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    <title><![CDATA[elDiario.es - Himalaya]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/himalaya/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Himalaya]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Cómo logran tres depredadores convivir en el Himalaya? La respuesta está en cómo reparten sus presas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/logran-tres-depredadores-convivir-himalaya-respuesta-reparten-presas_1_13157136.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc6b3137-a332-484f-aa45-51ff57211da9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo logran tres depredadores convivir en el Himalaya? La respuesta está en cómo reparten sus presas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No son competencia - Los investigadores registraron presencia y horarios mediante dispositivos automáticos y estudiaron restos biológicos para reconstruir qué comía cada especie a lo largo de varias temporadas</p><p class="subtitle">El felino más escaso del planeta sobrevive con 27 ejemplares y el conflicto en Irán pone su futuro al límite</p></div><p class="article-text">
        La nieve cruj&iacute;a bajo las patas mientras tres siluetas avanzaban por la misma ladera, con una distancia corta pero suficiente para no tocarse. El<strong> leopardo de las nieves</strong>, el <strong>leopardo com&uacute;n</strong> y el<strong> lobo himalayo</strong> coincidieron en ese tramo de monta&ntilde;a, atentos a cualquier movimiento en la penumbra. Cada uno oli&oacute; el aire, midi&oacute; el terreno y ajust&oacute; su ritmo antes de girar en direcciones distintas. 
    </p><p class="article-text">
        El primero se desliz&oacute; hacia una zona donde se mov&iacute;an ungulados, el segundo descendi&oacute; hacia &aacute;reas cercanas a asentamientos humanos y el tercero tom&oacute; un camino intermedio, buscando tanto presas salvajes como ganado. Esa separaci&oacute;n marc&oacute; el inicio de <strong>una caza distinta para cada depredador </strong>en la misma noche.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio analiz&oacute; c&oacute;mo conviven sin atacarse</h2><p class="article-text">
        Tres<strong> grandes carn&iacute;voros del Himalaya comparten territorio y actividad nocturna sin enfrentarse de forma directa</strong>, y lo logran porque cada uno se alimenta de presas diferentes, seg&uacute;n <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0322136" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recoge PLOS One</a>. El estudio se centra en el valle de Lapchi, en Nepal, y muestra c&oacute;mo esta divisi&oacute;n reduce la competencia incluso cuando coinciden en el mismo espacio y momento. La investigaci&oacute;n describe una<strong> convivencia basada en elecciones alimentarias distintas </strong>dentro de un entorno donde los recursos son limitados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El cánido de la zona adapta su dieta al entorno                            </span>
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        Para entender ese equilibrio, los investigadores trabajaron en Lapchi entre 2018 y 2025 con c&aacute;maras trampa y an&aacute;lisis de excrementos mediante ADN. Ese trabajo permiti&oacute; identificar qu&eacute; especies estaban presentes, en qu&eacute; momentos aparec&iacute;an y qu&eacute; consum&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el estudio microhistol&oacute;gico de restos alimentarios complet&oacute; la reconstrucci&oacute;n de la dieta. Con ese enfoque, el equipo analiz&oacute; tres dimensiones al mismo tiempo: el uso del espacio, los horarios de actividad y la selecci&oacute;n de presas.
    </p><h2 class="article-text">El leopardo de las nieves depend&iacute;a de presas salvajes y el lobo variaba su dieta</h2><p class="article-text">
        El leopardo de las nieves mostr&oacute; una dependencia clara de la fauna salvaje. Su alimentaci&oacute;n se bas&oacute; sobre todo en la oveja azul, con un 47,14%, y el ciervo almizclero, con un 15,7%. M&aacute;s del 85% de su dieta proced&iacute;a de animales silvestres, lo que indica que necesita <strong>ecosistemas bien conservados y poblaciones estables de ungulados</strong> para mantenerse.
    </p><p class="article-text">
        El lobo himalayo sigui&oacute; un patr&oacute;n distinto. Su dieta incluy&oacute; marmota himalaya en un 32,11%, oveja azul en un 28,62% y ciervo almizclero en un 9,57%, junto con una presencia notable de ganado que alcanz&oacute; el 25,92%. Este reparto muestra que se <strong>adapta a lo que encuentra</strong> en el terreno y no depende de un solo tipo de presa.
    </p><h2 class="article-text">Los tres coincidieron en espacio y horario sin pelear</h2><p class="article-text">
        A pesar de esas diferencias, los datos indican que los<strong> tres animales coinciden en el espacio y en el tiempo</strong>. El leopardo de las nieves y el lobo himalayo comparten el 100% del &aacute;rea analizada, y el leopardo com&uacute;n tambi&eacute;n ocupa parte de ese territorio. Todos presentan actividad nocturna con un grado alto de coincidencia temporal, medido con un valor de 0,78. Esa <strong>proximidad no desemboca en enfrentamientos</strong> constantes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un estudio explica cómo evitan competir en el Himalaya                            </span>
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        La raz&oacute;n est&aacute; en la <strong>separaci&oacute;n alimentaria</strong>. Aunque comparten monta&ntilde;a y horarios, cada uno presiona sobre presas distintas. El an&aacute;lisis detect&oacute; una coincidencia alta en la dieta entre el leopardo de las nieves y el lobo himalayo, con un &iacute;ndice de 0,77, pero muy baja con el leopardo com&uacute;n. Ese reparto evita choques directos por recursos en un entorno donde la disponibilidad de alimento es limitada.
    </p><p class="article-text">
        Este sistema<strong> funciona mientras se mantenga el equilibrio de presas</strong>. Si los ungulados salvajes disminuyen, aumenta la presi&oacute;n sobre el ganado y crece el conflicto con las comunidades humanas. Esa tensi&oacute;n puede derivar en <strong>represalias contra los depredadores </strong>y alterar el funcionamiento del ecosistema. Por eso el estudio subraya la<strong> importancia de conservar especies como la oveja azul y el ciervo almizclero</strong>.
    </p><h2 class="article-text">El leopardo com&uacute;n ampli&oacute; su presencia hacia zonas altas</h2><p class="article-text">
        El trabajo tambi&eacute;n muestra que el<strong> leopardo com&uacute;n est&aacute; ocupando zonas cada vez m&aacute;s altas </strong>de la monta&ntilde;a. Esto cambia c&oacute;mo se reparten el territorio los grandes depredadores, porque entra en &aacute;reas donde antes ten&iacute;a m&aacute;s presencia el leopardo de las nieves.
    </p><p class="article-text">
        Una de las razones es su forma de alimentarse. Su presa m&aacute;s frecuente es el jabal&iacute; silvestre, con un 35,52%, pero tambi&eacute;n <strong>incluye muchos animales dom&eacute;sticos en su dieta</strong>, hasta un 40,42%, como ovejas, caballos, cabras o perros. Esto indica que no depende de un solo tipo de alimento y puede aprovechar lo que tenga m&aacute;s a mano en cada sitio: sin zonas habitadas no hay nada, no tiene problemas en empezar a subir.
    </p><p class="article-text">
        Que se mueva a zonas m&aacute;s altas implica que <strong>empieza a coincidir m&aacute;s con otros depredadores </strong>que ya estaban all&iacute;. Eso puede cambiar el equilibrio entre especies, sobre todo en c&oacute;mo se reparten la comida y el espacio dentro de la monta&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/logran-tres-depredadores-convivir-himalaya-respuesta-reparten-presas_1_13157136.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 13:07:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales salvajes,Investigación,Himalaya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando los dioses se derriten: el calentamiento global sacude los rituales y creencias en las montañas sagradas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dioses-derriten-calentamiento-global-sacude-rituales-creencias-montanas-sagradas_1_13005361.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de8d3811-e52b-4b71-be7a-1e346b0cbcc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando los dioses se derriten: el calentamiento global sacude los rituales y creencias en las montañas sagradas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde los Andes hasta el Himalaya, el retroceso de los glaciares está forzando a las culturas locales a modificar rituales milenarios, produciendo una desconexión espiritual y una sensación de culpa ante la desaparición de las deidades de hielo </p><p class="subtitle">Hemeroteca -  ‘Casar’ glaciares para que tengan ‘hijos’: el Himalaya recupera una tradición ancestral para combatir la crisis climática</p></div><p class="article-text">
        Los pastores de yaks de But&aacute;n est&aacute;n consternados porque la monta&ntilde;a sagrada <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Monte_Chomolhari" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jomolhari</a> ha perdido sus &ldquo;perlas lustrosas&rdquo; de nieve y hielo; en Per&uacute;, los peregrinos que sub&iacute;an al <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Jolljepunco" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colquepunco</a> para recolectar &ldquo;hielo sagrado&rdquo;, se limitan ahora a tomar agua del deshielo del glaciar. Los primeros se sienten culpables porque su diosa est&aacute; &ldquo;enferma&rdquo; y los segundos creen que su dios se ha cansado de sus oraciones. Son solo dos ejemplos del impacto que est&aacute; teniendo el calentamiento global sobre los rituales y creencias de las culturas que consideran a los glaciares lugares sagrados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seis investigadores que trabajan en algunos de estos lugares del planeta publican un an&aacute;lisis conjunto en <a href="https://www.nature.com/articles/s41558-025-02551-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nature Climate Change</a> en el que exponen c&oacute;mo el calentamiento global est&aacute; forzando una transformaci&oacute;n en las creencias y rituales en las comunidades ind&iacute;genas de monta&ntilde;a. Para muchos de los habitantes de estas zonas del mundo, desde los Andes hasta el Himalaya, est&aacute; ocurriendo algo muy inquietante: a sus ojos, los glaciares sagrados parecen estar enfermos, se est&aacute;n escondiendo o les est&aacute;n abandonando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los dioses que habitan las montañas, que alguna vez parecieron todopoderosos, ahora parecen frágiles y vacilantes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elizabeth Allison</span>
                                        <span>—</span> Investigadora del Instituto de Estudios Integrales de California
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los dioses que habitan las monta&ntilde;as, que alguna vez parecieron todopoderosos, ahora parecen fr&aacute;giles y vacilantes&rdquo;, resume <a href="https://www.elizabethallisonphd.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elizabeth Allison</a>, del Instituto de Estudios Integrales de California. &ldquo;Se est&aacute; perdiendo la conexi&oacute;n espiritual con la Tierra, al mismo tiempo que se est&aacute;n perdiendo los glaciares&rdquo;, explica <a href="https://pti-teledetect.csic.es/project/el-equipo_ivan-lizaga-villuendas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iv&aacute;n Lizaga</a>,<strong> </strong>investigador del IPE-CSIC y coautor del art&iacute;culo. &ldquo;Ellos se piensan que uno es la consecuencia de lo otro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desconexi&oacute;n en las <em>Monta&ntilde;as de la Luna&nbsp;</em></h2><p class="article-text">
        Lizaga colabora con el investigador local <a href="https://mmu.ac.ug/staff_member/moses-muhumuza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Moses Muhumuza</a>, quien lleva a&ntilde;os trabajando en los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Monta%C3%B1as_Rwenzori" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">montes Rwenzori</a>, conocidos hist&oacute;ricamente como las &ldquo;Monta&ntilde;as de la Luna&rdquo;, entre la frontera de Uganda y la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo. La cosmolog&iacute;a, creencias y pr&aacute;cticas espirituales del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pueblo_konjo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueblo konjo</a>, que vive en esta regi&oacute;n, est&aacute;n profundamente arraigadas en los recursos naturales; los konjo reconocen a 21 dioses y diosas asociados a la monta&ntilde;a y en su cosmovisi&oacute;n los glaciares son el esperma semis&oacute;lido del dios Kithasamba (literalmente, &ldquo;<em>El que no escala</em>&rdquo;, porque reside cerca de la cumbre).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estas monta&ntilde;as los datos son alarmantes: han perdido alrededor del 90% de sus glaciares desde principios del siglo XX. Esta p&eacute;rdida f&iacute;sica, junto con la prohibici&oacute;n a los habitantes locales de acceder al Parque Nacional, ha obligado a abandonar muchas de las ceremonias tradicionales. La comunidad konjo estableci&oacute; una relaci&oacute;n de causalidad directa entre ambos hechos, explica Lizaga, e interpretaron que el hielo desaparec&iacute;a no por el calentamiento global, sino porque se les imped&iacute;a ejecutar sus rituales. Por fortuna, la situaci&oacute;n se est&aacute; revirtiendo, aunque los efectos de este abandono perduran.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El dios que se esconde&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Otro de los casos que se citan en el art&iacute;culo es el de la peregrinaci&oacute;n del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Quyllurit'i" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se&ntilde;or de Qoyllurit&rsquo;i</a>, en Per&uacute;. Hist&oacute;ricamente, los devotos sub&iacute;an al glaciar Colquepunco para cortar bloques de &ldquo;hielo sagrado&rdquo; y llevarlos a sus comunidades. Seg&uacute;n recoge la antrop&oacute;loga argentina <a href="https://www.conicet.gov.ar/new_scp/detalle.php?keywords=&amp;id=24544&amp;articulos=yes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Constanza Ceruti</a>, los peregrinos ahora se abstienen de cortar el hielo y solo recolectan agua de deshielo e interpretan que el glaciar retrocede porque el Se&ntilde;or, cansado de las oraciones de los devotos, est&aacute; intentando &ldquo;esconderse&rdquo; de ellos. &ldquo;Con casi 30 a&ntilde;os de experiencia personal de campo en el estudio antropol&oacute;gico y arqueol&oacute;gico de altas cumbres, puedo ver claramente que el futuro de las monta&ntilde;as est&aacute; en riesgo y, con &eacute;l, su patrimonio cultural&rdquo;, asegura Ceruti.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ceremonia de  peregrinación del Señor de Qoyllurit’i, en Perú."
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            <span class="title">
                Ceremonia de  peregrinación del Señor de Qoyllurit’i, en Perú.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En Bolivia, tras la desaparici&oacute;n total del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Chacaltaya" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">glaciar Chacaltaya</a><strong> </strong>en 2009, los habitantes del Valle de Milluni interpretan el sol abrasador como una consecuencia de sus actos. &ldquo;Es un castigo que hemos creado nosotros mismos&rdquo;, relata un residente local. En la cosmovisi&oacute;n andina, los picos nevados son &ldquo;abuelos&rdquo; o guardianes y la crisis clim&aacute;tica ha obligado a modificar tradiciones con siglos de antig&uuml;edad. Pero esta relaci&oacute;n parece haber cambiado, se&ntilde;ala Elizabeth Allison. &ldquo;Mientras que antes las oraciones para mantener buenas relaciones con las deidades de las monta&ntilde;as parec&iacute;an producir precipitaciones suficientes y oportunas, estas oraciones y ofrendas ya no son tan efectivas&rdquo;, asegura.
    </p><h2 class="article-text">Al servicio del diablo</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.pucp.edu.pe/profesor/guillermo-salas-carreno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guillermo Salas Carre&ntilde;o</a>, de la Pontificia Universidad Cat&oacute;lica del Per&uacute;, defiende que en los Andes las monta&ntilde;as no han dejado de ser agentes intencionales, aunque lo que est&aacute; cambiando es su significado. &ldquo;Yo he trabajado en las comunidades rurales m&aacute;s chiquitas y son muy conscientes de que est&aacute; cambiando el clima, lo que produce un sentimiento de culpa de que los cerros est&eacute;n castig&aacute;ndoles por sus fallos morales y el descuido ritual&rdquo;, explica a elDiario.es. &ldquo;Hay quien te dice que nuestros pecados huelen tan mal que el Se&ntilde;or [el glaciar] se va durante la peregrinaci&oacute;n, porque apestamos mucho&rdquo;. En su opini&oacute;n, es especialmente injusto que esta gente que vive en econom&iacute;as de subsistencia se culpe del cambio clim&aacute;tico. &ldquo;Se da la paradoja de que ellos est&aacute;n pagando m&aacute;s caro el cambio y obviamente no tienen la responsabilidad&rdquo;, subraya. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay quien te dice que nuestros pecados huelen tan mal que el Señor [el glaciar] se va durante la peregrinación, porque apestamos mucho</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo Salas Carreño</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Pontificia Universidad Católica del Perú
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un hecho significativo en algunas zonas, explica Salas Carre&ntilde;o, es el notable aumento de la influencia de las iglesias evang&eacute;licas y pentecostales. Esto deja fuera a las antiguas deidades y da paso a una interpretaci&oacute;n basada en las escrituras. &ldquo;Estos cambios se ven como castigos divinos o como parte de la teleolog&iacute;a de la Segunda Venida y el Juicio Final&rdquo;, explica el experto. &ldquo;Como no son Dios, los glaciares y monta&ntilde;as son entonces asociados con el diablo. Y los conversos suelen abstenerse de honrar a los glaciares y monta&ntilde;as&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La diosa enferma del Himalaya</h2><p class="article-text">
        En el techo del mundo, en But&aacute;n, una consecuencia del calentamiento es que la met&aacute;fora de la belleza divina se est&aacute; desmoronando. Los habitantes de estas tierras altas del Himalaya describ&iacute;an anteriormente su monta&ntilde;a sagrada cercana, Jomolhari, como una diosa que vest&iacute;a &ldquo;perlas lustrosas&rdquo;, en alusi&oacute;n a la nieve y hielo visible en las cumbres. Ahora, sin embargo, los pastores de yaks se&ntilde;alan con consternaci&oacute;n las &ldquo;manchas negras&rdquo; que aparecen en la monta&ntilde;a, a medida que la cubierta de nieve y hielo disminuye, sugiriendo que &ldquo;parece enferma&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como en los casos anteriores, los habitantes de las tierras altas muestran un sentido de culpabilidad moral, preocupados de haber fallado en seguir su cultura y rituales adecuadamente, causando que la diosa Jomolhari los abandone. Para Elizabeth Allison, lo que est&aacute; ocurriendo es una p&eacute;rdida del sentido de integraci&oacute;n y conexi&oacute;n que ejerc&iacute;an las religiones. &ldquo;Las percepciones, pr&aacute;cticas y met&aacute;foras religiosas milenarias en las comunidades de alta monta&ntilde;a est&aacute;n cambiando a medida que el paisaje f&iacute;sico cambia hacia un entorno desecado y m&aacute;s oscuro&rdquo;, argumenta. &ldquo;Muchos de estos ritos que se est&aacute;n abandonando proteg&iacute;an la biodiversidad y su desaparici&oacute;n contribuye a que no se llegue a frenar esa degradaci&oacute;n&rdquo;, coincide Iv&aacute;n Lizaga.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La angustia por la p&eacute;rdida</h2><p class="article-text">
        <a href="https://portalrecerca.uab.cat/es/persons/alvaro-fernandez-llamazares-onrubia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;lvaro Fern&aacute;ndez-Llamazares</a>, especialista en etnobiolog&iacute;a del ICTA-UAB, cree que este art&iacute;culo es muy valioso porque muestra que el cambio clim&aacute;tico no solo transforma paisajes f&iacute;sicos, sino tambi&eacute;n las relaciones espirituales que muchas comunidades mantienen con esos paisajes. &ldquo;El retroceso de glaciares afecta a sistemas de creencias, rituales y relaciones de reciprocidad que durante siglos han regulado la convivencia entre personas y naturaleza&rdquo;, se&ntilde;ala. En su trabajo con comunidades ind&iacute;genas, &eacute;l ha podido observar procesos muy similares, a menudo acompa&ntilde;ados de lo que se conoce como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Solastalgia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>solastalgia</em></a>, un sentimiento de duelo, angustia y desorientaci&oacute;n que surge cuando los lugares de arraigo se transforman o desaparecen por el deterioro ambiental.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El paisaje deja de responder como antes y se quiebra una relación de confianza forjada durante generaciones. En comunidades sámi, este cambio se suele expresar como un duelo silencioso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Álvaro Fernández-Llamazares</span>
                                        <span>—</span> Especialista en etnobiología del ICTA-UAB
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Entre los&nbsp;s&aacute;mi del norte de Fenoscandia, la p&eacute;rdida de nieve estable y la creciente imprevisibilidad del hielo&nbsp;se viven con una sensaci&oacute;n tremenda de p&eacute;rdida&rdquo;, relata Fern&aacute;ndez-Llamazares. &ldquo;El paisaje deja de responder como antes y se quiebra una relaci&oacute;n de confianza forjada durante generaciones.&nbsp;En comunidades s&aacute;mi, este cambio se suele expresar como un duelo silencioso por un territorio que ya no sostiene con la misma fuerza&nbsp;la vida cultural y espiritual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de que las comunidades se impliquen en la conservaci&oacute;n de los ecosistemas es lo que ha llevado a la ONU a patrocinar programas como el que se sigue en las monta&ntilde;as del norte de Pakist&aacute;n, donde se quiere recuperar creencias locales como el &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/casar-glaciares-tengan-hijos-himalaya-recupera-tradicion-ancestral-combatir-crisis-climatica_1_12172821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matrimonio entre glaciares machos y hembras</a>&rdquo; para sembrar nuevos glaciares. <a href="https://www.bc3research.org/es/sergio_faria.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&eacute;rgio Henrique Faria</a>&nbsp;y su equipo del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/laboratorio-estudia-secretos-hielo-autopsia-clima-pasado_1_11684340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laboratorio de Hielo</a>&nbsp;(IzotzaLab) del&nbsp;Centro Vasco para el Cambio Clim&aacute;tico (BC3), que han investigado este proceso, cree que el an&aacute;lisis de estos seis investigadores es una oportunidad para reflexionar sobre el papel de estas creencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante los &uacute;ltimos dos siglos, el pensamiento acad&eacute;mico y cient&iacute;fico consideraba las religiones basadas en la naturaleza como algo primitivo que hab&iacute;a que superar&rdquo;, apunta Faria. &ldquo;En su momento, esa actitud fue crucial para combatir los peligros del misticismo, pero tambi&eacute;n erosion&oacute; el valor positivo de las relaciones rec&iacute;procas con el entorno que se mencionan en este art&iacute;culo&rdquo;. En su opini&oacute;n, el cambio clim&aacute;tico ha puesto de relieve los peligros de este distanciamiento radical con el entorno, a lo que se le suma la reacci&oacute;n por parte de ciertos grupos religiosos, que no aceptan la idea de formar parte de la naturaleza y perder la supuesta superioridad humana otorgada por lo Divino. &ldquo;Es hora de tener en cuenta estas nuevas amenazas&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dioses-derriten-calentamiento-global-sacude-rituales-creencias-montanas-sagradas_1_13005361.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 21:26:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando los dioses se derriten: el calentamiento global sacude los rituales y creencias en las montañas sagradas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Calentamiento global,Crisis climática,Glaciares,Religión,Etnografía,Himalaya,Los Andes,Sequía,Nieve]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pablo Batalla, escritor: "El deporte es más política que la propia política"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pablo-batalla-escritor-deporte-politica-propia-politica_1_12597405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d346908-ed35-4190-a386-71ffa0e407a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pablo Batalla, escritor: &quot;El deporte es más política que la propia política&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este historiador sostiene en su último ensayo, 'La bandera en la cumbre', que todas las ideologías y religiones han utilizado el montañismo para su causa; hoy en día domina el neoliberalismo, con todos sus valores de "competición, individualismo y la naturaleza como telón de fondo de la egolatría"</p><p class="subtitle">National Geographic encuentra restos del cuerpo de Irvine en el Everest cien años después de su desaparición</p></div><p class="article-text">
        Hay quien sube al Everest para conmemorar la independencia de Bangladesh. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/national-geographic-encuentra-restos-cuerpo-irving-everest_1_11725627.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">O la gesta de Mallory e Irvine</a>, que quiz&aacute;s, solo quiz&aacute;s, hollaron el techo del mundo 30 a&ntilde;os antes de lo que hoy se considera la primera ascensi&oacute;n oficial. Hay quien sube porque s&iacute;, porque puede pag&aacute;rselo y quiere poder decir que durante un instante estuvo por encima del resto de la humanidad. Todo es pol&iacute;tica siempre, reflexiona Pablo Batalla (Gij&oacute;n, 1987) en su &uacute;ltimo libro, <a href="https://capitanswing.com/libros/la-bandera-en-la-cumbre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Bandera en la Cumbre</em></a><a href="https://capitanswing.com/libros/la-bandera-en-la-cumbre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Capit&aacute;n Swing)</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay no pol&iacute;tica, todo es pol&iacute;tica&rdquo;, hace suyas las palabras que Thomas Mann puso en boca de uno de los personajes de <em>La monta&ntilde;a m&aacute;gica</em>. Tambi&eacute;n el deporte, sobre todo el deporte, y por extensi&oacute;n el alpinismo, cuenta Batalla. &ldquo;El deporte es m&aacute;s pol&iacute;tica que la propia pol&iacute;tica. Si hay algo pol&iacute;tico que no sea la pol&iacute;tica es el deporte&rdquo;, arranca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El deporte surge a la vez que el capitalismo moderno, que la revoluci&oacute;n industrial, que todas las cosas que inauguran la Edad Contempor&aacute;nea. Y surge al servicio de todo eso. Agarra cosas que existen ya previamente y las somete a reglas, las mete en estadios, las cronometra. O sea, agarra todo eso y lo convierte en un dispositivo de propaganda y de educaci&oacute;n de la gente en el capitalismo. Miremos los Juegos Ol&iacute;mpicos. No hace falta extenderse mucho en explicar de qu&eacute; manera son extremadamente pol&iacute;ticos. Son nacionalismos que compiten, es capitalismo. Tambi&eacute;n son marcas que se anuncian, son unos valores que se propagan. Y algunos pueden ser positivos, pero otros son la competici&oacute;n, la jerarqu&iacute;a, la meritocracia, etc&eacute;tera. Todo eso es muy pol&iacute;tico&rdquo;, elabora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El alpinismo es político desde el inicio, cuando es nacionalismo, imperialismo, como las expediciones británicas en la India o el Himalaya. Es esa épica del hombre autosuficiente que conquista alturas en las que no ha entrado el ser humano. Es puro liberalismo también</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y el monta&ntilde;ismo tambi&eacute;n, en la medida en la que es un deporte y tambi&eacute;n por sus propias caracter&iacute;sticas. &ldquo;Desde el inicio, cuando es nacionalismo, imperialismo, como las expediciones brit&aacute;nicas en la India o el Himalaya, que tambi&eacute;n son liberalismo. Es esa &eacute;pica del hombre autosuficiente que conquista alturas en las que no ha entrado el ser humano. Las monta&ntilde;as, que hab&iacute;an sido el hogar de los dioses de todas las religiones antiguas, de repente los hombres &ndash;en el doble sentido de la palabra hombre: ser humano y var&oacute;n&ndash; se atreven con eso. &Eacute;l solo, con su autosuficiencia, su valor y audacia, es capaz de llegar a donde no ha llegado nadie, donde antes solo estaban los dioses. Esto es puro liberalismo, pura revoluci&oacute;n industrial&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; durante toda la historia. Batalla habla en su libro, entre otras, de feministas (sin encapsularlas en un solo cap&iacute;tulo, un error que ya cometi&oacute; y del que ha aprendido, admite), de expediciones LGTBI+ que clavan su bandera en la cumbre, alpinistas veganos que quieren demostrar que su opci&oacute;n vital no les debilita, de jud&iacute;os que escalan picos cumpliendo los rituales y leyes del juda&iacute;smo ortodoxo, de personas que suben un pico solo para que el primero en llegar sea un nacional y no un extranjero, como hizo el Marqu&eacute;s de Villaviciosa en el Urriellu (Asturias), de religiosos llenando las cimas de cruces o belenes o de arist&oacute;cratas y burgueses conservadores del S. XIX pugnando porque la monta&ntilde;a siga siendo su coto privado y no se llene de <em>indeseables </em>aprovechando la revoluci&oacute;n en el transporte y las facilidades que permite el progreso.
    </p><p class="article-text">
        Son en total 18 ideolog&iacute;as, movimientos sociales o religiones, un cap&iacute;tulo para cada una, y su relaci&oacute;n con la monta&ntilde;a, un enfoque &ldquo;novedoso&rdquo;, cree este licenciado en Historia, corrector de estilo, traductor y ensayista, que se sale de la habitual dimensi&oacute;n rom&aacute;ntica o &eacute;pica del alpinismo. Y que nadie ha abordado espec&iacute;ficamente. &ldquo;Me centro en esa dimensi&oacute;n pol&iacute;tica que el monta&ntilde;ismo tuvo desde el principio, pero en la que nadie parece querer fijarse con atenci&oacute;n&rdquo;, cuenta.
    </p><h2 class="article-text">De monta&ntilde;a a monta&ntilde;a en helic&oacute;ptero</h2><p class="article-text">
        Una dimensi&oacute;n pol&iacute;tica que hoy, en la monta&ntilde;a como en la sociedad, domina el neoliberalismo. &ldquo;Ya hay maneras de subir a pr&aacute;cticamente cualquier monta&ntilde;a. Hasta el K2, que antes era el paradigma de la monta&ntilde;a mortal, se est&aacute; masificando porque hay agencias que te llevan. Te ofrecen incluso dobles ascensiones: subes una monta&ntilde;a, te cogen en un helic&oacute;ptero y te llevan a otra en esa aceleraci&oacute;n neoliberal, esa pulsi&oacute;n adictiva del m&aacute;s, m&aacute;s, m&aacute;s&rdquo;, expone.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo que sucede con el auge que tiene en los &uacute;ltimos a&ntilde;os las carreras de monta&ntilde;a o los r&eacute;cords en las cimas, una pulsi&oacute;n que para Batalla es &ldquo;atroz y lamentable, una expresi&oacute;n de la peor vertiente deportiva del atletismo&rdquo;. &ldquo;Mi libro anterior sobre monta&ntilde;ismo, <em>La virtud de la monta&ntilde;a</em>, iba sobre eso. Era una reivindicaci&oacute;n del alpinismo lento y recreativo frente a este monta&ntilde;ismo que es un condensado de todos los valores del neoliberalismo para m&iacute; negativos y que est&aacute;n arrasando el mundo: la competici&oacute;n, el individualismo, que la naturaleza deje de ser un espacio enriquecedor a convertirla en un tel&oacute;n de fondo de tu egolatr&iacute;a. Hoy va simplemente eso, de convertir la naturaleza en un gimnasio, una pista de atletismo. Alguien quiere hacer algo que nunca nadie haya hecho, pero como ya todas las cumbres se han conquistado por todas sus caras, en verano y en invierno, lo &uacute;nico que nos queda son estas cosas de la velocidad&rdquo;, valora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pablo Batalla.                            </span>
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        Al menos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha corregido un poco el colonialismo que ha dominado las relaciones Occidente-Oriente desde los comienzos del alpinismo. &ldquo;Es interesante ver que, en el caso del Himalaya, estas empresas [que organizan las subidas] ya no est&aacute;n solo lideradas por extranjeros. Antes los nepal&iacute;es o los pakistan&iacute;es eran los <em>sherpas</em> y las empresas estaban lideradas por occidentales. Ahora ya hay un mont&oacute;n de empresas lideradas por nepal&iacute;es y pakistan&iacute;es&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Pero todo siempre viene con matices. &ldquo;Hay una cierta decolonizaci&oacute;n del empresariado monta&ntilde;ero en esos pa&iacute;ses, pero muchas veces lo hacen a costa de la sostenibilidad ecol&oacute;gica. Una de las cosas que hacen es subirte atiborr&aacute;ndote a ox&iacute;geno. Y ese ox&iacute;geno a lo mejor falta en los hospitales nepal&iacute;es cuando llega la pandemia de Covid-19. Al final es una decolonizaci&oacute;n que por una parte es terrible desde el punto de vista del ecologismo, pero tambi&eacute;n es una liberaci&oacute;n, aunque sea insuficiente. Simplemente combatimos el viejo imperialismo poniendo nepal&iacute;es al frente de estas empresas, pero la estructura sigue siendo eminentemente jer&aacute;rquica, liberal, capitalista... No hay una impugnaci&oacute;n a mayores del viejo modelo&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Esta evoluci&oacute;n le lleva a reivindicar la importancia de la interseccionalidad, uno de los principales aprendizajes que ha sacado document&aacute;ndose para escribir el ensayo. &ldquo;Unas &eacute;ticas ideol&oacute;gicas, por m&aacute;s que nos motiven, se corrigen con otras&rdquo;, expone. Y argumenta su afirmaci&oacute;n. &ldquo;Por ejemplo, hay un alpinismo feminista. En el siglo XIX llegan mujeres a lo alto de las monta&ntilde;as, y eso tiene el valor de reivindicar a la mujer. Pero son mujeres arist&oacute;cratas en t&eacute;rminos clasistas, que tambi&eacute;n utilizan porteadores, etc&eacute;tera. Eso hay que corregirlo con la &eacute;pica decolonial, fijarse en esos porteadores, en lo que les pasaba. Pero la decolonizaci&oacute;n que en este momento se pueda estar produciendo en las empresas del Himalaya tambi&eacute;n hay que corregirla con una mirada ecologista&rdquo;, vuelve sobre lo anterior. Y as&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay ideologías contradictorias con las que no cree tener. Por ejemplo, en Chile muchas montañas son privadas y hay grupos que se movilizan contra esto. Pero son grupos vinculados a una clase media alta, de gente conservadora, pero a los que la montaña los moviliza en el sentido &#039;allendista&#039; de abrir las grandes alamedas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El libro incluye desde las grandes expediciones en el Himalaya hasta peque&ntilde;os ejemplos que sirven para ilustrar las diferentes aproximaciones a la monta&ntilde;a y la ideolog&iacute;a que las empuja, tambi&eacute;n a nivel del ciudadano de a pie. Como ese grupo de amigos que sale al monte cada domingo y en el que a uno le gusta fijarse en las flores (ecologista), a otro tachar cumbres o hacerlo m&aacute;s r&aacute;pido (&ldquo;una mirada liberal o neoliberal&rdquo;), aquellos que casi nunca salen de la cordillera de su pueblo (nacionalistas) o esos que van siguiendo los pasos y el rastro del maquis antifranquista (socialista, de izquierdas).
