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    <title><![CDATA[elDiario.es - Elsa López]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/elsa-lopez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Elsa López]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Elsa López: amores prohibidos, premios merecidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/elsa-lopez-amores-prohibidos-premios-merecidos_1_9035452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e7783be-8c11-42bc-927e-eb2a36635255_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elsa López: amores prohibidos, premios merecidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bienvenido el Premio Canarias 2022 para Elsa López por poeta, por escritora, por profesora y mujer de Letras, pero también por haber escrito una de las más bellas y desconocidas páginas de la liberación contemporánea de la mujer</p><p class="subtitle">Elsa López, Premio Canarias de Literatura 2022</p></div><p class="article-text">
        Conoc&iacute; a la poeta Elsa L&oacute;pez en 2020, cuando tuve el placer de invitarla al coloquio de TVE <em><strong>Quien Educa a Quien </strong></em>que se emit&iacute;a despu&eacute;s de la serie de ficci&oacute;n <em>Hit.</em> El programa versaba sobre unos adolescentes problem&aacute;ticos de una aulas perif&eacute;ricas que son redimidos por un profesor heterodoxo (Daniel Grao) reci&eacute;n llegado de EE.UU. Hugo&nbsp;Ibarra Tom&aacute;s, nombre del que salen las iniciales (HIT) que juegan a su vez con el verbo ingl&eacute;s (&ldquo;pegar&rdquo;) viene algo &ldquo;tocado&rdquo; psicol&oacute;gicamente: su colegio norteamericano fue objeto de un tiroteo protagonizado por un alumno de los que tan asiduamente asoman a los telediarios de aquel pa&iacute;s. Y el debate televisivo en Espa&ntilde;a que me toc&oacute; coordinar como redactor jefe del programa pretend&iacute;a abordar las relaciones prohibidas entre profesores y alumnos. Era un tema &ldquo;tab&uacute;&rdquo; por el que incluso esta transgresora serie pasaba de puntillas para no herir eso que se denomina t&oacute;picamente &ldquo;la sensibilidad del espectador&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que cada vez m&aacute;s las series de TV, y sobre todo los plataformas independientes de pago, tienden a &ldquo;herir&rdquo; esa &ldquo;sensibilidad&rdquo; del insensible y pasivo televidente con agudeza e ingenio. Ah&iacute; est&aacute; por ejemplo <em>El m&eacute;todo Kominsky</em> que Michael Douglas y Alan Arkin llevan a la pantalla con otro profesor como protagonista, esta vez maestro de j&oacute;venes actores, que el conocido productor y guionista Chuck Lorre afina con humor e inteligencia. En aquella ocasi&oacute;n, en el programa-tertulia estaba Francisco Moreno, que une a su faceta de director de la TV Canaria otra menos conocida como profesor universitario, y Elsa L&oacute;pez, que tambi&eacute;n se prestaba a contar su experiencia como profesora.
    </p><p class="article-text">
        La actual Premio Canarias 2022 es m&aacute;s conocida como escritora y poetisa pero como profesora cont&oacute; algo que en su &eacute;poca, y a&uacute;n en la de hoy, cuando hab&iacute;a sido docente en el colegio Isabel La Cat&oacute;lica de Madrid, pegado al Retiro, provoc&oacute; el esc&aacute;ndalo de la sociedad espa&ntilde;ola: Elsa encontr&oacute; el amor con un chico de 17 a&ntilde;os, por lo tanto &ldquo;menor de edad&rdquo;. No es que ella fuera excesivamente madura, el puritanismo en esto es celoso fiscalizador de partidas de nacimiento y bautismo, pero no es menos verdad que su &ldquo;caso&rdquo; origin&oacute; una s&oacute;rdida y da&ntilde;ina controversia sobre las (prohibidas) relaciones sentimentales entre profesores y alumnos.
    </p><p class="article-text">
        La regresi&oacute;n de las costumbres y el retroceso en las libertades individuales que ha experimentado la sociedad europea es en esta materia muy apreciable. Le&iacute;a hace poco la memorable semblanza de Ram&oacute;n G&oacute;mez de la Serna sobre Antonio Machado en su libro <em>Retratos de Espa&ntilde;a,</em> donde aparece Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s y describe su primera llegada a Madrid cuando &ldquo;de esa raza misteriosa, alta y sacerdotal que fue la primera moradora de las Islas Canarias, tra&iacute;a su majestad atl&aacute;ntica&rdquo;, algo que la serie de TV de Luis Socorro va ahora a desentra&ntilde;ar para inter&eacute;s canario y del resto del globo. Era la oscura &eacute;poca galdosiana de corresponsal parlamentario. Ram&oacute;n describe su muerte en 1920 a los 75 a&ntilde;os, cuando Unamuno lo desacredita tras erigirse su c&eacute;lebre estatua en el Retiro porque &ldquo;su obra solo se ocupa de la cuesti&oacute;n religiosa y de la maldita clase media, que ni es clase ni es media&rdquo;. Y son en esos libertarios <em>Retratos</em> de Ram&oacute;n donde conocemos a un Antonio Machado de carne y hueso, depresivo y solitario, profesor en Soria &ldquo;donde se casa, ya bien talludo [34 a&ntilde;os], con una ni&ntilde;a de 14 a&ntilde;os, provocando la rechifla del pueblo&rdquo;. Y concluye: &ldquo;esa ni&ntilde;a es la gran pasi&oacute;n del poeta, la que reinar&aacute; siempre en su coraz&oacute;n como un guardapelo de azabache&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Elsa L&oacute;pez tambi&eacute;n se cas&oacute; con otro &ldquo;ni&ntilde;o&rdquo;, este de 17 a&ntilde;os, y aunque actualmente lleva m&aacute;s de 40 a&ntilde;os matrimoniada con &eacute;l, aquella situaci&oacute;n dar&iacute;a tambi&eacute;n para otra serie de televisi&oacute;n, menos antropol&oacute;gica que la de los guanches pero tambi&eacute;n con m&aacute;s melodrama y menos humor que <em>El m&eacute;todo Kominsky</em>. Oyendo la sensibilidad y sutileza con la que Elsa L&oacute;pez se expres&oacute; en aquel programa y el p&aacute;nico esc&eacute;nico con el que sorprendi&oacute; aquel relato suyo de alma y ternura, queda clara aquella certera sentencia del escritor franc&eacute;s Michel Houellebecq: &ldquo;Hoy, como ayer, el amor no puede declararse&rdquo;. Bienvenido el Premio Canarias 2022 para Elsa L&oacute;pez por poeta, por escritora, por profesora y mujer de Letras, pero tambi&eacute;n por haber escrito una de las m&aacute;s bellas y desconocidas p&aacute;ginas de la liberaci&oacute;n contempor&aacute;nea de la mujer no solo con palabras sino con hechos, aquellos por los que la lapidaron y que ella guarda en un secreto y escondido lugar de su generoso coraz&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Utrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/elsa-lopez-amores-prohibidos-premios-merecidos_1_9035452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 May 2022 08:22:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elsa López: amores prohibidos, premios merecidos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Elsa López,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Cabildo de Tenerife propone a la poeta palmera Elsa López como Premio Canarias de Literatura 2018]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/cultura/cabildo-tenerife-premio-canarias-literatura_1_2976327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7b14997-e886-4217-9a54-e385c077e400_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Elsa López, en una actividad en TEA, en Santa Cruz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La producción literaria de esta escritora es una de las más consolidadas de Canarias, con proyección nacional e internacional</p></div><p class="article-text">
        El Cabildo de Tenerife ha propuesto a la poeta y novelista palmera Elsa L&oacute;pez como Premio Canarias de Literatura 2018 por su trabajo como difusora de la literatura a trav&eacute;s de Ediciones La Palma y Promoci&oacute;n Cero, apoyando a los j&oacute;venes escritores de la isla. La producci&oacute;n literaria de esta escritora es una de las m&aacute;s consolidadas de Canarias, con proyecci&oacute;n nacional e internacional.
    </p><p class="article-text">
        El presidente del Cabildo, Carlos Alonso, ha reconocido &ldquo;no s&oacute;lo la ingente producci&oacute;n literaria de Elsa L&oacute;pez, sino sobre todo la calidad de esta y el compromiso de la novelista y poeta con la difusi&oacute;n y producci&oacute;n literaria de Canarias, contribuyendo a la cultura de las islas dentro y fuera del archipi&eacute;lago; motivos todos m&aacute;s que suficientes para ser merecedora de este reconocimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Amada Elsa L&oacute;pez Rodr&iacute;guez naci&oacute; en Fernando Poo (Guinea Ecuatorial) el 17 de enero de 1943, aunque se considera palmera de adopci&oacute;n. Su obra ha sido reconocida con numerosos premios, incluida en varias antolog&iacute;as y traducida al &aacute;rabe, franc&eacute;s, ingl&eacute;s, italiano, neerland&eacute;s y portugu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Comenz&oacute; a publicar en 1973. Entre sus libros, <em>El viento y las adelfas</em>, <em>Del amor imperfecto</em> (Premio Internacional de Poes&iacute;a Ciudad de Melilla, 1987), <em>La Fajana Oscura</em> (Premio Internacional de Poes&iacute;a Rosa de Damasco, 1989) o <em>Mar de amores</em> (XII Premio Nacional de Poes&iacute;a Jos&eacute; Hierro, 2001).
    </p><p class="article-text">
        La editorial Hiperi&oacute;n public&oacute; en 2003 toda su poes&iacute;a en el volumen <em>A mar abierto</em> (Poes&iacute;a 1973-2003), prologado por el Premio Pr&iacute;ncipe de Asturias Pablo Garc&iacute;a Baena. Destacan tambi&eacute;n <em>Traves&iacute;a</em> (XII Premio de Poes&iacute;a Ciudad de C&oacute;rdoba Ricardo Molina 2005), Ofertorio (2008) y <em>De la A a la Z Canarias</em> (2008), entre otras rese&ntilde;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tenerife Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/cultura/cabildo-tenerife-premio-canarias-literatura_1_2976327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Dec 2017 17:26:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Cabildo de Tenerife propone a la poeta palmera Elsa López como Premio Canarias de Literatura 2018]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cabildo de Tenerife,Elsa López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mis amigos de derechas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/amigos-derechas-elsa-lopez_132_3848024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Salí con fugitivos y maleantes fichados por la policía y acabé casada con un militante del partido socialista del ala más dura. Ni abogados del Estado, ni comisarios, ni un marqués, pudieron conmigo.</p></div><p class="article-text">
        Yo los tengo. No muchos, es cierto, pero los tengo. Buenos amigos con los que discuto, me peleo, nos tiramos de los pelos e incluso, a ciertas edades, piedras. La lista de amigos de derechas es larga. Larga y muy intensa en cuanto a inc&oacute;gnitas, interrogaciones y prodigios que revelan, a quien quiera verlo, lo f&aacute;cil que resulta querer y c&oacute;mo no pueden con los afectos ni ideas ni costumbres ni colores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Valgan tres ejemplos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con Alejandro Almaraz llevo muchos m&aacute;s a&ntilde;os que con cualquiera de mis maridos. &Eacute;ramos cr&iacute;os y viv&iacute;amos en Madrid en el mismo barrio y en la misma calle. &Eacute;l se reun&iacute;a en la acera con sus amigos y yo iba y ven&iacute;a. &ldquo;Adi&oacute;s cre&iacute;da, tonta&hellip;&rdquo; eran sus saludos en la adolescencia. &ldquo;Imb&eacute;cil, bruto, animal&hellip;&rdquo; eran mis respuestas. Al crecer, los insultos variaron. &ldquo;Roja&rdquo; me dec&iacute;a bajito. &ldquo;Facha&rdquo; replicaba yo. El se hizo polic&iacute;a. Yo comunista. Pero nos segu&iacute;amos queriendo. Salimos juntos alguna vez. Para discutir a gusto, creo yo. En m&aacute;s de una ocasi&oacute;n me ayud&oacute; a salir de apuros con la polic&iacute;a y me ayud&oacute; a sacar a mis camaradas de apuros parecidos. En un momento dif&iacute;cil de mi vida me ofreci&oacute; su ayuda para cruzar la frontera y huir a Francia con mi hija para evitar la c&aacute;rcel en Espa&ntilde;a. El 23 F vino a casa para darme protecci&oacute;n y traerme comida. Sab&iacute;a que era conocida en el barrio. Yo y mis amigos. Pero &eacute;l vino a darme su palabra de que nada me ocurrir&iacute;a ni a m&iacute; ni a mi familia. Estaba feliz y se sent&iacute;a euf&oacute;rico con aquella historia de golpe de Estado, listas de condenados, c&aacute;rceles y persecuciones. Me indic&oacute; que no saliera a la calle ni pisara las habitaciones que daban al exterior. Que me quedara encerrada en la cocina hasta nuevo aviso. Me trajo az&uacute;car, arroz y aceite por si acaso. Estaba radiante y me dio cierta pena verlo fracasar de aquella manera tan estrepitosa. Seguimos siendo amigos. Seguimos intercambiando insultos y batallas pol&iacute;ticas. Pero seguimos. Nada ni nadie puede impedirnos el afecto y la debilidad que sentimos el uno por el otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juan Manuel de Prada. Enorme, tierno, cari&ntilde;oso. Discutimos en tono de humor y afecto envidiado por aquellos incapaces de un di&aacute;logo creativo y enriquecedor. Ni una bronca ni un mal gesto ni una herida innecesaria. Nos hemos enriquecido mutuamente y en El Tablado, un pago muy peque&ntilde;o de la Comarca de Garaf&iacute;a, al norte de la isla de La Palma, guardo un art&iacute;culo suyo del ABC con cristal y marco de madera en el que habla de nuestra casa y de nuestra amistad con verdadero afecto. Sus palabras encierran un mensaje de aprecio por todo lo que nos rode&oacute; en aquel viaje prodigioso por la isla que nos hizo descubrir una parte muy &iacute;ntima del escritor: sus asombros ante cosas irrelevantes para el resto, sus risas ante lo desconocido (una barbacoa, una tunera, el picor del &ntilde;ame reci&eacute;n cogido de la tierra, el vuelo de las grajas sobre la casa y el estanque&hellip;), sus temores infantiles, su ingenua relaci&oacute;n con la naturaleza que le rodeaba, y, sobre todo y m&aacute;s que todo, su cari&ntilde;o por nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eduardo Molina ha sido mi abogado durante muchos a&ntilde;os. Mi abogado y mi amigo. Su iron&iacute;a, su talento y su cultura son una fuente inagotable de atracci&oacute;n para m&iacute;. Estar con &eacute;l es pura magia. Incluso discutir con &eacute;l es algo especial. Me hace re&iacute;r. Las palabras, como la sangre, nunca llegan a r&iacute;o alguno. Se pone bronco algunas veces con mis art&iacute;culos de opini&oacute;n excesivamente agresivos o comprometidos. Eduardo me recomienda mesura. Solo eso. Mis opiniones no le estorban. Le hacen gracia en la mayor&iacute;a de los casos y, en materias muy concretas, las achaca a una err&oacute;nea consecuencia de mi car&aacute;cter impulsivo y apasionado lo que me recuerda a un amigo de &Aacute;frica de mis padres que, all&aacute; por los a&ntilde;os sesenta, les aconsej&oacute; que me pusieran un detective para que vigilara mis actividades &ldquo;impulsivas y apasionadas&rdquo; tales como ir a reuniones clandestinas, acudir a manifestaciones, alterar el orden p&uacute;blico y escribir poemas subversivos en memoria de alg&uacute;n l&iacute;der libertador como Lumumba muerto a manos de colonialistas belgas y que yo cantaba con la guitarra a petici&oacute;n de mis camaradas en los m&iacute;tines universitarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tuve pretendientes de derechas con los que mi familia, horrorizada con mis &ldquo;desviaciones&rdquo; pol&iacute;ticas, se mostraba encantada pensando que esos brotes de entusiasmo amoroso con capitanes de nav&iacute;o o marqueses de rancio abolengo y apellido, iban a rehabilitarme y devolverme, ya rehabilitada, al hogar. Entre los 17 y los 23 a&ntilde;os sal&iacute; o m&aacute;s bien altern&eacute; mis novios rojos con alg&uacute;n escarceo de altos vuelos. Ni&ntilde;os de pap&aacute;, t&iacute;tulos de la nobleza, un profesor de metaf&iacute;sica y un profesor de econom&iacute;a fueron las grandes esperanzas del ala derecha de la familia. Todo fue en vano. Sal&iacute; con fugitivos y maleantes fichados por la polic&iacute;a y acab&eacute; casada con un militante del partido socialista del ala m&aacute;s dura. Ni abogados del Estado, ni comisarios, ni un marqu&eacute;s, pudieron conmigo. Pero eso s&iacute;, mis amigos de derechas fueron a la boda. Siguieron a mi lado y a&uacute;n siguen ah&iacute;, protegi&eacute;ndome, cuid&aacute;ndome y acudiendo a mi lado cuando los necesito. No he tenido que cambiar para que me quieran y respeten. Ellos tampoco. Lo que demuestra, en mi caso, que los afectos y la lealtad est&aacute;n por encima de las ideas. Las ideas se discuten, se valoran y se ponen en su sitio. El afecto te une, te ata, te integra con el otro en un espacio &uacute;nico dif&iacute;cil de desintegrar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Elsa L&oacute;pez</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La Palma. 31 de agosto de 2016</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/amigos-derechas-elsa-lopez_132_3848024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Sep 2016 16:15:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mis amigos de derechas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elsa López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Simbiosis poético-fotográfica entre Elsa López y Cristóbal Dorta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/simbiosis-poetico-fotografica-elsa-lopez-cristobal-dorta_1_4075734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac9faaa9-1dd4-4cbd-b419-8b6a2e5b7e1e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Cristóbal Dorta y Elsa López en una exposición. Foto: LUZ RODRÍGUEZ."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora palmera y el fotógrafo tinerfeño protagonizan una exposición conjunta en la Casa Salazar de Santa Cruz de La Palma que lleva por título ‘Dos miradas’ y que podrá contemplarse hasta el próximo 16 de abril.</p></div><p class="article-text">
        Las miradas de la escritora palmera Elsa L&oacute;pez y del fot&oacute;grafo tinerfe&ntilde;o Crist&oacute;bal Dorta se funden en una exposici&oacute;n conjunta que han inaugurado este viernes en la Casa Salazar de Santa Cruz de La Palma bajo el t&iacute;tulo &lsquo;Dos miradas&rsquo; y que puede contemplarse hasta el pr&oacute;ximo 16 de abril. &ldquo;Cuando veo las fotos de Crist&oacute;bal siento lo que &eacute;l siente cuando las hace; no es solo la mirada sino lo que hay dentro de uno; yo puedo decir con palabras lo que &eacute;l quiere transmitir con la imagen, es una simbiosis&rdquo;, ha explicado Elsa L&oacute;pez a <strong>La Palma Ahora</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Crist&oacute;bal ve en Elsa &ldquo;una mirada de madurez, un camino interior al que hay que llegar&rdquo;. &ldquo;Me ha emocionado muchos estar en su casa tomando un caf&eacute; y viendo mis fotograf&iacute;as, y si me hubiese dicho que no quer&iacute;a participar en el proyecto, solamente con haber estado con ella ya me hubiese sentido satisfecho&rdquo;, ha admitido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El artista pl&aacute;stico, periodista y miembro de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisi&oacute;n, Alejandro Togores, fue el encargado de presentar la muestra. &ldquo;Me quedo impresionado y tambi&eacute;n entusiasmado, es un encuentro que habla de una fusi&oacute;n, de una sentimiento com&uacute;n, no es la obra de un fot&oacute;grafo y la obra complementaria de una poetisa, es un encuentro m&aacute;s all&aacute; del tiempo donde ese estado de comuni&oacute;n se produce de una manera muy potente&rdquo;, ha se&ntilde;alado a este digital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n reproducimos una poes&iacute;a de Elsa L&oacute;pez que acompa&ntilde;a a una fotograf&iacute;a de un estanque de Crist&oacute;bal Dorta:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>El estanque</strong></em><em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Es un estanque rodeado de lib&eacute;lulas plateadas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>para arrojarse en &eacute;l y morir boca arriba</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>desliz&aacute;ndote suave como una nueva Ofelia.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Las trenzas sobre el agua.</em><em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Es como un r&iacute;o donde aprender a naufragar</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Como Virginia Wolf</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y entrar en lo m&aacute;s hondo para no sufrir m&aacute;s</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>O para encontrar antes las estrellas reflejadas en &eacute;l</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Como platero en su pozo.</em><em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No importante lo que sea.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pozo, estanque, r&iacute;o o lib&eacute;lula.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Yo me he mirado en &eacute;l</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y he sentido la pena que nos hace inclinarnos.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther R. Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/simbiosis-poetico-fotografica-elsa-lopez-cristobal-dorta_1_4075734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Apr 2016 17:48:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Simbiosis poético-fotográfica entre Elsa López y Cristóbal Dorta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora Elsa López conoce la labor multidisciplinar del IAC]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/elsa-lopez-visita-iac_1_4090951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21c4251d-e7f0-47e6-a7be-5fe376c2be05_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Elsa López, este martes, en la sede del IAC en La Laguna."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ha visitado este lunes la sede central del Instituto de Astrofísica de Canarias en La Laguna, acompañada por investigadores e ingenieros.</p></div><p class="article-text">
        La escritora Elsa L&oacute;pez ha visitado este lunes la sede central del Instituto de Astrof&iacute;sica de Canarias (IAC), en La Laguna, acompa&ntilde;ada por investigadores e ingenieros del IAC, seg&uacute;n se informa en una nota de prensa. La escritora palmera, que colabora en el proyecto &lsquo;En un lugar del Universo&hellip;&rsquo; con motivo del IV centenario de la muerte de Cervantes, se mostr&oacute; entusiasmada con esta visita, que valora como &ldquo;muy inspiradora&rdquo;. &ldquo;Me sorprende &ndash;se&ntilde;al&oacute;- ver a un equipo de gente multidisciplinar trabajando para convertir en palabras y en cifras la informaci&oacute;n que nos permitir&aacute; entender c&oacute;mo funciona el Universo&rdquo;. Su visita al Observatorio del Teide, prevista para esta tarde y que ha debido cancelarse por razones meteorol&oacute;gicas, se realizar&aacute; pr&oacute;ximamente.
