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    <title><![CDATA[elDiario.es - México, esdrújulo y volcánico]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/mexico-esdrujulo-y-volcanico/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - México, esdrújulo y volcánico]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ríos y remedios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/rios-remedios_129_8590855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8791239e-e1ca-4593-9ab9-44534050d050_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ríos y remedios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las aguas verdosas del Río de los Remedios parecen ser capaces de matar el simbolismo tradicional de ese color. Sin embargo, quiero pensar que, además de las metáforas y realidades oscuras, el río puede mantener algo de él: la regeneración</p><p class="subtitle">Este artículo pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico' de elDiario.es. Hazte socia o socio y te enviamos a casa nuestras revistas trimestrales</p></div><p class="article-text">
        Hay una imagen buc&oacute;lica que habla de crecer jugando en las aguas de un r&iacute;o, entre hules centenarios y p&aacute;jaros que trinan al ritmo del agua. Yo tuve mi r&iacute;o, pero era uno &aacute;spero y oloroso a muerte industrial y despojo. El R&iacute;o de los Remedios, uno de los pocos que quedan en la Ciudad de M&eacute;xico, corre por el norte de la ciudad y un pedazo del Estado de M&eacute;xico. Durante mi adolescencia pas&eacute; a su lado muchas veces, y brome&eacute; con mi mejor amiga sobre amanecer flotando en sus aguas, como si fuera cualquier cosa. Supongo que no era tan imponente entonces, antes de que lo drenaran y su vientre purulento mostrara cad&aacute;veres, de mujeres y hombres, pero, especialmente, de mujeres asesinadas por hombres. En nuestros viajes en pesero, el r&iacute;o era la fracci&oacute;n de naturaleza que nos tocaba entre su casa en Ecatepec y la m&iacute;a en Gustavo A. Madero. El miedo vago al r&iacute;o se mezclaba con el miedo a la gente, aparente culpable de su verdor t&oacute;xico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por esas &eacute;pocas, fui a Six Flags. De regreso, mis pantalones de mezclilla pesaban kilos de humedad y mis zapatos hac&iacute;an un crujido amarillo, como de pato, gracias a un juego de lanchitas que simulaba los r&aacute;pidos de un r&iacute;o. Entre la incomodidad, me baj&eacute; en la estaci&oacute;n equivocada del metro y tom&eacute; un cami&oacute;n que no era. Cuando me di cuenta, ya estaba en el Estado de M&eacute;xico, muy al norte de mi destino, toda mojada y sin un peso, al lado del R&iacute;o de los Remedios. Mientras caminaba, ve&iacute;a sus aguas como fauces que es mejor no descuidar. El sol amenazaba con meterse. Asediada por fantasmas, sub&iacute; a un puente peatonal, temiendo ahora a la gente. Ah&iacute; me cruc&eacute; con un chico de mi edad, y le ped&iacute; prestados cinco pesos para volver a mi casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No le quise dar la espalda al r&iacute;o ni cuando ya estaba en el cami&oacute;n de vuelta. Ahora pienso en lxs que habitamos cerca del r&iacute;o, que lo caminamos y olimos. Pienso en el chico del puente, y me enojo con lxs culpables de que la periferia se mantenga como basurero de hedores ajenos, la cantera que enriquece a lxs pocxs con sus industrias, mientras empobrece a lxs muchxs que la viven. Insaciable engullidor de basura, el r&iacute;o es un ni&ntilde;o al que solo le ofrecen chatarra, al que sus padres le dan de fumar, al que todos miramos con su cara sucia y su vientre de lombrices sin darnos cuenta de que en sus cauces est&aacute; el reflejo del narcisismo capitalista que ha hecho confluir basura industrial con violencia.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Naufragamos, pero el r&iacute;o, aunque asediado, no muere.	</h3><p class="article-text">
        R&iacute;o de los Remedios. Sus aguas verdosas parecen ser capaces de matar el simbolismo tradicional de ese color. Sin embargo, quiero pensar que, adem&aacute;s de las met&aacute;foras y realidades oscuras, el r&iacute;o puede mantener algo de &eacute;l: la regeneraci&oacute;n. Tambi&eacute;n quiero creer que, por m&aacute;s manidas que est&eacute;n algunas historias, como la del mito de Pandora, emanan al &uacute;ltimo el susurro fino de la esperanza. A veces logro hacer a un lado el pesimismo que solo lleva a paredes infranqueables y me imagino un r&iacute;o nuevo, que ya no es sin&oacute;nimo de muerte sino del flujo natural de los a&ntilde;os, los ciclos de la existencia, el amor. Pienso en el r&iacute;o con nombre hermoso, de mujer y de remedio, y en vez de la utop&iacute;a buc&oacute;lica, me enfoco en las posibilidades, por pocas que sean, para hacer de este sitio un lugar amable para lxs que nunca lo han sido.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aura García-Junco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/rios-remedios_129_8590855.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jan 2022 21:38:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[México,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las manos de México que mueven EE UU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/manos-mexico-mueven-ee-uu_130_8590690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2363748-19e2-4e24-8029-214b3cd693b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las manos de México que mueven EE UU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Treinta y ocho millones de mexicanos viven y trabajan en territorio estadounidense: divididos entre la nostalgia y la integración, y convertidos en una fuerza laboral esencial, empiezan a descubrir su poder</p><p class="subtitle">Este reportaje pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico' de elDiario.es. Hazte socia o socio y te enviamos a casa nuestras revistas trimestrales</p></div><p class="article-text">
        Al norte del R&iacute;o Bravo, que en Estados Unidos se conoce como R&iacute;o Grande, M&eacute;xico deja de llamarse M&eacute;xico. Una vez cruzada esa frontera de agua &ndash;o de desierto, dependiendo por d&oacute;nde se cruce&ndash;, M&eacute;xico se convierte en Texas, Arizona, California o Nevada. Los mexicanos se tornan angelinos, neoyorquinos, bostonianos, y se vuelven fan&aacute;ticos de los Yankees, los Dodgers y el Galaxy. Uno podr&iacute;a pensar que ah&iacute; se acaba M&eacute;xico; pero basta fijarse en las manos de estos migrantes para darse cuenta de que siguen siendo mexicanas.
    </p><p class="article-text">
        Son mexicanas las manos de las mujeres que limpian las habitaciones de los grandes hoteles en Manhattan y en Las Vegas y las de los cocineros que, en restaurantes de todo el pa&iacute;s, preparan comida t&iacute;pica de pa&iacute;ses de todo el mundo. Mexicanas son las manos de las chefs que dise&ntilde;an el men&uacute; de los restaurantes de<a href="https://www.eldiario.es/politica/beverly-hills-conservar-esencia-centenario_1_5054960.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Beverly Hills</a> y las de los directores de cine que lo degustan despu&eacute;s de haber recibido un &Oacute;scar. M&eacute;xico, se sabe, tiene muchos rostros; pero las manos, esas siempre son iguales.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos viven 38 millones de mexicanos. Once de estos millones nacieron en M&eacute;xico y los otros 27, en Estados Unidos; es decir, son mexicanos de segunda, tercera o alguna m&aacute;s lejana generaci&oacute;n. Esta cantidad equivale a la suma de la poblaci&oacute;n de B&eacute;lgica, Grecia, Portugal y Noruega y a una tercera parte del total de mexicanos que viven en M&eacute;xico. Un poco m&aacute;s de datos: de estos mexicanos en el norte, la mitad ha vivido en Estados Unidos por m&aacute;s de 20 a&ntilde;os; seis de cada diez viven en California o en Texas; el 70% habla ingl&eacute;s de manera fluida, y el 65% conserva el uso del espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Pero 38 millones de mexicanos tambi&eacute;n representan un bono demogr&aacute;fico en un pa&iacute;s donde la poblaci&oacute;n blanca envejece y la fuerza de trabajo joven cambia de manos: la edad media de los mexicanos en Estados Unidos es de 27 a&ntilde;os, muy por debajo de la media estadounidense, de 38; esta tendencia se mantiene. Esos 38 millones de mexicanos tambi&eacute;n representan el env&iacute;o de remesas hacia M&eacute;xico por casi 40.000 millones de d&oacute;lares, y equivalen al 60% de los hispanos en Estados Unidos, un grupo con un poder de compra de casi 700.000 millones de d&oacute;lares &ndash;uno de cada diez d&oacute;lares de la renta disponible en el pa&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Muchas razones para emprender el viaje</h3><p class="article-text">
        Gran parte de la pobreza en M&eacute;xico es paliada por quienes migran a Estados Unidos que, a su vez, se integran a los deciles de los m&aacute;s pobres de ese pa&iacute;s para subir el nivel de vida de sus familias en el otro. No se piense, sin embargo, que el ingreso econ&oacute;mico ha sido el &uacute;nico motor para mover el hogar al norte. Es verdad que millones de mexicanos en Estados Unidos llegaron de manera indocumentada &ndash;al igual que millones de inmigrantes provenientes de otros pa&iacute;ses&ndash;, pero durante las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas el n&uacute;mero de personas que se encuentran en el pa&iacute;s ilegalmente han ingresado a &eacute;l con documentos legales, sean estos un pasaporte de un pa&iacute;s que no requiere visa, o una visa de estudios, de turismo o de trabajo que han dejado vencer. Esta migraci&oacute;n de cuello blanco es la evidencia de que hay tantas razones para migrar como migrantes en el pa&iacute;s. Las manos que trabajan, estudian, limpian y curan tienen sus historias propias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien es cierto que muchos han cambiado de pa&iacute;s para mejorar la vida de la familia en el lugar de origen, muchos otros lo han hecho para, simple y llanamente, conservar la vida. Como ocurre con los migrantes centroamericanos, un gran n&uacute;mero de mexicanos van hacia el norte no porque quieren, sino porque la corrupci&oacute;n y la impunidad en todos los niveles del Estado mexicano pone su vida en riesgo y los obliga a marchar. Algunos han migrado por razones m&eacute;dicas, como la familia que desde hace dos d&eacute;cadas vive en California sin documentos porque los padres, a pesar de ser profesionistas y tener una vida econ&oacute;mica estable en M&eacute;xico, solo pudieron obtener un tratamiento m&eacute;dico para su hija en Estados Unidos. Hay quienes optaron por vivir en ciudades como Los &Aacute;ngeles, San Francisco o Nueva York, donde pueden vivir abiertamente su identidad de g&eacute;nero y su orientaci&oacute;n sexual, tras haber sido violentados en sus conservadoras comunidades de origen.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mariela M. y Valeria Asemosa en el puesto de comida de Nieves Tía Mimi.                             </span>
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        Hay tambi&eacute;n un motivo para migrar que tiene que ver con la actividad productiva. Cientos de miles de trabajadoras y trabajadores campesinos y/o ind&iacute;genas, procedentes de los estados sure&ntilde;os de Oaxaca, Chiapas o Guerrero, optaron por viajar a Estados Unidos para ir a trabajar los campos. Esta tambi&eacute;n es una historia de dos d&eacute;cadas de duraci&oacute;n. De acuerdo con el paradigma neoliberal de la distribuci&oacute;n del trabajo, el cual se materializ&oacute; en M&eacute;xico a trav&eacute;s del Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN o NAFTA, por sus siglas en ingl&eacute;s), las manos mexicanas que hasta entonces cultivaban los campos tendr&iacute;an que haberse mudado a las maquilas para ensamblar aparatos electr&oacute;nicos fabricados en plantas de empresas multinacionales &ndash;la puerta al primer mundo. No ocurri&oacute; as&iacute;, por supuesto; los trabajadores tomaron sus manos, sus pertenencias, y se marcharon al norte a seguir trabajando el campo, ahora a cambio de un salario de siete d&oacute;lares la hora. Resumido en buen &ldquo;mexicano&rdquo; por una campesina de California: se llevan la misma chinga, pero ah&iacute; est&aacute; mejor pagada. Huelga decir la enorme fortuna que esto represent&oacute; para la sociedad estadounidense durante el a&ntilde;o de la pandemia, cuando las manos que cultivan y cosechan, las que limpian, las que reparten, las que cuidan y las que curan se convirtieron en -&ldquo;esenciales&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que en Estados Unidos hay millones que viven extra&ntilde;ando su casa, a sus padres, a sus amigos. Hay quienes dejaron enterrado el ombligo &ndash;un ritual de origen ind&iacute;gena que vincula a los reci&eacute;n nacidos con la tierra que los vio nacer&ndash; y sue&ntilde;an con volver. No vuelven porque aqu&iacute; hay una hija que va a la universidad o un hijo que puede andar por las calles sin ser reclutado por el narco, y porque all&aacute; hay una madre que puede comprar medicinas con los d&oacute;lares que cruzan fronteras. Pero todo ese M&eacute;xico, que no quepa duda, sigue latiendo a flor de piel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si recordamos que el pico de la migraci&oacute;n mexicana a Estados Unidos se dio a principios del siglo XXI, es f&aacute;cil entender que, despu&eacute;s de dos d&eacute;cadas, hay quienes han regularizado su situaci&oacute;n migratoria y construido una vida estable. Que hay quienes han formado una familia que ya se siente m&aacute;s gringa que mexicana, y que tambi&eacute;n hay quienes no pueden o no quieren volver. Pero no importa si llegaron hace unos pocos a&ntilde;os, o si sus ancestros vivieron desde siempre en el valle de Texas, antes de que la frontera los cruzara a ellos; las redes de resistencia y solidaridad que caracterizan a esta comunidad tienen en com&uacute;n un trabajo contra el racismo, la xenofobia y el clasismo. Todos, independientemente de su circunstancia personal, superaron la barrera del lenguaje, del origen, del color de piel y de la identidad cultural. Estos mexicanos con frecuencia se han involucrado en el trabajo para proteger su derecho a la salud, a la educaci&oacute;n, al trabajo digno, a la reunificaci&oacute;n familiar y a la representaci&oacute;n pol&iacute;tica. A vivir con tranquilidad en la tierra que uno trabaja y que, a pesar de todo, uno termina por amar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos migran para ayudar
a sus familias en México;
otros, para conservar la vida
o para vivir abiertamente su
orientación sexual</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque resulta f&aacute;cil apuntar con dedo flam&iacute;gero a la maquinaria imperialista/capitalista del sistema estadounidense, los mexicanos en Estados Unidos no olvidan la responsabilidad del Estado mexicano en el proceso de emigraci&oacute;n. Saben que a pesar de depender del dinero que env&iacute;an sus propios migrantes, M&eacute;xico no quiere migrantes centroamericanos cruzando el pa&iacute;s &ndash;un pa&iacute;s que, al mismo tiempo que env&iacute;a a la Guardia Nacional a su frontera sur para impedir el paso de migrantes-, homenajea a los exiliados republicanos espa&ntilde;oles que llegaron a M&eacute;xico a bordo del buque Sinaia hace 80 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;xico, el pa&iacute;s que a lo largo del siglo XX se caracteriz&oacute; por recibir extranjeros con los brazos abiertos, termin&oacute; por invisibilizar su propia migraci&oacute;n hacia Estados Unidos. El &uacute;ltimo Gobierno mexicano que dedic&oacute; recursos significativos a la atenci&oacute;n de esa comunidad fue el de Vicente Fox, en el a&ntilde;o 2000. Con la llegada de Felipe Calder&oacute;n, seis a&ntilde;os m&aacute;s tarde, la migraci&oacute;n forzada por el exilio y la violencia se sum&oacute; a la econ&oacute;mica. El actual presidente de M&eacute;xico, Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, ha limitado su discurso a los migrantes centroamericanos que cruzan M&eacute;xico, ignorando al M&eacute;xico del Norte. Y los mexicanos en Estados Unidos, mientras tanto, se han politizado, piden cuentas a sus congresistas en Washington, y tambi&eacute;n a los gobernadores de sus estados en M&eacute;xico, porque saben que con el dinero que env&iacute;an tienen derecho a recibir esas cuentas. Los mexicanos en Estados Unidos resisten y se niegan a ser v&iacute;ctimas del sistema fallido de ambos pa&iacute;ses.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Trabajadoras del campo mexicanas en California                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Americanos y latinos</h3><p class="article-text">
        A la indiferencia lanzada desde M&eacute;xico se suma el intento de diluir la identidad mexicana que opera en Estados Unidos. Cuando un mexicano llega a ese pa&iacute;s, de inmediato es a&ntilde;adido a esa masa an&oacute;mica etiquetada como &lsquo;brown&rsquo;, hispana o latina. Durante los primeros a&ntilde;os resulta dif&iacute;cil entender la propia pertenencia a este grupo ya que, en t&eacute;rminos estrictos, latino es cualquier habitante de los pueblos de Europa y Am&eacute;rica que hablan las lenguas derivadas del lat&iacute;n. Latinos somos entonces los mexicanos, argentinos, espa&ntilde;oles, italianos o franceses; latinoamericanos los que somos americanos, latinoeuropeos los que son europeos. Pero por alguna raz&oacute;n, en la comunidad internacional los estadounidenses terminaron siendo &ldquo;americanos&rdquo;, y los dem&aacute;s, incluyendo a los mexicanos, llanamente &ldquo;latinos&rdquo; &ndash;y los otros latinos, los originales&ldquo;, &rdquo;europeos&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de M&eacute;xico y de Estados Unidos, al resto del mundo le falta mirar de cerca a los mexicanos del norte y, m&aacute;s all&aacute; de la coyuntura econ&oacute;mica y el discurso pol&iacute;tico, reconocerlos como la fuerza y la esencia de dos pa&iacute;ses en deuda con ellos. Los mexicanos en Estados Unidos &ndash;pese a la ausencia de documentos, a la explotaci&oacute;n laboral, a la invisibilizaci&oacute;n de su fortaleza&ndash; llevan consigo su cultura, su alegr&iacute;a, el car&aacute;cter mestizo que les ha permitido conservar su identidad. En cada sitio donde hay dos o m&aacute;s mexicanos, es posible encontrar m&uacute;sica, comida, atuendos plenos de color, expresiones llenas de humor inteligente y picard&iacute;a. Los chicos de segunda y tercera generaci&oacute;n hablan en ingl&eacute;s, pero &ldquo;for breakfast&rdquo; piden caf&eacute; y pan dulce, as&iacute;, en espa&ntilde;ol. El idioma se vuelve identidad; las palabras comunican m&aacute;s all&aacute; de su significado y reivindican la historia y el origen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el norte, pues, resulta f&aacute;cil encontrar a M&eacute;xico. La gente trabaja y sobrevive, y contin&uacute;a amando, cocinando, bailando; se enamora, se desenamora, tiene hijos y se enorgullece de ellos. En el M&eacute;xico del Norte es f&aacute;cil ver a una joven oaxaque&ntilde;a bailando un jarabe de la sierra, y a la ma&ntilde;ana siguiente llegar a la Universidad de Berkeley para la clase de las 10. Los mexicanos, est&eacute;n donde est&eacute;n, dejan una impronta que se extiende a sus hermanos centroamericanos, sudamericanos, que llena de esa misma alegr&iacute;a todo lo que toca, aunque el mundo all&aacute; afuera piense que M&eacute;xico termina donde empieza un r&iacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la persona que cruza la frontera de regreso a Estados Unidos, despu&eacute;s de haber visitado a la familia en su pueblo de origen, hay una risita interior dif&iacute;cil de contener cuando un agente de aduanas le pregunta en ingl&eacute;s: &ldquo;What are you bringing from Mexico?&rdquo;. Pero oiga, &iquest;es que usted no ha visto nuestras manos? &iquest;No ha visto que, de M&eacute;xico, ya lo hemos tra&iacute;do todo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eileen Truax]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/manos-mexico-mueven-ee-uu_130_8590690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Jan 2022 21:29:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las manos de México que mueven EE UU]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,México,Migraciones,Migrantes,Diversidad cultural,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tráfico de almas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trafico-almas_129_8590823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1709da3e-af7b-4535-9366-7865e01287cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tráfico de almas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Tijuana, al caer la noche, todo está a la venta y puedes ver tus plegarias atendidas por un precio razonable. Incluso si lo que andas buscando es una bocanada de inspiración</p><p class="subtitle">Este artículo pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico' de elDiario.es. Hazte socia o socio y te enviamos a casa nuestras revistas trimestrales</p></div><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os sufr&iacute; uno de los peores bloqueos creativos de mi vida, no pod&iacute;a escribir y en mis ataques de desesperaci&oacute;n me preguntaba si alg&uacute;n d&iacute;a lograr&iacute;a salir de mi mala racha. As&iacute; que hice lo que har&iacute;a cualquiera, y tom&eacute; un vuelo a Tijuana con la intenci&oacute;n de escapar del tren cotidiano, y encontrar un poco de inspiraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Rent&eacute; una habitaci&oacute;n cutre y sin encanto en un hotel de putas cerca del centro y pas&eacute; algunos d&iacute;as deambulando entre cantinas y chicheros, comiendo a mi antojo y fumando marihuana en los subsuelos de peque&ntilde;os locales sin indicaciones en la puerta. Le compr&eacute; un gramo de perico a un chavo junto a los orinales de un bar de ficheras, y me tambaleaba borracho por los callejones aspirando llegues con las llaves del hotel, saludando a la gente por mi camino, y escuchando los corridos que tocan los m&uacute;sicos frente a las taquer&iacute;as de la zona R&iacute;o. Me detuve frente a un grupo de mariachis que aullaban en una plaza cuando se me acerc&oacute; un hombre con una gabardina que primero se me qued&oacute; viendo, y luego me hizo una se&ntilde;a con la cabeza y me susurr&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Qu&eacute; necesitas, brother?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Nada &ndash;le digo&ndash;; ya tengo todo,&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        gracias.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Te consigo lo que sea &mdash;me dice.
