<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Escapadas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/escapadas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Escapadas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1011367/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Viajes del Imserso 2026 - 2027: cómo funciona el sistema de puntos para lograr prioridad al elegir destino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/viajes-imserso-2026-2027-funciona-sistema-puntos-lograr-prioridad-elegir-destino_1_13463581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac7e6457-9fc6-4ac7-b97d-f502a29ab258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viajes del Imserso 2026 - 2027: cómo funciona el sistema de puntos para lograr prioridad al elegir destino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La condición preferente adelanta un día el acceso a las reservas y se asigna mediante un baremo que tiene en cuenta la situación de cada solicitante</p><p class="subtitle">Viajes del Imserso 2026 - 2027: cuándo comienza la nueva temporada con viajes a 50 euros y con mascota</p></div><p class="article-text">
        Los viajes del Imserso de la <a href="https://www.eldiario.es/viajes/viajes-imserso-2026-2027-comienza-nueva-temporada-viajes-50-euros-mascota_1_13452885.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temporada 2026-2027</a> volver&aacute;n a organizar el acceso a las reservas mediante un sistema de prioridad que distingue entre personas preferentes y no preferentes. Esta condici&oacute;n no se elige ni se solicita de forma expresa, sino que depende de la puntuaci&oacute;n obtenida tras aplicar un baremo a cada persona acreditada. El resultado tiene efectos directos cuando comienza la comercializaci&oacute;n, ya que quienes consiguen una mayor puntuaci&oacute;n pueden <a href="https://www.eldiario.es/viajes/imserso-2026-2027-funciona-sistema-reservas-cambiado-respecto-anos-anteriores_1_13375806.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empezar a reservar antes</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La diferencia puede ser especialmente relevante durante los primeros d&iacute;as, cuando todav&iacute;a hay m&aacute;s posibilidades de elegir entre fechas y destinos. Las personas con acreditaci&oacute;n preferente pueden acceder a la compra un d&iacute;a antes que las no preferentes de su mismo grupo territorial. Esto no garantiza una plaza concreta, pero s&iacute; permite entrar antes en el proceso y contar con algo m&aacute;s de margen a la hora de buscar entre las opciones que sigan disponibles.
    </p><p class="article-text">
        El orden tampoco depende del momento en el que se present&oacute; la solicitud. El Imserso utiliza cinco criterios para calcular la puntuaci&oacute;n: edad, discapacidad, situaci&oacute;n econ&oacute;mica, participaci&oacute;n en campa&ntilde;as anteriores y pertenencia a una familia numerosa. Cada apartado aporta una cantidad diferente y no todos tienen el mismo peso en el resultado. La participaci&oacute;n previa es el criterio que m&aacute;s puede influir, mientras que los dem&aacute;s completan la valoraci&oacute;n con puntuaciones m&aacute;s reducidas.  
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo funciona el sistema de puntos del Imserso</h2><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n en las dos temporadas anteriores es el apartado con mayor peso, ya que puede aportar hasta 225 puntos. Para la campa&ntilde;a 2026-2027 se tienen en cuenta las temporadas 2024-2025 y 2025-2026. Las personas que estuvieron acreditadas en lista de espera durante la &uacute;ltima reciben 175 puntos. Quienes no viajaron en ninguna de las dos campa&ntilde;as obtienen 50, mientras que quienes no participaron en 2025-2026 pero s&iacute; lo hicieron en 2024-2025 suman 40. Si ocurri&oacute; al contrario, es decir, si viajaron en la temporada m&aacute;s reciente pero no en la anterior, reciben 20 puntos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una persona particip&oacute; en las dos campa&ntilde;as anteriores, la puntuaci&oacute;n correspondiente a este apartado puede alcanzar como m&aacute;ximo los 10 puntos. En cambio, haber realizado dos o m&aacute;s viajes en cualquiera de esas temporadas supone obtener 0 puntos dentro de este &uacute;ltimo supuesto. De esta manera, el sistema da una valoraci&oacute;n mayor a quienes han tenido menos oportunidades de viajar en los a&ntilde;os inmediatamente anteriores y reduce la puntuaci&oacute;n de quienes han participado con m&aacute;s frecuencia.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n econ&oacute;mica puede aportar hasta 50 puntos. Las rentas mensuales de hasta 628,80 euros reciben la puntuaci&oacute;n m&aacute;xima y, a partir de esa cantidad, la valoraci&oacute;n disminuye de forma progresiva hasta llegar a cero cuando los ingresos superan los 2.100 euros al mes. Si viajan juntos c&oacute;nyuges o parejas, se suman los ingresos de ambos y el resultado se divide entre 1,33 antes de aplicar el baremo correspondiente.
    </p><p class="article-text">
        La edad permite conseguir hasta 20 puntos. Las personas menores de 60 a&ntilde;os reciben uno, a los 60 se conceden dos y, a partir de ah&iacute;, se suma un punto por cada a&ntilde;o hasta alcanzar el m&aacute;ximo desde los 78. Cuando en la solicitud figura una pareja, se calcula la media de edad de ambos y el resultado se redondea por exceso.
    </p><p class="article-text">
        A estos criterios se suman otros dos. La discapacidad aporta 10 puntos y la pertenencia a una familia numerosa puede a&ntilde;adir cinco en la categor&iacute;a general o 10 en la especial. Si dos solicitudes terminan con la misma puntuaci&oacute;n, el desempate se resuelve teniendo en cuenta la fecha de nacimiento de la persona solicitante. La suma de todos estos apartados es la que determina la posici&oacute;n dentro del proceso y, por tanto, si la acreditaci&oacute;n ser&aacute; preferente o no preferente.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; cambia al tener una acreditaci&oacute;n preferente</h2><p class="article-text">
        La principal diferencia se nota cuando empiezan las reservas. En Andaluc&iacute;a, Arag&oacute;n, Castilla y Le&oacute;n, Extremadura, Galicia, Madrid, Melilla, Navarra y La Rioja, las personas preferentes podr&aacute;n empezar a reservar el 14 de septiembre. Los usuarios no preferentes de esas mismas comunidades tendr&aacute;n que esperar hasta el d&iacute;a 15. El acceso se organiza as&iacute; en dos jornadas consecutivas dentro de este primer grupo territorial.
    </p><p class="article-text">
        El segundo bloque est&aacute; formado por Asturias, Catalunya, Castilla-La Mancha, Comunitat Valenciana, Ceuta, Illes Baleares, Islas Canarias, Cantabria, Murcia y Euskadi. En estos territorios, las personas preferentes podr&aacute;n acceder a la comercializaci&oacute;n el 16 de septiembre, mientras que las no preferentes tendr&aacute;n que esperar un d&iacute;a m&aacute;s, hasta el 17. La condici&oacute;n que figure en la acreditaci&oacute;n marca, por tanto, la fecha concreta desde la que cada usuario puede intentar formalizar su reserva.
    </p><p class="article-text">
        Tener prioridad no significa que el Imserso reserve previamente un destino ni que garantice una fecha concreta. La ventaja consiste &uacute;nicamente en poder acceder antes a la comercializaci&oacute;n. En los destinos o periodos con mayor demanda, esa diferencia de un d&iacute;a puede dar m&aacute;s opciones para encontrar plaza, mientras que quienes entren despu&eacute;s tendr&aacute;n que escoger entre la disponibilidad que quede abierta en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la acreditaci&oacute;n preferente no es una modalidad diferente de viaje ni un servicio que pueda contratarse. Es simplemente el resultado de la puntuaci&oacute;n obtenida tras valorar las circunstancias de cada solicitante seg&uacute;n los cinco criterios establecidos. El sistema sirve para ordenar el acceso a las plazas y dar prioridad a determinados perfiles, especialmente a quienes obtienen una valoraci&oacute;n m&aacute;s alta por su historial de participaci&oacute;n, nivel de ingresos, edad, discapacidad reconocida o pertenencia a una familia numerosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/viajes-imserso-2026-2027-funciona-sistema-puntos-lograr-prioridad-elegir-destino_1_13463581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2026 12:26:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ac7e6457-9fc6-4ac7-b97d-f502a29ab258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="45934" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ac7e6457-9fc6-4ac7-b97d-f502a29ab258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="45934" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Viajes del Imserso 2026 - 2027: cómo funciona el sistema de puntos para lograr prioridad al elegir destino]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ac7e6457-9fc6-4ac7-b97d-f502a29ab258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Imserso,Pensionistas,Jubilados,Escapadas,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las Aldeias do Xisto: una escapada para desconectar, caminar y comer bien en el interior de Portugal que casi desaparece]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/aldeias-do-xisto-escapada-desconectar-caminar-comer-interior-portugal-desaparece_1_13424032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8b3517a-5d8f-4004-9974-1be3873144c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las Aldeias do Xisto: una escapada para desconectar, caminar y comer bien en el interior de Portugal que casi desaparece"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las sierras del centro de Portugal, 27 aldeas construidas con esquisto pasaron de estar casi abandonadas a convertirse en uno de los destinos rurales más singulares del país
</p><p class="subtitle">Entre Oporto y Galicia: una guía con 10 paradas para descubrir el norte de Portugal</p></div><p class="article-text">
        Portugal siempre es un buen plan. Y s&iacute;, adem&aacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/lisboa-desconocida_1_10552620.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lisboa</a>, Oporto o el Algarve, hay mucha m&aacute;s vida si miramos al interior del pa&iacute;s. En el centro, entre monta&ntilde;as, bosques y carreteras tranquilas, se esconde una red de peque&ntilde;as aldeas construidas con esquisto, una roca parecida a la pizarra que durante siglos se utiliz&oacute; para levantar las casas, las calles y buena parte de los edificios de la zona. &iquest;El resultado? Pueblos que se integran en el paisaje.
    </p><p class="article-text">
        Las Aldeias do Xisto son 27 aldeas repartidas entre las sierras de Lous&atilde;, A&ccedil;or, Z&ecirc;zere y Tejo-Ocreza. Todas comparten esa arquitectura de piedra tan caracter&iacute;stica, pero tambi&eacute;n una historia marcada por la despoblaci&oacute;n. A finales del siglo XX muchas de ellas perdieron habitantes y llegaron a quedar casi abandonadas, hasta que un ambicioso proyecto de recuperaci&oacute;n devolvi&oacute; la vida a estos peque&ntilde;os n&uacute;cleos y puso en valor un patrimonio que estuvo cerca de perderse. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy recorrer este territorio es una buena excusa para hacer una escapada de cuatro o cinco d&iacute;as desde Espa&ntilde;a. No hace falta visitar las 27 aldeas para entender qu&eacute; las hace especiales. Basta con pasear por lugares como Talasnal, Cerdeira, Candal o Casal de S&atilde;o Sim&atilde;o, recorrer alguno de sus senderos, darse un ba&ntilde;o en una playa fluvial o probar una cocina muy ligada a las recetas tradicionales para descubrir una de las zonas menos conocidas de Portugal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1397672-e0af-460a-801f-9221177372b0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1397672-e0af-460a-801f-9221177372b0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1397672-e0af-460a-801f-9221177372b0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1397672-e0af-460a-801f-9221177372b0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1397672-e0af-460a-801f-9221177372b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1397672-e0af-460a-801f-9221177372b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a1397672-e0af-460a-801f-9221177372b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Janeiro de Cima, una de las Aldeias do Xisto."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Janeiro de Cima, una de las Aldeias do Xisto.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un paisaje marcado por el esquisto</h2><p class="article-text">
        El esquisto est&aacute; presente en todas partes. Es la roca que da nombre a estas aldeas y el material con el que durante siglos se construyeron las viviendas, las calles, los muros y hasta las fuentes. Por eso, al recorrer cualquiera de estos pueblos da la sensaci&oacute;n de que forman parte de la propia monta&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Las 27 aldeas se distribuyen por cuatro zonas diferentes del centro de Portugal: las sierras de Lous&atilde; y A&ccedil;or, el valle del r&iacute;o Z&ecirc;zere y la comarca de Tejo-Ocreza. Aunque cada una tiene su personalidad, todas comparten el mismo entorno de monta&ntilde;as, bosques y r&iacute;os, un paisaje que invita a recorrer la zona sin prisas, enlazando pueblos y haciendo paradas por el camino. 
    </p><p class="article-text">
        El agua tambi&eacute;n tiene un papel importante. R&iacute;os como el Z&ecirc;zere o el Ceira atraviesan este territorio y han dado lugar a numerosas playas fluviales y peque&ntilde;as cascadas, acompa&ntilde;ados de senderos que hacen que la visita vaya mucho m&aacute;s all&aacute; de pasear entre casas de piedra. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5587ecb7-9c64-43fd-926f-aa31bedf51e9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5587ecb7-9c64-43fd-926f-aa31bedf51e9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5587ecb7-9c64-43fd-926f-aa31bedf51e9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5587ecb7-9c64-43fd-926f-aa31bedf51e9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5587ecb7-9c64-43fd-926f-aa31bedf51e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5587ecb7-9c64-43fd-926f-aa31bedf51e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5587ecb7-9c64-43fd-926f-aa31bedf51e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cerdeira, una de las Aldeias do Xisto."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cerdeira, una de las Aldeias do Xisto.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un ejemplo de c&oacute;mo recuperar el mundo rural</h2><p class="article-text">
        Hace apenas unas d&eacute;cadas, muchas de estas aldeas estaban pr&aacute;cticamente vac&iacute;as. La falta de oportunidades hizo que buena parte de sus habitantes se marchara a las ciudades y numerosas viviendas quedaron abandonadas. Como ocurri&oacute; en muchas zonas rurales de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica, el futuro no parec&iacute;a demasiado prometedor. 
    </p><p class="article-text">
        Todo cambi&oacute; con la creaci&oacute;n de la red Aldeias do Xisto, un proyecto que apost&oacute; por restaurar las viviendas tradicionales, conservar la arquitectura popular y dar un nuevo impulso econ&oacute;mico a estos pueblos a trav&eacute;s del turismo y la recuperaci&oacute;n de los oficios y productos locales. 
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un modelo de recuperaci&oacute;n que ha conseguido atraer visitantes sin perder la identidad del territorio. Hoy es f&aacute;cil encontrar peque&ntilde;os alojamientos, talleres artesanos, actividades culturales y negocios ligados al entorno, pero sin que las aldeas hayan dejado de ser pueblos donde sigue habiendo vida m&aacute;s all&aacute; del turismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20440a96-16f4-4f3b-a976-c4d50430f465_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20440a96-16f4-4f3b-a976-c4d50430f465_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20440a96-16f4-4f3b-a976-c4d50430f465_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20440a96-16f4-4f3b-a976-c4d50430f465_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20440a96-16f4-4f3b-a976-c4d50430f465_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20440a96-16f4-4f3b-a976-c4d50430f465_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/20440a96-16f4-4f3b-a976-c4d50430f465_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casal de São Simão, una de las Aldeias do Xisto."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casal de São Simão, una de las Aldeias do Xisto.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Las aldeas que merece la pena conocer</h2><p class="article-text">
        Aunque la red est&aacute; formada por 27 pueblos, en una escapada de cuatro o cinco d&iacute;as conviene seleccionar algunos y recorrerlos con calma. La mayor&iacute;a se concentran en la Serra da Lous&atilde;, una de las zonas m&aacute;s accesibles y tambi&eacute;n donde se encuentran varias de las aldeas m&aacute;s conocidas.
    </p><p class="article-text">
        La primera parada suele ser Talasnal, la imagen m&aacute;s reconocible de las Aldeias do Xisto. Sus calles estrechas, las casas restauradas con esquisto y el entorno boscoso que la rodea la convierten en una visita imprescindible. Adem&aacute;s, desde aqu&iacute; parten varios senderos que permiten descubrir otros rincones de la sierra. 
    </p><p class="article-text">
        Muy cerca est&aacute;n Cerdeira y Candal. La primera destaca por su apuesta por la artesan&iacute;a y los talleres creativos instalados en antiguas viviendas tradicionales. La segunda, situada junto a la carretera que atraviesa la sierra, es una buena parada para pasear entre calles empedradas y disfrutar de algunos de los miradores de la zona. 
    </p><p class="article-text">
        Si quieres salir un poco de la Serra da Lous&atilde;, merece la pena acercarse a Casal de S&atilde;o Sim&atilde;o, una peque&ntilde;a aldea situada junto a las Fragas de S&atilde;o Sim&atilde;o. Adem&aacute;s de pasear por sus calles, es un buen lugar para combinar la visita con un ba&ntilde;o en su playa fluvial o con una caminata por el desfiladero. 
    </p><p class="article-text">
        Otra parada interesante es Janeiro de Cima, a orillas del r&iacute;o Z&ecirc;zere. Aqu&iacute; el protagonismo lo tienen la tradici&oacute;n del lino y los antiguos telares, que todav&iacute;a ayudan a entender c&oacute;mo era la vida en esta parte del interior portugu&eacute;s hace no tantos a&ntilde;os. Si dispones de alg&uacute;n d&iacute;a m&aacute;s, tambi&eacute;n puedes acercarte a Faj&atilde;o, en la Serra do A&ccedil;or, otra de las aldeas m&aacute;s representativas de la red. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86f19392-fb90-48d7-88ef-40227a2e9351_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86f19392-fb90-48d7-88ef-40227a2e9351_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86f19392-fb90-48d7-88ef-40227a2e9351_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86f19392-fb90-48d7-88ef-40227a2e9351_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86f19392-fb90-48d7-88ef-40227a2e9351_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86f19392-fb90-48d7-88ef-40227a2e9351_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/86f19392-fb90-48d7-88ef-40227a2e9351_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casal de São Simão, una de las Aldeias do Xisto."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casal de São Simão, una de las Aldeias do Xisto.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que un recorrido entre pueblos</h2><p class="article-text">
        Aunque las aldeas son el principal reclamo, buena parte del viaje transcurre fuera de ellas. Este es un destino pensado para disfrutar del entorno, as&iacute; que merece la pena reservar tiempo para caminar, acercarse a los r&iacute;os o simplemente recorrer sin prisas las carreteras que conectan unos pueblos con otros.
    </p><p class="article-text">
        Una buena opci&oacute;n son los Caminhos do Xisto, una red de senderos se&ntilde;alizados que atraviesa bosques, monta&ntilde;as y valles, enlazando muchas de las aldeas. Hay rutas de diferentes niveles, por lo que es f&aacute;cil encontrar un recorrido que encaje tanto si buscas un paseo tranquilo como una caminata de varias horas. 
    </p><p class="article-text">
        En verano, las playas fluviales se convierten en otro de los grandes atractivos. Las hay repartidas por todo el territorio y muchas cuentan con zonas de ba&ntilde;o, merenderos o peque&ntilde;os embarcaderos para practicar actividades como el pirag&uuml;ismo. Si prefieres moverte sobre dos ruedas, tambi&eacute;n encontrar&aacute;s rutas de bicicleta de monta&ntilde;a, mientras que los miradores repartidos por las sierras son una buena excusa para hacer paradas durante el recorrido. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3418940-dbef-4422-8e68-9b5693ecb437_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3418940-dbef-4422-8e68-9b5693ecb437_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3418940-dbef-4422-8e68-9b5693ecb437_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3418940-dbef-4422-8e68-9b5693ecb437_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3418940-dbef-4422-8e68-9b5693ecb437_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3418940-dbef-4422-8e68-9b5693ecb437_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a3418940-dbef-4422-8e68-9b5693ecb437_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casal de São Simão, una de las Aldeias do Xisto."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casal de São Simão, una de las Aldeias do Xisto.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Una gastronom&iacute;a muy ligada al territorio</h2><p class="article-text">
        La cocina de las Aldeias do Xisto refleja muy bien el car&aacute;cter de esta regi&oacute;n. Son recetas tradicionales, elaboradas con productos locales y pensadas para aprovechar lo que ofrece el entorno.
    </p><p class="article-text">
        Entre los platos m&aacute;s conocidos est&aacute; la chanfana, un guiso de cabra cocinado lentamente en vino tinto. Tambi&eacute;n son habituales el maranho, preparado con carne, arroz y embutidos, o el cabrito asado, muy presente en las cartas de los restaurantes de la zona. 
    </p><p class="article-text">
        A todo ello se suman quesos de cabra y oveja, embutidos, miel, aceite de oliva, pan cocido en horno de le&ntilde;a y dulces tradicionales que siguen elabor&aacute;ndose de forma artesanal. Sentados a la mesa, es una buena manera de comprobar que la recuperaci&oacute;n de estas aldeas no solo ha servido para conservar su arquitectura, sino tambi&eacute;n muchas de las tradiciones que forman parte de su identidad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/aldeias-do-xisto-escapada-desconectar-caminar-comer-interior-portugal-desaparece_1_13424032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 19:48:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b8b3517a-5d8f-4004-9974-1be3873144c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="982330" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b8b3517a-5d8f-4004-9974-1be3873144c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="982330" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las Aldeias do Xisto: una escapada para desconectar, caminar y comer bien en el interior de Portugal que casi desaparece]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b8b3517a-5d8f-4004-9974-1be3873144c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Portugal,Escapadas,Naturaleza,Pueblos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con apenas 40 habitantes: el pequeño pueblo de Cantabria con un castillo medieval escondido en un rincón de los Picos de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/apenas-40-habitantes-pequeno-pueblo-cantabria-castillo-medieval-escondido-rincon-picos-europa_1_13457106.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd0d7de1-76c1-446a-8055-34d73e513d63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con apenas 40 habitantes: el pequeño pueblo de Cantabria con un castillo medieval escondido en un rincón de los Picos de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mogrovejo mantiene una torre del siglo XIII como principal referencia de una localidad donde la arquitectura tradicional se integra con el paisaje de Liébana</p><p class="subtitle">El pueblo del corazón de Cantabria de calles empedradas, arquitectura montañesa y rodeada de naturaleza</p></div><p class="article-text">
        En la comarca de Li&eacute;bana, al oeste de Cantabria, todav&iacute;a hay peque&ntilde;as localidades donde buena parte de su historia puede conocerse a trav&eacute;s de las construcciones que se han conservado hasta hoy. Una de ellas es Mogrovejo, perteneciente al municipio de Camale&ntilde;o y situada en el entorno de los Picos de Europa. El n&uacute;cleo cuenta con 42 habitantes y re&uacute;ne en unas pocas calles edificios de distintas &eacute;pocas, desde una construcci&oacute;n defensiva del siglo XIII hasta viviendas vinculadas a la arquitectura tradicional de esta zona de la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        La imagen del pueblo est&aacute; marcada por una construcci&oacute;n que destaca sobre el resto del caser&iacute;o: la Torre de Mogrovejo. Fue levantada a finales del siglo XIII y es el principal resto medieval que se conserva en la localidad. A su alrededor se fueron construyendo despu&eacute;s casas y otras dependencias, hasta formar un peque&ntilde;o conjunto en el que conviven elementos defensivos, residenciales y religiosos. El casco est&aacute; protegido como Bien de Inter&eacute;s Cultural con la categor&iacute;a de conjunto hist&oacute;rico y, desde 2020, Mogrovejo forma parte de la asociaci&oacute;n Los Pueblos m&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La visita, por tanto, no se limita al edificio que sobresale sobre el resto de la poblaci&oacute;n. Entre sus calles se conservan ejemplos de casas lebaniegas, casonas construidas durante los siglos XVII y XVIII, antiguos hornos de pan, un h&oacute;rreo y la iglesia parroquial de Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n. Tambi&eacute;n es posible conocer una parte m&aacute;s reciente de la vida de la comarca a trav&eacute;s del Museo de la Escuela Rural. A ello se suma la opci&oacute;n de realizar recorridos a pie por los alrededores, una alternativa que permite combinar el patrimonio con el paisaje de monta&ntilde;a que rodea este punto de Camale&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Una construcci&oacute;n del siglo XIII que domina el casco</h2><p class="article-text">
        La Torre de Mogrovejo es el edificio m&aacute;s antiguo que se conserva en el n&uacute;cleo. Su origen se sit&uacute;a a finales del siglo XIII y tiene una planta pr&aacute;cticamente cuadrada. Alcanza unos 21 metros de altura, est&aacute; distribuida en cuatro niveles y termina en un remate almenado. Estas dimensiones hacen que pueda verse con facilidad por encima de las viviendas cercanas. Con el paso del tiempo se a&ntilde;adieron distintas dependencias alrededor de la construcci&oacute;n original, aunque parte de ellas se encuentra actualmente en ruinas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/488507ea-85c2-4458-b7cd-d50ed74b0308_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/488507ea-85c2-4458-b7cd-d50ed74b0308_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/488507ea-85c2-4458-b7cd-d50ed74b0308_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/488507ea-85c2-4458-b7cd-d50ed74b0308_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/488507ea-85c2-4458-b7cd-d50ed74b0308_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/488507ea-85c2-4458-b7cd-d50ed74b0308_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/488507ea-85c2-4458-b7cd-d50ed74b0308_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Torre de Mogrovejo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Torre de Mogrovejo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre los edificios que aparecieron en su entorno se encuentra una casa solariega que fue reformada durante el siglo XIX. La presencia de estas construcciones permite comprobar c&oacute;mo el espacio fue cambiando mucho despu&eacute;s de que se levantara la torre defensiva. El resultado es un conjunto en el que el edificio medieval ocupa la parte central, mientras que alrededor aparecen inmuebles correspondientes a etapas posteriores de la historia de la localidad.
