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    <title><![CDATA[elDiario.es - Glaciares]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/glaciares/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Glaciares]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Milei cede al lobby de las grandes mineras con una reforma que rebaja la protección de los glaciares: "El agua vale más que el oro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/javier-milei-argentina-ley-de-glaciares-agua_1_13131597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd551df7-2a1e-42aa-aa71-1540dba55e18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Milei cede al lobby de las grandes mineras con una reforma que rebaja la protección de los glaciares: &quot;El agua vale más que el oro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno ultra, junto a sus aliados en la Cámara de Diputados, logró modificar la Ley 26.639, que protege las zonas periglaciares como reservorio estratégico de agua. Expertos sostienen que la medida es regresiva en términos ambientales y responde al pedido de las empresas mineras
</p><p class="subtitle">Milei logra la aprobación de una reforma laboral “esclavista” con un inédito recorte de derechos
</p></div><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n estrat&eacute;gica del agua se encuentra, a partir de ahora, en entredicho en Argentina, bajo un Gobierno que ha cedido a las demandas de las grandes mineras. La Libertad Avanza, liderada por Javier Milei, y sus aliados aprobaron en la madrugada del jueves en el Congreso la modificaci&oacute;n de la Ley de Glaciares, la cual redefine el alcance de las zonas periglaciares con el fin de permitir el avance de proyectos extractivistas.
    </p><p class="article-text">
        La reforma a la Ley 26.639 de Presupuestos M&iacute;nimos para la Protecci&oacute;n de Glaciares y del Ambiente Periglacial, sancionada en 2010, establece un cambio clave: deja de proteger a todos los glaciares y zonas periglaciares como &ldquo;reservas estrat&eacute;gicas&rdquo; para amparar &uacute;nicamente a aquellos que acrediten un &ldquo;aporte h&iacute;drico relevante y comprobable&rdquo; a las cuencas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2042240057084354778?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Con el acompa&ntilde;amiento de sus principales aliados y de los gobernadores de las provincias mineras (Salta, Jujuy, Catamarca, Mendoza y San Juan), La Libertad Avanza cedi&oacute; al lobby de las corporaciones mineras, seg&uacute;n denunciaron la oposici&oacute;n de izquierda y el peronismo. La iniciativa avanz&oacute; a pesar del fuerte rechazo de agrupaciones ambientalistas y especialistas, que durante los &uacute;ltimos d&iacute;as se han movilizado a trav&eacute;s de protestas por todo el pa&iacute;s. &ldquo;El agua no se vende&rdquo; o &ldquo;El agua vale m&aacute;s que el oro&rdquo; eran algunas de las proclamas que se pod&iacute;an leer en los carteles de los manifestantes. 
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                    alt="Personas sostienen carteles duran una manifestación en contra de la reforma de ley de glaciares este miércoles, en cercanías al Congreso en Buenos Aires (Argentina)."
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                Personas sostienen carteles duran una manifestación en contra de la reforma de ley de glaciares este miércoles, en cercanías al Congreso en Buenos Aires (Argentina).                            </span>
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        La medida flexibiliza las condiciones para el desarrollo de explotaciones de recursos: muchas formaciones de hielo menores quedar&iacute;an fuera de la tutela legal. Asimismo, quedar&iacute;a sin efecto la prohibici&oacute;n de actividades que puedan afectar la condici&oacute;n natural de &aacute;reas consideradas reservas estrat&eacute;gicas de recursos h&iacute;dricos, vitales para el consumo humano, la biodiversidad y el equilibrio clim&aacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Se busca avanzar con la megaminer&iacute;a&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Lihuen Antonelli, soci&oacute;loga especializada en temas ambientales se&ntilde;ala a elDiario.es que la Ley de Glaciares de 2010 establec&iacute;a la responsabilidad de la Naci&oacute;n de estipular reglas generales en todo el territorio para garantizar el derecho a un ambiente sano. &ldquo;Eso ahora cambia y es regresivo: ser&aacute; la autoridad competente de cada provincia la que decida si un glaciar tiene relevancia h&iacute;drica o no y, por lo tanto, si debe protegerse, m&aacute;s all&aacute; de lo que dicte el IANIGLA (Instituto Argentino de Nivolog&iacute;a, Glaciolog&iacute;a y Ciencias Ambientales), dependiente del Conicet. En realidad, se busca avanzar con la megaminer&iacute;a del cobre y del litio sobre territorio periglaciar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, la experta se&ntilde;ala que, aunque solemos pensar en glaciares descubiertos como el Perito Moreno -el m&aacute;s famoso ubicado en el sur del pa&iacute;s-, el conflicto reside en los glaciares rocosos (hielo mezclado con roca) distribuidos en la Cordillera de los Andes. &ldquo;El glaciar de escombros es el que buscan, porque all&iacute; existen minerales y proyectos concretos para avanzar. Uno es Pascua Lama en San Juan, adem&aacute;s de la ampliaci&oacute;n de la mina Veladero, donde opera Barrick Gold, que ya se encuentra en territorio periglaciar. Los r&iacute;os reciben buena parte de su caudal de estos glaciares sobre todo en &eacute;pocas de sequ&iacute;a; si se afecta la zona, se impactar&aacute; el agua de las provincias vecinas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El debate trascendi&oacute; el hemiciclo y estuvo marcado por la pol&eacute;mica en torno a la audiencia p&uacute;blica. En lo que se denunci&oacute; como una violaci&oacute;n al esp&iacute;ritu del Acuerdo de Escaz&uacute; y a la Ley General del Ambiente &mdash;que exigen participaci&oacute;n ciudadana y debates transparentes&mdash;, de las 106.000 personas inscriptas, solo 113 pudieron exponer de manera presencial y 98 de forma virtual.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de la comisi&oacute;n de Recursos Naturales y Conservaci&oacute;n del Ambiente, el oficialista Jos&eacute; Peluc, calific&oacute; la audiencia de &ldquo;hist&oacute;rica&rdquo;. Por el contrario, la diputada de Uni&oacute;n por la Patria, Sabrina Selva, la defini&oacute; como una &ldquo;farsa&rdquo; y denunci&oacute; el lobby minero al resaltar que la modificaci&oacute;n &ldquo;no es aclaratoria, porque la ley actual no tiene vac&iacute;os legales&rdquo;. En este sentido, record&oacute; que la norma fue ratificada en su constitucionalidad por la Corte Suprema.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El objetivo es controlar el agua&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Desde la izquierda, la diputada por la provincia de Jujuy, Natalia Morales, sostiene a elDiario.es que esta reforma representa un desembarco de las transnacionales en el control del agua. &ldquo;Esta iniciativa da luz verde a corporaciones como Barrick Gold, Glencore o Rio Tinto. Son cambios a pedido de las corporaciones y del propio imperialismo estadounidense. El objetivo es controlar el agua en Latinoam&eacute;rica y quitar obst&aacute;culos legales para agilizar el saqueo. Jujuy ha sido un laboratorio con la reforma constitucional provincial que entreg&oacute; el recurso a las mineras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa es un cap&iacute;tulo de una secuencia m&aacute;s amplia: el Gobierno ultraderechista aprob&oacute; en 2024 el R&eacute;gimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que otorga beneficios fiscales y aduaneros excepcionales a las grandes corporaciones, y por el contrario, perjudica a las empresas nacionales -contin&uacute;a vigente a trav&eacute;s de un decreto presidencial-. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la oposici&oacute;n y las organizaciones ambientales anticipan presentaciones judiciales para frenar este retroceso. Ya se ha denunciado al secretario de Miner&iacute;a de la Naci&oacute;n, Luis Lucero, por conflicto de intereses, dado que anteriormente asesoraba a las mismas empresas beneficiadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercedes López San Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/javier-milei-argentina-ley-de-glaciares-agua_1_13131597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 20:15:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Glaciares,Ecologismo,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando los dioses se derriten: el calentamiento global sacude los rituales y creencias en las montañas sagradas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dioses-derriten-calentamiento-global-sacude-rituales-creencias-montanas-sagradas_1_13005361.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de8d3811-e52b-4b71-be7a-1e346b0cbcc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando los dioses se derriten: el calentamiento global sacude los rituales y creencias en las montañas sagradas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde los Andes hasta el Himalaya, el retroceso de los glaciares está forzando a las culturas locales a modificar rituales milenarios, produciendo una desconexión espiritual y una sensación de culpa ante la desaparición de las deidades de hielo </p><p class="subtitle">Hemeroteca -  ‘Casar’ glaciares para que tengan ‘hijos’: el Himalaya recupera una tradición ancestral para combatir la crisis climática</p></div><p class="article-text">
        Los pastores de yaks de But&aacute;n est&aacute;n consternados porque la monta&ntilde;a sagrada <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Monte_Chomolhari" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jomolhari</a> ha perdido sus &ldquo;perlas lustrosas&rdquo; de nieve y hielo; en Per&uacute;, los peregrinos que sub&iacute;an al <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Jolljepunco" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colquepunco</a> para recolectar &ldquo;hielo sagrado&rdquo;, se limitan ahora a tomar agua del deshielo del glaciar. Los primeros se sienten culpables porque su diosa est&aacute; &ldquo;enferma&rdquo; y los segundos creen que su dios se ha cansado de sus oraciones. Son solo dos ejemplos del impacto que est&aacute; teniendo el calentamiento global sobre los rituales y creencias de las culturas que consideran a los glaciares lugares sagrados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seis investigadores que trabajan en algunos de estos lugares del planeta publican un an&aacute;lisis conjunto en <a href="https://www.nature.com/articles/s41558-025-02551-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nature Climate Change</a> en el que exponen c&oacute;mo el calentamiento global est&aacute; forzando una transformaci&oacute;n en las creencias y rituales en las comunidades ind&iacute;genas de monta&ntilde;a. Para muchos de los habitantes de estas zonas del mundo, desde los Andes hasta el Himalaya, est&aacute; ocurriendo algo muy inquietante: a sus ojos, los glaciares sagrados parecen estar enfermos, se est&aacute;n escondiendo o les est&aacute;n abandonando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los dioses que habitan las montañas, que alguna vez parecieron todopoderosos, ahora parecen frágiles y vacilantes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elizabeth Allison</span>
                                        <span>—</span> Investigadora del Instituto de Estudios Integrales de California
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los dioses que habitan las monta&ntilde;as, que alguna vez parecieron todopoderosos, ahora parecen fr&aacute;giles y vacilantes&rdquo;, resume <a href="https://www.elizabethallisonphd.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elizabeth Allison</a>, del Instituto de Estudios Integrales de California. &ldquo;Se est&aacute; perdiendo la conexi&oacute;n espiritual con la Tierra, al mismo tiempo que se est&aacute;n perdiendo los glaciares&rdquo;, explica <a href="https://pti-teledetect.csic.es/project/el-equipo_ivan-lizaga-villuendas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iv&aacute;n Lizaga</a>,<strong> </strong>investigador del IPE-CSIC y coautor del art&iacute;culo. &ldquo;Ellos se piensan que uno es la consecuencia de lo otro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desconexi&oacute;n en las <em>Monta&ntilde;as de la Luna&nbsp;</em></h2><p class="article-text">
        Lizaga colabora con el investigador local <a href="https://mmu.ac.ug/staff_member/moses-muhumuza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Moses Muhumuza</a>, quien lleva a&ntilde;os trabajando en los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Monta%C3%B1as_Rwenzori" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">montes Rwenzori</a>, conocidos hist&oacute;ricamente como las &ldquo;Monta&ntilde;as de la Luna&rdquo;, entre la frontera de Uganda y la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo. La cosmolog&iacute;a, creencias y pr&aacute;cticas espirituales del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pueblo_konjo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueblo konjo</a>, que vive en esta regi&oacute;n, est&aacute;n profundamente arraigadas en los recursos naturales; los konjo reconocen a 21 dioses y diosas asociados a la monta&ntilde;a y en su cosmovisi&oacute;n los glaciares son el esperma semis&oacute;lido del dios Kithasamba (literalmente, &ldquo;<em>El que no escala</em>&rdquo;, porque reside cerca de la cumbre).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estas monta&ntilde;as los datos son alarmantes: han perdido alrededor del 90% de sus glaciares desde principios del siglo XX. Esta p&eacute;rdida f&iacute;sica, junto con la prohibici&oacute;n a los habitantes locales de acceder al Parque Nacional, ha obligado a abandonar muchas de las ceremonias tradicionales. La comunidad konjo estableci&oacute; una relaci&oacute;n de causalidad directa entre ambos hechos, explica Lizaga, e interpretaron que el hielo desaparec&iacute;a no por el calentamiento global, sino porque se les imped&iacute;a ejecutar sus rituales. Por fortuna, la situaci&oacute;n se est&aacute; revirtiendo, aunque los efectos de este abandono perduran.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El dios que se esconde&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Otro de los casos que se citan en el art&iacute;culo es el de la peregrinaci&oacute;n del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Quyllurit'i" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se&ntilde;or de Qoyllurit&rsquo;i</a>, en Per&uacute;. Hist&oacute;ricamente, los devotos sub&iacute;an al glaciar Colquepunco para cortar bloques de &ldquo;hielo sagrado&rdquo; y llevarlos a sus comunidades. Seg&uacute;n recoge la antrop&oacute;loga argentina <a href="https://www.conicet.gov.ar/new_scp/detalle.php?keywords=&amp;id=24544&amp;articulos=yes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Constanza Ceruti</a>, los peregrinos ahora se abstienen de cortar el hielo y solo recolectan agua de deshielo e interpretan que el glaciar retrocede porque el Se&ntilde;or, cansado de las oraciones de los devotos, est&aacute; intentando &ldquo;esconderse&rdquo; de ellos. &ldquo;Con casi 30 a&ntilde;os de experiencia personal de campo en el estudio antropol&oacute;gico y arqueol&oacute;gico de altas cumbres, puedo ver claramente que el futuro de las monta&ntilde;as est&aacute; en riesgo y, con &eacute;l, su patrimonio cultural&rdquo;, asegura Ceruti.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ceremonia de  peregrinación del Señor de Qoyllurit’i, en Perú.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En Bolivia, tras la desaparici&oacute;n total del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Chacaltaya" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">glaciar Chacaltaya</a><strong> </strong>en 2009, los habitantes del Valle de Milluni interpretan el sol abrasador como una consecuencia de sus actos. &ldquo;Es un castigo que hemos creado nosotros mismos&rdquo;, relata un residente local. En la cosmovisi&oacute;n andina, los picos nevados son &ldquo;abuelos&rdquo; o guardianes y la crisis clim&aacute;tica ha obligado a modificar tradiciones con siglos de antig&uuml;edad. Pero esta relaci&oacute;n parece haber cambiado, se&ntilde;ala Elizabeth Allison. &ldquo;Mientras que antes las oraciones para mantener buenas relaciones con las deidades de las monta&ntilde;as parec&iacute;an producir precipitaciones suficientes y oportunas, estas oraciones y ofrendas ya no son tan efectivas&rdquo;, asegura.
    </p><h2 class="article-text">Al servicio del diablo</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.pucp.edu.pe/profesor/guillermo-salas-carreno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guillermo Salas Carre&ntilde;o</a>, de la Pontificia Universidad Cat&oacute;lica del Per&uacute;, defiende que en los Andes las monta&ntilde;as no han dejado de ser agentes intencionales, aunque lo que est&aacute; cambiando es su significado. &ldquo;Yo he trabajado en las comunidades rurales m&aacute;s chiquitas y son muy conscientes de que est&aacute; cambiando el clima, lo que produce un sentimiento de culpa de que los cerros est&eacute;n castig&aacute;ndoles por sus fallos morales y el descuido ritual&rdquo;, explica a elDiario.es. &ldquo;Hay quien te dice que nuestros pecados huelen tan mal que el Se&ntilde;or [el glaciar] se va durante la peregrinaci&oacute;n, porque apestamos mucho&rdquo;. En su opini&oacute;n, es especialmente injusto que esta gente que vive en econom&iacute;as de subsistencia se culpe del cambio clim&aacute;tico. &ldquo;Se da la paradoja de que ellos est&aacute;n pagando m&aacute;s caro el cambio y obviamente no tienen la responsabilidad&rdquo;, subraya. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay quien te dice que nuestros pecados huelen tan mal que el Señor [el glaciar] se va durante la peregrinación, porque apestamos mucho</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo Salas Carreño</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Pontificia Universidad Católica del Perú
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un hecho significativo en algunas zonas, explica Salas Carre&ntilde;o, es el notable aumento de la influencia de las iglesias evang&eacute;licas y pentecostales. Esto deja fuera a las antiguas deidades y da paso a una interpretaci&oacute;n basada en las escrituras. &ldquo;Estos cambios se ven como castigos divinos o como parte de la teleolog&iacute;a de la Segunda Venida y el Juicio Final&rdquo;, explica el experto. &ldquo;Como no son Dios, los glaciares y monta&ntilde;as son entonces asociados con el diablo. Y los conversos suelen abstenerse de honrar a los glaciares y monta&ntilde;as&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La diosa enferma del Himalaya</h2><p class="article-text">
        En el techo del mundo, en But&aacute;n, una consecuencia del calentamiento es que la met&aacute;fora de la belleza divina se est&aacute; desmoronando. Los habitantes de estas tierras altas del Himalaya describ&iacute;an anteriormente su monta&ntilde;a sagrada cercana, Jomolhari, como una diosa que vest&iacute;a &ldquo;perlas lustrosas&rdquo;, en alusi&oacute;n a la nieve y hielo visible en las cumbres. Ahora, sin embargo, los pastores de yaks se&ntilde;alan con consternaci&oacute;n las &ldquo;manchas negras&rdquo; que aparecen en la monta&ntilde;a, a medida que la cubierta de nieve y hielo disminuye, sugiriendo que &ldquo;parece enferma&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como en los casos anteriores, los habitantes de las tierras altas muestran un sentido de culpabilidad moral, preocupados de haber fallado en seguir su cultura y rituales adecuadamente, causando que la diosa Jomolhari los abandone. Para Elizabeth Allison, lo que est&aacute; ocurriendo es una p&eacute;rdida del sentido de integraci&oacute;n y conexi&oacute;n que ejerc&iacute;an las religiones. &ldquo;Las percepciones, pr&aacute;cticas y met&aacute;foras religiosas milenarias en las comunidades de alta monta&ntilde;a est&aacute;n cambiando a medida que el paisaje f&iacute;sico cambia hacia un entorno desecado y m&aacute;s oscuro&rdquo;, argumenta. &ldquo;Muchos de estos ritos que se est&aacute;n abandonando proteg&iacute;an la biodiversidad y su desaparici&oacute;n contribuye a que no se llegue a frenar esa degradaci&oacute;n&rdquo;, coincide Iv&aacute;n Lizaga.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La angustia por la p&eacute;rdida</h2><p class="article-text">
        <a href="https://portalrecerca.uab.cat/es/persons/alvaro-fernandez-llamazares-onrubia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;lvaro Fern&aacute;ndez-Llamazares</a>, especialista en etnobiolog&iacute;a del ICTA-UAB, cree que este art&iacute;culo es muy valioso porque muestra que el cambio clim&aacute;tico no solo transforma paisajes f&iacute;sicos, sino tambi&eacute;n las relaciones espirituales que muchas comunidades mantienen con esos paisajes. &ldquo;El retroceso de glaciares afecta a sistemas de creencias, rituales y relaciones de reciprocidad que durante siglos han regulado la convivencia entre personas y naturaleza&rdquo;, se&ntilde;ala. En su trabajo con comunidades ind&iacute;genas, &eacute;l ha podido observar procesos muy similares, a menudo acompa&ntilde;ados de lo que se conoce como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Solastalgia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>solastalgia</em></a>, un sentimiento de duelo, angustia y desorientaci&oacute;n que surge cuando los lugares de arraigo se transforman o desaparecen por el deterioro ambiental.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El paisaje deja de responder como antes y se quiebra una relación de confianza forjada durante generaciones. En comunidades sámi, este cambio se suele expresar como un duelo silencioso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Álvaro Fernández-Llamazares</span>
                                        <span>—</span> Especialista en etnobiología del ICTA-UAB
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Entre los&nbsp;s&aacute;mi del norte de Fenoscandia, la p&eacute;rdida de nieve estable y la creciente imprevisibilidad del hielo&nbsp;se viven con una sensaci&oacute;n tremenda de p&eacute;rdida&rdquo;, relata Fern&aacute;ndez-Llamazares. &ldquo;El paisaje deja de responder como antes y se quiebra una relaci&oacute;n de confianza forjada durante generaciones.&nbsp;En comunidades s&aacute;mi, este cambio se suele expresar como un duelo silencioso por un territorio que ya no sostiene con la misma fuerza&nbsp;la vida cultural y espiritual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de que las comunidades se impliquen en la conservaci&oacute;n de los ecosistemas es lo que ha llevado a la ONU a patrocinar programas como el que se sigue en las monta&ntilde;as del norte de Pakist&aacute;n, donde se quiere recuperar creencias locales como el &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/casar-glaciares-tengan-hijos-himalaya-recupera-tradicion-ancestral-combatir-crisis-climatica_1_12172821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matrimonio entre glaciares machos y hembras</a>&rdquo; para sembrar nuevos glaciares. <a href="https://www.bc3research.org/es/sergio_faria.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&eacute;rgio Henrique Faria</a>&nbsp;y su equipo del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/laboratorio-estudia-secretos-hielo-autopsia-clima-pasado_1_11684340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laboratorio de Hielo</a>&nbsp;(IzotzaLab) del&nbsp;Centro Vasco para el Cambio Clim&aacute;tico (BC3), que han investigado este proceso, cree que el an&aacute;lisis de estos seis investigadores es una oportunidad para reflexionar sobre el papel de estas creencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante los &uacute;ltimos dos siglos, el pensamiento acad&eacute;mico y cient&iacute;fico consideraba las religiones basadas en la naturaleza como algo primitivo que hab&iacute;a que superar&rdquo;, apunta Faria. &ldquo;En su momento, esa actitud fue crucial para combatir los peligros del misticismo, pero tambi&eacute;n erosion&oacute; el valor positivo de las relaciones rec&iacute;procas con el entorno que se mencionan en este art&iacute;culo&rdquo;. En su opini&oacute;n, el cambio clim&aacute;tico ha puesto de relieve los peligros de este distanciamiento radical con el entorno, a lo que se le suma la reacci&oacute;n por parte de ciertos grupos religiosos, que no aceptan la idea de formar parte de la naturaleza y perder la supuesta superioridad humana otorgada por lo Divino. &ldquo;Es hora de tener en cuenta estas nuevas amenazas&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dioses-derriten-calentamiento-global-sacude-rituales-creencias-montanas-sagradas_1_13005361.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 21:26:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando los dioses se derriten: el calentamiento global sacude los rituales y creencias en las montañas sagradas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Calentamiento global,Crisis climática,Glaciares,Religión,Etnografía,Himalaya,Los Andes,Sequía,Nieve]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La agonía del Aneto: el mayor glaciar de España pierde espesor, se fragmenta y queda reducido a 30 hectáreas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/huesca/agonia-aneto-mayor-glaciar-espana-pierde-espesor-fragmenta-queda-reducido-30-hectareas_1_12814580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70844c62-393f-4f7d-a19a-9f9ad4b39965_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La agonía del Aneto: el mayor glaciar de España pierde espesor, se fragmenta y queda reducido a 30 hectáreas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los investigadores del Grupo CryoPyr (IPE–CSIC) han documentado los cambios en los glaciares de Aneto, Monte Perdido, Ossoue, Llardana e Infiernos</p><p class="subtitle">Desaparece el hielo pirenaico: “Es muy difícil que los glaciares sobrevivan a este periodo cálido”
</p></div><p class="article-text">
