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    <title><![CDATA[elDiario.es - Bashar Al Asad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/bashar-al-asad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Bashar Al Asad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La vida secreta de la familia Al Asad en Rusia: compras de lujo, aislamiento y vuelta a la oftalmología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/vida-secreta-familia-asad-rusia-compras-lujo-aislamiento-vuelta-oftalmologia_1_12847265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d89bccb-b19d-4d0f-84c8-c977398d59cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida secreta de la familia Al Asad en Rusia: compras de lujo, aislamiento y vuelta a la oftalmología"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un amigo de la familia, fuentes en Rusia y Siria e información filtrada ayudan a reconstruir la vida del exdictador sirio en su refugio en Moscú un año después de su derrocamiento</p><p class="subtitle">Viaje al barrio del presidente de Siria que derrocó a Al Asad: “Me sorprendió que liderara una organización islamista”
</p></div><p class="article-text">
        En 2011, un grupo de adolescentes pintaba con espray una advertencia en una pared del patio del colegio: &ldquo;Es tu turno, doctor&rdquo;. El grafiti era una amenaza apenas velada de que Bashar al Asad, oftalm&oacute;logo formado en Londres y presidente de <a href="https://www.eldiario.es/temas/siria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Siria</a>, era el siguiente en la lista de dictadores derrocados por la entonces potente Primavera &Aacute;rabe.
    </p><p class="article-text">
        Hicieron falta 14 a&ntilde;os, la muerte de 620.000 personas y el desplazamiento forzoso de casi 14 millones para que finalmente le llegara el turno al Doctor. Derrocado, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/asad-queda-aislado-damasco-potencias-negocian-futuro-siria-qatar_1_11883761.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al Asad tuvo que huir a Mosc&uacute; en medio de la noche</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero tras cambiar su dictadura por un exilio dorado en la capital rusa, Al Asad vuelve a dedicarse a su formaci&oacute;n m&eacute;dica. Seg&uacute;n una fuente bien informada, el l&iacute;der del &uacute;ltimo r&eacute;gimen <em>baazista </em>de Oriente Medio ha regresado a las aulas para recibir clases de oftalmolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; estudiando ruso y recuperando sus conocimientos de oftalmolog&iacute;a&rdquo;, cuenta un amigo de la familia Al Asad que ha mantenido el contacto con ellos. &ldquo;Es una de sus pasiones, claramente no necesita el dinero; antes de la guerra en Siria sol&iacute;a ejercer la oftalmolog&iacute;a en Damasco&rdquo;, a&ntilde;ade esa persona, sugiriendo que los miembros de la &eacute;lite de Mosc&uacute; podr&iacute;an ser sus posibles clientes.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s del derrocamiento de su r&eacute;gimen en Siria, la familia Al Asad se ha entregado a una vida tranquila, lujosa y aislada en Mosc&uacute; y en Emiratos &Aacute;rabes Unidos. Gracias al testimonio de un amigo de la familia, a fuentes en Rusia y Siria y a datos filtrados, <em>The Guardian</em> ha podido reconstruir un cuadro de la vida de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/doctor-dictador-brutal-auge-caida-bashar-asad-siria_1_11884934.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la familia que gobern&oacute; Siria con mano de hierro</a> y que ahora vive recluida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Bashar al Asad y Vladímir Putin reunidos en el Kremlin en marzo de 2023                            </span>
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        De acuerdo con dos fuentes conocedoras de la situaci&oacute;n, es probable que la familia resida en Rublyovka, la prestigiosa comunidad cerrada de la &eacute;lite moscovita, donde se codear&iacute;an con personas como el expresidente ucraniano V&iacute;ktor Yanuk&oacute;vich, del que se dice que vive en la zona tras su huida de Kiev en 2014.
    </p><p class="article-text">
        A los Al Asad no les falta dinero. La familia deposit&oacute; gran parte de su fortuna en Mosc&uacute;, donde los reguladores occidentales no pod&iacute;an tocarla, desde que en 2011 quedaron fuera de gran parte del sistema financiero mundial por las sanciones occidentales que siguieron a la violenta represi&oacute;n del Gobierno sirio contra los manifestantes.
    </p><p class="article-text">
        Pero por c&oacute;moda que sea su morada, la familia ya no accede a los c&iacute;rculos de &eacute;lite a los que estaba acostumbrada en Siria y en Rusia. Bashar huy&oacute; en el &uacute;ltimo minuto a Rusia dejando abandonados a sus compinches y sus controladores rusos le impiden ponerse en contacto con altos cargos del r&eacute;gimen.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Está estudiando ruso y recuperando sus conocimientos de oftalmología. Es una de sus pasiones, claramente no necesita el dinero; antes de la guerra en Siria solía ejercer la oftalmología en Damasco</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amigo de la familia</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Es una vida muy tranquila&rdquo;, dice el amigo de la familia. &ldquo;Tiene muy poco contacto, o ninguno, con el mundo exterior; solo mantiene el contacto con un par de personas que estaban en su palacio, como Mansour Azzam [exministro de Asuntos Presidenciales de Siria] y Yassar Ibrahim [el principal compinche econ&oacute;mico de Al Asad]&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n una fuente cercana al Kremlin, en gran medida Al Asad tambi&eacute;n es &ldquo;irrelevante&rdquo; para Putin y para la &eacute;lite pol&iacute;tica de Rusia. &ldquo;Putin tiene poca paciencia con los l&iacute;deres que pierden el poder, y Al Asad ya no es considerado una persona influyente, ni siquiera un invitado interesante para cenar&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        En la madrugada del 8 de diciembre de 2024 Al Asad huy&oacute; de Damasco con sus hijos mientras los rebeldes sirios se acercaban a la capital por el norte y por el sur. Una escolta militar rusa los traslad&oacute; a la base a&eacute;rea rusa de Khmeimim, desde donde los sacaron del pa&iacute;s. Dejaba a su suerte a su familia m&aacute;s amplia y a los aliados cercanos al r&eacute;gimen, a los que no hab&iacute;a advertido del derrumbe inminente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La familia Asad: sentados, Hafez y Anisa; arriba desde la izquierda, Maher, Bashar, Bassel, Majid y Bushra                            </span>
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        Maher al Asad, alto mando del Ej&eacute;rcito sirio y hermano de Bashar, fue una de esas personas abandonadas. Un amigo de Maher, que adem&aacute;s conoce a otros antiguos miembros del palacio, lo relata as&iacute;: &ldquo;Maher llevaba d&iacute;as llamando a Bashar, pero no le contestaba; [Maher] se qued&oacute; en el palacio hasta el &uacute;ltimo segundo, los rebeldes encontraron las brasas de su cachimba a&uacute;n calientes; fue Maher, y no Bashar, quien ayud&oacute; a otros a escapar. A Bashar solo le importaba &eacute;l mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Elie Hatem, abogado de Rifaat al Asad (t&iacute;o de Bashar), cuenta c&oacute;mo sus clientes le llamaban por tel&eacute;fono presos del p&aacute;nico y sin saber c&oacute;mo escapar de Siria tras la huida de Bashar. &ldquo;Cuando llegaron a Khmeimim, le dijeron a los soldados rusos que eran [de la familia] Al Asad, pero [los soldados] no hablaban ingl&eacute;s ni &aacute;rabe, as&iacute; que ocho de ellos tuvieron que dormir en sus coches frente a la base&rdquo;, dice Hatem. Hizo falta la intervenci&oacute;n de un alto cargo ruso para que la familia lograra escapar a Om&aacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Prohibido aparecer en medios</h2><p class="article-text">
        En los primeros meses tras la huida a Rusia, Bashar no pensaba en sus antiguos aliados del r&eacute;gimen. La familia reunida en Mosc&uacute; estaba concentrada en apoyar a Asma, la ex primera dama de Siria, en estado cr&iacute;tico por el empeoramiento de una leucemia que llevaba a&ntilde;os arrastrando (nacida en el Reino Unido, Asma estaba trat&aacute;ndose en Mosc&uacute; antes de la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Al Asad).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n una fuente conocedora de los detalles, Asma se recuper&oacute; gracias a una terapia experimental bajo la supervisi&oacute;n de los servicios de seguridad rusos. Con la salud de Asma estabilizada, el exdictador est&aacute; ansioso por dar a conocer su versi&oacute;n de los hechos, agendando entrevistas con el canal ruso RT y en el programa de un popular podcaster estadounidense de derechas a la espera de que las autoridades rusas autoricen su aparici&oacute;n en los medios.
    </p><p class="article-text">
        Rusia parece estar impidiendo las apariciones p&uacute;blicas de Al Asad. El dictador derrocado tiene prohibidas las actividades p&uacute;blicas, de acuerdo con el testimonio del embajador ruso en Irak, Elbrus Kutrashev. &ldquo;Al Asad puede vivir aqu&iacute;, pero no puede participar en actividades pol&iacute;ticas&rdquo;, dijo en noviembre Kutrashev durante una entrevista a un medio iraqu&iacute; sobre la vida de Al Asad en Mosc&uacute;. &ldquo;No tiene derecho a participar en ninguna actividad medi&aacute;tica o pol&iacute;tica, &iquest;han o&iacute;do algo de &eacute;l? No, porque no se le permite, pero est&aacute; a salvo y vivo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando llegaron a la base de Khmeimim, le dijeron a los soldados rusos que eran [de la familia] Al Ásad, pero [los soldados] no hablaban inglés ni árabe, así que ocho de ellos tuvieron que dormir en sus coches frente a la base</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elie Hatem</span>
                                        <span>—</span> abogado del tío de Bashar al Ásad
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La vida de sus hijos, en cambio, parece seguir su curso con relativamente pocas alteraciones, adapt&aacute;ndose a su circunstancia como nuevos integrantes de la &eacute;lite de Mosc&uacute;. &ldquo;Est&aacute;n un poco aturdidos, creo que todav&iacute;a est&aacute;n un poco en estado de shock, simplemente se est&aacute;n acostumbrando a la vida sin ser la primera familia&rdquo;, dice el amigo de la familia que hace unos meses se reuni&oacute; con algunos hijos de Bashar.
    </p><p class="article-text">
        Desde que fueron derrocados, la &uacute;nica vez que los Al Asad han sido vistos juntos en p&uacute;blico (todos salvo Bashar) fue el 30 de junio de este a&ntilde;o durante la graduaci&oacute;n de la hija Zein Al Asad, que recib&iacute;a un t&iacute;tulo en Relaciones Internacionales por la MGIMO, la universidad de Mosc&uacute; a la que asiste gran parte de los hijos de la clase dirigente.
    </p><p class="article-text">
        Una foto en la web oficial de MGIMO muestra a Zein, de 22 a&ntilde;os, junto a otros reci&eacute;n licenciados. En un v&iacute;deo borroso del evento se distingue entre el p&uacute;blico a Asma y a sus dos hijos, Hafez (24) y Karim (21).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Zein al Ásad, hija de Bashar, durante su graduación en el prestigioso Instituto de Relaciones Internacionales de Moscú                            </span>
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        Dos compa&ntilde;eros de clase de Zein que asistieron a la ceremonia confirman que algunos miembros de la familia Al Asad estaban presentes, tratando de pasar desapercibidos. &ldquo;La familia no se qued&oacute; mucho tiempo y no se hicieron ninguna foto con Zein en el escenario, como las otras familias&rdquo;, dice uno de los antiguos compa&ntilde;eros que no quiere revelar su identidad.
    </p><p class="article-text">
        Hafez, al que en otra &eacute;poca preparaban como posible sucesor de Bashar, se ha retirado en gran medida de la vida p&uacute;blica desde que en febrero subi&oacute; a Telegram un v&iacute;deo donde daba su versi&oacute;n de la huida familiar de Damasco, negando que abandonaran a sus aliados y sosteniendo que la orden de abandonar Siria hab&iacute;a venido de Mosc&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los sirios localizaron r&aacute;pidamente a Hafez, que grab&oacute; el v&iacute;deo caminando por las calles de Mosc&uacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen del vídeo publicado por el hijo de Bashar al Ásad relatando su versión de la huida a Moscú.                            </span>
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        Hafez ha cerrado la mayor&iacute;a de sus redes sociales. Seg&uacute;n datos filtrados, ha abierto cuentas nuevas usando como pseud&oacute;nimo el personaje de una serie infantil estadounidense sobre un joven detective con dislexia.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la fuente cercana a la familia, tanto los ni&ntilde;os como la madre pasan gran parte del tiempo haciendo compras, llenando de art&iacute;culos de lujo la nueva casa rusa. Seg&uacute;n informaci&oacute;n filtrada en Rusia, Zein al Asad suele comprar ropa de alta gama, se ha dado de alta en un sal&oacute;n de pedicura de lujo y forma parte de un gimnasio moscovita para la &eacute;lite.
    </p><h2 class="article-text">Viajes a Emiratos &Aacute;rabes Unidos</h2><p class="article-text">
        Los hijos de Al Asad tambi&eacute;n suelen viajar a Emiratos &Aacute;rabes Unidos. Al menos en una ocasi&oacute;n, Asma se ha unido a ellos. Seg&uacute;n una filtraci&oacute;n a la que ha tenido acceso el peri&oacute;dico <em>The Guardian</em> con registros de vuelos entre 2017 y 2023, Emiratos lleva tiempo siendo el destino favorito de la familia Al Asad. Tambi&eacute;n cuando estaban en el poder. En noviembre de 2022 y en septiembre de 2023, Karim y Hafez hicieron varios viajes entre Abu Dabi, Siria y Mosc&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        En un principio, la familia Al Asad esperaba trasladarse de Mosc&uacute; a Emiratos, un lugar mucho m&aacute;s familiar para ellos. Seg&uacute;n un amigo de la familia, no hablaban ruso y les costaba integrarse en los c&iacute;rculos sociales de Mosc&uacute;. Pero la familia ya ha comprendido que ese traslado no se va a producir por el momento. Hasta en Emiratos, donde una parte importante de la &eacute;lite mundial m&aacute;s turbia tiene su refugio, se sienten inc&oacute;modos acogiendo a Al Asad.
    </p><p class="article-text">
        Los rebeldes de Siria fueron compartiendo las fotos que encontraban en las propiedades de Al Asad a medida que arrasaban con las fuerzas gubernamentales. En las redes sociales se multiplicaban las im&aacute;genes de Bashar joven y en ropa interior, o las de Bashar nadando; dando una imagen muy alejada del retrato del aut&oacute;crata que observaba a los sirios desde todos los rincones.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1865722019393790006?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Aquella fue la primera grieta en la imagen de acero de un dictador cuyo gobierno se consideraba inquebrantable hasta hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o. Pero los sirios siguen sin saber demasiado sobre el hombre que durante 14 a&ntilde;os supervis&oacute; las matanzas con cientos de miles de sus conciudadanos muertos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue necesaria la ca&iacute;da del r&eacute;gimen para que esas im&aacute;genes salieran a la luz&rdquo;, dice Kamal Alam, antiguo miembro del centro de estudios The Atlantic Council y una de las personas que durante la guerra civil siria particip&oacute; en la diplomacia paralela. &ldquo;Yo dir&iacute;a que la familia es muy reservada; nunca les ha gustado estar expuesta y seguir&aacute; sin gustarle en el futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[William Christou, Pjotr Sauer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/vida-secreta-familia-asad-rusia-compras-lujo-aislamiento-vuelta-oftalmologia_1_12847265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Dec 2025 20:39:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida secreta de la familia Al Asad en Rusia: compras de lujo, aislamiento y vuelta a la oftalmología]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Bashar Al Asad,Rusia,Moscú]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viaje al barrio del presidente de Siria que derrocó a Al Asad: “Me sorprendió que liderara una organización islamista”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/viaje-barrio-presidente-siria-derroco-asad-sorprendio-liderara-organizacion-islamista_1_12825413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dafaaca1-4cb7-463a-ba39-9293f2af1f36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viaje al barrio del presidente de Siria que derrocó a Al Asad: “Me sorprendió que liderara una organización islamista”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un año después de la caída de Bashar al Asad, el barrio de Damasco donde se crio Ahmed Al-Sharaa recuerda los retos a los que se sigue enfrentando Siria</p><p class="subtitle">Trump acoge en la Casa Blanca al presidente de Siria y ex dirigente de Al Qaeda: “Me cae bien, ha tenido un pasado difícil”
</p></div><p class="article-text">
        El Mezze Oriental no jug&oacute; ning&uacute;n papel durante la revoluci&oacute;n siria. O quiz&aacute; s&iacute;: el de mantener <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/doctor-dictador-brutal-auge-caida-bashar-asad-siria_1_11884934.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el aparato de Estado de Bashar Al-Asad organizado desde las bases militares </a>y las sedes de los ministerios que circundan este barrio afluente del oeste de Damasco. Ya durante el mandato de H&aacute;fez, el padre del dictador, se construyeron aqu&iacute; bloques alt&iacute;simos de viviendas &mdash;los m&aacute;s grandes de todo el pa&iacute;s&mdash; para acoger en ellos a generales del ej&eacute;rcito y a sus familias, a administradores y a parte de la burgues&iacute;a de la Siria baazista (el partido del antiguo r&eacute;gimen). 
    </p><p class="article-text">
        En uno de ellos, parad&oacute;jicamente, se crio Ahmed al-Sharaa, el hombre que el 8 de diciembre de 2024 se convirti&oacute; en &ldquo;libertador&rdquo; de Damasco y, por ende, de toda Siria. Su barrio no lo hab&iacute;a visto pasear desde 2003, cuando sali&oacute; en autob&uacute;s a Bagdad para luchar con Al-Qaeda contra la invasi&oacute;n occidental de Irak. Entonces se dej&oacute; tambi&eacute;n de o&iacute;r su nombre de pila: Al-Sharaa adopt&oacute; el nombre de guerra Mohamad al-Jolani &mdash;gentilicio en &aacute;rabe del Gol&aacute;n&mdash; en referencia a sus ra&iacute;ces familiares en aquella regi&oacute;n a una hora al sur de Damasco y ocupada por Israel desde 1967. 
    </p><p class="article-text">
        Al-Jolani tuvo que esperar m&aacute;s de 20 a&ntilde;os hasta volver al bloque en el que sus padres, due&ntilde;os de una inmobiliaria que a&uacute;n sigue en pie, lo hab&iacute;an criado a &eacute;l y a sus hermanos. Regres&oacute; pocos d&iacute;as despu&eacute;s de que sus hombres de Hay&rsquo;at Tahrir al-Sham (HTS) &mdash;antigua Al Qaeda en Siria&mdash; y otras facciones rebeldes tomaran Damasco el a&ntilde;o pasado. En las esquinas de Mezze Oriental, donde se crio entre pasteler&iacute;as francesas y embajadas, los vecinos a&uacute;n esbozan una sonrisa cuando oyen el nombre de su hijo pr&oacute;digo, uno improbable para un barrio como este.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> No dudo que fuera su destino, pero no nos lo esperábamos. Era callado, íbamos juntos a la mezquita después del colegio y no mostraba una vocación clara por la religión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Baraq Salum</span>
                                        <span>—</span> compañero de clase de Al Sharaa
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando sali&oacute; por primera vez en Al Jazeera, no se hablaba de otra cosa&rdquo;, explica Abed Abderram&aacute;n, el barbero del barrio con el que Al-Sharaa tuvo una estrecha relaci&oacute;n de peque&ntilde;o. &ldquo;Acababan de nombrarlo l&iacute;der del Frente Al-Nusra y despu&eacute;s de a&ntilde;os desaparecido me sorprendi&oacute; verlo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/abu-mohammad-jolani-lider-islamista-insurgentes-sirios-han-derrocado-asad_1_11885531.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a cargo de una organizaci&oacute;n islamista</a>&rdquo;, explica Abderram&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado 10 de diciembre, durante su visita al barrio, Al-Sharaa le confi&oacute; un &uacute;ltimo corte de pelo a su barbero de toda la vida. Abderram&aacute;n explica c&oacute;mo, cuando lleg&oacute; el ya presidente interino, &eacute;l le estaba cortando el pelo a un vecino alau&iacute;, hijo de un antiguo general del ej&eacute;rcito de Asad. Seg&uacute;n el barbero, Al-Sharaa insisti&oacute; en que terminara con el otro cliente antes de ocuparse de &eacute;l.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Abed Abderramán corta el pelo a Baraq Salum, excompañero de pupitre de Al-Sharaa, en su barbería del barrio Mezze Oriental.                            </span>
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        En la misma butaca en la que se sent&oacute; aquel d&iacute;a Al-Sharaa, se sienta hoy Baraq Salum, un antiguo compa&ntilde;ero de pupitre del presidente que se dedica a la compraventa de productos cosm&eacute;ticos. &ldquo;No dudo que fuera su destino, pero no nos lo esper&aacute;bamos. Era callado, &iacute;bamos juntos a la mezquita despu&eacute;s del colegio y no mostraba una vocaci&oacute;n clara por la religi&oacute;n&rdquo;, explica Salum. &ldquo;Nada, nada. Ni rezaba ni era musulm&aacute;n&rdquo;, contesta riendo Abderram&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los vecinos, un d&iacute;a, en el bachillerato, la mezquita del im&aacute;n Al-Shafi&rsquo;&iacute; convoc&oacute; a un grupo de hombres j&oacute;venes que estaban a punto de graduarse y los invitaron a viajar a Bagdad. &ldquo;As&iacute; empez&oacute;. Le toc&oacute; a &eacute;l como me pod&iacute;a haber tocado a m&iacute;&rdquo;, explica Salum.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;&iquest;C&oacute;mo ha convencido a todo el mundo?&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El excompa&ntilde;ero de clase de Al-Sharaa reconoce que no esperaba que aquel ni&ntilde;o que conoci&oacute; en su infancia se convirtiera en un hombre de poder. &ldquo;Era yo el conocido del barrio. Todo el mundo sab&iacute;a qui&eacute;n era Baraq y ten&iacute;a poder sobre chavales como &eacute;l. La polic&iacute;a ven&iacute;a a veces y yo hac&iacute;a y deshac&iacute;a los problemas. Es gracioso c&oacute;mo las cosas cambian&rdquo;, reflexiona. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo habr&aacute; hecho para convencer a todo el mundo de que lo acepten? Ped&iacute;an 10 millones [de d&oacute;lares] por su cabeza. &iquest;C&oacute;mo ha hecho para cambiar la opini&oacute;n de Trump?&rdquo;, le pregunta al barbero.
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                El presidente sirio, Ahmed al Sharaa, en la Casa Blanca con Donald Trump                            </span>
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        Durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o, Al-Sharaa ha catapultado a Siria a la escena internacional por primera vez en d&eacute;cadas. El nuevo l&iacute;der <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-acoge-casa-blanca-presidente-siria-ex-dirigente-qaeda-cae-pasado-duro_1_12757040.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido recibido por Donald Trump en la Casa Blanca</a> y se code&oacute; con sus hom&oacute;logos de todo el mundo en la &uacute;ltima Asamblea General de las Naciones Unidas. Gracias al patrocinio de la Turqu&iacute;a de Recep Tayyip Erdogan y los pa&iacute;ses del Golfo, Al-Sharaa tambi&eacute;n ha conseguido que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ue-prepara-reducir-sanciones-siria-dar-oportunidad-nuevo-regimen_1_11959006.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Occidente levante la mayor&iacute;a de las sanciones</a> econ&oacute;micas a su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero el presidente sirio no ha sabido evitar que se abran nuevos frentes internos. En marzo, tres meses despu&eacute;s de llegar al poder, las nuevas autoridades y una pl&eacute;tora de facciones islamistas respondieron a un intento de contrainsurgencia de fieles a Asad con una <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasando-siria-claves-entender-mayor-ola-violencia-caida-asad_1_12118002.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masacre en las regiones de la costa mediterr&aacute;nea siria</a>, notablemente contra la minor&iacute;a religiosa alau&iacute;, a la que pertenece la familia Asad. Murieron 1.500 personas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La antigua inmobiliaria del padre del presidente sirio, donde aún puede leerse Construcciones Al-Sharaa."
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                La antigua inmobiliaria del padre del presidente sirio, donde aún puede leerse Construcciones Al-Sharaa.                            </span>
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        M&aacute;s tarde, en julio, lleg&oacute; otra ola de asesinatos extrajudiciales en la regi&oacute;n de Sueida, de mayor&iacute;a drusa. Con los alau&iacute;es en la costa, los drusos en Sueida y los kurdos en el noreste, una cuesti&oacute;n acuciante ahora es si Al-Sharaa conseguir&aacute; recentralizar el poder o si ceder&aacute; ante un modelo de pa&iacute;s federal.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;No queremos que vuelva a pasar lo mismo&rdquo; </h2><p class="article-text">
        Desde la d&eacute;cima planta del edificio Economistas, Ahmad Mansur apunta hacia Daraya, un suburbio humilde de Damasco en el que el ej&eacute;rcito de Asad mat&oacute; a casi 700 civiles en 2012 y mantuvo un asedio hasta 2016. Tanto Daraya como el Gol&aacute;n ocupado se ven desde esta d&eacute;cima planta del edificio Economistas &mdash;con ascensor, jard&iacute;n y electricidad las 24 horas del d&iacute;a&mdash; en el que crecieron Mansur, de 29 a&ntilde;os, y el propio Sharaa, mayor que &eacute;l.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El edificio Economistas del Mezze Oriental, donde Ahmed al-Sharaa se crio y pasó su infancia.                            </span>
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        &ldquo;Lo admiro mucho, y me gusta lo que ha conseguido&rdquo;, dice, con el sol poni&eacute;ndose en la capital siria. &ldquo;Le estamos dando toda nuestra confianza porque lo queremos. Pero no queremos que vuelva a pasar lo mismo que la &uacute;ltima vez&rdquo;, concluye Mansur.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Flores]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/viaje-barrio-presidente-siria-derroco-asad-sorprendio-liderara-organizacion-islamista_1_12825413.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Dec 2025 20:38:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viaje al barrio del presidente de Siria que derrocó a Al Asad: “Me sorprendió que liderara una organización islamista”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Bashar Al Asad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Israel mata a 13 personas en una incursión terrestre en Siria en uno de los mayores ataques desde la caída de Al Asad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/israel-mata-13-personas-incursion-terrestre-siria-mayores-ataques-caida-asad_1_12804779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69f49e21-cff3-47f1-b54b-cd7bdb476139_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Israel mata a 13 personas en una incursión terrestre en Siria en uno de los mayores ataques desde la caída de Al Asad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ejército israelí ha lanzado una operación en la madrugada del viernes contra supuestos milicianos islamistas en una localidad situada a las afueras de la capital siria, donde se encuentra el Gobierno que hace poco menos de un año reemplazó al régimen del dictador Bashar al Asad</p></div><p class="article-text">
        Las fuerzas israel&iacute;es han matado a al menos 13 personas y han dejado a m&aacute;s de 20 heridas en una incursi&oacute;n terrestre en la madrugada de este viernes en la localidad de Beit Jinn, a las afueras de Damasco, en uno de los mayores operativos de Israel en Siria desde la ca&iacute;da del presidente Bashar al Asad en diciembre del a&ntilde;o pasado. 
    </p><p class="article-text">
        La agencia oficial de noticias siria, SANA, ha informado del n&uacute;mero de v&iacute;ctimas, pero no ha detallado c&oacute;mo han muerto y han sufrido heridas. Seg&uacute;n SANA, el ej&eacute;rcito israel&iacute; atac&oacute; con artiller&iacute;a Beit Jinn a las 3.40 de la madrugada hora local y, posteriormente, los soldados entraron en la poblaci&oacute;n, lo que desat&oacute; &ldquo;choques violentos&rdquo; con los residentes. Durante esos enfrentamientos, la aviaci&oacute;n israel&iacute; sobrevol&oacute; la localidad y lanz&oacute; globos incendiarios sobre la misma. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha se&ntilde;alado en un comunicado que dos patrullas israel&iacute;es llegaron a las afueras del pueblo para llevar a cabo una campa&ntilde;a de arrestos, lo que provoc&oacute; choques con j&oacute;venes de la zona que trataron de frenar su entrada en Beit Jinn.