    </p><p class="article-text">
        A poca distancia se encuentra la iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n, cuya construcci&oacute;n se sit&uacute;a probablemente en el siglo XVII. El templo cuenta con una sola nave rectangular cubierta con b&oacute;vedas de crucer&iacute;a. En su interior conserva un retablo barroco en el que aparecen los escudos de los Mogrovejo, adem&aacute;s de una talla flamenca de la Virgen fechada a finales del siglo XV. Esta pieza es, por tanto, anterior al propio edificio religioso y constituye uno de los elementos hist&oacute;ricos que todav&iacute;a se mantienen en su interior.
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n del casco no se debe &uacute;nicamente a estos dos edificios. Parte de su inter&eacute;s se encuentra tambi&eacute;n en las casas construidas siguiendo modelos habituales de Li&eacute;bana. Algunas tienen la planta superior abierta hacia el exterior y utilizan entramados de varas recubiertos con barro para cerrar determinados espacios, utilizados tradicionalmente como pajares. En otras aparece el pat&iacute;n, una escalera exterior que permite acceder directamente al piso superior. Entre las construcciones relacionadas con la vida cotidiana tambi&eacute;n se conservan hornos semicirculares adosados a algunas viviendas y un h&oacute;rreo.
    </p><h2 class="article-text">De las antiguas casas lebaniegas a las rutas por el entorno</h2><p class="article-text">
        Las casonas de los siglos XVII y XVIII completan un trazado en el que todav&iacute;a pueden reconocerse distintas formas de construir y vivir en este territorio. Balcones, dependencias destinadas a tareas agr&iacute;colas y elementos auxiliares forman parte de un patrimonio que no se limita a los edificios monumentales. La entrada de Mogrovejo en Los Pueblos m&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a en 2020 puso tambi&eacute;n el foco sobre este peque&ntilde;o conjunto urbano, donde las construcciones tradicionales siguen teniendo un papel importante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6350007f-3236-4c0a-a308-67a99ab18d39_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6350007f-3236-4c0a-a308-67a99ab18d39_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6350007f-3236-4c0a-a308-67a99ab18d39_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6350007f-3236-4c0a-a308-67a99ab18d39_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6350007f-3236-4c0a-a308-67a99ab18d39_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6350007f-3236-4c0a-a308-67a99ab18d39_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6350007f-3236-4c0a-a308-67a99ab18d39_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Calles de Mogrovejo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Calles de Mogrovejo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otra de las paradas es el Museo de la Escuela Rural, dedicado a recuperar la memoria de la ense&ntilde;anza en los peque&ntilde;os pueblos de Li&eacute;bana. El espacio recuerda las condiciones en las que funcionaban estos centros y el trabajo de los docentes que deb&iacute;an impartir clase con medios limitados. Su contenido permite conocer una parte de la vida cotidiana de la comarca que no est&aacute; relacionada con torres, iglesias o casas solariegas, pero que tambi&eacute;n forma parte de la historia reciente de quienes vivieron en la zona.
    </p><p class="article-text">
        Los alrededores ofrecen adem&aacute;s varias opciones para caminar. Una de las propuestas vinculadas a Mogrovejo es la ruta circular Bajo los Picos, un recorrido de ocho kil&oacute;metros cuya duraci&oacute;n ronda las cuatro horas. El sendero est&aacute; se&ntilde;alizado y se considera de dificultad baja. Durante el trayecto atraviesa zonas de bosque en las que aparecen hayas y melojos, adem&aacute;s de ganar altura sobre el valle antes de regresar al punto de partida.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de todos estos elementos explica por qu&eacute; una localidad de apenas 42 habitantes re&uacute;ne varios lugares de inter&eacute;s en un espacio reducido. Una torre defensiva levantada hace m&aacute;s de siete siglos, una iglesia con piezas de distintas &eacute;pocas, viviendas adaptadas durante generaciones a la actividad rural y caminos que recorren los alrededores permiten conocer Mogrovejo sin separar su patrimonio del territorio de Li&eacute;bana en el que se encuentra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/apenas-40-habitantes-pequeno-pueblo-cantabria-castillo-medieval-escondido-rincon-picos-europa_1_13457106.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 09:45:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bd0d7de1-76c1-446a-8055-34d73e513d63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="577498" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bd0d7de1-76c1-446a-8055-34d73e513d63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="577498" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Con apenas 40 habitantes: el pequeño pueblo de Cantabria con un castillo medieval escondido en un rincón de los Picos de Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bd0d7de1-76c1-446a-8055-34d73e513d63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Pueblos,Castillos,Picos de Europa,Liébana,Escapadas,Patrimonio,Arquitectura,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viajes del Imserso 2026 - 2027: cuándo comienza la nueva temporada con viajes a 50 euros y con mascota]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/viajes-imserso-2026-2027-comienza-nueva-temporada-viajes-50-euros-mascota_1_13452885.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87abdf32-234b-4ada-8844-24cfb4d3e0b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1036y446.jpg" width="1200" height="675" alt="Viajes del Imserso 2026 - 2027: cuándo comienza la nueva temporada con viajes a 50 euros y con mascota"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi 900.000 plazas se distribuirán a lo largo de la temporada, mientras el acceso a las reservas dependerá del territorio y de la prioridad de cada usuario</p><p class="subtitle">Imserso 2026 - 2027: cómo funciona el sistema de reservas y qué ha cambiado con respecto a años anteriores</p></div><p class="article-text">
        Millones de personas acreditadas para participar en el <a href="https://www.eldiario.es/temas/imserso/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Programa de Turismo del Imserso</a> recibir&aacute;n durante estas semanas la documentaci&oacute;n correspondiente a la campa&ntilde;a 2026-2027. El organismo ha puesto en marcha el env&iacute;o de 2.938.156 cartas destinadas a los 4.602.255 usuarios que pueden acceder a esta iniciativa. Cada una incluye una clave de cuatro d&iacute;gitos, diferente para esta temporada, que podr&aacute; utilizarse para <a href="https://www.eldiario.es/viajes/imserso-2026-2027-funciona-sistema-reservas-cambiado-respecto-anos-anteriores_1_13375806.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">realizar la reserva</a>. Se trata del paso previo a una comercializaci&oacute;n que arrancar&aacute; a mediados de septiembre y que no comenzar&aacute; simult&aacute;neamente en todos los territorios.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras reservas podr&aacute;n realizarse a partir del <a href="https://imserso.es/espacio-mayores/envejecimiento-activo/programa-turismo-imserso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">14 de septiembre</a>. Desde ese momento se abrir&aacute;n varios turnos durante cuatro d&iacute;as, diferenciados por el lugar de residencia y por la condici&oacute;n de usuario preferente o no preferente. De esta forma, las personas acreditadas tendr&aacute;n que comprobar qu&eacute; fecha les corresponde antes de intentar contratar alguno de los desplazamientos incluidos en una oferta que esta temporada alcanza las 879.213 plazas.
    </p><p class="article-text">
        La nueva convocatoria mantiene tambi&eacute;n dos medidas que se implementaron en la temporada anterior. Por un lado, habr&aacute; 7.447 plazas a un precio de 50 euros destinadas a pensionistas que cumplan determinados requisitos econ&oacute;micos. Por otro, continuar&aacute; existiendo un cupo para quienes quieran realizar su estancia acompa&ntilde;ados por un animal de compa&ntilde;&iacute;a. Ambas opciones estar&aacute;n incluidas dentro de una programaci&oacute;n repartida entre destinos peninsulares, insulares y diferentes tipos de escapadas.
    </p><h2 class="article-text">Cuatro fechas para el inicio de las reservas</h2><p class="article-text">
        El primer turno ser&aacute; para las personas consideradas preferentes que residan en Andaluc&iacute;a, Arag&oacute;n, Castilla y Le&oacute;n, Extremadura, Galicia, Madrid, Melilla, Navarra y La Rioja. Para este grupo, la posibilidad de contratar un viaje se abrir&aacute; el 14 de septiembre. Los usuarios no preferentes de estos mismos territorios tendr&aacute;n que esperar hasta el d&iacute;a siguiente, el 15 de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        La condici&oacute;n de preferente depende de la puntuaci&oacute;n conseguida mediante el baremo utilizado para ordenar las solicitudes. Entre los aspectos que se tienen en cuenta aparecen cuestiones relacionadas con la participaci&oacute;n durante la temporada anterior, como haber viajado en ella o haber conseguido entonces la primera opci&oacute;n solicitada. Esa puntuaci&oacute;n establece qu&eacute; personas pueden acceder al primer turno dentro de cada grupo territorial.
    </p><p class="article-text">
        El calendario seguir&aacute; despu&eacute;s con quienes residan en el resto de comunidades aut&oacute;nomas y en Ceuta. En estos territorios, la apertura llegar&aacute; un d&iacute;a m&aacute;s tarde para cada categor&iacute;a: el 16 de septiembre en el caso de los usuarios preferentes y el 17 para los no preferentes. El inicio de las ventas quedar&aacute; as&iacute; repartido entre cuatro jornadas, en lugar de concentrar todas las solicitudes en una misma fecha.
    </p><p class="article-text">
        Esta organizaci&oacute;n hace necesario comprobar tanto la condici&oacute;n asignada a cada persona como el territorio desde el que participa. No todos los acreditados podr&aacute;n, por tanto, entrar en el sistema desde el lunes 14, aunque ese d&iacute;a marque oficialmente el comienzo de la comercializaci&oacute;n de la temporada 2026-2027.
    </p><h2 class="article-text">Una oferta dividida entre costa, islas y escapadas</h2><p class="article-text">
        El programa de este a&ntilde;o contar&aacute; con 879.213 plazas. Algo m&aacute;s de la mitad, 440.284, corresponder&aacute;n al turismo peninsular. Por su parte, los viajes insulares dispondr&aacute;n de 228.142 plazas.
    </p><p class="article-text">
        Las 210.787 plazas restantes se integrar&aacute;n en la modalidad de turismo de escapada, que incluye circuitos culturales, propuestas de turismo de naturaleza, viajes a capitales de provincia y estancias en Ceuta y Melilla. Este apartado tambi&eacute;n contempla los viajes con procedencia europea.
    </p><p class="article-text">
        El reparto no se ha organizado &uacute;nicamente seg&uacute;n el tipo de destino. Una parte de las plazas estar&aacute; distribuida entre los diferentes meses para evitar que la actividad se concentre en unas pocas fechas. En concreto, el 36% de cada lote se ha asignado de forma proporcional entre los meses que forman parte de la campa&ntilde;a. Con esta distribuci&oacute;n se busca repartir los desplazamientos durante una parte mayor del a&ntilde;o y reducir la concentraci&oacute;n de usuarios en los periodos de m&aacute;xima ocupaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Qui&eacute;n puede acceder a los viajes por 50 euros</h2><p class="article-text">
        Entre las condiciones que se mantienen este a&ntilde;o est&aacute; la tarifa de 50 euros para una parte de las personas participantes con menos recursos. El Imserso ha reservado 7.447 plazas con este precio dentro de la programaci&oacute;n general prevista para 2026-2027.
    </p><p class="article-text">
        El acceso depende de la cantidad que perciba el beneficiario. Esta reserva est&aacute; dirigida a quienes reciben una prestaci&oacute;n igual o inferior al importe correspondiente a las pensiones no contributivas de jubilaci&oacute;n o incapacidad de la Seguridad Social. Por tanto, el precio reducido no estar&aacute; disponible para todos los usuarios acreditados, sino &uacute;nicamente para quienes cumplan este requisito econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        La medida contin&uacute;a despu&eacute;s de ponerse en marcha durante la campa&ntilde;a anterior y permite que una parte de la programaci&oacute;n mantenga un coste fijo de 50 euros para sus beneficiarios. Estas 7.447 plazas est&aacute;n incluidas dentro de las 879.213 previstas para el conjunto de la temporada.
    </p><h2 class="article-text">Viajar acompa&ntilde;ado por un animal de compa&ntilde;&iacute;a</h2><p class="article-text">
        La convocatoria 2026-2027 mantiene tambi&eacute;n la posibilidad de realizar determinados viajes acompa&ntilde;ado por un animal de compa&ntilde;&iacute;a. El programa reserva para ello un porcentaje espec&iacute;fico de su oferta, de manera que los usuarios interesados puedan optar a plazas preparadas para viajar en estas condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Esta alternativa, al igual que los viajes de 50 euros, ya estuvo disponible durante la campa&ntilde;a anterior y continuar&aacute; en la pr&oacute;xima edici&oacute;n. El cupo destinado a animales de compa&ntilde;&iacute;a forma parte de una oferta que comenzar&aacute; a comercializarse en septiembre y que supera las 879.000 plazas entre sus diferentes modalidades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/viajes-imserso-2026-2027-comienza-nueva-temporada-viajes-50-euros-mascota_1_13452885.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2026 09:48:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/87abdf32-234b-4ada-8844-24cfb4d3e0b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1036y446.jpg" length="2021735" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/87abdf32-234b-4ada-8844-24cfb4d3e0b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1036y446.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2021735" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Viajes del Imserso 2026 - 2027: cuándo comienza la nueva temporada con viajes a 50 euros y con mascota]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/87abdf32-234b-4ada-8844-24cfb4d3e0b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1036y446.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Imserso,Animales de compañía,Pensionistas,Jubilados,Escapadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro destinos en España para disfrutar con tu pareja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/cuatro-destinos-espana-disfrutar-pareja-pm_1_13427933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55b6f5a3-51f5-4f0b-9ada-76c84dc29fc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x899y558.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro destinos en España para disfrutar con tu pareja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya sea playa o montaña, patrimonio cultural o espacios naturales, un viaje para compartir aficiones y tiempo libre puede ayudar a reforzar la relación</p><p class="subtitle">Siete planes para descubrir los nuevos pueblos más bonitos de España, según un viajero experimentado
</p></div><p class="article-text">
        Aprovechar las <strong>vacaciones </strong>para realizar un<strong> viaje con tu pareja</strong> puede ser una buena manera de reforzar la relaci&oacute;n. No se trata &uacute;nicamente de cambiar de aires para conocer nuevos destinos, sino de romper la rutina diaria, compartir experiencias, mejorar la comunicaci&oacute;n en pareja y <strong>crear nuevos recuerdos compartidos</strong>. Y para todo ello, no hace falta irse a la otra punta del mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Espa&ntilde;a ofrece destinos ideales </strong>para todos los gustos, desde <strong>escapadas a la playa o la monta&ntilde;a</strong>, a excursiones por espacios naturales o<strong> visitas al patrimonio cultural e hist&oacute;rico </strong>y, por supuesto, <strong>experiencias gastron&oacute;micas </strong>para todos los gustos. La clave est&aacute; en planificar el viaje juntos, buscando un equilibrio en las preferencias (y el presupuesto) seg&uacute;n lo que m&aacute;s os apetezca a cada uno.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, cuatro propuestas en Espa&ntilde;a para disfrutar de unos d&iacute;as en pareja
    </p><h2 class="article-text">Cabo de Gata </h2><p class="article-text">
        Pocos destinos ofrecen<strong> playas de ensue&ntilde;o y naturaleza salvaje </strong>al lado de <strong>pueblos con encanto</strong> y chiringuitos donde disfrutar del buen comer. El <a href="https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-blanco-encanto-marinero-anticipar-verano-ruta-calas-gastronomia-local-cabo-gata_1_13169010.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cabo de Gata</a> es el destino perfecto para las parejas que quieren ir a su aire, sin prisas ni presiones, disfrutando de la naturaleza, el sol y el mar. La zona se puede recorrer en coche, para buscar calas como las de M&oacute;nsul, Genoveses o Enmedio, disfrutar del paisaje de las <strong>Salinas de Cabo de Gata</strong> o del <strong>Arrecife de las Sirenas</strong>  o tomar algo al caer la tarde en La Isleta del Moro o Agua Amarga. Y desde luego, nada m&aacute;s rom&aacute;ntico que disfrutar de la puesta de sol desde una de estas playas de ensue&ntilde;o.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab05bdb7-9eba-4203-b4db-81fe50010da2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab05bdb7-9eba-4203-b4db-81fe50010da2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab05bdb7-9eba-4203-b4db-81fe50010da2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab05bdb7-9eba-4203-b4db-81fe50010da2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab05bdb7-9eba-4203-b4db-81fe50010da2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab05bdb7-9eba-4203-b4db-81fe50010da2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ab05bdb7-9eba-4203-b4db-81fe50010da2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cabo de Gata, en Almería"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cabo de Gata, en Almería                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Toledo</h2><p class="article-text">
        Para las parejas que busquen algo m&aacute;s <strong>cultural</strong>, <a href="https://www.eldiario.es/viajes/excursion-dia-toledo-ver-ciudad-amurallada_1_11640946.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Toledo</a> es el destino perfecto. Es una de las<strong> ciudades m&aacute;s bonitas y con m&aacute;s historia</strong>, pues aqu&iacute; convivieron durante siglos <strong>cristianos, jud&iacute;os y musulmanes</strong>. En su centro hist&oacute;rico se pueden encontrar testimonios de esta convivencia cultural, en edificios que vale la pena visitar como la<strong> mezquita del Cristo de la Luz</strong>, la <strong>plaza del Zocodover</strong>, el<strong> Alc&aacute;zar de Toledo</strong> o su <strong>catedral</strong>. Dejarse perder por sus callejones es ya de por si toda una experiencia, como lo ser&aacute; sentarse en alguno de sus restaurantes para disfrutar de la t&iacute;pica comida de la zona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0cda902-072e-43ea-a56c-994519bff2e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0cda902-072e-43ea-a56c-994519bff2e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0cda902-072e-43ea-a56c-994519bff2e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0cda902-072e-43ea-a56c-994519bff2e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0cda902-072e-43ea-a56c-994519bff2e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0cda902-072e-43ea-a56c-994519bff2e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f0cda902-072e-43ea-a56c-994519bff2e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vistas de Toledo, panorámica Toledo, Casco Histórico, río Tajo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vistas de Toledo, panorámica Toledo, Casco Histórico, río Tajo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La Rioja</h2><p class="article-text">
        Para los amantes de la gastronom&iacute;a, nada mejor que<strong> </strong><a href="https://www.eldiario.es/viajes/ver-rioja-destino-turistico-masificado-espana-disfrutar-semana-tranquilo-pm_1_13049707.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Rioja</a>, la <a href="https://www.eldiario.es/viajes/recorrido-sensorial-rioja-vinedos-paisajes-tenidos-rojo_1_12706750.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>tierra del vino por excelencia</strong></a><strong>.</strong> La regi&oacute;n se puede recorrer en coche haciendo paradas en las diferentes bodegas que hay en la zona, algunas tan espectaculares como las dise&ntilde;adas por<strong> Frank Gehry</strong> (Marqu&eacute;s de Riscal) o <strong>Santiago Calatrava</strong> (Ysios). Tambi&eacute;n hay que ir al famoso Barrio de la Estaci&oacute;n de Haro, el enclave que presenta la mayor concentraci&oacute;n de bodegas centenarias del mundo. Por no olvidar la famosa <strong>Calle Laurel,</strong> perfecta para ir de pinchos y copas, en uno de los mejores ambientes gastron&oacute;micos de Espa&ntilde;a. Y por si todo esto fuese poco, en La Rioja tambi&eacute;n se pueden visitar catedrales, monasterios y otros monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad, como la <strong>Catedral de Santo Domingo de la Calzada</strong> o los monasterios de San Mill&aacute;n de Yuso y de Suso. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f09147d-fea8-45a2-99e5-85a1f2b29ebb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f09147d-fea8-45a2-99e5-85a1f2b29ebb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f09147d-fea8-45a2-99e5-85a1f2b29ebb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f09147d-fea8-45a2-99e5-85a1f2b29ebb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f09147d-fea8-45a2-99e5-85a1f2b29ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1f09147d-fea8-45a2-99e5-85a1f2b29ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1f09147d-fea8-45a2-99e5-85a1f2b29ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una bodega de la Rioja Alavesa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una bodega de la Rioja Alavesa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Santander </h2><p class="article-text">
        El Norte tambi&eacute;n nos ofrece destinos perfectos para una escapada tranquila en pareja. <a href="https://www.eldiario.es/viajes/guia-disfrutar-santander-santanderino-palacio-magdalena_1_12585993.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Santander</strong></a><strong> </strong>es una opci&oacute;n ideal, especialmente para quienes buscan combinar playa con un ambiente urbano y cultural. En la ciudad puedes relajarte en sus amplios arenales, pasear por E<strong>l Sardinero, </strong>que bordea toda la costa, o recorrer la Pen&iacute;nsula de la Magdalena y los preciosos jardines que rodean el <strong>Palacio Real</strong> con vistas espectaculares al Cant&aacute;brico. Sin olvidar el <strong>Centro Bot&iacute;n</strong>, un espacio cultural dise&ntilde;ado por Renzo Piano, donde se puede disfrutar de las vistas, visitar una exposici&oacute;n o tomar algo en su terraza. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Judith Vives]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/cuatro-destinos-espana-disfrutar-pareja-pm_1_13427933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Aug 2026 08:00:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/55b6f5a3-51f5-4f0b-9ada-76c84dc29fc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x899y558.jpg" length="10447207" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/55b6f5a3-51f5-4f0b-9ada-76c84dc29fc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x899y558.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10447207" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuatro destinos en España para disfrutar con tu pareja]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/55b6f5a3-51f5-4f0b-9ada-76c84dc29fc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x899y558.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Escapadas,Viajes,Pareja,España,Turismo,Toledo,La Rioja,Lanzarote,Cabo de Gata]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El espectáculo de la ciencia: el curioso anfiteatro anatómico del siglo XVIII en el Raval]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/espectaculo-ciencia-curioso-anfiteatro-anatomico-siglo-xviii-raval-pm_1_13420223.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7df49ff0-fb23-4960-9950-9b61f686599a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x888y342.jpg" width="1200" height="675" alt="El espectáculo de la ciencia: el curioso anfiteatro anatómico del siglo XVIII en el Raval"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Real Academia de Medicina de Catalunya conserva, en la Sala Gimbernat, el espacio donde se realizaban disecciones de anatomía humana delante del público </p><p class="subtitle">Estudiar Medicina en la universidad pública es cada vez más difícil: “Hay familias endeudadas para pagar la privada”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/spin/barcelona-pionera-europa-obreros-burgueses-viviesen-barrio-motivo-pm_1_13064463.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Barcelona</strong></a><strong> </strong>tiene m&uacute;ltiples atractivos y tesoros para descubrir, desde sus conocidas<strong> joyas modernistas</strong> a las <strong>muestras de su pasado g&oacute;tico</strong>, sin olvidar los <strong>museos </strong>o la <strong>playa</strong>. Pero hay tambi&eacute;n otros puntos de inter&eacute;s que quiz&aacute;s no son tan populares, y que permiten conocer rincones diferentes de la ciudad condal. Uno de ellos se encuentra <strong>en el coraz&oacute;n del </strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/raval-barrio-diversidad-religiosa-barcelona-visita-papa-no-interpela-sociedad_1_13276533.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">barrio del Raval</a>, detr&aacute;s de una fachada neocl&aacute;sica que poco nos indica lo que se oculta en su interior. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata del<strong> Anfiteatro Anat&oacute;mico de Barcelona,</strong> una sala que, en su &eacute;poca, fue escenario p&uacute;blico de un espect&aacute;culo que hoy nos pondr&iacute;a los pelos de punta: las <strong>disecciones de cuerpos humanos</strong>. La ciencia y las costumbres, por suerte, han evolucionado, y hoy los m&eacute;dicos y cient&iacute;ficos disponen de otros recursos para aprender anatom&iacute;a. Pero en el siglo XVIII, esta pr&aacute;ctica no solo era la &uacute;nica manera de formar a los futuros cirujanos, sino que exist&iacute;a un p&uacute;blico dispuesto a pagar para verlo en directo. De todo ello nos ha dejado un recuerdo este singular espacio. 
