<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Neruda]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/pablo-neruda/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Neruda]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1015158/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La Feria del Libro Viejo de Santander homenajea a Neruda y sus 'Veinte poemas de amor y una canción desesperada']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/feria-libro-viejo-santander-homenajea-neruda-veinte-poemas-amor-cancion-desesperada_1_11580515.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f91b2b4a-de76-46b3-b893-ec79a5bc42f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Feria del Libro Viejo de Santander homenajea a Neruda y sus &#039;Veinte poemas de amor y una canción desesperada&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se presenta este viernes una edición especial con una introducción de Gunther Castanedo e ilustraciones de la artista visual Hondartza Fraga</p></div><p class="article-text">
        La obra 'Veinte poemas de amor y una canci&oacute;n desesperada' de Pablo Neruda protagonizan este viernes la Feria del Libro Viejo de Santander. Su director, Paco Roales, interviene, a las 19.30 horas, en el ciclo 'Cuentos y cuentistas', con una charla con la que rendir&aacute; homenaje al autor de la Generaci&oacute;n del 27.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, el librero y fot&oacute;grafo presentar&aacute; en la carpa instalada en la Plaza Alfonso XIII una edici&oacute;n especial del poemario cuando se cumple el centenario de la publicaci&oacute;n de Neruda, &ldquo;un cuentista que escrib&iacute;a poes&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta obra cuenta con una introducci&oacute;n de Gunther Castanedo, experto en la vida y obra del poeta chileno, e ilustraciones de la artista visual Hondartza Fraga, informa la Feria del Libro Viejo en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        La primera edici&oacute;n del conocido poemario sali&oacute; a la venta en junio de 1924, un mes antes del vig&eacute;simo cumplea&ntilde;os de Neruda, y a pesar del &eacute;xito inicial entre la juventud estudiantil no fue acogido con entusiasmo por la cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La s&eacute;ptima edici&oacute;n se lanz&oacute; en 1961, para conmemorar el mill&oacute;n de ejemplares vendidos. Once a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1972, sali&oacute; la decimos&eacute;ptima, coincidiendo con los dos millones de libros vendidos.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n de esta edici&oacute;n especial servir&aacute; para concluir la primera tanda de charlas, que continuar&aacute; el lunes, 12 de agosto, con la participaci&oacute;n de Imanol G&oacute;mez Mart&iacute;n, escritor, poeta y traductor, que ofrecer&aacute; la conferencia 'La po&eacute;tica del cuento en R. Carver'.
    </p><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles 14 ser&aacute; el turno de Celia Corral Ca&ntilde;as, profesora en el M&aacute;ster en Escritura Creativa de la Universidad de Salamanca, con 'Una habitaci&oacute;n propia para el cuento'.
    </p><p class="article-text">
        El ciclo finalizar&aacute; el viernes 16 de agosto con un Di&aacute;logo de cuentistas entre Gonzalo Calcedo, reconocido autor de relatos y el tambi&eacute;n escritor y poeta Javier Men&eacute;ndez Llamazares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/feria-libro-viejo-santander-homenajea-neruda-veinte-poemas-amor-cancion-desesperada_1_11580515.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Aug 2024 11:16:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f91b2b4a-de76-46b3-b893-ec79a5bc42f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="9926" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f91b2b4a-de76-46b3-b893-ec79a5bc42f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9926" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Feria del Libro Viejo de Santander homenajea a Neruda y sus 'Veinte poemas de amor y una canción desesperada']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f91b2b4a-de76-46b3-b893-ec79a5bc42f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander,Pablo Neruda,Feria del Libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sorprendente vida de Angustias García Usón, madre de José Luis Coll y exiliada en Argentina por la Guerra Civil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sorprendente-vida-angustias-garcia-uson-madre-jose-luis-coll-exiliada-argentina-guerra-civil_1_11443658.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef5e2e7d-33bf-49a1-9ca7-bb1aa733acfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096910.jpg" width="1000" height="563" alt="La sorprendente vida de Angustias García Usón, madre de José Luis Coll y exiliada en Argentina por la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Maestra republicana, tuvo que abandonar a sus dos hijos por la Guerra Civil. Formó otra familia al otro lado del mundo siempre con la mente puesta en volver y juntar a sus dos familias</p><p class="subtitle">La película desconocida del poeta exiliado José Bergamín que muestra una España franquista marcada por la muerte
</p></div><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula <em>El hermano bastardo de Dios</em>, el director Benito Rabal rodaba una historia <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-desconocida-poeta-exiliado-jose-bergamin-muestra-espana-franquista-marcada-muerte_1_11426769.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre c&oacute;mo la Guerra Civil</a> marc&oacute; a tantas generaciones de espa&ntilde;oles. Lo hac&iacute;a desde el punto de vista de un ni&ntilde;o &#8213;que posteriormente crec&iacute;a&#8213;, que ve c&oacute;mo su madre est&aacute; obligada a exiliarse y dejarle solo con sus abuelos al haber fallecido su padre. Una espina que queda clavada en aquel chaval, al que aquel conflicto b&eacute;lico le arrebata a su madre durante d&eacute;cadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Buceando en los cr&eacute;ditos de aquel filme<a href="https://www.eldiario.es/cultura/placas-paco-rabal-asuncion-balaguer-vuelven-lugar-alpedrete_1_11429078.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> con Paco Rabal </a>como protagonista, uno ve que se basa en una novela del mismo nombre, y que su escritor es Jos&eacute; Luis Coll (fallecido en 2007), el m&iacute;tico c&oacute;mico y miembro del d&uacute;o humor&iacute;stico Tip y Coll que desde los &uacute;ltimos a&ntilde;os del franquismo hasta la d&eacute;cada de los 90, se convirti&oacute; en uno de los iconos m&aacute;s populares del panorama televisivo de una Espa&ntilde;a que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/padre-llanos-cura-abandono-franquismo-acabo-levantando-puno-pasionaria-mitin-pce_1_11431720.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dejaba atr&aacute;s aquella dictadura </a>en blanco y negro.
    </p><p class="article-text">
        Aquella historia no era una simple novela escrita por Jos&eacute; Luis Coll, sino que se trataba de su propia vida. Coll hab&iacute;a hecho una biograf&iacute;a donde hablaba de uno de sus grandes traumas, esa huida de su madre hacia el exilio dej&aacute;ndole con unos abuelos conservadores. Una ausencia demasiado dura para ser entendida por alguien tan peque&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Faltaba escuchar el otro lado de la historia, el de aquella madre que se vio forzada a abandonar a sus hijos y cuyo compromiso pol&iacute;tico fue intachable e insobornable. El golpe de Estado y la posterior dictadura la alejaron de su familia y, a miles de kil&oacute;metros, form&oacute; otra hasta que ambas pudieran reencontrarse. Aquella mujer ten&iacute;a nombre, Angustias Garc&iacute;a Us&oacute;n, y es mucho m&aacute;s que la madre de un c&oacute;mico c&eacute;lebre. Maestra republicana, activista, luchadora infatigable y, finalmente, exiliada. Una historia de esas que en otro pa&iacute;s tendr&iacute;an ya una serie o una pel&iacute;cula.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b57c424-b251-455d-9d53-aec5633d24c2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b57c424-b251-455d-9d53-aec5633d24c2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b57c424-b251-455d-9d53-aec5633d24c2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b57c424-b251-455d-9d53-aec5633d24c2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b57c424-b251-455d-9d53-aec5633d24c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b57c424-b251-455d-9d53-aec5633d24c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3b57c424-b251-455d-9d53-aec5633d24c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Voluntarios británicos de las Brigadas Internacionales en España"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Voluntarios británicos de las Brigadas Internacionales en España                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo que Us&oacute;n (que falleci&oacute; en 2005) s&iacute; ten&iacute;a era la pasi&oacute;n literaria. Eso hizo que cuando se asent&oacute; en Argentina se pusiera frente a una m&aacute;quina de escribir para redactar unas memorias que sirvieran como forma de explicar lo que hab&iacute;a sufrido. Unas memorias que ahora han sido publicadas por la editorial de su sobrino (Qurtuba Editores), y que reivindican su figura bajo el nombre de <em>A&ntilde;os para NO olvidar</em>. Con ese NO en may&uacute;sculas dejando claro la importancia de la memoria hist&oacute;rica, m&aacute;s en estos tiempos donde los esfuerzos por la verdad, justicia y reparaci&oacute;n a las v&iacute;ctimas del franquismo siguen encontrando oposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un &ldquo;relato en primera persona de una mujer que vivi&oacute; desde dentro el sue&ntilde;o de una Espa&ntilde;a justa e igualitaria que representaban los ideales de la Segunda Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola&rdquo;, como recuerda la contraportada de esta autobiograf&iacute;a de una mujer nacida en 1909 en Cuenca, en el seno de una familia conservadora y cat&oacute;lica. Fue un amigo de su padre, llamado Mario Coll, quien abri&oacute; su mirada al mundo m&aacute;s all&aacute; de las paredes de su casa y de la iglesia. Mario, republicano y ateo, se cas&oacute; con ella y tuvieron dos hijos, Mario y Jos&eacute; Luis, aquel que posteriormente se convertir&iacute;a en uno de los humoristas fundamentales del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muy pronto se qued&oacute; viuda, y tuvo que volver a Cuenca, a casa de sus padres, para buscar un trabajo de maestra. Es all&iacute; donde entra en contacto con los obreros y campesinos republicanos gracias a los que comienza a descubrir las desigualdades sociales de Espa&ntilde;a. El otro momento fundacional para ella fue la universidad, en Madrid, donde conoce la lucha de los j&oacute;venes republicanos. As&iacute; entra a trabajar para el Gobierno de la Rep&uacute;blica.
    </p><h3 class="article-text">Un primer exilio</h3><p class="article-text">
        Como si de un anticipo de lo que ocurrir&iacute;a posteriormente se tratara, el golpe de Estado pilla a Angustias Garc&iacute;a Us&oacute;n en Segovia, y a sus hijos con sus padres, en Cuenca. Ella ya trabajaba para el Gobierno de la Rep&uacute;blica, y un vecino incluso llega a denunciarla por roja. Su primer exilio fue a Francia para huir de una detenci&oacute;n segura en una ciudad que cay&oacute; pronto del bando franquista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente volver&iacute;a a entrar en Espa&ntilde;a y pudo ver a sus hijos antes de separarse del todo de ellos. Durante la Guerra su activismo no cesa. Disc&iacute;pula de la pedagoga renovadora Mar&iacute;a Montessori, trabaj&oacute; aquellos a&ntilde;os en el Ministerio de Instrucci&oacute;n Publica y Sanidad a cargo de los programas de educaci&oacute;n en las colonias infantiles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44d2b715-8595-49b5-957a-aaac42fc61d1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44d2b715-8595-49b5-957a-aaac42fc61d1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44d2b715-8595-49b5-957a-aaac42fc61d1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44d2b715-8595-49b5-957a-aaac42fc61d1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44d2b715-8595-49b5-957a-aaac42fc61d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44d2b715-8595-49b5-957a-aaac42fc61d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/44d2b715-8595-49b5-957a-aaac42fc61d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen del documental &#039;Las maestras de la República&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen del documental &#039;Las maestras de la República&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pronto tiene que volver a huir, esta vez a Catalunya. All&iacute; su destino vuelve a girar 180 grados cuando se cruza con las Brigadas Internacionales que hab&iacute;an llegado a Espa&ntilde;a para luchar contra el fascismo. Es donde conoce a Salom&oacute;n Helbert, o Carlos, como siempre le llam&oacute; por su nombre durante la Guerra: Comandante Carlos. Con aquel argentino comenzar&iacute;a una relaci&oacute;n y pronto se qued&oacute; embarazada. Aquel hecho fue el que impidi&oacute; su primer intento de exilio a Argentina en el barco Winnipeg que part&iacute;a desde Francia. Embarazada, cruz&oacute; la frontera. Carlos ya no estaba con ella. A los brigadistas les hab&iacute;an evacuado meses antes, y all&iacute; se enfrent&oacute; a la soledad, al parto de su hija Mar&iacute;a Teresa, y a la lucha por encontrar la forma de llegar a Argentina, donde hab&iacute;a quedado en reencontrarse con su pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para lograrlo tuvo la ayuda inesperada de Pablo Neruda, que consigui&oacute; dos pasajes para ella y su hija. All&iacute; se reencontr&oacute; con Carlos y se convirti&oacute; en una exiliada m&aacute;s del pa&iacute;s latinoamericano. Una que hab&iacute;a tenido que dejar a sus dos hijos en Espa&ntilde;a para comenzar una vida nueva que dedic&oacute; a la educaci&oacute;n y a la creaci&oacute;n de colecciones de libros infantiles. Lo hac&iacute;a mientras no consegu&iacute;a olvidar que hab&iacute;a dejado a sus hijos al otro lado del mundo. La dictadura fue para ella doblemente dura. &ldquo;Cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, mor&iacute;a Franco y yo regresaba a Espa&ntilde;a. Volv&iacute;a a mi patria, a mi familia y, sobre todo, a abrazar a mis hijos y a comenzar otra vez una nueva vida&rdquo;, dice al final de sus memorias Angustias Garc&iacute;a Us&oacute;n, que siempre dijo que ella ten&iacute;a dos patrias, agradeciendo todo lo que Argentina hab&iacute;a hecho por ella.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sorprendente-vida-angustias-garcia-uson-madre-jose-luis-coll-exiliada-argentina-guerra-civil_1_11443658.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Jun 2024 20:00:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ef5e2e7d-33bf-49a1-9ca7-bb1aa733acfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096910.jpg" length="867566" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ef5e2e7d-33bf-49a1-9ca7-bb1aa733acfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096910.jpg" type="image/jpeg" fileSize="867566" width="1000" height="563"/>
      <media:title><![CDATA[La sorprendente vida de Angustias García Usón, madre de José Luis Coll y exiliada en Argentina por la Guerra Civil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ef5e2e7d-33bf-49a1-9ca7-bb1aa733acfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096910.jpg" width="1000" height="563"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo,Exilio,Argentina,Segunda República,Maestros,Dictadura,Guerra Civil Española,Brigadas Internacionales,Libros,Ensayos,Biografías,Pablo Neruda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un tribunal ordena reabrir la investigación sobre la muerte de Neruda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/tribunal-ordena-reabrir-investigacion-muerte-neruda_1_10943049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38c60c47-489e-40de-8ce4-76bf38217c40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un tribunal ordena reabrir la investigación sobre la muerte de Neruda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La justicia debe esclarecer si el poeta chileno falleció por el cáncer de próstata que tenía o si fue envenenado por un agente secreto de la dictadura de Pinochet</p><p class="subtitle">Pablo Neruda murió “envenenado”, según el informe forense
</p></div><p class="article-text">
        La Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago ha resuelto reabrir la investigaci&oacute;n por la muerte del poeta chileno <a href="https://www.eldiario.es/temas/pablo-neruda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Neruda</a>, ocurrida 12 d&iacute;as despu&eacute;s del golpe de Estado encabezado por Augusto Pinochet en septiembre de 1973, seg&uacute;n ha informado a EFE la familia del Premio Nobel, querellante en la causa. &ldquo;Apareciendo de los antecedentes que no se encuentra agotada la investigaci&oacute;n, existiendo diligencias precisas que podr&iacute;an aportar al esclarecimiento de los hechos (...) se ordena la reapertura del sumario&rdquo;, dijo el juzgado en un fallo un&aacute;nime publicado la noche del lunes.
