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    <title><![CDATA[elDiario.es - Abuelas de Plaza de Mayo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/abuelas-de-plaza-de-mayo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Abuelas de Plaza de Mayo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Abuelas de Plaza de Mayo anuncian que han encontrado al nieto 140 robado durante la dictadura de Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/abuelas-de-plaza-de-mayo-robo-de-bebes-argentina_1_12446033.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36a018ff-856c-46dc-9ca1-8981de312f3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abuelas de Plaza de Mayo anuncian que han encontrado al nieto 140 robado durante la dictadura de Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo de un nuevo nieto ocurre en un contexto de menoscabo de las políticas de memoria, verdad y justicia bajo el Gobierno del ultraderechista Javier Milei
</p></div><p class="article-text">
        La incansable b&uacute;squeda de Abuelas de Plaza de Mayo sigue deparando nuevos hallazgos para celebrar ante los ojos del mundo. En la Casa por la Identidad, ubicada donde funcion&oacute; el campo de concentraci&oacute;n de la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA), la presidenta de la organizaci&oacute;n, Estela de Carlotto, anunci&oacute; este lunes que encontraron a un nuevo nieto. &ldquo;Hoy el Estado restituye un derecho a la identidad. Luchemos para que la verdad arrasadora no se apague. Bienvenido nieto 140&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el espacio de memoria ex ESMA, el mayor centro clandestino que oper&oacute; en Argentina durante la &uacute;ltima dictadura (1976-1983), la hermana del nieto restituido, Adriana Metz Romero, tom&oacute; la palabra sentada al lado de Carlotto. &ldquo;Cuando habl&eacute; con &eacute;l me dijo que fue criado como hijo &uacute;nico. '&iquest;Y yo qu&eacute; soy?', le dije, y me respondi&oacute;: 'ya s&eacute;, boluda' [risas]. Est&aacute; en Buenos Aires... De ac&aacute; en adelante es todo ganancia para la familia Metz Romero y tambi&eacute;n para la sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La dictadura secuestr&oacute; a Graciela Romero cuando estaba embarazada y a su esposo Ra&uacute;l Metz, ambos militaban en la organizaci&oacute;n armada ERP y permanecieron detenidos en el centro clandestino &ldquo;La Escuelita&rdquo; de Neuqu&eacute;n; despu&eacute;s fueron llevados a &ldquo;La Escuelita&rdquo; de Bah&iacute;a Blanca (sur). All&iacute;, la joven dio a luz a un var&oacute;n el 17 de abril de 1977. El matrimonio ten&iacute;a a Adriana, de tan solo un a&ntilde;o, que qued&oacute; bajo el cuidado de sus abuelos. Romero y Metz est&aacute;n desaparecidos. 
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo de un nuevo nieto ocurre en un contexto de vaciamiento de las pol&iacute;ticas de Memoria, Verdad y Justicia por parte del Gobierno ultraderechista de Javier Milei. Los despidos masivos en la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos han sido acompa&ntilde;ados de discursos negacionistas desde el Ejecutivo. 
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as atr&aacute;s, Abuelas de Plaza de Mayo denunci&oacute; que el Gobierno hab&iacute;a intervenido el Banco Nacional de Datos Gen&eacute;ticos (BNDG) y pidi&oacute; a la jueza federal Alicia Vence que dictara una medida para proteger las muestras gen&eacute;ticas que all&iacute; se almacenan. Milei firm&oacute; un decreto a trav&eacute;s del cual quit&oacute; autonom&iacute;a y autarqu&iacute;a al BNDG. 
    </p><p class="article-text">
        Carlotto, de 94 a&ntilde;os, dijo estar feliz por la noticia y lament&oacute; la pol&iacute;tica de Milei, que con sus recortes de presupuesto ahoga financieramente a organismos como el BNDG, cuyas muestras de ADN permitieron la identificaci&oacute;n de este nuevo caso. Desde Abuelas exigen la derogaci&oacute;n del decreto presidencial, frenado por una presentaci&oacute;n judicial de la organizaci&oacute;n. &ldquo;No hay dinero para nada, no nos dan un centavo y no creo que lo vayan a dar, ojal&aacute; me equivoque, pero ya sabemos con qui&eacute;n estamos&rdquo;, dijo Carlotto en alusi&oacute;n al mandatario. 
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                Abuelas de Plaza de Mayo                            </span>
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        El a&ntilde;o pasado, el Ejecutivo ultra desmantel&oacute; la Comisi&oacute;n Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi): elimin&oacute; una unidad de investigaci&oacute;n que hab&iacute;a sido creada en 2004 y que ten&iacute;a acceso a los archivos del Estado para encontrar a los beb&eacute;s apropiados durante la dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        Pese al clima hostil hacia los organismos de derechos humanos, las &uacute;ltimas restituciones de identidad sucedieron en diciembre y enero. El 21 de enero, el colectivo de las Abuelas comunic&oacute; que hab&iacute;an encontrado a la nieta 139, hija de Noem&iacute; Beatriz Macedo y Daniel Alfredo Inama. Seg&uacute;n testimonios de sobrevivientes, la pareja pas&oacute; por el centro clandestino Club Atl&eacute;tico, ubicado en la ciudad de Buenos Aires. 
