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    <title><![CDATA[elDiario.es - Boko Haram]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/boko-haram/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Boko Haram]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Qué fue de las decenas de niñas raptadas por Boko Haram en Nigeria hace diez años?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/decenas-ninas-raptadas-boko-haram-nigeria-diez-anos_1_11285978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db377385-4805-4d65-91d2-dffa96d324be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué fue de las decenas de niñas raptadas por Boko Haram en Nigeria hace diez años?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas de las 276 niñas secuestradas el 14 de abril de 2014 en el pueblo nigeriano de Chibok consiguieron escapar y otras fueron liberadas, pero, una década después, el interés de las autoridades por rescatar a las que quedan cada vez es menor</p><p class="subtitle">El diario que cuenta la resistencia de las jóvenes secuestradas por Boko Haram: “Vimos tantos cadáveres que no teníamos miedo”</p></div><p class="article-text">
        Cuando sus captores de Boko Haram dijeron a Margret Yama que volv&iacute;a a casa, lo primero que pens&oacute; es que era una trampa. Sus raptores ya se hab&iacute;an burlado hablando de posibles liberaciones durante los tres a&ntilde;os que la hab&iacute;an mantenido secuestrada junto a sus compa&ntilde;eras del colegio de Chibok, en el estado de Borno, en el nordeste de Nigeria.
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de vida en el bosque de Sambisa donde las ten&iacute;an prisioneras eran duras. La comida y el agua eran limitadas, hab&iacute;a que trabajar duro y los militantes islamistas las somet&iacute;an a una vigilancia asfixiante. Hasta que un d&iacute;a de mayo de 2017 las ni&ntilde;as fueron escoltadas hacia una caravana de la Cruz Roja en el l&iacute;mite del bosque. Yama vio al equipo de negociadores pactar su liberaci&oacute;n y la de otras compa&ntilde;eras a cambio de la libertad de miembros de Boko Haram prisioneros. Luego, los l&iacute;deres del grupo islamista se retiraron al bosque y las ni&ntilde;as liberadas fueron trasladadas hasta el pueblo de Banki, en la frontera de Camer&uacute;n y Nigeria, donde un helic&oacute;ptero militar las recogi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Yama es una de las 82 ni&ntilde;as que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/diario-clandestino-estudiantes-nigerianas-secuestradas-boko-haram-llego-momento-habiamos-visto-cadaveres-no-teniamos-miedo-morir_1_7243877.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuperaron la libertad</a> ese mes tras las negociaciones entre los terroristas y las autoridades de Nigeria. Se hab&iacute;a ejercido mucha presi&oacute;n sobre el gobierno nigeriano para conseguir la liberaci&oacute;n de las 276 ni&ntilde;as de Chibok, que fueron noticia en todo el mundo tras ser secuestradas en el dormitorio de su colegio en abril de 2014.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La educaci&oacute;n occidental est&aacute; prohibida&rdquo; es la traducci&oacute;n literal de las palabras Boko Haram, el nombre de esta milicia yihadista surgida en 2009 en el nordeste de Nigeria. Hasta el a&ntilde;o 2020, seg&uacute;n el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la organizaci&oacute;n terrorista ha matado a casi 350.000 personas y desplazado a m&aacute;s de dos millones, alimentada por el malestar de la sociedad frente a la corrupci&oacute;n y por la marginaci&oacute;n y la falta de empleos en el nordeste del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, muchas de las ni&ntilde;as secuestradas de Chibok, ahora mujeres, han sido liberados o han escapado, pero <a href="https://www.theguardian.com/world/2023/may/05/two-women-rescued-nine-years-after-chibok-schoolgirls-abduction" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un centenar siguen desaparecidas</a>. Entre las que regresaron a casa hubo varias que dieron a luz durante el cautiverio. Muchas han sido rechazadas por sus comunidades, que ahora las acusan de colaboraci&oacute;n con Boko Haram.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el testimonio de varias personas que hablaron con <em>The Guardian</em>, y pese a las garant&iacute;as que las autoridades del estado de Borno han dado a los padres, no se est&aacute; negociando la liberaci&oacute;n del resto de ni&ntilde;as raptadas. &iquest;Por qu&eacute; sigue habiendo tantas ni&ntilde;as aparentemente en cautividad? &iquest;Qu&eacute; se ha hecho para ayudar a las que recuperaron su libertad?
    </p><p class="article-text">
        Los terroristas de Boko Haram ya hab&iacute;an puesto a escolares en su punto de mira antes de la noche del 14 de abril de 2014. Tambi&eacute;n lo har&iacute;an despu&eacute;s. Meses antes del secuestro en Chibok hab&iacute;an asesinado a 29 ni&ntilde;os en una escuela del estado de Yobe; en 2018, secuestraron a decenas de ni&ntilde;as, tambi&eacute;n en Yobe; y en 2020 raptaron a m&aacute;s de 300 ni&ntilde;os en colegios del estado de Katsina.
    </p><p class="article-text">
        Pero Chibok se convirti&oacute; en el ejemplo m&aacute;s evidente de la crisis de seguridad de Nigeria, desatando la indignaci&oacute;n dentro y fuera del pa&iacute;s por el n&uacute;mero de estudiantes de un colegio que Boko Haram hab&iacute;a sido capaces de raptar.
    </p><h3 class="article-text">Indignaci&oacute;n internacional</h3><p class="article-text">
        Un grupo de mujeres nigerianas lanz&oacute; en redes sociales la campa&ntilde;a #BringBackOurGirls, que se transform&oacute; en una poderosa protesta mundial atrayendo el apoyo de Michelle Obama, entonces primera dama de EEUU; y de Malala Yousafzai, premio Nobel de la Paz. Goodluck Jonathan, en ese momento el presidente de Nigeria, recibi&oacute; ofertas de ayuda inmediata de Estados Unidos, Gran Breta&ntilde;a, Francia y China.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Matthew Page, analista del centro de estudios brit&aacute;nico Chatham House, el secuestro &ldquo;fue tan atroz que b&aacute;sicamente el presidente [Barack] Obama y sus principales autoridades dijeron que hab&iacute;a que hacer todo lo posible para traer de vuelta a las ni&ntilde;as&rdquo;. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; van a hacer despu&eacute;s? Esa era la sensaci&oacute;n que ten&iacute;amos de lo que pod&iacute;a pasar si no pon&iacute;amos l&iacute;mite, si no persegu&iacute;amos a Boko Haram o intent&aacute;bamos rescatar a las ni&ntilde;as&rdquo;, dice Page, que en aquella &eacute;poca trabajaba para los servicios de inteligencia de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la b&uacute;squeda de las ni&ntilde;as de Chibok comenz&oacute; un mes despu&eacute;s del secuestro y tras la multiplicaci&oacute;n de protestas en las redes sociales. La indignaci&oacute;n que se sent&iacute;a en todo el mundo aument&oacute; con un v&iacute;deo de Abubakar Shekau, en ese entonces l&iacute;der de Boko Haram, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/secuestradores-amenazan-esclavas-secuestradas-nigeria_1_4895035.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amenazando con vender a las ni&ntilde;as en un mercado.</a>
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos, Reino Unido, Francia y China ofrecieron a Nigeria apoyo de sus ej&eacute;rcitos y servicios de espionaje. Hubo drones y aviones esp&iacute;a rastreando la inmensidad del bosque de Sambisa pero no tuvieron &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Entre Nigeria y Estados Unidos hab&iacute;a otras tensiones por la vulneraci&oacute;n de derechos humanos que el pa&iacute;s africano comet&iacute;a en operaciones antiterroristas del norte, entre las que figuran las ejecuciones extrajudiciales de civiles en el cuartel de Giwa (en Maiduguri) durante el mes de marzo de 2014. Seg&uacute;n los analistas, estas operaciones del gobierno estaban radicalizando a los j&oacute;venes y empuj&aacute;ndolos hacia las filas de Boko Haram.
    </p><p class="article-text">
        Autoridades del Departamento de Estado de EEUU recuerdan haber debatido si compartir o no informaci&oacute;n clave con sus hom&oacute;logos nigerianos. Tambi&eacute;n, a las autoridades del gobierno nigeriano &ldquo;enfureci&eacute;ndose&rdquo; por lo que ellas consideraban &ldquo;condescendencia&rdquo; y extralimitaci&oacute;n por parte de Estados Unidos. 
    </p><p class="article-text">
        En los primeros meses de la crisis, el gobierno del presidente nigeriano Jonathan rechaz&oacute; una propuesta de las fuerzas brit&aacute;nicas, que hab&iacute;an localizado a las ni&ntilde;as y se ofrec&iacute;an a rescatarlas. &ldquo;Les molestaba y rechazaban la injerencia exterior en lo que consideraban asuntos propios de seguridad interna&rdquo;, dice Page. &ldquo;Siempre se mostraron muy esc&eacute;pticos en torno a las razones por las que los brit&aacute;nicos y Estados Unidos ofrec&iacute;an ayuda militar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Personas que participaron de la negociaci&oacute;n aseguran a <em>The Guardian</em> que tambi&eacute;n hubo otras restricciones condicionando las decisiones sobre la viabilidad de una incursi&oacute;n militar, como el temor a terroristas suicidas y a la muerte de las ni&ntilde;as por fuego cruzado.
    </p><p class="article-text">
        Los planes de rescate que contaban con apoyo internacional fueron perdiendo impulso hasta que el inter&eacute;s termin&oacute; por desaparecer. Un a&ntilde;o despu&eacute;s del secuestro en Chibok, la inminencia de unas elecciones hizo que Jonathan se decidiera finalmente a autorizar un peque&ntilde;o equipo mediador para negociar con Boko Haram bajo la direcci&oacute;n de Pascal Holliger, negociador del Ministerio de Asuntos Exteriores de Suiza, y de Zanna Mustapha, un abogado nigeriano. Todas las negociaciones que hab&iacute;a habido antes, incluida una facilitada por el periodista de investigaci&oacute;n Ahmad Salkida, hab&iacute;an terminado en fracaso.
    </p><p class="article-text">
        El abogado Mustapha dirig&iacute;a una organizaci&oacute;n en Borno que ayudaba a la reintegraci&oacute;n social de viudas e hijos de Boko Haram. Haber representado como abogado a Mohammed Yusuf, el difunto fundador de Boko Haram, le hab&iacute;a ayudado a ganarse la buena voluntad de los militantes islamistas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/liberadas-nigeria-chibok-boko-haram_1_3792349.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El primer resultado de las negociaciones fue la liberaci&oacute;n de 21 ni&ntilde;as. </a>Unos meses m&aacute;s tarde se logr&oacute; la de otras 82. Seg&uacute;n los negociadores, tras los dos &eacute;xitos iniciales el gobierno nigeriano se volvi&oacute; complaciente y dej&oacute; de poner empe&ntilde;o en las negociaciones. 
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                    alt="Las 21 niñas de Chibok liberadas en octubre de 2016."
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                Las 21 niñas de Chibok liberadas en octubre de 2016.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Condenadas al olvido</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n sab&iacute;amos que docenas y docenas [de ni&ntilde;as] se hab&iacute;an convertido y que las hab&iacute;an casado; en cierto modo se hab&iacute;an vuelto irrecuperables&rdquo;, dice Holliger, del equipo de negociaci&oacute;n. &ldquo;Una vez casadas, ten&iacute;amos entendido que se marchaban a donde fuera su 'marido', por lo que dejaban de formar parte del grupo Chibok; nunca qued&oacute; demasiado claro cu&aacute;ntas quedaban despu&eacute;s de liberar a las 103&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las fundadoras de #BringBackOurGirls, las prisioneras restantes han sido olvidadas por temor a que se hayan radicalizado durante su cautiverio y porque la atenci&oacute;n se ha centrado en otros ataques y secuestros m&aacute;s recientes sufridos por este pa&iacute;s de &Aacute;frica occidental.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Yama regres&oacute; a su hogar recibi&oacute; con desolaci&oacute;n la noticia de la muerte de su madre. &ldquo;No hab&iacute;a dejado de pensar que no volver&iacute;a a verla&rdquo;, dice. Su madre la desped&iacute;a siempre cuando iba al colegio pero el d&iacute;a del secuestro parec&iacute;a reacia a que se fuera. Yama, que prefiere no decir su edad, recuerda con demasiada nitidez lo que ocurri&oacute; en abril de 2014: los terroristas entraron al colegio haci&eacute;ndose pasar por oficiales del ej&eacute;rcito, incendiaron el edificio y las casas vecinas y montaron a las ni&ntilde;as en camiones. Algunas lograron escapar porque saltaron de los veh&iacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo pensaba que solo quer&iacute;an asustarnos para que no volvi&eacute;ramos al colegio&rdquo;, recuerda Yama en referencia al rechazo de los islamistas de Boko Haram por el sistema de educaci&oacute;n occidental.
    </p><p class="article-text">
        Durante su cautiverio, ella se resisti&oacute; a las presiones para casarse con un militante de Boko Haram, pese a que acceder habr&iacute;a mejorado su alimentaci&oacute;n y la habr&iacute;a librado de los trabajos forzados. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo iba a casarme con alguien que me separ&oacute; de mi colegio, de mis padres y de mi familia? &iquest;C&oacute;mo mirarle a los ojos y llamarlo marido? Prefer&iacute;a morirme de hambre antes que casarme con uno de ellos&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Como al resto de ni&ntilde;as, a Yama la obligaron a convertirse al Islam. Ella fingi&oacute; obedecer pero siempre mantuvo oculta su Biblia de cristiana.
    </p><h3 class="article-text">Rechazo y revictimizaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        La familia de Yama recibi&oacute; meses de asesoramiento en Abuja, la capital de Nigeria, antes de darle una calurosa bienvenida en su hogar. Pero desde que fue puesta en libertad ha sido estigmatizada y v&iacute;ctima de sospechas &ldquo;desgarradoras&rdquo;. Dentro de su comunidad siguen circulando rumores como el de que las ni&ntilde;as, violadas, abandonaron a sus hijos en el bosque. &ldquo;Yo no me secuestr&eacute; a m&iacute; misma&rdquo;, dijo Yama. &ldquo;Me obligaron, &iquest;por qu&eacute; me ven entonces como si fuera de Boko Haram?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yama ha recibido una beca del gobierno para estudiar comunicaci&oacute;n en una universidad de otro estado. &ldquo;En clases tienes que ocultar lo que te ha pasado&rdquo;, dice. &ldquo;Si no lo haces, la gente se mantendr&aacute; alejada de ti pensando que tienes esa mentalidad asesina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante los primeros a&ntilde;os la opini&oacute;n p&uacute;blica de Nigeria se mantuvo unida exigiendo la liberaci&oacute;n de las ni&ntilde;as pero el inter&eacute;s fue decayendo de manera paulatina. Comenzaron a surgir teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n como la de que toda la historia del secuestro era un enga&ntilde;o montado con fines pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        En algunas zonas del nordeste, donde Boko Haram ten&iacute;a m&aacute;s apoyo y donde aun hoy sigue sinti&eacute;ndose la inseguridad, la publicidad que se le daba a las ni&ntilde;as de Chibok gener&oacute; una especie de resentimiento. Como si fueran unas &ldquo;secuestradas selectas&rdquo; m&aacute;s importantes que los m&aacute;s de 1.500 ni&ntilde;os secuestrados o asesinados por Boko Haram y otras milicias islamistas.
    </p><p class="article-text">
        Muhammadu Buhari, que en 2015 sustituy&oacute; a Jonathan como presidente con la promesa de terminar con la inseguridad de Nigeria, cosech&oacute; algunos logros iniciales. Las ni&ntilde;as fueron liberadas pero la confianza entre el gobierno y los militantes se hab&iacute;a resquebrajado. Una tensi&oacute;n que tambi&eacute;n aument&oacute; por la participaci&oacute;n de demasiados actores en el proceso, no solo en Nigeria sino del extranjero.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los familiares, despu&eacute;s de todos estos a&ntilde;os las autoridades a&uacute;n dicen que las negociaciones siguen en marcha. Pero los activistas se muestran esc&eacute;pticos y, seg&uacute;n los negociadores, las conversaciones han cesado. El peri&oacute;dico The Guardian trat&oacute; de ponerse en contacto con las autoridades nigerianas pero no recibi&oacute; respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las que s&iacute; recuperaron su libertad siguen enfrent&aacute;ndose al estigma y la sospecha. A Amina Ali Nkeki la encontr&oacute; en 2016 una unidad civil en uno de los l&iacute;mites del bosque de Sambisa. Hab&iacute;a escapado del campamento de Boko Haram y era la primera ni&ntilde;a de Chibok en regresar a casa. 
    </p><p class="article-text">
        Se hab&iacute;a casado y hab&iacute;a tenido un hijo con Mohammed Hayyatu, que a su vez dec&iacute;a haber sido forzado a unirse a Boko Haram meses antes del secuestro en Chibok. Fue una de las pocas casadas que logr&oacute; regresar a su hogar. Ali no quer&iacute;a casarse, pero le ten&iacute;a aun m&aacute;s miedo a la esclavitud sexual.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que imaginaba era que ser&iacute;a utilizada por un hombre lo suficientemente mayor como para ser mi padre, que volver&iacute;a a entregarme a otra persona cuando se cansara de m&iacute;&rdquo;, dice. &ldquo;As&iacute; seguir&iacute;a mi vida, dando a luz a muchos hijos que tendr&iacute;a que ir dejando con distintas personas... As&iacute; que opt&eacute; por casarme con un solo hombre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ali ten&iacute;a un plan para escapar pero lo pospuso cuando Boko Haram amenaz&oacute; con cortar las manos de otras dos ni&ntilde;as por tratar de huir. Cuando el gobierno intensific&oacute; sus avanzadillas en el bosque vio su oportunidad y escap&oacute; ayudada por Hayyatu.
    </p><p class="article-text">
        Ali ya no vive con Hayyatu y, como Yama, tambi&eacute;n estudia en la universidad. Su familia la han acogido a ella y a Safiya, su hija de ocho a&ntilde;os que ahora sufre acoso por ser una &ldquo;ni&ntilde;a de Boko Haram&rdquo;. Ali quiere olvidar el pasado pero tambi&eacute;n siente la obligaci&oacute;n de hablar sobre su experiencia. Conserva la foto de su mejor amiga, a&uacute;n prisionera. &ldquo;Pienso todos los d&iacute;as en ella&rdquo;, dice. &ldquo;Queremos recuperar a nuestras hermanas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Hijas de los pobres&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Aisha Yesufu, una de las mujeres que fundaron #BringBackOurGirls, critica al gobierno por no rescatar a las que quedan. Las que han ido regresando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os lo han logrado porque escaparon, porque las encontraron patrullas civiles, o porque aparecieron durante operaciones militares del gobierno contra los insurgentes yihadistas en la pelea por hacerse con el control del nordeste del pa&iacute;s. &ldquo;Ha llevado tanto tiempo porque son las hijas de los pobres&rdquo;, dice Yesufu. &ldquo;Si eres pobre en Nigeria, no tienes ni rostro ni nombre ni voz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yesufu no puede olvidarse de la imagen de Hosea Tsambido, un difunto l&iacute;der comunitario de Chibok que en abril de 2014 acudi&oacute; a Abuja durante la primera gran protesta por los secuestros. Arrodillado bajo la lluvia junto a la Fuente de la Unidad, Tsambido le rogaba a la gente que nunca se rindiera. &ldquo;Si alguien me hubiera dicho que seguir&iacute;amos [exigiendo su liberaci&oacute;n] casi diez a&ntilde;os despu&eacute;s, me habr&iacute;a marchado de la Fuente de la Unidad ese mismo d&iacute;a, y no habr&iacute;a vuelto nunca&rdquo;, dice Yesufu.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Miembros del movimiento &quot;Bring Back Our Girls&quot; y madres de las niñas secuestradas, en una protesta en Abuja el 14 de enero de 2016."
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            <span class="title">
                Miembros del movimiento &quot;Bring Back Our Girls&quot; y madres de las niñas secuestradas, en una protesta en Abuja el 14 de enero de 2016.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Yesufu, en los primeros d&iacute;as el gobierno nigeriano trat&oacute; de reprimir la campa&ntilde;a #BringBackOurGirls y margin&oacute; al grupo cuando las primeras ni&ntilde;as fueron liberadas. Los padres sufrieron mucho, recuerda, y algunos murieron con el coraz&oacute;n destrozado. &ldquo;Aunque nos digan que algunas ni&ntilde;as han muerto, &iquest;podemos saber d&oacute;nde murieron? &iquest;D&oacute;nde las enterraron? Hagamos algo para permitir a las familias darle un cierre&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os el poder de Boko Haram se ha ido desvaneciendo por las divisiones dentro del grupo y por la aparici&oacute;n de otras milicias islamistas. Pero sus m&eacute;todos siguen vigentes, con los colegios como uno de los objetivos principales. Esto es especialmente as&iacute; en las remotas zonas del norte, donde no hay seguridad y los secuestradores pueden perderse en extensos bosques. Desde 2014, m&aacute;s de 1.500 escolares han sido raptados.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo secuestro masivo ocurri&oacute; el mes pasado, con la irrupci&oacute;n de hombres armados en un colegio de Kuriga (estado de Kaduna, noroeste del pa&iacute;s) en el que un m&iacute;nimo de 287 alumnos de entre 7 y 18 a&ntilde;os fueron raptados. Los secuestradores exig&iacute;an por su liberaci&oacute;n 1.000 millones de nairas [unos 758.000 euros], pero antes de que el plazo se cumpliera el ej&eacute;rcito nigeriano rescat&oacute; a la mitad de los secuestrados (Nigeria prohibi&oacute; en 2022 el pago de rescates).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un m&eacute;todo que empez&oacute; con Boko Haram y que de manera generalizada ha sido perfeccionado por los distintos grupos armados&rdquo;, dice Oluwole Ojewale, del Instituto de Estudios de Seguridad de Dakar, en Senegal. &ldquo;Los grupos armados adquirieron notoriedad con las ni&ntilde;as de Chibok, y ahora mantienen una inclinaci&oacute;n por estar en el centro del foco y por presentar al Estado como incapaz de proteger a la poblaci&oacute;n, lo que tambi&eacute;n hace que se fijen en ellos posibles nuevos militantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre las promesas de Bola Tinubu, el actual presidente de Nigeria, figura impedir que los colegios se conviertan en &ldquo;madrigueras para secuestros a discreci&oacute;n&rdquo;. Lo que no ha dicho es c&oacute;mo piensa lograrlo.