        El glaciar del Aneto, el m&aacute;s grande de Espa&ntilde;a, sigue retrocediendo de forma alarmante. Seg&uacute;n la campa&ntilde;a anual de monitorizaci&oacute;n de glaciares realizada en septiembre de 2025 por el Grupo de Investigaci&oacute;n CryoPyr del Instituto Pirenaico de Ecolog&iacute;a (IPE&ndash;CSIC), el cuerpo principal del glaciar se ha fragmentado bajo el Pico del Medio, y la masa que persiste bajo el Collado de Coronas se considera ahora un helero, perdiendo as&iacute; 3,6 hect&aacute;reas y quedando con una superficie total de 30 hect&aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        Durante el a&ntilde;o hidrol&oacute;gico 2024&ndash;2025, el Aneto sufri&oacute; una p&eacute;rdida media de espesor de 1,2 metros, con descensos puntuales cercanos a los cuatro metros. Este retroceso se enmarca en un a&ntilde;o de p&eacute;rdidas generalizadas en los glaciares pirenaicos, aunque con contrastes significativos: Monte Perdido y Llardana (Posets) presentan descensos similares, mientras que el glaciar de Ossoue (Vignemale) ha sido el m&aacute;s afectado, con p&eacute;rdidas medias de 3,4 metros y m&aacute;ximos de hasta 5,4 metros.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, basado en modelos tridimensionales obtenidos mediante drones, permite comparar la evoluci&oacute;n del hielo con a&ntilde;os anteriores y detectar peque&ntilde;as zonas de ganancia de espesor por acumulaciones de nieve residual, aunque estas no compensan las p&eacute;rdidas generalizadas. &ldquo;Las zonas sin nieve siguen perdiendo espesor r&aacute;pidamente, un patr&oacute;n que se repite en los peores a&ntilde;os de la &uacute;ltima d&eacute;cada&rdquo;, se&ntilde;alan desde CryoPyr.
    </p><p class="article-text">
        Los datos de la campa&ntilde;a muestran que todos los glaciares monitorizados han sufrido p&eacute;rdidas medias de m&aacute;s de un metro de espesor, aunque con diferencias significativas entre ellos. El glaciar de Ossoue (Vignemale) ha sido el m&aacute;s afectado, con un descenso medio de 3,4&#8239;m y m&aacute;ximos de hasta 5,4&#8239;m, en l&iacute;nea con los registros hist&oacute;ricos obtenidos mediante estacas de ablaci&oacute;n. Monte Perdido y Aneto presentan p&eacute;rdidas m&aacute;s moderadas, de 1,3&#8239;m y 1,2&#8239;m de media respectivamente, aunque con descensos m&aacute;ximos cercanos a 4&#8239;m; Llardana (Posets) y Infiernos tambi&eacute;n registran p&eacute;rdidas importantes, con descensos medios de 1,4&#8239;m y 1,8&#8239;m y p&eacute;rdidas puntuales superiores a 4&#8239;m, mientras que en Infiernos se observa una isla de roca madre en expansi&oacute;n y el glaciar ya se considera degradado a helero. En todos los glaciares, excepto Ossoue, se identifican peque&ntilde;as zonas de ganancia de espesor, asociadas a la nieve residual que sobrevivi&oacute; al verano, pero estas acumulaciones no compensan las p&eacute;rdidas generalizadas.
    </p><p class="article-text">
        Los datos confirman la tendencia descendente de los glaciares pirenaicos, marcada por inviernos con precipitaciones variables y veranos muy c&aacute;lidos y prolongados. Este comportamiento pone en riesgo la supervivencia de estos ecosistemas, que representan los glaciares m&aacute;s meridionales de Europa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/huesca/agonia-aneto-mayor-glaciar-espana-pierde-espesor-fragmenta-queda-reducido-30-hectareas_1_12814580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Dec 2025 14:12:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La agonía del Aneto: el mayor glaciar de España pierde espesor, se fragmenta y queda reducido a 30 hectáreas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Glaciares,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren bajo el hielo de la Antártida Occidental un granito tan grande como la mitad del tamaño de Gales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-hielo-antartida-occidental-granito-grande-mitad-tamano-gales-pm_1_12711985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f8104be-5c82-4ff4-a121-daf5425c5f2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren bajo el hielo de la Antártida Occidental un granito tan grande como la mitad del tamaño de Gales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El basto cuerpo enterrado mide casi 100 kilómetros de ancho y tiene 7 kilómetros de espesor</p><p class="subtitle">¿Quién fue ‘Ena'? La próxima reina de España que tendrá su propia serie
</p></div><p class="article-text">
        Las<strong> rocas de granito rosado</strong> han sido localizadas frecuentemente en los picos volc&aacute;nicos de las monta&ntilde;as Hudson de la <strong>Ant&aacute;rtida Occidental</strong>, pero nunca hab&iacute;an sido vistas sepultadas por el hielo de los glaciares. Nunca, hasta ahora, seg&uacute;n el descubrimiento de un equipo de investigadores dirigido por el British Antarctic Survey (BAS, por sus siglas en ingl&eacute;s), una instituci&oacute;n brit&aacute;nica dedicada a la investigaci&oacute;n de la Ant&aacute;rtida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un grupo de cient&iacute;ficos ha localizado granito debajo del<strong> glaciar Pine Island </strong>y las dimensiones son enormes, de acuerdo con los resultados de su <a href="https://www.nature.com/articles/s43247-025-02783-3.epdf?sharing_token=crM50ODSi9OkT-oWM_3Ak9RgN0jAjWel9jnR3ZoTv0PWeXDQqcNs2u2kVWMxi66ASCr_pi1DHgboONRlsvgkL4QV0I8AJ1p81w5_kfsMDX40pPcSZXUp7669w7lFnQleHAh5hymOAsUcWlRfxM9kO5Ly1LYlXaU9HS_Zcp8iOGM%3D" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>, publicada en la revista <em>Communications Earth &amp; Environment</em>. Se trata de un vasto cuerpo de granito enterrado de casi 100 kil&oacute;metros de ancho y 7 kil&oacute;metros de espesor, aproximadamente la mitad del tama&ntilde;o de Gales (Reino Unido).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una se&ntilde;al geol&oacute;gica inusual debajo del glaciar</strong></h2><p class="article-text">
        El equipo de investigadores dat&oacute; los granitos mediante la desintegraci&oacute;n radiactiva de elementos encerrados en cristales microsc&oacute;picos y descubrieron que las rocas se formaron hace unos 175 millones de a&ntilde;os, durante el Jur&aacute;sico, seg&uacute;n informa el BAS en un comunicado. Sin embargo, hab&iacute;a poca informaci&oacute;n sobre <strong>c&oacute;mo llegaron estas a las monta&ntilde;as</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para resolver esta inc&oacute;gnita, se realizaron mediciones de gravedad, recopiladas por varias aeronaves que volaban sobre la regi&oacute;n. En ese trayecto, localizaron &ldquo;<strong>una se&ntilde;al geol&oacute;gica inusual debajo</strong> del glaciar, que coincide con la firma esperada de un granito enterrado&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una roca de granito rosa junto a un cuaderno amarillo como referencia                            </span>
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        El rastro rosa de la superficie llev&oacute; a <strong>un gigante oculto bajo el hielo</strong>. &ldquo;Al combinar la dataci&oacute;n geol&oacute;gica con los estudios de gravedad, no solo hemos resuelto el misterio sobre el origen de estas rocas, sino que tambi&eacute;n hemos descubierto nueva informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo fluy&oacute; la capa de hielo en el pasado y c&oacute;mo podr&iacute;a cambiar en el futuro&rdquo;, explica el autor principal y geof&iacute;sico del BAS, Tom Jordan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo no solo <strong>cierra un viejo enigma geol&oacute;gico</strong>, sino que tambi&eacute;n ofrece pistas sobre la evoluci&oacute;n del glaciar Pine Island en el pasado. &ldquo;Las rocas proporcionan un registro asombroso de c&oacute;mo nuestro planeta ha cambiado con el tiempo, especialmente c&oacute;mo el hielo ha erosionado y alterado el paisaje de la Ant&aacute;rtida. Rocas como estas son un tesoro de informaci&oacute;n sobre lo que se esconde bajo la capa de hielo, lejos de nuestro alcance&rdquo;, subraya la coautora del estudio y ge&oacute;loga de BAS, Joanne Johnson.
    </p><p class="article-text">
        No solo es una informaci&oacute;n &uacute;til para descifrar el pasado, sino que puede ser <strong>relevante para el futuro</strong>. &ldquo;Nos da pistas sobre c&oacute;mo la capa de hielo de la Ant&aacute;rtida occidental puede cambiar en el futuro, informaci&oacute;n que es vital para determinar el impacto del aumento del nivel del mar en las poblaciones costeras de todo el mundo&rdquo;, concluye Johnson.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-hielo-antartida-occidental-granito-grande-mitad-tamano-gales-pm_1_12711985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Oct 2025 11:49:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren bajo el hielo de la Antártida Occidental un granito tan grande como la mitad del tamaño de Gales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Glaciares,Antártida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La NASA certifica el nacimiento de una isla en Alaska tras décadas de deshielo glaciar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-certifica-nacimiento-isla-alaska-decadas-deshielo-glaciar-pm_1_12595528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13ef9140-a1f0-4ac3-9211-8ee4442ea599_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125544.jpg" width="720" height="405" alt="La NASA certifica el nacimiento de una isla en Alaska tras décadas de deshielo glaciar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La agencia estadounidense muestra varias imágenes donde se aprecia el avance del agua</p><p class="subtitle">La NASA publica la imagen más nítida de Marte captada por el rover Perseverance
</p></div><p class="article-text">
        Los <strong>glaciares</strong> en la llanura costera del <strong>sureste de Alaska </strong>est&aacute;n retrocediendo de forma irreversible, seg&uacute;n confirma la &uacute;ltima foto difundida por el NASA Earth Observatory, que certifica el nacimiento de una isla alrededor de una peque&ntilde;a monta&ntilde;a conocida como Prow Knob. La agencia estadounidense muestra la magnitud del retroceso del hielo y el crecimiento del lago con una imagen contundente, en la que se aprecian <strong>diferencias significativas entre 1984 y 2025</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las fotos fueron tomadas durante los veranos de estos dos a&ntilde;os con el TM (Thematic Mapper) en Landsat 5 y el OLI-2 (Operational Land Imager-2) en Landsat 9, respectivamente. As&iacute;, la NASA pone en evidencia que los glaciares de esta zona est&aacute;n <strong>adelgazando y retrocediendo</strong>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Retrocesos de los glaciares en Alaska</h2><p class="article-text">
        El glaciar Alsek rodeaba antiguamente una <strong>peque&ntilde;a monta&ntilde;a conocida como Prow Knob</strong>, cerca de su extremo. A principios del siglo XX, este glaciar terminaba en Gateway Knob, a unos 5 kil&oacute;metros al oeste de Prow Knob, seg&uacute;n Mauri Pelto, quien lo observ&oacute; por primera vez en 1984, seg&uacute;n detalla en un comunicado la agencia estadounidense.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A mediados de siglo, el hielo se hab&iacute;a retirado hacia el este, pero a&uacute;n rodeaba esta peque&ntilde;a monta&ntilde;a. Sin embargo, la situaci&oacute;n no dej&oacute; de cambiar, tomando el agua m&aacute;s protagonismo. Parte del per&iacute;metro de Prow Knob se hab&iacute;a convertido en costa lacustre en 1984, aunque el glaciar permaneci&oacute; conectado con el brazo norte de otro glaciar, el Grand Plateau. Esa <strong>conexi&oacute;n entre glaciares </strong>cambiar&iacute;a en 1999, detalla la NASA. En ese a&ntilde;o ya se apreci&oacute; un retroceso de ambos.
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                Evolución del avance del agua y el deshielo en la zona                            </span>
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        Tras aproximadamente dos d&eacute;cadas m&aacute;s de retroceso del hielo, dos afluentes al norte y al sur del lago Alsek dejaron de alimentar el glaciar de mismo nombre. Y el lago continu&oacute; avanzando hasta <strong>ocupar el vac&iacute;o dejado por el glaciar Grand Plateau</strong>, lamenta el observatorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este proceso de transformaci&oacute;n en el paisaje culmin&oacute; en 2025, cuando el hielo se desprendi&oacute; de Prow Knob, completando su transformaci&oacute;n en una isla. Seg&uacute;n im&aacute;genes satelitales de la NASA, la separaci&oacute;n ocurri&oacute; <strong>entre el 13 de julio y el 6 de agosto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El balance no es nada halag&uuml;e&ntilde;o</strong>: ambos brazos del glaciar Alsek han retrocedido m&aacute;s de 5 kil&oacute;metros desde 1984, si se compara con los registros tomados por el glaci&oacute;logo. Desde 1984, el lago Alsek ha crecido de 45 a 75 kil&oacute;metros cuadrados. Junto con los lagos proglaciares vecinos Harlequin y Grand Plateau, los tres han m&aacute;s que duplicado su tama&ntilde;o en ese per&iacute;odo. Y no se descarta que esa tendencia contin&uacute;e.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nasa-certifica-nacimiento-isla-alaska-decadas-deshielo-glaciar-pm_1_12595528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Sep 2025 12:31:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La NASA certifica el nacimiento de una isla en Alaska tras décadas de deshielo glaciar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Glaciares,Nasa,Alaska]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta ruta de senderismo en Burgos a través de lagunas glaciares es perfecta para disfrutar de vistas panorámicas de alta montaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-senderismo-burgos-traves-lagunas-glaciares-perfecta-disfrutar-vistas-panoramicas-alta-montana_1_12505149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e1e09a5-a709-46b0-b028-f2835a6b41cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta ruta de senderismo en Burgos a través de lagunas glaciares es perfecta para disfrutar de vistas panorámicas de alta montaña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un recorrido circular de ocho kilómetros que atraviesa bosques de pino albar, lagunas de origen glaciar y praderas alpinas, ideal para explorar un ecosistema protegido en la Sierra de la Demanda</p><p class="subtitle">Una ruta muy corta y sencilla para hacer este verano en el Pirineo aragonés: un paseo circular con miradores</p></div><p class="article-text">
        En el extremo sureste de la provincia de Burgos, dentro del t&eacute;rmino municipal de Neila, se encuentra uno de los conjuntos glaciares m&aacute;s relevantes del norte peninsular. Se trata del Parque Natural de las Lagunas Glaciares de Neila, un espacio protegido de 6.860 hect&aacute;reas enmarcado en la Sierra de la Demanda. El parque forma parte de la Red Natura 2000 como Lugar de Importancia Comunitaria y Zona de Especial Protecci&oacute;n para las Aves, con altitudes que oscilan entre los 1.300 y m&aacute;s de 2.000 metros, con cumbres como el Alto de la Campi&ntilde;a (2.049 m) y Pe&ntilde;a Aguda (2.045 m). 
    </p><p class="article-text">
        La climatolog&iacute;a de la zona est&aacute; marcada por temperaturas extremas en invierno y veranos suaves, lo que ha favorecido la conservaci&oacute;n de especies de flora y fauna t&iacute;picas de pisos bioclim&aacute;ticos montanos y subalpinos. Este enclave natural fue declarado parque por la Ley 12/2008 de Castilla y Le&oacute;n, con el objetivo de preservar sus formaciones geomorfol&oacute;gicas, su biodiversidad y su valor como ecosistema de alta monta&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los elementos m&aacute;s caracter&iacute;sticos del parque es su sistema lacustre, compuesto por varias lagunas de origen glaciar. Las m&aacute;s conocidas son la <span class="highlight" style="--color:transparent;">Laguna Larga</span>, la <span class="highlight" style="--color:transparent;">Laguna Negra</span>, la <span class="highlight" style="--color:transparent;">Laguna de los Patos</span>, la <span class="highlight" style="--color:transparent;">Laguna de las Pardillas</span> y la <span class="highlight" style="--color:transparent;">Laguna de la Cascada</span>. Estas masas de agua se distribuyen en circos formados por la acci&oacute;n erosiva del hielo y constituyen un ejemplo representativo del paisaje glaciar ib&eacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        La ruta circular de las lagunas, identificada como PRC-BU-203, est&aacute; dise&ntilde;ada para recorrer en un solo trazado los principales puntos de inter&eacute;s del parque. Se trata de un itinerario de ocho kil&oacute;metros que permite observar las lagunas m&aacute;s representativas, transitar por zonas boscosas y alcanzar cotas elevadas desde las que se obtiene una visi&oacute;n completa del relieve. 
    </p><p class="article-text">
        Este sendero est&aacute; debidamente balizado con marcas homologadas de color blanco y amarillo, y cuenta con paneles informativos al inicio del recorrido. El trayecto est&aacute; considerado de dificultad media y puede completarse en unas tres o cuatro horas, dependiendo del ritmo de marcha.
    </p><h2 class="article-text">Ruta circular a las Lagunas de Neila</h2><p class="article-text">
        El itinerario parte desde el pen&uacute;ltimo aparcamiento de las Lagunas de Neila, situado al pie de Pe&ntilde;a Aguda, justo antes de la &uacute;ltima &aacute;rea de estacionamiento accesible fuera de los meses estivales. Un panel informativo marca el inicio del sendero, que comienza con un descenso por un tramo boscoso cubierto de pino albar. La primera parte del recorrido desciende suavemente hasta enlazar con la pista forestal de Rozamientos, por la que se avanza aproximadamente un kil&oacute;metro hasta alcanzar la Laguna de la Cascada. 
    </p><p class="article-text">
        El sendero contin&uacute;a siguiendo el curso marcado y se adentra en una zona donde comienza la senda de los Tejos. Este tramo atraviesa un peque&ntilde;o bosque con presencia destacada de tejos de gran tama&ntilde;o. A medida que se avanza, un cartel indica el desv&iacute;o hacia el Alto de la Campi&ntilde;a, desde donde parte la subida al punto m&aacute;s elevado del recorrido. La pendiente aumenta de forma progresiva hasta alcanzar los 2.049 metros de altitud, en la cima del pico que domina visualmente el conjunto de lagunas glaciares.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta altura se obtienen vistas abiertas de los valles y del sistema lacustre del parque. En el descenso aparecen la Laguna Negra y la Laguna Larga, situadas en una depresi&oacute;n en el relieve. M&aacute;s adelante, a la derecha del trazado, se suceden la Laguna de los Patos &mdash;con una tonalidad verdosa y un &aacute;rbol aislado en su interior&mdash; y la Laguna Brava, de color azul intenso. La disposici&oacute;n del terreno permite observar todas estas masas de agua desde el propio sendero, sin necesidad de desviarse, lo que facilita la orientaci&oacute;n y la interpretaci&oacute;n del entorno.
    </p><p class="article-text">
        Una vez completada la parte alta del circuito, el camino gira hacia el interior del pinar y comienza una bajada progresiva de aproximadamente un kil&oacute;metro que finaliza en el punto de partida. En total, el recorrido suma unos ocho kil&oacute;metros con un desnivel acumulado de alrededor de 400 metros. El tiempo estimado para completarlo var&iacute;a entre tres y cuatro horas, dependiendo del ritmo de marcha y de las condiciones del terreno. Se trata de una ruta de alta monta&ntilde;a clasificada de dificultad media, en la que se combinan tramos forestales, zonas abiertas de pastizal y ascensos a cotas elevadas.
    </p><p class="article-text">
        Durante los meses de verano, el acceso rodado hasta los aparcamientos superiores est&aacute; restringido. En ese caso, se debe dejar el veh&iacute;culo en la plataforma habilitada en &ldquo;Las Cadenas&rdquo; y continuar a pie. El itinerario est&aacute; se&ntilde;alizado con marcas blancas y amarillas homologadas, correspondientes al sendero. La Casa del Parque, ubicada en la iglesia de San Miguel de Neila, ofrece informaci&oacute;n actualizada sobre el estado de la ruta, recomendaciones de seguridad y normativa de uso p&uacute;blico. El trazado est&aacute; dise&ntilde;ado para compatibilizar el acceso con la conservaci&oacute;n del entorno natural.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-senderismo-burgos-traves-lagunas-glaciares-perfecta-disfrutar-vistas-panoramicas-alta-montana_1_12505149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Jul 2025 09:29:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta ruta de senderismo en Burgos a través de lagunas glaciares es perfecta para disfrutar de vistas panorámicas de alta montaña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Burgos,Castilla y León,Senderismo,Rutas,Glaciares,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde la zona cero de Blatten, el pueblo arrasado por una montaña: "Somos el canario en la mina del cambio climático"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/zona-cero-blatten-pueblo-arrasado-montana-canario-mina-cambio-climatico_1_12349651.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6bd60c83-ccc5-4889-b869-caa6dd564a28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde la zona cero de Blatten, el pueblo arrasado por una montaña: &quot;Somos el canario en la mina del cambio climático&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Refugiados en los pueblos cercanos, sus habitantes ahora sienten una combinación de gratitud por haber salvado la vida y dolor por lo que han perdido, tanto a nivel económico como personal, y que permanece enterrado en el barro: 800 años de historia "borrada, desaparecida, destruida"</p><p class="subtitle">El colapso de un glaciar fundido por el calentamiento global sepulta un pueblo entero en Suiza</p></div><p class="article-text">
        El peso llevaba semanas acumul&aacute;ndose por encima del pueblo. Nueve millones de toneladas de roca fr&aacute;gilmente instaladas sobre una antigua placa de hielo. Procedentes de un fragmento de la cima del Kleines Nesthorn que se hab&iacute;a desmoronado, se cern&iacute;an sobre las silenciosas y vac&iacute;as calles de Blatten. Solo el glaciar las hab&iacute;a detenido. El hielo rechinaba bajo la presi&oacute;n. Hasta que en un instante de la tarde del mi&eacute;rcoles pasado todo cedi&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        El hielo se resquebraj&oacute; y luego se desmoron&oacute;, haciendo que toda aquella masa descendiera hacia el valle y destruyera el pueblo y sus m&aacute;s de 800 a&ntilde;os de historia. &ldquo;Blatten ha sido arrasada. Borrada, desaparecida, destruida, estampada contra el suelo&rdquo;, dijo el viernes el alcalde del pueblo, Matthias Bellwald. &ldquo;Los recuerdos conservados en libros, &aacute;lbumes de fotos, y documentos innumerables... ha desaparecido todo, esto es la zona cero para Blatten&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mirando desde la ladera hacia abajo, donde una vez estuvo el pueblo se distinguen las siluetas en pico de los tejados de algunas casas sobresaliendo del barro. El valle es de un verdor exuberante, salpicado de flores silvestres que han prosperado en una primavera inusualmente larga y c&aacute;lida para Suiza. Pero los pastos ahora est&aacute;n divididos en dos por una enorme masa marr&oacute;n gris&aacute;ceo hecha de hielo, rocas y tierra, con decenas de metros de espesor y unos dos kil&oacute;metros de largo. La avalancha golpe&oacute; al valle con tanta fuerza que lo arrastr&oacute; todo hasta el otro lado, como una ola en una ba&ntilde;era.
    </p><p class="article-text">
        Preocupadas por la estabilidad de la monta&ntilde;a, las autoridades hab&iacute;an evacuado una semana antes a pr&aacute;cticamente el total de los 300 residentes de Blatten. Un hombre de 64 a&ntilde;os sigue desaparecido y se cree que no se movi&oacute; de la zona. Refugiados en los pueblos cercanos, los habitantes de Blatten sienten una combinaci&oacute;n de gratitud por seguir con vida y dolor por la gigantesca p&eacute;rdida de sus casas, sus negocios, y su historia. &ldquo;La gente lo ha perdido todo, salvo lo que llevan ahora encima&rdquo;, dijo el alcalde Bellwald. &ldquo;Casas, puentes, propiedades... ya no existen&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen del agua y el barro cubriendo el pueblo de Blatten.                            </span>
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        En los Alpes suizos casi no hay precedentes de un corrimiento de tierras como el que ha arrasado con Blatten. Pero por todo el planeta hay glaciares y permafrost derriti&eacute;ndose y perdiendo estabilidad. Terrenos que antes estaban congelados se desmoronan y se hunden. Hay lagos glaciares desbord&aacute;ndose y r&iacute;os de hielo agriet&aacute;ndose, encogi&eacute;ndose y llen&aacute;ndose de escombros tras millones de a&ntilde;os de equilibrio. En un mundo que se calienta r&aacute;pidamente no es posible predecir c&oacute;mo se comportar&aacute;n estas estructuras hechas de tierra y de hielo. Las que terminen cediendo pueden generar olas gigantescas de agua, roca y hielo, arrasando con todo cuesta abajo. &ldquo;Lo que estamos viendo est&aacute; ocurriendo por todo el planeta&rdquo;, explica el ingeniero inform&aacute;tico y alpinista Jan Beutel, especializado en la vigilancia s&iacute;smica de sistemas monta&ntilde;osos. Beutel, que conoce bien las laderas en torno a Blatten, llevaba semanas vigilando el Birch.
    </p><h2 class="article-text">Sonido en directo</h2><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles se hab&iacute;a puesto una transmisi&oacute;n en directo del glaciar, para escuchar sus crujidos y chirridos mientras trabajaba. Cuando los ruidos aumentaron, Beutel pudo ver el desmoronamiento en el mismo momento en que se produjo. &ldquo;De repente, los p&iacute;xeles explotaron en la mitad superior de la pantalla, me qued&eacute; at&oacute;nito&rdquo;, dijo. Fue como el impacto de una bomba. Con el objetivo de la c&aacute;mara oculto por la nube de polvo, Beutel se puso a buscar datos s&iacute;smicos para estimar la magnitud del desprendimiento de rocas. Los registros indicaban un terremoto de magnitud 3,1, uno de los mayores movimientos de masas de tierra jam&aacute;s registrados por el Servicio Sismol&oacute;gico Suizo. &ldquo;Seguro que habr&aacute; m&aacute;s, habr&aacute; m&aacute;s da&ntilde;os a infraestructuras, a medios de subsistencia, a inversiones&rdquo;, asegura Beutel. &ldquo;Lo mismo est&aacute; ocurriendo en todas las zonas monta&ntilde;osas, las zonas glaciares est&aacute;n retrocediendo, la capa de nieve persistente es menor con el paso de los a&ntilde;os, y el permafrost se est&aacute; calentando a escala global&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cambio es muy r&aacute;pido&rdquo;, analiza St&eacute;phane Genoud, que vive en Anniviers, a poca distancia de Blatten. El desastre del mi&eacute;rcoles es solo el &uacute;ltimo y m&aacute;s dram&aacute;tico episodio en una serie de cambios que han ido transformando estos valles a lo largo de su vida. &ldquo;Cada vez tenemos menos nieve, todos los glaciares retroceden, el hielo que solidifica la roca se derrite, en la alta monta&ntilde;a hay rutas que ya no son accesibles&rdquo;, a&ntilde;ade deteniendo un instante la limpieza de &aacute;rboles rotos en su terreno, muchos de ellos con el tronco resquebrajado tras un a&ntilde;o de inusuales y espor&aacute;dicas nevadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Evidentemente, que un pueblo entero desaparezca bajo el hielo y la roca no es normal&rdquo;, se&ntilde;ala Genoud. &ldquo;Imagina que tu pueblo desaparece, bajo metros de sedimentos rocosos, que no hay pueblo, en dos minutos el pueblo ha desaparecido&rdquo;. En su opini&oacute;n, el derrumbe forma parte de un proceso de desintegraci&oacute;n mucho m&aacute;s amplio por la aceleraci&oacute;n del calentamiento global. &ldquo;Con el cambio clim&aacute;tico, la monta&ntilde;a se viene abajo&rdquo;, lamenta. &ldquo;Somos el canario en la mina de carb&oacute;n, estamos sintiendo el impacto directamente de la crisis clim&aacute;tica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Otros pueblos sepultados</h2><p class="article-text">
