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    <title><![CDATA[elDiario.es - Nick Cave]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/nick-cave/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Nick Cave]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Nick Cave: un escalofrío recorre Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nick-cave-escalofrio-recorre-europa_129_11766389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca58e966-3ebf-48a1-a94b-b1dc592de8bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1104713.jpg" width="4989" height="2807" alt="Nick Cave: un escalofrío recorre Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico presenta en España su aclamado nuevo disco 'Wild God', con un directo en el que se acerca al público como nunca antes lo había hecho</p><p class="subtitle">Corazón rapado: los años intensos de nuestros skins
</p></div><p class="article-text">
        Nick Cave est&aacute; atravesando Europa en octubre y noviembre, de Zagreb a Par&iacute;s, de Barcelona a Dubl&iacute;n, escoltado por sus Bad Seeds, con los que no giraba desde 2017. El objetivo es presentar su &uacute;ltimo disco doliente, <em>Wild God </em>(2024), tercer cap&iacute;tulo de una narraci&oacute;n a la que se ha aferrado para salir adelante con su vida, a partir de la tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Su hijo Arthur, uno de sus gemelos, hijos tambi&eacute;n de la dise&ntilde;adora Susie Cave, muri&oacute; en un accidente en los acantilados de Brighton, con tan solo 15 a&ntilde;os. Hace nueve a&ntilde;os de aquello y, para muchos, podr&iacute;an no ser suficientes, una vida entera podr&iacute;a no serlo, para asomar la cabeza y ver amanecer con una mirada que no sea de rencor. <em>Wild God</em> es el testimonio de c&oacute;mo el artista ha encontrado una manera de seguir viviendo: creyendo en un Dios salvaje.
    </p><p class="article-text">
        La expectaci&oacute;n de este concierto en Madrid era grande. Del disco se ha hablado mucho y siempre bien. Ha venido acompa&ntilde;ado de entrevistas en las que Cave ha decidido no ser brusco con sus entrevistadores y mantener interesantes conversaciones, <a href="https://www.pagina12.com.ar/763552-nick-cave-presenta-wild-god-su-nuevo-disco-con-su-banda-the-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como esta con la escritora Mariana Enr&iacute;quez</a>. Ha habido, incluso, vallas gigantes anunciando el disco en el metro, una constataci&oacute;n de que el artista ha llegado a un p&uacute;blico amplio y capaz de llenar estadios de m&aacute;s de 10.000 personas, impensable hace 30 a&ntilde;os, cuando se public&oacute; <em>Let Love In.&nbsp;</em>
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                Nick Cave durante su concierto en el WiZink Center. A la izquierda, al fondo, Warren Ellis                            </span>
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        De ese &aacute;lbum, anoche interpret&oacute; la <em>tabernosa Red Right Hand</em>, recibida con entusiasmo no quiz&aacute; porque miles de personas hubieran comprado aquel disco en su momento, sino por el rescate que de ella una serie de televisi&oacute;n. Aquel era el Cave de la sangre y el alcohol. Un Cave que ya solo existe en la memoria pero que a veces se dejaba ver en la noche en la que Madrid se junt&oacute; para adorar y tocar a este dios.
    </p><p class="article-text">
        Aquel Cave, que asom&oacute; tambi&eacute;n en la grandiosa y ext&aacute;tica canci&oacute;n <em>From Her to Eternity</em>, es el que se dej&oacute; a los Bad Seeds de Blixa Bargeld por el camino. Los egos de Blixa y Nick no pudieron soportarse y el primero recogi&oacute; toda esa aspereza delirante que le proporcionaba a Nick Cave y la volc&oacute; en su grupo Einst&uuml;rzende Neubauten. Alucinante paradoja del destino &ndash;pues no hay indicios de que sucediera a prop&oacute;sito&ndash;, Einst&uuml;rzende Neubauten tocaba el d&iacute;a anterior en Barcelona a la vez que Nick Cave. Al salir al escenario, Blixa agradeci&oacute; la asistencia: &ldquo;S&eacute; que es una decisi&oacute;n dif&iacute;cil&rdquo;. Nick Cave no dijo nada, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el Palau Sant Jordi se hab&iacute;a llenado a dos tercios de su capacidad, el WiZink Center estaba casi completo, pero no <em>sold out,</em> con entradas disponibles en algunos puntos de las gradas. El precio no era asequible: la entrada de pista rozaba los cien euros. El rock&rsquo;n&rsquo;roll se ha puesto por las nubes y una experiencia como esta, aunque de m&aacute;s de horas de duraci&oacute;n, es ya un lujo.
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                Nick Cave en el WiZink Center este 25 de octubre de 2024                            </span>
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        M&aacute;s de veinte canciones llevaron al p&uacute;blico por un viaje donde se ha explorado, sobre todo, el citado <em>Wild God,</em> con apenas dos pinceladas de los dos &aacute;lbumes anteriores, posteriores a la muerte de Arthur Cave: <em>Ghosteen </em>(del que interpret&oacute; la estremecedora <em>Bright Horses,</em> con unos magn&iacute;ficos coros agudos (casi en registro Sigur R&oacute;s), inasibles, del esencial y valleinclanesco Bad Seed Warren Ellis, quien toca el viol&iacute;n como si fuera una guitarra) y <em>Skeleton Tree</em> (al que recurri&oacute; para <em>I Need You).</em> Son canciones elegidas de manera coherente para traerlas junto a la narrativa del dios salvaje, temas como <em>Frogs, Wild God </em>y<em> Song of the Lake, </em>que son tres del &uacute;ltimo disco y las tres con las que abri&oacute; el concierto. Un coro formado por tres mujeres y un hombre, confiere la sonoridad gospel que tan bien le sienta a estas canciones.
    </p><p class="article-text">
        Tras la sacudida que supone <em>From Her To Eternity,</em> Cave se sent&oacute; al piano para regresar a <em>Wild God</em> con otras tres canciones: <em>Long Dark Night, Cinnamon Horses </em>y<em> Conversion</em> pero, entre la segunda y la tercera, creci&oacute; la semilla de maldad con <em>Tupelo</em>, el tema tribal que abr&iacute;a su segundo disco en solitario (su carrera se inici&oacute; con la salvajada que fue Birthday Party) titulado <em>The Firstborn Is Dead</em>. Un cl&aacute;sico de los directos en los que Nick Cave &ndash;y su p&uacute;blico&ndash; entra en trance hipn&oacute;tico y nos recuerda, entre truenos, que Elvis naci&oacute; durante un temporal de proporciones b&iacute;blicas, bajo el que los p&aacute;jaros no pod&iacute;an volar ni los peces, nadar. En un momento de la canci&oacute;n, Cave se tira al p&uacute;blico, se funde entre los brazos de las primeras filas. As&iacute; lo har&aacute; repetidamente durante el concierto, gracias a una pasarela que ocupa el espacio del foso que tradicionalmente separa el escenario del p&uacute;blico. Intencionadamente, Nick Cave busca en esta gira acercarse a&uacute;n m&aacute;s a la gente: &ldquo;&iexcl;Sois bellos!&rdquo;, gritar&aacute; a la audiencia en repetidas ocasiones.
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                Nick Cave durante su concierto en WiZink Center                            </span>
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        Entre <em>Tupelo </em>y <em>Conversion</em>, Nick Cave hace alusi&oacute;n a los tel&eacute;fonos m&oacute;viles. No es la primera vez. D&iacute;as atr&aacute;s, en Cracovia, un v&iacute;deo <a href="https://x.com/FarOutMag/status/1849076060891087113" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muy visto en redes sociales</a> le muestra haciendo un trato con el p&uacute;blico: &eacute;l posar&aacute; durante 30 segundos en los que la gente podr&aacute; hacer todas las fotos y v&iacute;deos que deseen; despu&eacute;s, bajar&aacute;n los tel&eacute;fonos. En Madrid, pas&oacute; algo similar. &ldquo;Baja el tel&eacute;fono &ndash;le dijo a alguien&ndash; yo voy a cantar esta canci&oacute;n para ti y ser&aacute; el momento m&aacute;s especial de toda tu vida, una experiencia que no vas a olvidar, pero tendr&aacute;s que bajar el tel&eacute;fono&rdquo;. Y a Nick Cave, se le obedece.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La interpretaci&oacute;n de la mencionada <em>I Need You</em> fue uno de los momentos m&aacute;s fascinantes del concierto. Con el cantante solo al piano y la c&aacute;mara frente a &eacute;l, retransmitiendo su rostro a la pantalla grande del fondo del escenario. Otro momento apote&oacute;sico lleg&oacute; con otra canci&oacute;n del Cave de los 80, <em>The Mercy Seat</em> (de su disco <em>Tender Prey),</em> aquel Nick en rojo y negro que comanda un ej&eacute;rcito no se sabe si hacia el infierno o hacia adonde, pero al que es imposible no seguirle. &ldquo;Fucking Madrid!&rdquo;, grit&oacute; en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El concierto va llegando al final y quedan los bises, en los que Nick Cave recordar&aacute; de manera emotiva a la Bad Seed m&aacute;s a&ntilde;orada, la fallecida Anita Lane, a quien le ha dedicado una canci&oacute;n del disco titulada <em>O Wow O Wow (How Wonderful She Is).</em> Cave habl&oacute; de ella y dijo que hab&iacute;a muerto el a&ntilde;o pasado, o quiz&aacute; el anterior. En verdad, hace ya tres a&ntilde;os y medio de su muerte. Pero la ausencia es as&iacute;: no importa el tiempo, solo es vac&iacute;o. La poca respuesta del p&uacute;blico a la dedicatoria, sus im&aacute;genes proyectadas o su propia voz sonando en una grabaci&oacute;n, indica que muy poca gente conoce a una de las fundadoras de los Bad Seeds.
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                Nick Cave con una proyección de Anita Lane al fondo                            </span>
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        En general, se percibe que su p&uacute;blico es en mayor parte nuevo o llegado por v&iacute;a televisiva. Y ya casi en el final, para complacer a la audiencia y bajar el tono antes de la despedida, uno de sus temas m&aacute;s hermosos: <em>The Weeping Song</em>. &ldquo;Es una canci&oacute;n para llorar, pero no lloraremos solos&rdquo;, dijo Nick, con acierto. El m&uacute;sico pidi&oacute; colaboraci&oacute;n al p&uacute;blico para hacer &ldquo;esa cosa espa&ntilde;ola&rdquo;, palmeando r&aacute;pidamente. Al principio no qued&oacute; bien pero luego la cosa, como en un local de ensayo, fue progresando. Cave usaba algunos brazos del p&uacute;blico para que le agarraran el micro mientras &eacute;l aplaud&iacute;a, con la naturalidad de la amistad.
    </p><p class="article-text">
        El grupo se va pero &eacute;l solo interpretar&aacute; el mensaje final: el balad&oacute;n <em>Into My Arms,</em> en el que se dan algunos apuntes sobre el Dios en el que un religioso Cave no cree: &ldquo;No creo en un Dios intervencionista, pero yo s&eacute;, cari&ntilde;o, que t&uacute; s&iacute;. Pero si yo creyera, me arrodillar&iacute;a y le pedir&iacute;a que no intervenga cuando se trate de ti, que no toque ni un pelo de tu cabeza, que te deje como est&aacute;s&rdquo;. Si hay un Dios, deber&iacute;a ser un Dios que entregue a Nick Cave a los brazos de los fans, al menos una vez m&aacute;s, no se puede pedir m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nick-cave-escalofrio-recorre-europa_129_11766389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Oct 2024 23:53:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nick Cave: un escalofrío recorre Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pop,Rock,Música góspel,Conciertos,Nick Cave]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barry Adamson, músico: “Unirme al postpunk fue genial pero activó mi instinto autodestructivo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/barry-adamson-musico-unirme-grupo-nick-cave-activo-instinto-autodestructivo_1_11313556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cf6e139-f8f5-44c5-a51d-343ca145d806_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1176y2345.jpg" width="1200" height="675" alt="Barry Adamson, músico: “Unirme al postpunk fue genial pero activó mi instinto autodestructivo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El que fuera bajista de Magazine y The Birthday Party, prolífico autor de banda sonoras y creador de álbumes inclasificables, publica en España sus memorias y un nuevo álbum de canciones</p><p class="subtitle">Los fondos buitre sobrevuelan ahora los repertorios de las grandes canciones del rock
</p></div><p class="article-text">
        Para Barry Adamson, que debut&oacute; tocando con Magazine y despu&eacute;s pas&oacute; a formar parte de los Bad Seeds de Nick Cave, escribir sus memorias ha sido una consecuencia m&aacute;s de sus otras actividades art&iacute;sticas, que hasta ahora se hab&iacute;an manifestado a trav&eacute;s de la m&uacute;sica, el cine y la fotograf&iacute;a. Gran parte de su carrera en solitario est&aacute; dedicada a las bandas sonoras. En algunos casos, fue compuesta para pel&iacute;culas firmadas por nombres como los de Derek Jarman, Carl Colpaert, David Lynch o Allison Anders. En otros, se trata de m&uacute;sica cinematogr&aacute;fica sin m&aacute;s, que solamente responde a las im&aacute;genes e historias &ndash;casi siempre con un aire polic&iacute;aco- imaginadas por su autor.
