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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Miguel González Hernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/jose-miguel-gonzalez-hernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Miguel González Hernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La moraleja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/moraleja_132_1992077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da60e36e-6b09-496f-8579-0e8e208d7772_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Era un sue&ntilde;o sin cumplir, pero estaba cerca de poder lograrlo. Hab&iacute;a ahorrado durante un largo tiempo hasta conseguir todo el dinero posible, de forma que llevar a cabo ese gasto no alterar&iacute;a sobremanera sus finanzas personales y, lo que es m&aacute;s importante, no tendr&iacute;a la necesidad de acudir al endeudamiento.
    </p><p class="article-text">
        Pensaba que estaba preparado porque, desde hace mucho tiempo, dispon&iacute;a de una amplia discograf&iacute;a de aquellas figuras de orden superior, tanto a la hora de componer como de ejecutar. Pero el espacio en su hogar cada vez escaseaba m&aacute;s, aunque la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica permiti&oacute; una acumulaci&oacute;n masiva en lugares diminutos, porque primero fueron los vinilos, pero luego vino el CD, para, por &uacute;ltimo, llegar a los archivos tipo <em>mp3. </em>
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que practicaba audiciones de amplios espectros, de forma que escuchaba interpretaciones tanto del pasado como del presente; de la m&uacute;sica cl&aacute;sica, del jazz, del rock&hellip; Incluso del reguet&oacute;n<em>, </em>aunque solo necesitara dos teclas. Escuchaba a Clara Schuman, a Fryderyk Chopin, a Sergu&eacute;i Rajm&aacute;ninov, a Herbie Hancock, a Chick Corea o a Diana Krall, entre otros y otras.
    </p><p class="article-text">
        Mientras escuchaba la m&uacute;sica, se recreaba con la imaginaci&oacute;n visualizando su propio concierto, su propia interpretaci&oacute;n, para luego recibir esa ovaci&oacute;n imaginaria con una duraci&oacute;n que le parec&iacute;a infinita a la vez que deseada, por ver a toda la platea y palcos en pie presentando un respeto y un entusiasmo que emocionaba. 
    </p><p class="article-text">
        Y lleg&oacute; el d&iacute;a. Recogi&oacute; el sobre en el que guardaba todo el dinero y se dispuso a ir a esta tienda de instrumentos musicales donde d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n se pegaba al cristal del escaparate como si sus manos fueran ventosas pegajosas, mostrando el ansia de poseer todo cuanto all&iacute; estuviera. Pero hoy s&iacute; que pod&iacute;a entrar para algo m&aacute;s que hacer reiteradas preguntas, o para solicitar acariciar alguno de los aparatos que all&iacute; se encontraban, o para incluso pulsar alg&uacute;n traste o tecla en busca de algo de miel para los o&iacute;dos en forma de nota musical.
    </p><p class="article-text">
        Cuando entr&oacute; en la tienda, se sent&iacute;a con poder porque ten&iacute;a en sus manos la posibilidad de adquirir el instrumento musical m&aacute;s deseado por su parte: un piano. Ochenta y ocho teclas. Siete notas con sus correspondientes bemoles y sostenidos que se reproducir&iacute;an escala arriba, escala abajo, con una polifon&iacute;a infinita que solo depender&iacute;a de la velocidad de las manos con sus correspondientes dedos. Pese a que lo hab&iacute;a en negro o, incluso, en blanco, finalmente lo hab&iacute;a elegido de un color que le parec&iacute;a m&aacute;s discreto a la par que elegante, a su modo de ver, porque el palisandro se ubicar&iacute;a como una pieza m&aacute;s en el sal&oacute;n de su casa sin perder su protagonismo, pero sin destacar de forma ostentosa.
    </p><p class="article-text">
        Entr&oacute;, pregunt&oacute;, lo eligi&oacute;, lo pag&oacute; y se lo llev&oacute;. Bueno, pero no en ese momento. No obstante, las casualidades de la vida permitir&iacute;an tenerlo esa misma tarde, sobre las cinco. Perfecto, pens&oacute;, justo despu&eacute;s de la siesta. &iquest;Y la banqueta? Por supuesto. La banqueta tambi&eacute;n, haciendo juego, claro est&aacute;. Ven&iacute;a incluida en la oferta.
    </p><p class="article-text">
        Como no podr&iacute;a ser de otra manera, el espacio en su casa hab&iacute;a sido reservado desde hac&iacute;a tiempo sin necesidad alguna de eliminar ning&uacute;n mueble, m&aacute;s all&aacute; de mover alguna silla. Esper&oacute; ansiosamente y, a las 16.50, escuch&oacute; el timbre. Ya hab&iacute;a llegado. 
    </p><p class="article-text">
        El olor a nuevo inund&oacute; sus fosas nasales. La imagen de los embalajes y dem&aacute;s protecciones, quedando al margen, significaba que el instrumento estaba dispuesto a ser tocado. No fueron m&aacute;s de quince minutos la instalaci&oacute;n y de treinta m&aacute;s la perfecta afinaci&oacute;n (la tecnolog&iacute;a ayuda mucho para ahorrar tiempo) aunque realmente ya ven&iacute;a bien programado, pero, como ya se sabe, en los rigores del transporte, alguna cuerda podr&iacute;a haberse destensado levemente.
    </p><p class="article-text">
        Una vez finalizado todo el proceso, dio una generosa propina al personal transportista e instalador tras firmar la correspondiente factura de entrega. Dijo adi&oacute;s y se qued&oacute; solo frente al piano. Se sent&oacute; en la banqueta tras haberla regulado en altura. Levant&oacute; la tapa. Acarici&oacute; las teclas y puls&oacute; una de ellas. Magia. Emoci&oacute;n. Pero quer&iacute;a m&aacute;s. Tecla a tecla sonaba a principiante y &eacute;l se consideraba un experto. Abri&oacute; sus manos y extendi&oacute; sus dedos disponi&eacute;ndose a tocar alg&uacute;n acorde y ocurri&oacute;... Son&oacute; a juguete viejo. Hab&iacute;a tanta distorsi&oacute;n en el sonido que molestaba a cualquier frecuencia por muy inaudible que pudiera parecer. Lo sigui&oacute; intentando y nada. Aquello sonaba mal. Muy mal.
    </p><p class="article-text">
        Se levant&oacute; de la banqueta, busc&oacute; el n&uacute;mero de tel&eacute;fono de la tienda y llam&oacute;. Menuda bronca. La persona que lo atendi&oacute; le pidi&oacute; calma y prometi&oacute; que esa misma tarde volver&iacute;an a pasar por su casa para comprobar la mercanc&iacute;a porque, sin desmerecer sus palabras, le parec&iacute;an incre&iacute;bles. No tardaron m&aacute;s de diez minutos en volver. Otra vez el timbre. Explicaciones y aspavientos. En esto, el personal se sent&oacute; frente al piano y ejecut&oacute; una brillante melod&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a pasado? &iquest;Por qu&eacute; suena ahora tan bien? El propietario solicit&oacute; sentarse y, al ejecutar las notas, desastre... sonaba a atropello. A estridencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;sabe usted tocar? &iquest;Ha aprendido en alg&uacute;n sitio? Le preguntaron. &iquest;Tocar? &iquest;Yo? Cre&iacute;a que s&iacute; porque &iquest;era necesario aprender? Contest&oacute;. Se miraron. Miraron la colecci&oacute;n infinita de m&uacute;sica y hab&iacute;an entendido que en ese lugar hab&iacute;a mucha voluntad y horas de audici&oacute;n, pero poco conocimiento, siendo condici&oacute;n necesaria, pero no suficiente. As&iacute; que, moraleja: solo teniendo un piano no hace que te conviertas en pianista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/moraleja_132_1992077.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Aug 2018 21:22:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La moraleja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Miguel González Hernández,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La predicción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/prediccion_132_1481273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        -&iquest;Y ahora qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        -Pues ahora a seguir. No queda otra.
    </p><p class="article-text">
        -Ya. Me imagino. Pero &iquest;no has pensado en apostar por algo diferente o te ves en la comodidad de seguir m&aacute;s o menos igual?
    </p><p class="article-text">
        -Mira. Te voy a decir unas cosas. Esas personas que te est&aacute;n invitando todo el santo d&iacute;a a que abandones tu zona de confort la verdad es que terminan por ser cansinas. Si se llama confort, por algo ser&aacute; y es porque est&aacute;s a gusto con lo que te est&aacute; pasando. Porque &iquest;para qu&eacute; complicarse la vida? Lo &uacute;nico que necesitamos es poder dar la primera bocanada de aire consciente una vez nos despertamos. A partir de ah&iacute;, todo va de corrido&hellip;
    </p><p class="article-text">
        -Rutina, querr&aacute;s decir. &iquest;No ser&aacute; que con la edad te vuelves un sujeto m&aacute;s conservador?
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Y qu&eacute; hago? &iquest;Tirarme todos los d&iacute;as por el precipicio a ver qu&eacute; es lo que ocurre? En la vida necesitamos algo de red que nos ofrezca seguridad. Necesitamos la planificaci&oacute;n como eje vertebrador de nuestras actuaciones.
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, claro, pero con cierta perspectiva.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;A qu&eacute; te refieres?
    </p><p class="article-text">
        -Por ejemplo. Cuando escuchamos las predicciones meteorol&oacute;gicas, si son de hoy para ma&ntilde;ana m&aacute;s o menos aciertan con una alta probabilidad, pero las que dan a semana vista se van modulando poco a poco. Es lo mismo que el t&iacute;pico ejercicio que se suele hacer para proyectar nuestro futuro cuando te preguntas &iquest;d&oacute;nde te ves dentro de uno, dos, tres o cinco a&ntilde;os? O cu&aacute;l fue tu proyecci&oacute;n desde el pasado, cuestion&aacute;ndote &iquest;d&oacute;nde te ve&iacute;as hace uno, dos, tres o cinco a&ntilde;os y realmente est&aacute;s ahora?
    </p><p class="article-text">
        -Jol&iacute;n. Eso es para nota. La cabeza me genera efervescencia. &iquest;&iexcl;Y yo qu&eacute; s&eacute;!? No s&eacute; siquiera d&oacute;nde voy a estar ma&ntilde;ana &iquest;Y pretendes que sepa d&oacute;nde estar&eacute; dentro de un a&ntilde;o?
    </p><p class="article-text">
        -Bueno, vale. &iquest;Y de tu proyecci&oacute;n de d&oacute;nde estabas y d&oacute;nde est&aacute;s ahora? &iquest;Ha pasado lo que quer&iacute;as que pasara?