    </p><p class="article-text">
        Soberana propuesta.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Lo que sea? &mdash;le pregunto.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Lo que sea &mdash;contesta&mdash;. &iquest;Qu&eacute; quieres?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Qu&eacute; tienes?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Viejas &mdash;dice mientras me tiende publicidad para un burdel&mdash;, coca, fuscas&hellip; &mdash;dice mostr&aacute;ndome una grapa de perico que sostiene entre dos dedos, mientras que al mismo tiempo se abre la gabardina, y exhibe una diminuta pistola calibre .22 que sobresale de uno de sus bolsillos&mdash;, lo que t&uacute; quieras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s? &mdash;le digo&mdash;. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s tienes?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s quieres? &mdash;me dice&mdash;. Aqu&iacute; en Tijuana hay de todo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Ah poco s&iacute;? &iquest;Todo, de veras?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Todo. &iquest;Quieres un coche? Te lo tengo en corto, reci&eacute;n salido de la f&aacute;brica. &iquest;Quieres un trabajo para amarrar a la nena, o enterrar al patr&oacute;n? &iquest;Un jarr&oacute;n prehisp&aacute;nico? &iquest;Un chanate, o un cuerno de chivo? &iquest;No? &iquest;Un ri&ntilde;&oacute;n que le haga falta a tu t&iacute;o, o a tu esposa? Se consiguen, &iquest;eh? Listos para trasplantar. Hasta el cad&aacute;ver entero, si gustas. Muchos los piden para sus experimentos. No se hacen preguntas, &iquest;te animas?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No s&eacute;...
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Mira &mdash;me dice&mdash;, &iquest;no quieres una piel de cocodrilo?
    </p><p class="article-text">
        El hombre saca una bolsa de pl&aacute;stico negra del interior de su gabardina, echa un vistazo furtivo a los alrededores, y abre la bolsa. Desenrolla un trozo de cuero fr&iacute;o y escamoso que me permite examinar. Es una piel de lagarto.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Pa&rsquo; las botitas... &mdash;me dice&mdash;, an&iacute;mese, joven.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No, &iquest;sabes qu&eacute;? Muchas gracias. No necesito nada de esto. Ah&iacute; para la pr&oacute;xima.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Una patita de chango? &mdash;me dice, guard&aacute;ndose la bolsa de pl&aacute;stico y sacando algo que parece una flor de peluche de su otro bolsillo&mdash;. Le quedan tres deseos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No, de veras &mdash;le digo&mdash;, muchas gracias...
    </p><p class="article-text">
        Comienzo a alejarme pero el tipo me sigue e insiste:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Pues qu&eacute; necesitas, chavo? Todos quieren algo. Con confianza, y sin compromiso... &iquest;Qu&eacute; te hace falta?
    </p><p class="article-text">
        Me detuve. Llevaba toda la noche pensando en mis dificultades creativas, y como estaba ebrio y de humor jocoso, tras un momento de duda me anim&eacute; y le solt&eacute;:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Sabes qu&eacute;? A m&iacute; lo &uacute;nico que me hace falta es una buena historia. &iquest;No tienes una?
    </p><p class="article-text">
        El tipo me clava una mirada perpleja, pero enseguida inclina la cabeza, dudoso, y me dice:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Una historia? &iquest;Eso es lo que quieres?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;As&iacute; es. Estoy dispuesto a pagarla a buen precio. &iquest;Tienes?
    </p><p class="article-text">
        Lo piensa un momento.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;F&iacute;jate que no &mdash;me dice&mdash;. Esas no te las manejo.
    </p><p class="article-text">
        Le doy las gracias, y estoy a punto de seguir mi camino, cuando el hombre me detiene.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo no &mdash;me dice&mdash;. Pero conozco a un vato.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;A poco? &mdash;le digo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ey... &Eacute;l s&iacute; tiene lo que andas buscando. Te puedo llevar con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; todo esto me suena como una estafa pero me siento temerario y no tengo nada que perder, as&iacute; que le digo &ldquo;ya vas, ll&eacute;vame&rdquo;. Nos encaminamos y lo sigo por los callejones obscuros de la colonia Calete, por callejuelas y t&uacute;neles hasta llegar a la Obrera, y mientras tanto el tipo va hablando por el celular con un compa suyo al que le da cita a un costado del farol en un callej&oacute;n aleda&ntilde;o a la avenida perif&eacute;rica por la cual caminamos en medio de una inmovilidad sepulcral.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegamos al punto de encuentro, hay un hombre de pelo rubio con chaqueta y pantalones de mezclilla recargado en un Oldsmobile convertible del 89. Fuma un cigarro, paciente, a un costado del &uacute;nico farol prendido de todo el callej&oacute;n. Parece gringo pero su acento es neutro, y es imposible determinar su origen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &mdash;Este es el brother del que te coment&eacute; &mdash;dice el amigo de la gabardina mientras le estrecho la mano al rubio, que me mira con sus ojos azules y penetrantes, y me dice sonriendo:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Matthews, mucho gusto. &iquest;Quieres ver la merca?
    </p><p class="article-text">
        Le digo que s&iacute; y rodeamos el Oldsmobile hasta el maletero. El tipo se pone el cigarro en la boca, mira alrededor para comprobar que nadie nos observa, y cuando abre el cofre, me quedo idiotizado por lo que veo.
    </p><p class="article-text">
        La cajuela del coche est&aacute; repleta de historias. Pulula y se estremece con la presencia de una fauna de criaturas de variadas texturas y tama&ntilde;os encerradas en ese espacio estrecho, que vibran y se deslizan de un extremo a otro del portaequipaje, emiten patrones de luz y melod&iacute;as et&eacute;reas; algunas vuelan tentativamente mientras otras se arrastran, viscosas, o dan brincos err&aacute;ticos de un lugar a otro como pulgas gigantescas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Puedes examinarlas, sin compromiso &mdash;me dice el rubio&mdash;. Cuidado, hay unas que parecen lentas, y como que no hacen nada, pero te pueden arrancar un dedo.
    </p><p class="article-text">
        Tomo una de ellas y la observo. Es transl&uacute;cida, se puede ver su estructura, la sublime configuraci&oacute;n de l&iacute;neas y espirales que le dan forma, la danza de colores y figuras entrelazadas de su cuerpo, y dentro de ella se puede discernir un diminuto coraz&oacute;n latiendo r&aacute;pidamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Est&aacute;n vivas &mdash;le digo al vendedor.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Claro que est&aacute;n vivas.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;De d&oacute;nde salen?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Oh, pues ya sabes, amigo... De varias partes. Mejor que ni preguntes. Esa que tienes ah&iacute; es un cuento de hadas, solo sirve para dormir a los ni&ntilde;os. Si quieres algo m&aacute;s serio, tengo un mito fundacional asirio, tiene cuatro mil quinientos a&ntilde;os. Aquella de ah&iacute; es una leyenda urbana... &iquest;Como qu&eacute; andabas buscando?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No pues... una novela, la verdad.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Uy &mdash;dice mientras se pone a escarbar en el maletero&mdash;, de esas tengo un chingo.
    </p><p class="article-text">
        Empieza a sacar diferentes historias y me las va pasando para que las examine.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Esta es una novela de existencialismo policiaco... Esa de ah&iacute; es una novela rosa sobre saqueadores de tumbas, y por all&aacute; est&aacute;n los &lsquo;thrillers&rsquo; psicod&eacute;licos...
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&Oacute;rale...
    </p><p class="article-text">
        El hombre sonr&iacute;e.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;T&uacute; nom&aacute;s dime, chavo. &iquest;Qu&eacute; quieres escribir? &iquest;Qu&eacute; te late? Borges, Carver, Bola&ntilde;o... De seguro te gusta Bola&ntilde;o. A todos los chilangos les gusta Bola&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Pues... S&iacute; me late, c&oacute;mo no.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Pus c&oacute;mo no &mdash;me dice&mdash;, si era cliente, el muchacho.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Pero pues, mi mero mole es Rulfo... &mdash;le digo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Rulfo? No se diga m&aacute;s. Tengo algo perfecto para ti.
    </p><p class="article-text">
        Me pasa una historia.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Esta tambi&eacute;n es hija de Pedro P&aacute;ramo. Es sobre un yonqui que llega a un pueblo fantasma para morirse, es justo lo que est&aacute;s buscando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;De veras?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Pero por supuesto. Pru&eacute;batela&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;me dice, y lo hago; me la pruebo&mdash;. Mira nom&aacute;s, qu&eacute; chulada. N&rsquo;ombre, te va de perlas...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;T&uacute; crees?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Estoy seguro.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Est&aacute; bien &mdash;le digo&mdash;, me la llevo. &iquest;Cu&aacute;nto es?
    </p><p class="article-text">
        El vendedor intercambia una mirada con el tipo de la gabardina, que no ha hecho m&aacute;s que ver la escena sonriendo como ni&ntilde;o chiquito, pero ahora se pone serio otra vez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ambos me observan y el rubio me dice:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ah&iacute; te va, mi buen: me tienes que dar un poquito de tu alma.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Un poquito? &mdash;le pregunto&mdash;&ndash;, &iquest;pos qu&eacute; tanto?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Un cachito, nom&aacute;s &mdash;me dice sin perder la sonrisa&mdash;, menos de la mitad, ni siquiera un tercio. Es m&aacute;s, menos de la d&eacute;cima parte. Pero ese pedacito me lo quedo yo.
    </p><p class="article-text">
        Lo pens&eacute;. A m&iacute; esto me sonaba como a que ya me lo hab&iacute;an contado antes.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Mira, carnal &mdash;le digo&mdash;, yo no creo en eso del alma, as&iacute; que no hay ning&uacute;n problema. Si quieres te la doy entera. Deja nom&aacute;s te lo pregunto de otra forma: si te doy toda mi alma, entera, &iquest;pa&rsquo; cu&aacute;ntas historias me alcanza?
    </p><p class="article-text">
        El tipo me recorre con la mirada, y luego echa un vistazo dentro del maletero inclinando la cabeza y entrecerrando los ojos, estimando costos y valores.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No, pues... para unas cuantas&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;me dice.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ya est&aacute;s &mdash;le contesto&mdash;, dame todas pa&rsquo; las que me alcance.
    </p><p class="article-text">
        Sus ojos azules y el&eacute;ctricos brillan con satisfacci&oacute;n y se dirige a la puerta trasera del coche. La abre, saca una maleta de cuero vac&iacute;a que pone en el suelo frente a m&iacute;, y me da chance de retacar la mochila y llevarme todas las historias que me quepan ah&iacute; dentro.
    </p><p class="article-text">
        No, pues me di gusto. Llen&eacute; el malet&iacute;n hasta reventar. Se me hizo raro que este tipo, a primera vista tan trucha, nom&aacute;s fuera un pobre hippie quedado de esos que creen en el alma, los ovnis y el chupacabras, y que me iba a dejar vaciarle las historias del maletero sin pedirme ni un solo centavo a cambio por ellas, pero al final nom&aacute;s le estrech&eacute; la mano y me alej&eacute; de ah&iacute;, bien contento. El rubio se qued&oacute; con el cuate de la gabardina, y se ve&iacute;an los dos bien contentos, tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Viaj&eacute; de vuelta a la Ciudad con mis historias. Estuvo regalado contrabandearlas. Ya en el aeropuerto un polic&iacute;a vio el movimiento en la bolsa y me detuvo, de seguro pens&oacute; que estaba traficando tortugas, o peque&ntilde;os marsupiales en v&iacute;as de extinci&oacute;n. Me pidi&oacute; que abriera la maleta, pero cuando las vio no supo ni lo que eran.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Y estas? &mdash;me dice.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Son historias, oficial.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Trae bastantes, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Son inofensivas, jefe. &iquest;Quiere una? &mdash;le digo&mdash;. Ag&aacute;rrela, de veras. Se la da a su mujer.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No, no no... C&oacute;mo cree...
    </p><p class="article-text">
        Nom&aacute;s examinaba las historias y me miraba todo desconfiado el poli, como si me estuviera yo burlando de &eacute;l, pero por fin tuvo que darse por vencido y admitir su perplejidad.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&Aacute;ndele, pues. P&aacute;sele, joven.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue. Poco despu&eacute;s publiqu&eacute; una novela, y a&uacute;n tengo varias viviendo en el refri. Se escriben solas; yo a&uacute;n no he podido poner una palabra sobre el papel desde ese d&iacute;a. Hace a&ntilde;os que no me enamoro, ya no siento la brisa en el rostro y hasta las flores han perdido su olor, pero intento convencerme de que solo son mis alergias cr&oacute;nicas, y malestar existencial. &iquest;Qui&eacute;n habr&iacute;a pensado que se necesita un alma para todo eso? &iquest;C&oacute;mo iba yo a saber que de eso est&aacute;n hechos los cuentos? Ahora mismo deben de estarla despedazando en alg&uacute;n chatarrero perdido en lo m&aacute;s profundo del desierto, convirti&eacute;ndola en encabezados de peri&oacute;dico y c&aacute;psulas jugosas para los noticieros, en sue&ntilde;os pl&aacute;cidos para pol&iacute;ticos y empresarios, y en relatos que les pueden vender a gur&uacute;s, cineastas, taxistas y dem&aacute;s charlatanes a precios de mayoreo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ay, Tijuana. All&aacute; dej&eacute; mi alma. A veces pienso en volver y buscarla. Quiz&aacute;s encontrar&iacute;a fragmentos regados por las calles, tirados en callejones o arrastr&aacute;ndose hambrientos y agonizantes por las banquetas. All&aacute; se ve de todo, se encuentra de todo, sin duda. Sobre todo historias, y las almas perdidas de escritores ingenuos, como lo fui yo esa vez. Si alguien la ve, le ruego la traiga de vuelta. Estoy dispuesto a pagar un buen precio por ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mateo García Elizondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trafico-almas_129_8590823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Jan 2022 21:11:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tráfico de almas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alondra de la Parra: directora de orquesta y promotora de la música latina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/alondra-parra-directora-orquesta-promotora-musica-latina_129_8590714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6eb3390a-023f-43f6-a41a-960cf48d41d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alondra de la Parra: directora de orquesta y promotora de la música latina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con una prolífica carrera como directora invitada en orquestas de todo el mundo, esta mexicana ha destacado además como promotora del repertorio de concierto latinoamericano y en el impulso a músicos jóvenes</p><p class="subtitle">Este artículo pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico' de elDiario.es. Hazte socia o socio y te enviamos a casa nuestras revistas trimestrales</p></div><p class="article-text">
        Promotora en el &aacute;mbito internacional del repertorio sinf&oacute;nico de compositores latinoamericanos a la escala de obras de los grandes maestros europeos. Impulsora del desarrollo de m&uacute;sicos j&oacute;venes para llevarlos a niveles art&iacute;sticos y profesionales relevantes. Protagonista de una intensa labor en las salas de conciertos del mundo, al frente de importantes orquestas y ante p&uacute;blicos diversos. Alondra de la Parra (<a href="https://twitter.com/alondradlp?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@alondradlp</a> en Twitter), a sus 40 a&ntilde;os se ha colocado en una posici&oacute;n singular en el &aacute;mbito de la m&uacute;sica de concierto que, aunque tiene destacadas exponentes femeninas, est&aacute; a&uacute;n dominada por directores varones, y en el que la preferencia por el repertorio sinf&oacute;nico producido en Europa, sobre todo el del Clasicismo y el Romanticismo, desplaza de los programas obras de compositores de otras latitudes como las de Am&eacute;rica Latina, que tienen una magnitud art&iacute;stica que merece mayor conocimiento y difusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, De la Parra present&oacute; en Estados Unidos, ante el p&uacute;blico del Jones Hall, sede de la Orquesta Sinf&oacute;nica de Houston, en un concierto especial para celebrar la independencia de M&eacute;xico, en 2009 un programa con obras de compositores latinoamericanos: los mexicanos Carlos Ch&aacute;vez, Silvestre Revueltas y Arturo M&aacute;rquez, el espa&ntilde;ol Joaqu&iacute;n Rodrigo y el argentino<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/la-violinista-leticia-moreno-y-su-vision-de-piazzola_1_6422456.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Astor Piazzolla</a>. Y ella no dud&oacute; (lo atestigu&oacute; quien esto escribe) en describir acertadamente 'Sensemay&aacute;', de Revueltas, como un poema sinf&oacute;nico may&uacute;sculo en el repertorio internacional.
    </p><p class="article-text">
        Obras de Revueltas y de otros compositores mexicanos han sido tocadas en escenarios internacionales por orquestas dirigidas por De la Parra, y ella se ha convertido en una singular campeona del repertorio sinf&oacute;nico mexicano. Apenas en mayo pasado, la directora se present&oacute; en Madrid al frente de una Orquesta Nacional de Espa&ntilde;a que comienza a regresar a la actividad tras la pausa impuesta por la pandemia de COVID-19 y dirigi&oacute; entre otras obras el muy emotivo 'Homenaje a Federico Garc&iacute;a Lorca', de Revueltas, con el que de acuerdo a reportes de prensa logr&oacute; cautivar al p&uacute;blico por la hondura de esa obra &ndash;que se duele por la muerte del poeta granadino&ndash; y por la emotiva manera en la que De la Parra dirigi&oacute; una pieza que es dif&iacute;cil t&eacute;cnicamente y poderosamente expresiva.
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                Alondra de la Parra.                            </span>
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        Esos valores han caracterizado a esta directora de orquesta a lo largo de toda su carrera: una b&uacute;squeda de la excelencia interpretativa que, a la vez, mueva y conmueva a las audiencias. Cuando Alondra de la Parra comenz&oacute; lo que fue una dif&iacute;cil titularidad de la Orquesta Sinf&oacute;nica de Jalisco, en Guadalajara, M&eacute;xico, ella le dijo al concertino (primer viol&iacute;n principal), seg&uacute;n se coment&oacute; en su momento en la prensa local: &ldquo;No voy a bajar mi nivel. Ustedes tienen que subir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un impulso que la ha seguido desde los inicios de su carrera. La directora naci&oacute; en Nueva York y su familia (de origen mexicano) se reubic&oacute; en la Ciudad de M&eacute;xico cuando ella era ni&ntilde;a. Su formaci&oacute;n musical comenz&oacute; en la capital mexicana y a los 19 a&ntilde;os volvi&oacute; a Nueva York para estudiar en la Manhattan School of Music, donde se gradu&oacute; en piano y realiz&oacute; tambi&eacute;n estudios de direcci&oacute;n de orquesta. En 2008 obtuvo el grado de m&aacute;ster en direcci&oacute;n orquestal, teniendo como mentores a figuras de gran calibre como Kurt Masur, Charles Dutoit, Marin Alsop y sobre todo Kenneth Kiesler, destacado profesor de direcci&oacute;n orquestal y fundador del Retiro para Directores en Medomak (Maine, Estados Unidos) en el que De la Parra particip&oacute; primero como alumna y luego como profesora, incluso estableciendo una beca, en colaboraci&oacute;n con la empresa Montblanc, para j&oacute;venes directores de orquesta mexicanos.
    </p><p class="article-text">
        Antes, cuando ten&iacute;a 23 a&ntilde;os, fund&oacute; en Nueva York la Orquesta Filarm&oacute;nica de las Am&eacute;ricas, una agrupaci&oacute;n juvenil especialmente pensada para dar proyecci&oacute;n a m&uacute;sicos j&oacute;venes y promover el repertorio sinf&oacute;nico latinoamericano. Con esa orquesta, un proyecto muy personal, logr&oacute; sus primeros grandes &eacute;xitos y obtuvo reconocimiento internacional. Y al dirigir esa orquesta, tambi&eacute;n dedic&oacute; una parte significativa de su esfuerzo a conseguir apoyo financiero para su proyecto y, en paralelo, a organizar programas educativos y comunitarios para llevar la m&uacute;sica a ni&ntilde;os de escuelas p&uacute;blicas y a audiencias que no necesariamente tienen acceso a la m&uacute;sica de concierto.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la Orquesta Filarm&oacute;nica de las Am&eacute;ricas debi&oacute; suspender actividades en 2011, fue un proyecto que marc&oacute; notablemente la carrera de De la Parra y le granje&oacute;, adem&aacute;s de conciertos y giras, dos grabaciones importantes: 'Mi alma mexicana', un disco especialmente producido para celebrar los 200 a&ntilde;os de la independencia de M&eacute;xico que incluy&oacute; obras sinf&oacute;nicas de compositores mexicanos nacidos en los siglos XIX y XX; y 'Travieso carmes&iacute;', de canciones populares mexicanas acompa&ntilde;adas de orquesta, en el que colaboraron las cantantes Ely Guerra, Natalia Lafourcade y Denisse Guti&eacute;rrez 'lo Blondo'.
