<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Fisahara]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/fisahara/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fisahara]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1011764" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Vida y muerte en el paritorio de un centro de refugiados saharauis: “A veces no podemos hacer nada para salvarlas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/vida-muerte-paritorio-centro-refugiados-saharauis-veces-no-salvarlas_1_11347379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5514510c-37dc-4216-b407-05e07c2d9413_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vida y muerte en el paritorio de un centro de refugiados saharauis: “A veces no podemos hacer nada para salvarlas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Galat Chej es una de las matronas del hospital regional de Ausserd, uno de los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, en Argelia y atiende a una media de 40 partos al mes, con pocos recursos y falta de personal. "Siempre sentimos que falta algo", lamenta</p><p class="subtitle">Reportaje - Autobuses de Gipuzkoa, camiones cisterna y médicos de Bizkaia para sobrevivir en medio del desierto
</p></div><p class="article-text">
        Saado Sidama tuvo a su hija el pasado 5 de diciembre de 2023 a sus 28 a&ntilde;os. Pari&oacute; una ni&ntilde;a de 3 kilos y 200 gramos en el hospital regional de Ausserd, en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, Argelia. Pese a las condiciones del hospital, en el que tanto la falta de material como de recursos humanos impiden en muchas ocasiones atender correctamente a las mujeres que paren, el beb&eacute; de Sidama naci&oacute; en buen estado de salud. No corri&oacute; la misma suerte May Embarak, de 39 a&ntilde;os, cuyo beb&eacute; naci&oacute; muerto. Ni Amaldali Akan, de 42 a&ntilde;os, que sufri&oacute; un aborto en la semana 12 de gestaci&oacute;n. Las tres fueron atendidas por la matrona Galat Chej, que a sus 30 a&ntilde;os lleva desde 2012 trabajando en el hospital. &ldquo;Hacemos lo que podemos, pero a veces no conseguimos salvar la vida de los beb&eacute;s&rdquo;, lamenta Chej mientras se pasea por la sala posparto. 
    </p><p class="article-text">
        Es una ma&ntilde;ana de principios de mayo y el calor entra por las paredes del hospital, que se se dividen entre baldosa en su parte baja hasta la altura de las camas y cemento pintado de azul y color crema en la parte de arriba, seg&uacute;n la estancia. Los materiales, en su mayor&iacute;a son donados por instituciones y ONGs, pero &ldquo;no son suficientes&rdquo;, como denuncia la matrona. 
    </p><p class="article-text">
        Cuentan con dos camillas ginecol&oacute;gicas en una sala en la que disponen de una incubadora que por el momento no han podido utilizar, por falta de formaci&oacute;n. &ldquo;La tenemos aqu&iacute;, pero a&uacute;n estamos aprendiendo a usarla. No controlamos la t&eacute;cnica&rdquo;, reconoce Chej en un casi perfecto espa&ntilde;ol, pese a no haber salido nunca del campo de refugiados saharauis. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65c82454-f337-44e0-ba7a-90117dd943ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65c82454-f337-44e0-ba7a-90117dd943ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65c82454-f337-44e0-ba7a-90117dd943ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65c82454-f337-44e0-ba7a-90117dd943ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65c82454-f337-44e0-ba7a-90117dd943ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65c82454-f337-44e0-ba7a-90117dd943ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/65c82454-f337-44e0-ba7a-90117dd943ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Camas ginecológicas en el hospital regional de Ausserd, el campamento de refugiados de Tinduf, Argelia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Camas ginecológicas en el hospital regional de Ausserd, el campamento de refugiados de Tinduf, Argelia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la sala contigua, la sala pre y posparto del hospital, cuentan con otras dos camas. Ambas habitaciones disponen de aire acondicionado. &ldquo;Cuando llega el calor todo es mucho peor, nos cuesta mucho m&aacute;s trabajar&rdquo;, explica. En mayo, las temperaturas en Ausserd, que se encuentra en el medio del desierto, alcanzan los 40 grados, pero el calor del que habla Chej es el que llega con el verano, que pueden superar los 45 y, en ocasiones llegar hasta los 50 grados. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es arriesgado, si tuviéramos un quirófano o un médico sería mejor, hacemos lo posible e imposible para salvar a las madres y los bebés</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Galat Chej es una de las dos matronas que trabajan en el hospital regional de Ausserd en una poblaci&oacute;n de 36.400 personas. A sus 30 a&ntilde;os, a diferencia de la mayor&iacute;a de las mujeres de Ausserd, est&aacute; soltera. Asegura que ella siempre quiso ser matrona, por eso comenz&oacute; a serlo antes de finalizar la carrera de Enfermer&iacute;a en una escuela de enfermeros en la que la mayor&iacute;a de estudiantes son hombres. A&ntilde;os despu&eacute;s de formarse, atiende a una media de 40 partos al mes, pero lo hace sin quir&oacute;fanos, anestesistas ni m&eacute;dicos. Si un parto se complica y se requiere la atenci&oacute;n de alguno de ellos, las pacientes son trasladadas al hospital nacional gestionado por la Brigada M&eacute;dica Cubana a unos 35 kil&oacute;metros de el de Ausserd. &ldquo;Aqu&iacute; atendemos partos naturales, si se necesita hacer una ces&aacute;rea son trasladas. Si se tiene alguna complicaci&oacute;n o si tenemos alguna duda, las enviamos con la Brigada M&eacute;dica Cubana. Es arriesgado, si tuvi&eacute;ramos un quir&oacute;fano o un m&eacute;dico ser&iacute;a mejor. Con lo que tenemos es muy duro, hacemos lo posible e imposible para salvar a las madres y los beb&eacute;s&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1db45f47-7e35-41a8-b987-f6fa91497518_16-9-aspect-ratio_50p_1094716.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1db45f47-7e35-41a8-b987-f6fa91497518_16-9-aspect-ratio_50p_1094716.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1db45f47-7e35-41a8-b987-f6fa91497518_16-9-aspect-ratio_75p_1094716.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1db45f47-7e35-41a8-b987-f6fa91497518_16-9-aspect-ratio_75p_1094716.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1db45f47-7e35-41a8-b987-f6fa91497518_16-9-aspect-ratio_default_1094716.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1db45f47-7e35-41a8-b987-f6fa91497518_16-9-aspect-ratio_default_1094716.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1db45f47-7e35-41a8-b987-f6fa91497518_16-9-aspect-ratio_default_1094716.jpg"
                    alt="Material para atender los partos en Ausserd, el campamento de refugiados de Tinduf, Argelia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Material para atender los partos en Ausserd, el campamento de refugiados de Tinduf, Argelia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando una mujer viene con alg&uacute;n problema, sangra o tiene una hemorragia, nuestro protocolo indica que debe ser trasladada al hospital nacional en ambulancia. Si atendemos el parto aqu&iacute; lo hacemos de forma natural, pero disponemos de oxitocina, si lo requiere y podemos hacer episiotom&iacute;as si son necesarias. Una vez que nacen los beb&eacute;s, las madres se suelen quedar uno o dos d&iacute;as en la sala posparto, depende de lo que necesiten&rdquo;, sostiene la matrona. Normalmente, las mujeres que dan a luz en el hospital regional lo hacen solas o acompa&ntilde;adas de una hermana o amiga. Rara vez son los padres de los beb&eacute;s los que entran a la sala de parto. &ldquo;Si quieren entrar, pueden, pero no suelen querer&rdquo;, explica. Si las mujeres deciden parir en sus casas, que tambi&eacute;n existe esa posibilidad, las matronas realizan un seguimiento de cada caso en los dispensarios o centros de salud de cada barrio. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No tenemos el material suficiente para trabajar. No estamos tan cómodas como si estuviéramos en un hospital con todo lo necesario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Chej, lo m&aacute;s complicado de ser matrona es la falta de recursos. &ldquo;No tenemos el material suficiente para trabajar. No estamos tan c&oacute;modas como si estuvi&eacute;ramos en un hospital con todo lo necesario. Eso es lo m&aacute;s dif&iacute;cil. Tampoco tenemos un buen equipo compuesto por enfermeros ni m&eacute;dicos. Aqu&iacute; siempre sentimos que falta algo. Si pasa algo grave intentamos hacer lo que podemos, pero a veces no podemos hacer nada por salvar las vidas&rdquo;, lamenta. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cbff5e1-792f-4e17-b369-9617bbc5df71_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cbff5e1-792f-4e17-b369-9617bbc5df71_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cbff5e1-792f-4e17-b369-9617bbc5df71_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cbff5e1-792f-4e17-b369-9617bbc5df71_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cbff5e1-792f-4e17-b369-9617bbc5df71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7cbff5e1-792f-4e17-b369-9617bbc5df71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7cbff5e1-792f-4e17-b369-9617bbc5df71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Registro de partos del hospital regional de Ausserd, campo de refugiados saharauis en Tinduf"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Registro de partos del hospital regional de Ausserd, campo de refugiados saharauis en Tinduf                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os que Chej lleva trabajando, reconoce que por falta de tiempo y recursos &ldquo;al menos dos mujeres&rdquo; han perdido la vida, pero que a ella, por el momento, no le ha pasado. Cada dato es apuntado en un registro de partos aportado por M&eacute;dicos del Mundo. La informaci&oacute;n est&aacute; escrita en castellano y en el registro se incluyen datos como la fecha de nacimiento del beb&eacute; -aunque no la hora- el nombre de la mujer, su barrio, edad, semana de gestaci&oacute;n, la matrona que le atiende, el peso y el sexo del beb&eacute;. Tambi&eacute;n se debe informar de si la madre es trasladada al hospital nacional o atendida en el hospital regional, si el beb&eacute; ha nacido vivo, si se ha sufrido un aborto, si ha habido una muerte fetal intraparto, muerte fetal posparto o, en &uacute;ltimo lugar, muerte maternal. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/vida-muerte-paritorio-centro-refugiados-saharauis-veces-no-salvarlas_1_11347379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 May 2024 19:46:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5514510c-37dc-4216-b407-05e07c2d9413_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="86409" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5514510c-37dc-4216-b407-05e07c2d9413_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="86409" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vida y muerte en el paritorio de un centro de refugiados saharauis: “A veces no podemos hacer nada para salvarlas”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5514510c-37dc-4216-b407-05e07c2d9413_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Fisahara,Conflicto saharaui,Niños saharauis,Parto,Maternidad,Hospitales,Guerras,Marruecos,Matronas,Salud,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carolina Yuste, actriz: "No voy a acallar lo que siento para proteger mi parcelita de privilegio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/carolina-yuste-actriz-no-acallar-siento-proteger-parcelita-privilegio_128_11340823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8415ba9-4025-4542-83ea-6348c0c7a3ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1094546.jpg" width="1280" height="720" alt="Carolina Yuste, actriz: &quot;No voy a acallar lo que siento para proteger mi parcelita de privilegio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Puedo permitirme decir que no a proyectos de mierda porque tengo para pagar el alquiler. No sé qué sucedería si fuera de otra manera", lamenta la actriz desde los campamentos de refugiados saharauis de Argelia</p><p class="subtitle">Entrevista - Willy Toledo, actor: "Ahora aparecen mamarrachos cagándose en mileuristas. Ha vuelto el neoliberalismo más salvaje"</p></div><p class="article-text">
