine, un tenedor con el que rasgar con ansia. Sabiendo que estremecer&iacute;a al personal, pero que no hab&iacute;a otra manera de enfrentarse al pasado.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><h3 class="article-text">La religi&oacute;n: un punto sin retorno</h3><p class="article-text">
        Antes de 1973, Am&eacute;rica Latina hab&iacute;a sido un foco de esperanzas pol&iacute;ticas y culturales. Eran los tiempos de las expectativas abiertas por la revoluci&oacute;n cubana y la victoria electoral de la izquierda en&nbsp;Chile. Hitos pol&iacute;ticos que se daban en un momento de especial inter&eacute;s internacional por su literatura gracias a Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, Vargas Llosa o Cort&aacute;zar&hellip; y a su cine, por el&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Entrevista-Sergio-Machado_0_546645528.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cinema N&ocirc;vo brasile&ntilde;o</a> o <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/revolucion-cubana-vista-documental-epoca_0_527047411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el rompedor cine cubano</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero, como cuenta Rom&aacute;n Gubern en su fundamental <em>Historia del cine,&nbsp;</em>&ldquo;a partir del golpe militar que derrib&oacute; al gobierno de Salvador Allende, se produjo una clara desaceleraci&oacute;n de las expectativas, al tiempo que se consolidaban dictaduras militares en los pa&iacute;ses del Cono Sur (Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Per&uacute;)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquello produjo una sequ&iacute;a creativa que tard&oacute;&nbsp;a&ntilde;os en superarse y que consigui&oacute; hacer pr&aacute;cticamente intocables ciertas tem&aacute;ticas dentro del cine latinoamericano. Muchos g&eacute;neros fueron&nbsp;desterrados y hubo materias que dejaron de tener un reflejo digno en el s&eacute;ptimo arte. La religi&oacute;n fue una de ellas: una cuenta pendiente que Larra&iacute;n supo transgredir.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Zinemaldia-abre-pelicula-ano-Amenabar_0_432207661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En 2015 el cineasta estren&oacute; El club</a>, un &aacute;cido retrato del <em>statu quo</em> cat&oacute;lico de su pa&iacute;s que abordaba abiertamente los abusos sexuales y la corrompida moral cristiana. Con ella el cineasta chileno se consolid&oacute; definitivamente: gan&oacute; el <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Plata-Gran-Premio-Jurado-Berlinale_0_356614702.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Premio del Jurado de la Berlinale</a>, pas&oacute; con excelentes cr&iacute;ticas por San Sebasti&aacute;n y fue nominada a mejor pel&iacute;cula de habla no inglesa en los Globos de Oro. Los reconocimientos cristalizaron en una mejor distribuci&oacute;n de sus t&iacute;tulos en Espa&ntilde;a, donde el suyo segu&iacute;a siendo un nombre desconocido. No har&iacute;an falta m&aacute;s que unos pocos meses para que eso cambiase radicalmente.
    </p><p class="article-text">
        <span id="2061036_1487251835356"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">La f&oacute;rmula de un &eacute;xito arriesgado</h3><p class="article-text">
        En septiembre <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Pablo-Larrain-Cannes-Neruda-hueso_0_515499530.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; a nuestro pa&iacute;s Neruda</a>, fant&aacute;stica visi&oacute;n de la controvertida vida del poeta&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/politica/pasos-Pablo-Neruda-Rangun-colonial_0_120738031.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Neruda</a>. En ella, mediante un extraordinario montaje y un uso magistral de los versos del poeta chileno, compon&iacute;a un retrato &uacute;nico del personaje alejado de los est&aacute;ndares de lo que la industria conoce como <em>biopic</em>.
    </p><p class="article-text">
        Para Larra&iacute;n, subvertir el g&eacute;nero de las pel&iacute;culas biogr&aacute;ficas consist&iacute;a en que conoci&eacute;semos al personaje sin saber casi nada de su vida. <em>Neruda</em> propone un acercamiento a partir de su l&iacute;rica. Una voz en off recita sus versos mientras compone una historia de persecuciones de tono par&oacute;dicamente cl&aacute;sico que incluso se dir&iacute;a cercano al <em>western</em>. El&nbsp;filme no antepone los hechos hist&oacute;ricos ni el verismo a la fuerza de la poes&iacute;a. Construyendo un relato que puede absolutamente ficticio y que a la vez nos acerca a la idea de qui&eacute;n fue el poeta en realidad.