    </p><p class="article-text">
        -Pues en ese caso tampoco s&eacute; que contestar. La vida la tienes planificada a trav&eacute;s del nacimiento, crecimiento y muerte, pero en medio te va dando tumbos hasta colocarte donde menos te los esperas. Tengo la sensaci&oacute;n de ser un personaje de un libro. Seg&uacute;n dicen los que saben, empiezas a escribir una trama, y la propia trama cobra vida, y luego vas a remolque.
    </p><p class="article-text">
        -Quien te oye pensar&iacute;a que eres un <em>tunicado</em>.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Un<em> tuniqu&eacute;</em>?
    </p><p class="article-text">
        -Un <em>tunicado</em>. Es un organismo pluricelular que s&oacute;lo tiene algo de cerebro para moverse, y cuando llega al lugar en el que desea, se planta all&iacute; y se alimenta de su propio cerebro, lo que le impide seguirse moviendo. Muchas personas son as&iacute;, si te das cuenta.
    </p><p class="article-text">
        -&hellip;
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Te he dejado sin palabras?
    </p><p class="article-text">
        -Pues no s&eacute; que decirte. &iexcl;Joder! Menuda mierda esto de tener conciencia. 
    </p><p class="article-text">
        -Entonces &iquest;y ahora qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        -Pues ahora a seguir. No queda otra.
    </p><p class="article-text">
        -Ay mi cabeza&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/prediccion_132_1481273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jul 2019 08:32:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La predicción]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tenerife Opina,José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestra historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/nuestra-historia_132_2723717.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        De nada vale disponer de todos los medios si no tienes con qu&eacute; habilitar su utilidad. De nada vale disponer de todo el conocimiento del mundo si no tienes ni idea de c&oacute;mo ponerlo en marcha. De nada vale pensar que tienes la soluci&oacute;n a todos los problemas del mundo y ni siquiera sabes por d&oacute;nde se coge una cuchara. De nada vale. Por ello, para evitar la brecha entre la idea y la acci&oacute;n se han de poner en marcha los diferentes valores sobre los que basamos nuestras actuaciones. De hecho, se utilizan para alcanzar los fines que nos proponemos satisfaciendo las necesidades en condiciones socialmente aceptables.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, una cosa es lo que se debe hacer, otra lo que hay que hacer y otra lo que se puede hacer, diferenciando el valor intr&iacute;&shy;nseco del instrumental en nuestras actuaciones, viniendo motivada la distinci&oacute;n por el propio fin o los medios de los que se disponen, tal y como estructur&oacute; Milton Rokeach (1918-1988), a principios de los 70, el cual determin&oacute; dicha distinci&oacute;n, creando una encuesta de valores de referencia con la finalidad de autoevaluar el sistema propio que nos permite organizar las reglas que hemos asimilado con el objetivo de resolver conflictos a la vez que escogemos las alternativas existentes.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; compuesta por dos conjuntos de valores. Por un lado, los denominados terminales que hacen referencia a estados finales deseables, donde se trata de metas que el individuo quiere alcanzar durante su vida y, por el otro, los denominados instrumentales, que hacen referencia a modelos de conductas preferibles.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta encuesta, los valores a resaltar se centran en el concepto que tenemos de la prosperidad a trav&eacute;s de una vida c&oacute;moda o ambiciosa, de la estimulaci&oacute;n dependiendo de la apertura de miras de nuestra mentalidad, de la realizaci&oacute;n frente a la competencia, de la seguridad y la clemencia, de la armon&iacute;a frente al conflicto, de la seguridad como gesti&oacute;n de la incertidumbre, del amor y el placer, del respeto junto al reconocimiento, de la libertad o del libertinaje, o en definitiva, de la felicidad en todas sus acepciones. Sobre todos estos t&eacute;rminos, dependiendo de la baremaci&oacute;n que adaptemos a nuestro ser, se nos ofrecen opciones a seguir con la finalidad de originar satisfacci&oacute;n individual o colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Estar&iacute;a bien hacer un ejercicio de autodiagn&oacute;stico y evaluar cu&aacute;l es nuestro paradigma de comportamiento y c&oacute;mo ha ido evolucionando. De esa forma podr&iacute;amos escrutar c&oacute;mo nos ha influido nuestro entorno, desde el m&aacute;s cercano al c&iacute;rculo conc&eacute;ntrico aparentemente m&aacute;s lejano, sin avergonzarnos de cu&aacute;l ha sido el tr&aacute;nsito y mucho menos renegar de nuestro pasado, responsabiliz&aacute;ndolo de todos los escenarios futuros, aunque no nos beneficien.
    </p><p class="article-text">
        Somos producto de nuestra propia narraci&oacute;n donde nos hemos ido enriqueciendo o deformando, dependiendo de la cantidad y calidad de sustancias con las que nos alimentamos hasta intentar dejar un legado. Y ah&iacute;&shy; aparece la historia. Nuestra historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/nuestra-historia_132_2723717.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 May 2019 07:31:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nuestra historia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tenerife Ahora,José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La dicotomía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/dicotomia_132_1541614.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Resulta que se ha cometido un delito y detienen a dos personas (A y B). Por separado, se les har&aacute; una sola pregunta: &iquest;qui&eacute;n tiene la culpa? Si A dice que fue B, autom&aacute;ticamente B va a prisi&oacute;n y A queda libre. Pero si B dice que fue A, suceder&aacute; justamente lo contrario. No obstante, si ambas personas guardan silencio, despu&eacute;s de una breve estancia entre rejas, ser&aacute;n puestos en libertad. El cuarto escenario es que las dos partes se acusan mutuamente y terminan ambas con los huesos en la c&aacute;rcel. Entonces, viendo esas cuatro posibilidades, &iquest;cu&aacute;l cree que suceder&aacute;?  &iquest;Qu&eacute; har&iacute;as si te ocurriera a ti?
    </p><p class="article-text">
        A este reto se le conoce como <em>el dilema del prisionero</em> y est&aacute; basado en la teor&iacute;a de juegos. Esta busca el concepto de soluci&oacute;n basado en la l&oacute;gica y en las estrategias de cada una de las partes, las cuales se ejecutan con la finalidad &uacute;ltima de maximizar la utilidad (individual en principio, colectiva en &uacute;ltima instancia) y teniendo en consideraci&oacute;n las t&aacute;cticas del resto. Est&aacute; claro que parte de las reglas de este tipo de juegos se basa en los incentivos existentes que terminan por condicionar el resultado final.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, la resoluci&oacute;n del dilema es la siguiente: si se efect&uacute;a una sola ronda de preguntas, o lo que es lo mismo, un juego sin repetici&oacute;n, de los cuatro escenarios posibles, siendo el deseable para ambas partes que cierren su boca y as&iacute; puedan abandonar la penitenciar&iacute;a, realmente al final va a haber una mutua acusaci&oacute;n, lo que generar&aacute; que ambas partes vayan a la c&aacute;rcel. 
    </p><p class="article-text">
        Si cambiamos las reglas y permitimos repeticiones finitas, en las n-1 rondas ambas partes guardar&aacute;n silencio, pero en la &uacute;ltima se acusan mutuamente, por lo que otra vez ir&aacute;n a prisi&oacute;n. Si por el contrario las repeticiones son infinitas, la amenaza continua de poder delatar a la parte contraria hace que se genere un equilibrio inestable porque desde que haya una parte que acuse la otra har&aacute; lo mismo, acabando ambas en la c&aacute;rcel y el juego se termina. Es decir, la estrategia se basa en la (des)confianza. Y &iquest;por qu&eacute;? Porque somos as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Este dilema, a m&iacute; por lo menos, me recuerda a la f&aacute;bula de la rana y el escorpi&oacute;n. Dice as&iacute;: a orillas de un r&iacute;o viv&iacute;a una rana buena. Y era buena porque, cuando la cantidad de agua era muy abundante con altas corrientes, ella se prestaba a ayudar a aquellos animales que se encontraban en apuros para cruzar el r&iacute;o de orilla a orilla.
    </p><p class="article-text">
        Cierto d&iacute;a, se le acerc&oacute; un escorpi&oacute;n y le suplic&oacute; que le ayudase a cruzar el r&iacute;o, que &eacute;l por s&iacute; s&oacute;lo no pod&iacute;a puesto que no sab&iacute;a nadar. La rana, al ver de d&oacute;nde proven&iacute;a la solicitud ten&iacute;a muy clara su respuesta: &ldquo;Te conozco desde hace tiempo y s&eacute; que en cuanto tengas oportunidad, me inyectar&aacute;s tu veneno y esto ser&aacute; letal para m&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Al escuchar esto, el escorpi&oacute;n se molest&oacute; y le replic&oacute;: &ldquo;No digas tonter&iacute;as. &iquest;C&oacute;mo te voy a picar? Si lo hago yo tambi&eacute;n morir&eacute;. &iquest;No ves que no s&eacute; nadar?&rdquo;. La rana acab&oacute; por ser convencida y cedi&oacute; a ayudarlo. Comenzaron la traves&iacute;a sin ninguna controversia. Pero (siempre hay un pero) a mitad del r&iacute;o, en lo m&aacute;s profundo, la rana sinti&oacute; un dolor agudo y empez&oacute; a notar que algo raro le pasaba. El escorpi&oacute;n le hab&iacute;a inyectado su aguij&oacute;n y el veneno se estaba extendiendo. Sus fuerzas comenzaron a fallar y finalmente comenz&oacute; a hundirse. En este momento, la rana dijo: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; lo has hecho? De esta forma ambos moriremos. A lo que el escorpi&oacute;n respondi&oacute;: no he podido evitarlo, esta es mi naturaleza&rdquo;. En fin, es lo que hay&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/dicotomia_132_1541614.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 May 2019 13:10:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La dicotomía]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Analogías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/analogias_132_1577554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Somos f&iacute;sica y qu&iacute;mica al ser un organismo que re&uacute;ne una serie de reacciones metab&oacute;licas que interact&uacute;an entre s&iacute;. Por ello siempre me ha gustado intentar poder comprender e intervenir en un cuerpo humano determinado, para intentar solucionar un problema que por s&iacute; mismo no ha podido ser resuelto debido a alg&uacute;n tipo de disfuncionalidad, ya sea adquirida por h&aacute;bito o por gen&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, hay un &oacute;rgano que funciona como una barrera protectora frente al exterior y dispone de todo un complejo sistema de mecanismos que expulsa lo indeseable a cambio de retener lo necesario. Adem&aacute;s, regula el metabolismo y la propia temperatura corporal. y es el &oacute;rgano m&aacute;s grande del cuerpo humano, representando en un adulto promedio una superficie aproximada de dos metros cuadrados, alcanzando un peso de cinco kilos. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, est&aacute; en permanente relaci&oacute;n con los otros &oacute;rganos del cuerpo, y es a trav&eacute;s de ella que nuestro cuerpo nos revela absolutamente todo respecto a lo que est&aacute; sucediendo, no s&oacute;lo en nuestro interior, sino tambi&eacute;n en el exterior, como son los problemas que nos afectan, tanto desde un punto de vista f&iacute;sico como emocional. Hablamos de la piel, pero bien podr&iacute;amos hablar de un sistema de normas donde se recogen los derechos y las obligaciones bajo un marco institucional asumido. Todo aquello que beneficie al sistema se queda dentro del sistema. Todo aquello que lo perjudique, se expulsa.