        La sonrisa de la actriz Carolina Yuste (Badajoz, 1991) no ha dejado de verse en la semana que ha durado el Festival Internacional de Cine de Sahara (FiSahara). Bajo ella se esconde la preocupaci&oacute;n por las emociones que le llegar&aacute;n una vez abandone el campamento de refugiados de Ausserd, en Tinduf, Argelia, pero mientras tanto no para de mostrar su cara m&aacute;s amable y divertida. &ldquo;No puedo permitirme estar mal, no ser&iacute;a justo&rdquo;, reconoce en una entrevista con este peri&oacute;dico mientras juega con el ni&ntilde;o de la familia que le acoge durante estos d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Las proyecciones del festival son por la noche, una vez el sol cae y las altas temperaturas en medio del desierto dan una tregua. Yuste se pasea entre los espectadores antes de ver la pel&iacute;cula que toca, en esta ocasi&oacute;n, <em>La guerra de Beatriz</em> de los directores Bety Reis y Luigi Acquisto, la primera pel&iacute;cula despu&eacute;s de que Timor Leste lograse su independencia. Las im&aacute;genes de la pel&iacute;cula son duras ya que muestran la masacre perpetrada en el territorio por las fuerzas de ocupaci&oacute;n indonesias. Tan duras que la actriz prefiere marcharse a la proyecci&oacute;n para ni&ntilde;os que tiene el festival donde est&aacute;n viendo <em>Campeonex</em> de Javier Fesser. &ldquo;Estas pel&iacute;culas son muy necesarias, pero ya estamos aqu&iacute;, estamos viviendo realidades verdaderamente duras y hay momentos en los que no puedo. A veces solo quiero estar con los ni&ntilde;os que de repente te miran, te sonr&iacute;en de oreja a oreja y te derrites, pero no en el plan que dicen algunos en redes sociales de 'es que son felices con tan poco', eso lo odio profundamente. Si venimos aqu&iacute; es para conocer esta realidad, tratar de entenderla y visibilizarla&rdquo;, confiesa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo est&aacute; siendo la experiencia de estar por primera vez en los campamentos de refugiados saharauis para usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bien, aunque definirlo es algo muy raro. Es verdad que ya he estado en otros campos de refugiados, con lo cual el impacto inicial no es tan fuerte, supongo que de alguna manera yo ya sab&iacute;a lo que me pod&iacute;a encontrar. Creo que en este tipo de situaciones te disocias un poco e intentas ser lo m&aacute;s pr&aacute;ctica posible y no verlo todo desde tu prisma de mujer blanca occidental. Te das cuenta de que lo que est&aacute;n pasando aqu&iacute; es injusto y es frustrante cuando entiendes que el pa&iacute;s donde vives es responsable de un mont&oacute;n de sufrimiento. Yo estoy bien, si dijera que estoy mal me parecer&iacute;a que tendr&iacute;a un morro que te cagas. Yo no he venido aqu&iacute; a estar mal y no puedo permit&iacute;rmelo, no ser&iacute;a justo. Creo que las hostias cuando tienes estas vivencias te vienen cuando vuelves. La angustia te viene cuando te vas a tu casa y est&aacute;s en tu cama suave, te duchas con agua caliente, te lavas tus dientes y te acuerdas de todas las caritas que has estado viendo durante una semana, y piensas &lsquo;Ellos est&aacute;n all&iacute; y yo aqu&iacute;&rsquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que no quiero es que mi trabajo defina mi existencia en el mundo. Me gusta trabajar poco, bonito y  no tener esa presión de trabajar o producir constantemente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Este festival de cine es distinto a la gran mayor&iacute;a, en los que muchas veces la cultura o el propio cine es lo que menos importa. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Este es uno de los festivales del mundo que m&aacute;s sentido tiene. La gran mayor&iacute;a de festivales son una performance y un show para otras cosas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cuesta querer forjar una carrera como actriz teniendo esa sensibilidad o siendo activista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Depende de lo que quieras hacer. Lo que no quiero es que mi trabajo defina mi existencia en el mundo. Es mi trabajo, pero yo no soy solo actriz. A m&iacute; me gusta trabajar poco, bonito, con equipos guays y proyectos que me apetezcan, pero yo no tengo esa presi&oacute;n de tener que trabajar o producir constantemente.&nbsp;Yo quiero hacer dinero para que mi familia est&eacute; tranquila y eso significa beneficiarme de un sistema que existe y que es un carro en el que estamos todos. A d&iacute;a de hoy ser activista no me ha perjudicado, estoy currando un mont&oacute;n, me siguen llamando para proyectos, aunque considero que las cosas que digo o por las cuales me manifiesto son de caj&oacute;n de madera, no estoy diciendo cosas muy locas. No voy a acallar lo que siento para proteger mi parcelita de privilegio. Aunque he aprendido que mi capacidad de acci&oacute;n es muy chiquitita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, aunque la capacidad sea chiquitita, escuchar a personajes p&uacute;blicos hablar abiertamente sobre causas como esta o renunciando a proyectos por sus principios da esperanza. &iquest;No?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa es que yo puedo permitirme decir que no a proyectos de mierda porque me puedo pagar el alquiler. Yo no s&eacute; qu&eacute; suceder&iacute;a si fuera de otra manera. Tenemos una responsabilidad, hace tiempo una chica de 16 a&ntilde;os vino a hablar conmigo y me cont&oacute; que gracias a las pel&iacute;culas y las entrevistas que hac&iacute;a se hab&iacute;a atrevido a decirle a sus padres que era lesbiana. Yo creo en la gran herramienta que es el arte para generar eso. El amor es la gran revoluci&oacute;n de este mundo. Cuando eres tan consciente de las cosas que pasan acabas agotada y te anestesias, porque necesitas salir adelante, porque si no, es agotador. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es muy difícil encontrar a una persona no binaria encargándose de la fotografía o a un protagonista negro. ¿Dónde están?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supuso para usted ganar el Goya a mejor actriz con 'Carmen y Lola'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me dio mucho m&aacute;s trabajo. Para m&iacute; supuso conquistar un espacio en el que los dem&aacute;s me vieron. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de la gala dijo que era un orgullo haber ganado con un proyecto en el que los puestos de direcci&oacute;n estuvieran formados por mujeres. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, en puestos en los que las jefas de departamento sean mujeres, que ah&iacute; es donde cambia todo. Una pel&iacute;cula es dr&aacute;sticamente diferente si quienes eligen c&oacute;mo contar la historia son mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Todav&iacute;a cuesta encontrar a mujeres en puestos de direcci&oacute;n en el cine?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No solo mujeres, tambi&eacute;n cuesta much&iacute;simo que haya diversidad. Es muy dif&iacute;cil encontrar a una persona no binaria encarg&aacute;ndose de la fotograf&iacute;a o a un protagonista negro. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n en Espa&ntilde;a? Vamos de que somos modernos, pero todav&iacute;a cuesta mucho ver una diversidad real en la ficci&oacute;n y entre los trabajadores del mundo del cine.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/carolina-yuste-actriz-no-acallar-siento-proteger-parcelita-privilegio_128_11340823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 May 2024 19:45:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a8415ba9-4025-4542-83ea-6348c0c7a3ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1094546.jpg" length="144042" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a8415ba9-4025-4542-83ea-6348c0c7a3ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1094546.jpg" type="image/jpeg" fileSize="144042" width="1280" height="720"/>
      <media:title><![CDATA[Carolina Yuste, actriz: "No voy a acallar lo que siento para proteger mi parcelita de privilegio"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a8415ba9-4025-4542-83ea-6348c0c7a3ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1094546.jpg" width="1280" height="720"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Cultura,Fisahara,Conflicto saharaui,Niños saharauis,Cine,Cineastas,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Willy Toledo, actor: "Ahora aparecen mamarrachos cagándose en mileuristas. Ha vuelto el neoliberalismo más salvaje"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/willy-toledo-actor-ahora-aparecen-mamarrachos-cagandose-mileuristas-vuelto-neoliberalismo-salvaje_128_11338838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4124f2e-1e69-4e09-9237-96ad67bd82d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1094544.jpg" width="798" height="449" alt="Willy Toledo, actor: &quot;Ahora aparecen mamarrachos cagándose en mileuristas. Ha vuelto el neoliberalismo más salvaje&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Este es un mensaje para todas mis compañeras y compañeros: aparecer en El Hormiguero no os va a traer ningún beneficio. Hay que hacerle un boicot, igual que hay que hacerle un boicot a Israel", sostiene el actor </p><p class="subtitle">Reportaje - Buscadores de agua en el desierto del Sahara, un oficio que necesita relevo generacional y maquinaria
</p></div><p class="article-text">
        Entre casas de adobe y jaimas, casas tradicionales saharauis, se levantan algunas construcciones de cemento, como en la que los actores y actrices que visitan Festival Internacional de Cine de Sahara (FiSahara) se est&aacute;n hospedando durante el festival. Su anfitriona es una de las profesoras de la escuela del campo de refugiados de Ausserd, en Tinduf, Argelia. En el sal&oacute;n, sobre la alfombra, un peque&ntilde;o colch&oacute;n y entre maletas el actor Willy Toledo consigue, despu&eacute;s de tres d&iacute;as, darse una peque&ntilde;a ducha, o m&aacute;s concretamente echarse agua con el cubo que le ha facilitado la familia. 
    </p><p class="article-text">
        Fuera, el calor del desierto supera los 35 grados, pero la sensaci&oacute;n t&eacute;rmica es de los 38. Dentro, algunas familias consiguen enfriar alguna estancia de la casa con aire acondicionado. La que hospeda a Toledo es una de esas familias y es donde se realiza esta entrevista en la que se abordan cuestiones como la situaci&oacute;n del pueblo saharaui, su veto en el cine espa&ntilde;ol durante m&aacute;s de diez a&ntilde;os y el panorama pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a, entre otras, sin olvidar a Palestina. &ldquo;Igual que no podemos olvidar a Palestina no podemos olvidar al pueblo saharaui, porque adem&aacute;s la situaci&oacute;n con sus diferencias es muy parecida, es un pueblo milenario que lleva siglos viviendo en un territorio hasta que aparece una potencia colonial y criminal que los somete, ocupa sus territorios, les roba sus tierras y los asesina. No podemos olvidar a ninguno de los dos&rdquo;, reconoce el actor. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lleva a&ntilde;os participando en el FiSahara y en multitud de ocasiones ha confesado que es una causa que le afecta mucho. No es com&uacute;n ver a actores que se impliquen tanto en una realidad como esta. &iquest;A qu&eacute; se debe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La causa saharaui me toca desde ni&ntilde;o porque mi padre era canario y el pueblo canario y el saharaui desde que eran una colonia han tenido una relaci&oacute;n muy intensa personal, econ&oacute;mica y empresarial. Entonces, yo llevo escuchando sobre la causa saharaui desde que era un canijo. Siempre ha sido algo muy cercano. Hace unos 15 a&ntilde;os me invitaron a venir y, a partir de ah&iacute;, vine otras tres veces m&aacute;s, pas&eacute; a la direcci&oacute;n junto a Javier Corcuera durante cinco a&ntilde;os y ahora estoy en el equipo del festival, pero me encargo de los invitados del mundo del cine.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo que m&aacute;s le trastoca del festival?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fundamentalmente la postura del Estado espa&ntilde;ol desde 1975 hasta hoy, que, aunque de palabra y de boquilla asum&iacute;a la tesis de Naciones Unidas de la celebraci&oacute;n de un refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n, hace un par de a&ntilde;os Pedro S&aacute;nchez decidi&oacute; dar un viraje radical y asumir las tesis marroqu&iacute;es de una autonom&iacute;a del Sahara Occidental dentro del reino de Marruecos. Eso es lo que m&aacute;s me llena de rabia y de ira porque Espa&ntilde;a sigue siendo el administrador &uacute;nico del territorio de Sahara Occidental. Es el &uacute;nico territorio africano pendiente de descolonizaci&oacute;n, aunque sea formal. Y corresponde al Estado espa&ntilde;ol llevar a cabo ese proceso de descolonizaci&oacute;n y la convocatoria del refer&eacute;ndum con el censo del a&ntilde;o 91, aunque los saharauis est&aacute;n dispuestos a aumentar ese censo y saben que va a haber muchos colonos marroqu&iacute;es que votar&iacute;an a favor de la autodeterminaci&oacute;n. Porque es la diferencia entre vivir bajo un estado democr&aacute;tico o en una tiran&iacute;a mon&aacute;rquica como la de Hassan II primero y Mohamed VI ahora. Lo que m&aacute;s me trastoca es pertenecer a un pa&iacute;s que no solo no acepta su responsabilidad, sino que colabora activamente con el opresor y el ocupante. Mucha gente dice &iquest;qu&eacute; hay en el Sahara Occidental? Pues adem&aacute;s de un pueblo con una cultura milenaria, hay muchos recursos naturales y esa es la condena de los pueblos con recursos naturales. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ‘lafware’ ni empezó con Sánchez, ni con Podemos. ¿Cuántos procesos judiciales ha habido a militantes de movimientos sociales vascos?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se esperaba algo m&aacute;s del Gobierno de Pedro S&aacute;nchez en este sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no he esperado nunca nada del PSOE ni lo esperar&eacute; jam&aacute;s, m&aacute;s all&aacute; de las traiciones a las causas m&aacute;s justas. Lo que no esperaba es ese cambio de postura, que en el fondo es m&aacute;s formal que otra cosa, porque siguen vendi&eacute;ndole armas a Marruecos, formando a la Polic&iacute;a marroqu&iacute; y enviando material antidisturbios para que repriman a los saharauis y a los marroqu&iacute;es. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se paga caro en Espa&ntilde;a ser un activista y querer hacer cultura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se paga caro en cualquier lugar del mundo. Si fuera colombiano, estar&iacute;a en una fosa com&uacute;n y tengo la suerte de vivir en un pa&iacute;s en el que, de momento, no nos asesinan. S&iacute; que nos meten en la c&aacute;rcel, nos abren procesos judiciales interminables, nos fr&iacute;en a multas cuando salimos a protestar y a otros, con mucha menos suerte que yo, aunque he sido detenido tres veces y he pasado 24 horas en el calabozo, los han torturado, los han violado, los han quemado y los han enterrado en cal viva en el caso de los GAL con la militancia vasca. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mucha gente cree que el &lsquo;lawfare&rsquo; es algo actual y se sorprenden cuando se dice que lleva pasando d&eacute;cadas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, el &lsquo;lafware&rsquo; ni empez&oacute; con S&aacute;nchez, ni con Podemos. &iquest;Cu&aacute;ntos procesos judiciales ha habido a militantes de movimientos sociales vascos, ecologistas, periodistas? Se han cerrado medios de comunicaci&oacute;n, se ha torturado a personas como el periodista Martxelo Otamendi para que luego venga el Tribunal Supremo y diga que ah&iacute; no hab&iacute;a ning&uacute;n solo art&iacute;culo en diez a&ntilde;os en los que se llamara a la lucha armada, pero da igual. Entonces, el 'lawfare' espa&ntilde;ol es como el r&eacute;gimen marroqu&iacute;, corrupto hasta la m&eacute;dula y, sobre todo la Judicatura y la Polic&iacute;a. No hay instituciones m&aacute;s corruptas que estas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su caso fue juzgado por unos mensajes de Facebook en los que insultaba a Dios y a la Virgen y por los que la Asociaci&oacute;n de Abogados Cristianos ped&iacute;a una multa de 22 meses. &iquest;C&oacute;mo fue aquello?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha habido de todo. Una fue por esos mensajes de Facebook, otra por cagarme el 12 de octubre en la colonizaci&oacute;n, en los conquistadores, en la Virgen Mar&iacute;a y en la Guardia Civil y todav&iacute;a tengo un caso pendiente porque lo han recurrido y otro fue por participar en la huelga general cuando era delegado de Acci&oacute;n Sindical del Sindicato de Actores y Actrices. Me detuvieron a las dos de la ma&ntilde;ana porque presuntamente 24 horas antes hab&iacute;a asaltado un bar y lo hab&iacute;a destrozado. Me detuvieron, me llevaron a juicio, el fiscal me pidi&oacute; prisi&oacute;n provisional y tres a&ntilde;os y medio de c&aacute;rcel, aunque afortunadamente di con un juez cuyo nombre nunca olvidar&eacute;, Marcelino Sexmedo, que escribi&oacute; una sentencia absolutamente devastadora contra el fiscal que hab&iacute;a pedido tres a&ntilde;os y medio contra nada porque el due&ntilde;o del bar ni siquiera present&oacute; denuncia, no hab&iacute;a nada. La Polic&iacute;a quiso detenerme y meterme preso, porque fue una detenci&oacute;n ilegal. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36c8fb74-e2ea-4d86-afe2-6397538fda84_16-9-aspect-ratio_50p_1094550.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36c8fb74-e2ea-4d86-afe2-6397538fda84_16-9-aspect-ratio_50p_1094550.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36c8fb74-e2ea-4d86-afe2-6397538fda84_16-9-aspect-ratio_75p_1094550.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36c8fb74-e2ea-4d86-afe2-6397538fda84_16-9-aspect-ratio_75p_1094550.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36c8fb74-e2ea-4d86-afe2-6397538fda84_16-9-aspect-ratio_default_1094550.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36c8fb74-e2ea-4d86-afe2-6397538fda84_16-9-aspect-ratio_default_1094550.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/36c8fb74-e2ea-4d86-afe2-6397538fda84_16-9-aspect-ratio_default_1094550.jpg"
                    alt="Willy Toledo en la casa que le acoge en el campamento de refugiados de Ausserd, durante el FiSahara"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Willy Toledo en la casa que le acoge en el campamento de refugiados de Ausserd, durante el FiSahara                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Al final es estar a merced del juez que toque, a pesar de estar en un Estado de Derecho. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente. Me llam&oacute; Jos&eacute; Antonio Mart&iacute;n Pall&iacute;n [jurista y magistrado em&eacute;rito del Tribunal Supremo] y me dijo que eso era una detenci&oacute;n ilegal y que si quer&iacute;a &iacute;bamos a por ellos. Pero no quise, porque si vas contra ellos te puede pasar como a los chavales de Altsasu sin haber hecho absolutamente nada. Si voy a por ellos tan directamente tengo la vida arruinada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante una de las conferencias del FiSahara, la activista saharaui Mina Baali&nbsp;cont&oacute; que su propio hijo le hab&iacute;a pedido que dejara de manifestarse porque podr&iacute;a perjudicarle en su carrera como ingeniero. &iquest;A qu&eacute; se renuncia por ser activista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A un mont&oacute;n de cosas, aunque en realidad yo afortunadamente no he tenido que renunciar a tanto. Me dejaron diez a&ntilde;os sin currar en Espa&ntilde;a, pero me fui a Latinoam&eacute;rica y viv&iacute; cosas que no habr&iacute;a vivido si me hubiera quedado. He trabajado mucho en Argentina, Colombia y M&eacute;xico, me fue incre&iacute;ble, conoc&iacute; a miembros de movimientos sociales de all&iacute; y fue una experiencia alucinante que en Espa&ntilde;a no hubiera tenido. Adem&aacute;s, les he ganado, porque 14 a&ntilde;os despu&eacute;s trabajo con bastante regularidad sin haber dado un solo paso atr&aacute;s y a pesar de que haya televisiones como Telecinco, TVE o Antena3 que no me contratan, sigo trabajando, as&iacute; que se jodan. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay artistas o personajes p&uacute;blicos que dicen que no pueden no a ir al Hormiguero por la publicidad que supone. &iquest;Qu&eacute; opina al respecto, usted que en varias ocasiones ha pedido p&uacute;blicamente que no se vaya a ese programa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que es absurdo. Este es un mensaje para todas mis compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros: aparecer en El Hormiguero no os va a traer ning&uacute;n beneficio. No te van a dar m&aacute;s trabajo por salir en El Hormiguero. Y nadie, por mucho que digan, les obliga a ir. Ninguna productora, director ni ninguna plataforma. Les pueden insistir y presionar, pero somos libres de ir a donde nos d&eacute; la gana y a ese programa no hay que ir. El Hormiguero ha pasado de ser un programa de entretenimiento a ser un programa pol&iacute;tico de propaganda ultraderechista y es un peligro. Hay que hacerle un boicot, igual que hay que hacerle un boicot a Israel. Es f&aacute;cil hacer boicots y criticar lo de fuera, pero cuando lo tenemos en casa da miedo, y no hay que tenerlo porque vetar ese programa no les va a perjudicar en nada. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pedro Sánchez es el enemigo del pueblo, está porque al sistema le interesa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Considera que es importante que las figuras medi&aacute;ticas est&eacute;n politizadas? Usted de hecho particip&oacute; el a&ntilde;o pasado de forma simb&oacute;lica en las listas electorales de la candidatura municipal de Badalona (Barcelona) por Guanyem.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que no me he arrepentido de eso, porque nunca me arrepiento de nada, pero he aprendido que nunca m&aacute;s lo har&iacute;a porque lo que tengo claro es que hasta que no me demuestren lo contrario no voy a fiarme de ning&uacute;n pol&iacute;tico. Es importante que la gente de la cultura est&eacute; implicada. Yo me acuerdo de que cuando era peque&ntilde;o ve&iacute;a a Paco Rabal y a Lola Gaos manifest&aacute;ndose pol&iacute;ticamente y me parec&iacute;a muy guay porque era gente a la que admiraba, que compart&iacute;an mis ideas y que las expresaban en p&uacute;blico con todas las consecuencias que tuvo. Lola Gaos se tuvo que ir de Espa&ntilde;a porque no le daba trabajo nadie despu&eacute;s de que en una entrevista Jos&eacute; Mar&iacute;a I&ntilde;igo le preguntara &ldquo;&iquest;Es usted comunista?&rdquo; y ella contestara &ldquo;S&iacute;, se&ntilde;or y a mucha honra&rdquo;. Es importante estar implicado pol&iacute;ticamente no solo en el mundo del cine, sino en todos los sectores, aunque desgraciadamente cada vez hay menos gente implicada y el eje ideol&oacute;gico se va moviendo m&aacute;s a la derecha hasta el punto de que nos cuentan que salvar a Pedro S&aacute;nchez es salvar la democracia. Un tipo que tiene a la clase trabajadora como la tiene, con una Ley de Extranjer&iacute;a criminal que trata de tener una masa de poblaci&oacute;n trabajadora sin ning&uacute;n derecho y con libertad para explotarlos. Pedro S&aacute;nchez es el enemigo del pueblo y forma parte del sistema y est&aacute; aqu&iacute; porque al sistema le interesa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay alguna otra alternativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Olvidarnos de que la &uacute;nica alternativa es la institucional, que es ir a votar, que eso es lo que quiere el r&eacute;gimen. Hay una alternativa que son las calles, la organizaci&oacute;n popular, vecinal. En las instituciones se cambian muy pocas cosas. Los &uacute;nicos procesos transformadores que ha habido en la historia de la humanidad en cualquier parte del mundo se han hecho en la calle gracias a la organizaci&oacute;n de la gente, desgraciadamente d&aacute;ndose de hostias con el poder no porque seamos violentos, sino porque el sistema capitalista es profundamente violento y cada vez que sacamos la cabecita nos dan de hostias. Desgraciadamente solo los procesos violentos como respuesta a la violencia del r&eacute;gimen han surtido alg&uacute;n tipo de efecto, votar no va a cambiar este pa&iacute;s, en ning&uacute;n caso y menos teniendo en cuenta de que la alternativa de Gobierno a nivel nacional es Sumar o Podemos, pero ya est&aacute; casi en descomposici&oacute;n, aunque creo que Podemos va a aguantar m&aacute;s que Sumar porque tiene una base popular y votante. Electoralmente no nos queda nada, &iquest;hay que votar? S&iacute;, porque si llegara Vox al Gobierno las mujeres, la poblaci&oacute;n migrante y los movimientos sociales estar&iacute;an mucho peor. Ahora nos venden que Pedro S&aacute;nchez va a parar a Vox y es la verdad, porque es el &uacute;nico que puede parar a Vox, pero a costa de qu&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las mujeres saharauis que viv&iacute;a en Espa&ntilde;a cont&oacute; en el FiSahara que ha regresado a los campamentos con sus hijas porque no quer&iacute;a que creciesen en medio del capitalismo ni el individualismo. &iquest;Faltan en Espa&ntilde;a los valores que tiene el pueblo saharaui?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. Nuestros valores son ahora los mismos que en los 80, el objetivo es hacerse multimillonario, por eso aparecen esos mamarrachos en Youtube cag&aacute;ndose en los mileuristas. Ha vuelto el neoliberalismo m&aacute;s salvaje a nuestra cultura y a nuestros discursos. Otra vez lo que mola es hacerse multimillonario y si hay que pisar al de al lado se le pisa y si hay que irse a Andorra para no pagar impuestos se va. Es una cultura dif&iacute;cil de desactivar y m&aacute;s con estos medios de comunicaci&oacute;n que todos van a una. Unos son una m&aacute;quina de fango de crear bulos y mentiras y otros de no contar nunca la verdad y simplificar los mensajes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/willy-toledo-actor-ahora-aparecen-mamarrachos-cagandose-mileuristas-vuelto-neoliberalismo-salvaje_128_11338838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 May 2024 19:45:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c4124f2e-1e69-4e09-9237-96ad67bd82d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1094544.jpg" length="99530" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c4124f2e-1e69-4e09-9237-96ad67bd82d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1094544.jpg" type="image/jpeg" fileSize="99530" width="798" height="449"/>
      <media:title><![CDATA[Willy Toledo, actor: "Ahora aparecen mamarrachos cagándose en mileuristas. Ha vuelto el neoliberalismo más salvaje"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c4124f2e-1e69-4e09-9237-96ad67bd82d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1094544.jpg" width="798" height="449"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Conflicto saharaui,Niños saharauis,Sáhara Occidental,Fisahara,Willy Toledo,Actores,Cultura,Políticas,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Autobuses de Gipuzkoa, camiones cisterna y médicos de Bizkaia para sobrevivir en medio del desierto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/autobuses-gipuzkoa-camiones-cisterna-medicos-bizkaia-sobrevivir-medio-desierto_1_11334966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef3ce9cf-6d50-4c3e-bfe6-539c32eb975f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Autobuses de Gipuzkoa, camiones cisterna y médicos de Bizkaia para sobrevivir en medio del desierto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las instituciones vascas colaboran con los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, Argelia con donaciones para transporte, suministro de agua y medicina. "Es fundamental para la vida aquí", reconocen desde la República Árabe Saharaui Democrática</p><p class="subtitle">Reportaje - Buscadores de agua en el desierto del Sahara, un oficio que necesita relevo generacional y maquinaria
</p></div><p class="article-text">
        En 2021, la Diputaci&oacute;n Foral de Gipuzkoa entreg&oacute; a los representantes de la Delegaci&oacute;n Saharaui en Euskadi, Mohamed Limam y Brahim Abdelfatah, cinco autobuses de Lurraldebus. Desde entonces, forman parte del transporte diario en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, Argelia. Pocos pasajeros que entran a uno de los &uacute;nicos autobuses que se pasean por el desierto son conscientes de que en los cristales se leen palabras en euskera como 'kontuz arrapalarekin' (cuidado con la plataforma) o 'larrialdietako irteera'(salida de emergencia). Tampoco saben ubicar en el mapa Bidasoaldea, la zona guipuzcoana que recorr&iacute;a el autob&uacute;s antes de su segunda vida. &ldquo;Lleva al colegio, al hospital regional o a donde se necesite llevar a un grupo grande&rdquo;, explica el conductor antes de hacer de gu&iacute;a tur&iacute;stico por Ausserd para el p&uacute;blico del Festival Internacional de Cine de Sahara (FiSahara). 
