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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tenerife Opina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/tenerife-opina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tenerife Opina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El baúl de los espejos rotos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/baul-espejos-rotos_132_1882772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70d5bb89-ec23-48ef-85fd-2028384972fe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a iba andando por Madrid cuando un se&ntilde;or que vend&iacute;a collares me par&oacute; inst&aacute;ndome a que me quitara los cascos. Yo le hab&iacute;a visto de lejos con cerveza en mano y pens&eacute; en &eacute;l mientras me acercaba. Imagin&eacute; que le hab&iacute;a atra&iacute;do. Hab&iacute;a quedado a escasos metros y, como es habitual en m&iacute; &uacute;ltimamente, llegaba tarde. Tampoco demasiado. Me dijo que har&iacute;a una flor con los restos de metal que guardaba sobre el banco y que yo ten&iacute;a que adivinar cu&aacute;l era. Le contest&eacute; que no sab&iacute;a nada de flores, y que aquel juego ser&iacute;a una p&eacute;rdida de tiempo para &eacute;l y para m&iacute;. Insisti&oacute;. Lo dej&eacute;. Cuando termin&oacute; me dijo: &ldquo;Venga, adivina, es muy f&aacute;cil&rdquo;. Ante mi silencio replic&oacute;: &ldquo;Es un tr&eacute;bol de cuatro hojas&rdquo;. &ldquo;Pero eso no es una flor&rdquo;, contest&eacute;. Se ri&oacute; con entusiasmo, quiz&aacute;s m&aacute;s debido a la cerveza que a mi ingenio; me coloc&oacute; el tr&eacute;bol en el cuello, y me anim&oacute; a pedir un deseo.
    </p><p class="article-text">
        Lo pens&eacute; durante un rato y record&eacute; aquello de que cuando deseas mucho algo a veces se cumple. &ldquo;Ten cuidado&rdquo;, me dije. Luego medit&eacute; sobre uno que no fuera ego&iacute;sta, como cuando de peque&ntilde;a, ilusa, soplaba&nbsp;a favor de la paz en el mundo. Al final ca&iacute; en la tentaci&oacute;n de mirarme y desearme un poco de felicidad, por qu&eacute; no.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; cu&aacute;l es el plazo de los deseos cumplidos, pero el m&iacute;o desde luego qued&oacute; en aquella calle de poetas con vino y cerveza de por medio. La raz&oacute;n principal es que las aspiraciones que se solicitan en pleno invierno tienen el mismo potencial que un folio en blanco: toda una vida para escribirse y acabar en las tinieblas.
    </p><p class="article-text">
        Ya no me importa aquel anhelo. He dejado de darle vueltas para centrarme en la memoria fallida de todos quienes hacen da&ntilde;o. Me asombra que casualmente sean ellos quienes olvidan con mayor facilidad, como mecanismo para no almacenar todo lo que son. Estoy harta de los hombres y las mujeres que se refugian en su ausencia de intencionalidad para justificar lo que arrasan a su alrededor. Habr&iacute;a que plantearse si el no querer es m&aacute;s bien sin&oacute;nimo de no saber afrontar las consecuencias y si vivimos rodeados de ni&ntilde;os en cuerpos adultos.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de repercusiones ha llegado incluso a la vida p&uacute;blica; ahora cualquiera puede pedir perd&oacute;n y continuar sus labores sin que eso repercuta en nada m&aacute;s all&aacute; que en su conciencia, si es que la tiene. Ese es el ejemplo ha hecho que la sociedad en su conjunto piense: &ldquo;Si ellos lo hacen, yo tambi&eacute;n puedo&rdquo;. Y entonces la estupidez m&aacute;s grande abarrota las calles, las plazas, los bares y las oficinas.
    </p><p class="article-text">
        Cu&aacute;ntas veces me dijeron que la puta realidad era esto y cu&aacute;ntas veces lo desment&iacute; con alguna sonrisa extraviada. Pero ahora s&iacute; puedo decir sin miedo: &ldquo;Bienvenidos al ba&uacute;l de los espejos rotos&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Indra Kishinchand López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/baul-espejos-rotos_132_1882772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Oct 2018 08:44:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El baúl de los espejos rotos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Indra Kishinchand López,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La predicción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/prediccion_132_1481273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        -&iquest;Y ahora qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        -Pues ahora a seguir. No queda otra.
    </p><p class="article-text">
        -Ya. Me imagino. Pero &iquest;no has pensado en apostar por algo diferente o te ves en la comodidad de seguir m&aacute;s o menos igual?
    </p><p class="article-text">
        -Mira. Te voy a decir unas cosas. Esas personas que te est&aacute;n invitando todo el santo d&iacute;a a que abandones tu zona de confort la verdad es que terminan por ser cansinas. Si se llama confort, por algo ser&aacute; y es porque est&aacute;s a gusto con lo que te est&aacute; pasando. Porque &iquest;para qu&eacute; complicarse la vida? Lo &uacute;nico que necesitamos es poder dar la primera bocanada de aire consciente una vez nos despertamos. A partir de ah&iacute;, todo va de corrido&hellip;
    </p><p class="article-text">
        -Rutina, querr&aacute;s decir. &iquest;No ser&aacute; que con la edad te vuelves un sujeto m&aacute;s conservador?
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Y qu&eacute; hago? &iquest;Tirarme todos los d&iacute;as por el precipicio a ver qu&eacute; es lo que ocurre? En la vida necesitamos algo de red que nos ofrezca seguridad. Necesitamos la planificaci&oacute;n como eje vertebrador de nuestras actuaciones.
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, claro, pero con cierta perspectiva.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;A qu&eacute; te refieres?
    </p><p class="article-text">
        -Por ejemplo. Cuando escuchamos las predicciones meteorol&oacute;gicas, si son de hoy para ma&ntilde;ana m&aacute;s o menos aciertan con una alta probabilidad, pero las que dan a semana vista se van modulando poco a poco. Es lo mismo que el t&iacute;pico ejercicio que se suele hacer para proyectar nuestro futuro cuando te preguntas &iquest;d&oacute;nde te ves dentro de uno, dos, tres o cinco a&ntilde;os? O cu&aacute;l fue tu proyecci&oacute;n desde el pasado, cuestion&aacute;ndote &iquest;d&oacute;nde te ve&iacute;as hace uno, dos, tres o cinco a&ntilde;os y realmente est&aacute;s ahora?
    </p><p class="article-text">
        -Jol&iacute;n. Eso es para nota. La cabeza me genera efervescencia. &iquest;&iexcl;Y yo qu&eacute; s&eacute;!? No s&eacute; siquiera d&oacute;nde voy a estar ma&ntilde;ana &iquest;Y pretendes que sepa d&oacute;nde estar&eacute; dentro de un a&ntilde;o?
    </p><p class="article-text">
        -Bueno, vale. &iquest;Y de tu proyecci&oacute;n de d&oacute;nde estabas y d&oacute;nde est&aacute;s ahora? &iquest;Ha pasado lo que quer&iacute;as que pasara?
    </p><p class="article-text">
        -Pues en ese caso tampoco s&eacute; que contestar. La vida la tienes planificada a trav&eacute;s del nacimiento, crecimiento y muerte, pero en medio te va dando tumbos hasta colocarte donde menos te los esperas. Tengo la sensaci&oacute;n de ser un personaje de un libro. Seg&uacute;n dicen los que saben, empiezas a escribir una trama, y la propia trama cobra vida, y luego vas a remolque.
    </p><p class="article-text">
        -Quien te oye pensar&iacute;a que eres un <em>tunicado</em>.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Un<em> tuniqu&eacute;</em>?
    </p><p class="article-text">
        -Un <em>tunicado</em>. Es un organismo pluricelular que s&oacute;lo tiene algo de cerebro para moverse, y cuando llega al lugar en el que desea, se planta all&iacute; y se alimenta de su propio cerebro, lo que le impide seguirse moviendo. Muchas personas son as&iacute;, si te das cuenta.
    </p><p class="article-text">
        -&hellip;
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Te he dejado sin palabras?
    </p><p class="article-text">
        -Pues no s&eacute; que decirte. &iexcl;Joder! Menuda mierda esto de tener conciencia. 
    </p><p class="article-text">
        -Entonces &iquest;y ahora qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        -Pues ahora a seguir. No queda otra.