    </p><p class="article-text">
        Este martes, a las 10.00 horas, tambi&eacute;n visitar&aacute; el Museo de la Ciencia y el Cosmos, de Museos de Tenerife.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[La Palma Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/elsa-lopez-visita-iac_1_4090951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Mar 2016 20:33:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora Elsa López conoce la labor multidisciplinar del IAC]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Los palmeros ignoramos lo que tenemos en el Roque de Los Muchachos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/elsa-lopez-proyecto-iac-roque-los-muchachos_1_4098728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9392c90-9420-455d-8970-062d1294e9ce_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Elsa López, este martes, junto a los telescopios Magic."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora Elsa López ha inaugurado el proyecto transversal ‘En un lugar de Universo…’ que impulsa el Instituto de Astrofísica de Canarias y que aúna Literatura y Astronomía. “Este es un mundo de ciencia pero, al mismo tiempo, un mundo poético”, asegura.</p></div><p class="article-text">
        De &ldquo;experiencia impresionante&rdquo; ha calificado la escritora Elsa L&oacute;pez su participaci&oacute;n en el proyecto trasversal &lsquo;En un lugar del Universo&hellip;&rsquo; que impulsa el Instituto de Astrof&iacute;sica de Canarias (IAC) con motivo del VI Centenario de la muerte de Cervantes y que fusiona Literatura y Astronom&iacute;a. Reconocidas figuras de la literatura hispana visitar&aacute;n en los pr&oacute;ximos meses todos los observatorios de astrof&iacute;sica del Archipi&eacute;lago.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Elsa L&oacute;pez ha inaugurado la iniciativa, y despu&eacute;s de visitar los distintos observatorios del complejo de astrof&iacute;sica del Roque de Los Muchachos, ha asegurado a <strong>La Palma Ahora</strong> que &ldquo;La Palma no se entera de lo que tiene, los palmeros deben saber que este es un lugar extraordinario, que es algo especial&rdquo;, ha resaltado. &ldquo;La Tierra est&aacute; pendiente de estos telescopios, he visto c&oacute;mo se mantienen en contacto con much&iacute;simos pa&iacute;ses y astr&oacute;nomos de otras latitudes y c&oacute;mo La Palma es conocida gracias a estos observatorios&rdquo;, ha insistido. &ldquo;Los palmeros debemos estar orgullosos de tener esto aqu&iacute;, porque creo que los ignoramos&rdquo;, ha asegurado.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En el Roque de Los Muchachos, Elsa, adem&aacute;s de visitar el Grantecan y otros instrumentos de observaci&oacute;n, ha podido disfrutar de &ldquo;las puestas de sol m&aacute;s bellas que he podido ver nunca, con La Palma reflej&aacute;ndose en el horizonte como si fuera otra imagen distinta&rdquo;, ha explicado. &ldquo;He visto tambi&eacute;n los colores del cielo, y dentro de los telescopios ves estrellas, pero, sobre todo, aprendes, porque aqu&iacute; te ense&ntilde;an de verdad a dar significado de lo que somos en el Universo, a lo que es la Tierra en el Universo y lo que podemos observar desde aqu&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, subraya, &ldquo;creo que es un privilegio que exista el observatorio en el Roque de Los Muchachos y quiero insistir en c&oacute;mo el palmero, de alguna manera, no vive esto como algo suyo&rdquo;. &ldquo;Esto es algo de La Palma y sus habitantes, y nos tenemos que sentir muy orgulloso de que exista, de que la ciencia avance gracias a que estamos aqu&iacute; nosotros&rdquo;.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Inspiraci&oacute;n literaria en las alturas</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los escritores invitados por el IAC participar&aacute;n en la edici&oacute;n de un volumen de relatos cortos inspirados en la Astronom&iacute;a que tendr&aacute; un fin solidario relacionado con la enfermedad de Alzheimer. &ldquo;Me alegro mucho de que vengan escritores al complejo de astrof&iacute;sica &nbsp;de El Roque de Los Muchachos porque van a contemplar otro mundo distinto, que te inspira para escribir, yo no he parado de escribir desde que llegu&eacute;, anotando todo, palabras maravillosas, nombres propios que dan a los objetos que descubren, a los telescopios&hellip;&rdquo;, detalla. &ldquo;Es un mundo de ciencia pero al mismo tiempo es un mundo muy po&eacute;tico, la astronom&iacute;a y la poes&iacute;a tienen mucho que ver, c&oacute;mo todo se va entrelazando de alguna manera, c&oacute;mo un lenguaje cient&iacute;fico puede ser perfectamente asimilado por la literatura, y c&oacute;mo un escritor puede expresarse literariamente, de forma perfecta, con el lenguaje de la ciencia, utilizando solo, por ejemplo, los nombres de los observatorios, los nombres de las estrellas, los nombres de los fen&oacute;menos que se observan desde aqu&iacute; es pura poes&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Tengo la sensaci&oacute;n de que vivimos de espalda a todo este mundo maravilloso&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther R. Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/elsa-lopez-proyecto-iac-roque-los-muchachos_1_4098728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Mar 2016 21:24:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Los palmeros ignoramos lo que tenemos en el Roque de Los Muchachos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elsa López,IAC - Instituto de Astrofísica de Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora Elsa López inaugura el proyecto ‘En un lugar del Universo…’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/escritora-elsa-lopez-proyecto-iac_1_4110056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4101b8af-923d-475c-a521-1a3c0465bc56_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Elsa López en su casa de Santa Cruz de La Palma. Foto: LUZ RODRÍGUEZ."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reconocidas figuras de las letras hispanas visitarán los observatorios del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) en el marco de una iniciativa que fusiona literatura y astronomía.</p></div><p class="article-text">
        Con motivo del IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes, el Instituto de Astrof&iacute;sica de Canarias (IAC) y las instituciones cient&iacute;ficas internacionales de los Observatorios de Canarias, en colaboraci&oacute;n con el Museo de la Ciencia y el Cosmos, de Museos de Tenerife, se unir&aacute;n a su celebraci&oacute;n con un proyecto transversal que fusiona Literatura y Astronom&iacute;a y que cuenta con financiaci&oacute;n del Programa Severo Ochoa, seg&uacute;n se informa en una nota de prensa.
    </p><p class="article-text">
        En el marco de este proyecto, bajo el t&iacute;tulo &lsquo;En un lugar del Universo&hellip;&rsquo;, se invita a reconocidas figuras de la Literatura hispana a visitar en los pr&oacute;ximos meses los Observatorios de Canarias y a participar en la edici&oacute;n de un volumen de relatos cortos inspirados en la Astronom&iacute;a que tendr&aacute; un fin solidario relacionado con la enfermedad del Alzheimer.
    </p><p class="article-text">
        Elsa L&oacute;pez, residente en La Palma, ser&aacute; la primera escritora en visitar el IAC y los Observatorios en el marco de este proyecto. Los pr&oacute;ximos 14 y 15 de marzo, visitar&aacute; distintas instalaciones cient&iacute;ficas del Observatorio del Roque de los Muchachos, en Garaf&iacute;a (La Palma), donde adem&aacute;s asistir&aacute; a una noche de observaci&oacute;n con el Gran Telescopio Canarias (GTC), el mayor telescopio &oacute;ptico-infrarrojo del mundo. Posteriormente, tambi&eacute;n visitar&aacute; el Observatorio del Teide, en Iza&ntilde;a (Tenerife), y la sede central del Instituto de Astrof&iacute;sica, en La Laguna, donde convivir&aacute; con astrof&iacute;sicos e ingenieros del centro.
    </p><p class="article-text">
        El IAC es consciente de que existe &ldquo;un divorcio inexplicable entre ciencia y humanidades en la sociedad de hoy en d&iacute;a&rdquo;. Por esta raz&oacute;n considera que iniciativas como el proyecto &lsquo;En un lugar del Universo&hellip;&rsquo; &ldquo;podr&iacute;a contribuir en alguna medida a acercar estas disciplinas&rdquo;. Por otro lado, el IAC cuenta con una larga experiencia en la divulgaci&oacute;n del conocimiento astron&oacute;mico y, en su af&aacute;n por innovar tambi&eacute;n en este campo, desde sus or&iacute;genes ha explorado nuevos recursos para ello. Y &eacute;ste es un ejemplo. Adem&aacute;s, dicen, &ldquo;se da la feliz circunstancia de que Cervantes ya tiene una estrella en su honor y un sistema planetario con el nombre de sus personajes, y de que en el Observatorio del Teide fue inaugurado en 2015 el &lsquo;Experimento Quijote&rsquo;, dos telescopios y tres instrumentos para medir la polarizaci&oacute;n del cielo en microondas y tratar de detectar la huella de las ondas gravitacionales del Big Bang&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Elsa L&oacute;pez naci&oacute; en Fernando Poo (Guinea Ecuatorial), en 1943. Tras un tiempo viviendo en La Palma, se traslad&oacute; a Madrid, donde se licenci&oacute; y doctor&oacute; en Filosof&iacute;a por la Universidad Complutense. Comenz&oacute; su actividad profesional trabajando como profesora de Literatura Espa&ntilde;ola en Suiza e imparti&oacute; clases en institutos espa&ntilde;oles de ense&ntilde;anza media, como el Instituto Isabel la Cat&oacute;lica, donde obtuvo la c&aacute;tedra de Filosof&iacute;a. Fue presidenta de la Secci&oacute;n de Literatura del Ateneo madrile&ntilde;o y dirigi&oacute; la editorial Siddharth Mehta. Posteriormente cre&oacute; su propia editorial: Ediciones La Palma. Promotora de la cultura, es autora de los poemarios &lsquo;El viento y las adelfas&rsquo;, &lsquo;Del amor imperfecto&rsquo;, &lsquo;Al final del agua&rsquo;, &lsquo;La pecera&rsquo; y &lsquo;A mar abierto&rsquo;, entre otros; de las novelas &lsquo;El coraz&oacute;n de los p&aacute;jaros&rsquo; y &lsquo;Una gasa delante de mis ojos&rsquo;; y del libro de antropolog&iacute;a &lsquo;Identidad rural y etnicidad insular&rsquo;. Tambi&eacute;n ha coordinado los proyectos &lsquo;El papel de Canarias&rsquo; y &lsquo;Memoria de las islas&rsquo;, del Gobierno de Canarias, y ha escrito biograf&iacute;as y guiones. En Santa Cruz de La Palma fund&oacute; el museo etnogr&aacute;fico y centro de arte popular La Casa de Jor&oacute;s. Durante cuatro a&ntilde;os, dirigi&oacute; la Fundaci&oacute;n Antonio Gala para J&oacute;venes Creadores. Recientemente ha presentado el poemario &lsquo;A la Virgen de las Nieves&rsquo;, que re&uacute;ne una serie de poemas escritos desde los a&ntilde;os 80 hasta la &uacute;ltima edici&oacute;n de la Bajada de la Virgen de 2015 dedicados a la patrona de La Palma. Este libro constituye el segundo volumen de la nueva colecci&oacute;n &lsquo;H&eacute;roes de la Edad Primera&rsquo;, dedicada a la l&iacute;rica insular de todos los tiempos. Su obra ha sido reconocida con numerosos premios, como el I Premio de Investigaci&oacute;n Jos&eacute; P&eacute;rez Vidal o el XII Premio Nacional de Poes&iacute;a Jos&eacute; Hierro, habiendo sido incluida en varias antolog&iacute;as y traducida a distintos idiomas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[La Palma Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/escritora-elsa-lopez-proyecto-iac_1_4110056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Mar 2016 16:05:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora Elsa López inaugura el proyecto ‘En un lugar del Universo…’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Elsa López,IAC - Instituto de Astrofísica de Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora Elsa López presenta su poemario ‘A la Virgen de las Nieves’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/municipios/santa_cruz_de_la_palma/poemario-elsa-lopez-virgen-las-nieves_1_4136177.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/928a5fe3-818a-4235-87fa-a82bef34bce6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Sergio Matos (i), Elsa López, Guadalupe González y Víctor Correa, este jueves. Foto: LUZ RODRÍGUEZ."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El acto literario ha tenido lugar este jueves en el salón de plenos del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma.</p></div><p class="article-text">
        El sal&oacute;n de plenos del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma ha acogido este jueves el acto de presentaci&oacute;n del libro de poemas <em>A la Virgen de las Nieves, </em>de la poeta, novelista y directora de Ediciones La Palma, Elsa L&oacute;pez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cita, que se celebra dentro del programa de actividades de la Semana Cultural dedicada a las fiestas de la Bajada de la Virgen, ha contado con la presencia de la escritora, quien ha le&iacute;do varios de los poemas que componen este trabajo, y con la presentaci&oacute;n del t&eacute;cnico de la unidad de Patrimonio Hist&oacute;rico del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, V&iacute;ctor Hern&aacute;ndez Correa, en calidad de editor literario y prologuista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>A la Virgen de las Nieves </em>re&uacute;ne una serie de poemas escritos por Elsa L&oacute;pez desde los a&ntilde;os 80 hasta la &uacute;ltima edici&oacute;n de la Bajada de la Virgen de 2015 dedicados a la patrona de La Palma e incluye la curiosidad de un &lsquo;Peque&ntilde;o Carro Aleg&oacute;rico&rsquo; titulado <em>Los &aacute;ngeles de Mar&iacute;a, </em>escrito &ldquo;para ser representado por las calles de la ciudad (&hellip;) s&oacute;lo por el placer de hacerle estos versos&rdquo;. Este libro constituye el segundo volumen de la nueva colecci&oacute;n &lsquo;H&eacute;roes de la Edad Primera&rsquo; de la editorial Cartas Diferentes, dedicada a la l&iacute;rica insular de todos los tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera teniente alcalde y concejal de Cultura y Patrimonio de Santa Cruz de La Palma, Guadalupe Gonz&aacute;lez Ta&ntilde;o, se&ntilde;ala que los actos de la Semana Cultural de la Bajada de la Virgen &ldquo;est&aacute;n constituyendo un muy interesante punto de encuentro y reflexi&oacute;n en torno al componente art&iacute;stico, literario y creativo de las Fiestas Lustrales, como atestigua el inter&eacute;s del p&uacute;blico, y est&aacute; dando pie a la difusi&oacute;n de importantes trabajos como el que hoy presentamos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[La Palma Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/municipios/santa_cruz_de_la_palma/poemario-elsa-lopez-virgen-las-nieves_1_4136177.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Feb 2016 21:30:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora Elsa López presenta su poemario ‘A la Virgen de las Nieves’]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“La Virgen de las Nieves es mucho más que religión, es un icono social”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/elsa-lopez-poemas-virgen-de-las-nieves_1_4136915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4101b8af-923d-475c-a521-1a3c0465bc56_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Elsa López en su casa de Santa Cruz de La Palma. Foto: LUZ RODRÍGUEZ."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora, antropóloga y editora Elsa López acaba de publicar un libro de poemas dirigidos a la patrona de la Isla que se presenta este jueves, a las 20.00 horas, en el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma. La obra constituye “uno de los escasísimos ejemplos de escritura femenina documentados y de los poquísimos cancioneros dedicados íntegramente a la imagen mariana”, según el prologuista, Víctor Hernández Correa.</p></div><p class="article-text">