    </p><p class="article-text">
        Alondra de la Parra es una de las figuras m&aacute;s destacadas de M&eacute;xico en la escena de la direcci&oacute;n orquestal. Lo es a nivel nacional, pues ha dirigido muchas de las m&aacute;s importantes orquestas mexicanas y a nivel internacional ha sido directora invitada en orquestas de Europa, Am&eacute;rica Latina, Estados Unidos y Asia.
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello debe completarse con su posici&oacute;n como directora musical de la Orquesta Sinf&oacute;nica de Queensland, Australia, que ejerci&oacute; entre 2017 y 2019, el m&aacute;s reciente de los puestos titulares que ha tenido (adem&aacute;s de su titularidad de la Filarm&oacute;nica de las Am&eacute;ricas y de la Sinf&oacute;nica de Jalisco). Y es justo en el campo de la titularidad de una orquesta donde, podr&iacute;a decirse, De la Parra tiene a&uacute;n el reto de regresar al frente de una orquesta mayor a nivel internacional. Ser directora invitada ciertamente es prueba de su talento y del inter&eacute;s que por su trabajo tienen orquestas de todo el mundo, pero ser directora musical de una orquesta es un reto mayor que, adem&aacute;s, prueba y fortalece los talentos y la estatura de quienes lo ejercen.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;xico ha sido prol&iacute;fico en el sector de talentosos directores de orquesta, y varios de esos destacados m&uacute;sicos asumieron posiciones en orquestas de otros pa&iacute;ses. Carlos Ch&aacute;vez, por ejemplo, dirigi&oacute; con frecuencia en Estados Unidos y lleg&oacute; a ser considerado para la titularidad de la Filarm&oacute;nica de Nueva York en 1936. M&aacute;s recientemente, varios mexicanos han sido titulares de orquestas fuera del pa&iacute;s, con notable &eacute;xito: por ejemplo, Jorge Mester (Orquesta de Louisville y Sinf&oacute;nica de Pasadena), Eduardo Mata (Sinf&oacute;nica de Dallas), Enrique Diemecke (Sinf&oacute;nica de Long Beach) o Carlos Miguel Prieto (Filarm&oacute;nica de Louisiana). Alondra de la Parra, con su posici&oacute;n en la Sinf&oacute;nica de Queensland, continu&oacute; esa tradici&oacute;n y, es de esperar, el futuro le deparar&aacute; no solo una reanudaci&oacute;n de sus apariciones como directora invitada alrededor del mundo, sino una posici&oacute;n titular mayor en la que pueda proyectar y consolidar el talento y la experiencia que ha acumulado a lo largo de su carrera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la Parra est&aacute; de vuelta a los escenarios, luego de su concierto con la Orquesta Nacional de Espa&ntilde;a, y despu&eacute;s de la pausa impuesta por la pandemia; pero incluso en 2020, durante algunos de los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles por la COVID-19, se mantuvo activa e innovadora: en colaboraci&oacute;n con la televisora alemana Deutsche Welle, convoc&oacute; a la Orquesta Imposible, un proyecto en el que m&uacute;sicos de 14 pa&iacute;ses diferentes pero conectados v&iacute;a internet interpretaron el 'Danz&oacute;n n&ordm; 2' del mexicano Arturo M&aacute;rquez, una de las piezas preferidas de la directora.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ofrecer un necesario alimento musical para el alma, la Orquesta Imposible ha recaudado cientos de miles de d&oacute;lares destinados a fundaciones que trabajan en apoyo de mujeres y ni&ntilde;os de M&eacute;xico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús del Toro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/alondra-parra-directora-orquesta-promotora-musica-latina_129_8590714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Jan 2022 21:20:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alondra de la Parra: directora de orquesta y promotora de la música latina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,México,Artistas,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Algo así como la libertad de expresión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/libertad-expresion_129_8590467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b45ea0d-ab9c-4703-b5fa-82c054e7fb59_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Algo así como la libertad de expresión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy, a las agresiones del crimen y del poder político organizados hay que sumar las violencias en redes sociales y la diatriba antimediática que nos receta el presidente como mantra de exfoliación para rascar de la epidermis nacional los "pasados neoliberales"</p><p class="subtitle">Este artículo pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico' de elDiario.es. Hazte socia o socio y te enviamos a casa nuestras revistas trimestrales</p></div><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s sabemos de lo que somos es que aqu&iacute; se asesina al que escribe o habla. O se asesina al que piensa diferente, al que dice lo que quiso, al que dijo lo que alguien no quer&iacute;a que se dijera. O a quien estuvo en el lugar equivocado y en el momento equivocado. Porque este &uacute;ltimo pretexto oficialista, trampa que disfraza de &ldquo;crimen com&uacute;n&rdquo; al asesinato del periodista o la periodista, no deja de ser recurso de titulares vendidos o vencidos.
    </p><p class="article-text">
        Les escribo desde la Ciudad de M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Una tarde de lluvia y desde el privilegio de poder hacer lo que hago. Esa es la paradoja mexicana: unos hablan, mucho; a otros los callan, mucho.
    </p><p class="article-text">
        Pens&eacute; en hacer un texto distante, desde la mesura cr&iacute;tica que antepone el an&aacute;lisis al sentimiento, con datos para documentar la agresi&oacute;n al periodismo en mi pa&iacute;s. Porque es cierto que llevamos a&ntilde;os de estar en el poco honroso 'top five' de las naciones en que m&aacute;s se mutila al periodismo a golpe de balazos o hachazos o bombazos o silenciamientos forzados. M&eacute;xico, el lugar en que a alguien como Javier Valdez lo arrodillaron para el tiro de desgracia; en que a Miroslava Breach la acribillaron en una Chihuahua indefinida; en que reporteros y fot&oacute;grafos y cronistas y editores y aprendices del oficio son silenciados porque un arma pudo m&aacute;s o porque un ego herido pudo menos. Pens&eacute; en hacer un texto distante, solo que no estoy para distancias.
    </p><p class="article-text">
        Tengo la sensaci&oacute;n de que de todo eso que enumero hemos hablado mucho y luego pasa poco. A pocos en el mundo les importa que el periodismo en M&eacute;xico viva entre frentes. Ser&aacute; que les quedamos lejos o que todo esto no es lo suficientemente ex&oacute;tico para merecer una mirada emp&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        No lo s&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Les escribo desde M&eacute;xico, en una tarde lluviosa.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, las agresiones f&iacute;sicas contra periodistas y medios en buena parte del pa&iacute;s son recurrentes, sangrientas y dolidas en el centro de una m&eacute;dula inexistencial. Pero a la vez vivimos momentos del mejor periodismo de investigaci&oacute;n del que tenga memoria: exgobernadores encarcelados, tramas evidenciadas, corrupciones exhibidas. Y, al mismo tiempo, voces de mujeres que denuncian la violencia machista desde redes enardecidas que quieren silenciar para alimentar las certezas. Redes contra redes, hombre contra mujer. Todo, tanto.
    </p><p class="article-text">
        A M&eacute;xico no se le entiende en un p&aacute;rrafo y a su asediada libertad de expresi&oacute;n no se la defiende en un solo prop&oacute;sito. Es importante ponerle contexto al agravio.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, a las agresiones del crimen y del poder pol&iacute;tico organizados hay que sumar las violencias en redes sociales que, cual marabunta, buscan imponer silencios a golpe de mayor&iacute;as articuladas; y hay que sumar la diatriba antimedi&aacute;tica que, desde Palacio Nacional, a diario nos receta el presidente como mantra de exfoliaci&oacute;n para rascar de la epidermis nacional los &ldquo;pasados neoliberales&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es la libertad de expresi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s como el m&iacute;o, &iquest;ser&aacute; un id&iacute;lico espacio de construcci&oacute;n de identidades, de formaci&oacute;n de comunidades, de debates ilustrados? Pues no. Porque es, a la vez, un gran territorio de redefinici&oacute;n de ciudadan&iacute;a, de negociaci&oacute;n de las violencias y de reingenier&iacute;a de equilibrios. La voz presidencial desde la diaria conferencia matutina en Palacio Nacional, la guerra armada entre quienes silencian a golpe de metralla, la espiral de silencio a ritmo de imposiciones digitales. Pero tambi&eacute;n la libertad de escribir desde este escritorio y en esta bonita tarde capitalina.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es la libertad de expresi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        No lo s&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez M&eacute;xico sea ese gran laboratorio de reinvenciones al que el mundo necesita voltear a ver.
    </p><p class="article-text">
        Porque casi todo nos ha salido mal, pero aqu&iacute; seguimos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Warkentin]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/libertad-expresion_129_8590467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Jan 2022 21:20:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Algo así como la libertad de expresión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,Libertad de expresión,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desaparecidos: el lugar equivocado en un momento equivocado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/desaparecidos-lugar-equivocado-momento-equivocado_130_8590417.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c4b9812-41eb-44fa-8bb5-b9210dd11a08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desaparecidos: el lugar equivocado en un momento equivocado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada día, 19 mexicanos se esfuman sin dejar rastro. Sus familiares, ante la inacción del Gobierno, lo dejan todo para consagrarse a su búsqueda</p><p class="subtitle">Este reportaje pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico' de elDiario.es. Hazte socia o socio y te enviamos a casa nuestras revistas trimestrales</p></div><p class="article-text">
        En abril de 2016, en el Distrito Federal se realiz&oacute; un taller que podr&iacute;a catalogarse de surrealista si no fuera porque en M&eacute;xico, desde hace unos a&ntilde;os, la anormalidad pas&oacute; a ser lo cotidiano. Los asistentes se identificaban a s&iacute; mismos como miembros de un gremio com&uacute;n llamado &ldquo;los buscadores&rdquo;. Eran principalmente madres y padres de familia llegados de distintos puntos del pa&iacute;s para compartir sus t&eacute;cnicas de rastreo de fosas clandestinas y exhumaci&oacute;n de cad&aacute;veres, y para aprender nuevas destrezas con el objetivo de buscar a sus hijos, hijas u otros familiares desaparecidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la ronda inicial de presentaci&oacute;n cada participante mencionaba, no sin voz entrecortada, su nombre, de qu&eacute; lugar hab&iacute;a acudido, a qu&eacute; persona buscaba y su temporalidad en ese oficio. As&iacute;, un hombre norte&ntilde;o present&oacute; en un PowerPoint sus m&eacute;todos; uno de estos, del que se jact&oacute; m&aacute;s, era su &lsquo;expertise&rsquo; en sacar informaci&oacute;n a los cuidadores de chivos que saben d&oacute;nde hay tambos donde pudieran ser &ldquo;cocinadas&rdquo; personas. Otro, de Guerrero, mostr&oacute; una varilla de metal que entierra en los abultamientos de la tierra y que olfatea al sacarla para ver si tiene el inconfundible olor a muerte, se&ntilde;al de que encontr&oacute; un cad&aacute;ver. Una mujer de Coahuila cont&oacute; que utiliza drones para acceder a terrenos peligrosos, enti&eacute;ndase espacios controlados por narcos. Otra mujer de Veracruz, a quien el llanto no le permit&iacute;a hablar, confes&oacute; que era novata: su hija acababa de ser desaparecida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante toda esa semana, estas personas que dedican sus vidas a encontrar a sus desaparecidos, que pierden su salud y gastan sus ahorros en ello, lloraron a la par que intercambiaban saberes y escuchaban a antrop&oacute;logas forenses, abogados y doctoras que les ense&ntilde;aban de anatom&iacute;a, leyes para no cometer delitos al exhumar tumbas y los procedimientos cient&iacute;ficos para cavar esos entierros irregulares de los que se ha plagado M&eacute;xico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El encuentro termin&oacute; con un viaje al coste&ntilde;o Estado de Veracruz, famoso por su carnaval, su puerto y sus cafetales, donde los asistentes pasaron de la teor&iacute;a a la pr&aacute;ctica. Ten&iacute;an que buscar restos humanos. Y esa semana &ndash;por supuesto y por desgracia&ndash; encontraron cuerpos. El momento en que un sacerdote bendijo los picos, varillas, palas y sogas dio por inaugurada la Primera Brigada Nacional de B&uacute;squeda, brigada que desde entonces se repite varias veces al a&ntilde;o con distintos recorridos.
    </p><h3 class="article-text">Las madres nunca se rinden</h3><p class="article-text">
        Esto ocurre en el M&eacute;xico maltrecho a partir de la estrategia de seguridad militarizada, la llamada &ldquo;guerra contra las drogas&rdquo;, declarada por el presidente Felipe Calder&oacute;n en 2006, y que nunca acab&oacute; con la droga pero logr&oacute; cientos de miles de asesinatos y que se popularizaran palabras como &ldquo;levant&oacute;n&rdquo;, que en la jerga narca significa subir a alguien a la fuerza a un veh&iacute;culo y no regresarlo. Como respuesta natural a las desapariciones a la fuerza surgieron los buscadores, personas que se dicen muertas en vida, y que dejan todo para dedicarse a buscar a los familiares que les arrebataron, que exigen de todas las formas posibles justicia y verdad a las autoridades; recorren laberintos burocr&aacute;ticos, morgues, c&aacute;rceles, hospitales y escondrijos de indigentes; gastan en videntes, extorsionadores y polic&iacute;as corruptos que prometen dar pistas; entran a campamentos de sicarios o a los campos de trabajo forzado para buscar a los suyos entre los esclavizados, o caminan a cerro abierto con palas, listos para cavar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El oficio generalmente se conjuga en femenino porque es especialmente practicado por madres. No existe un censo de cu&aacute;ntas son. Constantemente, estas madres buscadoras se agrupan unas con otras y crean colectivos con nombres que evocan su misi&oacute;n: Rastreadoras, Sabuesos, Guerreras, Fuerzas Unidas, Solecitos, Cascabeles, Madres Coraje, Colibr&iacute;s, Enlaces, Alondras, Amores y un sinf&iacute;n de variantes.
    </p><p class="article-text">
        Dedicarse a buscar como &uacute;nico oficio, como destino, como identidad... es un indicador de lo masivas y sistem&aacute;ticas que son las desapariciones de personas en M&eacute;xico (88.596 personas seg&uacute;n el registro &ndash;siempre en aumento&ndash; del d&iacute;a de hoy). El surgimiento de estos colectivos es directamente proporcional a la falta de respuesta institucional ante este delito de lesa humanidad. En un pa&iacute;s donde la impunidad pareciera ser pol&iacute;tica de Estado.
    </p><p class="article-text">
        El desbordado fen&oacute;meno ha dado lugar a cursos, talleres y escuelas para ense&ntilde;ar a buscar. Las familias toman clases de gen&eacute;tica, derecho, nuevas tecnolog&iacute;as. A cada rato se presentan gu&iacute;as para b&uacute;squedas, y han surgido pel&iacute;culas, muestras en museos, obras de teatro y arte que aborda el fen&oacute;meno. Se han creado leyes, mecanismos extraordinarios, protocolos, comisiones nacionales y estatales de b&uacute;squeda, comisiones presidenciales, registros p&uacute;blicos, sin que nada detenga esa pr&aacute;ctica de llevarse a la gente. Los hallazgos de entierros ilegales son tan cotidianos que hace tiempo dejaron de ser noticia. En 2013 la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM) tuvo que inaugurar la carrera de Ciencias Forenses para responder a la demanda de equipos de antropolog&iacute;a forense (porque los mexicanos y los de Per&uacute;, Argentina, Guatemala, Alemania y Estados Unidos no&nbsp; dan abasto). En la campa&ntilde;a electoral pasada, una candidata regal&oacute; a unas madres palas para excavar &ndash;el hecho fue criticado, pero las beneficiarias lo agradecieron&ndash;; luego, un candidato a gobernador, ex secretario de Seguridad P&uacute;blica, regal&oacute; una camioneta a otras buscadoras para ayudarlas en sus labores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no toda persona desaparecida est&aacute; muerta: en extra&ntilde;as ocasiones, alguno escapa de la casa de seguridad donde estuvo secuestrado o de los cultivos de droga donde era forzado a trabajar, o regresa de lugares y situaciones de los que nunca habla.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la alfombra del M&eacute;xico lindo y querido se ha tratado de esconder a este otro M&eacute;xico dolorido, lleno de personas que buscan a sus seres queridos entre los vivos y los muertos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las desapariciones han dado lugar a toda suerte de relatos s&oacute;rdidos, todos ellos verdaderos. Est&aacute; la historia del tr&aacute;iler abandonado en la zona metropolitana de Guadalajara, del que sal&iacute;an olores nauseabundos, y en el que, cuando las autoridades lo abrieron por presi&oacute;n de los vecinos, encontraron 273 cuerpos en descomposici&oacute;n en bolsas negras de basura. La Fiscal&iacute;a admiti&oacute; que no era cosa de narcos, que era una morgue itinerante donde hab&iacute;an guardado los cad&aacute;veres no identificados que saturaban el anfiteatro, y que no era&nbsp; la &uacute;nica que exist&iacute;a: una caja similar almacenaba otros 49 cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; la historia de las carreteras donde desaparecen personas que se acercan a Estados Unidos, y tambi&eacute;n la de los autobuses que llegan a las estaciones fronterizas solo con maletas y sin pasajeros que las reclamen. Ocurri&oacute; durante varios meses en Tamaulipas, donde todos los pasajeros varones eran retenidos por&nbsp; el c&aacute;rtel de los Zetas en un mismo pueblo, escoltados por polic&iacute;as municipales; el mismo sitio donde meses despu&eacute;s aparecieron 47 fosas con m&aacute;s de 200 cad&aacute;veres. Est&aacute; la historia de aquella c&aacute;rcel en el norte&ntilde;o Estado de Coahuila, que era controlada por los presos y se convirti&oacute; en escondrijo inigualable para desaparecer a enemigos en tambos con &aacute;cido. Ese mismo a&ntilde;o, en otro pueblo, fueron desaparecidos 300 habitantes por la traici&oacute;n de un narco a otro que decidi&oacute; exterminar a todas las personas que llevaban sus apellidos (pr&oacute;ximamente veremos la historia en Netflix).
    </p><h3 class="article-text">39.000 restos sin identificar</h3><p class="article-text">
        Los relatos extraordinarios tambi&eacute;n abarcan a aquellos que buscan. Como la historia de las norte&ntilde;as Madres Coraje, encabezadas por la maestra jubilada Letty Hidalgo, quien al buscar a su hijo de 18 a&ntilde;os aprendi&oacute; a exigir expedientes a las autoridades, a hacerles un an&aacute;lisis estrat&eacute;gico de criminalidad, a entrevistar a capos en las c&aacute;rceles, a establecer alianzas para construir su propio banco gen&eacute;tico o a utilizar drones, programas en 3D, informaci&oacute;n satelital, perros olfateadores y detectores de metales para poder buscar bajo la tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n padres incre&iacute;bles como Fernando Ocegueda, que, en la b&uacute;squeda de su hijo en Tijuana, fue pionero en el hallazgo de centros de exterminio. Una tarde, Ocegueda me mand&oacute; un mensaje a prop&oacute;sito de una de las b&uacute;squedas en que se encontraba.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntos cuerpos encontraron?&rdquo;, le pregunt&eacute;, ingenua.
    </p><p class="article-text">
        Abr&iacute; la fotograf&iacute;a que mand&oacute; a mi celular. No entend&iacute;. Vi una taza, y en el fondo residuos de caf&eacute;. Ampli&eacute; la foto: no era caf&eacute;. Eran remanentes humanos del tama&ntilde;o de lo que queda cuando nos cortamos las u&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No eran cuerpos. Son fragmentos&rdquo;, respondi&oacute;. Su especialidad ha sido rastrear en los terrenos donde trabaj&oacute; Santiago Meza L&oacute;pez, conocido como &lsquo;el Pozolero&rsquo;, un hombre que sali&oacute; en televisi&oacute;n confesando que hab&iacute;a disuelto 300 cad&aacute;veres.
    </p><p class="article-text">
        Desde la llamada guerra sucia de los a&ntilde;os 60 y 70, la detenci&oacute;n-desaparici&oacute;n de personas era un castigo a aquellos que incomodaban al PRI (Partido Revolucionario Institucional), el partido en el poder; en aquella &eacute;poca se contabilizan entre 500 y 1.500 desapariciones; pero la mayor&iacute;a de las ausencias forzadas ocurrieron a partir de la militarizaci&oacute;n del presidente Felipe Calder&oacute;n. Los perpetradores son agentes estatales o miembros de los grupos criminales, quienes muchas veces trabajan juntos. 