    </p><p class="article-text">
        Si tomamos en consideraci&oacute;n otro &oacute;rgano, como conjunto de tejidos que cumplen una determinada funci&oacute;n, tenemos al aparato digestivo, que es el lugar encargado de disolver los alimentos para poder ser transformados en nutrientes excretando el desecho. La analog&iacute;a social cae por su propio peso, debido a que las sociedades se alimentan de los pensamientos y conocimientos que se degluten y, dependiendo de la calidad de la ingesta junto a la fortaleza de los jugos g&aacute;stricos, seremos capaces de no nutrirnos de basura y s&iacute; de compuestos que nos hacen la vida m&aacute;s saludable y duradera. Algo parecido sucede con los pulmones. Como cualquier &oacute;rgano necesita aire de calidad sin contaminantes obstructivos que dificulten la respiraci&oacute;n y pueda oxigenar el resto de los &oacute;rganos. Del mismo modo podemos hablar del cerebro, de forma que, si nos llenamos de tonter&iacute;as, pues responderemos con tonter&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tenemos al coraz&oacute;n. Es el centro neur&aacute;lgico del aparato circulatorio y act&uacute;a bombeando sangre al resto del cuerpo. En condiciones normales late entre 60 y 100 veces por minutos. Con cada latido se env&iacute;a sangre transportando ox&iacute;geno a cada una de las c&eacute;lulas a trav&eacute;s de las arterias. Cuando ha hecho su trabajo vuelve por las venas y se remite a los pulmones para que vuelva a incorporar el ox&iacute;geno vital, y as&iacute; una y otra vez. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, si nos damos cuenta, la sociedad se comporta al fin y al cabo como un cuerpo humano. Se nutre de una determinada forma y act&uacute;a, pues, en consecuencia. As&iacute; que, bebe bastante agua, haz ejercicio de forma regular, reduce el consumo de grasa, limita la sal, evita costumbres de consumo negativas, lee mucho y, por supuesto, no te olvides de tomar suficiente fibra para tener ligereza. Ahora bien, si despu&eacute;s de estos sanos h&aacute;bitos sigues estando sin estar a gusto y con mal humor, una tallita m&aacute;s en la ropa interior es una recomendaci&oacute;n imprescindible. Mano de santo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/analogias_132_1577554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2019 08:45:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Analogías]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[José Miguel González Hernández,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La suerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/suerte_132_1590892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        - &iquest;Y por qu&eacute; crees que te ha pasado?
    </p><p class="article-text">
        - Pues, porque yo me lo merezco.
    </p><p class="article-text">
        - Ni que fuera un anuncio de cosm&eacute;ticos. A ver. Te cuento. Resulta que las cosas no pasan por casualidad. Para todo hay una raz&oacute;n. Incluso, lo que pudiera parecer azar, es c&aacute;lculo probabil&iacute;stico. 
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;Ya salieron las matem&aacute;ticas!
    </p><p class="article-text">
        - Pues he de decirte que s&iacute;. Resulta que, como se dice en los primeros pasos en todo proceso educativo, &ldquo;si haces cosas buenas, te pasar&aacute;n cosas buenas&rdquo;. Y, al contrario, claro est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        - A <em>gugu tata</em>.
    </p><p class="article-text">
        - Menos vacilones. Y ponte a ello. No te estoy tratando como a un beb&eacute;. Te estoy refrescando la memoria.
    </p><p class="article-text">
        - Pues yo sigo sin verlo. Tengo un talento especial que s&oacute;lo con ejercerlo tengo un &eacute;xito sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        - Eso es innegable. Pero el talento sin trabajo se queda en eso. No te conf&iacute;es. En una potencia sin explotar. A ver si lo entiendes. La formaci&oacute;n no es un requisito previo. Es un hecho consustancial a tu vida. De ah&iacute; que, aunque tengas un valor natural, fruto de la gen&eacute;tica, del entorno, de &iexcl;un mont&oacute;n de cosas!, no s&oacute;lo puedes perfeccionarlo, sino que lo intensificas. Hazme caso. Que la inspiraci&oacute;n te coja trabajando.
    </p><p class="article-text">
        - Me resisto a darte la raz&oacute;n. No me hace falta nada ni nadie. Soy la mejor persona haciendo lo que hago. 
    </p><p class="article-text">
        - No solo de orgullo se llena la nevera. Es necesario tener seguridad y confianza, pero no esperes a convertirte en alguien imprescindible. Nadie es imprescindible. &iquest;Te crees mejor que el resto? &iexcl;Despierta! &iquest;La fortuna te ha sonre&iacute;do? Has cre&iacute;do que te ha tocado la loter&iacute;a sin necesidad de comprar un boleto. &iexcl;Pues no! La suerte no se tiene. La suerte se merece. La verdad es que, aunque todo sucede por causa y efecto, la complejidad es tal que no debemos arriesgarnos a predecir nada porque todo est&aacute; en continuo cambio y movimiento. Creemos que, si podemos predecir lo que suceder&aacute;, podremos actuar de la mejor manera posible. Sin embargo, esto no puede impedir el seguirnos impide intent&aacute;ndolo.
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;Y lo intento&iexcl;, pero nadie me comprende. Todo es ef&iacute;mero.
    </p><p class="article-text">
        - Ya apareci&oacute; el enemigo invisible&hellip; La fuerza mayor sobrenatural que impide que el planeta imparta justicia sobre tu persona. Oh, &iexcl;qu&eacute; desgraciado ser&iacute;a el universo si no hubieras nacido!
    </p><p class="article-text">
        - No me ridiculices. No te lo voy a permitir. Ni a ti ni a nadie.
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;Y qu&eacute; vas a hacer al respecto? &iquest;Vas a seguir calentando el asiento lami&eacute;ndote tus propias heridas? Si quieres algo, si quieres tener comprensi&oacute;n, sal ah&iacute; fuera y coge lo que crees que te pertenece. Realmente, y es lo que te intento explicar, el enemigo invisible existe, y eres t&uacute;. Cada persona tiene en su ser una parte depresiva que no hace sino incorporar mayores obst&aacute;culos a los ya existentes. 
    </p><p class="article-text">
        - Pero mis fracasos no se generan por mi incompetencia. Se generan por los celos que se ciernen sobre mi persona. El resto no quiere que yo triunfe. 
    </p><p class="article-text">
        - Mira. Lo &uacute;ltimo que te voy a decir es que el d&iacute;a que decides hacerlo, es tu d&iacute;a de suerte porque no es fruto de la casualidad, sino del trabajo. Por ello, y hazme caso, reconoce las oportunidades y ten capacidad para aprovecharlas. Nunca dejes la suerte en manos del azar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/suerte_132_1590892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Apr 2019 19:01:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La suerte]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Instrucciones semanales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/instrucciones-semanales_132_1599663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Para borrar los pecados cometidos, nada mejor que una buena penitencia, que tiene como finalidad una correcta curaci&oacute;n espiritual. Por eso la denominan el sacramento de la conversi&oacute;n, porque retornamos al buen sendero despu&eacute;s de que nos hemos alejado del pecado. Ahora bien, hay que tener en cuenta que antes debemos obtener el perd&oacute;n, y eso solo se consigue a trav&eacute;s de la confesi&oacute;n, aunque se pueden acortar los plazos si accedemos a la contrici&oacute;n con el fin de demostrar el arrepentimiento por haber obrado de forma calamitosa, siempre y cuando se tenga el firme deseo de no volver a actuar mal en un futuro.
    </p><p class="article-text">
        Si ya hemos decidido llevar a cabo dicha confesi&oacute;n, se necesita hacer un escrupuloso examen de conciencia, en el que se demuestre sinceridad y repulsa ante los pecados cometidos. Ahora bien, debemos diferenciar si lo hacemos por reglas y convicciones propias o por miedo a las repercusiones. Ese hecho marca la diferencia porque el perd&oacute;n en el primer caso se obtiene de forma autom&aacute;tica, mientras que el segundo tiene un cierto tr&aacute;nsito.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el arrepentimiento mira hacia el pasado, pero implica necesariamente un empe&ntilde;o hacia el futuro con la firme voluntad de no cometer jam&aacute;s pecado alguno. La previsi&oacute;n del desliz futuro no impide que se tenga el prop&oacute;sito sincero de no cometerlo m&aacute;s, porque el prop&oacute;sito depende del conocimiento que tenemos de nuestras debilidades. Y todo esto &iquest;para qu&eacute;? Para que podamos manifestar con libertad, de forma humilde y sincera todos los temas que nos atormentan y sobre los que no obramos de forma correcta.
    </p><p class="article-text">
        Aunque parezca mentira, existe un listado de faltas m&aacute;s recurrentes, como es practicar cualquier modo de magia, blasfemar, tratar mal a tus semejantes, robar, cuando faltas sin motivo a tu trabajo, a la hora de murmurar del pr&oacute;jimo o incluso de calumniarlo, en el momento que cultivas pensamientos o deseos impuros, o faltar gravemente al propio deber, entre otras consideraciones. Todas estas faltas (y las que se han quedado en el tintero) tienen una diferente intensidad de efecto y, por lo tanto, de resoluci&oacute;n. Ojo, si por verg&uuml;enza o por otros motivos te lo callas, no solo no se obtiene perd&oacute;n alguno, sino que se comete un nuevo pecado, con lo que la sanci&oacute;n se incrementa.
    </p><p class="article-text">
        Lo bueno que tiene todo esto es que daremos con alg&uacute;n tipo de absoluci&oacute;n, siempre y cuando, como penitente, mostremos sinceramente arrepentimiento. Si, por el contrario, no estamos dispuestos a ejercer con profesionalidad y dignidad la penitencia, no teniendo el dolor o el prop&oacute;sito de enmienda, entonces no podremos acceder a la total absoluci&oacute;n y, por lo tanto, debemos correr con las consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Al final, todo esto se hace para recuperar la fuerza y avanzar hacia la paz y la serenidad de la conciencia. Es un medio extraordinariamente eficaz para progresar en el camino de la perfecci&oacute;n, porque nos hace ejercitar las virtudes fundamentales de nuestra vida: la sinceridad, la separaci&oacute;n del pecado y el deseo sincero de progresar. Y no. No estoy hablando de la Semana Santa. Estoy hablando de la campa&ntilde;a electoral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/instrucciones-semanales_132_1599663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Apr 2019 08:10:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Instrucciones semanales]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[José Miguel González Hernández,Economía,Campañas electorales,Semana Santa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nada más y nada menos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/a_132_1671773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Les voy a contar una historia: &eacute;rase una vez una persona que se encontraba viajando en globo cuando un repentino y fuerte viento lo desvi&oacute; de su rumbo de manera que se termin&oacute; por perder, no teniendo ni idea de d&oacute;nde se ubicaba. En ese momento decidi&oacute; perder altura hasta encontrar alguna referencia v&aacute;lida. Mientras lo hac&iacute;a pudo divisar a otra persona caminando sobre la tierra, de forma que le pudo preguntar.
