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    <title><![CDATA[elDiario.es - Manuel Vázquez Montalbán]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/manuel-vazquez-montalban/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Manuel Vázquez Montalbán]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Daniel Vázquez Sallés, escritor: “La vida para un adicto es un todo o nada”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/daniel-vazquez-salles-escritor-vida-adicto_128_12833840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b078b73-d767-4ee4-884c-2651e7174283_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Daniel Vázquez Sallés, escritor: “La vida para un adicto es un todo o nada”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'Los felices ochenta', el autor, que se define como un 'nepo baby boomer' porque es Vázquez por Manuel Vázquez Montalbán y Sallés por Anna Sallés, mezcla la crónica personal y la de una generación desde la visión de alguien que ha disfrutado la vida tanto como la ha sufrido </p></div><p class="article-text">
        Daniel V&aacute;zquez Sall&eacute;s (Barcelona, 1966) es un periodista y escritor que so&ntilde;&oacute; con ser director de cine hasta que asumi&oacute; que Fran&ccedil;ois Truffaut hab&iacute;a contado ya lo que &eacute;l quer&iacute;a explicar. Es un tipo que rompe t&oacute;picos, por ejemplo el de que es mejor no conocer a un escritor y quedarse solo con sus libros. El &uacute;ltimo que ha publicado es <a href="https://www.nollegiu.com/cat/libro/los-felices-ochenta_112940" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los felices ochenta</em></a><em> </em>(Folch&amp;Folch), una mezcla de cr&oacute;nica personal y generacional. La de un &lsquo;nepo baby boomer&rsquo;, como &eacute;l mismo se define con humor y acierto, porque es V&aacute;zquez por Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n y Sall&eacute;s por Anna Sall&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La suya ha sido la vida de un burgu&eacute;s, que no pijo. Un joven que con sus huidas a Londres o Nueva York descubri&oacute; la libertad, alejado del tel&eacute;fono que en casa de sus padres sonaba a todas horas. En esas ciudades y otras se olvid&oacute; de los prejuicios por unos apellidos y se acerc&oacute;, demasiado, a las drogas. No fue hasta los 52 a&ntilde;os que entendi&oacute; que era un adicto y ahora hace ya siete que est&aacute; limpio.
    </p><p class="article-text">
        V&aacute;zquez Sall&eacute;s ha disfrutado mucho, pero ha sufrido como solo alguien que ha perdido a un hijo puede entender. Es una &ldquo;putada&rdquo; para la que no hay respuestas. Marc ten&iacute;a 10 a&ntilde;os cuando muri&oacute;, aunque sigue presente en conversaciones como esta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que no es comunista, en algunas causas se considera un izquierdista irredento y, en otras, un derechista que defiende sus propiedades con la vehemencia de un latifundista. &iquest;Eso es algo parecido a ser un equidistante?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no soy equidistante. Soy militante de mis causas y siempre he tenido la sensaci&oacute;n de que no pertenezco a ning&uacute;n sitio. Mis abuelos eran de origen obrero, mi padre fue el &uacute;nico de su promoci&oacute;n escolar que entr&oacute; en la facultad y yo he hecho vida de burgu&eacute;s. Viv&iacute;a en Vallvidrera pero mis abuelos en el barrio chino, porque quer&iacute;an. Siempre he sido consciente de mis or&iacute;genes y a la vez no me he sentido de ninguna parte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay mucha mitificaci&oacute;n sobre el burgu&eacute;s catal&aacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, seguramente ni todos los que se se&ntilde;alan como burgueses lo son ni muchos de los que lo son aparecen como tales. Aqu&iacute;, en Catalunya, hab&iacute;a gente que hab&iacute;a hecho mucho dinero y quer&iacute;a ser burguesa, pero no era aceptada porque no ten&iacute;a pedigr&iacute;. Yo, seguramente, era un &rsquo;parvenu&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        A veces me dec&iacute;an que era un pijo, por el tipo de vida que hac&iacute;a. Yo les contestaba: &lsquo;&iquest;Ustedes conocen a los pijos de verdad?&rsquo; Mi padre explicaba que los pijos son muy simp&aacute;ticos, pero cuando les tocas el bolsillo se arman en guerras civiles. Son gente que tiene un concepto de la vida superficial. Vivieron bien con el franquismo y vivir&aacute;n bien con la democracia. La diferencia conmigo es que si un d&iacute;a llegase una dictadura, a m&iacute; me desmontar&iacute;an la vida. Y cuando era peque&ntilde;o, se hubieran llevado a mis padres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su verdadero aprendizaje existencial lo obtuvo en lo que reconoce que eran huidas al extranjero. Empecemos por Londres, la ciudad que le ense&ntilde;&oacute; a ser libre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Llegu&eacute; all&iacute; con 18 a&ntilde;os. Pas&eacute; un a&ntilde;o en total, pero dividido en tres partes, porque estudiaba aqu&iacute; o lo simulaba. Nosotros ya ten&iacute;amos esa idea de una Barcelona cosmopolita cuando en realidad era una ciudad muy provinciana.