    </p><h2 class="article-text">Un anfiteatro barroco al servicio de la ciencia</h2><p class="article-text">
        El<strong> anfiteatro anat&oacute;mico</strong>, conocido como Sala Gimbernat, se encuentra hoy ubicado en la<strong> sede de la Real Academia de Medicina de Catalunya</strong>, que ocupa los antiguos edificios del hist&oacute;rico <strong>Hospital de la Santa Creu</strong>, en la calle del Carme. Anteriormente, este lugar acogi&oacute; el Real Colegio de Cirug&iacute;a de Barcelona y posteriormente, la Facultad de <a href="https://www.eldiario.es/temas/medicina/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Medicina</a> antes de trasladarse al actual <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/hospital-clinic-barcelona-presenta-primera-guia-atencion-personas-trans-ambito-sanitario_1_13141047.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hospital Cl&iacute;nic</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Todo el conjunto se considera una de las<strong> piezas m&aacute;s importantes de la arquitectura neocl&aacute;sica</strong> en Barcelona. Lo que m&aacute;s destaca en su interior, sin embargo, es el <strong>anfiteatro anat&oacute;mico</strong>, uno de los m&aacute;s importantes y mejor conservados de Europa. El edificio fue construido entre 1762 y 1763 por el arquitecto Ventura Rodr&iacute;guez. A pesar de que el neocl&aacute;sico ya anunciaba su llegada, en las formas del anfiteatro <strong>predominan todav&iacute;a los elementos barrocos</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afa08577-6391-42b6-ae88-1d638fcaad83_16-9-aspect-ratio_50p_1148546.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afa08577-6391-42b6-ae88-1d638fcaad83_16-9-aspect-ratio_50p_1148546.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afa08577-6391-42b6-ae88-1d638fcaad83_16-9-aspect-ratio_75p_1148546.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afa08577-6391-42b6-ae88-1d638fcaad83_16-9-aspect-ratio_75p_1148546.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afa08577-6391-42b6-ae88-1d638fcaad83_16-9-aspect-ratio_default_1148546.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afa08577-6391-42b6-ae88-1d638fcaad83_16-9-aspect-ratio_default_1148546.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/afa08577-6391-42b6-ae88-1d638fcaad83_16-9-aspect-ratio_default_1148546.jpg"
                    alt="Detalle de la mesa de disecciones en la sala anatómica"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle de la mesa de disecciones en la sala anatómica                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El anfiteatro presenta una <strong>gran sala el&iacute;ptica </strong>coronada con una <strong>c&uacute;pula </strong>y una gran<strong> l&aacute;mpara de ara&ntilde;a</strong>. Destacan las <strong>vidrieras </strong>y la <strong>ornamentaci&oacute;n barroca y rococ&oacute;</strong> que decora la parte superior de la sala. En la base, unas <strong>gradas con asientos y bancos semicirculares</strong> nos recuerdan que, en su origen, este espacio estaba pensado para acoger al p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        Estos bancos rodean la gran <strong>mesa de m&aacute;rmol para disecciones</strong>, en la que se puede observar un orificio que serv&iacute;a para evacuar la sangre de los cad&aacute;veres. Es una de las muy pocas mesas de este tipo que sobreviven en Europa. Estando de pie en la sala, no cuesta imaginarse al cirujano con sus ayudantes realizando las disecciones ante la atenta mirada de los estudiantes. Pero existe tambi&eacute;n una galer&iacute;a superior oculta por celos&iacute;as desde donde personas de la alta sociedad pagaban para poder observar las disecciones en directo, sin ser vistas. 
    </p><p class="article-text">
        Gracias a los archivos del Hospital de la Santa Creu sabemos que, antes de las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/carne-arte-anatomico-ilustracion-espanola_1_3967433.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disecciones</a>, se celebraban misas por el alma del difunto y se realizaban limosnas. Tambi&eacute;n consta que hab&iacute;a quejas sobre algunas pr&aacute;cticas de lo m&aacute;s siniestras por parte de algunos estudiantes que se llevaban partes de los cuerpos a casa, se supone que para seguir estudiando.
    </p><h2 class="article-text">Grandes nombres de la medicina</h2><p class="article-text">
        El anfiteatro se conoce hoy como la <strong>Sala Gimbernat</strong>, y debe su nombre a <strong>Antonio Gimbernat y Arb&oacute;s</strong>, un eminente cirujano y anatomista espa&ntilde;ol del siglo XVIII, cuya principal contribuci&oacute;n cient&iacute;fica fue la descripci&oacute;n de la anatom&iacute;a del canal inguinal y la t&eacute;cnica de reparaci&oacute;n de la hernia crural. Hoy, su nombre, junto a los de Servet, Mata, Virgili o Cajal tambi&eacute;n pueden leerse como recuerdo de grandes figuras de la ciencia m&eacute;dica. 
    </p><p class="article-text">
        El anfiteatro anat&oacute;mico se puede ver gracias a las<strong> visitas guiadas</strong> que se ofrecen dos d&iacute;as por semana. Tambi&eacute;n se puede elegir la opci&oacute;n de la <strong>visita nocturna</strong>, que incluye experiencias singulares como una actividad de hipnosis. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/espectaculo-ciencia-curioso-anfiteatro-anatomico-siglo-xviii-raval-pm_1_13420223.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Aug 2026 07:00:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7df49ff0-fb23-4960-9950-9b61f686599a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x888y342.jpg" length="689740" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7df49ff0-fb23-4960-9950-9b61f686599a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x888y342.jpg" type="image/jpeg" fileSize="689740" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El espectáculo de la ciencia: el curioso anfiteatro anatómico del siglo XVIII en el Raval]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7df49ff0-fb23-4960-9950-9b61f686599a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x888y342.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Raval,Medicina,Escapadas,Cataluña,Edificios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'Gaudí extremeño': la alucinante casa de mosaicos que un hombre levantó a mano en Badajoz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/gaudi-extremeno-alucinante-casa-mosaicos-hombre-levanto-mano-badajoz-pm_1_13420169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ad707db-d047-4180-b63a-ab3b2cbbde35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;Gaudí extremeño&#039;: la alucinante casa de mosaicos que un hombre levantó a mano en Badajoz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artesano Francisco González Gragera construyó con sus manos el 'Capricho de Cotrina', un original edificio inspirado en el modernismo</p><p class="subtitle">La ciudad catalana donde nació Antoni Gaudí y sorprende con sus destacadas rutas del modernismo y vermut
</p></div><p class="article-text">
        Que la obra de <a href="https://www.eldiario.es/spin/paso-arquitecto-ermitano-antoni-gaudi-encerro-sagrada-familia-murio-pm_1_12404459.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gaud&iacute;</a> es fascinante, lo puede corroborar cualquier persona que visite sus edificios modernistas. Pero entre todos sus admiradores, hay uno de lo m&aacute;s singular. Se trata de <strong>Francisco Gonz&aacute;lez Gragera</strong>, un alba&ntilde;il y marmolista de <strong>Los Santos de Maimona</strong>, en Badajoz, que <strong>quiso emular al famoso arquitecto catal&aacute;n</strong> construyendo &eacute;l mismo un edificio de imitaci&oacute;n modernista. El resultado de su idea se puede visitar en este municipio extreme&ntilde;o y se conoce popularmente como el <strong>Capricho de Cotrina</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Conocido en su pueblo natal de Torremej&iacute;a con el <strong>apodo de Cotrina</strong>, Gonz&aacute;lez Gragera muri&oacute; en 2016 sin poder ver terminada su obra, cuya construcci&oacute;n han continuado sus hijos. El Capricho de Cotrina adopta el nombre de su autor, pero tambi&eacute;n del &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/politica/capricho-gaudi-rara-avis-modernismo-montanas-mar-cantabrico_1_10804274.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Capricho de Gaud&iacute;</strong></a><strong>&rdquo;</strong>, la famosa villa que el arquitecto catal&aacute;n construy&oacute; en la ciudad c&aacute;ntabra de Comillas, una de las pocas que realiz&oacute; fuera de Catalunya. 
    </p><p class="article-text">
        La idea de este edificio tan original naci&oacute; en 1988, cuando Gonz&aacute;lez Gragera le prometi&oacute; a su hija que alg&uacute;n d&iacute;a tendr&iacute;a <strong>una casa realmente &uacute;nica. </strong>As&iacute;, se propuso construir con sus propias manos una casa que fuese algo realmente diferente. Lo hizo, a lo largo de los a&ntilde;os, <strong>de forma autodidacta </strong>y progresiva. Francisco dedic&oacute; parte de su vida a desarrollar esta casa sin seguir planos convencionales ni disponer de formaci&oacute;n acad&eacute;mica en arquitectura. 
    </p><h2 class="article-text">Inspirado en Gaud&iacute;</h2><p class="article-text">
        El Capricho de Cotrina est&aacute; claramente <strong>inspirado en la est&eacute;tica del </strong><a href="https://www.eldiario.es/viajes/ruta-gaudi-viaje-modernismo-catalan_1_1938816.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modernismo</a> y sus formas curvas y org&aacute;nicas inspiradas en la naturaleza. Se suele describir el edificio como una construcci&oacute;n de car&aacute;cter gaudiniano, debido a sus <strong>similitudes formales con algunas obras del famoso artista modernista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para la construcci&oacute;n, su creador uso materiales como mamposter&iacute;a de piedra caliza, mortero de cemento y ladrillo. Lo que le da su aspecto singular es el uso de mosaicos de diversos colores que decoran la superficie seg&uacute;n la t&eacute;cnica del &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/cultura/los-secretos-del-trencadis-de-gaudi-en-el-museo-nacional-de-ceramica_1_6260866.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trencad&iacute;s</a>&rdquo; modernista, que consiste en usar fragmentos irregulares de cer&aacute;mica esmaltada adheridos a las superficies. El trencad&iacute;s se puede ver en las escaleras, barandillas, c&uacute;pulas, terrazas y otras zonas del edificio. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c46591e8-3ed3-4ee2-b2e9-5594e339c09a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c46591e8-3ed3-4ee2-b2e9-5594e339c09a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c46591e8-3ed3-4ee2-b2e9-5594e339c09a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c46591e8-3ed3-4ee2-b2e9-5594e339c09a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c46591e8-3ed3-4ee2-b2e9-5594e339c09a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c46591e8-3ed3-4ee2-b2e9-5594e339c09a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c46591e8-3ed3-4ee2-b2e9-5594e339c09a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Detalle del Capricho de Cotrina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Detalle del Capricho de Cotrina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el interior hay un sal&oacute;n principal, la cocina, un espectacular cuarto de ba&ntilde;o y habitaciones distribuidas en torres. Destaca la <strong>habitaci&oacute;n principal</strong> tambi&eacute;n por su dise&ntilde;o, ya que est&aacute; concebido con forma figurativa, con un largo pasillo que conecta con la estancia final y genera una original disposici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, vale la pena fijarse en la <strong>puerta de entrada de cemento armado</strong> y en el <strong>estanque</strong> situado sobre el sal&oacute;n, utilizado para mitigar las altas temperaturas en el interior. Alrededor de la casa hay tambi&eacute;n una <strong>cascada</strong> que desemboca en una piscina, una fuente y un taller de trabajo en m&aacute;rmol, todas ellas realizadas siguiendo la <strong>inspiraci&oacute;n modernista</strong> de todo el conjunto. 
    </p><h2 class="article-text">El capricho, hoy</h2><p class="article-text">
        Como es l&oacute;gico, al principio los vecinos se tomaron este proyecto como una <strong>locura</strong> y a su autor, como un <strong>exc&eacute;ntrico</strong>. Sin embargo, el resultado de la obra de Gonz&aacute;lez Granera, aunque inconclusa, se ha convertido en un <strong>reclamo para visitar el pueblo</strong>. El Capricho de Cotrina, adem&aacute;s, ha despertado el inter&eacute;s de especialistas e instituciones, tanto a nivel nacional como internacional, que la han difundido como un ejemplo destacado de arquitectura autodidacta. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, la casa acoge un museo en memoria de su creador, pero tambi&eacute;n funciona como vivienda familiar, por lo que abre al p&uacute;blico los s&aacute;bados, domingos y festivos <strong>con cita previa.   </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Judith Vives]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/gaudi-extremeno-alucinante-casa-mosaicos-hombre-levanto-mano-badajoz-pm_1_13420169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Aug 2026 05:30:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3ad707db-d047-4180-b63a-ab3b2cbbde35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5687922" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3ad707db-d047-4180-b63a-ab3b2cbbde35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5687922" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El 'Gaudí extremeño': la alucinante casa de mosaicos que un hombre levantó a mano en Badajoz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3ad707db-d047-4180-b63a-ab3b2cbbde35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Badajoz,Arquitectura,Gaudí,Escapadas,Edificios,Extremadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia del escultor navarro que llenó su finca de calaveras de piedra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-escultor-navarro-lleno-finca-calaveras-piedra-pm_1_13417209.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b58f8b8-bceb-41cb-8ac0-d7b297b71cc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia del escultor navarro que llenó su finca de calaveras de piedra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el municipio de Estella puede visitarse el singular Paque de los Desvelados, donde el arte nos invita a reflexionar sobre la muerte</p><p class="subtitle">Navarra dedica en su museo un espacio a sus dos últimos grandes hallazgos: 'la mano de Irulegi' y el 'hombre de Loizu'
</p></div><p class="article-text">
        En el <a href="https://www.eldiario.es/viajes/caminos-camino-santiago-pm_1_12497623.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camino de Santiago</a> a su paso por <a href="https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-fortificacion-medieval-navarra-dolmenes-prehistoricos_1_12575087.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Navarra</a>, existe una parada obligatoria que es el municipio de <strong>Estella-Lizarra</strong>. Considerada la &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/viajes/doce-castillos-toledo-visitar-gratis-2026_1_12933401.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Toledo</strong></a><strong> del norte</strong>&rdquo;, esta ciudad destaca por su gran patrimonio monumental medieval y por su vinculaci&oacute;n hist&oacute;rica con el Reino de Navarra. La iglesia de San Pedro de la R&uacute;a con su espectacular claustro rom&aacute;nico, el Palacio de los Reyes de Navarra o el puente rom&aacute;nico sobre el r&iacute;o Ega son solo algunos de estos puntos de inter&eacute;s de visita obligada si pasamos por esta zona. 
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; del pasado monumental, en Estella se puede disfrutar tambi&eacute;n de <strong>un lugar a las afueras</strong> que alberga una <strong>curiosa colecci&oacute;n de arte</strong>, el <strong>Parque de los Desvelados</strong>. Este <strong>museo al aire libre</strong> impulsado por el <strong>escultor Lu&iacute;s Garc&iacute;a Vidal</strong> est&aacute; ubicado a unos 1,8 kil&oacute;metros del centro de Estella-Lizarra, en la falda del monte y se conoce popularmente como el <strong>Parque de las Calaveras</strong> por el tipo de esculturas que se pueden ver all&iacute;. 
    </p><h2 class="article-text">Un parque dedicado a la muerte</h2><p class="article-text">
        El <strong>Parque de los Desvelados</strong> es el resultado de un trabajo de 30 a&ntilde;os que el escultor Luis Garc&iacute;a tir&oacute; adelante &eacute;l solo. Su idea era construir un museo al aire libre para concienciar de que la muerte es algo natural. Por eso, llen&oacute; una parcela que pose&iacute;a en el t&eacute;rmino de San Lorenzo con una serie de <strong>esculturas gigantes con forma de cr&aacute;neo</strong> construidas por el mismo con restos de poda de zumaque, un arbusto muy caracter&iacute;stico de la zona, y que destaca por el color rojizo que sus hojas adoptan en oto&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Nacido en <a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-despliega-ejercito-ceuta-entrada-miles-personas-marruecos_1_13419220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Melilla </a>en 1927, Luis Garc&iacute;a fue un escultor y pintor expresionista que vivi&oacute; en m&uacute;ltiples lugares, desde M&aacute;laga a Madrid o Barcelona, pasando por Tetu&aacute;n, Tenerife o Brasil, donde gan&oacute; algunos premios de escultura. Finalmente hizo realidad su sue&ntilde;o de viajar a Par&iacute;s, donde conoci&oacute; a su esposa, <strong>Carmen Eguaras</strong>, natural de Estella. De esta uni&oacute;n surgi&oacute; el v&iacute;nculo del artista con la ciudad navarra, a la que lleg&oacute; en 1971 y en la que sol&iacute;a pasar los meses de invierno, mientras que en verano segu&iacute;a viviendo en Par&iacute;s.  
    </p><p class="article-text">
         Ese mismo a&ntilde;o de 1971 fue cuando el escultor construy&oacute; la primera de las calaveras que acabar&iacute;an por dar nombre al parque. Acabar&iacute;a por dedicar <strong>37 a&ntilde;os ininterrumpidos de su vida</strong> a levantar, moldear y reparar estas esculturas hasta su muerte en misteriosas circunstancias en 2008, cuando su cuerpo apareci&oacute; flotando en el r&iacute;o. 
    </p><h2 class="article-text">Coches accidentados</h2><p class="article-text">
        Durante todo este tiempo, Garc&iacute;a pasaba horas en este parque, que llen&oacute; de calaveras, pero tambi&eacute;n de <strong>otros elementos igualmente siniestros</strong>. As&iacute;, m&aacute;s adelante incorpor&oacute; a su museo de la muerte una serie de <a href="https://www.eldiario.es/motor/sector_y_mercado/mercado-automovilistico-sigue-racha-100-000-coches-vendidos-julio-quinto-mes-consecutivo_1_13424594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coches</a> que hab&iacute;an sufrido accidentes de circulaci&oacute;n, e incluso <strong>sillas de beb&eacute; rotas</strong>. En una de estas obras se puede leer la inscripci&oacute;n &ldquo;A la muerte le gustan los coches&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La obsesi&oacute;n por la muerte parece que se debe a lo mucho que le marc&oacute; la <strong>muerte a los 59 a&ntilde;os de su hermano Alberto</strong>, tambi&eacute;n artista y con el que viaj&oacute; a Brasil. De hecho, hay una obra en el parque en la que se puede ver una dedicatoria escrita de su pu&ntilde;o y letra.
    </p><p class="article-text">
         Tras la muerte de Luis Garc&iacute;a, el <strong>Parque de los Desvelados qued&oacute; abandonado</strong>. La finca est&aacute; rodeada de una valla pero con la puerta siempre abierta, seg&uacute;n dicen por deseo de su autor, que quer&iacute;a que todo el mundo pudiera visitar su extra&ntilde;o museo dedicado a la muerte. La falta de mantenimiento ha hecho que algunas de las calaveras hayan ca&iacute;do, pero a&uacute;n as&iacute;, el lugar sigue en pie. Incluso se ha llegado a rodar all&iacute; una pel&iacute;cula de zombies. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Judith Vives]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-escultor-navarro-lleno-finca-calaveras-piedra-pm_1_13417209.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 07:30:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6b58f8b8-bceb-41cb-8ac0-d7b297b71cc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="69961" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6b58f8b8-bceb-41cb-8ac0-d7b297b71cc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="69961" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La historia del escultor navarro que llenó su finca de calaveras de piedra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6b58f8b8-bceb-41cb-8ac0-d7b297b71cc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Navarra,Parques naturales,Arte,Esculturas,Muerte,Viajes,Escapadas,Camino de Santiago,Coches]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Planes de verano caninos: playas, senderos y excursiones para no dejar a tu mascota en casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/planes-verano-caninos-playas-senderos-terrazas-no-mascota-casa-pm_1_13395390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/005c42ba-98e6-4086-ad8a-ee073a367bf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x483y129.jpg" width="1200" height="675" alt="Planes de verano caninos: playas, senderos y excursiones para no dejar a tu mascota en casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sean destinos de mar o de montaña, lo fundamental es controlar que el animal tenga fácil acceso a agua fresca, espacios de sombra y accesorios para entrenar</p><p class="subtitle">Los perros ya tenían una sorprendente variedad de formas y tamaños al inicio de su domesticación, hace 10.000 años
</p></div><p class="article-text">
        A todos nos gusta aprovechar esos d&iacute;as libres de las vacaciones para hacer una <strong>escapada </strong>que nos permita romper con la rutina, cambiar de aires y disfrutar de la naturaleza. Pero cuando tienes un <strong>animal </strong>en casa, encontrar un buen destino depende de otros factores. No solo tenemos que buscar un lugar que nos guste, sino que est&eacute; adaptado y sea adecuado para <strong>nuestro amigo de cuatro patas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Por fortuna, en <strong>Espa&ntilde;a </strong>podemos encontrar cada vez m&aacute;s <strong>alternativas pet-friendly</strong>, tanto en el mar como en la monta&ntilde;a, para disfrutar de la &eacute;poca estival con toda la familia. Tanto si buscas una <a href="https://www.eldiario.es/agencias/acceder-perros-playas-bandera-azul_1_11346200.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">playa adaptada para perros</a>, como si lo quieres llevar a pasear por<strong> caminos de monta&ntilde;a</strong>, aqu&iacute; van algunas recomendaciones perfectas para no dejar a tu mascota en casa este verano.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Chapuzones perrunos</strong></h2><p class="article-text">
        Igual que para los humanos, para la mayor&iacute;a de los perros, un buen <strong>chapuz&oacute;n </strong>es la mejor manera de combatir las altas temperaturas. Por eso, la <strong>playa </strong>es de las mejores opciones para ir de vacaciones con tu mascota. Pero no todas las playas admiten animales, por lo que antes de salir, aseg&uacute;rate de buscar el destino adecuado. A continuaci&oacute;n, algunas de las mejores <strong>zonas de ba&ntilde;o habilitadas</strong> que encontrar&aacute;s en Espa&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96257a56-d03c-4ffb-bb1a-17735f0cc5e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96257a56-d03c-4ffb-bb1a-17735f0cc5e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96257a56-d03c-4ffb-bb1a-17735f0cc5e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96257a56-d03c-4ffb-bb1a-17735f0cc5e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/96257a56-d03c-4ffb-bb1a-17735f0cc5e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/96257a56-d03c-4ffb-bb1a-17735f0cc5e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/96257a56-d03c-4ffb-bb1a-17735f0cc5e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una bañista con sus mascotas en una playa de perros. EFE/Alejandro García"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una bañista con sus mascotas en una playa de perros. EFE/Alejandro García                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En<strong> Catalunya, </strong>La <strong>Playa de La Rubina</strong>, en <strong>Empuriabrava</strong>, en plena <strong>Costa Brava</strong>, es todo un referente por ser pionera en Espa&ntilde;a. Es una playa con arenas finas, aguas tranquilas y un paisaje encantador. M&aacute;s al sur, la <strong>Cala Vallcarca,</strong> situada entre Sitges y Castelldefels, es perfecta para que los perros naden con tranquilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Por el<strong> Norte, </strong>puedes ir a la<strong> Playa de Punta Corveira, </strong>en<strong> Barreiros (Lugo), </strong>un bonito arenal de rocas y arena perfecto para perros aventureros. En Gij&oacute;n (Asturias), la <strong>playa de El Rincon&iacute;n </strong>es arenal urbano junto al parque del Rincon&iacute;n, muy familiar y bien equipadp con los servicios necesarios para un gran dia de playa.
