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    <title><![CDATA[elDiario.es - Los Andes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/andes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Los Andes]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cuando los dioses se derriten: el calentamiento global sacude los rituales y creencias en las montañas sagradas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dioses-derriten-calentamiento-global-sacude-rituales-creencias-montanas-sagradas_1_13005361.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de8d3811-e52b-4b71-be7a-1e346b0cbcc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando los dioses se derriten: el calentamiento global sacude los rituales y creencias en las montañas sagradas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde los Andes hasta el Himalaya, el retroceso de los glaciares está forzando a las culturas locales a modificar rituales milenarios, produciendo una desconexión espiritual y una sensación de culpa ante la desaparición de las deidades de hielo </p><p class="subtitle">Hemeroteca -  ‘Casar’ glaciares para que tengan ‘hijos’: el Himalaya recupera una tradición ancestral para combatir la crisis climática</p></div><p class="article-text">
        Los pastores de yaks de But&aacute;n est&aacute;n consternados porque la monta&ntilde;a sagrada <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Monte_Chomolhari" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jomolhari</a> ha perdido sus &ldquo;perlas lustrosas&rdquo; de nieve y hielo; en Per&uacute;, los peregrinos que sub&iacute;an al <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Jolljepunco" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colquepunco</a> para recolectar &ldquo;hielo sagrado&rdquo;, se limitan ahora a tomar agua del deshielo del glaciar. Los primeros se sienten culpables porque su diosa est&aacute; &ldquo;enferma&rdquo; y los segundos creen que su dios se ha cansado de sus oraciones. Son solo dos ejemplos del impacto que est&aacute; teniendo el calentamiento global sobre los rituales y creencias de las culturas que consideran a los glaciares lugares sagrados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seis investigadores que trabajan en algunos de estos lugares del planeta publican un an&aacute;lisis conjunto en <a href="https://www.nature.com/articles/s41558-025-02551-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nature Climate Change</a> en el que exponen c&oacute;mo el calentamiento global est&aacute; forzando una transformaci&oacute;n en las creencias y rituales en las comunidades ind&iacute;genas de monta&ntilde;a. Para muchos de los habitantes de estas zonas del mundo, desde los Andes hasta el Himalaya, est&aacute; ocurriendo algo muy inquietante: a sus ojos, los glaciares sagrados parecen estar enfermos, se est&aacute;n escondiendo o les est&aacute;n abandonando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los dioses que habitan las montañas, que alguna vez parecieron todopoderosos, ahora parecen frágiles y vacilantes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Elizabeth Allison</span>
                                        <span>—</span> Investigadora del Instituto de Estudios Integrales de California
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los dioses que habitan las monta&ntilde;as, que alguna vez parecieron todopoderosos, ahora parecen fr&aacute;giles y vacilantes&rdquo;, resume <a href="https://www.elizabethallisonphd.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elizabeth Allison</a>, del Instituto de Estudios Integrales de California. &ldquo;Se est&aacute; perdiendo la conexi&oacute;n espiritual con la Tierra, al mismo tiempo que se est&aacute;n perdiendo los glaciares&rdquo;, explica <a href="https://pti-teledetect.csic.es/project/el-equipo_ivan-lizaga-villuendas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iv&aacute;n Lizaga</a>,<strong> </strong>investigador del IPE-CSIC y coautor del art&iacute;culo. &ldquo;Ellos se piensan que uno es la consecuencia de lo otro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desconexi&oacute;n en las <em>Monta&ntilde;as de la Luna&nbsp;</em></h2><p class="article-text">
        Lizaga colabora con el investigador local <a href="https://mmu.ac.ug/staff_member/moses-muhumuza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Moses Muhumuza</a>, quien lleva a&ntilde;os trabajando en los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Monta%C3%B1as_Rwenzori" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">montes Rwenzori</a>, conocidos hist&oacute;ricamente como las &ldquo;Monta&ntilde;as de la Luna&rdquo;, entre la frontera de Uganda y la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo. La cosmolog&iacute;a, creencias y pr&aacute;cticas espirituales del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pueblo_konjo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueblo konjo</a>, que vive en esta regi&oacute;n, est&aacute;n profundamente arraigadas en los recursos naturales; los konjo reconocen a 21 dioses y diosas asociados a la monta&ntilde;a y en su cosmovisi&oacute;n los glaciares son el esperma semis&oacute;lido del dios Kithasamba (literalmente, &ldquo;<em>El que no escala</em>&rdquo;, porque reside cerca de la cumbre).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estas monta&ntilde;as los datos son alarmantes: han perdido alrededor del 90% de sus glaciares desde principios del siglo XX. Esta p&eacute;rdida f&iacute;sica, junto con la prohibici&oacute;n a los habitantes locales de acceder al Parque Nacional, ha obligado a abandonar muchas de las ceremonias tradicionales. La comunidad konjo estableci&oacute; una relaci&oacute;n de causalidad directa entre ambos hechos, explica Lizaga, e interpretaron que el hielo desaparec&iacute;a no por el calentamiento global, sino porque se les imped&iacute;a ejecutar sus rituales. Por fortuna, la situaci&oacute;n se est&aacute; revirtiendo, aunque los efectos de este abandono perduran.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El dios que se esconde&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Otro de los casos que se citan en el art&iacute;culo es el de la peregrinaci&oacute;n del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Quyllurit'i" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se&ntilde;or de Qoyllurit&rsquo;i</a>, en Per&uacute;. Hist&oacute;ricamente, los devotos sub&iacute;an al glaciar Colquepunco para cortar bloques de &ldquo;hielo sagrado&rdquo; y llevarlos a sus comunidades. Seg&uacute;n recoge la antrop&oacute;loga argentina <a href="https://www.conicet.gov.ar/new_scp/detalle.php?keywords=&amp;id=24544&amp;articulos=yes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Constanza Ceruti</a>, los peregrinos ahora se abstienen de cortar el hielo y solo recolectan agua de deshielo e interpretan que el glaciar retrocede porque el Se&ntilde;or, cansado de las oraciones de los devotos, est&aacute; intentando &ldquo;esconderse&rdquo; de ellos. &ldquo;Con casi 30 a&ntilde;os de experiencia personal de campo en el estudio antropol&oacute;gico y arqueol&oacute;gico de altas cumbres, puedo ver claramente que el futuro de las monta&ntilde;as est&aacute; en riesgo y, con &eacute;l, su patrimonio cultural&rdquo;, asegura Ceruti.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ceremonia de  peregrinación del Señor de Qoyllurit’i, en Perú."