    </p><p class="article-text">
        Ideolog&iacute;as a veces m&aacute;s expl&iacute;citas, a veces menos, otras incluso contradictorias, como le sucede a &eacute;l mismo, no se esconde, que defini&eacute;ndose de izquierdas admite disfrutar del enfoque neoliberal de sumar cumbres, de proponerse retos y lograrlos. &ldquo;Un ejemplo que pongo de estas contradicciones son las manifestaciones que hay en Chile de los grupos de monta&ntilde;a. All&iacute; hay monta&ntilde;as que son completamente privadas, propiedad de particulares o de empresas. Y los grupos de Santiago de Chile, sobre todo, se movilizan contra esto. Pero son grupos que, en un pa&iacute;s tan desigual como Chile, est&aacute;n vinculados a una clase m&aacute;s bien media alta, conservadora, de derechas, que puede haber incluso apoyado a Pinochet en su momento, pero a los que la monta&ntilde;a los moviliza en un sentido que es <em>allendista</em>, de abrir las grandes alamedas, como dec&iacute;a Allende. O sea, lo privado tiene que ser p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Batalla le interesan las historias m&aacute;s peque&ntilde;as, quiz&aacute; alejadas de la &eacute;pica alpina. &ldquo;Como el amor de Nan Shepherd por los Cairngorms de Escocia, una mujer a la que le encantaba la naturaleza, pero sobre todo ese concreto lugar del mundo. Apenas sali&oacute; de &eacute;l. Lo que a ella le gust&oacute; durante toda su vida fue recorrer hasta el &uacute;ltimo rinc&oacute;n de esa cordillera&rdquo;. O la historia de los campamentos que organizaba Salvador Allende para los ni&ntilde;os pobres de Chile en los Andes. &ldquo;Llevar a esos ni&ntilde;os que no hab&iacute;an salido de barrios muy depauperados a la cordillera, que la conocieran, disfrutaran y amaran, que esa naturaleza tambi&eacute;n estuviera abierta para ellos y no solo para los ricos de Chile&rdquo;, rememora. O la historia que abre el cap&iacute;tulo del juda&iacute;smo, que es una expedici&oacute;n de jud&iacute;os ortodoxos a una monta&ntilde;a menor del Himalaya en la que ellos se proponen hacer esa ruta de varios d&iacute;as, practicando rigurosamente todos los rituales y leyes y normas del juda&iacute;smo ortodoxo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Sánchez Caballero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pablo-batalla-escritor-deporte-politica-propia-politica_1_12597405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2025 20:04:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Alpinismo,Himalaya,Neoliberalismo,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jamling Tenzing, el sherpa que jamás volverá a escalar el Everest: “Puedes ser el mejor y morir en cualquier momento”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/jamling-tenzing-sherpa-volvera-escalar-everest-puedes-mejor-morir-momento_1_12456749.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ce982ca-99b7-4fd8-ac8a-10e9c50c1a83_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121567.jpg" width="2048" height="1152" alt="Jamling Tenzing, el sherpa que jamás volverá a escalar el Everest: “Puedes ser el mejor y morir en cualquier momento”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hijo de la primera persona que coronó el pico más alto del planeta expone la íntima relación que une a un escalador con la montaña y critica que el turismo trata sin respeto los lugares sagrados</p><p class="subtitle">Jerónimo López, geólogo y alpinista: “En dos días subieron el Everest tres veces más personas que en 35 años”
</p></div><p class="article-text">
        Jamling Tenzing (Darjeeling, India, 1966) es un hombre menudo, moreno y de prominentes mofletes que le dan aspecto de bonach&oacute;n. Cuando cumpli&oacute; 30 a&ntilde;os, acudi&oacute; al templo budista de Siliguri, en Bengala Occidental, porque aunque no es creyente y no ve&iacute;a la necesidad de encomendarse a los dioses, sab&iacute;a que las tradiciones hay que respetarlas y seguirlas. 
    </p><p class="article-text">
        Iba a ver al Rinpoch&eacute;, unos maestros reencarnados del budismo que act&uacute;an como or&aacute;culos y dan consejos y augurios. Jamling fue a hacerle una pregunta importante, para la que llevaba tiempo prepar&aacute;ndose. Estaba a punto de cumplir su sue&ntilde;o: <a href="https://www.eldiario.es/spin/monte-everest-llama-pm_1_12434524.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escalar el Everest</a> y seguir as&iacute; los pasos de su padre, Tenzing Norgay, quien fue el sherpa de la primera expedici&oacute;n que logr&oacute; coronar esta m&iacute;tica cumbre. 
    </p><p class="article-text">
        Llevaba a&ntilde;os entrenando, estaba en su mejor momento f&iacute;sica y espiritualmente. Estaba preparado. Adem&aacute;s, le hab&iacute;an nombrado escalador jefe de la expedici&oacute;n IMAX que iba a hacer un documental sobre la ascensi&oacute;n. Era su oportunidad. Pero el Rinpoch&eacute; le dijo que no fuera. &ldquo;Hay algo maligno en la monta&ntilde;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Jamling, que pregunt&oacute; al or&aacute;culo m&aacute;s por tradici&oacute;n que por superstici&oacute;n, hizo caso omiso de sus palabras y se limit&oacute; a llevar a cabo algunos rituales para contentar a su esposa, que s&iacute; era creyente. Pero el Rinpoch&eacute; ten&iacute;a raz&oacute;n y algo malo iba a pasar. El equipo, en el que iba entre otras la espa&ntilde;ola Araceli Segarra, se encaram&oacute; a la monta&ntilde;a sin saber que esos d&iacute;as acabar&iacute;an siendo conocidos como &lsquo;La tragedia del Everest&rsquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Era 1996 y solo entre el 10 y el 11 de mayo, 11 personas perdieron la vida atrapadas en una tormenta de nieve. Durante aquellas jornadas, que convirtieron esa temporada en la tercera m&aacute;s mort&iacute;fera del Everest, Jamling y su equipo estaban en la monta&ntilde;a. Fueron capaces de grabar las terribles condiciones meteorol&oacute;gicas de aquel ascenso. Pero ellos no murieron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una imagen de Jamling, durante su primera y única ascensión al Everest, sacada de un fotograma del documental de IMAX                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con esta an&eacute;cdota empieza el libro <em>M&aacute;s cerca de mi padre </em>(Capit&aacute;n Swing, 2025), una mirada al pasado de Jamling Tenzing Norgay, un hombre que ha dedicado su vida a las monta&ntilde;as inspirado por la figura de su padre. Fue &eacute;l quien le sembr&oacute; la semilla de la escalada y la ambici&oacute;n de coronar los cielos. 
    </p><p class="article-text">
        Jamling fue capaz de escalar el Everest y lleg&oacute; a casa sano y salvo. Despu&eacute;s de ese ascenso, se convertir&iacute;a en sherpa, pero jam&aacute;s volver&iacute;a a escalar esa cumbre. &ldquo;Fue un sue&ntilde;o cumplido que llevaba arrastrando desde los ocho a&ntilde;os. Quer&iacute;a hacerlo para acercarme a mi padre, para entenderle mejor, pero tambi&eacute;n para alejarme de su sombra&rdquo;, explica este sherpa en una videoconferencia desde su casa, en India. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta aquel momento, Jamling siempre hab&iacute;a sido conocido como &ldquo;el hijo de Tenzing Norgay&rdquo;, un icono y un &iacute;dolo para muchos. Para su hijo tambi&eacute;n. Pero &eacute;l quer&iacute;a tener su propio nombre e historia, su propio v&iacute;nculo con la monta&ntilde;a. Y lo consigui&oacute;. &ldquo;Fue un peregrinaje, un homenaje a mi padre y una manera de encontrarme a m&iacute; mismo. Pero ya fue, no iba a volver a subir&rdquo;, reconoce. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se le pregunta por qu&eacute;, se r&iacute;e y culpa a su mujer, con quien se hab&iacute;a casado poco antes de la ascensi&oacute;n. &ldquo;Cuando est&aacute;s en un matrimonio, debes procurar no enfadar a tu esposa. Y yo le promet&iacute; que lo har&iacute;a una sola vez&rdquo;, bromea. En realidad, el motivo era m&aacute;s serio. Cuando baj&oacute;, sinti&oacute; que ya hab&iacute;a cumplido su objetivo y ya no ten&iacute;a motivos para enfrentarse al &ldquo;terrible peligro&rdquo; que supone encararse al Everest. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tienes un 50% de probabilidades de volver con vida. No importa c&oacute;mo de fuerte est&eacute;s o que seas un experto escalador. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/national-geographic-encuentra-restos-cuerpo-irving-everest_1_11725627.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Puedes ser el mejor del mundo y morir en cualquier momento</a>&rdquo;, asegura, serio, Jamling. Pone de ejemplo a Rob Hall, con quien coincidi&oacute; en el campo base y que muri&oacute; en la &lsquo;Tragedia&rsquo;. Tambi&eacute;n a Scott Fischer, que estuvo con &eacute;l en la expedici&oacute;n IMAX y muri&oacute; en el 'desastre del Everest' de 1996. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n nombra a Babu Chidi, un sherpa experimentado que bati&oacute; diversos r&eacute;cords mundiales y lleg&oacute; a dormir en la cumbre sin necesidad de ox&iacute;geno. Hab&iacute;a escalado el Everest m&aacute;s de 10 veces, pero durante su &uacute;ltimo ascenso, cay&oacute; en una brecha y muri&oacute;. &ldquo;Era en el campamento dos. Nunca nadie muere en el campamento dos. Pero a &eacute;l le pas&oacute;. As&iacute; que s&iacute;, cualquier cosa te puede pasar en la monta&ntilde;a&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Jamling, escalando una cascada de hielo durante una ascensión en la zona del Khumbu                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>De la espiritualidad a la comercializaci&oacute;n </strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Yo escalo el Everest para que t&uacute; no tengas que hacerlo&rdquo;. As&iacute; le respondi&oacute; su padre cuando Jamling le propuso, a los 18 a&ntilde;os, formar parte de una de sus expediciones. Cada subida puede ser mortal para los sherpas, pero tambi&eacute;n muy lucrativa. Con las escaladas, el padre de esta humilde familia india pudo enviar a sus hijos a estudiar al extranjero. Quer&iacute;a asegurarles un futuro y un trabajo que no les expusiera a la muerte. 
    </p><p class="article-text">
        Pero Jamling sab&iacute;a que no podr&iacute;a tener jam&aacute;s un empleo de oficina. Se pas&oacute; sus a&ntilde;os en Estados Unidos entrenando, siempre en la naturaleza, y con la cabeza puesta en el Everest. &ldquo;Es curioso, pero alej&aacute;ndome de las cumbres, lo &uacute;nico que consegu&iacute; fue que me obsesionaran&rdquo;, dice hoy. 
    </p><p class="article-text">
        Tard&oacute; a&ntilde;os en poder unirse a su primera expedici&oacute;n. La primera ascensi&oacute;n que le propusieron fue en el papel de recogedor de basuras, algo que vio casi como una ofensa y declin&oacute; la oferta. Luego, el legado de su padre hizo que IMAX le llamara para hacer el documental <em>Everest</em> (1998) y vio su momento. Para &eacute;l era un reto y una obsesi&oacute;n particular. Pero la monta&ntilde;a, para los sherpas, es mucho m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La cosmovisi&oacute;n budista las ve como un lugar sagrado, all&aacute; donde viven los dioses. Jamling no comulgaba con aquello, pero poco a poco, ascensi&oacute;n tras ascensi&oacute;n, fue entendi&eacute;ndolo. &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/campobase/videos/ueli-steck-everest-annapurna_1_4894299.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Everest es una zona de muerte </a>y eso te lleva a pensar en Dios. B&aacute;sicamente porque cuando est&aacute;s en peligro te pasas el rato rezando&rdquo;, bromea. 
    </p><p class="article-text">
        El sherpa s&iacute; admite que, ya fuera por precauci&oacute;n, superstici&oacute;n o verdadera espiritualidad, empez&oacute; a participar en los rituales, en las plegarias y hasta se avino a bendecir su material de alpinismo. &ldquo;Y lo sigo haciendo, sea una ascensi&oacute;n grande o peque&ntilde;a&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jamling, en una imagen tras coronar un pico de los Himalayas                            </span>
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        La clave, para &eacute;l, es el respeto. Tanto a la monta&ntilde;a &ndash;&ldquo;aprox&iacute;mate a ella como lo har&iacute;as para subir al regazo de tu madre&rdquo;&ndash; como a la cultura de las personas que siempre han vivido a su alrededor. &ldquo;Para nosotros, las monta&ntilde;as son lugares sagrados y, creas en eso o no, as&iacute; deben ser tratadas&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        El respeto se ha ido difuminando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Sobre todo desde que la cumbre del <a href="https://www.eldiario.es/viajes/turistificacion-everest-desata-nuevo-plan-drones-llevarles-comida-pm_1_12255556.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Everest se ha convertido en poco menos que un destino tur&iacute;stico</a>. &ldquo;Cuando empec&eacute; yo, ver 50 personas en la cima cuando llegabas era much&iacute;simo. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/jeronimo-lopez-geologo-alpinista-dias-subieron-everest-tres-veces-personas-35-anos_128_12052052.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hoy puede haber tranquilamente m&aacute;s de 300&rdquo;, se lamenta</a> Tenzing.
    </p><p class="article-text">
        La masificaci&oacute;n ha tenido consecuencias. &ldquo;Durante este tiempo, la actitud de los turistas occidentales ha cambiado dr&aacute;sticamente. Los hay que hasta se consideran escaladores comerciales. Son gente que paga m&aacute;s de 200.000 d&oacute;lares b&aacute;sicamente para que un sherpa les remonte monta&ntilde;a arriba sin tener que hacer ellos nada&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llegar a la cima se ve como algo seguro, una experiencia garantizada hoy en d&iacute;a. Los escaladores occidentales son demasiado arrogantes&rdquo;, lamenta Jamling. Y eso ha hecho que se pierda el respeto por la monta&ntilde;a y tambi&eacute;n por los sherpas.
    </p><p class="article-text">
        Antes, recuerda, la escalada era un trabajo en equipo, pero hoy muchos monta&ntilde;istas obligan al sherpa a que les cargue todo el equipo, que establezca la ruta, que cocine. &ldquo;Es que a veces ni escalan. He tenido que empujar literalmente a clientes para subirles. Con lo que ello supone para m&iacute;: m&aacute;s gasto energ&eacute;tico y, por tanto, m&aacute;s riesgo para mi vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, aunque sigue guiando ascensos a picos menores, hace a&ntilde;os que Jamling est&aacute; enfoc&aacute;ndose m&aacute;s en el cuidado de su comunidad, algo que tambi&eacute;n hered&oacute; de su padre. Despu&eacute;s de convertirse en la primera persona en coronar el Everest, cre&oacute; una fundaci&oacute;n para ayudar a las viudas de los sherpas que no sobrevivieron a la expedici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Su hijo ha seguido su legado y trabaja con una ONG con sede en Katmand&uacute; que escolariza a los ni&ntilde;os de la zona, financia hospitales y trabaja por la promoci&oacute;n de la salud entre los sherpas. &ldquo;La ambici&oacute;n y la arrogancia no bastan, ni en el Everest ni en la vida. La mejor lecci&oacute;n que recib&iacute;, tanto de mi padre como de la monta&ntilde;a, fue la humildad. Los dos la exig&iacute;an&rdquo;, cierra Jamling.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/jamling-tenzing-sherpa-volvera-escalar-everest-puedes-mejor-morir-momento_1_12456749.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Aug 2025 20:26:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jamling Tenzing, el sherpa que jamás volverá a escalar el Everest: “Puedes ser el mejor y morir en cualquier momento”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Everest,Himalaya,India,Nepal,Escalada,Alpinismo,Libros,Biografías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Linces o qué lleva a cuatro españoles a buscar felinos al Himalaya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-linces-lleva-cuatro-espanoles-buscar-felinos-himalaya_1_12507483.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d367e2b-e1a0-4137-8f01-6effa8b002a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Linces o qué lleva a cuatro españoles a buscar felinos al Himalaya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acompañamos a cuatro científicos españoles a una de las regiones más remotas del mundo en busca de un fantasma</p><p class="subtitle">Regresa el mítico podcast ‘Catástrofe Ultravioleta’ con una nueva temporada en elDiario.es</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        La aventura de Jaime M. Valderrama y sus compa&ntilde;eros comienza, como tantas otras, con una obsesi&oacute;n. En el a&ntilde;o 2009, Gerardo Valenzuela localiz&oacute; indicios de la presencia de una de las especies m&aacute;s esquivas de felinos en la regi&oacute;n de Ladakh, en el Himalaya. Hab&iacute;a encontrado excrementos de lince boreal, una especie que se consideraba extinta en la regi&oacute;n, y deb&iacute;a volver a buscarlos.
    </p><p class="article-text">
        En este episodio de Cat&aacute;strofe Ultravioleta acompa&ntilde;aremos a cuatro cient&iacute;ficos espa&ntilde;oles a una de las regiones m&aacute;s remotas del mundo en busca de un fantasma. Conoceremos los m&eacute;todos para rastrear las monta&ntilde;as con telescopios, las creencias locales sobre el leopardo de las nieves y un estrafalario m&eacute;todo para localizar felinos en la oscuridad.  &ldquo;Si uno quiere hacer una cosa y le llama, tiene que intentarlo con todas sus fuerzas&rdquo;, nos dice Jaime. &ldquo;El &uacute;ltimo viaje no existe, siempre quieres avanzar otros 100 metros m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Agradecimientos: Jaime Mart&iacute;nez Valderrama, Gerardo Valenzuela, Jos&eacute; Mar&iacute;a Gil S&aacute;nchez (el indio) y Javier Rodr&iacute;guez. 
    </p><p class="article-text">
        Puedes suscribirte gratis a Cat&aacute;strofe Ultravioleta en tu plataforma de audio favorita:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/4STlCt9vD1jbazfNBRi1IN" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/es/podcast/cat%C3%A1strofe-ultravioleta/id842825466" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-podcast-catastrofe-ultravioleta_sq_f1107209_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">iVoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/s/dZ8eZYYb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/d422d26a-b8b3-4c1f-b507-b2e20117a99d/d1a34000-0d86-4257-b229-b2e20117a9b8/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">RSS</a> </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es Cat&aacute;strofe Ultravioleta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Cat&aacute;strofe Ultravioleta</em> es un podcast de Antonio Mart&iacute;nez Ron, Javier Pel&aacute;ez y Javi &Aacute;lvarez que trata de acercar el mundo de la ciencia a trav&eacute;s de los m&aacute;s diversos &aacute;mbitos de conocimiento. Cada episodio es una experiencia sonora que ofrece una aproximaci&oacute;n a la realidad desde perspectivas inesperadas y una buena dosis de humor.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista t&eacute;cnico, cada entrega es tambi&eacute;n una peque&ntilde;a composici&oacute;n art&iacute;stica, ya que cuenta con ambientaciones y m&uacute;sicas originales para cada episodio, montadas en ocasiones con el viejo esp&iacute;ritu del radioteatro y el espect&aacute;culo sonoro. Todo para emprender un viaje mental y sensorial que transmita el amor a la ciencia y la sensaci&oacute;n de que el mundo est&aacute; por descubrir.
    </p><p class="article-text">
        Estrenado a principios de 2014 y ganador de un premio Ondas, Cat&aacute;strofe Ultravioleta es un podcast pionero en espa&ntilde;ol, con una enorme comunidad de seguidores. Un proyecto innovador que explora el formato sonoro para contar historias, cuyo regreso despierta una gran expectaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La cuarta temporada de Cat&aacute;strofe Ultravioleta se podr&aacute; escuchar en elDiario.es a principios de 2026. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-linces-lleva-cuatro-espanoles-buscar-felinos-himalaya_1_12507483.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Aug 2025 04:01:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Linces o qué lleva a cuatro españoles a buscar felinos al Himalaya]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Linces,Himalaya,Divulgación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué el monte Everest se llama así?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/monte-everest-llama-pm_1_12434524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fb97f76-a80f-4679-9044-6498495bc4fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué el monte Everest se llama así?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La montaña más alta del planeta lleva el nombre de un geógrafo británico que nunca la vio, y se trata de una decisión colonial</p><p class="subtitle">Las fotos de cien años de escaladas al Everest muestran el impacto del deshielo: “Es la escena de un crimen”
</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Monte </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/everest/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Everest</strong></a><strong> es sin&oacute;nimo de altura extrema</strong>, exploraci&oacute;n y desaf&iacute;o humano. Pero, pese a su fama global, pocos conocen el origen de su nombre. <strong>Esta cumbre del </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/himalaya/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Himalaya</strong></a><strong>, la m&aacute;s alta del mundo con 8.848 metros sobre el nivel del mar</strong>, fue oficialmente bautizada como &ldquo;Everest&rdquo; en <strong>1865</strong> por la <a href="https://www.rgs.org/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Royal Geographical Society</a>. <strong>Hasta entonces, los top&oacute;grafos brit&aacute;nicos la conoc&iacute;an como &ldquo;pico XV&rdquo;</strong>, dentro del marco del ambicioso <em>Great Trigonometrical Survey</em> del subcontinente indio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La propuesta de nombrarla &ldquo;Everest&rdquo; fue del coronel Andrew Waugh</strong>, entonces ge&oacute;grafo general de la India brit&aacute;nica, que quer&iacute;a <strong>rendir homenaje a su antecesor y mentor, George Everest.</strong> El argumento de Waugh fue que, al no haber un nombre local &ldquo;com&uacute;nmente conocido&rdquo; entre los occidentales, era justificable introducir uno nuevo. Esta decisi&oacute;n fue aprobada por la Royal Geographical Society, y el nombre se consolid&oacute; en la cartograf&iacute;a y la literatura cient&iacute;fica de la &eacute;poca.
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                Everest                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Qui&eacute;n era George Everest</h2><p class="article-text">
        George Everest hab&iacute;a <strong>nacido el 4 de julio de 1790 en Gales</strong>. Fue ingeniero geod&eacute;sico y <strong>director del</strong><em><strong> Great Trigonometrical Survey</strong></em><strong> desde 1823 hasta 1843</strong>. Durante esos a&ntilde;os, contribuy&oacute; de manera decisiva a <strong>modernizar los m&eacute;todos de medici&oacute;n topogr&aacute;fica</strong> y ampliar el conocimiento del relieve asi&aacute;tico desde una perspectiva colonial. Sin embargo, <strong>nunca estuvo en el Himalaya</strong> ni tuvo relaci&oacute;n directa con el pico que acabar&iacute;a llevando su nombre.
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                George Everest                            </span>
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        Parad&oacute;jicamente, el propio George <strong>Everest se mostr&oacute; contrario a esta forma de homenaje</strong>. Aleg&oacute; que su apellido era dif&iacute;cil de pronunciar para los habitantes de la regi&oacute;n y que la monta&ntilde;a ya contaba con denominaciones locales. Pese a su objeci&oacute;n, su apellido fue adoptado oficialmente y se globaliz&oacute; r&aacute;pidamente. La controversia refleja las tensiones entre el conocimiento local y las <strong>l&oacute;gicas de imposici&oacute;n propias del colonialismo decimon&oacute;nico.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Nombres que ya exist&iacute;an</h2><p class="article-text">
        Mucho antes de la llegada de los brit&aacute;nicos, el<strong> Everest era conocido y reverenciado por las comunidades que habitaban la regi&oacute;n</strong>. En l<strong>engua tibetana se le llama Chomolungma</strong>, que significa &ldquo;madre del universo&rdquo;. <strong>En nepal&iacute;, el nombre es Sagarmatha</strong>, o &ldquo;frente del cielo&rdquo;. Ambos nombres reflejan el valor espiritual y simb&oacute;lico de la monta&ntilde;a, y siguen vigentes hoy en sus respectivos &aacute;mbitos culturales.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n brit&aacute;nica de ignorar estas denominaciones no fue un descuido, sino <strong>parte de una estrategia imperial</strong> m&aacute;s amplia: nombrar el territorio como forma de apropiaci&oacute;n simb&oacute;lica. Como explica Martin Thomas en su libro <em>Measuring the World: A Geographical History of the British Empire</em> (Manchester University Press, 2010), el acto de medir y nombrar geograf&iacute;as formaba parte esencial de la administraci&oacute;n colonial y su imaginario de dominio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen de archivo de un glaciar en el Himalaya.                             </span>
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                </figure><h2 class="article-text">En el siglo XX se afianza la imposici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        <strong>La consolidaci&oacute;n del nombre &ldquo;Everest&rdquo; se aceler&oacute; a partir del siglo XX</strong>. La cumbre apareci&oacute; en los mapas brit&aacute;nicos y en las publicaciones de sociedades geogr&aacute;ficas europeas, y<strong> su fama se multiplic&oacute; tras la exitosa ascensi&oacute;n de Edmund Hillary y Tenzing Norgay en 1953.</strong> Desde entonces, la monta&ntilde;a se convirti&oacute; en icono global bajo ese nombre, aunque los t&eacute;rminos locales nunca desaparecieron y, de hecho, han sido recuperados en debates contempor&aacute;neos sobre toponimia y memoria hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el monte Everest simboliza tambi&eacute;n las tensiones entre la ciencia, el imperialismo y las culturas locales. En distintas partes del mundo se reabren debates sobre los nombres heredados del colonialismo y se plantean alternativas m&aacute;s respetuosas con las comunidades originarias. La monta&ntilde;a m&aacute;s alta del planeta, bautizada en honor a un hombre que nunca la vio, sigue siendo un caso paradigm&aacute;tico de c&oacute;mo los mapas tambi&eacute;n narran historias de poder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/monte-everest-llama-pm_1_12434524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Jul 2025 09:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué el monte Everest se llama así?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Everest,Colonialismo,Himalaya,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El relato visual de un montañero riojano por los siete reinos del Himalaya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/relato-visual-montanero-riojano-siete-reinos-himalaya_1_12361078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ba56010-f1fa-4046-bb7a-b2973fa6febe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El relato visual de un montañero riojano por los siete reinos del Himalaya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exposición ‘La Morada de las Nieves’, del fotógrafo y montañero riojano Fernando Ezquerro, permanecerá hasta el 7 de septiembre en los espacios dedicados a las exposiciones temporales en el Museo de La Rioja y el Museo del Torreón de Haro</p></div><p class="article-text">
        El director general de Cultura, Roberto Iturriaga, junto a la directora del Museo de La Rioja, Roc&iacute;o Coletes, el director del Museo Nacional de Antropolog&iacute;a, Fernando S&aacute;ez, y el artista, Fernando Ezquerro, han inaugurado la exposici&oacute;n &lsquo;La Morada de las Nieves&rsquo;, en la que el fot&oacute;grafo y monta&ntilde;ero riojano Fernando Ezquerro propone con un relato visual un intenso viaje por los siete reinos del Himalaya.
    </p><p class="article-text">
        Desde hoy, 5 de junio, y hasta el 7 de septiembre, los espacios dedicados a las exposiciones temporales en el Museo de La Rioja y el Museo del Torre&oacute;n de Haro acoger&aacute;n un impresionante recorrido por las instant&aacute;neas captadas por Ezquerro desde 2007 cuando, atra&iacute;do precisamente por esa historia y su halo m&iacute;tico, emprendi&oacute; en un proyecto en el que durante ocho a&ntilde;os recorri&oacute; cada a&ntilde;o uno de esos reinos, siempre con la referencia de la imponente cordillera del Himalaya, la &ldquo;Morada de las Nieves&rdquo; en s&aacute;nscrito, que ha determinado la geograf&iacute;a, la cultura y las costumbres de los habitantes de todos ellos. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los visitantes podr&aacute;n trasladarse a los paisajes, arquitecturas y tradiciones de siete de los antiguos reinos del Himalaya, unas organizaciones territoriales de las que solo subsisten Nepal y Bhutan, pero que han dejado una huella cultural e hist&oacute;rica en las regiones que alguna vez las conformaron. Esta nueva exposici&oacute;n temporal tambi&eacute;n permitir&aacute; conocer a quienes habitan estos lugares, adem&aacute;s de poder empaparnos de la profunda espiritualidad que act&uacute;a como aglutinante cultural y social de esa diversidad, a la vez que ejerce de hilo conductor de esta exposici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n, presentada en el Museo Nacional de Antropolog&iacute;a de Madrid en 2018 y gracias a su colaboraci&oacute;n, llega ahora a La Rioja, tierra natal de Fernando, para guiarnos por los siete reinos en dos de las sedes gestionadas por el Servicio de Museos y Exposiciones de La Rioja. En concreto, en Logro&ntilde;o se pueden contemplar los reinos de Nepal y Bhutan, que se complementan con los de Ladakh, Zanskar, Mustang, Sikkim y T&iacute;bet que se pueden disfrutar en la sede de Haro.  
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, los visitantes de la muestra podr&aacute;n disponer de una serie de postales gratuitas donde se reproducen im&aacute;genes de la exposici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/relato-visual-montanero-riojano-siete-reinos-himalaya_1_12361078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Jun 2025 17:56:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El relato visual de un montañero riojano por los siete reinos del Himalaya]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,Montañismo,Himalaya,La Rioja,Gobierno de La Rioja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Casar’ glaciares para que tengan ‘hijos’: el Himalaya recupera una tradición ancestral para combatir la crisis climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/casar-glaciares-tengan-hijos-himalaya-recupera-tradicion-ancestral-combatir-crisis-climatica_1_12172821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/208a7c64-f9dc-4bc2-bd67-6aeb2920458b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114616.jpg" width="2000" height="1125" alt="‘Casar’ glaciares para que tengan ‘hijos’: el Himalaya recupera una tradición ancestral para combatir la crisis climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las montañas del norte de Pakistán, el deshielo por el calentamiento global obliga a buscar todo tipo de soluciones, incluido el 'matrimonio' entre glaciares 'machos' y 'hembras', una antigua técnica que ahora recibe el interés de los científicos y el apoyo de la ONU
</p><p class="subtitle">ARCHIVO - Las imágenes de cien años de escaladas al Everest: “Es la escena de un crimen”
</p></div><p class="article-text">
        En el territorio de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Baltist%C3%A1n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Baltist&aacute;n</a>, a la sombra del K2 y entre las cordilleras del Karak&oacute;rum y el Hindu Kush, el cambio clim&aacute;tico est&aacute; dejando <a href="https://www.frontiersin.org/journals/sustainable-food-systems/articles/10.3389/fsufs.2022.1012363/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin agua</a> a decenas de aldeas. La situaci&oacute;n es tan cr&iacute;tica que, con ayuda del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), los habitantes de esta regi&oacute;n del norte de Pakist&aacute;n est&aacute;n tratando de recuperar una antigua tradici&oacute;n que a priori suena inveros&iacute;mil: <em>casar</em> glaciares mezclando sus diferentes tipos de hielo para que engendren un <em>beb&eacute; glaciar</em> que les devuelva el agua.
    </p><p class="article-text">
