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    <title><![CDATA[elDiario.es - Cara B]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cara B]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Prioridades del gobierno extremeño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/prioridades-gobierno-extremeno_129_13318876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2faa7fd-a1f6-4f66-a793-eb2ee74fa726_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prioridades del gobierno extremeño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La realidad es que se está utilizando a colectivos vulnerables como combustible para una estrategia política basada en señalar al diferente y construir enemigos fáciles. Y eso tiene consecuencias</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;an que el gobierno regional no estaba en venta. Lo dijeron para responder a la propuesta del se&ntilde;or Cotrina de volver al viejo y rancio bipartidismo. Sin embargo, pocas veces el gobierno extreme&ntilde;o ha estado tan en venta como ahora. Y pocas veces el precio pagado ha sido tan alto para la convivencia y tan bajo en t&eacute;rminos de dignidad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando uno observa cu&aacute;les han sido las prioridades de este ejecutivo resulta dif&iacute;cil sostener que estamos ante decisiones orientadas a mejorar la vida de la mayor&iacute;a social. Primero fue la eliminaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de cooperaci&oacute;n internacional. Despu&eacute;s llegaron los ataques simb&oacute;licos contra programas educativos como las actividades extraescolares de lengua y cultura &aacute;rabe en colegios de Talayuela. Y ahora el siguiente objetivo son los menores migrantes, convertidos en un problema pol&iacute;tico antes incluso de ser tratados como ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Se nos presenta todo esto como si fuera una cuesti&oacute;n de gesti&oacute;n, de realismo o incluso de sentido com&uacute;n. Pero conviene preguntarse: &iquest;de verdad estas decisiones ayudan a reducir las listas de espera en dependencia? &iquest;Facilitan el acceso de la juventud a una vivienda asequible? &iquest;Mejoran las condiciones de unas aulas que a finales de curso son asfixiantes? Evidentemente no.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que se est&aacute; utilizando a colectivos vulnerables como combustible para una estrategia pol&iacute;tica basada en se&ntilde;alar al diferente y construir enemigos f&aacute;ciles. Y eso tiene consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        El caso de los menores migrantes es especialmente preocupante. Resulta dif&iacute;cil aceptar que se quiera transmitir que un territorio como Extremadura, con algo m&aacute;s de un mill&oacute;n de habitantes, no puede asumir la acogida de poco m&aacute;s de un centenar de menores. Hablar de colapso ante 104 ni&ntilde;os y adolescentes no solo es desproporcionado, es una declaraci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Hace apenas unos a&ntilde;os Extremadura abri&oacute; sus puertas con solidaridad y orgullo a m&aacute;s de 800&nbsp;personas desplazadas por la guerra de Ucrania. Entonces s&iacute; supimos estar a la altura. Entonces nadie hablaba de saturaci&oacute;n, ni de amenaza. La pregunta inc&oacute;moda es inevitable, &iquest;qu&eacute; ha cambiado?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta no est&aacute; en los recursos disponibles ni en la capacidad de acogida. Est&aacute; en el relato pol&iacute;tico. En la decisi&oacute;n consciente de convertir la inmigraci&oacute;n en un campo de batalla ideol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Es especialmente doloroso que esto ocurra en una tierra como la nuestra. Extremadura conoce demasiado bien lo que significa emigrar. Miles de familias extreme&ntilde;as tuvieron que marcharse durante d&eacute;cadas buscando oportunidades lejos de su hogar. Nuestra memoria colectiva est&aacute; construida sobre familias dispersas por media geograf&iacute;a. Por eso resulta tan contradictorio ver c&oacute;mo ahora se pretende convertirnos en referencia de pol&iacute;ticas antiinmigraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de cada menor migrante hay una historia que rara vez aparece en los titulares, familias separadas, traves&iacute;as imposibles y decisiones tomadas desde la desesperaci&oacute;n. Ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que, con edades similares a las de nuestros propios hijos, suben a una embarcaci&oacute;n sin saber si llegar&aacute;n, ni si volver&aacute;n a abrazar a sus madres.
    </p><p class="article-text">
        Se puede discutir sobre modelos de acogida, sobre financiaci&oacute;n o sobre coordinaci&oacute;n institucional. Lo que no deber&iacute;a discutirse es la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco el Papa Le&oacute;n XIV reclam&oacute; una respuesta ante la inmigraci&oacute;n basada en la coordinaci&oacute;n, la solidaridad y oportunidades reales de integraci&oacute;n. Una idea sencilla que recuerda algo esencial: la dignidad humana no entiende de fronteras ni de pasaportes pero personalmente creo que la dignidad humana s&iacute; tiene ideolog&iacute;a y claramente no es la del gobierno extreme&ntilde;o que utiliza de manera miserable y criminaliza a los menores migrantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gobernar tambi&eacute;n consiste en decidir qu&eacute; valores se colocan en el centro. Y cuando las primeras decisiones son siempre contra quienes menos capacidad tienen para defenderse, ya no estamos hablando de gesti&oacute;n, estamos hablando de qu&eacute; sociedad queremos ser.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene de Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/prioridades-gobierno-extremeno_129_13318876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 19:00:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prioridades del gobierno extremeño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Política,PP - Partido Popular,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prioridad regional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/prioridad-regional_129_13300387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e108871e-156e-4c1e-bd07-adfa4f29b216_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prioridad regional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La construcción de un liderazgo no es tarea sencilla y en ese proceso influyen miles de variables, tanto internas como externas. Cotrina tiene mimbres para convertirse en un líder solvente, potente y creíble</p></div><p class="article-text">
        Hace escasamente dos meses que &Aacute;lvaro S&aacute;nchez&nbsp;Cotrina fue elegido secretario general del PSOE de&nbsp;Extremadura y, lo cierto es que, m&aacute;s all&aacute; del ruido y&nbsp;de la atm&oacute;sfera tan t&oacute;xica que rodea a la pol&iacute;tica en&nbsp;nuestro pa&iacute;s, est&aacute; marcando una impronta muy&nbsp;personal, interesante y esperanzadora. Y eso ya&nbsp;huele a otra cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si es porque la prematura y dolorosa marcha&nbsp;de Guillermo Fern&aacute;ndez Vara nos sumi&oacute; en una&nbsp;especie de sentimiento de orfandad o si, unido a ello,&nbsp;hubo muchas m&aacute;s causas que lo provocaron, pero lo&nbsp;cierto es que los militantes socialistas extreme&ntilde;os, as&iacute;&nbsp;como los votantes y simpatizantes del PSOE en&nbsp;Extremadura, est&aacute;bamos sumidos en una aut&eacute;ntica&nbsp;depresi&oacute;n generalizada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a es muy pronto para hacer vaticinios,&nbsp;establecer valoraciones bien fundamentadas y&nbsp;realizar apuestas firmes sobre cu&aacute;l ser&aacute; el devenir del&nbsp;nuevo l&iacute;der socialista extreme&ntilde;o y de su equipo. Sin&nbsp;embargo, resulta indiscutible que, en estos dos&nbsp;meses, sin hacer mucho ruido, centrando su discurso&nbsp;en la prioridad regional, marcando una personalidad&nbsp;clara en el escenario pol&iacute;tico extreme&ntilde;o y&nbsp;desvincul&aacute;ndose de la podredumbre del discurso&nbsp;nacional, est&aacute; logrando calar en una parte de la&nbsp;sociedad extreme&ntilde;a progresista que ha estado&nbsp;demasiado tiempo desprovista de una referencia m&aacute;s&nbsp;o menos n&iacute;tida a la que mirar y en la que&nbsp;reconocerse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, a mi juicio, ha sabido integrar las&nbsp;diferentes sensibilidades, renovar el partido tanto en&nbsp;los rostros como en las formas y, al mismo tiempo,&nbsp; situar con habilidad a importantes referentes del&nbsp;socialismo extreme&ntilde;o en puestos clave que, en&nbsp;tiempos de tempestades, constituyen una garant&iacute;a&nbsp;para no errar en las decisiones importantes. Figuras&nbsp;como Marisol Mateos o Blanca Mart&iacute;n, por citar solo&nbsp;dos ejemplos, poseen un amplio bagaje y un profundo&nbsp;conocimiento tanto del funcionamiento de la&nbsp;organizaci&oacute;n como de las instituciones. Antonio&nbsp;Rodr&iacute;guez Osuna, otro de sus apoyos m&aacute;s&nbsp;importantes en la provincia de Badajoz, es tambi&eacute;n un&nbsp;referente claro y n&iacute;tido, pues no solo es alcalde de la&nbsp;capital extreme&ntilde;a, sino una voz autorizada y&nbsp;escuchada en el seno de la organizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de un liderazgo no es tarea sencilla y&nbsp;en ese proceso influyen miles de variables, tanto&nbsp;internas como externas. Cotrina tiene mimbres para&nbsp;convertirse en un l&iacute;der solvente, potente y cre&iacute;ble,&nbsp;capaz de ofrecer esperanza a esos cientos de miles&nbsp;de extreme&ntilde;os que ans&iacute;an un proyecto pol&iacute;tico de&nbsp;izquierda moderada, centrada y ambiciosa, que aspire&nbsp;a contar con el respaldo de la inmensa mayor&iacute;a social&nbsp;de esta tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Depender&aacute; de &eacute;l, de las decisiones que adopte junto&nbsp;a su equipo, pero no nos enga&ntilde;emos: tambi&eacute;n&nbsp;depender&aacute; del contexto, de los adversarios pol&iacute;ticos&nbsp;que tenga enfrente y, por qu&eacute; no reconocerlo, de&nbsp;aquellos que inevitablemente siempre surgen o&nbsp;permanecen dentro de casa. Estos &uacute;ltimos son los&nbsp;m&aacute;s peligrosos porque, a los de enfrente, se les ve&nbsp;venir. Los de dentro suelen apuntarse siempre a las&nbsp;victorias y a los triunfos y, sin embargo, culpar de los&nbsp;desastres a quien est&aacute; al frente del tim&oacute;n cuando&nbsp;arrecia la tormenta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Felipe Redondo, exdiputado regional del PSOE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/prioridad-regional_129_13300387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 07:46:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prioridad regional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Política,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Extremadura ante la cuarta colonización energética]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/extremadura-cuarta-colonizacion-energetica_129_13280781.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/634a01a5-7460-4379-95a6-fa217cefdd09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Extremadura ante la cuarta colonización energética"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conviene decirlo con claridad, el problema no es el biogás. La preocupación creciente en numerosos municipios extremeños tiene que ver con el modelo de implantación que se está promoviendo</p><p class="subtitle">Unidas por Extremadura advierte que la planta de biogás de La Coronada es otro caso como el de Salvatierra
</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, Extremadura ha sido presentada como una tierra rica en recursos y pobre en capacidad de decisi&oacute;n. Una regi&oacute;n a la que desde fuera se le reconoce poco por aquello que aporta y menos por lo que recibe. Por eso no resulta extra&ntilde;o que desde el Club Senior de Extremadura se haya popularizado una idea que cada vez resuena con m&aacute;s fuerza, la de las sucesivas colonizaciones energ&eacute;ticas que ha sufrido nuestra tierra.
    </p><p class="article-text">
        La primera colonizaci&oacute;n energ&eacute;tica lleg&oacute; con las grandes presas hidroel&eacute;ctricas. Bajo el relato del progreso y el inter&eacute;s general, miles de hect&aacute;reas quedaron inundadas y numerosos territorios transformados para producir una energ&iacute;a que, en gran medida, aliment&oacute; el desarrollo industrial de otros lugares. Extremadura aport&oacute; territorio y recursos mientras que el valor a&ntilde;adido y la industrializaci&oacute;n se quedaron fuera. Ya saben aquello que cantaba Extremaduro en <em>Extremaydura</em>, &ldquo;Tenemos el agua al cuello, con tanto puto pantano&rdquo;...
    </p><p class="article-text">
        La segunda colonizaci&oacute;n fue la nuclear, la central de Almaraz simboliza esa etapa, junto a aquel intento frustrado que fue Valdecaballeros. De nuevo, la l&oacute;gica fue similar, asumir los riesgos y las servidumbres de una infraestructura estrat&eacute;gica cuyos beneficios principales no revert&iacute;an proporcionalmente en nuestro territorio. De nuevo, lo peor para nosotros mientras que las el&eacute;ctricas se beneficiaban con una bonita alfombra roja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tercera colonizaci&oacute;n energ&eacute;tica ha venido de la mano del despliegue masivo de plantas fotovoltaicas. Nadie discute la necesidad de avanzar hacia energ&iacute;as renovables ni la urgencia de combatir el cambio clim&aacute;tico. Pero una cosa es la transici&oacute;n ecol&oacute;gica y otra muy distinta reproducir esquemas extractivos bajo una nueva etiqueta verde. Grandes extensiones de dehesa y tierras agr&iacute;colas f&eacute;rtiles han sido ocupadas por instalaciones destinadas a generar y exportar energ&iacute;a, mientras Extremadura sigue teniendo dificultades estructurales para generar industria asociada, empleo estable y tejido econ&oacute;mico propio.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora parece abrirse una cuarta fase con la expansi&oacute;n de las plantas de biog&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Conviene decirlo con claridad, el problema no es el biog&aacute;s. La tecnolog&iacute;a del biog&aacute;s, bien dise&ntilde;ada y adecuadamente planificada, puede formar parte de una econom&iacute;a circular inteligente. Convertir residuos en recursos, cerrar ciclos materiales y reducir emisiones son objetivos leg&iacute;timos y necesarios.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es otra y es que la preocupaci&oacute;n creciente en numerosos municipios extreme&ntilde;os tiene que ver con el modelo de implantaci&oacute;n que se est&aacute; promoviendo. No hablamos de peque&ntilde;as instalaciones vinculadas al territorio y a la gesti&oacute;n local de residuos, sino de grandes proyectos industriales cuya dimensi&oacute;n y necesidades generan preguntas todav&iacute;a sin respuesta suficiente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; residuos alimentar&aacute;n realmente estas plantas? &iquest;Proceder&aacute;n del entorno cercano o requerir&aacute;n importar enormes vol&uacute;menes desde otros territorios? &iquest;Qu&eacute; incentivos pueden generar para ampliar modelos intensivos de ganader&iacute;a o atraer nuevas actividades altamente contaminantes? &iquest;Qui&eacute;n obtiene el beneficio econ&oacute;mico y qui&eacute;n asume los costes ambientales y sociales?
