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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tanzania]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/tanzania/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tanzania]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Abortos no deseados y bebés infectados en el embarazo: el impacto de las decisiones de Trump en la lucha contra el VIH en África]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/abortos-no-deseados-bebes-infectados-embarazo-impacto-decisiones-trump-lucha-vih-africa_1_12615563.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc9c9200-bc36-4c9f-aa6c-c7e53cf707d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1384y59.jpg" width="1200" height="675" alt="Abortos no deseados y bebés infectados en el embarazo: el impacto de las decisiones de Trump en la lucha contra el VIH en África"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El corte en seco de los fondos a ayuda exterior durante unos meses ha echado por tierra el frágil ecosistema para hacer frente a la enfermedad</p><p class="subtitle">Los recortes de Trump ya se notan en Ghana: miles de medicamentos donados, en riesgo de caducar por la falta de fondos para repartirlos</p></div><p class="article-text">
        Un nuevo informe elaborado por la organizaci&oacute;n <em>Physicians for Human Rights </em>(PHR) alerta de que la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/usaid-trump-quiere-acabar_1_12024920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">congelaci&oacute;n de los fondos</a> para la asistencia humanitaria decretada por el Gobierno de Donald Trump ha puesto en riesgo d&eacute;cadas de progreso en la lucha contra la epidemia de VIH y ha desencadenado una cat&aacute;strofe sanitaria en la regi&oacute;n de &Aacute;frica oriental. El estudio documenta casos de mujeres seropositivas que decidieron abortar por miedo a trasmitir el virus a sus hijos, as&iacute; como beb&eacute;s que acabaron contagiados durante el embarazo ante la falta de acceso a medicamentos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos creando una bomba letal para el futuro&rdquo;, denuncia uno de los trabajadores entrevistados para el informe. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Donald Trump emiti&oacute; el 20 de enero de 2025 una orden ejecutiva que congel&oacute; todos los nuevos fondos de asistencia humanitaria y orden&oacute; una revisi&oacute;n de 90 d&iacute;as de los existentes. Apenas cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, el secretario de Estado, Marco Rubio, envi&oacute; &oacute;rdenes de paralizaci&oacute;n de todos los programas en curso, lo que supuso el freno inmediato de cientos de proyectos, incluido el PEPFAR, el plan estrella de Washington para combatir el VIH en pa&iacute;ses de bajos ingresos, sobre todo del &Aacute;frica subsahariana. 
    </p><p class="article-text">
        La congelaci&oacute;n de los fondos fue parte de la paralizaci&oacute;n general de la ayuda internacional de Estados Unidos. Aunque posteriormente se concedieron excepciones parciales, la primera semana tras las &oacute;rdenes de suspensi&oacute;n fue especialmente cr&iacute;tica: cl&iacute;nicas de Uganda y Tanzania tuvieron prohibido dispensar medicamentos comprados con fondos estadounidenses y se interrumpieron por completo los servicios comunitarios de distribuci&oacute;n de antirretrovirales. 
    </p><p class="article-text">
        En los testimonios recogidos por PHR, profesionales sanitarios describen que recibieron mensajes de WhatsApp y correos electr&oacute;nicos que les ordenaban detener inmediatamente todas las actividades, dejando a pacientes y programas abandonados y sin alternativas. Uno de los trabajadores comunitarios en Tanzania relata: &ldquo;Ese d&iacute;a ya ten&iacute;amos organizadas las rondas para entregar la medicaci&oacute;n en la comunidad, y de repente nos dijeron que par&aacute;semos todo. Muchos pacientes llevan meses llamando y no sabemos c&oacute;mo ayudarles&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No quería que me culparan de traer al mundo a un bebé enfermo, así que decidí abortar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El mismo informe recoge testimonios de mujeres que han interrumpido su embarazo por miedo a dar a luz a un ni&ntilde;o con VIH: &ldquo;No quer&iacute;a que me culparan de traer al mundo a un beb&eacute; enfermo, as&iacute; que decid&iacute; abortar&rdquo;, cuenta. Seg&uacute;n los datos recogidos, en algunas de las regiones hasta un 25% de las mujeres embarazadas seropositivas trasmitieron el virus a sus hijos durante esos meses cr&iacute;ticos. &ldquo;Es realmente doloroso ver a alguien dar a luz a un beb&eacute; cuyo primer test de ADN es positivo en VIH, simplemente porque no tuvo acceso al tratamiento&rdquo;, dice un trabajador sanitario ugand&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, varios pacientes describieron la angustia de ver sus reservas de medicamentos agotarse y tener que saltarse la dosis. &ldquo;Me dieron solo 14 pastillas, cuando antes recib&iacute;a medicaci&oacute;n para tres meses. Me entr&oacute; miedo y ansiedad. Pens&eacute;: '&iquest;y si ma&ntilde;ana ya no hay m&aacute;s?'&rdquo;, explica una joven ugandesa en el informe. 
    </p><h2 class="article-text">Aumento del estigma </h2><p class="article-text">
        La crisis ha tenido un efecto colateral especialmente grave: la intensificaci&oacute;n del estigma. El informe documenta un aumento de agresiones f&iacute;sicas y verbales contra personas con VIH y contra colectivos hist&oacute;ricamente discriminados. Desde Tanzania, un m&eacute;dico alerta en el informe: &ldquo;Si dejamos atr&aacute;s a las poblaciones clave y vulnerables, estamos creando una bomba letal para el futuro&rdquo;. PHR a&ntilde;ade que la exclusi&oacute;n de estos grupos tras la suspensi&oacute;n de los fondos agrav&oacute; a&uacute;n m&aacute;s la discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las interrupciones tambi&eacute;n supusieron la desaparici&oacute;n de los espacios comunitarios seguros que hab&iacute;an sido financiados con cargo al PEPFAR, lo que dej&oacute; a muchos sin un lugar donde recibir tratamiento o apoyo sin ser se&ntilde;alados. En Uganda, un trabajador comunitario explica en el informe que, tras la cancelaci&oacute;n del programa, los locales que serv&iacute;an de puntos de distribuci&oacute;n de medicinas fueron desalojados y alquilados a otros inquilinos, lo que impidi&oacute; retomar el servicio incluso recibir la autorizaci&oacute;n parcial para reanudarlo. 
    </p><h2 class="article-text">El otro efecto</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las cifras, el informe subraya el golpe de esta decisi&oacute;n sobre la confianza de los pacientes a la estabilidad de su tratamiento. Muchos de los seropositivos entrevistados han expresado el temor a que los medicamentos se agoten de manera definitiva. El trabajo de PHR recoge el caso de un paciente que le dijo a su m&eacute;dico: &ldquo;&iquest;Ahora quieres que me muera? Si no me das medicaci&oacute;n para seis meses, temo no volver a recibirla nunca m&aacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los m&eacute;dicos entrevistados describen el efecto de la medida: &ldquo;Lo que tem&iacute;amos hace tiempo ya est&aacute; pasando: la gente est&aacute; tomando la medicaci&oacute;n un d&iacute;a s&iacute; y otro no, y eso genera resistencia [viral]. Este recorte es una sentencia de muerte para muchos&rdquo;, ha indicado a la organizaci&oacute;n un facultativo de Uganda. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> “Lo que temíamos hace tiempo ya está pasando: la gente está tomando la medicación un día sí y otro no, y eso genera resistencia [viral]. Este recorte es una sentencia de muerte para muchos”.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque la interrupci&oacute;n fuese temporal, fue suficiente para destruir el delicado ecosistema de la lucha contra el VIH, en el que no basta con tener medicinas en la estanter&iacute;a de una farmacia, sino que tambi&eacute;n se necesitan sistemas sostenidos de acompa&ntilde;amiento para que las personas puedan mantener el tratamiento, seg&uacute;n la ONG. Los programas comunitarios, los equipos de gestores de casos y las estrategias de entrega adaptada de medicinas se desmoronaron con el recorte.
    </p><p class="article-text">
        La paralizaci&oacute;n de los fondos vino acompa&ntilde;ada de una reforma administrativa que incluy&oacute; recortes en el programa de asistencia USAID y alteraciones en su estructura operativa. Ahora, y con el foco en la regi&oacute;n de &Aacute;frica oriental, est&aacute; en riesgo el futuro de miles de pacientes en Tanzania y Uganda.
    </p><p class="article-text">
        La Casa Blanca propuso en mayo un recorte del 66% de la financiaci&oacute;n internacional destinada al VIH. En paralelo, la Oficina del Presupuesto (OMB) retuvo cerca de la mitad de los 6.000 millones de d&oacute;lares ya aprobados por el Congreso para el PEPFAR, lo que ha dejado a pa&iacute;ses como Uganda y Tanzania en estado cr&iacute;tico. El informe de PHR documenta que un 25% de los fondos de atenci&oacute;n y tratamiento para Uganda se han cancelado o est&aacute;n en riesgo de desaparecer, un 30% de los recursos de prevenci&oacute;n ya est&aacute;n suspendidos y un 17% del presupuesto global ha quedado sin destino definitivo.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este escenario, PHR llama al Congreso estadounidense a actuar de inmediato. Plantea restaurar en su totalidad la financiaci&oacute;n del PEPFAR en el presupuesto para 2026, volver a autorizar el programa y asegurar una transici&oacute;n ordenada hacia los sistemas de salud locales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/abortos-no-deseados-bebes-infectados-embarazo-impacto-decisiones-trump-lucha-vih-africa_1_12615563.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Sep 2025 21:03:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abortos no deseados y bebés infectados en el embarazo: el impacto de las decisiones de Trump en la lucha contra el VIH en África]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[VIH,África,Recortes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta es la zona de África de la que se dice que vienen los primeros seres humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/zona-africa-dice-vienen-primeros-seres-humanos-pm_1_12571233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4311e24-8e40-4ca9-b710-97a2d3de19eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta es la zona de África de la que se dice que vienen los primeros seres humanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El valle del Rift, en África oriental, concentra los hallazgos que revelan los orígenes de nuestra especie</p><p class="subtitle">Así son todas las regiones en las que se divide el continente con más países del mundo: más allá de África</p></div><p class="article-text">
        Cuando hablamos de los primeros seres humanos, no podemos evitar mirar hacia &Aacute;frica oriental, la regi&oacute;n donde nuestro g&eacute;nero, <strong>Homo</strong>, comenz&oacute; a dar sus primeros pasos hace m&aacute;s de dos millones de a&ntilde;os. All&iacute;, entre valles y r&iacute;os, se conservan restos f&oacute;siles que han permitido reconstruir c&oacute;mo los hom&iacute;nidos m&aacute;s antiguos evolucionaron hasta convertirse en <strong>Homo sapiens</strong>, convirtiendo al valle del Rift en una verdadera cuna de la humanidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>El valle del Rift: laboratorio de la evoluci&oacute;n humana</strong></h2><p class="article-text">
        Situado en pa&iacute;ses como Etiop&iacute;a y Tanzania, el <strong>valle del Rift</strong> concentra algunos de los yacimientos arqueol&oacute;gicos m&aacute;s importantes del planeta. Desde hace d&eacute;cadas, equipos de investigadores de todo el mundo trabajan en estas excavaciones para desentra&ntilde;ar el origen de nuestra especie. La combinaci&oacute;n de f&oacute;siles bien conservados, sedimentos datables y restos de herramientas de piedra ha permitido trazar la l&iacute;nea evolutiva desde los primeros hom&iacute;nidos hasta los cazadores-recolectores del Pleistoceno.
    </p><p class="article-text">
        Entre los especialistas m&aacute;s destacados se encuentra Ignacio de la Torre, del Instituto de Historia del CSIC, cuyo trabajo desde 2006 ha profundizado en la arqueolog&iacute;a de los or&iacute;genes humanos en &Aacute;frica oriental. Su investigaci&oacute;n abarca desde los primeros miembros del <strong>g&eacute;nero Homo</strong>, hace m&aacute;s de 2 millones de a&ntilde;os, hasta las sociedades de cazadores-recolectores que sobrevivieron hasta la &uacute;ltima Edad de Hielo, ofreciendo una visi&oacute;n completa de nuestra evoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica y social.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Excavaciones que revelan la historia de la humanidad</strong></h2><p class="article-text">
        Los equipos arqueol&oacute;gicos estudian tanto los f&oacute;siles humanos como la <strong>tecnolog&iacute;a l&iacute;tica</strong>: herramientas de piedra que muestran c&oacute;mo nuestros ancestros cazaban, recolectaban y transformaban su entorno. Cada hallazgo aporta informaci&oacute;n sobre la vida cotidiana, los movimientos migratorios y la adaptaci&oacute;n al medio de estos primeros humanos.
    </p><p class="article-text">
        La actividad arqueol&oacute;gica no se limita a un solo pa&iacute;s: los proyectos internacionales recorren el Rift, combinando geolog&iacute;a, paleontolog&iacute;a y arqueolog&iacute;a para reconstruir la historia de nuestra especie. Cada capa de sedimento es una c&aacute;psula del tiempo que revela c&oacute;mo la humanidad evolucion&oacute; en un continente que sigue siendo, hoy m&aacute;s que nunca, la cuna de todos nosotros.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>valle del Rift en &Aacute;frica oriental</strong> no solo es un testigo silencioso de millones de a&ntilde;os de evoluci&oacute;n: es un recordatorio de que nuestra historia empez&oacute; all&iacute;, entre paisajes que todav&iacute;a hoy conservan los secretos de los primeros pasos de la humanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/zona-africa-dice-vienen-primeros-seres-humanos-pm_1_12571233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Sep 2025 05:00:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[África,Historia,Patrimonio de la Humanidad,Uganda,Tanzania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos turistas españolas mueren en un accidente en Tanzania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/turistas-espanolas-mueren-accidente-tanzania_1_11572542.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/684ef65b-69bf-4b7d-8cac-d41e2ceb8a18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos turistas españolas mueren en un accidente en Tanzania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las víctimas son madre e hija, procedentes de Getxo; el padre y el hijo también resultaron heridos</p></div><p class="article-text">
        Dos turistas espa&ntilde;olas han muerto un accidente que tuvo lugar este domingo en Tanzania. Fuentes de Exteriores se&ntilde;alaron en un primer momento que dos ciudadanas espa&ntilde;olas se encontraban heridas tras un accidente en el pa&iacute;s africano, y finalmente se ha confirmado su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informa Europa Press, las dos turistas eran madre e hija, vascas, y resid&iacute;an en la localidad vizca&iacute;na de Getxo. Su veh&iacute;culo volc&oacute; y cay&oacute; desde una altura de 600 metros en la pista de acceso al cr&aacute;ter de Ngorongoro.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.getxo.eus/es/oficina-prensa/notas-prensa/notas-prensa/8077" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un comunicado publicado este martes</a>, la alcaldesa de Getxo, Amaia Aguirre, ha mostrado su consternaci&oacute;n y trasladado sus &ldquo;m&aacute;s sinceras condolencias&rdquo; a la familia ante el &ldquo;tr&aacute;gico accidente acaecido en Tanzania&rdquo; en el que han fallecido dos vecinas de su localidad. Aguirre muestra &ldquo;todo su apoyo y disponibilidad&rdquo; a la familia, al tiempo que ha pedido &ldquo;respeto a la intimidad&rdquo; de la misma.
    </p><p class="article-text">
        En el accidente de tr&aacute;fico, adem&aacute;s de fallecer madre e hija, resultaron heridos el padre y otro hijo de la familia. El padre tiene heridas graves en las piernas, y el hijo adolescente sufri&oacute; lesiones m&aacute;s leves en las costillas, seg&uacute;n han informado a EFE fuentes pr&oacute;ximas a la familia.