        Esta pr&aacute;ctica, que se remonta siglos atr&aacute;s en el Himalaya, recibe el nombre de &ldquo;injerto de glaciar&rdquo; (en ingl&eacute;s, <a href="https://www.adaptation-undp.org/sites/default/files/resources/glof-ii-glaciar_grafting.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>glacier grafting</em></a>). Seg&uacute;n la tradici&oacute;n local, consiste en escalar a zonas de alta monta&ntilde;a para recoger grandes cantidades de hielo de un glaciar <em>macho </em>y un glaciar <em>hembra</em> y trasladarlas a la espalda en cestas de madera de sauce hasta un nuevo valle. Una vez all&iacute;, el hielo se junta en una ceremonia similar a una boda y se entierra en las rocas mezclado con barro y paja, con la esperanza de que, al cabo de algo m&aacute;s de una d&eacute;cada, el glaciar <em>beb&eacute;</em> crezca y se consolide hasta aportar agua a sus poblaciones.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Fabr&iacute;came un glaciar&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros tenemos un concepto de glaciares como entes masculinos y femeninos&rdquo;, relata <a href="https://scholar.google.com/citations?user=onvCU5wAAAAJ&amp;hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tehzeeb Bano</a>, que naci&oacute; hace 30 a&ntilde;os en la remota aldea de NewRanga, a los pies del K2. &ldquo;Utilizando el conocimiento tradicional, los hombres se aseguran de obtener partes del glaciar masculino y femenino y mezclarlas, porque si solo obtienen la parte del glaciar masculino, el glaciar no crecer&aacute;&rdquo;. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi abuela solía señalarlo y me contaba que el glaciar había sido hecho por los humanos. Todavía hoy podemos ver ese glaciar desde nuestra azotea</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tehzeeb Bano</span>
                                        <span>—</span>  Investigadora de la Universidad de Guelph, en Canadá
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bano recuerda que de ni&ntilde;a ve&iacute;a desde la ventana de su casa el glaciar Singay, que significa &ldquo;el rey de los glaciares&rdquo;. &ldquo;Mi abuela sol&iacute;a se&ntilde;alarlo y me contaba que el glaciar hab&iacute;a sido hecho por los humanos&rdquo;, asegura. &ldquo;Todav&iacute;a hoy podemos ver ese glaciar desde nuestra azotea&rdquo;. La experiencia le impact&oacute; tanto que, cuando pudo acceder a estudios superiores, Bano hizo la tesis sobre el injerto de glaciares y ahora lo estudia desde la Universidad de Guelph, en Canad&aacute;.&nbsp;&ldquo;La situaci&oacute;n sigue empeorando y algunos aldeanos se han acercado a m&iacute; para pedirme que les injerte un glaciar para aliviar este estado&rdquo;, asegura. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;El hielo que fren&oacute; a Gengis Kan?</h2><p class="article-text">
        El glaciar Singay (o Gang Singe) que Bano ve&iacute;a desde la ventana es uno de los seis r&iacute;os de hielo que fueron creados mediante injertos, seg&uacute;n las fuentes locales. &ldquo;La tradici&oacute;n se remonta a hace alrededor de siete siglos, cuando se dice que un santo suf&iacute; injert&oacute; por primera vez un glaciar, el Kondus&rdquo;, explica <a href="https://www.scopus.com/authid/detail.uri?authorId=57225804785" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zakir Hussain</a>, profesor de la Universidad de Baltist&aacute;n (UOBS) y asesor de proyectos de la ONU. Algunas versiones de las leyendas dicen que los habitantes de la zona usaron la t&eacute;cnica para crear una muralla de hielo que frenara la invasi&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/adn-gengis-kan-padre-humanidad-resulta-no_1_11627408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gengis Kan</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un equipo de la Universidad de Baltistán, durante la campaña para el estudio del injerto de glaciares en el Himalaya."
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            <span class="title">
                Un equipo de la Universidad de Baltistán, durante la campaña para el estudio del injerto de glaciares en el Himalaya.                            </span>
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        De haber sido injertados hace tanto tiempo, estos antiguos glaciares ser&iacute;an indistinguibles de los naturales, de modo que Hussain y su equipo pusieron el foco en los glaciares creados m&aacute;s recientemente. En concreto, en los r&iacute;os de hielo creados a finales del siglo XX y principios del XXI dentro de un <a href="https://the.akdn/en/resources-media/whats-new/spotlights/glacier-growing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa de apoyo rural de la agencia Aga Khan</a> (AKDN), que retom&oacute; la tradici&oacute;n despu&eacute;s de d&eacute;cadas de abandono. En 2018, un grupo de acad&eacute;micos y porteadores encabezados por Hussain empezaron a trabajar en estas monta&ntilde;as remotas para tratar de entender cu&aacute;nto hab&iacute;a de verdad y cu&aacute;nto de leyenda en estos procesos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hicimos un estudio de un glaciar injertado por una comunidad en 1995 y pudimos presenciar que quedaba un trozo considerable de glaciar y los parches de hielo que lo rodeaban</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Zakir Hussain</span>
                                        <span>—</span> Profesor de la Universidad de Baltistán (UOBS) y asesor de proyectos de la ONU
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
         &ldquo;Hicimos el primer estudio en un glaciar injertado por una comunidad en 1995, que ten&iacute;a alrededor de 23 a&ntilde;os&rdquo;, explica Hussain a <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.&nbsp;El glaciar estaba a una altitud de 4.700 metros. &ldquo;All&iacute; pudimos presenciar que quedaba un trozo considerable y los parches de hielo que lo rodeaban&rdquo;, contin&uacute;a. &ldquo;Tuve la suerte de tener como informantes a las personas que crearon el glaciar y de recoger todas las historias, las pr&aacute;cticas, las narrativas ind&iacute;genas, los mitos; todo fue registrado y documentado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vista aérea del glaciar injertado en 1995 y que el equipo de Hussain visitó en 2018."
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                Vista aérea del glaciar injertado en 1995 y que el equipo de Hussain visitó en 2018.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una uni&oacute;n sagrada</h2><p class="article-text">
        En la lengua local, los habitantes de Baltist&aacute;n conocen este ritual como <em>Gang Khswa, </em>que significa algo as&iacute; como &ldquo;nutrir con profundo afecto&rdquo;. La pr&aacute;ctica tiene un significado espiritual, pues se considera una uni&oacute;n sagrada de almas que, como en una boda, se celebra con oraciones, himnos y canciones. El primer paso es seleccionar un lugar por encima de 4.000 metros y una temperatura del suelo inferior a 0 &deg;C, con una exposici&oacute;n m&iacute;nima al sol y un terreno con escombros de piedras y cantos rodados. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El equipo de Zakir Hussain porteando el hielo durante la recreación del injerto de un glaciar.                            </span>
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        Despu&eacute;s se recogen masas de hielo de doce lugares diferentes, con partes iguales de glaciares <em>hembra</em> (<em>mo</em>&shy;) y <em>macho</em> (<em>pho</em>&shy;) que son trasladados a las espaldas de j&oacute;venes sin que puedan tocar en ning&uacute;n momento el suelo. Las masas de hielo se llevan hasta el pozo del nuevo futuro glaciar, que puede ser una cueva formada naturalmente o una c&aacute;mara excavada a prop&oacute;sito, y se depositan junto a una serie de ofrendas y regalos. Los ancianos, considerados de un nivel espiritual superior, realizan el ritual y se les considera los <em>padres</em> del glaciar que se est&aacute; injertando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la ceremonia, estos patriarcas colocan los trozos de hielo con oraciones en sus labios junto con huesos de albaricoque, pipas de calabaza, c&aacute;scaras de trigo, agua y carb&oacute;n.&nbsp;Luego cantan una canci&oacute;n popular como canci&oacute;n de cuna, recitan vers&iacute;culos del Cor&aacute;n y sacrifican una cabra <em>hembra</em> para proteger a los glaciares. Y en los siguientes cinco a&ntilde;os, nadie podr&aacute; visitar el lugar, para evitar interferencias.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9h2j6c" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        A pesar de que en los 90 se crey&oacute; que la estrategia no hab&iacute;a dado resultado, la revisi&oacute;n de Hussain y su equipo de los 17 lugares de Baltist&aacute;n en los que se practicaron injertos muestra que al menos la mitad mostraban signos de crecimiento. Asimismo, han documentado que los efectos ambientales y clim&aacute;ticos fueron positivos y aumentaron a la disponibilidad de agua, e incluso han recreado todo el proceso de trasporte de hielo y sembrado de un glaciar para comprender mejor la t&eacute;cnica y &ldquo;concienciar&rdquo; a la poblaci&oacute;n sobre su utilidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El equipo de Zakir Hussain durante una de las expediciones para estudiar el injerto de glaciares.                            </span>
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        Estos y otros hallazgos han contribuido a que <a href="https://youtu.be/-ArJ3ByI9DU?t=418" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ONU</a> y las autoridades locales hayan retomado el inter&eacute;s y apoyen recuperar la tradici&oacute;n del apareamiento de los glaciares como soluci&oacute;n a la escasez de agua. La <a href="https://bcdf.pk/glacier-grafting-gang-khswa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n para la Cultura y el Desarrollo de Baltist&aacute;n</a> (BCDF), por ejemplo, realiz&oacute; uno de estos injertos, junto con la comunidad de Regayul,&nbsp;el 22 de octubre de 2023 y en sus v&iacute;deos se puede ver <a href="https://youtu.be/TLXGxfzehcw?t=225" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo realizan el sembrado de un nuevo glaciar</a>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cambio climático nos está dejando sin agua y subiendo las temperaturas. Cuando yo era niño, por ejemplo, jamás necesitamos ventiladores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ahmnad Nazir</span>
                                        <span>—</span> Supervisor del programa de “sembrado” de glaciares de la agencia Aga Khan en la década del 2000
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los glaciares est&aacute;n desapareciendo&rdquo;, asegura Ahmnad Nazir, que colabora con una de las ONG que llevan a cabo estos injertos. &ldquo;El cambio clim&aacute;tico nos est&aacute; dejando sin agua y subiendo las temperaturas. Cuando yo era ni&ntilde;o, por ejemplo, jam&aacute;s necesitamos ventiladores&rdquo;.&nbsp;Nazir fue uno de los supervisores del programa de &ldquo;sembrado&rdquo; de glaciares de la agencia Aga Khan hacia el a&ntilde;o 2000. &ldquo;Plantamos 17 glaciares y todos por encima de los 4.500 metros&rdquo;, recuerda. &ldquo;No pudimos volver a todos, pero s&iacute; a cuatro de ellos. Y despu&eacute;s de cuatro a&ntilde;os descubrimos que tuvieron &eacute;xito. Eran m&aacute;s grandes, uno de los lados ten&iacute;a ya m&aacute;s de 12 metros de largo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una mujer camina entre las ruinas de su casa en la ciudad de Hassanabad, destruida por una inundación del lago glacial."
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                Una mujer camina entre las ruinas de su casa en la ciudad de Hassanabad, destruida por una inundación del lago glacial.                            </span>
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        Desde el programa de desarrollo de la ONU han puesto en marcha el <a href="https://www.adaptation-undp.org/resources/project-brief-fact-sheet/project-interventions-booklet-glof-ii-pakistan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto GLOF-II</a>, que est&aacute; &ldquo;ayudando a las comunidades a preservar estas pr&aacute;cticas ind&iacute;genas&rdquo; para conseguir el acceso al agua y para paliar los da&ntilde;os que causan las inundaciones producidas por el cambio clim&aacute;tico. Tambi&eacute;n est&aacute;n aportando ayudas para otras estrategias para la conservaci&oacute;n del agua en valles vulnerables del norte de Pakist&aacute;n, como la llamada &ldquo;<a href="https://www.adaptation-undp.org/sites/default/files/resources/glof-ii-avalanche_harvesting.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cosecha de avalanchas</a>&rdquo; (retener la nieve desprendida mediante cables) y la creaci&oacute;n de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Ice_stupa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estupas de hielo</a> (subir el agua del valle a las zonas fr&iacute;as para que se almacene en forma de grandes conos helados).  
    </p><h2 class="article-text">Un esfuerzo sobrehumano</h2><p class="article-text">
        &iquest;Tiene alg&uacute;n sentido cient&iacute;fico el injerto de glaciares? Eso es lo que trata de determinar <a href="https://www.bc3research.org/es/sergio_faria.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&eacute;rgio Henrique Faria</a> y su equipo del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/laboratorio-estudia-secretos-hielo-autopsia-clima-pasado_1_11684340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laboratorio de Hielo</a> del&nbsp;Centro Vasco para el Cambio Clim&aacute;tico (BC3), quien tom&oacute; contacto con Hussain en una <a href="https://pamirtimes.net/2019/01/20/delegation-of-baltistan-university-to-visit-basque-country-universities-in-spain/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visita de una delegaci&oacute;n de Baltist&aacute;n al Pa&iacute;s Vasco</a> en 2019. Como especialistas en hielo, les interesaba comprender mejor esta tradici&oacute;n y en junio de 2024 viajaron para tratar de localizar uno de estos glaciares &ldquo;injertados&rdquo;. Pero, tras una caminata dur&iacute;sima de tres d&iacute;as, a m&aacute;s de 4.000 metros, se encontraron que la zona estaba cubierta de nieve y no pod&iacute;an ver nada.
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                    alt="Expedición del equipo de Sérgio H. Faria al glaciar Machulo en 2024. En algún punto a la izquierda está el glaciar que buscaban, enterrado en nieve. "
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            <span class="title">
                Expedición del equipo de Sérgio H. Faria al glaciar Machulo en 2024. En algún punto a la izquierda está el glaciar que buscaban, enterrado en nieve.                             </span>
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        &ldquo;Nos dieron el permiso para verlo desde lejos, pero llegamos a estar justo encima, de manera accidental&rdquo;, explica <a href="https://www.bc3research.org/index.php?option=com_researcher&amp;task=view&amp;rese=361&amp;Itemid=345&amp;lang=en_EN" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lisa Kranz</a>, ex investigadora del BC3 que formaba parte de la expedici&oacute;n. Buscaban el mismo glaciar que hab&iacute;a estudiado Zakir Hussain y vieron la construcci&oacute;n de piedras y madera donde hab&iacute;an empezado el injerto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo casi me muero&rdquo;, explica Faria. &ldquo;As&iacute; que entiendo por qu&eacute; se abandon&oacute; la pr&aacute;ctica durante tanto tiempo: tienes que escalar unos 2.000 metros, llenar tu espalda con 20 kilos de hielo del glaciar <em>macho</em>, hacer lo mismo con la <em>hembra</em> y luego llegar hasta el lugar del injerto. Es un enorme esfuerzo&rdquo;. A esto se une que los j&oacute;venes ya no est&aacute;n implicados y la tradici&oacute;n se pierde. &ldquo;Ellos tienen su m&oacute;vil y quieren vivir como nosotros, tener cosas materiales y no experiencias espirituales o religiosas&rdquo;, recalca Kranz.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La pregunta cient&iacute;fica</h2><p class="article-text">
        Junto a <a href="https://www.bc3research.org/marcela_brugnach" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marcela Brugnach</a> (BC3), S&eacute;rgio Henrique Faria est&aacute; preparando un documental con el material que grabaron en verano, dentro de un proyecto financiado por el Gobierno Vasco para comprender la resiliencia y adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico en estas regiones. Tambi&eacute;n se propone regresar a la zona en 2026 para tomar muestras de los glaciares que no pudo obtener en la primera expedici&oacute;n y avanzar en su conocimiento.&nbsp;
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                    alt="Aspecto actual del glaciar Kondus, el primero en ser plantado por humanos en la región hace siete siglos, según la leyenda."
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            <span class="title">
                Aspecto actual del glaciar Kondus, el primero en ser plantado por humanos en la región hace siete siglos, según la leyenda.                            </span>
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        &ldquo;Uno de los temas de nuestro proyecto es entender el fundamento cient&iacute;fico, para ver si se podr&iacute;a hacer, por ejemplo, en los Alpes&rdquo;, asegura. &ldquo;Queremos ver en el laboratorio, a nivel microsc&oacute;pico, qu&eacute; tipo de impurezas tienen estos llamados glaciares <em>macho</em>, e intentar entender un poco mejor la caracterizaci&oacute;n f&iacute;sica de estos materiales&rdquo;. Los habitantes de Baltist&aacute;n identifican como <em>machos</em> a los glaciares m&aacute;s oscuros, en los que hay una mezcla de escombros y est&aacute;n casi enterrados por los frecuentes desprendimientos. Los glaciares <em>hembra</em> son los que se ven en superficie, casi transparentes, o de un color azulado.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Queremos ver a nivel microscópico, en el laboratorio, qué tipo de impurezas tienen estos llamados glaciares macho, e intentar entender un poco mejor la caracterización física de estos materiales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sérgio Henrique Faria  </span>
                                        <span>—</span> Director del Laboratorio de Hielo del Centro Vasco para el Cambio Climático (BC3)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de este concepto de glaciar <em>macho</em> y <em>hembra</em> se desarroll&oacute; una tecnolog&iacute;a ancestral tremenda&rdquo;, explica el especialista del BC3. &ldquo;Aparentemente, la mezcla te da una combinaci&oacute;n &oacute;ptima, con suficiente hielo limpio para congelar m&aacute;s agua y suficiente material de detrito que sirve de aislante t&eacute;rmico para protegerlo del calor del sol y del propio aire caliente. Y quiz&aacute; esa combinaci&oacute;n es la que permite que esta masa de hielo vaya acumulando m&aacute;s nieve y vaya creciendo y formando un glaciar&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Zakir Hussain, profesor de la Universidad de Baltistán, y líder del equipo que ha recuperado la práctica del injerto de glaciares.                            </span>
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        <a href="https://fidelsteiner.github.io/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jakob Steiner</a>, hidr&oacute;logo especializado en las altas monta&ntilde;as de Asia,&nbsp;tambi&eacute;n cree que estas estrategias de llevar agua a zonas m&aacute;s altas para que se conserven congeladas tiene sentido, y que a&ntilde;adir paja, carb&oacute;n y otros materiales es una forma de mantener el hielo congelado durante m&aacute;s tiempo. &ldquo;&iquest;Es eficaz para los problemas h&iacute;dricos que enfrentan los habitantes de un asentamiento determinado? S&iacute;, definitivamente&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Sirve para generar agua adicional para riego, tambi&eacute;n une a la comunidad, ense&ntilde;a a los j&oacute;venes sobre su entorno, facilita la gobernanza local de los recursos y tiene valor espiritual&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sirve para generar agua adicional para riego, une a la comunidad, tiene valor espiritual y es mucho más eficiente que muchas de las soluciones &#039;modernas&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jakob Steiner</span>
                                        <span>—</span> Hidrólogo especializado en las altas montañas de Asia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora bien, recalca Steiner, no sirve para resolver todos los problemas h&iacute;dricos de la regi&oacute;n ni para evitar la desaparici&oacute;n de los glaciares, aunque ese nunca fue el objetivo. &ldquo;Los vol&uacute;menes son peque&ntilde;os, pero si solo se necesita <em>peque&ntilde;o,</em> es perfecto. Mucho m&aacute;s eficiente que muchas de las soluciones <em>modernas </em>que se aplican actualmente, que potencialmente resuelven muchos m&aacute;s problemas, pero son caras, dif&iacute;ciles de mantener y, por lo tanto, a menudo no se llevan a cabo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Zakir Hussain, cargando hielo de un glaciar para un injerto.                            </span>
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        &ldquo;La criosfera en esta zona m&aacute;s septentrional de Pakist&aacute;n est&aacute; cambiando&rdquo;, asegura&nbsp;<a href="https://www.icimod.org/team/miriam-jackson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miriam Jackson</a>, miembro de la Iniciativa Clim&aacute;tica Internacional de la Criosfera (ICCI). &ldquo;Los glaciares se est&aacute;n reduciendo y las competiciones de esqu&iacute; programadas en Gilgit se han cancelado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por falta de nieve&rdquo;. A pesar de que no hay suficiente literatura cient&iacute;fica que apoye la pr&aacute;ctica de estos injertos, bastante desconocidos hasta hace poco, cree que el ingenio y perseverancia de los habitantes de Baltist&aacute;n son admirables. &ldquo;Su diligencia al buscar soluciones propias a estos desaf&iacute;os es encomiable&rdquo;, destaca.
    </p><h2 class="article-text">Una pr&aacute;ctica muy humana</h2><p class="article-text">
        Aparte del inter&eacute;s cient&iacute;fico, la pr&aacute;ctica tiene un gran atractivo desde el punto de vista humano y antropol&oacute;gico. No es el &uacute;nico lugar del mundo en que los glaciares son considerados como criaturas vivas o incluso sagradas. &ldquo;En otros lugares, como Canad&aacute; y Alaska, las comunidades tradicionales tienen reglas estrictas sobre c&oacute;mo comportarse sobre un glaciar para no ofenderlo&rdquo;, subraya Faria. &ldquo;Si comes grasa sobre el glaciar, por ejemplo, las consecuencias pueden ser desastrosas para ti y para la comunidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en occidente se han hecho ceremonias f&uacute;nebres de despedida a los glaciares, como ha sucedido en Islandia y otros lugares. &ldquo;Hay gente de <em>Silicon Valley</em> que sube a la monta&ntilde;a para llorar la muerte de un glaciar&rdquo;, se&ntilde;ala el experto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un líder comunitario del valle de Chunda, en el norte de Pakistán, muestra un injerto de glaciar."
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            <span class="title">
                Un líder comunitario del valle de Chunda, en el norte de Pakistán, muestra un injerto de glaciar.                            </span>
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        Al equipo del BC3 que viaj&oacute; hasta Baltist&aacute;n les sorprendi&oacute; la capacidad de adaptaci&oacute;n al cambio que tienen los habitantes de estos valles y c&oacute;mo su cosmovisi&oacute;n integra soluciones a los problemas que van enfrentando en un entorno tan hostil. &ldquo;Sabemos que los glaciares se van a perder por el cambio clim&aacute;tico, nos fuimos al valle de Hushe para ver c&oacute;mo la gente percib&iacute;a estos cambios&rdquo;, explica Brugnagh, profesora Ikerbasque y codirectora del documental en marcha. &ldquo;Siempre se buscan soluciones t&eacute;cnicas, cuando esta gente lo tiene muy claro con el agua, hasta el extremo de que saben hacer glaciares&rdquo;, apunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sabemos que los glaciares se van a perder por el cambio climático, nos fuimos al valle de Hushe para ver cómo la gente percibía estos cambios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marcela Brugnagh</span>
                                        <span>—</span> Profesora Ikerbasque BC3
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Especializada en modelos de ecolog&iacute;a, ciencias sociales y human&iacute;sticas, Marcela Brugnagh define su trabajo como el estudio de c&oacute;mo la gente toma decisiones de forma colectiva en situaciones de incertidumbre. &ldquo;Nos interesa otro tipo de conocimiento, que no es cient&iacute;fico y que es muy importante tener en cuenta de cara al cambio clim&aacute;tico, porque habla de las relaciones de estas comunidades con la naturaleza y de sus din&aacute;micas&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Durante la experiencia tuvimos un cambio de mentalidad&rdquo;, resume. &ldquo;Vamos con nuestras ideas objetivas de <em>salvar el planeta</em>, pero ellos han vivido con el cambio y no tienen problema para adaptarse a la naturaleza: somos nosotros quienes tenemos que aprender de ellos, no ellos de nosotros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/casar-glaciares-tengan-hijos-himalaya-recupera-tradicion-ancestral-combatir-crisis-climatica_1_12172821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2025 20:29:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Casar’ glaciares para que tengan ‘hijos’: el Himalaya recupera una tradición ancestral para combatir la crisis climática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Crisis climática,Himalaya,Calentamiento global,Pakistán,Medio ambiente,Asia,Agua,Sequía,Hidrografía,Glaciares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La generación irrepetible del alpinismo aragonés: una historia de amistad, cimas y tragedia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/generacion-irrepetible-alpinismo-aragones-historia-amistad-cimas-tragedia_1_12078607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/441c85fe-ba02-4e00-9fca-e23e2b6f292b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La generación irrepetible del alpinismo aragonés: una historia de amistad, cimas y tragedia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exposición ‘Espíritu de equipo, una generación irrepetible’ ha revivido las expediciones y el legado de una generación marcada por la aventura y la tragedia. Treinta años después de la fatídica expedición al K2, sus protagonistas recuerdan una historia de valentía y hermandad</p><p class="subtitle">Los primeros himalayistas aragoneses recibirán el premio honorífico del Pirineos Mountain Film Festival 2025 </p></div><p class="article-text">
        La mejor generaci&oacute;n de alpinistas aragoneses no fue solo un grupo de deportistas excepcionales, sino tambi&eacute;n una hermandad forjada por su pasi&oacute;n por la monta&ntilde;a. La exposici&oacute;n &lsquo;Esp&iacute;ritu de equipo, una generaci&oacute;n irrepetible, abierta en el Centro Ibercaja Huesca hasta este martes, rinde homenaje a esa amistad y a sus gestas en las cumbres m&aacute;s desafiantes del planeta. En el marco de la cuarta edici&oacute;n del Pirineos Mountain Film Festival (PMFF), esta muestra ha permitido revivir algunas de sus expediciones m&aacute;s emblem&aacute;ticas, en las que llevaron la bandera de Arag&oacute;n a los picos m&aacute;s altos del mundo, hasta que el destino trunc&oacute; su camino en el K2 en 1995.
    </p><p class="article-text">
        Este recorrido expositivo no se centra en la tragedia, sino en la vida y el legado del grupo, con material audiovisual, fotograf&iacute;as, sonidos originales y documentos in&eacute;ditos que hab&iacute;an permanecido guardados durante m&aacute;s de tres d&eacute;cadas. La historia de Javier Escart&iacute;n, alma del equipo, junto con Pepe Garc&eacute;s, Ignacio Cinto, To&ntilde;o Ubieto, V&iacute;ctor Arnal, Lorenzo Ortas, Jer&oacute;nimo L&oacute;pez, Carlos Buhler, Manuel Ans&oacute;n, Lorenzo Ortiz, Manuel Avellanas y otros grandes monta&ntilde;eros, cobra una nueva dimensi&oacute;n en esta muestra organizada por los clubes Pe&ntilde;a Guara y Monta&ntilde;eros de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una generaci&oacute;n irrepetible que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s para los amantes de la monta&ntilde;a tanto en Arag&oacute;n como fuera. Desde el festival quer&iacute;amos homenajearles en esta edici&oacute;n, cuando se cumplen 30 a&ntilde;os de la fat&iacute;dica expedici&oacute;n al K2&rdquo;, destaca David Asensio, director del PMFF.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una generación irrepetible que marcó un antes y un después para los amantes de la montaña tanto en Aragón como fuera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David Asensio</span>
                                        <span>—</span> Director del Pirineos Mountain Film Festival
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lorenzo Ortas, comisario de la exposici&oacute;n junto con la argentina Peri Azar, admite que revivir estos recuerdos no fue sencillo: &ldquo;Tuve que impregnarme de la historia, hacer el duelo y preparar el trabajo&rdquo;. La traves&iacute;a de este equipo comenz&oacute; en 1977 con su primera gran expedici&oacute;n al Ausangate, en Per&uacute;, una cumbre de m&aacute;s de 6.000 metros que marc&oacute; su entrada en el alpinismo de &eacute;lite. A partir de entonces, pusieron su mirada en el Himalaya, logrando ascensiones en Hidden Peak, Gasherbrum II y el Everest en 1989 y 1991, hasta llegar a su &uacute;ltimo reto: el K2 en 1995.
    </p><p class="article-text">
        En esta &uacute;ltima expedici&oacute;n, la fatalidad les alcanz&oacute;. El 13 de agosto de ese a&ntilde;o, Javier Escart&iacute;n, Lorenzo Ortiz y Javier Olivar lograron la cima del K2, pero nunca regresaron. &ldquo;Nos llamaba el K2 tras el Everest, nos ve&iacute;amos capaces&rdquo;, recuerda Ortas. Sin embargo, las condiciones clim&aacute;ticas extremas, con vientos superiores a 150 kil&oacute;metros por hora y temperaturas de 20 grados bajo cero, les impidieron descender.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="De izquierda a derecha, Ansón, Avellanas, Escartín, Ortiz, Ortas, Garcés y Olivar."
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            <span class="title">
                De izquierda a derecha, Ansón, Avellanas, Escartín, Ortiz, Ortas, Garcés y Olivar.                            </span>
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        Aquella expedici&oacute;n cambi&oacute; para siempre la historia del alpinismo aragon&eacute;s. Los siete integrantes que llegaron a la monta&ntilde;a sab&iacute;an que enfrentaban un reto may&uacute;sculo. Despu&eacute;s de semanas de aclimataci&oacute;n, iniciaron el ascenso final. Ortas decidi&oacute; quedarse en la tienda: &ldquo;No quise salir y les dije que me quedar&iacute;a esperando en el hombro. Sin saberlo, fue una decisi&oacute;n que me salv&oacute; la vida&rdquo;. Sus compa&ntilde;eros alcanzaron la cima junto a otros monta&ntilde;eros internacionales, pero la noche cay&oacute; antes de que pudieran descender. &ldquo;El tiempo cambi&oacute;, comenz&oacute; a soplar un viento impresionante y las temperaturas se desplomaron. No volvimos a saber de ellos&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Durante la noche, &ldquo;el viento rompi&oacute; las tiendas de campa&ntilde;a. Una se la llev&oacute;, literalmente, y la otra la parti&oacute;. Con Pepe tuvimos que aguantar toda la noche a la intemperie, sin sacos ni guantes. Pepe sufri&oacute; congelaciones y le amputaron parte de un dedo. A m&iacute; me cortaron varios&rdquo;, a&ntilde;ade. La espera fue en vano: &ldquo;El resto de los que subieron no bajaron. Creemos que el viento los tir&oacute; y cayeron por la monta&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El impacto de la tragedia le hizo una enorme mella. &ldquo;Pasaron muchos a&ntilde;os hasta que pude asumirlo. Nadie puede imaginar que se mueran seis compa&ntilde;eros y que no baje ninguno. Al principio esperas, pero luego comprendes que no volver&aacute;n&rdquo;, admite Ortas. El regreso a Huesca fue desolador: &ldquo;Cuando llegamos, encontramos a las familias destrozadas. El choque fue brutal. Fuimos siete y volvimos cuatro&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen de la exposición que se puede ver en la Fundación Ibercaja Huesca.                            </span>
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        Aquel momento marc&oacute; el final de una era. &ldquo;Se nos acabaron las excusas para ir al Himalaya. Se rompi&oacute; el grupo. Pepe Garc&eacute;s subi&oacute; el K2 en 2001 y as&iacute; cerr&oacute; el c&iacute;rculo. Meses despu&eacute;s, desapareci&oacute; en el Dhaulagiri&rdquo;. A&ntilde;os despu&eacute;s, en 2019, el monta&ntilde;ero vasco Alex Txikon le convenci&oacute; para regresar al campo base del K2, donde pudo reencontrarse con sus recuerdos: &ldquo;Pens&eacute; que lo ten&iacute;a cerrado, pero no. Fue como visitar a unos viejos amigos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El doctor Manuel Avellanas, otro de los miembros del equipo, describe la exposici&oacute;n como &ldquo;un c&uacute;mulo de emociones&rdquo;: &ldquo;Muchas de las cosas expuestas llevaban d&eacute;cadas sin abrirse. Sab&iacute;a lo que hab&iacute;a, pero no lo hab&iacute;a visto&rdquo;. Entre los objetos exhibidos se encuentran la bota de vino con la que brindaban, una pa&ntilde;oleta verde de las fiestas de San Lorenzo, un piolet y cartas manuscritas que reflejan su esp&iacute;ritu de camarader&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la historia de estos alpinistas aragoneses no se recuerda solo como una tragedia, sino como un testimonio de valent&iacute;a, compa&ntilde;erismo y superaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Barluenga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/generacion-irrepetible-alpinismo-aragones-historia-amistad-cimas-tragedia_1_12078607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Feb 2025 21:04:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La generación irrepetible del alpinismo aragonés: una historia de amistad, cimas y tragedia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Montañismo,Pirineo aragonés,Alpinismo,Himalaya,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los primeros himalayistas aragoneses recibirán el premio honorífico del Pirineos Mountain Film Festival 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/primeros-himalayistas-aragoneses-recibiran-premio-honorifico-pirineos-mountain-film-festival-2025_1_11980306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1db9766e-7921-4712-af05-c3bcc2818afb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los primeros himalayistas aragoneses recibirán el premio honorífico del Pirineos Mountain Film Festival 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El homenaje se hará en una gala el próximo 20 de febrero en el Teatro Olimpia donde se verán fragmentos inéditos de las grabaciones de sus hazañas

