<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - TNC]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/tnc/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - TNC]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1055323/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[María Rodríguez Soto, actriz: "Hay momentos en que la maternidad me hace sentir muy culpable"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/maria-rodriguez-soto-actriz-hay-momentos-maternidad-sentir-culpable_1_12962856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c7c3fe2-82eb-4efd-829b-d394edcc1677_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Rodríguez Soto, actriz: &quot;Hay momentos en que la maternidad me hace sentir muy culpable&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La protagonista de 'Mamífera' estrena en el Teatre Nacional de Catalunya 'La reina lloba', una obra sobre una de las grandes figuras de Shakespeare, Margarita de Anjou</p><p class="subtitle">Yayo Cáceres y Álvaro Tato, la pareja más fructífera del teatro: “Este país cambiará si los políticos entienden que la cultura es el mayor activo”
</p></div><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Soto lleva varios a&ntilde;os acelerados. Sus &uacute;ltimos papeles en el cine la han dado a conocer al gran p&uacute;blico. Sus nominaciones a los Premios Goya o los Gaud&iacute; por pel&iacute;culas como <em>Els dies que vindran</em>, <em>Mamifera</em>, <em>Casa en flames</em> o <em>Frontera</em>, ha hecho que esta actriz est&eacute; en boca de todos. Pero Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Soto es tambi&eacute;n una de las grandes actrices del teatro.
    </p><p class="article-text">
        Lo de Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez y el teatro viene de largo. M&aacute;s de 25 montajes teatrales en menos de 23 a&ntilde;os de carrera con directores como Jordi Prat i Coll, Victoria Spunzberg, Carme Portaceli o Julio Manrique la abalan. Ahora presenta en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC) <em>La reina lloba</em> bajo direcci&oacute;n de Pau Carri&oacute;. Una obra sobre uno de los personajes femeninos shakesperianos con mayor calado, la reina de Inglaterra Margarita de Anjou.
    </p><p class="article-text">
        Con Carri&oacute; la actriz ya hab&iacute;a acometido otras obras del ingl&eacute;s como <em>Enrique V</em> (2014) o <em>Hamlet (</em>2016), ambas estrenadas en el Teatre Lliure. Ahora junto a actores como&nbsp;Quim &Agrave;vila, Pepo Blasco, Queralt Casasayas, Josep Julien, Xavi Ricart, Pau Roca y David Vert, protagonizar&aacute; esta propuesta en que el director pone el foco en este personaje femenino que luch&oacute; como el m&aacute;s terrible de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez se est&aacute; convirtiendo en una de las grandes de Catalunya. Aun as&iacute;, cuando le preguntamos cu&aacute;l es papel que querr&iacute;a hacer, la actriz no responde, por ejemplo <em>Medea </em>a lo Nuria Espert, sino que afirma que lo que le gustar&iacute;a es hacer un espect&aacute;culo de <em>clown</em>, &ldquo;no lo hecho nunca, es un reto, lo que mola es acercarte a cosas que no dominas&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Es una actriz que pisa bien, veros&iacute;mil, vers&aacute;til, capaz de afrontar un Shakespeare o una marcianada del maravilloso <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/fresca-teatro-anarquista-pablo-rosal-bomba-capital-camuflada-caramelo_129_12045869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Rosal</a> como <em>El d&iacute;a antes de la flor</em>. Hablamos con Rodr&iacute;guez Soto justo el d&iacute;a antes de estrenar <em>La reina Loba</em>. A pesar de la experiencia, lo nervios siguen ah&iacute;, a flor de piel.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Margarita D&rsquo;Anjou, la noble francesa que se convirti&oacute; en reina de Inglaterra, esposa de Enrique VI, el rey loco, que se enfrent&oacute; a la Casa de York en la Guerra de las dos rosas, que tuvo que huir a Francia, pero recuper&oacute; el trono a&ntilde;os m&aacute;s tarde. Y que finalmente lo volvi&oacute; a perder en pura tragedia: su hijo fue ahorcado en el campo de batalla y ella encerrada en la Torre de Londres, &iquest;personajazo, no? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya lo creo, adem&aacute;s Margarita es el personaje femenino de Shakespeare que, aunque no tenga una obra dedicada a ella, &eacute;ste m&aacute;s desarrollado. Pau Carri&oacute; se ha basado sobre todo en los tres tomos de <em>Enrique VI</em> y en <em>Ricardo III</em> y luego ha ido hilando con textos de su propia cosecha la propuesta. En este momento siento que necesito al p&uacute;blico ya. Pasa en todas las obras de teatro, pero creo que con Shakespeare a&uacute;n pasa m&aacute;s. Sus personajes est&aacute;n tan escritos para el p&uacute;blico, tengo tantas frases a platea que necesito estrenar ya.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le parece la figura de Margarita?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Margarita desde peque&ntilde;a fue moneda de cambio, su padre la vendi&oacute; a los reyes ingleses para casarla y afianzar una alianza tras la Guerra de los Cien A&ntilde;os. A ella, en un principio, esto le pareci&oacute; una gran idea, pero en el fondo aquello acab&oacute; pas&aacute;ndole factura, atraves&aacute;ndole el alma. Ella intent&oacute; reinar, pero no la dejaron&hellip; Y en esa lucha con los York acab&oacute; aplicando las mismas estrategias horribles de la corte inglesa que ella misma detestaba. Intent&oacute; obtener lo que le prometieron a cualquier precio y acab&oacute; convirtiendo en una gran villana. Es una especie de Ricardo III pero en mujer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es uno de los personajes femeninos de Shakespeare mejor dibujados, &iquest;est&aacute; de acuerdo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda. En Shakespeare estamos acostumbrados a ver c&oacute;mo el dolor transforma al ser humano, pero m&aacute;s a trav&eacute;s de los personajes masculinos. En la mujer se ve muy poco. Y si ocurre, como en Ofelia o Lady Macbeth, &eacute;stas acaban suicid&aacute;ndose. En cambio Margarita tiene un instinto de supervivencia que la hace &uacute;nica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La interpretación es una carrera de fondo. Hay muchos momentos en que es muy complicado si no vienes de una familia adinerada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>D&eacute;jeme preguntarla por su pasado, &iquest;cu&aacute;ndo supo que era actriz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llevo haciendo teatro toda la vida. Con seis a&ntilde;os ya hac&iacute;a teatro en el colegio p&uacute;blico de mi barrio y segu&iacute; haci&eacute;ndolo cuando pas&eacute; al instituto. En Barcelona y en Catalunya hay una muestra de teatro juvenil muy grande, no tiene ning&uacute;n tipo de af&aacute;n, pero para m&iacute; fue muy importante. Me acuerdo que cuando sub&iacute; al escenario, hab&iacute;a much&iacute;simo p&uacute;blico, y me pas&oacute; algo muy revelador. Fue la primera vez que sent&iacute; la actuaci&oacute;n, la disfrut&eacute; desde un sitio nuevo, sent&iacute; que pod&iacute;a contar, que se abr&iacute;a un canal claro entre yo y el p&uacute;blico. Ah&iacute; entend&iacute; que si el oficio era eso que hab&iacute;a sentido, yo quer&iacute;a ser actriz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sus padres son de Barcelona, verdad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, bueno, la familia de mi madre s&iacute;, pero la mi padre es cordobesa. Emigrantes que vivieron en el Somorrostro, en las barracas donde convivieron los emigrantes andaluces con los gitanos durante muchos a&ntilde;os. Me siento un poco charnega, tengo ah&iacute; cierto orgullo. He vivido las dos culturas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me llam&oacute; la atenci&oacute;n unas declaraciones suyas en la que hac&iacute;a hincapi&eacute; en que en el teatro en Barcelona contaba mucho tambi&eacute;n el origen, la clase social, &iquest;podr&iacute;a explicar esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La interpretaci&oacute;n es una carrera de fondo. Hay muchos momentos en que es muy complicado si no vienes de una familia adinerada. El teatro adem&aacute;s, en el fondo, es un oficio muy familiar. Ahora, que soy madre y mi hija se pasa muchas tardes en el camerino, lo entiendo mejor. Pero cuando empiezas de cero cuesta. Al principio te parece un mundo cerrado y tienes miedo de no poder dedicarte a esto. Y cuando ves que tienes que trabajar de otras cosas para sobrevivir, porque la vida est&aacute; muy jodida, pues temes alejarte y no poder volver.