    </p><p class="article-text">
        La Embajada de Espa&ntilde;a en el pa&iacute;s africano est&aacute; haciendo todas las gestiones necesarias para asistir a la familia y se ha informado tambi&eacute;n a su entorno desde que se tuvo conocimiento. Adem&aacute;s, se viene dando acompa&ntilde;amiento a la familia desde que se produjo el suceso, seg&uacute;n han se&ntilde;alado las citadas fuentes. El Ministerio de Exteriores, Uni&oacute;n Europea y Cooperaci&oacute;n se encuentra recabando informaci&oacute;n del accidente. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencias, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/turistas-espanolas-mueren-accidente-tanzania_1_11572542.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Aug 2024 20:46:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Tanzania,África,Sucesos,Turismo,Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación,Accidentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al menos 19 muertos tras estrellarse un avión en el lago Victoria, en Tanzania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/19-muertos-avion-estrellado-tanzania_1_9687213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c928edbf-48eb-490a-8ab0-cc990255dd7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al menos 19 muertos tras estrellarse un avión en el lago Victoria, en Tanzania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A bordo de la nave viajaban 39 pasajeros, entre ellos un menor, y cuatro tripulantes</p></div><p class="article-text">
        Al menos 19 personas han muerto este domingo despu&eacute;s de que un avi&oacute;n de la aerol&iacute;nea tanzana Precision Air se estrellara por la ma&ntilde;ana en el lago Victoria con 39 pasajeros, entre ellos un menor, y cuatro tripulantes, seg&uacute;n ha confirmado el primer ministro del pa&iacute;s, Kassim Majaliwa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Enviamos nuestras condolencias a quienes han perdido a sus seres queridos y a todos los tanzanos por este incidente que se ha cobrado la vida de 19 personas&rdquo;, ha declarado a los medios Majaliwa tras desplazarse al lugar de los hechos. &ldquo;Continuaremos con las investigaciones y emitiremos directivas sobre los pasos a tomar&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Antes de este anuncio, Issasanda Kaniki, director m&eacute;dico del Hospital Regional de Referencia de Kagera, regi&oacute;n noroccidental donde se produjo el desastre, hab&iacute;a cifrado en tres los muertos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Precision Air &ndash;una de las principales aerol&iacute;neas privadas de Tanzania&ndash;, el accidente ocurri&oacute; a las 08.53 hora local (06.53 hora espa&ntilde;ola) cuando el vuelo PW 494, con un avi&oacute;n ATR 42-500, viajaba entre las ciudades de Dar es Salam y Bukoba, capital de Kagera.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1589250831160778752?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Un equipo de personal especializado de Precision Air y de la TCAA (Autoridad de Aviaci&oacute;n Civil de Tanzania) est&aacute;n de camino a Bukoba para proporcionar cualquier apoyo y asistencia que puedan ser necesarios&rdquo;, ha a&ntilde;adido la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a la radiotelevisi&oacute;n nacional tanzana (TBC) la &ldquo;intensa lluvia y los fuertes vientos&rdquo; provocaron el accidente. Uno de los pasajeros del avi&oacute;n ha ratificado esa hip&oacute;tesis al canal mientras era atendido en el hospital. &ldquo;El vuelo iba bien pero cuando nos acercamos a Bukoba el tiempo cambi&oacute;. El piloto lo anunci&oacute; y lo pod&iacute;amos notar por los movimientos del avi&oacute;n&rdquo;, ha dicho el afectado, llamado Richard Komba.
    </p><p class="article-text">
        La presidenta de Tanzania, Samia Saluhu Hassan, ha lamentado el accidente y ha llamado a la calma en <a href="https://twitter.com/SuluhuSamia/status/1589168162867908608?s=20&amp;t=XZsrdMZzCvO9Dgk3r2a6dg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mensaje publicado a trav&eacute;s de la red social Twitter.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He recibido con pesar la informaci&oacute;n del accidente a&eacute;reo de la empresa Precision en el Lago Victoria, en la regi&oacute;n de Kagera Env&iacute;o mis condolencias a todos los afectados por este accidente. Mantengamos la calma mientras contin&uacute;a la operaci&oacute;n de rescate y mientras pedimos a Al&aacute; que nos ayude&rdquo;, ha escrito la mandataria.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de la Comisi&oacute;n de la Uni&oacute;n Africana (UA), Moussa Faki Mahamat, tambi&eacute;n ha expresado su solidaridad con los afectados.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1589186257925836801?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestros corazones y oraciones est&aacute;n con las familias de los pasajeros que viajaban en un avi&oacute;n que se estrell&oacute; en el lago Victoria&rdquo;, ha declarado el mandatario.
    </p><p class="article-text">
        V&iacute;deos difundidos en las redes sociales muestran el avi&oacute;n casi completamente hundido y rodeado de lanchas motoras que ayudaban en las tareas de rescate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/19-muertos-avion-estrellado-tanzania_1_9687213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Nov 2022 15:37:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al menos 19 muertos tras estrellarse un avión en el lago Victoria, en Tanzania]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tanzania,Accidentes aéreos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mercado de esclavos de Stone Town, la ciudad de piedra de Zanzíbar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/mercado-esclavos-stone-town-zanzibar_1_1554502.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10a61b40-f20d-4d3c-acf0-6466199ab2cb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El Museo de la Esclavitud de Zanzibar se levanta donde antes estaba el mercado de esclavos de la ciudad."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se calcula que entre 1830 y 1873 en el mercado de esclavos de Zanzíbar se subastaron unas 600.000 personas procedentes del continente africano</p><p class="subtitle">En la segunda mitad del siglo XIX Zanzíbar se convirtió en el principal mercado de esclavos de África oriental, empujado por comerciantes europeos, árabes e indios, y avivado por negocios como el del marfil y el clavo</p><p class="subtitle">Donde antes se encontraba el principal mercado de esclavos de Zanzíbar hoy se puede visitar una exposición dedicada a las miles de personas que vivieron y murieron sin libertad</p></div><p class="article-text">
        Zanz&iacute;bar. Mediados del siglo XIX. El ajetreo de la capital es fren&eacute;tico. Barcos llegan y se van. Unos desde el continente africano y otros con rumbo m&aacute;s all&aacute; de los oc&eacute;anos. La actividad llega a todos los rincones de la ciudad, en sus calles parece no haber descanso. Pero es en Mkunazini, el lugar del principal mercado p&uacute;blico de esclavos de todo el &Aacute;frica oriental, donde quiere estar todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Muchos miles de esclavos llegaron por Zanz&iacute;bar, la mayor&iacute;a de paso y algunos para quedarse, de manera que dos tercios de la poblaci&oacute;n de la isla lleg&oacute; a ser esclava. Hoy, donde antes se compraban y vend&iacute;an personas, se encuentra el <a href="http://www.formerslavemarketsitezanzibar.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">East Africa Slave Trade Exhibit</a>, el Museo de la Esclavitud de Zanz&iacute;bar. Una visita imprescindible si pasas por Stone Town, el casco antiguo de Ciudad de Zanz&iacute;bar, b&aacute;sica para conocer a fondo la magnitud que tuvo el negocio de los esclavos hace no tanto tiempo. Un lugar que impresiona, que revuelve conciencias y que todo el mundo deber&iacute;a visitar.
    </p><p class="article-text">
        Por su ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica en el Oc&eacute;ano &Iacute;ndico y su proximidad al continente africano, durante la segunda mitad del siglo XIX Zanz&iacute;bar se convirti&oacute; en un centro neur&aacute;lgico del comercio de esclavos, un negocio lucrativo dirigido por europeos, indios, &aacute;rabes y l&iacute;deres locales que transform&oacute; para siempre la vida de miles y miles de personas, e influ&iacute;a en todos los estratos sociales. Tanto es as&iacute; que en 1860 cualquier persona pod&iacute;a recibir beneficios generados por la esclavitud, incluso esclavos que consegu&iacute;an algo de dinero se convert&iacute;an ellos mismos en negreros, por surrealista que parezca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        As&iacute;, llev&aacute;ndote de la mano a lo largo de la historia de la esclavitud centrada en Zanz&iacute;bar, el&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/EastAfricanSlaveTradeExhibitZanzibar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">East African Slave Trade Exhibit</a> te muestra c&oacute;mo fue, qui&eacute;nes eran, en qu&eacute; se basaba, de d&oacute;nde ven&iacute;an, c&oacute;mo se negociaba y a d&oacute;nde iban los esclavos del Este de &Aacute;frica, antes de que llegase su abolici&oacute;n en 1873 y se pudiera empezar a hablar de libertad.
    </p><h3 class="article-text">El museo m&aacute;s importante de Zanz&iacute;bar</h3><p class="article-text">
        Stone Town tiene mucho que ver. Como sus callejuelas, sus palacios, sus caserones coloniales, sus puertas de madera, el mercado de Darajani, los jardines de Forodhani, la Casa de las Maravillas o el fuerte oman&iacute;. Sin olvidar por supuesto la casa donde naci&oacute; Freddie Mercury, claro. Pero todo eso es otra historia que debe ser contada en otro momento.
    </p><p class="article-text">
        La exhibici&oacute;n sobre la esclavitud de Zanz&iacute;bar debe incluirse s&iacute; o s&iacute; junto a todo lo anterior. Aqu&iacute; recibir&aacute;s la mayor cantidad de informaci&oacute;n sobre la esclavitud que puedas imaginar, as&iacute; que ve sin prisas, porque f&aacute;cilmente te atrapar&aacute; durante un par de horas. Sus paneles informativos, sus ilustraciones y sus fotograf&iacute;as te transportar&aacute;n a una &eacute;poca en la que la crueldad parec&iacute;a no tener fin, cuando miles de personas mor&iacute;an y sufr&iacute;an para el beneficio de unos pocos.
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                </figure><h3 class="article-text">Lo que te espera en el museo de la esclavitud</h3><p class="article-text">
        El repaso hist&oacute;rico es completo y las diferentes salas te llevar&aacute;n por la tierra de origen de los esclavos, su transporte, el proceso de compra y venta en los mercados, los destinos y las funciones de los esclavos, c&oacute;mo y cu&aacute;ndo lleg&oacute; la abolici&oacute;n, cu&aacute;l fue el panorama legal y c&oacute;mo hoy, en pleno siglo XXI, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Venta-esclavos-Libia-secreto-indignacion_0_711479274.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convivimos con otras formas de esclavitud</a>.
    </p><p class="article-text">
        En &Aacute;frica la esclavitud se ha practicado al menos desde que hay constancia escrita, pero el auge del islam y la demanda europea hizo que viviera una verdadera explosi&oacute;n en el siglo XIX, obligando a los comerciantes a adentrarse en el continente en busca de nuevos esclavos. Incluso los l&iacute;deres locales comenzaron a provocar guerras deliberadamente para capturar personas de otros grupos &eacute;tnicos para venderlos despu&eacute;s, y as&iacute; sacarse un beneficio.
    </p><p class="article-text">
        En la exposici&oacute;n ver&aacute;s c&oacute;mo eran las caravanas de esclavos, marchas que pod&iacute;an durar varios a&ntilde;os y mover a m&aacute;s de un millar de personas esclavizadas. C&oacute;mo de la mano del negocio de los esclavos vivi&oacute; su auge el del marfil, convirtiendo a Zanz&iacute;bar en el mayor exportador de marfil del mundo, y el del clavo, donde las plantaciones de esta especia concentraban a miles de esclavos como mano de obra.
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        Conocer&aacute;s tambi&eacute;n qui&eacute;n fue Tippu Tip, el mayor y m&aacute;s poderoso comerciante de esclavos y marfil del &Aacute;frica oriental en la segunda mitad del siglo XIX, c&oacute;mo se subastaban los esclavos en el mercado y c&oacute;mo se transportaban despu&eacute;s en barcos a sus nuevos destinos. La magnitud fue tal con el auge de los &aacute;rabes oman&iacute;es que en la d&eacute;cada de 1860 se calcula que cada a&ntilde;o pasaban por Zanz&iacute;bar entre 10.000 y 50.000 esclavos, por lo que se puede hablar de unas cifras que alcanzan los 600.000 esclavos entre 1830 y 1873. Fue el 5 de junio de 1873 cuando la presi&oacute;n brit&aacute;nica consigui&oacute; firmar un tratado con el sultanato oman&iacute; para abolir la esclavitud. Pero su abolici&oacute;n solo la hizo ilegal, y a&uacute;n hubo que esperar varias d&eacute;cadas hasta que se pudiera hablar de verdadera libertad.
    </p><h3 class="article-text">El mercado, su monumento y la catedral</h3><p class="article-text">
        Conforme avanzas a lo largo de la exhibici&oacute;n llegar&aacute; un momento en el que bajar&aacute;s unas escaleras, agachar&aacute;s la cabeza y llegar&aacute;s a los s&oacute;tanos del edificio. All&iacute; encontrar&aacute;s las celdas en las que los esclavos esperaban hacinados el momento de salir al mercado y ser subastados. Puedes hacerte una buena idea de las condiciones, con cadenas y grilletes incluidos.
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        Fuera, en las inmediaciones, se levanta el monumento a los esclavos. Cinco esclavos asoman desde el interior de un hoyo por debajo del nivel del suelo, hechos en piedra y encadenados entre s&iacute;, mientras esperan con gesto de desesperaci&oacute;n e impotencia el momento de su venta. Un peque&ntilde;o homenaje a las miles de personas que pasaron por all&iacute; bajo esas condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Y all&iacute; mismo, en el mismo terreno, se encuentra la catedral anglicana, la primera que se construy&oacute; en &Aacute;frica oriental. Data de la d&eacute;cada de 1870 y fue erigida en el lugar que ocupaba el mercado de esclavos tras su abolici&oacute;n oficial por la Universities Mission to Central Africa. Su altar, en teor&iacute;a, se encuentra en el lugar que ocupaba el &aacute;rbol donde los esclavos eran atados y azotados, donde un c&iacute;rculo de m&aacute;rmol blanco rodeado de rojo, que recuerda su sangre, representa su sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        David Livingstone fue uno de los grandes precursores de la abolici&oacute;n de la esclavitud y cuando el explorador brit&aacute;nico muri&oacute; su coraz&oacute;n fue enterrado en la aldea de Chitambo, en Zambia, y sobre &eacute;l naci&oacute; un &aacute;rbol. En esta catedral encontrar&aacute;s un crucifijo hecho con madera de ese &aacute;rbol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/mercado-esclavos-stone-town-zanzibar_1_1554502.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2019 12:52:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mercado de esclavos de Stone Town, la ciudad de piedra de Zanzíbar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tanzania,Esclavitud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ngorongoro, el cráter más vivo del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ngorongoro-crater-vivo-mundo_1_1744388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d3a9b23-e64d-4bd1-a7df-5d3f1191cad7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Es relativamente fácil ver diferentes grupos de leones dentro del cráter del Ngorongoro."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras el Serengueti, la Zona Protegida del Ngorongoro es el mejor destino para contemplar animales salvajes y en libertad de toda Tanzania</p><p class="subtitle">Uno de los mayores atractivos que ofrece el Ngorongoro es la posibilidad de contemplar al amenazadísimo rinoceronte negro</p><p class="subtitle">El cráter de este volcán, con una superficie de 264 kilómetros cuadrados, concentra la mayor densidad de leones de toda África</p></div><p class="article-text">
        Al norte de Tanzania, no muy lejos de la frontera con Kenia y conectado con el Serengueti, se encuentra uno de los parajes naturales m&aacute;s espectaculares de toda &Aacute;frica: la <a href="http://www.ncaa.go.tz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zona Protegida del Ngorongoro</a>. Tiene una extensi&oacute;n de 8.292 kil&oacute;metros cuadrados, un &aacute;rea volc&aacute;nica plagada de viejos volcanes extintos en el que la vista se pierde sin alcanzar el horizonte. Y all&iacute;, donde antes hubo lava y explosiones, un cr&aacute;ter sobresale ante todos los dem&aacute;s como un aut&eacute;ntico Jard&iacute;n del Ed&eacute;n, un cr&aacute;ter donde la vida salvaje se agolpa y vive en libertad.