    </p><p class="article-text">
        La voz narradora de <em>Por encima de la ciudad, por debajo de las estrellas</em> (Liburuak, 2024, traducido por Ibon Errazkin) es una consecuencia de todo esto. &ldquo;Verme a m&iacute; mismo como un personaje de pel&iacute;cula fue algo que surgi&oacute; de manera natural&rdquo;, comenta Adamson desde su despacho, en conversaci&oacute;n con elDiario.es. &ldquo;Cre&eacute; un personaje y le hice vivir los treinta primeros a&ntilde;os de mi vida. Pens&eacute; que eso me facilitar&iacute;a resultar sincero, brutalmente honesto a la hora de hablar tanto de las malas como de las buenas experiencias que he vivido. As&iacute; que me inspir&eacute; en esas voces en primera persona de las novelas detectivescas, y fui elaborando un staccato de frases breves que recordaran m&aacute;s a los titulares de un peri&oacute;dico. Me pareci&oacute; m&aacute;s interesante hacer lo opuesto al t&iacute;pico libro de memorias de un m&uacute;sico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Por encima de la ciudad, por debajo de las estrellas</em> comienza con el recuerdo de<em> Fever,</em> cantada por Peggy Lee, cuando el protagonista todav&iacute;a es un feto en el vientre materno. &ldquo;Es una canci&oacute;n tan arraigada en mi memoria que a veces me pregunto si no empec&eacute; a escucharla antes de nacer, cuando mi madre la cantaba o la escuchaba, sintiendo la vibraci&oacute;n de ese bajo&rdquo;, recuerda.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b84f57c3-2923-4b8b-86ec-e47f977e5ef3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Adamson naci&oacute; en 1958 en el suburbio de Moss Side, un &aacute;rea urbana de Manchester que durante a&ntilde;os tuvo un alto &iacute;ndice de criminalidad. Su padre, de origen jamaicano, se alist&oacute; en la RAF para combatir al ej&eacute;rcito alem&aacute;n; cuando la Segunda Guerra Mundial estaba llegando a su final, conoci&oacute; a su esposa, una mujer de raza blanca. Esa mezcla de etnias y culturas marc&oacute; su infancia, que desde su ni&ntilde;ez sinti&oacute; que no pertenec&iacute;a a ning&uacute;n mundo. La colecci&oacute;n de jazz de su padre y el pop del momento (PJ Proby, Tommy Steele) forjaron sus primeros h&aacute;bitos musicales.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/cf072c67-77df-4ef7-9a69-5ca6af9ea8c2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Parte de esa experiencia tambi&eacute;n es revivida al principio de su nuevo &aacute;lbum <em>Cut To Black</em> &ndash;que da comienzo con la canci&oacute;n <em>The Last Words Of Sam Cooke</em>&ndash; de tal modo que se podr&iacute;a decir que est&aacute;n conectadas a los cap&iacute;tulos iniciales de su libro. &ldquo;Esas cuatro primeras canciones reflejan recuerdos y vivencias que me influyeron mucho. Es como pintar un retrato siguiendo otro m&eacute;todo. Pero en el disco no hay solamente piezas del pasado. Tambi&eacute;n hay otras orientadas hacia el futuro. Es un &aacute;lbum que explica de d&oacute;nde vengo e intenta vislumbrar hacia d&oacute;nde me dirijo&rdquo;. Adamson presentar&aacute; su nuevo &aacute;lbum en Espa&ntilde;a con una &uacute;nica actuaci&oacute;n en Barcelona el pr&oacute;ximo 14 de junio.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la fuerte conexi&oacute;n que el punk tuvo con el reggae, y de la aparici&oacute;n de un buen n&uacute;mero de bandas de ska con formaciones &eacute;tnicamente mixtas, los grupos del punk y el postpunk brit&aacute;nico estuvieron mayoritariamente compuestos por m&uacute;sicos blancos. &ldquo;En Estados Unidos fue distinto, pero lo que pasaba en Inglaterra fue fruto de la situaci&oacute;n general de segregaci&oacute;n. As&iacute; funcionaban las cosas. Yo hice caso omiso de la situaci&oacute;n e intent&eacute; encontrar algo que me interpelase directamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquejado desde su infancia por una dolencia que afecta a sus huesos y, especialmente, a su cadera, el adolescente Adamson se sinti&oacute; irremediablemente marginado. Escuchaba m&uacute;sica negra, pero sobre todo se identificaba con el punk de sus paisanos los Buzzcocks. Gracias a esa atracci&oacute;n, termin&oacute; tocando el bajo en el nuevo grupo de quien fuera su cantante, Howard Devoto. Su paso por Magazine, con los que estuvo desde su formaci&oacute;n en 1978 hasta su ruptura en 1981, le llev&oacute; a conocer a otra figura influyente: la artista pl&aacute;stica Linder Sterling
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            </figure><p class="article-text">
        Sterling era conocida por sus collages, en los que cuestionaba el rol de la mujer en la sociedad consumista, usando t&eacute;cnicas similares a los empleados por Richard Hamilton en sus cuadros de pop art. Uno de ellos se convirti&oacute; en la portada del sencillo <em>Orgasm Addict</em> de Buzzcocks. Unos a&ntilde;os despu&eacute;s, Sterling mont&oacute; el d&uacute;o Ludus de pop experimental y, hoy en d&iacute;a, sigue siendo una de las viejas amistades de Morrissey. Adamson mantuvo un idilio con ella cuando a&uacute;n era la novia de Devoto. &ldquo;Una gran galer&iacute;a londinense est&aacute; preparando una retrospectiva sobre su obra. Parece que la orientaci&oacute;n feminista de su trabajo empieza a ser reconocida. Le cont&eacute; que iba a escribir el libro y me dijo que no me reprimiera. Cu&eacute;ntalo todo, me dijo. Linder siempre ha ejercido como agente provocador. As&iacute; que tuve en cuenta su consejo mientras redactaba el libro. No s&eacute; si lo ha le&iacute;do, imagino que no. Recuerdo haberle hablado de la pel&iacute;cula sobre Morrissey [<em>England Is Mine</em>, Mark Gill, 2017] en la que aparece un personaje inspirado en ella. Le coment&eacute; que la pel&iacute;cula estaba muy bien y que la actriz que la interpretaba hac&iacute;a muy bien su trabajo. Me dijo que no pensaba verla. Lo entiendo perfectamente, seguramente yo har&iacute;a lo mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adamson no pas&oacute; mucho tiempo parado cuando Magazine dejaron de existir. Una de sus bandas favoritas de ese momento era The Birthday Party. Cuando se quedaron sin bajista, Nick Cave le propuso a Adamson que se uniera a ellos. &ldquo;Es extra&ntilde;o ver c&oacute;mo se abren ciertas puertas y c&oacute;mo las acabas cruzando. Junto con The Pop Group, The Birthday Party eran lo mejor que estaba ocurriendo en ese momento en el campo del postpunk. Unirme a ellos fue genial, pero aquella decisi&oacute;n activ&oacute; tambi&eacute;n mi instinto autodestructivo. Ah&iacute; comenz&oacute; el principio de la ca&iacute;da. Me encontraba en el lugar perfecto a todos los niveles; tambi&eacute;n para que iniciara mi proceso de desintegraci&oacute;n absoluta&rdquo;.
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            </figure><p class="article-text">
        Su adicci&oacute;n a la hero&iacute;na fue en aumento y, paralelamente a eso, fueron teniendo lugar irreparables p&eacute;rdidas personales. Fue una de las personas del c&iacute;rculo de Cave, la letrista y cantante Anita Lane, la que le hizo enfrentarse a la realidad. &ldquo;Ella siempre estaba por all&iacute;, era como un peque&ntilde;o &aacute;ngel problem&aacute;tico. Llegaba, dec&iacute;a algo y desaparec&iacute;a. Habl&aacute;bamos de todo, era muy divertida. Para m&iacute; fue una persona fundamental porque no se callaba, me repet&iacute;a una y otra vez que necesitaba ayuda. En boca de otra persona, eso podr&iacute;a haberme molestado, pero respetaba lo suficientemente a Anita para saber que ten&iacute;a raz&oacute;n. Y al final le hice caso&rdquo;. Lane, que falleci&oacute; en 2021, canta en una versi&oacute;n de <em>These Boots Are Made For Waking</em> que Adamson grab&oacute; para una de las primeras bandas sonoras que compuso. En el v&iacute;deo del tema, Lane canta y baila sujetando en brazos a su beb&eacute;, al cual, tal como cuenta Adamson, llev&oacute; al rodaje porque no ten&iacute;a con quien dejarlo. &ldquo;No hab&iacute;a nada planeado. Aquello surgi&oacute; de manera espont&aacute;nea&rdquo;. 
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            </figure><p class="article-text">
        <em>Por encima de la ciudad, por debajo de las estrellas</em> concluye cuando Adamson, liberado ya de la hero&iacute;na, inicia su carrera como solista, una etapa que da comienzo en 1988 con el ep&eacute; <em>The Man With The Golden Arm</em>, y se consolida unos meses despu&eacute;s con el &aacute;lbum <em>Moss Side Story</em>, un &aacute;lbum instrumental de aires cinematogr&aacute;ficos y tambi&eacute;n autobiogr&aacute;ficos que, con su mezcla de estilos, inventa una especie de <em>noir </em>postmoderno. &ldquo;Necesitaba hacer algo abstracto para crear mi propia identidad. Cuando escuchaba temas de pel&iacute;culas distintas intentaba imaginar c&oacute;mo ser&iacute;a el resultado si una persona un&iacute;a todos esos estilos, un poco de rock, un poco de jazz, algo de psicodelia. As&iacute; naci&oacute; <em>Moss Side Story</em> y as&iacute; empec&eacute; a tener conciencia de que quiz&aacute; ese disco era yo. Y decid&iacute; seguir ese camino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese trayecto contin&uacute;a con <em>Cut To Blak</em>, que sigue movi&eacute;ndose entre lo autobiogr&aacute;fico y lo imaginario. &ldquo;El t&iacute;tulo hace referencia al fundido al negro de las pel&iacute;culas. Implica una transici&oacute;n y a la vez es una met&aacute;fora de c&oacute;mo me veo ahora mismo. Mi pasado, mi presente y mi futuro est&aacute;n ah&iacute;. A veces, recordar tu propia historia es como un sue&ntilde;o. &iquest;Ha existido realmente mi pasado o lo he so&ntilde;ado? Lo &uacute;nico que existe es el ahora&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafa Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/barry-adamson-musico-unirme-grupo-nick-cave-activo-instinto-autodestructivo_1_11313556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 May 2024 20:32:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Barry Adamson, músico: “Unirme al postpunk fue genial pero activó mi instinto autodestructivo”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fe, esperanza y carnicería: todo lo que Nick Cave no ha querido contar a los periodistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/fe-esperanza-carniceria-nick-cave-no-querido-contar-periodistas_1_10880377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cff2c8d7-024f-451c-8464-325c24828b44_16-9-discover-aspect-ratio_default_1089385.jpg" width="4336" height="2439" alt="Fe, esperanza y carnicería: todo lo que Nick Cave no ha querido contar a los periodistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el libro de conversaciones con el periodista Sean O’Hagan, el músico habla de su evolución como artista, que está estrechamente ligada a la superación de la muerte accidental de su hijo Arthur a los 15 años</p><p class="subtitle">El callejón sin salida de la crítica musical</p></div><p class="article-text">
        Hace ya bastantes a&ntilde;os, Nick Cave dej&oacute; de conceder entrevistas porque, seg&uacute;n sus propias palabras, estas le consum&iacute;an. Sin embargo, las que Sean O&rsquo;Hagan mantuvo con &eacute;l antes de que tomara esa decisi&oacute;n derivaron en una buena amistad entre ambos. Durante la pandemia, mantuvieron largas conversaciones telef&oacute;nicas y ah&iacute; fue cuando el periodista record&oacute; como The Paris Review de George Plimpton extrajo literatura a trav&eacute;s de prolongadas y cuidadas conversaciones con novelistas y poetas.
    </p><p class="article-text">
        O&rsquo;Hagan le propuso a Cave convertir sus charlas en ese tipo de material. Este acept&oacute;, poniendo como condici&oacute;n que se centraran en sus preocupaciones actuales. Durante un a&ntilde;o estuvieron conversando sobre temas como la evoluci&oacute;n musical, el duelo, Dios, la empat&iacute;a, el amor o las mujeres que han sido y son fundamentales en la vida de Cave. <em>Fe, esperanza y carnicer&iacute;a</em> es el libro que recoge el resumen ordenado de todas esas horas de charlas.
    </p><p class="article-text">
        Una de las virtudes de este libro es que nos ayuda a comprender los motivos por los cuales, y sobre todo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Nick Cave se ha convertido en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/nick-cave-the-bad-seeds_1_4979243.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una figura que trasciende lo meramente musical</a>. En 2015, &eacute;l y su esposa, la dise&ntilde;adora Susie Cave, perdieron de manera terrible a su hijo Arthur. Esa tragedia ha marcado no solamente su evoluci&oacute;n art&iacute;stica, tambi&eacute;n ha transformado su manera de relacionarse con el mundo. Durante una de sus charlas con O&rsquo;Hagan, Cave se refiere a ese proceso como una b&uacute;squeda de absoluci&oacute;n. La persigue practicando la empat&iacute;a &ndash;algo que ejerce a trav&eacute;s de The Red Hand Files, el blog con el que interact&uacute;a con sus seguidores, a veces compartiendo su duelo&ndash; y desarrollando una espiritualidad que se manifiesta a trav&eacute;s de sus &uacute;ltimos discos, hechos de composiciones m&aacute;s abstractas y, por lo tanto, muy distintos al repertorio habitual de Nick Cave &amp; The Bad Seeds.