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le pas&oacute; esto en sus inicios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y tanto. Tuve que trabajar de todo: de camarera en tablaos flamencos, vendiendo libros, repartiendo folletos&hellip; O me vi pidiendo favores para poder ir a un casting a Madrid. Estuve m&aacute;s de siete a&ntilde;os jodida, la verdad, fue duro. Pero siempre hubo algo ah&iacute; al fondo que me salvaba, aparec&iacute;a una obra, una oportunidad&hellip; La verdad, las cosas no han ido nada mal y me siento privilegiada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> “Me he hecho un máster en papeles de mujeres fuertes porque he tenido grandes capitanas de barco”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Desde hace 6 a&ntilde;os todo se acelera y su carrera en cine explota: </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/relaciones-afectivas-determinadas-contexto-material_128_1486339.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Els dies que vindran</strong></em></a><strong> de Carlos Marqu&eacute;s-Marcet con la que gana el Premio Gaudi, </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/mamifera-pelicula-aborda-deseo-no-madre-brujas-disney-son-mujeres-hijos_1_11316236.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Mam&iacute;fera</strong></em></a><em><strong>, </strong></em><strong>de Liliana Torres Exposito y </strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/casa-flames-acida-comedia-llena-salas-retrato-familia-catalana-costa-brava_1_11546704.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Casa en flames</strong></em></a><strong> de Dani de la Orden, ambas en 2023, las nominaciones al Gaud&iacute; y los Goya&hellip; A&ntilde;os de mucho trabajo donde ha interpretado a mujeres fuertes que cuestionan la figura tradicional de lo supuestamente femenino&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, me he hecho un m&aacute;ster [risas], pero creo que eso se ha podido dar porque ha habido mujeres capitanas de barco. Tiene mucho que ver con que las mujeres tambi&eacute;n est&eacute;n en primer t&eacute;rmino ahora explicando historias. Realizadoras, dramaturgas, guionistas y directoras capaces de alzar su pel&iacute;cula y explicar lo que les pasa y c&oacute;mo se sienten. Tambi&eacute;n creo que es por la edad que tengo. Y tambi&eacute;n tiene que ver con algo nada balad&iacute; y que no dejo de repetirme: que estoy teniendo mucha suerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En abril se dar&aacute; la cuadratura del c&iacute;rculo. Despu&eacute;s de todas esas mujeres fuertes llega a sus manos una bien especial, l&uacute;cida, que vive a pulm&oacute;n, lesbiana&hellip; Me refiero a la protagonista de </strong><em><strong>Permagel</strong></em><strong>, el libro escrito por </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-baltasar-personas-escupidas-sistema-forman-parte-sistema_1_11383406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Eva Baltasar</strong></a><strong> que en abril se estrena en el Espai Texas y que dirigir&aacute; Victoria Spunzberg.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ya hemos comenzado a estudiar el texto, la adaptaci&oacute;n es maravillosa, funciona como un tiro. Es todo un poco locura, porque ahora estreno en el TNC y ya ando metida en la siguiente. Todo tiene su lado oscuro, pero cuando estudi&eacute; el proyecto me pareci&oacute; tan ilusionante&hellip; Ahora estoy un poco cagada. La &uacute;ltima semana de <em>La reina loba</em> estar&eacute; por las ma&ntilde;anas ensayando <em>Permagel</em>, no hay otra, como el hombre bala, a saco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; destacar&iacute;a del personaje de Permagel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es impresionante c&oacute;mo el personaje de Eva Baltasar ense&ntilde;a las entra&ntilde;as con cero rubor y cero verg&uuml;enza. Y c&oacute;mo lo hace desde un lugar lleno de humor y al mismo tiempo mucho dolor. Es muy importante hablar