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    <title><![CDATA[elDiario.es - Oxford]]></title>
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      <title><![CDATA[‘Rage bait’ o la audiencia a cualquier precio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/rage-bait-audiencia-precio_129_12814143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1235f824-1a13-40a2-8d3b-9dd180a94d21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Rage bait’ o la audiencia a cualquier precio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La palabra que Oxford ha elegido como la más destacada del 2025 describe la táctica usada en redes para incitar la ira entre los usuarios y es la que mejor resume “el perfecto caos de este año”</p><p class="subtitle">'Rage bait', elegida palabra del año en 2025 por el diccionario de Oxford</p></div><p class="article-text">
        La Oxford University Press revel&oacute; este domingo cu&aacute;l es la palabra que ha escogido para este 2025: <a href="https://www.eldiario.es/era/rage-bait-elegida-palabra-ano-2025-diccionario-oxford-pm_1_12811883.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;rage bait&rsquo;</a>, cuya traducci&oacute;n ser&iacute;a algo parecido a &ldquo;cultivo de la ira&rdquo; o &ldquo;cebo de ira&rdquo;. Es una estrategia que va m&aacute;s all&aacute; del &lsquo;clickbait&rsquo;, la b&uacute;squeda de la audiencia a menudo en detrimento de la calidad o el rigor. De lo que se trata en este caso es de una t&aacute;ctica que pretende lo mismo pero a base de despertar la indignaci&oacute;n, la ira, de los usuarios. Es f&aacute;cil: a m&aacute;s cabreo, m&aacute;s interacciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un resumen perfecto del caos de 2025&rdquo;, argumentan desde la editorial de la conocida universidad inglesa. Un caos que es provocado y que responde a intereses de las grandes plataformas y de aquellos que con los mensajes negativos, semilla a menudo de los de odio, ganan votos y, al igual que las plataformas, dinero.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Lo que pasa en las redes se queda en las redes? Pues lamentablemente ya no. Eso es algo que <a href="https://www.instagram.com/p/DRsopZJDcWt/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA==" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Oxford University Press tambi&eacute;n se&ntilde;ala</a> a la hora de explicar por qu&eacute; tras una votaci&oacute;n y las valoraciones de sus expertos en lenguaje se ha optado por esta palabra: &ldquo;Fuera de internet, este fen&oacute;meno tambi&eacute;n empieza a marcar de forma importante las conversaciones sobre pol&iacute;tica, identidad y desinformaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las redes no han hecho m&aacute;s que multiplicar un comportamiento que es intr&iacute;nseco a la conducta humana, tal y como la filosof&iacute;a ha estudiado desde la antigua Grecia. En <a href="https://editorialcarpenoctem.es/producto/simone-weil-el-poder-de-las-palabras/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&lsquo;El poder de las palabras&rsquo;</a> (Ed. Carpe Noctem), una recopilaci&oacute;n de textos de Simone Weil escritos entre 1936 y 1938, la pensadora francesa se&ntilde;alaba que &ldquo;levantar en general el nivel intelectual favorecer&iacute;a los esfuerzos de clarificaci&oacute;n para desinflar las pretendidas causas de los conflictos&rdquo;. Weil ya hablaba de &ldquo;reformar los m&eacute;todos de ense&ntilde;anza y divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica&rdquo;. Ahora le llamamos &ldquo;alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica&rdquo;, pero no es tan distinto. 
    </p><p class="article-text">
        Ense&ntilde;ar a hacerse preguntas, sobre todo las inc&oacute;modas, las que cuestionan nuestra ideolog&iacute;a o nos enfrentan a nuestras contradicciones, a saber diferenciar entre fuentes de informaci&oacute;n fiables de las que no lo son, a entender la importancia de los matices, a estar dispuesto a reconocer un error y, a poder ser, rectificarlo. Puede parecer f&aacute;cil pero es muy dif&iacute;cil. El algoritmo juega en contra de los buenos prop&oacute;sitos.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; la palabra del a&ntilde;o pudiese ser 'duda'. Entendida como el principio aristot&eacute;lico que invita a reflexionar a tiempo, no como los que ahora con las redes como canal prioritario esparcen teor&iacute;as conspiranoicas para cuestionar avances de la medicina o certezas cient&iacute;ficas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La llamada era de la posverdad, una idea algo reduccionista de lo que est&aacute; pasando, necesita de una ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica aunque para ello habr&iacute;a que desandar una parte del camino que ya es imposible corregir. Se tratar&iacute;a de recuperar esas &ldquo;l&iacute;neas de resistencia&rdquo; de Umberto Eco para que la realidad, si quieren ll&aacute;menla verdad, no pueda ser interpretada hasta convertirla en una distorsi&oacute;n, si quieren ll&aacute;menla manipulaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas, cuando la cabeza fr&iacute;a no basta, la misma emotividad que sirve para difundir las mentiras a mayor velocidad deber&iacute;a ser utilizada por aquellos que buscan desmontarlas. Solo queda jugar con sus cartas para intentar derrotarles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/rage-bait-audiencia-precio_129_12814143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Dec 2025 20:51:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Fake News,Periodismo,Oxford]]></media:keywords>
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