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    <title><![CDATA[elDiario.es - Philip Seymour Hoffman]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/philip-seymour-hoffman/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Philip Seymour Hoffman]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA["Entrevista exclusiva" de Lester Bangs con Jimi Hendrix (cinco años después de su muerte)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/entrevista-exclusiva-lester-bangs-jimi-hendrix-cinco-anos-despues-muerte_1_10621652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4121637c-7f95-4223-8c9a-e066bab79e37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x470y592.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Entrevista exclusiva&quot; de Lester Bangs con Jimi Hendrix (cinco años después de su muerte)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El crítico del rock más legendario de la revista Rolling Stones en los años 70 escribió esta entrevista a otra leyenda, en este caso de la guitarra, pero como ya había muerto, se la inventó entera; forma parte de 'Venas al frente, festines de sangre y mal gusto' que publicará Libros del Kultrum</p><p class="subtitle"> La historia detrás de ‘Macarena’, la canción que no falta en Nochevieja y cuya autoría ha pasado tres décadas en disputa </p></div><p class="article-text">
        Jimi Hendrix muri&oacute; en 1970 pero eso no impidi&oacute; al m&aacute;s m&iacute;tico reportero del rock, Lester Bangs, entrevistarle cinco a&ntilde;os despu&eacute;s. De Bangs (fallecido en 1982), otro periodista del rocanrol, John Morthland (fallecido a su vez en 2016) &ndash;quien por cierto cubri&oacute; el funeral de Hendrix para la revista Rolling Stone&ndash;, organiz&oacute; sus escritos para darles forma de libro. El segundo volumen, <em>Venas al frente, festines de sangre y mal gusto</em>, se publica el 30 de octubre traducido al espa&ntilde;ol por Paco Arrieta en Libros del Kultrum.
    </p><p class="article-text">
        Lester Bangs naci&oacute; en California y muri&oacute; en Nueva York a los 33 a&ntilde;os de una sobredosis de Valium, devorando el pa&iacute;s a su paso y deglutiendo una suerte de periodismo kamikaze, bronco, punk. No parec&iacute;a que le gustara nada sobre lo que escrib&iacute;a, salvo Lou Reed, de quien era amigo. Escrib&iacute;a como si escupiera, pero tambi&eacute;n como si sus palabras fueran notas de improvisado free jazz: a prop&oacute;sito desafinadas, r&aacute;pidas, disonantes, imprevisibles.
    </p><p class="article-text">
        Era heredero de una escuela que se iniciaba con Burroughs y Hunter S. Thompson y que probablemente se ha quedado sin alumnos, pues ninguna universidad &ndash;o revista&ndash; los querr&iacute;a hoy en sus pupitres. En este falsa entrevista &ndash;a la manera de las que publica <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/entrevista-exclusiva-falsa-ramon-tamames_129_10045766.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Antonio P&eacute;rez Ledo en este peri&oacute;dico</a>&ndash;, Lester Bangs despliega su estilo con total libertad, trayendo a Hendrix a la vida para, en el fondo, cincelar un retrato de lo que el m&uacute;sico significaba para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre podr&iacute;a haberse disuelto en el tiempo, pero esta antolog&iacute;a compilada por Morthland y una previa por Greil Marcus, se engancha a la mitificaci&oacute;n de su figura gracias a la pel&iacute;cula <em>Casi famosos </em>de Cameron Crowe (2020) en la que Philip Seymor Hoffman se pon&iacute;a en el papel de Lester Bangs. <strong>Informa Elena Cabrera.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Puede que la muerte sea una bendici&oacute;n: entrevista en exclusiva (y al d&iacute;a) con Jimi Hendrix, por Lester Bangs</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4dc623af-48f9-4b68-bd7b-674919f26184_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        (Huelga decir que me cost&oacute; lo suyo &ndash;a saber, un hart&oacute;n de ingratas caminatas por los c&eacute;spedes artificiales de los despachos de potentados de la industria y por otros derroteros&ndash; localizar a Jimi; ha llevado un estilo de vida bastante mon&aacute;stico durante estos &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os. Pero, finalmente, echando mano de todos los medios a mi alcance, me las arregl&eacute; no solo para localizarlo, sino para rapear con &eacute;l varios a&ntilde;os luz. Lo que sigue es una transcripci&oacute;n directa y literal de un rap muy lis&eacute;rgico, grabado en su lujosa y extremadamente lejana guarida, con uno de los titanes del rock moderno: el inmortal Jimi Hendrix).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jimi, cuando deambulabas por la Tierra, a menudo te daba por cantar sobre las esferas celestes; ya sabes: el plano astral, el cosmos y lindezas de esa onda. Ahora que llevas ya una buena temporada dando tumbos por el espacio sideral, &iquest;c&oacute;mo se compara lo vivido hasta la fecha con lo que imaginabas que ibas a encontrarte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, te dir&eacute;: no es como en los anuncios. [Carcajada]<em> </em>Pero, a decir verdad, yo tampoco fui lo que muchos creyeron ver en m&iacute;. Porque, ver&aacute;s, mucha gente tiene una idea muy equivocada de m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qui&eacute;n te refieres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al mismito que viste y calza, y tienes ante tus morros, sin ir m&aacute;s lejos. No sab&iacute;a qu&eacute; co&ntilde;o andaba haciendo, excepto que me gustaban el R&amp;B y Dylan, y descubr&iacute;, sin quererlo ni beberlo, c&oacute;mo sonsacarle todos esos sonidos raros a mi hacha. Ah&iacute; es donde las cosas empiezan a prestarse a cierta confusi&oacute;n si bien, en honor a la verdad, debo decir que no muy exageradamente. Una noche, en el escenario del Fillmore, tocando una especie de paseo en moto derrapando por los anillos de Saturno, observo al p&uacute;blico y se me aparece una especie de gran m&aacute;quina de pinball que estoy encendiendo y manejando inadvertidamente a mi antojo, poni&eacute;ndolos como las cabras y descerebr&aacute;ndolos al tocarles <em>See See Rider </em>al rev&eacute;s, creo recordar, o algo cuya existencia desconoc&iacute;a porque mis dedos se estaban transformando en tallos de apio y me daba miedo comprobar si, efectivamente, se estaba produciendo esa metamorfosis, de modo que cerr&eacute; los ojos un segundo pero se me apareci&oacute; unas de las concubinas del Thor de Marvel Comic, ataviada con su atuendo sadomaso, y blandiendo un l&aacute;tigo y resoplando mientras se me acercaba, por lo que los abr&iacute; de nuevo tan r&aacute;pido como pude y, de pronto, todo el mundo en el p&uacute;blico era Bob Denver.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>&iquest;Qu&eacute;? &iquest;Qu&eacute; quieres decir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiero decir que todas las caras eran id&eacute;nticas, como la de Bob Denver en la <em>Isla de Gilligan </em>[sitcom estadounidense emitida por la CBS entre 1964 y 1967], con el gorrito, la camisa ra&iacute;da y todo lo dem&aacute;s, y todos me obsequiaban con la inconfundible mirada de Gilligan, como diciendo:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Y ahora qu&eacute; hacemos?&rdquo;, as&iacute; que grit&eacute; en medio del estribillo de otra canci&oacute;n que hab&iacute;a olvidado: &ldquo;&iexcl;Soy el capit&aacute;n y quiero que vay&aacute;is a buscar a Mary Ann y me la traig&aacute;is! Quiero a esa zorra de rodillas ante m&iacute;&rdquo;. Parec&iacute;a tener sentido por el contexto de la letra de la canci&oacute;n en aquel momento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A fin de cuentas, fue una &eacute;poca de mucha experimentaci&oacute;n y no pocas innovaciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que cambi&eacute; algunas cosas, no tantas como algunos parecen atribuirme, pero creo que de veras podr&iacute;a haber cambiado un mont&oacute;n de cosas m&aacute;s de haber sabido entonces lo que ahora s&eacute;. Con todo, en aquel momento, la alternativa era tan irresistiblemente tentadora, y acab&eacute; tomando el camino f&aacute;cil del <em>jive </em>y toda esa mierda. Como la noche de la que te hablaba, grit&aacute;ndole a todo pulm&oacute;n a Gilligan y compa&ntilde;&iacute;a, no ten&iacute;a ni puta idea de lo que Noel y Mitch andaban haciendo; pod&iacute;an haberse largado en un autob&uacute;s de la Greyhound a Tucson, Arizona, qu&eacute; carajo iba a saber yo, adem&aacute;s, me la tra&iacute;a al pairo. As&iacute; que me lanc&eacute; a por una larga nota alta, la sostuve ah&iacute; cuanto pude, luego la destrip&eacute;, y decid&iacute; largarme de all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, apenas me bajo del escenario, con quien pr&aacute;cticamente me doy de bruces es con Bill Graham. El muy capullo ha estado parapetado ah&iacute;, a un lado del escenario, observ&aacute;ndome todo el rato. Ahora se interpone en mi camino, me agarra del brazo, me mira fijamente a los ojos y me dice: &ldquo;Jimi, por qu&eacute; sales a endilgarnos esa bazofia cuando ambos sabemos perfectamente que eres capaz de tocar blues como a muy pocos he escuchado en mi vida&rdquo;. Bueno, lamento importunarte, pero dej&eacute; de ser negro por unos instantes, me quit&eacute;, como un descastado, toqu&eacute; muy descolocado pese a llevar un coloc&oacute;n del cop&oacute;n, porque no quer&iacute;a l&iacute;os con nadie, solo quer&iacute;a largarme de all&iacute;. Pero, por poco que hubiera sido f&iacute;sica y an&iacute;micamente capaz de quedarme, t&iacute;o, habr&iacute;a dicho: &ldquo;Porque hay momentos en los que sospecho, en lo m&aacute;s hondo de mi ser, que detesto el reput&iacute;simo blues. Cualquier negro arruinado detr&aacute;s de una mula que no tenga nada que llevarse a la boca te puede cantar un blues. Solo le doy al blues porque es divertido y f&aacute;cil de escuchar de vez en cuando, y porque s&eacute; que los gringos no creen que un espect&aacute;culo de m&uacute;sica de un negro valga un pimiento si no escuchan algo de esa m&uacute;sica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;, pero&hellip; &iquest;qu&eacute; pasa entonces con temas como </strong><em><strong>Red House </strong></em><strong>y</strong><em><strong> Voodoo Chile?</strong></em><strong> Eran canciones incre&iacute;bles, &iexcl;muy bien interpretadas!</strong>
    </p><p class="article-text">
        No eran exactamente lo que se conoce como composiciones originales. Fueron buenas tomas, eso te lo concedo, especialmente la segunda de <em>Voodoo Chile.</em> La versi&oacute;n larga rezumaba muy buena onda, pero estaba ah&iacute; para rellenar un &aacute;lbum doble, y Winwood toc&oacute; el mismo detestable solo que toc&oacute; en <em>Pearly Queen</em> (y en todas las malditas sesiones que hizo durante los siguientes tres a&ntilde;os). Me casqu&eacute; un buen blues en <em>Red House,</em> pero recibi&oacute; mucha m&aacute;s atenci&oacute;n de la que merec&iacute;a, probablemente porque fue muy dif&iacute;cil conseguir el disco en Am&eacute;rica durante un tiempo. Lo que quiero decir es que <em>I Don&rsquo;t Live Today</em> es blues de verdad, blues moderno; es lo que pasa cuando lanzas una bomba de hidr&oacute;geno sobre el blues, que es lo que se merece.