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute; a un Londres en plena crisis, con Margaret Thatcher, su pol&iacute;tica neoliberal, la huelga de los mineros... Pero junto a esto estaba todo el boom de la &lsquo;new wave&rsquo;. Era andar por la calle y encontrarte una obra de teatro con Glenda Jackson como protagonista. Era una ciudad que me abri&oacute; un mundo. Tuve la primera relaci&oacute;n sexual, cosas cotidianas como probar el primer kebab o descubrir qu&eacute; era un Pizza Hut.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es donde tambi&eacute;n descubri&oacute; qu&eacute; era ser &ldquo;un jodido polaco&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad lo hab&iacute;a descubierto en Francia cuando a los 12 a&ntilde;os mis padres me enviaron all&iacute;, pero no fui consciente de ello. Fue por un tipo que, con toda tranquilidad, se presentaba como miembro de un grupo que se llamaba &lsquo;Fuerza Joven&rsquo;. Un d&iacute;a explic&oacute; este &lsquo;chiste&rsquo;: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; en Am&eacute;rica hay negros y en Espa&ntilde;a catalanes? Porque en Am&eacute;rica escogieron antes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, cuando llegu&eacute; a Londres me empezaron a llamar polaco, &lsquo;polacoloco&rsquo;, y me lo tom&eacute; bien, porque yo estaba como una cabra. A m&iacute; me divert&iacute;a, porque como buen adicto, la vida deb&iacute;a ser una especie de Dragon Khan.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No soy equidistante. Además, soy militante de mis causas. Lo que pasa es que siempre he tenido la sensación de que no pertenezco a ningún sitio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Saltamos a Nueva York. &iquest;Qu&eacute; queda de esa perversidad libertaria que describe en el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues estuve en el 2019 y me decepcion&oacute; tanto... Era Nueva York, pero podr&iacute;a ser Barcelona. Evidentemente, nunca te cansas de mirar los edificios, pero las ciudades deben conservar aquello que las hacen &uacute;nicas. Nueva York es una ciudad violenta, con un punto de malignidad. Cuando llov&iacute;a era terrible y cuando hac&iacute;a sol era fant&aacute;stica. Una ciudad con muchas contradicciones y eso era lo que me gustaba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro explica que la ciudad le despertaba sentimientos bipolares.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo fui a desagrado. En una de esas crisis peri&oacute;dicas que tengo, con 23 a&ntilde;os, me planteo muchas cosas. No me gusta la vida que tengo y mis padres me dicen que tengo que marcharme. Mi padre me da tres opciones para hacer cine. Una es Polonia, pero no lo veo. La otra es Par&iacute;s, pero me gusta demasiado Par&iacute;s. Y escojo la tercera, Nueva York, porque cuando hab&iacute;a ido con 17 a&ntilde;os me hab&iacute;a provocado una sensaci&oacute;n muy extra&ntilde;a, la de una ciudad dura y con muchas contradicciones. Con Nueva York tuve una relaci&oacute;n de amor-odio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ah&iacute; tambi&eacute;n descubri&oacute; qu&eacute; f&aacute;cil era comprar coca&iacute;na.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. &iquest;Te acuerdas de la figura del practicante? Pues era como un practicante porque tambi&eacute;n ven&iacute;a un t&iacute;o a tu casa, aunque en vez de joderte con una inyecci&oacute;n tra&iacute;a un muestrario. Era una maleta negra, te la abr&iacute;a y te dec&iacute;a qu&eacute; quieres. Y ya est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En Nueva York no quise tener tel&eacute;fono porque en casa de mis padres sonaba constantemente. Quer&iacute;a un punto de distanciamiento de todo. All&iacute;, si no ten&iacute;a tel&eacute;fono a mano llamaba un amigo m&iacute;o por m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La enfermedad de la adicci&oacute;n, que es como usted la resume, le ha obligado a estar siempre en alerta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no era consciente de que era adicto hasta los 52 a&ntilde;os. Cuando entro en el centro de adicciones lo hago porque estoy en un pozo. Me beb&iacute;a una botella de vodka cada noche y si no tomaba coca&iacute;na. Era consciente de que me estaba autodestruyendo, pero no era consciente de lo que me pasaba. Por ejemplo, cuando me temblaba la mano por el s&iacute;ndrome de abstinencia, pensaba que era porque estaba nervioso.
