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    <title><![CDATA[elDiario.es - Román Delgado]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/roman-delgado/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Román Delgado]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Incapaz de matar una mosca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/incapaz-matar-mosca_132_2193681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f2413a3-808b-4985-aa71-f9da0a7d7062_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Entonces yo viv&iacute;a en un inmueble lo m&aacute;s parecido a una casa de acogida, con todos sus pros y sus contras. Mi casa era como la zona de llegadas de un aeropuerto: siempre con un traj&iacute;n de gente por todas partes, con un sube y baja intens&iacute;simo y con una cafetera que va al fuego y otra que se aparta de &eacute;l. El olor a caf&eacute; siempre particip&oacute; de las alegr&iacute;as y las desgracias, quiz&aacute; m&aacute;s de las desgracias.
    </p><p class="article-text">
        La casa de acogida que era mi casa ofrec&iacute;a grandes diversiones: c&oacute;micas y rocambolescas. Pero no todo era gloria. Claro que no. Tarde o temprano siempre aparec&iacute;a la desolaci&oacute;n, a veces en forma de secuencia inacabable, como si se tratara de un problema estructural, y otras con presencias distanciadas en el tiempo, como coyunturas que el paso de los d&iacute;as termina por borrar o sepultar casi sin dejar huella.
    </p><p class="article-text">
        En mi casa, que en origen era la casa de mis abuelos, lo pas&eacute; muy bien, y tambi&eacute;n, en algunos momentos, lo pas&eacute; mal y muy mal, aunque, todo hay que decirlo, estas situaciones fueron las menos apreciables. Por ejemplo, lo pas&eacute; mal, pero no tanto, cuando un primo hermano de mi madre inici&oacute; una aut&eacute;ntica tragicomedia en la azotea del tercer piso de mi casa; o sea, cuando uno de los sobrinos de mis abuelos, quiz&aacute; el m&aacute;s modosito (hasta ese momento), subi&oacute; sin avisar, por su cuenta y riesgo, a la azotea grande, la formada encima del tercer piso, y no se le ocurri&oacute; otra cosa que llevarse prestada la escopeta de caza de mi t&iacute;o, con la intenci&oacute;n de abatir, sobre la marcha, a su mujer. Y casi lo consigue, seg&uacute;n la versi&oacute;n posterior de la Benem&eacute;rita.
    </p><p class="article-text">
        Este primo de mi madre parec&iacute;a que era incapaz de matar una mosca y result&oacute; que casi descabella a su esposa con la escopeta de cartuchos de mi t&iacute;o el del Mini. Yo me enter&eacute; de todo esto cuando efectivos de la Guardia Civil tocaron en la puerta de casa en busca de explicaciones (que pronto las hallaron) y subieron la escalera que casi era de caracol camino de la azotea del tercero.
    </p><p class="article-text">
        Lo siguiente fue un intento de suicidio y la silueta de un hombre joven y triste que deja atr&aacute;s una verja para adentrarse en el coraz&oacute;n mismo de la prisi&oacute;n. Y parec&iacute;a que el primo de mi madre era incapaz de matar una mosca. Eso cre&iacute;amos todos. Con lo buen chico que era. &ldquo;Pobrecito&hellip;&rdquo;, gimi&oacute; la abuela Luisa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Texto publicado en el libro de relatos y otros art&iacute;culos Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/incapaz-matar-mosca_132_2193681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Apr 2018 11:30:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Incapaz de matar una mosca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Román Delgado,Relato corto,Policromía,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Canarias ‘enjaula’ la acuicultura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/eldiario-agricola/opinion-primaria/canarias-enjaula-acuicultura_132_1893676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El consejero de Agricultura, Ganader&iacute;a, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero (AHI-CC), ha dicho algo as&iacute; como misi&oacute;n cumplida, o formulado de otra manera: objetivo conseguido. Raz&oacute;n no le falta, y en este caso se refer&iacute;a, por exponer las cosas con su debido orden, a que el departamento auton&oacute;mico de Pesca, que de &eacute;l depende, ha logrado, y ya era hora (que tambi&eacute;n debe decirse, pues la ley territorial que lo recoge es de 2003 y su desarrollo se lanza en 2008), sacar adelante y aprobar de manera definitiva el Plan Regional de Ordenaci&oacute;n de la Acuicultura en Canarias (PROAC).
    </p><p class="article-text">
        Quintero, seg&uacute;n &eacute;l mismo recuerda, se hab&iacute;a comprometido a rematar tan crucial asunto (otro <em>muerto</em> que le hab&iacute;an dejado sobre la mesa) en sus primeros contactos con representantes de los productores acu&iacute;colas locales. Luego, en unos tres a&ntilde;os, ha podido consolidar esa voluntad con un PROAC aprobado con todas las de la ley.
    </p><p class="article-text">
        Ya era hora... Una vez m&aacute;s, y esto hay que subrayarlo, el consejero de Agricultura lleva a buen puerto los <em>s&iacute;es</em> concedidos a peticiones del sector primario, como antes ya lo hab&iacute;a logrado, y bien que ha sido aplaudido por esa haza&ntilde;a, al poner al d&iacute;a los pagos retrasados de ayudas directas del llamado Posei adicional (con destino a productores agrarios), un proceso que ha finiquitado con &eacute;xito, no sin sudar la camiseta, y en el que ha dado un ejemplo de ganador a su predecesor en el cargo, tambi&eacute;n de CC: el palmero Juan Ram&oacute;n Hern&aacute;ndez, un gestor p&uacute;blico que perdi&oacute; en tantas y tantas cosas. Las diferencias, siempre a mejor, son irrefutables.
    </p><p class="article-text">
        Pero no nos vayamos por los cerros de &Uacute;beda, o por la degollada de Peraza. &iquest;Qu&eacute; es el PROAC?, se preguntar&aacute;n los lectores de la revista <em>Agropalca</em>, y qu&eacute; importancia real tiene en el desarrollo sano, o sea, sostenible, de la producci&oacute;n de peces en cautividad en aguas marinas de las islas, esto es, en la producci&oacute;n de prote&iacute;nas de pescado, de alimento.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, se trata de un asunto clave, pues, dicho de forma sencilla, este PROAC, como ya se avanza en el t&iacute;tulo del art&iacute;culo, no es otra cosa que una forma de meter entre corchetes, de <em>enjaular</em>, las actividades relacionadas con la acuicultura en Canarias. O sea, que se convierte en el documento gu&iacute;a, oficial, de obligado cumplimiento, que, en t&eacute;rminos generales y tambi&eacute;n m&aacute;s o menos espec&iacute;ficos, define la pol&iacute;tica de la Comunidad Aut&oacute;noma de Canarias en materia de cr&iacute;a y engorde en cautividad de fauna marina con destino a la alimentaci&oacute;n (interior y exterior), un &aacute;mbito en el que se hab&iacute;a avanzado poco, en su marco regulador homog&eacute;neo, hasta entonces.
    </p><p class="article-text">
        El PROAC que ahora se aprueba en la etapa de Narvay Quintero llevaba dando tumbos desde al menos el a&ntilde;o 2008, cuando el germen del plan apareci&oacute; en la escena p&uacute;blica, entonces con Pilar Merino, del PP, como consejera de Agricultura en el Gobierno de Canarias. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, m&aacute;s del doble del tiempo habitual para tramitar este tipo de iniciativa administrativa, ha sido terminado, pero no sin notables esfuerzos concentrados en pocos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los papeles del PROAC estuvieron sobre la mesa de Pilar Merino, de Pedro Rodr&iacute;guez Zaragoza (CC) y de Juan Ram&oacute;n Hern&aacute;ndez (CC), tres consejeros regionales que pocos empujones dieron al futuro <em>libro verde </em>de la acuicultura en Canarias. La gesti&oacute;n de los anteriores responsables se puede calificar de penosa, de cr&iacute;tica, respecto a este asunto. Tras tanto pasar y pasar de los anteriores responsables, se llega al otro tanto que se apunta el consejero herre&ntilde;o, y van unos cuantos.
    </p><p class="article-text">
        El PROAC regula un sector productivo del &aacute;mbito primario en las islas que ofert&oacute; el a&ntilde;o pasado (2017) algo m&aacute;s de 7.810 toneladas de pescado, lo que represent&oacute; el 36,09% de la producci&oacute;n de pescado fresco en las islas (acu&iacute;cola y extracci&oacute;n), frente al 63,91% de lo capturado por la flota pesquera local (sobre todo t&uacute;nidos), seg&uacute;n datos oficiales de los puntos de primera venta de Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Ese porcentaje de producci&oacute;n acu&iacute;cola sobre el total desembarcado supuso un valor de la producci&oacute;n (en primera transacci&oacute;n y a precios de mercado) de 43 millones de euros (frente a los 31 millones de la pesca tradicional), el registro m&aacute;s alto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (hubo 29 millones en 2014; 34 en 2015; 41 en 2016, y 43 en 2017). Las principales especies que se producen en cautividad son la lubina (5,5 millones de kilos en 2017) y la dorada (2,3). En el inicio de esta actividad, dominaba la dorada, pero ha habido un cambio estrat&eacute;gico acertado hacia la lubina.
    </p><p class="article-text">
        Los objetivos centrales de ese documento oficial, el conocido por sus siglas, PROAC, tienen que ver con la generaci&oacute;n de un marco normativo para el desarrollo del sector desde el punto de vista medioambiental y econ&oacute;mico, como f&oacute;rmula de diversificaci&oacute;n de la econom&iacute;a dentro del sector primario local. Adem&aacute;s, la implantaci&oacute;n de las medidas que contempla esa gu&iacute;a encuentra apoyo financiero en las convocatorias de subvenciones del fondo estructural FEMP y en el marco definido para el apoyo directo a la comercializaci&oacute;n de productos pesqueros y acu&iacute;colas de las RUP, un programa de ayudas directas (m&aacute;s de ocho millones al a&ntilde;o para Canarias) que tambi&eacute;n se costea con dinero de la Uni&oacute;n Europea (UE) recogido en el citado fondo.