    </p><p class="article-text">
        En este caso ha transportado a los pasajeros a uno de los lugares m&aacute;s importantes del territorio y clave para que los cerca de 173.600 habitantes de los campos de refugiados sigan con vida: la planta de agua subterr&aacute;nea. Se trata de un sistema subterr&aacute;neo de agua que previamente ha sido transportada desde Rabuni, la capital administrativa de los campos de refugiados de Tinduf. Una vez all&iacute; se desaliniza, mineraliza y se reparte. El m&aacute;ximo son cinco toneladas al mes para una familia peque&ntilde;a, de menos de cinco miembros. A partir de ah&iacute; se aumenta la cantidad si fuese necesario. &ldquo;A los negacionistas les traer&iacute;a aqu&iacute; para que vieran los efectos del cambio clim&aacute;tico. Este es el territorio m&aacute;s inh&oacute;spito del desierto, con condiciones extraordinariamente duras, 3 grados de noche y 45 de d&iacute;a. Antes ten&iacute;amos estaciones, pero ahora ya no. Por la noche es invierno y por la ma&ntilde;ana verano&rdquo;, detalla Zarga Abdalahe Abdi, fil&oacute;loga saharaui y coordinadora del FiSahara. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c40a76b-5e06-4cac-952f-b7f4e4d83306_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c40a76b-5e06-4cac-952f-b7f4e4d83306_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c40a76b-5e06-4cac-952f-b7f4e4d83306_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c40a76b-5e06-4cac-952f-b7f4e4d83306_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c40a76b-5e06-4cac-952f-b7f4e4d83306_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3c40a76b-5e06-4cac-952f-b7f4e4d83306_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3c40a76b-5e06-4cac-952f-b7f4e4d83306_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una joven mira desde la ventana del autobús Lurraldebus que recorre los campamentos de refugiados saharauis y que aún contiene los mensajes en euskera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una joven mira desde la ventana del autobús Lurraldebus que recorre los campamentos de refugiados saharauis y que aún contiene los mensajes en euskera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Un gran cami&oacute;n cisterna naranja reposa junto al dep&oacute;sito y bajo la arena que lo cubre, se entrev&eacute;n el logo de la Asociaci&oacute;n de Entidades Locales Vascas Cooperantes, Euskal Fondoa, y de la Diputaci&oacute;n Foral de Bizkaia. En 2022, Euskal Fondoa contribuy&oacute; a la causa saharaui con un total de 229.553,13 euros gracias a<a href="https://euskalankidetza.hegoa.ehu.eus/es/projects/7755" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> donaciones de una treintena de ayuntamientos vascos y de la Diputaci&oacute;n de Bizkaia</a>. Entre los ayuntamientos donantes hay grandes aportaciones como la de Hernani, con 25.000 euros, Durango, con 20.000 y Oiartzun con 16.000 euros. Tambi&eacute;n aportan ayuntamientos de municipios peque&ntilde;os y hasta de barrios como el de Egia, el de Irura o el de Iruraiz-Gauna, con tan solo 517 habitantes. Euskadi acaba de aprobar una ley de Cooperaci&oacute;n que sit&uacute;a la causa saharaui como una prioridad y la han apoyado PNV, PSE-EE, EH Bildu, Podemos, IU y hasta el PP.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6c14e15-382a-44f2-add6-b92dcc02893d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6c14e15-382a-44f2-add6-b92dcc02893d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6c14e15-382a-44f2-add6-b92dcc02893d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6c14e15-382a-44f2-add6-b92dcc02893d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6c14e15-382a-44f2-add6-b92dcc02893d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6c14e15-382a-44f2-add6-b92dcc02893d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b6c14e15-382a-44f2-add6-b92dcc02893d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un camión cisterna de Euskal Fondoa y la Diputación de Bizkaia en el campamento de refugiados de Ausserd, en Tinduf, Argelia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un camión cisterna de Euskal Fondoa y la Diputación de Bizkaia en el campamento de refugiados de Ausserd, en Tinduf, Argelia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El objetivo del proyecto se basa en dotar al Ministerio de Agua y Medio Ambiente de un cami&oacute;n cisterna de agua nuevo y dotar al taller de Gazuani de los fungibles y recambios necesarios para que pueda asegurar el mantenimiento y las reparaciones de los camiones cisternas que acarrean el agua para as&iacute; mejorar el abastecimiento de agua potable a las familias que viven en los barrios de los campamentos. &ldquo;La colaboraci&oacute;n espa&ntilde;ola y, en especial la vasca es fundamental para la vida aqu&iacute;. No solo nos aportan materiales para conseguir y transportar agua, tambi&eacute;n colaboran con los m&eacute;dicos y nos acogen cuando marchamos all&aacute;&rdquo;, reconoce a este peri&oacute;dico Said Mohamed Salem Beiba, el jefe de Divisi&oacute;n de Perforaci&oacute;n y Sondeo del Ministerio del Agua de la Rep&uacute;blica &Aacute;rabe Saharaui Democr&aacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d321fb0e-3a14-4c34-9bf9-b6d75a8a53a5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d321fb0e-3a14-4c34-9bf9-b6d75a8a53a5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d321fb0e-3a14-4c34-9bf9-b6d75a8a53a5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d321fb0e-3a14-4c34-9bf9-b6d75a8a53a5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d321fb0e-3a14-4c34-9bf9-b6d75a8a53a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d321fb0e-3a14-4c34-9bf9-b6d75a8a53a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d321fb0e-3a14-4c34-9bf9-b6d75a8a53a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel de la Diputación Foral de Bizkaia en el Hospital Regional de Ausserd, en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, Argelia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel de la Diputación Foral de Bizkaia en el Hospital Regional de Ausserd, en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, Argelia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A pocos metros de las jaimas en las que se celebra el FiSahara se levanta un edificio de adobe naranja pintado de blanco y azul. En la entrada se lee un cartel con el mensaje &ldquo;Proyecto Plan de consolidaci&oacute;n y desarrollo de las redes sanitarias y educativa de los campamentos de la poblaci&oacute;n refugiada en Tindouf (2006-2011). Ejecutado por la Fundaci&oacute;n Mundubat. Socio local del Ministerio de Salud P&uacute;blica. Financiado por la Diputaci&oacute;n Foral de Bizkaia&rdquo;. Es el hospital regional del campamento, al que van cuando sus enfermedades no pueden ser atendidas en los centros de salud. Dispone de un paritorio, una sala de oftalmolog&iacute;a, otra sala de curas y una &uacute;ltima de reposo. Pero no tiene ning&uacute;n m&eacute;dico, ni quir&oacute;fanos. Si algo se complica, deben ir a un hospital mayor gestionado por la Brigada M&eacute;dica Cubana a unos 35 kil&oacute;metros de el de Ausserd.  
    </p><p class="article-text">
        La ONG vasca Mundubat lleva trabajando en los campamentos de refugiados saharauis desde 1996. Desde entonces se dedican a elaborar proyectos de salud y env&iacute;an varias veces al a&ntilde;o a un equipo formado por personal voluntario para fortalecer las capacidades del personal sanitario sobre todo en intervenciones de atenci&oacute;n primaria. &ldquo;Tenemos mucha falta de materiales y de personal, es muy dif&iacute;cil y duro trabajar as&iacute; mucho m&aacute;s cuando hace calor. Me duele cuando viene un paciente muy mal y no puedo hacer nada&rdquo;, reconoce Galat Chej, matrona de 30 a&ntilde;os que lleva desde 2012 trabajando en el hospital regional de Ausserd. Galat Chej se ha formado dentro del campamento, de donde solo ha salido a Espa&ntilde;a de vacaciones, pero aspira a marcharse alg&uacute;n d&iacute;a. &ldquo;Me encantar&iacute;a trabajar con un buen equipo y tener todo lo que necesito para hacer mi trabajo, que me encanta. Ojal&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a pueda hacerlo&rdquo;, concluye la joven, sin perder la esperanza. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/autobuses-gipuzkoa-camiones-cisterna-medicos-bizkaia-sobrevivir-medio-desierto_1_11334966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 May 2024 19:45:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ef3ce9cf-6d50-4c3e-bfe6-539c32eb975f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="134894" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ef3ce9cf-6d50-4c3e-bfe6-539c32eb975f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="134894" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Autobuses de Gipuzkoa, camiones cisterna y médicos de Bizkaia para sobrevivir en medio del desierto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ef3ce9cf-6d50-4c3e-bfe6-539c32eb975f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Conflicto saharaui,Niños saharauis,Sáhara Occidental,Fisahara]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelve el FiSahara para denunciar un territorio olvidado: "Somos víctimas de una venganza de Marruecos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fisahara-denuncia-territorio-olvidado-silenciado_1_1302878.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49150264-56f9-4216-81da-c40ab6bccb0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vuelve el FiSahara para denunciar un territorio olvidado: &quot;Somos víctimas de una venganza de Marruecos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El campamento de población refugiada saharaui de Auserd (Tinduf), en el sureste de Argelia, acoge estos días el Festival Internacional del Sáhara</p><p class="subtitle">Buscan poner el foco en los residentes saharauis en las zonas ocupadas del Sáhara Occidental que, según denuncia la organización, "son reprimidos diariamente por las autoridades marroquíes"</p><p class="subtitle">Hablamos con algunos de los saharauis que denuncian los abusos de Marruecos en la zona ocupada del Sáhara Occidental</p></div><p class="article-text">
        El campamento de poblaci&oacute;n refugiada saharaui de Auserd (Tinduf), en el sureste de Argelia, acoge la XV edici&oacute;n del Festival Internacional de Cine del S&aacute;hara '<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Dajla-lugar-nacido-desaparecer_0_187931212.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FiSahara</a>' con el objetivo de acercar el cine a los j&oacute;venes y dar visibilidad a la cultura de un pueblo obligado a vivir en el desierto. En esta ocasi&oacute;n esta&#769; dedicado a los &ldquo;residentes en las zonas ocupadas del Sahara Occidental&rdquo; que, seg&uacute;n denuncia la organizaci&oacute;n, &ldquo;son reprimidos diariamente por las autoridades marroqu&iacute;es&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace tiempo que yo y mi familia somos v&iacute;ctimas de una venganza de la parte del Estado ocupante marroqu&iacute;&rdquo;, denuncia Hassanna Duihi a eldiario.es, casado con la activista saharaui Mina Baali. El matrimonio, con tres hijos, es de la capital, El Aai&uacute;n. Sin embargo, la pareja vive separada desde 2017, cuando el esposo fue trasladado a Bojador &ldquo;tras una decisi&oacute;n abusiva contra m&iacute;&rdquo;. No se resiste y aprovecha el fin de semana para visitar a su familia, aunque &ldquo;es un verdadero sufrimiento que estemos divididos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hassana es funcionario del ministerio de Educaci&oacute;n, y vicepresidente de la Liga por la Protecci&oacute;n de los Presos Saharauis en las C&aacute;rceles Marroqu&iacute;es (LPPS), adem&aacute;s es miembro de la Asociaci&oacute;n Saharaui de V&iacute;ctimas de Violaciones Graves de Derechos Humanos (ASVDH), la &uacute;nica organizaci&oacute;n permitida por Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        A Mina, tambi&eacute;n funcionaria, &ldquo;le han congelado varias veces el salario&rdquo;, adem&aacute;s fue &ldquo;amenaza y torturada&rdquo; en la calle cuando particip&oacute; en una manifestaci&oacute;n pac&iacute;fica el 12 de octubre en El Aai&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El hijo mayor vive en Espa&ntilde;a donde en 2017 solicit&oacute; protecci&oacute;n internacional porque fue &ldquo;amenazado en muchas ocasiones por la polic&iacute;a marroqu&iacute;&rdquo;, asegura su padre. Al segundo no le han concedido la beca para cursar estudios universitarios y no se le permite utilizar el transporte escolar como a otros estudiantes universitarios.
    </p><h3 class="article-text">35 personas, expulsadas del S&aacute;hara Occidental en 2019</h3><p class="article-text">
        El 'FiSahara' ha querido dedicar esta edici&oacute;n tambi&eacute;n &ldquo;a todos los presos y presas pol&iacute;ticas encarceladas injustamente&rdquo;, explican en la organizaci&oacute;n del evento.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima condena contra un activista en el S&aacute;hara Occidental la dict&oacute; este mes el Tribunal de Apelaci&oacute;n de El Aai&uacute;n al periodista saharaui Oulid Salek Batal, acusado de &ldquo;montar barricadas en la v&iacute;a p&uacute;blica que obstaculizaron el tr&aacute;fico, ultraje a funcionarios p&uacute;blicos y posesi&oacute;n de armas&rdquo;. Batal fue detenido en abril en Smara en un altercado con la polic&iacute;a que cerc&oacute; la casa de una activista saharaui para evitar que los militantes celebrasen un acto tras su salida de prisi&oacute;n. El Observatorio para la Protecci&oacute;n de los Defensores de los Derechos Humanos exige a las autoridades marroqu&iacute;es la intervenci&oacute;n urgente en la situaci&oacute;n del periodista saharaui Oualid El Batal condenado a 6 a&ntilde;os de c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        Periodistas, abogados o defensores de los derechos humanos tienen complicado documentar las denuncias de los activistas, bien por el dif&iacute;cil acceso al S&aacute;hara o debido a las expulsiones propiciadas por Marruecos a quienes intentan informar desde este punto. As&iacute;, esta misma semana, las autoridades marroqu&iacute;es no permitieron la entrada a dos j&oacute;venes danesas al Sahara Occidental y las expulsaron a Agadir.
    </p><p class="article-text">
        Desde enero de 2019, 35 personas han sido expulsadas del S&aacute;hara Occidental, seg&uacute;n la informaci&oacute;n proporcionada por Equipe Media a eldiario.es. Se trata de periodistas, observadores, investigadores y abogados de diferentes nacionalidades: espa&ntilde;oles, italianos, daneses, franc&eacute;s, chinos y noruegos.
    </p><p class="article-text">
        Este grupo de periodistas activistas saharauis de Equipe Media presentan en el 'FiSahara' un nuevo documental 'Heridas abiertas'. La cinta surge de una campa&ntilde;a realizada en el mes de agosto con Saharawi Voice para sensibilizar acerca de los desaparecidos y sus familiares, que &ldquo;sufren mucho porque no saben nada de ellos, si est&aacute;n vivos o si est&aacute;n muertos, no les han entregado los cuerpos&rdquo;, explica a este medio Ahmed Ettanji de Equipe Media. En la cinta tambi&eacute;n se incluye una entrevista con uno de los presos del campamento de Gdeim Izik que qued&oacute; en libertad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aparece solo un poco de lo que viven los saharauis bajo la ocupaci&oacute;n y el bloqueo informativo y militar&rdquo;, detalla Ettanji.
    </p><h3 class="article-text">La ONU discute a puerta cerrada sobre el S&aacute;hara</h3><p class="article-text">
        La cuarta Comisi&oacute;n de la Asamblea General de la ONU aprob&oacute; este mi&eacute;rcoles, sin votaci&oacute;n, una resoluci&oacute;n que reitera su apoyo al proceso pol&iacute;tico liderado bajo los auspicios de la ONU para la soluci&oacute;n del problema del Sahara Occidental. En esta reuni&oacute;n, la Comisi&oacute;n pidi&oacute; a las partes involucradas en el conflicto (Marruecos, la RASD, Argelia y Mauritania) &ldquo;que cooperen plenamente con el Secretario General, Antonio Guterres, para encontrar una soluci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ONU celebr&oacute; esta sesi&oacute;n para desbloquear la situaci&oacute;n tras la dimisi&oacute;n del mediador Horst K&ouml;hler de 76 a&ntilde;os, quien consigui&oacute; reunir a los implicados en torno a dos mesas redondas en Ginebra, y ten&iacute;a previsto que se celebrase la pr&oacute;xima reuni&oacute;n antes de finalizar el a&ntilde;o. De hecho, Guterres no cuenta actualmente con ning&uacute;n enviado para el S&aacute;hara Occidental, tras la partida del alem&aacute;n. En la reuni&oacute;n se urgi&oacute; a encontrar un sustituto para avanzar en el proceso, y adem&aacute;s a finales de octubre se debe adoptar una resoluci&oacute;n para prorrogar el mandato de la MINURSO, que se renueva ahora cada seis meses tras la propuesta de Estados Unidos.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No olvidamos al pueblo saharaui&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Mientras, en los campamentos se viven cinco d&iacute;as de cultura que arrancaron con la proyecci&oacute;n de 'Campeones'. Los embajadores de la cinta ganadora de tres premios Goya, incluido el de mejor peli&#769;cula, Jesu&#769;s Lago y Alberto Nieto, han viajado tambi&eacute;n a los campamentos. Es la primera vez que el FiSahara trabaja la discapacidad y la inclusi&oacute;n. De esta manera, adem&aacute;s de ofrecer un coloquio al t&eacute;rmino de la proyecci&oacute;n, Lago y Nieto participan en dos talleres de expresi&oacute;n corporal social en una escuela de Auserd y en un centro de personas discapacitadas de Smara.