    </p><p class="article-text">
        Mi amiga Cristina Jolonch me acompa&ntilde;&oacute; al m&eacute;dico, que me dijo &lsquo;eres un enfermo&rsquo;. Fue entonces cuando me ingres&eacute;. En esos cuatro meses hice mucha terapia, siete horas diarias de terapia grupal, algo que est&aacute; muy bien porque no puedes enga&ntilde;ar a nadie. Est&aacute; premiado delatar a tu compa&ntilde;ero si ha hecho las cosas mal y en esas sesiones descubr&iacute; muchas cosas de m&iacute; mismo y tuve que reordenar mi forma de vivir. Consciente de que ser&eacute; un adicto toda mi vida, hace siete a&ntilde;os que no bebo pero tengo que vigilar much&iacute;simo. Me di cuenta de que me hab&iacute;a curado cuando al volver a la casa de mis padres un d&iacute;a descubr&iacute; el sabor de una tortilla francesa. Al salir tambi&eacute;n me convert&iacute; en un mejor padre y pude vivir la muerte de mi hijo de manera m&aacute;s consciente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Afrontar la muerte de un hijo debe ser la cosa m&aacute;s dura que probablemente se pueda vivir.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, su muerte la viv&iacute; despu&eacute;s de haber pasado por el centro de adicciones, porque sino no lo hubiese soportado. El aprendizaje que hice ah&iacute; dentro me permiti&oacute; hacer un duelo que fue muy duro. Cada uno vive el duelo como puede. Yo me fui de casa porque all&iacute; no pod&iacute;a. Me march&eacute; lejos, a un lugar peque&ntilde;o, donde llor&eacute; mucho, camin&eacute;, y en ese proceso escrib&iacute; un libro [<a href="https://www.folchfolch.com/libro/el-principe-y-la-muerte_145924/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;El pr&iacute;ncipe y la muerte</a>&rsquo;]. Apliqu&eacute; las cosas que me hab&iacute;an ense&ntilde;ado en el centro. Por ejemplo, cada d&iacute;a cuando me levanto hago la cama. Es una manera de reordenar la vida, a veces con cosas muy sencillas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Daniel Vázquez Sallés se declara una persona muy fiel a sus amigos.                            </span>
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        <strong>Es su cr&oacute;nica personal pero tambi&eacute;n la de un pa&iacute;s. Aparecen nombres de la historia reciente, muchos de moda de nuevo estos d&iacute;as en que se debate sobre la llegada de la democracia. Le cito algunos. El primero ser&iacute;a Felipe Gonz&aacute;lez. &iquest;Le cae tan mal como le ca&iacute;a a su padre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al principio no era as&iacute;, lo que pasa es que nunca me he fiado de &eacute;l y con el tiempo se convirti&oacute; en un jarr&oacute;n chino pesad&iacute;simo. No me fiaba de &eacute;l y tampoco de Alfonso Guerra. Gonz&aacute;lez es la m&aacute;xima expresi&oacute;n de las puertas giratorias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las elecciones del 82 prefiri&oacute; a Su&aacute;rez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vot&eacute; al CDS un poco para tocar las narices y tambi&eacute;n porque me lo cre&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que seguramente su padre llev&oacute; mejor ese voto que uno al PSOE, un partido que consideraba que hab&iacute;a traicionado a la izquierda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi padre me cont&oacute; que Su&aacute;rez, una vez, pasando revista a los militares, se encontr&oacute; con uno que no lo salud&oacute;. &Eacute;l le pidi&oacute; que lo hiciese, el militar se neg&oacute;, &eacute;l se puso duro y finalmente el militar le salud&oacute;. Entonces, Su&aacute;rez orden&oacute; arrestarlo. A m&iacute; eso me gust&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su padre tampoco soportaba a Samaranch. Probablemente, uno de los nombres cuyo pasado franquista m&aacute;s se ha blanqueado en este pa&iacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era de ese tipo de personas que tiene la capacidad del corcho, la de flotar siempre. Pas&oacute; de Jos&eacute; Antonio a Josep Antoni, pero aunque lo han intentado, no se ha cumplido su sue&ntilde;o de tener una plaza con su nombre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar le define como un acomplejado con poder.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un tipo preocupado por la pose, por morder la patilla de las gafas cuando toca porque cree que eso le da la imagen de persona culta. Tiene un discurso, unas construcciones sint&aacute;cticas, pobr&iacute;simas. Hay mucha gente que se enga&ntilde;a con Aznar, pero si rascas un poquito es un discurso vac&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otro nombre, de nuevo muy de actualidad, es el de Jordi Pujol.