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            <span class="title">
                Ceremonia de  peregrinación del Señor de Qoyllurit’i, en Perú.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En Bolivia, tras la desaparici&oacute;n total del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Chacaltaya" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">glaciar Chacaltaya</a><strong> </strong>en 2009, los habitantes del Valle de Milluni interpretan el sol abrasador como una consecuencia de sus actos. &ldquo;Es un castigo que hemos creado nosotros mismos&rdquo;, relata un residente local. En la cosmovisi&oacute;n andina, los picos nevados son &ldquo;abuelos&rdquo; o guardianes y la crisis clim&aacute;tica ha obligado a modificar tradiciones con siglos de antig&uuml;edad. Pero esta relaci&oacute;n parece haber cambiado, se&ntilde;ala Elizabeth Allison. &ldquo;Mientras que antes las oraciones para mantener buenas relaciones con las deidades de las monta&ntilde;as parec&iacute;an producir precipitaciones suficientes y oportunas, estas oraciones y ofrendas ya no son tan efectivas&rdquo;, asegura.
    </p><h2 class="article-text">Al servicio del diablo</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.pucp.edu.pe/profesor/guillermo-salas-carreno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guillermo Salas Carre&ntilde;o</a>, de la Pontificia Universidad Cat&oacute;lica del Per&uacute;, defiende que en los Andes las monta&ntilde;as no han dejado de ser agentes intencionales, aunque lo que est&aacute; cambiando es su significado. &ldquo;Yo he trabajado en las comunidades rurales m&aacute;s chiquitas y son muy conscientes de que est&aacute; cambiando el clima, lo que produce un sentimiento de culpa de que los cerros est&eacute;n castig&aacute;ndoles por sus fallos morales y el descuido ritual&rdquo;, explica a elDiario.es. &ldquo;Hay quien te dice que nuestros pecados huelen tan mal que el Se&ntilde;or [el glaciar] se va durante la peregrinaci&oacute;n, porque apestamos mucho&rdquo;. En su opini&oacute;n, es especialmente injusto que esta gente que vive en econom&iacute;as de subsistencia se culpe del cambio clim&aacute;tico. &ldquo;Se da la paradoja de que ellos est&aacute;n pagando m&aacute;s caro el cambio y obviamente no tienen la responsabilidad&rdquo;, subraya. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay quien te dice que nuestros pecados huelen tan mal que el Señor [el glaciar] se va durante la peregrinación, porque apestamos mucho</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo Salas Carreño</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la Pontificia Universidad Católica del Perú
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un hecho significativo en algunas zonas, explica Salas Carre&ntilde;o, es el notable aumento de la influencia de las iglesias evang&eacute;licas y pentecostales. Esto deja fuera a las antiguas deidades y da paso a una interpretaci&oacute;n basada en las escrituras. &ldquo;Estos cambios se ven como castigos divinos o como parte de la teleolog&iacute;a de la Segunda Venida y el Juicio Final&rdquo;, explica el experto. &ldquo;Como no son Dios, los glaciares y monta&ntilde;as son entonces asociados con el diablo. Y los conversos suelen abstenerse de honrar a los glaciares y monta&ntilde;as&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La diosa enferma del Himalaya</h2><p class="article-text">
        En el techo del mundo, en But&aacute;n, una consecuencia del calentamiento es que la met&aacute;fora de la belleza divina se est&aacute; desmoronando. Los habitantes de estas tierras altas del Himalaya describ&iacute;an anteriormente su monta&ntilde;a sagrada cercana, Jomolhari, como una diosa que vest&iacute;a &ldquo;perlas lustrosas&rdquo;, en alusi&oacute;n a la nieve y hielo visible en las cumbres. Ahora, sin embargo, los pastores de yaks se&ntilde;alan con consternaci&oacute;n las &ldquo;manchas negras&rdquo; que aparecen en la monta&ntilde;a, a medida que la cubierta de nieve y hielo disminuye, sugiriendo que &ldquo;parece enferma&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como en los casos anteriores, los habitantes de las tierras altas muestran un sentido de culpabilidad moral, preocupados de haber fallado en seguir su cultura y rituales adecuadamente, causando que la diosa Jomolhari los abandone. Para Elizabeth Allison, lo que est&aacute; ocurriendo es una p&eacute;rdida del sentido de integraci&oacute;n y conexi&oacute;n que ejerc&iacute;an las religiones. &ldquo;Las percepciones, pr&aacute;cticas y met&aacute;foras religiosas milenarias en las comunidades de alta monta&ntilde;a est&aacute;n cambiando a medida que el paisaje f&iacute;sico cambia hacia un entorno desecado y m&aacute;s oscuro&rdquo;, argumenta. &ldquo;Muchos de estos ritos que se est&aacute;n abandonando proteg&iacute;an la biodiversidad y su desaparici&oacute;n contribuye a que no se llegue a frenar esa degradaci&oacute;n&rdquo;, coincide Iv&aacute;n Lizaga.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La angustia por la p&eacute;rdida</h2><p class="article-text">