    </p><p class="article-text">
        La jueza a cargo de la investigaci&oacute;n, Paola Plaza, que debe esclarecer si el Premio Nobel falleci&oacute; por el c&aacute;ncer de pr&oacute;stata avanzado que lo aquejaba o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pablo-neruda-murio-envenenado-informe-forense_1_9928433.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si fue envenenado por un agente secreto de la dictadura</a>, cerr&oacute; la investigaci&oacute;n el 25 de septiembre y rechaz&oacute; reabrirla en diciembre, pero tanto su familia como el Partido Comunista -en el que Neruda milit&oacute; desde joven- apelaron la decisi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos conseguido quitarle la lápida que querían ponerle a esta investigación. Llevamos 14 años peleando por esclarecer la muerte de Neruda</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elisabeth Flores, abogada</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La unanimidad del fallo es un espaldarazo a nuestra apelaci&oacute;n. Hemos conseguido quitarle la l&aacute;pida que quer&iacute;an ponerle a esta investigaci&oacute;n. Llevamos 14 a&ntilde;os peleando por esclarecer la muerte de Neruda&rdquo;, ha se&ntilde;alado a EFE Elizabeth Flores, abogada de la familia. &ldquo;Es muy importante esta decisi&oacute;n porque ratifica nuestras denuncias y nuestros antecedentes respecto de que, en el contexto en que se produce la muerte, hubo intervenci&oacute;n del aparato de terrorismo de Estado de la dictadura c&iacute;vico-militar&rdquo;, apunta a EFE Juan Andr&eacute;s Lagos, encargado de Relaciones Pol&iacute;ticas del PC.
    </p><h3 class="article-text">El Partido Comunista, detr&aacute;s de la denuncia</h3><p class="article-text">
        El autor de <em>Veinte poemas de amor y una canci&oacute;n desesperada</em> falleci&oacute; el 23 de septiembre de 1973 en la Cl&iacute;nica Santa Mar&iacute;a, en Santiago, un d&iacute;a antes de exiliarse en M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        La tesis del envenenamiento fue planteada p&uacute;blicamente por primera vez por el ch&oacute;fer y secretario personal del poeta, Manuel Araya, fallecido en junio del a&ntilde;o pasado y una de las &uacute;ltimas personas que le vio con vida. Su testimonio fue la base de la denuncia que present&oacute; el Partido Comunista -apoyado por parte de la familia- y que en 2011 dio origen a la investigaci&oacute;n que ahora debe reabrirse. &ldquo;La verdad tarda en llegar, pero lo est&aacute; haciendo de a poco. Es un gran logro en la justicia que llevamos pidiendo desde hace a&ntilde;os para mi t&iacute;o Pablo&rdquo;, comenta por su parte a EFE Rodolfo Reyes, querellante y sobrino del poeta.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, que ha contado con la participaci&oacute;n de tres paneles de expertos internacionales, sufri&oacute; en vuelco en 2017, cuando el segundo grupo de especialistas desestim&oacute; la versi&oacute;n oficial que apuntaba al c&aacute;ncer de pr&oacute;stata como causa de muerte y encontr&oacute; &ldquo;clostridium botulinum&rdquo; en una muela del poeta.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;clostridium botulinum&rdquo;, responsable del botulismo, es un bacilo que se encuentra por lo general en la tierra y que puede causar problemas al sistema nervioso e incluso la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Un tercer panel de expertos de las Universidades de McMaster (Canad&aacute;) y Copenhague (Dinamarca) revel&oacute; hace un a&ntilde;o que la bacteria &ldquo;estaba en su cuerpo en el momento de la muerte&rdquo;, lo que para la familia fue interpretado como una prueba irrefutable de que Neruda fue &ldquo;envenenado&rdquo; durante su permanencia en la cl&iacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Neruda desde el a&ntilde;o 2017 est&aacute; gritando que en su cuerpo tiene 'clostridium botulinum' y que le lleg&oacute; por intervenci&oacute;n de terceros&rdquo;, ha recalcado la abogada Flores.
    </p><h3 class="article-text">La inc&oacute;gnita: c&oacute;mo se introdujo en su cuerpo la toxina botul&iacute;nica</h3><p class="article-text">
        La inc&oacute;gnita, sin embargo, sigue siendo de qu&eacute; forma natural o intencionada se habr&iacute;a introducido en el cuerpo la toxina botul&iacute;nica, que tambi&eacute;n suele encontrarse en alimentos enlatados mal preservados.
    </p><p class="article-text">
        En el fallo del lunes, la Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago orden&oacute; adem&aacute;s en el fallo la realizaci&oacute;n de varias diligencias solicitadas por los querellantes, como un peritaje caligr&aacute;fico del certificado de defunci&oacute;n y la toma de nuevas declaraciones.
    </p><p class="article-text">
        Para la familia, la diligencia m&aacute;s importante es una &ldquo;metapericia que permita revisar e interpretar los resultados de las pericias realizadas por los expertos de las Universidades de McMaster y Copenhague, la que deber ser realizada &uacute;nicamente por expertos propuestos por dichas instituciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Reyes explica que la jueza del caso pidi&oacute; a distintas universidades chilenas interpretar el informe pericial del a&ntilde;o pasado, pero que estas &ldquo;no tienen el conocimiento ni la experiencia para hacerlo&rdquo; y que Canad&aacute; y Dinamarca son los pa&iacute;ses &ldquo;m&aacute;s punteros&rdquo; en este tipo de an&aacute;lisis forenses.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/tribunal-ordena-reabrir-investigacion-muerte-neruda_1_10943049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Feb 2024 07:44:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/38c60c47-489e-40de-8ce4-76bf38217c40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="407194" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/38c60c47-489e-40de-8ce4-76bf38217c40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="407194" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un tribunal ordena reabrir la investigación sobre la muerte de Neruda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/38c60c47-489e-40de-8ce4-76bf38217c40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pablo Neruda,Chile,Golpe de Estado,Poesía,Cultura,Augusto Pinochet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La abogada de la familia de Pablo Neruda, sobre el "envenenamiento" del poeta: “La bacteria nunca debió estar en su cuerpo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/abogada-familia-pablo-neruda-envenenamiento-poeta-bacteria-debio-cuerpo_1_9955894.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/007b5e2f-4ae4-462f-b1cd-12823d780ceb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La abogada de la familia de Pablo Neruda, sobre el &quot;envenenamiento&quot; del poeta: “La bacteria nunca debió estar en su cuerpo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para la abogada de los sobrinos del escritor chileno, el peor escenario sería que el informe quede "guardado y archivado"</p><p class="subtitle">Pablo Neruda murió "envenenado", según el informe forense</p></div><p class="article-text">
        La coordinadora del grupo de expertos de Canad&aacute;, Dinamarca y Chile, Gloria Ram&iacute;rez, ha entregado este mi&eacute;rcoles a la Justicia chilena un informe pericial que podr&iacute;a determinar los motivos de la muerte de Pablo Neruda. Seg&uacute;n los abogados de Rodolfo Reyes, sobrino del premio Nobel de Literatura, la investigaci&oacute;n reservada determina que el poeta muri&oacute; &ldquo;envenenado&rdquo; doce d&iacute;as despu&eacute;s del golpe militar de 1973.
    </p><p class="article-text">
        Horas antes de la entrega del documento, Elisabeth Flores, abogada del los familiares que Neruda, convers&oacute; desde Santiago de Chile con elDiario.es. Para Flores, &ldquo;Neruda habla a trav&eacute;s de su cuerpo&rdquo;. La existencia de <em>clostridium botulinum</em> ser&iacute;a, seg&uacute;n ella, un &ldquo;arma biol&oacute;gica&rdquo; utilizada por la dictadura de Agosto Pinochet para terminar con la vida del escritor. Para Flores, el peor escenario ser&iacute;a que el informe quede &ldquo;guardado y archivado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la principal conclusi&oacute;n a la que ha llegado el informe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta donde sabemos, la principal conclusi&oacute;n reafirma la existencia de la bacteria del <em>clostridium botulinum</em> en el cuerpo de Pablo Neruda. La presencia es end&oacute;gena, es decir, esa bacteria no ha llegado a la osamenta ni a la pulpa del molar por contagio externo. Es decir, que se le administr&oacute; por alguna v&iacute;a. Nosotros, los abogados de la familia, estimamos que puede haber sido v&iacute;a inyecci&oacute;n durante su hospitalizaci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estimamos que puede haber sido vía inyección durante su hospitalización </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No olvidemos que en Chile, a 12 d&iacute;as del golpe de Estado, Augusto Pinochet dijo que Neruda iba a morir de &ldquo;muerte natural&rdquo;. Por lo tanto, que le iba a dar la apariencia de muerte natural atendiendo que &eacute;l era una persona inmunodeprimida a causa del c&aacute;ncer. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, &iquest;la clave est&aacute; en demostrar que la bacteria encontrada ha sido creada en un laboratorio e inyectada en Neruda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La bacteria nunca debi&oacute; estar en el cuerpo de Neruda. No puede estar en ning&uacute;n organismo, ni en el tuyo, ni en el m&iacute;o. Este tipo de <em>clostridium</em> es letal. La &uacute;nica manera de acceder a ella es que la hayan suministrado con un &aacute;nimo homicida. Esto no es una casualidad, algo que lleg&oacute; volando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pasaron varios a&ntilde;os desde el comienzo de la investigaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo ha sido el camino hasta llegar a este informe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos con muchas trabas en el camino. Esta causa la comenz&oacute; el ministro Mario Carroza, que es abogado a cargo de las causas de derechos humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos ahora con una nueva ministra, Paola Plaza, desde que el ministro Carroza se fue a la Corte Suprema. Reci&eacute;n estamos comenzando a conocer sus resoluciones y la forma de su gesti&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/007b5e2f-4ae4-462f-b1cd-12823d780ceb_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/007b5e2f-4ae4-462f-b1cd-12823d780ceb_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/007b5e2f-4ae4-462f-b1cd-12823d780ceb_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/007b5e2f-4ae4-462f-b1cd-12823d780ceb_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/007b5e2f-4ae4-462f-b1cd-12823d780ceb_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/007b5e2f-4ae4-462f-b1cd-12823d780ceb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/007b5e2f-4ae4-462f-b1cd-12823d780ceb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pablo Neruda, en una comparecencia ante la prensa tras hacerse público su Premio Nobel"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pablo Neruda, en una comparecencia ante la prensa tras hacerse público su Premio Nobel                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los familiares cuentan con el apoyo del actual Gobierno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros tenemos el apoyo de la normativa de la ley. No tenemos ni buscamos apoyos pol&iacute;ticos. Al contrario, queremos que nos dejen hacer nuestro trabajo bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les ser&aacute;n los pasos siguientes despu&eacute;s de conocerse el informe? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Este informe lo conocen el Ministerio del Interior, los abogados querellantes del Partido Comunista, entre otros. Nadie hasta ahora ha dicho nada. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nosotros tenemos el apoyo de la normativa de la ley. No tenemos ni buscamos apoyos políticos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Reci&eacute;n este martes hicieron unas declaraciones b&aacute;sicas se&ntilde;alando que esperar&iacute;an a recibirlo para hacer alg&uacute;n comentario. La familia, a trav&eacute;s de sus abogados, hemos sido los que difundimos la informaci&oacute;n porque a nuestro parecer no hay nada m&aacute;s que esperar para que se d&eacute; a conocer. Entendemos que el tema est&aacute; molestando pol&iacute;ticamente hace mucho tiempo y m&aacute;s ahora. Pero nosotros no podemos hacernos cargo, no nos interesa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; puede destapar la publicaci&oacute;n del informe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como abogada de los sobrinos de Pablo Neruda, puedo sostener que este informe corrobora lo informado por el panel <em>gen&oacute;mico prote&oacute;mico, </em>realizado en Chile en 2017, donde el laboratorio de Canad&aacute; sostuvo la existencia de <em>clostridium botulinum</em> cepa Alaska E 43, un arma biol&oacute;gica. Esta denominaci&oacute;n de arma biol&oacute;gica asusta, pero ellos saben que esa denominaci&oacute;n es la aplicable sobre el hallazgo en osamentas y la pulpa del molar, que conten&iacute;a una cantidad incompatible con la vida. Neruda habla a trav&eacute;s de su cuerpo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pablo Neruda no murió de muerte natural, ha sido un asesinato, un homicidio premeditado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto ocurri&oacute; en Chile en 1973. As&iacute; como tambi&eacute;n ocurrieron otros casos, que seguramente pasaron m&aacute;s inadvertidos. Pablo Neruda no muri&oacute; de muerte natural, ha sido un asesinato, un homicidio premeditado, en un lugar en que se supon&iacute;a que &eacute;l iba a estar los cuatro d&iacute;as para ir a M&eacute;xico. En vez de ir a M&eacute;xico, ese d&iacute;a estaba haciendo su funeral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha sido el impacto del informe en la pol&iacute;tica? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto ya ha causando disturbios a muchos niveles. Por eso ha sido muy importante para nosotros contar con el apoyo de la prensa internacional, porque ac&aacute; en Chile los medios de comunicaci&oacute;n escritos, que son los tradicionales, no lo han cubierto, aqu&iacute; es un tema problem&aacute;tico. Lo que nosotros esperamos es que cesen las dificultades y dejen el avance de la investigaci&oacute;n limpia, como cuando la llev&aacute;bamos con el ministro Carroza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ayelén Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/abogada-familia-pablo-neruda-envenenamiento-poeta-bacteria-debio-cuerpo_1_9955894.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Feb 2023 20:54:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/007b5e2f-4ae4-462f-b1cd-12823d780ceb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="801508" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/007b5e2f-4ae4-462f-b1cd-12823d780ceb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="801508" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La abogada de la familia de Pablo Neruda, sobre el "envenenamiento" del poeta: “La bacteria nunca debió estar en su cuerpo”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/007b5e2f-4ae4-462f-b1cd-12823d780ceb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chile,Pablo Neruda,Latinoamérica,Augusto Pinochet,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pablo Neruda murió "envenenado", según el informe forense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/pablo-neruda-murio-envenenado-informe-forense_1_9928433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42554b9b-4f52-4147-9232-13d1ebfca5a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pablo Neruda murió a causa de XXX , según el informe forense"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A casi 50 años de su muerte, un panel de expertos internacionales reveló que el poeta chileno, que murió al inicio de la dictadura militar liderada por Augusto Pinochet, tenía restos de la bacteria responsable del botulismo. El informe será presentado este miércoles y sus resultados han sido adelantados por la familia del Nobel</p><p class="subtitle">Segundo intento de Chile para reformar la Constitución: así será el nuevo proceso acordado por todos los partidos</p></div><p class="article-text">
        Pablo Neruda muri&oacute; &ldquo;envenenado&rdquo;. Despu&eacute;s de 49 a&ntilde;os de su muerte, premio Nobel de Literatura en 1971 y militante del Partido Comunista de Chile, el informe preliminar adelantado por su familia dar&aacute; a conocer este mi&eacute;rcoles que la bacteria <em>clostridium botulinum</em>, hallada en 2017 en el cuerpo del escritor, ha sido la responsable de su muerte. Neruda muri&oacute; a los 69 a&ntilde;os, dos semanas despu&eacute;s del golpe de Estado de 1973, despu&eacute;s de ser internado por su c&aacute;ncer de pr&oacute;stata. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sabemos ahora que el 'clostridium botulinum' no tendr&iacute;a por qu&eacute; haber estado en la osamenta de Neruda. &iquest;Qu&eacute; quiere decir esto? Que Neruda fue asesinado, hubo intervenci&oacute;n en el a&ntilde;o 1973 por agentes del Estado&rdquo;, ha asegurado Rodolfo Reyes, sobrino del poeta. El &ldquo;clostridium botulinum&rdquo; es un bacilo que se encuentra por lo general en la tierra, pero los expertos de la Universidad de McMaster (Canad&aacute;) y la Universidad de Copenhague concluyeron en el informe que se presentar&aacute; esta semana que &ldquo;no se filtr&oacute; al cad&aacute;ver de Neruda desde dentro o alrededor de su ata&uacute;d&rdquo;, sino que ya lo ten&iacute;a antes de morir. La inc&oacute;gnita sigue siendo c&oacute;mo y qui&eacute;n introdujo la toxina botul&iacute;nica en el cuerpo del autor.