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                Nick Cave junto a Sean O&#039;Hagan el pasado mes de junio en el Heartland Festival de Kvaerndrup (Dinamarca).                            </span>
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        A estas alturas, y sobre todo despu&eacute;s de este libro, podemos contemplar a Cave casi como un personaje b&iacute;blico, alguien que solamente tras haber experimentado un dolor inconmensurable ha logrado comprender el sentido de la existencia. &ldquo;Estamos todos y cada uno en peligro en tanto que cualquier cosa puede ser catastr&oacute;fica a cada instante &ndash;le dice a O&rsquo;Hagan&ndash;. Cada vida es precaria, y algunos lo entendemos y otros no. Pero con el tiempo todo el mundo terminar&aacute; por hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, <em>Fe, esperanza y carnicer&iacute;a</em> est&aacute; guiado por una lucidez que deslumbra cuando nos muestra la transformaci&oacute;n de la persona que a su vez sostiene al artista. La COVID es el trasfondo &ndash;tambi&eacute;n de dimensiones b&iacute;blicas&ndash; de este libro, ese periodo que fue &ldquo;como si una mano terrible hubiese descendido para abrir un gran agujero en aquello que asum&iacute;amos como la historia de nuestras vidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los cap&iacute;tulos se habla del cambio inevitable que ha ido sufriendo su m&uacute;sica, una evoluci&oacute;n que molesta a los seguidores m&aacute;s antiguos e intransigentes de su grupo (&ldquo;No podemos permitir que los impulsos nost&aacute;lgicos o sentimentales de ciertos fans de toda la vida detengan el proceso natural del grupo&rdquo;), y en otro se reflexiona acerca de c&oacute;mo su trabajo &ndash;especialmente los &aacute;lbumes <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/nick-cave-segunda-maestra-consecutiva_1_1323883.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ghosteen</em></a><em> </em>y <em>Carnage&ndash;</em> es una manera de seguir en contacto con su hijo fallecido. A veces esa condici&oacute;n de hombre que persigue su propia salvaci&oacute;n abruma debido al protagonismo que se le concede al proceso creativo, al significado final de sus &uacute;ltimas obras y a sus disquisiciones sobre la espiritualidad. Pero a cambio, este intercambio de ideas ofrece momentos sensacionales marcados por el sello de su autor (&ldquo;Twitter es en realidad una f&aacute;brica de producir idiotas&rdquo;).
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                Susie Cave y Nick Cave posando en un evento en Londres en noviembre de 2021.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Warren Ellis, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/estrenamos-nick-cave-warren-ellis_1_5860783.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su mano derecha en lo musical desde hace a&ntilde;os</a>, es otra presencia constante en esta sesi&oacute;n de terapia transcrita que arroja brillantes definiciones sobre temas como el acto creativo (&ldquo;Es el acto de volver a contar la historia de nuestras vidas de manera que tenga un sentido&rdquo;) o la funci&oacute;n del arte (&ldquo;Pienso que el arte debe confrontarse e incomodar, no solo confirmar un punto de vista [...] como m&uacute;sico joven me parec&iacute;a que ofender era sagrado&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Ya en el documental <em>20.000 d&iacute;as en la tierra</em>, Cave expresaba una atracci&oacute;n por las mujeres que a su vez part&iacute;a de la admiraci&oacute;n. Algunos de los momentos cumbre de <em>Fe, esperanza y carnicer&iacute;a</em> tienen nombres femeninos como el de Dawn Cave, su madre, que falleci&oacute; durante la pandemia y a cuyo funeral no pudo asistir por las restricciones impuestas en aquel momento. &ldquo;Por su amor no me hund&iacute; del todo &ndash;dice al recordar su adicci&oacute;n a la hero&iacute;na&ndash;. Mi madre siempre estuvo ah&iacute;, como una red de seguridad&rdquo;. Tambi&eacute;n habla de la importancia de Anita Lane, la mujer que fue su pareja sentimental y art&iacute;stica cuando daba sus primeros pasos en la m&uacute;sica y a la que siempre se mantuvo unido hasta su muerte en 2021.
    </p><p class="article-text">
        De su esposa dice que es su mayor influencia, pero se niega a que se la considere una musa: &ldquo;Hay algo que me hace sentir un tanto inc&oacute;modo: considerar que la musa no tiene nada mejor que hacer que andar por ah&iacute; siendo fuente de inspiraci&oacute;n para el artista&rdquo;. La tragedia y el duelo vividos ha reforzado la uni&oacute;n de la pareja. Tambi&eacute;n les ha hecho recorrer sus propios caminos siguiendo una misma direcci&oacute;n. De ese trayecto conjunto surge una de las declaraciones m&aacute;s importantes de este libro, que a veces es iluminador y a veces extenuante, pero necesario para cualquiera que sepa ver en un artista de estas dimensiones a algo m&aacute;s que una estrella de la m&uacute;sica. Es la definici&oacute;n de Nick Cave sobre la felicidad: &ldquo;Nadie puede controlar lo que le sucede, pero s&iacute; podemos elegir c&oacute;mo reaccionar. Hay en ello cierto desaf&iacute;o de cara a la indiferencia del mundo y a su aparente crueldad casual&rdquo;. Am&eacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafa Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/fe-esperanza-carniceria-nick-cave-no-querido-contar-periodistas_1_10880377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Feb 2024 21:38:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fe, esperanza y carnicería: todo lo que Nick Cave no ha querido contar a los periodistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nick Cave,Ensayos,Biografías,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brad Pitt y Nick Cave, unidos como escultores gracias a Thomas Houseago]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/brad-pitt-nick-cave-unidos-escultores-gracias-thomas-houseago_1_9560829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b75f8f92-ea84-42ea-bdd2-d13aefac6a30_16-9-discover-aspect-ratio_default_1056700.jpg" width="3129" height="1760" alt="Brad Pitt y Nick Cave, unidos como escultores gracias a Thomas Houseago"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico participa con figuras de cerámica que representan la vida del diablo</p><p class="subtitle">La revelación de Amalia Avia</p></div><p class="article-text">
        La conexi&oacute;n entre el actor Brad Pitt y el cantante Nick Cave se ha producido por un amigo com&uacute;n de ambos, el artista brit&aacute;nico Thomas Houseago, que los ha invitado a participar en su exposici&oacute;n <em>We </em>en el Sara Hild&eacute;n Art Museum de Tampere, en Finlandia, inaugurada el pasado domingo.
    </p><p class="article-text">
        Houseago, conocido por sus esculturas en yeso, barras de refuerzo, bronce y madera. En esta exposici&oacute;n presenta nuevas pinturas, un g&eacute;nero de trabajo inhabitual para &eacute;l, y esculturas en secoya y yeso. Le acompa&ntilde;an una serie de cer&aacute;mica creada por el musico y escritor Nick Cave, y por esculturas creadas por el actor Brad Pitt. Esta es la primera vez que Cave y Pitt exhiben sus obras de arte, piezas que se crearon durante el curso de un di&aacute;logo continuo con Houseago. 
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                La exposición &#039;We&#039; de Thomas Houseago con Nick Cave y Brad Pitt                            </span>
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                La exposición &#039;We&#039; de Thomas Houseago con Nick Cave y Brad Pitt                            </span>
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        Aunque se mantiene la autor&iacute;a individual, la presentaci&oacute;n de todas las obras bajo el t&iacute;tulo colectivo refleja la naturaleza conectada de las obras y sus creadores. &ldquo;WE es un concepto abierto que fomenta nuevas formas de pensar sobre la creaci&oacute;n art&iacute;stica y el papel del artista solitario, que se trata menos de ideas nacidas exclusivamente de un solo autor. Houseago ve a WE como una incorporaci&oacute;n de todas las formas de arte y cualquiera con quien pueda conectarse creativamente&rdquo;, ha comunicado el museo. Houseago ha iniciado su proyecto We junto a Nick Cave y Brad Pitt pero espera que pueda &ldquo;expandirse&rdquo;.
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                Nick Cave, Devil Returns from the War, from the series The Devil – A Life, 2020-2022. Glazed ceramics. Courtesy Nick Cave                            </span>
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                La exposición &#039;We&#039; de Thomas Houseago con Nick Cave y Brad Pitt                            </span>
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        Los trabajos de los tres artistas representan etapas de devenir, transformaci&oacute;n y transfiguraci&oacute;n a lo largo del tiempo. En el de Nick Cave se titula<em> The Devil &ndash; A Life</em>, una serie narrativa de figurillas de cer&aacute;mica vidriada de entre 15 y 50 cm de alto que representan la vida del diablo en 17 etapas, desde la inocencia hasta la confrontaci&oacute;n con nuestra mortalidad, pasando por la experiencia. Es el primer cuerpo importante de trabajo visual de Cave, que las ha hecho a mano, las ha pintado y esmaltado entre 2020 y 2022. Est&eacute;ticamente, la serie hace un gui&ntilde;o a las figurillas victorianas Staffordshire Flatback, de las cuales es un coleccionista. 
    </p><p class="article-text">
        En 2020, Cave y Houseago ya hab&iacute;an colaborado con un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/trato-reparador-nick-cave-thomas-houseago-expone-bruselas_1_7842719.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;trato reparador&rdquo;</a> en el que Nick prometi&oacute; escribirle una canci&oacute;n a cambio de que Thomas le pintara un cuadro.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la primera vez que Nick Cave muestra su trabajo pl&aacute;stico p&uacute;blicamente. Al igual que Brad Pitt. La aportaci&oacute;n de este &uacute;ltimo son diferentes obras escult&oacute;ricas. Una de ellas es un panel de yeso que representa una escena de un tiroteo (<em>Self-inflicted gunshot wound to the house</em>, Herida de bala autoinfligida en la casa), ha sido moldeado utilizando m&uacute;ltiples impresiones del cuerpo humano y unas casas moldeadas en silicona transparente que han sido disparadas con munici&oacute;n de diferente calibre diferente, revelando su trayectoria y congelando el marco del movimiento destructivo. Otra de las obras se titula se titulada <em>House A-Go-Go</em> (2017) y es un compuesto de recortes de madera de 46 cm de altura que fue la primea obra que cre&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los t&iacute;tulos de las otras obras, nueve en total, son <em>Aiming at you I saw me but it was too late this time</em> (Apuntando a ti me vi pero ya era tarde esta vez), creada este mismo a&ntilde;o; <em>Slave to our vices</em> (Esclavo de nuestros vicios); <em>Candle holders for loved ones</em> (Candelabros para seres queridos) y <em>Buried Needs </em>(Necesidades enterradas). El museo no ha proporcionado im&aacute;genes de las obras de Brad Pitt. &ldquo;He hecho un inventario radical de m&iacute; mismo y he pensado en el da&ntilde;o que he hecho a los dem&aacute;s y&nbsp;en los momentos en los que me he equivocado&rdquo;, dijo Pitt a la televisi&oacute;n finlandesa YLE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/brad-pitt-nick-cave-unidos-escultores-gracias-thomas-houseago_1_9560829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Sep 2022 16:48:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Brad Pitt y Nick Cave, unidos como escultores gracias a Thomas Houseago]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Finlandia,Brad Pitt,Nick Cave]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nick Cave dedica 'Ghosteen', su segunda obra maestra consecutiva, al "fantasma adolescente" de su hijo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nick-cave-segunda-maestra-consecutiva_1_1323883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e654ab7-cea8-47c2-b743-7181f4b3076e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Nick Cave"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico trasciende el umbral de lo doméstico para tomarnos de la mano y conducirnos a otra dimensión, a medio camino de lo mitológico y lo espiritual</p></div><h3 class="article-text">Nick Cave &amp; The Bad Seeds</h3><p class="article-text">
        <strong>Nick Cave &amp; The Bad Seeds</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>GhosteenAutoeditado / Popstock!CANCI&Oacute;N10</strong><em>Ghosteen</em>
    </p><p class="article-text">
        No era necesario ser demasiado sagaz para intuir que <em>Skeleton Tree</em> supondr&iacute;a un viaje sin retorno para Nick Cave y sus Bad Seeds. Lo que resultaba complicado imaginar era el lugar hacia el que se encaminaban los pasos del m&uacute;sico australiano y su banda una vez abiertas las ventanas y liberados los demonios internos.
    </p><p class="article-text">
        Aquel era un &aacute;lbum pornogr&aacute;fico emocionalmente hablando, que mostraba la cara del dolor con referencias expl&iacute;citas a la tr&aacute;gica p&eacute;rdida de su hijo adolescente. Y esa ausencia sigue presente, si bien de otra forma, en este monumental trabajo (&aacute;lbum doble, unos 80 minutos de duraci&oacute;n) bautizado a partir de la contracci&oacute;n de dos palabras. Un concepto que define a la perfecci&oacute;n el estado an&iacute;mico que transmiten su nueva colecci&oacute;n de canciones: &ldquo;fantasma&rdquo; y &ldquo;adolescente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un poco como en <em>A Ghost Story</em>, la pel&iacute;cula de David Lowery que plasm&oacute; en im&aacute;genes el drama que supone convivir d&iacute;a a d&iacute;a con la p&eacute;rdida de una persona amada, en <em>Ghosteen</em> la ausencia vertebra todo el disco. En uno de los dos temas que de alguna forma dan t&iacute;tulo al &aacute;lbum, <em>Ghosteen Speaks</em>, Cave resume el sentir espiritual de todo el &aacute;lbum con apenas unas palabras que se repiten una y otra vez: &ldquo;<em>Estoy a tu lado, b&uacute;scame&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Porque con estas canciones Cave trasciende el umbral de lo dom&eacute;stico para tomarnos de la mano y conducirnos a otra dimensi&oacute;n, a medio camino de lo mitol&oacute;gico y lo puramente espiritual. Lo hace por un lado con imaginer&iacute;a po&eacute;tica (la historia del rey y la reina que buscan la paz en <em>Spinning Song</em>, los caballos del amor con sus crines de fuego en <em>Bright Horses&hellip;</em>) pero tambi&eacute;n musicalmente hablando.
