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    <title><![CDATA[elDiario.es - El desolvidador]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - El desolvidador]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La doble muerte de los fusilados de Monòver]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/doble-muerte-fusilados-monover_132_7237416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a12f7ed2-2fd4-40df-b076-600162493371_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La doble muerte de los fusilados de Monòver"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La búsqueda de los restos de 11 represaliados del franquismo 81 años después</p></div><p class="article-text">
        Esta es la historia del fusilamiento colectivo de once hombres, del m&eacute;dico forense que dio fe de sus muertes, de las sombras que devoran los hogares de las v&iacute;ctimas, de quienes sobreviven a sus muertos a fuerza de silencios que supuran, de que los desaparecidos tambi&eacute;n se heredan y de c&oacute;mo, ochenta y un a&ntilde;os despu&eacute;s, se procede a la b&uacute;squeda de sus restos*.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">De la plaza de toros al campo de concentraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La presente cr&oacute;nica se enmarca entre los estertores de la guerra civil espa&ntilde;ola y el comienzo de un r&eacute;gimen tir&aacute;nico que se mantendr&iacute;a inc&oacute;lume durante casi cuarenta a&ntilde;os. Se suele decir que a partir de 1939&nbsp;<em>&ldquo;toda Espa&ntilde;a era una c&aacute;rcel&rdquo;</em>. Es una frase hecha que a fuerza de ser repetida ha naturalizado la brutalidad que encierra. Pero sirve para describir de un plumazo c&oacute;mo, desde el 1 de abril de ese mismo a&ntilde;o, la violencia asol&oacute; cada rinc&oacute;n del pa&iacute;s. Fue en esa fecha cuando soldados marroqu&iacute;es, italianos y nacionales convirtieron el puerto de Alicante en una &ldquo;<em>prisi&oacute;n de agua</em>&rdquo; cerrando el paso, por mar y tierra, a las miles de personas que hu&iacute;an de una guerra ya moribunda para la causa republicana y que hab&iacute;an acudido hasta all&iacute; esperando la evacuaci&oacute;n en unos barcos que nunca llegar&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando Francisco Franco dio por finalizada la contienda haciendo p&uacute;blico, desde su puesto de mando en Burgos, el bando que &mdash;lac&oacute;nica y tr&aacute;gicamente&mdash; sentenci&oacute; su victoria:&nbsp;<em>&ldquo;Cautivo y desarmado el ej&eacute;rcito rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus &uacute;ltimos objetivos militares. La guerra ha terminado&rdquo;</em>. Los sublevados que hab&iacute;an dado un golpe de Estado contra el gobierno leg&iacute;timo de la II Rep&uacute;blica espa&ntilde;ola venc&iacute;an tras tres interminables a&ntilde;os de guerra. Eso no significaba que hubiera llegado la paz, sino la temible victoria. Inmediatamente despu&eacute;s comenz&oacute; a propagarse, con la tenacidad de un enjambre, un ecosistema concentracionario formado por m&aacute;s de trescientos campos diseminados por todo el pa&iacute;s, cuyo &uacute;nico fin era recluir y, en buena medida, ejecutar prisioneros. Para ello se adaptaron a las funciones carcelarias tanto espacios rurales como fortalezas abandonadas, conventos, cines, castillos e, incluso, plazas de toros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta una treintena de cosos taurinos fueron reconvertidos en espacios de hacinamiento, prisi&oacute;n y muerte durante los primeros meses de la posguerra. Uno de ellos fue el que las autoridades franquistas reutilizaron en Mon&ograve;ver. El periodista Carlos Hern&aacute;ndez cuenta en su investigaci&oacute;n 'Los campos de concentraci&oacute;n de Franco' que la plaza de toros de esta poblaci&oacute;n alberg&oacute; durante octubre y noviembre de 1939 &mdash;los dos &uacute;ltimos meses en que se encontr&oacute; operativa&mdash; a unos 1.200 prisioneros, y se perpetraron all&iacute; 28 fusilamientos documentados.
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                Imagen de la plaza de toros de Monòver (Web de &quot;Los campos de concentración de Franco&quot; de Carlos Hernández de Miguel).                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La hora de la venganza</h2><p class="article-text">
        A partir del 1 de abril de 1939 comenz&oacute; el proceso de institucionalizaci&oacute;n de la violencia como derecho de los vencedores. Las detenciones se produc&iacute;an a diestro y siniestro contra quienes se hab&iacute;an mantenido leales a la causa democr&aacute;tica o, simplemente, eran sospechosos de haberlo sido. Comenzaba el tiempo de una venganza que llevaba a&ntilde;os fragu&aacute;ndose, sobre todo, en aquellos lugares que no fueron tomados por los sublevados hasta que la guerra exhalaba ya su &uacute;ltimo suspiro. Ese era el caso de Mon&ograve;ver.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como establece la investigaci&oacute;n del profesor Glicerio S&aacute;nchez Recio, fue entre el 8 de abril y el 9 de mayo de 1939 cuando las fuerzas del nuevo orden se llevaron presos a estos once monoveros: los hermanos Juan y Sebasti&aacute;n Verd&uacute; Berenguer; Luis Poveda Jim&eacute;nez, apodado &ldquo;Celestial&rdquo;; Silvestre Corb&iacute; Pay&aacute;, conocido como &ldquo;Silve&rdquo;; Antonio Leal P&eacute;rez; Francisco Mart&iacute;nez Marco; Jos&eacute; Esteve Santa, de apodo &ldquo;Fabrilo&rdquo;; Vicente Barber&aacute; Tordera; Evaristo Maqueda Pay&aacute;; Antonio Llorca Poveda, el &ldquo;Macoca&rdquo;; y Sixto Navarro P&eacute;rez. Todos ellos, junto a otros muchos republicanos, fueron a dar con sus huesos en la plaza de toros del pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es complicado imaginar c&oacute;mo trascurrieron sus d&iacute;as, durmiendo entre las gradas y el ruedo, deshechos y maltrechos bajo la mirada vigilante de guardias armados con fusiles, escuchando quiz&aacute;s intempestivamente el rugir de las ejecuciones y respirando, seguro, el olor inmundo de los residuos cotidianos derramados por el suelo. Nuestros once protagonistas tuvieron que resistir en ese terrible escenario durante dos meses hasta que se produjeron los Consejos de guerra que dictaron sus sentencias de muerte. M&aacute;s de sesenta d&iacute;as para saber, por fin, de qu&eacute; demonios se les acusaba.
    </p><h2 class="article-text">Siete consejos de guerra en un d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Tras la victoria de los sublevados quedaron anuladas las garant&iacute;as de la Ley de Enjuiciamiento Criminal vigente. La justicia pasaba a formar parte de una escenograf&iacute;a militar que priorizaba los galones, en los miembros del tribunal, por encima de una formaci&oacute;n jur&iacute;dica que pod&iacute;a incluso no existir siquiera. &ldquo;[En los Consejos de Guerra] no hay debates, no hay testigos, no hay peritos, no hay nadie. El secretario lee fundamentalmente informes policiales, todo lo que se ha acumulado fuera, al margen, sin intervenci&oacute;n del acusado&rdquo;, sentencia sobre ello el magistrado Jos&eacute; Antonio Mart&iacute;n Pall&iacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 12 de julio fue la fecha elegida por los sublevados para llevar a cabo su venganza. El n&uacute;mero total de personas juzgadas y sentenciadas en los siete Consejos de guerra de Mon&ograve;ver fue de veintiocho. El abogado defensor era un alf&eacute;rez a quien le fueron entregados los autos la tarde anterior. No hubo ning&uacute;n testimonio a favor de los acusados. Tampoco m&aacute;s pruebas que la palabra de quienes les acusaban. Se trataba de demostrar la nueva autoridad ejerciendo una feroz revancha contra los oponentes pol&iacute;ticos. No hab&iacute;a mejor oportunidad de difundir ejemplarmente ese mensaje que perdonar la vida a los delatores &mdash;aunque hubieran participado en la comisi&oacute;n de delitos&mdash; y sentenciar a muerte a los desafectos al r&eacute;gimen.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Las delaciones de los ch&oacute;feres</h2><p class="article-text">
        El tribunal militar pretend&iacute;a vengar las muertes de m&aacute;s de una decena de personas de derechas asesinadas en Mon&ograve;ver en el transcurso de la guerra. Seg&uacute;n documenta el profesor S&aacute;nchez Recio, los hermanos Verd&uacute; Berenguer fueron sentenciados a muerte por haber sido implicados en la liquidaci&oacute;n de un industrial jabonero. El ch&oacute;fer que les delat&oacute; salv&oacute; la vida pero fue condenado a doce a&ntilde;os y un d&iacute;a de c&aacute;rcel. A Francisco Mart&iacute;nez Marco se le atribuy&oacute; la participaci&oacute;n en el asesinato de cuatro hombres. Por el asesinato de las hermanas Mergelinas y tres vecinos de La Romana fueron condenados a muerte Antonio Leal P&eacute;rez y Sixto Navarro; sin embargo, por este hecho otro ch&oacute;fer delator fue condenado a doce a&ntilde;os y un d&iacute;a. A Jos&eacute; Esteve Santa &mdash;&ldquo;Fabrilo&rdquo;&mdash; se le atribuy&oacute; maltrato hacia detenidos en la c&aacute;rcel de Mon&ograve;ver y, por ello, fue sentenciado a morir fusilado. Vicente Barber&aacute;, Antonio Llorca, Evaristo Maqueda, Joaqu&iacute;n Albi&ntilde;ana y Luis Poveda fueron condenados a muerte por haber participado en una&nbsp;<em>saca&nbsp;</em>el 12 de noviembre de 1936.&nbsp;
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                Libro de Glicerio Sánchez Recio sobre la familia Villalta.                            </span>
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        El profesor Glicerio S&aacute;nchez destaca el caso de Luis Poveda, dado que fue incluido en el sumario posteriormente, acusado &uacute;nicamente por haber escrito y publicado un cuento justificando los asesinatos antes referidos. Poveda reconoci&oacute; que hab&iacute;a escrito el relato pero nunca su complicidad en aquellas muertes.
    </p><h2 class="article-text">Camino a la ejecuci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las madrugadas del 18 de octubre y del 16 de noviembre de 1939, guardias ataviados de uniforme verde con capote-manta para el fr&iacute;o bramaron sus once nombres, rompiendo el silencio de la noche. Seguramente se les hel&oacute; la sangre a los convocados. Tal vez retrasaron sus pasos para as&iacute; ara&ntilde;ar minutos a la muerte. Acaso les temblaba el cuerpo y quiz&aacute;s m&aacute;s de uno lloraba. Poco m&aacute;s de un kil&oacute;metro les separaba de la tapia del cementerio. Si hicieron ese &uacute;ltimo viaje a pie a&uacute;n tuvieron quince minutos para repasar en su memoria los rostros de quienes les amaron, los momentos m&aacute;s terribles y tambi&eacute;n los m&aacute;s felices: fogonazos de una vida ya lejana a la que aferrarse. Aunque lo m&aacute;s probable es que viajaran en un cami&oacute;n apilados y entonando&nbsp;<em>La Internacional&nbsp;</em>para torcer la sonrisa de los verdugos. La peque&ntilde;a Teresa, hija de Luis Poveda, crey&oacute; haber o&iacute;do ese c&aacute;ntico entre las telara&ntilde;as de la noche. No alcanzaba a imaginar que fuera la de su padre una de las voces. Pocos minutos despu&eacute;s, solo quedaba el eco de los disparos flotando sobre el hoyo en que yac&iacute;an los cuerpos derramados. Les hab&iacute;an ejecutado en el silencio de la noche, mientras sus familias dorm&iacute;an.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Dar fe de las muertes</h2><p class="article-text">
        El 19 de octubre de 1939 Francisco Villalta se encontraba en el cementerio de Mon&ograve;ver ante la zanja en la que hab&iacute;an lanzado los cad&aacute;veres desvencijados de once hombres. Las moscas zumbaban sobre un r&iacute;o de sangre a&uacute;n caliente que laceraba la vista. &Eacute;l estaba all&iacute; porque era, todav&iacute;a, el m&eacute;dico forense de Mon&ograve;ver. La imagen de esos cuerpos deshechos le her&iacute;a, no ya por su evidente crudeza, sino adem&aacute;s porque era padre de Miguel Villalta, diputado del Frente Popular, reci&eacute;n huido del campo de concentraci&oacute;n de Los Almendros, en Alicante. Tal vez le mandaban al cementerio para que imaginara el cad&aacute;ver de su hijo abatido entre el resto. Y puede que fuera ese pensamiento el que le llev&oacute;, no solo a dar fe de aquellas muertes, sino tambi&eacute;n a dejar constancia de la posici&oacute;n y localizaci&oacute;n de los cuerpos en su informe. Francisco sab&iacute;a que, una vez cerrada, de la fosa no quedar&iacute;a nada y quiso contribuir a que el crimen no quedara oculto.
    </p><p class="article-text">
        Su hijo Miguel Villalta fue descubierto, detenido, sentenciado sin pruebas y fusilado el 18 de diciembre de 1942. Francisco para entonces ya estaba muerto, tras pasar sus &uacute;ltimos 16 meses de vida preso, a los setenta a&ntilde;os, en la misma c&aacute;rcel alicantina en la que tambi&eacute;n dejaron morir de tuberculosis al poeta oriolano Miguel Hern&aacute;ndez.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">A la b&uacute;squeda de los hermanos Verd&uacute; Berenguer</h2><p class="article-text">
        Lourdes Verd&uacute; atiende la entrevista al otro lado del auricular. Pertenece a la tercera generaci&oacute;n de descendientes de Sebasti&aacute;n Verd&uacute; Berenguer. La b&uacute;squeda de la verdad sobre lo que le sucedi&oacute; a su bisabuelo no solo le concierne familiarmente sino que forma parte sustancial de la mujer en que se ha convertido. Fue la concejala de memoria hist&oacute;rica de Mon&ograve;ver en la anterior legislatura y es licenciada en Historia. Si su familia conoce el destino y paradero tanto de Sebasti&aacute;n como de su hermano Juan se debe a la obstinaci&oacute;n de Lourdes.
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                Sebastián Verdú Berenguer (foto cedida por Lourdes Verdú).                            </span>
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        M&aacute;s de ochenta a&ntilde;os despu&eacute;s de los fusilamientos, ella desentra&ntilde;&oacute; el misterio leyendo un libro de Glicerio S&aacute;nchez, su profesor de universidad. En una de sus p&aacute;ginas se top&oacute; con las iniciales S.V.B. y, a partir de ah&iacute;, comenz&oacute; a tirar del hilo que recompuso los espacios vac&iacute;os del rompecabezas familiar. &ldquo;Habl&eacute; con mi madre y le dije que necesitaba m&aacute;s informaci&oacute;n, pero ella no ten&iacute;a m&aacute;s. Hablamos con mi abuelo &mdash;ahora ya fallecido&mdash; y record&oacute; que, efectivamente, su padre y su familia siempre hab&iacute;an estado&nbsp;<em>comprometidos</em>. Nadie sab&iacute;a qu&eacute; les hab&iacute;a pasado. Desaparecieron y se acab&oacute;. Nunca m&aacute;s se supo. Todos lo intu&iacute;an pero no lo sab&iacute;an. Hab&iacute;an desaparecido. En la familia de eso no se habl&oacute; nunca.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La viuda de Sebasti&aacute;n y sus hijos viv&iacute;an en Casas del Se&ntilde;or, una peque&ntilde;a pedan&iacute;a colindante con Mon&ograve;ver, dedicada fundamentalmente a la canter&iacute;a, donde la represi&oacute;n social cubri&oacute; de sombras sus d&iacute;as: &ldquo;En el pueblo les llamaban&nbsp;<em>los rojos&nbsp;</em>&rdquo;. Al hablar de las condiciones de vida de su bisabuela, Etelvina Andreu, la conversaci&oacute;n se llena de silencios elocuentes. &ldquo;Tuvo que trabajar en campos de trigo de terratenientes&rdquo;. Lourdes calla. &ldquo;Fue una mujer represaliada, no como las mujeres a las que pelaban, pero estuvo toda su vida marcada por el hecho de ser viuda de un rojo. Fue explotada y abusada por los terratenientes&rdquo;. A la pregunta de c&oacute;mo lo sabe, contesta: &ldquo;Eso no se dice pero se percibe. Los hombres de la familia hab&iacute;an desaparecido. Se hab&iacute;a quedado sola. Ella y la mujer de su cu&ntilde;ado eran dos mujeres solas. Viudas de rojos en un pueblo muy peque&ntilde;o. Es lo que hab&iacute;a &rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las sombras de los desaparecidos devoraron el d&iacute;a a d&iacute;a quienes les sobrevivieron: &ldquo;Siempre han vivido con mucho miedo. Ocurri&oacute; algo anecd&oacute;tico que lo demuestra. Hace poco pedimos una foto de mi bisabuelo a una prima, y mi abuela &mdash;que a&uacute;n vive pero aquejada de Alzheimer&mdash; encontr&oacute; accidentalmente esa foto por la casa y le grit&oacute; a su hija que qu&eacute; hacia con eso, que iban a venir a por ellas y las iban a matar&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La b&uacute;squeda de los cuerpos ochenta a&ntilde;os despu&eacute;s</h2><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Todos ellos y por este orden reposan en el cementerio de esta plaza en la fosa general de la derecha al fondo, a medio metro aproximadamente de profundidad y a metro y medio de la pared, la cabeza con direcci&oacute;n hacia poniente. Es interesante haga constar estos datos en la referida certificaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo las indicaciones del informe del forense Francisco Villalta &mdash;que fue recuperado por el cronista alicantino Enrique Cerd&aacute;n Tato&mdash;, la historiadora y antrop&oacute;loga f&iacute;sica Clara Serna ha localizado la fosa com&uacute;n del cementerio de Mon&ograve;ver en la que se encuentran los restos de los once monoveros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de la localidad, junto a la Generalitat Valenciana, ha sufragado la exhumaci&oacute;n, tal y como establece la Ley de Memoria Democr&aacute;tica Valenciana aprobada en 2017, cuarenta y dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte del dictador: &ldquo;[La Generalitat]&nbsp;llevar&aacute; a cabo las actuaciones necesarias para recuperar e identificar los restos de las v&iacute;ctimas desaparecidas durante la guerra civil y la dictadura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 10 de agosto de 2020 dieron inicio los trabajos de localizaci&oacute;n de la fosa. El informe de Villalta correspond&iacute;a a la primera tanda de ejecuciones, la del 18 de octubre de 1939. Seg&uacute;n el trabajo de investigaci&oacute;n de Clara Serna, all&iacute; fueron arrojados los cuerpos sin vida de veintis&eacute;is hombres: &ldquo;Hubo cuatro tandas de fusilamientos, siendo la primera y la tercera las m&aacute;s numerosas. La primera fue el 18 de octubre, con un total de once fusilados. La segunda, el d&iacute;a 31 de octubre, con un solo fusilado. La tercera fue el 11 de noviembre, con doce fusilados. Por &uacute;ltimo, el 5 de diciembre, con dos fusilados. De este modo, veintis&eacute;is hombres habr&iacute;an sido fusilados e inhumados en la fosa com&uacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Garc&iacute;a es el arque&oacute;logo responsable de localizar y excavar la fosa com&uacute;n de Mon&ograve;ver. Atiende telef&oacute;nicamente la entrevista en un hueco improvisado de su apretada agenda. Jorge relata c&oacute;mo fue el inicio de los trabajos: &ldquo;Planteamos el primer sondeo, quitamos la losa, el hormig&oacute;n... empezamos a bajar el estrato de tierra y parec&iacute;a m&aacute;s removida de lo que suele estar en un enterramiento. Aparecieron huesos sueltos: una falange, una vertebra... Pero nada m&aacute;s. Decidimos hacer otra cata m&aacute;s con los mismos resultados. Y ah&iacute; es cuando comenzamos a mosquearnos. Parec&iacute;a que ese terreno hab&iacute;a sido removido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pasaban los d&iacute;as y los resultados eran similares. Tan solo aparec&iacute;a alg&uacute;n que otro fragmento &oacute;seo diseminado. No hab&iacute;a rastro de lo que hab&iacute;an ido a buscar: veintiocho esqueletos agujereados por las balas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Se excavan fosas, se exhuman cuerpos</h2><p class="article-text">
        Se suele decir que se exhuman fosas pero no es correcto. Se excavan fosas y se exhuman cuerpos. La fosa es el agujero primigenio sobre el que se asienta y adapta anat&oacute;micamente el cad&aacute;ver. Es un hoyo abierto en la tierra. El recept&aacute;culo que alberga la huella del crimen. La evidencia material de que alguien una vez estuvo vivo: su cuerpo esqueletizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes los buscan son familiares que han construido su identidad en torno a esa persona a la que ni siquiera conocieron con vida. Han crecido envueltos en el trauma heredado de la p&eacute;rdida decididos a cumplir la promesa de escarbar la tierra hasta la roca madre para encontrar al abuelo. Devolver sus huesos a unas manos protectoras y amadas que lo acuesten a reposar eternamente. Ara&ntilde;an la necesidad de arroparle, de acariciarle por &uacute;ltima vez para dejar el recuerdo del amor en sus huesos y borrar la herida de la tortura. Necesitan comprobar que ha cesado la violencia, que est&aacute; a salvo, que regresa a casa. Aunque ese nuevo hogar sea un nicho. Porque lo importante es que no es una fosa horadada por las manos asesinas. Es un espacio propio y limpio, con una jarrita con flores y su nombre escrito en la l&aacute;pida. Un lugar a trav&eacute;s de cuyo m&aacute;rmol seguir acariciando al padre.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La segunda muerte</h2><p class="article-text">
        Pocos d&iacute;as despu&eacute;s del inicio de los trabajos de exhumaci&oacute;n, un anciano se acerc&oacute; al cementerio y, con voz tremendamente afectada, pronunci&oacute; las palabras m&aacute;s temidas por los familiares: &ldquo;No vais a encontrar nada ah&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1988 este hombre &mdash;del que omitiremos el nombre&mdash; trabaj&oacute; en la reforma del cementerio. Era el que manejaba la m&aacute;quina retroexcavadora. Sus jefes le hab&iacute;an ordenado que llegara al estrato geol&oacute;gico, el m&aacute;s profundo, para crear el espacio de los nuevos nichos. Al introducir la pala en la tierra, comenzaron a emerger huesos por todas partes: &ldquo;Saqu&eacute; calaveras, saqu&eacute; cr&aacute;neos&rdquo;, coment&oacute; a los arque&oacute;logos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su relato, detuvo la m&aacute;quina y pregunt&oacute; a sus superiores qu&eacute; deb&iacute;a hacer. Al parecer, llegaron a consultar al concejal de cementerios, quien les pidi&oacute; continuar los trabajos, por lo que este obrero prosigui&oacute; sacando huesos y tierra, arroj&aacute;ndolos fuera del recinto. Los testimonios consultados coinciden en que, seguramente, la indiferencia hacia los restos se debi&oacute; m&aacute;s al desconocimiento y la desidia que a una decisi&oacute;n premeditada por nadie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El operario seguramente nunca volvi&oacute; a pensar en aquellos huesos hasta que, treinta y dos a&ntilde;os despu&eacute;s, ley&oacute; las noticias locales sobre la b&uacute;squeda de la fosa com&uacute;n con veintiocho cuerpos.&nbsp;&nbsp;Entonces, supo que nunca los encontrar&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Tras la revelaci&oacute;n, los responsables del Ayuntamiento y la Generalitat convocaron una reuni&oacute;n para informar a las familias. Unas encajaron con resignaci&oacute;n el duro golpe, otras insisten, a&uacute;n hoy, en continuar excavando la tierra del cementerio hasta encontrar los restos. Pero todas tienen algo en com&uacute;n y es que sienten esta situaci&oacute;n como una doble muerte. Porque una fosa com&uacute;n es un agujero negro, un t&uacute;nel del tiempo excavado en la tierra, el lugar que conserva la huella del crimen. Pero antes que todo eso, una fosa com&uacute;n es siempre una herida abierta.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>Gracias al trabajo de investigaci&oacute;n de Glicerio S&aacute;nchez Recio titulado&nbsp;</em><em>Operaci&oacute;n quir&uacute;rgica en el cuerpo social: La represi&oacute;n pol&iacute;tica en Mon&oacute;var (1936-1943)</em><em>&nbsp;conocemos los detalles de este proceso. Tanto esta obra como la tesis de Pedro Pay&aacute; L&oacute;pez&nbsp;</em><em>Ni paz, ni piedad, ni perd&oacute;n. La guerra despu&eacute;s de la guerra y la erradicaci&oacute;n del enemigo en el partido judicial de Mon&oacute;var: La responsabilidad compartida (1939-1945)</em><em>&nbsp;dirigida por el anterior, han servido de base documental imprescindible para recomponer el relato de estos hechos en el presente art&iacute;culo.</em></li>
                                    <li><em>&nbsp;Agradezco adem&aacute;s la ayuda prestada en la elaboraci&oacute;n de este texto a I&ntilde;aki P&eacute;rez Rico, Isabel Gin&eacute;s, Clara Serna y Lourdes Verd&uacute;, as&iacute; como a todas las personas entrevistadas.&nbsp;</em></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/doble-muerte-fusilados-monover_132_7237416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Feb 2021 06:00:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La doble muerte de los fusilados de Monòver]]></media:title>
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      <title><![CDATA["Operació Elefteria": la aventura de derribar a Franco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/operacio-elefteria-aventura-derribar-franco_132_6280397.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d82405a-4d87-4a9a-9d3c-9ab83e031034_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Operació Elefteria&quot;: la aventura de derribar a Franco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una ficción sonora que se estrena el 9 d'Octubre en À Punt Ràdio (21 horas) recupera la memoria del día en que València se deshizo de la escultura ecuestre del dictador</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;He organizado una reuni&oacute;n con los autores materiales de la retirada de la estatua ecuestre del dictador. Ser&aacute; el pr&oacute;ximo martes a las 10 de la ma&ntilde;ana&rdquo;.&nbsp;El mensaje era de Antonio Montalb&aacute;n, fundador de las Comisiones Obreras, dirigente del Partido Comunista del Pa&iacute;s Valenciano y represaliado pol&iacute;tico durante el franquismo, valga la redundancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El contenido del mensaje era ambiguo en relaci&oacute;n a mi persona. No sab&iacute;a si se trataba de una invitaci&oacute;n o me lo enviaba como mera informaci&oacute;n. Hac&iacute;a unos d&iacute;as hab&iacute;a contactado con &eacute;l para pedirle que me pasara el contacto de aquellos que hubieran tenido algo que ver en el derribo de Franco de la plaza del Ayuntamiento de Val&egrave;ncia, el 9 de septiembre de 1983.
    </p><p class="article-text">
        En el tono formal del mensaje subyac&iacute;an los ecos de la clandestinidad. No sabr&iacute;a explicar c&oacute;mo ni por qu&eacute;, pero inmediatamente supe que deb&iacute;a respetar la confidencialidad de la cita. Hasta el martes a las 9 de la ma&ntilde;ana, ni siquiera cont&eacute; en mi casa que hab&iacute;a quedado. Solo entonces coment&eacute; que deb&iacute;a ir a la sede del sindicato, con una breve y eficaz referencia: &ldquo;He quedado con Antonio en N&aacute;poles y Sicilia&rdquo;. Mi marido me pregunt&oacute; para qu&eacute; y le dije: &ldquo;Voy a conocer a quienes derribaron la estatua de Franco&rdquo;. Intent&eacute; no mirarle a la cara mientras lo dec&iacute;a porque era incapaz de borrar la sonrisa de mi cara. Esa ma&ntilde;ana iba a conocer de primera mano c&oacute;mo fue aquel acontecimiento de enorme potencial simb&oacute;lico para la lucha antifranquista valenciana. Mi emoci&oacute;n era imposible de disimular. Y ni falta que hac&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En efecto, mi intuici&oacute;n no me hab&iacute;a fallado. Cuando llegu&eacute; al lugar indicado, Antonio Montalb&aacute;n y su hermano Ventura -otro veterano luchador que sigue en activo en CCOO- me presentaron a dos de los hombres que derribaron al dictador a lomos de un caballo de bronce. Sin embargo, no puedo escribir sus nombres. Porque no los s&eacute;. En cuanto me sent&eacute; a la mesa, me informaron de que llevaban casi 37 a&ntilde;os en clandestinidad y que no ten&iacute;an pensado abandonarla por ahora. Eso s&iacute;, contestaron a todas mis preguntas, aunque yo por ahora no pueda publicar todas sus respuestas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una ficci&oacute;n sonora para dar a conocer un d&iacute;a m&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por la historia del derribo de la estatua de Franco me sobrevino a partir de una llamada telef&oacute;nica. Gabriel Ochoa me llam&oacute; para pedirme el contacto de personas del Partido Comunista que hubieran estado implicadas en el traslado del dictador de hierro de la Plaza del Ayuntamiento al Mercado de Abastos. A Gabi le acababan de conceder una subvenci&oacute;n por parte del Institut Valenci&agrave; de Cultura para hacer un programa de radio o, m&aacute;s bien, lo que ahora se conoce como &ldquo;podcast&rdquo; y que est&aacute; revolucionando el mundo de la comunicaci&oacute;n sonora.
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                Cartel de &#039;Operació Elefteria&#039;.                            </span>
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        El podcast en cuesti&oacute;n se llama&nbsp;<em>Operaci&oacute; Elefteria</em>,<strong>&nbsp;</strong>nombre oficial que recibi&oacute; la misi&oacute;n de derribar la escultura ecuestre del dictador. El responsable de que se llamara as&iacute; fue Ricard P&eacute;rez Casado, el segundo alcalde democr&aacute;tico de Val&egrave;ncia tras la muerte de Franco. Es un nombre griego que significa &ldquo;libertad&rdquo;. Al parecer, P&eacute;rez Casado quiso as&iacute; rendir un homenaje a la actriz, activista antifascista y primera mujer ministra griega de cultura, Melina Mercouri, que hab&iacute;a estado en Val&egrave;ncia en 1982 visitando&nbsp;<em>la Mostra</em>&nbsp;y que ya era todo un icono para el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gabriel Ochoa es un prol&iacute;fico guionista y director de cine y de teatro que combina su labor con la docencia. En definitiva, es un contador de historias que no teme la experimentaci&oacute;n y, tras rodar pel&iacute;culas y dirigir sobre las tablas del escenario, se atreve ahora con una ficci&oacute;n sonora a trav&eacute;s de la cual quiere trasladarnos hasta 1983. &ldquo;Me interesa mucho la transici&oacute;n en Val&egrave;ncia. As&iacute; que esta era una historia que estaba deseando contar desde hace mucho tiempo.&rdquo; Para imaginar el ecosistema que envolv&iacute;a la ciudad en esos a&ntilde;os ha estado entrevistando a muchos testigos de la &eacute;poca: &ldquo;Val&egrave;ncia se democratiza en 1979 de la mano del primer alcalde democr&aacute;tico, Mart&iacute;nez Castellanos. Y este proceso se articula sobre tres ejes: eliminar los s&iacute;mbolos franquistas, recuperar espacios verdes y democratizar los cuerpos de seguridad del Estado. Precisamente fue trabajando sobre este &uacute;ltimo aspecto, la incorporaci&oacute;n de las mujeres a la polic&iacute;a local en 1981, cuando conoc&iacute; la&nbsp;<em>Operaci&oacute; Elefteria</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este 9 de octubre a las 21:00 horas, podremos escuchar en &Agrave;punt R&agrave;dio la historia de c&oacute;mo unos pocos militantes de organizaciones antifascistas, el 9 de septiembre de 1983, consiguieron derribar a Franco. Para ello, Gabi Ochoa se ha unido en la direcci&oacute;n a Pau Mart&iacute;nez y ambos, a su vez, se han rodeado de un elenco de 8 actores y actrices para dar voz a casi 40 personajes: Xavi Castillo, Sergio Caballero, Robert Roig, Paola Naval&oacute;n, Greta Ruiz, Ram&oacute;n R&oacute;denas, Carles Sanjaime y Cristina Fern&aacute;ndez Pintado. Adem&aacute;s han contado con voces invitadas como la de la periodista, J&egrave;ssica Crespo y la del ex-diputado de Esquerra Unida, Ignacio Blanco. El toque musical lo pondr&aacute; Pau Alabajos versionando canciones de Ovidi Montllor.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Esculturas ecuestres de Franco,&nbsp;<em>lugares de memoria</em>&nbsp;de la dictadura</h2><p class="article-text">
        En 1964 la dictadura inici&oacute; la celebraci&oacute;n de sus primeros veinticinco a&ntilde;os de vida habiendo dejado ya tras de s&iacute; unas 150.000 v&iacute;ctimas mortales. Lo hac&iacute;a bajo el insultante lema de &ldquo;25 A&ntilde;os de paz&rdquo;. Para ello, entre otras muchas cosas, el r&eacute;gimen planific&oacute; la colocaci&oacute;n de esculturas ecuestres del Caudillo en Santander y Val&egrave;ncia, adem&aacute;s de otros bustos y efigies m&aacute;s modestos en municipios m&aacute;s peque&ntilde;os. Seg&uacute;n el historiador Juan de Andr&eacute;s, se trata de un intento de normalizar y renovar la legitimidad del r&eacute;gimen ocupando espacios simb&oacute;licos en las ciudades. La dictadura inauguraba con ellas sus &ldquo;especiales&nbsp;<em>lugares de memoria</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las estatuas eran r&eacute;plicas de la que se encontraba situada frente a Nuevos Ministerios en Madrid. El responsable de su dise&ntilde;o y fabricaci&oacute;n fue el escultor valenciano Jos&eacute; Capuz Mamano. Amigo y protegido del mism&iacute;simo Joaqu&iacute;n Sorolla, comenz&oacute; a ser tenido en cuenta tras esculpir el monumento al Doctor Moliner (1919) que a&uacute;n se encuentra situado en el paseo de La Alameda de la ciudad del T&uacute;ria. Un homenaje a la ciencia y el amor que le abri&oacute; las puertas del &eacute;xito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En 1933, siendo ya un consagrado miembro de la Real Academia de Bellas Artes es curioso saber que ingres&oacute; en la&nbsp;<em>Asociaci&oacute;n de Amigos de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica</em>, de la que formaron parte otras personalidades del momento como Federico Garc&iacute;a Lorca o Jacinto Benavente. Sin embargo, tras la guerra civil se adapt&oacute; bien al nuevo contexto de la dictadura. Tanto es as&iacute;, que pas&oacute; de defender las haza&ntilde;as socialistas del pueblo ruso a aceptar la tarea de inmortalizar al Caudillo en una voluminosa escultura de bronce. Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de este encargo, le fue concedida la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. M&eacute;rito con el que se sigue condecorando hoy en d&iacute;a a personalidades de la ciencia y la cultura y que, por cierto, ostent&oacute; el dictador a t&iacute;tulo vitalicio.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Capuz era un especialista en el arte de la imaginer&iacute;a barroca, virtuosismo que hered&oacute; de su padre y de su t&iacute;o. Sin embargo, para este trabajo viaj&oacute; al Renacimiento y se inspir&oacute; en el&nbsp;<em>Gattamelata</em>&nbsp;de Donatello, primera figura ecuestre desde la Antig&uuml;edad Cl&aacute;sica que es evocada aqu&iacute; para homenajear la figura del dictador. Est&aacute; realizada en bronce a un tama&ntilde;o algo mayor que el natural y sostiene un bast&oacute;n de mando en su mano derecha, lado hacia el que mira la efigie de Franco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En total, en Espa&ntilde;a hubo hasta nueve monumentos similares. La primera estatua ecuestre se situ&oacute; delante de la entrada del Instituto Ramiro de Maeztu en Madrid en 1942 y la &uacute;ltima en Melilla en la caserna de la Legi&oacute;n en 1978, tres a&ntilde;os despu&eacute;s de muerto el dictador. Sin embargo, fue Val&egrave;ncia la primera ciudad en derribar la suya, dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de que fuera literalmente clavada en la que fuera la Plaza del Caudillo -antes Castelar-, despu&eacute;s llamada Plaza del Pa&iacute;s Valenci&agrave; y rebautizada en la actualidad, como Plaza del Ayuntamiento.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">De la moci&oacute;n al derribo: una haza&ntilde;a democr&aacute;tica que dur&oacute; a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba indignado. Era un insulto y una provocaci&oacute;n que la estatua permaneciera all&iacute; despu&eacute;s de muerto el dictador y tras las primeras elecciones democr&aacute;ticas&rdquo;. Antonio Montalb&aacute;n me contaba as&iacute; como fue uno de los principales instigadores de la moci&oacute;n que ped&iacute;a acabar con los monumentos de exaltaci&oacute;n franquista de la ciudad. &ldquo;Yo era el responsable de Movimiento Obrero del PCPV y el Secretario General de CCOO del Pa&iacute;s Valenci&agrave;, as&iacute; que era l&oacute;gico que por ambas v&iacute;as la gente se dirigiera a m&iacute; para pedirme que se acabara con la estatua. Me lo dec&iacute;an personas que hab&iacute;an sido represaliadas y que se sent&iacute;an ofendidas por la permanencia de ese s&iacute;mbolo en la Plaza.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Las primeras elecciones municipales en Val&egrave;ncia, tras la muerte de Franco, se produjeron el 3 de abril de 1979 y tan s&oacute;lo veinticuatro d&iacute;as despu&eacute;s se aprob&oacute; en el pleno del Ayuntamiento la moci&oacute;n que har&iacute;a posible el derribo del&nbsp;<em>Gattamelata franquista</em>. Sin embargo, a pesar de lo r&aacute;pida que fue la toma en consideraci&oacute;n de la propuesta aun habr&iacute;an de pasar cuatro a&ntilde;os hasta que se pusiera en pr&aacute;ctica definitivamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a mucho miedo en el Ayuntamiento. Y no se tard&oacute; tanto en derribarla por falta de voluntad, es que hubo al menos dos intentos de retirarla pero fue imposible. Un d&iacute;a incluso me fui a hablar con P&eacute;rez Casado sobre el tema porque era yo quien recib&iacute;a muchas de las presiones de la gente indignada porque no se llevara a cabo el derribo&rdquo;. Antonio Montalb&aacute;n evoca as&iacute; los recuerdos de aquellos tiempos en que la extrema derecha continuaba amenazando cualquier avance democr&aacute;tico de ruptura con la dictadura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, cuenta Juan de Andr&eacute;s en su investigaci&oacute;n sobre monumentos franquistas que, el primer alcalde democr&aacute;tico de Val&egrave;ncia, Fernando Mart&iacute;nez Castellano, &ldquo;tuvo la deferencia de comentar previamente al teniente general de la Tercera Regi&oacute;n Militar, Jaime Milans del Bosch, su intenci&oacute;n de retirar los s&iacute;mbolos franquistas. La respuesta del militar fue tajante, amenazando incluso con enviar a una compa&ntilde;&iacute;a a defender la estatua&rdquo;. Este fue uno de esos primeros obst&aacute;culos que obligaron a aplazar la decisi&oacute;n definitiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras la estatua permanec&iacute;a hier&aacute;tica e inc&oacute;lume, en su emplazamiento original, los tiempos convulsos de la Transici&oacute;n segu&iacute;an su curso. Y debido a las vacilaciones del ayuntamiento en cuanto a proceder a su retirada, la escultura ecuestre tuvo ocasi&oacute;n de estar presente con una bandera franquista colocada en el brazo, el 23 de febrero de 1981, cuando Milans del Bosch -el mismo que exig&iacute;a respeto a la efigie de Franco- sacaba los tanques por Val&egrave;ncia esperando el comienzo de una nueva cruzada que, afortunadamente, nunca llegar&iacute;a.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El burro i l'haca, fora de la pla&ccedil;a!&rdquo; (&ldquo;&iexcl;El burro y el caballo, fuera de la plaza!&rdquo;)</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n contaba el periodista Manuel Mu&ntilde;oz en El Pa&iacute;s, los obst&aacute;culos no eran &uacute;nicamente pol&iacute;ticos sino tambi&eacute;n t&eacute;cnicos. La frase de &ldquo;atado y bien atado&rdquo; se podr&iacute;a aplicar perfectamente al modo en que clavaron la estatua al suelo en 1964. En palabras del alcalde P&eacute;rez Casado, la obra de derribo era muy costosa debido a que &ldquo;la escultura y el pedestal sobre el que descansa est&aacute;n profundamente anclados en el suelo mediante unas largas prolongaciones met&aacute;licas que, al parecer, llegan hasta m&aacute;s abajo de los antiguos urinarios p&uacute;blicos &mdash;hoy cerrados&mdash; sobre los que se edific&oacute; el monumento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 9 de septiembre de 1983 los voluntarios dedicados al desmontaje de la estatua ecuestre pudieron confirmar las palabras del alcalde. Franco estaba anclado a la tierra con ra&iacute;les. Es por ello que, la aventura de derribar al dictador no solamente se prolong&oacute; cuatro a&ntilde;os desde la aprobaci&oacute;n de la moci&oacute;n municipal sino que, el propio d&iacute;a elegido para llevar a cabo las labores de limpieza, su desmonte se demorar&iacute;a a&uacute;n 11 horas m&aacute;s de lo previsto inicialmente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Comenz&oacute; la tarea a las 4:15 de la madrugada y fue finalizada, definitivamente, a las 14:50 horas del d&iacute;a despu&eacute;s gracias a voluntarios comunistas, libertarios y, hasta a&uacute;n hoy, clandestinos. Pedro Zamora, concejal del PCE en el consistorio, era el encargado de coordinar las tareas relacionadas con la &ldquo;<em>Operaci&oacute; Elefteria</em>&rdquo; y hab&iacute;a reclamado la ayuda de militantes de las organizaciones antifranquistas para llevarlas a cabo.