    </p><p class="article-text">
        A ver, el blues es m&uacute;sica de blancos, y tambi&eacute;n lo era la mayor parte del free jazz. Todos los m&uacute;sicos lo saben, todo el mundo en el gueto lo sabe porque all&iacute; vibran con la m&uacute;sica de James Brown y Stanley Turrentine, no tienen discos de Muddy Waters, ni mucho menos a&uacute;n de Robert Johnson; es m&aacute;s, el 98% de mis hermanos ni siquiera ha o&iacute;do hablar de Albert Ayler. Si hubiera tocado lo que los negros quer&iacute;an escuchar en aquella &eacute;poca, habr&iacute;a fracasado estrepitosamente en el mundo de las superestrellas del rock moderno, y si hubiera ido al Teatro Apollo y hubiera tocado lo mismo que en el Fillmore, probablemente se habr&iacute;an re&iacute;do de m&iacute;. Y ser consciente de eso es lo que me ha estado persiguiendo desde entonces hasta este mismo instante. Eso y el hecho de que, hasta cierto punto, y en aras de la imagen, tuve que mover el esqueleto porque los negros se supone que son malos y follan bien con pollas grandes y hacen maravillas con los dedos todo el tiempo. Solo a&ntilde;ad&iacute; un poco de &aacute;cido y retroalimentaci&oacute;n. Y diablos, con todo eso ni siquiera tuve mucho sexo, o no tanto como hubiera sido mi deseo. Quiero decir que no ser&iacute;a del todo il&iacute;cito pensar que un tipo como yo, Jimi Hendrix, el hacedor y principal protagonista de todo aquel gran negocio que se concibi&oacute; en torno a mi persona, estar&iacute;a degustando m&aacute;s co&ntilde;o que todo el har&eacute;n de Haile Selassie al completo y de mejor calidad que, no s&eacute;, &iquest;de qui&eacute;n es el co&ntilde;o m&aacute;s caliente que se te pase por tu calenturienta mente?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Mmmmm&hellip; Vilma Picapiedra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas gracias, ah&iacute; lo tienes. Me hubiera encantado acostarme con Julie Christie, o igual hasta con Ursula Andress, estrellas de cine con cl&iacute;toris de primera clase. En lugar de eso, tengo a todas esas zorras tontas que quieren leerme el Tarot y llevan consigo siempre un ejemplar del <em>I Ching </em>de la edici&oacute;n de bolsillo de Bantam, en el trasero de sus vaqueros, listas para abalanzarse sobre ti en cualquier momento y revelarte el arcano significado de la jerigonza. Bueno, ya tengo m&aacute;s jerigonza de la que podr&iacute;a necesitar para esta vida, como te revelar&iacute;a incluso una somera audici&oacute;n de mis canciones. &iquest;Crees que escrib&iacute; todas esas putas letras c&oacute;smicas porque ten&iacute;a l&iacute;nea directa con la Mente Universal siempre a mi disposici&oacute;n? Me gustaba <em>Star Trek</em>, pero no soy Paul Kantner. Saqu&eacute; m&aacute;s provecho de ello que Paul Kantner, eso s&iacute;, deber&iacute;a haberse aprovechado de mi mal ejemplo y hacer lo propio. Yo solo soltaba esto y esnifaba aquello, y un mont&oacute;n de mierda se arremolinaba en mi cabeza acto seguido. La misma mierda que sacudi&oacute; a todos los dem&aacute;s, en realidad, especialmente a Dylan, que fue una influencia tan inspiradora y tan nociva para un servidor como para cualquiera en este oficio. Empec&eacute; siendo sincero, pero la mitad de las veces no pod&iacute;a pensar con claridad, as&iacute; que sal&iacute;an cosas que sab&iacute;a perfectamente que eran tonter&iacute;as de lo m&aacute;s chapuceras, y la gente saltaba como las cabras por una raya de coca: &ldquo;Oh, incre&iacute;ble, Jimi, brutal&hellip;&rdquo;. Y tal vez fuera en ese momento cuando ca&iacute; en la cuenta de que las cosas empezaban a ir realmente mal, cuando vi que la gente cre&iacute;a que esa chorrada era profunda; bueno, simplemente lo mand&eacute; todo a fre&iacute;r esp&aacute;rragos en el m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Acaso est&aacute;s insinuando que fuiste un suicida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No digo nada, t&iacute;o. Excepto quiz&aacute; que no todo negro muerto es un puto suicida. Pero eso nada tiene que ver conmigo ahora. Porque aqu&iacute; no hay distinci&oacute;n que valga, como toda esa mierda de las razas. No hay razas&hellip; &ldquo;&iexcl;Nada m&aacute;s que &aacute;ngeles aqu&iacute; arriba, jefe!&rdquo;. Tal vez vuelva &ndash;solo una vez&ndash; y me haga solo una minigira de tres noches de <em>God&rsquo;s Trombones, </em>como una &oacute;pera rock, con Gil Scott-Heron y Stevie [Wonder] tambi&eacute;n. Porque quiero cantarle la africana a Stevie &ndash;ese t&iacute;o est&aacute; fuera y no me importa una mierda si es invidente, no me importa si su madre le envi&oacute; a una iglesia distinta cada d&iacute;a de la semana, est&aacute; completamente equivocado, punto&ndash;. En fin, nadie deber&iacute;a saber c&oacute;mo funciona esto del <em>Cielo </em>mejor que quien te est&aacute; pegando la hebra. Me considero una especie de experto en el tema. No ha habido m&aacute;s que mamadas y soma intravenoso desde que me largu&eacute; en los setenta. Nunca vayas al cielo, t&iacute;o, es una mierda. La &uacute;nica raz&oacute;n por la que no me largo de aqu&iacute; es porque el Infierno es infinitamente peor, fuimos all&iacute; un fin de semana de juerga salvaje y aquello es pura escoria infernal. El Cielo es como el estrellato total con una gira sin fin, nada m&aacute;s que estadios y hoteles, pero el Infierno es como Baltimore. Todo el viaje de ultratumba est&aacute; pensado y ama&ntilde;ado para los amantes del sexo oral anorrectal, y de igual manera que con los permisos para trabajar en cabarets en Nueva York, no es algo que te puedas saltar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Tu rap es&hellip; bueno&hellip; Sinceramente, ahora mismo no se me ocurre otra pregunta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No pasa nada, no te apures, llevo un buen coloc&oacute;n de <em>speed</em>, ya sigo yo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>[Enciende un cigarrillo, con urgencia compulsiva, pero manos firmes]. Tengo la sensaci&oacute;n de que eres bastante cr&iacute;tico con tus colegas m&uacute;sicos, vivos y muertos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero es genial, porque no hay nadie m&aacute;s despiadado y cr&iacute;tico conmigo mismo que un servidor. Yo era un buen guitarrista, no como Django, pero ostento la autor&iacute;a de un buen pu&ntilde;ado de riffs y algunas nuevas ideas sobre c&oacute;mo tocar con los dedos u obtener sonidos raros. Pero no hay mucho jugo que sacarle a la egolatr&iacute;a cuando est&aacute;s criando malvas, as&iacute; que tengo que conformarme con lo que hice, y punto. Las canciones que escrib&iacute; que conten&iacute;an melod&iacute;as reales, esas que pod&iacute;as tararear y eran pasto de verdaderos par&aacute;sitos de versiones, se pueden contar con los dedos de una mano. Todav&iacute;a estoy orgulloso de <em>Angel, </em>como composici&oacute;n, y de un par m&aacute;s. Pero el resto, en su mayor&iacute;a, no son m&aacute;s que un amasijo de riffs metaleros, con letras con puro lenguaje <em>jive </em>que yo farfullaba en lugar de cantar. Me atribuyeron grandes m&eacute;ritos por introducir la 'tecnolog&iacute;a avanzada', o como quiera que sea que la llamen hoy en d&iacute;a, en el rock, pero lo que casi todo el mundo pas&oacute; por alto fue que, una vez que la distorsi&oacute;n y la tecnolog&iacute;a se convirtieron en parte 'obligatoria' de &ndash;y consustancial a&ndash; todo el estilo y se institucionalizaron, se acab&oacute; lo que se daba. Porque la tecnolog&iacute;a es fr&iacute;a, al igual que la t&eacute;cnica, y los humanos son justo lo contrario. O al menos deber&iacute;an serlo. Porque la emoci&oacute;n que emerge a causa de la distorsi&oacute;n lo es todo. Y de lo que no nos dimos cuenta fue de que todos nosotros, rindiendo un culto tan exacerbado a la distorsi&oacute;n, est&aacute;bamos cavando nuestras propias tumbas, en t&eacute;rminos estrictamente emocionales. Y literalmente tambi&eacute;n, supongo, en algunos casos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La emoción que emerge a causa de la distorsión lo es todo. Y de lo que no nos dimos cuenta fue de que todos nosotros, rindiendo un culto tan exacerbado a la distorsión, estábamos cavando nuestras propias tumbas, en términos estrictamente emocionales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Porque, con el tiempo, empec&eacute; a darme cuenta de que lo que la gente ansiaba era solo ruido. Tuve mucho cuidado con mis propios &aacute;lbumes, al menos en los tres primeros &ndash;debo decir que fueron muy cuidadosamente producidos y, ya sabes, toda esa mierda que suele afirmarse con el prop&oacute;sito de adornar semejantes soflamas sin siquiera poder sustanciarlas&ndash;. Muy redondos. Pero, incluso en esos momentos, estaba empezando ya, de veras, a interrogarme&hellip; porque cuando escucho <em>Are You Experienced? </em>al menos la mitad de lo que escucho y recuerdo est&aacute; impregnado de ese enojo ingobernable que hunde sus ra&iacute;ces en la imposibilidad de encontrarle sentido a nada de lo que hago. Est&aacute; en la letra y tambi&eacute;n en la m&uacute;sica. Porque as&iacute; era yo en aquel momento. Cuando dije: &ldquo;No hay vida en ninguna parte&rdquo;, lo dec&iacute;a en serio. Mientras tanto pienso: &iquest;esperan que lleve el bid&oacute;n cargado y el mechero