    </p><p class="article-text">
        Playas como <strong>Pinedo (Valencia)</strong> o <strong>Agua Amarga (Alicante</strong>) son destinaciones perfectas para remojarte junto a tu perro, pues disponen de &aacute;reas acotadas y equipadas para el disfrute canino. En<strong> Andaluc&iacute;a </strong>destacan la Playa del Espig&oacute;n (Huelva) o la Playa de la Rana (Adra, Almer&iacute;a), ideales para disfrutar del mar en el sur.
    </p><p class="article-text">
        Si prefieres las islas, en <a href="https://www.eldiario.es/economia/palmas-inaugura-primera-canarias-bocabarranco_1_5678675.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las Palmas de Gran Canaria</a> tienes la <strong>playa de Bocabarranco, </strong>que fue pionera en acoger a mascotas, y que destaca por su arena oscura y por ser muy amplia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>R&iacute;os y embalses</strong></h2><p class="article-text">
        Si eres m&aacute;s de agua dulce, en el interior puedes encontrar algunos r&iacute;os o embalses perfectos para refrescarte con tu mascota. Entre los m&aacute;s recomendables, destaca el <strong>Embalse de La Jarosa</strong> (Guadarrama), que ofrece un entorno arbolado y fresco ideal para un d&iacute;a de picnic y ba&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En<strong> Castell&oacute;n, </strong>tienes<strong> </strong>zonas de ba&ntilde;o aptas en el <strong>R&iacute;o Mijares</strong>, con aguas cristalinas y paisajes de monta&ntilde;a. En <strong>Barcelona</strong>, el <strong>Pantano de Foix</strong> es una parada estupenda para pasear y refrescarte.
    </p><p class="article-text">
        Ya sea playa o r&iacute;o, si vas con tu perro, los expertos aconsejan llevar juguetes flotantes para fomentar el juego seguro. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n existen chalecos salvavidas caninos, que te pueden ahorrar un buen susto si tu mascota no es una gran nadadora.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De paseo por la monta&ntilde;a </strong></h2><p class="article-text">
        Si eres m&aacute;s de monta&ntilde;a, Espa&ntilde;a te ofrece tambi&eacute;n muchos destinos interesantes. Encontrar&aacute;s senderos f&aacute;ciles para paseos relajados y excursiones de m&aacute;s nivel para los amantes de la aventura. Y para tu perro, la monta&ntilde;a ofrece temperaturas m&aacute;s agradables y senderos llenos de olores y est&iacute;mulos. Si no sabes a donde ir, prueba con alguna de<strong> </strong>estas<strong> rutas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre<strong> Le&oacute;n y Asturias, </strong>sigue la <strong>ruta del Cares, </strong>que recorre un espectacular desfiladero excavado junto al r&iacute;o del mismo nombre. Se trata de un sendero de nivel moderado, con una parte llana, aunque mejor llevar el perro atado para evitar sustos en los desniveles.
    </p><p class="article-text">
        En Asturias, la <strong>ruta del Agua</strong>, en<strong> Taramundi, </strong>te garantiza abundantes bosques, riachuelos y cascadas que te permiten a ti y a tu perro refrescaros constantemente. Y entre antiguos molinos de agua y riachuelos transcurre la <strong>ruta da Pedra e da Auga,</strong> en <strong>Pontevedra (Galicia)</strong>. En Segovia, no te pierdas el <strong>Valle de Valsa&iacute;n</strong>, con senderos llanos junto al r&iacute;o Eresma y arroyos de alta monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En Catalunya, la <strong>zona del </strong><a href="https://www.eldiario.es/viajes/parque-natural-montseny-escapada-rios-bosques-cerca-barcelona_1_12082042.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Montseny</a> te ofrece m&uacute;ltiples opciones. Por ejemplo, puedes seguir la <strong>ruta dels Arbres de Vallc&agrave;rquera, </strong>una excursi&oacute;n de monta&ntilde;a de baja dificultad perfectamente se&ntilde;alizada. Si buscas algo m&aacute;s atrevido, prueba a subir con tu perro al <strong>Tur&oacute; de l'Home.</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s al sur, tienes una opci&oacute;n perfecta en el <strong>Parque Natural del Montg&oacute;</strong>, en Alicante, con senderos monta&ntilde;osos exigentes y preciosas vistas al Mediterr&aacute;neo. En <strong>Sierra Nevada</strong>, los <strong>Cahorros del R&iacute;o Monachil </strong>es una impresionante ruta encajonada en un desfiladero, que destaca por sus puentes colgantes. Recuerda llevar a tu perro bien asegurado.  
    </p><h2 class="article-text">Consejos para salir de excursi&oacute;n con tu perro</h2><p class="article-text">
        Si vas con tu mascota, es recomendable elegir horas tempranas o de &uacute;ltima hora de la tarde para evitar golpes de calor. Recuerda que en parques nacionales y espacios protegidos los perros deben ir <strong>atados</strong>. No te olvides de llevar agua abundante y un <strong>bebedero port&aacute;til</strong>. Por &uacute;ltimos, utiliza <strong>sprays protectores</strong> o <strong>botas para perro</strong> para proteger sus almohadillas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Judith Vives]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/planes-verano-caninos-playas-senderos-terrazas-no-mascota-casa-pm_1_13395390.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 09:00:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/005c42ba-98e6-4086-ad8a-ee073a367bf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x483y129.jpg" length="75602" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/005c42ba-98e6-4086-ad8a-ee073a367bf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x483y129.jpg" type="image/jpeg" fileSize="75602" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Planes de verano caninos: playas, senderos y excursiones para no dejar a tu mascota en casa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/005c42ba-98e6-4086-ad8a-ee073a367bf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x483y129.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Perros,Playas,Rutas por montaña,Escapadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto: cinco escapadas de ida y vuelta con vistas privilegiadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ver-eclipse-solar-12-agosto-cinco-escapadas-ida-vuelta-vistas-privilegiadas_1_13429077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8826ffb8-ecfb-4cb3-b7a9-567b0e938bb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto: cinco escapadas de ida y vuelta con vistas privilegiadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde un cabo frente al mar hasta un puerto de montaña o un paisaje casi desértico, estos cinco destinos reúnen las condiciones ideales para disfrutar del eclipse total de sol sin alejarte demasiado de la ciudad
</p><p class="subtitle">MAPA | Dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto: recorrido y visibilidad en cada municipio, minuto a minuto</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 12 de agosto no ser&aacute; una tarde cualquiera. Espa&ntilde;a se convertir&aacute; en uno de los mejores lugares del mundo para contemplar el esperad&iacute;simo eclipse total de sol que tanto da que hablar estos d&iacute;as, un fen&oacute;meno excepcional que atraer&aacute; a miles de personas dispuestas a recorrer unos cuantos kil&oacute;metros con tal de vivir ese peque&ntilde;o espacio de tiempo en el que el d&iacute;a se transforma en noche. 
    </p><p class="article-text">
        Pero para disfrutarlo de verdad no basta con estar dentro de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-ver-eclipse-solar-12-agosto-recorrido-visibilidad-municipio-minuto-minuto_1_13414276.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">franja de totalidad</a>. Tambi&eacute;n hay que elegir bien el lugar desde el que verlo. Como el eclipse alcanzar&aacute; su punto &aacute;lgido poco antes de la puesta de sol, en torno a las 20:30 h, con peque&ntilde;as variaciones seg&uacute;n la ubicaci&oacute;n, ser&aacute; imprescindible buscar un horizonte completamente despejado hacia el oeste, sin monta&ntilde;as, edificios o bosques que oculten los &uacute;ltimos momentos del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por eso, esa tarde habr&aacute; mucho movimiento en las carreteras. Los puntos m&aacute;s conocidos para observar el eclipse recibir&aacute;n una gran afluencia de visitantes, pero incluso lugares menos populares podr&iacute;an llenarse antes de lo previsto. La recomendaci&oacute;n es clara: llegar con varias horas de antelaci&oacute;n, asumir que habr&aacute; tr&aacute;fico y no confiarse porque el destino parezca poco frecuentado. Por tanto, adem&aacute;s de unas <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/si-gafas-ver-eclipse-homologadas_1_13393532.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gafas homologadas para ver el eclipse</a>, en la mochila deberemos meter tambi&eacute;n grandes dosis de paciencia.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes prefieran disfrutar de la experiencia sin embarcarse en un gran viaje, hemos seleccionado cinco escapadas de ida y vuelta desde Madrid, Oviedo, Gij&oacute;n, Santander, Pamplona, A Coru&ntilde;a y Lugo. Lugares que, adem&aacute;s de ser buenas opciones para contemplar el eclipse con un horizonte despejado, merecen la visita por el paisaje, el entorno o los planes que permiten completar un d&iacute;a muy especial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d291ef43-ba00-4e8c-8025-6b4d5baf0de3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d291ef43-ba00-4e8c-8025-6b4d5baf0de3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d291ef43-ba00-4e8c-8025-6b4d5baf0de3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d291ef43-ba00-4e8c-8025-6b4d5baf0de3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d291ef43-ba00-4e8c-8025-6b4d5baf0de3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d291ef43-ba00-4e8c-8025-6b4d5baf0de3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d291ef43-ba00-4e8c-8025-6b4d5baf0de3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las Bardenas Reales, en Navarra."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las Bardenas Reales, en Navarra.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Bardenas Reales, desde Pamplona</h2><p class="article-text">
        Si hubiera que dise&ntilde;ar sobre un mapa un lugar perfecto para contemplar un eclipse al atardecer, probablemente se parecer&iacute;a bastante a las Bardenas Reales. Este inmenso paisaje semides&eacute;rtico, situado a poco m&aacute;s de una hora de Pamplona, re&uacute;ne tres ventajas dif&iacute;ciles de igualar: un horizonte de pr&aacute;cticamente 360&ordm;, la ausencia de grandes relieves que oculten el sol y una amplia red de pistas que permite repartir a los visitantes por distintos puntos, reduciendo la sensaci&oacute;n de masificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero las Bardenas son mucho m&aacute;s que un buen observatorio astron&oacute;mico. Declaradas Reserva de la Biosfera, sus m&aacute;s de 42.000 hect&aacute;reas esconden un paisaje moldeado durante miles de a&ntilde;os por el viento y el agua, donde destacan formaciones tan conocidas como Castildetierra. Recorrer alguna de las rutas autorizadas antes de que empiece el eclipse es una buena forma de completar la excursi&oacute;n, siempre respetando las normas del espacio protegido y evitando salir de los caminos se&ntilde;alizados. 
    </p><h2 class="article-text">Mirador del Puerto de la Puebla, desde Madrid</h2><p class="article-text">
        Aunque muchos aficionados tienen la vista puesta en la Sierra de Guadarrama, existen alternativas mucho m&aacute;s tranquilas para disfrutar del eclipse. Una de ellas es el Mirador del Puerto de la Puebla, en la Sierra Norte de Madrid, una de las pocas zonas de la comunidad donde el eclipse ser&aacute; total. Situado aproximadamente a una hora y media de la capital, ofrece una panor&aacute;mica muy abierta hacia el oeste y apenas tiene vegetaci&oacute;n alta que pueda entorpecer la visi&oacute;n del sol cuando est&eacute; cerca de ocultarse. Eso s&iacute;, como el aparcamiento es reducido, conviene llegar con mucha antelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si el mirador termina llen&aacute;ndose, tampoco ser&aacute; necesario dar media vuelta. Toda esta zona de la Sierra Norte cuenta con otros altos y puertos desde los que tambi&eacute;n se puede seguir el eclipse en buenas condiciones, como Somosierra, Navafr&iacute;a o Pe&ntilde;a Quemada. Adem&aacute;s, la escapada permite descubrir algunos de los pueblos m&aacute;s agradables de la comarca, como Puebla de la Sierra o La Hiruela, dos destinos perfectos para completar la experiencia. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f053c158-ebcd-40af-a042-4340f184e50d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f053c158-ebcd-40af-a042-4340f184e50d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f053c158-ebcd-40af-a042-4340f184e50d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f053c158-ebcd-40af-a042-4340f184e50d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f053c158-ebcd-40af-a042-4340f184e50d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f053c158-ebcd-40af-a042-4340f184e50d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f053c158-ebcd-40af-a042-4340f184e50d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mirador del Puerto de la Puebla, en Madrid."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mirador del Puerto de la Puebla, en Madrid.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Cabo Vidio, desde Oviedo o Gij&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Cuando el eclipse coincide con el atardecer, pocos escenarios ofrecen tantas garant&iacute;as como el mar. Cabo Vidio, a unos 50 minutos de Oviedo y unos 45 de Gij&oacute;n, mira directamente al Cant&aacute;brico y proporciona un horizonte completamente limpio hacia el oeste, sin monta&ntilde;as que oculten los &uacute;ltimos rayos de sol. Adem&aacute;s, aunque sus acantilados son cada vez m&aacute;s conocidos, sigue siendo un lugar menos concurrido que otros puntos emblem&aacute;ticos de la costa asturiana. El propio faro o el cercano mirador del Sabl&oacute;n son dos excelentes opciones para instalarse con tiempo y disfrutar del espect&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        La excursi&oacute;n merece la pena incluso si no hubiera eclipse. Los acantilados, que superan en algunos puntos los 90 metros de altura, ofrecen algunas de las vistas m&aacute;s impresionantes del litoral asturiano, mientras que un sencillo paseo permite recorrer los alrededores del faro y acercarse a varios miradores naturales desde los que contemplar la costa. Conviene extremar la precauci&oacute;n, ya que en algunas zonas no existen vallas de protecci&oacute;n, especialmente si se viaja con ni&ntilde;os. Y, si sobra algo de tiempo, <a href="https://www.eldiario.es/viajes/cudillero-pueblo-bonito-asturias_1_10278583.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cudillero</a> queda a apenas unos minutos en coche. 
    </p><h2 class="article-text">Mirador del Monte Cincho, desde Santander</h2><p class="article-text">
        Muchos visitantes pensar&aacute;n autom&aacute;ticamente en Santillana del Mar para pasar la tarde del eclipse. Sin embargo, quienes busquen mejores vistas y algo m&aacute;s de tranquilidad tienen una alternativa muy interesante a apenas 40 minutos de Santander. El Mirador del Monte Cincho domina el terreno desde una posici&oacute;n elevada, con un horizonte despejado hacia el mar que resulta ideal para seguir el ocaso. Si aun as&iacute; prefieres asegurarte un horizonte completamente limpio, siempre queda la opci&oacute;n de acercarse al cercano y colorido Faro de Ajo.
    </p><p class="article-text">
        El acceso al Mirador del Monte Cincho requiere caminar unos dos kil&oacute;metros por una pista forestal de subida moderada, un peque&ntilde;o esfuerzo que ayuda a mantener este lugar lejos de las grandes aglomeraciones. Desde lo m&aacute;s alto del mirador, ya por encima de las copas de los &aacute;rboles, la panor&aacute;mica de 360&ordm; nos deja marismas, playas, monta&ntilde;as y mar abierto, en un entorno muy poco alterado. No hay servicios ni fuentes, as&iacute; que conviene llevar agua, algo de comida y calzado c&oacute;modo para afrontar la caminata sin prisas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68568977-bcba-4d48-a719-7de8de593536_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68568977-bcba-4d48-a719-7de8de593536_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68568977-bcba-4d48-a719-7de8de593536_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68568977-bcba-4d48-a719-7de8de593536_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68568977-bcba-4d48-a719-7de8de593536_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68568977-bcba-4d48-a719-7de8de593536_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68568977-bcba-4d48-a719-7de8de593536_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cabo de Estaca de Bares."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cabo de Estaca de Bares.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Estaca de Bares, desde A Coru&ntilde;a o Lugo</h2><p class="article-text">
        Pocos lugares pueden presumir de una ubicaci&oacute;n tan privilegiada como Estaca de Bares. Situado en el punto m&aacute;s septentrional de la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, este gran cabo se adentra en el mar separando las aguas del Atl&aacute;ntico y el Cant&aacute;brico y ofrece un horizonte completamente abierto hacia el oeste, una condici&oacute;n ideal para seguir un eclipse que llegar&aacute; cuando el sol casi toque el horizonte. Desde A Coru&ntilde;a o Lugo se tarda alrededor de una hora y cuarenta minutos, aunque conviene tener en cuenta que los &uacute;ltimos kil&oacute;metros discurren por una carretera estrecha, por lo que es recomendable salir con margen.
    </p><p class="article-text">
        Una vez all&iacute;, la espera resulta cualquier cosa menos aburrida. El faro, los acantilados y los miradores convierten este rinc&oacute;n en uno de los paisajes costeros m&aacute;s espectaculares del norte de Espa&ntilde;a. Adem&aacute;s, Estaca de Bares es uno de los principales observatorios de aves de Europa y muy cerca se encuentran lugares como Porto do Barqueiro o la desembocadura del r&iacute;o Sor, perfectos para completar una jornada en la que el d&iacute;a tendr&aacute; dos noches.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://unpkg.com/maplibre-gl@5.19.0/dist/maplibre-gl.css" rel="stylesheet" />
<script src="https://unpkg.com/maplibre-gl@5.19.0/dist/maplibre-gl.js"></script>
<script src="https://unpkg.com/pmtiles@3.2.1/dist/pmtiles.js"></script>

<script src="https://datos.eldiario.es/master/maplibre/js/maplibre-labels_min.js"></script>


<script src="https://unpkg.com/d3@7.9.0"></script>
<script src="https://unpkg.com/d3-simple-slider"></script>
<script src="https://unpkg.com/topojson-client@3"></script>
<script src="https://unpkg.com/html2canvas@1.4.1/dist/html2canvas.min.js"></script>

<script src="https://api.mapbox.com/mapbox-gl-js/plugins/mapbox-gl-geocoder/v4.5.1/mapbox-gl-geocoder.min.js"></script>
<link rel="stylesheet" href="https://api.mapbox.com/mapbox-gl-js/plugins/mapbox-gl-geocoder/v4.5.1/mapbox-gl-geocoder.css" type="text/css" />

<script type="module">
    import * as EclipseEngine from "https://datos.eldiario.es/proyectos/2026/2606-eclipse/eclipse_engine.min.js";
    window.EclipseEngine = EclipseEngine;
    document.dispatchEvent(new Event("eclipse-engine-ready"));
</script>

<link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Encode+Sans:400,500,600,700&display=swap" rel="stylesheet" />
<link href="https://datos.eldiario.es/proyectos/2026/2606-eclipse/charts_eclipse.css" rel="stylesheet" />
<script src="https://datos.eldiario.es/proyectos/2026/2606-eclipse/charts_eclipse.min.js"></script>

<div id="div-container-mapa-eclipse">

<h4 class="eclipse-title">El eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026</h4>
    <p class="eclipse-subtitle">
        Por dónde pasará la sombra de la Luna y cómo se verá el eclipse en cada punto de España
    </p>

    <div id="container-mapa-eclipse"></div>

    <p class="eclipse-source">
        Fuente: elDiario.es. Trayectoria, franja de totalidad, sombra y circunstancias al hacer
        clic calculadas con un motor besseliano propio sobre los elementos del eclipse de la
        NASA/GSFC (F. Espenak). El «% de nubes previstas» es la cobertura nubosa total (fracción
        del cielo que se prevé cubierta por nubes) según el modelo de ECMWF para esa hora; son
        estimaciones a varios días vista. La capa «Sin visibilidad» señala dónde el relieve del terreno
        tapará el Sol sobre el horizonte en el instante del eclipse (que ocurre al atardecer), calculada
        con un modelo digital de elevaciones (Copernicus GLO-90). Hora peninsular de verano (CEST).
    </p>
</div>

<script>
    EclipseMap.init();
</script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ver-eclipse-solar-12-agosto-cinco-escapadas-ida-vuelta-vistas-privilegiadas_1_13429077.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 08:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8826ffb8-ecfb-4cb3-b7a9-567b0e938bb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8872598" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8826ffb8-ecfb-4cb3-b7a9-567b0e938bb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8872598" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto: cinco escapadas de ida y vuelta con vistas privilegiadas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8826ffb8-ecfb-4cb3-b7a9-567b0e938bb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Escapadas,Eclipse]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A una hora de Donostia: la historia de la playa de más de 100 kilómetros que es también el arenal más largo de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/hora-donostia-historia-playa-100-kilometros-arenal-europa_1_13400730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64f768a5-25cf-42cf-9e93-9d87ee44872f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A una hora de Donostia: la historia de la playa de más de 100 kilómetros que es también el arenal más largo de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Capbreton combina tradición portuaria, surf y recorridos entre dunas dentro del paisaje atlántico característico del sur francés</p><p class="subtitle">La villa de los Pirineos Atlánticos que está considerada como la capital del surf en el sur de Francia</p></div><p class="article-text">
        Al otro lado de la frontera espa&ntilde;ola con Francia, la costa sur de Las Landas cambia el perfil del litoral vasco por una franja recta en la que la arena, las dunas y el bosque ocupan buena parte del paisaje. Capbreton se encuentra en ese entorno, a aproximadamente una hora por carretera de Donostia (Euskadi). Su cercan&iacute;a permite plantear una escapada centrada tanto en el ba&ntilde;o como en la historia mar&iacute;tima de la zona.
    </p><p class="article-text">
        El municipio re&uacute;ne siete playas distribuidas entre Hossegor y Labenne, cada una con caracter&iacute;sticas diferentes. Algunas se encuentran junto al n&uacute;cleo urbano y ofrecen un ambiente m&aacute;s tranquilo, mientras que otras est&aacute;n expuestas al oleaje y se han convertido en puntos habituales para quienes practican surf. A ese frente mar&iacute;timo se suman el puerto, los paseos entre dunas y una red de carriles bici que facilita desplazarse. 
    </p><p class="article-text">
        Mucho antes de convertirse en un destino balneario, Capbreton fue un enclave ballenero desde el que sus marineros atravesaban el Atl&aacute;ntico rumbo a Terranova. Esa trayectoria explica parte de la identidad de una poblaci&oacute;n en la que conviven el recuerdo de la navegaci&oacute;n, la arquitectura de distintas &eacute;pocas y una relaci&oacute;n constante con el mar.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s de cien kil&oacute;metros de arena junto a dunas y pinares</h2><p class="article-text">
        La costa forma una extensi&oacute;n de arena que supera los cien kil&oacute;metros sin interrupciones. Este corredor est&aacute; considerado el arenal m&aacute;s largo de Europa y aparece acompa&ntilde;ado por un sistema de dunas y por el mayor pinar de la parte occidental del continente. La continuidad del paisaje permite recorrer grandes tramos en los que la orilla, la vegetaci&oacute;n y el relieve de dunas se suceden sin los cortes habituales de otros puntos del Atl&aacute;ntico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0494e486-03ec-4776-924a-73c574c65a7e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0494e486-03ec-4776-924a-73c574c65a7e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0494e486-03ec-4776-924a-73c574c65a7e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0494e486-03ec-4776-924a-73c574c65a7e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0494e486-03ec-4776-924a-73c574c65a7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0494e486-03ec-4776-924a-73c574c65a7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0494e486-03ec-4776-924a-73c574c65a7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Playa de Capbreton."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Playa de Capbreton.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Capbreton ocupa el extremo meridional de esa franja y dispone de siete zonas de ba&ntilde;o. Sus playas presentan arena fina y se prolongan entre los municipios vecinos de Hossegor y Labenne. Aunque forman parte de un mismo frente costero, no todas ofrecen las mismas condiciones. La orientaci&oacute;n, la cercan&iacute;a al puerto y la fuerza del oleaje determinan el uso de cada sector y explican que existan espacios m&aacute;s adecuados para familias, peque&ntilde;as &aacute;reas urbanas y puntos vinculados a los deportes acu&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La playa de la Estacade es la de menor tama&ntilde;o del municipio. Se sit&uacute;a en la orilla sur del puerto, frente al muelle, y queda integrada en uno de los lugares m&aacute;s reconocibles de la localidad. Su posici&oacute;n la diferencia de los grandes arenales abiertos al Atl&aacute;ntico, ya que se encuentra junto a la entrada portuaria y dentro de un entorno m&aacute;s recogido. La cercan&iacute;a del paseo facilita incluirla en un recorrido a pie por la zona mar&iacute;tima.