    </p><p class="article-text">
        La b&uacute;squeda nunca terminar&aacute; para las personas que perdieron a sus hijas aquella noche de abril de 2014. El funcionario Lawan Zanna, de 55 a&ntilde;os, estaba en casa junto a su familia cuando descubri&oacute; que su hija, Aisha Lawan, era una de las secuestradas en Chibok. Una vida sencilla e id&iacute;lica se convirti&oacute; en una b&uacute;squeda de respuestas que dura ya una d&eacute;cada y que comenz&oacute; cuando se subi&oacute; a su motocicleta y se dirigi&oacute; a la escuela, a unos pocos<strong> </strong>kil&oacute;metros de distancia de su hogar, para averiguar qu&eacute; hab&iacute;a sucedido. Encontr&oacute; la escuela secundaria femenina, normalmente animada con las voces de cientos de alumnas, desierta.
    </p><p class="article-text">
        Padre de 16 hijos, Zanna y los familiares de otras ni&ntilde;as secuestradas formaron un grupo de b&uacute;squeda, adentr&aacute;ndose durante dos d&iacute;as en el bosque con armas improvisadas y sin conseguir nada. &ldquo;Un trauma, eso es lo que me ocurri&oacute; a m&iacute;, desde entonces casi no como&rdquo;, dice Zanna, que acudi&oacute; a la religi&oacute;n en busca de consuelo. &ldquo;Estaba muy desquiciado pero con la ayuda de nuestro l&iacute;der religioso, que suele venir a hablar conmigo, estoy pudiendo aguantar, pero llegar a este punto me ha llevado muchos a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Zanna lidera el Movimiento de Padres por el Rescate de las Ni&ntilde;as de Chibok Secuestradas, que mantiene la presi&oacute;n por la liberaci&oacute;n de las raptadas. Muchos de los padres siguen viviendo en Chibok y sin saber nada de sus hijas desde aquel d&iacute;a de 2014.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las secuestradas es Dorcas, hija de Ladi Yakubu, de 50 a&ntilde;os. Funcionaria del gobierno local de Chibok, Yakubu sufri&oacute; un infarto cuando se enter&oacute; de la noticia. A&uacute;n no ha recuperado la salud. &ldquo;Se llevaron a mi hija delante de mis ojos; ni siquiera el gobierno ha podido rescatarla y yo, mucho menos, &iquest;qu&eacute; voy a poder hacer yo?&rdquo;, dice. &ldquo;Mi coraz&oacute;n se acelera con cualquier susto m&iacute;nimo y tengo que medicarme... No ha sido f&aacute;cil para nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a las dudas que hay sobre las negociaciones, los padres mantienen la esperanza. &ldquo;S&eacute; que mi hija regresar&aacute;&rdquo;, a&ntilde;ade Yakubu. &ldquo;Si Dios es quien gobierna el cielo, ella regresar&aacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Caroline Kimeu/Ope Adetayo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/decenas-ninas-raptadas-boko-haram-nigeria-diez-anos_1_11285978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Apr 2024 20:19:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué fue de las decenas de niñas raptadas por Boko Haram en Nigeria hace diez años?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nigeria,Boko Haram,Secuestros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mueren 24 soldados chadianos en un ataque de Boko Haram]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mueren-24-soldados-chadianos-ataque-boko-haram_1_8199274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cef6b2a1-aed6-4da0-ac5b-64eaa8883228_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mueren 24 soldados chadianos en un ataque de Boko Haram"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ataque del grupo terrorista en la región del lago Chad se produjo el miércoles por la noche cuando los soldados descansaban tras volver de patrullar</p><p class="subtitle">El diario que cuenta la resistencia de las jóvenes secuestradas por Boko Haram: "Vimos tantos cadáveres que no teníamos miedo"</p></div><p class="article-text">
        Al menos 24 soldados chadianos han muerto y varios han resultado heridos en un ataque de Boko Haram en la regi&oacute;n del lago Chad (oeste), seg&uacute;n han confirmado este jueves las autoridades de este pa&iacute;s de &Aacute;frica central.
    </p><p class="article-text">
        El ataque tuvo lugar en la noche del mi&eacute;rcoles cerca de la isla de Tchoukoutalia cuando los soldados descansaban despu&eacute;s de regresar de patrullar, seg&uacute;n han informado las autoridades al diario local progubernamental <em>Alwihda Info</em>, que indic&oacute; que se est&aacute; llevando a cabo un barrido en la zona.
    </p><p class="article-text">
        La regi&oacute;n del lago Chad, una superficie de m&aacute;s de 25.000 kil&oacute;metros cuadrados de zona pantanosa, agua y decenas de islas, situado en la frontera entre Chad, N&iacute;ger, Nigeria y Camer&uacute;n, se enfrenta a constantes ataques yihadistas y se presta como refugio para el grupo nigeriano Boko Haram y su escisi&oacute;n desde 2015, el Estado Isl&aacute;mico en la Provincia de &Aacute;frica Occidental (ISWAP).
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2020, 92 soldados chadianos murieron en la zona semi-insular de Boma, situada tambi&eacute;n en la provincia del Lago Chad, en el que es considerado el peor ataque contra el Ej&eacute;rcito de este pa&iacute;s a manos de la organizaci&oacute;n terrorista.
    </p><p class="article-text">
        En julio del a&ntilde;o pasado, el Gobierno comenz&oacute; a desplegar a 8.000 soldados con la finalidad de suprimir la creciente amenaza yihadista que ha desplazado a casi 2,4 millones de personas en la cuenca del lago Chad, seg&uacute;n el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
    </p><p class="article-text">
        Boko Haram fue creado en 2002 en Maiduguri, capital del estado nororiental nigeriano de Borno, por el l&iacute;der espiritual Mohameh Yusuf para denunciar el abandono del norte del pa&iacute;s por las autoridades. En aquel momento efectuaba ataques contra la polic&iacute;a nigeriana, al representar al Estado, pero desde que Yusuf fue abatido por agentes en 2009 el grupo se radicaliz&oacute; m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el noreste de Nigeria est&aacute; sumido en un estado de violencia provocado por los yihadistas, que buscan imponer un Estado de corte isl&aacute;mico en Nigeria, pa&iacute;s de mayor&iacute;a musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mueren-24-soldados-chadianos-ataque-boko-haram_1_8199274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Aug 2021 14:04:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mueren 24 soldados chadianos en un ataque de Boko Haram]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chad,Boko Haram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El diario que cuenta la resistencia de las jóvenes secuestradas por Boko Haram: "Vimos tantos cadáveres que no teníamos miedo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/diario-clandestino-estudiantes-nigerianas-secuestradas-boko-haram-llego-momento-habiamos-visto-cadaveres-no-teniamos-miedo-morir_1_7243877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23e171db-bf73-40a7-932f-0a0004b3c03b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El diario que cuenta la resistencia de las jóvenes secuestradas por Boko Haram: &quot;Vimos tantos cadáveres que no teníamos miedo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El secuestro de un grupo de estudiantes en Nigeria en 2014 desató una campaña mundial para exigir su liberación. Las mujeres se salvaron gracias a su fortaleza y a la diplomacia, según un nuevo libro basado en el diario de una de ellas, Naomi Adamu</p></div><p class="article-text">
        La resistencia comenz&oacute; tres meses despu&eacute;s de que un grupo terrorista se llevara a las j&oacute;venes de la residencia escolar por la fuerza y las escondieran en las profundidades de un bosque. Termin&oacute; en un enfrentamiento directo y en desobediencia, y en una inesperada victoria que les salv&oacute; la vida.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando los extremistas <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/boko-haram_1_4897791.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Boko Haram</a> las empujaron hacia el interior del bosque en direcci&oacute;n a su campamento, alej&aacute;ndolas de toda posibilidad de ser rescatadas, la libertad a&uacute;n estaba muy lejos de su alcance y tardar&iacute;an a&ntilde;os en alcanzarla.
    </p><p class="article-text">
        La historia sobre la extraordinaria valent&iacute;a de las estudiantes retenidas <a href="https://www.theguardian.com/world/2014/may/07/nigeria-boko-haram-mass-kidnapping-vital-questions" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta tres a&ntilde;os</a> por el grupo terrorista en el noreste de Nigeria nunca se ha contado, a pesar de<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/raptada-boko-haram-concinar-violada_128_4124035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la enorme atenci&oacute;n mundial que suscit&oacute; su secuestro en abril de 2014.</a>
    </p><p class="article-text">
        Michelle Obama, Kim Kardashian, el Papa y otras personalidades tuitearon con la etiqueta #BringBackOurGirls, en uno de los ejemplos m&aacute;s destacados de activismo en la red. Algunos de los pa&iacute;ses m&aacute;s poderosos del mundo se involucraron, cientos de soldados fueron desplegados y se destinaron miles de millones de d&oacute;lares para el despliegue de material militar en &Aacute;frica Occidental.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Ahora, un libro, que se publica en marzo, detalla el d&iacute;a a d&iacute;a de las m&aacute;s de 200 estudiantes de una escuela de Chibok, que fueron retenidas como rehenes en uno de los secuestros masivos m&aacute;s infames de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;amos contar la historia de c&oacute;mo lograron sobrevivir, pero tambi&eacute;n la de por qu&eacute; su liberaci&oacute;n llev&oacute; tanto tiempo a pesar de la campa&ntilde;a en las redes sociales, o quiz&aacute;s a causa de ella&rdquo;, dice Joe Parkinson, coautor de<em> Bring Back Our Girls</em>, que se basa en cientos de entrevistas con las estudiantes, familiares, excombatientes, autoridades, esp&iacute;as y otras personas involucradas en su calvario.
    </p><h3 class="article-text">La rebeld&iacute;a de Naomi Adamu</h3><p class="article-text">
        Entre las estudiantes secuestradas estaba Naomi Adamu. Su rebeld&iacute;a empez&oacute; cuando los extremistas les dijeron que cambiaran sus uniformes escolares por una prenda negra y holgada que las cubriera por completo. La joven de 24 a&ntilde;os conserv&oacute; su vestido azul a cuadros, y luego, arriesg&aacute;ndose a una paliza o a una represalia peor, empez&oacute; a escribir un diario.
    </p><p class="article-text">
        Los cuadernos que se llev&oacute; con ella cuando finalmente pudo salir de ese bosque han proporcionado gran parte del material para el libro. Adamu escrib&iacute;a en los d&iacute;as en que era seguro hacerlo, despu&eacute;s de las lecciones obligatorias del Cor&aacute;n y de buscar escasas provisiones en el bosque. 
    </p><p class="article-text">
        Este peque&ntilde;o acto de rebeld&iacute;a le dio fuerza. Cuando sus captores le dijeron que la matar&iacute;an si no se convert&iacute;a, se casaba con un combatiente y daba a luz a sus hijos, se neg&oacute; y la golpearon con la culata de un rifle. Sus captores no cumplieron su amenaza. Tampoco abusaron sexualmente de ella ni de las dem&aacute;s estudiantes que se negaron a &ldquo;casarse&rdquo;. Pero fueron condenadas a trabajar duramente como &ldquo;esclavas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un ejemplo para las dem&aacute;s</h3><p class="article-text">
        A mediados de 2015, cuando Boko Haram ya hab&iacute;a iniciado su repliegue, Adamu y sus amigas m&aacute;s cercanas empezaron a perder el miedo a los extremistas. Inspiradas por su ejemplo, las dem&aacute;s rehenes tambi&eacute;n empezaron a enfrentarse a sus captores, arriesg&aacute;ndose a ser azotadas con palos y alambres. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me convert&iacute; en la l&iacute;der porque era la mayor y la m&aacute;s testaruda. Boko Haram quer&iacute;a que me convirtiera porque sab&iacute;an que era un ejemplo para las otras chicas y que me escuchaban. Me pegaron, me intimidaron y me amenazaron con matarme, pero les dije que no me casar&iacute;a aunque el cielo y la tierra se juntaran&rdquo;, explic&oacute; Adamu a los autores del libro.
    </p><p class="article-text">
        Poco tiempo despu&eacute;s, algunas de las rehenes empezaron a negarse a cumplir &oacute;rdenes y recib&iacute;an repetidas palizas por su insumisi&oacute;n. Empezaron a cantar himnos en voz baja cuando sus guardias estaban distra&iacute;dos. Luego, los cantos se hicieron m&aacute;s fuertes.
    </p><p class="article-text">
        Los secuestradores apartaron del resto de chicas a un grupo peque&ntilde;o de las estudiantes que m&aacute;s los desafiaban. Adamu, la l&iacute;der, fue apodada &ldquo;jefa de las infieles&rdquo; por los furiosos l&iacute;deres de Boko Haram. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando se dieron cuenta de que no llev&aacute;bamos hiyab como las dem&aacute;s chicas, nos golpearon y dijeron que nos cortar&iacute;an la cabeza. Nos obligaron a ponernos el hiyab y a rezar, pero decidimos fingir que obedec&iacute;amos. Rezamos oraciones cristianas y nos contamos la historia de Job&rdquo;, cuenta Adamu en su diario. Las volvieron a amenazar: si no acataban las &oacute;rdenes y se convert&iacute;an las iban a matar. Una vez m&aacute;s, el grupo se neg&oacute; a obedecer. &ldquo;Lleg&oacute; un momento en el que hab&iacute;amos visto tantos cad&aacute;veres que ya no ten&iacute;amos miedo a morir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Boko Haram opt&oacute; por hacer pasar hambre a las dem&aacute;s para que obedecieran, Adamu contribuy&oacute; a organizar un suministro clandestino de arroz para alimentar la resistencia. La t&aacute;ctica funcion&oacute;, y cada vez m&aacute;s estudiantes comenzaron a renunciar a la fe que dec&iacute;an haber abrazado solo por miedo.
    </p><h3 class="article-text">Resistir mientras los esfuerzos de rescate flaqueaban</h3><p class="article-text">
        Fuera del bosque, los intentos de rescatar a las estudiantes flaqueaban. &ldquo;La campa&ntilde;a en Twitter gener&oacute; indignaci&oacute;n... pero no los medios reales para liberar a nadie&rdquo;, dice Parkinson. Las agencias de espionaje nigerianas, en pugna, cancelaron una serie de acuerdos previos, que probablemente habr&iacute;an liberado a todas las ni&ntilde;as. 
    </p><p class="article-text">
        El propio presidente sospechaba que el secuestro era un montaje de sus rivales pol&iacute;ticos. Los militares nigerianos detuvieron a informadores clave cercanos a Boko Haram. Un avi&oacute;n esp&iacute;a brit&aacute;nico que se envi&oacute; para rescatar a las mujeres <a href="https://www.reuters.com/article/uk-nigeria-violence-britain/uk-spy-plane-to-help-search-for-nigerian-schoolgirls-breaks-down-idUKKBN0DZ1O420140519" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se averi&oacute; de camino al pa&iacute;s</a>. La desconfianza mutua y las malas relaciones con los nigerianos obstaculizaron el trabajo del &ldquo;equipo de asistencia interdisciplinaria&rdquo; de 38 personas desplegado por Estados Unidos. Un ataque a&eacute;reo fallido contra el cuartel general de Boko Haram dej&oacute; 10 ni&ntilde;as muertas y 30 o m&aacute;s heridas, algunas mutiladas de por vida.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo ello, Adamu estaba empe&ntilde;ada en resistir. &ldquo;En parte fui fuerte porque estaba furiosa. Estaba enfadada porque nos hab&iacute;an secuestrado antes de la graduaci&oacute;n&rdquo;, dice. &ldquo;Y me enfad&eacute; cuando 30 chicas se convirtieron al Islam y se casaron... Tuve la sensaci&oacute;n de que algunas no lucharon lo suficiente. Eso dividi&oacute; al grupo y debilit&oacute; nuestra resistencia. Muchas aceptaron que no volver&iacute;an a casa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El tiempo se agotaba. Las estudiantes estaban a punto de morir de hambre, sus raciones de comida eran cada vez m&aacute;s m&iacute;seras. Sin embargo, hab&iacute;a esperanza. Boko Haram estaba m&aacute;s d&eacute;bil de lo que hab&iacute;a estado desde su resurgimiento en 2009, y cada vez m&aacute;s fracturado, con facciones divididas sobre qu&eacute; hacer con sus rehenes mundialmente famosas.
    </p><h3 class="article-text">Liberada, pero no a salvo</h3><p class="article-text">
        Un peque&ntilde;o equipo de voluntarios nigerianos dirigido por un diplom&aacute;tico de un departamento poco conocido del Ministerio de Asuntos Exteriores de Suiza, la divisi&oacute;n de seguridad humana, hab&iacute;a estado trabajando en un acuerdo para liberarlas. <a href="https://www.theguardian.com/world/2016/oct/13/boko-haram-frees-21-schoolgirls-from-group-abducted-in-chibok" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En octubre de 2016</a>, consigui&oacute; la liberaci&oacute;n de un primer grupo, formado por 21 estudiantes, a cambio de la liberaci&oacute;n de algunos militantes de alto rango de Boko Haram. Siete meses despu&eacute;s, consiguieron la liberaci&oacute;n <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/may/07/chibok-schoolgirls-familes-await-as-82-are-freed-by-boko-haram-exchange-prison" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de otras 82</a>. Sin embargo, al menos 40 j&oacute;venes murieron en ese bosque. Decenas siguen all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Adamu, desafiante hasta el final, se at&oacute; sus diarios secretos al cuerpo para llev&aacute;rselos a la libertad mientras caminaba por el bosque. Al alejarse del campamento, ella y las dem&aacute;s corearon una canci&oacute;n de Chibok: &ldquo;Hoy es un d&iacute;a feliz&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1364837757940547589?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Parkinson, reportero del <em>Wall Street Journal </em>en &Aacute;frica, considera que la historia de las estudiantes plantea una cuesti&oacute;n importante sobre c&oacute;mo lidiar con extremistas. &ldquo;El equipo peque&ntilde;o que finalmente dio respuesta al llamamiento mundial de rescatar a las ni&ntilde;as de Chibok trabaj&oacute; en secreto para uno de los gobiernos m&aacute;s discretos del mundo y uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s peque&ntilde;os. Su &eacute;xito no se bas&oacute; en expresar en voz alta un juicio moral, sino en postergarlo. Intentaron dialogar con Boko Haram en lugar de denunciar sus acciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adamu sigue viviendo en el norte de Nigeria y quiere formar una familia y montar alg&uacute;n tipo de negocio. Pero todav&iacute;a no est&aacute; a salvo. Desde el secuestro de las estudiantes de Chibok, Boko Haram ha secuestrado a <a href="https://www.theguardian.com/world/2020/dec/15/boko-haram-claims-responsibility-for-kidnapping-hundreds-of-boys-in-nigeria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 10.000 ni&ntilde;os</a> para reclutarlos como combatientes, as&iacute; como a un n&uacute;mero similar de ni&ntilde;as y mujeres, que han sido utilizadas para pedir rescates a sus familias o forzadas a casarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro principal problema es que Chibok vuelve a estar en peligro... Si nada cambia, no pasar&aacute; mucho tiempo hasta que una de nosotras sea secuestrada de nuevo&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jason Burke]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/diario-clandestino-estudiantes-nigerianas-secuestradas-boko-haram-llego-momento-habiamos-visto-cadaveres-no-teniamos-miedo-morir_1_7243877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Feb 2021 21:12:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El diario que cuenta la resistencia de las jóvenes secuestradas por Boko Haram: "Vimos tantos cadáveres que no teníamos miedo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Boko Haram,Nigeria,Niñas,Secuestros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Boko Haram reivindica el secuestro de 333 jóvenes estudiantes en Nigeria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/boko-haram-reivindica-secuestro-300-estudiantes-nigeria_1_6505824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d691e146-c136-4464-aa0c-9bad47502a9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Boko Haram reivindica el secuestro de 333 jóvenes estudiantes en Nigeria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ataque se realizó el pasado viernes en una escuela de educación secundaria al noroeste de Nigeria. Un total de 333 alumnos siguen desaparecidos</p></div><p class="article-text">
        El grupo terrorista yihadista nigeriano Boko Haram se ha atribuido este martes el secuestro de 333 estudiantes de una escuela de educaci&oacute;n secundaria atacada el pasado viernes en el estado de Katsina, en el noroeste de Nigeria. &ldquo;Nosotros estamos detr&aacute;s de lo que ocurri&oacute; en Katsina&rdquo;, ha afirmado el l&iacute;der de Boko Haram, Abubakar Shekau, en un mensaje de audio publicado por el portal informativo nigeriano <a href="https://humangle.ng/no-demands-made-yet-boko-haram-confirms-abducting-kankara-schoolboys/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">HumAngle</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que sucedi&oacute; en Katsina se hizo para promover el islam y desalentar las pr&aacute;cticas no isl&aacute;micas, ya que la educaci&oacute;n occidental no es el tipo de educaci&oacute;n permitida por Al&aacute; y su santo profeta&rdquo;, ha dicho Shekau.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n HumAngle, el anuncio de Boko Haram hace que el secuestro de los alumnos sea la primera gran operaci&oacute;n del grupo en el noroeste de Nigeria, pues suele centrar sus ataques en el noreste del pa&iacute;s. En el pasado, los actos de los terroristas en el noroeste a menudo se limitaban a emboscadas a agentes de seguridad y secuestros a menor escala para pedir un rescate.