preparado en el bolsillo al escenario cada noche? Es evidente que algo no se sostiene en toda esta opereta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bueno, &iquest;qu&eacute; sucedi&oacute; con la distorsi&oacute;n que empez&oacute; a molestarte tanto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues, al igual que Graham quiere blues, los fans tambi&eacute;n, pero el problema con Graham es que no quiere distorsi&oacute;n y ellos, en cambio, s&iacute;. &Eacute;l piensa que la distorsi&oacute;n es una mierda, y que el blues es 'real', no requiere de estos aditamentos. En fin, a decir verdad, no tengo ni puta idea de lo que es o de qu&eacute; significa &laquo;real&raquo;. Nunca lo supe con exactitud. Por ejemplo, &iquest;toco dos acordes o tres o simplemente me apa&ntilde;o con el tr&eacute;molo y el <em>feedback </em>y la armo con mis ruiditos raros y quemo mi guitarra y me trago las cuerdas y devoro a mis acompa&ntilde;antes cual buen can&iacute;bal que se precie, y luego me quedo ah&iacute; solo en el escenario con los botones desprendi&eacute;ndose de mi camisa como Brock Peters [actor estadounidense, principalmente conocido por interpretar el papel de Tom Robinson en la adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de <em>Matar un ruise&ntilde;or]</em> cantando <em>John Henry </em>y<em> Cotton Fields </em>y una selecci&oacute;n de canciones de los campos de trabajo grabadas a pie de zanja por el propio Alan Lomax en Parchman Farm? Mira, lo que me sucede cuando echo la vista atr&aacute;s es que me parece que hab&iacute;a algo m&aacute;s grande que siempre quise hacer, pero que nunca llegu&eacute; a comprender. Por un lado, me alegro de haberme largado cuando lo hice. Porque es lo mismo que le ocurri&oacute; a Kennedy, es carne de leyenda, todo el mundo puede apoltronarse y decir al un&iacute;sono: &ldquo;Bueno, qu&eacute; diablos, no pasa nada, pero si Jimi estuviera por aqu&iacute;, nos mostrar&iacute;a ad&oacute;nde nos conducir&iacute;a todo esto despu&eacute;s&rdquo;. Pero est&aacute;n muy equivocados. Yo no tendr&iacute;a ni puta idea de qu&eacute; hacer ahora, si tuviera la desgracia de estar &ldquo;por aqu&iacute;&rdquo;. Probablemente, me comportar&iacute;a como ellos, repiti&eacute;ndome hasta la saciedad una y otra vez hasta que todo el mundo estuviera tan aburrido como yo y acord&aacute;ramos dejarlo y me largara a las islas a escuchar reggae o algo as&iacute;. O, tal vez, lo que ser&iacute;a a&uacute;n peor, me convertir&iacute;a en uno m&aacute;s de los que sigue dando la turra y abusando de la misma mierda de siempre y no lo sabe: &ldquo;S&iacute;, Jimi, tu nuevo &aacute;lbum <em>Toe Jam Asteroid </em>es lo mejor que has hecho!&rdquo;, &ldquo;Si, no veas, mola, estoy en la onda, colega&hellip; solo tienes que pillarlo&rdquo;. S&iacute;, as&iacute; es como me copiaba y me repet&iacute;a hasta la saciedad, me presentaba como un verdadero revolucionario del <em>jive</em>, con gafas de sol todo el tiempo, un sombrerito y un cigarrillo, la vieja rutina del m&uacute;sico de jazz solitario e inaccesible, sentado en clubes llenos de humo, caf&eacute;s, sin hablar de nada m&aacute;s que de mamarrachadas sobre bebop. &ldquo;S&iacute;, genial, ah, eso fue un aut&eacute;ntico descontrol. Hasta luego&rdquo;. <em>[Se parte la caja de risa]. </em>El Thelonious Monk del wah-wah. O eso o, sencillamente, esconderte y hacer trabajo de mercenario como m&uacute;sico de estudio. Convertirte en un Louie Shelton. Porque s&eacute; que no podr&iacute;a hacer lo que empec&eacute; a hacer y seguir sacando provecho de ello y perfeccionarlo.
    </p><p class="article-text">
        Y no es que haya ha perdido un solo &aacute;pice de mis habilidades. Las conservo a buen recaudo. El asunto, a mi juicio, es que a todo el mundo le pierde el virtuosismo. Creo que el &uacute;nico &aacute;lbum de estudio en el que realmente lo di todo fue el primero. Y eso fue despu&eacute;s de practicar d&iacute;a y noche, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, tratando de aprenderlo todo y hacerlo mejor, d&aacute;ndole duro y sin pausa, bati&eacute;ndome el cobre donde hiciera falta, y echando mano de mis propios descubrimientos a fin de propinarle un buen puntapi&eacute; en el culo a quien se cruzara en mi camino hasta que, de repente, un buen d&iacute;a descubr&iacute;, como por arte de magia, que yo pod&iacute;a ser el pr&oacute;ximo puto Andr&eacute;s Segovia y que, de faltar alg&uacute;n otro extra&ntilde;o componente, entonces tambi&eacute;n pod&iacute;a conformarme con ser Louie Shelton.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; componente te refieres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; lo supiera. S&eacute; que lo perd&iacute; en alguna parte. Consuelo de tontos, pero me reconforta saber que casi todos los que nos curtimos en esa &eacute;poca tambi&eacute;n lo perdieron. Quiz&aacute; todos nos coloc&aacute;bamos demasiado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opina de Eric Burdon y Buddy Miles, a quienes algunos observadores han acusado de aprovecharse de su nombre o de su relaci&oacute;n con usted, despu&eacute;s de su muerte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mira, una vez la palmas tiendes a dejar que mucha de la mierda que te aflig&iacute;a en vida no sea m&aacute;s que agua pasada. Por m&iacute; que se vayan al carajo, espero que se hayan ganado un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares m&aacute;s. Adem&aacute;s, nadie vive para siempre, y voy a tener que sentarme y tener una charla seria con el viejo Eric cada vez que suba aqu&iacute;, en lugar de partirle la cara. En realidad, resulta hasta gracioso, y, adem&aacute;s, &eacute;l realmente no daba para m&aacute;s. Buddy Miles es un caso diferente: me dar&iacute;a miedo que me patearan el culo, pero cualquiera que acumule tal c&uacute;mulo de discos malos como ese t&iacute;o probablemente acabe en el primer carro de carb&oacute;n que ponga rumbo al infierno, as&iacute; que espero no tener la oportunidad de volver a ver su rechoncho careto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Has visto por aqu&iacute; a alguno de los que empezaron cerca de la &eacute;poca en que t&uacute; lo hiciste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Oigo hablar de ellos de vez en cuando, pero no salgo con ellos. T&uacute; tampoco lo har&iacute;as. [Jim] Morrison, me lo contaron todo sobre &eacute;l, aunque no lo vi. Se quejaba tanto de que quer&iacute;a ir al infierno y que no iba a aceptar otra cosa, y que, si lo met&iacute;an aqu&iacute; en lugar del averno, iba a hacer que todos desearan que nunca hubiera muerto, y no dej&oacute; de dar la barrila&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Me identifico con &eacute;l en cierto modo, los dos llegamos en el momento justo mas tambi&eacute;n en el peor: justo para convertirnos en figuras, pero el peor en t&eacute;rminos de longevidad. &Eacute;ramos como los modelos de prueba a seguir para mierdas como Alice Cooper y David Bowie. Ambos fuimos v&iacute;ctimas de un enga&ntilde;o, pero quisiera pensar que a &eacute;l le fue mucho peor que a m&iacute;. Hubo m&aacute;s complicidad por su parte en su propia destrucci&oacute;n. Quiero pensar que solo me confund&iacute; un poco m&aacute;s que &eacute;l, tan confundido en lo musical como en otros aspectos de mi vida, hasta que todo se complic&oacute; demasiado y ya no hubo modo de cambiar el curso de las cosas. Dej&eacute;, por un lado, que demasiada gente me intimidara, porque yo ya era consciente de que hab&iacute;a perdido el camino, pero me faltaron las tablas y la inteligencia suficientes para darme cuenta de que, tal vez, ellos tambi&eacute;n hab&iacute;an perdido el camino, y estaban en una situaci&oacute;n infinitamente peor que la m&iacute;a, de modo que termin&eacute; poni&eacute;ndome en manos de todo aquel s&eacute;quito de arribistas. Lo que quiero decir es que yo era realmente muy inocent&oacute;n, t&iacute;o. Admito que, en retrospectiva, me resulta muy vergonzoso admitirlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y Janis?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esperaba que no me preguntaras eso. Malditos periodistas, siempre a por el siguiente titular escabroso. Bueno&hellip; fue tan pat&eacute;tica all&iacute; como aqu&iacute;. No es culpa suya, pero tampoco hace nada, en particular, para intentar mejorarlo. Eso es todo lo que tengo que decir al respecto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La calidad no tiene nada que ver con el éxito, lo que sucede es que la gente se aferra a cosas que sabe que fueron buenas y representaron algo en su día, en lugar de arriesgarse con un artista desconocido de dudosa calidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opinas de que sigas siendo un artista de &eacute;xito y de que las compa&ntilde;&iacute;as discogr&aacute;ficas sobregraben a otros acompa&ntilde;antes en tus viejas cintas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que mis discos se sigan vendiendo es como tratar de dirimir si Jefferson Starship era m&aacute;s popular que Jefferson Airplane: la calidad no tiene nada que ver con eso, lo que sucede es que la gente se aferra a cosas que sabe que fueron buenas y representaron algo en su d&iacute;a, en lugar de arriesgarse con un artista desconocido de dudosa calidad.