    </p><p class="article-text">
        El PROAC establece las zonas de inter&eacute;s para la acuicultura en las islas (las que presentan una mayor aptitud para el desarrollo de la actividad desde el punto de vista ambiental y territorial-socioecon&oacute;mico), que suponen el 9,95% del litoral isle&ntilde;o (unas 20.000 hect&aacute;reas). Estas &aacute;reas son de baja biodiversidad, con sustrato, profundidad media y pendiente adecuados y con caracter&iacute;sticas oceanogr&aacute;ficas (corrientes, mareas, vientos y nutrientes, entre otros) &oacute;ptimas.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al l&iacute;mite m&aacute;ximo de producci&oacute;n anual, se ha tenido en cuenta la capacidad total productiva de las concesiones vigentes, que es actualmente de 16.736 toneladas, aunque, si se le suman las concesiones que existen en tr&aacute;mite, la capacidad m&aacute;xima asciende a 29.817 toneladas. Con esta premisa, se ha optado por calcular que en los pr&oacute;ximos ocho a&ntilde;os la producci&oacute;n pueda aumentar hasta las 37.118 toneladas. Este es el l&iacute;mite de producci&oacute;n fijado, que se obtiene teniendo en cuenta un incremento de la demanda anual del 4% para el mercado interior, del 0,25% para el mercado peninsular y del 15% para el exterior.
    </p><p class="article-text">
        El plan regional tambi&eacute;n incluye un listado con las especies de inter&eacute;s acu&iacute;cola, desde un punto de vista econ&oacute;micamente rentable y medioambientalmente sostenible. Se trata de peces que no est&aacute;n modificados gen&eacute;ticamente para evitar riesgos a las poblaciones locales en caso de escape. Ese listado, que ha sido cuestionado en alg&uacute;n caso por los pescadores de litoral canarios, puede ser alterado cumpliendo una serie de condiciones y procesos.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a los equipamientos permitidos (infraestructura), el mismo documento fija los tipos v&aacute;lidos para la acuicultura, sus caracter&iacute;sticas t&eacute;cnicas y las condiciones de las explotaciones. Adem&aacute;s, establece especificaciones para zonas o especies concretas. Entre los previstos se encuentran la jaula marina, la piscifactor&iacute;a, el vivero, el criadero y los centros de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay un plan de seguimiento que tendr&aacute; en cuenta los indicadores de desarrollo de la actividad y las condiciones de sostenibilidad ambiental. A todo esto se une un manual de buenas pr&aacute;cticas que agrupa diferentes recomendaciones respecto al medio ambiente, gesti&oacute;n del <em>stock</em>, prevenci&oacute;n de escapes (el protocolo se aprob&oacute; hace unos meses), tratamiento de residuos, y limpieza y mantenimiento.
    </p><p class="article-text">
        Canarias ya tiene PROAC; Canarias al fin, y han tenido que pasar 15 a&ntilde;os desde que se aprobara la ley que invitaba a desarrollarlo, tiene <em>enjaulada</em> su acuicultura. Es todo un avance hacia las producciones m&aacute;s sostenibles en lo ambiental y en lo econ&oacute;mico, y tambi&eacute;n aporta m&aacute;s seguridad al crecimiento de una actividad productiva que est&aacute; llamada a ser esencial en el mundo. De hecho ya lo es, con la aportaci&oacute;n de casi el 50% del pescado que se consume en el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Canarias ha encendido algo tarde su faro de la acuicultura. Pero ahora lo importante es que s&iacute; alumbra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Art&iacute;culo publicado en la revista del sector agropesquero canario Agropalca</strong><em>Agropalca</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/eldiario-agricola/opinion-primaria/canarias-enjaula-acuicultura_132_1893676.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Oct 2018 08:54:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Canarias ‘enjaula’ la acuicultura]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Canarias,Acuicultura,Román Delgado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cosas de Lepanto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/cosas-lepanto_132_2184246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Yo viv&iacute;a en Lepanto n&uacute;mero cuatro, como creo que alguna vez ya he dicho, que era la calle paticorta y estrecha m&aacute;s cercana a la monta&ntilde;a de verdad, al volc&aacute;n de pic&oacute;n o zahorra que lo dominaba todo en las distancias m&aacute;s cortas. Para m&iacute;, Lepanto n&uacute;mero cuatro era la calle capital de ese barrio pobre (La Monta&ntilde;a), pese a que fuera un sitio con huerta en su interior, y las restantes, las calles de la plaza y la de atr&aacute;s, pura periferia maldita. En esto coincid&iacute;a con mis primos Santi <em>el Negro</em> y Vicentito, y con <em>el Tejero</em>, que tambi&eacute;n estaba en el n&uacute;cleo duro y era de los que hay que echar de comer aparte, como ya contar&eacute; en pr&oacute;ximas ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        Los de la calle m&aacute;s menuda del barrio siempre nos est&aacute;bamos peleando con los de la periferia, que eran los que empezaban. Comprobado. Este fue nuestro sino en la infancia y en la primera adolescencia. Peleas, ri&ntilde;as, cogotazos y revolcones con los de la calle de atr&aacute;s y con los de la calle de la plaza. As&iacute; todo el ajetreado d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De las tres calles de mi barrio, ninguna conduc&iacute;a a lado alguno: siempre a alguna de las otras dos v&iacute;as principales. Para ir a otro lado, hab&iacute;a que tomar otra calle, m&aacute;s se&ntilde;orial, que para m&iacute; nunca fue del barrio. No formaba parte del mapa porque en ella no se pod&iacute;a jugar ni correr ni tirar chapas. Una de esas calles, la llamada carretera general, era la que conduc&iacute;a a otras partes: por La Luz, por La Zamora, por La Vera o por El Jard&iacute;n; era la llave para entrar al resto del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        A esa calle proscrita casi siempre la recuerdo por los atropellos, los frenazos, los robos y las redadas; por las urgencias, las muertes y las peleas de adultos, con sus borracheras a cuesta y sus ristras de palabrotas. Por poco m&aacute;s. Tambi&eacute;n recuerdo la carretera general por el chorro, por El Caf&eacute; y por la barber&iacute;a, y por La Fonda, por la tienda de comestibles de Goyo y porque en ella naci&oacute; una mujer le&oacute;n. Ah, y porque un d&iacute;a se call&oacute; el pino que all&iacute; germin&oacute;, ya adulto, y se comi&oacute; una casa terrera enterita. A las personas no las toc&oacute;, como si tuviera conocimiento el pobre pino amputado del asfalto por el viento. 
    </p><p class="article-text">
        En esas tres asim&eacute;tricas calles, pas&eacute; mi infancia y mi primera adolescencia, con la certeza de que Lepanto n&uacute;mero cuatro era la capital del barrio y lo dem&aacute;s territorio conquistado por el n&uacute;cleo duro. Fantas&iacute;a maldita.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/cosas-lepanto_132_2184246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Apr 2018 07:19:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cosas de Lepanto]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Relato,Policromía,Román Delgado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El viejo Capitán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/viejo-capitan_132_2212626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Pasa a veces que las cosas no tienen explicaci&oacute;n, o quiz&aacute; mejor, que uno no es capaz de encontrarla. Tambi&eacute;n pasa a menudo que te critican por la creencia est&uacute;pida de que se cre&iacute;an poseedores de todas tus razones y por que confiaban en que t&uacute; eres de los que igual te vendes por una chuleta de vaca de desvieje. Pero no siempre es as&iacute;, se&ntilde;ores.
    </p><p class="article-text">
        En mi casa de antes, mi abuelo, el viejo Capit&aacute;n, era as&iacute; de bruto, as&iacute; de sencillo, as&iacute; de primario. Lo suyo era la honradez, siempre, y esto es hoy a lo que yo m&aacute;s aspiro, con chuleta de vaca de desvieje o con chulet&oacute;n de buey por delante. Hay formas y formas, y hay maneras de dar la mano: tensa como un garrote, apretando, que es la que m&aacute;s me gusta, aunque luego la mente no est&eacute; en sinton&iacute;a, o dej&aacute;ndola bien fofa, como el que tiene cagalera. Esta &uacute;ltima opci&oacute;n me produce n&aacute;useas.
    </p><p class="article-text">
        Si yo ante eso actuara como lo hac&iacute;a mi hoy desaparecido abuelo, el viejo Capit&aacute;n, y adem&aacute;s en ese momento estuviera con un par de cervezas de m&aacute;s, como a veces a &eacute;l le ocurr&iacute;a, seguro que al de la mano fofa, tonta, est&uacute;pida, le tiraba la gorra, perd&oacute;n, la boina, que mi abuelo, el viejo Capit&aacute;n, siempre <em>calzaba</em> boina en su cabeza, pese a que ten&iacute;a una buena mata de pelo blanco, as&iacute; hasta su dolorosa muerte. Pobre. &iexcl;Cu&aacute;nto lo quer&iacute;a!
    </p><p class="article-text">
        A veces mi abuelo, cuando &eacute;l cre&iacute;a que con el golpe suave y poco violento de la boina de todos los d&iacute;as, la m&aacute;s sucia y harapienta, no bastaba, tiraba de bast&oacute;n sin cortarse un pelo, que mi abuelo, el viejo Capit&aacute;n, tambi&eacute;n calzaba bast&oacute;n para tener tres patas en vez de dos, o para tener dos y media, que el bast&oacute;n pretend&iacute;a ser la tercera pero solo era un amago engre&iacute;do de ella, por eso de que hab&iacute;a una de las dos naturales que no andaba bien, nunca mejor dicho.
    </p><p class="article-text">
        Mi abuelo era una persona honrada, valiente, creo que feliz, pero pobre, muy pobre, aunque es verdad que pose&iacute;a la gran riqueza de que no se arrugaba por nada. Com&iacute;a de todo, carnes duras y blandas, y siempre fue atrevido, hasta la misma muerte, con sus razones por delante: las de un analfabeto funcional que vio r&aacute;pido que la honradez basta para ser alguien, pese a que el plato de comida habitual sea arroz, papas y huevos.
    </p><p class="article-text">
        A mi abuelo le sobraban <em>teides</em>, y ya se sabe, amigo Tito, que lo &uacute;nico que se hereda no son las tierras. &iquest;Verdad?, amigo Tito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Texto publicado en el libro de relatos y cuentos Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/viejo-capitan_132_2212626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Mar 2018 09:59:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El viejo Capitán]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Román Delgado,Policromía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Copiar y pegar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/copiar-pegar_132_2229055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5b5415f-fe86-4613-b9df-961c85c1e048_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a d&iacute;as en que nada o poco se pod&iacute;a hacer que no fuera esperar. Otros en cambio eran una aut&eacute;ntica locura. Estas maniobras anodinas coincid&iacute;an con los azares del tiempo: nubes y claros, lluvia aqu&iacute; y sol al otro lado. Se parec&iacute;an mucho a la predicci&oacute;n meteorol&oacute;gica, siempre irrepetible por estar colmada de aristas que la hacen diferente cada veinticuatro horas. Nunca se sabe, pero a menudo se acierta. Tambi&eacute;n es verdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo era un calco de la vida asf&aacute;ltica: llena de baches, llanos, pendientes, d&iacute;as calurosos y limpios, luminosos, azules y verdes, y luego oscuros y feos, como para tener que salir de la cueva y cruzar el lecho del barranco ruidoso por el aullido del agua turbia. Ganas de que luego te recojan en la desembocadura con puerto. Mejor no.