    </p><p class="article-text">
        En este &uacute;ltimo tambi&eacute;n intervino la cantante Rozal&eacute;n, que junto a su int&eacute;rprete en lengua de signos, Beatriz Romero, realizaron actividades de musicoterapia: &ldquo;Creo que es importante que vayamos a los lugares para conocer la realidad. Podemos leer o informarnos, pero hasta que no llegas aqu&iacute;, no lo conoces realmente. Este tipo de festivales dan visibilidad a algo que est&aacute; tan olvidado&hellip; Por parte de nuestra sociedad y nuestro pa&iacute;s les debemos esa atenci&oacute;n como m&iacute;nimo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La artista albacete&ntilde;a participa tambi&eacute;n desde el pasado domingo en la segunda edici&oacute;n de 'Un micro para el Sahara' que contin&uacute;a con su objetivo de visibilizar la situaci&oacute;n de un pueblo olvidado en las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        'FiSahara' es el &uacute;nico festival que se celebra en un campamento de refugiados. Nada es f&aacute;cil en los campamentos. Tampoco llegar hasta all&iacute;. Por ello, 'Un micro para el Sahara' se uni&oacute; a la difusi&oacute;n de un festival que no tiene alfombra roja pero si&#769; la arena del desierto y un mill&oacute;n de estrellas en el firmamento. Cuenta, sobre todo, con el cari&ntilde;o y el apoyo de aquellos que se solidarizan con la causa del pueblo saharaui&ldquo;, destac&oacute; Jos&eacute; Taboada, presidente de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el S&aacute;hara (CEAS-Sahara). Y a&ntilde;adi&oacute;: &rdquo;Queremos decir al mundo que no olvidamos al pueblo saharaui, ya que es un ejemplo de c&oacute;mo se puede construir un Estado en medio de la nada&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fisahara-denuncia-territorio-olvidado-silenciado_1_1302878.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Oct 2019 20:06:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/49150264-56f9-4216-81da-c40ab6bccb0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="170077" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/49150264-56f9-4216-81da-c40ab6bccb0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="170077" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vuelve el FiSahara para denunciar un territorio olvidado: "Somos víctimas de una venganza de Marruecos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/49150264-56f9-4216-81da-c40ab6bccb0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fisahara,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Festival de Cine del Sáhara Occidental cambia la arena del desierto por Madrid este fin de semana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/festival-cine-sahara-occidental-madrid_1_3378793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/806ca16e-8b66-4d20-9e01-035021c7c35b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Festival de Cine del Sáhara Occidental cambia la arena del desierto por Madrid este fin de semana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La capital acoge por primera vez durante los días 26, 27 y 28 de mayo el FiSahara, con un programa de títulos destacados del cine saharahui, debates y conciertos en la Cineteca del Matadero</p><p class="subtitle">"El pueblo saharaui sigue luchando sin desfallecer, pero necesita el apoyo de la ciudadanía española y en especial, del mundo de la cultura", explica la directora del festival</p></div><p class="article-text">
        Cine para &ldquo;estrechar lazos&rdquo; con la cultura espa&ntilde;ola y &ldquo;refrescar la memoria&rdquo; de la causa saharaui. Con este prop&oacute;sito, por primera vez en sus trece a&ntilde;os de vida, aterriza en Madrid <a href="http://fisahara.es/fisahara-madrid/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FiSahara</a>, el &uacute;nico festival de cine en un campamento de refugiados, el de Tinduf (Argelia). Tres d&iacute;as de programaci&oacute;n, durante este fin de semana, con pel&iacute;culas de renombre del cine saharaui y debates sobre la situaci&oacute;n del S&aacute;hara Occidental &ldquo;tras m&aacute;s de 40 a&ntilde;os de exilio y ocupaci&oacute;n&rdquo;, denuncian los organizadores.
    </p><p class="article-text">
        El lugar elegido para acoger esta edici&oacute;n especial del Festival Internacional de Cine del S&aacute;hara ha sido la Cineteca del Matadero de la capital. La encargada de abrir la muestra ser&aacute; <em>Leyuad: Un viaje al pozo de los versos</em>, de Gonzalo Moure, Brahim Chagaf e In&eacute;s G- Aparicio, el viernes a las siete de la tarde.
    </p><p class="article-text">
        Le seguir&aacute; la mesa redonda &ldquo;Cine en el S&aacute;hara. Resistencia cultural&rdquo; y las actuaciones de Aziza Brahim, cantante saharaui y DJ Sunshine. A la sesi&oacute;n inaugural asistir&aacute;n personalidades del mundo de la cultura espa&ntilde;ola como Clara Lago, Dani Rovira, Inma Cuesta, Alberto Amman y Carles Francino.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado, a las 19:15, se proyectar&aacute; el documental <em>Hijos de las nubes de &Aacute;lvaro Longoria</em> y Javier Bardem, que dar&aacute; paso al debate &ldquo;Cine en el S&aacute;hara. Resistencia pol&iacute;tica y diplom&aacute;tica&rdquo;. La tarde del domingo ser&aacute; el turno de la pel&iacute;cula <em>The Runner</em>, del palestino Saeed Taji Farouki, y la mesa &ldquo;Cine en el S&aacute;hara. Resistencia no-violenta y sociedad civil&rdquo;, a partir de las 20:30.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A trav&eacute;s del cine y la cultura queremos visibilizar y denunciar la grave situaci&oacute;n en la que se encuentra el pueblo saharaui &rdquo;, explica la directora ejecutiva de FiSahara, Mar&iacute;a Carri&oacute;n. &ldquo;Siguen luchando sin desfallecer para lograr su libertad, pero necesitan el apoyo de la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola, y en especial del mundo de la cultura. Somos quienes debemos exigir al Gobierno espa&ntilde;ol que asuma su responsabilidad sobre el proceso de descolonizaci&oacute;n del S&aacute;hara Occidental&rdquo;, prosigue.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n del festival que comenz&oacute; &ldquo;proyectando pel&iacute;culas en 35mm en las arenas del desierto&rdquo; tiene entre manos otro proyecto, Watching Western Sahara. Se trata de una plataforma en la que comparten v&iacute;deos &ldquo;grabados por activistas saharauis bajo ocupaci&oacute;n mostrando la represi&oacute;n marroqu&iacute;&rdquo; con el objetivo de hacerlos accesibles a observadores y medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy en d&iacute;a el cine se ha desdoblado en m&uacute;ltiples formatos, y los v&iacute;deos de periodistas ciudadanos narran historias de poblaciones marginadas y alejadas de los focos&rdquo;, apunta Carri&oacute;n, quien asegura que la situaci&oacute;n de los campos y del S&aacute;hara bajo ocupaci&oacute;n &ldquo;se ha agravado&rdquo; en este &uacute;ltimo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente joven pierde la esperanza. Acaban de anunciar nuevos recortes en ayuda humanitaria, en programas de alimentos para los campamentos cuando la poblaci&oacute;n refugiada ya padece malnutrici&oacute;n y enfermedades cr&oacute;nicas. En el S&aacute;hara Occidental, Marruecos reprime a diario manifestaciones pac&iacute;ficas de saharauis que piden libertad y el derecho a celebrar un refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n&rdquo;, sentencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desalambre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/festival-cine-sahara-occidental-madrid_1_3378793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 May 2017 13:22:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/806ca16e-8b66-4d20-9e01-035021c7c35b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="856641" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/806ca16e-8b66-4d20-9e01-035021c7c35b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="856641" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Festival de Cine del Sáhara Occidental cambia la arena del desierto por Madrid este fin de semana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/806ca16e-8b66-4d20-9e01-035021c7c35b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fisahara,Sáhara Occidental,Madrid,Festivales de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Iglesias y Garzón piden al Gobierno que presione a la ONU para poner fecha al referéndum saharaui]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/iglesias-garzon-gobierno-onu-referendum_1_3785591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed4482c3-6c2d-485a-b904-a92b184c2da9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="A la derecha Pepe Taboada, presidente de CEAS Sáhara."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 60 políticos, actores, músicos e intelectuales firman un manifiesto para exigir que el Estado español aproveche la presidencia de la ONU para impulsar el fin de 40 años de ocupación</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 60 personalidades de la cultura y&nbsp; representantes pol&iacute;ticos, entre ellos Pablo Iglesias y Alberto Garz&oacute;n, han exigido al Gobierno en funciones que, como potencia administradora del S&aacute;hara Occidental, presione a la ONU durante su pr&oacute;xima presidencia del Consejo de Seguridad para poner fin a su proceso de descolonizaci&oacute;n y establecer una fecha para la celebraci&oacute;n de un refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n del pueblo saharaui.
    </p><p class="article-text">
        En diciembre, el Estado espa&ntilde;ol inicia la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU como culminaci&oacute;n de su participaci&oacute;n durante dos a&ntilde;os como miembro no permanente. El movimiento pro saharaui solicita al Ejecutivo que utilice su posici&oacute;n e impulse &ldquo;un debate sensato para que el S&aacute;hara Occidental deje de ser un territorio no aut&oacute;nomo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para lograr el fin de un conflicto que ha dejado cerca de 150.000 refugiados, los firmantes solicitan el establecimiento de una fecha para la celebraci&oacute;n de un refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n que permita &ldquo;la expresi&oacute;n libre de la voluntad del pueblo saharaui, como establece la comunidad internacional&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos que la ONU tome medidas ante la situaci&oacute;n de emergencia del pueblo saharaui. M&aacute;s de 40 a&ntilde;os de exilio, de vulneraciones de derechos humanos en las zonas ocupadas y violaciones del alto el fuego&rdquo;, ha afirmado Pepe Taboada, presidente de CEAS S&aacute;hara, en el campamento de refugiados saharauis de Dajla (Tindouf). &ldquo;Es un tiempo suficiente para que durante esta etapa act&uacute;e y proponga nuevas medidas que marquen el camino definitivo: una fecha para el refer&eacute;ndum y mientras tanto vigile la violaci&oacute;n de derechos en lo territorios ocupados&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Entre los firmantes se encuentran representantes pol&iacute;ticos como el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias; el l&iacute;der de Izquierda Unida, Alberto Garz&oacute;n; la eurodiputada de IU, Marina Albiol; o el portavoz de Unidos Podemos en el Congreso, I&ntilde;igo Errej&oacute;n. Por el momento, no ha firmado el manifiesto ning&uacute;n miembro del PSOE, del Partido Popular ni de Ciudadanos. Tambi&eacute;n han apoyado el documento personalidades del mundo de la cultura como Clara Lago, Pepe Viyuela o el grupo Vetusta Morla. 
    </p><p class="article-text">
        En noviembre se cumplieron 40 a&ntilde;os de la firma del Acuerdo Tripartito de Madrid, por el&nbsp;que Espa&ntilde;a abandon&oacute; el S&aacute;hara Occidental y cedi&oacute; su administraci&oacute;n a Marruecos y Mauritania. Pero este pacto nunca fue reconocido por la ONU, que sigue considerando el S&aacute;hara como un territorio a la espera de su descolonizaci&oacute;n por parte de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo lo que se pide en este manifiesto se ajusta a la legislaci&oacute;n internacional y la doctrina de las Naciones Unidas&rdquo;, ha destacado Abdulah Arabi, delegado del Frente Polisario en Madrid . &ldquo;Nosotros defendemos la independencia y Marruecos puede proponer otra opci&oacute;n y tendran que votar los saharauis sobre ello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se ha avanzado en los consecutivos intentos de ampliar la misi&oacute;n de la ONU en los territorios saharauis (Minurso) para que pueda vigilar el cumplimiento de los derechos humanos por parte de Marruecos en la zona ocupada, otra de las peticiones del manifiesto presentado hoy en los campamentos de refugiados. Cada vez que se plantea, el veto de Francia lo impide.