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                    alt="Mónica Ramírez, la hija de  Adela Alvarado, desapareció  camino de la universidad  en 2004, en Ecatepec,  uno de los lugares con  más feminicidios y  desapariciones del país"
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                Mónica Ramírez, la hija de  Adela Alvarado, desapareció  camino de la universidad  en 2004, en Ecatepec,  uno de los lugares con  más feminicidios y  desapariciones del país                            </span>
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        Quien es desaparecido enfrenta el estigma oficial de &ldquo;en algo andaba&rdquo; para que esto le ocurriera; o la culpa porque &ldquo;estuvo en el lugar equivocado en el momento equivocado&rdquo;. Aunque todo M&eacute;xico es un lugar equivocado, la desaparici&oacute;n se mueve de sitio y, seg&uacute;n la ubicaci&oacute;n, var&iacute;a en intensidad. El diario &lsquo;El Universal&rsquo; lleg&oacute; a contar un promedio nacional de 19 personas desaparecidas por d&iacute;a. Un grupo de periodistas llegamos a registrar 2.000 fosas clandestinas encontradas entre los a&ntilde;os 2006 y 2018, cuenta que ya super&oacute; los 3.000, y descubrimos que el Estado tiene en su poder al menos 39.000 restos humanos que no ha identificado y que pudo haber enterrado en fosas comunes, incinerado, donado a escuelas de medicina, dejado como pr&eacute;stamo en funerarias o escondido en fosas clandestinas. La pol&iacute;tica de Estado es la impunidad, como se refleja en las rid&iacute;culas 35 sentencias judiciales dictadas por ese delito.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas familias, el D&iacute;a de Muertos, en el que los mexicanos invitamos a comer y a beber a nuestros difuntos que esa noche pasan a visitarnos, no es celebrado. Los duelos se encuentran suspendidos hasta llegar a saber si el familiar vive o muere. En este tr&aacute;gico mundo al rev&eacute;s, el 10 de mayo, d&iacute;a de las madres, en todo el pa&iacute;s se abren paso marchas de mujeres que gritan a coro: &ldquo;&iexcl;Hijo, escucha, tu madre est&aacute; en la lucha!&rdquo;; &ldquo;&iexcl;Las madres, buscando, tambi&eacute;n est&aacute;n luchando!&rdquo;; &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; les buscamos? &iexcl;Porque les amamos!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La indolencia con la que los distintos gobiernos gestionan este problema ha dado lugar a noticias crueles, indignantes, s&aacute;dicas, que muestran los niveles revictimizaci&oacute;n de quienes de por s&iacute; son v&iacute;ctimas. Una siempre supera a la otra. Como la de la madre que llor&oacute; al recibir a un hijo que el Gobierno inciner&oacute;, y result&oacute; que el suyo estaba vivo y ahora no sabe de qui&eacute;nes son las cenizas que enterr&oacute;. La madre que baj&oacute; a un pozo y fue sacando pedazo por pedazo el cuerpo de su muchacho, de quien guard&oacute; su cabeza en la sala de la casa porque las autoridades &ndash;indignadas por aquel desacato&ndash; no quisieron ir a recogerlo. La madre que lleva 10 a&ntilde;os exigiendo que le regresen el cuerpo de su hijo adolescente al que los forenses enviaron a una fosa com&uacute;n, pero no recuerdan d&oacute;nde. La madre que se hizo cocinera en un campamento de narcos para buscar al hijo que le reclutaron a la fuerza. La madre de un polic&iacute;a federal que &ndash;en cumplimiento de su &uacute;ltima voluntad&ndash; fue velada en la calle, frente a la oficina del secretario de Gobernaci&oacute;n, para que no se olvidara de regresar a su hijo a casa. Las madres acampando en huelga de hambre afuera de las dependencias de Gobierno esperando ser atendidas. La madre que al excavar un entierro ilegal se desmay&oacute; del dolor al reconocer en un esqueleto la ropa del hijo buscado. Las madres y los padres asesinados por buscar: como Sandra Luz, en Sinaloa, don Nepo, en Sonora, don Polo, en Durango, Javier, en Guanajuato, a la que se suman otros que mueren de impotencia o de tristeza.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Hitos de una b&uacute;squeda macabra</h3><p class="article-text">
        La historia de las desapariciones actuales cuenta con sus propias fechas clave. 2006 es el a&ntilde;o de la estrategia fallida antidrogas que dej&oacute; al pa&iacute;s sumido en un ba&ntilde;o de sangre. En el a&ntilde;o 2011 se hizo evidente que faltaban muchas personas a partir de que el poeta Javier Sicilia, que acababa de encontrar a su hijo asesinado, grit&oacute; un &ldquo;Estamos hasta la madre&rdquo; que se escuch&oacute; en todo el pa&iacute;s y convoc&oacute; a una caravana nacional a la que acompa&ntilde;aron los dolientes de todo M&eacute;xico y que, a medida que iba avanzando hacia el norte, con rumbo a Ciudad Ju&aacute;rez, en cada tramo sumaba a nuevas familias que llevaban consigo las fotograf&iacute;as de los seres queridos a los que buscaban.
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            <span class="title">
                El hijo de Diana Iris  García, Daniel Cantú, de  23 años, desapareció en  2007, en un tramo de  carretera en Coahuila.                             </span>
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        Gracias a esa caravana del dolor, vimos por primera vez y en cadena nacional a familias de personas desaparecidas sentadas junto al presidente, Felipe Calder&oacute;n. Una de ellas, do&ntilde;a Mari Herrera, buscaba en aquel momento a cuatro hijos; es la misma abuela que, con los hijos que le quedaron, cre&oacute; las brigadas nacionales de b&uacute;squeda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        2014 fue la fecha en que la tragedia se hizo visible al mundo entero, a partir de que 43 estudiantes normalistas fueron desaparecidos en la ciudad de Iguala, la noche del 26 de septiembre. Se trat&oacute; de un impresionante operativo en el que participaron narcos apoyados por polic&iacute;as de varios municipios, protegidos y apoyados por polic&iacute;as estatales y federales, y soldados. Todos ellos intentaban impedir que los estudiantes se marcharan a bordo de un autob&uacute;s en el que se hab&iacute;an montado y que, al parecer, ocultaba droga.
    </p><p class="article-text">
        La televisada b&uacute;squeda de fosas para ubicar a los 43 estudiantes, que a&uacute;n est&aacute;n siendo buscados, se convirti&oacute; en la se&ntilde;al de arranque para que colectivos de todo el pa&iacute;s se dieran cuenta de que el Gobierno no iba a buscar a sus familiares, y se lanzaran al monte a buscar entierros, acciones que derivaron en las mencionadas escuelas para buscadores.
    </p><p class="article-text">
        La geograf&iacute;a del dolor no ha dejado intactos los sitios tur&iacute;sticos. En Taxco, la coqueta ciudad colonial famosa por su linaje minero y sus joyas de plata, fueron encontradas minas pre&ntilde;adas con, al menos, 55 cuerpos. Ocultas por las fiestas, los Cabos, Canc&uacute;n o Acapulco son tambi&eacute;n lugares de negra memoria. Visto el pa&iacute;s con el filtro de este delito, se inauguran tambi&eacute;n nuevas rutinas. Si viajas por carreteras tienes que enviar tu ubicaci&oacute;n, cuidarte especialmente al parar en las gasolineras, mandar un mensaje si te detiene alguna autoridad para revisar tus papeles y evitar ir por ciertos caminos. En algunas carreteras, lo sabemos bien, desaparecen gente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, estrenado en el a&ntilde;o 2018, ha reconocido la crisis humanitaria &ndash;una secretaria de Estado lleg&oacute; a decir que &ldquo;M&eacute;xico es un cementerio, un pa&iacute;s de fosas&rdquo;&ndash;, hizo una declaratoria de crisis forense y estren&oacute; un mecanismo extraordinario de identificaci&oacute;n. Tambi&eacute;n cre&oacute; lineamientos y organismos para la b&uacute;squeda de los desaparecidos. Mientras esto se echa a andar, las y los buscadores siguen exigiendo que busquen a los suyos vivos, que se apresuren, que les den respuestas, que les regresen sus vidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcela Turati]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/desaparecidos-lugar-equivocado-momento-equivocado_130_8590417.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jan 2022 20:55:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desaparecidos: el lugar equivocado en un momento equivocado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desaparecidos,México,Secuestros,Narcos,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julia Carabias: guerrera conservacionista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/julia-carabias-guerrera-conservacionista_129_8590669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a402882d-5829-4036-acb0-3cadb9351e68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1101y1317.jpg" width="1200" height="675" alt="Julia Carabias: guerrera conservacionista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ecología es una causa difícil en un país lastrado por los intereses económicos. Mujer de acción (política, científica, activista), esta ambientalista lucha por preservar la diversidad biológica y cultural de México</p><p class="subtitle">Este artículo pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico' de elDiario.es. Hazte socia o socio y te enviamos a casa nuestras revistas trimestrales</p></div><p class="article-text">
        Julia Carabias Lillo (M&eacute;xico, 1954) es una de esas presencias imposibles de encapsular en uno o dos t&eacute;rminos. No es como una estrella de cine o una figura literaria o pol&iacute;tica, que se han convertido en personajes a los que les quedan etiquetas r&aacute;pidas. Tal vez esto se deba a que el espacio en el que Carabias se ha desarrollado suele tener poca presencia medi&aacute;tica. La ciencia y sus aplicaciones en la vida de las personas carecen del glamur, la est&eacute;tica o el esc&aacute;ndalo que enganchan audiencias y revientan canales de YouTube, que pasan de tel&eacute;fono en tel&eacute;fono por el chat o que se vuelven conversaci&oacute;n de sobremesa. Son demasiado reales para resultar apasionantes. Julia Carabias, sin embargo, ha logrado poner estos temas al frente de las discusiones en M&eacute;xico.&nbsp;
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        No lo ha hecho convirtiendo su materia de estudio en un espect&aacute;culo para las grandes masas ni se ha convertido tampoco en una santona con visiones que pregona las cat&aacute;strofes que est&aacute;n por venir. Cualquiera de estas alternativas parecer&iacute;a m&aacute;s viable en un pa&iacute;s como M&eacute;xico, tan refractario a tomar las riendas de su propio destino, devoto de santos esquivos y reacio a encontrar las soluciones a sus problemas en un suelo que es, en m&aacute;s de un sentido, megadiverso.
    </p><p class="article-text">
        Julia Carabias es bi&oacute;loga y conservacionista; ha sido secretaria de Estado y ha tenido otros cargos relevantes en instituciones que se dedican a la conservaci&oacute;n del ambiente. Fue acreedora al premio internacional Cosmos (galard&oacute;n cient&iacute;fico, dotado con algunos millones de d&oacute;lares que ella don&oacute; a investigaci&oacute;n y conservaci&oacute;n) y ha recibido, en M&eacute;xico, muy altos honores y reconocimientos. Forma parte del sistema de investigadores mexicano y del reputado Colegio Nacional &ndash;llamado &ldquo;la m&aacute;xima c&aacute;tedra de M&eacute;xico&rdquo;. A la vez, es una mujer de acci&oacute;n, que se desplaza con botas de le&ntilde;ador y pantalones tipo comando por la selva Lacandona; se enfrenta sin temor a la autoridad que le pongan enfrente y le se&ntilde;ala sus errores, y puede estar un d&iacute;a s&iacute; y otro tambi&eacute;n con los brazos sumidos en el fango, abrazando a un coat&iacute;, recogiendo basura del suelo h&uacute;medo o colectando especies vegetales.
    </p><p class="article-text">
        Es poco com&uacute;n en nuestro pa&iacute;s que una persona con las credenciales de Carabias se trepe a diario a una panga para surcar las aguas que la llevar&aacute;n de una estaci&oacute;n investigadora a la siguiente. Por regla, las figuras reputadas est&aacute;n en las grandes ciudades mexicanas, casi siempre en la capital, Ciudad de M&eacute;xico. Ver a una persona de su talla con un paliacate deteni&eacute;ndole la cabellera indomable para atravesar por entre ra&iacute;ces &ndash;con los pies hundidos en el barro y picoteada por insectos&ndash; es francamente notable: casi tanto como el trabajo de investigaci&oacute;n, gesti&oacute;n y divulgaci&oacute;n que ha desarrollado y que la ha puesto lo mismo en un espacio de reconocimiento asombrado que en el ojo del hurac&aacute;n. Resulta que la biolog&iacute;a que practica Julia Carabias es una asociada a la conservaci&oacute;n y que su &aacute;rea de estudio es una de las m&aacute;s pol&eacute;micas del pa&iacute;s, porque concentra no solo una riqueza natural sin parang&oacute;n en esta parte del continente, sino tambi&eacute;n una riqueza cultural milenaria y la ambici&oacute;n de grupos de inter&eacute;s sin escr&uacute;pulos.
    </p><p class="article-text">
        La selva Lacandona est&aacute; en la parte sur del pa&iacute;s, en Chiapas. Y &ndash;como todas las selvas del planeta&ndash; est&aacute; amenazada de muerte. Lo mismo en Borneo que en la Amazon&iacute;a, la complejidad selv&aacute;tica es un espacio enredado, necesario, al que la atenci&oacute;n ha llegado tarde y mal. No es suficiente decretar su protecci&oacute;n en el papel para que la conservaci&oacute;n de esos pulmones mundiales, recuperadores de agua y hogar de millones de especies, sobrevivan; es necesario tambi&eacute;n entender que en ellos o a su alrededor habitan personas que tienen tanto derecho como el que m&aacute;s a una vida digna y a las aspiraciones, por equivocadas que sean, de la vida moderna. Chiapas es un estado muy pobre, con una poblaci&oacute;n que vive con insuficiencia alimentaria y poqu&iacute;simos accesos a salud, vivienda y educaci&oacute;n. Del norte de la Rep&uacute;blica mexicana, de las tierras &aacute;ridas y tradicionalmente ganaderas, ha llegado a la Lacandona una nutrida poblaci&oacute;n de personas asediadas por el crimen organizado, instal&aacute;ndose ah&iacute; con sus pr&aacute;cticas ganaderas, talando &aacute;rboles. Otros grupos de inter&eacute;s tambi&eacute;n los talan por sus maderas preciosas. De la selva medran pol&iacute;ticos y capos municipales, como si fuera un espacio a la espera de ser explotado (la Lacandona ha perdido ya el 70% de su cobertura y las especies de animales grandes que la habitan, como el jaguar, est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n). Cerca de ese espacio, adem&aacute;s, est&aacute; el famoso Ej&eacute;rcito Zapatista de Liberaci&oacute;n Nacional, un grupo rebelde levantado en armas en 1994, que se ha independizado de los criterios y est&aacute;ndares del pa&iacute;s, alentando el crecimiento y la educaci&oacute;n de los pueblos originarios chiapanecos que se le asocian.
    </p><p class="article-text">
        En este remolino se encuentra Julia Carabias, quien se ha planteado defender las &aacute;reas de conservaci&oacute;n de la selva como una forma de conservar, tambi&eacute;n, el patrimonio nacional para el futuro. Este ejercicio de voluntad la ha llevado a gestionar esos recursos, a plantear nuevas formas &ndash;junto con otros colegas&ndash; de entender y aprovechar la naturaleza, sin mermarla. Por esa actitud, casi desafiante aqu&iacute;, fue que la secuestraron un 28 de abril de 2014, en la madrugada. Alg&uacute;n grupo sinti&oacute; lastimados sus intereses y fue por ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque la rescataron muy pronto fue un claro aviso. No hay todav&iacute;a un responsable, aunque pueden ser much&iacute;simos, porque lo que ha planteado la conservacionista al frente de instituciones p&uacute;blicas, desde una estaci&oacute;n en medio de la selva y en sus participaciones en medios de comunicaci&oacute;n resulta francamente inc&oacute;modo en un pa&iacute;s que ha vivido de la explotaci&oacute;n de sus recursos naturales sin miramientos y sin un plan alternativo, un pa&iacute;s que piensa en soluciones &ldquo;pol&iacute;ticas&rdquo; y no en las que surgen del conocimiento, que ha vivido de dar prebendas durante d&eacute;cadas, otorgando a unos pocos lo que pertenece a todos. Por si fuera poco, Julia Carabias es mujer y este pa&iacute;s es mis&oacute;gino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al ingresar al Colegio Nacional, declar&oacute;: &ldquo;Avanzar hacia un desarrollo racional exige ajustes radicales en las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas [...] como internalizar los costos ambientales de la producci&oacute;n y los mercados; disminuir el exceso del consumo [...]; eliminar los subsidios perversos y asignarlos al fomento de sistemas productivos sustentables; [&hellip;]; establecer l&iacute;mites de extracci&oacute;n de recursos; [&hellip;]; pagar por los servicios ambientales...&rdquo;. Una posici&oacute;n as&iacute; supone toda una afrenta a los intereses creados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la voz suave y la dicci&oacute;n precisa de quien ha explicado muchas veces algo que deber&iacute;a quedar claro a la primera, Carabias se dirige a quienes la cuestionan. Ha criticado a todos los gobiernos mexicanos por su omisi&oacute;n. Al presente con dureza, por su intento de volver a las energ&iacute;as f&oacute;siles con pozos petroleros en una zona que tambi&eacute;n fue selv&aacute;tica. A los pasados, por su ego&iacute;smo pol&iacute;tico y chamb&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las tupid&iacute;simas cejas que enmarcan sus ojos azules le confieren un aire de desconcierto, como de sorpresa ante la incapacidad de los dem&aacute;s para ver lo obvio: comemos, bebemos y vivimos gracias al entorno que m&aacute;s nos vale proteger y conservar. Frente a los fot&oacute;grafos sonr&iacute;e a medias, sin mucha convicci&oacute;n pero con gracia: Julia Carabias es la hero&iacute;na precisa para nuestro tiempo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julieta García González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/julia-carabias-guerrera-conservacionista_129_8590669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jan 2022 20:42:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[México,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Zapatistas, las rebeldes que renombran Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/zapatistas-rebeldes-renombran-europa_130_8590589.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cb21b63-2cdd-4a00-bb9f-bfd140d2b843_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Zapatistas, las rebeldes que renombran Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">27 años después de su revolución, la lucha sigue viva en los caracoles (comunidades) del EZLN. Las mujeres están en el corazón de un cambio que busca desmercantilizar la tierra y mira a Europa</p><p class="subtitle">Este reportaje pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico' de elDiario.es. Hazte socia o socio y te enviamos a casa nuestras revistas trimestrales</p></div><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n de una h&uacute;meda monta&ntilde;a donde poco a poco resbala la niebla, entre pinos y ocotes, el per&iacute;metro de una cancha de baloncesto est&aacute; tupido de j&oacute;venes de rostro cubierto por pasamonta&ntilde;as negros. Es f&aacute;cil saber que son j&oacute;venes porque guardan un centelleo curioso en su mirada.
    </p><p class="article-text">
        Lunita contempla, junto a su abuela, su madre y dos mujeres m&aacute;s de su familia, la puesta en escena con danza y &lsquo;performance&rsquo; que montaron sus amigas del caracol de la Garrucha, zona de la selva tseltal de donde es originaria. Atestiguan en primera fila de un escenario con cuatro frentes. Es un festival de arte convocado por el Ej&eacute;rcito Zapatista de Liberaci&oacute;n Nacional y llamado CompArte por la Humanidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Caracol&rdquo; es el nombre que los zapatistas utilizan para nombrar en la actualidad los territorios recuperados en el levantamiento del a&ntilde;o 1994. Fueron 38 municipios del Estado de Chiapas transformados en Municipios Aut&oacute;nomos Rebeldes Zapatistas (Marez). Un caracol est&aacute; integrado por varios municipios rebeldes.
    </p><p class="article-text">
        Primero les llamaron aguascalientes, regentados por consejos (fundados hace 27 a&ntilde;os), que en 2003 se conformaron en las Juntas de Buen Gobierno, como forma de autogobierno. Impulsan su justicia, educaci&oacute;n, salud, alimentaci&oacute;n, trabajo, cooperativas, arte, medios de comunicaci&oacute;n, cuidado de la tierra y organizaci&oacute;n de la vida cotidiana propias. Y est&aacute;n en expansi&oacute;n. En 2019, el EZLN anunci&oacute; la creaci&oacute;n de siete nuevos caracoles, adem&aacute;s de los cinco ya existentes.
    </p><p class="article-text">
        Por eso este festival de arte en medio del verdor del paisaje h&uacute;medo boscoso no se parece a ning&uacute;n otro. La obra que presentan las zapatistas tseltales es sobre esta historia de gobierno propio, frente a un p&uacute;blico diverso: ind&iacute;genas de todo M&eacute;xico pertenecientes al Congreso Nacional Ind&iacute;gena, artistas, activistas y curiosos. Para llegar a este festival de arte, que convocaron en el caracol de Oventic, las participantes de la zona Selva se transportaron juntas hasta la zona boscosa de los Altos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otro mundo nuevo s&iacute; es posible&rdquo;, porras, consignas en formaciones cambiantes, con acomodos perform&aacute;ticos a lo largo de la cancha, con vestidos creados por ellas mismas que evocan la naturaleza, aunque si hay que representar a un finquero o un empresario, tambi&eacute;n usan corbata o camisa. &ldquo;Adelante, mujeres de la Tierra, luchemos por la liberaci&oacute;n, unidas contra el neoliberalismo, unidas por la revoluci&oacute;n&rdquo;. Aplausos.