        La Virgen de Las Nieves es para la escritora, editora y antrop&oacute;loga palmera Elsa L&oacute;pez &ldquo;parte de mi vida, de mi memoria, de mis tradiciones, es mi cultura&rdquo;. &ldquo;Me crie en El Planto y para m&iacute; ir a las Nieves era una fiesta, una excursi&oacute;n, era todo, la felicidad&rdquo;, ha recordado a <strong>La Palma Ahora</strong> la tambi&eacute;n editora, directora de Ediciones La Palma, que acaba de publicar un libro de poemas titulado &lsquo;A la Virgen de las Nieves&rsquo; que ser&aacute; presentado este jueves, a las 20.00 horas, en el sal&oacute;n de plenos de Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, en el marco de la I Semana Cultural Fiestas Lustrales de la Bajada de la Virgen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante muchos a&ntilde;os, rememora Elsa, &ldquo;cuando ya viv&iacute;a en Madrid y ven&iacute;a a pasar las vacaciones a La Palma, mi primera visita era subir esa cuesta de El Planto para llegar a Las Nieves, era como el punto central de mi memoria; El Planto, la casa de mi abuela, Las Nieves, el santuario, todo el paisaje del entorno&hellip; no solamente la Virgen, la Virgen era una parte m&aacute;s de todo aquello&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n ten&iacute;a en la memoria la Bajada de la Virgen cada cinco a&ntilde;os, cuando la abuela se sentaba conmigo en la esquina del cantero de la finca y ve&iacute;amos bajar a la imagen&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Todo aquello se fue acumulando en m&iacute; como una fotograf&iacute;a de esas que no se pierden, igual que el muelle de la Isla, son lugares m&aacute;gicos en tu memoria y en tu recuerdo, y comenc&eacute; a escribir esos poemas antes de empezar a leerlos en alto&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Yo ya le escrib&iacute;a a la Virgen, o alud&iacute;a a su barco, a su fiesta, a sus rituales, en el primer libro m&iacute;o, &lsquo;El viento y las adelfas&rsquo;, pero comenc&eacute; a componer poemas a la imagen porque los vecinos de El Planto me lo pidieron&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Con el paso del tiempo, al bajar la Virgen, &ldquo;comenz&oacute; la costumbre de pararse en la plaza de El Planto y yo le le&iacute;a poemas, as&iacute; se inici&oacute; una tradici&oacute;n que me hac&iacute;a feliz, era parte tambi&eacute;n de mi infancia, la infancia segu&iacute;a ah&iacute;&rdquo;, reconoce Elsa, quien le confesaba a la patrona de los palmeros &ldquo;lo que pensaba y sent&iacute;a, son poemas absolutamente sacados de la emoci&oacute;n y del afecto a la Virgen, no son poemas escritos con ninguna otra intenci&oacute;n&rdquo;, aclara. &ldquo;Es el afecto, el cari&ntilde;o hacia la Virgen, a la Virgen como representaci&oacute;n de muchas personas, porque la Virgen de las Nieves es un icono religioso pero tambi&eacute;n social&rdquo;, explica. &ldquo;Yo le rezo a ese icono social que representa la Virgen de las Nieves, a la imagen del pueblo que viene a la ciudad, que va pasando por los sitios y que la gente le va pidiendo favores, le va pidiendo perd&oacute;n, que resuelva sus problemas; de alguna manera yo he socializado esa imagen y cuando le hablo lo hago como si fuera eso, algo m&aacute;s que una imagen religiosa, un icono social&rdquo;, insiste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El libro ha sido editado por Cartas Diferentes dentro de la colecci&oacute;n de poes&iacute;a &lsquo;H&eacute;roes de la edad primera&rsquo;, que rinde homenaje a la l&iacute;rica palmera de todos los tiempos. El prologuista de la obra, V&iacute;ctor Hern&aacute;ndez Correa, asegura que &ldquo;el trabajo de Elsa L&oacute;pez resulta novedoso por dos motivos. El primer lugar, por constituir uno de los escas&iacute;simos ejemplos de escritura femenina documentados tanto en el contexto secular de la historia literaria palmera como, a nivel m&aacute;s particular, en el marco de la poes&iacute;a laudatoria a Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves y en el entorno de la Bajada de la Virgen&rdquo;. En segundo lugar, precisa Correa, porque &lsquo;A la Virgen de las Nieves&rsquo; es &ldquo;uno de los poqu&iacute;simos cancioneros dedicados &iacute;ntegramente a la imagen mariana&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Elsa L&oacute;pez destaca que &ldquo;cuando el pueblo socializa determinados elementos como una imagen siempre ponen en ella afectos, emociones, tristezas, todo lo que nos agobia, lo que nos conmueve, lo que nos preocupa&hellip;&nbsp; Eso es para m&iacute; la Virgen de Las Nieves, mucho m&aacute;s que religi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las composiciones de &lsquo;A la Virgen de las Nieves&rsquo; tienen una tem&aacute;tica &ldquo;religiosa y no religiosa; de hecho, hay un poema a la Virgen de una ni&ntilde;a que no es creyente&rdquo;, explica. &ldquo;Son poemas a la Virgen de las Nieves, pero es al pueblo de La Palma realmente a qui&eacute;n me estoy dirigiendo, y pidiendo en nombre de esa Virgen paz, felicidad, que se aleje la tristeza, le pido por las mujeres, pido, como en 2015, por una criatura que fue asesinada justo la v&iacute;spera que ella bajara&hellip;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la obra de Elsa hay &ldquo;ruego, preguntas, muchas cosas en cada poema, y una constante tristeza, una tristeza como siempre que conf&iacute;as en algo y quieres que te cambie, que te solucione, que te d&eacute; una vida que no tienes&rdquo;. &ldquo;Cuando yo pido por los hijos que no se recuperan o pido por las madres que son castigadas, o pido por las mujeres en general cuando son maltratadas, es un lamento, y cuando lo leo despu&eacute;s de diez o quince a&ntilde;os y veo que nada ha cambiado, sigo pensando que las oraciones son lamentos, la mayor&iacute;a de las oraciones en las religiones del mundo suelen ser lamentos, exclamaciones pidiendo, suplicando, rogando que las cosas cambien; pidiendo por el mundo, por la paz, porque no haya guerras, porque no haya muertes&rdquo;. &ldquo;Entonces te das cuenta de que las im&aacute;genes religiosas son como un dep&oacute;sito de pedir&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther R. Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/elsa-lopez-poemas-virgen-de-las-nieves_1_4136915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Feb 2016 20:29:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“La Virgen de las Nieves es mucho más que religión, es un icono social”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elsa López,Poemas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Payaseando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/payaseando-elsa-lopez_132_4143762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Es una vida entera entregada al duro oficio de hacer reír que cada día es más y más comprometido porque va siendo cada vez más difícil hacerlo con la que cae sobre nuestros hombros.</p></div><p class="article-text">
        El s&aacute;bado 20 y domingo 21 de febrero de 2016 en sa&nbsp;Casa de la Cultura de Los Llanos de Aridane se ha celebrado un taller de clown. Seg&uacute;n rezaba la inscripci&oacute;n pod&iacute;an ir estudiantes, desempleados, jubilados y p&uacute;blico en general. La Concejal&iacute;a de Cultura del Ayuntamiento de Los Llanos, en estrecha colaboraci&oacute;n con el Cabildo Insular de La Palma, Pallas@s (la palabra es de ellos, no m&iacute;a, que conste) en Rebeld&iacute;a y La Botica Audiovisual son los culpables de esta infamia maravillosa. &iexcl;Payasos en nuestros d&iacute;as cuando solo se habla de sangre y muertes, refugiados, guerras, crisis y pol&iacute;ticos en acci&oacute;n! Resulta casi un acto de rebeld&iacute;a o de impudicia. Pero no, han sido las instituciones las que han desarrollado esta actividad dentro de la iniciativa <strong>&lsquo;T&oacute;matelo con Humor&rsquo;</strong> puesta en marcha en octubre de 2015 por el &aacute;rea de Cultura del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane que ha publicado en un anuncio &ldquo;la convicci&oacute;n de que la&nbsp;risa es una gran medicina para hacer al menos m&aacute;s llevaderos los males y&nbsp;con el firme objetivo de arrancar al espectador una sonora y sincera carcajada&rdquo;. Bravo por esa iniciativa y bravo por la risa.
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        Y bravo por el responsable de impartir el taller: <strong>Iv&aacute;n Prado</strong><strong>,</strong> un gran especialista en la materia, capaz de hacer sonre&iacute;r por medio de&nbsp;juegos, m&iacute;mica, gestos, ruidos o movimientos que nos llevan a descubrir lo f&aacute;cil que puede ser hacer re&iacute;r si sacamos de dentro nuestra parte de payaso que es mucha a deducir por la oferta. <strong>Iv&aacute;n e</strong><strong>s</strong> portavoz del colectivo art&iacute;stico internacional Pallas@s en Rebeld&iacute;a. Es director art&iacute;stico de la primera compa&ntilde;&iacute;a estable de clown de Galicia, Os Sete Magn&iacute;ficos M&aacute;is Un, con 15 a&ntilde;os de historia en teatro y TV. Es director de la cooperativa de gesti&oacute;n cultural Culturactiva, entidad clave dentro del sistema gallego de distribuci&oacute;n teatral y musical. Ha actuado como payaso internacional en pa&iacute;ses como Palestina, M&eacute;xico, Venezuela, Brasil, S&aacute;hara Occidental o Colombia, organizando festivales, caravanas y cursos de Clown, Circo y Risoterapia en apoyo a los Derechos Humanos, la libertad y la dignidad de las colectividades que trabajan por construir otro mundo posible. Tambi&eacute;n trabaja como director de festivales internacionales de clown. Gracias a su singular trayectoria, su presencia y su discurso es solicitado en diferentes &aacute;mbitos desde universidades de media Europa hasta casas okupas. Ha coproducido y participado en varios documentales que hablan del <strong>poder terap&eacute;utico y solidario de la risa</strong>, as&iacute; como del trabajo de los payasos en rebeld&iacute;a en zonas de conflicto entre las que destacan 7 L&aacute;grimas y Mil risas (Festiclown Palestina 2014), Mares de risa, barcos de piedra (FiS&aacute;hara 2012), 3 miradas 2 objetivos (Festiclown Palestina 2011), Mashi Trasi que trasi (Caravana a Palestina 2009), Caminando la risa (Chiapas 2007), Diario de guerra de un payaso (Gaza 2004). Asimismo, <strong>ha recibido varios premios por su trabajo individual</strong> entre los que destacan el premio del equipo del FiS&aacute;hara 2012 por su aportaci&oacute;n, Premio Vidal Bola&ntilde;o (Redes Escarlata 2010); y por su labor colectiva en Pallasos en Rebeld&iacute;a: Premio MITEU 2012 y Premi Esperan&ccedil;a 2013.
    </p><p class="article-text">
        Si les cuento todo esto no es por casualidad. Es para hacerles comprender lo que vale un loco maravilloso con pelo largo y pinta destartalada para muchos de aquellos que lo ven aparecer en sus calles y en sus vidas. No. No es casual toda esa trayectoria. Es una vida entera entregada al duro oficio de hacer re&iacute;r que cada d&iacute;a es m&aacute;s y m&aacute;s comprometido porque va siendo cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil hacerlo con la que cae sobre nuestros hombros. Pero &eacute;l lo hace y consigue, de una manera magistral, que salga de tu pecho ese extra&ntilde;o sonido que te hace levantar los pies del suelo y elevarte a cotas m&aacute;s altas de las habituales. A m&iacute; me ha bastado un minuto para hacerme sentir esa corriente dulce que nos sube del est&oacute;mago y nos hace abrir los labios y murmurar un sin saber bien el qu&eacute; y, a continuaci&oacute;n, nos produce ese temblor que te cierra los ojos y te hace chillar como una rata feliz. Esa es la risa y la alegr&iacute;a que te transmite Iv&aacute;n Prado. Solo me dijo algo, una frase, quiz&aacute;, o fue el gesto, quiz&aacute;, o el movimiento de los brazos. No lo s&eacute; ni me importa. S&eacute; que me hizo re&iacute;r y s&eacute; que lo que hace no es casual, ni su imagen ni sus gestos ni la modulaci&oacute;n de la voz, lo son. Pero tambi&eacute;n s&eacute; que esa premeditaci&oacute;n es el logro de muchas horas de trabajo; que lo que parece simple, no lo es; que a&ntilde;os y a&ntilde;os de tragarse la pena o la zozobra de vivir para transformarlo en risa, es una de las labores m&aacute;s dif&iacute;ciles e ingratas que puede llevar a cabo un ser humano. La inteligencia tambi&eacute;n se demuestra con todo eso. Ser un buen payaso (&ldquo;pallaso&rdquo;, como &eacute;l dice y escribe) no es nada f&aacute;cil. Yo dir&iacute;a que es m&aacute;s bien dif&iacute;cil, inc&oacute;modo a veces y tr&aacute;gico otras, sobre todo cuando sales con la nariz roja y los ojos pintados de blanco y tienes que arropar y hacer re&iacute;r a un ni&ntilde;o que sabes que va a morir; o tienes que convencer a un refugiado tiritando de fr&iacute;o o a unas mujeres que se abrazan muertas de cansancio en el desierto del S&aacute;hara, de que la vida es algo m&aacute;s que esa forma dolorida de estar en el mundo. Yo lo s&eacute; porque tengo una payasa en casa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Elsa L&oacute;pez</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/payaseando-elsa-lopez_132_4143762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Feb 2016 16:35:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Payaseando]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elsa López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“El valor y el coraje de Elsa López pueden ser un referente para muchos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/documental-elsa-lopez-tarek-ode_1_4235834.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2f8e982-8d3b-4ff2-8e97-5fc882126100_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="En la imagen, Elsa López en un fotograma del documental."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El prestigioso artista Tarek Ode ha dirigido el primer documental que se realiza sobre la vida y obra de la escritora y editora palmera. “Me parecía increíble que a una figura tan relevante no se le hubiera hecho un trabajo de estas características", dice.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Me parec&iacute;a incre&iacute;ble que a una figura tan relevante como Elsa L&oacute;pez no se le hubiera realizado un documental&rdquo;. El prestigioso artista Tarek Ode (Santa Cruz de Tenerife, 1969) ha dirigido y realizado el primer documental sobre la vida y obra de la escritora y editora palmera, que lleva por t&iacute;tulo &lsquo;Inevitable oc&eacute;ano&rsquo; y que se espera proyectar en la Isla el pr&oacute;ximo mes de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Este trabajo cinematogr&aacute;fico ha supuesto para Tarek Ode &ldquo;principalmente, conocer en profundidad a una gran artista y, sobre todo, a una bella persona. Ha sido una apuesta desde hace a&ntilde;os cuando comenzamos el rodaje de &lsquo;D&eacute;jame ser&rsquo; (Finalista en el Eurofilm Festival, selecci&oacute;n oficial en el Festival de Cine Iberoamericano de Fenaco de Per&uacute; y selecci&oacute;n oficial en el Festival de Cine de Autor de Lugo) donde hac&iacute;amos un r&aacute;pido recorrido por la vida y obra de Elsa. Decid&iacute; que hab&iacute;a que hacer un documental solo de ella, me pareci&oacute; incre&iacute;ble que a una figura tan relevante a&uacute;n no se le hubiera hecho algo de estas caracter&iacute;sticas&rdquo;, ha explicado a <strong>La Palma Ahora</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La pieza cinematogr&aacute;fica toma el nombre de un libro de Elsa, &lsquo;Inevitable oc&eacute;ano&rsquo;. &ldquo;No s&eacute; si es el m&aacute;s importante, pero, desde luego, el que tiene a mi modo de ver una carga emocional enorme&rdquo;, asegura. &ldquo;Fue la propia Elsa la que sugiri&oacute; el t&iacute;tulo y creo que ha sido un acierto. En el documental el oc&eacute;ano est&aacute; presente como una constante que no podemos evitar&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        En la obra &ldquo;se rinde homenaje a una persona cuya vida ha transcurrido desde el desarraigo. Una ni&ntilde;a a la que le robaron La Palma y una mujer que siempre regresa a su isla. Creo que el valor y el coraje de Elsa pueden ser un referente para muchos&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Tarek Ode reconoce que &ldquo;es imposible definir el mundo interior de una artista como Elsa, pero s&iacute; podr&iacute;a decir que es una creadora inagotable que siempre tiene algo que aportar y que decir. Es de estas personas que cuando habla debemos escuchar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La Palma, en Elsa, sostiene Tarek, &ldquo;es una constante, el territorio al que regresa, su fuente de inspiraci&oacute;n y el lugar que abandera desde el amor. Creo que ser&iacute;a muy complicado entender a Elsa sin La Palma y, si me lo permites, a La Palma sin Elsa&rdquo;, subraya. El mar tambi&eacute;n es un elemento fundamental en la creadora palmera. &ldquo;El territorio  que la a&iacute;sla y al mismo tiempo la une. Algo inevitable&rdquo;, dice Tarek.