    </p><p class="article-text">
        -Ay mi cabeza&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/prediccion_132_1481273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jul 2019 08:32:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La predicción]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tenerife Opina,José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al alcance de un clic]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/alcance-clic_132_1624077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Estamos en la era de la comunicaci&oacute;n y da la impresi&oacute;n de que cada d&iacute;a nos comunicamos menos. Y lo que m&aacute;s pena me produce es que esta incomunicaci&oacute;n es mayor a edades cada vez m&aacute;s tempranas. Cuando yo era peque&ntilde;a obviamente no hab&iacute;a tel&eacute;fonos m&oacute;viles. Ni siquiera hab&iacute;a luz el&eacute;ctrica en casa y, por lo tanto, tampoco televisi&oacute;n. Apenas ten&iacute;amos una radio de pilas donde escuch&aacute;bamos a aquellos locutores de tan excelente verbo y que transmit&iacute;an tanto.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, cuando entramos en la era de la tecnolog&iacute;a, nuestro contacto interesado con la televisi&oacute;n se basaba en las dos o tres horitas diarias de la programaci&oacute;n infantil, en un &uacute;nico canal y en blanco y negro. Y era tan sana, tan educativa... La televisi&oacute;n de entonces cuidaba de los ni&ntilde;os, de que no vi&eacute;semos ning&uacute;n contenido inadecuado. &iquest;Se acuerdan de los dos rombos? Yo a veces los odiaba pero me sent&iacute;a segura despu&eacute;s de todo. Pod&iacute;amos debatir luego en la calle sobre aquella serie que ni yo ni ninguno de mis amiguitos se perd&iacute;a e incluso recrear sus personajes como si nosotros fu&eacute;ramos los actores. Me encantaba la expresi&oacute;n &ldquo;yo era...&rdquo;: &ldquo;Yo era Mike y me iba al sal&oacute;n montado en mi caballo&rdquo;. Eso era suficiente para que los dem&aacute;s compa&ntilde;eritos del callej&oacute;n no tuvieran duda del aspecto que ten&iacute;a el tal Mike, o sea, un hombre apuesto con un gran bigote, de largas patillas negras, con sombrero de vaquero y botas con espuelas sobre un hermoso corcel blanco. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la tele solo nos ataba esas pocas horas y como para <em>coger recortes</em> nada m&aacute;s. Lo divertido era seguir jugando con otros menesteres. Yo era de las que, adem&aacute;s de leer, cosa que a muchos ni&ntilde;os de mi edad les entusiasmaba, jugaba en la calle o en los volcanes alrededor de mi casa a todo lo jugable en esos momentos: mu&ntilde;ecas, casitas, trompos, boliches, cochitos, pelota, cometas, el&aacute;stico, soga... Nuestros juguetes raramente se compraban en las tiendas porque &eacute;ramos capaces de imaginar todo lo que nos faltaba. Si no hab&iacute;a un coche, nos sent&aacute;bamos en un pedrusco y aquel era el &uacute;ltimo modelo de descapotable para llevar a pasear a nuestro acompa&ntilde;ante. Si no hab&iacute;a platos para comer en un restaurante, no faltar&iacute;a entre los desperdicios encontrados en los majanos un trozo de lata, cristal o loza que hiciera las veces de una vajilla de la mejor porcelana de La Cartuja. Y si no hab&iacute;a pelota, hasta un cacharro de jugo se o&iacute;a chocallar en el terrapl&eacute;n o en el camino. Nuestra imaginaci&oacute;n no ten&iacute;a l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a les mand&eacute; a mis alumnos a hacer una de esas actividades investigadoras que a m&iacute; me encantan, con la intenci&oacute;n de que descubrieran el fascinante mundo de la infancia de nuestros mayores. Tras unas sencillas preguntas y opiniones, los ni&ntilde;os ten&iacute;an que redactar las sensaciones y sentimientos que aquella entrevista les hab&iacute;a producido. Por lo general todos, ni&ntilde;os y mayores, estaban encantados. Pero un alumno me cont&oacute; que su abuela le hab&iacute;a dicho que jugaba con un el&aacute;stico y se lo pasaba divinamente, que si yo hab&iacute;a o&iacute;do hablar de eso. Le contest&eacute; que efectivamente, una cosa tan sencilla daba para muchas horas de diversi&oacute;n y que, si alguna vez ten&iacute;a oportunidad, le har&iacute;a una demostraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; pena que los ni&ntilde;os hoy en d&iacute;a, con la cantidad de dinero de que disponen las familias, sean tan pobres en juegos y juguetes. Si nos fijamos, solo disponen de la <em>play station</em> y el m&oacute;vil y dos o tres artilugios m&aacute;s o menos similares y con eso juegan, se divierten, se comunican y pasan la infancia pegados a ese par de cosas, obviando la comunicaci&oacute;n presencial con los compa&ntilde;eros, la imaginaci&oacute;n, los juguetes y juegos de mesa, el deporte, la lectura y hasta los estudios y el cultivo de la inteligencia. Y el aire libre... Y qu&eacute; poco sanos estos juegos de hoy en d&iacute;a, que a veces derivan en cosas horribles como el <em>bullying</em>, el<em> sexting</em>, la ludopat&iacute;a, la adicci&oacute;n, el aislamiento, el sedentarismo, los problemas posturales, como el llamado <em>cuello roto</em>... Que no digo que no tengan ventajas como elemento educativo, pero, por m&aacute;s que miro alrededor, lo que veo no son ni&ntilde;os usando la calculadora o aplicaciones para aprender la conjugaci&oacute;n verbal, pero s&iacute; a padres y madres que al recoger el bolet&iacute;n de notas les dicen a sus reto&ntilde;os &ldquo;se acab&oacute; el m&oacute;vil&rdquo;. Es que no ten&iacute;a ni que haber empezado, que no es lo mismo, &iquest;verdad, do&ntilde;a? Si apenas son ni&ntilde;os...
    </p><p class="article-text">
        Y luego nos extra&ntilde;amos de que cada d&iacute;a nuestros ni&ntilde;os sean m&aacute;s violentos, que no respeten a otras personas, que vayan por la vida hipersexualizados a edades muy tempranas, que normalicen algunas situaciones aberrantes y que, teniendo tanta informaci&oacute;n al alcance de un clic, tengan cada vez menos capacidad cr&iacute;tica respecto a ese universo que los rodea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camy Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/alcance-clic_132_1624077.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Mar 2019 09:32:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Al alcance de un clic]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Camy Domínguez,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los círculos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/circulos_132_1729422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a verles la cara a aquellos que en su d&iacute;a, cuando se estaba dando a conocer el movimiento de nuevos partidos de izquierda y yo insist&iacute;a en que Podemos era el mismo perro con distinto collar, sofocaban mis opiniones disparando al mensajero.
    </p><p class="article-text">
        Mi parecer en ese entonces no era un ataque a las personas que conformaban ese movimiento, porque &iquest;qu&eacute; puedo yo decir de personas y perfiles de los que nada s&eacute;? Malinterpretaron mi humilde punto de vista, que se dirig&iacute;a al propio sistema tal como est&aacute; configurado. Yo insist&iacute;a en que era necesario un nuevo engranaje en nuestra avejentada democracia para que las cosas cambiasen de rumbo y del fanguizal en que se hab&iacute;a convertido la pol&iacute;tica en este pa&iacute;s, y que de ese modo todo ese entusiasmo reformista incipiente pudiera cuajar de alguna manera, me era igual si de derechas, si de izquierdas, porque si una cosa tengo clara es que afortunadamente cada cuatro a&ntilde;os tenemos la oportunidad de cambiar el rumbo, aunque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os haya sido totalmente err&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Y me gustar&iacute;a saber qu&eacute; opinan esos fundamentalistas de la izquierda que se defendieron poniendo en funcionamiento el ventilador junto a la porquer&iacute;a e insultaron a todo dios de todos los partidos que osaron decir la m&aacute;s m&iacute;nima cr&iacute;tica constructiva ahora que se ha marchado el gran genio Juan Carlos Monedero, o despu&eacute;s de la retirada de la combativa Carolina Bescansa, y digo combativa no por su discurso, que es bastante convincente, sino porque &iquest;a qui&eacute;n se le ocurre llevarse al chiquillo a la toma de posesi&oacute;n en el Congreso? &iexcl;Chiquito tenderete, como si se fuera a la playa con las tortillas y el parasol!
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a saber qu&eacute; piensan aquellos trogloditas de palos y piedras ahora que &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n ha dejado su acta de diputado para ir de la mano de la abuelita Carmena en su candidatura a las elecciones del Ayuntamiento de Madrid. Me gustar&iacute;a saber qu&eacute; piensan de que su secretario general, Ram&oacute;n Espinar, haya reculado hace apenas unas horas presentando su dimisi&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; van a decir de aquello que proclamaba Pablo Iglesias de quitarles las casas a los ricos para d&aacute;rselas a los pobres? Est&aacute; aparente el Robin Hood de Galapagar para decir nada si luego se compra un chalet de dimensiones incre&iacute;bles... &iquest;verdad, se&ntilde;ora? &iquest;A que ten&iacute;a yo raz&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Es que ahora empiezo a entender lo de los c&iacute;rculos. Esto era como esos juegos de mesa que tanto me gustan para gamificar mis clases: cada uno de los grandes egos (y peque&ntilde;os) de Podemos era un c&iacute;rculo: &ldquo;Al principio damos el pego y enga&ntilde;amos a la gente de que los vamos a salvar del malo, que es el PP o el PSOE. La gente, ingenua y desesperada, nos vota. Y ahora, cada uno en su c&iacute;rculo, luchamos encarnizadamente todos contra todos y a la gente que nos vot&oacute;, que lo m&aacute;s seguro espera que hagamos algo, pues que le den morcillas, que estamos muy ocupados en lo nuestro, ventilador en mano salpicando a todo el mundo, porque ni siquiera unos arrumacos con Pedro S&aacute;nchez, a quien le salvamos la moci&oacute;n de censura. Ah&iacute; se queda con su minor&iacute;a absoluta de ochenta y cuatro diputados...
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qu&eacute; pena de pa&iacute;s! As&iacute; me dec&iacute;a un gran amigo, que en gloria est&eacute;, cuando una vez hace muchos a&ntilde;os, hablando de lo divino y de lo humano, le coment&eacute; ingenuamente que me hab&iacute;an invitado a formar parte de un partido pol&iacute;tico: &ldquo;Ten cuidado con lo que haces, que la pol&iacute;tica es sucia y el poder corrompe&rdquo;. Pues era lo que yo trataba de decirles a aquellos trogloditas de la cachiporra y ellos, empecinados en su ladramiento, no me escucharon. Y ahora m&iacute;relos, yo ten&iacute;a raz&oacute;n, la granada del poder les ha explotado en las manos porque han perdido la anilla de la concordia. Y aqu&iacute; estamos nosotros como bobos expectantes a ver qu&eacute; hacen ahora para arreglarse entre ellos... &iquest;Qu&eacute; nos ir&aacute;n a contar? Y mientras tanto, el tiempo andando: &iexcl;tic, tac, tic, tac!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camy Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/circulos_132_1729422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jan 2019 21:26:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los círculos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tenerife Opina,Camy Domínguez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro 'campos de fútbol' junto al mar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/campos-futbol-junto-mar_132_1759851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Uno de los objetivos estrat&eacute;gicos de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife es la recuperaci&oacute;n del contacto directo con el mar, tanto en su centro urbano como en otros puntos de su litoral. Esa es una vieja aspiraci&oacute;n de todos los chicharreros que, afortunadamente, cada vez tenemos m&aacute;s cerca.
    </p><p class="article-text">
        Esta misma semana hemos adjudicado otra fase, la &uacute;ltima por la parte que corresponde al Ayuntamiento, del enlace Puerto-Ciudad. Se trata de la pavimentaci&oacute;n de la parte del tablero del t&uacute;nel de la v&iacute;a de servicio del propio puerto que a&uacute;n no estaba acondicionado, a la altura de la Alameda del Duque de Santa Elena.
    </p><p class="article-text">
        Esta obra, junto al proyecto que ejecuta en estos momentos el Cabildo de Tenerife frente a la plaza de Espa&ntilde;a, permitir&aacute; a Santa Cruz ganar una superficie de 30.000 metros cuadrados para el disfrute de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una explanada ampl&iacute;sima para el desarrollo de actividades diversas, m&aacute;s cerca del mar que nunca; una explanada que nos abre un nuevo abanico de posibilidades para el ocio y el recreo de los vecinos y de todos cuantos nos visitan.
    </p><p class="article-text">
        Si hacemos el c&aacute;lculo de esta &aacute;rea en funci&oacute;n de la superficie de un terreno de juego como el del Heliodoro Rodr&iacute;guez L&oacute;pez (107 por 70), tendr&iacute;amos un espacio equivalente a cuatro campos de f&uacute;tbol, lo cual nos da la idea de la dimensi&oacute;n del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Ambas obras son muy importantes porque, al margen de su puesta a disposici&oacute;n de los ciudadanos, constituyen la puerta que nos abrir&aacute; al mar definitivamente con la eliminaci&oacute;n de las barreras que impiden el tr&aacute;nsito peatonal continuo hasta el mismo cantil del muelle.
    </p><p class="article-text">
        Nadie puede dudar del car&aacute;cter estrat&eacute;gico de esta actuaci&oacute;n, puesto que implica una transformaci&oacute;n profunda no solo del aspecto de nuestra fachada mar&iacute;tima, sino tambi&eacute;n de la relaci&oacute;n con el puerto, con la futura introducci&oacute;n de nuevos usos y actividades econ&oacute;micas vinculadas al sector terciario.