    </p><p class="article-text">
        El ataque del pasado viernes tuvo lugar por la noche en las instalaciones de la Escuela de Secundaria de Ciencias del Gobierno, un colegio masculino situado en la ciudad de Kankara, en el estado de Katsina. Un total de 333 alumnos siguen desaparecidos, seg&uacute;n han informado este lunes las autoridades de ese estado, al precisar que la escuela albergaba 839 estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        El gobernador de Katsina, Aminu Bello Masari, se reuni&oacute; el lunes con el presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, en la ciudad de Daura, en el mismo estado, para abordar el suceso, seg&uacute;n un comunicado emitido por el portavoz del jefe del Estado, Garba Shehu. El gobernador ha dicho &ldquo;que los secuestradores hab&iacute;an establecido contacto y que ya se estaba discutiendo sobre la seguridad y el regreso (de los alumnos) a sus hogares&rdquo;, indica la nota oficial, sin especificar qui&eacute;nes eran los autores de la acci&oacute;n, al remarcar un &ldquo;progreso constante&rdquo; para rescatarlos &ldquo;ilesos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, fuentes de Boko Haram han asegurado a HumAngle que ni han hecho demandas ni se han fijado condiciones para la liberaci&oacute;n de los alumnos. Los padres de los estudiantes desaparecidos han pedido a las autoridades que intensifiquen los esfuerzos para garantizar que sus hijos sean rescatados lo antes posible. En un principio, las autoridades atribuyeron el suceso a bandidos armados, que suelen actuar en Katsina y otros estado del noroeste.
    </p><p class="article-text">
        En las redes sociales, algunos nigerianos usan la etiqueta #BringBackOurBoys (&ldquo;Devolvednos a nuestros chicos&rdquo;), en una clara alusi&oacute;n a la campa&ntilde;a internacional &ldquo;Devolvednos a nuestras chicas&rdquo; empleada tras el <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ofrecian-suicidas-escapar-boko-haram_1_4056601.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">secuestro en 2014 de 276 menores de un internado en Chibok</a> &ndash;noreste de Nigeria&ndash; a manos de Boko Haram. A d&iacute;a de hoy, se desconoce todav&iacute;a el paradero de al menos 112 de ellas.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">N&iacute;ger decreta tres d&iacute;as de duelo tras una matanza de Boko Haram de 28 personas</h3><p class="article-text">
        Por otro lado, el gobierno de N&iacute;ger ha decretado este martes un duelo nacional de tres d&iacute;as tras la matanza del s&aacute;bado atribuida a Boko Haram en la localidad de Toumour, 75 kil&oacute;metros al este de Diffa, en el extremo sureste del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno emiti&oacute; el lunes por la noche un comunicado oficial le&iacute;do por el ministro portavoz, Abdourahamane Zakaria, en el que ofrece detalles sobre los asesinados, todos civiles: diez muertos por bala, cuatro ahogados y catorce quemados en los incendios que los atacantes provocaron en el poblado, adem&aacute;s de &ldquo;un centenar de heridos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El comunicado, le&iacute;do en la radio p&uacute;blica &ldquo;La Voz del Sahel&rdquo;, explica que las banderas ondear&aacute;n a media asta en todo el territorio nacional, mientras que el gobierno ha reforzado el dispositivo policial y sanitario en la zona y se busca sin descanso a los autores de la matanza. El gobernador de la regi&oacute;n de Diffa, que visit&oacute; el lugar de los hechos al d&iacute;a siguiente de que sucedieran para ver in situ el alcance del ataque, ha dicho que lo que vio era &ldquo;un drama indescriptible&rdquo;, en declaraciones a la emisora regional de la misma cadena.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los individuos de Boko Haram llegaron al poblado hacia las seis de la tarde y durante cuatro horas arrasaron viviendas y mercados. Quemaron todo lo que pudieron y mataron a 28 habitantes. La poblaci&oacute;n est&aacute; huyendo, abandonando el lugar sin saber ni ad&oacute;nde ir&rdquo;, ha dicho Issa L&eacute;mine sin ocultar su amargura. &ldquo;Me pregunto si ha habido una tragedia similar desde que comenzaron los ataques de Boko Haram en la regi&oacute;n. Toumour acog&iacute;a a 60.000 desplazados internos y refugiados&rdquo;, ha recordado el gobernador.
    </p><p class="article-text">
        Aun siendo especialmente atroz, el ataque perpetrado por Boko Haram contra Toumour se asemeja a otros cometidos en la misma regi&oacute;n sureste de Diffa, donde los combatientes de Boko Haram llegados desde Nigeria suelen &ldquo;castigar&rdquo; a los pobladores locales. La organizaci&oacute;n, una de las m&aacute;s radicales del terrorismo yihadista en &Aacute;frica, tacha a los habitantes locales de &ldquo;colaboracionistas&rdquo; con el gobierno central y con el de Nigeria en sus campa&ntilde;as contra ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/boko-haram-reivindica-secuestro-300-estudiantes-nigeria_1_6505824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Dec 2020 12:14:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Boko Haram reivindica el secuestro de 333 jóvenes estudiantes en Nigeria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Boko Haram,Nigeria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desesperación: el único motivo que lleva a las mujeres nigerianas a regresar a Boko Haram]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/desesperacion-mujeres-regresar-boko-haram_129_1743210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/439078d9-ba22-4196-92aa-8559f2563c58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desesperación: el único motivo que lleva a las mujeres nigerianas a regresar a Boko Haram"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el noreste de Nigeria, el grupo terrorista se aprovecha de un sistema social roto. Todo el mundo puede aprender de estas lecciones</p></div><p class="article-text">
        Zahra y Amina parecen afortunadas supervivientes del movimiento yihadista conocido como <a href="https://branded.eldiario.es/conflictos-olvidados/nigeria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boko Haram, el flagelo que azota al noreste de Nigeria</a>. Ambas estuvieron casadas con combatientes. Para escapar, Zahra tuvo que acceder a detonar un chaleco con explosivos que los insurgentes <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/may/05/dressed-for-death-the-women-boko-haram-sent-to-blow-themselves-up" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le ataron al cuerpo</a>. Tras caminar varios kil&oacute;metros hacia el objetivo que le hab&iacute;an fijado, un puesto de control del Gobierno, Zahra se entreg&oacute; a los soldados. Amina huy&oacute; con sus tres hijos despu&eacute;s de que su marido muriera en combate.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, ambas mujeres viven en un campamento para supervivientes del conflicto, en la ciudad de Maiduguri (noreste). Cuando me reun&iacute; con ellas, durante un viaje reciente de investigaci&oacute;n que hice a la ciudad, lo &uacute;ltimo que esperaba o&iacute;r era que quer&iacute;an regresar con los insurgentes. El pensamiento convencional y las pol&iacute;ticas de seguridad que intentan disuadir a las mujeres de unirse a los grupos extremistas suelen enfocarse en la cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica, dando por sentado que solo alguien con el cerebro lavado puede querer unirse voluntariamente a una milicia radical y violenta.
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute;, en el noreste, algunas mujeres se han visto forzadas a unirse a&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/temas/boko_haram/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boko Haram</a> por cuestiones sociales y pol&iacute;ticas. Parad&oacute;jicamente, el grupo les ofrece un respiro de la inseguridad y la escasez de oportunidades que sufren en una sociedad profundamente patriarcal, hendida por la mala administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Zahra y Amina dicen que cuando estaban con los combatientes, la vida era dura e incierta, pero no les faltaba comida. Como esposas voluntarias de combatientes, estaban protegidas de los ataques sexuales. Iban a clases de religi&oacute;n (la primera escolarizaci&oacute;n formal que muchas de las mujeres hab&iacute;an recibido jam&aacute;s) y sus hijos iban a la escuela, donde aprend&iacute;an a leer y escribir. Hab&iacute;a tribunales donde las mujeres pod&iacute;an denunciar si sus esposos eran violentos.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, en la vida emancipada que llevan en el campamento de supervivientes, a menudo pasan hambre. Hay pocas oportunidades de trabajar para poder comprar m&aacute;s alimentos y la escasez ha contribuido a la explotaci&oacute;n sexual en manos de las fuerzas de seguridad que deber&iacute;an protegerlas. &ldquo;La mayor&iacute;a de las mujeres de Boko Haram nos arrepentimos de haber venido aqu&iacute;, porque la vida es muy dura&rdquo;, asegura Amina.
    </p><p class="article-text">
        Estas dos mujeres representan solo una peque&ntilde;a parte de una enorme crisis humanitaria y de seguridad que se ha estado desarrollando desde 2014 en la cuenca del lago Chad, el &aacute;rea donde confluyen Nigeria, N&iacute;ger, Chad y Camer&uacute;n. Opacado por los conflictos en Siria y Yemen, la escala de este desastre humanitario es sin embargo inmensa: m&aacute;s de 2,4 millones de personas desplazadas, 5 millones carecen de techo y comida, y medio mill&oacute;n de ni&ntilde;os han ca&iacute;do en la desnutrici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la insurgencia de Boko Haram no parece afectar directamente a Occidente -no contribuye a flujos migratorios y los combatientes no atacan a Europa-, las experiencias de las mujeres de Boko Haram son muy importantes para comprender la raz&oacute;n por la que la gente se une a estos movimientos. El grupo terrorista, al igual que muchos otros que se autoidentifican como &ldquo;yihadistas&rdquo;, se vale de una ret&oacute;rica ideol&oacute;gica para promover sus objetivos pol&iacute;ticos. No obstante, es su contexto empobrecido y d&iacute;scolo lo que explica su atractivo, especialmente para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Zahra y Amina, igual que muchas mujeres del noreste, se unieron a los insurgentes por elecci&oacute;n propia. Y se marcharon de la misma manera, al no querer casarse con otro combatiente elegido por el grupo tras la muerte de sus maridos. Sus historias desaf&iacute;an la narrativa dominante sobre Boko Haram, construida sobre el clamor mundial por el secuestro de ni&ntilde;as de Chibok. Sostiene que las mujeres se unen al grupo a la fuerza y que solo aquellas que fueron secuestradas pueden ser consideradas v&iacute;ctimas de verdad.
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        Al regresar de Nigeria, conoc&iacute; a un grupo de mujeres suizas suelen emplear sus vacaciones haciendo voluntariados con mujeres v&iacute;ctimas de Boko Haram. &ldquo;Solo ayudamos a las que fueron secuestradas&rdquo;, me se&ntilde;al&oacute; una de ellas. Sin embargo, las circunstancias que empujan a mujeres como Zahra y Amina a entrar y salir de Boko Haram demuestran las limitaciones de las categor&iacute;as fijas de v&iacute;ctima y perpetrador.
    </p><p class="article-text">
        Cuando comenz&oacute; la insurgencia, muchas mujeres se sintieron atra&iacute;das hacia el movimiento insurgente porque ofrec&iacute;a alternativas al patriarcado sostenido por sus familias conservadoras. Los l&iacute;deres del grupo apoyaban dotes menores, lo cual significaba que las mujeres j&oacute;venes pod&iacute;an elegir esposos entre sus pares, en lugar de los hombres mucho mayores pero econ&oacute;micamente m&aacute;s estables con los que tradicionalmente se ve&iacute;an obligadas a casarse.
    </p><p class="article-text">
        El grupo terrorista les ofrec&iacute;a tantas comodidades a base de los saqueos y los robos, pero muchas de ellas sent&iacute;an que la corrupci&oacute;n del estado nigeriano justificaba estos delitos. La vida en el bosque se les antojaba m&aacute;s libre y digna que vivir entre el polvo de un campo de desplazados, dependiendo de la ayuda de grupos internacionales para poder comer una vez al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Incluso ahora, la forma en que Zahra y Amina piensan en el grupo es m&aacute;s bien un c&aacute;lculo de supervivencia inmediata: creen que si regresan, sus vidas mejorar&iacute;an. Igual que en la mayor&iacute;a de los centros en la ciudad, en Dalori II, el campo en el que actualmente viven, suele escasear la comida. Y en los campos de toda la regi&oacute;n, grupos como Amnist&iacute;a Internacional han documentado una <a href="https://www.eldiario.es/politica/AI-ejercito-nigeriano-rescatas-Boko_0_774822555.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">epidemia de casos de violaci&oacute;n y explotaci&oacute;n sexual</a>. Se han hecho algunos avances para combatir estos abusos y grupo humanitarios han intentado cambiar la distribuci&oacute;n de los alimentos para mitigarlos, pero solo han conseguido cambiar la din&aacute;mica de la explotaci&oacute;n. &ldquo;Hay que convertirse en prostituta para permanecer en los campos&rdquo;, dice Amina.
    </p><p class="article-text">
        Una de las razones por la que Zahra afirma estar contenta de haber abandonado a los insurgentes es que piensa que su rechazo tajante a dar clases a los ni&ntilde;os en ingl&eacute;s estaba perjudicando a sus hijos: &ldquo;No les hac&iacute;a bien quedarse en casa. Es mejor que aprendan&rdquo;. Ella pensaba que en Maiduguri, sus hijos podr&iacute;an ir a la escuela. Pero los directores del campo Dalori II desmantelaron la &uacute;nica escuela que hab&iacute;a, argumentando que ya no era necesaria, ya que la gente estaba regresando a sus hogares. Pero nadie ha vuelto a casa y ahora no hay colegios.
    </p><p class="article-text">
        Borno, el estado nigeriano del que Maiduguri es capital, es ahora un enorme dise&ntilde;o de retales de pueblos y aldeas con pocos hombres; con una gran poblaci&oacute;n de madres solteras que intentan arregl&aacute;rselas como proveedoras en zonas con econom&iacute;as colapsadas, sin el apoyo ni la protecci&oacute;n de un marido. Algunos programas de reintegraci&oacute;n ofrecen formaci&oacute;n en oficios, pero bordar y vender un gorro al mes no alimenta a tres hijos ni protege a las mujeres de las violaciones. Adem&aacute;s, algunas organizaciones internacionales destinan sus fondos y su atenci&oacute;n a lo que llaman &ldquo;oposici&oacute;n al extremismo&rdquo;, pensando este como una manera amorfa que considera a la ideolog&iacute;a como ra&iacute;z de la violencia, en lugar de un complejo sistema de fracasos pol&iacute;ticos y frustraciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        Aunque, obviamente, es esencial luchar para acabar con la insurgencia y oponerse al atractivo que ofrecen los grupos insurgentes, tambi&eacute;n es vital reconocer precisamente qu&eacute; es lo que lleva a las mujeres a unirse a ellos en primer lugar. Esto tiene implicaciones mayores para todo el noreste, no solo para las mujeres desplazadas en los campos o las mujeres que pertenecieron a Boko Haram. Es por todas las mujeres que est&aacute;n luchando contra una pobreza tan grande y asfixiante que, a veces, unirse a un grupo terrorista se les presenta como una salida.
    </p><p class="article-text">
        <em>Los nombres de Zahra y Amina han sido cambiados.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Azadeh Moaveni]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/desesperacion-mujeres-regresar-boko-haram_129_1743210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Jan 2019 21:07:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desesperación: el único motivo que lleva a las mujeres nigerianas a regresar a Boko Haram]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Nigeria,Boko Haram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Anatomía de un asesinato": la BBC resuelve una matanza en Camerún a partir de un vídeo viral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/rastreador/anatomia-asesinato-bbc-resuelve-camerun_132_2750268.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f544a18d-20b7-4754-ae2c-07de9855fa11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Anatomía de un asesinato&quot;: la BBC resuelve una matanza en Camerún a partir de un vídeo viral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La BBC ha publicado un hilo de Twitter en el que desgranan toda una investigación sobre un vídeo que muestra el asesinato de dos mujeres y dos niños a manos de unos soldados no identificados</p><p class="subtitle">Tan sólo con las imágenes del vídeo, en el que en ningún momento se revela el lugar,  el momento o los autores del asesinato, los periodistas británicos han logrado poner en jaque al propio Gobierno de Camerún, que negaba la implicación de su Ejército</p></div><p class="article-text">
        En julio de 2018, el v&iacute;deo de un asesinato en &Aacute;frica empez&oacute; a difundirse en las redes sociales hasta volverse viral. En &eacute;l, se puede ver c&oacute;mo un grupo de supuestos soldados, de nacionalidad desconocida, arrastran a dos mujeres con dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os por un camino de tierra. Acto seguido les tapan los ojos, les ponen de rodillas y les pegan un total de 22 tiros por la espalda. Uno de los peque&ntilde;os estaba agarrado a la espalda de su madre en todo momento, debido a su corta edad.
    </p><p class="article-text">
        La cadena brit&aacute;nica de televisi&oacute;n BBC ha vuelto a demostrar este lunes por qu&eacute; es un referente en el periodismo a nivel internacional. A trav&eacute;s de Twitter, BBC Africa ha contado c&oacute;mo ante la difusi&oacute;n del v&iacute;deo, varios de sus periodistas decidieron ponerse a investigar el crimen e intentar identificar a los autores, para lo cual s&oacute;lo contaban con las im&aacute;genes grabadas en un m&oacute;vil. En el v&iacute;deo no hay ning&uacute;n tipo de se&ntilde;al aparentemente evidente que desvele el lugar, la identidad o el momento en el que tuvieron lugar los hechos. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1044186344153583616?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Inmediatamente despu&eacute;s de que la grabaci&oacute;n se volviese viral, tuvo lugar un arduo debate en redes sociales sobre el lugar de los hechos. Muchos de ellos, alegando conocer el tipo de uniforme que utilizan los soldados del Ej&eacute;rcito de Mal&iacute;, aseguraban que hab&iacute;a tenido lugar en ese pa&iacute;s africano, mientras que muchos otros aseguraban que se trataba de Camer&uacute;n. El 11 de julio de 2018, el ministro de Comunicaci&oacute;n de Camer&uacute;n, Issa Tchiroma Bakary, tild&oacute; las im&aacute;genes de &ldquo;fake news&rdquo; y neg&oacute; cualquier tipo de implicaci&oacute;n por parte de las Fuerzas Armadas del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Independientemente de las declaraciones del Gobierno camerunense, desde BBC &Aacute;frica se pusieron a manos a la obra en su investigaci&oacute;n para intentar aclarar los hechos, comenzando por el lugar de la matanza. Tal y c&oacute;mo explican en el hilo donde han desmenuzado paso a paso el proceso, en los primeros 40 segundos de v&iacute;deo se puede discernir un relieve monta&ntilde;oso al fondo del paisaje. 
    </p><p class="article-text">
        Con la ayuda de una fuente de Camer&uacute;n y horas y horas de utilizar Google Earth, lograron identificar una serie de monta&ntilde;as que encajaban a la perfecci&oacute;n con las que sal&iacute;an en el v&iacute;deo. Ya ten&iacute;an el sitio. Gracias a la cadena monta&ntilde;osa supieron que los asesinatos hab&iacute;an tenido lugar en una carretera de monta&ntilde;a a las afueras de la peque&ntilde;a localidad de Zelevet, en la Regi&oacute;n del Extremo Norte de Camer&uacute;n. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1044186361522245632?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Es precisamente en esa zona, que se encuentra a lo largo de la frontera con Nigeria, las fuerzas de seguridad del pa&iacute;s luchan contra el grupo yihadista de Boko Haram. A pesar de que los terroristas basan su actividad en Nigeria, en numerosas ocasiones cruzan la frontera hacia Camer&uacute;n y el resto de pa&iacute;ses localizados en la cuenca del Lago Chad. 
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso fue determinar el momento en el que tuvo lugar la masacre. Mediante un exhaustivo an&aacute;lisis de los edificios que aparecen en el v&iacute;deo, la comparaci&oacute;n de carreteras y hasta el &aacute;ngulo de la sombra que hacen las figuras de los soldados al andar sobre la arena, los periodistas de la BBC han logrado averiguar que el asesinato tuvo lugar entre el 20 de marzo y el 5 de abril de 2015. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1044186386847404033?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        S&oacute;lo quedaba una inc&oacute;gnita que resolver. &iquest;Qui&eacute;nes eran los supuestos soldados que apretaron el gatillo aquel d&iacute;a?  Partiendo de la hip&oacute;tesis de que s&iacute; fueran soldados del Ej&eacute;rcito camerunense, desde la BBC se propusieron analizar cada uno de los argumentos que utiliz&oacute; el ministro de Comunicaci&oacute;n para verificarlos. 