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a esas sobregrabaciones, siento casi la misma indiferencia. Suena raro y ego&iacute;sta que un difunto se jacte de que, en realidad, era un espect&aacute;culo de un solo hombre; sobre todo porque sus antiguos compa&ntilde;eros no tienen forma de replicar, as&iacute; que obviamente lo m&aacute;s inteligente para m&iacute; es no adoptar ninguna postura. &iquest;Por qu&eacute; no le haces la misma pregunta a John Coltrane para corroborar si la fidelidad conyugal se extiende m&aacute;s all&aacute; de la tumba?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, tengo la impresi&oacute;n de que no te merece gran consideraci&oacute;n toda la gente que te ha seguido en lo musical en el mundo de los vivos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, en efecto, as&iacute; es. Porque son rematadamente fr&iacute;os. Puede que de mi guitarra haya brotado aut&eacute;ntica basura en algunos conciertos, y que haya grabado algunos temas demasiado obsecuentes y relamidos para mi gusto; pero estaba perdido. Hab&iacute;a algo m&aacute;s grande que yo que me arrastraba y que fue lo que se me llev&oacute; al final, pero tambi&eacute;n sali&oacute; una m&uacute;sica incre&iacute;ble a veces. Lo &uacute;nico que lamento, y no dejo de preguntarme, es hasta qu&eacute; punto, dadas las circunstancias, era realmente mi m&uacute;sica.  Si te cae un maldito rayo encima y de ah&iacute; sacas una obra maestra, bueno, &iquest;es cosa tuya o del rayo? Y s&iacute;, en el an&aacute;lisis final, simplemente no hay competencia que valga. Sabes que perdiste el control, dejaste que la m&uacute;sica y la vida jugaran contigo, y por eso te hundiste. Pero sucedi&oacute; de verdad, hubo fuego real y experiencias tan reales como la vida misma, y nada puede borrar eso. Ya deber&iacute;a ser bastante obvio que considero mi vida y mi arte un fracaso sin paliativos, pero fue un fracaso honesto.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Lo que me molesta son estos tipos de ahora &ndash;dicho sea sin acritud alguna&ndash;. Bueno, y la verdad es que ni si quiera ellos. No me importa que la gente copie mis riffs, &iexcl;pero son como un pu&ntilde;ado de putos universitarios! La mayor&iacute;a de mis riffs se los copi&eacute; a otros, pero luego segu&iacute; tocando y me olvid&eacute; de ello. No me sent&eacute; noche tras noche prendiendo siete velas en un santuario a Chuck Berry. As&iacute; que, &iquest;a qui&eacute;n le importa si tipos como Trower o ese tipo de Canad&aacute; tienen &eacute;xito o fracasan? Suceden muchas m&aacute;s cosas en cualquier bar un viernes por la noche, cuando la pista de baile est&aacute; llena, que en todos los discos y conciertos de todos esos tipos.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor es que se perdieron lo m&aacute;s importante, la traca final, lo que m&aacute;s me desanim&oacute;: ver c&oacute;mo se acercaba el final. No me refiero al rock &lsquo;n&rsquo; roll, ni a la m&uacute;sica popular, ni siquiera al heavy metal, sino al final de la rama experimental y tecnol&oacute;gica en la que apenas nos hab&iacute;amos adentrado y cuyo desarrollo se trunc&oacute;. Tiene que haber algo m&aacute;s porque una de las cosas que aprend&iacute; mientras me sum&iacute;a en aquella espiral de autodestrucci&oacute;n fue que gran parte de esa mierda no era m&aacute;s que sonido y furia para disfrazar el hecho de que est&aacute;bamos perdiendo el contacto con nuestras emociones, o al menos la capacidad de transmitirlas. La mayor parte de <em>Electric Ladyland </em>y el segundo &aacute;lbum se me antojan muy fr&iacute;os ahora. No s&eacute; c&oacute;mo me sonaban entonces, porque estaba demasiado distra&iacute;do como para juzgarlos con precisi&oacute;n y cierta objetividad; salvo por el hecho de que reun&iacute;an todos los ingredientes, me pon&iacute;an los pelos de punta sobre todo cosas como <em>Voodoo Child (Slight Return),</em> los discos estaban bien producidos y sab&iacute;a que se vender&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Supongo que eso es, precisamente, a lo que intentaba referirme antes cuando hablaba del componente que faltaba. Olvid&eacute; c&oacute;mo percibir lo que me dec&iacute;an mis sentidos a no ser que recibiera descargas el&eacute;ctricas o algo parecido y, al cabo de un tiempo, incluso las descargas el&eacute;ctricas empezaron a parecerme m&aacute;s de lo mismo. Y aunque lo diga as&iacute;, en realidad, no s&eacute; muy bien c&oacute;mo explicarlo. Es realmente el gran misterio para todo el mundo que habita en estas et&eacute;reas latitudes. Y nadie ha aventurado una sola explicaci&oacute;n convincente todav&iacute;a. As&iacute; que cuando vuelvas, cuando publiques esto, si alguien viene despu&eacute;s y te dice que tiene alguna observaci&oacute;n al respecto, por breve que sea, bueno, me har&iacute;as el mayor favor de mi muerte si me la hicieras llegar. Me gustar&iacute;a m&aacute;s que nada en el&hellip; cosmos.
    </p><p class="article-text">
        [Se rio de nuevo, brevemente, luego divis&oacute; algo en la distancia a trav&eacute;s de nuestros cuerpos. Obviamente, hab&iacute;a llegado la hora de marcharse].
    </p><p class="article-text">
        <em>Publicado originalmente en la revista Creem, en abril de 1976, y reeditado en New Musical Express.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lester Bangs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/entrevista-exclusiva-lester-bangs-jimi-hendrix-cinco-anos-despues-muerte_1_10621652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Oct 2023 20:29:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Entrevista exclusiva" de Lester Bangs con Jimi Hendrix (cinco años después de su muerte)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rock,Entrevistas,Periodismo,Libros,Adelanto editorial,Philip Seymour Hoffman,Artistas,Industria musical]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Réquiem]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/requiem_1_4628911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28ccd572-0b4e-4c14-8166-b7e8a956009c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Réquiem"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El rostro de Philip Seymour Hoffman vuelve a asomarse a las pantallas siete meses después de su trágica muerte en “El hombre más buscado”, un thriller de espionaje con el sello de John le Carré.</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el t&oacute;pico m&aacute;s asentado, los grandes artistas no llegan a morir jam&aacute;s porque perviven en sus obras. A pesar de eso resulta dif&iacute;cil esquivar la tristeza durante la proyecci&oacute;n de &ldquo;El hombre m&aacute;s buscado&rdquo;: el rostro de Philip Seymour Hoffman est&aacute; ah&iacute;, atravesando con su mirada cada fotograma, dando la &uacute;ltima muestra de su descomunal talento. Y adem&aacute;s lo hace desde la contenci&oacute;n, ese terreno resbaladizo en el que los grandes actores se prueban a s&iacute; mismos.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula escapa a los habituales dict&aacute;menes del exceso que imperan en el moderno cine de esp&iacute;as. &ldquo;El hombre m&aacute;s buscado&rdquo; no contiene persecuciones de infarto, di&aacute;logos graves ni argucias narrativas, sin embargo, es emocionante como pocas. Se trata de una emoci&oacute;n fr&iacute;a y controlada, mucho m&aacute;s intelectual que f&iacute;sica. No en vano, el escenario en el que se sit&uacute;a la acci&oacute;n huye de todo convencionalismo y traslada sus intrigas hasta Hamburgo, con sus edificios grises, sus calles ordenadas y sus barrios del puerto.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto, se asoma otro t&oacute;pico: el escenario no como trasfondo de la historia, sino como un personaje m&aacute;s. Al igual que hiciese en su anterior <em>thriller</em> &ldquo;El americano&rdquo;, el director Anton Corbijn continua explorando las posibilidades del entorno en la ficci&oacute;n y su incidencia en el car&aacute;cter de los protagonistas. Menos arriesgada y herm&eacute;tica que su antecesora, &ldquo;El hombre m&aacute;s buscado&rdquo; adapta la novela hom&oacute;nima de John le Carr&eacute; en un ejercicio que conjuga intriga y compromiso, una constante dentro de la obra del escritor ingl&eacute;s (&ldquo;La chica del tambor&rdquo;, &ldquo;El jardinero fiel&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        El estado de alarma internacional originado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 es el caldo de cultivo en el que se entremezclan los conflictos pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y religiosos. La pel&iacute;cula pone su punto de mira en las cloacas del poder y en la lucha de los diferentes gobiernos por imponer sus reglas del juego, un torbellino de intereses donde se mueve el personaje interpretado por Seymour Hoffman. El actor ahonda en la figura del esp&iacute;a lac&oacute;nico tan habitual en la literatura de le Carr&eacute;, realizando un nuevo prodigio de transformaci&oacute;n que emplea el recurso del comedimiento. Su papel introspectivo, poblado de demonios internos, contribuye al realismo en el que tambi&eacute;n participan sus compa&ntilde;eros de reparto: Willem Dafoe y Robin Wright proporcionan veteran&iacute;a y talento, mientras que Rachel McAdams ilumina los rincones oscuros de la trama.