    </p><p class="article-text">
        El pel&iacute;cula tiene una duraci&oacute;n de 38 minutos, pero &ldquo;para poder entrar en festivales, que es la idea, tendremos que hacer una reducci&oacute;n a 30. Es un documental con mucho ritmo donde los propios entrevistados y Elsa van narrando de una manera amena el mismo&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Tarek conf&iacute;a en que el pr&oacute;ximo mes de marzo pueda &ldquo;verse en las salas de la Isla&rdquo;. &ldquo;El propio documental es en s&iacute; una promoci&oacute;n para La Palma, la belleza del paisaje palmero es una constante y la propia Elsa haciendo gala de ese amor por la Isla hacen del mismo (sin buscarlo) una gran promoci&oacute;n para La Palma&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        El apoyo institucional, admite, &ldquo;ha sido lo m&aacute;s complicado de todo&rdquo;. Pero, agrega,  &ldquo;afortunadamente, el Gobierno de Canarias nos ha dado una peque&ntilde;a ayuda al igual que el &Aacute;rea de la Mujer del Ayuntamiento de La Orotava. Tengo la palabra y el compromiso en firme del presidente del Cabildo de La Palma para este a&ntilde;o. Ser&iacute;a impensable que el Cabildo no apoyara un proyecto que supone una promoci&oacute;n internacional de la Isla&rdquo;, recalca. 
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula sobre la vida y obra de Elsa L&oacute;pez &ldquo;ha sido un trabajo de equipo, donde hemos contado con la colaboraci&oacute;n de cineastas como Jorge Lozano, La Filmoteca Canaria, el Ateneo de La Laguna, el impresionante fondo documental de la propia Elsa L&oacute;pez y las im&aacute;genes de Manolo Cabrera, que ha documentado la vida de Elsa desde siempre&rdquo;, apunta Tarek. &ldquo;Luego est&aacute;n las personas que enriquecen el documental con sus aportaciones, desde Fernando Delgado, Anelio Rodr&iacute;guez, Juana Castro, Luis Le&oacute;n Barreto y la Premio Canarias Cecilia Dom&iacute;nguez&rdquo;. &ldquo;Hemos rodado en La Palma, Madrid, C&oacute;rdoba, Tenerife... Ha sido una producci&oacute;n de varios a&ntilde;os y de la que nos sentimos plenamente orgullosos&rdquo;, concluye Tarek Ode. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther R. Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/documental-elsa-lopez-tarek-ode_1_4235834.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Jan 2016 20:27:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“El valor y el coraje de Elsa López pueden ser un referente para muchos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Documental,Elsa López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Cámara: “Me he reencontrado con La Palma después de 20 años”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/javier-camara-truman-elsa-lopez-teatro-chico_1_2338373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b3e137d-d4ae-44fe-8dbf-724adab185cf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Javier Cámara y Elsa López este viernes en el Cine Teatro Chico. Foto: LUZ RODRÍGUEZ."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor riojano ha presentado este viernes la película ‘Truman’ en el Cine Teatro Chico de la capital y ha dialogado con la escritora Elsa López.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Me he reencontrado con La Palma despu&eacute;s de 20 a&ntilde;os&rdquo;. El actor riojano Javier C&aacute;mara ha presentado este viernes la pel&iacute;cula &lsquo;Truman&rsquo; en el Cine Teatro Chico de Santa Cruz de La Palma y ha dialogado sobre este filme con la escritora Elsa L&oacute;pez. &ldquo;Hac&iacute;a 20 a&ntilde;os que no ven&iacute;a a La Palma y la estoy disfrutando mucho en compa&ntilde;&iacute;a de mis amigos&rdquo;, ha se&ntilde;alado a <strong>La Palma Ahora</strong>. El actor se encuentra en la Isla invitado por la Fundaci&oacute;n CajaCanarias.
    </p><p class="article-text">
        C&aacute;mara, que protagoniza &lsquo;Truman&rsquo; junto al actor argentino Ricardo Dar&iacute;n, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;recordaba una isla verde, llena de gente bella, con una lava negra que lo inundaba todo y que hac&iacute;a resaltar los colores; me alegro mucho de estar aqu&iacute; con amigos y de visitar esta isla rodeado de gente&rdquo;. &ldquo;Estoy disfrutando mucho la estancia&rdquo;, ha insistido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther R. Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/javier-camara-truman-elsa-lopez-teatro-chico_1_2338373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Nov 2015 22:46:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javier Cámara: “Me he reencontrado con La Palma después de 20 años”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Cámara,Elsa López,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Lolita Pasión es un personaje revolucionario, una mujer con coraje"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/lolita-pasion-elsa-lopez-la-cosmologica_1_2589988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0b6e2e6-2554-4371-831d-641966f30896_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Elsa López (i) y Julieta Martín en la presentación de &#039;Lolita Pasión&#039;. Foto: LUZ RODRÍGUEZ"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora Elsa López ha presentado este miércoles en la Sociedad Cosmológica la novela histórica de la autora Julieta Martín Fuentes.</p></div><p class="article-text">
        La escritora y editora Elsa L&oacute;pez ha presentado este mi&eacute;rcoles en la Sociedad Cosmol&oacute;gica de Santa Cruz de La Palma la obra &lsquo;Lolita Pasi&oacute;n&rsquo;, una novela hist&oacute;rica de la autora Julieta Mart&iacute;n Fuentes que una a La Palma con Cuba. &ldquo;Lo de &lsquo;Lolita Pasi&oacute;n&rsquo; no es porque haya pasi&oacute;n sexual ni f&iacute;sica, ni de amores, sino que ella es una mujer apasionada, realmente todo lo que hace es con pasi&oacute;n, como su lucha por la libertad&rdquo;, ha manifestado a LA PALMA AHORA Elsa L&oacute;pez. &ldquo;Lolita Pasi&oacute;n es un personaje revolucionario, es una mujer con un coraje y un valor extraordinarios, creo que eso es lo importante&rdquo;, ha destacado, al tiempo que ha resaltado que &ldquo;Lolita es un s&iacute;mbolo de lo que es en Cuba una revoluci&oacute;n y una lucha&rdquo;. &ldquo;Todos los personajes que giran en torno a esa mujer van representando un poco toda esa lucha&rdquo;, ha asegurado.
    </p><p class="article-text">
        Julieta Mart&iacute;n Fuentes, por su parte, ha se&ntilde;alado a este digital que &lsquo;Lolita Pasi&oacute;n&rsquo;, editada por Mercurio Editorial, es &ldquo;una obra muy importante para m&iacute;, una novela hist&oacute;rica en la que, aparte de investigar la historia real, tambi&eacute;n mezcla las an&eacute;cdotas que me hab&iacute;an contado mi abuela y mi padre de su familia en Cuba&rdquo;. &ldquo;Es una historia que tiene lugar en el a&ntilde;o 2000 y durante la Guerra de Cuba. La novela, en su mayor&iacute;a, est&aacute; basada en hechos reales, y enlazada con mucha imaginaci&oacute;n y cari&ntilde;o&rdquo;, ha afirmado. &ldquo;Cada persona relaciona la pasi&oacute;n con una cosa, pero hay un poco de todo: amor, investigaci&oacute;n, asesinato, b&uacute;squeda, viaje&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la ceremonia literaria estuvieron presentes el presidente del Cabildo, Anselmo Pestana, y el alcalde de Santa Cruz de La Palma, Sergio Matos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther R. Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/lolita-pasion-elsa-lopez-la-cosmologica_1_2589988.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2015 21:21:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Lolita Pasión es un personaje revolucionario, una mujer con coraje"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elsa López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cultura e incertidumbre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cultura-e-incertidumbre-elsa-lopez_132_2705891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Eliminar la cultura es eliminar al enemigo potencial. A un pueblo con hambre se le consuela con pan y fuegos artificiales. Grandes manifestaciones de poder es lo que la ignorancia reclama: procesiones, carnavales, desfiles…</p></div><p class="article-text">
        La inseguridad es uno de los signos de los tiempos que nos ha tocado vivir. La certeza en determinados asuntos ha pasado a la historia. Y, como ocurr&iacute;a con nuestros antepasados, el temor vuelve a apoderarse de nosotros. Desde la oscuridad de sus cuevas ellos esperaban sobresaltados la llegada del amanecer. No es de extra&ntilde;ar que en estos momentos nos ocurra algo parecido. No son buenos tiempos para la luz. Da la impresi&oacute;n de que todo lo que parece inteligente puede ser abolido en cualquier momento. Tenemos la sensaci&oacute;n de que se nos derrumban demasiadas cosas y, entre ellas, lo que ha sido durante siglos uno de nuestros referentes: la cultura, ese gran edificio construido a base de conocimientos, creatividad y emociones.
    </p><p class="article-text">
        LA CULTURA, con may&uacute;sculas, ha sido la base de cambios, avances y prosperidad para el cuerpo y el esp&iacute;ritu humano.  Con ella se han producido avances, cambios y transformaciones; y, gracias a ella, se han resuelto enigmas y entendido muchas de las causas y objetivos del hombre sobre la tierra. Ella ha marcado nuestros destinos y ha conformado nuestra manera de vivir y de ser sobre este planeta. Ella nos ha dado respuestas y nos ha creado interrogantes que hemos tenido que descifrar a fuerza de voluntad y talento.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier nuevo paso en la cadena evolutiva del ser humano, es una nueva muestra de lo que llamamos cultura. El m&aacute;s m&iacute;nimo gesto que el hombre ha realizado y que indica el desarrollo de su inteligencia, es un acto cultural. Todo es cultura. Desde las formas de vida hasta las formas de adecuarse al medio en que vive, son muestras de esa inteligencia y de c&oacute;mo el hombre la ha utilizado para sobrevivir. La caza, la agricultura, la arquitectura, la m&uacute;sica, el arte, las creencias&hellip; todo lo ideado por el ser humano es una prueba de su evoluci&oacute;n cultural. Negarlo, es negar lo que nos define como especie para lo bueno y para lo malo. Impedir su avance, es ponerle candados a su inteligencia.
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente oigo decir con demasiada frecuencia que corren malos tiempos para la cultura. Es cierto. Pero es importante saber que nunca fueron buenos. Deseada por los poderosos, utilizada como una ramera de la que se aprovechan a su antojo, es rechazada por los mismos que la desearan no hace mucho. El poder la reclama para s&iacute; porque la necesita, pero cuando ella se le enfrenta, se rebela o se muestra esquiva con los intereses de quienes la contratan, es rechazada o puesta en tela de juicio por parte de los mismos que no hace mucho la regalaban y complac&iacute;an. Si la cultura se pliega a los deseos y conveniencias de quienes gobiernan o de una parte de la sociedad que detenta el poder, la cultura es ensalzada, coronada y llevada en hombros por plazas y ciudades. Pero cuando se vuelve d&iacute;scola o cr&iacute;tica con aquellos que la protegen, los mismos que le hac&iacute;an honores la destituyen y embargan.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; ha sido a lo largo de la historia de la humanidad. Magos, adivinos, astr&oacute;nomos, poetas y consejeros cayeron en desgracia desde el momento que dejaron de cantar las haza&ntilde;as de su due&ntilde;o o comenzaron a anunciar p&eacute;rdidas, fracasos o errores por parte de quienes gobernaban. Papas y reyes dieron la espalda a sus voces cuando sus voces se mostraban disconformes con el criterio de quienes las contrataban. Ante la revoluci&oacute;n de nuevos hallazgos del conocimiento, aquellos que hab&iacute;an sentado sus reales sobre conocimientos pasados legitimados a fuerza de sabidur&iacute;a o de sangre, se volv&iacute;an contra quienes proclamaban nuevas teor&iacute;as, nuevas formas de explicar el mundo en que vivimos; nuevas maneras de conocer, de investigar, de crear.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la raz&oacute;n propone nuevos rumbos, los intereses surgidos en torno a lo dicho o predicado en el pasado, ven tambalearse el territorio y las parcelas conquistadas, y entonces cierran los ojos y dan la espalda a lo que se propone como cambio de criterio y avance del conocimiento. La cultura se estanca o desaparece. No se aceptan f&aacute;cilmente las variaciones ni el progreso que esas variaciones aportan. Y, en algunos casos, esos cambios acaban siendo quemados en la hoguera o siendo paseados con capirote sentados sobre una mula para escarnio y burla de quienes los propusieron y regocijo de aquellos que siguen al pie de la letra las directrices de quienes gobiernan.
    </p><p class="article-text">
        El progreso alienta el temor de los d&eacute;biles. Tenemos miedo a saber, a conocer, a investigar. Miedo a la ca&iacute;da de nuestros convencimientos y con ella el hundimiento de nuestras viejas y bien establecidas creencias. Es como si el suelo se abriera a nuestros pies y comenzara el v&eacute;rtigo a quedarnos sin un lugar seguro donde asentar todo aquello que nos ense&ntilde;aron como verdadero. Por eso la cultura crea miedos e incertidumbres. Esas son sus dos caras. Para unos porque la temen y para otros porque la necesitan y nunca acaban de tenerla en todo su esplendor. Para unos es una fuente de inquietudes por el poder que esta representa como impulsora de novedades, como motor de progreso incuestionable e imbatible. Para otros, una meta que parece siempre inalcanzable.
    </p><p class="article-text">
        El poder necesita los conocimientos, la vitalidad cultural, el movimiento que las revoluciones culturales ofrecen y, al mismo tiempo, es consciente del terror que eso les procura. Primero la reclaman porque saben de su necesidad para revitalizar las sociedades, pero luego la eliminan cuando su existencia supone un enfrentamiento con nuevas formas de vida o de pensamiento. De S&oacute;crates a Cicer&oacute;n; de S&eacute;neca a Giordano Bruno o a Galileo y un largo etc&eacute;tera de fil&oacute;sofos y cient&iacute;ficos que arriesgaron sus vidas por defender el conocimiento y anunciar nuevos cambios que variaron el rumbo de la historia y proporcionaron a la humanidad grandes innovaciones econ&oacute;micas y sociales, hemos comprobado c&oacute;mo los gobernantes se han defendido para intentar que esos cambios no llegaran a producirse y as&iacute; evitar la p&eacute;rdida de los valores que les permit&iacute;a seguir al mando.
    </p><p class="article-text">
        Es por esa raz&oacute;n que la cultura es considerada un arma en ocasiones m&aacute;s poderosa que las que esgrimen los ej&eacute;rcitos. Aqu&iacute; podr&iacute;amos citar los versos de Blas de Otero: &ldquo;La poes&iacute;a es un arma cargada de futuro&rdquo; y llevarlos a nuestro terreno: &ldquo;La cultura es un arma cargada de futuro&rdquo;. Porque la cultura crea nuevas oportunidades de vida para unos y, al mismo tiempo, hace surgir el miedo y la desconfianza en los otros. Esas son sus dos caras. Para unos es una fuente de gozos; para otros es una fuente de inquietudes por el poder que ella representa como medio de transformaci&oacute;n del mundo que nos rodea, como impulsora de cambios y como motor de progreso incuestionable.
    </p><p class="article-text">
        El poder necesita los conocimientos, la energ&iacute;a y el empuje que las revoluciones culturales ofrecen, y, al mismo tiempo, es consciente de los males que esos cambios proporcionan. Primero la reclaman porque saben de su necesidad para revitalizar las sociedades, pero luego la eliminan cuando su existencia hace tambalear ese poder. Para todos es pura incertidumbre, bien porque la temen, bien porque la necesitan y nunca acaban de poseerla. Porque la cultura es una manera de interpretar el universo, y si eso nos lo ponen en duda, sentimos un terrible v&eacute;rtigo bajo nuestros pies. Saber aceptar los cambios; entender el progreso como nuevas formas de vida, como nuevas maneras de interpretar la sociedad en la que vivimos, es la clave para sentir la certeza, alejar la incertidumbre o, m&aacute;s bien, para poder convivir con ella teniendo el convencimiento de que ese no tener por cierto de manera dogm&aacute;tica lo que hemos aprendido, es un principio de creaci&oacute;n inagotable.