    </p><p class="article-text">
        Los peritos internacionales que investigan la muerte del poeta tienen previsto entregar este mi&eacute;rcoles el informe. Esta ser&iacute;a la tercera vez que se programa su entrega en menos de dos semanas y seg&uacute;n las &uacute;ltimas informaciones, el juez recibir&aacute; el documento pero no informar&aacute; p&uacute;blicamente de su contenido. En este clima de confusi&oacute;n, la familia y los abogados contactaron con EFE para revelar que la bacteria encontrada se encontraba en el organismo de Neruda &ldquo;en el momento&rdquo; de su muerte.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n empez&oacute; en 2011, despu&eacute;s de que miembros del Partido Comunista (PC), donde militaba el escritor y senador chileno, presentaran una querella cuestionando la versi&oacute;n de la muerte por un c&aacute;ncer de pr&oacute;stata. La hip&oacute;tesis surge del testimonio de Manuel Araya, antiguo ch&oacute;fer del poeta, quien sosten&iacute;a que hab&iacute;a sido envenenado con qu&iacute;micos. Ya en 2017, un grupo de investigadores forenses internacionales hab&iacute;a concluido que Neruda no falleci&oacute; de c&aacute;ncer, como sosten&iacute;a su certificado de defunci&oacute;n, e inform&oacute; del hallazgo de la bacteria en el molar del poeta, cuyos restos fueron exhumados de su jard&iacute;n en Isla Negra. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Neruda no estaba gravemente enfermo, s&oacute;lo ten&iacute;a c&aacute;ncer. Caminaba con dificultad, ten&iacute;a dolores, pero no estaba para morir&rdquo;, ha indicado a EFE Elizabeth Flores, abogada de la familia
    </p><h3 class="article-text">La jueza del caso Paola Plaza</h3><p class="article-text">
        La espera ha sido larga para el poeta chileno. No solo tuvo que pasar medio siglo para conocerse la verdad sobre los motivos de la muerte, sino tambi&eacute;n la presentaci&oacute;n del informe que deb&iacute;a haber sido viernes pasado pero qued&oacute; suspendida por &ldquo;problemas t&eacute;cnicos&rdquo;. Uno de los peritos, Romilio Espejo, no pudo conectarse porque est&aacute; en una ciudad del sur de Chile, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/incendios-dejan-22-muertos-chile-gabriel-boric-pide-ayuda-internacional_1_9925059.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">golpeada por los incendios de los &uacute;ltimos d&iacute;as</a>. Rodolfo Reyes, sobrino del escritor, indic&oacute; antes a los medios que tambi&eacute;n tuvieron problemas de conexi&oacute;n algunos de los peritos internacionales que participaron en la elaboraci&oacute;n del informe y se encuentran fuera de Chile.
    </p><p class="article-text">
        El panel de expertos integrado por cient&iacute;ficos de Canad&aacute;, Dinamarca y Estados Unidos, y reunidos de manera virtual y presencial desde el pasado 24 de enero, dieron cuenta del origen de la bacteria clostridium botulinum encontrada en un molar del poeta en 2017, responsable del botulismo. es un bacilo que se encuentra por lo general en la tierra y la clave est&aacute; en determinar si la muestra hallada fue alterada en un laboratorio e inoculada despu&eacute;s, lo que demostrar&iacute;a la intervenci&oacute;n de terceros.
    </p><p class="article-text">
        Neruda ha sido una pieza clave del socialismo chileno. En 1969, el Partido Comunista lo nombr&oacute; precandidato a presidente, candidatura que &eacute;l mismo retir&oacute; para darle lugar a Salvador Allende, quien un a&ntilde;o despu&eacute;s lleg&oacute; a la presidencia. Despu&eacute;s de su asunci&oacute;n, Neruda pas&oacute; ser nombrado embajador en Francia. En Par&iacute;s recibe la noticia de que es reconocido con el premio Nobel de Literatura en 1971.
    </p><p class="article-text">
        El 11 de septiembre de 1973, cuando un golpe militar termina con el gobierno de Salvador Allende, Neruda fue trasladado desde su casa en la costa hasta un cl&iacute;nica de Santiago, donde muri&oacute; el 23 de septiembre. Con la vuelta de la democracia, en diciembre de 1992, se cumpli&oacute; su &uacute;ltima voluntad cuando recibi&oacute; sepultura en Isla Negra, donde se encuentra su cuerpo junto al de su tercera y &uacute;ltima esposa, Matilde Urrutia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/pablo-neruda-murio-envenenado-informe-forense_1_9928433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Feb 2023 20:32:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/42554b9b-4f52-4147-9232-13d1ebfca5a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="123529" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/42554b9b-4f52-4147-9232-13d1ebfca5a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="123529" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pablo Neruda murió "envenenado", según el informe forense]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/42554b9b-4f52-4147-9232-13d1ebfca5a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chile,Pablo Neruda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel Allende: "Resurge en Europa una extrema derecha que podría repetir el horror de la Guerra Civil o el Holocausto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/conspiracion-silencio-literatura-femenina-cambiado_128_1532007.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/542777f9-d8e5-4ab6-9f39-3732ff9066c1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Isabel Allende. Foto: Plaza Janés. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La célebre autora publica</p><p class="subtitle">Largo pétalo de mar</p><p class="subtitle">, una historia inspirada en el viaje del Winnipeg, barco de exiliados republicanos españoles fletado por Pablo Neruda</p><p class="subtitle">"Exiliarse no es simplemente cambiarse de país: es un estado mental en el que uno se siente diferente"</p><p class="subtitle">"Antes había como una especie de conspiración de silencio por la literatura femenina, eso está cambiando"</p></div><p class="article-text">
        El 3 de septiembre de 1939, algo m&aacute;s de 2.000 espa&ntilde;oles desembarcaban en Valpara&iacute;so, Chile. Hab&iacute;an viajado varias semanas en un barco llamado Winnipeg, fletado por el poeta Pablo Neruda y concebido para llevar a unos veinte marineros en trayectos cortos. No ten&iacute;an otra opci&oacute;n. Acababa de estallar la Segunda Guerra Mundial, pero ellos hu&iacute;an de una Guerra Civil cuyo desenlace les oblig&oacute; a exiliarse.
    </p><p class="article-text">
        A ellos les dedica su &uacute;ltima novela Isabel Allende.<em> Largo p&eacute;talo de mar</em>, publicado por Plaza Jan&eacute;s, narra la historia de V&iacute;ctor Dalmau y Roser Bruguera, dos republicanos catalanes exiliados a Chile primero y a Venezuela despu&eacute;s, debido al golpe militar que acabar&iacute;a con el presidente Salvador Allende en 1973.
    </p><p class="article-text">
        Isabel Allende, nacida en 1942, empez&oacute; su carrera en el periodismo, un oficio que cultiv&oacute; durante a&ntilde;os. El 8 de enero de 1981 le comunicaron que su abuelo acababa de fallecer y empez&oacute; a escribir una carta que se convirti&oacute; en su primera novela. Hoy<em> La casa de los esp&iacute;ritus</em> es uno de los t&iacute;tulos m&aacute;s c&eacute;lebres de la literatura latinoamericana contempor&aacute;nea. Sus obras han sido traducidas a cuarenta idiomas y ha vendido m&aacute;s de setenta millones de ejemplares en todo el mundo. La fecha de aquella misiva se convirti&oacute; en un fetiche para ella que, a sus 77 a&ntilde;os, sigue marcando en el calendario el d&iacute;a se&ntilde;alado para empezar a escribir una nueva novela.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo nace Largo p&eacute;talo de mar? &iquest;C&oacute;mo llega hasta la historia del Winnipeg?</strong><em>Largo p&eacute;talo de mar</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a27f2c1c-af66-4a46-8949-335b62078f9c_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a27f2c1c-af66-4a46-8949-335b62078f9c_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a27f2c1c-af66-4a46-8949-335b62078f9c_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a27f2c1c-af66-4a46-8949-335b62078f9c_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a27f2c1c-af66-4a46-8949-335b62078f9c_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a27f2c1c-af66-4a46-8949-335b62078f9c_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a27f2c1c-af66-4a46-8949-335b62078f9c_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La historia de los refugiados que llegaron a Chile la conoc&iacute;a desde que era chica. Pero result&oacute; que en los a&ntilde;os setenta, cuando viv&iacute;a en Venezuela, conoc&iacute; all&iacute; a otro exiliado que hab&iacute;a sido uno de los republicanos espa&ntilde;oles que llegaron en el 39. Aquel era ya su segundo exilio y ambos por razones muy similares: &eacute;l hab&iacute;a vivido la Guerra Civil y luego le toc&oacute; vivir el golpe militar en Chile. Estuvo en un campo de concentraci&oacute;n en Francia y en otro en Chile. Se repiti&oacute; la historia de una forma dram&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Me cont&oacute; la odisea del Winnipeg, que me qued&oacute; adentro como una historia maravillosa pero no sent&iacute; el impulso de contarla inmediatamente. Hasta recientemente, cuando me di cuenta del alcance de esta crisis de refugiados que vivimos ahora mismo. Y decid&iacute; que ese iba a ser el tema: el rechazo a los refugiados sin entender que la gente que llega como refugiada es porque est&aacute; escapando por su vida y no tiene d&oacute;nde ir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No es la primera vez que el exilio est&aacute; presente en su obra, lo hizo en El amante japon&eacute;s y en otras ocasiones. &iquest;Tiene el exilio algo que le atraiga especialmente como tem&aacute;tica literaria?</strong><em>El amante japon&eacute;s</em>
    </p><p class="article-text">
        El exilio es el desarraigo, el no pertenecer. Es sentirse marginalizado y diferente. En todos mis libros hay personajes marginalizados, ya sea por su condici&oacute;n de extranjeros, por su f&iacute;sico, por haber delinquido... por lo que sea. Ese tipo de personajes son los que me interesan.
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute;, el tema del exilio es muy importante para m&iacute;. Exiliarse no es simplemente cambiarse de pa&iacute;s. A veces el exilio es psicol&oacute;gico, es un estado mental en que uno se siente diferente.
    </p><p class="article-text">
        Una vez le escuch&eacute; decir a Toni Morrison que todos los escritores son exiliados porque desde chicos se sienten diferentes. No son del todo de ninguna parte, est&aacute;n un poco al margen. Pero es justamente eso lo que les hace observar la realidad desde un &aacute;ngulo que el resto no ve. O sea que, en cierto modo, siempre estoy viendo las cosas como una extranjera, y eso me ayuda mucho en la literatura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Largo p&eacute;talo de mar  recorre los campos de concentraci&oacute;n de Argel&egrave;s-sur-Mer, en Francia y del Estadio Nacional de Chile, en Santiago. Recuerdan  actualmente al campo de refugiados de Moria, en Lesbos. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Cree que la historia siempre repite?</strong><em> Largo p&eacute;talo de mar</em>
    </p><p class="article-text">
        Se repite, en parte, porque la gente no conoce la historia. Y en parte porque lo que mueve la historia son las pasiones humanas, y esas no cambian. Despu&eacute;s de haber pasado por los horrores de la Guerra Civil, uno pensar&iacute;a: &ldquo;Esto no puede volver a ocurrir&rdquo;. Despu&eacute;s de haber vivido el Holocausto, uno pensar&iacute;a: &ldquo;Esto no puede volver a ocurrir&rdquo;. Y luego ves que resurgen en toda Europa movimientos de extrema derecha, racistas y xen&oacute;fobos que podr&iacute;an repetir exactamente lo mismo. Las pasiones que provocaron eso, despu&eacute;s de todo, siguen existiendo. Si no hay instituciones suficientemente fuertes como para contrarrestar esa negatividad, el sistema se cae.
    </p><p class="article-text">
        Cuando yo llegu&eacute; a Estados Unidos, hace treinta a&ntilde;os, le dije al que entonces era mi marido: &ldquo;Este es un pa&iacute;s de fascistas&rdquo;. Y me contest&oacute;: &ldquo;&iquest;De qu&eacute; est&aacute;s hablando? &iexcl;Esta es la cuna de la democracia!&rdquo;. Pero ahora veo que esas instituciones peligran por personajes como Trump, que no sale de la nada: encarna a una parte de la poblaci&oacute;n que se ha envalentonado y que si triunfan sobre los valores democr&aacute;ticos que tenemos, el pa&iacute;s se va al diablo.
    </p><p class="article-text">
        Eso es algo que puede pasar porque ha pasado en muchas otras partes. Al ver con perspectiva la historia, uno comprende cu&aacute;n f&aacute;cilmente se tropieza y se cae la humanidad. Y cu&aacute;nto cuesta luego volver a levantarse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes explicaba que Largo p&eacute;talo del mar surgi&oacute; de una historia que le hab&iacute;an contado. Pero hasta cierto punto tambi&eacute;n tiene ecos de su propia vida, por su exilio tras el golpe militar contra Salvador Allende [primo hermano del padre de Isabel Allende]. &iquest;C&oacute;mo de personal es esta novela para usted?</strong><em>Largo p&eacute;talo del mar</em>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; es una novela hist&oacute;rica que no tiene mucho de personal, excepto lo que comentas. Haber vivido el golpe militar en Chile y el exilio a Venezuela que les toca a un par de protagonistas de la novela...