    </p><p class="article-text">
        Estos once temas, con una coherencia sonora que atraviesa el &aacute;lbum de principio a fin, carecen de la oscuridad aterradora que caracteriz&oacute; a <em>Skeleton Tree</em>. Igualmente solemne, las canciones se construyen a partir de piano, &oacute;rgano, cuerdas y coros y prescinden de percusiones para levantar unas canciones que aspiran a tender puentes entre dos dimensiones paralelas. No tenemos del todo claro a cu&aacute;l de ellas, la real o la espiritual, se refiere Cave cuando canta: &ldquo;<em>Este mundo es hermoso, atrapado dentro de sus estrellas, lo guardo en mi coraz&oacute;n. Las estrellas son tus ojos que am&eacute; desde el primer momento&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar concluyendo: &ldquo;El amor es as&iacute;, ya sabes, es como un flujo de marea. Y el pasado con su feroz resaca nunca nos dejar&aacute; ir. No dejar&aacute; que te vayas&rdquo;. Lo que s&iacute; est&aacute; fuera de toda duda es que Cave ha vuelto a firmar otra obra maestra que apela a lo ultraterrenal y lo divino para dar significado a las miserias y grandezas de la existencia. Es muy posiblemente la empresa m&aacute;s digna y ambiciosa a la que puede aspirar un artista.
    </p><h3 class="article-text">Angel Olsen</h3><p class="article-text">
        <strong>Angel Olsen</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>All MirrorsJagjaguwar / Popstock!POP8</strong><em>All Mirrors</em>
    </p><p class="article-text">
        Una secci&oacute;n de cuerdas de 12 m&uacute;sicos viene a dar lustre al quinto &aacute;lbum de Angel Olsen, el m&aacute;s ambicioso de cuantos ha firmado hasta la fecha y tambi&eacute;n la confirmaci&oacute;n de un talento que busca en los cl&aacute;sicos la inspiraci&oacute;n para afrontar el presente. Cada vez m&aacute;s lejos queda el sonido de baja fidelidad de sus primeros discos: <em>All Mirrors</em> es una obra ambiciosa y expansiva, por momentos &ldquo;philspectoriana&rdquo;, la cara lustrosa de un proyecto que contar&aacute; pr&oacute;ximamente con otro &aacute;lbum m&aacute;s austero y centrado en el sonido de guitarra.
    </p><p class="article-text">
        En el caso que nos ocupa, entre el romanticismo decadente de <em>Tonight</em> y el technopop estilizado de <em>New Love Cassette </em>cabe una gran variedad de matices.
    </p><p class="article-text">
        Es el vestido que la de North Carolina encuentra para un trabajo que la pilla en un estado de madurez compositivo y profesional total y que, en sinton&iacute;a, gira en sus propias palabras alrededor de la idea de &ldquo;las grandes decepciones, no s&oacute;lo en el amor, sino tambi&eacute;n en la amistad y de descubrir cu&aacute;les son tus verdaderos valores y cu&aacute;les son los de los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Danny Brown</h3><p class="article-text">
        <strong>Danny Brown</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>uknowhatimsayin&iquest;Warp / Music As UsualURBAN8</strong><em>uknowhatimsayin&iquest;</em>
    </p><p class="article-text">
        La voz nasal por excelencia del rap contempor&aacute;neo vuelve a la carga con su quinto &aacute;lbum. Un trabajo que tras el sobresaliente <em>Atrocity Exhibition</em> viene a aportar nuevos matices a su estrafalario universo sonoro y conceptual. Curiosamente <em>uknowhatimsayin&iquest;</em>, que cuenta con prodcci&oacute;n a cargo de Q-Tip, lo hace a partir de una rebaja de los presupuestos est&eacute;ticos y la esquizofrenia que caracterizaba a discos como <em>XXX</em> (2011) o <em>Atrocity Exhibition</em> (2016).
    </p><p class="article-text">
        Como mandan los c&aacute;nones del g&eacute;nero estas once canciones se convierten en una suerte de paseo de la fama en el que se dan cita ilustres MCs como Run The Jewels, Blood Orange, Obongjayar o JPEGMAFIA y hasta alg&uacute;n productor de lustre como Flying Lotus, todos ellos al igual que el propio Danny Brown ejemplos de la heterodoxia que parte del rap para buscar (y encontrar) nuevos lenguajes en el terreno de la m&uacute;sica popular. Todos juntos y puntualmente revueltos para completar un trabajo que, a pesar de carecer del car&aacute;cter rompedor de sus precedentes, se disfruta con gusto.
    </p><h3 class="article-text">Dengue Dengue Dengue</h3><p class="article-text">
        <strong>Dengue Dengue Dengue</strong><strong><a href="http://denguedenguedengue.bandcamp.com/album/zenit-nadir" data-mce-href="http://denguedenguedengue.bandcamp.com/album/zenit-nadir" class="link" target="_blank">Zenit &amp; Nadir by Dengue Dengue Dengue</a></strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border: 0; width: 100%; height: 120px;" src="https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=327169473/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/tracklist=false/artwork=small/transparent=true/" seamless="">&lt;a href="http://denguedenguedengue.bandcamp.com/album/zenit-nadir" data-mce-href="http://denguedenguedengue.bandcamp.com/album/zenit-nadir"&gt;Zenit &amp;amp; Nadir by Dengue Dengue Dengue&lt;/a&gt;</iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Zenit &amp; NadirEnchufadaELECTR&Oacute;NICA / WORLD8</strong><em>Zenit &amp; Nadir</em>
    </p><p class="article-text">
        El d&uacute;o peruano instalado en Berl&iacute;n bautiza el primer single de su nuevo trabajo <em>&Aacute;gni</em>, inversi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica del t&eacute;rmino &ldquo;ing&aacute;&rdquo;, que se refiere a un popular ritmo afro peruano. Este detalle sirve como perfecta met&aacute;fora del planteamiento musical de Felipe Salmon y Rafael Pereira, un negativo en clave electr&oacute;nica de los sonidos tradicionales de su pa&iacute;s, potenciado el componente psicod&eacute;lico (y bailable) por un minimalista y efectivo tratamiento electr&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n con los hermanos Ballumbrosio, guardianes de la tradici&oacute;n musical del Per&uacute; y con los que los Dengue prometen colaborar en directo, es la principal novedad de cara a un disco respetuoso con la l&iacute;nea de trabajo mantenida hasta ahora. De hecho no hay en <em>Zenit &amp; Nadir</em> novedades especialmente relevantes con respecto a sus discos precedentes. Hasta Sara Van repite poniendo voz a <em>El cavilante</em>, tal y como hiciera en el pasado con uno de los tem&aacute;s m&aacute;s conocidos de los Dengue, <em>Guarida</em>. M&aacute;s febril que sudorosa, m&aacute;s l&uacute;brica que sensual, la m&uacute;sica de los Dengue logra la dif&iacute;cil ecuaci&oacute;n de generar un culto a su alrededor al tiempo que alimenta las maletas de los DJs.  
    </p><h3 class="article-text">Girl Band</h3><p class="article-text">
        <strong>Girl Band</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>The TalkiesRough Trade / Popstock!NOISE ROCK8</strong><em>The Talkies</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Holding Hands with Jamie</em> (2015), disco de debut de la formaci&oacute;n dublinesa, dejaba entrever a una banda poco acomodada, entregada a un rock chirriante de ascendencia afterpunk que no hac&iacute;a prisioneros. Cuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde su continuaci&oacute;n no s&oacute;lo incide sino que redobla la apuesta.
    </p><p class="article-text">
        <em>The Talkies</em> es un disco inc&oacute;modo, que desde un punto de vista medi&aacute;tico tiene la suerte de ver la luz en un momento en que Idles, sus compatriotas Fontaines DC, Black Midi o Life han tra&iacute;do de vuelta la urgencia de los sonidos de guitarra m&aacute;s rabiosos. De todos ellos posiblemente sean Girl Band los que tengan una conexi&oacute;n m&aacute;s directa con el after-punk m&aacute;s crudo y la escena arty y neoyorquina de la no-wave. De alguna forma en <em>The Talkies</em> siguen los pasos &ndash;tal vez no tanto desde un punto de vista sonoro como espiritual- de otra banda de perros verdes como Liars, que igualmente hizo el camino a la inversa desde una relativa ortodoxia post-punk hacia f&oacute;rmulas sonoras cada vez m&aacute;s libres.
    </p><h3 class="article-text">Los Punsetes</h3><p class="article-text">
        <strong>Los Punsetes</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Aniquilaci&oacute;nMushroom PillowPOP-ROCK8</strong><em>Aniquilaci&oacute;n</em>
    </p><p class="article-text">
        A servidor, hace cosa de un mes, Los Punsetes le invitaron a hacer un breve cameo en el videoclip de <em>Vas hablando mal de m&iacute;</em>, dirigido por Nacho Vigalondo y en el que aperecen un pu&ntilde;ado de caras populares en el mundillo m&aacute;s o menos &ldquo;alternativo&rdquo; de la capital. M&aacute;s all&aacute; de esperar que ese detalle no invalide mi opini&oacute;n sobre la banda en general y este disco en particular, el clip ten&iacute;a algo de prof&eacute;tico: en el nos convert&iacute;an a cinco periodistas musicales en jurado de un concurso tipo Operaci&oacute;n Triunfo para otorgar el &ldquo;t&uacute; s&iacute; que vales&rdquo; preceptivo a la banda. Y en verdad, iron&iacute;as al margen, no se me ocurre que el resultado de la votaci&oacute;n pudiera ser otro&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Pese a que en <em>Oro</em> el grupo ironiza con su propia capacidad para sobrevivir al paso del tiempo (&ldquo;<em>La hemos cagado / son una mierda / nuestras canciones / ojal&aacute; se pierdan / Estamos muertos / apolillados / estamos viejos / desconectados&rdquo;</em>) lo cierto es que seis discos despu&eacute;s la banda madrile&ntilde;a sigue resultando tan refrescante, irreverente y (&iexcl;glups!) sonando tan juvenil como cuando empez&oacute; a dar sus primeros conciertos en la sala Nasti.
    </p><p class="article-text">
        Las circunstancias adem&aacute;s han impedido continuar trabajando con El Guincho, lo que se ha traducido en el reto de afrontar su primera auto-producci&oacute;n de la mano de Paco Loco. Su trabajo en ese sentido se traduce en un disco especialmente guitarrero y correoso, una cualidad que le sienta como un guante a canciones como la citada <em>Vas hablando mal de m&iacute;</em> o <em>Una persona sospechosa</em>, que pasan a formar parte autom&aacute;ticamente de la colecci&oacute;n de temas cl&aacute;sicos del grupo. Un grupo que a estas alturas se ha convertido en una suerte de Buzzcocks millennials y en clave ca&ntilde;&iacute;.
    </p><h3 class="article-text">Manel</h3><p class="article-text">
        <strong>Manel</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Per la bona gentCer&agrave;miques Guzman SLPOP8</strong><em>Per la bona gent</em>
    </p><p class="article-text">
        A lo largo y ancho de su quinto trabajo la formaci&oacute;n barcelonesa se hace diversas preguntas sobre la raz&oacute;n de ser y la deriva del oficio de m&uacute;sico. Cuestionamiento al que, m&aacute;s all&aacute; de las letras de este disco, eet&aacute; claro que Manel han dado muchas vueltas antes de entrar en el estudio. <em>Per la bona gent</em> supone la en&eacute;sima reinvenci&oacute;n de la banda. Aunque de alguna forma seguimos vincul&aacute;ndoles con aquella formaci&oacute;n que se convirti&oacute; en una suerte de alternativa mediterr&aacute;nea a la &eacute;pica de Arcade Fire, debidamente salpimentada con la tradici&oacute;n folcl&oacute;rica de su tierra, hace mucho tiempo ya que Manel han abandonado la zona de confort para reinventarse con cada nuevo disco.
    </p><p class="article-text">
        Esa tradici&oacute;n musical a la que el propio grupo se adscribe no aparece aqu&iacute; en forma de canci&oacute;n &ndash;cada vez m&aacute;s imaginativa y, por momentos, exc&eacute;ntrica- sino recurriendo a grabaciones de Maria del Mar Bonet, Llu&iacute;s Llach, Gato P&eacute;rez o Maria Cinta, que a la manera de un geniecillo de la electr&oacute;nica o un DJ disparando bases de hip hop, aqu&iacute; se convierten en samplers que alimentan espiritualmente m&aacute;s que musicalmente a esta nueva colecci&oacute;n de canciones. Sisa aparece como invitado especial en el tema de cierre, <em>El vell m&uacute;sic</em>, lo que por otra parte pone la guinda a un disco de pop electr&oacute;nico desconcertante por momentos, que sin embargo da fe de la obessi&oacute;n de la banda por no estancarse y encontrar nuevos lenguajes musicales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis J. Menéndez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nick-cave-segunda-maestra-consecutiva_1_1323883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Oct 2019 19:53:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nick Cave dedica 'Ghosteen', su segunda obra maestra consecutiva, al "fantasma adolescente" de su hijo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nick Cave]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nick Cave exorciza la muerte de su hijo en el documental sobre su último disco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/nick-cave-exorciza-mediante-documental_1_3843214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1547e07-53ba-438b-8248-db0ead2379eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nick Cave exorciza la muerte de su hijo en el documental sobre su último disco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director Andrew Dominik retrata el proceso de grabación del último disco del artista, que perdió a su hijo en un accidente en julio de 2015</p></div><p class="article-text">
        Es curiosa la promoci&oacute;n del cine. A medio camino entre la prensa, la comunicaci&oacute;n, el inter&eacute;s general... y la propaganda. Este lunes se ha presentado una pel&iacute;cula-mensaje en la Mostra de Venecia:&nbsp;<em>One more time with feeling</em>, un documental rodado pr&aacute;cticamente en su totalidad en blanco y negro, y en 3D, que <strong>muestra la grabaci&oacute;n del &uacute;ltimo disco de Nick Cave and the Bad Seeds [Skeleton Tree]</strong><em>Skeleton Tree</em>. El documental est&aacute; trufado de declaraciones de Cave y de lecturas de letras de canciones. Hay reflexiones sobre la naturaleza del tiempo, el proceso de creaci&oacute;n y la felicidad. Pero lo que provoc&oacute; que se rodase la pel&iacute;cula es la b&uacute;squeda de un veh&iacute;culo para que tanto el artista&nbsp;como su mujer, Susie Bick, hablasen&nbsp;de la muerte de su hijo Arthur, que se precipit&oacute; desde una altura de casi 20 metros tras tomar LSD en julio del a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        <em>One more time with feeling</em> se estrena en cines de todo el mundo el pr&oacute;ximo jueves 8 de septiembre, unas horas antes de que salga a la venta el disco de Nick Cave. Va a ser un evento &uacute;nico, no va a tener una distribuci&oacute;n prolongada. Hemos podido charlar con el director de la cinta, Andrew Dominik, al que conocemos&nbsp;por pel&iacute;culas como <em>El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford</em> o <em>M&aacute;talos suavemente</em>. &ldquo;<strong>&Eacute;l no quer&iacute;a salir a promocionar un disco de la forma habitual</strong>, porque si tienes que hablar de un disco tienes que hablar del contexto en el que escribiste las canciones, y ese contexto es la muerte de Arthur&rdquo;, dec&iacute;a el cineasta.