    </p><p class="article-text">
        - Por cierto, &iquest;qu&eacute; haces hoy?, pregunt&oacute; sumido en el aburrimiento. &iquest;Ma&ntilde;ana...? Quise decir ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        - Hoy, nada que me divierta: mentiras en una primera rueda de prensa, m&aacute;s mentiras en la siguiente y otra dosis al inicio de la tarde, por si fuera poco con la sesi&oacute;n matutina.
    </p><p class="article-text">
        - La verdad es que no entusiasma una mierda...
    </p><p class="article-text">
        - Nada de nada. Es un horror. Me dedico, y me averg&uuml;enzo de tener que reconocerlo, aunque t&uacute; bien me conoces desde hace cientos de a&ntilde;os... &iexcl;S&iacute;, exageraci&oacute;n! Digo que me dedico a la reproducci&oacute;n de mentiras. Este es mi trabajo: copiar y pegar, y debo admitir, a decir de mis jefes, que no siempre me sale bien. Tambi&eacute;n que de poco o nada me sirve y mucho menos a los que me dirijo.
    </p><p class="article-text">
        - Pero qu&eacute; te pasa, &iexcl;co&ntilde;o! Te noto hundido, con una v&iacute;a de agua en el coco. As&iacute;, con ese humor que tienes, me parece que lo mejor es no salir de tus cuatro paredes. Joder, joder... Co&ntilde;o, que estamos a ver qu&eacute; hacemos en nuestro d&iacute;a de descanso. &Aacute;nimo, colega. Venga. Qu&eacute; hacemos, qu&eacute; nos toca esta vez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Berto, amigo... Ma&ntilde;ana primer d&iacute;a de descanso, pasado segundo, el otro tercero... Me sigues... No volver&eacute; a la redacci&oacute;n. Lo dejo. Decisi&oacute;n tomada, personal e intransferible, y espero que no se convierta en la destrucci&oacute;n definitiva de mi cuerpo y alma. As&iacute; que ma&ntilde;ana primer d&iacute;a de liberaci&oacute;n... &iquest;C&oacute;mo lo celebramos?
    </p><p class="article-text">
        - Charly, me acabas de dejar de basalto... [Amplio silencio]. Pero te entiendo. S&iacute;, te entiendo. De verdad que te entiendo, Charly, que no te lo hab&iacute;a dicho pero a m&iacute; me pasa lo mismo. Tanto copiar y pegar, tanto reproducir mentiras, tanto no dejarme ser &uacute;til para el periodismo. Yo tambi&eacute;n me apeo y as&iacute; ma&ntilde;ana festejamos lo mismo. Por cierto, me han dicho un par de sitios con tintos del carajo.
    </p><p class="article-text">
        - Yo tambi&eacute;n guardo una ristra. Nos vemos donde el Quemado... &iquest;Vale?
    </p><p class="article-text">
        - Perfecto, donde el Quemado a las doce, como en otros tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Tanto copiar y pegar, tanto reunir mentiras, tanto no dejarme hacer periodismo...
    </p><p class="article-text">
        - Copia y pegar, mentiras, sin poder hacer periodismo...
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;Hasta las doce de ma&ntilde;ana, pues...!
    </p><p class="article-text">
        - Eso... Nos vemos ma&ntilde;ana. Charly, ma&ntilde;ana ser&aacute; un gran d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/copiar-pegar_132_2229055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Mar 2018 07:21:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Copiar y pegar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuentos,Historia,Periodismo,Román Delgado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Secuestro perfecto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/secuestro-perfecto_132_2238914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/424e7f7c-a442-42e1-8e3c-25c3fdc6290e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Creo que Mariano Rajoy, al menos en p&uacute;blico (no hay&nbsp;teides&hellip;), ser&iacute;a incapaz de reconocerlo, pero es lo que se respira y palpa en el ambiente: la esperanza de muchos espa&ntilde;oles, principalmente de los trabajadores, ha sido secuestrada por la pol&iacute;tica en el poder, incluso sin mediar palabra.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ya lo s&eacute;: las urnas y la democracia; el voto y la mayor&iacute;a. Pero esto tambi&eacute;n forma parte de esa burla, de lo que denomino secuestro. Qu&eacute; importante resulta ahora, sumidos en la pobreza neta, el c&oacute;mo se formula la pregunta. &iquest;Verdad? No es lo mismo decir que vamos a hacer justo lo contrario, o casi, que el anterior mandatario, que ya se luci&oacute;, a plantear, siempre en esos tremendos bodrios que son los programas electorales, m&aacute;s de lo mismo, que es lo que de verdad hay y habr&aacute;. Es decir, se opta por el enga&ntilde;o como medio de supervivencia en la pol&iacute;tica, siempre con el apoyo inestimable de los sistemas que se encargan de amplificar y repetir, hasta la saciedad, las mentiras o medias verdades, que igual da una cosa que la otra.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as en que Rajoy se satura y nos satura vendiendo optimismo y rayos de luz al final del t&uacute;nel, y eso de que su gabinete solo ha hecho lo que ten&iacute;a que hacer para salvarnos, m&aacute;s r&aacute;pido que tarde, de la que est&aacute; cayendo&hellip;; todos, o casi todos, que hay mucho adepto a la causa <em>pepera</em> y a otras, creen o est&aacute;n seguros de que hay que estar en la clave de lo que dijo Bertolt Brecht en un cl&aacute;sico y maniqueo aforismo: &ldquo;Cuando los de arriba dicen que habr&aacute; paz, los de abajo debemos prepararnos para tiempos de guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso mismo: por mucho que se repita, que se cante y que se grite&hellip; que habr&aacute; paz, que todo est&aacute; a punto de arreglarse, muchos ya saben, sobre todo porque lo sufren d&iacute;a tras d&iacute;a, y con la esperanza secuestrada desde hace tiempo, que lo que de verdad habr&aacute; es guerra. Y esta guerra no es la de levantarse en armas&hellip; No. Esta guerra es la de levantarse a diario sin nada que hacer, con las deudas entrando por entre las persianas, sin futuro en equis metros a la redonda y con muchas bocas abiertas en una pelea por un trozo de ficci&oacute;n. Nos ofrecen la nada y quieren una sonrisa de vuelta. Qu&eacute; cara m&aacute;s dura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Art&iacute;culo&nbsp;publicado en el libro de cuentos y otros textos llamado Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/secuestro-perfecto_132_2238914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Mar 2018 09:51:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Secuestro perfecto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Román Delgado,Policromía,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Casa sin huesos ni hierros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/casa-huesos-hierros_132_2251820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb45f90c-501d-4340-bdb9-ffc76109251d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Mi casa era de colores falsos y de piedras ro&iacute;das que hab&iacute;an sido tomadas prestadas en Los Azulejos, en una zona del Teide. En mi casa hab&iacute;a tres pisos que eran cuatro o cinco, y en el cuarto y quinto habitaban los animales y las matas junto al colorido de prendas de ropa colgadas en cuerdas pintadas por las moscas.
    </p><p class="article-text">
        Mi casa a veces parec&iacute;a que llegaba al cielo y abrazaba las nubes. Era una casa sin punto y final, alta y flaca, como una torre de Babel; llena de sorpresas y de muchos juguetes, y tambi&eacute;n de arritrancos en esquinas y llanos.
    </p><p class="article-text">
        En mi casa yo me divert&iacute;a mucho. Tambi&eacute;n lloraba, pero siempre sonre&iacute;a m&aacute;s que lloraba. Mi casa ten&iacute;a algo muy bueno: era un lugar en el que pasaban cosas. Mi casa era una caja de sorpresas en la que conviv&iacute;an doce primos, seis t&iacute;os y los abuelos: veinte personas en total, sin contar los animales. Todos en pocos metros y alturas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hab&iacute;a infinidad de podencos, conejos, hurones, palomas, gallinas y muchas hierbas para las ag&uuml;itas que preparaba la abuela. Todo esto estaba en el cuarto y quinto piso, en las dos azoteas (la grande, el techo del tercero, y la peque&ntilde;a, el del cuarto), mirando siempre al cielo azul, como una columna que crece paralela a la monta&ntilde;a, a mi monta&ntilde;a querida.
    </p><p class="article-text">
        Mi casa no ten&iacute;a huesos ni hierros ni nada, como la antigua Maternidad de Puerto de la Cruz, que tampoco ten&iacute;a huesos ni hierros ni nada, el lugar donde yo nac&iacute;, en vez de hacerlo en el segundo piso de mi casa, como mi primo Santi <em>el Negro</em>, con la diferencia de que &eacute;l naci&oacute; en el primero de mi casa, que es la planta baja para casi todos los mortales. Para los de la calle Lepanto n&uacute;mero cuatro, no.
    </p><p class="article-text">
        Mi casa no ten&iacute;a huesos ni hierros ni nada, pero era la m&aacute;s divertida del mundo. &iexcl;Cu&aacute;nto echo de menos mi casa, aquella antigua casa! &iexcl;Cu&aacute;nto!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/casa-huesos-hierros_132_2251820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Feb 2018 11:04:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Casa sin huesos ni hierros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Román Delgado,Cuentos,Policromía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Malo como un perro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/malo-perro_132_2784122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74488023-28bd-4bf1-b7b3-4bd81d6325cd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Llevo unos d&iacute;as con la digesti&oacute;n demasiado pesada. Ya hoy, en el d&iacute;a de reflexi&oacute;n, puro eufemismo de necesarias horas completas de descanso, he logrado desatar mi nudo en la boca del est&oacute;mago. El hecho de que haya sido este s&aacute;bado y no otro d&iacute;a de las dos &uacute;ltimas semanas, m&aacute;s las muchas 24 horas previamente encadenadas de eso que llaman precampa&ntilde;a, demuestra con nitidez y sin opci&oacute;n alguna de haber metido la pata que el origen de mis males estomacales ha estado en el empacho de bazofia exhibicionista con tanto amago de ideolog&iacute;a verdadera, tanta palabrer&iacute;a y tanto compromiso tras compromiso sin que importe nada m&aacute;s. Hueco...