    </p><p class="article-text">
        Con &ldquo;El hombre m&aacute;s buscado&rdquo;, Corbijn realiza su pel&iacute;cula m&aacute;s convencional hasta la fecha, aminorando sus &iacute;nfulas de autor y otorgando m&aacute;ximos poderes al gui&oacute;n y a los actores. Esta decisi&oacute;n parece correcta, aun a riesgo de considerar as&eacute;ptico o impersonal el resultado. Cualquier tentaci&oacute;n de estilizar las im&aacute;genes y la ret&oacute;rica del film hubiese podido desvirtuar la denuncia de las rivalidades entre los servicios de inteligencia, capaces de anteponer sus m&eacute;ritos a la seguridad de los ciudadanos. &ldquo;El hombre m&aacute;s buscado&rdquo; pone al descubierto los tejemanejes y las corruptelas que se producen en todos los bandos, los agujeros en los que tropieza la sociedad de la informaci&oacute;n. Pero por desgraciadas circunstancias, la pel&iacute;cula quedar&aacute; como el &uacute;ltimo de los grandes papeles de Philip Seymour Hoffman, uno de los m&aacute;ximos exponentes del oficio de actor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Parages]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/requiem_1_4628911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Sep 2014 09:53:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Réquiem]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Philip Seymour Hoffman]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Director y protagonista: Philip Seymour Hoffman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cultura/philip-seymour-hoffman-cartelera-cine-estrenos-de-cine_1_4706487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08103ba9-b950-42db-be60-8fddedd51edf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Director y protagonista: Philip Seymour Hoffman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Grandes pequeñas historias de gente corriente en la única película como director de Philip Seymour Hoffman: 'Una cita para el verano'. Héroes y acción por partida doble en 'Los mercenarios 3' y 'Guardianes de la galaxia'.</p><p class="subtitle">Además en 'Gabrielle' se combinan amor, libertad sexual y discapacidad psíquica. La película de animación de la semana, 'Khumba', llega esta vez desde un lugar tan poco frecuente como Sudáfrica.</p></div><h2 class="article-text">Una cita para el verano</h2><p class="article-text">
        T&iacute;tulo original: Jack Goes Boating.
    </p><p class="article-text">
        Direcci&oacute;n: Philip Seymour Hoffman.
    </p><p class="article-text">
        Int&eacute;rpretes: Philip Seymour Hoffman, Amy Ryan, John Ortiz, Elizabeth Rodriguez.
    </p><p class="article-text">
        G&eacute;nero: comedia rom&aacute;ntica. USA, 2010.
    </p><p class="article-text">
        Duraci&oacute;n: 89 minutos.
    </p><p class="article-text">
        La &oacute;pera prima como director del legendario actor Philip Seymour Hoffman se estrena en Espa&ntilde;a con cuatro a&ntilde;os de retraso. En tal circunstancia, pesa tanto la baja calidad de la distribuci&oacute;n cinematogr&aacute;fica que padece el espectador en nuestro pa&iacute;s, como la moralmente oportunista pero comercialmente acertada apuesta de la compa&ntilde;&iacute;a que la pone a nuestro alcance en pantalla grande. Como en todo, lo mejor ser&aacute; quedarse con lo positivo del asunto: recuperar una pel&iacute;cula casi desconocida con el gran Seymour Hoffman delante y detr&aacute;s de las c&aacute;maras.
    </p><p class="article-text">
        Jack (Philip Seymour Hoffman) es un hombre t&iacute;mido y torpe que conduce una limosina y lleva una vida modesta. Su amigo y compa&ntilde;ero de trabajo Clyde (John Ortiz) junto a su esposa Lucy (Daphne Rubin-Vega), organizan una cita a ciegas para Jack con Connie (Amy Ryan). Connie comparte timidez y torpeza con Jack pero la relaci&oacute;n en ciernes que construyen cada d&iacute;a llena sus vidas de confianza. En cambio, Clyde y Lucy, se encuentran en un punto de su relaci&oacute;n en el que se enfrentan a problemas no resueltos de su matrimonio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">Los Mercenarios 3</h2><p class="article-text">
        T&iacute;tulo original: The Expendables 3.
    </p><p class="article-text">
        Direcci&oacute;n: Patrick Hughes.
    </p><p class="article-text">
        Int&eacute;rpretes: Sylvester Stallone, Jason Statham, Jet Li, Dolph Lundgren, Terry Crews.
    </p><p class="article-text">
        G&eacute;nero: Acci&oacute;n. USA, 2014.
    </p><p class="article-text">
        Duraci&oacute;n: 123 minutos.
    </p><p class="article-text">
        Tercera entrega de esta saga, al mismo tiempo nost&aacute;lgica y mercenaria, en la que viejas glorias vuelven a la gran pantalla, en temporada de m&aacute;xima competencia, para mostrar a las nuevas generaciones c&oacute;mo se hace una buena pel&iacute;cula de acci&oacute;n. Y lo hacen empleando muchos menos efectos digitales de lo habitual en el g&eacute;nero pero mayores dosis de carisma. Mel Gibson, Wesley Snipes, Harrison Ford, Kelsey Grammer y Antonio Banderas, entre otros, se unen en esta ocasi&oacute;n a la fiesta.
    </p><p class="article-text">
        Barney (Sylvester Stallone), Lee Christmas (Jason Statham), y el resto del equipo se enfrentan a Conrad Stonebanks (Mel Gibson), quien hace a&ntilde;os fund&oacute; &ldquo;Los mercenarios&rdquo; junto a Barney. Despues Stonebanks se convierte en un despiadado traficante de armas al que Barney se enfrenta y se ve obligado a matar...o eso cre&iacute;a. Pero Stonebanks est&aacute; vivo y tiene como objetivo prioritario acabar con &ldquo;Los mercenarios&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">Gabrielle</h2><p class="article-text">
        T&iacute;tulo original: Gabrielle.
    </p><p class="article-text">
        Direcci&oacute;n: Louise Archambault.
    </p><p class="article-text">
        Int&eacute;rpretes: Gabrielle Marion-Rivard, Alexandre Landry, M&eacute;lissa D&eacute;sormeaux-Poulin, Vincent-Guillaume Otis.
    </p><p class="article-text">
        G&eacute;nero: Drama. Canad&aacute;, 2013.
    </p><p class="article-text">
        Duraci&oacute;n: 104 minutos.
    </p><p class="article-text">
        Primera pel&iacute;cula de su directora, Louise Archambault, que fue premiada por el p&uacute;blico en el festival de Locarno. En 'Gabrielle' se combinan amor, libertad sexual y discapacidad ps&iacute;quica.
    </p><p class="article-text">
        Gabrielle es una mujer joven con el s&iacute;ndrome de Williams, que tiene una contagiosa alegr&iacute;a de vivir y un don musical excepcional. Desde que conoci&oacute; a su novio Martin, en el centro donde se encuentran los miembros del coro, han sido inseparables. Sin embargo, debido a que son &ldquo;diferentes&rdquo; a sus seres queridos est&aacute;n temerosos de su relaci&oacute;n. A medida que el coro se prepara para un festival de m&uacute;sica importante, Gabrielle hace todo lo posible para ganar su independencia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">Guardianes de la galaxia</h2><p class="article-text">
        T&iacute;tulo original: Guardians of the Galaxy.
    </p><p class="article-text">
        Direcci&oacute;n: James Gunn.
    </p><p class="article-text">
        Int&eacute;rpretes: Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista, Bradley Cooper, Vin Diesel.
    </p><p class="article-text">
        G&eacute;nero: ciencia ficci&oacute;n. USA, 2014.
    </p><p class="article-text">
        Duraci&oacute;n: 122 minutos.
    </p><p class="article-text">
        Tras 'Iron Man' 'Thor', 'Capit&aacute;n Am&eacute;rica' y 'Los vengadores' Marvel tiene la intenci&oacute;n de a&ntilde;adir otra exitosa saga a su colecci&oacute;n con 'Guardianes de la galaxia'; en la que sus puntos fuertes son un reparto atractivo y competente sumergido en una aventura espacial &eacute;pica llena de acci&oacute;n. Zoe Saldana, tras 'Avatar', parece encasillada en los personajes enterrados en colorante.
    </p><p class="article-text">
        Peter Quill (Chris Pratt), es un aventurero temerario que se convierte en el principal objetivo de una persecuci&oacute;n implacable dirigida por el villano Ronan (Lee Pace), despu&eacute;s de robar un orbe misterioso codiciado por &eacute;l. Ronan es un malvado ser cuyas ambiciones amenazan a todo el universo. Quill crea un equipo para combatir al villano y salvar de su poder al universo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">Khumba</h2><p class="article-text">
        T&iacute;tulo original: Khumba.
    </p><p class="article-text">
        Direcci&oacute;n: Anthony Silverston.
    </p><p class="article-text">
        Int&eacute;rpretes: Animaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        G&eacute;nero: Comedia de animaci&oacute;n. Sud&aacute;frica, 2013.
    </p><p class="article-text">
        Duraci&oacute;n: 85 minutos.
    </p><p class="article-text">
        Inusual el origen de esta propuesta de animaci&oacute;n por llegar desde Sud&aacute;frica. Y es que la casi totalidad de las pel&iacute;culas animadas que llegan a la pantalla grande, y que tenemos noticias de ellas, son estadounidenses. Sin embargo a nivel de contenido, 'Khumba' se mueve con m&aacute;s deseo que realidad, por los territorios de 'Madagascar' y cintas similares. Entre las voces de la versi&oacute;n original est&aacute;n las de Jake T. Austin, Steve Buscemi y Laurence Fishburne.