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No he sido nunca antipujolista pero eso no significa ser pujolista. Es algo que a menudo se confunde. Sobre la famosa &lsquo;deixa&rsquo; del abuelo, yo creo que lo que pas&oacute; es que dej&oacute; hacer a sus hijos y a la &lsquo;mam&aacute; Dalton&rsquo;, como se bautiz&oacute; a Marta Ferrusola. Pero s&iacute; creo que fue un estadista y m&aacute;s si lo comparas con algunos de los pol&iacute;ticos actuales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De los pol&iacute;ticos que hay ahora, &iquest;salvar&iacute;a a alguno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El presidente S&aacute;nchez es un superviviente en ese ecosistema que es Madrid. He vivido a&ntilde;os all&iacute; y es una selva. Cuando volv&iacute;a a Barcelona ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de respirar, con un ritmo distinto. Madrid es una ciudad nerviosa donde la imagen, el aparentar, es muy importante. Barcelona es m&aacute;s como Mil&aacute;n, donde la riqueza est&aacute; dentro, no se exhibe. Los burgueses de Barcelona tambi&eacute;n se casan entre ellos, pero no salen en el &lsquo;Hola&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su padre dec&iacute;a que no ten&iacute;a mucho sentido que Madrid fuese una comunidad aut&oacute;noma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo escribi&oacute; en un art&iacute;culo en &lsquo;El Pa&iacute;s&rsquo; y entonces Joaqu&iacute;n Leguina le regal&oacute; un buen vino para intentar convencerle de lo contrario. Supongo que se necesitaba un poder centralizador frente a las nacionalidades, pero no ten&iacute;a identidad propia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pues se ha convertido en un gran poder, una gran centrifugadora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, aunque a la vez es muy endog&aacute;mica.<strong> </strong>Se ha creado la sensaci&oacute;n de que fuera de Madrid hay un p&aacute;ramo cultural. Eso tambi&eacute;n es culpa nuestra porque a Converg&egrave;ncia nunca le interes&oacute; Barcelona a nivel cultural. Aqu&iacute; cuesta mucho arrancar las cosas, siempre estamos con planes, reuniones, es muy desesperante para cualquiera que quiera crear. Aqu&iacute; hay mucho talento pero a menudo tiene que buscarse la vida en Madrid. Adem&aacute;s, all&iacute; nunca falta dinero.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los burgueses de Barcelona también se casan entre ellos, pero no salen en el ‘Hola’ 
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Se define como un ateo devoto de la vida de los Papas. &iquest;Tiene alguno preferido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La muerte de Juan XXIII fue lo que consigui&oacute; que mi padre saliera de la c&aacute;rcel por la ley de amnist&iacute;a. He pasado de ser un ateo a un agn&oacute;stico espiritual. La muerte de mi hijo me ha cambiado la perspectiva vital. Intento encontrar respuestas. &iquest;Por qu&eacute; se ha muerto un hijo con 10 a&ntilde;os? Cuando entro en una Iglesia le dejo una vela. Marc no est&aacute; escondido en nuestra familia, viajo siempre con &eacute;l. Que se te muera un hijo con 10 a&ntilde;os es una putada, sobre todo para &eacute;l. Padec&iacute;a una enfermedad rara, pero tres semanas antes de ingresarlo hab&iacute;amos comentado con su madre que era un ni&ntilde;o imparable. Muri&oacute; a los cinco d&iacute;as de entrar en el hospital.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He pasado de ser un ateo a un agnóstico espiritual. La muerte de mi hijo me ha cambiado la perspectiva vital. Intento encontrar respuestas. ¿Por qué se ha muerto un hijo con 10 años?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha sido dif&iacute;cil ser hijo de Manolo V&aacute;zquez Montalb&aacute;n y Anna Sall&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, sobre todo por los apriorismos. Yo desembarco en este mundo de la escritura por accidente. En la facultad dije que no quer&iacute;a ser periodista, me decant&eacute; por la publicidad. Tambi&eacute;n veo que como cineasta voy a ser malo y como tengo tendencia a escribir, mi padre me dice &lsquo;escribes bien, tienes que escribir&rsquo;. Lo que pasa es que publico el primer libro y &eacute;l muere al cabo de seis meses. El problema es de uno mismo. Soy capaz de reconocer que soy un &lsquo;nepo baby&rsquo; porque soy un privilegiado por los padres que he tenido. Y lo de 'boomer' lo a&ntilde;ado porque me hac&iacute;a gracia.