    </p><p class="article-text">
        Porque, a pesar de la nocturnidad y el secretismo con que hab&iacute;a sido concebida la misi&oacute;n, los simpatizantes de ultraderecha camparon a sus anchas, durante horas, alrededor de la escultura, ante la pasividad de la Polic&iacute;a Nacional. Algo que preocupaba enormemente a P&eacute;rez Casado que vigilaba la acci&oacute;n desde el balc&oacute;n del Ayuntamiento. Amenazas, piedras, conatos de violencia se sucedieron incesantemente en los alrededores de la plaza. Cuando empez&oacute; a clarear el d&iacute;a comenzaron a llegar personas que aplaud&iacute;an la desaparici&oacute;n del dictador y que coreaban un lema que recupera Gabi Ochoa para su podcast:&nbsp;<em>&ldquo;El burro i l'haca, fora de la pla&ccedil;a!&rdquo;</em>
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Tombar al criminal assass&iacute; va ser tot un plaer&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Cuando me sent&eacute; a la mesa con dos de los hombres que consiguieron hacer desaparecer a Franco del paisaje urbano de Val&egrave;ncia, me hicieron prometer que no revelar&iacute;a absolutamente nada sobre ellos que les pudiera hacer reconocibles. No estoy autorizada ni siquiera a transcribir las iniciales de sus nombres.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Lo que s&iacute; puedo contar es c&oacute;mo aquel 9 de septiembre de 1983 aparecieron de madrugada en la Plaza del Pa&iacute;s Valenci&agrave; para protagonizar uno de los hitos m&aacute;s simb&oacute;licos de la transici&oacute;n valenciana. Eran militantes de organizaciones comunistas que acudieron a la llamada colectiva de Pedro Zamora, como si los tiempos no hubieran cambiado, como si la democracia siguiera siendo un sue&ntilde;o por el que luchar cada d&iacute;a. Porque, a pesar de que hab&iacute;an pasado ocho a&ntilde;os desde la muerte del dictador, la violencia se percib&iacute;a en el ambiente, sobre todo aquella noche. La ultraderecha hab&iacute;a acudido a defender los restos de un r&eacute;gimen que segu&iacute;a dando coletazos y demostrando la firmeza de sus ataduras.&nbsp;
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                La estatua de Franco cuando estaba en el Convento de Santo Domingo, en València.                            </span>
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        &ldquo;Los de la&nbsp;<em>colla del port</em>&nbsp;fueron los primeros en llegar. Despu&eacute;s fuimos nosotros, unos cinco. Yo iba con una gr&uacute;a. &Eacute;ramos todos comunistas y libertarios. Pero durante la madrugada no avanz&aacute;bamos pr&aacute;cticamente nada. Conforme se hac&iacute;a de d&iacute;a se iba llenando la plaza de fascistas que nos insultaban y nos tiraban piedras. Al final de la noche nos quedamos s&oacute;lo dos. Aquello era muy duro.&rdquo; Me cuenta uno de ellos que, sobre las 8 de la ma&ntilde;ana, los polic&iacute;as de la Brigada 26 se marcharon por el cambio de turno. Entonces, la muchedumbre de extrema derecha se vino arriba. Creci&oacute; la tensi&oacute;n y los dos voluntarios que quedaban se protegieron en el interior del Ayuntamiento donde estuvieron unas horas reunidos con Pedro Zamora y el alcalde. &ldquo;Necesitamos otra gr&uacute;a, pasamonta&ntilde;as y monos de trabajo.&rdquo; Esas fueron sus exigencias para poder continuar el trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto pudieron ocultarse tras la ropa, volvieron a salir a la plaza, acompa&ntilde;ados por otros voluntarios del PCE-ml. Al contar con dos gr&uacute;as, esta vez, s&iacute; pudieron zarandear lo suficiente la mole de bronce: &ldquo;Sujetamos con cabrestante la cabeza y el cuerpo del criminal. El caballo estaba amarrado a la otra gr&uacute;a. Zarandeamos la estatua con ambas gr&uacute;as y finalmente se parti&oacute; por la cintura. Franco qued&oacute; ahorcado.&rdquo; As&iacute; finalizaba una haza&ntilde;a de horas que, seg&uacute;n nuestro entrevistado, acab&oacute; bien a pesar de haber sido &ldquo;una aut&eacute;ntica chapuza&rdquo;. A&uacute;n hoy no entiende por qu&eacute; las radiales nunca funcionaron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De la plaza y escoltado por la polic&iacute;a, llev&eacute; al criminal hasta el Mercado de Abastos. Hab&iacute;amos llenado mi cami&oacute;n de arena para que no se deteriorase la escultura. Despu&eacute;s, la polic&iacute;a quiso acompa&ntilde;arme a casa pero les ped&iacute; que me dejaran en un bar del barrio de Campanar. No iba a permitir que supieran donde viv&iacute;a.&rdquo; As&iacute; acababa el d&iacute;a el hombre que, materialmente, acababa de derribar a Franco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La escultura de Capuz Mamano comenz&oacute; su particular viaje. Del Mercado de Abastos fue trasladada a Capitan&iacute;a General, donde estuvo presidiendo un patio del antiguo convento de Santo Domingo. Hoy sabemos, gracias a una investigaci&oacute;n de <em>Valencia Plaza</em> que en 2010, en aplicaci&oacute;n de la Ley de memoria hist&oacute;rica, fue trasladada de all&iacute; a&nbsp;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un arc&oacute;n de la base militar de B&eacute;tera</a>&nbsp;donde permanece actualmente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana de mi entrevista acab&eacute; paseando con mis dos informantes clandestinos por el centro de Val&egrave;ncia. Quer&iacute;a llevarles al Centre del Carme donde, curiosamente, hab&iacute;a una exposici&oacute;n sobre las estatuas ecuestres franquistas:&nbsp;<em>&ldquo;Fantasma'77. Iconocl&agrave;stia espanyola&rdquo;</em>. Toda una perfecta casualidad. En ella se proyectaba un v&iacute;deo del derribo de la estatua y pude disfrutar viendo c&oacute;mo ambos se reconoc&iacute;an en las im&aacute;genes y rememoraban cada momento. Si bien ellos me hab&iacute;an regalado el testimonio de su historia viva, yo tuve el honor de informarles entonces de que Val&egrave;ncia hab&iacute;a sido la primera ciudad en acabar con su monumento al dictador. Desconoc&iacute;an el dato. Hasta ese momento no hab&iacute;an sido conscientes de la magnitud de su aventura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la haza&ntilde;a, no obstante, no solamente les queda su memoria. A ellos dos y a otro compa&ntilde;ero les queda adem&aacute;s un recuerdo de bronce. Tres peque&ntilde;os trozos de la estatua descansan soldados a tres pedestales que atestiguan c&oacute;mo un d&iacute;a de septiembre de 1983 unos cuantos comunistas consiguieron echar de Val&egrave;ncia al dictador. La inscripci&oacute;n es un fragmento de la combativa y emocionante canci&oacute;n de Llu&iacute;s Llach:&nbsp;<em>&ldquo;Tomba... tomba... i ens podrem alliberar. L'Estaca&rdquo;</em>. Me confiesa el m&aacute;s hablador de ellos, tras ense&ntilde;arme las fotos de su reliquia, que &ldquo;<em>tombar al criminal assass&iacute; va ser tot un plaer</em>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/operacio-elefteria-aventura-derribar-franco_132_6280397.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Oct 2020 05:57:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Operació Elefteria": la aventura de derribar a Franco]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La historia del retablo de Almedina desaparecido  y del pintor republicano que lo salvó]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/historia-retablo-almedina-desaparecido-pintor-republicano-salvo_1_6082507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c95b5dde-6a7e-44ac-a43d-58a1c547a575_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia del retablo de Almedina desaparecido  y del pintor republicano que lo salvó"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De cómo una tabla del desaparecido retablo de Yáñez de Almedina fue rescatada por Don Cipriano Salvador quien, a pesar de salvar el cuadro de los estragos de la Guerra Civil, dio con sus huesos en las cárceles franquistas y de cómo un joven editor valenciano, 80 años después, ha conseguido demostrar que dicha obra se encontraba desde 1940 en el Museo del Prado</p></div><p class="article-text">
        Para contar esta historia deber&iacute;amos comenzar respondiendo a la siguiente pregunta: &iquest;Qui&eacute;n fue Fernando Y&aacute;&ntilde;ez de La Almedina? A este nombre respond&iacute;a uno de los pintores m&aacute;s importantes del Renacimiento de la pen&iacute;nsula. Nacido en Almedina, Ciudad Real, en 1475 y fallecido en el mismo lugar en 1540. Disc&iacute;pulo de Leonardo Da Vinci y Rafael Sanzio, a la vuelta de su periplo italiano, trajo consigo la influencia del Quattrocento. Una de sus obras m&aacute;s destacadas representa uno de los temas cl&aacute;sicos de este periodo: el de Santa Ana, la Virgen y el Ni&ntilde;o. Para la iglesia de su pueblo, Y&aacute;&ntilde;ez de La Almedina pint&oacute; esta escena a&ntilde;adiendo a Santa Isabel y al peque&ntilde;o San Juan ofreciendo flores a su peque&ntilde;o amigo Jes&uacute;s. Es un cuadro que podemos disfrutar en el Museo del Prado. Sin embargo, su procedencia original nunca ha estado clara. En la leyenda de esta obra, seg&uacute;n consta en la p&aacute;gina web del Prado, se pone de manifiesto esa inc&oacute;gnita:&nbsp;<em>&ldquo;Esta obra fue comprada (...) en 1941 a la iglesia parroquial de&nbsp;</em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Villanueva_de_los_Infantes_(Ciudad_Real)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Villanueva de los Infantes</em></a><em>&nbsp;y se ha sugerido que pudo formar parte del desaparecido Retablo de La Almedina, en el que Y&aacute;&ntilde;ez trabaja durante varios a&ntilde;os a partir de 1518&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, al parecer, la duda ha sido despejada por un joven editor valenciano, Jos&eacute; L&oacute;pez Camarillas, qui&eacute;n comenz&oacute; a investigar sobre el retablo desaparecido tras visitar los archivos municipales de Almedina en busca de informaci&oacute;n sobre sus parientes en el contexto de la Guerra Civil. All&iacute;, de forma casual, encontr&oacute; un acta de incautaci&oacute;n de una obra de Y&aacute;&ntilde;ez de La Almedina en 1938 y, a partir de ese documento, la curiosidad le llev&oacute; a seguir tirando del hilo hasta conseguir la confirmaci&oacute;n de sus sospechas. Un correo electr&oacute;nico del Museo del Prado consigui&oacute; zanjar el &uacute;ltimo cabo suelto del caso.&nbsp;
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                    alt="Fotografía anexa al acta de devolución del cuadro de Yáñez de Almedina a Villanueva de los Infantes."
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                Fotografía anexa al acta de devolución del cuadro de Yáñez de Almedina a Villanueva de los Infantes.                            </span>
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        &ldquo;Santa Ana, la Virgen, Santa Isabel, San Juan y Jes&uacute;s&rdquo; es el t&iacute;tulo que recibe el cuadro de Y&aacute;&ntilde;ez en el cat&aacute;logo del Museo del Prado. Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n de Jos&eacute; L. Camarillas, formar&iacute;a parte del retablo desaparecido que Y&aacute;&ntilde;ez realiz&oacute; ex profeso para la iglesia de Almedina. Su importancia radica en que fue la primera obra documentada de este gran artista. Seg&uacute;n el erudito Pedro Miguel Ib&aacute;&ntilde;ez Mart&iacute;nez, fue un encargo que se encontraba referido en las actas de la Orden de Santiago y, entre otras referencias, tambi&eacute;n fue mencionado en un poema perdido de Quevedo. Sin embargo, en 1755, el terremoto que sacudi&oacute; Portugal afect&oacute; a la Iglesia de Almedina que, posteriormente, acab&oacute; siendo abandonada. Fue entonces cuando se perdi&oacute; la pista oficial del cuadro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora sabemos, gracias a la existencia de una carta, que entre 1930 y 1931 hubo un conato de negociaci&oacute;n de compra-venta de &ldquo;un cuadro de Y&aacute;&ntilde;ez de Almedina&rdquo; por parte del director del Museo del Prado, Fernando &Aacute;lvarez de Sotomayor, al responsable del patrimonio eclesi&aacute;stico del citado municipio. Es decir, el cuadro del retablo no estaba desaparecido, al menos para el prior y el director del Prado. Por cierto, Sotomayor dimiti&oacute; de su responsabilidad en el museo cuando se proclam&oacute; la Rep&uacute;blica y volvi&oacute; a dirigirlo cuando comenz&oacute; su andadura la dictadura franquista, llegando a ser procurador en Cortes y sucediendo en el cargo a Pablo Ru&iacute;z Picasso, director del Prado del 36 al 39.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la Guerra Civil, en enero de 1938, tenemos de nuevo constancia de la obra en un acta de incautaci&oacute;n, seg&uacute;n la cual Cipriano Salvador Gij&oacute;n, un pintor republicano del pueblo colindante, Villanueva de Infantes, recibi&oacute; el mandato de &ldquo;recoger muchas obras de arte que exist&iacute;an en los pueblos de la provincia, deposit&aacute;ndolos en la Iglesia de Infantes, donde despu&eacute;s fueron destruidas en su mayor&iacute;a, logrando salvar el cuadro que hoy entrega a las autoridades&rdquo;. El cuadro referido es atribuido a Y&aacute;&ntilde;ez de La Almedina y descrito en la citada acta as&iacute;: &ldquo;escena de la Virgen en la que aparece San Juan ofreciendo un ramo de flores a un ni&ntilde;o, siendo su tama&ntilde;o 106cm x 129cm, estando pintado sobre tabla&rdquo;. La obra pas&oacute; entonces a &ldquo;engrosar las que ya posee el Tesoro Art&iacute;stico Nacional&rdquo;. Como curiosidad, hay que destacar que entre quienes formaban parte de la brigada encargada de salvaguardar el patrimonio art&iacute;stico por parte del Gobierno de la Rep&uacute;blica, se encontraba un camarero y militante del PCE de Vallecas, Enrique Garci-L&oacute;pez, que fue quien tom&oacute; las medidas del cuadro para que quedara registrado. y se encarg&oacute; de su transporte.
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                    alt="El pueblo de Almedina y el museo al aire libre en homenaje al pintor Yáñez de Almedina."
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            <span class="title">
                El pueblo de Almedina y el museo al aire libre en homenaje al pintor Yáñez de Almedina.                            </span>
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        Y aqu&iacute; es cuando la historia se bifurca. Porque, a pesar de que el cuadro qued&oacute; a buen recaudo bajo la tutela del Estado republicano, de forma paralela, tras la victoria franquista, a partir de 1942 la localidad de Almedina denunciar&aacute; insistentemente la p&eacute;rdida durante el conflicto b&eacute;lico de, entre muchos objetos, &ldquo;un cuadro de madera pintado por el pintor Ida&ntilde;ez (sic)&rdquo; y tasado en 17.000 pesetas. Un precio que encaja perfectamente con la tasaci&oacute;n que el Patronato del Museo del Prado hizo del cuadro, valor&aacute;ndolo entre 15.000 y 20.000 pesetas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El gobierno franquista, bas&aacute;ndose en las actas de incautaci&oacute;n republicanas y las denuncias de Almedina, hostig&oacute; con interrogatorios al bueno de Don Cipriano, que era, en realidad, quien hab&iacute;a salvado del expolio la obra de Y&aacute;&ntilde;ez y que, a pesar de ello, nada m&aacute;s terminar la guerra fue enviado preso al Fuerte de San Crist&oacute;bal en Pamplona. Una fortaleza medieval convertida en penal, considerada como una de las peores prisiones del franquismo. Famosa adem&aacute;s por ser el escenario de la mayor evasi&oacute;n carcelaria de Europa, por la fuga de 795 presos republicanos en 1938.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras esto le ocurr&iacute;a a Cipriano, el cuadro era retornado por el gobierno franquista a Villanueva de los Infantes, tal y como indica el acta de devoluci&oacute;n y puede apreciarse en la fotograf&iacute;a que la acompa&ntilde;aba. El descubrimiento de &eacute;sta por parte de Jos&eacute; L. Camarillas en el Archivo Hist&oacute;rico Nacional ha sido clave para solventar el caso, ya que demuestra que se trata tanto del cuadro descrito en el acta de incautaci&oacute;n republicana como del que se encuentra en el Museo del Prado. Sin embargo, las medidas no concuerdan, pues en el acta de devoluci&oacute;n a Villanueva de Infantes se describe un cuadro de &ldquo;La Virgen y Santa Ana&rdquo; con unas medidas de 140 x 120.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, en 1940 se solventa r&aacute;pidamente una negociaci&oacute;n de compra-venta de la Iglesia de Villanueva de Infantes con el Museo del Prado. Casualmente, se produce con Sotomayor de nuevo como director, en lo que parece ser la continuaci&oacute;n del negocio comenzado en 1930 e interrumpido por la proclamaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica. Finalmente, la venta del cuadro fue saldada por 15.000 pesetas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la paradigm&aacute;tica obra de Y&aacute;&ntilde;ez ya establecida definitivamente en el Museo del Prado, sigui&oacute;, sin embargo, el acoso por parte de la Fiscal&iacute;a franquista a Cipriano Salvador, que sigui&oacute; siendo requerido para ser interrogado por sus actuaciones como responsable de salvaguardar el patrimonio art&iacute;stico de Almedina, Villanueva de los Infantes y localidades colindantes. Jos&eacute; L. Camarillas sigue esperando informaci&oacute;n por parte de archivos militares que arroje luz sobre la suerte que corri&oacute; el salvador de la obra de Y&aacute;&ntilde;ez, de quien se pierde la pista en 1945 cuando se le concedi&oacute; la libertad condicional.
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                Acta de incautación del cuadro.                            </span>
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        La incongruencia en las medidas del cuadro qued&oacute; resuelta cuando, el pasado mes de junio, el Museo del Prado inform&oacute; a L&oacute;pez Camarillas que la tabla de Y&aacute;&ntilde;ez med&iacute;a 142,4 x 119,5 con marco y 128,5 x 106 sin &eacute;l. Es decir, que el camarero vallecano hab&iacute;a medido &uacute;nicamente la tabla mientras que los responsables del Tesoro Art&iacute;stico en &eacute;poca franquista hab&iacute;an sumado las medidas del marco. Acaba as&iacute; un enigma de d&eacute;cadas, demostrando que el cuadro de Fernando Y&aacute;&ntilde;ez de La Almedina siempre estuvo en el municipio del artista y que, si hoy sigue expuesto en el Museo del Prado, es gracias a que un pintor republicano se encarg&oacute; de salvaguardarlo en su propia casa avisando a las autoridades pertinentes para que fuera trasladado urgentemente junto al resto del Tesoro Art&iacute;stico Nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para confirmar sus hip&oacute;tesis, Jos&eacute; L. Camarillas consult&oacute; el fruto de sus minuciosas averiguaciones conmigo y con el historiador del arte y periodista Peio H. Ria&ntilde;o. Pero adem&aacute;s, inform&oacute; del descubrimiento al alcalde de Almedina, con quien he podido conversar sobre la relevancia que el hallazgo supone para este modesto municipio de Ciudad Real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Antonio Talavera S&aacute;nchez, alcalde de Almedina por las listas del PSOE, confirma al tel&eacute;fono la alegr&iacute;a con la que recibi&oacute; la noticia: &ldquo;Este hallazgo es de una gran importancia para nosotros, ya que siempre hemos reivindicado el arte de este pintor que no ha sido nunca reconocido suficientemente a nivel nacional. Nosotros le hicimos un homenaje reproduciendo sus mejores cuadros en las calles de Almedina. Viendo las investigaciones de Camarillas pensamos reivindicar como propio dicho cuadro, porque fue arrebatado desde el retablo mayor de Almedina. Adem&aacute;s, queremos hablar con el Museo del Prado. Nuestra principal reivindicaci&oacute;n pasar&iacute;a por una cesi&oacute;n temporal del cuadro a nuestro pueblo. Querr&iacute;amos colaborar con el museo para cada a&ntilde;o hacer un homenaje con conferencias o cualquier otro tipo de acto que suponga la reivindicaci&oacute;n del pintor&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la pregunta de si ha sido una sorpresa conocer esta historia, contesta: &ldquo;En el pueblo ten&iacute;amos sospechas de que la obra del Prado era la nuestra pero no se sab&iacute;a c&oacute;mo habr&iacute;a llegado all&iacute;. Hab&iacute;a sospechas que se comentaban de boca en boca pero no un conocimiento real de lo sucedido. Ahora por fin lo sabemos. Nuestra gente, cuando sepa la dimensi&oacute;n de lo que pas&oacute; y la importancia de este cuadro, va a sentir un gran orgullo de su pintor&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/historia-retablo-almedina-desaparecido-pintor-republicano-salvo_1_6082507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2020 07:28:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia del retablo de Almedina desaparecido  y del pintor republicano que lo salvó]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A 169 años de un discurso mítico:  "¿Acaso no soy una mujer?"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/sojourner-truth-opresion-mujer-negra_132_6047489.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e77d865-3fd1-4c20-bc1b-534defc57fcd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Sojourner Truth."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 29 de mayo de 1851, Sojourner Truth, una mujer afroamericana y antigua esclava, tomó la palabra públicamente para denunciar su doble opresión en su condición de mujer y negra. Casi 170 años después, aquel discurso sigue siendo recordado como referente e inspiración de la lucha feminista</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El primer veh&iacute;culo en caminar por Marte lleva el nombre de una mujer afroamericana que naci&oacute; esclava, huy&oacute; para liberarse de su amo, venci&oacute; en los tribunales a un hombre blanco, dio un discurso feminista que se convirti&oacute; en mito y acab&oacute; siendo una de las principales lideresas del movimiento sufragista y abolicionista de los Estados Unidos de Am&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Nada parec&iacute;a indicar en 1797 que en una hacienda de esclavos del estado de Nueva York nacer&iacute;a una ni&ntilde;a negra y esclava, llamada Isabella, que acabar&iacute;a inspirando el nombre de un robot lanzado al espacio doscientos a&ntilde;os despu&eacute;s. El primer veh&iacute;culo motorizado que ha caminado sobre el planeta rojo fue lanzado en 1997 y se llamaba Sojourner. Ese fue el nombre con el que ella misma se renombr&oacute;: Sojourner Truth. En ingl&eacute;s, &ldquo;sojourner&rdquo; (del verbo &ldquo;to sojour&rdquo;) tiene diferentes traducciones al castellano: &ldquo;la que habita&rdquo;, &ldquo;peregrina&rdquo; o &ldquo;errante&rdquo;. Y &ldquo;truth&rdquo; significa &ldquo;verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Era uno de los trece hijos del matrimonio de esclavos afroamericanos, Elisabeth y James Baumfree, quienes murieron cuando ella ten&iacute;a 9 a&ntilde;os. A esa tierna edad ya tuvo la terrible experiencia de ser expuesta en p&uacute;blica subasta junto a otros &ldquo;esclavos, caballos y ganado&rdquo;, como ella misma relat&oacute; en su autobiograf&iacute;a, que fue dictada a su amiga Olive Gilbert en 1850. &nbsp;En total fue vendida cuatro veces: la &uacute;ltima de ellas, afortunadamente, a quienes compraron su libertad.
    </p><p class="article-text">
        Tras el fallecimiento de sus padres malvivi&oacute; sometida a maltrato constante por parte de diferentes amos, tal y como se relata en su biograf&iacute;a: &ldquo;un domingo por la ma&ntilde;ana, en particular, le dijeron que fuera al granero. Al ir all&iacute;, encontr&oacute; a su amo con un manojo de varillas, preparado en las brasas y atado con cuerdas. Le dio los azotes m&aacute;s crueles con los que la torturaron.&nbsp;La azot&oacute; hasta que la carne qued&oacute; profundamente lacerada, la sangre brot&oacute; de sus heridas, y las cicatrices permanecen hasta el d&iacute;a de hoy, para dar testimonio del hecho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 1810 fue testigo de c&oacute;mo apalizaban, ante sus propios ojos, a su primer amor. Se trataba de otro esclavo, llamado Robert, que no hab&iacute;a recibido aprobaci&oacute;n de sus propietarios para mantener una relaci&oacute;n con ella. El terrible recuerdo de ese acto de violencia la acompa&ntilde;&oacute; durante toda su vida: &ldquo;cayeron sobre &eacute;l como tigres, golpe&aacute;ndolo con los extremos de sus bastones, destrozando su cabeza y cara de la manera m&aacute;s horrible y haciendo que la sangre, que brotaba de sus heridas, lo cubriera. Como una bestia sacrificada&rdquo;. Nunca m&aacute;s volvi&oacute; a verle.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s se cas&oacute; con otro esclavo, llamado Thomas, con quien tuvo cinco hijos, si bien dio a luz a trece y existen sospechas de que su entonces propietario, Dumont, fuera el padre de alguno de ellos. No obstante, estos hechos no quedan claros en sus memorias. Todo parece apuntar a un silencio premeditado a tenor de las siguientes palabras escritas directamente por Olive Gilbert, su bi&oacute;grafa: &ldquo;Sobre este tema surgieron una larga serie de pruebas en la vida de nuestra hero&iacute;na que debemos pasar en silencio, algunos por motivos de delicadeza y otros porque la relaci&oacute;n de ellos podr&iacute;a infligir un dolor inmerecido a algunos que ahora viven.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Lo que es seguro es que su &uacute;ltimo amo rompi&oacute; su promesa al no liberarla un a&ntilde;o antes de que fuera abolida la esclavitud en el estado de Nueva York (1827). El motivo no pod&iacute;a ser m&aacute;s miserable. Alegaba que ella se hab&iacute;a lastimado una mano dejando de ser suficientemente productiva como para que le fuera rentable dejar de poseerla antes de tiempo. Es por ello que Isabella, de profundas convicciones religiosas, crey&oacute; justificado ante su fe huir cuando hubiera acabado los trabajos m&aacute;s penosos del a&ntilde;o en la plantaci&oacute;n. Fue entonces cuando se march&oacute; a plena luz del d&iacute;a con su beb&eacute;, Sof&iacute;a, en brazos.
    </p><p class="article-text">
        En su huida recal&oacute; en casa de una familia abolicionista que la ayud&oacute;, entre otras cosas, comprando su libertad a su anterior propietario, que hab&iacute;a ido a buscarla y se qued&oacute; conforme tras recibir 20 d&oacute;lares por ella. Sin embargo, a&uacute;n tuvo que luchar en los tribunales para recuperar a uno de sus hijos, Peter, quien hab&iacute;a sido puesto en venta por Dumont, fuera del estado, de forma ilegal. Se convirti&oacute; as&iacute; en la primera mujer negra en ganar un juicio a un hombre blanco. En 1842, Peter desapareci&oacute;, tras embarcarse en un ballenero del que no regres&oacute; nunca. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, Isabella se encomend&oacute; a la fe del adventismo, lo que seguramente propici&oacute; su cambio de nombre en 1843.
    </p><p class="article-text">
        Fue en 1850, a&ntilde;o en que dict&oacute; sus memorias a su amiga Olive, cuando particip&oacute; en la Primera Convenci&oacute;n Nacional de los Derechos de la Mujer, en Worcester. Al a&ntilde;o siguiente tambi&eacute;n lo hizo en la Convenci&oacute;n de Akron (Ohio) y fue entonces cuando su figura se torn&oacute; m&iacute;tica. Espont&aacute;neamente -o no, qu&eacute; m&aacute;s da- Sojourner se atrevi&oacute; a hablar y exponer su realidad como mujer afroamericana que luchaba no s&oacute;lo por la igualdad racial sino tambi&eacute;n por la emancipaci&oacute;n de su g&eacute;nero. En palabras de la c&eacute;lebre activista feminista, Angela Davis: &ldquo;Su aspiraci&oacute;n era ser libres, no s&oacute;lo de la opresi&oacute;n racista, sino tambi&eacute;n de la dominaci&oacute;n sexista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&iexcl;Yo he arado, he sembrado y he cosechado en los graneros sin que ning&uacute;n hombre pudiera ganarme! &iquest;Y acaso no soy una mujer? Pod&iacute;a trabajar tanto como un hombre, y comer tanto como &eacute;l cuando ten&iacute;a comida. &iexcl;Y tambi&eacute;n soportar el l&aacute;tigo! &iquest;Y acaso no soy una mujer? He dado a luz a trece ni&ntilde;os y he visto vender la mayor&iacute;a a la esclavitud. &iexcl;Y cu&aacute;ndo grit&eacute; con mi dolor de madre, nadie sino Jes&uacute;s pudo escucharme! &iquest;Y acaso no soy una mujer?&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        (Fragmento de &ldquo;&iquest;Acaso no soy una mujer?&rdquo; recogido en &ldquo;Mujeres, raza y clase&rdquo; de Angela Davis).
    </p><p class="article-text">
        Con esas palabras Sojourner no s&oacute;lo apelaba contra la misoginia ejercida por los hombres, sino tambi&eacute;n contra la insolidaridad de sus propias compa&ntilde;eras de lucha, las feministas blancas. &ldquo;Al repetir su pregunta &rdquo;&iquest;Acaso no soy una mujer?&ldquo; nada menos que en cuatro ocasiones, expon&iacute;a los prejuicios de clase y el racismo que impregnaban al nuevo movimiento de mujeres&rdquo;, explica Davis.
    </p><p class="article-text">
        Existen diferentes versiones del mismo discurso, debido a que su transcripci&oacute;n se realiz&oacute; en todos los casos a partir de la evocaci&oacute;n del recuerdo del mismo por parte de diferentes testigos. La emotividad, vehemencia y verdad que transmiti&oacute; como oradora trascendi&oacute; la literalidad de sus palabras, consiguiendo que su discurso siga siendo recordado casi tres siglos despu&eacute;s de su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Angela Davis, en aquellas convenciones tuvo siempre que lidiar con silbidos y quejas por su participaci&oacute;n. &ldquo;Aqu&iacute; radica la contribuci&oacute;n excepcional de Sojourner Truth. En aquellas ocasiones en que las mujeres blancas tend&iacute;an a olvidarse de que las mujeres negras no eran menos mujeres que ellas, su presencia y sus discursos sirvieron como un recordatorio constante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto mismo podemos comprobarlo expresado directamente por Truth en una de sus exposiciones p&uacute;blicas: &ldquo;S&eacute; que ver a una mujer de color levantarse para hablarles de (...) los derechos de las mujeres suscita como un resquemor o algo parecido a deseos de silbar. Se nos ha hecho caer tan bajo, a todas nosotras, que nadie pens&oacute; que alg&uacute;n d&iacute;a volver&iacute;amos a levantarnos; pero ya se nos ha pisado bastante; nos alzaremos de nuevo y, por ahora, aqu&iacute; estoy yo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la Guerra de Secesi&oacute;n apoy&oacute; al ej&eacute;rcito de la Uni&oacute;n reclutando soldados, se reuni&oacute; con Abraham Lincoln, luch&oacute; contra la pena de muerte en Michigan y continu&oacute; su activismo feminista y antirracista. Incluso realiz&oacute; una protesta contra la segregaci&oacute;n racial subi&eacute;ndose a un tranv&iacute;a, por lo que result&oacute; herida tras ser expulsada del mismo por el conductor, al que denunci&oacute; y venci&oacute; en los tribunales.
