<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - elDiario.es]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - elDiario.es]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright eldiario.es]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <image>
      <url><![CDATA[https://www.eldiario.es/assets/img/logos/eldiario-default.h-3190b80928a7e6cf79571e28cef7bdca.png]]></url>
      <title><![CDATA[elDiario.es - elDiario.es]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/]]></link>
    </image>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/internacional/cronicas-desde-trumplandia" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que Trump mantuvo al mundo en vilo con sus amenazas apocalípticas sobre Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/dia-trump-mantuvo-mundo-vilo-amenazas-apocalipticas-iran_132_13125724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8edad186-80f8-4c19-bcc0-4d7f58eeda9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día que Trump mantuvo al mundo en vilo con sus amenazas apocalípticas sobre Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El planeta entero vivió una cuenta atrás que algunas televisiones, como el canal LiveNow, de Fox, tenían sobreimpresionada en sus pantallas para ver si, al final, el presidente de EEUU cumplía su amenaza de matar "una civilización entera" </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; crees que pasar&aacute; esta noche, Andr&eacute;s?&rdquo;. Era una pregunta recurrente que me hac&iacute;an amigos desde Espa&ntilde;a este martes. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; va a pasar hoy? &iquest;Te ha contado Donald sus planes?&rdquo;, preguntaba otro. &ldquo;&iquest;Sensaciones, <em>my friend?&rdquo;, </em>me dec&iacute;a uno m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que ampliar&aacute; el plazo con la excusa de la propuesta paquistan&iacute;&rdquo;, contestaba a unos y otros. Y m&aacute;s o menos eso termin&oacute; pasando: Trump anunci&oacute; un alto el fuego de dos semanas, algo a lo que siempre se hab&iacute;a negado, e Ir&aacute;n afirm&oacute; que permitir&iacute;a el &ldquo;paso seguro&rdquo; por el estrecho de Ormuz. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, uno nunca sabe qu&eacute; puede decidir el presidente de EEUU, porque Trump se desenvuelve sin l&iacute;mites; a diferencia de los dem&aacute;s, juega sin reglas, lo que hace que sea m&aacute;s dif&iacute;cil de predecir para quien a&uacute;n mantiene cierta confianza en los equilibrios de poderes y en la condici&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        Pero con Trump hemos terminado aprendiendo que es aficionado al plazo de &ldquo;dos semanas&rdquo;, aunque pueda ser prorrogado indefinidamente, y que a menudo no cumple con sus amenazas, como se ha podido comprobar, sobre todo, en las negociaciones comerciales y los ultim&aacute;tums sobre aranceles. Por eso, muchos lo han bautizado como TACO, es decir,&nbsp;<em>Trump Always Chickens Out</em>&nbsp;&mdash;Trump siempre se raja&mdash;, un mote que no gusta nada al presidente de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        El TACO se cocin&oacute; inicialmente el 2 de mayo de 2025. Aquel d&iacute;a, el columnista del&nbsp;<a href="https://www.ft.com/content/e81ae481-fbb6-47e7-bd6b-c7d76ca5ab69?tblci=GiBy4vvU7cDBOpoYyK742kdorBVVa9_boQMyKaPNNemaLCD3oVMo-eqZ5t3L9pGmAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Financial Times Robert Armstrong escrib&iacute;a</strong></a>: &ldquo;El reciente repunte econ&oacute;mico tiene mucho que ver con que los mercados han llegado a la conclusi&oacute;n de que la administraci&oacute;n estadounidense no tiene un umbral muy alto de tolerancia al dolor econ&oacute;mico y de los mercados, y que se echar&aacute; atr&aacute;s r&aacute;pidamente cuando los aranceles empiecen a causar estragos. A esto se le ha llamado la teor&iacute;a del TACO:&nbsp;<em>Trump Always Chickens Out</em>&nbsp;&mdash;Trump siempre se acobarda&mdash;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El concepto, escondido en medio de un an&aacute;lisis sobre la coyuntura econ&oacute;mica, comenz&oacute; a crecer hasta estallar en la Casa Blanca d&iacute;as despu&eacute;s, cuando la periodista de CNBC, Megan Cassella, le pregunt&oacute; a Trump por ello. &ldquo;&iquest;Que me echo atr&aacute;s? &iquest;Que me acobardo? Nunca hab&iacute;a o&iacute;do eso &mdash;responde Trump enfurecido&mdash;. Y t&uacute; vienes con una pregunta tan desagradable como esa... Se llama negociar. No vuelvas a decir eso. Es una pregunta muy desagradable. Es de las m&aacute;s desagradables que me han hecho&rdquo;, respondi&oacute; un Trump enfurecido.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que a menudo ocurre que Trump se sube tanto al monte que nadie le sigue, y luego busca la manera de desandar la escalada y encontrar una salida a la desesperada.
    </p><p class="article-text">
        Trump, dos d&iacute;as despu&eacute;s de llamar a los gobernantes iran&iacute;es &ldquo;malditos bastardos&rdquo; y decir que pronto estar&iacute;an &ldquo;viviendo en el infierno&rdquo;, este martes los elogi&oacute; como &ldquo;una clase diferente, m&aacute;s inteligente y menos radicalizada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, Trump recula durante dos semanas en sus amenazas apocal&iacute;pticas, que pasaban por aniquilar &ldquo;una civilizaci&oacute;n&rdquo;, lo que habr&iacute;a supuesto cometer un genocidio en Ir&aacute;n. Y es mejor que as&iacute; haya ocurrido, pero vuelve a ser una muestra de c&oacute;mo ejerce el poder y del modo ca&oacute;tico de negociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, Washington DC ha vivido el d&iacute;a en que el presidente de EEUU se dispon&iacute;a a cometer un genocidio sin grandes sobresaltos, m&aacute;s all&aacute; de que ese era un asunto de conversaci&oacute;n habitual. Apenas hab&iacute;a convocada una concentraci&oacute;n  frente a la Casa Blanca a partir de las seis de la tarde, media hora antes de que Trump publicara su anuncio de alto el fuego.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2041667652398067801?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de eso, televisiones como el canal LiveNow, de Fox, ten&iacute;an sobreimpresionada en sus pantallas una cuenta atr&aacute;s para ver si, al final, el presidente de EEUU cumpl&iacute;a su amenaza de matar &ldquo;una civilizaci&oacute;n entera&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cuenta atrás en Fox del ultimátum apocalíptico de Trump."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cuenta atrás en Fox del ultimátum apocalíptico de Trump.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Numerosos congresistas dem&oacute;cratas se fueron manifestando p&uacute;blicamente a lo largo del martes sobre la falta de idoneidad de Trump para ocupar el Despacho Oval y la necesidad de que las  &oacute;rdenes ilegales sean deso&iacute;das. 
    </p><p class="article-text">
        La progresista de Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, por ejemplo, ha afirmado: &ldquo;Esto constituye una amenaza de genocidio y justifica la destituci&oacute;n del cargo. Las facultades mentales del presidente se est&aacute;n deteriorando y no se puede confiar en &eacute;l. A todas las personas que forman parte de la cadena de mando del presidente: tienen el deber de desobedecer las &oacute;rdenes ilegales. Esto incluye llevar a cabo esta amenaza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La amenaza de un Trump fuera de s&iacute; muestra la desesperaci&oacute;n del presidente de EEUU por encontrar una salida. <a href="https://www.washingtonpost.com/business/2026/04/04/iran-war-global-economy/?tblci=GiBy4vvU7cDBOpoYyK742kdorBVVa9_boQMyKaPNNemaLCD3oVMo-eqZ5t3L9pGmAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Washington Post explicaba este domingo</a> que Amazon est&aacute; aplicando un recargo por combustible a sus entregas de comercio electr&oacute;nico, mientras los intereses hipotecarios est&aacute;n alcanzando su nivel m&aacute;s alto en siete meses, al tiempo que los consumidores se preparan para ver c&oacute;mo se encarecen los precios de las botellas de refrescos y de los detergentes.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el impacto de la guerra en Ir&aacute;n sobre la econom&iacute;a estadounidense ya se est&aacute; notando en los bolsillos de la ciudadan&iacute;a estadounidense, a pesar de que el Departamento de Trabajo inform&oacute; el viernes pasado de la creaci&oacute;n de 178.000 puestos de trabajo en el mes de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el incremento de las facturas energ&eacute;ticas, los tipos de inter&eacute;s y la escasez de suministros son se&ntilde;ales de que se avecinan tiempos peores. En este sentido, los estadounidenses, por un margen del 56% frente a un 7%, prev&eacute;n que la guerra tenga un &ldquo;impacto principalmente negativo&rdquo; en su situaci&oacute;n econ&oacute;mica personal, seg&uacute;n una encuesta de Ipsos realizada el 31 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Un conflicto en Oriente Medio que se prolongue varios meses m&aacute;s extender&iacute;a el alza de precios y las interrupciones en las cadenas de suministro m&aacute;s all&aacute; de Asia y Europa, llegando hasta las costas de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Una interrupci&oacute;n de tres meses en el comercio mar&iacute;timo habitual elevar&iacute;a los precios del petr&oacute;leo a 170 d&oacute;lares por barril,&nbsp;<a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-03-23/fallout-from-trump-s-iran-war-ripples-across-the-world-economy?tblci=GiBy4vvU7cDBOpoYyK742kdorBVVa9_boQMyKaPNNemaLCD3oVMo-eqZ5t3L9pGmAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n Bloomberg</a>. Si la guerra se prolonga durante seis meses, la econom&iacute;a mundial &mdash;privada de 13 millones de barriles de petr&oacute;leo diarios&mdash; caer&iacute;a en una recesi&oacute;n,&nbsp;<a href="https://www.oxfordeconomics.com/resource/prolonged-war-in-iran-could-tip-the-global-economy-into-recession/?tblci=GiBy4vvU7cDBOpoYyK742kdorBVVa9_boQMyKaPNNemaLCD3oVMo-eqZ5t3L9pGmAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n Oxford Economics</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/dia-trump-mantuvo-mundo-vilo-amenazas-apocalipticas-iran_132_13125724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 06:06:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8edad186-80f8-4c19-bcc0-4d7f58eeda9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2469447" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8edad186-80f8-4c19-bcc0-4d7f58eeda9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2469447" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El día que Trump mantuvo al mundo en vilo con sus amenazas apocalípticas sobre Irán]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8edad186-80f8-4c19-bcc0-4d7f58eeda9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Negociamos con bombas”: del ideal republicano al impulso imperial trumpista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/negociamos-bombas-ideal-republicano-impulso-imperial-trumpista_132_13095319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecfc9565-108c-435c-b1e3-885d9d51edc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Negociamos con bombas”: del ideal republicano al impulso imperial trumpista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Administración Trump extiende su noción imperialista al tiempo que profundiza el autoritarismo dentro de sus fronteras</p><p class="subtitle">Trump busca a la desesperada una salida a la guerra en Irán ante el caos económico y la soledad internacional
</p></div><p class="article-text">
        Ya est&aacute;n paseando los agentes del ICE por los aeropuertos de Estados Unidos. Responden a la orden del presidente, Donald Trump, de suplir las disfunciones que est&aacute; ocasionando el bloqueo a la financiaci&oacute;n del Departamento de Seguridad Nacional por la negativa de los congresistas dem&oacute;cratas a financiar una instituci&oacute;n con agentes que ejecutan una cruel represi&oacute;n migratoria en las ciudades estadounidenses. El mismo cuerpo responsable del asesinato de dos personas en las calles de Minneapolis ahora se ocupa, supuestamente, de ayudar en los controles de los aeropuertos. Pero, en realidad, siguen haciendo lo que hacen en la calle: perseguir personas.