    </p><p class="article-text">
        - Disculpe -grit&oacute;-. &iquest;Puede decirme d&oacute;nde estoy?
    </p><p class="article-text">
        - Est&aacute; usted en un globo -le respondieron desde abajo.
    </p><p class="article-text">
        Cara de sorpresa se le qued&oacute; ante tal respuesta, por lo que volvi&oacute; a preguntar desde el globo.
    </p><p class="article-text">
        - Pero oiga, &iquest;es usted economista?
    </p><p class="article-text">
        - Claro, &iquest;c&oacute;mo lo ha sabido? -le respondi&oacute; con un nuevo interrogante.
    </p><p class="article-text">
        - Porque su respuesta es perfectamente correcta, pero del todo in&uacute;til -sentenci&oacute;,
    </p><p class="article-text">
        Bromas aparte, la econom&iacute;a, al ser ciencia social, no est&aacute; parametrizada sobre conceptos matem&aacute;ticos exactos de forma infalible ni sobre los aspectos de los que se investiga. Lo cierto es que establece escenarios prospectivos de probabilidad para que los diferentes agentes econ&oacute;micos y sociales adapten sus expectativas, bien para beneficiarse de los efectos positivos o bien para evitar los negativos. De esta forma, muchas veces no sucede lo que se hab&iacute;a previsto, justamente porque la informaci&oacute;n hace que no ocurra. O que ocurra en otra dimensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero el chiste tambi&eacute;n est&aacute; contextualizado por el valor que tiene la geograf&iacute;a en el proceso de toma de decisiones, porque no es tan importante la ubicaci&oacute;n sino el uso que se hace de ella. Por esto, una vez superada la imagen de instrumento de expansi&oacute;n, es necesario apostar por identificar el car&aacute;cter propio de las regiones para estudiar los factores que provocan tales variaciones y proporcionar un marco donde sintetizar el estudio de los aspectos no solo f&iacute;sicos desde una perspectiva determinista, sino econ&oacute;micos y sociales como visi&oacute;n posibilista. 
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, no podemos consentir que <em>El Lazarillo de Tormes</em> sea quien describa nuestra idiosincrasia porque la evoluci&oacute;n de las sociedades est&aacute; condicionada por sus aparentes l&iacute;mites, algunos de los cuales han sido impuestos, pero otros se han manufacturado con ideas propias.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Canarias, hay obst&aacute;culos f&iacute;sicos estructurales, como es la lejan&iacute;a y la insularidad, pero salvables desde el punto de vista de los marcos institucionales regulatorios. Es por ello que haberse dotado de un R&eacute;gimen Econ&oacute;mico y Fiscal que consolida la expansi&oacute;n econ&oacute;mica y social del archipi&eacute;lago, junto a un Estatuto de Autonom&iacute;a con altas capacidades de autogobierno, permite, m&aacute;s all&aacute; del reconocimiento expl&iacute;cito como regi&oacute;n ultraperif&eacute;rica dentro del Tratado de Funcionamiento de la Uni&oacute;n Europea, generar, no unas d&aacute;divas otorgadas por la bondad del reinado de turno, sino la compensaci&oacute;n de unas realidades que, en todo proceso de cohesi&oacute;n econ&oacute;mica y social, deben estar garantizadas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, aquellos pensamientos que pudieran ofrecerse a la hora de intentar plantear una clase hegem&oacute;nica donde se imponen unas formas de estructuraci&oacute;n y jerarquizaci&oacute;n sociales, se encontrar&aacute;n con una sociedad que solo quiere que se le respeten sus valores democr&aacute;ticamente alcanzados. Nada m&aacute;s. Y nada menos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/a_132_1671773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Mar 2019 10:42:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nada más y nada menos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recordatorio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/recordatorio_132_1683616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Popularmente se suele decir que &ldquo;&hellip; &eacute;ramos pocos y pari&oacute; la burra&hellip;&rdquo; aunque no hay que darle el supuesto sentido negativo para lo que suele utilizarse. Esta reflexi&oacute;n es necesaria hacerla porque ya no solo tenemos elecciones en los &aacute;mbitos europeo, auton&oacute;mico, insular y local, sino tambi&eacute;n habr&aacute; un proceso electoral general. Es cierto que no coinciden en lo que se ha querido denominar el <em>superdomingo</em>, por miedo a que la fiesta de la democracia termine siendo una bacanal irrefrenable con consecuencias nunca conocidas. Sea como fuere, ejercer el sano derecho de la elecci&oacute;n siempre ha de verse como una propuesta positiva, as&iacute; que mejor ponernos en modo <em>on</em> y prepar&eacute;monos para acudir a las <em>n</em> urnas.
    </p><p class="article-text">
        Es esta la raz&oacute;n por la que hay que reclamar mayor claridad en los planteamientos para intentar no comprar voluntades a precio de ganga. Pudi&eacute;rase entender que se han incrementado los trastornos intestinales porque la competencia se ha incrementado, situando el reto en saber combinar la ideolog&iacute;a con el pragmatismo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;por qu&eacute; son tan importantes en este momento? Porque hace falta estabilidad. Hace falta experiencia. Hace falta gesti&oacute;n. Tenemos a las puertas el a&ntilde;o 2020 y con &eacute;l la estrategia europea de crecimiento establecida en diciembre de 2012, donde se nos indicaron varios objetivos en materia de empleo, innovaci&oacute;n, educaci&oacute;n, integraci&oacute;n social y energ&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En resumen, se busca garantizar el empleo al 75% de las personas de 20 a 64 a&ntilde;os, la inversi&oacute;n del 3% del PIB de la UE en investigaci&oacute;n y desarrollo, la reducci&oacute;n de las emisiones de gases de efecto invernadero el 20% por debajo de los niveles de 1990, la generaci&oacute;n del 20% de nuestras necesidades de energ&iacute;a a partir de fuentes renovables, el aumento de la eficacia energ&eacute;tica en el 20%, la reducci&oacute;n de las tasas de abandono escolar por debajo del 10 %, lograr que el 40 % de las personas de 30 a 34 a&ntilde;os hayan terminado los estudios superiores y, por &uacute;ltimo, la reducci&oacute;n en 20 millones del n&uacute;mero de personas en riesgo de pobreza o exclusi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que se ha avanzado, aunque queda mucho camino por recorrer. Pero, sin que suene a justificaci&oacute;n, son tantos los obst&aacute;culos existentes que solo se han salvado con consenso y negociaci&oacute;n aquellas esferas donde estos m&aacute;s se ha utilizado; en ellos m&aacute;s r&aacute;pido ha aparecido la mejor&iacute;a. Por ello, el reto sigue estando ah&iacute;, asumiendo que los mercados son conservadores por naturaleza, haciendo que el riesgo sea repartido entre el resto, de forma que se blinden de un caparaz&oacute;n que le pueda seguir permitiendo contemplar la situaci&oacute;n a la vez de sentirse protegidos. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; es lo que nos espera? Ejerciendo de empresa demosc&oacute;pica aficionada, da la sensaci&oacute;n de que asistimos a un creciente proceso de atomizaci&oacute;n del voto por una ampliaci&oacute;n del espectro, incluso con car&aacute;cter heterog&eacute;neo entre diferentes niveles de la administraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La duda hay que centrarla en si las alternativas surgen porque presentan capacidad de hacerlo mejor o porque las existentes no han sabido llegar a las expectativas que se hab&iacute;an puesto sobre ellas. As&iacute; y todo, en lugar de quedarse petrificado por el miedo, mejor sacudirse los complejos y tirar para adelante generando y presentando resultados en lugar de promesas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/recordatorio_132_1683616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Feb 2019 10:27:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Recordatorio]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tiempo de aciertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/tiempo-aciertos_132_1708474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Que no nos asusten los nombres con los que se describen algunos puestos de trabajo, como son los denominados <em>sales manager, area manager, online marketing, key account managment, trade marketing manager, compliance officer o el de corporate gorvernance</em>. Realmente se tratan de departamentos que intentan personalizar la actuaci&oacute;n concreta de unas necesidades detectadas a la vista de mejorar la eficiencia y rentabilidad de organizaciones de diferente naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Por esa raz&oacute;n, para la obtenci&oacute;n de un empleo (ya sea de esa naturaleza o para alg&uacute;n otro puesto que consideremos &ldquo;m&aacute;s tradicional&rdquo;) no solo ser&aacute; necesaria la dotaci&oacute;n de conocimientos especializados de acuerdo a cada una de las ocupaciones que pretendamos cubrir, sino que hay una serie de requerimientos comunes, como una buena formaci&oacute;n, el dominio de otros idiomas que logre eliminar las barreras ling&uuml;&iacute;sticas, la experiencia social, la capacidad de liderazgo bien entendida m&aacute;s all&aacute; de las dotes autoritarias, las habilidades en comunicaci&oacute;n (no solo hay que saber, sino tambi&eacute;n mejorar la transmisi&oacute;n del mensaje), as&iacute; como la predisposici&oacute;n a la movilidad incluida en una modulaci&oacute;n flexible de las capacidades que nos permite adaptarnos en tiempo real a las diferentes demandas de nuestro rendimiento que se nos hacen.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, m&aacute;s all&aacute; de los marcos institucionales, las macromagnitudes alimentan que las cifras del desempleo vayan mejorando a trav&eacute;s de un crecimiento de la poblaci&oacute;n ocupada, asistiendo a una vitalidad demogr&aacute;fica activada a trav&eacute;s de una mejora de las expectativas a la hora de conseguir un nuevo empleo. Y a mayor valor a&ntilde;adido que pudiera ofrecer dicho empleo, m&aacute;s velozmente se comporta. 