    </p><p class="article-text">
        Estas preguntas no son abstractas, se las hacen ya las plataformas ciudadanas que se est&aacute;n formando en municipios como La Coronada, Oliva de Plasencia, Granja de Torrehermosa, Miajadas o Almendralejo. No est&aacute;n rechazando necesariamente una tecnolog&iacute;a, est&aacute;n reclamando planificaci&oacute;n, transparencia, evaluaci&oacute;n rigurosa y capacidad de decidir sobre el futuro de sus pueblos.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, adem&aacute;s, se denuncian cuestiones concretas de ubicaci&oacute;n. En Oliva de Plasencia, por ejemplo, se ha se&ntilde;alado que el emplazamiento previsto coincide con la direcci&oacute;n de los vientos predominantes hacia el n&uacute;cleo urbano, alimentando la preocupaci&oacute;n por posibles molestias provocadas por los olores y sus efectos sobre la calidad de vida.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de fondo es si Extremadura quiere seguir siendo una tierra de sacrificio o convertirse en protagonista de su propio modelo de desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n energ&eacute;tica ser&aacute; justa o no ser&aacute;. Y para que sea justa no basta con cambiar una tecnolog&iacute;a por otra, hay que cambiar qui&eacute;n decide, qui&eacute;n se beneficia y qui&eacute;n asume los impactos.
    </p><p class="article-text">
        Extremadura necesita energ&iacute;a limpia pero tambi&eacute;n necesita soberan&iacute;a econ&oacute;mica, planificaci&oacute;n territorial, industria asociada, empleo digno y respeto por quienes viven en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Porque si el resultado de cada transici&oacute;n es ocupar m&aacute;s suelo, importar m&aacute;s residuos y exportar m&aacute;s beneficios, entonces quiz&aacute; no estemos construyendo un nuevo modelo. Quiz&aacute; solo estemos perfeccionando el viejo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene de Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/extremadura-cuarta-colonizacion-energetica_129_13280781.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 18:30:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Extremadura ante la cuarta colonización energética]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Industrias,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cooperación no era el problema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/cooperacion-no-problema_129_13277910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0680ba6a-6e79-4a93-ac3a-7bd804f305af_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144602.jpg" width="921" height="518" alt="La cooperación no era el problema"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cómo el Partido Popular ha renunciado a una política pública histórica en Extremadura.</p><p class="subtitle">Las propuestas de Vox en Extremadura: discriminación a inmigrantes y protección de la cruz franquista de Cáceres</p></div><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s grave de la propuesta del presupuesto extreme&ntilde;o de cooperaci&oacute;n para 2026 no es el dinero que desaparece, sino la idea que desaparece con &eacute;l. La cooperaci&oacute;n extreme&ntilde;a representar&aacute; apenas el 0,03 % del presupuesto auton&oacute;mico y la cooperaci&oacute;n efectiva apenas alcanzar&aacute; el 0,01 %. Si alguien cree que ah&iacute; estaban los problemas de Extremadura, est&aacute; mirando en la direcci&oacute;n equivocada. Lo que reflejan estos presupuestos es algo mucho m&aacute;s profundo: la renuncia del Partido Popular a defender una pol&iacute;tica p&uacute;blica que durante d&eacute;cadas form&oacute; parte del patrimonio com&uacute;n de la democracia extreme&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La cooperaci&oacute;n descentralizada nunca fue una rareza ideol&oacute;gica ni una extravagancia presupuestaria. Ha sido una pol&iacute;tica institucionalizada, sostenida por gobiernos de distinto signo, diputaciones, ayuntamientos, universidades y organizaciones sociales. Una forma de entender que Extremadura tambi&eacute;n tiene algo que aportar al mundo y algo que aprender de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Ese consenso ha saltado por los aires.
    </p><p class="article-text">
        En apenas tres a&ntilde;os de gobierno del Partido Popular, la cooperaci&oacute;n extreme&ntilde;a ha sufrido un deterioro acelerado. El proceso comenz&oacute; en 2024 con un recorte cercano al 26 %. En 2025 la Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a Global fue reducida en m&aacute;s de un 87 %. Y en 2026 llega el golpe definitivo: el cierre efectivo de una pol&iacute;tica p&uacute;blica que durante d&eacute;cadas form&oacute; parte de la identidad institucional de Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante una simple reordenaci&oacute;n presupuestaria. Estamos ante una decisi&oacute;n pol&iacute;tica que declina el apoyo a las pol&iacute;ticas sociales de la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece el fondo del asunto. El PP no solo ha asumido el marco ideol&oacute;gico de VOX sobre cooperaci&oacute;n internacional; ha dejado de defender una parte de su propia tradici&oacute;n pol&iacute;tica. Porque la cooperaci&oacute;n descentralizada tambi&eacute;n fue una construcci&oacute;n del centro derecha auton&oacute;mico espa&ntilde;ol. Formaba parte de una idea de estabilidad democr&aacute;tica, proyecci&oacute;n exterior y cohesi&oacute;n social. Hoy parece que defender la solidaridad internacional genera m&aacute;s costes electorales que beneficios pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso el debate va mucho m&aacute;s all&aacute; de la cooperaci&oacute;n. Cuando una pol&iacute;tica p&uacute;blica empieza a etiquetarse como &ldquo;gasto ideol&oacute;gico&rdquo;, &ldquo;lujo innecesario&rdquo; o &ldquo;privilegio subvencionado&rdquo;, se abre una din&aacute;mica peligrosa. Primero cae la cooperaci&oacute;n porque es f&aacute;cil enfrentar a los pobres de fuera con los pobres de aqu&iacute;. Despu&eacute;s llegar&aacute;n las pol&iacute;ticas de igualdad, la dependencia, la cultura cr&iacute;tica, la participaci&oacute;n social o cualquier derecho que no produzca r&eacute;dito electoral inmediato.
    </p><p class="article-text">
        La receta es conocida: fabricar enemigos simb&oacute;licos para evitar afrontar problemas reales y fomentar los discursos de odio, racistas, hom&oacute;fobos y machistas para conseguir la polarizaci&oacute;n social que vivimos en estos momentos.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, Extremadura tiene problemas muy serios: salarios bajos, precariedad, despoblaci&oacute;n, listas de espera y pobreza estructural. Pero quienes recortan cooperaci&oacute;n no llenan autom&aacute;ticamente los centros de salud de m&eacute;dicos, no mejoran la educaci&oacute;n p&uacute;blica, no suben los salarios ni frenan la despoblaci&oacute;n. Lo que hacen es se&ntilde;alar al m&aacute;s d&eacute;bil y convertirlo en chivo expiatorio.
    </p><p class="article-text">
        La cooperaci&oacute;n es perfecta para este papel. Demasiado peque&ntilde;a para resolver por s&iacute; sola los grandes problemas de la regi&oacute;n, pero tambi&eacute;n demasiado peque&ntilde;a para causarlos. Sin embargo, durante a&ntilde;os esta pol&iacute;tica ha contribuido a impulsar proyectos sociales, educativos y de desarrollo local en municipios extreme&ntilde;os, adem&aacute;s de fortalecer la presencia internacional de la regi&oacute;n. Precisamente por eso resulta tan &uacute;til como enemigo pol&iacute;tico: Lo suficientemente visible para se&ntilde;alarla, pero demasiado insignificante en t&eacute;rminos presupuestarios como para explicar los problemas reales de Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica del &ldquo;primero los de aqu&iacute;&rdquo; suele terminar igual: menos derechos, menos servicios p&uacute;blicos y m&aacute;s miedo. Porque cuando una sociedad acepta que la solidaridad es negociable, termina descubriendo que los derechos tambi&eacute;n lo son.
    </p><p class="article-text">
        El caso extreme&ntilde;o importa porque revela algo m&aacute;s profundo que un ajuste presupuestario. Muestra c&oacute;mo un partido en el gobierno deja de defender determinadas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas no porque hayan fracasado, sino porque considera que ya no compensan electoralmente. Y cuando la pol&iacute;tica solo protege aquello que resulta rentable, lo p&uacute;blico deja de ser un proyecto compartido para convertirse en una simple contabilidad de votos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; dentro de unos a&ntilde;os nadie recuerde las cifras exactas de este presupuesto, pero s&iacute; sus consecuencias. La precariedad seguir&aacute; ah&iacute;, la despoblaci&oacute;n seguir&aacute; ah&iacute; y los problemas reales seguir&aacute;n esperando respuestas. Lo &uacute;nico que habr&aacute; cambiado es que habremos aprendido a convivir con una idea peligrosa: que la solidaridad puede sacrificarse cuando conviene. Y cuando una sociedad cruza esa l&iacute;nea, tarde o temprano descubre que los derechos tampoco estaban tan garantizados como cre&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No nos parar&aacute;n en la defensa de los derechos humanos desde Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas sociales no son negociables, son nuestros derechos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Coordinadora Extremeña de ONGD]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/cooperacion-no-problema_129_13277910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 09:15:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cooperación no era el problema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cooperación internacional,Cooperación al desarrollo,PP - Partido Popular,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Extremestiza o cómo convertir el currículo en una operación política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/extremestiza-convertir-curriculo-operacion-politica_129_13268180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/012fd845-d656-4ac0-9f3d-1f96252d261d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Extremestiza o cómo convertir el currículo en una operación política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva optativa Extremestiza convierte el currículo en un instrumento identitario y partidista, duplica contenidos ya existentes y debilita programas que favorecen la diversidad y la convivencia en la escuela pública</p><p class="subtitle">Unidas por Extremadura tacha de “educación de NO-DO” la nueva asignatura sobre la Conquista de América</p></div><p class="article-text">
        El Partido Popular ha aprobado en la Mesa Sectorial de Educaci&oacute;n, con el voto en contra de CCOO, <em>Extremestiza</em>, una nueva optativa que se incorporar&aacute; al curr&iacute;culo extreme&ntilde;o. La presentan como una asignatura destinada a profundizar en la 'Hispanidad', en la importancia de Extremadura en Am&eacute;rica y en los lazos hist&oacute;ricos, culturales y ling&uuml;&iacute;sticos entre ambos territorios. Afirman que la materia pretende reconstruir una historia compartida y que, tras cursarla, el alumnado desarrollar&aacute; conciencia de identidad y pertenencia. No hablamos, por tanto, solo de conocimiento hist&oacute;rico, sino de una operaci&oacute;n pol&iacute;tica de construcci&oacute;n simb&oacute;lica desde la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde nuestro punto de vista, el problema no es estudiar la relaci&oacute;n entre Extremadura y Am&eacute;rica. Esa relaci&oacute;n existe, tiene enorme relevancia hist&oacute;rica y debe abordarse en las aulas con rigor y esp&iacute;ritu cr&iacute;tico. El problema radica en aprobar una nueva asignatura cuando el curr&iacute;culo extreme&ntilde;o ya incorpora esos contenidos. El marco curricular existe; lo que falta no es una nueva etiqueta pol&iacute;tica, sino tiempo, estabilidad y condiciones para desarrollar bien lo que ya est&aacute; reconocido.
    </p><p class="article-text">
        Queremos dejar claro que nuestra discrepancia no se dirige contra el trabajo del comit&eacute; de expertos que ha elaborado los contenidos de la nueva materia. Damos por hecho que habr&aacute;n actuado con rigor acad&eacute;mico y profesional. Nuestra cr&iacute;tica se sit&uacute;a en otro plano: en la decisi&oacute;n pol&iacute;tica de crear una asignatura con una orientaci&oacute;n identitaria determinada cuando los contenidos hist&oacute;ricos a los que se apela ya tienen encaje en el curr&iacute;culo vigente. No hablamos de una carencia curricular real, sino de la voluntad pol&iacute;tica de intervenir en el relato identitario. Adem&aacute;s, la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n ha decidido seguir adelante sin aceptar las alegaciones presentadas por CCOO.
    </p><p class="article-text">
        Esta decisi&oacute;n no puede analizarse al margen del contexto pol&iacute;tico regional. El acuerdo de gobierno entre el Partido Popular y VOX ha supuesto la supresi&oacute;n del Programa de Lengua &Aacute;rabe y Cultura Marroqu&iacute; en los dos centros educativos de Talayuela donde se impart&iacute;a, pese a la significativa presencia de alumnado de origen magreb&iacute; y a la oposici&oacute;n de la comunidad educativa. Aunque se ha anunciado que el programa podr&aacute; continuar fuera del &aacute;mbito educativo, lo relevante es que sale de la escuela p&uacute;blica: deja de estar integrado en los centros, pierde su valor como herramienta de convivencia y se convierte en una actividad desplazada al margen de la vida escolar.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, emplazamos a la Consejer&iacute;a a explicar por qu&eacute; es necesario que el alumnado trabaje por partida doble los lazos hist&oacute;ricos y culturales con Am&eacute;rica &mdash;tanto en materias ya existentes como en esta de nueva creaci&oacute;n&mdash; y no lo es, en cambio, que haga algo similar con los incuestionables lazos hist&oacute;ricos y culturales que dej&oacute; la presencia musulmana durante casi ocho siglos en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Si realmente se tratara de construir una identidad regional rigurosa y no un relato pol&iacute;tico interesado, lo l&oacute;gico ser&iacute;a abordarla desde la complejidad de todos los procesos hist&oacute;ricos que han configurado Extremadura: los primeros pueblos del territorio, la romanizaci&oacute;n, la influencia germ&aacute;nica, la presencia musulmana, el descubrimiento y la colonizaci&oacute;n de Am&eacute;rica, la huella francesa e inglesa durante la Guerra de la Independencia, los profundos lazos con Portugal y los efectos de los procesos migratorios que explican que hoy m&aacute;s de 600.000 extreme&ntilde;os vivan fuera de la regi&oacute;n. Reducir la identidad extreme&ntilde;a a una sola dimensi&oacute;n de su pasado no es hacer historia; es seleccionar pol&iacute;ticamente la memoria.
