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    <title><![CDATA[elDiario.es - Laos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/laos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Laos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[A nadie le amarga un dulce, por Asia: los 5 postres más queridos en todo Laos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/nadie-le-amarga-dulce-asia-5-postres-queridos-laos-pm_1_13016331.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e2d2016-01ef-4d94-bd75-a58ca56a2438_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A nadie le amarga un dulce, por Asia: los 5 postres más queridos en todo Laos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si la repostería europea es puro arte, la asiática no se queda atrás, y en concreto la laosiana tiene todos estos platazos</p><p class="subtitle">A nadie le amarga un dulce, por Asia: los 5 postres más queridos en todo Vietnam</p></div><p class="article-text">
        Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los m&aacute;s c&eacute;lebres del continente asi&aacute;tico, Laos juega en otra liga. Su historia culinaria, profundamente vinculada al arroz glutinoso y a una cocina sencilla y rural, explica por qu&eacute; los postres laosianos no buscan artificios, sino equilibrio y textura. Aqu&iacute; lo dulce es suave, natural y muchas veces ligado a la fruta y al coco.
    </p><p class="article-text">
        En este recorrido por la reposter&iacute;a laosiana asoman nombres que cualquier viajero ha visto &mdash;o probado&mdash;: el khao tom, el nam van o el khao lam, dulces que forman parte del d&iacute;a a d&iacute;a. Laos puede dividirse por monta&ntilde;a y Mekong, pero hay algo que lo mantiene unido: su manera tranquila y sencilla de disfrutar algo dulce sin convertirlo en espect&aacute;culo.
    </p><h2 class="article-text">1. Khao tom</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7209253286338104618"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Arroz glutinoso con pl&aacute;tano o jud&iacute;a dulce envuelto en hoja de pl&aacute;tano y cocido al vapor. Es uno de los postres m&aacute;s tradicionales del pa&iacute;s y muy habitual en celebraciones.
    </p><h2 class="article-text">2. Khao lam</h2><p class="article-text">
        Arroz glutinoso mezclado con leche de coco y az&uacute;car, cocinado dentro de un tubo de bamb&uacute;. Se corta en secciones y se vende en mercados y carreteras rurales.
    </p><h2 class="article-text">3. Nam van</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7005609311413996805"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Sopa dulce que puede incluir tapioca, frutas tropicales, coco y gelatinas. Se sirve fr&iacute;a o templada y es uno de los postres m&aacute;s comunes.
    </p><h2 class="article-text">4. Mieng kham dulce</h2><p class="article-text">
        Aunque suele asociarse a sabores salados, existe versi&oacute;n dulce con coco, az&uacute;car de palma y fruta envuelta en hojas. Refleja bien el equilibrio t&iacute;pico de la regi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">5. Khao niew mak muang (versi&oacute;n laosiana del mango sticky rice)</h2><p class="article-text">
        Arroz glutinoso con mango y leche de coco. Similar al tailand&eacute;s, pero muy presente tambi&eacute;n en Laos como postre fresco y cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        Laos demuestra que el postre puede ser discreto y profundamente ligado a la tierra. Sus dulces hablan de arroz, de bamb&uacute; y de un ritmo de vida pausado donde lo dulce no se impone, simplemente acompa&ntilde;a. A veces, entender un pa&iacute;s empieza por algo envuelto en hoja verde y cocido al vapor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/nadie-le-amarga-dulce-asia-5-postres-queridos-laos-pm_1_13016331.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 09:30:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A nadie le amarga un dulce, por Asia: los 5 postres más queridos en todo Laos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Recetas del mundo,Asia,Laos,Gastronomía,Postres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La era del ‘timo-Estado’: cómo la multimillonaria industria de las estafas asalta la economía de países enteros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/timo-multimillonaria-industria-estafas-asalta-economia-paises-enteros_1_12823867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fa29b9a-7d62-4fda-9ac2-d36047061b3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La era del ‘timo-Estado’: cómo la multimillonaria industria de las estafas asalta la economía de países enteros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al igual que ocurre con el término “narco-Estado”, un “timo-Estado” describe a países donde una industria ilícita ha echado raíces en las instituciones y ha transformado por completo la economía</p><p class="subtitle">Así cayó GoogleXcoder, el hacker de los 'kits de estafa' que revelan cómo funciona el nuevo cibercrimen en España </p></div><p class="article-text">
        Durante los d&iacute;as previos a las explosiones, el complejo empresarial se hab&iacute;a ido vaciando. Las bombas derribaron bloques de oficinas vac&iacute;os y demolieron comedores con cocinas de diferentes pa&iacute;ses donde todav&iacute;a resonaba el eco de su actividad pasada. La dinamita derrib&oacute; un hospital de cuatro plantas, silenciosos complejos de karaoke, gimnasios desiertos y dormitorios.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lleg&oacute; el fin del KK Park, uno de <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/sep/08/myanmar-military-junta-scam-centres-trafficking-crime-syndicates-kk-park" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los &ldquo;centros de estafas&rdquo; m&aacute;s tristemente c&eacute;lebres del sudeste asi&aacute;tico,</a> seg&uacute;n declararon los comunicados de prensa de la junta militar de Myanmar. Las instalaciones hab&iacute;an albergado a decenas de miles de personas obligadas a estafar sin descanso a gente de todo el mundo. Ahora, el complejo estaba siendo demolido pieza a pieza.
    </p><p class="article-text">
        Los operadores del parque hac&iacute;a tiempo que se hab&iacute;an marchado. Todo parece indicar que les hab&iacute;an alertado de una inminente redada y ya hab&iacute;an trasladado sus negocios il&iacute;citos a otro lugar. M&aacute;s de 1.000 trabajadores hab&iacute;an logrado huir a trav&eacute;s de la frontera y otros 2.000 hab&iacute;an sido detenidos. Pero hasta 20.000 trabajadores, probablemente v&iacute;ctimas de trata y maltrato, hab&iacute;an desaparecido. Los centros de estafa como KK Park han seguido prosperando lejos de la mirada de la Junta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Trabajadores y víctimas de una red de trata descansan tras una operación policial en la frontera oriental de Myanmar con Tailandia el 23 de febrero."
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            <span class="title">
                Trabajadores y víctimas de una red de trata descansan tras una operación policial en la frontera oriental de Myanmar con Tailandia el 23 de febrero.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La industria mundial de las estafas, que mueve miles de millones de euros, se ha vuelto tan monol&iacute;tica que los expertos afirman que estamos entrando en la era de los &ldquo;timo-Estado&rdquo;. Al igual que ocurre con el narco-Estado, la expresi&oacute;n se aplica a pa&iacute;ses donde esta industria il&iacute;cita ha extendido sus tent&aacute;culos por las instituciones leg&iacute;timas, ha remodelado la econom&iacute;a, ha corrompido a los gobiernos y ha generado una dependencia estructural del Estado respecto a las redes ilegales.
    </p><p class="article-text">
        Las redadas en el KK Park fueron las &uacute;ltimas de una serie de medidas represivas ampliamente difundidas contra los centros de estafas en el sudeste asi&aacute;tico. Sin embargo, y a pesar de los comunicados oficiales, los expertos en la regi&oacute;n afirman que se trata en gran medida de medidas simb&oacute;licas o dirigidas a actores secundarios. Seg&uacute;n los analistas, se trata de un &ldquo;teatro pol&iacute;tico&rdquo; por parte de funcionarios que est&aacute;n sometidos a la presi&oacute;n internacional para que tomen medidas en&eacute;rgicas contra estas industrias del fraude, pero que tienen poco inter&eacute;s en eliminar un sector tremendamente rentable.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Es como jugar a darle al topo con el mazo [...] solo que aquí no quieren golpear al topo”</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Jacob Sims</span>
                                        <span>—</span> Investigador visitante del Centro Asiático de la Universidad de Harvard y experto en delitos transnacionales y cibernéticos en la región del río Mekong
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Es como jugar a darle al topo con el mazo, ese juego de las ferias en el que los topos aparecen y desaparecen sin parar y los tienes que aporrear&hellip; solo que aqu&iacute; no quieren golpear al topo&rdquo;, afirma Jacob Sims, investigador visitante del Centro Asi&aacute;tico de la Universidad de Harvard y experto en delitos transnacionales y cibern&eacute;ticos en la regi&oacute;n del r&iacute;o Mekong. Las estafas han pasado de ser &ldquo;peque&ntilde;as redes de fraude por Internet a una econom&iacute;a pol&iacute;tica operada a escala industrial en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, seg&uacute;n Sims.