        Estos catastr&oacute;ficos y repentinos derrumbes resultan sorprendentes hasta para las personas que han dedicado sus carreras a seguir el retroceso de los glaciares. &ldquo;Me ha asombrado el colapso y el desprendimiento de glaciares a gran escala que en distintas partes del mundo se viene produciendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os&rdquo;, indica Andrew Mackintosh, glaci&oacute;logo y profesor de Ciencias de la Tierra en la Universidad Monash de Melbourne. &ldquo;No es algo que yo viera venir, sobre todo situaciones en las que se desprenden glaciares enteros y luego caen en los valles de abajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las personas que viven debajo no suelen tener tanta suerte como las de Blatten, evacuadas casi por completo antes del derrumbe. El derrumbe en 2002 del glaciar Kolka-Karmadon en las monta&ntilde;as rusas del C&aacute;ucaso hizo que se precipitaran sobre el valle m&aacute;s de 100 millones de metros c&uacute;bicos de hielo y roca, dejando unos escombros de 130 metros de espesor. El pueblo de Nizhniy Karmadon qued&oacute; sepultado por completo y al menos 120 personas murieron. En Italia, 11 personas murieron en 2022 por el desplome de un fragmento del glaciar de la Marmolada. Ese mismo a&ntilde;o un grupo de turistas brit&aacute;nicos logr&oacute; sobrevivir tras ser engullidos por una avalancha tras el desplome de un glaciar en las monta&ntilde;as de Tian Shan, en Kirguist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La devastaci&oacute;n de Blatten representa un nuevo tipo de destrucci&oacute;n para Suiza, un pa&iacute;s acostumbrado a gestionar grandes riesgos naturales por sus monta&ntilde;as. La presidenta del pa&iacute;s, Karin Keller-Sutter, habl&oacute; de un espect&aacute;culo &ldquo;apocal&iacute;ptico&rdquo; tras sobrevolar en helic&oacute;ptero la zona afectada en la tarde del viernes. &ldquo;Est&aacute; pr&aacute;cticamente arrasado, siempre ha habido corrimientos de tierra, pero siempre quedaba algo; aqu&iacute; ya no se ve nada&rdquo;, dijo. El derrumbamiento del glaciar Birch a&uacute;n no se puede atribuir con precisi&oacute;n al cambio clim&aacute;tico. Los estudios de atribuci&oacute;n de fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos llevan semanas, o meses, y en el caso de los corrimientos de tierra hay que a&ntilde;adirle un complejo conjunto de factores.
    </p><p class="article-text">
        Un an&aacute;lisis de 45 estudios sobre desprendimientos de tierra en los Alpes encontr&oacute; una clara relaci&oacute;n entre el calentamiento y el aumento de peque&ntilde;os desprendimientos de rocas o deslizamientos de tierra. Pero para las grandes avalanchas de rocas a&uacute;n no hay datos que permitan afirmarlo de manera concluyente.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Mackintosh, la atribuci&oacute;n exacta es casi irrelevante, teniendo en cuenta que la crisis clim&aacute;tica est&aacute; transformando ecosistemas enteros y desestabilizando claramente los entornos alpinos. &ldquo;El deshielo del permafrost de monta&ntilde;a, ese suelo congelado que funciona como pegamento en las altas cumbres alpinas, lleva a situaciones inestables en las que laderas enteras de monta&ntilde;as pueden derrumbarse por su propio peso&rdquo;, explica. En los glaciares templados, eso puede crear una especie de bucle de retroalimentaci&oacute;n: el manto de roca que recubr&iacute;a el glaciar Birch aceler&oacute; su deshielo, explica Mackintosh. &ldquo;Estos procesos conducen a una situaci&oacute;n que hace posibles los desprendimientos catastr&oacute;ficos de roca, hielo y nieve, con consecuencias devastadoras&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un valle en silencio</h2><p class="article-text">
        La magnitud de la devastaci&oacute;n es perfectamente visible desde las rutas de senderismo que serpentean alrededor de la monta&ntilde;a junto a Blatten. Aparte del punto m&aacute;s alto de algunos tejados, no se ve nada. El valle est&aacute; casi en silencio, interrumpido por el canto de los p&aacute;jaros o por el ruido de un helic&oacute;ptero atento al m&aacute;s m&iacute;nimo movimiento entre los escombros. Las autoridades dicen que la zona sigue estando demasiado inestable como para saber cu&aacute;ndo ser&aacute; posible acceder a ella.
    </p><p class="article-text">
        El mar de roca que lo cubre todo est&aacute; surcado por flujos de agua. El r&iacute;o Lonza, que atraviesa el valle, qued&oacute; embalsado por el desprendimiento. Las autoridades regionales tem&iacute;an &ldquo;una colada torrencial si el r&iacute;o se desbordaba&rdquo;. Ahora el agua ha empezado a abrirse paso. En Kippel, un pueblo a pocos minutos en coche, los vecinos salieron a contemplar el nuevo caudal marr&oacute;n y turbulento zigzagueando por el valle.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de las autoridades municipales, ninguno de los evacuados de Blatten ha hablado aun p&uacute;blicamente sobre la p&eacute;rdida del pueblo. &ldquo;Era un lugar muy tranquilo, cerrado e introvertido&rdquo;, dijo Brigitte Burgisser, que en la vecina Kippel dirige un centro de meditaci&oacute;n. &ldquo;Ahora tambi&eacute;n hay mucha pena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La peque&ntilde;a y unida comunidad espera reconstruirse, pero no est&aacute; claro cu&aacute;ndo podr&aacute;n hacerlo ni d&oacute;nde. El valle sin Blatten es &ldquo;impensable&rdquo;, asegura Bellwald. Por ahora, la &uacute;nica versi&oacute;n del pueblo de Blatten que existe es invisible y est&aacute; retenida en la mente de las personas que se han marchado, a&ntilde;ade. &ldquo;Lo llevamos con nosotros con mucho cuidado, como una memoria&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tess McClure]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/zona-cero-blatten-pueblo-arrasado-montana-canario-mina-cambio-climatico_1_12349651.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Jun 2025 20:20:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desde la zona cero de Blatten, el pueblo arrasado por una montaña: "Somos el canario en la mina del cambio climático"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Glaciares,Inundaciones,Suiza,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El riesgo de vivir a los pies de un glaciar que desaparece]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/riesgo-vivir-pies-glaciar-desaparece_1_12324511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d8c1fc8-b696-4740-91be-e30d86ec05c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El riesgo de vivir a los pies de un glaciar que desaparece"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El deshielo del glaciar patagónico Upsala, próximo al Perito Moreno, el pequeño poblado que está justo debajo, El Chaltén, incrustado en los bordes más australes de la cordillera de los Andes, muy cerca de la frontera con Chile.</p><p class="subtitle">El sedimento de hace 135.000 años de una laguna de Teruel que ayuda a combatir la desinformación climática
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Los turistas celebran el desprendimiento de hielo del Perito Moreno como si fuera una fiesta, pero en realidad es el funeral del glaciar, que se derrite cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. Me llama mucho la atenci&oacute;n que no lo vean as&iacute;: con m&aacute;s informaci&oacute;n, quiz&aacute; habr&iacute;a m&aacute;s concienciaci&oacute;n&rdquo;. Sergio Goit&iacute;a es guarda forestal en el Parque Nacional Los Glaciares &ndash;declarado patrimonio mundial por la Unesco en 1981&ndash;; observa las cosas con claridad y las expresa sin vueltas: el cambio clim&aacute;tico amenaza como nunca antes este ecosistema glaciar de la Patagonia argentina, situado dentro de la tercera mayor masa de hielo continental del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Goit&iacute;a naci&oacute; en la provincia m&aacute;s c&aacute;lida del pa&iacute;s, Formosa, en el l&iacute;mite con Paraguay. Desde los verdes furiosos del norte caliente lleg&oacute; en 2018 hasta El Chalt&eacute;n, una peque&ntilde;a localidad incrustada en los bordes m&aacute;s australes de la cordillera de los Andes, muy cerca de la frontera con Chile y a 2.600 kil&oacute;metros al sur de Buenos Aires. Aqu&iacute; los paisajes est&aacute;n dominados por los azules de los r&iacute;os Fitz Roy y Las Vueltas, lagos de aguas g&eacute;lidas y los hielos eternos de esa zona protegida. &ldquo;Pensaba quedarme en el norte del pa&iacute;s, pero me asignaron ac&aacute;, todo un desaf&iacute;o para m&iacute; y para mi compa&ntilde;era, que es enfermera en el puesto sanitario. Con el tiempo empez&oacute; a gustarme la monta&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La monta&ntilde;a que Sergio Goit&iacute;a cuida alberga un imponente sistema de glaciares hoy en riesgo por el calentamiento global, como alertan estudios cient&iacute;ficos conocidos por las autoridades locales, algunas organizaciones socioambientales, como Boana, y muchos residentes de El Chalt&eacute;n. No est&aacute; tan claro, sin embargo, que los miles de turistas que llegan cada d&iacute;a hasta la autodenominada &ldquo;capital nacional del trekking&rdquo; conozcan esta realidad ni el riesgo de inundaci&oacute;n si se desborda el lago glaciar. 
    </p><p class="article-text">
        El derretimiento acelerado de los glaciares no es algo ajeno a la vida en El Chalt&eacute;n. O al menos, no deber&iacute;a. En 2018, una investigaci&oacute;n publicada por un equipo de cient&iacute;ficos argentinos liderado por el doctor en Ciencias Geol&oacute;gicas y profesor de universidad de Buenos Aires (UBA) Diego Winecur, mostr&oacute; que el retroceso glaciar generalizado en la Patagonia tiene una incidencia directa en las laderas de estas enormes masas de hielo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un retroceso multiplicado por cuatro</strong></h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los c&aacute;lculos realizados por Daniela Schmidt, coautora del trabajo, el glaciar Torre &ndash;situado a unos 10 kil&oacute;metros del pueblo&ndash; cuadruplic&oacute; su tasa de retroceso entre 2022 y 2024 en comparaci&oacute;n con el periodo 2019-2022, lo que significa que desde 1968 hasta inicios de 2025 ha retrocedido unos 400 metros. &ldquo;A medida que el retroceso ocurre, ese hielo glacial se convierte en agua y pasa a incrementar el volumen del lago Torre ubicado en el frente del glaciar. Esto genera que las laderas de los laterales del valle se vayan desmoronando, convirti&eacute;ndose en los denominados procesos de remoci&oacute;n en masa, donde las rocas, sedimentos y parte del bosque se van hundiendo en el lago&rdquo;, explica Winecur.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen de archivo de bloques de hielo que se desprenden del puente natural del glaciar Perito Moreno y caen en aguas del Lago Argentino, en el Parque Nacional Los Glaciares.                             </span>
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        Esta situaci&oacute;n, que comenz&oacute; a principios de los a&ntilde;os 2000, se va incrementando a medida que el glaciar retrocede. &ldquo;Si bien el movimiento es lento y paulatino, alg&uacute;n evento extremo como lluvias intensas sumado a altas temperaturas o alg&uacute;n movimiento s&iacute;smico podr&iacute;a acelerarlo y precipitar la ca&iacute;da de ese material hacia el lago&rdquo;. Esto, a su vez, podr&iacute;a generar una ola que aumentar&iacute;a r&aacute;pidamente el caudal del r&iacute;o Fitz Roy. Winecur asevera que las autoridades locales y de los parques nacionales y quienes viven all&iacute; de manera permanente conocen este riesgo: &ldquo;Han recibido nuestros estudios&rdquo;; pero no puede confirmar que los turistas lo sepan. &ldquo;Quiz&aacute; falte un poco de difusi&oacute;n al respecto&rdquo;, agrega el cient&iacute;fico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un pueblo muy joven</strong></h2><p class="article-text">
        Antes de los turistas, de las disputas fronterizas con Chile, antes siquiera de que existiera Argentina como pa&iacute;s, esta regi&oacute;n de la Patagonia estuvo habitada por pueblos originarios americanos. Los aonikenk, la &ldquo;gente del sur&rdquo;, fue el &uacute;ltimo grupo importante en transitar la zona y de su lengua nativa proviene el t&eacute;rmino Chalt&eacute;n, que significa &ldquo;monta&ntilde;a humeante&rdquo;. Se refiere al cerro de 3.400 metros de altura que caracteriza a ese paraje y que en 1877 fue renombrado por Perito Moreno &ndash;un cient&iacute;fico y explorador pionero en la conservaci&oacute;n de la naturaleza&ndash; como Fitz Roy, su otro nombre. El extremo sur andino patag&oacute;nico argentino es, ante todo, un paisaje de monta&ntilde;a y hielo, en el cual los glaciares monopolizan la escena.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo al Inventario Nacional de Glaciares (ING) en Argentina existen 16.968 cuerpos de hielo que ocupan una superficie total de 8.484 kil&oacute;metros cuadrados. Es el segundo pa&iacute;s de Am&eacute;rica latina con m&aacute;s glaciares y est&aacute; entre los 15 pa&iacute;ses con mayor superficie de hielo en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        El Chalt&eacute;n es un pueblo muy nuevo y tiene un origen particular, ya que fue creado en 1985 por el gobierno de la provincia de Santa Cruz para marcar territorio y hacerse presente en una regi&oacute;n que manten&iacute;a un largo conflicto de fronteras con Chile, que se resolvi&oacute; de manera definitiva en 1994, despu&eacute;s del fallo de un jurado internacional a favor de Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Los 1.821 habitantes permanentes conviven con la llegada masiva de miles de turistas que desbordan cada d&iacute;a las estrechas calles y los senderos de monta&ntilde;a. El turismo a gran escala est&aacute; tensionando el equilibrio natural del lugar y la rudimentaria infraestructura urbana no da para absorber las necesidades de tantos visitantes, algo que se hace visible en la deficiente gesti&oacute;n de residuos y en la imposibilidad de tratar de manera correcta las aguas fecales de una poblaci&oacute;n que, en pico de temporada tur&iacute;stica, puede llegar a multiplicarse por cinco cada d&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Hoy a los empresarios les gusta más meter turismo que conservar los glaciares. No perciben que eso es pan para hoy y hambre para mañana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sergio Goitía</span>
                                        <span>—</span> Guarda forestal en el Parque Nacional Los Glaciares
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A esto se suma el cambio clim&aacute;tico que golpea de manera peculiar al ecosistema de glaciares, el sello distintivo de esta regi&oacute;n. &ldquo;Hoy a los empresarios les gusta m&aacute;s meter turismo que conservar los glaciares. No perciben que eso es pan para hoy y hambre para ma&ntilde;ana&rdquo;, agrega el guarda Sergio Goit&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s turistas, menos debate socioambiental</strong></h2><p class="article-text">
        No solo existen tensiones ambientales en El Chalt&eacute;n. La dependencia del turismo como &uacute;nica fuente de ingresos y la fragmentaci&oacute;n social que existe entre quienes viven de manera permanente, quienes van all&iacute; a trabajar en temporada alta y los turistas, dificulta el debate sobre el futuro de este lugar. &iquest;Se informa sobre el riesgo potencial de una inundaci&oacute;n por el desborde del r&iacute;o Fitz Roy? &iquest;Hay estrategias preventivas para esta eventualidad? Marie Anieres Mart&iacute;nez se hace esta y muchas otras preguntas, cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Naci&oacute; en Francia, donde estudi&oacute; Cooperaci&oacute;n internacional y Desarrollo, y ya en Argentina se especializ&oacute; en pol&iacute;ticas de conservaci&oacute;n de la naturaleza. En 2020 cambi&oacute; su lugar de nacimiento por este pueblo rodeado de una naturaleza inconmensurable: &ldquo;Yo no eleg&iacute; vivir en El Chalt&eacute;n. Puedo decir que fue El Chalt&eacute;n el que me atrap&oacute;, de manera casi literal. Vine como turista poco antes de la pandemia, me tuve que quedar y despu&eacute;s ya no me quise ir. Es un lugar m&aacute;gico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2021 cre&oacute;, junto a Eva Bezit, la asociaci&oacute;n Boana, dedicada a concienciar sobre la conservaci&oacute;n de la naturaleza en la Patagonia a trav&eacute;s de proyectos ciudadanos colaborativos, con la gesti&oacute;n del agua y la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico como ejes prioritarios. Para Marie, persisten &ldquo;muchas incertidumbres&rdquo; sobre el alcance potencial de una inundaci&oacute;n en las cercan&iacute;as de El Chalt&eacute;n. &ldquo;Existen varios mapas de inundaci&oacute;n elaborados por diferentes instituciones cient&iacute;ficas del pa&iacute;s. Seg&uacute;n la metodolog&iacute;a empleada cada mapa arroja resultados diferentes, con zonas inundadas que a menudo se repiten, pero otras veces no&rdquo;. Desde su visi&oacute;n, faltan elementos clave para mejorar la capacidad de respuesta ante fen&oacute;menos extremos: m&aacute;s datos y m&aacute;s inversiones en proyectos cient&iacute;ficos que tengan aplicaciones concretas para la toma de decisi&oacute;n y el manejo de inundaciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Glaciar Perito Moreno, en Calafate.                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Este es el A&ntilde;o Internacional para la Conservaci&oacute;n de los Glaciares declarado por la ONU y su derretimiento es uno de los mayores problemas ambientales del planeta: seg&uacute;n un estudio publicado en febrero de 2025 en la revista Nature, la velocidad de derretimiento aument&oacute; un 36% entre 2012 y 2023, en comparaci&oacute;n con la d&eacute;cada anterior (2000/2011). Entre 2000 y 2023, los glaciares perdieron de media 273.000 millones de toneladas de hielo al a&ntilde;o. En un escenario global dominado por la crisis clim&aacute;tica, la ciencia y la pol&iacute;tica aparecen como herramientas indispensables para lograr una mejor adaptaci&oacute;n y afinar sistemas de alertas tempranas.
    </p><p class="article-text">
        Justo lo contrario a lo que est&aacute; ocurriendo en Argentina hoy, un pa&iacute;s con reducidas capacidades estatales para generar conocimiento cient&iacute;fico perdurable y menos voluntad pol&iacute;tica para financiar, acompa&ntilde;ar y fortalecer esas capacidades. Desde la visi&oacute;n de Marie ser&iacute;a necesario trabajar en un plan de gesti&oacute;n de riesgos para hacer frente a las inundaciones provocadas por el derretimiento de los glaciares que incluya instalar un sistema de alerta previa y poner en marcha protocolos de evacuaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n. Pero eso no es lo que est&aacute; pasando en el territorio: &ldquo;Por ahora lo &uacute;nico que se ha hecho ha sido instalar dos carteles en la senda que va hasta la laguna Torre, una de las m&aacute;s tur&iacute;sticas del parque, avisando sobre este riesgo, explicando qu&eacute; es el fen&oacute;meno y recomendando a los visitantes subir al punto m&aacute;s alto que encuentren si llegara a pasar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Milei y los recortes</h2><p class="article-text">
        Diego Winecur alerta sobre algo m&aacute;s grave a&uacute;n: la retirada de financiaci&oacute;n de las investigaciones cient&iacute;ficas en Argentina bajo el actual Gobierno de Javier Milei, quien repite una y otra vez que el cambio clim&aacute;tico &ldquo;es un invento marxista&rdquo;. El cient&iacute;fico cuenta que el monitoreo que hace es &ldquo;b&aacute;sico, remoto y sin conexi&oacute;n simult&aacute;nea con esos datos&rdquo;, y reconoce que no pueden trabajar con informaci&oacute;n a tiempo real: &ldquo;No conocemos la situaci&oacute;n d&iacute;a a d&iacute;a de la actividad de la ladera, solo capturamos esa informaci&oacute;n y la analizamos posteriormente. No podemos predecir un evento porque lamentablemente no contamos con los recursos econ&oacute;micos necesarios para hacer esto como se deber&iacute;a, teniendo en cuenta que el lugar lo visitan unas 10.000 personas al d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A eso se suma algo todav&iacute;a m&aacute;s grave: aun con proyectos de investigaci&oacute;n ya aprobados por la Agencia Nacional de Promoci&oacute;n Cient&iacute;fica y Tecnol&oacute;gica (PICT) desde 2022, los investigadores todav&iacute;a no han recibido el dinero, lo que hace imposible que puedan seguir adelante con los estudios. &ldquo;Esto genera una situaci&oacute;n de incertidumbre en el conocimiento que impide mejorar el monitoreo y establecer medidas de mitigaci&oacute;n y alerta temprana a la poblaci&oacute;n, a turistas y a escaladores de alg&uacute;n evento que pudiera suceder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este asfixiante escenario pol&iacute;tico, donde la retirada de fondos a la ciencia y el negacionismo clim&aacute;tico se han convertido en una constante del actual Gobierno argentino, el trabajo sobre el terreno de organizaciones ambientales como Boana son ox&iacute;geno en estado puro. Una de las principales l&iacute;neas de acci&oacute;n de esta asociaci&oacute;n es la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, explica Marie, que detalla que en 2024 organiz&oacute; un taller con el apoyo de la Asociaci&oacute;n Internacional de Ciencias Criosf&eacute;ricas para introducir y trabajar el concepto de adaptaci&oacute;n con metodolog&iacute;as europeas como la llamada Life Natur Adapt. &ldquo;Son metodolog&iacute;as que permiten dar un primer pantallazo bastante completo y requieren un gran esfuerzo de s&iacute;ntesis bibliogr&aacute;fica, lo que vendr&iacute;a muy bien para el territorio ya que no disponemos de ning&uacute;n documento de divulgaci&oacute;n que nos permita entender los impactos en el futuro cercano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Sabrina Picone, licenciada en Ciencias Ambientales, doctora en Ciencias Sociales, docente en una escuela secundaria local y residente permanente del pueblo desde 2009, &ldquo;es muy dif&iacute;cil pensar en clave ambiental si se piensa el territorio de manera sesgada y no se tienen en cuenta otras dimensiones que no sean la econ&oacute;mica, es una comunidad muy peque&ntilde;a y a la vez muy fragmentada, esto hace muy dif&iacute;cil sostener proyectos a largo plazo. Est&aacute; la gente que vive, la que va y viene por temporadas, y luego los turistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los desaf&iacute;os de El Chalt&eacute;n son tan enormes como los glaciares que marcan su identidad natural. La tensi&oacute;n entre econom&iacute;a y medio ambiente, m&aacute;s urgente que nunca en un planeta recalentado por acci&oacute;n humana, se expresa con claridad en esta peque&ntilde;a poblaci&oacute;n del extremo sur de la Tierra que, cada d&iacute;a, busca encontrar un equilibrio que garantice su supervivencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorgelina Hiba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/riesgo-vivir-pies-glaciar-desaparece_1_12324511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 May 2025 20:50:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El riesgo de vivir a los pies de un glaciar que desaparece]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Casar’ glaciares para que tengan ‘hijos’: el Himalaya recupera una tradición ancestral para combatir la crisis climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/casar-glaciares-tengan-hijos-himalaya-recupera-tradicion-ancestral-combatir-crisis-climatica_1_12172821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/208a7c64-f9dc-4bc2-bd67-6aeb2920458b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114616.jpg" width="2000" height="1125" alt="‘Casar’ glaciares para que tengan ‘hijos’: el Himalaya recupera una tradición ancestral para combatir la crisis climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las montañas del norte de Pakistán, el deshielo por el calentamiento global obliga a buscar todo tipo de soluciones, incluido el 'matrimonio' entre glaciares 'machos' y 'hembras', una antigua técnica que ahora recibe el interés de los científicos y el apoyo de la ONU
</p><p class="subtitle">ARCHIVO - Las imágenes de cien años de escaladas al Everest: “Es la escena de un crimen”
</p></div><p class="article-text">
        En el territorio de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Baltist%C3%A1n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Baltist&aacute;n</a>, a la sombra del K2 y entre las cordilleras del Karak&oacute;rum y el Hindu Kush, el cambio clim&aacute;tico est&aacute; dejando <a href="https://www.frontiersin.org/journals/sustainable-food-systems/articles/10.3389/fsufs.2022.1012363/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin agua</a> a decenas de aldeas. La situaci&oacute;n es tan cr&iacute;tica que, con ayuda del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), los habitantes de esta regi&oacute;n del norte de Pakist&aacute;n est&aacute;n tratando de recuperar una antigua tradici&oacute;n que a priori suena inveros&iacute;mil: <em>casar</em> glaciares mezclando sus diferentes tipos de hielo para que engendren un <em>beb&eacute; glaciar</em> que les devuelva el agua.
    </p><p class="article-text">