    </p><p class="article-text">
        El cr&aacute;ter del Ngorongoro es algo fuera de la com&uacute;n, en su caldera se concentra una buena representaci&oacute;n de las especies m&aacute;s caracter&iacute;sticas de la fauna africana y dadas sus peque&ntilde;as dimensiones, con 19 kil&oacute;metros de ancho y 264 kil&oacute;metros cuadrados de superficie, la densidad de animales hace que sea muy f&aacute;cil contemplarlos. Las paredes del cr&aacute;ter se elevan casi en vertical hasta los 400 y 600 metros de altura, creando una barrera natural y un ecosistema &uacute;nico y protegido. Un lugar que por nada del mundo te deber&iacute;as perder si viajas a Tanzania.
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                </figure><h3 class="article-text">Un espect&aacute;culo de vida en las alturas</h3><p class="article-text">
        La Zona Protegida del Ngorongoro es enorme y est&aacute; considerada <a href="https://whc.unesco.org/es/list/39" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patrimonio Mundial por la UNESCO</a>. El ascenso por su cara sur atraviesa bosques h&uacute;medos tropicales donde la frondosidad no deja ver mucho m&aacute;s all&aacute;, con una vegetaci&oacute;n impenetrable, mientras que en su extremo noroeste se extienden llanuras de sabana hasta toparse con el Parque Nacional del Serengueti. Ese es el territorio de los masais, se calcula que unos 40.000 masais viven aqu&iacute; y los ver&aacute;s pastoreando con su ganado de un lado a otro, con vacas y cabras que se cruzan con cebras, &ntilde;us y jirafas como si tal cosa.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el Ngorongoro tambi&eacute;n ha pasado a la historia por su importancia en la evoluci&oacute;n humana. No muy lejos se encuentra la Garganta de Oldupai (o Olduvai), conocida como la cuna de la humanidad desde que en 1959 la antrop&oacute;loga brit&aacute;nica <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mary_Leakey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mary Leakey</a> encontrara el cr&aacute;neo de un hom&iacute;nido primitivo de hace 1,8 millones de a&ntilde;os, lo que revolucion&oacute; todas las teor&iacute;as conocidas hasta entonces.
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        Pero el espect&aacute;culo de vida llega cuando se alcanza la cresta del cr&aacute;ter del Ngorongoro y se mira en su interior. Tras acceder a la Zona Protegida por la entrada de Lodoare, su puerta sur, se asciende durante varios kil&oacute;metros hasta el borde del cr&aacute;ter para llegar a un mirador que deja sin respiraci&oacute;n. Delante de ti tendr&aacute;s la caldera del Ngorongoro en toda su inmensidad y ya agudizando la vista empezar&aacute;s a ver animales, reba&ntilde;os que se mueven de un lado a otro dentro de unas paredes naturales pr&aacute;cticamente circulares. El clima es fresco, la base de la caldera se encuentra a unos 1.800 metros de altitud y solo hay tres caminos que bajan hasta ella, uno de subida, uno de baja y uno en ambos sentidos. Por lo que llegados a este punto, es el momento de<a href="https://www.eldiario.es/viajes/naturaleza_y_aventura/primer-safari-guia-disfrutarlo-maximo_0_843066744.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> hacer un safari</a>.
    </p><h3 class="article-text">La fauna del Ngorongoro</h3><p class="article-text">
        Si has llegado hasta aqu&iacute; es porque te apasionan los animales y si aqu&iacute; hay animales es porque hay agua. Adem&aacute;s del gran lago salado Magadi, donde se concentran innumerables flamencos en &eacute;poca lluviosa, hay algunos r&iacute;os, lagos y humedales de agua dulce ideales para el desarrollo de la vida.
    </p><p class="article-text">
        Pero entrando en materia, diremos que dentro del cr&aacute;ter hay contabilizados unos 300 elefantes, unas 600 hienas y entre 50 y 60 leones. De hecho, dada su alta concentraci&oacute;n en este peque&ntilde;o espacio, es el punto con mayor densidad de leones de toda &Aacute;frica. En el Serengueti hay m&aacute;s, s&iacute;, pero est&aacute;n m&aacute;s repartidos. Tambi&eacute;n hay leopardos, pero &eacute;stos viven en los bosques que rodean el cr&aacute;ter y son dif&iacute;ciles de ver. &Ntilde;us, cebras, gacelas de Grant, b&uacute;falos, facoceros, ant&iacute;lopes acu&aacute;ticos, ant&iacute;lopes jerogl&iacute;ficos, alc&eacute;falos, hipop&oacute;tamos, chacales, mangostas, p&aacute;jaros secretario, avestruces y muchos m&aacute;s. Cualquiera de ellos lo podr&aacute;s encontrar f&aacute;cilmente mientras recorres los caminos del cr&aacute;ter del Ngorongoro.
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        Eso s&iacute;. Si hay un habitante de especial importancia en este lugar tan singular ese es sin duda el rinoceronte negro. Son dif&iacute;ciles de ver pero no es imposible, se calcula que en el cr&aacute;ter viven unos 50 ejemplares, son t&iacute;midos, solitarios y viven en zonas boscosas, la persecuci&oacute;n en busca de sus cuernos casi ha acabado con ellos, pero es el &uacute;nico lugar de Tanzania donde a&uacute;n tienes posibilidades de ver alguno.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, se dice que en el Ngorongoro es posible encontrar &ldquo;los cinco grandes&rdquo; en un mismo d&iacute;a: le&oacute;n, elefante, b&uacute;falo, rinoceronte y leopardo. Y s&iacute;, ver&aacute;s varias manadas de leones a tu paso, tambi&eacute;n elefantes y b&uacute;falos, que los hay tanto dentro como fuera del cr&aacute;ter, pero si eres capaz de conseguir ver los dos &uacute;ltimos, alg&uacute;n rinoceronte o alg&uacute;n leopardo, ya puedes sentir que te ha tocado la loter&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ngorongoro-crater-vivo-mundo_1_1744388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jan 2019 16:08:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Ngorongoro, el cráter más vivo del mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[África,Tanzania,Fauna]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cultivo de algas en Zanzíbar: del océano a tu casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/zanzibar-algas_1_1772467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbe749e8-5ca9-413a-8fe2-4081f4ec1311_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Tras el turismo, el cultivo de algas es la economía más importante de Zanzíbar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cultivo de algas es el segundo motor económico de Zanzíbar, los jabones y productos cosméticos producidos con ellas llegan a todo el mundo.</p><p class="subtitle">Se calcula que unas 25.000 personas viven de la industria de las algas en Zanzíbar y de ellas el 90% son mujeres.</p><p class="subtitle">Una visita a uno de los mayores centros productores de algas te permitirá conocer cómo es el proceso al completo, desde que sale del océano hasta que llega a tu casa.</p></div><p class="article-text">
        El turismo mueve la isla de Zanz&iacute;bar, las playas y el color turquesa de sus aguas atraen cada a&ntilde;o a miles de visitantes de todo el mundo. Nadie se quiere perder la foto en lo que muchos llaman el para&iacute;so, la t&iacute;pica imagen en la que la arena blanca y las palmeras dan forma a paisajes de postal. Sin embargo, lo que no saben muchos de ellos es que tras los d&oacute;lares y los chelines tanzanos que dejan a su paso hay otro motor econ&oacute;mico de gran importancia en la isla: el cultivo de algas, la segunda fuente de ingresos de Zanz&iacute;bar tras el turismo.
    </p><p class="article-text">
        En la localidad de Paje, en la costa este de la isla, se encuentra la sede de uno de los pioneros en esto de las granjas de algas. Hay muchas compa&ntilde;&iacute;as repartidas por Zanz&iacute;bar pero el Seaweed Center de Paje es el ejemplo perfecto para entender este fen&oacute;meno, un lugar que adem&aacute;s podr&aacute;s visitar para conocer este tipo de agricultura a pie de alga.
    </p><h3 class="article-text">Un proyecto local que se convirti&oacute; en exportador mundial</h3><p class="article-text">
        Al principio todo comenz&oacute; de manera local, las mujeres del pueblo recog&iacute;an algas para uso propio pero no tard&oacute; en surgir la idea de extenderlo a los hoteles en forma de lociones, jabones y productos cosm&eacute;ticos aprovechando el empuje del turismo. Se organizaron, se cre&oacute; una cooperativa y el proyecto comenz&oacute; a crecer. Despu&eacute;s su trabajo se convirti&oacute; en un atractivo para las visitas tur&iacute;sticas y el crecimiento fue a&uacute;n mayor, por lo que decidieron tom&aacute;rselo en serio y con ayuda proporcionada por el gobierno profesionalizaron su labor de cultivo y producci&oacute;n.
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        &ldquo;A veces recibimos turistas que hacen la visita y d&iacute;as m&aacute;s tarde nos escriben desde su casa interesados en importar nuestros productos a su pa&iacute;s, nos pasa bastante a menudo&rdquo;, nos comenta entre sonrisas Magnama, gu&iacute;a del Seaweed Center de Paje, al reconocer que ya no dependen del turismo para asegurar la estabilidad econ&oacute;mica del grupo. En este proyecto trabajan un total de 17 personas de las que 10 son las mujeres del pueblo que comenzaron con &eacute;l en 2006, ellas son las &ldquo;mamas&rdquo;, las expertas granjeras de algas que realizan todo el proceso, desde su cultivo en el mar hasta el empaquetado de los productos finales.
    </p><p class="article-text">
        El cultivo de algas lleg&oacute; a Zanz&iacute;bar a finales de los a&ntilde;os ochenta y hoy es la tercera potencia mundial exportadora tras Filipinas e Indonesia. Ahora el cultivo de algas da empleo a unas 25.000 personas en toda isla, de las que se calcula que el 90% son mujeres, y sus productos llegan a infinidad de pa&iacute;ses de todo el mundo, incluida Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El aprovechamiento del mar es gratuito y tambi&eacute;n las propias algas, el oc&eacute;ano se encarga de proporcionar todo lo necesario y las protagonistas de esta industria son dos: la <em>Eucheuma denticulatum</em>, m&aacute;s conocida como <em>Spinosum</em>, y la <em>Kappaphycus Alvarezii</em>, o simplemente <em>Cottonii</em>. Dos tipos de algas muy similares pero a las que se les dan usos diferentes. Pero de eso te hablaremos con detalle a continuaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">El proceso: del oc&eacute;ano a tu casa</h3><p class="article-text">
        Todo comienza en el oc&eacute;ano &Iacute;ndico. En las playas del este de Zanz&iacute;bar la pendiente es m&iacute;nima y con marea baja el mar se retira pr&aacute;cticamente un kil&oacute;metro, dejando una fina capa de agua perfecta para el cultivo de las algas. Es en esta extensa superficie donde se ubican las granjas de algas. Las <em>Spinosum</em> se sit&uacute;an m&aacute;s cerca y a menor profundidad mientras que las <em>Cottonii</em> m&aacute;s lejos y profundas al necesitar aguas m&aacute;s fr&iacute;as. Pero el proceso es el mismo.
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        Cuando se comienza desde cero las algas se recogen del mar para comenzar con su cultivo. No tienen ra&iacute;ces y crecen en el agua, por lo que a lo largo de infinidad de cuerdas se atan peque&ntilde;os trozos de algas, las cuerdas se fijan a la arena mediante estacas y se dejan reposar en el agua. Al cabo de un par de meses las algas habr&aacute;n crecido triplicando o cuadruplicando su tama&ntilde;o, en ese momento se recogen dejando una peque&ntilde;a cantidad en las cuerdas para que el proceso de crecimiento vuelva a comenzar.
    </p><p class="article-text">
        La cosecha se lleva a diferentes zonas de secado donde el sol se encarga de deshidratar las algas de manera natural durante 15 d&iacute;as. Una vez secas son molidas para conseguir el producto final, parte reducidas a un fino polvo salado y parte a unos gr&aacute;nulos algo m&aacute;s bastos perfectos para hacer jabones exfoliantes.
    </p><p class="article-text">
        Ya en la sala de producci&oacute;n el polvo de alga se mezcla con aceite de coco y cera de abejas, ambos productos procedentes del comercio local, y con una larga lista de especias y condimentos naturales dependiendo del tipo de jab&oacute;n que se busque. Por ejemplo, canela, c&uacute;rcuma, citronela, eucalipto, caf&eacute; y, c&oacute;mo no, clavo, la especia m&aacute;s exportada en la historia de Zanz&iacute;bar. Aqu&iacute; no hay maquinaria alguna y todo el proceso es hecho a mano. La mezcla resultante contiene un 40% de algas y es vertida en diferentes moldes para dar forma a los futuros jabones. Una vez cortados se introducen durante un mes en una c&aacute;mara frigor&iacute;fica (una habitaci&oacute;n con aire acondicionado, no imagines nada m&aacute;s sofisticado) para que pierdan la humedad. Y as&iacute;, finalizado este proceso, los jabones ya est&aacute;n listos para ser empaquetados con mimo para su posterior venta, uso o exportaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no todo es tan bonito. Desde hace un tiempo algunas algas sufren cambios de color y muchas de ellas mueren, y lo que en un principio se pens&oacute; que pod&iacute;a ser una enfermedad ha resultado tener una explicaci&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s grave: el cambio clim&aacute;tico. El calentamiento del agua est&aacute; poniendo en riesgo la supervivencia de los cultivos y con ellos el de la propia econom&iacute;a de toda una isla.
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                </figure><h3 class="article-text">La visita: toca, prueba y colabora</h3><p class="article-text">
        El Seaweed Center de Paje abre sus puertas todos los d&iacute;as y organiza visitas guiadas por sus instalaciones de 8:30 a 16:00h. Su renombre ha crecido de tal manera que los turistas viajan desde Stone Town, el casco viejo de Ciudad de Zanz&iacute;bar, para atravesar la isla y conocer este mundo rodeado de algas. La visita tiene un precio de 10 US$ (unos 8,7 &euro;) y ver&aacute;s c&oacute;mo es el proceso de principio a fin.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero es lo primero, por lo que antes de comenzar la visita dejar&aacute;s tu calzado a un lado para ponerte unas sandalias de pl&aacute;stico, unas cangrejeras de toda la vida, porque el paseo comienza en el agua de la playa.  Tambi&eacute;n te dejar&aacute;n un gorro de paja si quieres protegerte de su abrasador sol.