    </p><p class="article-text">
        El ICE se ha terminado convirtiendo en una fuerza armada federal al servicio del presidente de EEUU: los usa para su represi&oacute;n migratoria, elige en qu&eacute; basti&oacute;n dem&oacute;crata los despliega o repliega &ndash;como ha pasado en Minnesota tras los dos asesinatos&ndash; y ahora los quiere para interferir en el pulso pol&iacute;tico que tiene abierto con los dem&oacute;cratas en el Capitolio. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-3ehXlukjqWo-6695', 'youtube', '3ehXlukjqWo', document.getElementById('yt-3ehXlukjqWo-6695'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-3ehXlukjqWo-6695 src="https://www.youtube.com/embed/3ehXlukjqWo?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Este fin de semana me acerqu&eacute; al Museo Nacional de Historia de EEUU, aqu&iacute; en Washington DC. Y me encontr&eacute; con un detalle en la exposici&oacute;n que me llam&oacute; la atenci&oacute;n: un debate abierto a finales del siglo XIX en Estados Unidos entre los conceptos de rep&uacute;blica e imperio. Eran los a&ntilde;os en los que EEUU, tras su guerra civil, hab&iacute;a iniciado una expansi&oacute;n colonial en Filipinas, Cuba, Haw&aacute;i y Puerto Rico, entre otros, y se debat&iacute;a el papel de EEUU en el mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Museo Nacional de Historia de EEUU."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Museo Nacional de Historia de EEUU.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y, de manera incipiente, surge esa dicotom&iacute;a entre imperio y rep&uacute;blica &ndash;que tanto juego ha dado a la saga Star Wars, en otro orden de cosas&ndash;. Y surge en una sociedad de representaci&oacute;n pol&iacute;tica censitaria &ndash;el voto femenino lleg&oacute; en 1920&ndash;; levantada sobre el genocidio de la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena &ndash;de la mano del supremacismo blanco&ndash;; y sustentada en la segregaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n afroamericana, que se prolong&oacute; hasta los a&ntilde;os sesenta. 
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, y en pleno debate en la primera mitad del siglo XX sobre el imperialismo y la descolonizaci&oacute;n, el&nbsp;soci&oacute;logo, historiador y activista por los derechos civiles estadounidense W. E. B. Du Bois (1868-1963) teoriza hasta qu&eacute; punto EEUU puede ser un imperio en el extranjero y una democracia en casa; hasta qu&eacute; punto las formas imperiales autoritarias se replican dentro: y conclu&iacute;a que no puede haber democracia en un pa&iacute;s que act&uacute;a como un imperio. En este sentido, frenar el imperialismo estadounidense no solo beneficiar&iacute;a a las naciones dominadas o potencialmente sometidas, sino tambi&eacute;n a la ciudadan&iacute;a estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, si por rep&uacute;blica entendemos no s&oacute;lo un modelo pol&iacute;tico sin monarqu&iacute;a, sino un sistema pol&iacute;tico sustentado en la radicalidad democr&aacute;tica y en la participaci&oacute;n ciudadana, m&aacute;s all&aacute; de una formulaci&oacute;n de reglas, la rep&uacute;blica estadounidense con Trump es cada vez m&aacute;s estrecha y m&aacute;s autoritaria: se persigue, insulta y deshumaniza a los rivales pol&iacute;ticos internos; se reprime a la poblaci&oacute;n migrante; se amenaza a los medios de comunicaci&oacute;n que no aplauden a la Casa Blanca; se retiran fondos y se multa a las universidades que quieren ser independientes; se castiga a los despachos de abogados que defienden causas no compartidas por la Administraci&oacute;n Trump; y se margina a quienes aplican pol&iacute;ticas de diversidad e igualdad en sus entornos laborales. 
    </p><p class="article-text">
        Prueba de esos recortes democr&aacute;ticos es la decisi&oacute;n que acaba de tomar el departamento de Guerra en relaci&oacute;n con la prensa acreditada en el Pent&aacute;gono. 
    </p><p class="article-text">
        Como un juez ha considerado ilegales las normas restrictivas de censura previa que aprob&oacute; el departamento de Guerra para conceder acreditaciones de prensa, ha anunciado que las dependencias para la prensa ya no estar&iacute;an en el Pent&aacute;gono sino en otro lugar. En efecto, el &aacute;rea del Pent&aacute;gono conocida como el <em>pasillo de los corresponsales,</em> que los reporteros han utilizado durante d&eacute;cadas para cubrir las actividades de las fuerzas armadas estadounidenses, se cerrar&aacute; de inmediato y los periodistas podr&aacute;n trabajar, llegado el momento, desde un &ldquo;anexo&rdquo; fuera del edificio, el cual &ldquo;estar&aacute; disponible cuando est&eacute; listo&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2036518500265763197?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Negociamos con bombas&rdquo;, afirmaba este martes el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en una frase que dice tanto con tan solo tres palabras: evidencia el desprecio por el di&aacute;logo; la exhibici&oacute;n de la ley del m&aacute;s fuerte por encima del derecho y las normas; y una pulsi&oacute;n por la agresividad que recuerda al manifiesto futurista de Filippo Tommaso Marinetti, publicado en 1909 en Le Figaro y que se considera precursor del fascismo, que conquist&oacute; el poder en Italia de la mano de Benito Mussolini en 1922.
    </p><p class="article-text">
        Aquel manifiesto que sembr&oacute; las bases del fascismo presentaba una serie de puntos &ndash;11 en total&ndash; que encajan muy bien con la Administraci&oacute;n Trump y con los valores que preconiza cada d&iacute;a Hegseth. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay belleza sino en la lucha&rdquo;, dec&iacute;a el manifiesto: &ldquo;Ninguna obra de arte sin car&aacute;cter agresivo puede ser considerada una obra maestra; queremos glorificar la guerra &mdash;&uacute;nica higiene del mundo&mdash;, el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los anarquistas, las ideas por las cuales se muere y el desprecio por la mujer; queremos destruir y quemar los museos, las bibliotecas, las academias variadas y combatir el moralismo, el feminismo y todas las dem&aacute;s cobard&iacute;as oportunistas y utilitarias&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Primera página de Le Figaro, del 20 de febrero de 1909, con el manifiesto &#039;El Futurismo&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Primera página de Le Figaro, del 20 de febrero de 1909, con el manifiesto &#039;El Futurismo&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En efecto, como Marinetti, como los precursores del fascismo hace un siglo, Donald Trump glorifica la guerra, el militarismo y el patriotismo, combate el feminismo y muestra un total desprecio por el arte y la cultura.
    </p><p class="article-text">
        Y en esa glorificaci&oacute;n de la guerra, Trump desarrolla su lado m&aacute;s imperialista: ha bombardeado siete pa&iacute;ses en un a&ntilde;o &ndash;Ir&aacute;n, Irak, Siria, Somalia, Yemen, Venezuela y Nigeria&ndash;; ha secuestrado un presidente de Gobierno &ndash;Nicol&aacute;s Maduro&ndash;; ha colaborado en el asesinato de la c&uacute;pula dirigente iran&iacute; mientras lleva m&aacute;s de tres semanas bombardeando el pa&iacute;s; se encuentra inmerso en una operaci&oacute;n de acoso y derribo del Gobierno cubano a trav&eacute;s de la asfixia econ&oacute;mica, alimentaria y energ&eacute;tica de la ciudadan&iacute;a del pa&iacute;s; y lleva 159 asesinatos extrajudiciales en el Caribe y el Pac&iacute;fico Sur.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, ese &ldquo;negociamos con bombas&rdquo; de Hegseth es una suerte de s&iacute;ntesis futurista del trumpismo en su deriva imperial frente a los valores republicanos y democr&aacute;ticos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/negociamos-bombas-ideal-republicano-impulso-imperial-trumpista_132_13095319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 07:02:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ecfc9565-108c-435c-b1e3-885d9d51edc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5056207" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ecfc9565-108c-435c-b1e3-885d9d51edc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5056207" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[“Negociamos con bombas”: del ideal republicano al impulso imperial trumpista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ecfc9565-108c-435c-b1e3-885d9d51edc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump quiere quedarse con Cuba y no va a parar hasta acabar con el último símbolo comunista de América Latina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-quiere-quedarse-cuba-no-parar-acabar-ultimo-simbolo-comunista-america-latina_132_13074461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/023b4489-42c6-499e-bb11-b24e09e2ea5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138896.jpg" width="6209" height="3493" alt="Trump quiere quedarse con Cuba y no va a parar hasta acabar con el último símbolo comunista de América Latina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU está buscando doblegar al Gobierno cubano a través de una asfixia energética y económica con terribles consecuencias humanas denunciadas por Naciones Unidas</p></div><p class="article-text">
        Cuba no es Venezuela. No tiene petr&oacute;leo, ni grandes recursos naturales. Es una peque&ntilde;a isla, de menos de 10 millones de habitantes, en medio del Caribe. Cuba tampoco es Ir&aacute;n, nunca imagin&oacute; ni acarici&oacute; tener armas nucleares. Si acaso, alg&uacute;n misil para tener a tiro a EEUU de la misma manera que EEUU siempre ha tenido a tiro a Cuba, y como mecanismo disuasorio tras la fracasada invasi&oacute;n de Playa Gir&oacute;n, de abril de 1961, hace ahora 65 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Pero aquel intento de Fidel Castro de reforzar su armamento se frustr&oacute; en 1962 durante la llamada crisis de los misiles, que represent&oacute; uno de los momentos m&aacute;s tensos de la Guerra Fr&iacute;a. Termin&oacute; sin misiles en Cuba, pero EEUU tambi&eacute;n tuvo que retirar los suyos de Turqu&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un museo curioso en Washington DC, el International Spy Museum, que recoge y recrea diferentes operaciones de espionaje a lo largo de la historia. Y una de las que se relatan es precisamente la de Playa Gir&oacute;n, gestada, ideada y financiada desde EEUU por la CIA para tumbar al Gobierno de Fidel Castro. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exposición sobre la invasión de Playa Girón, en el  International Spy Museum, el 7 de marzo de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exposición sobre la invasión de Playa Girón, en el  International Spy Museum, el 7 de marzo de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Gobierno de Castro fue atacado desde el primer d&iacute;a por EEUU, mucho antes incluso de que fundara el Partido Comunista de Cuba, en 1965. Y tiene que ver con que fue un gobierno nacido de la victoria de una revoluci&oacute;n, en 1959, tras seis a&ntilde;os de lucha contra la dictadura, y sus banderas ten&iacute;an mucho que ver con la emancipaci&oacute;n de la tutela que ejerc&iacute;a EEUU sobre la isla a trav&eacute;s del dictador Fulgencio Batista y de la explotaci&oacute;n de sus recursos a trav&eacute;s de empresas estadounidenses de forma directa o indirecta.