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos libros que siento m&aacute;s personales, como las memorias que he escrito, o <a href="https://www.megustaleer.com/libros/paula/MES-002472" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paula</a> [libro que escribi&oacute; tras la muerte de su hija]. O, sin ir m&aacute;s lejos, <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em>, que es la historia de mi familia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Largo p&eacute;talo de mar </em> tiene una historia muy rica que se sostiene por s&iacute; sola, pero tambi&eacute;n coincide con este momento que estamos viviendo. Parece que una historia as&iacute; podr&iacute;a ocurrir hoy, solo que en vez de ser exiliados republicanos ser&iacute;an refugiados sirios. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be640de2-fc9d-4134-92a5-5bcc3910a841_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be640de2-fc9d-4134-92a5-5bcc3910a841_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be640de2-fc9d-4134-92a5-5bcc3910a841_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be640de2-fc9d-4134-92a5-5bcc3910a841_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be640de2-fc9d-4134-92a5-5bcc3910a841_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be640de2-fc9d-4134-92a5-5bcc3910a841_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/be640de2-fc9d-4134-92a5-5bcc3910a841_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Hablando de Neruda y el Winnipeg, &iquest;C&oacute;mo y por qu&eacute; decide estructurar la novela, incluso titularla, en base a esos versos de Neruda que abren cada cap&iacute;tulo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En parte como un homenaje a Neruda. Fue &eacute;l quien acudi&oacute; donde el presidente de la rep&uacute;blica [Pedro Aguirre Cerda, presidente entre 1938 y 1944 ] a pedirle que aceptase que trajera a los refugiados. Y el presidente le dice: &ldquo;Bueno, h&aacute;galo, pero no le vamos a dar ni un peso&rdquo;. Y lo mandan a Francia como c&oacute;nsul especial para la emigraci&oacute;n espa&ntilde;ola, &iexcl;sin un peso!
    </p><p class="article-text">
        Llega a la delegaci&oacute;n chilena en Par&iacute;s, donde eran todos de derechas, y le hacen la vida imposible. &iexcl;Y el tipo consigue el dinero! Consigue el barco, lo acondiciona, selecciona a la gente y llega al puerto de Pauillac. Esa odisea no habr&iacute;a sido posible sin la visi&oacute;n y el esfuerzo de Neruda. &iexcl;Es algo extraordinario!
    </p><p class="article-text">
        <strong>En medida distinta, Salvador Allende tambi&eacute;n es un personaje secundario en su novela. &iquest;C&oacute;mo ha sido tratar un familiar suyo como un personaje?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para poder entender el segundo exilio de V&iacute;ctor, el golpe militar y su salida hasta Venezuela, tengo que presentar a Allende. Allende encarna el gobierno socialista ante el golpe militar. Es imposible obviarlo y como personaje es maravilloso porque tiene un aura legendaria. Es conocido internacionalmente. Todo el mundo sabe qui&eacute;n es Allende. En ese caso, lo necesitaba para explicar el golpe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Espa&ntilde;a ha habido en los &uacute;ltimos tiempos un auge del feminismo, que se ha convertido en un movimiento esencial para entender el pa&iacute;s. &iquest;C&oacute;mo ve esto? &iquest;Cree que puede cambiar el estado de las cosas en la literatura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Chile, y dir&iacute;a que en toda Latinoam&eacute;rica, tambi&eacute;n ha acontecido esto. Yo creo que el mercado editorial tiene en cuenta a las escritoras desde hace tiempo. Se dieron cuenta de que las mujeres leen m&aacute;s ficci&oacute;n que los hombres. &iexcl;Ahora los editores buscan a escritoras! Antes no era as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Antes hab&iacute;a como una especie de conspiraci&oacute;n de silencio por la literatura femenina. No se estudiaba en las universidades, la cr&iacute;tica la ignoraba y los editores no le prestaban atenci&oacute;n. Pero a medida que se dieron cuenta de que el mercado de la ficci&oacute;n era femenino, fueron cambiando las tornas y ahora hay muchas y muy buenas escritoras de ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Creo que el movimiento feminista es sumamente importante para nuestra sociedad. Pero hay que tener cuidado con que el extremo llegue a censurar. Eso es peligroso. Cuando uno escribe con miedo a ofender, con miedo a ser pol&iacute;ticamente incorrecto... te limitas much&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        Si yo tuviera que volver a escribir <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em> tendr&iacute;a que ser muy cuidadosa con el lenguaje. Y muchas de las escenas que entonces no se cuestionaban, hoy en d&iacute;a no se podr&iacute;an escribir. Con este tipo de actitudes se limita el lenguaje, se limita la cultura y se limita la libertad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con todo, la protesta a veces sirve: en M&eacute;xico, hace no mucho, centenares de mujeres del mundo de la cultura se unieron para denunciar sus experiencias de abuso. Mucha gente se dio cuenta de que el mercado editorial se hab&iacute;a mantenido al margen de eso. &iquest;Por qu&eacute; cree que existe esa espiral del silencio?</strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/MeToo_0_882612542.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centenares de mujeres del mundo de la cultura se unieron para denunciar sus experiencias de abuso</a>
    </p><p class="article-text">
        Ahora est&aacute; cambiando, pero hasta hace poco la editorial era una industria absolutamente controlada por hombres. Los grandes due&ntilde;os de las editoriales eran hombres. Y tambi&eacute;n era una industria muy cerrada, en la que habr&aacute; muchas mujeres que tuvieron que hacer concesiones, como en el mundo del cine. Hace a&ntilde;os, si alguien quer&iacute;a triunfar en el cine, posiblemente ten&iacute;a que acostarse con el director, &iquest;no? Pues un poco lo mismo con la industria editorial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que eso est&aacute; cambiando gracias al movimiento feminista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es algo que ya ha cambiado. Antes hab&iacute;a total impunidad, los hombres pod&iacute;an hacer lo que les daba la gana y se proteg&iacute;an unos a otros. Hoy d&iacute;a esa impunidad no existe y hay mucho m&aacute;s cuidado. Y eso es por el movimiento #MeToo sin duda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Como acabar con al escritura de mujeres, Joanna Russ hablaba de las estrategias que han servido para silenciar a grandes autoras. &iquest;Usted se ha enfrentado a esto? &iquest;Se las ha visto con ese patriarcado cultural?</strong><a href="https://dosbigotes.es/libros/como-acabar-con-la-escritura-de-las-mujeres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Como acabar con al escritura de mujeres</em></a>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Siempre! &iexcl;Toda mi vida! Antes ese patriarcado cultural era much&iacute;simo m&aacute;s fuerte que ahora. Cuando yo empec&eacute; a escribir, cuando publiqu&eacute; <em>La casa de los esp&iacute;ritus</em>, estaba el<em> boom</em> de la literatura latinoamericana y eran todos hombres. No hab&iacute;a paso para la mujer. Las mujeres que llevaban escribiendo, desde Sor Juana In&eacute;s de la Cruz, eran sistem&aacute;ticamente silenciadas e ignoradas por la cr&iacute;tica, por la Academia... una mujer ten&iacute;a que hacer el doble de esfuerzo que cualquier hombre para obtener la mitad de reconocimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo cree que debe operar la cultura para intentar cambiar esas din&aacute;micas machistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las cosas cambian cuando hay un n&uacute;mero cr&iacute;tico de personas que piensan de determinada manera. El movimiento abolicionista empez&oacute; con unos pocos cu&aacute;queros que dec&iacute;an que la esclavitud era inmoral. Pero fue a m&aacute;s, hasta que se cambian las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que pas&oacute; con el #MeToo. &iquest;Cu&aacute;ntas mujeres se han quejado, durante milenios, de haber sido acosadas o abusadas sexualmente? Pero se van sumando voces y llega un momento en le que estalla la cosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os dedicados a la literatura, uno se da cuenta de que ha tenido una periodicidad de publicaci&oacute;n casi militante. &iquest;Ha sentido en alg&uacute;n momento que la relaci&oacute;n con su profesi&oacute;n ha cambiado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; que me he enfrentado a etapas dif&iacute;ciles... Despu&eacute;s que se muri&oacute; Paula fui incapaz de escribir como por tres a&ntilde;os. Y entonces escrib&iacute; un libro que no era ficci&oacute;n. <a href="https://www.megustaleer.com/libros/afrodita/MES-004444/fragmento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Afrodita</a>. Me di cuenta de que tengo formaci&oacute;n de periodista: si me dan un tema y tiempo para investigar, puedo escribir sobre casi cualquier cosa.
    </p><p class="article-text">
        Tras lo de Paula, nunca m&aacute;s me ha pasado eso de no poder escribir, pero siempre pienso que si me vuelve a pasar, me ir&eacute; a la no ficci&oacute;n. Lo que necesito es el m&uacute;sculo, el entrenamiento, no dejar de escribir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La no ficci&oacute;n, entonces, &iquest;es liberadora para usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Estaba totalmente atrancada en el dolor y en el recuerdo. Y sentarme a escribir, aunque no fuese nada de ficci&oacute;n, me ayud&oacute;. Me solt&oacute; un poco y me ayud&oacute; a volver al entrenamiento de escribir todos los d&iacute;as. Mira, esto es como el deporte. Hay que hacerlo todos los d&iacute;as. El pasado 8 de enero empec&eacute; algo pero tuve que dejarlo porque hay demasiadas cosas con la promoci&oacute;n. Pero el pr&oacute;ximo 8 de enero voy a volverme a encerrar y voy a ponerme en serio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fda3332c-7dad-47b1-bc99-66140f02508a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fda3332c-7dad-47b1-bc99-66140f02508a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fda3332c-7dad-47b1-bc99-66140f02508a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fda3332c-7dad-47b1-bc99-66140f02508a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fda3332c-7dad-47b1-bc99-66140f02508a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fda3332c-7dad-47b1-bc99-66140f02508a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fda3332c-7dad-47b1-bc99-66140f02508a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/conspiracion-silencio-literatura-femenina-cambiado_128_1532007.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 May 2019 19:45:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/542777f9-d8e5-4ab6-9f39-3732ff9066c1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="62502" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/542777f9-d8e5-4ab6-9f39-3732ff9066c1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="62502" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Isabel Allende: "Resurge en Europa una extrema derecha que podría repetir el horror de la Guerra Civil o el Holocausto"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/542777f9-d8e5-4ab6-9f39-3732ff9066c1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,Segunda Guerra Mundial,Pablo Neruda,Salvador Allende,Donald Trump,Me Too]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los versos comunistas de Pablo Neruda, más allá de una canción desesperada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/pablo-neruda-poesia-politica_1_1791702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9174a65-356b-4385-b65e-a82c245fe1c5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto de la cubierta de &#039;Poesía política&#039; (Cátedra) que muestra a Salvador Allende junto a Pablo Neruda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hispanista italiano Gabrielle Morelli presenta la antología que reúne la poesía política de Pablo Neruda</p><p class="subtitle">Es un recorrido por su evolución ideológica, desde el anarquismo estudiantil al marxismo y estalinismo y finalmente el socialismo del Frente Popular de Allende</p><p class="subtitle">"Hoy Neruda seguiría pensando que la idea socialista es la única que puede cambiar el mundo"</p></div><p class="article-text">
        Pablo Neruda sol&iacute;a pasearse por los mercados de Mil&aacute;n para comprar baratijas. Muchas veces eran cubiertos antiguos, ya ennegrecidos. Nadie entend&iacute;a bien por qu&eacute; le gustaban, pero el poeta chileno siempre respond&iacute;a: &ldquo;Aunque est&eacute;n feos o sucios, ah&iacute; est&aacute; la mano del hombre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta an&eacute;cdota la cuenta a eldiario.es el hispanista italiano Gabrielle Morelli, que conoci&oacute; a Neruda en los a&ntilde;os sesenta y que acaba de compilar toda su <em>Poes&iacute;a pol&iacute;tica</em> en un volumen del mismo nombre publicado por C&aacute;tedra. Le sirve para explicar c&oacute;mo era la l&iacute;rica comprometida del Nobel que se afili&oacute; al Partido Comunista en 1945. &ldquo;Neruda era un poeta de la materia, de las cosas, de los objetos, del hombre. Es el &uacute;nico poeta del siglo XX que materializa la palabra y le da un peso&hellip; Tiende a recuperar los objetos que nos rodean y que han tenido la presencia del hombre&rdquo;, afirma Morelli.
    </p><p class="article-text">
        Hace mucho tiempo que&nbsp;los poemas m&aacute;s pol&iacute;ticos del chileno&nbsp;quedaron sepultados por la poes&iacute;a amorosa. Su poemario <em>Veinte poemas de amor y una canci&oacute;n desesperada</em> (1924), escrito cuando solo ten&iacute;a 18 a&ntilde;os, sigue siendo a d&iacute;a de hoy un <em>bestseller</em> con ediciones que han traspasado el mill&oacute;n de ejemplares vendidos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos poemas han influido mucho, porque la gracia que un poeta tiene con 18 a&ntilde;os, que est&aacute; enamorado y es correspondido, no la puede tener despu&eacute;s. Eso siempre queda, pero &eacute;l dec&iacute;a que el poeta pod&iacute;a ser marxista, hablar de la calle, pero tampoco se le pod&iacute;a decir que renunciara a la belleza&rdquo;, manifiesta Morelli, que recuerda una oda que escribi&oacute; a la rosa, s&iacute;mbolo de la belleza: &ldquo;Rosa, t&uacute; crees que yo te he olvidado porque me preocupo por el pueblo. No, rosa, yo te amo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del amor, Neruda escribi&oacute; contra Franco en<em> Espa&ntilde;a en el coraz&oacute;n</em> (1937) -&ldquo;tuvieron una relaci&oacute;n tremenda, Neruda le insultaba a menudo&rdquo;, se&ntilde;ala el hispanista- pero tambi&eacute;n a favor de Stalin en la oda que se incluye dentro de<em> Las uvas y el viento</em> (1953).