    </p><p class="article-text">
        La muerte de mi hijo me ha dado mucha tranquilidad porque hay un punto de libertad, de me la suda todo. Bueno, todo no, porque soy muy fiel a mis amigos. Me refiero a que con este libro quiero que haya debate. He tenido unos padres muy discutidores. Y si hay gente que no est&aacute; de acuerdo me parecer&aacute; muy bien porque hay cosas objetivas pero muchas otras son subjetivas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mi parte favorita del libro es el final, ese listado a modo de ep&iacute;logo, de las &lsquo;tribulaciones de un adolescente cr&oacute;nico&rsquo;. &iquest;De todos esos odios que confiesa, cu&aacute;l es el m&aacute;s doloroso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El tiempo cura muchas cosas, pero yo he sufrido mucho por amor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Porque era muy enamoradizo o porque lo daba todo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mira, hay una pel&iacute;cula que me gusta mucho, <a href="https://www.imdb.com/fr/title/tt0085276/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;&Agrave; bout de souffle, made in USA&rsquo;</a>, en la que Richard Gere, que hace de Belmondo, en una de las escenas baja por una liana, va a la piscina, coge la chica y le dice &lsquo;ya sabes que es todo o nada&rsquo;. Y la vida para un adicto es un poco as&iacute;, o todo o nada. Despu&eacute;s te das cuenta de que para encontrar cierta tranquilidad tiene que haber grises. Me ha costado mucho encontrarlos. Soy muy sentimental pero nada nost&aacute;lgico. En lo sentimental tambi&eacute;n est&aacute; recordar las cosas malas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/daniel-vazquez-salles-escritor-vida-adicto_128_12833840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 21:28:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Daniel Vázquez Sallés, escritor: “La vida para un adicto es un todo o nada”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Manuel Vázquez Montalbán,Libros,Barcelona,Madrid,Periodismo,Drogadicción,Drogas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hallada una novela inédita de Manuel Vázquez Montalbán escrita en los 60]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/hallada-novela-inedita-manuel-vazquez-montalban-escrita-60_1_10157944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/574d3dbb-d632-4c31-b430-135c773297ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hallada una novela inédita de Manuel Vázquez Montalbán escrita en los 60"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial Navona publicará en otoño la que sería la primera novela que escribió el autor barcelonés, encontrada ahora en el Fondo Vázquez Montalbán de la Biblioteca de Catalunya</p><p class="subtitle">Mano a mano entre Vázquez Montalbán y Camilleri</p></div><p class="article-text">
        La editorial Navona publicar&aacute; en oto&ntilde;o una novela in&eacute;dita de Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, que el autor barcelon&eacute;s escribi&oacute; a principios de los 60, lo que la convertir&iacute;a en su primera obra. El profesor y experto en la obra del escritor Jos&eacute; Colmeiro descubri&oacute; recientemente y por casualidad la novela entre los documentos del Fondo Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n en la Biblioteca de Catalunya. 
    </p><p class="article-text">
        La obra estaba en una de las cajas del Fondo, catalogada con la etiqueta '1962-65', lo que certifica que se estar&iacute;a frente a la primera obra literaria de V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, seg&uacute;n destaca la editorial. El material, que hab&iacute;a sido entregado por la familia del escritor en el 2016, no se hab&iacute;a puesto a disposici&oacute;n de los estudiosos hasta el 2020, terminada la catalogaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1962 y 1965, el autor s&oacute;lo hab&iacute;a publicado un libro de ensayo, <em>Informe sobre la informaci&oacute;n </em>(1963), y todav&iacute;a faltaban unos a&ntilde;os para la publicaci&oacute;n de su primer libro de poes&iacute;a, <em>Una educaci&oacute;n sentimental </em>(1967), y de sus primeras obras de narrativa, <em>Recordando a Dard&eacute; </em>(1969) y <em>Yo mat&eacute; a Kennedy</em> (1972).
    </p><p class="article-text">
        Una vez escrita, V&aacute;zquez Montalb&aacute;n present&oacute; esta novela al premio Biblioteca Breve, como aparece escrito en la primera p&aacute;gina del manuscrito ahora encontrado, pero no lo gan&oacute;. A partir de entonces, la obra qued&oacute; apartada en un caj&oacute;n por razones que se desconocen, apunta Navona en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        La editorial ha remarcado que se est&aacute; ante &ldquo;un descubrimiento de suma importancia no s&oacute;lo porque es la primera novela del autor, sino porque se trata de una historia extraordinaria y vibrante, narrada en primera persona, en la que el protagonista es claramente un <em>alter ego</em> del autor&rdquo;. En el libro, del que todav&iacute;a no se ha anunciado el t&iacute;tulo, se describe c&oacute;mo era la Barcelona de los a&ntilde;os 60 y se habla con crudeza de la vida en prisi&oacute;n y la lucha anti-franquista en la clandestinidad.
    </p><h3 class="article-text">Sortear la censura</h3><p class="article-text">
        Para sortear la censura franquista, V&aacute;zquez Montalb&aacute;n puso nombres europeos a los personajes de esta novela, como Admunsen, Ilsa o Laarsen, y aunque la ciudad donde transcurre la acci&oacute;n es claramente Barcelona, &#8203;&#8203;&eacute;l la llama Leiden, una peque&ntilde;a ciudad de los Pa&iacute;ses Bajos. Navona ha destacado que &ldquo;el cambio de nombres y lugares era un mecanismo t&iacute;pico de los escritores y periodistas de la &eacute;poca para saltarse la censura franquista, y es evidente que, leyendo la novela, V&aacute;zquez Montalb&aacute;n esto lo ten&iacute;a totalmente presente&rdquo; .