    </p><p class="article-text">
        Su acci&oacute;n sirvi&oacute; de inspiraci&oacute;n, casi un siglo despu&eacute;s, para mujeres como Claudette Calvin o Rosa Parks. Ambas, con nueve meses de diferencia respectivamente, retaron las leyes racistas estadounidenses vigentes en 1955, subi&eacute;ndose a un autob&uacute;s y sent&aacute;ndose en los asientos reservados a los blancos. En una entrevista reciente, Calvin dijo: &ldquo;Sent&iacute;a como si las manos de Sojourner Truth me hubieran estado sosteniendo uno de los hombros y las de Harriet Tubman el otro.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Harriet Taubman fue otra mujer afroamericana que huy&oacute; de su destino como esclava y organiz&oacute; rescates de esclavos a trav&eacute;s de una red clandestina, llamada &ldquo;tren subterr&aacute;neo&rdquo;, organizada para ayudarles a escapar de las plantaciones del Sur a estados libres o a Canad&aacute;. Un sistema en el que se inspira la brillante serie de HBO, basada en el libro hom&oacute;nimo de Margaret Atwood, &ldquo;El cuento de la criada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La historia de la lucha de las mujeres afroamericanas para liberarse de las m&uacute;ltiples opresiones que las atravesaban y las atraviesan es, a&uacute;n hoy, una laguna extra&ntilde;a para quienes hemos sido educadas en una cultura occidental y euroc&eacute;ntrica, construida en exclusiva sobre referencias blancas. Yo misma me he impuesto cubrir estas carencias y para ello recomiendo cursos y talleres que ofrecen lugares que se salen de los m&aacute;rgenes como la cooperativa &ldquo;Crisi: espai de pensament cr&iacute;tic&rdquo; donde la profesora Florencia Gonz&aacute;lez presenta las aportaciones de pensadoras y activistas negras, chicanas, ind&iacute;genas, postcoloniales y decoloniales que ponen de manifiesto la heterogeneidad de los movimientos de mujeres a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Sojourner Truth es una de las cientos de mujeres cuya lucha desconocemos pero que, a pesar de ello, nos abrieron camino. Dentro de unos meses se celebrar&aacute; el centenario de la ratificaci&oacute;n de la 19&ordf; enmienda de la Constituci&oacute;n de Estados Unidos, aquella en la que se garantiza la no discriminaci&oacute;n del derecho al voto en funci&oacute;n del sexo. Para conmemorarlo se imprimir&aacute; en un billete la efigie de una mujer negra que naci&oacute; esclava, que nunca aprendi&oacute; a leer ni a escribir, pero que, casi doscientos a&ntilde;os despu&eacute;s, sigue impact&aacute;ndonos por su atrevimiento al preguntar: &ldquo;&iquest;Acaso no soy una mujer?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/sojourner-truth-opresion-mujer-negra_132_6047489.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2020 05:54:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A 169 años de un discurso mítico:  "¿Acaso no soy una mujer?"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las reinas olvidadas: más que reales paridoras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/esther-lopez-barcelo-el-desolvidador-reinas_132_1316424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b659a62-6c7a-4756-a56a-bc2d646fc4a5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Violant d&#039;Hongria, en la ilustración de Lawerta."></p><p class="article-text">
        Este 9 de octubre de 2019 es el primero en que la Generalitat Valenciana enfoca la festividad del pueblo valenciano desde una mirada violeta. Por fin se tiene conciencia y voluntad de hacer prop&oacute;sito de enmienda sobre el olvido end&eacute;mico de las mujeres. Para poner en valor esa parte oculta de nuestro pasado, la Generalitat ha editado un libro titulado <em>&ldquo;Les nostres reines. Les oblidades monarques del Regne de Val&egrave;ncia&rdquo;</em> que nos cuenta sus historias de vida con un sint&eacute;tico y did&aacute;ctico texto del historiador Vicent Baydal y unas actuales ilustraciones de Lawerta. En posteriores ediciones ser&iacute;a recomendable continuar esta l&iacute;nea visibilizando otros colectivos olvidados de nuestra historia y poner el acento en las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n musulmana y jud&iacute;a tras la conquista cristiana desde una perspectiva de clase, de g&eacute;nero y decolonial.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a cuestionar, desde un enfoque de clase, la elecci&oacute;n de las monarcas medievales como objeto de homenaje pero tambi&eacute;n es, desde este punto de vista, una elecci&oacute;n interesante. La perspectiva de g&eacute;nero, tal y como indica la profesora Antonia Fern&aacute;ndez (UCM), educa nuestra <em>mirada social</em> para detectar la posici&oacute;n social de hombres y mujeres, sus jerarquizaciones y asimetr&iacute;as. El medievo era patriarcado puro y duro; atravesaba todos los estamentos y clases sociales, tambi&eacute;n la alta nobleza y la monarqu&iacute;a especialmente. Esto no es algo exclusivo de &eacute;poca medieval sino que es fruto de un mis&oacute;gino legado de la Antig&uuml;edad al que despu&eacute;s se dar&aacute; continuidad en la Edad Moderna, con las especificidades propias de cada momento.
    </p><p class="article-text">
        Podemos afirmar que las monarcas ten&iacute;an una funci&oacute;n prioritaria delimitada claramente por la biolog&iacute;a y el patriarcado: eran las reales paridoras. Tal y como nos recuerda Vicent Baydal, en la Corona de Arag&oacute;n las mujeres quedaron excluidas de la l&iacute;nea de sucesi&oacute;n real, lo que nos lleva a recordar que, en la actualidad, la Constituci&oacute;n de 1978 regula la sucesi&oacute;n al&nbsp;trono&nbsp;estableciendo la preferencia del hombre a la mujer: &ldquo;seguir&aacute; el orden regular de primogenitura y representaci&oacute;n, siendo preferida siempre la l&iacute;nea anterior a las posteriores; en la misma l&iacute;nea, el grado m&aacute;s pr&oacute;ximo al m&aacute;s remoto; en el mismo grado, el hombre a la mujer&rdquo;. Esto no hace m&aacute;s que confirmar el anclaje de la monarqu&iacute;a a ciertos atavismos.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al medievo podemos constatar que en el Reino de Val&egrave;ncia nunca hubo una reina por herencia din&aacute;stica sino que todas ellas lo fueron a trav&eacute;s del matrimonio, es decir, todas fueron reinas consortes. Su &uacute;nica y principal funci&oacute;n era la de procrear. Si no eran capaces de hacerlo pod&iacute;an incluso ser repudiadas, y si eran muy f&eacute;rtiles corr&iacute;an el serio peligro de morir en cada intento. La alta mortalidad infantil, as&iacute; como los abortos y las muertes de mujeres derivadas de complicaciones durante el parto eran elementos comunes de la &eacute;poca. Las reinas no eran una excepci&oacute;n dada su principal funci&oacute;n en la vida, ya que nunca resultaba suficiente el n&uacute;mero de hijos. Es por ello que los embarazos y partos eran muy seguidos, as&iacute; como habitual el fallecimiento de las criaturas. Gonzalo Anes, miembro de la Real Academia de la Historia, concluye que &ldquo;la obsesi&oacute;n por procrear, los cuidados m&eacute;dicos desacertados, la consanguinidad y las enfermedades hereditarias ocasionaron una mortalidad infantil, en las estirpes regias, mayor que entre las familias menesterosas del reino.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Estos elementos son comunes tanto en las monarqu&iacute;as medievales como en las modernas, como podemos comprobar en lo que Baydal relata sobre Violante de Hungr&iacute;a, la reina consorte de Jaume I desde 1235, quien muri&oacute; a los 35 a&ntilde;os habiendo parido cuatro hijos y seis hijas, una de ellas fallecida al nacer. Sin embargo, a pesar de que su principal labor era la de garantizar la sucesi&oacute;n din&aacute;stica, tambi&eacute;n ejerci&oacute; como consejera real durante el proceso de conquista, tal y como cuenta el <em>Llibre dels fets. </em>Seg&uacute;n el historiador Xavier Renedo, era habitual que las mujeres acompa&ntilde;aran a los maridos en las campa&ntilde;as b&eacute;licas, incluso en las cruzadas de ultramar, pero adem&aacute;s en el caso de Violante su influencia sobre Jaume I fue tan importante que el propio monarca le pidi&oacute; consejo sobre las negociaciones de las capitulaciones de Val&egrave;ncia pregunt&aacute;ndole <em>&laquo;si a ella bo li semblava&raquo;, </em>siendo adem&aacute;s la &uacute;nica persona, aparte del traductor, que acompa&ntilde;&oacute; al rey en este proceso. Su muerte prematura, posiblemente, se debi&oacute; a fiebres puerperales, es decir, una infecci&oacute;n generalizada producida tras un parto. Algo bastante com&uacute;n en las &eacute;pocas previas a la existencia de los antibi&oacute;ticos.
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        Otra reina cuyo final estuvo marcado por la funci&oacute;n procreadora fue Blanca de Anjou. Se concert&oacute; su matrimonio a los quince a&ntilde;os con Jaume II para poner fin a un enfrentamiento entre diferentes casas din&aacute;sticas -el papado, la casa de Anjou y la de Arag&oacute;n-, es decir, ella fue el precio de la pacificaci&oacute;n. Una vez que el casamiento zanj&oacute; el conflicto, Blanca acompa&ntilde;&oacute; al rey en diferentes campa&ntilde;as militares. En quince a&ntilde;os de matrimonio pari&oacute; diez hijos: cinco mujeres y cinco varones. El d&eacute;cimo parto fue el que la llev&oacute; a la muerte. Pero su descanso eterno no fue del todo apacible, ya que su tumba en el monasterio de Santes Creus fue profanada y su cuerpo momificado lanzado a un pozo durante la primera guerra carlista entre 1835 y 1836. Sus restos se recuperaron m&aacute;s tarde y en 2010 fueron objeto de estudio por parte de un equipo de paleopatolog&iacute;a del Museo de Historia de Catalu&ntilde;a que, incluso, realiz&oacute; una reconstrucci&oacute;n facial de la reina. Seg&uacute;n sus primeras conclusiones, recogidas en un reportaje de Jacinto Ant&oacute;n publicado en El Pa&iacute;s, entre sus restos esquel&eacute;ticos y org&aacute;nicos se identific&oacute; un voluminoso &uacute;tero. Sus dimensiones eran indicadores de &ldquo;una gestaci&oacute;n llevada a t&eacute;rmino, con muerte durante el parto o muy poco despu&eacute;s&rdquo;. Este hecho es corroborado adem&aacute;s a trav&eacute;s de fuentes documentales, ya que el propio Jaume II describi&oacute; el fallecimiento de su esposa en una ep&iacute;stola: &ldquo;despr&eacute;s de grav&iacute;ss&iacute;ms dolors que li calgu&eacute; sofrir per ra&oacute; del part&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la tumba de la reina apareci&oacute; un fragmento de un amuleto de coral que serv&iacute;a como elemento protector de las parturientas y de los ni&ntilde;os reci&eacute;n nacidos. Esta costumbre no es exclusiva del siglo XIII sino que la encontramos a lo largo de la Edad Moderna, quedando recogida en la obra de 1606 <em>&ldquo;Diez privilegios para mujeres pre&ntilde;adas&rdquo;</em> del doctor Juan Alonso de los Ruices Fontecha, quien admit&iacute;a incluso el mal de ojo -&ldquo;aojamiento&rdquo;- como frecuente causa de muerte en los ni&ntilde;os. Como remedio a este infortunio recomendaba protegerse con piedras como el azabache y el coral. As&iacute;, por tanto, no se trataba solo de una pr&aacute;ctica producto de la superstici&oacute;n sino que correspond&iacute;a a la aplicaci&oacute;n de una recomendaci&oacute;n m&eacute;dica. La extendida idea de arroparse con reliquias durante los partos tuvo su momento &aacute;lgido en 1665 durante el alumbramiento del que ser&iacute;a Carlos II por parte de Mariana de Austria, segunda esposa de Felipe IV. Seg&uacute;n recoge el doctor Enrique Junceda, en la obra <em>&ldquo;Ginecolog&iacute;a de las reinas de Espa&ntilde;a&rdquo;</em>, para este nacimiento se acumularon en la habitaci&oacute;n &ldquo;todas las reliquias sagradas de la colecci&oacute;n real: tres espinas de la corona de Cristo, un clavo y un fragmento de la Santa Cruz, (...) un diente de San Pedro, un pedazo de manto de la Magdalena, una pluma del ala del Arc&aacute;ngel San Gabriel y otros muchos curiosos objetos sagrados&rdquo;.
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        Otra causa de la alta mortalidad de las reinas se deb&iacute;a a que eran demasiado j&oacute;venes. De hecho, seg&uacute;n las <em>Partidas</em> de Alfonso X (siglo XIII), se consideraba legal que la mujer se casara a partir de los doce a&ntilde;os, dado que ya se la consideraba capacitada biol&oacute;gicamente para procrear. Pero sin duda, otro de los elementos comunes en la realeza era la endogamia que, tal y como indica el doctor Junceda, &ldquo;alcanzar&iacute;a su m&aacute;s alto grado en la Casa de los Austrias&rdquo;. Previamente, tenemos un claro ejemplo de ello en el segundo matrimonio de Fernando el Cat&oacute;lico. Tras la muerte de la reina Isabel y el env&iacute;o de su hija Juana al ostracismo de Tordesillas -que merecer&iacute;an un art&iacute;culo monogr&aacute;fico aparte-, el monarca de 56 a&ntilde;os de edad se cas&oacute; con Germana de Foix, su sobrina nieta, una joven princesa de diecisiete a&ntilde;os. Solamente tuvieron un ni&ntilde;o que sobrevivi&oacute; apenas unas horas, pero siguieron intentando procrear vali&eacute;ndose de remedios populares que fuentes de la &eacute;poca denominaron como &ldquo;potajes&rdquo;. Era fundamental para la reina &ldquo;parir del Rey por haber la sucesi&oacute;n de los reinos de Arag&oacute;n&rdquo;. El perjudicado fue el monarca, que no se recuper&oacute; de las consecuencias que en su cuerpo provocaron tales remedios y, al parecer, muri&oacute; &ldquo;de una nefritis irritativa por el reiterado uso de p&oacute;cimas erotizantes&rdquo;. A pesar de quedar viuda sin haber garantizado descendencia a su esposo, Germana de Foix sigui&oacute; siendo una figura importante para Val&egrave;ncia, convirti&eacute;ndose en la primera virreina moderna del reino junto a su segundo esposo, siendo la responsable de la fundaci&oacute;n del monasterio de Sant Miquel dels Reis donde permanece enterrada.
    </p><p class="article-text">
        La funci&oacute;n principal de las reinas era asegurar pac&iacute;ficas sucesiones a trav&eacute;s de la descendencia y, en el Pa&iacute;s Valenciano, sabemos por experiencia que no era esta una cuesti&oacute;n balad&iacute;. Recordemos que fue, precisamente, ya en &eacute;poca moderna, la muerte sin hijos de Carlos II la causante de la cruenta Guerra de Sucesi&oacute;n que acab&oacute; con la llegada al trono de Felipe V, el primer rey de la dinast&iacute;a Borb&oacute;n quien, a trav&eacute;s de los Decretos de Nueva Planta, elimin&oacute; los fueros e instituciones valencianas, impuso el castellano y arras&oacute; en llamas la ciudad de X&agrave;tiva.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Felipe de Anjou, quien ser&iacute;a despu&eacute;s Felipe V, la transmisi&oacute;n de sus derechos al trono son el final de un doloroso y penoso proceso de embarazos, partos, abortos y muertes infantiles. Isabel de Borb&oacute;n, primera mujer de Felipe IV, pas&oacute; por siete partos y dos abortos. Ten&iacute;a diecisiete a&ntilde;os cuando, en 1621, se qued&oacute; embarazada por primera vez dando a luz a una ni&ntilde;a que muri&oacute; a las pocas horas; dos a&ntilde;os despu&eacute;s pari&oacute; otra ni&ntilde;a que vivi&oacute; un mes; en 1625 alumbr&oacute; otra ni&ntilde;a que no lleg&oacute; a los tres a&ntilde;os; un a&ntilde;o despu&eacute;s sufri&oacute; un aborto; al siguiente pari&oacute; otra ni&ntilde;a que muri&oacute; veinticuatro horas despu&eacute;s de nacer; en 1629 naci&oacute; la gran esperanza sucesoria, Baltasar Carlos, que falleci&oacute; de viruela en 1646; en 1635 naci&oacute; otra ni&ntilde;a que vivi&oacute; poco m&aacute;s de tres a&ntilde;os hasta que, por fin, en 1638 naci&oacute; Mar&iacute;a Teresa, la &uacute;nica hija que sobrevivi&oacute; y dej&oacute; descendencia al casarse con Lu&iacute;s XIV, con quien concebir&iacute;a a Lu&iacute;s de Francia, padre de Felipe de Anjou. Seg&uacute;n Fern&aacute;ndez Ru&iacute;z se puede describir la historia obst&eacute;trica de esta reina como &ldquo;un desastre maternol&oacute;gico&rdquo;, en el que no se descarta la posibilidad de que Felipe IV padeciese s&iacute;filis debido a su &ldquo;desenfreno sexual, y la gran extensi&oacute;n que la enfermedad ten&iacute;a en la &eacute;poca&rdquo;. Se estima, de hecho, que Felipe IV lleg&oacute; a tener unos treinta y siete hijos bastardos.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la posici&oacute;n de estas mujeres en la c&uacute;spide de la pir&aacute;mide estamental no las exim&iacute;a de sufrir la violencia del patriarcado a trav&eacute;s de la imposici&oacute;n de un papel secundario en el &aacute;mbito p&uacute;blico y del sometimiento de sus cuerpos y voluntades a intereses territoriales y pol&iacute;ticos. Literalmente sacrificaban sus vidas desde edades muy tempranas en aras de la continuidad de sus dinast&iacute;as, someti&eacute;ndose a embarazos y partos de enorme peligrosidad, sin olvidar que antes de eso se entregaban sexualmente a la voluntad de sus esposos siendo pr&aacute;cticamente adolescentes. Debemos de partir de este an&aacute;lisis para comprender la magnitud del esfuerzo que requer&iacute;a para estas mujeres trascender al &aacute;mbito de lo pol&iacute;tico. Muchas de estas reinas, como Violante de Hungr&iacute;a, Mar&iacute;a de Castilla o Isabel la Cat&oacute;lica, consiguieron traspasar los limitados espacios que se hab&iacute;an delimitado para ellas, pero sin abandonar nunca la que era su principal responsabilidad: ser las reales paridoras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/esther-lopez-barcelo-el-desolvidador-reinas_132_1316424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Oct 2019 09:08:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las reinas olvidadas: más que reales paridoras]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Carlos Hernández: "Hubo más de 40 campos de concentración franquistas en tierras valencianas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/esther-lopez-barcelo-carlos-hernandez-el-desolvidador_132_1577752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/070e0ca5-4e36-45c2-bfcb-137bc06c6596_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Placa que recuerda el campo de concentración de Albatera."></p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Nueve mil personas de origen espa&ntilde;ol fueron deportadas a campos de concentraci&oacute;n nazis&rdquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos espa&ntilde;oles de Mauthausen, Carlos Hern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En Espa&ntilde;a hubo trescientos campos de concentraci&oacute;n franquistas&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Los campos de concentraci&oacute;n de Franco, Carlos Hern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a casi una misi&oacute;n imposible encontrar, en cualquier plaza concurrida, a m&aacute;s de tres personas que elegidas al azar conocieran de antemano las dos afirmaciones arriba citadas. Es el resultado de m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os de educaci&oacute;n en desmemoria durante la democracia. La ignorancia general sobre nuestro pasado reciente sirvi&oacute; de est&iacute;mulo a Carlos Hern&aacute;ndez para investigar sobre ello. Los cuarenta a&ntilde;os de dictadura franquista siguen determinando e influyendo en nuestro presente; mientras, parad&oacute;jicamente, son peligrosamente desconocidos para la gran mayor&iacute;a. Hern&aacute;ndez, como periodista, ha ejercido como corresponsal de guerra en Kosovo, Palestina, Afganist&aacute;n e Irak. Por ese trabajo fue galardonado con el premio Ortega y Gasset de periodismo en 2003. Fue a partir de 2011 cuando se dedic&oacute; por entero a profundizar sobre todo aquello que el &ldquo;pacto de silencio&rdquo; de la transici&oacute;n le hab&iacute;a hurtado conocer. Su primera obra vers&oacute; sobre las nueve mil personas que fueron deportadas a los campos nazis en connivencia con el r&eacute;gimen franquista. El resultado fue, primero, un ensayo titulado &ldquo;Los &uacute;ltimos espa&ntilde;oles de Mauthausen&rdquo;, en el que relat&oacute; las vivencias de quienes fueron torturados tanto entre las alambradas de ese campo, como entre las de Buchenwald, Ravensbr&uuml;ck o Dachau. Como el propio autor indica en la contraportada: &ldquo;es tambi&eacute;n la cr&oacute;nica period&iacute;stica que denuncia a los pol&iacute;ticos, militares, empresarios y naciones que hicieron posible que m&aacute;s de nueve mil espa&ntilde;oles fueran deportados a los campos de la muerte&rdquo;. Carlos lleg&oacute; a esta investigaci&oacute;n a partir del hilo de una historia familiar, la de su &ldquo;t&iacute;o de Francia&rdquo;. Porque Carlos era sobrino de Antonio Hern&aacute;ndez Mar&iacute;n, uno de los 3.500 deportados espa&ntilde;oles a campos nazis que lograron salir con vida. Su historia no s&oacute;lo qued&oacute; plasmada a trav&eacute;s de las p&aacute;ginas de ese ensayo sino que tambi&eacute;n fue contada a trav&eacute;s de cientos de tuits. Hern&aacute;ndez, convencido de la necesidad de difundir esta historia al m&aacute;ximo p&uacute;blico posible, abri&oacute; un perfil de twitter para su t&iacute;o - @deportado4443-, a trav&eacute;s del cual nos llev&oacute; en un viaje en el tiempo y el espacio al campo de concentraci&oacute;n de Mauthaussen. M&aacute;s de cincuenta mil seguidores leyeron las vivencias de su &ldquo;t&iacute;o de Francia&rdquo; en un tiempo real imaginado pero sustentado en una fiel documentaci&oacute;n hist&oacute;rica del relato. Poco despu&eacute;s el compromiso de un dibujante, Ioannes Ensis, se uni&oacute; a la infatigable necesidad de contar de Carlos y fue as&iacute; como los tuits cobraron vida a partir de centenares de ilustraciones. El producto de ese laborioso trabajo fue &ldquo;Deportado 4443&rdquo;, una nueva publicaci&oacute;n concebida para difundir toda esa memoria recuperada a un espectro a&uacute;n mayor de p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ya entonces Carlos Hern&aacute;ndez llevaba tiempo recopilando el material necesario para adentrarse en la laboriosa tarea de compilar la informaci&oacute;n indispensable para abordar la historia de lo que fue el temible universo concentracionario franquista en Espa&ntilde;a. Ese trabajo ingente ha quedado plasmado en las m&aacute;s de quinientas p&aacute;ginas del libro &ldquo;Los campos de concentraci&oacute;n de Franco. Sometimiento, torturas y muerte tras las alambradas&rdquo; que ya va por la tercera edici&oacute;n y que se presenta en la Feria del Libro de Val&egrave;ncia el viernes 26 de abril.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El inicio del libro comienza con un pre&aacute;mbulo muy personal que aborda la historia de Pere Gra&ntilde;&eacute;n, un superviviente del campo de concentraci&oacute;n de San Marcos. &iquest;C&oacute;mo llegas a conocer su historia? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute; a su historia a trav&eacute;s de &ldquo;San Marcos, el campo desconocido&rdquo;, un gran trabajo de  investigaci&oacute;n que se qued&oacute; injustamente reducido al apartado de historia local y, actualmente, descatalogado. Contact&eacute; con las historiadoras (Tania L&oacute;pez y Silvia Gallo) y con el editor de la obra para saber m&aacute;s de este se&ntilde;or, Pere Gra&ntilde;&eacute;n. Este hombre hab&iacute;a dejado unas memorias manuscritas donde contaba la historia con la que comienzo el libro:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En 1975 un autom&oacute;vil marca SEAT se detuvo en las puertas del Parador Nacional de Le&oacute;n. Su ocupante descendi&oacute; del veh&iacute;culo, mir&oacute; durante unos instantes la imponente fachada plateresca del Hostal de San Marcos y se introdujo en su interior. El azar quiso que fuera el director del lujoso hotel quien le recibiera a pie de recepci&oacute;n: &rdquo;Se ha hospedado usted antes aqu&iacute;?&ldquo;. &rdquo;S&iacute;, hace treinta y pico a&ntilde;os&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        A partir del relato de Pere Gra&ntilde;&eacute;n me vino a la cabeza un recuerdo muy personal que tuvo lugar en un viaje por la Rusia comunista en 1989, en donde conoc&iacute; a un turista alem&aacute;n que hab&iacute;a sido brigadista internacional, pero cuyo testimonio en ese momento de mi vida no supe apreciar. Le trat&eacute; con la indiferencia de la ignorancia. Entonces, al rememorar ese momento de mi vida, me di cuenta de que hab&iacute;a hallado el hilo perfecto para comenzar el libro. Un hilo que serv&iacute;a perfectamente para ver qu&eacute; poco han cambiado las cosas desde entonces y c&oacute;mo seguimos viviendo desprovistos de memoria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>A tu abuelo lo fusilaron y a un t&iacute;o tuyo lo deportaron a Mauthaussen. &iquest;C&oacute;mo se trataban estos temas en tu familia? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n pasaban los a&ntilde;os  cada vez era m&aacute;s consciente de que hab&iacute;a habido en mi familia una ley del silencio. En mi casa no se hablaba de estos temas y si se hac&iacute;a era porque pregunt&aacute;bamos. Yo era consciente de que ten&iacute;a un abuelo fusilado en el 36 por ser de la UGT en un lugar que cay&oacute; en manos franquistas a las pocas horas de producirse el golpe de Estado. E igualmente tambi&eacute;n sab&iacute;a que un t&iacute;o m&iacute;o acab&oacute; en Mauthaussen. Sin embargo, aunque lo sab&iacute;a era un tema del que nunca se hablaba. Comenc&eacute; a ser realmente consciente de ello cuando en 2011 empiezo a investigar sobre estos temas. En ese momento de mi vida se mezcl&oacute; en m&iacute; la indignaci&oacute;n con la sensaci&oacute;n de haber vivido en la ignorancia. Somos tambi&eacute;n victimas de la dictadura porque crecimos sin que nos contaran estas cosas ni en casa, ni en la escuela. Y fue esa acumulaci&oacute;n de sensaciones la que me trajo hasta aqu&iacute;. Porque siento rabia e indignaci&oacute;n porque nos ha sido hurtado algo que era nuestro: nuestra memoria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro utilizas el t&eacute;rmino &ldquo;holocausto ideol&oacute;gico&rdquo; &iquest;A qu&eacute; te refieres con ese concepto? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante la dictadura se intentaron borrar  las huellas de los cr&iacute;menes del franquismo y se intent&oacute; blanquear lo que supuso este r&eacute;gimen sanguinario. Luego lleg&oacute; la democracia y con el &ldquo;pacto de silencio&rdquo; de la transici&oacute;n no se hizo la revisi&oacute;n hist&oacute;rica necesaria. Porque nuestra democracia necesitaba haber contado en las escuelas lo que ocurri&oacute; en Espa&ntilde;a. De esta forma, las generaciones posteriores no hubi&eacute;ramos crecido sin saber la verdad de lo ocurrido. No estar&iacute;amos c&oacute;mo estamos viviendo en esta suerte de equidistancia, en la que situamos en el mismo plano a v&iacute;ctimas y verdugos. Lo que se hizo fue &ldquo;dejar las cosas como estaban&rdquo;, es decir, mantener la imagen que quiso dar de s&iacute; misma la propia dictadura: equidistancia absoluta entre democracia y totalitarismo. Nos ocultaron que aqu&iacute; hubo una democracia que fue derrocada por un golpe de estado apoyado por la Italia fascista de Mussolini y por la Alemania nazi de Hitler. Nos ocultaron que, efectivamente, hubo buenos y malos. Y eso no significa que todos los buenos fueran buenos y todos los malos fueran malos, sino que hab&iacute;a gente que se mov&iacute;a por ideales fascistas y otra, por ideales democr&aacute;ticos. Y fueron &ldquo;los malos&rdquo; quienes ganaron la guerra. En ese camino, efectivamente, se produjo un genocidio ideol&oacute;gico: se exterminaba &ldquo;al otro&rdquo; por las ideas que profesaba. Hubo de forma premeditada -no fue una reacci&oacute;n- un plan, ya materializado en las directrices del general Mola en el 36, para fusilar a todos aquellos que mostraran apoyo al Frente Popular. Hay una estrategia premeditada de exterminio ideol&oacute;gico. Pero como no pueden matar a la mitad de Espa&ntilde;a, lo que se hace es un exterminio selectivo,  a trav&eacute;s de un exilio forzoso para 250.000 espa&ntilde;oles que se marchan fuera de nuestras fronteras;  y una represi&oacute;n sistem&aacute;tica para amedrentar y reeducar a quienes apoyaban a la rep&uacute;blica. Es curioso c&oacute;mo los negacionistas frecuentemente recurren a centrarse &uacute;nicamente en el periodo de guerra olvidando que se inici&oacute; por un golpe de estado e incluso, que en la propia guerra civil existe por parte de los golpistas una estrategia premeditada de represi&oacute;n; mientras que el gobierno republicano intenta acabar p&uacute;blicamente con los excesos que se producen. Hay una diferencia abismal de premeditaci&oacute;n entre unos y otros. Pero adem&aacute;s lo que nos intentan ocultar es que despu&eacute;s de la contienda hubo 40 a&ntilde;os de dictadura en la que se asesina y encarcela masivamente, se condena a la mujer al sometimiento completo por parte del marido y se cercenan los derechos y libertades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Saben los espa&ntilde;oles que hubo campos de concentraci&oacute;n en su pa&iacute;s? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No tienen ni idea. Es un cap&iacute;tulo silenciado adrede a partir de 1945, ya que su existencia, a partir de entonces, tiene connotaciones muy negativas para el r&eacute;gimen franquista. Tras la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial, Franco huye de todo lo que le relacione p&uacute;blicamente con los nazis. As&iacute; que intent&oacute; borrar la huella de los campos de concentraci&oacute;n que, a partir de entonces, en el imaginario colectivo se vinculaban al nazismo. Destruyeron la documentaci&oacute;n que les relacionaba. Tuvieron cuarenta a&ntilde;os para desmantelar cualquier huella de los campos. En democracia, de hecho, no se ha musealizado m&aacute;s que el de Miranda de Ebro. Nos encontramos en torno a una docena de campos en toda Espa&ntilde;a en donde hay placas informativas pero nada m&aacute;s. No hay visitas guiadas, ni exposiciones, ni nada que permita que puedan ir de visita centros educativos para conocer lo que all&iacute; ocurri&oacute;. Hasta hace quince a&ntilde;os hab&iacute;a decenas de testigos vivos que podr&iacute;an haber estado all&iacute; informando y dando charlas en los institutos, que es lo que se ha hecho durante 75 a&ntilde;os en el resto de Europa: creaci&oacute;n de museos de la resistencia, memoriales, visitas guiadas a los campos. Aqu&iacute; cada vez que se ha intentado salvaguardar algun vestigio, la respuesta ha sido negativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay alg&uacute;n caso en que, en democracia, no se haya querido conservar el resto de alg&uacute;n campo de concentraci&oacute;n franquista? </strong>
    </p><p class="article-text">
        El caso de Logro&ntilde;o es paradigm&aacute;tico. All&iacute; fue utilizada su plaza de toros, la Manzanera -<a href="https://www.eldiario.es/cv/Plaza-toros-campo-concentracion-Valencia_0_890311391.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal y c&oacute;mo pas&oacute; en otros lugares de Espa&ntilde;a, como Val&egrave;ncia</a>- como campo de concentraci&oacute;n entre 1937 y 1939. Una vez all&iacute;, los prisioneros fueron obligados a confeccionar un mapa de Espa&ntilde;a en uno de los muros de la plaza. El objetivo era perverso, ese mapa hab&iacute;a de servir para ir se&ntilde;alando el avance de las tropas franquistas para ir desmoralizando a&uacute;n m&aacute;s a los pobres prisioneros. Una vez que finaliz&oacute; la guerra, los franquistas eliminaron cualquier vestigio del campo que fue. Sin embargo, nadie se atrevi&oacute; a tocar el mapa que daba cuenta de los &eacute;xitos de Franco. Durante sesenta y cinco a&ntilde;os, los aficionados a la tauromaqu&iacute;a pasaron por delante del perverso mural sin reparar en lo que significaba. Pues bien, en el 2002 se iba a demoler la Manzanera cuando un investigador y activista de la memoria, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=iQS84BWMPxM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Munti&oacute;n, pidi&oacute; al Ayuntamiento la conservaci&oacute;n del mural</a>. Este hombre recibi&oacute; la callada por respuesta, ya que la corporaci&oacute;n estaba controlada por el Partido Popular. As&iacute; que contrat&oacute; a unos operarios -pagados de su propio bolsillo- para retirar el mural con el permiso de la empresa responsable de la demolici&oacute;n de la plaza. Sin embargo, al finalizar estas tareas se presentaron ante la Manzanera un grupo de funcionarios del ayuntamiento que requisaron el mapa de los presos, tras lo cual, permaneci&oacute; trece a&ntilde;os literalmente secuestrado. No fue hasta 2015 cuando el cambio de gobierno en el consistorio permiti&oacute; que, por fin, fuera trasladado al memorial de La Barranca donde cuatrocientas personas fueron fusiladas por los sublevados en el 36.
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Hablemos del Pa&iacute;s Valenciano, &iquest;c&oacute;mo se explica que solamente aqu&iacute; hubiera 41 de los 300 campos de concentraci&oacute;n de todo el Estado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hecho de ser la ultima regi&oacute;n en caer durante la guerra es un factor que influye notablemente en la gran cantidad de campos que se concentran en tierras valencianas. Aunque la cantidad no es tan importante en este caso como en otros asuntos hist&oacute;ricos. Son  campos de corta duraci&oacute;n. Los utilizan prioritariamente para clasificar a los prisioneros y mandarlos a otros campos o c&aacute;rceles. Aunque existen excepciones como es el caso del campo de Albatera o el de Porta Coeli en los que s&iacute; se producen castigos y procesos de reeducaci&oacute;n m&aacute;s complejos.
    </p><p class="article-text">
        Una salvedad es la de la provincia de Castell&oacute;n, que cae en manos franquistas en 1938. Es un claro ejemplo de descontrol. A finales del verano del 38 el Jefe de la Inspecci&oacute;n de los campos le env&iacute;a una petici&oacute;n al Jefe del Ej&eacute;rcito Norte para que creara uno en Castell&oacute;n. Su sorpresa lleg&oacute; en septiembre cuando el general le contest&oacute; que ya exist&iacute;a desde hac&iacute;a tres meses. Desde junio hab&iacute;a un campo de concentraci&oacute;n en Castell&oacute;n sin que Franco lo supiera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si algunos campos de concentraci&oacute;n son algo conocidos son el Campo de los Almendros y el campo de Albatera, en la provincia de Alicante. &iquest;Qu&eacute; nos puedes contar de ellos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que el caso de los Almendros es paradigm&aacute;tico en relaci&oacute;n a otros campos porque a &eacute;l llegan incluso mujeres. La guerra civil acaba en el puerto de Alicante donde se hab&iacute;an concentrado miles de personas esperando huir en barcos que hab&iacute;an prometido los gobiernos de diferentes pa&iacute;ses. Esas personas fueron trasladadas directamente desde el puerto de Alicante a Los Almendros, un emplazamiento rodeado de alambradas provisionales que se situaba en lo alto de un peque&ntilde;o monte a las afueras de la ciudad. Destacar&iacute;a su crueldad por ser un lugar de confinamiento masivo sin ning&uacute;n tipo de infraestructura, ni preparaci&oacute;n previa en la que encierran a hombres, mujeres e incluso a ni&ntilde;os de corta edad. Esa falta de humanidad lo convierte en uno de los m&aacute;s duros, a pesar de su corta duraci&oacute;n. A los pocos d&iacute;as se produce la separaci&oacute;n de mujeres a otros recintos y los hombres, en su mayor parte, acaban en el campo de concentraci&oacute;n de Albatera. Aunque es justo reconocer que, m&aacute;s all&aacute; del campo de los Almendros y de Albatera, la propia ciudad de Alicante fue un gran recinto concentracionario. Tanto la plaza de toros como sus dos castillos fueron reconvertidos en campos. El caso de Alicante merece un cap&iacute;tulo aparte y es, quiz&aacute;s junto a Madrid, el de mayor n&uacute;mero de prisioneros concentrados en sus l&iacute;mites geogr&aacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l de las historias con las que te has topado en tu investigaci&oacute;n te ha dejado m&aacute;s huella? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Si me tuviera que quedar con un solo campo, quiz&aacute;s por la dureza me quedar&iacute;a con el de San Marcos en Le&oacute;n que, en la actualidad, es un parador de turismo. Por el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas, por la crueldad. Quiz&aacute;s es el que yo pondr&iacute;a como ejemplo paradigm&aacute;tico. A partir de aqu&iacute; tendr&iacute;amos que analizar campo a campo porque en todos se produc&iacute;an salvajadas. Una historia que me dej&oacute; fuertemente impactado fue la del Campo de concentraci&oacute;n de Zald&iacute;var (Casas de Don Pedro, Badajoz). En este campo fueron asesinados 100 prisioneros en 24 horas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo funcionaba el sistema concentracionario franquista? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue tal la magnitud de la represi&oacute;n franquista que es imprescindible explicar en qu&eacute; consist&iacute;an la diferentes patas del sistema represivo. El silencio ha contribuido a generar confusi&oacute;n mezclando conceptos. Esa confusi&oacute;n impide conocer a fondo la magnitud de la represi&oacute;n y permite a los negacionistas manipular la informaci&oacute;n a su antojo.