    </p><p class="article-text">
        En esa direcci&oacute;n, la culminaci&oacute;n de las obras que est&aacute;n en marcha y la concesi&oacute;n a Carnival de la nueva terminal de cruceros constituyen una baza extraordinaria para nuestro tejido productivo y para la consolidaci&oacute;n de nuestra identidad como ciudad tur&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Tanto el Cabildo de Tenerife como la Autoridad Portuaria comparten con el Ayuntamiento la necesidad de seguir avanzando de manera firme para la concreci&oacute;n de esos objetivos y para conformar un nuevo frente mar&iacute;timo, donde todas las partes salgamos ganando.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, quiero agradecer el trabajo desarrollado por quienes en estos a&ntilde;os han estado al frente de la Autoridad Portuaria, como Luis Su&aacute;rez, Pedro Rodr&iacute;guez Zaragoza y Ricardo Melchior, y destacar la sensibilidad que est&aacute; mostrando su nuevo titular, Pedro Su&aacute;rez, para hacer realidad a la mayor brevedad posible la parte que a&uacute;n queda pendiente y que se ubica en la zona de competencia exclusiva del puerto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Alcalde de Santa Cruz de Tenerife</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Bermúdez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/campos-futbol-junto-mar_132_1759851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Jan 2019 11:01:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cuatro 'campos de fútbol' junto al mar]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tenerife Opina,Alcaldes,José Manuel Bermúdez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un vivero de políticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/vivero-politicos_132_1834824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ayer tuve una conversaci&oacute;n muy entretenida con algunos de mis alumnos adolescentes. Como eran poquitos, porque el resto se hab&iacute;a ido de excursi&oacute;n, los seis que quedaron en un principio plantearon que si pod&iacute;amos poner una pel&iacute;cula. Y yo me niego a poner una pel&iacute;cula sin estar segura de que cada escena que veamos sea apta no solo para ellos sino para el grado de tolerancia de sus padres, quienes pudieran censurarme por poner alguna escena no apropiada para sus reto&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pues la pregunta del mill&oacute;n que les hice fue &ldquo;&iquest;de qu&eacute; quieren hablar?&rdquo;. Una contest&oacute; que mientras que no fuera de pol&iacute;tica... Y ah&iacute; empez&oacute; el debate, porque apenas hablamos de otra cosa que no fuera de pol&iacute;tica durante casi una hora. Seg&uacute;n ellos, no serv&iacute;a de nada hacerle saber al alcalde y a los representantes del ayuntamiento que faltaban cosas por arreglar en el municipio. Yo, con conocimiento de causa, les contestaba que no siempre un alcalde puede hacer todo lo que desean los vecinos como si fuera tan f&aacute;cil como agitar una varita m&aacute;gica y ya est&aacute;. Les coment&eacute; que no estaba justificando a los gestores del municipio ni mucho menos, porque muchas veces no depende de ellos, sino de otros de arriba.
    </p><p class="article-text">
        Les pregunt&eacute; si sab&iacute;an con qu&eacute; dinero hac&iacute;a un alcalde las obras del municipio y contestaron que con el dinero de los impuestos. Les pregunt&eacute; entonces cu&aacute;nto dinero al a&ntilde;o podr&iacute;an pagar sus padres de impuestos, por ejemplo de recogida de residuos, y calculando nos sali&oacute; una cantidad bastante peque&ntilde;a. Les plante&eacute; para cuantos sueldos de operarios de limpieza podr&iacute;a dar esa cantidad que cada uno pagaba multiplicada por la cantidad de familias que aproximadamente hay en el municipio y al final de todas las cuentas nos sali&oacute; que el servicio de recogida de basuras seguramente era deficitario, pues ser&iacute;a muy dif&iacute;cil abordar los sueldos y adem&aacute;s el mantenimiento de veh&iacute;culos, la reposici&oacute;n de contenedores y papeleras estropeados, la compra de otras herramientas, los uniformes, etc&eacute;tera. Se quedaron pensativos. Y yo segu&iacute; dando con la picareta en el muro.
    </p><p class="article-text">
        Les cont&eacute; que un presupuesto municipal no es como el dinero del sueldo que nuestros pap&aacute;s traen a casa, que de ah&iacute; sale para pagar diversas cosas y seguimos sacando de una cantidad com&uacute;n, sino que los presupuestos suelen estar formados por partidas y cada una de ellas va destinada a una cosa diferente y si, por ejemplo, pon&iacute;an una cantidad grande para cultura y una peque&ntilde;a para reparar las instalaciones deportivas, en caso de necesitar m&aacute;s cantidad para la reparaci&oacute;n, era materialmente imposible quitar del dinero destinado a los actos culturales y por eso hab&iacute;a que esperar un poco m&aacute;s hasta confeccionar otro presupuesto.
    </p><p class="article-text">
        Me preguntaron para qu&eacute; serv&iacute;a la cultura. Los mir&eacute; asombrada y la pregunta decay&oacute; por s&iacute; sola.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s ellos me expusieron a lo que querr&iacute;an dedicarse en el futuro. La verdad es que mis chicos tienen expectativas e ilusi&oacute;n, aunque alguno de ellos no lo ten&iacute;a tan claro. Les dije que el momento de la decisi&oacute;n estaba m&aacute;s cerca que lejos y uno me coment&oacute; que, para poder costearse sus cosillas, se dedicaba a ayudar en un negocio familiar los fines de semana, que no le daban mucho a cambio pero al menos le estaba sirviendo para entender el valor del dinero. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s los compa&ntilde;eros le propusieron a otra que no sab&iacute;a muy bien lo que quer&iacute;a ser que por qu&eacute; no se decid&iacute;a por ser directora de instituto, ya que le gustaba tanto mandar. Otro expuso que una directora no se gobierna sola, que por encima de ella hay muchos cargos directivos y al final iba a ser una mandada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A todas estas, casi al final de la conversaci&oacute;n, les coment&eacute; que, para no querer hablar de pol&iacute;tica, bastante que hab&iacute;an hablado del tema sin querer. Y estuvieron de acuerdo conmigo en que inconscientemente ellos tambi&eacute;n hacen pol&iacute;tica aunque &ldquo;en la oposici&oacute;n&rdquo; de momento. Ya les llegar&aacute; el d&iacute;a de ser protagonistas si as&iacute; lo deciden.
    </p><p class="article-text">
        Aprendes tanto de ellos, de sus razonamientos... A ver si con un poco de esto podemos conseguir encauzar a las pr&oacute;ximas generaciones de pol&iacute;ticos. &iquest;Hay alguien dispuesto a concienciar?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camy Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/vivero-politicos_132_1834824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Nov 2018 08:17:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un vivero de políticos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Camy Domínguez,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El acuerdo social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/acuerdo-social_132_1835358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En el campo de la correcci&oacute;n de los desequilibrios sociales existentes cada organizaci&oacute;n debe ejercer su papel ejecutivo corrigiendo las posibles inequidades e ineficiencias detectadas, entendiendo que todo proceso de toma de decisiones tiene un innegable componente pol&iacute;tico y sabiendo que todo componente pol&iacute;tico posee un sesgo ideol&oacute;gico. Y en el &aacute;mbito de la econom&iacute;a, m&aacute;s, porque toda actuaci&oacute;n est&aacute; ligada intr&iacute;nsecamente a una raz&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Bajo esta premisa, existen dos grandes redistribuidores de renta: el sistema fiscal y presupuestario, en el que se ha querido apostar por la derivaci&oacute;n de la progresividad hacia la imposici&oacute;n indirecta sobre el consumo y la negociaci&oacute;n colectiva y en el que las leg&iacute;timas partes elegidas para la negociaci&oacute;n combinan una serie de derechos sobre la poblaci&oacute;n trabajadora con las cotas de competitividad necesaria de la estructura productiva. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, hay que tener en cuenta que se debe gobernar para todas las partes. No es impartir justicia, sino que se debe hacer lo justo. Pero &iquest;qu&eacute; es lo justo? Lo justo se ha de centrar en la correcci&oacute;n de las asimetr&iacute;as, la asignaci&oacute;n eficiente de los recursos junto con la estabilizaci&oacute;n de las magnitudes econ&oacute;micas y sociales que nos afectan.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, para empezar con buen pie, primero debemos identificar los problemas para tomar tres posibles vertientes de resoluci&oacute;n de conflictos. Una de las l&iacute;neas de actuaci&oacute;n es no hacer nada y dejar que las partes, seg&uacute;n su correlaci&oacute;n de fuerzas, solucionen los problemas. Otra es tener una actitud completamente invasiva y colocar de forma unilateral las soluciones pol&iacute;ticas que se estimen. Y como tercera v&iacute;a, est&aacute; la de solicitar un papel de arbitraje continuo, de forma que se establezcan escenarios de consenso. En este caso, se debe ser lo suficientemente eficaz para corregir los desequilibrios, a la vez que provocar la desaparici&oacute;n de los costes de transacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una vez detallados los problemas, debemos tener organizaciones que sean capaces de adoptar la representatividad necesaria con el fin de no estar continuamente cuestionando la legitimidad social de los acuerdos. Y ah&iacute; entra el papel de la responsabilidad de la sociedad, apareciendo la visi&oacute;n reactiva o la proactiva, asumiendo que la realidad no nos espera, sino que es cambiante de forma permanente, por lo que debemos hacer estrategias que est&eacute;n en continua adaptaci&oacute;n para corregir los desv&iacute;os. Por ello, las sociedades necesitan unos interlocutores v&aacute;lidos que est&eacute;n legitimados para hacerse visibles. Unos interlocutores fuertes en el tiempo y en las ideas, con argumentos s&oacute;lidos basados en el conocimiento, en la experiencia y en la madurez de sus propuestas. En definitiva, hacerse &uacute;tiles. 