    </p><p class="article-text">
        El experto afirma que &ldquo;en t&eacute;rminos de PIB bruto, es el motor econ&oacute;mico dominante de toda la subregi&oacute;n del Mekong&rdquo;. &ldquo;Y eso significa que es uno de los motores pol&iacute;ticos dominantes, si no el que m&aacute;s&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Los portavoces de los Gobiernos de Myanmar, <a href="https://www.theguardian.com/world/cambodia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camboya</a> y Laos no han respondido a las preguntas de <em>The Guardian</em>, pero el ej&eacute;rcito de Myanmar s&iacute; ha se&ntilde;alado en anteriores ocasiones que est&aacute; &ldquo;trabajando para erradicar desde la ra&iacute;z y por completo las actividades fraudulentas&rdquo;. El Gobierno camboyano tambi&eacute;n ha calificado de &ldquo;infundadas&rdquo; e &ldquo;irresponsables&rdquo; las acusaciones de que es la sede de una de &ldquo;las redes de ciberdelincuencia m&aacute;s grandes del mundo, respaldada por los poderosos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En menos de una d&eacute;cada, esta industria ha pasado de los correos electr&oacute;nicos plagados de faltas de ortograf&iacute;a y de adinerados e inveros&iacute;miles pr&iacute;ncipes nigerianos a convertirse en un sistema vasto y sofisticado que extorsiona decenas de miles de millones de euros a v&iacute;ctimas de todo el mundo.
    </p><h2 class="article-text">El timo de la matanza del puerco</h2><p class="article-text">
        En su n&uacute;cleo se encuentran las estafas de &ldquo;pig-butchering&rdquo; (estafa del cebo y engorde del cerdo o s<em>hazhupan</em>, en mandar&iacute;n); un timo en el que los delincuentes se trabajan la confianza de la v&iacute;ctima durante semanas o meses antes de convencerla para que les mande dinero, a menudo bajo el enga&ntilde;o de una &ldquo;inversi&oacute;n&rdquo; en criptomonedas. Los estafadores se han aprovechado de la creciente sofisticaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a para enga&ntilde;ar a sus v&iacute;ctimas: utilizan la inteligencia artificial generativa para traducir y dirigir conversaciones, la tecnolog&iacute;a <em>deepfake </em>para realizar videollamadas y sitios web que calcan a las bolsas de inversi&oacute;n reales. Seg&uacute;n se desprende de una encuesta, las v&iacute;ctimas de la estafa perdieron, de media, unos 134.000 euros. La mayor&iacute;a <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2949791424000186#:~:text=Hybrid%20fraud%2C%20rather%2C%20is%20recorded,debt%20because%20of%20the%20fraud." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declar&oacute; haber perdido m&aacute;s de la mitad de su patrimonio neto.</a>
    </p><p class="article-text">
        Esos enormes beneficios potenciales han impulsado la industrializaci&oacute;n del sector de las estafas en Internet. Las estimaciones del tama&ntilde;o global de este sector oscilan ahora entre 60.000 <a href="https://www.occrp.org/en/project/scam-empire/scam-empire-everything-you-need-to-know-about-these-massive-investment-scams" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">millones</a> y <a href="https://www.occrp.org/en/project/scam-empire/scam-empire-everything-you-need-to-know-about-these-massive-investment-scams" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cientos de miles de millones</a> de euros, unas dimensiones que lo situar&iacute;a a la par con el tr&aacute;fico internacional de drogas. Los centros suelen estar dirigidos por redes criminales transnacionales, a menudo originarias de China, pero su punto de partida ha sido el sudeste asi&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Las operaciones de estafa cibern&eacute;tica en los pa&iacute;ses del Mekong generaban a finales de 2024 unos 38.000 millones de euros anuales, lo que equivale a aproximadamente el 40% de la econom&iacute;a formal en su conjunto. Se trata de una estimaci&oacute;n a la baja y que contin&uacute;a aumentando. &ldquo;Se trata de un sector que crece de forma masiva&rdquo; confirma Jason Tower, de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional. &ldquo;Este mercado il&iacute;cito no empez&oacute; a tomar forma global hasta 2021 y ahora estamos hablando de que mueve m&aacute;s de 60.000 millones de euros al a&ntilde;o. Si nos remontamos a 2020, el tama&ntilde;o era considerablemente menor&rdquo;, compara.
    </p><p class="article-text">
        En Camboya, una empresa acusada por el Gobierno de Estados Unidos de dirigir complejos fraudulentos en todo el pa&iacute;s ten&iacute;a 12.900 millones de euros en criptomonedas, que fueron incautados por el Departamento de Justicia el mes pasado: unos fondos equivalentes a casi la mitad de la econom&iacute;a del pa&iacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que esto ocurra de forma tan pública y visible demuestra el nivel extremo de impunidad y hasta qué punto los Estados no solo lo toleran, sino que, de hecho, estos delincuentes se están integrando en el Estado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jason Tower</span>
                                        <span>—</span> Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con unos beneficios potenciales tan enormes, la infraestructura necesaria para sostener estos centros de estafa ha proliferado con rapidez. Prosperan en zonas de conflicto y en &aacute;reas fronterizas sin ley o con una regulaci&oacute;n muy d&eacute;bil. Medios locales de Laos citan a funcionarios seg&uacute;n los cuales hay unos 400 de estos complejos operando en la zona econ&oacute;mica especial del Tri&aacute;ngulo Dorado &mdash;entre las zonas fronterizas de Myanmar, Laos y Tailandia&mdash;. 
    </p><p class="article-text">
        Cyber Scam Monitor &mdash;un colectivo que rastrea canales de Telegram dedicados a las estafas, informes policiales, medios de comunicaci&oacute;n y datos satelitales para identificar estos complejos&mdash; ha localizado 253 emplazamientos sospechosos solo en Camboya. Muchos tienen grandes dimensiones y operan a la vista del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;alan los expertos, la magnitud de los complejos es en s&iacute; misma un indicio de hasta qu&eacute; punto se han visto comprometidos los Estados que los acogen.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de infraestructuras enormes, construidas de forma muy visible. Se pueden ver desde la frontera. Incluso se puede entrar en algunas de ellas&rdquo;, afirma Tower. &ldquo;El hecho de que esto ocurra de forma tan p&uacute;blica y visible demuestra el nivel extremo de impunidad y hasta qu&eacute; punto los Estados no solo lo toleran, sino que, de hecho, estos delincuentes se est&aacute;n integrando en el Estado&rdquo;, plantea.
    </p><h2 class="article-text">Corrupci&oacute;n pol&iacute;tica a la vista de todos</h2><p class="article-text">
        El viceministro de Finanzas de Tailandia <a href="https://www.reuters.com/world/asia-pacific/thai-deputy-finance-minister-resigns-amid-scam-allegations-2025-10-22/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dimiti&oacute;</a> en octubre tras recibir acusaciones de tener v&iacute;nculos con operaciones fraudulentas en Camboya, que &eacute;l niega. <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/oct/17/chen-zhi-prince-group-cambodia-cyber-crime-sanctioned" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chen Zhi</a>, <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/oct/17/chen-zhi-prince-group-cambodia-cyber-crime-sanctioned" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recientemente sancionado por el Reino Unido y Estados Unidos</a> por ser presuntamente el cerebro de la red fraudulenta Prince Group, era asesor del primer ministro de Camboya. Prince Group ha afirmado que &ldquo;niega categ&oacute;ricamente&rdquo; las acusaciones de que la empresa o su presidente hayan participado en actividades ilegales. En Myanmar, los centros de estafa se han convertido en una <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2025/sep/08/myanmar-military-junta-scam-centres-trafficking-crime-syndicates-kk-park" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuente de ingresos clave</a> para los grupos armados. En Filipinas, <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/nov/20/alice-guo-chinese-national-who-ran-huge-scam-centre-while-philippines-mayor-sentenced-to-life-in-prison" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alice Guo, exalcaldesa de una localidad al norte de Manila, </a>dirigi&oacute; un enorme centro de estafas mientras ocupaba el puesto; acaba de ser condenada a cadena perpetua por trata de personas. Guo es una ciudadana china que se hizo pasar por filipina para llegar al cargo.
    </p><p class="article-text">
        En todo el sudeste asi&aacute;tico, los cerebros de las estafas &ldquo;operan a un nivel muy alto&rdquo;: obtienen credenciales diplom&aacute;ticas, se convierten en asesores... Es algo enorme en t&eacute;rminos de nivel de implicaci&oacute;n y cooptaci&oacute;n del Estado&ldquo;, afirma Tower.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, se&ntilde;ala que &ldquo;es bastante inaudito que exista un mercado il&iacute;cito de esta naturaleza, que est&aacute; causando un da&ntilde;o a escala mundial, con una impunidad flagrante, y que est&eacute; ocurriendo de esta manera p&uacute;blica&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tess McClure]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/timo-multimillonaria-industria-estafas-asalta-economia-paises-enteros_1_12823867.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 21:04:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La era del ‘timo-Estado’: cómo la multimillonaria industria de las estafas asalta la economía de países enteros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estafas,Ciberdelincuencia,Myanmar,Tailandia,Laos,Camboya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Machado Carrillo narra en La Investigadora su viaje de 14 días a Laos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/antonio-machado-carrillo-investigadora-laos_1_1992007.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8bc2fa9-f4cf-40e5-8683-d5b5f0931555_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un momento de la presentación de la obra."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El biólogo canario ha presentado su nuevo libro este jueves acompañado por el también biólogo Rafael García Becerra.</p></div><p class="article-text">
        La Sociedad La Investigadora de Santa Cruz de La Palma acogi&oacute; este jueves la presentaci&oacute;n en la Isla del libro <em>14 d&iacute;as. Reflexiones sobre la vida, la mente y m&aacute;s cosas </em>del bi&oacute;logo canario Antonio Machado Carrillo. La presentaci&oacute;n de la obra, que se prolong&oacute; por espacio de hora y media, corri&oacute; a cargo del tambi&eacute;n bi&oacute;logo Rafael Garc&iacute;a Becerra.
