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    <title><![CDATA[elDiario.es - Patrick Radden Keefe]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/patrick-radden-keefe/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Patrick Radden Keefe]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Radden Keefe y los entresijos del mejor periodismo de investigación: “Ser objetivo no es ser una máquina sin sentimientos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/radden-keefe-entresijos-mejor-periodismo-investigacion-objetivo-no-maquina-sentimientos_1_13590551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9c301f7-9e46-4205-ae21-1534ac184bd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153430.jpg" width="4859" height="2733" alt="Radden Keefe y los entresijos del mejor periodismo de investigación: “Ser objetivo no es ser una máquina sin sentimientos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reportero del 'New Yorker' desgrana los dilemas y contradicciones a los que se enfrentó mientras investigaba el caso que relata en 'El hijo del Oligarca', una historia sobre un joven adolescente que murió en Londres en extrañas circunstancias</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El misterio de un salto mortal o cómo Londres se convirtió en un cascarón vacío de opulencia sin escrúpulos</p></div><p class="article-text">
        Convertido en el referente absoluto de aquella intersecci&oacute;n en la que se encuentran el periodismo narrativo y el de investigaci&oacute;n, Patrick Radden Keefe (Boston, EEUU, 1976) confiesa estar abrumado por el &eacute;xito de su &uacute;ltimo libro, <em>El hijo del oligarca</em> (Periscopi en catal&aacute;n, Seix Barral en castellano), llamado a convertirse en un cl&aacute;sico del mejor reporterismo.
    </p><p class="article-text">
        Asegura que la obra, una profunda investigaci&oacute;n sobre la muerte en extra&ntilde;as circunstancias de Zac Brettler, un joven londinense de buena familia que se hac&iacute;a pasar por hijo de un oligarca ruso, le situ&oacute; en una encrucijada sobre su papel c&oacute;mo reportero, su v&iacute;nculo con la familia del protagonista y las consecuencias de su trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando trabajaba en el libro tuve que ir a terapia por primera vez en mi vida&rdquo;, explicaba el viernes a un grupo de periodistas en el CCCB de Barcelona. &ldquo;Ha sido una de las pocas ocasiones en las que he podido sentir la oscuridad de la historia en la que estaba trabajando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Radden Keefe, padre de dos adolescentes, le afect&oacute; pasarse casi dos a&ntilde;os hablando a diario con una familia que hab&iacute;a perdido a un hijo que ten&iacute;a la misma edad que los suyos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mis hijos hac&iacute;an cosas normales de adolescentes, pero cada vez que me peleaba con ellos o hab&iacute;a alg&uacute;n problema empezaba a ponerme en lo peor&rdquo;, rememora. &ldquo;Tuvo que venir mi mujer a decirme que no era justo para ellos, que no todo tiene por qu&eacute; ser un desastre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El periodista, redactor del <em>New Yorker, </em>confiesa que en toda su carrera nunca se hab&iacute;a acercado tanto al objeto de su investigaci&oacute;n como en esta historia, en la que ha acabado trabando lo que podr&iacute;a definirse como una amistad con los padres del fallecido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puede parecer que el libro aborda solo la perspectiva de la familia Brettler&rdquo;, abunda. &ldquo;Pero yo creo que realmente es mi perspectiva sobre c&oacute;mo ve&iacute;an ellos la muerte de su hijo&rdquo;.