    </p><h3 class="article-text">Ra&iacute;ces para el futuro</h3><p class="article-text">
        En cuanto terminan de presentar la obra, Lunita recorre aprisa el per&iacute;metro para ir a saludarlas. Aunque las mujeres de su familia portan bordados coloridos de punto de cruz, propios del pueblo tseltal, ella viste de mezclilla negra y una blusa verde estampada de flores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo soy admiradora del Che Guevara&rdquo;, dice Lunita sin titubear. No tiene m&aacute;s de 12 a&ntilde;os, sin embargo confiesa que quiere estudiar medicina. Lo trae en la sangre. Procede de una familia de mujeres sanadoras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su bisabuela era partera en su pueblo y trabajaba con plantas medicinales. Su abuela curaba a toda la familia con plantas y adem&aacute;s fue miliciana en el levantamiento de 1994. Su mam&aacute; ha sido promotora de salud y ha capacitado a m&aacute;s mujeres del caracol de la Garrucha para que sepan tanto del uso de la medicina al&oacute;pata como de las especies vegetales medicinales y la elaboraci&oacute;n de remedios.
    </p><p class="article-text">
        Lunita ha visto participar a su mam&aacute; en una cooperativa que hace medicinas con plantas. El proceso inicia con la siembra colectiva de las mujeres tseltales, que cuidan de las variedades medicinales que conocen en un huerto y las estudian hasta su distribuci&oacute;n en cl&iacute;nicas aut&oacute;nomas de varios caracoles. Algunas llegan a la ciudad de San Crist&oacute;bal de las Casas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La delegación zapatista Escuadrón 421, a bordo de La Montaña, emprende la travesía rumbo a Europa."
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            <span class="title">
                La delegación zapatista Escuadrón 421, a bordo de La Montaña, emprende la travesía rumbo a Europa.                            </span>
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        A Lunita le gusta aprender. Ha estudiado en la escuela aut&oacute;noma y no descarta estudiar en la ciudad &ndash;dice con cierto tono de desaf&iacute;o&ndash; la carrera de Medicina. Todas las ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y j&oacute;venes de las comunidades zapatistas estudian y tienen talleres de formaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n de acuerdo con sus intereses propios. Muestra de ello son las obras que presentan hoy en la cancha de baloncesto. Aunque tambi&eacute;n se forman en documentaci&oacute;n audiovisual, bordado, agricultura, deportes y hasta en t&eacute;cnicas navales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lunita cuenta que su abuela le ha narrado historias de c&oacute;mo, antes del levantamiento del ej&eacute;rcito zapatista, los hijos se mor&iacute;an de enfermedades que podr&iacute;an haberse curado. Tambi&eacute;n, de c&oacute;mo las mujeres juegan un papel fundamental en el proceso de construcci&oacute;n de una justicia en donde no haya feminicidios, como ocurre actualmente en territorio zapatista, que abarca cuatro pueblos ind&iacute;genas: choles, tseltales, tojolabales y tsotsiles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lunita, como le dice de cari&ntilde;o su mam&aacute; y as&iacute; pide ser nombrada, cuenta que ella le ense&ntilde;a sobre el cuidado de la tierra, c&oacute;mo hay plantas que, al sembrarlas juntas, ayudan a su mutuo crecimiento. Asegura que tambi&eacute;n le ha mostrado c&oacute;mo las comunidades zapatistas se diferencian de las comunidades &ldquo;partidistas&rdquo; &ndash;como las llaman&ndash; que s&iacute; se rigen por las leyes del Estado mexicano, pues est&aacute;n taladas y sin siembra.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Luchar por la tierra</h3><p class="article-text">
        &ldquo;El cuidado de la tierra es muy importante, me dice mi mam&aacute;, pues hemos visto en otros lugares que hay mucha contaminaci&oacute;n, mucha tala de &aacute;rboles, y por eso hay que hablarlo: qu&eacute; es lo que le hace da&ntilde;o a la tierra; por ejemplo, la tala de &aacute;rboles le afecta al agua y sin agua no podemos tener plantas ni alimento. O los qu&iacute;micos que le echan para seg&uacute;n fertilizar pero que matan a las plantas&rdquo;, dice Lunita.
    </p><p class="article-text">
        Llama la atenci&oacute;n que el zapatismo raramente es relacionado con la lucha por el medio ambiente y la naturaleza o contra el cambio clim&aacute;tico; pero en t&eacute;rminos de acciones, desde el modo de siembra agroecol&oacute;gico que cuenta la joven zapatista hasta el modo en que impulsan su actividad productiva, desde las cooperativas, este movimiento tiene como base el cuidado de la tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tienen cooperativas de caf&eacute; org&aacute;nico, por ejemplo, que podr&iacute;an cumplir con todos los est&aacute;ndares de siembra y cosecha que marcan las certificadoras para que puedan tener el sello correspondiente, pero prescinden de &eacute;l. Los consumidores del arom&aacute;tico rebelde saben el tipo de siembra que promueven las zapatistas en su territorio, y lo compran sin dudar.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el historiador maya Jos&eacute; Koyoc: &ldquo;Fue una interpelaci&oacute;n muy fuerte para los pueblos ind&iacute;genas el levantamiento del a&ntilde;o 1994. La propuesta pol&iacute;tica del zapatismo sigue permeando en muchos de los movimientos, sean o no de pueblos originarios. Es su huella m&aacute;s profunda, la de construir desde el anticapitalismo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Koyoc se ha dedicado a estudiar movimientos sociales ind&iacute;genas sobre todo en la regi&oacute;n del sur peninsular, con influencia de la cultura ancestral maya. Esto lo llev&oacute; a estudiar la historia de la biodiversidad y su relaci&oacute;n con los modos de ser de los pueblos a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los zapatistas fueron de los primeros movimientos ind&iacute;genas en decir: &rdquo;Nosotros defendemos la vida y no mercantilizamos los bienes naturales de los pueblos&ldquo;. Es una de las propuestas pol&iacute;ticas m&aacute;s potentes con que cuenta el EZLN. Esta cuesti&oacute;n encuentra mucha resonancia en la actualidad&rdquo;, asegura el historiador.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se suele relacionar
el zapatismo con la
 ecología, pero es un
movimiento que tiene como
base el cuidado de la tierra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una <a href="https://www.eldiario.es/galicia/no-buscamos-diferencia-iguales-mision-zapatista-llega-europa-traves-puerto-vigo_1_8053893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">delegaci&oacute;n mar&iacute;tima zapatista llamada Escuadr&oacute;n 421</a> recorr&iacute;a el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico en el barco La Monta&ntilde;a para llegar al puerto de Vigo en Espa&ntilde;a y hacer un recorrido por Europa. Al bajar, Marijose tiene la encomienda de renombrar Europa con esta frase: &ldquo;A nombre de las mujeres, ni&ntilde;os, hombres, ancianos y, claro, otroas zapatistas, declaro que el nombre de esta tierra, a la que sus naturales llaman ahora &rdquo;Europa&ldquo;, de aqu&iacute; en adelante se llamar&aacute; Slumil K&rsquo;ajxemk&rsquo;op, que quiere decir &rdquo;Tierra insumisa&ldquo;, o &rdquo;Tierra que no se resigna, que no desmaya&ldquo;. Y as&iacute; ser&aacute; conocida por propios y extra&ntilde;os mientras haya aqu&iacute; alguien que no se rinda, que no se venda y que no claudique&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marijose es una de las siete integrantes del Escuadr&oacute;n 421. En la ficha de presentaci&oacute;n que hace el vocero del EZLN, el subcomandante Galeano (antes Marcos), describe que ha sido &ldquo;milicianoa, promotoroa de salud, promotoroa de educaci&oacute;n, y formadoroa de educaci&oacute;n&rdquo;. El uso del &ldquo;oa&rdquo; refiere que es una persona transg&eacute;nero. Marijose tambi&eacute;n ha participado con puestas en escena en festivales de arte como aquel en el que se encuentra Lunita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Escuadr&oacute;n 421 tiene la encomienda de encontrar en Europa lo que nos hace iguales y compartir con los movimientos sociales, redes, colectivos u organizaciones los conocimientos que han adquirido en estos 27 a&ntilde;os de existencia y 10 m&aacute;s de clandestinidad, anteriores al levantamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el escuadr&oacute;n 421 debe compartir desde la recuperaci&oacute;n del territorio, la construcci&oacute;n de los caracoles desde los pueblos que conforman el EZLN, la lucha de las mujeres contra la triple exclusi&oacute;n, debida a ser ind&iacute;genas, pobres y mujeres, hasta las formas en que han actuado para cuidar la tierra, aunque no digan de manera expl&iacute;cita que su lucha es contra el cambio clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los niños de los caracoles zapatistas asisten a escuelas autónomas, que gestiona la comunidad.                            </span>
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        Lunita y su familia est&aacute;n muy emocionadas desde su comunidad en la Garrucha por el viaje de sus compa&ntilde;eros. La madre de Lunita asegura que la delegaci&oacute;n mar&iacute;tima son zapatistas que nunca han salido de su comunidad, pero ahora navegan rumbo a Espa&ntilde;a. La emoci&oacute;n se ve en sus ojos, que es lo &uacute;nico que se ve con los pasamonta&ntilde;as.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una delegación del EZLN
navega hacia Vigo, para
rebautizar Europa y
difundir los conocimientos
del zapatismo
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cabe resaltar que las redes de solidaridad europeas han estado presentes desde el levantamiento y que el Comit&eacute; Clandestino Revolucionario Ind&iacute;gena, conformado por la Comandancia General del Ej&eacute;rcito Zapatista de Liberaci&oacute;n Nacional, siempre se ha dirigido a los movimientos internacionalistas en sus comunicados y posicionamientos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los zapatistas han propuesto el construir toda esta casa com&uacute;n, de la cual es parte el Congreso Nacional Ind&iacute;gena en donde participan varios de los movimientos de los pueblos frente a la mercantilizaci&oacute;n de los bienes naturales &ndash;asegura el historiador maya Jos&eacute; Koyoc&ndash;; los m&aacute;s radicales, de manera organizada, son los pueblos que participan en la red del CNI y est&aacute;n en constante di&aacute;logo y resonancia con el EZLN. La uni&oacute;n viene desde esta primera interpelaci&oacute;n en 1994, es una caja de resonancia muy poderosa, 27 a&ntilde;os de luchar juntos por la libre determinaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa inspiraci&oacute;n del zapatismo se ve en la participaci&oacute;n de integrantes de los pueblos del CNI en sus convocatorias, desde darle vida a un Concejo Ind&iacute;gena para lanzar a su vocera como candidata a la Presidencia hasta el festival CompArte y, tambi&eacute;n, hacer la gira por Europa para denunciar los megaproyectos y despojos que viven.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El movimiento ind&iacute;gena en M&eacute;xico est&aacute; m&aacute;s vivo que nunca, y lo que busca hacer el EZLN en el mundo es avivar los movimientos con los que comparte una lucha anticapitalista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mam&aacute; de Lunita asegura que el mejor modo de cuidar los saberes ancestrales zapatistas es compartirlos. &ldquo;Compartir y buscar m&aacute;s experiencias que todav&iacute;a est&aacute;n escondidas por ah&iacute;, para ense&ntilde;arles a los j&oacute;venes de ahora y que ellos lo vayan reproduciendo tambi&eacute;n. Y as&iacute; lograr conservarlo. A m&iacute; me interesa mucho eso de capacitar a otras personas para que aprendan el saber, y que ellas vayan reproduci&eacute;ndolo para que as&iacute; no se desaparezca&rdquo;, asegura con una sonrisa que se ve incluso a trav&eacute;s del pasamonta&ntilde;as. &ldquo;Yo nac&iacute; siendo zapatista y cuando tuve conciencia, pues vi realmente por qu&eacute; est&aacute;bamos luchando&rdquo;, dice Lunita, que regresa a la cancha a presenciar las obras de arte.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daliri Oropeza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/zapatistas-rebeldes-renombran-europa_130_8590589.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jan 2022 20:59:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Zapatistas, las rebeldes que renombran Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,Indígenas,Rebelión,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Separados por la misma lengua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/separados-lengua_129_8590850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9622d205-f091-48ae-913e-ccd8af14b036_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Separados por la misma lengua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De una orilla a otra del Atlántico, el idioma nos divide y, a la vez, nos hace cómplices de chistes gemelos, palabras viajeras y hasta malentendidos tradicionales. Es un territorio identitario que reivindica la diferencia y nos habla de raíces comunes</p><p class="subtitle">Este artículo pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico', de elDiario.es</p></div><p class="article-text">
        El mexicano del cuarto 502 (en el sexto piso) llama al lobby e informa al gerente que &ldquo;se desconchinfl&oacute; la llave de la tina... &iquest;Podr&iacute;an enviar a un plomero, por favorcito? El encargado en recepci&oacute;n tarda un buen rato en deducir que se trata de la habitaci&oacute;n 502 (en la planta sexta) y que lo que ha ocurrido es que &rdquo;se averi&oacute; el grifo de la ba&ntilde;era... y por ende, hay que llamar a un fontanero&ldquo;; sin favor, ni leches.
    </p><p class="article-text">
        La an&eacute;cdota se volvi&oacute; chiste o chisme y el cuento se le adjudica a Alfonso Reyes hace un siglo, a Jos&eacute; Emilio Pacheco hace medio y a la m&aacute;s reciente estrella de la literatura mexicana en visitar Madrid. Ya sean hechos o bulos, se trata de la c&iacute;clica confirmaci&oacute;n de que entre M&eacute;xico y Espa&ntilde;a hay una lengua com&uacute;n que nos separa, tal como el Atl&aacute;ntico e igual que suced&iacute;a seg&uacute;n George Bernard Shaw con el idioma ingl&eacute;s, tan diferente el de Kentucky al de Liverpool. La cita tambi&eacute;n se atribuye a Oscar Wilde y aunque los habitantes de ese idioma sin e&ntilde;e dan fe de diametrales diferencias incluso en la pronunciaci&oacute;n de una misma palabra, parece no haber en el mundo un espejo tan enigm&aacute;tico y contrastante como el que se extiende desde la Pen&iacute;nsula hasta el Pac&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos con la &ldquo;tl&rdquo; heredera del n&aacute;huatl mexica (mal llamado azteca) que tanto l&iacute;o causa en hinchas del 'Aleti' de 'Madr&iacute;', o hablemos de los necios que insisten en escribir &ldquo;M&eacute;jico&rdquo; con jota no aragonesa. Hablo de lugares comunes verbales tan contrastantes o refractados como el michoacano que confunde toda m&uacute;sica espa&ntilde;ola con el flamenco o el paisano guanajuatense que &ndash;ante el primer golpe de la cruda que en Espa&ntilde;a es resaca&ndash; tiene la mala ocurrencia de pedir &ldquo;una polla con dos huevos&rdquo; en el bar del hotel, sin imaginar que hay geograf&iacute;as donde esa combinaci&oacute;n no significa jerez con clara y yema como remedio para el trasnochado. En la misma l&iacute;nea rayana con la vulgaridad accidental est&aacute;n el estupor que puede causarle al espa&ntilde;ol que escuche que la Loter&iacute;a Nacional Mexicana ha logrado acumular una polla de varios millones para un pr&oacute;ximo sorteo, sin imaginar que se trata de un bote acumulado; y el pudoroso mexicano que siente taquicardia al escuchar que en Espa&ntilde;a es com&uacute;n meter de culo a un auto compacto en lugares estrechos. De hecho, en M&eacute;xico no es habitual&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;aunque cada generaci&oacute;n ha ido dosificando el diferencial&ndash; escuchar en radio, televisi&oacute;n o conversaci&oacute;n coloquial la &ldquo;teta&rdquo; o el &ldquo;mecagoen&rdquo; tan frecuentes y normalizados en Espa&ntilde;a desde hace siglos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta entra&ntilde;able diferencia en las hablas, lejos de convertirse en conflicto o reducto irascible, conforma un policromado mural de diversidad abundante y provechosa germinaci&oacute;n no solo de rimas inesperadas, sino de aut&eacute;nticos giros culturales que enriquecen el aroma de la relaci&oacute;n bilateral. Nos hermana la tiza que se usa en el cole espa&ntilde;ol, que no es m&aacute;s que el gis de las escuelas mexicanas, siendo &ldquo;tizotl&rdquo; ra&iacute;z n&aacute;huatl que cruz&oacute; a la metr&oacute;polis en boca de alg&uacute;n conquistador arrepentido, y gis el ar&aacute;bigo guarismo que lleg&oacute; a Mesoam&eacute;rica en boca de alg&uacute;n fraile; y as&iacute; tambi&eacute;n no es lo mismo sentir pena en Pantitl&aacute;n que grima en Granada, ni verg&uuml;enza en Vitoria; no es lo mismo chillar de berrinche en Quer&eacute;taro que pitar al &aacute;rbitro en Aranjuez, y qu&eacute; decir del grito de la porra del Atlante a contrapelo de los cantos de los ultras, ambos lejanos id&eacute;nticos a la barra de Boca en Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente de la boca a los gestos, el espejo trasatl&aacute;ntico refleja que un corte de mangas no dice nada en Guadalajara, Jalisco, as&iacute; como el chilango del antiguo DF que pinta un caracolito no recibe contestaci&oacute;n alguna si lo hace en Valladolid o Zaragoza. Pues no es lo mismo &ndash;aunque se parezcan&ndash; los que se l&iacute;an a hostias con los que se agarran a chingadazos y llama la atenci&oacute;n que en el valle de An&aacute;huac se miente tanto a la madre, mientras que al cruzar la carpetovet&oacute;nica les d&eacute; por cagarse en su padre. Y merece un largo ensayo esa ligereza andaluza con la que se puede lanzar un piropo a la Macarena como hija de la gran puta frente al recato pudoroso y ultraortodoxo de los ind&iacute;genas conversos, incapaces de aludir as&iacute; a los dioses. Y as&iacute; como se abre una falla tect&oacute;nica abismal de diferencias an&iacute;micas y culturales entre Espa&ntilde;a y M&eacute;xico, se yergue una inmensa monta&ntilde;a de dichos compartidos, greguer&iacute;as clonadas y albures m&aacute;s o menos trasatl&aacute;nticos: hablo de los chistes que en la Pen&iacute;nsula denostan a los de Lepe, que son los mismos chistes que se cuentan en chilangolandia contra los gachupines; y de los refranes que se cruzaron en ambos sentidos en los cinco siglos que llevamos intentando conocernos en un mestizaje como de madr&eacute;pora, que cubre no solo lo hist&oacute;rico y cultural, sino tambi&eacute;n lo biol&oacute;gico-existencial.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco caus&oacute; cierto furor tricolor &ndash;hubo quienes se rasgaron las vestiduras&ndash; el hecho de tener que leer subt&iacute;tulos a&ntilde;adidos en la pel&iacute;cula mexicana 'Roma', de Alfonso Cuar&oacute;n, que se proyectaba en Espa&ntilde;a. De acuerdo, es evidente que se necesitan subt&iacute;tulos hasta en Toluca y Tacubaya para los inalcanzables di&aacute;logos en lengua mixteca que emplean las actrices que hacen el papel de sirvientas; pero parec&iacute;a exagerado que en M&oacute;stoles o Bilbao tuvieran que recurrir al subtitulado de los di&aacute;logos de los otros actores que &iexcl;hablaban espa&ntilde;ol! Por lo mismo, llama poderosamente la atenci&oacute;n la notoria propensi&oacute;n al doblaje del cine hispano, a contrapelo del ya anclado y habitual recurso de los subt&iacute;tulos en M&eacute;xico, como si todo ello tuviese que ver con los &iacute;ndices de alfabetismo o lectura.	
