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    <title><![CDATA[elDiario.es - Don Quijote de la Mancha]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/don-quijote-de-la-mancha/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Don Quijote de la Mancha]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El Quijote inacabado y soñado de Orson Welles resucita gracias a la unión de cuatro filmotecas: “Para él era más que una película”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/quijote-inacabado-sonado-orson-welles-resucita-gracias-union-cuatro-filmotecas-pelicula_1_13460389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f519e2b4-0cd7-48b1-988a-a7f08134910c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Quijote inacabado y soñado de Orson Welles resucita gracias a la unión de cuatro filmotecas: “Para él era más que una película”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esteve Riambau liderará el proyecto que intentará poner en orden los 70.000 metros de película que hasta ahora estaban divididos en cuatro instituciones públicas</p><p class="subtitle">Paul Mescal, el actor taciturno que será Paul McCartney en el cine: “Pisar la alfombra roja me llena de ansiedad”
</p></div><p class="article-text">
        En el verano de 1957, hace casi 70 a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-orson-welles-maestra-netflix_1_1857306.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orson Welles</a> comenz&oacute; el rodaje de su proyecto so&ntilde;ado, una versi&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/don-quijote-gilliam-welles_1_5149855.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Don Quijote</em></a><em> </em>que desde su debut en el cine hab&iacute;a imaginado en su cabeza. Welles, amante enfervorecido de la obra maestra de Cervantes, daba la claqueta inicial de un filme que ten&iacute;a a un exiliado espa&ntilde;ol, Francisco Reiguera, como el ingenioso hidalgo y a Akim Tamiroff &mdash;con el que trabajar&iacute;a despu&eacute;s en <em>Sed de mal </em>o <em>Mr. Arkadin</em>&mdash; como Sancho Panza, su eterno acompa&ntilde;ante. 
    </p><p class="article-text">
        No era un Quijote al uso. Era una versi&oacute;n levantada a pleno pulm&oacute;n, sin apenas presupuesto y una vocaci&oacute;n experimental y casi de ensayo cinematogr&aacute;fico. En vez de rodarla toda seguida, el rodaje se realizar&iacute;a seg&uacute;n se fuera pudiendo. Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, en Roma, retomaron aquel rodaje con los mismos actores y con las bobinas del material rodado para comenzar a montar lo ya hecho. Lo mismo ocurri&oacute; en 1961, cuando aprovech&oacute; la serie televisiva sobre Espa&ntilde;a que le produjo la RAI italiana para rodar nuevas escenas. As&iacute;, poco a poco. 
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera la muerte de Reiguera y Tamiroff &mdash;ambos fallecieron en 1972&mdash; le hicieron abandonar su alargado sue&ntilde;o. Cambi&oacute; al color, cambi&oacute; los int&eacute;rpretes y aseguraba que le quedaba poco para terminarla&hellip; Nunca lo hizo. Lo m&aacute;s cerca que la gente estuvo de ver aquel Quijote so&ntilde;ado por Welles fue la pel&iacute;cula estrenada por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-perdida-erotica-jess-franco_1_1677369.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jes&uacute;s Franco</a> &mdash;el m&iacute;tico cineasta de terror espa&ntilde;ol e &iacute;ntimo amigo de Welles&mdash; que con motivo de la Exposici&oacute;n Universal de Sevilla en 1992 mezcl&oacute; el material rodado por Welles (que hab&iacute;a adquirido la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/filmoteca-adquiere-150-000-euros-fondo-cruz-delgado-bunuel-animacion_1_7316536.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Filmoteca Espa&ntilde;ola</a>) y las escenas del documental producido por la RAI en una pel&iacute;cula de t&iacute;tulo<em> Don Quijote de Orson Welles.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El director norteamericano Orson Welles, en una fotografía de archivo                            </span>
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        El problema radicaba en que, igual que la Filmoteca Espa&ntilde;ola ten&iacute;a parte del material, el montador Mauro Bonanni ten&iacute;a otras tantas escenas en Cinecitt&aacute;. En total unos 50.000 metros de negativo que Oja Kodar, actriz y pareja de Welles, recuper&oacute; en 2017. La misma cantidad que se tiene en Espa&ntilde;a. No es el &uacute;nico material del proyecto esparcido por el mundo. La Cin&eacute;math&egrave;que Fran&ccedil;aise conserva unos ochenta minutos de positivos en 35 mm y el Filmmuseum alem&aacute;n, con sede en Berl&iacute;n tiene, en su colecci&oacute;n dedicada a Orson Welles, copias de trabajo, negativos, fragmentos, cintas, v&iacute;deos y documentos en papel sobre el proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Un puzle que pronto se comenzar&aacute; a armar con la idea de que en un par de a&ntilde;os los cin&eacute;filos de todo el mundo puedan ver la versi&oacute;n m&aacute;s cercana al Quijote que maquin&oacute; Orson Welles en su cabeza de genio. La uni&oacute;n de esas cuatro filmotecas p&uacute;blicas ha sido la clave para que el proyecto se haya retomado. Ser&aacute;, adem&aacute;s, la Filmoteca Espa&ntilde;ola quien se encargar&aacute; de reunir todo el material en Madrid, y ser&aacute; el estudioso, escritor e historiador Esteve Riambau quien analizar&aacute; todo el material para reconstruir la pel&iacute;cula inacabada. Un reto may&uacute;sculo debido a la propia naturaleza del proyecto, que fue mutando y cambiando su propia versi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es como un gran puzzle en el cual faltan piezas. Sabemos cuántas faltan, pero sabemos que tenemos suficientes como para componer un mosaico que, aún siendo incompleto, permite ver qué es lo que era aquello</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Esteve Riambau</span>
                                        <span>—</span> Historiador y crítico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Riambau cuenta que Orson Welles se refer&iacute;a a esta pel&iacute;cula como<em> &ldquo;Il mio bambino&rdquo;</em>, es decir, su ni&ntilde;o. El historiador present&oacute; el proyecto de restauraci&oacute;n en el paseo festival de Cinema Ritrovato de Bolonia y lo hac&iacute;a con una referencia a un plano m&iacute;tico del cine de Welles, ese trineo que se desvela en el final de<em> Ciudadano Kane</em> como la soluci&oacute;n al misterio detr&aacute;s de la palabra &lsquo;Rosebud&rsquo; que el personaje de la pel&iacute;cula dec&iacute;a al morir. &ldquo;Dije, &lsquo;&iquest;Y si el Rosebud de Welles fuese su Don Quijote?&rsquo; Yo creo que para &eacute;l era m&aacute;s que una pel&iacute;cula. Y lo era porque normalmente se identificaba con alguno de los grandes personajes de sus pel&iacute;culas. Y en este caso yo creo que la identificaci&oacute;n es total, pero no con uno, sino con los dos personajes: Welles es mitad quimera quijotesca y mitad Sancho Panza&rdquo;, explica el encargado de este proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Riambau subraya el hecho de que cuatro filmotecas p&uacute;blicas se hayan unido en este proyecto, y que ese &ldquo;ADN y esp&iacute;ritu compartido&rdquo; hace que no tengan &ldquo;presi&oacute;n comercial ni plazos marcados&rdquo;, pero bromea para dejar claro que no se quedar&aacute; sin terminar. &ldquo;No nos gustar&iacute;a que ocurriera como cuando le preguntaban a Welles por <em>Don Quijote</em> y dec&iacute;a que le iba a cambiar el t&iacute;tulo para ponerle &lsquo;&iquest;Cu&aacute;ndo va a terminar usted <em>Don Quijote</em>?&rsquo;&rdquo;, dice con humor. Aun as&iacute; se atreve a decir que &ldquo;si no hay sorpresas&rdquo;, la idea es dedicar este 2026 a poner en orden el guion y digitalizar los materiales, el 2027 para comparar el guion y las secuencias existentes y trabajar en 2028 con un equipo profesional de montaje para &ldquo;ensamblar los materiales para darle esta forma inacabada pero presentable&rdquo;.
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                Fotograma de El Quijote de Orson Welles                            </span>
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        No es tarea f&aacute;cil, tienen entre manos unos 70.000 metros de pel&iacute;cula que suponen m&aacute;s de 30 horas de proyecci&oacute;n. &Eacute;l ha visto partes, pero no todas, y por eso se encuentran en los primeros pasos en donde lo fundamental es &ldquo;saber exactamente qu&eacute; es lo que se conserva y qu&eacute; es lo que no se conserva&rdquo;. O lo que le preocupar&iacute;a m&aacute;s de todo, &ldquo;que hubiera cosas que se hubieran conservado y que no se sepa d&oacute;nde est&aacute;n&rdquo;. No son inocentes, y saben que por mucho que se junten y reconstruyan, &ldquo;la pel&iacute;cula nunca se acab&oacute;&rdquo;. &ldquo;Tenemos muy claro que no vamos a acabar nosotros una pel&iacute;cula que no se acab&oacute;. Lo que puede ser una gran satisfacci&oacute;n es mostrar lo que hab&iacute;a hasta el punto de que se pueda intuir d&oacute;nde pod&iacute;a haber llegado Welles. Es como un gran puzle en el cual faltan piezas. Sabemos cu&aacute;ntas faltan, y sabemos que tenemos suficientes para componer un mosaico que, aun siendo incompleto, permita ver qu&eacute; es lo que era aquello&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Lo dice con tranquilidad. &ldquo;Soy consciente de d&oacute;nde me he metido&rdquo;, asevera y recuerda que &eacute;l lleva 40 a&ntilde;os estudiando la figura de Welles, publicando libros y haciendo documentales sobre &eacute;l. Adem&aacute;s, cuenta con el apoyo de cuatro filmotecas para ayudarle a desenmara&ntilde;ar &ldquo;un guion que es absolutamente laber&iacute;ntico porque son p&aacute;ginas en perpetua transformaci&oacute;n&rdquo;. Un guion que tiene incluso versiones sobre una misma escena. Dice estar en un punto en el que ha visto la pel&iacute;cula en su cabeza. Algunas escenas porque realmente ya las ha podido ver, otras porque las ha so&ntilde;ado o imaginado.
    </p><p class="article-text">
        Muchos pensar&aacute;n en este Quijote como una de las adaptaciones literarias de cl&aacute;sicos que trufaron la filmograf&iacute;a de Orson Welles, pero Riambau advierte que se van a equivocar: &ldquo;Creo que nadie se imagina el grado de locura, de imaginaci&oacute;n y de creatividad que hay en el guion que yo tengo ahora entre manos&rdquo;. A pesar de todo, asegura que van a ser &ldquo;cautos&rdquo; y repite la palabra incidiendo en que se va a ser &ldquo;muy objetivo y muy cient&iacute;fico&rdquo;. &ldquo;No vamos a inventar nada de lo que no est&eacute;, no vamos a recrear escenas que no se hayan rodado y lo que vamos a hacer es poner orden a todo el material de forma que el resultado final permita ver por d&oacute;nde andaba Welles&rdquo;, zanja. Queda un trabajo de a&ntilde;os, en donde muchas veces se enfrentar&aacute;n a molinos de viento que les parecer&aacute;n gigantes, pero con la certeza de que el mundo se merece ver lo que la imaginaci&oacute;n de una de las figuras fundamentales del cine imagin&oacute; que ser&iacute;a Don Quijote.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/quijote-inacabado-sonado-orson-welles-resucita-gracias-union-cuatro-filmotecas-pelicula_1_13460389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 19:48:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Quijote inacabado y soñado de Orson Welles resucita gracias a la unión de cuatro filmotecas: “Para él era más que una película”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Don Quijote de la Mancha,Miguel de Cervantes,Orson Welles,Filmoteca Española,Cine,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tras los pasos de Rocinante: mapa de las aventuras de Don Quijote y Sancho Panza por la Mancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/pasos-rocinante-mapa-aventuras-don-quijote-sancho-panza-mancha_1_13457188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86699164-c699-4351-992f-913937bfd505_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117321.jpg" width="1217" height="684" alt="Tras los pasos de Rocinante: mapa de las aventuras de Don Quijote y Sancho Panza por la Mancha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan elabora un recorrido por los principales puntos geográficos que recorrieron el Hidalgo de la Mancha y su fiel acompañante en la obra de Miguel de Cervantes</p><p class="subtitle">La cuarta pared en El Quijote</p></div><p class="article-text">
        Desocupado lector viajero:
    </p><p class="article-text">
        En 2023 edit&eacute; <em>Tras los pasos de Rocinante. Volumen I</em>, la primera parte de una gu&iacute;a de caminos para seguir, sin perderse, las aventuras de don Quijote. Gran parte de la gu&iacute;a lo dediqu&eacute; a dar nombre al lugar de don Quijote, su origen: Alc&aacute;zar de San Juan. Y desde este lugar dibuj&eacute; en el mapa de la Mancha el camino seguido en su primera salida de su casa hasta la venta donde fue armado caballero: la Venta de Manjavacas.
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            <span class="title">
                Mapa de la primera salida                            </span>
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        A diferencia de multitud de afirmaciones y ensayos editados, que situaban unos esta aventura en la Venta de Puerto L&aacute;pice y otros en la de Quesada como las m&aacute;s probables, en <em>Mi vecino Alonso</em> (2010) identifiqu&eacute; la Venta de Manjavacas, hoy desaparecida, como la venta a la que Cervantes lleva a don Quijote en su primera salida en solitario. De la misma manera, en La venta cervantina de Sierra Morena y el lugar de don Quijote (2012) contradije a quienes llevaban a don Quijote y Sancho Panza en su segunda salida a la Venta de C&aacute;rdenas en Despe&ntilde;aperros, marcando en el mapa cervantino la Venta del Alcalde, hoy Venta de la In&eacute;s, al final del t&eacute;rmino de Almod&oacute;var del Campo en el Camino de Toledo a Sevilla, donde Cervantes enmarca tantos cap&iacute;tulos y desde la que se adentran don Quijote y Sancho Panza en Sierra Morena. 
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            <span class="title">
                Elección del Camino viejo a Mota del Cuervo                            </span>
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        Desde 2023 he ido identificando lugares, caminos y parajes por donde transcurre la Segunda y Tercera Salida de don Quijote desde su casa. Un trabajo inicialmente de &ldquo;gabinete&rdquo;, en el que con la ayuda del Sistema de Informaci&oacute;n Geogr&aacute;fica (SIGNA), del Instituto Geogr&aacute;fico Nacional (IGN), he marcado en la primera edici&oacute;n del Mapa Topogr&aacute;fico Nacional 50 (MTN50) los caminos por donde Cervantes y sus coet&aacute;neos pudieron transitar a principios del siglo XVII, y por los que Rocinante pas&oacute;. Este primer mapa MTN50 se comenz&oacute; a dibujar en 1870 el mismo a&ntilde;o de la creaci&oacute;n del IGN, siguiendo los m&eacute;todos m&aacute;s avanzados de la &eacute;poca en la creaci&oacute;n de mapas. Las minutas realizadas a mano por los numerosos equipos de top&oacute;grafos recog&iacute;an detalles planim&eacute;tricos a escala 1:25000, incluyendo v&iacute;as de comunicaci&oacute;n desde sendas a caminos y carreteras, hidrograf&iacute;a, n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n y sus l&iacute;mites administrativos. La extensa toponimia apuntada en las minutas ha llegado hasta nuestros d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Una herramienta del SIGNA facilita la comparaci&oacute;n del MTN50 con los mapas actuales realizados con las tecnolog&iacute;as m&aacute;s avanzadas en cartograf&iacute;a, por lo que es posible identificar los caminos actuales que coinciden con los &ldquo;viejos&rdquo; y que por haberse construido carreteras han quedado exclusivamente para uso agr&iacute;cola o ganadero, en algunos casos tan deteriorados que pueden pasar inadvertidos. Para la gu&iacute;a, en alg&uacute;n caso he tenido que variar el trazado cervantino real para hacer el camino viable hoy, principalmente debido a cambios por los usos del suelo, permutas entre caminos p&uacute;blicos con privados o por la construcci&oacute;n de nuevas redes de comunicaci&oacute;n y embalses.
    </p><p class="article-text">
        Esta gu&iacute;a, de momento, solo recorrer&aacute; caminos manchegos. La Tercera Salida de don Quijote y Sancho Panza de su pueblo es inicialmente hacia Zaragoza. Despu&eacute;s de pasar por El Toboso y alojarse en la casa de don Diego de Miranda el Caballero del Verde Gab&aacute;n, don Quijote decid ir a visitar las Lagunas de Ruidera y la Cueva de Montesinos. Desde all&iacute; siguen el camino a Zaragoza saliendo de la Mancha por Cuenca. Finalmente, tras conocer el r&iacute;o Ebro ponen direcci&oacute;n a Barcelona sin pasar por Zaragoza. Tras ser derrotado en las playas de Barcelona por Sans&oacute;n Carrasco, esta vez disfrazado como el Caballero de la Blanca Luna, don Quijote decide volver inmediatamente a casa a cumplir el retiro impuesto en las condiciones del desaf&iacute;o, entrando de nuevo en la Mancha por Cuenca. Es aqu&iacute;, en Cuenca, donde la gu&iacute;a finalice la ida y donde comience la vuelta a casa en esta tercera salida. Por tanto, esta gu&iacute;a solo recorrer&aacute; caminos manchegos de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo.
    </p><p class="article-text">
        El Quijote es una novela que transcurre por caminos. Don Quijote, contrariamente a Sancho, en cuanto pasa unos d&iacute;as en cualquier casa o palacio decide salir de nuevo a ellos en busca de nuevas aventuras, que es por lo que ha decidido cambiar su placentera vida de hidalgo por la de caballero andante. Cervantes, aunque cita algunos lugares manchegos solo nombra a El Toboso y Barcelona como lugares de paso de don Quijote. Sin embargo, al trazar en el mapa los caminos de las tres salidas surgen muchos lugares que desde hoy tienen el privilegio de haber escuchado pasar por sus calles el paso cansino de Rocinante. Estos son, adem&aacute;s de Alc&aacute;zar de San Juan el lugar de don Quijote y Sancho, los lugares manchegos de paso en la gu&iacute;a:
    </p><p class="article-text">
        Albadalejo del Cuende, Almod&oacute;var del Campo, Campo de Criptana, Cervera del Llano, Ciudad Real, Cuenca, Fresneda de Altarejos, Herencia, La Parra de las Vegas, Las Labores, Monreal del Llano, Mota del Cuervo, Ossa de Montiel, Poblete, Puerto L&aacute;pice, Ruidera, San Clemente, San Lorenzo de la Parrilla, Socu&eacute;llamos, Sotu&eacute;lamos, Valdeganga de Cuenca, Villar de Olalla, Valverde de J&uacute;car, Villaescusa de Haro, Villarobledo y Villarrubia de los Ojos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, adem&aacute;s de estos lugares, los caminos trazados pasan por los l&iacute;mites administrativos o lo atraviesan de estos otros:
    </p><p class="article-text">
        Altarejos, Belmonte, Brazatortas, Carri&oacute;n de Calatrava, Corral de Calatrava, Daimiel, El Ca&ntilde;avate, El Provencio, La Alberca, La Hinojosa, Los Hinojosos, Miguel Esteban, Munera, Pedro Mu&ntilde;oz, Santa Mar&iacute;a de los Llanos, Villalgordo del Marquesado, Villamayor y Villar de la Encina . 
    </p><p class="article-text">
        De entre estos lugares adelanto estas singularidades, mucho m&aacute;s detalladas en la gu&iacute;a:
    </p><p class="article-text">
        -Campo de Criptana es el lugar que albergaba esos m&aacute;s de treinta molinos de viento. Pero no es contra uno de los muy conocidos y fotografiados que hay en su Sierra contra los que lucha don Quijote sino contra uno de los que hab&iacute;a en el paraje de los Siete Molinos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los Siete Molinos                            </span>
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        -Puerto L&aacute;pice no simplemente es visto a lo lejos, sino que en su actual plaza se produce el encuentro y combate de don Quijote con el Vizca&iacute;no.
    </p><p class="article-text">
        -En el paraje de la Fuente de Navalcaballo de Brazatortas es donde es enterrado el cuerpo del pastor Gris&oacute;stomo. 
    </p><p class="article-text">
        -Mota del Cuervo, adem&aacute;s de que en su t&eacute;rmino estaba la Venta de Manjavacas, donde fue armado caballero don Quijote, es el lugar de don Diego de Miranda el Caballero del Verde Gab&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        -Socu&eacute;llamos es el lugar de Quiteria, y donde en un prado a su entrada iba a celebrarse la boda con el rico Camacho.
    </p><p class="article-text">
        -Ruidera da cobijo a don Quijote, Sancho Panza y al primo, donde adem&aacute;s compran la soga para bajar a la Cueva de Montesinos.
    </p><p class="article-text">
        -El Provencio es el lugar del rebuzno, &uacute;ltima de las aventuras en la Mancha antes de seguir camino a Zaragoza.
    </p><p class="article-text">
        -Cuenca. En uno de sus mesones tiene el encuentro entre don Quijote y don &Aacute;lvaro Tarfe antes de seguir cada uno su camino a casa. 
    </p><p class="article-text">
        Tal y como hice en el primer volumen de Tras los pasos de Rocinante, despu&eacute;s del trabajo de documentaci&oacute;n estoy haciendo el de campo, recorriendo los m&aacute;s de 790 kil&oacute;metros que en total tienen la segunda y tercera salida, haciendo fotograf&iacute;as y anotando coordenadas de parajes cervantinos singulares, cruces y bifurcaciones de los caminos para que el lector en ning&uacute;n momento se pueda sentir perdido. A principios del siglo XVII, los viajeros no necesitaban se&ntilde;alizaci&oacute;n ni aparatos conectados a ning&uacute;n sistema de informaci&oacute;n o posicionamiento geogr&aacute;fico como ahora, solo preguntaban en los pueblos o las ventas a cu&aacute;ntas leguas estaban los cruces o parajes de inter&eacute;s para su viaje, &iexcl;y no se perd&iacute;an!
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mapa de la Segunda Salida                            </span>
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        En la Primera Salida, adem&aacute;s de identificar la venta donde es armado caballero marqu&eacute; en el mapa los parajes donde Cervantes enmarca las tres aventuras en ella: La aventura de Andresillo, el cruce del falso libre albedr&iacute;o de Rocinante y la aventura con los mercaderes toledanos que iban a comprar seda a Murcia.  
    </p><p class="article-text">
        En esta Segunda Salida hay una parte de ella donde transcurren muchas aventuras. Entre la Venta de la In&eacute;s y la zona de la penitencia en Sierra Morena, en unos 15 kil&oacute;metros, se originan la batalla de los reba&ntilde;os de ovejas, el encuentro con el cuerpo muerto, pasan la noche muertos de miedo junto a un bat&aacute;n, don Quijote le arrebata la bac&iacute;a a un barbero, da libertad a unos galeotes, se encuentran con Carde&ntilde;o y aparece Dorotea para convertirse en la princesa Micomicona. Es el espacio geogr&aacute;fico con m&aacute;s densidad de aventuras de todo el Quijote y que ya quedaron situadas precisamente en el mapa en<em> Las aventuras de don Quijote en Sierra Morena</em> (2017). La extraordinaria precisi&oacute;n en la descripci&oacute;n de los parajes que de esta zona hace Cervantes es, sin duda alguna, por haber sido recorrida esta parte del camino muchas veces en sus viajes a Andaluc&iacute;a como comisario de abastos. Hacerlo sobre una mula de alquiler, a su paso, le hizo componer su propio mapa mental de esta zona.
    </p><p class="article-text">
        Dos ejemplos: 
    </p><p class="article-text">
        Al poco de dejar la venta, dice el narrador de la novela: &ldquo;En estos coloquios iban don Quijote y su escudero cuando vio don Quijote que por el camino que iban venir hacia ellos una grande y espesa polvareda&hellip; Y la polvareda que hab&iacute;a visto la levantaban dos grandes manadas de ovejas y carneros que por aquel mesmo camino de dos diferentes partes ven&iacute;an, las cuales, con el polvo, no se echaron de ver hasta que llegaron cerca&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para ver mejor la batalla, que seg&uacute;n don Quijote en ese mismo paraje iba a suceder entre esos dos enormes ej&eacute;rcitos, propone a Sancho que &ldquo;para que mejor los veas y notes retir&eacute;monos a aquel altillo que all&iacute; se hace, de donde se deben de descubrir los dos ej&eacute;rcitos&hellip;&rdquo; Ya conoces perfectamente el desenlace: don Quijote toma partido por uno de los dos &ldquo;ej&eacute;rcitos&rdquo; baja la cuesta de aquel cerro y embiste con su lanza a varias ovejas y carneros, lo que provoca que los pastores defiendan a sus reba&ntilde;os con pedradas lanzadas con certeras hondas: &ldquo;Lleg&oacute; es esto un apeladilla de arroyo, y d&aacute;ndole en un lado le sepult&oacute; dos costillas en el cuerpo&rdquo; (Q1, 18).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Zona del Arroyo del Robledillo                            </span>
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        En medio del Valle de La Tejada, a 3 km de la Venta de la In&eacute;s, el Camino de Toledo a Sevilla, conocido como Camino de La Plata, pasa por encima del Arroyo del Robledillo y a unos 300 m al oeste hay un &ldquo;altillo&rdquo; de unos 35 m de altura. Para cualquier lector viajero de su &eacute;poca no le cabr&iacute;a duda que Cervantes hab&iacute;a enmarcado esta aventura en esta parte del camino, en un valle donde dos reba&ntilde;os de ovejas iban a beber agua al arroyo y en el que muy cerca de &eacute;l hay un cerro. Arroyo y sus guijarros o peladillas que utilizan los pastores de munici&oacute;n contra don Quijote y un cerro para hacer de &eacute;l un palco privilegiado en esta aventura cervantina.
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                Siguiente tramo por el que pasó Don Quijote, en el Batan del Navarrillo                            </span>
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        Poco despu&eacute;s, y tras la aventura del cuerpo muerto pasan la noche muertos de miedo por los golpes de un bat&aacute;n. Al amanecer, descubierto el enga&ntilde;o, se pone a llover &ldquo;&hellip; y quisiera Sancho que se entraran en el molino de los batanes; m&aacute;s hab&iacute;ales cobrado tal aborrecimiento don Quijote por la pesada burla, que en ninguna manera quiso entrar dentro, y as&iacute;, torciendo a la derecha mano, dieron en otro camino como el que hab&iacute;an llevado el d&iacute;a de antes. De all&iacute; a poco descubri&oacute; don Quijote un hombre a caballo que tra&iacute;a en la cabeza una cosa que relumbraba como si fuera de oro&hellip;&rdquo; (Q2, 21)
    </p><p class="article-text">
        En 2017 puse nombre al fantasmag&oacute;rico batan cervantino: el Bat&aacute;n del Navarrillo, junto al Camino de San Benito. Don Quijote y Sancho hab&iacute;an dejado el Camino Real para cenar y buscar agua llegando cerca del bat&aacute;n. Como se aprecia en el detalle del mapa MTN50, dejando atr&aacute;s el bat&aacute;n y &ldquo;torciendo a la derecha mano&rdquo; el camino de San Benito se une al Camino Real de La Plata, el que llevaban el d&iacute;a anterior, para encontrarse ahora con un barbero que precisamente iba a San Benito desde Conquista, al que por la fuerza le arrebata don Quijote su bac&iacute;a para convertirla en el ya famoso Yelmo de Mambrino...