    </p><p class="article-text">
        El sistema concentracionario estaba compuesto por los campos y por los batallones de trabajadores, los cuales, a su vez, se organizaban en esos mismos campos. De todas esas 700.000 a 1.000.000 de personas que pasaron por el sistema, ninguna de ellas ten&iacute;a ninguna causa penal abierta. Es decir, ese mill&oacute;n de personas que pas&oacute; por campos de concentraci&oacute;n no hab&iacute;an sido condenadas. Durante la d&eacute;cada de 1940 se produce una evoluci&oacute;n en el sistema motivada por el final de la guerra y la necesidad de guardar ciertas apariencias con las democracias occidentales. As&iacute; es c&oacute;mo se reconvierten los batallones de trabajadores en batallones disciplinarios cuya existencia alcanza hasta 1948.
    </p><p class="article-text">
        Luego en paralelo existe otra gran &ldquo;pata&rdquo; que es la de los otros trabajos forzados: la redenci&oacute;n de penas por el trabajo. Lo que les diferencia de las otras unidades es que los prisioneros han sido condenados por los juicios-farsa de la justicia franquista. Estos presos cobran una peque&ntilde;&iacute;sima cantidad de dinero a modo de salario que difiere much&iacute;simo de lo que cobrar&iacute;a un trabajador libre. Este ser&iacute;a el caso del Valle de los Ca&iacute;dos, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a la fecha definitiva de cierre de los campos de concentraci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A finales de 1939 se produce un cierre masivo de campos, pero contin&uacute;an funcionando un n&uacute;mero importante hasta 1947 cuando, oficialmente, cierran los dos &uacute;ltimos: Miranda de Ebro y Nanclares de Oca. En 1948 acaba su actividad como tal el &uacute;ltimo batall&oacute;n de trabajos forzados. Pero me parece injusto decir que es el final definitivo, porque &uacute;nicamente es el oficial.
    </p><p class="article-text">
        Y en segundo lugar, porque se siguen abriendo recintos que funcionan como campos de concentraci&oacute;n, como la llamada Colonia Agr&iacute;cola Penitenciaria de Tef&iacute;a, instalada en Fuerteventura y dedicada a lugar de reclusi&oacute;n y castigo para homosexuales. El diario <em>Falange</em> lo describi&oacute; como un lugar para confinar &ldquo;par&aacute;sitos y sujetos indeseables que torpemente da&ntilde;an la convivencia humana&rdquo;. All&iacute; los cautivos fueron destinados a trabajos forzados, tales como picar piedra, cavar zanjas o acarrear agua de un pozo. Este campo fue creado en 1954 y cerr&oacute; en 1966 .
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong><strong>&iquest;Este sistema represivo basado en los trabajos forzados supuso el enriquecimiento de empresas afines al r&eacute;gimen como sabemos ocurri&oacute; en la Alemania nazi? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que se lucraron numerosas empresas y cargos p&uacute;blicos de estos trabajos forzados, porque durante el r&eacute;gimen franquista exist&iacute;a una corrupci&oacute;n generalizada e institucionalizada. Sobre todo es a trav&eacute;s de la redenci&oacute;n de penas por el trabajo por la que se produce un enriquecimiento masivo de empresarios. Y  hoy en d&iacute;a sus herederos y derivadas siguen cotizando en el IBEX 35. Hubo explotaci&oacute;n laboral y mucho dolor por los cuales no se ha indemnizado a ninguna v&iacute;ctima, ni se ha pedido perd&oacute;n. En Alemania se utiliz&oacute; un sistema similar y las empresas colaboracionistas pagaron indemnizaciones y pidieron disculpas. En Espa&ntilde;a estas empresas no contribuyen para nada a que se esclarezca lo ocurrido.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; las democracias occidentales no lucharon contra el franquismo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        El franquismo cont&oacute; con la complicidad de las democracias occidentales, que durante la &uacute;ltima fase de la Segunda Guerra Mundial ya se estaban preocupando m&aacute;s por el poder de Stalin que por acabar con el nazismo. Su enemigo real era el comunismo y Espa&ntilde;a fue victima colateral de esta estrategia. Las democracias occidentales creyeron que era mejor tener en Espa&ntilde;a a un dictador anticomunista que no abrir el paso a una democracia menos d&oacute;cil y menos af&iacute;n a sus intereses. Las democracias occidentales sab&iacute;an perfectamente que Franco proteg&iacute;a nazis en su territorio y que reprim&iacute;a sistem&aacute;ticamente a sus opositores dem&oacute;cratas. Los aliados fueron c&oacute;mplices. Franco act&uacute;o con absoluta impunidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En relaci&oacute;n a la impunidad de los cr&iacute;menes del franquismo en nuestro pa&iacute;s, &iquest;qu&eacute; crees que es necesario hacer? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que hacer lo que hizo Europa hace 75 a&ntilde;os porque vamos con un retraso de d&eacute;cadas que hemos normalizado. Espa&ntilde;a es una anomal&iacute;a en el mundo democr&aacute;tico. Somos los &uacute;nicos que nos seguimos planteando en democracia si Franco fue un dictador o si sus cr&iacute;menes fueron justificables. Y ello se debe a lo mal que se hicieron las cosas durante la democracia. Necesitamos elevar el relato hist&oacute;rico al de la realidad de los hechos y abandonar, de una vez por todas, el relato equidistante. Y una vez hecho eso hemos de situarlo en los libros de texto y en los medios de comunicaci&oacute;n. Nuestra democracia no puede permitirse abonar el negacionismo del franquismo. Mientras que en Alemania el negacionismo del Holocausto es perseguido, en nuestro pa&iacute;s acapara las tertulias. Si esta labor de recuperaci&oacute;n de nuestra historia reciente lo hubi&eacute;ramos hecho hace 35 a&ntilde;os, probablemente, ni mi libro, ni esta entrevista, habr&iacute;an sido necesarios. No habr&iacute;amos evitado el auge de la extrema derecha pero estar&iacute;amos much&iacute;simo mejor preparados para enfrentarnos a ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/esther-lopez-barcelo-carlos-hernandez-el-desolvidador_132_1577752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2019 05:37:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlos Hernández: "Hubo más de 40 campos de concentración franquistas en tierras valencianas"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El adiós a Neus Català, una vida centenaria de lucha antifascista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/neus-catala-desolvidador-memoria_132_1595073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cba6b21-aebe-42a6-b1d3-319df63f6fe6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El adiós a Neus Català, una vida centenaria de lucha antifascista"></p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La hist&ograve;ria l'han escrit els franquistes. Encara hem d'escriure la hist&ograve;ria del poble espanyol&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Neus Catal&agrave;
    </p><p class="article-text">
        La v&iacute;spera del aniversario del advenimiento de la Segunda Rep&uacute;blica ha exhalado su &uacute;ltimo aliento de vida una de esas mujeres cuyo nombre no deber&iacute;a borrarse jam&aacute;s de la historia: Neus Catal&agrave;. Se ha marchado con 103 a&ntilde;os, habiendo cumplido con creces con el sentido que marc&oacute; toda su existencia, aquel que Manuel V&aacute;zquez Montalban bautiz&oacute; como el de &ldquo;la Raz&oacute;n Democr&aacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo surge de la necesidad de contribuir modestamente a dejar sellada su historia en nuestro recuerdo. Hace meses dej&eacute; inacabada la redacci&oacute;n de un art&iacute;culo sobre ella por razones mundanas. Esta tarde la noticia de su muerte me ha sacudido como si, a pesar de su extrema ancianidad, fuera algo inesperado, como si Neus Catal&agrave;, despu&eacute;s de haber sobrevivido a la barbarie, ya no se fuera a morir nunca. Trabajando en el reportaje, tuve la oportunidad de hablar con su bi&oacute;grafa personal, Elisenda Belenguer, y con su querida hija, Margarita Catal&agrave;. Ambas me transmitieron la profunda emoci&oacute;n de formar parte de la vida de una mujer irrepetible. Para documentarme, le&iacute; tres obras fundamentales: &ldquo;Testimoni d'una supervivent&rdquo; de la propia Neus Catal&agrave;, &ldquo;Neus Catal&agrave;, mem&ograve;ria i lluita&rdquo; de Elisenda Belenguer y &ldquo;Noche y niebla. Los catalanes en los campos nazis&rdquo; de la desaparecida Montserrat Roig.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Neus Catal&agrave; naci&oacute; el 7 de octubre de 1915 en Guiamets, un peque&ntilde;o pueblo de la comarca del Priorat que no ha tenido nunca m&aacute;s de 500 habitantes. En su casa eran &ldquo;pagesos de tota la vida (...) Viv&iacute;em de trossos i bocins&rdquo;. Su padre regentaba una barber&iacute;a y, a diferencia del resto de hombres que nunca debat&iacute;an con sus hijas, ellos dos hablaban constantemente y, de entre las historias que le contaba, su preferida era la de Espartaco, el gladiador que se enfrent&oacute; a Roma en defensa de los esclavos oprimidos. En su peque&ntilde;o pueblo la proclamaci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica impuls&oacute; la politizaci&oacute;n de la gente. La organizaci&oacute;n lleg&oacute; con la guerra y Neus no lo dud&oacute;; en cuanto supo de la creaci&oacute;n de las Juventudes Socialistas Unificadas de Catalu&ntilde;a (JSUC), se dijo: &ldquo;Aquesta &eacute;s la meva organitzaci&oacute;. Sempre he estat a favor de la unitat de totes les forces de l'esquerra. Sols no farem mai res&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la guerra trabaj&oacute; en la que ella defini&oacute; como su verdadera vocaci&oacute;n: enfermera. Se ocup&oacute; de una colonia de ni&ntilde;os con quienes cruz&oacute; la frontera hacia el exilio en 1939, esforz&aacute;ndose en encontrar la mejor protecci&oacute;n para cada uno de ellos. Una vez en Francia pas&oacute; a convertirse en miembro de la resistencia, como har&iacute;an tantos espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas huyendo del franquismo. Luchar contra el nazismo se convirti&oacute; en el segundo objetivo de su corta vida. En 1942 se cas&oacute; con un franc&eacute;s, Albert Roger, pero incluso su matrimonio tuvo un objetivo militante y estrat&eacute;gico, ya que al obtener la nacionalidad francesa gozaba de mayor libertad de movimiento y as&iacute; pod&iacute;a cumplir mejor con las misiones que se le encomendaban: &ldquo;El nostre viatge de noces va ser buscar un lloc per a poder reunir els primers &lsquo;maquisards&rsquo;!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Neus fue detenida en 1943 y deportada al campo de concentraci&oacute;n de Ravensbr&uuml;ck en enero de 1944. Como ella misma cuenta en su autobiograf&iacute;a, fue entonces cuando pas&oacute; de tener identidad propia a ser considerada un n&uacute;mero, &ldquo;menys que un gos o un cavall&rdquo;. Ella fue la prisionera 27.534 de Ravensbr&uuml;ck.  All&iacute; coincidi&oacute; con otras combatientes antifascistas. Margarita, la hija de Neus, recuerda que muchas le contaron que la certeza de saber por qu&eacute; estaban all&iacute; les daba la fuerza necesaria para seguir viviendo. Su principal objetivo fue sabotear su propio trabajo en la f&aacute;brica de armamentos donde eran explotadas. De unos 10.000 obuses que deb&iacute;an fabricarse a la semana solamente sal&iacute;an unos 5.000. Mientras organizaban los sabotajes ten&iacute;an que convivir con situaciones humillantes y vejatorias como las revisiones de los m&eacute;dicos de las SS ante los cuales ten&iacute;an que pasear sus cadav&eacute;ricos cuerpos desnudos. Las somet&iacute;an a revisiones ginecol&oacute;gicas sin las necesarias condiciones higi&eacute;nicas y, tal y como recoge su testimonio, si eran del agrado de alg&uacute;n oficial pod&iacute;an acabar en el prost&iacute;bulo del campo, del que ninguna mujer logr&oacute; salir con vida. En mayo del 45 lleg&oacute; por fin su liberaci&oacute;n gracias a las tropas sovi&eacute;ticas. El marido de Neus no logr&oacute; regresar con vida del campo de Bergen Belsen.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta a Francia, Neus Catal&agrave; consigui&oacute; recuperarse psicol&oacute;gicamente uni&eacute;ndose inmediatamente a la militancia activa. Sin embargo, su estado f&iacute;sico s&iacute; requiri&oacute; de cuidados de una casa de reposo, en la que conoci&oacute; a quien ser&iacute;a su segundo marido y padre de sus hijos, F&eacute;lix Sancho Lor&oacute;n, con el que le un&iacute;a la misma experiencia de compromiso y lucha. Pero ella siempre tuvo un papel pol&iacute;tico independiente, &ldquo;era feminista ya antes de que existieran organizaciones feministas, era algo natural en ella&rdquo;, me cont&oacute; Margarita Catal&agrave;. Siendo una adolescente, Neus ya hab&iacute;a participado en una huelga de mujeres y ese instinto de sororidad la acompa&ntilde;&oacute; durante su estancia en Ravensbr&uuml;ck, donde todas se trataban como hermanas.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La cat&oacute;lica le dijo a Neus: </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me das pena, nosotras tenemos a Dios, que es nuestra esperanza. Pero vosotras no ten&eacute;is nada, deb&eacute;is ser muy desdichadas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;C&oacute;mo que no tenemos nada? Te tenemos a ti, y a aquella, y a la otra. &iquest;Te parece poco?&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        (Del relato de Neus Catal&agrave; en <em>Noche y niebla. Los catalanes en los campos nazis</em>, de Montserrat Roig).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
         Margarita me cont&oacute; c&oacute;mo, tras la liberaci&oacute;n, prosigui&oacute; la labor incansable de su madre, dedicada a recoger los testimonios de las supervivientes del campo para que formaran parte de los archivos del futuro: &ldquo;Fue una de las fundadoras del Comit&eacute; Internacional de Ravensbr&uuml;ck (1965) y despu&eacute;s de 30 a&ntilde;os de lucha logr&oacute; obtener una celda dedicada a las mujeres espa&ntilde;olas en la prisi&oacute;n del campo, transformada en un lugar conmemorativo, ya que al haber sido detenidas en Francia eran consideradas hasta entonces como prisioneras francesas. Desde la publicaci&oacute;n de su libro 'De la resistencia y la deportaci&oacute;n: 50 testimonios de mujeres espa&ntilde;olas', no dej&oacute; de difundir la memoria antifascista dando charlas, escribiendo y apoyando la labor de investigadoras como Montserrat Roig y Elisenda Belenguer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Neus Catal&agrave; sigui&oacute; siendo toda su vida una activa militante feminista y comunista, comprometida con la realidad social de su pa&iacute;s. Ic&oacute;nica fue su imagen votando en el refer&eacute;ndum del 1 de octubre de 2017. La Raz&oacute;n Democr&aacute;tica la gui&oacute; pues hasta los &uacute;ltimos momentos. Nos deja un legado bibliogr&aacute;fico y documental ampl&iacute;simo en el que queda constancia de lo que supuso la lucha contra la barbarie durante el siglo XX. Dec&iacute;a V&aacute;zquez Montalb&aacute;n que &ldquo;la dreta moderna vol una hist&ograve;ria sense culpables&rdquo; pero no s&oacute;lo los hubo sino que sus herederos est&aacute;n ampliando los m&aacute;rgenes de su influencia social a una velocidad inusitada. Por eso es fundamental contar a los cuatro vientos que existieron referentes democr&aacute;ticos como el de Neus, que supo adaptar su musculatura a la coyuntura cruel de su tiempo para combatir el fascismo en todas sus representaciones posibles. Tenemos que contar la historia de Neus en las aulas, en los foros sociales, en los medios de comunicaci&oacute;n de masas y tambi&eacute;n, por qu&eacute; no, en los bares. Hemos de difundir la historia de esa mujer nacida en un pueblo humilde que eligi&oacute; el dif&iacute;cil bando de la defensa de la justicia social y de los nadie, que cruz&oacute; la frontera durante la guerra a cargo de un centenar de ni&ntilde;os como enfermera, que se cas&oacute; en Francia con su pareja para aprovechar la nacionalidad y as&iacute; refugiar a guerrilleros m&aacute;s f&aacute;cilmente, que fue detenida y deportada a un campo de concentraci&oacute;n nazi en el que sabot&eacute;o los obuses que deb&iacute;a fabricar para continuar con vida, que fue liberada y sigui&oacute; luchando por la democracia en su pa&iacute;s, que recopil&oacute; las historias de sus compa&ntilde;eras del campo de Ravensbr&uuml;ck para que sus memorias no fueran olvidadas, que consigui&oacute; vencer al destino sobreviviendo a sus verdugos, superando los l&iacute;mites casi f&iacute;sicos de la vida, muriendo despu&eacute;s de m&aacute;s de un siglo de lucha mientras cantaba canciones revolucionarias &iquest;No creen que es esta una historia digna de ser le&iacute;da y recordada como la de una de las mujeres m&aacute;s importantes del siglo XX? Yo estoy convencida de que s&iacute;, porque nos permite aprender una lecci&oacute;n muy importante: que para ser dem&oacute;crata hay que ser antifascista.
    </p><p class="article-text">
        <em>Fins sempre, companya. Mai deixarem que el teu nom s'esborre de la hist&ograve;ria.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para m&aacute;s informaci&oacute;n sobre Neus Catal&agrave;:</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Roig, Montserrat (1978): &ldquo;Noche y niebla. Los catalanes en los campos nazis&rdquo;. Ed. Pen&iacute;nsula.
    </p><p class="article-text">
        - Catal&agrave;, Neus (1984): &ldquo;De la resistencia y la deportaci&oacute;n: 50 testimonios de mujeres espa&ntilde;olas&rdquo;. Ed. Pen&iacute;nsula, 2005.
    </p><p class="article-text">
        - Catal&agrave;, Neus (2006): &ldquo;Testimoni d'una supervivent&rdquo;. El Peri&oacute;dico, Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        - Elisenda Belenguer (2006): &ldquo;Neus Catal&agrave;, mem&ograve;ria i lluita&rdquo;. Fundaci&oacute; Pere Ardiaca (actualment Fundaci&oacute; Revoluci&oacute; Democr&agrave;tica).
    </p><p class="article-text">
        - <a href="http://comunistes.cat/neuscatala/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bloc de Neus Catal&agrave;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/neus-catala-desolvidador-memoria_132_1595073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Apr 2019 07:35:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El adiós a Neus Català, una vida centenaria de lucha antifascista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antifascismo,Segunda República]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lucas Marco: "La Gestapo instruyó y organizó a la Brigada Político Social"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/lucas-gestapo-brigada-politico-social_132_1741261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7565c6b-eee2-4c61-813e-eeab7c46f748_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El periodista Lucas Marco"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Entrevista al periodista Lucas Marco, que publica el libro <a href="https://www.eldiario.es/cv/eldiariocultura/huella-Gestapo-Brigada-Politico-Social_6_856074413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Simplemente es profesionalidad. Historias de la Brigada Pol&iacute;tico Social de Val&egrave;ncia</a>&nbsp;tras obtener la Beca Josep Torrent de Periodismo de Investigaci&oacute;n otorgada por la Uni&oacute; de Periodistes.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El&nbsp;<a href="http://www.alfonselmagnanim.net/?q=val/Llibres/simplemente-es-profesionalidad-historias-de-la-brigada-pol%C3%ADtico-social-de-val%C3%A8ncia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libro</a> comienza con una advertencia de un polic&iacute;a veterano: &ldquo;Hay un pacto de silencio en Jefatura sobre este tema, nadie va a hablar&rdquo;. A pesar de que la polic&iacute;a no haya metabolizado a&uacute;n su pasado m&aacute;s oscuro, el periodista Lucas Marco ha conseguido la informaci&oacute;n necesaria para esbozar una imagen fiel del comportamiento y raz&oacute;n de ser de uno de los brazos armados m&aacute;s temibles del r&eacute;gimen franquista: la Brigada Pol&iacute;tico Social. Recogiendo los hilos de diferentes historias ha tejido el tapiz de lo que fue este cuerpo policial dedicado a la represi&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Su libro sale publicado precisamente cuando la BPS vuelve a estar de actualidad, tras la querella que investiga el Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 1 de Valencia en la que detenidos antifranquistas denunciaron, entre otros, al comisario Benjam&iacute;n Solsona, conocido como <em>Billy el ni&ntilde;o valenciano</em>.
    </p><p class="article-text">
        Los 18 cap&iacute;tulos de esta cr&oacute;nica incluyen t&iacute;tulos tan sugerentes como &ldquo;La huella de la Gestapo&rdquo;, &ldquo;El escrache a la BPS de Val&egrave;ncia&rdquo;, &ldquo;Palomares sale m&aacute;s bajito de comisar&iacute;a&rdquo; o &ldquo;Angelina Gatell: cenizas en los labios&rdquo;. Porque &eacute;sta no es &uacute;nicamente una cr&oacute;nica de lo que fue la Brigada, sino tambi&eacute;n de qui&eacute;nes fueron sus principales objetivos: la militancia antifranquista organizada, sobre todo, en el Partido Comunista y en Comisiones Obreras. No es &eacute;ste un trabajo surgido de un historiador inspirado en el positivismo de las fechas y los datos, sino una rigurosa investigaci&oacute;n propia de quien lleva muchos a&ntilde;os en el oficio de periodista. Es por ello que, no s&oacute;lo su escritura rebosa fluidez, sino que sabe c&oacute;mo enganchar al lector. Selecciona los elementos m&aacute;s interesantes de cada historia y, vali&eacute;ndose de su intuici&oacute;n, profundiza en las historias de vida de personajes secundarios valios&iacute;simas desde la perspectiva de lo humano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; el t&iacute;tulo? &iquest;Por qu&eacute; simplemente es profesionalidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se me ocurre a partir de una frase del comisario Manuel Ballesteros en una entrevista en 1981, en la que dice literalmente: &ldquo;lo m&iacute;o simplemente es profesionalidad. Nunca me he excedido de lo que marcaban las leyes, las de antes y las de ahora&rdquo;. Esta frase representa muy bien el reciclaje de estos agentes durante la transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; era la Brigada Pol&iacute;tico Social?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La BPS era una polic&iacute;a pol&iacute;tica cl&aacute;sica propia de un Estado autoritario. Sus ra&iacute;ces se encuentran en las postrimer&iacute;as del siglo XIX, en plena Restauraci&oacute;n, cuando su objetivo prioritario era combatir el anarquismo. No hay otro pa&iacute;s del mundo en que el anarquismo haya tenido tanta fuerza. Fue, desde la posguerra, un instrumento fundamental de la represi&oacute;n franquista. Su funci&oacute;n era controlar y desmantelar a las organizaciones contrarias al r&eacute;gimen. Debido a la restrictiva regulaci&oacute;n del acceso a ciertos archivos, a d&iacute;a de hoy es complicado conocer en profundidad la estructura de la BPS. Se organizaba por grupos: estudiantil, sindical, etc. Por otra parte, como bien me explic&oacute; uno de los fundadores de CCOO, Antonio Montalban, en la BPS cohabitaban dos tipo de perfiles: el del polic&iacute;a que ten&iacute;a una vocaci&oacute;n represiva y aquel que se encontraba en el cuerpo policial de forma meramente circunstancial y que, por tanto, no era tan activo. Esta aclaraci&oacute;n de Montalb&aacute;n, que los conoc&iacute;a muy bien, es importante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde se encontraba f&iacute;sicamente en Val&egrave;ncia la sede de la BPS?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante la posguerra estaba en un palacete de la Calle Samaniego, detr&aacute;s de la Diputaci&oacute;n de Val&egrave;ncia, que era la Jefatura Superior de la Polic&iacute;a y que ya ha desaparecido. En la d&eacute;cada de los 50 se traslada a su ubicaci&oacute;n actual en la Jefatura de la Gran V&iacute;a. Por lo que he podido saber, tambi&eacute;n exist&iacute;an n&uacute;cleos de la Brigada en lugares como Sagunto o Alcoi, enclaves de importante fuerza obrera y sindical.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; testimonios se ha nutrido su investigaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los agentes importantes de la Brigada Pol&iacute;tico Social fallecieron, as&iacute; que las fuentes policiales con las que he podido hablar son personas que estuvieron poco tiempo en la BPS y que no tuvieron un papel demasiado relevante.
    </p><p class="article-text">
        Aunque alg&uacute;n comisario jubilado contaba historias interesantes. Pero han sido, fundamentalmente, los testimonios de los detenidos los que m&aacute;s me han servido para perfilar a los protagonistas. Tambi&eacute;n he utilizado muchos sumarios judiciales, archivos hist&oacute;ricos, material de hemeroteca y autobiograf&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l era el perfil de los polic&iacute;as de la Brigada Pol&iacute;tico Social? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay b&aacute;sicamente dos generaciones. La primera es la de quienes lucharon en la Guerra Civil, en el bando franquista. La segunda generaci&oacute;n es la de polic&iacute;as que se incorporan en la d&eacute;cada de 1950. A ella pertenecieron Benjam&iacute;n Solsona o Manuel Ballesteros, que fue el polic&iacute;a de la BPS de Valencia que m&aacute;s lejos lleg&oacute; despu&eacute;s de la transici&oacute;n. De hecho, en el caso de Ballesteros, tanto el gobierno de la UCD como el del PSOE, lo ponen al frente de importantes responsabilidades en materia de lucha antiterrorista. Solsona acaba ostentando cargos como el de Jefe Superior de Polic&iacute;a en Palma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les han sido las historias que m&aacute;s le han impactado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El testimonio de Rosal&iacute;a Sender, la entonces mujer de Antonio Palomares &mdash;ambos dirigentes comunistas&mdash; es muy interesante porque tuvo un papel muy activo en la denuncia del calvario que sufri&oacute; su entonces marido. Seg&uacute;n el testimonio del propio Palomares, recogido en una cinta poco antes de morir en 2007 por el Foro para la Investigaci&oacute;n de los represaliados antifranquistas, tras su paso por la comisar&iacute;a sufri&oacute; una reducci&oacute;n de la estatura de varios cent&iacute;metros. Rosal&iacute;a Sender organiz&oacute; a las mujeres del resto de detenidos que se encontraban en similares circunstancias y denunci&oacute; como bien pudo lo que estaba sucediendo. El testimonio de Antonio Montalb&aacute;n, un hombre al que tengo un gran respeto y estima, tambi&eacute;n me impact&oacute;. Al ser un militante antifranquista muy activo, tanto &eacute;l como toda su familia fueron muy perseguidos y conoci&oacute; muy de cerca a los agentes de la Brigada. Sus vivencias son muy duras, recuerdo el relato brutal de su detenci&oacute;n en 1969. Tambi&eacute;n me interesaron mucho los testimonios de los hermanos Carlos y Jos&eacute; Luis Monz&oacute;n, especialmente la historia de sus padres, que merecer&iacute;a un libro aparte. O lo que me contaba Jos&eacute; Luis Gonz&aacute;lez Cussac, catedr&aacute;tico de derecho penal de la Universitat de Val&egrave;ncia, sobre la detenci&oacute;n de su padre en 1947 en una ca&iacute;da de las Juventudes Libertarias. Son recuerdos que no deben quedar en el olvido.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n era Benjam&iacute;n Solsona, el conocido como el &ldquo;Billy el ni&ntilde;o valenciano&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Le dedico el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del libro y su historia va indisolublemente unida a la de la querella argentina. De hecho, ha sido otra reciente querella contra &eacute;l y otros polic&iacute;as de la BPS la que, por primera vez, ha sido admitida a tr&aacute;mite por un juzgado valenciano. Jos&eacute; Luis M&oacute;nz&oacute;n dec&iacute;a que era un &ldquo;peligro p&uacute;blico&rdquo;. Parece que respond&iacute;a al perfil de polic&iacute;a de la BPS vocacional. Tuvo una historia interesante cuando detuvo en 1975 a &ldquo;Els 10 d'Alaqu&agrave;s&rdquo;, entre los que se encontraban Ernest Lluch y el actual conseller de la Generalitat Valenciana, Vicent Soler. Seg&uacute;n me cont&oacute; gente cercana a Lluch, cuando fue ministro del Gobierno del PSOE, en una visita oficial a Palma, el responsable de protegerle era el propio Benjam&iacute;n Solsona. Parece ser que Lluch se qued&oacute; estupefacto y le plante&oacute; a Barrionuevo c&oacute;mo era posible que alguien que hab&iacute;a estado en la Brigada Pol&iacute;tico Social acabara siendo jefe superior de la Polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n existi&oacute; entre la Brigada Pol&iacute;tico Social y la Gestapo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El gobierno franquista y el gobierno nazi suscribieron acuerdos de cooperaci&oacute;n en materia policial. La Gestapo instruy&oacute; y organiz&oacute; varios de los organismos represivos franquistas, no s&oacute;lo la BPS. Uno de los personajes que m&aacute;s me ha interesado en esta investigaci&oacute;n es el escritor Juli&aacute;n Carlavilla de Barrio. Como dice el historiador Paul Preston fue una de las figuras m&aacute;s siniestras del franquismo que, adem&aacute;s, combin&oacute; su faceta de escritor propagandista antisemita con su trabajo en la BPS. Carlavilla se vio implicado en un complot para asesinar a Aza&ntilde;a en 1936 pero se fug&oacute; a Lisboa donde trabaj&oacute; durante la Guerra Civil para la embajada franquista. Seg&uacute;n los documentos diplom&aacute;ticos confidenciales que he consultado en su expediente, la polic&iacute;a pol&iacute;tica portuguesa &mdash;es decir sus hom&oacute;logos lusos&mdash; lo detuvo por un asunto bastante turbio pero tras la guerra volvi&oacute; a Espa&ntilde;a e ingres&oacute; de nuevo en la polic&iacute;a. He consultado toda su obra y en uno de sus libros m&aacute;s estramb&oacute;ticos relata una visita oficial que hizo a un campo de concentraci&oacute;n alem&aacute;n bajo el control de las SS. Seg&uacute;n el historiador Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Jim&eacute;nez, que ha publicado valiosos estudios sobre el antisemitismo en Espa&ntilde;a, Carlavilla comand&oacute; una brigada policial secreta dedicada a perseguir jud&iacute;os por indicaci&oacute;n de la embajada alemana en Madrid. En el Archivo de Salamanca tambi&eacute;n consult&eacute; listados de masones espa&ntilde;oles, al parecer elaborados por la Gestapo. Desafortunadamente es un tema poco estudiado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su libro cuenta historias que, aunque secundarias en cuanto a la informaci&oacute;n que aportan a la historia de la BPS, ayudan a dibujar muy bien el paisaje de toda una &eacute;poca. Una de esas historias es la de la poetisa Angelina Gatell. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cierto, Angelina Gatell es casi adolescente cuando llega desde Barcelona con su familia y se instala en Valencia. Pronto inicia una aventura amorosa con un polic&iacute;a de la Brigada Criminal mientras paralelamente se enrola en el Socorro Rojo. Un d&iacute;a, cuando est&aacute; pasando un sobre a una compa&ntilde;era suya, que conten&iacute;a fondos para los presos antifranquistas, son sorprendidas por agentes de la BPS. Entonces su compa&ntilde;era sale corriendo con la mala fortuna que es atropellada, por lo que ella se queda sola con los agentes. Entonces de repente aparece su pretendiente que sol&iacute;a acompa&ntilde;arla hacia casa, y les dice a los de la Brigada Social que es su novia y la dejan en paz. Lo curioso de esta historia es que el polic&iacute;a notaba que hac&iacute;a cosas raras y consigue que ella le explique a qu&eacute; se dedica. El polic&iacute;a, probablemente por amor, la ayuda a falsificar documentaci&oacute;n sacando c&eacute;dulas de identidad en blanco de la comisar&iacute;a para que ella las rellenara con nombres falsos, &eacute;l pon&iacute;a el cu&ntilde;o oficial y, finalmente, consegu&iacute;an una falsificaci&oacute;n perfecta. Este noviazgo tan singular en plena posguerra en Valencia acab&oacute; y ella se cas&oacute; con una persona del mundo de la cultura y se fue a vivir a Madrid. Angelina Gatell era una buena poetisa. Curiosamente, a pesar de que pudo escapar de la represi&oacute;n, en los 70 su hijo fue detenido por la BPS y su casa desvalijada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otra historia rese&ntilde;able es la de Pedro Caba, un polic&iacute;a nada habitual. &iquest;C&oacute;mo lleg&oacute; a conocer su trayectoria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues fue, casualmente, leyendo unas memorias de Carlos Llorens que, por cierto, me parece uno de los testimonios m&aacute;s interesantes sobre nuestra ciudad en la posguerra. Era un arquitecto comunista que fue detenido y en sus memorias explicaba que en comisar&iacute;a se top&oacute; con un polic&iacute;a que lo trata muy bien y con quien conversa de literatura, filosof&iacute;a... y que respond&iacute;a al nombre de Pedro Caba. Este hombre no era de la BPS, formaba parte del Servicio de Informaci&oacute;n. Me entr&oacute; tanta curiosidad por saber qui&eacute;n era Pedro Caba que, a partir de esa referencia, busqu&eacute; y encontr&eacute; que, efectivamente, era un fil&oacute;sofo y escritor que se hab&iacute;a tenido que meter en la polic&iacute;a por supervivencia econ&oacute;mica. Era, por tanto, un personaje totalmente an&oacute;malo en la polic&iacute;a franquista. Una persona extremadamente culta, con una gran actividad cultural, participaba en la tertulia del Gato Negro de Valencia, en la que conoci&oacute; a su amiga Angelina Gatell y a republicanos supervivientes vinculados a la lucha antifranquista. Los parroquianos de la tertulia publicaron una revista de poes&iacute;a con un poema de Lorca en plena posguerra, algo bastante ins&oacute;lito.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras el fin del franquismo, &iquest;volvieron a encontrarse algunos de estos polic&iacute;as con sus v&iacute;ctimas, como en el caso de Lluch?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro. En Valencia, una ciudad relativamente peque&ntilde;a, se encontraban por la calle en ocasiones. Antonio Montalb&aacute;n me cont&oacute; que un d&iacute;a en un autob&uacute;s de la EMT se le acerc&oacute; un hombre mayor que &eacute;l y le confes&oacute; que hab&iacute;a sido un agente de la BPS y que se acordaba de &eacute;l. Pero se lo dijo en un tono cercano y amable, incluso lleg&oacute; a darle su tarjeta. Dionisio Vacas, otro veterano militante antifranquista, tambi&eacute;n contaba que se hab&iacute;a encontrado a un agente jubilado. En realidad, estas escenas de reencuentros son tremendas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue el escrache a la BPS de Valencia en 1972? &iquest;C&oacute;mo lleg&oacute; a descubrir esta historia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os el historiador Alberto G&oacute;mez Roda me ense&ntilde;&oacute; un peri&oacute;dico clandestino del Partido Comunista que daba los nombres, direcciones y tel&eacute;fonos de casi todos los agentes de la BPS de Valencia y hac&iacute;a un llamamiento a incordiarlos. Se public&oacute; en enero de 1972, apenas unos meses despu&eacute;s de la detenci&oacute;n de varios estudiantes antifranquistas, algunos de los cuales son, por cierto, denunciantes de la &uacute;ltima querella. Era una informaci&oacute;n, seg&uacute;n he podido comprobar, muy precisa. Probablemente sacaron los nombres completos de los sumarios judiciales del Tribunal de Orden P&uacute;blico y buscaron en las gu&iacute;as telef&oacute;nicas de la &eacute;poca. B&aacute;sicamente hicieron lo que los argentinos llamar&iacute;an a&ntilde;os m&aacute;s tarde un escrache. Lo curioso es que la gente que militaba en el PCE en aquella &eacute;poca o no saben o no quieren desvelar qui&eacute;n lo hizo. Yo tengo mis sospechas. En todo caso, Rosal&iacute;a S&eacute;nder cuenta en sus memorias que cuando detuvieron a Palomares dos a&ntilde;os antes ella lo intent&oacute; hacer a trav&eacute;s de Radio Pirenaica. Fuese quien fuese, se lo agradezco mucho porque casi cinco d&eacute;cadas despu&eacute;s esta informaci&oacute;n me ha sido de gran ayuda para investigar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/lucas-gestapo-brigada-politico-social_132_1741261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jan 2019 21:59:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lucas Marco: "La Gestapo instruyó y organizó a la Brigada Político Social"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Es de los pocos casos de torturas del franquismo que podemos demostrar con tanta fuerza documental"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/torturas-franquismo-podemos-alegar-documental_132_1754717.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3c88fdf-090a-45f8-9edc-976a9cd8c997_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Miembros de la plataforma valenciana en el acto de presentación de la querella"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablan la abogada y los querellantes contra Benjamín Solsona, el "Billy el niño, valenciano", que han conseguido por primera vez que un juzgado español acepte investigar a la Brigada Político Social</p><p class="subtitle">Manuel Tello es el primer querellante de torturas franquistas al que un juzgado español ha admitido a trámite la investigación de su caso</p><p class="subtitle">Los querellantes contra Benjamín Solsona ya denunciaron en 1971 las torturas perpetradas por éste y otros policías</p></div><p class="article-text">
        Esta es la historia de un grupo de militantes comunistas, estudiantes de la universidad de Valencia, que fueron detenidos, entre la madrugada del 23 de abril de 1971 y la ma&ntilde;ana del d&iacute;a siguiente, posteriormente, aislados y maltratados durante 18 d&iacute;as por la polic&iacute;a franquista. A pesar de que sus torturadores intentaron que sus hematomas y heridas cicatrizaran para que no quedaran pruebas del delito, estos estudiantes antifranquistas una vez que fueron puestos a disposici&oacute;n judicial se atrevieron a denunciarles. 48 a&ntilde;os despu&eacute;s est&aacute;n m&aacute;s cerca que nunca de que por fin se haga justicia.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cv/Valencia-investigara-Espana-politico-social-franquismo_0_854964652.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tal y como adelantaba eldiariocv el pasado martes</a>, el Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 1 de Valencia, ha admitido a tr&aacute;mite -en un auto fechado el pasado 28 de diciembre- una querella criminal por un delito de torturas cometido en 1971 por diversos polic&iacute;as adscritos a la Brigada Pol&iacute;tico Social,&nbsp;entre quienes se encuentran, Jacinto L&oacute;pez Acosta,&nbsp;&nbsp;Benjam&iacute;n Solsona (el conocido como &ldquo;Billy el Ni&ntilde;o valenciano&rdquo;)&nbsp;y Manuel Ballesteros. Para los querellantes este hecho ha supuesto &ldquo;un sue&ntilde;o hecho realidad&rdquo;, dado que es la primera vez que un juzgado del Estado espa&ntilde;ol inicia diligencias previas ante una denuncia por torturas durante el franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una de las querellas individuales, en concreto la firmada por Manuel Tello, que fueron presentadas en diferentes juzgados de instrucci&oacute;n hace apenas unos meses a trav&eacute;s de la Plataforma de Apoyo a la Querella Argentina de Valencia. De hecho, Ofelia Vila, una de sus integrantes nos anuncia que &ldquo;en febrero se presentar&aacute;n nuevas denuncias contra torturadores franquistas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Manuel Tello</h3><h4 class="article-text">&ldquo;La represi&oacute;n franquista quer&iacute;a deshacer al Partido Comunista y eso es lo que hac&iacute;an f&iacute;sicamente con nosotros: deshacernos&rdquo;</h4><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La represi&oacute;n franquista quer&iacute;a deshacer al Partido Comunista y eso es lo que hac&iacute;an f&iacute;sicamente con nosotros: deshacernos&rdquo;</strong>La Brigada Pol&iacute;tico Social de Valencia detuvo el 23 de abril de 1971 a m&aacute;s de una decena de personas relacionadas con el Partido Comunista que militaban en el &aacute;mbito universitario. En diciembre de 1970 la dictadura hab&iacute;a declarado el octavo estado de excepci&oacute;n con el objetivo de reprimir las protestas organizadas contra el c&eacute;lebre Juicio de Burgos.&nbsp; Durante&nbsp; seis meses se suspendi&oacute; el art&iacute;culo 18 del Fuero de los Espa&ntilde;oles, por el que los detenidos deb&iacute;an pasar a las 72 horas a la autoridad judicial o quedar en libertad. Es por ello que la detenci&oacute;n e interrogatorio pod&iacute;a prolongarse indefinidamente a voluntad de la polic&iacute;a, con una impunidad absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Manuel Tello no pod&iacute;a creer, cuando hace unos meses present&oacute; su denuncia ante un juzgado valenciano, que fuera a ser la primera v&iacute;ctima de la represi&oacute;n franquista de todo el estado espa&ntilde;ol a la que un juez admitiera iniciar las diligencias previas de investigaci&oacute;n de su caso. Actualmente, es un ya jubilado profesor de matem&aacute;ticas de la ense&ntilde;anza p&uacute;blica que padeci&oacute; las torturas de la polic&iacute;a de Franco cuando contaba con tan s&oacute;lo 20 a&ntilde;os y ejerc&iacute;a como responsable de propaganda del PCE en la Universidad de Valencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue su detenci&oacute;n, Manolo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, en la universidad, los comunistas llev&aacute;bamos entre manos la organizaci&oacute;n de las movilizaciones para que se conmutaran las penas de los detenidos por el Juicio de Burgos. Est&aacute;bamos de hecho en estado de excepci&oacute;n por la movilizaci&oacute;n tan grande que se dio en toda Espa&ntilde;a. El 23 de abril detuvieron a varias personas pero a m&iacute; me detuvieron m&aacute;s tarde. Pero claro, yo ya sab&iacute;a que lo iban a hacer y me busqu&eacute; un piso franco para esconderme. Al final acab&eacute; en casa de mi abuela. De hecho acabamos all&iacute; mis compa&ntilde;eras de piso y yo. Llamaron a la puerta a la una de la madrugada y me levant&eacute; corriendo para intentar evitar que als detuvieran a ellas tambi&eacute;n. Recuerdo que estaba leyendo el &ldquo;Anti-Duhring&rdquo; de Engels y se lo llevaron tambi&eacute;n. Que por cierto, no me lo han devuelto (<em>se r&iacute;e</em>). Despu&eacute;s me llevaron a Comisar&iacute;a y me metieron en un calabozo. Ser&iacute;a de 1 metro y medio por 3 de largo, con un banco de m&aacute;rmol y una luz perpetua, sin mantas ni nada. Yo llevaba un susto enorme encima, por supuesto. Ten&iacute;a 20 a&ntilde;os. Nada m&aacute;s meterme ah&iacute; me dijeron: &ldquo;ma&ntilde;ana vendremos a recogerte para que vayas viendo lo que te va a pasar&rdquo;. Y as&iacute; empezaron las palizas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Usted sab&iacute;a qui&eacute;nes eran los polic&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese momento no, pero una vez que salimos de all&iacute; entre todos fuimos recabando informaci&oacute;n y localizando a la gran mayor&iacute;a. A Benjam&iacute;n Solsona le relacion&eacute; f&aacute;cilmente porque entre ellos le llamaban &ldquo;el galletas&rdquo; y por entonces exist&iacute;an unas galletas que se llamaban as&iacute;, &ldquo;Galletas Solsona&rdquo;. En mi caso uno de los que m&aacute;s me peg&oacute; era uno al que llamaban &ldquo;El boxeador&rdquo;, que parece ser que no era ni polic&iacute;a, pero ese te met&iacute;a cada pu&ntilde;etazo... La represi&oacute;n franquista quer&iacute;a deshacer al Partido Comunista y eso es lo que hac&iacute;an f&iacute;sicamente con nosotros: deshacernos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cu&aacute;ndo le interrogaban qu&eacute; le preguntaban?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ellos iban dici&eacute;ndome cosas y al final me daba cuenta de que sab&iacute;an m&aacute;s que yo. Estaban convencidos de que al ser el responsable de propaganda sabr&iacute;a donde estaban las multicopistas del Partido. Pero yo no lo sab&iacute;a porque en clandestinidad no todos compart&iacute;amos toda la informaci&oacute;n. Me pegaron tanto que me qued&eacute; mareado y me atendieron en la enfermer&iacute;a. Porque a pesar de todo eramos estudiantes universitarios y dentro de la represi&oacute;n tambi&eacute;n hab&iacute;a clases. Y los estudiantes &eacute;ramos privilegiados en ese sentido. Porque a pesar de todo lo que nos hicieron, eso no es nada en comparaci&oacute;n a lo que les hac&iacute;an a los obreros del PCE y de CCOO. A los obreros directamente les daban descargas electricas en las mu&ntilde;ecas y en los tobillos. Cuando pasamos a la c&aacute;rcel modelo vimos a presos que no pod&iacute;an ni andar. Qu&eacute; gente mas perversa pod&iacute;a llegar a eso. El odio a la clase trabajadora del franquismo era terrible y es lo que est&aacute; volviendo a inocular Vox, el odio.