    </p><p class="article-text">
        Cuba ya hab&iacute;a sido un protectorado de EEUU entre 1898, cuando dej&oacute; de ser colonia espa&ntilde;ola, y 1902. Y Washington nunca ha dejado de querer tutelar una isla que se encuentra a 90 millas n&aacute;uticas &ndash;unos 150 kil&oacute;metros&ndash;, y nunca acept&oacute; que Cuba adoptara un camino independiente de EEUU: desde los primeros meses decretaron medidas de bloqueo que no han hecho m&aacute;s que endurecerse con el paso del tiempo: primero, con JFK en 1962 con un embargo comercial total; despu&eacute;s, en 1996, con la ley Helms-Burton, que codifica el embargo en ley de manera que s&oacute;lo pueda ser revertido por el Congreso y no el presidente; y ahora, con Donald Trump, un bloqueo energ&eacute;tico que impide que el Estado cubano pueda recibir una sola gota de petr&oacute;leo, abocando a sus casi 10 millones de habitantes a padecer una cat&aacute;strofe humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias por playa Gir&oacute;n&rdquo;, le dijo el Che Guevara a John Fitzgerald Kennedy en 1961: &ldquo;Antes de la invasi&oacute;n, la revoluci&oacute;n era d&eacute;bil. Ahora es m&aacute;s fuerte que nunca&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exposición sobre la invasión de Playa Girón, en el  International Spy Museum, el 7 de marzo de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exposición sobre la invasión de Playa Girón, en el  International Spy Museum, el 7 de marzo de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de 65 a&ntilde;os de aquella invasi&oacute;n fracasada, planificada y financiada por la CIA, Cuba sigue siendo un objeto de deseo para la Administraci&oacute;n estadounidense. La diferencia es que ahora Cuba no cuenta con la capacidad disuasoria de la URSS, ni con el petr&oacute;leo barato venezolano, porque el Gobierno de Delcy Rodr&iacute;guez, tutelado por Washington, no env&iacute;a una sola gota de petr&oacute;leo a Cuba, cuando Venezuela ha sido el principal suministrador de crudo de la isla.
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco env&iacute;a una gota de petr&oacute;leo M&eacute;xico, el segundo suministrador, por miedo al castigo comercial de Trump despu&eacute;s de amenazar con aranceles extraordinarios a cualquier pa&iacute;s que suministre petr&oacute;leo a Cuba. A pesar de que esa amenaza est&aacute; contenida en una orden ejecutiva vac&iacute;a por la sentencia del Tribunal Supremo contra los atajos arancelarios del presidente de EEUU, Claudia Sheinbaum no se atreve a enviar petr&oacute;leo. Lo que s&iacute; hace M&eacute;xico es mantener los env&iacute;os de ayuda humanitaria a un pa&iacute;s que, sin petr&oacute;leo, tiene el tejido productivo parado y no puede ni vender ni comprar nada.
    </p><p class="article-text">
        Cuba no puede ni vender ni comprar nada. Pero tampoco puede recoger las basuras, porque no hay combustible para los camiones, con lo que eso supone de enfermedades fruto de la insalubridad; ni realizar operaciones en los hospitales, porque no hay energ&iacute;a, quedando los quir&oacute;fanos inservibles; o cocinar con otra cosa que no sea le&ntilde;a, con lo que eso supone para las enfermedades respiratorias. Tampoco puede facilitar combustible a los aviones que aterricen en la isla ni mantener los hoteles abiertos con ciertas condiciones, lo que hace que una de sus principales v&iacute;as de ingresos, el turismo, haya desaparecido. 
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera, la presi&oacute;n estadounidense est&aacute; llegando a extremos de que pa&iacute;ses latinoamericanos est&eacute;n cortando los programas de cooperaci&oacute;n con m&eacute;dicos cubanos, algo que tambi&eacute;n supon&iacute;a una v&iacute;a de ingresos para La Habana. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sabemos lo que significa este embargo petrolero y lo que siempre ha significado, lo que siempre han significado las sanciones. Se trata de un cambio de r&eacute;gimen mediante el hambre. Eso es lo que intentan hacer&rdquo;, <a href="https://www.democracynow.org/2026/3/17/cuba_electrical_grid" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dec&iacute;a este martes en Democracy Now Daniel Montero, periodista cubano de Belly of The Beast</a>: &ldquo;Y ahora mismo, con el bloqueo petrolero, la situaci&oacute;n es peor que nunca. Como cubano, como residente de este pa&iacute;s, donde vive toda mi familia, me resulta absolutamente indignante escuchar a Donald Trump y a la Administraci&oacute;n estadounidense decir que intentan ayudar a Cuba, que intentan liberarla, porque no explican el precio que exigen. El camino para lograrlo es el sufrimiento del pueblo cubano, la muerte del pueblo cubano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El propio secretario general de la ONU, Ant&oacute;nio Guterres, advirti&oacute; de un &ldquo;colapso humanitario&rdquo; <a href="https://news.un.org/es/story/2026/02/1541107" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en Cuba hace un mes</a>. Y m&aacute;s tarde ha hablado de <a href="https://news.un.org/es/story/2026/02/1541187" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;riesgos humanitarios agudos&rdquo;</a>, e incluso est&aacute; en conversaciones con EEUU para que entre en Cuba <a href="https://www.swissinfo.ch/spa/la-onu-negocia-con-ee.uu.-para-llevar-a-cuba-combustible-con-fines-humanitarios/91075074" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;combustible con fines humanitarios&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero la Casa Blanca es inflexible. Y m&aacute;s a&uacute;n cuando quien habla es el cubanoamericano que m&aacute;s lejos ha llegado en la Administraci&oacute;n estadounidense, Marco Rubio, secretario de Estado de Trump: &ldquo;Cuba tiene una econom&iacute;a que no funciona y un sistema pol&iacute;tico que no pueden arreglar. As&iacute; que tienen que cambiar dr&aacute;sticamente. Tienen que tomar decisiones importantes all&iacute;&rdquo;. Y cuando se le pregunta por la responsabilidad del bloqueo estadounidense en la crisis humanitaria en Cuba, contesta: &ldquo;El embargo est&aacute; ligado al cambio pol&iacute;tico en la isla. El embargo est&aacute; codificado. Pero la conclusi&oacute;n es que su econom&iacute;a no funciona. Es una econom&iacute;a disfuncional, que ha sobrevivido gracias a los subsidios de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y ahora de Venezuela. Ya no reciben subsidios, as&iacute; que tienen muchos problemas. Y los responsables no saben c&oacute;mo solucionarlo. As&iacute; que tienen que poner a gente nueva al mando&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2033961991925018714?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Es decir, EEUU mantendr&aacute; la presi&oacute;n hasta que caiga el Gobierno cubano. Llevan 67 a&ntilde;os as&iacute;, pero la situaci&oacute;n ahora parece m&aacute;s cr&iacute;tica que nunca. Y as&iacute; lo transmite Trump, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tendre-honor-cuba-trump-redobla-presion-isla-sufre-apagon-nacional-plena-asfixia-energetica-eeuu_1_13073684.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien este lunes afirmaba</a>: &ldquo;Creo que voy a tener el gran honor de ser quien tome el control de Cuba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, porque Cuba es un s&iacute;mbolo, un fetiche de los presidentes estadounidenses desde hace 67 a&ntilde;os, pero tambi&eacute;n un elemento fundamental de las batallas pol&iacute;ticas y culturales que ha emprendido Trump en este mandato: Trump quiere pasar a la historia como el presidente que tumb&oacute; el chavismo y el castrismo. Y lo sabe, y le encanta.
    </p><p class="article-text">
        Esta Administraci&oacute;n ha teorizado desde que lleg&oacute; a la Casa Blanca hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o que Donald Trump est&aacute; actualizando la doctrina Monroe, rebautizada como Donroe, que viene a trasladar al siglo XXI las tesis de control  teorizadas a principios del siglo XIX por el presidente Monroe de lo que ellos llaman el Hemisferio Occidental, conocido como continente americano por el resto del mundo.
    </p><p class="article-text">
        La doctina Monroe, reforzada por la teor&iacute;a del Destino Manifiesto de finales del siglo XIX, aderezada con las ansias neoimperialistas de Donald Trump hasta el punto de amenazar con tomar Groenlandia, conduce a que el presidente de EEUU quiera intervenir en todos los procesos pol&iacute;ticos posibles en Latinoam&eacute;rica: desde soltar a un ex presidente hondure&ntilde;o condenado por narcotr&aacute;fico para interferir en las elecciones del pa&iacute;s, hasta condicionar un rescate a Argentina a un buen resultado de Javier Milei en las legislativas, hasta incluir en la lista de sancionados por narcoterrorismo al presidente colombiano, Gustavo Petro; o a secuestrar al venezolano, Nicol&aacute;s Maduro; y asfixiar hasta lo imposible al pueblo cubano hasta que tenga que ceder, tambi&eacute;n, a la tutela estadounidense a cambio de una relajaci&oacute;n del bloqueo... O crear una alianza militar con gobiernos afines, al margen de la OEA y cualquier organizaci&oacute;n multilateral existente para supuestas operaciones conjuntas contra el narcotr&aacute;fico en Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, por ejemplo, ya han empezado hace unas semanas con operaciones militares en Ecuador, y este martes el presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunciaba bombardeos en suelo colombiano provenientes de Ecuador. Y todo esto a escasas semanas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia &ndash;31 de mayo&ndash;, a las que acude como favorito el candidato de la izquierda, Iv&aacute;n Cepeda, despu&eacute;s de haber sido la principal fuerza en las legislativas reci&eacute;n celebradas.