    </p><p class="article-text">
        A nuestro entender, una educaci&oacute;n p&uacute;blica democr&aacute;tica no puede seleccionar la memoria cultural en funci&oacute;n de intereses partidistas ni convertir la diversidad del alumnado en un problema. Resulta preocupante que se prime un relato &eacute;pico de la expansi&oacute;n hisp&aacute;nica mediante la creaci&oacute;n de una materia espec&iacute;fica y, en cambio, la huella musulmana &mdash;aunque presente en el curr&iacute;culo oficial&mdash; quede relegada a un lugar secundario. Esa presencia dej&oacute; elementos incuestionables en nuestra lengua, arquitectura, agricultura, toponimia e identidad colectiva. Extremadura, como el conjunto de Espa&ntilde;a, no se explica desde una sola ra&iacute;z ni desde una identidad cerrada y excluyente.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva cesi&oacute;n a la ultraderecha</h2><p class="article-text">
        La salida del Programa de Lengua &Aacute;rabe y Cultura Marroqu&iacute; de los centros educativos y la aprobaci&oacute;n de una nueva asignatura destinada a apuntalar una identidad regional reduccionista evidencian una nueva cesi&oacute;n del Partido Popular a la ultraderecha. All&iacute; donde la escuela deber&iacute;a tender puentes, reconocer la diversidad y favorecer la inclusi&oacute;n, el Gobierno auton&oacute;mico acepta deslegitimar una parte de la cultura presente en sus propios centros. No se trata de imponer una cultura sobre otra, sino de educar desde el conocimiento, el respeto y la complejidad hist&oacute;rica. Negar esa complejidad no fortalece la identidad; la debilita.
    </p><p class="article-text">
        A esta objeci&oacute;n de fondo se suma otra igualmente importante: la laboral y organizativa. La creaci&oacute;n de una nueva optativa supone duplicidad de contenidos, fragmentaci&oacute;n de la oferta, m&aacute;s presi&oacute;n sobre los departamentos y un impacto especialmente delicado en centros peque&ntilde;os y rurales. Las decisiones de escaparate suelen pagarlas despu&eacute;s los claustros con m&aacute;s carga, improvisaci&oacute;n e inestabilidad.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o de la materia confirma ese desplazamiento de costes hacia los centros. <em>Extremestiza</em> se ha aprobado como optativa de 3&ordm; y 4&ordm; de ESO y se atribuye, por este orden, al profesorado de Geograf&iacute;a e Historia, Lengua Castellana y Literatura y Biolog&iacute;a y Geolog&iacute;a. Se a&ntilde;ade as&iacute; otra pieza a una oferta ya tensionada y se hace descansar su implantaci&oacute;n sobre departamentos que ya trabajan contenidos afines. Adem&aacute;s, su incorporaci&oacute;n tendr&aacute; efectos no deseados sobre otras optativas existentes, especialmente sobre las segundas lenguas extranjeras &mdash;Franc&eacute;s y Portugu&eacute;s&mdash; que compiten por el mismo espacio horario y el mismo alumnado. En lugar de reforzar una oferta plural, &uacute;til y conectada con nuestro entorno europeo y transfronterizo, la Consejer&iacute;a introduce una materia identitaria que puede debilitar opciones formativas consolidadas y necesarias.
    </p><p class="article-text">
        Desde nuestro punto de vista, el espacio iberoamericano no deber&iacute;a abordarse desde relatos nost&aacute;lgicos de Hispanidad, sino desde el fortalecimiento de las sociedades iberoamericanas, el di&aacute;logo social, los derechos humanos, la cooperaci&oacute;n y la igualdad. Si se quiere reforzar el estudio de Am&eacute;rica, hay margen suficiente dentro del curr&iacute;culo existente para hacerlo con m&aacute;s profundidad, mejores materiales y enfoques m&aacute;s cr&iacute;ticos, sin duplicar materias ni tensionar a&uacute;n m&aacute;s los centros.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, CCOO ha votado en contra de la aprobaci&oacute;n de <em>Extremestiza</em> en la Mesa Sectorial de Educaci&oacute;n y rechaza su implantaci&oacute;n en los t&eacute;rminos planteados. La educaci&oacute;n p&uacute;blica de Extremadura no necesita m&aacute;s relatos impuestos; necesita rigor, pluralidad, recursos y respeto a la diversidad real de sus aulas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Rodríguez – Secretario General de la Federación de Enseñanza de CCOO de Extremadura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/extremestiza-convertir-curriculo-operacion-politica_129_13268180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 09:32:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Extremestiza o cómo convertir el currículo en una operación política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[América,Educación,Currículum,PP - Partido Popular,Vox,Ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coherencia y credibilidad, credibilidad y coherencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/coherencia-credibilidad-credibilidad-coherencia_129_13263453.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d1f112a-fb71-4ea2-9b76-b46d07cedc18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Coherencia y credibilidad, credibilidad y coherencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ciudadanía no solo observa lo que se dice, sino cómo se vive; la gente puede perdonar errores, pero rara vez perdona la hipocresía</p></div><p class="article-text">
        Palabra, compromiso, honradez y ejemplo deber&iacute;an ser atributos inseparables de&nbsp;cualquier persona que aspire a dedicarse a la pol&iacute;tica. Parece una obviedad, pero hay una&nbsp;quinta virtud que considero incluso m&aacute;s determinante que las anteriores, especialmente&nbsp;cuando se hace pol&iacute;tica desde el PSOE o desde cualquier espacio ideol&oacute;gico de&nbsp;izquierdas: la coherencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque vivir como se piensa otorga algo que no se puede fingir: la tranquilidad de ser siempre reconocible ante la ciudadan&iacute;a. Tambi&eacute;n genera respeto dentro de la propia&nbsp;organizaci&oacute;n y, algo nada menor, entre quienes piensan distinto. La coherencia no&nbsp;convierte necesariamente a nadie en alguien con quien todos est&eacute;n de acuerdo, pero s&iacute; en&nbsp;alguien cre&iacute;ble y respetable para todos. Y en pol&iacute;tica, la credibilidad lo es casi todo, por&nbsp;no decir todo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema aparece cuando se defiende una forma de entender la sociedad y, al mismo&nbsp;tiempo, se vive de espaldas a esos principios. Entonces se termina actuando como no se&nbsp;piensa ni se predica. Y eso tiene un nombre: incoherencia. Una palabra devastadora para&nbsp;cualquier proyecto pol&iacute;tico. Como dice una amiga a la que admiro profundamente, &ldquo;la&nbsp;incoherencia termina matando en pol&iacute;tica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A menudo escuchamos aquello de que &ldquo;ya no hay pol&iacute;ticos como los de antes&rdquo;, como si&nbsp;las generaciones pasadas hubieran estado formadas exclusivamente por personas honestas&nbsp;y ejemplares. Probablemente no era as&iacute;. Seguramente, como hoy, habr&iacute;a de todo en la&nbsp;vi&ntilde;a del Se&ntilde;or. La diferencia es que antes era mucho m&aacute;s dif&iacute;cil conocer determinadas&nbsp;conductas y hoy las nuevas tecnolog&iacute;as, el avance de los m&eacute;todos de investigaci&oacute;n y el&nbsp;desarrollo del periodismo de investigaci&oacute;n hacen mucho m&aacute;s complicado esconder&nbsp;determinadas contradicciones. Y eso, pese al ruido y al pseudoperiodismo que tambi&eacute;n&nbsp;prolifera, es una buena noticia para la democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La izquierda siempre ha necesitado referentes coherentes. Ah&iacute; est&aacute; el ejemplo de Jos&eacute;&nbsp;Mujica, convertido en un s&iacute;mbolo mundial no solo por lo que dec&iacute;a, sino por c&oacute;mo viv&iacute;a.&nbsp;Cuando abandon&oacute; la presidencia no se refugi&oacute; en el lujo ni en privilegios; volvi&oacute; a su&nbsp;chacra, a su vida sencilla, junto a su mujer, sus animales y sus plantas. Se puede discrepar&nbsp;ideol&oacute;gicamente de &eacute;l, pero dif&iacute;cilmente se le puede acusar de incoherente. Vivi&oacute; y muri&oacute;&nbsp;conforme a lo que defend&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a y concretamente en el PSOE y en el PSOE de Extremadura hemos tenido y&nbsp;seguimos teniendo tambi&eacute;n ejemplos de esa pol&iacute;tica basada en la coherencia. Ram&oacute;n&nbsp;Rubial fue respetado incluso por quienes estaban en las ant&iacute;podas de sus ideas. Lo mismo&nbsp;puede decirse de Juan Carlos Rodr&iacute;guez Ibarra o de Guillermo Fern&aacute;ndez Vara, que&nbsp;abandon&oacute; la primera l&iacute;nea pol&iacute;tica para regresar a la docencia universitaria, una de sus&nbsp;grandes vocaciones, por no citar a cientos de compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros concejalas y&nbsp;concejales, alcaldesas y alcaldes, militantes y simpatizantes con cualquier&nbsp;responsabilidad p&uacute;blica. Eso tambi&eacute;n es coherencia: entender la pol&iacute;tica como servicio y&nbsp;no como modo de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a mi t&iacute;o que &ldquo;el rey, adem&aacute;s de serlo, tiene que parecerlo&rdquo;. Y ten&iacute;a raz&oacute;n. En pol&iacute;tica&nbsp;no basta con actuar dentro de la legalidad; tambi&eacute;n es imprescindible actuar conforme a&nbsp;los valores &eacute;ticos y morales que uno proclama y defiende. La ciudadan&iacute;a no solo observa&nbsp;lo que se dice, sino c&oacute;mo se vive.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso algunos espacios pol&iacute;ticos han conseguido conectar recientemente con&nbsp;sectores desencantados, especialmente entre los j&oacute;venes. Han sabido construir un discurso&nbsp;que, al menos aparentemente, transmite autenticidad y coherencia. Y ah&iacute; los partidos&nbsp;tradicionales har&iacute;amos bien en tomar nota.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica necesita menos marketing vac&iacute;o y m&aacute;s verdad. Menos discursos calculados y&nbsp;m&aacute;s ejemplo personal. Porque la gente puede perdonar errores, pero rara vez perdona la&nbsp;hipocres&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La izquierda, y particularmente el PSOE, solo seguir&aacute; siendo reconocible si mantiene&nbsp;vivos los valores que hist&oacute;ricamente le dieron sentido: la honradez, el compromiso, la&nbsp;palabra dada y la coherencia. Vivir como se piensa sigue siendo la mejor forma de hacer&nbsp;pol&iacute;tica. Y quien quiera enriquecerse, como dec&iacute;a Mujica, probablemente deber&iacute;a&nbsp;dedicarse a los negocios. La pol&iacute;tica deber&iacute;a quedar reservada para quienes entienden que&nbsp;servir a los dem&aacute;s sigue siendo una de las tareas m&aacute;s nobles que existen. As&iacute; entend&iacute;,&nbsp;entiendo y entender&eacute; la responsabilidad pol&iacute;tica, no como un trampol&iacute;n sino como una&nbsp;gran responsabilidad que nos prestan los ciudadanos para gestionar ese espacio&nbsp;compartido que les pertenece. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Felipe Redondo, exdiputado del PSOE de Extremadura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/coherencia-credibilidad-credibilidad-coherencia_129_13263453.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 09:28:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Coherencia y credibilidad, credibilidad y coherencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Política,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prioridad industrial en Extremadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/prioridad-industrial-extremadura_129_13259752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/139fdeb0-44a8-4dae-8bbb-eb1c5b28a967_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prioridad industrial en Extremadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El futuro de nuestra región no se construye levantando fronteras ni alimentando consignas identitarias basadas en el origen. Extremadura no necesita discursos de odio que dividan, necesita valentía para afrontar sus problemas reales</p></div><p class="article-text">
        Tras las elecciones en Extremadura, el concepto de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; ha quedado incorporado al acuerdo de gobierno entre PP y VOX en nuestra comunidad aut&oacute;noma, present&aacute;ndose como una medida supuestamente beneficiosa para nuestra tierra. Sin embargo, detr&aacute;s de esa expresi&oacute;n se esconde una visi&oacute;n vergonzante, cerrada y profundamente discriminatoria, que ataca derechos humanos b&aacute;sicos y que pretende se&ntilde;alar y criminalizar a las personas migrantes.
    </p><p class="article-text">
        UGT Extremadura no comparte ese planteamiento y lo denuncia con claridad. El futuro de nuestra regi&oacute;n no se construye levantando fronteras, alimentando consignas identitarias ni dando cobertura a discursos que, en demasiadas ocasiones, derivan en posiciones racistas y excluyentes. El futuro se construye afrontando con valent&iacute;a los problemas reales de Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        Y en Extremadura la prioridad no puede depender del origen de las personas que vienen a nuestra tierra. La prioridad debe ser otra: crear empleo, fijar poblaci&oacute;n, generar riqueza y ofrecer oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Porque Extremadura no necesita m&aacute;s discursos de odio que dividan. Extremadura necesita futuro.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos demasiado tiempo viendo c&oacute;mo nuestros j&oacute;venes hacen las maletas, c&oacute;mo nuestros pueblos pierden poblaci&oacute;n y c&oacute;mo nuestra econom&iacute;a contin&uacute;a dependiendo de sectores que, por s&iacute; solos, no son capaces de garantizar empleo estable, de calidad y con perspectivas de desarrollo sostenido. Mientras tanto, seguimos atrapados en debates est&eacute;riles, mientras las oportunidades pasan de largo.
    </p><p class="article-text">
        La verdadera pregunta es sencilla: &iquest;qu&eacute; necesita hoy Extremadura? Y la respuesta tambi&eacute;n lo es: una prioridad industrial clara, ambiciosa y valiente.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; s&iacute; deber&iacute;amos poner el foco. Ah&iacute; s&iacute; deber&iacute;amos hablar de prioridad.
    </p><p class="article-text">
        Extremadura necesita industria para transformar aqu&iacute; lo que produce, para generar valor a&ntilde;adido, para retener talento y para dejar de ser una tierra de salida y convertirse en una tierra de oportunidades. Desde UGT Extremadura llevamos mucho tiempo defendiendo precisamente eso: la necesidad de una estrategia industrial seria, planificada y consensuada, capaz de marcar el rumbo de nuestra regi&oacute;n para las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        No hablamos de medidas aisladas ni de anuncios puntuales. Hablamos de una visi&oacute;n de futuro. Por eso consideramos que la pol&iacute;tica industrial debe convertirse en la primera gran negociaci&oacute;n del nuevo di&aacute;logo social. El futuro de Extremadura no puede seguir esperando.