    </p><p class="article-text">
        Khumba es una cebra con solo la mitad de su cuerpo a rayas a las que todos culpan por la falta de lluvias. Debido a la gran presi&oacute;n de la manada Khumba decide embarcarse en una audaz misi&oacute;n para conseguir todas las rayas que le faltan. En su b&uacute;squeda del legendario pozo de agua del que todas las cebras obtienen sus preciadas l&iacute;neas, la cebra conoce a una serie de personajes muy extravagantes: un &ntilde;u sobreprotector, Mam&aacute; V y Bradley, un obsesionado avestruz.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[José Albaina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cultura/philip-seymour-hoffman-cartelera-cine-estrenos-de-cine_1_4706487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Aug 2014 15:58:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Director y protagonista: Philip Seymour Hoffman]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Philip Seymour Hoffman,Cartelera,Cine,Estrenos de cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muerte es el mejor reclamo para los espectadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/muerte-mejor-reclamo-espectadores_1_4718006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a9acda3-aa56-4852-9cdc-cc7a1b8077a1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fotograma de la película de Philip Seymour Hofman, &#039;Una cita para el verano&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estreno de</p><p class="subtitle">Una cita para el verano</p><p class="subtitle">llega cuatro años después avalado por el reciente fallecimiento de su intérprete y director, Philip Seymour Hoffman</p></div><p class="article-text">
        Jack es un tipo muy rubio y con pecas.  Escucha reggae  y en su pelo se vislumbran unas medio rastas que no evitan su &uacute;nica mueca, la de mirada t&iacute;mida y boca sellada. Philip Seymour Hoffman supo moldear a la perfecci&oacute;n el personaje de <em>Jack goes boating,</em> aqu&iacute; <em>Una cita para el verano</em>. Primero bord&oacute; el papel sobre un escenario y despu&eacute;s delante de las c&aacute;maras. Pero esta historia de amor l&uacute;gubre pas&oacute; desapercibida incluso despu&eacute;s de ser marcada con el sello de 'joya indie' en su paseo por el Festival de Sundance de 2010. El aplauso de la cr&iacute;tica fue casi un&aacute;nime, pero el p&uacute;blico no quiso ir a  las salas y conden&oacute; la &oacute;pera prima de Hoffman al olvido. En el 2011 sali&oacute; el dvd y a esas alturas en Espa&ntilde;a nadie hab&iacute;a movido un dedo para traerla a las salas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llev&aacute;bamos m&aacute;s de dos a&ntilde;os con ganas de comprar la pel&iacute;cula y que fuera una de las que recuper&aacute;bamos para el mercado espa&ntilde;ol, pero nos daba miedo que se hubiera quedado demasiado antigua para hacer un estreno en cines&rdquo;, dice C&eacute;sar Celmente de Surtsey Films, uno de los socios de la distribuidora responsable de que por fin esta pel&iacute;cula llegue el 14 de agosto a nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Llevar el filme a las salas cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de su estreno en Estados Unidos era un suicidio empresarial. Sin embargo, la muerte del actor lo cambi&oacute; todo. El 2 de febrero de 2014 el guionista David Katz encontr&oacute; el cuerpo sin vida de Philip Seymour Hoffman en el suelo del ba&ntilde;o de su apartamento, en el n&uacute;mero 35 de la calle Bethune en el West Village de Nueva York. El actor acababa de separarse de su novia y madre de sus hijos, la dise&ntilde;adora Mimi O,Donnell y adem&aacute;s hab&iacute;a empezado a beber por culpa o a causa de su papel en la obra de teatro <em>Muerte de un viajante</em>. &ldquo;La obra lo torturaba. Estuvo muy triste durante todas las funciones. Sab&iacute;a que todos los d&iacute;as a las ocho de la noche ten&iacute;a que hacerse eso a s&iacute; mismo&rdquo;, comento Katz en una <a href="http://www.google.com/url?q=http%3A%2F%2Fwww.rollingstone.com%2Fmovies%2Fnews%2Fphilip-seymour-hoffman-1967-2014-inside-rolling-stones-new-issue-20140212&amp;sa=D&amp;sntz=1&amp;usg=AFQjCNH29p8t--oAXaRiXAVyA-d3xedDdA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista a Rolling Stone</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; bastante claro que fue una sobredosis. La jeringuilla estaba en su brazo&rdquo;, dijo un agente. Fue la jeringuilla llena de hero&iacute;na la que hizo hablar entre lacrim&oacute;genas babas a decenas de actores, directores y productores, fue la jeringuilla la que ocup&oacute; los titulares, fue ese maldecido instrumento el que desat&oacute; un elocuente ritual de defensa a favor del mejor actor de su generaci&oacute;n. Fue ese morbo y algunas intenciones (pocas) meramente art&iacute;sticas lo que empuj&oacute; a Surtsey Films a traer a Espa&ntilde;a <em>Una cita para el verano</em>. &ldquo;Cuando muri&oacute; Philip Seymour Hoffman decidimos comprar la pel&iacute;cula y estrenarla en cines, a pesar de la antig&uuml;edad, a modo de homenaje al actor. Es una buena pel&iacute;cula que merece ser vista en pantalla grande&rdquo;, declara C&eacute;sar.
    </p><h3 class="article-text">La tragedia como antesala al &eacute;xito p&oacute;stumo</h3><p class="article-text">
        La muerte del actor que gan&oacute; un Oscar por <em>Capote</em> se ha considerado una tragedia por dos razones: la edad de Seymour Hoffman (46 a&ntilde;os) y las circunstancias relatadas anteriormente. Pero bajar a los infiernos para quedarse all&iacute; y triunfar aqu&iacute; (quien dice triunfar dice convertirse en leyenda) es una pr&aacute;ctica com&uacute;n entre actores y directores. River Phoenix muri&oacute; a los 23 a&ntilde;os en la puerta de un local tras ingerir hero&iacute;na y coca&iacute;na, Brittany Murphy falleci&oacute; en 2009 tras tomarse un coctel de antidepresivos y John Belushi muri&oacute; despu&eacute;s de consumir una letal mezcla de coca&iacute;na y hero&iacute;na. Todos son leyenda.
    </p><p class="article-text">
        El &oacute;scar p&oacute;stumo a mejor actor secundario que gan&oacute; Heath Ledger por <em>El caballero Oscuro </em>es un premio a una actuaci&oacute;n que ya era m&iacute;tica antes de revelarse al espectador, pero tambi&eacute;n una ofrenda por los meses que Ledger pas&oacute; encerrado en una habitaci&oacute;n de hotel hablando a los perros y jadeando como el Joker que m&aacute;s tarde regalar&iacute;a al mundo. La bajada a los infiernos vende y si encima acaba en tragedia el reconocimiento de los compa&ntilde;eros es inevitable. De hecho, Terry Gilliam tuvo que reconvertir <em>El imaginario del Doctor Parnassus</em> en una pel&iacute;cula homenaje al Heath Ledger, porque si no, no hab&iacute;a forma de venderla.
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo reciente es Paul Walker, el protagonista de<em> Fast &amp; Furious</em> falleci&oacute; el pasado a&ntilde;o en un accidente de tr&aacute;fico en California. Esta vez &eacute;l no conduc&iacute;a, era el pasajero. La s&eacute;ptima cinta de la saga de carreras sigui&oacute; manteniendo su rostro en el reparto e incluso se cambi&oacute; el gui&oacute;n para que el difunto actor siguiera teniendo presencia en el filme. &iquest;Ser&aacute; este<em> Fast &amp; Furious</em> el m&aacute;s taquillero de todos?
    </p><h3 class="article-text">Los proyectos inconclusos de una leyenda</h3><p class="article-text">
        Philip Seymour Hoffman muri&oacute; y se convirti&oacute; en leyenda. El actor pose&iacute;a un Oscar, la cr&iacute;tica le alababa y ya ten&iacute;a al p&uacute;blico en su bolsillo, sobre todo despu&eacute;s de participar en esa inteligente saga adolescente titulada <em>Los juegos del hambre</em>. Todav&iacute;a quedan dos partes por estrenar y el actor aparecer&aacute; en ambas. Quedaban por rodar sus &uacute;ltimas escenas pero nadie ha tenido valor de sustituirle. No existe ning&uacute;n productor o director tan osado. Los estrenos no se han cambiado de fecha y la estructura de las pel&iacute;culas tampoco. El &eacute;xito de taquilla est&aacute; asegurado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        El p&uacute;blico que conozca las penas y las glorias del actor ser&aacute; contagiado por la l&aacute;stima cuando vea las escenas de &eacute;ste en las dos partes de la saga. Plutarch es un personaje que adquiere relevancia a medida que avanza la trama. Pero... &iquest;cu&aacute;nto de Hoffman hay en ese personaje? Menos de lo que hay vertido en Jack, ese taciturno ciudadano en busca de la felicidad de <em>Una cita para el verano</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hoffman es el que est&aacute; detr&aacute;s y delante de la c&aacute;mara. Es su alma la que impregna toda la pel&iacute;cula, su pel&iacute;cula. Desde ese personaje t&iacute;mido y err&aacute;tico, ese segund&oacute;n que acaba por devorarse la vida atrevi&eacute;ndose a hacer cosas que nunca hubiera hecho si no es por amor, hasta el director que protege un guion endeble y tierno para convertirlo en una amarga y sincera comedia rom&aacute;ntica que destaca del mont&oacute;n. Demasiado peque&ntilde;a para el gran p&uacute;blico sin embargo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hubiera pasado con su siguiente proyecto como director? Se iba a titular <em>Ezekiel Moss</em> e iba a estar protagonizado por Jake Gyllenhaal y Amy Adams. Una carrera ascendente que se vio truncada por las drogas y la consecuente tragedia. Pero no pasa nada, nos queda Philip Seymour Hoffman para rato, cuatro pel&iacute;culas por estrenar en Espa&ntilde;a y m&uacute;ltiples premios p&oacute;stumos que todav&iacute;a esperan, guardados en una caja, para ser entregados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Moral Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/muerte-mejor-reclamo-espectadores_1_4718006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Aug 2014 18:17:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La muerte es el mejor reclamo para los espectadores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Philip Seymour Hoffman,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las drogas apagan estrellas en Hollywood]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/alcohol-drogas-apagan-estrellas-hollywood_1_5043528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3fe9468-0893-40a1-9c34-9353829ad9cb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La Policía halla cerca de 50 dosis de heroína en la vivienda de Hoffman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los excesos y las adicciones vuelven a protagonizar la muerte de las estrellas de Hollywood</p><p class="subtitle">La heroína es la alternativa barata a la que recurren miles de estadounidenses adictos a los opiáceos con receta</p></div><p class="article-text">
        Vivir r&aacute;pido e intenso vuelve a ser el <em>carpe diem</em> de Hollywood. Y en este c&oacute;ctel no puede faltar el recurrente <em>affaire</em> con el alcohol y las drogas. En la trastienda del <em>glamour</em> hay una fecunda reserva de todo tipo de sustancias que truncan la carrera de los m&aacute;s grandes. El &uacute;ltimo en padecer las consecuencias ha sido el actor Philip Seymour Hoffman, muerto el domingo por una supuesta sobredosis, seg&uacute;n <a href="http://www.nytimes.com/2014/02/03/nyregion/philip-seymour-hoffman-said-to-be-found-with-syringe.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inform&oacute; The New York Times</a>. Los agentes de la Polic&iacute;a de Nueva York encontraron en su vivienda m&aacute;s de 50 papelinas de hero&iacute;na, jeringuillas y botellas de medicamentos. 