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito israel&iacute; ha afirmado en un comunicado que ha completado &ldquo;una operaci&oacute;n para detener a tres terroristas afiliados a al Yamaa al Islamiya en el sur de Siria&rdquo;, sin especificar de qu&eacute; grupo se trata ya que hay varias agrupaciones que llevan ese nombre. Seg&uacute;n el Ej&eacute;rcito, los sospechosos operaban en la zona de Beit Jinn y eran responsables de &ldquo;ataques terroristas contra civiles israel&iacute;es&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante la operaci&oacute;n, las tropas se enfrentaron en combate cuerpo a cuerpo con los terroristas. Tres soldados resultaron gravemente heridos y otros tres sufrieron lesiones de diversa gravedad&rdquo;, ha detallado en la nota, agregando que &ldquo;varios terroristas fueron eliminados y los sospechosos detenidos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los medios de comunicaci&oacute;n oficiales sirios han informado de que los choques se produjeron con civiles.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n que realiza labores de rescate, la Defensa Civil siria, tambi&eacute;n conocidos como cascos blancos, ha denunciado que sus equipos no pudieron acceder a la localidad hasta las 10.00 hora local porque las tropas israel&iacute;es atacaban cualquier cosa que se moviera a las entradas del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        El de este viernes es uno de los ataques m&aacute;s mort&iacute;feros que Israel ha llevado a cabo en Siria desde la ca&iacute;da de Bashar al Asad el 8 de diciembre de 2024. Despu&eacute;s del colapso del r&eacute;gimen, Israel despleg&oacute; tropas en la zona desmilitarizada de los Altos del Gol&aacute;n (ocupados por Israel en 1967) y aprovech&oacute; el vac&iacute;o de poder para expandirse m&aacute;s all&aacute; del &aacute;rea entre su frontera y la frontera siria, tomando algunos puntos estrat&eacute;gicos del pa&iacute;s vecino, como el monte Herm&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Aparte de bombardear Siria de forma recurrente, en los &uacute;ltimos meses las fuerzas israel&iacute;es han llevado a cabo incursiones terrestres en las provincias sirias fronterizas con el Estado hebreo y, a veces, han llegado hasta las afueras de la capital, donde tiene su sede el a&uacute;n fr&aacute;gil Gobierno de Ahmad al Sharaa &ndash;considerado una amenaza por Israel debido a su pasado yihadista, aunque la comunidad internacional y el propio Donald Trump han legitimado su liderazgo&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Exteriores sirio ha condenado en un comunicado lo sucedido este viernes: &ldquo;El ataque de las fuerzas de la ocupaci&oacute;n israel&iacute; contra el pueblo de Beit Jinn con bombardeos brutales y deliberados tras su incursi&oacute;n fallida constituye un total crimen de guerra&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/israel-mata-13-personas-incursion-terrestre-siria-mayores-ataques-caida-asad_1_12804779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2025 11:53:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Israel mata a 13 personas en una incursión terrestre en Siria en uno de los mayores ataques desde la caída de Al Asad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Siria,Bashar Al Asad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alemania condena a cadena perpetua a un médico sirio por crímenes contra la humanidad bajo el régimen de Asad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/alemania-condena-cadena-perpetua-medico-sirio-crimenes-humanidad_1_12387864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57d492cc-f15d-41ba-aa3e-ead768e2604f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alemania condena a cadena perpetua a un médico sirio por crímenes contra la humanidad bajo el régimen de Asad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un tribunal alemán ha condenado este lunes a Alaa Mousa por torturar a detenidos en hospitales militares</p><p class="subtitle">Alemania juzga a un médico sirio detenido por crímenes contra la humanidad
</p></div><p class="article-text">
        Un tribunal de Alemania ha condenado este lunes a cadena perpetua a un m&eacute;dico sirio, Alaa M.<a href="https://www.eldiario.es/internacional/alemania-juzga-medico-sirio-detenido-crimenes-humanidad_1_8668651.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> por cr&iacute;menes contra la humanidad al torturar a detenidos en hospitales</a> militares bajo el r&eacute;gimen del depuesto presidente Bashar al Asad 
    </p><p class="article-text">
        Los cr&iacute;menes incluyeron dos muertes y ocho casos de graves torturas. Despu&eacute;s de un proceso penal que se prolong&oacute; durante algo m&aacute;s de tres a&ntilde;os, los magistrados han condenado a Alaa M., que permanec&iacute;a en prisi&oacute;n preventiva desde 2020, a&ntilde;o en que fue detenido en Alemania tras haber sido reconocido por una de sus v&iacute;ctimas tras su aparici&oacute;n en un programa de televisi&oacute;n, seg&uacute;n recoge la edici&oacute;n digital de la revista 'Focus'.
    </p><p class="article-text">
        En sus labores represivas para el r&eacute;gimen sirio, Alaa M., de 40 a&ntilde;os y que llevaba una d&eacute;cada viviendo en Alemania, hab&iacute;a trabajado para varias cl&iacute;nicas como ortopeda y ejerci&oacute; como &ldquo;m&eacute;dico torturador&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las torturas por las que fue condenado tuvieron lugar entre los a&ntilde;os 2011 y 2012 en la ciudad siria de Homs.
    </p><p class="article-text">
        Los hechos fueron juzgados Alemania en aplicaci&oacute;n del principio de jurisdicci&oacute;n universal del derecho penal internacional, que permite perseguir cr&iacute;menes de guerra y contra la humanidad cometidos en otros pa&iacute;ses. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/alemania-condena-cadena-perpetua-medico-sirio-crimenes-humanidad_1_12387864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Jun 2025 10:01:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Bashar Al Asad,Siria,Crímenes contra la humanidad,Alemania,Justicia universal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siria: de la euforia por la caída de Bashar Al Asad al recelo del nuevo Gobierno a un mes de las últimas masacres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-euforia-caida-bashar-asad-recelo-nuevo-gobierno-mes-ultimas-masacres_1_12185495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9aaaee41-fb3b-4754-b9c7-7271eb2d3b8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Siria: de la euforia por la caída de Bashar Al Asad al recelo del nuevo Gobierno a un mes de las últimas masacres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un mes después de la ola de violencia que azotó la costa mediterránea siria y provocó cientos de muertos, la minoría alauí teme la actuación del nuevo Gobierno interino, al que señala por las últimas matanzas, que también se registraron en Damasco y pasaron más desapercibidas
</p><p class="subtitle">Qué está pasando en Siria: claves para entender la mayor ola de violencia desde la caída de Al Asad</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasando-siria-claves-entender-mayor-ola-violencia-caida-asad_1_12118002.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las masacres sectarias perpetradas en Siria hace un mes</a> por fuerzas de seguridad sirias y grupos de yihadistas afines no solo se produjeron en la costa mediterr&aacute;nea del pa&iacute;s, sino que tambi&eacute;n llegaron a Damasco, se realizaron fuera del foco informativo y a escasos kil&oacute;metros del palacio presidencial, donde hoy ocupa el poder <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevas-autoridades-sirias-nombran-ahmad-sharaa-presidente-pais-suspenden-constitucion_1_12004139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el islamista Ahmed al Sharaa</a>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se desprende de una investigaci&oacute;n reciente de la agencia de noticias Reuters basada en una docena de testimonios recogidos en el barrio damasceno de Al Qadam, donde viven cientos de familias de la minor&iacute;a musulmana alau&iacute; &ndash;a la que pertenece el depuesto presidente Bashar Al Asad&ndash;. &ldquo;En cualquier casa tiraban la puerta abajo y se llevaban a los hombres&rdquo;, dijo uno de los vecinos cuyo pariente, un civil desarmado, fue secuestrado junto a otra veintena en la madrugada del 7 de marzo. Al menos ocho de ellos fueron posteriormente confirmados muertos por familiares y amigos. El resto sigue desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        Los detalles de esas supuestas redadas, secuestros y asesinatos, que no se hab&iacute;an difundido hasta ahora, refutar&iacute;an la versi&oacute;n ofrecida por el Gobierno interino de Al Sharaa, quien d&iacute;as despu&eacute;s de las masacres perpetradas a primeros de marzo en el oeste del pa&iacute;s, en represalia por el levantamiento de exmilitares leales al r&eacute;gimen de Al Asad, dijo que esos &ldquo;incidentes&rdquo; estaban limitados &ldquo;geogr&aacute;ficamente a la costa&rdquo; y fueron llevados a cabo sin la autorizaci&oacute;n del Ministerio de Defensa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://snhr.org/blog/2025/03/11/803-individuals-extrajudicially-killed-between-march-6-10-2025/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Seg&uacute;n la Red Siria para los Derechos Humanos</a>, murieron m&aacute;s de 2.000 personas en las provincias occidentales de Latakia, Tart&uacute;s, Hama y Homs, incluidos unos 40 ni&ntilde;os y personal sanitario, entre el 6 y el 10 de marzo. 
    </p><p class="article-text">
        Ali, un dentista de Latakia, desmiente la versi&oacute;n oficial en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica con elDiario.es: &ldquo;El 90% de la gente armada que vimos en Latakia eran del gobierno o afines a &eacute;l. El resto eran civiles armados y combatientes extranjeros. Por desgracia ahora forman parte de las fuerzas de seguridad&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Cuatro de los testigos de Damasco entrevistados por Reuters tambi&eacute;n se&ntilde;alan que varios de los hombres encapuchados que entraron en las viviendas del barrio de Al Qadam se identificaron como miembros de la Administraci&oacute;n de la Seguridad General, las nuevas fuerzas de seguridad que est&aacute;n siendo formadas principalmente por excombatientes opositores.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Desprecio&rdquo; por los alau&iacute;es </h2><p class="article-text">
        &ldquo;No atacaron directamente a los alau&iacute;es (&hellip;) Estaban confiscando armas de todas las sectas&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; un portavoz del Ministerio del Interior sirio cuando se hizo p&uacute;blica la investigaci&oacute;n de Reuters. Sin embargo, no concret&oacute; por qu&eacute; detuvieron a civiles desarmados en estas operaciones o por qu&eacute; la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n, impulsada por el presidente Al Sharaa para depurar responsabilidades tras la ola de asesinatos sectarios de la costa, ni siquiera est&aacute; investigando las desapariciones de Damasco. Esa comisi&oacute;n, formada el 9 de marzo, tiene un mes para presentar un informe sobre lo ocurrido a la Presidencia.
    </p><p class="article-text">
        Que el nuevo Gobierno liderado por el otrora fundador del Frente Al Nusra &ndash;la filial siria de la organizaci&oacute;n terrorista Al Qaeda hasta 2016&ndash; sea verdaderamente inclusivo y &ldquo;respete las particularidades culturales&rdquo; de todas las minor&iacute;as y grupos &eacute;tnicos de Siria, tal y como reza <a href="https://www.eldiario.es/internacional/siria-establece-unidad-pais-constitucion-transicion-matanzas-sectarias_1_12129561.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la declaraci&oacute;n constitucional que rubric&oacute; a mediados de marzo</a>, es la pregunta que se hacen no solo los sirios, sino toda la comunidad internacional que, aunque sin garant&iacute;as, acord&oacute; otorgarle 5.800 millones de euros (2.500 de ellos aportados por la Uni&oacute;n Europea) durante la &uacute;ltima conferencia internacional de donantes para Siria celebrada en Par&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo: apoyar la transici&oacute;n pac&iacute;fica en el pa&iacute;s, contribuir a su reconstrucci&oacute;n y cubrir las necesidades humanitarias m&aacute;s urgentes. Un apoyo que &ldquo;conlleva enormes riesgos&rdquo;, advierte en una entrevista con elDiario.es Kamal Al Labwani, <a href="https://www.europapress.es/internacional/noticia-siria-disidente-sirio-kamal-labwani-condenado-12-anos-carcel-incitar-atacar-contra-pais-20070510111916.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">opositor al r&eacute;gimen de Bashar Al Asad, perseguido y represaliado desde antes del conflicto de 2011</a>.&nbsp;&ldquo;No puede descartarse que el supuesto levantamiento de alau&iacute;es que desat&oacute; las masacres en la costa no fuera orquestado por el propio Al Jolani con el apoyo de potencias extranjeras como Rusia o Turqu&iacute;a&rdquo;, afirma este m&eacute;dico hoy refugiado en Suecia, haciendo referencia al presidente Al Sharaa con su nombre de guerra, Abu Mohammad Al Jolani. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de la imagen que quiere dar, es un criminal, mat&oacute; incluso a sus amigos y terminar&aacute; dependiendo de los fan&aacute;ticos sun&iacute;es con los que se ha aliado&rdquo;, sentencia Al Labwani.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fuerzas de seguridad del Gobierno de Damasco en la localidad siria de Qardaha, cuna de Bashar Al Asad, el 10 de marzo de 2025."
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                Fuerzas de seguridad del Gobierno de Damasco en la localidad siria de Qardaha, cuna de Bashar Al Asad, el 10 de marzo de 2025.                            </span>
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        Como Ali, el dentista de Latakia, el disidente sirio se refiere a los miles de combatientes extranjeros (uigures y chechenos sobre todo, pero tambi&eacute;n uzbekos, tajikos, albanenes, turcos o europeos) que lucharon con el grupo islamista radical Hayat Tahrir al Sham (HTS), que lider&oacute; la ofensiva rel&aacute;mpago que en diciembre derroc&oacute; al r&eacute;gimen de Bashar al Asad. &ldquo;Son el mayor problema para Al Jolani. Los uigures y casi todos los grupos son entrenados por Turqu&iacute;a, que es quien realmente controla Siria, y Turqu&iacute;a invierte en terrorismo&rdquo;, dice taxativo Al Labwani.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos combatientes de fuera no nos conocen&rdquo;, a&ntilde;ade Ali. Considera que &ldquo;desprecian&rdquo; a los alau&iacute;es: &ldquo;Solo nos ven como los antiguos miembros del Ej&eacute;rcito de Al Asad, pero all&iacute; tambi&eacute;n hab&iacute;a sun&iacute;es como ellos que cometieron masacres. A muchos de nosotros lo &uacute;nico que nos dio Al Asad fue pobreza&rdquo;, asevera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El joven dentista pone como ejemplo la miseria en la que la familia Al Asad manten&iacute;a a su ciudad de origen, Qardaha, en las monta&ntilde;as a las afueras de Latakia, durante d&eacute;cadas basti&oacute;n leal al r&eacute;gimen pero a cuyos habitantes les falt&oacute; tiempo para salir en masa a la calle y prenderle fuego al mausoleo familiar del dictador tras conocerse que se hab&iacute;a ido para siempre. &ldquo;En Latakia, el comercio apenas existe, no hay trabajos y la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de sus ciudadanos, como la de Siria en general, es muy mala&rdquo;, cuenta Mohamed, amigo sun&iacute; de Ali y estudiante de ingenier&iacute;a inform&aacute;tica. &ldquo;En Latakia viv&iacute;amos todos juntos bastante bien. El odio sectario viene sobre todo de fuera, de los extranjeros&rdquo;, agrega.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Kamal Al Labwani refrenda esta afirmaci&oacute;n. &ldquo;Creo que los sirios s&iacute; pueden vivir juntos. El problema no est&aacute; tanto en el interior como en el exterior de Siria. Por ejemplo, Bashar al Asad quiso dimitir durante los primeros d&iacute;as de la guerra, pero fue Ir&aacute;n (...) que le anim&oacute; a seguir por sus propios intereses&rdquo;, comenta.&nbsp;&ldquo;La pregunta ahora es si los sirios podr&aacute;n ser los verdaderos due&ntilde;os de su destino&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La rendici&oacute;n de cuentas, clave para el futuro</strong></h2><p class="article-text">
        Para el opositor sirio, el actual Gobierno interino, que &ldquo;no representa al pueblo que se alz&oacute; contra el r&eacute;gimen de Al Asad, sino a un grupo de organizaciones terroristas conectadas con el exterior&rdquo;, deber&iacute;a disolverse mucho antes de los cinco a&ntilde;os que se ha dado para aprobar una constituci&oacute;n permanente y convocar nuevas elecciones. &ldquo;No hay que olvidar que muchos de sus integrantes son fan&aacute;ticos sun&iacute;es disfrazados de l&iacute;deres que creen que Al Jolani lleg&oacute; al poder por mandato divino&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mohamed, de Latakia, apunta a una realidad incluso m&aacute;s compleja. &ldquo;Como sun&iacute; yo estar&iacute;a te&oacute;ricamente protegido por el nuevo liderazgo de Siria. Sin embargo, debido a la diferencia entre la doctrina sun&iacute; mayoritaria en el pa&iacute;s y la salafista [m&aacute;s radical] con la que se vincula el actual liderazgo de Damasco, tampoco puede descartarse que en el futuro surja un nuevo conflicto religioso&rdquo;, dice el joven sirio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, el pueblo de Siria, que se muestra tan desconfiado como esperanzado ante lo que pueda ocurrir en los pr&oacute;ximos meses, es esc&eacute;ptico sobre una misma cosa: la implementaci&oacute;n real de una verdadera rendici&oacute;n de cuentas por parte del actual Gobierno tras las masacres sectarias de marzo, especialmente despu&eacute;s de haber sido acusado de falta de determinaci&oacute;n a la hora de castigar los cr&iacute;menes cometidos por sus predecesores en el poder &ndash;los cuales <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/busca-celdas-ocultas-sednaya-matadero-humano-siria_1_11887072.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quedaron expuestos en la prisi&oacute;n militar de Sednaya</a>, regentada durante d&eacute;cadas por el r&eacute;gimen de los Al Asad y liberada por la coalici&oacute;n de fuerzas rebeldes que entr&oacute; en Damasco la noche entre el 7 y el 8 de diciembre&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esas familias que han sido testigos de desapariciones forzadas, torturas y ejecuciones masivas perpetradas tanto con el antiguo r&eacute;gimen como con el Gobierno actual, merecen respuestas&rdquo;, dice a elDiario.es en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica Hiba Zayadin, investigadora principal de Oriente Medio y el Norte de &Aacute;frica de la ONG Human Rights Watch. &ldquo;Las autoridades actuales deben garantizar que los responsables de los cr&iacute;menes, tanto los perpetrados por el r&eacute;gimen como por los actores actuales en la costa o en Damasco, rindan cuentas independientemente de su afiliaci&oacute;n. Hasta que eso no suceda, la violencia y la impunidad continuar&aacute;n en Siria&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Garralda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-euforia-caida-bashar-asad-recelo-nuevo-gobierno-mes-ultimas-masacres_1_12185495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Apr 2025 20:18:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siria: de la euforia por la caída de Bashar Al Asad al recelo del nuevo Gobierno a un mes de las últimas masacres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Bashar Al Asad,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En la cuna de la revuelta siria de 2011: “Deberíamos estar celebrando, pero estamos enterrando muertos de nuevo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cuna-revuelta-siria-2011-deberiamos-celebrando-enterrando-muertos-nuevo_1_12152985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ea6d9bc-166c-403e-9620-41d3610f697f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En la cuna de la revuelta siria de 2011: “Deberíamos estar celebrando, pero estamos enterrando muertos de nuevo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un ataque israelí el 17 de marzo mató a tres personas en la ciudad de Daraa, en el sur de Siria, y empañó las celebraciones del aniversario del estallido de las protestas contra Bashar Al Asad, el primero desde la marcha del dictador</p><p class="subtitle">Dima Moussa, política opositora a Al Asad: “No queremos que el Gobierno falle, puede ser una catástrofe para Siria”</p></div><p class="article-text">
        El 18 de marzo es una jornada hist&oacute;rica para la ciudad de Daraa, en el sureste de Siria. Ese d&iacute;a de 2011, una protesta contra el r&eacute;gimen de Bashar Al Asad acab&oacute; con dos muertos por la represi&oacute;n de las fuerzas de seguridad. Fue la chispa que prendi&oacute; una revoluci&oacute;n que se convirti&oacute; en conflicto armado y que, 14 a&ntilde;os despu&eacute;s, se conmemora <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/doctor-dictador-brutal-auge-caida-bashar-asad-siria_1_11884934.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por primera vez sin el dictador en el poder</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mouawiya al Syasneh, de 31 a&ntilde;os, sin buscarlo, jug&oacute; un rol protagonista en el estallido de la revoluci&oacute;n. Sentado en el jard&iacute;n de su casa, cuenta a elDiario.es que en 2011 &eacute;l y sus amigos estaban descontentos por la creciente presi&oacute;n de las fuerzas de seguridad. Eran tiempos de cambios en T&uacute;nez y en Egipto, y Al Asad impuso m&aacute;s controles y estableci&oacute; un toque de queda a las 19:00 horas en Daraa. El 15 de febrero de 2011, el entonces adolescente y sus amigos escribieron en un muro de la escuela: &ldquo;Es tu turno, doctor&rdquo;. Era una referencia al presidente, que estudi&oacute; oftalmolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s los arrestaron. Los sometieron a torturas. Los padres de los chicos detenidos y los l&iacute;deres de la comunidad intentaron negociar su liberaci&oacute;n con Atef Nayib, primo de Al Asad y el jefe de los servicios de Inteligencia de la Direcci&oacute;n de la Seguridad Pol&iacute;tica en Daraa. Su respuesta fue: &ldquo;Olvidaos de vuestros hijos. Haced otros. Y si no sois capaces, traednos a vuestras mujeres y nosotros los haremos por vosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fue la gota que colm&oacute; el vaso de la paciencia de los habitantes de Daraa. Estaban hartos de convivir con la corrupci&oacute;n, la ausencia de libertades y los abusos de los servicios de Inteligencia que todo lo controlaban. Hartos de la falta de oportunidades laborales para los j&oacute;venes, condenados a una vida de miseria. El viernes 18 de marzo de 2011, terminada la oraci&oacute;n musulmana del mediod&iacute;a, una multitud se manifest&oacute;, exigiendo la libertad de los menores y tambi&eacute;n reformas pol&iacute;ticas. Perdido el miedo, varios miles se sumaron a la marcha. Fue entonces cuando las fuerzas del r&eacute;gimen abrieron fuego. Murieron los primeros dos &ldquo;m&aacute;rtires&rdquo; de la revoluci&oacute;n. A partir de entonces, el pa&iacute;s se levant&oacute; contra Al Asad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mouawiya al Syasneh, de 31 años, en la ciudad siria de Daraa."
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            <span class="title">
                Mouawiya al Syasneh, de 31 años, en la ciudad siria de Daraa.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">De una pintada en la pared a la lucha armada</h2><p class="article-text">
        Al Syasneh y sus amigos estuvieron 45 d&iacute;as detenidos. Cuando sali&oacute; de la c&aacute;rcel, era otra persona, el ni&ntilde;o hab&iacute;a quedado atr&aacute;s. Se uni&oacute; a las manifestaciones y despu&eacute;s a la lucha armada con un batall&oacute;n rebelde que en esos momentos gozaba de prestigio.
    </p><p class="article-text">
        Su casa est&aacute; rodeada de esqueletos de edificios, fruto de los bombardeos a los que les someti&oacute; el r&eacute;gimen. Tambi&eacute;n de muros llenos de agujeros de bala. La represi&oacute;n y el conflicto armado en Siria dejaron m&aacute;s de 230.000 civiles muertos y 177.000 desaparecidos (<a href="https://snhr.org/blog/2025/03/18/on-the-14th-anniversary-of-the-start-of-the-syrian-uprising-in-march-2011-the-syrian-peoples-struggle-to-achieve-their-aspirations-marches-on/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n la Red Siria para los Derechos Humanos</a>). Hasta el pasado 8 de diciembre, cuando una coalici&oacute;n de grupos rebeldes, liderada por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/son-rebeldes-han-tomado-siria-semanas_1_11884289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el grupo islamista Hayat Tahrir al Sham (HTS), tom&oacute; el poder</a> tras la huida de Al Asad de la capital. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/rebeldes-sirios-toman-ciudad-daraa-cuna-revuelta-2011_1_11883016.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al Syasneh se uni&oacute; a las milicias de Daraa que se dirigieron hacia Damasco</a>, a una hora y media de la localidad sure&ntilde;a. Llegaron incluso antes que las combatientes de HTS y aseguraron tantos edificios gubernamentales e institucionales como pudieron para evitar saqueos. El joven se siente orgulloso del camino recorrido. &ldquo;No esper&aacute;bamos que nos encarcelaran por las pintadas, si no no lo habr&iacute;amos hecho. &iexcl;Incluso escribimos nuestros nombres! Pero no me arrepiento, lo volver&iacute;a hacer tantas veces como hiciera falta&rdquo;. 
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                    alt="Alaa Aljawabreh muestra el cartel que recuerda a su hermano fallecido en 2011 en la ciudad siria de Daraa, el 18 de marzo de 2025."
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                Alaa Aljawabreh muestra el cartel que recuerda a su hermano fallecido en 2011 en la ciudad siria de Daraa, el 18 de marzo de 2025.                            </span>
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        El primero de todos los muertos, en 2011, fue el hermano de Alaa Aljawabreh. Ten&iacute;a 22 a&ntilde;os. Los manifestantes hab&iacute;an pasado poco antes por la mezquita de Al Omari cuando se encontraron &ldquo;con los militares, el r&eacute;gimen y la Inteligencia militar&rdquo;, explica Aljawabreh. &ldquo;Nos prohibieron pasar y fue entonces cuando la polic&iacute;a dispar&oacute;. Le dieron en el cuello a mi hermano y lo mataron. &Eacute;l iba en la parte delantera de la manifestaci&oacute;n. Yo estaba con &eacute;l&rdquo;. Muestra el cartel preparado para recordarle en la conmemoraci&oacute;n del aniversario de la revuelta este 18 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Delante de la pancarta que conmemora este a&ntilde;o el 18 de marzo, las hermanas Al Masalmeh, que rozan la trentena, celebran esta fecha se&ntilde;alada y se sacan selfis. Una de ellas, Ranin, vive en Alemania, donde trabaja como cardi&oacute;loga desde hacer un par de a&ntilde;os. No ten&iacute;a previsto retornar a Siria, pero tras la ca&iacute;da de Al Asad, est&aacute; convencida de que s&iacute; lo har&aacute;. De momento ha hecho una visita sorpresa aprovechando la efem&eacute;ride. &ldquo;La situaci&oacute;n aqu&iacute; era dif&iacute;cil y complicada antes. Mi casa fue bombardeada. Nos tuvimos que ir moviendo de un sitio a otro. Al final, dej&eacute; el pa&iacute;s. Me tuve que ir sola a Alemania&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ranin es optimista sobre el futuro. &ldquo;Pese a todos los retos y las circunstancias complicadas, incluso pese a los bombardeos israel&iacute;es, somos gente que insistimos en vivir y disfrutamos la alegr&iacute;a de la liberaci&oacute;n. No hay alegr&iacute;a m&aacute;s grande que la que sentimos por la liberaci&oacute;n&rdquo;, afirma en referencia al colapso del r&eacute;gimen de la familia Al Asad y su dictadura de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os. 
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                    alt="Las hermanas Al Masalmeh se toman fotos para celebrar el aniversario de la revolución siria de 2011, el 18 de marzo de 2015 en Daraa."
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            <span class="title">
                Las hermanas Al Masalmeh se toman fotos para celebrar el aniversario de la revolución siria de 2011, el 18 de marzo de 2015 en Daraa.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un misil israel&iacute; empa&ntilde;&oacute; la celebraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La familia Akrad tambi&eacute;n querr&iacute;a haber celebrado la jornada del 18 de marzo y disfrutar de los festejos previstos en la ciudad de Daraa.&nbsp;Sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ue-mantiene-apoyo-nuevo-gobierno-siria-ola-violencia-pais_1_12140502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un misil israel&iacute; en la noche del 17 de marzo</a> acab&oacute; con la vida del j&oacute;ven Muhannad Akar. Junto a &eacute;l, en el bombardeo murieron otras dos personas y otras 25 quedaron heridas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos sentimos como si estuvi&eacute;ramos de nuevo al principio de la revoluci&oacute;n. Se supone que deber&iacute;a haber paz, que deber&iacute;amos estar celebrando, pero estamos enterrando muertos de nuevo&rdquo;, cuenta a elDiario.es su primo Nasser Albralab. 
    </p><p class="article-text">
        En la mezquita de Al Omari, se reuni&oacute; la gente de la ciudad que para llorar a los tres muertos en el ataque de Israel. Una idea era com&uacute;n: las celebraciones por el aniversario de la revuelta deb&iacute;an esperar y, finalmente, tuvieron lugar despu&eacute;s del <em>iftar</em>, la comida con la que los musulmanes rompen el ayuno durante el mes de Ramad&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ayman Refai, un hombre de 56 a&ntilde;os, nacido en Daraa pero que desde hace a&ntilde;os vive en Estados Unidos, hab&iacute;a venido para poder conmemorar el d&iacute;a 18 con sus padres, ahora que ha ca&iacute;do el r&eacute;gimen. Si bien no conoc&iacute;a a los tres fallecidos, considera que &ldquo;si hay muertos, debemos enterrarlos, nuestra gente es m&aacute;s importante&rdquo;, dice con voz serena. &ldquo;Fue un ataque cobarde, de noche, cuando la gente, los civiles, acababan de romper el ayuno. Fue entonces cuando hubo el bombardeo. Es un ataque barb&aacute;rico&rdquo;, dice Refai. &ldquo;No hemos hecho nada y, sin embargo, hace a&ntilde;os que nos atacan&rdquo;, lamenta, mientras apunta que no se puede &ldquo;tolerar esto para siempre&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Funeral de los fallecidos en el ataque israelí del 17 de marzo de 2025 en la ciudad siria de Daraa.                            </span>
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        Desde la mezquita, la procesi&oacute;n con el f&eacute;retro recorri&oacute; algunas de las calles principales de la localidad, camino al cementerio. Los participantes, con paso decidido, lanzaban consignas de rabia contra Israel. Hab&iacute;a una gran presencia de hombres armados, algunos muy j&oacute;venes. Unos levantaban sus fusiles AK-47. Otros, portaban carteles que rezaban: &ldquo;Netanyahu y Al Asad son dos caras de la misma moneda&rdquo; o &ldquo;No tenemos nada que perder, no nos provoqu&eacute;is&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde la misma noche de la liberaci&oacute;n, Israel empez&oacute; a bombardear la regi&oacute;n de Daraa&rdquo;, asegura Nasser Albralab, el primo del fallecido. Aprovechando la ca&iacute;da de Bashar Al Asad, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/netanyahu-aprovecha-debacle-siria-seguir-adelante-redibujar-mapa-oriente-proximo_129_11892827.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel extendi&oacute; su presencia m&aacute;s all&aacute; de los Altos del Gol&aacute;n sirios, ocupados desde 1967</a>. Tambi&eacute;n inici&oacute; una campa&ntilde;a de ataques a&eacute;reos, con centenares de bombardeos en poco m&aacute;s de cuatro meses. 