    </p><p class="article-text">
        La incertidumbre nos conduce a la duda y la duda a la b&uacute;squeda y al hallazgo. La cultura necesita de la incertidumbre. No para vivir en ella de manera enfermiza sino para aprovecharse de ella como algo que nos inquieta y perturba.  Porque la cultura es inquietud, curiosidad y asombro. Es fuente de vida. Defenderla es defender nuestra manera de ser y de estar en este mundo. Solo la ignorancia sucumbe a la dictadura de la sinraz&oacute;n. Es por eso mismo que los reg&iacute;menes dictatoriales y los gobiernos opresores pretenden la ignorancia de sus s&uacute;bditos. Solo el que no sabe se deja dominar y aplastar por quienes aparentan poseer los conocimientos. El que no sabe leer cree que lo que lee quien aparenta hacerlo es lo que est&aacute; escrito. El que no sabe no avanza porque no puede descifrar los c&oacute;digos que le indican el sendero adecuado; se paraliza ante un cruce de caminos y se angustia ante la duda de cu&aacute;l es el que debe emprender. Y si alguien le lee lo que est&aacute; escrito, el que nada sabe tomar&aacute; el camino que le indiquen.
    </p><p class="article-text">
        Eliminar la cultura es eliminar al enemigo potencial. A un pueblo con hambre se le consuela con pan y fuegos artificiales. Grandes manifestaciones de poder es lo que la ignorancia reclama: procesiones, carnavales, desfiles y cualquier ritual purificador en el que haya animales que sacrificar o h&eacute;roes de alguna olimpiada que mostrar en toda su magnificencia. Estas catarsis colectivas son usadas por algunos dirigentes como ceremonias de salvaci&oacute;n lo que conduce a las masas a confundir tales ritos con cultura y quiz&aacute; lo fueran en su momento y en su origen, pero el uso colectivo de semejantes rituales ha pasado a ser m&aacute;s una descarga emocional que una muestra de identidad o sabidur&iacute;a popular.
    </p><p class="article-text">
        Julio Caro Baroja (Madrid 1914-Vera de Bidasoa, Navarra 1995), investigador de rituales, ceremonias y todo lo relacionado con actividades culturales, escrib&iacute;a en 1984 en El Laberinto vasco: &ldquo;Si hay una identidad hay que buscarla en el amor. Ni m&aacute;s ni menos. Amor al pa&iacute;s en que hemos nacido o vivido. Amar a sus montes, prados, bosques, amar a su idioma y sus costumbres, sin exclusivismos. Amor a sus grandes hombres y no solo a un grupito de ellos. Amor tambi&eacute;n a los vecinos y a &laquo;los que no son como nosotros&raquo;. Lo dem&aacute;s, es decir, la coacci&oacute;n, el ordenancismo, la agresividad, el lanzar las patas por alto ni es signo de &laquo;identidad&raquo; ni es v&iacute;a para construir o reconstruir un pa&iacute;s que pasa acaso por la mayor crisis de su Historia y que est&aacute; muy desintegrado desde todos los puntos de vista&hellip;&rdquo;  
    </p><p class="article-text">
        Ese desintegrarse culturalmente lleva directamente a la desintegraci&oacute;n social. Los pueblos que no aman su cultura, que no procuran su supervivencia o el nacimiento de nuevas formas de ser y comportarse, est&aacute;n borrando su propia esencia. El bi&oacute;logo Edward O. Wilson en su libro, &lsquo;The meaning of human existence&rsquo;, apunta la tesis de que la tecnolog&iacute;a es temporal, la cultura no. El bi&oacute;logo, ganador por dos veces del premio Pulitzer, examina lo que hace al ser humano ser tan diferente al resto de las especies. El libro defiende que son las humanidades y no las ciencias lo que distingue al ser humano. Wilson propone la siguiente cuesti&oacute;n; &iquest;Qu&eacute; pensar&iacute;a un extraterrestre si en su exploraci&oacute;n del universo llegase a la tierra? Sin ninguna duda, se quedar&iacute;a prendado de un gran n&uacute;mero de nuestras obras y expresiones, pero estas probablemente no ser&iacute;an la ciencia ni la tecnolog&iacute;a, sino lo que llamamos humanidades, es decir, la cultura, el arte, el pensamiento, la lengua&hellip; &ldquo;La diversidad cultural de la Tierra es nuestra gran herencia&rdquo;. Recuerda Wilson. &ldquo;Las humanidades siguen siendo nuestra gu&iacute;a en la oscuridad. Hablamos m&aacute;s de 7.000 lenguas y en cada esquina del mundo y a pesar del avance de la globalizaci&oacute;n existen distintos dialectos, pr&aacute;cticas econ&oacute;micas y sociales o creencias religiosas, a las que hay que a&ntilde;adir las que ya no existen pero se conservan en los libros de historia... La evoluci&oacute;n cultural es diferente porque es el producto del cerebro humano&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Frente a la diversidad de la cultura, la tecnolog&iacute;a y la ciencia son, por naturaleza, homog&eacute;neas y homogeneizadoras&hellip; Lo que seguir&aacute; desarroll&aacute;ndose y diversific&aacute;ndose hasta el infinito son las humanidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto. El ser humano, gracias al desarrollo de la ciencia, seguir&aacute; avanzando en sus descubrimientos tecnol&oacute;gicos, pero solo los avances culturales podr&aacute;n resolver los problemas morales, filos&oacute;ficos y sociales que tales avances provoquen. &ldquo;Promocionemos las humanidades, que son lo que nos hace humanos&rdquo;, concluye Wilson. Y yo a&ntilde;ado siguiendo los pasos de Wilson: Creemos cultura para que los hombres puedan resolver los problemas que la ciencia genera. Afrontemos sin miedo lo que la cultura nos aporta. Luchemos por ella y hagamos de ella nuestra mejor lanza y nuestro mejor escudo. Y avancemos juntos a pesar del miedo a saber m&aacute;s de lo que ya sabemos porque eso curar&aacute; todas nuestras incertidumbres.  
    </p><p class="article-text">
        Pamplona, 6 de marzo de 2015
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cultura-e-incertidumbre-elsa-lopez_132_2705891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2015 12:00:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cultura e incertidumbre]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elsa López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Distintas clases de víctimas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/distintas-clases-de-victimas-elsa-lopez_132_4290760.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Mostrarnos trocitos de un avión y explicarnos una y otra vez los golpes que daba el piloto en una puerta blindada ha ocupado más horas de televisión que los cuerpos acribillados y desparramados por las aulas de tantos jóvenes en los que un país como Kenia había depositado sus esperanzas.</p></div><p class="article-text">
        La hipocres&iacute;a social llega a unos l&iacute;mites que son un esc&aacute;ndalo. Como buen ejemplo de ello son esas repetidas muestras de condolencia por parte de gobiernos, jefes de estado, empresarios y organismos que se han volcado en el tema del avi&oacute;n estrellado en Los Alpes. Ciento cuarenta y nueve muertos. Acusaciones, videos, horas de programaci&oacute;n exhaustivas para explicarnos una y otra vez los restos, las conversaciones, el dolor de las familias, la maldad del copiloto, sus locuras y miserias. Videos repetidos hasta la n&aacute;usea comentando sus comportamientos y sus gestos y recreando con personajes reconstruidos por ordenador las situaciones de cabina. Horas sin tregua para hacernos ver c&oacute;mo el ser humano es capaz de cometer las mayores atrocidades. Todo de una irritante persistencia y una macabra morbosidad que nos hac&iacute;a pasar las p&aacute;ginas de los peri&oacute;dicos o apagar la radio o la televisi&oacute;n a mayor velocidad de la habitual.
    </p><p class="article-text">
        Casi al mismo tiempo, una masacre de ciento cuarenta y siete muertos y setenta y nueve heridos en un ataque del grupo yihadista somal&iacute; Al Shabab a los estudiantes de la Universidad de Garissa, al este de Kenia, muy cerca de la frontera de este pa&iacute;s con Somalia, ha quedado reducida a unas pocas p&aacute;ginas de la prensa escrita y a dos telediarios en los que se nos dijo que las im&aacute;genes pod&iacute;an herir nuestra sensibilidad y, por lo tanto, nos las iban a ahorrar para ahorrarnos, a su vez, tanto malestar a la hora de comer. Una pena, porque tal espect&aacute;culo hubiera saciado las miserias de algunos que disfrutan con la sangre ajena. Sobre todo cuando les es tan ajena como esta.
    </p><p class="article-text">
        Pero a m&iacute;, a m&iacute; y a usted, lo que nos hiere es la comprobaci&oacute;n de que la percepci&oacute;n de estos dos cr&iacute;menes tan cercanos en el tiempo resulte tan escorada a la hora de darse como noticia como si matar a los blancos en un avi&oacute;n de un pa&iacute;s de blancos impolutos fuera m&aacute;s grave, m&aacute;s importante y doloroso para el resto del mundo que matar a unos estudiantes de raza negra en un pa&iacute;s de &Aacute;frica. Mostrarnos trocitos de un avi&oacute;n y explicarnos una y otra vez los golpes que daba el piloto en una puerta blindada ha ocupado m&aacute;s horas de televisi&oacute;n que los cuerpos acribillados y desparramados por las aulas de tantos j&oacute;venes en los que un pa&iacute;s como Kenia hab&iacute;a depositado sus esperanzas. Ni un memorial, ni un funeral con jefes de estado, ni coronas orladas con nombres de instituciones y gobiernos. Solo unas l&aacute;grimas y una plegaria por ellos del Papa Francisco. De los dem&aacute;s, un telegrama o una llamada diplom&aacute;tica. Est&aacute; claro que entre unas v&iacute;ctimas y otras hay color. Tanto para los estados que nos representan como para los que vemos y o&iacute;mos las noticias de este raro y, a veces, miserable planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/distintas-clases-de-victimas-elsa-lopez_132_4290760.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2015 11:32:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Distintas clases de víctimas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elsa López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elsa López y Luis Eduardo Aute representan a España en el Festival Internacional de Poesía de Nicaragua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/elsa-lopez-festival-internacional-de-poesia-de-nicaragua_1_4374968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b218fbff-9be8-4203-9ffd-87db68ddbcf4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Elsa López participa este año en el Festival Internacional de Poesía de Granada."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La poetisa palmera y el cantautor y también poeta han sido invitados a la undécima edición de este relevante evento literario que se celebra en Granada con la participación de más de 80 escritores de 54 países.</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a est&aacute; representada en el XI Festival Internacional de Poes&iacute;a de Granada, en Nicaragua, por la poetisa palmera Elsa L&oacute;pez y el cantautor y tambi&eacute;n poeta Luis Eduardo Aute. El evento literario se inicia este domingo y se prolongar&aacute; hasta el 21 de febrero. Durante una semana, se reunir&aacute;n en Granada m&aacute;s de 80 poetas de relevancia de 54 pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        El festival est&aacute; dedicado en esta edici&oacute;n al poeta y dramaturgo granadino Enrique Fern&aacute;ndez Morales (Quico) y al poeta costarricense Eunice Odio. Se desarrolla en lugares emblem&aacute;ticos de la ciudad como parques y plazas, atrios de iglesias, la antigua estaci&oacute;n de tren y el malec&oacute;n a orillas del gran Lago de Nicaragua. 
    </p><p class="article-text">
        Elsa L&oacute;pez no podr&aacute; asistir este a&ntilde;o a la fiesta de Los Indianos, una cita que considera ineludible, porque este mismo domingo ha partido hacia Nicaragua, pero se mostr&oacute; entusiasmada con su participaci&oacute;n, junto a Luis Eduardo Aute, en el XI Festival Internacional de Poes&iacute;a de Granada, donde leer&aacute; algunas de sus composiciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther R. Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/elsa-lopez-festival-internacional-de-poesia-de-nicaragua_1_4374968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2015 10:31:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elsa López y Luis Eduardo Aute representan a España en el Festival Internacional de Poesía de Nicaragua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elsa López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El universo de ‘Las mascaritas’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/el-universo-de-las-mascaritas-elsa-lopez_132_4376766.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Me gusta recordarlo. Los d&iacute;as de carnaval se distingu&iacute;an por el trasiego de telas, ropa usada de las t&iacute;as y de la abuela que abr&iacute;a el enorme ba&uacute;l de cedro que hab&iacute;a tra&iacute;do de La Habana y que ten&iacute;a dos pisos. Estaba forrado de tela dorada con ramos de flores del mismo tono. En la parte alta guardaba fotos, pedazos de cuentas de azabache, los velos negros del domingo y un par de alfileres de oro que nunca le vi usar. Cuando levantaba el primer piso todos se arremolinaban a su lado y met&iacute;amos la cabeza en aquel pozo de sorpresas. Y de all&iacute; sal&iacute;an mantones, peinetas, novelas de amor, horquillas de plata para el mo&ntilde;o, monedas de oro, y, sobre todo, sal&iacute;an trapos. Miles de trapos de colores que en su d&iacute;a fueron faldas, blusas, enaguas, corpi&ntilde;os y saltos de cama. Corr&iacute;amos a disfrazarnos delante del espejo y luego recorr&iacute;amos la casa y el patio arrastrando largas colas y pa&ntilde;oletas. Eso s&iacute; que era una fiesta. Ella nos peinaba y nos llenaba la cabeza de lazos y turbantes y luego nos tapaba la cara con un trapo m&aacute;s fino y nos dec&iacute;a: &ldquo;Hala, a la calle, a asustar a la gente&rdquo;. Al alejarnos, o&iacute;amos su voz repitiendo &ldquo;Mascaritas... Mascaritas... Ah&iacute; van las mascaritas...&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Baj&aacute;bamos la cuesta y nos &iacute;bamos reuniendo con los dem&aacute;s ni&ntilde;os del barrio hasta formar un grupo de seres estrafalarios cubiertos de telas viejas y con la cara cubierta. As&iacute; baj&aacute;bamos hasta la ciudad y volv&iacute;amos a subir. En el viaje de ida y vuelta aporre&aacute;bamos las casas y dec&iacute;amos los nombres del due&ntilde;o. Los vecinos nos abr&iacute;an sonriendo y nos espantaban dando voces: &ldquo;Me asustan, v&aacute;yanse, que me asustan, Tomen una perra chica y a asustar al de al lado&rdquo;. &ldquo;Queremos miel, queremos miel y az&uacute;car, &mdash;dec&iacute;amos fingiendo la voz y dando peque&ntilde;os gritos y saltos delante de la puerta&mdash;, y, si no, te hacemos miedos&rdquo;. Alg&uacute;n vecino generoso nos daba caramelos envueltos en celof&aacute;n y do&ntilde;a Pancha La Vieja que viv&iacute;a en la &uacute;ltima casa de aquella cuesta empedrada, nos ofrec&iacute;a sopas de miel con almendras tostadas dentro de unos cucuruchos de papel de estraza.
    </p><p class="article-text">
        Cuando a&ntilde;os m&aacute;s tarde hice un recorrido por diferentes culturas para comprender el comportamiento de los hombres a trav&eacute;s de las fiestas como representaci&oacute;n de sus conflictos y sus carencias, volv&iacute; a tropezarme con rituales semejantes a los de la isla de La Palma. He seguido viajando pero no me ha hecho falta salir del archipi&eacute;lago canario para volver a toparme con esos ni&ntilde;os entrapados, con las procesiones de discretos pero ilusionados sustos que los m&aacute;s peque&ntilde;os me regalaban. En todas las islas me fui encontrando mascaritas, pero cada una tra&iacute;a a&ntilde;adidos que las hac&iacute;an diferentes. Es ah&iacute; donde se comprueban dos factores innegables: que la fuerza de esta tradici&oacute;n perdura en el tiempo y en el espacio como muestra de su arraigo; pero, tambi&eacute;n, que cada cultura trata de a&ntilde;adir sus rasgos particulares en esa incesante lucha del ser humano por hacerse diferenciar del resto. As&iacute;, en Gran Canaria, en un municipio del extremo m&aacute;s occidental llamado La Aldea de San Nicol&aacute;s al que llegu&eacute; m&aacute;s por casualidad que por trabajo, pude comprobar que el rito de las mascaritas que yo conoc&iacute;a hab&iacute;a sido completado con las se&ntilde;as de identidad de una cultura ganadera asimilada inconscientemente por grandes y peque&ntilde;os. Adem&aacute;s de los trajes viejos, las caras veladas con tela y los restos con los que se formaban las mascaritas tradicionales, este pueblo hab&iacute;a agregado la costumbre de vestir a los ni&ntilde;os de cabras y machos cabr&iacute;os. Se les puede ver revestidos con sacos a los que se agregan pieles asemej&aacute;ndose a esos animales. De los cuellos de los ni&ntilde;os cuelgan cencerros de todos los tama&ntilde;os que van anunciando su paso, y, por si fuera poco, los mayores incluso se unen a los festejos gui&aacute;ndoles con palos y voces como los pastores que no han dejado de ser. Hasta los perros disfrutan ah&iacute; del carnaval y ladran cuando alguno de los ni&ntilde;os se desv&iacute;a. Todos los ni&ntilde;os se ponen a gritar y a bailar, dan la impresi&oacute;n de ser un ganado de verdad, y acaban mezcl&aacute;ndose con todas las personas, con las que van disfrazadas representando al diablo y con el resto de las mascaritas, y as&iacute; recorrer las calles de casa en casa pidiendo lo que sea, una pesetilla, un huevo, una tortilla. En esos d&iacute;as las casas se abren para recibir a las mascaritas con gran alegr&iacute;a. Tambi&eacute;n salen en parrandas con instrumentos de cuerda dando serenatas por las casas y cantando coplillas como:
    </p><p class="article-text">
        Al huevito al huevito
    </p><p class="article-text">
        que nos marchamos
    </p><p class="article-text">
        que nos llega la noche
    </p><p class="article-text">
        y no terminamos.