    </p><p class="article-text">
        Trump asume que Am&eacute;rica Latina es su &ldquo;patio trasero&rdquo;, como dijo una vez su portavoz, Karoline Leavitt, quiere quedarse con Cuba y no va a parar hasta acabar con el &uacute;ltimo s&iacute;mbolo comunista de Am&eacute;rica Latina. &ldquo;Ser&iacute;a un gran honor&rdquo;, ha dicho esta semana. Y eso lo dice todo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-quiere-quedarse-cuba-no-parar-acabar-ultimo-simbolo-comunista-america-latina_132_13074461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 07:00:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/023b4489-42c6-499e-bb11-b24e09e2ea5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138896.jpg" length="15435608" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/023b4489-42c6-499e-bb11-b24e09e2ea5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138896.jpg" type="image/jpeg" fileSize="15435608" width="6209" height="3493"/>
      <media:title><![CDATA[Trump quiere quedarse con Cuba y no va a parar hasta acabar con el último símbolo comunista de América Latina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/023b4489-42c6-499e-bb11-b24e09e2ea5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138896.jpg" width="6209" height="3493"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra de Trump en Irán es la más impopular de todas para los estadounidenses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/guerra-trump-iran-impopular-estadounidenses_132_13057704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36059c59-83f6-494c-bf39-85a72eafc09e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138392.jpg" width="5699" height="3206" alt="La guerra de Trump en Irán es la más impopular de todas para los estadounidenses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con una aprobación del 41%, la guerra en Irán desatada por EEUU e Israel hace diez días es la que menos apoyo registra entre los estadounidenses desde la Segunda Guerra Mundial, que contaba con el visto bueno del 97% de los norteamericanos</p><p class="subtitle">Trump evidencia la falta de un plan claro con Irán y se enreda sobre la duración de la guerra
</p></div><p class="article-text">
        Buena parte de la historia de Estados Unidos est&aacute; mediada por la guerra fuera de sus fronteras. No en vano es el pa&iacute;s que ha protagonizado m&aacute;s intervenciones en pa&iacute;ses extranjeros en los &uacute;ltimos 100 a&ntilde;os, una tradici&oacute;n que encaja muy bien en esa forma que tiene Donald Trump de hacer pol&iacute;tica buscando imponerse por la fuerza y salt&aacute;ndose todas las reglas.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, despu&eacute;s de que Trump iniciara sus ataques sobre Ir&aacute;n de la mano de Israel, me di una vuelta por el National Mall, una explanada en Washington donde se concentran varios de los principales memoriales militares del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, quise ver m&aacute;s de cerca los de las guerras de Vietnam y de Corea. De alguna manera, sent&iacute;a que hab&iacute;a cierto paralelismo entre aquellas guerras y la actual en Ir&aacute;n: una misma potencia hegem&oacute;nica, EEUU, queriendo intervenir por la fuerza en el designio de otros pa&iacute;ses, lejanos, que ni siquiera suponen una amenaza real para ella.
    </p><p class="article-text">
        Y del mismo modo que EEUU entr&oacute; en aquellas guerras movido por sus ambiciones geopol&iacute;ticas, los bombardeos que arrancaron en la madrugada del 28 de febrero comparten esas motivaciones de reconducir pol&iacute;ticamente, por la fuerza y salt&aacute;ndose el derecho internacional a un pa&iacute;s de 91 millones de habitantes como Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, EEUU e Israel han matado a la c&uacute;pula pol&iacute;tica del pa&iacute;s, est&aacute;n arrasando con bombas zonas civiles y han asesinado a 175 personas en una escuela, la mayor&iacute;a ni&ntilde;as. En total, la cifra de civiles muertos en Ir&aacute;n supera ya los 1.300, seg&uacute;n el embajador ante Naciones Unidas. Entre las filas estadounidenses, por su parte, se han registrado siete v&iacute;ctimas mortales y unos 140 heridos.
    </p><p class="article-text">
        Los <em>memoriales</em> &ndash;como llaman aqu&iacute; a los monumentos conmemorativos&ndash; de Vietnam y Corea dicen mucho de c&oacute;mo se vive la guerra en este pa&iacute;s, y de c&oacute;mo esa visi&oacute;n se transmite a lo largo de la historia.
    </p><p class="article-text">
        El monumento de Vietnam recoge los nombres de los casi 60.000 soldados que fallecieron en la d&eacute;cada en que EEUU despleg&oacute; tropas en el pa&iacute;s &ndash;1963-1973&ndash;, si bien EEUU llevaba ya muchos a&ntilde;os implicado en la zona, desde la guerra francesa de Indochina contra la independencia del pa&iacute;s. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Monumento conmemorativo de la guerra de Vietnam, en el National Mall de Washington DC, el 1 de marzo de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Monumento conmemorativo de la guerra de Vietnam, en el National Mall de Washington DC, el 1 de marzo de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la guerra de Vietnam, que dur&oacute; dos d&eacute;cadas, entre otras cosas por la participaci&oacute;n de EEUU en apoyo a Vietnam del Sur, murieron entre 1 y 3 millones de vietnamitas, seg&uacute;n los c&aacute;lculos, y entre 200.000 y 300.000 camboyanos. Es decir, fue una masacre prolongada en el tiempo por el imperialismo de la Casa Blanca, que incluso enga&ntilde;&oacute; a su poblaci&oacute;n y al Congreso de EEUU sobre lo mal que le iba en el frente, como desvelaron los Pentagon Papers. 
    </p><p class="article-text">
        Los Papeles del Pent&aacute;gono eran un estudio secreto del Departamento de Defensa filtrado en 1971 por Daniel Ellsberg. El informe demostraba que varias administraciones (desde Harry Truman hasta Lyndon Johnson) sab&iacute;an que la guerra en Vietnam era muy dif&iacute;cil de ganar, pero siguieron escal&aacute;ndola mientras dec&iacute;an al p&uacute;blico que iban hacia la victoria. 
    </p><p class="article-text">
        Pero nada de eso aparece en el monumento: ni una sola menci&oacute;n a lo que llev&oacute; a EEUU a desplegar tropas all&iacute; &ndash;impedir la unificaci&oacute;n entre el Sur y el Norte comunista&ndash;; ni a los millones de civiles muertos en esa guerra alimentada por Washington; ni al da&ntilde;o del napalm del que hu&iacute;a la ni&ntilde;a llamada Kim Phuc corriendo desnuda por una carretera; ni a la manipulaci&oacute;n pol&iacute;tica que se realiz&oacute;; ni al contexto hist&oacute;rico en el que se produjo; ni a las protestas civiles que se produjeron en EEUU contra la guerra y que movilizaron a una sociedad que sufri&oacute; una gran represi&oacute;n policial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Niños vietnamitas huyen de sus hogares en la aldea survietnamita de Trang Bang después de que aviones survietnamitas lanzaran accidentalmente una bomba de napalm sobre la aldea, ubicada a 42 kilómetros de Saigón. 25 años después, la joven que huía desnuda de su aldea, Phan Thi Kim Phuc, fue nombrada embajadora de buena voluntad de la UNESCO."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Niños vietnamitas huyen de sus hogares en la aldea survietnamita de Trang Bang después de que aviones survietnamitas lanzaran accidentalmente una bomba de napalm sobre la aldea, ubicada a 42 kilómetros de Saigón. 25 años después, la joven que huía desnuda de su aldea, Phan Thi Kim Phuc, fue nombrada embajadora de buena voluntad de la UNESCO.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos que queda en el recuerdo, recientemente relatados en una pel&iacute;cula que se puede ver en Netflix &ndash;El juicio de los 7 de Chicago&ndash;, tiene que ver con uno de los procesos judiciales m&aacute;s pol&eacute;micos de la historia pol&iacute;tica reciente de EEUU tras las protestas contra la guerra de Vietnam durante la convenci&oacute;n dem&oacute;crata de 1968 en Chicago. El juicio se volvi&oacute; simb&oacute;lico porque muchos vieron el proceso como un intento del gobierno de castigar y disuadir la protesta contra la guerra de Vietnam.
    </p><p class="article-text">
        Las protestas en Chicago fueron violentamente reprimidas por la polic&iacute;a. Una investigaci&oacute;n posterior &mdash;la National Commission on the Causes and Prevention of Violence&mdash; concluy&oacute; que hubo un <em>&ldquo;riot</em> policial&rdquo;, es decir, disturbios provocados por la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El caso se convirti&oacute; en un debate nacional sobre la libertad de expresi&oacute;n, el derecho a protestar y el abuso del sistema judicial contra activistas. En 1972, una corte de apelaciones anul&oacute; las condenas, se&ntilde;alando irregularidades en el juicio. El juicio fue importante porque mostr&oacute; hasta qu&eacute; punto el gobierno estaba dispuesto a usar el sistema judicial para controlar la oposici&oacute;n pol&iacute;tica durante un momento de enorme oposici&oacute;n a la guerra de Vietnam.
    </p><p class="article-text">
        Pero nada de eso aparece en el <em>memorial</em>. EEUU llena su memoria de recuerdos de guerras en las que intervino, muchas de ellas a miles de kil&oacute;metros y por sus propios intereses, y en las que murieron civiles, v&iacute;ctimas inocentes. &ndash;miles, cientos de miles o millones&ndash; que no son tenidos en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        El monumento de la Guerra de Corea, en la que EEUU particip&oacute; al frente de un ej&eacute;rcito aprobado por el Consejo de Naciones Unidas en ausencia del embajador ruso (1950-1953), recuerda a los 33.600 soldados muertos en combate, pero no al mill&oacute;n de personas que muri&oacute; en esa guerra, que supuso el primer pulso b&eacute;lico entre el &aacute;rea de influencia de EEUU y el de las potencias comunistas &ndash;Rusia y, sobre todo en este caso, China&ndash;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Monumento conmemorativo de la guerra de Corea, en el National Mall de Washington DC, el 1 de marzo de 2026, con esta leyenda: &quot;Nuestra nación honra a sus hijos e hijas que respondieron al llamado de defender un país que nunca conocieron y un pueblo que nunca conocieron&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Monumento conmemorativo de la guerra de Corea, en el National Mall de Washington DC, el 1 de marzo de 2026, con esta leyenda: &quot;Nuestra nación honra a sus hijos e hijas que respondieron al llamado de defender un país que nunca conocieron y un pueblo que nunca conocieron&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De momento, la narrativa en el caso de la guerra en Ir&aacute;n est&aacute; siendo la misma: Donald Trump culpa de la matanza de la escuela iran&iacute; a los propios iran&iacute;es, a pesar de que todos los indicios apuntan a EEUU al haber sido causada por un Tomahawk; no tiene ning&uacute;n recuerdo para los m&aacute;s de 1.200 muertos en el lado iran&iacute;, al tiempo que rinde homenaje solo a los siete soldados propios; y justifica la guerra a miles de kil&oacute;metros de EEUU por una amenaza no demostrada.