    </p><p class="article-text">
        <span id="1740595_1487252068316"></span>
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    </figure><p class="article-text">
        Seguro de s&iacute; mismo en esta senda, con <em>Jackie</em> propone el mismo juego sustituyendo poes&iacute;a por psicolog&iacute;a. Ahora rueda en Estados Unidos, con una producci&oacute;n de nivel,&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/kinotico/Natalie-Portman-riesgo-Jackie_0_613138755.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con actrices como Natalie Portman</a> y con una carrera por festivales y premios que ha culminado en <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/oscar-2017-nominados-directo_0_605089894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres nominaciones a los Oscar</a>. Larra&iacute;n ya es alguien dentro del tablero internacional con suficiente nombre como para llevar a cabo uno de los <em>biopics</em> m&aacute;s importantes del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es el que se esperaba de un director que no tiene miedo a arriesgarse, a fallar y a tratar temas espinosos en tonos inc&oacute;modos. <em>Jackie</em> es, m&aacute;s que una pel&iacute;cula, una eleg&iacute;a construida a partir de un magnicidio. Uno de esos hechos que marcaron a fuego la historia de la naci&oacute;n m&aacute;s poderosa del mundo y que olvid&oacute;, como suele hacer el rodillo patriarcal de la historia, a quien supo enfrentar el duelo de todos: Jacqueline Kennedy.
    </p><p class="article-text">
        El personaje de Natalie Portman, mediante una actuaci&oacute;n absolutamente soberbia, es el de una mujer que se enfrent&oacute; a las miradas de todo un pa&iacute;s por reivindicar un legado. Pero tambi&eacute;n el retrato de c&oacute;mo un fantasma del pasado nos puede cambiar el presente. De c&oacute;mo un trauma se puede convertir en una redenci&oacute;n. Ejes sobre los que Pablo Larra&iacute;n ha construido una filmograf&iacute;a m&aacute;s interesante a cada paso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pablo-larrain-chilena-dispuesta-revolucionar_1_3579125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Feb 2017 20:10:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mirada chilena dispuesta a revolucionar el 'biopic' se llama Pablo Larraín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Larraín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Natalie Portman y el riesgo de ser 'Jackie']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/natalie-portman-riesgo-jackie_1_3582464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2765361c-70e0-4568-b486-26eacc837cd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Natalie Portman y el riesgo de ser &#039;Jackie&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Kinótico</p><p class="subtitle">podcast de cine y series de eldiario.es</p><p class="subtitle">, charlamos con Natalie Portman, candidata al Oscar por su retrato de la exprimera dama de EEUU</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tambi&eacute;n conversamos con &Aacute;lex de la Iglesia en la Berlinale 2017:&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/kinotico/Alex-Iglesia-Internet-presente-espanol_0_612788770.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>"Dije que Internet era el presente del cine espa&ntilde;ol... y ten&iacute;a raz&oacute;n"</strong></a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En el episodio n&uacute;mero 52 de <em>Kin&oacute;tico</em>, el <strong>podcast de cine y series de eldiario.es</strong>, recuperamos la entrevista que mantuvimos en Toronto con Natalie Portman, la protagonista de <em>Jackie</em>. Adem&aacute;s <a href="http://www.eldiario.es/kinotico/Alex-Iglesia-Internet-presente-espanol_0_612788770.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>hemos charlado en el Festival de Berl&iacute;n con &Aacute;lex de la Iglesia</strong></a>, productor de <em>Pieles</em> y director de <em>El bar</em>.