    </p><p class="article-text">
        El 27 de diciembre pasado, Carlotto anunci&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/abuelas-plaza-mayo-argentina-identifican-nieto-138-critican-ajuste-milei_1_11931500.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;an hallado al nieto 138</a>, hijo de Marta Pourtal&eacute; y Juan Carlos Villamayor, que habr&iacute;a nacido en diciembre de 1976 en la ESMA. El nieto 138 se pudo encontrar con su hermano mayor, Diego, que vive en Espa&ntilde;a desde hace varios a&ntilde;os. De adulto, Diego se sum&oacute; a la b&uacute;squeda que hab&iacute;an iniciado sus t&iacute;os y su abuela por tribunales, c&aacute;rceles y organismos de derechos humanos. En el caso de la nieta 139, sus hermanos Ram&oacute;n y Paula lograron darle un abrazo ansiado por d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La identidad siempre florece&rdquo;, han asegurado desde Abuelas de Plaza de Mayo, conmovidas tras recuperar al nieto 140 y ante la esperanza de encontrar a los 300 nietos que faltan. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercedes López San Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/abuelas-de-plaza-de-mayo-robo-de-bebes-argentina_1_12446033.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Jul 2025 18:56:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abuelas de Plaza de Mayo anuncian que han encontrado al nieto 140 robado durante la dictadura de Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Dictadura argentina,Niños robados,Javier Milei,Abuelas de Plaza de Mayo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo y luchadora todoterreno por los derechos humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/madres-de-plaza-de-mayo-argentina_1_11410910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7415e110-42b8-4b73-8f37-aae8555fec11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo y luchadora todoterreno por los derechos humanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A los 94 ha muerto una de las mujeres más emblemáticas de Argentina, que hasta sus últimos días fue a la Plaza de Mayo en busca de su hijo Carlos Gustavo, secuestrado por la última dictadura</p><p class="subtitle">Entrevista - Nora Cortiñas: “Es indignante que España tenga que soportar el homenaje permanente y público a un genocida”</p></div><p class="article-text">
        Nora Corti&ntilde;as, hist&oacute;rica Madre de Plaza de Mayo y luchadora por los derechos humanos de Am&eacute;rica Latina, ha muerto este jueves 30 de mayo a los 94 a&ntilde;os. Hasta sus &uacute;ltimos d&iacute;as, &ldquo;Norita&rdquo;, como se la conoc&iacute;a, fue a las rondas de la Plaza de Mayo a reclamar por su hijo Carlos Gustavo, secuestrado por la &uacute;ltima dictadura (1976-1983). Nunca supo la verdad sobre su destino. 
    </p><p class="article-text">
        Nora Irma Morales naci&oacute; el 22 de marzo de 1930 en el seno de una familia de espa&ntilde;oles. Psic&oacute;loga social de profesi&oacute;n, a los 19 a&ntilde;os se cas&oacute; con Carlos Corti&ntilde;as, con quien tuvo dos hijos, Carlos Gustavo y Marcelo. El primog&eacute;nito militaba en la Juventud Peronista (JP) y acompa&ntilde;aba en trabajo social al Padre Carlos Mugica en la villa 31 de Retiro (Mugica fue asesinado en 1974 por la organizaci&oacute;n armada paraestatal Alianza Anticomunista Argentina, dos a&ntilde;os antes del golpe de Estado). Carlos Gustavo ten&iacute;a 25 a&ntilde;os cuando los militares lo secuestraron el 15 de abril de 1977 en Castelar, provincia de Buenos Aires.&nbsp;Es una de las 30.000 personas que, seg&uacute;n organizaciones de derechos humanos, desaparecieron durante la dictadura en Argentina.
    </p><h3 class="article-text">Madre de todas las batallas</h3><p class="article-text">
        &ldquo;En mi hogar, el 15 de abril de 1977, pas&oacute; un tsunami, nos toc&oacute; a todos&rdquo;, dijo Nora Corti&ntilde;as en 2019 al presentar su biograf&iacute;a <em>Norita, la madre de todas las batallas</em>, cuyo pr&oacute;logo escribi&oacute; el cantante Le&oacute;n Gieco.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que se reuni&oacute; frente a la Casa Rosada con otras madres fue en&nbsp;mayo de 1977. En diciembre de ese a&ntilde;o, los militares secuestraron a las Madres Azucena Villaflor de De Vincenti, Esther Ballestrino de Careaga y Mar&iacute;a Eugenia Ponce de Bianco.&nbsp;Eso no la detuvo. En plena dictadura Nora Corti&ntilde;as se meti&oacute; en la Mansi&oacute;n Ser&eacute;, donde entonces funcionaba un centro clandestino de detenci&oacute;n en Castelar. Quer&iacute;a saber si Carlos Gustavo estaba secuestrado all&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca logr&oacute; saber cu&aacute;l fue el destino de su hijo mayor y nunca falt&oacute; a las marchas de los jueves alrededor de la Pir&aacute;mide de la Plaza de Mayo.&nbsp;&ldquo;Ustedes nos ven sonre&iacute;r, vamos a las movilizaciones con la alegr&iacute;a de la lucha, pero extra&ntilde;amos a nuestros hijos todos los d&iacute;as&rdquo;, supo decir con su voz aguda pero firme. 
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada de la democracia, en diciembre de 1983, Nora se convirti&oacute; en una de las referentes de la L&iacute;nea Fundadora de Madres de Plaza de Mayo -enfrentada al sector de la Madre Hebe de Bonafini, quien falleci&oacute; en 2022-.
    </p><p class="article-text">
        Ernesto Lejderman, hijo de desaparecidos (Bernardo Lejderman y Mar&iacute;a del Rosario Avalos) considera a Nora Corti&ntilde;as una de las grandes compa&ntilde;eras de lucha. &ldquo;Nora para la historia de la Argentina es una compa&ntilde;era que luch&oacute; siempre junto a las Madres de Plaza de Mayo L&iacute;nea Fundadora, siempre en una vereda muy cr&iacute;tica a todos los gobiernos, incluso fue exigente con los gobiernos peronistas pro derechos humanos. Nora es una de las grandes compa&ntilde;eras que aportaron much&iacute;simo, y con su avanzada edad estuvo presente siempre. Durante el estallido en Chile, viaj&oacute; por varias regiones y estuvo con el pueblo que resist&iacute;a la represi&oacute;n de los Carabineros y reclam&oacute; por los presos. La recuerdo a Nora con una sonrisa&rdquo;, afirma Lejderman a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de m&aacute;s de 40 a&ntilde;os Nora Corti&ntilde;as sum&oacute; a su lucha denuncias sobre injusticias e inequidades en Am&eacute;rica latina.&nbsp;Antes del estallido de octubre de 2019 en Chile, a su pa&ntilde;uelo blanco en la cabeza, Nora le sum&oacute; un pa&ntilde;uelo verde a su mu&ntilde;eca en apoyo al reclamo de las mujeres argentinas por la legalizaci&oacute;n del aborto y contra la violencia machista en 2018. La marea verde logr&oacute; la aprobaci&oacute;n de la ley de interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo en 2020. 