    </p><h3 class="article-text">Evoluci&oacute;n pol&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        En este volumen, que recoge por primera vez todos los poemas de cariz pol&iacute;tico, el lector se puede acercar a la evoluci&oacute;n ideol&oacute;gica del poeta m&aacute;s all&aacute; de su lirismo rom&aacute;ntico. Y tambi&eacute;n acercarse a la historia del siglo XX. Como este martes resalt&oacute; el escritor Jorge Edwards durante la presentaci&oacute;n del libro en Casa de Am&eacute;rica, &ldquo;Neruda fue un poeta pol&iacute;tico desde su adolescencia&rdquo;: &ldquo;Era joven en una &eacute;poca de gran autoritarismo. Su poema <em>Rep&uacute;blica</em>, en contra del patrioterismo, lo escribi&oacute; con 14 a&ntilde;os y fue publicado en la revista Claridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En sus a&ntilde;os de juventud perteneci&oacute; &nbsp;al anarquismo estudiantil &ldquo;y en esa poes&iacute;a de esos a&ntilde;os juveniles ya est&aacute; esa visi&oacute;n de que &eacute;l tiene una misi&oacute;n futura&rdquo;, sostiene Morelli. De hecho, ya hay versos con esta consigna en <em>Crepusculario</em> (1923). Sin embargo, su gran afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica lleg&oacute; en 1935 cuando fue nombrado c&oacute;nsul de Chile en Espa&ntilde;a y conoci&oacute; a poetas como Rafael Alberti, que ya militaba en el Partido Comunista.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, a&uacute;n sin carnet, ya que &ldquo;como c&oacute;nsul tampoco pod&iacute;a ponerse a favor de nadie&rdquo;, admite su estudioso, Neruda ya se dej&oacute; mecer por los cantos del socialismo y el marxismo. Como se&ntilde;ala Luis Garc&iacute;a Montero, &ldquo;fue cuando decidi&oacute; dejar de ser un lobo estepario y participar de un sue&ntilde;o colectivo&rdquo;. &nbsp;Le influyen sus relaciones personales, como la que tuvo con su segunda esposa, Delia del Carril, a la que llamaban 'hormiguita' y 'molotov' -y que era veinte a&ntilde;os mayor que el poeta- por su marxismo descarnado. &ldquo;Son a&ntilde;os en los que su poes&iacute;a es la de la solidaridad humana. Hay que pensar que estamos en los a&ntilde;os treinta y cuarenta, que no eran f&aacute;ciles. &Eacute;l pensaba que la &uacute;nica fuerza o ideolog&iacute;a que pod&iacute;a cambiar el mundo era el marxismo&rdquo;, manifiesta Morelli.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93b7979c-684c-4ff1-b4aa-5b4e97ba88d9_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93b7979c-684c-4ff1-b4aa-5b4e97ba88d9_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93b7979c-684c-4ff1-b4aa-5b4e97ba88d9_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93b7979c-684c-4ff1-b4aa-5b4e97ba88d9_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93b7979c-684c-4ff1-b4aa-5b4e97ba88d9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93b7979c-684c-4ff1-b4aa-5b4e97ba88d9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/93b7979c-684c-4ff1-b4aa-5b4e97ba88d9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">El apoyo a Stalin y los problemas de conciencia</h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n son a&ntilde;os de cierta oscuridad por el apoyo que mostr&oacute; a Stalin (desde un punto de vista pol&iacute;tico y en su poes&iacute;a afectada por el realismo socialista). Y por sus visitas a la URSS donde se reun&iacute;a con Breznev. &ldquo;Es verdad que al principio &eacute;l no lo vio como un tirano. Ahora, con todo lo que ha pasado con el comunismo, es una poes&iacute;a f&aacute;cil de criticar, pero no entonces&rdquo;, explica el hispanista, quien tambi&eacute;n sostiene que en el ambiente en el que se mov&iacute;a el poeta no era f&aacute;cil de denunciar. &nbsp;&ldquo;Yo lo he visto comer como un sibarita, como un cardenal. Matilde Urrutia [su tercera mujer] le pon&iacute;a una especie de s&aacute;bana porque se manchaba entero, y com&iacute;a pescado, langosta, los vinos mejores&hellip; En realidad, era un burgu&eacute;s, como dec&iacute;a mi profesor, pero &eacute;l sab&iacute;a que era un privilegiado, y pensaba que, precisamente por eso, ten&iacute;a que existir una mayor solidaridad&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Tiempo despu&eacute;s, ya a partir de los a&ntilde;os sesenta, con la Guerra Fr&iacute;a, su visi&oacute;n con respecto al comunismo fue cambiando. &ldquo;&Eacute;l admite la deriva del estalinismo y tuvo muchos problemas de conciencia&rdquo;, corrobora Garc&iacute;a Montero, que recuerda c&oacute;mo tambi&eacute;n escribi&oacute; contra Fidel Castro, a quien le dijo que &ldquo;la revoluci&oacute;n es como el vino, no se hace con una mano, sino con muchas&rdquo;, y contra Stalin y el realismo socialista: &ldquo;Por tu culpa hay una soga de ahorcado en cada jard&iacute;n de la URSS&rdquo;, le escribi&oacute;, aunque el dictador sovi&eacute;tico ya estaba muerto. Para el poeta granadino y actual director del Instituto Cervantes, &ldquo;Neruda demostr&oacute; que se puede ser de izquierdas llamando asesino a Stalin y que la poes&iacute;a pol&iacute;tica no es s&oacute;lo la consigna de un partido, sino una reflexi&oacute;n desde un punto de vista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, su apoyo a quien fuera su amigo, Salvador Allende, y a la candidatura del Frente Popular, tambi&eacute;n refleja la evoluci&oacute;n pol&iacute;tica del poeta. &ldquo;A principios de los setenta pensaba que el marxismo pod&iacute;a transformarse en un socialismo humanitario internacionalista, no s&oacute;lo ruso&rdquo;, se&ntilde;ala Morelli, quien ratifica que despu&eacute;s de todas las d&eacute;cadas pasadas, de que hoy ya se sabe qu&eacute; ocurri&oacute; en los gulag, pero tambi&eacute;n de c&oacute;mo ha evolucionado el mundo, &ldquo;Neruda seguir&iacute;a pensando que la idea socialista es la &uacute;nica que puede cambiar el mundo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Cr&iacute;ticas actuales</h3><p class="article-text">
        El juicio a Neruda, no obstante, nunca concluy&oacute;, ni siquiera con su muerte. Fue muy vilipendiado por el r&eacute;gimen de Pinochet en los ochenta. Y en los &uacute;ltimos tiempos su figura ha vuelto a estar inmersa en la pol&eacute;mica tras conocerse c&oacute;mo abandon&oacute; a su hija de dos a&ntilde;os, que padec&iacute;a hidrocefalia, gracias a la investigaci&oacute;n de la escritora Hagaar Peters en el libro <em>Malva</em> (publicado en espa&ntilde;ol por Rey Naranjo en 2018), adem&aacute;s de por la violaci&oacute;n de una joven cuando era c&oacute;nsul en Ceil&aacute;n (actual Sri Lanka). De hecho, esta controversia ha llevado a que colectivos feministas se hayan postulado en contra de que el aeropuerto de Chile tome el nombre de Pablo Neruda en favor del de Gabriela Mistral.
    </p><p class="article-text">
        Para el hispanista Morelli, &ldquo;una cosa es el hombre y otra el poeta. A nosotros lo que nos interesa es su poes&iacute;a, su mensaje, que tiene altos y bajos, pero como tal es hoy uno de los grandes poetas universales&rdquo;. Tambi&eacute;n Garc&iacute;a Montero sostiene que &ldquo;hay que reivindicar a Neruda como uno de los grandes. A veces ocurre que parece que hay que meterse con poetas pero no desde el punto de vista literario&rdquo;. Neruda todav&iacute;a forma parte del canon.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Corroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/pablo-neruda-poesia-politica_1_1791702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Dec 2018 20:22:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c9174a65-356b-4385-b65e-a82c245fe1c5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="112724" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c9174a65-356b-4385-b65e-a82c245fe1c5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="112724" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Los versos comunistas de Pablo Neruda, más allá de una canción desesperada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c9174a65-356b-4385-b65e-a82c245fe1c5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pablo Neruda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un universo de color llamado Valparaíso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/universo-color-llamado-valparaiso_1_2951439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d695aaaa-0ea4-41ef-802a-92963f278504_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Valparaíso, Chile"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Neruda lo sabía bien. Entre su decadencia y su ambiente bohemio, Valparaíso esconde un encanto muy especial</p><p class="subtitle">Los colores de sus casas, sus grafitis, sus ascensores funiculares y sus cerros hacen de ella una de las ciudades más turísticas de todo Chile</p></div><p class="article-text">
        Valpara&iacute;so marca a todos sus visitantes, para bien o para mal, o se ama o se odia, pero nadie queda indiferente. Algunos se enganchan a su ritmo ca&oacute;tico y otros no quieren volver a ver la suciedad de sus calles, pero de un modo u otro, &ldquo;Valpo&rdquo;, como lo llaman los chilenos, siempre deja una huella.
    </p><p class="article-text">
        Valpara&iacute;so se levanta frente al mar, en la bah&iacute;a que lleva su mismo nombre, y ha crecido de tal manera sobre un total de 45 cerros que sus casas parecen un teatro desde donde observar la ida y venida de sus barcos.
    </p><p class="article-text">
        A cosa de hora y media en autob&uacute;s desde Santiago de Chile, Valpara&iacute;so es hoy en d&iacute;a el resurgir bohemio y alternativo de una ciudad decadente que vivi&oacute; a&ntilde;os de gran esplendor. Su puerto fue el m&aacute;s importante del Pac&iacute;fico latinoamericano cuando la fiebre del oro de California se conectaba por barco con Europa, hasta que su ajetreo y su riqueza se truncaron con la construcci&oacute;n del canal de Panam&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Para conocer sus contrastes hay que pasearlo, subir y bajar sus calles, sus escaleras y sus ascensores. Maravillarse con el arte urbano de sus fachadas, dejarse impresionar por sus colores y la belleza de sus grafitis, pero siempre sin perder de vista el suelo para no pisar una de las &ldquo;trampas&rdquo; que dejan sus numerosos perros callejeros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/777b71d8-ab08-420c-a5aa-4cf6aa61cf47_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/777b71d8-ab08-420c-a5aa-4cf6aa61cf47_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/777b71d8-ab08-420c-a5aa-4cf6aa61cf47_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/777b71d8-ab08-420c-a5aa-4cf6aa61cf47_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/777b71d8-ab08-420c-a5aa-4cf6aa61cf47_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/777b71d8-ab08-420c-a5aa-4cf6aa61cf47_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/777b71d8-ab08-420c-a5aa-4cf6aa61cf47_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        De un modo u otro, a Valpara&iacute;so hay que darle una oportunidad. Qui&eacute;n sabe, igual seamos unos de sus enamorados al descubrir algunos de los siguientes planes.
    </p><h3 class="article-text">La personalidad de La Sebastiana, la casa de Pablo Neruda</h3><p class="article-text">
        De <a href="http://www.eldiario.es/edcreativo/viajes/rutas_alternativas/Pablo-Neruda-traves-casas_0_691530903.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las casas de Pablo Neruda recuperadas y abiertas al p&uacute;blico</a> la de Valpara&iacute;so fue su lugar preferido para el retiro. Ubicada sobre el cerro Florida, La Sebastiana goza de unas vistas privilegiadas de la bah&iacute;a, con grandes ventanas y claraboyas que miran al mar.
    </p><p class="article-text">
        Es una de las visitas imprescindibles en Valpara&iacute;so y es perfecta para conocer al poeta chileno. Una casa disparatada, con varios niveles y terrazas, con una decoraci&oacute;n exc&eacute;ntrica y &uacute;nica. Fue nombrada monumento nacional de Chile y puede ser visitada como museo gracias a la <a href="https://fundacionneruda.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Pablo Neruda</a>.
    </p><h3 class="article-text">El subibaja de sus ascensores</h3><p class="article-text">
        Valpara&iacute;so es una ciudad de desniveles y subir y bajar de sus cerros toma bastante tiempo si se hace a pie, por eso estuvo plagada de ascensores funiculares. Sin embargo, de los treinta que hubo en su d&iacute;a s&oacute;lo quedan diecis&eacute;is y menos de diez est&aacute;n en funcionamiento. Eso s&iacute;, todos ellos son considerados monumentos hist&oacute;ricos nacionales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f13ef745-1022-44bc-83c6-07a94a5ca67c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f13ef745-1022-44bc-83c6-07a94a5ca67c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f13ef745-1022-44bc-83c6-07a94a5ca67c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f13ef745-1022-44bc-83c6-07a94a5ca67c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f13ef745-1022-44bc-83c6-07a94a5ca67c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f13ef745-1022-44bc-83c6-07a94a5ca67c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f13ef745-1022-44bc-83c6-07a94a5ca67c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        No hay visita completa a Valpara&iacute;so si no se utiliza alguno de sus ascensores. El ascensor Reina Victoria de 1903 sube al cerro Alegre, al igual que el ascensor El Peral, de 1901. El Concepci&oacute;n que sube a su cerro hom&oacute;nimo fue inaugurado en 1883 y es el m&aacute;s antiguo de todo Valpo. El ascensor Polanco, de 1916 y que sube al cerro del mismo nombre lo hace de manera vertical, mientras que todos los anteriores son funiculares.
    </p><h3 class="article-text">Perderse por cerro Alegre y cerro Concepci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Son dos de los cerros m&aacute;s coloridos de la ciudad y nadie deber&iacute;a pasar por Valpara&iacute;so sin visitarlos. Est&aacute;n pr&aacute;cticamente unidos y sus empinadas calles son aut&eacute;nticos museos de arte al aire libre, por lo que es raro no cruzarse con turistas constantemente.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los mejores grafitis de Valpo los encontraremos aqu&iacute;. El arte callejero comenz&oacute; poco a poco, los primeros dibujos eran borrados pero sus autores los volv&iacute;an a dibujar, y as&iacute;, con el tiempo y con la calidad de las obras, los vecinos no s&oacute;lo han llegado al punto de ceder sus paredes para que hagan de lienzos sino que incluso los mejores artistas son pagados para decorarlas con su imaginaci&oacute;n. Y es que ahora, una ciudad que era triste y gris, derrocha hoy alegr&iacute;a a todo color.
    </p><p class="article-text">
        Desde aqu&iacute;, desde el cerro Concepci&oacute;n, se tienen adem&aacute;s algunas de las mejores vistas de Valpara&iacute;so, por lo que hay que reservar un buen rato para disfrutar con calma del mirador Atkinson y recorrer sin prisa el paseo Gervasoni. Algunos de los mejores restaurantes de la ciudad tambi&eacute;n se encuentran aqu&iacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5492cd17-8e7e-4e34-8449-4f34a7d35ec6_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5492cd17-8e7e-4e34-8449-4f34a7d35ec6_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5492cd17-8e7e-4e34-8449-4f34a7d35ec6_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5492cd17-8e7e-4e34-8449-4f34a7d35ec6_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5492cd17-8e7e-4e34-8449-4f34a7d35ec6_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5492cd17-8e7e-4e34-8449-4f34a7d35ec6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5492cd17-8e7e-4e34-8449-4f34a7d35ec6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">Cobijarse en el Museo Mar&iacute;timo o en el de Historia Natural</h3><p class="article-text">
        Valpara&iacute;so y sus colores relucen con el brillo del sol pero pierde gran parte de su encanto cuando se nubla y empieza a llover. Si esto sucede hay dos planes interesantes e infalibles: el <a href="http://www.mmn.cl/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo Mar&iacute;timo Nacional </a>y el <a href="http://www.mhnv.cl/636/w3-channel.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo de Historia Natural de Valpara&iacute;so</a>.