    </p><p class="article-text">
        Antonio Machado Carrillo cont&oacute; su viaje a Laos durante catorce d&iacute;as y el proceso de escritura de la obra, que gener&oacute; gran inter&eacute;s por parte de los asistentes, muchos de los cuales formularon preguntas.
    </p><p class="article-text">
        El producto del encuentro consigo mismo de Machado Carrillo en Laos es una mezcla de cuaderno de viaje, ensayo filos&oacute;fico, libro de divulgaci&oacute;n y legado intelectual dif&iacute;cil de etiquetar, pero que no deja indiferente al lector. Explica y razona el sentido de la vida (materia viva) y de la mente (materia pensante) como fen&oacute;menos c&oacute;smicos; aborda la importancia que la informaci&oacute;n tiene en la evoluci&oacute;n del universo y en la de los seres vivos; trata de los instintos y logros culturales de nuestra especie vista como amalgama psicobiol&oacute;gica; del futuro de la naturaleza en una psicosfera, de la humanina, de los riesgos del ecofascismo, de los males de la abundancia, de la infoxicaci&oacute;n, de las creencias, de la raz&oacute;n de vivir o ikigai de las personas. Es un libro generoso con el que se aprende, que invita a la reflexi&oacute;n, o tal vez la imponga, seg&uacute;n recoge la sinopsis de la obra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[La Palma Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/antonio-machado-carrillo-investigadora-laos_1_1992007.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Aug 2018 21:11:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Machado Carrillo narra en La Investigadora su viaje de 14 días a Laos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigadores,Laos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El contrabando de animales salvajes que está haciendo millonarios a los hermanos Bach]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/traficantes-millones-contrabando-animales-salvajes_1_3810979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8621a61b-74ae-4143-8580-b9a41963416f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El contrabando de animales salvajes que está haciendo millonarios a los hermanos Bach"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación exclusiva de the Guardian desvela quién está detrás del tráfico ilegal de animales, que mueve 20.000 millones de euros al año</p><p class="subtitle">Dos hermanos vietnamitas son los principales sospechosos de controlar una ruta primaria de contrabando de animales en peligro de extinción</p><p class="subtitle">La caza furtiva está acabando con especies emblemáticas: hoy solo quedan 30.000 rinocerontes vivos, un 5% de los que había hace cuarenta años</p></div><p class="article-text">
        Una profunda investigaci&oacute;n sobre cr&iacute;menes globales con animales salvajes se&ntilde;ala por primera vez a traficantes clave y vincula su comercio ilegal con altos cargos corruptos en los niveles m&aacute;s altos de un pa&iacute;s asi&aacute;tico. Las averiguaciones, publicadas por <em>the Guardian</em>, exponen el papel central de los grupos internacionales del crimen organizado en la mutilaci&oacute;n y asesinato de decenas de miles de animales y en la amenaza de eliminar especies en peligro de extinci&oacute;n como los tigres, los elefantes y los rinocerontes.
    </p><p class="article-text">
        Esta informaci&oacute;n en profundidad identifica a sospechosos de tr&aacute;fico de varios continentes, de Sud&aacute;frica a Tailandia pasando por los mercados de China, donde se utilizan partes de animales en la medicina tradicional.
    </p><p class="article-text">
        Durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o, <em>the Guardian</em> ha trabajado con investigadores independientes de Freeland, una organizaci&oacute;n contra el tr&aacute;fico que ha proporcionado informaci&oacute;n y apoyo anal&iacute;tico a un equipo de vigilancia del gobierno tailand&eacute;s. A falta de iniciativas internacionales efectivas para bloquear el negocio, Freeland ha acordado dar acceso exclusivo a la inteligencia que ha acumulado a lo largo de 14 a&ntilde;os, que identifica a traficantes primarios. Estos datos apuntan a dos hermanos vietnamitas, los hermanos Bach, como principales sospechosos de controlar una ruta primaria de contrabando de animales en peligro de extinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado,<em> the Guardian</em> tiene evidencias que se&ntilde;alan que el sector tiene apoyo pol&iacute;tico en varios pa&iacute;ses y que hay incluso un Estado que cobra un 2% del valor bruto de las importaciones ilegales de animales.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n de estas informaciones coincide con una conferencia de importancia crucial que se est&aacute; desarrollando en Johannesburgo desde el pasado s&aacute;bado. Las 182 naciones que han firmado la Convenci&oacute;n sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES) est&aacute;n debatiendo el futuro de los animales que la industria criminal est&aacute; aniquilando. Este organismo mundial tiene la misi&oacute;n de regular el comercio internacional de animales salvajes, pero no tiene capacidad de imposici&oacute;n legal, lo que significa que la masacre de especies en peligro y su venta con fines lucrativos sigue sin disminuir.
    </p><p class="article-text">
        Con un valor de 23.000 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o (unos 20.000 millones de euros), el tr&aacute;fico de animales es el cuarto mercado negro m&aacute;s lucrativo, despu&eacute;s del de drogas, el de personas y el de armas. Pero, en contraste con esos sectores, en este la aplicaci&oacute;n de la ley a nivel internacional se ha mostrado deficiente.
    </p><h3 class="article-text">Grandes m&aacute;rgenes de beneficio</h3><p class="article-text">
        Muchos animales emblem&aacute;ticos se encaminan a la extinci&oacute;n: hoy solo quedan 30.000 rinocerontes vivos, un 5% de los que hab&iacute;a hace 40&nbsp;a&ntilde;os. Los cazadores furtivos matan a unos 1.000 cada a&ntilde;o, y esa cifra ha aumentado todos los a&ntilde;os en los &uacute;ltimos seis.
    </p><p class="article-text">
        Los elefantes est&aacute;n siendo aniquilados en proporciones a&uacute;n mayores: solo en el &uacute;ltimo a&ntilde;o mataron a 20.000 por sus colmillos. Los tigres salvajes, cifrados actualmente en 3.500, tambi&eacute;n se encuentran en peligro inminente.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay animales m&aacute;s peque&ntilde;os que se enfrentan a la extinci&oacute;n. Una especie de osos hormigueros denominados pangolines son transportados vivos en bolsas de rejilla atravesando fronteras para aprovechar sus escamas, que algunos creen que ayudan a las madres a amamantar. Varias subespecies vulnerables de tortugas, pitones, ant&iacute;lopes y aves est&aacute;n tambi&eacute;n en duro declive.
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones de Freeland, junto con documentos y entrevistas policiales, im&aacute;genes de vigilancia y resguardos de transferencias bancarias, muestran c&oacute;mo los hermanos Bach han aumentado dr&aacute;sticamente sus operaciones de contrabando de estos animales en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento, la atenci&oacute;n internacional se hab&iacute;a centrado casi exclusivamente en un hombre de Laos llamado Vixay Keosavang, considerado el cerebro del negocio y conocido como el Pablo Escobar del tr&aacute;fico de animales salvajes. Pero esta investigaci&oacute;n desvela que Keosavang parece haberse retirado del negocio en 2014, despu&eacute;s de que el gobierno estadounidense estableciera una recompensa de un mill&oacute;n de d&oacute;lares para acabar con sus operaciones: la &uacute;nica compensaci&oacute;n monetaria que se ha ofrecido nunca a un traficante de animales.
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, el papel de los hermanos Bach ha permanecido oculto hasta el momento. Y mientras coordinan sus operaciones desde un discreto pueblo tailand&eacute;s en la frontera con Laos, amasan enormes beneficios en ese negocio letal.
    </p><p class="article-text">
        Muy conocidos en la zona por sus actividades criminales, que tambi&eacute;n incluyen contrabando de veh&iacute;culos, los Bach gestionan negocios leg&iacute;timos en la agricultura mayorista, los productos forestales, los materiales de construcci&oacute;n, la equipaci&oacute;n el&eacute;ctrica, los hoteles y los servicios alimenticios.
    </p><p class="article-text">
        Los hermanos tienen su base de operaciones en Nakhon Phanom, una regi&oacute;n rural en el lado tailand&eacute;s del r&iacute;o Mekong, que marca la frontera con Laos. Tienen m&uacute;ltiples propiedades: almacenes, edificios de apartamentos, una flota de veh&iacute;culos caros... Su supuesto cuartel general est&aacute; construido en forma de fuerte, cubierto casi por completo por una jaula de barras de metal.