    </p><p class="article-text">
        Pero no siempre es as&iacute;. En las tres salidas hay distancias enormes entre una aventura y la siguiente, e incluso puede llegar a apreciar descuidos o incoherencias en el espacio tiempo de la novela, especialmente en la Segunda y Tercera Salida. Podemos preguntarnos si verdaderamente el cuento del Quijote est&aacute; enmarcado en un espacio geogr&aacute;fico real o si el autor elimin&oacute; alguna aventura o intercal&oacute; otra en el texto sin cuidado. Ante estos supuestos &ldquo;errores cervantinos&rdquo; que han llenado cientos de ensayos y cr&iacute;ticas, algunas nada m&aacute;s salir de la imprenta en 1615 y 1615, Cervantes se defiende y nos deja su punto de vista como autor del Quijote: &ldquo;&hellip;como las obras impresas se miran despacio, f&aacute;cilmente se ven las faltas, y tanto m&aacute;s se escudri&ntilde;an cuanto es mayor la fama del que las compuso&rdquo; (Q2, 3). Y tambi&eacute;n reparte las culpas, en boca de Sancho, con el propio trabajo del impresor: &ldquo;A eso &ndash;dijo Sancho- no s&eacute; que responder sino que el historiador se enga&ntilde;o, o ya ser&iacute;a descuido del impresor&rdquo; (Q2, 4) 
    </p><p class="article-text">
        Enrique Su&aacute;rez Figaredo, en su magn&iacute;fica adaptaci&oacute;n de la novela para la Sociedad Cervantina de Alc&aacute;zar de San Juan, anotaba &ldquo;el elevado n&uacute;mero de erratas contenidas en el texto cervantino&rdquo;, y c&oacute;mo estas pod&iacute;an tener su origen en el mismo manuscrito del autor o en las interpretaciones de los cajistas de la imprenta a la hora de componer cada una de las p&aacute;ginas del libro. Afirmaba Su&aacute;rez Figaredo, que no siempre llegaba a la imprenta un manuscrito limpio y con caligraf&iacute;a clara del autor, adem&aacute;s de que la pr&aacute;ctica de los cajistas en componer las planchas les hac&iacute;a recurrir a omitir o a&ntilde;adir palabras para ajustar el contenido a la p&aacute;gina, y no siempre al final de la plana. Si no se revisaba bien el texto con el original pod&iacute;a quedar alterada la misma sintaxis del autor.  Lamentablemente, el original del Quijote no se conserv&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; te cuento todo esto? porque el Quijote, al inicio, puede parecer un laberinto geogr&aacute;fico, pero despu&eacute;s de familiarizarte con el entorno f&iacute;sico descrito en &eacute;l deja de serlo. Esto ya lo has comprobado en la Primera Salida siguiendo los pasos de Rocinante a la venta donde don Quijote fue armado caballero, y la misma sensaci&oacute;n tendr&aacute;s al final de la gu&iacute;a, cuando tenga terminado de marcar en el mapa las dos siguientes salidas de Rocinante de su cuadra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mapa de la Tercera Salida                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima salida, editada en 1615, contiene mucha cr&iacute;tica hacia Alonso de Avellaneda, o como quiera que se llame realmente, quien escribi&oacute; ap&oacute;crifamente la Segunda parte del Quijote. Casi al final, Cervantes hace coincidir en un mes&oacute;n a don Quijote y Sancho Panza con don &Aacute;lvaro Tarfe, un caballero granadino que aseguraba haber conocido personalmente a don Quijote y a su escudero. Al reconocer don &Aacute;lvaro que el don Quijote &ldquo;avellanesco&rdquo; que &eacute;l conoci&oacute; no es el aut&eacute;ntico don Quijote de la Mancha que ahora s&iacute; ten&iacute;a delante de sus ojos queda totalmente refutado y criticado el falso Avellaneda. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Punto de bifurcación de los caminos Cuenca a Alcázar y Cuenca a Granada                            </span>
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        Comen en el mes&oacute;n, &ldquo;lleg&oacute; la tarde, parti&eacute;ronse de aquel lugar, y a obra de media legua se apartaban dos caminos diferentes: el uno, que guiaba a la aldea de don Quijote, y el otro, el que hab&iacute;a de llevar don &Aacute;lvaro&rdquo; (Q2, 72) Don Quijote iba desandando su camino a casa con el inter&eacute;s de ver desencantada en &eacute;l a Dulcinea, est&aacute; ya cerca de El Toboso y don &Aacute;lvaro lleva camino de Granada. Al sur de Cuenca se produce la despedida de ambos caballeros en un punto del camino a unos tres kil&oacute;metros, una media legua, donde don Quijote sigue el Camino de Cuenca a Alc&aacute;zar y don &Aacute;lvaro el Camino de Cuenca a Granada, ambos caminos as&iacute; est&aacute;n relacionados en el Reportorio de Villuga de 1546.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luis Miguel Rom&aacute;n Alhambra</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vicepresidente de la Sociedad Cervantina de Alc&aacute;zar de San Juan</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>(* )Hace un a&ntilde;o, el 20 de agosto de 2026, nos dejaba Enrique Su&aacute;rez Figaredo en su querida Barcelona. QEPD querido amigo. En su memoria.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Miguel Román Alhambra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/pasos-rocinante-mapa-aventuras-don-quijote-sancho-panza-mancha_1_13457188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 18:46:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tras los pasos de Rocinante: mapa de las aventuras de Don Quijote y Sancho Panza por la Mancha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Don Quijote de la Mancha,Libros,Viajes,Literatura,Molinos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Moya ya era cervantina hace un siglo: las 10 pesetas con las que se sumó en 1926 al homenaje a Cervantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/moya-cervantina-siglo-10-pesetas-sumo-1926-homenaje-cervantes_1_13451302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd1003ae-86d7-4ee3-87e1-5af4241b44cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149408.jpg" width="995" height="560" alt="Moya ya era cervantina hace un siglo: las 10 pesetas con las que se sumó en 1926 al homenaje a Cervantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento destinó en 1926 el 8% de su partida de imprevistos a la suscripción nacional para levantar un monumento al autor de 'El Quijote', casi un siglo antes de su incorporación a la Red de Ciudades Cervantinas</p></div><p class="article-text">
        Diez pesetas. Esa fue la cantidad que el <strong>Ayuntamiento de la Villa de Moya</strong> decidi&oacute; destinar, el 17 de agosto de 1926, al homenaje nacional promovido para <strong>honrar a Miguel de Cervantes </strong>con motivo del tercer centenario de la publicaci&oacute;n de la segunda parte de <em><strong>El Quijote</strong></em><strong>.</strong> Una cantidad que adem&aacute;s adquiere otra dimensi&oacute;n cuando se mira con los ojos de aquel momento, ya que supon&iacute;a el <strong>8% de toda la partida de imprevistos del presupuesto municipal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Casi un siglo despu&eacute;s, el <strong>13 de enero de 2025</strong>, Moya se incorpor&oacute; oficialmente a la <strong>Red de Ciudades Cervantinas</strong>, <strong>creada en 2017</strong> para reunir y conectar lugares vinculados con Cervantes, su obra y la difusi&oacute;n de su legado. La coincidencia no es causal -la incorporaci&oacute;n actual responde a una realidad cultural muy distinta-, pero aquel acuerdo municipal de 1926 revela que la relaci&oacute;n de Moya con la figura del escritor viene de mucho m&aacute;s atr&aacute;s de lo que podr&iacute;a pensarse.
    </p><p class="article-text">
        La historia ha podido recuperarse ahora gracias a la investigaci&oacute;n realizada en el<strong> Archivo Municipal de Moya</strong>, que ha permitido localizar dos acuerdos de la<strong> Junta Municipal Permanente</strong> relacionados con aquella iniciativa nacional.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Diez pesetas que salieron de los &ldquo;imprevistos&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; el 7 de julio de 1926. En aquella sesi&oacute;n, la corporaci&oacute;n municipal dio lectura a una circular remitida desde Madrid en la que se solicitaba la colaboraci&oacute;n de los ayuntamientos espa&ntilde;oles para<strong> contribuir econ&oacute;micamente</strong> a la construcci&oacute;n de un gran monumento dedicado a Miguel de Cervantes.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, promovida por el rey Alfonso XVIII en el marco del homenaje nacional<strong> impulsado por el Ayuntamiento de Madrid</strong>, buscaba implicar a los municipios de todo el pa&iacute;s en la conmemoraci&oacute;n del tercer centenario de la publicaci&oacute;n de la segunda parte de <em>El Quijote</em>. En Moya, sin embargo, hab&iacute;a un problema, que <strong>el presupuesto municipal no contemplaba ninguna partida espec&iacute;fica para este tipo de homenajes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La Junta Municipal Permanente decidi&oacute; entonces estudiar c&oacute;mo pod&iacute;a realizarse una aportaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta lleg&oacute; poco m&aacute;s de un mes despu&eacute;s. El 17 de agosto de 1926, el Ayuntamiento acord&oacute; contribuir con <strong>10 pesetas a la suscripci&oacute;n nacional</strong>, con cargo a la partida de imprevistos del presupuesto vigente.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; es donde aquella cifra adquiere especial inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El presupuesto completo del Ayuntamiento ascend&iacute;a entonces a<strong> 62.999,88 pesetas</strong>. La partida destinada a imprevistos era de apenas 125 pesetas. De ella, el Consistorio decidi&oacute; reservar 10 para el homenaje a Cervantes: <strong>una de cada doce pesetas disponibles para gastos imprevistos</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Moya, una «Ciudad Cervantina» desde hace un siglo                            </span>
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        No era, por tanto, una aportaci&oacute;n especialmente elevada en t&eacute;rminos absolutos, pero s&iacute; significativa para las arcas de un municipio con recursos limitados. La decisi&oacute;n reflejaba la voluntad de participar en una iniciativa que se entend&iacute;a como una contribuci&oacute;n al patrimonio cultural del pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un v&iacute;nculo con Cervantes que llega hasta hoy</strong></h2><p class="article-text">
        Aquella aportaci&oacute;n qued&oacute; registrada en los documentos municipales y, durante d&eacute;cadas, permaneci&oacute; como un episodio m&aacute;s de la historia de Moya. Hoy, sin embargo, adquiere una<strong> lectura particular</strong> tras la entrada de la Villa en la Red de Ciudades Cervantinas.
    </p><p class="article-text">
        La incorporaci&oacute;n de 2025 se sustenta en una serie de elementos que han convertido a Cervantes y a <em>El Quijote</em> en parte de la actividad cultural del municipio. Entre ellos se encuentran el espacio y el mural dedicados a <em>El Quijote</em> en la Biblioteca Municipal, la nomenclatura de distintas calles del municipio, el men&uacute; cervantino del restaurante Sibora, en Fontanales, y distintas iniciativas educativas y culturales.
    </p><p class="article-text">
        A esta relaci&oacute;n se suman actividades como la celebraci&oacute;n del D&iacute;a del Libro, el XVII Encuentro y Muestra de Experiencias Did&aacute;cticas: Jornadas Cervantinas en Moya, la exposici&oacute;n <em>Cervantes, El Quijote y las Matem&aacute;ticas</em>, el concierto <em>Armon&iacute;as del Siglo de Oro: La M&uacute;sica que inspir&oacute; a Cervantes: 1547-1616</em> o la ruta teatralizada de <em>El Quijote</em> dirigida a los centros escolares.
    </p><p class="article-text">
        Son iniciativas contempor&aacute;neas, pero el documento recuperado en el Archivo Municipal permite a&ntilde;adir una pieza m&aacute;s antigua a ese relato. En 1926, cuando Moya todav&iacute;a no pod&iacute;a imaginar que casi cien a&ntilde;os despu&eacute;s formar&iacute;a parte de una<strong> red internacional de ciudades cervantinas, </strong>su Ayuntamiento ya hab&iacute;a decidido reservar una parte de sus recursos para contribuir a un homenaje nacional al autor de <em>El Quijote</em>.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso aquellas<strong> diez pesetas</strong>, m&aacute;s que una simple cifra anotada en un acuerdo municipal, cuentan hoy una peque&ntilde;a historia sobre la manera en que un municipio quiso participar, desde sus posibilidades, en la construcci&oacute;n de la memoria cultural de Cervantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Canarias Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/moya-cervantina-siglo-10-pesetas-sumo-1926-homenaje-cervantes_1_13451302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 11:21:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Moya ya era cervantina hace un siglo: las 10 pesetas con las que se sumó en 1926 al homenaje a Cervantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Miguel de Cervantes,Don Quijote de la Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cuarta pared en El Quijote]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cuarta-pared-quijote_1_13450957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5668ea95-f4ed-4f39-8e3d-249ac56afbbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x381y99.jpg" width="1200" height="675" alt="La cuarta pared en El Quijote"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es un concepto nacido en el teatro del siglo XIX —esa pared invisible que separa el escenario de la platea— y trasladado después al cine, la televisión y el cómic. Aplicarlo a una novela de 1605-1615 es, en rigor, un anacronismo cómodo (...) y útil"
</p><p class="subtitle">El bálsamo de Fierabrás: Cervantes y la España del 98
</p></div><p class="article-text">
        'Cuarta pared' es un concepto nacido en el teatro del siglo XIX &mdash;esa pared invisible que separa el escenario de la platea&mdash; y trasladado despu&eacute;s al cine, la televisi&oacute;n y el c&oacute;mic. Aplicarlo a una novela de 1605-1615 es, en rigor, un anacronismo c&oacute;modo 
    </p><p class="article-text">
        Pero es un anacronismo &uacute;til, porque nombra con precisi&oacute;n algo que Cervantes hace una y otra vez: recordarle al lector, desde dentro del propio relato, que lo que tiene entre manos es un libro fabricado, con un autor, un traductor, unos 'papeles hallados' y hasta un mercado que lo compra y lo comenta. La cr&iacute;tica acad&eacute;mica no habla de &laquo;cuarta pared&raquo; sino de metaficci&oacute;n, autoconciencia narrativa o ficci&oacute;n de la ficci&oacute;n, pero el fen&oacute;meno que se&ntilde;ala el t&eacute;rmino teatral y el que estudian los cervantistas es, en esencia, el mismo gesto: la obra se sabe obra y lo dice.
    </p><p class="article-text">
        <em>El Quijote  </em>es, de hecho, uno de los primeros grandes laboratorios de ese gesto en la literatura occidental moderna. A continuaci&oacute;n. Recorremos sus apariciones m&aacute;s significativas, cap&iacute;tulo a cap&iacute;tulo, con el an&aacute;lisis de qu&eacute; hace cada una y por qu&eacute; importa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Los pr&oacute;logos: el autor sale a saludar antes de empezar</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>D&oacute;nde:</em>  pr&oacute;logo de la Primera Parte (1605) y pr&oacute;logo de la Segunda Parte (1615).
    </p><p class="article-text">
        Antes de que arranque la historia de Alonso Quijano, Cervantes ya ha roto la pared: se dirige al &laquo;desocupado lector&raquo; en primera persona, comenta las dificultades de escribir el pr&oacute;logo, finge la visita de un amigo que le aconseja c&oacute;mo resolverlo, y en el pr&oacute;logo de 1615 llega a dirigirse directamente al lector para desahogarse contra Avellaneda, el autor del <em>Quijote</em> ap&oacute;crifo.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;logo no forma parte de la di&eacute;gesis (la historia de don Quijote), as&iacute; que t&eacute;cnicamente no es una ruptura <em>dentro</em> del relato. Pero cumple la misma funci&oacute;n que cumplir&aacute; luego el recurso de Cide Hamete: instala desde la primera p&aacute;gina la idea de que hay un autor de carne y hueso negociando con el lector las condiciones de la lectura, y que el libro que sigue es un objeto fabricado, no una ventana transparente a un mundo. Es la primera grieta en la pared, y avisa de que habr&aacute; m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. La interrupci&oacute;n de la batalla con el vizca&iacute;no: la ficci&oacute;n se queda sin papel (Primera Parte, cap&iacute;tulos VIII-IX)</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>D&oacute;nde:</em> final del cap&iacute;tulo VIII y arranque del cap&iacute;tulo IX de la Primera Parte.
    </p><p class="article-text">
        Este es, con diferencia, el momento fundacional de la autoconciencia narrativa en el <em>Quijote</em> y una de las rupturas de cuarta pared m&aacute;s c&eacute;lebres de toda la literatura espa&ntilde;ola. En plena pelea entre don Quijote y el vizca&iacute;no, con las espadas en alto, el narrador se detiene y confiesa que &ldquo;el autor de esta historia&rdquo; dej&oacute; la batalla sin terminar porque no encontr&oacute; m&aacute;s materiales escritos sobre ella. 
    </p><p class="article-text">
        El cap&iacute;tulo IX empieza con el propio narrador &mdash;que hasta ese momento se hab&iacute;a mantenido invisible, como corresponde a un narrador tradicional&mdash; entrando en escena en primera persona para contar que, paseando por el Alcan&aacute; de Toledo, compr&oacute; a un muchacho unos cartapacios y papeles viejos escritos en &aacute;rabe. Al hacerlos traducir por un morisco, descubre que se trata de la Historia de don Quijote de la Mancha, escrita por un tal Cide Hamete Benengeli, &ldquo;historiador ar&aacute;bigo&rdquo;. A partir de ah&iacute;, la novela se presenta oficialmente como la traducci&oacute;n de un manuscrito ajeno, y el propio Cervantes queda reducido al papel de 'segundo autor' o editor de un texto que no es suyo.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; ocurren varias cosas a la vez, y todas atacan la ilusi&oacute;n de transparencia narrativa:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La historia se queda literalmente sin autor durante unas l&iacute;neas. El lector, que estaba absorto en el choque de espadas, es sacado bruscamente de la escena para asistir a una discusi&oacute;n sobre las fuentes documentales de lo que est&aacute; leyendo. Es el equivalente narrativo de que un actor se detenga a media escena y diga &ldquo;aqu&iacute; se nos acab&oacute; el guion&rdquo;.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Se multiplican las capas de mediaci&oacute;n. El lector ya no lee &laquo;lo que pas&oacute;&raquo;, sino una traducci&oacute;n (hecha por un morisco an&oacute;nimo) de un texto &aacute;rabe (escrito por un historiador cuya fiabilidad se pone en duda una y otra vez, porque  &ldquo;de los moros no se pod&iacute;a esperar verdad alguna&rdquo;) que a su vez ha sido editado y comentado por 'Cervantes'. Cada eslab&oacute;n de esa cadena introduce la posibilidad del error, la manipulaci&oacute;n o la mentira, y el narrador lo se&ntilde;ala expl&iacute;citamente en vez de disimularlo.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Es una parodia precisa del t&oacute;pico del 'manuscrito hallado'<strong>.</strong> Los libros de caballer&iacute;as &mdash;el g&eacute;nero que el <em>Quijote</em> est&aacute; desmontando desde dentro&mdash; recurr&iacute;an con frecuencia a la ficci&oacute;n de un sabio encantador que dejaba cr&oacute;nicas ocultas de las haza&ntilde;as del h&eacute;roe. Cervantes toma ese t&oacute;pico y lo lleva hasta el absurdo c&oacute;mico: en vez de un sabio nigromante, un morisco de mercado; en vez de un texto en griego o caldeo antiguo, unos papeles comprados a un chico por cuatro reales.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cide Hamete se convierte en un narrador dentro del narrador, una figura que reaparecer&aacute; constantemente y que permite a Cervantes comentar la propia narraci&oacute;n &mdash;dudar de ella, discutirla, atribuirle digresiones o defectos&mdash; sin comprometerse &eacute;l mismo. Es, en t&eacute;rminos modernos, un narrador poco fiable dentro de un narrador-editor que tampoco se declara del todo fiable.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Este episodio no es una ruptura aislada: es la bisagra que convierte a partir de entonces toda la novela en un relato que se sabe <em>transmitido</em>, no vivido directamente. Todo lo que sigue &mdash;hasta el final de la Segunda Parte&mdash; pasa por ese filtro declarado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Don Quijote imagina a su futuro cronista (Primera Parte, cap&iacute;tulo II)</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>D&oacute;nde:</em> cap&iacute;tulo II de la Primera Parte, muy al principio de la novela.
    </p><p class="article-text">
        Apenas ha salido de su casa por primera vez, don Quijote fantasea en voz alta con el &laquo;sabio&raquo; que en el futuro escribir&aacute; la historia de sus haza&ntilde;as, imaginando incluso c&oacute;mo empezar&aacute; esa cr&oacute;nica (&ldquo;Apenas hab&iacute;a el rubicundo Apolo...&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Es un detalle sutil&iacute;simo pero decisivo: el personaje se imagina a s&iacute; mismo como objeto de un libro antes de que el narrador haya presentado a Cide Hamete. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, la idea del 'historiador' que registrar&aacute; sus aventuras nace primero en la mente del propio protagonista, como fantas&iacute;a caballeresca, y solo despu&eacute;s el narrador la convierte en artificio real de la novela (el manuscrito del cap&iacute;tulo IX). Dicho de otro modo: es el personaje quien parece inventarse a su propio autor. Este cruce entre lo que el personaje desea y lo que la novela termina haciendo es una de las iron&iacute;as estructurales m&aacute;s finas del libro, y solo se aprecia en toda su fuerza al leer los cap&iacute;tulos VIII-IX en su contexto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Don Quijote y Sancho leen su propia historia impresa (Segunda Parte, cap&iacute;tulos II-III)</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>D&oacute;nde:</em> cap&iacute;tulos II y III de la Segunda Parte, con desarrollo en cap&iacute;tulos posteriores (IV, XVI, LIX, etc.).
    </p><p class="article-text">
        Este es el segundo gran terremoto metaficcional del libro, y estructuralmente el m&aacute;s audaz: en la Segunda Parte (1615), los personajes se enteran de que existe un libro impreso &mdash;la Primera Parte que el lector real ya ha le&iacute;do&mdash; que narra sus propias aventuras. Sancho vuelve a casa de don Quijote con la noticia de que el bachiller Sans&oacute;n Carrasco le ha contado que anda impresa una historia titulada <em>El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha</em>, escrita por un tal 'Cide Hamete Berenjena' (deformaci&oacute;n c&oacute;mica que hace Sancho del nombre &aacute;rabe). En el cap&iacute;tulo III, Sans&oacute;n Carrasco se presenta ante don Quijote, se arrodilla ante &eacute;l como ante una celebridad literaria, y le informa de que se han impreso m&aacute;s de doce mil ejemplares de su historia, traducida ya a varias lenguas.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; Cervantes da un salto que va mucho m&aacute;s all&aacute; de la simple menci&oacute;n de un autor ficticio: convierte la Primera Parte de 1605 en un objeto dentro del mundo de la Segunda Parte de 1615. Don Quijote y Sancho no solo saben que est&aacute;n siendo narrados &mdash;lo cual ya ocurr&iacute;a desde el cap&iacute;tulo IX de la Primera Parte&mdash;, sino que adem&aacute;s pueden leer, comentar, aprobar o discutir lo que se ha escrito sobre ellos, como si fueran lectores de s&iacute; mismos. Las consecuencias son enormes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Colapsa la distancia entre el personaje y el lector real. El destinatario de la Primera Parte &mdash;el &ldquo;desocupado lector&rdquo; del pr&oacute;logo&mdash; y don Quijote pasan a ocupar, por un instante, el mismo lugar: los dos han le&iacute;do el mismo libro. La cuarta pared no solo se rompe, sino que el personaje se asoma al otro lado y descubre que hay un p&uacute;blico.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cervantes convierte la recepci&oacute;n cr&iacute;tica de 1605 en materia narrativa de 1615<strong>.</strong> Sans&oacute;n Carrasco no solo elogia la historia: tambi&eacute;n reproduce las quejas que los lectores reales hab&iacute;an hecho sobre la Primera Parte (los excesos de las novelas intercaladas como <em>El curioso impertinente</em>, ciertos descuidos de Cervantes con la cronolog&iacute;a o el robo del rucio de Sancho). Es decir, la cr&iacute;tica literaria real entra dentro de la ficci&oacute;n como un personaje m&aacute;s la discute.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Se dispara la ansiedad de don Quijote por su propia imagen p&uacute;blica. A partir de aqu&iacute;, el caballero vive obsesionado con 'quedar bien' en la continuaci&oacute;n de su historia, sabiendo que ser&aacute; escrita y le&iacute;da. Esa autoconciencia lo vuelve, en cierto modo, un personaje que act&uacute;a para la posteridad, un rasgo que la cr&iacute;tica ha se&ntilde;alado como una anticipaci&oacute;n asombrosamente moderna de la identidad como construcci&oacute;n narrativa y p&uacute;blica.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El artificio de Cide Hamete se redobla: ahora no solo es el supuesto autor ar&aacute;bigo de lo que el lector real est&aacute; leyendo, sino tambi&eacute;n, dentro de la ficci&oacute;n, el autor de un libro que los propios personajes citan, alaban o temen.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>5. La irrupci&oacute;n del </strong><em><strong>Quijote</strong></em><strong> ap&oacute;crifo de Avellaneda (Segunda Parte, cap&iacute;tulo LIX)</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>D&oacute;nde:</em> cap&iacute;tulo LIX de la Segunda Parte.
    </p><p class="article-text">
        En 1614, mientras Cervantes escrib&iacute;a todav&iacute;a su Segunda Parte, se public&oacute; una continuaci&oacute;n ap&oacute;crifa del <em>Quijote</em> firmada por un tal Alonso Fern&aacute;ndez de Avellaneda (seud&oacute;nimo cuya identidad real sigue debatida). Cervantes, indignado, decidi&oacute; incorporar ese libro rival dentro de su propia novela. 