del suicidio desde ese punto de vista, y as&iacute; dejar de estigmatizarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s, este a&ntilde;o estrena nueva serie con Eduard Fern&aacute;ndez, </strong><a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/matar-a-un-oso-rodaje-pirineos-caso-cahou-movistar-plus-actores-eduard-fernandez_1_12595411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Matar un oso</strong></em></a><strong>, con Movistar, &iquest;ah&iacute; que papel le ha tocado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hago de agente rural. Tambi&eacute;n es una mujer bien importante, fue la primera agente rural en Catalunya. Est&aacute; basado en un caso verdadero en el que matan a un oso en la Vall d'Aran. Es una investigaci&oacute;n que todav&iacute;a est&aacute; abierta, fue la primera muerte de un animal que se trat&oacute; por la v&iacute;a penal en Espa&ntilde;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A esa María de 20 años le diría que no se preocupara si lo hacía mal, porque no importa hacerlo mal, lo que importa es atreverse</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La serie que est&aacute; m&aacute;s cerca es </strong><a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/max-anuncia-serie-ravalear-thriller-realista-enric-auquer-codirigido-isaki-lacuesta_1_11984001.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Ravalear</strong></em></a><strong> que dirige Pol Rodr&iacute;guez e Isaki la Cuesta, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos muy contentos porque vamos a la Berlinale. Es la primera vez que una serie espa&ntilde;ola va al festival berlin&eacute;s. La serie va sobre la especulaci&oacute;n inmobiliaria en un caso concreto que ocurri&oacute; en la familia de uno de los directores, de Pol Rodr&iacute;guez. Es la historia del restaurante Can Mosques del barrio del Raval, que fue comprado por un fondo buitre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Caray, el ritmo es fren&eacute;tico, lleva cinco a&ntilde;os de a&uacute;pa, &iquest;c&oacute;mo es tener una hija de ocho a&ntilde;os, la conciliaci&oacute;n, los cuidados&hellip;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la pandemia es verdad que el nivel de trabajo aument&oacute; mucho. Este a&ntilde;o la conciliaci&oacute;n ha sido bien complicada, pero tengo la suerte de tener unos padres maravillosos que viven en Barcelona y que est&aacute;n encantados de hacer de abuelos y ayudarme. Hay momentos en que la maternidad me hace sentir muy culpable, pero tambi&eacute;n pienso que ense&ntilde;arle a mi hija que se puede ser madre y trabajar de lo que m&aacute;s quieres es bastante revolucionario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si piensa en los primeros a&ntilde;os, en la actriz que era y la actriz que es ahora &iquest;en qu&eacute; cree que ha mejorado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A esa Mar&iacute;a de 20 a&ntilde;os le dir&iacute;a que no se preocupara si lo hac&iacute;a mal, porque no importa hacerlo mal, lo que importa es atreverse. El miedo a hacer el rid&iacute;culo te hace no contar las historias como tienen que ser contadas. Hay que gozar en el escenario, eso es lo que nos hace ser mejores int&eacute;rpretes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/maria-rodriguez-soto-actriz-hay-momentos-maternidad-sentir-culpable_1_12962856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 21:49:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0c7c3fe2-82eb-4efd-829b-d394edcc1677_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1377420" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0c7c3fe2-82eb-4efd-829b-d394edcc1677_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1377420" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[María Rodríguez Soto, actriz: "Hay momentos en que la maternidad me hace sentir muy culpable"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0c7c3fe2-82eb-4efd-829b-d394edcc1677_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,TNC,Actrices,Gaudí,Premios Goya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ‘María Magdalena’ de Ariadna Gil nos devuelve a la mujer que nos enseñaron a no