    </p><p class="article-text">
        Y esa estrategia exige inversi&oacute;n. Extremadura tiene que ser tambi&eacute;n un proyecto de pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en un mundo globalizado en el que las empresas invierten all&iacute; donde encuentran oportunidades, estabilidad y posibilidades de crecimiento. Y, afortunadamente, cuando hablamos de atraer inversiones a Extremadura, no suele escucharse aquello de la &ldquo;prioridad nacional&rdquo;. En ese terreno, parece que todo el mundo entiende que cerrarse no es una opci&oacute;n, que necesitamos abrir puertas y competir para atraer proyectos que generen desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Pretender que una regi&oacute;n como Extremadura pueda industrializarse dando la espalda a las empresas, a la inversi&oacute;n y al talento ser&iacute;a condenarla, una vez m&aacute;s, a quedarse atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero con las personas deber&iacute;a ocurrir exactamente lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Quien nace en un lugar con pocas oportunidades intenta buscar una vida mejor all&iacute; donde puede encontrar un empleo digno, estabilidad y un futuro para su familia. Ha ocurrido siempre. Lo hicieron nuestros padres y nuestras madres, nuestros abuelos y nuestras abuelas, cuando tuvieron que emigrar. Y lo siguen haciendo millones de personas en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Extremadura lo sabe bien, porque Extremadura tambi&eacute;n es tierra de migrantes.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, capital y personas responden a un mismo impulso: buscar futuro. Por eso resulta profundamente contradictorio defender la libre circulaci&oacute;n del dinero mientras se cuestiona la movilidad de quienes buscan trabajo, dignidad y una oportunidad. No se le pueden poner puertas al campo.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n no deber&iacute;a ser de d&oacute;nde vienen unas personas u otras. La cuesti&oacute;n es qu&eacute; hacemos con esa realidad.
    </p><p class="article-text">
        Si llega inversi&oacute;n, bienvenida sea, pero con exigencia: que genere empleo de calidad, que deje riqueza en el territorio, que tribute aqu&iacute;, que transforme aqu&iacute; y que contribuya a construir una Extremadura m&aacute;s fuerte.
    </p><p class="article-text">
        Si llegan personas buscando una oportunidad, la respuesta tampoco puede ser el miedo ni el rechazo. La respuesta debe ser la inteligencia, la convivencia, la integraci&oacute;n y el trabajo digno. Porque una sociedad abierta es tambi&eacute;n una sociedad m&aacute;s fuerte.
    </p><p class="article-text">
        Eso tambi&eacute;n es defender nuestra tierra.
    </p><p class="article-text">
        Defender Extremadura no es encerrarla. Defender Extremadura es abrirla al mundo con confianza, con ambici&oacute;n y con un proyecto propio.
    </p><p class="article-text">
        Es entender que nuestra prioridad no puede ser una consigna identitaria basada en la raza, el origen o el pa&iacute;s de nacimiento de las personas. Nuestra prioridad debe ser un proyecto colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Un proyecto que se llama industria.
    </p><p class="article-text">
        Industria para crear empleo. Industria para fijar poblaci&oacute;n. Industria para generar riqueza. Industria para transformar nuestro modelo productivo. Industria para que nuestros j&oacute;venes puedan elegir quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Extremadura no necesita m&aacute;s resignaci&oacute;n ni m&aacute;s debates est&eacute;riles. Necesita decisiones. Necesita ambici&oacute;n. Necesita futuro.
    </p><p class="article-text">
        Extremadura necesita una prioridad industrial. Y la necesita ya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patro Sánchez Escobar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/prioridad-industrial-extremadura_129_13259752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 10:34:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prioridad industrial en Extremadura]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El manto del odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/manto-odio_129_13245297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc1bb96d-a6ee-4a59-bfdd-4fffc21392a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El manto del odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro mujeres murieron asesinadas el año pasado en Extremadura a manos de sus parejas o exparejas. Ante eso, silencio por parte de las señorías de Vox porque parece que el tema no va con ellos</p></div><p class="article-text">
        Ante el machismo hay que levantar la voz siempre, no s&oacute;lo cuando el agresor tiene otro color o es de un origen distinto. Siempre, sin excepciones, no hay v&iacute;ctimas de primera y de segunda, tampoco agresores de primera y de segunda. Hay v&iacute;ctimas y hay agresores y en medio una realidad que hay que denunciar sin ambages.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado en Extremadura cuatro mujeres murieron asesinadas a manos de sus parejas o exparejas, ellas murieron y no pudieron contar el calvario por el que seguramente hab&iacute;an pasado, mujeres con nombre propio. Ante eso, silencio por parte de las se&ntilde;or&iacute;as de Vox porque parece que el tema no va con ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando quien comete el delito es de fuera o de otro color de piel o ambas cosas, los mensajes de odio se multiplican y la llamada a la caza se amplifica desde todos los frentes, tambi&eacute;n y, sobre todo, desde las redes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Insisto, hay que denunciar siempre todas las violencias machistas, todas, por eso son importantes las leyes y los avances en los derechos de todas las mujeres. Por eso es importante escuchar, acompa&ntilde;ar y denunciar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se entiende el manto de odio que se extiende lentamente hasta calarlo todo. Pas&oacute; en Torre Pacheco, Murcia, un hecho puntual que result&oacute; ser falso provoc&oacute; una oleada de miedo, violencia y odio alentado desde determinados colectivos muy bien organizados de la ultraderecha. Los se&ntilde;ores lanzan los mensajes una y otra vez desde sus sillones de oro y sus altavoces y convierten en chivo expiatorio a los otros, en este caso los de fuera que vienen a quitarnos los trabajos, a robarnos las ayudas y a violar a nuestras mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Es un cuento feo, muy feo, pero tambi&eacute;n muy viejo. As&iacute; pas&oacute; en Europa en la primera mitad del siglo XX, as&iacute; pasa hoy en d&iacute;a en Palestina, siempre hay un otro, un enemigo contra el que ir. Enfocan los discursos para alimentar ese odio visceral y tapar los ojos hacia lo importante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El racismo no es la soluci&oacute;n para evitar agresiones sexuales, para evitar el maltrato o las agresiones machistas. Hay que ser contundentes en la respuesta a todos los agresores, sean quienes sean. Ante cualquier agresi&oacute;n machista todo el peso de la ley y todas las instituciones del estado para acompa&ntilde;ar a esa mujer que ha sufrido esa agresi&oacute;n machista. Muchas veces la justicia no ha estado al lado de las mujeres maltratadas y agredidas pero el empuje del movimiento feminista ha cambiado muchas cosas y seguir&aacute; haci&eacute;ndolo. Por lo pronto a saber que quienes solo alzan la voz cuando el agresor tiene otro color de piel no quieren acabar con el machismo, solo instrumentalizan la violencia machista para asentar su relato racista.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene de Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/manto-odio_129_13245297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 19:00:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El manto del odio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Vox,Racismo,Violencia sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid–Monfortinho–Lisboa: ¡Prioridad Nor‑Extremeña!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/madrid-monfortinho-lisboa-prioridad-nor-extremena_129_13229194.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84e536f0-ee73-4084-9a96-645cec353514_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madrid–Monfortinho–Lisboa: ¡Prioridad Nor‑Extremeña!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Y si no es ahora, ¿cuándo?, que decía Robe Iniesta. La pregunta que debe hacerse a la clase política extremeña es si, dentro de su concepción de proyecto para Extremadura, cabe terminar de una vez por todas una reclamada autovía que conecte el norte de la región con Portugal</p></div><p class="article-text">
        H&aacute;gase una cumbre con Portugal si es necesario. Hablen, acuerden y dejen de marear la perdiz. Cada cual que cargue con sus penitencias por acci&oacute;n u omisi&oacute;n y asuma el resultado de las urnas, en la eterna construcci&oacute;n de la denominada Autov&iacute;a de la Esperanza.
    </p><p class="article-text">
        No nos vengan con campa&ntilde;as de 'Habla, Extremadura', 'Fulanito te escucha' y similares. El movimiento social lleva clamando en el desierto desde hace muchos a&ntilde;os. En esta ocasi&oacute;n, el relato y la raz&oacute;n ya los ha ganado una reclamaci&oacute;n ciudadana: la movilizaci&oacute;n del 20 de mayo en Monfortinho. Una llamada de atenci&oacute;n para que, desde las atalayas de los despachos &mdash;y especialmente desde quienes deber&iacute;an haberla impulsado&mdash; se apueste por adivinar el futuro. Es hora de que la pol&iacute;tica forme parte del proceso y de su final. El mejor relato son los hechos, con presupuesto y calendario.
    </p><p class="article-text">
        La terminaci&oacute;n de la autov&iacute;a entre Moraleja y Castelo Branco ha entrado, por fin, en foco. Seis meses para formar gobierno deber&iacute;an ser suficientes para plantear sin tibieza esta prioridad. Para esta parte de Extremadura, la prioridad est&aacute; clara: solo 18 kil&oacute;metros, que deber&iacute;an haberse contemplado en cualquiera de los presupuestos auton&oacute;micos de la &uacute;ltima d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        Estamos tan focalizados en el AVE Madrid&ndash;Lisboa que somos incapaces de conjugarlo, copulativamente, con otras demandas de infraestructuras que necesita nuestra comunidad. Apenas queda un doce por ciento de autov&iacute;a por concluir entre territorio portugu&eacute;s y espa&ntilde;ol en un enlace internacional Madrid&ndash;Lisboa pasando por Monfortinho. No se trata solo de reducir tiempos por ferrocarril entre las dos capitales, tambi&eacute;n por carretera.
    </p><p class="article-text">
        Un diario extreme&ntilde;o se&ntilde;alaba recientemente c&oacute;mo, en la capital regional, el cruce entre la A&#8209;5 y la A&#8209;66 est&aacute; generando sinergias log&iacute;sticas, empresariales y de empleo. Pues bien, el norte de Extremadura reclama &mdash;no por capricho&mdash; favorecer con la encrucijada A&#8209;66 y Ex&#8209;A1 las mismas oportunidades para un territorio que necesita conexiones con Portugal, en una zona transfronteriza donde la densidad de poblaci&oacute;n se reduce a pasos agigantados, agravado por el envejecimiento demogr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Hay que celebrar la petici&oacute;n de reuni&oacute;n de &Aacute;lvaro Cotrina a la presidenta Mar&iacute;a Guardiola. Ser&iacute;a deseable que, m&aacute;s all&aacute; del protocolo, permitiera un marco de entendimiento sobre la movilidad de los extreme&ntilde;os, donde tanto el gobierno central como la comunidad aut&oacute;noma tienen responsabilidades. Algo similar a lo que fue en su d&iacute;a el Pacto Social y Pol&iacute;tico por el Ferrocarril, arropado por todos los partidos de la Asamblea. Extremadura nunca ha conocido un incremento tan notable de inversiones como el que trajo aquel pacto. Sobran razones para proponer y apoyar un pacto por las infraestructuras que se mantenga en el tiempo, gobierne quien gobierne.
    </p><p class="article-text">
        Las infraestructuras son esenciales en la lucha contra la despoblaci&oacute;n. El Instituto Nacional de Estad&iacute;stica predice para 2050 una ca&iacute;da demogr&aacute;fica del 3,6% en Extremadura, mientras que Espa&ntilde;a crecer&aacute; un 10,5%. Puede que haya llegado el momento de plantear, como regi&oacute;n, la concreci&oacute;n del pago de la deuda hist&oacute;rica en forma de inversiones e infraestructuras.
    </p><p class="article-text">
        Menos hablar de la Espa&ntilde;a vaciada y m&aacute;s obras para evitar la Extremadura a vaciar. Resulta incomprensible que, en un contexto de fondos europeos destinados a generar movilidad en zonas fronterizas, 18 kil&oacute;metros de autov&iacute;a supongan una amenaza para pol&iacute;ticos miopes, instalados en tacticismos partidarios. &iquest;O nos est&aacute;n diciendo que Moraleja, Coria, Plasencia o Ambroz, Gata y Hurdes pertenecen a una divisi&oacute;n regional sin preferencia? O quiz&aacute; los dioses que habitan en Em&eacute;rita Augusta se hayan vuelto locos y nos quieran ciegos, mudos y emigrados.
    </p><p class="article-text">
        Como dir&iacute;a Jos&eacute; Sacrist&aacute;n: &ldquo;Lo importante es antes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Coque Durán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/madrid-monfortinho-lisboa-prioridad-nor-extremena_129_13229194.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 09:27:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madrid–Monfortinho–Lisboa: ¡Prioridad Nor‑Extremeña!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transporte,Carreteras,Trenes,Cáceres,Portugal,Autovías,Extremadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El territorio como alma de la política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/territorio-alma-politica_129_13234847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c18858d7-8217-41e2-9e13-690c091467bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El territorio como alma de la política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No renunciemos nunca a tener una gran representación orgánica e institucional en el territorio, porque es desde ahí desde donde se puede cambiar la vida de la gente y transformar la realidad</p><p class="subtitle">Guardiola y el PSOE abrirán una nueva etapa de relación institucional tras la petición de Sánchez Cotrina
</p></div><p class="article-text">
        Hay varios ejemplos en la historia de los partidos pol&iacute;ticos en Espa&ntilde;a que demuestran que, sin presencia y arraigo territorial, es imposible estructurar un proyecto pol&iacute;tico con un m&iacute;nimo de durabilidad en el tiempo, al menos a medio y largo plazo. Si no me equivoco, del espectro pol&iacute;tico actual solo PSOE, PNV y ERC son organizaciones pol&iacute;ticas fundadas antes de la Guerra Civil que a&uacute;n siguen existiendo y, en gran medida, esto es as&iacute; por su presencia y arraigo territorial, cada uno en su &aacute;mbito geogr&aacute;fico de actuaci&oacute;n. Sin presencia org&aacute;nica e institucional en el territorio, no hay proyecto pol&iacute;tico ni org&aacute;nico viable.
    </p><p class="article-text">
        Todos podemos recordar, aunque hoy parezca algo del siglo pasado, que surgi&oacute; en Espa&ntilde;a, all&aacute; por 2007, un partido pol&iacute;tico llamado UPyD, que dej&oacute; de existir legalmente en 2020 pero que, de facto, hab&iacute;a muerto mucho antes. En 2014 irrumpi&oacute; con una potencia extraordinaria Podemos, fruto del movimiento del 15M, surgido como reacci&oacute;n a la compleja situaci&oacute;n generada por la crisis financiera de 2007-2008 y por las pol&iacute;ticas de austeridad aplicadas en la pr&aacute;ctica totalidad de los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea. Hoy atraviesa una situaci&oacute;n verdaderamente preocupante. Aunque fundado en 2006, fue a partir de 2015 cuando Ciudadanos irrumpi&oacute; con gran fuerza en nuestro pa&iacute;s, aspirando a representar el &ldquo;centro pol&iacute;tico&rdquo;. Experiment&oacute; una subida espectacular para ser un partido vinculado, en su origen, a un &aacute;mbito territorial muy concreto y cuya existencia hoy es pr&aacute;cticamente testimonial.