        Esta pr&aacute;ctica, que se remonta siglos atr&aacute;s en el Himalaya, recibe el nombre de &ldquo;injerto de glaciar&rdquo; (en ingl&eacute;s, <a href="https://www.adaptation-undp.org/sites/default/files/resources/glof-ii-glaciar_grafting.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>glacier grafting</em></a>). Seg&uacute;n la tradici&oacute;n local, consiste en escalar a zonas de alta monta&ntilde;a para recoger grandes cantidades de hielo de un glaciar <em>macho </em>y un glaciar <em>hembra</em> y trasladarlas a la espalda en cestas de madera de sauce hasta un nuevo valle. Una vez all&iacute;, el hielo se junta en una ceremonia similar a una boda y se entierra en las rocas mezclado con barro y paja, con la esperanza de que, al cabo de algo m&aacute;s de una d&eacute;cada, el glaciar <em>beb&eacute;</em> crezca y se consolide hasta aportar agua a sus poblaciones.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Fabr&iacute;came un glaciar&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros tenemos un concepto de glaciares como entes masculinos y femeninos&rdquo;, relata <a href="https://scholar.google.com/citations?user=onvCU5wAAAAJ&amp;hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tehzeeb Bano</a>, que naci&oacute; hace 30 a&ntilde;os en la remota aldea de NewRanga, a los pies del K2. &ldquo;Utilizando el conocimiento tradicional, los hombres se aseguran de obtener partes del glaciar masculino y femenino y mezclarlas, porque si solo obtienen la parte del glaciar masculino, el glaciar no crecer&aacute;&rdquo;. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi abuela solía señalarlo y me contaba que el glaciar había sido hecho por los humanos. Todavía hoy podemos ver ese glaciar desde nuestra azotea</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tehzeeb Bano</span>
                                        <span>—</span>  Investigadora de la Universidad de Guelph, en Canadá
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bano recuerda que de ni&ntilde;a ve&iacute;a desde la ventana de su casa el glaciar Singay, que significa &ldquo;el rey de los glaciares&rdquo;. &ldquo;Mi abuela sol&iacute;a se&ntilde;alarlo y me contaba que el glaciar hab&iacute;a sido hecho por los humanos&rdquo;, asegura. &ldquo;Todav&iacute;a hoy podemos ver ese glaciar desde nuestra azotea&rdquo;. La experiencia le impact&oacute; tanto que, cuando pudo acceder a estudios superiores, Bano hizo la tesis sobre el injerto de glaciares y ahora lo estudia desde la Universidad de Guelph, en Canad&aacute;.&nbsp;&ldquo;La situaci&oacute;n sigue empeorando y algunos aldeanos se han acercado a m&iacute; para pedirme que les injerte un glaciar para aliviar este estado&rdquo;, asegura. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;El hielo que fren&oacute; a Gengis Kan?</h2><p class="article-text">
        El glaciar Singay (o Gang Singe) que Bano ve&iacute;a desde la ventana es uno de los seis r&iacute;os de hielo que fueron creados mediante injertos, seg&uacute;n las fuentes locales. &ldquo;La tradici&oacute;n se remonta a hace alrededor de siete siglos, cuando se dice que un santo suf&iacute; injert&oacute; por primera vez un glaciar, el Kondus&rdquo;, explica <a href="https://www.scopus.com/authid/detail.uri?authorId=57225804785" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zakir Hussain</a>, profesor de la Universidad de Baltist&aacute;n (UOBS) y asesor de proyectos de la ONU. Algunas versiones de las leyendas dicen que los habitantes de la zona usaron la t&eacute;cnica para crear una muralla de hielo que frenara la invasi&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/adn-gengis-kan-padre-humanidad-resulta-no_1_11627408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gengis Kan</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un equipo de la Universidad de Baltistán, durante la campaña para el estudio del injerto de glaciares en el Himalaya."
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            <span class="title">
                Un equipo de la Universidad de Baltistán, durante la campaña para el estudio del injerto de glaciares en el Himalaya.                            </span>
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        De haber sido injertados hace tanto tiempo, estos antiguos glaciares ser&iacute;an indistinguibles de los naturales, de modo que Hussain y su equipo pusieron el foco en los glaciares creados m&aacute;s recientemente. En concreto, en los r&iacute;os de hielo creados a finales del siglo XX y principios del XXI dentro de un <a href="https://the.akdn/en/resources-media/whats-new/spotlights/glacier-growing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa de apoyo rural de la agencia Aga Khan</a> (AKDN), que retom&oacute; la tradici&oacute;n despu&eacute;s de d&eacute;cadas de abandono. En 2018, un grupo de acad&eacute;micos y porteadores encabezados por Hussain empezaron a trabajar en estas monta&ntilde;as remotas para tratar de entender cu&aacute;nto hab&iacute;a de verdad y cu&aacute;nto de leyenda en estos procesos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hicimos un estudio de un glaciar injertado por una comunidad en 1995 y pudimos presenciar que quedaba un trozo considerable de glaciar y los parches de hielo que lo rodeaban</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Zakir Hussain</span>
                                        <span>—</span> Profesor de la Universidad de Baltistán (UOBS) y asesor de proyectos de la ONU
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
         &ldquo;Hicimos el primer estudio en un glaciar injertado por una comunidad en 1995, que ten&iacute;a alrededor de 23 a&ntilde;os&rdquo;, explica Hussain a <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.&nbsp;El glaciar estaba a una altitud de 4.700 metros. &ldquo;All&iacute; pudimos presenciar que quedaba un trozo considerable y los parches de hielo que lo rodeaban&rdquo;, contin&uacute;a. &ldquo;Tuve la suerte de tener como informantes a las personas que crearon el glaciar y de recoger todas las historias, las pr&aacute;cticas, las narrativas ind&iacute;genas, los mitos; todo fue registrado y documentado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vista aérea del glaciar injertado en 1995 y que el equipo de Hussain visitó en 2018."
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            <span class="title">
                Vista aérea del glaciar injertado en 1995 y que el equipo de Hussain visitó en 2018.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una uni&oacute;n sagrada</h2><p class="article-text">
        En la lengua local, los habitantes de Baltist&aacute;n conocen este ritual como <em>Gang Khswa, </em>que significa algo as&iacute; como &ldquo;nutrir con profundo afecto&rdquo;. La pr&aacute;ctica tiene un significado espiritual, pues se considera una uni&oacute;n sagrada de almas que, como en una boda, se celebra con oraciones, himnos y canciones. El primer paso es seleccionar un lugar por encima de 4.000 metros y una temperatura del suelo inferior a 0 &deg;C, con una exposici&oacute;n m&iacute;nima al sol y un terreno con escombros de piedras y cantos rodados. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El equipo de Zakir Hussain porteando el hielo durante la recreación del injerto de un glaciar."
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            <span class="title">
                El equipo de Zakir Hussain porteando el hielo durante la recreación del injerto de un glaciar.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s se recogen masas de hielo de doce lugares diferentes, con partes iguales de glaciares <em>hembra</em> (<em>mo</em>&shy;) y <em>macho</em> (<em>pho</em>&shy;) que son trasladados a las espaldas de j&oacute;venes sin que puedan tocar en ning&uacute;n momento el suelo. Las masas de hielo se llevan hasta el pozo del nuevo futuro glaciar, que puede ser una cueva formada naturalmente o una c&aacute;mara excavada a prop&oacute;sito, y se depositan junto a una serie de ofrendas y regalos. Los ancianos, considerados de un nivel espiritual superior, realizan el ritual y se les considera los <em>padres</em> del glaciar que se est&aacute; injertando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la ceremonia, estos patriarcas colocan los trozos de hielo con oraciones en sus labios junto con huesos de albaricoque, pipas de calabaza, c&aacute;scaras de trigo, agua y carb&oacute;n.&nbsp;Luego cantan una canci&oacute;n popular como canci&oacute;n de cuna, recitan vers&iacute;culos del Cor&aacute;n y sacrifican una cabra <em>hembra</em> para proteger a los glaciares. Y en los siguientes cinco a&ntilde;os, nadie podr&aacute; visitar el lugar, para evitar interferencias.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9h2j6c" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        A pesar de que en los 90 se crey&oacute; que la estrategia no hab&iacute;a dado resultado, la revisi&oacute;n de Hussain y su equipo de los 17 lugares de Baltist&aacute;n en los que se practicaron injertos muestra que al menos la mitad mostraban signos de crecimiento. Asimismo, han documentado que los efectos ambientales y clim&aacute;ticos fueron positivos y aumentaron a la disponibilidad de agua, e incluso han recreado todo el proceso de trasporte de hielo y sembrado de un glaciar para comprender mejor la t&eacute;cnica y &ldquo;concienciar&rdquo; a la poblaci&oacute;n sobre su utilidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El equipo de Zakir Hussain durante una de las expediciones para estudiar el injerto de glaciares.                            </span>
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        Estos y otros hallazgos han contribuido a que <a href="https://youtu.be/-ArJ3ByI9DU?t=418" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ONU</a> y las autoridades locales hayan retomado el inter&eacute;s y apoyen recuperar la tradici&oacute;n del apareamiento de los glaciares como soluci&oacute;n a la escasez de agua. La <a href="https://bcdf.pk/glacier-grafting-gang-khswa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n para la Cultura y el Desarrollo de Baltist&aacute;n</a> (BCDF), por ejemplo, realiz&oacute; uno de estos injertos, junto con la comunidad de Regayul,&nbsp;el 22 de octubre de 2023 y en sus v&iacute;deos se puede ver <a href="https://youtu.be/TLXGxfzehcw?t=225" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo realizan el sembrado de un nuevo glaciar</a>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cambio climático nos está dejando sin agua y subiendo las temperaturas. Cuando yo era niño, por ejemplo, jamás necesitamos ventiladores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ahmnad Nazir</span>
                                        <span>—</span> Supervisor del programa de “sembrado” de glaciares de la agencia Aga Khan en la década del 2000
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los glaciares est&aacute;n desapareciendo&rdquo;, asegura Ahmnad Nazir, que colabora con una de las ONG que llevan a cabo estos injertos. &ldquo;El cambio clim&aacute;tico nos est&aacute; dejando sin agua y subiendo las temperaturas. Cuando yo era ni&ntilde;o, por ejemplo, jam&aacute;s necesitamos ventiladores&rdquo;.&nbsp;Nazir fue uno de los supervisores del programa de &ldquo;sembrado&rdquo; de glaciares de la agencia Aga Khan hacia el a&ntilde;o 2000. &ldquo;Plantamos 17 glaciares y todos por encima de los 4.500 metros&rdquo;, recuerda. &ldquo;No pudimos volver a todos, pero s&iacute; a cuatro de ellos. Y despu&eacute;s de cuatro a&ntilde;os descubrimos que tuvieron &eacute;xito. Eran m&aacute;s grandes, uno de los lados ten&iacute;a ya m&aacute;s de 12 metros de largo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una mujer camina entre las ruinas de su casa en la ciudad de Hassanabad, destruida por una inundación del lago glacial.                            </span>
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        Desde el programa de desarrollo de la ONU han puesto en marcha el <a href="https://www.adaptation-undp.org/resources/project-brief-fact-sheet/project-interventions-booklet-glof-ii-pakistan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto GLOF-II</a>, que est&aacute; &ldquo;ayudando a las comunidades a preservar estas pr&aacute;cticas ind&iacute;genas&rdquo; para conseguir el acceso al agua y para paliar los da&ntilde;os que causan las inundaciones producidas por el cambio clim&aacute;tico. Tambi&eacute;n est&aacute;n aportando ayudas para otras estrategias para la conservaci&oacute;n del agua en valles vulnerables del norte de Pakist&aacute;n, como la llamada &ldquo;<a href="https://www.adaptation-undp.org/sites/default/files/resources/glof-ii-avalanche_harvesting.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cosecha de avalanchas</a>&rdquo; (retener la nieve desprendida mediante cables) y la creaci&oacute;n de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Ice_stupa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estupas de hielo</a> (subir el agua del valle a las zonas fr&iacute;as para que se almacene en forma de grandes conos helados).  
    </p><h2 class="article-text">Un esfuerzo sobrehumano</h2><p class="article-text">
        &iquest;Tiene alg&uacute;n sentido cient&iacute;fico el injerto de glaciares? Eso es lo que trata de determinar <a href="https://www.bc3research.org/es/sergio_faria.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&eacute;rgio Henrique Faria</a> y su equipo del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/laboratorio-estudia-secretos-hielo-autopsia-clima-pasado_1_11684340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laboratorio de Hielo</a> del&nbsp;Centro Vasco para el Cambio Clim&aacute;tico (BC3), quien tom&oacute; contacto con Hussain en una <a href="https://pamirtimes.net/2019/01/20/delegation-of-baltistan-university-to-visit-basque-country-universities-in-spain/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visita de una delegaci&oacute;n de Baltist&aacute;n al Pa&iacute;s Vasco</a> en 2019. Como especialistas en hielo, les interesaba comprender mejor esta tradici&oacute;n y en junio de 2024 viajaron para tratar de localizar uno de estos glaciares &ldquo;injertados&rdquo;. Pero, tras una caminata dur&iacute;sima de tres d&iacute;as, a m&aacute;s de 4.000 metros, se encontraron que la zona estaba cubierta de nieve y no pod&iacute;an ver nada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Expedición del equipo de Sérgio H. Faria al glaciar Machulo en 2024. En algún punto a la izquierda está el glaciar que buscaban, enterrado en nieve. "
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            <span class="title">
                Expedición del equipo de Sérgio H. Faria al glaciar Machulo en 2024. En algún punto a la izquierda está el glaciar que buscaban, enterrado en nieve.                             </span>
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        &ldquo;Nos dieron el permiso para verlo desde lejos, pero llegamos a estar justo encima, de manera accidental&rdquo;, explica <a href="https://www.bc3research.org/index.php?option=com_researcher&amp;task=view&amp;rese=361&amp;Itemid=345&amp;lang=en_EN" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lisa Kranz</a>, ex investigadora del BC3 que formaba parte de la expedici&oacute;n. Buscaban el mismo glaciar que hab&iacute;a estudiado Zakir Hussain y vieron la construcci&oacute;n de piedras y madera donde hab&iacute;an empezado el injerto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo casi me muero&rdquo;, explica Faria. &ldquo;As&iacute; que entiendo por qu&eacute; se abandon&oacute; la pr&aacute;ctica durante tanto tiempo: tienes que escalar unos 2.000 metros, llenar tu espalda con 20 kilos de hielo del glaciar <em>macho</em>, hacer lo mismo con la <em>hembra</em> y luego llegar hasta el lugar del injerto. Es un enorme esfuerzo&rdquo;. A esto se une que los j&oacute;venes ya no est&aacute;n implicados y la tradici&oacute;n se pierde. &ldquo;Ellos tienen su m&oacute;vil y quieren vivir como nosotros, tener cosas materiales y no experiencias espirituales o religiosas&rdquo;, recalca Kranz.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La pregunta cient&iacute;fica</h2><p class="article-text">
        Junto a <a href="https://www.bc3research.org/marcela_brugnach" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marcela Brugnach</a> (BC3), S&eacute;rgio Henrique Faria est&aacute; preparando un documental con el material que grabaron en verano, dentro de un proyecto financiado por el Gobierno Vasco para comprender la resiliencia y adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico en estas regiones. Tambi&eacute;n se propone regresar a la zona en 2026 para tomar muestras de los glaciares que no pudo obtener en la primera expedici&oacute;n y avanzar en su conocimiento.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Aspecto actual del glaciar Kondus, el primero en ser plantado por humanos en la región hace siete siglos, según la leyenda."
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            <span class="title">
                Aspecto actual del glaciar Kondus, el primero en ser plantado por humanos en la región hace siete siglos, según la leyenda.                            </span>
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        &ldquo;Uno de los temas de nuestro proyecto es entender el fundamento cient&iacute;fico, para ver si se podr&iacute;a hacer, por ejemplo, en los Alpes&rdquo;, asegura. &ldquo;Queremos ver en el laboratorio, a nivel microsc&oacute;pico, qu&eacute; tipo de impurezas tienen estos llamados glaciares <em>macho</em>, e intentar entender un poco mejor la caracterizaci&oacute;n f&iacute;sica de estos materiales&rdquo;. Los habitantes de Baltist&aacute;n identifican como <em>machos</em> a los glaciares m&aacute;s oscuros, en los que hay una mezcla de escombros y est&aacute;n casi enterrados por los frecuentes desprendimientos. Los glaciares <em>hembra</em> son los que se ven en superficie, casi transparentes, o de un color azulado.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Queremos ver a nivel microscópico, en el laboratorio, qué tipo de impurezas tienen estos llamados glaciares macho, e intentar entender un poco mejor la caracterización física de estos materiales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sérgio Henrique Faria  </span>
                                        <span>—</span> Director del Laboratorio de Hielo del Centro Vasco para el Cambio Climático (BC3)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de este concepto de glaciar <em>macho</em> y <em>hembra</em> se desarroll&oacute; una tecnolog&iacute;a ancestral tremenda&rdquo;, explica el especialista del BC3. &ldquo;Aparentemente, la mezcla te da una combinaci&oacute;n &oacute;ptima, con suficiente hielo limpio para congelar m&aacute;s agua y suficiente material de detrito que sirve de aislante t&eacute;rmico para protegerlo del calor del sol y del propio aire caliente. Y quiz&aacute; esa combinaci&oacute;n es la que permite que esta masa de hielo vaya acumulando m&aacute;s nieve y vaya creciendo y formando un glaciar&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Zakir Hussain, profesor de la Universidad de Baltistán, y líder del equipo que ha recuperado la práctica del injerto de glaciares.                            </span>
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        <a href="https://fidelsteiner.github.io/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jakob Steiner</a>, hidr&oacute;logo especializado en las altas monta&ntilde;as de Asia,&nbsp;tambi&eacute;n cree que estas estrategias de llevar agua a zonas m&aacute;s altas para que se conserven congeladas tiene sentido, y que a&ntilde;adir paja, carb&oacute;n y otros materiales es una forma de mantener el hielo congelado durante m&aacute;s tiempo. &ldquo;&iquest;Es eficaz para los problemas h&iacute;dricos que enfrentan los habitantes de un asentamiento determinado? S&iacute;, definitivamente&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Sirve para generar agua adicional para riego, tambi&eacute;n une a la comunidad, ense&ntilde;a a los j&oacute;venes sobre su entorno, facilita la gobernanza local de los recursos y tiene valor espiritual&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sirve para generar agua adicional para riego, une a la comunidad, tiene valor espiritual y es mucho más eficiente que muchas de las soluciones &#039;modernas&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jakob Steiner</span>
                                        <span>—</span> Hidrólogo especializado en las altas montañas de Asia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora bien, recalca Steiner, no sirve para resolver todos los problemas h&iacute;dricos de la regi&oacute;n ni para evitar la desaparici&oacute;n de los glaciares, aunque ese nunca fue el objetivo. &ldquo;Los vol&uacute;menes son peque&ntilde;os, pero si solo se necesita <em>peque&ntilde;o,</em> es perfecto. Mucho m&aacute;s eficiente que muchas de las soluciones <em>modernas </em>que se aplican actualmente, que potencialmente resuelven muchos m&aacute;s problemas, pero son caras, dif&iacute;ciles de mantener y, por lo tanto, a menudo no se llevan a cabo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Zakir Hussain, cargando hielo de un glaciar para un injerto.                            </span>
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        &ldquo;La criosfera en esta zona m&aacute;s septentrional de Pakist&aacute;n est&aacute; cambiando&rdquo;, asegura&nbsp;<a href="https://www.icimod.org/team/miriam-jackson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miriam Jackson</a>, miembro de la Iniciativa Clim&aacute;tica Internacional de la Criosfera (ICCI). &ldquo;Los glaciares se est&aacute;n reduciendo y las competiciones de esqu&iacute; programadas en Gilgit se han cancelado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por falta de nieve&rdquo;. A pesar de que no hay suficiente literatura cient&iacute;fica que apoye la pr&aacute;ctica de estos injertos, bastante desconocidos hasta hace poco, cree que el ingenio y perseverancia de los habitantes de Baltist&aacute;n son admirables. &ldquo;Su diligencia al buscar soluciones propias a estos desaf&iacute;os es encomiable&rdquo;, destaca.
    </p><h2 class="article-text">Una pr&aacute;ctica muy humana</h2><p class="article-text">
        Aparte del inter&eacute;s cient&iacute;fico, la pr&aacute;ctica tiene un gran atractivo desde el punto de vista humano y antropol&oacute;gico. No es el &uacute;nico lugar del mundo en que los glaciares son considerados como criaturas vivas o incluso sagradas. &ldquo;En otros lugares, como Canad&aacute; y Alaska, las comunidades tradicionales tienen reglas estrictas sobre c&oacute;mo comportarse sobre un glaciar para no ofenderlo&rdquo;, subraya Faria. &ldquo;Si comes grasa sobre el glaciar, por ejemplo, las consecuencias pueden ser desastrosas para ti y para la comunidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en occidente se han hecho ceremonias f&uacute;nebres de despedida a los glaciares, como ha sucedido en Islandia y otros lugares. &ldquo;Hay gente de <em>Silicon Valley</em> que sube a la monta&ntilde;a para llorar la muerte de un glaciar&rdquo;, se&ntilde;ala el experto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un líder comunitario del valle de Chunda, en el norte de Pakistán, muestra un injerto de glaciar.                            </span>
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        Al equipo del BC3 que viaj&oacute; hasta Baltist&aacute;n les sorprendi&oacute; la capacidad de adaptaci&oacute;n al cambio que tienen los habitantes de estos valles y c&oacute;mo su cosmovisi&oacute;n integra soluciones a los problemas que van enfrentando en un entorno tan hostil. &ldquo;Sabemos que los glaciares se van a perder por el cambio clim&aacute;tico, nos fuimos al valle de Hushe para ver c&oacute;mo la gente percib&iacute;a estos cambios&rdquo;, explica Brugnagh, profesora Ikerbasque y codirectora del documental en marcha. &ldquo;Siempre se buscan soluciones t&eacute;cnicas, cuando esta gente lo tiene muy claro con el agua, hasta el extremo de que saben hacer glaciares&rdquo;, apunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sabemos que los glaciares se van a perder por el cambio climático, nos fuimos al valle de Hushe para ver cómo la gente percibía estos cambios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marcela Brugnagh</span>
                                        <span>—</span> Profesora Ikerbasque BC3
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Especializada en modelos de ecolog&iacute;a, ciencias sociales y human&iacute;sticas, Marcela Brugnagh define su trabajo como el estudio de c&oacute;mo la gente toma decisiones de forma colectiva en situaciones de incertidumbre. &ldquo;Nos interesa otro tipo de conocimiento, que no es cient&iacute;fico y que es muy importante tener en cuenta de cara al cambio clim&aacute;tico, porque habla de las relaciones de estas comunidades con la naturaleza y de sus din&aacute;micas&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Durante la experiencia tuvimos un cambio de mentalidad&rdquo;, resume. &ldquo;Vamos con nuestras ideas objetivas de <em>salvar el planeta</em>, pero ellos han vivido con el cambio y no tienen problema para adaptarse a la naturaleza: somos nosotros quienes tenemos que aprender de ellos, no ellos de nosotros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/casar-glaciares-tengan-hijos-himalaya-recupera-tradicion-ancestral-combatir-crisis-climatica_1_12172821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2025 20:29:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Casar’ glaciares para que tengan ‘hijos’: el Himalaya recupera una tradición ancestral para combatir la crisis climática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Crisis climática,Himalaya,Calentamiento global,Pakistán,Medio ambiente,Asia,Agua,Sequía,Hidrografía,Glaciares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El glaciar de Monte Perdido, nueva víctima climática: "Su desaparición es inminente"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/huesca/glaciar-monte-perdido-nueva-victima-climatica-desaparicion-inminente_1_12066025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10182db6-6d74-49b3-a597-5b702dc937da_16-9-discover-aspect-ratio_default_1111828.jpg" width="999" height="562" alt="El glaciar de Monte Perdido, nueva víctima climática: &quot;Su desaparición es inminente&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este glaciar se reduce de forma constante y la probabilidad de que sobreviva hasta 2034 es extremadamente baja, según recoge la información publicada en la Global Glacier Casualty List. En 2011 había 24 glaciares en el Pirineo, hoy quedan 15 y "en diez años no quedará ninguno"</p><p class="subtitle">Las impurezas en el glaciar de Monte Perdido aceleran su fusión