    </p><p class="article-text">
        Nadie es capaz de predecir el futuro con la exactitud necesaria como para hacer desaparecer los problemas adyacentes. Es un problema complejo con acercamientos poli&eacute;dricos donde toda la sociedad debe participar, porque. de igual modo que le afectan los problemas, deben participar en las soluciones. Pero no por ser complicado debemos ser temerosos ni pesimistas. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos preparados para afrontar esta y otras cuestiones que ahora incluso desconocemos, pero solo lo podemos hacer desde las actitudes colaborativas con la creaci&oacute;n de un consenso en el que toda la sociedad se vea representada porque, aunque nadie es imprescindible, todas las partes son necesarias. &iquest;Qu&eacute; necesitamos para enfrentarmos al futuro? Acuerdo social. Pero con libertad. As&iacute; que debemos no tener miedo a ser libres. No tener miedo a ejercer la libertad y no tener miedo a que el resto la ejerza, sabiendo que mis l&iacute;mites se sit&uacute;an donde comienzan los del resto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Economista</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/acuerdo-social_132_1835358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Nov 2018 10:03:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El acuerdo social]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tenerife Opina,José Miguel González]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La velocidad relativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/velocidad-relativa_132_1847071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Las revoluciones suelen dar miedo. Y dan miedo porque implican que los pilares en los que los estamentos est&aacute;n fijados se pueden tambalear. No obstante, a la larga, de las revoluciones siempre se ha salido con mayores refuerzos que con los que se entr&oacute;, aunque siempre deja una serie de colectivos damnificados que se incorporan al conocimiento com&uacute;n con el fin de utilizar la p&eacute;rdida y el sufrimiento como aprendizaje para el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; es el miedo? Seg&uacute;n la Real Academia de la Lengua Espa&ntilde;ola, es la angustia por un riesgo o da&ntilde;o real o imaginario. De igual modo, recoge otra acepci&oacute;n donde se establece que representa el recelo o la aprensi&oacute;n que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea. Tambi&eacute;n plantea la posibilidad de dar la posibilidad de anulaci&oacute;n de las propias facultades de decisi&oacute;n y raciocinio, impulsando a una persona a cometer, incluso, un hecho delictivo. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez fijada la posici&oacute;n conceptual, a lo largo y ancho de la existencia de la humanidad siempre hemos expresado temor, en mayor o en menor medida, sostenidos y o no el tiempo y en el espacio. De hecho, cuando asistimos a alg&uacute;n cambio, un cambio en el que no controlamos absolutamente todas las variables, podemos llegar a tenerlo. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente somos la generaci&oacute;n que asiste a una revoluci&oacute;n, y como tal, traer&aacute; cambios. M&aacute;s cambios, incluso, que los que ya estamos experimentando, generando miedos. M&aacute;s miedos que los que ya est&aacute; causando. Miedos causados por la incertidumbre. No obstante, tengamos claro que la historia no aparece y desaparece con nosotros. La historia es consustancial a nuestra vida y nos atraviesa como part&iacute;culas invisibles, empap&aacute;ndonos a la misma velocidad de c&oacute;mo influimos en ella. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; cambia es la velocidad con la que nos impacta y la propia celeridad a la que reaccionamos. Por ejemplo, cuando apareci&oacute; el primer autom&oacute;vil, este pod&iacute;a circular a &iexcl;16 kil&oacute;metros por hora! Y as&iacute; y todo, ocasion&oacute; innumerables atropellos y es que &iexcl;iban como locos! Ni que decir tiene que, si ahora mismo fu&eacute;ramos a esa velocidad estar&iacute;amos siendo extempor&aacute;neos, de ah&iacute; la necesidad de establecer el concepto de &ldquo;velocidad relativa&rdquo;. No es que ahora las tecnolog&iacute;as impriman a una velocidad vertiginosa las relaciones, sino es nuestra lentitud la que queda desnuda.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, la verdadera reflexi&oacute;n no es si las innovaciones tecnol&oacute;gicas cambian las relaciones sociales, econ&oacute;micas o pol&iacute;ticas, porque ya lo est&aacute;n haciendo. La verdadera reflexi&oacute;n se ha de centrar en la velocidad de evoluci&oacute;n de adaptaci&oacute;n y transformaci&oacute;n de las instituciones de todo tipo, ya sea para detener el cambio, adoptando posturas conservadoras, o bien para absorber de forma amortiguada sus efectos a la vez de generar nuevas corrientes de valor que nos servir&aacute;n de impulso para salir con estructuras fortalecidas capaces de minimizar los impactos negativos.
    </p><p class="article-text">
        Y para todo deber&aacute; haber un plan. Un plan a corto plazo en comandita con otro de largo. El de corto se ha de centrar en solucionar lo urgente, mientras que el de largo se ubica en el plano de la disminuci&oacute;n de la vulnerabilidad incorporando la prospectiva a la hora de establecer escenarios futuros probables con el fin de minimizar la incertidumbre. Porque &iquest;ser&aacute; &eacute;sta la &uacute;ltima revoluci&oacute;n? Sabemos que no. Entonces, &iquest;nos retiramos a los cuarteles de invierno para proceder a los acantonamientos oportunos cuando el mal tiempo obliga a suspender las operaciones en marcha y as&iacute; tener una falsa sensaci&oacute;n de seguridad? 
    </p><p class="article-text">
        No creo que sea la mejor de las soluciones porque seguramente en el aislamiento har&aacute; m&aacute;s fr&iacute;o que en el exterior, donde est&aacute; la vida real. Esa vida que no espera por nada ni por nadie. No obstante, usted elige.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Economista</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/velocidad-relativa_132_1847071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Nov 2018 11:23:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La velocidad relativa]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tenerife Opina,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿La alerta pa’ cuándo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/alerta-pa_132_1868495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Este 25 de octubre fue uno de esos d&iacute;as que piensas que nunca llegan. Pero llegan. Poco a poco se nos van colando ciertos eventos que se van normalizando a fuerza de suceder una vez y otra.
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a me levante, como cada jueves, a las seis y media de la ma&ntilde;ana para asistir al trabajo. Mi hija se levant&oacute; a la misma hora. Antes de eso nos despertamos con un redoble continuado de fondo que al principio pens&eacute; que ser&iacute;a alg&uacute;n vecino que desde temprano se hab&iacute;a puesto a taladrar en alguna pared, pero por las rendijas de las ventanas y en la oscuridad de la habitaci&oacute;n se colaba una luz intermitente que me dio a entender que lo que estaba sucediendo era esa tormenta el&eacute;ctrica que hac&iacute;a d&iacute;as se ven&iacute;a anunciando. 
    </p><p class="article-text">
        El trueno era constante, sin apenas paradas, y los rayos ca&iacute;an muy seguidos y muy cercanos. En ese momento pens&eacute; en qui&eacute;n ser&iacute;a el que tendr&iacute;a la paciencia de contar rayos, porque a veces nos dan cifras de cu&aacute;ntos rayos han ca&iacute;do. Supuse que esta vez ser&iacute;an muchos y efectivamente el contador de rayos dice que fueron m&aacute;s de mil quinientos. 
    </p><p class="article-text">
        Yo no s&eacute; qu&eacute; tan valientes ser&aacute;n mis lectores, pero en mi caso es una de las cosas que m&aacute;s p&aacute;nico me dan. Me levant&eacute; y lo primero que hab&iacute;a que saber era si con esas cartas ten&iacute;amos que ir a clase o no, porque no me gusta faltar a mi trabajo ni que mi hija pierda sus clases. Me acord&eacute; de aquel maestro de primaria que una vez se burl&oacute; de mi amiguita y de m&iacute;, que no hab&iacute;amos asistido a clase por la ma&ntilde;ana porque nos hab&iacute;amos enchumbado yendo al colegio y regresamos a quedarnos en casa y cambiarnos de ropa, que ya ir&iacute;amos por la tarde. 
    </p><p class="article-text">
        Por la tarde, estando en clase, nos dijo el maestro delante del resto de compa&ntilde;eros: &ldquo;Parecen gatos. Ven cuatro chispas de agua y van corriendo a esconderse&rdquo;. Los ni&ntilde;os se rieron y se burlaron. Ese d&iacute;a me dije a m&iacute; misma que jam&aacute;s volver&iacute;a a faltar a clase ni a nada por una trivialidad semejante. De hecho yo era aquella que el d&iacute;a de la tormenta Delta tuvo que dar la vuelta a mitad de camino porque se hab&iacute;a decretado suspensi&oacute;n de las clases. Por supuesto que me hice ese trecho muerta de miedo. Y muerta de miedo estaba este 25 de octubre por la ma&ntilde;ana cuando, buscando una respuesta en internet, en los canales oficiales, en Facebook, en Twitter, vi que hasta las nueve de la ma&ntilde;ana algunas instituciones como el Centro Coordinador de Emergencias y la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n del Gobierno de Canarias estaban desaparecidos en combate. Sus p&aacute;ginas en el mejor de los casos se hab&iacute;an actualizado a las diez de la noche del d&iacute;a anterior y promet&iacute;an que estar&iacute;an cerradas hasta las nueve de la ma&ntilde;ana de ese d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Alucinando en colores, terminamos de acicalarnos y coger nuestras cosas para echarnos a la ventura de Dios. Por el camino no dejaban de caer rayos, aparte de la lluvia y un poco de viento. No hab&iacute;a ni un alma por la carretera, as&iacute; que decid&iacute; por primera vez llevar a mi hija hasta la puerta de su instituto. 
    </p><p class="article-text">
        Pens&eacute; que seguramente en el m&iacute;o iba a haber un absentismo acusado ese d&iacute;a, pero no faltaron sino apenas unos cuantos alumnos aunque hubo algunos sustos y expectaci&oacute;n hasta que par&oacute; la tormenta. Algunos preguntaron que si en una de esas les ca&iacute;a un rayo yendo por la calle de qui&eacute;n ser&iacute;a la culpa. La verdad es que yo no lo s&eacute;, se&ntilde;ora. Ser&aacute; de los valientes que arriesgamos la vida, de los que tienen que velar porque la poblaci&oacute;n no tenga que hacer disparates, de los peque&ntilde;os que no conciencian a sus madres de que es peligrosa una situaci&oacute;n as&iacute;, de las madres que como yo no queremos que nuestros hijos falten a clase. No lo s&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas madres vi por las redes sociales que ellas mismas decretaban alerta en sus casas y no dejaban ir a sus ni&ntilde;os a clase. Luego me enter&eacute; de los desastres que hab&iacute;a ocasionado la lluvia. Pero realmente no tenemos que lamentar desgracias personales, lo &uacute;nico llamativo fue el rescate de las personas que viv&iacute;an en las cuevas de un barranco de Santa Cruz. 
    </p><p class="article-text">
        Un barranco de Santa Cruz&hellip; Un barranco de Santa Cruz&hellip; Estamos empezando a normalizar nuevamente que las aguas corren por los barrancos, que no vamos a poder canalizar con unos tubitos -como en Los Realejos- el agua que corre por los barrancos, por las posibles avenidas de los barrancos donde hoy hemos ubicado urbanizaciones, carreteras, playas y la naturaleza es implacable y no se corta ante nada&hellip; &iquest;Qu&eacute; ser&aacute; lo siguiente? &iquest;Estamos preparados para el cambio clim&aacute;tico o tendremos que normalizarlo a base de experimentar duros golpes?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camy Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/alerta-pa_132_1868495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Oct 2018 07:46:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿La alerta pa’ cuándo?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Camy Domínguez,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La entrevista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/entrevista_132_1869797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        -Pregunta (P): Le damos la bienvenida siendo para m&iacute; un placer poder llevar a cabo esta entrevista, habida cuenta del debate nacional que est&aacute; en pleno vigor frente a la estructura territorial del Estado y las aportaciones que podr&iacute;a aportar al respecto. En primer lugar, me gustar&iacute;a preguntarle, &iquest;para qu&eacute; sirve descentralizar una estructura fiscal territorial?
    </p><p class="article-text">
        -Respuesta (R): Realmente lo que se busca con ese tipo de procedimientos es crear colectividades dotadas de sus propios &oacute;rganos de decisi&oacute;n, constituidos bajo un sistema democr&aacute;tico de elecci&oacute;n p&uacute;blica que se benefician de una amplia autonom&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        -(P): Pero &iquest;por qu&eacute; es tan importante?