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como la maestr&iacute;a parece diferenciarse del m&aacute;ster, el parking en Segovia parece diferenciarse de un estacionamiento en Celaya; y as&iacute; como el que guacha en spanglish de pocho venido en cholo en pleno coraz&oacute;n de East L.A. como territorio mexicano, de igual manera parec&iacute;a intraducible el cheli de chulapos y chulaponas y el argot macarra de tiempos de la movida. Aunque el menda que se come el tarro sea gemelo del pendejo que est&aacute; mal del mel&oacute;n, aunque la bofia sea la tira y el chocolate equivalga a un churro (lo cual parece enredo de desayuno), ya sabemos no pocos chichimecas el l&iacute;o que podemos formar en cualquier tasca al insistir en tomarnos un whisky con Tehuac&aacute;n, o bien la vergonzosa situaci&oacute;n de preguntar a una compa&ntilde;era de la Complutense si acaso lleva en el bolso un Durex (que ella identifica como cond&oacute;n), cuando en verdad solo dese&aacute;bamos un poco de tira adhesiva.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos el mismo idioma y diferentes lenguas, o bien es la misma lengua que se ha partido en dos o m&aacute;s idiomas, y el caleidoscopio se desdobla incluso en lo et&eacute;reo. Por ejemplo, en el sencillo af&aacute;n por dar la hora es com&uacute;n que en Espa&ntilde;a mienten las 2:50 como &ldquo;tres menos diez&rdquo;, desconcertando al mexicano que acostumbra a decir &ldquo;diez para las tres&rdquo;, quiz&aacute; con el argumento de que no se puede dar por hecha la tercera hora de un d&iacute;a o mediod&iacute;a si por azar nos cae encima un terremoto que para el tiempo a las 2:59; y todo eso de una esot&eacute;rica manera quiz&aacute; explique que el Metro de Madrid circule al rev&eacute;s que la naranja serpiente subterr&aacute;nea de M&eacute;xico, donde los vagones entran a la estaci&oacute;n por el lado izquierdo del que se para en el and&eacute;n, provocando que al viajar &ndash;de aqu&iacute; para all&aacute; y viceversa&ndash; mexicanos y espa&ntilde;oles se paren al filo de los rieles como visitantes ajenos a Londres, donde uno tiene que estar a las vivas con las v&iacute;as cambiadas. Y ya que estamos: &iquest;qu&eacute; me dicen del flem&aacute;tico anuncio de &ldquo;Mind the gap&rdquo; que en M&eacute;xico se tradujo como &ldquo;Ojo&rdquo; y que en Madrid se alarga barrocamente en &ldquo;Metro de Madrid: pr&oacute;xima estaci&oacute;n en curva. Por favor, tenga cuidado para no introducir el pie entre coche y and&eacute;n&rdquo;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que el verbo chingar sea tan polifac&eacute;tico en M&eacute;xico trastoca notablemente el &uacute;nico doble sentido que se le confiere en Espa&ntilde;a, y hace que llame tanto la atenci&oacute;n que muchos rancheros digan &ldquo;ansina&rdquo; y &ldquo;vuesa merc&eacute;&rdquo; como si habitara el Quijote en Cholula o Chapala. O que la conserje aconseje subir para arriba, entrar adentro para luego bajar para abajo y salir para afuera no debe de ser pretexto para erguirnos en censores calificadores de la Irreal Academia de la Lengua, sino para convertirnos en beneficiarios de un din&aacute;mico diccionario que se desdobla continuamente con los vocablos al uso, los pronombres prestados y el cantinflismo inevitable (&iquest;o puro quevedismo ramoniano?).
    </p><p class="article-text">
        Nos hemos de leer por los siglos de los siglos con la compartida tipograf&iacute;a donde no faltar&aacute;n ni el ansia ni el asombro de redescubrir verbos y nombres que cre&iacute;amos haber memorizado. Nos hemos de escuchar en boleros o rancheras que se mezclan con todos los palos del flamenco y l&aacute;nguidas cantigas de anta&ntilde;o en la inagotable y generosa m&uacute;sica que pone a bailar hasta en el habla y nos hemos de ver para siempre en el espejo, que refleja y refracta, de millones de apellidos compartidos y tant&iacute;simas ra&iacute;ces intactas, en paisajes parecidos y costumbres clonadas. De ida y vuelta, Espa&ntilde;a y M&eacute;xico a dos voces exponenciales y policromadas que confirman que Comala o Macondo est&aacute;n tambi&eacute;n en la Mancha y que Sancho y Don Alonso son cuates &ndash;entre ellos y con todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge F. Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/separados-lengua_129_8590850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jan 2022 20:59:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Separados por la misma lengua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Lenguaje,Español,México,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la influencia católica a la sombra evangélica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/influencia-catolica-sombra-evangelica_129_8590733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/889abb16-b83b-4921-9c9b-3c1466e36974_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la influencia católica a la sombra evangélica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La irrupción de evangélicos pentecostales ha representado la politización del factor religioso en México. La incursión pentecostal en la política ha introducido una moral conservadora y teocrática</p><p class="subtitle">Este artículo pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico', de elDiario.es</p></div><p class="article-text">
        M&eacute;xico es un pa&iacute;s con una profunda herencia religiosa en su cultura. Las ra&iacute;ces mesoamericanas son hondas, as&iacute; como su imbricaci&oacute;n con el catolicismo aportado por los misioneros espa&ntilde;oles. Este mestizaje cultural explica ampliamente los rasgos de nuestra identidad. Los antrop&oacute;logos observan notables sincretismos entre las celebraciones, fiestas y conmemoraciones populares en las tradiciones, saberes y conductas propias de lo mexicano. Sin duda, la mayor de todas es el culto a la Virgen de Guadalupe, la advocaci&oacute;n mariana m&aacute;s importante del continente americano. Una Virgen morena con rasgos ind&iacute;genas, madre bondadosa que consuela y acompa&ntilde;a a los m&aacute;s pobres y marginados de un pa&iacute;s tan desigual. No es casualidad que su santuario, al norte de la Ciudad de M&eacute;xico, sea visitado por m&aacute;s de 20 millones de peregrinos cada a&ntilde;o. El culto guadalupano se encuentra ahora en plena expansi&oacute;n hacia el sur de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        La Iglesia cat&oacute;lica es una de las instituciones m&aacute;s importantes del pa&iacute;s. En el siglo XIX y parte del XX, la Iglesia enfrent&oacute; la modernizaci&oacute;n de los sectores liberales del pa&iacute;s. Bajo el concepto de guerra justa, la Iglesia cat&oacute;lica se involucr&oacute; en dos acometidas civiles que perdi&oacute;: la guerra de Reforma en el siglo XIX y la llamada Guerra Cristera, en 1926. Esta &uacute;ltima fue el levantamiento armado de cat&oacute;licos contra los primeros gobiernos emanados de la revoluci&oacute;n de 1910. Esto explica por qu&eacute; M&eacute;xico posee una de las legislaciones m&aacute;s restrictivas en materia de libertades civiles hacia las Iglesias. Se establece una tajante separaci&oacute;n entre ellas y el Estado. Los actores religiosos no pueden involucrarse en la pol&iacute;tica p&uacute;blica y tienen prohibido participar en los procesos electorales; las Iglesias no pueden poseer medios televisivos ni sus ministros ocupar cargos p&uacute;blicos. Pese a los impedimentos legales, la Iglesia cat&oacute;lica tiene de facto una enorme incidencia en la agenda p&uacute;blica y guarda estrechos nexos con el poder y sus &eacute;lites. El episcopado es uno de los m&aacute;s conservadores de Am&eacute;rica Latina. Los obispos fueron literalmente rega&ntilde;ados por el papa Francisco, durante su visita a M&eacute;xico en febrero de 2015, que les reproch&oacute; ser pr&iacute;ncipes y no pastores.
    </p><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de evang&eacute;licos pentecostales, como en casi toda Am&eacute;rica Latina, ha representado la politizaci&oacute;n del factor religioso. Su incidencia crece entre los sectores populares. La incursi&oacute;n pentecostal en la pol&iacute;tica introduce una moral conservadora y teocr&aacute;tica. El presidente Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador parece entender este deslizamiento pol&iacute;tico cultural. Se declara cristiano y seguidor del Jes&uacute;s de los pobres y desamparados. Pese a ser cat&oacute;lico, ha hecho alianza con evang&eacute;licos. De forma recurrente utiliza referencias religiosas en su discurso pol&iacute;tico. Pretende apoyarse en las Iglesias para recuperar valores perdidos en el tejido social popular que ha sucumbido a la violencia y la cooptaci&oacute;n del crimen organizado. Se siente salvador de un pa&iacute;s destrozado. Dicha postura ha sido muy criticada por adoptar supuestas actitudes pol&iacute;tico-mesi&aacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;xico es un pa&iacute;s con m&aacute;s del 55% de pobres. Por su frontera con el gran mercado norteamericano, es territorio de asentamiento del narcotr&aacute;fico y grupos del crimen organizado. La crueldad y la violencia alcanzan la fe en el culto a la Santa Muerte &ndash;una herej&iacute;a cat&oacute;lica&ndash;, diversos cultos narco sat&aacute;nicos y v&iacute;nculos que alcanzan a la propia Iglesia cat&oacute;lica, mediante las narcolimosnas. Los v&iacute;nculos entre religi&oacute;n y violencia son oscuros e impenetrables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo censo de poblaci&oacute;n indica una persistente ca&iacute;da de los cat&oacute;licos: el 77,7% de la poblaci&oacute;n se dice cat&oacute;lica; el 11,2%, protestante o cristiano evang&eacute;lico; el 2,5% afirma ser creyente sin adscripci&oacute;n religiosa; y el 8,1% se declara sin religi&oacute;n. La reconfiguraci&oacute;n del factor religioso en el M&eacute;xico contempor&aacute;neo es un hecho en ruta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Barranco Villafán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/influencia-catolica-sombra-evangelica_129_8590733.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Dec 2021 19:34:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la influencia católica a la sombra evangélica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,México, esdrújulo y volcánico,Religión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[México y la ‘narcodemocracia’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mexico-narcodemocracia_130_8590557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1518f205-2af0-4c73-a728-6661ff419edc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="México y la ‘narcodemocracia’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de las complejidades que enfrenta la sociedad mexicana, que tiene 127,8 millones de habitantes, hay funcionarias y funcionarios públicos que intentan dar la batalla contra la impunidad histórica</p><p class="subtitle">Este reportaje pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico' de elDiario.es. Hazte socia o socio y te enviamos a casa nuestras revistas trimestrales</p></div><p class="article-text">
        Carlos Lomel&iacute; Bola&ntilde;os es un empresario farmac&eacute;utico cercano al presidente Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, y es tambi&eacute;n candidato a la alcald&iacute;a de Guadalajara, Jalisco, por el partido Morena. Lomel&iacute; es un candidato que ejemplifica c&oacute;mo la delincuencia organizada y el Gobierno se toman de la mano uniendo al empresariado, la pol&iacute;tica y la criminalidad. Seg&uacute;n un reporte de la Agencia de Investigaci&oacute;n de la Administraci&oacute;n de Control de Drogas de EEUU, DEA por sus siglas en ingl&eacute;s, este empresario vendi&oacute; al c&aacute;rtel de Sinaloa precursores qu&iacute;micos para fabricar drogas, y las autoridades norteamericanas le incautaron 2,2 millones de euros vinculados a esas ventas. Lomel&iacute; es propietario de las empresas farmac&eacute;uticas Lomedic y Solfran, lo cual le da acceso legal a qu&iacute;micos como las tabletas Lovarin-P, con las cuales se fabrican metanfetaminas, que los grupos criminales elaboran para su venta y distribuci&oacute;n mundial.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n period&iacute;stica Latinus obtuvo el expediente del juzgado de El Paso, Texas, de enero del 2011. En ella el juez Frank Montalvo establece que el candidato Lomel&iacute; y su esposa ten&iacute;an conocimiento de que vend&iacute;an los precursores a miembros del c&aacute;rtel m&aacute;s letal de M&eacute;xico; adem&aacute;s, se demostr&oacute; que blanqueaban capitales. Seg&uacute;n consta en archivos judiciales, el candidato firm&oacute; reconocimiento de culpabilidad mientras el organismo contra el blanqueo de capitales con sede en Washington, OFAC, congel&oacute; tres cuentas del empresario debido a sus operaciones il&iacute;citas.
    </p><p class="article-text">
        En 2015, con el expediente criminal a cuestas, Lomel&iacute; se convirti&oacute; en diputado federal; el 2018 se lanz&oacute; como candidato a gobernador de Jalisco; al perder las elecciones, el presidente L&oacute;pez Obrador lo nombr&oacute; delegado representante del Gobierno nacional. En julio de 2019, el organismo dedicado a investigar a funcionarios p&uacute;blicos corruptos abri&oacute; un expediente a Lomel&iacute; por v&iacute;nculos con el crimen organizado y este se vio obligado a renunciar como representante del presidente; al mismo tiempo se descubri&oacute; que el Gobierno le estaba comprando medicamentos a sus farmac&eacute;uticas v&iacute;a contratos preferenciales. Lomel&iacute; es la muestra fiel de c&oacute;mo se construye la protecci&oacute;n pol&iacute;tica del empresariado que habita las zonas grises entre la pol&iacute;tica y el crimen.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;xico enfrent&oacute; el 6 de junio las elecciones intermedias m&aacute;s importantes de su historia actual. Morena, el partido del presidente, mantuvo, con sus aliados, la mayor&iacute;a absoluta, pero no la suficiente para cambiar las reglas del juego marcadas en su proyecto de cuarta transformaci&oacute;n. Dos semanas antes de las elecciones, se hab&iacute;a asesinado a 34 precandidatos y candidatas a puestos de elecci&oacute;n popular, aunque en realidad se dieron en los &uacute;ltimos tiempos 450 ataques y amenazas a quienes entraron en las contiendas pol&iacute;ticas; no se ha documentado una oleada de violencia electoral tan grave en ning&uacute;n otro pa&iacute;s democr&aacute;tico del mundo.
    </p><p class="article-text">
        El 25 de mayo, la candidata a la alcald&iacute;a Alma Barrag&aacute;n Santiago fue asesinada a balazos en un acto de campa&ntilde;a frente a 200 personas, en la conservadora provincia de Guanajuato. Las autoridades provinciales afirman que el hijo de la candidata es supuestamente lugarteniente del c&aacute;rtel Jalisco Nueva Generaci&oacute;n y que el ataque sali&oacute; del c&aacute;rtel enemigo. De todos los ataques solo hay seis detenciones y las v&iacute;ctimas pertenecen a todos los partidos pol&iacute;ticos de M&eacute;xico. Pero &iquest;por qu&eacute; es el pa&iacute;s donde se asesina a m&aacute;s personas en la pol&iacute;tica? Por la misma raz&oacute;n por la que es el pa&iacute;s m&aacute;s peligroso para ser periodista.
    </p><h3 class="article-text">Pol&iacute;ticos locales y &lsquo;pax&rsquo; mafiosa</h3><p class="article-text">
        El concepto &lsquo;narcodemocracia&rsquo; no es exclusivo de M&eacute;xico; se ha usado en Colombia, Brasil, Venezuela, Nigeria e incluso Italia. Sin embargo, resulta impreciso, porque no son solo los c&aacute;rteles de las drogas quienes han construido un entramado social para poder involucrarse directamente en la pol&iacute;tica; son los grupos de delincuencia organizada que se dedican a cuatro ramas principales del crimen transnacional: el tr&aacute;fico de armas; la siembra, fabricaci&oacute;n, trasiego y venta de drogas; la trata de personas para explotaci&oacute;n laboral y sexual y para tr&aacute;fico de &oacute;rganos; y la creaci&oacute;n de redes financieras y empresariales para el blanqueo de capitales.
    </p><p class="article-text">
        No es casualidad que la mayor&iacute;a de v&iacute;ctimas pol&iacute;ticas fueran candidatas a alcald&iacute;as, regidur&iacute;as, s&iacute;ndicos y diputaciones locales, pues son los puestos de poder p&uacute;blico desde los que los grupos de delincuencia organizada operan localmente; es decir, para que subsista el poder nacional e internacional de una organizaci&oacute;n criminal es preciso que sus brazos armados tengan el menor desgaste y el negocio prospere regionalmente en un ambiente de ilegalidad e impunidad, de &lsquo;pax&rsquo; mafiosa. Para que delitos como el tr&aacute;fico de drogas y la esclavitud humana funcionen, es preciso que estos grupos tengan control sobre las polic&iacute;as locales, los jueces y las determinaciones de las alcald&iacute;as, por ejemplo, para los permisos de apertura de bares, prost&iacute;bulos, casas de apuestas, centros nocturnos y casas de cambio; es decir, los espacios de crecimiento econ&oacute;mico de los c&aacute;rteles.
    </p><p class="article-text">
        La batalla es, en una modalidad, para que una o un candidato af&iacute;n a los grupos criminales opere ilegalmente desde el aparato gubernamental sin oposici&oacute;n; en una segunda manera, los grupos criminales amenazan a las y los candidatos para que respeten el poder y las negociaciones de la Administraci&oacute;n anterior con el c&aacute;rtel; si se niegan o se pronuncian en contra de la impunidad, reciben ataques mortales. La tercera forma, muy com&uacute;n, es aquella en que alg&uacute;n empresario millonario vinculado con la delincuencia organizada invierte en campa&ntilde;as pol&iacute;ticas para comprar la voluntad de alcaldes, legisladoras, jefes policiacos o fiscales. Todas han sido documentadas muchas veces, y muy pocas llegan al juzgado.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2006, en M&eacute;xico se han registrado 75.000 desapariciones de personas, seg&uacute;n la Comisi&oacute;n Nacional de B&uacute;squeda del Gobierno federal. Cada d&iacute;a se registra un promedio de 11 feminicidios y m&aacute;s del 90% quedan sin investigaci&oacute;n y castigo. La violencia mexicana est&aacute; directamente relacionada con la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica y empresarial; para comprenderlo hay que entender que entre la sociedad y el Estado existe una zona gris de redes informales de protecci&oacute;n a la delincuencia organizada. Estas redes est&aacute;n conformadas por militares y marinos, polic&iacute;as, personal del servicio secreto, fiscales y directivos del sistema penitenciario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">México no ha encarcelado a
un solo empresario por pagar
la campaña de un político: los
casos notables que hay acaban
en perdón judicial </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La experta en delincuencia organizada Sandra Ley y el consultor en seguridad ciudadana Guillermo Trejo llevaron a cabo en 2021 un estudio que demuestra el papel fundamental de las fuerzas militares y policiacas como escudo de protecci&oacute;n de las redes criminales. Desde los 80, en que los c&aacute;rteles surgieron en Latinoam&eacute;rica, estaban conformados por militares y polic&iacute;as locales que tejieron finas conexiones entre actores criminales y pol&iacute;ticos. Trejo afirma que M&eacute;xico transit&oacute; de gobiernos autoritarios del unipartidismo del PRI a una democracia electoral pluripartidista autoritaria que no se atrevi&oacute; a desmontar esas redes. &Eacute;l afirma que &ldquo;la gente cree que M&eacute;xico transit&oacute; a una democracia liberal cuando sali&oacute; el PRI y entr&oacute; el PAN con Vicente Fox, pero lo que pas&oacute; es que la derecha cre&oacute; una democracia deficitaria&rdquo; al negociar con el PRI para erradicar el proyecto de justicia transicional que, de ponerse en pr&aacute;ctica, afectar&iacute;a el coraz&oacute;n del poder de ese partido. El Gobierno de la transici&oacute;n cambi&oacute; la forma pero nunca el fondo.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de la transici&oacute;n democr&aacute;tica, Vicente Fox, dej&oacute; intocada la estructura de protecci&oacute;n de los grupos de delincuencia organizada. Su sucesor, Felipe Calder&oacute;n, fortaleci&oacute; la violenta militarizaci&oacute;n de las polic&iacute;as civiles, mientras los gobernadores de los estados comenzaron a poner a militares a cargo de la seguridad p&uacute;blica; el Ej&eacute;rcito fortaleci&oacute; su esencia autoritaria, siguieron aplastando a la oposici&oacute;n, la polic&iacute;a civil y la fuerza social; y al aumentar la violencia, los gobernantes y una parte de la sociedad ped&iacute;an m&aacute;s mano dura. Esto acrecent&oacute; la violencia; es as&iacute; como los gobiernos, desde Fox hasta L&oacute;pez Obrador, han administrado la tragedia de la corrupci&oacute;n sin voluntad de erradicarla, sin crear comisiones de la verdad, b&uacute;squeda de reparaci&oacute;n y justicia.
    </p><p class="article-text">
        La historia de los gobiernos autoritarios de izquierda, centro o derecha de Latinoam&eacute;rica nos ha demostrado que las democracias m&aacute;s d&eacute;biles mantienen la mano dura para evitar la insurrecci&oacute;n social. &ldquo;Si no hay Fiscal&iacute;a independiente ni polic&iacute;as civiles bien preparadas con salarios dignos y rendici&oacute;n de cuentas, no hay democracia&rdquo;, asegura Ley, que demuestra que las fuerzas armadas siempre han estado enquistadas en el poder pol&iacute;tico mexicano. Trejo coincide, con preocupaci&oacute;n: &ldquo;Tenemos datos duros que se&ntilde;alan la creciente transferencia de la seguridad p&uacute;blica a manos de las fuerzas armadas: esto demuestra que el Gobierno actual, como los anteriores, tiene una gran renuencia a retirar las fuentes autoritarias de poder coercitivo&rdquo;. Dice que las pr&aacute;cticas poco democr&aacute;ticas que violan los derechos humanos favorecen la opacidad y eventualmente debilitan la competencia electoral con su alternancia partidista, y fortalecen indirectamente las zonas grises que afianzan los v&iacute;nculos entre quienes gobiernan y quienes infringen la ley. A ello hay que sumarle que L&oacute;pez Obrador ha entregado al Ej&eacute;rcito la construcci&oacute;n del nuevo aeropuerto de la capital mexicana y la del Tren Maya. El Ej&eacute;rcito construye y operar&aacute; esas dos infraestructuras de vital importancia para las comunicaciones del pa&iacute;s; el mismo Ej&eacute;rcito infiltrado por la delincuencia organizada en sus altos mandos.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las complejidades que enfrenta la sociedad mexicana, de 127,8 millones de habitantes, hay funcionarias y funcionarios p&uacute;blicos que intentan dar la batalla contra la impunidad hist&oacute;rica. Su tarea no es f&aacute;cil, se enfrentan al enemigo dentro y fuera del Gobierno. Es el caso del director de la Unidad de Delitos Financieros, Santiago Nieto, que, por primera vez en la historia de M&eacute;xico, ha logrado evidenciar sin lugar a duda el nivel de incrustaci&oacute;n del dinero producto del crimen en la econom&iacute;a formal, del sistema financiero y electoral. Hace poco, Nieto revel&oacute; que solo en dos a&ntilde;os los grupos de delincuencia organizada en M&eacute;xico han ganado 41.000 millones de euros producto de la trata y tr&aacute;fico de personas, el narcotr&aacute;fico, el tr&aacute;fico de armas y otros delitos vinculados. Su equipo ha logrado congelar cuentas bancarias de diversos criminales, empresarios, pol&iacute;ticos y narcotraficantes y su trabajo nos ayuda a evidenciar, como si mir&aacute;semos una radiograf&iacute;a, en qu&eacute; &aacute;reas del Gobierno se hallan los protectores del crimen, los due&ntilde;os del &aacute;rea gris que fomenta la impunidad.