    </p><p class="article-text">
        Y claro que en la necesidad de tener que masticar c&oacute;mo la gran mayor&iacute;a se apunta a tanta bajeza sin la obligatoriedad de que el discurso cuelgue de la rama de la sensatez, para que as&iacute; no levite hasta que tarde o temprano se descubra que todo fue un tal vez, un algo conscientemente amontonado y eficazmente aglutinador de espacio de renombre anal&oacute;gico o digital, con tinta, p&iacute;xeles, audios o voz-imagen. Hueco...
    </p><p class="article-text">
        Las precampa&ntilde;as electorales me producen la misma alergia que el pelo de los gatos con demasiado pelo, los que van dejando huella de que por tal sitio han transitado. El est&oacute;mago se me enroll&oacute; estos d&iacute;as como una manguera larga y estrecha ya solo utilizada para el juego de perros inmaduros y ni&ntilde;os arquitecto. As&iacute; de apretado, de torcido y de estrangulado me he sentido. No lo pude evitar, que existen las indigestiones de lentejas y pucheros, y m&aacute;s de garbanzas con todos sus colores y espesores, y tambi&eacute;n de racimos &aacute;cidos rellenos de verborrea, de antipalabras, de ritos y de muchas y muy seguidas estupideces. Hueco...
    </p><p class="article-text">
        A los aspirantes a esca&ntilde;o, sueldo y otras ventajas, yo les prohib&iacute;a hacer precampa&ntilde;a sin descansar lo suficiente; sin parar, callar, enmudecer y arrodillarse a lo dictado por el m&eacute;dico de cabecera de la pol&iacute;tica, que seguro que de esta manera se evitar&iacute;an muchos tropiezos, esguinces, chichones y falsas esperanzas. De todo lo que se ha dicho en estos d&iacute;as no recuerdo nada de inter&eacute;s extremo, sustancial, vital o central. En ese tiempo solo han hervido en mi cabeza listados de animaladas, tonter&iacute;as, banalidades, mentiras y desverg&uuml;enzas. Hueco...
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que no he podido rememorar, pese a remover mucho la azotea y ya estar con mi pesadez de est&oacute;mago en tr&aacute;nsito hacia la levedad, qu&eacute; alimento a modo de mensaje pol&iacute;tico ha merecido la pena; ha sido verdadero y original, capaz de resucitar confianzas y lealtades. Hueco...
    </p><p class="article-text">
        No recuerdo nada; no he visto, le&iacute;do ni escuchado algo &uacute;til. S&eacute; que alguno me tachar&aacute; de cabr&oacute;n o raro por todo esto, y lo admito, aunque a rega&ntilde;adientes, que bastante ya he tenido con tremenda intensidad de negro infinito. Hueco...
    </p><p class="article-text">
        Todo esto fue lo que me puso pocho, malo como un perro. A partir de ma&ntilde;ana, los d&iacute;as caer&aacute;n de otra manera para voltear hacia id&eacute;ntica cara. Hueco...
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Texto publicado en el libro de cuentos y art&iacute;culos llamado Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/malo-perro_132_2784122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Feb 2018 11:04:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Malo como un perro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Román Delgado,Policromía,Política,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Democracia cadáver]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/democracia-cadaver_132_2916036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hoy voy de prestado, y lo hago de principio a fin. Es lo que tiene haber aprovechado el domingo pasado con intensidad, hurg&aacute;ndolo todo. Ganas de rellenar, pocas ten&iacute;a este lunes, y hasta pens&eacute; en dejar de someterme a tanto blanco de procesador de texto, que en ocasiones me marea, me irrita&hellip; Alergia circunstancial, quiz&aacute;. Pero no&hellip; Esto de ninguna manera pod&iacute;a ser: los retos se mantienen salvo que uno entre en la UVI, y no ha sido el caso, por mucho que le pese a una tropa, los que para m&iacute; son granos monocromos que dan forma al n&uacute;cleo de mi diana.
    </p><p class="article-text">
        Hoy voy de prestado, y es toda la verdad y nada m&aacute;s que la verdad. Para empezar, el t&iacute;tulo de la columna lo rob&eacute;, pues lo puso antes Pablo Ordaz en <em>El Pa&iacute;s</em>, para dar entrada a una enriquecedora entrevista con el pensador y ensayista italiano Luciano Canfora, que, con mucha valent&iacute;a, arremete contra tanto decorado putrefacto y tramposo en el que patinamos d&iacute;a tras d&iacute;a sin que pase nada de inter&eacute;s, algo que tenga verdadera utilidad para los d&eacute;biles. Por si acaso, de entrada aconsejo que se pongan el cintur&oacute;n bien apretado, que vamos hacia zonas con muchas curvas.
    </p><p class="article-text">
        Lo que Canfora dice a voz en grito resulta muy relevante por varias razones: primera, porque hay alguien capaz de alzar la voz con claridad cristalina; segundo, porque hay medios masivos que se apuntan a preguntarlo y a reproducirlo, y tercero, porque de una vez se deja ver el color gris.
    </p><p class="article-text">
        Canfora, que me alegr&oacute; el domingo, sostiene que &ldquo;[&hellip;] la democracia no es el hecho de que gobierne la mayor&iacute;a despu&eacute;s de hacer el recuento de votos, sino el Estado social, el hecho de que quienes no poseen la riqueza cuenten en la vida pol&iacute;tica y tengan el modo de hacerlo [&hellip;]&rdquo;. Y remata, esto a cuenta de las elecciones europeas: &ldquo;[&hellip;] Los grandes grupos financieros que tienen un poder mundial e ilimitado pueden decidir el destino de todos. El Parlamento Europeo... [el d&iacute;a 25] es un seminario universitario, no tiene ning&uacute;n poder real, solo aquel de crear una clase de par&aacute;sitos muy bien pagados, precios&iacute;simos para el sistema, porque sirven para hacer ver que existe un Parlamento y que Europa no es completamente antidemocr&aacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; les parece?
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Art&iacute;culo publicado en el libro de cuentos y otros textos llamado Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/democracia-cadaver_132_2916036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jan 2018 09:35:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Democracia cadáver]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Política,Ideología,Román Delgado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[... y aquí no pasa nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/pasa_132_2974424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d769d2e1-5a30-4c64-8c70-162dce7ad634_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Tantas y tantas cosas que a diario nos asaltan&hellip;, y aqu&iacute; no pasa nada. El paisaje urbano, el que pisoteo con rabia jornada tras jornada (que luego est&aacute;n los otros lugares, para los que tambi&eacute;n digo &iacute;dem), se sigue transformando en un dibujo de hambre y ocaso&hellip;, y aqu&iacute; no pasa nada. La gente deambula por las calles con su plato vac&iacute;o y fe de alimento&hellip;, y aqu&iacute; no pasa nada. Los parados y sus genes afines miran silenciosos el fin que reposa sobre el hule y ya solo se alimentan de miradas desenfocadas y lega&ntilde;osas&hellip;, y aqu&iacute; no pasa nada. Hay una se&ntilde;ora que est&aacute; enferma y necesita atenci&oacute;n r&aacute;pida, que se nos muere y esto es evidente&hellip;, y aqu&iacute; tampoco pasa nada. Te aproximas al cole y ves que algunos ni&ntilde;os miran con desolaci&oacute;n y ojos abiertos de par en par unas simples galletas Mar&iacute;a&hellip;, y aqu&iacute; no pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        Aquella familia conquista y coloniza las escalinatas de cualquier ermita o parroquia y en ellas sienta sus humildes reales de pasado opulento y d&iacute;a de ma&ntilde;ana sin saber qu&eacute;&hellip;, y aqu&iacute; no pasa nada. La gente se desespera, se desangra, se horroriza, se tira por un puente para llegar al cielo&hellip;, y aqu&iacute; no pasa nada. Ahora bien, un pol&iacute;tico monta el pollo a cuenta de un asunto irrelevante y solo formal&hellip;, y aqu&iacute; muchos se ponen a funcionar con las mejores pilas, con voces encendidas y caminos abiertos por pol&iacute;ticos de un lado y de otro.
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&iacute; que pasa algo, &iexcl;curioso!, cuando lo que hay es la inconsistencia, la levedad, el reproche de la nada: un esquema insustancial que redunda en la majader&iacute;a m&aacute;s insulsa, et&eacute;rea y oscura, un fen&oacute;meno que forma parte de la aberrante partida de&nbsp;<em>ping-pong</em>&nbsp;de esos mismos pol&iacute;ticos, a los que parece que nada sustancial de lo que pasa, sobre todo los platos vac&iacute;os, les importa un maldito carajo. Como esto siga as&iacute;, no me quedar&aacute; m&aacute;s remedio que pensar menos en ese juego de&nbsp;<em>ping-pong</em>&nbsp;y sus tenistas para de una vez advertir, sin marcha atr&aacute;s posible, que lo &uacute;nico que queda es la nada. &iquest;O quiz&aacute; sea la guerra?
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Art&iacute;culo&nbsp;publicado en el libro de cuentos y otros textos llamado Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/pasa_132_2974424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jan 2018 19:47:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[... y aquí no pasa nada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Román Delgado,Policromía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La verdad que de verdad no existe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/verdad-existe_132_2982959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15e13d5e-44e4-44d7-9bbb-622339496c34_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Esto es lo que hay, guste o no guste, y adem&aacute;s conf&iacute;o en que de una vez, tras tanto cogotazo por todos lados, se hayan dado cuenta: la <em>verdad</em> de los pol&iacute;ticos no existe, y adem&aacute;s es de verdad. Todo es mentira&hellip; &iquest;Se sorprenden? Pues no es para tanto. Aqu&iacute; mienten hasta sus mascotas: las entrenadas y las que no lo est&aacute;n. Aqu&iacute; nadie se corta un pelo. &iquest;O acaso usted conoce a un pol&iacute;tico, a un representante de los ciudadanos (&iexcl;toma ya!), que con la que est&aacute; cayendo no se despache con la f&oacute;rmula de pelota a seguir, con una mentirijilla de nada&hellip;?
    </p><p class="article-text">
        Total&hellip; Se&ntilde;oras y se&ntilde;ores, es lo que toca. Esta crisis de estar todos sin pasta los ha convertido en m&aacute;s mentirosos: continuos, constantes, sin punto y final. Y as&iacute; todos, y cuando digo todos me refiero a todos los colores que hoy tocan poder en ayuntamientos, en cabildos, en cualquier consejer&iacute;a&hellip;, o en el m&aacute;s m&iacute;sero cuarto lleno de oscuridad con un cargo p&uacute;blico en su interior, o con un ser nombrado por alguien y que luego se autodenomina representante de los ciudadanos. &iexcl;Toma ya!