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                Radden Keefe desgrana en &#039;El hilo del oligarca&#039; la muerte de un joven londinense que se hacia pasar por hijo de un magnate ruso.                            </span>
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        &ldquo;Cuando digo que quiero ser objetivo en mi trabajo no significa que me deba convertir en una m&aacute;quina que no tiene sentimientos&rdquo;, sostiene. &ldquo;Conocer algunas cosas del caso me conmovi&oacute; y tambi&eacute;n trat&eacute; de capturar esto en el libro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La palabra que utiliza Radden Keefe sobre c&oacute;mo debe abordar estas situaciones y emociones es &ldquo;permeabilidad&rdquo;, explica. &ldquo;Intento ser permeable, pero la pregunta es c&oacute;mo lo soy sin perder la objetividad&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Radden Keefe alert&oacute; a la familia de que iba a escribir cosas que les incomodar&iacute;an. &ldquo;Les alert&eacute; de que al leer el libro no se reconocer&iacute;an como si miraran una foto, sino como si hubiese pintado un cuadro de ellos&rdquo;, afirma. &ldquo;En el libro hay cosas que son inc&oacute;modas para ellos, pero si las dejaba fuera me acababa convirtiendo en un mentiroso como los que aparecen en el texto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>El hijo del oligarca</em> no es solo la historia de una tragedia familiar. Es tambi&eacute;n una historia sobre la mentira y sobre un Londres inundado de frivolidad y de dinero extranjero, pero tambi&eacute;n sobre el abismo que puede separar a unos padres de su hijo adolescente y c&oacute;mo su amor incondicional est&aacute; por encima de ese muro. Es, a su vez, una historia que pone al descubierto las costuras de un sistema policial lleno de defectos e incompetentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mentiras del libro creo que definen una era&rdquo;, apunta el reportero. &ldquo;No creo que sea casualidad que cuando Zac cumpli&oacute; 16 a&ntilde;os Trump fuera presidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Radden Keefe explica que lo que le interes&oacute; de la historia, convertida en un &eacute;xito de ventas, era que ten&iacute;a un gran n&uacute;mero de ingredientes que le permit&iacute;an dibujar la sociedad actual: la manosfera, los tel&eacute;fonos m&oacute;viles, la frivolidad y el lujo de las redes sociales que seducen a los j&oacute;venes y la desaparici&oacute;n de la cultura del esfuerzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los padres de Zac ten&iacute;an claro que si estudiaban y trabajaban duro podr&iacute;an comprarse una casa, vivir en su ciudad y, si la salud se lo permit&iacute;a, tener una buena jubilaci&oacute;n&rdquo;, explica. &ldquo;Todo esto ha desaparecido para los chavales de hoy: pueden esforzarse y acabar viviendo con sus padres o compartiendo una habitaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas capas, adem&aacute;s, ten&iacute;an como tel&oacute;n de fondo la transformaci&oacute;n que ha vivido la capital brit&aacute;nica durante las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas. &ldquo;El cambio de Londres es un tema que hac&iacute;a tiempo que me interesaba&rdquo;, admite. &ldquo;Y la historia de Zac me permit&iacute;a abordarla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el fracaso policial que recorre el libro, Radden Keefe cree que todo habr&iacute;a sido muy diferente si los padres de Zac hubieran decidido acudir a los medios tras su muerte. &ldquo;Todo habr&iacute;a sido distinto&rdquo;, opina. &ldquo;La prensa brit&aacute;nica ama estas historias de gente blanca que tiene problemas, sobre todo si hablamos de un chaval que iba a un buen colegio privado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El reportero considera que la presi&oacute;n de los medios habr&iacute;a derivado en presi&oacute;n pol&iacute;tica y eso hubiera acabado empujado a la polic&iacute;a a investigar m&aacute;s y mejor, b&aacute;sicamente porque sus padres eran gente acomodada y bien conectada. &ldquo;Si esto le hubiera