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                Colectivos feministas protestan ante la sede nacional de Morena, en enero de este año                            </span>
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        M&eacute;xico a&uacute;n no ha encarcelado a un solo empresario que haya pagado la campa&ntilde;a de un senador, diputado, alcalde o gobernador para que este le proteja al cometer il&iacute;citos. Existen casos notables que siempre terminan bajo el manto del perd&oacute;n judicial gracias a los h&aacute;biles movimientos de los operadores del &aacute;rea gris.
    </p><h3 class="article-text">La gesti&oacute;n personalista de L&oacute;pez Obrador</h3><p class="article-text">
        L&oacute;pez Obrador ha dedicado dos a&ntilde;os a hacer conferencias de prensa matutinas diarias para dictar la agenda de medios y evitar, tanto como puede, que las y los periodistas cubran a las fuentes pol&iacute;ticas sin que medie la voz presidencial. Su modelo pol&iacute;tico autoritario no es nuevo: su carrera naci&oacute; en el PRI, el partido que construy&oacute; el sistema de corrupci&oacute;n institucional m&aacute;s solido del continente americano. El presidente dedica sus ma&ntilde;anas a descalificar a las y los periodistas que analizan y critican a su Gobierno o que se&ntilde;alan la creciente impunidad a partir de la militarizaci&oacute;n del pa&iacute;s; ataca a quienes exhiben sus yerros; ha dicho sistem&aacute;ticamente que la sociedad civil mexicana, los movimientos feministas y de derechos humanos, quienes defienden el medio ambiente y evidencian la corrupci&oacute;n conspiran en su contra, porque evidencian la debilidad del Estado &ndash;que aparentemente es &eacute;l mismo&ndash; y su raquitismo institucional para impartir justicia.
    </p><p class="article-text">
        No es el primer presidente que busca erradicar las fronteras entre su persona y la noci&oacute;n de la patria: &eacute;l es el pa&iacute;s, su patriarca, el creador de un M&eacute;xico nuevo basado en una cuarta transformaci&oacute;n que no es judicial, ni &eacute;tica sino moral e ilusamente religiosa.
    </p><p class="article-text">
        Su discurso populista ha generado una gran frustraci&oacute;n en la izquierda mexicana, no porque desee favorecer a la poblaci&oacute;n m&aacute;s pobre, auxiliada solo con peque&ntilde;os programas de ayudas para maquillar la pobreza; probablemente, el mayor da&ntilde;o que hace al pa&iacute;s radica en su ceguera para reconocer la existencia del edificio de zona gris que lleva cien a&ntilde;os imposibilitando la existencia de un Estado de derecho. El presidente cree que puede inventarse una realidad a modo, en la que la sociedad es buena, las personas m&aacute;s pobres son humildes, bondadosas y democr&aacute;ticas y los &uacute;nicos empresarios buenos son los que le ayudaron en su campa&ntilde;a, como Lomel&iacute; Bola&ntilde;os. &Eacute;l cree fervientemente que decretar es transformar; por tanto, decreta que desde que lleg&oacute; al poder los feminicidios est&aacute;n a la baja y no al alta, la trata de personas es casi inexistente y no crece la violencia, tal como lo demuestran las cifras de su propio equipo de Gobierno. Considera que la exposici&oacute;n de la realidad con datos y evidencia judicial y period&iacute;stica carece de importancia frente a su palabra autoritaria. Como un buen hijo del patriarcado mexicano, est&aacute; convencido de que con buena voluntad y negociando con la delincuencia organizada M&eacute;xico se est&aacute; pacificando. Como sus cuatro antecesores en esta deficitaria transici&oacute;n democr&aacute;tica, L&oacute;pez Obrador se ha negado a desmontar las fuentes autoritarias del poder coercitivo, a implementar programas de justicia transicional, a fortalecer el papel de la sociedad civil organizada y a respetar la libertad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En esta democracia endeble, sin Estado de derecho, las redes que unen las manos entre &lsquo;narcodemocracia&rsquo; y sociedad seguir&aacute;n fortaleci&eacute;ndose. En su contraparte est&aacute;n los peque&ntilde;os oasis creados por el periodismo libre que no se da por vencido, las y los funcionarios p&uacute;blicos, juezas y militares independientes que anteponen la &eacute;tica a la feligres&iacute;a pol&iacute;tica; el empresariado que trabaja por una econom&iacute;a limpia; a su lado, tambi&eacute;n resisten las organizaciones de la sociedad civil que defienden los derechos humanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[@lydiacachosi, Lydia Cacho]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mexico-narcodemocracia_130_8590557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Dec 2021 19:34:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[México y la ‘narcodemocracia’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Narcos,México,Drogas,Tráfico de drogas,Corrupción,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María de Jesús Patricio, Marichuy: el grito indígena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/maria-jesus-patricio-marichuy-grito-indigena_129_8590600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2652b45f-3b75-48ae-98ea-bcd7b88284b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marichuy."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2018, se presentó a la Presidencia del país. No pretendía ganar, sino utilizar su candidatura para llamar la atención de los mexicanos sobre las deplorables condiciones en las que viven millones de indígenas</p><p class="subtitle">Este reportaje pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico', de elDiario.es. Hazte socia antes de esta noche y te enviamos a casa esa y otras dos revistas</p></div><p class="article-text">
        En noviembre de 2020 se estren&oacute; en el Festival de Cine de Guadalajara el documental, 'La vocera', sobre Mar&iacute;a de Jes&uacute;s Patricio, 'Marichuy', la primera mujer ind&iacute;gena que compiti&oacute; por la Presidencia de M&eacute;xico en las elecciones de 2018. Dirigido por Luciana Kaplan, que ya hab&iacute;a trabajado el asunto de las mujeres ind&iacute;genas en el documental 'La revoluci&oacute;n de los alcatraces', es una manera de entender que aquella no fue una campa&ntilde;a electoral en sentido estricto, sino una manera de llamar la atenci&oacute;n de los mexicanos sobre las condiciones en que viven millones de personas en los pueblos, naciones, barrios y tribus ind&iacute;genas en el pa&iacute;s; es tambi&eacute;n un viaje por paisajes desolados y sin esperanza y un testimonio de un despojo territorial del que se habla muy poco en M&eacute;xico. Tambi&eacute;n es una lecci&oacute;n de c&oacute;mo se podr&iacute;a hacer pol&iacute;tica de otra manera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La figura de Marichuy se ha ido apagando en los &uacute;ltimos meses, y no podr&iacute;a haber sido de otra manera, pues queda claro tambi&eacute;n en la pel&iacute;cula que ella no representaba a un partido, ni estaba all&iacute; por una ambici&oacute;n pol&iacute;tica duradera, sino cumpliendo el mandato que un concejo ind&iacute;gena le hab&iacute;a otorgado. Pero su mensaje ha sido poco a poco incorporado al debate. Y por lo tanto no es dif&iacute;cil entender, por ejemplo, la hipocres&iacute;a del presidente Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador por la carta que en marzo de 2019 envi&oacute; al rey de Espa&ntilde;a y al papa para que pidan perd&oacute;n por los abusos de la conquista, cuando su Gobierno anima proyectos de infraestructura que despojan de sus tierras a comunidades ind&iacute;genas; o la desfavorable reacci&oacute;n que tuvo el perd&oacute;n que pidi&oacute; L&oacute;pez Obrador al pueblo maya, en mayo de 2021, por las atrocidades cometidas en la guerra de castas, un levantamiento ind&iacute;gena que fue duramente apagado a finales del siglo XIX y principios del XX. Los mismos pueblos mayas le dijeron que ser&iacute;a m&aacute;s congruente que detuviera uno de los proyectos favoritos de este Gobierno, la construcci&oacute;n de un tren tur&iacute;stico, llamado el Tren Maya, que atraviesa sus comunidades y amenaza con convertir a la poblaci&oacute;n en peones de los servicios de hospitalidad, como ya sucede en zonas como Canc&uacute;n y Tulum.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marichuy.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La precandidatura de Marichuy, su recorrido por el pa&iacute;s y la introducci&oacute;n de nuevos temas y perspectivas en el debate tambi&eacute;n se deben entender por la renovada imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica del Ej&eacute;rcito Zapatista de Liberaci&oacute;n Nacional. Vale recordar que el EZLN se levant&oacute; en armas en enero de 1994 y puso en jaque a la pol&iacute;tica mexicana por varios a&ntilde;os, adem&aacute;s de convertirse en una opci&oacute;n de la izquierda, con miles de adeptos en Europa. A principios de los 2000 estuvieron a punto de lograr que el Estado mexicano reconociera los derechos pol&iacute;ticos de las comunidades ind&iacute;genas, pero la negociaci&oacute;n se descarril&oacute; y el futuro del zapatismo cay&oacute; en un limbo. Los zapatistas se han organizado en comunidades semiindependientes, llamadas &ldquo;caracoles&rdquo;; la fama de su l&iacute;der, el subcomandante Marcos (ahora rebautizado como Galeano), fue decreciendo por la inactividad. Pero la voz de los pueblos ind&iacute;genas se reactiv&oacute; cuando 840 delegados de 60 pueblos de todo M&eacute;xico, reunidos en el Congreso Nacional Ind&iacute;gena, decidieron participar en las elecciones y nombraron a Marichuy como su representante. Recientemente dieron muestra de su audacia medi&aacute;tica con el env&iacute;o de una delegaci&oacute;n zapatista en una carabela que parti&oacute; en mayo de este a&ntilde;o de Isla Mujeres para llegar al puerto de Vigo, en Espa&ntilde;a, en alg&uacute;n momento de junio.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se describi&oacute; a s&iacute; misma Marichuy en una publicaci&oacute;n de la Universidad de Guadalajara: &ldquo;Mi nombre es Mar&iacute;a de Jes&uacute;s Patricio Mart&iacute;nez; nac&iacute; en la comunidad nahua de Tuxpan, Jalisco, el 23 de diciembre de 1963. Recuerdo que durante mucho tiempo solo hubo luz y empedrado en el primer cuadro de mi pueblo; las casas eran de adobe y teja, y se ten&iacute;an que hacer largas filas para surtir el agua que emanaba &uacute;nicamente de tres llaves&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el escritor Juan Villoro, Marichuy trabaj&oacute; la tierra desde ni&ntilde;a en condiciones casi medievales. &ldquo;A los 12 a&ntilde;os impuls&oacute; a su padre a protestar. Recibieron ma&iacute;z, pero al a&ntilde;o siguiente se quedaron sin tierra&rdquo;. El padre botaba el poco dinero que ten&iacute;a en alcohol y Marichuy ten&iacute;a que vender semillas en una ciudad vecina: con las ganancias com&iacute;an todos en la familia.
    </p><p class="article-text">
        Marichuy estudi&oacute; la secundaria y la preparatoria a escondidas de su padre. De ni&ntilde;a, observaba c&oacute;mo las mujeres de su familia curaban a las personas del pueblo de diversos males. En 1987 su madre perdi&oacute; la movilidad de la cintura para abajo. Pas&oacute; por algunos especialistas que no pudieron mejorarla, hasta que ella misma la trat&oacute; haciendo uso de los saberes tradicionales. Marichuy no solo logr&oacute; sacar adelante a su madre, sino que se convirti&oacute; en una curandera y abri&oacute; una casa de salud en Tuxpan. Hoy es parte del cuerpo acad&eacute;mico de la Universidad de Guadalajara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El levantamiento de los zapatistas, en 1994, fue para m&iacute; sumamente inspirador: siendo quiz&aacute; m&aacute;s pobres que yo, se atrevieron a luchar contra los ricos y poderosos&rdquo;, escribi&oacute; Marichuy. A lo largo de ese mismo a&ntilde;o su comunidad de ind&iacute;genas nahuas fue invitada a participar en un foro nacional ind&iacute;gena y ella fue nombrada la representante. &ldquo;Descubr&iacute; que este era mi espacio y que deb&iacute;a unirme a la lucha contra el poderoso. Desde entonces decid&iacute; participar en las siguientes reuniones, fungiendo como puente entre mi comunidad y el resto de las comunidades organizadas&rdquo;. Marichuy particip&oacute; en las elecciones de 2018 como precandidata independiente, una figura legal que permite a personas sin partido entrar a la contienda electoral. De acuerdo con la ley mexicana, para poder participar los candidatos independientes deben conseguir poco m&aacute;s de 800.000&nbsp; firmas y alcanzar el 1% del padr&oacute;n electoral en 17 estados, metas que son imposibles de alcanzar si no se tiene alg&uacute;n tipo de infraestructura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la campa&ntilde;a de Marichuy se centr&oacute; en conseguir esas firmas, pero sobre todo, en demostrar, por un lado, la desigualdad entre ella y los otros independientes, pol&iacute;ticos profesionales sin partido que aprovecharon el hueco para colarse en el proceso, que gastaron sumas considerables de dinero e hicieron trampa para conseguir aquellas firmas, como se demostr&oacute; m&aacute;s tarde. Sirvi&oacute; tambi&eacute;n para levantar conciencia de lo alejadas que estaban esas comunidades ind&iacute;genas de alg&uacute;n tipo de representaci&oacute;n digna, y para levantar algo de apoyo, sobre todo en las &eacute;lites intelectuales de la Ciudad de M&eacute;xico, que se organizaron a su alrededor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su discurso, abiertamente anticapitalista, ecologista, feminista, y en favor de las autonom&iacute;as ind&iacute;genas, tambi&eacute;n contrastaba con la mezcla ideol&oacute;gica del otro candidato de izquierda, Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, que es en realidad una reedici&oacute;n del viejo nacionalismo de la Revoluci&oacute;n mexicana, en la pr&aacute;ctica antifeminista, contra la sociedad civil, la libertad de expresi&oacute;n y ambiguo contra la oligarqu&iacute;a, que ha dominado la escena nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marichuy no obtuvo el registro y en febrero de 2018 se sali&oacute; de la contienda, pero a los que vivimos en la ciudad nos ha dejado una idea del abandono del mundo rural y de las comunidades originarias. Una versi&oacute;n moderna de la misma desolaci&oacute;n de 'El llano en llamas', de Juan Rulfo, o una llamada de atenci&oacute;n a c&oacute;mo nos hemos aprovechado de un bot&iacute;n que tiene m&aacute;s de 500 a&ntilde;os de historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entrevistada en Espa&ntilde;a el 12 de octubre de 2019, dijo <a href="https://elpais.com/internacional/2019/10/12/actualidad/1570904742_707998.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a un periodista de 'El Pa&iacute;s'</a> que le pregunt&oacute; qu&eacute; significaba para ella esa fecha. &ldquo;Para m&iacute;, y para los pueblos ind&iacute;genas de M&eacute;xico, que es de quienes traigo la voz, es un d&iacute;a en el que empieza un exterminio, un desangramiento de Am&eacute;rica. Es un d&iacute;a malo: no hay nada que celebrar. Y aquello que se inici&oacute; entonces se sigue dando hoy: no ha acabado el despojo y el desprecio de los pueblos originarios. No se ha terminado de robar sus riquezas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Osorno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/maria-jesus-patricio-marichuy-grito-indigena_129_8590600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Dec 2021 20:50:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María de Jesús Patricio, Marichuy: el grito indígena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,Política,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[México: el virus que truncó una revolución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mexico-virus-trunco-revolucion_129_8590462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fcb06b7-e0b2-40ef-8948-37672731cc76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="México: el virus que truncó una revolución"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">López Obrador ha intentado gobernar en beneficio del México de los desprotegidos. Objeto de pasiones encontradas entre los mexicanos que lo odian y lo aman sin reservas, cabría preguntarse, a mitad de su gestión sexenal, si ha logrado hacer un cambio significativo o, incluso, si hay posibilidades de que vaya a conseguirlo</p><p class="subtitle">Este artículo pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico', de elDiario.es. Hazte socia antes de esta medianoche y te enviamos a casa esa y otras dos revistas</p></div><p class="article-text">
        Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador lleg&oacute; en 2018 a la Presidencia de M&eacute;xico convencido de que instaurar&iacute;a un nuevo r&eacute;gimen. Una idea no solo atractiva sino urgente. El modelo daba muestras de estar agotado y la paciencia de los mexicanos a&uacute;n m&aacute;s, tras los gobiernos de alternancia entre el PRI y el PAN, las dos fuerzas dominantes en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, la primera de centro y la segunda de derecha. Basta decir que seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INEGI), el 56% de los trabajadores lo hacen en el sector informal, fuera de registros fiscales, laborales o de seguridad social. Y no lo hacen por gusto o conveniencia, pues sus ingresos son menores a los que operan en el sector formal. Simplemente, el sistema ha sido incapaz de ofrecer a estos sectores populares una alternativa viable.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; consist&iacute;a ese modelo y en qu&eacute; fall&oacute;? En los a&ntilde;os 80 la &eacute;lite priista tradicional fue sustituida por hijos de las mismas familias, una nueva generaci&oacute;n de tecn&oacute;cratas formados en universidades de EEUU y Europa. Liderados por Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), se entregaron en brazos del llamado Consenso de Washington, el modelo neoliberal, convencidos de que el futuro de M&eacute;xico consist&iacute;a en integrarse econ&oacute;micamente al poderoso mercado y a las l&iacute;neas de producci&oacute;n de su vecino del norte. El TLCAN o NAFTA, firmado en esa &eacute;poca, el ambicioso tratado comercial y productivo, ten&iacute;a la aspiraci&oacute;n de convertir a Norteam&eacute;rica en un espacio com&uacute;n, una idea relativamente emparejada con el proceso de integraci&oacute;n europea. Pero en contraste con el otro lado del Atl&aacute;ntico, ac&aacute; ninguna de las partes estaba interesada en abrirse m&aacute;s de lo indispensable. Estados Unidos no deseaba abrir fronteras a la migraci&oacute;n o construir &oacute;rganos de gesti&oacute;n vinculados al Gobierno mexicano, ni la &eacute;lite de nuestro pa&iacute;s quer&iacute;a perder las prebendas y los m&aacute;rgenes de ganancia que le ofrec&iacute;an mercados protegidos y pr&aacute;cticas empresariales ligadas a los favores del Estado y a la corrupci&oacute;n de la vida p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La pretensi&oacute;n de que los sectores punta y las regiones geogr&aacute;ficas beneficiadas por la integraci&oacute;n irradiar&iacute;an sus beneficios al resto del pa&iacute;s qued&oacute; truncada. Lo que s&iacute; sucedi&oacute; fue un extraordinario crecimiento de los segmentos modernizados y un atroz retroceso de las regiones geogr&aacute;ficas y sectores populares defenestrados por el modelo. En los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os M&eacute;xico creci&oacute; a una tasa promedio del 2,2% anual, apenas superior al crecimiento demogr&aacute;fico, pero ese promedio escond&iacute;a diferencias abismales entre la parte que avanzaba y la que retroced&iacute;a. En 2018 la organizaci&oacute;n internacional Oxfam estimaba que las 10 personas m&aacute;s encumbradas gozaban de una riqueza equivalente a la mitad de la poblaci&oacute;n, es decir, a lo que pose&iacute;an 62 millones de mexicanos.
    </p><p class="article-text">
        Los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n y dispendio del Gobierno anterior hicieron el resto. En 2018 L&oacute;pez Obrador, que ya hab&iacute;a disputado en 2006 y en 2012 la Presidencia, lleg&oacute; a Palacio Nacional sin mayor resistencia y obtuvo gran mayor&iacute;a en el Congreso.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, AMLO, como se le llama entre propios y extra&ntilde;os, ha intentado gobernar en beneficio del M&eacute;xico de los desprotegidos. M&aacute;s que eso, intenta una revoluci&oacute;n social que por fin termine con la injusticia. Ave de tempestades por su verbosidad rijosa y objeto de pasiones encontradas entre los mexicanos que lo odian y lo aman sin reservas, cabr&iacute;a preguntarse, a mitad de su gesti&oacute;n sexenal, si ha conseguido hacer un cambio significativo o, incluso, si hay posibilidades de que vaya a conseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de la cuarta transformaci&oacute;n, como gusta llamarse a s&iacute; mismo (la Independencia, la Reforma del XIX y la Revoluci&oacute;n fueron las tres primeras), ha recurrido m&aacute;s al modelo utilizado por Franklin Roosevelt en la Depresi&oacute;n que a una propuesta emparentada con referentes de la izquierda latinoamericana, ya no digamos radical. El presidente implement&oacute; la transferencia de subsidios directos por cerca de 30.000 millones de d&oacute;lares anuales a los sectores m&aacute;s empobrecidos y mejor&oacute; sustancialmente el poder adquisitivo del salario m&iacute;nimo, fortaleci&oacute; la capacidad de negociaci&oacute;n de los sindicatos y emprendi&oacute; cuatro o cinco grandes proyectos de obra p&uacute;blica en las regiones atrasadas. Estas y otras medidas complementarias buscaban fortalecer el mercado interno para, desde abajo, estimular una planta productiva m&aacute;s amplia, popular y diversificada.