    </p><p class="article-text">
        Bakary asegur&oacute; que los soldados no portaban las armas reglamentarias y que el uniforme que llevaban -de camuflaje color verde, normalmente usado en regiones con vegetaci&oacute;n- no correspond&iacute;an al que usan los soldados en la Regi&oacute;n del Extremo Norte, ya que al ser principalmente des&eacute;rtica, suele ser de un color arena claro. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, mediante la b&uacute;squeda de fotos en Internet, especialmente en redes sociales, encontraron numerosas im&aacute;genes de soldados desplegados en la zona utilizando uniforme de color verde y algunas de las armas que usaron en el v&iacute;deo. S&iacute; eran miembros del Ej&eacute;rcito de Camer&uacute;n al fin y al cabo. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1044186395043074048?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En agosto de 2018, despu&eacute;s de negar la implicaci&oacute;n de sus Fuerzas Armadas, el Gobierno de Camer&uacute;n cambi&oacute; de postura y anunci&oacute; que al menos 7 militares estaban siendo investigados por su implicaci&oacute;n en lo sucedido en la grabaci&oacute;n. Gracias a Faceebook y fuentes propias, la BBC lleg&oacute; a identificar a cuatro de los hombres que aparecen en el v&iacute;deo. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos, a los que sus compa&ntilde;eros llaman por el nombre de 'Tsanga' y que aparece en la lista de militares detenidos, protagoniz&oacute; uno de los momentos m&aacute;s duros de la grabaci&oacute;n. Cuando las dos mujeres y los dos ni&ntilde;os ya hab&iacute;an fallecido y se encontraban en el suelo, &eacute;l continu&oacute; disparando. Sus compa&ntilde;eros le tuvieron que detener: &ldquo;Tsanga, es suficiente, ya est&aacute;n muertos&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1044189345291415552?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Acto seguido, enviaron toda la investigaci&oacute;n al Gobierno de Camer&uacute;n. Bakary, una vez m&aacute;s, asegur&oacute; a los periodistas que los soldados se encontraban en prisi&oacute;n a la espera de un &ldquo;juicio justo&rdquo; y que en todo momento se respetar&iacute;a su presunci&oacute;n de inocencia.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1044189359598178304?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Desde la BBC han concluido su hilo de Twitter -que tambi&eacute;n se ha vuelto viral- se&ntilde;alando la injusticia que encierra la situaci&oacute;n: &ldquo;Las dos mujeres que fueron asesinadas a las afueras de Zelevet no recibieron ning&uacute;n juicio. La presunci&oacute;n de inocencia de los dos ni&ntilde;os que murieron con ellas no se respet&oacute; en ning&uacute;n momento&rdquo;. 
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      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Sep 2018 18:07:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Anatomía de un asesinato": la BBC resuelve una matanza en Camerún a partir de un vídeo viral]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra diaria contra el hambre en Nigeria: "¿Carne y pescado? No, nunca los comemos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/carne-pescado-comemos_1_2244447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4309233c-c378-4302-8fd0-8857bcc2b2ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra diaria contra el hambre en Nigeria: &quot;¿Carne y pescado? No, nunca los comemos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Decenas de familias azotadas por la desnutrición acuden al centro de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Fori, al noreste del país, para recibir tratamiento</p><p class="subtitle">"Estamos pasando mucha hambre. Solamente tenemos sorgo y, de vez en cuando, una sopa que preparo con hojas secas", dice una de las madres</p><p class="subtitle">El conflicto entre los grupos armados y el Ejército nigeriano ha dejado dos millones de desplazados y cientos de miles de refugiados</p></div><p class="article-text">
        Una vez hubo un mercado en Tamsuwa. Agricultores y campesinos procedentes de otros pueblos de Borno, al noreste de Nigeria, llegaban semanalmente a comerciar con frutas, verduras y cabezas de ganado. &ldquo;Pero aquello se acab&oacute;&rdquo;, dice t&iacute;mida Yafanna Modu, mientras palmea la espalda de su beb&eacute; bajo un velo marr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, los que llegan una y otra vez a Tamsuwa son los grupos armados. &ldquo;Nos roban la comida y nuestros animales. Si no tienes, debes pagarles lo que pidan&hellip; o irte de all&iacute;. La &uacute;ltima vez, se llevaron una vaca y dos ovejas. As&iacute; que ya nadie viene al pueblo el d&iacute;a de mercado&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Su marido, que vend&iacute;a hortalizas y legumbres, tiene ahora que salir a recoger le&ntilde;a y tratar de venderla. Lo consigue a duras penas. &ldquo;Estamos pasando mucha hambre. Solamente tenemos sorgo y, de vez en cuando, una sopa que preparo con hojas secas. Hay d&iacute;as en que los vecinos comparten su comida con nosotros, pero no hay mucho m&aacute;s&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        La beb&eacute; de Yafanna, F&aacute;tima,&nbsp;estuvo varias semanas en el centro de nutrici&oacute;n terap&eacute;utica de M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) en Fori, un &aacute;rea de Maiduguri, la capital de Borno. Lleg&oacute; en estado cr&iacute;tico con fiebre alta y sudores abundantes. Lleg&oacute; tambi&eacute;n mucho m&aacute;s tarde de lo que hubiera sido deseable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es algo frecuente&rdquo;, apunta Bukar Mohammed, uno de los doctores de MSF. &ldquo;Hay peque&ntilde;os que fallecen aqu&iacute; pero no por la enfermedad en s&iacute;, sino por haber llegado con los s&iacute;ntomas ya muy avanzados. Ingresan despu&eacute;s de estar tres d&iacute;as convulsionando, por ejemplo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los motivos son varios. Hay familias que no conocen el hospital de MSF. Otras deben acudir desde muy lejos y no tienen dinero para costearse el transporte. O las carreteras por las que deben viajar est&aacute;n cortadas por seguridad. El conflicto entre los grupos armados y el Ej&eacute;rcito nigeriano ha dejado en los &uacute;ltimos&nbsp;ocho a&ntilde;os dos millones de desplazados y cientos de miles de refugiados en N&iacute;ger, Camer&uacute;n y Chad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n est&aacute;n las familias que acuden al hospital gubernamental; pero descubren una vez all&iacute; que deben pagar por la visita y por los medicamentos. As&iacute; que se dan media vuelta al no poder asumir ese coste&rdquo;, explica el doctor Mohammed.
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n de MSF en Fori es gratuita y las madres permanecen en el centro con sus hijos. &ldquo;Aqu&iacute;, ellas duermen con el beb&eacute;, tienen tres comidas al d&iacute;a y tambi&eacute;n los medicamentos los proveemos nosotros&rdquo;, explica la doctora Fanny Bastogne.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No tengo ayudas de ning&uacute;n tipo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Fori, con una capacidad de 100 camas, atiende semanalmente una media de entre 70 y 80 ni&ntilde;os, a menudo con graves complicaciones. &ldquo;La dieta de estas familias es muy baja en prote&iacute;nas. Siempre les digo que tienen que tratar de comer pescado y carne. Pero claro, no tienen con qu&eacute; comprarlos&rdquo;, apunta la doctora. Muchas veces lo que ocurre tambi&eacute;n es que, por esta mala alimentaci&oacute;n, las madres con beb&eacute;s lactantes se quedan sin leche con la que alimentar a sus peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a un aumento de la provisi&oacute;n de ayuda alimenticia en Maiduguri, las tasas de malnutrici&oacute;n han ido bajando desde el verano de 2016, cuando eran alarmantemente altas. Sin embargo, sigue habiendo poblaci&oacute;n muy vulnerable en la ciudad que no recibe la asistencia que necesita. As&iacute; que cualquier reducci&oacute;n de esta ayuda tendr&iacute;a consecuencias mortales.
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        Cuando le preguntan si en su casa alguna vez se cocina carne o pescado, Aisha Abdullahi niega con la cabeza. &ldquo;&iquest;Carne y pescado? No, nunca los comemos&hellip; Pero &iquest;sabe qu&eacute; hago?&rdquo;,&nbsp;pregunta la mujer de 60 a&ntilde;os. &ldquo;Trabajo limpiando y cocinando para una familia. As&iacute; que cuando hago alg&uacute;n guiso con carne o con pescado, me llevo lo que sobra. Lo que se queda en el fondo de la olla. Esa es la carne y el pescado que podemos comer en casa&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Aisha lleva unas semanas en el hospital, al que tuvo que acudir con su nieta, Maimuna, que ya est&aacute; en la segunda fase de su tratamiento para la desnutrici&oacute;n. La peque&ntilde;a, que es hu&eacute;rfana de madre, abre mucho los ojos, mira atenta y sonr&iacute;e a cualquier caranto&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La mujer es viuda. Perdi&oacute; a su marido por un atentado suicida en Maiduguri. El conflicto tambi&eacute;n se llev&oacute; a uno de sus yernos. &ldquo;Entre hijos y nietos, son diez los que tengo a mi cargo. Y sin mi esposo, el &uacute;nico dinero de la casa es el que yo traigo. Ninguno de mis hijos puede ayudarme, ellos tampoco tienen demasiado. No tengo ayudas de ning&uacute;n tipo&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        La mujer gana al mes 3.000 nairas, unos&nbsp;siete euros. Si hubiera acudido a un hospital del Gobierno, solo la visita le hubiera costado 10.000 nairas. Si se a&ntilde;aden los f&aacute;rmacos que necesita la peque&ntilde;a, habr&iacute;a que sumar 15.000 m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        F&aacute;tima Mohammed y su beb&eacute; de 20 meses &ndash;tiene ocho hijos m&aacute;s y este es el peque&ntilde;o- ingresaron en Fori. Ella no sabe bien qu&eacute; es lo que le pasaba al peque&ntilde;o, que ingres&oacute; con fiebre, v&oacute;mitos y diarrea. &ldquo;Es que no tenemos qu&eacute; comer&rdquo;, se excusa. &ldquo;Solo ma&iacute;z y hojas de guadua [planta de la familia del bamb&uacute;]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La desnutrici&oacute;n merma a todo el organismo y termina por alentar a otras dolencias o agravar las que el paciente ya trae. As&iacute;, en este centro de MSF se tratan tambi&eacute;n otros cuadros, como el de malaria o meningitis. &ldquo;Por ello es importante dar seguimiento a estos casos. Una vez les damos el alta, los citamos a la semana y luego a los&nbsp;15 d&iacute;as. Si no vienen, nuestros trabajadores comunitarios los visitan para comprobar el motivo por el que no han venido al hospital, si sigue todo bien, si necesitan algo&hellip;&rdquo;, explica la doctora Bastogne.
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                </figure><p class="article-text">
        Dunguse Saale tiene cuatro hijos. Lleg&oacute; con su beb&eacute; al centro de MSF.&nbsp;&ldquo;Huimos a uno de los campos de desplazados de Rann despu&eacute;s de que Boko Haram llegara a nuestra aldea y empezara a matar a gente inocente, tambi&eacute;n a mi hermano&rdquo;,&nbsp;relata la joven. En su pueblo, Dunguse y su marido ten&iacute;an una peque&ntilde;a parcela en la que cultivaban frutas y verduras, que intercambiaban por mijo, &ntilde;ame [tub&eacute;rculo] y arroz. Una dieta m&aacute;s completa, en la medida de lo posible, que la que tienen ahora a base de ma&iacute;z.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegu&eacute; hace tres semanas, el beb&eacute; estaba muy mal, con mucha fiebre y mucha diarrea&rdquo;, relata. Pero los ni&ntilde;os se recuperan r&aacute;pido. Algo en lo que coinciden muchos de los trabajadores de MSF en este centro es que impresiona ver c&oacute;mo en muy poco tiempo los peque&ntilde;os salen adelante.
    </p><p class="article-text">
        El hijo de Dunguse se encuentra ya bien y&nbsp;ha recibido el alta. La familia ha regresado&nbsp;a Rann, al campo de desplazados donde decenas de miles de familias enfrentan un futuro incierto y supeditado a la ayuda humanitaria, y sin modo alguno de saber cu&aacute;ndo podr&aacute;n regresar a sus hogares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iván Muñoz/MSF]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/carne-pescado-comemos_1_2244447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Apr 2018 19:05:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guerra diaria contra el hambre en Nigeria: "¿Carne y pescado? No, nunca los comemos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nigeria,Hambre,Boko Haram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nigeria confirma la liberación de la mayoría de las niñas raptadas hace un mes por Boko Haram]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nigeria-confirma-liberacion-boko-haram_1_2210450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e02580c6-9de7-4c29-a540-602c1f78fb2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nigeria confirma la liberación de la mayoría de las niñas raptadas hace un mes por Boko Haram"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al menos 91 de las 110 niñas secuestradas el pasado 19 de febrero por el grupo terrorista en el noreste de Nigeria, han sido liberadas, según ha confirmado este miércoles el ministro de Información, Lai Mohammed</p><p class="subtitle">El Gobierno ha señalado que la cifra se corresponde con "los casos documentados hasta ahora" y que "la liberación de las estudiantes secuestradas sigue en curso"</p><p class="subtitle">Boko Haram no entregó a las niñas a las autoridades, sino que las dejaron en la misma ciudad donde las raptaron, Dapchi</p></div><p class="article-text">
        Al menos 91 de las <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Nigeria-confirma-desaparicion-Boko-Haram_0_744375655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">110 ni&ntilde;as secuestradas hace m&aacute;s de un mes</a> por el grupo terrorista Boko Haram en Dapchi, en el noreste de Nigeria, han sido liberadas, seg&uacute;n ha confirmado este mi&eacute;rcoles el ministro de Informaci&oacute;n, Lai Mohammed, en una rueda de prensa. El n&uacute;mero de las menores puestas en libertad por los combatientes podr&iacute;a seguir aumentando a medida que el recuento avance, seg&uacute;n el Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Mohammed ha confirmado antes de la rueda de prensa que la cifra se corresponde con &ldquo;los casos documentados hasta ahora&rdquo; y revela que &ldquo;la liberaci&oacute;n de las estudiantes secuestradas sigue en curso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La falta de concreci&oacute;n en torno a la cifra se debe a que los terroristas no entregaron a las ni&ntilde;as a las autoridades, sino que las dejaron en la misma ciudad donde las raptaron, Dapchi, en el estado nororiental de Yobe. Las chicas fueron liberadas en torno a las 3:00 hora local (2:00 GMT) y, seg&uacute;n el Gobierno, no se ha pagado ning&uacute;n rescate por ellas.
    </p><p class="article-text">
        El ministerio de Informaci&oacute;n tambi&eacute;n indic&oacute; que para no poner en peligro la vida de las chicas, &ldquo;la opci&oacute;n preferida fue una estrategia no violenta&rdquo;. Frente a la falta de informaci&oacute;n oficial sobre el estado de salud de las chicas, los medios locales apuntan a que cinco de ellas habr&iacute;an muerto por asfixia poco despu&eacute;s de su secuestro, debido a que los veh&iacute;culos en los que eran trasladadas iban demasiado llenos.
    </p><p class="article-text">
        El secuestro se produjo el pasado 19 de febrero y recuerda al que Boko Haram tambi&eacute;n llev&oacute; a cabo en 2014, cuando rapt&oacute; a m&aacute;s de 200 chicas en el vecino estado de Borno, de las que 112 siguen en cautiverio.
    </p><p class="article-text">
        Boko Haram, que en lenguas locales significa &ldquo;la educaci&oacute;n no isl&aacute;mica es pecado&rdquo;, lucha por imponer un Estado de corte fundamentalista en Nigeria, pa&iacute;s de mayor&iacute;a musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 20.000 personas han muerto desde el comienzo de la insurgencia en la zona en 2009. Adem&aacute;s, alrededor de 1,6 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares y 4,7 millones necesitan asistencia alimentaria urgentemente, seg&uacute;n cifras de la ONU.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/nigeria-confirma-liberacion-boko-haram_1_2210450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Mar 2018 15:37:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nigeria confirma la liberación de la mayoría de las niñas raptadas hace un mes por Boko Haram]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nigeria,Boko Haram,Niñas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al menos ocho muertos en ataques de Boko Haram en el norte de Camerún]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/muertos-ataques-boko-haram-camerun_1_2939636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c16f23ea-3071-473c-81ac-e3cc2c70a1ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al menos ocho muertos en ataques de Boko Haram en el norte de Camerún"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Unos cincuenta asaltantes llegaron a la localidad y, después de robar el rebaño, quemaron las viviendas y se dieron a la fuga", asegura un testigo</p><p class="subtitle">Estos ataques suceden una semana después de que el grupo terrorista secuestrase y asesinase a tres mujeres en la misma zona</p></div><p class="article-text">
        Al menos cuatro personas han muerto esta madrugada por un ataque de Boko Haram en la localidad de Rom, en el norte de Camer&uacute;n, zona en la que tambi&eacute;n se han encontrado los cuerpos degollados de otras cuatro v&iacute;ctimas secuestradas el viernes por el grupo yihadista, informaron a Efe testigos presenciales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Unos cincuenta asaltantes llegaron a la localidad y, despu&eacute;s de robar el reba&ntilde;o, quemaron las viviendas y se dieron a la fuga&rdquo;, dijo en una conversaci&oacute;n telef&oacute;nica Oumar, un habitante de la citada poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esta misma madrugada se encontraron los cad&aacute;veres degollados de otras cuatro personas que fueron supuestamente secuestradas por el grupo terrorista en la zona norte del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Estos ataques suceden una semana despu&eacute;s de que el grupo terrorista secuestrase y asesinase a tres mujeres en la misma zona.
    </p><p class="article-text">
        Las fuerzas de seguridad camerunesas alertan de que los secuestros se est&aacute;n multiplicando en la zona norte y 15 civiles han perdido la vida en lo que va de 2018.
    </p><p class="article-text">
        Boko Haram, que significa en lenguas locales &ldquo;la educaci&oacute;n no isl&aacute;mica es pecado&rdquo;, lucha por imponer un Estado isl&aacute;mico en Nigeria y pretende convertir el &aacute;rea del lago Chad en su nuevo basti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde su aparici&oacute;n hace ocho a&ntilde;os en Nigeria, desde donde se lanzan ataques a los pa&iacute;ses fronterizos, el grupo yihadista ha matado al menos a 20.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        En Camer&uacute;n, las muertes en estos a&ntilde;os ascienden a 2.500 y hay m&aacute;s de 150.000 desplazados internos.
    </p><p class="article-text">
        Para luchar contra el grupo yihadista, Camer&uacute;n, que cuenta con el apoyo de la fuerza multinacional de la Uni&oacute;n Africana, ha desplegado a 8.500 militares en la zona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/muertos-ataques-boko-haram-camerun_1_2939636.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jan 2018 15:22:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al menos ocho muertos en ataques de Boko Haram en el norte de Camerún]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nigeria,Boko Haram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Necesitaríamos una Stasi para monitorizar a todos los potenciales yihadistas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/necesitariamos-stasi-monitorizar-potenciales-yihadistas_1_3028004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f0120fc-a8b1-4282-bbd2-a8ba510baba7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estadounidense Bruce Hoffman y la experta Carola García Calvo debaten en Vitoria sobre la amenaza yihadista global y los restos de futuro</p><p class="subtitle">Hoffman recalca que no hay que infravalorar ni a Daesh ni a Al Qaeda porque este terrorismo "ha venido para quedarse" y tiene alcance mundial</p><p class="subtitle">García Calvo presenta un análisis estadístico del fenómeno en España que muestra que la mujer también se ha sumado a la "movilización yihadista"</p></div><p class="article-text">
        Bruce Hoffman (Estados Unidos, 1954) es uno de los mayores expertos de su pa&iacute;s en contraterrorismo, tanto a nivel acad&eacute;mico -dirige el centro de estudios de seguridad de la Universidad de Georgetown- como a nivel institucional -colabor&oacute; en la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n tras el 11S y ha&nbsp;trabajado con la CIA y otros organismos gubernamentales-. Hoffman ofreci&oacute; en noviembre una 'masterclass' en ingl&eacute;s sobre la amenaza yihadista, acto que tuvo lugar en el campus de &Aacute;lava de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco. All&iacute; pidi&oacute; al auditorio que no minusvalore el reto que supone el terrorismo islamista a pesar de la p&eacute;rdida de territorio de Daesh o el aparente per&iacute;odo de pausa en las actividades de Al Qaeda. Seg&uacute;n este experto, el yihadismo maneja una &ldquo;estrategia global para desbordar a las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia&rdquo; y el fen&oacute;meno es ya inabarcable: &ldquo;Necesitariamos una Stasi para seguir, identificar y monitorizar todo eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoffman aport&oacute; unos datos que demuestran esa &ldquo;globalidad&rdquo; del fen&oacute;meno yihadista. Entre los 40.000 'foreign fighters' o extranjeros que se han enrolado en la guerra de Siria est&aacute;n representadas -record&oacute;- 120 nacionalidades, &ldquo;m&aacute;s de la mitad de los pa&iacute;ses del mundo&rdquo; y de zonas tan aparentemente alejadas del islamismo como Latinoam&eacute;rica o incluso Trinidad y Tobago. Daesh -el autoproclamado Estado Isl&aacute;mico que control&oacute; el califato ya recuperado en los &uacute;ltimos meses- tambi&eacute;n ha extendido sus tent&aacute;culos por el planeta copiando &ldquo;brillantemente&rdquo; la &ldquo;exitosa&rdquo; f&oacute;rmula de franquicias locales que inici&oacute; Al Qaeda y de la que precisamente surgi&oacute; Daesh en su origen.