        <a href="https://portalrecerca.uab.cat/es/persons/alvaro-fernandez-llamazares-onrubia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;lvaro Fern&aacute;ndez-Llamazares</a>, especialista en etnobiolog&iacute;a del ICTA-UAB, cree que este art&iacute;culo es muy valioso porque muestra que el cambio clim&aacute;tico no solo transforma paisajes f&iacute;sicos, sino tambi&eacute;n las relaciones espirituales que muchas comunidades mantienen con esos paisajes. &ldquo;El retroceso de glaciares afecta a sistemas de creencias, rituales y relaciones de reciprocidad que durante siglos han regulado la convivencia entre personas y naturaleza&rdquo;, se&ntilde;ala. En su trabajo con comunidades ind&iacute;genas, &eacute;l ha podido observar procesos muy similares, a menudo acompa&ntilde;ados de lo que se conoce como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Solastalgia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>solastalgia</em></a>, un sentimiento de duelo, angustia y desorientaci&oacute;n que surge cuando los lugares de arraigo se transforman o desaparecen por el deterioro ambiental.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El paisaje deja de responder como antes y se quiebra una relación de confianza forjada durante generaciones. En comunidades sámi, este cambio se suele expresar como un duelo silencioso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Álvaro Fernández-Llamazares</span>
                                        <span>—</span> Especialista en etnobiología del ICTA-UAB
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Entre los&nbsp;s&aacute;mi del norte de Fenoscandia, la p&eacute;rdida de nieve estable y la creciente imprevisibilidad del hielo&nbsp;se viven con una sensaci&oacute;n tremenda de p&eacute;rdida&rdquo;, relata Fern&aacute;ndez-Llamazares. &ldquo;El paisaje deja de responder como antes y se quiebra una relaci&oacute;n de confianza forjada durante generaciones.&nbsp;En comunidades s&aacute;mi, este cambio se suele expresar como un duelo silencioso por un territorio que ya no sostiene con la misma fuerza&nbsp;la vida cultural y espiritual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de que las comunidades se impliquen en la conservaci&oacute;n de los ecosistemas es lo que ha llevado a la ONU a patrocinar programas como el que se sigue en las monta&ntilde;as del norte de Pakist&aacute;n, donde se quiere recuperar creencias locales como el &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/casar-glaciares-tengan-hijos-himalaya-recupera-tradicion-ancestral-combatir-crisis-climatica_1_12172821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matrimonio entre glaciares machos y hembras</a>&rdquo; para sembrar nuevos glaciares. <a href="https://www.bc3research.org/es/sergio_faria.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&eacute;rgio Henrique Faria</a>&nbsp;y su equipo del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/laboratorio-estudia-secretos-hielo-autopsia-clima-pasado_1_11684340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laboratorio de Hielo</a>&nbsp;(IzotzaLab) del&nbsp;Centro Vasco para el Cambio Clim&aacute;tico (BC3), que han investigado este proceso, cree que el an&aacute;lisis de estos seis investigadores es una oportunidad para reflexionar sobre el papel de estas creencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante los &uacute;ltimos dos siglos, el pensamiento acad&eacute;mico y cient&iacute;fico consideraba las religiones basadas en la naturaleza como algo primitivo que hab&iacute;a que superar&rdquo;, apunta Faria. &ldquo;En su momento, esa actitud fue crucial para combatir los peligros del misticismo, pero tambi&eacute;n erosion&oacute; el valor positivo de las relaciones rec&iacute;procas con el entorno que se mencionan en este art&iacute;culo&rdquo;. En su opini&oacute;n, el cambio clim&aacute;tico ha puesto de relieve los peligros de este distanciamiento radical con el entorno, a lo que se le suma la reacci&oacute;n por parte de ciertos grupos religiosos, que no aceptan la idea de formar parte de la naturaleza y perder la supuesta superioridad humana otorgada por lo Divino. &ldquo;Es hora de tener en cuenta estas nuevas amenazas&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/dioses-derriten-calentamiento-global-sacude-rituales-creencias-montanas-sagradas_1_13005361.