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, en el &aacute;mbito de las nuevas tecnolog&iacute;as, las perspectivas anticipan cada vez m&aacute;s demandas existiendo una guerra de salarios, pero al alza, al estar en creciente cotizaci&oacute;n este tipo de contrataciones. Del mismo modo, uno de los que se podr&iacute;a catalogar como un nicho de mercado es la tutorizaci&oacute;n hacia el cumplimiento de la legislaci&oacute;n existente como profesi&oacute;n en s&iacute; misma. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de la obtenci&oacute;n de sistemas de rentabilidad combinados con una mayor amplitud de seguridad, son necesarias las especialidades en el &aacute;mbito financiero porque, en un contexto de bajos tipos de inter&eacute;s (mientras dure), ser&aacute; necesario ofrecer activos lo suficientemente atractivos para captar la atenci&oacute;n del cliente y as&iacute; decidir entre un consumo donde la inflaci&oacute;n alimenta la depreciaci&oacute;n del mero ahorro, una rentabilidad min&uacute;scula con el m&iacute;nimo riesgo o una aventura hacia la incertidumbre a cambio de una promesa de &iquest;jugosos? dividendos. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello el an&aacute;lisis de riesgos (de diferente naturaleza) se conforma como una profesi&oacute;n que ofrezca seguridad en el proceso de toma de decisiones, poniendo en este caso ya no solo los conocimientos de los cachorros nacidos en plena vor&aacute;gine de la especulaci&oacute;n, sino el seso basado en la experiencia que el tiempo y la historia han ido alimentando. En otras palabras, es la versi&oacute;n aventajada de los tradicionales an&aacute;lisis coste-beneficios.
    </p><p class="article-text">
        Ya s&eacute; lo que est&aacute;n pensando. Que el futuro solo espera a la gente preparada y en parte tienen raz&oacute;n. Entonces, &iquest;no hay esperanzas para aquellas personas que no pudieron adquirir destrezas y conocimientos en tiempo y forma por diferentes avatares de la vida? S&iacute;. Sabiendo que siempre hay tiempo para equivocarse, tambi&eacute;n hay tiempo para acertar. Recovecos y oportunidades siempre podemos encontrarlos, pero no esperemos a que toquen en nuestra puerta. Si deseamos algo, mejor salir, no solo para ejecutar un ejercicio de b&uacute;squeda. Si se sale, es para conseguirlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/tiempo-aciertos_132_1708474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Feb 2019 09:54:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tiempo de aciertos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acto de fe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/acto-fe_132_1718829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La cuarta acepci&oacute;n en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Espa&ntilde;ola sobre la palabra talento es la de &ldquo;moneda de cuenta de los griegos y de los romanos&rdquo;. Traemos a colaci&oacute;n esta definici&oacute;n no por la relaci&oacute;n que hay entre la destreza y el valor, sino por la mera existencia de una unidad de cuenta que se forj&oacute; necesaria para simplificar, a la vez que incrementar, el n&uacute;mero de intercambios de bienes y servicios, con o sin naturaleza comercial, que se han llevado, se llevan y se llevar&aacute;n a lo largo y ancho del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se entiende el dinero sin comprender el trueque. Este surge a partir de la especializaci&oacute;n y del excedente, porque la primera condici&oacute;n para que exista intercambio es la capacidad de producir remanentes, al no ser necesario su consumo, pero s&iacute; pensar que puede ser necesario para adquirir otro tipo de bienes a modo de intercambio porque las econom&iacute;as de subsistencia solo permiten eso, la subsistencia. Es la posibilidad de almacenamiento lo que permite el comercio. Ahora bien, habr&iacute;a que ponerse de acuerdo respecto al valor de cada uno de los bienes y servicios para establecer un intercambio justo que deje a ambas partes satisfechas. Incluso con la incorporaci&oacute;n de la plusval&iacute;a como margen corrector de las diferencias. 
    </p><p class="article-text">
        Con el transcurso de la historia, las sociedades ganan en complejidad y, con ellas, las actividades productivas, lo que origina una progresiva divisi&oacute;n del trabajo. Menudo l&iacute;o estar referenciando cada bien o servicio sobre el resto de bienes y servicios, de ah&iacute; que la sociedad tuvo que crear un instrumento que permitiera homogeneizar todos los intercambios. Adem&aacute;s, no siempre la otra parte necesita aquello de lo que tienes como excedentario. De esa forma se pudieron establecer intercambios cruzados entre cada vez m&aacute;s partes. Ya no solo eran acuerdos bilaterales, sino multilaterales.
    </p><p class="article-text">
        Para ello se debiera crear algo que fuera aceptado por pr&aacute;cticamente todas las partes, que fuera un objeto resistente al tiempo, que pudiera ser transportado con cierta facilidad y que exigiera un respaldo en valor. Con anterioridad a la existencia del dinero en s&iacute;, se utilizaron determinados tipos de metales como medio de cambio. Incluso las monedas denominadas de curso legal terminaron por tener un respaldo en valor sobre metales preciosos en cada una de las autoridades monetarias, algo que termin&oacute; por caer, con la consabida suspensi&oacute;n de la convertibilidad de las monedas en oro, convirtiendo al dinero como un acto de fe sin m&aacute;s sost&eacute;n que la confianza. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre este aspecto, surge el ecosistema de las monedas virtuales, que tiene en vilo a todas las organizaciones, ya sean de naturaleza financiera, meramente administrativa o reguladora. Las criptomonedas son monedas digitales descentralizadas de un poder o regi&oacute;n en concreto, donde su sustento, como dinero que pretende ser, se basa en la confianza telem&aacute;tica. Hay varias (<em>bitcoin</em>, <em>ethereum</em>, <em>ripple</em>, <em>litecoin</em>...) y se diferencian en el coste y tecnolog&iacute;a que las sustentan. Aun as&iacute;, todas las criptomonedas juntas solo constituyen apenas, y a d&iacute;a de hoy, el 0,2% del dinero en circulaci&oacute;n. Pero, si siempre se colocan como ventajas su coste y privacidad, la volatilidad e insuficiente protecci&oacute;n corrigen la efervescencia de su demanda.
    </p><p class="article-text">
        En fin, no consiste en que las transacciones y especulaciones transcurren con normalidad porque un poder sobrenatural evita los males que nos acechan. Hay organismos reguladores equipados de personas. El acto de fe que llevamos a cabo con la tenencia y uso del dinero consiste en generar la confianza necesaria para arbitrar reglas comunes que ofrezcan un perfecto entendimiento porque, sobre los medios de pago, se puede ser m&aacute;s o menos adverso al riesgo, se puede tener m&aacute;s o menos informaci&oacute;n, pero recuerden que nadie da, como se dice ahora, euros a noventa c&eacute;ntimos. Y si no se dice, tambi&eacute;n vale.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/acto-fe_132_1718829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Feb 2019 10:30:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Acto de fe]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El relojero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/relojero_132_1729844.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Fue un afamado relojero que, pese a que la profesi&oacute;n le vino derivada, al final pudo comprobar c&oacute;mo el aprendizaje y la formaci&oacute;n pueden generar una inquietud cercana a la pasi&oacute;n por una actividad productiva. El ser garante del tiempo le ofrec&iacute;a un poder que el resto de los cong&eacute;neres no llegaba a albergar. De &eacute;l depend&iacute;an muchas personas en relaci&oacute;n con el cumplimiento de sus obligaciones y as&iacute;, al final, tener acceso a una serie de derechos. No era especialmente obseso de la puntualidad, pero s&iacute; del rigor. Ya si las personas usuarias de un reloj quer&iacute;an poder un adelanto de cinco o diez minutos que pudieran compensar la falta objetiva de compromiso con el horario, lo que ten&iacute;a que asegurar es que fuera constante hasta el infinito y m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las innovaciones tecnol&oacute;gicas se iban convirtiendo en retos. Hab&iacute;a empezado por conocer la estructura interna para descubrir cu&aacute;l era el mecanismo por el que las ruedas dentadas y esferas se mov&iacute;an hasta llegar a los microprocesadores m&aacute;s incre&iacute;bles. Solo sabiendo c&oacute;mo funcionaba algo, se pod&iacute;a albergar soluciones cuando se estropeaban o, simplemente, necesitaban un mantenimiento cotidiano. Era fascinante, y as&iacute; lo transmit&iacute;a a su clientela: c&oacute;mo todos los peque&ntilde;os componentes estaban entrelazados y sincronizados, cual orquesta sinf&oacute;nica de renombre, sin que nada ni nadie despuntara respecto al resto. Y si hab&iacute;a algo que distorsionaba, ah&iacute; estaba para reconducir la situaci&oacute;n y dejarla tan impoluta como en el minuto cero de vida del reloj.
    </p><p class="article-text">
        Se convirti&oacute; en un profesional de &eacute;xito y renombre, por su gesto tranquilo, por su seguridad en las soluciones y, c&oacute;mo no, por su eficacia y certeza en los diagn&oacute;sticos. Tanto fue as&iacute; que se propuso como responsable de Hacienda. Si era capaz de cambiar piezas (no solo una mera pila), sino todo engranaje que se le pusiera a su alcance, para que todo funcionara igual, &iquest;c&oacute;mo no iba a ser capaz de modificar aspectos tributarios para que la sociedad pudiera estar en una mejor situaci&oacute;n sin que sus planes se vieran afectados?