    </p><p class="article-text">
        Y podr&iacute;amos remontarnos m&aacute;s atr&aacute;s para hablar de partidos como UCD o CDS, que corrieron igual o parecida suerte a las organizaciones anteriormente mencionadas. Todos tienen algo en com&uacute;n: su dependencia de hiperliderazgos personalistas, su nacimiento como reacci&oacute;n a coyunturas muy concretas y, sobre todo, su escasa o nula presencia org&aacute;nica e institucional en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE, desde su fundaci&oacute;n hace ya m&aacute;s de 147 a&ntilde;os, ha sido un partido pol&iacute;tico &iacute;ntimamente unido a la institucionalidad y a la presencia org&aacute;nica y pol&iacute;tica en el territorio. Sin ello, es una organizaci&oacute;n que ni quiere ni sabe sobrevivir. Sin ello, su marcado sentido de transformaci&oacute;n social y de lucha por la igualdad y la justicia social sencillamente no puede llevarse a cabo ni hacerse realidad. Sin ello, el PSOE no puede ser una herramienta &uacute;til para la inmensa mayor&iacute;a social de este pa&iacute;s y de esta regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE, en Extremadura y en Espa&ntilde;a, tiene que aspirar siempre a estar y ser decisivo en las instituciones; tiene y debe estar en el territorio y tiene y debe estar con la gente a la que aspira representar.
    </p><p class="article-text">
        Las trincheras, los muros y los frentes nunca han sido conceptos unidos ni vinculados al PSOE. Muy al contrario, siempre ha sido el partido del di&aacute;logo, del consenso, de los grandes acuerdos, de las amplias mayor&iacute;as y de las grandes leyes que han transformado este pa&iacute;s y esta regi&oacute;n. Tambi&eacute;n ha sido due&ntilde;o de sus propios errores y equivocaciones.
    </p><p class="article-text">
        La irrelevancia pol&iacute;tica en las instituciones suele ser la antesala de la irrelevancia pol&iacute;tica en la sociedad. No cometamos ese tremendo error ni en Extremadura ni en Espa&ntilde;a. No renunciemos nunca a tener una gran representaci&oacute;n org&aacute;nica e institucional en el territorio, porque es desde ah&iacute; desde donde se puede cambiar la vida de la gente y transformar la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Aspiremos a ser el partido de m&aacute;s del 50% de los votos y nunca el partido de menos del 30%. No renunciemos, por ning&uacute;n c&aacute;lculo coyuntural, a la verdadera naturaleza y al verdadero sentido de esta organizaci&oacute;n: ser la mejor herramienta al servicio de la mayor&iacute;a social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Felipe Redondo, exdiputado del PSOE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/territorio-alma-politica_129_13234847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 06:59:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El territorio como alma de la política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Política,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juvenicidio social y felicracia: la juventud ante un futuro que se le niega]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/juvenicidio-social-felicracia-juventud-futuro-le-niega_129_13225278.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb0132c7-6c16-45df-b6fc-385052b11cc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juvenicidio social y felicracia: la juventud ante un futuro que se le niega"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una sociedad adultocéntrica exige resiliencia a quienes apenas pueden sostenerse, mientras convierte problemas estructurales en fallos personales</p><p class="subtitle">Santiago Cambero: “La felicidad se ha convertido en un mandato que oculta desigualdad y exclusión”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;M&eacute;ritos acad&eacute;micos para competir con tus iguales? &iquest;Experiencia laboral para acceder a un puesto precario? &iquest;Dinero para la fianza de un alquiler inasumible? &iquest;Expectativas de futuro? &iquest;Proyecto de vida? Estas y otras cuestiones son las que escuchan a diario las personas j&oacute;venes. Preguntas cuyas respuestas, en la mayor&iacute;a de los casos, no bastan para disfrutar de unas condiciones de vida adecuadas ni para alcanzar una m&iacute;nima estabilidad material y emocional. Nunca es suficiente para una juventud sometida a un paradigma de sobreexigencia e hiperproductividad que estimula estar constantemente ocupado, convirtiendo el rendimiento &mdash;acad&eacute;mico, laboral, f&iacute;sico&mdash; en indicador de valor individual. Un modelo que alimenta el perfeccionismo y el miedo a descansar, y que exige un equilibrio personal imposible basado en la autogesti&oacute;n emocional y la planificaci&oacute;n financiera. El resultado es fatiga y culpa por no cumplir expectativas impuestas por un sistema que oculta la vulnerabilidad y la exclusi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi perspectiva sociol&oacute;gica, no es justo exigir tanto a este segmento de la poblaci&oacute;n a cambio de tan poco. A ello se suma la violencia sist&eacute;mica ejercida por adultos j&oacute;venes y mayores de otras cohortes &mdash;Baby Boomers, X y Y (Millennials)&mdash; que gobernamos el mundo con aciertos y errores, fruto de un adultocentrismo que sit&uacute;a a las personas adultas como grupo hegem&oacute;nico por su funcionalidad y autonom&iacute;a econ&oacute;mica y emocional. Hemos creado la felicracia: un modelo social que impone la felicidad como mandato cultural, donde las &eacute;lites &mdash;adultas&mdash; utilizan este estado subjetivo como instrumento de regulaci&oacute;n y criterio de normalidad social.
    </p><p class="article-text">
        La Generaci&oacute;n Z o Post-Millennials, nacidos entre 1997 y 2012, son los primeros nativos digitales. No conocen un mundo sin conectividad, donde la tecnolog&iacute;a m&oacute;vil y las redes sociales son una extensi&oacute;n natural de su realidad f&iacute;sica. Se caracterizan por ser pragm&aacute;ticos, independientes, conscientes del medio ambiente y orientados a la sostenibilidad, valorando a menudo m&aacute;s las experiencias y el uso compartido de bienes. Sin embargo, la mayor&iacute;a malvive en la incertidumbre de la precariedad laboral, los sueldos bajos y la inseguridad en el empleo, unida a la desigualdad en el acceso a la vivienda por el sobrecoste de los alquileres y el precio desmedido del metro cuadrado. M&aacute;s de la mitad de las personas de 26 a 34 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a convive con sus progenitores por la imposibilidad de emanciparse.
    </p><p class="article-text">
        Esta ciudadan&iacute;a joven se ha criado en la llamada &ldquo;era de la policrisis&rdquo;, que describe la coexistencia de crisis econ&oacute;micas, clim&aacute;ticas, sanitarias y geopol&iacute;ticas que se entrelazan generando escenarios de caos interconectados. Tales circunstancias abocan a la desesperaci&oacute;n colectiva y a la desconfianza sist&eacute;mica, interpretadas como un supuesto fracaso generacional frente a condiciones desfavorables para sus proyectos de vida. Si alguien no llega a fin de mes, se le recomienda educaci&oacute;n financiera. Si un joven no encuentra estabilidad, se le pide resiliencia. Esta l&oacute;gica es maquiav&eacute;lica: convertir problemas estructurales en fallos personales. J&oacute;venes pacientes del estr&eacute;s del presente y de la ansiedad por un futuro sin futuro.
    </p><p class="article-text">
        Esta realidad evidencia el edadismo juvenil en las sociedades occidentales contempor&aacute;neas, que discrimina por edad, minusvalorando y relegando a las nuevas generaciones desde el frontispicio de la sociedad felicr&aacute;tica. Occidente se autodefine como civilizaci&oacute;n avanzada, inclusiva y democr&aacute;tica, pero contin&uacute;a organizada bajo el yugo del adultocentrismo, que instaura una jerarqu&iacute;a temporal del valor humano: el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a es &ldquo;todav&iacute;a no&rdquo;; el joven o la joven es &ldquo;a&uacute;n insuficiente&rdquo;; el mayor o la mayor es &ldquo;ya no&rdquo;. El resultado es un sistema economicista que mide la dignidad seg&uacute;n el utilitarismo, donde la mejor acci&oacute;n es la que maximiza la felicidad para el mayor n&uacute;mero.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, los adultos aspiramos a ser j&oacute;venes ad aeternum, mediante medicinas antienvejecimiento, cirug&iacute;as est&eacute;ticas y cosm&eacute;ticos que imponen la juventud como &uacute;nico ideal de belleza y &eacute;xito. Un dilema evidente cuando empezamos a peinar canas y suavizar arrugas que delatan el paso del tiempo, mientras simulamos ser tan cool como nuestros hijos adolescentes. Pero ese fen&oacute;meno merece otro art&iacute;culo. Ahora toca hablar de los j&oacute;venes: una generaci&oacute;n con formaci&oacute;n s&oacute;lida, mente global y esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, que sospecha que vivir&aacute; peor que sus progenitores bajo el mandato constante de la resiliencia y el entusiasmo. Hay quienes la etiquetan despectivamente como &ldquo;generaci&oacute;n de cristal&rdquo;, por una supuesta menor tolerancia a la frustraci&oacute;n. Podr&iacute;amos llamarlo, sin dramatismos innecesarios, un juvenicidio social: no elimina f&iacute;sicamente a los j&oacute;venes, pero los condena a un no-futuro mientras se les exige sonre&iacute;r a la c&aacute;mara.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s el t&eacute;rmino juvenicidio social resulte radical, pues no existen mecanismos de eliminaci&oacute;n sistem&aacute;tica de j&oacute;venes por ser j&oacute;venes en Occidente. Lo introduzco deliberadamente para alertar de pr&aacute;cticas sociales e institucionales encaminadas a la anulaci&oacute;n de la juventud. El juvenicidio funcionar&iacute;a como met&aacute;fora de lo que ocurre cuando se oprime de modo silencioso a casi un 20% de la poblaci&oacute;n europea entre 15 y 29 a&ntilde;os. Como adultos, deber&iacute;amos ser m&aacute;s conscientes de estas formas de incapacitaci&oacute;n, arriesg&aacute;ndonos a perder talento necesario para el progreso social en el Viejo Continente.
    </p><p class="article-text">
        Como conclusi&oacute;n, afirmo que las sociedades que glorifican la juventud eterna e invisibilizan la vejez pierden continuidad generacional. Sin memoria no hay historia. Sin futuro no hay cambio. Sin reconocimiento mutuo entre edades no hay cooperaci&oacute;n intergeneracional. Frente a los valores de la felicracia construida a imagen de los adultos, hace falta m&aacute;s rebeld&iacute;a juvenil con inteligencia colectiva para cuestionar el establishment sin caer en el nihilismo o el negacionismo. Corresponsabilidad entre generaciones para ensayar nuevas estrategias de vida social, cultural y pol&iacute;tica que no reproduzcan las inercias del sistema. Solo as&iacute; la disrupci&oacute;n dejar&aacute; de ser un gesto simb&oacute;lico y se convertir&aacute; en fuerza transformadora capaz de abrir grietas en un modelo que se presenta como inevitable, pero que es solo una construcci&oacute;n hist&oacute;rica susceptible de ser reescrita.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Cambero, autor de 'Felicracia. El imperio de la felicidad en Occidente']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/juvenicidio-social-felicracia-juventud-futuro-le-niega_129_13225278.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 08:22:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juvenicidio social y felicracia: la juventud ante un futuro que se le niega]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jóvenes,Felicidad,Sociedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A nosotras, ¿quién nos cuida? El coste emocional de coeducar en la era neoliberal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/cuida-coste-emocional-coeducar-neoliberal_129_13225334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af1d6d5f-7748-4d47-a21c-7c2c8ad8774f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A nosotras, ¿quién nos cuida? El coste emocional de coeducar en la era neoliberal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante el confinamiento –hace seis años ya– creé una tarea para mi tutoría de 4º ESO titulada 'Quién me cuida'. Consistía en reflexionar, con unas orientaciones como guía, acerca de las personas que nos cuidan a lo largo de nuestra vida y sobre las acciones y actitudes que forman parte de esas tareas de cuidados y, finalmente, plasmar en un pequeño texto los resultados de la reflexión</p><p class="subtitle">Docentes extremeñas, en el Congreso Internacional de DoFemCo que impulsa la coeducación feminista</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas volv&iacute; a utilizar esa tarea en un grupo de ese mismo curso como conclusi&oacute;n para el tema de antropolog&iacute;a que hemos estado trabajando este trimestre. Hab&iacute;amos hablado de la socializaci&oacute;n primaria y secundaria y de la importancia del grupo para el desarrollo del individuo homo sapiens. La tarea fue un &eacute;xito. A todo el grupo le result&oacute; atractivo pensar y escribir sobre las personas queridas que les cuidaron en la infancia y les siguen cuidando. Hubo algunos trabajos especialmente emotivos y les felicit&eacute; por su labor.
    </p><p class="article-text">
        La semana posterior al 8 de Marzo les propuse como actividad coeducativa hacer con sus escritos un peque&ntilde;o ejercicio de an&aacute;lisis de datos. Les ped&iacute; que contaran las personas a las que nombraban en su redacci&oacute;n y registraran despu&eacute;s el n&uacute;mero de mujeres y de hombres. Les ense&ntilde;&eacute; a transformar esas cifras en porcentajes y les propuse calcular el porcentaje medio de mujeres y hombres de los datos de todo el grupo. Un peque&ntilde;o revuelo recorr&iacute;a los pupitres cuando empec&eacute; a copiar en la pizarra los n&uacute;meros que me iban dictando &ndash;evidentemente reflejaban un mayor porcentaje de mujeres&ndash; y entonces, un alumno exclam&oacute;: &ldquo;&iexcl;me niego a poner ah&iacute; mis datos!&rdquo;. Le pregunt&eacute; por qu&eacute; y su respuesta me dej&oacute; aun m&aacute;s estupefacta: &ldquo;porque va contra mis ideales&rdquo;. No consegu&iacute; que me explicara con claridad en qu&eacute; consist&iacute;an esos ideales m&aacute;s all&aacute; de alguna alusi&oacute;n vaga a que &eacute;l prefer&iacute;a pensar en personas y no en mujeres y hombres. El incidente me sirvi&oacute; para incidir en la importancia de desagregar los datos por sexo en cualquier &aacute;mbito de an&aacute;lisis pero un clima de incredulidad o tal vez de desconcierto se hab&iacute;a ya impuesto en el aula. El prop&oacute;sito de la actividad, esto es, tomar conciencia a trav&eacute;s de datos reales de la mayor dedicaci&oacute;n de las mujeres a tareas de cuidados, result&oacute; desvirtuado.