    </p><h4 class="article-text">Contenidos del podcast</h4><p class="article-text">
        <strong>01:45.-</strong> <em>Jackie</em>, de Pablo Larra&iacute;n, llega a la cartelera. Incluye la entrevista con <strong>Natalie Portman</strong> en el Festival de Toronto. Tambi&eacute;n la burbuja de opini&oacute;n sobre la pel&iacute;cula, con Bego&ntilde;a Donat
    </p><p class="article-text">
        <strong>07:30.-</strong> Contin&uacute;a la secci&oacute;n oficial de la Berlinale. Repasamos la secci&oacute;n oficial con V&iacute;ctor Esquirol
    </p><p class="article-text">
        <strong>13:10.-</strong> Entrevista con <strong>&Aacute;lex de la Iglesia</strong> en la Berlinale 2017
    </p><p class="article-text">
        <strong>29:00.-</strong> Lo que tienes que saber, con Bernardo Pajares
    </p><p class="article-text">
        <strong>32:30.-</strong> La secci&oacute;n de series, con Mar&iacute;a Jos&eacute; Arias
    </p><p class="article-text">
        <strong>40:30.-</strong> Los estrenos de cine. Incluye <em>Bigas x Bigas</em>, <em>El nacimiento de una naci&oacute;n</em>, <em>La gran muralla</em>...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Martos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/natalie-portman-riesgo-jackie_1_3582464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Feb 2017 08:09:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Natalie Portman y el riesgo de ser 'Jackie']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Larraín,Berlinale,Alex de la Iglesia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Trump tiene las claves nucleares pero nosotros tenemos las cámaras de cine"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trump-mandos-nucleares-camaras-cine_128_3687873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2364799c-ae88-49bb-a5f6-8852f151e598_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Trump tiene las claves nucleares pero nosotros tenemos las cámaras de cine&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gael García Bernal y Pablo Larraín cuentan a</p><p class="subtitle">The Guardian</p><p class="subtitle">que el ascenso al poder de Donald Trump da miedo pero que ellos, como latinoamericanos, combatirán contra él a través del arte</p><p class="subtitle">"El cine es siempre un acto político, siempre", asegura el director chileno</p><p class="subtitle">"Los genocidios son espontáneos", cuenta Bernal haciendo referencia a la violencia que se da en algunas ocasiones en la frontera entre EEUU y México</p></div><p class="article-text">
        El cine latinoamericano puede y debe desafiar al &ldquo;racismo y al odio&rdquo; que encarna Trump en su ascenso hasta la Casa Blanca, seg&uacute;n dos de sus principales baluartes. El actor Gael Garc&iacute;a Bernal y el director Pablo Larra&iacute;n han avisado de que el clima de tensi&oacute;n y de amenaza que se vive en EEUU podr&iacute;a desencadenar violencia con objetivos pol&iacute;ticos e incluso una guerra, pero tambi&eacute;n una vibrante respuesta art&iacute;stica. &ldquo;Trump tiene las claves&nbsp;nucleares y el ej&eacute;rcito de EEUU. &iquest;Qu&eacute; tenemos nosotros? Una c&aacute;mara. Y voy a utilizarla&rdquo;, asegura Larra&iacute;n, el director chileno cuyo <a href="https://www.theguardian.com/film/2016/sep/13/jackie-review-natalie-portman-kennedy-jfk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biopic sobre Jackie Kennedy</a>, protagonizado por Natalie Portman, toma fuerza para triunfar en la temporada de premios.
    </p><p class="article-text">
        Bernal, la estrella mexicana de <em>Diarios de Motocicleta</em> y <a href="https://www.theguardian.com/culture/tvandradioblog/2014/dec/23/mozart-in-the-jungle-amazon-show-review" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mozart in the Jungle</em></a>, cree que los latinoamericanos con poder dentro de las industrias creativas deben levantarse por los menos privilegiados. &ldquo;Tenemos derechos y debemos defender a la gente que no los tiene, que es mucha. Nuestro papel es estar muy atentos y ser muy honestos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Larra&iacute;n y Bernal han hecho estas declaraciones durante una entrevista con <em>the Guardian</em> para promocionar la pel&iacute;cula <em>Neruda</em>. La cinta cuenta la caza que el gobierno chileno llev&oacute; a cabo contra Pablo Neruda, poeta y senador comunista que tuvo que esconderse despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Ambos alertan de que EEUU se ha adentrado en una era oscura y peligrosa al elegir a un hombre que fomenta la xenofobia y los sentimientos en contra de las minor&iacute;as. Durante la campa&ntilde;a, Trump llam&oacute; a los inmigrantes mexicanos violadores y criminales, y prometi&oacute; deportar a millones de personas sin documentos y sellar la frontera del sur con un muro. Tambi&eacute;n arremeti&oacute; contra los musulmanes.