    </p><p class="article-text">
        El que resida en el cuarto oscuro dir&aacute; que su habit&aacute;culo tiene luz natural; el consejero, que &eacute;l no dijo aquello ni lo otro, pese a que est&eacute; confirmado, y si lo est&aacute;, que no sabe ahora mismo. Adem&aacute;s, en todo caso, ser&aacute; porque no se supo interpretar su verbo. Y si hay m&aacute;s dudas que se lo pregunten a uno de sus asesores, que dice que&hellip;, claro, el cuarto oscuro no es oscuro, sino que tiene luz natural suficiente, incluso por la noche (como si en todas hubiera luna llena), y que, si no fuera as&iacute;, la culpa es de Rajoy. En cambio, si es del PP el que habita las l&uacute;gubres paredes, a por CC, PSOE o Podemos. Y as&iacute; hasta las pr&oacute;ximas elecciones, como la misma crisis.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, cuando saquen las urnas de sus cuartos oscuros, esta vez oscuros de verdad, la claridad la deben poner otros: s&iacute;, usted, que de esto va la historia. Pero el registro de esta democracia beb&eacute; dicta que ah&iacute; el apag&oacute;n es del elector, que, no se sabe muy bien por qu&eacute;, opta por el m&aacute;s mentiroso. Y as&iacute; nos va. Verdad de la buena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Art&iacute;culo publicado en el libro de cuentos y otros textos Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/verdad-existe_132_2982959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Dec 2017 19:52:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La verdad que de verdad no existe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Román Delgado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Silencio, llueve]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/silencio-llueve_132_3025787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53582076-e5e5-4e98-b667-f69124409da8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><h1 class="article-text">Ya estaba cansando de tanta espera entretenida cuando apareci&oacute; desgarbado y en cholas por la esquina que m&aacute;s goteaba.</h1><h1 class="article-text">&nbsp;</h1><h1 class="article-text">&ndash;&iquest;Qu&eacute; co&ntilde;o te pas&oacute;, Manolo?</h1><p class="article-text">
        &ndash;Nada, hijo, que llueve. Llueve por soleares y, si con dos gotas de agua todo se pone que no hay quien ande, pues imag&iacute;nate con tremendo disparate. Antonio, as&iacute; es la vida, hijo&hellip; &iexcl;Cambia de cara, joder!, que en nada iniciamos la charla de pol&iacute;tica. &iquest;Tienes algo preparado? Anda, anda&hellip;, que quiero calentarme de una vez.
    </p><p class="article-text">
        Antonio se hab&iacute;a guarecido debajo del pelaje de tremenda ceiba y no paraba de mirar al frente, a la cortina cerrada de agua que amenaza con inundar el cobijo improvisado de ese d&iacute;a en el parque. Estaba perdido, gozando. El agua a veces lo despertaba por el efecto coladera del ramaje, empapado, saturado de tanta precipitaci&oacute;n. A lo lejos, nada, solo agua; m&aacute;s cerca, nada, solo agua, y en el recuerdo, nada, solo agua.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Pero Antonio, despierta, &iexcl;hombre!, que ya estoy aqu&iacute;, y mira que me ha costado una buena mojada. Y todo para re&iacute;r con lo &uacute;ltimo de nuestros pol&iacute;ticos&hellip; De todos... Ya sabes. Anda, arranca, hijo. Aaaah, &iquest;y has visto lo de ayer de Alarc&oacute;? Pedazo de portavoz, pedazo de cirujano&hellip; A este yo lo vuelvo a votar. &iexcl;Fijooo&hellip;! Pero qu&eacute; te pasa.
    </p><p class="article-text">
        Debajo del &aacute;rbol las gotas ya her&iacute;an, que la borrasca, echando agua desde el lunes, hab&iacute;a realizado muy bien su trabajo. &ldquo;Para que luego digan&rdquo;, pens&oacute; para s&iacute; el pobre de Antonio.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Antonio, o arrancas o me piro, que una guagua me sale en cinco minutos. Pero &iquest;qu&eacute; co&ntilde;o te pasa, hombre? Anda, anda, dime qu&eacute; tienes&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, tras recibir Antonio tremendo cogotazo por la espalda, cosa de alba&ntilde;iles, el receptor del viaje se gir&oacute; con virulencia, incluso aparentando repelerlo. Pero no hizo nada. Solo dijo a grito limpio: &ldquo;&iexcl;C&aacute;llate de una puta vez, que te pareces a Alarc&oacute;! &iexcl;D&eacute;jame disfrutar con calma y sin mentar a pol&iacute;tico alguno de la belleza de la lluvia! &iexcl;Capuuullo&hellip;!
    </p><p class="article-text">
        Manolo se acojon&oacute; y puso el culo en la poca tierra seca existente. Y as&iacute; estuvieron, quietos, hasta la salida de la &uacute;ltima guagua del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Historia publicada en el libro de cuentos y otros relatos llamado Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/silencio-llueve_132_3025787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Dec 2017 07:40:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Silencio, llueve]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Román Delgado,Historia,Cuentos,Santa Cruz,Policromía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Manises tostados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/manises-tostados_132_3037699.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a51e6c5c-99ae-4cfb-9252-78eec304cc3e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        De todas las cosas sencillas, cotidianas y vulgares que me han ocurrido en las &uacute;ltimas horas, y dejo al margen las que uno siempre guarda con doble candado (tambi&eacute;n llamadas personales o &iacute;ntimas), me quedo con la minitapa de manises tostados, ricos, muy ricos, que estos d&iacute;as me puso el amigo Andr&eacute;s sobre la en&eacute;sima barra de acero inoxidable que hay en esta ciudad repleta de hitos de la Gesta del 25 de Julio.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute; que fue un hito, despu&eacute;s de colas de coches, sem&aacute;foros que no se dejan querer, inquietud breve e intermitente y ca&iacute;da hacia la costa desde la obrera y desempleada Ofra. As&iacute; llegu&eacute; al lugar en que mejor sombra dan los laureles, dej&eacute; el trasto en su sitio oscuro y pens&eacute;:&nbsp;<em>pa&rsquo;rriba</em>, para la torre, que no s&eacute; si saben que ya no trabajo en la cueva, o para la plaza, al lugar que en mi barrio, y en tantos otros, se dec&iacute;a que se pod&iacute;a ir a llorar y a escuchar misa, y a enamorar y a activar el magreo, y a fumar porros verdes o marrones.
    </p><p class="article-text">
        Yo, antes de tirar de cierre electr&oacute;nico, ya hab&iacute;a decidido, casi desde la rotonda de la antigua tabaquera, que esta vez necesitaba el man&iacute; tostado y quiz&aacute; no una cerveza, sino una Xero de las que ahora llevan nombre propio. No soy de los que se enganchan a tal mercadotecnia, pero debo reconocer que me asust&eacute; porque por un momento cre&iacute; que la que Andr&eacute;s me ofrec&iacute;a era una con &ldquo;Rom&aacute;n&rdquo;, y no, falsa alarma: era una con &ldquo;Ra&uacute;l&rdquo;, y a m&iacute; es que este nombre no me gusta nada.
    </p><p class="article-text">
        El platito de manises era microsc&oacute;pico, eso, un platito, y para saborearlos mejor y de camino jugar un rato con ellos, sobre la art&iacute;stica y posmoderna barra de metal, acompas&eacute; el consumo del refresco con la introducci&oacute;n del man&iacute; en la boca, de manera que casi compuse una pieza popular con sus acordes y ritmos. Fue algo muy sencillo, pero emocion&eacute; hasta a los que se hallaban a mi espalda con g&uuml;isquis y cervezas, mucho m&aacute;s f&aacute;cil, que se pusieron a aplaudir.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; estuve un tiempo contento, hasta que, como era de esperar, ya solo quedaban dos manises y, con el &uacute;ltimo en la boca y el sorbo final de la Xero, concluy&oacute; la canci&oacute;n y la verbena. Coloqu&eacute; el euro sobre el platito, que casi no cupo, y tir&eacute; para la torre, que es desde donde les he estado contando esta traviesa historia, ya llegando a la l&iacute;nea terminal, con todo resuelto para tirar de nuevo hacia los laureles.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez paso de manises y de Xero, que la luna me gusta mucho y pretendo irme a celebrar algo m&aacute;gico con ella. Si alguna noche ven a alguien en su lomo, ser&eacute; yo: el de los manises y la Xero, y no querr&eacute; bajar, as&iacute; que nada de bobadas con llamadas al 1-1-2.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Historia publicada en el libro Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/manises-tostados_132_3037699.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Nov 2017 07:09:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manises tostados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuentos,Policromía,Román Delgado,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Castañas de Luisa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/castanas-luisa_132_3065436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb5952b5-b264-45ac-a4ba-a511a1a0b8fa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Secado de castañas sobre unos sacos"></p><p class="article-text">
        A nada de que toque en todas las puertas del pueblo la festividad de San Andr&eacute;s, se garabatea en mi mente un mero reflejo de la azotea de la abuela con los sacos de tela secos y extendidos, sometidos al poco calor del d&iacute;a, y sus casta&ntilde;as esparcidas y ordenadamente separadas a lomo de aparatos que antes calentaron papas: primero de semilla y luego blancas, rosadas, rojas o bonitas, las del cuarto oscuro.
    </p><p class="article-text">
        En esos sacos marrones, envejecidos por el paso del tiempo y llenos de moratones, zurcidos y con suciedades arrebatadas, la abuela siempre colocaba, con todo lujo de detalles y estaci&oacute;n tras estaci&oacute;n, sus casta&ntilde;as, para que sobre esas telas paup&eacute;rrimas pero efectivas los frutos m&aacute;s queridos del oto&ntilde;o terminaran de morir y de transformarse en algo m&aacute;s exquisito que la primigenia casta&ntilde;a ca&iacute;da del &aacute;rbol robusto y luego robada del erizo.
    </p><p class="article-text">
        En esos no m&aacute;s de tres sacos con textura rugosa, la abuela, siempre con esmero, delicadeza y sin quejarse, que esto nunca lo hac&iacute;a, colocaba sus casta&ntilde;as que tiempo antes hab&iacute;a extra&iacute;do del primer saco, el recibido en casa.