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        <strong>Y una vez que pasan a disposici&oacute;n judicial y les llevan a la C&aacute;rcel Modelo, denunciaron las torturas sufridas en la comisar&iacute;a, &iquest;no es as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Denunciamos pero dieron carpetazo. Y despu&eacute;s nuestro juicio tard&oacute; mucho en llegar. Al llegar en pleno 75 rebajaron mucho las penas que ped&iacute;an para nosotros para dar una buena imagen del franquismo. Lo parad&oacute;jico fue que en comisar&iacute;a nos pegaban para que reconoci&eacute;ramos que &eacute;ramos miembros del Partido Comunista y cuando nos juzgaron a&ntilde;os despu&eacute;s, como no les interesaba internacionalmente que hab&iacute;a habido presos comunistas, nos acusaron de ser &ldquo;agitadores&rdquo; pero que no comunistas. Tuvimos que decir que no lo &eacute;ramos para que nos absolvieran. En fin, una locura. Porque la impunidad que ha tenido la polic&iacute;a y la justicia franquista en este pa&iacute;s es exagerada. Y a&uacute;n quedan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se sinti&oacute; cu&aacute;ndo le dijeron que hab&iacute;an admitido investigar su causa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, me sent&iacute; abrumado ante una reponsabilidad tan grande e incluso he de reconocer que tanta notoriedad me asust&oacute; un poco. Pero es una grand&iacute;sima noticia que abre por primera vez las puertas a investigar a la policia franquista. Eso es muy importante. Hay que querellarse. La gente que ha sufrido las barbaridades del franquismo tiene que animarse a denunciar. Espero que nosotros seamos una llave que abra la puerta por fin a la reparaci&oacute;n y a la justicia.
    </p><h3 class="article-text">Jos&eacute; G&aacute;lvez, querellante</h3><h4 class="article-text"> &ldquo;Todav&iacute;a a veces sue&ntilde;o que me persigue la polic&iacute;a&rdquo;</h4><p class="article-text">
        <strong> &ldquo;Todav&iacute;a a veces sue&ntilde;o que me persigue la polic&iacute;a&rdquo;</strong>Otro de los detenidos era un joven de 23 a&ntilde;os, estudiante de Econ&oacute;micas en la Universidad de Valencia y militante del PCE llamado Pepe G&aacute;lvez. Una de sus funciones en la c&eacute;lula universitaria era la de organizar el &ldquo;c&iacute;rculo de proselitismo&rdquo;, un espacio para explicar elementos de la pol&iacute;tica del partido a quienes estuvieran interesados en formar parte de la organizaci&oacute;n. Era una especie de taller de formaci&oacute;n para el premilitante. Es en esas charlas donde se infiltra un confidente de la polic&iacute;a, llamado Paco Sanch&iacute;s, quien ser&iacute;a responsable de delatar al propio Pepe y, posteriormente, a&uacute;n a muchos otros m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue su detenci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue la madrugada del 23 de abril. Estaba en mi casa, cerca de la avenida del Puerto. Compart&iacute;a piso con Benito Sanz y Blas Ballester, a quienes detuvieron tambi&eacute;n a pesar de no ser militantes del PCE. Directamente nos llevaron a la Direcci&oacute;n General de Seguridad en la avenida de Fernando el Cat&oacute;lico. Nos pasaron a la fase de interrogatorios inmediatamente y comenzaron a preguntarme sobre la propaganda que hab&iacute;an encontrado en mi piso. Evidentemente les dije que yo no sab&iacute;a nada. Que no sab&iacute;a que todo eso estaba ah&iacute;. Fue entones cuando empezaron las palizas y la tortura durante todo el d&iacute;a. Hab&iacute;a momentos en que paraban pero parec&iacute;an pausas hechas a prop&oacute;sito porque cuando est&aacute;s siendo torturado hay un momento en que al superar el umbral del dolor es m&aacute;s f&aacute;cil resistir... pero si paran para despu&eacute;s continuar de nuevo, es much&iacute;simo peor. En esos momentos de pausa llegaban a ofrecerte hasta caf&eacute; con leche como jugando el papel de &ldquo;poli bueno, poli malo&rdquo;. Desde entonces no puedo soportar el caf&eacute; con leche. De los golpes adem&aacute;s, ten&iacute;a el est&oacute;mago negro y no consegu&iacute;a dormir. No s&eacute; c&oacute;mo explicarlo, cada vez que cerraba los ojos me sal&iacute;a de dentro una opresi&oacute;n f&iacute;sica, una sensaci&oacute;n de angustia que me oprim&iacute;a. No he vuelto a sentir nada parecido en mi vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; consist&iacute;a el maltrato que han denunciado? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Te golpeaban, te daban palizas sin parar. Te envolv&iacute;an en una &ldquo;rueda&rdquo; y te golpeaban entre varios. Luego alternaban con el &ldquo;pato&rdquo;: te esposan, te ponen en cuclillas y tienes que andar con las manos en los muslos. Es una postura muy dif&iacute;cil de mantener y hace que te duelan much&iacute;simo los m&uacute;sculos de los brazos y las piernas. A m&iacute; se me quedaron las marcas en las mu&ntilde;ecas de las esposas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue durante los dos dos primeros d&iacute;as de contin&uacute;o. El segundo d&iacute;a me hicieron la &ldquo;ba&ntilde;era&rdquo;: consist&iacute;a en colocarte la cabeza dentro del agua. Y ese fue mi punto d&eacute;bil porque no puedo soportarlo. De peque&ntilde;o estuve a punto de ahogarme y me crispaba much&iacute;simo. Ante esa situaci&oacute;n opt&eacute; por dar informaci&oacute;n falsa o repetir la que ya sab&iacute;an. Pero despu&eacute;s redujeron la intensidad del maltrato porque ya no pensaban que pudieran sacar m&aacute;s informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En total, &iquest;cu&aacute;nto tiempo permaneci&oacute; detenido en esas condiciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estuve 18 d&iacute;as en comisar&iacute;a. Es cierto que cuando empezaron a detener a m&aacute;s gente bajaron la intensidad de las palizas. Hay un momento adem&aacute;s en que comparto celda con Jos&eacute; Lu&iacute;s Monz&oacute;n y Benito Sanz. En esos d&iacute;as a trav&eacute;s de los pasillos nos pudimos comunicar y recabar algo de informaci&oacute;n. Un m&iacute;nimo de autorganizaci&oacute;n se dio. Al estar tantos detenidos pudimos ir sabiendo la evoluci&oacute;n de la situaci&oacute;n. En total &eacute;ramos unos 12.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo pasan a disposici&oacute;n judicial? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de esos 18 d&iacute;as pasamos por el Juzgado de Instrucci&oacute;n en el que nos hicieron prestar declaraci&oacute;n. El hecho de coincidir en el furg&oacute;n con el resto de detenidos hasta all&iacute;, nos permiti&oacute; poder establecer la consigna de que ten&iacute;amos que denunciar las torturas y negar las declaraciones que nos hab&iacute;an obligado a firmar y fue entonces cuando denunciamos las torturas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Denunciaron las torturas policiales en plena dictadura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los &uacute;ltimos d&iacute;as en los cuales ni me interrogaban, me daban una crema para curar mis hematomas del est&oacute;mago, para que no se vieran se&ntilde;ales cuando llegara al juzgado. As&iacute; que yo me la pon&iacute;a delante de ellos pero despu&eacute;s me la quitaba para que siguieran ah&iacute; las pruebas. As&iacute; que al llegar al juzgado, denunciamos el maltrato que hab&iacute;amos sufrido. Y el juez tir&oacute; adelante el sumario por torturas. Yo creo que ese hombre se jug&oacute; la carrera. El proceso se fue derivando de un lado a otro hasta que fue archivado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cu&aacute;ndo son ustedes juzgados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tres meses, el 6 de julio se nos concede la libertad condicional. El juicio se produce a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1975. La mayor&iacute;a sali&oacute; libre y quedaron condenas muy leves por asociaci&oacute;n il&iacute;cita y propaganda ilegal. A m&iacute; me condenaron a 6 meses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Volvi&oacute; a ver a Benjam&iacute;n Solsona?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues claro, te los segu&iacute;as encontrando a todos por Valencia. Ibas a una manifestaci&oacute;n y los ve&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Reconoc&iacute;a a sus torturadores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es imposible olvidar para un torturado. Sobre todo a Benjam&iacute;n Solsona que fue un s&aacute;dico. Disfrutaba mientras te golpeaba y te impactaba la visi&oacute;n de su cara de loco, mir&aacute;ndote a los ojos, disfrutando. Esa imagen a&uacute;n la tengo muy presente. Despu&eacute;s de pasar por aqu&iacute; estuvo llevando la Jefatura de Polic&iacute;a en Bilbao. Y fue uno de los que firm&oacute; durante la Transici&oacute;n un manifiesto titulado &ldquo;Estamos dolorosamente hartos&rdquo;, reivindicando el franquismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sabe si Solsona sigue vivo? &iquest;Es su objetivo verle entrar en prisi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi objetivo no es que entre en la c&aacute;rcel sino que su acci&oacute;n sea conocida socialmente y repudiada. Lo importante para m&iacute; es que se reconozca que se han realizado torturas y se condenen sus acciones. Porque no ha habido una condena de la represi&oacute;n del franquismo y eso es un d&eacute;ficit democr&aacute;tico que padecemos. Y sobre si est&aacute; vivo, al menos, en el momento en que pusimos la denuncia s&iacute; lo estaba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No es la primera vez que denuncian estos hechos. De hecho es la tercera vez que lo hacen: la primera vez en 1971 y la segunda en 2012, &iquest;no es as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, siete de los que fuimos detenidos aquel abril del 71 decidimos hace unos a&ntilde;os incorporarnos a la Querella Argentina, en este caso, para denunciar a Benjam&iacute;n Solsona. Una vez que vemos que esta v&iacute;a no termina de concretarse buscamos una estrategia nueva que es acudir a los juzgados de instrucci&oacute;n de aqu&iacute;, de Espa&ntilde;a. Y es por ello que hemos llegado hasta aqu&iacute;. Es una batalla que no se puede dar por perdida porque ser&iacute;a renunciar a un servicio de higiene democr&aacute;tica que esta sociedad necesita.
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        <strong>&iquest;Siguen afect&aacute;ndole estas vivencias de alguna forma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, por ejemplo, todav&iacute;a a veces sue&ntilde;o que me persigue la polic&iacute;a o revivo el miedo de que se pare el ascensor en mi piso por si son ellos que vuelven a por m&iacute;. Pero tambi&eacute;n me queda como un eco de lo que pas&oacute; el pensar en aquel juez que tramit&oacute; nuestra denuncia de torturas en plena dictadura. Sentir que hubo una persona que cumpli&oacute; con su &eacute;tica profesional y seguramente se jug&oacute; su carrera...
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ha sentido al conocer la noticia de la apertura de diligencias previas de la querella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues que se haya movido esta pieza es muy importante. Cuando consigues romper un trozo de una muralla, abres por fin una brecha. Es muy importante adem&aacute;s porque puede estimular a m&aacute;s gente a denunciar.&nbsp; Es fundamental lanzar el mensaje de que hubo una dictadura que dur&oacute; cuarenta a&ntilde;os en la que se eliminaron las libertades y en la que te torturaban por ejercer la libertad de expresi&oacute;n que era el mecanismo a trav&eacute;s de cual infund&iacute;an el miedo. Pero que hubo gente que se enfrent&oacute; al miedo. La dictadura no se acab&oacute; porque evolucion&oacute; el franquismo hasta que muri&oacute;, sino que antes de que muriera Franco ya se ejerc&iacute;a la libertad gracias a la lucha del movimiento obrero y estudiantil. Nos inyectaron el miedo pero lo vencimos. Y no haber transmitido eso es terrible porque ha condicionado que existan generaciones que desconocen esto y que, por tanto, desconocen la historia de la sociedad en la que viven.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Juan Jos&eacute; L&oacute;pez</h3><h4 class="article-text">&ldquo;La respuesta se organiz&oacute; enseguida llamando a la movilizaci&oacute;n, convocando asambleas y haciendo manifestaciones en la universidad reclamando nuestra libertad&rdquo;</h4><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La respuesta se organiz&oacute; enseguida llamando a la movilizaci&oacute;n, convocando asambleas y haciendo manifestaciones en la universidad reclamando nuestra libertad&rdquo;</strong>Juanjo ten&iacute;a 18 a&ntilde;os cuando lo detuvieron. A&uacute;n viv&iacute;a con sus padres y acababa de empezar primer curso de la licenciatura de Econ&oacute;micas en la universidad de Valencia. Pertenec&iacute;a al aparato de propaganda del PCE y apenas era conocido para la Polic&iacute;a, ya que era un reci&eacute;n llegado del sector de ense&ntilde;anzas medias, donde hab&iacute;a un menor control policial. Su delito consist&iacute;a en repartir &ldquo;Mundo Obrero&rdquo; y ejemplares de &ldquo;Lluita&rdquo;, el peri&oacute;dico universitario del PCE.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue su detenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a vino a buscarme a casa de mis padres, se presentaron a primera hora de la ma&ntilde;ana. Yo estaba en mi habitaci&oacute;n, apareci&oacute; mi padre y me dijo: &ldquo;Juan Jos&eacute; estos se&ntilde;ores vienen a buscarte&rdquo;. Yo ten&iacute;a un p&oacute;ster colgado en la pared de un dibujo del guerrero del antifaz realizado por el &ldquo;Equipo Cr&oacute;nica&rdquo; y editado por el partido para recaudar dinero. Cuando lo vieron se dijeron entre ellos: &ldquo;No hay duda&rdquo;. Porque de m&iacute; no ten&iacute;an nada, ni fotos e iban a ciegas... pero al ver el p&oacute;ster se dieron cuenta de que no se hab&iacute;an equivocado. Una vez detenidos su plan era aislarnos unos a otros para que no concert&aacute;ramos las declaraciones porque as&iacute; pod&iacute;an confundirte para que les confirmaras informaci&oacute;n a trav&eacute;s del enga&ntilde;o. Lo que buscaban era conocer a los dirigentes del comit&eacute; provincial del PCE. En mi caso se dieron cuenta de que no ten&iacute;a mucha informaci&oacute;n. En particular me llevaron a una comisaria muy cerca del Mercado Central. All&iacute; me tuvieron 18 &oacute; 19 d&iacute;as. Me sacaban y me llevaban a interrogarme a la Jefatura de la Polic&iacute;a Nacional en la Gran V&iacute;a, donde a&uacute;n sigue.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo le trataron durante su retenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a a m&iacute; me trat&oacute; con correcci&oacute;n mientras estuve en la comisaria si lo comparamos con otros compa&ntilde;eros. Eso s&iacute;, me dieron golpes en la cabeza y en los o&iacute;dos. Tengo p&eacute;rdida de audici&oacute;n en el o&iacute;do izquierdo desde entonces. Pero hubo otros compa&ntilde;eros que sufrieron episodios m&aacute;s violentos que yo. Siempre he tenido la sensaci&oacute;n de que tuvimos mucha suerte en comparaci&oacute;n con otra gente perseguida a&ntilde;os atr&aacute;s. Porque eran los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la dictadura y el r&eacute;gimen sufr&iacute;a una presi&oacute;n enorme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A qu&eacute; se refiere cuando habla de la presi&oacute;n que sufr&iacute;a la dictadura. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues me refiero a que nosotros no est&aacute;bamos solos. Para empezar nuestras familias iban todos los d&iacute;as a Jefatura a reclamar nuestra puesta en libertad, el decano del Colegio de Abogados se presentaba constantemente all&iacute;. Hab&iacute;a una importante movilizaci&oacute;n en la calle. No sufrimos nada en comparaci&oacute;n con las ca&iacute;das que sufrieron otros compa&ntilde;eros en los a&ntilde;os 50. La polic&iacute;a se vio sobrepasada por la solidaridad con nosotros. Inmediatamente despu&eacute;s de nuestra detenci&oacute;n el PCE public&oacute; un panfleto para demostrar que no se hab&iacute;a desmantelado el aparato de propaganda del Partido. Las multicopistas se sacaron del piso franco que us&aacute;bamos y nunca fueron intervenidas por la polic&iacute;a. Tuvieron que coger multicopistas de un colegio mayor para poder fingir una pantomima en los peri&oacute;dicos sacandoles fotos y anunciando que hab&iacute;an sido requisadas al PCE. As&iacute; que la respuesta se organiz&oacute; enseguida llamando a la movilizaci&oacute;n, convocando asambleas y haciendo manifestaciones en la universidad reclamando nuestra libertad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, mientras, ustedes denunciaron las torturas ante el juez. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez que pasamos a la c&aacute;rcel, nos defendieron nuestros abogados que eran antifranquistas, como por ejemplo, Jos&eacute; Antonio Noguera, Leopoldo Torres Boseault, Jaime Miralles, Alberto Garc&iacute;a Esteve y otros... A trav&eacute;s de ellos pusimos la denucia que cay&oacute; ante un juez que se jug&oacute; su carrera profesional con lo que hizo. Abri&oacute; un sumario poniendo de manifiesto nuestras denuncias y llegando a la conclusi&oacute;n de que hab&iacute;a que averiguar si era cierto lo que nosotros denunci&aacute;bamos. As&iacute; que reclam&oacute; que declarasen los polic&iacute;as a los que hab&iacute;amos denunciado: &Aacute;ngel Castellanos, Manuel Ballesteros y Benjam&iacute;n Solsona. Fue la primera vez en Valencia que fue la polic&iacute;a a declarar a un juzgado por torturas. Estaban alucinados, muy enfadados y dec&iacute;an que, por supuesto, todo era mentira, que los golpes nos lo hab&iacute;amos hecho los unos a los otros. El juez entonces concluy&oacute; que como colisionaban las declaraciones hab&iacute;a que hacer un careo. Por lo que fueron nuestros familiares llegaron a carearse con la propia polic&iacute;a. Cuando el juez acab&oacute; la instrucci&oacute;n de la causa la deriv&oacute; a la Audiencia Provincial que intent&oacute; quit&aacute;rsela de las manos y la mand&oacute; al Tribunal de Orden P&uacute;blico que aleg&oacute;, a su vez, que &ldquo;ventilaran el l&iacute;o&rdquo; en Valencia, as&iacute; hasta que la Audiencia tuvo que nombrar un juez especial porque nadie se atrev&iacute;a a hacer nada pero, al mismo tiempo, se iban sumando declaraciones. Se nombr&oacute; un juez especial que cierra el caso definitivamente y da carpetazo. El juez ante el que pusimos la denuncia fue un tipo honrado. De hecho, entre las actuaciones que orden&oacute; el juez se encontraba la de pedir un examen forense al hospital y es as&iacute; como se certificaron las evidencias de maltrato f&iacute;sico.
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha vivido la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de la querella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo he vivido con sopresa y con alegr&iacute;a. El problema que sigue habiendo es que se tiene que pasar p&aacute;gina y la &uacute;nica forma es admitiendo lo que ocurri&oacute;. En los pa&iacute;ses de Europa eso fue un ejercicio que se resolvi&oacute; en los a&ntilde;os 50. All&iacute;, no sin dolor, qued&oacute; reestablecida la verdad. Eso en este pa&iacute;s a&uacute;n no se ha hecho y es el problema que seguimos padeciendo. En mi opini&oacute;n, es falso que la transici&oacute;n pasara por encima de todo esto. El problema es que institucionalmente no se han dado los pasos suficientes y es por ello que siguen coleando cosas tan miserables como la ubicaci&oacute;n de los restos de Franco. Solo condenando al franquismo se pondr&aacute; en valor la lucha antifranquista. Es necesario poner en valor que la democracia no cay&oacute; del cielo sino que fue la suma de muchas luchas.
    </p><h3 class="article-text">Aradia Ru&iacute;z, abogada</h3><h4 class="article-text">&ldquo;Estamos ante la oportunidad hist&oacute;rica de que jueces y v&iacute;ctimas pierdan el miedo&rdquo;</h4><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Estamos ante la oportunidad hist&oacute;rica de que jueces y v&iacute;ctimas pierdan el miedo&rdquo;</strong>Una de las abogadas de la cooperativa de &ldquo;El Rogle&rdquo; es Aradia Ru&iacute;z, quien nos explica que escogieron la opci&oacute;n de presentar querellas individuales, dado que la experiencia precedente de presentaci&oacute;n de querellas colectivas para denunciar cr&iacute;menes del franquismo no hab&iacute;an dado resultado. En todos los casos anteriores se archivan los procedimientos entendi&eacute;ndose que los delitos han prescrito. Esta es la primera vez en el Estado espa&ntilde;ol en que un juzgado comienza la fase de investigaci&oacute;n de un crimen de estas caracter&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Enhorabuena, es la primera vez que una querella por torturas durante el franquismo es admitida a tr&aacute;mite. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente, es la primera vez que ha pasado. En total, en Espa&ntilde;a se han puesto 18 querellas en este sentido pero nunca han prosperado. Cualquier procedimiento en relaci&oacute;n a crimenes de lesa humanidad nunca ha seguido adelante. Solamente se abrieron diligencias previas durante una semana por el caso de una fosa com&uacute;n del cementerio de Paterna pero despu&eacute;s fue archivada por prescripci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supone que se haya iniciado el tr&aacute;mite de diligencias previas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Supone que se abre la fase de investigaci&oacute;n. En un procedimiento penal hay dos fases: la de investigaci&oacute;n y la del procedimiento oral. De hecho, el propio juez ha pedido al Archivo de Memoria Historica toda la documentaci&oacute;n penitenciaria sobre el querellante para comenzar a estudiar el caso. Porque nos hayamos ante un caso especial. Estas querellas seis querellas en total que hemos presentado son especiales dado que estas personas, una vez que salieron de los 18 d&iacute;as en que sufrieron aislamiento y maltrato f&iacute;sico, denunciaron las torturas. Por tanto, tenemos la prueba de todo el procedimiento que se llev&oacute; a cabo en 1971 en el que denunciaron los maltratos aportando incluso partes m&eacute;dicos de la &eacute;poca. Es de los pocos casos de torturas franquistas que podemos demostrar con tanta fuerza documental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En concreto, &iquest;cu&aacute;les son los hechos que se denuncian en la querella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En estas querellas denunciamos el padecimiento de 19 d&iacute;as de aislamiento por parte de los detenidos y, sobre todo, las torturas que sufrieron por ser miembros del PCE. La Causa que se les imputaba era por asociaci&oacute;n il&iacute;cita y propaganda ilegal, por lo que hablamos de presos pol&iacute;ticos.&nbsp; All&iacute; les tuvieron sin comer, sin dormir, a algunos los mojaban y dejaban desnudos, les daban comida podrida, palizas cont&iacute;nuas en las llamadas &ldquo;ruedas&rdquo;, a otros les pegaron con barras en el aparato reproductor, uno tiene problemas de audici&oacute;n porque le reventaron el t&iacute;mpano, etc.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; espera de este proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un primer paso para que por primera vez en la historia de la democracia de este pa&iacute;s se investiguen los cr&iacute;menes de lesa humanidad del franquismo. Por primera vez se podr&iacute;a abrir la puerta a que se vieran reparadas miles de v&iacute;ctimas. Pero es muy triste que nos parezca extraordinario que hayan aceptado una querella como esta, porque deber&iacute;a de ser lo normal. Seg&uacute;n el Derecho Internacional y el relator de la ONU, deber&iacute;amos estar investigando estos cr&iacute;menes la Ley de Amnist&iacute;a es nula seg&uacute;n el derecho internacional tal y como est&aacute; siendo utilizada. Por tanto, espero que siga adelante porque es una oportunidad a nivel social para restaurar los valores de esta democracia. Adem&aacute;s puede servir de est&iacute;mulo para animar a m&aacute;s gente que denuncie. Puede ser la oportunidad para que jueces y v&iacute;ctimas pierdan por el fin el miedo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/torturas-franquismo-podemos-alegar-documental_132_1754717.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Jan 2019 22:22:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Para Ramón J. Sender mi presencia y la de mi hermana fue muy difícil. Se sentía culpable de la muerte de mi madre, Amparo Barayón"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/ramon-sender-libro-amparo-bayaron-memoria_132_1990452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e914a17a-12d3-464b-8de4-3eca96b4805f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ramón Sender, con un cuadro de su padre, Ramón J. Sender, al fondo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta es la historia de Ramón Sender, un hijo que buscó desesperadamente respuestas al asesinato de su madre, de un célebre escritor que nunca supo comportarse como un padre, de un libro que fue boicoteado para que no se conocieran los detalles de la represión franquista. Esta es una historia sobre el poder inquebrantable de la memoria a través del tiempo.</p></div><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n del ingl&eacute;s de <strong>Lara Hidalgo</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy hijo de Ram&oacute;n J. Sender y de Amparo Baray&oacute;n de Sender, quien fue encarcelada en Zamora y asesinada por los fascistas en noviembre de 1936. Estoy en medio de escribir un libro conmemorativo acerca de mi madre, y quisiera invitar a alguien que la conociese, sea de ni&ntilde;a o de adulta, para enviarme sus recuerdos. Tambi&eacute;n me interesa recibir cartas de alguien que conoci&oacute; a mi padre durante los a&ntilde;os 1936 a 1939, en Espa&ntilde;a y en Francia.
    </p><p class="article-text">
        Mi hermana y yo fuimos adoptados por una familia norteamericana en 1939, y nos criamos aqu&iacute; en un ambiente&nbsp;<em>anglo</em>&nbsp;sin saber nada de la verdadera historia de nuestra madre. La muerte de Franco me facilita ahora preguntar a los lectores informaci&oacute;n acerca de la muerte de mi madre y tambi&eacute;n queremos saber acerca de la vida de nuestro padre. &Eacute;l, por razones personales, no est&aacute; dispuesto a hablar acerca de esto con nosotros y no queremos causarle, m&aacute;s da&ntilde;o de lo que ya ha sufrido. No queremos que &eacute;l recuerde los tristes acontecimientos que prefiere olvidar. Pero, como &eacute;l dice en su libro&nbsp;<em>Ariadna,</em>&nbsp;&ldquo;la imaginaci&oacute;n no puede sustituir la sencilla elocuencia de la verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El domingo 13 de diciembre de 1981 apareci&oacute; esta carta al director, titulada &ldquo;Llamada del hijo de Sender&rdquo;, en <em>El Pa&iacute;s</em>. Era la primera vez que Ram&oacute;n Sender Baray&oacute;n se atrev&iacute;a a desafiar la prohibici&oacute;n paterna para pedir ayuda al pueblo espa&ntilde;ol en su imperiosa necesidad de conocer la historia de su madre, Amparo, que durante toda su vida le hab&iacute;a sido ocultada.
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n J. Sender, su padre, fue un c&eacute;lebre escritor espa&ntilde;ol. Autor de una prol&iacute;fica obra, entre la que se encuentran t&iacute;tulos tan conocidos como <em>R&eacute;quiem por un campesino espa&ntilde;ol</em> y <em>Cr&oacute;nica del alba</em>. Naci&oacute; en 1901 en Chalamera, un pueblo de Huesca, en el seno de una familia acomodada contra la que se rebel&oacute; debido a&nbsp; las autoritarias imposiciones paternas. Siendo menor de edad lleg&oacute; a fugarse a Madrid para estudiar Filosof&iacute;a y Letras y convertirse en escritor. Tras recuperar la relaci&oacute;n con su padre, llegar&iacute;a a dirigir el peri&oacute;dico oscense <em>La Tierra</em> sin tener la edad oportuna para ello, por lo que constaba como director nominal un abogado amigo suyo. Particip&oacute; en la Guerra de Marruecos de 1922 a 1924, tras lo cual publicar&iacute;a uno de sus primeros grandes &eacute;xitos literarios: <em>Im&aacute;n</em>. A partir de entonces sus libros cobrar&iacute;an gran fama y se dedicar&iacute;a profesionalmente al periodismo. Fue en Madrid durante los a&ntilde;os de la II Rep&uacute;blica cuando conoci&oacute; a Amparo Baray&oacute;n, con quien tuvo a Ram&oacute;n en 1934 y a Andrea en 1936. El golpe de estado les pill&oacute; de vacaciones en la sierra de Guadarrama y el resto de la historia fue silencio durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os para dos de sus principales protagonistas, los ni&ntilde;os Monchito y Andre&iacute;ta. Ram&oacute;n J. Sender, tras haber combatido en el frente a las &oacute;rdenes de Enrique L&iacute;ster y junto a la CNT por sus convicciones anarquistas, cruz&oacute; la frontera a Francia donde se reuni&oacute; con sus hijos y se exili&oacute; a M&eacute;xico y Estados Unidos. All&iacute; los ni&ntilde;os fueron adoptados y educados por una familia americana.