    </p><p class="article-text">
        Corti&ntilde;as tambi&eacute;n fue miembro de la Comisi&oacute;n de la Verdad, junto al Nobel de la Paz Adolfo P&eacute;rez Esquivel, sobre los abusos cometidos durante y despu&eacute;s del golpe de Estado contra Manuel Zelaya en Honduras, en junio de 2009. 
    </p><p class="article-text">
        Atilio Boron, intelectual y analista pol&iacute;tico, se&ntilde;ala a elDiario.es lo que significa Nora Corti&ntilde;as en la memoria colectiva. &ldquo;Norita representa una de las figuras emblem&aacute;ticas en ese grupo de mujeres extraordinarias que fueron las Madres de Plaza de Mayo, y las Abuelas; y m&aacute;s all&aacute; de las diferencias que tuvo con otro sector de las Madres, compart&iacute;an todas las misma fuerza, una militancia inclaudicable, una voluntad de conocer la verdad que fue conmovedora&rdquo;. Boron agrega, con perspectiva hist&oacute;rica:  &ldquo;La dimensi&oacute;n fenomenal de Norita Corti&ntilde;as da una idea de la malignidad del r&eacute;gimen militar que perpetr&oacute; cr&iacute;menes de lesa humanidad y que produjo los 30 mil desaparecidos. Norita fue un s&iacute;mbolo extraordinario de toda esa generaci&oacute;n que para orgullo de la Argentina supimos tener en el pa&iacute;s. Y su p&eacute;rdida f&iacute;sica creo que nos deja un camino luminoso que va a ayudar a los j&oacute;venes a recoger la antorcha que ella ha dejado y seguir buscando Memoria, Verdad y Justicia&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo 24 de marzo, Norita una vez m&aacute;s reclam&oacute; Verdad y Justicia junto a una multitud en la Plaza de Mayo ante un gobierno negacionista como el de Javier Milei. Un gobierno que ha puesto en duda el n&uacute;mero de desaparecidos y ha relativizado el terrorismo de Estado cometido por la dictadura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercedes López San Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/madres-de-plaza-de-mayo-argentina_1_11410910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 May 2024 06:27:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo y luchadora todoterreno por los derechos humanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Abuelas de Plaza de Mayo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las últimas Abuelas de Plaza de Mayo se organizan y pasan el relevo a los nietos bajo un Milei negacionista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultimas-abuelas-plaza-mayo-organizan-pasan-relevo-nietos-milei-negacionista_1_10791114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef615703-97a4-43aa-b429-56c2970d5bc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las últimas Abuelas de Plaza de Mayo pasan la posta a los nietos recuperados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La organización de derechos humanos encontró a 133 nietos y quedan unos 300 con identidad robada. Estela de Carlotto y Buscarita Roa, las dos últimas abuelas en actividad, preparan la transición para seguir la lucha, en pleno auge de la ultraderecha. </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mar&iacute;a, &iquest;Te vas a quedar? As&iacute; empezamos, porque el tiempo es oro. Bueno, muy bien. Bienvenido a nuestra casa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estela Barnes de Carlotto, 93 a&ntilde;os, preside una nueva reuni&oacute;n de la comisi&oacute;n directiva de Abuelas de Plaza de Mayo. Es una tarde c&aacute;lida y soleada en el barrio San Crist&oacute;bal de Buenos Aires. Faltan cinco d&iacute;as para que Javier Milei y Victoria Villarruel, dos negacionistas de los cr&iacute;menes de la dictadura, asuman la presidencia y la vicepresidencia de Argentina. 
    </p><p class="article-text">
        Secunda la reuni&oacute;n Buscarita Roa, vicepresidenta de Abuelas, chilena, de 86 a&ntilde;os. Se reparten alrededor de una enorme mesa una docena de nietos recuperados y colaboradores, como Mar&iacute;a Santa Cruz, la secretaria administrativa, que se qued&oacute;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Carlotto y Roa son las únicas abuelas en plena actividad en la filial Buenos Aires</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Abuelas de Plaza de Mayo cuenta 133 recuperaciones de identidad de hijos de desaparecidos por la &uacute;ltima dictadura militar (1976-1983). Las primeras, las hermanas Tatiana Ruarte Britos y Laura Jotar Britos, fueron localizadas en marzo de 1980, con 6 y 2 a&ntilde;os de edad. El &uacute;ltimo, Daniel Santucho Navajas, el 28 de julio pasado, con 46. Se estima que unos 300 hijos de desaparecidos permanecen con su identidad robada. 
    </p><p class="article-text">
        Carlotto y Roa son las &uacute;nicas abuelas en plena actividad en la organizaci&oacute;n. Ambas recuperaron a sus respectivos nietos mediante ex&aacute;menes de ADN, con intervenci&oacute;n judicial. Buscarita se reencontr&oacute; con Claudia Victoria Poblete Hlaczik en 2000; Estela conoci&oacute; a Ignacio Montoya Carlotto en 2014. 
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            <span class="title">
                Estela de Carlotto, Buscarita Roa y Claudia Poblete, durante la reunión de Abuelas de Plaza de Mayo                            </span>
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        Otras, ya mayores, dan el presente en ocasiones puntuales, como Luisa Bertrans de Barahona, 94, con dos hijos desaparecidos, que vive en Z&aacute;rate (norte de Buenos Aires), y la presidenta honoraria, Rosa Tarlovsky de Roisinblit, de 104. Unas diez abuelas est&aacute;n retiradas de la vida p&uacute;blica y alguna milita en otras organizaciones, como Madres de Plaza de Mayo. En su momento, dos centenares de mujeres concibieron a Abuelas como su lugar en el mundo para pelear por sus hijos y sus nietos. 