    </p><p class="article-text">
        Todo comienza en el agua del oc&eacute;ano y all&iacute; ser&aacute; tu primera parada. Cuando la marea est&aacute; baja puedes acceder hasta las plantaciones donde las &ldquo;mamas&rdquo; cultivan y recolectan las algas. Conocer&aacute;s a las trabajadoras de t&uacute; a t&uacute;, te explicar&aacute;n el proceso, lo har&aacute;s con tus propias manos e incluso probar&aacute;s las algas. As&iacute; es imposible no comprender por qu&eacute; esta materia prima es considerada un verdadero regalo del oc&eacute;ano.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que sabes de d&oacute;nde sale este oro marino, el tour contin&uacute;a por la sala en la que nacen los jabones, pero no sin antes probar el espectacular zumo de algas, aguacate, mango, jengibre, fruta de la pasi&oacute;n, zanahoria y pepino que incluye la visita. Como la mejor manera de aprender es tocando y probando, tambi&eacute;n podr&aacute;s llevarte a la boca el polvo de algas secas en el que se basan los jabones. Una vez que has visto c&oacute;mo se les da forma, c&oacute;mo reposan y c&oacute;mo se empaquetan, tu visita al Seaweed Center de Paje terminar&aacute;, c&oacute;mo no, en la tienda donde podr&aacute;s colaborar comprando aceites, cremas y jabones reci&eacute;n elaborados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/zanzibar-algas_1_1772467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Dec 2018 13:23:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cultivo de algas en Zanzíbar: del océano a tu casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tanzania,Algas,Empoderamiento femenino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ciudad de Tanzania crea una unidad especial de policía para identificar y castigar a homosexuales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/tanzania-especial-identificar-castigar-homosexuales_1_1851987.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3da3a33-6584-400c-8319-3c2e1255c394_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ciudad de Tanzania crea una unidad especial de policía para identificar y castigar a homosexuales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Centenares de homosexuales en Dar es Salam se han visto obligados a esconderse: "Están haciendo redadas en casas. Es algo horrible"</p><p class="subtitle">En 2016, Tanzania prohibió a las ONG distribuir lubricante gratis a los gays como parte de los esfuerzos por controlar el sida</p></div><p class="article-text">
        Centenares de activistas LGTBI en Tanzania se han visto obligados a esconderse tras el anuncio de la creaci&oacute;n de una fuerza especial para identificar y castigar a los homosexuales en Dar es Salam.
    </p><p class="article-text">
        Paul Makonda, jefe administrativo de la ciudad, ha anunciado la creaci&oacute;n de un equipo de polic&iacute;as y oficiales contra los homosexuales. En un contexto de <a href="https://www.theguardian.com/world/2018/nov/04/us-warns-citizens-tanzania-anti-gay-crackdown" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intensificaci&oacute;n de la campa&ntilde;a de discriminaci&oacute;n contra la comunidad LGTBI</a>, sus miembros pueden enfrentarse a largas penas de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista subida a Youtube, Makonda pidi&oacute; a los ciudadanos que denunciasen a los gays e inform&oacute; en una rueda de prensa que ya hab&iacute;a recibido m&aacute;s de <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2018/nov/01/thousands-living-in-fear-after-tanzania-calls-on-public-to-report-gay-people" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5.700 mensajes de la gente</a>, incluidos m&aacute;s de 100 nombres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;n haciendo redadas en casas. Es algo horrible y solo va a empeorar. Mucha gente est&aacute; saliendo de la ciudad. Est&aacute;n huyendo. Est&aacute;n yendo contra los activistas alegando que promovemos la homosexualidad. Nos tenemos que esconder&rdquo;, cuenta un activista LGTBI que prefiere mantenerse en el anonimato.
    </p><p class="article-text">
        Otro activista de la ciudad describe la atm&oacute;sfera como &ldquo;temporada de caza de gays&rdquo; e informa que se est&aacute;n publicando listas de nombres en las redes sociales para &ldquo;sacar del armario&rdquo; a gente. &ldquo;Te puedes imaginar lo que eso est&aacute; haciendo a la gente y a las familias&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Exteriores de Tanzania ha se&ntilde;alado que la campa&ntilde;a de Makonda representa solo su visi&oacute;n y no la posici&oacute;n oficial del Gobierno. Sin embargo, las autoridades han apoyado en varias ocasiones medidas hom&oacute;fobas desde que John Magufuli lleg&oacute; a la presidencia en 2015 con un programa contra la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Grupos activistas han acusado a Tanzania de seguir un &ldquo;camino peligroso&rdquo;. El pa&iacute;s tambi&eacute;n se enfrenta a cr&iacute;ticas por supuestos abusos de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Joan Nyanyuki, director regional para &Aacute;frica Oriental, el Cuerno de &Aacute;frica y la regi&oacute;n de los Grandes Lagos de Amnist&iacute;a Internacional, afirma: &ldquo;La idea de la unidad especial sirve para incitar el odio entre la poblaci&oacute;n. La comunidad LGTBI en Tanzania ya sufre discriminaci&oacute;n, amenazas y ataques sin declaraciones llenas de odio como estas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.ohchr.org/EN/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=23817&amp;LangID=E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michelle Bachelet, la comisaria de derechos humanos de la ONU, ha se&ntilde;alado</a> que teme que &ldquo;una caza de brujas se podr&iacute;a interpretar como una licencia para poder ejercer violencia, intimidaci&oacute;n, acoso y discriminaci&oacute;n a aquellos percibidos como LGTBI&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2016, Tanzania prohibi&oacute; a las ONG distribuir lubricante gratis a los gays como parte de los esfuerzos por controlar el sida, aunque algunos expertos sanitarios advirtieron que cerrar tales programas podr&iacute;an poner a m&aacute;s poblaci&oacute;n en riesgo de infecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En una redada el a&ntilde;o pasado, al menos 12 hombres fueron arrestados en una reuni&oacute;n en un hotel en Dar es Salam. Las autoridades alegaron que era un encuentro para fomentar las relaciones entre personas del mismo sexo.
    </p><p class="article-text">
        La homosexualidad sigue siendo un tab&uacute; en buena parte de &Aacute;frica y los homosexuales sufren discriminaci&oacute;n o persecuci&oacute;n. Adem&aacute;s, a menudo los grupos de derechos humanos se muestran reticentes a hablar en p&uacute;blico en defensa de los derechos de los homosexuales.
    </p><p class="article-text">
        Una condena por tener &ldquo;conocimiento carnal con cualquier persona contra el orden natural&rdquo; puede traducirse en 30 a&ntilde;os de c&aacute;rcel en Tanzania.
    </p><p class="article-text">
        Dos l&iacute;deres de la oposici&oacute;n fueron condenados a cinco meses de prisi&oacute;n en febrero por insultar al presidente Magufuli y un l&iacute;der de la oposici&oacute;n fue acusado el viernes pasado de sedici&oacute;n y de incitar al odio d&iacute;as despu&eacute;s de la muerte de varias personas en enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y pastores en su distrito, en la parte occidental de pa&iacute;s. Las autoridades han rechazado esta acusaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Zitto Kabwe, un cr&iacute;tico habitual del Gobierno, se&ntilde;al&oacute; el domingo durante una rueda de prensa que al menos 100 personas han muerto durante los enfrentamientos en Kigoma de mediados de octubre. Fue detenido tres d&iacute;as despu&eacute;s y posteriormente, el viernes, acusado en los tribunales y puesto en libertad bajo una fianza de 10 millones de chelines (3.900 euros), seg&uacute;n inform&oacute; su partido Alianza por el Cambio y la Transparencia.
    </p><p class="article-text">
        El comandante de polic&iacute;a de Kigoma, Martin Ottieno, inform&oacute; a Reuters que dos pastores y dos polic&iacute;as hab&iacute;an muerto durante una operaci&oacute;n para impedir a los pastores seguir guardando ilegalmente a su ganado en un terreno de propiedad del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jason Burke]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/tanzania-especial-identificar-castigar-homosexuales_1_1851987.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Nov 2018 19:57:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una ciudad de Tanzania crea una unidad especial de policía para identificar y castigar a homosexuales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Tanzania,LGTBI,Homofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El reino del león]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/reino-leon_1_3113398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2bb21ba4-3997-4ee1-a9e1-6fd0e6339d07_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Tanzania, el reino del león."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recorremos Tanzania atravesando zonas de selva tropical, volcanes, pequeños poblados y manadas de animales salvajes</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Lawrence de Arabia que todos los hombres sue&ntilde;an, aunque de diferente manera, pero que aquellos que sue&ntilde;an de d&iacute;a son peligrosos pues pueden abrir los ojos, actuar e intentar hacer sus fantas&iacute;as realidad.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; aparec&iacute; en Tanzania, a bordo de un min&uacute;sculo taxi-triciclo, el bajaji, acompa&ntilde;ando a siete de esos locos peligrosos, que lo mismo buscaban manadas de elefantes, navegaban entre hipop&oacute;tamos o se perd&iacute;an en un bosque de gigantescos baobabs, mientras iban convirtiendo en realidad sus viejos sue&ntilde;os pendientes. Nada como los bajaji para transportar sue&ntilde;os, aventuras, risas, y nada m&aacute;s, y por eso ejercen en m&iacute; una permanente tentaci&oacute;n, que ya me ha llevado a recorrer en ellos algunas zonas del Chad o del norte de Tanzania, hasta incluso intentar atravesar subido en uno el <a href="http://www.eldiario.es/edcreativo/viajes/puertas-infierno_0_636937074.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Desierto del Danakil</a>, el lugar m&aacute;s inh&oacute;spito del mundo, algo que dej&eacute; pendiente para la pr&oacute;xima vez, quiz&aacute;s este invierno... inshaallah
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que salimos de Dar es Salaam huyendo de las rutas tur&iacute;sticas del norte, hacia el sur, donde apunta siempre mi br&uacute;jula, impulsados por unas enormes ansias de caminar el mundo y empezar la gran aventura. Una aventura cuya entrada secreta se encontraba en una terraza escondida, dominante sobre el r&iacute;o Rufiji. Me gusta mucho ese lugar de la reserva de Selous. All&iacute;, sin m&aacute;s compa&ntilde;&iacute;a que una familia de hipop&oacute;tamos y alg&uacute;n cocodrilo semidormido, el esp&iacute;ritu despierta y es imposible no caer atrapado por la tentaci&oacute;n del &Aacute;frica m&aacute;s salvaje. Esa terraza es la puerta de entrada al Reino del le&oacute;n. All&iacute; solo manda &eacute;l.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El lugar se vuelve m&aacute;s especial todav&iacute;a al atardecer, el cielo est&aacute; limpio, el viento es fresco y el horizonte p&uacute;rpura. Es un instante &uacute;nico, cuando el calor baja, todo se vuelve paz y sosiego, mientras van cambiando los olores y colores de la tierra. Toca disfrutar de las vistas, entre conversaciones vagas y pensamientos profundos, mientras enormes bandadas de murci&eacute;lagos inician el vuelo y miles de p&aacute;jaros vienen buscando cobijo entre los &aacute;rboles.
    </p><p class="article-text">
        Con la noche ya solo se oye un continuo ronquido, casi siempre de hipop&oacute;tamos, el barritar de elefantes cercanos y, a veces, con suerte, se puede o&iacute;r el rugido de alg&uacute;n le&oacute;n marcando el territorio. Y con mucha m&aacute;s suerte todav&iacute;a oir&aacute;s la apertura de un botell&iacute;n de cerveza helada. Nada como ese sonido para romper el hechizo del momento, o para hacerlo inolvidable.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se oyen tambores lejanos, es el coraz&oacute;n de &Aacute;frica que palpita. Dicen que cuando aparece la Luna toda &Aacute;frica danza, menos yo, que soy m&aacute;s de barra fija. O quiz&aacute;s sean los latidos del coraz&oacute;n de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Frederick_Selous" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Selous, el gran cazador</a>, que no anda lejos. Se qued&oacute; all&iacute;, donde pertenec&iacute;a, muri&oacute; luchando contra los alemanes y all&iacute; mismo lo enterraron, a la sombra de un tamarindo.
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        La noche, el fuego y el vino invitan a recordar las aventuras de la jornada hasta que el cansancio nos va venciendo: el safari en bote por el laberinto de canales del r&iacute;o Rufiji viendo animales acercarse a beber a la orilla, aquel grupo de leonas dormitando bajo una acacia o las cervezas en la aldea de Matambwe y el peligro de regresar al lodge en esas moto-taxi tuneadas, las piki piki, con varios elefantes junto al camino. Y as&iacute;, una tras otra, vamos recordando an&eacute;cdotas del d&iacute;a hasta que llega el momento m&aacute;s esperado de la noche, que es cuando por fin me dejan que cuente alguna vieja batallita&hellip; Y enseguida todo vuelve a ser paz.
    </p><p class="article-text">
        Tras Selous, mi esp&iacute;ritu n&oacute;mada insiste en seguir la Cruz del Sur y bajar hasta el r&iacute;o Ruwuma en la frontera con Mozambique, buscando el secreto de los Makonde. Aventura en estado puro. Tampoco es mal plan ir hacia el oeste, atravesando zonas de selva tropical, peque&ntilde;os poblados y manadas de animales salvajes, hasta llegar al Parque Nacional de Ruaha, la cuna del imperio Hehe, el mejor lugar del mundo para ver a dos de los grandes cazadores, leones y licaones, los m&aacute;s letales de &Aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        Pero por esta vez, aunque a rega&ntilde;adientes, pruebo a seguir los planes fijados y nos encaminamos hacia el noroeste, aceptando el desaf&iacute;o del Ol Donyo Lengai, el volc&aacute;n sagrado de los masais, la morada de los dioses. Da igual hacia donde te dirijas, todo es impresionante, es una tierra que fue creada para que cada uno pueda vivir sus propias ilusiones al menos una vez en la vida. Por el camino vamos acumulando recuerdos, de los que yo me reservo tres atardeceres y ning&uacute;n amanecer, que siempre me han costado m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El tercero de mi lista fue en Tarangire, observando el caer de la tarde mientras decenas de elefantes caminaban en fila hacia alg&uacute;n lugar secreto, como movidos por alg&uacute;n extra&ntilde;o resorte o siguiendo a un flautista imaginario. El segundo vino durante una excursi&oacute;n en piki piki para ver el atardecer a orillas del lago Manyara. Recuerdo que me sent&iacute;a feliz sobre la moto entre baobabs, pastores masais que regresaban a sus aldeas y manadas de &ntilde;us en procesi&oacute;n, como almas en pena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero el mejor de mis atardeceres tanzanos siempre tiene lugar a orillas del Lago Natr&oacute;n, la gema escondida de Tanzania. Me gusta subirme a una roca y disfrutar de la brisa del atardecer, del extra&ntilde;o color de las orillas y la paz de los flamencos. S&eacute; que hay otras vidas, pero me gusta &eacute;sta.
    </p><p class="article-text">
        A los pies del lago se levanta amenazador el cono perfecto del Ol Donyo Lengai. El &uacute;ltimo regalo del viaje se encuentra arriba, pero hay que subir a por &eacute;l. La vista sobre el lago desde el cr&aacute;ter es imponente, en plena Avenida de los Volcanes, donde el Empakai, el Ngorongoro y hasta ocho cr&aacute;teres dormitan desde hace ya tiempo. Tambi&eacute;n se ven las paredes escarpadas de la franja del Rift y al fondo la mole del Kilimanjaro y las llanuras de Ndutu salpicadas de aldeas masais, y Kenia... Todo eso se ve, pero solo desde arriba.