    </p><p class="article-text">
        La carta con la que comienza este reportaje es el primer acercamiento de Ram&oacute;n Sender a sus or&iacute;genes. Su padre nunca le permiti&oacute; profundizar acerca de las razones y los detalles de la muerte de Amparo m&aacute;s all&aacute; de que fue fusilada en Zamora por los fascistas; los ni&ntilde;os crecieron ajenos a la familia que dejaron en Espa&ntilde;a y a la historia completa de su madre. Es por ello que, tras la muerte de Ram&oacute;n J. Sender en 1982, su hijo realiz&oacute; dos viajes a Espa&ntilde;a que le permitieron redescubrir a la madre muerta. As&iacute;, Ram&oacute;n Sender, a trav&eacute;s de entrevistas a familiares y de b&uacute;squedas en hemerotecas, conseguir&aacute; conocer y dar a conocer al mundo qui&eacute;n fue Amparo Baray&oacute;n Miguel. Para ello escribe una cr&oacute;nica en primera persona de c&oacute;mo fue el proceso y la publica en 1990 en Plaza y Jan&eacute;s con el t&iacute;tulo <em>Muerte en Zamora. &iquest;Qu&eacute; circunstancias rodearon el fusilamiento de la esposa de Ram&oacute;n J. Sender?</em>. Esa edici&oacute;n fue en breve descatalogada y, por tanto, muy dif&iacute;cil de encontrar. Fue el a&ntilde;o pasado, 27 a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando se ha reeditado por Postmetr&oacute;polis a&ntilde;adi&eacute;ndose a la edici&oacute;n valios&iacute;simos textos de Paul Preston, Helen Graham y Francisco Espinosa que sit&uacute;an en contexto la obra y a&ntilde;aden ap&eacute;ndices, entre otros, acerca de c&oacute;mo se vivi&oacute; en Zamora la primera edici&oacute;n del libro.&nbsp; Es de reconocer la cualitativa traducci&oacute;n que realiz&oacute; del manuscrito en ingl&eacute;s la prima del autor, Mercedes Esteban-Maes Kemp, hija de la sobrina favorita de Amparo, quien junto a Ram&oacute;n, forma parte de esa generaci&oacute;n que hered&oacute; la profunda necesidad de <em>hacer memoria</em> para, de una vez por todas,&nbsp; rendirle homenaje.
    </p><h3 class="article-text">Entrevista a Ram&oacute;n Sender Baray&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Sender Baray&oacute;n atendi&oacute; r&aacute;pidamente nuestra petici&oacute;n de entrevista. Es escritor, miembro fundador de una comuna llamada &ldquo;Morning Star&rdquo; y pionero de la m&uacute;sica electr&oacute;nica, sigue siendo una celebridad en la Bah&iacute;a de San Francisco (California). Uno de sus muchos libros escritos lleg&oacute; a ser un <em>best-seller</em> en Estados Unidos, fue escrito a medias con Alicia Bay&nbsp;Laurel&nbsp;y se titul&oacute; <em>Living On The Earth</em>. En breve, ser&aacute; traducido al castellano a trav&eacute;s de una librer&iacute;a albacete&ntilde;a especializada en ilustraci&oacute;n -Librer&iacute;a Nemo-, ya que el libro est&aacute; escrito y pintado a mano y es todo un canto &ldquo;a lo natural&rdquo;. Por todo ello, no es de extra&ntilde;ar que su papel en la contracultura estadounidense de la d&eacute;cada de los sesenta sea objeto de estudio por parte del investigador Juan Antonio S&aacute;nchez, profesor de la Universidad Complutense de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la intensidad de su vida -o tal vez, gracias a ello- a sus 84 a&ntilde;os se mantiene en plena forma. Concertamos dos citas con &eacute;l, una v&iacute;a <em>mail</em> y otra a trav&eacute;s de Skype para poder afinar algunas de las respuestas escritas que nos hab&iacute;a hecho llegar. Su actitud es siempre risue&ntilde;a y amable: nos habla de su prol&iacute;fica obra escrita, de su dif&iacute;cil relaci&oacute;n con su padre, de su familia espa&ntilde;ola, de su esposa Judith y de los paralelismos entre la vida de Amparo, su madre, y la de Xavieri, su hija tristemente tambi&eacute;n fallecida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo cambi&oacute; tu vida tu primer viaje a Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Redescubr&iacute; la historia de mi madre biol&oacute;gica Amparo y los tr&aacute;gicos detalles de su asesinato. Fue un proceso curativo para m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde la publicaci&oacute;n original de Muerte en Zamora en 1990 hasta esta reedici&oacute;n &iquest;crees que ha cambiado algo en la percepci&oacute;n de los lectores? &iquest;Es diferente la recepci&oacute;n del libro desde entonces hasta ahora?</strong><em>Muerte en Zamora</em>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, en Espa&ntilde;a el primer libro desapareci&oacute; misteriosamente pocos meses despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n. Siempre pens&eacute; que algunos falangistas o personas de derechas hab&iacute;an comprado todas las copias del libro, pero quiz&aacute;s me equivoque.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ha supuesto para ti esta reedici&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo es tu reencuentro con tu obra tantos a&ntilde;os despu&eacute;s de haberla escrito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estoy muy contento, emocionado de que tantas voces conocidas como Paul Preston y Helen Graham hayan contribuido con sus ideas en esta obra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reconoces en el libro que el redescubrimiento de Amparo debe mucho a las mujeres de tu familia que son qui&eacute;nes la recuerdan y te la muestran. &iquest;Es la figura de tu madre una referencia de esas mujeres invisibles de la historia que se enfrentaron al patriarcado de la &eacute;poca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si, por supuesto. De hecho as&iacute; lo dice Mercedes en el pr&oacute;logo del &nbsp;libro: &ldquo;La historia de este libro es la historia de mi familia. Y es, fundamentalmente, una historia de mujeres recordada por mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em><strong>&iquest;Acaso no es el asesinato de tu madre producto tambi&eacute;n de la violencia de g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, por supuesto. As&iacute; lo fueron tambi&eacute;n muchos otros asesinatos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Crees que el asesinato extrajudicial de tu madre merecer&iacute;a ser investigado por los tribunales de justicia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, si fuera posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dos t&iacute;os tuyos fueron fusilados y se encuentran a&uacute;n desaparecidos en fosas comunes. &iquest;Crees que los gobiernos de Espa&ntilde;a han hecho lo necesario por resolver estos cr&iacute;menes? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde luego que no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sabes que &uacute;ltimamente en Espa&ntilde;a se debate sobre si exhumar los restos de Franco del Valle de los Ca&iacute;dos.&nbsp; &iquest;Qu&eacute; te parece que este debate se est&eacute; dando 40 a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte del dictador?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estoy encantado de que as&iacute; sea. Pensaba que esto ya se hab&iacute;a hecho. Los restos de Franco deber&iacute;an estar en un vertedero <em>(se r&iacute;e).</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Has conseguido reconciliarte con las decisiones que tom&oacute; tu padre en vida con respecto a ti y tu hermana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; y no. Nuestra &ldquo;madre americana&rdquo; Julia nos quiso mucho, y no tengo m&aacute;s que gratitud por todo lo que hizo por nosotros. Sin embargo, nuestro padre actu&oacute; como los famosos p&aacute;jaros cuco que dejan caer sus huevos en el nido de otros p&aacute;jaros y luego se van volando. Nunca cre&iacute; en su excusa de que fueron las amenazas de muerte tanto de los comunistas como de los fascistas, lo que le impidi&oacute; incluirnos en sus vidas. Sinceramente, su distanciamiento fue un alivio porque era un hombre extra&ntilde;o para m&iacute;. Para mi hermana, fue una causa constante de dolor porque ella hubiera preferido crecer con &eacute;l. Mi hermana nunca estuvo unida a nuestra madre americana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si pudieras volver a hacer este viaje a Espa&ntilde;a por vez primera, &iquest;cambiar&iacute;as algo de lo que hiciste aquella vez? &iquest;Qued&oacute; algo por hacer o alg&uacute;n elemento que recuperar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, en realidad no. Con la ayuda de mi mujer Judith como traductora, volvimos de aquel viaje con m&aacute;s de 30 horas de grabaci&oacute;n de las entrevistas que hicimos. Nuestro segundo viaje el siguiente verano no a&ntilde;adi&oacute; elementos nuevos, aunque a lo largo de los a&ntilde;os que siguieron s&iacute; que fuimos descubriendo muchos detalles nuevos sobre los asesinos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Crees que tu familia espa&ntilde;ola ha conseguido superar el trauma provocado por las barbaridades sufridas durante la represi&oacute;n franquista? &iquest;C&oacute;mo crees que les afect&oacute; la lectura de tu libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la lectura de mi libro fue dura para muchas personas de distintas maneras. En la familia Sender, aquellos que veneraban a mi padre se enfadaron mucho. Por la otra parte de mi familia, muchos se sintieron culpables por no haber hecho nada para salvar la vida de mi madre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n fue Amparo Baray&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo la presentar&iacute;as a un p&uacute;blico que a&uacute;n no la conoce?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Amparo fue una mujer que se liber&oacute; de las restricciones impuestas por su educaci&oacute;n zamorana. Fue una de las muchas mujeres de la d&eacute;cada de 1930 que se liberaron y se independizaron. Era una persona animada, muy musical y que estaba muy enamorada de mi padre. Tal vez demasiado, porque sacrific&oacute; su vida por &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em><strong>&iquest;Qui&eacute;n fue para ti Ram&oacute;n J. Sender?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue un hombre infeliz con muchas contradicciones, no alguien que actu&oacute; como &ldquo;mi padre&rdquo;, sino m&aacute;s bien como un pariente famoso, pero extra&ntilde;amente, alguien que intentaba competir conmigo en mi adolescencia. A veces pudimos coincidir en nuestras trayectorias durante alguna visita, pero &eacute;stas fueron escasas y la relaci&oacute;n a larga distancia consist&iacute;a principalmente en que yo s&oacute;lo recib&iacute;a sus consejos y rega&ntilde;inas. Muy pocas veces me apoyaba, as&iacute; que se convirti&oacute; en un alivio no pasar mucho tiempo con &eacute;l. Recientemente, he estado transcribiendo cincuenta a&ntilde;os de cartas familiares que le a&ntilde;aden una dimensi&oacute;n mucho m&aacute;s amplia.
    </p><p class="article-text">
        Su hermana mayor Concha lo defini&oacute; muy bien: &ldquo;como escritor fue un genio, pero como padre de familia, un desastre.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cu&eacute;ntanos m&aacute;s acerca de esas cartas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Tengo una caja llena de correspondencia escrita durante 50 a&ntilde;os, son cartas de mi padre a mi madre americana, de mi madre americana a mi padre, de los dos hacia m&iacute;. No me hab&iacute;a dado cuenta lo raro que yo era de adolescente. Mucha gente salta sobre charcos en su camino para evitarlos, pero durante mi adolescencia yo no los evitaba, sino que saltaba dentro de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido muy interesante para m&iacute; leer estas cartas, ahora tengo unas 250 p&aacute;ginas escritas sobre mi vida y todav&iacute;a no he acabado, me quedan 20 a&ntilde;os por narrar. Una vez lo termine, le pedir&eacute; a mi mujer que lo lea y har&eacute; los cambios necesarios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La lectura de esas cartas te ha ayudado a entenderle mejor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, le entiendo mejor. Puedo entender como mi presencia y la de mi hermana fue muy dif&iacute;cil para &eacute;l porque le tra&iacute;a memorias traum&aacute;ticas y se sent&iacute;a muy culpable de la muerte de Amparo. Creo que estaba inc&oacute;modo cuando me ve&iacute;a, y esto hac&iacute;a que nosotros nos sinti&eacute;ramos inc&oacute;modos al mismo tiempo. Siempre que nos desped&iacute;amos, yo lo hac&iacute;a con alivio. Sin embargo, le admiraba much&iacute;simo. Fue uno de mis grandes h&eacute;roes. No pensaba tanto en &eacute;l como mi padre, sino como en mi t&iacute;o favorito. Estuvo presente en nuestras vidas muy poco tiempo. Por el contrario, mi hermana nunca tuvo una buena relaci&oacute;n con nuestra madre americana, y creo que nunca se habr&iacute;a llevado bien con ninguna madre que no fuera la suya, por la manera en que fue separada de su madre real cuando era un bebe. Le hubiera gustado mucho crecer con nuestro padre y siempre quiso pasar m&aacute;s tiempo con &eacute;l. De hecho, &eacute;l la invit&oacute; a acompa&ntilde;arle a Espa&ntilde;a. Mi padre fue a Espa&ntilde;a dos veces. La segunda vez le pidi&oacute; que fuera con &eacute;l, as&iacute; que ella sac&oacute; su pasaporte, prepar&oacute; sus maletas, estaba lista para irse, pero &eacute;l nunca apareci&oacute;. En su lugar, se fue con su novia, que era un mal bicho. Su novia escribir&iacute;a m&aacute;s tarde un libro llamado &ldquo;<em>Mis 21 d&iacute;as en Espa&ntilde;a con Sender</em>&rdquo;. Fue alumna de mi padre, quien dirigi&oacute; su tesis doctoral y al mismo tiempo fue su novia, aunque estaba casada.
    </p><p class="article-text">
        Siempre que ven&iacute;a a visitarlo, se llevaba alg&uacute;n objeto suyo, su sombrero, su bast&oacute;n, alg&uacute;n manuscrito&hellip;siempre se iba con algo que le perteneciera. A mi padre no le importaba, se sent&iacute;a halagado de que ella lo adorara con tanta intensidad.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>A pesar de pr&aacute;cticamente no haber conocido a tu madre compart&iacute;s la pasi&oacute;n por la m&uacute;sica &iquest;Ha sido eso importante para ti?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Os contar&eacute; algo interesante... Cuando yo ten&iacute;a 15 a&ntilde;os, mi madre americana me present&oacute; a un concertista de piano que pasaba su verano cerca de nuestra casa en la costa. Me pidi&oacute; que tocara para &eacute;l. As&iacute; que toqu&eacute; &ldquo;La Malague&ntilde;a&rdquo; (Ernesto Lecuona) &ndash;era lo que tocaban todos los espa&ntilde;oles- y tambi&eacute;n un Preludio de Chopin que se llama &ldquo;Marcha F&uacute;nebre&rdquo; que es una melod&iacute;a muy melanc&oacute;lica <em>(la tararea)</em>. Me acept&oacute; como alumno y fui su pupilo durante varios a&ntilde;os, nos hicimos amigos. Era un m&uacute;sico especializado en m&uacute;sica espa&ntilde;ola y francesa. Un d&iacute;a me dijo: &ldquo;la raz&oacute;n por la que te acept&eacute; como alumno fue por la forma en que tocaste esa pieza de Chopin&rdquo;. A&ntilde;os despu&eacute;s, creo que fue el a&ntilde;o pasado, recib&iacute; una rese&ntilde;a de un concierto que dio mi madre en la universidad de Salamanca donde toc&oacute; esa misma pieza de Chopin. La rese&ntilde;a dec&iacute;a que la hab&iacute;a tocado maravillosamente, y siempre me pregunto si alguna vez la escuch&eacute; tocarla de peque&ntilde;o&hellip;y si de alguna forma, me lo transmiti&oacute;. Es posible&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la edici&oacute;n americana de Muerte en Zamora incluiste un ap&eacute;ndice sobre la historia de tu hija fallecida. &iquest;Encontraste paralelismos entre ambas vidas?</strong><em>Muerte en Zamora</em>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, con <em>veintipocos</em> a&ntilde;os viv&iacute; en una secta y comet&iacute; el cl&aacute;sico error de casarme con la primera mujer de la que me enamor&eacute;. Rompimos, aunque antes tuvimos un beb&eacute;. Mi peque&ntilde;a hija creci&oacute; all&iacute;. Era un grupo extra&ntilde;o pero la comunidad de ni&ntilde;os era buena, hac&iacute;an mucho por sus hijos, ten&iacute;an juegos especiales, canciones, se cantaba mucho y yo estaba muy contento de que ella pudiera crecer all&iacute;. Pero el precio que pagu&eacute; por ello fue que perd&iacute; el contacto con ella porque no me dejaban verla. Durante a&ntilde;os intent&eacute; verla, fui all&iacute; sin permiso&hellip;pero no lo consegu&iacute;. Cuando el libro de Amparo se public&oacute;, mi mujer Judith y yo intentamos verla. As&iacute; que llam&eacute;. La persona que me atendi&oacute; al tel&eacute;fono no sab&iacute;a qui&eacute;n era yo, me dio mucha informaci&oacute;n, me dijo que mi hija se hab&iacute;a casado, acababa de dar a luz a su segundo beb&eacute; y estaba tom&aacute;ndose un tiempo para descansar&hellip; Finalmente le expliqu&eacute; qui&eacute;n era yo y pregunt&eacute; si pod&iacute;a hablar con su marido. Su marido se puso al tel&eacute;fono pero fue muy fr&iacute;o conmigo, no quer&iacute;a saber nada. As&iacute; que nos volvimos a casa muy decepcionados. Dos semanas m&aacute;s tarde me llamaron por tel&eacute;fono y me dijeron que mi hija hab&iacute;a muerto. Primero no me lo cre&iacute;, pensaba que era uno m&aacute;s de sus juegos, pero despu&eacute;s habl&eacute; con su m&eacute;dico y parece ser que tuvo un melanoma y muri&oacute; una semana despu&eacute;s de diagnostic&aacute;rselo.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, al no darme ninguna informaci&oacute;n, inform&eacute; a la secta de que iba a contactar con aquellos ex-miembros que conociesen a mi hija para saber m&aacute;s cosas sobre ella. Me dijeron que lo hiciera, que no encontrar&iacute;a a nadie dispuesto a darme informaci&oacute;n. No pensaban que encontrar&iacute;a a nadie. En 6 meses ya hab&iacute;a contactado con 30 personas. Durante 10 a&ntilde;os, toda esta gente me proporcion&oacute; informaci&oacute;n y empec&eacute; a escribir una serie de libros llamados &ldquo;Mujeres de Utop&iacute;a&rdquo;, en los que escrib&iacute; las historias de cuatro mujeres diferentes. La comuna inici&oacute; reclamaciones judiciales contra m&iacute; hasta en tres ocasiones. La raz&oacute;n por la que os hablo de ello es porque mi hija ten&iacute;a la misma personalidad que Amparo. Era una persona muy vital, le gustaba la gente, todos la quer&iacute;an, era muy musical. Hab&iacute;a tantas similitudes que llegu&eacute; a pensar que el esp&iacute;ritu de Amparo habitaba en mi hija.
    </p><p class="article-text">
        Amparo muri&oacute; sin haberse confesado y aunque dej&oacute; de ir a misa, era creyente. Cuando un creyente no se confiesa antes de morir, no va al cielo, se queda en tierra de nadie. Por eso creo que, no habi&eacute;ndose confesado y teniendo en cuenta el amor que ten&iacute;a a sus hijos, su esp&iacute;ritu sobrevolaba nuestras vidas y quiz&aacute;s tom&oacute; su primera oportunidad para volver reencarn&aacute;ndose en mi hija. As&iacute; podr&iacute;a hacer todo aquello que no pudo.&nbsp; Mi hija muri&oacute; abrazada a su fe, dej&oacute; a dos hijos de la misma edad que la que ten&iacute;amos mi hermana y yo cuando muri&oacute; mi madre. Hab&iacute;a tantos paralelismos, que lo escrib&iacute; como un anexo al libro. No s&eacute; porque no se introdujo en la versi&oacute;n espa&ntilde;ola, creo que era algo demasiado inusual&hellip;
    </p><h3 class="article-text">Historia de un libro:&nbsp; 'Muerte en Zamora'</h3><p class="article-text">
        En este caso, la historia de la publicaci&oacute;n de <em>Muerte en Zamora</em> merece un cap&iacute;tulo aparte. Recapitulemos pues: Ram&oacute;n Sender Baray&oacute;n escribi&oacute; a finales de los ochenta las memorias de su viaje a Espa&ntilde;a en busca de la verdad sobre el asesinato de su madre. Poco tiempo despu&eacute;s public&oacute; el libro tanto en Estados Unidos como en Espa&ntilde;a; fue la editorial Plaza &amp; Jan&eacute;s la que se encarg&oacute; de esta primera edici&oacute;n en 1990. Sin embargo, encontrar ejemplares de esa tirada es harto dif&iacute;cil y nunca hubo una segunda. Es por ello que, cuando en 2017 la editorial Postmetr&oacute;polis public&oacute; de nuevo <em>Muerte en Zamora</em> fue pr&aacute;cticamente como si se imprimiera por vez primera. Para hablar sobre esta peculiar historia nos pusimos en contacto con su editor, Pablo S&aacute;nchez Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; decid&iacute;s editar Muerte en Zamora casi treinta a&ntilde;os despu&eacute;s de la primera edici&oacute;n?</strong><em>Muerte en Zamora</em>
    </p><p class="article-text">
        Emilio Silva (presidente de la Asociaci&oacute;n por la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica) es amigo m&iacute;o, trabajamos juntos en muchos proyectos y en una ocasi&oacute;n me habl&oacute; de este libro. Fue el primer libro de la &ldquo;Colecci&oacute;n Metro: (Lo que queda) despu&eacute;s de Occidente&rdquo;. Sin embargo, desde el principio fue una situaci&oacute;n complicada ya que Emilio s&oacute;lo ten&iacute;a una fotocopia del libro pero le faltaba una p&aacute;gina. Evidentemente eso tiraba por tierra el proyecto, ya que no pod&iacute;amos editar sin una p&aacute;gina. Pero tuvimos la suerte de que un buen compa&ntilde;ero de Emilio, de Zamora, ten&iacute;a otra fotocopia y uniendo las dos pudimos hacer un volcado de ambas hasta lograr un PDF y de ah&iacute; poder transformar a <em>word</em> y empezar el proceso de revisi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;No encontraste ning&uacute;n ejemplar original de la primera edici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy el reeditor del libro y nunca he tenido un ejemplar de la primera edici&oacute;n en mis manos para poder hacerla.
    </p><p class="article-text">
        La post-historia del primer libro es interesante ya en s&iacute; misma y truculenta por c&oacute;mo en <em>La Opini&oacute;n de Zamora</em> se difam&oacute; la figura de Amparo y al propio autor. Es por eso que incluimos un cap&iacute;tulo de Francisco Espinosa que habla de lo que sucedi&oacute; y se titula &ldquo;Amparo Baray&oacute;n: Historia de una calumnia&rdquo; que est&aacute; inserto en su libro <em>Callar al mensajero. La represi&oacute;n franquista, entre la libertad de informaci&oacute;n y el derecho al honor</em>. Todo sucedi&oacute; a ra&iacute;z de unas cartas al director, &nbsp;Paul Preston se interes&oacute; tanto por esta pol&eacute;mica que escribi&oacute; cartas defendiendo a tanto a &Aacute;mparo como a Ram&oacute;n en el peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ram&oacute;n nos lleg&oacute; a contar que pensaba que la primera edici&oacute;n hab&iacute;a sido comprada entera para que no llegara a las librer&iacute;as. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que fue as&iacute;. Al parecer, la edici&oacute;n la compr&oacute; un grupo de personas de Zamora para impedir que llegara a las librer&iacute;as, aunque algunos ejemplares se vendieron. Fueron a &ldquo;Plaza &amp; Jan&eacute;s&rdquo; y la compraron entera. Si compruebas las <em>Notas del editor </em>a pie de p&aacute;gina de esos ejemplares, comprobar&aacute;s que la publicaci&oacute;n no se hab&iacute;a realizado de buena gana. Las notas del editor son incluso ofensivas. Hay 10 &oacute; 12 y se obstina en cuestionar a Ram&oacute;n haciendo afirmaciones como que &ldquo;el autor se equivoca&rdquo;. As&iacute; que, seguramente, la editorial vio as&iacute; su negocio hecho y nunca tuvo intenci&oacute;n de hacer siquiera una segunda reimpresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha sido recibido ahora el libro en Zamora? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Las ventas est&aacute;n al 80% concentradas en Zamora. Hay tres librer&iacute;as en la ciudad y no paran de pedir el libro. Lo que es important&iacute;simo porque significa cambiar el relato de la memoria de los vencedores, porque en Zamora todo el mundo conoce la historia de Amparo Baray&oacute;n. Pero mucha gente de la ciudad no ten&iacute;a el libro porque no hab&iacute;a ejemplares. Pero los intentos de boicoteo siguen de todas formas. Durante la Feria del Libro, <em>La Opini&oacute;n de Zamora</em> no publicit&oacute; la presentaci&oacute;n del libro, a diferencia de lo que hac&iacute;a con el resto de actividades. Pero esa peque&ntilde;a censura provoc&oacute; que, a trav&eacute;s de redes sociales, las asociaciones republicanas y memorialistas difundieran tanto el acto como la actitud del medio, por lo que la presentaci&oacute;n fue un &eacute;xito. Al d&iacute;a siguiente, sin embargo, s&iacute; hicieron una nota de prensa muy escueta diciendo que hab&iacute;a tenido lugar el evento sin siquiera informar de la trama del libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; le interesaba a vuestra editorial publicar un libro como este?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un libro muy potente a muchos niveles. Tiene un inter&eacute;s que va m&aacute;s all&aacute; de la memoria de Amparo. Adem&aacute;s gracias a &eacute;l, por fin, Ram&oacute;n Sender ha llegado a tener un nombre propio en Espa&ntilde;a y eso es muy importante. &Eacute;l ejemplifica lo que significa la transmisi&oacute;n generacional de la memoria. Adem&aacute;s Ram&oacute;n es una persona, fundamentalmente, buena a quien la verdad siempre le ha movido de una forma imponente.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es que nuestra editorial, Postmetr&oacute;polis, es muy particular. Dir&iacute;a que &uacute;nica. Pertenece a una asociaci&oacute;n llamada Culturas Radicales que se interesa por la democratizaci&oacute;n del conocimiento del pasado y la recuperaci&oacute;n de la memoria. Nuestro objetivo es analizar el presente a partir de una mirada desde el pasado. Se trata de alejarnos de las convenciones del presente a trav&eacute;s de la mirada del pasado. Cuando consigues que el presente se te haga extra&ntilde;o es porque est&aacute;s aprendiendo a verlo sin las convenciones actuales.
    </p><h3 class="article-text">Historia de un documental: 'Viaje hacia la luz'</h3><p class="article-text">
        Lu&iacute;s Olano naci&oacute; en Leningrado, nieto de Arturo Olano, uno de los <em>ni&ntilde;os de la guerra</em> que fue acogido por la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Es arabista pero se dedica a la gu&iacute;a tur&iacute;stica en Madrid. Sin embargo, su pasi&oacute;n es el mundo audiovisual y ha hecho algunos trabajos, pero desde 2014 se dedica en exclusiva a un proyecto en el que le embarc&oacute; Germ&aacute;n S&aacute;nchez, su padrastro, extrabajador de Radio Nacional de Espa&ntilde;a.&nbsp; Fue &eacute;l quien le convenci&oacute; de que deb&iacute;a contar la historia de Ram&oacute;n Sender.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cu&eacute;ntame por qu&eacute; te pareci&oacute; necesario hacer este documental. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La relevancia del padre es indiscutible pero por s&iacute; mismo es muy relevante tambi&eacute;n la figura de Ram&oacute;n Sender. Fund&oacute; en los sesenta el famoso laboratorio experimental de m&uacute;sica electr&oacute;nica que llamado San Francisco Tape Music Center que surge de forma aut&oacute;noma a partir de la iniciativa de diversos m&uacute;sicos. Por ah&iacute; pasan los grandes nombres de la m&uacute;sica como por ejemplo el propio Terry Riley, pianista y pionero del sintetizador, se le considera el padre del minimalismo musical y viene a Madrid en breve. Sin embargo, nadie conoce a Ram&oacute;n que es toda una eminencia en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en 1966 produce junto a Ken Kesey y Stewart Brand el &ldquo;Trips Festival&rdquo; en San Francisco que sirvi&oacute; de modelo incluso para el de Woodstock. El propio Tom Wolfe en su obra <em>Ponche de &aacute;cido lis&eacute;rgico</em> habla de &eacute;l y esa cita es lo que usamos como punto de partida en el documental. Despu&eacute;s rompe con la m&uacute;sica electr&oacute;nica y se va a las comunas rurales, que son las primeras de la &eacute;poca <em>hippie</em> de Estados Unidos. Vivir&aacute; durante a&ntilde;os all&iacute; y compondr&aacute; m&uacute;sica espiritual. De hecho, durante casi toda su vida se dedica a escribir sus vivencias en estas comunidades. Para m&iacute; es como si Ram&oacute;n fuera una especie de actor secundario a quien no le gusta mucho la primera plana pero que siempre est&aacute; en el momento y lugar adecuado participando de momentos hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo podremos ver el documental y por qu&eacute; se llama 'Un viaje hacia la luz'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El documental ha recibido la negativa por parte de las televisiones auton&oacute;micas a las que hemos acudido y ahora estamos esperando poder hablar con RTVE y enviar el proyecto a diversos festivales, como el de Berl&iacute;n, que &uacute;ltimamente se est&aacute; preocupando por recuperar nuestra memoria.
    </p><p class="article-text">
        Carlos Saura escribi&oacute; un gui&oacute;n basado en la historia de Amparo que nadie le produjo nunca y que termin&oacute; publicando como tal, titulado <em>Esa luz</em>. Pero yo lo llam&eacute; <em>Un viaje hacia la luz</em> porque ten&iacute;a mucha carga metaf&oacute;rica, la del contraste entre la oscuridad de la caverna espa&ntilde;ola del franquismo con una madre asesinada y la vida de exilio en el conf&iacute;n m&aacute;s brillante de la Tierra, en el San Francisco de los sesenta. Lo que aqu&iacute; no era imaginable, suced&iacute;a en la California de esa d&eacute;cada. Los hijos de la clase media se dedicaban a la experimentaci&oacute;n tanto en la m&uacute;sica como en las relaciones sociales y pol&iacute;ticas. Adem&aacute;s, por supuesto, es el hijo de uno de los grandes escritores en lengua castellana como es Ram&oacute;n J. Sender.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco se va a conocer qui&eacute;n es Ram&oacute;n y adem&aacute;s vamos a conseguir devolverle a Amparo, despu&eacute;s de su sacrificio, toda su relevancia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota a los posibles futuros lectores de 'Muerte en Zamora': en este reportaje no nos adentraremos en los detalles que envolvieron el asesinato de Amparo Baray&oacute;n para as&iacute; permitir que sean descubiertos a trav&eacute;s de la emocionante letra de su hijo, Ram&oacute;n Sender.</em>
    </p><p class="article-text">
        SENDER BARAY&Oacute;N, Ram&oacute;n (2017): '<em>Muerte en Zamora'. Editorial Postmetr&oacute;polis. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/ramon-sender-libro-amparo-bayaron-memoria_132_1990452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Aug 2018 17:50:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Para Ramón J. Sender mi presencia y la de mi hermana fue muy difícil. Se sentía culpable de la muerte de mi madre, Amparo Barayón"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Sigue habiendo muchos 'Billy, el Niño' sueltos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/julia-hidalgo-sigue-billy-sueltos_132_2095216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9933b74a-9767-42d6-90ed-f50213748571_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Sigue habiendo muchos &#039;Billy, el Niño&#039; sueltos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia de Julia Hidalgo, una universitaria comunista en la década de los setenta.</p><p class="subtitle">De cómo conoció a Billy, el Niño, pasó por los calabozos de la Dirección General de Seguridad y la cárcel de Carabanchel. Después marchó al exilio con un pasaporte falso, mantuvo un sorprendente encuentro con Fraga en Londres y continúa en la actualidad  la lucha contra la impunidad franquista.</p></div><p class="article-text">
        <em>Dedicada a todas las resistentes y luchadoras antifranquistas cuyas historias siguen invisibilizadas o ensombrecidas.</em>
    </p><p class="article-text">
        El pasado mi&eacute;rcoles 30 de mayo, Pablo Iglesias, -en calidad de portavoz del grupo parlamentario Unidos Podemos- pregunt&oacute; en sede parlamentaria al ministro de Interior acerca de la posibilidad de que el Gobierno retirara la condecoraci&oacute;n concedida en 1977 por Mart&iacute;n Villa al inspector de la Brigada Pol&iacute;tico Social Antonio Gonz&aacute;lez Pacheco, m&aacute;s conocido como &ldquo;Billy, el Ni&ntilde;o&rdquo;. En la tribuna de invitados se encontraban casi una decena de v&iacute;ctimas de este torturador franquista que asistieron para conocer in situ la respuesta del ministro. Dado que la justicia nunca ha permitido sentar en un tribunal a este hombre, era de esperar un gesto simb&oacute;lico por parte del ejecutivo que aliviara la rabia y la impotencia de quienes sufrieron el c&eacute;lebre comportamiento s&aacute;dico del que se cuenta que este inspector hac&iacute;a gala durante los tiempos de la dictadura y que le vali&oacute; el sobrenombre del famoso pistolero del siglo XIX. Sin embargo, la respuesta de Zoido fue tajante y un&iacute;voca: Antonio Gonz&aacute;lez Pacheco merec&iacute;a la condecoraci&oacute;n ya que no exist&iacute;a sentencia judicial contra &eacute;l. Lo que conscientemente omiti&oacute; el ministro es que si no existe condena contra Billy el Ni&ntilde;o, as&iacute; como no existe contra Conesa, ni contra Mart&iacute;n Villa, ni ning&uacute;n otro, es porque la interpretaci&oacute;n que los tribunales han emitido sobre la Ley de Amnist&iacute;a ha imposibilitado que en Espa&ntilde;a se juzguen los cr&iacute;menes del franquismo, a pesar de su imprescriptibilidad dada su condici&oacute;n de cr&iacute;menes contra la Humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Julia Hidalgo Arg&uuml;eso, nuestra entrevistada, sigui&oacute; la sesi&oacute;n de control al Gobierno desde su casa en Sanl&uacute;car a trav&eacute;s de la pantalla del ordenador. Es una de las centenares de personas que sufrieron el sadismo de Pacheco durante los interminables interrogatorios que ten&iacute;an lugar en la Puerta del Sol cuando &eacute;sta albergaba a la terrible Direcci&oacute;n General de Seguridad del franquismo. El mismo edificio desde una de cuyas ventanas fue arrojado el torturado cuerpo de Juli&aacute;n Grimau.
    </p><p class="article-text">
        Julia nos atiende al tel&eacute;fono con voz firme y tono vehemente que no oculta los rastros de la emoci&oacute;n y la rabia que le acompa&ntilde;an desde que escuch&oacute; las palabras del ministro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; sentiste tras conocer la respuesta del Gobierno a la pregunta planteada por Unidos Podemos sobre la condecoraci&oacute;n a Billy el ni&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Han sido sentimientos contradictorios pero muy fuertes. He llorado viendo a Pablo [Iglesias] defender el que la impunidad del franquismo siga campando por estas tierras y me ha emocionado la rabia de Rafa Mayoral, porque sus gestos reflejaban una rabia que es la que sentimos todos y todas nosotras. Porque hay muchos Billy el ni&ntilde;o. &Eacute;l es un torturador muy conocido porque era un s&aacute;dico. Pero desgraciadamente, como nunca se desmantelaron los aparatos del Estado en el paso de la dictadura a la democracia, sigue habiendo mucha impunidad, siguen habiendo muchos Billy el ni&ntilde;o sueltos y muchas v&iacute;ctimas a las que no se les cerraron las heridas nunca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qui&eacute;n era Billy el Ni&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Billy el Ni&ntilde;o era un chulo que iba por las facultades de mi &eacute;poca desenfundando la pistola cada dos por tres. Admiraba mucho al pistolero del que le viene el nombre. En mi facultad de Pol&iacute;ticas yo lo vi ensa&ntilde;arse incluso con mi decano, don Carlos Ollero. Vi c&oacute;mo sub&iacute;a a la Direcci&oacute;n General de Seguridad a un compa&ntilde;ero de la construcci&oacute;n levantado por los pelos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Cu&aacute;l fue tu experiencia con &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Me puso una maquina de escribir de la &eacute;poca sobre la cabeza y amenaz&oacute; con soltarla si no cantaba. No me estaba tomando declaraci&oacute;n a m&iacute;. Eran otros los polic&iacute;as que me tomaban declaraci&oacute;n. Tambi&eacute;n sac&oacute; la pistola y la movi&oacute; como los pistoleros en las pel&iacute;culas y dijo &ldquo;o cantas o te reviento&rdquo;. Era un pistolero que recib&iacute;a &oacute;rdenes de polic&iacute;as, de jueces y de ministros y cuando o&iacute; decir a Zoido que a &eacute;l no le iba a dar lecciones nadie, refiri&eacute;ndose a Unidos Podemos... &iexcl;El PP tiene que recibir muchas lecciones democr&aacute;ticas porque los hijos pol&iacute;ticos de Fraga tienen que ser muy humildes con aquellos hombres y mujeres que dieron la vida por la democracia de este pa&iacute;s!