    </p><p class="article-text">
        -(R): Porque para toda decisi&oacute;n hay que estudiar qui&eacute;n cobra, qui&eacute;n paga y qui&eacute;n soporta el peso pol&iacute;tico de estas. El desconocimiento de estos aspectos generar&aacute; condicionamientos en la autonom&iacute;a tributaria. La autonom&iacute;a diversifica el riesgo y evita la dependencia, adem&aacute;s de proporcionar responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        -(P): &iquest;Y se puede hacer de forma indistinta o hay algunas circunstancias sobre las que tener una mayor atenci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        -(R): Me alegra que me haga esa pregunta, porque hay que tener en cuenta varios aspectos. Para empezar, la equidad, en la que los fines redistributivos originan la exigencia de un mismo sacrificio a cada uno de los niveles de gobierno ofreciendo la denominada equidad vertical, del mismo modo que tambi&eacute;n ha de establecerse el mismo trato a individuos con una misma renta originando la equidad horizontal. En definitiva, para que los procesos sean eficientes cada impuesto debe recaer sobre quien se beneficia del servicio. De forma paralela hay que analizar su eficiencia y flexibilidad, de forma que las figuras tributarias escogidas no deben interferir en las decisiones econ&oacute;micas adoptadas, de igual modo que el sistema tributario debe tener una r&aacute;pida adaptabilidad a las diferentes condiciones del mercado, mostrando una alta elasticidad por ello.
    </p><p class="article-text">
        -(P): &iquest;Elasticidad?
    </p><p class="article-text">
        -(R): S&iacute;. Mire. Este concepto, pese a ser un concepto de la f&iacute;sica aplicada a las ciencias sociales, lo que nos mide es la respuesta de un cuerpo, en este caso una decisi&oacute;n de compra o de inversi&oacute;n, ante la incorporaci&oacute;n de una fuerza, como bien podr&iacute;a ser un impuesto.
    </p><p class="article-text">
        -(P): &iquest;Y realmente todos estos procedimientos llegan a la gente?
    </p><p class="article-text">
        -(R): Creo que s&iacute;. No obstante, hay que seguir implementando m&aacute;s transparencia y perceptibilidad, de forma que se haga m&aacute;s comprensible para la ciudadan&iacute;a mostrando claramente c&oacute;mo se distribuye la carga tributaria de cada impuesto.
    </p><p class="article-text">
        -(P): Pero &iquest;no hay otro sistema m&aacute;s f&aacute;cil para llevar a cabo una correcta identificaci&oacute;n de las necesidades y una &oacute;ptima asignaci&oacute;n de los recursos que las satisfagan?
    </p><p class="article-text">
        -(R): Realmente los modelos son m&aacute;s o menos sencillos dependiendo de los que los queramos complicar. En este caso lo que se busca es una mayor autonom&iacute;a financiera. &Eacute;sta se establece en base a la libertad de decisi&oacute;n para un determinado nivel de gobierno en el destino de sus recursos o en la estructuraci&oacute;n de sus gastos y en la existencia de cierto poder de decisi&oacute;n sobre el volumen total de ingresos disponibles. Tambi&eacute;n es necesario saber c&oacute;mo se distribuye entre la poblaci&oacute;n contribuyente la carga tributaria que estos ingresos comportan. Paralelamente, la potestad de distanciar en el tiempo el momento de obtenci&oacute;n del ingreso respecto al momento que se ordena el gasto, es decir, gasto no simult&aacute;neo en el tiempo con el ingreso es otro apartado importante con el objeto de poner en conocimiento la generaci&oacute;n que debe afrontar el pago. Todo ello hay que combinarlo y, por supuesto, no hay un &uacute;nico m&eacute;todo, porque aqu&iacute; entra tambi&eacute;n a formar parte la ideolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        -(P) Porque no es lo mismo tener ideas conservadoras que progresistas.
    </p><p class="article-text">
        -(R) Por supuesto que no. Incluso se podr&iacute;a distanciar de ideas m&aacute;s o menos liberales o m&aacute;s o menos intervencionistas. Hay gente para todo y se mezclan de tal forma que complica saber de qu&eacute; color son dichas ideas y qu&eacute; motivaci&oacute;n hay detr&aacute;s de cada una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        -(P) Bueno. Pues muchas gracias. Con esta reflexi&oacute;n despedimos esta interesante entrevista.
    </p><p class="article-text">
        -(R) &iquest;Interesante? A m&iacute; me ha parecido un rollo. &iquest;A qui&eacute;n le puede interesar estos temas? Me imagino a la audiencia huyendo de forma despavorida gritando &ldquo;que me den la soluci&oacute;n y se dejen de bober&iacute;as que yo de estos temas ni entiendo ni me importa&rdquo;. Incluso, a estas alturas no creo que haya nadie al otro lado&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Economista</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/entrevista_132_1869797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Oct 2018 07:45:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La entrevista]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[José Miguel González,Economía,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El avión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/avion_132_2745874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        De peque&ntilde;a viajar en avi&oacute;n era todo un acontecimiento que se repet&iacute;a con frecuencia. Y con los a&ntilde;os, hacerlo sola y protegida por toda la plantilla dentro de aquellos confortables espacios llenos de peque&ntilde;as aventuras continuaba siendo un momento agradable. 
    </p><p class="article-text">
        La visita a la cabina del piloto, el ba&ntilde;o con aquella cisterna con un sonido &uacute;nico, jab&oacute;n de manos con olor a rosas, toallitas de colonia Heno de Pravia&hellip; Y luego el momento de la comida. En aquellos tiempos, mucha gente arrugaba la nariz y pon&iacute;a malas caras al men&uacute; del avi&oacute;n. A m&iacute; me parec&iacute;a fascinante abrir cada recipiente y encontrar una peque&ntilde;a y colorida porci&oacute;n. Como muchos otros pasajeros, gustaba de pedir extravagancias que luego nunca echar&iacute;amos en falta en tierra. Zumo de tomate con lim&oacute;n y pimienta, t&eacute; con leche descremada, agua con gas (con burbujas)&hellip; En aquellos amplios espacios recorridos por una pulcra plantilla de pasos firmes y postura r&iacute;gida uno sab&iacute;a que deb&iacute;a comportarse.
    </p><p class="article-text">
        Aunque siempre hab&iacute;a quien se olvidaba de aquello y su margen de comodidad pasaba por acomodarse en su asiento hasta hacer el espacio del vecino insoportable, ni&ntilde;os insolentes que pataleaban a un sufrido viajero o personas con un tono de voz excesivamente alto&hellip; Algo que habitualmente se solucionaba con una charla amable, y en casos m&aacute;s inc&oacute;modos, avisando a los profesionales.
    </p><p class="article-text">
        Aquello comenz&oacute; a cambiar. Los maleducados con af&aacute;n de extrema comodidad daban de s&iacute; el respaldo de sus asientos sin que nadie amparase a los sufridos convecinos, las patadas, quitarse los zapatos, corear a voz en grito&hellip; Conductas propias de ir al cine en la hora de los adolescentes en una barra libre de lo inc&iacute;vico. Como esfinges con ruedas, aquellas figuras antes admiradas acomet&iacute;an como pod&iacute;an sus funciones tratando de esquivar la problem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Y un d&iacute;a leo con verdadera decepci&oacute;n lo que ha sucedido en un avi&oacute;n ante un conflicto sin doble lectura posible. Y c&oacute;mo la persona con actitudes racistas, para no generar conflicto, conserva su sitio y la v&iacute;ctima que sufre un acto de xenofobia es quien tiene que abandonar su lugar. Repaso historia y recuerdo estudiar que en 1955 en EEUU, Rosa Parks comenz&oacute; una revoluci&oacute;n al negarse a ceder su asiento a un blanco en una guagua y rechazar bajarse de ese medio de transporte. Comenzaba as&iacute; el final de la segregaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;, el comienzo de la opresi&oacute;n acontezca cuando ante un vac&iacute;o de autoridad sea la fuerza bruta, la falta de educaci&oacute;n y la sinraz&oacute;n la que tripule nuestro avi&oacute;n hasta estrellarlo sin remedio en la involuci&oacute;n desmemoriada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Izquierdo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/avion_132_2745874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Oct 2018 07:30:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El avión]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El verbo gris]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/verbo-gris_132_1895246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b4886bf-9bdd-49dc-8bef-0c8717732e0d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">Aprenderé a quererme,<br/><br/>aprenderé a mirar de frente a la tristeza<br/><br/>cuando venga disfrazada de una rabia sorda y ciega.<br/><br/>Aprenderé a sacar también la pena <em>pa'</em> que no me pudra<br/><br/>y me haré fuerte convirtiéndola en motor para el camino que me queda.<br/><br/>'Aprenderé' - <em>La Otra</em></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Hace dos meses que no subo a un avi&oacute;n y estoy deseando escribirme con todo lo que significa volar. Tatuarme las l&iacute;neas del cielo y titular la vida con los resquicios de las ciudades y los vac&iacute;os que se ven a trav&eacute;s de la ventanilla. Echo de menos incluso pasar doce horas en un avi&oacute;n y pensar qu&eacute; habr&aacute; a mi llegada; v&eacute;rtigo y abismo convertido en poes&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hace dos meses que no subo a un avi&oacute;n y eso no significa que no viaje o que no medite sobre lo que antes cre&iacute;a que solo se pod&iacute;a hacer en el aire. Es aquel lugar un sitio recurrente en el que acostumbro a repetirme que no me gusta emprender ninguna actividad que sepa con cierto grado de certeza que puedo hacer mal. Dicha sensaci&oacute;n construye a mi alrededor una barrera in&uacute;til de arena negra y sal y cimienta las bases del propio dolor. Lo nuevo siempre suele traer esa premonici&oacute;n extra&ntilde;a y caduca, que convierte los a&ntilde;os en suspiros y los miedos en viejos enemigos. Uno de esos d&iacute;as en que mi temor ahogaba lo compart&iacute; para liberarlo de mi propio cuerpo y me recordaron que &ldquo;perder es lo normal&rdquo; y que el error es la oportunidad para aprender haciendo.
    </p><p class="article-text">
        Supe entonces que el problema me pertenec&iacute;a y que ni los a&ntilde;os ni las conciencias ajenas cambiar&iacute;an lo que era intr&iacute;nseco a una manera de pensar arraigada a lo que soy. Qui&eacute;n me iba a decir que podr&iacute;a mirarme al espejo sin pensar que no hay culpa en mi transformaci&oacute;n sino libertad en lo que quiero ser; qui&eacute;n me iba a decir que acabar&iacute;a por aceptarme en la valent&iacute;a de la inseguridad, sin tiempo pero con ganas, sin precio pero con valor, sin armas pero con escudo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora ya no me importa suplicarme y aceptar a cada fantasma con sus pesadillas. Ahora ya s&eacute; que no merezco todo lo que duele, y que al final lo &uacute;nico que queda es aquel momento en el que sonre&iacute;ste sin pensar en nada m&aacute;s. A d&iacute;a de hoy ya no me importa pedir ayuda para superar el precipicio y he dejado de tirarme al infierno cada ma&ntilde;ana. Si bien reconozco que arder a pesar de lo malo me parece una recompensa m&aacute;s justa que vivir con la superioridad que otorgan las alturas. 