    </p><p class="article-text">
        Si bien en este caso las movilizaciones sociales no son comparables con las que terminaron produci&eacute;ndose con Vietnam, entre otras cosas porque aquella guerra dur&oacute; una d&eacute;cada e implic&oacute; soldados en el frente que no solo murieron, sino que muchos resultaron heridos &ndash;300.000&ndash;, mutilados o con secuelas mentales para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, seg&uacute;n las encuestas que se han publicado, la guerra en Ir&aacute;n es la que menos apoyo tiene entre los estadounidenses desde el inicio de las acciones militares. De acuerdo con una recopilaci&oacute;n hecha por medios estadounidenses, la actual guerra cuenta con un apoyo del 41%, lejos del 97% de la Segunda Guerra Mundial; el 92% de la invasi&oacute;n de Afganist&aacute;n tras el 11S y el 76% de la invasi&oacute;n de Irak, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        El apoyo a las guerras suele disminuir con el paso del tiempo, a medida que aumentan las bajas y los estadounidenses empiezan a sentir los costes de la guerra. Uno de los casos paradigm&aacute;ticos es la guerra de Vietnam: cerca de su inicio, el 60% de los estadounidenses no consideraba la guerra un error. Pero, a medida que aumentaba el n&uacute;mero de bajas, tambi&eacute;n lo hac&iacute;an las dudas de la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En 1969, la mayor&iacute;a afirmaba que la guerra hab&iacute;a sido un error. Esa cifra sigui&oacute; aumentando a medida que avanzaba la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        No existen encuestas sobre la aprobaci&oacute;n p&uacute;blica de la guerra de Vietnam al inicio del conflicto, <a href="https://www.nytimes.com/2026/03/10/us/politics/polls-wars-us-support.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">explica The New York Times</a>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2031471442856906990?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        De alguna manera, todas estas guerras recientes, algunas desatadas con mentiras flagrantes, como la de Irak, han ido consolidando la oposici&oacute;n actual a las intervenciones militares en el extranjero, tanto entre dem&oacute;cratas como en buena parte del trumpismo. A pesar de eso, el actual presidente de EEUU, que lleg&oacute; a la Casa Blanca prometiendo la paz en el mundo y el &ldquo;final de las guerras interminables&rdquo;, ya lleva bombardeados siete pa&iacute;ses desde que jur&oacute; el cargo &ndash;Somalia, Venezuela, Ir&aacute;n, Yemen, Nigeria, Siria, Irak&ndash;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/guerra-trump-iran-impopular-estadounidenses_132_13057704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 07:14:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/36059c59-83f6-494c-bf39-85a72eafc09e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138392.jpg" length="8788204" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/36059c59-83f6-494c-bf39-85a72eafc09e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138392.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8788204" width="5699" height="3206"/>
      <media:title><![CDATA[La guerra de Trump en Irán es la más impopular de todas para los estadounidenses]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/36059c59-83f6-494c-bf39-85a72eafc09e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138392.jpg" width="5699" height="3206"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump se desquicia con España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-desquicia-espana_132_13038321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b354dfe7-3a0c-4a48-94f7-c50da358c240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x220y58.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump se desquicia con España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU lleva meses despotricando contra el Gobierno español, el principal referente progresista en Europa y con el que confronta por asuntos fundamentales para Trump: la migración, el gasto militar, Palestina y los ataques a Venezuela e Irán</p><p class="subtitle">Trump amenaza con cortar el comercio con España y el Gobierno le exige cumplir sus acuerdos con la UE
</p></div><p class="article-text">
        Me pasa muchas veces en Estados Unidos. Las personas progresistas o de izquierdas con las que hablo me preguntan siempre por el Gobierno de Espa&ntilde;a. Desde aqu&iacute;, se ve como uno de los pocos referentes progresistas del mundo occidental, como uno de los pocos pa&iacute;ses que planta cara a Donald Trump en asuntos fundamentales, como el genocidio en Gaza, la migraci&oacute;n, el gasto militar en la OTAN y los ataques a Venezuela e Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hay incluso alguno que te recuerda la intervenci&oacute;n de Pedro S&aacute;nchez en un homenaje a Jos&eacute; Mujica en Nueva York en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas, en septiembre pasado. En aquellos d&iacute;as, el presidente del Gobierno se convirti&oacute; en un antagonista del trumpismo por su denuncia del genocidio israel&iacute;, el apoyo a la flotilla a Gaza y la defensa de un mundo basado en las reglas que Trump se salta cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto internacional en el que la Uni&oacute;n Europea se muestra paralizada ante los desmanes de Donald Trump y en el que las voces discordantes progresistas hay que buscarlas en Sud&aacute;frica, Brasil o Colombia, la voz de Espa&ntilde;a resuena fuerte entre la izquierda estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        La izquierda estadounidense no hila tan fino como para tener presente que se necesitaron varias repeticiones electorales y cuatro a&ntilde;os &ndash;desde diciembre de 2015 a noviembre de 2019&ndash; para que S&aacute;nchez dejara de mirar a su derecha &ndash;ah&iacute; est&aacute; el acuerdo con Albert Rivera de febrero de 2016&ndash; y se comprometiera a cogobernar con su izquierda, en aquel momento liderada por Pablo Iglesias y Unidas Podemos, para inaugurar en enero de 2020 el primer gobierno de coalici&oacute;n desde la restauraci&oacute;n democr&aacute;tica en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Las personas de izquierdas en EEUU tampoco est&aacute;n en el detalle de que el Gobierno espa&ntilde;ol no aprob&oacute; el embargo formal de armas a Israel hasta septiembre de 2025, cuando se cumpl&iacute;an dos a&ntilde;os de genocidio, por las resistencias de la parte socialista, presionada por los movimientos sociales y los socios de gobierno &ndash;Sumar&ndash; y de investidura &ndash;Podemos, Bildu, ERC, BNG&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, tampoco saben que hasta ese embargo formal se han registrado transacciones comerciales relacionadas con armas mientras se produc&iacute;a el genocidio, y que tiene excepciones, como la concedida a Airbus a finales de diciembre pasado.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es cierto que el presidente del Gobierno espa&ntilde;ol, consciente de sus socios de Gobierno y de investidura &ndash;como sab&iacute;a el propio secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio&ndash;, se neg&oacute; a comprometer el 5% del PIB en gasto en defensa como se ped&iacute;a en la cumbre de la OTAN de junio de 2025. De la misma manera que el Gobierno espa&ntilde;ol ha censurado el ataque a Venezuela y el secuestro de su presidente, Nicol&aacute;s Maduro, y ahora ha prohibido el uso de sus bases militares para el ataque ilegal a Ir&aacute;n de la mano de Israel.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, ning&uacute;n otro pa&iacute;s se opuso frontalmente a Trump en la cumbre de la OTAN, si bien qued&oacute; sin resolverse el debate sobre si es realista o no el plan espa&ntilde;ol de poder satisfacer los compromisos de los aliados con el 2% del PIB, cosa que no se cree la Alianza Atl&aacute;ntica. 
    </p><p class="article-text">
        En aquellos d&iacute;as, el Gobierno espa&ntilde;ol se llev&oacute; la ira de Donald Trump, quien ya amenaz&oacute; por primera vez con sanciones comerciales a Espa&ntilde;a por no obedecer a sus exigencias.
    </p><p class="article-text">
        No en vano, lo que est&aacute; haciendo Trump es caja: exige un aumento del gasto militar en Europa para vender las armas que se suministran a Ucrania. Es decir, factura las armas, incentiva su industria y refuerza su mercado laboral, al tiempo que se lucra de la guerra de Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Lo que tampoco le gusta a Trump es que Espa&ntilde;a se presente como modelo de acogida de migrantes. A pesar de los asesinatos en la valla de Melilla en junio de 2022, que nunca tuvieron consecuencias pol&iacute;ticas para Fernando Grande-Marlaska, es verdad que Espa&ntilde;a acaba de aprobar una regularizaci&oacute;n de migrantes impulsada por las organizaciones sociales y la izquierda que sostiene al presidente S&aacute;nchez. Y que el discurso del Gobierno espa&ntilde;ol no tiene nada que ver con la narrativa criminalizadora de la Administraci&oacute;n Trump. 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el presidente de EEUU ha desatado una ola de represi&oacute;n migratoria que se ha traducido en los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti en enero pasado en las calles de Minneapolis y que ha ido tan lejos que hasta sus bases republicanas no la apoyan en las encuestas.
    </p><p class="article-text">
        Trump se desquicia con Espa&ntilde;a. Hasta por las medidas anunciadas por el Gobierno para prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 a&ntilde;os y combatir los contenidos ilegales online y la desinformaci&oacute;n, abriendo la puerta a la persecuci&oacute;n penal de los CEO de las plataformas digitales que los permitan e instando a la Fiscal&iacute;a a investigar los delitos cometidos por Grok (la Inteligencia Artificial de X), Tik Tok y Meta. Una serie de decisiones que llevaron al aliado de Trump y due&ntilde;o de X, Elon Musk, a atacar a S&aacute;nchez: &ldquo;Es un traidor al pueblo de Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo de Ir&aacute;n ha sido la reacci&oacute;n m&aacute;s furibunda hasta el momento. A Trump le molest&oacute; mucho el gasto militar, pero ah&iacute; hab&iacute;a mucho de resentimiento hacia quien no lo obedece, con lo que le gusta la gente que le hace la pelota hasta la verg&uuml;enza ajena, como Mark Rutte, secretario general de la OTAN. Y ahora con Ir&aacute;n ha desatado su furia, amenazando incluso con &ldquo;embargos&rdquo; a Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a ha sido terrible&rdquo;, ha dicho Trump: &ldquo;De hecho, le he dicho a Scott [Bessent, secretario del Tesoro] que corte todas las relaciones con Espa&ntilde;a. Espa&ntilde;a dijo que no podemos usar sus bases. Podr&iacute;amos usar su base si quisi&eacute;ramos. Podr&iacute;amos simplemente volar all&iacute; y usarla. Nadie nos va a decir que no la usemos. Pero no tenemos por qu&eacute; hacerlo. Pero ellos han sido poco amistosos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puedo decidir parar hoy todo lo que hacemos con Espa&ntilde;a, podemos hacerlo ahora mismo. Nos lo ha reconocido el Tribunal Supremo. Podr&iacute;a detener ma&ntilde;ana, hoy mejor a&uacute;n, todo lo que tenga que ver con Espa&ntilde;a. Embargos. Podemos hacerlo con Espa&ntilde;a&rdquo;, ha dicho Trump. Bessent ha dicho que el Supremo &ldquo;reafirm&oacute; su capacidad para aplicar un embargo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Lo har&aacute; Trump? &iquest;Aterrizar&aacute; por primera vez todas las amenazas que lleva acumuladas contra Espa&ntilde;a, aunque eso suponga un conflicto general con la UE porque la pol&iacute;tica comercial europea est&aacute; transferida a la Comisi&oacute;n Europea? 