ver]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/maria-magdalena-ariadna-gil-devuelve-mujer-ensenaron-no-ver_1_12929755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/593de74c-d997-4ae6-a7de-f008e86fc417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ‘María Magdalena’ de Ariadna Gil nos devuelve a la mujer que nos enseñaron a no ver"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante siglos la cultura occidental redujo a María Magdalena a un estereotipo: la pecadora, la prostituta, la mujer caída. La nueva obra del TNC, dirigida por Carme Portaceli, invita a reflexionar sobre cómo se han contado y distorsionado las historias de las mujeres</p><p class="subtitle">La Veronal convierte la oscuridad de 'La muerte y la primavera' de Mercè Rodoreda en una danza surrealista y gótica</p></div><p class="article-text">
        Casi todo el mundo cree saber qui&eacute;n fue Mar&iacute;a Magdalena. O, mejor dicho, casi todos creen saber qu&eacute; fue: una prostituta, una mujer pecadora perdonada por la bondad infinita de Jes&uacute;s, una figura secundaria en los evangelios cuya funci&oacute;n principal consist&iacute;a en llorar. Bajo esta concepci&oacute;n, su figura ha atravesado dos mil a&ntilde;os de sermones, textos religiosos y todo tipo de obras de arte sacro y popular hasta establecerse como una verdad incuestionable. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es que esa Mar&iacute;a Magdalena est&aacute; muy alejada de la figura, real o no, representada originalmente en los evangelios y otros textos ap&oacute;crifos. Lo que nos ha llegado de ella es, podr&iacute;amos decir, la caricatura interesada de una figura mucho m&aacute;s compleja e importante en el cristianismo primitivo.
    </p><p class="article-text">
        Esta reducci&oacute;n deliberada es, precisamente, el punto de partida de <em>Maria Magdalena</em>, el nuevo espect&aacute;culo que Carme Portaceli dirige en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC), con texto de Michael De Cock y dramaturgia compartida con In&eacute;s Boza. Una obra que, lejos de pretender ofrecer una 'versi&oacute;n definitiva' del personaje, s&iacute; que aspira a dinamitar el relato heredado sobre esa mujer llamada Mar&iacute;a, nacida en Magdala, y, de paso, hacer preguntarse al p&uacute;blico cu&aacute;ntas otras historias de mujeres han sido deformadas del mismo modo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El peso de un bulo fundacional</strong>
    </p><p class="article-text">
        La confusi&oacute;n que rodea a Mar&iacute;a Magdalena no es casual ni inocente. Como se recuerda en el propio espect&aacute;culo, en el siglo V el papa Gregorio Magno decidi&oacute; fundir en una sola figura a varias mujeres distintas de los evangelios. Aquella operaci&oacute;n teol&oacute;gica tuvo consecuencias muy importantes: &ldquo;Mar&iacute;a Magdalena se convirti&oacute; en una pecadora y en una prostituta&rdquo;, explican Portaceli y De Cock en el texto introductorio del proyecto, un gesto que supuso, en su opini&oacute;n, uno de los primeros y m&aacute;s importantes actos fundacionales del patriarcado.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva obra, una producci&oacute;n del Teatre Nacional de Catalunya junto al KVS de Bruselas, que estar&aacute; en la Sala Gran del TNC hasta el 22 de febrero y que posteriormente realizar&aacute; una gira internacional, no nace de la nada, sino que se inscribe en un contexto m&aacute;s amplio de revisi&oacute;n contempor&aacute;nea de la figura de la Magdalena. Un movimiento que no solo atraviesa la creaci&oacute;n art&iacute;stica, sino tambi&eacute;n el &aacute;mbito acad&eacute;mico y expositivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No una, sino muchas Magdalenas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, uno de los ejes conceptuales del espect&aacute;culo es la idea de que no existe una sola Mar&iacute;a Magdalena, sino muchas. Incluso en nuestros d&iacute;as abundan las mujeres relegadas al olvido o al descr&eacute;dito solo por el hecho de serlo. 
    </p><p class="article-text">
        Una encarnaci&oacute;n contempor&aacute;nea de ellas es la protagonista de la obra, Miriam, interpretada por Ariadna Gil, que es una profesora que viaja de Bruselas a Barcelona para dar una conferencia sobre Mar&iacute;a Magdalena. 