    </p><p class="article-text">
        Si en 2014 estaba presente operativamente en siete pa&iacute;ses, en 2016 ya eran 16. Quiz&aacute;s la 'joint venture' m&aacute;s sangrienta ha sido la llevada a cabo en Nigeria con Boko Haram. Y, en ese escenario, &iquest;c&oacute;mo se decapita a un monstruo con tantas cabezas? &ldquo;El resultado de todo esto es que las ramas de Daesh pueden ser tan eficaces como el propio Daesh&rdquo;, sostuvo Hoffman, que record&oacute; que las organizaciones yihadistas tienen a su servicio a una elite de ingenieros, qu&iacute;micos, inform&aacute;ticos o comunicadores: &ldquo;Dos tercios de los miembros de la c&eacute;lula del 11S ten&iacute;an estudios superiores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a Al Qaeda, &iquest;qu&eacute; capacidad operativa le queda a la organizaci&oacute;n que derrib&oacute; el World Trade Center de Nueva York&nbsp;en 2001? Seg&uacute;n Hoffman, est&aacute; &ldquo;tranquila&rdquo; pero &ldquo;reorden&aacute;ndose&rdquo; y &ldquo;esperando su momento&rdquo;. &ldquo;Al Qaeda ha venido para quedarse. Reemerger&aacute; con una nueva cara&rdquo;, garantiz&oacute; el experto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso fue m&aacute;s all&aacute; al augurar una &ldquo;fusi&oacute;n&rdquo; entre Al Qaeda y Daesh. &ldquo;La ideolog&iacute;a es la misma. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os Daesh ha sido la marca m&aacute;s popular pero ahora puede absorber los restos de una organizaci&oacute;n debilitada. Al Qaeda ganar&iacute;a sobre todo un poder de comunicaci&oacute;n que nunca tuvo&rdquo;, explic&oacute; el profesor. &ldquo;Es como un tibur&oacute;n nadando en c&iacute;rculos en el agua&rdquo;, apostill&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los asistentes a la charla se hallaba el profesor Fernando Reinares, reputado experto en terrorismo en Espa&ntilde;a. S&oacute;lo intervino al final para realizar alguna matizaci&oacute;n ideol&oacute;gica y explicar el papel que juega el takfirismo en el escenario actual. El takfirismo es una corriente de pensamiento dentro del islam que m&aacute;s que a los 'infieles' o no creyentes -que tambi&eacute;n- se&ntilde;ala a los 'herejes' o malos creyentes. Ello explica que m&aacute;s del 90% de las v&iacute;ctimas de este terrorismo sean musulmanas, como se vio en el sangriento atentado el sina&iacute; de finales de noviembre o en otros muchos conflictos entre sun&iacute;es y chi&iacute;es, aunque la percepci&oacute;n en Occidente sea la de guerra entre religiones.
    </p><h3 class="article-text">El Instituto Elcano elabora un perfil de los yihadistas</h3><h1 class="article-text">Colega de Reinares en el Real Instituto Elcano es la investigadora Carola Garc&iacute;a Calvo, que tambi&eacute;n particip&oacute; en la jornada sobre yihadismo en Vitoria y que aprovech&oacute; el foro para presentar los resultados de un amplio an&aacute;lisis estad&iacute;stico de la actividad terrorista en Espa&ntilde;a desde 2013, con la 'operaci&oacute;n Cesto', hasta 2017, trabajo actualizado con los datos relativos a los atentados de agosto en Barcelona y Cambrils. Una de las conclusiones de ese trabajo es que del total de detenidos (219) por delitos relacionados con el yihadismo la lealtad a Daesh es predominante (95%), lo cual no es incompatible con tener tambi&eacute;n a veces como referencia a Al Qaeda u otra franquicia.&nbsp;</h1><p class="article-text">
        <a href="http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/dt13-2017-reinares-garciacalvo-actividad-yihadista-en-espana-2013-2017-operacion-cesto-ceuta-atentados-catalunya" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actividad terrorista en Espa&ntilde;a desde 2013, con la 'operaci&oacute;n Cesto', hasta 2017</a>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Tener a Estado Isl&aacute;mico como organizaci&oacute;n de referencia resultaba compatible con considerar de parecida manera a otras entidades de la misma orientaci&oacute;n ideol&oacute;gica, aunque compitiesen dentro del yihadismo global en su conjunto. En unas ocasiones han simultaneado dos o m&aacute;s organizaciones de referencia, incluso si estaban abiertamente movilizados en favor de una de ellas &ndash;fundamentalmente Estado Isl&aacute;mico en el caso de los yihadistas detenidos o muertos en Espa&ntilde;a entre enero de 2013 y septiembre de 2017&ndash; sin reflejar en sus actitudes la rivalidad entre dicha entidad y Al Qaeda&rdquo;, se puede leer en el informe del Real Instituto Elcano.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a Calvo explic&oacute; que son Barcelona, Ceuta y Madrid, por ese orden, los puntos calientes de la radicalizaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, mapa que ya era as&iacute; previamente a los atentados de agosto. El trabajo permite trazar un perfil del yihadista en Espa&ntilde;a hasta ahora no conocido con tanto nivel de detalle y prueba que es mayoritariamente joven y var&oacute;n si bien &ldquo;ahora m&aacute;s del 10% de detenidos son mujeres, un colectivo que se ha unido a la movilizaci&oacute;n yihadista&rdquo;. En &ldquo;m&aacute;s de la mitad&rdquo; de las operaciones policiales no se ha detenido a activistas propiamente dichos, sino a personas implicadas en labores de propaganda, radicalizaci&oacute;n o reclutamiento. El 30% en cambio s&iacute; pueden ser considerados &ldquo;terroristas operativos&rdquo;, incluidos los integrantes de la c&eacute;lula de Ripoll que actu&oacute; en Barcelona y Cambrils y otros grupos como el desarticulado en 2015 que pretend&iacute;a actuar contra musulmanes suf&iacute;es en Madrid o el que fue localizado en Barcelona con planes &ldquo;avanzados&rdquo; y armas y explosivos para asaltar el Parlament o Montj&uuml;ic.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los procesos se han acortado por el peso de las nuevas tecnolog&iacute;as frente al adoctrinamiento m&aacute;s cl&aacute;sico en el entorno de las mezquitas, &ldquo;la radicalizaci&oacute;n no ocurre de un d&iacute;a para otro&rdquo;, alert&oacute; Garc&iacute;a Calvo sobre la importancia de hacer una monitorizaci&oacute;n del fen&oacute;meno, en el que los v&iacute;nculos familiares, afectivos o de vecindad pesan m&aacute;s que los de nacionalidad, seg&uacute;n la investigaci&oacute;n. La profesora record&oacute; que los Mossos d'Esquadra, por ejemplo, han elaborado un sistema para detectar &ldquo;cambios f&iacute;sicos y conductuales&rdquo; vinculados a la radicalizaci&oacute;n de j&oacute;venes. &ldquo;No son absolutos, pero s&iacute; se puede intervenir en algunos casos en un estadio no muy avanzado&rdquo;, explic&oacute;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Ning&uacute;n aviso de radicalizaci&oacute;n a la Ertzaintza</h3><p class="article-text">
        Han sido 1.400 las llamadas de colaboraci&oacute;n ciudadana que han llegado al buz&oacute;n contra el radicalismo en Espa&ntilde;a. Algunas han sido &uacute;tiles para desarrollar actuaciones policiales y otras se han canalizado a trav&eacute;s de los servicios sociales o educativos. En el caso concreto de Euskadi, la Ertzaintza ha iniciado un <a href="http://www.eldiario.es/norte/euskadi/mezquita-miedo-Ertzaintza-yihadismo-Euskadi_0_645336510.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa de charlas y reuniones con la comunidad musulmana en mezquitas que ahora se ha extendido a centros de menores</a>. Los agentes de la unidad antiterrorista (OCI) han visitado ya una decena de templos explicando su funci&oacute;n y animando a denunciar tambi&eacute;n posibles casos que se detecten en funci&oacute;n de una serie de par&aacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        Los folletos que&nbsp;se reparte en los templos&nbsp;para que los propios musulmanes avisen de posibles casos de radicalizaci&oacute;n recogen una serie de &ldquo;indicadores&rdquo; que pueden &ldquo;sugerir&rdquo; que un joven est&eacute; pensando en dar el salto para convertirse en un terrorista. Seg&uacute;n la Polic&iacute;a vasca, hay que analizar si &ldquo;empiezan a no respetar a los padres&rdquo;, &ldquo;si pasan muchas horas en Internet y visitan p&aacute;ginas radicales&rdquo;, si &ldquo;obligan&rdquo; a su entorno a practicar &ldquo;h&aacute;bitos isl&aacute;micos no habituales&rdquo;, si &ldquo;hablan repetidamente&rdquo; de la opresi&oacute;n que sufren los musulmanes en Occidente o si &ldquo;escuchan m&uacute;sica 'nasheed' de tem&aacute;tica violenta&rdquo;. La m&uacute;sica 'nasheed' no incorpora instrumentos porque aparentemente son 'haram' seg&uacute;n el Cor&aacute;n ('halal' es lo permitido, 'haram' lo prohibido). A partir de ah&iacute;, la Ertzaintza plantea &ldquo;recomendaciones&rdquo; que van desde &ldquo;tener cautela&rdquo; con determinados imames hasta &ldquo;no fiarse de personas que hacen llamamientos para ir a zonas de conflicto&rdquo; como Siria. En general, hay que &ldquo;desconfiar de desconocidos de Internet que sugieren o animan a combatir&rdquo; y de &ldquo;personas que pasan el d&iacute;a hablando sobre guerra, chi&iacute;smo, opresi&oacute;n o la necesidad de ir a zonas de conflicto&rdquo;. Fuentes policiales explican que, por el momento, no se ha dirigido nadie al buz&oacute;n habilitado para prevenir estas situaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/necesitariamos-stasi-monitorizar-potenciales-yihadistas_1_3028004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Dec 2017 16:56:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Necesitaríamos una Stasi para monitorizar a todos los potenciales yihadistas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vitoria,Euskadi,País Vasco,España,Al Qaeda,Estado Islámico,Isis,Siria,Irak,Terrorismo,Yihadismo,Mossos d'Esquadra,Ertzaintza,Estados Unidos,11S,Atentados,Boko Haram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El profesor de los huérfanos de Boko Haram: "Juntamos a los hijos de ambos bandos del conflicto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/zannah-mustapha-huerfanos-boko-haram_128_3165103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff7cdb26-9475-4118-9ce3-ccfe2e0050b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El profesor de los huérfanos de Boko Haram: &quot;Juntamos a los hijos de ambos bandos del conflicto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevista a Zannah Mustapha, que ha recibido el Premio Nansen de Acnur por "fomentar la coexistencia pacífica" en su escuela, donde acoge a niños afectados por la violencia a ambos lados del conflicto en Nigeria</p><p class="subtitle">"Gracias a la unidad, a que crecen como si fueran uno y sin prestar atención a las diferentes ideologías, pueden volver a las condiciones previas a la violencia"</p><p class="subtitle">Mustapha también fue mediador en la liberación de parte de las estudiantes de Chibok secuestradas por Boko Haram</p></div><p class="article-text">
        Cada ma&ntilde;ana, Mustapha llega al colegio ataviado con su uniforme verde de cuadros y una gran mochila azul que ocupa por completo su peque&ntilde;a espalda. Quiere ser m&eacute;dico, dice, para poder ayudar a sus familiares. Mustapha lleg&oacute; a esta escuela en Maiduguri, la capital del Estado de Borno (Nigeria), tras una larga traves&iacute;a. Boko Haram hab&iacute;a llegado a su pueblo y lo hab&iacute;a devastado todo a su paso. Mustapha ten&iacute;a solo nueve a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escuchamos fuertes explosiones de los disparos. Cuando huimos de casa, nos encontramos a mis padres asesinados&rdquo;, recuerda en un testimonio recogido por la Agencia de la ONU para los refugiados (Acnur) sentado en un pupitre de su escuela. All&iacute; comparte aula con Omar, hu&eacute;rfano de un combatiente del grupo terrorista. O tal vez recreo con Falmata, o con Samira, nacidas tambi&eacute;n en el lado insurgente. 
    </p><p class="article-text">
        Omar, Falmata y Samira son nombres ficticios. Sus casos son reales, pero Zannah Mustapha, fundador del colegio, prefiere no revelar su identidad para protegerlos. &ldquo;Somos sus padres, sus guardianes, y ellos son ni&ntilde;os, y nos da miedo que sigan los pasos de la divisi&oacute;n que existe en la sociedad. Queremos que crezcan como amigos y que aprendan juntos&rdquo;, explica en una entrevista con eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Abogado de profesi&oacute;n, Mustapha puso en marcha en 2007 el colegio <a href="http://futureprowess.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Future Prowess</a>. En estos diez a&ntilde;os, ha luchado sin descanso para que todos los menores desplazados por la violencia en el pa&iacute;s africano, sin importar su origen, reciban una educaci&oacute;n de calidad. Este lunes, Mustapha ha recogido en una ceremonia en Ginebra el Premio Nansen, el galard&oacute;n m&aacute;s importante que concede Acnur a las personas que destacan por su trabajo en favor de los refugiados. 
    </p><p class="article-text">
        El organismo de la ONU ha reconocido la gran importancia de su labor para &ldquo;fomentar una coexistencia pac&iacute;fica y reconstruir las comunidades&rdquo; en el noroeste de Nigeria, la regi&oacute;n m&aacute;s azotada por los enfrentamientos entre el Ej&eacute;rcito nigeriano y la milicia extremista. Desde 2009, esta guerra se ha cobrado la vida de m&aacute;s de 20.000 personas y ha dejado 2,3 millones de desplazados en la cuenca del Lago Chad. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Los estigmas se quedan fuera de la escuela&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El objetivo de Mustapha era, en un inicio, apoyar a los ni&ntilde;os de la zona, una de las m&aacute;s empobrecidas del pa&iacute;s. Sin embargo, cuando el conflicto estall&oacute; dos a&ntilde;os despu&eacute;s, la escuela abri&oacute; sus puertas a los desplazados por la violencia que iban llegando a la zona. &ldquo;La mayor&iacute;a de estos ni&ntilde;os se quedaron atrapados en la calle sin ninguna opci&oacute;n, perdieron sus medios de subsistencia para poder estudiar, muchos hab&iacute;an perdido a sus padres. As&iacute; que sent&iacute; que deb&iacute;a ayudarles&rdquo;, resume el letrado nigeriano. 
    </p><p class="article-text">
        En Borno, m&aacute;s del 57% de las escuelas est&aacute;n cerradas, seg&uacute;n ha alertado estos d&iacute;as Unicef. M&aacute;s de 2.295 maestros han muerto y 19.000 se han visto forzados a huir desde 2009. Casi 1.400 escuelas han sido destruidas.
    </p><p class="article-text">
        En medio de tanto desastre, el colegio fundado por Mustapha ha logrado mantener sus puertas abiertas. &ldquo;Y lo hemos hecho no solo para una parte de la sociedad, sino para los dos lados del conflicto: los hijos de las v&iacute;ctimas de Boko Haram, pero tambi&eacute;n los de los combatientes que han sido asesinados y cuyos familiares son repudiados. Quer&iacute;amos que estuvieran juntos&rdquo;, insiste. 
    </p><p class="article-text">
        El profesor cuenta c&oacute;mo en sus clases trata de que reine la reconciliaci&oacute;n que desea para su pa&iacute;s: los prejuicios y estigmas por los que gran parte de la poblaci&oacute;n cree que estos ni&ntilde;os son los &ldquo;enemigos&rdquo; o que heredan el extremismo de sus progenitores, dice, &ldquo;se quedan fuera&rdquo; de las aulas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias a la unidad, a que crecen como si fueran uno y sin prestar atenci&oacute;n a las diferentes ideolog&iacute;as, aprendiendo juntos, pueden volver a las condiciones en las que estaban antes de la violencia&rdquo;, sostiene.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Comenz&oacute; con 36 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Ahora ya son 540 y hay otros 2.000 en lista de espera. Hace un a&ntilde;o abri&oacute; una segunda escuela solo a unos pocos kil&oacute;metros de la primera. Por all&iacute; pasan a diario 88 estudiantes que han perdido a sus padres. Los alumnos reciben educaci&oacute;n gratuita, comida y tambi&eacute;n atenci&oacute;n psicosocial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando la mayor&iacute;a de estos ni&ntilde;os presencia el asesinato de sus padres, se encuentran con esta cicatriz psicol&oacute;gica y est&aacute;n traumatizados, pero con el apoyo psicol&oacute;gico de las sesiones, la mayor&iacute;a son capaces de recuperarse y superarlo, y ahora viven una vida normal. No queremos que se encadenen en sus emociones y sentimientos, nos gusta mostrar los aspectos positivos y que los ni&ntilde;os son capaces de recuperarse del trauma&rdquo;, reitera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos ni&ntilde;os deben ser empoderados de tal manera que puedan defenderse solos en la vida&rdquo;. Que los estudiantes dejen atr&aacute;s el rencor no solo da sentido al proyecto, sino que es, a su vez, el &ldquo;mayor reto&rdquo; que tienen por delante, a juicio de su fundador. &ldquo;Se trata de que los ni&ntilde;os rehagan su vida y no sigan los pasos de sus padres. Es un proceso de curaci&oacute;n&rdquo;, comenta.
    </p><h3 class="article-text">Una cooperativa para mujeres afectadas por el conflicto</h3><p class="article-text">
        El mismo convencimiento que le llev&oacute; a juntar a los hu&eacute;rfanos de Boko Haram, de los militares y los civiles asesinados en las aulas, llev&oacute; a Mustapha a brindar apoyo a las viudas y madres de estos ni&ntilde;os, condenadas a la pobreza. &ldquo;Junt&aacute;ndolas tratamos de impulsar su integraci&oacute;n, que es lo que queremos. Que se ayuden unas a otras&rdquo;, argumenta. 
    </p><p class="article-text">
        Casi 600 mujeres trabajan en las cooperativas que han puesto en marcha. &ldquo;En esta ciudad el hombre es el cabeza de familia. Y las mujeres no pueden ocupar la posici&oacute;n que ha dejado el marido cuando muere porque no tienen ning&uacute;n medio de subsistencia ni apoyo para salir adelante&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con formaci&oacute;n y un sustento econ&oacute;mico son capaces de salir delante por ellas mismas. Sus hijos pueden ir al colegio. Solo les damos apoyo y desarrollan sus propios proyectos&rdquo;, prosigue.
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        Asimismo, muchas de estas madres participan en una asociaci&oacute;n que tiene poder de decisi&oacute;n en la direcci&oacute;n de la escuela, seg&uacute;n comenta el profesor. Por ejemplo, los alumnos reciben una educaci&oacute;n basada en la religi&oacute;n musulmana pero tambi&eacute;n la llamada &ldquo;occidental&rdquo;. Aprenden &aacute;rabe, franc&eacute;s, ingl&eacute;s, matem&aacute;ticas... &ldquo;Ellas son las que decidieron el programa o incluso el c&oacute;digo de vestimenta. Son parte del proceso, nada se impone. Tienen ese derecho exclusivo, no les ense&ntilde;amos nada que no sepan, ni nada que no quieran&rdquo;, esgrime Mustapha.
    </p><h3 class="article-text">Mediador en la liberaci&oacute;n de las ni&ntilde;as de Chibok</h3><p class="article-text">
        El abogado ha logrado ganarse, seg&uacute;n Acnur, el reconocimiento de sus vecinos por su labor. Por esta raz&oacute;n, se convirti&oacute; uno de los principales mediadores para la liberaci&oacute;n de las 274 estudiantes de Chibok secuestradas por Boko Haram en 2014. &ldquo;Mustapha contact&oacute; con los secuestradores y, tras una serie de medidas para fomentar la confianza, pudo negociar la liberaci&oacute;n de 21 ni&ntilde;as. En mayo pasado obtuvo un gran avance, cuando otras 82 chicas fueron liberadas&rdquo;, relata la Agencia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando fueron liberadas, all&iacute; estaba el profesor para darles la bienvenida. &ldquo;Fue un proceso largo y tedioso de reuniones y negociaciones con la colaboraci&oacute;n de muchos actores, pero gracias a Dios fuimos capaces de superarlo y liberar a una parte. Muchas siguen secuestradas, pero seguimos caminando para que estas chicas regresen&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Borno est&aacute; inmerso en la violencia, pero tambi&eacute;n en el hambre y una epidemia de c&oacute;lera que ha matado a 48 personas. Nunca en la historia de la regi&oacute;n hab&iacute;a presenciado, dice Mustapha, &ldquo;una destrucci&oacute;n y una matanza de estas magnitudes&rdquo;.  &ldquo;Sin la ayuda internacional no nos podr&iacute;amos recuperar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se ha olvidado el mundo de Nigeria? &ldquo;El problema no es de olvido. La poblaci&oacute;n todav&iacute;a no entiende la magnitud de lo que ha ocurrido ni lo que va a pasar ahora. Ahora es cuando este proceso ha empezado&rdquo;. Por ahora, la paz anhelada y el fin de la fractura social tratan de abrirse paso en las aulas de su escuela, el lugar &ldquo;donde cada ni&ntilde;o importa&rdquo;, venga de donde venga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Icíar Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/zannah-mustapha-huerfanos-boko-haram_128_3165103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Oct 2017 17:03:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El profesor de los huérfanos de Boko Haram: "Juntamos a los hijos de ambos bandos del conflicto"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ACNUR - Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados,Nigeria,Boko Haram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres minutos para volver a unir a familias rotas por Boko Haram]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/llamada-minutos-familias-boko-haram_1_3168595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/258a142e-5611-474e-9360-306fc852556b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres minutos para volver a unir a familias rotas por Boko Haram"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cruz Roja ha puesto en marcha un servicio de telefonía en un campo de refugiados en Chad que permite a los residentes realizar una llamada de tres minutos a la semana para localizar a sus seres queridos</p><p class="subtitle">Hawa Adamu Bello y su marido no se pueden permitir un teléfono y están intentando localizar a dos de sus hijos, a quienes no ve desde 2015 tras la mayor masacre cometida por el grupo terrorista</p></div><p class="article-text">
        Hawa Adamu Bello grita de emoci&oacute;n mientras habla por el viejo tel&eacute;fono que le acaban de entregar. Est&aacute; hablando con su cu&ntilde;ada. Llevan sin verse desde que los terroristas de Boko Haram atacaron su pueblo, en la costa nigeriana del lago Chad, hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Alhamdulillah. Alhamdulillah&rdquo;. Bello repite una y otra vez la expresi&oacute;n religiosa en todas las preguntas sobre c&oacute;mo est&aacute;, c&oacute;mo van las cosas y c&oacute;mo est&aacute; su marido. Tiene que ser muy r&aacute;pida, aun a riesgo de parecer demasiado grosera. La llamada est&aacute; siendo cronometrada y solo tiene tres minutos.