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que soy capaz de admitir un domingo por la noche es que mi debilidad proviene de unos a&ntilde;os que ya no quisiera recordar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Indra Kishinchand López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/verbo-gris_132_1895246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Oct 2018 14:49:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El verbo gris]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Indra Kishinchand López,Poesía,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante todo, tranquilidad…]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/tranquilidad_132_1903144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Las burbujas se vuelven un peligro, no cuando se hinchan, sino cuando revientan. Aunque, si cuando revientan est&aacute;n vac&iacute;as, pues, bueno, nos llevamos un susto por el ruido de la explosi&oacute;n, pero poco m&aacute;s. El principal peligro es cuando est&aacute;n llenas. Y llenas de material t&oacute;xico. Adem&aacute;s, no es lo mismo que vayan perdiendo presi&oacute;n poco a poco, por tener una inapreciable fisura, o que se rajen de repente y vomiten todo lo del interior en poco tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En el campo de la econom&iacute;a, burbujas ha habido muchas y de todo tipo, con m&aacute;s o menos explosividad. Algunas m&aacute;s grandes y otras m&aacute;s peque&ntilde;as que terminan por afectar a m&aacute;s o menos personas e instituciones. &iquest;Las peores? Las cargadas de un endeudamiento insostenible e impagable, raz&oacute;n por la cual hacen que su resonancia se amplifique.
    </p><p class="article-text">
        El secreto del incremento, en algunas ocasiones real, pero en otras aparente, de los valores de determinados bienes hace que las personas entren en el juego sin preocuparse de la base sobre la que se asienta dicho crecimiento. El &uacute;nico trabajo que hay que hacer es el de encontrar a alguien que te crea y termine por comprar lo que t&uacute; dices al precio que t&uacute; dices, hasta que llegue el momento en que el valor de los activos deja de estar fundamentado y justificado de forma razonable.
    </p><p class="article-text">
        Entonces es cuando la propia econom&iacute;a regula el precio para ajustarlo a su verdadero valor (no sin antes recordar a Antonio Machado, que nos dec&iacute;a que &ldquo;todo necio confunde valor y precio&rdquo;), llev&aacute;ndolo de nuevo a su origen y desembocando en un efecto estampida del activo que provoca un abrupto derrumbe de los precios y arrasa con todas las rentas de las personas u organizaciones que hab&iacute;an confiado en ese activo.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, hay precios que est&aacute;n escalando <em>en altura</em>, raz&oacute;n por la cual asistimos a una cierta ralentizaci&oacute;n del consumo privado. Por el contrario, los cap&iacute;tulos de inversi&oacute;n se siguen manteniendo. Es esta la causa principal por la que la tasa de crecimiento del producto interior bruto (PIB) se ralentiza, aun siendo positiva. Sin embargo, cuando la inflaci&oacute;n relativa con el entorno aparece, la competitividad se resiente, raz&oacute;n por la cual el sector exterior de la econom&iacute;a ha tomado nota. Los sectores con mayor valor a&ntilde;adido parecen pausarse en beneficio del resto.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y el empleo? Bien, gracias, aunque, como crece tanto o m&aacute;s que la propia tasa de crecimiento econ&oacute;mico, la productividad no termina de despegar de forma ostensible y, por lo tanto, los salarios tampoco, aunque ah&iacute; habr&aacute; de incorporarse una esencial variable adicional como son los procesos de negociaci&oacute;n colectiva, con el fin de combinar el poder adquisitivo con las ratios de competitividad empresarial. Y a&uacute;n hay m&aacute;s. Incorpor&aacute;ndole la incertidumbre del entorno a la ecuaci&oacute;n seg&uacute;n las turbulencias pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas existentes en la actualidad, todas las prospecciones parecen indicar desaceleraci&oacute;n en alguna de las macromagnitudes.
    </p><p class="article-text">
        Criptomonedas, el mercado energ&eacute;tico y sus fuentes, determinadas altas rentabilidades derivadas de la denominada econ&oacute;mica colaborativa u operaciones de cr&eacute;dito sin el necesario respaldo son, entre otras, las pr&oacute;ximas tendencias sobre las que hay que prestar atenci&oacute;n sin que por ello veamos que un precio crezca de forma vertiginosa y nos entre, de repente, el p&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar que nos confundan, solo hay que tener una m&aacute;xima muy clara, y es que nada ni nadie ofrece euros a 90 c&eacute;ntimos, aunque, como nos recuerda Mark Twain, &ldquo;la historia no se repite, pero rima&rdquo;. As&iacute; de sencillo.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Economista</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/tranquilidad_132_1903144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Oct 2018 07:51:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ante todo, tranquilidad…]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[José Miguel González,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La deriva continental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/deriva-continental_132_1916081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Imaginemos un mapamundi en un plano de dos dimensiones. Si elimin&aacute;ramos los oc&eacute;anos y uni&eacute;ramos los continentes, podr&iacute;amos ver que&nbsp;casi todos los continentes pueden unirse cual algunas piezas de puzle. Pues bien, parece ser que a finales del periodo Tri&aacute;sico e inicios del Jur&aacute;sico las placas tect&oacute;nicas del globo terrestre comenzaron a separarse.
    </p><p class="article-text">
        Aquel continente &uacute;nico, denominado Pangea, hace unos trescientos millones de a&ntilde;o (d&iacute;a arriba, d&iacute;a abajo) empez&oacute; a fragmentarse y se acab&oacute; la continuidad territorial, mientras que aparec&iacute;an las distancias salvables solo por mar o aire. No fue el primero, ni el &uacute;nico, pero con el tiempo la traslaci&oacute;n de las masas continentales ha terminado por ofrecer la fisonom&iacute;a actual de la distribuci&oacute;n a lo largo y ancho del globo terrestre.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, esta evoluci&oacute;n no ha finalizado ni desde el punto de vista geogr&aacute;fico ni desde el punto de vista econ&oacute;mico. De esta forma, el fen&oacute;meno de la deriva, tanto continental como social, de esas caracter&iacute;sticas se produce porque existen fuerzas que impulsan las masas y, como consecuencia, estas cambian de posici&oacute;n. Tras los cambios, se pueden observar similitudes entre los diferentes lugares, aun estando separados por barreras f&iacute;sicas o de otra naturaleza, lo que da pie a pensar en la veracidad de un cuerpo &uacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Y tras la geograf&iacute;a aparece la composici&oacute;n pol&iacute;tica y la estructura econ&oacute;mica y social de los territorios. Por ello hay que fundamentar los sistemas pol&iacute;ticos de toma de decisiones en el estudio sistem&aacute;tico de los factores geogr&aacute;ficos, econ&oacute;micos e incluso culturales para evaluar las posibles consecuencias, cifradas en p&eacute;rdidas y beneficios, de todas las variables incorporadas. 
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de las estrategias de orden econ&oacute;mico decididas por las regiones en el contexto de las pol&iacute;ticas tiene como objetivo proteger a sus econom&iacute;as a trav&eacute;s de la adquisici&oacute;n del dominio de ciertas metodolog&iacute;as e innovaciones clave o ciertos segmentos de mercado que puedan considerarse un elemento de poder de dominaci&oacute;n e influencia. De esta forma, se tomar&aacute;n decisiones estrat&eacute;gicas para definir los consecuentes planes de expansi&oacute;n o, incluso, de invasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de la geograf&iacute;a econ&oacute;mica reside en la necesidad de comprender c&oacute;mo el ser humano explota los recursos naturales y organiza sus actividades econ&oacute;micas en el mundo de una determinada forma. Abordar cuestiones como qu&eacute; tipo de actividad, d&oacute;nde y cu&aacute;les son sus consecuencias e implicaciones en el lugar o espacio geogr&aacute;fico son parte del diagn&oacute;stico y de las propuestas de actuaci&oacute;n que se han de establecer. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, sin que sea necesario que haya movimientos de placas tect&oacute;nicas de forma generalizada, los ejes de influencia econ&oacute;mica de la Tierra se est&aacute;n reposicionando. Es cierto que siempre lo han hecho, pero en este caso se ha dado cierta confluencia de par&aacute;metros basados, principalmente, en cuatro: el indefinido papel de la Uni&oacute;n Europea, el<em> brexit</em> decidido, la actual pol&iacute;tica arancelaria de los Estados Unidos de Am&eacute;rica y la respuesta de la econom&iacute;a de China.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, moviendo r&aacute;pidamente las fichas como si de un trilero se tratara, Reino Unido se acerca a los Estados Unidos de Am&eacute;rica, mientras que este incrementa los aranceles. A su vez, China contraataca y se une m&aacute;s a la Uni&oacute;n Europea. Mientras tanto, otras regiones emergentes intentan posicionarse en un lugar privilegiado de influencia combinando excelencia, conocimiento y tambi&eacute;n coste. 
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;frica y Sudam&eacute;rica, por otro lado, est&aacute;n decididos a dar un paso al frente de forma definitiva en aras de eliminar las cortapisas que el denominado hemisferio desarrollado hist&oacute;ricamente siempre ha intentado establecerles. Y &iquest;qu&eacute; ocurrir&aacute;? La partida ha comenzado. Hagan juego. Se aceptan apuestas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Economista</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/deriva-continental_132_1916081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Sep 2018 07:25:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La deriva continental]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miranda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/indra-kishinchand-lopez_132_1920816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/818b16e5-55cf-4ef7-8be7-167ab4829bdb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        En primero de carrera siempre presentaba los trabajos con manos a la espalda, voz rasgada, y no por la resaca, y cuerpo pegado a la pizarra. As&iacute;, mientras le hablaba a una audiencia desconocida a la que ahora podr&iacute;a explicarle mi vida sin rasgos de timidez, pensaba si alg&uacute;n d&iacute;a cambiar&iacute;a mi manera de mirar a todos los que no eran como yo.
    </p><p class="article-text">
        Aquel mismo a&ntilde;o mi profesor de antropolog&iacute;a nos cont&oacute; que hab&iacute;a recorrido media Espa&ntilde;a en coche para estar con su novia en un d&iacute;a importante y, al llegar, ella le pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Pero me quieres?&rdquo;. Mi profesor, at&oacute;nito, murmur&oacute;: &ldquo;&iexcl;Pero c&oacute;mo no te voy a querer despu&eacute;s de lo que he hecho!&rdquo;. Recuerdo esa historia a menudo porque nunca s&eacute; si juzgar el valor por lo que se dice o por lo que se hace. A medida que pasan los a&ntilde;os me parece m&aacute;s iluso entender las complejidades del otro; es por eso que la gente se sorprende cuando digo que me gustar&iacute;a ser Meursault en cualquier playa desierta a cuarenta grados y aceptar una propuesta de matrimonio cualquiera.