    </p><p class="article-text">
        Sus coches, cuyas matr&iacute;culas cambian con frecuencia, se desplazan de un lado al otro de la frontera. Uno de ellos fue grabado con un maletero<strong>&nbsp;</strong>hecho a medida que los investigadores creen que sirve de almacenamiento clandestino.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de <a href="http://www.eldiario.es/autores/jaime_sevilla_lorenzo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jaime Sevilla Lorenzo</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oliver Holmes / Nick Davies]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/traficantes-millones-contrabando-animales-salvajes_1_3810979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Sep 2016 18:34:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El contrabando de animales salvajes que está haciendo millonarios a los hermanos Bach]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,África,Asia,Laos,Tailandia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres años del secuestro policial del 'Mandela de Laos']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/sombath_1_2294871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7872c626-ed42-4f93-9c6d-51834a50f84a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Shui-Meng contempla un cartel en el que se solicita ayuda para encontrar a su marido, el líder comunitario Sombath Somphone, en Vientiane (Laos). | Foto: Carlos Hernández."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumple el tercer aniversario de la desaparición forzada de Sombath Somphone, líder comunitario que defendió a las comunidades desfavorecidas y las minorías étnicas</p><p class="subtitle">Su mujer, Ng Shui-Meng, accedió a una grabación en la que la policía laosiana le daba el alto: "Se veía cómo le hacían bajar del coche y se lo llevaban"</p><p class="subtitle">Human Rights Watch denuncia "una atmósfera de profundo terror en Laos. La gente teme hablar demasiado porque pueden ser los siguientes en desaparecer"</p></div><p class="article-text">
        El l&iacute;der social m&aacute;s influyente de Laos desapareci&oacute; el 15 de diciembre de 2012. Las im&aacute;genes de las c&aacute;maras de tr&aacute;fico revelan que fue la propia polic&iacute;a laosiana quien le secuestr&oacute; en pleno centro de la capital. eldiario.es ha entrevistado en Vientiane a su esposa Ng Shui-Meng que, pese al terror impuesto por las autoridades comunistas, sigue luchando para conocer el paradero de Sombath Somphone.
    </p><p class="article-text">
        La mujer, de aspecto fr&aacute;gil, irradia una tristeza infinita. Nada m&aacute;s entrar en una semivac&iacute;a cafeter&iacute;a de Vientiane, se dedica a buscar el rinc&oacute;n m&aacute;s alejado de miradas y o&iacute;dos indiscretos. Solo cuando se siente segura, aflora en ella la fuerza y la determinaci&oacute;n que le han permitido seguir adelante durante estos dur&iacute;simos tres a&ntilde;os: &ldquo;Nac&iacute; en Singapur. Sombath y yo nos conocimos mientras estudi&aacute;bamos en Estados Unidos, en Hawai. &Eacute;l fue, probablemente, el &uacute;nico laosiano que regres&oacute; a su pa&iacute;s. El resto de estudiantes se quedaron para siempre en Norteam&eacute;rica, pero &eacute;l quer&iacute;a trabajar por Laos. Era de una familia muy humilde y quer&iacute;a ayudar a sus vecinos a salir de la pobreza, a desarrollarse, a involucrarles en la preocupaci&oacute;n por el medio ambiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa decisi&oacute;n de volver a casa marc&oacute; para siempre sus vidas. Sombath Somphone aprovech&oacute; su extensa formaci&oacute;n acad&eacute;mica para trabajar, codo con codo, con los m&aacute;s humildes. Sus idas y venidas a Hawai le llevaron a una situaci&oacute;n parad&oacute;jica: el r&eacute;gimen comunista de Laos sospechaba que era un agente de la CIA mientras que en Estados Unidos le tachaban de marxista.
    </p><p class="article-text">
        Ignorando a unos y a otros, Sombath sigui&oacute; adelante con su misi&oacute;n: en 1996 cre&oacute; la ONG PADETC, centr&oacute; su trabajo en las comunidades m&aacute;s desfavorecidas y en las discriminadas minor&iacute;as &eacute;tnicas, puso en pr&aacute;ctica planes de desarrollo, de educaci&oacute;n, de explotaci&oacute;n agr&iacute;cola&hellip; y siempre priorizando la sostenibilidad. M&aacute;s recientemente abri&oacute; una granja org&aacute;nica en la que impart&iacute;a cursos de agricultura ecol&oacute;gica e inaugur&oacute; una tienda de recuerdos para turistas cuyos beneficios revert&iacute;an directamente en los artesanos. Esta tit&aacute;nica labor le llev&oacute;, en 2005, a ser galardonado con el Ramon Magsaysay, un prestigioso premio considerado el Nobel de Asia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        As&iacute;, poco a poco, sin quererlo ni buscarlo, Sombath se fue convirtiendo en un importante referente para muchos de sus compatriotas: &ldquo;No era un l&iacute;der pol&iacute;tico &ndash;recuerda su esposa&ndash;. &Eacute;l siempre evitaba el enfrentamiento con las autoridades. &iquest;Por qu&eacute; le consideraban un peligro? No tengo respuesta a esa pregunta. El Gobierno insiste en que no tiene nada que ver con su desaparici&oacute;n. Yo creo que, quiz&aacute;s, a algunas personas no les gustaba lo que hac&iacute;a y lo que era: un activista para la sociedad civil que inspiraba a m&aacute;s y m&aacute;s gente joven. Esa es mi sospecha; siendo un l&iacute;der respetado quiz&aacute;s algunos grupos se sintieron amenazados. No lo s&eacute;, pero es mi sospecha&rdquo;. Salvando todas las distancias geogr&aacute;ficas, pol&iacute;ticas y personales, Sombath se estaba erigiendo en el 'Nelson Mandela de Laos' y eso inquiet&oacute; profundamente a los jerarcas del r&eacute;gimen.
    </p><h3 class="article-text">Un crimen de Estado imperfecto</h3><p class="article-text">
        A mediados de octubre de 2012, Sombath intervino en el Asia-Europe People&rsquo;s Forum que ese a&ntilde;o se celebraba en Vientiane. Pese a que su ponencia no contuvo ninguna cr&iacute;tica expl&iacute;cita a las autoridades, la gran audiencia que concit&oacute; y la enorme repercusi&oacute;n de sus palabras debieron alarmar definitivamente a la c&uacute;pula comunista. Solo seis semanas despu&eacute;s le hicieron pagar por su atrevimiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca podr&eacute; olvidar ese 15 de diciembre &ndash;nos cuenta Shui-Meng&ndash;. Nos dirig&iacute;amos a casa para cenar. Yo conduc&iacute;a mi coche y &eacute;l iba en el suyo detr&aacute;s de m&iacute;. Todo el tiempo le iba viendo por el retrovisor, hasta que pas&eacute; el puesto de la polic&iacute;a y ya no le vi m&aacute;s. Pens&eacute; que se habr&iacute;a detenido en un sem&aacute;foro o habr&iacute;a parado a comprar algo&hellip; pero no vino a cenar. Llam&eacute; a su m&oacute;vil; estaba apagado. Telefone&eacute; a sus amigos; ninguno le hab&iacute;a visto. A eso de las nueve de la noche fui a buscarle porque pens&eacute; que pod&iacute;a haber tenido un accidente. Al d&iacute;a siguiente denunci&eacute; su desaparici&oacute;n&rdquo;.
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    </figure><p class="article-text">
        De no ser por una torpeza de los secuestradores, Shui-Meng jam&aacute;s habr&iacute;a conocido la verdad. En la comisar&iacute;a central de la ciudad, los agentes de polic&iacute;a le permitieron amablemente acceder a las im&aacute;genes de las c&aacute;maras de tr&aacute;fico y grabarlas con su tel&eacute;fono m&oacute;vil: &ldquo;Vi lo &uacute;ltimo que esperaba ver. Me qued&eacute; en estado de <em>shock</em> al contemplar c&oacute;mo le daban el alto en el puesto de control de la polic&iacute;a. Despu&eacute;s se ve&iacute;a c&oacute;mo le hac&iacute;an bajar del coche y, minutos m&aacute;s tarde, c&oacute;mo le sub&iacute;an a una camioneta blanca y se lo llevaban&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Era evidente que los militares y/o polic&iacute;as que hab&iacute;an hecho desaparecer a Sombath no se percataron de la presencia de la c&aacute;mara y, por ello, no solo no destruyeron la grabaci&oacute;n sino que ni siquiera alertaron a sus compa&ntilde;eros de la importancia de esas im&aacute;genes. Shui-Meng abandon&oacute; la comisar&iacute;a convencida de que su marido se encontrar&iacute;a en esos momentos arrestado y que, muy pronto, recuperar&iacute;a la libertad; pero los d&iacute;as pasaron y las autoridades se negaban a facilitarle informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Solo la presi&oacute;n de algunos gobiernos extranjeros y de las organizaciones internacionales de derechos humanos empujaron al r&eacute;gimen a dar, finalmente, una explicaci&oacute;n oficial: &ldquo;Dijeron y dicen que no saben nada de &eacute;l y que no tuvieron nada que ver en su desaparici&oacute;n. Mantienen la versi&oacute;n de que alguien le secuestr&oacute; por razones personales o por un conflicto de negocios&rdquo;. Desde entonces las autoridades se han negado a facilitar una copia de las im&aacute;genes originales de las c&aacute;maras de tr&aacute;fico y han restado validez a la grabaci&oacute;n que realiz&oacute; Shui-Meng con su m&oacute;vil.