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 21:26:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando los dioses se derriten: el calentamiento global sacude los rituales y creencias en las montañas sagradas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Calentamiento global,Crisis climática,Glaciares,Religión,Etnografía,Himalaya,Los Andes,Sequía,Nieve]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La montaña arcoíris de Perú: emblema nacional o ficción en redes sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/montana-arcoiris-peru-emblema-nacional-ficcion-redes-sociales-pm_1_12732491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a83dbba-03e7-47e4-bb5b-10d2bc90132b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La montaña arcoíris de Perú: emblema nacional o ficción en redes sociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vinicunca, el monte multicolor de los Andes, deslumbra en Instagram, pero la realidad es menos saturada (y más masificada)</p><p class="subtitle">9 lugares que harán que quieras conocer Perú</p></div><p class="article-text">
        A m&aacute;s de&nbsp;<strong>5.000 metros sobre el nivel del mar</strong>, en el coraz&oacute;n de la&nbsp;<strong>cordillera del Vilcanota</strong>, al sureste de Cusco, emerge uno de los paisajes m&aacute;s fotografiados de Sudam&eacute;rica: la&nbsp;<strong>Monta&ntilde;a de los Siete Colores</strong>, tambi&eacute;n conocida como&nbsp;<strong>Vinicunca</strong>&nbsp;o &ldquo;monta&ntilde;a arco&iacute;ris&rdquo;. Sus laderas ondulantes, te&ntilde;idas en tonos rosados, verdes, ocres y azulados, parecen sacadas de un cuadro surrealista. Pero aunque su belleza es indiscutible, no todo lo que deslumbra en las redes sociales es exactamente real.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/vinicunca/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Un arco&iacute;ris hecho piedra</h2><p class="article-text">
        La&nbsp;<strong>monta&ntilde;a Vinicunca</strong>&nbsp;se form&oacute; hace unos&nbsp;<strong>65 millones de a&ntilde;os</strong>, cuando los sedimentos marinos y fluviales se compactaron y elevaron por el movimiento de las placas tect&oacute;nicas. Con el tiempo, la erosi&oacute;n y la oxidaci&oacute;n de los minerales &mdash;como el hierro, el magnesio o el cobre&mdash; dieron lugar a esa gama de colores que hoy hipnotiza a los visitantes.
    </p><p class="article-text">
        Cada franja cuenta una historia geol&oacute;gica distinta: el rojo proviene de la arcilla ferruginosa, el verde de las arcillas ricas en cobre, el blanco de la arenisca y el cuarzo, y el amarillo de los compuestos de azufre. Es, en resumen, una paleta natural tallada por millones de a&ntilde;os de transformaciones bajo tierra.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que esa naturaleza, ya de por s&iacute; espectacular, no luce igual que en las fotos que inundan&nbsp;<strong>Instagram</strong>. Los tonos intensos que circulan por las redes suelen estar&nbsp;<strong>saturados o filtrados digitalmente</strong>, elevando la viveza de los colores hasta niveles imposibles. En d&iacute;as nublados o durante la estaci&oacute;n de lluvias, la monta&ntilde;a se muestra m&aacute;s apagada, con un aire terroso que no resta encanto, pero s&iacute; desmonta el mito del &ldquo;arco&iacute;ris perfecto&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El fen&oacute;meno viral que transform&oacute; los Andes</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7324482410702327073"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Hasta hace menos de una d&eacute;cada, Vinicunca apenas figuraba en los mapas tur&iacute;sticos. Pero desde 2016, impulsada por las redes sociales y los influencers de viajes, la monta&ntilde;a pas&oacute; de recibir unos pocos excursionistas al d&iacute;a a&nbsp;<strong>m&aacute;s de mil visitantes diarios</strong>&nbsp;en temporada alta.
    </p><p class="article-text">
        El ascenso, que parte desde el distrito de&nbsp;<strong>Pitumarca</strong>, dura unas dos horas a pie a m&aacute;s de cinco mil metros de altitud. El aire es fino, el sol quema y las temperaturas pueden desplomarse en cuesti&oacute;n de minutos. Aun as&iacute;, cada jornada llegan centenares de turistas dispuestos a tomarse la codiciada foto con el fondo multicolor.
    </p><p class="article-text">
        Esa viralidad ha tra&iacute;do beneficios econ&oacute;micos para las comunidades quechuas locales, que trabajan como gu&iacute;as o artesanos, pero tambi&eacute;n&nbsp;<strong>una creciente presi&oacute;n ambiental</strong>. El exceso de visitantes ha provocado erosi&oacute;n en los senderos, acumulaci&oacute;n de residuos y alteraci&oacute;n del entorno natural. Lo que antes era un lugar casi sagrado hoy se parece, a ratos, a un parque tem&aacute;tico de altura.