    </p><p class="article-text">
        Y lo consigui&oacute;. Alcanz&oacute; el puesto porque, dados sus antecedentes (y alg&uacute;n que otro contacto), se le permiti&oacute; erigirse como el nuevo gestor de las finanzas en materia de impuestos como objeto &uacute;ltimo de recaudaci&oacute;n, para su posterior redistribuci&oacute;n en lo que &eacute;l entend&iacute;a como justicia. Pero cu&aacute;l no ser&iacute;a su sorpresa al descubrir que las personas no funcionaban como un reloj. Comenz&oacute; a modificar impuestos y parte del tejido, tanto productivo como social, decidi&oacute; movilizar sus preferencias hacia otros lares m&aacute;s acordes con sus planes. Instaur&oacute; la locura y la incertidumbre. Aquello que vend&iacute;a como aparente seguridad, termin&oacute; por ser comprado como un caos absoluto. &iquest;Por qu&eacute;? Se preguntaba. Con los relojes nada fallaba. Todo era arm&oacute;nico. &iquest;Se estropeaba una pieza? Se reemplazaba y ya est&aacute; para que todo volviera al momento inicial. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que el relojero no sab&iacute;a es que las sociedades son algo m&aacute;s complejas que un simple reloj, por muchas funciones que este tenga. No se trataba de cambiar una parte del todo, una pieza del engranaje, por muy min&uacute;scula que parezca, pensando que el resto funcionar&iacute;a de igual manera. Las personas no son partes mec&aacute;nicas que se comportan de forma id&eacute;ntica, ni siquiera con el mismo entorno, sean cuales sean las condiciones de presi&oacute;n y temperatura. Somos seres, normalmente, racionales, pero con picos de altas dosis de irracionalidad (exuberante, muchas de las veces). 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la frustrante experiencia (fue destituido de forma fulminante) volvi&oacute; a su relojer&iacute;a. Y ah&iacute; sigue siendo el mejor. Cambiando piezas y haciendo un trabajo infalible en el que se ve reconocido por la clientela, de ah&iacute; que, cuando se queda a solas, se mira al espejo y piensa: &iquest;por qu&eacute; no serv&iacute;an sus procedimientos? Y lo vio claro. La sociedad estaba equivocada. &Eacute;l no. Tendr&iacute;a que hacer algo contundente al respecto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/relojero_132_1729844.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jan 2019 09:08:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El relojero]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El valor del deseo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/valor-deseo_132_1775635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Que no cunda el p&aacute;nico, pero llegan las fiestas. Vatios de potencia en forma de luz y de alegr&iacute;a (re)forzada inundan todas nuestras calles y relaciones. Los emoticonos fluyen de forma incesante junto a mensajes de paz y amor. En medio, aparecen <em>banners</em> de publicidad comercial con el objeto de acompa&ntilde;ar y mejorar el tr&aacute;nsito hacia el &eacute;xtasis a trav&eacute;s de las endorfinas que genera una acci&oacute;n de consumo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es cierto y riguroso que escoger comporta una renuncia y siembra el germen de la duda sobre si nos hemos equivocado o no. Por ello, mejor lo deseamos e intentamos tenerlo todo y as&iacute; disipamos la duda. Pero &iquest;qu&eacute; diablos pasa por nuestra cabeza para pensar que m&aacute;s es mejor en lugar de generar una filosof&iacute;a de la limitaci&oacute;n basada en la peligrosidad de la denominada <em>bastantidad</em>?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n algunas cifras, de forma aproximada, todos los d&iacute;as estamos expuestos a dos mil impactos publicitarios de diferente &iacute;ndole e intensidad, e intentamos llenar nuestros vac&iacute;os espirituales a expensas de las mol&eacute;culas de la felicidad con el fin de sentirnos deleitados por la abundancia. El mero acto de abrir la cartera y rebuscar entre las rendijas dinero <em>cash</em> o de pl&aacute;stico con el fin de poder sufragar el en&eacute;simo capricho, pensando que si no lo hacemos seremos las personas m&aacute;s desgraciadas del universo, desenfoca lo que realmente deber&iacute;a ocurrir, asumiendo que estamos en un sistema en el que tanto tienes, tanto vales.
    </p><p class="article-text">
        Si nos cuesta encontrar fuera de las compras el verdadero disfrute, mejor hac&eacute;rnoslo mirar. No es por ponerse m&iacute;stico, pero en el diagrama de sierra en el que nos encontramos, lleno de espor&aacute;dicos subidones a base de euforia combinados con abundantes ca&iacute;das en diferentes huecos, es nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Habr&aacute; que saber resistir y, lejos de conformarnos, mejor asumir realidades y saborear, incluso, el des&aacute;nimo, sin intentar buscar en estupefacientes artificiales envueltos en papel de regalo el consuelo necesario. No obstante, no es excluyente, ni siquiera perjudicial, poder disfrutar con el consumo. Pero con control. Sabiendo qu&eacute; hacemos en cada momento teniendo conciencia de que los productos derivados de la mercadotecnia no deben estar por encima de nuestra subyugada voluntad. Las necesidades impuestas nunca deben organizar nuestra existencia. 
    </p><p class="article-text">
        El sistema basado en el incesante y continuo ciclo consumo-inversi&oacute;n ha sido redefinido de forma continuada, porque lo que inicialmente era un procedimiento basado en la mera propaganda en la actualidad utiliza derivas (in)directas basadas en la psicolog&iacute;a y la sociolog&iacute;a con la finalidad de masificar los bienes de consumo a trav&eacute;s de una manipulaci&oacute;n, m&aacute;s o menos burda, de la sociedad consumista, bas&aacute;ndose en la idea de que el valor se determina por el deseo, independientemente de la necesidad. De esta forma, a mayor deseo, mayor precio, a trav&eacute;s de un simple razonamiento de mercado a la hora de los movimientos de la oferta y la demanda.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de volvernos impermeables. Se trata de tener el control en todo momento. No se trata de ser un ser oscuro sin exposici&oacute;n al placer. Se trata de saber disfrutar no s&oacute;lo del viaje, sino de su preparaci&oacute;n y posterior recuerdo. Por ello, y m&aacute;s en estas fechas, se hace necesario recordar la reflexi&oacute;n formulada por Francisco de Quevedo que, posteriormente, populariz&oacute; Antonio Machado, diciendo aquello de &ldquo;... todo necio, confunde valor y precio...&rdquo;. Felices Fiestas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/valor-deseo_132_1775635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Dec 2018 09:32:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El valor del deseo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ganar o aprender]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/ganar-aprender_132_1891387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Todo proceso democr&aacute;tico de toma de decisiones tiene dos caras: o sale la parte que yo deseo, o sale la parte que desea el resto. As&iacute;. F&aacute;cil. Sin complicaciones. Sobre esa base hay que tomar la reflexi&oacute;n de qu&eacute; es lo que ha sucedido para que ocurra uno de esos dos hechos. Normalmente, adscribimos la responsabilidad a lo mal que lo hacen los dem&aacute;s, poniendo como causa muy remota del desastre nuestra propia actuaci&oacute;n. Pero es l&iacute;cito pensar, e incluso honesto, que las cosas suceden porque realmente hemos hecho m&eacute;ritos (o dem&eacute;ritos, seg&uacute;n se mire) para que nos pase lo que nos pasa. &iquest;Se acuerdan de &ldquo;tienes lo que te mereces&rdquo;? Pues eso.
    </p><p class="article-text">
        La reflexi&oacute;n viene a colaci&oacute;n de las &uacute;ltimas informaciones en materia de intenci&oacute;n de voto o sobre los comportamientos sociol&oacute;gicos declarados por parte de la poblaci&oacute;n europea en general y espa&ntilde;ola en particular. La aparici&oacute;n de intentos de representaci&oacute;n de voluntades pol&iacute;ticas adscritas a los extremos, tanto desde una perspectiva de izquierdas como de derechas, origina perturbaci&oacute;n en lo que se podr&iacute;a considerar una normal convivencia pol&iacute;tica basada en la democracia, no porque no sean leg&iacute;timos, sino porque se basan en convicciones de dudosa reputaci&oacute;n e, incluso, legalidad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tengo la convicci&oacute;n de que irse a los extremos tienen un cierto riesgo, porque incluso pueden hasta darse la vuelta y tocarse, si no en fines, si en planteamientos. No es que se defiendan las denominadas medias tintas pero es que, entre el negro y el blanco, hay todo un arco&iacute;ris de colores que permiten la identificaci&oacute;n ideol&oacute;gica de todas las personas. Incluso permiten la identificaci&oacute;n temporal, de forma que, con m&aacute;s informaci&oacute;n y formaci&oacute;n, puede que lo que ayer pensabas y se configuraba como el mayor y manifiesto acto de fe hoy tiene sus matizaciones, sin que eso signifique un cambio expl&iacute;cito de chaqueta.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, no debemos terminar por basarnos en una determinada tipolog&iacute;a de existencia de las cosas tal y como lo hac&iacute;an hasta el momento que las descubrimos como parte esencial del orden; principalmente por una raz&oacute;n, y es que los problemas (ni las soluciones) nacen o mueren con nosotros. Estaban aqu&iacute; antes y seguir&aacute;n estando despu&eacute;s. Por ello debemos aceptar y repartir el respeto a los ancestros en lo que vertebra el concepto de sociedad como parte de la identidad porque se nace con ciertas responsabilidades y obligaciones, las cuales, como no podr&iacute;a ser de otra manera, mutar&aacute;n seg&uacute;n las convicciones de todos los momentos.
    </p><p class="article-text">
        Como ciudadano claro que me sorprendo de las cosas que est&aacute;n sucediendo, pero me sorprendo con diferentes intensidades. Por ejemplo, no me asombra que haya derivas ideol&oacute;gicas que prometen lo que la ciudadan&iacute;a desea escuchar en cada momento, ni siquiera con rasgos anticonstitucionales. A m&iacute; lo que me resulta m&aacute;s llamativo es que haya personas que se lo crean, lo compartan y lo defiendan, a trav&eacute;s del insulto a la historia. No obstante, tengamos en cuenta que la democracia tiene esas cosas en las que, de forma estoica, debemos soportar mensajes que podr&iacute;an incluso da&ntilde;ar la inteligencia, por poca que se tenga. Pero es que algunas veces se gana y, otras, se aprende. Pero todo con respeto, &iquest;eh?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/ganar-aprender_132_1891387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Oct 2018 09:12:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ganar o aprender]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[José Miguel González Hernández,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El discurso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/discurso_132_2752102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Se&ntilde;oras y se&ntilde;ores:
    </p><p class="article-text">
        Vengo a esta tribuna con el firme convencimiento de que la palabra antecede a los hechos. A este respecto, debemos tener el convencimiento de que un sistema democr&aacute;tico de toma de decisiones quedar&iacute;a vac&iacute;o de toda sustancia &eacute;tica sin la efectiva participaci&oacute;n de las partes protagonistas en el di&aacute;logo. Ante una situaci&oacute;n en la que se asiste a procesos de estrangulamiento normativo, se hace urgente la b&uacute;squeda de una &eacute;tica de la responsabilidad colectiva en el &aacute;mbito global y tambi&eacute;n local.
    </p><p class="article-text">
        A colaci&oacute;n, la concertaci&oacute;n social debe verse como un proceso de maduraci&oacute;n de los sistemas democr&aacute;ticos de participaci&oacute;n. En ella se intenta relanzar las facetas de la sociedad en la que la cohesi&oacute;n es parte fundamental como base y estructura de cualquier organizaci&oacute;n moderna y evolucionada, en la que la libertad de participaci&oacute;n y elecci&oacute;n est&aacute; presente.
    </p><p class="article-text">
        La demanda se hace latente cuando se detecta que falta, por un lado, armonizar la satisfacci&oacute;n de los derechos y deseos privados reclamados por individuos y grupos, y por otro, responder a las necesidades funcionales del sistema. A las partes integrantes en los procesos de concertaci&oacute;n no hay que dejarlas de ubicar como entidades funcionales, en tanto defensoras de intereses de sus integrantes, sino que precisamente en la defensa de los intereses sectoriales se encuentra la ligaz&oacute;n con el proceso productivo y la generaci&oacute;n de riqueza en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n de la voluntad ha de desembocar en la constituci&oacute;n del inter&eacute;s com&uacute;n. El ejercicio democr&aacute;tico implica el establecimiento provisional y revisable de acuerdos entre los miembros de la sociedad, aun a sabiendas de que cualquier acuerdo estar&aacute; lejos de poder ser considerado como definitivamente racional, ya que la raz&oacute;n no es una propiedad que se tiene, sino una facultad que se ejercita.