    </p><p class="article-text">
        La playa Central presenta un car&aacute;cter urbano y suele asociarse a un p&uacute;blico familiar por sus aguas m&aacute;s tranquilas y su acceso desde el centro. Santocha, conocida tambi&eacute;n como La Savane entre los surfistas locales, responde a un perfil distinto. Sus condiciones permiten recibir oleajes de diferente tama&ntilde;o, lo que la convierte en un punto frecuentado por personas con distintos niveles de experiencia. 
    </p><h2 class="article-text">Capbreton, de puerto ballenero a destino balneario</h2><p class="article-text">
        El nombre de Capbreton aparece documentado por primera vez durante la segunda mitad del siglo XII, alrededor de 1165 o 1170. La referencia figura al final de una ordenanza de Bertrand, vizconde de Labourd, que regulaba el peaje aplicado a los desplazamientos fluviales entre Bayona y la localidad. Ese documento muestra que el enclave ya estaba integrado en las comunicaciones y en los intercambios de la zona mucho antes del desarrollo tur&iacute;stico contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, la actividad mar&iacute;tima adquiri&oacute; un papel central. Capbreton funcion&oacute; como puerto ballenero y sus navegantes cruzaron el Atl&aacute;ntico hasta las aguas de Terranova antes de que se consolidaran las grandes rutas oficiales. Aquellas traves&iacute;as exig&iacute;an largas temporadas lejos de la costa francesa y situaron a sus marineros dentro de una tradici&oacute;n oce&aacute;nica que precedi&oacute; al actual car&aacute;cter balneario. El pasado portuario sigue siendo una de las claves para entender el v&iacute;nculo de la poblaci&oacute;n con el mar.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n posterior no elimin&oacute; esa huella. El crecimiento de los ba&ntilde;os de mar y del turismo convirti&oacute; a Capbreton en un destino costero, mientras que el puerto y las playas pasaron a convivir con nuevos usos. La arquitectura tambi&eacute;n refleja ese proceso. En sus calles aparecen construcciones de estilos variados, con influencias cosmopolitas, propuestas contempor&aacute;neas y ejemplos del lenguaje vasco-land&eacute;s, una combinaci&oacute;n que muestra distintas etapas del desarrollo urbano.
    </p><p class="article-text">
        La bicicleta permite recorrer buena parte del municipio y acercarse a la costa a trav&eacute;s de una amplia red de carriles. Tambi&eacute;n es posible caminar por zonas forestales y seguir senderos junto a las dunas, dos opciones que conectan el casco urbano con el paisaje caracter&iacute;stico del sur de Las Landas. La visita puede incluir el puerto, los caminos entre pinares, la arquitectura local y los espacios que recuerdan el pasado ballenero de Capbreton.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/hora-donostia-historia-playa-100-kilometros-arenal-europa_1_13400730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 09:48:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/64f768a5-25cf-42cf-9e93-9d87ee44872f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2861823" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/64f768a5-25cf-42cf-9e93-9d87ee44872f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2861823" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A una hora de Donostia: la historia de la playa de más de 100 kilómetros que es también el arenal más largo de Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/64f768a5-25cf-42cf-9e93-9d87ee44872f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Francia,Playas,Surf,Escapadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La montaña que llora: el recorrido mágico por un bosque de Zaragoza para observar un fenómeno natural único]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/montana-llora-recorrido-magico-bosque-zaragoza-observar-fenomeno-natural-unico_1_13395047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/542f1c26-94ca-409f-956b-869c0d7efe99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La montaña que llora: el recorrido mágico por un bosque de Zaragoza para observar un fenómeno natural único"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Anento cuenta con un sendero circular señalizado hasta el Aguallueve, donde varios manantiales modelan la roca caliza y forman pequeñas grutas cubiertas de musgo</p><p class="subtitle">Piscinas naturales, gastronomía y un casco histórico declarado Conjunto Monumental en esta villa marinera de Euskadi</p></div><p class="article-text">
        El agua es capaz de modificar un paisaje sin necesidad de grandes saltos ni corrientes intensas. Cuando se filtra a trav&eacute;s de la roca y emerge de forma constante en un mismo punto, acaba generando cavidades, depositando minerales y favoreciendo la aparici&oacute;n de especies adaptadas a la humedad. Son procesos que avanzan despacio, pero que dejan huellas visibles con las que se puede entender c&oacute;mo act&uacute;an los acu&iacute;feros sobre el terreno.  
    </p><p class="article-text">
        En algunos municipios del interior de Arag&oacute;n, estas condiciones han dado lugar a recorridos que combinan senderos, vegetaci&oacute;n y elementos geol&oacute;gicos. Se trata de rutas de corta distancia que permiten acercarse a espacios naturales sin necesidad de afrontar largas caminatas. El inter&eacute;s no est&aacute; solo en el destino final, sino tambi&eacute;n en el paso entre zonas abiertas y &aacute;reas donde la presencia del agua cambia el entorno. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de estos enclaves se localiza en Anento, un peque&ntilde;o municipio al sur de la provincia de Zaragoza. Desde su casco urbano parte una <a href="https://turismoenaragon.com/item/aguallueve-de-anento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruta circular hacia el Aguallueve</a>, un manantial que brota de una pared caliza y cae en forma de peque&ntilde;as gotas. La forma en la que el agua se desliza por la roca ha llevado a comparar esta formaci&oacute;n con una monta&ntilde;a que llora. El recorrido re&uacute;ne en pocos kil&oacute;metros un bosque, un valle h&uacute;medo y un ejemplo visible de la transformaci&oacute;n lenta del relieve.  
    </p><h2 class="article-text">Un recorrido circular entre &aacute;rboles y barrancos</h2><p class="article-text">
        El itinerario arranca en el propio pueblo y sigue un trazado se&ntilde;alizado hacia el fondo del valle. La opci&oacute;n m&aacute;s corta tiene 2,19 kil&oacute;metros y puede completarse en alrededor de una hora y media, sin contar las paradas durante el trayecto. Su corta longitud y la ausencia de grandes dificultades permiten hacerlo con calma, aunque tambi&eacute;n existe la posibilidad de alargar el recorrido mediante otras sendas cercanas.  
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DK_XnI7txMc/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        A medida que el camino se aleja de las calles de Anento, el paisaje cambia de forma progresiva. La ruta discurre entre pinos, chopos y zarzamoras, junto a otras especies propias del fondo del barranco. La sombra de los &aacute;rboles y la humedad en algunos tramos generan un ambiente distinto al de las zonas m&aacute;s abiertas que rodean el municipio. El sonido del agua y la presencia de aves acompa&ntilde;an buena parte del recorrido, sobre todo al acercarse al manantial.  
    </p><p class="article-text">
        El itinerario no se limita a llevar hasta un &uacute;nico punto. Las sendas permiten observar c&oacute;mo el agua ha favorecido una vegetaci&oacute;n m&aacute;s abundante en el interior del valle, mientras que las laderas mantienen el tono rojizo caracter&iacute;stico del terreno. Esta combinaci&oacute;n de bosque, roca y peque&ntilde;as corrientes hace que el trayecto hasta el Aguallueve sea una parte clave de la visita, m&aacute;s all&aacute; del tiempo que se tarde en llegar.  
    </p><p class="article-text">
        Tras alcanzar el manantial, el regreso puede hacerse por el trazado circular hasta el n&uacute;cleo urbano. All&iacute;, la jornada puede completarse con dos de los principales elementos patrimoniales de Anento. La iglesia parroquial de San Blas, construida en el siglo XIII en estilo rom&aacute;nico tard&iacute;o. En la parte alta se encuentra el castillo medieval, levantado en el siglo XIV y vinculado a los enfrentamientos entre Arag&oacute;n y Castilla. Su ubicaci&oacute;n sobre un cerro permite contemplar el pueblo y el conjunto del valle.  
    </p><h2 class="article-text">El goteo que transforma la roca</h2><p class="article-text">
        El Aguallueve est&aacute; formado por varios manantiales procedentes de acu&iacute;feros. El agua circula por el interior del terreno calizo y transporta sales c&aacute;lcicas disueltas. Al salir al exterior y entrar en contacto con la atm&oacute;sfera, parte de esos minerales se depositan y dan lugar a una roca porosa conocida como toba. La acumulaci&oacute;n continuada de este material explica la formaci&oacute;n del relieve visible en la pared.  
    </p><p class="article-text">
        El caudal no cae con fuerza ni forma una gran cascada. Se reparte en numerosos hilos y gotas que resbalan por la superficie, atraviesan el musgo y terminan llegando al suelo. Con el paso del tiempo, este proceso ha generado peque&ntilde;as grutas, surcos y cavidades. Tambi&eacute;n ha creado una zona h&uacute;meda en la que crecen helechos y otras plantas que contrastan con los terrenos situados a mayor altura.  
    </p><p class="article-text">
        A los pies de la formaci&oacute;n se sit&uacute;a una balsa que recoge el agua procedente de los nacimientos. Su aspecto puede recordar al de una piscina natural, especialmente en los meses m&aacute;s c&aacute;lidos, aunque el ba&ntilde;o est&aacute; prohibido. Esta acumulaci&oacute;n permite comprobar que el goteo, pese a parecer escaso, mantiene un aporte suficiente para llenar este dep&oacute;sito y conservar la humedad del entorno cercano.
    </p><p class="article-text">
        El aspecto del Aguallueve var&iacute;a seg&uacute;n la estaci&oacute;n. Durante los meses templados, las gotas descienden por una pared cubierta de vegetaci&oacute;n y mantienen el color verde del musgo. En invierno, cuando bajan las temperaturas, el agua puede congelarse y formar estructuras de hielo. De este modo, el mismo manantial ofrece dos im&aacute;genes distintas de un proceso que contin&uacute;a activo durante todo el a&ntilde;o y que muestra c&oacute;mo un flujo constante puede modificar lentamente el paisaje.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/montana-llora-recorrido-magico-bosque-zaragoza-observar-fenomeno-natural-unico_1_13395047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 09:49:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/542f1c26-94ca-409f-956b-869c0d7efe99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="475253" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/542f1c26-94ca-409f-956b-869c0d7efe99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="475253" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La montaña que llora: el recorrido mágico por un bosque de Zaragoza para observar un fenómeno natural único]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/542f1c26-94ca-409f-956b-869c0d7efe99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Aragón,Zaragoza,Rutas,Patrimonio,Senderismo,Naturaleza,Escapadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Naturaleza encantada y un paseo entre viñedos en esta localidad aragonesa con más de 2.000 años de historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/naturaleza-encantada-paseo-vinedos-localidad-aragonesa-2-000-anos-historia_1_13385731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26b0dd51-652a-48f2-a1d2-31727a79447c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Naturaleza encantada y un paseo entre viñedos en esta localidad aragonesa con más de 2.000 años de historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este curioso pueblo zaragozano del Campo de Borja esconde un palacio nobiliario y un bosque repleto de seres mitológicos</p><p class="subtitle">La pequeña villa medieval catalana enmarcada en un parque natural con pozas perfectas para refugiarse del calor</p></div><p class="article-text">
        Bureta, un pueblo a 62 kil&oacute;metros de Zaragoza, invita a recorrer sus calles lentamente y poner atenci&oacute;n en los peque&ntilde;os detalles. En pleno campo de Borja, esta peque&ntilde;a localidad combina siglos de historia con un entorno lleno de vi&ntilde;edos y una propuesta tur&iacute;stica que ha convertido los &aacute;rboles, fachadas y puertas en escenarios de fantas&iacute;a. El resultado es un destino que, a pesar de su peque&ntilde;o tama&ntilde;o ofrece un patrimonio hist&oacute;rico y una oportunidad para disfrutar en familia. 
    </p><p class="article-text">
        Merece la pena dedicarle varias horas para descubrir todos sus rincones. Desde una casa palacio levantada sobre una antigua fortaleza hasta un paseo por un bosque m&aacute;gico repleto de duendes y hadas, pasando por antiguas bodegas, una estaci&oacute;n ferroviaria en desuso y un antiguo sistema de conducci&oacute;n de agua. 
    </p><h2 class="article-text">La Casa Palacio de los Condes de Bureta</h2><p class="article-text">
        Este edificio es el principal patrimonio que tiene Bureta y resume c&oacute;mo ha evolucionado el municipio a lo largo de la historia. El palacio fue levantado en el siglo XVII sobre el torre&oacute;n principal de una antigua fortaleza durante la &eacute;poca andalus&iacute;, que fue construida entre los siglos IX y X. A&uacute;n se conservan restos de la antigua muralla, que son la prueba viviente de la importancia estrat&eacute;gica que tuvo este lugar durante la Edad Media. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5822179-12b5-440d-b1cb-3649fd6ec963_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5822179-12b5-440d-b1cb-3649fd6ec963_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5822179-12b5-440d-b1cb-3649fd6ec963_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5822179-12b5-440d-b1cb-3649fd6ec963_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5822179-12b5-440d-b1cb-3649fd6ec963_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5822179-12b5-440d-b1cb-3649fd6ec963_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c5822179-12b5-440d-b1cb-3649fd6ec963_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casa Palacio de los Condes de Bureta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casa Palacio de los Condes de Bureta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la actualidad, el conjunto est&aacute; formado por la casa rural, conocida como del Guardi&aacute;n, una cafeter&iacute;a-restaurante donde se ofrece comida tradicional de la comarca, y la Casa Palacio, se convirti&oacute; en un museo dedicado a Mar&iacute;a Consolaci&oacute;n Domitila Azlor y Villavicencio, conocida como la Condesa de Bureta. Marc&oacute; un papel muy importante durante los Sitios de Zaragoza, donde cedi&oacute; el palacio para convertirlo en hospital y ayud&oacute; en la atenci&oacute;n a los heridos durante la Guerra de la Independencia.
    </p><p class="article-text">
        Durante la visita est&aacute; permitido recorrer 25 estancias del palacio y descubrir la larga historia que persigue al edificio, de las figuras que habitaron el lugar y de una de las mujeres m&aacute;s destacadas de todo Arag&oacute;n. Sin embargo, el m&aacute;s destacado es el Sal&oacute;n de los Caballeros, en 1363 se celebraron las Cortes para negociar la paz entre Castilla y Arag&oacute;n, un episodio de relevancia hist&oacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        La visita dura en torno a una hora y quince minutos, y se puede realizar de lunes a domingo, entre las 10:00 y las 20:00, el precio de la entrada general es de 7 euros.
    </p><h2 class="article-text">El 'Burosque' Encantado</h2><p class="article-text">
        A escasos minutos del casco urbano se encuentra un bosque, uno lleno de mitolog&iacute;a, para todos aquellos que quieren viajar con ni&ntilde;os o con mascotas. Lo que en otros lugares ser&iacute;an unos simples &aacute;rboles, aqu&iacute; se han convertido en un lugar m&aacute;gico residido por duendes, hadas, animales fant&aacute;sticos y otros personajes escondidos entre ellos. Las peque&ntilde;as figuras aparecen repartidas por todo el recorrido, haciendo el camino ameno y entretenido. 
    </p><p class="article-text">
        Las asociaciones y vecinos son los responsables de haber conseguido transformar un espacio natural en algo &uacute;nico sin alterar la naturaleza. El acceso es gratuito y permanece abierto durante las 24 horas del d&iacute;a, permitiendo as&iacute; que se pueda visitar en cualquier momento. 
    </p><h2 class="article-text">Bureta Encantada</h2><p class="article-text">
        La fantas&iacute;a en el pueblo contin&uacute;a, ya que, adem&aacute;s del bosque, el proyecto se ha extendido por todo el municipio. Las puertas de diversas viviendas aparecen decoradas, las fachadas de edificios aparecen pintadas con murales inspirados en cuentos y en algunas aceras aparecen huellas en el suelo, estas indican el camino que han seguido todos los seres mitol&oacute;gicos. 
    </p><p class="article-text">
        El recorrido tambi&eacute;n permite descubrir otros elementos como, farolas decoradas, rincones decorados &uacute;nicamente con materiales reutilizables e incluso las papeleras est&aacute;n tematizadas. Ejemplo de ello es el llamado &ldquo;Oasis sostenible&rdquo;, el cual crearon con materiales reciclados como botellas, ruedas, puertas o ventanas.
    </p><h2 class="article-text">Milenaria estaci&oacute;n de tren</h2><p class="article-text">
        Fuera del n&uacute;cleo urbano, Bureta alberga un tesoro hist&oacute;rico, un testimonio firme de su pasado: la antigua estaci&oacute;n de tren. Esta l&iacute;nea fue inaugurada en 1889 y conectaba la localidad de Cortes con Borja, operando hasta 1955. Era una estaci&oacute;n de tercera categor&iacute;a que contaba con dos v&iacute;as principales. Actualmente, el edificio se mantiene en pie y es visible durante un paseo por la ribera del r&iacute;o Huecha en direcci&oacute;n a Albeta. 
    </p><p class="article-text">
        Este recorrido ferroviario se ha convertido en un sendero utilizado por ciclistas y caminantes, lo que permite a los m&aacute;s nost&aacute;lgicos recordar el famoso Escachamatas, el tren que protagoniz&oacute; la pel&iacute;cula '<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hollywood-espanol-nacio-republica-fascino-nazismo-arraso-hundio-franco_1_10456736.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nobleza baturra</a>'. 
    </p><h2 class="article-text">Bodegas de El Barranco</h2><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n de la viticultura se mantiene vigente en toda la regi&oacute;n aragonesa, gracias a sus antiguas bodegas excavadas en el cerro, ubicadas en la parte este del municipio. La m&aacute;s famosa se encuentra en la zona oriental del pueblo. 
    </p><p class="article-text">
        Las bodegas de El Barranco est&aacute;n repartidas a ambos lados de la hondonada natural. En la parte superior, a&uacute;n se conservan varias estructuras, incluyendo una caseta que utilizaban para pisar la uva, as&iacute; como otras casetas que est&aacute;n dispersas en la zona con materiales y herramientas. Si bien algunas presentan un estado bastante deteriorado, otras han sido renovadas, reemplazando ciertos materiales por otros m&aacute;s actuales y duraderos. No obstante, muchas bodegas a&uacute;n mantienen elementos originales, como las lumbreras de ventilaci&oacute;n o el espacio destinado a la elaboraci&oacute;n del vino. 
    </p><p class="article-text">
        Este conjunto es un claro ejemplo de la arquitectura popular relacionada con la cultura del vino en el Campo de Borja y ofrece la oportunidad de aprender sobre un aspecto fundamental del pasado agr&iacute;cola de la regi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Abarquete de Bureta</h2><p class="article-text">
        Otro lugar de inter&eacute;s que se recomienda visitar es <a href="https://bureta.info/bureta/turismo/albarquete-3/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abarquete de Bureta</a>, ya que a menos de tres kil&oacute;metros del n&uacute;cleo urbano alberga un 'qanat'. Se trata de un sistema de transporte de agua de origen persa, cuya construcci&oacute;n podr&iacute;a datar de la &eacute;poca romana o isl&aacute;mica. Su prop&oacute;sito era recoger el agua de un acu&iacute;fero y llevarla hasta un estanque. A pesar de sus muchos siglos de historia, se mantuvo pr&aacute;cticamente sin modificaciones hasta 1995.
    </p><p class="article-text">
        Esa mezcla de patrimonio, entorno y autenticidad de la vida local convierten Bureta en una parada que merece la pena para quienes buscan conocer el territorio desde otra perspectiva. Un lugar para descubrir con calma y con los cinco sentidos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Maza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/naturaleza-encantada-paseo-vinedos-localidad-aragonesa-2-000-anos-historia_1_13385731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 14:06:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/26b0dd51-652a-48f2-a1d2-31727a79447c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="214302" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/26b0dd51-652a-48f2-a1d2-31727a79447c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="214302" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Naturaleza encantada y un paseo entre viñedos en esta localidad aragonesa con más de 2.000 años de historia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/26b0dd51-652a-48f2-a1d2-31727a79447c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Aragón,Zaragoza,Turismo,Escapadas,Casas rurales,Bodegas,Enoturismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo de Catalunya que llenará esta semana su cielo de colores con un festival de globos aerostáticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-catalunya-llenara-semana-cielo-colores-festival-globos-aerostaticos_1_13368090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f70f4e3-fea8-4485-84b9-148eb786f8ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pueblo de Catalunya que llenará esta semana su cielo de colores con un festival de globos aerostáticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde 1997, el certamen alcanza su 30ª edición en Igualada, donde conviven la competición internacional y las exhibiciones aéreas con una programación abierta al público</p><p class="subtitle">La villa cordobesa famosa por sus patios y que está rodeada de agua por sus cuatro costados</p></div><p class="article-text">
        Igualada acoge del 8 al 12 de julio una nueva edici&oacute;n del European Balloon Festival, considerado la mayor concentraci&oacute;n de globos aerost&aacute;ticos de Espa&ntilde;a y una de las citas m&aacute;s destacadas del calendario europeo de la aerostaci&oacute;n. Durante cinco d&iacute;as, esta localidad de la comarca de la Anoia vuelve a convertirse en punto de encuentro para pilotos, equipos internacionales, familias y aficionados a una actividad que mezcla t&eacute;cnica, competici&oacute;n y propuestas abiertas al p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        El festival, que comenz&oacute; en 1997, celebra este a&ntilde;o su 30&ordm; aniversario, una edici&oacute;n con un significado especial dentro de su trayectoria. Desde sus inicios, el evento ha ido creciendo hasta consolidarse como una referencia dentro del sector, con la participaci&oacute;n habitual de m&aacute;s de medio centenar de globos y pilotos procedentes de distintos pa&iacute;ses. El Parc Central de Igualada se mantiene como uno de los espacios clave del festival, concentrando gran parte de la actividad relacionada con vuelos, exhibiciones y actos nocturnos. 
    </p><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n del European Balloon Festival se articula en tres ejes principales. Por un lado, mantiene su dimensi&oacute;n de competici&oacute;n internacional, con pruebas en las que los pilotos deben demostrar precisi&oacute;n, lectura del viento y capacidad para maniobrar el globo seg&uacute;n las corrientes de aire. Por otro, ofrece un componente visual pensado para el p&uacute;blico, con vuelos simult&aacute;neos, figuras de gran formato e instalaciones vinculadas al mundo de la aerostaci&oacute;n. A esto se suma una agenda cultural y familiar distribuida por distintos puntos de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Los vuelos en globo suelen programarse a primera hora de la ma&ntilde;ana y al atardecer, momentos en los que las condiciones meteorol&oacute;gicas son m&aacute;s favorables para este tipo de navegaci&oacute;n. La aerostaci&oacute;n depende en gran medida de la estabilidad del viento y de la interpretaci&oacute;n que cada piloto hace de las corrientes a diferentes alturas. Por este motivo, el festival no solo funciona como un espect&aacute;culo para los visitantes, sino tambi&eacute;n como una demostraci&oacute;n de destreza t&eacute;cnica por parte de los equipos participantes.