    </p><p class="article-text">
        Phil Robertson, vicedirector para Asia de Human Rights Watch (HRW) nos transmite su conclusi&oacute;n: &ldquo;No cabe duda de que el Gobierno de Laos sabe lo que ocurri&oacute;. Su 'investigaci&oacute;n' es una verg&uuml;enza dise&ntilde;ada para ganar tiempo con la esperanza de que la gente se olvide de Sombath&rdquo;. HRW ha difundido este lunes en Bangkok una grabaci&oacute;n in&eacute;dita de otra c&aacute;mara de seguridad que ahonda en la responsabilidad policial en el secuestro.
    </p><h3 class="article-text">Una represi&oacute;n constante pero sin estridencias</h3><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n forzada de Sombath no es un caso aislado en Laos. Un defensor de los derechos civiles que prefiere, por miedo, guardar el anonimato describe gr&aacute;ficamente la estrategia del gobierno comunista: &ldquo;Aplican una represi&oacute;n selectiva que resulta muy eficaz. No hay muchas desapariciones; se limitan a eliminar a las personas clave. Siguen el mismo criterio a la hora de detener y encarcelar: cogen a uno en una provincia, a dos en otro lugar&hellip; No son muchos pero s&iacute; los suficientes para que la gente tenga p&aacute;nico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El director para Asia de la Federaci&oacute;n Internacional para los Derechos Humanos (FIDH), Andra Giorgetta, nos concreta los datos: &ldquo;Al menos hay otras 13 v&iacute;ctimas de desapariciones forzosas, entre ellos tres destacados l&iacute;deres estudiantiles que permanecen en paradero desconocido desde 1999. En todos los casos las autoridades se han negado a reconocer su detenci&oacute;n o han ocultado la suerte y el paradero de los desaparecidos&rdquo;. El rosario de presos pol&iacute;ticos es m&aacute;s numeroso y lo ser&aacute; a&uacute;n m&aacute;s despu&eacute;s de la aprobaci&oacute;n de una dur&iacute;sima ley que persigue la libertad de expresi&oacute;n en internet.
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        &ldquo;Desde la desaparici&oacute;n de Sombath &ndash;apunta su esposa&ndash; la gente tiene todav&iacute;a m&aacute;s miedo. Mucho personal de PADETC ha abandonado. Los pocos que siguen, intentan trabajar en asuntos 'seguros' como la sanidad o la educaci&oacute;n pero huyen de los temas 'sensibles' como la propiedad de la tierra, los recursos h&iacute;dricos o el medio ambiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque ella no lo apunte, quiz&aacute;s por una l&oacute;gica cautela, aqu&iacute; est&aacute; sin duda una de las claves del caso. Sombath y su organizaci&oacute;n hab&iacute;an pisado el tal&oacute;n de Aquiles de un r&eacute;gimen profundamente corrupto que discrimina a las minor&iacute;as &eacute;tnicas, desprecia a los campesinos y cuyos altos cargos se enriquecen a costa de expoliar y malvender los recursos naturales de la naci&oacute;n. Cada nueva concesi&oacute;n a empresas extranjeras para construir una presa o explotar una mina conlleva la incautaci&oacute;n por la fuerza de tierras y la destrucci&oacute;n inmisericorde del medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los &uacute;ltimos ejemplos del comportamiento mafioso de los gobernantes lo encontramos el pasado junio: m&aacute;s de 500 familias fueron amenazadas con la c&aacute;rcel si no aceptaban la m&iacute;sera compensaci&oacute;n econ&oacute;mica que les ofrec&iacute;an por sus tierras. Phil Robertson (HRW) describe la situaci&oacute;n actual: &ldquo;Hay una atm&oacute;sfera de profundo terror en Laos. La gente teme hablar demasiado porque saben que ellos pueden ser los siguientes en desaparecer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos abusos se cometen con total impunidad y ante la indiferencia de la mayor parte de las naciones democr&aacute;ticas que prefieren no molestar a China y Vietnam, los dos gigantes econ&oacute;micos que amparan al r&eacute;gimen laosiano y que tampoco son, precisamente, un ejemplo de respeto a las libertades individuales. Solo las organizaciones internacionales de derechos humanos y las propias v&iacute;ctimas siguen clamando en este tropical desierto: &ldquo;No me rendir&eacute;. Seguir&eacute; pidiendo respuestas&rdquo;, afirma Shui-Meng. &ldquo;&Eacute;l es mi marido y no abandonar&eacute; hasta que sepa lo que le ocurri&oacute; a Sombath. Tengo la esperanza de que sigue con vida. Creo que eso es lo que me permite continuar. Es la raz&oacute;n para levantarme cada d&iacute;a, para continuar buscando respuestas. No puedo rendirme y no lo har&eacute;. Todav&iacute;a tengo esperanza&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/sombath_1_2294871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Dec 2015 20:54:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres años del secuestro policial del 'Mandela de Laos']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Laos,Desaparecidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser perro en Tailandia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/perro-tailandia_132_2315642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6e2215e-3927-4928-8721-cf2e7c101fbb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Perros hacinados en jaulas en su transporte al matadero. © John Dalley. Soi Dog Foundation"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compra-venta, el robo y la exportación de perros para carne es un oscuro y lucrativo negocio en Tailandia: capturados a golpes o con lazos, transportados hacinados en jaulas, electrocutados para no estropear su piel (vendida aparte en otro gran negocio paralelo) y desollados vivos por la creencia de que el miedo ablanda su carne</p><p class="subtitle">Nos horroriza conocer la realidad de esos perros, pero millones de animales viven y mueren cada día de forma igualmente horrorosa en granjas industriales y mataderos legales de todo el mundo, también en nuestra sociedad</p></div><p class="article-text">
        Entre 2012 y 2013 pas&eacute; un a&ntilde;o viviendo y trabajando en Tailandia. Comenc&eacute; en aquella &eacute;poca a escribir <a href="https://thaycoxing.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un blog</a>, una peque&ntilde;a bit&aacute;cora de viaje con prejuicios, observaciones y experiencias; un espacio en el que hablaba de todo y de nada y en el que me encontr&eacute; escribiendo, en muchas ocasiones, sobre animales. Coment&eacute; alguna vez lo bien que, bajo mi punto de vista, viv&iacute;an gatos y perros de Bangkok, siempre aliment&aacute;ndose de las ofrendas que los vecinos dejan en los <a href="http://matadornetwork.com/es/tailandia-bienvenidos-las-casas-de-los-espiritus/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">San Phra Phum</a> (casas de los esp&iacute;ritus) que uno se encuentra en las afueras de los edificios; siempre haciendo guardia en los callejones de los puestos de comida ambulante, esperando las sobras de los que all&iacute; com&iacute;amos. &ldquo;Incluso en la inmensidad urbana de Bangkok&rdquo;, escrib&iacute;, &ldquo;los animales viven de una manera salvaje, sin otros due&ntilde;os que sus horas de sue&ntilde;o y sin la desgracia de que el hambre les ara&ntilde;e el est&oacute;mago&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso cambi&oacute; un 29 de marzo de 2013, cuando, muy a mi pesar, me encontr&eacute; con un art&iacute;culo del Bangkok Post en el que se narraba la detenci&oacute;n de dos tipejos que conduc&iacute;an un cami&oacute;n por las carreteras de Nong Khai, una provincia al norte de Tailandia, y que portaban, ilegalmente, 92 perros hacinados en jaulas rumbo a un matadero en Ban Hua Had. El matadero, en donde las autoridades encontraron m&aacute;s perros enjaulados, estaba regentado por un tal Mr. Yaem, que operaba el sitio sin licencia alguna y alimentando <strong>uno de los negocios m&aacute;s terribles del sudeste asi&aacute;tico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Mr. Yaem reconoci&oacute; que llevaba unos seis a&ntilde;os comprando perros a 300 bahts (8 euros). Estimaba en 20.000 los perros que hab&iacute;a matado durante este tiempo. El negocio funcionaba as&iacute;: los conductores confesaron recorrer Tailandia recolectando perros callejeros en los pueblos. Los compraban por una media de 100 baht (algo m&aacute;s de 2 euros). A veces los cambiaban, simplemente, por un cubo de botellas de agua. Otras veces, incluso, los recib&iacute;an regalados, pues en muchos pueblos no hab&iacute;a manera de cuidar a perros enfermos o a los tant&iacute;simos cachorros que nac&iacute;an sin control alguno. Despu&eacute;s Mr. Yaem daba muerte a los animales, y aseguraba vender su carne a 40 o 60 baht por kilo (poco m&aacute;s de 1 euro) a gente de pueblos de alrededor, tanto de Tailandia como de Laos.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor fue, una vez empec&eacute; a leer m&aacute;s sobre el asunto, descubrir que esas cifras eran insignificantes. Los &lsquo;recolectores&rsquo; de perros son figuras reconocidas que entran en los pueblos de Tailandia anunciando su llegada con meg&aacute;fonos y que aprovechan las horas m&aacute;s oscuras de la noche para colarse all&iacute; donde les han prohibido entrar. Le&iacute; que, <strong>cada semana, 2.000 perros eran capturados en la calle, comprados o directamente robados de las casas</strong>. Y es que las mascotas, que suelen ser amistosas, d&oacute;ciles y, por lo tanto, m&aacute;s f&aacute;ciles de enga&ntilde;ar, y que adem&aacute;s est&aacute;n mejor alimentadas y cuidadas, se pueden vender por m&aacute;s dinero.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier perro puede convertirse en v&iacute;ctima de los m&eacute;todos utilizados para su captura, su transporte y su muerte. Su captura: golpes con bates desde una motocicleta en marcha y lazos alrededor del cuello al puro estilo cowboy para capturarlos. Su transporte: hacinados juntos en jaulas donde apenas pueden darse la vuelta y en donde muchos mueren sofocados antes de llegar a destino. Su muerte: electrocutados para no estropear su piel (vendida aparte en otro gran modelo de negocio) y <strong>desollados a&uacute;n con vida, pues existe la creencia de que el miedo y el terror que sufre el animal al morir hace la carne m&aacute;s tierna</strong>.