    </p><p class="article-text">
        Entender&iacute;a sus caras at&oacute;nitas si no fuera porque todo el mundo sabe que esos deseos son en realidad la b&uacute;squeda constante de la ausencia de dolor. El m&iacute;o y el de ellos. Pero frente a eso no existe ant&iacute;doto que no sea alguna cerveza y un poco de autoenga&ntilde;o. Tambi&eacute;n es un buen revulsivo admirar la felicidad desde fuera cuando se tiene.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado pasado me ocurri&oacute; cuando conoc&iacute; a Miranda. Ella ten&iacute;a ocho a&ntilde;os y hablaba como una persona adulta y sensata. Yo con 26 cargaba con un palo desde hac&iacute;a cuatro horas y la admiraba por su paz en medio de un caos tan adulto, tan ajeno a todo lo que deber&iacute;a ser. Admir&eacute; la felicidad desde fuera cuando corr&iacute;amos entre las mesas con lo que hab&iacute;an sido nuestros globos y luch&aacute;bamos a ver qui&eacute;n era m&aacute;s valiente. Tambi&eacute;n nos mir&aacute;bamos c&oacute;mplices cuando pasaba alg&uacute;n hombre gris y coloc&aacute;bamos rectas nuestras espaldas, guard&aacute;bamos nuestras sonrisas y esper&aacute;bamos a que se fuera. Entonces termin&aacute;bamos de disimular y romp&iacute;amos a re&iacute;r para continuar la lucha. Solo una hora despu&eacute;s de despedirnos vi a Miranda durante algunos minutos en pantalla grande y pens&eacute; que tal vez hab&iacute;a hecho llegar su cartel al escenario y me emocion&eacute; irremediablemente.
    </p><p class="article-text">
        En Miranda vi una felicidad que no hab&iacute;a conocido antes. Supongo que esa es la raz&oacute;n por la que le escribo, para decirle que no deje nunca de ser quien es incluso aunque est&eacute; rodeada de desconocidos, que no deje de hacer y decir, porque querer siempre es eso, y, sobre todo, que no se pierda en un futuro que a&uacute;n no le pertenece.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; pronto veas en ti todo lo que vimos nosotros cuando te conocimos aquella noche de septiembre en Granada, Miranda.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe width="643" height="362" src="https://www.youtube.com/embed/Vs8EsCVEpsI" frameborder="0" allow="autoplay; encrypted-media" allowfullscreen></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Indra Kishinchand López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/indra-kishinchand-lopez_132_1920816.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Sep 2018 17:55:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miranda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Indra Kishinchand López,Relato,Historia,Tenerife Opina,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trazabilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/trazabilidad_132_2750482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        - &iquest;Qu&eacute; te tomas?, &iquest;una cuarta de vino?
    </p><p class="article-text">
        - Hombre Juli&aacute;n, que son las once y no toca todav&iacute;a. Aparte que hace unos a&ntilde;os ya te habr&aacute;n contado que muchos de los vinos vienen de uva de fuera y ya ni sabes lo que pides.
    </p><p class="article-text">
        - Bueno, tampoco es eso, pues mira, cortado y pulga de pata y aguacate.
    </p><p class="article-text">
        - Puf, te van a decir que no tienen, por la verg&uuml;enza de subirte el precio y que encima cada d&iacute;a est&aacute; m&aacute;s duro. Lo podemos envolver en papel de peri&oacute;dico si lo quisieras para otro d&iacute;a. Pero a ver de cu&aacute;l y que ya a este paso ni hojas van a dar para eso.
    </p><p class="article-text">
        - Bueno, ahora que est&aacute; de moda lo sano pues dan yogur con cereales y frutos secos, que podemos probar.
    </p><p class="article-text">
        - Ya. Te lo ponen en ingl&eacute;s y todo cuela. Luego, para el lado melanc&oacute;lico te dicen que los yogures son de aqu&iacute;. Y en fin&hellip; Que ni queso, ni yogur, porque el tema de la leche en polvo se las trae y te digo que mejor tomar leche de almendras. A estas edades no hace falta, que no somos beb&eacute;s, la lactosa. Y llaman leche de todas formas al extracto de semillas.
    </p><p class="article-text">
        - Batido de pl&aacute;tano entonces, eso no falla.
    </p><p class="article-text">
        - Bueno, ahora tengo que pagar cuando en las <em>picas</em> se tira por tierra. Qu&iacute;tate eso de la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        - Mira, pide t&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        (Pregunta el camarero)
    </p><p class="article-text">
        - Los se&ntilde;ores, qu&eacute; van a querer.
    </p><p class="article-text">
        - Nos pones dos <em>donuts</em> y dos jugos de bote por favor, y paga el amigo que es su cumplea&ntilde;os. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Izquierdo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/trazabilidad_132_2750482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Sep 2018 08:12:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Trazabilidad]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El discurso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/discurso_132_2752102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Se&ntilde;oras y se&ntilde;ores:
    </p><p class="article-text">
        Vengo a esta tribuna con el firme convencimiento de que la palabra antecede a los hechos. A este respecto, debemos tener el convencimiento de que un sistema democr&aacute;tico de toma de decisiones quedar&iacute;a vac&iacute;o de toda sustancia &eacute;tica sin la efectiva participaci&oacute;n de las partes protagonistas en el di&aacute;logo. Ante una situaci&oacute;n en la que se asiste a procesos de estrangulamiento normativo, se hace urgente la b&uacute;squeda de una &eacute;tica de la responsabilidad colectiva en el &aacute;mbito global y tambi&eacute;n local.
    </p><p class="article-text">
        A colaci&oacute;n, la concertaci&oacute;n social debe verse como un proceso de maduraci&oacute;n de los sistemas democr&aacute;ticos de participaci&oacute;n. En ella se intenta relanzar las facetas de la sociedad en la que la cohesi&oacute;n es parte fundamental como base y estructura de cualquier organizaci&oacute;n moderna y evolucionada, en la que la libertad de participaci&oacute;n y elecci&oacute;n est&aacute; presente.
    </p><p class="article-text">
        La demanda se hace latente cuando se detecta que falta, por un lado, armonizar la satisfacci&oacute;n de los derechos y deseos privados reclamados por individuos y grupos, y por otro, responder a las necesidades funcionales del sistema. A las partes integrantes en los procesos de concertaci&oacute;n no hay que dejarlas de ubicar como entidades funcionales, en tanto defensoras de intereses de sus integrantes, sino que precisamente en la defensa de los intereses sectoriales se encuentra la ligaz&oacute;n con el proceso productivo y la generaci&oacute;n de riqueza en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n de la voluntad ha de desembocar en la constituci&oacute;n del inter&eacute;s com&uacute;n. El ejercicio democr&aacute;tico implica el establecimiento provisional y revisable de acuerdos entre los miembros de la sociedad, aun a sabiendas de que cualquier acuerdo estar&aacute; lejos de poder ser considerado como definitivamente racional, ya que la raz&oacute;n no es una propiedad que se tiene, sino una facultad que se ejercita.
    </p><p class="article-text">
        El di&aacute;logo social surge como un mecanismo adecuado para tener en cuenta el pluralismo en las sociedades democr&aacute;ticas, canalizando y garantizando su interlocuci&oacute;n a trav&eacute;s de la representatividad que ostenta.
    </p><p class="article-text">
        Por esa raz&oacute;n hay que crear un &oacute;rgano que intente fundir diferentes sensibilidades, que albergue la complejidad a la hora de ponerlo en funcionamiento, aunque la calidad humana y profesional de las personas que lo conformar&iacute;an facilita las cosas. Pero dotarlo de estas personas es comprometer tambi&eacute;n a las organizaciones que representan con el objeto de ponerlas al servicio de la sociedad en general y no solo a sus intereses particulares.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, solo hay que apuntar que en &eacute;poca de abundancia las equivocaciones se disimulan. Pero en &eacute;poca de escasez se muestran como un insulto. Por ello, para evitar problemas mayores les pido que, en aras de evitar reproducir debates unidireccionales innecesarios que no har&iacute;an sino retrasar la soluci&oacute;n de los problemas, sabiendo que a este supermercado hace tiempo que vengo y que nos conocemos, como solo quedan dos panes, &iquest;me permiten colarme y llev&aacute;rmelos?, porque de lo contrario tendremos que comer en casa con pan de molde y a m&iacute;, por lo menos, se me pega en el cielo de la boca.
    </p><p class="article-text">
        Muchas gracias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Economista</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/discurso_132_2752102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Sep 2018 07:32:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El discurso]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,José Miguel González Hernández,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Torre de cristal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/torre-cristal_132_1929089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">¿Cuántas noches me pasé yo delante del papel diseñando llaves para tus jaulas?<br/><br/>Y si el placer fuera solo ausencia de dolor,<br/><br/>y si el dolor se borrara como las manchas,<br/><br/>si hubiera tintes para el corazón,<br/><br/>no habría una razón por la que rimar hasta las tantas.<br/><br/><strong>Kase. O</strong><br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Cada vez que vuelvo a escribir siento el p&aacute;nico de las primeras veces, cuando creaba poemas con catorce a&ntilde;os y los guardaba en aquel ordenador que ten&iacute;a en casa de mis padres. Imagino que ya desde entonces sospechaba que todo lo que fuera verso escond&iacute;a lo que no se quer&iacute;a o no se pod&iacute;a decir de otra forma. A d&iacute;a de hoy soy igual pero con 26 a&ntilde;os y me gustar&iacute;a esconderme en aquel cuarto y guardar bajo llave los sentimientos que son aire.
    </p><p class="article-text">
        Mucho hablaba entonces de desamor. Desamor adolescente, dolor mundano y algo as&iacute; como asequible. Al crecer entend&iacute; que el desamor era otra cosa, y que no pod&iacute;a asociarse &uacute;nicamente al rechazo de una persona hacia otra. Yo siento desamor en las calles cuando oigo gritos entre amigos, cuando veo a un padre que trata con desd&eacute;n a su hijo, cuando dos desconocidos se recriminan el olvido, cuando alguien llora y nadie lo atiende, cuando alguien pide y nadie le mira. Siento desamor en las calles de todas las ciudades en las que he estado y no s&eacute; c&oacute;mo remediar ese sentimiento de desesperanza por la vida y no por la propia. La mayor&iacute;a de las veces lloro a escondidas y empiezo a plantearme c&oacute;mo empez&oacute; todo esto, el mundo, digo, y c&oacute;mo se cambia. Luego llego al trabajo y postergo por un rato la existencia que hasta hace diez minutos me encog&iacute;a el pecho.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El amor tambi&eacute;n es la ausencia de violencia, f&iacute;sica, verbal, sentimental. El amor es educaci&oacute;n porque la educaci&oacute;n es respeto. Es respeto hacia al otro, es empat&iacute;a, es una manera de decirle a los dem&aacute;s: &ldquo;Pienso en ti aunque no te conozca&rdquo;. Es una manera de decirle: &ldquo;Quiero que est&eacute;s bien aunque no sepa qui&eacute;n eres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este verano estuve en Toulouse y recuerdo haber estado pensado precisamente sobre el odio en alg&uacute;n kil&oacute;metro de r&iacute;o. No llegu&eacute; a ninguna conclusi&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de la mera rabia en primera instancia. Tras algunas cervezas y mucha soledad pens&eacute; en lo triste que ser&iacute;a ser alguien que albergara amargura en su interior. Me pregunt&eacute; qu&eacute; pensar&iacute;a esa persona que no entiende que su vida no existir&iacute;a tal y como es si no fuera por los otros, y que al final lo &uacute;nico que sirve es buscar la manera de devolver todo lo que se nos es dado, aunque nunca sea suficiente. A eso lo llamar&iacute;a yo una vida &uacute;til y no a los a&ntilde;os que nos pasamos deseando que se esfume el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Yo cada d&iacute;a le doy gracias a las personas que me rodean por aceptarme. No se los digo siempre porque soy incapaz de transmitirlo de la manera correcta, pero me abruma el modo en el que dos seres son capaces de cuidarse. Hoy pens&eacute; en ello mientras hac&iacute;a cola en un ascensor con una desconocida. Me di cuenta lo a gusto que estar&iacute;a en silencio con alguien que no fuera ella, pero lo inc&oacute;moda que estaba por compartir segundos de vida con una persona de la que solo sab&iacute;a su nombre.