    </p><h2 class="article-text">La otra cara del turismo de masas</h2><p class="article-text">
        El caso de Vinicunca ilustra un dilema cada vez m&aacute;s com&uacute;n: c&oacute;mo equilibrar la popularidad tur&iacute;stica con la conservaci&oacute;n del paisaje. Las autoridades peruanas han intentado regular el acceso y fomentar pr&aacute;cticas sostenibles, pero el flujo de visitantes contin&uacute;a creciendo. Muchos llegan sin preparaci&oacute;n f&iacute;sica ni conocimiento del ecosistema, atra&iacute;dos por la imagen digital m&aacute;s que por la experiencia real.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la&nbsp;<strong>monta&ntilde;a arco&iacute;ris</strong>&nbsp;se ha convertido en un s&iacute;mbolo doble: por un lado, es un&nbsp;<strong>emblema natural de Per&uacute;</strong>, una muestra asombrosa de la geolog&iacute;a andina; por otro, representa los riesgos de un turismo guiado m&aacute;s por el algoritmo que por el respeto al entorno.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; del filtro</h2><p class="article-text">
        Ver Vinicunca con los propios ojos sigue siendo un espect&aacute;culo: los colores son m&aacute;s suaves, s&iacute;, pero el aire puro, el silencio y la inmensidad del paisaje hacen que la experiencia sea aut&eacute;ntica y sobrecogedora. No necesita filtros.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DOdcEgUDcor/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el verdadero arco&iacute;ris de esta monta&ntilde;a no est&aacute; en sus laderas, sino en la diversidad de miradas que despierta: la del viajero que se emociona, la del ge&oacute;logo que la estudia o la del poblador que vive a su sombra desde siempre. En cualquiera de esos casos, Vinicunca sigue record&aacute;ndonos que&nbsp;<strong>la naturaleza no necesita retoques para ser extraordinaria</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/montana-arcoiris-peru-emblema-nacional-ficcion-redes-sociales-pm_1_12732491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Nov 2025 10:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La montaña arcoíris de Perú: emblema nacional o ficción en redes sociales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Material de montaña,Perú,Los Andes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El código 'secreto' de los incas esconde un tesoro climático del pasado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/misteriosa-escritura-cuerdas-nudos-incas-contener-valioso-registro-climatico-pasado_1_12399185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec96a27a-8ad9-4e05-9538-31f21b2f5c82_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120238.jpg" width="5264" height="2961" alt="El código &#039;secreto&#039; de los incas esconde un tesoro climático del pasado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuevas investigaciones revelan que los enigmáticos quipus, las cuerdas con nudos que usaban los incas para registrar información, contienen datos sobre periodos de lluvias y sequías, de gran valor para entender la situación climática del pasado y la actual</p><p class="subtitle">Hemeroteca - ‘Casar’ glaciares para que tengan ‘hijos’: el Himalaya recupera una tradición ancestral para combatir la crisis climática</p></div><p class="article-text">
        A menudo se dice que el imperio inca, que se extendi&oacute; a lo largo de 4.000 kil&oacute;metros y fue la civilizaci&oacute;n m&aacute;s grande de Am&eacute;rica, no tuvo un sistema de escritura. Pero la afirmaci&oacute;n no es del todo exacta, porque los incas registraron la informaci&oacute;n a trav&eacute;s de un sofisticado sistema de cuerdas y nudos, los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Quipu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quipus</a>, que los expertos llevan a&ntilde;os tratando de descifrar.
    </p><p class="article-text">
        Una de esas especialistas es la antrop&oacute;loga escocesa <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sabine_Hyland" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sabine Hyland</a>, que ha viajado hasta la remota aldea monta&ntilde;osa de Jucul, en los Andes peruanos, para estudiar un conjunto de quipus que han sido <a href="https://www.theatlantic.com/culture/archive/2025/05/decoding-ancient-incas-writing-system-khipus/682814/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guardados en secreto durante siglos por los ancianos</a>. Estos quipus no fueron generados directamente por los incas, sino por los habitantes de la zona que a&uacute;n sab&iacute;an interpretar sus signos tras la ca&iacute;da del imperio en el siglo XVI, y Hyland cree que pueden ofrecer algunas claves para descifrar su mensaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Algunos de los quipus de Jucul.                            </span>
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        Los quipus de Jucul tienen algunas caracter&iacute;sticas especiales, como que presentan borlas en lugar de nudos, y Hayland ha descubierto un detalle que tiene el m&aacute;ximo inter&eacute;s para los climat&oacute;logos: estas marcas en las cuerdas se relacionan con ofrendas en &eacute;pocas de sequ&iacute;a o inundaciones. &ldquo;Los pueblos andinos del pasado consideraban estos quipus un registro del clima y los estudiaban para comprender los patrones de lo que ocurr&iacute;a, tal como lo hacemos hoy&rdquo;, escribe la antrop&oacute;loga de la Universidad de Saint Andrews <a href="https://theconversation.com/the-inca-string-code-that-reveals-perus-climate-history-258528" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en The Conversation</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si miras uno de los quipus de Jucul y ves que había muchas ofrendas a Paccha-cocha ese año, sabes que era una época de sequía, ya que las ofrendas se hacían para aumentar la lluvia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sabine Hyland</span>
                                        <span>—</span> Antropóloga de la Universidad de Saint Andrews
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Algunas borlas de los 97 quipus conservados por los aldeanos est&aacute;n hechas de colas de llama que recuerdan a las nubes de lluvia y se presentaban en las ofrendas en el lago sagrado Paccha-cocha cuando se quer&iacute;a invocar a las precipitaciones, mientras que en otros rituales ped&iacute;an a los esp&iacute;ritus de los muertos que detuvieran las inundaciones. &ldquo;Si miras uno de los quipus de Jucul y ves que hab&iacute;a muchas ofrendas a Paccha-cocha ese a&ntilde;o, sabes que era una &eacute;poca de sequ&iacute;a, ya que las ofrendas se hac&iacute;an para aumentar la lluvia&rdquo;, escribe Hyland.