    </p><p class="article-text">
        En el momento en que terminan todos los saludos necesarios, apenas queda tiempo para la pregunta clave, la misma que ha intentado responder desde que huy&oacute; de su casa en Doron Baga corriendo a toda velocidad hacia el lago Chad para escapar de las balas de Boko Haram: &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute;n mis hijos?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a de enero de 2015, cuando Boko Haram cometi&oacute; <a href="https://www.theguardian.com/world/2015/jan/09/boko-haram-deadliest-massacre-baga-nigeria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el atentado m&aacute;s mort&iacute;fero de su historia &ndash;2.000 personas fueron asesinadas&ndash;</a> sus chicos, Bala e Idrissa, hab&iacute;an estado fuera jugando con sus amigos. No estaban en ninguna de las canoas que lograron cruzar el lago. &iquest;Les mataron? &iquest;Les secuestraron? &iquest;Quedaron atrapados en alguna de las 3.100 casas incendiadas?
    </p><p class="article-text">
        Los ataques mort&iacute;feros de Boko Haram han provocado la <a href="https://docs.unocha.org/sites/dms/Documents/25%20Sept%20USG%20ERC%20Lake%20Chad%20Basin.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huida de m&aacute;s de 2 millones de personas</a> por cuatro pa&iacute;ses: Nigeria, N&iacute;ger, Camer&uacute;n y Chad. Han desaparecido hijos, padres, maridos y esposas... Amnist&iacute;a Internacional ha informado este mes que <a href="https://www.amnesty.nl/actueel/lake-chad-region-boko-harams-renewed-campaign-sparks-sharp-rise-in-civilian-deaths" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las matanzas del grupo terrorista en Nigeria y Camer&uacute;n se han doblado</a> (hasta 381) desde abril.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Boko-Haram_0_257574617.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boko Haram lleva intentando crear un Estado isl&aacute;mico en el noreste de Nigeria desde 2009</a>. Ha matado a decenas de miles de civiles, violado y secuestrado a miles m&aacute;s y forzado a millones a huir de sus hogares.
    </p><p class="article-text">
        En agosto, el presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, regres&oacute; al pa&iacute;s tras una estancia m&eacute;dica en Londres con la promesa de renovar la lucha contra el grupo que ha convertido la regi&oacute;n en un infierno. Pero no era la primera promesa de este tipo del presidente ni de sus contrapartes en la regi&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Una llamada de tres minutos a la semana</h3><p class="article-text">
        Bello, su marido y su hijo peque&ntilde;o lograron llegar a Chad, pero huyeron sin nada. Todo lo que tienen proviene de la ONU: varios cubos de pl&aacute;stico y ollas rotas, un par de esterillas, dos telas antimosquitos rasgadas, unas cuantas lonas y una pala. Cuando consigue trabajo, el marido de Bello gana entre 2,5 y 5,5 euros a la semana. Su hijo, de nueve a&ntilde;os, gana 10 c&eacute;ntimos al d&iacute;a recogiendo le&ntilde;a. Con esos ingresos no se pueden permitir un tel&eacute;fono, y mucho menos llamadas internacionales para saber qu&eacute; ha sido de sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        El Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja ha puesto en marcha un servicio en el campo de refugiados de Dar es Salaam, en la parte occidental de Chad, que permite a los residentes una llamada telef&oacute;nica de tres minutos a la semana. El objetivo de este servicio es ayudar a volver a unir a las familias. Ahora, cada jueves, los refugiados se ponen en la cola y esperan su turno toda la ma&ntilde;ana para hacer una llamada; y a menudo no consiguen contactar con sus seres queridos por problemas de conexi&oacute;n. Pero Bello perdi&oacute; todos sus n&uacute;meros de tel&eacute;fono en el ataque.
    </p><p class="article-text">
        Desde la emboscada de 2015, las f&eacute;rtiles islas del lago &ndash;que cada vez tiene menos agua&ndash;, se han convertido en escondite y fuente de comida para la facci&oacute;n de Boko Haram dirigida por Mamman Nur. Han masacrado y expulsado a las comunidades de agricultores, ganaderos y pescadores.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.who.int/emergencies/response-plans/2017/lake-chad-basin/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">11 millones de personas necesitan ayuda humanitaria</a> en toda la regi&oacute;n, pero la ONU asegura que solo ha podido recaudar el 43% de los 1.000 millones de d&oacute;lares que se necesitan para acabar con la crisis de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Las familias, separadas en la huida, no saben si sus seres queridos est&aacute;n vivos. Tras un a&ntilde;o en este campo de refugiados de Chad, finalmente llegan algunas noticias de la mano de varias mujeres a las que Bello conoce del pueblo y que han llegado al campo en busca de sus maridos e hijos. &ldquo;Una me dijo dijo que vio a Idrissa en Maiduguri&rdquo;, cuenta Bello. La ciudad, lugar de nacimiento de Boko Haram, est&aacute; a 200 kil&oacute;metros de su pueblo. No tiene ni idea c&oacute;mo su hijo, de ahora 13 a&ntilde;os, podr&iacute;a haber llegado tan lejos, pero la mujer dijo que hab&iacute;a ido a buscar a su abuela.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de eso, no he tenido m&aacute;s noticias de &eacute;l, pero estoy segura de que lo consigui&oacute;. Sabe muy bien d&oacute;nde vive su abuela&rdquo;, sostiene Bello mientras abraza a su hijo Mohammed, de dos a&ntilde;os. &ldquo;Pienso mucho en nuestro reencuentro. Eso es lo que le pido a Dios&rdquo;, a&ntilde;ade. Pero de Bala, su hijo de 15 a&ntilde;os, sigue sin haber noticias. &ldquo;Pienso todo el tiempo en Bala&rdquo;, confiesa. &ldquo;Pienso en muchas cosas, que lo han matado o quiz&aacute; corri&oacute; hacia el monte y ha muerto all&iacute; solo&rdquo;.
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        Bello habla con todos aquellos de Doron Baga con los que se encuentra, tratando as&iacute; de reconstruir el d&iacute;a en que huy&oacute;. Pero nadie se qued&oacute; atr&aacute;s para contar los muertos, los supervivientes o los terroristas. Y con raz&oacute;n. &ldquo;Si te encuentras con ellos [Boko Haram], est&aacute;s muerto. No puedes ni parar a contar cu&aacute;ntos son&rdquo;, cuenta Aba Ali Mbatouom, jefe de la zona pr&oacute;xima de Kiskera, sentado en el porche de su casa de barro vestido con su boubou azul p&aacute;lido.
    </p><h3 class="article-text">La llamada de la esperanza</h3><p class="article-text">
        Desde 2015, una oleada de personas ha llegado a Chad desde las islas al tiempo que Boko Haram, bajo la presi&oacute;n del Ej&eacute;rcito de Nigeria, sigue avanzando hacia el lago. Pero la tierra de Chad adonde huyeron las personas de las islas es mucho m&aacute;s seca que su propia tierra. Luchando por sobrevivir, con su ganado muri&eacute;ndose de hambre, algunos se est&aacute;n jugando la vida para volver, incluso si sus compatriotas de las islas siguen huyendo. &ldquo;Siguen viniendo. No sabemos el n&uacute;mero exacto, pero son muchos&rdquo;, cuenta Mbatouo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegan nuevas personas, Bello hace preguntas intentando encontrar amigos de amigos para conseguir noticias o n&uacute;meros de tel&eacute;fono. En junio, finalmente consigui&oacute; el tel&eacute;fono de su cu&ntilde;ada, que ha acabado en un campo de refugiados en N&iacute;ger. Antes de marcar, le pasa el trozo de papel con el n&uacute;mero a uno de sus hijos para llevarlo a casa y guardarlo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Has o&iacute;do algo de Bala?&rdquo;, pregunta tras los saludos correspondientes. Tras dos a&ntilde;os sin escuchar nada, su cu&ntilde;ada le cuenta algo que se rumorea: Alguien ha visto a Bala en N&iacute;ger. Iba de vuelta a Nigeria. Bello cuelga cuando se le acaban los tres minutos visiblemente m&aacute;s feliz. &ldquo;Me ha tranquilizado&rdquo;, cuenta. Bello vuelve a su recinto y pregunta al hijo por el preciado trozo de papel con el n&uacute;mero de tel&eacute;fono. Pero lo ha perdido.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Maclean]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/llamada-minutos-familias-boko-haram_1_3168595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Oct 2017 19:23:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres minutos para volver a unir a familias rotas por Boko Haram]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,África,Nigeria,Chad,Boko Haram,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Boko Haram ha matado a 381 civiles en Nigeria y Camerún en los últimos cinco meses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/asesinados-boko-haram-nigeria-camerun_1_3210595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/833ceb27-df2c-45a7-8e22-136d3c01a626_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Boko Haram ha matado a 381 civiles en Nigeria y Camerún en los últimos cinco meses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El aumento del número de muertes se debe al uso cada vez mayor de atacantes suicidas, a menudo mujeres y niñas a las que se obliga a hacer estallar explosivos, según Amnistía Internacional</p><p class="subtitle">Más de siete millones de personas en toda la región del lago Chad se enfrentan a una grave escasez de alimentos</p></div><p class="article-text">
        381 civiles han sido asesinados por el grupo terrorista Boko Haram desde el pasado abril en Camer&uacute;n y&nbsp;Nigeria, debido a una intensificaci&oacute;n de su campa&ntilde;a de terror y un aumento de los atentados suicidas con explosivos en la regi&oacute;n del lago Chad,&nbsp;ha informado este martes Amnist&iacute;a Internacional (AI).
    </p><p class="article-text">
        El incremento del n&uacute;mero de muertes de civiles en la regi&oacute;n del Extremo Norte de Camer&uacute;n y los estados de Borno y Adamawa en&nbsp;Nigeria&nbsp;se debe al uso cada vez mayor de atacantes suicidas, a menudo mujeres y ni&ntilde;as a las que se obliga a llevar explosivos y hacerlos estallar en zonas concurridas.
    </p><p class="article-text">
        Los ataques de Boko Haram en&nbsp;Nigeria&nbsp;han causado&nbsp;al menos 223 v&iacute;ctimas civiles desde abril y solo en agosto el n&uacute;mero de muertes ascendi&oacute; a 100 personas.&nbsp;Adem&aacute;s la organizaci&oacute;n ha registrado en agosto dos informes de asaltos a pueblos en los que combatientes de Boko Haram han acorralado a civiles, disparado, incendiado viviendas y saqueado casas, tiendas y mercados.
    </p><p class="article-text">
        En Camer&uacute;n, Boko Haram ha matado a 158 civiles en el mismo periodo, cuatro veces m&aacute;s que en los cinco meses anteriores, y desde abril los yihadistas han cometido 30 atentados suicidas, m&aacute;s de uno a la semana seg&uacute;n cifras de AI.
    </p><p class="article-text">
        Que el grupo terrorista haya intensificado su campa&ntilde;a en Camer&uacute;n puede responder al desplazamiento de combatientes de Boko Haram desde el bosque de Sambisa -situado en&nbsp;Nigeria&nbsp;y de donde las fuerzas nigerianas expulsaron al grupo el pasado diciembre- a las monta&ntilde;as de Mandara, en Camer&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta oleada de violencia de Boko Haram subraya la urgente necesidad de protecci&oacute;n y ayuda que tienen millones de civiles en la regi&oacute;n del lago Chad. Los gobiernos de&nbsp;Nigeria, Camer&uacute;n y otros deben actuar r&aacute;pidamente para proteger a estas personas&rdquo;, ha dicho el director de AI para &Aacute;frica Occidental y Central, Alioune Tine.
    </p><p class="article-text">
        Debido a la situaci&oacute;n de violencia en toda la regi&oacute;n del lago Chad, millones de civiles necesitan ayuda humanitaria urgente.&nbsp;Al menos 2,3 millones de personas se han desplazado en toda la regi&oacute;n, incluyendo 1,6 millones de personas refugiadas e internamente desplazadas en&nbsp;Nigeria&nbsp;y 303.000 en Camer&uacute;n. Adem&aacute;s otras 374.000 est&aacute;n desplazadas en Chad y N&iacute;ger.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de siete millones de personas en toda la regi&oacute;n -de ellas, cinco millones en&nbsp;Nigeria&nbsp;y 1,5 en Camer&uacute;n- se enfrentan a una grave escasez de alimentos. Hay 515.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que sufren malnutrici&oacute;n aguda severa, m&aacute;s del 85% de ellos en&nbsp;Nigeria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/asesinados-boko-haram-nigeria-camerun_1_3210595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Sep 2017 08:44:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Boko Haram ha matado a 381 civiles en Nigeria y Camerún en los últimos cinco meses]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Boko Haram,Nigeria,Camerún]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violencia en el corazón de África: una imagen vale más que mil palabras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/sociedad/africa-nigeria-violencia-judith-prat-fotografia-vitoria-europa-boko-haram-grupo-terrorista_1_3237207.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e065d31e-e5e1-476a-9b20-6949cc96c296_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las imágenes captadas por la fotoperiodista Judith Prat, expuestas a las puertas del Palacio de Europa, ilustran el impacto de la actividad armada de Boko Haram.</p><p class="subtitle">La exposición es la antesala de la quinta edición de las jornadas ‘Periodismo a pie de calle’, que tendrán lugar entre el 28 de agosto y el 2 de septiembre.</p></div><p class="article-text">
        Sin m&aacute;s armas que su c&aacute;mara de fotos, Judith Prat se lanz&oacute; a la aventura y fue a visitar Nigeria, cuna del grupo yihadista m&aacute;s violento de los &uacute;ltimos a&ntilde;os: Boko Haram. La gran cantidad de atentados perpetrados por este sangriento grupo, unida al conflicto que ha provocado la respuesta ofrecida por el Ej&eacute;rcito y las fuerzas internacionales que lo apoyan, ha dejado indefensa a la principal v&iacute;ctima, la poblaci&oacute;n civil, que sufre p&eacute;simas condiciones de vida, abusos y violaciones de los derechos humanos. Retratar estas penurias es lo que ha guiado los flases de Prat. Entre el 11 de agosto y el 3 de septiembre, <a href="http://www.judithprat.com/en/films-and-multimedia/id/40" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las im&aacute;genes captadas por la fotoperiodista oscense</a> se exponen a las puertas del vitoriano Palacio de Congresos de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Agraciada con pozos de petr&oacute;leo, Nigeria es la primera potencia econ&oacute;mica del continente africano. Sin embargo, el 90% de la poblaci&oacute;n del norte del pa&iacute;s malvive en condiciones de extrema pobreza. El desagrado que aflora entre la juventud sembr&oacute; las semillas para el nacimiento del grupo terrorista Boko Haram en 2002 y favoreci&oacute; que un sector importante se adhiriese a sus postulados. Entre sus objetivos se cuenta la imposici&oacute;n de la shar&iacute;a o ley isl&aacute;mica en sus territorios.
    </p><p class="article-text">
        Desde sus inicios, Boko Haram ha ejercido una violencia brutal contra la poblaci&oacute;n civil. As&iacute;, los nigerianos han sufrido atentados suicidas, secuestros en masa, violaciones&hellip; A esto se le suman las p&eacute;simas condiciones de vida, agravadas en el norte por la mala situaci&oacute;n econ&oacute;mica, as&iacute; como los graves da&ntilde;os medioambientales derivados de la extracci&oacute;n de petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        Judith Prat quer&iacute;a conocer todo aquello de primera mano. Se vio empujada a viajar a Nigeria por la poca informaci&oacute;n que exist&iacute;a acerca del asunto. &ldquo;Llevaba mucho tiempo siguiendo el tema, pero aqu&iacute; no hab&iacute;a mucho conocimiento de lo que estaba ocurriendo y de c&oacute;mo estaba la situaci&oacute;n. Por eso decid&iacute; ir&rdquo;, explica. March&oacute; al noreste del pa&iacute;s en 2015, en un momento cr&iacute;tico, puesto que el Ej&eacute;rcito estaba recuperando algunas de las zonas que hab&iacute;an estado bajo control de Boko Haram. &ldquo;Era un momento complicado: hab&iacute;a atentados suicidas en lugares concurridos, como estaciones o mezquitas&rdquo;, recuerda, y a&ntilde;ade: &ldquo;Las malas condiciones de seguridad existentes no facilitaban el trabajo&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Lo que no se cuenta parece que no existe&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Ahora, las fotograf&iacute;as tomadas por Prat se presentan en la exposici&oacute;n <a href="http://www.vitoria-gasteiz.org/we001/was/we001Action.do?idioma=es&amp;aplicacion=wb021&amp;tabla=contenido&amp;uid=u_614e37d4_15d7d2cab79__7ebd" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Boko Haram, violencia en el coraz&oacute;n econ&oacute;mico de &Aacute;frica&rsquo;</a>, que permanecer&aacute; en el exterior del Palacio de Congresos Europa hasta el 3 de septiembre. Asimismo, Prat ser&aacute; la ponente de la conferencia <a href="http://www.vitoria-gasteiz.org/we001/was/we001Action.do?idioma=es&amp;aplicacion=wb021&amp;tabla=contenido&amp;uid=u_614e37d4_15d7d2cab79__7e9e" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Conflictos en &Aacute;frica: Nigeria y Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo&rsquo;</a>, que tendr&aacute; lugar el 29 de agosto a las 12:00. La fotoperiodista ense&ntilde;ar&aacute; los reportajes que ha realizado en ambos territorios y se servir&aacute; de ellos para informar de la situaci&oacute;n que all&aacute; se vive. Adem&aacute;s, hablar&aacute; de las dificultades que presentan estos contextos a la hora de informar.
    </p><p class="article-text">
        Su objetivo era claro: dar a conocer la situaci&oacute;n all&iacute; existente y que la poblaci&oacute;n se haga eco de las penurias que sufren los nigerianos. &ldquo;Lo que no se cuenta parece que no existe, y por eso es tan importante la labor de los fotoperiodistas&rdquo;, argumenta Prat, que cree que esta exposici&oacute;n es una gran oportunidad para presentar sus fotograf&iacute;as y difundir un tema tan importante: &ldquo;El p&uacute;blico va a poder preguntar lo que quiera. Son muy interesantes estos espacios en los que los periodistas y fotoperiodistas podemos estar cara a cara con la gente que nos lee y sigue nuestro trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta exposici&oacute;n es la antesala de la quinta edici&oacute;n de las jornadas <a href="http://www.vitoria-gasteiz.org/we001/was/we001Action.do?aplicacion=wb021&amp;tabla=contenido&amp;idioma=es&amp;uid=u_4a261b41_14028a5e3f2__7fd9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Periodismo a pie de calle&rsquo;</a>, un encuentro para abordar la actualidad period&iacute;stica desde otra &oacute;ptica: &ldquo;El verano suele ser un momento adecuado para tratar asuntos de actualidad con cierta profundidad, lejos de la habitual celeridad informativa del resto del a&ntilde;o&rdquo;, reza el documento que presenta las jornadas. Como viene siendo habitual desde 2013, entre el 28 de agosto y el 2 de septiembre, Vitoria-Gasteiz estar&aacute; plagada de conferencias, charlas, mesas redondas, proyecciones y talleres. Todo ello para dejar claro que el periodismo se hace a pie de calle.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Pereda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/sociedad/africa-nigeria-violencia-judith-prat-fotografia-vitoria-europa-boko-haram-grupo-terrorista_1_3237207.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Aug 2017 17:09:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violencia en el corazón de África: una imagen vale más que mil palabras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[África,Nigeria,Violencia,Fotografía,Vitoria,Europa,Boko Haram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desplazados por los ataques de Boko Haram en el sur de Níger: "Nos han destrozado la vida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/historias-desplazados-boko-haram-niger_1_3363562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4938ff51-bdd8-4ab9-8410-3a803f1544e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desplazados por los ataques de Boko Haram en el sur de Níger: &quot;Nos han destrozado la vida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Garba, Kaka y Idi Baidou son algunos de los miles de desplazados que viven en el campo Garin Wazam, al sureste de Níger</p><p class="subtitle">Cerca de 248.000 personas han llegado a la región de Diffa huyendo de tres años de guerra entre Boko Haram y los ejércitos del Lago Chad, según MSF</p><p class="subtitle">La epidemia de hepatitis E, consecuencia de la falta de suministro de agua potable y saneamiento en los campos, se ha cobrado la vida de al menos 34 mujeres y afecta a 876 personas en el sureste del país</p></div><p class="article-text">
        Diffa, al sureste de N&iacute;ger, en la frontera con Chad y Nigeria, es una herida abierta llena de historias de p&eacute;rdida, huida y b&uacute;squeda de un entorno seguro. Cerca de&nbsp;248.000 desplazados y refugiados han llegado a la regi&oacute;n tras huir por la fuerza de los combates entre Boko Haram y los ej&eacute;rcitos del Lago Chad en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        A la violencia que han experimentado se unen las &ldquo;malas condiciones&rdquo; de los campos en los que ahora residen y una epidemia de hepatitis E que ha causado la muerte de decenas de mujeres embarazadas, denuncia M&eacute;dicos Sin Fronteras.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la &ldquo;relativa calma&rdquo; en la zona, dice la ONG, los ataques del grupo terrorista y las operaciones militares contin&uacute;an, y con ellos, los desplazamientos de la poblaci&oacute;n civil. Mientras tanto, las condiciones en la que se encuentran los desplazados empeoran, seg&uacute;n alertan las agencias de la ONU y las ONG que operan en la zona. Unas 100.000 personas, estima MSF, carecen de alimentos, agua, instalaciones sanitarias adecuadas y acceso a los recursos naturales en Diffa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia de estas precarias condiciones, hace dos meses se declar&oacute; un brote de hepatitis E que ya se ha cobrado la vida de 34 personas, todas ellas mujeres embarazadas, en el sureste del pa&iacute;s. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos de MSF, &nbsp;ya son 186 las embarazadas que han sido ingresadas en Diffa y&nbsp;876 los casos detectados de esta enfermedad del h&iacute;gado que se transmite, principalmente, a trav&eacute;s del agua contaminada. Casi todos los pacientes son personas desplazadas y refugiadas, y en el caso de las mujeres embarazadas la enfermedad es, de forma frecuente, fulminante.