    </p><p class="article-text">
        El joven de 15 a&ntilde;os se precipit&oacute; por un barranco hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o tras ingerir LSD y cannabis. La pel&iacute;cula se convierte entonces en algo as&iacute; como un manifiesto, aunque seg&uacute;n el director&nbsp;no es fruto de una estrategia comunicativa, sino de la forma en la que los artistas abordan los grandes asuntos de su vida: &ldquo;Nick tuvo&nbsp;el instinto de tratar su trauma mediante la pel&iacute;cula. <strong>Intentaba darle sentido a lo que sent&iacute;a, aunque no creo que lo consiguiera</strong>. &iexcl;Es un artista! Los creadores crean cosas todo el tiempo, no lo pueden evitar&rdquo;. El rodaje fue muy r&aacute;pido, muy precipitado, durante las jornadas de grabaci&oacute;n del disco en el estudio y en los trayectos desde y hacia la casa de Nick Cave, entre febrero y abril de 2016.
    </p><h4 class="article-text">Lo ligero y lo independiente</h4><p class="article-text">
        Mientras tanto, la competici&oacute;n en Venecia sigue su curso. El mexicano Amat Escalante, habitual del Festival de Cannes, ha presentado a concurso <em>La regi&oacute;n salvaje</em>. En la cinta, una criatura extraterrestre que una pareja de cient&iacute;ficos mantiene escondida en una caba&ntilde;a... mantiene relaciones sexuales liberadoras con mujeres que visitan el lugar peri&oacute;dicamente. El director ha relacionado el argumento, metaf&oacute;ricamente, con los tab&uacute;es de la sociedad mexicana. Adem&aacute;s, el italiano Roan Johnson ha presentado <em>Piuma</em>, una comedia muy ligera sobre un embarazo no deseado entre dos j&oacute;venes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Martos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/nick-cave-exorciza-mediante-documental_1_3843214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Sep 2016 16:46:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nick Cave exorciza la muerte de su hijo en el documental sobre su último disco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nick Cave]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Warren Ellis: “En Francia desconocen la Historia de la Argelia colonial”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nick-cave-warren-ellis_1_2670108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70206348-cca9-4789-a95e-e5c0cf70f76a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Malas semillas: Warren Ellis &amp; Nick Cave"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El violinista, mano derecha de Nick Cave en los Bad Seeds, adem&aacute;s de componente de The Dirty Three, publica de la mano de su socio <a href="/content/edit/EDINWS20150511_0288" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">la banda sonora del filme Far from Men</a>.</li>
                                    <li> Esta noche <a href="http://www.eldiario.es/cultura/musica/Nick-Cave-The-Bad-Seeds_0_240426100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Nick Cave &amp; The Bad Seeds</a> act&uacute;an en el Palacio Municipal de Concresos de Madrid tras haberlo hecho ayer en Barcelona.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Hace ya un tiempo que la actividad de Nick Cave y Warren Ellis como compositores de bandas sonoras ha dejado de considerarse como un pasatiempo menor dentro de la inagotable actividad multidisciplinar de estos dos australianos adoptados por la Vieja Europa. Horas antes de lanzarse al ruedo del primero de sus exclusivos conciertos en Espa&ntilde;a &ndash;la entrada rondaba los 100 euros, el precio que hay que pagar por el ascenso de Cave desde las catacumbas del malditismo al cielo de la alta cultura- Ellis respond&iacute;a al siguiente cuestionario a prop&oacute;sito de la publicaci&oacute;n, estos mismos d&iacute;as, de la asc&eacute;tica banda sonora de la pel&iacute;cula de David Oelhoffen <em>Far from Men</em>, basada en un relato de Albert Camus y todav&iacute;a pendiente de estrenarse en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; debe tener una pel&iacute;cula para que Warren Ellis y Nick Cave acepten componer su banda sonora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Depende. La mayor parte de las veces surge al leer el gui&oacute;n. Si el gui&oacute;n es bueno te fuerza a hacer algo con la m&uacute;sica. Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que cuando empezamos a hacer bandas sonoras lo hicimos de la mano de John Hillcoat y Andrew Dominik, que eran viejos amigos en los que confi&aacute;bamos totalmente. A David (Oelhoffen) sin embargo no le conoc&iacute;amos, pero el gui&oacute;n que nos mostr&oacute; era fabuloso. Lo que necesitamos es sentirlo como un proyecto al que nosotros tenemos algo que aportar. No lo hacemos para pagar nuestras hipotecas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Siempre has trabajado de la mano de Nick cuando hab&eacute;is compuesto para el cine, &iquest;cierto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pr&aacute;cticamente, s&iacute;. Con la excepci&oacute;n de un filme turco que acabo de hacer titulado <em>Mustang</em>, y alg&uacute;n cortometraje.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y puedes explicarme por qu&eacute; no entend&eacute;is esta faceta musical vuestra el uno sin el otro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque funciona, esa es la raz&oacute;n. Porque fomenta la creatividad del otro y da sus frutos. Porque me encanta hacer m&uacute;sica con Nick y s&eacute; que a &eacute;l le pasa lo mismo conmigo. Cuando eso deje de ser as&iacute; ser&aacute; el final de la asociaci&oacute;n, pero de momento es un acto puro de creaci&oacute;n. Cuando trabajamos junto descubrimos aspectos desconocidos del otro y a la vez tiramos de &eacute;l, porque hay cosas que Nick puede hacer y yo no, y viceversa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la nota promocional Nick comenta que el m&eacute;todo de trabajo en esta ocasi&oacute;n consisti&oacute; en trabajar las piezas a partir de loops de viol&iacute;n que le ibas enviando. Supongo que en ese sentido no ha tenido mucho que ver con vuestros anteriores trabajos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad s&iacute;. Fue un m&eacute;todo que ya utilizamos en buena medida en el &uacute;ltimo disco de Nick, <em>Push the Sky Away</em>, en la banda sonora que hicimos para <em>D&iacute;as de gracia</em> (el filme mexicano de Everardo Valerio Gout) y en algunas de las bandas sonoras para documentales. Empec&eacute; a trabajar por mi cuenta porque Nick estaba muy centrado en un libro de poes&iacute;a. Grab&eacute; unos 30 loops, muy atmosf&eacute;ricos, fij&aacute;ndome en las t&eacute;cnicas de discos de rap, de gente como Kanye West: mucho espacio y sonidos extra&ntilde;os para el ritmo. Y luego se los mand&eacute; al Director, que hizo sus observaciones, y a Nick, que empez&oacute; a trabajar con los aspectos m&aacute;s mel&oacute;dicos. De alguna forma esta banda sonora viene a concretar la manera en la que llev&aacute;bamos trabajando desde hace tiempo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Recuerdo que hace siete a&ntilde;os, al entrevistarte a prop&oacute;sito de la banda sonora de El asesinato Jesse James por el cobarde Robert Ford me dijiste que los estudios os hab&iacute;an apretado mucho y hasta devuelto los temas, lo que a la larga hab&iacute;a ayudado a hacer una mejor banda sonora. </strong><em>El asesinato Jesse James</em>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, aunque no fueron los estudios los exigentes, sino Andrew (Dominik). A los estudios lo &uacute;nico que les importaba era que Andrew terminara el trabajo y mantenerlo alejado de preocupaciones como la banda sonora. Andrew fue el que actu&oacute; de una forma incre&iacute;ble porque fue franco con nosotros al decirnos que no le gustaba lo que est&aacute;bamos entregando. Y nosotros eso lo valoramos, porque no le encontramos sentido a trabajar con alguien que te dice a todo que est&aacute; bien: terminas dando c&iacute;rculos, avanzas mucho m&aacute;s r&aacute;pido cuando el director es claro y directo con lo que quiere. Y eso es precisamente algo que disfruto mucho de este trabajo: frente a una banda, en la que todo sucede internamente, aqu&iacute; trabajas para alguien, como si tocara levantar un gran edifico y t&uacute; te encargaras de hacer el ba&ntilde;o. Eso terminas por revertirlo al trabajo dentro de la banda, y supone una experiencia muy liberadora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algo que me llama la atenci&oacute;n de la m&uacute;sica de Lejos de los hombres es que no hay ninguna referencia al momento y el lugar en que transcurre la historia: la Argelia colonial.</strong><em>Lejos de los hombres</em>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, fue algo totalmente deliberado. Lo dejamos claro, que nosotros no pod&iacute;amos introducirnos en la m&uacute;sica tradicional de Argelia. La historia que cuenta la pel&iacute;cula, no obstante, es universal, y por tanto no era necesario darle un enfoque local. De hecho las referencias que manejaba eran otras muy distintas, el <em>Phaedra</em> de Tangerine Dream y las bandas sonoras de Popol Vuh para Werner Herzog que me resultan impresionantes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y Arvo P&auml;rt? &iquest;Alguno de los dos es fan de su m&uacute;sica? Porque tambi&eacute;n encuentro conexiones concretamente con la est&aacute;tica belleza de Alina. </strong><em>Alina</em>
    </p><p class="article-text">
        Oh, s&iacute;. Soy muy fan. Ese es un gran piropo. &iquest;Has visto <em>Foxcatcher</em> y c&oacute;mo utilizan ese tema en concreto? Es un momentazo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula trata, entre otros temas, la dificultad y las consecuencias de mantenerse neutral. Como supongo que habr&aacute;s tenido la oportunidad de debatir con el director David </strong><strong>Oelhoffen sobre el tema, &iquest;se puede hacer una lectura de Lejos de los hombres en clave de la Francia actual?</strong><em>Lejos de los hombres </em>
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula se estren&oacute; poco despu&eacute;s de que ocurriera la matanza de Charlie Hebdo, pero la matanza tiene que ver con el extremismo, que es algo que no se refleja en la cinta. Sin embargo s&iacute; que se trata una situaci&oacute;n, la de la Argelia colonial, que muchos franceses desconocen, a pesar de haber sido una parte importante de la Historia de su propio pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quer&iacute;a preguntarte para terminar sobre algo que s&oacute;lo est&aacute; vagamente conectado con la pel&iacute;cula, pero me interesa tu opini&oacute;n como anglosaj&oacute;n que vive desde hace a&ntilde;os en Francia y est&aacute; casado con una mujer francesa. Me refiero a la situaci&oacute;n que vive el pa&iacute;s de un tiempo a esta parte, que desde Espa&ntilde;a se percibe como de cierto caos pol&iacute;tico, con los dos partidos mayoritarios que tienen totalmente defraudada a la poblaci&oacute;n y el ultraderechista Frente Nacional acerc&aacute;ndose al poder. Todo esto en un contexto de debate social por la creciente influencia del Islam.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es todo pol&iacute;tica, no es algo particularmente relativo a Francia, es simple pol&iacute;tica&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bueno, el debate social sobre el peso del Islam en un pa&iacute;s secular est&aacute; ah&iacute;&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No conozco ning&uacute;n otro Estado secular y que no se vincule a alg&uacute;n tipo de credo. Y es muy interesante observar a un pa&iacute;s que es secular por elecci&oacute;n, en el que la gente te dice abiertamente que es atea y ha crecido en esa cultura, algo que en Estados Unidos es totalmente impensable (hasta en el rock parece que Dios est&eacute; presente y forma parte de ello). Y eso lo pude apreciar bien con el caso de Charlie Hebdo y su efecto en la gente. Porque para la mayor parte de personas de otros lugares que conozco provocar a esa gente era como echar petr&oacute;leo al fuego, sin embargo el franc&eacute;s medio defiende el derecho a re&iacute;rse de cualquier religi&oacute;n. Al final no es diferente de cualquier otro pa&iacute;s, en el que la gente que viene de fuera tiene que adaptarse culturalmente hablando. Obviamente una mujer no puede pasear por la calle de cualquier manera en un pa&iacute;s musulm&aacute;n o habr&aacute; consecuencias. Pues es lo mismo en Francia: si vas a vivir a un pa&iacute;s secular eso tiene unas consecuencias y que debes aceptar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis J. Menéndez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nick-cave-warren-ellis_1_2670108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2015 11:38:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Warren Ellis: “En Francia desconocen la Historia de la Argelia colonial”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nick Cave,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escucha ya la banda sonora de Nick Cave y Warren Ellis para 'Far from Men']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/estrenamos-nick-cave-warren-ellis_1_5860783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba39be1b-6c29-41da-974c-5804810dfca2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Nick Cave y Warren Ellis, inseparables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ofrecemos en exclusiva, a una semana de su publicación oficial, el nuevo trabajo de Nick Cave y su lugarteniente al frente de los Bad Seeds</p></div><p class="article-text">
        Cuando apenas falta unos d&iacute;as para su visita a Madrid (una &uacute;nica fecha el viernes 22 en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid. Entradas agotadas desde hace meses) Nick Cave publica una nueva banda sonora de la mano del que ha sido en la &uacute;ltima d&eacute;cada su mano derecha dentro de los Bad Seeds, el ex The Dirty Three Warren Ellis. <em>Far from Men</em> es una producci&oacute;n francesa que se estren&oacute; el pasado a&ntilde;o y que ahora tiene una segunda oportunidad de la mano de la publicaci&oacute;n de este disco. Dirige y guioniza David Oelhoffen y transcurre en la Argelia de los a&ntilde;os 50, con Viggo Mortensen por protagonista y la obra de Albert Camus en el horizonte.