    </p><h3 class="article-text">Aquella Estela que dej&oacute; todo</h3><p class="article-text">
        El rostro de Estela es ic&oacute;nico de las cuatro d&eacute;cadas de democracia que Argentina acaba de cumplir. En el ya m&iacute;tico departamento de la calle Virrey Ceballos, a dos cuadras del cuartel general de la Polic&iacute;a Federal, mientras administra la reuni&oacute;n del cuerpo directivo, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo brilla con un aura especial. 
    </p><p class="article-text">
        La agenda habitual de las reuniones de comisi&oacute;n directiva de los martes, a las que Estela llega desde su casa en La Plata, al sur de Buenos Aires, incluye posicionamientos pol&iacute;ticos, denuncias por violaciones a los derechos humanos, asuntos de financiaci&oacute;n, la cooperaci&oacute;n internacional y los temas m&aacute;s delicados y confidenciales: las investigaciones para dar con otro nieto recuperado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una Estela para el altar de la historia. Aquella que, el día en que se recupera un nieto, lee frente a la prensa la historia de vida de los padres desaparecidos y la lucha de sus abuelos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta tarde no predomina esa mujer de voz templada que lleva centenares de entrevistas period&iacute;sticas, ni esa polemista sutil, que agredida por Victoria Villarruel &mdash;la vicepresidenta amiga de los represores&mdash; como un &ldquo;personaje siniestro&rdquo;, replica que va a solicitar una audiencia con Milei para seguir reclamando por los nietos que falta encontrar. Quiz&aacute;s, cabe inferir, los personeros de la ultraderecha que acaban de desembarcar en el Gobierno argentino tengan algo que contarle. 
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            <span class="title">
                Estela de Carlotto, en su oficina, diciembre de 2023.                            </span>
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        Tampoco prevalece la versi&oacute;n de Estela que ha sido venerada en auditorios de todo el mundo, ni aqu&eacute;lla que puso el cuerpo para enfrentarse con los polic&iacute;as en la Plaza de Mayo, en plena dictadura y m&aacute;s ac&aacute;. La se&ntilde;ora aqu&iacute; presente deja ver, pero no interpreta cabalmente a ese personaje pol&iacute;tico que arbitra entre facciones del peronismo, el progresismo y la izquierda que hist&oacute;ricamente estuvieron pr&oacute;ximas a la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hay una Estela para el altar de la historia. Aquella que, el d&iacute;a en que se recupera un nieto, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Y7S9UNtKszo" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">lee frente a la prensa la historia de vida de los padres desaparecidos y la lucha de sus abuelos</a>. Lleva decenas de casos narrados. Pero tampoco es esa protagonista quien est&aacute; sentada esta tarde junto a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde encaja esta Estela Barnes de Carlotto que reclama silencio, pide precisiones, marca los tiempos y ejerce la autoridad como si hubiera nacido con ella? &ldquo;Ven&iacute;, sentate que nos desordenamos&rdquo;, &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n quiere hablar?&rdquo;, &ldquo;Que hable el Tano&rdquo;, &ldquo;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s me quer&eacute;s preguntar?&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Esta directora de orquesta se mira en el espejo de <a href="http://servicios.abc.gov.ar/lainstitucion/revistacomponents/revista/archivos/abc-delaeducacion/numero06/ArchivosParaDescargar/ABCDialogos.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">esa directora de la escuela nacional 102 de Coronel Brandsen</a>, una peque&ntilde;a ciudad a la que llegaba todos los mediod&iacute;as en tren, tras viajar dos horas desde La Plata. &ldquo;Yo creo que nac&iacute; maestra&rdquo;, declar&oacute; alguna vez la esposa de Guido Carlotto y madre de cuatro hijos. 
    </p><p class="article-text">
        A fines de agosto de 1978, cinco d&iacute;as despu&eacute;s de que los militares le entregaran el cuerpo de su hija Laura, tras 9 meses de desaparici&oacute;n, Estela de Carlotto abandon&oacute; el trabajo para el que hab&iacute;a nacido y se dedic&oacute; a buscar al nieto parido en cautiverio, de cuya existencia se enter&oacute; por testimonios de supervivientes de centros clandestinos de detenci&oacute;n. Esa maestra de &ldquo;toda la vida&rdquo; porque era &ldquo;medio mandona&rdquo; reaparece 45 a&ntilde;os despu&eacute;s en la reuni&oacute;n de la comisi&oacute;n directiva de Abuelas. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Coqui, Licha, Hayd&eacute;e, Chicha&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Entre esa tarde de inicios de diciembre y la publicaci&oacute;n de esta nota, han muerto tres abuelas emblem&aacute;ticas para la instituci&oacute;n: Carmen Ledda Barreiro, de la filial de la ciudad de Mar del Plata (sur), &Aacute;ngela Barili de Tasca (Mar del Plata) y Rosa Ros&eacute;s de Coutada, de la provincia de Corrientes (norte). Poco antes hab&iacute;a muerto <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/murio-sonia-torres-referente-plazas-mayo-cordoba_1_10617144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Sonia Torres, presidenta de Abuelas de la provincia de C&oacute;rdoba (centro)</a>. De ellas, s&oacute;lo &Aacute;ngela recuper&oacute; al nieto que buscaba. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha perdido a compa&ntilde;eras de d&eacute;cadas de lucha. &iquest;C&oacute;mo sigue adelante?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Yo, ahora, si cierro los ojos, en vez de ver las caritas de estos nietos, las veo a ellas.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;Por ejemplo, a qui&eacute;nes?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Ay, la veo a Raquel, a Clara, a N&eacute;lida. Ay&uacute;denme con los nombres.