    </p><p class="article-text">
        La guerra contra Boko Haram ha afectado a la agricultura y a la ganader&iacute;a, as&iacute; como al comercio. Fuentes b&aacute;sicas de subsistencia como vender pescado y algunas verduras, o viajar en moto, est&aacute;n prohibidas, seg&uacute;n sostiene la organizaci&oacute;n humanitaria. La situaci&oacute;n en los campos de desplazados no es mucho mejor. MSF explica que muchas de las familias &ldquo;siguen sin tener acceso a agua potable, alimentos y letrinas en cantidad y calidad&rdquo; debido a &ldquo;la falta de gesti&oacute;n y coordinaci&oacute;n&rdquo; entre los actores humanitarios que operan en la zona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Garba, Kaka y Idi Baidou son algunos de los desplazados que han huido de la violencia de Boko Haram, no solo en sus lugares de origen, tambi&eacute;n en el camino. Actualmente viven en uno de los campos que han proliferado en el sureste de N&iacute;ger, el de&nbsp;Garin Wazam, a 58 kil&oacute;metros de Diffa.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Garba: &ldquo;Ni siquiera me pude despedir de mi familia&rdquo;</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La vida de Garba cambi&oacute; de la noche a la ma&ntilde;ana cuando los combatientes de Boko Haram atacaron su pueblo hace tres a&ntilde;os. &ldquo;Hubo un tiroteo y lo quemaron todo. Ten&iacute;amos tanto miedo que corrimos hasta el pueblo de al lado&rdquo;, recuerda este camerun&eacute;s de 40 a&ntilde;os en un testimonio recopilado por MSF. Desde entonces, se ha desplazado debido a&nbsp;la violencia armada hasta en 15 ocasiones. Primero a&nbsp;Nigeria, despu&eacute;s a N&iacute;ger.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tom&eacute; la decisi&oacute;n de enviar a mis tres mujeres y mis nueve hijos a Chad, donde yo pensaba que estar&iacute;an seguros. Mi idea era reunirme con ellos un poco m&aacute;s tarde&rdquo;, asegura. Sin embargo, cuando se montaron en una canoa para emprender camino, fueron atacados de nuevo por el grupo armado. &ldquo;Me dijeron que hab&iacute;an degollado a toda mi familia. Que pas&oacute; a mediod&iacute;a. Ya no s&eacute; nada m&aacute;s. Ni siquiera me pude despedir de ellos&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace nueve meses Garba vive en el campo de Garin Wazam.&nbsp;Volvi&oacute; a casarse y espera a su primer hijo. Trabaja de guarda en el campo de desplazados y acude a las consultas de salud mental. &ldquo;Hablo mucho con el psic&oacute;logo. De los desplazamientos, de toda esta violencia, del miedo de que vuelva Boko Haram, de lo que me cuesta dormir por la noche... Sin su ayuda, creo que habr&iacute;a vuelto loco&rdquo;, concluye.
    </p><h3 class="article-text">Kaka: &ldquo;Nos han destrozado la vida&rdquo;</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Kaka, una joven de 25 a&ntilde;os, viv&iacute;a en Damasak (Nigeria) con su marido, agricultor de profesi&oacute;n y sus cuatro hijos. &ldquo;Hace tres a&ntilde;os, cuando mi hijo era a&uacute;n un beb&eacute;, lleg&oacute; Boko Haram a Damasak para acosarnos. Llegaron armados. Huimos al bosque para escondernos&rdquo;, relata en un testimonio recogido por la ONG.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los encontraron, asegura, el grupo terrorista oblig&oacute; a las mujeres y a los ni&ntilde;os a meterse en casa y arrest&oacute; a los hombres. &ldquo;Muchos est&aacute;n muertos o resultaron heridos aquel d&iacute;a. Mi familia consigui&oacute; escapar. A mis hijos y a m&iacute; nos retuvieron&rdquo;, explica Kaka. Despu&eacute;s de 22 d&iacute;as, fue liberada junto a su hijo peque&ntilde;o, &ldquo;pero se quedaron con mis tres hijas. Nos han destrozado la vida&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Ahora vive en Diffa, donde consigui&oacute; reunirse con su madre y su marido, que vende cebollas en el mercado. A Kaka tambi&eacute;n le gustar&iacute;a montar un negocio para, dice, poder vivir mejor. &ldquo;Por lo menos tenemos un techo y algo que comer todos los d&iacute;as, aunque sea poco. Espero que vuelva a haber paz y que podamos volver a casa. No he perdido la esperanza de volver a ver mis hijas. S&eacute; que est&aacute;n vivas&rdquo;, sentencia la joven, que actualmente est&aacute; siendo atendida por MSF tras un aborto espont&aacute;neo.
    </p><h3 class="article-text">Idi Baidou: &ldquo;El d&iacute;a a d&iacute;a en Garin Wazam es dif&iacute;cil&rdquo;</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Hemos vivido calamidades&rdquo;, resume Ibi Baidou, que lideraba una comunidad de cientos de familias en las islas del lago Chad. Seg&uacute;n su testimonio, Boko Haram les rob&oacute; una parte del ganado. &ldquo;Cri&aacute;bamos vacas, cabras y ovejas. Despu&eacute;s nos ordenaron que nos fu&eacute;ramos. No tuvimos tiempo de organizarnos y tuvimos que dejarlo todo atr&aacute;s, hasta los animales. Despu&eacute;s hubo inundaciones. No s&eacute; qu&eacute; queda en pie de nuestras casas&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando abandonaron sus hogares, la comunidad, dice, se dispers&oacute;. Algunas familias, entre ellas la suya, se fueron a Yebi, en N&iacute;ger. Despu&eacute;s de que&nbsp;la ciudad fuera tambi&eacute;n atacada, se instalaron en Garin Wazam. &ldquo;Poco a poco las dem&aacute;s familias han ido llegando tambi&eacute;n y hemos terminado reencontr&aacute;ndonos&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Idi Baidou vive desde el pasado verano en el campo con sus dos mujeres y ocho hijos. &ldquo;Nos falta ayuda y como no encontramos trabajo, el d&iacute;a a d&iacute;a es dif&iacute;cil. Hay poca actividad en el pueblo, pero algunos de nosotros hemos encontrado trabajo con las organizaciones internacionales y ayudamos, por ejemplo, en la distribuci&oacute;n a gran escala o en la realizaci&oacute;n de censos, como es mi caso&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad recibe atenci&oacute;n m&eacute;dica de MSF y cientos de sus ni&ntilde;os acuden al colegio, como los hijos de Idi Baidou, que por primera vez van a la escuela. &ldquo;No queremos volver al Lago Chad. Nuestra prioridad es encontrar trabajo para mantener a nuestras familias. Aqu&iacute;, adem&aacute;s, nuestros ni&ntilde;os pueden continuar yendo al colegio&rdquo;, sostiene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desalambre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/historias-desplazados-boko-haram-niger_1_3363562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Jun 2017 17:10:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desplazados por los ataques de Boko Haram en el sur de Níger: "Nos han destrozado la vida"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Níger,Nigeria,Boko Haram,Médicos Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[FOTOS | El hambre, la otra herida en la huida de Boko Haram]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fotos-crisis-niger-nigeria-chad_3_3508592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b145c16-274e-4e61-9f4d-e23af4ce6abe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="FOTOS | El hambre, la otra herida en la huida de Boko Haram"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alrededor de 2,6 millones se han visto obligadas a desplazarse desde la cuenca del lago Chad empujados por la violencia de Boko Haram</p><p class="subtitle">9,2 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Nigeria, Chad, Níger y Camerún</p><p class="subtitle">A los desplazamientos, el reclutamiento forzoso, las torturas, los asesinatos, las violaciones derivadas del conflicto se suma el riesgo de hambruna en la región</p></div><p class="article-text">
        Alrededor de 2,6 millones se han visto obligadas a desplazarse desde la cuenca del lago Chad empujados por la violencia de Boko Haram
    </p><p class="article-text">
        9,2 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Nigeria, Chad, N&iacute;ger y Camer&uacute;n
    </p><p class="article-text">
        A los desplazamientos, el reclutamiento forzoso, las torturas, los asesinatos, las violaciones derivadas del conflicto se suma el riesgo de hambruna en la regi&oacute;n
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Tosco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fotos-crisis-niger-nigeria-chad_3_3508592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Mar 2017 17:47:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[FOTOS | El hambre, la otra herida en la huida de Boko Haram]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Níger,Nigeria,Hambre,Boko Haram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aisha, la cazadora de antílopes que ahora sigue el rastro de Boko Haram]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/aisha-cazadora-antilopes-boko-haram_1_3656970.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42ab30f6-f713-4c73-afad-1794de871f5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aisha, la cazadora de antílopes que ahora sigue el rastro de Boko Haram"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una mujer se ha ganado el nombre de “reina cazadora” por su papel en la lucha contra el grupo terrorista más letal del mundo</p></div><p class="article-text">
        Mientras los terroristas se llevaban a siete mujeres y cuatro menores secuestrados al interior de la selva de Sambisa, en Nigeria, Aisha Bakari Gombi recibi&oacute; una llamada. La voz era familiar: un jefe militar le ped&iacute;a reunir a un grupo de cazadores para localizarles.
    </p><p class="article-text">
        Las siete mujeres hab&iacute;an desaparecido ese mismo d&iacute;a despu&eacute;s de que miembros de <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Boko-Haram_0_257574617.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boko Haram</a> atacasen su pueblo, Daggu. Tres personas fueron asesinadas a tiros y coches, casas y tiendas de comida fueron incendiados.
    </p><p class="article-text">
        Daggu est&aacute; a media hora en coche de Chibok, donde <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Liberadas-Nigeria-Chibok-Boko-Haram_0_569043391.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 200 estudiantes fueron secuestradas en abril de 2014</a>. Ambas aldeas est&aacute;n en la regi&oacute;n de Borno, al noreste de Nigeria, que lamentablemente se ha ido acostumbrando a los ataques cometidos por el grupo terrorista m&aacute;s letal del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Bakari Gombi creci&oacute; cerca de la selva de Sambisa, donde los extremistas siguen actuando a pesar de la ofensiva militar del a&ntilde;o pasado que <a href="https://www.theguardian.com/world/2016/dec/24/nigerian-army-captures-last-boko-haram-camp-in-sambisa-forest" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destruy&oacute; muchos de sus principales campos</a>. Sol&iacute;a cazar ant&iacute;lopes, babuinos y gallinas de Guinea junto a su abuelo. Ahora caza a Boko Haram.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/825663804197445632?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Hay miles de cazadores en la regi&oacute;n que han sido reclutados por el Ej&eacute;rcito de Nigeria. Pero Bakari Gombi es una de las pocas mujeres involucradas y se ha convertido en una hero&iacute;na para los cazadores y la gente local. Su valent&iacute;a le ha valido el t&iacute;tulo de &ldquo;reina cazadora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La primera misi&oacute;n de rescate en Daggu fracas&oacute;: &ldquo;Boko Haram estaba bien armado. Pero vimos d&oacute;nde estaban&rdquo; [las chicas], explica Bakari Gombi la ma&ntilde;ana siguiente a la misi&oacute;n. &ldquo;Podr&iacute;amos liberarlos si el Ej&eacute;rcito nos diese armas mejores&rdquo;, a&ntilde;ade mientras observa la escopeta de doble ca&ntilde;&oacute;n en su regazo.
    </p><p class="article-text">
        Como muchos otros en las zonas rurales del noreste de Nigeria, Bakari Gombi es musulmana, pero tambi&eacute;n cree en esp&iacute;ritus tradicionales. Uno de sus rituales es ba&ntilde;ar a sus compa&ntilde;eros cazadores con una poci&oacute;n secreta que les proteja de las balas.
    </p><p class="article-text">
        Bakari Gombi, de 38 a&ntilde;os, lidera un grupo de hombres de entre 15 y 30 a&ntilde;os que se comunica utilizando lenguaje de signos, sonidos de animales e incluso imitando el canto de los p&aacute;jaros. &ldquo;Boko Haram me conoce y me teme&rdquo;, asegura Bakari Gombi, cuyo grupo de cazadores ha rescatado a cientos de hombres, mujeres y ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito nigeriano empez&oacute; a reclutar a mujeres en 2011 y, aunque los n&uacute;meros siguen siendo bajos a nivel nacional, en esta regi&oacute;n algunas tienen razones personales para unirse a la contrainsurgencia. Una de ellas es Hamsat Hassan, cuya hermana fue secuestrada por Boko Haram hace dos a&ntilde;os. Nadie la ha visto desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No pod&iacute;a ni disparar un arma cuando me un&iacute; a la Asociaci&oacute;n de Cazadores en un pueblo tambi&eacute;n llamado Gombi, pero lo que sab&iacute;a era que quer&iacute;a vengarme de la gente que ha secuestrado a mi hermana&rdquo;, explica. Sus abuelos cuidan de sus siete hijos para que ella est&eacute; disponible para cazar en cualquier momento que se le necesite.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la mayor parte del grupo son voluntarios que combinan sus compromisos con otros trabajos, Bakari Gombi y Hassan est&aacute;n entre los 228 cazadores reclutados el a&ntilde;o pasado formalmente por una autoridad del gobierno local.
    </p><p class="article-text">
        Pero en octubre dejaron de recibir los 10.000 naira (30 euros) que cobraban por sus servicios. Dos meses despu&eacute;s, la mayor parte del equipo sali&oacute; del programa, aunque algunos, Bakari Gombi y Hassan incluidas, siguen comprometidos con la lucha.
    </p><p class="article-text">
        Bukar Kimeta, jefe de la Asociaci&oacute;n de Cazadores de Gombi, se&ntilde;ala que aunque Boko Haram se est&aacute; reagrupando en los alrededores, el derrumbamiento del programa y la falta de financiaci&oacute;n les han dejado incapaces de abordar la amenaza creciente.
    </p><h3 class="article-text">Soldados desmayados por falta de agua y comida</h3><p class="article-text">
        Los cazadores no son los &uacute;nicos con dificultades financieras. En diciembre, un grupo de <a href="http://punchng.com/video-soldiers-fighting-boko-haram-beg-buhari-food-water/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">soldados nigerianos subieron un v&iacute;deo a YouTube</a> en el que ped&iacute;an equipo, comida y agua. El v&iacute;deo mostraba supuestamente a soldados desmayados por la falta de comida y agua. En otro v&iacute;deo se observa a soldados pelear por conseguir agua de un helic&oacute;ptero de suministro.
    </p><p class="article-text">
        <span id="2043313_1486564316965"></span>
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    </figure><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito tambi&eacute;n se enfrenta a esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n al m&aacute;s alto nivel. El exasesor de seguridad nacional, Sambo Dasuki, ser&aacute; juzgado por robar presuntamente dos millones de euros asignados a la compra de armas para la lucha contra Boko Haram.
    </p><p class="article-text">
        Los cazadores creen que sus habilidades de rastreo son fundamentales para los esfuerzos de contrainsurgencia del Ej&eacute;rcito, independientemente de la falta de recursos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy esperando una llamada que me autorice a volver y rescatar a las mujeres y ni&ntilde;os de Daggu, pero no s&eacute; si nos dar&aacute;n m&aacute;s armas&rdquo;, cuenta Bakari Gombi. Reciba o no las armas que necesita, promete que su misi&oacute;n de sacar a Boko Haram del bosque donde ella creci&oacute; no cesar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosie Collyer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/aisha-cazadora-antilopes-boko-haram_1_3656970.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Feb 2017 17:57:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aisha, la cazadora de antílopes que ahora sigue el rastro de Boko Haram]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,África,Nigeria,Boko Haram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Decenas de miles de niños, en peligro de morir por hambre por la guerra en Nigeria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/decenas-peligro-inanicion-crisis-nigeria_1_3715153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f678692b-45d8-45b4-8737-fe5d81328177_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Decenas de miles de niños, en peligro de morir por hambre por la guerra en Nigeria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Save the Children asegura que morirán 200 niños cada día en 2017 a menos que se tomen medidas de emergencia</p><p class="subtitle">“Es inimaginable. El 80% de la población de Borno no tiene acceso a sus tierras por culpa de Boko Haram”, explica su gobernador</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Borno, un peque&ntilde;o Estado de <a href="https://www.theguardian.com/world/nigeria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Nigeria</a>, tiene m&aacute;s poblaci&oacute;n desplazada que toda la ola de refugiados que lleg&oacute; a Europa el a&ntilde;o pasado</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La ONU alerta de que m&aacute;s de 120.000 personas, la mayor&iacute;a ni&ntilde;os, corren peligro de morir de inanici&oacute;n el a&ntilde;o que viene en las regiones de Nigeria afectadas por el conflicto con <a href="https://www.theguardian.com/world/boko-haram" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boko Haram</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los intensos combates en parte de Nigeria, Chad, N&iacute;ger y Camer&uacute;n han obligado a m&aacute;s de dos millones de personas a desplazarse, los granjeros no pueden cosechar sus cultivos y los grupos de ayuda humanitaria no llegan a las comunidades aisladas. Un peque&ntilde;o Estado de <a href="https://www.theguardian.com/world/nigeria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nigeria</a> tiene m&aacute;s poblaci&oacute;n desplazada que toda la ola de refugiados que lleg&oacute; a Europa el a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        Un corresponsal de <em>the Guardian</em> vio docenas de <a href="https://www.theguardian.com/world/video/2016/jul/14/nigeria-on-the-brink-of-famine-children-are-dying-from-starvation-video" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">beb&eacute;s esquel&eacute;ticos en un campo improvisado en la regi&oacute;n central de Maiduguri</a>. Muchos ten&iacute;an n&oacute;dulos de pl&aacute;stico pegados al cr&aacute;neo para que las enfermeras pudieran aplicarles un goteo. Est&aacute;n tan delgados que s&oacute;lo les encuentran venas visibles en el cuero cabelludo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar de estas escenas escalofriantes, Maiduguri es uno de los sitios con mejor suministro en una regi&oacute;n del tama&ntilde;o de B&eacute;lgica. Gran parte de la zona todav&iacute;a es insegura a causa de la guerra con <a href="https://www.theguardian.com/world/boko-haram" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boko Haram</a> y miles de personas no pueden llegar a los centros de poblaci&oacute;n donde al menos existe alg&uacute;n tipo de asistencia.
    </p><p class="article-text">
        Orla Fagan, portavoz en Nigeria de la oficina de la ONU para la Coordinaci&oacute;n de Asuntos Humanitarios (OCHA), afirma: &ldquo;Si no logramos que llegue ayuda, estamos hablando de unas 120.000 muertes solo el a&ntilde;o que viene, mayormente ni&ntilde;os. Si no les hacemos llegar comida y asistencia nutricional, van a morir.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Kevin Watkins, director ejecutivo de Save the Children, dijo al regresar de una visita reciente a la zona que toda la regi&oacute;n est&aacute; &ldquo;al borde del abismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sabemos que en &aacute;reas a las que tenemos acceso hay &iacute;ndices de desnutrici&oacute;n graves y severos,&rdquo; asegur&oacute; Watkins. Pero advirti&oacute; de que &ldquo;hay zonas que probablemente est&eacute;n mucho peor que las regiones con las que trabajamos. Y las estimaciones indican que probablemente haya unos 400.000 ni&ntilde;os que est&aacute;n en un estado de desnutrici&oacute;n muy severo&rdquo;, explica Kevin.