    </p><h2 class="article-text">Aniversario con vuelos, instalaciones y actividades para todos los p&uacute;blicos</h2><p class="article-text">
        El 30&ordm; aniversario del European Balloon Festival llega con una programaci&oacute;n dise&ntilde;ada para reforzar tanto la actividad a&eacute;rea como las propuestas en tierra. La presencia de m&aacute;s de 50 globos convierte cada jornada en una escena muy reconocible, especialmente durante los despegues conjuntos desde el Parc Central. Estos momentos son de los m&aacute;s esperados por el p&uacute;blico, ya que permiten observar de cerca c&oacute;mo los equipos preparan los aparatos, inflan las telas y coordinan la salida de los globos aerost&aacute;ticos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c725471-07c1-41fe-b4be-a33ec106a9a7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c725471-07c1-41fe-b4be-a33ec106a9a7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c725471-07c1-41fe-b4be-a33ec106a9a7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c725471-07c1-41fe-b4be-a33ec106a9a7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c725471-07c1-41fe-b4be-a33ec106a9a7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c725471-07c1-41fe-b4be-a33ec106a9a7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5c725471-07c1-41fe-b4be-a33ec106a9a7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Globos aerostáticos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Globos aerostáticos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La competici&oacute;n sigue siendo uno de los pilares del certamen. Los pilotos participan en pruebas de precisi&oacute;n en las que deben acercarse a objetivos concretos o completar recorridos definidos por la organizaci&oacute;n. Aunque desde fuera pueda parecer una actividad tranquila, el vuelo en globo requiere una lectura constante del entorno. El piloto no dirige el aparato como un avi&oacute;n, sino que ajusta la altura para aprovechar las corrientes de aire que atraviesan la comarca. Esa combinaci&oacute;n de t&eacute;cnica y experiencia es la que acaba marcando los resultados.
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n abierta al p&uacute;blico hace que el festival vaya m&aacute;s all&aacute; de la propia competici&oacute;n. Familias, visitantes y vecinos pueden participar en las diferentes actividades programadas durante la semana, con propuestas culturales, talleres y espacios pensados para distintos perfiles. Esta mezcla entre encuentro especializado y celebraci&oacute;n urbana ha sido una de las claves de la consolidaci&oacute;n del European Balloon Festival a lo largo de estas tres d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Entre los espacios destacados se encuentra el Igl&uacute; de Vent, una estructura vinculada al propio universo de los globos que acoge talleres familiares y actividades culturales gratuitas. Este tipo de iniciativas permite al p&uacute;blico acercarse al material, las formas y el ambiente del festival incluso fuera de los horarios de vuelo. La programaci&oacute;n busca as&iacute; mantener actividad durante toda la jornada y no limitar la experiencia &uacute;nicamente a la ma&ntilde;ana y la tarde.
    </p><p class="article-text">
        La edici&oacute;n de aniversario incorpora tambi&eacute;n los Igl&uacute;s de Llum, instalaciones art&iacute;sticas elaboradas con telas reutilizadas de globos. Forman parte de la programaci&oacute;n nocturna y aportan una dimensi&oacute;n visual diferente al evento. Estas estructuras permiten que la aerostaci&oacute;n siga presente en la ciudad incluso cuando no hay vuelos, con una propuesta ligada a la luz, el espacio urbano y los propios materiales de los aerostatos.
    </p><p class="article-text">
        Para el s&aacute;bado est&aacute; previsto uno de los actos m&aacute;s emblem&aacute;ticos del festival: el Night Glow. Durante esta actividad, los globos encienden sus quemadores de forma coordinada, creando una escena nocturna en el campo de vuelo. Es uno de los momentos que m&aacute;s p&uacute;blico atrae, ya que permite ver los globos iluminados desde tierra y ofrece una imagen distinta a la de los despegues diurnos. Tras este acto tiene lugar la parte final de la competici&oacute;n, con la entrega de premios a los pilotos m&aacute;s destacados.
    </p><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n se completa con espacios de restauraci&oacute;n y comercio local, entre ellos el Igualada Market. Esta zona permite acompa&ntilde;ar las actividades del festival con propuestas gastron&oacute;micas y productos del entorno, especialmente en las jornadas de mayor afluencia y en las horas previas a los actos nocturnos. La intenci&oacute;n es que el evento funcione tambi&eacute;n como punto de encuentro en la ciudad durante los cinco d&iacute;as de celebraci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-catalunya-llenara-semana-cielo-colores-festival-globos-aerostaticos_1_13368090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 13:13:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9f70f4e3-fea8-4485-84b9-148eb786f8ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1365021" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9f70f4e3-fea8-4485-84b9-148eb786f8ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1365021" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El pueblo de Catalunya que llenará esta semana su cielo de colores con un festival de globos aerostáticos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9f70f4e3-fea8-4485-84b9-148eb786f8ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Escapadas,Barcelona,Verano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre fuentes, jardines y mosaicos árabes: el alcázar almohade de València que recuerda a la Alhambra de Granada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/fuentes-jardines-mosaicos-arabes-alcazar-almohade-valencia-recuerda-alhambra-granada_1_13350131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85181a24-582f-45bd-9577-81c0eb0fb80c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre fuentes, jardines y mosaicos árabes: el alcázar almohade de València que recuerda a la Alhambra de Granada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Anna mantiene en pie un antiguo recinto defensivo que con el tiempo se transformó en residencia señorial y que hoy se ha convertido en un lugar clave para entender su historia ligada al agua</p><p class="subtitle">La ruta senderista de València entre puentes colgantes que avanzan por un desfiladero hasta una piscina natural espectacular</p></div><p class="article-text">
        El agua ha marcado durante siglos la identidad de Anna, un municipio valenciano situado en la parte baja de la Canal de Navarr&eacute;s. El nombre de la localidad suele relacionarse con el Lago de Anna, sus gorgos, las cascadas del entorno y un casco urbano en el que todav&iacute;a se conservan fuentes, lavaderos y distintas construcciones ligadas al aprovechamiento de este recurso. Dentro de esa conexi&oacute;n entre patrimonio, paisaje y memoria local se encuentra tambi&eacute;n uno de sus edificios m&aacute;s reconocibles: el Castillo-Palacio de los Condes de Cervell&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El inmueble se ubica en pleno centro hist&oacute;rico, rodeado de calles tranquilas y de espacios donde el agua sigue muy presente. Sus or&iacute;genes se remontan a un alc&aacute;zar almohade de los siglos XII y XIII, aunque el edificio actual es el resultado de varias etapas. Antes de convertirse en palacio, fue una fortaleza musulmana; m&aacute;s tarde pas&oacute; a manos de familias nobles cristianas y, con el tiempo, acab&oacute; transform&aacute;ndose en residencia se&ntilde;orial.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con la Alhambra de Granada cobra sentido al recorrer las zonas de inspiraci&oacute;n &aacute;rabe, donde aparecen patios, fuentes, mosaicos, yeser&iacute;as y estancias que remiten al pasado andalus&iacute;. El apodo de &ldquo;peque&ntilde;a Alhambra valenciana&rdquo; no implica que sea una r&eacute;plica del monumento granadino, pero s&iacute; ayuda a entender por qu&eacute; este castillo-palacio se ha convertido en una de las visitas m&aacute;s conocidas de Anna. Su inter&eacute;s reside tanto en esa huella isl&aacute;mica como en las estancias posteriores, las colecciones visitables y la conexi&oacute;n constante con la historia del municipio.
    </p><h2 class="article-text">El Castillo-Palacio de los Condes de Cervell&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El Castillo-Palacio de los Condes de Cervell&oacute;n tiene su origen en una fortaleza almohade levantada entre los siglos XII y XIII. Tras la conquista cristiana, el edificio pas&oacute; por distintas manos nobiliarias y fue adapt&aacute;ndose a las necesidades de cada momento. A lo largo de su historia estuvo vinculado a linajes como los Borja, los Condes de Cervell&oacute;n o los Condes de Trenor, hasta que en el siglo XVII adquiri&oacute; un uso m&aacute;s claramente residencial. 
    </p><p class="article-text">
        Esa evoluci&oacute;n explica la mezcla de ambientes que se percibe durante la visita. El conjunto pas&oacute; de fortaleza defensiva a castillo se&ntilde;orial y, posteriormente, a palacio. Los Condes de Cervell&oacute;n lo habitaron antes de venderlo en 1890. Ya en el siglo XX, el inmueble pas&oacute; a ser de titularidad municipal y, entre 2000 y 2007, fue sometido a una restauraci&oacute;n orientada a recuperar su lectura hist&oacute;rica y a reforzar los elementos de inspiraci&oacute;n isl&aacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido interior permite conocer distintas partes del edificio. En las zonas inferiores se encuentran el aljibe y varios espacios que ayudan a entender c&oacute;mo se gestionaba el agua en otras &eacute;pocas, especialmente en un territorio donde este recurso ha sido clave. Las antiguas caballerizas albergan una colecci&oacute;n etnol&oacute;gica relacionada con la vida cotidiana del municipio, mientras que otras salas se centran en explicar la historia local y la evoluci&oacute;n del propio castillo-palacio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a96f0630-e925-4e8c-ba3a-11e579807d90_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a96f0630-e925-4e8c-ba3a-11e579807d90_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a96f0630-e925-4e8c-ba3a-11e579807d90_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a96f0630-e925-4e8c-ba3a-11e579807d90_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a96f0630-e925-4e8c-ba3a-11e579807d90_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a96f0630-e925-4e8c-ba3a-11e579807d90_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a96f0630-e925-4e8c-ba3a-11e579807d90_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior del Castillo-Palacio de los Condes de Cervellón."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior del Castillo-Palacio de los Condes de Cervellón.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las &aacute;reas de inspiraci&oacute;n &aacute;rabe concentran buena parte del inter&eacute;s. El patio, el jard&iacute;n de aire almohade y las estancias decoradas con fuentes, m&aacute;rmoles, mosaicos y yeser&iacute;as evocan la etapa andalus&iacute; del edificio. Junto a ellas, la Sala Borja y la Capilla de Santa Ana reflejan la herencia de periodos posteriores, con una presencia vinculada al barroco. Las exposiciones y proyecciones completan el recorrido y ayudan a situar el monumento dentro de la historia de Anna.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ver en Anna</h2><p class="article-text">
        La visita al castillo-palacio puede completarse con un recorrido por otros puntos del casco urbano. Anna conserva numerosas fuentes, como las de Santa Mar&iacute;a o la Balsa de Abajo, adem&aacute;s del lavadero de la Plaza de la Alameda. Tambi&eacute;n destaca el Camino de las Fuentes, un paseo ajardinado con una glorieta decorada con azulejos. En los campos del entorno aparecen acequias y construcciones hidr&aacute;ulicas que refuerzan la relaci&oacute;n del municipio con el agua.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los espacios m&aacute;s conocidos es la Albufera o Lago de Anna, un entorno de agua dulce rodeado de vegetaci&oacute;n que suele formar parte de las escapadas a la localidad. Es un lugar habitual para pasear, descansar o pasar el d&iacute;a, con zonas de p&iacute;cnic y &aacute;reas acondicionadas seg&uacute;n la &eacute;poca del a&ntilde;o. Adem&aacute;s, desde el entorno del lago se pueden plantear rutas hacia otros espacios naturales cercanos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fe66467-344a-451f-b290-b745cffa23b8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fe66467-344a-451f-b290-b745cffa23b8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fe66467-344a-451f-b290-b745cffa23b8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fe66467-344a-451f-b290-b745cffa23b8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fe66467-344a-451f-b290-b745cffa23b8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fe66467-344a-451f-b290-b745cffa23b8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2fe66467-344a-451f-b290-b745cffa23b8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lago de Anna."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lago de Anna.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre los parajes m&aacute;s citados destacan los gorgos y cascadas que rodean la localidad. La ruta de las Tres Cascadas permite enlazar varios saltos de agua en un itinerario corto, mientras que el Gorgo de la Escalera es uno de los puntos m&aacute;s conocidos de Anna por su acceso mediante escaleras y su zona de ba&ntilde;o interior. Tambi&eacute;n figuran en el entorno lugares como el Gorgo Gaspar, la Fuente Negra o la Fuente de Marzo, todos ellos vinculados a ese paisaje de pozas y cursos de agua.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido patrimonial puede completarse con la ermita del Sant&iacute;simo Cristo de la Providencia, situada en el barrio de las Eras. Su construcci&oacute;n est&aacute; relacionada con el terremoto de 1748, cuando los vecinos se refugiaron temporalmente en los corrales y eras de esta zona. El edificio, finalizado hacia 1760, se levant&oacute; en honor a una talla del Cristo conocida en la localidad desde antes de 1703. De estilo barroco y planta de cruz latina, presenta una fachada rematada por una espada&ntilde;a con una sola campana, un reloj solar de dise&ntilde;o valenciano en uno de sus laterales y piezas repujadas en cobre en su interior.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/fuentes-jardines-mosaicos-arabes-alcazar-almohade-valencia-recuerda-alhambra-granada_1_13350131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 09:50:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/85181a24-582f-45bd-9577-81c0eb0fb80c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="515846" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/85181a24-582f-45bd-9577-81c0eb0fb80c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="515846" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Entre fuentes, jardines y mosaicos árabes: el alcázar almohade de València que recuerda a la Alhambra de Granada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/85181a24-582f-45bd-9577-81c0eb0fb80c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunitat Valenciana,Patrimonio,Escapadas,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad medieval con tres monumentos que son Bien de Interés Cultural y paisajes fluviales que es perfecta para recorrer a pie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-medieval-tres-monumentos-interes-cultural-paisajes-fluviales-perfecta-recorrer-pie_1_13277886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72bfdbd6-756c-4dff-b825-23ad400e8110_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad medieval con tres monumentos que son Bien de Interés Cultural y paisajes fluviales que es perfecta para recorrer a pie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el corazón de la comarca valenciana de Los Serranos, Chelva invita a caminar entre callejuelas, monumentos históricos y senderos marcados por el rumor del agua</p><p class="subtitle">La ruta de senderismo en València que conecta naturaleza y patrimonio mientras caminas junto al agua</p></div><p class="article-text">
        Plazas, senderos, fuentes, miradores y edificios que han ido acumulando siglos de historia. Chelva, en el interior de la provincia de Valencia y rodeada por los paisajes monta&ntilde;osos de la comarca de Los Serranos, pertenece a esa categor&iacute;a de pueblos que invitan a dejarse llevar por el territorio.
    </p><p class="article-text">
        A poco m&aacute;s de una hora de la capital valenciana, esta localidad conserva una de las herencias hist&oacute;ricas m&aacute;s interesantes del interior mediterr&aacute;neo. Pero, m&aacute;s all&aacute; de sus calles medievales o de la fama de algunos de sus rincones m&aacute;s fotografiados, Chelva destaca por una combinaci&oacute;n menos habitual: la convivencia entre un patrimonio monumental de primer nivel y un paisaje modelado por el agua. Aqu&iacute; las rutas a pie enlazan antiguos palacios, ermitas, puentes, lavaderos y caminos fluviales que convierten cualquier paseo en una peque&ntilde;a aventura cultural y natural.
    </p><p class="article-text">
        La mejor forma de descubrirla consiste precisamente en eso: caminar sin prisas. Porque Chelva es un lugar para recorrerlo como quien hojea un libro antiguo, deteni&eacute;ndose en los detalles.
    </p><h2 class="article-text">Tres Bienes de Inter&eacute;s Cultural entre monta&ntilde;as y barrancos</h2><p class="article-text">
        Pocas localidades de dimensiones modestas pueden presumir de reunir tres espacios protegidos con la m&aacute;xima categor&iacute;a patrimonial. Chelva cuenta con tres elementos declarados Bien de Inter&eacute;s Cultural que ayudan a explicar la importancia hist&oacute;rica que tuvo este territorio a lo largo de los siglos.
    </p><p class="article-text">
        El primero es su Conjunto Hist&oacute;rico, un reconocimiento que protege buena parte del casco antiguo y su singular trazado urbano medieval. M&aacute;s que un monumento concreto, se trata de un paisaje urbano completo donde la historia sigue formando parte de la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        El segundo es el <a href="https://www.turismochelva.es/quever/palacio-vizcondal/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Palacio Vizcondal</a>, cuya relevancia hist&oacute;rica y arqueol&oacute;gica lo ha convertido en una referencia imprescindible para comprender la evoluci&oacute;n de la localidad. Se trata de uno de los edificios m&aacute;s representativos, situado junto a la Plaza Mayor. Su origen se remonta al siglo XIV, cuando fue residencia de los vizcondes de Chelva, aunque las investigaciones arqueol&oacute;gicas han demostrado que bajo sus muros se esconden vestigios mucho m&aacute;s antiguos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7b6d305-33d3-46d7-bcf8-9f51581e4fb9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7b6d305-33d3-46d7-bcf8-9f51581e4fb9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7b6d305-33d3-46d7-bcf8-9f51581e4fb9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7b6d305-33d3-46d7-bcf8-9f51581e4fb9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7b6d305-33d3-46d7-bcf8-9f51581e4fb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7b6d305-33d3-46d7-bcf8-9f51581e4fb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f7b6d305-33d3-46d7-bcf8-9f51581e4fb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Palacio Vizcondal de Chelva."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Palacio Vizcondal de Chelva.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El edificio incorpora restos de un alc&aacute;zar almohade del siglo XII y evidencias de ocupaciones anteriores, lo que convierte al conjunto en una especie de resumen arquitect&oacute;nico de la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de la localidad. Declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural, constituye una de las piezas patrimoniales m&aacute;s importantes de toda la comarca.
    </p><p class="article-text">
        Y el tercero se encuentra fuera del n&uacute;cleo urbano, integrado en el paisaje de barrancos y monta&ntilde;as que rodean Chelva. Se trata del <a href="https://www.turismochelva.es/quever/acueducto-pena-cortada/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acueducto romano de Pe&ntilde;a Cortada</a>, una de las obras de ingenier&iacute;a hidr&aacute;ulica m&aacute;s espectaculares conservadas en Espa&ntilde;a. Construido durante el siglo I d. C., todav&iacute;a mantiene visibles algunos de sus tramos m&aacute;s impresionantes, incluidos puentes, galer&iacute;as excavadas en la roca y pasos elevados enclavados en el municipio vecino de Calles y que contin&uacute;an asombrando a quienes los recorren dos mil a&ntilde;os despu&eacute;s. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9931301f-1a7a-41a9-8ced-4e9242045d7c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9931301f-1a7a-41a9-8ced-4e9242045d7c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9931301f-1a7a-41a9-8ced-4e9242045d7c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9931301f-1a7a-41a9-8ced-4e9242045d7c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9931301f-1a7a-41a9-8ced-4e9242045d7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9931301f-1a7a-41a9-8ced-4e9242045d7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9931301f-1a7a-41a9-8ced-4e9242045d7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tramo del acueducto romano de Peña Cortada, en el municipio de Calles, muy próximo a Chelva."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tramo del acueducto romano de Peña Cortada, en el municipio de Calles, muy próximo a Chelva.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La magnitud de esta infraestructura resulta a&uacute;n m&aacute;s sorprendente cuando aparece de forma repentina entre pinares, laderas y cortados de roca. No se visita &uacute;nicamente como monumento: se experimenta caminando. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los s&iacute;mbolos de Chelva es la iglesia arciprestal de Nuestra Se&ntilde;ora de los &Aacute;ngeles. Considerada una de las mejores muestras del barroco valenciano en el interior de la provincia, su silueta domina el casco urbano y sirve de referencia para orientarse durante cualquier paseo por la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el patrimonio local va mucho m&aacute;s all&aacute; de sus edificios principales. Antiguos lavaderos, restos de murallas, ermitas dispersas por el t&eacute;rmino municipal, puentes hist&oacute;ricos y construcciones tradicionales forman parte de un conjunto que convierte la visita en una experiencia continua de descubrimiento.
    </p><h2 class="article-text">El agua como compa&ntilde;era de viaje</h2><p class="article-text">
        Si el patrimonio explica el pasado de Chelva, el agua define su car&aacute;cter. El municipio est&aacute; rodeado por un entorno natural donde manantiales, fuentes, acequias y cursos fluviales han condicionado la vida de sus habitantes durante generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://www.comunitatvalenciana.com/es/mediterraneo-en-accion/ruta-del-agua-chelva" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rutas senderistas</a> que recorren el t&eacute;rmino municipal permiten descubrir una geograf&iacute;a especialmente amable para quienes disfrutan caminando. Los caminos avanzan entre bosques mediterr&aacute;neos, terrazas agr&iacute;colas tradicionales y rincones donde el agua aparece constantemente, ya sea brotando de una fuente hist&oacute;rica o acompa&ntilde;ando el recorrido de antiguos sistemas hidr&aacute;ulicos.
    </p><p class="article-text">
        Esa presencia permanente genera una sensaci&oacute;n poco habitual en el interior valenciano. Incluso durante los meses m&aacute;s c&aacute;lidos, muchos de estos itinerarios conservan &aacute;reas de sombra y peque&ntilde;os oasis naturales que invitan a detenerse.
    </p><p class="article-text">
        Entre todas las propuestas destaca el recorrido vinculado precisamente al acueducto de Pe&ntilde;a Cortada. La ruta permite acercarse a esta obra que representa uno de los mayores logros de la ingenier&iacute;a romana en la Comunitat Valenciana. A medida que el sendero gana altura, aparecen puentes suspendidos sobre barrancos, galer&iacute;as excavadas directamente en la roca y miradores naturales desde los que contemplar el paisaje serrano.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s llamativo es que naturaleza e historia parecen inseparables. El monumento no se entiende sin el territorio y el territorio adquiere una nueva dimensi&oacute;n gracias a la presencia del monumento.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ah&iacute; resida el verdadero atractivo de Chelva. En su capacidad para ofrecer una experiencia completa sin necesidad de artificios. Aqu&iacute; el viajero puede comenzar la ma&ntilde;ana recorriendo plazas hist&oacute;ricas, descubrir siglos de historia en un palacio medieval, seguir el sonido del agua por senderos fluviales y terminar la jornada contemplando c&oacute;mo las monta&ntilde;as de Los Serranos se ti&ntilde;en de tonos dorados al atardecer.