    </p><p class="article-text">
        Su vida, en ese momento, est&aacute; en plena crisis. Acaba de irse de casa con la intenci&oacute;n de divorciarse de su marido y la hija de ambos no la apoya. Sumida en sus pensamientos, al llegar a Barcelona la recoge un extra&ntilde;o taxista portugu&eacute;s que dice llamarse Jes&uacute;s. A trav&eacute;s del estudio que la propia Miriam realiza para preparar su conferencia, el p&uacute;blico va conociendo y penetrando en las diversas capas de la historia de la Magdalena.
    </p><p class="article-text">
        La figura hist&oacute;rica (o m&iacute;tica) se convierte as&iacute; en un prisma desde el que observar la opresi&oacute;n femenina a lo largo de la historia y mostrar que pocas cosas han cambiado. &ldquo;Queremos hablar de todas esas mujeres rechazadas que han hecho cosas importantes en la historia pero que nadie, o casi nadie, conoce&rdquo;, se&ntilde;alan los creadores, mujeres que &ldquo;han transgredido los valores predominantes&rdquo; y por ello han sido rechazadas e insultadas como nunca lo habr&iacute;an sido si hubieran sido hombres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De la tradici&oacute;n escrita a la memoria oral</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante la preparaci&oacute;n de la obra, el equipo ha dedicado mucho esfuerzo a investigar y cuestionar las fuentes oficiales que nos hablan de la Magdalena. Frente a la historia impuesta por la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica, en <em>Maria Magdalena</em> se rastrea y reivindica la tradici&oacute;n oral, la leyenda, el mito y la cultura popular como espacios de conocimiento donde se han tenido que refugiar las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Incluso yo misma me autocensuraba&rdquo;, reconoce In&eacute;s Boza al hablar del proceso de investigaci&oacute;n. Acostumbradas a un canon acad&eacute;mico masculino, muchas formas de saber transmitidas por mujeres han sido consideradas poco fiables o directamente irrelevantes. Sin embargo, como recuerda Boza, hay lugares como Saintes-Maries-de-la-Mer o la Gruta de Sainte-Baume (donde se supone que la Magdalena acab&oacute; sus d&iacute;as), en los que la tradici&oacute;n vinculada a ella sigue viva desde hace dos mil a&ntilde;os. &ldquo;Esto debe considerarse una fuente&rdquo;, insiste, &ldquo;porque si no aceptamos esta tradici&oacute;n popular, estamos aplicando la misma censura que la propia Iglesia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Portaceli va m&aacute;s all&aacute; y conecta esa exclusi&oacute;n con una violencia estructural: &ldquo;La religi&oacute;n cristiana ha anulado a las mujeres&rdquo;, afirma. Y no solo en el pasado. &ldquo;Lo sigue haciendo&rdquo;. No obstante, tampoco se trata de sustituir un dogma por otro, sino de evidenciar c&oacute;mo se construyen los relatos de poder. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dbdad20c-7749-4f2a-b1d5-060eb6ee4474_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dbdad20c-7749-4f2a-b1d5-060eb6ee4474_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dbdad20c-7749-4f2a-b1d5-060eb6ee4474_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dbdad20c-7749-4f2a-b1d5-060eb6ee4474_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dbdad20c-7749-4f2a-b1d5-060eb6ee4474_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dbdad20c-7749-4f2a-b1d5-060eb6ee4474_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dbdad20c-7749-4f2a-b1d5-060eb6ee4474_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;Maria Magdalena&#039; se construye como una comunidad de mujeres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Maria Magdalena&#039; se construye como una comunidad de mujeres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Mujeres que piensan, trabajan, dudan</strong>
    </p><p class="article-text">
        En escena, Miriam no aparece sola ni aislada. El espect&aacute;culo se construye como una comunidad de mujeres que investigan, discuten, discrepan, bailan, celebran y se contradicen. Un elenco en el que destacan Miriam Moukhles en el papel de la hija mayor de Miriam, Anna Ycobalzeta como su amiga escultora, Salom&eacute;, o la soprano albano-belga Ana Naqe.