    </p><p class="article-text">
        Empiezan a llover nombres desde los cuatro costados y ella misma ordena la lista. &ldquo;Amelia, Hayd&eacute;e; el apellido de Hayd&eacute;e, digan. &iexcl;Vallino, claro!. Chicha, Coqui, Cooqui, Coooooquiiii. Las veo a todas ac&aacute;. Delia, claro. &iquest;La abuela de Ayacucho como era?, vamos, &iquest;c&oacute;mo era la del Oeste? Negrita Segarra, Licha, &iexcl;Licha!. Estaban Gallicchio de Rosario, Reina Waisberg, Rosa, Laura. Mir&aacute; cu&aacute;ntas, &iquest;eh?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Dice la memoria de los presentes que el &aacute;nimo no faltaba en las reuniones de comisi&oacute;n directiva, incluso en momentos duros. Que por estos dos pisos del edificio de Virrey Ceballos, cuyas paredes est&aacute;n cubiertas por reconocimientos de todo el mundo &mdash;incluidas comunidades aut&oacute;nomas y ciudades espa&ntilde;olas&mdash;, la circulaci&oacute;n de tortas y bizcochuelos para acompa&ntilde;ar el mate y el t&eacute; fue infaltable. Que cada recuperaci&oacute;n de un nieto fue una fiesta inolvidable. 
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            <span class="title">
                Abuelas de Plaza de Mayo, en plena tarea. En el extremo izquierdo, Rosa Roisinblit, actual presidenta honoraria, y Licha Zuasnabar, primera presidenta de la institución                            </span>
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        La historia de Abuelas comenz&oacute; en encuentros clandestinos en bancos de plazas y confiter&iacute;as, a partir de abril de 1977, cuando el aparato represor hac&iacute;a desaparecer a decenas de disidentes cada semana. 
    </p><p class="article-text">
        Mujeres atormentadas por la desaparici&oacute;n de sus hijos y nietos se juntaban disimuladamente a tomar el t&eacute;. Un boca a boca originado en alg&uacute;n vecino, un infidente de una oficina estatal y sobrevivientes de campos de concentraci&oacute;n despertaron una b&uacute;squeda irrefrenable. Ya antes de que acabara la dictadura, seis a&ntilde;os despu&eacute;s, la lucha hab&iacute;a recorrido el mundo. Fueron a&ntilde;os en que el terror de Estado impon&iacute;a su ley. Al regreso de los primeros viajes por Canad&aacute;, Estados Unidos y Europa, los abogados esperaban a estas mujeres en el aeropuerto de Ezeiza con el <em>habeas corpus</em> preparado en caso de desaparici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los mayores a veces apoyaban la actividad social, pol&iacute;tica o guerrillera de sus hijos, o estaban totalmente en contra, o desconoc&iacute;an esa militancia. La fundada presunci&oacute;n de que la dictadura har&iacute;a desaparecer a los hombres que reclamaran por sus hijos &mdash;Guido Carlotto, por ejemplo, fue secuestrado semanas cuando buscaba a su hija&mdash; hizo que las mujeres dieran un paso al frente. 
    </p><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de meses, amas de casa y trabajadoras se transformaron en estrategas capaces de lidiar con la alta jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica, generales huidizos y l&iacute;deres de todo el mundo. Organizaron festivales, se enfrentaron a la Polic&iacute;a Montada en las plazas, comenzaron querellas judiciales que siguen vigentes, combatieron leyes de impunidad vigentes entre 1987 y 2003 e impulsaron la creaci&oacute;n del Banco Nacional de Datos Gen&eacute;ticos, una proeza cient&iacute;fica que pas&oacute; a ser referencia internacional para la restituci&oacute;n de identidad de desaparecidos. 
    </p><h3 class="article-text">Contra viento y marea</h3><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de memoria, verdad y justicia de los gobiernos de los Kirchner (2003-2015) transformaron la gesta de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo (dos organizaciones separadas) en una lucha de Estado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                De izquierda a derecha, Martín Amarilla Molfino, Abel Madariaga, Juan Pablo Moyano, Leonardo Fosatti, María Santa Cruz, Claudia Poblete, Estela de Carlotto, Guillermo Pérez Roisinblit, Belén Altamiranda y                            </span>
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        El car&aacute;cter intr&iacute;nsecamente conservador de los tribunales argentinos no impidi&oacute; que adoptaran una jurisprudencia que los llev&oacute; a firmar penas contra m&aacute;s de 1.100 represores, en un puente con el hist&oacute;rico Juicio a las Juntas de 1985 que juzg&oacute; a jerarcas como Jorge Rafael Videla y Emilio Eduardo Massera, indultados en 1990 y condenados nuevamente, ya en el siglo XXI, a cadena perpetua. Varios de los represores encarcelados son apropiadores de hijos de desaparecidos. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno del conservador Mauricio Macri, despectivo de la lucha de Abuelas, intent&oacute; pero no encontr&oacute; margen para dar marcha atr&aacute;s en la pol&iacute;tica de memoria hist&oacute;rica. Sigui&oacute; el peronista de centroizquierda Alberto Fern&aacute;ndez, quien retom&oacute; el impulso, hasta que lleg&oacute; Javier Milei a la presidencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estela narra el cuadro de situaci&oacute;n ante un liderazgo ultaderechista que los organismos de derechos humanos perciben un&aacute;nimemente como peligroso: &ldquo;A nosotros nos encuentra como siempre, luchando para encontrar a los nietos que faltan. Estamos a la espera de algo malo, como todos, pero tenemos el convencimiento de que vamos a seguir en la b&uacute;squeda contra viento y marea&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la campa&ntilde;a, Milei adscribi&oacute; a la postura hist&oacute;rica de los defensores de los represores: que en la Argentina hubo una &ldquo;guerra&rdquo; en la que se cometieron &ldquo;excesos&rdquo;. Esa versi&oacute;n, demostrada como falsa con testimonios y pruebas en cientos de causas judiciales, fue la raz&oacute;n de ser de la vida p&uacute;blica de la vicepresidenta Villarruel. Durante dos d&eacute;cadas, esta abogada se dedic&oacute; a tejer relaciones con militares condenados y sus defensores, y a agraviar a los familiares de los desaparecidos, bajo la apariencia de un intento de reivindicaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de las organizaciones armadas.