    </p><p class="article-text">
        El blanco del ataque en Daraa era la sede de la Brigada 132 del Ej&eacute;rcito de Al Asad, ahora en desuso, seg&uacute;n aseguran los vecinos. En un comunicado, el Ej&eacute;rcito israel&iacute; afirm&oacute; que estaba atacando &ldquo;objetivos militares en el sur de Siria, incluidos centros de mando y bases militares que contienen armas y veh&iacute;culos militares pertenecientes al antiguo r&eacute;gimen sirio&rdquo;. A lo que a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;la presencia de activos militares en el sur de Siria representa una amenaza para el Estado de Israel&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo declarado es reducir la capacidad militar y defensiva del pa&iacute;s vecino, y establecer una zona de contenci&oacute;n en el sur de Siria &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/sirios-viven-frontera-israel-avance-tropas-no-casas_1_11957713.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel ha ocupado la zona de separaci&oacute;n entre los dos pa&iacute;ses, delimitada por la ONU en 1974</a>, y que hab&iacute;a permanecido desmilitarizada hasta la ca&iacute;da del r&eacute;gimen&ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, tras una jornada de recuerdo por los &uacute;ltimos muertos en Daraa, miles de personas se congregaron en el centro de la ciudad para celebrar y celebrarse entre fuegos artificiales y m&uacute;sica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sònia Calvó Carrió, Oriol Andrés Gallart]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cuna-revuelta-siria-2011-deberiamos-celebrando-enterrando-muertos-nuevo_1_12152985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Mar 2025 20:24:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En la cuna de la revuelta siria de 2011: “Deberíamos estar celebrando, pero estamos enterrando muertos de nuevo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Revoluciones,Bashar Al Asad,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siria conmemora la revolución por primera vez desde la caída de Al Asad: "Los helicópteros militares hoy lanzan mensajes de paz"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-conmemora-revolucion-primera-vez-caida-asad-helicopteros-militares-hoy-lanzan-mensajes-paz_1_12136530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c42948cc-d322-4e35-ac26-0aeb541325aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1615y724.jpg" width="1200" height="675" alt="“Los helicópteros militares desde donde antes bombardeaban nuestras casas, hoy lanzan mensajes de paz”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los sirios salen a las calles de Damasco, Alepo e Idlib para pedir el fin de la división y reivindicar a las víctimas de la violencia del régimen: “Somos los que creamos el futuro. Hagámoslo más bonito que el pasado”</p><p class="subtitle">Cientos de muertos en choques entre las nuevas autoridades de Siria y milicianos fieles al exrégimen de Al Asad</p></div><p class="article-text">
        Dos ruidosos helic&oacute;pteros sobrevuelan, a pocos metros de los manifestantes, la plaza de los Omeyas, en el centro de Damasco. Debajo de ellos, centenares de personas ondean la bandera de la revoluci&oacute;n siria, con tres estrellas y que cambia el rojo tradicional por el verde. <a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-viaje-nueva-siria-calle_132_12027587.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gritan c&aacute;nticos revolucionarios y religiosos</a>. En pocos minutos, desde los helic&oacute;pteros lanzan confeti, flores y papeles con mensajes de paz: &ldquo;Somos los que creamos el futuro. Hag&aacute;moslo m&aacute;s bonito que el pasado&rdquo;, reza uno de ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los manifestantes que mira el espect&aacute;culo a&eacute;reo que ofrece el nuevo gobierno liderado por Ahmed Al Sharaa es Jamal Abdulnaser, un joven estudiante de Ciencias Pol&iacute;ticas de 21 a&ntilde;os. Ha venido solo a la manifestaci&oacute;n, pero eso no le impide gritar consignas de alegr&iacute;a. Para &eacute;l tambi&eacute;n es un d&iacute;a de esperanza. Tres de sus hermanos murieron en la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/busca-celdas-ocultas-sednaya-matadero-humano-siria_1_11887072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prisi&oacute;n de Sednaya</a>, conocida como un &ldquo;matadero humano&rdquo;. &ldquo;Pese a que he venido solo, siento como si mis hermanos me estuvieran acompa&ntilde;ando, en mi mente estamos juntos&rdquo;, rememora este joven. Su deseo es que el pa&iacute;s supere la divisi&oacute;n entre la poblaci&oacute;n civil.&nbsp;
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            <span class="title">
                Un grupo de manifestantes ondea la bandera de la revolución siria                            </span>
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        A pocos metros de Jamal se encuentran Omar y Bashar, dos amigos que tampoco se han querido perder este momento hist&oacute;rico. Ambos participaron en las protestas que empezaron en 2011 en el pa&iacute;s y decidieron <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mes-despues-huida-asad-damasco-vive-libertad-incierta-viviamos-terror_1_11947098.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marchar al exilio ante la represi&oacute;n y la violencia</a> con que respondi&oacute; Bashar al Asad. &ldquo;Es la primera vez que puedo celebrar el aniversario de la revoluci&oacute;n desde dentro de Siria&rdquo;, explica Omar, de 30 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se quiere perder detalle de lo que sucede y por ello graba cada instante con su tel&eacute;fono m&oacute;vil. Hace muy poco que acaba de volver, igual que miles de sirios. En su caso, desde L&iacute;bano. Originario de Al Bayada, en Homs, fue testigo de la destrucci&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/amr-salem-exministro-exasesor-bashar-asad-traiciono_128_11961062.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataques hacia la poblaci&oacute;n civil</a> por parte del r&eacute;gimen de Asad. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/dima-moussa-politica-opositora-asad-no-queremos-gobierno-falle-catastrofe-siria_128_12110218.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Deber&iacute;amos dar un margen de unos cinco a&ntilde;os al nuevo gobierno</a> para mejorar el pa&iacute;s&rdquo;, considera.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jamal acude solo a la concentración, pese a que tiene en su memoria a sus tres hermanos muertos                            </span>
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        A su lado, Bashar, de 39 a&ntilde;os, escucha con recelo su optimismo y se muestra mucho menos confiado. &Eacute;l tambi&eacute;n ha regresado hace poco. &ldquo;Hace mucho tiempo que esperaba celebrar algo as&iacute;&rdquo;, dice, &ldquo;pero tengo sentimientos encontrados ahora mismo. Estoy un poco abrumado por la situaci&oacute;n&rdquo;. Originario de la regi&oacute;n Deir Ezzor, cerca del r&iacute;o &Eacute;ufrates, al este de pa&iacute;s, lamenta no poder celebrar la efem&eacute;ride desde ah&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/decenas-muertos-choques-nuevas-autoridades-siria-milicianos-fieles-exregimen-asad_1_12113137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por las constantes tensiones que a&uacute;n hay en la zona</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conf&iacute;o que los sirios no repitan los errores del pasado, debemos aprender de ellos y construir un pa&iacute;s en el que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/espionaje-censura-castigos-brazo-propagandistico-bashar-asad-siria_1_11934316.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se respeten los derechos humanos</a> sin recurrir a la violencia&rdquo;. A su lado, decenas de polic&iacute;as, milicianos y hombres armados. Algunos colocan en el ca&ntilde;&oacute;n de sus fusiles las flores lanzadas desde los helic&oacute;pteros.&nbsp;
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                Algunos policías, milicianos y hombres armados colocan flores en el cañón de sus fusiles                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; el 15 de marzo de 2011?</strong></h2><p class="article-text">
        Siria conmemora el 14 aniversario desde que empezaron las protestas pac&iacute;ficas contra el r&eacute;gimen de Bashar al-Asad y lo hace por primera vez sin el exdictador en el poder.
    </p><p class="article-text">
        El 15 de marzo de 2011, se convoc&oacute; una &ldquo;jornada de la Ira&rdquo; en todo el pa&iacute;s en la que participaron miles de personas en varias poblaciones. En Damasco, una de las que sali&oacute; a la calle fue la activista Marwa al Ghamian, hoy en el exilio. Al tratarse de una convocatoria abierta, hecha a trav&eacute;s de las redes sociales, muchos manifestantes no se conoc&iacute;an. Pero cuando empezaron con los c&aacute;nticos -&ldquo;Siria, Dios, libertad y nada m&aacute;s&rdquo;- Marwa sinti&oacute; por primera vez<a href="https://www.eldiario.es/internacional/siria-establece-unidad-pais-constitucion-transicion-matanzas-sectarias_1_12129561.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> un sentimiento de unidad &uacute;nico</a>. Todos se juntaron como en un &uacute;nico cuerpo, recuerda en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica desde Qatar, donde vive ahora. Los manifestantes reclamaban reformas democr&aacute;ticas, el fin de la corrupci&oacute;n y de los abusos que comet&iacute;an las agencias de seguridad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los manifestantes gritan cánticos revolucionarios y religiosos                            </span>
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        La magia se mantuvo hasta que apareci&oacute; un grupo de matones del r&eacute;gimen, con c&aacute;nticos favorables a Bashar. Poco despu&eacute;s, la polic&iacute;a intervino golpeando a los manifestantes. Despu&eacute;s llegaron los arrestos. Una actuaci&oacute;n que dejaba ver la manera como Bashar al-Asad responder&iacute;a al descontento social y a las peticiones de reforma: con represi&oacute;n y violencia, hasta conducir el pa&iacute;s a un conflicto armado con m&uacute;ltiples actores. M&aacute;s de 200.000 civiles murieron durante estos a&ntilde;os. De ellos, 9 de cada diez, a manos del r&eacute;gimen, seg&uacute;n la Red Siria para los Derechos Humanos. Y m&aacute;s de 100.000 personas fueron desaparecidas, la mayor&iacute;a tambi&eacute;n por las fuerzas de Bashar al-Asad. Las calles de Damasco, como las del resto del pa&iacute;s, a&uacute;n les buscan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Apenas hace cuatro meses, nada hac&iacute;a prever que el dictador podr&iacute;a perder el poder. Hasta el pasado 8 de diciembre, cuando tras una ofensiva rel&aacute;mpago, una coalici&oacute;n de grupos opositores encabezados por los islamistas de Hayat Tahrir al-Sham (HTS) derroc&oacute; al dictador. El r&eacute;gimen se disolvi&oacute; como un terr&oacute;n de az&uacute;car, tras la retirada de sus principales valedores, Ir&aacute;n y Rusia.
    </p><p class="article-text">
        Viendo las im&aacute;genes de hoy en la plaza de los Omeyas de Damasco, Marwa se siente orgullosa y feliz. &ldquo;Los helic&oacute;pteros militares desde donde antes bombardeaban nuestras casas, hoy han lanzado mensajes de paz&rdquo;, asegura. Y a&ntilde;ade: &ldquo;No tengo grandes expectativas. Pero tampoco esperaba que Bashar cayera, as&iacute; que nada es imposible. La nueva revoluci&oacute;n ha comenzado despu&eacute;s de la ca&iacute;da de Asad, ahora es el turno de la sociedad civil para reconstruir Siria. Tambi&eacute;n tenemos que reconstruirnos como seres humanos porque hemos perdido parte de nuestra humanidad estos a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las calles de Damasco, llenas de fotografías y mensajes que buscan a los más de 100.00 desaparecidos que aún hay en Síria foto"
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                Las calles de Damasco, llenas de fotografías y mensajes que buscan a los más de 100.00 desaparecidos que aún hay en Síria foto                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Deshumanizaci&oacute;n y divisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Esta deshumanizaci&oacute;n hacia el otro, hacia el diferente, qued&oacute; en evidencia las pasadas semanas, cuando se dio un alzamiento liderado por ex-militares y milicianos fieles a Bashar al-Asad <a href="https://www.eldiario.es/internacional/decenas-muertos-choques-nuevas-autoridades-siria-milicianos-fieles-exregimen-asad_1_12113137.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en las regiones costaneras de Tartus y Latakia</a>. En la respuesta por parte de las fuerzas de seguridad y de milicias leales al nuevo gobierno, se perpetraron masacres de civiles por el simple hecho de ser alauitas, la misma comunidad confesional a la que pertenece el clan de los Asad.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, Alya, de 40 a&ntilde;os, y sus compa&ntilde;eras est&aacute;n muy atentas a cualquier c&aacute;ntico que pueda inducir a mayores divisiones. &ldquo;Uno, uno, uno, el pueblo sirio es uno&rdquo;, cantan como respuesta, inmediatamente. &ldquo;Estoy aqu&iacute; porque es el aniversario, pero me siento triste por lo que pas&oacute; en la costa. Sin embargo, esto no significa que tengamos que abandonar las calles, la revoluci&oacute;n y todos los valores que la empujaron&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos logrado algo similar a la libertad y, por lo tanto, debemos defender nuestras posiciones en la calle. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/siria-destrozada-13-anos-conflicto-reconstruccion-no-material-espiritual_1_11949817.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La sociedad civil siria tiene que recuperar la iniciativa</a>. No podemos dejarla en manos del gobierno. Tenemos que trabajar para lograr justicia, paz y rendici&oacute;n de cuentas&rdquo;, afirma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un joven muestra un retrato del activista Ghiath Matar, un símbolo de la resistencia civil, asesinado por el régimen en 2011                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;No queremos celebrar, queremos recordar lo que pas&oacute;&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Zeina Shahla, activista y periodista, ha dudado hasta el &uacute;ltimo momento si ir&iacute;a o no con sus amistades al acto de la plaza de los Omeyas. Su grupo de amigos, todos ellos activistas no violentos, hab&iacute;an estado preparando diferentes actos, exposiciones y debates para recordar el aniversario del 15 de marzo de 2011. Ten&iacute;a que ser un momento para la alegr&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de lo que pas&oacute; en la costa, decidimos que no era una buena idea&rdquo;. Cancelaron todos los actos previstos. &ldquo;No queremos celebrar, queremos recordar lo que pas&oacute;&rdquo;, considera. Por ello, decidieron imprimir unos p&oacute;steres con im&aacute;genes que recuerdan el car&aacute;cter pac&iacute;fico que ten&iacute;a la revoluci&oacute;n en sus primeros compases. Las fotograf&iacute;as&nbsp;muestran algunas de las creativas pancartas que alzaban los manifestantes en las protestas que inundaron el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recuperamos algunas fotos de internet, dise&ntilde;amos los p&oacute;steres y los hemos colgado en varios sitios, como universidades o caf&eacute;s&rdquo;. Uno de ellos es el Rawda Cafe, un punto de encuentro de activistas de la ciudad: &ldquo;Es importante recordar que la revoluci&oacute;n empez&oacute; de manera pac&iacute;fica en 2011&rdquo;. Pese a haber vivido durante d&eacute;cadas bajo un reino de terror y silencio impuesto por el clan de los Asad, el movimiento de resistencia civil sirio demostr&oacute; una gran creatividad, atrevimiento y sentido del humor. Muchos de sus activistas acabaron muertos, desaparecidos o en el exilio.
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            <span class="title">
                Zeina Shahla cuelga unos de los pósteres con qué recuerdan los inicios noviolentos de las protestas en 2011                            </span>
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        Despu&eacute;s de casi 15 a&ntilde;os de conflicto armado y violencia, Shahla considera que &ldquo;las cosas no se pueden arreglar de manera f&aacute;cil&rdquo;. Por ello, defiende convencida que se debe apostar por la justicia transicional, un proceso, seg&uacute;n define Naciones Unidas, &ldquo;en el cual se intenta asumir el legado de violaciones y abusos pasados a gran escala para garantizar la rendici&oacute;n de cuentas, hacer justicia y lograr la reconciliaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta activista habla con conocimiento de causa, ya que&nbsp;estuvo presente en la protesta de Daraa del 18 de marzo del 2011. &ldquo;Nunca hemos tenido vida pol&iacute;tica en Siria, as&iacute; que cuando la gente empez&oacute; a salir a las calles, no estaba todo tan organizado ni tan pensado&rdquo;, recuerda, mientras denuncia que <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ruinas-yarmuk-campo-refugiados-palestinos-siria-arrasado-guerra-regimen-no-permitia-volver_1_11953654.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;desde el principio el r&eacute;gimen de Asad fue brutal&rdquo;</a>. &ldquo;Est&aacute;bamos en la manifestaci&oacute;n con unos compa&ntilde;eros y lo vimos todo, la polic&iacute;a nos dispar&oacute;, detuvieron a mucha gente y un hombre muri&oacute;. Cuando lo recuerdo, a veces me pongo triste, sobre todo porque era una manifestaci&oacute;n pac&iacute;fica. No s&eacute; si hubi&eacute;semos podido hacer algo para detenerlo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente dice que debemos pasar p&aacute;gina y dejar de hablar del pasado, pero yo creo que no, debemos entender qu&eacute; pas&oacute; para poder decir nunca m&aacute;s&rdquo;. Con todo, considera que la clave son los j&oacute;venes: &ldquo;Debemos crear un futuro para ellos, pero tambi&eacute;n engancharlos y conectarlos con la vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s para as&iacute; usar su energ&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Maysam, Salea y Safa son tres j&oacute;venes sirias que rondan los 18 a&ntilde;os que este s&aacute;bado tambi&eacute;n han decidido acercarse a la celebraci&oacute;n de la plaza de los Omeyas. Un miliciano les presta un rifle para que se hagan fotos con el m&oacute;vil. En broma, incluso se apuntan entre ellas. &ldquo;Hemos venido las tres amigas juntas para mostrar la alegr&iacute;a de la revoluci&oacute;n y la solidaridad, nunca nos hab&iacute;amos sentido as&iacute;, ni nos hubi&eacute;semos cre&iacute;do que podr&iacute;amos vivir este momento, estamos muy contentas&rdquo;. Casi toda su vida han vivido bajo el r&eacute;gimen de al-AAsad Inocentes, pero ilusionadas, consideran: &ldquo;por fin podremos vivir como chicas de nuestra edad&rdquo;.&nbsp;
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                Una joven posa ante la cámara de su amiga con un fusil en la mano.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Siria es diversa</strong></h2><p class="article-text">
        En la concentraci&oacute;n, la mayor&iacute;a de los presentes cantan entusiasmados las consignas religiosas. Muchos se muestran partidarios del nuevo gobierno. Pero no son los &uacute;nicos que acuden a la cita. Asmaa Jaber es una activista de 34 a&ntilde;os defensora de los derechos civiles que vive entre Francia y Siria. Cuando su padre ten&iacute;a 18 a&ntilde;os fue arrestado durante la masacre de Hama, en el 1982, cuando el ej&eacute;rcito sirio llev&oacute; a cabo una pol&iacute;tica de tierra quemada contra la ciudad de Hama para sofocar una revuelta asociada a los Hermanos Musulmanes. Durante su detenci&oacute;n, fue torturado: &ldquo;Es lo que tiene vivir en una dictadura&rdquo;.
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                    alt="La defensora de los derechos civiles, Asmaa Jaber, de 34 años, sostiene la nueva bandera siria."
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                La defensora de los derechos civiles, Asmaa Jaber, de 34 años, sostiene la nueva bandera siria.                            </span>
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        Esta joven ha aprovechado su vida en Francia para dar a conocer -en charlas e incluso en el Parlamento Europeo- las violaciones de derechos humanos que han tenido lugar en Siria. Por eso, tampoco duda en acercarse y recordarnos que Siria es muy diversa. &ldquo;Si los medios solo muestran una parte de Siria, la parte islamista m&aacute;s radical, esto solo alimenta las fuerzas opresoras&rdquo;, cr&iacute;tica. &ldquo;En cambio, cuando se ense&ntilde;a una imagen justa y fidedigna de lo que es Siria, pasa todo lo contrario, se da fuerza a los movimientos que empujan por una apertura, a los que abogan por la libertad y la paz&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien a&uacute;n duda entre s&iacute; quedarse en Siria o volver a Francia, se muestra esperanzada por lo que est&aacute; por venir &ldquo;pese a que ser&aacute; dif&iacute;cil&rdquo;, concluye mientras celebra ver tanta prensa internacional dentro de Siria, una rareza hasta hace pocos meses.
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                Asistentes a la celebración alzan a un miliciano con un fusil, en cuyo cañón hay una flor.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Oriol Andrés Gallart, Sònia Calvó Carrió]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-conmemora-revolucion-primera-vez-caida-asad-helicopteros-militares-hoy-lanzan-mensajes-paz_1_12136530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Mar 2025 10:14:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siria conmemora la revolución por primera vez desde la caída de Al Asad: "Los helicópteros militares hoy lanzan mensajes de paz"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Guerra de Siria,Conflicto en Siria,Bashar Al Asad]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Dima Moussa, política opositora a Al Asad: "No queremos que el Gobierno falle, puede ser una catástrofe para Siria"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/dima-moussa-politica-opositora-asad-no-queremos-gobierno-falle-catastrofe-siria_128_12110218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7dc6c8b-803e-4af7-b563-07720b02fffa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1112949.jpg" width="6192" height="3483" alt="Dima Moussa, política opositora a Al Asad: &quot;No queremos que el Gobierno falle, puede ser una catástrofe para Siria&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La opositora al expresidente Bashar Al Asad ha podido volver a Siria tras la caída del régimen el pasado diciembre y ha dado un voto de confianza a las nuevas autoridades, a pesar de sus antecedentes islamistas radicales y los temores respecto al papel de las mujeres en la transición</p><p class="subtitle">Qué está pasando en Siria: claves para entender la mayor ola de violencia desde la caída de Al Asad</p></div><p class="article-text">
        Dima Moussa es la vicepresidenta de la Coalici&oacute;n Nacional Siria &ndash;la principal formaci&oacute;n opositora en el exilio hasta la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Bashar Al Asad&ndash;, cargo que ha ocupado desde septiembre de 2023. Adem&aacute;s, es una de las fundadoras del Movimiento Pol&iacute;tico Feminista Sirio, que naci&oacute; tambi&eacute;n fuera del pa&iacute;s durante el conflicto armado.&nbsp;Ha trabajado a favor de un cambio en Siria desde la primavera de 2011, poco despu&eacute;s del comienzo de las protestas contra Al Asad en marzo de ese a&ntilde;o. Al principio, desde Estados Unidos, donde resid&iacute;a, y a partir de 2013 en Turqu&iacute;a, donde ten&iacute;a su base la Coalici&oacute;n Nacional Siria y otros opositores, activistas y periodistas perseguidos en el pa&iacute;s &aacute;rabe.
    </p><p class="article-text">
        Moussa tambi&eacute;n fue miembro del Comit&eacute; Constitucional para Siria, formado en 2019 bajo los auspicios de la ONU, con representantes del r&eacute;gimen y de la oposici&oacute;n, que en sus reuniones en Ginebra no logr&oacute; avances significativos en la redacci&oacute;n de una nueva carta magna que ten&iacute;a que sentar las bases para una transici&oacute;n democr&aacute;tica en Siria.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n dio comienzo de forma abrupta despu&eacute;s de casi 14 a&ntilde;os de conflicto el 8 de diciembre de 2024, cuando Al Asad y su familia huyeron de Damasco, y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/son-rebeldes-han-tomado-siria-semanas_1_11884289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una alianza de grupos armados islamistas tom&oacute; el poder</a>, encabezados por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevas-autoridades-sirias-nombran-ahmad-sharaa-presidente-pais-suspenden-constitucion_1_12004139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ahora presidente, Ahmad Al Sharaa </a>(conocido en aquel momento por su nombre de guerra, Mohamed Al Jolani). Moussa estuvo en Madrid a finales de febrero participando en <a href="https://casaarabe.es/eventos-arabes/show/siria-despues-de-al-assad-%C2%BFhacia-donde-transicion-y-desafios-de-la-posguerra" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una mesa redonda en Casa &Aacute;rabe</a> que abord&oacute; la transici&oacute;n y los desaf&iacute;os de la posguerra en Siria.
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                Dima Moussa en el jardín de Casa Árabe, en Madrid, el 26 de febrero de 2025.                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha cambiado el rol de la oposici&oacute;n en el exterior desde la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Bashar Al Asad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero y m&aacute;s importante es que todos podemos volver a Siria. Para m&iacute; es muy importante que empecemos a involucrarnos en la vida pol&iacute;tica de una forma normal, que es dentro del propio pa&iacute;s, sin tener ese estigma de los pol&iacute;ticos en el exilio o de la oposici&oacute;n en el exilio.
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando dentro de la Coalici&oacute;n Nacional Siria para ver cu&aacute;l es el formato adecuado que va a adoptar la alianza, es importante porque hay diferentes partidos y grupos pol&iacute;ticos [en su seno], y estos tienen que decidir si quieren ser una especie de coalici&oacute;n de partidos que se presente a las elecciones. Pero esto requiere algunos cambios, porque nuestro objetivo anteriormente era cambiar el r&eacute;gimen en Siria, as&iacute; que los que estemos interesados en seguir dentro de la coalici&oacute;n tenemos que determinar cu&aacute;les ser&aacute;n sus objetivos.
    </p><p class="article-text">
        En el Movimiento Pol&iacute;tico Feminista Sirio tambi&eacute;n estamos en ese proceso, aunque no tengamos que cambiar nuestra estructura, s&iacute; tenemos que cambiar la forma en la que desarroll&aacute;bamos los programas. Los miembros [del movimiento] que trabajaban dentro de Siria lo hac&iacute;an en secreto, sobre todo en las zonas bajo control del r&eacute;gimen, y los eventos p&uacute;blicos se organizaban en su mayor&iacute;a fuera de Siria. Nuestros miembros que han estado trabajando bajo anonimato ahora pueden estar en primera l&iacute;nea: son los que conocen mejor las din&aacute;micas en Siria y tienen una red muy fuerte de mujeres y hombres en diferentes partes del pa&iacute;s. &iexcl;Y ahora tienen mucho trabajo por hacer!
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales programas, en los que estaba involucrada personalmente, era el &ldquo;programa de consultas nacionales&rdquo;. Habl&aacute;bamos con varios grupos de mujeres en diferentes partes de Siria sobre cuestiones diferentes. Sol&iacute;amos hacerlo de forma virtual, a trav&eacute;s de Zoom, y con grupos peque&ntilde;os de mujeres que confiaban las unas en las otras para poder hablar [con libertad]. En cada ronda ten&iacute;amos entre 12 y 15 grupos, y cada grupo estaba formado por hasta diez mujeres. Intent&aacute;bamos que fuera representativo del pa&iacute;s, pero era limitado. Ahora podemos hacer estos encuentros en persona, podemos ir a las comunidades y hablar con cualquier mujer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recientemente, tuvo lugar el llamado </strong><a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevo-gobierno-sirio-celebra-levantamiento-sanciones-ue-israel-mantiene-sur-pais_1_12081644.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Di&aacute;logo Nacional Sirio</strong></a><strong>, &iquest;cree que todos los grupos estaban representados de forma equitativa, incluidas las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo misma fui invitada, pero no pude asistir porque estaba fuera de Siria y eso le ocurri&oacute; a mucha gente, porque invitaron a personas de dentro y de fuera del pa&iacute;s con poca antelaci&oacute;n. Por lo que he visto y por lo que me han contado, la participaci&oacute;n de las mujeres fue significativa y, desde mi punto de vista, es importante que las mujeres se sintieron a gusto expresando sus opiniones sobre cuestiones diferentes; las discusiones m&aacute;s acaloradas se dieron en torno a las libertades, porque al hablar de libertades individuales pueden tocarse temas tab&uacute; de cara a la religi&oacute;n o a los l&iacute;deres comunitarios y tribales. Para m&iacute; es positivo que todas las opiniones estuvieran presentes y he o&iacute;do que algunas mujeres hablaron muy claro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soy optimista, siempre y cuando este sea un primer paso, pero todas estas cuestiones importantes no pueden ser resueltas en una conferencia de un d&iacute;a. Estoy segura de que habr&aacute; m&aacute;s trabajo en el futuro, no creo que nadie saliera de la conferencia con la convicci&oacute;n de que ya hemos terminad. Algunas de las personas que participaron me han dicho que fue una buena oportunidad para empezar algunos de los debates que hay que desarrollar.
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                Dima Moussa en el jardín de Casa Árabe, en Madrid, el 26 de febrero de 2025.                            </span>
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        <strong>Uno de los debates es el papel de las mujeres en la nueva Siria, &iquest;qu&eacute; rol pueden jugar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pueden jugar cualquier papel. Las nuevas autoridades han mandado mensajes positivos de que todo el mundo tiene su papel en Siria. Debido a sus antecedentes, ya que fueron islamistas yihadistas que reprimieron a las mujeres en algunos aspectos y &aacute;mbitos en las comunidades que controlaron [en el noroeste de Siria], la gente se puso a la defensiva antes de que hicieran nada y creo que eso envi&oacute; un mensaje a los l&iacute;deres.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hemos escuchado de ellos es que van a ser inclusivos, que nadie va a quedar excluido de la vida p&uacute;blica. Yo misma me reun&iacute; con [Ahmad] Al Sharaa, cuando recibi&oacute; a los grupos de la oposici&oacute;n. En la foto de grupo aparec&iacute;an unos 32 o 33 hombres y yo era la &uacute;nica mujer, &iexcl;casi no se me ve&iacute;a! La gente reaccion&oacute;, incluso algunos que creo que antes habr&iacute;an pensado que las mujeres no deben participar en pol&iacute;tica, y consideraron embarazoso que entre todos los grupos opositores solo hubiera una mujer.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres han aportado mucho en los pasados 13 a&ntilde;os, as&iacute; que tienen que estar m&aacute;s presentes en el espacio pol&iacute;tico. Creo que las mujeres ya no van a aceptar que un hombre las represente como ocurr&iacute;a antes, quieren trasladar ellas mismas sus opiniones; y creo que la sociedad tambi&eacute;n ha cambiado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y est&aacute; m&aacute;s abierta a que haya mujeres en los espacios p&uacute;blico y pol&iacute;tico, ha empezado a acostumbrarse y a ver su importancia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y en el &aacute;mbito econ&oacute;mico, &iquest;qu&eacute; pueden aportar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los pasados 13 a&ntilde;os, muchas mujeres, especialmente aquellas que estaban relegadas a roles estereotipados en la comunidad y en la sociedad, salieron de ellos por la guerra. Muchos hombres desaparecieron, fueron detenidos y asesinados, sobre todo los que participaron en los combates; y las mujeres se convirtieron en el principal sustento de su hogar. Pero tambi&eacute;n hubo muchas mujeres que se convirtieron en importantes figuras econ&oacute;micas en sus propias comunidades y sabemos que el poder econ&oacute;mico se traduce en poder pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Una joven mujer de una zona muy conservadora de Siria me dijo: &ldquo;Ahora que he trabajado y ganado dinero, y ayudado a mi familia, siento que mi vida tiene un sentido que antes no ten&iacute;a&rdquo;. En esa zona, todas las mujeres van al colegio y a la universidad porque es una cuesti&oacute;n de estatus [social] pero su papel en la vida es encontrar un marido, casarse y cuidar de la familia. Ninguna de ellas hab&iacute;a pensado nunca en trabajar, su destino era ser madres y esposas, pero debido a la guerra tuvieron que salir a trabajar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa mujer me dijo que no hab&iacute;a nada que pudiera hacer que regresara a su casa y dejara de trabajar, porque el trabajo era algo que la hac&iacute;a sentir un ser humano. Creo que muchas otras mujeres sienten lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, muchos sirios y sirias sentimos la responsabilidad de reconstruir nuestro pa&iacute;s y de tener que hacerlo por nosotros mismos. Y creo que las mujeres est&aacute;n m&aacute;s motivadas a participar [en la reconstrucci&oacute;n] que los hombres.