    </p><h2 class="article-text">Buscar los is&oacute;topos</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.naturalis.nl/en/clara-rodriguez-morata" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clara Rodriguez Morata</a>, paleoclimat&oacute;loga del Centro de Biodiversidad Naturalis, en Pa&iacute;ses Bajos, cree que los quipus pueden aportar informaci&oacute;n valiosa para completar el registro clim&aacute;tico hist&oacute;rico de los Andes, no solo a trav&eacute;s de los datos etnogr&aacute;ficos y ling&uuml;&iacute;sticos, como los que obtiene Hyland, sino con herramientas como el an&aacute;lisis de is&oacute;topos con las que ella trabaja. De hecho, antes de conocer el enfoque de la antrop&oacute;loga escocesa, ya hab&iacute;a comenzado a explorar esta posibilidad con el investigador peruano  <a href="https://scholar.google.com.pe/citations?user=NYBygWIAAAAJ&amp;hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iv&aacute;n Ghezzi</a>, que est&aacute; obteniendo fechas de radiocarbono precisas para los quipus. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un gran quipu inca hallado en la costa del sur de Perú.                            </span>
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        &ldquo;Le pregunt&eacute; a Iv&aacute;n qu&eacute; tipo de materiales se usaban para hacer los nudos, si eran fibras animales o vegetales, porque yo trabajo con is&oacute;topos estables de ox&iacute;geno en madera y lo relacionamos con la climatolog&iacute;a de regional&rdquo;, explica. &ldquo;Si obtenemos el contenido isot&oacute;pico y una dataci&oacute;n, quiz&aacute; podamos relacionarlo cient&iacute;ficamente con temas de precipitaci&oacute;n y tener tambi&eacute;n un registro clim&aacute;tico&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es perfectamente posible que algún día los quipus —que comprenden inventarios, censos y calendarios— nos regalen también datos sobre el clima del pasado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iván Ghezzi</span>
                                        <span>—</span> Investigador experto en quipus y datación por radiocarbono
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los quipus son artefactos muy ricos en informaci&oacute;n, y complejos en estructura y contexto de hallazgo&rdquo;, explica Ghezi a elDiario.es. Los proyectos de dataci&oacute;n mediante radiocarbono que &eacute;l y su equipo han realizado demuestran que es posible aprovechar esta complejidad para obtener fechados de <em>alta precisi&oacute;n</em>, con un rango de error inferior a 20 a&ntilde;os. &ldquo;Algunos quipus excepcionales los estamos correlacionando con eventos hist&oacute;ricos de fecha conocida, es decir, un a&ntilde;o exacto, registrados en documentos escritos de la &eacute;poca colonial del Per&uacute;&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Por lo tanto, es perfectamente posible que alg&uacute;n d&iacute;a los quipus &mdash;que ya sabemos que comprenden inventarios, censos y calendarios&mdash; nos regalen tambi&eacute;n datos sobre el clima del pasado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los nudos a diferentes alturas en las cuerdas de los quipus esconden distitntos significados.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Descifrar un enigma </h2><p class="article-text">
        Aunque la mayor&iacute;a de los quipus que conocemos se fabricaron en &eacute;poca inca, desde hace algunas d&eacute;cadas los cient&iacute;ficos se est&aacute;n centrando en intentar descifrar los quipus de &eacute;poca colonial, que pueden relacionar con eventos hist&oacute;ricos conocidos. El mayor paso hasta la fecha lo ha dado el matem&aacute;tico estadounidense <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Medrano_(matem%C3%A1tico)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manny Medrano</a> con el llamado &ldquo;<a href="https://artsandculture.google.com/asset/khipu-from-the-santa-valley/UgFvS5UkgQ9-Mg?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">archivo de quipus del valle del Santa</a>&rdquo;, que ha podido correlacionar con un texto de la misma zona escrito en espa&ntilde;ol en el a&ntilde;o 1670, como si fuera una especie de piedra de Rosetta de los quipus. &ldquo;Reci&eacute;n estamos empezando a descifrar los quipus, y cuando alcancemos este logro, se abrir&aacute; un universo de informaci&oacute;n que contienen, incluyendo probablemente el clima&rdquo;, destaca Ghezi.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Detalle del trabajo técnico con los nudos de los quipus.                            </span>
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        &iquest;Por qu&eacute; tiene tanto inter&eacute;s obtener datos del clima en el tiempo de los incas? Porque es un periodo del que apenas hay registros y fundamental para entender los climas del pasado, en concreto, las oscilaciones de las precipitaciones y temperaturas producidas por los ciclos de <a href="https://www.eldiario.es/temas/el-nino/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Ni&ntilde;o</a>, que dependen de cambios en la temperatura superficial del oc&eacute;ano del Pac&iacute;fico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Europa llevamos midiendo temperatura y precipitaci&oacute;n desde hace 200 a&ntilde;os, pero en los Andes, no&rdquo;, se&ntilde;ala Rodr&iacute;guez Morata. &ldquo;Por eso, cualquier registro del tipo que sea que nos d&eacute; informaci&oacute;n sobre el clima del pasado es muy importante para los modelos clim&aacute;ticos y para hacer las proyecciones a futuro. Si los incas registraban en los quipus la informaci&oacute;n que ellos necesitaban mantener, deber&iacute;an