</p><p class="subtitle">El Pirineos Mountain Film Festival presenta su selección oficial a concurso con 24 cortometrajes de 16 países
</p></div><p class="article-text">
        La edici&oacute;n 2025 del Pirineos Mountain Film Festival (PMFF) rendir&aacute; tributo a los 'primeros himalayistas aragoneses', un grupo de amigos que, en la d&eacute;cada de los 80, conquistaron las cimas m&aacute;s altas del planeta convirti&eacute;ndose en referencia para las generaciones posteriores a nivel nacional e internacional.
    </p><p class="article-text">
        El certamen reconoce as&iacute; cerca de dos d&eacute;cadas de logros y ascensiones lideradas por Javier Escart&iacute;n junto con Pepe Garc&eacute;s, Ignacio Cinto, To&ntilde;o Ubieto, V&iacute;ctor Arnal, Lorenzo Ortas, Jer&oacute;nimo L&oacute;pez, Carlos Buhler, Manuel Ans&oacute;n, Lorenzo Ortiz y Manuel Avellanas, pero tambi&eacute;n Teo Palac&iacute;n, Jos&eacute; Murciano, Julio Bened&eacute;, Miguel Laus&iacute;n, Jes&uacute;s G&oacute;mez, Patxi Senosiain, To&ntilde;o L&oacute;pez, Joaqu&iacute;n Castill&oacute;n y Jos&eacute; Ram&oacute;n Agraz entre otros; todo ello gracias al apoyo de Pe&ntilde;a Guara y Monta&ntilde;eros de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estos monta&ntilde;eros consiguieron marcar diversos hitos como la ascensi&oacute;n, en 1977, al extremo Ausangate en Per&uacute;, hasta entonces virgen; o, en 1983, la apertura de una v&iacute;a nueva del Hidden Peak en el Himalaya. Tambi&eacute;n destacan en su curr&iacute;culum la escalada en 1980 a Baruntse, la segunda hasta ese momento y por una nueva v&iacute;a de elevada dificultad, o la cima del Everest, en 1991.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una generaci&oacute;n irrepetible que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s para los amantes de la monta&ntilde;a tanto en Arag&oacute;n como fuera. Desde el Festival quer&iacute;amos homenajearles en esta edici&oacute;n cuando se cumplen 30 a&ntilde;os de la fat&iacute;dica expedici&oacute;n al K2&rdquo;, ha explicado el director del PMFF, David Asensio.
    </p><p class="article-text">
        El homenaje contar&aacute; con una gala el 20 de febrero en el Teatro Olimpia donde se har&aacute; entrega del reconocimiento y se ver&aacute;n fragmentos in&eacute;ditos de las grabaciones de sus haza&ntilde;as.
    </p><h2 class="article-text">Exposici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El certamen completa el tributo con una exposici&oacute;n bajo el nombre: 'Esp&iacute;ritu de equipo, una generaci&oacute;n irrepetible', que recoge videos, audios, fotograf&iacute;as, documentos y materiales originales de las ascensiones m&aacute;s importantes de este grupo.
    </p><p class="article-text">
        Entre el 7 y el 25 de febrero, podr&aacute;n verse y escucharse en el Palacio Villahermosa relatos in&eacute;ditos de los protagonistas que van desde su viaje en 1977 hacia Ausangate (Per&uacute;), el Himalaya en 1980, la expedici&oacute;n a Hidden Peak y Gasherbrum II en 1983 --g&eacute;nesis del equipo--, las expediciones al Everest de 1989 y 1991 --maduraci&oacute;n del grupo--, la aparici&oacute;n de nuevos miembros m&aacute;s j&oacute;venes en 1994, hasta pasada la expedici&oacute;n al K2 de 1995, en el Karakorum pakistan&iacute;, donde tres de sus integrantes desaparecieron tras alcanzar la cumbre y en la que esta generaci&oacute;n qued&oacute; rota para siempre.
    </p><p class="article-text">
        El prop&oacute;sito de esta recopilaci&oacute;n audiovisual es acercarse a un p&uacute;blico general a trav&eacute;s de elementos como la autosuperaci&oacute;n, el esp&iacute;ritu de equipo, la valent&iacute;a y la amistad.
    </p><p class="article-text">
        El visitante se encontrar&aacute; frente al aspecto m&aacute;s humano de la preparaci&oacute;n de un monta&ntilde;ero: la preparaci&oacute;n psicol&oacute;gica y su lazo emocional con el equipo. &ldquo;Queremos mostrar c&oacute;mo, a trav&eacute;s del compa&ntilde;erismo, la fortaleza de esp&iacute;ritu se amplifica y se desvanece el 'yo' para dejar paso al 'nosotros'&rdquo;, ha afirmado Lorenzo Ortas, uno de los comisarios de la exposici&oacute;n, junto a Peri Aznar.
    </p><p class="article-text">
        Desde su creaci&oacute;n, el Premio Honorifico del Pirineos Mountain Film Festival ha reca&iacute;do en los Grupos de Rescate e Intervenci&oacute;n en Monta&ntilde;a de la Guardia Civil (GREIM) de la provincia de Huesca y al Servicio de Helic&oacute;pteros de la Guardia Civil con base en Huesca, mientras que el pasado a&ntilde;o fue para &Aacute;ngel L&oacute;pez 'Cintero'.
    </p><h2 class="article-text">Abierta la inscripci&oacute;n para la V Trail Hoya de Huesca </h2><p class="article-text">
        Por otra parte, el Pirineos Mountain Film Festival y Pe&ntilde;a Guara vuelven a organizar la V Trail Hoya de Huesca, que se celebrar&aacute; el pr&oacute;ximo 23 de febrero. La Trail Hoya de Huesca es una prueba competitiva que trata de acercar esta modalidad deportiva en auge tanto en la capital como en la provincia. La cita servir&aacute; de colof&oacute;n al Festival de Cine de Monta&ntilde;a, Aventura y Naturaleza de los Pirineos, que empezar&aacute; el 16 de febrero en la capital altoaragonesa.
    </p><p class="article-text">
        Los corredores pueden ya inscribirse en uno de sus dos recorridos: 26K y 16K. El primero con un desnivel acumulado de 600 metros, mientras que el segundo se queda en los 150 metros. Los trayectos partir&aacute;n del Palacio de Congresos de Huesca y discurrir&aacute;n por algunos de los rincones naturales y patrimoniales referentes de la comarca como el Castillo de Montearag&oacute;n o las Trincheras del Saso de Tierz.
    </p><p class="article-text">
        Los ganadores se llevar&aacute;n lotes de productos gastron&oacute;micos y botellas de verm&uacute; casero en una ceremonia que cada a&ntilde;o re&uacute;ne a m&aacute;s de un centenar de personas para disfrutar del deporte, la naturaleza y los alimentos del territorio. &ldquo;Esta Trail se ha convertido ya en una cita imprescindible en nuestra programaci&oacute;n y cada a&ntilde;o los corredores muestran su satisfacci&oacute;n por la calidad de la organizaci&oacute;n, contar con Pe&ntilde;a Guara en esta &aacute;rea es una se&ntilde;a de prestigio, calidad y cercan&iacute;a&rdquo;, ha remarcado Asensio.
    </p><p class="article-text">
        Las inscripciones est&aacute;n abiertas hasta el 18 de febrero, aunque se aceptar&aacute;n corredores hasta el mismo d&iacute;a de la prueba con un recargo de 5 euros, y la cuota da derecho a bolsa de corredor, servicios y duchas, asistencia sanitaria y guardarropa. Los precios var&iacute;an en funci&oacute;n de la distancia seleccionada: entre 15 y 20 euros --en funci&oacute;n de si el participante est&aacute; o no federado-- para la 16K y entre 25 y 30 euros para la 26K.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/primeros-himalayistas-aragoneses-recibiran-premio-honorifico-pirineos-mountain-film-festival-2025_1_11980306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jan 2025 10:44:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los primeros himalayistas aragoneses recibirán el premio honorífico del Pirineos Mountain Film Festival 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Pirineo aragonés,Himalaya,Montañismo,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando los leopardos de las nieves ‘conquistaron’ la península ibérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/leopardos-nieves-conquistaron-peninsula-iberica_1_11965803.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88f21816-8066-4889-936b-6843d505c7f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando los leopardos de las nieves ‘conquistaron’ la península ibérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La identificación y análisis de varios fósiles permite reconstruir cómo se dispersaron estos animales desde la meseta tibetana hasta lo que hoy es Portugal, donde vivieron hasta hace solo 40.000 años 
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Tres niños descubren un raro fósil de 'Tyrannosaurus rex' juvenil, un hallazgo científico ‘de película’</p></div><p class="article-text">
        Los leopardos de las nieves (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Panthera_uncia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Panthera uncia</em></a>) est&aacute;n en grave peligro de extinci&oacute;n; solo quedan unos 4.000 ejemplares en el mundo que viven en alturas por encima de los 2.000 metros, principalmente en el Himalaya. Pero esto no siempre fue as&iacute;. Un nuevo estudio muestra que hace solo 40.000 a&ntilde;os la situaci&oacute;n era muy diferente y sus dominios se hab&iacute;an extendido desde las altas monta&ntilde;as de Asia hasta la actual Portugal, donde viv&iacute;an a nivel del mar.
    </p><p class="article-text">
        Este extraordinario descubrimiento se ha presentado este mi&eacute;rcoles en la revista <a href="http://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.adp5243" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Science Advances</em></a> a partir de la identificaci&oacute;n de cinco f&oacute;siles de estos felinos que permiten trazar la historia evolutiva de esta especie durante el Cuaternario y proponer c&oacute;mo se dispers&oacute; desde la meseta tibetana hasta la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica, muy lejos del Himalaya. El an&aacute;lisis de un cr&aacute;neo hallado en el a&ntilde;o 2000 por un grupo de espele&oacute;logos en una sima cerca de la localidad portuguesa de Porto de M&oacute;s ha sido clave, junto con el empe&ntilde;o personal de <a href="https://www.uab.cat/ca/geologia/paleontologia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Madurell Malapeira</a>, investigador de la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona (UAB), uno de los l&iacute;deres del estudio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hac&iacute;a tiempo que ten&iacute;amos la corazonada de que deb&iacute;a haber leopardos de las nieves en otros lugares, pero ninguna prueba f&iacute;sica&rdquo;, explica Madurell a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Durante un tiempo nos dedicamos a ir por los museos a buscar f&oacute;siles mal clasificados, hasta que alguien me habl&oacute; de este cr&aacute;neo conocido como el &lsquo;leopardo de Algar da Manga Larga&rsquo; y me enviaron una foto: se me abrieron los ojos como platos&rdquo;. A partir de ah&iacute; comenz&oacute; una colaboraci&oacute;n internacional, con el equipo de <a href="https://orcid.org/0000-0003-4773-5349" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Qigao Jiangzuo</a>, de la Universidad de Pek&iacute;n, que permiti&oacute; identificar otros f&oacute;siles y reconstruir la historia de esta especie.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Joan Madurell Malapeira, durante el análisis del fósil.                            </span>
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        &ldquo;Todos los gatos son muy iguales, pero los leopardos de las nieves tienen una cara plana muy caracter&iacute;stica&rdquo;, explica el experto. &ldquo;Es as&iacute; porque necesitan una mordida muy fuerte, ya que cazan cabras de cien kilos y no se las pueden comer en un d&iacute;a, por lo que necesitan comer carne congelada y muy dura&rdquo;. Esto ha dado lugar a adaptaciones distintivas como los dientes m&aacute;s grandes, cr&aacute;neos abovedados y mand&iacute;bulas y patas m&aacute;s fuertes ideales para cazar cabras montesas, que los autores han utilizado para clasificar correctamente los f&oacute;siles y completar el puzzle.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una historia incompleta</h2><p class="article-text">
        Hasta ahora, la historia evolutiva de estos animales permanec&iacute;a inexplorada, en gran medida por la ausencia total de registros f&oacute;siles en el T&iacute;bet y las regiones circundantes; solo se hab&iacute;an localizado posibles restos no contrastados en el norte de China y en Europa, pero su validaci&oacute;n y posici&oacute;n filogen&eacute;tica eran inciertas. El nuevo estudio aporta an&aacute;lisis filogen&eacute;ticos y modelos matem&aacute;ticos de distribuci&oacute;n de especies y un pormenorizado estudio morfom&eacute;trico de f&oacute;siles hallados en China, Francia y Portugal, algunos de los cuales datan de hace un mill&oacute;n de a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las rutas de dispersión que siguieron los leopardos de las nieves, según la reconstrucción filogenética.                            </span>
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        &ldquo;Proponemos que hace unos 900.000 a&ntilde;os la intensificaci&oacute;n gradual de las glaciaciones en Eurasia comport&oacute; la aparici&oacute;n progresiva de espacios m&aacute;s abiertos, y esto habr&iacute;a posibilitado la llegada de esta especie a Portugal, donde vivi&oacute; hasta hace relativamente poco, unos 40.000 a&ntilde;os&rdquo;, asegura Madurell.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Seguramente el ambiente rocoso, árido y seco, era un escenario ideal para ellos, y más con la abundancia de cabras montesas que ha habido siempre en la península 