    </p><p class="article-text">
        Pero, como decimos, uno de los grandes atractivos de la cinta reside precisamente en su m&uacute;sica, que ahora puedes escuchar a una semana de su publicaci&oacute;n oficial en exclusiva de eldiario.es.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Luis J. Menéndez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/estrenamos-nick-cave-warren-ellis_1_5860783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2015 12:41:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escucha ya la banda sonora de Nick Cave y Warren Ellis para 'Far from Men']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nick Cave]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El rey de los narcos irrumpe en el Zinemaldia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/rey-narcos-irrumpe-zinemaldia_1_4623168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57467664-681b-4bba-8a4b-9c0eed73f101_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Benicio del Toro en &#039;Escobar, Paraíso perdido&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Benicio Del Toro interpreta al magnate de la coca en</p><p class="subtitle">Escobar: Paraíso perdido,</p><p class="subtitle">Isaki Lacuesta dibuja con brocha gorda la crisis española y Nick Cave para</p><p class="subtitle">20.000 días en la Tierra</p></div><p class="article-text">
        Hay algo terrible en la mirada del hombre cuando se siente perdido y fuera de su hogar. En <em>El jardinero fiel</em>, Justin Quayle cruzaba Kenia buscando respuestas en la novela en la que John Le Carr&eacute; describ&iacute;a con una crudeza milim&eacute;trica la desesperaci&oacute;n que invad&iacute;a cada m&uacute;sculo del aventurero extraviado. Las obras de Don Winslow tambi&eacute;n transcurren en paisajes id&iacute;licos que se transforman en un infierno cuando ocurre la inevitable tragedia. <em>Escobar: Para&iacute;so perdido</em> es un cuento de violencia protagonizado por un joven surfista canadiense que encuentra el ed&eacute;n en Colombia hasta que el amor le arrastra hasta la figura de Don Pablo.
    </p><p class="article-text">
        El r&iacute;o Putumayo es el escenario de los trasiegos criminales que Winslow describe en <em>El poder del perro </em>y que giran en torno a tres conceptos: sangre, sexo y oro. Aqu&iacute; es la Hacienda N&aacute;poles el lugar que Escobar elige como centro de operaciones, un extravagante paraje repleto de animales ex&oacute;ticos, caserones, aviones privados y reliquias como el coche en el que murieron Bonnie y Clyde. Sangre y oro, porque en la casa de Escobar el sexo est&aacute; reservado para el lecho matrimonial. De este averno intenta huir el protagonista mientras <em>El Patr&oacute;n</em> vigila.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Benicio Del Toro interpreta al magnate de la coca, el hombre que intent&oacute; sufragar la deuda de su Colombia natal con los r&eacute;ditos del oro blanco. Su interpretaci&oacute;n es colosal y en ella descansa el Marlon Brando de <em>El Padrino. </em>Del Toro se mueve lento mientras su mirada amedrenta. Pablo Escobar siempre fue un tipo gracioso, aunque ocultara un verdadero demonio en sus entra&ntilde;as. Hizo varias entrevistas en televisi&oacute;n y en todas se intu&iacute;a completamente devorado por su propio personaje, crey&eacute;ndose sin ning&uacute;n recelo que era un santo, un rey altruista y ben&eacute;volo que encarnaba al salvador de su pueblo. El actor puertorrique&ntilde;o no intenta imitarle, sencillamente es &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Andrea Di Stefano dirige esta pel&iacute;cula con buen pulso, manteniendo la tensi&oacute;n y colocando al espectador en la angustiosa situaci&oacute;n del surfista canadiense. No es una biograf&iacute;a de Escobar lo que se ha propuesto el director franc&eacute;s. Estamos ante una devastadora tragedia que nace de un romance entre dos personas de dos mundos muy diferentes, el extranjero en tierra extra&ntilde;a y la sobrina de este hist&oacute;rico narcotraficante vinculado al asesinato de 10.000 personas. Es una revisi&oacute;n de Shakespeare adornada con el endiablado estilo que Winslow utiliza en sus novelas negras.
    </p><p class="article-text">
        El idilio se torna en pesadilla cuando el Estado coloca a Pablo Escobar como presa prioritaria. Al Duro (otro de sus m&uacute;ltiples apodos) no le sirvieron ninguna de sus piadosas obras: ni tirar billetes desde los helic&oacute;pteros ni construir escuelas. La ostentosidad le devor&oacute;. Lo &uacute;ltimo que hizo fue adquirir una isla en Nueva York, una compra que result&oacute; ser el detonante de su persecuci&oacute;n por el Estado. Extorsionar a la Iglesia y a Dios no fue suficiente o al menos lleg&oacute; demasiado tarde.
    </p><p class="article-text">
        Comienzan las huidas de madrugada, las traiciones y los disfraces en un baile desesperado por salvar el oro y evitar la sangre. Y mientras la figura de El Capo va mermando debido a los ataques del Gobierno y a la sentencia de la justicia, el surfista canadiense perdido en el para&iacute;so aprende que nadie puede escapar de Pablo Emilio Escobar Gaviria.
    </p><h3 class="article-text">Lacuesta dibuja con brocha gorda la crisis espa&ntilde;ola</h3><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n es proporcional entre el aumento de pobres y de ricos. Es una s&iacute;ntesis de lo que ha venido ocurriendo desde 2008 en medio mundo y nosotros no somos la excepci&oacute;n. Los dogmas se suceden. &ldquo;La culpa es de todos&rdquo;, dice uno de ellos. Pero unos pagan, otros cobran y el hast&iacute;o general comienza a ser palpable. Es dif&iacute;cil predecir si llegar&aacute; un punto de no retorno, si podremos, pero la codicia tiene algo de talib&aacute;n, no se detiene ante nada. Y en tiempos tan desoladores, escritores, pintores, cineastas y artistas en general intentan manifestar que el gris panorama tambi&eacute;n les ata&ntilde;e. Aunque la afectaci&oacute;n, eso s&iacute;, la exponen de mejor o peor manera.
    </p><p class="article-text">
        Isaki Lacuesta consigui&oacute; una controvertida Concha de Oro en San Sebasti&aacute;n con la ficci&oacute;n <em>Los pasos dobles</em> sobre el pintor y escritor franc&eacute;s Fran&ccedil;ois Augi&eacute;ras. Si repite la haza&ntilde;a este a&ntilde;o, no ser&aacute;n pocos los que pongan el grito en el cielo. El director utiliza uno de esos subterfugios que se han vituperado a los cuatro vientos para proteger a los due&ntilde;os del cotarro como t&iacute;tulo de su &uacute;ltima pel&iacute;cula, <em>Murieron por encima de sus posibilidades</em>. Cinco tipos acaban en un manicomio destrozados por la debacle econ&oacute;mica y encuentran un plan para sacar a la humanidad del asfixiante aprieto.
    </p><p class="article-text">
        Pero ni el surrealismo es tan desternillante como en <em>Amanece que no es poco</em> ni la burla es tan perspicaz como la de <em>Bienvenido Mr. Marshall</em>. El argumento est&aacute; dibujado con brocha gorda y en forma de burda pataleta. Las im&aacute;genes de edificios abandonados a pie de mar o hombres con frac abrumando a resignados acreedores recuerdan cu&aacute;les son los or&iacute;genes y consecuencias de la debacle, pero las caricaturas son obvias y reconocibles. A la pel&iacute;cula de Lacuesta la salva un pu&ntilde;ado de carcajadas, la aparici&oacute;n de actores tan relevantes como Jos&eacute; Sacrist&aacute;n, Eduard Fern&aacute;ndez o Luis Tosar, alguna secuencia meritoria, como la del mon&oacute;logo de Albert Pla, y que el esperpento distraiga sin adormecer demasiado.
    </p><h3 class="article-text">Una inmersi&oacute;n en el universo de Nick Cave</h3><p class="article-text">
        Hay para quienes la recesi&oacute;n resulta algo excesivamente mundano. Las depresiones del reverendo son de una &iacute;ndole bien diferente. &Eacute;l susurra su liturgia, vocifera su hegem&oacute;nico mandato, sus personajes deambulan por las calles que su imaginaci&oacute;n asfalta. La inspiraci&oacute;n est&aacute; en una mir&iacute;ada de textos. Quiz&aacute; haya sucumbido a Baudelaire, al igual que Jim Morrison, o puede que los demonios hayan emergido espont&aacute;neamente. Quien asiste a la ceremonia que preside sabe que el hombre del traje negro siempre desaf&iacute;a porque la provocaci&oacute;n es su credo. Son los ademanes de quien se sabe superior. &iquest;Acaso no hay motivos? Dylan, Springsteen, &iquest;existe alguien m&aacute;s en estos d&iacute;as que pueda compartir altar con Nick Cave, Warren Ellis y el resto de Bad Seeds?.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        La respuesta de dos antiguos estudiantes londinenses debe ser negativa. En <em>20.000 days on earth</em>, Iain Forsyth y Jane Pollard detallan el submundo del genio australiano. No es un documental convencional, pero sus autores salvan los escollos. No se trata de conocer los detalles sobre la obra o ni siquiera la vida de su protagonista.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es mucho m&aacute;s complejo, hay que utilizar im&aacute;genes, declaraciones y conversaciones que hagan palpable el universo de Nick Cave. Es probable que en alg&uacute;n momento el anhelo de escuchar alguna de las canciones de las que solo suenan fragmentos se haga incontenible. Pero es una cuesti&oacute;n de paciencia, de esperar que las ficticias 24 horas en la vida del compositor durante la grabaci&oacute;n de su sobresaliente <em>Push The Sky Away</em> finalicen para tener una versi&oacute;n completa de la maravillosa <em>Jubilee Street</em>. Y es entonces cuando de nuevo nos volvemos a poner a sus pies y nos hacemos part&iacute;cipes de la oscura epifan&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Moral Martín, Carlos Marlasca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/rey-narcos-irrumpe-zinemaldia_1_4623168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Sep 2014 11:09:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El rey de los narcos irrumpe en el Zinemaldia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cine de San Sebastián,Benicio del Toro,Nick Cave]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La musa negra: traumas que inspiraron grandes discos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musa-negra-traumas-inspiraron-grandes-discos_1_4643238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9354f6b5-128b-421b-a18f-490d66ec86bb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Jeff Tweedy &amp; Family"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jeff Tweedy, cantante de Wilco, presenta</p><p class="subtitle">Sukierae</p><p class="subtitle">junto a su hijo Spencer, un nuevo disco inspirado en el cáncer que padece su mujer</p><p class="subtitle">Algunos hitos musicales de nuestro tiempo surgieron de trasladar la pena contenida de sus artífices a un álbum de éxito como terapia de rehabilitación</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo una tendencia a la melancol&iacute;a. Puedo pasar meses sin ver a nadie. Y me tomo en serio el proverbio chino que recomienda no contarle los males a los amigos, que les divierta su puta madre&rdquo;. Eso dec&iacute;a Joaqu&iacute;n Sabina, que tambi&eacute;n admit&iacute;a que en esos momentos de retiro surg&iacute;a la verdadera inspiraci&oacute;n. Los <em>19 d&iacute;as y 500 noches</em> evocadores del de &Uacute;beda podr&iacute;an ser una constante en carreras art&iacute;sticas de todos los rincones del globo y de cualquier &eacute;poca hist&oacute;rica. A menudo la mejor t&eacute;cnica de rehabilitaci&oacute;n consiste en sublimar la pena y convertirla en un &aacute;lbum de &eacute;xito. As&iacute; han visto la luz algunos de los hitos musicales de nuestro tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Donde ayer hablamos de <a href="http://www.eldiario.es/cultura/musica/Shakira-unica-encendio-fotocopiadora-avisar_0_294670728.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los idilios con las musas ajenas</a>, hoy lo haremos del desamor que solo se puede tener una vez en la vida con la musa negra. Ese momento traum&aacute;tico que deriva en una compilaci&oacute;n de enormes y trist&iacute;simos temas de los que emanan muerte, enfermedad, soledad y odio.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo en sumarse a esta terapia sonora ha sido Jeff Tweedy, m&iacute;tico l&iacute;der de Wilco, en el primer disco en solitario de su carrera, <a href="http://www.npr.org/2014/09/14/347638329/first-listen-tweedy-sukierae?utm_source=twitter.com&amp;utm_medium=social&amp;utm_campaign=nprmusic&amp;utm_term=music&amp;utm_content=20140914" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sukierae</a>. Con su v&aacute;stago a la bater&iacute;a, la familia Tweedy dedica 20 nuevos temas a la batalla contra el linfoma que libra su esposa y madre, Susan. Es un disco valiente y, en contraposici&oacute;n a sus compa&ntilde;eros de lista, cargado de optimismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que el arte es un consuelo, independientemente de su contenido. Tiene el poder de remover y hacerte sentir como en realidad no lo haces&rdquo;. Wilco no esconde las dificultades que vive su familia bajo unas melod&iacute;as impostadas; ya el primer single<em> I'll sing it</em> es una peque&ntilde;a muestra del estallido sombr&iacute;o que caracteriza el &aacute;lbum. Sus versos est&aacute;n plagados de c&oacute;digos inescrutables y referencias a la enfermedad entre sonidos de garage de Chicago. As&iacute; nace el imponente tema de <em>Boyhood</em>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=eKTsLCUGI6U" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Summer Noon</em></a><em>,</em> y la melodiosa <em>Wait for love</em>.