    </p><p class="article-text">
        En el cap&iacute;tulo LIX, don Quijote y Sancho, alojados en una venta camino de Zaragoza, oyen por la pared a dos caballeros, don Jer&oacute;nimo y don Juan, comentando ese <em>Quijote</em> falso que llevan consigo reci&eacute;n publicado. Al enterarse de que en esa historia ap&oacute;crifa se cuenta que &eacute;l participa en unas justas en Zaragoza, don Quijote decide, en un giro sorprendente, cambiar su propio itinerario real dentro de la novela: jura no poner los pies en Zaragoza precisamente para desmentir con hechos al &ldquo;historiador moderno&rdquo; que ha mentido sobre &eacute;l, y se dirige en cambio a Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        Este es probablemente el episodio de autoconciencia narrativa m&aacute;s radical de toda la literatura del Siglo de Oro, y quiz&aacute; uno de los m&aacute;s audaces de toda la historia de la novela hasta ese momento:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un libro real (el de Avellaneda) se convierte en personaje-objeto dentro de otro libro real (el de Cervantes). No es una alusi&oacute;n externa en un pr&oacute;logo, como el ataque directo que Cervantes lanza contra Avellaneda en su propio pr&oacute;logo de 1615: aqu&iacute; la disputa literaria entre dos autores hist&oacute;ricos se dramatiza dentro de la trama, con el propio don Quijote como lector indignado de su 'otro yo' ap&oacute;crifo.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El personaje reacciona a su ficci&oacute;n rival modificando su propia trama. Que don Quijote decida no ir a Zaragoza <em>porque</em> el libro falso dice que ir&aacute; es un acto narrativo de una audacia estructural enorme: la novela reescribe su propio rumbo geogr&aacute;fico como respuesta pol&eacute;mica a otra novela. La ficci&oacute;n no solo se sabe ficci&oacute;n: se sabe adem&aacute;s <em>en competencia</em> con otra ficci&oacute;n, y act&uacute;a en consecuencia.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Se multiplica el juego de dobles. A partir de este cap&iacute;tulo, don Quijote insiste en que existen &laquo;dos don Quijotes&raquo; y se preocupa por demostrar que &eacute;l es el verdadero, anticipando de forma sorprendente preocupaciones muy modernas sobre la identidad, la autor&iacute;a y la autenticidad en un mundo de copias y falsificaciones.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>6. Don Quijote visita una imprenta en Barcelona y ve imprimirse el libro rival (Segunda Parte, cap&iacute;tulo LXII)</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>D&oacute;nde:</em> cap&iacute;tulo LXII de la Segunda Parte.
    </p><p class="article-text">
        Ya en Barcelona, don Quijote pasea por la ciudad y entra, por pura curiosidad &mdash;nunca hab&iacute;a visto una&mdash; en una imprenta. All&iacute; observa todo el proceso de fabricaci&oacute;n de un libro: la composici&oacute;n, la correcci&oacute;n, el tirado de pliegos. Y entre los libros que se est&aacute;n imprimiendo en ese preciso taller, encuentra ni m&aacute;s ni menos que la Segunda Parte ap&oacute;crifa de su propia historia, la de Avellaneda. Don Quijote comenta el libro con desd&eacute;n y se marcha con un gesto de disgusto.
    </p><p class="article-text">
        Si en el cap&iacute;tulo IX de la Primera Parte ve&iacute;amos nacer el libro (el hallazgo del manuscrito), aqu&iacute; vemos, en un giro perfectamente sim&eacute;trico, el proceso f&iacute;sico de fabricaci&oacute;n del libro como objeto material: la imprenta, el papel, la tinta, los cajistas. Don Quijote &mdash;que es, no lo olvidemos, el protagonista de un libro impreso&mdash; se pasea por el lugar exacto donde los libros se producen y se topa con una versi&oacute;n falsificada de s&iacute; mismo saliendo literalmente de las prensas. 
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil imaginar una imagen m&aacute;s expl&iacute;cita de la cuarta pared rota: el personaje no solo sabe que es un libro, sino que visita la f&aacute;brica donde se hacen los libros y ve c&oacute;mo se fabrica, en ese mismo instante, un libro sobre &eacute;l que &eacute;l mismo repudia. Cervantes convierte as&iacute; la propia industria editorial de su &eacute;poca &mdash;con sus piratas, sus ediciones no autorizadas, sus privilegios de impresi&oacute;n&mdash; en escenario de la novela.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Los comentarios y disputas de Cide Hamete a lo largo de toda la obra</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>D&oacute;nde: </em>dispersos por ambas partes, con momentos notables en el cap&iacute;tulo XXIV de la Segunda Parte (la cueva de Montesinos) y en el cierre de la novela (cap&iacute;tulo LXXIV).
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de las dos partes, Cide Hamete no se limita a 'traducirse': interviene como voz cr&iacute;tica. Dice no creerse del todo algunos episodios que narra (como ciertos elementos de la aventura de la cueva de Montesinos, que el propio don Quijote cuenta y cuya veracidad se pone en tela de juicio dentro del propio texto), jura por su fe de 'escritor puntual' que cuenta la verdad, y al final de la novela, tras la muerte de don Quijote, se despide dirigi&eacute;ndose directamente a su pluma en un pasaje muy citado, advirtiendo a otros posibles continuadores ap&oacute;crifos que no toquen a su personaje, &ldquo;porque para m&iacute; solo naci&oacute; don Quijote, y yo para &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este cierre es el eco final de la ruptura iniciada en el cap&iacute;tulo IX de la Primera Parte: la pluma de Cide Hamete se convierte casi en un personaje con voluntad propia, y el &laquo;autor ar&aacute;bigo&raquo; reclama para s&iacute;, en un gesto de propiedad casi celoso, la autor&iacute;a exclusiva de don Quijote &mdash;una respuesta directa, una vez m&aacute;s, al fantasma de Avellaneda&mdash;. 
    </p><p class="article-text">
        La novela no termina con un &ldquo;y color&iacute;n colorado&rdquo;, sino con el propio mecanismo narrativo despidi&eacute;ndose de su criatura y advirtiendo al lector, una &uacute;ltima vez, de que todo lo que ha le&iacute;do ha sido un artificio: papel, tinta, traducci&oacute;n y disputa de autor&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; importa?: El Quijote como primera gran novela autoconsciente</h2><p class="article-text">
        Lo que hace excepcional a Cervantes no es simplemente que rompa la ilusi&oacute;n narrativa &mdash;eso ya lo hac&iacute;an, de forma m&aacute;s simple, algunos libros de caballer&iacute;as con sus manuscritos hallados&mdash;, sino la densidad y la coherencia con que sostiene el juego durante m&aacute;s de mil p&aacute;ginas: un narrador que se declara editor, un autor ar&aacute;bigo cuya fiabilidad se discute constantemente, unos personajes que leen y comentan su propia historia impresa, y finalmente un libro rival real que entra en la ficci&oacute;n para ser desmentido por su propio protagonista. Cada una de estas capas cuestiona la frontera entre lo narrado y lo real, entre el autor y el personaje, entre el libro y el lector.
    </p><p class="article-text">
        Por eso <em>El Quijote</em> se cita tan a menudo como antecedente remoto de recursos que asociamos con la novela del siglo XX y XXI &mdash;el narrador poco fiable, la metaficci&oacute;n, el relato dentro del relato, la &ldquo;novela sobre la novela&rdquo;&mdash;, porque Cervantes no rompe la cuarta pared una sola vez, como un chiste puntual, sino que construye toda la arquitectura de la obra sobre esa ruptura, convirti&eacute;ndola en el motor mismo de la narraci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Constantino López Sánchez-Tinajero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cuarta-pared-quijote_1_13450957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 08:32:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cuarta pared en El Quijote]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Miguel de Cervantes,Libros,Don Quijote de la Mancha,Teatro,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El bálsamo de Fierabrás: Cervantes y la España del 98]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/balsamo-fierabras-cervantes-espana-98_1_13437823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/141861ee-a3a0-4ddb-a924-a1f935be4701_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149027.jpg" width="679" height="382" alt="El bálsamo de Fierabrás: Cervantes y la España del 98"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El año 1905 reservaba aún una última sorpresa. El 30 de agosto, un eclipse solar total cruzó España, apagando el sol durante casi cuatro minutos"</p><p class="subtitle">El próximo eclipse en el Quijote Cósmico de Alcázar de San Juan
</p></div><p class="article-text">
        En mayo de 1905 se cumpl&iacute;an trescientos a&ntilde;os desde la publicaci&oacute;n de la primera parte de <em>El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha </em>(1605). La conmemoraci&oacute;n no fue un simple acto acad&eacute;mico: fue una explosi&oacute;n cultural, pol&iacute;tica y sentimental que sacudi&oacute; a toda Espa&ntilde;a y reson&oacute; en el mundo hisp&aacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        Para entender su magnitud, hay que recordar el contexto: siete a&ntilde;os antes, en 1898, Espa&ntilde;a hab&iacute;a sufrido el mayor desastre de su historia contempor&aacute;nea, perdiendo Cuba, Puerto Rico y Filipinas ante los Estados Unidos. El pa&iacute;s estaba sumido en una profunda crisis de identidad nacional. &iquest;Qu&eacute; quedaba de Espa&ntilde;a? La respuesta que muchos intelectuales encontraron fue: Cervantes y el Quijote.
    </p><h2 class="article-text">El origen de la iniciativa: Mariano de Cavia y El Imparcial</h2><p class="article-text">
        El 2 de diciembre de 1903, la primera p&aacute;gina de El Imparcial, el diario liberal m&aacute;s prestigioso de Espa&ntilde;a, no conten&iacute;a noticias pol&iacute;ticas. Estaba dedicada &iacute;ntegramente a un llamamiento firmado por el periodista y escritor Mariano de Cavia para que toda la naci&oacute;n celebrara de manera esplendorosa el tercer centenario. 
    </p><p class="article-text">
        Cavia escribi&oacute; que era menester que en 1905 se hiciera &ldquo;la m&aacute;s luminosa y esplendorosa fiesta que jam&aacute;s ha celebrado pueblo alguno en honor de la mejor gloria de su raza, de su habla y de su alma nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa era singular: nunca antes se hab&iacute;a celebrado en Espa&ntilde;a el aniversario de la publicaci&oacute;n de un libro. El precedente m&aacute;s cercano era el segundo centenario de Calder&oacute;n de la Barca (1881), que hab&iacute;a congregado a cien mil forasteros en Madrid. Ahora, con el trauma del 98 todav&iacute;a fresco, el centenario del Quijote se convert&iacute;a en algo m&aacute;s que una fiesta literaria: era un acto de resurgimiento nacional.
    </p><h2 class="article-text">Los actos principales en mayo</h2><p class="article-text">
        Los festejos se concentraron entre el 7 y el 9 de mayo de 1905, aunque los preparativos y actos secundarios se extendieron durante meses. El programa oficial fue elaborado por una Junta Nacional del Centenario presidida por el Gobierno y con participaci&oacute;n de instituciones como la Real Academia Espa&ntilde;ola, el Ateneo de Madrid y los principales ayuntamientos del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La Batalla de Flores fue uno de los actos m&aacute;s vistosos. Las carrozas representaban episodios del Quijote: el gremio de vinos present&oacute; una carroza con el dios Baco acompa&ntilde;ado de Don Quijote y Sancho Panza montados sobre Clavile&ntilde;o, rodeados de miembros de la corte que se burlaban de ellos. Existe un documento f&iacute;lmico de seis minutos conservado en la Filmoteca Nacional que muestra el lanzamiento de flores a las carrozas.
    </p><h2 class="article-text">El Ateneo de Madrid: el templo intelectual del centenario</h2><p class="article-text">
        El Ateneo de Madrid fue el epicentro intelectual de las celebraciones. Organiz&oacute; un ciclo de conferencias extraordinarias al que acudieron los m&aacute;s destacados escritores, fil&oacute;sofos e intelectuales del momento. El programa del Ateneo, publicado bajo el t&iacute;tulo El Ateneo de Madrid en el Centenario de la Publicaci&oacute;n del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, recog&iacute;a intervenciones de figuras como Azor&iacute;n, Canalejas, Ram&oacute;n P&eacute;rez de Ayala y Rub&eacute;n Dar&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Los grandes protagonistas y sus obras El centenario fue el detonante para una explosi&oacute;n editorial y ensay&iacute;stica sin precedentes. Los principales intelectuales espa&ntilde;oles e hispanoamericanos publicaron sus interpretaciones del Quijote. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miguel de Unamuno (1864-1936): el Quijote como Biblia nacional</strong>
    </p><p class="article-text">
        El rector de la Universidad de Salamanca fue, sin duda, el gran protagonista intelectual del centenario. Su obra Vida de Don Quijote y Sancho (1905) fue la aportaci&oacute;n m&aacute;s audaz y pol&eacute;mica: no era un comentario filol&oacute;gico sino una ex&eacute;gesis espiritual y existencial de la novela. Para Unamuno &ldquo;Cervantes nos dio en 1605 la Biblia del personalismo individualista espa&ntilde;ol para que yo, tres siglos despu&eacute;s, y siete a&ntilde;os tras el 98, la comentase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Azor&iacute;n (Jos&eacute; Mart&iacute;nez Ruiz, 1873-1967): la ruta de Don Quijote</strong>
    </p><p class="article-text">
        Azor&iacute;n public&oacute; en 1905 quince cr&oacute;nicas viajeras en El Imparcial, la primera el 4 de marzo, que luego reuni&oacute; en el libro La ruta de Don Quijote. Recorri&oacute; los pueblos manchegos para escribir sus impresiones, pero el resultado fue muy discutido: sus descripciones de la Mancha como una tierra &ldquo;desesperante&rdquo;, &ldquo;mon&oacute;tona&rdquo; y &ldquo;desolada&rdquo; fueron tachadas de proyecci&oacute;n de su propia melancol&iacute;a sobre un paisaje que, seg&uacute;n los datos hist&oacute;ricos y geogr&aacute;ficos, era bastante m&aacute;s f&eacute;rtil y vivo de lo que &eacute;l pintaba.
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                    alt="Portada de la primera edición de La ruta de Don Quijote de Azorín (1905), cortesía de Luis Miguel Román Alhambra."
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            <span class="title">
                Portada de la primera edición de La ruta de Don Quijote de Azorín (1905), cortesía de Luis Miguel Román Alhambra.                            </span>
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        <strong>Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s (1843-1920): el gran ausente y el gran presente</strong>
    </p><p class="article-text">
        Gald&oacute;s, el novelista m&aacute;s importante de Espa&ntilde;a, no public&oacute; una obra espec&iacute;fica para el centenario, pero su presencia fue omnipresente. Ya en 1868, con 25 a&ntilde;os, hab&iacute;a escrito un art&iacute;culo lamentando el olvido en que Espa&ntilde;a ten&iacute;a a Cervantes, deplorando que hubieran demolido la casa donde muri&oacute;. Para Gald&oacute;s, Cervantes era &ldquo;el m&aacute;s universalmente reconocido y m&aacute;s r&aacute;pidamente consagrado&rdquo; de los grandes escritores, aunque &laquo;los espa&ntilde;oles no se dieron cuenta&ldquo;. Su cervantismo, que atraviesa toda su obra, fue reconocido por todos los participantesen el centenario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rub&eacute;n Dar&iacute;o (1867-1916): la voz de Hispanoam&eacute;rica</strong>
    </p><p class="article-text">
        El gran poeta modernista nicarag&uuml;ense, que resid&iacute;a en Espa&ntilde;a, fue una de las voces m&aacute;s emocionantes del centenario. Su poema <em>Letan&iacute;a de Nuestro Se&ntilde;or Don Quijote</em>, escrito en 1905 para homenajear a Cervantes. El poema, que comienza con los versos: &ldquo;Ruega por nosotros, hambrado hidalgo, / que nadie ha podido vencer todav&iacute;a&raquo;, convirti&oacute; a don Quijote en un s&iacute;mbolo universal de la lucha del ideal contra la mediocridad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o represent&oacute; la dimensi&oacute;n hispanoamericana del centenario, subrayando que el Quijote era patrimonio de toda la lengua espa&ntilde;ola, no solo de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ramiro de Maeztu (1875-1936): la voz discordante</strong>
    </p><p class="article-text">
        Maeztu fue el m&aacute;s cr&iacute;tico de todos los intelectuales del momento. Desde Londres, donde ejerc&iacute;a como corresponsal de La Prensa de Buenos Aires, public&oacute; art&iacute;culos en los que sostuvo una tesis radicalmente opuesta a la de Unamuno: &ldquo;En el Quijote tenemos que ver el libro ejemplar de nuestra decadencia&rdquo;. Para Maeztu, don Quijote no era un h&eacute;roe ni un modelo, sino el s&iacute;mbolo de la Espa&ntilde;a que hab&iacute;a fracasado por perseguir quimeras en lugar de construir una naci&oacute;n moderna y eficiente. Esta interpretaci&oacute;n, que luego desarrollar&iacute;a en su libro Don Quijote, <em>Don Juan y la Celestina</em> (1919), lo convirti&oacute; en el gran aguafiestas del centenario.
    </p><h2 class="article-text">Los Festejos del III Centenario del Quijote en Alc&aacute;zar de San Juan</h2><p class="article-text">
        Alc&aacute;zar de San Juan, fiel a su tradici&oacute;n cervantina, no pod&iacute;a quedar al margen de la efem&eacute;ride: los d&iacute;as 14 y 15 de mayo acogi&oacute; una nutrida serie de actos con los que la ciudad rindi&oacute; tributo al autor y a su obra inmortal.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; se muestra el cartel original custodiado en el Archivo Hist&oacute;rico de nuestra ciudad con el programa de actos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cartel original custodiado en el Archivo Histórico de Alcázar de San Juan con el
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            <span class="title">
                Cartel original custodiado en el Archivo Histórico de Alcázar de San Juan con el
programa de actos por el Tercer Centenario de El Quijote                            </span>
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        No pasa inadvertida para los alcazare&ntilde;os de hoy una frase del cartel de aquellas fiestas, que resuena con la misma fuerza que en 1905: &ldquo;Y Alc&aacute;zar, que recaba para s&iacute;, con justo derecho, la honra de ser la cuna de Cervantes, y que es, sin disputa, la patria verdadera del Quijote, debe asociarse al regocijo universal, y rendir tributo de admiraci&oacute;n eterna al autor y al libro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 1905 reservaba a&uacute;n una &uacute;ltima sorpresa. El 30 de agosto, un eclipse solar total cruz&oacute; Espa&ntilde;a, apagando el sol durante casi cuatro minutos. Fue el &uacute;ltimo que se ver&iacute;a desde la Pen&iacute;nsula en m&aacute;s de un siglo &mdash;concretamente hasta el agosto de este a&ntilde;o 2026&mdash;. Pero la oscuridad dur&oacute; lo que ten&iacute;a que durar, y la luz regres&oacute; puntual, como siempre. Como el Quijote: capaz de sobrevivir a todos los desastres, a todas las derrotas, a todos los centenarios.
    </p><p class="article-text">
        Inmortal, como rezaba el cartel del programa de Alc&aacute;zar de San Juan: &ldquo;Eternamente joven&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Juan Bautista Mata Pe&ntilde;uela.
    </p><p class="article-text">
        Presidente Sociedad Cervantina Alc&aacute;zar de San Juan
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Bautista Mata Peñuela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/balsamo-fierabras-cervantes-espana-98_1_13437823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 10:07:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El bálsamo de Fierabrás: Cervantes y la España del 98]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Don Quijote de la Mancha,Alcázar de San Juan,Eclipse]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El próximo eclipse en el Quijote Cósmico de Alcázar de San Juan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/proximo-eclipse-quijote-cosmico-alcazar-san-juan_132_13433364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82dc5a17-6ac3-4f7c-8f54-31957a490689_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El próximo eclipse en el Quijote Cósmico de Alcázar de San Juan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Para Cervantes, el eclipse no era solo un fenómeno: era la frontera entre la superstición y la ciencia, entre el miedo del que cree que el año será estéril y el asombro del que entiende la mecánica del cielo"</p></div><p class="article-text">
        Hay fechas que parecen escritas por el propio Cervantes. El mi&eacute;rcoles 12 de agosto de 2026, al atardecer, el Sol se oscurecer&aacute; sobre Espa&ntilde;a. No ser&aacute; una met&aacute;fora, ser&aacute; un eclipse total. Y en Alc&aacute;zar de San Juan, en la plaza de Palacio, habr&aacute; un testigo inm&oacute;vil que lleva treinta y tres a&ntilde;os esperando ese momento: nuestro Quijote C&oacute;smico, con la vista clavada en el firmamento
    </p><p class="article-text">
        Durante el atardecer del mi&eacute;rcoles 12 de agosto de 2026 tendr&aacute; lugar el primer eclipse total de Sol visible desde la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica en m&aacute;s de un siglo. Es el primero desde 1905. La franja de totalidad cruzar&aacute; Espa&ntilde;a de oeste a este y pasar&aacute; por numerosas capitales de provincia desde A Coru&ntilde;a hasta Palma, incluyendo Oviedo, Le&oacute;n, Bilbao, Zaragoza y Val&egrave;ncia. 
    </p><p class="article-text">
        Fuera de esa franja, el resto del pa&iacute;s vivir&aacute; un eclipse parcial profundo. Aqu&iacute;, en el coraz&oacute;n de la Mancha, en Alc&aacute;zar de San Juan, veremos al Sol cubierto en m&aacute;s de un 99 %, con la luz convertida en un crep&uacute;sculo extra&ntilde;o a las ocho y treinta y cuatro minutos de la tarde, con el horizonte oeste como &uacute;nico palco necesario, porque la totalidad suceder&aacute; cuando el Sol se est&eacute; poniendo muy cerca del horizonte. Forma parte de un tr&iacute;o irrepetible: 12 de agosto de 2026 que ser&aacute; total en el norte, 2 de agosto de 2027, total en el sur y 26 de enero de 2028 anular. Despu&eacute;s, no habr&aacute; otro total visible desde Espa&ntilde;a hasta 2053. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cervantes menciona en el Quijote los eclipses? S&iacute;, y lo hace en uno de los cap&iacute;tulos m&aacute;s cervantinos. Es en la Primera Parte, cap&iacute;tulo XII. Don Quijote y Sancho se encuentran con unos cabreros que les cuentan la historia del pastor estudiante Gris&oacute;stomo, muerto de amores por Marcela. Para explicar lo sabio que era, Pedro el cabrero dice: &ldquo;Principalmente dec&iacute;an que sab&iacute;a la ciencia de las estrellas y de lo que pasan all&aacute; en el cielo el sol y la luna, porque puntualmente nos dec&iacute;a el cris del sol y de la luna&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eclipse se llama, amigo, que no cris, el escurecerse esos dos luminares mayores &mdash;dijo don Quijote&rdquo;. (Q I, 12)
    </p><p class="article-text">
        El di&aacute;logo contin&uacute;a con otro lapsus delicioso: Pedro dice que Gris&oacute;stomo adivinaba si el a&ntilde;o ser&iacute;a &ldquo;abundante o estil&rdquo;, y don Quijote apostilla: &ldquo;Est&eacute;ril quer&eacute;is decir, amigo&rdquo;. Cervantes condensa en dos l&iacute;neas toda su visi&oacute;n del mundo. El &ldquo;cris&rdquo; es la voz del pueblo, que ve el cielo y lo teme. 
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;eclipse&rdquo; es la voz de los libros, del que ha le&iacute;do a Ptolomeo y sabe que el oscurecimiento de los dos luminares mayores tiene nombre y causa. Gris&oacute;stomo, como don Quijote, es el hombre que ha querido pasar del campo a las estrellas. No es casual que el que sabe de eclipses muera por querer alcanzar lo inalcanzable. 
    </p><p class="article-text">
        Para Cervantes, el eclipse no era solo un fen&oacute;meno: era la frontera entre la superstici&oacute;n y la ciencia, entre el miedo del que cree que el a&ntilde;o ser&aacute; est&eacute;ril y el asombro del que entiende la mec&aacute;nica del cielo.
    </p><p class="article-text">
        En la plaza de Palacio de Alc&aacute;zar de San Juan est&aacute; la respuesta escult&oacute;rica a aquel cap&iacute;tulo XII. Es el <em>Quijote C&oacute;smico</em>, obra del escultor Santiago de Santiago. El monumento es una pieza de bronce fundido, que mide 1,93 metros de alto, por 1,05 metros de largo y 1,51 metros de ancho, que representa a don Quijote mirando al cielo con un ala de aeronave engastada en la asta de la lanza. 
    </p><p class="article-text">
        Es un busto que Eulalio Ferrer, santanderino exiliado en M&eacute;xico tras la Guerra Civil y padre de la Fundaci&oacute;n Cervantina de M&eacute;xico, encarg&oacute; al escultor y posteriormente regal&oacute; a la ciudad de Alc&aacute;zar de San Juan unos meses despu&eacute;s de su nombramiento como hijo adoptivo en marzo de 1992. Fue inaugurado el 9 de julio de 1993 con la presencia del propio Eulalio Ferrer.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; quiso significarnos Santiago de Santiago con esta estatua? &Eacute;l mismo lo dej&oacute; escrito: 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Quijote naci&oacute; aqu&iacute;, despu&eacute;s conquist&oacute; el mundo y ahora quiere solucionar los entuertos del m&aacute;s all&aacute;, en el espacio al que el hombre ha accedido con la nueva tecnolog&iacute;a, por ello, tiene una lanza con un ala como s&iacute;mbolo de conquista de otros espacios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es exactamente el coraz&oacute;n de este art&iacute;culo: don Quijote mira hacia el firmamento porque no tiene dudas de que quiere ser parte de &eacute;l. Porque una vez que ha resuelto &mdash;o ha intentado resolver&mdash; todos los problemas terrenales, los molinos, los duques, los yang&uuml;eses&hellip; Eleva hacia un lugar superior su campo futuro de actuaci&oacute;n. Ya no le bastan los caminos polvorientos de La Mancha. Ahora su campo es la b&oacute;veda celeste. De caballero andante a caballero astral.
    </p><p class="article-text">
        El 12 de agosto de 2026, a las 19:30 empezar&aacute; el mordisco parcial. Alrededor de las 20:34 el norte de Espa&ntilde;a entrar&aacute; en la noche total. En Alc&aacute;zar, el sol, ya bajo y rojizo, quedar&aacute; convertido en una fin&iacute;sima sonrisa de luz. 