    </p><p class="article-text">
        El primero fue fundado en 1910 y difunde el patrimonio mar&iacute;timo de Chile, que no es poco precisamente. Armamento, instrumentos de navegaci&oacute;n n&aacute;utica, vestuario, herramientas, numism&aacute;tica&hellip; Su colecci&oacute;n ofrece un poco de todo en la antigua escuela naval de Valpara&iacute;so, en el cerro Artiller&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El segundo, por su lado, se ubica en pleno centro de la ciudad y data de 1878. A pesar de su antig&uuml;edad ha sabido adaptarse y hoy d&iacute;a ofrece exposiciones did&aacute;cticas para conocer la naturaleza a trav&eacute;s de las tecnolog&iacute;as m&aacute;s modernas, por lo que es un plan perfecto para disfrutar con los m&aacute;s peque&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/universo-color-llamado-valparaiso_1_2951439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jan 2018 13:14:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d695aaaa-0ea4-41ef-802a-92963f278504_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="456526" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d695aaaa-0ea4-41ef-802a-92963f278504_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="456526" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Un universo de color llamado Valparaíso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d695aaaa-0ea4-41ef-802a-92963f278504_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chile,Pablo Neruda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pablo Neruda a través de sus casas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pablo-neruda-traves-casas_1_3171626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2704f574-2d69-4bfb-ae9c-50162da61f73_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Neruda es todo un símbolo allá por donde pasó, como demuestra este mosaico de Paula Guerra en las calles de Valparaíso, Chile / (Rodrigo Fernández)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Isla Negra, La Chascona y La Sebastiana son las tres viviendas de Neruda hoy convertidas en casas museo</p><p class="subtitle">La Fundación Pablo Neruda conserva y expone el legado del poeta chileno más allá de sus obras literarias</p></div><p class="article-text">
        Todos conocemos a Pablo Neruda. El poeta chileno lleg&oacute; a publicar 45 libros, adem&aacute;s de otras recopilaciones y antolog&iacute;as, y su obra ha sido traducida a m&aacute;s de 35 idiomas. Es sin lugar a dudas un autor b&aacute;sico en cualquier clase de literatura que se precie.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de su poes&iacute;a, hay otra manera de conocer a Neruda si viajamos un poco por Chile: sus casas. Hoy en d&iacute;a la&nbsp;<a href="https://fundacionneruda.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Pablo Neruda</a> es la encargada de mantener vivo su legado al convertir sus casas en aut&eacute;nticos museos. Visitar La Chascona, La Sebastiana e Isla Grande es conocer de primera mano c&oacute;mo era uno de los mejores poetas de la historia, un hombre tan implicado con la poes&iacute;a como con el activismo pol&iacute;tico de su &eacute;poca.
    </p><h3 class="article-text">Pablo Neruda: el poeta implicado en su tiempo</h3><p class="article-text">
        Su vida no fue sencilla precisamente. Ricardo Eliecer Neftal&iacute; Reyes Basoalto, verdadero nombre de Pablo Neruda, naci&oacute; en el Parral, Chile, en 1904. Desde joven estuvo en contacto con la poes&iacute;a y en 1924, s&oacute;lo un a&ntilde;o despu&eacute;s de publicar su primer libro, sorprende al mundo con la m&aacute;s popular de sus obras: &ldquo;Veinte poemas de amor y una canci&oacute;n desesperada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de una vida de ingenio y excentricidad, Neruda ejerci&oacute; de c&oacute;nsul por medio mundo y, una vez que empez&oacute; en Rangoon (Birmania), pas&oacute; por Colombo (Ceil&aacute;n), Batavia (Java), Singapur, Buenos Aires, Barcelona, Madrid&hellip; donde conoci&oacute; y estrech&oacute; lazos con los integrantes de la Generaci&oacute;n del 27. Lorca, de hecho, fue uno de sus amigos m&aacute;s entra&ntilde;ables. Durante la Guerra Civil espa&ntilde;ola Neruda se suma activamente al apoyo de la Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola por lo que tuvo que volver a Chile. Fue &eacute;l, desde Par&iacute;s, quien embarc&oacute; a cerca de dos mil refugiados espa&ntilde;oles en el barco Winnipeg rumbo al pa&iacute;s chileno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/867ef7ba-b042-4dd4-9c11-44704aa1355d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/867ef7ba-b042-4dd4-9c11-44704aa1355d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/867ef7ba-b042-4dd4-9c11-44704aa1355d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/867ef7ba-b042-4dd4-9c11-44704aa1355d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/867ef7ba-b042-4dd4-9c11-44704aa1355d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/867ef7ba-b042-4dd4-9c11-44704aa1355d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/867ef7ba-b042-4dd4-9c11-44704aa1355d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Con su afiliaci&oacute;n al Partido Comunista comienza su persecuci&oacute;n en Chile y el poeta se vio obligado a ocultarse. En ese momento concluye su libro m&aacute;s importante: &ldquo;Canto general&rdquo;. En 1970, con su amigo Salvador Allende en el poder, es nombrado embajador de Francia en Par&iacute;s. All&iacute; se encontraba cuando se le otorg&oacute; el Premio Nobel de Literatura en 1971.
    </p><p class="article-text">
        En 1973 es derrocado el gobierno del Presidente Allende. Neruda, en ese momento, se encuentra gravemente enfermo v&iacute;ctima de un avanzado c&aacute;ncer de pr&oacute;stata. Perseguido y escondido, Pablo Neruda fallece a los pocos d&iacute;as del golpe de estado en el que se alz&oacute; Augusto Pinochet.
    </p><h3 class="article-text">Casa Museo Isla Negra</h3><p class="article-text">
        La&nbsp;<a href="https://fundacionneruda.org/museos/casa-museo-isla-negra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casa Isla Negra</a> est&aacute; en Isla Negra, comuna de El Quisco, y a sus pies se encuentra el oc&eacute;ano Pac&iacute;fico. Neruda compr&oacute; esta casa en 1938 y su arquitectura se inspira en el gusto del poeta por el mar y los barcos. La casa vivi&oacute; a&ntilde;os de reformas hasta dejarla a su gusto. Pasillos estrechos, escaleras empinadas, techos bajos, grandes ventanales mirando al mar&hellip; una casa conectada con el oc&eacute;ano y cuyo interior recuerda al de un barco en cualquiera de sus estancias.
    </p><p class="article-text">
        Fue el lugar preferido de Neruda para componer su obra, donde mayor conexi&oacute;n tuvo con su infancia, y donde dio forma a su Canto General. Sus viajes le llevaron a reunir art&iacute;culos de todo tipo y en Isla Negra se conservan botellas de formas extra&ntilde;as, m&aacute;scaras, zapatos antiguos, pipas de fumar&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Neruda mismo fue quien convirti&oacute; sus casas en aut&eacute;nticos museos. En Isla Negra las colecciones m&aacute;s importantes se vinculan con el mar: mascarones de proa, r&eacute;plicas de veleros, barcos dentro de botellas, caracolas marinas, dientes de cachalote, etc. Hospitalario y muy amigo de sus amigos, a Neruda le encantaba hacer reuniones en sus casas. Aqu&iacute;, en las vigas de madera del bar de su casa, grab&oacute; el nombre de algunos poetas fallecidos para seguir tomando copas con ellos.
    </p><h3 class="article-text">Casa Museo La Chascona</h3><p class="article-text">
        <a href="https://fundacionneruda.org/museos/casa-museo-la-chascona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Chascona</a>&nbsp;es una casa fruto del amor. Pablo Neruda comenz&oacute; a construirla en 1953, en Santiago, para su amor secreto de entonces: Matilde Urrutia. La bautiz&oacute; en su honor como &ldquo;La Chascona&rdquo; por la abundante y despeinada cabellera rojiza de su amada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c2c16d5-a839-4256-86ae-c23ec46b4d62_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c2c16d5-a839-4256-86ae-c23ec46b4d62_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c2c16d5-a839-4256-86ae-c23ec46b4d62_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c2c16d5-a839-4256-86ae-c23ec46b4d62_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c2c16d5-a839-4256-86ae-c23ec46b4d62_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c2c16d5-a839-4256-86ae-c23ec46b4d62_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4c2c16d5-a839-4256-86ae-c23ec46b4d62_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En ella vivi&oacute; sola Urrutia hasta que dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde Neruda se separ&oacute; de su mujer, Delia del Carril, y se traslad&oacute; all&iacute;. La casa fue creciendo poco a poco y siempre con la intervenci&oacute;n del poeta, pues aunque su proyecto se encarg&oacute; al arquitecto catal&aacute;n Germ&aacute;n Rodr&iacute;guez Arias, Neruda siempre estuvo encima de &eacute;l eligiendo los materiales, definiendo sus formas y creando dependencias a su gusto y antojo.
    </p><p class="article-text">
        En ella se conserva una interesante pinacoteca, una colecci&oacute;n de tallas africanas, diversos muebles, obras de dise&ntilde;o, objetos personales&hellip; a Neruda le gustaba coleccionar y compartir en sus casas.
    </p><p class="article-text">
        Tras su muerte d&iacute;as despu&eacute;s del golpe de estado que derroc&oacute; a Allende, La Chascona fue atacada, inundada y v&iacute;ctima del vandalismo. Matilde Urrutia se esmer&oacute; en reparar sus da&ntilde;os y vivi&oacute; all&iacute; hasta su muerte en 1985. Hoy, como museo, muestra a los visitantes los ambientes m&aacute;s &iacute;ntimos en los que el poeta chileno vivi&oacute; y cre&oacute;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Casa Museo La Sebastiana</h3><p class="article-text">
        <a href="https://fundacionneruda.org/museos/casa-museo-la-sebastiana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Sebastiana, en Valpara&iacute;so</a>, fue la casa de retiro de Neruda, una escapatoria a Santiago, un lugar donde vivir y escribir tranquilo. La casa hab&iacute;a sido del espa&ntilde;ol Sebasti&aacute;n Collado, qui&eacute;n la hab&iacute;a dejado sin terminar, y al ser m&aacute;s grande de lo deseado Neruda convenci&oacute; a una pareja de amigos para adquirirla a medias en 1959. El nombre del lugar homenajea a su primer due&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01b123a8-8106-4081-8086-351f84fc9632_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01b123a8-8106-4081-8086-351f84fc9632_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01b123a8-8106-4081-8086-351f84fc9632_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01b123a8-8106-4081-8086-351f84fc9632_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01b123a8-8106-4081-8086-351f84fc9632_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01b123a8-8106-4081-8086-351f84fc9632_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/01b123a8-8106-4081-8086-351f84fc9632_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La Sebastiana tiene una situaci&oacute;n privilegiada y unas hermosas vistas a la bah&iacute;a de Valpara&iacute;so. Una casa disparatada, en varios niveles, terrazas, muchas escaleras e incluso una torre, donde las grandes ventanas y las claraboyas miran al mar.
    </p><p class="article-text">
        En ella se conservan colecciones de mapas antiguos, reliquias del puerto, colecciones de platos, antiguas marinas, cajas de m&uacute;sica, pinturas e incluso un caballo de tiovivo tallado en madera y un p&aacute;jaro embalsamado tra&iacute;do de Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        La casa fue saqueada tras el golpe militar del 73 y restaurada en 1991. Un a&ntilde;o despu&eacute;s abri&oacute; sus puertas como casa museo y en 2012 fue nombrada monumento nacional de Chile.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pablo-neruda-traves-casas_1_3171626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Sep 2017 14:04:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2704f574-2d69-4bfb-ae9c-50162da61f73_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="258279" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2704f574-2d69-4bfb-ae9c-50162da61f73_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="258279" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Pablo Neruda a través de sus casas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2704f574-2d69-4bfb-ae9c-50162da61f73_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chile,Pablo Neruda,Poetas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Embajada de España en Chile censura un acto en memoria del exilio republicano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/politica/embajada-espana-chile-censura-republicano_1_3226810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff5c98d4-d06d-405a-9eba-e8f9f54be682_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Comisión por la Memoria del Exilio Republicano denuncia la prohibición "por la ideología de las personas que llegaron huyendo del fascismo"</p><p class="subtitle">La actividad conmemoraba el aniversario de la llegada del 'Winnipeg', un barco fletado por Pablo Neruda que sirvió de refugio a más de 2.000 españoles</p><p class="subtitle">Los organizadores responsabilizan al embajador Carlos Robles Fraga, hijo del ministro de Educación de Carlos Arias Navarro y sobrino de Manuel Fraga</p></div><p class="article-text">
        La Embajada de Espa&ntilde;a en Chile, que tiene como m&aacute;ximo responsable al diplom&aacute;tico Carlos Robles Fraga, ha prohibido la celebraci&oacute;n de un acto de homenaje a los ciudadanos espa&ntilde;oles que llegaron al Estado andino durante la Guerra Civil y los primeros a&ntilde;os de la dictadura franquista&nbsp;que deb&iacute;a desarrollarse el pr&oacute;ximo d&iacute;a 8 de septiembre en el Centro Cultural de Espa&ntilde;a en Santiago. La&nbsp;Oficina de Informaci&oacute;n Diplom&aacute;tica del Ministerio de Asuntos Exteriores achaca la decisi&oacute;n a &ldquo;deficiencias&rdquo; en la organizaci&oacute;n sin precisar su alcance.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo denuncia la Comisi&oacute;n por la Memoria del Exilio Republicano en Chile, un colectivo con presencia c&aacute;ntabra que naci&oacute; hace unos meses impulsado por una veintena de espa&ntilde;oles residentes en el&nbsp;pa&iacute;s sudamericano&nbsp;que se han marcado como objetivo &ldquo;recordar a los miles de compatriotas que huyeron tras la victoria de Franco y que han contribuido al desarrollo de la sociedad chilena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La actividad prevista, que contaba inicialmente con todos los permisos para celebrarse en&nbsp;el centro dependiente de la Embajada de Espa&ntilde;a y para la que hab&iacute;an comenzado a repartirse invitaciones, pretend&iacute;a&nbsp;conmemorar el aniversario de la llegada del 'Winnipeg' a Chile en 1939, una efem&eacute;ride de la que se cumplen ahora&nbsp;78 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El barco, fletado a trav&eacute;s del poeta Pablo Neruda, permiti&oacute; a m&aacute;s de 2.000 exiliados espa&ntilde;oles huir de los horrores de la guerra y salir desde los campos de refugiados franceses con rumbo a un futuro mejor en el continente latinoamericano.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del 'Winnipeg' llegaron a Chile&nbsp;autoridades republicanas y diferentes personas que posteriormente tendr&iacute;an un importante desarrollo del pa&iacute;s andino, como V&iacute;ctor Pey, Roser Bru, Jos&eacute; Balmes o Elena G&oacute;mez de la Serna, entre otros, que iban a ser&nbsp;recordados y homenajeados en este acto cancelado por la Embajada de manera unilateral.