    </p><p class="article-text">
        El artista ha firmado astutamente una emancipaci&oacute;n doble de la banda y del folk m&aacute;s end&eacute;mico sin que hordas de detractores se atrevan a vender su cabeza al mejor postor. El homenaje conmueve y vende, pero sobre todo se traduce en un grito de esperanza para el verdadero remitente de este disco: su querida <em>Sukierae</em>. &ldquo;No quer&iacute;a que el disco sonara como un paneg&iacute;rico prematuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay otros que enarbolan su tristeza como un momento de l&iacute;cita inspiraci&oacute;n y condicionante de discos realmente excepcionales. Aqu&iacute; recopilamos algunos infiernos que se bifurcaron en la pena de artistas como Freddie Mercury, Nick Cave o Billie Holiday y en la producci&oacute;n de algunos de los mejores &aacute;lbumes de sus carreras.
    </p><h3 class="article-text">808s &amp; Heartbreak. Kanye West</h3><p class="article-text">
        <em>808s &amp; Heartbreak</em>En 2008, el rapero de las vanidades se vio sacudido por una broma macabra del destino cuando su madre, su apoyo desde los tres a&ntilde;os, falleci&oacute; a causa de unas complicaciones en una cirug&iacute;a est&eacute;tica. Si todos los discos de Kanye West son sobre la experiencia de ser Kanye West, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=IaSopljm410&amp;list=PL4AFED79399FBAD56" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>808s &amp; Heartbreak</em></a><em> </em>naci&oacute; en un contexto de p&eacute;rdida y reinvenci&oacute;n. Est&aacute;bamos acostumbrados a un hip-hop de excesos y en su lugar tuvimos pop de dormitorio, reflexiones tranquilas de madrugada y un giro vocal d&eacute;bil sin rimas consonantes. 
    </p><p class="article-text">
        En la bella <em>Say you Will</em>, los sonidos el&eacute;ctricos se entremezclan con una sola voz tuneada que alarga su agon&iacute;a hasta el infinito, un truco que se repite en<em> Bad News</em>. Casi todos los temas son cavernosos y se caracterizan por un elemento que monopoliza el sonido: las cuerdas de<em> RoboCop</em>, los sonidos chirriantes de la metr&oacute;poli en <em>Streets Lights</em>, las palmas en<em> Love Lockdown</em> o el sintetizador en<em> Coldest Winter</em>. Es cierto que, pese a no ser uno de los m&aacute;s elocuentes ni po&eacute;ticos, algunos temas extrapolan de buena forma el dolor dejando de lado la expresividad sonora, como <em>Pinocchio Story</em> y <em>Welcome to Heartbreak</em>. Fue uno de los discos m&aacute;s aplaudidos de su carrera y todo un &eacute;xito de ventas, un lapsus en el camino mientras cocinaba otro de sus grandes <em>hits</em> de verano.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">Innuendo. Queen</h3><p class="article-text">
        <em>Innuendo</em>&ldquo;Como consecuencia de las grandes conjeturas aparecidas en la prensa en las dos &uacute;ltimas semanas, es mi deseo confirmar que me he hecho las pruebas de VIH y tengo sida&rdquo;. Freedy Mercury reconoci&oacute; en un comunicado que hab&iacute;a contra&iacute;do la enfermedad que pocos a&ntilde;os despu&eacute;s acabar&iacute;a con su vida. Meses antes levant&oacute; su pierna en la mesa de un bar donde conversaba con el resto de los miembros de Queen. Lo que sus colegas de tantos a&ntilde;os vieron les dej&oacute; helados: una pierna con una herida supurando, incapaz de cerrarse. Los cuatro asumieron en silencio lo que ven&iacute;a y ese mutismo com&uacute;n sobre el tema qued&oacute; reflejado en <em>Innuendo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Las composiciones de Mercury eran el grito que el cantante llevaba por dentro. Su vida de excesos llegaba a su fin y con esa sombra detr&aacute;s de su espalda le ped&iacute;a incandescente a Brian May que siguiera componiendo canciones para &eacute;l, no pod&iacute;a dejar de cantar.
    </p><p class="article-text">
        <em>Innuendo</em> es, con diferencia, el disco m&aacute;s oscuro de Queen. La muerte rodea el &aacute;lbum en cada canci&oacute;n y en cada melod&iacute;a. <em>Headlong</em>, pese a los martillazos de la bater&iacute;a y a una melod&iacute;a que quiere ser divertida, no puede desprenderse de ciertos giros de tristeza en los puentes. <em>Don&rsquo;t try so hard</em> es, quiz&aacute;, una rendici&oacute;n. Las cuestiones que aborda se deslizan entre la voz de Mercury durante las estrofas para acabar pidiendo en el estribillo y en ca&iacute;da libre: &ldquo;Don&rsquo;t try so hard/no lo intentes demasiado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ride The Wild Wind</em>, con una cadencia muy diferente, evoca una persecuci&oacute;n que bien pudiera estar protagonizada por Mercury, huyendo de las pesadas zancadas de la dama negra. Los ritmos son angustiosos y los efectos sonoros llegan a tener un punto t&eacute;trico, los vientos salvajes erizan la piel. Finalmente, <em>These are the days of our lives</em> simboliza una conclusi&oacute;n, una despedida. &ldquo;Aquellos d&iacute;as se fueron/pero lo que vivimos fue de verdad&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">For Emma, Forever Ago. Bon Iver</h3><p class="article-text">
        <em>For Emma, Forever Ago</em>Todos los trabajos en solitario de Justin Vernon tienen ese olor a melancol&iacute;a y tranquilidad que parecen cocinados en una caba&ntilde;a perdida en los bosques de Wisconsin. Pero el &uacute;nico &aacute;lbum que compuso por completo en un retiro eremita fue <em>For Emma, Forever Ago</em> en 2007. Despu&eacute;s de alcanzar la fama con su grupo DeYarmond Edison, los miembros de la banda descubrieron intereses musicales divergentes que culminaron con su disoluci&oacute;n y con un Vernon abandonado en la cuneta de Carolina del Norte. Aquejado por la mononucleosis y olvidado por su novia y por sus camaradas, Justin se recluy&oacute; en medio de la tundra nevada y sali&oacute; cuatro meses despu&eacute;s como Bon Iver, con uno de los mejores discos debut que ha alumbrado el folk yanki.
    </p><p class="article-text">
        En medio de la vida asc&eacute;tica, Bon Iver intent&oacute; encontrar el punto medio entre el rumio interno, los conceptos farragosos y la expresi&oacute;n mel&oacute;dica y clara. Sin embargo, como veterano de la industria discogr&aacute;fica, nuestro ermita&ntilde;o circunstancial fue consciente de que no s&oacute;lo de sonidos naturalistas vive un cantante. Su instinto le llevo a aderezar temas como <em>Flume</em> con flautas y tambores, <em>For </em><em>Emma</em> con la intensidad del cuerno y<em> Los lobos</em> con el falsete m&aacute;s exagerado del &aacute;lbum y una estrepitosa percusi&oacute;n para evocar la catarsis final.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay baladas que parecen reci&eacute;n salidas de la estufa de su refugio como <em>Creature Fear</em>, que se ve sometida a una &uacute;nica s&iacute;laba que se repite sin parar, o <em>Lump Sum</em>, que se apoya en la guitarra de Vernon y en una voz que parece interpretada en el fondo de una gruta. Con o sin a&ntilde;adidos, la capacidad evocadora y la atm&oacute;sfera melanc&oacute;lica del disco fueron r&aacute;pidamente descritas como &ldquo;irresistibles&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">Funeral. Arcade Fire</h3><p class="article-text">
        <em>Funeral</em>
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo del &aacute;lbum debut de Arcade Fire est&aacute; justificado. Se lanz&oacute; en 2004 pero la grabaci&oacute;n estuvo salpicada de paneg&iacute;ricos y visitas al cementerio. Primero fue la abuela del <em>frontman</em> Win Butler en junio de 2003, un a&ntilde;o m&aacute;s tarde falleci&oacute; su abuelo y escasos meses despu&eacute;s la t&iacute;a de otro de los miembros de la banda, Richard Parry.
    </p><p class="article-text">
        <em>Funeral</em> es un r&eacute;quiem de diez canciones, un lienzo en blanco pensado en su inicio para ser una obra alegre y optimista sobre el paso de los a&ntilde;os. No obstante, las sucesivas desapariciones de seres queridos de los canadienses impusieron el brochazo negro.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un disco de claroscuros, con cuatro odas a un barrio indefinido (<em>Neighborhood</em>), donde Arcade Fire recorre la importancia de los v&iacute;nculos y los lazos familiares en tiempos oscuros. Los ritmos urbanos acaban en cuatro canciones para diluirse en <em>The crown of love </em>que mezcla los delirios y la nostalgia del amor adolescente. Los momentos de luz los arroja <em>Rebellion (Lies). </em>Tanto en la letra como en la m&uacute;sica se posiciona como una <em>power ballad</em> en&eacute;rgica sobre la superaci&oacute;n de la muerte.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">Lady sings the blues. Billie Holiday</h3><p class="article-text">
        <em>Lady sings the blues</em>&ldquo;Yo he vivido historias como la que os voy a cantar&rdquo;, dec&iacute;a Lady Day, y el p&uacute;blico se estremec&iacute;a porque conoc&iacute;an el pasado oscuro de la dama del jazz. Una historia que se resum&iacute;a, s&oacute;lo en parte, en el poema de Lewis Allen <em>Strange Fruit.</em> Prostituci&oacute;n, drogas, abusos machistas, racismo blanco y racismo negro por tener la piel del color del caf&eacute; con leche, c&aacute;rcel y corruptelas discogr&aacute;ficas ti&ntilde;en <em>Lady sings the blues</em>: disco, libro y pel&iacute;cula. Sin duda una vida digna de todo soporte hasta sus &uacute;ltimos d&iacute;as, cuando muri&oacute; bajo arresto policial, con 0,75 d&oacute;lares en el banco, habi&eacute;ndoselo bebido, fumado e inyectado todo, amando hasta el desgarro pero cantando a la dulzura y a la sofisticaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El disco surgi&oacute; en un par de sesiones grabadas en los cincuenta, respaldadas por el saxofonista Paul Quinichette, los trompetistas Charlie Shavers y Harry Edison, el pianista Wynton Kelly, y los guitarristas Kenny Burrell y Barney Kessel. En este &aacute;lbum se produjeron versiones de temas antiguos como <em>No Good Man</em>, <em>Some Other Spring</em> y<em> Lady sings the blues</em>, pero interpretados por una Holiday mucho m&aacute;s oscura e intensa que la infantil y vital voz de los a&ntilde;os 30, cuando fue descubierta en un garito de los fondos de Nueva York.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">From her to eternity. Nick Cave and The Bad Seeds</h3><p class="article-text">
        <em>From her to eternity</em>Las drogas han corrido siempre por las venas de la industria musical. Desde que Nueva Orleans se llenara de jazz y destruyera la vida de Chet Baker, entre otros, son incontables las historias de cantantes que han sucumbido ante la tentaci&oacute;n de los excesos. JJ Cale escribi&oacute; <em>Cocaine </em>para Clapton en un intento de liberarle de aquel fantasma de polvo blanco que acechaba su nariz, Lou Reed compuso <em>Heroine </em>y Nick Cave llev&oacute; la droga de los 80 por excelencia hasta la eternidad.
    </p><p class="article-text">
        En el tema hom&oacute;nimo,<em> From her to eternity,</em> es dif&iacute;cil distinguir si el encuentro con una chica en la habitaci&oacute;n 29 de un hotel habla en realidad de una mujer o de la aguja ardiente que penetra su brazo. La escena se desarrolla entre ritmos punzantes y pianos estridentes, mientras la voz de Cave llena los posos de oscuridad que dejan los acordes disonantes. El &aacute;lbum tiene siete canciones, la mayor&iacute;a demasiado largas como<em> Wings of flies</em> y <em>Avalanche</em>, que se sumergen en la adicci&oacute;n a la hero&iacute;na que atravesaron &eacute;l y sus malas semillas en sus inicios (y en el resto de carrera su musical). 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">A Rush of Blood to the Head. Coldplay</h3><p class="article-text">
        <em>A Rush of Blood to the Head</em>Cuando Coldplay estaba a punto de meterse en el estudio para grabar su segundo &aacute;lbum, el que iba a confirmarles como una de las bandas del nuevo siglo, dos aviones cruzaron el cielo y se estrellaron en las torres m&aacute;s emblem&aacute;ticas de Wall Street. Las cenizas llegaron hasta los micr&oacute;fonos de aquel estudio de grabaci&oacute;n y el disco cambi&oacute; de rumbo. S&oacute;lo ha habido una canci&oacute;n de corte pol&iacute;tico en toda la discograf&iacute;a de los brit&aacute;nicos, hom&oacute;nima de su segundo disco &ndash;no, no es <em>Politik</em>-, y sin duda vino motivada por el efecto emocional que tuvo en los de Chris Martin aquel atentado.
    </p><p class="article-text">
        <em>A Rush of blood to the head</em> est&aacute; impregnado en casi todos sus temas de la tragedia que conmocion&oacute; el mundo el 11 de septiembre de 2001. Sali&oacute; publicado al a&ntilde;o siguiente y muchos cr&iacute;ticos lo han calificado como un disco redondo, un paso m&aacute;s all&aacute; en la consolidaci&oacute;n como grupo que hab&iacute;an iniciado con <em>Parachutes</em>. A partir de <em>Yellow</em>, los incursores de la reconversi&oacute;n del <em>brit-pop</em> enlazaron una suerte de secuela llamada <em>The Scientist</em> que no en vano termina con un volvamos a las estrellas. Esas mismas estrellas amarillas de las que habla la balada el&eacute;ctrica de su primer disco. 