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Madurell Malapeira </span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y colíder del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta llegada se produjo al inicio de la &uacute;ltima gran glaciaci&oacute;n y aunque las grandes masas de hielo nunca pasaron de los Pirineos, los investigadores creen que estos felinos siguieron la ruta de dispersi&oacute;n que se ha visto en otras especies animales, desde Asia y a trav&eacute;s del C&aacute;ucaso hasta el sur de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seguramente el ambiente rocoso, &aacute;rido y seco era un escenario ideal para ellos, y m&aacute;s con la abundancia de cabras montesas que ha habido siempre en la pen&iacute;nsula&rdquo;, se&ntilde;ala el investigador principal. De hecho, apunta, hay un f&oacute;sil de una cabra hisp&aacute;nica en un yacimiento de Portugal del mismo periodo que tiene marcas de mordiscos que podr&iacute;an ser de un leopardo, aunque todav&iacute;a no se ha confirmado.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9cevu6" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Una de las implicaciones m&aacute;s relevantes de este estudio es la prueba de que el leopardo de las nieves no necesitar&iacute;a siempre gran altura y nieve para sobrevivir, sino solo zonas rocosas donde puedan vivir sus presas, por lo que la distribuci&oacute;n de esta especie amenazada no estar&iacute;a tan limitada como se cre&iacute;a. &ldquo;Si hasta hace dos telediarios estaban en Portugal, parece que vivir alto no es un factor determinante&rdquo;, subraya Madurell. &ldquo;El f&oacute;sil hallado en el Pirineo franc&eacute;s tambi&eacute;n estaba a baja altitud. Si por razones de conservaci&oacute;n se piensa en reintroducirlo en nuevos lugares, quiz&aacute; no hagan falta lugares tan extremos como el Himalaya&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Convivieron con los dientes de sable</h2><p class="article-text">
        A <a href="https://produccioncientifica.ugr.es/investigadores/357832/detalle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Gil-S&aacute;nchez</a>, investigador del Departamento de Zoolog&iacute;a de la Universidad de Granada (UGR), no le sorprende el hallazgo, pues en un trabajo de 2013 sobre un <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/08912963.2014.977882" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;sil hallado en el Moncayo</a> los autores ya hablaban de las semejanzas con el leopardo de las nieves. &ldquo;Este leopardo lo que necesita es nieve una parte importante del a&ntilde;o y zonas rocosas, pueden ser de alta monta&ntilde;a o no&rdquo;, asegura. &ldquo;As&iacute; que en los periodos con nieves en zona de baja monta&ntilde;a pod&iacute;an adaptarse, y m&aacute;s con la abundancia de cabras hisp&aacute;nicas que se ve en el registro f&oacute;sil&rdquo;. Por eso, en su opini&oacute;n, es probable que estuvieran muy extendidos y permanecieran en la pen&iacute;nsula hasta fechas tan tempranas como hace 11.000 a&ntilde;os, aunque reconoce que hay controversia sobre este punto.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto es una demostración de que la paleontología mola. Parece que sabemos todo, pero en realidad no sabemos casi nada 
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Salesa</span>
                                        <span>—</span> Investigador científico del departamento de Paleontología del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/salesa-calvo-manuel-jesus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Salesa</a>, investigador cient&iacute;fico del departamento de Paleontolog&iacute;a del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), cree que el trabajo es una sorpresa muy interesante. &ldquo;Esto es una demostraci&oacute;n de que la paleontolog&iacute;a mola&rdquo;, asegura. Como experto en felinos <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Dientes_de_sable" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dientes de sable</a>, el resultado es de especial inter&eacute;s, porque presumiblemente convivieron con estos leopardos en la pen&iacute;nsula hace 40.000 a&ntilde;os, aunque ocuparon h&aacute;bitats diferentes. &ldquo;Hace 40.000 s&iacute; quedaban dientes de sable en Europa, no hace mucho se descubri&oacute; un f&oacute;sil en Rusia con una antig&uuml;edad en torno a 28.000 a&ntilde;os&rdquo;, recalca. &ldquo;Y, aunque el origen de los dientes de sable es mucho m&aacute;s antiguo, algunos de los g&eacute;neros tambi&eacute;n tuvieron origen en Asia y llegaron a Europa por las mismas rutas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Salesa, lo m&aacute;s interesante del trabajo es que apunta a que la evoluci&oacute;n de los leopardos de las nieves parece haber estado m&aacute;s determinada por el entorno rocoso y monta&ntilde;oso que por el fr&iacute;o y la altura, con las implicaciones que eso tiene en conservaci&oacute;n. &ldquo;La paleontolog&iacute;a siempre nos sorprende, parece que sabemos todo, pero en realidad no sabemos casi nada, siempre aparece un f&oacute;sil nuevo y nos desbarata todo lo que ten&iacute;amos pensado&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, matiza Salesa, la especie actual de leopardos de las nieves est&aacute; muy adaptada a la zona del Himalaya, seguramente esta pantera que lleg&oacute; a Portugal ten&iacute;a adaptaciones como un pelaje m&aacute;s ligero. &ldquo;Hoy d&iacute;a no tendr&iacute;a sentido introducirlo en las sierras de Portugal, ser&iacute;a introducir una especie ex&oacute;tica y causar un desequilibrio en los ecosistemas, pero que la especie sea m&aacute;s vers&aacute;til es una buena noticia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/leopardos-nieves-conquistaron-peninsula-iberica_1_11965803.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jan 2025 21:34:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando los leopardos de las nieves ‘conquistaron’ la península ibérica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Animales,Biología,Gatos,Biodiversidad,Especies amenazadas,Himalaya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[National Geographic encuentra restos del cuerpo de Irvine en el Everest cien años después de su desaparición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/national-geographic-encuentra-restos-cuerpo-irving-everest_1_11725627.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f745ba3c-2bd6-473d-b24d-b0dc5cc4fe2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="National Geographic encuentra restos del cuerpo de Irvine en el Everest cien años después de su desaparición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El británico acompañó a Mallory en el primer intento conocido de subir al pico más alto del planeta; ambos fueron vistos por última vez cerca de la cumbre, pero todavía hoy no se sabe si llegaron a la cima; el deshielo ha hecho emerger una bota del joven escalador</p><p class="subtitle">Las fotos de cien años de escaladas al Everest muestran el impacto del deshielo: “Es la escena de un crimen”</p></div><p class="article-text">
        Una expedici&oacute;n de National Geographic ha localizado restos de lo que podr&iacute;a ser el cuerpo de Andrew 'Sandy' Irvine cerca del Everest, en el Himalaya, <a href="https://www.nationalgeographic.es/viaje-y-aventuras/2024/10/andrew-sandy-irvine-encontrado-everest" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n ha publicado la revista este viernes</a>. El escalador brit&aacute;nico, de 22 a&ntilde;os, desapareci&oacute; cerca de la cima del techo del planeta el 8 de junio de 1924, cuando acompa&ntilde;aba a George Mallory en el primer intento (aunque era su tercera expedici&oacute;n) de subir al pico m&aacute;s alto del planeta. Ambos fueron vistos por Noel Odell, compa&ntilde;ero de expedici&oacute;n, cerca del conocido como segundo escal&oacute;n, el &uacute;ltimo paso t&eacute;cnico antes de la cumbre. Un segundo despu&eacute;s se los comi&oacute; la niebla y no fueron vistos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy todav&iacute;a no se sabe si los dos monta&ntilde;eros hollaron el Everest. Si lo hubieran conseguido se habr&iacute;an adelantado 30 a&ntilde;os a la considerada primera expedici&oacute;n, formada por el neozeland&eacute;s Edmund Hillary y el sherpa nepal&iacute; Tenzig Norgay el 29 de mayo de 1953. El cuerpo de Mallory fue encontrado por el monta&ntilde;ero Conrad Anker en una expedici&oacute;n en 1999, con varias fracturas probablemente provocadas por una ca&iacute;da y m&aacute;s atr&aacute;s de donde hab&iacute;an sido vistos por Odell, lo que sugiere que estaba ya de vuelta, pero se desconoce si exitosamente.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1844641765678252233?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Irvine ha sido localizado bajo la cara norte del Everest, en el glaciar Rongbuk central. La expedici&oacute;n de National Geographic explic&oacute; que probablemente la zona ha debido sufrir deshielo reciente y eso les permiti&oacute; divisar una bota asomando del hielo. &ldquo;Creo que literalmente se derriti&oacute; una semana antes de que lo encontr&aacute;ramos&rdquo;, explic&oacute; Jimmy Chin, fot&oacute;grafo y uno de los descubridores de los restos. Cuando se acercaron descubrieron que la bota era antigua, &ldquo;tachonada y sujeta con los clavos de acero con patr&oacute;n de diamantes de una &eacute;poca pasada de la escalada&rdquo;, describe el art&iacute;culo. Dentro a&uacute;n quedaban restos del pie, conservado por el fr&iacute;o, y sobre todo una etiqueta roja que le&iacute;a A. C. Irvine. &ldquo;Literalmente, todos corr&iacute;amos en c&iacute;rculos soltando tacos&rdquo;, explica Chin, director del equipo de documentales de National Geographic.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Retrato de Irvine.                            </span>
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        El hallazgo puede ayudar a descifrar el que quiz&aacute; es el mayor misterio del alpinismo: si Mallory e Irvine consiguieron llegar a la cima del Everest. Los expedicionarios sospechan que el cuerpo de Irvine (o la bota, al menos) fue arrastrado monta&ntilde;a abajo por avalanchas y aplastados por el glaciar en movimiento. National Geographic cuenta, adem&aacute;s, que se cree que Irvine llevaba en su bolsillo una c&aacute;mara de fotos, que de localizarse podr&iacute;a acabar de resolver la inc&oacute;gnita sobre si llegaron o no al punto m&aacute;s alto del planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/national-geographic-encuentra-restos-cuerpo-irving-everest_1_11725627.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Oct 2024 11:06:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Everest,Alpinismo,Himalaya,Nepal,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las fotos de cien años de escaladas al Everest muestran el impacto del deshielo: “Es la escena de un crimen”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fotos-cien-anos-escaladas-everest-muestran-impacto-deshielo-escena-crimen_1_11449925.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7e7154e-cda0-491a-a1f9-93a9d1ff2387_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las fotos de cien años de escaladas al Everest muestran el impacto del deshielo: “Es la escena de un crimen”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Científicos, escaladores y comunidades locales se unen para alertar sobre el impacto del calentamiento en el Himalaya, que se hace patente al comparar las fotografías tomadas a lo largo del tiempo, y pone en riesgo la vida de millones de personas</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La subida de la temperatura desbordará los límites humanos y hará inhabitables amplias regiones del planeta</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En lo profundo de mi coraz&oacute;n, cuando veo este paisaje creo que hay un problema y la gente deber&iacute;a saberlo&rdquo;. El escalador estadounidense <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/David_Breashears" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Breashears</a> expres&oacute; con estas palabras lo que sent&iacute;a al fotografiar en 2007 el mismo valle del Himalaya que el pionero <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/George_Leigh_Mallory" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">George Mallory</a> hab&iacute;a retratado en 1924 y comparar ambas im&aacute;genes. Casi un siglo despu&eacute;s, el Everest sigue presidiendo la escena al fondo, pero el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Glaciar_de_Rongbuk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">glaciar Rongbuk</a> ha adelgazado notablemente y lo que antes era un r&iacute;o de hielo es ahora un lecho de rocas.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las im&aacute;genes comparativas que los promotores de la campa&ntilde;a <a href="https://saveoursnow.earth/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#SaveOurSnow</a> (<em>Salvemos nuestra nieve</em>) est&aacute;n utilizando para tratar de concienciar al mundo del impacto que est&aacute; teniendo el cambio clim&aacute;tico en el Himalaya y de las consecuencias que tendr&aacute; para la poblaci&oacute;n de zonas especialmente pobladas de esta regi&oacute;n, como el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hind%C3%BA_Kush" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hind&uacute; Kush</a>. En estas instant&aacute;neas, y otras m&aacute;s actualizadas a las que ha accedido <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, se pueden observar los cambios experimentados en la regi&oacute;n en torno al Everest desde la mitad del siglo XX, con un enorme retroceso del hielo en cada uno de los lugares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que vemos en las fotograf&iacute;as es un ejemplo muy tangible de c&oacute;mo el cambio clim&aacute;tico est&aacute; afectando al medioambiente&rdquo;, explica <a href="https://www.icimod.org/team/miriam-jackson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miriam Jackson</a>, experta en la criosfera del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Monta&ntilde;as&nbsp;(<a href="https://www.icimod.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ICIMOD</a>) y una de las coordinadoras de la campa&ntilde;a. &ldquo;Los glaciares son como un sensor de fen&oacute;menos que son invisibles, como el aumento de la temperatura y el CO2. Aqu&iacute; las im&aacute;genes te est&aacute;n diciendo: mira, esto es real, est&aacute; sucediendo y va cada vez m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen del glaciar Rongbuk tomada por David Breashears junto a la que tomó George Mallory en 1924"
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            <span class="title">
                Imagen del glaciar Rongbuk tomada por David Breashears junto a la que tomó George Mallory en 1924                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Un SOS desde el techo del mundo&rdquo;&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Los valles del Himalaya donde la nieve y el hielo se retiran cada vez m&aacute;s r&aacute;pido son el mejor lugar del planeta para entender lo que est&aacute; sucediendo, a juicio de Jackson. &ldquo;El cambio clim&aacute;tico es la escena del crimen y los glaciares lo est&aacute;n haciendo visible&rdquo;, comenta en videoconferencia desde Katmand&uacute;. Por eso esta iniciativa pretende reunir a las comunidades de monta&ntilde;a, escaladores, atletas y cient&iacute;ficos para lanzar &ldquo;un SOS desde el techo del mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El informe sobre el impacto del calentamiento en el Himalaya lanzado por el ICIMOD en 2023 (el denominado <a href="https://hkh.icimod.org/hi-wise/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hi-Wise</a>) ya alertaba de que, si mantenemos el ritmo de emisiones de gases de efecto invernadero, el 80% del volumen actual de los glaciares de esta zona del planeta habr&aacute; desaparecido para 2100 y se multiplicar&aacute;n las inundaciones y los deslizamientos de tierra. &ldquo;En esta regi&oacute;n cientos de millones de personas dependen en gran medida del agua de los glaciares y son muy vulnerables a los cambios, porque afectan a la agricultura y pueden alterar los niveles b&aacute;sicos de subsistencia&rdquo;, avisa Jackson.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Roboto:400,700|Encode+Sans:400,500,700&display=swap"
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<div class="container-group-slider-contenedor">