ser mucho m&aacute;s estudiados a nivel clim&aacute;tico&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que los quipus tienen un gran potencial como un indicador climático nuevo y único en una región remota donde hay pocos indicadores climáticos de alta resolución disponibles</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Valerie Trouet</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de la Universidad de Arizona y paleoclimatóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los quipus, las rogativas, nos abren una ventana al clima del pasado&rdquo;, asegura <a href="https://www.naturalis.nl/en/marta-dominguez-delmas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta Dom&iacute;nguez Delm&aacute;s</a>, experta en dendrocronolog&iacute;a, la dataci&oacute;n de los anillos de los &aacute;rboles. &ldquo;Son registros climatol&oacute;gicos de alta resoluci&oacute;n, con una cobertura geogr&aacute;fica y/o temporal mayor de la que ofrecen los registros instrumentales. Tambi&eacute;n indican que nuestros antepasados sent&iacute;an la misma necesidad de entender y mitigar los fen&oacute;menos climatol&oacute;gicos extremos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Algunos de los quipus de Jucul.                            </span>
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        &ldquo;Creo que los quipus tienen un gran potencial como un indicador clim&aacute;tico nuevo y &uacute;nico en una regi&oacute;n remota donde hay pocos indicadores clim&aacute;ticos de alta resoluci&oacute;n disponibles&rdquo;, a&ntilde;ade la investigadora de la Universidad de Arizona y paleoclimat&oacute;loga <a href="https://www.valerietrouet.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valerie Trouet</a>. &ldquo;En Europa existe una larga historia de documentaci&oacute;n escrita&rdquo;, recuerda. &ldquo;Los quipus brindar&aacute;n una oportunidad &uacute;nica para hacer lo mismo en una regi&oacute;n y para un per&iacute;odo hist&oacute;rico donde los registros escritos son mucho m&aacute;s escasos, si es que existen&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Buscando nuevos <em>proxies</em></h2><p class="article-text">
        Cuando no existe un registro directo, los climat&oacute;logos obtienen datos de diferentes fuentes, desde los anillos de los &aacute;rboles a las muestras de hielo, lo que se llama un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Indicador_paleoclim%C3%A1tico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proxy clim&aacute;tico</a>. Estas fuentes sirven para reconstruir un modelo de c&oacute;mo fue el clima de &eacute;pocas pasadas y entender su evoluci&oacute;n. En el caso de los Andes, hay investigadores trabajando en los m&aacute;s diversos escenarios, desde los testigos de hielo de los glaciares hasta la madera de las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cinco-arbolitos-centenarios-andes-funcionan-radar-climatico-planetario_1_11383087.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">queu&ntilde;as centenarias que crecen en lo alto de los volcanes</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el Laboratorio de Dendocronolog&iacute;a de la Universidad Austral de Chile, por ejemplo, <a href="https://www.forestal.uach.cl/instituto/conservacion-biodiversidad-territorio/academicos/academico.php?s=duncan-christie" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Duncan Christie</a> y su equipo est&aacute;n trabajando en una reconstrucci&oacute;n precisa del clima del altiplano en los &uacute;ltimos 1.000 a&ntilde;os a partir de los anillos de los &aacute;rboles<em>. </em>&ldquo;Ser&iacute;a muy interesante comparar los datos obtenidos de los quipus con estos valores, porque en la misma &eacute;poca hay <a href="https://sada.cr2.cl/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;ales de sequ&iacute;as muy severas</a> y sostenidas y tambi&eacute;n periodos muy lluviosos, as&iacute; como se&ntilde;ales de El Ni&ntilde;o&rdquo;, asegura. &ldquo;Necesitamos tener un registro largo para ver cu&aacute;l es la variabilidad natural y determinar qu&eacute; se debe al cambio clim&aacute;tico&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cualquier registro del tipo que sea que nos dé información sobre el clima del pasado es muy importante para los modelos climáticos y para hacer las proyecciones a futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clara Rodriguez Morata</span>
                                        <span>—</span> Paleoclimatóloga del Centro de Biodiversidad Naturalis, en Países Bajos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Clara Rodr&iacute;guez Morata e Iv&aacute;n Ghezi colaboran en la investigaci&oacute;n de un yacimiento arqueol&oacute;gico de m&aacute;s de 3.000 a&ntilde;os conocido como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Chankillo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chankillo</a>, en la costa peruana, que puede ampliar la comprensi&oacute;n de los efectos de El Ni&ntilde;o. &ldquo;Las puertas del sitio tienen los dinteles de madera, son troncos enteros de algarrobo&rdquo;, se&ntilde;ala la investigadora espa&ntilde;ola. &ldquo;La teor&iacute;a de los arque&oacute;logos es que hubo un evento de El Ni&ntilde;o muy fuerte que desestabiliz&oacute; toda la sociedad del momento y vamos a comprobar si se ve en los anillos&rdquo;. &ldquo;Queremos ver la relaci&oacute;n entre esta cat&aacute;strofe ambiental, social y de salud p&uacute;blica, y la aparici&oacute;n de la guerra en la zona&rdquo;, afirma Ghezi.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La antropóloga Sabine Hayland examina un grupo de quipus."