    </p><p class="article-text">
        En mis tres d&eacute;cadas de profesi&oacute;n docente, he visto aumentar ante mis ojos, casi por momentos, el negacionismo de la desigualdad y de la violencia machista y he asistido a una creciente presencia de discursos racistas y anti-inmigraci&oacute;n entre adolescentes. En los &uacute;ltimos cuatro o cinco a&ntilde;os, estas actitudes se han ido acompa&ntilde;ando de manera preocupante tanto de un repliegue hacia el valor de los roles de g&eacute;nero tradicionales como de una aceptaci&oacute;n acr&iacute;tica de bulos y fake news. Junto a esto, es patente entre el alumnado adolescente una aterradora normalizaci&oacute;n de la violencia sexual que va alcanzando ya consistencia de epidemia. S&eacute; que es f&aacute;cil caer en el pesimismo y la generalizaci&oacute;n pero estas impresiones subjetivas que experimento en mi labor diaria de ense&ntilde;anza se corresponden dist&oacute;picamente con el alarmante ascenso del n&uacute;mero de agresiones sexuales entre menores y de la adhesi&oacute;n de los j&oacute;venes (masculino) a ideas -quiz&aacute;s eran los &ldquo;ideales&rdquo; que esgrim&iacute;a mi alumno- propias de la ultraderecha pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que lo ocurrido en mi clase se asemeja sospechosamente a otras situaciones que penosamente se repiten cada vez con mayor frecuencia. Son chicos mayoritariamente los que reaccionan a la defensiva y emiten con aterradora precisi&oacute;n los mismos mantras con que las redes sociales ametrallan su capacidad de pensamiento moral &ndash;las m&aacute;s de quinientas leyes que favorecen a las mujeres, el machac&oacute;n y ya viejuno &ldquo;ella lo hace porque quiere&rdquo;, incluso el deprimente &ldquo;siempre ha sido as&iacute;, profe&rdquo;&ndash;. Pero, aunque sepa que esa resistencia feroz que exhiben es un reflejo del machismo estructural en el que est&aacute;n socializ&aacute;ndose, el episodio me ha dejado un poso de tristeza: &iquest;qu&eacute; imagen miserable de la humanidad estamos permitiendo que se constituya en la mente de la gente m&aacute;s joven?
    </p><p class="article-text">
        Como se trataba de evocar a las personas que nos acompa&ntilde;an en la vida, me acord&eacute; de mis compa&ntilde;eras docentes coeducadoras: de aquellas a las que amenazan y arrinconan por investigar la violencia machista, aquellas a las que han cancelado por decir alto y claro que la coeducaci&oacute;n ha sido secuestrada por discursos falsamente progresistas, aquellas maestras y profesoras que coeducan cada d&iacute;a a pesar de la inercia imparable del retroceso neoliberal &ndash;sus an&aacute;lisis, denuncias y propuestas se expusieron en el III Congreso DoFemCo titulado La coeducaci&oacute;n frente a la violencia contra las ni&ntilde;as y las mujeres&ndash;.  Pensando con admiraci&oacute;n en el trabajo incansable y valiente de todas ellas, al salir del instituto me preguntaba: y a nosotras, las profesoras feministas, &iquest;qui&eacute;n nos cuida?
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, esa misma semana mi alumnado de Bachillerato presentaba sus exposiciones sobre pensadoras, fil&oacute;sofas, antrop&oacute;logas e investigadoras de las ciencias sociales. En esas aulas pude escucharles explicando, por ejemplo, la banalidad del mal de Hannah Arendt, lo manipulables que se vuelven las personas que no son capaces de cuestionarse aquello a lo que obedecen. De camino a casa, resonaba en mi cabeza la c&eacute;lebre frase de Margaret Mead que una alumna hab&iacute;a citado en su trabajo: &ldquo;No dud&eacute;is nunca de que un peque&ntilde;o grupo de personas reflexivas y comprometidas puede cambiar el mundo&rdquo;. Con la sabias palabras de Mead en el pensamiento y en el coraz&oacute;n, as&iacute; seguimos adelante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julia Rípodas, profesora de Filosofía e integrante de DoFemCo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/cuida-coste-emocional-coeducar-neoliberal_129_13225334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 07:48:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A nosotras, ¿quién nos cuida? El coste emocional de coeducar en la era neoliberal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Liberalismo,Racismo,Educación,Docentes,Filosofía,Hannah Arendt]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El peligro de llamar "tendencia" a los derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/peligro-llamar-tendencia-derechos_129_13216787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d99b2921-3e2c-4648-9c64-fd9d440a0ec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3126y0.jpg" width="1200" height="675" alt="El peligro de llamar &quot;tendencia&quot; a los derechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es posible que haya que recordar a Vox que la democracia no consiste solo en no ser agredido, consiste en poder existir con plenitud y visibilidad. Por eso en Extremadura no sobran leyes de igualdad, lo que sobra es usar la Constitución para blindar prejuicios e invisibilizar a quienes todavía hoy caminan con miedo por la calle</p></div><p class="article-text">
        Era cuesti&oacute;n de tiempo que las costuras del pacto de gobierno de PP y Vox en Extremadura empezaran a ceder bajo la presi&oacute;n de la carga ideol&oacute;gica. Los dos consejeros de extrema derecha en el Ejecutivo presidido por Mar&iacute;a Guardiola han rechazado firmar una declaraci&oacute;n institucional contra la homofobia, la transfobia y la bifobia, que, no obstante, se ha aprobado con motivo del D&iacute;a Internacional contra la LFTBIfobia este domingo.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que desde el PP se insista en restar importancia a esta discrepancia y considerarla incluso &ldquo;normal&rdquo;, como hizo la portavoz de la Junta, Elena Manzano, el pasado martes, lo cierto es que no lo es porque de lo que estamos hablando es de derechos humanos. No se trata de un simple roce administrativo, es una divergencia de fondo sobre c&oacute;mo se entiende la igualdad y la protecci&oacute;n de las minor&iacute;as en Extremadura, es asumir que compartes Gobierno con &ldquo;quienes tiran a una papelera los derechos de las personas LGTBI&rdquo; y enmascararlo bajo &ldquo;el respeto a las diferencias ideol&oacute;gicas y las sensibilidades personales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay que reconocer que la tarea del PP y de Guardiola no es sencilla. Intenta gestionar dos visiones del mundo opuestas y mantener el equilibrio institucional con los derechos LGTBI, cuyo apoyo nadie puede poner en duda en Extremadura, mientras que Vox, desde el mismo Gobierno de la Junta, ha decidido marcar territorio con un discurso que busca desmantelar la especificidad de estas pol&iacute;ticas de igualdad. La extrema derecha seguramente necesita agitar la bandera de la batalla cultural para no ser absorbida por la gesti&oacute;n institucional.
    </p><p class="article-text">
        El vicepresidente de la Junta y l&iacute;der regional de la formaci&oacute;n ultra, &Oacute;scar Fern&aacute;ndez Calle, ha recurrido a un argumento tan casposo como enga&ntilde;oso para defender el rechazo de su partido a suscribir una declaraci&oacute;n contra la homofobia y a favor de los derechos LGTBI. Fern&aacute;ndez Calle sostiene que la Constituci&oacute;n y el C&oacute;digo Penal ya nos defienden a todos. Por supuesto que es as&iacute;, pero es una media verdad tramposa, un concepto un tanto rancio y una peligrosa simplificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Apelar a la igualdad formal para negar pol&iacute;ticas espec&iacute;ficas es como decir que no hacen falta leyes de violencia de g&eacute;nero porque ya existe el delito de lesiones. O sostener que no hacen falta sem&aacute;foros porque ya existe el derecho a la libre circulaci&oacute;n. La protecci&oacute;n general que cita el vicepresidente de la Junta de Extremadura ignora deliberadamente la realidad de quienes sufren una discriminaci&oacute;n concreta por su orientaci&oacute;n o identidad, tambi&eacute;n en nuestra comunidad. Si fuera suficiente, no asistir&iacute;amos a la persistente gravedad de los delitos de odio ni a la exclusi&oacute;n, ya estructural, que todav&iacute;a sufren muchas personas por el simple hecho de ser quienes son.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que, adem&aacute;s, Fern&aacute;ndez Calle se ha referido a los derechos de las personas LGTBI como una cuesti&oacute;n de &ldquo;tendencia sexual&rdquo;, un t&eacute;rmino que la psicolog&iacute;a y el derecho internacional ya han superado en favor de la orientaci&oacute;n o la identidad. Al recurrir a ese concepto, ha dejado claro que, para Vox, la ley auton&oacute;mica de protecci&oacute;n de homosexuales, transexuales y bisexuales es, en el mejor de los casos, redundante y, en el peor, una imposici&oacute;n ideol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que haya que recordar a Vox que la democracia no consiste solo en no ser agredido, consiste en poder existir con plenitud y visibilidad. Si el PP de Mar&iacute;a Guardiola permite que su socio vac&iacute;e de contenido las leyes de Igualdad bajo el pretexto de que &ldquo;ya estamos todos protegidos&rdquo;, la primera gran discrepancia del Gobierno no ser&aacute; una an&eacute;cdota, sino el principio de un retroceso. 
    </p><p class="article-text">
        En Extremadura no sobran leyes de igualdad, lo que sobra es usar la Constituci&oacute;n para blindar prejuicios e invisibilizar a quienes todav&iacute;a hoy caminan con miedo por la calle.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Manchado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/peligro-llamar-tendencia-derechos_129_13216787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 19:00:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El peligro de llamar "tendencia" a los derechos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Política,Igualdad,LGTBI,Homofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ahora mismo, una extremeña está conquistando América]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/ahora-extremena-conquistando-america_1_13209319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a24d58c-449d-4dd2-a2a3-69af3a5a35b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ahora mismo, una extremeña está conquistando América"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuentan las crónicas que en la Feria del Libro de Buenos Aires, seis mil lectoras se agolparon para intentar acceder a un recinto de apenas mil plazas. Los números, fríos por naturaleza, no alcanzan a explicar el fenómeno. Lo que la madre de Inma Rubiales describe en sus redes sociales con la emoción lógica de quien ve a su hija conquistar el mundo —desde la mítica librería bonaerense El Ateneo hasta las calles de Montevideo  o Santiago de Chile—, merece un análisis que trascienda la anécdota biográfica para entrar en el terreno de lo sociológico</p><p class="subtitle">Inma Rubiales, la escritora que aprendió a imaginar entre encinas y silencio</p></div><p class="article-text">
        La fuerza literaria que impulsa a una joven de Almendralejo a convocar multitud de lectoras a miles de kil&oacute;metros de su Extremadura natal &mdash;en Buenos Aires o en cualquier ciudad donde la palabra a&uacute;n sea protagonista&mdash; no puede reducirse a la l&oacute;gica de los algoritmos. Lo que est&aacute; ocurriendo con autoras como Inma Rubiales es un fen&oacute;meno cultural que desborda las categor&iacute;as tradicionales: una reconfiguraci&oacute;n del acto de leer como gesto identitario, comunitario y casi ritual.
    </p><p class="article-text">
        La literatura juvenil ha sido hist&oacute;ricamente observada desde cierta aristocracia intelectual con un desd&eacute;n tan previsible como miope. Se confunde la accesibilidad con la superficialidad, como si la claridad fuese enemiga de la profundidad. Pero lo que estas autoras est&aacute;n articulando es una democratizaci&oacute;n de la introspecci&oacute;n, un acceso masivo a preguntas que antes parec&iacute;an reservadas a c&iacute;rculos acad&eacute;micos o a voces legitimadas por el canon. Las lectoras no buscan evasi&oacute;n; buscan reconocimiento, buscan un espejo que no distorsione su vulnerabilidad, su duelo, su ansiedad, su deseo de afecto. En un ecosistema saturado de est&iacute;mulos fugaces, el libro se convierte en el &uacute;nico espacio donde la subjetividad puede desplegarse sin prisa.
    </p><p class="article-text">
        La llamada &ldquo;misi&oacute;n imposible&rdquo; de poder entrar en un recinto en Buenos Aires para estar con tu escritoria favorita &mdash;esa marea humana que desbord&oacute; expectativas y derrib&oacute; prejuicios&mdash; desmonta el relato apocal&iacute;ptico sobre la Generaci&oacute;n Z. Se insiste en que han perdido la concentraci&oacute;n, pero ah&iacute; est&aacute;n: esperando horas bajo el sol por una firma, devorando quinientas p&aacute;ginas en un fin de semana, construyendo comunidades transnacionales de sentido que no necesitan legitimaci&oacute;n institucional. Lo que se moviliza no es solo entusiasmo: es una forma de pertenencia.
    </p><p class="article-text">
        La gira de esta almendralejense por el Cono Sur revela un desplazamiento profundo: el centro de gravedad de la prescripci&oacute;n literaria ya no reside en los suplementos culturales ni en los guardianes del canon, sino en la relaci&oacute;n emocional directa entre autora y lectora. Una relaci&oacute;n que no es vertical, sino horizontal; no es distante, sino &iacute;ntima; no es normativa, sino afectiva.
    </p><p class="article-text">
        Inma Rubiales, que aprendi&oacute; a imaginar<a href="https://www.eldiario.es/extremadura/cultura/inma-rubiales-escritora-aprendio-imaginar-encinas-silencio_1_12470607.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> entre encinas y silencio,</a> encarna esta mutaci&oacute;n. Su &eacute;xito no es solo un accidente editorial, (Planeta) sino el s&iacute;ntoma de un cambio epist&eacute;mico: la lectura como acto de resistencia frente a la fragmentaci&oacute;n, como espacio de cuidado mutuo, como territorio donde la juventud escribe &mdash;con sus pies, con sus colas interminables, con su fervor&mdash; una nueva cartograf&iacute;a cultural.