    </p><p class="article-text">
        Y una vez m&aacute;s, all&iacute; arriba, me doy cuenta de que termina la aventura y entonces me entra la nostalgia y recuerdo c&oacute;mo he llegado hasta all&iacute;: como siempre, por culpa de un fuego, unos amigos, unos vinos y un no hay&hellip;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <a href="http://www.desertando.com/"><img src="http://images.eldiario.es/fotos/Banner-desertando_EDIIMA20171023_0651_1.jpg"></a>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Conde]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/reino-leon_1_3113398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Oct 2017 12:09:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El reino del león]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tanzania,Viajes,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los parques nacionales de Tanzania amenazan la supervivencia de los masáis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/parques-nacionales-tanzania-amenazan-supervivencia_1_3126853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80abf899-514b-47b0-a56d-584759079e84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los parques nacionales de Tanzania amenazan la supervivencia de los masáis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los nómadas tanzanos no apoyan la política gubernamental de extender parques nacionales, puesto que esto limita sus zonas de pastos</p><p class="subtitle">Se cree que se han provocado incendios para desahuciar de manera forzosa a parte de la población masáis, que ahora no tiene casa y ve cómo sus rebaños quedan esparcidos</p></div><p class="article-text">
        Para Lilian Looloitai, una mujer mas&aacute;i del este de &Aacute;frica, &ldquo;la tierra significa vida&rdquo;. Para su tribu n&oacute;mada, que ha pastoreado ganado durante siglos en las tierras altas de Tanzania, una encarnizada disputa que tiene lugar al borde del parque nacional del Serengeti no solo genera incertidumbre, sino que amenaza su mera existencia. Este es el &uacute;ltimo ejemplo de c&oacute;mo crecen las tensiones entre la explotaci&oacute;n de la vida salvaje, que aporta beneficios al pa&iacute;s, y los derechos de los n&oacute;madas, que necesitan la tierra para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Durante cu&aacute;nto tiempo el gobierno seguir&aacute; expandiendo los parques nacionales? Esto sirve para la vida silvestre, pero nosotros somos seres humanos&rdquo;, comenta Looloitai, directora general de Cords Limited, un grupo asentado en Arusha que lucha por los derechos humanos. &ldquo;Como pastores, nos estamos viendo afectados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El largo enfrentamiento fronterizo entre los mas&aacute;is de Loliondo y las autoridades repunt&oacute; hace dos meses, en medio de informaciones que se&ntilde;alaban que en apenas dos d&iacute;as cientos de hogares hab&iacute;an sido incendiados.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.iwgia.org/en/tanzania/2502-tanzania-forced-evictions-of-maasai-people-in-loliondo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un estudio llevado a cabo por el International Work Group for Indigenous Affairs (IWGIA)</a>, una ONG danesa que trabaja con comunidades locales en Tanzania, calcul&oacute; que 185 hogares fueron incendiados para provocar desahucios forzados. Esta acci&oacute;n dej&oacute; a miles de personas sin hogar, adem&aacute;s de dispersar su ganado.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto se suma a la gran sequ&iacute;a contra la que est&aacute;n luchando los pastores en esa misma zona, que ha reducido la cantidad y calidad de los pastos.
    </p><p class="article-text">
        El 21 de septiembre, vecinos de cuatro localidades de Loliondo &ndash;Ololosokwan, Olorien, Kirtalo y Arash&ndash; presentaron el caso ante el Tribunal de Justicia de &Aacute;frica Oriental para intentar detener futuros desalojos. &ldquo;Debemos hablar sobre el problema de la tierra. El gobierno no ha tomado medidas apropiadas para informar y comunicar cu&aacute;les son sus intenciones&rdquo;, apunta Looloitai.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos han dicho, 'no puedes pisar esta tierra, pertenece al gobierno. No puedes pisar esta tierra porque pertenece a inversores'. No estamos seguros ni estables &ndash;como comunidad y sociedad&ndash; y esto afecta a nuestro futuro&rdquo;. &ldquo;La manera en la que est&aacute;n haciendo las cosas es yendo en contra de los derechos humanos. No esper&aacute;bamos que la gente fuese desalojada&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">En Tanzania, la tierra es del estado</h3><p class="article-text">
        En Tanzania toda la tierra pertenece al Estado, por lo que los desahucios no son ilegales aunque se utilice la fuerza, comenta Looloitai. Sin embargo, urge al gobierno que encuentre una soluci&oacute;n pac&iacute;fica: &ldquo;Al presidente se le ha dado el poder de supervisar y controlar el uso de la tierra, pero sin infringir los derechos humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Looloitai, que es de Monduli, un distrito vecino de Ngorongoro, donde se encuentra Loliondo, explica: &ldquo;Para m&iacute; la tierra es vida. Es un recurso fundamental que hace que los pastores puedan seguir manteniendo su tradicional estilo de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.theguardian.com/world/2012/aug/15/tanzania-evict-maasai-uae-royals" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuando en 2012 empezaron a aparecer denuncias</a> de que el gobierno tanzano quer&iacute;a obligar a los pastores a abandonar su tierra para dar paso a zonas de caza mayor, se produjeron <a href="https://www.theguardian.com/world/2013/mar/30/maasai-game-hunting-tanzania" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protestas a nivel internacional</a>. El plan, que al parecer beneficiar&iacute;a a la empresa con sede en Dubai Otterlo Business Corporation, <a href="https://www.theguardian.com/world/2014/nov/16/tanzania-government-accused-serengeti-sale-maasai-lands" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una compa&ntilde;&iacute;a de safaris de lujo</a> creada por una autoridad de Emiratos &Aacute;rabes Unidos cercana a la familia real, habr&iacute;a desplazado en torno a 30.000 personas y causado problemas a los mas&aacute;is, que dependen de los pastos estacionales para alimentar a su ganado.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de Tanzania, que hab&iacute;a planeado crear un &ldquo;corredor de vida silvestre&rdquo; de casi 1.000 kil&oacute;metros cuadrados, aparc&oacute; sus planes despu&eacute;s de la campa&ntilde;a en contra, liderada por la <a href="https://www.avaaz.org/en/save_the_maasai/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">web activista avaaz.org</a>. El entonces presidente del pa&iacute;s, Jakaya Kikwete, <a href="https://www.theguardian.com/world/2014/nov/25/tanzania-masai-eviction-uturn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prometi&oacute; v&iacute;a Twitter en 2014</a>, que no se producir&iacute;an desahucios.
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas informaciones est&aacute;n provocando nuevas preocupaciones. Las ONGs aseguraron que los desahucios eran una sorpresa porque una comisi&oacute;n hab&iacute;a estado trabajando para encontrar una soluci&oacute;n a la disputa de la tierra.
    </p><p class="article-text">
        El IWGIA, la ONG danesa, afirma que las &aacute;reas en disputa en Liliondo estaban &ldquo;legalmente registradas como tierras comunales&rdquo;, y pidi&oacute; que cesasen los desahucios. &ldquo;Mientras la crisis en Loliondo contin&uacute;a, pedimos al gobierno de Tanzania que termine con los desahucios ilegales y con la violaci&oacute;n de los derechos humanos. El gobierno debe respetar la orden de paralizaci&oacute;n de la Comisi&oacute;n de Derechos Humanos y de Buen Gobierno en Tanzania&rdquo;, sostiene Julie Koch, el director ejecutivo de la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>The Guardian</em> contact&oacute; con el gobierno de Tanzania, pero en el momento de la publicaci&oacute;n todav&iacute;a no hab&iacute;a obtenido respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Cristina Armunia Berges
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karen McVeigh]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/parques-nacionales-tanzania-amenazan-supervivencia_1_3126853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Oct 2017 17:38:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los parques nacionales de Tanzania amenazan la supervivencia de los masáis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,África,Tanzania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fundación Botín acoge la actuación del grupo Wagogo, de Tanzania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/fundacion-botin-actuacion-wagogo-tanzania_1_3757966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c93c62e3-247d-4f58-b5bd-6c19770608a2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Grupo Wagogo, natural de Tanzania. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El evento tendrá lugar el próximo miércoles 2 de noviembre a las 20.30 horas y estará precedido por el documental 'África The Beat'</p></div><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Bot&iacute;n acoger&aacute; el pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles 2 de noviembre la actuaci&oacute;n del grupo Wagogo, natural de Tanzania, en el sal&oacute;n de actos de la Fundaci&oacute;n (C/Pedrueca) a partir de las 20:30 horas. Se trata de una agrupaci&oacute;n &ldquo;admirada en todo el mundo por sus polifon&iacute;as vocales, su amplio repertorio instrumental y sus danzas ancestrales&rdquo;, destaca la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un espect&aacute;culo de percusi&oacute;n y danza en estado puro que ir&aacute; precedido del documental '&Aacute;frica The Beat', a las 18:00 horas, realizado a partir del trabajo de campo del compositor, etnomusic&oacute;logo y pedagogo Polo Vallejo. El documental es de libre acceso sin necesidad reserva, mientras que para asistir al espect&aacute;culo de danza es necesaria reserva en la <a href="http://www.fundacionbotin.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">web de la Fundaci&oacute;n</a>
    </p><p class="article-text">
        '&Aacute;frica The Beat' es el t&iacute;tulo del documental musical que recoge el trabajo de investigaci&oacute;n de Polo Vallejo sobre los wagogo. El colectivo Samaki Wanne, compuesto por Javier Arias Bal, Polo Vallejo, Pablo Vega y Manuel Velasco, ha dirigido esta obra audiovisual de 59 minutos, seleccionada y premiada en prestigiosos festivales de cine africano como Nueva York, Montreal o Berl&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cinta a&uacute;na la mirada de un pintor, la visi&oacute;n de un cineasta y el o&iacute;do de dos m&uacute;sicos para crear una narraci&oacute;n sin voz en off que invita al espectador a conocer el universo musical de este pueblo&rdquo;, explica la organizaci&oacute;n. Asimismo, destaca que desde el primer fotograma del film hasta el &uacute;ltimo sonido, &ldquo;cada imagen sumerge al espectador en la realidad diaria de los habitantes de Nzali, mientras la m&uacute;sica va poco a poco presentando un mundo singular de impresiones sonoras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras la proyecci&oacute;n doce m&uacute;sicos del clan Nyati de Nzali, un poblado ubicado en el coraz&oacute;n de Tanzania, interpretar&aacute;n una cuidada selecci&oacute;n de polifon&iacute;as vocales (dos o m&aacute;s voces) y danzas del pueblo Wagogo. Acompa&ntilde;ados de sus instrumentos originales, ofrecer&aacute;n un espect&aacute;culo de m&uacute;sica, percusi&oacute;n y danza en su estado m&aacute;s puro. Se trata de &ldquo;una muestra paradigm&aacute;tica de un repertorio nacional bello y variado, as&iacute; como de un interesante patrimonio instrumental&rdquo;, apuntan los organizadores.
    </p><p class="article-text">
        El origen ganadero y agricultor de la tribu est&aacute; presente en la tem&aacute;tica de sus cantos y sus bailes. En la actuaci&oacute;n de Santander, habr&aacute; m&uacute;sicas y danzas para pedir la lluvia o estimular el crecimiento de los campos, as&iacute; como para celebrar la fertilidad, entretener a la comunidad o acompa&ntilde;ar eventos como bodas o funerales. La organizaci&oacute;n se&ntilde;ala, a modo de peculiaridad, que las mujeres son las &uacute;nicas que tocan el tambor y lo hacen &ldquo;de manera asombrosa&rdquo;, mientras acompa&ntilde;an las danzas y los cantos del repertorio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de una oportunidad excepcional para disfrutar en directo de la expresi&oacute;n y la emoci&oacute;n que emanan de unos excelentes int&eacute;rpretes y un tipo de m&uacute;sica considerada tesoro art&iacute;stico del pa&iacute;s&rdquo;, concluyen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/cultura/fundacion-botin-actuacion-wagogo-tanzania_1_3757966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Oct 2016 20:17:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Fundación Botín acoge la actuación del grupo Wagogo, de Tanzania]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fundación Botín,Tanzania,Espectáculos,Documental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nacer albino en Tanzania: la doble condena del cáncer de piel y el estigma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sanitat/tanzania-albino-albinismo-hospital-universitarios-fotografia-fotoperiodismo_1_3775729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1517689-0b47-4e46-87f0-863b6d2127eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nacer albino en Tanzania: la doble condena del cáncer de piel y el estigma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de dermatólogos del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid forma médicos locales en este trastorno genético</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Este es un art&iacute;culo publicado en&nbsp;<a href="http://diarisanitat.cat/neixer-albi-tanzania-la-doble-condemna-del-cancer-de-pell-lestigma/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El Diari de la Sanitat</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;En Tanzania vi una madre que pon&iacute;a su beb&eacute; al sol para ver si se volv&iacute;a negro&rdquo;. Con este caso la fotoperiodista Ana Palacios, que acaba de publicar el libro <em>Albino</em> (Editorial Tenov), ejemplifica cu&aacute;n necesario es formar la poblaci&oacute;n africana sobre el albinismo, un trastorno gen&eacute;tico en el que hay una ausencia total o parcial de pigmento y que en algunas regiones de &Aacute;frica es motivo de exclusi&oacute;n social por el n&uacute;mero&nbsp;de mitos y creencias que giran en torno a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Palacios acompa&ntilde;&oacute; por primera vez el doctor Pedro Ja&eacute;n, en 2012, a&nbsp;Tanzania, el pa&iacute;s con el mayor &iacute;ndice de albinismo del mundo, donde se calcula que <a href="https://bmcpublichealth.biomedcentral.com/articles/10.1186/1471-2458-6-212" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prevalencia estimada es de uno de cada 1.400</a>. Fue en el campo de Kabanga, un refugio para albinos situado en el noroeste del pa&iacute;s con el objetivo de protegerlos de cazafortunas, donde pudo ver de primera mano la situaci&oacute;n que vive esta poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 2007 comenz&oacute; a correr la idea de que las partes del cuerpo de una persona albina traer&iacute;a buena suerte para hacer pociones m&aacute;gicas y aument&oacute; el n&uacute;mero de asesinatos. Sin embargo, Palacios asegura convencida de que &ldquo;el principal problema de los albinos africanos es el c&aacute;ncer de piel, no el asesinato y la descuartizaci&oacute;n por parte de los cazafortunas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En 2008 el doctor Pedro Ja&eacute;n y su equipo de dermat&oacute;logos del Hospital Universitario Ram&oacute;n y Cajal de Madrid comenzaron un proyecto de cooperaci&oacute;n al Regional dermatol&oacute;gica Training Center (RDTC), en Tanzania, en tres l&iacute;neas: prevenci&oacute;n, formaci&oacute;n e intervenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes &iacute;bamos dos o tres veces al a&ntilde;o y oper&aacute;bamos unos 100 pacientes cada vez. De eso ya hace ocho a&ntilde;os. Ahora seguimos operando los casos m&aacute;s complicados, pero los sencillos ya los hacen los doctores de all&iacute;&rdquo;, asegura Ja&eacute;n en declaraciones a este medio. Es por ello que el equipo del dermat&oacute;logo valora el proyecto positivamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes hab&iacute;a mucha espera para hacer cirug&iacute;a general por un c&aacute;ncer de piel. Formando a los doctores hemos podido reducir el tiempo de espera&rdquo;, concluye. Los talleres constan de una parte te&oacute;rica en oncolog&iacute;a dermatol&oacute;gica y dermato-patolog&iacute;a donde se explican los principios de los c&aacute;nceres cut&aacute;neos y sus posibles tratamientos terap&eacute;uticos. Esto se completa con una parte pr&aacute;ctica directamente con pacientes albinos.