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            <span class="title">
                La antropóloga Sabine Hayland examina un grupo de quipus.                            </span>
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        El caso de los quipus es especial, porque permite investigar datos del clima tanto en el sustrato f&iacute;sico como en el mensaje que dejaron registrado los habitantes de la zona. Algo parecido sucede con las litograf&iacute;as de piedra halladas en el yacimiento arqueol&oacute;gico de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sech%C3%ADn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cerro Sech&iacute;n</a>, de m&aacute;s de 2.000 a&ntilde;os de antig&uuml;edad, en las que aparecen grandes peces que <a href="https://andina.pe/agencia/noticia-pez-sagrado-fenomeno-nino-explicaria-decoracion-esta-figura-huaca-cerro-sechin-987420.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han asociado con un fen&oacute;meno de El Ni&ntilde;o</a> particularmente intenso. &ldquo;Cualquier formato es &uacute;til para intentar reconstruir los cambios del clima&rdquo;, asegura Rodr&iacute;guez Morata. Y si los quipus de Jucul ayudan a construir una cronolog&iacute;a de lluvias a partir de las ofrendas habr&aacute; m&aacute;s datos para comprobar lo que pas&oacute; en toda la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para Duncan Christie, la informaci&oacute;n que se pueda obtener de los quipus tiene cierto paralelismo con la que se ha extra&iacute;do de los registros de actividad en las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Minas_de_Potos%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">minas de plata de Potos&iacute;</a>, en Bolivia. &ldquo;En &eacute;pocas coloniales hay registros muy detallados de c&oacute;mo era el caudal del canal que alimentaba los molinos de la mina o la cantidad de rogativas cat&oacute;licas para pedir la lluvia, y al comparar con las reconstrucciones de precipitaci&oacute;n obtenidas con los anillos de los &aacute;rboles encontramos coincidencias, as&iacute; que son m&eacute;todos que se que se complementan y se validan entre ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si logramos cartografiar los quipus y datarlos, tendremos un registro de datos clim&aacute;ticos de esta regi&oacute;n, creado por los propios habitantes andinos&rdquo;, concluye Hyland. &ldquo;Creo que existen otras aldeas en la regi&oacute;n con quipus similares&rdquo;, comenta a elDiario.es. &ldquo;La &uacute;ltima vez que estuve en Jucul, me hablaron de dos aldeas diferentes con quipus muy parecidos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque en su estado actual, advierte, los quipus de Jucul se encuentran amenazados por insectos, moho y roedores y corremos el riesgo de que este tesoro de datos etnogr&aacute;ficos, culturales y clim&aacute;ticos se pierda para el futuro. &ldquo;Recientemente recib&iacute; una ayuda del Museo Brit&aacute;nico para limpiar y preservar profesionalmente estos quipus&rdquo;, informa la antrop&oacute;loga. &ldquo;Tambi&eacute;n esperamos crear una vitrina para el quipu m&aacute;s grande del mundo, para que pueda exhibirse en el peque&ntilde;o museo del pueblo. A&uacute;n nos queda mucha m&aacute;s investigaci&oacute;n que realizar sobre los quipus y c&oacute;mo codificaban la informaci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/misteriosa-escritura-cuerdas-nudos-incas-contener-valioso-registro-climatico-pasado_1_12399185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jun 2025 19:54:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El código 'secreto' de los incas esconde un tesoro climático del pasado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Cambio climático,Perú,Sudamérica,Los Andes,Arqueología,Yacimientos arqueológicos,El Niño,lluvia,Sequía,Criptografía,Lenguaje]]></media:keywords>
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