    </p><p class="article-text">
        El manuscrito encontrado fue escrito en una m&aacute;quina de escribir tradicional a tres tintas (negra, azul y roja) y corregido despu&eacute;s a mano por el propio autor, lo que certifica que el texto fue revisado y terminado por el propio Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n antes de presentarlo al premio Bibllioteca Breve, muy probablemente entre los a&ntilde;os 1964 y 1966.
    </p><p class="article-text">
        Para el escritor Daniel V&aacute;zquez Sall&eacute;s, hijo de V&aacute;zquez Montalb&aacute;n y responsable de la gesti&oacute;n de la obra de su padre, se trata de una novela que le ha recordado &ldquo;sus mejores textos&rdquo;. &ldquo;Es un hallazgo fundamental para entender la obra de mi padre&rdquo;, ha afirmado.
    </p><p class="article-text">
        Para Jos&eacute; Colmeiro, que es quien encontr&oacute; el manuscrito y que se encargar&aacute; de la edici&oacute;n de la obra, este texto &ldquo;representa una fascinante caja negra del escritor, que nos avanza de manera embrionaria las preocupaciones, los temas y las obsesiones que va a desarrollar a lo largo de su prol&iacute;fica y variada carrera literaria&rdquo;. &ldquo;Estamos ante uno de los eventos editoriales m&aacute;s importantes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os&rdquo;, ha indicado Ernest Folch, editor de Navona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ACN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/hallada-novela-inedita-manuel-vazquez-montalban-escrita-60_1_10157944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Apr 2023 15:46:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hallada una novela inédita de Manuel Vázquez Montalbán escrita en los 60]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Manuel Vázquez Montalbán,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mano a mano entre Vázquez Montalbán y Camilleri]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/mano-mano-vazquez-montalban-camilleri_1_8906566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccb8f9b3-94f2-4e6a-ab3f-068841beb9d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mano a mano entre Vázquez Montalbán y Camilleri"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los dos escritores reflexionaron sobre sus famosos personajes, Carvalho y Montalbano, y a través de ellos lo hicieron sobre el oficio de escribir, la política o la gastronomía, en cuatro conversaciones que se publican ahora en formato de libro</p><p class="subtitle">La última entrevista de Camilleri: “Hay partidos de izquierda que realmente tienen objetivos de derechas”</p></div><p class="article-text">
        Andrea Camilleri (1925-2019) defini&oacute; su amistad con Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n (1939-2003) como verdadera, condicionada por las lecturas y por encuentros como los cuatro que forman parte de las <em>Conversaciones sobre la escritura </em>(<a href="https://altamarea.es/producto/conversacionessobreescritura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Altamarea</a>), en los que los creadores de Pepe Carvalho y Salvo Montalbano reflexionan sobre el oficio de escribir, sus personajes, la pol&iacute;tica, la comida o la religi&oacute;n. En resumen, hablan de la vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que el hombre tiene necesidad de un tipo u otro de religi&oacute;n y para m&iacute;, de momento, la religi&oacute;n menos peligrosa es el f&uacute;tbol&rdquo;, le explica el escritor catal&aacute;n y empedernido cul&eacute; a su amigo siciliano, un marxista pero no de los nost&aacute;lgicos. V&aacute;zquez Montalb&aacute;n se declaraba hijo de un conflicto ideol&oacute;gico, el que existe entre la historia y la cotidianidad pero tambi&eacute;n el que enfrenta al &ldquo;yo&rdquo; y al &ldquo;nosotros&rdquo;, el equilibrio entre lo particular y lo colectivo (puede cambiarse el orden) y que tantos quebraderos de cabeza daba y da a la izquierda. &ldquo;La lucha por cambiar la historia y la conciencia de que la historia depende de una dial&eacute;ctica interna siguen siendo importantes, pero gana terreno la idea de que solo se vive una vez. Este descubrimiento supone recuperar el derecho al placer&rdquo;, argumenta V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, que ironiz&oacute; m&aacute;s de una vez con que tras el Palacio de Invierno se hab&iacute;a asaltado la cocina. Fue cuando muchos comunistas, tambi&eacute;n &eacute;l, comenzaron a preocuparse por los buenos vinos y a diferenciarlos por las a&ntilde;adas.