    </p><h3 class="article-text">Soi Dog Foundation</h3><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, bajo la firme decisi&oacute;n de volver a escribir y dedicar parte de mi vida a los animales, me he puesto en contacto con John Dalley, un ingeniero qu&iacute;mico que lleg&oacute; a Tailandia junto a su mujer para retirarse, bucear y disfrutar de las playas del pa&iacute;s, y que, cuando conoci&oacute; el negocio del tr&aacute;fico de carne de perro en el pa&iacute;s que habr&iacute;a de ser un para&iacute;so, decidi&oacute; montar <a href="https://www.soidog.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Soi Dog Foundation</a>, una organizaci&oacute;n que lucha por acabar con este problema. Corr&iacute;a el a&ntilde;o 2003. Le cuento lo que viv&iacute;, lo que le&iacute;, y le pregunto, en primer lugar, si la situaci&oacute;n ha cambiado en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2011&rdquo;, me dice, &ldquo;<strong>alrededor de 500.000 perros por a&ntilde;o eran exportados vivos a Vietnam y asesinados localmente para carne y pieles en zonas muy del norte y noreste de Tailandia</strong>. Estas cifras ven&iacute;an de la Asociaci&oacute;n de Veterinarios Tailandesa. Los n&uacute;meros son ahora mucho menores. Es imposible tener una cifra exacta porque es un negocio ilegal, pero nuestros trabajadores encubiertos y las autoridades en Laos confirman que est&aacute;n notando mucho menos tr&aacute;fico a trav&eacute;s del Mekong&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Buenas noticias, no hay duda. Pero el tr&aacute;fico sigue existiendo, comenzando su ciclo a trav&eacute;s de esas cruentas figuras que se pasean cazando perros y conduci&eacute;ndolos hasta su muerte. &iquest;Siguen fieles a los mismos m&eacute;todos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Los contrabandistas y carniceros locales siguen activos&rdquo;</strong>, se lamenta Dalley. &ldquo;Los cazadores de perros siguen robando perros o comprando perros no deseados de pueblos pobres a cambio de cubos con botellas de agua. Pero los m&eacute;todos de transporte han cambiado. Antes eran muy tradicionales. A d&iacute;a de hoy, o bien matan perros localmente y los transportan a Vietnam o Laos en contenedores de hielo, o los amordazan y los transportan en bajos fondos de camiones con productos legales sobre ellos, lo que hace la detecci&oacute;n mucho m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Leyes y cultura</h3><p class="article-text">
        Mi impresi&oacute;n, tras la lectura de aquellos art&iacute;culos, fue que el tr&aacute;fico de perros para consumo de carne o pieles era algo perseguido y castigado, pero, como me cuenta John, &ldquo;antes solo era ilegal por leyes sanitarias referentes a la transmisi&oacute;n de enfermedades&rdquo;. Fue en 2014 cuando el tr&aacute;fico y el consumo de carne de perro se convirti&oacute; en ilegal. En diciembre de ese a&ntilde;o se aprob&oacute; la primera Ley de Bienestar Animal, que castiga con multas y hasta dos a&ntilde;os de prisi&oacute;n a aquellos que torturen o cuiden inadecuadamente de los animales. La ley, sin embargo, <a href="http://www.care2.com/causes/thailand-creates-first-animal-welfare-law-but-is-it-too-vague.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiene muchas imprecisiones y huecos</a>, y solo se podr&aacute; medir su efectividad cuando se vea la incidencia que tiene en la reducci&oacute;n del tr&aacute;fico y el consumo. Y esto &uacute;ltimo es lo m&aacute;s complicado. &ldquo;Igual que se consumen drogas pese a ser ilegal, la gente seguir&aacute; comiendo carne de perro&rdquo;, me advierte Dalley.
    </p><p class="article-text">
        Muchos asumimos ya que el consumo de los diferentes tipos de carne depende de la cultura de la <a href="http://www.granjasymataderos.org/carne-perros.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">zona donde se viva</a>. Alrededor del mundo, iguanas, camellos, tortugas, gusanos o delfines son usados como alimento para seres humanos. &iquest;Es acaso el hecho de que los perros sean, para nuestra cultura occidental, animales de compa&ntilde;&iacute;a, amigos, mascotas, lo que nos genera una barrera moral en cuanto al consumo de su carne? Seguro que s&iacute;. &iquest;Pero no es, tambi&eacute;n, el saber c&oacute;mo y de qu&eacute; manera mueren?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los perros no son considerados ganado en ning&uacute;n pa&iacute;s y por lo tanto quedan fuera de las leyes que rigen los m&eacute;todos de matanza e higiene&rdquo;, advierte Dalley. Y contin&uacute;a: &ldquo;Los perros nunca fueron criados por el hombre para ser carne. Si ma&ntilde;ana el mundo entero pasase a ser vegano todo el ganado (vacas, cerdos, etc.) se extinguir&iacute;a. Los perros continuar&iacute;an. Los hombres han creado razas de perros durante miles de a&ntilde;os para proteger de los lobos sus propiedades y ganader&iacute;a. En tiempos recientes se han desarrollado otras razas, m&aacute;s peque&ntilde;as. Mascotas. Adem&aacute;s, los perros son carn&iacute;voros y no es posible criar razas de carn&iacute;voros para ser carne. Solo Corea del Sur tiene granjas de perros criados para este fin. No hay perro en el resto de pa&iacute;ses del mundo que se haya pensado y criado para consumo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Todo un lujo</h3><p class="article-text">
        &iquest;Y a c&oacute;mo tienes el kilo? Dalley no coincide con las palabras de Mr. Yaem. &ldquo;En la zona de Tha Rae la carne de perro se vende por 200 o 300 baths el kilo (entre 5 y 8 euros)&rdquo;. Si tenemos en cuenta que es lo que puede ganar al d&iacute;a un trabajador, la carne canina se presenta como comida de lujo. &ldquo;Y el precio de Tailandia es barato comparado con lo que se puede llegar a pagar en Vietnam&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De todos los grandes pa&iacute;ses del sudeste asi&aacute;tico, es Tailandia el que menos cultura y tradici&oacute;n tiene en cuanto a la ingesta de carne de perro. Sin embargo, parece que el pa&iacute;s asi&aacute;tico ha encontrado un gran negocio en la compra-venta, el robo y la exportaci&oacute;n de perros. &ldquo;La mayor parte de la gente no consume perro en Tailandia. En el extremo norte de Tailandia, poblaciones hong si lo hacen. Y en esa zona se exporta a China a trav&eacute;s de Laos. Sin embargo, el negocio principal est&aacute; en el noreste tailand&eacute;s, en donde tambi&eacute;n se consume, pero que introduce la mayor parte de la carne de contrabando en Vietnam&rdquo;, asegura Dalley. Y a&ntilde;ade: &ldquo;En esta zona tambi&eacute;n hab&iacute;a mucho tr&aacute;fico de pieles, aunque es un actividad casi desaparecida. No como en China, donde es muy com&uacute;n&rdquo;. Igualdad Animal <a href="http://www.igualdadanimal.org/noticias/7332/piel-de-perro-y-gato-para-la-fabricacion-de-bolsos-juguetes-y-prendas-de-vestir-en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo ha contado</a> recientemente. Y cuidado, me advierte, &ldquo;no hay duda de que <strong>la carne de los perros que son asesinados para obtener sus pieles se mezcla con otras carnes y se vende en el mercado, pero no como carne de perro</strong>. Igual que ocurri&oacute; en Europa el a&ntilde;o pasado con <a href="http://www.eldiario.es/economia/Cae-comercio-caballo-paises-europeos_0_381112013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el esc&aacute;ndalo de la carne de caballo</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Duele. Horroriza saber c&oacute;mo miles de perros son asesinados cada d&iacute;a para su consumo. Horroriza saber c&oacute;mo viven. Horroriza saber c&oacute;mo mueren. Nuestra conciencia, diezmada por la creencia de que un perro es un amigo y no un alimento, se escandaliza ante esta barbarie en la que Tailandia participa, s&iacute;, pero de una manera insignificante comparado con lo que pasa en Corea del Sur, Vietnam o China, por ejemplo. La moral, tristemente, viste doble rasero. Porque <strong>millones de animales mueren asesinados cada d&iacute;a tras las paredes opacas de los mataderos legales del resto del mundo</strong>. No viven ni mueren mejor que los perros de este art&iacute;culo; al rev&eacute;s. Son <a href="https://www.youtube.com/watch?v=PCU1WUQXMbs&amp;feature=youtu.be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">criados y masacrados de la forma m&aacute;s cruel</a>, y llevados a nuestras tiendas y neveras mediante un pacto social escasamente cuestionado. Y toda esta masacre de animales, desde Se&uacute;l hasta Vancouver, desde Helsinki hasta Ushuaia, es, posiblemente, <a href="http://www.igualdadanimal.org/noticias/7311/la-ganaderia-industrial-es-uno-de-los-peores-crimenes-de-la-historia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los peores cr&iacute;menes de la historia universal</a>.