    </p><p class="article-text">
        Ese tono, combinado con el f&aacute;cil acceso a las armas, podr&iacute;a provocar violencia callejera, cuenta Bernal, que hizo el papel de un migrante en el drama <a href="https://www.theguardian.com/film/2014/jul/24/who-is-dayani-cristal-review-gael-garcia-bernal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;Qui&eacute;n es Dayani Cristal?</em></a><em>.&nbsp;</em>&ldquo;Cualquiera puede agarrar una pistola y empezar a tomar medidas con sus propias manos ahora que, en cierto modo, el racismo y el odio se han empoderado y legalizado&rdquo;, explica. Una sola chispa podr&iacute;a provocar un incendio, y apunta: &ldquo;Los genocidios son espont&aacute;neos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le preguntan que si un genocidio es posible, Bernal asiente. No hace tanto, la presidencia de Trump era algo que parec&iacute;a descabellado.
    </p><h3 class="article-text">Movimientos en contra de los migrantes</h3><p class="article-text">
        Larra&iacute;n, que relat&oacute; la ca&iacute;da de Augusto Pinochet en su pel&iacute;cula <em>No</em>, siente que parece que el mundo no ha aprendido nada de los conflictos provocados por el odio y la xenofobia en el &uacute;ltimo siglo. &ldquo;&iquest;Necesitamos otra guerra para lograr la paz y el respeto? No somos capaces de entendernos. Esto es muy raro y da mucho miedo&rdquo;. El director tambi&eacute;n asegura que est&aacute; contento de que sus hijos vivan en Chile y apunta: &ldquo;No estamos bajo la tensi&oacute;n y el nivel de amenaza que hay ahora en el hemisferio norte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Trump ha suavizado su ret&oacute;rica durante los compases anteriores a su toma de poder, que ser&aacute; el pr&oacute;ximo mes. Sin embargo, las comunidades latinas todav&iacute;a temen que su administraci&oacute;n pueda llevar a cabo deportaciones, y que fomente la discriminaci&oacute;n y la categorizaci&oacute;n racial. Robert Crooks, un l&iacute;der del Proyecto Minuteman de Arizona (grupos de ciudadanos que se unen para bloquear las traves&iacute;as de indocumentados por la frontera de EEUU con M&eacute;xico), cuenta que la victoria de Trump ha impulsado su movimiento. &ldquo;Estamos cosechando la recompensa de nuestro trabajo. Muchos de los ilegales han empezado a deportarse por su propio pie porque saben que un cambio est&aacute; a punto de llegar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta este momento hay pocas evidencias de lo que se denomina 'auto-deportaciones', pero padres y profesores en todo EEUU han observado c&oacute;mo los ni&ntilde;os latinoamericanos expresan miedo e incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Bernal, que vive en Argentina, dice que sus amigos mexicanos en EEUU est&aacute;n luchando por ser capaces de explicar a sus hijos los comentarios de Trump. &ldquo;Es desgarrador. No es algo que se solucione en un d&iacute;a o dos, o durante un mandato presidencial completo. Hay ni&ntilde;os ah&iacute; afuera que est&aacute;n creciendo con esto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consejos escolares en Los &Aacute;ngeles, Santa Ana y otras ciudades controladas por el Partido Dem&oacute;crata han jurado resistir cualquier intento dirigido por la Casa Blanca contra los escolares indocumentados.