</p></div><p class="article-text">
        La viabilidad de los glaciares pirenaicos se ve amenazada hace a&ntilde;os por la influencia del cambio clim&aacute;tico. El de Monte Perdido es uno de los 15 glaciares que quedan en el Pirineo y esta semana ha sido incluido en la Global Glacier Casualty List, un registro que documenta los glaciares que han desaparecido o est&aacute;n en riesgo de ello. Este listado se hace con motivo de la declaraci&oacute;n de 2025 como a&ntilde;o internacional de la preservaci&oacute;n de los glaciares 
    </p><p class="article-text">
        Nacho L&oacute;pez Moreno es investigador del Instituto Pirenaico de Ecolog&iacute;a (IPE-CSIC) y ha escogido, junto a otros expertos, el glaciar de Monte Perdido como ejemplo para formar parte de esta lista, &ldquo;realmente podr&iacute;amos haber elegido cualquiera de los 15 glaciares del Pirineo porque todos est&aacute;n en la misma situaci&oacute;n, su desaparici&oacute;n es inminente. Elegimos Monte Perdido porque tambi&eacute;n buscaban glaciares con historia, Monte Perdido aglutina mucha, sobre todo de alpinismo, del inter&eacute;s de los naturalistas y cart&oacute;grafos, lo que garantiza un registro muy bueno que permite ver su evoluci&oacute;n. Hemos contado la historia del glaciar y nuestras previsiones a futuro, si se repite en los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os el clima que ha pasado en los diez a&ntilde;os anteriores, seguramente el glaciar de Monte Perdido, como pr&aacute;cticamente todos los del Pirineo, va a desaparecer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tal y como ha adelantado el Peri&oacute;dico de Arag&oacute;n, esta lista de v&iacute;ctimas clim&aacute;ticas establece el fin del glaciar de Monte Perdido en el a&ntilde;o 2035. El hielo m&aacute;s antiguo de este glaciar datado por los cient&iacute;ficos tiene 2.000 a&ntilde;os, sin embargo, no va a sobrevivir a esta &eacute;poca de calentamiento global que estamos atravesando. 
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                Glaciar de Monte Perdido en 1898                            </span>
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        A lo largo del siglo XX, el glaciar ha ido perdiendo entidad, pero no fue hasta las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas cuando esto se ha hecho m&aacute;s acusado. Seg&uacute;n la informaci&oacute;n de la Global Glacier Casualty List, entre 1984 y 2010, el glaciar se redujo m&aacute;s del 30%.  Desde 2011, los investigadores del Instituto Pirenaico de Ecolog&iacute;a (IPE-CSIC) han controlado de forma anual la situaci&oacute;n del glaciar, constatando que sigue reduci&eacute;ndose de manera constante. En estos a&ntilde;os, se ha observado que ha perdido m&aacute;s de 15 metros de espesor, &ldquo;esto es el equivalente a una casa de cinco plantas, y hay algunas zonas en las que se han llegado a perder hasta 30 metros. Tambi&eacute;n ha retrocedido bastante, aunque quiz&aacute;s en este glaciar ha sido m&aacute;s importante la perdida de espesor que de extensi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En la temporada de 2021/22, perdi&oacute; 3,9 metros de grosor, seguido de 3,7 metros en la temporada 2022/23, triplicando las p&eacute;rdidas anuales medias de los diez a&ntilde;os anteriores. Moreno explica que en 2011 apareci&oacute; un afloramiento rocoso &ldquo;que ha ido creciendo hasta ser una masa de rocas de mucho espesor que divide el glaciar en dos&rdquo; por lo que &ldquo;hay una parte que ya no se puede considerar glaciar porque no tiene movimiento y el glaciar actual ha quedado recluido a una zona menos elevada a la que le da menos radiaci&oacute;n solar. Un glaciar deja de serlo cuando pierde su movimiento. Dentro de diez a&ntilde;os seguramente quedar&aacute; algo de hielo en la zona, pero muy dif&iacute;cil pensar que tenga algo de movimiento, con lo cual pasar&aacute; a ser un nevero&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De los glaciares del Pirineo, el de Monte Perdido es el m&aacute;s grande junto al de Maladeta-Aneto. El IPE-CSIC realiza <a href="https://patrimonionatural.csic.es/glaciar_monte_perdido/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su seguimiento</a> desde 2011 para ver c&oacute;mo se comportan en estas fases finales, hasta qu&eacute; punto se acelera o se puede ralentizar, y es un ejemplo para muchas otras monta&ntilde;as que dentro de pocas d&eacute;cadas se van a enfrentar a esta situaci&oacute;n. Adem&aacute;s del aumento global de la temperatura, &ldquo;el glaciar se enfrenta a otros problemas que aceleran la fusi&oacute;n del hielo como que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la pendiente es cada vez m&aacute;s pronunciada, dificultando la acumulaci&oacute;n de nieve. En 2011 qued&oacute; al descubierto un farall&oacute;n de roca caliza que act&uacute;a como un radiador al acumular m&aacute;s energ&iacute;a, adem&aacute;s la sedimentaci&oacute;n de polvo sahariano arrastrado por el viento ti&ntilde;e la nieve de color marr&oacute;n disminuyendo su reflectividad y aumentando la fusi&oacute;n&rdquo;, exponen en la web del CSIC. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DGN9Fx7t_ba/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Moreno explica que el incremento mantenido de las temperaturas, m&aacute;s acusado en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, es el causante del estado de los glaciares no solo en el Pirineo, sino a nivel global. &ldquo;Para que un glaciar exista lo que necesita es que una parte considerable de su extensi&oacute;n est&eacute; por debajo de la temperatura media anual de los cero grados, donde se puede fabricar hielo con la nieve que cae&rdquo;. En el caso de Monte Perdido, esta zona &ldquo;se ha reducido a su m&iacute;nima expresi&oacute;n, solamente hay un 10% de la extensi&oacute;n actual del glaciar en la que todav&iacute;a se produce algo de hielo, muy poco, con lo cual lo que hace el glaciar es empezar a retroceder porque funde mucho m&aacute;s de lo que produce&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En 2011 hab&iacute;a 24 glaciares en el Pirineo Aragon&eacute;s, ahora hay 15 y &ldquo;con signos claros de movimiento tres o cuatro, al resto nos cuesta reconocerles estos signos, pero muestran peque&ntilde;as se&ntilde;ales por las que todav&iacute;a los consideramos glaciares&rdquo;. Las expectativas de vida de estos es de 10 o 15 a&ntilde;os, seg&uacute;n Moreno, &ldquo;a no ser que hubiera un periodo extremo de temperaturas m&aacute;s fr&iacute;as, aunque nada hace pensar que esto vaya a suceder, todos los modelos clim&aacute;ticos siguen marcando un calentamiento global&rdquo;. Moreno explica que, aunque ahora se redujesen de forma dr&aacute;stica las emisiones a la atm&oacute;sfera, &ldquo;ya es tarde&rdquo; para los glaciares pirenaicos, puesto que las reducciones se ver&aacute;n reflejadas dentro de unas d&eacute;cadas. Sin embargo, reitera la importancia de hacerlo &ldquo;porque ahora hemos perdido los glaciares, pero si seguimos as&iacute; recursos como la nieve o la calidad del agua se van a ver tambi&eacute;n afectados por el cambio clim&aacute;tico y esto quiz&aacute;s s&iacute; que se est&aacute; a tiempo de suavizar el impacto&rdquo;. Concluye Moreno explicado que, a nivel global, se monitorizan los glaciares desde 1950. En estos 75 a&ntilde;os, solo cinco el balance de masa ha sido positivo, los otros 70 a&ntilde;os son de p&eacute;rdidas: &ldquo;La desaparici&oacute;n de los grandes glaciares del mundo puede tener consecuencias negativas para much&iacute;sima gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<a href="https://glaciercasualtylist.rice.edu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lista Global de V&iacute;ctimas de Glaciares</a>&nbsp;tiene como objetivo recordar los nombres y contar las historias de glaciares seleccionados que est&aacute;n en peligro cr&iacute;tico o que ya han desaparecido en todo el mundo. El continuo y fuerte derretimiento y el creciente desequilibrio de los glaciares se observan en todo el mundo. El proyecto Global Glacier Casualty List se fund&oacute; en 2024 gracias a una colaboraci&oacute;n entre la Universidad Rice, la Universidad de Islandia, la Sociedad Glaciol&oacute;gica de Islandia, el&nbsp;Servicio Mundial de Vigilancia de Glaciares&nbsp;y la UNESCO. El proyecto contribuye al&nbsp;A&ntilde;o Internacional de la Preservaci&oacute;n de los Glaciares de 2025 de las Naciones Unidas&nbsp;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candela Canales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/huesca/glaciar-monte-perdido-nueva-victima-climatica-desaparicion-inminente_1_12066025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Feb 2025 21:04:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El glaciar de Monte Perdido, nueva víctima climática: "Su desaparición es inminente"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pirineo aragonés,Cambio climático,Calentamiento global,Glaciares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el laboratorio que estudia los secretos del hielo: “Hacemos la autopsia al clima del pasado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/laboratorio-estudia-secretos-hielo-autopsia-clima-pasado_1_11684340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da8c8194-f929-428b-bf59-8dd7f9a3e7e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el laboratorio que estudia los secretos del hielo: “Hacemos la autopsia al clima del pasado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El equipo del IzotzaLab en el Centro Vasco para el Cambio Climático (BC3) trabaja con núcleos extraídos en diferentes regiones del planeta para entender mejor cómo se transforma la nieve en hielo y hacer reconstrucciones climáticas aún más precisas </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Un derrumbe en Groenlandia por el cambio climático provocó un megatsunami e hizo vibrar la Tierra</p></div><p class="article-text">
        Todo el hielo antiguo extra&iacute;do en testigos cil&iacute;ndricos en diferentes zonas del planeta se ha acumulado en capas a lo largo de milenios como en un gigantesco tiramis&uacute;. Tanto en los n&uacute;cleos extra&iacute;dos de la Ant&aacute;rtida como en Groenlandia o los glaciares alpinos, el proceso de formaci&oacute;n es el mismo: la nieve se deposita sobre el terreno helado y se va compactando a medida que pasan los siglos hasta convertirse en la <em>tarta</em> con diferentes estratos de hielo que los climat&oacute;logos extraen de las profundidades y usan para sus reconstrucciones.
    </p><p class="article-text">
        Dentro est&aacute;n escritos los detalles del clima de hace decenas de miles de a&ntilde;os, no solo en las burbujas de aire de atm&oacute;sferas del pasado, sino en cambios estructurales que a&uacute;n no son bien conocidos y de cuya comprensi&oacute;n depende que los modelos sean mucho m&aacute;s precisos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el interior de una peque&ntilde;a sala aislada de un edificio de Bilbao, a 30&ordm;C bajo cero, <a href="https://www.bc3research.org/es/patricia_munoz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia Mu&ntilde;oz</a> y <a href="https://www.bc3research.org/es/nicolas_gonzalez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nicol&aacute;s Gonz&aacute;lez</a> trabajan en la soluci&oacute;n de este problema estudiando la microestructura del hielo. Ambos est&aacute;n equipados con trajes de protecci&oacute;n contra el fr&iacute;o y miran al microscopio varias muestras procedentes del interior de la corriente de hielo del noreste de Groenlandia, un fragmento de un n&uacute;cleo de 120 metros de profundidad procedente del <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/East_Greenland_Ice-Core_Project" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto EastGRIP</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Nicolás González y Patricia Muñoz trabajando en el laboratorio de hielo a -30ºC                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Est&aacute;n en el laboratorio&nbsp;del&nbsp;hielo&nbsp;del Centro Vasco para el Cambio Clim&aacute;tico (BC3), bautizado como <a href="https://izotzalab.bc3research.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IzotzaLab</a>, y escrutan una fin&iacute;sima l&aacute;mina de hielo como si fuera un c&oacute;dice secreto. Solo que, en lugar de letras, son sus peque&ntilde;as grietas y burbujas las que describen los cambios de tensi&oacute;n y temperatura&nbsp;acumulados durante siglos.
    </p><h2 class="article-text">Un ascensor clim&aacute;tico</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro cometido es explicar el proceso de transformaci&oacute;n de los gr&aacute;nulos de nieve en el hielo&rdquo;, explica <a href="https://www.bc3research.org/es/sergio_faria.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&eacute;rgio Henrique Faria</a>, director del laboratorio, durante la visita de <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> a sus instalaciones. &ldquo;Cuando la nieve se va compactando hay una serie de procesos f&iacute;sicos y fotoqu&iacute;micos que hacen que se forme ese registro clim&aacute;tico; si no conoces esos detalles puedes coger el hielo profundo y llegar a conclusiones que no son exactamente correctas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestro cometido es explicar el proceso de transformación de los gránulos de nieve en el hielo