    </p><p class="article-text">
        Pero, sin duda, es necesario destacar la actuaci&oacute;n de Ariadna Gil. Su Miriam transita el escenario con una naturalidad que combina autoridad y fragilidad, y lo hace sin imponerse al resto del conjunto actoral: ejerce de primera figura cuando la dramaturgia lo requiere, pero sabe integrarse en el trabajo coral y pasar a un segundo plano cuando la escena lo pide. Lejos del lucimiento individual, su interpretaci&oacute;n aporta cohesi&oacute;n y ritmo al montaje.
    </p><p class="article-text">
        Pero en <em>Maria Magdalena</em> tan importantes son las actrices como el entorno en el que se mueven. La propia Ariadna Gil define el montaje como &ldquo;un espect&aacute;culo poco convencional en el que el escenario es muy importante para explicar lo que les pasa a los personajes&rdquo;. Para la actriz, los int&eacute;rpretes &ldquo;son una parte m&aacute;s&rdquo; de un engranaje que incluye m&uacute;sica, imagen, palabra y movimiento&ldquo;, y que est&aacute; especialmente bien engrasado. Un dispositivo esc&eacute;nico muy potente, creado por Marie Szersnovicz, que se transforma, dialoga y apuntala la narraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es oportuno se&ntilde;alar el importante papel que la m&uacute;sica de Laia Vall&eacute;s, casi siempre presente en escena y tocando en directo, tiene en la representaci&oacute;n. Sonidos electr&oacute;nicos, con tendencia a la distorsi&oacute;n, que evocan las manipulaciones que ha sufrido el relato magdaleniense.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recuperar la narrativa es recuperar el poder</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Maria Magdalena</em> huye de las conclusiones un&iacute;vocas. No hay una intenci&oacute;n de sentar c&aacute;tedra sobre nada, insisten las responsables. La obra no busca demostrar si la Magdalena fue o no prostituta, ni caer en revelaciones efectistas al estilo de <em>El C&oacute;digo Da Vinci</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras Portaceli y De Cock preparaban el texto, ten&iacute;an en mente una frase que en la Biblia pronuncia Poncio Pilato: <em>Quod scripsi, scripsi</em>. Lo que est&aacute; escrito, est&aacute; escrito. Frente a esa sentencia, <em>Maria Magdalena</em> propone un gesto radicalmente opuesto: reescribir, revisar, imaginar de nuevo. Porque poseer la narrativa es tener el poder.
    </p><p class="article-text">
        Narrativa y poder, dos asuntos que no podr&iacute;an estar m&aacute;s de actualidad en nuestro presente acosado por los bulos, la posverdad, la simplificaci&oacute;n interesada de los relatos, la viralidad de mensajes descontextualizados y la autoridad creciente de algoritmos que deciden qu&eacute; vemos, qu&eacute; se amplifica y qu&eacute; queda en los m&aacute;rgenes. 
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma una inteligencia artificial cada vez m&aacute;s perfeccionada, capaz de generar im&aacute;genes, textos y voces casi indistinguibles de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la <em>Maria Magdalena</em> de Portaceli y De Cock funciona como una met&aacute;fora particularmente oportuna, como una afirmaci&oacute;n de que recuperar la narrativa es tambi&eacute;n recuperar la posibilidad de pensar por cuenta propia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/maria-magdalena-ariadna-gil-devuelve-mujer-ensenaron-no-ver_1_12929755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jan 2026 22:30:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/593de74c-d997-4ae6-a7de-f008e86fc417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="715116" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/593de74c-d997-4ae6-a7de-f008e86fc417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="715116" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ‘María Magdalena’ de Ariadna Gil nos devuelve a la mujer que nos enseñaron a no ver]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/593de74c-d997-4ae6-a7de-f008e86fc417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,TNC,Ariadna Gil,Barcelona,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