    </p><p class="article-text">
        El secado natural de casta&ntilde;as en la azotea de la abuela, junto a perros, palomas, hurones, plantas, flores y el tendido de la ropa, duraba lo suyo; llevaba su tiempo... Pero lo mejor de todo casi siempre alumbraba m&aacute;s all&aacute; de San Andr&eacute;s, con d&iacute;as y m&aacute;s d&iacute;as que sumaban regalos id&eacute;nticos entregados al placer de la vida en oto&ntilde;o, de los que casi siempre, dependiendo de la cosecha, se pod&iacute;a disfrutar hasta bien entrado el invierno.
    </p><p class="article-text">
        El secado de casta&ntilde;as de la abuela consist&iacute;a en mimar un sencillo obsequio de la naturaleza, en principio solo para la abuela, aunque luego, por esto de vivir todos juntos, aunque bien separados pero tremendamente apelotonados en una misma cama cuando hab&iacute;a ganas de cari&ntilde;o (&iexcl;siempre!), se convirti&oacute; en el paso previo al disfrute en comunidad del fruto seco, bien seco, con mordida previa para arrancar la c&aacute;scara, y con ella toda la piel y limpieza integral.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces a la boca, a masticar y a disfrutar de una charla sencilla y amable en cualquier sobremesa, con manta sobre los pies descubiertos. Y una vez, y dos...; y a revolver bolsillos, y a repetir la subida a la azotea. Y as&iacute; quiero seguir...; claro que s&iacute;, abuela Luisa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Texto publicado en el libro Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/castanas-luisa_132_3065436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Nov 2017 14:13:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Castañas de Luisa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Román Delgado,Policromía,Cuentos,San Andrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El testigo mirón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/testigo-miron_132_3094347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/771b7fc4-82e7-48d2-89d1-d6b329025a6d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Con lo que suele fastidiar que no te cojan el tel&eacute;fono, m&aacute;s si el que llama es autoridad de la Justicia o bien agente de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado... A ello aquel oscuro d&iacute;a se uni&oacute; que en el interior del b&uacute;nker tampoco descolgaran el telefonillo para al menos esbozar un... &ldquo;Diga, &iquest;qui&eacute;n es...? Ah, s&iacute;, pero es que el se&ntilde;or ahora mismo no est&aacute;. Se halla ausente. Lo siento mucho, de verdad. Le dir&eacute;, cuando regrese a casa, esto s&iacute;, que ustedes lo andan buscando. Por favor..., y &iquest;de parte de qui&eacute;n le comento que vienen...? Perd&oacute;n..., pero es que no lo entiendo...&rdquo;. Y entonces llega el grito &aacute;spero: &ldquo;Del juzgado, se&ntilde;ora; que nos manda el juzgado, se&ntilde;ora. Somos los mismos que ya lo hemos llamado sin &eacute;xito al n&uacute;mero de m&oacute;vil que tuvo la decencia de dejar al juez, el mismo que no coge ni de co&ntilde;a, el mismo que seguro que no paga. Y, por cierto, &iquest;est&aacute; usted segura de que el se&ntilde;or, por decirlo sin meter la pata, no est&aacute; por ah&iacute;? &iquest;Est&aacute; usted segura..., que le habla la polic&iacute;a, la misma autoridad..., eh?&rdquo;. &ldquo;Bueno, se&ntilde;or, que yo acabo de llegar hace nada a esta casa como persona encargada de las actividades dom&eacute;sticas y solo le puedo decir, que ahora usted me ha puesto muy nerviosa, &iexcl;oye!, que eso mismo es lo que &eacute;l dijo que yo dijera en caso de que alguien llamara a la puerta de la mansi&oacute;n. Y esto es lo que me atrevo a se&ntilde;alar, que ya usted sabe: &lsquo;El se&ntilde;or se halla ausente; en este mismo momento, no se encuentra en casa. Repito&rdquo;. &ldquo;O sea...&nbsp;&ndash;dijo el polic&iacute;a con tono subido&ndash;.&nbsp;&iquest;Pero est&aacute; o no est&aacute; el se&ntilde;or...? &iquest;No me estar&aacute; enga&ntilde;ando, verdad? Le aseguro que no entro a por &eacute;l porque no puedo, que, si tuviera orden judicial, ya &eacute;l ver&iacute;a. Menudo cachondeo se tiene este en el b&uacute;nker, con persianas bajadas, a oscuras, con los perros atados y sus bozales puestos, y con los coches de lujo escondidos bajo techo. Bueno..., que usted, sin tener culpa alguna, me est&aacute; hartando y no tengo ganas de descargar toda mi ira en su... D&iacute;gale a su querido se&ntilde;or, al que no abre la puerta ni coge el m&oacute;vil, pese a que lo llama la Justicia, que volveremos pronto...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los polic&iacute;as siguieron tocando el timbre una y otra vez, pero all&iacute; solo hab&iacute;a silencio. Detr&aacute;s de la leve abertura de una persiana rota, en el segundo piso, &eacute;l esperaba a que se fueran.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Texto publicado en el libro de cuentos llamado Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/testigo-miron_132_3094347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Oct 2017 10:32:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El testigo mirón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Román Delgado,Policromía,Tenerife Ahora]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En la cima sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/cima-sexual_132_3114009.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87b7ca68-0dfd-43ad-93ca-8375226d9352_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        El hombre encogido y baldado permanec&iacute;a a esa hora de la tarde apoyado en el muro desconchado, muy a gusto y con su pitillo finiquitado ennegreciendo los labios morados. Al otro lado, en un punto indefinido del planeta que no es el que pisa aquel ser encogido y baldado, una mujer con luto integral cruzaba la calle repleta de coches y las bocinas iniciaban un griter&iacute;o ensordecedor. En otra de las tantas esquinas opuestas y posibles del globo, dos ni&ntilde;os tocaban la pelota a la manera, uno, de Messi, y otro, de Ronaldo. La bola, fea, mugrienta y deshinchada, no se quejaba, pero se nota que estaba hasta las mismas pelotas de ser objeto guiado por golpes inocentes que se hacen de punta.
    </p><p class="article-text">
        En la base de la sima, un hombre y una mujer, j&oacute;venes los dos, han hallado el escondite perfecto para a toda prisa desnudarse y copular con deseo y placer totales. En seguida se visten y remontan a trav&eacute;s de las cuerdas colocadas para caer sin golpes al hoyo del sexo triunfal.
    </p><p class="article-text">
        Cuando alcanzan la superficie, est&aacute;n en la cima que es explanada de desierto amarillo, observan a un lado y a otro, se lanzan miradas hirientes, se pellizcan y comprueban que &eacute;l es &eacute;l y ella es ella, dan varias vueltas sobre s&iacute; mismos, desconf&iacute;an uno del otro (&iquest;otra vez...?) y se preguntan c&oacute;mo han aterrizado en ese &aacute;rido, inmundo y frustrante lugar. &Eacute;l decide esquivar la amenaza verbal y tranquilizarla, y ella accede. Saben poco m&aacute;s: estaban abajo, en la sima, follaron y se olvidaron de todo, entonces desnudos. Luego se revistieron con pa&ntilde;os y harapos, y escalaron.
    </p><p class="article-text">
        Ahora est&aacute;n arriba, ante el sol r&aacute;pido aprendiz de verdugo y sin saber qu&eacute; ha pasado con los dem&aacute;s, con el resto de la vida, hermosa y traidora a la vez. No aguantan la presi&oacute;n de reconocer que est&aacute;n metidos en un fango superficial. Antes, en la sima, se hallaban mejor. Por ahora son incapaces de rememorar que &eacute;l hace nada estaba encogido junto a un muro podrido; ella, cruzando una v&iacute;a atestada de coches hambrientos de ruido entre rascacielos, y sus hijos, emulando a balones de oro.
    </p><p class="article-text">
        Ya no aguantan ni un segundo de reloj de pulsera y deciden regresar a la sima, donde al menos aprovechar&aacute;n para el amor... hasta que despiertan con ganas de m&aacute;s y m&aacute;s placer. Ahora lo hacen como animales sobre s&aacute;banas acaloradas. Los ni&ntilde;os duermen felices al lado, y meten goles por la escuadras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Texto publicado en el compendio de cuentos llamado Policrom&iacute;a</strong><em> Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/cima-sexual_132_3114009.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Oct 2017 09:21:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En la cima sexual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Román Delgado,Cuentos,Relato,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Suéter sobre suéter]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/sueter-sueter_132_3125815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hoy he redescubierto que el domingo es mal d&iacute;a, si no fuera por el tremendo constipado que me acompa&ntilde;a a todos los rincones de la casa, iluminados y a oscuros, para quedarme quieto, sin darle a la tecla. Esto me preocupa, y tambi&eacute;n alienta mis deseos de ser un aut&eacute;ntico martillo pil&oacute;n. Hoy, una tarde de domingo con alegr&iacute;as sonoras de goles m&aacute;s de la cuenta en el recinto del barranco de Santos, los minutos pasan como si fueran horas y as&iacute; el d&iacute;a transcurre lento, pausado, sin prisas, como si no quisiera entregarse a la ca&iacute;da del sol y con ella a la noche negra, oscura.
    </p><p class="article-text">
        Tanta lentitud dibuja en el parqu&eacute; innumerables huellas de pies sudados que agitan su encarcelamiento consentido y da al sal&oacute;n un ambiente de cercan&iacute;a que es soportable gracias a ese arte figurativo, y a labios y cachetes que se acercan de vez en cuando para tocarse por la acci&oacute;n del natural impulso, de la cercan&iacute;a bien entendida.
    </p><p class="article-text">
        El televisor no dice nada especial, como hace casi siempre, y las ventanas lanzan mensajes subliminales de que ya desean ser acariciadas para tapar la entrada de lo que llega de fuera: alboroto de f&uacute;tbol y frialdad de viento que termina calando tras suma de capas de baja temperatura. Y as&iacute; una tanda, y otra, y m&aacute;s, y ahora a ponerse el abrigo&hellip; Acci&oacute;n demoledora, y casi sin pesta&ntilde;ear.
    </p><p class="article-text">
        El suelo es madera, y la madera es calor. En el lado opuesto del habit&aacute;culo, las otras ventanas cuchichean lo mismo que aqu&eacute;llas: todas compinchadas, y entonces, durante la corta espera, no queda m&aacute;s salida que poner encima del primer su&eacute;ter otro abrigo. Esto s&oacute;lo por un momento.
    </p><p class="article-text">
        El fr&iacute;o termina aislando de lo que pasa en el exterior: del aire helado, de la oscuridad que camina hacia la noche y de los murmullos y las voces propios de las catedrales del f&uacute;tbol. Me gusta el derrotero de la tarde. No est&aacute; mal.