    </p><p class="article-text">
        El campo progresista argentino se encuentra abrumado y desorientado por la irrupci&oacute;n del primer gobierno de ultraderecha electo por voto popular. No es el caso de Estela. La noche de la victoria de Milei frente al peronista Sergio Massa en la segunda vuelta presidencial, ella termin&oacute; consolando a dos nietas que lloraban por el resultado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dorm&iacute; con normalidad y me despert&eacute; fresca como una lechuga porque sab&iacute;a que me iban a llamar los medios &iquest;Fue legal? S&iacute;. Entonces vamos a hacer lo mismo que hicimos siempre. Reclamamos, no ofendemos. Vamos a pedirle una audiencia para que sepa qui&eacute;nes somos, si es que no lo sabe, y vamos a ver la reacci&oacute;n del pueblo, porque est&aacute;n amenazando con violencia para reprimir manifestaciones. Cuid&aacute;ndonos, pero no aflojando. No vamos a parar&rdquo;, dice. 
    </p><h3 class="article-text">La urgencia del tiempo</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ac&aacute; est&aacute; el Tano, por ejemplo. Este es Santucho&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Santucho, apellido ic&oacute;nico de las organizaciones armadas de los setenta. Apellido arrasado por la represi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Estela se refiere al italo-argentino Miguel Santucho, hermano de Daniel, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/abuelas-plaza-mayo-anuncio-restitucion-identidad-nieto-133_1_10416116.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el nieto 133 que conoci&oacute; a su padre y a otros dos hermanos hace unos meses</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Miguel Santucho pone el foco en el objetivo de acelerar las restituciones de identidad de los nietos que faltan. &ldquo;La b&uacute;squeda es urgente, necesitamos haber encontrado a la mayor parte en no m&aacute;s de diez a&ntilde;os, porque ya estamos grandes y necesitamos incluirlos en nuestras vidas y pasar tiempo con ellos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La abuela de Santucho, N&eacute;lida Navajas, fallecida en 2012, se ocup&oacute; tempranamente de buscar la prueba cient&iacute;fica para probar la identidad, y as&iacute; contact&oacute; a la genetista estadounidense <span class="highlight" style="--color:#f9f9f9;">Mary Claire King, quien desarroll&oacute; en 1980 el &ldquo;&iacute;ndice de abuelidad&rdquo; que establece la posibilidad de parentesco entre un nieto y sus abuelos. &ldquo;</span>Siempre nos ense&ntilde;aron las abuelas a interpelar a la ciencia para que esa b&uacute;squeda sea cada vez m&aacute;s &aacute;gil. &Eacute;se es un gran desaf&iacute;o&rdquo;, dice el Tano. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La genetista Mary Claire King, Nélida Navajas y Estela de Carlotto, en una foto de archivo"
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                La genetista Mary Claire King, Nélida Navajas y Estela de Carlotto, en una foto de archivo                            </span>
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        La coincidencia gen&eacute;tica explica casi todos los reencuentros de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, pero al principio, los m&eacute;todos eran otros. Se incorpora a la reuni&oacute;n Juan Pablo Moyano. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ven&iacute; que estamos hablando de vos&rdquo;, dice 'mandona' Estela Carlotto. 
    </p><p class="article-text">
        Los padres de Moyano pasaron por la Escuela Superior de Mec&aacute;nica de la Armada, un predio del norte de la ciudad de Buenos Aires del que desaparecieron unos 5.000 disidentes durante la dictadura. Con sus padres secuestrados, un juez entreg&oacute; al ni&ntilde;o Moyano en adopci&oacute;n irregular. En enero de 1983, un empleado ferroviario reconoci&oacute; el rostro de Moyano en una fotograf&iacute;a publicada por Abuelas, y Estela Carlotto y Chicha Mariani golpearon la puerta que les indic&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y ah&iacute; estaba &eacute;l, chiquitito, descalcito; nos recibi&oacute; con una sonrisa. Fuimos corriendo a avisarle a la abuela Natividad. Enloqueci&oacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Otras b&uacute;squedas</h3><p class="article-text">
        Buscarita, la vicepresidenta de Abuelas, cuenta que eran tiempos en que hac&iacute;an guardia a la salida de jardines de infantes para mirar disimuladamente la fisonom&iacute;a de un ni&ntilde;o. Alguien pod&iacute;a haber visto llegar a un peque&ntilde;o a una familia de forma inesperada o hab&iacute;a despertado curiosidad el celo y el sigilo de unos supuestos padres. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello, bajo la insidia instaurada por los medios de comunicaci&oacute;n c&oacute;mplices de la dictadura contra padres &ldquo;desalmados&rdquo; que hab&iacute;an abandonado a sus hijitos para la aventura de la lucha armada contra los &ldquo;valores de la Naci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;Hasta qu&eacute; punto un gobierno comandado por dos negacionistas del terror de Estado puede atacar la lucha para la restituci&oacute;n de la identidad de los que faltan? 
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Hablen &iquest;Qui&eacute;n quiere hablar?
    </p><p class="article-text">
        Toma la palabra Leonardo Fosatti (nieto 81), recuperado en 2005: &ldquo;Las Abuelas y las Madres han transitado por momentos muy dif&iacute;ciles a lo largo de su trayectoria, con genocidas sueltos que se presentaban en los medios de comunicaci&oacute;n, en muchos casos vanaglori&aacute;ndose de los cr&iacute;menes cometidos. Y en ese sentido, nunca han bajado los brazos. Por supuesto que no es grato escuchar voces negacionistas o que reivindican la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar. Es un desaf&iacute;o, pero uno de los tantos que han sabido afrontar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La lucha marcó la vida de las abuelas y la de nietos que se enteraron a sus cuatro, 12, 27 o 42 años que no eran la persona que pensaban, y que, en algunos casos, quienes decían ser sus padres habían sido cómplices de la desaparición de los verdaderos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las abuelas se transformaron en bisabuelas y m&aacute;s tambi&eacute;n. Su lucha &eacute;pica marc&oacute; sus vidas y las de nietos que se enteraron a sus cuatro, 12, 27 o 42 a&ntilde;os que no eran la persona que pensaban y que, en algunos casos, quienes dec&iacute;an ser sus padres hab&iacute;an sido c&oacute;mplices de la desaparici&oacute;n de los verdaderos. La profunda dimensi&oacute;n psicol&oacute;gica y sentimental de cada una de estas vivencias se extiende tambi&eacute;n a bisnietos y parejas de los nietos recuperados. 