    </p><p class="article-text">
                 Han sido los ni&ntilde;os, de hecho, los protagonistas de estos actos y tambi&eacute;n los continuadores inconscientes de la tradici&oacute;n. Fue precisamente en los disfraces infantiles donde se advirti&oacute; cierto lujo a la hora de su confecci&oacute;n desde los a&ntilde;os veinte, aunque ( como en los carnavales de Santa Cruz de Tenerife y del resto en general) en los adultos segu&iacute;a predominando la m&aacute;scara sencilla, &ldquo;la zarrapastrosa&rdquo;, que llamaban. Uno de los elementos m&aacute;s caracter&iacute;sticos y recurrentes del carnaval era que las mascaritas (ese elemento distorsionador de la realidad vestido de trapos) desvirtuasen las formas de los cuerpos permitiendo as&iacute; que las mujeres se disfrazaran de hombre o viceversa. Al disfrazarse (&ldquo;disfrazado&rdquo; quiere decir ocultado, simulado, desfigurado. El t&eacute;rmino viene a significar, seg&uacute;n el diccionario de La Real Academia, &ldquo;el artificio que se usa para desfigurar una cosa con el fin de que no sea conocida&rdquo; y por antonomasia &ldquo;vestido de m&aacute;scara que sirve para las fiestas y saraos, especialmente en carnaval&rdquo;). Se simula una identidad nueva y se da a entender algo distinto de lo que se siente, lo que, por supuesto, fue un hecho completamente condenado por la iglesia o por determinadas instituciones que consideraban un peligro social semejante perversi&oacute;n de la conducta y las costumbres, seg&uacute;n parece desprenderse de leyes y mandatos que partiendo de ese criterio anularon muchas de las fiestas que se celebraban en v&iacute;speras de Cuaresma. En Santa Cruz de Tenerife, por ejemplo, se lleg&oacute; a aprobar una disposici&oacute;n de la Alcald&iacute;a con la que quedaba &ldquo;absolutamente prohibido que los hombres se disfracen con trajes de mujer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el uso de la mascarita no fue, por supuesto, exclusivo de ni&ntilde;os, ni su &uacute;nico fin el de dar peque&ntilde;os sustos. El anonimato que otorga la m&aacute;scara permite, adem&aacute;s, acabar con cualquier tipo de verg&uuml;enza y es el momento id&oacute;neo para emitir los juicios que no ser&iacute;a nadie capaz de dar a cara descubierta. En Alemania, a&uacute;n hoy existen corporaciones tradicionales carnavalescas basadas en esta situaci&oacute;n. Es famoso el &ldquo;Honorable Tribunal de las M&aacute;scaras&rdquo;, instituci&oacute;n nacida en la peque&ntilde;a aldea de Grosselfingen, en la regi&oacute;n de Hohenz&ouml;llerr, y cuyos or&iacute;genes se remontan a la peste del a&ntilde;o 1439. All&iacute;, una vez al a&ntilde;o, los habitantes del lugar instauraban el tribunal y ten&iacute;an la libertad de imponer a cualquier forastero un castigo y decirle en la cara hasta la verdad m&aacute;s descarnada. Se vest&iacute;an como arlequines y algunos portaban sombreros como s&iacute;mbolo de libertad. La imagen del arlequ&iacute;n carnavalesco y la m&aacute;scara que lo representa tiene su origen en un dios denominado Momo al que se rend&iacute;a culto en la antigua Roma. Seg&uacute;n la leyenda era el dios de las burlas, las chanzas y la locura, que divert&iacute;a al resto de los dioses con chistes y m&iacute;mica grotesca. A Momo se le representa en la actualidad, adem&aacute;s de con las vestimentas de arlequ&iacute;n escondido tras una m&aacute;scara que va levantando las de los rostros de los dem&aacute;s y la suya propia, acompa&ntilde;ando sus actuaciones, sus muecas y sus bailes con un palitroque terminado en forma de cabeza de mu&ntilde;eca que representa la locura. Se le considera tambi&eacute;n protector de los escritores y los poetas (la m&aacute;scara de los poetas es la que se corresponde con el <em>Lindoro</em> veneciano, o <em>lind&rsquo;oro</em>, representaci&oacute;n al mismo tiempo del reflejo del sol sobre la arena).
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al tema de los &ldquo;sustos&rdquo;, el asustar a la gente con distintos medios, es un fen&oacute;meno claramente relacionado con la muerte. Aqu&iacute; de nuevo se produce esa dicotom&iacute;a vida-muerte que aparece tambi&eacute;n en muchas fiestas populares. Si Don Carnal es la vida, el miedo va unido a la muerte, y la muerte se representa de varias formas y nos amenaza de diferentes maneras: gritos, susurros, la mirada que no vemos detr&aacute;s de la m&aacute;scara, la ceniza... En La Alpujarra almeriense, el mi&eacute;rcoles de ceniza existe una vieja costumbre que consiste en disfrazarse con ropa negra (&ldquo;la Carpanta&rdquo;), llevar ceniza en una bolsa o en un saquito de tela, y arrojarla en el pelo de los que pasan al lado. La Carpanta corre detr&aacute;s de los paseantes y hace como que les asusta. Cuando llega una carpanta tienes que correr para que no te eche la ceniza por el cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        En el norte de la pen&iacute;nsula, en el pueblo de Lanz, un pueblo t&iacute;pico del norte de Navarra con bosques de hayas, abundante ganader&iacute;a vacuna y grandes pastos, el folclore popular establece la costumbre del &ldquo;Mieloch&iacute;n&rdquo;. Cuenta la tradici&oacute;n que hace mucho tiempo hab&iacute;a un hombre que viv&iacute;a en el bosque, algunas veces bajaba al pueblo y robaba gallinas, leche, ni&ntilde;os, etc. Unos carnavales los hombres del pueblo decidieron ir a por &eacute;l y le tendieron una emboscada. Fue un jueves. Lo cogieron, y lo quemaron. Desde entonces, en todos los pueblos de Navarra, cuando llegan los carnavales, se hace un mu&ntilde;eco de paja al que se viste con un sombrero de copa con flecos de telas de colores. Durante los d&iacute;as en que transcurre el carnaval se organizan bailes y una hoguera en medio con el Mieloch&iacute;n. Los vecinos se disfrazan con cuernos de cabrito y pieles de oveja y llevan un bi&eacute;rgol con el que asustan a la chiquiller&iacute;a haciendo que van a ensartarlos. Corren por todo el pueblo detr&aacute;s de ni&ntilde;os y mayores. Junto a Mieloch&iacute;n, corren fantasmas y monstruos persiguiendo a chicos y grandes. La noche del martes de carnaval la gente escribe en un papel las cosas malas que quieren quemar y as&iacute; ahuyentarlas. Cuando el mu&ntilde;eco comienza a arder lo arrojan en la hoguera y en ella queman los papeles en los que est&aacute;n escritas las cosas que desean que no les suceda. La ceniza donde se han consumido sus miedos ser&aacute; arrojada al d&iacute;a siguiente sobre la cabeza del primero que pase.
    </p><p class="article-text">
        En el Pa&iacute;s Vasco tenemos a La Bruja Leziaga, una bruja t&iacute;picamente vasca, una lamia. Seg&uacute;n la tradici&oacute;n, las lamias son mujeres muy bellas de largas melenas rubias y pelo ensortijado. Se peinan con peines de oro y plata. Los hombres se enamoran de ellas s&oacute;lo con verlas peinarse. Lo peor que se le puede hacer a una lamia es robarle sus peines. Los campesinos cuando se enamoran de una lamia no lo saben. Solamente entienden que es una mujer hermosa y con eso basta. A las lamias no se las descubre f&aacute;cilmente pues son esposas cari&ntilde;osas y prudentes; pero, en ocasiones, el novio o el marido lo hace. Las descubren porque les ven los pies de oca o un agujero que tienen en la espalda. Las lamias no tienen alma. El tiempo en que viven son excelentes esposas y buenas madres. La mayor&iacute;a de las lamias viven en cuevas en el monte de Leziaga, un bosque cubierto de robles y hayas. All&iacute; se aparecen a los viajeros y a los caminantes. Son amables y dulces. Cuando se casan se niegan a entrar en la iglesia. El descubrir una lamia supone para el novio o el marido una dolorosa disyuntiva: delatarlas y verlas morir, o dejarlas huir y perderlas para siempre. La mayor&iacute;a son delatadas y algunas consiguen huir, pero, en cualquier caso, ellos mueren de pena o de nostalgia. La muerte del amante que ha sido abandonado por una lamia o que ha tenido que delatarla a pesar de su amor, es un misterio. Para unos es un hechizo, para otros es s&oacute;lo una muerte producida por un raro estado de melancol&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegan los carnavales a Leziaga las brujas vuelven a aparecer. El pueblo, en su miedo o en su nostalgia, las vuelve a representar una y otra vez. La bruja de Leziaga es representada con el pelo de esparto, narices muy largas y afiladas pintadas de naranja. El martes de carnaval bajan de las monta&ntilde;as &ldquo;asustando&rdquo; a los campesinos y a los ganaderos. Una vez en el pueblo, corren detr&aacute;s de los ni&ntilde;os y les dan golpes con las escobas o gritan dando saltos a su alrededor. Por la noche, la queman en medio de la plaza y del baile. Todos bailan alrededor de la hoguera. Al d&iacute;a siguiente, las cenizas de estas lamias disfrazadas de brujas que han sido sancionadas y destruidas por el grupo, se recogen y guardan en bolsas de papel que ese mismo d&iacute;a los ni&ntilde;os arrojar&aacute;n a la cabeza de los vecinos y visitantes del lugar.
    </p><p class="article-text">
        En la isla de La Palma, en el norte, en la comarca de Garaf&iacute;a, hay un peque&ntilde;o pago que actualmente no tiene m&aacute;s de diez habitantes. Hace a&ntilde;os, cuando a&uacute;n hab&iacute;a una escuela y muchos ni&ntilde;os correteando por las calles, estuve all&iacute; pasando unos d&iacute;as durante el carnaval. Hab&iacute;a huido de la ciudad intentando no verme mezclada en fiestas que hab&iacute;an dejado de interesarme. La memoria de la infancia suele crear peque&ntilde;os fantasmas que la melancol&iacute;a agranda con el paso del tiempo. Uno de esos fantasmas eran las mascaritas. No pod&iacute;a soportar el griter&iacute;o y los bailes que de una manera ya casi institucional organizaban ayuntamientos y cabildos para celebrar la llegada de Don Carnal. La mezcla de m&uacute;sicas modernas y de disfraces mal copiados de otros carnavales de renombre mundial como el de R&iacute;o de Janeiro, por ejemplo, hab&iacute;a convertido los desfiles en una mala imitaci&oacute;n de aquellos. Las murgas al estilo de C&aacute;diz, los desfiles a imitaci&oacute;n de Venecia, y el gasto desenfrenado de algunos grupos por vestirse o disfrazarse con elementos cada vez m&aacute;s dif&iacute;ciles, m&aacute;s imposibles y m&aacute;s rocambolescos, hab&iacute;an convertido las fiestas de los carnavales en un esperpento. Las tradiciones de las distintas islas, cada una con sus caracter&iacute;sticas particulares, con sus se&ntilde;as de identidad espec&iacute;ficas, hab&iacute;an ido desapareciendo poco a poco del archipi&eacute;lago. Aquellos a quienes en un momento dado de nuestra vida nos hab&iacute;an interesado las fiestas populares como un medio para que los pueblos se pudieran expresar y los investigadores entender el contexto en que esa cultura se mov&iacute;a, se hab&iacute;an borrado de manera tan imperceptible que casi nadie se daba cuenta de lo que suced&iacute;a alrededor; de c&oacute;mo lentamente se iban perdiendo las costumbres y las tradiciones que hab&iacute;an hecho de cada pueblo una referencia distinta y m&aacute;gica. Solo algunas veces, paseando entre la gente en algunas de las noches de la semana de carnaval me cruzaba con dos o tres muchachas vestidas de negro y con la cara tapada que, fingiendo la voz, se hab&iacute;an puesto delante de m&iacute; y me intentaban hacer re&iacute;r diciendo cosas divertidas o queriendo &ldquo;asustarme&rdquo; con alguna frase que me hiciera dudar de sus identidades. S&oacute;lo eso. La visi&oacute;n de esas &ldquo;m&aacute;scaras&rdquo; era lo &uacute;nico que pod&iacute;a dar un cierto aire de carnaval al asunto. Esas muchachas eran una prueba m&aacute;s de la existencia de unas costumbres que se hab&iacute;an ido borrando y yo recordaba como algo especial.
    </p><p class="article-text">
        Con cierta tristeza por esa p&eacute;rdida, como siempre, me hab&iacute;a alejado de las fiestas y me hab&iacute;a recluido en aquel pago de la comarca de Garaf&iacute;a. La ma&ntilde;ana del martes de carnaval, sal&iacute; a caminar por la carretera del Tablado de La Monta&ntilde;eta como otras veces, y a mitad del camino vi venir hacia m&iacute;, carretera abajo, un grupo de dos o tres ni&ntilde;os vestidos con trapos negros. Me rodearon y con las manos juntas formando un corro comenzaron a girar a mi alrededor gritando: &ldquo;danos una perra, danos una perra que, si no, te asustamos&rdquo;. Fing&iacute;an la voz de tal manera que no pude distinguir entre ellos a ninguno de los muchachos que habitualmente ve&iacute;a y saludaba. Se hab&iacute;an colocado trapos sobre sus cuerpos menudos, trajes viejos de la madre o de la abuela a los que hab&iacute;an abierto agujeros para introducir sus brazos y piernas. Dos de ellos se tapaban la cabeza con la parte alta del vestido y por el escote asomaban los rostros que, a su vez, hab&iacute;an cubierto con un delantal viejo de cocina. El delantal negro, completamente deste&ntilde;ido, hab&iacute;a adquirido un raro color pardo. Lo hab&iacute;an partido en varios pedazos y les serv&iacute;a para cubrirse la cara. Con unas tijeras hab&iacute;an abierto agujeros para ver y respirar. El m&aacute;s peque&ntilde;o hab&iacute;a aprovechado una falda entera ya muy gastada para taparse de arriba a abajo. Hab&iacute;a hecho un nudo en lo que antes fue el escote y &eacute;ste le quedaba como penacho en lo alto de la cabeza. El resto de la falda ca&iacute;a hasta el suelo. Poco m&aacute;s abajo del penacho oscuro, dos enormes agujeros dejaban asomar sus ojos, y a los dos lados de lo que antiguamente hab&iacute;a sido probablemente una hermosa falda para ir al baile y que hoy d&iacute;a hab&iacute;a adquirido el color desconsolado de los innumerables lavados a que la hab&iacute;a sometido su antigua due&ntilde;a, la mascarita hab&iacute;a abierto dos agujeros por los que sacaba sus brazos. Era como un peque&ntilde;o fantasma negro, como un negativo de esos elementos irreales que nos pintan en las habitaciones para que no durmamos tranquilos. &Eacute;l tambi&eacute;n ululaba. Dando peque&ntilde;os saltos delante de m&iacute; e intentando fingir la voz, insist&iacute;a en que le diera caramelos. Sent&iacute; una emoci&oacute;n especial al recordar mi propia infancia.
    </p><p class="article-text">
        Aquella ma&ntilde;ana fui encontrando mascaritas hasta llegar al centro del pueblo. Los doce o catorce muchachos que a&uacute;n quedaban en el pago, hab&iacute;an decidido, una vez m&aacute;s, cumplir el viejo rito. Hab&iacute;an abierto el ba&uacute;l de la casa y se hab&iacute;an vestido con la ropa vieja que la madre guardaba dentro superponi&eacute;ndose unas telas con otras, unos trapos con otros, hasta formar una imagen grotesca. Luego se hab&iacute;an cubierto el rostro para que nadie pudiera reconocerlos. Fing&iacute;an la voz y llevaban todo el d&iacute;a corriendo detr&aacute;s de los vecinos intentando sacarles unos duros. En la mayor&iacute;a de los casos lo consegu&iacute;an, porque todos los del pueblo intentaban sacarse aquella chiquiller&iacute;a de encima. Algunos hasta los hab&iacute;an invitado a entrar en su casa y les hab&iacute;an dado de comer almendras y miel como era costumbre desde muy antiguo sobre todo en algunas zonas muy ricas en almendros, lo que obliga a que en las casas durante los carnavales no falten las <em>sopas de miel.</em>
    </p><p class="article-text">
        Desde tiempo inmemorial las mujeres de la casa han preparado este plato t&iacute;pico del carnaval que se elabora con miel de ca&ntilde;a, almendras tostadas y pan. La receta es muy sencilla: la miga del pan duro se deja empapar en miel de ca&ntilde;a durante un tiempo hasta haberla absorbido, se pelan las almendras y se tuestan. Una vez tostada la almendra, se machaca en un mortero sin llegar a triturarlas excesivamente y, a continuaci&oacute;n, se mezcla con las migas empapadas en miel. En cocinas m&aacute;s sofisticadas el pan es cortado en rodajas no muy finas y dejado a empapar en una bandeja cubri&eacute;ndolas de miel durante toda la noche e incluso varios d&iacute;as si el pan no es muy tierno, y la v&iacute;spera de carnaval se prepara en un caldero, a partes iguales, miel y almendras, una pizca de canela y un pu&ntilde;ado de granos de matalah&uacute;va, se lleva a un hervor y, todav&iacute;a caliente, se empapa con ello los trozos de pan que a&uacute;n permanecen en las bandejas. Esta &uacute;ltima receta tiene mucho que ver con las torrijas t&iacute;picas de algunos pueblos de Andaluc&iacute;a. Lo que s&iacute; es cierto, es que las sopas de miel encierran algo m&aacute;s que propiedades culinarias. Los poderes de la miel de ca&ntilde;a y de las almendras unidos dan unos resultados que la iglesia podr&iacute;a tachar del triunfo de Don Carnal. Estas sopas desde el Imperio Romano ya eran recomendadas por los m&eacute;dicos de cabecera del emperador como remedio espectacular contra la impotencia y como soluci&oacute;n contra la inapetencia sexual.