    </p><p class="article-text">
        Carvalho y Montalbano son dos personajes que no se entienden sin su relaci&oacute;n con la gastronom&iacute;a. &ldquo;Tienen un inter&eacute;s compartido por la comida, aunque no creo que fueran a comer al mismo restaurante &ndash;explica Camilleri&ndash;. Creo que si tuvieran que investigar juntos un crimen, su relaci&oacute;n se romper&iacute;a en la cocina. Una vez dije que V&aacute;zquez Montalb&aacute;n deber&iacute;a ser llevado ante el Tribunal de La Haya acusado de genocidio porque, si intent&aacute;is comer lo que come Carvalho&hellip;&iexcl;es algo terrible! Montalbano prefiere platos m&aacute;s sencillos, m&aacute;s genuinos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El autor italiano considera que para su comisario la comida es una especie de compensaci&oacute;n ante todo lo que le entristece de esta vida y define como un vicio solitario horrendo esa costumbre que tiene de comer solo y en silencio. Las recetas que aparecen en los libros del novelista italiano son reales y las rescat&oacute; de una libreta de su abuela. Camilleri, a diferencia de V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, se limitaba a tener buen paladar. En cambio el creador de Carvalho no solo era de buen comer sino que le gustaba dejar de escribir para meterse en la cocina. Muchos platos y para varios d&iacute;as. Dec&iacute;a que as&iacute; contribu&iacute;a a mejorar la vida familiar, o sea lo que con los a&ntilde;os hemos bautizado como conciliaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El investigador barcelon&eacute;s y el comisario de Vig&agrave;ta tal vez no hubiesen podido compartir mantel aunque tienen otras muchas cosas en com&uacute;n y una de ellas, quiz&aacute;s la m&aacute;s importante, es la honestidad. &ldquo;Ambos saben perfectamente que la verdad, en el noventa y nueve por ciento de los casos, no coincidir&aacute; nunca con la justicia. Sin embargo, son honestos con ellos mismos&rdquo;, resume Camilleri.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carvalho surgi&oacute; una noche a altas horas cuando V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, divagando con un grupo de j&oacute;venes de izquierda, expres&oacute; su hartazgo con tanta literatura pesada, esa en la que, como bien describi&oacute; Rafael Alberti, los protagonistas necesitan cuarenta p&aacute;ginas para subir una escalera o treinta para abrir una ventana. &ldquo;Quiero escribir una novela como las de antes, una novela de polic&iacute;as y ladrones, llena de acci&oacute;n; contar una historia en la que sea necesario organizar la trama, donde la intriga sea parte necesaria; escribir una novela polic&iacute;aca&rdquo;. Esa novela fue <em>Tatuaje</em>, escrita en 15 d&iacute;as y publicada en 1974. As&iacute; naci&oacute; el investigador privado m&aacute;s famoso de la literatura espa&ntilde;ola, un personaje a quien su autor define en una de las conversaciones con Camilleri como un c&iacute;nico en sentido filos&oacute;fico, m&aacute;s parecido a un nihilista activo y por lo tanto no un c&iacute;nico a secas. &ldquo;Un anarquista&rdquo;, concluye V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, con tintes de h&eacute;roe rom&aacute;ntico y capaz de empatizar con los perdedores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ambos novelistas fueron &aacute;vidos lectores. V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, que no fue a la escuela a tiempo completo porque su familia necesitaba que tambi&eacute;n trabajase, gan&oacute; un premio provincial y en el instituto de un barrio que tilda de desahuciado ya se le empez&oacute; a llamar&nbsp; &ldquo;el escritor&rdquo;. Camilleri comenz&oacute; con la poes&iacute;a a los diez a&ntilde;os. Era hijo &uacute;nico y la cama obligada por todas las enfermedades infantiles de la &eacute;poca la rememora como momentos felices en los que pod&iacute;a leer lo que le apetec&iacute;a durante varios d&iacute;as. Con los a&ntilde;os, de la lucha pol&iacute;tica, uno contra el fascismo italiano y otro contra el franquismo, surgir&iacute;a no solo un compromiso con la izquierda. Tambi&eacute;n una mirada ir&oacute;nica respecto a la vida. La suya y la de sus personajes. &nbsp; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/mano-mano-vazquez-montalban-camilleri_1_8906566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Apr 2022 20:05:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mano a mano entre Vázquez Montalbán y Camilleri]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Manuel Vázquez Montalbán,Literatura,Barcelona,Sicilia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuevo fascismo o democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nuevo-fascismo-democracia_129_8618061.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f75e0b1-bbfb-4f4b-98c4-c5d5dc15fabe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuevo fascismo o democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Manuel Vázquez Montalbán y Xavier Vinader conversaron hace casi cuatro décadas sobre los movimientos de extrema derecha y su vaticinio se demuestra cada día más certero: “Defender la democracia implica comprender el nuevo fascismo, marcarlo, controlarlo a toda la distancia que se quiera”</p></div><p class="article-text">