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;ntas veces te detuvieron los grises?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -A m&iacute; me detuvieron tres veces. Volv&iacute; a ver a Billy el ni&ntilde;o en mi tercera detenci&oacute;n, en la que me cogieron por casualidad porque yo hab&iacute;a ido a la calle Bravo Murillo porque hab&iacute;a quedado con un compa&ntilde;ero para que me diera unos apuntes. Pero hab&iacute;a habido una manifestaci&oacute;n del FRAP cerca y la polic&iacute;a me par&oacute; en la calle. Y yo en ese momento estaba en libertad condicional con una petici&oacute;n del fiscal de 8 a&ntilde;os de carcel por sedici&oacute;n. Como ves vivimos tiempos en que ciertas cosas se repiten. Entonces me llevaron a la Direcci&oacute;n General de Seguridad y me recibi&oacute; Yag&uuml;e que era el Jefe de la Brigada Pol&iacute;tico Social y me dijo que c&oacute;mo era que me hab&iacute;an cogido a m&iacute;: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; va a decir Santiago Carrillo si lo supiera?&rdquo; y en ese mismo momento pas&oacute; Billy el Ni&ntilde;o por detr&aacute;s y me dio un empuj&oacute;n y fue el propio Yag&uuml;e el que le dijo &ldquo;&iexcl;Estate quieto ya que estoy yo con ella!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y las otras dos detenciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -La primera fue despu&eacute;s de una manifestaci&oacute;n del distrito universitario de la Complutense que era donde yo estudiaba Derecho. Al terminar la mani me cogieron a m&iacute; y a muchos m&aacute;s. Estuve 3 d&iacute;as en la DGS. En una celda oscura, siniestra, sucia, asquerosa en la que cuando ten&iacute;as que ir al servicio ten&iacute;as que llamar para que te acompa&ntilde;aran y el servicio era un agujero en el suelo. Te quitaban todo al entrar hasta los cordones de los zapatos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En la celda, &iquest;estabas sola?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Siempre estuve sola en la celda. S&oacute;lo una vez metieron a otra mujer conmigo. Lo tengo grabado a sangre y fuego. Metieron a una mujer mayor -lo era para m&iacute; en esa &eacute;poca en que yo ten&iacute;a s&oacute;lo unos diecinnueve- que le chorreaban las piernas de sangre. La metieron conmigo porque en los calabozos hab&iacute;a temporadas en que no cab&iacute;amos todos. Y cuando esta mujer entr&oacute; no pod&iacute;a ni andar. Le pregunt&eacute; si se encontraba bien y me dijo: &ldquo;Esto es la lucha compa&ntilde;era&rdquo;. Era la hermana de Marcelino Camacho, Vicenta. La hab&iacute;an detenido en una iglesia en la que se hab&iacute;an encerrado pidiendo la libertad de los presos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La segunda vez que me detuvieron yo iba a una reuni&oacute;n del comit&eacute; de huelga de la construcci&oacute;n en representaci&oacute;n del distrito universitario. Esta tercera fue en la casa de la actiz Julia Pe&ntilde;a, una camarada admirable aparte de una actriz magn&iacute;fica, que viv&iacute;a en un apartamento pequen&iacute;simo en la calle Diego de Le&oacute;n. Pero a esta reuni&oacute;n vino un representante de la CGT francesa, al que nada m&aacute;s llegar a Madrid le sigui&oacute; la polic&iacute;a hasta el lugar de la reuni&oacute;n. Y acordonaron la zona y el piso. En esa ocasi&oacute;n al entrar en la DGS, en la Puerta del Sol, &iacute;bamos silbando La Internacional pero a m&iacute; no me sal&iacute;a el aire, ten&iacute;a mucho miedo y no me averg&uuml;enza decirlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Pero Julia, t&uacute; naciste en Sanl&uacute;car &iquest;C&oacute;mo llegaste a Madrid?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Nac&iacute; en Sanl&uacute;car de Barrameda donde no ten&iacute;a ninguna actividad pol&iacute;tica. Yo era una buena ni&ntilde;a de colegio de monjas. Tuve una infancia privilegiada y como todos los j&oacute;venes cuando pens&aacute;bamos en ir a la universidad pens&aacute;bamos en vivir en un mundo nuevo y diferente. Y cuando llegu&eacute; a la facultad me encontr&eacute; con que la Complutense pr&aacute;cticamente era un campo de concentraci&oacute;n tomado por los grises. La autonom&iacute;a universitaria se la pasaban por el forro. Te hac&iacute;an estudiar Derecho Eclesi&aacute;stico, las Leyes Fundamentales del R&eacute;gimen pero, al mismo tiempo, hab&iacute;a tanta ebullici&oacute;n, tanta ansia de saber y tanta solidaridad en el distrito... Viendo tanta injusticia era imposible estar all&iacute; y abstenerme. Ten&iacute;a que tomar partido. El m&aacute;s luchador, el m&aacute;s serio era el Partido Comunista de Espa&ntilde;a. Entonces, antes y ahora. Empiezo a militar en el PCE en una prec&eacute;lula donde dos compa&ntilde;eros de facultad hablaban conmigo, me daban lecturas... y despu&eacute;s entr&eacute; en una c&eacute;lula en el distrito universitario de la Complutense. Yo estudiaba Ciencias Pol&iacute;ticas. No pude acabar y cuando pude, no quise. No me interes&oacute; tener el t&iacute;tulo. Llegu&eacute; hasta cuarto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Llegaste a entrar en la c&aacute;rcel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Tras mi segunda detenci&oacute;n paso a Carabanchel. Y suena extra&ntilde;o decirlo pero sent&iacute; un alivio al llegar all&iacute; y salir de la DGS. Porque all&iacute; hab&iacute;a m&aacute;s compa&ntilde;eras como yo. Presas pol&iacute;ticas que te dan calor. Pero pas&eacute; por algo que fue absolutamente denigrante. Me atrevo a decir que fue casi lo peor que me pudo pasar y es que me llevaron a una &ldquo;revisi&oacute;n m&eacute;dica&rdquo;. Hab&iacute;a un se&ntilde;or sentado con su bata blanca y me dijo: &ldquo;Desn&uacute;dese usted&rdquo;. Y yo pregunt&eacute;: &ldquo;&iquest;Entera?&rdquo; &ldquo;&iexcl;Le he dicho que se desnude!&rdquo; me contest&oacute;. Pues desnuda. Me qued&eacute; delante de &eacute;l en pelota picada. El se&ntilde;or se cruz&oacute; de brazos mir&aacute;ndome. Y como yo hab&iacute;a otras mujeres de pie desnudas. Seguramente fueron segundos pero a m&iacute; se me hizo interminable esa mirada de ese ser asqueroso. La &uacute;nica pregunta que me hizo ese doctor fue: &ldquo;&iquest;Cuando fue la &uacute;ltima vez que tuvo usted el periodo?&rdquo; Y despu&eacute;s de que le contestar&aacute; me dijo: &ldquo;T&uacute;mbese en la camilla que la voy a palpar&rdquo;. Fue tan denigrante que un se&ntilde;or se cruzara de brazos y me mirara desnuda... Despu&eacute;s recib&iacute; el calor de las compa&ntilde;eras y no com&iacute;as mal porque nos llevaban comida las familias de las presas. No estaba como en la DGS en que cualquier ruido te hac&iacute;a pensar que volv&iacute;an a llevarte a declarar. Era esa otra forma de maltratar a la gente porque te repet&iacute;an los interrogatorios a cualquier hora, de madrugada incluso. Y en la c&aacute;rcel te sent&iacute;as m&aacute;s segura porque no &eacute;ramos ni una ni dos, eramos much&iacute;simas las presas pol&iacute;ticas que ah&iacute; est&aacute;bamos. Nos organiz&aacute;bamos en comunas para comprar en el economato, para repartir lecturas, para repartir ejercicios... En la c&aacute;rcel aprend&iacute; a hacer croch&eacute; y me hice un poncho. No hab&iacute;a dinero, ten&iacute;amos unos talones que marcaban un precio y hab&iacute;a una tesorera que administraba lo que ten&iacute;amos porque all&iacute; todas compart&iacute;amos todo.  
    </p><p class="article-text">
        - <strong>&iquest;C&oacute;mo llevaron tus padres tu paso por la c&aacute;rcel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Sufrieron much&iacute;simo. Yo ahora como madre lo entiendo perfectamente. Me impusieron una multa gubernativa de 200.000 pesetas y les dije a mis padres que no se pagaba nada. No pod&iacute;a permitir que se gastasen ese dinero. Yo les escrib&iacute;a dici&eacute;ndoles que la c&aacute;rcel era como un colegio, con muchas compa&ntilde;eras... pero no eran tontos y sab&iacute;an que no era del todo cierto. S&iacute;, sufrieron mucho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;nto tiempo pasaste en la c&aacute;rcel? &iquest;Erais todas presas pol&iacute;ticas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - All&iacute; est&aacute;bamos todas las presas pol&iacute;ticas, sobre todo &eacute;ramos del PCE, tambi&eacute;n hab&iacute;a mujeres del FRAP, alguna mujer de la Liga. Hab&iacute;a mujeres de ETA pero estaban en otro patio. Estuve mes y medio. No lleg&oacute; a los dos meses que era lo que ten&iacute;a que cumplir porque mis padres ya no pod&iacute;an m&aacute;s y pagaron el tanto por ciento que me quedaba de pena. Lo que pasa es que me volvieron a detener. Y el Partido dijo que me ten&iacute;a que ir porque hab&iacute;a una petici&oacute;n fiscal de 8 a&ntilde;os de condena por sedici&oacute;n contra m&iacute;. Y la tercera vez sal&iacute; porque todo el distrito se puso en pie de guerra y hubo much&iacute;sima presi&oacute;n. Pero el Partido me advirti&oacute; que si me deten&iacute;an otra vez ya no saldr&iacute;a hasta que se celebrara el juicio. As&iacute; que me fui al exilio. A Londres pasando antes por Par&iacute;s. All&iacute; fui al CISE, conoc&iacute; a Marcos Ana. Y dorm&iacute; unos d&iacute;as en casa de la viuda de Grimau, &Aacute;ngela. Hablamos de Espa&ntilde;a, de los detenidos... Grimau para nosotros era un h&eacute;roe. Alguien que luch&oacute; hasta morir. Lo mismo que Enrique Ruano. Sus historias eran muy cercanas y emocionantes para nosotros, para mi generaci&oacute;n. Tambi&eacute;n fue muy importante para m&iacute; conocer a Marcos Ana. El hombre, el compa&ntilde;ero que m&aacute;s tiempo hab&iacute;a estado en la c&aacute;rcel. Lo primero que ve&iacute;as al entrar a la sede del CISE era su uniforme de preso colgado en la pared. Era todo muy impresionante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y c&oacute;mo regresaste a Espa&ntilde;a? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Volv&iacute; a Espa&ntilde;a cuando estaba de embajador en Inglaterra, Fraga (73). Estuve en el exilio durante un a&ntilde;o y medio. Por entonces hab&iacute;an matado ya a Carrero Blanco y los exiliados del 39 dec&iacute;an: &ldquo;Esto se acaba&rdquo;.  As&iacute; que me fui a la embajada de Espa&ntilde;a. Iba yo muy bien vestida porque llebaba unos pantalones escoceses y una chaqueta roja. Me qued&eacute; esperando en la puerta a que alguien la abriera y me col&eacute;. Entonces, por una gran casualidad, vi a Fraga subiendo unas escaleras y le dije: &ldquo;&iexcl;Usted ha sido mi profesor!&rdquo;. Me llev&oacute; a su despacho y continu&eacute;: &ldquo;Mire, usted me ha dado a m&iacute; clase de Teor&iacute;a del Estado (era una asignatura compartida entre Fraga y Ollero). Si no me da un pasaporte en el distrito universitario se van a enterar de que usted le niega ayuda y asilo a los estudiantes.&rdquo; Y &eacute;l me dijo &ldquo;usted nunca ha estado aqu&iacute; y esta conversaci&oacute;n no ha tenido lugar. Vaya al consulado que el c&oacute;nsul se lo arreglar&aacute; todo&rdquo;. Conmigo se port&oacute; de esc&aacute;ndalo Fernando Mor&aacute;n, el que despu&eacute;s fue ministro con el PSOE. Me dio un pasaporte de tr&aacute;nsito que era s&oacute;lo v&aacute;lido para Londres-Espa&ntilde;a y regres&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo hab&iacute;as pasado al exilio? &iquest;Con un pasaporte falso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Claro. Como todos, yo ten&iacute;a un pasaporte hecho por Domingo Malag&oacute;n. Ya no lo conservo porque despu&eacute;s de usarlo yo, un compa&ntilde;ero se lo llev&oacute; para que lo usara otro compa&ntilde;ero. Mi nombre era &Aacute;ngela, pero mi apellido falso se me olvid&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Despu&eacute;s de comprobar c&oacute;mo las querellas presentadas contra Billy el ni&ntilde;o y otros son archivadas, &iquest;c&oacute;mo analizas el papel del PCE durante la transici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Yo creo que nosotros hicimos la mejor transici&oacute;n que pudimos hacer. Hay que tener en cuenta que nosotros tras la muerte de Franco a&uacute;n &eacute;ramos un partido clandestino que ten&iacute;a su direcci&oacute;n en el extranjero, no en el interior. Cuando se hace la transici&oacute;n y m&aacute;s adelante cuando se redacta la Ley de Amnist&iacute;a no se la conceb&iacute;a como una Ley de Punto final porque &ldquo;el punto final&rdquo; se refiere &uacute;nicamente a dos renglones, no m&aacute;s. Un p&aacute;rrafo que se introdujo a &uacute;ltima hora del debate. Desde luego, en ese momento, la gente como yo est&aacute;bamos contentas pero no ten&iacute;amos ni idea de que con la introducci&oacute;n de esos renglones se les perdonaba todo a los torturadores, a los franquistas. De eso todos, inclu&iacute;dos los compa&ntilde;eros que nos representaban all&iacute;, nos hemos enterado despu&eacute;s. Y, por cierto, esos renglones que garantizan la impunidad franquista, son renglones que por dos veces el Partido Socialista se ha negado a modificar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; podemos hacer para acabar con la impunidad franquista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Yo voy a seguir siendo siempre vocera en la denuncia contra la impunidad franquista. No pueden progresar las querellas contra Billy el Ni&ntilde;o porque hay que modificar la Ley de Amnist&iacute;a y esto solo tiene que ver con un p&aacute;rrafo que no han querido modificar ni el bipartidismo, ni el r&eacute;gimen borb&oacute;nico. No hay un Billy el Ni&ntilde;o, hay muchos Billy el Ni&ntilde;o. Porque nunca se desmantelaron los aparatos del Estado franquistas y han seguido subiendo en el escalaf&oacute;n. Pero si t&uacute; no desmantelas los aparatos del Estado la democracia est&aacute; coja, es una democracia falsa. Si se quiere no cuesta ning&uacute;n trabajo abrir fosas en este pa&iacute;s. Porque a la gente le duele su gente, caramba. Y no es justo, no es justo que sigan las v&iacute;ctimas as&iacute; de maltratadas. Hay que comenzar un proceso constituyente de ruptura y conseguir hacer de este pa&iacute;s un pa&iacute;s feminista, democr&aacute;tico... &iexcl;Construyamos la III Rep&uacute;blica, caramba!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/julia-hidalgo-sigue-billy-sueltos_132_2095216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Jun 2018 19:18:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Sigue habiendo muchos 'Billy, el Niño' sueltos"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El País Valenciano sale a buscar a sus muertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/pais-valenciano-sale-buscar-muertos_132_2244397.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03952d83-fb39-48a6-986b-5c0a060779fe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Miquel Mezquida (d) durante los trabajos realizados en el cementerio de Paterna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Miquel Mezquida: "En total, hemos constatado la localización de 416 fosas comunes"</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Me llamo Cristina y he salido a buscar a mis muertos. Caminando.&nbsp;</em><em>Buscar a mis muertos para no matarme yo. &iquest;Para vivir? No estoy segura&rdquo;.&nbsp;</em>Cristina Fallar&aacute;s, &ldquo;Honrar&aacute;s a tu padre y a tu madre&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El Pa&iacute;s Valenciano sale a buscar a sus muertos. Ocurre despu&eacute;s de d&eacute;cadas en las que el Partido Popular emprendiera una cruzada contra la aplicaci&oacute;n de la Ley de Memoria Hist&oacute;rica. Y para muestra, un bot&oacute;n: estos dos titulares de prensa -de 2007 y 2014, respectivamente- representan fielmente lo que signific&oacute; este periodo para las v&iacute;ctimas del franquismo a lo largo y ancho del territorio valenciano: &ldquo;<strong>Huesos de una fosa de la guerra civil de Valencia acaban en una cantera de Sagunto&rdquo;</strong> <strong>y </strong>&ldquo;<strong>Rita Barber&aacute; pide 45.000 euros a la familia de una v&iacute;ctima del franquismo para recuperar sus huesos&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el cambio pol&iacute;tico propiciado por las urnas en 2015, ha tra&iacute;do consigo la puesta en valor de la Memoria Democr&aacute;tica como uno de los ejes de trabajo de las principales instituciones valencianas. En el caso de la Diputaci&oacute;n de Val&egrave;ncia, el gobierno cuatripartito -PSPV, Comprom&iacute;s, Valencia En Com&uacute; y EUPV- ha creado una competencia <em>ex professo</em> para ello que fue asumida por la diputada Rosa P&eacute;rez Garijo (EU). A trav&eacute;s de ella se han llevado a cabo diversas exhumaciones de fosas comunes del franquismo. En el caso de la Generalitat Valenciana, ha sido la Conseller&iacute;a de Justicia -gestionada por Gabriela Bravo (PSPV)-, quien asumi&oacute; las competencias en materia de memoria, llegando a aprobar hace apenas unos meses, en les Corts, la denominada Ley de&nbsp;memoria democr&aacute;tica&nbsp;y para la convivencia de la Comunitat&nbsp;Valenciana.
    </p><p class="article-text">
        A nivel estatal, estas pol&iacute;ticas quedaron en suspenso a partir de la llegada al gobierno del Partido Popular. En el caso de las fosas comunes, -tal y como constatan diversos historiadores en el trabajo de investigaci&oacute;n &ldquo;Verdugos impunes&rdquo;- se realiz&oacute; un mapa a trav&eacute;s de investigaciones acad&eacute;micas y de asociaciones memorialistas &ldquo;que permiti&oacute; se&ntilde;alar la existencia de algo m&aacute;s de 2.000 enterramientos en el conjunto del territorio espa&ntilde;ol, de los que se ha realizado una excavaci&oacute;n de 332 a fecha de 2011, momento en el que el mapa dej&oacute; de actualizarse&rdquo;. El n&uacute;mero de personas que se estima que pueden estar inhumadas en esas fosas asciende a una cifra aproximada de 100.000 personas, situando al Estado espa&ntilde;ol como el segundo pa&iacute;s del mundo -tras Camboya- con m&aacute;s fosas por exhumar. A&ntilde;o tras a&ntilde;o el relator de la ONU en materia de Derechos Humanos recrimina al Gobierno de Espa&ntilde;a su inacci&oacute;n en este sentido y, por ende, la vulneraci&oacute;n de los derechos de las v&iacute;ctimas del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Nos hallamos por tanto ante un hecho in&eacute;dito en la pol&iacute;tica valenciana desde la llegada de la democracia. Es la primera vez que dos de las administraciones m&aacute;s importantes del Pa&iacute;s Valenciano han emprendido la b&uacute;squeda f&iacute;sica y material de las v&iacute;ctimas del franquismo. Por ello hemos cre&iacute;do necesario entrevistar a una de las personas responsables de llevar a cabo esta compleja y necesaria tarea. Se trata del Arqu&eacute;ologo director de la Asociaci&oacute;n Cient&iacute;fica &ldquo;ArqueoAntro&rdquo;y su nombre es Miquel Mezquida. Ha trabajado en la elaboraci&oacute;n del mapa de fosas valenciano y, adem&aacute;s, ha coordinado las exhumaciones en la tristemente c&eacute;lebre fosa com&uacute;n de Paterna.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En materia de memoria hist&oacute;rica, &iquest;crees que se ha notado el cambio de gobierno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido fundamental. Si no llega a ser por el cambio pol&iacute;tico aun estar&iacute;amos luchando por hacer una excavaci&oacute;n peque&ntilde;ita al a&ntilde;o o incluso estar&iacute;amos organizando un <em>crowfunding </em>para poder llevarla a cabo. Gracias al cambio y a la linea de financiaci&oacute;n de <em>la Dipu</em> hemos hecho las primeras exhumaciones con dinero p&uacute;blico valenciano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Vuestra asociaci&oacute;n ha trabajado en las labores de exhumaci&oacute;n de la fosa com&uacute;n de Paterna. Es una fosa paradigm&aacute;tica, ya que es conocida como &ldquo;El Pared&oacute;n de Espa&ntilde;a&rdquo;. Cu&eacute;ntanos c&oacute;mo ha sido el proceso y por qu&eacute; es tan importante este lugar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La gran fosa com&uacute;n de Paterna est&aacute; dividida en un m&iacute;nimo de otras 60 fosas m&aacute;s peque&ntilde;as. Seg&uacute;n Vicent Gabarda hay en ellas unas 2.238 personas enterradas. Sin embargo, si buscas en el registro cementerial son muchos menos, pero es que Gabarda se bas&oacute; en los datos del registro civil en donde s&iacute; figuran todos los nombres de las v&iacute;ctimas. Pero desde el 39 los registros han desaparecido, se han quemado, una riada se los ha llevado o, simplemente, alguien se los llev&oacute;. As&iacute; que el registro cementerial es muy sesgado porque es reciente, ya que lo que hay de la &eacute;poca es lo que las familias han ido recomponiendo a trav&eacute;s del testimonio oral.
    </p><p class="article-text">
        Se le llama &ldquo;El Pared&oacute;n de Espa&ntilde;a&rdquo; porque encierra v&iacute;ctimas de todo el Estado, no solamente ven&iacute;an de las comarcas del Pa&iacute;s Valenciano. Es l&oacute;gico por ser Valencia el &uacute;ltimo reducto de la Rep&uacute;blica y porque mucha gente se hab&iacute;a quedado atrapada en el puerto de Alicante los &uacute;ltimos d&iacute;as de la guerra. En el caso de la que denominamos como Fosa 113 hay un expediente de una v&iacute;ctima que hab&iacute;a venido desde Burgos hasta el puerto de Alicante para intentar huir. Sin embargo, se vio atrapado y prisionero de los franquistas, de ah&iacute; pas&oacute; al campo de los Almendros, despu&eacute;s al Campo de Albatera y de ah&iacute; a la Modelo para acabar fusilado en Paterna...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - ... <strong>la peregrinaci&oacute;n de los vencidos. Pero, &iquest;por qu&eacute; Paterna?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que dicen quienes han estudiado el tema en profundidad es que Paterna re&uacute;ne distintos elementos: no est&aacute; en el centro poblacional de Val&egrave;ncia, sino en medio de la huerta y al lado de un emplazamiento militar. Era el lugar id&oacute;neo. Lo que hac&iacute;an era concentrar all&iacute; a los presos de <em>la saca</em> de la Modelo y de San Miguel de los Reyes y los enviaban a Paterna. A veces incluso les hac&iacute;an pasar por el cuartel militar para acceder a la capilla para que se confesaran y de ah&iacute; les llevaban a fusilar al Pared&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        - <strong>&iquest;Cu&aacute;ntos cuerpos hab&eacute;is recuperado y en qu&eacute; estado se encuentran los trabajos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos excavado las fosas 81-91, 82-92 y la 113 que corresponden a dos momentos diferentes: de octubre de 1939 y del 18 de enero de 1940, respectivamente. En la actualidad se encuentran en &nbsp;proceso de investigaci&oacute;n en laboratorio. Las cuatro primeras fosas se circunscriben a lo que hemos llamado <em>Causa Benifai&oacute;</em>. Llev&aacute;bamos mucho tiempo intentando exhumar a una decena de represaliados de este pueblo. Para poder llevar a cabo ese objetivo buscamos incluso financiaci&oacute;n vendiendo camisetas pero, afortunadamente, pudimos comenzar a exhumar con la l&iacute;nea de subvenciones de la Diputaci&oacute;n el a&ntilde;o pasado. Al final hemos recuperado unos 14 cuerpos para la Causa Benifai&oacute; y 50 de la conocida como Fosa 113. En total, 64. As&iacute; que, en apenas un a&ntilde;o hemos hecho el doble del trabajo que se hab&iacute;a realizado en toda una d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Hablamos de una fosa com&uacute;n de dimensiones b&aacute;rbaras, &iquest;se hab&iacute;a exhumado antes en ella o ha sido esta la primera vez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2012, el equipo de trabajo de Paleolab hab&iacute;a exhumado la Fosa 126 que corresponde al conocido caso de Pepica Celda, en el que se recuperaron unos 12 cuerpos. Cada uno de ellos se encontraba junto a una botella con sus nombres. Fueron colocadas all&iacute; por sus viudas con el objetivo de que en el futuro sus restos pudieran ser encontrados. Esos trabajos se hicieron con financiaci&oacute;n estatal en los estertores del gobierno de Zapatero a trav&eacute;s de una convocatoria de subvenciones extraordinaria que apunto estuvo de caducar por todos los obst&aacute;culos que pusieron al proceso tanto la Generalitat como el Ayuntamiento de Paterna.
    </p><p class="article-text">
        En Paterna entre las intervenciones de Paleolab y las nuestras, hemos recuperado un total 120 cuerpos. Pero las primeras financiadas con dinero p&uacute;blico valenciano son &eacute;stas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>- Los familiares y las asociaciones memorialistas tienen un papel fundamental en las labores de exhumaci&oacute;n, ya que seg&uacute;n la Ley de Memoria Hist&oacute;rica son quienes han de promover estas actuaciones. &iquest;C&oacute;mo ha sido la experiencia con ellos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Fosa 113 ha sido impulsada por 30 familias de diferentes pueblos que se constituyeron en asociaci&oacute;n <em>ex professo</em>. De la Causa Benifai&oacute; contamos con 7 familiares de los 20. Es un buen porcentaje, ya que nos sit&uacute;a cerca del 50%. Eso es muy importante, sobre todo, para el proceso de laboratorio a la hora de contar con las muestras adecuadas para realizar los an&aacute;lisis de ADN. Pero adem&aacute;s, en el plano humano, es indescriptible lo que nos aportan las familias porque se han ido sumando muchas de ellas durante los procesos de intervenci&oacute;n en el cementerio.
    </p><p class="article-text">
        Ha venido gente incluso de Francia que, al saber que en Paterna se estaban haciendo exhumaciones, se han cogido d&iacute;as de vacaciones para ayudarnos en todo lo que pudieran. Hemos facilitado el que los familiares estuvieran con nosotros a pie de fosa. Muchos soci&oacute;logos que han estudiado estos temas confirman que, para ellos, es una forma de superar el duelo al sentirse parte del proceso de recuperaci&oacute;n de los cuerpos de sus desaparecidos. Equipos de sobrada experiencia como el de Paco Etxebarr&iacute;a hablan de lo importante que es que las familias formen parte de los trabajos de exhumaci&oacute;n para poder quitarse por fin el luto. No es un luto visible pero es un luto que siempre queda por dentro. De hecho, no afecta s&oacute;lo a la familia m&aacute;s directa sino que tambi&eacute;n las terceras generaciones heredan el trauma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Intent&aacute;steis judicializar estos casos junto a la diputada Rosa P&eacute;rez y los familiares, &iquest;no es as&iacute;? &iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Justicia dio carpetazo al caso alegando su prescripci&oacute;n a trav&eacute;s de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. En mi opini&oacute;n, estamos ante un crimen de lesa humanidad y, por tanto, no deber&iacute;a prescribir. Las familias seguir&aacute;n alegando pero creo que hasta que no multen al Gobierno de Espa&ntilde;a por incumplir el derecho internacional, el Partido Popular nunca cambiar&aacute; de actitud y, por tanto, no habr&aacute; nada que hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- No solamente hab&eacute;is colaborado con la Diputaci&oacute;n en las labores de exhumaci&oacute;n sino que tambi&eacute;n lo hab&eacute;is hecho con la Generalitat Valenciana para elaborar el mapa de fosas del Pa&iacute;s Valenciano. H&aacute;blanos de ese trabajo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2011 a trav&eacute;s del Grupo para la Recuperaci&oacute;n de Memoria Hist&oacute;rica de Valencia y el Grupo Paleolab ya se hizo un trabajo de localizaci&oacute;n de fosas en la provincia. En total localizamos unas 172 fosas. En la actualidad ya hemos localizado m&aacute;s pero a&uacute;n no se ha ampliado el n&uacute;mero formalmente. 55 de ellas se encontraban en Paterna y el resto se repart&iacute;a en el resto de comarcas, sobre todo en los partidos judiciales que es donde se dan las cifras importantes de las primeras represiones poque eran las zonas que aglutinaban a los presos. Despu&eacute;s de torturarles, normalmente gente del <em>Movimiento</em> en su pueblo, les enviaban a las prisiones comarcales que era donde se iniciaba el proceso de juicio sumar&iacute;simo. Despu&eacute;s, poco a poco se va centralizando la represi&oacute;n cuyo n&uacute;cleo paradigm&aacute;tico, como ya hemos comentado, es Paterna.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo que hemos hecho durante los &uacute;ltimos meses se centr&oacute; en Castell&oacute;n y Alicante. En ese trabajo hemos colaborado conjuntamente con el Grup per la Recerca de la Mem&ograve;ria Hist&ograve;rica de Castell&oacute;, el Grupo para la Recuperaci&oacute;n de Memoria Hist&oacute;rica de Valencia y Arqueoantro. La situaci&oacute;n de partida estaba marcada por las numerosas peticiones de exhumaciones que se registraban en Castell&oacute;n donde no hab&iacute;a m&aacute;s localizaciones de fosas que las del cementerio. As&iacute; que, desde Conselleria, se nos pidi&oacute; que se hiciera una primera aproximaci&oacute;n haciendo revisi&oacute;n de los datos existentes. En Castell&oacute;n finalmente tenemos localizadas 86 fosas y, por v&iacute;a oral, tenemos constataci&oacute;n de la existencia de 80&nbsp; m&aacute;s. Es decir, que podr&iacute;amos hablar de 160 fosas para la provincia de Castell&oacute;n. Pero esto ser&iacute;a en una segunda fase cuando podamos hacer un buen trabajo de campo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y en Alicante, cu&aacute;ntas fosas hab&eacute;is localizado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Alicante hab&iacute;amos ubicado 44 fosas en el Estudio Previo de 2016, y despu&eacute;s hemos llegado a localizar un total de 77. Es necesario explicar que existe una gran diferencia entre Castell&oacute;n y Alicante y es que, en la primera, hubo combate real de guerra, con lo que pudimos constatar fosas de soldados muertos en combate que es una realidad inexistente pr&aacute;cticamente en Val&egrave;ncia y Alicante. Pero Castell&oacute;n es todo un campo de batalla, as&iacute; que cada vez que hay lluvias o roturaci&oacute;n de campos puede aparecer una nueva fosa. Y en las fosas de los represaliados cuentas con sus nombres y apellidos pero cuando hablamos de las fosas de soldados, no tenemos absolutamente nada. Ninguna informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Document&aacute;is fosas comunes del periodo de la propia guerra civil. Por tanto, entiendo que est&aacute;is documentando tambi&eacute;n fosas comunes franquistas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos documentando absolutamente todo. En general, la Comunidad Valenciana, al haber sido retaguardia cuenta con muchas v&iacute;ctimas de derechas. Pero la diferencia fundamental entre las fosas de las v&iacute;ctimas de derechas y las republicanas es que se produce su exhumaci&oacute;n al acabar la guerra. As&iacute; que hemos documentado incluso el caso del lugar en el que supuestamente estuvo enterrado Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera en el cementerio de Alicante, a pesar de que sus restos ya fueran trasladados al Valle de los Ca&iacute;dos.
    </p><p class="article-text">
        Pero claro, los fusilamientos de los republicanos despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os son muy complicados de recuperar. Se ha dado el caso de traslados clandestinos pero son excepcionales. Despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os de democracia en que no se ha ayudado a los familiares a recuperar los restos de sus seres queridos, uno se encuentra much&iacute;simos obst&aacute;culos. Algunos incluso f&iacute;sicos. En Villena, por ejemplo, en la zona en la que est&aacute;n las fosas comunes, hay un bloque de nichos. El cementerio de Orihuela es parroquial y ni se dignaron en contestarnos para ayudarnos a hacer este trabajo. Afortunadamente, hay all&iacute; una asociaci&oacute;n que trabaja el tema y nos indic&oacute; donde se encontraba la fosa. Otro caso documentado es el de Elche, donde hab&iacute;a una fosa de represaliados que se trasladaron a un osario. Esa es la panor&aacute;mica que nos encontramos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        -<strong>&iquest;Qu&eacute; hab&eacute;is hecho en casos como el del famoso Campo de los Almendros de Alicante y el Campo de concentraci&oacute;n de Albatera? Es evidente que hubo muchos fusilamientos pero no se tiene claro donde se encuentra la fosa com&uacute;n, &iquest;verdad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, en el Campo de los Almendros y en el Campo de Albatera se constata much&iacute;sima violencia represiva. As&iacute; que hemos dejado patentes en sus respectivas fichas descriptivas que, a pesar de no haber constataci&oacute;n visual del lugar exacto, es evidente que hubo fosa o fosas comunes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Es decir que est&aacute; absolutamente todo documentado. Casos como el de la huella de la fosa de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, las fosas comunes asociadas a los campos de concentraci&oacute;n e incluso alg&uacute;n caso de la Transici&oacute;n, &iquest;no es as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para poder elaborar <em>el mapa del horror</em> a veces hay que hacer el trabajo a la inversa: ver d&oacute;nde est&aacute;n los restos ahora y localizar de d&oacute;nde los sacaron, para establecer el origen, como en la mayor&iacute;a de las fosas de la retaguardia republicana, exhumadas aproximadamente en un 90 %, y normalmente poco despu&eacute;s de la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        Nos habr&iacute;a encantado poder llegar a establecer un verdadero censo de v&iacute;ctimas y llegar a localizar no s&oacute;lo las que fueron asesinadas, sino tambi&eacute;n aquellas que murieron en prisi&oacute;n por insalubridad, palizas o enfermedades como en el caso de Miguel Hern&aacute;ndez. De todas formas, estuvimos estudiando sobre el tema y desde que acaba la guerra en el 39 hasta el 56 est&aacute;n muriendo presos pol&iacute;ticos, como por ejemplo, en las c&aacute;rceles de Alicante.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, la &uacute;ltima fecha que hemos registrado es de una v&iacute;ctima de la transici&oacute;n de 1976, un chico de 21 a&ntilde;os sindicalista de Elda al que mata la polic&iacute;a de un tiro en las manifestaciones del calzado. Se llamaba Rafael del Valle.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En el estado actual en que se encuentra la investigaci&oacute;n, &iquest;cu&aacute;ntas fosas comunes del periodo de guerra civil y represi&oacute;n franquista existen en el Pa&iacute;s Valenciano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la provincia de Alicante, hemos constatado unas 77 fosas. En este caso, adem&aacute;s, incluimos fosas de las v&iacute;ctimas de los bombardeos como el del Mercado Central de la ciudad de Alicante.
    </p><p class="article-text">
        Y en total, para toda la Comunidad Valenciana y en s&oacute;lo un a&ntilde;o de trabajo por parte de distintos equipos, hemos pasado de las 300 fosas comunes estimadas a la localizaci&oacute;n de un total de 416. Es posible que si el a&ntilde;o que viene se sigue trabajando se llegue hasta la cifra de 500 fosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Dado tu conocimiento profundo del tema, &iquest;qu&eacute; medidas crees que deber&iacute;an implementarse para seguir avanzando en materia de memoria democr&aacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo ideal ser&iacute;a que exitiera equipos de trabajo fijos, interdisciplinares y que dependieran del Estado o de las Comunidades Aut&oacute;nomas. No es l&oacute;gico que se est&eacute; recuperando a las v&iacute;ctimas del Franquismo a trav&eacute;s de subvenciones graciables dependiendo del gobierno de turno. Es una cuesti&oacute;n de Derechos Humanos y se precisa de equipos fijos. No deben ser las familias las que tengan que asumir el rol de impulsar y promover una exhumaci&oacute;n porque no se trata de una obra sino de un derecho. Tendr&iacute;a muchas otras aportaciones pero creo que esta es la m&aacute;s importante.
    </p><p class="article-text">
        En el transcurso de la redacci&oacute;n de este art&iacute;culo, la Diputaci&oacute;n de Val&egrave;ncia ha publicado una nota de prensa en la que informa del inicio de las labores de exhumaci&oacute;n de una nueva fosa en el Pared&oacute;n de Espa&ntilde;a. A partir del d&iacute;a 2 de marzo de 2018, el equipo de Arqueoantro comienza la b&uacute;squeda de 39 fusilados m&aacute;s en la Fosa n&uacute;mero 22 de Paterna. El Pa&iacute;s Valenciano ha empezado la b&uacute;squeda de sus muertos y, por ahora, parece que no se detendr&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/pais-valenciano-sale-buscar-muertos_132_2244397.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Mar 2018 17:40:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El País Valenciano sale a buscar a sus muertos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo,Esther López Barceló]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bebés robados: "Su hija se ha muerto heladita de frío"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/bebes-robados-historia-maria-jose-pico_132_2952530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23936378-fa28-436d-95cd-caad24a52f29_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Licencia de enterramiento de la hermana de María José, en la que figura el nombre del padre, que nunca pudo ver el cadáver, en lugar del médico que debía certificar el fallecimiento."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Historia de la búsqueda de un bebé robado a partir de una entrevista a María José Picó, quien 55 años después sigue buscando a su hermana melliza.</p></div><h4 class="article-text">1962, Hospital General de Alicante</h4><p class="article-text">
        Nuestra historia comienza en marzo de 1962 en un hospital, el General de Alicante, entonces conocido popularmente como La Residencia. Francisca Robles se encuentra sola en una fr&iacute;a habitaci&oacute;n de hospital. Cuenta con tan s&oacute;lo 27 a&ntilde;os de edad y acaba de dar a luz a dos ni&ntilde;as, mellizas. Seguramente id&eacute;nticas. Desde que las pari&oacute; ha pasado el tiempo dormida, aturdida, y apenas se despierta para amamantarlas.