    <div class="container-grid-slider-comparador">
        <h4 class="titulo-slider-comparador">El cambio del Himalaya: valle de Pheriche</h4>
        <p class="subtitulo-slider-comparador">Fotografías de antes y después que develan cómo ha cambiado el paisaje
            del valle de Pheriche</h4>

            <div class="div-anotacion-comparador">
                <div class="anotacion-comparador-anterior">1950</div>
                <div class="anotacion-comparador-actual">2018</div>
            </div>
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                <img class="imagen-comparador-slider" src="https://lab.eldiario.es/elections-maps/satelite/himalaya-2024/himalaya_v1_2018.jpg">
                <img class="imagen-comparador-slider" id="imagen-anterior" src="https://lab.eldiario.es/elections-maps/satelite/himalaya-2024/himalaya_v1_1950.jpg">
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                    <div class="triangle-left"></div>
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                </div>
            </div>

    </div>



</div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente:
    SaveOurSnow</p>


<style>

    .container-group-slider-contenedor {
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        text-align: left;
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    .slider-comparador-class {
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    .titulo-slider-comparador {
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    .subtitulo-slider-comparador {
        font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
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<script>
    function slidenumber1() {
        var slideValue = document.getElementById("slider-comparador-number1").value;


        var imagenslider = document.querySelectorAll("#imagen-anterior")
        var lineaslider = document.querySelectorAll("#vertical-linea-slider-comparador")
        var circleslider = document.querySelectorAll("#vertical-circulo-slider-comparador")

        for (var i = 0; i < imagenslider.length; i++) {
            var imagencomparador = imagenslider[i];
            imagencomparador.style.webkitClipPath = "polygon(0 0," + slideValue + "% 0," + slideValue +
                "% 100%, 0 100%)";
            imagencomparador.style.clipPath = "polygon(0 0," + slideValue + "% 0," + slideValue +
                "% 100%, 0 100%)";
        }

        for (var i = 0; i < lineaslider.length; i++) {
            var lineamedio = lineaslider[i];
            lineamedio.style.left = "calc(" + slideValue + "% - 1px)";
        }


        for (var i = 0; i < circleslider.length; i++) {
            var circulomedio = circleslider[i];
            circulomedio.style.left = "calc(" + slideValue + "% - 23px)";
        }

    }
</script>
    </figure><p class="article-text">
        Lo que indican los informes es una aceleraci&oacute;n en el ritmo de deshielo en la &uacute;ltima d&eacute;cada. &ldquo;Ahora est&aacute; retrocediendo a un ritmo de medio metro por a&ntilde;o&rdquo;, indica la experta. Cuando se observan los cuadros de datos de todo el Himalaya, se aprecia claramente que, a medida que nos acercamos al presente, la velocidad de deshielo se incrementa, especialmente en la zona oriental, donde vive m&aacute;s gente y se notan m&aacute;s los efectos de los cambios en los ciclos monz&oacute;nicos debidos a la crisis clim&aacute;tica. &ldquo;Es como ver los efectos del aumento de temperatura evolucionando en el tiempo&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En este cuadro se representa la evolución de la velocidad a la que se funden los glaciares en el Himalaya: los colores más rojos indican pérdidas por encima de 0,5 m al año"
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            <span class="title">
                En este cuadro se representa la evolución de la velocidad a la que se funden los glaciares en el Himalaya: los colores más rojos indican pérdidas por encima de 0,5 m al año                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Testigos de la destrucci&oacute;n<strong>&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Las fotograf&iacute;as m&aacute;s reveladoras de los valles cercanos al Everest han sido tomadas por el ge&oacute;grafo y monta&ntilde;ero <a href="https://www.colorado.edu/instaar/alton-c-byers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alton Byers</a>, que lleva a&ntilde;os repitiendo las fotos que hicieron los escaladores pioneros para mostrar los espectaculares cambios que tienen lugar en esta regi&oacute;n. &ldquo;En el curso de sus exploraciones, pioneros como el escalador austr&iacute;aco <a href="https://fr.wikipedia.org/wiki/Erwin_Schneider" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Erwin Schneider</a> tomaron cientos de fotograf&iacute;as, as&iacute; que regres&eacute; a estos lugares y repet&iacute; las fotos desde los puntos exactos&rdquo;, explica Buyers a elDiario.es. &ldquo;Y lo que vi me dej&oacute; conmocionado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las imágenes te están diciendo: mira, esto es real, está sucediendo y va cada vez más rápido </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miriam Jackson </span>
                                        <span>—</span> Experta en la criosfera del ICIMOD y coordinadora de la campaña
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En sus continuas visitas al Himalaya, Buyers ha visto cambios tremendos, glaciares que de pronto se convierten en inmensos lagos que crecen cada a&ntilde;o debido al deshielo y amenazan a la poblaci&oacute;n, inundaciones que emanan de pronto del glaciar y se llevan todo por delante, el permafrost que se deshace incluso en grandes altitudes o ca&iacute;das de rocas y corrimientos de tierra que cambian el paisaje. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El glaciar Imja era en 1960 uno de los mayores de la región de Khumbu y en la actualidad es un lago."
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            <span class="title">
                El glaciar Imja era en 1960 uno de los mayores de la región de Khumbu y en la actualidad es un lago.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La <em>fotograf&iacute;a repetida</em> te ofrece una ventana al pasado, pero tienes que entender que es solo un instante en el tiempo y entre una y otra suceden cosas que ahora podemos ver por sat&eacute;lite&rdquo;, resume Buyers. &ldquo;Pero resulta ser un medio que habla de manera muy clara a la personas, porque que te sit&uacute;as en el lugar y el tiempo: la gente entiende que est&aacute; pasando algo, que algo no va bien&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Roboto:400,700|Encode+Sans:400,500,700&display=swap"
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<div class="container-group-slider-contenedor">

    <div class="container-grid-slider-comparador">
        <h4 class="titulo-slider-comparador">El cambio del Himalaya: montaña Ama Dablam</h4>
        <p class="subtitulo-slider-comparador">Fotografías de antes y después que develan cómo ha cambiado el paisaje
            del valle Taboche</h4>

            <div class="div-anotacion-comparador">
                <div class="anotacion-comparador-anterior">1956</div>
                <div class="anotacion-comparador-actual">2018</div>
            </div>
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                <img class="imagen-comparador-slider" id="imagen-anterior" src="https://lab.eldiario.es/elections-maps/satelite/himalaya-2024/himalaya_v3_1956.jpg">
                <div id="vertical-linea-slider-comparador"></div>
                <div id="vertical-circulo-slider-comparador">
                    <div class="triangle-left"></div>
                    <div class="triangle-right"></div>
                </div>
            </div>

    </div>



</div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente:
    SaveOurSnow</p>


<style>

    .container-group-slider-contenedor {
        display: flex;
        grid-gap: 20px;
        flex-wrap: wrap;
        margin-top: 40px;
    }

    .container-grid-slider-comparador {
        width: 100%;
        text-align: left;
    }


    .container-satellite-image-number3 {
        padding-bottom: 57%;
        width: 100%;
        overflow: hidden;
        position: relative
    }

    .imagen-comparador-slider {
        width: 100%;
        position: absolute;
    }


    #imagen-anterior {
        clip-path: polygon(0 0, 50% 0, 50% 100%, 0 100%);
        -webkit-clip-path: polygon(0 0, 50% 0, 50% 100%, 0 100%);
    }

    #vertical-linea-slider-comparador {
        border-left: 2px solid white;
        height: 100%;
        position: absolute;
        left: calc(50% - 1px);
        padding-top: 28px;
    }

    #vertical-circulo-slider-comparador {
        color: white;
        font-size: 25px;
        height: 37px;
        top: calc(50% - 20px);
        position: absolute;
        left: calc(50% - 23px);
        background-color: rgb(255, 255, 255, 0.5);
        border-radius: 20px;
        white-space: nowrap;
        display: flex;
        column-gap: 10px;
        padding: 11px 5px;

    }

    .div-anotacion-comparador {
        position: relative;
        height: 28px;
        font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
        color: black;
        font-size: 14px;
    }

    .anotacion-comparador-actual {
        position: absolute;
        top: 0;
        right: 0;
        font-family: 'Sanomat-Regular';
        font-size: 20px;
        text-align: center;
        padding: 2px;

        font-weight: 700;
    }

    .anotacion-comparador-anterior {
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        top: 0;
        left: 0;
        font-family: 'Sanomat-Regular';
        font-size: 20px;
        text-align: center;
        padding: 2px;
        font-weight: 700;
    }



    .slider-comparador-class {
        position: absolute;
        -webkit-appearance: none;
        background-color: transparent;
        outline: none;
        z-index: 1;
        width: calc(100% + 40px);
        height: 100%;
        margin-left: -20px;
        opacity: 0
    }

    .titulo-slider-comparador {
        font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
        color: black;
        font-size: 20px;
        font-weight: 700;
        text-align: center
    }