    </p><p class="article-text">
        El director ejecutivo de Save the Children asegura que, a menos que se tomen medidas de emergencia, morir&aacute;n 200 ni&ntilde;os cada d&iacute;a del a&ntilde;o que viene. El pr&oacute;ximo viernes 2 de diciembre habr&aacute; una reuni&oacute;n muy importante en en la cual las agencias de ayuda humanitaria intentar&aacute;n acordar un plan de acci&oacute;n com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y a pesar de este panorama,<a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Nigeria-borde-hambruna-fracaso-ONU_0_537196513.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &eacute;sta es una emergencia completamente oculta</a>&rdquo;, insiste Watkins. &ldquo;La comunidad internacional no ha tenido ning&uacute;n tipo de respuesta&rdquo;. a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El grupo terrorista <a href="https://www.theguardian.com/world/2016/nov/20/nigerian-clashes-doubt-boko-haram-technically-defeated" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boko Haram ha ido perdiendo terreno a lo largo del a&ntilde;o</a>, pero los combates han dejado grandes extensiones de tierras de cultivo inaccesibles y muchas carreteras son intransitables para los convoyes de ayuda humanitaria. El panorama se completa con la falta de apoyo internacional: los fondos que aporta la ONU &ndash;280 millones de euros&ndash; para la crisis nigeriana est&aacute;n un 61% por debajo de las necesidades fijadas.
    </p><h3 class="article-text">El 80% no tiene acceso a sus tierras</h3><p class="article-text">
        Kashim Shettima, gobernador de Borno, el Estado nigeriano que m&aacute;s ha sufrido el embate de la insurgencia, afirma que la agricultura que normalmente sostiene a la poblaci&oacute;n local ha colapsado. &ldquo;La mayor parte de nuestras comunidades no ha podido arar sus tierras en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os&rdquo;, afirma Shettima a the Guardian. &ldquo;Es inimaginable. El 80% de la poblaci&oacute;n de Borno no tiene acceso a sus tierras por culpa de Boko Haram&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Como resultado, <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/UNICEF-pueden-hambre-Nigeria-proximos_0_559594650.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al menos 55.000 personas en el noreste de Nigeria est&aacute;n muriendo de hambre</a>, advierte Fagan. Seg&uacute;n la ONU, estas personas est&aacute;n en el quinto estado de inseguridad alimenticia, el peor de todos.
    </p><p class="article-text">
        Otras 1,8 millones de personas est&aacute;n en la cuarta fase, que se define como en crisis, mientras que 6,1 millones est&aacute;n en la tercera fase, que constituye una emergencia. La OCHA estima que ambas cifras aumentar&aacute;n a 2 millones y 8,3 millones respectivamente el pr&oacute;ximo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la mayor crisis del continente y se est&aacute; ignorando&rdquo;, alerta Fagan. &ldquo;Lo que est&aacute; sucediendo en Alepo es horroroso, pero lo del noreste de Nigeria es igual de terrible, s&oacute;lo que en un contexto diferente&rdquo;, a&ntilde;ade. El desempleo masivo entre la poblaci&oacute;n desplazada ha hecho que las personas pasen hambre incluso en zonas donde llega la ayuda humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        En Maiduguri, donde lleg&oacute; una ola de 600.000 desplazados, the Guardian visit&oacute; cl&iacute;nicas contra la desnutrici&oacute;n que dirige M&eacute;dicos sin Fronteras. La mayor&iacute;a de los pacientes son los hijos de padres desplazados y desempleados que no pueden darles la comida suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Bulama Modusalim, director de un campo de refugiados cercano donde viven 3.000 desplazados, se&ntilde;ala que ha perdido la cuenta del n&uacute;mero de personas que ha muerto de inanici&oacute;n. &ldquo;Nos estamos muriendo de hambre&rdquo;, afirma mientras sostiene a un ni&ntilde;o peque&ntilde;o extremadamente delgado. &ldquo;La gente se muere de hambre cada d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La madre del ni&ntilde;o, Hauwa Nana, de 35 a&ntilde;os, cuenta que uno de sus cinco hijos ha muerto de hambre desde que tuvieron que huir hacia Maiduguri y teme que el siguiente sea el peque&ntilde;o. &ldquo;S&oacute;lo puedo darle de comer una vez al d&iacute;a&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        En Monguno, un pueblo aislado al que s&oacute;lo pueden llegar los periodistas en helic&oacute;ptero, grupos de ayuda advirtieron que la situaci&oacute;n era igual de grave.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente de aqu&iacute; depende completamente de la ayuda&rdquo;, indica Mathieu Kinde, director del proyecto de Alima, la primera ONG que llega al pueblo desde que fue liberado del control de Boko Haram. &ldquo;La comunidad local no puede trabajar la tierra porque, si lo hacen, pueden terminar asesinados&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Funcionarios y trabajadores sociales advierten de que si la situaci&oacute;n contin&uacute;a por este camino, pueden surgir movimientos extremistas o flujos migratorios. &ldquo;Un hombre joven hambriento es vulnerable al discurso demagogo de fan&aacute;ticos religiosos como <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Boko-Haram_0_257574617.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mohammed Yusuf [fundador de Boko Haram] y Abubakar Shekau [l&iacute;der de los insurgentes]</a>,&rdquo; se&ntilde;ala Shettima.
    </p><p class="article-text">
        La insurgencia ha provocado importantes flujos migratorios dentro de Nigeria y Toby Lanzer, representante adjunto de la ONU y coordinador de la ayuda humanitaria para el Sahel, advierte que mucha de la poblaci&oacute;n desplazada puede eventualmente intentar llegar a Europa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&eacute;is estado totalmente enfocados en la gente que llega a Europa por los conflictos en Siria y Afganist&aacute;n&rdquo;, dice. &ldquo;Pero puedo predecir que en los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os, y estoy dispuesto a apostar hasta un salario mensual, la proporci&oacute;n de gente que llegar&aacute; a Europa desde Nigeria, Chad, Camer&uacute;n y N&iacute;ger va a aumentar considerablemente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Luc&iacute;a Balducci
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patrick Kingsley y Sarah Boseley]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/decenas-peligro-inanicion-crisis-nigeria_1_3715153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Nov 2016 19:28:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Decenas de miles de niños, en peligro de morir por hambre por la guerra en Nigeria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[África,Nigeria,Hambre,Boko Haram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escuela nigeriana que reúne a huérfanos de Boko Haram y de sus víctimas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/nigeriana-huerfanos-boko-haram-victimas_1_3729501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b17679ff-cf38-494d-b0fe-39f8570fef79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La escuela nigeriana que reúne a huérfanos de Boko Haram y de sus víctimas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 20% de los alumnos de la escuela primaria de Maiduguri, noreste de Nigeria, son huérfanos de combatientes de Boko Haram y el 80%, de sus víctimas</p><p class="subtitle">Hauwa Modu, de 11 años, vio cómo Boko Haram decapitaba a su padre y cómo su madre embarazada murió en la larga huida a pie hacia Maiduguri</p><p class="subtitle">La guerra contra Boko Haram ha dejado 20.000 muertos, 2,6 millones de desplazados y miles de secuestrados</p></div><p class="article-text">
        Es una clase ins&oacute;lita. Un compa&ntilde;erismo inesperado. Un grupo de hu&eacute;rfanos, todos uniformados, da la bienvenida a una visita a su peque&ntilde;a escuela primaria del noreste de Nigeria durante la clase de pl&aacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Algunos son los hijos de combatientes de <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Boko-Haram_0_257574617.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boko Haram</a>. Otros, los hijos de sus v&iacute;ctimas. &ldquo;Buenos d&iacute;as&rdquo;, corean en hausa los estudiantes de ocho a&ntilde;os. La luz resplandeciente de la ma&ntilde;ana atraviesa la ventana. &ldquo;&iexcl;Bienvenido!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la <a href="http://futureprowess.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Escuela Proezas del Futuro</a>, la palabra &ldquo;bienvenido&rdquo; tiene una carga especial. En el noreste de Nigeria, los hijos de los combatientes muertos de Boko Haram, el grupo yihadista que a&uacute;n controla partes de la regi&oacute;n, a menudo son temidos y estigmatizados por buena parte de la poblaci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta escuela es diferente. Da la bienvenida y acoge p&uacute;blicamente tanto a los hu&eacute;rfanos de yihadistas como a los hijos de los civiles y soldados asesinados por la organizaci&oacute;n terrorista. Escondida en una tranquila callejuela de Maiduguri, la capital de la regi&oacute;n, la escuela tiene 450 estudiantes: el 20% de Boko Haram y el 80% de sus v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con los propios estudiantes, se trata de un modelo de cohesi&oacute;n extra&ntilde;o<strong>. </strong>Fuera, en el patio del recreo, Hauwa Modu, de 11 a&ntilde;os, explica c&oacute;mo los combatientes de Boko Haram decapitaron a su padre delante de ella y c&oacute;mo su madre embarazada muri&oacute; en la larga huida a pie hacia Maiduguri.
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        Pero, una vez en clase, todo esto queda olvidado, cuenta Hauwa. &ldquo;Todos vivimos y aprendemos juntos&rdquo;, explica. &ldquo;No hay diferencias entre nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de las paredes de la escuela, este tipo de integraci&oacute;n es m&aacute;s dif&iacute;cil de encontrar. Las mujeres rescatadas de las manos de Boko Haram han denunciado en ocasiones haber sido rechazadas por sus familias y comunidades, que temen que hayan sido radicalizadas durante su secuestro. Por su parte, tambi&eacute;n se acusa a los hijos de Boko Haram de heredar el extremismo de sus progenitores. Incluso la novia&nbsp;de un combatiente de la organizaci&oacute;n terrorista se neg&oacute; al principio a criar a su beb&eacute; reci&eacute;n nacido, temiendo que con el tiempo&nbsp;se convirtiese en un insurgente.
    </p><p class="article-text">
        Proezas del Futuro intenta precisamente cambiar este tipo de actitudes. Fundada en 2008 por un reconocido abogado, Zannah Mustapha, en sus inicios la escuela no ten&iacute;a una misi&oacute;n pol&iacute;tica. Sin embargo, en 2009 Mustapha se dio cuenta que la guerra contra Boko Haram &mdash;<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Nigeria-grave-crisis-humanitaria-Borno_12_563213674.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que ha dejado 20.000 muertos, 2,6 millones de desplazados y miles de secuestrados</a>&mdash; estaba rompiendo los v&iacute;nculos sociales en el noreste de Nigeria. &ldquo;Ah&iacute; fue cuando se nos ocurri&oacute; poner a los hijos de Boko Haram, de las fuerzas de seguridad y de la comunidad local en la misma escuela&rdquo;, se&ntilde;ala Mustapha.
    </p><p class="article-text">
        Aprincipio la escuela fue criticada. Suleiman Aliyu, el director, recuerda c&oacute;mo los detractores afirmaban: &ldquo;Estos son los hijos de Boko Haram, &iquest;por qu&eacute; deber&iacute;amos admitirlos?&rdquo;. Pero nosotros decimos: &ldquo;&iquest;Deber&iacute;amos permitir a estos ni&ntilde;os seguir el camino de sus padres? La respuesta es no. Si los estigmatizas est&aacute;s creando m&aacute;s problemas, pero si les muestras amor, esos ni&ntilde;os cambiar&aacute;n, incluso si tienen esa misma mentalidad [extremista]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para crear este ambiente positivo todo el personal tiene que matricular a sus hijos y as&iacute; &ldquo;mostrar el compromiso con la escuela&rdquo;, explica Aliyu. Muchas de las madres de los estudiantes siguen vivas y se las anima a participar en una asociaci&oacute;n de padres cuyos miembros tienen poder de decisi&oacute;n en la direcci&oacute;n de la escuela. Es una estructura que refuerza la cohesi&oacute;n, indica Mustapha.
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        &ldquo;Todas las viudas son parte de la escuela&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Las viudas de terroristas de Boko Haram y el resto trabajan juntas y as&iacute; sienten que son parte de una misma comunidad. Ni siquiera saben que es la misma gente que mat&oacute; a su marido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La escuela tambi&eacute;n ofrece terapia psicol&oacute;gica a las madres y a los hijos para que puedan aceptar y reconciliarse con sus terribles experiencias pasadas. &ldquo;Hay muchos ni&ntilde;os aqu&iacute; que han presenciado el asesinato de sus madres y padres&rdquo;, cuenta Aliyu. &ldquo;Hay madres que han visto c&oacute;mo asesinaban a sus maridos o, incluso, a sus hijos. Est&aacute;n traumatizadas y les decimos que nos dejen invitar a un especialista&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta en el patio del recreo, el sistema parece funcionar. Ibrahim Garwa, de 12 a&ntilde;os, todav&iacute;a recuerda el d&iacute;a que mataron a su padre de un disparo cuando estaba sentado en el jard&iacute;n de casa. Pero Ibrahim no se lo recrimina a ninguno de sus compa&ntilde;eros de clase que, por capricho del destino, nacieron en el grupo que asesin&oacute; a su padre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay problema&rdquo;, cuenta Ibrahim. &ldquo;Sabemos qui&eacute;n es qui&eacute;n, pero lo hacemos todo juntos. Lo que sus padres estaban haciendo no est&aacute; bien y por eso es tan importante que tengan una educaci&oacute;n diferente&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patrick Kingsley]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/nigeriana-huerfanos-boko-haram-victimas_1_3729501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Nov 2016 19:50:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escuela nigeriana que reúne a huérfanos de Boko Haram y de sus víctimas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,África,Nigeria,Boko Haram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Resistencia en la discoteca: salir de fiesta en el lugar donde nació Boko Haram]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/resistencia-discoteca-fiesta-boko-haram_1_3788257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97a250c1-8b3f-47e0-b8ba-2ed68bec6adf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Sunday Yuguda, un conocido DJ de 32 años apodado DJ X-Mix, ha pinchado en Maiduguri durante una década"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos 15 meses, las tropas del ejército han hecho retroceder al grupo terrorista, que se ha refugiado en bastiones remotos</p><p class="subtitle">"La población de la ciudad de Maiduguri se ha duplicado en los últimos cuatro años”, señala Thierry Laurent-Badin, de Acción Contra el Hambre</p><p class="subtitle">“Este año ha sido bonito porque por primera vez en años no ha habido que cerrar la ciudad por miedo a los ataques", señala la fotógrafa Abubakar</p></div><p class="article-text">
        Unos minutos antes de las diez de la noche de cada viernes, los j&oacute;venes se apresuran por llenar los bares y discotecas de Maiduguri, justo a tiempo para evitar el toque de queda nocturno. Una vez dentro, los parranderos bailan hasta que los puestos de control vuelven a abrir al amanecer.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, en el lugar de nacimiento de Boko Haram, el grupo que <a href="https://www.theguardian.com/world/2016/sep/16/nigerias-president-muhammadu-buhari-says-he-will-trade-boko-haram-prisoners-for-chibok-girls" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha desatado una brutal guerra insurgente </a>en el noreste de Nigeria desde 2009, asesinando a unas 20.000 personas y forzando a m&aacute;s de 2 millones a desplazarse, parece que poco a poco recupera cierta sensaci&oacute;n de normalidad, tras una <a href="https://www.theguardian.com/world/2016/aug/23/nigeria-says-boko-haram-commanders-killed-airstrike-wounded-abubakar-shekau" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;a conjunta con el ej&eacute;rcito.</a>
    </p><p class="article-text">
        Mientras la gente del Estado de Borno ha huido a zonas urbanas y campamentos para escapar de los ataques terroristas, Maiduguri <a href="http://www.unocha.org/nigeria/about-ocha-nigeria/about-crisis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha duplicado su poblaci&oacute;n</a>&nbsp;y se ha convertido en hogar de decenas de miles de j&oacute;venes que intentan reconstruir sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo presidente del pa&iacute;s, <a href="https://www.theguardian.com/world/muhammadu-buhari" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Muhammadu Buhari</a>, un exgeneral, fue elegido el a&ntilde;o pasado tras prometer que limpiar&iacute;a el ej&eacute;rcito y derrotar&iacute;a a la insurgencia. En los &uacute;ltimos 15 meses, las tropas del ej&eacute;rcito han hecho retroceder al grupo terrorista, que se ha refugiado en bastiones en pueblos remotos a lo largo del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia, los Guerreros de El-Kanemi, el equipo de f&uacute;tbol local, han vuelto a jugar en la liga de f&uacute;tbol nigeriana por primera vez en dos a&ntilde;os. La Universidad de Maiduguri ha reanudado las ceremonias de graduaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Fati Abubakar, una fot&oacute;grafa de 30 a&ntilde;os que ha retratado la vida cotidiana del inquieto Estado y que ha subido las fotos a su cuenta de <a href="https://www.instagram.com/bitsofborno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instagram, llamada &ldquo;Trozos de Borno&rdquo;</a>&nbsp;, cree que poco a poco ha vuelto una sensaci&oacute;n de normalidad. &ldquo;Borno siempre fue conocida por tener las bodas m&aacute;s extravagantes y coloridas&rdquo;, afirma. &ldquo;La insurgencia detuvo todo eso, pero ahora est&aacute; regresando con fuerza. La gente est&aacute; ansiosa por volver a la normalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sunday Yuguda, un conocido DJ de 32 a&ntilde;os apodado DJ X-Mix, ha pinchado en Maiduguri durante una d&eacute;cada. Se hizo conocido en el club Lake Chad, donde pinchaba hip-hop, Fela Kuti y una fusi&oacute;n de varios estilos de m&uacute;sica bailable influenciados por lo que ahora es conocido como afrobeats.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes de <a href="https://viewer.gutools.co.uk/world/boko-haram" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boko Haram</a>, Maiduguri era la ciudad de moda&rdquo;, explica. &ldquo;Hab&iacute;a tanta vida social que pod&iacute;as despertarte a las 2 de la madrugada, salir de casa y encontrar un bar abierto. Pero durante un tiempo vino menos gente a las discotecas porque nadie quiere pasar el mal momento de ser requisado en un puesto de control&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la vida nocturna est&aacute; reapareciendo. El club nocturno Sahara, ubicado al borde de la ciudad, recibe cada vez m&aacute;s gente. &ldquo;La gente llega a montones&rdquo;, dice Yuguda. &ldquo;Especialmente los mi&eacute;rcoles y viernes, cuando las mujeres tienen entrada gratis. Ponemos m&uacute;sica hasta las 2 o las 3 de la madrugada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sally Hayden, una periodista brit&aacute;nica que estuvo en mayo en Maiduguri como corresponsal, explica&nbsp;que vio a la gente &ldquo;empezar a salir de fiesta el s&aacute;bado por la tarde, as&iacute; les daba tiempo antes del toque de queda. Otros optaban por quedarse de fiesta hasta el amanecer del d&iacute;a siguiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes van a la discoteca Hot Bites, a tiro de piedra de la residencia del antiguo gobernador Ali Modu Sheriff, que permanece fuertemente custodiada. All&iacute;, al ritmo de m&uacute;sica pop del cantante Tekno, Wizkid y Mr Eazi, dos hombres j&oacute;venes y cristianos bailan con mujeres musulmanas de los grupos Kanuri y Shuwa, una escena que ofrece una imagen de la ciudad diferente de lo que las noticias suelen describir como &ldquo;la frontera africana de la yihad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el estado de Borno es mayoritariamente conservador y musulm&aacute;n, como en cualquier sitio del mundo los j&oacute;venes encuentran la forma de romper las normas impuestas por sus padres.
    </p><p class="article-text">
        Khadeejah, una reciente graduada de la Universidad de Maiduguri de 21 a&ntilde;os que no quiso dar su apellido, sale a las discotecas regularmente. &ldquo;La mayor&iacute;a de las chicas les dicen a sus padres que se quedan a dormir en casa de una amiga,&rdquo; explica. &ldquo;Luego salen de fiesta y se ponen ropa m&aacute;s atrevida una vez dentro de la discoteca&rdquo;, a&ntilde;ade la joven.
    </p><p class="article-text">
        Khadeejah y su amiga Falmata, de 24 a&ntilde;os, comienzan el fin de semana comprando drogas para la fiesta de la noche. &ldquo;Tienes que drogarte para salir de fiesta&rdquo;, asegura Falmata.
    </p><p class="article-text">
        En agosto, la Agencia Nacional de Lucha contra el Narcotr&aacute;fico en el estado de Borno anunci&oacute; que hab&iacute;a <a href="https://www.bellanaija.com/2016/08/ndlea-seizes-20-tonnes-of-illicit-drugs-from-87-suspects-in-borno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">confiscado 20 toneladas de drogas&nbsp;</a>en Maiduguri en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, un n&uacute;mero agravado por los 22 campamentos para desplazados internos que est&aacute;n cerca de la ciudad y d&oacute;nde se registra un alto consumo de drogas.
    </p><p class="article-text">
         Por esta raz&oacute;n, Thierry Laurent-Badin, director de programas del grupo humanitario Acci&oacute;n Contra el Hambre, se muestra precavido antes de declarar que la ciudad est&aacute; nuevamente en pie.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si bien a simple vista parece que Maiduguri est&aacute; lentamente volviendo a la vida, es importante remarcar que la poblaci&oacute;n de la ciudad se ha duplicado en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os&rdquo;, dice. &ldquo;El trauma que provoca el desplazamiento forzado tiene un impacto a largo plazo en las personas y en las comunidades&rdquo;. Advierte que gran parte de la poblaci&oacute;n se encuentra &ldquo;en situaci&oacute;n muy vulnerable ante la explotaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Abubakar se&ntilde;ala que por primera vez en a&ntilde;os no ha habido&nbsp;ataques durante los festejos de Eid al-Adha en septiembre, lo cual tuvo un profundo efecto en la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este a&ntilde;o ha sido bonito porque por primera vez en a&ntilde;os no ha habido que cerrar la ciudad por miedo a los ataques. La gente estaba muy contenta, especialmente los ni&ntilde;os,&rdquo; afirma Abubakar.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Luc&iacute;a Balducci&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eromo Egbejule]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Oct 2016 18:05:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Resistencia en la discoteca: salir de fiesta en el lugar donde nació Boko Haram]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,África,Nigeria,Boko Haram]]></media:keywords>
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