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                Dima Moussa durante la entrevista con elDiario.es en Casa Árabe.                            </span>
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        <strong>&iquest;No est&aacute;n preocupadas las mujeres sirias por los antecedentes del presidente (que fue un cabecilla del brazo local de la red terrorista Al Qaeda)?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las mayores amenazas para los sirios y sirias era el r&eacute;gimen de Al Asad y ya no existe. Muchos de nosotros sentimos que cualquier cosa que pueda pasar es mucho mejor que lo vivido bajo el r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al pasado de las actuales autoridades, creo que la mayor parte de la gente nos mantenemos optimistas pero cautelosos, para no vivir en un sue&ntilde;o o una ilusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, si nos fijamos en ellos, en su ret&oacute;rica, han cambiado mucho. De hecho, ha cambiado de forma gradual desde que llegaron a Damasco [en diciembre]. Creo que se han dado cuenta de que gobernar Damasco, que significa gobernar toda Siria, no es lo mismo que gobernar Idlib [regi&oacute;n en el noroeste de Siria]. En Damasco, la diversidad es mucho m&aacute;s evidente y no pueden imponer lo que en un determinado momento impusieron en Idlib [el velo, en el caso de las mujeres]. Creo que si intentaran algo as&iacute; ser&iacute;a un fracaso absoluto y no creo que quieran fallar ahora. Nosotros no queremos que fallen porque su fracaso puede ser una cat&aacute;strofe para Siria.
    </p><p class="article-text">
        Creo que tenemos que ser pacientes. S&eacute; que es dif&iacute;cil pedir a las personas que est&aacute;n sufriendo condiciones de vida espantosas que sean pacientes. Por ello, creo que las nuevas autoridades tienen que centrarse en mejorar las condiciones de vida de la gente. Eso har&aacute; que tengan m&aacute;s apoyo y har&aacute; que la gente sea m&aacute;s paciente.
    </p><p class="article-text">
        No estoy demasiado preocupada por el papel de las mujeres porque siento que las mujeres no van a aceptar que se les arrebate todo lo que han logrado en los pasados 13 a&ntilde;os [de conflicto]. Van a luchar para mantenerlo y creo que los nuevos l&iacute;deres se van a dar cuenta de que necesitan a todo el mundo, hombres y mujeres. No van a poder gobernar solos, necesitan ser m&aacute;s abiertos e inclusivos. Y eso incluye a todo el mundo, de diferentes grupos pol&iacute;ticos, religiosos, sectarios, etc.
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen, no en los pasados 13 a&ntilde;os, sino <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/doctor-dictador-brutal-auge-caida-bashar-asad-siria_1_11884934.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los pasados 54 [desde que Hafez Al Asad tom&oacute; el poder]</a>, trabaj&oacute; para destruir el tejido social de Siria y enemistar a los sirios con base en su religi&oacute;n o secta o regi&oacute;n de procedencia; as&iacute; que hay mucho trabajo por hacer para restablecer la confianza entre los sirios, para unirlos.
    </p><p class="article-text">
        [Las autoridades] necesitan que nadie se sienta excluido porque cualquiera que se sienta as&iacute; puede intentar sabotear la transici&oacute;n, porque nadie escuch&oacute; sus quejas. Hay mucho trabajo que hacer, mucha destrucci&oacute;n que hay que reconstruir a todos los niveles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que </strong><a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasando-siria-claves-entender-mayor-ola-violencia-caida-asad_1_12118002.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la violencia sectaria de los pasados d&iacute;as</strong></a><strong>, en la que han muerto cientos de civiles, se debe a que la minor&iacute;a religiosa alau&iacute; se ha sentido excluida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que debemos distinguir entre la comunidad alau&iacute; y los afiliados con el exr&eacute;gimen. Los alau&iacute;es forman parte del tejido social de Siria y cualquier ataque sectario contra ellos es inaceptable. El presidente Al Sharaa lo ha dicho varias veces en los pasados d&iacute;as y ha formado un comit&eacute; para investigar las violaciones contra los civiles inocentes. Los nost&aacute;lgicos del r&eacute;gimen, por otra parte, est&aacute;n tan ligados al r&eacute;gimen que incluso han cometido abusos contra los sirios para demostrar su lealtad. Se les dio la oportunidad de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/fuerzas-armadas-seguridad-regimen-asad-integrarse-nueva-siria_1_12002706.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entregar las armas y empezar el proceso de reintegraci&oacute;n</a>, pero ellos se escondieron hasta que creyeron que era el momento adecuado para intentar sabotear el proceso, muy complicado de por s&iacute;, en el que Siria y los sirios nos hemos embarcado. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, ha habido una ret&oacute;rica muy sectaria que ha generado miedo entre algunos alau&iacute;es, mientras que ha impulsado a otros de la comunidad sun&iacute; a intentar vengarse por los cr&iacute;menes cometidos contra ellos y sus familias [durante la guerra civil]. Quiz&aacute;s podr&iacute;a haberse evitado, al menos en lo que respecta a los leales al exr&eacute;gimen, si se hubieran tomado algunos pasos, como dar comienzo a alg&uacute;n proceso de justicia transicional. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se deber&iacute;a de trabajar muy seriamente en la eliminaci&oacute;n de todos los actores armados no estatales y en la creaci&oacute;n del nuevo Ej&eacute;rcito como una instituci&oacute;n nacional, con soldados entrenados profesionalmente y una jerarqu&iacute;a clara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/dima-moussa-politica-opositora-asad-no-queremos-gobierno-falle-catastrofe-siria_128_12110218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Mar 2025 21:18:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dima Moussa, política opositora a Al Asad: "No queremos que el Gobierno falle, puede ser una catástrofe para Siria"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Bashar Al Asad,Mujer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cientos de muertos en choques entre las nuevas autoridades de Siria y milicianos fieles al exrégimen de Al Asad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/decenas-muertos-choques-nuevas-autoridades-siria-milicianos-fieles-exregimen-asad_1_12113137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce1118ff-1b7a-4124-ab13-97228ab653be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cientos de muertos en choques entre las nuevas autoridades de Siria y milicianos fieles al exrégimen de Al Asad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hombres armados leales al expresidente han atacado a las nuevas fuerzas de seguridad sirias en una región considerada un feudo de Bashar Al Asad hasta su derrocamiento el pasado diciembre </p></div><p class="article-text">
        Las fuerzas de seguridad de las nuevas autoridades sirias se est&aacute;n enfrentando desde el pasado jueves a hombres armados leales al r&eacute;gimen del expresidente Bashar Al Asad, en el oeste del pa&iacute;s cuando se cumplen tres meses de la huida del dictador de Damasco y la toma de poder por parte de una alianza de grupos islamistas, encabezados por el actual l&iacute;der del pa&iacute;s, Ahmad Al Sharaa. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el viernes, las fuerzas de seguridad afiliadas al Gobierno de Al Sharaa est&aacute;n intentando restablecer su autoridad y control en las provincias costeras de Tart&uacute;s y Latakia, feudos tradicionales de la comunidad alau&iacute;, la minor&iacute;a religiosa a la que pertenec&iacute;a Al Asad y que integraba mayoritariamente su r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        En las redes sociales, circulan v&iacute;deos de arrestos, abusos y humillaciones de supuestos seguidores del exr&eacute;gimen, que est&aacute;n siendo perseguidos por su pertenencia sectaria. Algunos periodistas y activistas sirios denuncian que civiles alau&iacute;es est&aacute;n siendo asesinados en las poblaciones donde los fieles a Al Asad se sublevaron ayer y lanzaron ataques contra las fuerzas de seguridad del Gobierno central. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el estallido de la violencia el jueves, han muerto cientos de personas. No hay una cifra oficial de fallecidos, pero seg&uacute;n el Observatorio Sirio de Derechos Humanos un total de 1.311 personas han muerto &ldquo;en sangrientos enfrentamientos y emboscadas&rdquo; en la costa mediterr&aacute;nea de Siria. Seg&uacute;n esta organizaci&oacute;n, que document&oacute; detalladamente la violencia durante toda la guerra civil, ha habido al menos 830 ejecuciones sumarias de civiles. Entre el resto de muertos habr&iacute;a un total de 231 miembros de las fuerzas de seguridad y miembros del Ministerio de Defensa, as&iacute; como 250 milicianos leales al r&eacute;gimen de Al Asad.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz del Ministerio de Defensa sirio ha dicho a la agencia de noticias oficial SANA que sus fuerzas est&aacute;n llevando a cabo una operaci&oacute;n de &ldquo;peinado&rdquo; para restablecer la calma y arrestar a los &ldquo;restos de las milicias de Al Asad&rdquo; en la localidad de Yablah, donde dieron comienzo los enfrentamientos armados el jueves. Tambi&eacute;n han conseguido acceder a otras localidades que hab&iacute;an sido tomadas o rodeadas por los exmiembros del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        El jefe del servicio de Inteligencia sirio, Anas Jatab, ha denunciado que algunos &ldquo;d&eacute;biles y criminales han aprovechado las condiciones previas y las dif&iacute;ciles circunstancias que atraviesa el pa&iacute;s (...) y comenzaron a planificar y prepararse para intentar atacar la nueva cara de la Siria futura&rdquo;. Seg&uacute;n declaraciones recogidas por SANA, &ldquo;ex l&iacute;deres militares y de seguridad afiliados al antiguo r&eacute;gimen est&aacute;n detr&aacute;s de la planificaci&oacute;n&rdquo; de los ataques, bajo las &oacute;rdenes de &ldquo;algunas figuras que huyeron del pa&iacute;s y eran buscadas por la Justicia&rdquo;. Jatab ha afirmado que no les queda otra opci&oacute;n sino &ldquo;entregarse y entregar sus armas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estos choques son los m&aacute;s graves que se han producido en Siria entre las nuevas fuerzas de seguridad, afiliadas al Gobierno de Al Sharaa, y los integrantes del exr&eacute;gimen. Sin embargo, las tensiones hab&iacute;an permanecido elevadas enTart&uacute;s, Latakia y otras zonas de mayor&iacute;a alau&iacute; o donde todav&iacute;a existe odio y rencores por lo sucedido durante la guerra civil siria.
    </p><p class="article-text">
        El enviado especial de la ONU para Siria, Geir Pedersen,&nbsp;ha mostrado su preocupaci&oacute;n por la transici&oacute;n pol&iacute;tica en el pa&iacute;s &aacute;rabe, despu&eacute;s de casi 14 a&ntilde;os de conflicto armado. &ldquo;Todas las partes deben abstenerse de llevar a cabo acciones que puedan exacerbar a&uacute;n m&aacute;s las tensiones, aumentar el sufrimiento de las comunidades afectadas, desestabilizar Siria y poner en peligro una transici&oacute;n pol&iacute;tica cre&iacute;ble&rdquo;, ha afirmado.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales temores tras el colapso del r&eacute;gimen el pasado 8 de diciembre fue que se dieran represalias a  gran escala contra los alau&iacute;es y todos aquellos asociados con Al Asad. Eso no ha ocurrido en los pasados tres meses, aunque s&iacute; se han registrado incidentes y venganzas contra personas y familias vinculadas al r&eacute;gimen y a sus abusos e injusticias. Oficialmente, el Gobierno de Damasco ha llamado a la convivencia y a la unidad, y ha pedido a sus hombres abstenerse de llevar a cabo actos de venganza. El <a href="https://x.com/Asaad_Shaibani/status/1898020606689308812" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ministro de Exteriores, Asaad al Shaibani, ha reiterado</a> a trav&eacute;s de la red social X la visi&oacute;n de las nuevas autoridades de &ldquo;construir una patria digna que represente a todos los elementos del pueblo sirio y logre su participaci&oacute;n y representaci&oacute;n seg&uacute;n el equilibrio de la ley, los derechos y deberes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/decenas-muertos-choques-nuevas-autoridades-siria-milicianos-fieles-exregimen-asad_1_12113137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Mar 2025 14:10:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cientos de muertos en choques entre las nuevas autoridades de Siria y milicianos fieles al exrégimen de Al Asad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Bashar Al Asad,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘La red fantasma’, un thriller contra los algoritmos que muestra la historia desconocida de los exiliados sirios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/red-fantasma-thriller-algoritmos-muestra-historia-desconocida-exiliados-sirios_1_12033427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ec29e37-4a98-4e7a-b924-b0739fc008db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘La red fantasma’, un thriller contra los algoritmos que muestra la historia desconocida de los exiliados sirios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director Jonathan Millet ha debutado en el largometraje de ficción con un estupendo filme con fondo geopolítico que se ha convertido en un fenómeno en Francia</p><p class="subtitle">Entrevista - Carolina Yuste, doble candidata al Goya: “Hay muy poca diversidad en el cine español, todo el mundo está buenísimo”
</p></div><p class="article-text">
        El director Jonathan Millet llevaba a&ntilde;os inmerso en el mundo de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/documental-ajusta-cuentas-leni-riefenstahl-cineasta-ensalzo-nazismo_1_11620579.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los documentales</a>. Hab&iacute;a realizado uno sobre centros de detenci&oacute;n en Ceuta y siempre ha estado interesado por la situaci&oacute;n pol&iacute;tica en Siria, pero no encontraba la historia que quer&iacute;a contar. Habl&oacute; con muchos exiliados, le contaron sus historias, y sab&iacute;a que quer&iacute;a hacer algo con ellas, pero no sab&iacute;a c&oacute;mo. Dudaba si el documental era la forma adecuada de hacerlo o si ser&iacute;a la ficci&oacute;n la que trasladar&iacute;a mejor todo aquello.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ten&iacute;a claro es que no pod&iacute;a ser una sucesi&oacute;n de testimonios, de palabras, que describieran el sufrimiento y la violencia sufrida por muchos de ellos. Seg&uacute;n iba hablando con ellos, escuchaba m&aacute;s veces hablar de las redes clandestinas de exiliados sirios que segu&iacute;an la pista de criminales de guerra, de aquellos que les hab&iacute;an torturado y que ahora se escond&iacute;an en Europa ante la impunidad de la justicia del continente. Un tema que, adem&aacute;s, alcanz&oacute; notoriedad gracias a dos art&iacute;culos publicados en abril de 2019 en Lib&eacute;ration sobre la caza de uno de esos torturadores apodado como &lsquo;El qu&iacute;mico&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Millet vio ah&iacute; la historia que quer&iacute;a contar y a trav&eacute;s de la cual radiografiar la geopol&iacute;tica europea. Lo hace en <em>La red fantasma, </em>un thriller que ha sido una de las revelaciones del cine franc&eacute;s del a&ntilde;o pasado y que ha logrado ser nominada al C&eacute;sar a la Mejor &oacute;pera prima y al Mejor actor revelaci&oacute;n para su protagonista Adam Bessa. Un &eacute;xito que tiene mucho que ver con su estilo sobrio, casi austero, alej&aacute;ndose de giros facilones, lo que la convierte en una rara avis en tiempos de algoritmos.
    </p><p class="article-text">
        El cineasta ha visitado Espa&ntilde;a para promocionar el filme, y lo hace justo el d&iacute;a que acaba de conocer sus dos candidaturas a los premios del cine franc&eacute;s. Se le nota contento. Cuando se le pregunta si<em> La red fantasma</em>, con sus ritmos y sus formas es, de alguna forma, una pel&iacute;cula anti Netflix, el cineasta se r&iacute;e y asiente. Luego a&ntilde;ade que &eacute;l hace las pel&iacute;culas que querr&iacute;a ver como espectador, y esas son aquellas en las que &ldquo;cada detalle de la imagen es importante y que no puedes levantarte para ir a buscar una cerveza durante la pel&iacute;cula&rdquo;.
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        &ldquo;Para construir una obra que requiere la atenci&oacute;n del espectador no me hace falta crear im&aacute;genes espectaculares cada diez minutos. Creo en la inteligencia del espectador. En su capacidad de entender por qu&eacute; se toman ciertas decisiones. En esta pel&iacute;cula cada escena carga la escena siguiente y eso hace que nosotros tambi&eacute;n, como espectadores, vivamos momentos muy tensos. La tensi&oacute;n se construye en la cabeza, no hace falta que haya explosiones o luchas de espadas. Hemos dado bastantes elementos al espectador para que entienda que estas tambi&eacute;n son cuestiones de vida o muerte&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l &ldquo;el thriller es la forma&rdquo;, pero lo importante es lo que hay dentro, y aqu&iacute; late una historia que vuelve a estar de actualidad tras la ca&iacute;da de Al Asad el pasado diciembre. Millet subraya que hasta entonces &ldquo;hac&iacute;a mucho que no se hablaba de Siria, como si el problema hubiera desaparecido o ya no importara, aunque la guerra civil segu&iacute;a y segu&iacute;an los bombardeos&rdquo;. El <em>timing </em>ha hecho que su pel&iacute;cula parezca casi una precuela del momento actual. &Eacute;l lo ve como &ldquo;un di&aacute;logo con el presente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como si la pel&iacute;cula se rellenase con la realidad, como si la realidad apoyase la pel&iacute;cula. El futuro es muy dif&iacute;cil de predecir, pero lo que est&aacute; claro es que la ca&iacute;da de Al Asad es muy importante para el pueblo sirio. Durante 13 a&ntilde;os bombarde&oacute; a su pueblo y nadie hizo nada. Simb&oacute;licamente, que haya ca&iacute;do es algo enorme. Luego el hecho de que se abran las c&aacute;rceles es muy importante, porque hay gente que lleva a&ntilde;os en los subsuelos sin ver la luz. La comunidad siria ha vivido en una amenaza constante y no pueden hablar mal del r&eacute;gimen porque al d&iacute;a siguiente sus parientes cercanos estar&aacute;n detenidos. Los exiliados no pod&iacute;an contar que se iban. Es un pa&iacute;s que se deb&iacute;a reconstruir&rdquo;, a&ntilde;ade aunque se niega a predecir el futuro.
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                Fotograma de &#039;La red fantasma&#039;                            </span>
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        Aunque el filme se centre en un personaje que busca a su torturador, Millet cuenta que lo construy&oacute; a trav&eacute;s del &ldquo;testimonio de numerosos refugiados de guerra y de miembros que hab&iacute;an estado en esas c&eacute;lulas secretas&rdquo;. Gente que ve la venganza como &uacute;nica forma de contrarrestar la impunidad de Al Asad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema de la justicia internacional es que siempre hay compromisos. En el momento en el que hay varios pa&iacute;ses, ya intervienen cuestiones econ&oacute;micas y eso es lo que cuenta la pel&iacute;cula. Todo el mundo cree en la justicia internacional, pero en el momento en el que Rusia puede vetar algo durante a&ntilde;os, es obvio que algo no funciona. Puede ser por dinero, por miedo a un veto, por miedo al Daesh&hellip; <em>La red fantasma</em> muestra c&oacute;mo de solos estaban los ciudadanos sirios que han perdido todo, que fueron bombardeados por un&nbsp;dictador. Y aun as&iacute; son los &uacute;nicos que conservan alguna esperanza y por eso siguen adelante en busca de justicia&rdquo;, opina el cineasta.
    </p><p class="article-text">
        <em>La red fantasma </em>confirma la opini&oacute;n de su director, que conf&iacute;a en el poder del cine &ldquo;para sacar del encierro temas olvidados&rdquo; y que permanezcan en el tiempo frente a la urgencia del periodismo. Que estos temas lleguen &ldquo;a un p&uacute;blico m&aacute;s amplio&rdquo;, un motivo m&aacute;s por el que eligi&oacute; la ficci&oacute;n para mostrar &ldquo;una visi&oacute;n del mundo y una mirada diferente&rdquo; ante un tema que vuelve a estar en el tablero pol&iacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/red-fantasma-thriller-algoritmos-muestra-historia-desconocida-exiliados-sirios_1_12033427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Feb 2025 21:29:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘La red fantasma’, un thriller contra los algoritmos que muestra la historia desconocida de los exiliados sirios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Siria,Cine francés,Películas,Bashar Al Asad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Viaje a la nueva Siria: del poder a la calle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-viaje-nueva-siria-calle_132_12027587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee06d8ae-e9e9-4e14-a5be-556278e79c19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Viaje a la nueva Siria: del poder a la calle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos periodistas de elDiario.es acaban de estar en Siria. Porque no solo hay que celebrar cuando cae una dictadura y cuando termina una guerra. También hay que seguir pendiente de lo que pasa justo después</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Un d&iacute;a de hace casi dos meses la historia de Siria cambi&oacute; de repente. Bashar Al Ashad se exili&oacute; a Rusia despu&eacute;s de 14 a&ntilde;os de guerra civil, despu&eacute;s de 24 a&ntilde;os en el poder y despu&eacute;s de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os de r&eacute;gimen autoritario, si sumamos el suyo al de su padre. Dos meses despu&eacute;s, Siria tiene nuevo presidente: Ahmad Al Sharaa.
    </p><p class="article-text">
        Con el mandatario sirio estuvo hace unas semanas el jefe de la informaci&oacute;n internacional de elDiario.es, Andr&eacute;s Gil. Adem&aacute;s, escuchamos a Fadi, un ciudadano sirio que vive en Damasco y que ha vivido todo este proceso y m&aacute;s de diez a&ntilde;os de guerra. Acabamos hablando con la periodista de elDiario.es Francesca Cicardi, que tambi&eacute;n ha viajado a Siria para conocer la realidad de un pa&iacute;s que se enfrenta a una reconstrucci&oacute;n total. 
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por </strong>WhatsApp cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
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            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-viaje-nueva-siria-calle_132_12027587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Feb 2025 07:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Viaje a la nueva Siria: del poder a la calle]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Conflicto en Siria,Guerra de Siria,Bashar Al Asad,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Refugiados sirios,Crisis de refugiados,José Manuel Albares,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Secuestros y venganzas sectarias en la ciudad siria de Homs: “Tenemos miedo por nuestros hijos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/secuestros-venganzas-sectarias-ciudad-siria-homs-miedo-hijos_1_11965252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56c63ac5-2674-4020-b193-5c18902f6aa8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Secuestros y venganzas sectarias en la ciudad siria de Homs: “Tenemos miedo por nuestros hijos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el colapso del régimen de Bashar Al Asad el pasado diciembre, las tensiones permanecen elevadas entre las distintas comunidades de Homs, sobre todo en los barrios alauíes, secta que estaba asociada al exdictador</p><p class="subtitle">Los sirios de la frontera con Israel, ante el avance de sus tropas: “No nos vamos a ir de nuestras casas”</p></div><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen de Bashar Al Asad cay&oacute; en Homs pocos d&iacute;as <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/doctor-dictador-brutal-auge-caida-bashar-asad-siria_1_11884934.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antes que en Damasco.</a> La ciudad situada a m&aacute;s de 150 kil&oacute;metros al norte de la capital fue la &uacute;ltima parada de los opositores armados en su avance desde el noroeste de Siria hacia el palacio presidencial. Adem&aacute;s de su posici&oacute;n estrat&eacute;gica entre Damasco y las ciudades de la costa mediterr&aacute;nea &ndash;bastiones del r&eacute;gimen&ndash;, tuvo un papel destacado en la revuelta popular de 2011 y cuando &eacute;sta se convirti&oacute; en un conflicto armado abierto en 2012.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de un mes despu&eacute;s del cambio de gobierno, en Homs la situaci&oacute;n a&uacute;n no ha regresado a la normalidad, entre la falta de seguridad y los deseos de venganza en una urbe donde la convivencia entre las principales comunidades religiosas (sun&iacute;es, alau&iacute;es y cristianos) se rompi&oacute; a lo largo de los casi 14 a&ntilde;os de guerra civil. 
    </p><p class="article-text">
        Durante el d&iacute;a, el centro de la ciudad tiene una actividad fren&eacute;tica: las tiendas est&aacute;n abiertas y en las calles se venden todo tipo de productos, desde cigarrillos y gasolina, hasta pescado y fruta; adem&aacute;s de las famosas pasteler&iacute;as de Homs, en las que los dulces empapados de miel y rellenos de frutos secos o nata ofrecen un breve consuelo para la vista y las barrigas. Pero por la noche hay tiroteos, robos e, incluso, secuestros, tal y como relatan a elDiario.es varios residentes de la urbe, especialmente de los barrios alau&iacute;es, secta a la que pertenec&iacute;a el derrocado dictador y que denuncia sufrir represalias desde que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bashar-assad-familia-moscu-recibir-asilo-parte-rusia-motivos-humanitarios_1_11885022.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su protector huy&oacute; del pa&iacute;s rumbo a Rusia</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Plaza del Nuevo Reloj, en el centro de Homs, enfrente de la sede de la gobernación de esta región de importancia estratégica y simbólica."
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            <span class="title">
                Plaza del Nuevo Reloj, en el centro de Homs, enfrente de la sede de la gobernación de esta región de importancia estratégica y simbólica.                            </span>
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        &ldquo;Por favor, que nos den seguridad, que vuelvan a abrir las comisar&iacute;as&rdquo;, pide desesperado Rafik Al Sati, un residente del barrio de Al Zahr&aacute;. &ldquo;Tenemos miedo por nuestros hijos&rdquo;, agrega el hombre, afirmando que los est&aacute;n secuestrando &ldquo;criminales&rdquo;. Explica a este peri&oacute;dico que detr&aacute;s de esos secuestros no est&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/esperar-islamistas-hayat-tahrir-sham-nueva-siria_129_11915848.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las nuevas autoridades, encabezadas por el grupo islamista Hayat Tahrir al Sham (HTS)</a>, que lider&oacute; la ofensiva sobre Damasco y ha tomado el poder en el pa&iacute;s. &ldquo;Estamos dispuestos a entregar a los que tienen las manos manchadas de sangre&rdquo;, dice Al Sati.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la reci&eacute;n formada Administraci&oacute;n de Seguridad P&uacute;blica llev&oacute; a cabo una campa&ntilde;a de arrestos a principios de enero contra los miembros del r&eacute;gimen de Al Asad que rechazaron entregar sus armas y regularizar su situaci&oacute;n &ndash;tal y como les exigen las nuevas autoridades, siempre y cuando no hayan cometido cr&iacute;menes durante la guerra&ndash;. Los medios sirios no ofrecieron una cifra de detenidos pero, seg&uacute;n la ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos (con sede en Reino Unido), eran m&aacute;s de 600 y algunos fueron &ldquo;maltratados y torturados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, las autoridades anunciaron la puesta en libertad de una parte de los arrestados en Homs, despu&eacute;s de investigar sus antecedentes y de comprobar que no hab&iacute;an realizado &ldquo;actos contra la nueva Administraci&oacute;n siria&rdquo;, seg&uacute;n la agencia de noticias oficial SANA. Las redadas han continuado esta semana en la regi&oacute;n de Homs contra los denominados &ldquo;remanentes&rdquo; del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        En las calles del centro de la capital regional se puede ver a los hombres de la Seguridad P&uacute;blica, as&iacute; como en los accesos de Homs ciudad, pero no en los barrios perif&eacute;ricos o donde viven las minor&iacute;as. Muchos de los agentes ocultan su rostro y visten el uniforme militar de los &ldquo;rebeldes&rdquo; o de las fuerzas de seguridad del Gobierno de Salvaci&oacute;n, establecido hace a&ntilde;os en Idlib (noroeste) en las zonas controladas por HTS.
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                Agentes de la nueva Administración de Seguridad General patrullan en una calle central de Homs, el 14 de enero de 2025.                            </span>
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        Un funcionario de ese Ejecutivo, que ahora trabaja junto al nuevo gobernador de la regi&oacute;n de Homs, explica a elDiario.es que la campa&ntilde;a de arrestos se dirig&iacute;a solo contra aquellos que no hab&iacute;an querido entregar sus armas y regularizar su situaci&oacute;n. &ldquo;Buscamos a los criminales, no por su secta&rdquo;, afirma el funcionario, que pide no revelar su identidad porque a&uacute;n no ha sido nombrado oficialmente. Agrega que &ldquo;los criminales son criminales&rdquo; y representan un riesgo para la seguridad de todos. Admite que hay un problema de seguridad en Homs y que es un problema que afecta al conjunto de la poblaci&oacute;n, subrayando que es &ldquo;una prioridad&rdquo; para las nuevas autoridades.