    </p><p class="article-text">
        Sobre los tambores de guerra que llevan sonando durante a&ntilde;os entre los j&oacute;venes saharauis, el Frente Polisario insiste en su posici&oacute;n de resistencia pac&iacute;fica aunque reconoce que se encuentran en una situaci&oacute;n de &ldquo;mucha tensi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Continuamos con la determinaci&oacute;n total para que la v&iacute;a pac&iacute;fica sea la soluci&oacute;n de este conflicto, pero pasa mucho tiempo y nuestra poblaci&oacute;n est&aacute; cada vez m&aacute;s inquieta&rdquo;, reitera Arabi.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/iglesias-garzon-gobierno-onu-referendum_1_3785591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Oct 2016 13:00:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ed4482c3-6c2d-485a-b904-a92b184c2da9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2607032" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ed4482c3-6c2d-485a-b904-a92b184c2da9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2607032" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Iglesias y Garzón piden al Gobierno que presione a la ONU para poner fecha al referéndum saharaui]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ed4482c3-6c2d-485a-b904-a92b184c2da9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fisahara,Sáhara,ONU - Organización de las Naciones Unidas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelve el Festival de Cine del Sáhara Occidental para visibilizar 40 años de ocupación y resistencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fisahara_1_3803829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88e9e12e-274d-4007-aa3a-63f023edbedd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vuelve el Festival de Cine del Sáhara Occidental para visibilizar 40 años de ocupación y resistencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La XIII edición del FiSahara rendirá homenaje este año a los pueblos ocupados bajo el lema "Memoria y Resistencia"</p><p class="subtitle">Entre los días 11 y 16 de octubre distintas personalidades del mundo de la cultura y la cooperación convivirán con las propias familias saharauis</p><p class="subtitle">La organización acerca al desierto del Sáhara proyecciones, mesas redondas, y talleres para "visibilizar la situación del pueblo refugiado, proporcionarles alivio psicológico y llamar la atención de la comunidad internacional"</p></div><p class="article-text">
        La gran pantalla vuelve al desierto del S&aacute;hara. Entre los d&iacute;as 11 y 16 de octubre el festival FiSahara acercar&aacute; a la poblaci&oacute;n refugiada saharaui cine, cultura y derechos humanos por decimotercer a&ntilde;o consecutivo, con el objetivo de visibilizar el conflicto que lleva cuatro d&eacute;cadas sin resoluci&oacute;n desde que Marruecos invadi&oacute; el S&aacute;hara Occidental en 1975. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo el t&iacute;tulo de &ldquo;Pueblos Ocupados: Memoria y Resistencia&rdquo;, esta nueva edici&oacute;n del proyecto estar&aacute; dedicada a las distintas comunidades que sufren las consecuencias de la ocupaci&oacute;n en el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Cinco d&iacute;as de proyecciones, mesas redondas, cultura tradicional, carreras de camellos, conciertos y talleres audiovisuales con las que &ldquo;ofrecer alivio psicol&oacute;gico a la monoton&iacute;a y dureza de las condiciones de los campamentos&rdquo;. La organizaci&oacute;n espera tambi&eacute;n poder llamar la atenci&oacute;n de la comunidad internacional hacia &ldquo;la situaci&oacute;n de olvido en la que se encuentra el pueblo saharaui&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, la clausura del festival correr&aacute; a cargo del grupo espa&ntilde;ol Vetusta Morla, que acercar&aacute; su m&uacute;sica en el concierto final de FiSahara 2016. Antes, entre dunas y jaimas convivir&aacute;n artistas, actores, cineastas y cooperantes con las propias familias saharauis, intercambiando experiencias y creando fuertes v&iacute;nculos con la comunidad, en un evento de intercambio cultural mutuo. 
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman en esta ocasi&oacute;n dos grandes novedades: los proyectos de innovaci&oacute;n Watching Western S&aacute;hara y Solar Cinema Western S&aacute;hara. El primero, una plataforma online con v&iacute;deos grabados clantestinamente en el S&aacute;hara Occidental para mostrar las violaciones de derechos humanos contra la poblaci&oacute;n saharaui. El segundo, llega para quedarse: una sala de cine itinerante que utiliza energ&iacute;a solar para ofrecer proyecciones en los campamentos durante todo el a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        La XIII edici&oacute;n del FiSahara rinde homenaje al recientemente fallecido Mohamed Abdelaziz,  presidente de la Rep&uacute;blica &Aacute;rabe Saharaui Democr&aacute;tica y Secretario General del Frente Polisario. Abdelaziz &ldquo;ejemplifica a la perfecci&oacute;n la lucha de un pueblo que, a pesar del olvido internacional, mantiene intacta su dignidad, su ersistencia y resistencia con el objetivo de conseguir la libertad&rdquo;, afirma la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de dar visibilizaci&oacute;n a la situaci&oacute;n y proporcionar alivio a sus gentes, el festival pretende dejar una huella posterior, como ya ha ocurrido antes. De las anteriores ediciones han surgido proyectos a largo plazo, como la escuela de formaci&oacute;n audiovisual Abidin Kaid Saleh en el campamento de Bojador que, inaugurada en la edici&oacute;n del 2011, est&aacute; formando a la primera generaci&oacute;n de cineastas saharauis. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desalambre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fisahara_1_3803829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Oct 2016 07:57:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/88e9e12e-274d-4007-aa3a-63f023edbedd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="84502" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/88e9e12e-274d-4007-aa3a-63f023edbedd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="84502" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vuelve el Festival de Cine del Sáhara Occidental para visibilizar 40 años de ocupación y resistencia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/88e9e12e-274d-4007-aa3a-63f023edbedd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fisahara,Festivales,Sáhara Occidental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La música busca financiar proyectos educativos en el Sahara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/musica-financiar-proyectos-educativos-sahara_1_2522883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e4afb7b-3f68-4e7b-8714-f918928f969a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La música busca financiar proyectos educativos en el Sahara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ciudad Real acoge desde este martes la segunda edición del Sahara Festival, en el que participan seis grupos de música. Los fondos que se recojan irán destinados a proyectos relacionados con la educación en los campamentos de refugiados.</p></div><p class="article-text">
        Doblar el n&uacute;mero de asistentes del a&ntilde;o pasado es el objetivo de la Asociaci&oacute;n por el pueblo Saharaui Madraza, encargada de la organizaci&oacute;n de la segunda edici&oacute;n del Festival Sahara en Ciudad Real. Se trata de una iniciativa que cuenta con la colaboraci&oacute;n del Ayuntamiento de la ciudad, adem&aacute;s de estar incluida en la programaci&oacute;n de la Feria y Fiestas 2015, y en la que participar&aacute;n seis grupos de m&uacute;sica locales, todos unidos en un fin ben&eacute;fico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la recaudaci&oacute;n de las entradas del concierto se pretende ayudar los distintos proyectos educativos que la misma asociaci&oacute;n Saharaui Madraza ha ido desarrollando en los campamentos de refugiados durante este a&ntilde;o. Principalmente, se trata de aportar material educativo b&aacute;sico y colaborando con el desarrollo de infraestructuras educativas para los proyectos.
    </p><p class="article-text">
        Tal como anunci&oacute; la concejala de Juventud de Ciudad Real, Sara Mart&iacute;nez, junto al presidente de la Asociaci&oacute;n, Felipe Jim&eacute;nez, los grupos participantes son Celtibeerian, El Chico Amperio, Gur&uacute; Pendejo, Viejo Den, Paramo y Musicaria. Los asistentes deber&aacute;n pagar una entrada de cinco euros, que se ha podido adquirir de forma anticipada en distintos locales comerciales de la regi&oacute;n, y tambi&eacute;n en la taquilla del Auditorio Municipal de la Granja.
    </p><p class="article-text">
        Felipe Jim&eacute;nez, presidente de la Asociaci&oacute;n Madraza, ha se&ntilde;alado que se ha querido organizar el festival al mismo tiempo que el proyecto Vacaciones en Paz, para poder &ldquo;sensibilizar&rdquo; sobre la causa saharaui, un conflicto que se ha mantenido abierto durante cuarenta a&ntilde;os. 22 ni&ntilde;os participan actualmente en el programa de Vacaciones para la Paz en Ciudad Real, por lo que Jim&eacute;nez ha agradecido tambi&eacute;n al Ayuntamiento su participaci&oacute;n en la organizaci&oacute;n de la cita musical solidaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/musica-financiar-proyectos-educativos-sahara_1_2522883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2015 11:52:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3e4afb7b-3f68-4e7b-8714-f918928f969a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="258270" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3e4afb7b-3f68-4e7b-8714-f918928f969a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="258270" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La música busca financiar proyectos educativos en el Sahara]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3e4afb7b-3f68-4e7b-8714-f918928f969a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Castilla-La Mancha,Ciudad Real,Fisahara]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las caras que hay detrás del auto del juez Ruz sobre el genocidio saharaui]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/pretenden-genocidio-saharaui-audiencia-nacional_1_2697859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ae42100-f84b-4972-bbfe-e002c6d15aa6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Balla sufrió los bombardeos de fósforo blanco y napalm lanzados por Marruecos en 1976, en los que vio morir a uno de sus hijo en el acto. / Gabriela Sánchez."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los denunciantes en la causa del genocidio saharaui han anunciado su intención de incluir los testimonios de las víctimas de los bombardeos de fósforo blanco y napalm lanzados por Marruecos en 1976</p><p class="subtitle">El abogado Manuel Ollé pretende personar a víctimas como Balla, que vio morir a su hijo de 11 años: "La bomba cayó sobre sus piernas, se las destrozó y falleció frente a mí"</p><p class="subtitle">La Audiencia Nacional ha imputado a once altos cargos y militares marroquíes por un posible delito de genocidio sobre la población saharahui</p></div><p class="article-text">
        Sus mu&ntilde;ecas le recuerdan por qu&eacute; est&aacute; donde est&aacute;. &ldquo;Mis hijos estaban jugando cuando empezaron los bombardeos... Les llam&eacute; para que viniesen conmigo, pero cuando corr&iacute;an hacia m&iacute;, nos toc&oacute; a nosotros&rdquo;, relata Balla. Le toc&oacute; observar la muerte de su hijo en el acto, ver a su beb&eacute; fallecer meses despu&eacute;s, huir hasta el campamento de refugiados m&aacute;s alejado del muro para no escuchar ese estruendo jam&aacute;s. Es una de las v&iacute;ctimas del bombardeo de f&oacute;sforo blanco y napalm cuyo testimonio podr&iacute;a formar parte de la ampliaci&oacute;n de la causa que, por el momento, ha procesado a 11 altos altos cargos y militares marroqu&iacute;es por posible genocidio en el S&aacute;hara Occidental.
    </p><p class="article-text">
        El equipo jur&iacute;dico liderado por Manuel Oll&eacute; ha anunciado su intenci&oacute;n de extender la causa del genocidio saharaui para incluir la investigaci&oacute;n concreta de los bombardeos de f&oacute;sforo blanco y napalm lanzados por Marruecos el 19 de febrero de 1976. Cayeron del cielo sobre el campamento de Um draiga, una zona del S&aacute;hara Occidental situada en los actuales territorios ocupados. El abogado se ha encontrado con las v&iacute;ctimas para transmitirles la importancia de su testimonio en <a href="http://www.eldiario.es/politica/Ruz-militares-marroquies-genocidio-Sahara_0_375513133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el proceso judicial abierto en la Audiencia Nacional</a>. &ldquo;Es imprescindible vuestra personaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas&rdquo;, ha iafirmado el abogado ante cerca de una decena de saharauis afectados por los ataques marroqu&iacute;es. &ldquo;Hay 11 culpables con nombres y apellidos que van a tener que responder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el auto del magistrado Pablo Ruz incluye estos bombardeos, no cuenta con los testimonios de sus v&iacute;ctimas. El equipo de Manuel Oll&eacute; pretende personarlas, una actuaci&oacute;n que s&iacute; se ha materializado en el caso de los familiares de los desaparecidos cuyos restos fueron localizados en las dos fosas comunes halladas en los territorios liberados. Estas son algunas de las historias con nombres y apellidos que est&aacute;n siendo recopiladas con el objetivo de integrarlas en el caso &ldquo;en un futuro pr&oacute;ximo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las v&iacute;ctimas recuerdan un primer acercamiento de algunos aviones que iluminaron la zona alrededor de las 4 de la madrugada. Se fueron, pero cerca de las 10 de la ma&ntilde;ana regresaron. &ldquo;De repente se lanzaron las bombas. Hab&iacute;a carne y huesos por todas partes&rdquo;, relata Abubekeren Ben-Nani Abdalame, de 70 a&ntilde;os, quien estuvo presente en el ataque que tambi&eacute;n, asegura, dej&oacute; paral&iacute;tica a su madre. Los bombardeos acabaron con la vida de 60 personas, seg&uacute;n el recuento confirmado de la Asociaci&oacute;n Familiares de Presos Desaparecidos Saharauis (Afrapredesa).
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hijos mayores de Balla, de 11 a&ntilde;os, muri&oacute; en el acto. &ldquo;La bomba cay&oacute; sobre sus piernas, se las destroz&oacute; y falleci&oacute; frente a m&iacute;&rdquo;, describe la mujer en su jaima, la casa de tela y adobe en la que vive. &ldquo;Tuvimos que dejar sus restos all&iacute;...&rdquo;. Huy&oacute; junto a sus otros cuatro hijos y la abuela de estos. Uno de ellos muy herido, narra la saharaui. En los brazos de la m&aacute;s peque&ntilde;a (de 10 meses) aparec&iacute;an manchas provocadas por los productos lanzados desde los aviones marroqu&iacute;es. El beb&eacute; acab&oacute; muriendo meses despu&eacute;s cuando ya estaban instalados en los campamentos de refugiados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a8438f-a293-4ce6-bb1e-4498023d34de_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a8438f-a293-4ce6-bb1e-4498023d34de_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a8438f-a293-4ce6-bb1e-4498023d34de_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a8438f-a293-4ce6-bb1e-4498023d34de_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a8438f-a293-4ce6-bb1e-4498023d34de_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d2a8438f-a293-4ce6-bb1e-4498023d34de_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d2a8438f-a293-4ce6-bb1e-4498023d34de_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me cayeron aqu&iacute;, aqu&iacute;, aqu&iacute;&rdquo;. Mientras Balla habla muestra las marcas del ataque marroqu&iacute;. Mu&ntilde;ecas, muslo, espalda, cuello. &ldquo;Un saharaui me sac&oacute; de all&iacute;&rdquo;, recuerda. &ldquo;Despu&eacute;s, me despert&eacute; en el hospital de Tindouf. Uno de mis hijos, el que recordaba que estaba m&aacute;s grave, no estaba conmigo, y no sab&iacute;a donde estaba. Preguntaba si estaba muerto y nadie sab&iacute;a&rdquo;. D&iacute;as despu&eacute;s, cuando fue capaz de levantarse, comenz&oacute; a caminar por el hospital. Preguntaba, pero nadie le daba la respuesta esperada. &ldquo;Una mujer, de repente, me tendi&oacute; su mano. Se la agarr&eacute; y me llev&oacute; hasta &eacute;l. Estaba vivo, estaba bien&rdquo;, relata Balla.
    </p><h3 class="article-text">El sonido del horror</h3><p class="article-text">
        Las v&iacute;ctimas describen los momentos de horror y desesperaci&oacute;n vividos durante los bombardeos. &ldquo;Las bombas cayeron tambi&eacute;n sobre el dispensario del campamento (centro de salud)&rdquo;. Varias v&iacute;ctimas aseguran que una de las enfermeras estaba embarazada. &ldquo;La bomba le parti&oacute; en dos y el feto sali&oacute; disparado&rdquo;, describe Ben-Nani Abdalame.