    </p><p class="article-text">
        Pues eso es algo que iremos viendo en los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Pero lo que est&aacute; claro es que Trump se desquicia con Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-desquicia-espana_132_13038321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 07:02:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b354dfe7-3a0c-4a48-94f7-c50da358c240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x220y58.jpg" length="36435" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b354dfe7-3a0c-4a48-94f7-c50da358c240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x220y58.jpg" type="image/jpeg" fileSize="36435" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trump se desquicia con España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b354dfe7-3a0c-4a48-94f7-c50da358c240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x220y58.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A Trump se le pueden parar los pies, y él ya lo sabe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-le-parar-pies_132_13018151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5eaa902-4d38-4ce9-9369-0edd28e452d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2162y303.jpg" width="1200" height="675" alt="A Trump se le pueden parar los pies, y él ya lo sabe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sentencia del Tribunal Supremo de EEUU tiene un valor simbólico por encima de lo práctico: Trump podrá seguir imponiendo aranceles, pero, de repente, es consciente de que su poder tiene límites</p></div><p class="article-text">
        El poder de Trump tiene mucho de absoluto. Cuando paseas por las calles de Washington de vez en cuando te encuentras con carteles gigantes colgando en edificios p&uacute;blicos con la cara del presidente de Estados Unidos. Cualquiera dir&iacute;a que se trata de un gesto propio de reg&iacute;menes autoritarios, y, en efecto, a veces se encuentran ciertas concomitancias.
    </p><p class="article-text">
        El viernes pasado el Tribunal Supremo de EEUU par&oacute; los pies a Trump. Es la principal consecuencia de una sentencia que dice que hay formas de sortear a trav&eacute;s de legislaciones pensadas para poner aranceles, a diferencia de la ley de emergencia internacional que us&oacute; el presidente de EEUU como un atajo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero los jueces le dijeron a Donald Trump lo que muchos ven&iacute;an diciendo desde hac&iacute;a meses sin que el presidente de EEUU atendiera a razones: que el mecanismo que estaba eligiendo no era el correcto.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre con Trump es que nunca escucha a quien le lleva la contraria, y le encanta rodearse de personas que le aplauden y pelotean sin rubor. Lo podemos ver cada d&iacute;a en cada acto en el que participa. Es obligatorio dedicar varios minutos a halagar al presidente de EEUU que se quiere tanto a s&iacute; mismo que no para de nombrar cosas con su apellido, desde instituciones culturales hasta cuentas corrientes, <em>golden visas</em> o aeropuertos y puentes si la oposici&oacute;n no lo impide.
    </p><p class="article-text">
        Con Trump, todo va de Trump, hasta el punto de que la Nobel de la Paz, Mar&iacute;a Corina Machado, le ha regalado la medalla del premio para congraciarse con el presidente de EEUU y tener un papel en la transici&oacute;n venezolana. Pero no lo tiene f&aacute;cil, porque Trump est&aacute; encantado con Delcy Rodr&iacute;guez. Y lo ha vuelto a expresar este martes en su discurso sobre el estado de la Uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del Supremo sobre los aranceles no es la &uacute;nica que preocupa al presidente de EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        Este lunes public&oacute; en sus redes sociales un comentario insultante contra el Supremo porque teme perder otra de sus grandes apuestas: la eliminaci&oacute;n de la nacionalidad por nacimiento por medio de un decreto, cuando resulta que est&aacute; consagrada en la Constituci&oacute;n. Seguramente sea verdad que aquella decisi&oacute;n del siglo XIX ten&iacute;a que ver con un contexto hist&oacute;rico diferente al actual. Pero eso ya es un juicio pol&iacute;tico, y lo que dice la enmienda 14 de la Constituci&oacute;n es clar&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicci&oacute;n, son ciudadanos de los Estados Unidos y del estado en el que residan&rdquo;, afirma la secci&oacute;n 1 de la 14 enmienda de la Constituci&oacute;n de EEUU, redactada en 1868, estableciendo el<em>&nbsp;ius soli.</em>
    </p><p class="article-text">
        La Enmienda 14 fue adoptada despu&eacute;s de la Guerra Civil para garantizar ciudadan&iacute;a a las personas anteriormente esclavizadas y evitar decisiones &ndash;como la de Dred Scott contra Sandford&ndash;, que hab&iacute;a negado la ciudadan&iacute;a a personas afrodescendientes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo; &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s se puede pedir?&rdquo;, dice Trump &nbsp;<a href="https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/posts/116119857222583140?tblci=GiBy4vvU7cDBOpoYyK742kdorBVVa9_boQMyKaPNNemaLCD3oVMo-eqZ5t3L9pGmAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su post en Truth Social</a>, desafiando el texto de la Constituci&oacute;n de EEUU: &ldquo;Pero este tribunal supremo encontrar&aacute; la manera de llegar a una conclusi&oacute;n err&oacute;nea, que volver&aacute; a hacer felices y ricos a China y a otras naciones. Que nuestro tribunal supremo siga tomando decisiones malas y perjudiciales para el futuro de nuestra naci&oacute;n: yo tengo un trabajo que hacer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo. Donald Trump es un presidente que tiene una aprobaci&oacute;n en las encuestas en torno al 40% despu&eacute;s de su primer a&ntilde;o del segundo mandato, lo que puede suponer un retroceso grande en las legislativas de mitad de mandato el pr&oacute;ximo noviembre. Y eso s&iacute; que puede afectar a la agenda de uno de los presidentes con m&aacute;s y mejor control del Senado y la C&aacute;mara de Representantes. Trump logr&oacute; sacar su megaley fiscal a pesar de las m&uacute;ltiples voces en contra, y solo fue posible por su control total de los republicanos en el Capitolio.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente nunca un Congreso de EEUU fue tan complaciente con el poder legislativo como lo est&aacute; siendo el actual. Y eso se puede acabar en nueve meses, poco despu&eacute;s, adem&aacute;s, de que venzan los 150 d&iacute;as con los que puede decretar aranceles globales sin pasar por el voto del Congreso. A partir de esos 150 d&iacute;as, Trump va a necesitar un voto en el Congreso que no se prev&eacute; nada f&aacute;cil. Entre otras cosas, por lo poco populares que son los aranceles para la poblaci&oacute;n general estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, si el Supremo sigue haciendo su trabajo con independencia y si la Casa Blanca pierde el control de alguna de las dos C&aacute;maras del Congreso, el frenazo para las pol&iacute;ticas del presidente de EEUU puede ser elocuente. Y Trump lo sabe. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-le-parar-pies_132_13018151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 07:06:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f5eaa902-4d38-4ce9-9369-0edd28e452d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2162y303.jpg" length="2341114" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f5eaa902-4d38-4ce9-9369-0edd28e452d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2162y303.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2341114" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A Trump se le pueden parar los pies, y él ya lo sabe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f5eaa902-4d38-4ce9-9369-0edd28e452d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2162y303.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Denigras a EEUU y encubres a narcoterroristas": así intenta silenciar la Administración Trump a quien se rebela contra sus políticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/denigras-eeuu-encubres-narcoterroristas-silenciar-administracion-trump-rebela-politicas_132_12995700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42f762ed-4cdc-4248-a710-8b86b574023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Denigras a EEUU y encubres a narcoterroristas&quot;: así intenta silenciar la Administración Trump a quien se rebela contra sus políticas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Departamento de Estado de EEUU ha lanzado una campaña contra los colectivos CodePink y People's Forum, a los que acusa de tener vínculos con el Partido Comunista Chino</p><p class="subtitle">La portavoz de la represión migratoria de Trump abandona su puesto en el Departamento de Seguridad Nacional en plena ola contra el ICE
</p></div><p class="article-text">
        Este martes ha fallecido el reverendo Jesse Jackson, hist&oacute;rico activista por los derechos civiles. Y al pensar en las luchas y movilizaciones en momentos dif&iacute;ciles de la historia reciente de EEUU, he recordado <a href="https://nypost.com/2026/02/10/us-news/state-department-identifies-code-pink-and-other-far-left-groups-as-vectors-of-chinese-influence-operations/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un titular de hace unos d&iacute;as que me llam&oacute; la atenci&oacute;n en The New York Post</a>. La noticia ilustraba, precisamente, la persecuci&oacute;n del activismo por los derechos humanos en el pa&iacute;s y apuntaba contra varias organizaciones, entre ellas CodePink, una de las agrupaciones pacifistas y antiimperialistas m&aacute;s veteranas y activas de Estados Unidos. The New York Post es un tabloide MAGA, aprendiz de los brit&aacute;nicos, pero con buenas fuentes en la Administraci&oacute;n Trump. La noticia era que &ldquo;el Departamento de Estado identifica a CodePink y a otros grupos de extrema izquierda como vectores de operaciones de influencia china&rdquo;. Y el peri&oacute;dico citaba una fuente del departamento de Marco Rubio.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la persecuci&oacute;n pol&iacute;tica alentada por Trump, ya desde su primera presidencia, las luchas y los activismos se entrelazan, como muestra un hecho de 2019 que conecta directamente a Jackson con CodePink.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jesse Jackson, con activistas de CodePink, junto a la embajada de Venezuela en Washington DC, en mayo de 2019."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jesse Jackson, con activistas de CodePink, junto a la embajada de Venezuela en Washington DC, en mayo de 2019.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hace seis a&ntilde;os, en mayo de 2019, el reverendo Jesse Jackson acudi&oacute; a la embajada de Venezuela en Washington DC para llevar alimentos a un grupo de activistas que hab&iacute;a ocupado el edificio durante semanas con el fin de impedir que Estados Unidos entregara la legaci&oacute;n diplom&aacute;tica al equipo del autoproclamado Juan Guaid&oacute;. La ocupaci&oacute;n &mdash;autorizada por el gobierno de Nicol&aacute;s Maduro tras la ruptura de relaciones con EEUU&mdash; buscaba preservar la sede como propiedad del Estado venezolano frente al reconocimiento de Guaid&oacute; por parte de Washington, una situaci&oacute;n sin precedentes en la pr&aacute;ctica diplom&aacute;tica moderna. 