    </p><p class="article-text">
        Consigo que las ventanas est&eacute;n bien selladas. La temperatura interior es ahora m&aacute;s c&aacute;lida que antes; la madera transporta sin fr&iacute;o en la planta de los pies desnudos, y la cama, al fin montada, tiene una novela en su mismo coraz&oacute;n. Me digo que no&hellip; Me digo que s&iacute;&hellip; Pill&oacute; el en&eacute;simo caf&eacute;, &eacute;ste con leche, por eso de que ya es algo tarde por si luego quiero hallar el sue&ntilde;o, y me pongo a buscar y a asociar letras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Son las seis y poco de la tarde, y s&oacute;lo pienso en que tengo por delante un viaje de al menos dos horas. Me quito uno de los abrigos; luego el segundo. Me desnudo, que ahora si tengo calor. Ni me he enterado del antes cercano del cl&aacute;sico Real Madrid-FC Barcelona. S&eacute; que juega el CD Tenerife porque las ventanas, &iquest;recuerdan?, estaban semiabiertas; advierto que es domingo por la rutina impuesta de tantos d&iacute;as con este mismo sello, y conf&iacute;o en que es festivo por la inmediata presencia que llega por el aire.
    </p><p class="article-text">
        La novela se abre por la &uacute;ltima p&aacute;gina le&iacute;da el d&iacute;a anterior y las hojas, con cadencia perfecta, pasan de derecha a izquierda a la velocidad que marca la lectura mental. P&aacute;ginas y m&aacute;s p&aacute;ginas hasta la llegada del acabose.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado muchos minutos y ahora la luz que alumbra es la que se activa pulsando el interruptor. El CD Tenerife ha ganado, y lo aseguro por la bulla de entusiasmos de cuando la casa dejaba penetrar la brisa. Ya s&oacute;lo falta seguir esperando.
    </p><p class="article-text">
        El grifo de la ducha, como antes hizo el libro cargado de sutiles mensajes con sus p&aacute;ginas y hojas, mana agua y ello conduce hacia el l&iacute;quido caliente. Mientras imito un ba&ntilde;o que no es turco ni sauna, un avi&oacute;n rabioso camina por encima de la ciudad. Parece que quiere aterrizar. Lo miro, digo que s&iacute;&hellip;, que &eacute;ste es, y me sale una sonrisa tonta y descontrolada de la que me percato gracias a la imagen que devuelve el espejo compa&ntilde;ero de la cama, que a la vez entrega la novela posada en el coraz&oacute;n del edred&oacute;n titular en el descanso nocturno.
    </p><p class="article-text">
        Me seco sin secarme del todo, me pongo otra vez aquellos dos su&eacute;teres y tiro para arriba. Antes dejo abiertas algunas ventanas y paseo por la madera queriendo borrar las huellas de los pies menudos y descalzos, femeninos y creciendo por segundos. Necesito que no se note el ambiente de tensa espera, y creo que en media hora de ausencia y con aquellos agentes del tiempo dale que te pego&hellip; Lo conseguir&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tras esos minutos que asemejan distancias de horas, una puerta se volver&aacute; abrir desde la calle y todo tomar&aacute; la forma del otro domingo, para bien y tras la limpieza propiciada por tanta ventana abierta.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo toca su&eacute;ter sobre su&eacute;ter, pero ser&aacute; s&oacute;lo un momento, un breve instante del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Historia publicada en el libro de cuentos y otros textos llamado Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/sueter-sueter_132_3125815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Oct 2017 09:24:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Suéter sobre suéter]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cuentos,Historia,Policromía,Román Delgado,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Como una escalera de caracol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/escalera-caracol_132_3136638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92f8cd7a-7030-4235-b810-4958a4b60525_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Se me acaba de ocurrir y creo que no est&aacute; mal del todo. Sin serlo, la escalera de mi casa primigenia era lo m&aacute;s parecido a esas que llaman de caracol. Como las de caracol, parec&iacute;a que no ten&iacute;a punto y final, que conduc&iacute;a al m&aacute;s all&aacute;, pero con enorme incomodidad, con estrecheces, con hasta tres descansillos nunca iguales y con decenas de pelda&ntilde;os hechos a base de sobras de la construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La que parec&iacute;a una escalera de caracol en mi casa solo llevaba a la azotea del tercer piso, que para llegar a la del cuarto estaba la otra escalera, la de madera ro&ntilde;osa, de quita y pon: la pongo cuando no hay ni&ntilde;os y la quito cuando ellos est&aacute;n. &iquest;Y si hab&iacute;a despistes?, que existieron, y m&aacute;s habituales de lo deseado&hellip; Nada, le&ntilde;azo garantizado, nervios, prisas, coches, gritos, enfados y urgencias. Siempre lejos, muy lejos.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qu&eacute; lejos siempre estaba el m&eacute;dico! Y el pa&ntilde;uelo blanco por fuera, buscando el viento y ondeando con un mensaje grabado de miseria, horror e incertidumbre. Y luego el blanco de vuelta, el del yeso o la escayola, o el del pa&ntilde;uelo humedecido por las l&aacute;grimas incoloras e indefensas nacidas en la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        En la escalera polimorfa de mi casa, yo lloraba mis penas a menudo, con la puerta de la entrada, la de la calle, casi cerrada y con la oscuridad buscada de forma artificial, para evitar que me divisaran desde el fondo claro y ruidoso. Tambi&eacute;n desde la escalera iba al ba&ntilde;o de mi casa dentro de la casa de mis abuelos, al que se acced&iacute;a desde el primer descansillo.
    </p><p class="article-text">
        Por inveros&iacute;mil que parezca, el ba&ntilde;o de mi casa, el del segundo piso, no estaba dentro de mi casa, sino junto a la escalera, como si se hubiera ideado para atender las necesidades de los usuarios del suced&aacute;neo modelo de caracol. Que no fue as&iacute;. Prueba de ello es que lo mismo pasaba en el tercer piso. Este era uno de los rasgos m&aacute;s singulares de mi casa, entendida en su integridad, con todos sus pisos, azoteas y dem&aacute;s estancias inexplicables e insondables.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Texto publicado en el libro compendio de cuentos Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/escalera-caracol_132_3136638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Oct 2017 08:47:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Como una escalera de caracol]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Román Delgado,Policromía,Relato]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marianito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/marianito_132_3151771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/518a7c44-bc0d-45d5-a734-7e26fee2501a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        El inapreciable hilito de aire fresco que en la ma&ntilde;ana de ayer conduc&iacute;a el barranco sin ch&oacute;fer a la desembocadura del amago de r&iacute;o que es esta cuenca capitalina de Santos fue suficiente para que, tras lamentar el estado f&iacute;sico de aulagas, cardones y tabaibas, todas ellas achicharradas y sin sonrisas en los labios (m&aacute;s amarillos que verdes), se me despertara, previa sinapsis, una neurona dormida, y por esa chispa, por ese calambrazo, sediento y extenuado como un perro salchicha de los m&aacute;s largos <em>acabante </em>de hacer a dos por hora un marat&oacute;n urbano, m&aacute;s dif&iacute;cil con la que entonces estaba cayendo (sin agua), escuch&eacute; un grito, un ladrido que seguro proven&iacute;a de una conversaci&oacute;n cercana bajo sombra verde. Y as&iacute; fue.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Pero, &iexcl;mam&aacute;!, &iquest;por qu&eacute; ahora est&aacute;s empe&ntilde;ada en cambiarme el nombre si a m&iacute; el de Marianito me gusta mucho, me encanta, me entusiasma y me activa todos los d&iacute;as? Y me inspira, s&iacute;, me inspira, aunque t&uacute; no lo creas y ahora mismo est&eacute;s muerta de la risa. Pero&hellip; &iexcl;Mam&aacute;!
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;C&oacute;mo puedes decir eso, Ma&hellip;? No quiero ni repetirlo. Pero es que no eres capaz de ver, con la que est&aacute; cayendo, que no te lo mereces; que ese nombre tuyo, el de nuestra equivocaci&oacute;n (aunque el que se empe&ntilde;&oacute; fue el derechoso de tu padre), es hoy una afrenta para la familia. Es que, &iexcl;co&ntilde;o!&hellip; &iquest;C&oacute;mo tengo que dec&iacute;rtelo para que lo entiendas de una pu&ntilde;etera vez? Que no, que no puede ser&hellip; Que voy al s&uacute;per y todo el mundo habla de ese&hellip;, y en la pelu&hellip;, y bajo la marquesina de la parada de la guagua&hellip;, y en el portal del edificio&hellip; Estoy harta y quiero acabar con esto de una pu&ntilde;etera vez, que t&uacute;, querido hijo, no eres as&iacute;&hellip; &iexcl;Joder! Y ya haces lo que digan tus padres, que para eso somos tus padres y mandamos. As&iacute; que vamos al Registro Civil de una vez y punto y aparte. Y se acab&oacute;&hellip; Y a tomar por el trasero la maldita referencia a Ma&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Pero &iexcl;mam&aacute;! Yo no quiero.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Pues s&iacute;. &iexcl;Vamos y punto&hellip;!
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;Y con pap&aacute; qu&eacute; vas a hacer&hellip;? Nos llamamos igual, &iquest;recuerdas?
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Lo de &eacute;l ya est&aacute; arreglado, que me separ&eacute; esta ma&ntilde;ana. Faltas t&uacute;. Anda, vamos, que no estoy de humor. &iquest;Qu&eacute; te crees, chinijo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Historia publicada en el libro de cuentos y otros textos llamado Policrom&iacute;a</strong><em>Policrom&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/marianito_132_3151771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Oct 2017 09:21:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marianito]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuentos,Historia,Policromía,Román Delgado,Política,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Brotes verdes’ en la economía agraria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/brotes-verdes-economia-agraria_132_3181503.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cbfa277-fae4-4808-85a7-a5bbf70d7875_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Planta de tomate en un cultivo canario"></p><p class="article-text">
        <em>Brotes verdes </em>es, sin duda, la expresi&oacute;n m&aacute;s acertada para el planteamiento que ahora nos ocupa, para la entrada inmediata en cuestiones propias de la macroeconom&iacute;a, al menos en una primera parte de este an&aacute;lisis. Y digo <em>brotes verdes</em> porque quiz&aacute; esta forma de exponer las cosas sea la m&aacute;s com&uacute;n, la que han puesto de moda muchos pol&iacute;ticos, para afirmar algo con leve contundencia y clara apariencia de bueno; tambi&eacute;n para decir poco o casi nada. Verdad es&hellip; Pero ya se sabe que &ldquo;el que no se consuela es porque no quiere&rdquo;, y ahora toca tener una alegr&iacute;a, y hasta con razones, aunque estas se hayan agarrado con pinzas.