    </p><p class="article-text">
        A Coldplay siempre le ha gustado jugar con los c&iacute;rculos, en lo visual y en lo metaf&iacute;sico. El propio videoclip de <em>The Scientist</em> es una historia que comienza en su final, al t&iacute;tulo del disco <em>Viva la vida</em> le sigue el ap&eacute;ndice A<em>nd death and all his friends</em> y, en general, A<em> Rush of Blood to the Head</em> es un trabajo circular. <em>Politik</em>, su primera canci&oacute;n habla de amor, el hom&oacute;nimo del disco del que ya hemos hablado tiene la guerra como escenario -es la referencia m&aacute;s clara hacia el 11-S- y <em>Amsterdam </em>cierra el &aacute;lbum con una reflexi&oacute;n sobre la muerte, cruda pero c&aacute;lida a la vez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos, Alberto Ortiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musa-negra-traumas-inspiraron-grandes-discos_1_4643238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Sep 2014 18:44:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La musa negra: traumas que inspiraron grandes discos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Kanye West,Coldplay,Nick Cave]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nick Cave & The Bad Seeds: el arte de gobernar hombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nick-cave-the-bad-seeds_1_4979243.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e493ec3-e552-402c-a431-dcf890eca63b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El rockero Nick Cave."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nick Cave, el rockero literario por excelencia para toda una generación que empieza ahora a envejecer</p><p class="subtitle">¿Cómo pudo el tipo juntar y mantener a su servicio a semejante pandilla de genios, ese mutante ‘ensemble’ conocido como The Bad Seeds?</p></div><p class="article-text">
        <span id="docs-internal-guid-2a993526-d9af-cf0c-06b0-5959b98b9688"></span>
    </p><p class="article-text">
        Dice la historia del rock and roll que cuando Di&oacute;genes de S&iacute;nope, el C&iacute;nico, fue vendido como esclavo en Creta, el mercader que negociaba la transacci&oacute;n le pregunt&oacute; qu&eacute; era lo que sab&iacute;a hacer. &ldquo;Gobernar hombres&rdquo;, fue la respuesta. Despu&eacute;s orden&oacute; al pregonero: &ldquo;Pregunta a los presentes si alguno precisa comprarse un amo&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        En m&aacute;s cercano, otro tanto podr&iacute;a haber hecho <a href="http://www.nickcave.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Nick Cave</strong></a>, el rockero literario por excelencia para toda una generaci&oacute;n que empieza ahora a envejecer. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se observe su carrera retrospectivamente, despu&eacute;s de paladear su reguero de discos excelentes (y alguno reiterativo), su malditismo impostado y socarr&oacute;n, su drama sobreactuado de crooner oscuro y su capacidad para escribir grandes letras y hacer que las que no lo son lo parezcan, una de las grandes preguntas seguir&aacute; siendo esta: <strong>&iquest;c&oacute;mo pudo el tipo juntar y mantener a su servicio a semejante pandilla de genios, ese mutante &lsquo;ensemble&rsquo; conocido como The Bad Seeds? </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo pudo ser el &lsquo;amo&rsquo; de todos esos hombres que, cada uno en lo suyo, sab&iacute;an a menudo m&aacute;s que &eacute;l?</strong> No es el primero que ejecuta esa magia (Michael Gira, de los Swans, es otro buen ejemplo en ejercicio), pero s&iacute; el m&aacute;s llamativo.  
    </p><p class="article-text">
        Para quienes sean nuevos en el asunto, y dejando de lado apariciones ocasionales de monstruos del underground que estuvieron &ldquo;de visita&rdquo; en la banda (Ed Kuepper, J. G. Thirlwell, etc.), dividimos las preguntas en otras diez con nombre propio. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>1. Warren Ellis</strong> (Australia, 1965). 
    </p><p class="article-text">
        Multiinstrumentista (aunque identificable sobre todo por su estampa de violinista barbudo y chaveta), es hoy la mano derecha de Nick Cave, no s&oacute;lo en los Bad Seeds: todas las bandas sonoras y m&uacute;sicas para teatro que Cave ha facturado recientemente las firma a medias con Ellis (entre ellas, las de pel&iacute;culas conocidas como <em>The Road </em>y <em>El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford)</em>.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n dej&oacute; su impronta en los dos discos de Grinderman, esos artefactos de ruido arisco y gancho punk por los que los devaluados Stooges de este siglo hubiesen dado un brazo (el de los chutes, probablemente, que ya no lo usan). Muy recomendable, comprobar la alzada de su excelente banda instrumental, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Dirty_Three" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Dirty Three</a>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>2. Barry Adamson</strong> (Inglaterra, 1958).
    </p><p class="article-text">
         Cuando Cave comenzaba, <a href="http://www.barryadamson.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adamson</a> era bajista de los legendarios Magazine que Howard Devoto mont&oacute; rebotado de los Buzzcocks, y ya se lo puede encontrar en la primera formaci&oacute;n de los Bad Seeds. 
    </p><p class="article-text">
        Su carrera musical, enormemente ecl&eacute;ctica, mezcla dosis masivas de humor negro, rock, electr&oacute;nica, jazz, incursiones en el dub y una fijaci&oacute;n no despreciable con las bandas sonoras y las pel&iacute;culas de Bond, James Bond. Quiz&aacute; su obra m&aacute;s ajustada sea el magn&iacute;fico &ldquo;As Above So Below&rdquo;, donde su voz irrumpe, densa y mutante, en un pasmoso ejercicio de amalgama que casi nadie pod&iacute;a esperar entonces. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>3. Blixa Bargeld </strong>(Alemania, 1959).
    </p><p class="article-text">
         Pieza clave de los legendarios <a href="http://www.neubauten.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Einst&uuml;rzende Neubauten</a>, germ&aacute;nicos pioneros de lo industrial a&uacute;n en activo, aunque derivados hacia un cierto clasicismo posmoderno. Su figura es, al menos, de igual alzada que la de Cave, aunque su repercusi&oacute;n inevitablemente menor. 
    </p><p class="article-text">
        Lo suyo, en la segunda l&iacute;nea, sigue siendo el filo, como demuestran un pu&ntilde;ado de proyectos que van de la m&uacute;sica para performances teatrales a las bandas sonoras y del spoken word a los picoteos electr&oacute;nicos, como el reciente y notable &ldquo;Mimikry&rdquo; (2010), a medias  con Alva Noto, m&uacute;sico de vanguardia que ha trabajado, entre otros, con <a href="http://www.alvanoto.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michael Nyman</a>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>4. James Johnston</strong> (Inglaterra, 1966).
    </p><p class="article-text">
         Cantante y guitarrista de los nunca bien reconocidos <a href="http://www.gallondrunk.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gallon Drunk</a>, una de esas bandas que debi&oacute; de ser enorme y lo fue (lo es), pero sin que casi nadie se enterara.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos qu&eacute; parte de culpa tiene el mismo talento del se&ntilde;or Johnston, que vale igual para un roto que para un descosido y que lo ha convertido en un escudero de lujo, chico para todo que lo mismo soporta a Lydia Lunch o Thurston Moore que se hace una banda sonora para tu peli independiente. Siete referencias con los Drunk en m&aacute;s 24 a&ntilde;os de carrera son pocas para los que conocen su explosivo fulgor rocanrolero.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>5. Mick Harvey</strong> (Australia, 1958).
    </p><p class="article-text">
         Compa&ntilde;ero de Cave desde el principio, fundador con &eacute;l de The Boys Next Door, que pronto mutar&iacute;an en los legendarios The Birthday Party y acabar&iacute;an instalados en un Berl&iacute;n de leyenda t&oacute;xica, <a href="http://www.mickharvey.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Harvey</a> es otro m&uacute;sico poli&eacute;drico y productor de &eacute;xito con poco af&aacute;n por figurar. 
    </p><p class="article-text">
        En su haber, varios LP en solitario consistentes, una marcada afici&oacute;n a versionar cl&aacute;sicos cercanos y un presente brillante con nombre nuevo: The Ministry of Wolves, una banda en la que aliado con Alexander Hacke (tambi&eacute;n de los Neubaten), ha dado forma a &ldquo;Musik from republik der w&ouml;lfe&rdquo;, disco creado para una representaci&oacute;n teatral y que adapta los cuentos de los hermanos Grimm seg&uacute;n la visi&oacute;n que de ellos plasm&oacute; la poetisa Ann Sexton en su libro <em>Transformations</em>. <a href="http://mute.com/mute/feat-mick-harvey-alexander-hacke-music-from-republik-der-wolfe-out-10-march-listen-to-a-new-track" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un trabajo enorme por clasicista oscuridad y la apabullante pericia expresiva del grupo</a>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>6. Hugo Race</strong> (Australia, 1961).
    </p><p class="article-text">
        Presente como Adamson en la formaci&oacute;n de Magazine, con una larga carrera en solitario y como l&iacute;der de The True Spirit, Race ha terminado siendo carne de completista por razones dif&iacute;cilmente explicables: sobre el papel es el m&aacute;s ortodoxo y vendible de toda la &lsquo;crew&rsquo; de malas semillas, una especie de Cave de baja resoluci&oacute;n que, manteniendo el tono crepuscular y metaf&iacute;sico, se abstiene de los exaltados tics del comandante en jefe (con quien estuvo s&oacute;lo en dos discos: &ldquo;From her to eternity&rdquo; y &ldquo;Kicking against the pricks&rdquo;). 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n en su trabajo ese reconocible &lsquo;cool&rsquo; de callej&oacute;n, ese satinado elegant&oacute;n y malsano y ese dolor interno traducido en canciones de fuste&hellip;  De hecho, no ser&iacute;a raro preguntarse <a href="http://www.hugoracemusic.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qu&eacute; parte tom&oacute; prestada &eacute;l de Nick y qu&eacute; parte tom&oacute; Nick de &eacute;l</a>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>7. Jim Sclavunos</strong> (EEUU).
    </p><p class="article-text">
         Bater&iacute;a de largo recorrido con una hoja de servicios que tira de espaldas y en la que se incluyen bandas como Sonic Youth, The Cramps, los Teenage Jesus &amp; The Jerks, que nos dieron (por suerte o desgracia) a Lydia Lunch, o los Panther Burns de Tav Falco. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente sigue siendo el bataca de los Bad Seeds y &ndash;hasta su reciente par&oacute;n&ndash; de Grinderman, y, si piensan que lo han o&iacute;do todo ya, desde 2012 ha estado colaborando con Michaela Davies, performer australiana, en &ldquo;FM-2030&rdquo;, una composici&oacute;n que utiliza la electro estimulaci&oacute;n muscular programada para generar movimientos involuntarios de los violinistas y cellistas que la interpretan. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>8. Kid Congo Powers</strong> (EEUU, 1959).
    </p><p class="article-text">
         Un tipo que grab&oacute; con los Cramps &ldquo;Psychedelic Jungle&rdquo; y &ldquo;Smell of Female&rdquo; deber&iacute;a estar consagrado s&oacute;lo por eso. Si luego haces con Nick Cave &ldquo;Tender Prey&rdquo; y The Good Son&ldquo; y en medio te has merendado tres referencias sirviendo en los Gun Club, es que eres leyenda. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, leyenda del inframundo. Cualquier d&iacute;a os lo pod&eacute;is encontrar, como me pas&oacute; a m&iacute;, en vuestra ciudad, facturando rock and roll chicanoide y afectado de muy, muy buena cosecha con su banda actual, <a href="http://kidcongopowers.blogspot.com.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Pink Monkey Birds</a>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>9. Anita Lane</strong> (Australia).
    </p><p class="article-text">
         Compa&ntilde;era de clase de Rowland S. Howard y pareja de Cave en alg&uacute;n momento del pasado, ha sido colaboradora de the Birthday Party, The Bad Seeds y los poco reivindicados Die Haut. Una &lsquo;chanteuse&rsquo; oscura a la que vale la pena rastrear, con dos &aacute;lbumes propios (&ldquo;Dirty Pearl&rdquo; y &ldquo;Sex O&rsquo;Clock&rdquo;) y colaboradora habitual del resto de los Bad Seeds en sus proyectos particulares.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>10. Rowland S. Howard</strong> (Australia).
    </p><p class="article-text">
         Fund&oacute; los Birthday Party con Cave y, aunque su presencia en los Bad Seeds fue testimonial, es leyenda por derecho propio del rock m&aacute;s visceral y expresionista. 
    </p><p class="article-text">
        Rata de cloaca berlinesa importada de Australia, genio y figura, emocionante compositor e int&eacute;rprete, guitarrista absolutamente &uacute;nico en su especie y una de las pintas m&aacute;s reconocibles del rock and roll de todos los tiempos, nada de esto hubiese sido igual sin Rowland, que adem&aacute;s tuvo tiempo de erigir otro par de bandas intensas (Crime &amp; the City Solution y These Inmortal Souls), colaborar con todo cristo, incluido el bandido Nikki Sudden, y, antes de morir, dejar dos discos finales en solitario de descomunal estilo (&ldquo;Teenage Snuff Film&rdquo; y &ldquo;Pop Crimes&rdquo;). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un Rimbaud sacado de Africa al que le hubiesen dado una guitarra&rdquo;, dec&iacute;a Henry Rollins en <a href="http://www.youtube.com/watch?v=BpP9iWupUo0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Autoluminiscent</a>, el documental editado sobre Howard en 2001, acerc&aacute;ndose al p&aacute;lido destructivo fuego de rock and roll  que marc&oacute; a toda una generaci&oacute;n de malditos vocacionales. Incluido, claro, <a href="http://rowland-s-howard.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nick</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Boullosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/nick-cave-the-bad-seeds_1_4979243.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Mar 2014 19:35:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nick Cave & The Bad Seeds: el arte de gobernar hombres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nick Cave,Música,Rock]]></media:keywords>
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