    </p><p class="article-text">
        En Tanzania la esperanza de vida es de 51 a&ntilde;os, sin embargo, la esperanza entre los albinos es muy inferior: nueve de cada diez albinos mueren antes de cumplir los 30. Esto se explica, en parte, porque este tipo de c&aacute;ncer no duele y, por lo tanto, la mayor&iacute;a no saben que lo sufren hasta que ya es demasiado tarde para actuar. Otro problema al que deben hacer frente es de tipo econ&oacute;mico. &ldquo;Como no saben de donde viene no se protegen pero, adem&aacute;s, hacerlo es caro. La ropa de manga larga, las gafas de sol, los sombreros o las cremas fotoprotectoras son algo que no se pueden permitir &rdquo; explica Palacios. Por eso, aunque a veces s&iacute; que saben&nbsp;c&oacute;mo protegerse, no lo pueden hacer.
    </p><p class="article-text">
        Tanzania es uno de los pa&iacute;ses con uno de los &iacute;ndices de desarrollo humano m&aacute;s bajos del mundo. En este contexto aparece Kilisun (Kilimanjaro Suncare), una crema foto-protectora especialmente dise&ntilde;ada para las personas con albinismo del &Aacute;frica subsahariana. La crema se fabrica en Moshi (Tanzania) y se distribuye desde all&iacute; a otros lugares m&aacute;s remotos del pa&iacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a todav&iacute;a miles de personas en el &Aacute;frica subsahariana con albinismo se enfrentan a la incomprensi&oacute;n y la discriminaci&oacute;n. Los ni&ntilde;os crecen con constantes miradas y ataques por parte de miembros de la comunidad y otros compa&ntilde;eros de escuela, explica la fotoperiodista Ana Palacios.
    </p><p class="article-text">
        A esto se le suma que los albinos tienen problemas de visi&oacute;n debido a la falta de pigmento, lo que les dificulta seguir la lecci&oacute;n. Es por esto que&nbsp;la mayor&iacute;a de ni&ntilde;os probablemente no terminar&aacute;n los estudios y finalmente quedar&aacute;n relegados a trabajos de segunda. Pasar&aacute;n, por tanto, a formar parte del 85% de la poblaci&oacute;n que vive con menos de un euro y medio al d&iacute;a. El campo de Kabanga intenta luchar contra todo esto y darles una oportunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sònia Calvó Carrió]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sanitat/tanzania-albino-albinismo-hospital-universitarios-fotografia-fotoperiodismo_1_3775729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Oct 2016 16:51:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nacer albino en Tanzania: la doble condena del cáncer de piel y el estigma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tanzania,Fotografía,Fotoperiodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El capitalismo se disfraza de desarrollo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/capitalismo-disfraza-desarrollo_132_4595526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Reflexiones tras una misión parlamentaria al interior de Tanzania, para monitorizar planes de desarrollo alimentario financiados por la UE</p></div><p class="article-text">
        Dejar atr&aacute;s &Aacute;frica se parece a cuando te despides de la casa de tus padres, tu casa de siempre, antes de un largo viaje. Sabes que volver&aacute;s, antes o despu&eacute;s. Nunca te despides para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Es alucinante c&oacute;mo esta tierra te hace sentir en casa, a pesar de la distancia cultural con sus habitantes, sobre todo por las complicadas, y a la vez sencillas, vidas que llevan. No he visto una sola se&ntilde;al de agresividad, miedo o rechazo hacia ning&uacute;n compa&ntilde;ero de la misi&oacute;n (cuatro eurodiputados, dos funcionarios del Parlamento y dos t&eacute;cnicos de grupos parlamentarios), sino todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Con mi cultura y mis mochilas, yo no podr&iacute;a soportar que alguien de fuera, soberbiamente, viniera a mi casa a decirme c&oacute;mo he de vivir. Ellos te abren las puertas de su mundo, te agradecen tu presencia y hasta que les ayudes y les dirijas, y siempre, siempre, con una sonrisa en sus labios. Puede ser simplemente ignorancia, falta de conocimiento acerca del da&ntilde;o que hist&oacute;ricamente les hemos hecho y del que les seguimos haciendo desde Occidente. Pero aun as&iacute;, aparecer en una aldea con grandes coches que levantan polvaredas en sus caminos, con modernos m&oacute;viles, gafas de sol, nuestra piel del color de las nubes y examinando su forma de vida, en cualquier otra comunidad provocar&iacute;a rechazo y un sentimiento de humillaci&oacute;n y de inferioridad. En ellos no. Tienen una dignidad como nunca vi. Ese contraste entre nosotros y ellos no provoca envidias ni desconfianza. Sus casas son de adobe y sus ni&ntilde;os andan descalzos, pero no se averg&uuml;enzan. Sonr&iacute;en y te invitan a entrar. En la entrada hay tendederos con telas incre&iacute;blemente bellas, sec&aacute;ndose al sol y perfumando el ambiente.
    </p><p class="article-text">
        El virus de la competici&oacute;n y de la ambici&oacute;n por ser mejor que el otro (entendido como <em>tener m&aacute;s</em>) a&uacute;n no ha hecho mella en esta parte (quiz&aacute;s, <em>peque&ntilde;as partes</em>) de &Aacute;frica, y es una fuente de esperanza para m&iacute; que el capitalismo a&uacute;n tenga lagunas en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Los fam&eacute;licos pollos y vacas merodean por las aldeas como otros habitantes m&aacute;s, sin vallas, sin cercados, sin marcas que se&ntilde;alen qui&eacute;n es su due&ntilde;o. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, incluso de muy corta edad, se pasean libremente por los caminos porque todo el mundo sabe que esos ni&ntilde;os son de todos, que est&aacute;n protegidos en todo momento.
    </p><p class="article-text">
        Las tiendas y mercaderes ofrecen sus productos en medio de la calle principal en cada pueblo, sin apenas vigilancia, y por las noches hay incluso quienes no encierran el g&eacute;nero tras candados. Recuerdo un taller de aluminio que dejaba cientos de perfiles apoyados en su fachada, cerrada la tienda. A la ma&ntilde;ana siguiente seguir&aacute;n all&iacute;. Es de una dignidad infinita que entre tanta pobreza nadie ose coger lo del otro, ni lo de todos. La confianza en la comunidad es lo que tristemente hemos perdido los <em>desarrollados</em>.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, no toda &Aacute;frica es as&iacute; y en otros lugares ocurre lo contrario, la vida no vale nada y la ley de la selva impera desde que nacen.
    </p><p class="article-text">
        Pero me alegra que existan a&uacute;n santuarios de humanidad, si se me permite. Y deber&iacute;amos conservarlos, como quien conserva el ADN de semillas perdidas, confiando en que&nbsp;alg&uacute;n d&iacute;a sea posible revivirlas. Por eso, nuestra influencia sobre estas comunidades deber&iacute;a ser exquisitamente delicada y respetuosa. Nuestro concepto de desarrollo debe ser revisado, especialmente sus objetivos, que est&aacute;n basados en lo que nosotros entendemos por pobreza y riqueza, en conceptos capitalistas y por tanto economicistas, y no en lo que entienden ellos por vida digna.
    </p><p class="article-text">
        Pero nuestra soberbia es infinita y permitimos que, bajo el paraguas del desarrollo, de la ayuda al desarrollo, se inoculen en estas comunidades virus muy peligrosos: el concepto de propiedad de la tierra, las vallas, los l&iacute;mites entre lo tuyo y lo m&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Tanzania est&aacute; implementando uno de los compromisos que el G8 exige para acceder a la mal llamada &lsquo;Nueva Alianza para la Seguridad Alimentaria&rsquo;, un programa de ayudas al desarrollo en ciertos pa&iacute;ses con problemas de alimentaci&oacute;n. Ese compromiso tan peligroso est&aacute; acompa&ntilde;ado de otros muchos, como elaborar un catastro de las tierras, y as&iacute; poder otorgar t&iacute;tulos de propiedad a los campesinos. Esto, que en principio parece una buena idea, aplicado a estas comunidades tan cohesionadas, puede provocar conflictos &ndash;de hecho los est&aacute; provocando ya&ndash;, pues ese concepto de propiedad que en Occidente nos parece tan 'natural' no lo es aqu&iacute;, donde muchas tierras son de uso comunal desde tiempos inmemoriales, donde los usos y costumbres sociales no se parecen en absoluto a los nuestros. La estructura social no puede absorber sin conflicto un concepto que choca con su propia cultura frontalmente.
    </p><p class="article-text">
        Siglos despu&eacute;s, Occidente exporta a &Aacute;frica su Historia del S.XVI, cuando en Inglaterra se empezaron a cercar las tierras, los pastos, los bosques, y nace una distinci&oacute;n clara entre los terratenientes y los que no tienen nada, entre el propietario y el despose&iacute;do. La Enclosure Act, o Ley de cercados, de 1727, acab&oacute; por dinamitar la propiedad colectiva, y toda Inglaterra se llen&oacute; de muros y gentes sin tierra.
    </p><p class="article-text">
        Estos cambios en los usos de la tierra en Tanzania afectar&aacute;n a las comunidades de pastores, numerosas en estas tierras, como las tribus mas&aacute;is, y que en algunos casos se convertir&aacute;n en gente sin tierra al no poder acceder, por derecho consuetudinario, a las tierras en las que habitan y cultivan desde hace siglos. Encontrar&aacute;n vallas y l&iacute;mites por el camino y se ver&aacute;n obligados a dejar de ser pastores n&oacute;madas. La humanidad y la tierra perder&aacute;n toda una cultura que adem&aacute;s es sostenible y a la que deber&iacute;amos defender, tambi&eacute;n aqu&iacute; en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Otros de los compromisos firmados y en proceso de implementaci&oacute;n son bajar impuestos a las empresas extranjeras, reducir o eliminar el &lsquo;IVA&rsquo; sobre el comercio de semillas, facilitar la entrada de semillas patentadas, de agroqu&iacute;micos y de maquinaria agr&iacute;cola. Crear un Banco de Tierras, y facilitar al inversor el acceso a grandes extensiones de tierras a bajo precio. Construir infraestructuras h&iacute;dricas y de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, aqu&iacute; est&aacute;n las grandes: Sygenta, Unilever, Monsanto o el bonito F&oacute;sforos Unidos Ltd. Con cada uno de estos monstruos de capital, el Gobierno de Tanzania ha asumido otra serie de compromisos, m&aacute;s concretos y detallados que el marco general mencionado anteriormente, adaptados a sus intereses espec&iacute;ficos. En el caso de Unilever, este contrato se llama <em>memor&aacute;ndum de entendimiento</em>, como si Unilever fuera un sujeto internacional equiparable al Estado de Tanzania.
    </p><p class="article-text">
        A grandes pinceladas, el plan de la <em>New Alliance</em> es el siguiente: las multinacionales del <em>agrobusiness</em> ponen en producci&oacute;n grandes extensiones, <em>ense&ntilde;an</em> a los campesinos a cultivar en sus propiedades especies desconocidas por ellos, que a veces no se comen, pero que tienen mayores beneficios en el mercado &ndash;como el t&eacute; o el algod&oacute;n&ndash;, les venden las semillas transg&eacute;nicas y est&eacute;riles, adem&aacute;s de los qu&iacute;micos que contaminan y acaban quemando la tierra, y al final les compran la cosecha. Cobrar&aacute;n a trav&eacute;s de una aplicaci&oacute;n de m&oacute;vil, por lo que se tendr&aacute;n que comprar uno y contratar con Vodafone, que est&aacute; tambi&eacute;n metida en el tinglado de la New Alliance, y es quien posee esa aplicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estando en el poblado de Ikwega, en el interior de Tanzania, escuchamos por fin la voz de los campesinos. Estaban contentos porque sab&iacute;an que ven&iacute;amos y nos recibieron cantando y bailando, &eacute;ramos la sensaci&oacute;n del pueblo. Tuve sentimientos extra&ntilde;os, me record&oacute; a Bienvenido M&iacute;ster Marshall, y me sent&iacute; miserable.
    </p><p class="article-text">
        Una mujer campesina nos ley&oacute; un comunicado acerca de las muchas cosas que aprend&iacute;an acerca del t&eacute; en la escuela de Unilever, y al terminar, ya sin leer, se quej&oacute; modestamente de no tener para comer, ya que donde antes plantaba comida hoy hay t&eacute; y lo que le pagan por el t&eacute; no les da para comer. Toda una mejora. Esto no es desarrollo, es capitalismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/capitalismo-disfraza-desarrollo_132_4595526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Oct 2016 20:05:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El capitalismo se disfraza de desarrollo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Capitalismo,África,Tanzania,Cooperación al desarrollo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[FOTOS | La tenacidad de los refugiados de Burundi en Tanzania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/tenacidad-refugiados-burundi_3_3874948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5240f8f6-6548-48d6-873e-4d87af55384f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="FOTOS | La tenacidad de los refugiados de Burundi en Tanzania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mirno Pasquali ha trabajado como responsable de Asuntos Humanitarios de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Tanzania, donde ha podido observar cómo los refugiados de Burundi luchan cada día por sobrevivir con lo poco que lograron llevarse de sus casas</p><p class="subtitle">"Cuando llegan a Tanzania, muchos de ellos hambrientos y con síntomas de haber sufrido violaciones y palizas, se ven obligados a permanecer durante meses en un campo de refugiados hacinados y en unas condiciones sanitarias lamentables", recuerda MSF</p></div><p class="article-text">
        Mirno Pasquali ha trabajado como responsable de Asuntos Humanitarios de M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) en Tanzania, donde&nbsp;ha podido observar c&oacute;mo los refugiados de Burundi luchan cada d&iacute;a por sobrevivir con lo poco que lograron llevarse de sus casas
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegan a Tanzania, muchos de ellos hambrientos y con s&iacute;ntomas de haber sufrido violaciones y palizas, se ven obligados a permanecer durante meses en un campo de refugiados hacinados y en unas condiciones sanitarias lamentables&rdquo;, recuerda MSF
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Médicos Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/tenacidad-refugiados-burundi_3_3874948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Aug 2016 17:31:09 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos jóvenes de Albacete crean una plataforma de solidaridad con Kenia y Tanzania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/albacete-plataforma-solidaridad-kenia-tanzania_1_2497501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/704a791d-5c1f-432f-a61e-168b12e5c0f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos jóvenes de Albacete crean una plataforma de solidaridad con Kenia y Tanzania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Asociación Kipekee desarrolla acciones concretas para disminuir la igualdad y cubrir las necesidades básicas en estos dos países.</p><p class="subtitle">Centros de salud, desarrollo e implantación de vacunas, intercambio de cartas entre escolares o festivales benéficos son algunos de los proyectos que han realizado en su primer año de vida.</p></div><p class="article-text">
        Lorena Sajardo y Rub&eacute;n Alcantud, estudiantes de Medicina de Albacete acudieron en 2014 a Tanzania y a Kenia como cooperantes. All&iacute; trabajaron con una red de misioneros que centra sus actividades en varios centros de salud de ambos pa&iacute;ses africanos, y decidieron que esa labor pod&iacute;a perpetuarse en el tiempo dado sus magn&iacute;ficos resultados. Naci&oacute; entonces la <a href="http://www.kipekee.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Kipekee</a>, creada con la intenci&oacute;n de concienciar a la poblaci&oacute;n de las necesidades e injusticias que sufren otras personas a diario en otros lugares del mundo. Para ese objetivo contaron adem&aacute;s con el apoyo de sus compa&ntilde;eros y profesores de la Facultad de Medicina de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de otras ambiciosas y m&aacute;s complicadas acciones, Lorena y Rub&eacute;n trabajan y desarrollan proyectos concretos y al alcance de todos para disminuir la desigualdad que existe &ldquo;tan solo por haber nacido en un lugar diferente&rdquo;. Se centran as&iacute; en la cooperaci&oacute;n internacional, la educaci&oacute;n, la sanidad y la promoci&oacute;n de la salud.