    </p><p class="article-text">
        El di&aacute;logo social surge como un mecanismo adecuado para tener en cuenta el pluralismo en las sociedades democr&aacute;ticas, canalizando y garantizando su interlocuci&oacute;n a trav&eacute;s de la representatividad que ostenta.
    </p><p class="article-text">
        Por esa raz&oacute;n hay que crear un &oacute;rgano que intente fundir diferentes sensibilidades, que albergue la complejidad a la hora de ponerlo en funcionamiento, aunque la calidad humana y profesional de las personas que lo conformar&iacute;an facilita las cosas. Pero dotarlo de estas personas es comprometer tambi&eacute;n a las organizaciones que representan con el objeto de ponerlas al servicio de la sociedad en general y no solo a sus intereses particulares.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, solo hay que apuntar que en &eacute;poca de abundancia las equivocaciones se disimulan. Pero en &eacute;poca de escasez se muestran como un insulto. Por ello, para evitar problemas mayores les pido que, en aras de evitar reproducir debates unidireccionales innecesarios que no har&iacute;an sino retrasar la soluci&oacute;n de los problemas, sabiendo que a este supermercado hace tiempo que vengo y que nos conocemos, como solo quedan dos panes, &iquest;me permiten colarme y llev&aacute;rmelos?, porque de lo contrario tendremos que comer en casa con pan de molde y a m&iacute;, por lo menos, se me pega en el cielo de la boca.
    </p><p class="article-text">
        Muchas gracias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Economista</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/discurso_132_2752102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Sep 2018 07:32:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El discurso]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,José Miguel González Hernández,Tenerife Opina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El relevo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/relevo_132_2012767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Se puede pensar que las cifras nos deshumanizan, pero es necesario conocerlas para entender la dimensi&oacute;n de las tesituras en los diferentes temas a los que nos enfrentamos. En este sentido, el debate demogr&aacute;fico se muestra apasionante como reto, habida cuenta de que su evoluci&oacute;n nos hace ser dependientes de forma directa, tanto en el &aacute;mbito cremat&iacute;stico como en los niveles de sostenimiento de los sistemas p&uacute;blicos de bienes-servicios, junto a las cuant&iacute;as de las merecidas prestaciones, as&iacute; como desde una perspectiva m&aacute;s m&iacute;stica como es la existencia del propio ser humano.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, tal y como se radiograf&iacute;a el estado de la demograf&iacute;a y su evoluci&oacute;n en nuestro entorno, &eacute;sta posee tres caracter&iacute;sticas principales. La primera es que seremos menos; la segunda es que seremos mayores, y por &uacute;ltimo, la tercera es que disfrutaremos de m&aacute;s longevidad. Pudiendo parecer cosas similares, no lo son, aunque, como no pod&iacute;a ser de otra manera, est&aacute;n &iacute;ntimamente relacionadas. Y estas tres caracter&iacute;sticas dependen de la calidad de vida, de los factores culturales y econ&oacute;micos que alcanzan a la propia estructura social e, incluso, de los aspectos geogr&aacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al porqu&eacute; de que seamos menos, se basa en la denominada tasa de fertilidad en el nivel de reemplazo, cifrada en 2,1. Si se alcanza ese valor, se equilibra, de forma que las parejas pr&aacute;cticamente se sustituyen en id&eacute;ntico n&uacute;mero, pero el problema surge cuando hay determinados periodos y regiones donde se sit&uacute;a por debajo de ese valor, incorpor&aacute;ndose la variable de la ca&iacute;da del n&uacute;mero de nacimientos superior al descenso en el n&uacute;mero de muertes. De esta forma, la hasta ahora llamada pir&aacute;mide poblacional se va convirtiendo poco a poco en un rombo con la propensi&oacute;n, como escenario probable, de que termine por invertirse. El hecho es que asistiremos a un desequilibrio entre personas aportadoras y perceptoras.
    </p><p class="article-text">
        Tomando en consideraci&oacute;n la segunda de las caracter&iacute;sticas, poco a poco, al ir cumpliendo a&ntilde;os, es inexorable que nos iremos haciendo mayores, con las pertinentes condiciones que la edad impera sobre nuestra vida activa. M&aacute;s all&aacute; de los t&iacute;picos achaques que experimentaremos en nuestras articulaciones o aparato circulatorio, est&aacute; la posibilidad de poder seguir siendo persona aportadora al sistema o, por el contrario, demandante de las percepciones que, por derecho, tengamos.
    </p><p class="article-text">
        Y respecto a la tercera, no solo nos haremos mayores, sino que esa situaci&oacute;n la mantendremos, por suerte para el que le guste o por desgracia para el que la soporte, durante m&aacute;s tiempo, debido a que los avances cient&iacute;ficos, como vulgarmente se dice, adelantan una barbaridad (se estima que cada 25 a&ntilde;os se amplia la esperanza de vida en seis a&ntilde;os de media, aunque se esperan crecimientos exponenciales en un futuro no muy lejano), y ello hace que la vejez se pueda cronificar con cada vez mejores condiciones de salud. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay que olvidarse de una variable crucial a la hora de hablar de la demograf&iacute;a, con es el papel de los movimientos migratorios. Es este sentido, habr&iacute;a que defender que es necesaria su aportaci&oacute;n, tanto como socio a la hora de adoptar un papel importante como factor sostenedor del sistema, as&iacute; como del enriquecimiento social que todo intercambio genera, sin dejar de pasar por la necesaria y sana competencia que la poblaci&oacute;n residente debe tener a trav&eacute;s de una continua comparaci&oacute;n, en aras de alcanzar nuevas mejoras, de forma que se pueda convertir a las regiones en lugares donde se experimenta la denominada vitalidad demogr&aacute;fica, en lugar de convertirse en p&aacute;ramos sociales sin posibilidades de consolidar futuro alguno. 
    </p><p class="article-text">
        Porque tengamos en cuenta que alguien debe continuar aqu&iacute; para cuando ya no estemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Economista</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/relevo_132_2012767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Jul 2018 19:45:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El relevo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[José Miguel González Hernández,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más o menos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/a_132_2188180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb7cc4c5-e752-4955-907b-ed511c34b552_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s cara la ignorancia que la inversi&oacute;n en conocimiento. Y es m&aacute;s cara porque el retroceso que supone no estar a la altura de las circunstancias en la denominada cuarta revoluci&oacute;n industrial hace que la fractura que se provoca sea pr&aacute;cticamente insalvable.
    </p><p class="article-text">
        Mayor es el reto si partimos de una aparente desventaja como es la de estar en medio de una estructura econ&oacute;mica mayoritariamente de servicios. Y digo aparente porque se supone que los procesos de innovaci&oacute;n en dichas actividades pudieran parecer algo m&aacute;s complicados que en una labor que produce bienes tangibles, aunque realmente, en la era digital tecnol&oacute;gica, la robotizaci&oacute;n est&aacute; generalizada en todos los aspectos de nuestra vida diaria. Porque, si bien es cierto que toda actividad necesita un <em>hardware</em>, sobre todo necesita un <em>software</em> que lo haga funcionar. Y ah&iacute; las aplicaciones para el mundo de los servicios son, pr&aacute;cticamente, infinitas.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;para qu&eacute; innovamos? Para hacer m&aacute;s en menos tiempo. En definitiva, para tener una mayor productividad. Tener una nevera que nos anuncie cu&aacute;ndo caducan los yogures o que las persianas de nuestro hogar se recojan o se desplieguen en funci&oacute;n de la luz y la temperatura del h&aacute;bitat son solo dos peque&ntilde;os ejemplos de c&oacute;mo vivimos por y para la innovaci&oacute;n. Pero el principal reto no es poder adquirir dichos bienes. El principal reto es tener la capacidad de producirlos, teniendo no solo la tecnolog&iacute;a existente para ello, sino los recursos humanos sobradamente preparados para acceder a tales puestos de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que largo campo de actuaci&oacute;n tenemos en el &aacute;mbito de la formaci&oacute;n, no mirando solo hacia la oferta existente, sino hacia la demanda necesaria, haciendo de la exigencia una forma de convertir en realidad lo que hist&oacute;ricamente siempre se ha demando y acoplando los requerimientos en materia de conocimiento frente a lo que el mercado est&aacute; demandando en ese momento. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, tampoco esperemos que el sistema d&eacute; todas las respuestas a la alta complejidad existente. Por ello, no solo el conocimiento sino la aptitud y actitud hacia la adaptaci&oacute;n se muestran como competencia transversal imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, no nos olvidemos de que la formaci&oacute;n no es, ni debe ser, un requisito previo a un empleo. La formaci&oacute;n es, y debe ser, consustancial a nuestra existencia, porque lo que ayer era actualidad hoy es pasado, mutando los paradigmas imperantes en tiempo real, haciendo de la validez universal una mera regla de comportamiento en un lugar de la historia concreta. Nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que apostar por la inversi&oacute;n tecnol&oacute;gica es el paso l&oacute;gico para ser m&aacute;s productivo a la vez que competitivo, haciendo que el nivel de rendimiento de dicha inversi&oacute;n sea el m&aacute;ximo posible. Quien no lo consiga, no sobrevivir&aacute;. Pero para hacer tal apuesta hacen falta recursos financieros a la vez que un mayor reparto del riesgo al fracaso. As&iacute; que, o das el paso, o la competencia te devora y te hace desaparecer. As&iacute; que toca decidir qu&eacute; papel tomar: o ser el alimento o ser boca que se lo come.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Economista</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/a_132_2188180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Apr 2018 07:56:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más o menos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detrás del visillo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/detras-visillo_132_2243889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ae5350e-83be-411c-b864-f27eb8d7d208_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Normalmente, los experimentos se hacen en un laboratorio en el que se recrean condiciones de presi&oacute;n y temperatura centradas en par&aacute;metros que se pueden catalogar como &ldquo;normales&rdquo;, entendiendo por normales los aceptados de forma mayoritaria por el paradigma imperante. 
    </p><p class="article-text">
        Pero aplicar ciencia exacta a una ciencia social suele generar alguna distorsi&oacute;n. Dicha distorsi&oacute;n se centra en el intento de modelizar un comportamiento humano relacionado con la econom&iacute;a a trav&eacute;s de un algoritmo matem&aacute;tico. Y toda distorsi&oacute;n se basa en la denominada racionalidad utilizada, la cual se basa en una cantidad y calidad de informaci&oacute;n determinada que se caracteriza por ser incompleta y, adem&aacute;s, asim&eacute;trica.