    .subtitulo-slider-comparador {
        font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
        color: black;
        font-size: 16px;
        text-align: center
    }

    .triangle-left {
        width: 0;
        height: 0;
        border-width: 7.5px 13.0px 7.5px 0;
        border-color: transparent white transparent transparent;
        border-style: solid;
    }

    .triangle-right {
        width: 0;
        height: 0;
        border-width: 7.5px 0 7.5px 13.0px;
        border-color: transparent transparent transparent white;
        border-style: solid;
    }
</style>
<script>
    function slidenumber3() {
        var slideValue = document.getElementById("slider-comparador-number3").value;


        var imagenslider = document.querySelectorAll("#imagen-anterior")
        var lineaslider = document.querySelectorAll("#vertical-linea-slider-comparador")
        var circleslider = document.querySelectorAll("#vertical-circulo-slider-comparador")

        for (var i = 0; i < imagenslider.length; i++) {
            var imagencomparador = imagenslider[i];
            imagencomparador.style.webkitClipPath = "polygon(0 0," + slideValue + "% 0," + slideValue +
                "% 100%, 0 100%)";
            imagencomparador.style.clipPath = "polygon(0 0," + slideValue + "% 0," + slideValue +
                "% 100%, 0 100%)";
        }

        for (var i = 0; i < lineaslider.length; i++) {
            var lineamedio = lineaslider[i];
            lineamedio.style.left = "calc(" + slideValue + "% - 1px)";
        }


        for (var i = 0; i < circleslider.length; i++) {
            var circulomedio = circleslider[i];
            circulomedio.style.left = "calc(" + slideValue + "% - 23px)";
        }

    }
</script>
    </figure><p class="article-text">
        Todo aquel que haya visitado de forma continua el Himalaya en estas &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha notado los cambios. &ldquo;Los escaladores somos testigos privilegiados, porque no solo hemos visto los hielos; los hemos pisado, los hemos escalado y hemos visto en tiempo real lo que estaba ocurriendo, no hemos necesitado que nadie nos lo contara&rdquo;, asegura el escalador y aventurero espa&ntilde;ol <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sebasti%C3%A1n_%C3%81lvaro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sebasti&aacute;n &Aacute;lvaro</a>. &ldquo;Yo he estado en el Himalaya en los a&ntilde;os 80 y ahora, cuarenta a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el impacto se ve en todos los glaciares&rdquo;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo he estado en el Himalaya en los años 80 y ahora, cuarenta años más tarde, el impacto se ve en todos los glaciares 
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sebastián Álvaro </span>
                                        <span>—</span> Escalador y aventurero
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El veterano explorador ha estado recientemente en la Ant&aacute;rtida y se muestra preocupado porque el deshielo ya se deje notar all&iacute; tambi&eacute;n a simple vista. &ldquo;Hay un retroceso glaciar flagrante en todo el planeta&rdquo;. Sebasti&aacute;n &Aacute;lvaro se&ntilde;ala que los lugares donde el deshielo avanza a m&aacute;s velocidad son la Patagonia, Groenlandia y determinados glaciares del Himalaya, con la particularidad de que all&iacute; el impacto humano puede ser mucho mayor. &ldquo;Del agua de los glaciares de las monta&ntilde;as viven miles de personas&rdquo;, comenta. &ldquo;No solo va a faltar agua, sino que los glaciares provocan lagos y cuando revientan afectan a las poblaciones que viven por abajo, con gran p&eacute;rdida de seres humanos y de cultivos&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Roboto:400,700|Encode+Sans:400,500,700&display=swap"
    rel="stylesheet">

<div class="container-group-slider-contenedor">

    <div class="container-grid-slider-comparador">
        <h4 class="titulo-slider-comparador">El cambio del Himalaya: glaciar de Rongbuk</h4>
        <p class="subtitulo-slider-comparador">Fotografías de antes y después que develan cómo ha cambiado el paisaje
            del glaciar de Rongbuk</h4>

            <div class="div-anotacion-comparador">
                <div class="anotacion-comparador-anterior">1924</div>
                <div class="anotacion-comparador-actual">2007</div>
            </div>
            <div class="container-satellite-image-number2">
                <input type="range" min="0" max="100" value="50" id="slider-comparador-number2"
                    class="slider-comparador-class" oninput="slidenumber2()">
                <img class="imagen-comparador-slider" src="https://lab.eldiario.es/elections-maps/satelite/himalaya-2024/himalaya_v2_2007.jpg">
                <img class="imagen-comparador-slider" id="imagen-anterior" src="https://lab.eldiario.es/elections-maps/satelite/himalaya-2024/himalaya_v2_1924.jpg">
                <div id="vertical-linea-slider-comparador"></div>
                <div id="vertical-circulo-slider-comparador">
                    <div class="triangle-left"></div>
                    <div class="triangle-right"></div>
                </div>
            </div>

    </div>



</div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente:
    SaveOurSnow</p>


<style>


    .container-group-slider-contenedor {
        display: flex;
        grid-gap: 20px;
        flex-wrap: wrap;
        margin-top: 40px;
    }

    .container-grid-slider-comparador {
        width: 100%;
        text-align: left;
    }


    .container-satellite-image-number2 {
        padding-bottom: 57%;
        width: 100%;
        overflow: hidden;
        position: relative
    }

    .imagen-comparador-slider {
        width: 100%;
        position: absolute;
    }


    #imagen-anterior {
        clip-path: polygon(0 0, 50% 0, 50% 100%, 0 100%);
        -webkit-clip-path: polygon(0 0, 50% 0, 50% 100%, 0 100%);
    }

    #vertical-linea-slider-comparador {
        border-left: 2px solid white;
        height: 100%;
        position: absolute;
        left: calc(50% - 1px);
        padding-top: 28px;
    }

    #vertical-circulo-slider-comparador {
        color: white;
        font-size: 25px;
        height: 37px;
        top: calc(50% - 20px);
        position: absolute;
        left: calc(50% - 23px);
        background-color: rgb(255, 255, 255, 0.5);
        border-radius: 20px;
        white-space: nowrap;
        display: flex;
        column-gap: 10px;
        padding: 11px 5px;

    }

    .div-anotacion-comparador {
        position: relative;
        height: 28px;
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    function slidenumber2() {
        var slideValue = document.getElementById("slider-comparador-number2").value;


        var imagenslider = document.querySelectorAll("#imagen-anterior")
        var lineaslider = document.querySelectorAll("#vertical-linea-slider-comparador")
        var circleslider = document.querySelectorAll("#vertical-circulo-slider-comparador")

        for (var i = 0; i < imagenslider.length; i++) {
            var imagencomparador = imagenslider[i];
            imagencomparador.style.webkitClipPath = "polygon(0 0," + slideValue + "% 0," + slideValue +
                "% 100%, 0 100%)";
            imagencomparador.style.clipPath = "polygon(0 0," + slideValue + "% 0," + slideValue +
                "% 100%, 0 100%)";
        }

        for (var i = 0; i < lineaslider.length; i++) {
            var lineamedio = lineaslider[i];
            lineamedio.style.left = "calc(" + slideValue + "% - 1px)";
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        for (var i = 0; i < circleslider.length; i++) {
            var circulomedio = circleslider[i];
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        }