    </p><p class="article-text">
        Y por primera vez, el <em>Quijote C&oacute;smico</em>, que lleva desde 1993 mirando fijo al cielo, ver&aacute; c&oacute;mo el cielo le responde. Durante unos minutos, el d&iacute;a se har&aacute; noche, aparecer&aacute;n Venus y quiz&aacute; alguna estrella, bajar&aacute; la temperatura y el viento de La Mancha se detendr&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Porque si don Quijote levant&oacute; la vista para conquistar otros espacios, el 12 de agosto de 2026 otros espacios descender&aacute;n por un instante sobre Alc&aacute;zar de San Juan. Y el hidalgo c&oacute;smico, por fin, no estar&aacute; solo mirando.
    </p><p class="article-text">
        El hidalgo que quer&iacute;a ser parte del firmamento ver&aacute;, por fin, el firmamento venir a &eacute;l. Es una invitaci&oacute;n. Ese atardecer no debemos verlo desde casa. Debemos verlo desde un lugar elevado &mdash;como el cerro de San Ant&oacute;n&mdash;, con gafas homologadas, como lo habr&iacute;a hecho Gris&oacute;stomo, como lo habr&iacute;a explicado don Quijote corrigiendo el &ldquo;cris&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/proximo-eclipse-quijote-cosmico-alcazar-san-juan_132_13433364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Aug 2026 06:31:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El próximo eclipse en el Quijote Cósmico de Alcázar de San Juan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Eclipse,Don Quijote de la Mancha,Libros,Alcázar de San Juan]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres mil años hablando como Homero y no te habías dado cuenta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/tres-mil-anos-hablando-homero-no-habias-dado-cuenta_1_13419644.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3a2fa07-d664-4abf-85b6-71c5d8aa3450_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres mil años hablando como Homero y no te habías dado cuenta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No hace falta que hayas abierto nunca La Ilíada o La Odisea. Ya las hablas. Están en el telediario, en el grupo de WhatsApp del trabajo y en lo que te dice tu madre"</p></div><p class="article-text">
        Cada vez que dices que algo es tu 'tal&oacute;n de Aquiles', que te han colado 'un caballo de Troya' o que ir al notario a resolver los tr&aacute;mites de una herencia ha sido 'una odisea', est&aacute;s recitando a Homero de memoria. Los griegos inventaron las historias. Nosotros, treinta siglos despu&eacute;s, seguimos viviendo dentro de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Hay idiomas que se aprenden en academias y otros que se nos cuelan por la puerta de atr&aacute;s. El griego de Homero es de los segundos.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta que hayas abierto nunca <em>La Il&iacute;ada</em> o <em>La Odisea</em>. Ya las hablas. Est&aacute;n en el telediario, en el grupo de WhatsApp del trabajo y en lo que te dice tu madre.
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; con una boda a la que no invitaron a la persona equivocada y acab&oacute; con un viaje imposible para volver a casa. Entre medias, nos dejaron casi un diccionario entero.
    </p><h2 class="article-text">Cosas que decimos mientras todav&iacute;a arde Troya</h2><p class="article-text">
        Troya llevaba diez a&ntilde;os aguantando el asedio. Y de esos diez a&ntilde;os nos han quedado las mejores excusas para discutir.
    </p><p class="article-text">
        Tu tal&oacute;n de Aquiles. Todos sabemos que Aquiles era invencible. Lo que no todos recuerdan es el truco de su madre Tetis: lo ba&ntilde;&oacute; en la laguna Estigia para hacerlo inmortal sujet&aacute;ndolo por un tal&oacute;n. El &uacute;nico sitio por donde le pod&iacute;a entrar una flecha. Paris acert&oacute; justo ah&iacute;. Hoy no hablamos de mitolog&iacute;a, hablamos de ti: &ldquo;Su negocio es perfecto, pero su tal&oacute;n de Aquiles es la contabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un caballo de Troya. La idea m&aacute;s brillante y m&aacute;s canalla de Ulises. Como no pod&iacute;an tirar la muralla, construyeron un caballo enorme, lo dejaron como regalo y escondieron dentro a los mejores soldados. Los troyanos, encantados con el souvenir, lo metieron ellos mismos. De noche, masacre. Ahora es un virus inform&aacute;tico, una cl&aacute;usula en un contrato o esa ley que viene con trampa: &ldquo;Nos han metido un caballo de Troya en el presupuest&rdquo;&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y con el caballo ven&iacute;an dos frases hermanas. La del sacerdote Laocoonte gritando: &ldquo;&iexcl;Temed a los griegos, aunque traigan regalos!&rdquo; &mdash; nuestro actual 'regalo envenenado' o 'es un don griego' &mdash; y la que decimos cuando todo va a estallar: &ldquo;&iexcl;Que arda Troya!&rdquo;. Porque Troya ardi&oacute; de verdad, y cuando decimos eso en la oficina, todos sabemos lo que viene.
    </p><p class="article-text">
        La manzana de la discordia. La diosa Eris no fue invitada a una boda. Como venganza, lanz&oacute; al banquete una manzana de oro que dec&iacute;a 'para la m&aacute;s bella'. Atenea, Hera y Afrodita se enzarzaron. Tuvieron que buscar un juez &mdash;Paris&mdash; y su veredicto provoc&oacute; la guerra. Tres mil a&ntilde;os despu&eacute;s, la manzana sigue rodando: la herencia familiar, qui&eacute;n riega las plantas en la escalera, el &uacute;ltimo trozo de tortilla.
    </p><p class="article-text">
        Ser una Casandra. Casandra, hija del rey Pr&iacute;amo, ten&iacute;a el don de ver el futuro y la maldici&oacute;n de que nadie la creyera. Avis&oacute; de que el caballo era una trampa. Nadie le hizo caso. &iquest;Te suena?: &ldquo;Llevo meses haciendo de Casandra con lo de la humedad del techo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto, la cara que lanz&oacute; mil naves. As&iacute; llam&oacute; el poeta Marlowe a Helena. Una mujer tan hermosa que por ella cruz&oacute; el Egeo una flota entera. Hoy la usamos para esa persona, idea o fichaje que moviliza a todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Tirios y troyanos. Aunque su origen es <em>La Eneida</em> de Virgilio, la frase tiene su origen en la Guerra de Troya. De esa enemistad nace el doble uso que le damos hoy: uno para hablar de bandos opuestos: &ldquo;La discusi&oacute;n enfrent&oacute; a tirios y troyanos&rdquo;, y otro, para hablar de todo el mundo, sin distinci&oacute;n: &ldquo;Un libro que gusta a tirios y troyanos&rdquo;. Es decir, gusta tanto a unos como a otros, aunque sean opuestos, que es justo lo que pretend&iacute;a la reina tiria Dido (procedente de Tiro) cuando recibi&oacute; con hospitalidad en Cartago a los troyanos.
    </p><h2 class="article-text">Cosas que decimos mientras intentamos volver a casa</h2><p class="article-text">
        Si <em>La Il&iacute;ada</em> es la guerra, <em>La Odisea</em> es la resaca. Diez a&ntilde;os m&aacute;s intentando volver a &Iacute;taca. De ah&iacute; nos viene el vocabulario para cuando la vida se complica.
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Menuda odisea!</em> Es la palabra comod&iacute;n. Ulises tard&oacute; diez a&ntilde;os en hacer un trayecto que hoy ser&iacute;a un vuelo con escala. Naufragios, despistes de los dioses, islas equivocadas. Por eso cuando dices 'resolver el asunto de la herencia de mi padre ha sido una odisea', est&aacute;s siendo filol&oacute;gicamente exacto.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ponerse la piel de cordero</em>. Es fingir mansedumbre para ocultar agresividad. Es la misma estrategia que uso Ulises para salir de la cueva de Polifemo tratando de pasar por lo que no era: uno de sus corderos. Los griegos ya inventaron todas las t&aacute;cticas del disimulo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Costar un ojo de la cara</em>. Esta frase juega con un doble sentido genial: &ldquo;Costar un ojo de la cara&rdquo; literalmente (Ulises ciega a Polifemo con una estaca) y en sentido figurado (el esfuerzo descomunal). La expresi&oacute;n conecta con la idea de sacrificio y p&eacute;rdida que impregna toda la Odisea.
    </p><p class="article-text">
        <em>Un canto de sirenas</em>. Las sirenas no eran se&ntilde;oras bonitas con cola de pez. Eran monstruos que cantaban tan bien que los marineros se estrellaban contra las rocas para ir hacia ellas. Ulises, que quer&iacute;a o&iacute;rlas, se hizo atar al m&aacute;stil y orden&oacute; a sus hombres que se pusieran cera en los o&iacute;dos. Cada anuncio que promete hacerte rico en tres d&iacute;as sin mover un dedo es eso: un canto de sirenas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Entre Escila y Caribdis</em>. Para volver, Ulises tuvo que atravesar un estrecho con dos monstruos: a un lado Escila, con seis cabezas que devoraba marineros; al otro, Caribdis, que se tragaba el mar entero y formaba un remolino mortal. No hab&iacute;a opci&oacute;n buena, solo la menos mala. Nosotros lo hemos traducido como &laquo;entre la espada y la pared&raquo;, pero los ingleses todav&iacute;a dicen between Scylla and Charybdis.
    </p><p class="article-text">
        <em>La tela de Pen&eacute;lope</em>. Mientras Ulises no volv&iacute;a, su mujer Pen&eacute;lope ten&iacute;a la casa llena de pretendientes. Para ganar tiempo les dijo: &laquo;elegir&eacute; cuando acabe este sudario para mi suegro Laertes&raquo;. Lo que tej&iacute;a de d&iacute;a, lo destej&iacute;a de noche. Un trabajo infinito que nunca avanza. &iquest;No conoces a alguien as&iacute;? &laquo;Este expediente es la tela de Pen&eacute;lope&raquo;. Los psic&oacute;logos incluso hablan del s&iacute;ndrome de Pen&eacute;lope para quien alarga eternamente una espera.
    </p><p class="article-text">
        <em>Volver a &Iacute;taca</em>. &Iacute;taca no es una isla. Es la idea de casa. El poeta Kavafis lo dej&oacute; claro: lo importante no es llegar, es el camino. Pero cuando llegas, por fin, es tu &Iacute;taca. &ldquo;Despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os en Madrid, ha vuelto a su &Iacute;taca manchega&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Hacer de Mentor.</em> En la Odisea, cuando Tel&eacute;maco sale en busca de noticias de su padre, lo acompa&ntilde;a Mentor, un viejo amigo de Ulises en quien puede confiar. M&aacute;s tarde, la propia diosa Atenea adopta su figura para guiar al joven. De ah&iacute; que hoy llamemos mentor a esa persona experimentada que nos aconseja, nos protege y nos muestra el camino, ya sea en el trabajo, en los estudios o en la vida. &ldquo;Tuve la suerte de encontrar un mentor que me ayud&oacute; a dar los primeros pasos en esta profesi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y la &uacute;ltima, mi favorita: <em>ser un don Nadie</em>. Cuando Ulises queda atrapado en la cueva del c&iacute;clope Polifemo, este le pregunta el nombre. &ldquo;Me llamo Nadie&rdquo;, contesta. Lo ciega y cuando Polifemo pide ayuda a gritos &mdash;&laquo;&iexcl;Nadie me ha herido!&raquo;&mdash; nadie va. De ah&iacute; viene esconderse en el anonimato, <em>hacerte el sueco</em>, ser invisible para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Si te fijas, Miguel de Cervantes las usaba todas. Don Quijote se cree Aquiles, confunde molinos con murallas de Troya y convierte su salida de la Mancha en una odisea completa para volver a su &Iacute;taca, que es su aldea. Y curiosamente, os va a sonar lo que se dice en el Quijote, que abre el cap&iacute;tulo XXVI de la Segunda Parte, el del retablo de Maese Pedro, con: &ldquo;Callaron todos, tirios y troyanos&rdquo;. Se trata de un gui&ntilde;o directo a Virgilio. 
    </p><p class="article-text">
        No es casualidad. Cervantes sab&iacute;a que si quieres contar una historia que dure cuatrocientos a&ntilde;os, tienes que contarla con el diccionario que ya inventaron los griegos.
    </p><p class="article-text">
        La pr&oacute;xima vez que alguien mencione su tal&oacute;n de Aquiles en una reuni&oacute;n de trabajo, ya sabes: no est&aacute; siendo original. Est&aacute; citando a Homero. Y probablemente ni se ha enterado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Constantino L&oacute;pez S&aacute;nchez-Tinajero</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sociedad Cervantina de Alc&aacute;zar de San Juan</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Constantino López Sánchez-Tinajero, Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/tres-mil-anos-hablando-homero-no-habias-dado-cuenta_1_13419644.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 06:34:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres mil años hablando como Homero y no te habías dado cuenta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Don Quijote de la Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un mitin de masas y el misterio de una calle: el libro que ilumina la huella de Galdós en la Mancha toledana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/mitin-masas-misterio-calle-libro-ilumina-huella-galdos-mancha-toledana_1_13381491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30257c26-197c-428b-8a47-6b2d3d640c69_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147550.jpg" width="420" height="236" alt="Un mitin de masas y el misterio de una calle: el libro que ilumina la huella de Galdós en la Mancha toledana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Marciano Ortega, que fue alcalde de El Toboso, cuenta en su obra el vínculo que unió al gran cronista y escritor con esta localidad y con Quintanar de la Orden. Sigue el rastro que va desde su amigo Antonio Nuño de la Rosa, posible trasunto de Alejandro Miquis en 'El doctor Centeno', hasta el pionero profesor 'krausista' Julián Sanz del Río, cuyas enseñanzas ambos compartieron</p><p class="subtitle">“¡Esas barbas, fuera!”: el pueblo que celebra por todo lo alto el rodaje hace 40 años de la mítica ‘El viaje a ninguna parte’</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, en la localidad toledana de El Toboso, conocida por ser el origen de Dulcinea, la imaginaria amada de Don Quijote, un hombre le pregunt&oacute; al que era entonces su alcalde, Marciano Ortega Molina, qui&eacute;n era el se&ntilde;or que daba nombre a una calle: Juli&aacute;n Sanz del R&iacute;o. Pese a que sus padres hab&iacute;an vivido en esa v&iacute;a y ten&iacute;a muchos recuerdos de ella, el entonces alcalde no supo darle con detalle una explicaci&oacute;n sobre el v&iacute;nculo de ese nombre con el municipio. 
    </p><p class="article-text">
        Tiempo despu&eacute;s, tras dejar la Alcald&iacute;a, ese &ldquo;runr&uacute;n&rdquo; se qued&oacute; grabado en su memoria y decidi&oacute; ponerse a investigar. El exalcalde ya contaba con un dato de partida: en sus novelas &lsquo;El doctor Centeno&rsquo;, &lsquo;La desheredada&rsquo; y &lsquo;Lo prohibido&rsquo;, el gran Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s hace menci&oacute;n a diferentes miembros de la familia Miquis. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en la primera de ellas uno de los protagonistas es Alejandro Miquis, un joven so&ntilde;ador con una gran forturna. Y en el Toboso, todav&iacute;a queda alguna estela de una expresi&oacute;n local en la que se grita &ldquo;&iexcl;Paga Nu&ntilde;o! o &iexcl;Paga Miquis!&rdquo;, que los vecinos m&aacute;s mayores recuerdan como un chascarrillo, ya casi en desuso, para decidir qui&eacute;n paga alguna cena o festejo copioso.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hab&iacute;a alguna relaci&oacute;n entre esta expresi&oacute;n, la ficticia familia Miquis y el nombre de la calle? La hab&iacute;a. Marciano Ortega reley&oacute; con detalle &lsquo;El doctor Centeno&rsquo; (1883) y descubri&oacute; que entre los personajes de la historia, ambientada en el convulso 'Sexenio Democr&aacute;tico' o 'Sexenio Revolucionario' espa&ntilde;ol (1868-1874), aparecen nombres que hab&iacute;an dado denominaci&oacute;n a calles de El Toboso. Pero, sobre todo, se detuvo en el personaje de Alejandro Miquis. &ldquo;Ah&iacute; ya aparece la expresi&oacute;n &lsquo;&iexcl;Paga Miquis!&rsquo;, porque era el que ten&iacute;a el dinero que hab&iacute;a heredado&rdquo;, cuenta el exalcalde a este peri&oacute;dico. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Paga Nu&ntilde;o o paga Miquis? Una expresi&oacute;n para la historia   </h2><p class="article-text">
        Faltaba por descubrir el segundo nombre de la expresi&oacute;n: &ldquo;&iexcl;Paga Nu&ntilde;o!&rdquo;. Ortega sab&iacute;a que Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa era conocido por haber compartido estudios universitarios con Gald&oacute;s en la Universidad Central de Madrid, la instituci&oacute;n acad&eacute;mica que luego ser&iacute;a la Complutense, y decidi&oacute; recopilar informaci&oacute;n al respecto en la Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a (BNE). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estuvieron matriculados en los mismos cursos y ped&iacute; toda la documentaci&oacute;n al respecto. Mi sorpresa lleg&oacute; cuando vi las asignaturas comunes que ambos hab&iacute;an tenido y descubro que uno de los profesores que les dio clases a ambos fue Juli&aacute;n Sanz del R&iacute;o, el nombre de calle de El Toboso. Ah&iacute; estaba el v&iacute;nculo&rdquo;, cuenta emocionado.
    </p><p class="article-text">
        Sanz del R&iacute;o fue un fil&oacute;sofo, jurista y pedagogo espa&ntilde;ol, introductor del &lsquo;krausismo&rsquo; en Espa&ntilde;a, una doctrina idealista y racionalista fundada por el fil&oacute;sofo alem&aacute;n Karl Christian Friedrich Krause (1781-1832), que defiende la autonom&iacute;a moral, la tolerancia, la educaci&oacute;n y la reforma social. Fue conocido adem&aacute;s por haber sido maestro del gran pedagogo y ensayista Francisco Giner de los R&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre, adem&aacute;s de en El Toboso, aparece tan solo en otros tres callejeros: el de Madrid, el de Torrear&eacute;velo (Soria), donde naci&oacute;, y el de Illescas, tambi&eacute;n en la provincia de Toledo, donde est&aacute; enterrado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Julián Sanz del Río                            </span>
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         &ldquo;Su peso en la educaci&oacute;n espa&ntilde;ola fue muy importante. Yo lo llamo el primer &lsquo;Erasmus&rsquo; espa&ntilde;ol porque se form&oacute; en Alemania. De all&iacute; trajo las ideas de Krausse. Desde el reinado de Felipe II, los espa&ntilde;oles solo pod&iacute;an ir a universidades cat&oacute;licas, pero &eacute;l no lo hizo, se empapa del &lsquo;krausismo&rsquo; y al venir a Espa&ntilde;a, lo difunde&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Una vez desvelado ese v&iacute;nculo como profesor de Gald&oacute;s, Marciano Ortega se zambull&oacute; en la figura de Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa, amigo de P&eacute;rez Gald&oacute;s y con quien compart&iacute;a las ense&ntilde;anzas de este profesor. Nu&ntilde;o naci&oacute; en Quintanar de la Orden, pero vivi&oacute; en El Toboso, y cree que por ello algunas calles de la localidad tienen los nombres de personajes hist&oacute;ricos de ese Sexenio Democr&aacute;tico el que se contextualiza &lsquo;El doctor Centeno&rsquo;. &ldquo;No hay ning&uacute;n documento que lo acredite, pero yo creo que fue un homenaje que Nu&ntilde;o quiso hacer a su profesor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; lo detalla, tirando de ese hilo, Marciano Ortega Molina en el libro que sigue todo el rastro de este estudiante: &lsquo;La huella de El Toboso y Quintanar en Gald&oacute;s. &iexcl;Paga Miquis! o &iexcl;Paga Nu&ntilde;o!&rsquo;, donde desentra&ntilde;a todas las pistas que alumbran la estela de la Mancha toledana en la obra galdosiana, como sus referencias a gastronom&iacute;a t&iacute;pica como las gachas, tanto al hablar de su elaboraci&oacute;n como de la forma de comerlas &ldquo;al centro&rdquo;.   
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada del libro ‘La huella de El Toboso y Quintanar en Galdós. ¡Paga Miquis! o ¡Paga Nuño!’, de Marciano Ortega Molina. La ilustración es de José Manuel Exojo"
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            <span class="title">
                Portada del libro ‘La huella de El Toboso y Quintanar en Galdós. ¡Paga Miquis! o ¡Paga Nuño!’, de Marciano Ortega Molina. La ilustración es de José Manuel Exojo                            </span>
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        Pero el exalcalde va mucho m&aacute;s all&aacute;. &ldquo;Una de mis conclusiones es que &lsquo;El doctor Centeno&rsquo; es una biograf&iacute;a de Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa. &Eacute;l es Alejandro Miquis. hay una similitud enorme entre los dos personajes y tienen pr&aacute;cticamente la misma vida&rdquo;, resalta el exalcalde y escritor.
    </p><p class="article-text">
        Otras coincidencias o &ldquo;conexiones&rdquo; que se&ntilde;ala es que, con motivo de la famosa desamortizaci&oacute;n de Mendiz&aacute;bal, echaron a la orden de los agustinos de El Toboso, y al abandonar el pueblo lanzaron &ldquo;unas maldiciones&rdquo; que Gald&oacute;s recoge en la mencionada novela.
    </p><p class="article-text">
        Y todav&iacute;a hay m&aacute;s. &lsquo;El doctor Centeno&rsquo; est&aacute; dividido en dos partes, como &lsquo;Don Quijote de la Mancha&rsquo;. En la primera, Alejandro Miquis dispone de su propio dinero, el heredado, lo que le da la posibilidad de disponer incluso de su propio escudero, su criado Felipe,  que llega a ser &ldquo;como Sancho Panza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la segunda parte del libro, Gald&oacute;s se refiere a este escudero como la voz de la conciencia del protagonista, es decir, hace una &lsquo;sanchificaci&oacute;n&rsquo; del mismo e incluso se va dulcificando como en la novela de Cervantes&rdquo;, interpreta Marciano Ortega.
    </p><h2 class="article-text">Gald&oacute;s y Nu&ntilde;o, de una amistad a un mitin</h2><p class="article-text">
        En su obra, el profesor y exalcalde entiende que Gald&oacute;s conoc&iacute;a sobradamente la Mancha para reflejar todo eso en su libro, y por supuesto, toda la vida de Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa. &ldquo;Creo que incluso tuvo que estar con &eacute;l aqu&iacute; en su &eacute;poca de estudiantes, pero no hay documentaci&oacute;n que lo referencie&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        De lo que s&iacute; hay constancia es del hist&oacute;rico hito de Gald&oacute;s en la Mancha toledana: el gran mitin pol&iacute;tico que el ya c&eacute;lebre escritor canario dio en la Plaza de Toros de Quintanar de la Orden el 5 de junio de 1909, como candidato de la conjunci&oacute;n republicano-socialista y ante m&aacute;s de 5.000 personas. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, Quintanar recuerda este acontecimiento hist&oacute;rico con una placa conmemorativa situada en la calle Grande, instalada en el a&ntilde;o 2021. En su libro, Ortega cuenta tambi&eacute;n la visita que realiz&oacute; a El Toboso, donde presumiblemente, se aloj&oacute; en casa de Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Placa conmemorativa a Benito Pérez Galdós en Quintanar de la Orden                            </span>
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        &ldquo;Ese mitin fue multitudinario. Acudi&oacute; gente de todos los pueblos de la comarca&rdquo;. De hecho, en su libro, el exalcalde recoge hasta el men&uacute; de lo que comieron ese d&iacute;a &eacute;l y sus acompa&ntilde;antes, as&iacute; como su discurso, en el que hace referencia a Dulcinea:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Compa&ntilde;eros y amigos, caballeros de la Mancha, que luch&aacute;is por el bien y la justicia, no descans&eacute;is hasta desencantar a la Se&ntilde;ora de nuestros altos pensamientos, Dulcinea del Toboso; no descans&eacute;is hasta implantar en Espa&ntilde;a la Rep&uacute;blica&rdquo;.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s tambi&eacute;n hizo referencias a El Toboso en dos n&uacute;meros de la revista &lsquo;La Esfera&rsquo;, que se public&oacute; entre 1914 y 1931, y en la que escribi&oacute; durante una temporada sobre diferentes pueblos de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola. En sus textos, bajo el t&iacute;tulo <em>Ciudades Viejas</em>, Gald&oacute;s immortaliza sus recorridos por esas tierras. &ldquo;Desde Quintanar de la Orden fui a El Toboso en c&oacute;moda tartana... Dulcinea es eterna, y aqu&iacute; la ten&eacute;is en sus alc&aacute;zares del Toboso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es innegable que hubo una huella de Quintanar y El Toboso en Gald&oacute;s. No solo por el mitin, sus recorridos y la revista, sino tambi&eacute;n por la correspondencia con Antonio Nu&ntilde;o de la Rosa, que pervivi&oacute; durante muchos a&ntilde;os. Este &uacute;ltimo hasta le mandaba quesos de la zona&rdquo;, refiere entre risas Marciano Ortega.
    </p><p class="article-text">
        El excalde hace menci&oacute;n igualmente al libro &lsquo;Gald&oacute;s y la Mancha&rsquo;, del alcarre&ntilde;o Jos&eacute; Esteban, donde aparecen otras relaciones de la obra de Gald&oacute;s con esta comarca. Contiene un censo de los m&aacute;s de cien personajes manchegos que habitan la literatura galdosiana.
    </p><p class="article-text">
        Destaca por &uacute;ltimo otro dato de inter&eacute;s. En la Biblioteca Cervantina de El Toboso hay ejemplares de colecciones de Gald&oacute;s que envi&oacute; su hija, Mar&iacute;a Gald&oacute;s Cobi&aacute;n, despu&eacute;s del fallecimiento del escritor. &ldquo;Hasta despu&eacute;s de muerto, sigui&oacute; manteniendo su v&iacute;nculo con el municipio&rdquo;, concluye el autor de la obra que ha seguido este rastro.