    </p><p class="article-text">
        Incluso antes de la victoria de Trump, los cineastas dieron la voz de alarma. Alejandro Gonz&aacute;lez I&ntilde;&aacute;rritu, que gan&oacute; dos Oscars por <em>Birdman</em>&nbsp;y <em>El Renacido</em>, dijo que el multimillonario hab&iacute;a &ldquo;escupido&rdquo; y desatado el odio contra los inmigrantes. Jon&aacute;s y Alfonso Cuar&oacute;n, que ganaron un Oscar por <em>Gravity</em>, utilizaron un discurso de Trump como banda sonora para el tr&aacute;iler de su pel&iacute;cula <em>Desierto</em>, sobre un francotirador homicida que dispara contra los que cruzan la frontera &ndash;uno de ellos interpretado por Bernal&ndash;.
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        Larra&iacute;n, que ha surcado la conciencia chilena en pel&iacute;culas como <em>El Club</em>, sobre sacerdotes ped&oacute;filos, y en <em>Post Mortem</em>, sobre el golpe de estado de Pinochet en 1973, declar&oacute; que de la opresi&oacute;n pueden surgir voces interesantes. &ldquo;Cuando hay una crisis, hay arte; cuando hay dolor, hay arte; cuando hay sufrimiento, hay arte. Cuando luchamos creamos cosas&rdquo;. <em>Neruda</em>&nbsp;describe acontecimientos de hace 60 a&ntilde;os que todav&iacute;a resuenan hoy. &ldquo;El cine es siempre un acto pol&iacute;tico, siempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Larra&iacute;n se comprometi&oacute; a utilizar su c&aacute;mara para proteger la verdad tal y como &eacute;l la entiende. &ldquo;No s&eacute; si esto es efectivo. No s&eacute; cu&aacute;n penetrante o transformador puede llegar a ser. Pero yo voy a salir ah&iacute; fuera y a seguir filmando. Es lo que hago. Es por lo que estoy aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bernal a&ntilde;ade que Latinoam&eacute;rica ha sufrido y aprendido de su turbulenta historia de revoluciones, dictaduras y l&iacute;deres mesi&aacute;nicos. &ldquo;Somos m&aacute;s maduros en el sentido de que sabemos que no hay respuestas cham&aacute;nicas para todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de sus problemas permanentes, ahora Am&eacute;rica Latina presume de una vibrante fuerza cultural y de un discurso pol&iacute;tico que ya no depende de EEUU, asegura el actor. &ldquo;EEUU sol&iacute;a ser un eje cultural alrededor del cual todos gir&aacute;bamos. Es de donde proven&iacute;a la atracci&oacute;n gravitatoria. Ahora ya no es un pa&iacute;s indispensable. Y da satisfacci&oacute;n decirlo. No es indispensable en el sentido de que no es algo en lo que tomar parte. No es el centro del mundo cultural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El protagonista de <em>Y tu mam&aacute; tambi&eacute;n</em> a&ntilde;ade que el apoyo del estado ha dado a los creadores de cine latinoamericanos libertad para experimentar. &ldquo;Con estas financiaciones, depende de nosotros hacer una buena pel&iacute;cula y defender la libertad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Larra&iacute;n hab&iacute;a sido tanteado para el <em>remake</em> de <em>Scarface</em>, que se ubica en Los &Aacute;ngeles de hoy en d&iacute;a y con un protagonista mexicano, pero finalmente se apart&oacute; del proyecto. Con Jackie haci&eacute;ndose con muy buenas cr&iacute;ticas, &iquest;quiz&aacute; Larra&iacute;n considera el perfil de otra primera dama, como Melania Trump, la mujer eslovena del presidente electo? El director se queda con los ojos como platos y responde: &ldquo;No, no, no, no. Necesito sentir amor por los personajes con los que trabajo. Eso ser&iacute;a muy duro. No la llamar&iacute;a primera dama. La llamar&iacute;a la dama inmigrante, que es un gran t&iacute;tulo para una pel&iacute;cula&rdquo;.