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sérgio Henrique Faria </span>
                                        <span>—</span> Director del laboratorio IzotzaLab
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si uno toma uno de estos testigos y lo recorre visualmente de arriba a abajo, explica el especialista, ver&aacute; que en las capas superiores y m&aacute;s recientes el hielo es mucho m&aacute;s poroso, mientras que a medida que se acumula el peso y se retrocede en el tiempo se va convirtiendo en una estructura m&aacute;s s&oacute;lida. En los testigos de hasta 3.000 metros de hielo tomados en la Ant&aacute;rtida, asegura, a medida que desciendes vas viendo c&oacute;mo se van reduciendo los poros hasta que se concentran en burbujas peque&ntilde;itas. &ldquo;Cuanto m&aacute;s viejo es el fragmento, est&aacute; m&aacute;s apretado y tiene menos poros&rdquo;, explica Nicol&aacute;s Gonz&aacute;lez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto ofrece informaci&oacute;n sobre el momento en que cay&oacute; la nieve, porque se compacta de forma distinta seg&uacute;n la temperatura&rdquo;, se&ntilde;ala Faria. &ldquo;La temperatura afecta a la microestructura haciendo que el tama&ntilde;o de los cristales cambie: cuando es m&aacute;s alta, los cristales tienden a ser m&aacute;s grandes y cuando es m&aacute;s fr&iacute;a, son m&aacute;s peque&ntilde;os&rdquo;. No puedes saber cu&aacute;ntos grados habr&iacute;a marcado el term&oacute;metro, pero s&iacute; documentar la secuencia de periodos m&aacute;s fr&iacute;os o m&aacute;s c&aacute;lidos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vista microscópica de una zona de transición entre hielo &#039;limpio&#039; y &#039;sucio&#039; a 1093 metros.                            </span>
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        A partir de los 800 metros de profundidad se empiezan a notar capas grises y blancas que aportan informaci&oacute;n sobre cambios en periodos m&aacute;s extensos de un pasado m&aacute;s remoto; las zonas oscuras donde se acumulan las impurezas corresponden a periodos glaciares y las m&aacute;s claras a periodos interglaciares m&aacute;s c&aacute;lidos, debido a que en los primeros retroceden los mares y se acumulan m&aacute;s sedimentos sobre el hielo. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Como hacer una &ldquo;autopsia&rdquo; al hielo</h2><p class="article-text">
        Otra de las fuentes de informaci&oacute;n son las peque&ntilde;as fisuras que se observan en la estructura del hielo, pues muestran c&oacute;mo se fueron juntando los cristales y donde se produjeron las diferentes tensiones. &ldquo;Por eso es tan importante que no haya ning&uacute;n cambio brusco de temperatura de los testigos desde que los traen hasta que los manejamos, porque su tendencia es a relajarse y se perder&iacute;an estas pistas&rdquo;, destaca Nicol&aacute;s Gonz&aacute;lez. Su objetivo es mantenerlo a una media de -50&ordm;C para <em>paralizarlo</em> y que deje de expandirse. &ldquo;Es como hacerle una autopsia al hielo&rdquo;, admite. &ldquo;Le estamos preguntando: &iquest;por qu&eacute; te has estresado?&rdquo;. Este detalle es particularmente importante en la muestra tra&iacute;da de Groenlandia, que pertenece a un r&iacute;o de hielo que se mueve a un ritmo de unos 55 metros por a&ntilde;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una capa de impurezas produce debilidad en el plano horizontal y que lo que está encima se deslice más rápido 