    </p><p class="article-text">
        En el palacete donde se encuentra la gobernaci&oacute;n, se instalaron esas autoridades a mediados de diciembre, cuando fue nombrado el nuevo gobernador. Ahora est&aacute;n formando a los nuevos agentes de las fuerzas de seguridad porque no hay suficientes, dice el funcionario en su despacho de la lujosa sede de la gobernaci&oacute;n, donde las banderas de la nueva Siria dejan muy claro quien est&aacute; al mando. Las alfombras rojas, los suelos de m&aacute;rmol y las l&aacute;mparas de cristal ofrecen una idea de la opulencia de la que se rodeaban los representantes del r&eacute;gimen de Al Asad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El r&eacute;gimen anterior aliment&oacute; el sectarismo&rdquo;, lamenta el funcionario, originario de Homs, de donde tuvo que marcharse en 2011 por su militancia en la oposici&oacute;n. Al igual que &eacute;l, otros opositores han regresado y los que adquirieron experiencia en la administraci&oacute;n de Idlib est&aacute;n participando en la nueva administraci&oacute;n local y regional de Homs. &ldquo;El problema es que el tejido social est&aacute; roto, hay grietas entre todos los grupos, no s&oacute;lo los alau&iacute;es&rdquo;. &ldquo;Queremos reconstruir el tejido social y que haya paz&rdquo;, concluye.
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                    alt="Sede de la gobernación de Homs, en la que se han instalado las nuevas autoridades desde la caída del régimen de Al Asad."
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            <span class="title">
                Sede de la gobernación de Homs, en la que se han instalado las nuevas autoridades desde la caída del régimen de Al Asad.                            </span>
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        En el barrio de mayor&iacute;a alau&iacute; de Wadi al Dahab, grupos de adolescentes y hombres fuman narguile en la calle y las mujeres hacen las &uacute;ltimas compras antes de que caiga el sol. Coinciden en que por la noche todos se quedan en casa porque tienen miedo por la inseguridad. Mohamed Suleiman, de 37 a&ntilde;os, charla con cuatro amigos en la calle y afirma que &ldquo;por el d&iacute;a no pasa nada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando anochece, la situaci&oacute;n cambia. &ldquo;Pedimos puestos de control en [los accesos] de este barrio para que sea seguro, queremos la protecci&oacute;n de las autoridades&rdquo;, dice a elDiario.es. Relata que los que cometen los secuestros no pertenecen a HTS y que, cuando los agentes de las nuevas autoridades han venido al barrio, se han identificado claramente y los residentes han colaborado con ellos. &ldquo;La mayor&iacute;a de los secuestros son por venganza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Suleiman, los que est&aacute;n llevando a cabo esos actos de venganza son ciudadanos de Homs que salieron de la ciudad en 2012 cuando los rebeldes fueron expulsados del barrio de Baba Amr por las fuerzas del r&eacute;gimen, despu&eacute;s de una brutal ofensiva y asedio militares contra esa &aacute;rea, que a d&iacute;a de hoy sigue estando cercada por un muro de hormig&oacute;n y parcialmente destruida. &ldquo;Se fueron de Homs siendo ni&ntilde;os, tras perder a su padre, sus hermanos o primos, y ahora tienen la sangre caliente&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros no podemos hacer nada frente a esta gente&rdquo;, dice el hombre, funcionario del Ministerio de Petr&oacute;leo, que ha conservado su puesto a pesar del cambio radical en Siria. Agrega que conf&iacute;a en las nuevas autoridades para resolver esta situaci&oacute;n.
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                    alt="Una calle de Wadi al Dahab, un barrio alauí de la ciudad de Homs, donde los habitantes se quejan de la inseguridad."
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            <span class="title">
                Una calle de Wadi al Dahab, un barrio alauí de la ciudad de Homs, donde los habitantes se quejan de la inseguridad.                            </span>
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        Otra residente de Wadi al Dahab, Hanan Suleiman, considera que es normal que haya problemas de seguridad porque est&aacute;n en una &ldquo;etapa de transici&oacute;n de un gobierno a otro&rdquo;. &ldquo;Yo no tengo miedo, hago mi vida, en mi casa y con mis hijas&rdquo;, afirma a elDiario.es la mujer de 48 a&ntilde;os, que tiene cuatro hijas y est&aacute; divorciada desde 2010. A pesar de que es alau&iacute;, asegura que no se beneficiaba del r&eacute;gimen porque no ten&iacute;a &ldquo;enchufe&rdquo;. Hasta hace pocos meses trabajaba en una f&aacute;brica del Ministerio de Defensa que hac&iacute;a mantas y otros textiles para el Ej&eacute;rcito sirio. La f&aacute;brica cerr&oacute; y se qued&oacute; sin trabajo, y sin ingresos, esa es su mayor miedo respecto al futuro.
    </p><p class="article-text">
        Hanan asegura que el cambio en Siria ha sido para mejor y que est&aacute; contenta, aunque preocupada por la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, que ya no era buena para ella antes de la ca&iacute;da del r&eacute;gimen. Recuerda que durante los pasados a&ntilde;os fue dif&iacute;cil para ella criar a sus hijas, siendo una madre divorciada, y que el principal problema del r&eacute;gimen era la corrupci&oacute;n y el tener que pagar sobornos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los alau&iacute;es no sufr&iacute;an la represi&oacute;n y persecuci&oacute;n del r&eacute;gimen, siempre y cuando no lo criticaran abiertamente, pero no todos se beneficiaban de su red de clientelismo. Reem, una estudiante de Turismo en la Universidad de Homs &ndash;que hasta hace poco se llamaba Universidad de Baath, el partido &uacute;nico en Siria durante d&eacute;cadas&ndash; declara a este peri&oacute;dico que espera tener m&aacute;s posibilidades de encontrar trabajo en su sector. Antes, bajo el r&eacute;gimen de Al Asad, los puestos de trabajo estaban reservados a &ldquo;algunas personas&rdquo; y ahora espera que haya &ldquo;futuro&rdquo; para todos en Siria, agrega de forma t&iacute;mida esta joven de la minor&iacute;a alau&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Si antes contaban con la protecci&oacute;n del r&eacute;gimen, ahora esta comunidad vive con el estigma de haber colaborado con Al Asad o de haber mirado hacia otro lado. Lo mismo les ocurre a los cristianos de Siria, ya que el expresidente alegaba que era el &uacute;nico capaz de protegerlos de los islamistas radicales &ndash;que el Gobierno asimilaba con la oposici&oacute;n, en su mayor&iacute;a sun&iacute;&ndash;. 
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                    alt="Una iglesia en el barrio de Hamidiye, junto a una mezquita, en la ciudad de Homs."
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            <span class="title">
                Una iglesia en el barrio de Hamidiye, junto a una mezquita, en la ciudad de Homs.                            </span>
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        En el barrio de Hamidiye, junto al centro de Homs, los vecinos de la minor&iacute;a cristiana miran con desconfianza hacia las nuevas autoridades, cuyos antecedentes radicales (HTS naci&oacute; de la filial siria de Al Qaeda) infunden temor. Samar Ghomed, una mujer de 35 a&ntilde;os, cuenta que, despu&eacute;s de la ca&iacute;da del r&eacute;gimen, tuvo algunos problemas en los puestos de control de las nuevas fuerzas de seguridad, por ello, ahora lleva en su coche la imagen de una virgen, para diferenciarse de los alau&iacute;es. La apariencia de las mujeres cristianas es similar a la de las alau&iacute;es, porque no llevan la cabeza cubierta en su mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Un hombre del barrio, Fawzy Shauqi, dice que la situaci&oacute;n es tranquila, en general, excepto por las noches, cuando se escuchan algunos disparos. &ldquo;Cuando llegaron las nuevas autoridades, ten&iacute;amos miedo, pero hemos visto que va todo bien y que los casos [de violencia] que se han registrado son aislados, y no son contra los cristianos en concreto&rdquo;, explica. Su padre, de 75 a&ntilde;os, interviene en la conversaci&oacute;n, hablando espa&ntilde;ol. &ldquo;Todav&iacute;a es pronto para ver el cambio, pero esperamos que sea para mejor&rdquo;, dice Fadi Shauqi, quien estudi&oacute; Odontolog&iacute;a en Barcelona hace mucho tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        La familia es originaria de Homs y han vivido en esta urbe durante la guerra. &ldquo;Somos una minor&iacute;a, muchos de nosotros han salido de Siria, pero espero que nos respeten, con nuestras costumbres&rdquo;, desea el anciano. &ldquo;No sabemos qu&eacute; vendr&aacute;, podemos aceptar todo menos el fanatismo y la venganza&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/secuestros-venganzas-sectarias-ciudad-siria-homs-miedo-hijos_1_11965252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jan 2025 21:26:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Secuestros y venganzas sectarias en la ciudad siria de Homs: “Tenemos miedo por nuestros hijos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Guerra de Siria,Bashar Al Asad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amr Salem, exministro y exasesor de Al Asad: "Bashar es un criminal de guerra"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/amr-salem-exministro-exasesor-bashar-asad-traiciono_128_11961062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f716b728-61a9-4717-9395-0c002eb00e90_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109453.jpg" width="6265" height="3524" alt="Amr Salem, exministro y exasesor de Bashar Al Asad: “La pobreza hizo que el régimen cayera”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Salem fue amigo, asesor y ministro del presidente Bashar Al Asad durante la guerra, aunque las nuevas autoridades toleran su presencia. "La pobreza hizo que cayera el régimen", dice en una entrevista con elDiario.es</p><p class="subtitle">Los sirios de la frontera con Israel, ante el avance de sus tropas: “No nos vamos a ir de nuestras casas”
</p></div><p class="article-text">
        Amr Salem (Damasco, 1958) es un hombre alto e imponente, su frente es tan ancha como los recuerdos y secretos que guarda desde que fue asesor del presidente Bashar Al Asad en 2005. Ambos se conocieron antes de que &eacute;ste llegara al poder en 2000 y antes de que Salem se marchara de Siria a Estados Unidos para trabajar en Microsoft en 1997. 
    </p><p class="article-text">
        En ese pa&iacute;s adquiri&oacute; experiencia en gesti&oacute;n y administraci&oacute;n y volvi&oacute; con unas ideas econ&oacute;micas mucho m&aacute;s cercanas al capitalismo que al socialismo del partido Baath, el partido &uacute;nico del r&eacute;gimen sirio. Eso no le impidi&oacute; llegar a los puestos m&aacute;s altos del Gobierno, a pesar de algunas discrepancias y de su franqueza que, seg&uacute;n el propio Salem, Al Asad apreciaba.
    </p><p class="article-text">
        Consideraba al dictador un amigo, pero admite que se siente traicionado, sobre todo porque no sigui&oacute; sus &uacute;ltimos consejos &ndash;aceptar la formaci&oacute;n de un gobierno de unidad nacional y aplicar la Resoluci&oacute;n 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU&ndash; y decidi&oacute; huir de Damasco en la madrugada del 8 de diciembre. &ldquo;Me traicion&oacute; hasta el final&rdquo;, declara Salem en una entrevista con elDiario.es en Damasco, cuando ha pasado poco m&aacute;s de un mes de la ca&iacute;da del r&eacute;gimen del que &eacute;l mismo form&oacute; parte.
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            <span class="title">
                Amr Salem fue dos veces ministro en el Gobierno de Siria, antes y durante la guerra civil.                            </span>
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        Sentado c&oacute;modamente en un hotel de lujo de la capital siria, Salem se muestra relajado y confiado, no teme contar su versi&oacute;n de c&oacute;mo era Al Asad antes del estallido de la revuelta de 2011 y c&oacute;mo acab&oacute; masacrando a su pueblo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2011 cambi&oacute; completamente, era una persona diferente. Sab&iacute;an c&oacute;mo manejarlo&rdquo;, afirma Salem refiri&eacute;ndose a las agencias de inteligencia que, seg&uacute;n el exministro, han sido los &oacute;rganos m&aacute;s poderosos del Estado durante d&eacute;cadas. &ldquo;Bashar es un criminal de guerra y todos los servicios de Inteligencia son criminales de guerra&rdquo;, dice, despu&eacute;s de varias preguntas en ese sentido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Bashar es un criminal de guerra y todos los servicios de Inteligencia de Siria son criminales de guerra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Rememora un encuentro con el presidente, a finales de 2005, en el que el entonces consejero le plante&oacute; un escenario parecido a la revuelta de 2011, en relaci&oacute;n a la pobreza en Siria.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;En unos dos a&ntilde;os, la gente va a ser todav&iacute;a m&aacute;s pobre y pongamos que unas 20 personas, no muchas m&aacute;s, van a bajar a la calle y van a maldecirte. &iquest;Qu&eacute; van a hacer los servicios de Inteligencia? &mdash;le pregunt&oacute; Salem.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Arrestarlos &mdash;contest&oacute; el presidente.
    </p><p class="article-text">
        Entonces le record&oacute; que en Siria hab&iacute;a 1,5 millones de tel&eacute;fonos m&oacute;viles en ese momento y que cerca de la mitad de ellos ten&iacute;an c&aacute;mara. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En pocas horas, las im&aacute;genes dar&iacute;an la vuelta al mundo y m&aacute;s gente bajar&iacute;a a la calle, y los servicios de Inteligencia responder&iacute;an de la forma que sab&iacute;amos, agresiva y sin piedad, y la situaci&oacute;n ir&iacute;a a m&aacute;s; y llegar&iacute;a a un punto que se militarizar&iacute;a. Y eso es lo que ocurri&oacute; unos cinco a&ntilde;os despu&eacute;s&rdquo;, cuenta Salem mientras se enciende un cigarrillo tras otro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tuve miedo de su reacci&oacute;n, pero &eacute;l me dijo que ten&iacute;a raz&oacute;n y me pregunt&oacute; qu&eacute; deber&iacute;a hacer. Yo le respond&iacute; que ten&iacute;amos que tratar a las personas con dignidad y que deb&iacute;amos detener la gran corrupci&oacute;n, que hab&iacute;a algunas personas de las que se ten&iacute;a que librar&rdquo;. El presidente le pidi&oacute; que le dijera, &ldquo;con su audacia y mala educaci&oacute;n&rdquo;, de qui&eacute;n ten&iacute;a que deshacerse.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Empieza con la familia, con tu hermano Maher y hacia abajo, y los servicios de Inteligencia, no solo los jefes, al menos hasta el tercer nivel en el escalaf&oacute;n &mdash;le contest&oacute; temiendo su respuesta
    </p><p class="article-text">
        Salem cuenta que le dijo al presidente que el Estado profundo en Siria era &ldquo;muy muy profundo y corrupto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de esa conversaci&oacute;n, el presidente le pidi&oacute; que elaborara un informe para aplicar las ideas que le hab&iacute;a expuesto. &ldquo;Esa noche no dorm&iacute;, escrib&iacute; un plan, lo organic&eacute; y se lo present&eacute; a la ma&ntilde;ana siguiente, y lo titul&eacute; &lsquo;Las Vegas&rdquo;, recuerda ri&eacute;ndose.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Amr Salem durante la entrevista con elDiario.es en un hotel de lujo de Damasco.                            </span>
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        &ldquo;Nunca jam&aacute;s se enfad&oacute; conmigo por las cosas que le dije. Que me escuchara o que las tirara a la basura es otra cosa&rdquo;, a&ntilde;ade Salem con sinceridad. En ning&uacute;n momento deja entrever que sintiera rencor o rabia por el tratamiento que recibi&oacute; de Al Asad durante sus a&ntilde;os de relaci&oacute;n, que califica de buena y amistosa. &ldquo;Apreciaba que fuera honesto con &eacute;l y realmente, cuando yo le dec&iacute;a algo, lo hac&iacute;a tanto por su bien como por el bien del pa&iacute;s. Si me hubiera escuchado, no estar&iacute;amos aqu&iacute;&rdquo;, afirma convencido.
    </p><p class="article-text">
        A principios de 2006, el jefe de Estado le ofreci&oacute; la cartera de Telecomunicaciones en el Ejecutivo porque quer&iacute;a mejorar la infraestructura del pa&iacute;s y Salem le dijo que prefer&iacute;a seguir siendo su consejero:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es mejor para m&iacute; y para ti, no s&eacute; mantener la boca cerrada y no soy un miembro del partido Baath &mdash;Le dijo Salem, que finalmente acept&oacute; y fue ministro hasta diciembre de 2007, cuando fue cesado acusado de corrupci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los medios empezaron a atacarme, al d&iacute;a siguiente me cesaron y luego me prohibieron salir del pa&iacute;s durante 13 a&ntilde;os. Nunca dije nada y me qued&eacute; en Siria&rdquo;, dice. &ldquo;Para m&iacute; este pa&iacute;s es muy importante, es as&iacute; de simple. No puedo abandonarlo ni tampoco soy esa clase de persona que se va al extranjero para denunciar lo que hacen aqu&iacute;, creo que es mejor quedarme y tratar de hacer algo desde dentro&rdquo;.
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                Amr Salem durante la entrevista que concedió a elDiario.es en Damasco.                            </span>
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        Con paciencia y sin hacer demasiado ruido, Salem fue rehabilitado. &ldquo;En 2021 levantaron la prohibici&oacute;n para viajar y dos meses despu&eacute;s recib&iacute; una llamada del palacio [presidencial]; me dijeron que cuando el primer ministro me convocara, ten&iacute;a que aceptar su propuesta, porque el presidente quer&iacute;a que fuera ministro de Comercio Interior y Protecci&oacute;n de los Consumidores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Salem dice que acept&oacute; porque &ldquo;quer&iacute;a hacer algo por el pa&iacute;s&rdquo;, al igual que lo hab&iacute;a hecho en los dos a&ntilde;os que estuvo al frente del Ministerio de Telecomunicaciones, agrega, detallando las mejoras de las infraestructuras y del mercado de telefon&iacute;a m&oacute;vil. Dice estar orgulloso de su trabajo, tanto en el periodo de 2006-2007 como en 2021-2023, y presume de tener un historial intachable, aunque en la primera etapa fue cesado y acusado de corrupci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Sabía que el presidente no iba a tomar represalias contra mí. Yo realmente le gustaba y en el plano personal no iba a hacerme daño</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando regres&eacute;, sab&iacute;a que el presidente no iba a tomar represalias contra m&iacute;. Yo realmente le gustaba. En el plano personal, no iba a hacerme da&ntilde;o. Yo sab&iacute;a que los que pod&iacute;an hacerme da&ntilde;o eran los servicios de inteligencia, pero no me import&oacute;&rdquo;, dice. Su nombramiento como ministro le cost&oacute; la inclusi&oacute;n en noviembre de 2021 en la lista de <a href="https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?uri=uriserv%3AOJ.LI.2021.402.01.0001.01.ENG&amp;toc=OJ%3AL%3A2021%3A402I%3ATOC" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">personas sancionadas por la Uni&oacute;n Europea</a> en relaci&oacute;n con la represi&oacute;n violenta del r&eacute;gimen sirio &ndash;unas sanciones que siguen vigentes en estos momentos&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo estaba en contra de la guerra, pero cre&iacute;a que pod&iacute;a hacer algo por el pueblo&rdquo;, dice Salem en referencia a su participaci&oacute;n en el Gobierno despu&eacute;s de una d&eacute;cada de guerra civil y m&aacute;s de medio mill&oacute;n de muertos, seg&uacute;n c&aacute;lculos de la ONU de 2021. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; opciones ten&iacute;a? Abandonar Siria, mi casa y todo lo dem&aacute;s, irme a otro pa&iacute;s y hacer ruido como han hecho otros, &iquest;qu&eacute; han logrado? Una segunda opci&oacute;n era luchar y, una tercera, no involucrarme. Estar en el Gobierno me permiti&oacute; hacer cosas por la gente sin que nadie lo supiera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, el exasesor de Al Asad dice tener dudas sobre si el presidente estaba al corriente de las brutalidades que ocurr&iacute;an en las c&aacute;rceles sirias, como la de Sednaya, la m&aacute;s conocida por las torturas y horrores que ten&iacute;an lugar entre sus paredes. &ldquo;Quiz&aacute;s al principio no lo sab&iacute;a, pero, a partir de un determinado momento, tuvo que saberlo todo&rdquo;, reflexiona.
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                Amr Salem durante su entrevista con elDiario.es en la capital siria.                            </span>
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        Aparte de las desapariciones, torturas, asesinatos, etc. a manos de sus hombres, la corrupci&oacute;n estaba muy extendida a todos los niveles en las instituciones. &ldquo;Siempre cre&iacute; que no era parte de la corrupci&oacute;n, pero varios meses antes de irme del Ministerio [de Comercio Interior] me convenc&iacute; de que era un corrupto&rdquo;, admite el exministro, que durante su mandato escribi&oacute; varios informes sobre casos de corrupci&oacute;n &ldquo;muy grandes&rdquo; en sectores relacionados con su Ministerio, pero que no depend&iacute;an de &eacute;l directamente, seg&uacute;n su relato. 
    </p><p class="article-text">
        Esos informes los present&oacute; a la Presidencia, a trav&eacute;s de los secretarios personales de Al Asad, que le recomendaron que no lo hiciera. No sabe si llegaron a manos de Al Asad, pero, si lo hicieron, ninguna medida fue tomada. Despu&eacute;s de enviar uno de esos informes, un destacado empresario sirio que produc&iacute;a fertilizantes fue a su oficina y trat&oacute; de sobornarlo, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Salem cree que la corrupci&oacute;n no ayud&oacute; al dictador a mantenerse en el poder, sino que, al final, se volvi&oacute; en su contra. &ldquo;Cuando el r&eacute;gimen cay&oacute;, no hubo combates, no fue una liberaci&oacute;n. La pobreza hizo que cayera, la pobreza entre la poblaci&oacute;n y entre los militares, incluso entre las guardias republicanas&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pobreza entre la población y entre los militares hizo que el régimen cayera</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El exasesor dice que se siente traicionado por Al Asad y por eso no ha intentado ponerse en contacto con &eacute;l desde que huy&oacute; del pa&iacute;s. &ldquo;Me traicion&oacute; todo el tiempo, hasta el final: &iquest;por qu&eacute; no luch&oacute;, por qu&eacute; eligi&oacute; esta v&iacute;a?&rdquo;, se pregunta disgustado. &ldquo;Si hubiera estado en su lugar, habr&iacute;a preferido quedarme y morir en mi pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a las nuevas autoridades del pa&iacute;s, lideradas por el grupo islamista Hayat Tahrir al Sham (antigua filial siria de Al Qaeda), dice sentirse seguro. &ldquo;Dos d&iacute;as despu&eacute;s del colapso [del r&eacute;gimen], mandaron a alguien a visitarme solo para decirme que saben quien soy y conocen mi historial y que no tengo nada que temer&rdquo;. Pero Salem agrega que no ten&iacute;a miedo cuando los opositores armados irrumpieron en Damasco porque la gente no tiene &ldquo;nada de lo que vengarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No quiero ocupar ning&uacute;n cargo en la nueva administraci&oacute;n, eso se termin&oacute; para m&iacute;. Pero si veo que est&aacute;n haciendo algo mal o que las cosas se pueden hacer de otra manera, lo dir&eacute;&rdquo;, afirma convencido de que su experiencia y conocimiento pueden ser &uacute;tiles.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espero poder reunirme con el se&ntilde;or [Ahmad] Al Sharaa pronto&rdquo;, agrega, en referencia al nuevo hombre fuerte de Siria, que ha ocupado la jefatura del Estado despu&eacute;s de haber liderado la ofensiva militar rebelde contra Al Asad. &ldquo;Temo que los nuevos medios, que se han reconvertido, lo conviertan en un dios. Cuando le vea, le voy a aconsejar que tenga cuidado con la fama&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/amr-salem-exministro-exasesor-bashar-asad-traiciono_128_11961062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jan 2025 20:48:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amr Salem, exministro y exasesor de Al Asad: "Bashar es un criminal de guerra"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Bashar Al Asad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los sirios de la frontera con Israel, ante el avance de sus tropas: “No nos vamos a ir de nuestras casas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/sirios-viven-frontera-israel-avance-tropas-no-casas_1_11957713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc60625b-d80f-485f-bdbd-0fbf16af6c79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los sirios de la frontera con Israel, ante el avance de sus tropas: “No nos vamos a ir de nuestras casas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Horas después de la caída del régimen de Bashar Al Asad, el ejército israelí penetró en la zona de separación con Siria y expandió su presencia más allá de los Altos del Golán ocupados</p><p class="subtitle">En las ruinas de Yarmuk, el campo de refugiados palestinos en Siria arrasado por la guerra: “El régimen no nos permitía volver”
</p></div><p class="article-text">
        Los habitantes de Jan Arnaba saben que en cualquier momento los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/impacto-cambio-regimen-siria-respaldado-eeuu-israel-turquia_129_11901393.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanques israel&iacute;es pueden entrar a esta localidad siria</a> situada junto a la zona de separaci&oacute;n entre su pa&iacute;s e Israel. Tras la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Bashar Al Asad, el pasado 8 de diciembre, las tropas israel&iacute;es aprovecharon la retirada de las sirias de su lado de la frontera para expandir su presencia m&aacute;s all&aacute; de los Altos del Gol&aacute;n (anexionados por Israel).
    </p><p class="article-text">
        El ej&eacute;rcito hebreo no solo ha penetrado en la zona desmilitarizada &ndash;seg&uacute;n un acuerdo entre los dos pa&iacute;ses que data de 1974&ndash;, sino que ha ocupado varios pueblos sirios situados en esta franja de tierra que hab&iacute;a permanecido en una tensa paz desde los a&ntilde;os 70.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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			<p class="g-pstyle0">Israel expande su presencia en territorio sirio</p>
			<p class="g-pstyle0">y ocupa varias localidades</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_10 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:12.489%;margin-top:-7px;left:50.0031%;margin-left:-15px;width:30px;">
			<p class="g-pstyle1">N</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_10 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:14.8366%;margin-top:-7px;left:49.9629%;margin-left:-24.5px;width:49px;">
			<p class="g-pstyle1">10 km</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:24.4576%;margin-top:-9.2px;left:74.2603%;width:57px;">
			<p class="g-pstyle2">SIRIA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:27.9149%;margin-top:-7.6px;left:69.4158%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle3">Damasco</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:45.7353%;margin-top:-7.6px;left:48.3745%;margin-left:-41.5px;width:83px;">
			<p class="g-pstyle4">Jan Arnaba</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:48.403%;margin-top:-7.6px;left:39.7684%;margin-left:-37.5px;width:75px;">
			<p class="g-pstyle4">Hamidiya</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:48.6023%;margin-top:-7.5px;left:4.7485%;width:61px;">
			<p class="g-pstyle5">LÍBANO</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-ai2html-settings g-aiAbs g-aiPointText" style="top:56.3777%;margin-top:-31.3px;left:31.3097%;margin-left:-37px;width:74px;">
			<p class="g-pstyle6">Altos del</p>
			<p class="g-pstyle6">Golán</p>
			<p class="g-pstyle6">ocupados</p>
			<p class="g-pstyle6">por Israel</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-ai2html-settings g-aiAbs g-aiPointText" style="top:56.3474%;margin-top:-7px;left:4.7485%;width:58px;">
			<p class="g-pstyle5">ISRAEL</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-ai2html-settings g-aiAbs g-aiPointText" style="top:76.4086%;margin-top:-7px;left:32.069%;width:73px;">
			<p class="g-pstyle5">JORDANIA</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.981%;margin-top:-7.5px;left:0.1254%;width:234px;">
			<p class="g-pstyle7">gráfico: ignacio sánchez. FUENTE: BBC</p>
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	</div>

	<!-- Artboard: M -->
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		<div id="g-ai1-1" class="g-ai2html-settings g-aiAbs g-aiPointText" style="top:7.1367%;margin-top:-22.7px;left:0%;width:370px;">
			<p class="g-pstyle0">Israel expande su presencia en territorio</p>
			<p class="g-pstyle0">sirio y ocupa varias localidades</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_10 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:14.9958%;margin-top:-7px;left:50.0054%;margin-left:-15px;width:30px;">
			<p class="g-pstyle1">N</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_10 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:17.8146%;margin-top:-7px;left:49.9341%;margin-left:-24.5px;width:49px;">
			<p class="g-pstyle1">10 km</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-ai2html-settings g-aiAbs g-aiPointText" style="top:26.9324%;margin-top:-9.2px;left:87.0109%;width:57px;">
			<p class="g-pstyle2">SIRIA</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:29.8024%;margin-top:-7.6px;left:91.3656%;margin-left:-35px;width:70px;">
			<p class="g-pstyle3">Damasco</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:35.6794%;margin-top:-7.5px;left:9.1113%;width:61px;">
			<p class="g-pstyle4">LÍBANO</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle5">Jan Arnaba</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_14 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:53.6341%;margin-top:-7.6px;left:46.8785%;margin-left:-37.5px;width:75px;">
			<p class="g-pstyle5">Hamidiya</p>
		</div>
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			<p class="g-pstyle4">ISRAEL</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-ai2html-settings g-aiAbs g-aiPointText" style="top:63.7221%;margin-top:-31.3px;left:34.1669%;margin-left:-37px;width:74px;">
			<p class="g-pstyle6">Altos del</p>
			<p class="g-pstyle6">Golán</p>
			<p class="g-pstyle6">ocupados</p>
			<p class="g-pstyle6">por Israel</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-ai2html-settings g-aiAbs g-aiPointText" style="top:85.2112%;margin-top:-7px;left:31.8037%;width:73px;">
			<p class="g-pstyle4">JORDANIA</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_2 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.8994%;margin-top:-7.5px;left:0.4183%;width:234px;">
			<p class="g-pstyle7">gráfico: ignacio sánchez. FUENTE: BBC</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2025-01-10 16:45 -->
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No ha llegado a&uacute;n el turno de Jan Arnaba, avanzan poco a poco, pero hay mucha preocupaci&oacute;n&rdquo;, dice a elDiario.es Hassan Al Jubbi, un residente de la localidad situada en la provincia de Quneitra, al sur de Damasco y a los pies del monte Herm&oacute;n, tambi&eacute;n muy codiciado por su posici&oacute;n estrat&eacute;gica a m&aacute;s de 2.000 metros de altura entre Siria, L&iacute;bano y el territorio ocupado por Israel. Sus tropas tambi&eacute;n conquistaron un puesto de observaci&oacute;n sirio en la cumbre de la monta&ntilde;a, cuando los uniformados del r&eacute;gimen lo abandonaron y huyeron ante el colapso de sus filas y del r&eacute;gimen, debido al avance de los insurgentes desde el norte del pa&iacute;s hacia la capital.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Puesto de observación en lo alto del monte Hermón conquistado por Israel tras la retirada de las tropas siria el 8 de diciembre de 2024."