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        Traducido por Cristina Armunia Berges
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rory Carroll]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trump-mandos-nucleares-camaras-cine_128_3687873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Dec 2016 18:32:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Trump tiene las claves nucleares pero nosotros tenemos las cámaras de cine"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Donald Trump,Cine,Pablo Larraín,Estados Unidos,México]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Zinemaldia abre con la película del año (y no es la de Amenábar)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/zinemaldia-abre-pelicula-ano-amenabar_1_2476376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/966ee44b-b99c-453d-8013-6c3825a20597_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Dos de los curas perversos de &#039;El Club&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Amenábar decepciona con 'Regresión' en el primer día de festival mientras Pablo Larraín ofrece su mejor película y una de las más negras e impactantes del año, 'El club'</p></div><p class="article-text">
        Se esperaba todo de Alejandro Amen&aacute;bar. &iquest;Qu&eacute; es eso en lo que ha estado trabajando el director de <em>Tesis</em> durante seis a&ntilde;os? Hab&iacute;a curiosidad. A parte de salir en el <em>reality</em> de Alaska y Mario y de dirigir la campa&ntilde;a de Estrella Damm, el madrile&ntilde;o ha dirigido y escrito <em>Regresi&oacute;n</em>. El hijo pr&oacute;digo se reencontraba con sus g&eacute;neros favoritos, el terror psicol&oacute;gico, el suspense y el thriller de tintes hitchcocknianos.
    </p><p class="article-text">
        Antes de la proyecci&oacute;n la histeria colectiva se ha apoderado (como siempre ocurre) del festival: actores y directores en sus posiciones esperando las hordas de periodistas dispuestos a preguntarles lo mismo todo el rato, agentes de prensa pegados a sus m&oacute;viles, una enorme cantidad de p&uacute;blico alienado en filas kilom&eacute;tricas para entrar a ver pel&iacute;culas, azafatos y azafatas poniendo orden&hellip;  y as&iacute;. Cuando por fin comienza la pel&iacute;cula de Amen&aacute;bar, todo el mundo se queda en silencio, el Kursal se convierte en un tempo, y entonces resulta que es precisamente la histeria colectiva uno de los males que quiere retratar <em>Regresi&oacute;n</em>.
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            </figure><h3 class="article-text">El intento de &lsquo;La Semilla del diablo&rsquo;</h3><p class="article-text">
        Desde ahora habr&aacute; que distinguir a dos directores que conviven en un mismo cuerpo, el Amen&aacute;bar de Los Otros, y el Amen&aacute;bar de &Aacute;gora o Regresi&oacute;n. El segundo es el malo. La cinta cuenta la historia de un detective que no se entera de nada llamado Bruce Kenner e interpretado por Ethan Hawke y que en 1990 comienza a investigar el caso de &Aacute;ngela (Emma Watson) una joven que acusa a su padre de haberla agredido sexualmente. &Eacute;ste asume la culpa y esa inesperada reacci&oacute;n destapa una conspiraci&oacute;n sat&aacute;nica a varios niveles sociales que se hace cada vez m&aacute;s grande, m&aacute;s oscura, m&aacute;s s&oacute;rdida&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El director espa&ntilde;ol intenta rodar un thriller contenido, pausado, como el que aliment&oacute; el g&eacute;nero en los 70&rsquo;. Quiere emular a t&iacute;tulos como <em>El exorcista</em> o <em>La Semilla del diablo, </em>hay ritos sat&aacute;nicos, vecinos que se comportan de manera extra&ntilde;a, pesadillas demasiado reales&hellip; El filme tiene todos los ingredientes para ser un &eacute;xito enganchando al espectador con la regresi&oacute;n, una clase de hipnosis para reabrir en los sujetos experiencias traum&aacute;ticas con la que el director asume el legado de <em>Recuerda</em>,  del mejor Hitchcock.  Amen&aacute;bar llega incluso a ironizar sobre la histeria colectiva, ese mal de festivales que tambi&eacute;n comparten los observadores de ovnis y que demuestra lo susceptibles que somos los humanos de creernos nuestras propias mentiras.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el gui&oacute;n de Amen&aacute;bar es terrible empezando por unos personajes artificiales que solo sirven a la trama y terminando por algo imperdonable, es todo muy previsible. Por muy bien que ruede o domine el g&eacute;nero, es imposible hacer de una historia como esta una pel&iacute;cula que aspire a algo m&aacute;s que ser un thriller correcto y entretenido.