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nicolás González </span>
                                        <span>—</span> Investigador del laboratorio IzotzaLab
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La velocidad a la que se desliza el hielo est&aacute; condicionada, a la vez, por la presencia de impurezas como cenizas o part&iacute;culas minerales, que tambi&eacute;n influye en la transformaci&oacute;n de la nieve en hielo y afecta a la estructura de forma global. En un estudio reciente con el hielo recogido en los glaciares pirenaicos del<strong> </strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Monte_Perdido" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">Monte Perdido</span></a>, por ejemplo, Gonz&aacute;lez ha encontrado part&iacute;culas de polvo, probablemente del S&aacute;hara, que se depositaron hace unos cientos de a&ntilde;os. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Registro de impurezas en los testigos de hielo en Monte Perdido.                            </span>
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        &ldquo;Lo interesante es que peque&ntilde;os cambios a esta escala pueden modificar la velocidad a la que se mueve el glaciar&rdquo;, subraya el investigador. &ldquo;Imagina que tienes la masa de hielo, una capa con mucha continuidad lateral de impurezas; eso es una capa de debilidad en el plano horizontal que hace que lo que est&aacute; encima se deslice m&aacute;s r&aacute;pido. Un glaciar desparece porque se mueve para abajo, y cuanto m&aacute;s r&aacute;pido se mueve, antes desaparece&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un </strong><em><strong>&iexcl;plop!</strong></em><strong> desde el pasado remoto</strong></h2><p class="article-text">
        La fuente de informaci&oacute;n que todo el mundo tiene en la cabeza cuando hablamos de hielo antiguo es el aire de atm&oacute;sferas pasadas que contienen las burbujas que quedaron atrapadas en el hielo hace miles de a&ntilde;os. No es el objeto de estudio espec&iacute;fico de este laboratorio, aunque s&iacute; analizan el contenido gracias a la colaboraci&oacute;n con los equipos de qu&iacute;mica anal&iacute;tica de la UPV/EHU. &ldquo;Si vas hacia abajo, las burbujas van a tener muestras de climas m&aacute;s antiguos&rdquo;, explica Patricia Mu&ntilde;oz. Y cuanto m&aacute;s profundas est&aacute;n, m&aacute;s comprimido est&aacute; el aire, lo que puede causar peque&ntilde;as perturbaciones que estropean el material. &ldquo;A veces se corre el riesgo de que una burbuja da&ntilde;e la muestra que miramos al microscopio&rdquo;, relata.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces se corre el riesgo de que una burbuja dañe la muestra que miramos al microscopio
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia Muñoz </span>
                                        <span>—</span> Manager del laboratorio IzotzaLab
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        S&eacute;rgio Henrique Faria lleva 20 a&ntilde;os trabajando con estas muestras y reconoce que le sigue emocionando la idea de que esas burbujas contengan aire que lleva atrapado miles de a&ntilde;os. Es este proceso de presi&oacute;n lo que diferencia al hielo acumulado naturalmente al que creamos los humanos en un frigor&iacute;fico. &ldquo;El hielo antiguo es m&aacute;s poroso y se corta con m&aacute;s facilidad, el otro es como un bloque, se resquebraja&rdquo;, describe. El hecho de que contenga aire comprimido explica por qu&eacute; si lo pones en el agua empieza a generar una especie de efervescencia, al liberarse de golpe una cantidad de aire que estaba confinado en un espacio muy reducido.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una burbuja atrapada en un núcleo de hielo de la Antártida a 2.400 metros de profundidad."
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            <span class="title">
                Una burbuja atrapada en un núcleo de hielo de la Antártida a 2.400 metros de profundidad.                            </span>
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        &ldquo;Yo he trabajado con hielo de 2.000 metros de la Ant&aacute;rtida y he podido escuchar ese sonido&rdquo;, recuerda. &ldquo;Una vez estaba mirando en el microscopio y, por pura coincidencia, vi c&oacute;mo una burbuja de apenas unas micras explotaba bajo mi lente y produc&iacute;a un <em>&iexcl;plop!</em> Ese aire llevaba encerrado &iexcl;87.000 a&ntilde;os!&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una mirada a los &uacute;ltimos 800 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Entre los 600 kilos de hielo que han llegado en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os hasta el IzotzaLab desde diversos lugares del mundo &mdash;distribuidos en decenas de testigos y guardados en dos arcones&mdash;, el equipo del BC3 estudia con especial inter&eacute;s los que llegaron hace meses desde Groenlandia a trav&eacute;s de Jap&oacute;n. Se trata de un n&uacute;cleo que abarca los 120 metros m&aacute;s superficiales de hielo, que alcanzan una edad alrededor de 800 a&ntilde;os y que est&aacute;n analizando desde abajo hacia arriba. Los investigadores creen que servir&aacute; para comprender los procesos de transformaci&oacute;n de nieve y hielo, adem&aacute;s de acercarse al momento en que nuestra actividad cambi&oacute; para siempre la atm&oacute;sfera, tras la revoluci&oacute;n industrial. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="De izquierda a derecha, Patricia Muñoz, Sérgio Henrique Faria  y Nicolás Gonzalez, durante la vista al IzotzaLab."
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            <span class="title">
                De izquierda a derecha, Patricia Muñoz, Sérgio Henrique Faria  y Nicolás Gonzalez, durante la vista al IzotzaLab.                            </span>
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        &ldquo;De momento no vemos un punto de inflexi&oacute;n en la microestructura del hielo, pero nos queda mucho trabajo&rdquo;, explica Faria. Sus esfuerzos se centran en descifrar los signos escritos en el hielo en forma de grietas, deformaciones y burbujas como si fueran la tipograf&iacute;a de un lenguaje secreto. En una de las im&aacute;genes, la luz que atraviesa la muestra permite apreciar el proceso por el que la nieve va transform&aacute;ndose todav&iacute;a en hielo, como si hubi&eacute;semos detenido el tiempo. En otra, tomada con luz superficial y a una escala 10 veces m&aacute;s peque&ntilde;a, los espacios que han dejado las burbujas rotas al cortar la muestra parecen piedras negras vistas desde las alturas sobre una banquisa &aacute;rtica.&nbsp;
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            <span class="title">
                A la izquierda, imagen de la superficie de hielo (de unos 2 mm) , a la derecha hielo reciente al trasluz (unos 2 cm)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Dar&iacute;a para una exposici&oacute;n de arte&rdquo;, asegura Nicol&aacute;s Gonz&aacute;lez delante de la pantalla. &ldquo;Somos los primeros en mirar esto y estamos trabajando con una inteligencia artificial que nos permita, solo metiendo este tipo de im&aacute;genes, ver todas las caracter&iacute;sticas principales, tama&ntilde;o de las burbujas, fisuras, etc&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Nuestro objetivo es proponer un modelo nuevo y mejor que los existentes, un nuevo est&aacute;ndar que afectar&iacute;a a todos los estudios clim&aacute;ticos del pasado, tanto a los de los polos como a los glaciares&rdquo;, se&ntilde;ala el director del laboratorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El registro hist&oacute;rico clim&aacute;tico se mide en puntos que son cada metro o cada diez metros, pero en las &uacute;ltimas investigaciones estamos yendo ya a la escala de cent&iacute;metros&rdquo;, resume Faria. Dicho de otra manera, es como si en el libro del clima solo hubi&eacute;semos podido leer hasta ahora los t&iacute;tulos de los <em>cap&iacute;tulos,</em> pero necesit&aacute;ramos empezar a entender las primeras<em> frases</em>. &ldquo;Tenemos que afinar el registro y mejorar nuestras interpretaciones; hay una presi&oacute;n muy fuerte de la comunidad para crear un modelo m&aacute;s refinado que explique la transformaci&oacute;n de la nieve en el hielo s&oacute;lido y reduzca la incertidumbre de los modelos que el IPCC manejar&aacute; en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os&rdquo;, concluye. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/laboratorio-estudia-secretos-hielo-autopsia-clima-pasado_1_11684340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Oct 2024 20:36:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En el laboratorio que estudia los secretos del hielo: “Hacemos la autopsia al clima del pasado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Calentamiento global,Crisis climática,Investigación científica,Emisiones CO2,Temperaturas,Glaciares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las fotos de cien años de escaladas al Everest muestran el impacto del deshielo: “Es la escena de un crimen”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fotos-cien-anos-escaladas-everest-muestran-impacto-deshielo-escena-crimen_1_11449925.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7e7154e-cda0-491a-a1f9-93a9d1ff2387_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las fotos de cien años de escaladas al Everest muestran el impacto del deshielo: “Es la escena de un crimen”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Científicos, escaladores y comunidades locales se unen para alertar sobre el impacto del calentamiento en el Himalaya, que se hace patente al comparar las fotografías tomadas a lo largo del tiempo, y pone en riesgo la vida de millones de personas</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La subida de la temperatura desbordará los límites humanos y hará inhabitables amplias regiones del planeta</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En lo profundo de mi coraz&oacute;n, cuando veo este paisaje creo que hay un problema y la gente deber&iacute;a saberlo&rdquo;. El escalador estadounidense <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/David_Breashears" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Breashears</a> expres&oacute; con estas palabras lo que sent&iacute;a al fotografiar en 2007 el mismo valle del Himalaya que el pionero <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/George_Leigh_Mallory" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">George Mallory</a> hab&iacute;a retratado en 1924 y comparar ambas im&aacute;genes. Casi un siglo despu&eacute;s, el Everest sigue presidiendo la escena al fondo, pero el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Glaciar_de_Rongbuk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">glaciar Rongbuk</a> ha adelgazado notablemente y lo que antes era un r&iacute;o de hielo es ahora un lecho de rocas.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las im&aacute;genes comparativas que los promotores de la campa&ntilde;a <a href="https://saveoursnow.earth/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#SaveOurSnow</a> (<em>Salvemos nuestra nieve</em>) est&aacute;n utilizando para tratar de concienciar al mundo del impacto que est&aacute; teniendo el cambio clim&aacute;tico en el Himalaya y de las consecuencias que tendr&aacute; para la poblaci&oacute;n de zonas especialmente pobladas de esta regi&oacute;n, como el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hind%C3%BA_Kush" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hind&uacute; Kush</a>. En estas instant&aacute;neas, y otras m&aacute;s actualizadas a las que ha accedido <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, se pueden observar los cambios experimentados en la regi&oacute;n en torno al Everest desde la mitad del siglo XX, con un enorme retroceso del hielo en cada uno de los lugares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que vemos en las fotograf&iacute;as es un ejemplo muy tangible de c&oacute;mo el cambio clim&aacute;tico est&aacute; afectando al medioambiente&rdquo;, explica <a href="https://www.icimod.org/team/miriam-jackson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miriam Jackson</a>, experta en la criosfera del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Monta&ntilde;as&nbsp;(<a href="https://www.icimod.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ICIMOD</a>) y una de las coordinadoras de la campa&ntilde;a. &ldquo;Los glaciares son como un sensor de fen&oacute;menos que son invisibles, como el aumento de la temperatura y el CO2. Aqu&iacute; las im&aacute;genes te est&aacute;n diciendo: mira, esto es real, est&aacute; sucediendo y va cada vez m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen del glaciar Rongbuk tomada por David Breashears junto a la que tomó George Mallory en 1924                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Un SOS desde el techo del mundo&rdquo;&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Los valles del Himalaya donde la nieve y el hielo se retiran cada vez m&aacute;s r&aacute;pido son el mejor lugar del planeta para entender lo que est&aacute; sucediendo, a juicio de Jackson. &ldquo;El cambio clim&aacute;tico es la escena del crimen y los glaciares lo est&aacute;n haciendo visible&rdquo;, comenta en videoconferencia desde Katmand&uacute;. Por eso esta iniciativa pretende reunir a las comunidades de monta&ntilde;a, escaladores, atletas y cient&iacute;ficos para lanzar &ldquo;un SOS desde el techo del mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El informe sobre el impacto del calentamiento en el Himalaya lanzado por el ICIMOD en 2023 (el denominado <a href="https://hkh.icimod.org/hi-wise/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hi-Wise</a>) ya alertaba de que, si mantenemos el ritmo de emisiones de gases de efecto invernadero, el 80% del volumen actual de los glaciares de esta zona del planeta habr&aacute; desaparecido para 2100 y se multiplicar&aacute;n las inundaciones y los deslizamientos de tierra. &ldquo;En esta regi&oacute;n cientos de millones de personas dependen en gran medida del agua de los glaciares y son muy vulnerables a los cambios, porque afectan a la agricultura y pueden alterar los niveles b&aacute;sicos de subsistencia&rdquo;, avisa Jackson.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    <div class="container-grid-slider-comparador">
        <h4 class="titulo-slider-comparador">El cambio del Himalaya: valle de Pheriche</h4>
        <p class="subtitulo-slider-comparador">Fotografías de antes y después que develan cómo ha cambiado el paisaje
            del valle de Pheriche</h4>