    </p><p class="article-text">
        En algunas culturas la miel est&aacute; considerada como un alimento tan rico que su consumo sirve para prolongar la vida muchos a&ntilde;os. El hecho de que en la actualidad se sepa que era costumbre enterrar a los faraones de Egipto rodeados de la miel y del polen ha conducido a muchos manuales de diet&eacute;tica a recomendarlo como un alimento energ&eacute;tico muy poderoso. El poder de la miel atraviesa, incluso, el tema alimenticio para entrar en el de la est&eacute;tica. Ya sabemos las facultades que tienen las m&aacute;scaras de miel para el embellecimiento de la piel. En cuanto a las almendras toda la energ&iacute;a del mundo est&aacute; contenida en ellas. En la Antig&uuml;edad los pueblos recolectores de almendras ten&iacute;an asegurada la comida del invierno. Entre las cosechas de frutos secos que llenaban sus despensas (no importa si eran cavadas en la roca viva o tuvieran forma de alacena) el hombre primitivo y el hombre que trabaja la tierra sabe hasta qu&eacute; punto las almendras guardan en su coraz&oacute;n, concentrada y condensada, la energ&iacute;a y las vitaminas necesarias para sobrevivir. En nuestra cultura los pueblos consumidores de almendras y que utilizan este fruto para elaborar sus alimentos, son los m&aacute;s ricos. La asociaci&oacute;n de almendra y naturaleza provoca una especial reacci&oacute;n en los comensales: acogimiento, generosidad y amistad. He ah&iacute; por lo que los pueblos del mediterr&aacute;neo recib&iacute;an a los extranjeros con platos de almendras envueltas, cubiertas, rellenas de az&uacute;car. Almendras confitadas, almendras garrapi&ntilde;adas, almendras turronadas, etc., es el mejor recibimiento que se puede hacer al invitado a nuestra casa.
    </p><p class="article-text">
        El que en las fiestas populares se vendan todas estas particularidades azucaradas de la almendra es una se&ntilde;al. El que las fiestas de invierno se celebren sacando a la mesa formas distintas de presentar las almendras es otra se&ntilde;al. No hay navidad sin turrones, no hay feria sin garrapi&ntilde;adas y no hay golosina que se precie (az&uacute;car, miel, chocolate) que no se cargue de almendras. La miel y la almendra son dos lujos de la naturaleza, el hombre lo sabe, y lo a&ntilde;ade al pan que es el alimento m&aacute;s b&aacute;sico para alegrar un poco su vida. Cuando la iglesia dispone el mi&eacute;rcoles de ceniza como una reproducci&oacute;n o memorando de lo que seremos en el futuro (polvo y s&oacute;lo polvo), el hombre de la calle inventa los placeres: frente a la ceniza, la miel; frente a la muerte, la almendra. Poco antes de empezar la Cuaresma, la carne se permite los &uacute;ltimos lujos.                         
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/el-universo-de-las-mascaritas-elsa-lopez_132_4376766.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2015 17:48:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El universo de ‘Las mascaritas’]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elsa López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo devorar a tus propios hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/como-devorar-a-tus-propios-hijos-elsa-lopez_132_4398274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Las recetas son variadas pero hay dos que son las m&aacute;s aplicadas: o los matas directamente o los guisas despacio y en vivo para luego com&eacute;rtelos sin piedad. As&iacute; act&uacute;an los que quieren hacer desparecer a quienes consideran fuertes y que suponen un peligro para su supervivencia. Debilitarlos para luego poder devorarlos con tranquilidad. Solo un ejemplo: Tenerife, sistem&aacute;ticamente, va minando las islas que le incomodan y as&iacute; lo ha hecho durante siglos con lo que ellos llaman &ldquo;islas menores&rdquo;, nombre poco afortunado y que en un momento dado intentaron cambiar por &ldquo;islas perif&eacute;ricas&rdquo; sin darse cuenta que ambas definiciones implican un menosprecio y, como poco, un paternalismo pol&iacute;tico evidente. Entre las menores est&aacute; La Palma. Las islas llamadas capitalinas, como capitales de provincia, se imaginan gobernar sobre aquellas que les corresponden por limitaciones geogr&aacute;ficas, no por razones hist&oacute;ricas. Ante la imposibilidad de dominarlas por otros medios en cada etapa se han inventado argumentos varios para poder tenerlas bajo su control. Ahora el asunto se resuelve con las tesis del &ldquo;volumen de poblaci&oacute;n&rdquo;. Preparan a sus economistas para que escriban grandes tratados sobre el volumen de poblaci&oacute;n en cada una de las islas y si no hay volumen pues no hay peso pol&iacute;tico y, como consecuencia y aplicando el argumento de que la p&eacute;rdida de peso supone p&eacute;rdida de presupuesto, no hay dinero para su crecimiento y desarrollo social o econ&oacute;mico. Por lo tanto, tienen que construir un nuevo modelo de isla para salir adelante.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas asist&iacute; a una serie de conferencias organizadas en La Fundaci&oacute;n de Caja Canarias. Agust&iacute;n Ibarrola acababa de hablar de la belleza de la isla, de la naturaleza de un turismo de arte y conciencia; de lo bello. Frente a ese discurso esperanzador, lleg&oacute; el de un individuo que ofrec&iacute;a las ventajas de un modelo de territorio que en nada se parece al que tenemos y que obedece a que no tenemos volumen y si no hay volumen no hay posibilidad de construir un modelo que nos haga salir adelante. Dijo el famoso economista que en La Palma no hab&iacute;a iniciativas. Acab&oacute; por ofrecernos las ventajas econ&oacute;micas de un Siam Park a ser posible en medio de La Caldera y una macrodiscoteca en alguna de sus laderas. Para remate a&ntilde;adi&oacute; que la inversi&oacute;n econ&oacute;mica per c&aacute;pita que hace el Gobierno de Canarias en La Palma es superior a la media del archipi&eacute;lago; que la agricultura de la isla no es una alternativa de futuro; que el crecimiento del turismo ser&aacute; de un 30% en diez a&ntilde;os; que el modelo de Tenerife y Gran Canaria ha permitido durante muchos a&ntilde;os trabajar a los palmeros; que somos los palmeros los que tenemos que decidir qu&eacute; modelo queremos y a d&oacute;nde queremos llegar; que La Palma ha pasado a ser la 5&ordf; isla y en un futuro dejaremos de tener el peso pol&iacute;tico que tenemos y eso conllevar&aacute; menos dinero para ella; que los pol&iacute;ticos que hasta ahora han representado a La Palma han conseguido grandes inversiones y traer mucho dinero y que dif&iacute;cilmente los que vengan ser&aacute;n mejores (ah&iacute; me perd&iacute; y ya no s&eacute; si se refer&iacute;a a los pol&iacute;ticos o a los tiempos venideros); y ya, para colmar sus tesis, el ilustre conferenciante aclar&oacute; que el problema de La Palma a lo mejor no era econ&oacute;mico ni sociol&oacute;gico sino psiqui&aacute;trico.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el pobre hombre hablaba yo pensaba que s&iacute;, que aqu&iacute; hemos construido puentes, t&uacute;neles, obras fara&oacute;nicas que han favorecido a empresarios y constructores, pero uno se pregunta en qu&eacute; nos han beneficiado, por ejemplo, las carreteras del norte, y si no hubiera sido mejor activar la agricultura y la ganader&iacute;a para que alguien pudiera pasar por esas carreteras con sus productos. Porque llegar&aacute; un d&iacute;a que esas carreteras ya no nos llevar&aacute;n a parte alguna. Y respecto a las tesis del insigne economista creo que se equivoca, que s&iacute; que hay futuro para La Palma. S&iacute; que hay perspectivas de futuro y que nosotros sabemos lo que queremos; que a m&iacute; me gustan m&aacute;s las manzanas y las ciruelas de Garaf&iacute;a que las de Chile, por ejemplo, pero si voy a comprar a un mercado y veo los precios, mi presupuesto habla m&aacute;s alto que mi est&oacute;mago o mis ideales. Y entonces vienen las preguntas &iquest;Porqu&eacute; se hace un doble etiquetado de la fruta ocultando su origen? &iquest;Si yo tengo las almendras y las m&aacute;quinas de pelarlas, c&oacute;mo es posible que compremos el quilo de almendras de fuera m&aacute;s baratas? &iquest;Por d&oacute;nde se hunde la agricultura? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los pol&iacute;ticos que deber&iacute;an ocuparse de dar soluciones en lugar de supervisar, inspeccionar, multar, aplicar papeleos in&uacute;tiles y burocracia sin fin? Sale m&aacute;s barato despachar un pal&eacute; de mercanc&iacute;a directamente en Tenerife pagando el billete de barco de una furgoneta recogiendo esa mercanc&iacute;a y tray&eacute;ndola, que despachar directamente un pal&eacute; en La Palma. &iquest;C&oacute;mo se come eso? &iquest;Por qu&eacute; en La Palma todo es m&aacute;s caro como el transporte o la aduana? Eso es lo que nos ahoga. La gente se va a comprar a Tenerife porque el avi&oacute;n o el barco incluido el desplazamiento de un coche o una furgoneta m&aacute;s la mercanc&iacute;a adquirida, sale m&aacute;s barato que comprar en la isla. &iquest;Cu&aacute;l es el problema del queso de La Palma? Los mejores quesos de cabra del mundo se elaboran en La Palma. Lo dicen los premios ganados y los entendidos en el tema. &iquest;Por qu&eacute; no ayudan a los ganaderos a promocionar sus productos? &iquest;No lo hacen o no los dejan que lo hagan? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la verdad de todo este asunto? &iquest;Es tan dif&iacute;cil lanzar al mercado un queso de la isla? Todo el mundo conoce las tortas del Casar o de Idiaz&aacute;bal, incluso productos de comarcas peque&ntilde;as que sabemos su nombre porque un producto de ellos ha salido al mercado mundial. &iquest;Por qu&eacute; no lo hacemos nosotros?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si hablamos de turismo? Tenemos, por ejemplo, una reserva marina en Fuencaliente espectacular. Pues bien se retira el dinero presupuestado para la reserva y se cierra el centro de interpretaci&oacute;n. El ayuntamiento de Fuencaliente amenaz&oacute; con romper el candado y entrar all&iacute; para administrar ellos el centro. &iquest;Por qu&eacute; el Gobierno retira la ayuda? Pues bien, volvamos al origen de estas reflexiones: la clave est&aacute; en que el Gobierno agota los medios para secar la fuente y si la reserva no existe, no hay econom&iacute;a, y si no hay vigilancia para la reserva o trabajadores que abran el centro de informaci&oacute;n, se pierden puestos de trabajo; se pierde la reserva. &iquest;Y si hablamos de la Sanidad? &iquest;Por qu&eacute; aceptamos los recortes en Sanidad? &iquest;Para que los hospitales de Tenerife o Gran Canaria tengan m&aacute;s recursos? &iquest;Y si a nosotros se nos obliga a ahorrar en Sanidad por qu&eacute; se ampl&iacute;an esos recursos en esas otras islas? Las preguntas que me asaltan son infinitas. Estar&iacute;a horas haci&eacute;ndolas a quienes corresponda darme las respuestas y explicaciones oportunas. Algunas las tengo hechas. La realidad o yo misma me he dado las respuestas. Pero cuando soy yo la que responde lo hago arriesg&aacute;ndome a ser excesivamente chauvinista con mi isla y no quisiera caer en el victimismo que nos adjudican a los palmeros. Y pienso, como lo hago desde hace siglos, que a lo mejor todo es producto de mis sue&ntilde;os o mi melancol&iacute;a. En lo que respecta al comentario sobre nuestro estado mental, no alcanc&eacute; a encontrar una respuesta. Me levant&eacute; y me fui.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/como-devorar-a-tus-propios-hijos-elsa-lopez_132_4398274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2015 19:52:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cómo devorar a tus propios hijos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elsa López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gofio y su olor inolvidable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/el-gofio-y-su-olor-inolvidable-elsa-lopez_132_4435042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La memoria tiene olores que uno identifica, que no olvida, y que forman parte de su identidad. En la m&iacute;a hay un olor determinado que asocio con el mar, la isla de La Palma y la alegr&iacute;a deslumbrante de la infancia. Es un olor que es m&iacute;o y s&oacute;lo m&iacute;o. Que me hace seguirlo all&iacute; donde vuelve a aparecer y que, todav&iacute;a hoy, me hace saborear el mundo de una manera distinta. Ese olor, ese aroma extra&ntilde;o entre dulz&oacute;n y tostado que me devuelve a la infancia y a los lugares que ella ocup&oacute; y que me hicieron ser lo que ahora soy, es el aroma del gofio reci&eacute;n molido; reci&eacute;n tra&iacute;do de los molinos del barranco.
    </p><p class="article-text">
        Y si rebusco en los pasadizos de esa infancia, me veo sentada al borde de las paredes de piedra mirando hacia el este y los barrancos que bordeaban la casa, espiando los pasos de la abuela camino de los pajeros y escuchando a lo lejos aquel sonido imperceptible y r&iacute;tmico del palo de madera recubierto en un extremo de peque&ntilde;as tiras de tela blanca perfectamente entrelazadas que formaban una bola con la que ella bailaba los granos dentro de una enorme sart&eacute;n de hierro. Sentada sobre una banqueta rectangular, la abuela remov&iacute;a los granos dentro de aquel recipiente ya renegrido por el uso y los a&ntilde;os. El olor a millo tostado y a trigo tostado y a cebada tostada inundaba el porche de piedra y se extend&iacute;a por los canteros de pl&aacute;tanos, y llegaba a la casa, y se sub&iacute;a a mi cama y me envolv&iacute;a como si fuera una s&aacute;bana caliente acabada de planchar. Me levantaba y corr&iacute;a a la cocina antigua (en la casa hab&iacute;a dos cocinas, la de la casa principal y la cocina vieja de paredes renegridas por el humo que sal&iacute;a del fuego preparado en el suelo sobre ladrillos de barro encima del cual se asaban las pi&ntilde;as de ma&iacute;z y los boniatos y se tostaban los cereales) donde la abuela hab&iacute;a comenzado al amanecer el ritual de hacer el gofio.