    </p><p class="article-text">
        Y pese a la muy belicosa narrativa con la que fustiga a los conservadores todos los d&iacute;as en su famosa sesi&oacute;n ma&ntilde;anera ante la prensa, su gesti&oacute;n es notablemente moderada. No solo mantuvo &iacute;ntegro el esquema de integraci&oacute;n con EE. UU., tambi&eacute;n cultiv&oacute; y logr&oacute; una inesperada y fraterna relaci&oacute;n personal con Donald Trump, algo sorprendente dada la actitud reiteradamente ofensiva del expresidente con los mexicanos y lo mucho que le habr&iacute;a rentado a AMLO, en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos y de apoyo popular, explotar la sensibilidad a flor de piel de los mexicanos en todo lo relacionado con los abusos de su poderoso vecino.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s importante que eso, la 4T ha mantenido pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas m&aacute;s cercanas a las de un gobierno neoliberal que a cualquier referente populista: control de la inflaci&oacute;n, obsesi&oacute;n por la austeridad, rechazo al endeudamiento p&uacute;blico incluso en la pandemia, equilibrio en las finanzas del Estado, fortalecimiento de la moneda, reducci&oacute;n de la burocracia. Y su aversi&oacute;n verbal a los ricos en realidad no ha estado acompa&ntilde;ada de expropiaciones o incremento en los impuestos, m&aacute;s all&aacute; de perseguir con ah&iacute;nco la evasi&oacute;n fiscal. En suma, el presidente ha intentado hacer un cambio del sistema, pero sin poner en riesgo la estabilidad econ&oacute;mica y pol&iacute;tica, consciente de que ello lastimar&iacute;a en primera instancia a los m&aacute;s pobres. Una apuesta prudente, que al mismo tiempo deja interrogantes en el aire.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ten&iacute;a posibilidades de provocar un cambio significativo una propuesta de esta naturaleza? Nunca lo sabremos. La crisis que dej&oacute; la pandemia barri&oacute; con cualquier mejor&iacute;a atribuible a sus pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. La econom&iacute;a cay&oacute; m&aacute;s del 8% el a&ntilde;o pasado y se estima que tomar&aacute; dos a&ntilde;os recuperar el nivel que ten&iacute;a en 2018, cuando &eacute;l tom&oacute; posesi&oacute;n. En otras palabras, un sexenio pr&aacute;cticamente perdido para efectos econ&oacute;micos, con o sin L&oacute;pez Obrador.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, el presidente asegura que el principal cambio ya tuvo lugar. Un cambio de actitud de la vida p&uacute;blica con respecto a la corrupci&oacute;n, el gasto suntuario y el dispendio, adem&aacute;s de la elevaci&oacute;n a rango constitucional de las pol&iacute;ticas asistenciales para los desvalidos. De ser as&iacute;, no es poca cosa.
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez Obrador arranca la segunda mitad de su sexenio ante una dif&iacute;cil disyuntiva. Mantiene el control pol&iacute;tico, entre otras cosas gracias a niveles de aprobaci&oacute;n del 60% y una base social mayoritaria, pero su impacto sobre la econom&iacute;a real es limitado dado su duro enfrentamiento verbal con los actores decisivos. &iquest;Qu&eacute; sigue? &iquest;Radicalizar sus propuestas para acelerar el cambio usando el poder del Estado, lo que polarizar&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s sus tortuosas relaciones con el sector privado y buena parte de las clases medias, o acercarse a estos sectores productivos y profesionales para propiciar una r&aacute;pida recuperaci&oacute;n de la econom&iacute;a? Lo sabremos en las pr&oacute;ximas semanas. Pero tampoco es que los m&aacute;rgenes de actuaci&oacute;n sean enormes.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia y la crisis resultante han sido un duro golpe de infortunio para un hombre que luch&oacute; 30 a&ntilde;os para intentar un cambio a favor de los dejados atr&aacute;s, y una oportunidad hist&oacute;rica perdida para todos ellos, que por fin encontraban en Palacio Nacional alguien que hablara en su nombre. Lo que no est&aacute; seguro, por desgracia, es que eso vaya a ser alguna diferencia en sus vidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Zepeda Patterson]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mexico-virus-trunco-revolucion_129_8590462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Dec 2021 20:50:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Política internacional,México,Andrés Manuel López Obrador,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[AMLO: el presidente que busca un lugar en la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/amlo-presidente-busca-lugar-historia_129_8590514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b2f2374-d087-477a-a799-a0d069efc498_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1176y1269.jpg" width="1200" height="675" alt="AMLO: El presidente que busca un lugar en la historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con él o contra él: la gestión de Andrés Manuel López Obrador, personalista, controvertida y narcisista, ha polarizado el debate público en México</p><p class="subtitle">Este perfil pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico', de elDiario.es. Hazte socia antes del 31 de diciembre y te enviamos a casa esa y otras dos revistas</p></div><p class="article-text">
        Cada ma&ntilde;ana, Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador recorre los pasillos y escalinatas del Palacio Nacional, un monumento hist&oacute;rico construido en el siglo XVI, situado en el Z&oacute;calo de la Ciudad de M&eacute;xico, que le sirve de residencia, oficina y cuartel estrat&eacute;gico. Aun antes de rendir protesta como presidente, decidi&oacute; irse a vivir al mismo recinto que habitaron los virreyes de la &eacute;poca colonial, el emperador Maximiliano a mediados del siglo XIX y el expresidente Benito Ju&aacute;rez, quien muri&oacute; en ese m&iacute;tico lugar que, hasta antes de 2018, solo era visitado por presidentes en ceremonias c&iacute;vicas o informes de gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con L&oacute;pez Obrador, la residencia de Los Pinos &ndash;hogar de los presidentes mexicanos desde 1934&ndash; fue &ldquo;devuelta al pueblo&rdquo;, convertida en centro cultural y en una especie de museo del morbo recorrido por miles de personas para conocer las alcobas y vestidores del expresidente Enrique Pe&ntilde;a y su exesposa, la actriz de telenovelas Ang&eacute;lica Rivera, o el b&uacute;nker en el que Felipe Calder&oacute;n planeaba la guerra contra el narco. Cabeza de una Administraci&oacute;n sostenida en s&iacute;mbolos, L&oacute;pez Obrador ha hecho del Palacio Nacional el epicentro de la pol&iacute;tica y la vida p&uacute;blica de M&eacute;xico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hombre de rutinas, se levanta a las 5:00 de lunes a viernes; dedica media hora a su arreglo personal y otra media a la lectura de noticias. Poco antes de las 6:00 camina hacia su despacho en medio de una hilera de cadetes militares que le rinden honores con clarines y cornetas, mientras los primeros rayos de luz asoman en los patios del palacio. Cada d&iacute;a, el presidente encabeza la reuni&oacute;n del Gabinete de Seguridad, en el que autoridades civiles y militares le dan el parte del d&iacute;a de una guerra que &eacute;l no declar&oacute;, pero que sigue desangrando al pa&iacute;s. Despu&eacute;s, camina hasta el Sal&oacute;n de la Tesorer&iacute;a, un sobrio espacio en la planta baja, que los anteriores presidentes ocupaban para ofrecer cenas a altos dignatarios y hoy es el escenario de las famosas conferencias ma&ntilde;aneras, in&eacute;ditos intercambios con la prensa en los que el presidente informa, comenta, debate y fija la agenda p&uacute;blica.
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                Andrés Manuel López Obrador                            </span>
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        Hasta el 31 de mayo de 2021, en 913 d&iacute;as de gobierno, L&oacute;pez Obrador hab&iacute;a protagonizado 619 de estas conferencias de prensa, con una duraci&oacute;n promedio de 108 minutos y decenas de medios presentes. Este or&aacute;culo matutino sirve igual para presentar informes sobre el programa de vacunaci&oacute;n contra la COVID-19 que para girar instrucciones en tiempo real a los miembros del gabinete. La ma&ntilde;anera ha servido para difundir, en vivo y a todo color, la participaci&oacute;n del presidente en una cumbre de la ONU sobre cambio clim&aacute;tico, o para cantar 'Las ma&ntilde;anitas' a las mam&aacute;s el 10 de mayo, D&iacute;a de la Madre en M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Aunque, a partir de abril de 2021, durante las campa&ntilde;as de las elecciones federales de medio sexenio &ndash;en las que se vot&oacute; para renovar una de las dos c&aacute;maras del Congreso de la Uni&oacute;n, la mitad de las gubernaturas y el 97% de los cargos municipales del pa&iacute;s&ndash;, el presidente ha hablado sobre todo de su tema favorito: el conservadurismo, sus rivales neoliberales, el pasado corrupto y los empresarios depredadores que quieren boicotear su proyecto de gobierno, al que &eacute;l mismo denomina &ldquo;cuarta transformaci&oacute;n&rdquo; y que los periodistas abrevian como &ldquo;la 4T&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez Obrador dice que su arribo al poder fue una revoluci&oacute;n pac&iacute;fica comparable a las tres grandes revoluciones &ndash;esas s&iacute;, armadas y violentas&ndash; de la historia mexicana: la Independencia de 1810-1821, la Reforma de 1857 y la Revoluci&oacute;n de 1910-1917. Con ese relato sobre la raz&oacute;n de ser de su llamado Movimiento de Regeneraci&oacute;n Nacional (que da nombre a Morena, el partido que fund&oacute; en 2014), L&oacute;pez Obrador justifica la mayor parte de las acciones de gobierno. Decisiones juzgadas como descabelladas por sus cr&iacute;ticos, como cancelar la construcci&oacute;n de un aeropuerto que llevaba dos a&ntilde;os en desarrollo y una inversi&oacute;n de 160.000 millones de pesos (seis mil millones de euros), construir una refiner&iacute;a en la era de las energ&iacute;as renovables, crear un &ldquo;instituto para devolverle al pueblo lo robado&rdquo; o rematar un avi&oacute;n presidencial reci&eacute;n adquirido, para &eacute;l son timbre de orgullo: reflejan que ahora s&iacute; hay un Gobierno que ve primero por los m&aacute;s desfavorecidos.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco lo arredra el hecho de que los medios ic&oacute;nicos de la prensa internacional critiquen a su Administraci&oacute;n o adviertan que la 4T llevar&aacute; a M&eacute;xico a un desfiladero. Cuando el prestigiado semanario ingl&eacute;s 'The Economist' public&oacute; en su edici&oacute;n de mayo una portada con L&oacute;pez Obrador en ella, titulada &ldquo;El falso mes&iacute;as mexicano&rdquo;, y un editorial llamando a los mexicanos a votar en contra de Morena en las elecciones del 6 de junio, el presidente dedic&oacute; al tema m&aacute;s de 10 minutos en tres ma&ntilde;aneras, explicando que el conservadurismo y la reacci&oacute;n tienen redes internacionales que buscan boicotear su proyecto. &ldquo;Est&aacute;n molestos porque la gente est&aacute; apoyando una transformaci&oacute;n. Entonces, sacan esta portada majadera, muy grosera, desde luego mentirosa&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        En este ciclo electoral, L&oacute;pez Obrador ha dirigido sus misiles contra la prensa, los intelectuales, las organizaciones de la sociedad civil y las autoridades electorales. Ha denunciado que la embajada de Estados Unidos financia ilegalmente organizaciones como Mexicanos Contra la Corrupci&oacute;n y la Impunidad o Art&iacute;culo 19 Cap&iacute;tulo M&eacute;xico, para desestabilizar a su Gobierno. Y ha dicho que el Instituto Nacional Electoral (INE) &ndash;un organismo p&uacute;blico aut&oacute;nomo creado en 1990 para acabar con los fraudes electorales de la &eacute;poca priista&ndash; no sirve para promover la democracia, sino para obstaculizarla. El presidente ha criticado a los consejeros electorales cuando estos aprueban decisiones que afectan a los candidatos de Morena, como la de sacar de la jugada a dos de ellos que violaron las reglas de financiamiento de sus candidaturas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del INE, de las 36 ma&ntilde;aneras de la campa&ntilde;a electoral, en 29 el presidente viol&oacute; la Constituci&oacute;n, pues esta le proh&iacute;be &ndash;a &eacute;l y a cualquier funcionario p&uacute;blico&ndash; hablar a favor o en contra de partidos pol&iacute;ticos, difundir encuestas con pron&oacute;sticos electorales o hacer propaganda de acciones y logros de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        El presidente se ha convertido en el principal infractor del estricto marco legal que regula la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica en M&eacute;xico, producto de una reforma constitucional que la izquierda promovi&oacute; en 2007, tras la pol&eacute;mica elecci&oacute;n presidencial en la que L&oacute;pez Obrador aleg&oacute; fraude y acus&oacute; al entonces presidente, Vicente Fox, de desequilibrar el terreno con su intromisi&oacute;n en el proceso. Es parad&oacute;jico que, hoy que est&aacute; en el poder, L&oacute;pez Obrador sea el principal detractor de ese modelo y del sofisticado sistema electoral del que &eacute;l mismo se vali&oacute; para llegar a la Presidencia en 2018.
    </p><p class="article-text">
        En las campa&ntilde;as de 2018, L&oacute;pez Obrador se defini&oacute; como un necio &ndash;el necio de la canci&oacute;n de Silvio Rodr&iacute;guez&ndash;, y asegur&oacute; que la terquedad y la perseverancia lo llevar&iacute;an a la Presidencia. Ya en el poder, usa la misma palabra para defender sus pol&iacute;ticas y su costumbre de comentar sin tapujos sus decisiones m&aacute;s controvertidas. Empecinado en lograr un lugar en la historia, no da tregua a sus colaboradores, cr&iacute;ticos y gobernados. Se ha colocado en el centro del debate y de la agenda p&uacute;blica. Aunque no estuvo en las papeletas, las elecciones del 6 de junio giraron en torno a su persona. &Eacute;l mismo anticip&oacute; el dilema: &ldquo;O se est&aacute; a favor de la transformaci&oacute;n o se est&aacute; en contra, eso es lo que se va a decidir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s o menos L&oacute;pez Obrador, esa era la principal decisi&oacute;n para los 93,5 millones de mexicanos en edad de votar convocados a las urnas el 6 de junio de 2021. En realidad, de eso ha tratado el relato mexicano del siglo XXI: s&iacute; o no a L&oacute;pez Obrador, el hombre que polariza; el pol&iacute;tico al que amas o detestas, sin medias tintas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez Obrador persever&oacute; hasta llegar a la Presidencia a sus 65 a&ntilde;os, en su tercera elecci&oacute;n, y no se conforma con un ejercicio convencional del poder. Lo suyo es la historia, que todos los d&iacute;as recrea mientras recorre el palacio, con sus salones virreinales y los retratos de sus pr&oacute;ceres, en cuya galer&iacute;a sue&ntilde;a acomodarse un d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, hoy su retrato es tan incierto como el futuro de su cuarta transformaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernesto Núñez Albarrán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/amlo-presidente-busca-lugar-historia_129_8590514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Dec 2021 21:25:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[AMLO: el presidente que busca un lugar en la historia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,Andrés Manuel López Obrador,Política,Latinoamérica,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El volcán mexicano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/escolar/volcan-mexicano_129_8590422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fec04cf-2eb8-425f-af2b-840ee3353344_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El volcán mexicano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué falla en México? La enorme pobreza y la desigualdad, la de un país con 70 millones de pobres, el 56% de la población. La violencia, especialmente la del narco. La corrupción institucional, sistémica y estructural</p><p class="subtitle">Este artículo pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico', de elDiario.es. Hazte socia o socio antes del 31 de diciembre y te enviamos a casa esa y otras dos revistas</p></div><p class="article-text">
        Si hay un pa&iacute;s donde las grandes cifras macroecon&oacute;micas producen un espejismo, ese es M&eacute;xico. El pa&iacute;s n&uacute;mero 15 en PIB del mundo, justo por detr&aacute;s de Espa&ntilde;a. Una potencia industrial, minera, agr&iacute;cola y tur&iacute;stica. El s&eacute;ptimo m&aacute;s visitado del mundo. El d&eacute;cimo m&aacute;s poblado. Con un paro de apenas el 4%. Con la deuda y la inflaci&oacute;n bajo control.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; falla entonces en M&eacute;xico? Cualquiera que conozca m&iacute;nimamente el pa&iacute;s conoce la respuesta. Yo trabaj&eacute; all&iacute;, durante medio a&ntilde;o, en 2004. Poniendo en marcha una cadena de peri&oacute;dicos locales en varias ciudades. Estuve en Torre&oacute;n, en Campeche, en Culiac&aacute;n, en Hermosillo, en M&eacute;rida y en Canc&uacute;n. Y descubr&iacute; las tres razones que hacen de M&eacute;xico un volc&aacute;n social. La enorme pobreza y la desigualdad, la de un pa&iacute;s con 70 millones de pobres, el 56% de la poblaci&oacute;n. La violencia, especialmente la del narco. La corrupci&oacute;n institucional, sist&eacute;mica y estructural.
    </p><p class="article-text">
        Aterric&eacute; en Culiac&aacute;n, capital de Sinaloa, el 11 de septiembre de 2004. Es una fecha famosa en la ciudad. Ese d&iacute;a, un grupo de sicarios enviados por el Chapo Guzm&aacute;n asesinaron a un capo rival, Rodolfo Carrillo. Ese d&iacute;a empez&oacute; la gran guerra entre el c&aacute;rtel de Sinaloa y el c&aacute;rtel de Ju&aacute;rez. Pero el dato que m&aacute;s me llam&oacute; la atenci&oacute;n, ese 11 de septiembre, fue otro detalle muy revelador: que el jefe de los guardaespaldas del narco asesinado era tambi&eacute;n el jefe de polic&iacute;a de la ciudad. As&iacute; funciona Culiac&aacute;n. Un lugar donde, hace apenas dos a&ntilde;os, el Ej&eacute;rcito detuvo al hijo del Chapo Guzm&aacute;n y, pocas horas despu&eacute;s, lo tuvo que soltar, bajo la amenaza de los narcos de ajusticiar a los familiares de los militares.
    </p><p class="article-text">
        En Hermosillo, el peri&oacute;dico para el que trabajaba decidi&oacute; dejar de informar sobre los narcos despu&eacute;s de que uno de sus periodistas fuera asesinado. No es un hecho aislado. Cada a&ntilde;o, en M&eacute;xico, matan a una decena de periodistas. Es el pa&iacute;s del mundo con m&aacute;s muertos en la prensa, por encima de Siria, Irak o Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En Canc&uacute;n estuve m&aacute;s de un mes, pero no pis&eacute; la playa. Trabajaba en la ciudad que los turistas nunca visitan, donde vive la gente que sirve en los grandes hoteles. Son barriadas siempre a medio terminar. Las familias compran un pie de casa: una estructura de hormig&oacute;n. Habitan la planta de abajo y conf&iacute;an en que, m&aacute;s adelante, con algunos ahorros, podr&aacute;n construir el segundo piso. Ese sue&ntilde;o no siempre se alcanza. Y las vigas de las casas, como raspas hacia el cielo, se quedan como s&iacute;mbolo de un fracaso: del futuro que nunca lleg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ese futuro frustrado, esa expectativa a&uacute;n sin construir, es el mandato de Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, que dio esperanza a tantos perdedores de la historia: las v&iacute;ctimas de unas &eacute;lites que viven, a su costa, muy muy bien. Volv&iacute; a M&eacute;xico hace dos a&ntilde;os. Asist&iacute; como periodista a la toma de posesi&oacute;n de L&oacute;pez Obrador. Ese d&iacute;a viv&iacute; el pleno parlamentario m&aacute;s histri&oacute;nico y crispado que jam&aacute;s he visto en ning&uacute;n otro congreso. Y tambi&eacute;n la enorme ilusi&oacute;n de millones de personas en la calle, que ve&iacute;an en AMLO la esperanza de un cambio hist&oacute;rico. Una transformaci&oacute;n llena de contradicciones, que se ha cruzado con una pandemia y que a&uacute;n no ha logrado despegar.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://l.eldiario.es/fin-2021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n&uacute;mero monogr&aacute;fico de la revista de elDiario.es</a> intenta explicar este volc&aacute;n. El de un pa&iacute;s apabullante, apasionado y, en ocasiones, cruel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Escolar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/escolar/volcan-mexicano_129_8590422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Dec 2021 21:25:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El volcán mexicano]]></media:title>
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