    </p><p class="article-text">
        El evento contaba con la confirmaci&oacute;n del Centro Cultural de Espa&ntilde;a en Santiago y el respaldo de diferentes organizaciones, tanto espa&ntilde;olas como chilenas. Sin embargo, seg&uacute;n denuncia la Comisi&oacute;n por la Memoria del Exilio Republicano,&nbsp;&ldquo;a partir de las presiones ejercidas por la Embajada de Espa&ntilde;a en Chile, el acto ha sido cancelado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los organizadores responsabilizan directamente de este hecho al embajador en Chile, <a href="http://www.exteriores.gob.es/Portal/es/SalaDePrensa/Nombramientos/Paginas/Articulos/20140318_NOMBRAMIENTO3.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Robles Fraga</a>, hijo del ministro de Educaci&oacute;n en el Gobierno de Espa&ntilde;a&nbsp;que presidi&oacute; Carlos Arias Navarro, Carlos Robles Piquer, -que comenz&oacute; su intensa carrera pol&iacute;tica bajo el paraguas de la dictadura franquista-, y tambi&eacute;n sobrino del fallecido Manuel Fraga. Adem&aacute;s, vinculan la prohibici&oacute;n con&nbsp;&ldquo;la ideolog&iacute;a republicana de aquellas personas que llegaron huyendo del fascismo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Rectificaci&oacute;n y disculpa</h3><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n recuerda que se trata de una organizaci&oacute;n &ldquo;apartidista&rdquo;, que trabaja tanto con exiliados republicanos como con descendientes del exilio y personas de nacionalidad chilena y espa&ntilde;ola, con la intenci&oacute;n de recuperar la memoria de aquellos que tuvieron que abandonar Espa&ntilde;a a causa del triunfo del bando golpista en la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        El acto programado se iba a desarrollar como una conmemoraci&oacute;n del 78 aniversario de la llegada del barco 'Winnipeg' a Valpara&iacute;so, que tuvo lugar el 3 de septiembre de 1939, y dentro de una campa&ntilde;a que pretende culminar con la presentaci&oacute;n de un proyecto de ley para convertir esa fecha en el D&iacute;a Nacional del Exiliado Republicano Espa&ntilde;ol en Chile.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18faec77-7b7a-4493-8796-9416c31c7dd8_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18faec77-7b7a-4493-8796-9416c31c7dd8_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18faec77-7b7a-4493-8796-9416c31c7dd8_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18faec77-7b7a-4493-8796-9416c31c7dd8_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18faec77-7b7a-4493-8796-9416c31c7dd8_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18faec77-7b7a-4493-8796-9416c31c7dd8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/18faec77-7b7a-4493-8796-9416c31c7dd8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
         Sin embargo, &ldquo;ante las presiones ejercidas por diferentes colectividades espa&ntilde;olas y por la Embajada de Espa&ntilde;a&rdquo;, instituci&oacute;n de la cual depende el Centro Cultural, el evento ha sido cancelado, prohibiendo realizar la actividad en dicho lugar, ante lo cual, los organizadores manifiestan su &ldquo;profundo rechazo a esta censura ante un acto amparado por la Ley de Memoria Hist&oacute;rica de Espa&ntilde;a aprobada tanto en el Congreso como en diferentes parlamentos auton&oacute;micos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este hecho nos muestra como, a 78 a&ntilde;os de la ca&iacute;da del Gobierno democr&aacute;tico en Espa&ntilde;a y el inicio de 40 a&ntilde;os de terror para nuestro pa&iacute;s, recordar nuestra memoria, recordar a aquellos hombres y mujeres que defendieron la democracia contra el fascismo sigue siendo un acto censurado, impidiendo alcanzar metas acordes a los Derechos Humanos como son la justicia, la verdad y la reparaci&oacute;n para las v&iacute;ctimas del franquismo&rdquo;, subrayan desde la Comisi&oacute;n, que exige &ldquo;rectificaci&oacute;n y disculpa&rdquo; al embajador.
    </p><h3 class="article-text">Acto alternativo</h3><p class="article-text">
        Finalmente, ante la imposibilidad de realizar el homenaje por su &ldquo;carga pol&iacute;tica&rdquo; en el Centro Cultural de Espa&ntilde;a, la Comisi&oacute;n ha obtenido el apoyo de la Fundaci&oacute;n de Derechos Humanos de Chile para realizar un acto alternativo en el Estadio Nacional de Santiago, que acoge un Centro de Memoria de los Desaparecidos durante la dictadura de Augusto Pinochet, que tendr&aacute; lugar el pr&oacute;ximo 2 de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, desde la&nbsp;Comisi&oacute;n por la Memoria del Exilio Republicano en Chile lamentan el varapalo que supone tener que buscar un lugar distinto al previsto inicialmente,&nbsp;en un acto que hab&iacute;a adquirido una gran repercusi&oacute;n y para el que se estaba tramitando la presencia de las m&aacute;s altas autoridades del pa&iacute;s sudamericano, como la asistencia de la propia presidenta, Michelle Bachelet.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, estaba confirmada la participaci&oacute;n de V&iacute;ctor Pey, un exiliado espa&ntilde;ol de 102 a&ntilde;os que fue amigo personal de Salvador Allende y que tuvo escondido en su casa a Pablo Neruda hasta que consigui&oacute; liderar un plan que le permiti&oacute; escapar del pa&iacute;s cruzando los Andes, con una vida de pel&iacute;cula en la que ha llegado a dirigir el peri&oacute;dico <em>Clar&iacute;n</em> o impulsar la construcci&oacute;n de importantes infraestructuras en todo el pa&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Deficiencias en la organizaci&oacute;n&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Por su parte, la&nbsp;Oficina de Informaci&oacute;n Diplom&aacute;tica del Ministerio de Asuntos Exteriores reconoce la cancelaci&oacute;n unilateral del evento alegando &ldquo;deficiencias&rdquo; que no precisan por parte de la Comisi&oacute;n por la Memoria del Exilio Republicano en Chile, impulsora y organizadora del homenaje.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos precisar las deficiencias, pero b&aacute;sicamente tienen que ver con que no se hizo una organizaci&oacute;n y una coordinaci&oacute;n adecuada entre la Comisi&oacute;n y el Centro Cultural. Por eso, cuando se mantuvo una reuni&oacute;n con ellos para anunciarles la cancelaci&oacute;n del acto, se les ofrece organizar&nbsp;un evento en un momento posterior con un programa que est&eacute; plenamente organizado y coordinado entre ambas partes&rdquo;, se&ntilde;alan a preguntas de eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, subrayan que &ldquo;tanto la Embajada de Espa&ntilde;a en Chile como el Centro Cultural han llevado a cabo diversos actos de conmemoraci&oacute;n respecto a la llegada del 'Winnipeg' y&nbsp;sobre la aportaci&oacute;n de los exiliados espa&ntilde;oles a los distintos &aacute;mbitos de la vida chilena&rdquo; e insisten en que esta instalaci&oacute;n&nbsp;&ldquo;es un lugar donde tienen cabida todas las manifestaciones culturales y art&iacute;sticas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laro García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/politica/embajada-espana-chile-censura-republicano_1_3226810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Aug 2017 18:26:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ff5c98d4-d06d-405a-9eba-e8f9f54be682_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="478705" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ff5c98d4-d06d-405a-9eba-e8f9f54be682_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="478705" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La Embajada de España en Chile censura un acto en memoria del exilio republicano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ff5c98d4-d06d-405a-9eba-e8f9f54be682_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Exilio,República,Chile,Pablo Neruda,Salvador Allende]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pablo Neruda viene volando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/pablo-neruda-ve-volant_132_3277697.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa37ef68-14d0-42d6-903b-e0276c58f0c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pablo Neruda viene volando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Aunque es poco sabido, Neruda llegó a ser cónsul de Barcelona y Madrid durante la II República. Su compromiso con el régimen que acabó con la monarquía de Alfonso XIII fue absoluto", recuerda el primer teniente de alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona, Gerardo Pisarello</p></div><p class="article-text">
        Este 12 de julio se cumpli&oacute; un nuevo aniversario del nacimiento de Pablo Neruda. Para celebrarlo, el Ayuntamiento de Barcelona rebautiz&oacute; la reci&eacute;n renovada Plaza de la Hispanidad, en el barrio de Sagrada Familia, con el nombre del poeta chileno. En t&eacute;rminos culturales y memoriales es un cambio importante. Por justicia y por los profundos v&iacute;nculos que unen a Neruda y a Chile con nuestra ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Aunque es poco sabido, Neruda lleg&oacute; a ser c&oacute;nsul de Barcelona y Madrid durante la II Rep&uacute;blica. Su compromiso con el r&eacute;gimen que acab&oacute; con la monarqu&iacute;a de Alfonso XIII fue absoluto. Lo mismo que su amistad con los grandes poetas republicanos: Alberti, Cernuda, Aleixandre o Garc&iacute;a Lorca, cuyo asesinato lo conmovi&oacute; hondamente (&ldquo;si pudiera llorar de miedo en una casa sola, si pudiera sacarme los ojos y com&eacute;rmelos, lo har&iacute;a por tu voz de naranjo enlutado y por tu poes&iacute;a que sale dando gritos&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        En 1939, el Gobierno del Frente Popular chileno presidido por Pedro Aguirre Cerda, design&oacute; a Neruda c&oacute;nsul especial para la inmigraci&oacute;n espa&ntilde;ola en Par&iacute;s. All&iacute; destac&oacute; como impulsor del proyecto Winnipeg, un barco que trasladar&iacute;a cerca de 2000 prisioneros republicanos de los campos de concentraci&oacute;n del sur de Francia a Chile, Uruguay y Argentina. Neruda siempre pens&oacute; que aquella iniciativa dejar&iacute;a una huella indeleble. &ldquo;Que la cr&iacute;tica &ndash;dec&iacute;a, refiri&eacute;ndose al llamado &rdquo;Barco de la esperanza&ldquo;&ndash; borre toda mi poes&iacute;a, pero este poema, que hoy recuerdo, no podr&aacute; borrarlo nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En aquel carguero que zarp&oacute; de Poullac a Valpara&iacute;so viajaban varios barceloneses. Muchos de ellos hicieron una aportaci&oacute;n decisiva a la vida cultural y social chilena. Y no solo eso. Participaron, como muchos exiliados del resto de la pen&iacute;nsula, de uno de los sue&ntilde;os colectivos m&aacute;s inspiradores del siglo XX: el ascenso al gobierno de la Unidad Popular presidida por Salvador Allende.
    </p><p class="article-text">
        Durante el acto celebrado en la nueva plaza, muchos chilenos refugiados en Barcelona tras la dictadura de Pinochet rememoraron el doloroso sino del exilio. Uno de los parlamentos m&aacute;s emotivos fue el del hijo de Salom&eacute; Roset. Salom&eacute; tiene 95 a&ntilde;os, vive en Barcelona y sufri&oacute; el exilio por partida doble. March&oacute; a Chile con el Winnipeg y tuvo que huir a Barcelona tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.
    </p><p class="article-text">
        En una tarde marcada tambi&eacute;n por la m&uacute;sica, los versos de Neruda resonaron en la apacible plaza del Eixample. El actor Enric Maj&oacute; protagoniz&oacute; una lectura potent&iacute;sima y apasionada de la &ldquo;Oda al hombre sencillo&rdquo; (&ldquo;no sufras porque ganaremos, ganaremos nosotros, los m&aacute;s sencillos, ganaremos, aunque t&uacute; no lo creas, ganaremos&rdquo;). El tambi&eacute;n rapsoda Josep Miquel Servi&agrave; recit&oacute; una preciosa traducci&oacute;n al catal&aacute;n del poema de amor n&uacute;mero 20 (&ldquo;Una nit que emblanquina ara els mateixos arbres. Nosaltres, els de ahir, ja no som els mateixos&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Como tantas cosas que ocurren en la ciudad, el acto hubiera sido impensable sin la persistencia de numerosas entidades vecinales y sociales. Comenzando por el Comit&eacute; Salvador Allende, que ven&iacute;a luchando por este espacio desde hace tiempo, con &ldquo;la ardiente paciencia&rdquo; a la que se refiri&oacute; Sk&aacute;rmeta en su c&eacute;lebre homenaje a Neruda.
    </p><p class="article-text">
        Al final del parlamento que me toc&oacute; hacer como representante del ayuntamiento, tuve el honor de poder leer, tambi&eacute;n yo, algunos fragmentos del poeta que descansa en Isla Negra. Escog&iacute; un poema que escribi&oacute; en Barcelona hacia 1933, luego recogido en el que para m&iacute; es su mejor libro: <em>Residencia en la tierra</em>.
    </p><p class="article-text">
        Neruda acababa de llegar a la ciudad en su condici&oacute;n de c&oacute;nsul. Mientras visitaba la iglesia de Santa Mar&iacute;a del Mar, le comunicaron la muerte de su amigo Alberto Rojas Gim&eacute;nez. La noticia lo devast&oacute;. A los pocos d&iacute;as, le dedicar&iacute;a una de las odas m&aacute;s vibrantes que se hayan escrito en lengua castellana. &ldquo;Entre plumas que asustan entre noches, entre magnolias, entre telegramas, entre el viento del sur y el oeste marino, vienes volando [&hellip;] vienes volando solo, solitario, solo entre muertos, para siempre solo, vienes volando sin sombra y sin nombre, sin az&uacute;car, sin boca, sin rosales, vienes volando&rdquo;. Con el eco de estas palabras, el atardecer barcelon&eacute;s se fue desvaneciendo suavemente. En una plaza que hasta hace poco era de La Hispanidad, y que a partir de ahora se llamar&aacute; Pablo Neruda.
    </p><p class="article-text">
        P.S.: Al concluir estas l&iacute;neas, mi amiga Julie Wark me descubri&oacute; un acontecimiento de la biograf&iacute;a de Neruda que desconoc&iacute;a. Aparece recogido en sus memorias <em>Confieso que he vivido</em> (Seix Barral, Barcelona, pp.44): la violaci&oacute;n de una mujer &lsquo;pariah&rsquo; de Ceilan. Neruda relata el episodio con cierta frialdad, aunque acaba admitiendo, con aparente mala conciencia, que su v&iacute;ctima &ldquo;hac&iacute;a bien en despreciarme&rdquo;. Es un pasaje lamentable, chocante, triste. Y hace un da&ntilde;o especial trat&aacute;ndose de un gran poeta comprometido con muchas causas nobles. Pero una vez le&iacute;do, cuesta silenciar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Pisarello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/pablo-neruda-ve-volant_132_3277697.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jul 2017 17:51:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fa37ef68-14d0-42d6-903b-e0276c58f0c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="38922" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fa37ef68-14d0-42d6-903b-e0276c58f0c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="38922" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pablo Neruda viene volando]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fa37ef68-14d0-42d6-903b-e0276c58f0c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pablo Neruda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La exposición antifranquista que reunió en Milán a Picasso, Alberti y Neruda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/antifranquista-milan-picasso-alberti-neruda_1_3353880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd203143-5d6c-46ed-95a2-f2b9206b2ffd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ricardo Zamorano: The great mierda (col. CGIL)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Museo de Historia de Madrid acoge una retrospectiva de la muestra de solidaridad internacional y arte antifranquista celebrada en Milán en 1972</p><p class="subtitle">Que trata de Spagna</p><p class="subtitle">llega por primera vez a nuestro país 45 años después, con obras de Genovés o el Equipo Crónica cedidas por el sindicato italiano CGIL</p><p class="subtitle">Cuando Franco recrudecía la represión contra la lucha obrera, la cita movió el mundo de la cultura en apoyo a la recuperación de las libertades en España</p></div><p class="article-text">
        A&ntilde;o 1972. Franco recrudece la represi&oacute;n contra la lucha obrera. La dictadura corta el paso a las libertades sofocando con violencia huelgas y manifestaciones. El convulso escenario revive la solidaridad internacional y el arte antifranquista. Con un paradigma: el festival <em>Que trata de Spagna</em> que re&uacute;ne en Italia a Picasso, Neruda, Alberti y centenares de artistas pl&aacute;sticos, m&uacute;sicos y poetas con el fin de recaudar dinero para el movimiento obrero clandestino en Espa&ntilde;a. La muestra, 45 a&ntilde;os despu&eacute;s, regresa&nbsp;por primera vez a Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Obras de Luis Gordillo, Antoni T&agrave;pies, Joan Mir&oacute;, Eduardo &Uacute;rculo... Los cuadros y esculturas salieron del pa&iacute;s de forma clandestina por carretera, pasando por Francia, y 17 de estos trabajos est&aacute;n ahora en el Museo de Historia de Madrid (hasta el 10 de septiembre). Junto a fotograf&iacute;as, poemarios, carteles y diversa documentaci&oacute;n de la &eacute;poca, completan la exposici&oacute;n <em>Amnist&iacute;a. Que trata de Espa&ntilde;a. Arte y Solidaridad (Mil&aacute;n 1972 &ndash; Madrid 2017)</em>.