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                Puesto de observación en lo alto del monte Hermón conquistado por Israel tras la retirada de las tropas siria el 8 de diciembre de 2024.                            </span>
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        &ldquo;No nos vamos a ir de nuestras casas, aunque entren a Jan Arnaba&rdquo;, afirma Al Jubbi, en el jard&iacute;n de su vivienda, rodeado de los olivos que &eacute;l mismo cultiva y desde donde se puede ver el Monte Herm&oacute;n. &ldquo;No podemos dejar nuestras casas, nuestras tierras y nuestro ganado, &iquest;de qu&eacute; vamos a vivir?&rdquo;, agrega el hombre de 50 a&ntilde;os, padre de cinco hijos, que recibe un &iacute;nfimo salario como funcionario local. 
    </p><h2 class="article-text">La nueva Siria, un pa&iacute;s sin ej&eacute;rcito</h2><p class="article-text">
        Al Jubbi entiende los motivos de Israel para entrar y ocupar m&aacute;s territorio sirio &ndash;esto es, crear una &lsquo;zona de contenci&oacute;n&rsquo; junto a su frontera&ndash;, en estos momentos de incertidumbre tras la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Al Asad y la toma de poder de los islamistas en Damasco. Pero este sirio de mirada profunda y honesta dice que los habitantes del &aacute;rea no van a aceptar la presencia israel&iacute; a largo plazo: &ldquo;No tenemos a&uacute;n un ej&eacute;rcito, pero vamos a crear una resistencia popular contra Israel&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Se refiere a las nuevas autoridades sirias, que a&uacute;n no disponen de unas fuerzas armadas regulares, aunque a su servicio se encuentran los combatientes del grupo Hayat Tahrir al Sham (HTS), que lider&oacute; la ofensiva contra el r&eacute;gimen entre finales de noviembre y principios de diciembre pasados, hasta conquistar la capital, donde el grupo encabeza el Gobierno interino y su l&iacute;der, Ahmad Al Sharaa, se ha convertido en el nuevo hombre fuerte de Siria.
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                    alt="Hassan Al Jubbi en su terreno situado a las afueras de Jan Arnaba y a los pies del monte Hermón, próximo a la frontera israelí, el 9 de enero de 2025."
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            <span class="title">
                Hassan Al Jubbi en su terreno situado a las afueras de Jan Arnaba y a los pies del monte Hermón, próximo a la frontera israelí, el 9 de enero de 2025.                            </span>
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        &ldquo;La gente cree que Israel puede llegar hasta Damasco&rdquo;, dice Al Jubbi, admitiendo que el actual Gobierno sirio es d&eacute;bil y no puede hacer frente a Israel. Desde el Ejecutivo interino, no han hecho declaraciones amenazantes respecto a Israel e, incluso, el ministro de Exteriores, Asaad Al Shabani, se ha mostrado abierto a negociar en el futuro con el Estado hebreo.
    </p><p class="article-text">
        De momento, en Jan Arnaba las autoridades locales designadas por el nuevo liderazgo en Damasco tienen otras prioridades. El reci&eacute;n estrenado alcalde, Mohamed Sayed, explica a elDiario.es que est&aacute;n registrando a los residentes y desplazados que se encuentran en la localidad (la m&aacute;s grande de la provincia de Quneitra) para crear un censo y empezar a repartir ayudas a quien las necesita. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Casi todo el mundo va a necesitar apoyo porque la mayor&iacute;a vive bajo el umbral de la pobreza, antes la poblaci&oacute;n no recib&iacute;a nada del Gobierno&rdquo; de Al Asad, explica. Detalla que, entre otras cosas, faltaban semillas o herramientas para la agricultura, al mismo tiempo que una buena parte de las tierras quedaron sin cultivar a lo largo de los casi 14 a&ntilde;os de guerra civil, desde 2011 hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Sayed, en Jan Arnaba hay desplazados de los pueblos de los alrededores, incluidos algunos a los que ha entrado recientemente Israel, como Al Qahtaniya, Al Hamidiya y Al Rafid. La mayor&iacute;a de sus habitantes se marcharon en diciembre, pero han podido regresar a sus hogares recientemente, a pesar de que las tropas israel&iacute;es siguen presentes y los servicios b&aacute;sicos no funcionan, explica el alcalde.
    </p><p class="article-text">
        En general, el suministro de agua y electricidad no es bueno en la mayor&iacute;a de Siria, y este es uno de los muchos retos del Gobierno interino, por encima de defender las fronteras o determinar su postura frente a Israel. Las relaciones exteriores pueden esperar hasta que haya luz y agua corriente y comida suficiente para saciar a los ciudadanos sirios.
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                    alt="Aysha Jalil, desplazada de Hama residente en Jan Arnaba, afirma no tener miedo de los israelíes."
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            <span class="title">
                Aysha Jalil, desplazada de Hama residente en Jan Arnaba, afirma no tener miedo de los israelíes.                            </span>
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        Aysha Jalil es una de las muchas personas que han acudido a registrarse para poder recibir ayudas de la nueva administraci&oacute;n. La mujer de 65 a&ntilde;os sonr&iacute;e y habla pausadamente, y espera que la ayuden, ya que su marido muri&oacute;, dos de sus hijos est&aacute;n en otra zona del pa&iacute;s y sus tres hijas son viudas. No hay pr&aacute;cticamente ninguna familia en Siria que no haya perdido alg&uacute;n ser querido.
    </p><p class="article-text">
        Jalil procede de la provincia de Hama, pero se desplaz&oacute; a Quneitra cuando empez&oacute; la revuelta contra el r&eacute;gimen de Al Asad en 2011. Afirma a este peri&oacute;dico que no teme a los israel&iacute;es: &ldquo;No les tuve miedo en 1973 y no lo voy a tener ahora&rdquo;, dice rememorando <a href="https://www.eldiario.es/internacional/historia-conflicto-israel-hamas-hitos-pasados-determinan-presente_1_10621028.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la guerra de ese a&ntilde;o, conocida como la de Yom Kippur</a>, en la que Siria particip&oacute; junto a otros pa&iacute;ses &aacute;rabes vecinos en contra de Israel &ndash;pero tras la cual no pudo recuperar los Altos del Gol&aacute;n ocupados en 1967 por las tropas hebreas&ndash;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Mediaci&oacute;n internacional&rdquo; entre Damasco e Israel</h2><p class="article-text">
        Los habitantes originarios de esta regi&oacute;n est&aacute;n acostumbrados a tratar con Israel, pa&iacute;s con el que Siria sigue formalmente en guerra. Ali Zeitun, de 63 a&ntilde;os, ocupa el cargo de <em>mujtar </em>y se encarga de la zona occidental de Jan Arnaba. Dice a elDiario.es que las autoridades locales no pueden hacer nada frente a Israel, pero que saben que el asunto se est&aacute; tratando a un nivel m&aacute;s alto. &ldquo;Nos han dicho que est&aacute;n resolviendo la cuesti&oacute;n a trav&eacute;s de la mediaci&oacute;n internacional&rdquo;, asegura, sin ofrecer m&aacute;s detalles. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l y otros hombres mayores de la localidad lanzaron una iniciativa para tratar de apaciguar los &aacute;nimos y que las tropas israel&iacute;es no tuvieran un pretexto para seguir presentes e, incluso, seguir avanzando en territorio sirio. &ldquo;Formamos un comit&eacute; y llamamos a todos los j&oacute;venes a entregar las armas. Nos las entregaron e Israel pidi&oacute; que se las di&eacute;ramos, pero rechazamos. Esperamos hasta que las nuevas autoridades estuvieran instaladas aqu&iacute; y se las dimos&rdquo;, explica, y agrega: &ldquo;Esta es nuestra tierra y no queremos entregar las armas a nadie que no sean nuestras autoridades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Zeitun revela que, en un primer momento, los israel&iacute;es pidieron s&oacute;lo las armas pesadas, pero el comit&eacute; tem&iacute;a que acabaran exigiendo la entrega de todas. Llegaron a un acuerdo a trav&eacute;s de algunos intermediarios para que Israel supervisara la entrega de armas con drones y, de esta forma, disipar sus temores respecto a la seguridad de la frontera. &ldquo;Desde que las armas fueron entregadas, no ha pasado nada&rdquo;, lamenta Zeitun, en referencia a que las tropas y tanques contin&uacute;an en sus posiciones en suelo sirio.
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                    alt="Hombres armados afiliados a las nuevas autoridades sirias en el centro de Jan Arnaba, el 9 de enero de 2015."
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            <span class="title">
                Hombres armados afiliados a las nuevas autoridades sirias en el centro de Jan Arnaba, el 9 de enero de 2015.                            </span>
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        &ldquo;Hay preocupaci&oacute;n entre la gente pero, al mismo tiempo, est&aacute; tranquila porque percibe que el Gobierno mantiene contactos con Israel a trav&eacute;s de la mediaci&oacute;n internacional&rdquo;, afirma. Zeitun agrega que la gente est&aacute; feliz desde la ca&iacute;da del r&eacute;gimen pero, aqu&iacute; en Quneitra, la alegr&iacute;a no es absoluta debido a la amenaza de Israel. &ldquo;Estamos todos esperando a que llegue un nuevo gobernador, porque las tropas israel&iacute;es est&aacute;n ocupando la sede de la gobernaci&oacute;n de Quneitra&rdquo;, lamenta. 
    </p><p class="article-text">
        El hombre, que recibe a este peri&oacute;dico en un peque&ntilde;o y humilde despacho, considera que es importante que haya tropas sirias desplegadas en la frontera y que las israel&iacute;es regresen a sus posiciones anteriores, pero es muy pronto para que eso ocurra. &ldquo;Israel ha asegurado, a trav&eacute;s de la mediaci&oacute;n internacional, que cuando haya un nuevo gobierno y seguridad [en Siria], se retirar&aacute;&rdquo;, dice con optimismo.
    </p><p class="article-text">
        Menos esperanzados est&aacute;n los residentes de las localidades que han sido ocupadas por Israel en el pasado mes, como Al Hamidiya. Mohanad, de 20 a&ntilde;os, y Ashraf, de 25, son dos j&oacute;venes de ese pueblo, que se encuentra actualmente sitiado. Cuentan a elDiario.es que los habitantes solo pueden salir algunas horas al d&iacute;a y venir a Jan Arnaba a comprar comida o a hacer recados, trabajar, estudiar; pero no pueden emplear la carretera principal, en la que un tanque israel&iacute; impide el paso en ambas direcciones. Tienen que ir a trav&eacute;s de carreteras secundarias y los campos, y afirman que eso har&aacute;n cuando vuelvan a empezar las clases en la universidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace 15 d&iacute;as irrumpieron en Al Hamidiya y nos interrogaron. Nos dijeron que su presencia era temporal, pero no estamos seguros&rdquo;, dice Mohanad. Ambos estudiantes tuvieron que abandonar sus casas una semana y, desde que regresaron, viven bajo ocupaci&oacute;n. &ldquo;Nos fuimos una semana en diciembre, en cualquier momento nos pueden volver a echar&rdquo;, dice Ashraf desconsolado. &ldquo;Estuvimos 20 d&iacute;as sin agua, porque cortaron el suministro general, cerca de la gobernaci&oacute;n&rdquo;, agrega. Mohanad expresa su frustraci&oacute;n e impotencia ante la presencia de Israel: &ldquo;Es imposible resistir, no tenemos fuerza. &iquest;C&oacute;mo podemos enfrentarnos a los tanques?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/sirios-viven-frontera-israel-avance-tropas-no-casas_1_11957713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jan 2025 20:17:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los sirios de la frontera con Israel, ante el avance de sus tropas: “No nos vamos a ir de nuestras casas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Israel,Conflicto Palestina-Israel,Bashar Al Asad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En las ruinas de Yarmuk, el campo de refugiados palestinos en Siria arrasado por la guerra: “El régimen no nos permitía volver”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ruinas-yarmuk-campo-refugiados-palestinos-siria-arrasado-guerra-regimen-no-permitia-volver_1_11953654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c884c788-2a6a-4d5f-a995-d317e0a750ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En las ruinas de Yarmuk, el campo de refugiados palestinos en Siria arrasado por la guerra: “El régimen no nos permitía volver”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante los casi 14 años de conflicto en Siria, los palestinos han sufrido la violencia, la pobreza y la persecución, al igual que los sirios, en una situación de extrema vulnerabilidad</p><p class="subtitle">Siria, destrozada tras 13 años de conflicto: “La reconstrucción tiene que ser no sólo material, sino espiritual”</p></div><p class="article-text">
        El campo de refugiados de Al Yarmuk, en el sur de Damasco, podr&iacute;a ser uno de los varios campos de Gaza: la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/siria-destrozada-13-anos-conflicto-reconstruccion-no-material-espiritual_1_11949817.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">devastaci&oacute;n y la miseria</a> de su poblaci&oacute;n son similares a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/israel-no-da-respiro-poblacion-gaza-dilatan-negociaciones-alto-fuego_1_11929096.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las de la Franja,</a> con la diferencia de que hace tiempo que los palestinos refugiados en Siria no sufren los ataques y los combates en sus carnes.
    </p><p class="article-text">
        Al Yarmuk fue ampliamente destruido en 2018, en una ofensiva de las fuerzas del r&eacute;gimen sirio para expulsar a los grupos armados que tomaron el control de parte del campo, entre los que estaba el yihadista Estado Isl&aacute;mico. La aviaci&oacute;n rusa, en apoyo del Ej&eacute;rcito sirio, bombarde&oacute; Al Yarmuk repetidamente. La mayor&iacute;a de sus residentes se marcharon y se ubicaron en otros campos m&aacute;s peque&ntilde;os en Siria, y s&oacute;lo a&ntilde;os despu&eacute;s empezaron a volver al que hab&iacute;a sido el mayor recinto de todo el pa&iacute;s, con una poblaci&oacute;n de m&aacute;s de 150.000 personas y una extensi&oacute;n superior a dos kil&oacute;metros cuadrados.
    </p><p class="article-text">
        Hayat Mohamed naci&oacute; en Siria, adonde huyeron sus padres tras la creaci&oacute;n del Estado de Israel en 1948 y la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) les ofreci&oacute; alojamiento en Al Yarmuk cuando fue construido en 1957. D&eacute;cadas despu&eacute;s tuvo que marcharse por los ataques a&eacute;reos y de artiller&iacute;a, los combates y un f&eacute;rreo cerco militar. La anciana regres&oacute; a su hogar hace cuatro a&ntilde;os, pero dice que a&uacute;n no ha podido reconstruir la casa, en la que vive con su hijo, la esposa de este y sus hijos. Antes, hab&iacute;an estado en el campo de Al Yaramana, en las afueras de Damasco, pero el alquiler era caro, lamenta, y decidi&oacute; volver a Al Yarmuk, a pesar de la destrucci&oacute;n y la falta de servicios que a&uacute;n persisten a d&iacute;a de hoy.
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                    alt="El campo de refugiados de Al Yarmuk, en el sur de Damasco, fue ampliamente destruido en 2018."
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            <span class="title">
                El campo de refugiados de Al Yarmuk, en el sur de Damasco, fue ampliamente destruido en 2018.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Cuenta a elDiario.es que dos de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/buscar-sola-padre-desaparecido-regimen-asad-no-creere-muerte-ver-cuerpo_1_11925215.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus hijos desaparecieron</a> en 2012, cuando la revuelta popular siria se torn&oacute; un conflicto armado y muchos hombres fueron detenidos de forma arbitraria por sospechas de que simpatizaban o colaboraban con la oposici&oacute;n al r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya no tengo nada, perd&iacute; a mis hijos, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s puede pasar?&rdquo;, se pregunta Mohamed con una desesperanza calmada. &ldquo;&iquest;Ad&oacute;nde puedo ir? Me quedar&eacute; aqu&iacute; hasta que dios quiera&rdquo;, afirma la mujer, resignada a acabar sus d&iacute;as en Al Yarmuk.
    </p><p class="article-text">
        Otrora un destacado barrio comercial de Damasco, adonde acud&iacute;an muchos sirios a comprar por la variedad de mercanc&iacute;as a precios asequibles, ahora son pocos los negocios que mantienen su actividad. Ahmad Al Shagury reabri&oacute; en 2022 su helader&iacute;a, despu&eacute;s de una d&eacute;cada cerrada, y la reconvirti&oacute; en una tienda de falafel, el desayuno m&aacute;s barato y cal&oacute;rico que se pueden permitir los pocos vecinos del campo que han regresado en los pasados a&ntilde;os. Seg&uacute;n la UNRWA, unas 2.400 familias viv&iacute;an en Al Yarmuk en septiembre de 2024. La organizaci&oacute;n calcula que en toda Siria quedaban en 2023 unos 430.000 refugiados palestinos, despu&eacute;s de 12 a&ntilde;os de guerra civil, y que el 60% de ellos se hab&iacute;a visto desplazado al menos una vez.
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            <span class="title">
                La entrada del campo de refugiados de Al Yarmuk, en el sur de Damasco, sin presencia de seguridad el 8 de enero de 2025.                            </span>
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        Al Shagury, un sirio de 47 a&ntilde;os, afirma a este peri&oacute;dico que la situaci&oacute;n ha cambiado radicalmente desde la ca&iacute;da <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/doctor-dictador-brutal-auge-caida-bashar-asad-siria_1_11884934.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del r&eacute;gimen de Bashar Al Asad</a> el 8 de diciembre pasado. Las entradas de Al Yarmuk ya no est&aacute;n custodiadas por los uniformados y las mercanc&iacute;as pueden entrar sin problemas y sin necesidad de pagar sobornos. <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/lugar-adonde-peligroso-retorno-sirios-huyen-ataques-israel-libano_1_11774910.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Hay mucha gente que ha vuelto</a> en este mes&rdquo;, afirma Al Shagury delante de su tienda, en la que hacen cola varias personas para comprar falafel. &ldquo;Ahora la gente puede rehabilitar sus casas y sus comercios&rdquo;, agrega el hombre, mostr&aacute;ndose optimista sobre el futuro del campo que tambi&eacute;n le ha acogido a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Samer Yalbut no ha querido esperar demasiado y, desde el d&iacute;a despu&eacute;s de la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bashar-assad-familia-moscu-recibir-asilo-parte-rusia-motivos-humanitarios_1_11885022.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huida del dictador a Rusia,</a> ha estado trabajando para reconstruir su casa familiar. &ldquo;Antes no pod&iacute;amos volver a nuestra casa, porque el r&eacute;gimen no lo permit&iacute;a&rdquo;, explica a elDiario.es frente a un edificio de dos plantas muy da&ntilde;ado. Agrega que necesitaba el visto bueno de un departamento gubernamental dedicado a los asuntos de los refugiados palestinos, que nunca obtuvo, y que en esa zona del campo hab&iacute;a presencia iran&iacute;.
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            <span class="title">
                Samer Yalbut está rehabilitando su casa en el campo de Al Yarmuk, al que volvió desde la caída del régimen el 8 de diciembre de 2024.                            </span>
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        El palestino se siente orgulloso del trabajo que ha hecho en estas cuatro semanas con sus propias manos. &ldquo;He arreglado una habitaci&oacute;n para poder vivir, poco a poco ir&eacute; arreglando el resto&rdquo;, dice, mostrando la &uacute;nica estancia habitable en la primera planta. En cuanto sea posible, traer&aacute; a su familia. Tambi&eacute;n quiere reconstruir el taller de coches en el que antes trabajaba debajo de su vivienda, un oficio al que ha seguido dedic&aacute;ndose en este tiempo fuera de Al Yarmuk.
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo no cuenta con suministro el&eacute;ctrico ni agua corriente, pero afirma que es mejor que vivir de alquiler. &ldquo;Antes pagaba un alquiler, pero no quiero vivir a merced de los arrendatarios, cada pocos meses nos sub&iacute;an el alquiler y nos amenazaban con echarnos. Este es mi hogar y quiero vivir aqu&iacute;&rdquo;, dice el refugiado, nacido en Siria de una familia que se vio forzada a abandonar Palestina en 1948.
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                    alt="La casa que Yalbut está rehabilitando con sus propias manos en el campamento de refugiados palestinos de Al Yarmuk."
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            <span class="title">
                La casa que Yalbut está rehabilitando con sus propias manos en el campamento de refugiados palestinos de Al Yarmuk.                            </span>
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        Resulta dif&iacute;cil imaginar la vida diaria de Yalbut en esta zona devastada y deprimida, que a&uacute;n conserva las huellas de los peores d&iacute;as de violencia de los que fue testigo Al Yarmuk. Lo que queda de su vivienda se encuentra en la calle 30, que fue el frente de batalla entre las fuerzas del r&eacute;gimen, apoyadas por milicias palestinas, y los terroristas del grupo Estado Isl&aacute;mico y otros radicales. La amplia calle est&aacute; desierta y los edificios a ambos lados est&aacute;n destrozados, algunos reducidos a escombros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El campo necesita una reconstrucci&oacute;n masiva&rdquo;, afirma Juliette Touma, directora de comunicaci&oacute;n de UNRWA para Oriente Medio. &ldquo;En los pasados a&ntilde;os, las personas han empezado a volver lentamente a Al Yarmuk. Ahora estamos viendo m&aacute;s personas que vuelven y se reencuentran con sus familias&rdquo;, agrega. Touma explica que antes de la ca&iacute;da del r&eacute;gimen, la agencia de la ONU hab&iacute;a empezado a reparar y pintar algunas de sus instalaciones, como una escuela y una cl&iacute;nica; pero tras el colapso del Gobierno de Al Asad, UNRWA no ha continuado con esa labor. &ldquo;La gente de Al Yarmuk han padecido un sufrimiento inmenso y atrocidades inconcebibles, y traumas. Tambi&eacute;n es necesario reparar el tejido social y pasar p&aacute;gina&rdquo;, opina la directora de comunicaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Edificios destrozados por los combates y bombardeos en el campo de refugiados palestinos de Al Yarmuk.                            </span>
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        Ese sufrimiento y atrocidades son comunes a otros campos de refugiados palestinos, ya que estos eran v&iacute;ctimas de la violencia y la pobreza causada por la guerra civil, al igual que los sirios, pero se encontraban en una situaci&oacute;n de desamparo absoluto. Varios habitantes del campo de Yaramana &ndash;tambi&eacute;n llamado de los m&aacute;rtires porque hay un cementerio donde han sido enterrados combatientes de las facciones palestinas&ndash; relatan sus horribles experiencias a manos de las fuerzas de seguridad y bandas del r&eacute;gimen de Al Asad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El que sal&iacute;a del campo, no sab&iacute;a si iba a volver&rdquo;, dice Ahmed Saleh, que fue arrestado en un puesto de control en 2015, detenido durante cien d&iacute;as y torturado. Asegura a elDiario.es que le golpearon con una tuber&iacute;a de pl&aacute;stico y emplearon otros m&eacute;todos de tortura, y que con &eacute;l hab&iacute;a cientos de personas que sufrieron los mismos abusos. Afirma que son miles los palestinos que fueron arrestados durante los casi 14 a&ntilde;os de guerra civil en Siria y que siguen desaparecidos a d&iacute;a de hoy. Si para los ciudadanos sirios era arriesgado buscar a sus seres queridos desaparecidos a manos del r&eacute;gimen, los refugiados palestinos ten&iacute;an a&uacute;n m&aacute;s miedo y menos posibilidades de encontrarlos.
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                Ahmed Saled, un refugiado palestino del campo de Al Yaramana, en el sur de Damasco.                            </span>
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        Halima Hammud, una mujer de 34 a&ntilde;os, cuenta que su marido Mahmud lleva desaparecido desde 2013, cuando se lo llevaron en un puesto de control del r&eacute;gimen, uno de los muchos que hab&iacute;a en los alrededores de los campos de refugiados palestinos. En ese momento, la hija de ambos ten&iacute;a apenas dos meses y no ha podido conocer a su padre. Hammud fue informada de que su esposo estaba muerto: &ldquo;Mandaron una lista con los nombres de los palestinos fallecidos&rdquo;, dice. &ldquo;De todos los palestinos desaparecidos, ninguno ha reaparecido&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        La mujer ha perdido la esperanza de que pueda encontrar a Mahmud con vida, unos 12 a&ntilde;os despu&eacute;s de su detenci&oacute;n, la misma edad que tiene su hija ahora. Pero se muestra esperanzada respecto al futuro en Siria sin Bashar Al Asad: &ldquo;Nos hemos librado de quien convirti&oacute; a nuestros hijos en hu&eacute;rfanos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ruinas-yarmuk-campo-refugiados-palestinos-siria-arrasado-guerra-regimen-no-permitia-volver_1_11953654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jan 2025 20:03:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En las ruinas de Yarmuk, el campo de refugiados palestinos en Siria arrasado por la guerra: “El régimen no nos permitía volver”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Bashar Al Asad,Refugiados,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siria, destrozada tras 13 años de conflicto: “La reconstrucción tiene que ser no sólo material, sino espiritual”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-destrozada-13-anos-conflicto-reconstruccion-no-material-espiritual_1_11949817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71af24e3-d7a6-4e74-a761-265df9e4f600_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109193.jpg" width="6228" height="3503" alt="Siria, destrozada tras 13 años de conflicto: “La reconstrucción tiene que ser no sólo material, sino espiritual”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los suburbios de Damasco todavía se puede ver la destrucción de la guerra y las heridas que dejó: fosas comunes, desaparecidos y otros horrores han salido a la luz tras la caída del presidente Bashar Al Asad</p><p class="subtitle">Un mes después de la caída de Al Asad, Damasco vive una libertad incierta: “Vivíamos en un estado de terror”
</p></div><p class="article-text">
        A media hora en coche del centro de Damasco se encuentra Tadamon, una barriada que a&uacute;n muestra las heridas de la guerra civil que ha destrozado buena parte de los suburbios de la capital siria. En la parte de Tadamon en la que se encontraban los opositores armados, quedan pocos edificios en pie: monta&ntilde;as de escombros y esqueletos de los apartamentos en los que algunas familias malviven como pueden. No hay servicios, ni electricidad ni agua corriente, y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/regimen-asad-colapsa-14-anos-guerra-rebeldes-abren-transicion-politica_1_11885011.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Bashar Al Asad hace un mes</a>, nadie pod&iacute;a reconstruir su casa. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esperamos que las nuevas autoridades mejoren los servicios&rdquo;, dice Mahmud Darra, mientras fuma una pipa de agua en uno de los callejones sin asfaltar de Tadamon, donde &eacute;l y otros hombres m&aacute;s j&oacute;venes se calientan quemando en una peque&ntilde;a estufa basura y restos de madera y pl&aacute;sticos. &ldquo;Esta calle era la l&iacute;nea de fuego, por una lado estaba el Ej&eacute;rcito sirio [de Al Asad] y, por otro, el Ej&eacute;rcito Libre Sirio&rdquo;, rememora el hombre, quien muestra su simpat&iacute;a por el segundo de los grupos que se disputaron el barrio.
    </p><p class="article-text">
        El denominado Ej&eacute;rcito Libre Sirio estaba integrado por militares desertores y a &eacute;l se fueron sumando j&oacute;venes que rechazaban hacer el servicio militar y que se opon&iacute;an al r&eacute;gimen. &ldquo;S&oacute;lo en este callej&oacute;n han muerto entre 2.000 y 3.000 personas, &iexcl;no exagero!&rdquo;, asegura Darra. A su hijo Ammar lo mataron las fuerzas gubernamentales cuando rechaz&oacute; que sus dos hijos se unieran a los &lsquo;shabbiha&rsquo;, bandas de matones a sueldo del r&eacute;gimen sirio. &ldquo;El r&eacute;gimen nos daba un sueldo porque mi hijo era considerado un &lsquo;m&aacute;rtir&rsquo;, pero lo hab&iacute;an matado las mismas bandas del r&eacute;gimen&rdquo; (los m&aacute;rtires era aquellos que hab&iacute;an muerto por proteger la patria, esto es, luchando en el bando gubernamental).
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                    alt="Sacos de arena en la ventana de una vivienda que fue empleada por los combatientes de uno de los dos bandos del conflicto en Tadamon, en el sureste de Damasco."
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            <span class="title">
                Sacos de arena en la ventana de una vivienda que fue empleada por los combatientes de uno de los dos bandos del conflicto en Tadamon, en el sureste de Damasco.                            </span>
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        La de Darra es una de las muchas historias que esconden los callejones de Tadamon, debajo de los cuales todav&iacute;a se cree que hay cuerpos enterrados. En el pasado mes, los vecinos han localizado algunos lugares donde aseguran que hay fosas comunes en las que fueron arrojados opositores y otros residentes del barrio que eran arrestados y fusilados, seg&uacute;n relatan. 