    </p><p class="article-text">
        La heroina campa a sus aires por las calles de EEUU y refleja un problema social que estremece. Hace d&eacute;cadas, esta droga, com&uacute;nmente conocida como &ldquo;caballo&rdquo;, era sin&oacute;nimo de opulencia y alto estilo de vida. M&aacute;s tarde sufrir&iacute;a un &eacute;xodo a las zonas del extrarradio. Ahora camuflada regresa al coraz&oacute;n de las ciudades, pero tan letal como siempre. Muchas veces es una alternativa barata para los estadounidenses que son adictos a los inaccesibles opi&aacute;ceos con receta. En esta ocasi&oacute;n, lo barato termina saliendo caro pues muchas veces las papelinas est&aacute;n adulteradas con una mezcla mortal.
    </p><p class="article-text">
        Esto no hace m&aacute;s que evidenciar un infierno que s&oacute;lo se hace eco en los medios cuando tiene el peor de los finales. La hero&iacute;na, el viejo antagonista del Hollywood de los a&ntilde;os 70 y 80, hace que esta realidad reaparezca en escena. Y con ella los reconocidos artistas a los que se ha llevado por delante. Lo preocupante son precisamente los casos que se mantienen en la sombra. Y aquellos que aunque salen, no trascienden. <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Muere-actor-Philip-Seymour-Hoffman_0_224677837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La muerte de Seymour Hoffman</a> ha activado los mecanismos de b&uacute;squeda en hemerotecas aunque, lamentablemente, no hac&iacute;a falta remontarse a hace mucho.
    </p><h3 class="article-text">Las estrellas que sucumben</h3><p class="article-text">
        De nada sirve perseguir los fantasmas de las pr&aacute;cticas individuales de los que ya no est&aacute;n. Los coqueteos con las drogas son una pr&aacute;ctica com&uacute;n entre las bambalinas de los artistas. Ya lo dejaba claro el recientemente fallecido Lou Reed en su canci&oacute;n <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1hQSCJ6ynk0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Heroin</em></a>, pocos se resisten a ella, y muchos se marchan demasiado pronto por caer en sus garras. Junto a Seymour Hoffman, otro de los futuros m&aacute;s prometedores era <strong>Heath Ledger</strong>, que nos dejaba en 2008. Una desafortunada mezcla de antidepresivos fue la causa de un final que convulsion&oacute; el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las muertes m&aacute;s prematuras fue la del int&eacute;rprete de<em> Glee</em>, <strong>Cory Monteith</strong>. El consumo fatal de hero&iacute;na y alcohol termin&oacute; con una adicci&oacute;n que le llev&oacute; a internarse varias veces en cl&iacute;nicas de rehabilitaci&oacute;n. Los excesos han protagonizado obituarios y tabloides desde hace a&ntilde;os. <strong>Marilyn Monroe</strong>, <strong>Judy Garland</strong>, <strong>Montgomery Clift</strong> o <strong>River Phoenix</strong> dieron a conocer al verdugo que va apagando estrellas en Hollywood. 
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                </figure><h3 class="article-text">El renacer de la hero&iacute;na</h3><p class="article-text">
        Hace pocos meses, Philip Seymour Hoffman <a href="http://www.tmz.com/2013/05/30/philip-seymour-hoffman-detox-narcotics-heroin-drugs-abuse/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">confes&oacute; a TMZ</a> que de joven &ldquo;consum&iacute;a todo lo que pasase por sus manos&rdquo;. Seg&uacute;n admiti&oacute; el actor, que tuvo que retomar la rehabilitaci&oacute;n despu&eacute;s de llevar m&aacute;s de 23 a&ntilde;os limpio, comenz&oacute; de forma gradual con pastillas hasta llegar a la hero&iacute;na.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de este polvo, derivado de la morfina, ha causado estragos. El uso m&aacute;s com&uacute;n en las d&eacute;cadas de los 70 y 80 era como alternativa a los medicamentos opi&aacute;ceos, que provocaban 15.000 muertes al a&ntilde;o. En esta &eacute;poca, debido al uso compartido de jeringas, la poblaci&oacute;n neoyorquina sufri&oacute; una fuerte expansi&oacute;n del virus del sida. M&aacute;s tarde la hero&iacute;na ceder&iacute;a el paso a la coca&iacute;na, cuyo consumo aument&oacute; de forma dr&aacute;stica a partir de los ochenta.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, despu&eacute;s de este descenso de la adicci&oacute;n al &ldquo;caballo&rdquo;, las autoridades de Nueva York registraron escalofriantes datos como que el consumo hab&iacute;a aumentado en un 84% entre 2010 y 2012. La epidemia regresaba de la zona rural para asolar de nuevo la metr&oacute;poli. Seg&uacute;n la polic&iacute;a neoyorquina, el precio de la hero&iacute;na en las calles es de 4 euros la papelina. Una alternativa barata y f&aacute;cil para los f&aacute;rmacos derivados del opio como el OxyContin o Vicodin, que necesitan receta m&eacute;dica. Estos medicamentos son altamente adictivos y conseguirlos puede costar m&aacute;s de 140 dolares en EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        En la casa de Philip Seymour Hoffman se encontraron varios sobres marcados &ldquo;As de Espadas&rdquo; y &ldquo;As de corazones&rdquo;, lo que indica la procedencia y la pureza de la droga. Esto es importante porque muchas de las muertes son provocadas por el consumo de papelinas adulteradas y pueden indicar a los investigadores el paradero del traficante. 
    </p><p class="article-text">
        El Instituto Nacional de Abuso de las Drogas inform&oacute; de que m&aacute;s de cuatro millones de estadounidenses probaron hero&iacute;na al menos una vez en su vida. Se estima que el 23% de ellos se convierten en dependientes y que casi la mitad de los consumidores vive en la Gran Manzana. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/alcohol-drogas-apagan-estrellas-hollywood_1_5043528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Feb 2014 16:15:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las drogas apagan estrellas en Hollywood]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere el actor Philip Seymour Hoffman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/muere-actor-philip-seymour-hoffman_1_5043625.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84222393-4a08-40ab-8324-3ebbef69512b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere el actor Philip Seymour Hoffman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ganador del Oscar por</p><p class="subtitle">Capote</p><p class="subtitle">ha sido hallado muerto en su apartamento de Greenwich Village, según informa</p><p class="subtitle">The Wall Street Journal</p><p class="subtitle">El actor deja en su legado un amplio abanico de impresionantes papeles secundarios y tres de ellos -</p><p class="subtitle">La guerra de Charlie Wilson</p><p class="subtitle">La duda</p><p class="subtitle">The master-</p><p class="subtitle">le valieron la nominación al Oscar</p></div><p class="article-text">
        <span id="edi-body"></span>El actor estadounidense Philip Seymour Hoffman ha sido hallado muerto en su apartamento de Greenwich Village (Nueva York), seg&uacute;n informa <a href="http://online.wsj.com/news/articles/SB10001424052702304626804579358943360702878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Wall Street Journal</em></a><em>, </em>que cita fuentes policiales. Algunos de los medios estadounidenses han confirmado que el actor se encontraba con una jeringuilla clavada en el brazo. Era conocida su adicci&oacute;n a la hero&iacute;na y a los medicamentos, por los que estaba recibiendo un tratamiento de desintoxicaci&oacute;n. Fue encontrado por su amigo el guionista David Katz, que lo fue a buscar despu&eacute;s de que Seymour Hoffman no recogiese a sus tres hijos en la ma&ntilde;ana del domingo, como ten&iacute;a previsto.
    </p><p class="article-text">
        Hace pocos meses, el actor <a href="http://www.tmz.com/2013/05/30/philip-seymour-hoffman-detox-narcotics-heroin-drugs-abuse/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">confes&oacute; a TMZ</a> que tuvo que retomar la rehabilitaci&oacute;n despu&eacute;s de llevar m&aacute;s de 23 a&ntilde;os limpio. Seg&uacute;n admiti&oacute; Hoffman a la web, comenz&oacute; de forma gradual con pastillas y recientemente termin&oacute; esnifando cocaina. Aunque todo apunta a una sobredosis, las investigaciones est&aacute;n en curso para descubrir la verdadera causa de la muerte.