ocurrido a una familia de inmigrantes africanos o de ingleses sin recursos, lamentablemente nadie se habr&iacute;a interesado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de su &uacute;ltimo libro ha sorprendido a Radden Keefe, que lleva ya casi medio a&ntilde;o promocion&aacute;ndolo por todo el mundo. Ha decidido, sin embargo, no seguir investigando el caso a pesar de que le sigue llegando informaci&oacute;n. &ldquo;La estoy pasando a otros periodistas del Reino Unido, no creo que la historia me pertenezca&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        El periodista sigue preocupado, no obstante, por c&oacute;mo est&aacute; viviendo la familia de Zac que su historia se haya convertido en un <em>Best seller.</em> &ldquo;La gente se les acerca como si los conociera o de golpe van en el metro y ven a alguien leyendo el libro sobre la muerte de su hijo&rdquo;, explica. &ldquo;No es f&aacute;cil para ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Radden Keefe ha desvelado que el libro est&aacute; ahora mismo en proceso de convertirse en una serie. Una posibilidad ante la que, debido al inter&eacute;s de las productoras, pregunt&oacute; a los padres de Zac si realmente estaban dispuestos a que su historia llegara todav&iacute;a a m&aacute;s gente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Les dije que yo no lo necesitaba, que el camino pod&iacute;a acabar con el libro&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Pero tras pensarlo finalmente han dicho que s&iacute;, b&aacute;sicamente para as&iacute; poder tener cierto control sobre la serie y que no acabe en manos de otra persona&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2026 22:28:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Radden Keefe y los entresijos del mejor periodismo de investigación: “Ser objetivo no es ser una máquina sin sentimientos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The New Yorker,Periodismo,Libros,Patrick Radden Keefe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Patrick Radden Keefe se consagra con ‘El hijo del oligarca’ como el gran referente del periodismo de investigación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/patrick-radden-keefe-consagra-hijo-oligarca-gran-referente-periodismo-investigacion-cat_1_13502713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fda7e551-c5d7-4203-a9da-808a9d0120cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1075255.jpg" width="1143" height="643" alt="Patrick Radden Keefe se consagra con ‘El hijo del oligarca’ como el gran referente del periodismo de investigación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor estadounidense reconstruye la vida en el Londres de un joven muerto en misteriosas circunstancias y los secretos tras la ciudad que atrae a fortunas de todo el mundo</p><p class="subtitle">El misterio de un salto mortal o cómo Londres se convirtió en un cascarón vacío de opulencia sin escrúpulos</p></div><p class="article-text">
        Patrick Radden Keefe ha vuelto a hacerlo. <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-hijo-del-oligarca/456862" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El hijo del oligarca</em></a> (Seix Barral y Periscopi, en catal&aacute;n) es un minucioso trabajo de investigaci&oacute;n que entusiasmar&aacute; a sus fans, muchos de los cuales le descubrieron aqu&iacute; hace ya seis a&ntilde;os con <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libro-de-biografias/26613-ebook-no-digas-nada-9788417910655" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>No digas nada</em></a> (Reservoir Books/Periscopi), esa aproximaci&oacute;n a la Irlanda del IRA a partir del caso de Jean McConville, una madre de diez hijos que desapareci&oacute; en 1972.
    </p><p class="article-text">
        Ahora el nombre del que el periodista estadounidense se sirve es el de Zac Brettler, un joven brit&aacute;nico de 19 a&ntilde;os, y el escenario es un oscuro Londres desconocido para la mayor&iacute;a de sus habitantes. Es un libro que cualquier periodista querr&iacute;a escribir y que ning&uacute;n lector deber&iacute;a perderse.