    </p><p class="article-text">
        Ese fue uno de los momentos en los que pens&eacute; en todos con los que el ruido ser&iacute;a paz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Indra Kishinchand López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/torre-cristal_132_1929089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Sep 2018 10:18:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Torre de cristal]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Indra Kishinchand López,Tenerife Opina,Poesía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Firmas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/firmas_132_2753068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Un reportaje period&iacute;stico. Times New Roman. Doce puntos. Frases enunciativas. Tiempo presente del indicativo. No hieras. No provoques. No preguntes&hellip; Lim&iacute;tate a contar los hechos en un g&eacute;nero donde por su esencia las vallas quedaban abiertas. Sin aditivos&hellip; &iquest;Se puede escapar de la posverdad?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; leemos lo ajeno cuando buscamos m&aacute;s que informaci&oacute;n, que no es poco? Por la firma. &iquest;Y sin ellas?
    </p><p class="article-text">
        Una ciudad cosmopolita y viva. De pronto, queda desierta. Ni siquiera el viento perturba. El director Alejandro Amen&aacute;bar transmite con esto v&eacute;rtigo y miedo. Algo as&iacute; sucede en un d&iacute;a sin firmas. Podr&aacute;n pensar que exagero o calzo a fuerza la met&aacute;fora.&nbsp;Es una apuesta propia y est&aacute; claro que las emociones no siempre se reparten al por mayor. Implica riesgo.&nbsp;Cuando contamos algo propio no sabemos si el mensaje tal y como lo entiende el emisor llegar&aacute; a conectar con el lector. Solo un minuto de lectura constituye la retribuci&oacute;n que mide la OJD. Dicen, incluso, que cuando el trabajo alcanza un culmen y el lector se implica deja un poso m&aacute;s all&aacute; de lo inmediato.
    </p><p class="article-text">
        Ante tanto desatino, puede ocurrir el preguntarse c&oacute;mo hac&iacute;a Perales en la &eacute;poca de los cardados mientras se encog&iacute;a de hombros sin que sus manos dejaran la guarida de los bolsillos, &ldquo;si valdr&aacute; la pena dejar la vida entera en un papel. No s&eacute;... no s&eacute;&rdquo;. Ese d&iacute;a en el que la frase socr&aacute;tica degenere en posverdad ser&aacute; la nada de una ciudad desierta.
    </p><p class="article-text">
        Pero la firma molesta solo por la fuerza de su versi&oacute;n. Por la apuesta de un mensaje en contar la realidad que puede interesar a un testigo ocupado en, qu&eacute; cosas, vivir su vida. Y gracias a los que ponen matr&iacute;cula a su producci&oacute;n y dejan jirones de tiempo en ello nuestras biograf&iacute;as tienen un canal m&aacute;s amplio donde al individuo se suma la sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Izquierdo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/firmas_132_2753068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Sep 2018 08:38:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Firmas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo y los cortejos de antaño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/cortejos-antano-pueblos-verbenas-camy-dominguez-opinion-tenerife-opina_132_1958273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &iexcl;C&oacute;mo cambian las cosas! En otros tiempos, el chico, enamorado, sol&iacute;a cantar canciones y sonetos a una dama en edad casadera. A veces ten&iacute;a suerte y esta le contestaba tir&aacute;ndole una escala de esparto o una trenza larga para que trepara por ella, cosa que &eacute;l usar&iacute;a con destreza y asiduidad. Otras veces ella, haciendo alarde de mujer fatal, despreciaba al noble caballero que intentaba gan&aacute;rsela con sus requiebros.
    </p><p class="article-text">
        En otros lugares, &eacute;l llegaba ante la ventana de la chica acompa&ntilde;ado de un mariachi o de los compa&ntilde;eros de la tuna a rondarla con canciones hasta que, por cansancio o por evitar el cabreo de los vecinos, ella acced&iacute;a a tener alguna relaci&oacute;n con &eacute;l. Incluso en otras especies, por ejemplo el ave enamorada que despliega sus plumajes maravillosos y se exhibe ante los ojos esquivos de la hembra, a veces en tono yo dir&iacute;a que hasta acosador&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, siempre en todos los tiempos ha existido en las diferentes razas y especies el rito del cortejo con intenci&oacute;n de apareamiento entre machos y hembras. Yo, como muchas mujeres de mi edad y mayores e incluso m&aacute;s j&oacute;venes, tambi&eacute;n he pasado por una experiencia semejante, pero en este caso &iacute;bamos a las verbenas de los barrios, bien emperifolladas con nuestros mejores vestidos y all&iacute; los chicos nos sacaban a bailar.
    </p><p class="article-text">
        A veces cuentas estas cosas y los jovencitos se asombran y comentan que era una actitud bastante machista la de que las chicas esper&aacute;semos en una fila expuestas para que otra fila india de chicos eligiera de entre nosotras a la que m&aacute;s le gustara para bailar, o bien, si &eacute;l ten&iacute;a poca suerte de ser aceptado, probase sacarlas a bailar a todas una a una a ver cu&aacute;l aceptaba. 
    </p><p class="article-text">
        Puede que fuera una actitud machista, no dir&eacute; que no, porque lo cierto es que algunas personas sol&iacute;an decir que parec&iacute;amos el ganado que va a ser comprado, o una exposici&oacute;n de esclavas o cosas aun peores, ustedes me entienden. Pero era divertido jugar entre nosotras, por ejemplo, a rechazar a dos y bailar con el tercero, fuera quien fuese, o cosas semejantes para hacer la espera m&aacute;s amena. Muchas de mis amigas conocieron as&iacute; a los que hoy son sus maridos y compa&ntilde;eros de por vida.
    </p><p class="article-text">
        Y este era quiz&aacute;s el &uacute;nico m&eacute;todo que a lo largo de muchas generaciones perdur&oacute; en los pueblos para que los j&oacute;venes tuvieran la oportunidad de conocerse e intimar. Creo que pocas formas menos invasivas de llegar a la cercan&iacute;a de un desconocido cuyo aspecto te gustase y que, al son y con la excusa de una melod&iacute;a, pudieras moverte, mecerte, mantener una conversaci&oacute;n, mirarlo a los ojos, contar chistes, re&iacute;rte, acariciar, escuchar confesiones y declaraciones de amor o de cualquier otra &iacute;ndole, o incluso besarlo y rozarte con &eacute;l, &iquest;por qu&eacute; no? Y todo eso a la vista de todo el mundo en una plaza llena de gente, incluida tu madre, que permanec&iacute;a ojo avizor, no fuera que te salieras del tiesto.
    </p><p class="article-text">
        Pero un buen d&iacute;a, por moda o qu&eacute; s&eacute; yo, las mujeres empezamos a reivindicar salir a bailar &ldquo;sueltas&rdquo;, es decir, sin pareja masculina que nos dirigiera sujet&aacute;ndonos del talle. He de reconocer que nunca me gust&oacute; tanto bailar sola como en pareja. Bailar sola estaba bien en una discoteca y con otros ritmos, pero un pasodoble y una cumbia ya no es lo mismo, &iquest;a que s&iacute;, do&ntilde;ita? Un poco m&aacute;s tarde, a la vez que nuestras madres ya empezaron a confiar en que nada merec&iacute;a pasar tanta trasnochada para vigilarnos, cosa que debi&oacute; coincidir con el uso generalizado de los anticonceptivos, comenzaron a aparecer por los bailes los chicos con un vaso de alcohol en la mano, cosa que les imped&iacute;a bailar mientras ese vaso estuviera lleno. Y tras ese vaso vendr&iacute;a otro, con lo que el chico con el que hubieras querido bailar jam&aacute;s aparec&iacute;a, pues su apego era mayor al vaso que a la compa&ntilde;&iacute;a femenina. Cuando ya estaba bastante alegre y valent&oacute;n a ti no te apetec&iacute;a bailar con &ldquo;ese que viene medio borracho&rdquo;. As&iacute; pues, solo ven&iacute;an en la fila india unos pocos abstemios o los que prefer&iacute;an el baile antes que la copa, que cada vez iban siendo menos.
    </p><p class="article-text">
         Y estar&iacute;a bueno que nosotras las mujeres, viendo que ellos bebiendo se lo pasaban muy bien, no hici&eacute;ramos otro tanto de lo mismo, por lo que empezamos a no hacerles la fila de exposici&oacute;n y a mirar la orquesta tocando, con nuestro vaso en la mano por supuesto, mientras nuestros padres y otras parejas de gente mayor bailaban en esa plaza que algunos a&ntilde;os antes estaba a reventar de gente bailando y ahora se mostraba con muchos vac&iacute;os. 
    </p><p class="article-text">
        Las orquestas de m&uacute;sica bailable, tan famosas y populares en otras &eacute;pocas y que mov&iacute;an cantidad de negocio a su alrededor entre m&uacute;sicos, productores y equipos de sonido, empezaron a no servir sino como espect&aacute;culos visuales, por lo que muchos cantantes aprendieron a mover el esqueleto en unas coreograf&iacute;as tan atractivas como irrealizables, con lo que el m&eacute;rito de algunos era hacer la menor cantidad posible de intermedios para reponer el desgaste simult&aacute;neo de m&uacute;sculos y voz.
    </p><p class="article-text">
        Estas orquestas cada vez fueron mermando en componentes y la m&uacute;sica bailable se limita hoy por hoy a la expresi&oacute;n m&aacute;s minimalista. Uno o dos, a lo sumo tres componentes que, con ayuda de una m&aacute;quina con sonido enlatado que te lo puedes bajar de internet, cantan con su propia voz, da igual si se equivocan, total, la gente no se va a enterar porque ya est&aacute;n bastante mayores para detectarlo y cualquier cosa les vale para rememorar aquellas legendarias verbenas. 
    </p><p class="article-text">
        Pero los y sobre todo las que como yo a&uacute;n seguimos buscando esa voz que nos amenice mientras nuestro cuerpo se mueve, esperando que alg&uacute;n caballero de bien nos saque a bailar, no estamos tan seguras de que el rito del cortejo no haya pasado a mejor vida. &iexcl;Echen si no un vistazo alrededor!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camy Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/cortejos-antano-pueblos-verbenas-camy-dominguez-opinion-tenerife-opina_132_1958273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Sep 2018 09:12:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Yo y los cortejos de antaño]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Camy Domínguez,Tenerife Opina]]></media:keywords>
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