    </p><p class="article-text">
        Marciano Ortega Molina naci&oacute; en El Toboso, 1957. Diplomado en Magisterio, es investigador del patrimonio y la etnograf&iacute;a tobose&ntilde;a y de la comarca. Otro de sus libros es 'Molinos de El Toboso, &iexcl;Realidad o ficci&oacute;n!'. Fue alcalde por el PP en esta localidad de 2007-2015 y tambi&eacute;n presidente de la asociaci&oacute;n cultural 'Santiago Ap&oacute;stol' de Quintanar de la Orden.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/mitin-masas-misterio-calle-libro-ilumina-huella-galdos-mancha-toledana_1_13381491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 18:15:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un mitin de masas y el misterio de una calle: el libro que ilumina la huella de Galdós en la Mancha toledana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Benito Pérez Galdós,Literatura,Libros,Historia,Pueblos,Alcaldes,Don Quijote de la Mancha,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gastronomía e historia en el rincón de la provincia de Ciudad Real que inspiró a Cervantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/gastronomia-e-historia-rincon-provincia-ciudad-real-inspiro-cervantes_1_13364962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae64c3e8-db13-431c-b1bd-f2b298a2e1d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146966.jpg" width="4677" height="2631" alt="Gastronomía e historia en el rincón de la provincia de Ciudad Real que inspiró a Cervantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un recorrido por Alcázar de San Juan revela cómo el paisaje manchego, la herencia cervantina y la cocina tradicional siguen definiendo una escapada vinculada al universo del Quijote</p><p class="subtitle">Qué ver en Ciudad Real: enclaves naturales, culturales e históricos en el corazón de La Mancha</p></div><p class="article-text">
        En plena Castilla-La Mancha, Alc&aacute;zar de San Juan concentra buena parte de los rasgos que ayudan a entender la identidad cultural de esta zona de Ciudad Real: una relaci&oacute;n muy presente con el universo cervantino, un entramado urbano marcado por distintas etapas hist&oacute;ricas y una cocina profundamente ligada al trabajo en el campo. La visita no se explica a partir de un &uacute;nico monumento, sino como un recorrido en el que se entrelazan calles, plazas, molinos, viviendas y espacios muse&iacute;sticos. 
    </p><p class="article-text">
        La conexi&oacute;n con Miguel de Cervantes forma parte del relato local y de la manera en que la ciudad se presenta a quienes la visitan. Las p&aacute;ginas de <em>Don Quijote de la Mancha</em> contribuyeron a proyectar los paisajes y pueblos de Castilla-La Mancha m&aacute;s all&aacute; de su territorio, y Alc&aacute;zar de San Juan mantiene una vinculaci&oacute;n propia con ese imaginario. No se trata solo de localizar referencias literarias, sino de acercarse a un entorno donde la figura del hidalgo, los molinos de viento y la llanura manchega siguen presentes tanto en el paisaje como en la memoria colectiva.
    </p><p class="article-text">
        La gastronom&iacute;a tambi&eacute;n funciona como una v&iacute;a para interpretar el destino. La cocina manchega nace de un contexto humilde, ligado a pastores, agricultores y familias que necesitaban platos contundentes para afrontar largas jornadas. Ese origen explica la presencia de elaboraciones sencillas, con alto aporte energ&eacute;tico y basadas en productos cercanos. En Alc&aacute;zar de San Juan, esta tradici&oacute;n se integra con el patrimonio hist&oacute;rico y con los espacios naturales del entorno, como el Complejo Lagunar, situado a pocos kil&oacute;metros del n&uacute;cleo urbano.
    </p><h2 class="article-text">El rastro cervantino en calles, molinos y museos</h2><p class="article-text">
        Uno de los puntos destacados del recorrido es la iglesia de Santa Mar&iacute;a la Mayor, donde en 1748 se localiz&oacute; una partida de bautismo vinculada a Miguel de Cervantes. La pila relacionada con ese bautismo se conserva en el interior del templo, un edificio que permite apreciar la superposici&oacute;n de diferentes &eacute;pocas en su estructura. Junto a &eacute;l se alza el Torre&oacute;n del Gran Prior, considerado un vestigio almohade del siglo XIII y una de las referencias hist&oacute;ricas m&aacute;s visibles del centro.
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            <span class="title">
                Iglesia de Santa María.                            </span>
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        El paseo por la ciudad permite identificar otros elementos conectados con el imaginario del Quijote. Estatuas, placas, casas solariegas y distintos rincones del casco urbano recuerdan la relevancia de la obra y del contexto manchego en el que se sit&uacute;a buena parte de su universo literario. Alc&aacute;zar de San Juan no plantea esta relaci&oacute;n como un elemento aislado, sino como una presencia distribuida a lo largo del recorrido, especialmente en aquellos espacios donde se cruzan historia local y memoria cervantina.
    </p><p class="article-text">
        El Cerro de San Ant&oacute;n constituye otra parada relevante. All&iacute; se ubican los molinos de viento, uno de los conjuntos etnogr&aacute;ficos m&aacute;s reconocibles del municipio. Estas construcciones aparecieron en la comarca a mediados del siglo XVI como respuesta a la escasez de molinos de agua, condicionada por el clima y la orograf&iacute;a. En este espacio, uno de los molinos acoge el Centro de Interpretaci&oacute;n del Paisaje Manchego, lo que permite contextualizar estas estructuras dentro de su entorno agr&iacute;cola y territorial.
    </p><p class="article-text">
        La visita puede continuar en el Museo Casa del Hidalgo, donde se explica c&oacute;mo era la vida de los hidalgos manchegos. Este espacio facilita comprender el contexto social asociado al protagonista de la obra de Cervantes y a la &eacute;poca que refleja la novela. La propuesta encaja con el resto del recorrido porque no se limita al personaje literario, sino que muestra una forma de vida, unas costumbres y una organizaci&oacute;n dom&eacute;stica propias de aquel periodo.
    </p><h2 class="article-text">Una cocina nacida del campo y un entorno de lagunas</h2><p class="article-text">
        La cocina manchega tiene una base claramente rural. Sus platos proceden de una sociedad acostumbrada a aprovechar los recursos disponibles y a preparar comidas capaces de sostener el esfuerzo f&iacute;sico de las labores agrarias y ganaderas. Este origen ayuda a entender por qu&eacute; muchas recetas tradicionales se apoyan en ingredientes sencillos, elaboraciones directas y sabores vinculados al territorio, sin recurrir a preparaciones complejas.
    </p><p class="article-text">
        En Alc&aacute;zar de San Juan, esta tradici&oacute;n culinaria forma parte de la experiencia del visitante porque conecta con la historia econ&oacute;mica y social de La Mancha. La gastronom&iacute;a local no aparece como un a&ntilde;adido independiente del patrimonio, sino como otra forma de acercarse a la vida del municipio. Pastores, agricultores y familias del entorno construyeron durante generaciones una cocina basada en la necesidad, el aprovechamiento y el respeto por los productos de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Ese v&iacute;nculo con la tierra se completa con el paisaje que rodea la localidad. A pocos kil&oacute;metros se encuentra el Complejo Lagunar, reconocido como parte de la Reserva de la Biosfera de La Mancha H&uacute;meda. Este espacio introduce una lectura diferente del viaje, alejada del casco hist&oacute;rico pero conectada con el territorio. Las lagunas permiten ampliar la visita hacia un entorno natural que contrasta con la imagen m&aacute;s seca y llana que suele asociarse a La Mancha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/gastronomia-e-historia-rincon-provincia-ciudad-real-inspiro-cervantes_1_13364962.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 07:17:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gastronomía e historia en el rincón de la provincia de Ciudad Real que inspiró a Cervantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castilla-La Mancha,Ciudad Real,Miguel de Cervantes,Don Quijote de la Mancha,Gastronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argamasilla de Alba dice adiós a su Don Quijote tras 25 años siendo encarnado por el mismo intérprete]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/argamasilla-alba-dice-adios-don-quijote-25-anos-encarnado-interprete_1_13284681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/441c84a3-bc31-45df-8704-548f4bed3c2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Argamasilla de Alba dice adiós a su Don Quijote tras 25 años siendo encarnado por el mismo intérprete"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> José Luis Fernández Serrano es el actor que ha dado vida al personaje en la representación teatral 'El Quijote en la Calle', una de las citas culturales más reconocidas del municipio ciudadrealeño</p><p class="subtitle">El cura exorcista de Madridejos, una figura histórica del municipio toledano vuelve en ruta teatralizada</p></div><p class="article-text">
        Argamasilla de Alba vivi&oacute; en la noche del pasado s&aacute;bado una de las ediciones &ldquo;m&aacute;s emotivas&rdquo; de la historia de <em>El Quijote en la Calle</em>. La representaci&oacute;n, que este a&ntilde;o alcanzaba su vig&eacute;simo quinto aniversario, reuni&oacute; a cientos de personas en la Plaza Alonso Quijano para disfrutar de una nueva puesta en escena de la obra cervantina y asistir a un momento que &ldquo;ya forma parte de la memoria colectiva de la localidad&rdquo;: la despedida de Jos&eacute; Luis Fern&aacute;ndez Serrano del personaje de Don Quijote tras veinticinco a&ntilde;os encarnando al Caballero de la Triste Figura.
    </p><p class="article-text">
        Bajo un manto de estrellas y en una noche cargada de simbolismo, vecinos y visitantes acompa&ntilde;aron a los protagonistas de esta singular representaci&oacute;n que, desde hace un cuarto de siglo, convierte las calles y plazas de Argamasilla de Alba en un gran escenario al aire libre donde literatura, teatro, m&uacute;sica, danza y participaci&oacute;n ciudadana se dan la mano para rendir homenaje a la obra m&aacute;s universal de Miguel de Cervantes.
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            <span class="title">
                25 edición de &#039;El Quijote en la Calle&#039; de Argamasilla de Alba                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una despedida tras cinco lustros siendo Don Quijote</h2><p class="article-text">
        La XXV edici&oacute;n llev&oacute; a escena una adaptaci&oacute;n de los cap&iacute;tulos finales de la novela, centr&aacute;ndose en los &uacute;ltimos episodios de la vida de Don Quijote. El encuentro con &Aacute;lvaro de Tarfe, las reflexiones finales del caballero, su testamento y su muerte marcaron el hilo conductor de una representaci&oacute;n que adquiri&oacute; un significado especial al coincidir con la despedida del actor Jos&eacute; Luis Fern&aacute;ndez Serrano, que ha dado vida al personaje desde los inicios de esta iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        Visiblemente emocionado, agradeci&oacute; el apoyo recibido durante todos estos a&ntilde;os por parte de compa&ntilde;eros, colaboradores, asociaciones y p&uacute;blico, reconociendo el esfuerzo colectivo que ha permitido mantener viva esta tradici&oacute;n durante veinticinco a&ntilde;os.
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            <span class="title">
                El Don Quijote interpretado por José Luis Fernández                            </span>
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        Durante su intervenci&oacute;n tuvo tambi&eacute;n un recuerdo especial para todas aquellas personas que participaron en la representaci&oacute;n o la siguieron desde el p&uacute;blico y que ya no se encuentran entre nosotros, solicitando un respetuoso minuto de silencio en su memoria.
    </p><p class="article-text">
        De manera especialmente sentida, quiso rendir homenaje a Pedro Serrano &ldquo;Periqui&rdquo;, a quien record&oacute; como su fiel escudero durante a&ntilde;os en el papel de Sancho Panza, destacando su entrega, compa&ntilde;erismo y la pasi&oacute;n con la que hizo suyo el personaje.
    </p><p class="article-text">
        La emoci&oacute;n fue creciendo hasta desembocar en una larga ovaci&oacute;n del p&uacute;blico que llenaba la plaza, poniendo el broche de oro a una &ldquo;noche hist&oacute;rica&rdquo; para la cultura local.
    </p><h2 class="article-text">El &ldquo;m&aacute;s universal de los manchegos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La muerte de Don Quijote sobre el escenario marc&oacute; el desenlace de la representaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n simboliz&oacute; el cierre de una etapa irrepetible para Jos&eacute; Luis Fern&aacute;ndez Serrano, cuya figura quedar&aacute; para siempre ligada a la historia de <em>El Quijote en la Calle</em>.
    </p><p class="article-text">
        Antes de abandonar definitivamente el personaje, quiso dirigirse una &uacute;ltima vez a los asistentes con tres palabras sencillas y cargadas de significado: &ldquo;Gracias, gracias y gracias&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La intérprete de Dulcinea en &#039;El Quijote en la Calle&#039; de Argamasilla de Alba"
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            <span class="title">
                La intérprete de Dulcinea en &#039;El Quijote en la Calle&#039; de Argamasilla de Alba                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con ellas concluy&oacute; una edici&oacute;n que ser&aacute; recordada no solo por celebrar el vig&eacute;simo quinto aniversario de una de las grandes citas culturales de Argamasilla de Alba, sino tambi&eacute;n por despedir a quien, durante veinticinco a&ntilde;os, puso voz, cuerpo y alma al m&aacute;s universal de los manchegos.
    </p><p class="article-text">
        La direcci&oacute;n de Pilar Serrano de Mench&eacute;n volvi&oacute; a ser una de las grandes claves del &eacute;xito de la representaci&oacute;n. Su trabajo al frente de <em>El Quijote en la Calle</em> ha permitido consolidar un proyecto cultural que &ldquo;trasciende el &aacute;mbito teatral para convertirse en una de las se&ntilde;as de identidad de Argamasilla de Alba&rdquo;, implicando generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n a decenas de vecinos y vecinas en torno al universo cervantino.
    </p><p class="article-text">
        La puesta en escena cont&oacute; con la participaci&oacute;n de Tiquitoc Teatro, la Agrupaci&oacute;n Musical &ldquo;Maestro Mart&iacute;n D&iacute;az&rdquo;, dirigida por Miguel Carlos G&oacute;mez Perona, el Grupo de Coros y Danzas &ldquo;Mancha Verde&rdquo;, la Antigua Escuela de Baile &ldquo;Crisanto y Mar&iacute;a del Rosario&rdquo;, as&iacute; como numerosos colaboradores, asociaciones, t&eacute;cnicos, voluntarios y participantes que hicieron posible una nueva edici&oacute;n de este espect&aacute;culo colectivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/argamasilla-alba-dice-adios-don-quijote-25-anos-encarnado-interprete_1_13284681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 12:34:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Argamasilla de Alba dice adiós a su Don Quijote tras 25 años siendo encarnado por el mismo intérprete]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Don Quijote de la Mancha,Actores,Miguel de Cervantes,Literatura,Artes escénicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cuadro de Alcázar de San Juan que viajó a México para custodiar el sueño de Don Quijote]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cuadro-alcazar-san-juan-viajo-mexico-custodiar-sueno-don-quijote_1_13284564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b4784b7-7f2b-42a8-a458-bb16c972b486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cuadro de Alcázar de San Juan que viajó a México para custodiar el sueño de Don Quijote"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra del pintor José Luis Samper Sánchez-Villacañas forma parte del Museo Iconográfico del Quijote en Guanajuato, adquirida en 1980 por el coleccionista cervantino Eulalio Ferrer Rodríguez</p><p class="subtitle">Más de 3.000 azulejos y oculto en una cafetería de instituto: así es el mural que Castilla-La Mancha acaba de proteger</p></div><p class="article-text">
        En alg&uacute;n rinc&oacute;n de Guanajuato, en el coraz&oacute;n de M&eacute;xico, un lienzo pintado en Alc&aacute;zar de San Juan guarda con orgullo la figura de Don Quijote sobre su fiel Rocinante. Su autor es Jos&eacute; Luis Samper S&aacute;nchez-Villaca&ntilde;as, pintor alcazare&ntilde;o que, gracias a una singular correspondencia con el empresario y mecenas espa&ntilde;ol Eulalio Ferrer Rodr&iacute;guez, puso su talento al servicio del m&aacute;s ambicioso santuario cervantino del mundo: el Museo Iconogr&aacute;fico del Quijote.
    </p><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; en octubre de 1978. Eulalio Ferrer Rodr&iacute;guez (Santander, 1921 &ndash; M&eacute;xico, 2009) fue uno de los grandes mecenas culturales del siglo XX en lengua espa&ntilde;ola. Exiliado tras la Guerra Civil, construy&oacute; en M&eacute;xico un emporio publicitario desde el que financi&oacute; una apasionada colecci&oacute;n cervantina, una recopilaci&oacute;n de las m&aacute;s importantes del mundo. Ferrer que hab&iacute;a recibido el cat&aacute;logo de una exposici&oacute;n que Jos&eacute; Luis Samper S&aacute;nchez-Villaca&ntilde;as iba a celebrar en la Casa de Cultura de Tomelloso e impresionado por la calidad art&iacute;stica de las obras, no tard&oacute; en ponerse en contacto con el pintor. 
    </p><p class="article-text">
        En una carta fechada el 20 de octubre de 1978, escrita desde su despacho en M&eacute;xico D. F., el mecenas le felicitaba con afecto por su pr&oacute;xima muestra y le trasladaba una propuesta que cambiar&iacute;a para siempre el rastro de Samper m&aacute;s all&aacute; de La Mancha.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Aprovecho estas líneas para que considere la posibilidad de que me haga un lienzo al óleo con tema quijotesco que dejo a su libertad creativa”</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eulalio Ferrer Rodríguez, carta a Samper, 20 de octubre de 1978</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En aquella misiva, Ferrer le especificaba las dimensiones del encargo: un lienzo de aproximadamente 80 cent&iacute;metros de ancho por 60 de alto, con libertad tem&aacute;tica dentro del universo quijotesco. La obra estaba destinada a engrosar su ya c&eacute;lebre Museo Iconogr&aacute;fico del Quijote, ese monumento singular que Ferrer so&ntilde;aba como el mayor repositorio visual de la figura del ingenioso hidalgo. El mecenas tambi&eacute;n ped&iacute;a al artista que ajustara su precio a la remuneraci&oacute;n museogr&aacute;fica habitual, se&ntilde;al de que el proyecto era una empresa colectiva y solidaria, y no un capricho de coleccionista.
    </p><p class="article-text">
        Samper acept&oacute; el reto. Tom&oacute; sus pinceles y cre&oacute; una escena de un realismo sereno y evocador: Don Quijote a caballo sobre el blanco Rocinante, armado con lanza y escudo, atravesando el patio de una venta manchega de muros encalados y piedra viva, bajo un cielo de nubes rosadas.  
    </p><p class="article-text">
        La pintura, firmada &ldquo;Samper&rdquo; en el &aacute;ngulo inferior izquierdo, capta la esencia de La Mancha que el caballero llevaba en el coraz&oacute;n: el paisaje &aacute;rido, la luz de la meseta, el silencio heroico del que parte solo hacia lo imposible.
    </p><p class="article-text">
        El 20 de marzo de 1980, Ferrer escrib&iacute;a de nuevo a Samper, esta vez para acusar recibo de la fotograf&iacute;a de la pintura quijotesca que el alcazare&ntilde;o le hab&iacute;a remitido con su carta del 3 de ese mes. &ldquo;Me parece que es una obra de calidad, digna de su firma, aunque ignoro sus medidas&rdquo;, escrib&iacute;a Ferrer con la mezcla de entusiasmo y precisi&oacute;n que le caracterizaba. 
    </p><p class="article-text">
        En la misma carta encomendaba al artista que entregara el cuadro al se&ntilde;or Roberto Santa, encargado de hac&eacute;rselo llegar a M&eacute;xico, y le solicitaba un recibo en papel membretado para girarle las 50.000 pesetas correspondientes al precio acordado.
    </p><p class="article-text">
        El dorso del propio lienzo atestigua hoy ese viaje transatl&aacute;ntico: sobre el bastidor de madera, figura su n&uacute;mero del cat&aacute;logo (n.&ordm; 376) y en la parte trasera del lienzo, escrito a mano con letra clara, la propia letra de Jos&eacute; Luis Samper, puede leerse &ldquo;AUTOR: Jos&eacute; Luis Samper / Pascuala 16 / Alcazar de San Juan / Espa&ntilde;a&rdquo;. Una inscripci&oacute;n sencilla que conecta para siempre esta calle alcazare&ntilde;a con las salas del museo mexicano, como si el cuadro llevara grabada su partida de nacimiento.
    </p><p class="article-text">
        El Museo Iconogr&aacute;fico del Quijote (MIQ) en Guanajuato fue inaugurado en Guanajuato en 1987 y reconocido como Museo del A&ntilde;o por el Consejo Internacional de Museos, alberga una colecci&oacute;n de m&aacute;s de mil piezas de artistas de todo el mundo que interpretaron la figura del caballero manchego Su acervo se exhibe de manera rotativa a trav&eacute;s de 17 salas e incluye pinturas, esculturas, grabados, libros y cer&aacute;mica fina, inspiradas en la obra cumbre de Miguel de Cervantes. 
    </p><p class="article-text">
        Entre esa constelaci&oacute;n de artistas universales, la obra de Jos&eacute; Luis Samper S&aacute;nchez-Villaca&ntilde;as ocupa un lugar singular: es la voz de La Mancha real, la de los campos y los pueblos que vieron nacer al personaje. Una pintura que no interpreta a Don Quijote desde la distancia de la metr&oacute;poli o la academia, sino desde la tierra &aacute;spera y luminosa que lo alumbr&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La historia de este cuadro, recuperada gracias a la correspondencia conservada en el archivo de la C&aacute;tedra Ferrer &mdash;y gracias tambi&eacute;n a la amable colaboraci&oacute;n de nuestro amigo Eduardo Alberto Reynoso Tostado, presidente de la Asociaci&oacute;n Internacional de Lectores y Coleccionistas de don Quijote, A.C. y a su amistad con el director del MIQ, Sr. D. Onofre S&aacute;nchez Menchero, as&iacute; como con la familia Samper de Alc&aacute;zar de San Juan&mdash;, es tambi&eacute;n la historia de c&oacute;mo la cultura de un pueblo peque&ntilde;o puede trascender fronteras cuando encuentra el impulso y el reconocimiento adecuados. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Constantino López Sánchez-T. / Salvador Samper Cortés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cuadro-alcazar-san-juan-viajo-mexico-custodiar-sueno-don-quijote_1_13284564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 12:06:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Pintura,Don Quijote de la Mancha,Alcázar de San Juan,Miguel de Cervantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La soga tras el caldero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/soga-caldero_129_13280973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d0b4965-2297-41e9-bbb0-15c1d4602ca3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x455y400.jpg" width="1200" height="675" alt="La soga tras el caldero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es una pena que el tema de estos días no sea la búsqueda de ninguna Dulcinea, sino la visita del Papa. Más que nada, porque quien busca utopías, encuentra soluciones: por ejemplo, la Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas de la II República</p><p class="subtitle">La anterior 'nota al pie' - Un cuento de Stromboli</p></div><p class="article-text">
        Hay frases que, de puro acertadas, se convierten en refranes; o por lo menos, en alguno de sus muchos familiares y reflejos, que los amantes de la palabra buscaban antes &mdash;y algunos seguimos buscando&mdash; en tesoros como el <em>Diccionario de sin&oacute;nimos</em> de Mar&iacute;a Moliner, el de Garc&iacute;a-Molins y el de Roque Barcia. A veces, ni siquiera ten&iacute;an la intenci&oacute;n que se les achaca; a veces la adquieren con el paso del tiempo, y tampoco es raro que pierdan sutilezas por el camino. Seguro que esta les suena: &ldquo;Con la Iglesia hemos dado, Sancho&rdquo;, donde el <em>dado</em> acab&oacute; en <em>topado. </em>Naci&oacute; en el cap&iacute;tulo IX de la segunda parte del <em>Quijote</em> y, a base de utilizarse en el sentido que todos conocemos, se tiende a olvidar que es un asunto de chasco y sorna, nada m&aacute;s. A fin de cuentas, el caballero de la triste figura (definici&oacute;n procedente del libro III del <em>Clari&aacute;n de Landanis</em>, de Jer&oacute;nimo L&oacute;pez) no andaba esa madrugada con ganas de filosofar sobre el clero, precisamente; s&oacute;lo intentaba localizar el palacio de Dulcinea, creyendo que pod&iacute;a estar &ldquo;despierta&rdquo; a esas horas.
    </p><p class="article-text">
        Si Cervantes hubiera querido decir algo diferente, lo habr&iacute;a dicho. Su obra es abiertamente cr&iacute;tica y, desde luego, sab&iacute;a todo lo que hab&iacute;a que saber de los poderes de la &eacute;poca, Iglesia incluida. A diferencia de nosotros, &eacute;l no ten&iacute;a que leer &mdash;por ejemplo&mdash; <em>La econom&iacute;a en la Espa&ntilde;a moderna</em> (Alfredo Alvar Ezquerra), <em>Las clases sociales en la Espa&ntilde;a del Antiguo R&eacute;gimen</em> (Antonio Dom&iacute;nguez Ortiz) o <em>Iglesia y Estado en la Espa&ntilde;a del siglo XVII</em> (Quint&iacute;n Aldea) para entender lo que pasaba. Lo sab&iacute;a y lo sufr&iacute;a y, en consecuencia, no le habr&iacute;a importado que su frase adquiriera el matiz actual. Pero, desde mi punto de vista, lo que Cervantes hizo fue m&aacute;s subversivo: por el sencillo procedimiento de enfrentar el &ldquo;bulto grande y sombra&rdquo; del edificio eclesi&aacute;stico al bello &ldquo;alc&aacute;zar&rdquo; de su mujer deseada (&ldquo;de o&iacute;das&rdquo;, por cierto), consigue que simpaticemos con cualquier cosa menos con la Iglesia en cuesti&oacute;n. Y como no le parece suficiente, enzarza a Quijote y Sancho en una discusi&oacute;n inmobiliaria, donde habr&iacute;a hasta inmatriculaciones si no fuera porque el tema sigue siendo ella.