    </p><p class="article-text">
        Darra afirma que se llevaban incluso a los que no ten&iacute;an nada que ver: &ldquo;Los tra&iacute;an aqu&iacute; y les disparaban&rdquo;, dice, se&ntilde;alando un callej&oacute;n cercano en el que los vecinos han trazado el per&iacute;metro de una supuesta fosa com&uacute;n. A partir de un v&iacute;deo que se hizo viral hace unos a&ntilde;os, han reconocido el lugar donde tuvo lugar la llamada &lsquo;masacre de Tadamon&rsquo;, en 2013. Pero esa fue s&oacute;lo una de las tantas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos que se haga justicia y que se descubra la verdad&rdquo;, dice el hombre. &ldquo;Nuestros hijos son los verdaderos m&aacute;rtires, tienen que recibir una compensaci&oacute;n&rdquo;, agrega. Los j&oacute;venes a su alrededor afirman con la cabeza mientras sorben t&eacute; oscuro y azucarado a la espera de que esa anhelada justicia llegue alg&uacute;n d&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Edificios destruidos en el barrio de Tadamon, en el sureste de Damasco, donde aún viven algunas familias."
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                Edificios destruidos en el barrio de Tadamon, en el sureste de Damasco, donde aún viven algunas familias.                            </span>
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        En medio de la destrucci&oacute;n y la miseria, Mahmud Al Mohamad est&aacute; sentado frente a su peque&ntilde;a oficina vac&iacute;a que parece un espejismo en el desierto: una agencia inmobiliaria. Hace unos ocho meses decidi&oacute; volver a abrir para probar suerte, aunque hasta la ca&iacute;da del r&eacute;gimen hace un mes el sector de la construcci&oacute;n estaba pr&aacute;cticamente paralizado. Explica a elDiario.es que ten&iacute;a que pagar sobornos a las autoridades para introducir bloques, cemento u otros materiales, porque la Gobernaci&oacute;n de Damasco hab&iacute;a prohibido construir o reconstruir debido a la peligrosidad, despu&eacute;s de que un edificio da&ntilde;ado por los combates se derrumbara. A d&iacute;a de hoy, algunas familias habitan en esos edificiones medio derruidos y poco seguros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parece que las cosas van a mejor, la gente ha vuelto para ver c&oacute;mo est&aacute;n sus viviendas y quieren regresar&rdquo; a vivir a Tadamon. &ldquo;El nuevo Gobierno ha prometido que va a restablecer los servicios&rdquo;, agrega Al Mohamed, en referencia al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nuevo-gobierno-sirio-echa-andar-damasco-retos-medio-recelos-tendencia-islamista_1_11893611.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ejecutivo interino establecido en Damasco</a> a mediados de diciembre y liderado por el grupo islamista Hayat Tahrir Al Sham (brazo de Al Qaeda en Siria hasta 2016).
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bashar-assad-familia-moscu-recibir-asilo-parte-rusia-motivos-humanitarios_1_11885022.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Desde que el expresidente Bashar Al Asad se marchara a Rusia el 8 de diciembre pasado</a>, la situaci&oacute;n ha mejorado ligeramente gracias a la entrada de m&aacute;s combustible a Siria, pero el suministro el&eacute;ctrico sigue siendo de pocas horas al d&iacute;a y el de agua tampoco es constante. En Tadamon, la basura se apila en las calles y en las aceras porque nadie la recoge, desde que la empresa estatal que lo hac&iacute;a ces&oacute; su trabajo. Las nuevas autoridades tienen otras prioridades y la mejora y reconstrucci&oacute;n de los suburbios de la capital parece una tarea tit&aacute;nica sin ayuda internacional y sin fondos.
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                    alt="Abu Bashir vuelve a inspeccionar los edificios de su propiedad en el barrio de Tadamon, en el sureste de Damasco, el 8 de enero de 2025."
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            <span class="title">
                Abu Bashir vuelve a inspeccionar los edificios de su propiedad en el barrio de Tadamon, en el sureste de Damasco, el 8 de enero de 2025.                            </span>
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        Abu Bashir ha vuelto esta semana a Tadamon para ver en qu&eacute; estado est&aacute;n los edificios de su propiedad. Este agente inmobiliario de Deir Al Zor (noreste) se fue a su provincia natal cuando estall&oacute; el conflicto hace m&aacute;s de 13 a&ntilde;os. &ldquo;El barrio ha cambiado radicalmente&rdquo;, dice a elDiario.es observando con estupor los esqueletos de los edificios de varias plantas de los que sola queda la estructura principal. &ldquo;Hay una gran destrucci&oacute;n, pero, si dios quiere, ser&aacute; mejor en el futuro. Toda la sociedad y sus integrantes vamos a solidarizarnos y cooperar para reconstruir el pa&iacute;s&rdquo;, asegura en referencia a los distintos grupos religiosos y &eacute;tnicos que componen Siria. Y agrega: &ldquo;Tiene que ser una reconstrucci&oacute;n no s&oacute;lo material, sino espiritual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hijos de Abu Bashir se encuentra en Reino Unido, donde ha estudiado ingenier&iacute;a civil, y su padre afirma que ahora va a regresar para reconstruir su pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Eissa Abu Maher no ha querido esperar m&aacute;s: desde que cay&oacute; el r&eacute;gimen hace un mes, est&aacute; trabajando en la peque&ntilde;a tienda de ultramarinos que pretende abrir junto a la que era su vivienda, ahora completamente destruida. Naci&oacute; en Tadamon hace 50 a&ntilde;os, dice orgulloso a este peri&oacute;dico, pero despu&eacute;s de que estallara el conflicto huy&oacute; con su familia a Turqu&iacute;a. Estuvo 11 a&ntilde;os refugiado en el pa&iacute;s vecino y regres&oacute; hace un a&ntilde;o y medio aproximadamente, dejando atr&aacute;s a sus seres queridos. 
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            <span class="title">
                Abu Maher en la puerta de la tienda que pretende reconstruir, junto a su casa destruida, en el barrio damasceno de Tadamon el 8 de enero de 2025.                            </span>
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        &ldquo;Hab&iacute;a visto la destrucci&oacute;n en im&aacute;genes, pero cuando vine me di cuenta de que era de verdad&rdquo;, explica Abu Maher. &ldquo;Es muy triste, despu&eacute;s de 12 o 13 a&ntilde;os, mi vida est&aacute; destrozada y yo no ten&iacute;a nada que ver ni con un bando ni con el otro&rdquo;, lamenta. Ahora duerme en una cama improvisada dentro de la &uacute;nica estancia que queda en pie, en la que quiere reabrir su tienda de ultramarinos, a pesar de que apenas hay servicios en la zona y, por ello, cuenta con un generador el&eacute;ctrico que ocupa gran parte del cuarto donde el hombre trabaja y vive. &ldquo;No tengo esperanzas, pero qui&eacute;n sabe, a largo plazo&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los residentes de Tadamon hacen referencia a las promesas de las nuevas autoridades que, aunque no se han concretado a&uacute;n, ofrecen unas perspectivas m&aacute;s alentadoras de las que exist&iacute;an bajo el anterior r&eacute;gimen, ahogado por las sanciones internacionales. Estados Unidos aprob&oacute; en 2019 la denominada Ley C&eacute;sar, que castigaban a empresas y ciudadanos estadounidenses, y tambi&eacute;n a las compa&ntilde;&iacute;as extranjeras que participaran de alguna forma en la reconstrucci&oacute;n de Siria. 
    </p><p class="article-text">
        En la calle principal de Tadamon &ndash;en la zona que estaba controlada por las fuerzas del expresidente y que, por tanto, no sufri&oacute; una gran devastaci&oacute;n&ndash;, los comercios est&aacute;n abiertos y las mujeres hacen sus compras, el barrio tiene una semblanza de normalidad. Una joven ama de casa con la cabeza cubierta y gafas de sol, muestra una gran sonrisa y afirma que la situaci&oacute;n es mejor desde la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Al Asad. &ldquo;Hay m&aacute;s seguridad, m&aacute;s transporte p&uacute;blico; la electricidad ha mejorado un poco, pero todav&iacute;a se corta&rdquo;, explica Sidra Kresha a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que le hace m&aacute;s feliz es la vuelta a casa de sus hermanos: uno de ellos estuvo nueve a&ntilde;os refugiado en Turqu&iacute;a y acaba de regresar; el otro hab&iacute;a tenido que hacer el servicio militar obligatorio y la familia no hab&iacute;a sabido nada de &eacute;l hasta que el Ej&eacute;rcito sirio colaps&oacute; y todos los soldados abandonaron sus puestos ante el avance de los insurgentes entre finales de noviembre y principios de diciembre pasados.
    </p><p class="article-text">
        Otra mujer de 32 a&ntilde;os se muestra menos confiada. Pertenece a la minor&iacute;a drusa, no lleva el hiyab y no habla tan abiertamente. &ldquo;Hay preocupaci&oacute;n, claro, pero no ha habido incidentes sectarios hasta ahora&rdquo;, afirma Abiir. Ha vivido en el barrio de Tadamon durante toda la guerra, incluso en los momentos m&aacute;s violentos, hasta que las fuerzas gubernamentales se hicieron con el control total de la zona en 2018. &ldquo;Todav&iacute;a la situaci&oacute;n no es estable, los servicios no funcionan bien, pero espero que con el tiempo vaya a mejor&rdquo;.
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                Escombros en la parte más devastada del barrio de Tadamon, en el sureste de Damasco.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/siria-destrozada-13-anos-conflicto-reconstruccion-no-material-espiritual_1_11949817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jan 2025 21:09:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Siria, destrozada tras 13 años de conflicto: “La reconstrucción tiene que ser no sólo material, sino espiritual”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Guerra de Siria,Conflicto en Siria,Bashar Al Asad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un mes después de la huida de Al Asad, Damasco vive una libertad incierta: "Vivíamos en un estado de terror"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mes-despues-huida-asad-damasco-vive-libertad-incierta-viviamos-terror_1_11947098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/703630b0-5a5c-4338-8596-559c3ceb5f12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un mes después de la huida de Al Asad, Damasco vive una libertad incierta: &quot;Vivíamos en un estado de terror&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los habitantes de la capital han vuelto a su rutina tras el cambio de Gobierno y en medio de la incertidumbre por lo que harán las nuevas autoridades encabezadas por islamistas radicales</p><p class="subtitle">“Éramos muertos vivientes”: el regreso como hombre libre a la infame prisión militar siria de Sednaya
</p></div><p class="article-text">
        El tr&aacute;fico es ca&oacute;tico en ausencia de polic&iacute;as en las calles de Damasco y, en medio del ajetreo, se pueden ver las banderas de la nueva Siria (con tres estrellas rojas) en balcones, edificios p&uacute;blicos y comercios. Es la insignia que trajeron los insurgentes desde el noroeste del pa&iacute;s cuando, hace un mes, irrumpieron en la capital y derrocaron al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/doctor-dictador-brutal-auge-caida-bashar-asad-siria_1_11884934.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r&eacute;gimen del presidente Bashar Al Asad.</a>
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, la ciudad ha recuperado su pulso y apenas se ven hombres armados en las calles; los &uacute;nicos signos del cambio son algunas sedes gubernamentales quemadas o clausuradas. La cara del expresidente ya no es omnipresente.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, la actividad comercial ha aumentado con la llegada de m&aacute;s productos desde Turqu&iacute;a &ndash;pa&iacute;s que siempre ha apoyado a la oposici&oacute;n armada siria&ndash; y con la bajada de los precios gracias a la recuperaci&oacute;n del valor de la moneda local frente al d&oacute;lar.
    </p><p class="article-text">
        Es lo primero que destacan los damascenos de a pie, que han sufrido muchas penurias en los pasados m&aacute;s de diez a&ntilde;os de conflicto: los precios han bajado y hay m&aacute;s bienes en el mercado, en primer lugar, el preciado combustible, con el que han vuelto a circular los autobuses. En las aceras y en medio de las carreteras, los vendedores ambulantes ofrecen frutas y verduras: patatas, naranjas, limones, kiwis y pl&aacute;tanos.
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        &ldquo;&iexcl;Nunca hab&iacute;a comprado pl&aacute;tanos!&rdquo;, afirma Imane Hammud, una ama de casa que mira en un puesto callejero los gorros de lana para el invierno. Hace fr&iacute;o en Damasco pero, como un buen presagio, el sol brilla y calienta a los vendedores y transe&uacute;ntes y hace m&aacute;s llevaderas las bajas temperaturas que muchos sirios soportan sin calefacci&oacute;n. La mujer sonr&iacute;e y no tiene miedo a hablar, cuenta a elDiario.es que procede de Guta Oriental, uno de los principales bastiones de la oposici&oacute;n en los alrededores de la capital que fue atacado con armas qu&iacute;micas en varias ocasiones, aunque <a href="https://www.eldiario.es/temas/bashar-al-asad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el r&eacute;gimen de Al Asad</a> neg&oacute; ser el responsable.
    </p><p class="article-text">
        Hammud espera que en la nueva Siria haya puestos de trabajo para sus dos hijos, que est&aacute;n casados y desempleados, cuenta. Tambi&eacute;n tiene una hija, mientras que un tercer hijo, falleci&oacute;. &ldquo;Era del Ej&eacute;rcito Libre Sirio&rdquo;, dice abiertamente. Esa agrupaci&oacute;n naci&oacute; frente a la represi&oacute;n violenta de las protestas de 2011 y, en un principio, estaba integrada por militares desertores que emplearon sus armas para proteger a los manifestantes antigubernamentales y, despu&eacute;s de un par de a&ntilde;os, se convirti&oacute; en un destacado grupo rebelde contra el r&eacute;gimen. &ldquo;Antes no me hubiera atrevido a decirlo, ahora s&iacute;&rdquo;, admite la madre del joven que muri&oacute; en 2013 en enfrentamientos armados cuando ten&iacute;a solo 22 a&ntilde;os. &ldquo;Me siento orgullosa de &eacute;l&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        En la nueva Siria, son muchos los que se atreven a hablar y est&aacute;n deseosos de hacerlo, de contar las injusticias, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/busca-celdas-ocultas-sednaya-matadero-humano-siria_1_11887072.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abusos y p&eacute;rdidas que han sufrido</a> en los pasados 13 a&ntilde;os de guerra civil. Una guerra que, seg&uacute;n c&aacute;lculos conservadores, ha dejado al menos medio mill&oacute;n de muertos y los tejidos social y econ&oacute;mico del pa&iacute;s hechos trizas.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Viv&iacute;amos en un estado de terror&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca habr&iacute;a podido hablar as&iacute; antes&rdquo;, admite Abdelhadi Abu Yazan, due&ntilde;o de una tienda de ropa masculina que tambi&eacute;n cambia divisas de forma irregular. &ldquo;Tengo 60 a&ntilde;os y he vivido toda la vida con esta gente encima [de m&iacute;], por fin me he librado de ellos&rdquo;, dice el hombre de pelo blanco mientras fuma un cigarro relajado. Abu Yazan se refiere a la familia Al Asad, que gobern&oacute; Siria con mano de hierro desde que el padre de Bashar, Hafez, tom&oacute; el poder en los a&ntilde;os 70 del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        Asegura que ahora est&aacute; tranquilo porque nadie puede detenerle sin motivo o con una acusaci&oacute;n falsa. &ldquo;Viv&iacute;amos en un Estado de terror. Ven&iacute;an los empleados de Hacienda u otros para recaudar impuestos, o los de la Gobernaci&oacute;n [de Damasco] y ped&iacute;an sobornos&rdquo;. Los comerciantes que no pagaban esos sobornos corr&iacute;an el riesgo de acabar detenidos, torturados e incluso desaparecidos.
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            <span class="title">
                Jalil Abdulrazak, de 45 años, busca a su sobrino, desaparecido en 2013 con 16 años.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la cercana plaza de los M&aacute;rtires o popularmente conocida como plaza de Maryi, son varios los que buscan a sus seres queridos desaparecidos. Jalil Abdulrazak, de 45 a&ntilde;os, lleg&oacute; hace cuatro d&iacute;as a Damasco desde la lejana ciudad de Qamishli (en el noreste de Siria y bajo la autoproclamada administraci&oacute;n kurda). Su sobrino desapareci&oacute; en 2013, cuando ten&iacute;a apenas 16 a&ntilde;os. Relata a elDiario.es que fue detenido por los militares del r&eacute;gimen y tra&iacute;do a la capital despu&eacute;s de unos diez d&iacute;as. La familia fue informada posteriormente de que hab&iacute;a muerto, pero no han visto el cad&aacute;ver ni saben d&oacute;nde est&aacute; enterrado. &ldquo;Tenemos esperanzas de que siga vivo&rdquo;, afirma su t&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el colapso del r&eacute;gimen y la puesta en libertad de los presos pol&iacute;ticos en el pasado mes, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/buscar-sola-padre-desaparecido-regimen-asad-no-creere-muerte-ver-cuerpo_1_11925215.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los parientes buscan en las c&aacute;rceles</a> y otros centros de detenci&oacute;n a aquellos que fueron arrestados o secuestrados a lo largo de los a&ntilde;os. Abdulrazak explica que lo han buscado en las fosas comunes que han sido descubiertas y tambi&eacute;n en la i<a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/muertos-vivientes-regreso-hombre-libre-infame-prision-militar-siria-sednaya_1_11935620.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nfame prisi&oacute;n de Sednaya</a>, pero no lo han encontrado. El primo de Abdulrazak s&iacute; estuvo preso en esa c&aacute;rcel, ubicada en Damasco y conocida por ser uno de los centros de tortura m&aacute;s horribles del r&eacute;gimen sirio. El hombre alto y con una mirada profundamente triste recuerda que a su primo lo detuvieron en 2016 y, cuando la familia pudo visitarlo en Sednaya un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, hab&iacute;a quedado reducido a &ldquo;esqueleto y alma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como Abdulrazak, hay otros hombres procedentes de distintas partes del pa&iacute;s que sorben t&eacute; en la plaza de Maryi y esperan informaci&oacute;n sobre sus parientes desaparecidos. Se acercan al monumento que est&aacute; en el centro de la plaza, sobre el cual est&aacute;n pegados los carteles con las fotos de sus seres queridos y el contacto de las familias. &ldquo;Venimos para ver si alguien los ha visto o sabe algo de ellos, ya que todos est&aacute;n buscando a alguien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el r&eacute;gimen colaps&oacute; y los insurgentes &ndash;encabezados por el grupo armado Hayat Tahrir al Sham, afiliado a Al Qaeda hasta 2016&ndash; se hicieron con el poder de Damasco, Sednaya fue uno de los primeros lugares a los que todos se dirigieron para buscar a los desaparecidos, pero muchos no se encontraban all&iacute; y su paradero sigue siendo desconocido. Encontrarlos y que se haga justicia es uno de los principales retos de la nueva Siria, donde a&uacute;n no existe un organismo encargado de los desaparecidos ni un mecanismo oficial para dar con ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mes-despues-huida-asad-damasco-vive-libertad-incierta-viviamos-terror_1_11947098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jan 2025 21:21:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un mes después de la huida de Al Asad, Damasco vive una libertad incierta: "Vivíamos en un estado de terror"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Bashar Al Asad,Oriente Medio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Espionaje, censura y castigos: dentro del brazo propagandístico de Bashar al Asad en Siria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/espionaje-censura-castigos-brazo-propagandistico-bashar-asad-siria_1_11934316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1933f3ee-c04a-4eef-8625-944d8533c2ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Espionaje, censura y castigos: dentro del brazo propagandístico de Bashar al Asad en Siria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante años, los periodistas de la agencia estatal de noticias siria SANA han sido sometidos a espionaje, censura e incluso tortura física</p><p class="subtitle">Buscar sola a tu padre desaparecido bajo el régimen de Al Asad: “No me creeré su muerte hasta ver su cuerpo”
</p></div><p class="article-text">
        Tras 21 a&ntilde;os trabajando en la Agencia &Aacute;rabe de Noticias Siria (SANA), lleg&oacute; el d&iacute;a que Farouk hab&iacute;a estado temiendo. Un sobre lacrado con cera roja se abri&oacute; paso por los descoloridos pasillos de la agencia oficial del r&eacute;gimen y aterriz&oacute; en su mesa. Dentro estaba lo que los empleados llamaban &ldquo;un expediente disciplinario&rdquo;, cuyo contenido pod&iacute;a ir desde una reprimenda por parte de la direcci&oacute;n hasta una citaci&oacute;n en uno de los brutales cuerpos de seguridad sirios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Encontr&eacute; un error antes de que se publicara un art&iacute;culo y lo elev&eacute; a direcci&oacute;n. Pens&eacute; que estaba haciendo lo correcto, pero me castigaron&rdquo;, cuenta Farouk, periodista de la redacci&oacute;n, que relata su experiencia bajo seud&oacute;nimo. Farouk tuvo suerte: solo se enfrent&oacute; a una sanci&oacute;n administrativa. Otros compa&ntilde;eros fueron menos afortunados.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a de 2014, Mohanned Abdelrahman estaba en la sala de descanso charlando con otros compa&ntilde;eros de redacci&oacute;n mientras preparaba t&eacute;. Durante la conversaci&oacute;n, cay&oacute; en la cuenta de que todos los empleados del grupo pertenec&iacute;an a un mismo grupo religioso, algo que pod&iacute;a despertar las sospechas de las autoridades, paranoicas ante cualquier forma de organizaci&oacute;n comunitaria. R&aacute;pidamente, el grupo se disolvi&oacute; y los periodistas regresaron a sus mesas. Una semana despu&eacute;s, &eacute;l y los dem&aacute;s empleados encontraron sobre sus mesas un sobre con el temido lacrado rojo. En su interior hab&iacute;a una citaci&oacute;n para la Secci&oacute;n 235, alias la &ldquo;secci&oacute;n palestina&rdquo;, uno de los centros de detenci&oacute;n m&aacute;s temidos del pa&iacute;s. Abdelrahman y otros empleados fueron retenidos e interrogados durante los 15 d&iacute;as siguientes.
    </p><p class="article-text">
        Abdelrahman y sus colegas comparten con The Guardian sus respectivas detenciones sentados alrededor de un escritorio de la secci&oacute;n internacional de la agencia oficial. Han pasado 10 d&iacute;as desde la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Asad, y todav&iacute;a no se sienten con la libertad suficiente para poder decir todo lo que piensan.
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos 13 a&ntilde;os, los periodistas de la agencia oficial de noticias no han podido informar libremente, ya que SANA ha estado en primera l&iacute;nea del esfuerzo propagand&iacute;stico del r&eacute;gimen de Asad.
    </p><p class="article-text">
        La p&aacute;gina web de SANA, sin actualizar desde que Asad fue derrocado el 8 de diciembre, segu&iacute;a mostrando el &uacute;ltimo titular publicado por el r&eacute;gimen. &ldquo;El presidente Asad asume sus obligaciones laborales, nacionales y constitucionales&rdquo;, afirma el teletipo, a pesar de que el dictador y su familia hab&iacute;an abandonado el pa&iacute;s unas horas antes, rumbo a Mosc&uacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los teletipos de la agencia de noticias en los d&iacute;as previos a la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Asad, todo iba bien en Siria. A medida que los rebeldes avanzaban hacia Damasco, SANA informaba de que no eran m&aacute;s que meros montajes fotogr&aacute;ficos. Cuando las fuerzas gubernamentales sirias empezaron a abandonar en masa sus puestos, la agencia empez&oacute; a informar de &ldquo;repliegues estrat&eacute;gicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A los periodistas de la agencia no les hab&iacute;an lavado el cerebro; sab&iacute;an que la oposici&oacute;n estaba avanzando y ganando terreno a las fuerzas del r&eacute;gimen, pero a&ntilde;os de control orwelliano y censura en la redacci&oacute;n les hab&iacute;an incapacitado para escribir la verdad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las autoridades te dec&iacute;an que el yogur era negro y no te permit&iacute;an decir que era blanco. Te hac&iacute;an sentir miedo de que te castigaran, as&iacute; que no intentabas a&ntilde;adir nada nuevo a los art&iacute;culos&rdquo;, explica Abdelrahman.
    </p><p class="article-text">
        Durante los a&ntilde;os de guerra civil en el pa&iacute;s, la agencia oficial se limit&oacute; a repetir los mensajes del r&eacute;gimen y se convirti&oacute; en un elemento clave de la campa&ntilde;a de desinformaci&oacute;n siria y rusa. Sus art&iacute;culos calificaban a la Defensa Civil Siria, conocida como los Cascos Blancos, de &ldquo;agentes de Al Qaeda dedicados a la extracci&oacute;n de &oacute;rganos&rdquo;. M&aacute;s del 90% de los sirios viv&iacute;an por debajo del umbral de la pobreza, pero la agencia de noticias informaba de la instalaci&oacute;n de autobuses ecol&oacute;gicos en Damasco.
    </p><p class="article-text">
        Para asegurarse de que los periodistas no escrib&iacute;an nada que contradijera la l&iacute;nea del r&eacute;gimen, la agencia de inteligencia siria coloc&oacute; informadores en la oficina para que espiaran a los periodistas. &ldquo;No sab&iacute;as qui&eacute;n era el que entre nosotros escrib&iacute;a informes sobre sus compa&ntilde;eros. Informaban de cu&aacute;ndo entrabas a trabajar, cu&aacute;ndo sal&iacute;as, cu&aacute;nto tiempo pasabas en el ba&ntilde;o&rdquo;, explica Abdelrahman.
    </p><p class="article-text">
        La agencia de inteligencia tambi&eacute;n segu&iacute;a los perfiles de los periodistas en las redes sociales. Un estado que expresara cualquier opini&oacute;n discrepante, o incluso un &ldquo;me gusta&rdquo; en un comentario sospechoso, atra&iacute;a la atenci&oacute;n de las autoridades. Las consecuencias para los periodistas que se atrev&iacute;an a desviarse de la l&iacute;nea del Estado pod&iacute;an ser mortales. Los periodistas recuerdan a un colega detenido durante tres meses y torturado a diario, suspendido de una tuber&iacute;a en una grotesca posici&oacute;n de estr&eacute;s. A otro lo torturaron brutalmente cuando descubrieron que hab&iacute;a enviado al canal de noticias Al Jazeera im&aacute;genes de las protestas de la oposici&oacute;n en el sur de Siria.
    </p><p class="article-text">
        Casi todos los periodistas de SANA relatan haber sido detenidos en alg&uacute;n momento u otro de su paso por la agencia. Entre los delitos que se les han imputado figuran empa&ntilde;ar la reputaci&oacute;n de Siria, organizar actividades revolucionarias, trabajar en favor de Israel y trabajar en favor de Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la amenaza de sufrir lesiones corporales, a los periodistas se les ped&iacute;a que negaran la realidad que ve&iacute;an con sus ojos y, en su lugar, creyeran los comunicados de prensa que les enviaban los equipos de relaciones p&uacute;blicas del r&eacute;gimen. A medida que se deterioraban las condiciones econ&oacute;micas, el r&eacute;gimen sirio introduc&iacute;a en sus art&iacute;culos estad&iacute;sticas y cifras cada vez m&aacute;s alejadas de la realidad.&nbsp;El r&eacute;gimen de Asad era particularmente sensible a los art&iacute;culos econ&oacute;micos, muy consciente del creciente descontento. &ldquo;Hab&iacute;a un bloqueo de toda informaci&oacute;n real. Las cifras procedentes del Ministerio de Industria y Econom&iacute;a eran completamente inventadas&rdquo;, afirma Adnan al-Akhras, periodista de la secci&oacute;n nacional.
    </p><p class="article-text">
        Los periodistas tambi&eacute;n ten&iacute;an que enfrentarse a la temible burocracia de la organizaci&oacute;n y a sus onerosas normas editoriales. Si se enviaba a un periodista a cubrir un reportaje en el extranjero, primero ten&iacute;a que pedir permiso a su jefe, que a su vez ten&iacute;a que obtener el permiso del redactor jefe, que a su vez informaba al director de la agencia, que a su vez ten&iacute;a que ped&iacute;rselo al ministro de Informaci&oacute;n. Cuando se obten&iacute;an todos los permisos, el evento ya hab&iacute;a terminado.
    </p><p class="article-text">
        Los periodistas de internacional recurr&iacute;an a agencias de noticias de los pa&iacute;ses aliados, como la agencia rusa Sputnik y la agencia china Xinhua. Sin embargo, exist&iacute;an estrictas pol&iacute;ticas editoriales que a veces incluso superaban las de los patrocinadores del r&eacute;gimen de Asad. Los periodistas se ve&iacute;an obligados a modificar los textos de la agencia rusa Sputnik para hacerlos m&aacute;s ajustados a las exigencias del r&eacute;gimen. Por ejemplo, la menci&oacute;n de los medios rusos al &ldquo;ej&eacute;rcito de Ucrania&rdquo; se cambiaba por &ldquo;fuerzas neonazis&rdquo; en los reportajes de SANA.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sol&iacute;amos bromear y afirmar que nosotros &eacute;ramos el verdadero Mosc&uacute;, no ellos&rdquo;, explica Abdelrahman. Seg&uacute;n este periodista, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los periodistas de la secci&oacute;n de Internacional ya solo pod&iacute;an escribir sobre Cuba, Ir&aacute;n, Rusia y Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los periodistas investigaban sus historias, se les ped&iacute;a que recopilaran cualquier art&iacute;culo negativo sobre el r&eacute;gimen de Asad que apareciera en la prensa extranjera. Copiaban y pegaban esos art&iacute;culos en un correo electr&oacute;nico, firmaban con su nombre y lo enviaban a una cuenta especial que les proporcionaba el palacio. Los periodistas no sab&iacute;an d&oacute;nde iban a parar esos correos, pues nunca recib&iacute;an respuesta.