    </p><p class="article-text">
        Todos sab&iacute;amos que aquel iba a ser un d&iacute;a especial y distinto. A la cocina vieja llegaba yo, descalza y el camis&oacute;n en volandas. La abuela remov&iacute;a lentamente los granos y los ni&ntilde;os de la casa pod&iacute;amos robarle los que reventaban en flor. No los llam&aacute;bamos palomitas. Nunca supimos que eran palomitas hasta a&ntilde;os m&aacute;s tarde cuando nos lleg&oacute; de Am&eacute;rica aquella costumbre de comerse uno los granos de ma&iacute;z reventados en flor. El millo para nosotros era comida de gallinas y era parte del gofio si el gofio te gustaba de mezcla. A la abuela le gustaba de mezcla. Y cuando ya ten&iacute;a los cereales bien tostados, el abuelo cargaba los sacos y los llevaba a los molinos del barranco. Cuando volv&iacute;a, los sacos desped&iacute;an un nuevo olor. Dentro, los cereales, ya molidos, ten&iacute;an otra textura y un sabor especial y distinto a cualquier sabor conocido. Nos gustaba comernos a pu&ntilde;ados el gofio reci&eacute;n tra&iacute;do. No hab&iacute;a nada mejor para nuestros paladares ni hubo para m&iacute; mejor comida que aquellas pelotas amasadas con miel o con vino y az&uacute;car, o aquella maravilla de los tazones de leche reci&eacute;n orde&ntilde;ada bail&aacute;ndole encima la espuma todav&iacute;a caliente y la abuela metiendo las cucharas directamente en los sacos a&uacute;n tibios para ofrecernos el m&aacute;s sabroso de los desayunos que yo haya conocido jam&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/el-gofio-y-su-olor-inolvidable-elsa-lopez_132_4435042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jan 2015 14:04:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El gofio y su olor inolvidable]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elsa López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A la muerte de una mujer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/a-la-muerte-de-una-mujer-elsa-lopez_132_4465109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No quiero que sea un d&iacute;a del a&ntilde;o coloreado en malva; no quiero que las recuerden, humilladas y maltratadas, un 25 de noviembre y las coloquen en un almanaque con los labios amoratados de tanta carnicer&iacute;a y de tanto llanto sobre la almohada. No creo que sea una buena idea hacerles creer que merecen una fecha en el calendario en la que se pongan banderitas en la solapa y se digan discursos sobre su condici&oacute;n infrahumana. No quiero que sea un d&iacute;a especial ni diferente a los dem&aacute;s d&iacute;as ni quiero que los grandes almacenes lo declaren parte de su escenograf&iacute;a para que los clientes compren cajitas de bombones con retratos de mujeres asesinadas en el transcurso del a&ntilde;o. No quiero que se hagan espect&aacute;culos a su costa. No quiero que sean pasto del morbo cotidiano, de los comentarios de caf&eacute; o de las conversaciones de peluquer&iacute;a. Estoy aburrida de ver pel&iacute;culas donde los maridos pegan, se emborrachan, escupen y vomitan sobre el cuerpo de una criatura hermosa e indefensa. Estoy harta de que todos se ocupen de ellas (jueces, m&eacute;dicos, soci&oacute;logos) sin que, en el fondo, a muchos de ellos les importen un r&aacute;bano. Estoy cansada de aniversarios y conmemoraciones con las que todo el mundo se lava la cara y la mala conciencia sin que haya nadie que tenga el valor necesario para reclamar lo &uacute;nico que ellas necesitan y no tienen: m&aacute;s justicia. Porque mientras la ley no sea fuerte y no se deje doblegar por presiones de culturas medievales y raqu&iacute;ticas; mientras no se considere que una mujer vale tanto como cualquier hombre y con ella la justicia debe comportarse como lo hace con ellos; mientras la educaci&oacute;n no sea igualitaria y abierta y no se ense&ntilde;e a los varones que las personas del otro sexo son merecedoras del mismo respeto que ellos pretenden obtener para s&iacute; mismos, no habremos conseguido nada, no habremos avanzado nada. Ni las fiestas ni las conmemoraciones van a evitar la muerte de una mujer. De otra m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Solo en Espa&ntilde;a llevamos cerca de setecientas mujeres asesinadas a manos de los hombres en la &uacute;ltima d&eacute;cada. No sumo las mujeres de M&eacute;xico, Nicaragua, India, &Aacute;frica&hellip;. Solo hablar de Espa&ntilde;a es suficiente motivo para abrirnos las carnes y preguntarnos por las razones, las causas, los elementos sociol&oacute;gicos, morales y pol&iacute;ticos que nos conducen a semejante locura. Pero eso nadie lo lleva a Las Cortes o al Parlamento con la virulencia con que se llevan otros temas. La violencia contra las mujeres tiene menos seguimiento que la violencia terrorista, por ejemplo. &iquest;Por qu&eacute; tanta protecci&oacute;n a los pol&iacute;ticos y tan poca a las mujeres? &iquest;Por qu&eacute; el estado se gasta millones en proteger a unos y perseguir a otros y tan poco en plantearse seriamente la lucha contra los que maltratan a una mujer? Ante trato tan discriminatorio las mujeres acaban pensando que son ciudadanas de segunda clase y el tratamiento que se les da es de esa categor&iacute;a. Si esas muertes hubieran sido provocadas por alguna organizaci&oacute;n terrorista hubiera temblado el mundo. Pero son mujeres las que mueren y eso parece carecer de importancia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se produce una acci&oacute;n violenta como el robo de un banco o el secuestro de alg&uacute;n pol&iacute;tico o empresario, los medios de difusi&oacute;n, los &oacute;rganos policiales, las instituciones de todo el panorama pol&iacute;tico y judicial se rasgan las vestiduras y la noticia ocupa los peri&oacute;dicos, las televisiones, las comisar&iacute;as y los despachos de altos vuelos. El secuestro y la tortura que sufre una mujer maltratada es el peor de todos y, sin embargo, nadie hace un seguimiento de esas criaturas encerradas en un piso como si fuera una c&aacute;rcel donde son castigadas, sometidas a humillaciones, y, en &uacute;ltima instancia, condenadas a morir irremediablemente. Amantes, esposos, compa&ntilde;eros de algunas horas felices ya borradas de sus mentes a fuerza de golpes y miedo, se encargan de torturarlas durante meses o durante toda una vida. Pero nadie comprende. Nadie hace nada por seguir los pasos de esos hombres acostumbrados, por vicio o por odio, a desangrar a una mujer. Que el problema ya no es s&oacute;lo que las maten; es que hay tortura previa y nadie parece querer enterarse. Porque muchas mujeres, antes de ser masacradas, han sido previamente torturadas durante meses o durante a&ntilde;os por el mismo sujeto que acaba con su vida. Y de eso nadie parece querer hablar. Ni la familia, ni los amigos, ni el c&iacute;rculo que rodea a la v&iacute;ctima saben nada o parecen no querer saber nada. Y, lo que es m&aacute;s grave, si lo saben, prefieren ignorarlo. &iquest;Por qu&eacute;? Porque piensan que la sacrificada es m&aacute;s fuerte de lo que es; porque creen que podr&aacute; solucionarlo ella sola; porque imaginan que es libre para determinar su propia situaci&oacute;n y ellos no son qui&eacute;nes para interferir en sus decisiones; etc., etc. Hay miles de respuestas, tantas como casos. Al final, todos corren un tupido velo sobre las mujeres que sufren malos tratos y las hacen invisibles. Si no existen, no sufren y, si no sufren, ya no hay un culpable social claramente definido que permita tal agravio. Y si por casualidad los culpables aparecen y se dan a conocer sus nombres, todo el mundo respira aliviado. Ya se ocupar&aacute; de ellos la ley, se dicen unos a otros los ciudadanos conmovidos. Y duermen tranquilos. Pero lo cierto es que las leyes pertenecen a los mismos que las vulneran; a los mismos que las han dictado y permitido; a los mismos que las imponen o se burlan de ellas. Y las mujeres siempre acaban siendo despreciadas por los hombres o por las leyes que ellos imponen. 
    </p><p class="article-text">
        Da lo mismo la formulaci&oacute;n o el pa&iacute;s donde se formule. La sociedad, en general, y los hombres, en particular, siguen m&eacute;todos medievales para conservar a raya a las mujeres d&iacute;scolas y desobedientes y el castigo final siempre es parecido: vulnerar su dignidad, primero, para, despu&eacute;s, asesinarlas. &iquest;Y la prensa? &iquest;Y los jueces? &iquest;Y la clase pol&iacute;tica? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n? D&iacute;a tras d&iacute;a aparece el nombre de una mujer asesinada en nuestras noticias y las im&aacute;genes se repiten de una manera casi id&eacute;ntica: en la pantalla del televisor su cuerpo cubierto por una manta o un pl&aacute;stico negro; la gente que grita, golpea con rabia, acude en manifestaci&oacute;n al cementerio, vuelve la espalda&hellip; Una noticia como otra cualquiera. Se habla de leyes, se hacen leyes. Se habla de reacci&oacute;n popular, se hacen corrillos, debates, manifestaciones, art&iacute;culos&hellip; Y luego, de nuevo, el silencio a nuestro alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Y una se pregunta: &iquest;Si nosotras fuimos las que un tiempo gobernamos la tierra, dispusimos del orden de la tierra, del futuro de la tierra y de los hijos de la tierra, qu&eacute; fue lo que nos precipit&oacute; en este fondo oscuro? &iquest;Qu&eacute; leyes? &iquest;Qu&eacute; mundo? &iquest;Qu&eacute; clase de humanidad? &iquest;Qu&eacute; hicimos mal para perder todo aquello que nos hac&iacute;a libres y poderosas? &iquest;Qu&eacute; hizo que fueran destronadas reinas, amazonas, diosas de la fertilidad y del orden? La respuesta es una y m&uacute;ltiple: la brutalidad y la fuerza se adue&ntilde;aron de la tierra y de aquellas que la hab&iacute;an gobernado y ese fue el origen de un nuevo orden donde las mujeres fueron esclavizadas y apartadas de los poderes p&uacute;blicos. Amordazadas para siempre. Diosas y reinas se hicieron invisibles para sobrevivir. A partir de esa oscuridad las mujeres comenzaron a deslizarse suavemente para no ser descubiertas. Templos y palacios se llenaron de sus leves pisadas. El reino de las mujeres se convirti&oacute; en leyendas y mitos populares. Se convirtieron en hadas, en brujas malvadas portadoras del mal y las verg&uuml;enzas del mundo, en diosas extranjeras, en sirenas, en princesas obedientes y sumisas, en magas y hechiceras&hellip; El mundo de los sue&ntilde;os se pobl&oacute; de seres femeninos totalmente invisibles para la mayor&iacute;a de los mortales. Esa invisibilidad, unas veces voluntaria y otras obligada de las mujeres frente al poder de las armas y la fuerza f&iacute;sica, les permiti&oacute; a los hombres apoderarse de las tierras y organizar los ej&eacute;rcitos a su medida. Creyeron que ten&iacute;an la fuerza y, por lo tanto, ten&iacute;an la raz&oacute;n y el poder. Y llegaron a imaginarse invencibles.
    </p><p class="article-text">
        Pero se equivocaron. Los hombres ten&iacute;an miedo. Sab&iacute;an que ellas estaban ah&iacute;: vigilantes, alertas, dirigiendo otros mundos paralelos de los que ellos no pod&iacute;an formar parte. Y ese miedo los llev&oacute; a hacer leyes para protegerse; leyes de las que ellas no pod&iacute;an beneficiarse ni sacar provecho alguno. La invisibilidad de las mujeres se convirti&oacute; en un edicto impl&iacute;cito en el gobierno de los hombres. Con &eacute;l se pretendi&oacute; acallarlas para siempre y hacerse ellos inmunes. Las mujeres no pod&iacute;an gobernar ni disponer de bienes propios. Ni reinos, ni ej&eacute;rcitos, ni haciendas. Ni siquiera pod&iacute;an disponer de sus propios hijos sin la autorizaci&oacute;n de los hombres. Las mujeres no exist&iacute;an, no ten&iacute;an identidad ni potestad alguna. Las mujeres ser&iacute;an invisibles ante la ley y ante la sociedad. Y as&iacute; ha sido para muchas culturas incluida la nuestra hasta hace bien poco. Unas veces m&aacute;s y, otras, menos, pero a&uacute;n lo son: invisibles y transparentes.
    </p><p class="article-text">
        Hay cosas que es mejor no nombrarlas para no hacerlas evidentes. Esa es la clave para entender el silencio creado alrededor de las mujeres. La visibilidad de una mujer est&aacute; permitida siempre y cuando responda a los c&aacute;nones que los hombres han creado. En el momento que las mujeres aparecen en escena y act&uacute;an libremente, los hombres comienzan a ponerse nerviosos y a desenvainar las espadas. Y ruedan cabezas. No hay otra explicaci&oacute;n para tanta masacre. La creciente violencia contra las mujeres es una prueba que certifica lo que digo. Porque ellos no soportan la voz, la discrepancia o la visibilidad de quienes tradicionalmente estuvieron en silencio soportando toda clase de humillaciones. Ninguna mujer que tenga voz propia, que sea beligerante o emprendedora, es aceptada por la mayor&iacute;a de las sociedades patriarcales. Y si una mujer as&iacute; existe, se procura minimizarla, ridiculizarla, quitarla de en medio. Las mujeres deben, por tradici&oacute;n oral y escrita, permanecer silenciosas e invisibles. Ning&uacute;n macho al uso consiente en ser dirigido, informado o puesto en su sitio por una mujer. No se cuestiona la autoridad cuando es un hombre quien manda. Se cuestiona cuando es una mujer. Una situaci&oacute;n semejante crea en ellos tales conflictos de personalidad, tales esquizofrenias que, en cuanto te descuidas, van a deg&uuml;ello. Si no hay sumisi&oacute;n, hay guerra. Y si hay guerra, hay v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando alguien opina que antes no ocurr&iacute;an estas cosas siempre contesto lo mismo: s&iacute;, s&iacute; que ocurr&iacute;an, pero, o no se conoc&iacute;an excepto que alguna se atreviese a mostrarlas en p&uacute;blico en cuyo caso s&oacute;lo cab&iacute;a esperar el desprecio y la marginaci&oacute;n, o eran tan sumisas, tan &ldquo;invisibles&rdquo;, que &ldquo;no daban motivos&rdquo; para soluciones tan cruentas. Y por eso, todav&iacute;a hoy, la mayor&iacute;a de los agentes sociales pretenden nuestro silencio, nuestra aparente indiferencia, nuestra sol&iacute;cita manifestaci&oacute;n p&uacute;blica de mujeres recatadas, sumisas, d&oacute;ciles al poder y a las estructuras que nos han sido impuestas. Para salvarnos est&aacute;n las instituciones (la mayor&iacute;a presididas por hombres heroicos y galantes) que se encargan de mandar notitas a la prensa y organizar manifestaciones arrastrando una pancarta a la puerta de un ayuntamiento, unos minutos de silencio y alg&uacute;n pa&ntilde;uelito manchado de sangre de todas y de nadie que total da lo mismo que mejor muertas y sin rechistar; que con una vez al a&ntilde;o que protestemos basta, sobre todo si eres invisible y no te quejas nunca y cada d&iacute;a vas a trabajar con el coraz&oacute;n hecho pedazos y ni siquiera sabes bien porqu&eacute;. Que aqu&iacute; nadie convoca huelgas generales ni salen a la calle millares de ciudadanos pidiendo que cesen las agresiones, la violencia, las torturas y la muerte de tantas mujeres solas en la oscuridad de sus casas, de su aparente felicidad, de su infinita amargura. Y si alguien tiene valor, que recorra las ciudades del mundo, los pueblos, las aldeas alejadas de cualquier llamada, y mal llamada, civilizaci&oacute;n, y vaya levantando el rostro a las mujeres que encuentre por la calle; que pida a las mujeres que ense&ntilde;en sus hombros, sus espaldas, sus vientres... Y sabr&aacute;n por qu&eacute; escribo como escribo, y sabr&aacute;n por qu&eacute; los parlamentarios no piden justicia, y los jueces no la dan, y la polic&iacute;a no la impone, y por qu&eacute; muchas mujeres caminan con la cabeza baja y los hombros hundidos. Las mismas mujeres que usted y yo conocemos. Las mismas que viven, pared con pared, a su lado. Las mismas a las que usted maltrata cada d&iacute;a con su indiferencia y para las que se promulga una ley pacata y cobarde contra la que nadie se levanta. Una ley de pa&ntilde;os calientes que no sirve para curar una herida tan honda.
    </p><p class="article-text">
        Me preocupan las mujeres, los cr&iacute;menes contra ellas, las fuerzas desatadas contra ellas, su soledad infinita. Porque estamos solas. Abandonadas a una muerte anunciada d&iacute;a tras d&iacute;a. De todo se habla en los corrillos pol&iacute;ticos menos del calvario que padecen muchas mujeres. Pero hoy quiero levantar mi peque&ntilde;a bandera en nombre de todas ellas. Quiero levantarme en pie de guerra y, puesta en pie, pedir a todos los que forman nuestro peque&ntilde;o universo, que den su voz para salvar a esas mujeres de la humillaci&oacute;n y la muerte. Quiero a toda la justicia en pie de guerra; quiero al gobierno en pie de guerra; quiero que se las trate como a las v&iacute;ctimas del terrorismo y a sus asesinos se les de la misma categor&iacute;a que a los terroristas, dentro y fuera de las c&aacute;rceles. Quiero un tratamiento de primera clase para quienes ya no quieren volver a ser invisibles nunca m&aacute;s. Y, adem&aacute;s, quiero manifestaciones multitudinarias contra tanto dolor. Quiero a miles de ciudadanos en las calles con las manos en alto (me da lo mismo el color con que se las pinten) pidiendo la liberaci&oacute;n de aquellas que a&uacute;n permanecen secuestradas y el castigo justo y necesario para quienes cometen tales cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        No creo que sea mucho pedir si lo que pido es justicia, si lo que reclamo es justicia. He visitado casas de acogida, asociaciones, c&aacute;rceles y cementerios y, al final, me he encontrado con la misma queja: las leyes no est&aacute;n acordes con la realidad; las leyes van siempre por detr&aacute;s de los hechos. Las leyes, los castigos, las penas impuestas, no son lo suficientemente duras como desear&iacute;amos. Asimismo, el miedo, la hipocres&iacute;a y la idea cultural que tenemos sobre el papel que le corresponde a las mujeres en nuestra sociedad, influyen en la determinaci&oacute;n de muchas de ellas de no denunciar a quienes las agreden y humillan. La idea generalizada de que la mujer es solo un ap&eacute;ndice del hombre, provoca la mayor&iacute;a de esas situaciones. Ellos lo creen porque han sido educados para creerlo y ellas lo creen porque las han educado para que as&iacute; sea. Y as&iacute; hasta el infinito&hellip; &iquest;Las soluciones? Interesa a los gobernantes promoverlas y conviene a la justicia aplicarlas. A nosotras, exigirlas. 
    </p><p class="article-text">
        <em>(Ponencia con motivo del d&iacute;a contra la violencia de g&eacute;nero. F</em><em>oro contra la violencia de g&eacute;nero de Lanzarote. P</em><em>rograma de actos conmemorativos del 25 de noviembre D&iacute;a Internacional para la Erradicaci&oacute;n de la Violencia contra las Mujeres. J</em><em>ornada de Reflexi&oacute;n y Concienciaci&oacute;n sobre La Violencia de G&eacute;nero. Lugar Sociedad Democracia.)</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/a-la-muerte-de-una-mujer-elsa-lopez_132_4465109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2014 19:06:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A la muerte de una mujer]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elsa López]]></media:keywords>
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