    </p><p class="article-text">
        A sus 46 a&ntilde;os, era reconocido como uno de los mejores actores de su generaci&oacute;n, Philip nos deja un legado de grandes pel&iacute;culas, grandes interpretaciones y lamentablemente grandes proyectos que ya nunca podr&aacute; culminar. Aunque su carrera m&aacute;s fruct&iacute;fera se reconoce en el cine, Hoffman conquist&oacute; en varias ocasiones los escenarios de premios teatrales y televisivos. Estuvo tres veces nominado a los Tony por <em>True West</em> (2000) y <em>Long Day's Journey into Night</em> (2003). Tambi&eacute;n compiti&oacute; dos veces por el Emmy con su interpretaci&oacute;n en <em>Empire Fall</em>.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s cine del que parece</h3><p class="article-text">
        Su carrera en la gran pantalla ha sido comedida pero constante. Es uno de los secundarios m&aacute;s requeridos de Hollywood y que cuenta con uno de los abanicos interpretativos m&aacute;s extensos de los &uacute;ltimos tiempos. Su voz profunda y su presencia oronda y camale&oacute;nica, no le limitaron a la hora de ponerse retos. Conmocion&oacute; los palmar&eacute;s de los Oscar, Globos de Oro, BAFTA y Sindicato de Actores con un registro nunca antes visto. Trabaj&oacute; el <a href="https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&amp;v=SMU6aJvZXLo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estridente tono al hablar y la presencia fr&aacute;gil</a> que resucitar&iacute;a al m&iacute;tico Truman Capote. As&iacute;, en 2006, lleg&oacute; su &uacute;nica nominaci&oacute;n como actor principal por <em>Capote</em> y arras&oacute; sin impedimento, completando una estanter&iacute;a injustamente vac&iacute;a de galardones. Tambi&eacute;n estuvo nominado al Oscar de reparto por <em>La guerra de Charlie Wilson</em> (2007), <em>La duda</em> (2008) y <em>The master</em> (2012).
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            </figure><p class="article-text">
        Philip Seymour Hoffman naci&oacute; el 23 de julio de 1967 en Nueva York, en el seno de una familia monoparental. Su madre, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=-VcWRJHBUDM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a quien dedic&oacute; su primer y &uacute;ltimo discurso en el Kodak Theatre</a>, le cri&oacute; sola junto a sus tres hermanos. Su &eacute;poca de esplendor llegar&iacute;a en los a&ntilde;os 90, cuando conquist&oacute; el puesto del secundario m&aacute;s solicitado. 
    </p><p class="article-text">
        Los papeles m&aacute;s recordados son el de exc&eacute;ntrico periodista musical en<em> Casi Famosos</em>; el t&eacute;cnico de sonido homosexual en <em>Boogie Nights</em>; el insoportable cura de <em>Cold Mountain </em>y el cura ambig&uuml;o de <em>La duda</em>; el enfermero de <em>Magnolia; </em>el antagonista de <em>Misi&oacute;n Imposible III</em>; el asesor pol&iacute;tico de <em>Los Idus de Marzo</em>; el fiel asistente del Nota en <em>El gran Lebowski</em>; el entrenador de b&eacute;isbol de <em>Moneyball</em>; el l&iacute;der religioso y espiritual de Joaquin Phoenix en <em>The Master;</em> y el hermano ambicioso y parad&oacute;jicamente adicto a la hero&iacute;na en <em>Antes que el diablo sepa que has muerto</em>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s destacan <em>Happiness</em>,<em> Esencia de mujer</em>, <em>El talento de Mr. Ripley, El &uacute;ltimo concierto </em>o <em>La guerra de Charlie Wilson</em>. Tambi&eacute;n le recordamos en las adaptaciones de la trilog&iacute;a de<em> Los juegos del hambre</em> como el organizador de los descarnados juegos, Plutarch Heavensbee. La segunda pel&iacute;cula del tercer libro, <em>Sinsajo</em>, a&uacute;n se encuentra en produci&oacute;n y a Hoffman todav&iacute;a le quedaban tres d&iacute;as de rodaje.
    </p><h3 class="article-text">Proyectos perdidos</h3><p class="article-text">
        Aparte de su conocida carrera como actor, Seymour Hoffman ya se hab&iacute;a estrenado como director con <em>Jack goes boating. </em>Este a&ntilde;o estaba preparando su segunda cinta detr&aacute;s de las c&aacute;maras con Amy Adams y Jake Gygenhall como caras principales del plantel. Como dec&iacute;amos, el teatro tambi&eacute;n se rindi&oacute; ante sus dotes interpretativas, lo que le llev&oacute; a protagonizar numerosos n&uacute;meros en Boradway. Adem&aacute;s era un prestigioso director en esta disciplina, de hecho era director art&iacute;stico junto con John Ortiz de la <a href="http://labtheater.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Labyrinth Theatre Company</a> neoyorquina. 
    </p><p class="article-text">
        La comunidad hollywoodiense ha expresado sus condolencias por la p&eacute;rdida de este gran artista. Las redes sociales se han llenado de homenajes de menos de 140 caracteres y muchos de sus antiguos compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n de han mostrado desolados con la noticia. &ldquo;Estamos devastados por la p&eacute;rdida de nuestro querido Phil y apreciamos las muestras efusivas de amor y apoyo que hemos recibido de todos. Esta es una p&eacute;rdida tr&aacute;gica y repentina, y les pedimos que respeten nuestra privacidad durante este tiempo de duelo. Por favor, tengan a Phil en sus pensamientos y oraciones&rdquo;, ha declarado la familia en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        El panorama cinematogr&aacute;fico pierde a uno de sus pilares m&aacute;s resistentes y a una de sus promesas m&aacute;s evidentes, pues su corta edad a&uacute;n predec&iacute;a grandes proyectos. En su legado nos deja sus camale&oacute;nicas interpretaciones, sus discursos y <a href="http://www.guerraeterna.com/la-voz-de-philip-seymour-hoffman/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su maravillosa voz</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/muere-actor-philip-seymour-hoffman_1_5043625.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Feb 2014 10:45:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere el actor Philip Seymour Hoffman]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Desata tu pasión!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kulturo/el-ultimo-concierto-christopher-walken-pelicula-critica_132_5784264.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c77af6d6-8d25-412d-81a5-079a9a92c458_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Desata tu pasión!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'El último concierto', de Yaron Zilberman, combina unos actores excepcionales con un buen guión.</p><p class="subtitle">Planteamiento formal sobrio pero contenido altamente emocional. Tiene algo de culebrón intelectualizado.</p><p class="subtitle">La propuesta no es merecedora de ovación pero sí de un agradecido aplauso.</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://www.ojocritico.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OjoCr&iacute;tico.com</a>
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo concierto
    </p><p class="article-text">
        Direcci&oacute;n: Yaron Zilberman.
    </p><p class="article-text">
         Int&eacute;rpretes: Philip Seymour Hoffman, Christopher Walken, Catherine Keener, Mark Ivanir.
    </p><p class="article-text">
         G&eacute;nero: drama. EE UU, 2012.
    </p><p class="article-text">
         Duraci&oacute;n: 105 minutos.
    </p><p class="article-text">
        En medio de una cartelera tomada por robots gigantes, superh&eacute;roes, zombies y descomunales superproducciones; aparece la peque&ntilde;a e interesante pel&iacute;cula &lsquo;El &uacute;ltimo concierto&rsquo;. En ella, se nos cuenta la historia de un cuarteto de cuerda de Nueva York, con 25 a&ntilde;os de exitosa trayectoria, que ve amenazada su continuidad al serle detectados a su violonchelista (y figura referente) los primeros s&iacute;ntomas de la enfermedad de Parkinson. A partir de ese hecho, comienzan a aflorar viejos conflictos entre el resto de integrantes del cuarteto a los que se a&ntilde;aden otros de nueva creaci&oacute;n. La cinta est&aacute; dirigida por el israel&iacute; Yaron Zilberman, que en su primer largometraje de ficci&oacute;n (dirigi&oacute; un documental en 2004) ha tenido la gran oportunidad de contar con actores legendarios a sus &oacute;rdenes.
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    </figure><p class="article-text">
        En l&iacute;nea con la tem&aacute;tica musical del film, Philip Seymour Hoffman y Christopher Walken ofrecen un fascinante recital interpretativo rico en matices; donde el resto del reparto principal compuesto por la elegante Catherine Keener, el poco conocido Mark Ivanir y la prometedora Imogen Poots; no desafinan lo m&aacute;s m&iacute;nimo. El planteamiento formal de la pel&iacute;cula es de una gran sobriedad y en los pocos exteriores existentes se nos muestra un Nueva York invernal, acorde con el tono fr&iacute;o de la puesta en escena. Como no pod&iacute;a ser de otra manera, el apartado musical est&aacute; realmente cuidado, y los amantes de la m&uacute;sica cl&aacute;sica saldr&aacute;n encantados de la proyecci&oacute;n. El gui&oacute;n posee una estructura narrativa circular y la historia ofrece una analog&iacute;a -evidente desde el inicio- entre el tipo de relaciones que se pueden establecer dentro de una formaci&oacute;n musical de largo recorrido y las de cualquier otro &aacute;mbito convivencial, sea amistoso, familiar o de pareja. Tambi&eacute;n nos plantea si es m&aacute;s conveniente ce&ntilde;irnos a una partitura vital o liberarnos de ella y seguir nuestros impulsos. Trata asuntos como la vejez, la muerte, la ambici&oacute;n, el deseo de ser importantes, el sentido circular de la vida y especialmente el de la obsesi&oacute;n en la creaci&oacute;n art&iacute;stica. Pero los diversos temas se concentran en el principal, que no es otro que los efectos provocados por el paso del tiempo en las relaciones. En definitiva, el espectador que se adentre en El &uacute;ltimo concierto encontrar&aacute; una historia bien trabajada y seria -quiz&aacute;s demasiado- pero que sin duda dejar&aacute; un buen sabor de boca, debido en gran parte al talento y buen hacer de sus extraordinarios int&eacute;rpretes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Albaina]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Aug 2013 16:24:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Desata tu pasión!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Philip Seymour Hoffman]]></media:keywords>
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