    </p><p class="article-text">
        A medida que la vida en Siria se endurec&iacute;a, tambi&eacute;n lo hac&iacute;an las condiciones laborales en la agencia. Los salarios mensuales en la agencia de noticias rondaban las 150.000 libras sirias (unos 11 euros). Los reportajes estaban cada vez m&aacute;s alejados de la realidad y de la creciente pobreza del pa&iacute;s y resultaban absurdos incluso para los periodistas que los firmaban.
    </p><p class="article-text">
        A los periodistas no se les permit&iacute;a dimitir. Pod&iacute;an presentar su dimisi&oacute;n a un comit&eacute; especial que sistem&aacute;ticamente denegaba la petici&oacute;n. Tampoco se les permit&iacute;a viajar fuera del pa&iacute;s. Si lo intentaban, su nombre aparec&iacute;a en las pantallas de la guardia de fronteras. Se consideraba que los periodistas de SANA ten&iacute;an acceso a informaci&oacute;n sensible, por lo que ten&iacute;an que solicitar permisos especiales de seguridad para salir de Siria. &ldquo;Nunca los conseguimos&rdquo;, se&ntilde;ala Abdelrahman.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los a&ntilde;os de represi&oacute;n, los periodistas de la agencia volvieron al trabajo dos d&iacute;as despu&eacute;s de la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Asad. Los reporteros se reunieron y empezaron a proponer con entusiasmo ideas para futuros art&iacute;culos: los nuevos mercados y oportunidades que est&aacute;n surgiendo con la ca&iacute;da del r&eacute;gimen; el auge del d&oacute;lar; la desaparici&oacute;n de las grabaciones de las c&aacute;maras de las c&aacute;rceles del r&eacute;gimen...
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tras a&ntilde;os de estricto control, los periodistas no parecen estar seguros de qu&eacute; cobertura pueden hacer.&nbsp;&ldquo;Esperamos tener libertad como periodistas y que no nos vuelvan a detener por hacer nuestro trabajo&rdquo;, indica Abdelrahman. Mientras&nbsp;hace esta afirmaci&oacute;n, el periodista dirige su mirada hacia un responsable de prensa de Hayat Tahrir al-Sham &mdash;el grupo rebelde islamista que lider&oacute; la ofensiva que derroc&oacute; a Asad&mdash; que asiste al encuentro de los periodistas con The Guardian y que tiene la tarea de reorganizar la agencia de noticias estatal.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[William Christou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/espionaje-censura-castigos-brazo-propagandistico-bashar-asad-siria_1_11934316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Dec 2024 18:14:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Espionaje, censura y castigos: dentro del brazo propagandístico de Bashar al Asad en Siria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Bashar Al Asad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Buscar sola a tu padre desaparecido bajo el régimen de Al Asad: "No me creeré su muerte hasta ver su cuerpo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/buscar-sola-padre-desaparecido-regimen-asad-no-creere-muerte-ver-cuerpo_1_11925215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d9740d2-43eb-494f-b314-c0487fe5322a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Buscar sola a tu padre desaparecido bajo el régimen de Al Asad: &quot;No me creeré su muerte hasta ver su cuerpo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La incertidumbre sobre los desaparecidos obliga a muchos sirios a enfrentarse a la dura realidad de las cárceles militares de Asad </p><p class="subtitle">Los refugiados que esperan desde España noticias de sus familiares desaparecidos en Siria: “No sabemos si están vivos o muertos”
</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vez que Alaa Qasar vio a su padre, en 2013, &eacute;l la observ&oacute; con detenimiento, como si intentara grabar su rostro en su memoria. Moutaz Adnan Qasar hab&iacute;a vuelto a reunirse con ella tras ser liberado por las fuerzas de seguridad de <a href="https://www.eldiario.es/temas/bashar-al-asad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bashar Al Asad</a>, que lo hab&iacute;an arrestado e interrogado despu&eacute;s de que &eacute;l sacara a su familia del asediado suburbio de Ghouta, en Damasco. Ya junto a sus seres queridos, puso a sus tres hijos en fila y los mir&oacute; fijamente. Al d&iacute;a siguiente, Moutaz fue detenido de nuevo y nunca m&aacute;s se supo de &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos dijeron que regresar&iacute;a al d&iacute;a siguiente, pero no lo hizo. Sosten&iacute;an que hablaba con terroristas, pero no era cierto. &Eacute;l solo iba a trabajar y despu&eacute;s a casa&rdquo;, dice Qasar, que tiene 29 a&ntilde;os, trabaja como secretaria en Damasco y es la mayor de sus hermanos. 
    </p><p class="article-text">
        Alaa Qasar es una de los cientos de miles de sirios que siguen buscando a sus seres queridos, dos semanas despu&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/internacional/regimen-asad-colapsa-14-anos-guerra-rebeldes-abren-transicion-politica_1_11885011.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la ca&iacute;da del r&eacute;gimen de Asad</a> y la apertura de los centros de detenci&oacute;n. Desde 2011, m&aacute;s de 136.000 sirios fueron detenidos por el r&eacute;gimen de Asad y recluidos en numerosos centros de detenci&oacute;n y prisiones donde los guardias intentaron doblegar la voluntad de los disidentes mediante la tortura y el hambre. La mayor&iacute;a siguen desaparecidos.
    </p><p class="article-text">
        Qasar ha pasado los &uacute;ltimos 11 a&ntilde;os buscando a su padre. Cuando habl&oacute; con abogados y funcionarios de seguridad, no recibi&oacute; informaci&oacute;n alguna. Durante su b&uacute;squeda, su familia fue acosada por los llamados mediadores, intermediarios que dec&iacute;an poder ayudar a las familias a dar con el paradero de sus seres queridos desaparecidos, e incluso a conseguir que fueran excarcelados, a cambio de una comisi&oacute;n. Finalmente, le dijeron que su padre estaba recluido en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/busca-celdas-ocultas-sednaya-matadero-humano-siria_1_11887072.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sednaya, conocida como el &ldquo;matadero humano&rdquo;,</a> una de las prisiones m&aacute;s infames de Asad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando a finales de noviembre los insurgentes recorrieron el pa&iacute;s liberando prisioneros a su paso, Qasar no pod&iacute;a creer lo que ve&iacute;a. Empez&oacute; a albergar esperanzas a medida que se acercaban a Sednaya, a solo 20 kil&oacute;metros de Damasco. Luego Asad huy&oacute; y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/busca-celdas-ocultas-sednaya-matadero-humano-siria_1_11887072.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los insurgentes abrieron las puertas de la prisi&oacute;n, pero su padre no apareci&oacute;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una mujer mira los registros de los presos de la prisión de Sednaya."
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                Una mujer mira los registros de los presos de la prisión de Sednaya.                            </span>
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        Pero Qasar no se dio por vencida. Circulaban rumores de celdas subterr&aacute;neas en Sednaya, de centros de detenci&oacute;n tan secretos que solo los altos dirigentes conoc&iacute;an su ubicaci&oacute;n. Visit&oacute; Sednaya y no encontr&oacute; ninguna celda subterr&aacute;nea. Fue de prisi&oacute;n en prisi&oacute;n, buscando a personas que a&uacute;n no hab&iacute;an sido reclamadas, pero su padre no aparec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pronto, los registros de la prisi&oacute;n se convirtieron en una base de datos electr&oacute;nica. Qasar introdujo el nombre de su padre en el buscador y obtuvo una coincidencia. El registro indicaba que le hab&iacute;an expedido un certificado de defunci&oacute;n unos a&ntilde;os atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No lo creer&eacute; hasta que vea su cuerpo. He o&iacute;do hablar de personas a las que se expidieron certificados de defunci&oacute;n, pero result&oacute; que hab&iacute;an sido liberadas a&ntilde;os antes&rdquo;, dice Qasar. &ldquo;Supimos de una viuda que se volvi&oacute; a casar y su marido apareci&oacute; el d&iacute;a de su boda&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Asesinados en prisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Para <a href="https://fadelabdulghany.net/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">Fadel Abdulghany</span></a>, director de la Red Siria de Derechos Humanos (SNHR, por sus siglas en ingl&eacute;s), no fue una sorpresa que la mayor&iacute;a de los desaparecidos no siguieran en prisi&oacute;n. Desde que el r&eacute;gimen de Asad comenz&oacute; a reprimir las revueltas pac&iacute;ficas en 2011, Abdulghany ha recopilado los nombres de miles de sirios detenidos y desaparecidos por la fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Al compararlos con los certificados de defunci&oacute;n emitidos por el r&eacute;gimen de Asad, descubri&oacute; que la gran mayor&iacute;a de los desaparecidos hab&iacute;an sido asesinados en prisi&oacute;n. Aunque era una extrapolaci&oacute;n basada en la gran cantidad de casos que hab&iacute;a recopilado, lo consider&oacute; un indicador alarmante. M&aacute;s tarde, una filtraci&oacute;n de alguien que trabajaba en el r&eacute;gimen de Asad, la cual inclu&iacute;a un registro que inclu&iacute;a certificados de defunci&oacute;n no publicados, confirm&oacute; sus temores.
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                Un grupo de personas sostiene pancartas con imágenes de detenidos y desaparecidos en una protesta en Damasco.                            </span>
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        Cuando los insurgentes empezaron a abrir las c&aacute;rceles, la SNHR document&oacute; la liberaci&oacute;n de 31.000 personas, lo que implicaba que m&aacute;s de 100.000 segu&iacute;an desaparecidas. Abdulghany sali&oacute; en televisi&oacute;n para advertir a la poblaci&oacute;n que deb&iacute;a prepararse para la posibilidad de que sus seres queridos no reaparecieran. &ldquo;Ten&iacute;a un deber moral con mi pueblo y no quer&iacute;a causarle un impacto innecesario&rdquo;, dice, para explicar por qu&eacute; no lo hab&iacute;a dicho antes.
    </p><h2 class="article-text">Buscar entre cad&aacute;veres</h2><p class="article-text">
        Qasar sigue buscando. Vio un mensaje en Telegram que informa del hallazgo de un nuevo lote de presos fallecidos, entregado al hospital Mujtahid de Damasco. Se dirigi&oacute; al hospital, pero al llegar a la entrada de la morgue la fren&oacute; un empleado que insist&iacute;a en que no hab&iacute;an recibido m&aacute;s cuerpos. Qasar mostr&oacute; la foto al empleado y &eacute;ste suspir&oacute;: &ldquo;Son los mismos cuerpos, solo que su piel ha empezado a cambiar con el tiempo&rdquo;.
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                Equipos buscando en la prisión de Sednaya.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Qasar se empe&ntilde;&oacute; en entrar para comprobarlo una vez m&aacute;s. Una fila de personas que buscaba a sus familiares la sigui&oacute;. Un hombre ten&iacute;a un papel con 18 nombres escritos: todos seres queridos, ninguno de ellos tachado.
    </p><p class="article-text">
        Qasar abri&oacute; la puerta de la morgue. En el suelo yacen 12 cad&aacute;veres cubiertos por bolsas de pl&aacute;stico blancas y con cremallera. Un hombre sigui&oacute; a Qasar al interior, tap&aacute;ndose la nariz con el cuello de su su&eacute;ter, pero huy&oacute; pronto, repelido por el olor. Qasar se qued&oacute;. Se agach&oacute; y levant&oacute; suavemente el pl&aacute;stico blanco que cubr&iacute;a cada uno de los cuerpos, deteni&eacute;ndose para estudiar sus rostros, tal como su padre hab&iacute;a hecho con ella 11 a&ntilde;os atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Se dirigi&oacute; a las c&aacute;maras mortuorias y, una por una, abri&oacute; las compuertas y sac&oacute; las camas refrigeradas donde los cuerpos yac&iacute;an inm&oacute;viles. Algunos ten&iacute;an marcas evidentes de tortura: les faltaba carne en las mand&iacute;bulas, la piel estaba ennegrecida por electrocuci&oacute;n, los cuellos est&aacute;n hinchados por ahorcamientos. Todos estaban demacrados, sus costillas sobresal&iacute;an de debajo de la piel y dos dedos bastaban para rodear sus esquel&eacute;ticos brazos. Otros parec&iacute;an dormidos. Qasar se detuvo especialmente en un hombre, cuyo cabello negro con raya al medio le ca&iacute;a suavemente sobre la frente. 
    </p><p class="article-text">
        Cerr&oacute; el &uacute;ltimo caj&oacute;n. Ninguno de ellos era su padre. Cuando no pod&iacute;a identificar el rostro, buscaba un peque&ntilde;o tatuaje en la mu&ntilde;eca, el cual consist&iacute;a en las primeras iniciales del nombre de su padre y el de su esposa: AM. Se hab&iacute;a hecho el tatuaje justo antes de que &eacute;l y la madre de Qasar se comprometieran.
    </p><p class="article-text">
        La fila de personas continu&oacute; su procesi&oacute;n arrastrando los pies detr&aacute;s de Qasar, cada una deteni&eacute;ndose a mirar a los muertos cuando le llegaba su turno. &ldquo;Parec&iacute;a un museo. Empec&eacute; a tener la esperanza de no encontrar a mi padre all&iacute;. No quer&iacute;a verlo as&iacute;&rdquo;, dice Qasar.
    </p><h2 class="article-text">Solos en la b&uacute;squeda</h2><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen de Asad dividi&oacute; su represi&oacute;n en diferentes ramas e instalaciones, cada una con sus propias prisiones y centros de detenci&oacute;n. Todos juntos formaban una caja negra en la que personas como el padre de Qasar desaparec&iacute;an para nunca m&aacute;s ser vistas. Y cuando el Gobierno de Asad y sus carceleros huyeron, no dejaron tras de s&iacute; ning&uacute;n plano que ayudara a navegar por el intrincado aparato de seguridad que hab&iacute;an controlado durante 54 a&ntilde;os. En su lugar, dejaron que personas como Qasar y los cientos de miles de sirios que buscaban a sus seres queridos desaparecidos se las arreglaran solos.
    </p><p class="article-text">
        En su b&uacute;squeda, Qasar y otros se enfrentaron a las terribles herramientas que el r&eacute;gimen de Asad utilizaba para oprimir a su pueblo. Tuvieron que explorar meticulosamente c&aacute;maras de tortura, en busca de cualquier pista que pudiera revelar el destino de los desaparecidos. Se vieron obligados a contemplar los rostros de decenas de personas torturadas que yac&iacute;an en las morgues e imaginar con insoportable detalle el dolor que sus familiares podr&iacute;an haber sufrido.
    </p><p class="article-text">
        Hamdan Mohammed, de 28 a&ntilde;os, es un farmac&eacute;utico que vive en Damasco y busca a su t&iacute;o Qadior Masas. &ldquo;Por supuesto, lloraba cuando ve&iacute;a los cad&aacute;veres, pero el horror no era esto. El horror ser&iacute;a acabar encontr&aacute;ndolos all&iacute;&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Fuera del hospital Mujtahid, Qasar hac&iacute;a una pausa para planear su visita a otro hospital en el que, seg&uacute;n se dice, hay m&aacute;s cad&aacute;veres. Otras familias se arremolinaban en las paredes del complejo, donde hay expuestas fotos de cad&aacute;veres para que la gente los identifique. Un hombre vende un librito con vers&iacute;culos del Cor&aacute;n destinados a ser le&iacute;dos en los funerales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy la mayor de la familia, as&iacute; que soy yo quien tiene que hacer esto&rdquo;, dice Qasar. &ldquo;No quiero que mi madre vea a estas personas. As&iacute; que estoy sola en esta b&uacute;squeda para encontrar a nuestro desaparecido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[William Christou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/buscar-sola-padre-desaparecido-regimen-asad-no-creere-muerte-ver-cuerpo_1_11925215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Dec 2024 20:28:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Buscar sola a tu padre desaparecido bajo el régimen de Al Asad: "No me creeré su muerte hasta ver su cuerpo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Guerra de Siria,Conflicto en Siria,Bashar Al Asad,Desaparecidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dentro de Alepo, la ciudad que pagó el precio de la devastación de la guerra en Siria: "Es una herida abierta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/alepo-ciudad-pago-precio-devastacion-guerra-siria-herida-abierta_1_11922901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97118a9d-54b8-4b43-850e-d655f0406eaf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dentro de Alepo, la ciudad que pagó el precio de la devastación de la guerra en Siria: &quot;Es una herida abierta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre los destrozos, la ciudad muestra signos de esperanza e incertidumbre tras la caída de Al Asad
</p><p class="subtitle">ANÁLISIS - ¿Qué esperar de los islamistas de Hayat Tahrir al Sham en la nueva Siria?
</p></div><p class="article-text">
        Entre el barrio de Sheikh Maqsoud, en el norte de Alepo, y el resto de la ciudad hay un puesto de control abandonado. La imagen del rostro de Bashar Al Asad ha sido arrancada de los carteles y ning&uacute;n coche se atreve a pasar por el amplio bulevar, porque la carretera sigue vigilada por francotiradores kurdos aliados del r&eacute;gimen. Sus unidades se replegaron al laberinto de edificios quemados y bombardeados cuando los grupos insurgentes islamistas <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasando-alepo-repercutir-conflicto-siria_1_11869948.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lanzaron su ataque sin precedentes contra Alepo</a> a finales de noviembre, desencadenando una reacci&oacute;n en cadena <a href="https://www.eldiario.es/internacional/asad-queda-aislado-damasco-potencias-negocian-futuro-siria-qatar_1_11883761.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que llev&oacute; r&aacute;pidamente al colapso de la dinast&iacute;a Asad.</a> 
    </p><p class="article-text">
        Los civiles pasan r&aacute;pido por aqu&iacute;. Algunos llevan ni&ntilde;os peque&ntilde;os en cochecitos. Otros, bombonas de gas para cocinar. Todos tratan de no llamar la atenci&oacute;n. Un hombre muri&oacute; a tiros la noche anterior en un bloque de pisos sin ventanas. Aunque Alepo cay&oacute; hace tres semanas bajo el control de un grupo integrado por facciones &aacute;rabes sun&iacute;es y liderado por el Organismo de Liberaci&oacute;n del Levante (HTS, por sus siglas en &aacute;rabe), las unidades kurdas estacionadas en Sheikh Maqsoud no han querido rendirse por miedo a lo que puede ocurrir si lo hacen. Ahora, parecen estar esperando a que cambie algo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/futuro-siria-caida-regimen-remodelacion-oriente-medio_129_11887819.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el nuevo y fr&aacute;gil</a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/futuro-siria-caida-regimen-remodelacion-oriente-medio_129_11887819.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> statu quo</em></a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/futuro-siria-caida-regimen-remodelacion-oriente-medio_129_11887819.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Siria</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros no tenemos problema para entrar, pero nadie m&aacute;s, ser&iacute;a peligroso&rdquo;, dice a su regreso de la ciudad vieja Abu Hassan, de 46 a&ntilde;os y vecino de este barrio donde una mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n es kurda. &ldquo;Volvemos a vivir tiempos de incertidumbre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Asediada y destruida</h2><p class="article-text">
        Alepo, una ciudad cosmopolita y un milenario punto comercial en la ruta de la seda, situada entre el puerto mediterr&aacute;neo de Antioqu&iacute;a (en la actual Turqu&iacute;a), y el gran &Eacute;ufrates, que desemboca en el Golfo P&eacute;rsico, ha sobrevivido a calamidades y cat&aacute;strofes en sus 8.000 a&ntilde;os de historia: terremotos, plagas y milenios de guerras entre reinos &aacute;rabes, turcos, persas y cristianos.
    </p><p class="article-text">
        Pero una d&eacute;cada despu&eacute;s de la &uacute;ltima visita de <em>The Guardian</em>, y tras una guerra civil cruenta que ha destrozado Siria, est&aacute; claro que los cuatro a&ntilde;os de batalla entre el r&eacute;gimen y las fuerzas insurgentes por el control de Alepo han destrozado el tejido social y generado una destrucci&oacute;n f&iacute;sica dif&iacute;cil de reparar. Aqu&iacute; murieron al menos 30.000 personas, cientos de miles de vidas han sido arruinadas, y siglos de patrimonio de un valor incalculable han sido destruidos para siempre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No puedo creer que est&eacute; de vuelta&rdquo;, dice Khaled Khatib, de 29 a&ntilde;os y miembro del grupo conocido como los Cascos Blancos, que se pas&oacute; la guerra rescatando a personas atrapadas por los bombardeos sirios y rusos en zonas controladas por la oposici&oacute;n. Se fue de Alepo en 2016, seguro de que nunca podr&iacute;a volver a su hogar.
    </p><p class="article-text">
        En verano de 2012, despu&eacute;s de que <a href="https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-que-fue-primavera-arabe_132_11906109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al Asad reprimiera duramente las protestas pac&iacute;ficas de la Primavera &Aacute;rabe</a> y la oposici&oacute;n respondiera con una insurrecci&oacute;n armada, las facciones del Ej&eacute;rcito Sirio Libre se hicieron con el control de la mitad oriental de Alepo, la ciudad m&aacute;s poblada y el coraz&oacute;n econ&oacute;mico del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Alepo se convirti&oacute; a toda velocidad en uno de los lugares m&aacute;s peligrosos del planeta. Los grupos yihadistas se infiltraron en lo que hab&iacute;a comenzado como un levantamiento nacionalista, convirti&eacute;ndolo en una batalla ideol&oacute;gica de repercusiones gigantescas dentro y fuera de las fronteras sirias. La intervenci&oacute;n de Vlad&iacute;mir Putin para apoyar a Al Asad en 2015 cambi&oacute; las tornas, a&ntilde;adiendo el poder&iacute;o a&eacute;reo ruso a las bombas de barril que el r&eacute;gimen lanzaba contra los hospitales de la mitad oriental y contra los trabajadores de los Cascos Blancos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las fuerzas gubernamentales cortaron la &uacute;ltima l&iacute;nea de suministro del este de Alepo en el verano de 2016, el asedio se estrech&oacute; y el r&eacute;gimen recuper&oacute; la ciudad manzana a manzana, obligando a los &uacute;ltimos civiles y combatientes que quedaban a huir a las zonas rurales en manos de la oposici&oacute;n a finales de a&ntilde;o. La reconquista de la ciudad por parte de Al Asad, el &uacute;ltimo gran centro urbano fuera de su control, se consider&oacute; la sentencia de muerte de los sue&ntilde;os de la primavera &aacute;rabe.
    </p><p class="article-text">
        Barrios enteros del este y del sur de la ciudad siguen reducidos a escombros hoy y sus vecinos hace tiempo que desaparecieron. La destrucci&oacute;n ha sido un recordatorio silencioso del precio a pagar por oponerse al r&eacute;gimen. Bajo montones de estructuras de acero y hormig&oacute;n hay cuerpos que nunca fueron recuperados. Solo un pu&ntilde;ado de apartamentos permanecen sin da&ntilde;os, y la ropa tendida junto con las plantas de los balcones son los &uacute;nicos destellos de color que hay en medio del gris.
    </p><p class="article-text">
        Las calles que rodean la ciudadela del siglo XIII de Alepo y el otrora pr&oacute;spero centro comercial de la zona oeste no est&aacute;n tan da&ntilde;adas, pero permanecen en silencio. Es evidente que muchas tiendas llevan a&ntilde;os cerradas, y la contaminaci&oacute;n del gas&oacute;leo refinado local que abastece a muchos hogares y autom&oacute;viles ha llenado de grasa y ennegrecido las calles. Despu&eacute;s de sufrir la opresi&oacute;n del r&eacute;gimen y los dictados islamistas de algunos grupos insurgentes, casi ninguna de las mujeres a las que entrevist&oacute; <em>The Guardian </em>quiso hablar ni dar su nombre.
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                    alt="Un hombre prepara comida callejera en una esquina de Alepo."
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                Un hombre prepara comida callejera en una esquina de Alepo.                            </span>
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        Pero ahora, con la marcha de Al Asad, renace la esperanza de construir una Siria nueva sobre las ruinas del campo de batalla. Las tres estrellas rojas y la franja verde de la bandera de la oposici&oacute;n est&aacute;n por todas partes: en las fachadas de las escuelas, por todos los escaparates y en los cap&oacute;s de los coches.
    </p><p class="article-text">
        Los precios de los alimentos y del combustible se dispararon en Alepo inmediatamente despu&eacute;s de la ofensiva insurgente de finales de noviembre. Pero se han ido estabilizando con la llegada de mercanc&iacute;as y productos desde Turqu&iacute;a y desde el basti&oacute;n del HTS en Idlib. Ahora, el aroma dulz&oacute;n de las clementinas en venta flota sobre el olor a desechos. 
    </p><p class="article-text">
        Bashar Hakami tiene 28 a&ntilde;os y vende manzanas, c&iacute;tricos de invierno y las &uacute;ltimas granadas del a&ntilde;o. &ldquo;Los precios son mucho mejores y ya no hay racionamiento de pan ni de combustible&rdquo;, dice. &ldquo;Puedes hacer lo que quieras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alepo era el primer objetivo en la ofensiva sorpresa liderada por el HTS, que a finales de 2018 arrebat&oacute; a otras facciones el control de la cercana provincia de Idlib y de la campi&ntilde;a circundante. Con el resto del mundo aceptando t&aacute;citamente la victoria de Al Asad en la guerra, el HTS estuvo a&ntilde;os planeando la contraofensiva, tratando de que las fuerzas debilitadas del r&eacute;gimen y sus reclutas desmoralizados subestimaran sus intenciones. Entendieron que hab&iacute;a llegado su momento cuando vieron a los socios de Al Asad (Rusia, Ir&aacute;n y la milicia libanesa de Hizbul&aacute;) <a href="https://www.eldiario.es/internacional/impacto-invasion-ucrania-operacion-rusa-sostener-asad_1_11900924.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empantanarse en sus guerras con Ucrania e Israel</a>. Menos de dos semanas despu&eacute;s, Al Asad huy&oacute; del pa&iacute;s y la bandera de la oposici&oacute;n se izaba sobre Damasco, la capital. Sorprendidas, las tropas del Gobierno sirio se vieron r&aacute;pidamente desbordadas; algunas unidades huyeron y los refuerzos que se juntaron a toda prisa fueron incapaces de coordinar la defensa.
    </p><p class="article-text">
        En la rotonda de Basilea, en la periferia occidental de Alepo, un bombardeo termin&oacute; con la vida de al menos 15 civiles. Todav&iacute;a es posible ver los escalones manchados de sangre y gas&oacute;leo bajo lo que antes era una estatua del hermano de Al Asad.
    </p><p class="article-text">
        Algunos civiles huyeron y otros salieron a las calles para celebrarlo, derribando estatuas de Al Asad y de sus familiares, arrancando las banderas omnipresentes del r&eacute;gimen, y pintando grafitis sobre las innumerables im&aacute;genes de Bashar y de Hafez, su padre, que lleg&oacute; a la presidencia en 1970 y muri&oacute; en el a&ntilde;o 2000. Pr&aacute;cticamente, de la noche a la ma&ntilde;ana, hab&iacute;an llegado a su fin los m&aacute;s de 50 a&ntilde;os del Estado policial instaurado por la familia Al Asad y los m&aacute;s de 13 a&ntilde;os de guerra civil. 
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                    alt="La gente ondea banderas de la llamada &quot;Siria libre&quot; en la plaza Saadallah al-Jabiri de Alepo para celebrar la marcha del presidente Al Asad."
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                La gente ondea banderas de la llamada &quot;Siria libre&quot; en la plaza Saadallah al-Jabiri de Alepo para celebrar la marcha del presidente Al Asad.                            </span>
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        &ldquo;Tengo permiso de residencia en Estados Unidos y pod&iacute;a haberme marchado cuando hubiera querido&rdquo;, dice Joseph Fanoun, de 68 a&ntilde;os y propietario de una tienda de antig&uuml;edades en el barrio cristiano de Azaziyeh. &ldquo;No lo hice porque amo mi hogar y mi ciudad y sab&iacute;a que alg&uacute;n d&iacute;a ser&iacute;amos libres&rdquo;. Tanto Fanoun como las figuras de Pap&aacute; Noel frente a su puerta visten bufandas con los colores de la oposici&oacute;n siria.
    </p><p class="article-text">
        No todos est&aacute;n tan felices. Mahmous Farash, de 50 a&ntilde;os y propietario de un local especializado en desayunos, se fue de Alepo en 2013. Huy&oacute; con su familia a El Cairo por temor a que el levantamiento contra Al Asad se transformara en una pesadilla de sectarismo, financiada por potencias extranjeras con sus propios intereses. &ldquo;Volv&iacute; hace seis meses y ahora no estoy seguro de que haya sido la decisi&oacute;n correcta&rdquo;, explica mirando nervioso a tres combatientes islamistas que, en esta luminosa y helada ma&ntilde;ana, comen <em>fatteh y ful </em>(habas y pan frito con yogur y garbanzos) en el local. Uno de ellos le dice a una mujer, repetidamente, que se cubra el pelo.
    </p><p class="article-text">
        En la estaci&oacute;n de bomberos de Karm al-Yabal, miembros de los Cascos Blancos limpian y reparan veh&iacute;culos de rescate y camiones de bomberos que el r&eacute;gimen hab&iacute;a dejado oxid&aacute;ndose. Varios de ellos trabajaron como bomberos antes de la guerra y ahora vuelven a encontrarse en circunstancias dif&iacute;ciles de imaginar hace solo unas semanas. &ldquo;Queda mucho trabajo por hacer&rdquo;, dice Khatib, el m&aacute;s joven de ellos. &ldquo;Siento que Alepo es una herida abierta, pero no podemos desaprovechar esta oportunidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bethan McKernan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/alepo-ciudad-pago-precio-devastacion-guerra-siria-herida-abierta_1_11922901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Dec 2024 21:24:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dentro de Alepo, la ciudad que pagó el precio de la devastación de la guerra en Siria: "Es una herida abierta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Bashar Al Asad,Alepo]]></media:keywords>
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