    </p><h2 class="article-text">Ruta por los Barrios Hist&oacute;ricos</h2><p class="article-text">
        Y aunque Chelva es uno de esos destinos que invitan a dejarse llevar por la intuici&oacute;n, una buena forma de comprender la complejidad de su pasado es sumarse a alguna de las <a href="https://www.comunitatvalenciana.com/es/valencia/chelva/experiencias/visita-guiada-a-los-barrios-historicos-de-chelva" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visitas guiadas</a> que se organizan durante todo el a&ntilde;o. La ruta por los Barrios Hist&oacute;ricos permite recorrer durante unas dos horas los distintos espacios que conforman su Conjunto Hist&oacute;rico, desde el antiguo barrio andalus&iacute; de Benacacira hasta el Arrabal morisco, pasando por los sectores cristianos y jud&iacute;os, mientras se descubren episodios, curiosidades y detalles que a menudo pasan desapercibidos si no es gracias a un gu&iacute;a local. Una experiencia accesible y muy recomendable para completar la escapada y entender por qu&eacute; este rinc&oacute;n de Los Serranos sigue siendo uno de los lugares con m&aacute;s personalidad del interior valenciano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Maza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-medieval-tres-monumentos-interes-cultural-paisajes-fluviales-perfecta-recorrer-pie_1_13277886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 15:41:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/72bfdbd6-756c-4dff-b825-23ad400e8110_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="496460" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/72bfdbd6-756c-4dff-b825-23ad400e8110_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="496460" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ciudad medieval con tres monumentos que son Bien de Interés Cultural y paisajes fluviales que es perfecta para recorrer a pie]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/72bfdbd6-756c-4dff-b825-23ad400e8110_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Valencia,Comunitat Valenciana,Escapadas,Turismo,Zonas rurales,Patrimonio Histórico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A dos horas de Salamanca: el pueblo de montaña en el centro de Portugal conocido como 'la capital de las piscinas naturales']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/horas-salamanca-pueblo-montana-centro-portugal-conocido-capital-piscinas-naturales_1_13287189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f44a655d-4191-493c-93aa-87062aa3c594_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A dos horas de Salamanca: el pueblo de montaña en el centro de Portugal conocido como &#039;la capital de las piscinas naturales&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un enclave protegido donde la Ribeira das Cortes reúne doce pozas señalizadas y recorridos por un paisaje de agua y granito</p><p class="subtitle">La villa de Portugal donde las casas se construyen entre rocas gigantes de granito, un castillo templario y 10 iglesias</p></div><p class="article-text">
        En el centro de Portugal, la Serra da Estrela concentra algunos de los paisajes de monta&ntilde;a m&aacute;s reconocibles del pa&iacute;s. En este entorno se sit&uacute;a Cortes do Meio, una <em>freguesia</em> del municipio de Covilh&atilde; ubicada en una zona donde el relieve y el agua forman parte del d&iacute;a a d&iacute;a. La localidad, integrada en la Beira Baixa, conserva una imagen muy ligada a la arquitectura tradicional, con calles empedradas y casas de granito adaptadas a la pendiente del terreno.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, el pueblo se ha dado a conocer como &ldquo;la capital de las piscinas naturales&rdquo;, una denominaci&oacute;n que responde a la presencia de una docena de zonas de ba&ntilde;o repartidas a lo largo de la Ribeira das Cortes. Este arroyo, de origen semiglaciar, discurre por la vertiente sur de la Serra da Estrela y rodea la aldea, dando lugar a pozas, cascadas y espacios fluviales de agua fr&iacute;a y clara. No se trata de una &uacute;nica playa de interior, sino de un conjunto de enclaves que han acabado definiendo la identidad de Cortes do Meio.
    </p><p class="article-text">
        La visita a este lugar no se limita &uacute;nicamente al ba&ntilde;o durante los meses de calor. Las pozas forman parte de un entorno de monta&ntilde;a declarado parque natural, con senderos que permiten recorrer el paisaje y acercarse a distintos puntos del cauce. A esto se suma el propio n&uacute;cleo urbano, donde la piedra, las jardineras y las calles estrechas mantienen el car&aacute;cter de una aldea serrana. Todo ello configura un destino que combina ba&ntilde;o fluvial, rutas a pie y contacto directo con un territorio marcado por el agua.
    </p><h2 class="article-text">Las piscinas naturales de Cortes do Meio</h2><p class="article-text">
        El principal atractivo de la zona se encuentra en la Ribeira das Cortes, que a lo largo de su recorrido forma hasta 12 piscinas naturales se&ntilde;alizadas. Entre las m&aacute;s conocidas figuran el Po&ccedil;o da Fatela, el Po&ccedil;o da Ponte Velha, el Po&ccedil;o da Monteira, el Po&ccedil;o das Azenhas, el Po&ccedil;o do Funil, el Po&ccedil;o do Forno Velho, el Po&ccedil;o da Formiga, el Po&ccedil;o do Combar&atilde;o, el Po&ccedil;o do Embude, el Po&ccedil;o da Penha Fundeira, el Po&ccedil;o do Inferno y el Po&ccedil;o da Cascata. Cada una presenta caracter&iacute;sticas propias, ya sea por la profundidad, la forma de las rocas, la presencia de peque&ntilde;os saltos de agua o el tipo de acceso.
    </p><p class="article-text">
        De todas ellas, solo una dispone de servicios como zona de c&eacute;sped, ba&ntilde;os o bar. El resto mantiene un car&aacute;cter m&aacute;s natural, por lo que la experiencia depende en gran medida del acceso, del estado del terreno y de la precauci&oacute;n de quienes las visitan. Aunque los caminos est&aacute;n se&ntilde;alizados, es recomendable llevar calzado adecuado, especialmente en los tramos donde la roca puede estar mojada o el sendero presenta mayor pendiente. No se trata de un paseo urbano, sino de una visita a un entorno de monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El Po&ccedil;o da Monteira act&uacute;a como la playa fluvial de la aldea. Se encuentra r&iacute;o arriba y destaca por su amplia l&aacute;mina de agua, la presencia de cascadas y los servicios disponibles. Por ello, suele ser una de las opciones m&aacute;s accesibles para quienes buscan un ba&ntilde;o sin alejarse de las zonas acondicionadas. Adem&aacute;s, permite entender el papel del arroyo en la vida local, donde el agua forma parte del paisaje y del entorno cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los puntos destacados es el Po&ccedil;o da Ponte Velha, una laguna de poca profundidad que suele asociarse a un uso m&aacute;s familiar. Por su parte, el Po&ccedil;o da Fatela presenta una mayor dimensi&oacute;n, con aguas de tonalidad esmeralda y una cascada. En el Po&ccedil;o das Azenhas, el entorno incorpora restos de antiguas construcciones ligadas a la actividad tradicional, lo que a&ntilde;ade un componente patrimonial al recorrido.
    </p><p class="article-text">
        A medida que se avanza por la Ribeira das Cortes aparecen otros enclaves con rasgos propios. El Po&ccedil;o do Funil cuenta con una peque&ntilde;a cascada, mientras que el Po&ccedil;o do Forno Velho destaca por una superficie de agua m&aacute;s amplia. El Po&ccedil;o da Formiga se sit&uacute;a en un punto desde el que se accede al Po&ccedil;o do Combar&atilde;o a trav&eacute;s de un puente, y el Po&ccedil;o do Embude combina una poza de menor tama&ntilde;o con varios saltos de agua. M&aacute;s adelante se encuentran el Po&ccedil;o da Penha Fundeira y el Po&ccedil;o do Inferno en las proximidades de un refugio de pastores.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido culmina en el Po&ccedil;o da Cascata, situado a unos 1.400 metros de altitud. Este enclave se asocia a un salto de agua de aproximadamente 20 metros y a una laguna de aguas claras, en un tramo m&aacute;s elevado del itinerario. La altitud y el desnivel hacen que no todas las zonas resulten igual de accesibles. Por ello, aunque Cortes do Meio sea conocido por sus pozas, la visita implica asumir las condiciones propias de un entorno natural.
    </p><p class="article-text">
        La claridad del agua es uno de los rasgos comunes en estas piscinas. En funci&oacute;n de la luz, la profundidad y el fondo, las tonalidades var&iacute;an entre verdes y azules. Este aspecto, junto al buen estado de conservaci&oacute;n del entorno, ha contribuido a que la aldea se consolide como un punto de referencia dentro de la Serra da Estrela.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las zonas de ba&ntilde;o, el entorno permite recorrer senderos que conectan con el paisaje serrano. Estos caminos ayudan a contextualizar las piscinas dentro de un territorio m&aacute;s amplio, donde la roca y la vegetaci&oacute;n forman parte del mismo conjunto. De este modo, la llamada &ldquo;capital de las piscinas naturales&rdquo; no se explica solo por el n&uacute;mero de pozas, sino por la forma en la que el agua estructura el paisaje, el ocio y la identidad de esta aldea portuguesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/horas-salamanca-pueblo-montana-centro-portugal-conocido-capital-piscinas-naturales_1_13287189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 13:44:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f44a655d-4191-493c-93aa-87062aa3c594_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8943772" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f44a655d-4191-493c-93aa-87062aa3c594_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8943772" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A dos horas de Salamanca: el pueblo de montaña en el centro de Portugal conocido como 'la capital de las piscinas naturales']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f44a655d-4191-493c-93aa-87062aa3c594_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Escapadas,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Calaceite, el pueblo de Teruel donde se cruzan historia, literatura y cultura ibérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/calaceite-pueblo-teruel-cruzan-historia-literatura-cultura-iberica_1_13278756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8675127-e0a8-44e9-8066-7ce398fdb54c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Calaceite, el pueblo de Teruel donde se cruzan historia, literatura y cultura ibérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su casco histórico es uno de los más interesantes del Matarraña, pero también fue refugio de escritores, cuna de arqueólogos y puerta de entrada a algunos de los yacimientos íberos más importantes de la comarca
</p><p class="subtitle">Gaudí 2026: una ruta por su legado fuera de Catalunya en el centenario de su muerte</p></div><p class="article-text">
        Calaceite es un pueblo especialmente bonito, de eso no hay duda, pero es cierto que en la comarca del <a href="https://www.eldiario.es/viajes/matarrana-secreto-guardado-teruel-aragon-rural_1_6477594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Matarra&ntilde;a</a>, en Teruel, hay muchos otros pueblos bonitos, as&iacute; que su belleza no lo hace tan especial estando donde est&aacute;. Sin embargo, Calaceite juega en varias ligas a la vez. Conserva uno de los conjuntos hist&oacute;ricos m&aacute;s interesantes de la comarca, con calles empedradas, plazas porticadas y casas se&ntilde;oriales que hablan de siglos de prosperidad ligados al comercio y al aceite de oliva, pero este municipio esconde mucho m&aacute;s que una cara bonita.
    </p><p class="article-text">
        Cuando caminamos por sus calles, basta con recorrer la Plaza de Espa&ntilde;a, asomarse a la Placeta de la Lonja o avanzar por la calle Maella para entender por qu&eacute; est&aacute; considerado uno de los pueblos m&aacute;s llamativos de Arag&oacute;n, y por qu&eacute; pertenece a la asociaci&oacute;n de Los Pueblos m&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a. A cada paso aparecen fachadas de piedra, balcones de forja, antiguos portales de la muralla convertidos en capillas y rincones que conservan intacto el car&aacute;cter de una villa que ha sabido crecer sin perder su identidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero como ver&aacute;s, Calaceite es mucho m&aacute;s que un casco hist&oacute;rico bien conservado. Aqu&iacute; naci&oacute; el arque&oacute;logo Juan Cabr&eacute;, una figura clave para entender la prehistoria y la cultura ib&eacute;rica de la zona. Tambi&eacute;n fue refugio de escritores y artistas durante la segunda mitad del siglo XX, hasta el punto de que por sus calles pasaron nombres tan conocidos como Jos&eacute; Donoso, Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez o Mario Vargas Llosa. Y a apenas un kil&oacute;metro del pueblo, entre campos de olivos, el poblado ib&eacute;rico de San Antonio recuerda que la historia de este rinc&oacute;n del Matarra&ntilde;a comenz&oacute; mucho antes de la Edad Media.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f9c188a-e8f7-4e74-b17c-41afbc5dec0e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f9c188a-e8f7-4e74-b17c-41afbc5dec0e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f9c188a-e8f7-4e74-b17c-41afbc5dec0e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f9c188a-e8f7-4e74-b17c-41afbc5dec0e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f9c188a-e8f7-4e74-b17c-41afbc5dec0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6f9c188a-e8f7-4e74-b17c-41afbc5dec0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6f9c188a-e8f7-4e74-b17c-41afbc5dec0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casco histórico de Calaceite, en Teruel."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casco histórico de Calaceite, en Teruel.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un paseo por uno de los cascos hist&oacute;ricos m&aacute;s bellos del Matarra&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Si hay un lugar por el que conviene empezar la visita es la Plaza de Espa&ntilde;a. Es el aut&eacute;ntico centro de la vida local y uno de los espacios que mejor explican la historia de Calaceite. Construida en el siglo XVI, est&aacute; rodeada de soportales, pasos cubiertos y fachadas de piedra que reflejan la importancia que tuvo la localidad durante siglos.
    </p><p class="article-text">
        Presidiendo la plaza se encuentra el Ayuntamiento, levantado a comienzos del siglo XVII y considerado uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil renacentista de la comarca. Bajo sus arcos se situaron antiguamente el mercado, la c&aacute;rcel y algunos de los espacios donde se desarrollaba la vida p&uacute;blica de la villa.
    </p><p class="article-text">
        Y all&iacute; al lado, a pocos pasos, aparece la Placeta de la Lonja, una peque&ntilde;a plaza a la que se accede atravesando los arcos del Ayuntamiento. Rodeada de edificios de los siglos XVII y XVIII, constituye uno de los rincones m&aacute;s representativos del casco hist&oacute;rico, y adem&aacute;s uno de los m&aacute;s tranquilos.
    </p><h2 class="article-text">La calle Maella y los rincones que explican el car&aacute;cter de Calaceite</h2><p class="article-text">
        La calle Maella es una de las m&aacute;s representativas de Calaceite. A lo largo de su recorrido se suceden casas se&ntilde;oriales, fachadas de piedra, escudos nobiliarios y balcones de forja que reflejan la prosperidad que vivi&oacute; la localidad entre los siglos XVIII y XIX.
    </p><p class="article-text">
        Entre todos los edificios destaca la Casa Moix, reconocible por su gran balconada en esquina sostenida por m&eacute;nsulas decoradas. Su singularidad fue tal que la fachada se reprodujo en el Pueblo Espa&ntilde;ol de Barcelona con motivo de la Exposici&oacute;n Internacional de 1929. Tambi&eacute;n merece atenci&oacute;n la Casa de la Justicia, uno de los edificios m&aacute;s antiguos del municipio.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los monumentos concretos, buena parte del atractivo de Calaceite est&aacute; en su propio trazado urbano. Las calles ascienden y descienden adapt&aacute;ndose al relieve sobre el que se levant&oacute; la villa y conectan peque&ntilde;as plazas, pasadizos y edificios hist&oacute;ricos que aparecen de forma constante durante el recorrido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38625fe5-c447-4353-8ce9-50ab40f66e8d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38625fe5-c447-4353-8ce9-50ab40f66e8d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38625fe5-c447-4353-8ce9-50ab40f66e8d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38625fe5-c447-4353-8ce9-50ab40f66e8d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38625fe5-c447-4353-8ce9-50ab40f66e8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38625fe5-c447-4353-8ce9-50ab40f66e8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38625fe5-c447-4353-8ce9-50ab40f66e8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casa Moix, en Calaceite (Teruel)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casa Moix, en Calaceite (Teruel).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Los portales que dejaron de defender la villa para convertirse en capillas</h2><p class="article-text">
        Uno de los elementos m&aacute;s curiosos de Calaceite son los portales-capilla, una soluci&oacute;n arquitect&oacute;nica muy caracter&iacute;stica del Matarra&ntilde;a. Antiguas puertas de la muralla medieval terminaron transform&aacute;ndose en espacios religiosos cuando las necesidades defensivas desaparecieron.
    </p><p class="article-text">
        El mejor ejemplo es el Portal-Capilla de San Antonio, conocido tambi&eacute;n como Portal de Orta por ser el acceso desde la vecina localidad catalana de Horta de Sant Joan. Sobre la antigua puerta se construy&oacute; en el siglo XVIII una capilla barroca que todav&iacute;a hoy mantiene algunas celebraciones tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido ocurri&oacute; con el Portal-Capilla de la Virgen del Pilar, situado al final de la calle Maella. Esta antigua entrada de la muralla conserva la estructura original del portal y la capilla a&ntilde;adida posteriormente. Juntos recuerdan c&oacute;mo era la villa amurallada de Calaceite y la evoluci&oacute;n que experiment&oacute; con el paso de los siglos.
    </p><h2 class="article-text">La gran iglesia barroca que domina el perfil del pueblo</h2><p class="article-text">
        La Iglesia de la Asunci&oacute;n es el edificio m&aacute;s monumental de Calaceite y una de las obras barrocas m&aacute;s importantes de toda la comarca. Su construcci&oacute;n comenz&oacute; a finales del siglo XVII sobre el emplazamiento de una antigua iglesia g&oacute;tica y fue consagrada en 1710.
    </p><p class="article-text">
        La fachada principal concentra buena parte de los elementos m&aacute;s destacados del templo, con columnas salom&oacute;nicas, abundante decoraci&oacute;n barroca y los grandes clavos de forja de sus puertas. Tambi&eacute;n destaca la torre campanario, cuya construcci&oacute;n qued&oacute; inacabada.
    </p><p class="article-text">
        En el interior, las tres naves tienen la misma altura, algo que sin duda ayuda a aumentar la sensaci&oacute;n de amplitud. Muy cerca se encuentra la Capilla de San Roque, documentada desde el siglo XVI y vinculada hist&oacute;ricamente al antiguo hospital de la localidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef0603ee-7786-439e-98ef-97423d1f3198_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef0603ee-7786-439e-98ef-97423d1f3198_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef0603ee-7786-439e-98ef-97423d1f3198_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef0603ee-7786-439e-98ef-97423d1f3198_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef0603ee-7786-439e-98ef-97423d1f3198_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef0603ee-7786-439e-98ef-97423d1f3198_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef0603ee-7786-439e-98ef-97423d1f3198_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La silueta de Calaceite (Teruel) marcada por la Iglesia de la Asunción."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La silueta de Calaceite (Teruel) marcada por la Iglesia de la Asunción.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El pueblo que se convirti&oacute; en refugio del <em>boom</em> latinoamericano</h2><p class="article-text">
        Pocas personas esperan encontrar en un peque&ntilde;o pueblo del Matarra&ntilde;a una historia relacionada con algunos de los escritores m&aacute;s importantes de la literatura en espa&ntilde;ol del siglo XX. Sin embargo, eso fue exactamente lo que ocurri&oacute; en Calaceite.
    </p><p class="article-text">
        Durante la d&eacute;cada de 1970, el escritor chileno Jos&eacute; Donoso se instal&oacute; aqu&iacute; junto a su familia y convirti&oacute; la localidad en un lugar de encuentro para autores e intelectuales. Por el pueblo pasaron figuras como Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, Mario Vargas Llosa o Carlos Fuentes, atra&iacute;das por la tranquilidad y el ambiente cultural que se hab&iacute;a generado en torno a Donoso.
    </p><p class="article-text">
        Esa tradici&oacute;n art&iacute;stica sigue formando parte de la identidad local. La Plaza de los Artistas, inaugurada en 1999, recuerda la presencia de escritores, pintores e investigadores que encontraron en Calaceite un lugar donde residir o trabajar durante distintas etapas de sus vidas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/837c5eab-2c80-4010-a5ca-04caf1300bce_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/837c5eab-2c80-4010-a5ca-04caf1300bce_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/837c5eab-2c80-4010-a5ca-04caf1300bce_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/837c5eab-2c80-4010-a5ca-04caf1300bce_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/837c5eab-2c80-4010-a5ca-04caf1300bce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/837c5eab-2c80-4010-a5ca-04caf1300bce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/837c5eab-2c80-4010-a5ca-04caf1300bce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Plaza de España de Calaceite, en Teruel."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Plaza de España de Calaceite, en Teruel.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">De Juan Cabr&eacute; a los &iacute;beros: un viaje a los or&iacute;genes del Matarra&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        La importancia cultural de Calaceite tambi&eacute;n est&aacute; ligada a la arqueolog&iacute;a. Aqu&iacute; naci&oacute; Juan Cabr&eacute;, una de las figuras m&aacute;s destacadas de la arqueolog&iacute;a espa&ntilde;ola y uno de los investigadores que contribuyeron a dar a conocer el patrimonio prehist&oacute;rico e ib&eacute;rico de la zona.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://museojuancabre.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">museo Juan Cabr&eacute;</a>, dedicado a su figura, permite conocer mejor tanto su trabajo como la historia del territorio. Pero la mejor forma de entender esa herencia es acercarse hasta el poblado ib&eacute;rico de San Antonio, situado a poco m&aacute;s de un kil&oacute;metro del casco urbano.
    </p><p class="article-text">
        Las excavaciones iniciadas a comienzos del siglo XX permitieron documentar un asentamiento ocupado entre los siglos V y II a. C. Todav&iacute;a pueden observarse restos de viviendas, estructuras defensivas y parte del urbanismo de un enclave que dominaba visualmente buena parte del territorio circundante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/864b33a6-b31d-4e05-9171-b4c75e7bdd76_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/864b33a6-b31d-4e05-9171-b4c75e7bdd76_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/864b33a6-b31d-4e05-9171-b4c75e7bdd76_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/864b33a6-b31d-4e05-9171-b4c75e7bdd76_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/864b33a6-b31d-4e05-9171-b4c75e7bdd76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/864b33a6-b31d-4e05-9171-b4c75e7bdd76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/864b33a6-b31d-4e05-9171-b4c75e7bdd76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Yacimiento del poblado íbero de San Antonio, en Calaceite (Teruel)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Yacimiento del poblado íbero de San Antonio, en Calaceite (Teruel).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Olivos centenarios, miradores y excursiones alrededor de Calaceite</h2><p class="article-text">
        Aunque el casco hist&oacute;rico concentra gran parte de los atractivos de la localidad, merece la pena reservar algo de tiempo para conocer el entorno. Los olivares forman parte inseparable del paisaje y de la econom&iacute;a local desde hace siglos. Un buen ejemplo lo encontramos en la Olivera del Suavo, todo un monumento vivo al que se le calculan m&aacute;s de 800 a&ntilde;os de edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro lugar imprescindible es la ermita de San Crist&oacute;bal, situada sobre una elevaci&oacute;n desde la que se obtiene una amplia panor&aacute;mica del Matarra&ntilde;a. El edificio actual fue construido en el siglo XVIII, aunque la devoci&oacute;n al santo est&aacute; documentada desde mucho antes.
    </p><p class="article-text">
        Desde este punto, elevado y con vistas, pueden contemplarse los campos de olivos, varias localidades de la comarca y las monta&ntilde;as de los Puertos de Beceite. Un broche perfecto para una visita que va mucho m&aacute;s all&aacute; de un casco hist&oacute;rico bonito, y que nos lleva a descubrir uno de los pueblos con m&aacute;s personalidad de toda la comarca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/calaceite-pueblo-teruel-cruzan-historia-literatura-cultura-iberica_1_13278756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 19:52:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e8675127-e0a8-44e9-8066-7ce398fdb54c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="878062" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e8675127-e0a8-44e9-8066-7ce398fdb54c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="878062" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Calaceite, el pueblo de Teruel donde se cruzan historia, literatura y cultura ibérica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e8675127-e0a8-44e9-8066-7ce398fdb54c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Turismo nacional,Escapadas,Teruel,Viajes,Arqueología,Arquitectura,Artistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué ver en Leipzig en 48 horas: las visitas imprescindibles en la 'Ciudad de la música' alemana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ver-leipzig-48-horas-visitas-imprescindibles-ciudad-musica-alemana_1_13252911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef115af9-7759-4781-89b2-a206dc120677_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué ver en Leipzig en 48 horas: las visitas imprescindibles en la &#039;Ciudad de la música&#039; alemana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una escapada breve que recorre la historia, el pulso cultural y los momentos clave de una ciudad marcada por su pasado y su identidad artística</p><p class="subtitle">Leipzig, una ciudad con un bastión de izquierdas en un mar de extrema derecha para la gran noche del Rayo en Alemania</p></div><p class="article-text">
        Leipzig, en el noroeste de Sajonia (Alemania), es una de esas ciudades que encajan bien en una escapada de dos d&iacute;as sin necesidad de ir corriendo de un sitio a otro. Su centro hist&oacute;rico concentra buena parte de los lugares clave &mdash;plazas, edificios institucionales e iglesias muy ligadas tanto a la m&uacute;sica como a la historia reciente del pa&iacute;s&mdash; y permite recorrerlo a pie durante la primera jornada, dejando el segundo d&iacute;a para espacios algo m&aacute;s alejados.