    </p><p class="article-text">
        <em>El hijo del oligarca</em> podr&iacute;a ser la historia de un chico poco convencional y muy inteligente, hijo de una familia acomodada y discreta que empez&oacute; a cambiar cuando ingres&oacute; en una prestigiosa escuela, buena, pero no tan de &eacute;lite como la que hab&iacute;a aceptado a su hermano. Es all&iacute; donde comenz&oacute; a obsesionarse con el dinero y a encadenar mentiras hasta construirse una identidad falsa, la del hijo de un oligarca ruso. Podr&iacute;a ser solo la reconstrucci&oacute;n de su vida, pero es mucho m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La noche del 29 de noviembre de 2019, cuando ten&iacute;a solo 19 a&ntilde;os, Zac Brettler muri&oacute;. Cay&oacute; al T&aacute;mesis desde el balc&oacute;n de un edificio de lujo. No es una revelaci&oacute;n que explique el final del libro. Al contrario, es el punto de partida, porque la versi&oacute;n inicial, la del suicidio, convence a la polic&iacute;a, pero no a sus padres.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n permite descubrir que Zac utilizaba el apellido Ismailov para convertirse en otra persona, alguien que se inspiraba en ese <a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PLdGfUnyZ_6XMUmCdrsamHTLHDsDjxFnyq" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Lobo de Wall Street</a> que encarn&oacute; Leonardo DiCaprio y del que este chico era fan. Su doble vida era la de un joven que sab&iacute;a moverse en las redes digitales y en las de poder, estas &uacute;ltimas a&uacute;n m&aacute;s peligrosas.
    </p><p class="article-text">
        Sus padres jam&aacute;s se dieron por vencidos, nunca creyeron que Zac se hubiese quitado la vida o que tuviese problemas con la hero&iacute;na. Buscaron pistas y recelaron de las explicaciones de la polic&iacute;a, por m&aacute;s dolor que encadenaran a cada novedad que iban descubriendo sobre su hijo. Algunas, a trav&eacute;s de unos personajes que les adentraron a ellos, y ahora al lector, en el Londres que la mayor&iacute;a de sus habitantes desconocen.
    </p><p class="article-text">
        Dos de esas figuras se convierten en los otros protagonistas del libro. Akbar Shamjy, un impostor menos adinerado de lo que aparenta, y Verinder Sharma, un mercenario sin escr&uacute;pulos, ambos, a priori, protectores del joven Zac en esa otra vida paralela, son los otros protagonistas de este libro. A trav&eacute;s de ellos, de sus miserias y tambi&eacute;n imposturas, de c&iacute;rculos en los que el dinero lo es todo y en los que las fortunas muchas veces solo esconden estafas, se reconstruye un mundo que parece de novela. Tendr&iacute;a todos los elementos para serlo, y ser&iacute;a una novela de las buenas, pero es una historia real.
    </p><p class="article-text">
        Radden Keefe llega a ella casi por casualidad, porque un amigo del director de la serie inspirada en su libro <em>No digas</em> <em>nada</em> se la desvel&oacute;. Pero sin la ayuda de Rachelle y Matthew Brettler, los padres de Zac, probablemente nunca la hubiese podido hilvanar. 
    </p><p class="article-text">
        Primero cuando la relat&oacute; en un art&iacute;culo en <em>The New Yorker</em>, donde colabora desde hace dos d&eacute;cadas, y ahora en este libro, demuestra que definirlo como el mejor cronista de su generaci&oacute;n no es exagerar.
    </p><p class="article-text">
        El periodista ha explicado en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n que siempre hay un trabajo de investigaci&oacute;n con el que va hurgando para encontrar esa verdad, a veces oculta. <em>The New Yorker</em> le permite disponer del tiempo y los recursos para hacerlo. Todo un lujo en esta era.
    </p><p class="article-text">
        Busca siempre una historia que le enganche, probablemente porque es la mejor manera de que tambi&eacute;n pueda atrapar a los lectores. Dibuja un esquema y, a partir de ah&iacute;, a medida que avanza en las pesquisas, va colocando las piezas. Tan f&aacute;cil y tan dif&iacute;cil. Con ese m&eacute;todo logra que esos grandes reportajes que, en casos como este, acaban convirti&eacute;ndose en libros, sean una lecci&oacute;n de periodismo de investigaci&oacute;n. Esta vez se ha superado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 19:20:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Patrick Radden Keefe se consagra con ‘El hijo del oligarca’ como el gran referente del periodismo de investigación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Patrick Radden Keefe,Londres,Libros,The New Yorker]]></media:keywords>
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