        Sit&uacute;ese en diciembre de 1984. Se publica <a href="https://www.laie.es/es/libro/mis-almuerzos-con-gente-inquietante/9788497934596/773261" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Mis almuerzos con gente inquietante&rsquo;</a>, de Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n. Un libro en el que el escritor descubre personajes destacados de la pol&iacute;tica y el periodismo a trav&eacute;s de las conversaciones que mantienen con mesa, mantel y men&uacute;s alejados de la esferificaci&oacute;n. Uno de los di&aacute;logos es con el periodista Xavier Vinader, el padre profesional y no solo eso de muchos plumillas de generaciones posteriores, como me recuerda a veces David Fern&agrave;ndez. El fragmento que reproduzco a continuaci&oacute;n es el final del di&aacute;logo que V&aacute;zquez Montalb&aacute;n y Vinader entablaron en el restaurante La Odisea (ese que sorprende a Carvalho porque solo a un genio se le ocurre rebozar el camembert) mientras disfrutaban de un pudding de sesos cuya receta sigue siendo secreta. Hablan de la extrema derecha, un movimiento que Vinader analiz&oacute; y explic&oacute;, jug&aacute;ndose la vida, como seguramente nadie ha hecho ni antes ni despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;X.V.: Pero sigue siendo un ej&eacute;rcito ideol&oacute;gico de reserva que pasar&aacute; al primer plano el d&iacute;a en que el capitalismo nacional o internacional lo crea necesario. Ya no se trata de aquel fascismo de entreguerras que era la respuesta del miedo peque&ntilde;oburgu&eacute;s al avance de la revoluci&oacute;n mundial. Ahora es una alternativa total para controlar la conducta humana en un mundo altamente tecnificado y que probablemente necesitar&aacute; de una gran disciplina social, porque esa revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica costar&aacute; un gran sufrimiento social.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;M. V. M.: O fascismo o revoluci&oacute;n&hellip; &iquest;Una alternativa para el a&ntilde;o dos mil?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;X. V.: De momento dej&eacute;moslo en fascismo o democracia, y defender la democracia implica comprender el nuevo fascismo, marcarlo, controlarlo a toda la distancia que se quiera, pero&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;M. V. M.: Pero&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;X. V.: Me asusta la ceguera de los se&ntilde;oritos tecn&oacute;cratas satisfechos de su bagaje de estad&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;M. V. M.: Te juro, Xavi, que cada vez que pienso en esa gente, no duermo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Han pasado 37 a&ntilde;os, ambos fallecieron y en su caso no es un t&oacute;pico lamentar que muriesen demasiado pronto. V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, en 2003, con 64 a&ntilde;os, y Vinader, en 2015, cuando ten&iacute;a 68. Pero casi cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s, las reflexiones que compartieron en ese restaurante barcelon&eacute;s son m&aacute;s vigentes que nunca. &iquest;Acaso no es cierto que defender la democracia implica comprender lo que Vinader defini&oacute; ya entonces como nuevo fascismo?
    </p><p class="article-text">
        No todo el mundo comparte la definici&oacute;n y hay quien prefiere no llamar fascismo a los actuales movimientos de extrema derecha y limitar esta acepci&oacute;n a la originaria en Italia y difundida en Europa en el periodo de entreguerras. Es una opci&oacute;n con argumentaci&oacute;n hist&oacute;rica y que puede ser compartida siempre y cuando no se utilice para blanquear formaciones que beben de ese mismo poso intelectual. De ah&iacute; que, como dec&iacute;a Vinader, a ese nuevo fascismo, el actual, hay que controlarlo. A la distancia que se quiera, como a&ntilde;ad&iacute;a el periodista catal&aacute;n, pero sin dejar de ubicarlo en el espacio que le corresponde, que no es otro que el de las formaciones que intentan retroceder en derechos que ha costado mucho adquirir y que los dem&oacute;cratas deben defender cada d&iacute;a.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si lo trasladamos al escenario espa&ntilde;ol actual, existe tambi&eacute;n la tesis que considera que, al igual que cargos franquistas asumieron la v&iacute;a democr&aacute;tica, a menudo sin renunciar a los postulados de la dictadura o limit&aacute;ndose a disimular su pasado, tambi&eacute;n ahora la extrema derecha que representa Vox puede ser un actor m&aacute;s del tablero pol&iacute;tico incluso cuando su cuestionamiento de las reglas va en contra de principios fundamentales de la democracia, ya sea al cuestionar las medidas en favor de la igualdad de g&eacute;nero o alimentar mensajes y pol&iacute;ticas racistas. Es una interpretaci&oacute;n algo ingenua (por utilizar un verbo que no ofenda) sobre el papel que hay que otorgarle a un partido que ha dado sobradas muestras de carecer de los m&iacute;nimos escr&uacute;pulos que se esperan de una formaci&oacute;n que trabaje para preservar y en la medida de lo posible mejorar la democracia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha normalizado la extrema derecha de una manera que, en palabras de V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, deber&iacute;a quitarnos el sue&ntilde;o. Alianzas que en pa&iacute;ses como Alemania no solo son impensables sino que se combaten a diario por parte de la derecha. Mientras, aqu&iacute; tanto el PP como Ciudadanos y muchos medios de comunicaci&oacute;n bendicen mensajes que alimentan el odio y minan la salud democr&aacute;tica a diario. Y lo peor, lo hacen en nombre de la libertad que tanto cost&oacute; conseguir, esa por la que s&iacute; lucharon Vinader y V&aacute;zquez Montalb&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Dec 2021 21:25:31 +0000]]></pubDate>
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