    </p><p class="article-text">
        El campo canario, y seguimos en el &aacute;mbito de la macroeconom&iacute;a, ha cerrado un ejercicio de 2016 algo mejor que el de 2015, y ya acumula dos a&ntilde;os seguidos mirando hacia arriba, levantando la cabeza. Falta hac&iacute;a. El a&ntilde;o pasado, seg&uacute;n datos oficiales de <em>Contabilidad Regional de Espa&ntilde;a</em> servidos por el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE), en su primer avance, el sector primario de las islas, lo que incluye la agricultura, la ganader&iacute;a, la pesca y las actividades forestales, dio un peque&ntilde;o estir&oacute;n que hay que reconocer y hasta enmarcar, sobre todo por lo que significa de cambio de tendencia tras la amplia secuencia de a&ntilde;os horrorosos servidos desde el estallido de la crisis, all&aacute; por 2008.
    </p><p class="article-text">
        En 2016, el sector agropesquero de las islas, y esto ha coincidido con el mandato en la Consejer&iacute;a de Agricultura de Narvay Quintero (que todo hay que decirlo), ha roto una racha muy negativa y as&iacute; ha conseguido, al fin, mejorar su participaci&oacute;n en el producto interior bruto de Canarias (PIB regional). El avance es m&iacute;nimo, pero escalada al fin y al cabo, y adem&aacute;s (y aqu&iacute; se subraya otro logro) se consigue gracias a una mejora absoluta en la generaci&oacute;n de riqueza en el sector dedicado a la producci&oacute;n de alimentos frescos, m&iacute;nima, pero registro que da mucha moral.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la aton&iacute;a agraria que tuvo su expresi&oacute;n m&aacute;s fat&iacute;dica durante la gesti&oacute;n en la Consejer&iacute;a de Agricultura del Gobierno de Canarias de Juan Ram&oacute;n Hern&aacute;ndez, de CC, palmero y entonces con Paulino Rivero de presidente, el sector primario de las islas ha subido un peque&ntilde;o escal&oacute;n y, en el ejercicio en que toda Canarias ha recuperado su PIB absoluto de antes de la crisis (en 2016, medido a precios de mercado, nominales), se puede decir que las actividades productivas del campo y la pesca locales han contribuido un poquit&iacute;n a ese hito, algo que hac&iacute;a mucho tiempo que no se daba por estas &iacute;nsulas.
    </p><p class="article-text">
        El sector agrario isle&ntilde;o, y ya hac&iacute;a falta que se conociera un registro macroecon&oacute;mico <em>en verde</em>, ha pasado de acaparar el 1,5% del PIB canario, el valor relativo de 2015, a llegar al 1,6% al cierre de 2016. Es la nada, pero tambi&eacute;n representa algo. Y es verdad que ese p&iacute;rrico ascenso tiene gran valor sobre todo por el regalo que ahora concede: el cambio de tendencia. Y a este clavo ardiendo uno se agarra.
    </p><p class="article-text">
        Dicho lo anterior, lo referido a la existencia de <em>brotes verdes</em> en el sector primario de las islas, pasemos al siguiente punto: a intentar dar respuesta a varios interrogantes&hellip; &iquest;Y esto?, &iquest;por qu&eacute; ahora?, &iquest;qu&eacute; ha cambiado?, &iquest;qu&eacute; se ha hecho bien y qu&eacute; falta a&uacute;n? Vayamos por partes, que la cosa se las trae y entrar en todos los orificios de este enjambre no es tarea f&aacute;cil. Hacerlo en este espacio, adem&aacute;s ser&iacute;a asumir un imposible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; se ha hecho y se est&aacute; haciendo bien, o quiz&aacute; solo mejor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, la gesti&oacute;n de las ayudas directas al sector agrario (no se puede decir lo mismo con las de pesca y acuicultura, que esto tambi&eacute;n se debe reconocer) integradas en el marco del Posei comunitario, este siempre mejor engrasado, y en su versi&oacute;n adicional o de ayudas de Estado (ambos modelos nacidos en 2009).
    </p><p class="article-text">
        En este &uacute;ltimo caso (la parte adicional), los avances han sido notables, y claro que tienen que ver con el impulso pol&iacute;tico-presupuestario del consejero Narvay Quintero. Parece que los impagos del Posei adicional van a pasar a la historia, pues, poco a poco y no sin dificultades, se han transformado en ingresos para los agricultores y ganaderos locales, con la esperanza de que incluso se abonen todas las cantidades pendientes del ejercicio 2011, algo que hasta ahora parec&iacute;a imposible. Los pagos de 2015 y 2016 ya est&aacute;n garantizados, y los ejercicios anteriores, menos el de 2011, transferidos. Esta es una primera clave de que la econom&iacute;a agraria ahora vaya mejor.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s. Tambi&eacute;n se avanza, lento pero muy lento, en la mejor implantaci&oacute;n de las producciones agrarias propias en el mercado interior (para largo con dominio abrumador de lo que llega de fuera), de manera especial en los segmentos de hortalizas y frutas subtropicales. En este &uacute;ltimo apartado, en gran medida gracias a que se han apretado las manijas de las barreras fitosanitarias a las importaciones, casi se consigue el pleno autoabastecimiento, algo in&eacute;dito. Tambi&eacute;n lo enmarcamos.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, en el plano de los derivados de la leche, sobre todo de la elaboraci&oacute;n de quesos, solo hay una leve mejor&iacute;a, por decir algo. Est&aacute; casi todo por hacer, de manera especial en la modificaci&oacute;n del apoyo a las importaciones del REA de esos mismos productos, una demanda que por hist&oacute;rica no ha terminado de cuajar. Este es un claro ejemplo de que las buenas voluntades pol&iacute;ticas a veces sirven de bien poco.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; queda la cosa por ahora, que la papa <em>del pa&iacute;s</em> se vende, s&iacute;, pero no como se quiere ni cuando se quiere, y las carnes propias brillan por su ausencia. En esto tambi&eacute;n tiene mucho que ver el sistema comunitario del REA.
    </p><p class="article-text">
        Los cultivos de exportaci&oacute;n, el pl&aacute;tano, el tomate, y las flores, plantas y esquejes, siguen estando en la n&oacute;mina, pero el que mejor se mantiene, principalmente porque cuenta con un sistema de protecci&oacute;n p&uacute;blico mejor engrasado y peleado por sus agricultores (141 millones al a&ntilde;o en ayudas directas), es el pl&aacute;tano, que duerme en una fase de <em>estabilidad destructiva</em>.
    </p><p class="article-text">
        El tomate se ha ca&iacute;do casi por completo (50.000 toneladas enviadas a Europa en la &uacute;ltima zafra, casi todas desde Las Palmas), y la actividad exportadora de flores, plantas y esquejes (por cierto, &iquest;qu&eacute; fue del cultivo de pr&oacute;teas, la excelencia para las median&iacute;as?), m&aacute;s o menos lo mismo. A la recuperaci&oacute;n de algunas de estas actividades agr&iacute;colas contribuir&aacute;n, seguro que s&iacute;, los cambios introducidos en el Posei, pendientes de aprobaci&oacute;n por parte de la Comisi&oacute;n Europea (Bruselas), con aplicaci&oacute;n desde 2018 y con el pago de las nuevas ayudas, de forma general, antes del 30 de junio del a&ntilde;o siguiente (2019).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sigue faltando y c&oacute;mo ir a conseguirlo de una vez por todas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Faltan muchas cosas, si el discurso lo queremos pesimista y a la vez cercano a la realidad, pero tambi&eacute;n hay algunas sendas abiertas que pueden conducir a sentencias m&aacute;s pegadas al optimismo. Una de ellas es la apuesta por el relevo generacional, clave en la consolidaci&oacute;n del campo isle&ntilde;o y en el avance futuro de esta econom&iacute;a dentro de la regional. En este &aacute;mbito, las convocatorias de subvenciones est&aacute;n haciendo su trabajo como nunca, con hasta 300 solicitudes de j&oacute;venes que apuestan por el sector primario en esas l&iacute;neas abiertas de apoyo. Muy buena noticia.
    </p><p class="article-text">
        A ese extremo, de gran relevancia y que debe tener continuidad, habr&aacute; que a&ntilde;adir la mayor apertura del mercado interior a las producciones locales (una de las iniciativas que a ello contribuye es el programa <em>Crecer juntos</em>); la a&uacute;n pendiente diferenciaci&oacute;n de la oferta agraria local de la importada; la mejora extrema de la comercializaci&oacute;n; la reducci&oacute;n de costes de producci&oacute;n (ojo con el agua y otros insumos) en todas sus facetas; la adaptaci&oacute;n continua de los sistemas de apoyo p&uacute;blico directo (y de las subvenciones) a los cambios que se producen en el mercado canario y en los externos a&uacute;n visitados (oferta-demanda); la consolidaci&oacute;n de normas que act&uacute;an como barreras fitosanitarias; la fortaleza de la compensaci&oacute;n al transporte de mercanc&iacute;as en su versi&oacute;n actual, la de cubrir el 100%, pero revisando los subcostes que entran en el c&aacute;lculo; el desmantelamiento sin pausa del REA en su parte da&ntilde;ina para el avance de las producciones locales, y la negociaci&oacute;n dentro de la UE de un marco jur&iacute;dico que recoja las necesarias e imprescindibles exenciones y singularidades de aplicaci&oacute;n en el territorio canario, que ya esto toca en breve.
    </p><p class="article-text">
        Son muchas cosas, claro que s&iacute;, pero, a diferencia de otros a&ntilde;os, por lo menos ya tenemos los <em>brotes verdes</em> con que hacer un buen guiso. El verde es vida, y la vida, esperanza. Tambi&eacute;n un buen apoyo para construir el mejor futuro en el campo canario, en el medio rural de las islas. Falta nos sigue haciendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Art&iacute;culo que tambi&eacute;n se publicar&aacute; en el n&uacute;mero de septiembre de 2017 de la revista Agropalca.</strong><em>Agropalca.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/brotes-verdes-economia-agraria_132_3181503.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Sep 2017 07:38:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Brotes verdes’ en la economía agraria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brotes verdes,Sector primario,Román Delgado]]></media:keywords>
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