    </p><p class="article-text">
        La Confederazione Generale Italiana del Lavoro (CGIL) es uno de los sindicatos transalpinos que contribuir&iacute;a a la causa y acab&oacute; adquiriendo parte de las obras. Esta colecci&oacute;n art&iacute;stica del antifranquismo, in&eacute;dita en Espa&ntilde;a, cuenta este viernes en su acto inaugural con la presencia de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, el responsable de Pol&iacute;ticas Europeas e Internacionales de la CGIL, Fausto Durante, y el secretario general de CCOO, Ignacio Fern&aacute;ndez Toxo.
    </p><h3 class="article-text">Un &ldquo;hecho ins&oacute;lito y poco conocido&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Aquel original encuentro estaba concebido con una idea: crear un &ldquo;espacio dedicado a la solidaridad internacional con la lucha obrera por las libertades en Espa&ntilde;a&rdquo;. Casi trescientos creadores, la mayor&iacute;a espa&ntilde;oles, aunque tambi&eacute;n italianos y de otras nacionalidades, participaron en el festival cultural con sede en Mil&aacute;n y extensi&oacute;n en Roma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4da928b-3070-4147-9b01-0eb665e1e383_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4da928b-3070-4147-9b01-0eb665e1e383_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4da928b-3070-4147-9b01-0eb665e1e383_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4da928b-3070-4147-9b01-0eb665e1e383_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4da928b-3070-4147-9b01-0eb665e1e383_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f4da928b-3070-4147-9b01-0eb665e1e383_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f4da928b-3070-4147-9b01-0eb665e1e383_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El poeta Rafael Alberti puso nombre a la cita inspirado en la traducci&oacute;n al italiano de un libro de Blas de Otero, <em>Amnist&iacute;a. Que trata de Spagna</em>. Y as&iacute;, marzo del 72 vivir&iacute;a este &ldquo;hecho ins&oacute;lito y poco conocido hist&oacute;ricamente&rdquo;, seg&uacute;n el comisariado de la exposici&oacute;n retrospectiva, Ana Abelaira, Susana Alba y Jos&eacute; Babiano.
    </p><p class="article-text">
        La muestra pict&oacute;rica organizada en los &uacute;ltimos rastros del franquismo por los sindicatos italianos y una todav&iacute;a clandestina Comisiones Obreras sumaba al prop&oacute;sito la m&uacute;sica, con un concierto de cantautores. La divulgaci&oacute;n, con conferencias y propaganda antifranquista. O la poes&iacute;a, con la publicaci&oacute;n de dos libros colectivos.
    </p><p class="article-text">
        Los poetas asum&iacute;an el riesgo que significaba bajo el franquismo &ldquo;que sus nombres aparecieran escritos en un libro editado en el extranjero para la ocasi&oacute;n&rdquo;. Eran a&ntilde;os en los que Franco aceler&oacute; el car&aacute;cter represivo del r&eacute;gimen. Tiempos de trabajadores que ca&iacute;an muertos a balazos por reclamar derechos, como <a href="http://www.ccoo.es/noticia:118144--Ferrol_44_anos_de_los_asesinatos_de_Daniel_y_Amador" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contaban las cr&oacute;nicas de la &eacute;poca</a>.
    </p><h3 class="article-text">La memoria de 'Mil&aacute;n 72'</h3><p class="article-text">
        El compromiso solidario con la lucha obrera, por la amnist&iacute;a y las libertades en Espa&ntilde;a reuni&oacute; a decenas de artistas espa&ntilde;oles. Como Pablo Picasso, &ldquo;que prest&oacute; dos obras casi un a&ntilde;o antes de su muerte&rdquo;. Entre los trabajos cedidos por la CGIL para su primer regreso al pa&iacute;s de las obras expuestas hace 45 a&ntilde;os hay tambi&eacute;n cuadros de Juan Genov&eacute;s, el Equipo Cr&oacute;nica, Joan Giralt o Ricardo Zamorano, entre otros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64e91017-4aa9-481f-8669-5f088daa942c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64e91017-4aa9-481f-8669-5f088daa942c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64e91017-4aa9-481f-8669-5f088daa942c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64e91017-4aa9-481f-8669-5f088daa942c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64e91017-4aa9-481f-8669-5f088daa942c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64e91017-4aa9-481f-8669-5f088daa942c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/64e91017-4aa9-481f-8669-5f088daa942c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La&nbsp;<a href="http://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/Cultura-ocio-y-deporte/Cultura-y-ocio/Museo-de-Historia-de-Madrid?vgnextfmt=default&amp;vgnextoid=ab18a1ead63ab010VgnVCM100000d90ca8c0RCRD&amp;vgnextchannel=c937f073808fe410VgnVCM2000000c205a0aRCRD&amp;idCapitulo=10372828" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muestra del Museo de Historia de Madrid</a> exhibe una versi&oacute;n abreviada de la pel&iacute;cula documental en la que aparecen Alberti y Pablo Neruda, con realizaci&oacute;n de Manuel Esteban Marquillas. El poeta gaditano recita un poema y el chileno comenta el significado de la cita antifranquista de Mil&aacute;n. La cinta se conserva en los archivos de CCOO.
    </p><p class="article-text">
        <em>Amnist&iacute;a. Que trata de </em>Espa&ntilde;a despliega tambi&eacute;n una serie fotogr&aacute;fica sobre la inauguraci&oacute;n en Mil&aacute;n en el a&ntilde;o 72. Y el cat&aacute;logo, los poemarios entonces editados y otros elementos originales de la cita de <em>Arte y Solidaridad</em>. Otro espacio &ldquo;ilustra las tribulaciones que tuvieron que sortear los organizadores hasta llegar a hacer realidad la exposici&oacute;n y el conjunto de actividades culturales&rdquo;, cuentan los organizadores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77f9268f-de53-4dc6-ad47-fce72fe61a71_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77f9268f-de53-4dc6-ad47-fce72fe61a71_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77f9268f-de53-4dc6-ad47-fce72fe61a71_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77f9268f-de53-4dc6-ad47-fce72fe61a71_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77f9268f-de53-4dc6-ad47-fce72fe61a71_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77f9268f-de53-4dc6-ad47-fce72fe61a71_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/77f9268f-de53-4dc6-ad47-fce72fe61a71_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Con las &ldquo;peripecias&rdquo; reflejadas en la correspondencia y otros documentos, disponibles por vez primera en Espa&ntilde;a, la exposici&oacute;n recrea tambi&eacute;n &ldquo;la memoria de Mil&aacute;n 72&rdquo;. Prensa clandestina, carteles y boletines rememoran la trayectoria de esta colecci&oacute;n de arte antifranquista y el contexto en el que tuvo lugar.
    </p><p class="article-text">
        Otro apartado de la muestra est&aacute; dedicado a la solidaridad internacional con la lucha obrera por las libertades en Espa&ntilde;a, con piezas procedentes de Italia, Francia, Holanda, Canad&aacute; o Estados Unidos. M&aacute;s all&aacute; de los cuadros, muchos de los documentos originales proceden del Archivo de Historia del Trabajo (AHT) y del Centro de Documentaci&oacute;n de las Migraciones (CDM) de la Fundaci&oacute;n 1&ordm; de Mayo, de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con esta nueva muestra se quiere rendir un homenaje a los hombres y mujeres del arte, la poes&iacute;a y la m&uacute;sica que estuvieron presentes en las actividades de 1972 en Italia&rdquo;, escriben los comisarios de la exposici&oacute;n. Est&aacute;n todos los nombres y la mirada que vuelve &ldquo;sobre un asunto ampliamente suscitado en la contemporaneidad&rdquo;: el compromiso art&iacute;stico &ldquo;con la realidad sociopol&iacute;tica&rdquo;. Casi medio siglo despu&eacute;s, regresa <em>Que trata de Spagna</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f95c068-3617-45a8-b1fb-ab45281601d1_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f95c068-3617-45a8-b1fb-ab45281601d1_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f95c068-3617-45a8-b1fb-ab45281601d1_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f95c068-3617-45a8-b1fb-ab45281601d1_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f95c068-3617-45a8-b1fb-ab45281601d1_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f95c068-3617-45a8-b1fb-ab45281601d1_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f95c068-3617-45a8-b1fb-ab45281601d1_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Miguel Baquero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/antifranquista-milan-picasso-alberti-neruda_1_3353880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jun 2017 19:09:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bd203143-5d6c-46ed-95a2-f2b9206b2ffd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="223320" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bd203143-5d6c-46ed-95a2-f2b9206b2ffd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="223320" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La exposición antifranquista que reunió en Milán a Picasso, Alberti y Neruda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bd203143-5d6c-46ed-95a2-f2b9206b2ffd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Memoria Histórica,Franquismo,Pablo Picasso,Pablo Neruda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gael García Bernal: "He visto dos series en mi vida, prefiero los documentales"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/entrevistas/gael-garcia-bernal-visto-series_1_3827754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f156cc50-510c-4567-b396-4686d859e874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gael García Bernal: &quot;He visto dos series en mi vida, prefiero los documentales&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El protagonista de</p><p class="subtitle">Neruda</p><p class="subtitle">, que se estrena el próximo viernes 23, está presentando la película de Pablo Larraín en el Festival de San Sebastián</p><p class="subtitle">Anoche recibió el primer Premio Cine Latino, que entrega Jaeger-Le Coultre, en una ceremonia que tuvo lugar en el Teatro Victoria Eugenia</p></div><p class="article-text">
        Las primeras palabras de Gael Garc&iacute;a Bernal son: &ldquo;Perd&oacute;n por el retraso, estoy muy cansado&rdquo;. Era cierto que la entrevista se hab&iacute;a hecho esperar, pero el tono de la conversaci&oacute;n no iba a revelar cansancio alguno. El actor mexicano (Guadalajara, 1978) est&aacute; promocionando d&iacute;a, tarde y noche la pel&iacute;cula <em>Neruda</em>, su &uacute;ltimo trabajo con el director chileno Pablo Larra&iacute;n. En este retrato ir&oacute;nico del poeta, Bernal interpreta al inspector &Oacute;scar Peluchonneau, la n&eacute;mesis del protagonista. La charla comienza por ah&iacute;, por Neruda, y acaba por el mundo de las series. &Eacute;l es el alma de <em>Mozart in the jungle</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo definir&iacute;a el trabajo con Pablo Larra&iacute;n en el set? &iquest;Qu&eacute; tipo de director es con respecto a los actores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un director teatral sin saberlo, creo. Sin hacerlo conscientemente. &Eacute;l entiende que, al poner las piezas sobre el escenario, es cuando se sabe si funcionan o no. Pocos directores conf&iacute;an en eso, muy poco. La mayor&iacute;a creen que al planearlo todo, al abstraerse, es como va a funcionar. &iexcl;&Eacute;l no ensaya! Pero quiz&aacute; es porque siempre ha trabajado con el mismo equipo. Yo llevo solo dos pel&iacute;culas con &eacute;l, pero ya me sent&iacute;a completamente en familia. Ya sabemos c&oacute;mo entrarle y por d&oacute;nde.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo es, en general, su proceso para elegir un personaje? &iquest;En qu&eacute; ingredientes se fija para decidir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay ninguna f&oacute;rmula. Siempre es distinto. Si tuviera que decir qu&eacute; es lo que me convence... es el director o directora. La historia no me convence, por m&aacute;s que haya un gui&oacute;n fant&aacute;stico o un gui&oacute;n incre&iacute;ble. Tiene que ser la persona que est&aacute; detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sabe que hay actores que hacen unas pel&iacute;culas para pagar la casa o la piscina y otras por el arte...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pagar la piscina ser&iacute;a una frivolidad que creo que no... &iexcl;Ser&iacute;a muy fuerte hacer cine por la piscina!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es una exageraci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; papel tiene el dinero en sus decisiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mire, las pel&iacute;culas tienen que ser un acto de fe, de un arrojo tremendo. Tiene que haber eso. Que haya pel&iacute;culas que te puedan dar cierto dinero como para poder mantener a tu familia... es una fortuna, porque hay pel&iacute;culas que no lo pueden hacer. Pero no lo veo imprescindible. Ahora estoy haciendo una serie y es distinto. La serie es una novela, el cine es una poes&iacute;a. Quiero hacer pel&iacute;culas por el gusto de hacerlas y vivir de eso. Pero necesito poco dinero para estar bien, aunque tenga hijos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que seguimos en la llamada 'edad de oro' de las series? &iquest;Ve series?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que no. He visto dos series en mi vida. Me gust&oacute; 'The wire', por ejemplo. Me fascin&oacute;, me volvi&oacute; loco. Despu&eacute;s vi 'Breaking bad' y no me gust&oacute; tanto. Y esto tiene que ver con que, a final de cuentas, lo que siento es que en la tele lo que impera es la historia. En cambio el cine es un acto po&eacute;tico, y eso me prende m&aacute;s. No veo muchas series porque el d&iacute;a tiene 24 horas y es complicado ver todo lo que hay. Me gusta mucho leer, escuchar m&uacute;sica, tocar m&uacute;sica... &iexcl;Ahora, me encantan los documentales! Eso s&iacute; lo veo. Mucho. Por eso tengo un festival de documentales
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el Gael director?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues ah&iacute;, tratando de tomarme el tiempo para hacer bien las cosas. Estoy tratando de encontrar el momento para poder hacerlo. Pero creo que pronto, el a&ntilde;o que viene voy a dirigir una peliculita.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Martos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/kinotico/entrevistas/gael-garcia-bernal-visto-series_1_3827754.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Sep 2016 15:45:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f156cc50-510c-4567-b396-4686d859e874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1498819" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f156cc50-510c-4567-b396-4686d859e874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1498819" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Gael García Bernal: "He visto dos series en mi vida, prefiero los documentales"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f156cc50-510c-4567-b396-4686d859e874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cine de San Sebastián,Pablo Neruda]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