    </p><p class="article-text">
        La hija de Guillermo Amarilla Molfino (nieto 98) tiene siete a&ntilde;os. &ldquo;Cuando se resolvi&oacute; mi caso, mi hija no hab&iacute;a nacido todav&iacute;a. A m&iacute; me toc&oacute; crecer en un circuito de enga&ntilde;o permanente, pero con mi hija es distinto. Hay di&aacute;logo y conversaci&oacute;n dentro de la casa y en la vida misma. Sabe qui&eacute;nes fueron sus abuelos, sus t&iacute;os, mi historia, y me dijo que ella quiere luchar para encontrar a los que faltan. Por eso es importante la urgencia, porque construir nuestra identidad requiere tiempo&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotografías de nietos recuperados                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La hija de Amarilla Molfino alguna vez se preocup&oacute; si el &ldquo;empleador&rdquo; de su padre podr&iacute;a seguir robando beb&eacute;s. La palabra &ldquo;apropiador&rdquo;, ajena al mundo de lo posible que conoc&iacute;a a su edad, le sonaba extra&ntilde;a. 
    </p><h3 class="article-text">El v&iacute;nculo con los &ldquo;apropiadores&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Claudia Poblete (nieta 64) recuper&oacute; su identidad a los 22 a&ntilde;os. &ldquo;En el proceso de reconstrucci&oacute;n y restituci&oacute;n, el momento en que yo me convierto en madre fue clave&rdquo;, cuenta. &ldquo;Comprendo, por un lado, la responsabilidad de un adulto frente a un ni&ntilde;o y lo que significa mentirle a un ni&ntilde;o que est&aacute; construyendo su mundo todos los d&iacute;as de su vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su hija mayor y bisnieta de Buscarita Roa tiene ahora 15 a&ntilde;os. &ldquo;Cuando a sus siete se da cuenta de que yo hab&iacute;a crecido con mis apropiadores, que me hab&iacute;an mentido, me pregunt&oacute; &lsquo;&iquest;No se supone que, si uno quiere a alguien, no le miente?&rsquo; Las preguntas de mi hija me ayudaron a poner la responsabilidad donde estaba y cerrar ese v&iacute;nculo con los apropiadores, que en muchos casos es tortuoso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Acaso por haber crecido en la mentira, los nietos recuperados comparten una pulsi&oacute;n por contarle la verdad a sus propios hijos. &ldquo;No quise mentirles nunca en nada, y eso que es muy dif&iacute;cil no mentirle en nada a los hijos. Al principio, para ella todo hab&iacute;a pasado en cinco minutos: mam&aacute; naci&oacute;, la robaron y la abuela la encontr&oacute;. Ella misma fue preguntando y poniendo en palabras qui&eacute;nes eran sus abuelos, qu&eacute; son las Abuelas de Plaza de Mayo y qu&eacute; hizo la dictadura&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las preguntas de mi hija me ayudaron a poner la responsabilidad donde estaba y poder cerrar ese vínculo con los apropiadores, que en muchos casos es tortuoso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Claudia Poblete, nieta recuperada</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adriana Metz fue entregada a sus abuelos paternos, ya mayores, cuando su padre y su madre, embarazada de cinco meses, fueron secuestrados en Bah&iacute;a Blanca, en diciembre de 1976. Busca a un hermano nacido en cautiverio y cuenta una an&eacute;cdota. &ldquo;Yo iba a la sede de Abuelas los mi&eacute;rcoles a la tarde. Una vez, el pap&aacute; de mis hijos les dijo &lsquo;vamos a buscar a mam&aacute; que tiene la sorpresa&rsquo;, y los subi&oacute; al auto. La sorpresa era que hab&iacute;amos adoptado un perro, pero mi hijo, despu&eacute;s de jugar y celebrar la llegada de ese perro, me mir&oacute; a la cara: &lsquo;mam&aacute;, yo pens&eacute; que la sorpresa era otra&rsquo;. Enzo ten&iacute;a diez a&ntilde;os y estaba esperanzado con encontrar a su t&iacute;o&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El acercamiento de Adriana Metz a Abuelas se dio cuando tuvo a su segundo hijo. &ldquo;Los vi interactuar entre ellos y entend&iacute; lo que era un hermano&rdquo;. Como a sus compa&ntilde;eros, el tiempo le preocupa. &ldquo;Cuando encuentre a mi hermano, quiero buscar un sal&oacute;n de fiestas para celebrar el encuentro y no estar pensando en qu&eacute; geri&aacute;trico nos vamos a encontrar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Estela, un hito en su lucha y en su vida fue la recuperaci&oacute;n de Ignacio Montoya Carlotto.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Por supuesto, fue la gloria.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Pens&oacute; en dar un paso al costado. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;No, no, no, no, no. &iquest;No me ves ac&aacute;? 