            <div class="div-anotacion-comparador">
                <div class="anotacion-comparador-anterior">1950</div>
                <div class="anotacion-comparador-actual">2018</div>
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    </div>



</div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente:
    SaveOurSnow</p>


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    .triangle-left {
        width: 0;
        height: 0;
        border-width: 7.5px 13.0px 7.5px 0;
        border-color: transparent white transparent transparent;
        border-style: solid;
    }

    .triangle-right {
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        border-width: 7.5px 0 7.5px 13.0px;
        border-color: transparent transparent transparent white;
        border-style: solid;
    }
</style>
<script>
    function slidenumber1() {
        var slideValue = document.getElementById("slider-comparador-number1").value;


        var imagenslider = document.querySelectorAll("#imagen-anterior")
        var lineaslider = document.querySelectorAll("#vertical-linea-slider-comparador")
        var circleslider = document.querySelectorAll("#vertical-circulo-slider-comparador")

        for (var i = 0; i < imagenslider.length; i++) {
            var imagencomparador = imagenslider[i];
            imagencomparador.style.webkitClipPath = "polygon(0 0," + slideValue + "% 0," + slideValue +
                "% 100%, 0 100%)";
            imagencomparador.style.clipPath = "polygon(0 0," + slideValue + "% 0," + slideValue +
                "% 100%, 0 100%)";
        }

        for (var i = 0; i < lineaslider.length; i++) {
            var lineamedio = lineaslider[i];
            lineamedio.style.left = "calc(" + slideValue + "% - 1px)";
        }


        for (var i = 0; i < circleslider.length; i++) {
            var circulomedio = circleslider[i];
            circulomedio.style.left = "calc(" + slideValue + "% - 23px)";
        }

    }
</script>
    </figure><p class="article-text">
        Lo que indican los informes es una aceleraci&oacute;n en el ritmo de deshielo en la &uacute;ltima d&eacute;cada. &ldquo;Ahora est&aacute; retrocediendo a un ritmo de medio metro por a&ntilde;o&rdquo;, indica la experta. Cuando se observan los cuadros de datos de todo el Himalaya, se aprecia claramente que, a medida que nos acercamos al presente, la velocidad de deshielo se incrementa, especialmente en la zona oriental, donde vive m&aacute;s gente y se notan m&aacute;s los efectos de los cambios en los ciclos monz&oacute;nicos debidos a la crisis clim&aacute;tica. &ldquo;Es como ver los efectos del aumento de temperatura evolucionando en el tiempo&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En este cuadro se representa la evolución de la velocidad a la que se funden los glaciares en el Himalaya: los colores más rojos indican pérdidas por encima de 0,5 m al año"
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                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En este cuadro se representa la evolución de la velocidad a la que se funden los glaciares en el Himalaya: los colores más rojos indican pérdidas por encima de 0,5 m al año                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Testigos de la destrucci&oacute;n<strong>&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Las fotograf&iacute;as m&aacute;s reveladoras de los valles cercanos al Everest han sido tomadas por el ge&oacute;grafo y monta&ntilde;ero <a href="https://www.colorado.edu/instaar/alton-c-byers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alton Byers</a>, que lleva a&ntilde;os repitiendo las fotos que hicieron los escaladores pioneros para mostrar los espectaculares cambios que tienen lugar en esta regi&oacute;n. &ldquo;En el curso de sus exploraciones, pioneros como el escalador austr&iacute;aco <a href="https://fr.wikipedia.org/wiki/Erwin_Schneider" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Erwin Schneider</a> tomaron cientos de fotograf&iacute;as, as&iacute; que regres&eacute; a estos lugares y repet&iacute; las fotos desde los puntos exactos&rdquo;, explica Buyers a elDiario.es. &ldquo;Y lo que vi me dej&oacute; conmocionado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las imágenes te están diciendo: mira, esto es real, está sucediendo y va cada vez más rápido </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miriam Jackson </span>
                                        <span>—</span> Experta en la criosfera del ICIMOD y coordinadora de la campaña
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En sus continuas visitas al Himalaya, Buyers ha visto cambios tremendos, glaciares que de pronto se convierten en inmensos lagos que crecen cada a&ntilde;o debido al deshielo y amenazan a la poblaci&oacute;n, inundaciones que emanan de pronto del glaciar y se llevan todo por delante, el permafrost que se deshace incluso en grandes altitudes o ca&iacute;das de rocas y corrimientos de tierra que cambian el paisaje. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El glaciar Imja era en 1960 uno de los mayores de la región de Khumbu y en la actualidad es un lago."
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            <span class="title">
                El glaciar Imja era en 1960 uno de los mayores de la región de Khumbu y en la actualidad es un lago.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La <em>fotograf&iacute;a repetida</em> te ofrece una ventana al pasado, pero tienes que entender que es solo un instante en el tiempo y entre una y otra suceden cosas que ahora podemos ver por sat&eacute;lite&rdquo;, resume Buyers. &ldquo;Pero resulta ser un medio que habla de manera muy clara a la personas, porque que te sit&uacute;as en el lugar y el tiempo: la gente entiende que est&aacute; pasando algo, que algo no va bien&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div class="container-group-slider-contenedor">

    <div class="container-grid-slider-comparador">
        <h4 class="titulo-slider-comparador">El cambio del Himalaya: montaña Ama Dablam</h4>
        <p class="subtitulo-slider-comparador">Fotografías de antes y después que develan cómo ha cambiado el paisaje
            del valle Taboche</h4>

            <div class="div-anotacion-comparador">
                <div class="anotacion-comparador-anterior">1956</div>
                <div class="anotacion-comparador-actual">2018</div>
            </div>
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                </div>
            </div>

    </div>



</div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente:
    SaveOurSnow</p>


<style>

    .container-group-slider-contenedor {
        display: flex;
        grid-gap: 20px;
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        left: calc(50% - 1px);
        padding-top: 28px;
    }

    #vertical-circulo-slider-comparador {
        color: white;
        font-size: 25px;
        height: 37px;
        top: calc(50% - 20px);
        position: absolute;
        left: calc(50% - 23px);
        background-color: rgb(255, 255, 255, 0.5);
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        white-space: nowrap;
        display: flex;
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    }

    .div-anotacion-comparador {
        position: relative;
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        font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
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    .anotacion-comparador-actual {
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        font-family: 'Sanomat-Regular';
        font-size: 20px;
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    }

    .anotacion-comparador-anterior {
        position: absolute;
        top: 0;
        left: 0;
        font-family: 'Sanomat-Regular';
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        text-align: center;
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    }



    .slider-comparador-class {
        position: absolute;
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    }

    .titulo-slider-comparador {
        font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
        color: black;
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    .subtitulo-slider-comparador {
        font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
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    .triangle-left {
        width: 0;
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    .triangle-right {
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        height: 0;
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    }
</style>
<script>
    function slidenumber3() {
        var slideValue = document.getElementById("slider-comparador-number3").value;


        var imagenslider = document.querySelectorAll("#imagen-anterior")
        var lineaslider = document.querySelectorAll("#vertical-linea-slider-comparador")
        var circleslider = document.querySelectorAll("#vertical-circulo-slider-comparador")

        for (var i = 0; i < imagenslider.length; i++) {
            var imagencomparador = imagenslider[i];
            imagencomparador.style.webkitClipPath = "polygon(0 0," + slideValue + "% 0," + slideValue +
                "% 100%, 0 100%)";
            imagencomparador.style.clipPath = "polygon(0 0," + slideValue + "% 0," + slideValue +
                "% 100%, 0 100%)";
        }

        for (var i = 0; i < lineaslider.length; i++) {
            var lineamedio = lineaslider[i];
            lineamedio.style.left = "calc(" + slideValue + "% - 1px)";
        }


        for (var i = 0; i < circleslider.length; i++) {
            var circulomedio = circleslider[i];
            circulomedio.style.left = "calc(" + slideValue + "% - 23px)";
        }

    }
</script>
    </figure><p class="article-text">
        Todo aquel que haya visitado de forma continua el Himalaya en estas &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha notado los cambios. &ldquo;Los escaladores somos testigos privilegiados, porque no solo hemos visto los hielos; los hemos pisado, los hemos escalado y hemos visto en tiempo real lo que estaba ocurriendo, no hemos necesitado que nadie nos lo contara&rdquo;, asegura el escalador y aventurero espa&ntilde;ol <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sebasti%C3%A1n_%C3%81lvaro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sebasti&aacute;n &Aacute;lvaro</a>. &ldquo;Yo he estado en el Himalaya en los a&ntilde;os 80 y ahora, cuarenta a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el impacto se ve en todos los glaciares&rdquo;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo he estado en el Himalaya en los años 80 y ahora, cuarenta años más tarde, el impacto se ve en todos los glaciares 
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sebastián Álvaro </span>
                                        <span>—</span> Escalador y aventurero
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El veterano explorador ha estado recientemente en la Ant&aacute;rtida y se muestra preocupado porque el deshielo ya se deje notar all&iacute; tambi&eacute;n a simple vista. &ldquo;Hay un retroceso glaciar flagrante en todo el planeta&rdquo;. Sebasti&aacute;n &Aacute;lvaro se&ntilde;ala que los lugares donde el deshielo avanza a m&aacute;s velocidad son la Patagonia, Groenlandia y determinados glaciares del Himalaya, con la particularidad de que all&iacute; el impacto humano puede ser mucho mayor. &ldquo;Del agua de los glaciares de las monta&ntilde;as viven miles de personas&rdquo;, comenta. &ldquo;No solo va a faltar agua, sino que los glaciares provocan lagos y cuando revientan afectan a las poblaciones que viven por abajo, con gran p&eacute;rdida de seres humanos y de cultivos&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Roboto:400,700|Encode+Sans:400,500,700&display=swap"
    rel="stylesheet">

<div class="container-group-slider-contenedor">

    <div class="container-grid-slider-comparador">
        <h4 class="titulo-slider-comparador">El cambio del Himalaya: glaciar de Rongbuk</h4>
        <p class="subtitulo-slider-comparador">Fotografías de antes y después que develan cómo ha cambiado el paisaje
            del glaciar de Rongbuk</h4>

            <div class="div-anotacion-comparador">
                <div class="anotacion-comparador-anterior">1924</div>
                <div class="anotacion-comparador-actual">2007</div>
            </div>
            <div class="container-satellite-image-number2">
                <input type="range" min="0" max="100" value="50" id="slider-comparador-number2"
                    class="slider-comparador-class" oninput="slidenumber2()">
                <img class="imagen-comparador-slider" src="https://lab.eldiario.es/elections-maps/satelite/himalaya-2024/himalaya_v2_2007.jpg">
                <img class="imagen-comparador-slider" id="imagen-anterior" src="https://lab.eldiario.es/elections-maps/satelite/himalaya-2024/himalaya_v2_1924.jpg">
                <div id="vertical-linea-slider-comparador"></div>
                <div id="vertical-circulo-slider-comparador">
                    <div class="triangle-left"></div>
                    <div class="triangle-right"></div>
                </div>
            </div>

    </div>



</div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente:
    SaveOurSnow</p>


<style>


    .container-group-slider-contenedor {
        display: flex;
        grid-gap: 20px;
        flex-wrap: wrap;
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    .container-grid-slider-comparador {
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        text-align: left;
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    .container-satellite-image-number2 {
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    .imagen-comparador-slider {
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    #imagen-anterior {
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        -webkit-clip-path: polygon(0 0, 50% 0, 50% 100%, 0 100%);
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    #vertical-linea-slider-comparador {
        border-left: 2px solid white;
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        left: calc(50% - 1px);
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    #vertical-circulo-slider-comparador {
        color: white;
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        border-radius: 20px;
        white-space: nowrap;
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    .div-anotacion-comparador {
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        height: 28px;
        font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
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    .anotacion-comparador-actual {
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        right: 0;
        font-family: 'Sanomat-Regular';
        font-size: 20px;
        text-align: center;
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    }

    .anotacion-comparador-anterior {
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        top: 0;
        left: 0;
        font-family: 'Sanomat-Regular';
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        text-align: center;
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    }



    .slider-comparador-class {
        position: absolute;
        -webkit-appearance: none;
        background-color: transparent;
        outline: none;
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    .titulo-slider-comparador {
        font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
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        text-align: center
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    .subtitulo-slider-comparador {
        font-family: 'Encode Sans', sans-serif;
        color: black;
        font-size: 16px;
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    .triangle-left {
        width: 0;
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        border-width: 7.5px 13.0px 7.5px 0;
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    .triangle-right {
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        height: 0;
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        border-style: solid;
    }
</style>
<script>
    function slidenumber2() {
        var slideValue = document.getElementById("slider-comparador-number2").value;


        var imagenslider = document.querySelectorAll("#imagen-anterior")
        var lineaslider = document.querySelectorAll("#vertical-linea-slider-comparador")
        var circleslider = document.querySelectorAll("#vertical-circulo-slider-comparador")

        for (var i = 0; i < imagenslider.length; i++) {
            var imagencomparador = imagenslider[i];
            imagencomparador.style.webkitClipPath = "polygon(0 0," + slideValue + "% 0," + slideValue +
                "% 100%, 0 100%)";
            imagencomparador.style.clipPath = "polygon(0 0," + slideValue + "% 0," + slideValue +
                "% 100%, 0 100%)";
        }

        for (var i = 0; i < lineaslider.length; i++) {
            var lineamedio = lineaslider[i];
            lineamedio.style.left = "calc(" + slideValue + "% - 1px)";
        }


        for (var i = 0; i < circleslider.length; i++) {
            var circulomedio = circleslider[i];
            circulomedio.style.left = "calc(" + slideValue + "% - 23px)";
        }

    }
</script>
    </figure><p class="article-text">
        Campa&ntilde;as como esta, opina <a href="https://info.bc3research.org/es/tag/enaut-izagirre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">E&ntilde;aut Izagirre</a>, glaci&oacute;logo e investigador en el Instituto Pirenaico Ecolog&iacute;a (IPE-CSIC), son especialmente oportunas y preparan el terreno para el 2025, que la ONU ha decidido designar como <a href="https://www.iucn.org/events/iucn-event/2025-international-year-glaciers-preservation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a&ntilde;o internacional para la conservaci&oacute;n de los glaciares</a>. &ldquo;El volumen de hielo en esta zona del planeta, la alta monta&ntilde;a asi&aacute;tica, es tal que hist&oacute;ricamente se lo ha considerado el &rdquo;tercer polo&ldquo; y se considera una de las <em>water towers</em> (<a href="https://www.nature.com/articles/s41586-019-1822-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las torres de agua</a>)&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las aguas que se funden en estas montañas alimentan a cuatro grandes ríos y dan de beber a casi un cuarto de la población mundial, unos 2.000 millones de personas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Eñaut Izagirre</span>
                                        <span>—</span> Glaciólogo y profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las aguas que se funden en estas monta&ntilde;as alimentan a cuatro grandes r&iacute;os, el Ganges, el Brahmaputra, el Indo y el r&iacute;o Amarillo, y se suele decir que dan de beber a casi un cuarto de la poblaci&oacute;n mundial, unos 2.000 millones de personas&rdquo;. Por eso es importante concienciar de este problema global, se&ntilde;ala, y m&aacute;s teniendo en cuenta que en algunos lugares como Pirineos y Alpes la velocidad de deshielo se ha triplicado en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Evolución de los glaciares del Himalaya en el valle de Langtang, hasta fechas más recientes en las que sigue la tendencia                            </span>
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        &ldquo;Para serte sincera, esta aceleraci&oacute;n nos ha impresionado incluso a los cient&iacute;ficos, porque no pens&aacute;bamos que las cosas iban a cambiar tan r&aacute;pido&rdquo;, confiesa Miriam Jackson. Para ella lo preocupante es tambi&eacute;n que todo esto est&aacute; ocurriendo al mismo tiempo en todo el mundo y cada vez m&aacute;s deprisa. En lo que se refiere al futuro, los modelos no son precisamente optimistas. Si seguimos a este ritmo, afirma, en pocos a&ntilde;os tendremos una velocidad media de retirada de los glaciares del Himalaya de hasta un metro por a&ntilde;o. &ldquo;Estos cambios ya est&aacute;n afectando a cientos de millones de personas y nos afectar&aacute; al resto de muchas maneras diferentes&rdquo;, concluye. &ldquo;No podemos mirar para otro lado&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fotos-cien-anos-escaladas-everest-muestran-impacto-deshielo-escena-crimen_1_11449925.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jun 2024 20:04:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Himalaya,Calentamiento global,Emisiones CO2,Asia,Medio ambiente,Glaciares]]></media:keywords>
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