    </p><p class="article-text">
        Unas 40 horas despu&eacute;s, a eso de las cuatro de la ma&ntilde;ana, una monja, que hace las veces de enfermera, la despierta desde el umbral de la puerta y le dice que una de sus hijas ha fallecido. Las palabras con las que se lo anunci&oacute; quedar&aacute;n grabadas para siempre en su mente: &ldquo;Su hija se ha muerto heladita de fr&iacute;o&rdquo;. En La Residencia, los reci&eacute;n nacidos eran cuidados en una sala llamada &ldquo;nido&rdquo;, apartada y desconocida para los padres, en la que, al parecer, debido a extremas condiciones clim&aacute;ticas, falleci&oacute; la ni&ntilde;a de los Pic&oacute; un 30 de marzo de 1962.
    </p><p class="article-text">
        Francisca siempre recordar&aacute; extra&ntilde;ada que no vivi&oacute; la noticia con el dramatismo que la situaci&oacute;n requer&iacute;a sino como inmersa en un profundo sue&ntilde;o, de tal forma que a la ma&ntilde;ana siguiente rememoraba la escena m&aacute;s como el fruto de una alucinaci&oacute;n que como un recuerdo tangible. De hecho, durante su estancia en el hospital caer&iacute;a alguna que otra vez desmayada al suelo desde la propia cama. Tiempo despu&eacute;s entendi&oacute; que seguramente la hab&iacute;an estado sedando desde el principio.
    </p><h4 class="article-text">Un beb&eacute; en el limbo</h4><p class="article-text">
        Es al d&iacute;a siguiente cuando Antonio, su marido, al ir a visitarla recibe la noticia. &Eacute;l siempre recordar&aacute; que quien se la dio fue &ldquo;un hombre de bata blanca&rdquo;, dici&eacute;ndole que necesariamente hab&iacute;a de procurarse una caja para depositar los restos de su hija. Antonio y Francisca pidieron ver su peque&ntilde;o cad&aacute;ver pero les dejaron meridianamente claro que eso era un imposible. Como &ldquo;lo que un m&eacute;dico o una monja dec&iacute;an iba a misa&rdquo;, Antonio corri&oacute; a cumplir lo que cre&iacute;a era el acostumbrado cometido del padre de una ni&ntilde;a reci&eacute;n fallecida. Encontr&oacute; cerca de La Residencia una tienda de ultramarinos donde compr&oacute; una caja, ruda, mediana, suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en la habitaci&oacute;n del hospital, como cada d&iacute;a Francisca recib&iacute;a la visita del cura, quien,  al preguntarle por las ni&ntilde;as a la paciente, se enteraba de la triste noticia. El religioso se qued&oacute; perplejo e indignado porque, siempre que una criatura empeoraba de salud, se le urg&iacute;a inmediatamente a bautizarla para garantizarle el cielo. As&iacute; que sali&oacute; veloz por la puerta, dispuesto a pedir explicaciones. Mas nunca regres&oacute;. Francisca no volvi&oacute; a verle ni supo en que quedaron sus exigencias.
    </p><h4 class="article-text">Una caja de conservas como caja mortuoria</h4><p class="article-text">
        Cuando Antonio regres&oacute; al hospital, entreg&oacute; la cajita de conservas y esper&oacute; a que se la devolvieran claveteada y, presumiblemente, con su ni&ntilde;a de 1,800kg dentro. Sobre el peso que sintiera en sus brazos durante el trayecto hasta el cementerio, nunca supo qu&eacute; contestar concretamente, dado que el pobre andaba en estado de shock y apurado por las instrucciones que le fueron encomendadas. Deb&iacute;a llevar la improvisada caja mortuoria al Cementerio de Alicante antes de que &eacute;ste cerrara a las 2 del mediod&iacute;a. All&iacute; le estar&iacute;a esperando el enterrador para depositar en la fosa com&uacute;n de neonatos a su hija, todav&iacute;a y para siempre, sin nombre.
    </p><p class="article-text">
        La fosa se halla en la misma &aacute;rea en que se enterraron los restos de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera y de muchas v&iacute;ctimas del franquismo, as&iacute; como tambi&eacute;n miembros amputados, sobre todo brazos y piernas. Antonio grab&oacute; en su recuerdo para siempre sus propias coordenadas del lugar: &ldquo;la esquina del &uacute;ltimo cuadrante en la parte superior, colmatando el final de la fosa&rdquo;. En esa &eacute;poca el &aacute;rea de fosa com&uacute;n estaba dividida a su vez en otras fosas rectangulares m&aacute;s peque&ntilde;as, separadas por l&iacute;neas gruesas de piedra. Hoy en d&iacute;a la zona est&aacute; recubierta de c&eacute;sped.
    </p><p class="article-text">
        Nadie explic&oacute; a los Pic&oacute; para qu&eacute; tanta prisa en enterrar el cuerpo de su hija. Nadie les aclar&oacute; por qu&eacute; hacerlo en una fosa com&uacute;n del Cementerio de Alicante si ellos eran de Elche.
    </p><h4 class="article-text">Mar&iacute;a Jos&eacute;, la hermana superviviente</h4><p class="article-text">
        Francisca y Antonio se consolaron cuidando de su otra hija, Mar&iacute;a Jos&eacute;, quien a pesar de haber nacido con menos peso que su hermana -concretamente pes&oacute; 1,200Kg- milagrosamente resisti&oacute; el fr&iacute;o que hab&iacute;a congelado a su melliza.
    </p><p class="article-text">
        La vida transcurri&oacute; feliz para ella, aunque sin dejar de pensar cada d&iacute;a en la hermana ausente. No haber podido despedirse del cad&aacute;ver de su hija provoc&oacute; en los padres un sentimiento de ausencia e incertidumbre que impregn&oacute; la vida familiar. En palabras de Mar&iacute;a Jos&eacute;, hizo que &ldquo;siempre quedara algo ah&iacute; dentro que no se acababa de cerrar&rdquo;. Durante la infancia se preguntaba constantemente por qu&eacute; hab&iacute;a sobrevivido y su melliza, id&eacute;ntica a ella, no. Su abuela le dec&iacute;a que su hermanita estaba en el limbo, al no haber sido bautizada. &ldquo;&iquest;Y eso c&oacute;mo es?&rdquo;, preguntaba Mar&iacute;a Jos&eacute;. &ldquo;Como el cielo&rdquo;, le respond&iacute;a, y con explicaciones as&iacute;, al modo de los cuentos, aliviaba su angustia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, Francisca, la madre, segu&iacute;a atormentada pensando en lo que habr&iacute;a podido pasar en el &ldquo;nido&rdquo;, esa habitaci&oacute;n desconocida donde hab&iacute;a acabado la vida de su hija.
    </p><h4 class="article-text">La revelaci&oacute;n</h4><p class="article-text">
        En 2011 Antonio Barroso, por entonces presidente de una asociaci&oacute;n pionera en la denuncia del robo de beb&eacute;s en Espa&ntilde;a, sali&oacute; en un programa de televisi&oacute;n explicando su caso. Al verlo, la familia Pic&oacute; sinti&oacute; que se iluminaba todo lo que hasta entonces no era m&aacute;s que una profunda oscuridad. Por fin hab&iacute;a una posible explicaci&oacute;n a lo que le hab&iacute;a sucedido a su hija. La vida de Mar&iacute;a Jos&eacute; ya no volver&iacute;a a ser la misma. Se iniciaba entonces una b&uacute;squeda que hoy, 6 a&ntilde;os despu&eacute;s, a&uacute;n no ha finalizado.
    </p><p class="article-text">
        Francisca y Antonio empiezan a atar los cabos sueltos de su memoria. Ella recuerda c&oacute;mo su ginec&oacute;logo la envi&oacute; a parir al Hospital de Alicante de forma inesperada. Ya entonces result&oacute; extra&ntilde;o que no quisiera atenderla en sus cl&iacute;nicas ubicadas en Elche, como hizo antes y har&iacute;a despu&eacute;s con los otros hijos del matrimonio Pic&oacute;. El parto se desarroll&oacute; muy r&aacute;pidamente y Francisca estaba rodeada por una cortina que le imposibilitaba ver al m&eacute;dico que la asist&iacute;a, quien hablaba casi en susurros. S&oacute;lo crey&oacute; reconocer la voz de su propio m&eacute;dico cuando le dijo, al nacer Mar&iacute;a Jos&eacute; y refiri&eacute;ndose a sus 1,200 kg de peso en comparaci&oacute;n con los casi 2 kilos de su melliza, &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; birria de ni&ntilde;a!&rdquo;. Despu&eacute;s cay&oacute; sumida en un profundo sue&ntilde;o y despert&oacute; sola en la fr&iacute;a habitaci&oacute;n de hospital.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, despu&eacute;s de que le anunciaran la muerte de su hija, dejar&iacute;a de estar sola. A partir de esa tr&aacute;gica madrugada tuvo una compa&ntilde;era en la cama contigua.
    </p><h4 class="article-text">En busca de pruebas</h4><p class="article-text">
        Tras la conmoci&oacute;n que produjo a la familia Pic&oacute; reconocerse posibles v&iacute;ctimas de un caso de sustracci&oacute;n de beb&eacute;s, Mar&iacute;a Jos&eacute; se inform&oacute; de los pasos a seguir para denunciar la desaparici&oacute;n de su hermana.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero era acceder al historial cl&iacute;nico de su madre, Francisca Robles, en el Hospital General de Alicante. Parec&iacute;a un mero tr&aacute;mite f&aacute;cil de superar. Pidi&oacute; el historial mediante un escrito y esper&oacute;. Pasaron meses sin recibir contestaci&oacute;n alguna.
    </p><p class="article-text">
        El segundo paso era pedir la partida de nacimiento y defunci&oacute;n de su hermana en el Registro Civil. All&iacute; le indicaron que cuando el beb&eacute; no llega a 24 horas de vida se inscribe en el llamado &ldquo;legajo de aborto&rdquo;. Aunque su hermana vivi&oacute; 30 horas, al parecer qued&oacute; registrada de tal forma. Sin embargo, le certificaron por escrito que &ldquo;todos los legajos de aborto anteriores al a&ntilde;o 1978 han desaparecido&rdquo;. Seg&uacute;n la explicaci&oacute;n que le dieron, &ldquo;se perdieron en el traslado de documentaci&oacute;n de un edificio a otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jos&eacute; aprovech&oacute; para pedir su legajo de nacimiento, que es el documento que da origen a la partida de nacimiento. Al comprobar la documentaci&oacute;n, la administrativa le dijo que &ldquo;se hab&iacute;a quedado en blanco el libro de 1962&rdquo;. Mar&iacute;a Jos&eacute; estall&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo tengo yo partida de nacimiento entonces?&rdquo;. La contestaci&oacute;n de la funcionaria -siempre seg&uacute;n el relato de Mar&iacute;a Jos&eacute;- fue impactante: &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; criminales, qu&eacute; canallas!&rdquo;. Nada m&aacute;s. Afortunadamente su partida de nacimiento constaba pero donde deb&iacute;a decir &ldquo;parto m&uacute;ltiple&rdquo; hab&iacute;a &uacute;nicamente una raya.
    </p><p class="article-text">
        Quedaba un tercer paso: pedir la licencia de enterramiento en el cementerio. En este caso tuvo mejor suerte y s&iacute; que existe. Sin embargo, hay una irregularidad en la documentaci&oacute;n, pues en el espacio en que debe constar el nombre del facultativo que certifica la defunci&oacute;n de la ni&ntilde;a est&aacute; escrito el del padre de Mar&iacute;a Jos&eacute;: Antonio Pic&oacute;.
    </p><h4 class="article-text">&ldquo;No consta que tu madre pariera nunca aqu&iacute;&rdquo;</h4><p class="article-text">
        La siguiente etapa consist&iacute;a en buscar amparo en la Justicia. Mar&iacute;a Jos&eacute; acudi&oacute; a la Fiscal&iacute;a de Menores y puso una denuncia. El fiscal insisti&oacute; en que siguiera buscando la documentaci&oacute;n para poder llevar a cabo la investigaci&oacute;n. Para ello, Mar&iacute;a Jos&eacute; regres&oacute; al Hospital General de Alicante, donde le confirmaron que no exist&iacute;a constancia alguna de que Francisca Robles hubiera pasado por all&iacute;. La ausencia de documentaci&oacute;n puede deberse a la destrucci&oacute;n de archivos que provocaron las riadas de 1982.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jos&eacute; volvi&oacute; con su partida de nacimiento, donde consta que naci&oacute; en la Residencia de la Seguridad Social de Alicante. Se reuni&oacute; con el director y el abogado del centro hospitalario pero no consigui&oacute; nada nuevo, aparte de un trato amable y emp&aacute;tico, algo que no estaba de m&aacute;s. No obstante, a pesar de lo que dec&iacute;a la partida de nacimiento de Mar&iacute;a Jos&eacute;, el director le confirm&oacute;: &ldquo;para los archivos del hospital, no consta que tu madre pariera nunca aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><h4 class="article-text">&ldquo;A esta chica le robaron a su hija&rdquo;</h4><p class="article-text">
        Otro de los esfuerzos de Mar&iacute;a Jos&eacute; fue tratar de encontrar a la persona que hab&iacute;a compartido habitaci&oacute;n con su madre. Afortunadamente, esta mujer puso un nombre bastante peculiar a su hijo, gracias a lo cual fue f&aacute;cil localizarla a trav&eacute;s de las redes sociales y las P&aacute;ginas Amarillas. En cuanto se puso en contacto con ella, le dijo que no hab&iacute;a olvidado a Francisca y le dej&oacute; claro lo que siempre pens&oacute;: &ldquo;A esta chica le robaron a su hija&rdquo;. Esa intuici&oacute;n iba acompa&ntilde;ada de otros recuerdos de aquellos d&iacute;as en el hospital: &ldquo;las monjas eran autoridades que controlaban absolutamente todo. Cuando entraban en la habitaci&oacute;n sent&iacute;as mucha inseguridad. Eran unas mandonas y daban miedo. No sab&iacute;as d&oacute;nde ten&iacute;an a los beb&eacute;s ni c&oacute;mo estaban&rdquo;. Las palabras de esta mujer fueron un apoyo emocional muy importante para la familia Pic&oacute;.
    </p><h4 class="article-text">La primera exhumaci&oacute;n de beb&eacute; robado en el Pa&iacute;s Valenci&agrave;</h4><p class="article-text">
        Desde la Fiscal&iacute;a siempre mostraron un apoyo expl&iacute;cito a Mar&iacute;a Jos&eacute;. Llegaron a decirle, seg&uacute;n cuenta ella, que su caso era &ldquo;blanco y en botella&rdquo; y por eso el fiscal orden&oacute; la exhumaci&oacute;n de su hermana. Fue en enero de 2012. El Cementerio de Alicante se abigarr&oacute; de periodistas, con sus c&aacute;maras y grabadoras, expectantes ante la primera exhumaci&oacute;n de beb&eacute; robado en la Comunidad Valenciana. Antonio Pic&oacute; a&uacute;n viv&iacute;a y estaba l&uacute;cido. Frente a la fosa com&uacute;n y ante el fiscal record&oacute; aquellas coordenadas que grab&oacute; en su mente 50 a&ntilde;os atr&aacute;s: &ldquo;la esquina del &uacute;ltimo cuadrante en la parte superior, colmatando el final de la fosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yo hab&iacute;a ido a acompa&ntilde;ar a Mar&iacute;a Jos&eacute;, en calidad de observadora y amiga, dado que por aquel entonces era diputada y me encargaba de los temas relacionados con la memoria hist&oacute;rica. Para m&iacute;, que a la saz&oacute;n soy arque&oacute;loga, la escena era dantesca. La fiscal&iacute;a, no por falta de buena voluntad, sino por la ausencia de un protocolo espec&iacute;fico para tales situaciones, no hab&iacute;a reparado en la necesidad de seguir un m&eacute;todo arqueol&oacute;gico para llevar a cabo la exhumaci&oacute;n. No se trataba de una tarea f&aacute;cil, ya que los restos del beb&eacute; se hallaban en una fosa com&uacute;n en la que hab&iacute;a muchos m&aacute;s neonatos junto a miembros amputados procedentes de los hospitales de las &aacute;reas circundantes. As&iacute; pues, ante m&iacute; se encontraban los desenterradores del cementerio dispuestos a cavar sin control ni supervisi&oacute;n arqueol&oacute;gica alguna. Fue entonces cuando ped&iacute; suspender el trabajo y asesorar al fiscal. Tras ello convinimos en que yo misma, acompa&ntilde;ada del m&eacute;dico forense all&iacute; presente, realizar&iacute;a un seguimiento de las tareas, delimitando el &aacute;rea de excavaci&oacute;n y documentando el registro estratigr&aacute;fico. Y as&iacute; fue c&oacute;mo siguiendo las coordenadas de Antonio Pic&oacute; llegamos hasta lo que podr&iacute;an ser los restos de la caja de conservas y los restos &oacute;seos de un neonato.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso consist&iacute;a en analizar el ADN de los restos extra&iacute;dos de la fosa. Un tr&aacute;mite que s&oacute;lo tardar&iacute;a un par de meses se demor&oacute; pr&aacute;cticamente un a&ntilde;o. Finalmente, el resultado fue negativo: no exist&iacute;a filiaci&oacute;n gen&eacute;tica entre esos huesos y los Pic&oacute;.
    </p><h4 class="article-text">Segunda exhumaci&oacute;n</h4><p class="article-text">
        Meses despu&eacute;s de aquello el fiscal inform&oacute; a Mar&iacute;a Jos&eacute; que era necesario realizar una segunda exhumaci&oacute;n. En principio, no pareci&oacute; una mala noticia saber que se quer&iacute;a garantizar la fiablidad de los resultados obtenidos la primera vez. Adem&aacute;s, la fiscal&iacute;a cont&oacute; con la supervisi&oacute;n y direcci&oacute;n del arque&oacute;logo municipal. Sin embargo, algunas cosas hab&iacute;an cambiado completamente. Tras treinta a&ntilde;os de trabajo, el encargado del cementerio municipal hab&iacute;a sido destituido y los nuevos responsables afirmaron que la vez anterior se hab&iacute;a exhumado en un cuadrante equivocado. As&iacute; pues se excav&oacute; en una zona fuera de los l&iacute;mites establecidos por las coordenadas de Antonio Pic&oacute;. Finalmente, despu&eacute;s de 9 d&iacute;as de trabajo, no se encontr&oacute; ninguna caja que encajara con la descripci&oacute;n de una caja de conservas.
    </p><p class="article-text">
        El caso qued&oacute; archivado.
    </p><h4 class="article-text">Asociaci&oacute;n de v&iacute;ctimas de beb&eacute;s robados y adopciones irregulares</h4><p class="article-text">
        La b&uacute;squeda de su hermana permiti&oacute; a Mar&iacute;a Jos&eacute; ponerse en contacto con otras v&iacute;ctimas. Por eso decidi&oacute; formar una asociaci&oacute;n en Alicante para ayudar a m&aacute;s personas a buscar a sus seres queridos. La forma habitual de contactar es a trav&eacute;s de Facebook, que sigue siendo la herramienta m&aacute;s utilizada entre quienes buscan a sus padres, a sus hermanos o a sus hijos. As&iacute; es como ha conocido otros presuntos casos de beb&eacute;s robados del Hospital General en que, seg&uacute;n ella, se repite una misma pauta: &ldquo;siempre se avisaba de la muerte de los beb&eacute;s de madrugada, cuando ellas -las madres- se encontraban solas en la habitaci&oacute;n y sin la familia cerca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la anterior legislatura se cre&oacute;, gracias a la aprobaci&oacute;n de una iniciativa en Corts, una comisi&oacute;n en el Consell encargada de coordinar las acciones necesarias para ayudar a las v&iacute;ctimas de beb&eacute;s robados. Mar&iacute;a Jos&eacute; asisti&oacute; a la primera de sus reuniones, que consider&oacute; &ldquo;un parip&eacute;&rdquo;. &ldquo;Nunca m&aacute;s quise volver porque tuve una sensaci&oacute;n de burla total. No hemos sabido nada m&aacute;s del Gobierno de la Generalitat. Le mand&eacute; una carta a M&oacute;nica Oltra y me contestaron dici&eacute;ndome que tendr&iacute;amos noticias del Gobierno en breve&rdquo;. Con la esperanza de que as&iacute; sea, Mar&iacute;a Jos&eacute; sigue pendiente de cualquier novedad de car&aacute;cter institucional, sobre todo tras la aprobaci&oacute;n de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica, que abra las puertas a la posibilidad de que alg&uacute;n d&iacute;a, tanto ella como el resto de v&iacute;ctimas, consigan saber la verdad sobre lo que les pas&oacute; a los beb&eacute;s robados en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/bebes-robados-historia-maria-jose-pico_132_2952530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jan 2018 09:46:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bebés robados: "Su hija se ha muerto heladita de frío"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bebés robados,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inés Madrigal, niña robada: "Según la documentación, mi madre adoptiva me parió"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/ines-madrigal-documentacion-madre-adoptiva_132_3009519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64209b25-e598-4238-a6fc-5b735d04d1fd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="500 Familias andaluzas, víctimas de bebés robados, buscan amparo en Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Parlamento Europeo exige al Gobierno medidas contundentes en favor de las víctimas del robo de bebés en España</p></div><h3 class="article-text">Las dictaduras y el negocio del robo de beb&eacute;s</h3><p class="article-text">
        29 cadenas perpetuas y 19 penas de prisi&oacute;n de entre 8 y 25 a&ntilde;os para los responsables de los conocidos vuelos de la muerte que lanzaron al mar a m&aacute;s de 4.000 personas durante los terribles a&ntilde;os de la dictadura argentina (1976-1983). El 29 de noviembre finalizaba con este resultado el hist&oacute;rico juicio que ha probado por primera vez la existencia de un plan sistem&aacute;tico de exterminio llevado a cabo hace 40 a&ntilde;os por la ESMA, acr&oacute;nimo de la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada. Argentina en 2003 posibilit&oacute; legislativamente la investigaci&oacute;n y persecuci&oacute;n judicial de los cr&iacute;menes de lesa humanidad perpetrados durante la dictadura a trav&eacute;s de la anulaci&oacute;n por parte del Senado de la conocida como Ley de Obediencia Debida y de Punto Final, que hab&iacute;a sido dictada en 1987 y establec&iacute;a que los delitos cometidos por los miembros de las Fuerzas Armadas no eran punibles.
    </p><p class="article-text">
        La vulneraci&oacute;n sistem&aacute;tica de los derechos humanos en Argentina se produjo de m&uacute;ltiples formas, siendo la m&aacute;s tristemente conocida la del robo sistem&aacute;tico de beb&eacute;s, dado a conocer mundialmente a trav&eacute;s de la incansable lucha de las Abuelas de la Plaza de Mayo, que desde 1977 contin&uacute;an uniendo familias con sus descendientes secuestrados. En el transcurso de la escritura de este art&iacute;culo, las Abuelas han recuperado a la nieta n&uacute;mero 126.
    </p><p class="article-text">
        Por el delito de secuestro de beb&eacute;s fue condenado en 2012 el propio dictador, Jorge Videla, a la pena de 50 a&ntilde;os de c&aacute;rcel junto a otros militares. No llegar&iacute;a a cumplir la condena completa ya que muri&oacute; un a&ntilde;o despu&eacute;s en prisi&oacute;n, donde entr&oacute; en 2008 tras las primeras sentencias por sus m&uacute;ltiples cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        El secuestro de ni&ntilde;os, desgraciadamente, no fue una pr&aacute;ctica exclusiva del gobierno de Videla. Otras dictaduras como la de Augusto Pinochet en Chile o la de Franco en Espa&ntilde;a se sirvieron de este b&aacute;rbaro mecanismo de usurpaci&oacute;n con la complicidad de m&eacute;dicos y miembros de la Iglesia Cat&oacute;lica que tejieron una red criminal de adopciones irregulares. En Chile los beb&eacute;s robados son conocidos popularmente como &ldquo;los ni&ntilde;os del silencio&rdquo; y se calcula que pudieron ser miles los vendidos al extranjero. La justica chilena investiga desde 2014 estos hechos gracias a que el SENAME (Servicio Nacional de Menores) puso a disposici&oacute;n de las v&iacute;ctimas una p&aacute;gina web para denunciar casos.
    </p><h3 class="article-text">Los beb&eacute;s robados del franquismo</h3><p class="article-text">
        En el caso espa&ntilde;ol, la dictadura franquista justific&oacute; y legaliz&oacute; el secuestro de beb&eacute;s a trav&eacute;s de dos elementos: por un lado, las teor&iacute;as eugen&eacute;sicas del psiquiatra Antonio Vallejo-N&aacute;jera sobre el llamado &ldquo;gen rojo&rdquo;, y por otro, las diferentes &oacute;rdenes aprobadas por el dictador para legalizar el proceso de robo y venta de ni&ntilde;os. As&iacute;, el 4 de diciembre de 1941 se public&oacute; en el BOE la orden que permit&iacute;a la inscripci&oacute;n en el Registro Civil, con un nombre distinto, de los menores que no recordaran el suyo, que hubieran sido repatriados o aquellos cuyos padres no pudieran ser localizados. Las mujeres presas, las mujeres solas y las familias vulnerables econ&oacute;mica y socialmente eran las principales v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;nicas estimaciones del n&uacute;mero de beb&eacute;s que pudieron ser secuestrados de sus familias durante el franquismo provienen del auto de Baltasar Garz&oacute;n y alcanzan la escandalosa cifra de 30.000. No existen otros c&aacute;lculos debido a la inacci&oacute;n de los diferentes gobiernos del Estado con respecto a este tema. A pesar de ser un secreto a voces en todo el pa&iacute;s, no fue hasta el 17 de marzo de 2006 cuando la trama de robo de beb&eacute;s fue espec&iacute;ficamente condenada por parte del Consejo de Europa en el marco del llamado &ldquo;Balance de los Cr&iacute;menes del R&eacute;gimen de Franco&rdquo;. 11 a&ntilde;os despu&eacute;s, siguen sin cumplirse las conclusiones de ese documento: crear una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n sobre los delitos del franquismo y abrir una exposici&oacute;n permanente sobre la represi&oacute;n en el Valle de los Ca&iacute;dos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El Parlamento Europeo reprende al Gobierno de Espa&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        El pasado 22 de noviembre, el Parlamento Europeo aprob&oacute; un informe de la Comisi&oacute;n de Peticiones (con los votos en contra del Partido Popular Europeo), a modo de conclusi&oacute;n tras una Misi&oacute;n de Investigaci&oacute;n a Espa&ntilde;a realizada a propuesta de la eurodiputada Marina Albiol, de Izquierda Unida, y la socialista brit&aacute;nica Jude Kirton Darling. El objetivo era claro: &ldquo;entablar un di&aacute;logo con las autoridades nacionales para comprender mejor los diferentes aspectos de las denuncias (...) relativas a los reci&eacute;n nacidos sustra&iacute;dos en los hospitales durante y despu&eacute;s de la dictadura de Franco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De entre las 31 recomendaciones que el Parlamento Europeo eleva al Gobierno de Espa&ntilde;a, las m&aacute;s destacables son:
    </p><p class="article-text">
        - Crear una fiscal&iacute;a especial y un Banco de ADN espec&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        - Reconocer el robo de beb&eacute;s como crimen de lesa humanidad, sobre el que no cabe la aplicaci&oacute;n de ninguna amnist&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        - Facilitar la apertura de los registros civiles p&uacute;blicos y eclesi&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        - Poner en marcha una Comisi&oacute;n de Investigaci&oacute;n en el Congreso.
    </p><p class="article-text">
        - Colaborar plenamente con las investigaciones internacionales, como las abiertas por la jueza Servini en Argentina y la Fiscal&iacute;a Nacional de M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el Parlamento Europeo &ldquo;lamenta los &laquo;pocos avances&raquo; en la implementaci&oacute;n por parte del Gobierno espa&ntilde;ol de las recomendaciones recogidas en el Informe del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de 2014, y pide al Gobierno espa&ntilde;ol que aplique con urgencia dichas recomendaciones, en particular la adopci&oacute;n de un plan nacional de b&uacute;squeda de personas desaparecidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los eurodiputados y eurodiputadas, tras m&uacute;ltiples reuniones con diferentes representantes de instituciones espa&ntilde;olas, miembros del Gobierno y de la Fiscal&iacute;a General del Estado, han constatado la divergencia de criterios y, literalmente, &ldquo;la falta de confianza de las v&iacute;ctimas en las instituciones y la sensaci&oacute;n de que se les han puesto obst&aacute;culos en el camino, ya sea porque no consideran suficientes las investigaciones realizadas o porque consideran que no es la v&iacute;ctima la que tiene que aportar la prueba del delito. Desear&iacute;an que la Fiscal&iacute;a General del Estado tuviera una actitud m&aacute;s proactiva y actuara de oficio en todos los casos, no debiendo las v&iacute;ctimas llevar la carga del proceso judicial. Los eurodiputados tambi&eacute;n piensan que se podr&iacute;a ayudar mejor y de manera m&aacute;s proactiva a las v&iacute;ctimas tanto a nivel psicol&oacute;gico como en la orientaci&oacute;n jur&iacute;dica y la informaci&oacute;n administrativa de los casos denunciados. Pero en lo que los diputados estuvieron de una manera un&aacute;nime de acuerdo es en la existencia de un problema grave que requiere justicia, memoria y reparaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El citado informe adem&aacute;s consta de un Anexo en el que se explica la posici&oacute;n en contra del Partido Popular Europeo, basada en la defensa de la &ldquo;inocencia&rdquo; del r&eacute;gimen franquista en la presunta trama de sustracci&oacute;n de beb&eacute;s: &ldquo;Lamentamos que el informe final concluya en sus recomendaciones que esos delitos fueron cometidos por el Estado espa&ntilde;ol (...). Subrayamos que no existen pruebas para llegar a esa conclusi&oacute;n. Lamentamos la impresi&oacute;n de que esas afirmaciones sirven para sacar un r&eacute;dito pol&iacute;tico interno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Espa&ntilde;a a&uacute;n no ha contestado ni a estas recomendaciones ni a las que, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, publica Pablo Le Graffe en su funci&oacute;n como relator especial de la ONU para el fomento de la verdad, la justicia, la reparaci&oacute;n y las garant&iacute;as de no repetici&oacute;n, y que van en la misma l&iacute;nea de las anteriormente mencionadas.
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Seg&uacute;n la documentaci&oacute;n mi madre adoptiva me pari&oacute;&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a la causa judicial m&aacute;s avanzada espera que la Audiencia Nacional fije la fecha de las citaciones tras la apertura del juicio oral. Se trata del caso de In&eacute;s Madrigal, una hija adoptiva que busca a su madre biol&oacute;gica, de cuyos brazos fue presuntamente secuestrada por el imputado Doctor Vela en la Cl&iacute;nica San Ram&oacute;n de Madrid. En conversaci&oacute;n telef&oacute;nica, In&eacute;s cuenta su periplo en los tribunales.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que confi&oacute; en la justicia fue el 27 de enero de 2011, cuando junto a otras 260 personas present&oacute; una denuncia colectiva ante la Fiscal&iacute;a General del Estado que qued&oacute; archivada poco tiempo despu&eacute;s, dado que &eacute;sta entendi&oacute; que no exist&iacute;an pruebas suficientes. Tal y como explica el propio informe de la Comisi&oacute;n de Peticiones del Parlamento Europeo, &ldquo;ante la inexistencia de indicios para mantener que las sustracciones denunciadas fueran realizadas de manera concertada, la Fiscal&iacute;a General del Estado pens&oacute; que la mejor manera de abordar la denuncia era un estudio individualizado de cada uno de los casos, partiendo, como criterio de determinaci&oacute;n de la competencia, del lugar en que la madre hab&iacute;a dado a luz, remiti&eacute;ndose, as&iacute;, a cada Fiscal&iacute;a de Espa&ntilde;a las denuncias referidas a nacimientos ocurridos en su territorio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, In&eacute;s Madrigal, tras el archivo de la denuncia colectiva, llev&oacute; su denuncia hasta un juzgado de instrucci&oacute;n, el n&uacute;mero 46 de Madrid, que empez&oacute; a investigar y termin&oacute; derivando la causa a la Audiencia Nacional, imputando tanto a la madre adoptiva como al doctor que, presuntamente, llev&oacute; a cabo su secuestro, el Doctor Vela. In&eacute;s P&eacute;rez, la &uacute;nica madre que In&eacute;s Madrigal ha conocido, la apoy&oacute; hasta el final aceptando el que llegaran a acusarla de c&oacute;mplice necesaria del delito con tal de que su hija pudiera conocer la verdad de sus or&iacute;genes. &ldquo;Mi madre fue mi madre -en el amplio sentido de la palabra- hasta el final&rdquo;, remarca In&eacute;s Madrigal durante la entrevista cada vez que tiene ocasi&oacute;n. Se refiere as&iacute; a la mujer que la adopt&oacute; y junto a la que ha estado hasta su muerte, tristemente acaecida el a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        In&eacute;s nos transmite la verdad que le cont&oacute; su madre sobre su adopci&oacute;n:&nbsp; &ldquo;Fui un regalo del doctor Vela a mi madre en un supuesto acto de caridad&rdquo;. No obstante, tiene la sospecha de que nunca tuvo lugar tal acto de altruismo por parte del doctor, y sospecha que las visitas que anualmente realizaba cuando era peque&ntilde;a con sus padres a casa del sacerdote F&eacute;lix -amigo de Vela y pieza clave del proceso de adopci&oacute;n- pudieron servir para &ldquo;pagar a plazos su compra&rdquo;. Este se&ntilde;or, de hecho, fue quien cont&oacute; a sus padres adoptivos la supuestas circunstancias en que su madre biol&oacute;gica la dio voluntariamente en adopci&oacute;n. In&eacute;s cree que estos pagos se realizaban a espaldas de su madre.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de conocer desde muy temprano que ella era adoptada, no fue hasta hace 17 a&ntilde;os cuando, por vez primera, pens&oacute; que pudo haber sido v&iacute;ctima de un tr&aacute;mite irregular, ya que se dio cuenta de que en su partida de nacimiento constaba su madre adoptiva como madre biol&oacute;gica. Al llegar a este punto del relato de su propia historia, In&eacute;s lanza una pregunta clave: &ldquo;&iquest;Y qui&eacute;n crees que dice mi documentaci&oacute;n que asisti&oacute; mi parto? Pues, Eduardo Vela. Y es mentira, evidentemente. Mi madre no dio a luz nunca. &Eacute;l nunca pudo haber asistido el parto de una mujer est&eacute;ril&rdquo;. Gracias a esta evidencia documental de la que carecen la gran mayor&iacute;a de v&iacute;ctimas, In&eacute;s P&eacute;rez, imputada por propia voluntad para ayudar a su hija en la b&uacute;squeda de su madre biol&oacute;gica, pudo testificar frente al Doctor Vela antes de morir. Segun su testimonio, el citado m&eacute;dico le explic&oacute;, antes de concederle el &ldquo;regalo&rdquo;, c&oacute;mo simular un embarazo. Sin embargo, cuando se encontr&oacute; ante ella en el tribunal, neg&oacute; haberla conocido nunca. &ldquo;Cuando mi madre sali&oacute; del careo con Vela estaba muy afectada emocionalmente al ver que &eacute;l fing&iacute;a no conocerla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El abogado del doctor, nos cuenta In&eacute;s, &ldquo;est&aacute; dilatando el proceso presentando recursos a favor de la prescripci&oacute;n del delito alegando que yo era conocedora del hecho de ser adoptada desde los 18 a&ntilde;os, pero olvida que cuando yo soy consciente de poder ser v&iacute;ctima de una trama de robo de beb&eacute;s es en 2010&rdquo;. Por ahora los intentos por archivar el caso por parte de la defensa han resultado del todo infructuosos y, actualmente, Vela sigue imputado a la espera de la fecha de la pr&oacute;xima citaci&oacute;n. In&eacute;s teme que la avanzada edad del doctor impida que se prosiga con la investigaci&oacute;n judicial, por la que el fiscal pide 11 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por sustracci&oacute;n de menores para quien fuera el director de la cl&iacute;nica San Ram&oacute;n. Si finalmente fuese condenado, el Se&ntilde;or Vela, con 82 a&ntilde;os, ser&iacute;a el primero por el delito de robo de beb&eacute;s en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther López Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/el-desolvidador/ines-madrigal-documentacion-madre-adoptiva_132_3009519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Dec 2017 10:21:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inés Madrigal, niña robada: "Según la documentación, mi madre adoptiva me parió"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esther López Barceló,Bebés robados]]></media:keywords>
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