    }
</script>
    </figure><p class="article-text">
        Campa&ntilde;as como esta, opina <a href="https://info.bc3research.org/es/tag/enaut-izagirre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">E&ntilde;aut Izagirre</a>, glaci&oacute;logo e investigador en el Instituto Pirenaico Ecolog&iacute;a (IPE-CSIC), son especialmente oportunas y preparan el terreno para el 2025, que la ONU ha decidido designar como <a href="https://www.iucn.org/events/iucn-event/2025-international-year-glaciers-preservation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a&ntilde;o internacional para la conservaci&oacute;n de los glaciares</a>. &ldquo;El volumen de hielo en esta zona del planeta, la alta monta&ntilde;a asi&aacute;tica, es tal que hist&oacute;ricamente se lo ha considerado el &rdquo;tercer polo&ldquo; y se considera una de las <em>water towers</em> (<a href="https://www.nature.com/articles/s41586-019-1822-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las torres de agua</a>)&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las aguas que se funden en estas montañas alimentan a cuatro grandes ríos y dan de beber a casi un cuarto de la población mundial, unos 2.000 millones de personas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Eñaut Izagirre</span>
                                        <span>—</span> Glaciólogo y profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las aguas que se funden en estas monta&ntilde;as alimentan a cuatro grandes r&iacute;os, el Ganges, el Brahmaputra, el Indo y el r&iacute;o Amarillo, y se suele decir que dan de beber a casi un cuarto de la poblaci&oacute;n mundial, unos 2.000 millones de personas&rdquo;. Por eso es importante concienciar de este problema global, se&ntilde;ala, y m&aacute;s teniendo en cuenta que en algunos lugares como Pirineos y Alpes la velocidad de deshielo se ha triplicado en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Evolución de los glaciares del Himalaya en el valle de Langtang, hasta fechas más recientes en las que sigue la tendencia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Para serte sincera, esta aceleraci&oacute;n nos ha impresionado incluso a los cient&iacute;ficos, porque no pens&aacute;bamos que las cosas iban a cambiar tan r&aacute;pido&rdquo;, confiesa Miriam Jackson. Para ella lo preocupante es tambi&eacute;n que todo esto est&aacute; ocurriendo al mismo tiempo en todo el mundo y cada vez m&aacute;s deprisa. En lo que se refiere al futuro, los modelos no son precisamente optimistas. Si seguimos a este ritmo, afirma, en pocos a&ntilde;os tendremos una velocidad media de retirada de los glaciares del Himalaya de hasta un metro por a&ntilde;o. &ldquo;Estos cambios ya est&aacute;n afectando a cientos de millones de personas y nos afectar&aacute; al resto de muchas maneras diferentes&rdquo;, concluye. &ldquo;No podemos mirar para otro lado&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fotos-cien-anos-escaladas-everest-muestran-impacto-deshielo-escena-crimen_1_11449925.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jun 2024 20:04:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las fotos de cien años de escaladas al Everest muestran el impacto del deshielo: “Es la escena de un crimen”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Himalaya,Calentamiento global,Emisiones CO2,Asia,Medio ambiente,Glaciares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El “abuelo de todos los musgos”, acorralado en el Himalaya por la crisis climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/musgo-takakia-himalaya-crisis-climatica_1_10435985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/957d8871-eed5-4a8d-8aff-e5f118b2118a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El “abuelo de todos los musgos”, acorralado en el Himalaya por la crisis climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo de investigadores secuencia el genoma del enigmático musgo Takakia y documenta su retroceso por el aumento de la radiación ultravioleta: temen que no sobreviva al calentamiento</p><p class="subtitle">El calor extremo se apodera de las aguas del Mediterráneo y el Atlántico: “Es una barbaridad”</p></div><p class="article-text">
        A finales del Mesozoico, cuando el Himalaya se empez&oacute; a elevar hacia las alturas, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Takakia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Takakia</em></a>&nbsp;ya llevaba 100 millones de a&ntilde;os encaramado a su superficie. Aquellos cambios obligaron a la planta a adaptarse, lo que explica en parte sus caracter&iacute;sticas especiales: no solo es un &ldquo;f&oacute;sil viviente&rdquo; y el &ldquo;abuelo&rdquo; de todos los musgos, sino que desarroll&oacute; una capacidad extraordinaria para resistir cambios extremos de temperatura y grandes dosis de radiaci&oacute;n ultravioleta. Pero puede que no sea suficiente para sobrevivir a la crisis clim&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es lo que advierten el investigador chino <a href="https://www.researchgate.net/profile/Ruoyang-Hu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ruoyang Hu</a>, de la Universidad Capital Normal de Pek&iacute;n, y el biotecn&oacute;logo de plantas de la Universidad de Friburgo, <a href="https://www.frias.uni-freiburg.de/en/people/fellows/current-fellows/reski" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ralf Reski</a>, quienes han liderado una extensa investigaci&oacute;n sobre estos musgos que culmina con la publicaci&oacute;n de su genoma <a href="https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(23)00736-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(23)00736-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cell</em></a>. Para recolectar muestras y estudiar su h&aacute;bitat, los investigadores emprendieron 18 expediciones para llegar hasta las regiones a m&aacute;s de 4.000 metros donde crece este musgo en el Himalaya, en las que varios miembros del equipo sufrieron &ldquo;mal de altura&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de sus genes indica que sus peculiaridades morfol&oacute;gicas probablemente empezaron a perfilarse hace m&aacute;s de 165 millones de a&ntilde;os, que la adaptaci&oacute;n a la radiaci&oacute;n UV-B severa y la congelaci&oacute;n probablemente evolucionaron a grandes altitudes y lo m&aacute;s interesante: pese a que la evoluci&oacute;n de su genoma fue extraordinariamente r&aacute;pida, de las m&aacute;s veloces que se han documentado, sus rasgos morfol&oacute;gicos apenas han cambiado. &ldquo;La idea era profundizar lo m&aacute;s posible en la historia de las primeras plantas terrestres para ver qu&eacute; nos pueden decir sobre la evoluci&oacute;n&rdquo;, dice Reski.&nbsp;&ldquo;Encontramos que<em>&nbsp;Takakia</em>&nbsp;es actualmente el genoma con la mayor cantidad de genes de evoluci&oacute;n r&aacute;pida.&nbsp;Es muy activo a nivel gen&eacute;tico&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un &ldquo;musgo imposible&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La naturaleza de esta planta era tan misteriosa que su nombre en japon&eacute;s (<em>nanjamonja-goke</em>) significa &ldquo;musgo imposible&rdquo;. Sus rasgos no encajaban del todo con los de un musgo o una hep&aacute;tica y volv&iacute;an locos a los tax&oacute;nomos. &ldquo;La gente se preguntaba: &iquest;es realmente un musgo?&nbsp;&iquest;O es algo as&iacute; como un alga o una hep&aacute;tica?&nbsp;Porque tiene una combinaci&oacute;n de rasgos antiguos, pero nuestro trabajo muestra que es un musgo&rdquo;, afirma Reski.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estas plantas están cubiertas de nieve durante ocho meses y luego reciben radiación ultravioleta de alta intensidad durante cuatro meses</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El otro aspecto que revela el genoma son las r&aacute;pidas adaptaciones que permitieron a la planta reparar el ADN da&ntilde;ado por los rayos UV y crecer en diferentes lugares utilizando un sistema de ramificaci&oacute;n flexible.&nbsp;&ldquo;En el Himalaya puedes experimentar cuatro estaciones en un d&iacute;a&rdquo;, asegura Hu, lo que se une al hecho de que las plantas est&aacute;n cubiertas de fuertes nevadas durante ocho meses cada a&ntilde;o y luego est&aacute;n sujetas a radiaci&oacute;n ultravioleta de alta intensidad durante el per&iacute;odo de luz de cuatro meses. Sin embargo, el empeoramiento de las condiciones en la meseta tibetana y el Himalaya puede hacer que estas adaptaciones no sean suficientes y est&aacute; &ldquo;acorralando&rdquo; a estas poblaciones, seg&uacute;n los investigadores.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Detalle de un &#039;Takakia lepidozioides&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Poblaci&oacute;n en retroceso</h3><p class="article-text">
        Para el estudio, los cient&iacute;ficos monitorizaron&nbsp;el entorno&nbsp;de <em>Takakia</em> utilizando datos meteorol&oacute;gicos satelitales, equipos que estudiaron el &ldquo;microclima&rdquo; de la planta y c&aacute;maras que observaron los cambios ambientales que ocurr&iacute;an en el ecosistema m&aacute;s grande.&nbsp;Adem&aacute;s de certificar que la regi&oacute;n se estaba calentando constantemente y que los glaciares de la meseta se estaban derritiendo a gran velocidad, observaron que el musgo est&aacute; experimentando una radiaci&oacute;n ultravioleta m&aacute;s alta que nunca.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El musgo está experimentando una radiación ultravioleta más alta que nunca. Las poblaciones en el Tíbet disminuyeron alrededor de un 1,6% cada año</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los estudios que el equipo realiz&oacute; en el laboratorio mostraron que el nivel de radiaci&oacute;n ultravioleta&nbsp;que ahora experimenta&nbsp;<em>Takakia</em> es suficiente para matar incluso a otras plantas adaptadas a entornos hostiles. Esto explicar&iacute;a por qu&eacute;, a pesar del &eacute;xito pasado del musgo en la r&aacute;pida adaptaci&oacute;n, cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil encontrarlo. Seg&uacute;n sus observaciones, las poblaciones&nbsp;de <em>Takakia</em>&nbsp;en el T&iacute;bet disminuyeron alrededor de un 1,6% cada a&ntilde;o durante el transcurso de su estudio.&nbsp;&ldquo;Nuestra predicci&oacute;n muestra que las regiones con condiciones adecuadas para&nbsp;<em>Takakia</em>&nbsp;se reducir&aacute;n a solo alrededor de 1.000-1.500 kil&oacute;metros cuadrados en todo el mundo a fines del siglo XXI&rdquo;, dice Hu.&nbsp;Los autores est&aacute;n de acuerdo en que es probable que el musgo no sobreviva otros 100 a&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text">Los &ldquo;bisabuelos&rdquo; de las plantas</h3><p class="article-text">
        Los musgos representan una de las tres l&iacute;neas evolutivas de los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bryophyta_sensu_lato" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bri&oacute;fitos</a>, un grupo m&aacute;s amplio de plantas que engloba tambi&eacute;n a las hep&aacute;ticas y los antocerotas. &ldquo;Los bri&oacute;fitos fueron las primeras plantas &rdquo;verdaderas&ldquo; que conocemos como colonizadoras del medio terrestre, anteriores a las angiospermas&rdquo;, explica <a href="https://investigacion.unirioja.es/investigadores/113/detalle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Mart&iacute;nez-Abaigar</a>, investigador de la Universidad de La Rioja. &ldquo;Se considera que <em>Takakia</em> podr&iacute;a ser el g&eacute;nero m&aacute;s antiguo de musgos conocido y su origen podr&iacute;a remontarse al periodo Sil&uacute;rico, hace 425 millones de a&ntilde;os&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&#039;Takakia lepidozioides&#039; está en proceso de regresión en los últimos diez años, y una de las razones posibles es el aumento de temperatura</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier Martínez-Abaigar</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Universidad de La Rioja
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Actualmente se conocen s&oacute;lo dos especies de este g&eacute;nero en todo el mundo, <em>Takakia lepidozioides</em> y <em>Takakia ceratophylla</em>, explica el experto. Son especies peque&ntilde;as, de apenas 2-3 cent&iacute;metros de alto, y se distribuyen en Norteam&eacute;rica y Asia, aunque ambas se pueden encontrar en el T&iacute;bet. &ldquo;Los autores del trabajo han estudiado las poblaciones de <em>Takakia lepidozioides</em> del T&iacute;bet, un lugar emblem&aacute;tico por muchas razones, pero entre otras por razones ecol&oacute;gicas, ya que se trata de un ecosistema &uacute;nico en el mundo, una extensa planicie situada a 4.000 metros de altitud, donde la vida vegetal es sumamente dura&rdquo;, indica Mart&iacute;nez Abaigar. &ldquo;<em>Takakia lepidozioides</em> est&aacute; en proceso de regresi&oacute;n en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, y una de las razones posibles es el aumento de temperatura ligado al calentamiento global&rdquo;, subraya.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x8n3xlr" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><h3 class="article-text">Salvar a un &ldquo;f&oacute;sil viviente&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El catedr&aacute;tico de la Universidad de Valencia <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Josep_Antoni_Rossell%C3%B3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josep Antoni Rossell&oacute;</a> explica que este musgo es especialmente interesante por su morfolog&iacute;a y su origen. Por eso ha habido tantos trabajos en la &uacute;ltima d&eacute;cada para ver cu&aacute;l es el m&aacute;s antiguo, o cu&aacute;l es el que comparte el &uacute;ltimo ancestro con las plantas vasculares, los helechos y las plantas con semillas. &ldquo;Este musgo comparte caracter&iacute;sticas con los ancestros algales, que se supone que dieron lugar a las plantas terrestres, y si lo comparas con el f&oacute;sil se ha visto que son pr&aacute;cticamente id&eacute;nticos: es un f&oacute;sil viviente&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si lo comparas con el fósil, se ha visto que son prácticamente idénticos: es un fósil viviente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josep Antoni Rosselló</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de la Universidad de Valencia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque los datos indican que en la meseta tibetana se est&aacute;n reduciendo las poblaciones de estas plantas, no est&aacute; tan seguro sobre el riesgo que corren a medio plazo. &ldquo;Si han conseguido resistir durante tantos millones de a&ntilde;os, yo no ser&iacute;a tan pesimista. Y no hay que olvidar que se producir&aacute;n oportunidades de especiaci&oacute;n&rdquo;, afirma. En relaci&oacute;n al impacto ambiental, le preocupa mucho m&aacute;s el retroceso de los usos en las turberas a nivel global, por el papel que juegan en la fijaci&oacute;n del CO2. &ldquo;Si desaparece <em>Tatakia</em> ser&aacute; una pena porque es una reliquia, pero a nivel del ecosistema no pasa nada&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        A Mart&iacute;nez-Abaigar no le sorprende que el aumento de temperatura est&eacute; amenazando a estos musgos del Himalaya. &ldquo;No es extra&ntilde;o porque resulta com&uacute;n a muchos bri&oacute;fitos, ya que un aumento de temperatura provoca una r&aacute;pida p&eacute;rdida de agua, puesto que no tienen mecanismos eficientes para absorberla y retenerla&rdquo;, apunta. &ldquo;Por ello, muchos bri&oacute;fitos como <em>Takakia lepidozioides</em> sufrir&aacute;n severamente los efectos del calentamiento global&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente para evitar esta p&eacute;rdida, los autores del trabajo est&aacute;n anticip&aacute;ndose con labores de concienciaci&oacute;n y conservaci&oacute;n. &ldquo;Estamos intentando multiplicar algunas plantas en el laboratorio y luego trasplantarlas a nuestros sitios experimentales en el T&iacute;bet&rdquo;, dice Yikun He, coautor del estudio.&nbsp;&ldquo;Despu&eacute;s de cinco a&ntilde;os de observaci&oacute;n continua, se descubri&oacute; que algunas plantas trasplantadas pueden sobrevivir y prosperar, lo que puede ser el comienzo de la recuperaci&oacute;n, o al menos un aplazamiento de la extinci&oacute;n, de las poblaciones de <em>Takakia</em>&rdquo;<em>.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente tiene la responsabilidad de desempe&ntilde;ar un papel m&aacute;s activo en la conservaci&oacute;n y restauraci&oacute;n de la biodiversidad&rdquo;, concluye Hu.&nbsp;&ldquo;No solo debemos centrarnos en esos animales encantadores como el panda, el oso polar y el delf&iacute;n rosado, sino tambi&eacute;n prestar mucha atenci&oacute;n a estas especies raras y peque&ntilde;as.&nbsp;Son m&aacute;s vulnerables al cambio clim&aacute;tico, como nuestro musgo&nbsp;<em>Takakia</em>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/musgo-takakia-himalaya-crisis-climatica_1_10435985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Aug 2023 20:41:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El “abuelo de todos los musgos”, acorralado en el Himalaya por la crisis climática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Calentamiento global,Biodiversidad,Plantas,Crisis climática,Himalaya,Tíbet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viaje al Reino perdido de Mustang]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/noticias/reino-mustang-himalaya-alberto-ayora-javier-campos-kairos-ds-nfq_1_5969843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a8192e1-a94f-4bf1-8534-510f4a3b5808_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alberto Ayora y Javier Campos nos trasladan al último país secreto del Himalaya, el Reino de Mustang, una auténtica reserva del modo de vida tibetano más tradicional</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Uno de los valores de Kair&oacute;s DS es la solidaridad y por eso patrocinaron, junto con NFQ, el viaje al Reino perdido de Mustang que realizaron Alberto Ayora y Javier Campos, donde elaboraron este documental.
    </p><p class="article-text">
        El mensaje que transmiten en este v&iacute;deo es: &ldquo;<em>Ahora que estamos todos esperando con ah&iacute;nco salir al exterior... es el momento de mirar en el interior de uno mismo y tener el valor de hacerse las preguntas correctas que nos pueden cambiar nuestra existencia&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        El Reino de Mustang es el &uacute;ltimo pa&iacute;s secreto del Himalaya, situado al norte del Nepal y vetado a los extranjeros hasta 1992, lo que ha posibilitado que sea una aut&eacute;ntica reserva del modo de vida tibetano m&aacute;s tradicional que podemos ver hoy en d&iacute;a. Para poder acceder al Reino de Mustang hay que pedir un permiso especial e ir acompa&ntilde;ado de dos gu&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, &iexcl;aprovechad y disfrutad ahora de su tranquilidad en este v&iacute;deo que compartimos gracias a Alberto Ayora y Javier Campos!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/noticias/reino-mustang-himalaya-alberto-ayora-javier-campos-kairos-ds-nfq_1_5969843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2020 08:59:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Himalaya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fallece Fernando Sánchez Grassa en el Himalaya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/noticias/fernando-sanchez-grassa-himalaya-zaragoza-himlung-cerro-millan_1_1277379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc18fb4c-47f7-4526-bc7e-6ed52cc25040_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El montañero zaragozano perdía la vida durante el descenso del pico Himlung (7.126 metros)</p></div><p class="article-text">
        El monta&ntilde;ero zaragozano Fernando S&aacute;nchez Grassa (44 a&ntilde;os) ha fallecido este pasado viernes mientras descend&iacute;a del Himlung (7.126 metros), en la cordillera del Himalaya. Seg&uacute;n el director de la agencia coordinadora de la expedici&oacute;n, Mingma Gyalje, perd&iacute;a al vida en las proximidades del campo III mientras descend&iacute;a junto a sus dos compa&ntilde;eros, tambi&eacute;n de Zaragoza, los hermanos Juan Carlos y Jes&uacute;s del Cerro Mill&aacute;n, debido al agotamiento.
    </p><p class="article-text">
        Nano, o Nanuk, como se le conoc&iacute;a, era un experto alpinista, escalador y gu&iacute;a de monta&ntilde;a y barrancos, que formaba parte, junto a los hermanos Cerro Mill&aacute;n, de una expedici&oacute;n de ocho miembros que hab&iacute;a viajado hasta esta regi&oacute;n para intentar ascender el Himlung por su v&iacute;a normal. Finalmente solo Nano, Juan Carlos y Jes&uacute;s se decidieron a intentar la ascensi&oacute;n. Actividad que completaban en estilo alpino el mismo viernes. Sin embargo, durante el descenso Nano se quej&oacute; de una ceguera causada por la nieve. Seg&uacute;n algunos medios locales, uno de los hermanos decidi&oacute; bajar para alertar a las autoridades nepal&iacute;s mientras que el otro se quedaba a medio camino, con claros s&iacute;ntomas de hipotermia en pies y manos de los ser&iacute;a atendido posteriormente por el equipo de rescate.
    </p><p class="article-text">
        Fernando S&aacute;nchez Grassa resid&iacute;a en la actualidad en Arag&uuml;es del Puerto (Huesca) y era una persona muy querida y apreciada tanto aqu&iacute;, donde trabajaba como gu&iacute;a de monta&ntilde;a, como en el barrio de Torrero en Zaragoza donde estaba ligado a las reivindicaciones del movimiento vecinal. Era una persona de firmes convicciones muy relacionada con movimientos ecologistas y de car&aacute;cter social. De hecho, en 2017, Nano fue detenido en Irak, y posteriormente liberado, junto a varios combatientes de diferentes pa&iacute;ses vinculados a la milicia YPG (Unidades de Protecci&oacute;n Popular de los kurdo-sirios) cuando trataban de regresar a sus hogares tras combatir contra el Estado Isl&aacute;mico (ISIS) en Siria.
    </p><p class="article-text">
        Fernando S&aacute;nchez Grassa ha sido tambi&eacute;n un colaborador habitual en nuestra revista a lo largo de estos a&ntilde;os con diversos art&iacute;culos y reportajes de gran calidad, adem&aacute;s de un gran compa&ntilde;ero.
    </p><p class="article-text">
        Descanse en paz
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/noticias/fernando-sanchez-grassa-himalaya-zaragoza-himlung-cerro-millan_1_1277379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Nov 2019 09:37:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fallece Fernando Sánchez Grassa en el Himalaya]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Himalaya,Zaragoza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los hermanos Pou, de regreso al Himalaya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/noticias/hermanos-pou-iker-pou-eneko-pou-himalaya-kinnaur_1_1336507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96383c5a-8662-4bf6-9fcf-1785f208aa57_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Intentarán explorar y ascender nuevas montañas en el valle indio de Kinnaur junto aun equipo de The North Face compuesto por Jacopo Larcher, Siebe Vanhee, Matty Hong y el fotógrafo Matteo Mocellin</p></div><p class="article-text">
        Tras un a&ntilde;o repleto de &eacute;xitos, Iker y Eneko Pou vuelven al Himalaya, donde, formando parte de una expedici&oacute;n internacional liderada por la marca estadounidense The North Face (TNF), intentar&aacute;n explorar y ascender nuevas monta&ntilde;as en el valle indio de Kinnaur, un lugar definido por los pocos occidentales que han visitado la zona, como el Himalaya Suizo: muy verde y rocoso, y, con grandes glaciares y monta&ntilde;as que superan los 6.000 metros.
    </p><p class="article-text">
        Les acompa&ntilde;ar&aacute;n en la aventura el italiano Jacopo Larcher y el belga Siebe Vanhee, con los que ya compartieron la exitosa expedici&oacute;n de Siberia del 2015 donde abrieron 8 rutas nuevas, el americano Matty Hong, un s&uacute;per especialista en la escalada deportiva para el que este ser&aacute; su primer viaje de aventura, as&iacute; como el tambi&eacute;n italiano Matteo Mocellin, haciendo este &uacute;ltimo las labores de c&aacute;mara y fot&oacute;grafo, como ya hiciera en la dura expedici&oacute;n que los Pou llevaron a cabo en el 2012 a la Isla de Baffin. Un grupo por lo tanto fuerte y cohesionado, en el que la amistad previa de sus componentes ser&aacute; casi seguro el secreto del &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Cuando vas con amigos todo fluye y siempre es mucho m&aacute;s f&aacute;cil la toma de decisiones en momentos de m&aacute;xima tensi&oacute;n. Mas vale tener al lado a un amigo que al mejor escalador del mundo si al final no eres capaz de entenderte con &eacute;l&rdquo;,</em> nos dice el mayor de los Pou (Eneko), quien ha liderado a lo largo de su carrera muchas expediciones.
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        Pero ante todo ser&aacute; una expedici&oacute;n muy emotiva, ya que Hansjorg Auer -el sexto componente del equipo-, no llegar&aacute; a esta cita de la que formaba parte, tras perder la vida en las Rocky Mountains Canadienses esta pasada primavera, junto a los tambi&eacute;n compa&ntilde;eros de equipo en TNF David Lama y Jess Roskelley. Unas p&eacute;rdidas que los Pou definen como irreparables y que les hizo plantearse si segu&iacute;an adelante con este proyecto o no:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hansjorg era un amigo &iacute;ntimo con el que compartimos dos de las expediciones m&aacute;s importantes de nuestra vida: Isla Baffin y Siberia. Ten&iacute;amos una conexi&oacute;n muy especial con &eacute;l, y cuando ocurri&oacute; el accidente, todos los componentes de esta aventura nos planteamos si merecer&iacute;a la pena seguir adelante. Al final decidimos que s&iacute;, que servir&iacute;a de homenaje a uno de los m&aacute;s grandes alpinistas que ha dado nuestro deporte&rdquo;</em>, nos cuenta Iker a sabiendas de que va a ser un viaje especialmente dif&iacute;cil por este motivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>No hay nada m&aacute;s importante que el estado an&iacute;mico durante una salida de esta envergadura, y en este caso sabemos a ciencia cierta, que Hansjorg estar&aacute; presente en todo momento en nuestros pensamientos, y todav&iacute;a no sabemos c&oacute;mo afectar&aacute; esto al &aacute;nimo del equipo. En todo caso, creemos que a &eacute;l le habr&iacute;a gustado que continu&aacute;semos con el proyecto, as&iacute; que aqu&iacute; estamos&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Este 2019 est&aacute; siendo un a&ntilde;o complet&iacute;simo, que los Pou iniciaron abriendo <em>Haizea</em> (7b/+/550 m) en la Patagonia argentina; despu&eacute;s escalaron en hielo en Noruega; en primavera abrieron <em>Honey Moon</em> (7b+/330m) en el atlas marroqu&iacute;; y en verano se apuntaron las aperturas de <em>Burrito Chin de los Andes</em> (6b/700m), <em>Cabeza Clava</em> (6c+/470m), <em>Andean Kingdom</em> (7a+/800m) y <em>Aupa Gasteiz</em> (7c+/160m) en los Andes peruanos.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Creo que es uno de los mejores de nuestra dilatada carrera. Conseguir alguna otra apertura en el Himalaya ser&iacute;a incre&iacute;ble, pero tambi&eacute;n pienso que dependeremos mucho del tiempo- ya que en esta zona de la India suele ser muy inestable-, y en c&oacute;mo encajemos a nivel an&iacute;mico la ausencia de Hansjorg Auer&rdquo;</em> - nos cuenta Eneko acostumbrado a analizar con mucho tino los pros y los contras de estas grandes empresas.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, conociendo a los hermanos Pou, lo que es seguro, &iexcl;es que se esforzar&aacute;n a fondo por conseguir sus objetivos!
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      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/noticias/hermanos-pou-iker-pou-eneko-pou-himalaya-kinnaur_1_1336507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Oct 2019 08:48:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Hermanos Pou,Iker Pou,Eneko Pou,Himalaya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Pou preparan, al nivel del mar, su viaje al Himalaya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/noticias/iker-pou-eneko-pou-himalaya-the-north-face-mallorca_1_1348328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/864a9ee4-b9a6-43cb-9a44-2d3d8a7fccc1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En octubre viajarán al Himalaya con el equipo de The North Face</p></div><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o m&aacute;s, los hermanos alaveses, Iker y Eneko Pou, han pasado unos d&iacute;as en Mallorca entrenando en la modalidad de Psicobloc, caracterizada por escalar solo con un par de pies de gato y la libertad del propio cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Tras un exitoso verano en Per&uacute; -consiguiendo la apertura de 4 grandes rutas de dificultad y en altitud-, llevan a cabo sus &uacute;ltimas semanas de entrenamiento antes de viajar al Himalaya Indio el pr&oacute;ximo mes de octubre con la expedici&oacute;n del equipo internacional de The North Face.
    </p><p class="article-text">
        El Psicobloc es una modalidad que les permite poner a prueba sus aptitudes f&iacute;sicas: fuerza, potencia, resistencia, flexibilidad, t&eacute;cnica y, sobretodo, sus aptitudes mentales: temple, concentraci&oacute;n y autocontrol, s&uacute;per necesarias para mantener la cabeza tranquila cuando se afronta la dura y desplomada cueva de Portocolom expuestos a una ca&iacute;da de 22 metros.
    </p><p class="article-text">
        Esta disciplina, que nace hacia finales de los 70 en Mallorca, ha ido ganando adeptos hasta convertirse en la estrella del verano, ya que permite experimentar a sus practicantes una sensaci&oacute;n de libertad indescriptible.
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Sep 2019 08:02:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Pou preparan, al nivel del mar, su viaje al Himalaya]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Iker Pou,Eneko Pou,Himalaya,The North Face,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vídeo de la apertura de 'Los chicos del Gorbea' a una cima virgen del Himalaya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/campobase/videos/angel-salamanca-ana-gracia-ruben-gomez-los-chicos-del-gorbea-changri-nup-glacier-himalaya_1_1523103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/215d026e-8cfe-4985-95f3-8edbe135ae31_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aquí os dejamos un pequeño adelanto de lo que fue el último viaje a Nepal de Ángel Salamanca, Ana Gracia y Rubén Gómez, quienes se apuntaban la apertura de la vía 'Los chicos del Gorbea' (700m M4+ 80º 6a) en un seismil virgen en la región del Changri nup glacier, cerca del Everest</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Jun 2019 10:44:39 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Himalaya perderá un tercio de su capa de hielo aunque se reduzcan emisiones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/himalaya-perdera-tercio-capa-hielo_1_1712680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a43f3fe-ac3b-4784-b6a7-7d7990880b20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Himalaya perderá un tercio de su capa de hielo aunque se reduzcan emisiones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ni siquiera medidas radicales contra el cambio climático podrían salvar los glaciares, que ponen en peligro a 2.000 millones de personas</p><p class="subtitle">La región del Hindu Kush aloja más hielo que ningún otro sitio en el mundo después del Ártico y la Antártida.</p><p class="subtitle">Si el aumento de la temperatura global es de 2ºC, se estima que en 2100 se habrán derretido la mitad de los glaciares</p></div><p class="article-text">
        Al menos un tercio de la capa de hielo que cubre la alta cordillera asi&aacute;tica se derretir&aacute; por el cambio clim&aacute;tico, desencadenando grav&iacute;simas consecuencias para casi 2.000 millones de personas, seg&uacute;n advierte un <a href="https://link.springer.com/book/10.1007%2F978-3-319-92288-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe elaborado por el International Centre for Integrated Mountain Development (Icimod)</a>.
    </p><p class="article-text">
        Incluso si se lograran reducir las emisiones de carbono de forma radical y r&aacute;pida y se limitara el calentamiento global a 1,5&ordm;C, el 36% de los glaciares en el Hindu Kush y el Himalaya habr&aacute;n desaparecido para el a&ntilde;o 2100. <a href="https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-319-92288-1_7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si las emisiones no se reducen, la p&eacute;rdida aumenta hasta dos tercios</a>, seg&uacute;n revela el informe.
    </p><p class="article-text">
        Los glaciares son una importante reserva de agua para los 250 millones de personas que viven en la regi&oacute;n del Hindu Kush Himalaya (HKH) y las 1.650 millones de personas que dependen de los grandes r&iacute;os que nacen all&iacute; y fluyen hacia India, Pakist&aacute;n, China y otros pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta es la crisis clim&aacute;tica de la que nadie habla&rdquo;, se&ntilde;ala Philippus Wester, miembro de Icimod y director del informe. &ldquo;En el mejor escenario posible, si nos ponemos realmente ambiciosos en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, incluso entonces perder&iacute;amos un tercio de los glaciares y estar&iacute;amos en problemas. Esa es la conclusi&oacute;n m&aacute;s inquietante a la que hemos llegado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Wester afirm&oacute; que, a pesar de estar muy poblada, la regi&oacute;n del Hindu Kush Himalaya ha recibido mucha menos atenci&oacute;n que otros sitios, como por ejemplo los Estados insulares bajos y el &Aacute;rtico, que tambi&eacute;n est&aacute;n muy expuestos al cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La profesora Jemma Wadham, de la Universidad de Bristol, se&ntilde;ala: &ldquo;Este es un trabajo muy importante enfocado en una regi&oacute;n clave en el impacto del cambio clim&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo informe, pedido por los ocho pa&iacute;ses que recorre la cordillera, tiene la intenci&oacute;n de generar un cambio. M&aacute;s de 200 cient&iacute;ficos han trabajado durante cinco a&ntilde;os en el informe y otros 125 expertos han revisado el trabajo. Hasta hace poco tiempo, el impacto del cambio clim&aacute;tico en los glaciares de la regi&oacute;n HKH era incierto, dijo Wester. &ldquo;Pero ahora sabemos lo suficiente como para tomar medidas, y se necesitan medidas urgentes&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La regi&oacute;n del Hindu Kush Himalaya recorre desde Afganist&aacute;n hasta Birmania y se la considera el &ldquo;tercer polo&rdquo; del planeta, ya que aloja m&aacute;s hielo que ning&uacute;n otro sitio despu&eacute;s del &Aacute;rtico y la Ant&aacute;rtida. Para lograr limitar el aumento de la temperatura global a 1,5&ordm;C por encima de los niveles preindustriales habr&iacute;a que reducir las emisiones a cero en el a&ntilde;o 2050. Muchos consideran esta proyecci&oacute;n demasiado optimista y a&uacute;n as&iacute; se perder&iacute;a un tercio del hielo. Si el aumento de la temperatura global es de 2&ordm;C, se estima que en 2100 se habr&aacute;n derretido la mitad de los glaciares.
    </p><p class="article-text">
        Desde los a&ntilde;os 70, el aumento de la temperatura ha causado la desaparici&oacute;n del 15% del hielo de la regi&oacute;n del Hindu Kush Himalaya. Sin embargo, la cordillera se extiende por 3.500 kil&oacute;metros y el impacto que tiene sobre ella el calentamiento global va variando. Algunos glaciares de Afganist&aacute;n y Pakist&aacute;n son estables y algunos incluso han crecido, probablemente por el engrosamiento de la nube que los protege del sol y los cambios en los vientos que traen m&aacute;s nieve. Pero Wester advierte que incluso estos comenzar&aacute;n a derretirse si la temperatura sigue aumentando.
    </p><h3 class="article-text">El desequilibrio de los r&iacute;os</h3><p class="article-text">
        Wester asegur&oacute; que entre los a&ntilde;os 2050 y 2060, <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/derrite-hielo-catastrofe-desaparicion-glaciares_0_856015077.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el deshielo de los glaciares aumentar&aacute; el caudal de los r&iacute;os</a>, incrementando el riesgo de que los lagos de altura se desborden e inunden a las comunidades que los rodean. Pero desde 2060, el caudal de los r&iacute;os comenzar&aacute; a disminuir. El r&iacute;o Indo y los r&iacute;os de la regi&oacute;n central de Asia ser&aacute;n los m&aacute;s afectados. &ldquo;Esas regiones se llevar&aacute;n la peor parte&rdquo;, asegura Wester.
    </p><p class="article-text">
        La disminuci&oacute;n de caudal afectar&aacute; a los diques que generan la mayor parte de la energ&iacute;a el&eacute;ctrica de la regi&oacute;n. Pero el mayor impacto lo sufrir&aacute;n los agricultores de las laderas y las zonas r&iacute;o abajo. Ellos dependen del flujo predecible de agua para regar sus cultivos y con ellos alimentar a los pueblos que viven a la sombra de las monta&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Pero los cambios en el ciclo de derretimiento de los hielos ya parecen estar causando una disminuci&oacute;n del caudal del r&iacute;o en la &eacute;poca previa a los monzones, justo cuando los agricultores plantan sus cultivos. Lo que es peor: los monzones tambi&eacute;n se est&aacute;n volviendo m&aacute;s err&aacute;ticos y generan aguaceros m&aacute;s extremos, indica Wester. &ldquo;Las inundaciones que antes suced&iacute;an una vez cada 100 a&ntilde;os, ahora se dan una vez cada 50 a&ntilde;os&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El informe subraya la vulnerabilidad de los pueblos que habitan las monta&ntilde;as, ya que un tercio de ellos vive con menos de 1,7 euros al d&iacute;a y est&aacute;n muy alejados de cualquier ayuda en caso de sufrir un desastre clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Las tensiones pol&iacute;ticas entre los pa&iacute;ses vecinos como India y Pakist&aacute;n pueden sumar dificultades. &ldquo;Le esperan tiempos turbulentos a la regi&oacute;n. Como muchos de los desastres y cambios repentinos suceden en zonas fronterizas, f&aacute;cilmente podr&iacute;an encenderse los conflictos entre los pa&iacute;ses vecinos&rdquo;, afirma Eklabya Sharma, vice director general de Icimod.
    </p><p class="article-text">
        Hamish Pritchard, glaci&oacute;logo de la British Antarctic Survey que no form&oacute; parte del informe, afirma que es &ldquo;un trabajo muy importante&rdquo; que deja constancia de las incertidumbres que se derivan de la disminuci&oacute;n de nevadas y de la cantidad de hielo en las altas monta&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Pritchard afirma que actualmente los glaciares tienen un papel amortiguador, regulando el agua que fluye hacia los r&iacute;os en el verano, que es cuando m&aacute;s agua se necesita r&iacute;o abajo y cuando las sequ&iacute;as perjudican m&aacute;s a las poblaciones. &ldquo;Si se derrite ese hielo, la gente se ver&aacute; expuesta a graves alteraciones de los caudales y las consecuencias se sufrir&aacute;n no s&oacute;lo a nivel local y regional, sino potencialmente a nivel global, en t&eacute;rminos de conflictos y migraci&oacute;n&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Luc&iacute;a Balducci
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Damian Carrington]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Feb 2019 15:12:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Himalaya perderá un tercio de su capa de hielo aunque se reduzcan emisiones]]></media:title>
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