    </p><p class="article-text">
        Criaturas&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/perro-tailandia_132_2315642.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Dec 2015 19:37:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ser perro en Tailandia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Perros,Tailandia,China,Laos,Sudeste asiático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La letal herencia de una guerra secreta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/letal-herencia-guerra-secreta_1_2330663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/313fde5a-80dd-4a57-b313-dcb79424184f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Víctima de una bomba estadounidense en Laos / Carlos Hernández"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las autoridades comunistas celebran este miércoles, 2 de diciembre, el 40 aniversario del nacimiento de la República Democrática Popular de Laos</p><p class="subtitle">eldiario.es ha viajado hasta ese país asiático y ha comprobado que estas cuatro décadas no han sido suficientes para borrar las terribles secuelas que dejaron 9 años de ininterrumpidos bombardeos estadounidenses</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Si me encontrara al piloto estadounidense que arroj&oacute; la bomba por la que perd&iacute; uno de mis brazos&hellip; solo le suplicar&iacute;a&hellip; le suplicar&iacute;a que no volviera a hacer algo as&iacute;&rdquo;. Este estremecedor testimonio forma parte del v&iacute;deo reportaje que eldiario.es ha elaborado en Laos, la naci&oacute;n m&aacute;s bombardeada de toda la Historia.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1964 y 1973 Estados Unidos lanz&oacute; m&aacute;s de dos millones de toneladas de explosivos sobre su territorio. Los aviones norteamericanos completaron un total de 580.000 misiones; lo que representa una misi&oacute;n cada 8 minutos, 24 horas al d&iacute;a, durante 9 a&ntilde;os. Todo form&oacute; parte de una guerra secreta e indiscriminada con la que Washington intentaba, supuestamente, detener el avance comunista en Indochina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Los expertos calculan que una de cada tres de aquellas bombas no explosion&oacute; y su mortal amenaza permaneci&oacute; latente. En los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os m&aacute;s de 20.000 laosianos, entre ellos cerca de 8.000 ni&ntilde;os, han muerto o han sufrido amputaciones y otras secuelas f&iacute;sicas y ps&iacute;quicas por la explosi&oacute;n de uno de estos artefactos. En lo que llevamos de a&ntilde;o se han producido 30 incidentes que se han cobrado medio centenar de muertos y heridos.
    </p><p class="article-text">
        Hemos hablado con las v&iacute;ctimas, con las ONG que se encargan de luchar contra esta terrible lacra y hemos recorrido el pa&iacute;s asi&aacute;tico para conocer c&oacute;mo sus habitantes han tratado de adaptarse e incluso sacar provecho de la mortal cosecha que sembr&oacute; el ej&eacute;rcito del T&iacute;o Sam.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/letal-herencia-guerra-secreta_1_2330663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Dec 2015 20:38:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Laos,Minas Antipersona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irnos para cumplir nuestros sueños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desde-todas-partes/juventud-sin-futuro-exilio-laos-china-testimonio_132_4438546.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f342a50-8b41-472f-a0c0-396a7ca41640_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irnos para cumplir nuestros sueños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Guillermo Rodríguez tiene 26 años y trabaja en el Centro para el Desarrollo y el Medio Ambiente de la Universidad de Berna en Vientiane, Laos</p><p class="subtitle">Desde allí denuncia la imposibilidad de llevar a cabo un proyecto vital con futuro en España y la necesidad de marcharse para conseguirlo</p></div><p class="article-text">
        <span id="magicdomid16"></span>No tienen derecho. En el debate de los cientos de miles de j&oacute;venes que abandonan Espa&ntilde;a para buscar un futuro, en la farsa de la mejora de las cifras de desempleo haciendo que los j&oacute;venes salgamos de las cifras, en la dificultad de dejar a nuestra gente, nuestra tierra e idioma para llegar adonde s&iacute; puede haber oportunidades; la mayor crueldad, el mayor abuso, est&aacute; en el convencimiento de que quienes nos est&aacute;n haciendo esto no tienen derecho a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        <span id="magicdomid5"></span>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span id="magicdomid6"></span>Somos las p&eacute;rdidas renunciables. Los da&ntilde;os colaterales. Somos lo que los grandes gobernantes est&aacute;n dispuestos a sacrificar para continuar con esta farsa. Los excesos de las &eacute;lites financieras internacionales junto con los de nuestra clase pol&iacute;tica, los silencios de una transici&oacute;n no transitada, los juegos de una mafia que lo ha abarcado todo, y la especulaci&oacute;n, y la falta de coraje para cambiar unas estructuras corrompidas, y la verg&uuml;enza; son las causas, ins&oacute;litas, de que seamos parte de una generaci&oacute;n sin futuro. Perdida, nos dicen. Y asumen que vamos a tener la templanza de pagar nosotros las consecuencias, de ponerlas a nuestras espaldas, de compensar con nuestras vidas el saqueo, la ineptitud y el abuso de sus acciones. Y se equivocan.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span id="magicdomid7"></span>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span id="magicdomid8"></span>Vamos a recuperar nuestro derecho a elegir, a que se respeten nuestras decisiones. Las de quienes hemos tenido la suerte de tener los medios para irnos a miles de kil&oacute;metros de distancia a perseguir nuestros sue&ntilde;os, las de quienes viven encerrados en vidas que no quieren, las de a quienes explotan, las de a quienes utilizan, aprovech&aacute;ndose de nuestra ilusi&oacute;n, nuestra motivaci&oacute;n y nuestras ganas de trabajar y luchar por cambiar el mundo a cambio de sueldos de miseria, de precariedad e ingratitud. Las de quienes todav&iacute;a siguen en esta trampa que es Espa&ntilde;a, que no ofrece trabajo, ni medios para estudiar ni futuro a cientos de miles de j&oacute;venes que nunca especularon, ni llevaron a bancos a la ruina, ni recibieron rescates millonarios. Ni vivieron nunca por encima de sus posibilidades.
    </p><p class="article-text">
        <span id="magicdomid9"></span>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span id="magicdomid17"></span>Yo, que soy un afortunado, que he podido cambiar contento de continente para dedicarme a lo que quiero, denuncio que no he tenido la posibilidad de quedarme en mi tierra, ni en las cercan&iacute;as de sus fronteras, si quer&iacute;a cumplir mis sue&ntilde;os. Denuncio que no me han dado esa elecci&oacute;n. Y es esa imposibilidad de escoger, esa falta de alternativa, la que se esconde detr&aacute;s de este sistema corrupto que somete a los j&oacute;venes de nuestro pa&iacute;s y de muchos otros. Lo que nos han arrebatado es la capacidad de tomar nuestras decisiones, de vivir una vida independiente. Nos han obligado a aceptar cualquier empleo, a trabajar a cualquier precio, a estudiar lo que el mercado laboral dictara, a volver a vivir con nuestros padres: y si hemos podido evitarlo ha sido solo a un alt&iacute;simo coste, pagado a menudo en miles de kil&oacute;metros. Nos han expuesto a mayores &iacute;ndices de pobreza, de exclusi&oacute;n social, a tasas de desempleo imposibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span id="magicdomid19"></span>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span id="magicdomid35"></span>Este pa&iacute;s ha renunciado a nosotros, y sin embargo nos necesita. Porque las consecuencias de esa renuncia las pagaremos entre todas y todos. Las pagar&aacute; nuestra sociedad, las pagar&aacute; este pa&iacute;s dentro de veinte a&ntilde;os. Tenemos que demostrar que se equivocan. Tenemos que demostrar que no tienen derecho. Estamos ante la oportunidad de recuperar lo que era nuestro, de no tener que irnos nunca m&aacute;s para cumplir nuestros sue&ntilde;os. Conseguirlo pasa solo por una condici&oacute;n: hacer que se vayan ellos.