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n de Kipekee, cuentan, es realizar peque&ntilde;as acciones en las &aacute;reas m&aacute;s necesidades de Kenia y Tanzania que consigan cubrir las necesidades b&aacute;sicas de cualquier persona. Construcciones de centros de salud, desarrollo e implantaci&oacute;n de vacunas como la de la malaria, intercambio de cartas entre escolares de diferentes pa&iacute;ses o festivales ben&eacute;ficos son algunos de los proyectos que ya han llevado a cabo en su primer a&ntilde;o de vida.
    </p><p class="article-text">
        Todo el trabajo que realizan los voluntarios de la asociaci&oacute;n va dirigido a desarrollar proyectos en ambos pa&iacute;ses. Para ello realizan actividades y campa&ntilde;as solidarias durante todo el a&ntilde;o, principalmente en Albacete, con las que consiguen financiaci&oacute;n econ&oacute;mica y el material necesario para completar las acciones. Todo el dinero y material obtenido de esas donaciones se destina &iacute;ntegramente a los proyectos del colectivo. De hecho, ninguno de los voluntarios recibe retribuci&oacute;n alguna y aquellos que deciden viajar como cooperantes deben afrontar los gastos que ello conlleva.
    </p><p class="article-text">
        Desde Kipekee animan a cualquier persona que quiera &ldquo;trabajar y ayudar&rdquo; a unirse al proyecto, a cualquiera &ldquo;que no le importe mancharse la ropa de tierra, ni agacharse a mover cajas llenas de donaciones&rdquo;. Necesitan voluntarios &ldquo;con la maleta cargada de ilusi&oacute;n&rdquo; y afirman que los socios pueden elegir hasta d&oacute;nde quieren implicarse: hacer donaciones, ayudar a realizar campa&ntilde;as o incluso desplazarse a ambos pa&iacute;ses como cooperantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/albacete-plataforma-solidaridad-kenia-tanzania_1_2497501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2015 14:17:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos jóvenes de Albacete crean una plataforma de solidaridad con Kenia y Tanzania]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jóvenes,Solidaridad,Kenia,Tanzania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estas ratas gigantes detectan minas antipersona en Mozambique]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ratas-gigantes-nuevas-detectar-tanzania_1_2596325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37d50b60-b999-4642-b61d-cd44a1a15d89_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La Cricetomys gambianus tiene un gran sentido del olfato, que le permite detectar las minas. / Álvaro Laiz y David Rengel. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Les llaman HeroRats, ratas  gigantes africanas que detectan minas antipersonas gracias a su gran olfato</p><p class="subtitle">Su reducido peso evita la explosión y, según la empresa APOPO, su precio más asequible permite limpiar terrenos de países africanos sin recursos</p><p class="subtitle">En un año y medio descubrieron casi 400 minas de las que se beneficiaron directa e indirectamente unas 44.547 personas, según la empresa</p></div><p class="article-text">
        El Jeep levanta una gran polvareda roja mientras se adentra por el camino que conduce hacia la Universidad de Agricultura de Morogoro en Tanzania. All&iacute; viven y se entrenan las hero&iacute;nas de Peter Mushi, las 'HeroRats': ratas gigantes africanas que colaboran con la detecci&oacute;n de minas antipersonas gracias a su buen olfato y su reducido tama&ntilde;o, que evita la explosi&oacute;n, uno de los principales peligros de la lucha contra los restos de conflictos olvidados. 
    </p><p class="article-text">
         Peter Mushi, de 32 a&ntilde;os, es uno de los cuidadores de los roedores. Hab&iacute;a o&iacute;do muchas historias de accidentes relacionados con minas antipersonas, en su mayor&iacute;a retazos de la guerra civil de Mozambique, terminada en 1992, donde estas ratas han logrado desactivar minas. La Campa&ntilde;a Internacional para la Prohibici&oacute;n de las Minas Terrestres apunta que, desde 1999, estos dispositivos han sido responsables de 73.576 muertes, sin contar las personas amputadas o con heridas. En un a&ntilde;o han sido 5.426 v&iacute;ctimas, y una quinta parte se produce en &Aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las muertes y lesiones son solo dos de las aterradoras causas de las minas terrestres&rdquo;, explica Havard Bach, experto en desminado en el Centro Internacional de Desminado Humanitario de Ginebra. &ldquo;Estos artefactos sin estallar hacen que carreteras, autopistas y enormes extensiones de tierra queden in&uacute;tiles y sin uso. El miedo persiste durante a&ntilde;os despu&eacute;s de un solo accidente, frenando el crecimiento&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Mushi reconoce que odiaba las ratas. Ahora lleva trabajando con ellas casi siete a&ntilde;os. Al principio fue esc&eacute;ptico cuando el hombre que concibi&oacute; la idea le habl&oacute; de sus futuras compa&ntilde;eras de trabajo. &ldquo;Pens&eacute; que estaba bromeando cuando me dijo que pod&iacute;an olfatear minas y restos de metralla. Me sorprendi&oacute; que las ratas pudieran hacer una cosa as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bart Weetjensel, cerebro detr&aacute;s de APOPO (acr&oacute;nimo holand&eacute;s que significa Desarrollo de Productos para la Detecci&oacute;n de Minas Antipersonas), hablaba muy en serio. Fabricar una mina apenas cuesta un d&oacute;lar, pero limpiarla exige m&aacute;s de 1.000 d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        Muy pocos pa&iacute;ses se pueden permitir los costes que supone localizarlas y extraerlas seg&uacute;n los m&eacute;todos tradicionales (detector de metales, perros adiestrados...), as&iacute; que&nbsp;Weetjensel decidi&oacute; contribuir a su mayor accesibilidad con un nuevo sistema: ratas gigantes, concretamente la Cricetomys gambianus, un tipo caracter&iacute;stico del &Aacute;frica Subsahariana, de gran tama&ntilde;o, que puede llegar a los 80 cent&iacute;metros (cola incluida), con un gran olfato.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Menor riesgo de explosiones y m&aacute;s barato</h3><p class="article-text">
        Descubri&oacute; diversos art&iacute;culos sobre cient&iacute;ficos estadounidenses que en los 70 hab&iacute;an trabajado con ratones para la localizaci&oacute;n de explosivos en aeropuertos. &ldquo;&iquest;Y si las ratas pudieran hacer eso?&rdquo;, se pregunt&oacute;. El sentido del olfato de las ratas es excelente, son nativas de &Aacute;frica, las enfermedades tropicales no les causan problemas y su peso es el adecuado, ya que es inferior al baremo de 5 a 10 kilos necesarios para disparar una mina.
    </p><p class="article-text">
        Mushi, que supervisa m&aacute;s de 14 ratas, explica que otra de sus principales ventajas es el coste. &ldquo;Y esto es muy importante en un continente como &Aacute;frica; entrenar a una rata cuesta no m&aacute;s de 4.000 euros, aproximadamente un tercio de lo que cuesta formar a un perro&rdquo;. Las habilidades se adquieren en apenas seis u ocho meses, &ldquo;un a&ntilde;o para las m&aacute;s lentas&rdquo;, dicen sus entrenadores. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El entrenamiento comienza a las cuatro semanas de vida, cuando son separadas de sus madres para iniciar un proceso de aclimataci&oacute;n a la presencia humana. En la siguiente fase, los instructores ense&ntilde;an a los roedores a asociar un sonido de clic con algo sabroso: un pl&aacute;tano o cacahuetes. Estas mismas delicias se utilizan como premio cuando encuentran una mina o las bolas de t&eacute; con olor a TNT con las que se les entrenan. En la fase final, antes de que sean enviadas a Mozambique, se les realizan varias pruebas en los campos de minas que APOPO tiene en Tanzania.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue dif&iacute;cil convencer a la comunidad internacional sobre la viabilidad de las ratas como detectoras de minas&rdquo;, reconoce el creador del proyecto, que ahora ha sumado entre sus valedores a la Universidad de Amberes y el gobierno belga, junto con m&aacute;s de 30 grupos, entre ellos el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, la Feria del Desarrollo del Banco Mundial y la Fundaci&oacute;n Schwab para el Emprendimiento. 
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        &ldquo;El m&eacute;todo de usar ratas para detectar minas es una realidad que salva vidas&rdquo;, a&ntilde;ade Weetjens. En sus primeros pasos, con cerca de 30 HeroRats acreditadas, han recorrido m&aacute;s de un mill&oacute;n de metros cuadrados de Mozambique y descubierto casi 400 minas y m&aacute;s de 3.000 armas peque&ntilde;as y munici&oacute;n u otros artefactos explosivos en un a&ntilde;o y medio, por lo que se estima que se beneficiaron directa e indirectamente unas 44.547 personas. 
    </p><p class="article-text">
        La tarea contin&uacute;a: la ONU dice que quedan m&aacute;s de seis millones de metros cuadrados a&uacute;n sin limpiar. APOPO est&aacute; considerando la posibilidad de que sus ratas se usen en otros pa&iacute;ses devastados por la guerra, como Angola o Congo. &ldquo;El beneficio para la poblaci&oacute;n no solo viene por la posibilidad de salvar vidas, tambi&eacute;n se dan casos de recuperaci&oacute;n de terrenos para el cultivo&rdquo;, dice Weetjens.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Rengel, Álvaro Laiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ratas-gigantes-nuevas-detectar-tanzania_1_2596325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2015 19:40:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estas ratas gigantes detectan minas antipersona en Mozambique]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tuberculosis,África,Tanzania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nacer blanco y ser negro: "Se te persigue, se te maltrata o se te mata"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nacer-blanco-negro-persigue-maltrata_1_2599870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/397c619f-0845-48e0-b1e7-6d0f95376766_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nacer blanco y ser negro: &quot;Se te persigue, se te maltrata o se te mata&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documental 'Black Man White Skin' recoge un mosaico de historias que reflejan la discriminación que sufren los albinos en algunos países de África</p><p class="subtitle">"Me explicaron que en realidad venía a morir dignamente", cuenta Carmen, albina de Mozambique tras ser operada en España de un cáncer que acabó con su enfermedad</p><p class="subtitle">"Encontramos albinos con metástasis diseminadas que se hubieran evitado si los hubiésemos cogido a tiempo", dice un médico que lucha contra el cáncer en África</p></div><p class="article-text">
        Moszi empezaba una nueva haza&ntilde;a. La anterior hab&iacute;a comenzado semanas antes, al inicio de la huida de su pa&iacute;s, Mal&iacute;, que le llevar&iacute;a a subirse a una patera en las costas de Marruecos y a emprender un viaje sin retorno hacia Europa. Aquel 29 de marzo de 2009 , Moszi hab&iacute;a logrado llegar, junto a otros 60 inmigrantes subsaharianos, a las costas de Tenerife. Hab&iacute;a sobrevivido. Terminada esa haza&ntilde;a, comenzaba la siguiente: conseguir quedarse en Europa para no tener que regresar nunca a su pa&iacute;s. Moszi tiene albinismo y en Mal&iacute; su vida corr&iacute;a peligro: &ldquo;Se te persigue, se te maltrata o se te mata&rdquo;, lamenta el joven.
    </p><p class="article-text">
        Meses m&aacute;s tarde, la Comisi&oacute;n de Ayuda al Refugiado (CEAR) publicaba en su web el final de la haza&ntilde;a: Moszi hab&iacute;a logrado el asilo. Era la primera vez que en Espa&ntilde;a, y tambi&eacute;n en Europa, se conced&iacute;a el estatus de refugiado a una persona con albinismo. El informe del Ministerio resaltaba la vulnerabilidad frente a la violencia y los ataques que su condici&oacute;n gen&eacute;tica supon&iacute;a en su pa&iacute;s de origen. Le concedieron el asilo a pesar de que en Mal&iacute; todav&iacute;a no se hab&iacute;a constatado el peligro de muerte para las personas albinas como s&iacute; ocurr&iacute;a en otros pa&iacute;ses del continente africano, como Tanzania y Burundi.
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        M&aacute;s que una haza&ntilde;a, la de Moszi fue una gesta personal por la supervivencia. Su relato se une al precioso mosaico de historias que conforman el documental <em>Black Man White Skin</em>, con el que el periodista Jos&eacute; Manuel Col&oacute;n, su director, ha querido retratar el albinismo en &Aacute;frica. Con la cinta, Col&oacute;n ha obviado centrase solo en el problema y se ha lanzado a la b&uacute;squeda de soluciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;a tratar el drama de los albinos desde otro punto de vista, no solo la persecuci&oacute;n, que es terrible. Tambi&eacute;n el problema del c&aacute;ncer de piel, buscando puentes para la esperanza y la fe. Y pienso que eso es lo que logrado la pel&iacute;cula, establecer caminos que sirvan para creer en soluciones a pesar de los problemas. Un mensaje positivo a pesar de la dureza de las historias&rdquo;, explica el director.
    </p><p class="article-text">
        Col&oacute;n comenz&oacute; a fraguar la historia del documental en 2006, despu&eacute;s de investigar el caso de la matanza de una persona albina en Tanzania. A&ntilde;os despu&eacute;s, tirando del hilo de aquella historia, empez&oacute; a conocer testimonios de superaci&oacute;n, de solidaridad y de fuerza. Y descubri&oacute; a personajes como Shaun Ross, el primer modelo albino que triunfa en las pasarelas de todo el mundo y que, junto a personajes consagrados como el cantante maliense Salif Keita, est&aacute; contribuyendo a romper prejuicios frente a una condici&oacute;n gen&eacute;tica que no es m&aacute;s que eso, una condici&oacute;n gen&eacute;tica. &ldquo;Me dijeron: demu&eacute;strale a la gente que puedes ser un ganador&rdquo;, dice Ross en la pel&iacute;cula.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El documental encuentra tambi&eacute;n historias de determinaci&oacute;n como la de la farmac&eacute;utica espa&ntilde;ola Mafalda Soto, que despu&eacute;s de llamar a muchas puertas, ha conseguido producir localmente desde Tanzania <a href="http://www.facebook.com/KiliSun" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cremas protectoras</a> para distribuirlas gratuitamente entre la poblaci&oacute;n albina y lograr que el Gobierno tanzano las incluya en el sistema sanitario. O relatos de solidaridad como la de Carmen, que en el documental explica c&oacute;mo en 24 horas se convirti&oacute; en la madre de acogida de Cristina, una ni&ntilde;a albina de Mozambique que ven&iacute;a a Espa&ntilde;a a operarse por el terrible c&aacute;ncer de piel que sufr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me explicaron que en realidad ven&iacute;a a morir dignamente&rdquo;, puntualizar&iacute;a Carmen. Cristina super&oacute; el c&aacute;ncer y, gracias a un gran equipo de m&eacute;dicos que trabajaron con ella durante a&ntilde;os, ha logrado llevar una vida normal.
    </p><p class="article-text">
        Para su director, se trata de un proyecto que une arte y solidaridad. &ldquo;Me encontr&eacute; con muchas personas aqu&iacute; tratando de mejorar la vida de los albinos en &Aacute;frica y quise mostrar lo que para m&iacute; es un ejemplo aut&eacute;ntico de la marca Espa&ntilde;a. Profesionales m&eacute;dicos, cooperantes, ciudadanos normales que destacan por su generosidad, por la solidaridad, ejemplos de todo un pa&iacute;s&rdquo;, cuenta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Durante el rodaje, Col&oacute;n acompa&ntilde;&oacute; en varias ocasiones al m&eacute;dico espa&ntilde;ol Pedro Ja&eacute;n y a su equipo de la unidad de Dermatolog&iacute;a del hospital Ram&oacute;n y Cajal de Madrid que cada a&ntilde;o viajan a Tanzania para operar a personas con albinismo y para formar a m&eacute;dicos residentes locales.