    </p><p class="article-text">
        Esta, entre otras, puede ser una de las razones por las que se llegan a determinadas conclusiones que pudieran ser precipitadas y que, adem&aacute;s, se quieren asemejar a una soluci&oacute;n plausible, cuando lo que realmente se esconde es un disparate de marca mayor. 
    </p><p class="article-text">
        Y claro, si adem&aacute;s gana adeptos, peor se pone, porque el nivel de contraste que se hace<em> a posteriori</em> es m&iacute;nimo, por no decir inexistente. Y no solo estamos hablando de las redes sociales, las cuales, tras un cierto anonimato, no hacen sino alimentar el desconcierto y, por qu&eacute; no, el desconocimiento, sino del resto de canales de comunicaci&oacute;n que, a mi modo de ver, corren el riesgo de devaluar su primigenio papel, que es el de informar, ofreciendo la posibilidad de hacerse una composici&oacute;n de lugar y, por lo tanto, actuar en consecuencia. Pero no. Mejor es apretar el bot&oacute;n de la histeria colectiva y luego ya veremos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, puede ser (y no deber&iacute;a extra&ntilde;arnos) que la desinformaci&oacute;n sea provocada. Es decir, que est&eacute; hecha con toda (mala) intenci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute;? Porque de esa forma se legitiman comportamientos y se buscan y se encuentran justificaciones. Y ojo, no hay que quejarse de los rigores de la investigaci&oacute;n, la cual tiene un procedimiento tasado en relaci&oacute;n, no tanto para decir lo cierto, sino para eliminar lo falso. De lo que habr&iacute;a que establecer un mayor y mejor escrutinio es de la contaminaci&oacute;n a la que estamos en exposici&oacute;n de forma permanente. Esa ser&aacute; una de las formas de evitar o minimizar los desenga&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La inquietud por la abundancia de desinformaci&oacute;n y, por qu&eacute; no decirlo, de propaganda est&aacute; llegando a tal punto que se propone legislar no sin el riesgo de entrar en la denominada libertad de expresi&oacute;n. Es cierto que se ha de intervenir para cercenar la desinformaci&oacute;n, pero nunca la erudici&oacute;n. Por ello es necesario hacerse acopio, no solo de mucha informaci&oacute;n, sino de buena informaci&oacute;n. Es decir, de conocimiento para as&iacute; tomar decisiones calibrando el riesgo con mayor precisi&oacute;n y los posibles resultados. Lo otro son habladur&iacute;as y, en ese caso, lo mejor es que corra el visillo de la ventana y atienda su casa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Economista</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/detras-visillo_132_2243889.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Mar 2018 17:52:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Detrás del visillo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día tras día]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/dia-dia_132_2998785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd33f62f-61e3-4dba-9f85-bd1dfc39ebc7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        En el d&iacute;a a d&iacute;a tenemos prioridades. En la actualidad, parte de estas se centran en provocar un importante descenso de la tasa de paro, a trav&eacute;s de la incorporaci&oacute;n hacia la ocupaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n activa, as&iacute; como la satisfacci&oacute;n de las necesidades colectivas sometidas a restricciones. Pero lo que, sem&aacute;nticamente, pudiera parecer sencillo, desde el punto de vista operativo se convierte en la existencia de limitaciones que impiden una mayor rapidez a la hora de solucionar los problemas que nos acontecen.
    </p><p class="article-text">
        Una de las restricciones procede de la productividad. Si el crecimiento econ&oacute;mico deseado para el futuro se fundamenta en la rentabilidad que se deriva de la productividad, debe pensarse que la intensidad de empleo ser&aacute; m&aacute;s moderada que en el pasado. Otra restricci&oacute;n son las externalidades negativas derivadas del crecimiento econ&oacute;mico. La consideraci&oacute;n de determinados costes de diferente naturaleza dejar&aacute; por debajo del umbral de rentabilidad proyectos de inversi&oacute;n hasta ahora rentables, lo que condiciona el crecimiento. La tercera restricci&oacute;n que podemos insertar en la ecuaci&oacute;n se refiere al mantenimiento de la demanda agregada interna que requiere una postura solvente hacia los bienes y servicios de consumo y fundamentada en el ahorro. Esto implica combinar empleos, salarios y rentas mixtas, con la oferta de cr&eacute;dito suficiente en t&eacute;rminos de riesgo y tipos de inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento econ&oacute;mico deber&aacute; permitir generar empleo suficiente para reducir la tasa de paro, pero tambi&eacute;n debe ofrecer ocupaci&oacute;n y formaci&oacute;n a las personas e instituciones que se incorporar&aacute;n a la sociedad en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. En este sentido, la formaci&oacute;n debe ser parte de la vida activa de las personas, durante cuyo proceso se debe facilitar para alcanzar un proyecto digno de vida. De ah&iacute; que se insista en que no se trata solo de un requisito anterior a la ocupaci&oacute;n, m&aacute;xime cuando los requerimientos formativos de los puestos de trabajo ser&aacute;n cambiantes durante toda la vida laboral.
    </p><p class="article-text">
        De igual modo, es ineludible proponerse la incorporaci&oacute;n de conocimiento a todos los &aacute;mbitos de la sociedad y no solo en los centros de trabajo, de tal forma que la elevaci&oacute;n del nivel de conocimiento de la poblaci&oacute;n se conforma como objetivo imprescindible, con la finalidad de poder plasmar claramente las preferencias y demandas sociales para que se atiendan.
    </p><p class="article-text">
        En las sociedades contempor&aacute;neas, la incorporaci&oacute;n de conocimiento a la vida cotidiana, tanto al trabajo como al ocio, introduce constantes cambios y todos ellos destinados hacia el desarrollo. Combinar las limitaciones de la dimensi&oacute;n del mercado con las posibilidades que ofrece la acumulaci&oacute;n de conocimientos y los cambios que impulsan requiere un nivel de reflexi&oacute;n sostenido por informaci&oacute;n y capacidades de alto valor estrat&eacute;gico<strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta todas esas consideraciones, las soluciones unidireccionales no parece que sean las que muestren una mayor eficacia, de ah&iacute; que, tal y como nos demuestra la historia d&iacute;a tras d&iacute;a, sea la vertiente poli&eacute;drica y multidisciplinar la que dote de mayor consistencia y estabilidad la toma de decisiones. De ah&iacute; tambi&eacute;n que, teniendo claro el objetivo com&uacute;n, en lugar de alegrarse del mal ajeno, mejor echar una mano si se piensa que se tienen soluciones mejores. Seguro que todas ser&aacute;n bienvenidas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Economista</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/dia-dia_132_2998785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Dec 2017 09:09:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día tras día]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El reloj]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/jose-miguel_132_3135089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Lo siento, pero hoy vamos a escribir sobre Catalu&ntilde;a. Bueno, tambi&eacute;n sobre trasplantes de &oacute;rganos e incluso sobre relojes... &iquest;No ven la relaci&oacute;n? Pues es muy f&aacute;cil. La relaci&oacute;n la tienen en el m&iacute;nimo com&uacute;n denominador que es el &ldquo;marco institucional&rdquo;. Tranquilidad. Deme usted tiempo y ver&aacute;&nbsp;que al final todas las piezas encajan.
    </p><p class="article-text">
        Un trasplante se lleva a cabo con la motivaci&oacute;n de sustituir un &oacute;rgano o tejido que tiene dificultades para poder funcionar con normalidad por otro que act&uacute;e de forma adecuada. Normalmente se mueve alrededor de la ciencia m&eacute;dica, donde la f&iacute;sica y la qu&iacute;mica se muestran como variables clave. Tambi&eacute;n toma acto de presencia en la cibern&eacute;tica o en todos los procesos de ingenier&iacute;a, donde la sustituci&oacute;n de piezas es algo normal y corriente.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de un reloj, el proceso es similar, de modo que &iquest;se acaba la pila?, se sustituye por otra y ya est&aacute;. &iquest;Se rompe una manecilla? Vamos a la relojer&iacute;a y, por un m&oacute;dico precio, seg&uacute;n sea el modelo, en 48 horas lo tienes nuevamente en la mu&ntilde;eca, dando la hora como el primer d&iacute;a que cay&oacute; en tus manos. Pero (siempre hay un pero), &iquest;qu&eacute; sucede con las sociedades?, &iquest;qu&eacute; sucede con la econom&iacute;a? Pues que tienen alma. Y el alma genera conciencia. &iquest;Sigue sin verlo? Paciencia.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n&nbsp;de parte de Catalu&ntilde;a de apostar por un proceso de independencia, sin tener en consideraci&oacute;n el ir m&aacute;s all&aacute; de las normas constitucionales que incorporan nuestros derechos y obligaciones, tiene consecuencias debido a que asistimos a un cambio del marco institucional, es decir, de las reglas de juego.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, hay personas que piensan que los sistemas econ&oacute;micos funcionan como m&aacute;quinas de precisi&oacute;n en las que se puede establecer un proceso de sustituci&oacute;n de <em>piezas</em> y todo sigue exactamente igual. Pero no es as&iacute;. Las alteraciones en el entorno hacen que la sociedad se mueva seg&uacute;n una nueva identificaci&oacute;n de las preferencias. Y experiencias de este tipo hay incontables en la hist&oacute;rica econ&oacute;mica del planeta. Por ejemplo, cuando el Fondo Monetario Internacional establec&iacute;a, como recomendaci&oacute;n cuasi obligatoria, pol&iacute;ticas de desarrollo homog&eacute;neas para los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo, las que hab&iacute;an sido probadas en laboratorio, en condiciones normales de presi&oacute;n y temperatura, pero que, una vez expuestas, generaban polarizaci&oacute;n social. &iquest;Les suena? Pues en este caso ha sucedido algo similar.
    </p><p class="article-text">
        La mera toma en consideraci&oacute;n de una (im)posible secesi&oacute;n territorial origina cambios en los sujetos activos, como ha sido, por ejemplo, el de la residencia fiscal de determinados imperios del negocio. Era de esperar que las partes se reposicionaran debido a que la informaci&oacute;n y los acontecimientos se hab&iacute;an renovado. &iquest;Tanta materia gris y nadie lo previ&oacute;? &iquest;O es que pensaban que no ser&iacute;an capaces de hacerlo?
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que m&aacute;s preocupa es que no s&eacute; si se hizo por desconocimiento o con premeditaci&oacute;n y alevos&iacute;a. Lo bueno, no obstante, es que tiene remedio, pues existe el mejor artilugio que nos ha concedido la democracia. Este no es otro que la capacidad de poder elegir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Economista</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerife-ahora/tenerife-opina/jose-miguel_132_3135089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Oct 2017 09:06:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El reloj]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,José Miguel González Hernández]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