    </p><p class="article-text">
        Ese recorrido coincide, adem&aacute;s, con un momento de m&aacute;xima visibilidad para la ciudad. Leipzig ha cobrado un protagonismo extra estos d&iacute;as por la final de la Conference League, que se disputa este mi&eacute;rcoles 27 de mayo y enfrenta al Rayo Vallecano contra el Crystal Palace en el Leipzig Stadium, un recinto con m&aacute;s de 70 a&ntilde;os de historia. La cita ha atra&iacute;do a numerosos aficionados y ha vuelto a situarla en el foco internacional, tambi&eacute;n como un lugar que merece la pena descubrir m&aacute;s all&aacute; del partido.
    </p><p class="article-text">
        A ese contexto puntual se suma un peso cultural que forma parte de la identidad de Leipzig. Por aqu&iacute; pasaron figuras como Johann Sebastian Bach, Richard Wagner, Felix Mendelssohn o Robert Schumann, y ese legado sigue muy presente hoy en instituciones como la Orquesta de la Gewandhaus, la &Oacute;pera de Leipzig o el Coro de Santo Tom&aacute;s. Adem&aacute;s, su papel en 1989, con las oraciones y manifestaciones pac&iacute;ficas contra el r&eacute;gimen de la RDA, la sit&uacute;a como uno de los escenarios clave en los acontecimientos que precedieron a la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La Plaza del Mercado y el Antiguo Ayuntamiento</h2><p class="article-text">
        La Marktplatz o Plaza del Mercado es un buen punto de partida para una visita de 48 horas. Situada en pleno centro, esta plaza rectangular est&aacute; rodeada de edificios que ayudan a entender c&oacute;mo ha evolucionado Leipzig con el tiempo. Entre ellos destaca el Antiguo Ayuntamiento, construido en el siglo XVI y f&aacute;cilmente reconocible en uno de los lados principales de la plaza.
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos fue el coraz&oacute;n administrativo de la ciudad, aunque hoy alberga el Museo de Historia de Leipzig. En su interior, una colecci&oacute;n bastante completa permite recorrer la evoluci&oacute;n local a trav&eacute;s de documentos, obras y objetos de distintas &eacute;pocas. Es una parada &uacute;til para situarse antes de seguir hacia las iglesias y otros espacios del casco antiguo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bb51761-f608-4528-a84e-0a9999180d64_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bb51761-f608-4528-a84e-0a9999180d64_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bb51761-f608-4528-a84e-0a9999180d64_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bb51761-f608-4528-a84e-0a9999180d64_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bb51761-f608-4528-a84e-0a9999180d64_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bb51761-f608-4528-a84e-0a9999180d64_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0bb51761-f608-4528-a84e-0a9999180d64_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antiguo Ayuntamiento de Leipzig."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antiguo Ayuntamiento de Leipzig.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La plaza tambi&eacute;n refleja el car&aacute;cter comercial de Leipzig. Aqu&iacute; se celebra el tradicional mercado navide&ntilde;o, cuyos or&iacute;genes se remontan al siglo XV. Muy cerca est&aacute; el Alte Waage, un edificio hist&oacute;rico vinculado al pesaje de mercanc&iacute;as y al pago de impuestos. Todo el conjunto ayuda a entender hasta qu&eacute; punto el comercio fue clave en el desarrollo de la ciudad.
    </p><h2 class="article-text">Santo Tom&aacute;s y la huella de Bach</h2><p class="article-text">
        La iglesia de Santo Tom&aacute;s es una parada imprescindible. Fundada en el siglo XIII y reformada en varias ocasiones, est&aacute; estrechamente ligada a Johann Sebastian Bach, que trabaj&oacute; aqu&iacute; durante gran parte de su vida. Su tumba se encuentra en el interior, lo que convierte este lugar en un punto central para quienes se interesan por la historia musical.
    </p><p class="article-text">
        Pero su importancia no termina ah&iacute;. La iglesia sigue siendo la sede del Thomanerchor, uno de los coros infantiles m&aacute;s antiguos de Alemania, fundado en 1212. Esa continuidad hace que Santo Tom&aacute;s no sea solo un monumento hist&oacute;rico, sino un espacio vivo dentro de la cultura local. Justo enfrente se encuentra la estatua de Bach, una de las im&aacute;genes m&aacute;s reconocibles de Leipzig. Desde aqu&iacute;, merece la pena pasear por las calles cercanas, donde aparecen otros rincones ligados a la tradici&oacute;n musical de la ciudad.
    </p><h2 class="article-text">La iglesia de San Nicol&aacute;s y la memoria de 1989</h2><p class="article-text">
        La Nikolaikirche, o iglesia de San Nicol&aacute;s, es otro de los lugares que conviene incluir en el recorrido. Se considera la iglesia m&aacute;s antigua de Leipzig y su aspecto actual mezcla distintos estilos fruto de las reformas a lo largo del tiempo. En el interior llaman la atenci&oacute;n sus columnas, decoradas con formas que recuerdan a hojas de palmera.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de lo arquitect&oacute;nico, San Nicol&aacute;s tiene una fuerte carga hist&oacute;rica. En 1989 se convirti&oacute; en el punto de encuentro de las oraciones por la paz y de las protestas pac&iacute;ficas que reclamaban cambios pol&iacute;ticos en la RDA. Aquellas movilizaciones fueron clave en el clima social que precedi&oacute; a la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n. Visitarla permite entender una parte de Leipzig que va m&aacute;s all&aacute; de la m&uacute;sica y conecta el centro hist&oacute;rico con uno de los momentos m&aacute;s importantes de la Alemania contempor&aacute;nea.
    </p><h2 class="article-text">Augustusplatz, &Oacute;pera y Gewandhaus</h2><p class="article-text">
        Augustusplatz representa la cara m&aacute;s moderna y cultural del centro. Construida en el siglo XVIII, es una de las plazas principales de Leipzig y muestra bien c&oacute;mo la ciudad ha ido incorporando edificios de distintas &eacute;pocas.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; se encuentran la &Oacute;pera de Leipzig y la Gewandhaus, dos instituciones fundamentales para entender la continuidad de la tradici&oacute;n musical. La primera mantiene viva la actividad esc&eacute;nica, mientras que la segunda est&aacute; vinculada a una de las orquestas m&aacute;s prestigiosas del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para una escapada de dos d&iacute;as, este espacio puede ser un buen cierre para la primera jornada, sobre todo si se quiere combinar el paseo con alguna actividad cultural. Adem&aacute;s, la plaza refleja bien la relaci&oacute;n entre la Leipzig hist&oacute;rica y la ciudad reconstruida en el siglo XX, en un entorno donde conviven arquitectura, universidad y programaci&oacute;n cultural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4d64092-db7c-41e0-8285-cad6fa0a9cd7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4d64092-db7c-41e0-8285-cad6fa0a9cd7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4d64092-db7c-41e0-8285-cad6fa0a9cd7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4d64092-db7c-41e0-8285-cad6fa0a9cd7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4d64092-db7c-41e0-8285-cad6fa0a9cd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4d64092-db7c-41e0-8285-cad6fa0a9cd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d4d64092-db7c-41e0-8285-cad6fa0a9cd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Monumento en Conmemoración de la Batalla de las Naciones."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Monumento en Conmemoración de la Batalla de las Naciones.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El Monumento a la Batalla de las Naciones</h2><p class="article-text">
        Para el segundo d&iacute;a, una de las excursiones m&aacute;s habituales es al Monumento a la Batalla de las Naciones, situado a unos cuatro kil&oacute;metros del centro. Se levant&oacute; para conmemorar la batalla de 1813, en la que una coalici&oacute;n de ej&eacute;rcitos europeos derrot&oacute; a Napole&oacute;n en las cercan&iacute;as de Leipzig.
    </p><p class="article-text">
        El monumento se inaugur&oacute; cien a&ntilde;os despu&eacute;s y alcanza los 91 metros de altura, lo que lo convierte en uno de los grandes s&iacute;mbolos de la ciudad. Desde su parte superior, adem&aacute;s, se obtienen buenas vistas del entorno. Incluir esta visita ayuda a equilibrar el viaje. Despu&eacute;s de un primer d&iacute;a centrado en iglesias, plazas y m&uacute;sica, el itinerario se abre hacia un episodio clave de la historia europea del siglo XIX.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ver-leipzig-48-horas-visitas-imprescindibles-ciudad-musica-alemana_1_13252911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 09:44:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ef115af9-7759-4781-89b2-a206dc120677_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4898824" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ef115af9-7759-4781-89b2-a206dc120677_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4898824" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Qué ver en Leipzig en 48 horas: las visitas imprescindibles en la 'Ciudad de la música' alemana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ef115af9-7759-4781-89b2-a206dc120677_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Escapadas,Música,Cultura,Historia,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pueblos rojos, amarillos y negros: la Ruta del Color de Segovia por la Sierra de Ayllón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-rojos-amarillos-negros-ruta-color-segovia-sierra-ayllon_1_13223809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87b03135-b2d1-4202-8e57-b9ffc5d05144_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pueblos rojos, amarillos y negros: la Ruta del Color de Segovia por la Sierra de Ayllón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Del rojo de Madriguera al negro de El Muyo, pasando por el amarillo de Alquité. La Sierra de Ayllón reúne algunos de los pueblos más singulares de Segovia, marcados por el color de la piedra y la tierra con la que fueron construidos
</p><p class="subtitle">Cómo la fiebre del 'running' está transformando nuestras ciudades</p></div><p class="article-text">
        En el nordeste de Segovia, a pocos kil&oacute;metros de Riaza y muy cerca de la frontera con Guadalajara, la Sierra de Ayll&oacute;n esconde una de las rutas m&aacute;s curiosas de Castilla y Le&oacute;n. Aqu&iacute;, en apenas media hora de coche, el paisaje cambia constantemente. Hay pueblos de fachadas rojizas, otros donde casi todo es negro por la pizarra y algunos en los que la piedra toma tonos amarillos y dorados. Basta seguir la carretera SG-V-1111 para ir pasando de un color a otro entre colinas, robledales y peque&ntilde;os n&uacute;cleos serranos.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n est&aacute; en el propio terreno. Durante siglos, los vecinos construyeron sus casas con los materiales que ten&iacute;an m&aacute;s cerca, y eso acab&oacute; dando personalidad a cada pueblo. Las arcillas y tierras ricas en hierro ti&ntilde;eron de rojo lugares como Madriguera o Villacorta, la pizarra marc&oacute; la arquitectura oscura de El Muyo, Serrac&iacute;n o Becerril, y la cuarcita dej&oacute; sus tonos amarillos en pueblos como Alquit&eacute; o Mart&iacute;n Mu&ntilde;oz de Ayll&oacute;n. Parece hecho adrede, pero es simplemente la forma en la que esta parte de la sierra se ha construido durante generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en muchos de estos pueblos escasean los habitantes y se recorren en poco tiempo, pero conservan una arquitectura tradicional muy reconocible. Hay iglesias rom&aacute;nicas, balconadas de madera, antiguas minas, fuentes ferruginosas y calles en las que el color de las casas y el del suelo parecen el mismo. Algunos, como Madriguera, est&aacute;n especialmente cuidados, mientras que otros mantienen un aire m&aacute;s silencioso y casi detenido en el tiempo. Juntos forman una escapada diferente, perfecta para recorrer sin prisas una de las zonas menos conocidas de Segovia.
    </p><h2 class="article-text">Pueblos rojos: barro, hierro y fachadas te&ntilde;idas de arcilla</h2><p class="article-text">
        En algunas zonas de la Sierra de Ayll&oacute;n, el terreno est&aacute; cargado de compuestos f&eacute;rricos y arcillas rojizas. Durante siglos, esa tierra acab&oacute; convertida en muros, fachadas y suelos, dando lugar a los conocidos como pueblos rojos. Son, probablemente, los m&aacute;s llamativos de toda la ruta, especialmente cuando el sol resalta los tonos rojizos de las casas frente al verde de los prados y los montes de alrededor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d4ea568-1417-4fcc-bf06-5f272dba0e39_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d4ea568-1417-4fcc-bf06-5f272dba0e39_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d4ea568-1417-4fcc-bf06-5f272dba0e39_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d4ea568-1417-4fcc-bf06-5f272dba0e39_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d4ea568-1417-4fcc-bf06-5f272dba0e39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d4ea568-1417-4fcc-bf06-5f272dba0e39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6d4ea568-1417-4fcc-bf06-5f272dba0e39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Madriguera, uno de los pueblos rojos de Segovia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Madriguera, uno de los pueblos rojos de Segovia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Madriguera</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Madriguera es el gran s&iacute;mbolo de esta arquitectura roja y tambi&eacute;n uno de los pueblos m&aacute;s conocidos de la zona. A 1.138 metros de altitud, lleg&oacute; a ser uno de los n&uacute;cleos m&aacute;s importantes del entorno y durante a&ntilde;os cont&oacute; con ayuntamiento, casino o farmacia, algo poco habitual en pueblos serranos de este tama&ntilde;o. Ese pasado todav&iacute;a se nota en algunas construcciones y en el tama&ntilde;o de su iglesia de San Pedro Ap&oacute;stol, cuya espada&ntilde;a sobresale entre las casas rojizas del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s interesante de Madriguera es la uniformidad del conjunto. Muchas viviendas conservan balconadas y galer&iacute;as de madera, mientras que las fachadas mezclan piedra, barro y entramados tradicionales. A diferencia de otros n&uacute;cleos m&aacute;s deteriorados, aqu&iacute; gran parte de las casas han sido restauradas manteniendo la est&eacute;tica original, lo que hace que pasear por sus calles tenga una cierta sensaci&oacute;n de continuidad. En los alrededores podemos encontrar una fuente de aguas ferruginosas, as&iacute; como los restos de una antigua mina de caol&iacute;n, que muestran la estrecha relaci&oacute;n entre el pueblo y el terreno sobre el que se levanta.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Villacorta</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        M&aacute;s peque&ntilde;o y tranquilo que Madriguera, Villacorta mantiene la misma tonalidad rojiza en buena parte de sus construcciones. El pueblo se encuentra a algo m&aacute;s de mil metros de altitud y tiene como principal referencia la iglesia de Santa Catalina, situada en el centro del casco urbano. En sus alrededores aparecen varios elementos ligados a la vida tradicional de la zona, como antiguos palomares, un molino restaurado o la ermita de San Roque.
    </p><p class="article-text">
        Muy cerca del pueblo tambi&eacute;n se conserva un puente del siglo XVI sobre el r&iacute;o Vadillo. Todo el entorno tiene un car&aacute;cter m&aacute;s rural y disperso, con prados, peque&ntilde;as corrientes de agua y caminos que se adentran en la sierra. Aqu&iacute; el color rojo de las fachadas no resulta tan uniforme como en Madriguera, pero aparece constantemente en muros, piedras y construcciones tradicionales.
    </p><h2 class="article-text">Pueblos amarillos: la cuarcita y los tonos dorados de la sierra</h2><p class="article-text">
        Los pueblos amarillos son los menos numerosos de la ruta, pero tambi&eacute;n los que ofrecen un contraste m&aacute;s claro respecto a los pueblos negros de pizarra. Aqu&iacute; predominan la cuarcita y las piedras de tonos claros, que dan a las fachadas una apariencia m&aacute;s luminosa, especialmente cuando la luz cae de lleno sobre los muros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c7e08c9-e1d3-4c94-a380-3cbe7e75ba40_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c7e08c9-e1d3-4c94-a380-3cbe7e75ba40_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c7e08c9-e1d3-4c94-a380-3cbe7e75ba40_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c7e08c9-e1d3-4c94-a380-3cbe7e75ba40_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c7e08c9-e1d3-4c94-a380-3cbe7e75ba40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c7e08c9-e1d3-4c94-a380-3cbe7e75ba40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3c7e08c9-e1d3-4c94-a380-3cbe7e75ba40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Martín Muñoz de Ayllón, uno de los pueblos amarillos de Segovia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Martín Muñoz de Ayllón, uno de los pueblos amarillos de Segovia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Alquit&eacute;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Alquit&eacute; es una peque&ntilde;a pedan&iacute;a situada en una ladera a 1.280 metros de altitud. Su nombre aparece documentado ya en el siglo XII y tiene origen &aacute;rabe. El n&uacute;cleo es diminuto, pero conserva uno de los edificios m&aacute;s interesantes de toda la ruta: la iglesia de San Pedro. Sin duda llama la atenci&oacute;n su p&oacute;rtico rom&aacute;nico, con tres arquivoltas que todav&iacute;a conservan buena parte de su car&aacute;cter original.
    </p><p class="article-text">
        El pueblo apenas tiene unas pocas calles y casas dispersas, pero precisamente ah&iacute; reside parte de su atractivo. Todo parece muy ligado al paisaje de alrededor, con vistas abiertas hacia la sierra y construcciones en las que la piedra amarillenta domina claramente sobre otros materiales.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mart&iacute;n Mu&ntilde;oz de Ayll&oacute;n</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        A pocos kil&oacute;metros aparece Mart&iacute;n Mu&ntilde;oz de Ayll&oacute;n, donde los tonos amarillos siguen presentes aunque mezclados en algunos puntos con tejados oscuros de pizarra y tierras rojizas. Hist&oacute;ricamente, el pueblo estuvo ligado a la extracci&oacute;n de piedra y sus canteras llegaron a utilizarse en lugares tan conocidos como el Palacio de La Granja o la Catedral de Segovia.
    </p><p class="article-text">
        La iglesia de San Mart&iacute;n de Tours es el edificio m&aacute;s destacado del n&uacute;cleo y se sit&uacute;a en la parte alta del pueblo. Las calles mantienen un aspecto muy sencillo y rural, sin apenas transformaciones modernas, algo que ayuda a conservar la sensaci&oacute;n de conjunto tradicional que caracteriza a toda esta ruta.
    </p><h2 class="article-text">Pueblos negros: la arquitectura de pizarra de la Sierra de Ayll&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La pizarra domina completamente el paisaje en los pueblos negros. Muros, tejados, pavimentos y cercados utilizan este material oscuro que da a los n&uacute;cleos un aspecto mucho m&aacute;s sobrio y monta&ntilde;&eacute;s. Son pueblos peque&ntilde;os, algunos con muy pocos habitantes, donde la despoblaci&oacute;n se nota en varias construcciones abandonadas, aunque precisamente eso tambi&eacute;n ayuda a mantener una imagen muy aut&eacute;ntica de la arquitectura tradicional serrana. Al fin y al cabo, a estas alturas de ruta no estamos ya muy lejos de los <a href="https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-arquitectura-negra-ruta-sierra-norte-guadalajara_1_12881726.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueblos negros de Guadalajara</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9be53a60-e9f3-4a66-bfcd-acbbc9eddf28_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9be53a60-e9f3-4a66-bfcd-acbbc9eddf28_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9be53a60-e9f3-4a66-bfcd-acbbc9eddf28_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9be53a60-e9f3-4a66-bfcd-acbbc9eddf28_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9be53a60-e9f3-4a66-bfcd-acbbc9eddf28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9be53a60-e9f3-4a66-bfcd-acbbc9eddf28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9be53a60-e9f3-4a66-bfcd-acbbc9eddf28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Becerril, uno de los pueblos negros de Segovia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Becerril, uno de los pueblos negros de Segovia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Becerril</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Becerril es uno de los pueblos negros mejor conservados de la ruta. Se encuentra a 1.241 metros de altitud y su edificio m&aacute;s importante es la iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n, un templo rom&aacute;nico con a&ntilde;adidos posteriores que conserva un &aacute;bside semicircular muy bien mantenido. En la cornisa todav&iacute;a pueden verse varios canecillos decorados y en el interior destaca un retablo renacentista con tablas pintadas. Merece la pena dedicarle un rato.
    </p><p class="article-text">
        El entorno del pueblo tambi&eacute;n estuvo ligado durante a&ntilde;os a la actividad minera, con antiguas extracciones de hierro y de una pizarra sumamente suave conocida como ampelita, adem&aacute;s de antiguas tejeras. Hoy la zona es conocida tambi&eacute;n por la observaci&oacute;n del cielo nocturno, ya que la escasa contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica convierte estos pueblos en lugares excelentes para ver estrellas.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Serrac&iacute;n</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Serrac&iacute;n se levanta sobre la ladera del monte Pizarral (el nombre ya lo dice todo) y probablemente sea uno de los pueblos con m&aacute;s sensaci&oacute;n de aislamiento de toda la ruta. Aqu&iacute; la pizarra domina casi por completo el paisaje urbano, aunque en algunas construcciones aparecen tambi&eacute;n detalles rojizos en puertas, ventanas o muros, por lo que deja ver cierta transici&oacute;n entre colores.
    </p><p class="article-text">
        Del antiguo templo de la Natividad apenas queda en pie la espada&ntilde;a, que se ha convertido en una de las im&aacute;genes m&aacute;s reconocibles del pueblo. Muy cerca se encontraban antiguas minas de plata, carb&oacute;n mineral y pizarra, actividad que durante a&ntilde;os marc&oacute; la vida de esta zona de la sierra. Hoy muchas casas est&aacute;n vac&iacute;as o parcialmente derruidas, pero el conjunto mantiene un enorme inter&eacute;s desde el punto de vista arquitect&oacute;nico y paisaj&iacute;stico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3464db3-82da-4f33-b160-a8acf8b1b7ed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3464db3-82da-4f33-b160-a8acf8b1b7ed_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3464db3-82da-4f33-b160-a8acf8b1b7ed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3464db3-82da-4f33-b160-a8acf8b1b7ed_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3464db3-82da-4f33-b160-a8acf8b1b7ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3464db3-82da-4f33-b160-a8acf8b1b7ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b3464db3-82da-4f33-b160-a8acf8b1b7ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Muyo, otro de los pueblos negros de Segovia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Muyo, otro de los pueblos negros de Segovia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El Muyo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Si hay un pueblo donde la arquitectura negra alcanza su m&aacute;xima expresi&oacute;n, ese es El Muyo. La pizarra aparece en tejados, fachadas, muros y hasta en el pavimento de algunas calles, creando una imagen muy homog&eacute;nea y reconocible. El contraste con los pueblos rojos cercanos es inmediato, aunque apenas los separen unos pocos kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        La iglesia de los Santos M&aacute;rtires, dedicada a San Cornelio y San Cipriano, guarda una cruz g&oacute;tica procesional muy peculiar, conocida como 'de gajos', ya que sus brazos simulan la textura de los troncos de un &aacute;rbol. M&aacute;s all&aacute; de este patrimonio, buena parte del atractivo de El Muyo est&aacute; simplemente en recorrer sus calles y observar c&oacute;mo las construcciones parecen salir directamente de la propia monta&ntilde;a.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El Negredo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El Negredo cierra la ruta de los pueblos negros, aunque aqu&iacute; la presencia de la pizarra ya se mezcla con otros materiales y los tonos oscuros no resultan tan intensos como en El Muyo o Serrac&iacute;n. Aun as&iacute;, el pueblo mantiene la est&eacute;tica caracter&iacute;stica de esta arquitectura serrana.
    </p><p class="article-text">
        Su edificio m&aacute;s destacado es la iglesia de Vallehermoso, de origen g&oacute;tico y con un p&oacute;rtico renacentista muy llamativo. Lo curioso es que se encuentra separada del n&uacute;cleo urbano, mientras que la ermita de San Benito s&iacute; aparece dentro del pueblo. Como ocurre en buena parte de esta ruta, el inter&eacute;s de El Negredo no est&aacute; solo en sus monumentos, sino en el conjunto: calles tranquilas, construcciones tradicionales y la sensaci&oacute;n de estar en una de las zonas m&aacute;s apartadas y menos alteradas de la provincia de Segovia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-rojos-amarillos-negros-ruta-color-segovia-sierra-ayllon_1_13223809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 20:00:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/87b03135-b2d1-4202-8e57-b9ffc5d05144_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="326639" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/87b03135-b2d1-4202-8e57-b9ffc5d05144_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="326639" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pueblos rojos, amarillos y negros: la Ruta del Color de Segovia por la Sierra de Ayllón]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/87b03135-b2d1-4202-8e57-b9ffc5d05144_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Segovia,Escapadas]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