    </p><p class="article-text">
        <span id="magicdomid13"></span>&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juventud Sin Futuro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desde-todas-partes/juventud-sin-futuro-exilio-laos-china-testimonio_132_4438546.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jan 2015 18:06:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Irnos para cumplir nuestros sueños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jóvenes,Exilio,Laos,China,Testimonios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desapariciones y desahucios en Laos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/desapariciones-desahucios-laos_1_5733918.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f02fbe92-33b0-4da4-92e7-afef82e81ba0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desapariciones y desahucios en Laos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desaparición del activista Sombath Somphone vuelve a poner a  Laos en el mapa mediático. Gobierno y policía sostienen que  desconocen su paradero pero no han  iniciado ninguna investigación sobre el asunto.</p><p class="subtitle">Miles de agricultores del país son expulsados de sus tierras con el objetivo de instalar empresas vietnamitas y chinas.</p><p class="subtitle">El  Deutsche Bank y el Banco Mundial también están involucrados a través de fondos gestionados por alguna de sus subsidiarias en la mayor empresa vietnamita: Hoang Anh Gia Lai.</p></div><p class="article-text">
        La noche del pasado 15 de diciembre, Sombath Somphone volv&iacute;a a su  casa en Vientiane, siguiendo con su 4x4 al coche en el que conduc&iacute;a su  esposa, Shui-meng Ng. Ella se adelant&oacute; y le perdi&oacute; de vista, lleg&oacute; a su  casa y se qued&oacute; esperando a su marido durante horas. Al d&iacute;a siguiente,  Shui-meng Ng fue a varios hospitales y finalmente a la polic&iacute;a, donde le  mostraron un video tomado por una c&aacute;mara de seguridad en el que se  pod&iacute;a ver a su marido detenerse en un control de la polic&iacute;a, a otro  coche acercarse, a Sombath entrando en &eacute;l y a unos hombres llegando en  moto y llev&aacute;ndose su veh&iacute;culo. <a href="http://www.bbc.co.uk/news/world-asia-22338101" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sombath no ha vuelto a aparecer desde entonces</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sombath Somphone, a sus sesenta a&ntilde;os probablemente <a href="http://sombath.org/work/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el activista m&aacute;s c&eacute;lebre de Laos</a>,  es el fundador del Centro de Entrenamiento para el Desarrollo  Participativo (PADECT), una organizaci&oacute;n no gubernamental local dedicada  a promover un desarrollo democr&aacute;tico y sostenible de las comunidades  rurales laosianas que combine la modernidad con las tradiciones del  pa&iacute;s, los valores de la religi&oacute;n budista y el respeto al medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Este  peque&ntilde;o pa&iacute;s de unos seis millones y medio de habitantes rara vez  aparece en los peri&oacute;dicos. En Espa&ntilde;a probablemente muchos lo recuerden  &uacute;nicamente por ser el refugio elegido por Luis Rold&aacute;n en su huida de la  justicia espa&ntilde;ola. Pero la desaparici&oacute;n del activista ha vuelto a poner a  Laos en el mapa en cierta medida y muchos medios internacionales se han  hecho eco del suceso. Tanto el Gobierno como la polic&iacute;a sostienen que  desconocen el paradero de Sombath, niegan tener responsabilidad alguna  en el asunto y no han iniciado ninguna investigaci&oacute;n sobre el asunto. 
    </p><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n de Sombath ha puesto de manifiesto <a href="http://www.guardian.co.uk/environment/2013/mar/13/laos-campaigner-abduction-activist-community" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la falta de libertad pol&iacute;tica y de expresi&oacute;n</a> que impera en el pa&iacute;s asi&aacute;tico, gobernado por un partido de raigambre  comunista, el Pathet Lao, desde 1975. El activista hab&iacute;a logrado  mantener unas relaciones amistosas con el r&eacute;gimen hasta que en noviembre  se celebr&oacute; una cumbre de l&iacute;deres europeos y asi&aacute;ticos en Vientiane. De  forma paralela, el Gobierno permiti&oacute; que se celebrara un foro de  organizaciones de la sociedad civil que Sombath presidi&oacute; y en el que  pronunci&oacute; el discurso inaugural. Los invitados aprovecharon para hablar  del gran problema que aflige a las comunidades rurales laosianas: las  expulsiones de miles de campesinos de sus tierras para dar paso a  grandes empresas agr&iacute;colas y proyectos hidrol&oacute;gicos. Ahora, muchos  argumentan que <a href="http://asiapacific.anu.edu.au/newmandala/2013/04/30/sombath-somphones-disappearance/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su desaparici&oacute;n est&aacute; relacionada con aquel foro</a> en el que se dijeron y denunciaron m&aacute;s cosas de las que hubiera deseado el r&eacute;gimen.
    </p><h3 class="article-text">Expulsados de sus tierras en aras del progreso</h3><p class="article-text">
        Pese  a ser uno de los pocos pa&iacute;ses que quedan en el mundo que siguen  autodenomin&aacute;ndose comunistas, Laos, al igual que los vecinos China o  Vietnam, lleva a&ntilde;os embarcado en un proceso para adoptar una econom&iacute;a de  mercado, que en este caso comenz&oacute; en los a&ntilde;os. La apertura econ&oacute;mica ha  generado uno de los crecimientos, en t&eacute;rminos macroecon&oacute;micos, m&aacute;s  r&aacute;pidos de la regi&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Pero la bonanza econ&oacute;mica no  ha beneficiado a todos por igual y, de hecho, ha supuesto la desposesi&oacute;n  de centenares de miles de agricultores, a los que se ha expulsado de  sus tierras sin compensaci&oacute;n ni explicaci&oacute;n alguna para otorg&aacute;rselas a  grandes empresas deseosas de explotar la abundancia de tierras  cultivables y mano de obra barata.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil saber con exactitud las cifras exactas en un pa&iacute;s con un Estado tan herm&eacute;tico como Laos, pero <a href="http://www.globalwitness.org/campaigns/environment/land-deals/Laos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n Global Witness</a>,  al menos 1,1 mill&oacute;n de hect&aacute;reas de tierra han sido adjudicadas a esas  concesiones, y el Gobierno ha concedido al menos 3,6 millones de  hect&aacute;reas a grandes explotaciones agr&iacute;colas. En un pa&iacute;s en el que el 80  por ciento de sus habitantes son agricultores que dependen de peque&ntilde;as  granjas para su subsistencia, el impacto sobre una gran parte de la  poblaci&oacute;n es devastador: muchos se halan expulsados de sus tierras y  despojados de sus medios de vida pr&aacute;cticamente de la noche a la ma&ntilde;ana  en nombre de un progreso econ&oacute;mico que solo beneficia a una peque&ntilde;a  elite bien relacionada.
    </p><p class="article-text">
        Laos ha estado hist&oacute;ricamente  a la sombra de su vecino del norte, China, y, sobre todo, del &ldquo;gran  hermano&rdquo; del oeste, Vietnam. El Pathet Lao ha dependido desde su  fundaci&oacute;n del Partido Comunista de Vietnam. Ahora que el capitalismo  est&aacute; sustituyendo al comunismo como modelo econ&oacute;mico, la mayor&iacute;a de esas  empresas son chinas y vietnamitas, dos pa&iacute;ses que est&aacute;n experimentando  un espectacular (y desigual) crecimiento econ&oacute;mico. Pero no solo las  empresas de los pa&iacute;ses vecinos se benefician de la desposesi&oacute;n. El  Deutsche Bank, por ejemplo, tambi&eacute;n est&aacute; involucrado: <a href="http://www.spiegel.de/international/business/deutsche-bank-backs-ruthless-rubber-lords-in-laos-a-899324.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la revista alemana Der Spiegel revel&oacute; recientemente</a> que un fondo gestionado por una subsidiaria suya est&aacute; invirtiendo en  una de las mayores empresas vietnamitas, Hoang Anh Gia Lai (HAGL), que  posee plantaciones de caucho en terrenos expropiados a miles de peque&ntilde;os  agricultores. El Banco Mundial a trav&eacute;s de otra subsidiaria, tambi&eacute;n  tiene inversiones vinculadas a HAGL.
    </p><p class="article-text">
        El desarrollo tambi&eacute;n tiene  un impacto ecol&oacute;gico. Grupos ecologistas y expertos en medio ambiente  han advertido que grandes proyectos hidr&aacute;ulicos como <a href="http://www.internationalrivers.org/campaigns/xayaburi-dam" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la presa de Xayaburi</a>, en el r&iacute;o Mekong, <a href="http://www.theaustralian.com.au/opinion/world-commentary/mekong-dam-plans-threatening-the-natural-order/story-e6frg6ux-1226083709322" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tendr&aacute;n unas repercusiones potencialmente desastrosas</a> para el medio ambiente laosiano y del resto de la regi&oacute;n. El 95 por  ciento de la electricidad que produzca la presa ser&aacute; vendida a  Tailandia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, quienes se atreven a proponer otro  modelo de desarrollo econ&oacute;mico y a defender los intereses de quienes se  ven despose&iacute;dos por un desarrollo econ&oacute;mico rapaz e irresponsable, como  Sombath Somphone, se arriesgan a desaparecer sin dejar rastro a manos de  un aparato de Gobierno que pone m&eacute;todos estalinistas al servicio del  capitalismo y el &ldquo;libre mercado&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Sardiña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/desapariciones-desahucios-laos_1_5733918.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jul 2013 18:17:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desapariciones y desahucios en Laos]]></media:title>
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