    </p><p class="article-text">
        Es una pena que el tema de estos d&iacute;as no sea una utop&iacute;a como Dulcinea. De serlo, no habr&iacute;a que recordar que este mes se ha cumplido otro aniversario de la Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas de la II Rep&uacute;blica (1933), tan avanzada que, en comparaci&oacute;n, lo que tenemos ahora es un chiste de mal gusto. Tanto es as&iacute; que, en su comunicado del pasado 2 junio &mdash;al hilo de la visita del Papa&mdash;, el catolic&iacute;simo Moceop (Movimiento por el celibato opcional) denunciaba los &ldquo;m&aacute;s de 100.000 bienes inmatriculados&rdquo; de la Iglesia en Espa&ntilde;a y exig&iacute;a que se rompan los acuerdos con el Estado, que proporcionan &ldquo;muy importantes beneficios econ&oacute;micos y no pocos privilegios&rdquo; a los representantes de lo que, de facto, es un pa&iacute;s extranjero, el Vaticano. Vamos, que la protesta no viene &uacute;nicamente de las m&aacute;s de sesenta organizaciones laicas que han convocado manifestaciones y concentraciones en sitios como Barcelona y Madrid mientras la plana mayor de los dirigentes del Reino corre a hacerse la foto con Le&oacute;n XIV y bloquea los espacios p&uacute;blicos (transportes incluidos) para que los feligreses campen a sus anchas.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si recuerdan lo que pas&oacute; en la capital hace tres lustros, en agosto del a&ntilde;o 2011. Entonces, nos visitaba un Papa m&aacute;s reaccionario &mdash;en principio, porque la Iglesia maneja bien los juegos de m&aacute;scaras&mdash; y, para sorpresa de bastantes, la Delegaci&oacute;n del &uacute;ltimo Gobierno de Zapatero prohibi&oacute; el recorrido original de la manifestaci&oacute;n de los laicos con el argumento de que el turismo religioso era esencial para el pa&iacute;s, a diferencia de las movilizaciones populares. Eran los d&iacute;as del 15M y, por supuesto, el desprecio no se recibi&oacute; como ahora, de brazos cruzados: decenas de miles de personas salieron a la calle y se atrevieron a expresar lo que pensaban de Benedicto XVI y su Jornada Mundial de la Juventud, lo cual les vali&oacute; unas cuantas <em>caricias</em> de las fuerzas de orden p&uacute;blico. Pero se expresaron. No perdieron la jornada, que es lo que se hace cuando la gente&nbsp;calla por miedo, decepci&oacute;n o comodidad y acaba tirando &ldquo;la soga tras el caldero&rdquo; al fondo del pozo. Comprendieron, aunque fuera brevemente, que la hegemon&iacute;a cultural se gana a trav&eacute;s de la lucha, no de la palabrer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El cap&iacute;tulo mencionado del <em>Quijote</em> tiene un subt&iacute;tulo t&iacute;pico del genio de Alcal&aacute; de Henares: &ldquo;Donde se cuenta lo que en &eacute;l se ver&aacute;&rdquo;, una forma ciertamente ir&oacute;nica y elegante de decir que, si quieres saber lo que pasa, lo leas y te dejes de gaitas. Y si eso es v&aacute;lido para ese fant&aacute;stico hito de la literatura universal que llaman &ldquo;novela&rdquo; (de alg&uacute;n modo hay que llamarlo), tambi&eacute;n lo es para la vida, para lo que conviene hacer con ella. Hasta buscar palacios imaginarios por El Toboso es menos irracional que esperar a que las cosas cambien sin mover un dedo, empezando por los excesos de cualquier religi&oacute;n. Adem&aacute;s, s&oacute;lo hay una forma segura de no encontrar a Dulcinea: renunciar a encontrarla, claro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Gómez Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/soga-caldero_129_13280973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 19:52:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La soga tras el caldero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Miguel de Cervantes,Don Quijote de la Mancha,Iglesia católica,Papa León XIV,Vaticano,Laicismo,Segunda República]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los molinos manchegos que parecen sacados del Quijote: así se visitan los gigantes de Consuegra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/molinos-manchegos-parecen-sacados-quijote-visitan-gigantes-consuegra-pm_1_13258633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a047104-a973-4af8-9c87-979b72ba6302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los molinos manchegos que parecen sacados del Quijote: así se visitan los gigantes de Consuegra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Cerro Calderico conserva uno de los paisajes más icónicos de Castilla-La Mancha, con doce molinos históricos alineados</p><p class="subtitle">Los molinos de Mykonos que son una postal muy manchega</p></div><p class="article-text">
        Hay paisajes que uno reconoce incluso antes de haberlos visitado. Los <strong>molinos de viento de Consuegra</strong> pertenecen a esa categor&iacute;a. Sus aspas blancas coronando el Cerro Calderico se han convertido en una de las <strong>im&aacute;genes m&aacute;s representativas de Castilla-La Mancha</strong> y tambi&eacute;n en uno de los escenarios m&aacute;s ligados al <strong>imaginario de Don Quijote</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Alineados sobre la cima del cerro, los doce molinos dominan desde hace siglos la llanura manchega. Lo que hoy es uno de los <strong>grandes reclamos tur&iacute;sticos de Toledo</strong> naci&oacute;, en realidad, de una necesidad muy concreta: moler cereal en una tierra donde apenas exist&iacute;an cursos de agua permanentes que permitieran utilizar molinos fluviales.
    </p><p class="article-text">
        Por eso estos ingenios comenzaron a levantarse entre los siglos XVI y XVIII aprovechando las fuertes corrientes de aire de la comarca. Originalmente existieron trece molinos, aunque hoy se conservan y pueden visitarse doce, perfectamente visibles desde distintos puntos del <strong>paisaje manchego</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como dice la web '<a href="https://www.turismocastillalamancha.es/es/cultura-y-patrimonio/molinos/toledo/molinos-de-viento-del-cerro-calderico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En alg&uacute;n lugar de tu vida</a>', -en relaci&oacute;n al famoso '<strong>en un lugar de La Mancha...</strong>'-, de Turismo de Castilla-La Mancha, &ldquo;universales gracias a Don Quijote, resulta imposible contemplar estos molinos sin recordar el c&eacute;lebre episodio de los gigantes&rdquo;. Y es dif&iacute;cil no hacerlo. Las aspas girando sobre el horizonte parecen seguir conectadas, siglos despu&eacute;s, con <strong>la escena que Miguel de Cervantes convirti&oacute;</strong> en uno de los episodios m&aacute;s famosos de la literatura universal.
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                Molinos de Consuegra, en Toledo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Molinos hist&oacute;ricos que todav&iacute;a conservan su maquinaria</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la imagen exterior, muchos de los <strong>molinos de Consuegra</strong> siguen guardando buena parte de su estructura original. Algunos conservan incluso la maquinaria hist&oacute;rica completa, permitiendo entender c&oacute;mo funcionaban estos ingenios tradicionales movidos &uacute;nicamente por la fuerza del viento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aspas de madera</strong>, engranajes de encina, vigas de pino y enormes ruedas interiores forman todav&iacute;a el coraz&oacute;n mec&aacute;nico de varios de estos molinos. Cada uno tiene adem&aacute;s nombre propio, muchos inspirados en <a href="https://www.eldiario.es/viajes/casa-cervantes-escribio-quijote-lugar-espana-pm_1_12263476.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personajes o referencias del Quijote</a>, reforzando a&uacute;n m&aacute;s el v&iacute;nculo entre el paisaje manchego y la obra cervantina.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los m&aacute;s importantes es <strong>el molino Sancho</strong>, considerado uno de los mejor conservados. Mantiene &iacute;ntegra su maquinaria del siglo XVI y sigue funcionando en determinadas celebraciones tradicionales. Durante la Fiesta de la Rosa del Azafr&aacute;n se celebra all&iacute; la conocida Molienda de la Paz, un acto simb&oacute;lico en el que el molino vuelve a mover sus aspas y transforma trigo en harina ante los visitantes.
    </p><p class="article-text">
        Junto a &eacute;l destacan tambi&eacute;n otros <strong>molinos hist&oacute;ricos como Rucio, Bolero o Espartero</strong>, que conservan distintos elementos originales y forman parte de un recorrido cultural y etnogr&aacute;fico que permite entender c&oacute;mo era la vida molinera en La Mancha durante siglos.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo visitar los molinos de Consuegra</h2><p class="article-text">
        El conjunto puede recorrerse f&aacute;cilmente caminando por la<strong> cresta del Cerro Calderico</strong>, desde donde tambi&eacute;n se obtienen algunas de las vistas m&aacute;s espectaculares de la llanura manchega. El paisaje cambia especialmente al amanecer y al atardecer, cuando la luz ti&ntilde;e de tonos dorados las fachadas blancas de los molinos y el castillo medieval que domina el cerro.
    </p><p class="article-text">
        Varios de los molinos pueden visitarse por dentro y cuentan con espacios expositivos dedicados a la <strong>tradici&oacute;n molinera</strong>, al<strong> universo quijotesco </strong>y a distintos aspectos culturales de Castilla-La Mancha. Adem&aacute;s, el acceso hasta la zona est&aacute; perfectamente acondicionado y forma parte habitual de muchas rutas tur&iacute;sticas por la provincia de Toledo. Pocas im&aacute;genes representan tanto la identidad manchega como estos gigantes blancos recortados contra el cielo. Un paisaje donde <strong>literatura, tradici&oacute;n e historia</strong> siguen girando, literalmente, al ritmo del viento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/molinos-manchegos-parecen-sacados-quijote-visitan-gigantes-consuegra-pm_1_13258633.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 09:00:09 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Tintoretta a la reina "tapada": los tesoros de la desconocida biblioteca del marqués que fundó el Museo del Greco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/tintoretta-reina-tapada-tesoros-desconocida-biblioteca-marques-fundo-museo-greco_1_13170581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70774266-87f1-4201-8f49-58464bf5e80c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la Tintoretta a la reina &quot;tapada&quot;: los tesoros de la desconocida biblioteca del marqués que fundó el Museo del Greco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entramos en uno de los espacios menos conocidos de Toledo, con más de 1.000 volúmenes sobre arte, botánica, historia y otras disciplinas que abarcan desde el ejemplar más antiguo, un libro de Jenofonte del siglo XVI, hasta otro sobre El Greco de principios del siglo XX, pasando por iconografías de El Quijote o estudios sobre los reyes y reinas de España</p><p class="subtitle">Chamán Ediciones: cuando sobrevivir como independiente en el sector del libro se convierte en un David contra Goliat</p></div><p class="article-text">
        Todos los museos tienen su propia biblioteca. La fusi&oacute;n entre los libros y el arte es hist&oacute;rica, necesaria y a veces algo misteriosa. El Museo del Greco de Toledo, de titularidad estatal, no es una excepci&oacute;n, y adem&aacute;s, alberga una de esas bibliotecas casi desconocidas, rec&oacute;nditas, eclipsadas por la pinacoteca dedicada al pintor cretense y por la recreaci&oacute;n anexa de que la fue su casa en esta ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no fue ese el deseo del fundador de este museo. Quiso libros desde el principio. El marqu&eacute;s Benigno Mariano Pedro Casto de la Vega-Incl&aacute;n y Flaquer, militar y pol&iacute;tico espa&ntilde;ol fue uno de los m&aacute;ximos art&iacute;fices e impulsores del desarrollo del turismo en Espa&ntilde;a. Promovi&oacute; innumerables proyectos culturales de finalidad p&uacute;blica. Y cuando puso sus ojos en Toledo, emergi&oacute; tambi&eacute;n su faceta como pintor, adem&aacute;s de arque&oacute;logo, poeta y articulista. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de sus sue&ntilde;os se cumpli&oacute; en 1911 cuando abri&oacute; sus puertas en Toledo el Museo del Greco. Fue un &eacute;xito total. Pero, con el tiempo, en paralelo al esplendor de este espacio y a la ficticia casa del pintor, fue adquiriendo libros y m&aacute;s libros, que con el tiempo conforman la hoy denominada &lsquo;Biblioteca del Marqu&eacute;s&rsquo; con m&aacute;s de un millar de ejemplares que van del siglo XVI al siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, es una de las instalaciones menos conocidas pese a que guarda aut&eacute;nticos tesoros. Con motivo del D&iacute;a del Libro, este medio ha podido conocerla en detalle de la mano de su bibliotecario, Israel Mar&iacute;n. Cuenta que en sus inicios, el marqu&eacute;s la concibi&oacute; como una biblioteca privada, personal, al estilo de las que ten&iacute;an los ateneos de diferentes ciudades a principios del siglo XX. Significa que solo pod&iacute;an usarla personas de su c&iacute;rculo m&aacute;s allegado, sobre todo intelectuales, con los que ten&iacute;a relaci&oacute;n y amistad.
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            </figure><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, hay una parte que es p&uacute;blica y est&aacute; en exposici&oacute;n permanente y en unos meses, el Museo conf&iacute;a en poder exponer m&aacute;s fondos. &ldquo;Sobre todo interesar&aacute; a investigadores, estudiantes y gente interesada en tem&aacute;ticas concretas&rdquo;. Esto es as&iacute; porque se trata de una biblioteca especializada en tem&aacute;ticas muy variadas: desde El Quijote, la historia de Toledo, la historia del arte, la figura de El Greco, hasta la pintura, pasando tambi&eacute;n por la bot&aacute;nica, diversas ingenier&iacute;as y la arquitectura. 
    </p><p class="article-text">
        Una curiosidad: no hay novelas. Est&aacute; concebida desde sus inicios con fondos de car&aacute;cter enciclop&eacute;dico, colecciones en varios vol&uacute;menes, pero tambi&eacute;n ejemplares &uacute;nicos. &ldquo;Es muy t&eacute;cnica, como son casi todas las bibliotecas de los museos, que sirven para prestar un servicio documental a la instituci&oacute;n&rdquo;, explica Mar&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El libro m&aacute;s antiguo es del a&ntilde;o 1595, el 'Xenophontis Opera Omnia', editado por&nbsp;Filippo Giunta en Florencia en 1516, que contiene las obras completas del autor griego Jenofonte, y que fue donado por la Biblioteca Nacional y est&aacute; en una sala de exposici&oacute;n permanente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Xenophontis Opera Omnia                            </span>
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        Hasta la arquitectura de la biblioteca tiene historia. El marqu&eacute;s de la Vega-Incl&aacute;n encarg&oacute; que los muebles de la misma se hicieran a imitaci&oacute;n de la del Monasterio de San Lorenzo del Escorial. Hoy en d&iacute;a est&aacute; dispuesta de manera diferente a sus or&iacute;genes, de forma que en su sala principal est&aacute;n los vol&uacute;menes en exposici&oacute;n pero tambi&eacute;n cuadros. &ldquo;De esta manera, ha pasado a ser como una pieza de museo m&aacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como estamos en el Museo del Greco, &iquest;qu&eacute; nos cuentan sobre el pintor algunos de sus ejemplares? &ldquo;Hablan principalmente de su figura, de su obra. Hay cat&aacute;logos de las primeras exposiciones que se hicieron sobre &eacute;l, y tambi&eacute;n mucha bibliograf&iacute;a que se relaciona con su formaci&oacute;n, con su paso por Italia y con su origen cretense&rdquo;. Del total de los fondos, un 20% son de esta tem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay un libro muy especial. Una conferencia sobre su pintura que realiz&oacute; en 1912 un estudiante de ingenier&iacute;a llamado Carlos G. Espresati, cuyo profesor quer&iacute;a que sus alumnos &ldquo;trabajaran tambi&eacute;n su vena art&iacute;stica y creativa&rdquo;. A ra&iacute;z de ello el autor escribi&oacute; una conferencia &ldquo;muy apasionada, llena de mociones&rdquo; sobre el pintor. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de lo que se denomina &ldquo;literatura gris&rdquo;, aquella de la que hay muy pocos ejemplares. De hecho, el que tiene esta biblioteca es &uacute;nico, encuadernado con mylar, material transparente que <span class="highlight" style="--color:white;">se utiliza principalmente para proteger libros y documentos para su conservaci&oacute;n.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Edición de la conferencia de Carlos G. Expresati sobre El Greco                            </span>
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                Interior del libro sobre la conferencia de Carlos G. Espresati, de 1912                            </span>
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        El mayor tesoro de la biblioteca es su &uacute;nico manuscrito, del siglo XVI. Ya exist&iacute;a la imprenta, pero est&aacute; realizado a mano y encuadernado en pergamino. Llamado &lsquo;Papeles sueltos&rsquo; y de autor desconocido, aborda la cuesti&oacute;n de la &ldquo;pureza de sangre&rdquo;. &ldquo;Por entonces era de lo m&aacute;s normal que las personas que quer&iacute;an acceder a cargos p&uacute;blicos demostraran que no ten&iacute;an ancestros judeoconversos y isl&aacute;micos. El libro aborda toda esta cuesti&oacute;n&rdquo;, detalla. 
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                    alt="Libro encuadernado en pergamino, del siglo XVI. Llamado &#039;Papeles sueltos&#039;."
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            <span class="title">
                Libro encuadernado en pergamino, del siglo XVI. Llamado &#039;Papeles sueltos&#039;.                            </span>
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        Resultan igualmente muy significativas tanto las fichas de b&uacute;squedas y catalogaci&oacute;n m&aacute;s antiguas como otros ejemplares del siglo XVI: entre ellos uno de Guti&eacute;rrez de los R&iacute;os, encuadernado ya en el siglo XX en el que establece las diferencias entre las artes liberales y las artes mec&aacute;nicas, centrado principalmente en el dibujo.
    </p><p class="article-text">
        Y pasando al siglo XVII, el bibliotecario se detiene un libro que recopila autores italianos del V&eacute;neto. Su mayor curiosidad es que est&aacute; incluida la pintora Marietta Robusti, hija de Jacopo Comin, Tintoretto. Conocida como la Tintoretta, se encuentra dibujada en lo que Israel Mar&iacute;n destaca como un intento de &ldquo;sacarla de la oscuridad&rdquo; pese a que en esos tiempos no estaba bien visto que las mujeres destacaran por su creatividad art&iacute;stica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La Tintoretta                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Del siglo XVIII, la 'Biblioteca del Marqu&eacute;s' alberga igualmente seis vol&uacute;menes dedicados a los reyes y reinas de Espa&ntilde;a, elaborado por Manuel Rodr&iacute;guez. De uno de ellos destaca el dibujo de Juana de Castilla, retratada junto a su esposo Felipe el Hermoso, por entonces regente. Pese a que la monarca aparece en un segundo t&eacute;rmino casi &ldquo;tapada&rdquo;, enarbola la corona de reina. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Interior de uno de los seis volúmenes sobre los reyes de España, de Manuel Rodríguez. Juana I de Castilla aparece casi tapada por Felipe el Hermoso, entonces consorte"
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            <span class="title">
                Interior de uno de los seis volúmenes sobre los reyes de España, de Manuel Rodríguez. Juana I de Castilla aparece casi tapada por Felipe el Hermoso, entonces consorte                            </span>
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        Avanzando de nuevo un siglo, Israel Mar&iacute;n extrae una iconograf&iacute;a del Quijote del siglo XIX, obra de Francisco L&oacute;pez de Fabra. De la misma destaca, aparte de sus dibujos, el cambio en la tipograf&iacute;a, derivado de que los libros, por entonces, dejaron de ser &ldquo;bienes de lujo&rdquo; debido a que se extendi&oacute; la alfabetizaci&oacute;n. Eso hizo que muchos de ellos perdieran calidad en sus p&aacute;ginas y encuadernaciones, pero tambi&eacute;n permiti&oacute; que aumentaran los lectores y lectoras de todo el mundo. 
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                Una de las imágenes de la iconografía sobre El Quijote, de Francisco López de Fabra                            </span>
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        La &uacute;ltima incorporaci&oacute;n a la biblioteca es un libro de 1908 del historiador del arte y pedagogo&nbsp;Manuel Bartolom&eacute; Coss&iacute;o. Trata sobre la figura de El Greco y es &ldquo;relativamente importante&rdquo; porque supone la base fundacional del propio museo. Est&aacute; formado por dos vol&uacute;menes: el primero es su biograf&iacute;a y el segundo un estudio sobre su obra.
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            <span class="title">
                Portada de uno de los dos volúmenes de Bartolomé Cossío sobre El Greco                            </span>
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        Otra curiosidad que va m&aacute;s all&aacute; de los libros es que el marqu&eacute;s adquiri&oacute; muchos de los ejemplares a trav&eacute;s de la biblioteca de C&aacute;novas del Castillo y Vallejo, sobrino de Antonio C&aacute;novas del Castillo, pol&iacute;tico conservador de la &eacute;poca de la Restauraci&oacute;n. Hered&oacute; la biblioteca de su t&iacute;o y la conserv&oacute;. Despu&eacute;s la adquiri&oacute; su actual due&ntilde;o, pero muchos de ellos llevan el sello originario de esa biblioteca. 
    </p><p class="article-text">
        Este legado del marqu&eacute;s es sobre todo la huella del foco que puso en Toledo. Como &ldquo;aventurero cultural&rdquo;, a principios del siglo XX se percat&oacute; de que la figura de El Greco se empezaba a revalorizar. Tras la mencionada publicaci&oacute;n en 1908 del sobre el pintor que public&oacute; Manuel Bartolom&eacute; Coss&iacute;o, se decidi&oacute; a impulsar la restauraci&oacute;n de la casa del pintor en Toledo. 
    </p><h2 class="article-text">Del museo a la &ldquo;recreaci&oacute;n&rdquo; de la casa de El Greco</h2><p class="article-text">
        El marqu&eacute;s compr&oacute; un conjunto de propiedades compuesto por un solar en el cual hab&iacute;a b&oacute;vedas derruidas y una casa construida hac&iacute;a poco tiempo; a todo ello le a&ntilde;adi&oacute; una finca anexa. La obra se ejecut&oacute; bajo la inspiraci&oacute;n del marqu&eacute;s y la ejecuci&oacute;n t&eacute;cnica del arquitecto&nbsp;Eladio Laredo. Se compon&iacute;a de casa y jard&iacute;n, cerrados por una tapia y varias construcciones de servicio.
    </p><p class="article-text">
        La casa adquiri&oacute; pronto mucha popularidad, a pesar de su discutido rigor hist&oacute;rico y de situarse cerca de donde vivi&oacute; el artista, pero no exactamente en el mismo solar.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, en 1907 el marqu&eacute;s expuso al Congreso de los Diputados su prop&oacute;sito de ceder un edificio para museo, independiente de la casa. La C&aacute;mara lo acept&oacute; y el marqu&eacute;s llev&oacute; a cabo las obras partiendo de un antiguo palacio renacentista como base. 
    </p><p class="article-text">
        Terminadas las obras del Museo, y formalizada la aceptaci&oacute;n por el Estado del mismo, el 27 de abril de 1910 se constituy&oacute; el patronato encargado de su gesti&oacute;n, compuesto por personalidades del arte, la cultura y la pol&iacute;tica, y el 12 de junio de 1911 abri&oacute; al p&uacute;blico. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/tintoretta-reina-tapada-tesoros-desconocida-biblioteca-marques-fundo-museo-greco_1_13170581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 17:50:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la Tintoretta a la reina "tapada": los tesoros de la desconocida biblioteca del marqués que fundó el Museo del Greco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bibliotecas,Libros,Día del Libro,Museos,Arte,Pintura,El Greco,Don Quijote de la Mancha,Reyes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más largo que 'el Quijote': la odisea para levantar un busto a Cervantes en Albacete]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/quijote-odisea-levantar-busto-cervantes-albacete_1_13160819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2dc93100-6780-4ad0-b51a-9109def7a08a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más largo que &#039;el Quijote&#039;: la odisea para levantar un busto a Cervantes en Albacete"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1916, Emilia Pardo Bazán colocó la primera piedra de la escultura al autor del Quijote, pero no se concluyó hasta 1948</p><p class="subtitle">Todavía quedan muchos mitos de Cervantes que desentrañar: “Todos sus retratos son falsos”
</p></div><p class="article-text">
        Miguel de Cervantes, el literato espa&ntilde;ol m&aacute;s universal, observa desde hace 76 a&ntilde;os la vida pasar en su rinc&oacute;n privilegiado del parque de Abelardo S&aacute;nchez. Su busto emerge en un entorno natural y vivo como muestra de respeto a la figura literaria que es y al paso del tiempo. Pero esa escultura tiene su particular historia, porque tard&oacute; en ser realidad m&aacute;s de 30 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; hace 110 a&ntilde;os, cuando Albacete se visti&oacute; de gala para recibir a una de las m&aacute;s insignes escritoras que ha dado Espa&ntilde;a: Emilia Pardo Baz&aacute;n. La gallega fue la gran protagonista de los Juegos Florales celebrados en 1916 con motivo del tercer centenario de la muerte de Miguel de Cervantes. Pocas fueron las ciudades espa&ntilde;olas que realizaron tan &iacute;mprobo esfuerzo para conmemorar esta efem&eacute;ride en torno al fallecimiento de quien el cine de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/secretos-cautivo-amenabar-analiza-cuatro-escenas-nueva-pelicula-cervantes_1_12623194.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandro Amen&aacute;bar ha vuelto a poner en primer plano con El cautivo.</a>
    </p><p class="article-text">
        No era excepcional que la capital manchega celebrara unos Juegos Florales. Albacete ven&iacute;a haci&eacute;ndolo desde finales del siglo XIX y, en esos primeros compases del siglo XX, la tradici&oacute;n se manten&iacute;a, siempre bajo el impulso de instituciones como el Ayuntamiento, la Diputaci&oacute;n o, incluso, la Asamblea Local de Cruz Roja. Pero lo habitual es que esa fiesta de la literatura tuviera lugar coincidiendo con la Feria de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        Que la autora de <em>Los pazos de Ulloa</em> fuera llamada a participar en estos Juegos Florales cervantinos para ejercer como mantenedora no fue casualidad. Seg&uacute;n ha escrito Cristina Pati&ntilde;o Eir&iacute;n, profesora de Literatura de la Universidad de Santiago de Compostela e investigadora de su obra, Pardo Baz&aacute;n era considerada una cervantista de m&eacute;dula desde su ni&ntilde;ez, y de ah&iacute; que utilizara actos conmemorativos como el celebrado en Albacete no solo para homenajear al autor del <em>Quijote</em>, sino para hacer ver la dimensi&oacute;n humana del texto que describe las andanzas del Caballero de la Triste Figura.
    </p><h2 class="article-text">Un acontecimiento en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        De su presencia en la ciudad ya se encarg&oacute; de informar por todo lo alto la prensa local y m&aacute;s all&aacute;. Como ejemplo, <em>Defensor de Albacete</em>, que en su portada del s&aacute;bado 22 de abril de 1916 anunciaba que solo unas horas despu&eacute;s -el domingo 23- comenzar&iacute;an los actos conmemorativos en torno al Pr&iacute;ncipe de los Ingenios. No obstante, el plato fuerte era la presencia de la autora gallega, que lleg&oacute; en tren el lunes 24 de abril, para lo que, desde la comisi&oacute;n organizadora, se llam&oacute; a las &ldquo;se&ntilde;oras&rdquo; a recibir por todo lo alto a &ldquo;tan ilustre dama&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Albacete quiso volcarse con este acontecimiento, y seg&uacute;n la publicaci&oacute;n <em>Defensor de Albacete</em>, &ldquo;la animaci&oacute;n para todos los festejos organizados con motivo del centenario es verdaderamente excepcional, y Albacete va a dar con este motivo una prueba ejemplar de su cultura y de la admiraci&oacute;n que a todos inspira en esta hidalga tierra el cantor excelso de sus llanuras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La fiesta literaria organizada para conmemorar tan destacado aniversario contando con la novelista y periodista gallega era, sin duda, el acontecimiento del a&ntilde;o, y las localidades se pusieron a precios aptos para todos los bolsillos, o casi: desde una peseta la entrada general hasta las 20 pesetas en algunos proscenios, a lo que hab&iacute;a que sumar el coste del impuesto del timbre, preciso para contribuir al buen desarrollo de esta actividad. No todo iba a correr con cargo a los dineros del Consistorio.