    </p><p class="article-text">
        Cerca de ella trabajaba Hurilla Horia, enfermera catalana y superviviente del ataque. Su entonces marido, el m&eacute;dico Bala Mhamad Ahmed, muri&oacute; junto a ella, describe Chibla, su sobrina pol&iacute;tica. Ha escuchado la historia demasiadas veces y la cuenta como quien estuvo presente, aunque naci&oacute; una d&eacute;cada m&aacute;s tarde. &ldquo;Ella no paraba de gritar: 'Ay mi madre, ay mi madre&rdquo;, dice junto a su madre. Saben bien los detalles del d&iacute;a que marc&oacute; el lugar donde montar&iacute;an su nueva vida temporal, su estancia de adobe.
    </p><p class="article-text">
        Pr&aacute;cticamente todas las v&iacute;ctimas de los bombardeos de f&oacute;sforo y napalm viven Dajla, uno de los cinco campamento de refugiados situados en un espacio des&eacute;rtico cedido por Argelia, enemigo hist&oacute;rico de Marruecos, tras el inicio de la invasi&oacute;n marroqu&iacute;. El resto de los campamentos se sit&uacute;an muy cerca de la ciudad de Tindouf, donde hay un aeropuerto militar. &ldquo;Los bombardeos dejaron familias enteras exterminadas. Los supervivientes se quedaron aterrorizados. Cuando [d&iacute;as y semanas despu&eacute;s] escuchaban los aviones pasar, se escond&iacute;an debajo de los &aacute;rboles. Les daba mucho miedo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2bbbe1c-1777-47eb-8dd7-17a03faae1d9_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2bbbe1c-1777-47eb-8dd7-17a03faae1d9_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2bbbe1c-1777-47eb-8dd7-17a03faae1d9_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2bbbe1c-1777-47eb-8dd7-17a03faae1d9_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2bbbe1c-1777-47eb-8dd7-17a03faae1d9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2bbbe1c-1777-47eb-8dd7-17a03faae1d9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c2bbbe1c-1777-47eb-8dd7-17a03faae1d9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Balla, que durante &ldquo;cerca de tres meses&rdquo; estuvo ingresada en el hospital de Tindouf, tambi&eacute;n lo destaca. &ldquo;Se escuchaban todo el tiempo y me asustaba mucho, por eso [las autoridades saharauis] decidieron alejarnos. Por eso estamos aqu&iacute;&rdquo;, dice, 40 a&ntilde;os despu&eacute;s, tumbada sobre las alfombras que cubren el suelo de su jaima.
    </p><h3 class="article-text">Las v&iacute;ctimas, dispuestas a declarar</h3><p class="article-text">
        Afirma estar dispuesta a hablar ante un juez si se lo requiriesen. Desde Afrapredesa confirman que su testimonio formar&aacute; parte de un informe coordinado por el abogado Carlos Beriestain, uno de los art&iacute;fices de la investigaci&oacute;n que, junto con Francisco Echeberria, culmin&oacute; con el descubrimiento de dos fosas comunes en los territorios liberados del S&aacute;hara Occidental. <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/memoria/exhumacion-represionmarroqui-saharauis_0_173933313.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La identificaci&oacute;n de los restos hallados</a>, v&iacute;ctimas de asesinatos perpetrados por militares marroqu&iacute;es, fue clave para determinar el procesamiento de los 11 altos cargos y militares marroqu&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        La causa, que fue abierta por el juez Baltasar Garz&oacute;n en 2007 en virtud de una querella presentada por la Asociaci&oacute;n de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis (Afapradesa), investiga asesinatos, bombardeos de campamentos y torturas cometidos por las fuerzas marroqu&iacute;es en el S&aacute;hara desde el 6 de noviembre de 1975 al 7 de octubre de 1992 imputables a los procesados o sin autor conocido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e615e1-f4e8-43e3-9b06-9dc3ee59d220_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e615e1-f4e8-43e3-9b06-9dc3ee59d220_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e615e1-f4e8-43e3-9b06-9dc3ee59d220_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e615e1-f4e8-43e3-9b06-9dc3ee59d220_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e615e1-f4e8-43e3-9b06-9dc3ee59d220_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e615e1-f4e8-43e3-9b06-9dc3ee59d220_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/61e615e1-f4e8-43e3-9b06-9dc3ee59d220_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/cometidas-saharauis-carceles-marroquies-Ruz_0_375863382.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los hechos descritos en el &uacute;ltimo auto del juez Pablo Ruz</a> se encuentran amputaciones de miembros a prisioneros, incluido un reci&eacute;n nacido, la quema de personas vivas o la aplicaci&oacute;n de descargas el&eacute;ctricas a refugiados que viv&iacute;an en las localidades saharauis de El Aai&uacute;n, Smara, Amgala. El magistrado imput&oacute; a responsables militares marroqu&iacute;es que siguen en ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hemos sido v&iacute;ctimas de un &uacute;nico pa&iacute;s. Hemos sido v&iacute;ctimas de los estados que actuaron directamente, pero tambi&eacute;n de la potencia que tiene la responsabilidad sobre nosotros, Espa&ntilde;a. Nos abandon&oacute;, y nunca pensamos que iba a hacerlo de esta manera&rdquo;, reflexiona el saharaui Ben-Nani Abdalame junto al abogado que pretende incluirle en la querella que ha marcado un antes y un despu&eacute;s en la investigaci&oacute;n de los cr&iacute;menes perpetrados por Marruecos en el S&aacute;hara Occidental.
    </p><p class="article-text">
        __
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota</strong>: Esta cobertura se realiza en el marco de la celebraci&oacute;n del Festival de Cine Internacional FiSahara. Los gastos del viaje corren a cargo de la organizaci&oacute;n del festival.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/pretenden-genocidio-saharaui-audiencia-nacional_1_2697859.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2015 08:34:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4ae42100-f84b-4972-bbfe-e002c6d15aa6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="232968" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4ae42100-f84b-4972-bbfe-e002c6d15aa6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="232968" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Las caras que hay detrás del auto del juez Ruz sobre el genocidio saharaui]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4ae42100-f84b-4972-bbfe-e002c6d15aa6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fisahara,Sáhara Occidental,Marruecos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La represión de Marruecos a los saharauis que la ONU se resiste a vigilar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/represion-marruecos-saharauis-onu-ocupadas_1_5859330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ddbef91-378a-4057-91e4-e6226fcbe8e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Activista saharahui que ha acudido al festival de cine FiSahara para denunciar la represión a los saharahuis en los territorios ocupados por Marruecos. / Gabriela Sánchez. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un activista saharahui lamenta la ampliación de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental, de nuevo, sin la función de vigilar los derechos humanos: "El acoso es constante"</p><p class="subtitle">Acude al festival internacional de cine Fisahara para denunciar la represión de Marrucos y recibir tratamiento médico: "Nos lo niegan por ser activistas saharauis"</p><p class="subtitle">La paciencia se agota: "Esto no puede seguir así. Si no reacciona la ONU, habrá que cambiar la vía pacífica"</p></div><p class="article-text">
        Viene a los campamentos de refugiados saharauis para &ldquo;sentir alivio&rdquo;, pero regresar&aacute; pronto al lugar donde vive, los territorios ocupados por Marruecos. Volver&aacute; para &ldquo;luchar desde dentro por la autodeterminaci&oacute;n&rdquo; a pesar de los episodios de tortura que denuncia por parte de las autoridades marroqu&iacute;es. La &uacute;ltima, hace 3 meses: &ldquo;Me cogieron cuando me dirig&iacute;a a mi casa y me secuestraron durante 24 horas utilizando t&eacute;cnicas de tortura&rdquo;, dice mientras se&ntilde;ala sus manos, con marcas de quemaduras de cigarrillos.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles se ha enterado de que el Consejo de Seguridad de la ONU ha prorrogado su misi&oacute;n en el S&aacute;hara Occidental (Minurso)&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/ONU-mantiene-cambios-Sahara-negociar_0_382162801.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin incluir el control de los derechos humanos en la zona</a> controlada por el Estado alau&iacute; y sin atisbo alguno de solucionar el conflicto que obliga a esperar en la nada a entre 100.000 y 200.000 refugiados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos muy frustrados y preocupados. Estamos escandalizados por que ni siquiera se hayan tomado en cuenta los informes de diferentes organismos internacionales que documentan la vulneraci&oacute;n los abusos marroqu&iacute;es en los territorios ocupados&rdquo;, a&ntilde;ade el activista saharaui, que prefiere no aportar su nombre. La ONU ha vuelto retrasar la vigilancia de los derechos humanos, una labor encomendada a todas sus misiones excepto a esta. Las presiones marroqu&iacute;es calan principalmente en Francia, cuyo derecho a veto frena cada amago de ampliaci&oacute;n de la Minurso. Espa&ntilde;a por el momento ha optado por el silencio.
    </p><p class="article-text">
        A principios de abril, el juez de la Audiencia Nacional&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/politica/Ruz-militares-marroquies-genocidio-Sahara_0_375513133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Ruz imput&oacute; a once altos cargos y militares del Gobierno de Marruecos</a> por, entre otros, un delito de genocidio por los cr&iacute;menes que se cometieron contra refugiados del S&aacute;hara Occidental entre los a&ntilde;os 1975 y 1992. <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/cometidas-saharauis-carceles-marroquies-Ruz_0_375863382.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El auto del magistrado retrata un manual del horror</a>, con todo un sistema detallado de torturas que se repiten en los testimonios de diferentes hombres y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Taboada, presidente de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el S&aacute;hara (CEAS),&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Pudimos-enterrar-familiares-faltaba-justicia_0_375513358.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirm&oacute; entonces a este medio</a> que esperaba que la decisi&oacute;n judicial volviesa las miradas hacia este territorio, donde los ciudadanos saharahuis encadenan 40 a&ntilde;os de frustraci&oacute;n en la b&uacute;squeda de la independencia de su tierra. &ldquo;Hay delitos que siguen ocurriendo, la represi&oacute;n, la tortura, el trato en las c&aacute;rceles... Eso sigue ocurriendo hoy&rdquo;, dec&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Este activista suscribe sus palabras. La represi&oacute;n marroqu&iacute;, denuncia, es constante para &ldquo;cualquier saharaui&rdquo;. El acceso a un empleo cualificado es limitado. &ldquo;No se ven pilotos ni m&eacute;dicos saharauis, por ejemplo, en las zonas ocupadas. Es pr&aacute;cticamente imposible&rdquo;. Pero el &ldquo;acoso&rdquo; se multiplica sobre los activistas que, cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s del inicio de la ocupaci&oacute;n de su pa&iacute;s, contin&uacute;an luchando por recuperarlo.
    </p><p class="article-text">
        Enumera de forma calmada los casos en los que asegura haber sido torturado, secuestrado o amenazado. Retorna a 2005. &ldquo;Fue en el inicio de la primera intifada por la independencia. Fuimos duramente reprimidos y acab&eacute; inconsciente. Estuve en coma durante cerca de 6 meses con un tratamiento m&eacute;dico muy limitado... Es un milagro que est&eacute; aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta aqu&iacute;, en Dajla, el campamento de refugiados saharauis que acoge durante estos d&iacute;as el festival internacional de cine Fisahara, para aprovechar la cobertura medi&aacute;tica y denunciar &ldquo;las constantes violaciones de derechos humanos&rdquo; que sufre su poblaci&oacute;n, a&uacute;n hoy. Tambi&eacute;n para descansar y visitar a su familia en otra de las wilayas levantadas en el desierto argelino, el 27 de Febrero. El muro levantado por Marruecos para dividir la zona ocupada de la liberada le aleja de muchos de los familiares, que viven al otro lado.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n viene, asegura, a recibir un tratamiento m&eacute;dico que Marruecos le niega por ser saharaui, adem&aacute;s de activista. Despu&eacute;s de cada episodio de torturas, dice, no existe un tratamiento m&eacute;dico adecuado. &ldquo;Nos lo niegan por ser activistas saharauis&rdquo;, reitera.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Si no reacciona la ONU, habr&aacute; que cambiar la v&iacute;a pac&iacute;fica&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;En 2006 me detuvieron cuando organiz&aacute;bamos la recepci&oacute;n a varios activistas saharauis liberados. Me golpearon mucho, me secuestraron durante 10 d&iacute;as, siete de los cuales no pod&iacute;a escuchar nada. Despu&eacute;s, me 'abandonaron' en el hospital&rdquo;. Destaca el verbo &ldquo;abandonar&rdquo; porque, asegura, no recibi&oacute; pr&aacute;cticamente atenci&oacute;n sanitaria. Seg&uacute;n denuncia, lo mismo ocurri&oacute; un d&iacute;a antes del desmantelamiento del campamento protesta de Gdeim Izik.
    </p><p class="article-text">
        El asentamiento se levant&oacute; en 2010 a las afueras de El Aai&uacute;n para denunciar el d&iacute;a a d&iacute;a de discriminaci&oacute;n de los ciudadanos saharahuis en los territorios del S&aacute;hara Occidental y reclamar sus derechos sociales y ec&oacute;nomicos. Fue desmantelado de manera violenta por las fuerzas marroqu&iacute;es el 8 de noviembre, sucesos en los que se registraron cientos de heridos, fallecieron al menos tres saharahuis y once polic&iacute;as marroqu&iacute;es, seg&uacute;n las cifras oficiales.