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            </figure><h3 class="article-text">Pablo Larra&iacute;n, el verdadero protagonista</h3><p class="article-text">
        Decir que el director chileno ven&iacute;a de tapado al festival ser&iacute;a no decir la verdad porque su &uacute;ltima pel&iacute;cula, <em>El Club</em>, gan&oacute; el Premio del Jurado en Berl&iacute;n. Pero aqu&iacute;, en San Sebasti&aacute;n, compite en la secci&oacute;n Horizontes Latinos y nadie se esperaba el impacto de su pel&iacute;cula. El director de la fant&aacute;stica <em>No </em>se ha pasado la mitad de su carrera retratando la impunidad, la de Pinochet o la de ese falso Tony Manero, y aqu&iacute; vuelve a hablar de lo mismo solo que mucho m&aacute;s cruel, complejo, perturbador y terror&iacute;fico que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los curas que cometen cr&iacute;menes, como los abusos sexuales o el robo de ni&ntilde;os, no son castigados por los estamentos pertinentes sino que son llevados a &lsquo;casas de retiro&rsquo; donde purgan sus pecados. Larra&iacute;n cuenta c&oacute;mo la existencia de cuatro hombres que viven este retiro se ve interrumpida por la llegada de un quinto que har&aacute; que todo se precipite. La nueva iglesia contra la vieja iglesia, si no son acaso lo mismo. Y de fondo el retrato de cuatro de los personajes m&aacute;s despreciables que ha dado el cine moderno. Y lo son no porque hayan violado, matado, abusado o mentido, lo son porque no se arrepienten, porque no asumen los hechos. La religi&oacute;n les sirve como perfecta justificaci&oacute;n para reforzar sus acciones, por atroces que sean.
    </p><p class="article-text">
        Con este material Larra&iacute;n ha filmado una pel&iacute;cula hipn&oacute;tica y desagradable y tambi&eacute;n, en cierta forma, espiritual. La luz de su fotograf&iacute;a, de un azul perenne, provoca que la historia ocurra en una madrugada constante. El director mueve a los personajes por la casa, les hace hablar, o m&aacute;s bien vomitar sus pecados, mientras la humedad cala los huesos (y el alma) del espectador. A pesar de todo el realizador no  se priva del humor negro.  Y como ocurre con el cine de Haneke, es muy complicado no quedar en shock al finalizar el metraje. <em>El Club</em> es una de las pel&iacute;culas m&aacute;s impactantes en lo que va de a&ntilde;o.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">El prestidigitador llamado Hou Hsiao-Hsien</h3><p class="article-text">
        La secci&oacute;n de Perlas se ha inaugurado con una joya del cine contemplativo. Una pel&iacute;cula no apta para espectadores que aman las emociones fuertes. Hou Hsiao-Hsien lleva depurando su t&eacute;cnica y su estilo durante toda su carrera. No es f&aacute;cil hacer lo que hace y tampoco es f&aacute;cil contemplarlo. El director de Taiw&aacute;n ha presentado, tras ganar el premio a Mejor Director en Cannes, <em>The Assassin</em>, un filme de artes marciales en el que una asesina debe matar a su primo, gobernador disidente de una provincia militar y un viejo amor.  
    </p><p class="article-text">
        El realizador vuelve a obviar el ininteligible argumento porque lo que prima es la rotunda belleza de sus im&aacute;genes. La periodista <a href="http://flamencastone.com/the-assassin-nie-yinniang-la-otra-lucha/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ester Miguel Trula</a> habla de un universo donde los personajes son s&oacute;lo ideales.  Hou juega con el espectador a trav&eacute;s de planos fijos y excesivamente largos lleno de detalles, adornos y sutilezas estil&iacute;sticas y narrativas que esconden y muestran lo importante.  El espectador debe aguantar -a veces con estoica paciencia- las l&aacute;nguidas secuencias de esta pel&iacute;cula, pero la recompensa es demasiado valiosa. Es cine hecho por un prestidigitador, un artista, un mago.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Moral Martín]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2015 08:44:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Zinemaldia abre con la película del año (y no es la de Amenábar)]]></media:title>
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