    </p><p class="article-text">
        Cuando m&aacute;s de seis mil personas se desplazan por una historia, no estamos ante un simple fen&oacute;meno de ventas. Estamos ante una revoluci&oacute;n ya no tan silenciosa, ante una reescritura colectiva del lugar que ocupa la literatura en la vida contempor&aacute;nea. Y quiz&aacute; ha llegado el momento de que quienes observan desde la distancia empiecen a tomar en serio estas nuevas formas de canon, estas nuevas formas de comunidad, estas nuevas formas de decir: aqu&iacute; estamos, y queremos ser le&iacute;das y comprendidas. Al m&aacute;s estilo mito de Casandra, quien fue condenada a no ser cre&iacute;da a pesar de acertar en todas sus profec&iacute;as. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/ahora-extremena-conquistando-america_1_13209319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 08:11:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ahora mismo, una extremeña está conquistando América]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura juvenil,Jóvenes,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La impostura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/impostura_129_13209016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a85aef4-fce0-40fe-97c9-a666906bc2b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x686y258.jpg" width="1200" height="675" alt="La impostura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Parece que siempre gana el postureo, la sonrisa falsa, el cartón piedra de lo que parece pero no es. Frente a toda esa soberbia y desfachatez seguiremos dando la cara para garantizar los derechos de todas y todos, que no gane la impostura.</p><p class="subtitle">Jerez de... ¡los Caballeros! Extremadura se 'cuela' en el vídeo de campaña del PP de Andalucía para el 17M
</p></div><p class="article-text">
        Que en el v&iacute;deo de campa&ntilde;a de Juan Manuel Moreno Bonilla, al que las encuestas andaluzas dan cerca de la mayor&iacute;a absoluta, confundieran Jerez de la Frontera con nuestra maravillosa Jerez de los Caballeros es una pifia al nivel de Feij&oacute;o llegando a Badajoz y diciendo a gritos que qu&eacute; a gusto se estaba en Andaluc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo del PP en campa&ntilde;a siempre roza lo indecente. A&uacute;n tenemos grabado en la retina aquel v&iacute;deo donde la se&ntilde;ora Guardiola anunciaba que nos hab&iacute;an robado la democracia unos vulgares cacos que hab&iacute;an asaltado la oficina de correos de Fuente de Cantos. Aquello m&aacute;s que hacer gracia dio verdadera verg&uuml;enza y levant&oacute; una seria preocupaci&oacute;n porque poner en duda las garant&iacute;as democr&aacute;ticas del proceso electoral es algo muy grave.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si ese rid&iacute;culo espantoso, sumado a la negativa a participar en un debate a cuatro fue lo que hizo que Guardiola perdiera la mayor&iacute;a absoluta o quiz&aacute;s nunca estuvo cerca de tenerla. El caso es que en las elecciones no todos jugamos con las mismas reglas del juego. Mientras unos gastan miles y miles de euros y se hipotecan con los bancos para financiar sus majestuosas campa&ntilde;as, otros hacemos campa&ntilde;as modestas y artesanas. Mientras unos utilizan los fondos p&uacute;blicos para los intereses electorales de su propio partido (con sanci&oacute;n de la junta electoral al PP de Extremadura incluida), otros contamos euro a euro para no desperdiciar ni uno y estirar al m&aacute;ximo un presupuesto m&aacute;s que ajustado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No, no jugamos con las mismas reglas, por eso que Unidas por Extremadura haya casi duplicado sus votos sabe a&uacute;n mejor, sabemos que somos David contra Goliat. Y en Andaluc&iacute;a vemos que sucede lo mismo, un Partido Popular que act&uacute;a de la misma manera soberbia con un v&iacute;deo de campa&ntilde;a que es un absoluto insulto y que confunde una localidad extreme&ntilde;a con una andaluza (me juego el cuello a que quienes hicieron el v&iacute;deo no son andaluces, puede que no sean ni personas y sea producto enlatado de la IA). Para colmo de la soberbia, piden perd&oacute;n antes por el error en el v&iacute;deo que por la actuaci&oacute;n criminal con los cribados de los c&aacute;nceres de mama, algo que es un absoluto insulto y que ha puesto de manifiesto la nula empat&iacute;a del gobierno de Moreno Bonilla con las mujeres afectadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Moreno Bonilla tiene un perfil de hombre moderado pero sus actos nos llevan a pensar que en el fondo es el mismo PP turboliberal de siempre, ese que mientras te sonr&iacute;e en campa&ntilde;a y te canta una canci&oacute;n (por cierto, con acento de Valladolid) vende a precio de saldo la sanidad andaluza llegando a unos niveles de deterioro como nunca antes se hab&iacute;an visto. Ese PP que inunda de pisos tur&iacute;sticos las ciudades andaluzas haciendo imposible que las familias puedan acceder a una vivienda digna. Son las pol&iacute;ticas que nos llevan al deterioro de lo p&uacute;blico, de lo com&uacute;n y hacen que en nuestras ciudades impere la ley de la Jungla, el s&aacute;lvese quien pueda y que los m&aacute;s privilegiados (aquellos con nombres compuestos y familias de rancio abolengo) siempre sean los que m&aacute;s se beneficien de sus pol&iacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante el riesgo de que al PP andaluz le ocurra lo mismo que al extreme&ntilde;o y acabe necesitando a Vox para gobernar Moreno Bonilla ya ha asegurado que si eso sucede y pierde la mayor&iacute;a absoluta no firmar&aacute; un acuerdo ilegal, racista e infame como el de Extremadura. No ha dejado, que se diga, en muy buen lugar a su hom&oacute;loga, la se&ntilde;ora Guardiola, a la que en su partido dan ya por amortizada por lo que se ve. As&iacute; que Extremadura se ha comido el marr&oacute;n de ser el laboratorio de las pol&iacute;ticas fascistas cuando no necesitaba ir a elecciones anticipadas. Espero que al menos de eso haya aprendido Guardiola&nbsp;y se lo piense dos veces antes de anteponer las necesidades de G&eacute;nova a las de su propia tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, parece que siempre gana el postureo, la sonrisa falsa, el cart&oacute;n piedra de lo que parece pero no es. Frente a toda esa soberbia y desfachatez seguiremos dando la cara para garantizar los derechos de todas y todos, que no gane la impostura. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene de Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/impostura_129_13209016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 19:16:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La impostura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Política,PP - Partido Popular,María Guardiola,Juan Manuel Moreno Bonilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni comida, ni sanidad, ni ná]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/comida-sanidad-na_129_13180895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/320a0f3f-fcbe-4561-a065-cafa2b40a8b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1053y0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni comida, ni sanidad, ni ná"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sorprende el uso de viejas épicas identitarias de PP y Vox en Extremadura para justificar decisiones económicas regresivas y un marco social excluyente</p><p class="subtitle">Guardiola crea dos vicepresidencias, para PP y Vox, y diez consejerías, una más</p></div><p class="article-text">
        Una voz en off en la serie <em>M. El Hijo del siglo</em>, basada en el ensayo de Antonio Scurati, abre el primer cap&iacute;tulo con una proclama de Mussolini: &ldquo;Siempre llegar&aacute; un momento en el que los pueblos perdidos abrazan las ideas simples&rdquo;. Me estalla en la cabeza una indigencia intelectual y moral como el pretendido concepto de &ldquo;prioridad nacional&rdquo;. Si no puedes ofrecer una soluci&oacute;n, busca un culpable.
    </p><p class="article-text">
        Una err&oacute;nea lectura de <em>La llamada de la tribu</em>, de Vargas Llosa, les conduce a ofrecernos este marco conceptual hasta las pr&oacute;ximas elecciones generales bajo el auspicio de un PP desesperado, renunciando a los valores y principios de la Constituci&oacute;n. Hablan de prioridad nacional para evitar paralelismos entre inmigraci&oacute;n y racismo, aunque el problema de base es la aporofobia, es decir, su clasismo ancestral. Como dir&iacute;a Gil de Biedma, su aspiraci&oacute;n hist&oacute;rica consiste en que media Espa&ntilde;a ocupe la Espa&ntilde;a entera.
    </p><p class="article-text">
        A fuerza de falta de propuestas y soluciones colectivas, no les queda otra opci&oacute;n que presentar una &eacute;pica vetusta. Del mismo modo que sus antepasados ideol&oacute;gicos nos hicieron creer que Don Pelayo inici&oacute; la Reconquista desde Asturias, ahora pretenden plantar una pica en Extremadura como g&eacute;nesis de la segunda reconquista de Espa&ntilde;a. Ni existi&oacute; la Reconquista de un territorio que no pertenec&iacute;a a estado alguno, ni el invento de la prioridad nacional es novedoso: por aqu&iacute; ya han pasado el finiquitado Orb&aacute;n, el clan Le Pen o el soci&oacute;pata de Trump. Una narrativa conocida de antiguo, expresada recientemente en Davos por otro antisocial como Milei, donde la desigualdad es inevitable, naturalizada, y el sufrimiento social un da&ntilde;o colateral sin soluci&oacute;n. Eso es lo que ofrece el acuerdo PP&#8209;Vox.
    </p><p class="article-text">
        Leyendo ese acuerdo &ldquo;palabra por palabra&rdquo;, formalizado en cuatro largos meses, se entiende todo. A los propietarios de Almaraz, con beneficios cercanos a los diez mil millones de euros en 2025, se les van a perdonar hasta 2029 unos noventa millones de euros. Se rebajan los impuestos de sucesiones y donaciones al 1% de extreme&ntilde;os que hereden m&aacute;s de quinientos mil euros, mientras la regi&oacute;n soporta un 32,8% de tasa de pobreza, la segunda m&aacute;s alta de Espa&ntilde;a. En eso consiste su bajada de impuestos.
    </p><p class="article-text">
        El ahora vicepresidente de Desregulaci&oacute;n, &Oacute;scar Fern&aacute;ndez, sintetizaba en el acto de investidura de Mar&iacute;a Guardiola, de forma sustantiva y preocupante, la clave de b&oacute;veda de su marco referencial: &ldquo;no hay comida ni sanidad para todos&rdquo;; quiz&aacute; saturado por esa situaci&oacute;n apocal&iacute;ptica que describen de una Espa&ntilde;a rota, partida, invadida, empobrecida y en estado terminal. De lo que subyace en su relato debemos inferir que tambi&eacute;n se refiere a salarios, pensiones, prestaciones sociales, educaci&oacute;n, bonos sociales y todo aquello que, gracias a nuestros impuestos, obtenemos como salario diferido. Siguiendo su estela, los sindicatos y las ONG, en la defensa de clase o de los m&aacute;s vulnerables, son &ldquo;improductivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quien protesta estorba. Hay concordia solo si la memoria es selectiva. El dolor es pedag&oacute;gico para &ldquo;espabilar&rdquo; y la violencia hacia los m&aacute;s vulnerables es una consecuencia inexorable del mercado &ldquo;correcto&rdquo;. El odio es una peligrosa forma de organizar el malestar social, pero a ellos les sirve: la confrontaci&oacute;n competitiva dentro de la misma clase simplifica la diana sobre un chivo expiatorio cuando se trata del reparto de migajas. La manipulaci&oacute;n de la emocionalidad facilita la criminalizaci&oacute;n del diferente. Otra cosa es la lucha de clases, pero requiere valores, ideas y actitudes complejas para resolver las causas de un conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Hagan caso a Mar&iacute;a Guardiola y lean, &ldquo;palabra por palabra&rdquo;, su acuerdo con Vox. Comprender&aacute;n la deriva de se&ntilde;alamiento, desmemoria, segregaci&oacute;n e insolidaridad en una Extremadura despoblada, sin una sola idea ni soluciones para un proyecto colectivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Coque Durán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/comida-sanidad-na_129_13180895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 14:52:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni comida, ni sanidad, ni ná]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[María Guardiola,PP - Partido Popular,Vox,prioridad nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alberto Ginés: la cumbre de lo humano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/alberto-gines-cumbre-humano_129_13169923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05615632-8e19-4e59-a771-2074855b016e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141601.jpg" width="1307" height="735" alt="Ginés, mostrando los libros que ha leído el último mes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que me trae hoy aquí es la admiración profunda por un joven cacereño que demuestra que el talento, la sensibilidad y la cultura pueden convivir en un mismo cuerpo olímpico</p><p class="subtitle">El medallista olímpico Alberto Ginés, imagen de la Diputación de Cáceres</p></div><p class="article-text">
        Algunos nombres se escriben en la historia con el esfuerzo de los dedos y la resistencia del esp&iacute;ritu. El de Alberto Gin&eacute;s ya es eterno. A sus 23 a&ntilde;os, este joven cacere&ntilde;o no es solo un deportista de &eacute;lite; es el hombre que inaugur&oacute; una era al colgarse la primera medalla de oro ol&iacute;mpica en la historia de la escalada (Tokio 2020). Su palmar&eacute;s es incuestionable: podios en la Copa del Mundo, &eacute;xitos en Campeonatos Europeos y una constancia que lo mantiene en la vanguardia de la verticalidad mundial. Pero lo que hoy me trae aqu&iacute; no es su fuerza f&iacute;sica y mental fuera de toda duda, sino su imponente musculatura intelectual.
    </p><p class="article-text">
        Es fascinante ver a un icono de la Generaci&oacute;n Z, con el peso de una medalla de oro en su cuello, recomendando lecturas que van desde la delicadeza de <em>Seda</em> (Alessandro Baricco) hasta el humor &aacute;cido de <em>Estupor y temblores</em> (Am&eacute;lie Nothomb). En sus manos pasan con la misma naturalidad los cl&aacute;sicos como <em>Cumbres Borrascosas</em> que la intriga de Patricia Highsmith o la narrativa contempor&aacute;nea de Luis Landero. Alberto no lee para la foto; lee para entender, para crecer y para compartir una pasi&oacute;n que rompe cualquier estereotipo sobre el deportista de &eacute;lite, sobre la juventud actual y sobre los &iacute;nd&iacute;ces de lectura de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Apuesto adem&aacute;s porque esa pureza e inocencia que desprende no es falta de experiencia, sino una elecci&oacute;n consciente de ser aut&eacute;ntico. Su trato con la prensa es de una educaci&oacute;n exquisita, y su ideolog&iacute;a progresista &mdash;siempre desde el respeto absoluto a todas las personas&mdash; lo convierte en un referente ciudadano ejemplar. No necesita filtros tampoco para mostrar el amor por su compa&ntilde;era ni para defender un mundo m&aacute;s tolerante. Es un chico de C&aacute;ceres que, sin perder el norte, tampoco ha perdido el sur, conquistando todo territorio que pisa.
    </p><p class="article-text">
        Verlo rodeado de libros nos devuelve algo que a veces creemos agotado: la manida esperanza. Alberto nos asegura que el futuro puede ser brillante, culto y humano a la vez. Nos ense&ntilde;a que se puede ser un competidor feroz en el muro y, al bajar, ser un joven sensible que busca respuestas en las p&aacute;ginas de un libro de Anagrama.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, para m&iacute;, Alberto Gin&eacute;s no solo ha conquistado el oro; se ha ganado mi total admiraci&oacute;n y casi mis l&aacute;grimas de emoci&oacute;n cada vez que le veo recomendar lecturas de tal nivel literario.