    </p><p class="article-text">
        La violencia no siempre se manifiesta en golpes. Las garant&iacute;as de la poblaci&oacute;n saharahui se ven restringidas por su origen, denuncian. &ldquo;A las agresiones a activistas se une que el conjunto de la poblaci&oacute;n est&aacute; marginada. Estamos esperando a que, esta vez, se vaya en serio. Esto no puede seguir as&iacute;. A un lado del muro, la gente est&aacute; abandonada en el desierto. Al otro lado, reprimida. Si no reacciona la ONU, habr&aacute; que cambiar la v&iacute;a pac&iacute;fica&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        __
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota</strong>: Esta cobertura se realiza en el marco de la celebraci&oacute;n del Festival de Cine Internacional FiSahara. Los gastos del viaje corren a cargo de la organizaci&oacute;n del festival.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/represion-marruecos-saharauis-onu-ocupadas_1_5859330.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2015 09:07:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0ddbef91-378a-4057-91e4-e6226fcbe8e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="130702" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0ddbef91-378a-4057-91e4-e6226fcbe8e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="130702" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La represión de Marruecos a los saharauis que la ONU se resiste a vigilar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0ddbef91-378a-4057-91e4-e6226fcbe8e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fisahara,Sáhara Occidental,Represión,Marruecos,ONU - Organización de las Naciones Unidas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jóvenes saharauis tras un nuevo revés en la ONU: "La vía pacífica no funciona"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/quitaron-fuerza-solo-puede-recuperar_1_4906398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78eb110a-e6c2-4336-adab-5529324a8ddd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jóvenes saharauis tras un nuevo revés en la ONU: &quot;La vía pacífica no funciona&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Arranca una nueva edición del FiSáhara empañada por una mala noticia: la ONU vuelve a rechazar la vigilancia de los derechos humanos</p><p class="subtitle">Mansour: "Lo que nos quitaron por la fuerza solo se puede recuperar por la fuerza"</p><p class="subtitle">En el campamento de refugiados de Dajla, esta enésima prórroga es un agujero más en el cinturón que ahoga a este pueblo</p></div><p class="article-text">
        Mansour mira al frente decidido y dice tajante. &ldquo;Lo que te han quitado por la fuerza solo se puede recuperar por la fuerza&rdquo;. Despu&eacute;s este joven saharaui de 24 a&ntilde;os nacido en los campamentos de refugiados, parece arrepentirse de su franqueza y suaviza su comentario con una sonrisa: &ldquo;Solo desean la guerra los que no la han conocido&rdquo;. &Eacute;l naci&oacute; con el alto el fuego entre el Frente Polisario y Marruecos de 1991. Veintitr&eacute;s a&ntilde;os despu&eacute;s, cada vez son m&aacute;s los j&oacute;venes nacidos entonces que se plantean volver a la lucha armada como &uacute;nica v&iacute;a para recuperar su tierra, el S&aacute;hara Occidental ocupado por los marroqu&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Las emociones se mezclaban este martes por la noche en el campamento de refugiados de <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Dajla-lugar-nacido-desaparecer_0_187931212.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Dajla</strong></a>, el m&aacute;s alejado de la ciudad argelina de Tindouf. Los saharauis esperaban como agua de mayo, nunca mejor dicho, la llegada de la comitiva del Festival Internacional de Cine del S&aacute;hara, Fisahara, y la resoluci&oacute;n de las Naciones Unidas sobre el S&aacute;hara. La alegr&iacute;a por la llegada de los visitantes se vio empa&ntilde;ada por las noticias que sus compatriotas les contaban desde Estados Unidos y que monopolizaban todas las conversaciones en torno al t&eacute; de la noche. La ONU volv&iacute;a a darles la espalda una vez m&aacute;s: el Consejo de Seguridad ha decidido ampliar un a&ntilde;o m&aacute;s la Misi&oacute;n de Naciones Unidas para el Refer&eacute;ndum del S&aacute;hara Occidental (Minurso) sin ampliar sus competencias en derechos humanos. Un a&ntilde;o m&aacute;s. Un a&ntilde;o m&aacute;s la Minurso seguir&aacute; aqu&iacute; testimonialmente sin ejercer control real sobre las violaciones de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        El aplauso del gobierno marroqu&iacute; a la decisi&oacute;n no deja lugar a dudas sobre su significado. Marruecos ha vuelto a evitar la injerencia de la ONU. El S&aacute;hara Occidental seguir&aacute; siendo uno de los pocos lugares del mundo en los que Naciones Unidas no puede vigilar que se respeten los derechos humanos. Como sucedi&oacute; el a&ntilde;o anterior, ante una propuesta similar de Estados Unidos, la diplomacia marroqu&iacute; se ha movilizado de nuevo para rechazar el informe de Banki Moon que propone establecer &ldquo;un mecanismo duradero, independiente e imparcial&rdquo; de vigilancia. Nuevamente, Marruecos, ha conseguido el apoyo de sus aliados, Espa&ntilde;a y sobre todo Francia, para ejercer su poder sobre los territorios ocupados sin la inc&oacute;moda mirada de observadores internacionales que les disuadan de utilizar la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Todo sigue como estaba. Detenido en el tiempo como estos campamentos que nacieron como asentamientos provisionales pero llevan m&aacute;s de 30 a&ntilde;os azotados por la arena del desierto. La noticia ha ca&iacute;do sobre Dajla como un jarro de agua fr&iacute;a. En uno de los rincones m&aacute;s resecos del planeta, esa expresi&oacute;n podr&iacute;a significar un alivio, pero esta en&eacute;sima pr&oacute;rroga es un agujero m&aacute;s en el cintur&oacute;n que ahoga a este pueblo, una raz&oacute;n m&aacute;s para la desesperaci&oacute;n en la que se est&aacute; cociendo a fuego lento una respuesta violenta de los saharauis. Luchaa, no solo tiene nombre de guerra, tambi&eacute;n cree que la violencia puede ser la &uacute;nica salida para una generaci&oacute;n de j&oacute;venes saharauis que no quieren perder su vida como sus padres y abuelos en este inh&oacute;spito, inhabitable pedazo de tierra. &ldquo;La guerra no es la soluci&oacute;n pero tenemos que hacer algo para desatascar esta situaci&oacute;n y cada vez somos m&aacute;s j&oacute;venes que pensamos que la estrategia pac&iacute;fica no funciona&rdquo;, explica Luchaa.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No son todos los j&oacute;venes, solo los m&aacute;s politizados&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Le ataja Carlos Crist&oacute;bal, director de la Escuela de Cine, ex diputado foral del PSOE en Navarra y reconocido activista prosaharaui desde el a&ntilde;o 1997: &ldquo;Hay muchos j&oacute;venes saharauis que prefieren vivir sin preocuparse demasiado y no se plantean estas cuestiones. No son todos los j&oacute;venes, solo los m&aacute;s politizados&rdquo;. Luchaa y Mansour asienten pero insisten: la violencia como camino es una idea que prende como la p&oacute;lvora entre las generaciones que no conocen otra vida que la de los campamentos. &ldquo;El Polisario lo sabe, hablamos con ellos, acatamos su v&iacute;a pac&iacute;fica pero saben que estamos desesperados&rdquo;, me explican. &ldquo;Y la desesperaci&oacute;n puede dar lugar a soluciones desesperadas&rdquo;, me dice Bay, de 40 a&ntilde;os, <em>cubaraui</em> como llaman aqu&iacute; a quienes han estudiado en Cuba becados por el gobierno de Fidel. All&iacute; aprendi&oacute; la revoluci&oacute;n, me cuenta. Pero puede ser un suicidio, le comento. Un suicidio no es peor que esto, me viene a decir.
    </p><p class="article-text">
        Aunque sea una lucha desigual, conf&iacute;an en sus posibilidades. Me hablan de acciones de sabotaje, de que el ej&eacute;rcito saharaui ha crecido en n&uacute;mero, de que tienen armas, de que le hicieron la guerra a Marruecos y obligaron a la potencia alau&iacute; a firmar un armisticio. Le pregunto a Bay si est&aacute; prendiendo en el S&aacute;hara el islamismo radical pero me explica que la sociedad saharaui es abierta y moderada, que aqu&iacute; no tiene sitio el extremismo religioso. &ldquo;Nunca he empu&ntilde;ado un arma&rdquo;. Ninguno de ellos lo ha hecho ni les gustar&iacute;a tener que hacerlo pero parecen dispuestos o, al menos, dispuestos a apoyar a quienes lo hagan. &ldquo;La sangre de los saharauis se sigue derramando aunque hay un alto el fuego. En los territorios ocupados reprimen, torturan, persiguen, segregan a los saharauis. Sigue siendo una guerra&rdquo;, explica Mansour que habla como un soldado pero parece m&aacute;s el primero de la clase que el primero del pelot&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo solo ir&eacute; a los territorios ocupados con un f&uacute;sil para que la bandera del S&aacute;hara ondee libre en mi pa&iacute;s&rdquo;, concluye con la misma decisi&oacute;n en su mirada con la que empez&oacute; a hablar. La indiferencia internacional ante la interminable violaci&oacute;n de los derechos humanos por parte de Marruecos nos dir&aacute;n si habla en serio. Desgraciadamente en serio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/quitaron-fuerza-solo-puede-recuperar_1_4906398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Apr 2014 18:29:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/78eb110a-e6c2-4336-adab-5529324a8ddd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="562431" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/78eb110a-e6c2-4336-adab-5529324a8ddd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="562431" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Jóvenes saharauis tras un nuevo revés en la ONU: "La vía pacífica no funciona"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/78eb110a-e6c2-4336-adab-5529324a8ddd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fisahara,Sáhara Occidental,Marruecos,ONU - Organización de las Naciones Unidas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelve el Festival de Cine del Sáhara Occidental tras 38 años de ocupación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/vuelve-sahara-occidentaltras-anos-ocupacion_1_5824404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El Fisahara celebrará su décima edición del 8 al 13 de octubre con el fin de rendir homenaje la lucha por los derechos humanos la libertad y la igualdad de las mujeres.</p></div><p class="article-text">
        Un proyector volver&aacute; a encenderse en el desierto. El foco iluminar&aacute;  de nuevo, del 8 al 13 de octubre, la olvidada espera de los miles de  refugiados saharuis a trav&eacute;s del Festival Internacional de Cine Sahara  (Fisahara). El campamento de Dajla (Argelia) se convertir&aacute; un a&ntilde;o m&aacute;s  en una sala de cine para celebrar una semana de proyecciones, talleres y  conciertos.
    </p><p class="article-text">
        Entre pel&iacute;culas, m&uacute;sica y actividades culturales el objetivo final es  aprovechar la atenci&oacute;n medi&aacute;tica para recordar la pasividad de los  diferentes gobiernos espa&ntilde;oles y de la comunidad internacional a la hora  de presionar a Marruecos hacia la libre autodeterminaci&oacute;n del Sahara  Occidental, despu&eacute;s de 38 a&ntilde;os de ocupaci&oacute;n. Llega con la resaca del  freno interpuesto por Francia, Rusia y Espa&ntilde;a hacia la propuesta  estadounidense para que la misi&oacute;n de la ONU desplegada en el Sahara,  pudiese supervisar los derechos humanos en estos territorios.
    </p><p class="article-text">
        El Fisahara adquiere en su d&eacute;cima edici&oacute;n un car&aacute;cter m&aacute;s  internacional, seg&uacute;n anuncian los organizadores del evento, rindiendo  homenaje a &ldquo;la lucha por los derechos humanos, la libertad y la igualdad  de ni&ntilde;as y mujeres con un enfoque especial en el mundo &aacute;rabe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La reconocida activista Jadiyetu Mohtar, representante en Espa&ntilde;a de  la Uni&oacute;n Nacional de Mujeres Saharauis, ha querido destacar la  importancia que adquiere en esta edici&oacute;n el relevante papel de la mujer,  no solo en la lucha pac&iacute;fica por la recuperaci&oacute;n de su territorio, sino  sobre todo durante su labor diaria en los campamentos. &ldquo;Son  fundamentales en la construcci&oacute;n de las bases del estado saharaui democr&aacute;tico e igualitario que queremos construir en un futuro&rdquo;, dice  Mohtar a eldiario.es. &ldquo;Su insistencia en que todos los ni&ntilde;os est&eacute;n  escolarizados, en que los j&oacute;venes se formen y en que no desesperen en la  b&uacute;squeda de una soluci&oacute;n no violenta del conflicto...&rdquo; cita la activista  quien reconoce como, en ocasiones, las fuerzas flaquean. &ldquo;La paciencia  esperamos no perderla nunca pero si que muchas veces se roza la  desesperaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la presentaci&oacute;n de esta nueva edici&oacute;n del &uacute;nico festival de  cine celebrado en el desierto, ha estado presente la actriz espa&ntilde;ola  Pilar Bardem quien ha reprochado al rey su actitud durante su reciente  visita a Marruecos. &ldquo;Me parece inaudito a estas alturas de la vida la  posici&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a -no digo este, sino este, el anterior y  el anterior, precisa-, y sobre todo no entiendo al Jefe del Estado  espa&ntilde;ol (...) que vaya all&iacute; y pida la excarcelaci&oacute;n de unos se&ntilde;ores y ni  mencione al mismo pueblo al que &eacute;l entreg&oacute; a Marruecos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los creadores y codirectores del Festival, Willy Toledo y Javier  Corcuera, han coincidido en pedir una &ldquo;und&eacute;cima edici&oacute;n del FiSahara en  territorios ya libres&rdquo;, y las actrices Ana Wagener y Melani Olivares que  ir&aacute;n este a&ntilde;o por primera vez al desierto.
    </p><p class="article-text">
        El festival, que no tiene ning&uacute;n tipo de ayuda estatal, ha precisado  Toledo a Efe, proyectar&aacute; una docena de largometrajes, la mitad de  tem&aacute;tica &aacute;rabe, como &ldquo;Cinco c&aacute;maras rotas&rdquo; (Palestina/Israel), <em> La bicicleta verde </em>(Arabia Saud&iacute;)o &ldquo;My Makhzen and Me&rdquo; (Marruecos) ; y otras como &ldquo;La fuente de las mujeres&rdquo; (Francia), &ldquo;Lo imposible&rdquo; o &ldquo;La vida de Pi&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[G.S/ Efe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/vuelve-sahara-occidentaltras-anos-ocupacion_1_5824404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Oct 2013 14:55:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Vuelve el Festival de Cine del Sáhara Occidental tras 38 años de ocupación]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Sáhara Occidental,Campamentos,Fisahara]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