    </p><p class="article-text">
        Y en ese viaje, el espectador se encuentra con todos esos casos en los que la operaci&oacute;n sirve para seguir adelante con la vida pero tambi&eacute;n con las muchas otras veces en las que ya no se puede hacer nada. &ldquo;Una de las cosas que m&aacute;s impresionan es encontrar albinos con met&aacute;stasis diseminadas que se hubieran evitado si los hubi&eacute;semos cogido a tiempo&rdquo;, explica uno de los m&eacute;dicos en el documental.
    </p><p class="article-text">
        Si en cualquier parte del mundo solo una de cada 20.000 personas nacen con albinismo, en Tanzania, las leyes de la gen&eacute;tica hacen que el albinismo prevalezca en uno de cada 2.000 nacimientos. La falta de protecci&oacute;n frente al sol y la incidencia del c&aacute;ncer hacen que su esperanza de vida se sit&uacute;e en los 30 a&ntilde;os y que apenas un 2% viva m&aacute;s all&aacute; de los 40.
    </p><p class="article-text">
        Para combatir la otra injusticia &ndash;la del rechazo de la sociedad, la de los ataques violentos&ndash; el director entrevista a organizaciones que trabajan desde Tanzania para que sea el Gobierno y la comunidad internacional la que impulse los cambios. Con su labor de incidencia, la organizaci&oacute;n <a href="http://www.underthesamesun.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Under the Same Sun</a> ha contribuido para que desde la ONU se hayan emitido en poco tiempo, y por primera vez en su historia, sendos comunicados denunciando la violencia contra las personas con albinismo en Tanzania.
    </p><p class="article-text">
        <em>Black Man White Skin</em> se estren&oacute; el 11 de junio en los Cines Dor&eacute; de Madrid y recorrer&aacute; distintas salas y festivales nacionales e internacionales. La pel&iacute;cula ve la luz despu&eacute;s de cinco largos a&ntilde;os de rodaje. &ldquo;Ha sido una producci&oacute;n dura y larga en el tiempo ante la falta de recursos econ&oacute;micos. Pero los recursos humanos han sido inmensos y me han permitido contar historias muy diferentes y con personajes an&oacute;nimos y relevantes que han formado una coral que emociona y llega al coraz&oacute;n&rdquo;, concluye el director.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nacer-blanco-negro-persigue-maltrata_1_2599870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2015 16:52:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nacer blanco y ser negro: "Se te persigue, se te maltrata o se te mata"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[África,Tanzania,Malí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un repaso a la ‘Esencia masai’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/ultimas-noticias/repaso-esencia-masai_1_4309304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c83414f-26bc-4d03-bf25-9a21607e6987_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El momento del reparto de la carne en una ceremonia masai / Foto: &#039;udare.es&#039;. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Civivox Jus La Rocha acoge este jueves una videoconferencia con una mujer masai para conocer las tradiciones de esta etnia nómada, polígama y quizá la más conocida de África.</p><p class="subtitle">La charla sirve de complemento a la exposición fotográfica, organizada por la plataforma Udare, sobre las costumbres de esta tribu.</p></div><p class="article-text">
        Son una tribu popular, quiz&aacute; la etnia m&aacute;s conocida de &Aacute;frica. Por su altura, sus caracter&iacute;sticos saltos, la vestimenta roja y que, habitualmente, se les puede ver durante un safari. Los masai han defendido con orgullo sus tradiciones y, por ello, muchos de ellos todav&iacute;a viven en el campo, <strong>en Tanzania y Kenia</strong>, aunque otros se hayan trasladado a las ciudades. Pero, para conocerles m&aacute;s de cerca y lejos de los estereotipos cinematogr&aacute;ficos, civivox Jus La Rocha, en Pamplona, acoge desde el pasado 25 de febrero y hasta el 30 de marzo una exposici&oacute;n fotogr&aacute;fica sobre esta tribu. La fecha clave de la muestra, adem&aacute;s, tiene lugar este jueves (19:00 horas), cuando se conectar&aacute; <strong>por videoconferencia</strong> con Colleta, una gu&iacute;a de safaris masai que, en castellano, podr&aacute; resolver las dudas del p&uacute;blico sobre sus or&iacute;genes y costumbres.
    </p><p class="article-text">
        Una de las m&aacute;s habituales, por ejemplo, es si los masai son ya tan conocidos que aprovechan su tir&oacute;n tur&iacute;stico. &ldquo;Parte de su econom&iacute;a se basa en el turismo, y esos ingresos los emplean para comprar alimentos y poder mantener esa vida tradicional, que a&uacute;n depende del ganado, de la lluvia y de la b&uacute;squeda de pastos. De ah&iacute; que trasladen sus poblados&rdquo;, explica Aitor Urdaniz. &Eacute;l, junto a su pareja Cristina Uzqueda, crearon la plataforma Udare, que hace difusi&oacute;n de los viajes de agencias locales de Kenia y Tanzania. Pero no solo se trata de viajes, sino que a trav&eacute;s del <em>Diario del Viajero</em>, en <a href="http://udare.es/diario-del-viajero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su p&aacute;gina web</a>, tambi&eacute;n repasan aspectos culturales, sociales y medio ambientales. En este caso, tras las expediciones realizadas por la zona, en los a&ntilde;os 2013 y 2014, cuentan con diversas fotograf&iacute;as y, con ellas, han compuesto la exposici&oacute;n mencionada, titulada <em>Esencia masai</em>.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo, a trav&eacute;s de 16 im&aacute;genes, es que cada una de ellas refleje una tradici&oacute;n y se preste a <strong>contar una historia</strong>. Desde el papel de las mujeres en esa cultura a la poligamia, de la vida n&oacute;mada a la fabricaci&oacute;n de sus casas o su alimentaci&oacute;n. Cada foto est&aacute; acompa&ntilde;ada de un texto explicativo, pero gracias a la conferencia se trata de dar un paso m&aacute;s. De conocer de primera mano y poder preguntar a una masai por sus costumbres. Esas por las que han peleado a pesar de los intereses gubernamentales por atraerles a las ciudades, entre otras razones para poder disponer con m&aacute;s libertad de las tierras.
    </p><p class="article-text">
        Este recorrido por la <em>Esencia masai</em> <strong>apura en Pamplona sus &uacute;ltimas jornadas</strong> pero, seg&uacute;n explican desde Udare, ya se ha cerrado el paso de la exposici&oacute;n por Zaragoza en abril y por Logro&ntilde;o en mayo y, por &uacute;ltimo, se espera repetir la experiencia en Madrid. La cultura masai, un paso m&aacute;s cerca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Garikoitz Montañés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/ultimas-noticias/repaso-esencia-masai_1_4309304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2015 18:34:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Tanzania,Kenia,Fotografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Retorno a ninguna parte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/retorno-parte_1_4992201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ab6af13-13fb-4c71-90a5-90a86353e3ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Retorno a ninguna parte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No se hace pie en sus ojos. Quizá porque nació en un campo de refugiados en el que murieron sus padres, en Tanzania.</p><p class="subtitle">Obiole y sus hermanos han regresado a Burundi tras ser expulsados de un campo de refugiados en Tanzania, como decenas de miles de personas que buscan ahora sus antiguos terruños.</p></div><p class="article-text">
        No se hace pie en sus ojos. Quiz&aacute; porque naci&oacute; en un campo de refugiados en el que murieron sus padres, en Tanzania.
    </p><p class="article-text">
        Obiole Irankunda, con 10 a&ntilde;os de edad, es el cabeza de familia de sus 6 hermanos y hermanas.
    </p><p class="article-text">
        Han regresado a Burundi tras ser expulsados del pa&iacute;s vecino, como decenas de miles de personas que buscan ahora sus antiguos terru&ntilde;os. Pero, Obiole y sus hermanos no saben siquiera d&oacute;nde viv&iacute;an sus padres. Un conocido del campo de refugiados les ha 'cedido' unos metros cuadrados en Makamba, bajo alquiler, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        Como cabeza de familia, Obiole pide comida y dinero en el mercado local, para alimentar a sus hermanos. La escuela no entra en sus planes de futuro.
    </p><p class="article-text">
        Visitamos con &eacute;l y su 'familia' el campo de tr&aacute;nsito de Mabanda, en la frontera con Tanzania, en el que hab&iacute;an pernoctado hasta saber su destino final. All&iacute; recibi&oacute; un poco dinero y comida para 6 meses. Nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Con un poco de suerte, o un mucho, Obiole y sus hermanos podr&iacute;an acogerse a un proyecto de Cruz Roja Espa&ntilde;ola de asistencia de emergencia para los expulsados burundeses de Tanzania, con el apoyo de la Agencia Espa&ntilde;ola de Cooperaci&oacute;n Internacional para el Desarrollo (AECID). Ojal&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de oleadas de expulsados a Burundi, sin recursos y sin tierras, est&aacute; suponiendo una presi&oacute;n que podr&iacute;a derivar en conflictos internos. Pero el futuro de Obiole son las pr&oacute;ximas horas, no m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Durante las pocas horas que estuve con &eacute;l no lleg&oacute; a sonre&iacute;r nunca. Ni cuando bromeaba sobre la 'inconveniencia' de la camiseta del Bar&ccedil;a que llevaba puesta. Pero es que la ropa andrajosa que llevan es la &uacute;nica que tienen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/retorno-parte_1_4992201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Mar 2014 19:52:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Retorno a ninguna parte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tanzania,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ganarse la vida picando piedra: las mujeres de la cantera de Mtongani]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mujeres-cantera-mtongani_1_5169061.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0289110-cc42-4924-81dc-68f2a07945fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ganarse la vida picando piedra: las mujeres de la cantera de Mtongani"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el barrio de Mtongani, del distrito de Kinondoni, en la ciudad de Dar es Salaam (Tanzania), una gran cantera forma la trastienda de un barrio humilde, y refleja la clase social de sus habitantes.</p><p class="subtitle">Por un lado, están quienes viven en el corazón de la propia cantera y a diario parten roca al sol. La mayoría de ellas son mujeres. Por otro, están aquellos a quienes les ha ido mejor, y han podido comprar una parcela de la cantera al gobierno y emplear a sus propios partidores.</p></div><p class="article-text">
        Somoe y Situmai comenzaron como partidoras de piedra y ahora emplean a otros para que transporten y rompan las rocas para ellas. Han logrado cambiar su modo de vida gracias a la obtenci&oacute;n de microcr&eacute;ditos, una pr&aacute;ctica habitual en el pa&iacute;s en la que participan cerca de cien organizaciones e instituciones y que sofoca las necesidades de miles de tanzanos.
    </p><p class="article-text">
        En Tanzania, la piedra no da mucho dinero, pero es un negocio seguro, ya que es una de las materias primas m&aacute;s usadas. Se utiliza para la construcci&oacute;n, y de eso hace falta mucho en Dar, una ciudad con importantes carencias en infraestructuras. Un cubo de piedra picada se vende por 350 chelines tanzanos, alrededor de 15 c&eacute;ntimos de euro. Un cami&oacute;n cargado de piedra cuesta 45.000 chelines, unos 25 euros.
    </p><p class="article-text">
        La vida en la cantera es dura y la explotaci&oacute;n del medio, un trabajo no apto para cualquiera. Durante la estaci&oacute;n seca concentra gran cantidad de polvo, que se cuela por las v&iacute;as respiratorias e irrita los ojos. Pero quiz&aacute; la peor temporada del a&ntilde;o para las trabajadoras y trabajadores de este negocio sea la &eacute;poca de lluvias, cuando la cantera se convierte en un lodazal de dif&iacute;ciles condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Somoe ronda los cuarenta a&ntilde;os. Nos recibe en la puerta de la humilde casa donde vive, cerca de la cantera. All&iacute; comparte techo con su marido, sus hijos y otro joven de diez a&ntilde;os del que se hace cargo. Ella es el pilar fundamental del sustento familiar y la educaci&oacute;n de algunos de sus hijos.
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        La mujer narra, orgullosa, c&oacute;mo ha cambiado su vida gracias a dos microcr&eacute;ditos. Once meses atr&aacute;s, Somoe trabajaba picando piedra en la cantera local, bajo unas condiciones realmente duras y al calor de un sol que no perdona.  Fue entonces cuando consigui&oacute; el que ser&iacute;a su primer microcr&eacute;dito, gracias al cual diversific&oacute; su negocio y duplic&oacute; su fuente de ingresos. Compr&oacute; un tanque de 2.000 litros de agua para venderlo entre sus vecinos, y poco a poco empez&oacute; a ver cumplido el sue&ntilde;o de convertirse en una gran empresaria. Sin embargo, fue la obtenci&oacute;n de un segundo microcr&eacute;dito lo que realmente cambi&oacute; su modo de vida. Decidi&oacute; multiplicar sus negocios, y mont&oacute; una peque&ntilde;a tienda donde ahora vende bebidas, az&uacute;car, jab&oacute;n y queroseno, entre otros productos. Tambi&eacute;n se inici&oacute; en el negocio del carb&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;a hacerse cargo de todo sola y contrat&oacute; a una joven de 15 a&ntilde;os para que le ayudara con la venta de agua por poco m&aacute;s de 10 euros al mes. Tambi&eacute;n cuenta con alguien que rompe piedra para ella en la cantera. Cuando piensa en obtener un tercer microcr&eacute;dito, tiene claro que le gustar&iacute;a expandir su negocio y aumentar sus ventas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Al llegar a casa de Situmai, viene apresurada a recibirnos con una amplia sonrisa: &ldquo;&iexcl;Karibuni!&rdquo;<em>(&lsquo;</em>bienvenidas&rsquo;). Nos cuenta que hoy no ha encontrado pescado en el barrio y que probablemente tendr&aacute; que desplazarse a otra zona del distrito para conseguirlo. De lo contrario, no podr&aacute; abrir su negocio.
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer, que tarda unos minutos en calcular su edad, tiene cuarenta y cuatro a&ntilde;os y una hija peque&ntilde;a a su cargo. Cada d&iacute;a se dedica a cocinar y vender pescado en un puesto frente a su casa. Lo hace todos los d&iacute;as de la semana, al menos cuando encuentra pescado para comprar.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n nos cuenta que el negocio le ha ido bien y, ayudada por los microcr&eacute;ditos, ha conseguido comprar una parcela en la cantera, a unos minutos de su casa. Nos lleva hasta all&iacute; para ense&ntilde;arnos su merecido trozo de piedra. All&iacute; emplea a alguien para que rompa su roca, ya que ella comenz&oacute; a hacerlo, pero tuvo que abandonarlo porque su salud se resent&iacute;a ante un trabajo tan duro.
    </p><p class="article-text">
        Ambas son privilegiadas dentro de sus comunidades. A trav&eacute;s del trabajo constante han conseguido lo que muchos en la cantera ans&iacute;an: tener su propia parcela y emplear a alguien m&aacute;s. En la cantera es una forma de decir algo as&iacute; como &ldquo;he conseguido tomar las riendas de mi vida, no dependo de nadie&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hemisferio Zero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mujeres-cantera-mtongani_1_5169061.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2013 19:55:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ganarse la vida picando piedra: las mujeres de la cantera de Mtongani]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tanzania,Microcréditos]]></media:keywords>
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