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a de los Juegos Florales, la prensa local daba cuenta en su edici&oacute;n del lunes de los &uacute;ltimos preparativos para una de las celebraciones m&aacute;s destacadas del pa&iacute;s en honor a Miguel de Cervantes. El programa de actos, que culminar&iacute;a en la fiesta literaria del Teatro-Circo, hab&iacute;a contado con un ciclo de conferencias sobre tem&aacute;tica cervantina a cargo del m&eacute;dico de Socu&eacute;llamos, Francisco Mart&iacute;nez Gonz&aacute;lez, quien tambi&eacute;n iba a ser galardonado en el evento. La ciudad recib&iacute;a esos d&iacute;as a figuras relevantes del &aacute;mbito cultural, no solo a la escritora, sino tambi&eacute;n al poeta y sacerdote vallisoletano Pedro Gobernado, otro de los galardonados.
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                Público esperando en la calle Isaac Peral para un acto en el Teatro Circo                            </span>
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        Pardo Baz&aacute;n, que ostentaba el t&iacute;tulo de condesa, vino acompa&ntilde;ada de &ldquo;su distinguida hija soltera&rdquo;, Carmen, quien conform&oacute;, &ldquo;en uni&oacute;n de la se&ntilde;orita Mariana Medina y se&ntilde;oras de Mar&iacute;n Fillol y Alc&aacute;zar Roca de Togores&rdquo;, la corte de la reina de la fiesta, la se&ntilde;ora vizcondesa de San Germ&aacute;n. Todo quedaba entre la clase noble.
    </p><p class="article-text">
        Una vez acomodada en la ciudad, y como marcaba el protocolo de rigor, en torno a las 13 horas la autora de <em>Clavile&ntilde;o</em> se traslad&oacute; al Casino Primitivo para asistir al banquete que se organiz&oacute; para rendirle honores y tambi&eacute;n al resto de integrantes de la corte y reina de la fiesta.
    </p><p class="article-text">
        Luego, tras la hora de la siesta, lleg&oacute; el momento culmen del programa. El Teatro-Circo hab&iacute;a sido decorado elegantemente para acoger la gala literaria, y seg&uacute;n <em>Defensor de Albacete</em>, el coliseo estaba &ldquo;ocupado por numeroso y selecto p&uacute;blico&rdquo;. Tras levantarse el tel&oacute;n, sobre el escenario se encontraban autoridades, los componentes de la comisi&oacute;n organizadora y premiados. Y despu&eacute;s de la proclamaci&oacute;n de la reina del certamen y sus damas, dio comienzo el reparto de premios entre los galardonados. Fue cuando Pedro Gobernado, el sacerdote de la Universidad Pontificia de Valladolid, dio lectura a su <em>Oda a Cervantes</em>, con la que se hizo valedor del premio en el tema de honor de la convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        Las intervenciones se sucedieron, como la protagonizada por la directora de la Escuela Normal, Amparo Irueste, quien recit&oacute; las octavas reales que hab&iacute;an hecho merecedor de otro de los premios al periodista local Fernando Franco. Tambi&eacute;n tuvo su momento de gloria el presidente de la comisi&oacute;n organizadora, el escritor y, a la saz&oacute;n, ingeniero, Manuel Serra, cuyas palabras constituyeron el pr&oacute;logo de la charla de do&ntilde;a Emilia, que para ese momento contaba 64 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">El &eacute;xito de la conferencia de Pardo Baz&aacute;n</h2><p class="article-text">
        La polifac&eacute;tica coru&ntilde;esa pronunci&oacute; una aplaudida conferencia en la que estableci&oacute; la relaci&oacute;n entre la figura del <em>Quijote</em> y los conceptos de patria, fe y amor, adem&aacute;s de dibujar un paralelismo entre el ingenioso hidalgo y la sociedad de ese momento. La cr&oacute;nica de <em>Defensor de Albacete</em> no dejaba lugar a dudas: Pardo Baz&aacute;n fue interrumpida &ldquo;muchas veces por los aplausos entusiastas de la concurrencia, que tribut&oacute; al final una ovaci&oacute;n clamorosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde ah&iacute;, al Casino Primitivo, donde cena y baile dieron brillo a una jornada literaria que iba a recordarse durante d&eacute;cadas en Albacete, y que recibi&oacute; el reconocimiento en toda Espa&ntilde;a porque fue de las pocas ciudades que tributaron de forma tan notable al escritor de Alcal&aacute; de Henares.
    </p><p class="article-text">
        La jornada del martes 25 de abril fue tremendamente intensa para la condesa. Uno de los momentos m&aacute;s significativos lleg&oacute; a las once de la ma&ntilde;ana, cuando se coloc&oacute; la primera piedra del monumento que la ciudad hab&iacute;a decidido erigir al Manco de Lepanto en pleno parque de Canalejas, hoy de Abelardo S&aacute;nchez, una historia que tard&oacute; en terminar de escribirse m&aacute;s que el propio <em>Quijote</em>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la cr&oacute;nica period&iacute;stica, el cura de San Jos&eacute; bendijo el terreno, coloc&oacute; la primera piedra Pardo Baz&aacute;n, ley&oacute; el acta el abogado y hombre de letras Dionisio Y&aacute;&ntilde;ez S&aacute;nchez -que ser&iacute;a alcalde de Albacete con el tiempo- y pronunci&oacute; el discurso de cierre el por entonces presidente del Ateneo, Maximiliano Mart&iacute;nez Garc&iacute;a.
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                Antigua fábrica de La Pajarita de Albacete                            </span>
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        Pero tambi&eacute;n tuvo tiempo, en sus paseos por la ciudad, de conocer la Diputaci&oacute;n, el Ayuntamiento, la popular f&aacute;brica de chocolates <em>La Pajarita</em> y el taller cuchillero de S&aacute;nchez Hermanos. Otro banquete en el Hotel Francisquillo junto a un centenar de comensales, representantes de lo m&aacute;s granado de la sociedad local, fue el ep&iacute;logo de la presencia de la escritora en tierras albacete&ntilde;as. Un tren expreso le sirvi&oacute; para abandonar la ciudad y regresar a Madrid.
    </p><h2 class="article-text">Cr&oacute;nica de un viaje</h2><p class="article-text">
        Esa presencia de Pardo Baz&aacute;n, que muri&oacute; en 1921 con 69 a&ntilde;os, dej&oacute; para los anales de la historia local una de las descripciones m&aacute;s ben&eacute;volas y de mayor altura literaria de cuantas se han escrito de Albacete. Una carta de presentaci&oacute;n de una ciudad que comenzaba a girar 180 grados en su forma de concebir el desarrollo econ&oacute;mico y social, avanzando hacia la modernidad y la urbanidad. Y es que la public&oacute; un amplio reportaje -la gallega tambi&eacute;n ejerci&oacute; de brillante periodista- en su secci&oacute;n <em>La vida contempor&aacute;nea</em> en la revista <em>La Ilustraci&oacute;n Art&iacute;stica</em>, en su n&uacute;mero del 8 de mayo de 1916. &ldquo;Se encuentra a seis horas de tren de Madrid, y tiene fama su cuchiller&iacute;a. Nadie sabe una palabra m&aacute;s&rdquo;, comenzaba su cr&oacute;nica, apuntando: &ldquo;Es una capital de provincia, en pleno progreso, donde se trabaja mucho y se vive bien, y que siendo el sitio donde se fabrican los c&eacute;lebres cuchillos, navajas y pu&ntilde;ales, no registra en sus fastos ning&uacute;n crimen cometido con arma blanca. Venden navajas y no las usan. Ya eso merece notarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las virtudes de Albacete, seg&uacute;n la escritora, era que &ldquo;en ning&uacute;n punto de Espa&ntilde;a se toma tan buen caf&eacute;. Es el caf&eacute; excelente en todas partes: en los caf&eacute;s lo mismo que en las fondas, y en las fondas igual que en las casas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Destacaba a su vez la atenci&oacute;n que se prestaba a las personas humildes, con m&aacute;s de 2.000 comidas diarias que se repart&iacute;an a quienes no ten&iacute;an qu&eacute; echarse a la boca. Y lo pon&iacute;a en comparaci&oacute;n con los 25.000 vecinos y vecinas que ten&iacute;a la capital para entonces. &ldquo;Bien digo que la miseria es cosa desconocida en Albacete; hablo de la miseria negra, la que causa las muertes por inanici&oacute;n y fr&iacute;o, que registramos en Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los salarios, afirmaba que no exist&iacute;a &ldquo;descontento&rdquo; entre la clase obrera, y tampoco paro, &ldquo;al contrario, se nota escasez de brazos para las faenas agr&iacute;colas, y les podr&iacute;amos enviar algunos de los desempleados de aqu&iacute;&rdquo;. Ser&iacute;an las charlas que mantuvo con los pol&iacute;ticos de entonces, como el alcalde y empresario Francisco Fontecha Nieto. Pero como carta de presentaci&oacute;n de Albacete, impecable.
    </p><p class="article-text">
        Al parecer, cuando do&ntilde;a Emilia narraba a su c&iacute;rculo madrile&ntilde;o el balance de su viaje a Albacete, contaba: &ldquo;Me dicen que hablo bajo la impresi&oacute;n del extraordinario recibimiento que en Albacete se me ha tributado. Habr&iacute;a que probarme que los datos aducidos son inexactos. Si no lo son, no hay por qu&eacute; ver ning&uacute;n apasionamiento en lo que digo&rdquo;.
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                Imagen de antiguos vendedores de navajas                            </span>
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        De la misma manera, no pod&iacute;a ocultar su admiraci&oacute;n en torno a c&oacute;mo se forjaban navajas y cuchillos en Albacete. &ldquo;Hoy ya no se fabrican pu&ntilde;ales como anta&ntilde;o, y aquella t&iacute;pica figura del hombre que saltaba dentro del tren, ofreciendo a los viajeros pu&ntilde;ales, navajas, cuchillos, pertenece al pasado. En cambio, Francia ha encargado a Albacete muchos millares de navajas cachicuernas, supongo que no como arma de guerra, sino para partir el zoquete de pan o cortar la rama de &aacute;rbol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ver la forja de una de esas hojas le dej&oacute; sorprendida &ldquo;por la precisi&oacute;n de los golpes que descarga el obrero sobre la barra candente al rojo. Tienen que ser tantos golpes, dados de tal manera, y sin duda uno m&aacute;s o menos estropear&iacute;a la labor. Parece cosa sencilla, y no lo es. No hay nada que no requiera habilidad&rdquo;, descripci&oacute;n bella y exacta de un oficio que ha hecho famosa y peculiar a la ciudad de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Y en cuanto a la f&aacute;brica de <em>La Pajarita</em>, la sorpresa fue en aumento por la forma en la que se fabricaban los caramelos de los Alpes, con una t&eacute;cnica propia del cristal de Venecia, apuntaba, o el &ldquo;lindo espect&aacute;culo&rdquo; de c&oacute;mo se confitaban las peladillas y se elaboraban los populares fideos de esta conocida factor&iacute;a que dio nombre a un barrio vertical de 500 viviendas, ahora de actualidad tras su remodelaci&oacute;n energ&eacute;tica completa.
    </p><p class="article-text">
        Hablaba de Albacete como una poblaci&oacute;n &ldquo;en un per&iacute;odo de crecimiento y prosperidad&rdquo;, refiri&eacute;ndose a la calle Ancha -las actuales Marqu&eacute;s de Molins y Tesifonte Gallego- como Gran V&iacute;a, adornada con una &ldquo;doble fila de bellos edificios, dotados de todos los modernos requerimientos del confort&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ese momento se encontraba muy avanzada la construcci&oacute;n del Gran Hotel, que un a&ntilde;o despu&eacute;s ya ofrec&iacute;a algunos servicios, y al que comparaba con el Palace de Madrid, aunque &ldquo;algo m&aacute;s peque&ntilde;o, pero igual en su construcci&oacute;n&rdquo;. Tambi&eacute;n puso el acento en el esfuerzo en la construcci&oacute;n de las sedes de la Diputaci&oacute;n, el Ayuntamiento y el Casino Primitivo y alg&uacute;n que otro colegio, &ldquo;y se ha roturado y poblado y embellecido el vasto parque, demostraci&oacute;n positiva de que, si en el suelo de la Mancha no crecen &aacute;rboles, es sencillamente porque nadie se cuida de plantarlos. El parque ser&aacute; en breve un oasis de verdor, el pulm&oacute;n fresco y oxigenado de Albacete&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se le escapaba detalle a la novelista, informando del empr&eacute;stito de mill&oacute;n y medio de pesetas que hab&iacute;a concertado el Ayuntamiento &ldquo;para obras convenientes, ya sea un hospital, un cuartel, un campo de aviaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las f&aacute;bricas de energ&iacute;a el&eacute;ctrica y la pujanza del sector agr&iacute;cola eran otras fortalezas albacete&ntilde;as subrayadas. &ldquo;Sus campos est&aacute;n bien cultivados, y el trigo y las cepas de vid empezaban a verdear cuando los cruc&eacute;. Produce el azafr&aacute;n, la cosecha m&aacute;s rica de todas. Cuando la rosa es abundante, el bienestar se difunde. Las aspiraciones y proyectos, en los hogares humildes, tienen por base la fertilidad del azafr&aacute;n. Tambi&eacute;n se coge en la provincia buena cantidad de esparto. En Hell&iacute;n son ricas e importantes las minas de azufre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y resalt&oacute; que Albacete fuera la &uacute;nica ciudad espa&ntilde;ola que, con motivo del Centenario, se decidiera a erigir un monumento a Cervantes. &ldquo;Al hacerlo, no s&oacute;lo demuestra cultura literaria, sino espa&ntilde;olismo. Cervantes ha venido a ser como un s&iacute;mbolo de la unidad de la patria, fundada en el idioma, y donde Cervantes tiene monumento, no se rompe la tela de nuestro com&uacute;n existir nacional&rdquo;, conclu&iacute;a.
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                Carta de agradecimiento de Gobierno Civil y Diputación a la escritora por su visita a Albacete                            </span>
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        El agradecimiento a la presencia de Pardo Baz&aacute;n fue un&aacute;nime. El Gobierno Civil traslad&oacute; a la condesa en mayo de 1916 el acuerdo de la Diputaci&oacute;n Provincial d&aacute;ndole las gracias de manera formal por su participaci&oacute;n en los actos realizados en la capital un mes antes, elogiando su &ldquo;privilegiado esp&iacute;ritu&rdquo; y la brillantez con la que honr&oacute; los Juegos Florales, dejando un recuerdo &ldquo;imborrable&rdquo; entre los hijos de la provincia.
    </p><h2 class="article-text">Comienza la odisea</h2><p class="article-text">
        No obstante, la conclusi&oacute;n del monumento cervantino no fue coser y cantar. La primera piedra que coloc&oacute; la gallega all&iacute; se qued&oacute;, en pleno parque. Pero durante a&ntilde;os no se levant&oacute; ni un cent&iacute;metro ni el pedestal que deb&iacute;a soportar la cabeza de Cervantes. Ni mucho menos el busto en cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa arranc&oacute; con fuerza. Unos Juegos Florales de altura para vestir la colocaci&oacute;n de la primera piedra y una campa&ntilde;a de recaudaci&oacute;n de fondos entre los centros educativos, maestros y &ldquo;admiradores de Cervantes&rdquo;, coordinada por el director del Instituto albacete&ntilde;o, El&iacute;as Alonso, fueron las primeras acciones. Se reunieron 147 pesetas con 45 c&eacute;ntimos.
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                Cervantes y Emilia Pardo Bazán                            </span>
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        Esta iniciativa le vali&oacute; el reconocimiento de publicaciones como <em>Vida Manchega</em>, la revista regional que, en el n&uacute;mero dedicado a este tercer centenario de la muerte de Cervantes subray&oacute; el esfuerzo albacete&ntilde;o y el olvido de otros territorios de La Mancha. &ldquo;S&oacute;lo Albacete celebr&oacute; unos juegos Florales espl&eacute;ndidos, teniendo por mantenedora a la ilustre Pardo Baz&aacute;n. Ciudad Real, la tierra de Alonso Quijano el Bueno, el pa&iacute;s teatro de las aventuras del andante caballero, la tierra preferida por Cervantes para escribir su obra inmortal se cruz&oacute; de brazos y dej&oacute; que pasara como inadvertida la fecha de! tercer centenario. &iquest;Por culpa de qui&eacute;n? No es este el momento oportuno para determinarlo. A todos los pueblos, &aacute; todos los organismos, oficiales y particulares de la Mancha, les corresponde un tanto de culpa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el proyecto que deb&iacute;a servir de base para el monumento se guard&oacute; en la planta baja del Ayuntamiento, en la antigua sala de sesiones. Y ah&iacute; permaneci&oacute; durante meses la obra del prestigioso escultor Jos&eacute; Capuz, hasta que un concejal de apellido Hortelano sugiri&oacute; en 1917 que se avisara al Ateneo de la permanencia de tal boceto para que se lo llevara por cuesti&oacute;n de espacio. Hab&iacute;a que d&aacute;rselo a la oficina de reclutamiento.
    </p><h2 class="article-text">Aportaciones al monumento madrile&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Y mientras el monumento albacete&ntilde;o deb&iacute;a homenajear al escritor madrile&ntilde;o segu&iacute;a a la espera, el Consistorio capitalino decidi&oacute;, en 1925, destinar 300 pesetas a la escultura que se iba a levantar en Madrid a tan destacado representante de las letras espa&ntilde;olas. La obra que en la plaza de Espa&ntilde;a de la capital en honor a esta obra universal -aparecen Don Quijote, Sancho Panza y el propio Cervantes- se inaugur&oacute; en 1929, seg&uacute;n el proyecto del arquitecto Rafael Mart&iacute;nez Zapatero y el escultor Lorenzo Coullaut Valera, contando cuando comenz&oacute; a levantarse, en 1925, con la colaboraci&oacute;n adicional del tambi&eacute;n arquitecto Pedro Muguruza.
    </p><p class="article-text">
        Pero los a&ntilde;os pasaban y la escultura del Parque en recuerdo del Manco de Lepanto no llegaba. Aunque de vez en cuando resurg&iacute;a como el Sabio Frest&oacute;n. De hecho, el 17 de mayo de 1934, casi 20 a&ntilde;os despu&eacute;s de la primera piedra, <em>Defensor de Albacete</em> propon&iacute;a que en el espacio donde hasta ese momento se ubic&oacute; el templete de la banda de m&uacute;sica, frente al Chalet Buenos Aires -ahora, colegio de San Fernando- se instalara esa escultura. &ldquo;Queremos recordar c&oacute;mo en reiteradas ocasiones hemos pedido que se lleve a cabo el proyecto de monumento que hab&iacute;a de honrar dignamente la memoria del autor del Quijote. Existe desde hace a&ntilde;os este proyecto y aun por alguna entidad se inici&oacute; una suscripci&oacute;n con tal fin. No constituye ciertamente para Albacete un timbre de gloria el que tan bella iniciativa no pueda llevarse a cabo. El monumento a Cervantes pod&iacute;a muy bien ser expresi&oacute;n y s&iacute;mbolo del resurgimiento espiritual de Albacete, por el que recientemente se ha propugnado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Horas despu&eacute;s, el otro peri&oacute;dico, <em>Diario de Albacete</em>, en su edici&oacute;n vespertina, no sin sorna, y en la secci&oacute;n <em>Chinitas Pol&iacute;ticas</em>, se planteaba: &ldquo;&iquest;Un monumento a Cervantes en el Parque? Qui&aacute;, que ese era un cavern&iacute;cola. A Gal&aacute;n y Garc&iacute;a Hern&aacute;ndez&rdquo;. Y de ah&iacute; no pas&oacute; ni la pol&eacute;mica, ni la iniciativa.
    </p><h2 class="article-text">El No-Do recogi&oacute; la inauguraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Ya, en 1948, lleg&oacute; por fin el monumento. Y la noticia no pas&oacute; desapercibida, puesto que de su difusi&oacute;n se encarg&oacute; el No-Do, el noticiario franquista. Aunque en 1945 el telediario del dictador ya recogi&oacute; un acto celebrado durante la Feria -un homenaje al Ej&eacute;rcito del Aire-, la primera ocasi&oacute;n en la que los equipos del noticiario espa&ntilde;ol se trasladaron hasta la ciudad con el objetivo de recoger en im&aacute;genes el acto social de mayor importancia de Albacete, la Feria, fue en 1948, y para ello desplegaron todo un completo operativo.
    </p><p class="article-text">
        Del 299 B, No-Do que recoge en menos de dos minutos algunos de los momentos m&aacute;s intensos de aquella Feria -Ferias, seg&uacute;n la ficha que se conserva de este documental en los archivos de Filmoteca Espa&ntilde;ola-, se ha perdido la banda sonora, lo cual no es un impedimento para considerar este documento como de un extremo valor hist&oacute;rico y, por supuesto, sentimental.
    </p><p class="article-text">
        Aquella Feria tuvo una clara vocaci&oacute;n quijotesca, cervantina, y, de hecho, las c&aacute;maras del No-Do grabaron la inauguraci&oacute;n, por fin, del busto ubicado en el Parque de Abelardo S&aacute;nchez -de los M&aacute;rtires, en aquellos momentos- dedicado a Miguel de Cervantes, acto que tuvo lugar en la ma&ntilde;ana del 16 de septiembre de aquel 1948.
    </p><p class="article-text">
        El peri&oacute;dico <em>Albacete</em> defini&oacute; en portada aquella inauguraci&oacute;n como &ldquo;un acto sencillo al parecer, pero de verdadera grandeza, de exaltaci&oacute;n de la figura cumbre del Pr&iacute;ncipe de los Ingenios Espa&ntilde;oles&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de la ciudad, Juan Silvestre Mi&ntilde;ana, en los discursos de rigor, record&oacute; que en su momento ya se pusieron las bases del futuro busto a Cervantes, tras lo que se mostr&oacute; plenamente satisfecho de haber contribuido a romper &ldquo;el olvido de aquella primera piedra&rdquo;. M&aacute;s vale tarde que nunca. Hab&iacute;an pasado m&aacute;s de 30 a&ntilde;os desde la colocaci&oacute;n de la primera piedra que, qui&eacute;n sabe d&oacute;nde qued&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el monumento no fue descubierto por la primera autoridad municipal, sino por el presidente de la Comisi&oacute;n Cervantina, el abogado Antonio Gotor, como muestra de agradecimiento por el trabajo desarrollado por este colectivo con la organizaci&oacute;n de diversos actos culturales en torno a la figura de este universal escritor a lo largo de aquel a&ntilde;o. Gotor afirm&oacute; que los albacete&ntilde;os, con el descubrimiento de la escultura de Cervantes, completaban o salvaban la laguna que dej&oacute; este literato al decir aquello de <em>&ldquo;en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme&rdquo;,</em> con la afirmaci&oacute;n de <em>&ldquo;en un lugar de la Mancha, Albacete, del que me acordar&eacute; siempre, porque como manchegos y como cervantinos hemos sabido rendirle el homenaje que merece&rdquo;.</em>
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                Feria de Albacete en 1948. Inauguración del monumento a Cervantes                            </span>
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        Habl&oacute; asimismo del crecimiento logrado por la ciudad y del &ldquo;ambiente propicio a que Don Quijote siga siendo en estas tierras s&iacute;mbolo de las altas virtudes de la raza&rdquo;. Para concluir el acto: aplausos de los asistentes y el himno nacional, interpretado por la Banda Municipal de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, aquel noticiario recogi&oacute; el desfile de las carrozas que tomaron parte en la Batalla de Flores, algunas de ellas dedicadas al bueno de don Quijote y a su creador, una tem&aacute;tica fija hist&oacute;ricamente en los desfiles y cabalgatas de la Feria albacete&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        En la Batalla de Flores de aquella Feria de 1948 desfilaron las carrozas promovidas por instituciones y colectivos, y en las que viajaban ni&ntilde;os y se&ntilde;oritas, como <em>Abanico del Club Taurino</em>; <em>Trono Barroco del Casino Primitivo</em>; <em>Mercurio y el Cuerno de la abundancia</em>, del C&iacute;rculo Mercantil e Industrial; <em>Alas dominadoras</em>, del Ej&eacute;rcito del Aire; <em>Circo Ecuestre</em>, del Ayuntamiento de Murcia; <em>&iexcl;Oh reina y se&ntilde;ora universal del Toboso!</em>, de la Uni&oacute;n Territorial de Cooperativistas del Campo; <em>Drag&oacute;n</em>, de la Casa de Hijos de J. Legorburo; <em>El Bolso de Blancanieves</em>, de Fontecha y Cano; <em>Torre Elefantina</em>, del Club Cineg&eacute;tico; <em>&iexcl;Que son molinos!</em>, de la Diputaci&oacute;n Provincial de Albacete; <em>Marca Famosa</em>, de la Casa Jim&eacute;nez Hermanos, o <em>Alegor&iacute;a del Cap&iacute;tulo XLI del Quijote</em>, del Ayuntamiento de Albacete, entre otras, adem&aacute;s de coches engalanados con flores y guirnaldas.