    </p><p class="article-text">
        Alberto es, en esencia, un recordatorio necesario. En un panorama actual que a menudo nos empuja al cinismo o al pesimismo generacional, encontrar a un campe&oacute;n como &eacute;l que prefiere la pausa de un libro al ruido de un titular nos reconcilia con todo. Ver a este chico extreme&ntilde;o, con su medalla de oro guardada pero su curiosidad siempre encendida, no solo nos ilumina; nos quita un peso de encima. Nos hace sonre&iacute;r frente a la pantalla pensando que, si el relevo tiene esta sensibilidad y esta nobleza, a lo mejor es que tenemos que poner el foco en otro sitio, en otras personas diferentes a quienes lo est&aacute;n acaparando ahora. Porque s&iacute;, ya sabemos que leer no nos convierte autom&aacute;ticamente en mejores personas, y que quiz&aacute; lo decisivo no es cu&aacute;nto leemos, sino qu&eacute; hacemos despu&eacute;s con lo que comprendemos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/alberto-gines-cumbre-humano_129_13169923.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 15:59:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alberto Ginés: la cumbre de lo humano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Ginés,Cáceres,Juegos Olímpicos,Escalada,Libros,Extremadura,Deportes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Extremadura, en el foco nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/extremadura-foco-nacional_1_13168952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/341b1df8-d71a-4a88-9164-b32d3f5ba056_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Extremadura, en el foco nacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La región ha pasado de la discreción informativa a ocupar titulares constantes, no por sus logros o desafíos reales, sino por una decisión política que ha abierto un ciclo de inestabilidad, ruido y dependencia de la extrema derecha</p><p class="subtitle">Guardiola, elegida de nuevo presidenta de Extremadura gracias a los votos de Vox</p></div><p class="article-text">
        Es cierto que vivimos en un mundo permanentemente acelerado, donde los acontecimientos se suceden con tal rapidez que apenas encontramos tiempo para detenernos, analizar y extraer conclusiones propias. El sosiego no es un atributo de la posmodernidad.
    </p><p class="article-text">
        Las noticias nos abruman, generan un sentimiento social de impotencia procesal, de agobio permanente y, lo que es peor, de duda sobre su veracidad. Lo que ocurri&oacute; ayer parece ya una noticia del Neol&iacute;tico. Lo de la semana pasada, de la Edad del Hielo. Lo de hace unos meses, algo del m&aacute;s all&aacute;. La inmediatez nos supera, la rapidez nos colapsa y este mundo avanza a un ritmo que desborda.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace apenas tres a&ntilde;os, Extremadura no estaba en el foco nacional. Siempre hubo noticias aisladas que saltaban a los medios estatales, pero eran eso: episodios puntuales. Hoy, sin embargo, Extremadura es foco nacional, y no precisamente por motivos positivos, beneficiosos o de inter&eacute;s general, sino por la decisi&oacute;n de la presidenta de la comunidad aut&oacute;noma de pulsar el bot&oacute;n electoral y quedar a&uacute;n m&aacute;s supeditada a la extrema derecha que antes del 21 de diciembre de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Guardiola quiso &ldquo;hacer un Ayuso o un Moreno Bonilla&rdquo; y termin&oacute; consiguiendo &ldquo;un Alfonso Fern&aacute;ndez Ma&ntilde;ueco&rdquo; en toda regla. Lo que en nuestra tierra llamamos &ldquo;hacer un pan como unas tortas&rdquo;. Tambi&eacute;n decimos que &ldquo;para esta merienda no necesitaba yo alforjas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Decidi&oacute; entregar Extremadura al laboratorio pol&iacute;tico instalado en G&eacute;nova y, en un alarde de arrogancia sin precedentes, aprovech&oacute; la debilidad del PSOE de Extremadura y crey&oacute; que los extreme&ntilde;os hab&iacute;an virado de repente hacia posiciones de derecha y extrema derecha. Puls&oacute; el bot&oacute;n electoral y, como tambi&eacute;n decimos aqu&iacute;, &ldquo;la cosa le sali&oacute; rana&rdquo;. Hoy ha sido investida presidenta de la Junta de Extremadura &ldquo;porque a Vox le ha dado la gana&rdquo; y previo pago del peaje m&aacute;s caro de nuestra historia reciente en t&eacute;rminos de principios y valores.
    </p><p class="article-text">
        Puso a Extremadura en el foco nacional cuando defendi&oacute;, a lo Juana de Arco, que no pactar&iacute;a con Vox. Aument&oacute; ese foco cuando pact&oacute; con Vox y se desdijo de todos sus principios. Lo multiplic&oacute; exponencialmente cuando, seg&uacute;n este planteamiento, entreg&oacute; la regi&oacute;n al laboratorio nacional del PP. Y lo ha vuelto a multiplicar con la firma de un acuerdo de gobierno que incomoda incluso a los sectores m&aacute;s radicales del propio PP.
    </p><p class="article-text">
        Estar en el foco nacional a veces es bueno; otras, un desastre descomunal para una tierra con millones de problemas reales que no figuran en la agenda de la presidenta de la Junta ni, mucho menos, en la del partido Vox.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, presidenta, &iquest;c&oacute;mo salimos del foco nacional?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Felipe Redondo, exdiputado del PSOE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/extremadura-foco-nacional_1_13168952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 17:18:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Extremadura, en el foco nacional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,María Guardiola,Extrema derecha,Extremadura,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Discurso de odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/discurso-odio_129_13169021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68fed1af-1bb7-4924-8bcf-3b504988abb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pintada en la sede de la Fundación Ruy López, que trabaja con las personas migrantes en Almendralejo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pacto con la extrema derecha ha normalizado un lenguaje de exclusión que ya tiene consecuencias visibles en Extremadura: pintadas, recortes culturales y un clima social enrarecido que amenaza la convivencia</p><p class="subtitle">“Primero los españoles, claro que sí”: Vox saca pecho de la 'prioridad nacional' en el debate de investidura de Guardiola</p></div><p class="article-text">
        Lo peor del debate de investidura de Mar&iacute;a Guardiola en la Asamblea de Extremadura ha sido comprobar c&oacute;mo Vox ha impuesto su discurso: un discurso de odio y exclusi&oacute;n hacia los diferentes, hacia los de fuera. Un discurso burdo, remedo del de Trump y de sus cong&eacute;neres de la internacional ultraderechista &mdash;America first / Prioridad nacional; Servicio de Control de Inmigraci&oacute;n ICE / Unidad Administrativa de Verificaci&oacute;n del fraude prestacional, del padr&oacute;n y la residencia; Expulsi&oacute;n de inmigrantes / Devoluci&oacute;n de los menas&mdash; que culmina en la miserable supresi&oacute;n del programa de lengua &aacute;rabe y cultura marroqu&iacute; que se imparte desde hace a&ntilde;os en dos colegios p&uacute;blicos de Talayuela.
    </p><p class="article-text">
        El discurso xen&oacute;fobo y de odio de Vox &mdash;asumido por el PP en Extremadura y Arag&oacute;n, y pronto en Espa&ntilde;a&mdash; ya est&aacute; teniendo consecuencias. &ldquo;Stop a la invasi&oacute;n&rdquo;, dec&iacute;a la pintada aparecida en Almendralejo en las paredes de la sede de la Fundaci&oacute;n Ruy L&oacute;pez, un espacio de convivencia, ayuda y aprendizaje, conocido por muchos vecinos y vecinas como un lugar de dignidad. &iquest;Invasi&oacute;n de qui&eacute;nes? &iquest;De los centenares de rumanos &mdash;ciudadanos de la Uni&oacute;n Europea&mdash; que desde hace d&eacute;cadas viven en Almendralejo y sostienen las campa&ntilde;as de uva y aceituna en Tierra de Barros? &iquest;De las familias marroqu&iacute;es asentadas desde hace a&ntilde;os en Talayuela y Jara&iacute;z de la Vera, gracias a las cuales se mantienen los cultivos de tabaco y pimiento en Campo Ara&ntilde;uelo y La Vera? &iquest;De las mujeres sudamericanas que cuidan y acompa&ntilde;an a nuestros mayores en pueblos y ciudades?
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de re&iacute;r, llorar y divertirse en el Anfiteatro Romano de M&eacute;rida &mdash;como reivindic&oacute; al salir del hemiciclo con su investidura bajo el brazo&mdash;, Mar&iacute;a Guardiola tendr&aacute; que aterrizar. Tal vez entonces reflexione sobre el &ldquo;l&iacute;o&rdquo; (Juanma dixit) en el que se ha metido. Si no lo hace, m&aacute;s pronto que tarde se dar&aacute; de bruces con la realidad: una realidad dura, con menos v&iacute;deos preciosos y m&aacute;s peleas con su socio, ese que invoca al Alt&iacute;simo para decidir el di&aacute;metro de los aros y que, cuando Abascal lo ordene, devolver&aacute; a Guardiola a la casilla de la que intent&oacute; salir en octubre del a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        El PP &mdash;N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, Guardiola, Azc&oacute;n, pronto Fern&aacute;ndez Ma&ntilde;ueco y seguramente Moreno Bonilla&mdash; ha claudicado y da alas a quienes no pretenden cogobernar, sino imponer una pol&iacute;tica que solo puede traer dolor y desgracias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Rosa Plaza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/discurso-odio_129_13169021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 18:25:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Discurso de odio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[María Guardiola,Xenofobia,Racismo,Donald Trump,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seamos egoístas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/seamos-egoistas_1_13168910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5741795-4048-4e71-adfa-a95b6b869b10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Seamos egoístas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La regularización no es un acto de caridad: es una necesidad estructural para un país que envejece, que pierde población activa y que depende, cada vez más, del trabajo de quienes llegaron buscando un futuro posible</p><p class="subtitle">Claves de la regularización: cómo pedirla, cuáles son los requisitos definitivos y qué pasa con los antecedentes</p></div><p class="article-text">
        Seamos ego&iacute;stas, pero tambi&eacute;n honestos. Reconozcamos que la regularizaci&oacute;n es, en parte, la consecuencia de un fracaso: el fracaso de una pol&iacute;tica migratoria incapaz de responder a una realidad evidente. Un fracaso que se agrava porque la situaci&oacute;n pol&iacute;tica del pa&iacute;s impide modificar o aprobar una nueva Ley de Extranjer&iacute;a &mdash;una Ley Org&aacute;nica que requiere mayor&iacute;as hoy inexistentes&mdash;, porque algunas interpretaciones judiciales se alejan del esp&iacute;ritu de la norma y porque miles de personas llevan a&ntilde;os trabajando y arraigando aqu&iacute; sin posibilidad, hasta ahora, de acceder a una autorizaci&oacute;n para residir y trabajar.
    </p><p class="article-text">
        Seamos ego&iacute;stas y queramos esas nuevas cotizaciones que llegar&aacute;n, esos contratos que se firmar&aacute;n, esos impuestos que se pagar&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero seamos a&uacute;n m&aacute;s ego&iacute;stas.
    </p><p class="article-text">
        Queramos m&aacute;s profesionales sanitarios en nuestros centros de salud. M&aacute;s del 13% de las personas extranjeras afiliadas al R&eacute;gimen General en Extremadura trabajan en ocupaciones vinculadas a la salud y los servicios sociales, el porcentaje m&aacute;s alto del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Queramos m&aacute;s emprendedores en nuestros pueblos. Seg&uacute;n el proyecto GEM, la poblaci&oacute;n extranjera presenta una tasa de emprendimiento superior a la espa&ntilde;ola en todos los rangos de edad y niveles educativos.
    </p><p class="article-text">
        Queramos m&aacute;s manos trabajando en el campo. M&aacute;s del 35% de las personas afiliadas al sistema especial agrario en Espa&ntilde;a son extranjeras.
    </p><p class="article-text">
        Queramos m&aacute;s personas sosteniendo los cuidados en nuestros hogares. M&aacute;s del 40% de quienes cotizan en el sistema especial de trabajadores del hogar son de origen extranjero.
    </p><p class="article-text">
        Y vayamos al ego&iacute;smo m&aacute;ximo: pidamos que quienes trabajan no sean, adem&aacute;s, quienes m&aacute;s prestaciones reciben. La poblaci&oacute;n extranjera supone el 20% de la poblaci&oacute;n total y el 25% de la fuerza laboral, pero percibe menos del 15% de las prestaciones por desempleo.
    </p><p class="article-text">
        Seamos ego&iacute;stas y queramos rejuvenecer nuestra poblaci&oacute;n. La edad media de las personas espa&ntilde;olas es de 45 a&ntilde;os; la de las personas extranjeras, de 41, y menor de 40 si excluimos a quienes proceden de la Uni&oacute;n Europea. El 23,5% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola tiene 65 a&ntilde;os o m&aacute;s, frente al 9,2% de la poblaci&oacute;n extranjera.
    </p><p class="article-text">
        Seamos ego&iacute;stas y aceptemos que necesitamos a alguien que cotice para sostener nuestras pensiones. La poblaci&oacute;n en edad de trabajar ya ha empezado a disminuir y, en 2050, ser&aacute; 2,5 millones menor que la actual.
    </p><p class="article-text">
        Seamos ego&iacute;stas y facilitemos la regularizaci&oacute;n de quienes llegaron buscando un futuro mejor para ellos y sus familias, huyendo en muchos casos de situaciones de peligro. Personas que afrontan dificultades para alquilar una vivienda, convalidar sus t&iacute;tulos o acceder a un empleo, y que cargan adem&aacute;s con un sentimiento de culpa por haber dejado atr&aacute;s tanto, aun sabiendo que marcharse fue, para muchos, la &uacute;nica opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y aun as&iacute;, siguen adelante.
    </p><p class="article-text">
        Seamos ego&iacute;stas porque la realidad, los datos y la experiencia nos dicen que su presencia no solo no nos perjudica: nos sostiene. Nos conviene. La necesitamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Sabido, exjefe de la Dependencia de Trabajo e Inmigración en la Subdelegación del Gobierno en Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/seamos-egoistas_1_13168910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 11:44:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seamos egoístas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Trabajo,Sanidad,Dependencia,Regularización extraordinaria]]></media:keywords>
    </item>
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