    </p><p class="article-text">
        La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo afirma que no llora en p&uacute;blico. Hay testimonios gr&aacute;ficos de esa tarde del 5 de agosto de 2014 de ojos nublados por la emoci&oacute;n, pero la l&aacute;grima no rod&oacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Tapa del diario Buenos Aires Herld del 6 de agosto de 2014                            </span>
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        &ldquo;Yo me voy a ir solamente por carencia de salud mental, o si no, la muerte&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estela tiene 93 a&ntilde;os, 14 nietos, seis bisnietos, tres hijos y &ldquo;la cuarta en el cielo&rdquo;. &ldquo;Es a la que tengo presente todo el tiempo, c&oacute;mo ser&iacute;a, qu&eacute; pensar&iacute;a&rdquo;. Alguna vez, la presidenta de Abuelas dijo que habr&iacute;a cambiado todo lo que vivi&oacute; a partir de agosto de 1978, las relaciones que construy&oacute;, los reconocimientos, los abrazos en la calle, la persona que naci&oacute; de la lucha, por que Laura permaneciera con vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo muchos problemas de salud, l&oacute;gicamente, pero parece mentira. Cuando vengo ac&aacute;, no me duele nada. Ni la rodilla, ni la espalda, ni todo lo que me duele&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo muchos problemas de salud, lógicamente, pero parece mentira. Cuando vengo acá, no me duele nada. Ni la rodilla, ni la espalda, ni todo lo que me duele</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Estela de Carlotto</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Mi experiencia es importante, pero lo es m&aacute;s la presencia de estos j&oacute;venes que tienen nuevas formas de dinamizar la b&uacute;squeda, con todos los instrumentos que yo no s&eacute; manejar. Ellos van a seguir&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Estela transmite a los sucesores de la organizaci&oacute;n que hay que continuar la b&uacute;squeda de los nietos &ldquo;con alegr&iacute;a y confianza en uno mismo&rdquo;. Es el mismo mensaje que les dijo a las madres de los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos en Ayotzinapa, en 2014. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos recorrido Latinoam&eacute;rica, donde en todos los pa&iacute;ses, salvo alguna excepci&oacute;n que no tengo presente, sufrieron dictaduras feroces con desaparecidos. A veces son abor&iacute;genes asediados que est&aacute;n rog&aacute;ndole al Gobierno que se ocupe de los cuerpos. Yo les dije: &lsquo;Basta, no lloren. Lloren en su casa, pero cuando salgan, sean guerreros, metan miedo, porque tienen que decirle al presidente la obligaci&oacute;n que tiene&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando la presidenta de la Asociaci&oacute;n Abuelas de Plaza de Mayo recuper&oacute; a Ignacio, ella ten&iacute;a mas de 80 y &eacute;l, algo menos de 40. Ignacio, m&uacute;sico y docente, se enter&oacute; de que era el nieto de una de las mujeres m&aacute;s conocidas de Argentina, que sus padres hab&iacute;an desaparecido y que las personas que lo hab&iacute;an criado, campesinos de Olavarr&iacute;a, en plena Pampa argentina, lo hab&iacute;an recibido de manos de un represor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La relaci&oacute;n con Ignacio es excelente. Nos vemos en fechas especiales, porque vive lejos. Viene a La Plata con su esposa y su hijita, mi bisnieta. Habla m&aacute;s seguido con mis hijos, que manejan el celular. Yo trato de no ser muy pesada, no soy as&iacute;, no ando besuqueando y agarrando. &Eacute;l est&aacute; muy cari&ntilde;oso, me dice cosas que no me dec&iacute;a, como &lsquo;te quiero mucho, abuela&rsquo;. &Eacute;l me va conociendo y yo lo voy conociendo a &eacute;l&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Paso a paso. 
    </p><h3 class="article-text">Cuando llegue el d&iacute;a</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mirta Baravalle, cofundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, junto a Carla Artés, una de las primeras nietas recuperadas, ya fallecida                            </span>
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        Adriana Metz no quiere pensar en cuando sean los nietos quienes deban hacerse cargo de la instituci&oacute;n. &ldquo;Prefiero mantenerme ingenua&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En 2010, un joven se acerc&oacute; a Abuelas con dudas sobre su identidad. Result&oacute; ser el hijo de Abel Madariaga, el hist&oacute;rico secretario general de la instituci&oacute;n. El joven, Francisco (nieto 101), falleci&oacute; en 2020. Proyecta su padre: &ldquo;Todos ellos me dan fuerza. Podemos pensar distinto, pero ninguno de los que estamos ac&aacute; tenemos ning&uacute;n tipo de dudas de que vamos a continuar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Bel&eacute;n Altamiranda Taranto (nieta 88) tuvo el privilegio de conocer a sus cuatro abuelos cuando recuper&oacute; su identidad, en 2007. Siente que est&aacute; en deuda con la presidenta de la filial de C&oacute;rdoba, Sonia Torres, emblema de la lucha por memoria, verdad y justicia en esa provincia asolada por la dictadura. &ldquo;Cada vez que se va una de las abuelas, nos sentimos m&aacute;s hu&eacute;rfanas. Hace un tiempo empezaron a hacer esta transici&oacute;n de a poco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pocas personas como la uruguaya Mar&iacute;a Santa Cruz conoce la historia &iacute;ntima de las Abuelas de Plaza de Mayo. Lleg&oacute; a Buenos Aires en 1974, escapando de la dictadura de su pa&iacute;s, y hace 37 a&ntilde;os que es la secretaria administrativa. &ldquo;He hecho la administraci&oacute;n, hemos buscado el dinero y organizado la casa. Una casa de dolor y alegr&iacute;a. Cuando me pregunt&aacute;s por las abuelas que no est&aacute;n, a m&iacute; el coraz&oacute;n se me estruja. Me acuerdo de todas y las quiero con toda el alma. Ellas me han querido a m&iacute; mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estela de Carlotto se ve en la necesidad de recuperar el orden. &ldquo;&Eacute;ste es un chiste que hago: &lsquo;mientras exista una abuela, manda la abuela&rsquo;&rdquo;. Risas. 
    </p><p class="article-text">
        Se acaba el recreo. Vuelve la directora de la escuela 102 de Brandsen. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se los digo en serio&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultimas-abuelas-plaza-mayo-organizan-pasan-relevo-nietos-milei-negacionista_1_10791114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jan 2024 21:16:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las últimas Abuelas de Plaza de Mayo se organizan y pasan el relevo a los nietos bajo un Milei negacionista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Derechos Humanos,Dictadura argentina,Abuelas de Plaza de Mayo,Javier Milei,Ultraderecha,Desaparecidos]]></media:keywords>
    </item>
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