    </p><p class="article-text">
        Todo un espect&aacute;culo que dio mayor colorido a una Feria que ya hab&iacute;a tenido una apertura muy lucida con los actos tradicionales, desde el traslado de la Virgen de Los Llanos del Ayuntamiento al Recinto Ferial, escoltada por el Ej&eacute;rcito de Tierra y del Aire y por una brigada ciclista de la Polic&iacute;a Local, a una ruidosa traca, y por supuesto, la Cabalgata, de horario nocturno, puesto que comenz&oacute; a recorrer las calles de la ciudad en torno a las 23.30 horas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Feria de Albacete de 1948. Inauguración del monumento                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Eran ferias con un car&aacute;cter abierto, no limitado a los aspectos exclusivamente festivos, sino que la cultura formaba parte indispensable del programa. Es m&aacute;s, uno de los platos fuertes de la edici&oacute;n de 1948 fueron los Juegos Florales, organizados por el diario <em>Albacete</em> y patrocinados por el Ayuntamiento, y cuya entrega de premios tuvo lugar el 18 de septiembre en el Teatro-Circo. En aquella ocasi&oacute;n, el primer premio -Flor Natural y 4.000 pesetas en met&aacute;lico- fue a parar a Manuel Mart&iacute;nez Remis, de Madrid. Pero en aquella Feria tambi&eacute;n hubo tiempo para los toros, para misas, para el mercado de ganados, para exposiciones de pintura o para concursos de bandas de m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; fue como la semilla que se plant&oacute; en 1916 termin&oacute; por germinar y el monumento a Cervantes fue una realidad m&aacute;s de tres d&eacute;cadas despu&eacute;s. Y ah&iacute; permanece.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/quijote-odisea-levantar-busto-cervantes-albacete_1_13160819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 18:08:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más largo que 'el Quijote': la odisea para levantar un busto a Cervantes en Albacete]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Miguel de Cervantes,Don Quijote de la Mancha,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Impotencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/impotencia_131_13038629.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/024922ee-df7d-4a7d-a3d9-dd9e9aea7be9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Impotencia"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Orlando Lumbreras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/impotencia_131_13038629.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 08:39:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Impotencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Don Quijote de la Mancha,Guerras,Viñetas,Terrorismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Sánchez le regala 'El Quijote' al gobernador de California y él le corresponde con 'El cuento de la criada']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/pedro-sanchez-le-regala-quijote-gobernador-california-le-corresponde-cuento-criada_132_12992773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ea1144f-03b4-4221-9f12-2330973e7d48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x171y30.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedro Sánchez le regala &#039;El Quijote&#039; al gobernador de California y él le corresponde con &#039;El cuento de la criada&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente del Gobierno mantuvo un encuentro con Gavin Newsom, uno de los principales oponentes de Trump, aprovechando que coincidieron en la Conferencia de Seguridad de Múnich</p><p class="subtitle">Sánchez dice 'no' al rearme nuclear que empieza a debatirse en la UE ante la ruptura con los EEUU de Trump
</p></div><p class="article-text">
        El presidente del Gobierno de Espa&ntilde;a, Pedro S&aacute;nchez, se vio este s&aacute;bado en M&uacute;nich con el gobernador de California, el dem&oacute;crata Gavin Newsom y ambos acabaron regal&aacute;ndose libros. 
    </p><p class="article-text">
        Coincidieron en el marco de la Conferencia de Seguridad. S&aacute;nchez decidi&oacute; llevarle como regalo un ejemplar en espa&ntilde;ol de <em>El Quijote</em>. &ldquo;Es importante para ti tener esta visi&oacute;n idealista de luchar&rdquo;, le coment&oacute; a Newsom, que afirm&oacute; sonriente: &ldquo;Me encanta. Tendr&eacute; que trabajar en ello&rdquo;, refiri&eacute;ndose a su conocimiento del idioma espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        El californiano, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/newsom-considerara-candidatura-casa-blanca-elecciones-legislativas-2026_1_12716108.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los principales oponentes pol&iacute;ticos al presidente Trump</a>, correspondi&oacute; al l&iacute;der del Ejecutivo espa&ntilde;ol con <em>El cuento de la criada</em>, de Margaret Atwood. &ldquo;No estamos tratando de reescribir la historia&rdquo;, ha asegurado.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, S&aacute;nchez se hizo eco del encuentro en la red social X, donde dio las gracias al gobernador de California por su defensa del multilateralismo y los valores progresistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espero que disfrutes de la sabidur&iacute;a de Cervantes. En ella encontrar&aacute;s inspiraci&oacute;n para enfrentarte a los gigantes&rdquo;, declar&oacute;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2022757744034406423?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[El Rastreador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/pedro-sanchez-le-regala-quijote-gobernador-california-le-corresponde-cuento-criada_132_12992773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2026 14:23:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Sánchez le regala 'El Quijote' al gobernador de California y él le corresponde con 'El cuento de la criada']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,California,Munich,Estados Unidos,Don Quijote de la Mancha,Libros,El cuento de la criada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marta Fernández, la estudiante que apuesta por "defender los ideales" de la juventud a través del arte y la filosofía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cuenca/marta-fernandez-estudiante-apuesta-defender-ideales-juventud-traves-arte-filosofia_1_12975780.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0fa7f47-a760-4370-b3d8-f47794528359_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136162.jpg" width="2856" height="1606" alt="Marta Fernández, la estudiante que apuesta por &quot;defender los ideales&quot; de la juventud a través del arte y la filosofía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta artista y dibujante conquense ha ganado un concurso para dar imagen al cartel de la XIII Olimpiada Nacional de Filosofía que se celebrará en Ciudad Real los días 17 y 18 de abril. Su obra, 'La tensión entre el ser y el deber ser' habla de romper contra los estereotipos que se asocian a la juventud, a través de la 'locura de Don Quijote'</p><p class="subtitle">Alba González Medina, profesora: “A ciertas edades, el algoritmo puede ser muy peligroso”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Los j&oacute;venes tenemos que defender nuestros propios ideales&rdquo;, son las palabras de Marta Fern&aacute;ndez Manjavacas, alumna de 1&ordm; de Bachillerato de un instituto conquense. Marta acaba de ganar un concurso para dar imagen al cartel de la XIII Olimpiada Nacional de Filosof&iacute;a que se celebrar&aacute; en Ciudad Real los d&iacute;as 17 y 18 de abril, cuyo lema es 'La locura. Don Quijote en el mundo actual'. 
    </p><p class="article-text">
        Su dibujo, que tiene por t&iacute;tulo 'La tensi&oacute;n entre el Ser y el Deber Ser' retrata al personaje de ficci&oacute;n Don Quijote, aunque con algunos rasgos que bien podr&iacute;an recordar a una persona entre las generaciones millennial y Z. 
    </p><p class="article-text">
        La artista, natural de Mota del Cuervo (Cuenca), confiesa que tuvo varias ideas y que de ellas no le &ldquo;convencieron al principio&rdquo;. Sin embargo, tras escoger al propio personaje de Don Quijote le a&ntilde;adi&oacute; rasgos actuales con elementos como &ldquo;la chupa de cuero, la cresta en el peinado o el pendiente&rdquo;, pero manteniendo elementos representativos del propio personaje &ldquo;como la camisa con volantes o la perilla&rdquo;. Marta nos cuenta que para dibujar su Don Quijote tom&oacute; la expresi&oacute;n de su padre, que &ldquo;tiene una mirada un poco desafiante, pero quer&iacute;a reflejar a un se&ntilde;or que tuviese muchas experiencias&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cartel &#039;La tensión entre el ser y el deber ser&#039; ganador de la XIII Olimpiada Nacional de Filosofía                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La artista explica que elabor&oacute; el dibujo a mano y &uacute;nicamente con un bol&iacute;grafo y un rotulador rojo. La representaci&oacute;n de este Don Quijote viene acompa&ntilde;ada de una cinta roja con palabras como &ldquo;caos, utop&iacute;a, a contracorriente o ideales&rdquo;, que para Marta reflejan &ldquo;lo que la sociedad intenta imponer a la gente joven&rdquo;, y que tambi&eacute;n funciona para romper con los estereotipos, porque &ldquo;los j&oacute;venes tenemos que defender nuestros ideales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el dibujo de Marta, el coraz&oacute;n ocupa tambi&eacute;n un lugar central y de gran importancia. La artista asegura que &ldquo;las l&iacute;neas negras representan las mara&ntilde;as de pensamientos que puede tener cada uno en su cabeza, las l&iacute;neas rojas son las presiones sociales, pero el coraz&oacute;n es el motor, que a trav&eacute;s de la pasi&oacute;n y la emoci&oacute;n, sostiene nuestra identidad&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Tenemos que respetar los intereses de los j&oacute;venes&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Jorge S&aacute;nchez, profesor de filosof&iacute;a en el IES Juli&aacute;n Zarco de Mota del Cuervo, y que fue la persona que anim&oacute; a Marta a presentarse, relaciona este sentimiento de &ldquo;romper las imposiciones&rdquo; con la corriente de pensamiento del fil&oacute;sofo Ortega y Gasset, que explica que &ldquo;los j&oacute;venes es como si fueran de otro mundo, no comprenden el entorno que les hemos construido los adultos y tienen que construir el suyo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a los ideales, considera que &ldquo;seguimos un poco con esa tensi&oacute;n ente lo que es y lo que debe ser. Los ideales son los que las generaciones anteriores hemos luchado por ellos, tambi&eacute;n las necesidades, que damos en herencia a la gente joven. A veces nos frustra que ellos los abandonen porque les gusta otra cosa, pero hay que escuchar y respetar sus intereses&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marta Fernández Manjavacas mostrando algunos de sus dibujos                            </span>
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        Al hilo de esto &uacute;ltimo, se&ntilde;ala que la Olimpiada de Filosof&iacute;a re&uacute;ne a los adolescentes, donde &ldquo;vemos esas tensiones que ellos encuentran entre lo que la sociedad les pide, pero tambi&eacute;n aquellos que se quedan en los m&aacute;rgenes y que no son del todo comprendidos, pero quieren hacerse o&iacute;r&rdquo;. Apunta que el lema que escogi&oacute; Marta le gust&oacute; mucho porque &ldquo;se ve la reclamaci&oacute;n de la gente joven, donde hay que buscar lo marginal y lo extraordinario adem&aacute;s de lo est&aacute;ndar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jorge S&aacute;nchez nos explica que como docente &eacute;l ve que las &ldquo;b&uacute;squedas y pretensiones de los adolescentes&rdquo; est&aacute;n cambiando: &ldquo;Hay preocupaciones parecidas en ellos, como el ser querido, gustar en un grupo, compartir experiencias con amigos o pareja o buscar un futuro. Sin embargo, en la actualidad el m&oacute;vil, las redes sociales o la inteligencia artificial es una preocupaci&oacute;n&rdquo;. S&aacute;nchez expone que a trav&eacute;s de la filosof&iacute;a en las aulas se fomenta &ldquo;el di&aacute;logo, el debate, aunque tambi&eacute;n se siga el contenido que hay que dar por ser una asignatura&rdquo;, pero que tambi&eacute;n intentan &ldquo;recoger esas peticiones y preocupaciones de la generaci&oacute;n&rdquo; de alumnos y alumnas.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La educaci&oacute;n parece preparar a los j&oacute;venes solo para ser trabajadores&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El docente conquense explica que la Filosof&iacute;a forma parte del ser humano: &ldquo;Es una materia, pero tambi&eacute;n un aspecto del saber que todo el mundo, queramos o no lo hacemos. Nos hacemos preguntas filos&oacute;ficas continuamente, desde la muerte de un ser querido hasta el deseo del futuro o de amar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez apunta que en la sociedad &ldquo;a veces no gusta que los chavales sean cr&iacute;ticos y tengan pensamiento propio, y parece que la educaci&oacute;n es para prepararles para ser trabajadores y ya est&aacute;, pero no, la filosof&iacute;a y las materias human&iacute;sticas permiten que ellos ampl&iacute;en su conocimiento y que sean adultos capaces no solo de tener un trabajo, sino de plantearse ciertos problemas en su d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Considera que en la actualidad hemos vuelto &ldquo;un poco al pasado en el sentido de que a veces nos hacen pensar de manera manipulada que debe de haber un pensamiento &uacute;nico, y la filosof&iacute;a apuesta justo por lo contrario, como dec&iacute;a Hannah Arendt que exista un punto con diferentes formas de pensar y que dialoguen&rdquo; y que esa &ldquo;es la gracia no solo de la democracia, sino del pensamiento humano&rdquo;. 
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                La artista y estudiante Marta Fernández Manjavacas con su dibujo &quot;La tensión entre el ser y el deber ser&#039;                            </span>
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        El docente matiza que la Olimpiada de Filosof&iacute;a de Castilla-La Mancha, que tendr&aacute; lugar en Toledo el 26 y 27 de febrero, tiene seis modalidades: la disertaci&oacute;n filos&oacute;fica, el dilema moral, la fotograf&iacute;a, el v&iacute;deo, el dise&ntilde;o gr&aacute;fico, y por &uacute;ltimo el ensayo que &ldquo;se realiza en otro idioma que no sea el materno, bien ingl&eacute;s, alem&aacute;n o italiano&rdquo;. De ah&iacute; se eligen tres trabajos de cada modalidad y el primero de cada uno de ellos compite en la olimpiada nacional, donde despu&eacute;s tratar&aacute;n de defenderlos. En la edici&oacute;n de 2026 participar&aacute;n 37 institutos de la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Jorge S&aacute;nchez expone que se trata de una &ldquo;tradici&oacute;n interesante, que re&uacute;ne casi a las mejores cabezas de Castilla-La Mancha entre los 14 y los 18 a&ntilde;os de edad&rdquo; y que es &ldquo;muy bonito ver c&oacute;mo se relacionan entre ellos y c&oacute;mo hay un poco de esperanza en las nuevas generaciones, con una manera de pensar m&aacute;s abierta, m&aacute;s l&uacute;cida y cr&iacute;tica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Marta Fern&aacute;ndez, por su parte, nos cuenta que le encantar&iacute;a enfocarse en el arte cuando acabe Bachillerato: &ldquo;Me gustar&iacute;a llegar a ser docente y ense&ntilde;ar las t&eacute;cnicas, los trazos. Me gusta mucho la idea de que pueda ense&ntilde;ar a j&oacute;venes, a chicos y chicas, a poder dibujar y pintar lo que sientan&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cuenca/marta-fernandez-estudiante-apuesta-defender-ideales-juventud-traves-arte-filosofia_1_12975780.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 19:44:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marta Fernández, la estudiante que apuesta por "defender los ideales" de la juventud a través del arte y la filosofía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Educación,Institutos,Filosofía,Don Quijote de la Mancha,Olimpiadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El libro secreto de Einstein: por qué el genio más grande del siglo XX dormía con don Quijote]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/libro-secreto-einstein-genio-grande-siglo-xx-dormia-don-quijote_132_12961897.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f765569-2bdd-4f65-b74a-e6fd8350db42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El libro secreto de Einstein: por qué el genio más grande del siglo XX dormía con don Quijote"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Su biógrafo Walter Isaacson cuenta que Einstein comparaba sus propias batallas científicas con las aventuras del hidalgo manchego: ambos luchaban contra molinos de viento, solo que los de Einstein eran la comunidad científica que inicialmente despreciaba sus teorías"</p></div><p class="article-text">
        Albert Einstein, el hombre que revolucion&oacute; nuestra comprensi&oacute;n del universo, guardaba un secreto en su mesita de noche, y no era una ecuaci&oacute;n revolucionaria ni un tratado de f&iacute;sica cu&aacute;ntica. Se trataba del Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha
    </p><p class="article-text">
        De todos los libros que podr&iacute;a haber elegido el cient&iacute;fico m&aacute;s influyente del siglo XX, solo uno ocupaba un lugar permanente en su mesita de noche. Leopold Infeld, f&iacute;sico que trabaj&oacute; codo a codo con Einstein, lo revel&oacute; en su autobiograf&iacute;a <em>The Quest</em>: 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Einstein yac&iacute;a en la cama sin camisa ni pijama, con Don Quijote en su mesilla de noche. Es el libro que m&aacute;s disfruta y le gusta leer para relajarse...&rdquo; </em>
    </p><p class="article-text">
        No era una lectura ocasional. Einstein llevaba el Quijote en sus viajes, lo citaba en conferencias, y supon&iacute;a mucho m&aacute;s que un simple entretenimiento. Era un espejo donde ve&iacute;a reflejada su propia vida. 
    </p><p class="article-text">
        La conexi&oacute;n fue profundamente personal. Cuando Einstein cuidaba a su hermana Maja tras sufrir una apoplej&iacute;a en 1946, le le&iacute;a cada noche fragmentos del Quijote. 
    </p><p class="article-text">
        Jamie Sayen, en su libro <em>Einstein in America</em>, cuenta que Einstein le&iacute;a cap&iacute;tulos del Quijote a una de las hijas de su segunda esposa para entretenerla cuando era adolescente. Encontraba en las aventuras del hidalgo cualidades que valoraba profundamente: eran &ldquo;alegres, sanas, llenas de humor, ricas en fantas&iacute;a&rdquo;. Y a&ntilde;ade un detalle revelador: &ldquo;A menudo Einstein se identificaba desenfadadamente con el caballero loco&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para Einstein, ser un poco Quijote no era una debilidad. Era una necesidad. Sin ese toque de locura noble, sin esa disposici&oacute;n a luchar contra gigantes, aunque sean molinos, solo queda la mediocridad conformista. 
    </p><p class="article-text">
        Su bi&oacute;grafo Walter Isaacson cuenta que Einstein comparaba sus propias batallas cient&iacute;ficas con las aventuras del hidalgo manchego<strong>:</strong> ambos luchaban contra molinos de viento, solo que los de Einstein eran la comunidad cient&iacute;fica que inicialmente despreciaba sus teor&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Y no era solo una met&aacute;fora. Michele Besso, uno de sus mejores amigos, lleg&oacute; a llamarlo expl&iacute;citamente <em>Don Quijote de la Einsta</em> en 1917, cuando Einstein se empe&ntilde;aba en luchar contra las ideas dominantes de la mec&aacute;nica cu&aacute;ntica. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; esta identificaci&oacute;n tan profunda? La vida de Einstein antes de la fama tiene un aire quijotesco que pocas personas conocen. Reci&eacute;n graduado, ofreci&oacute; sus servicios &ldquo;a todos los f&iacute;sicos desde el mar del Norte hasta el extremo sur de Italia&rdquo; No recibi&oacute; una sola oferta y tuvo que conformarse con un puesto de ayudante de tercera clase en una oficina de patentes. 
    </p><p class="article-text">
        El mundo acad&eacute;mico lo hab&iacute;a rechazado. Como Don Quijote, Einstein hab&iacute;a sido menospreciado por las instituciones que se supon&iacute;a deb&iacute;an valorarlo. Y como Don Quijote, decidi&oacute; seguir adelante de todos modos.
    </p><p class="article-text">
        El primer encuentro de Einstein con el Quijote ocurri&oacute; en un contexto casi teatral. Reci&eacute;n acabados sus estudios, fund&oacute; con dos amigos la &ldquo;Academia Olimpia&rdquo;, una parodia burlesca del mundo acad&eacute;mico que lo hab&iacute;a rechazado. Lo nombraron presidente en un ritual que recuerda inevitablemente a aquella venta manchega donde Alonso Quijano se convirti&oacute; en Don Quijote. Einstein pas&oacute; a ser &ldquo;Alberto, caballero del coxis, presidente de la Academia Olimpia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Prepararon un diploma con su busto bajo una ristra de salchichas. Era su manera de ridiculizar la pompa acad&eacute;mica, igual que Cervantes ridiculiz&oacute; las penurias imperiales espa&ntilde;olas convirtiendo ventas cochambrosas en castillos rutilantes. En esa &ldquo;academia&rdquo; de tres amigos leyeron el Quijote. Y Einstein encontr&oacute; en sus p&aacute;ginas algo que lo acompa&ntilde;ar&iacute;a toda la vida. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy recordamos a Einstein por E=mc&sup2;, por la relatividad, por revolucionar la f&iacute;sica. Pero quiz&aacute;s deber&iacute;amos recordarlo tambi&eacute;n por esto: por atreverse a ser un Quijote en un mundo de Sanchos pragm&aacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        Por mantener un libro de m&aacute;s de 400 a&ntilde;os de antig&uuml;edad en su mesita de noche, y encontrar en &eacute;l no solo entretenimiento, tambi&eacute;n un modelo de vida. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tanto Don Quijote como Einstein nos enseñan lo mismo: que las batallas más importantes son aquellas que parecen imposibles y que a veces hace falta estar un poco loco para cambiar el mundo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por identificarse sin verg&uuml;enza con un &ldquo;caballero loco&rdquo; y hacer de esa locura su mayor fortaleza. 
    </p><p class="article-text">
        Porque al final, tanto <em>Don Quijote</em> como Einstein nos ense&ntilde;an lo mismo: que las batallas m&aacute;s importantes son aquellas que parecen imposibles y que a veces hace falta estar un poco loco para cambiar el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Einstein lo sab&iacute;a. Por eso dorm&iacute;a con <em>Don Quijote</em> en su mesita de noche. Por eso lo llevaba en sus viajes. Cuando el mundo lo llamaba loco, &eacute;l sonre&iacute;a y segu&iacute;a adelante, lanza en ristre, contra los molinos de viento de la ciencia predominante. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Fuentes: </strong></em><em>Biograf&iacute;as de Leopold Infeld (The Quest&ldquo;), Walter Isaacson, Jamie Sayen (Einstein in America), y tcorrespondencia personal de Einstein con Max Born, Max Brod y Michele Besso. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Bautista Mata Peñuela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/libro-secreto-einstein-genio-grande-siglo-xx-dormia-don-quijote_132_12961897.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 11:04:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El libro secreto de Einstein: por qué el genio más grande del siglo XX dormía con don Quijote]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castilla-La Mancha,Don Quijote de la Mancha,Ciencia,Miguel de Cervantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Don Quijote y Sancho Panza aspiran a ser Patrimonio de la Humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/don-quijote-sancho-panza-aspiran-patrimonio-humanidad_1_12752122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b68a51d5-0cfe-4d11-a11e-8233abda2e5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Don Quijote y Sancho Panza aspiran a ser Patrimonio de la Humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Sociedad Cervantina con sede en Alcázar de San Juan acaba de presentar el proyecto que se enmarca dentro la categoría de 'tradiciones y expresiones orales' que reconoce la UNESCO</p><p class="subtitle">El actor Emilio Gavira, nombrado Gran Maestre de ‘El Legado de Sancho Panza’ en Alcázar de San Juan
</p></div><p class="article-text">
        Don Quijote y Sancho Panza buscan convertirse en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La Sociedad Cervantina de Alc&aacute;zar de San Juan acaba de presentar lo que califica de &ldquo;ambicioso proyecto&rdquo; para que la UNESCO reconozca el legado universal de los personajes de Miguel de Cervantes. 
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa se ha presentado en la Casa de Castilla-La Mancha en Madrid por parte de Luis Miguel Rom&aacute;n Alhambra, vicepresidente de la entidad cultural impulsora de esta iniciativa. 
    </p><p class="article-text">
        Argumentan que don Quijote y Sancho Panza se han convertido en &ldquo;personajes universales&rdquo; presentes en el imaginario colectivo de pr&aacute;cticamente todas las culturas del mundo, que desde la publicaci&oacute;n de las dos partes de <em>El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, </em>en 1605 y 1615, respectivamente, la obra ha sido traducida a 140 lenguas y ha influido profundamente en autores, artistas, fil&oacute;sofos, psic&oacute;logos y pedagogos de todos los continentes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Don Quijote y Sancho Panza representan las dos actitudes b&aacute;sicas del ser humano, con sus virtudes y sus faltas&rdquo;, explic&oacute; Rom&aacute;n Alhambra. Mientras don Quijote encarna el idealismo, la voluntad y el compromiso con causas justas, Sancho Panza representa el realismo, la fidelidad y los pies en la tierra. Como se&ntilde;ala Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s, el Quijote &ldquo;es el libro que expresa con m&aacute;s perfecci&oacute;n las grandezas y debilidades del ser humano&rdquo;, aseguraba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Don Quijote y Sancho Panza                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Apoyo internacional masivo</h2><p class="article-text">
        La iniciativa ha recibido ya el respaldo de m&aacute;s de 700 personas de 25 pa&iacute;ses, incluyendo Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Estados Unidos, Francia, Israel, Italia, M&eacute;xico, Noruega y Venezuela, entre otros. Entre las adhesiones, destacan m&aacute;s de cuarenta cervantistas de reconocido prestigio internacional, como Abraham Madro&ntilde;al, Jos&eacute; Manuel Luc&iacute;a Meg&iacute;as, Alfredo Alvar, James Iffland y Hans Christian Hagedorn, adem&aacute;s de escritores, cient&iacute;ficos, periodistas y numerosas instituciones culturales.
    </p><p class="article-text">
        La plataforma habilitada <a href="https://cervantesalcazar.com/adhesiones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una p&aacute;gina web espec&iacute;fica </a>contin&uacute;a recogiendo apoyos de particulares, asociaciones, empresas, ayuntamientos y universidades de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora tambi&eacute;n, la Casa de Castilla-La Mancha en Madrid y su presidente, Jos&eacute; Fernando S&aacute;nchez Ruiz, han dado un importante espaldarazo a este proyecto.
    </p><h2 class="article-text">Pedir&aacute;n al Gobierno regional una declaraci&oacute;n previa como BIC</h2><p class="article-text">
        El primer paso de este &ldquo;sue&ntilde;o quijotesco&rdquo; comienza en la propia tierra manchega. La Sociedad Cervantina solicitar&aacute; a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha la declaraci&oacute;n de Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) del legado de don Quijote y Sancho Panza, conforme a lo establecido en la Ley 4/2013 de Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha, que contempla como BIC las &ldquo;manifestaciones culturales vivas asociadas a un grupo humano y dotadas de significaci&oacute;n colectiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este reconocimiento regional ser&iacute;a el punto de partida para el posterior proceso de candidatura ante la UNESCO, que desde 2003 protege el patrimonio cultural inmaterial a trav&eacute;s de una Convenci&oacute;n espec&iacute;fica que incluye las tradiciones y expresiones orales como uno de sus &aacute;mbitos fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        Como parte del dossier que se est&aacute; elaborando, la Sociedad Cervantina ha catalogado ya m&aacute;s de 250 esculturas de don Quijote y Sancho Panza repartidas por Espa&ntilde;a y el mundo, con presencia en pa&iacute;ses como Jap&oacute;n, Estados Unidos, Italia, Francia, Rusia, Grecia, Turqu&iacute;a, Guinea Ecuatorial, M&eacute;xico, Argentina, Per&uacute;, Bolivia, Ecuador, Rep&uacute;blica Dominicana y Pa&iacute;ses Bajos, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta se enmarca en la categor&iacute;a de 'tradiciones y expresiones orales' que reconoce la UNESCO, &aacute;mbito que sirve para transmitir conocimientos, valores culturales y sociales, y memoria colectiva. Como se&ntilde;al&oacute; Dostoievski, en el Quijote est&aacute; &ldquo;la &uacute;ltima y m&aacute;s sublime palabra del pensamiento humano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Sociedad Cervantina destaca que no es necesario haber le&iacute;do la obra completa para reconocer la personalidad de estos personajes y sus aventuras m&aacute;s famosas. Su presencia en esculturas, r&oacute;tulos, referencias culturales y la propia lengua espa&ntilde;ola recoge los t&eacute;rminos 'quijote', 'quijotesco' y 'sanchopancesco', lo que &ldquo;demuestra su vigencia como expresi&oacute;n cultural viva&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/don-quijote-sancho-panza-aspiran-patrimonio-humanidad_1_12752122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Nov 2025 08:10:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Don Quijote de la Mancha,Patrimonio de la Humanidad,UNESCO,Alcázar de San Juan,BIC - Bien de Interés Cultural]]></media:keywords>
    </item>
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