    </p><p class="article-text">
        Fueras de la embajada, Jackson fue recibido y agradecido por activistas de CodePink, que hab&iacute;an apoyado la ocupaci&oacute;n desde el inicio y defend&iacute;an que la sede segu&iacute;a perteneciendo al gobierno venezolano; tambi&eacute;n se concentraban all&iacute; simpatizantes de la oposici&oacute;n antichavista, en un clima de confrontaci&oacute;n permanente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-aV7xPZ_EBnE-2248', 'youtube', 'aV7xPZ_EBnE', document.getElementById('yt-aV7xPZ_EBnE-2248'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-aV7xPZ_EBnE-2248 src="https://www.youtube.com/embed/aV7xPZ_EBnE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Pero para la Administraci&oacute;n Trump poco importa que se trate de organizaciones con d&eacute;cadas de trayectoria en la defensa del pacifismo y la oposici&oacute;n al intervencionismo estadounidense, incluso de la mano de referentes hist&oacute;ricos del pa&iacute;s como el reverendo Jesse Jackson. La justificaci&oacute;n que a la que ha recurrido la Administraci&oacute;n para perseguirlas es la acusaci&oacute;n &mdash;sin pruebas&mdash; de recibir financiaci&oacute;n desde China. En esa l&iacute;nea, la subsecretaria de Estado para Diplomacia P&uacute;blica de EEUU, Sarah Rogers, declaraba en The New York Post: &ldquo;Organizaciones como CodePink y The People&rsquo;s Forum denigran a Estados Unidos, encubren la violencia de los reg&iacute;menes marxistas y protegen a China, mientras disfrutan de una afluencia de dinero procedente de una red de donantes con conexiones con el Partido Comunista Chino. El Departamento de Estado buscar&aacute; la total transparencia de las redes de donantes y ONG que presionan a favor de nuestros adversarios y tratan de debilitar la determinaci&oacute;n de Estados Unidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, lo que no aportaban la fuente ni el peri&oacute;dico era ninguna prueba de que estas entidades defensoras de los derechos humanos tuvieran ninguna obediencia al Partido Comunista Chino. Y lo que ni el peri&oacute;dico ni el Departamento de Estado recogen son los m&uacute;ltiples piropos de Donald Trump al presidente chino, Xi Jinping, ni el hecho de que pospusiera el cierre de TikTok meses y meses hasta que lleg&oacute; a un acuerdo con Pek&iacute;n para crear una filial en EEUU con accionariado estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        La supuesta prueba de cargo definitiva de la obediencia al PCCh de estas entidades es que el esposo de una fundadora de CodePink y mecenas de ambas organizaciones, natural de Sri Lanka, vive en Shanghai. Se trata de un magnate tecnol&oacute;gico llamado Neville Roy Singham, lo que le da pie al medio y al Departamento de Estado para hablar de &ldquo;red Singham&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En 2023, el <a href="https://www.nytimes.com/2023/08/05/world/europe/neville-roy-singham-china-propaganda.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">New York Times</a> hizo una pieza en la que acusaba a Singham de colaborar &ldquo;estrechamente con la maquinaria medi&aacute;tica del Gobierno chino y financiar su propaganda en todo el mundo&rdquo;, pero en ese art&iacute;culo no se establec&iacute;a tampoco que las dos entidades ahora puestas en el disparadero tuvieran ning&uacute;n tipo de vinculaci&oacute;n con el PCCh. 
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as despu&eacute;s de la noticia de The New York Post, es el propio Departamento de Estado, a trav&eacute;s de su cuenta de X, el que carga abiertamente contra CodePink y The People's Forum: &ldquo;Denigran a Estados Unidos, lavan la violencia de los reg&iacute;menes marxistas y encubren a narcoterroristas como Maduro, mientras disfrutan de una afluencia de dinero procedente de una red de donantes con v&iacute;nculos con el Partido Comunista Chino&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2022046113788985554?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        De nuevo, el Departamento de Estado no acompa&ntilde;a su publicaci&oacute;n con un informe de esos supuestos v&iacute;nculos con el PCCh. Le basta con un pantallazo del titular fabricado por ellos mismos en The New York Post.
    </p><p class="article-text">
        Pero a esta Administraci&oacute;n nunca le ha supuesto un problema no aportar pruebas de acusaciones grav&iacute;simas o incluso la comisi&oacute;n de asesinatos por sus agentes o soldados.  
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, cuando llamaron a Alex Pretti y Renee Good &ldquo;terroristas internos&rdquo;. Nunca hubo una prueba de eso, pero lo hicieron para justificar sus asesinatos en operaciones de represi&oacute;n migratoria. Y no han pedido perd&oacute;n por ello. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco han aportado nunca una sola prueba de los supuestos v&iacute;nculos narcoterroristas de los 136 asesinados extrajudicialmente en 40 ataques en aguas del Caribe y el Pac&iacute;fico Oriental. Como tampoco nunca se aportaron pruebas de que las organizaciones de izquierdas estuvieran detr&aacute;s del asesinato del comentarista ultra Charlie Kirk. Del mismo modo que jam&aacute;s han explicado a qu&eacute; se refer&iacute;an cuando designaban organizaci&oacute;n terrorista a Antifa, y en qu&eacute; se ha traducido eso.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras cosas, porque Antifa no existe como organizaci&oacute;n. Pero eso a la Administraci&oacute;n Trump no le importa, en realidad, le sirve para crear enemigos externos con los que mantener la tensi&oacute;n de su base, alimentada por los abundantes comentaristas MAGA. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2022869630516367747?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <a href="https://www.codepink.org/medea" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Medea Benjamin</a>, cofundadora de CodePink en 2002 y activista pacifista y contra el imperialismo estadounidense, ha sido nominada en varias ocasiones para el premio Nobel de la Paz. Y explica a elDiario.es: &ldquo;No tiene ning&uacute;n fundamento la acusaci&oacute;n de que CodePink est&eacute; financiada, o incluso influenciada, por el Partido Comunista Chino. Y la acusaci&oacute;n de que 'encubrimos a narcoterroristas' es igualmente absurda. Lo cierto es que nos persiguen porque nos oponemos al apoyo estadounidense a Israel, no creemos en el secuestro de l&iacute;deres extranjeros y no queremos que la gente en Cuba muera de hambre como quiere Marco Rubio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, es muy habitual ver a Medea y sus compa&ntilde;eras de CodePink habitualmente en el Capitolio protestando contra altos dirigentes de la Administraci&oacute;n Trump por la represi&oacute;n migratoria, el ataque a Venezuela, el bloqueo a Cuba o el genocidio israel&iacute;. Lleva d&eacute;cadas haci&eacute;ndolo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Protesta contra el cerco a Venezuela por parte de la Administración Trump, frente a la Casa Blanca, el 8 de diciembre de 2025."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Protesta contra el cerco a Venezuela por parte de la Administración Trump, frente a la Casa Blanca, el 8 de diciembre de 2025.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La persecuci&oacute;n de la cr&iacute;tica y la disidencia es un hecho diario en los Estados Unidos de Trump. Hemos hablado a menudo de los ataques a los periodistas. Pero va mucho m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Al calor del asesinato de Charlie Kirk, cuando Trump aprovech&oacute; para apretar las tuercas a los medios de comunicaci&oacute;n, a donantes dem&oacute;cratas como George Soros y para acelerar en la criminalizaci&oacute;n hasta del humor, como la suspensi&oacute;n del programa de Jimmy Kimmel, <a href="https://www.whitehouse.gov/fact-sheets/2025/09/fact-sheet-president-donald-j-trump-develops-new-strategy-to-counter-domestic-terrorism-and-organized-political-violence/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el presidente de EEUU aprob&oacute; un llamado Memor&aacute;ndum Presidencial de Seguridad Nacional (NSPM)</a> en el que el presidente de EEUU establec&iacute;a &ldquo;una estrategia integral para investigar, desarticular y desmantelar todas las etapas de la violencia pol&iacute;tica organizada y el terrorismo interno. [...] Para investigar, enjuiciar y desarticular las entidades y personas que participan en actos de violencia pol&iacute;tica e intimidaci&oacute;n destinados a impedir actividades legales u obstruir el estado de derecho. Este enfoque se centrar&aacute; en todos los aspectos de la estrategia organizada que da lugar a la violencia pol&iacute;tica y la intimidaci&oacute;n, incluyendo la radicalizaci&oacute;n, el reclutamiento, los mecanismos de financiaci&oacute;n, la participaci&oacute;n de organizaciones no gubernamentales, los delitos financieros relacionados y los actos definitivos de violencia pol&iacute;tica e intimidaci&oacute;n en s&iacute; mismos, utilizando las autoridades de todo el Gobierno federal y un enfoque de investigaci&oacute;n m&aacute;s amplio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El memor&aacute;ndum terminaba recordando que &ldquo;el presidente Trump design&oacute; a Antifa como organizaci&oacute;n terrorista interna, ordenando al Gobierno federal que investigue, desarticule y desmantele todas las operaciones ilegales llevadas a cabo por Antifa o cualquier persona que afirme actuar en nombre de Antifa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, cinco meses despu&eacute;s, no hay noticias de grandes redadas llevadas a cabo contra Antifa en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        El New York Post cita &ndash;sin enlace&ndash; un informe &ndash;que no pone a disposici&oacute;n del lector&ndash; del Departamento de Estado llamado <em>Contrarrestar la manipulaci&oacute;n y la interferencia de la informaci&oacute;n extranjera,</em> en el que se alega que China &ldquo;difunde propaganda a trav&eacute;s de campa&ntilde;as llevadas a cabo por organizaciones sin &aacute;nimo de lucro como CodePink, People's Forum y grupos vinculados a la famosa red Singham&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        The People's Forum, organizaci&oacute;n con sede en Nueva York, tambi&eacute;n ha difundido un comunicado en respuesta a las acusaciones del Departamento de Estado: &ldquo;Como parte de la guerra contra la libertad de expresi&oacute;n, el Departamento de Estado de EEUU ha publicado una declaraci&oacute;n que ataca abiertamente a The People's Forum y otras organizaciones. Esta declaraci&oacute;n, compartida por la Casa Blanca de Trump, est&aacute; dise&ntilde;ada para silenciar las voces de quienes se atreven a criticar las pol&iacute;ticas del gobierno estadounidense. Las acusaciones contra nosotros, que nos acusan de ser 'vectores de influencia extranjera', son t&aacute;cticas recicladas de un cap&iacute;tulo no muy lejano del macartismo en la historia estadounidense. Al etiquetar a nuestras organizaciones como 'agentes' de 'manipulaci&oacute;n extranjera', el gobierno estadounidense busca demonizar y reprimir las leg&iacute;timas quejas de quienes est&aacute;n indignados por las violentas redadas del Servicio de Inmigraci&oacute;n y Control de Aduanas (ICE) y la deportaci&oacute;n de migrantes, el despliegue de fuerzas militares y agentes federales en ciudades y pueblos de Estados Unidos, la persecuci&oacute;n de estudiantes que protestan contra el genocidio en Gaza y las interminables intervenciones militares y el uso de bloqueos y sanciones para generar hambrunas en el extranjero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El comunicado prosigue: &ldquo;Las acusaciones infundadas de que 'encubrimos a narcoterroristas' y otras acusaciones igualmente absurdas son un esfuerzo descarado y transparente para intimidar a quienes nos apoyan y deslegitimar los movimientos de base. [...] Seguiremos defendiendo a los inmigrantes en nuestro pa&iacute;s y dialogando con otros movimientos en el mundo, desafiando las pol&iacute;ticas de guerra y agresi&oacute;n, y defendiendo el derecho a organizarse y expresar su disidencia. [Esto es] Un intento desesperado de generar consenso para una nueva ronda de represi&oacute;n. No nos silenciar&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las &uacute;ltimas campa&ntilde;as de The People's Forum tiene que ver con la denuncia de la asfixia a la que est&aacute; sometiendo la Administraci&oacute;n Trump al pueblo cubano. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2020899836858392597?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica no es nueva: se usa una parte real &ndash;el esposo de una activista que reside en China por sus negocios y es donante de las organizaciones&ndash; para, de ah&iacute;, realizar sucesivas yuxtaposiciones ileg&iacute;timas hasta concluir, sin prueba alguna, que los comunistas chinos teledirigen los movimientos sociales contra las pol&iacute;ticas de Trump. A partir de ah&iacute;, se busca deslegitimar esas causas, ensuciar los nombres de las organizaciones y sus integrantes y apretar las filas de la tropa en a&ntilde;o de elecciones legislativas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/denigras-eeuu-encubres-narcoterroristas-silenciar-administracion-trump-rebela-politicas_132_12995700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 07:02:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/42f762ed-4cdc-4248-a710-8b86b574023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="615393" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/42f762ed-4cdc-4248-a710-8b86b574023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="615393" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Denigras a EEUU y encubres a narcoterroristas": así intenta silenciar la Administración Trump a quien se rebela contra sus políticas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/42f762ed-4cdc-4248-a710-8b86b574023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Censura,Estados Unidos,Venezuela,Gaza,Palestina,Cuba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Repugnante", "ilegal", "depravado" y "en español": ¿por qué Trump y los MAGA odian tanto a Bad Bunny?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/repugnante-ilegal-depravado-espanol-trump-maga-odian-bad-bunny_132_12980315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01f68cfa-3518-4f6a-b135-984f0aed7825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Repugnante&quot;, &quot;ilegal&quot;, &quot;depravado&quot; y &quot;en español&quot;: ¿por qué Trump y los MAGA odian tanto a Bad Bunny?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU y su legión se han lanzado con gran virulencia contra el cantante por su actuación en la Super Bowl, hasta el punto de hablar de deportaciones —aunque sea tan estadounidense como Trump— y de sanciones contra la NFL y la NBC por haber emitido el espectáculo. La clave de esta reacción desmedida está en una política de represión con un claro sesgo racial, dirigida desde el Despacho Oval</p><p class="subtitle">Trump estalla contra Bad Bunny por su actuación en la Super Bowl: “Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante”</p></div><p class="article-text">
        Es verdad que Estados Unidos es una suerte de continente en s&iacute; mismo de m&aacute;s 350 millones de habitantes. Las costas no se parecen al interior, del mismo modo que el sur y el norte son diferentes. Pero lo que s&iacute; es una constante en este pa&iacute;s es que desde sus inicios fundacionales se caracteriz&oacute; por ser una tierra de aluvi&oacute;n de migrantes y colonos. Unos inicios marcados tambi&eacute;n por un genocidio continuado contra los nativos para apropiarse del territorio y de sus fuentes de riqueza, ya fuera por parte de la metr&oacute;poli como por parte de las autoridades del nuevo Estado que este 4 de julio cumple 250 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Los migrantes nunca han dejado de llegar y se han convertido en una se&ntilde;a de identidad de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Cuando salgo de mi casa, en Washington DC, que es una burbuja dentro de una burbuja, es imposible no cruzarse con operarios quitando nieve que no sean de origen hispano, como lo son la mayor&iacute;a de los camareros, los cocineros, los jardineros, los obreros manuales y los repartidores. En Washington DC vive una de las principales colonias de salvadore&ntilde;os en el exterior, por ejemplo, y en la mayor&iacute;a de los espacios p&uacute;blicos los letreros est&aacute;n en ingl&eacute;s y espa&ntilde;ol. Es m&aacute;s, en Washington se puede hacer el examen te&oacute;rico de conducir en castellano. 
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos son infinitos, y no se trata de una ciudad con tanta migraci&oacute;n latina como Nueva York, Florida, California o Texas, muchos de cuyos representantes en el Congreso son biling&uuml;es.
    </p><p class="article-text">
        Esta diversidad de or&iacute;genes atraviesa incluso a las m&aacute;s altas esferas del poder pol&iacute;tico estadounidense y desmiente cualquier pretensi&oacute;n de homogeneidad nacional. El propio secretario de Estado, Marco Rubio, es nieto de un cubano. Y el mismo Donald Trump es estadounidense de segunda generaci&oacute;n, con ra&iacute;ces europeas directas: su madre naci&oacute; en Escocia y sus abuelos paternos en Alemania. Adem&aacute;s, su esposa, Melania Trump, es migrante nacida en Eslovenia. Y su primera esposa, Ivana, era de la Rep&uacute;blica Checa.
    </p><p class="article-text">
        Pero la clave del odio MAGA est&aacute; en el sesgo racial, que es uno de los ejes de la represi&oacute;n migratoria de la Casa Blanca. Por eso persiguen tanto a la comunidad latina, y por eso Donald Trump y los suyos odian tanto a Bad Bunny, como odian a la congresista de origen somal&iacute; Ilhan Omar, como odian a todo aquel con capacidad para poner en evidencia las pol&iacute;ticas autoritarias y racistas de la actual Administraci&oacute;n estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Y el mayor desaf&iacute;o para quienes luchan contra estas pol&iacute;ticas es que ese odio racial viene de la persona m&aacute;s poderosa del mundo, el presidente de EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le duele tremendamente que un hombre puertorrique&ntilde;o tenga el valor de pararse frente al mundo&rdquo;, explica la congresista progresista dem&oacute;crata por Nueva York Nydia Vel&aacute;zquez, a elDiario.es, sobre las reacciones de Trump y los suyos: &ldquo;Hay que entender el alcance de la figura de Bad Bunny, es global. Y la reacci&oacute;n est&aacute; enmarcada en el racismo por parte de la base MAGA, frente a un hombre que tiene ese impacto a trav&eacute;s del idioma espa&ntilde;ol. Es algo que definitivamente los enfurece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; dijo Trump? &ldquo;El espect&aacute;culo del descanso de la Super Bowl es absolutamente terrible. &iexcl;Uno de los peores de la historia! No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros est&aacute;ndares de &eacute;xito, creatividad ni excelencia. Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los ni&ntilde;os peque&ntilde;os que lo ven desde todo Estados Unidos y todo el mundo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Truth Social de Trump sobre la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Truth Social de Trump sobre la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La congresista Vel&aacute;zquez argumenta: &ldquo;Es la ignorancia de creer que EEUU y los estadounidenses son solo la gente de tez blanca y ojos verdes y azules&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, Puerto Rico es un estado asociado de EEUU y sus ciudadanos son estadounidenses &ndash;si bien no tienen derechos pol&iacute;ticos plenos y no pueden votar en las elecciones presidenciales&ndash;, como Donald Trump y Laura Loomer, una destacada comentarista MAGA que lleg&oacute; a pedir deportaciones de las personas participantes en el espect&aacute;culo: &ldquo;Inmigrantes ilegales y prostitutas latinas <em>perreando</em> en la Super Bowl. Ni una sola persona blanca ni traducci&oacute;n al ingl&eacute;s en el Super Bowl. Esto no es lo suficientemente blanco para m&iacute;. Ya ni siquiera puedo ver una Super Bowl porque los inmigrantes literalmente lo han arruinado todo&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2020670509613015491?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero, claro, resulta que los puertorrique&ntilde;os no son migrantes, y resulta que EEUU no tiene declarado un idioma oficial en su Constituci&oacute;n, y su regulaci&oacute;n como tal solo tiene rango de <a href="https://www.usa.gov/official-language-of-us#:~:text=English%20is%20the%20official%20language,LAST%20UPDATED:%20September%2017%2C%202025" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">decreto presidencial, unilateral, desde marzo pasado</a>. Es decir, nunca hasta la segunda presidencia de Donald Trump el idioma hab&iacute;a sido un problema pol&iacute;tico relevante en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        La furia no s&oacute;lo lleg&oacute; de los comentaristas MAGA, como Loomer, sino que el hecho de que Trump fuera el primero en lanzarse en las redes sociales contra Bad Bunny ha generado una onda expansiva de ataques entre sus congresistas m&aacute;s pelotas. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la congresista republicana de Florida Mar&iacute;a Elvira Salazar, cuyo nombre no podr&iacute;a ser m&aacute;s hispano &ndash;es de origen cubano&ndash;, dec&iacute;a: &ldquo;La Super Bowl es el partido m&aacute;s importante del deporte m&aacute;s emblem&aacute;tico de Estados Unidos. Es un momento nacional para unir a todo el pa&iacute;s. Y, seamos sinceros, no deber&iacute;a ser una feria multicultural. Su p&uacute;blico es mayoritariamente angloparlante, y se merecen un espect&aacute;culo que puedan entender y disfrutar. Tener un espect&aacute;culo completamente en espa&ntilde;ol, sin subt&iacute;tulos, no es inclusivo. Es excluyente. En Miami escuchamos m&uacute;sica en espa&ntilde;ol, pero priorizamos a Estados Unidos. Desafortunadamente, hoy, en lugar de hablar de las grandes contribuciones de los hispanos a nuestro pa&iacute;s &mdash;tanto los legales como los indocumentados&mdash;, estamos debatiendo lo mal que estuvo este evento&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2020941064652148973?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero no ha quedado solo en comentarios en redes sociales. Ha habido un congresista que ha escrito al regulador de las telecomunicaciones, que se ha destacado por ser m&aacute;s trumpista que Trump a la hora de amenazar a las cadenas de televisi&oacute;n, para pedir multas contra la liga NFL y la cadena NBC que retransmiti&oacute; el acontecimiento.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el congresista republicano por Florida Randy Fine, <a href="https://x.com/RepFine/status/2020925409043313023" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ha afirmado</a>: &ldquo;No se puede decir la palabra que empieza con la &rdquo;F&ldquo; <em>[fuck]</em> en televisi&oacute;n en directo. El repugnante espect&aacute;culo de &rdquo;Bad Bunny&ldquo; fue ilegal. Si hubiera dicho esta letra, y toda la dem&aacute;s porquer&iacute;a pornogr&aacute;fica y repugnante en ingl&eacute;s en televisi&oacute;n en directo, la transmisi&oacute;n habr&iacute;a sido cancelada y las multas habr&iacute;an sido enormes. Los puertorrique&ntilde;os somos estadounidenses y todos vivimos bajo las mismas reglas. Le enviamos a Brendan Carr una carta exigiendo medidas dr&aacute;sticas, incluyendo multas y la revisi&oacute;n de las licencias de transmisi&oacute;n, contra la NFL, la NBC y Bad Bunny. &iexcl;Que los encierren!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y ha a&ntilde;adido: &ldquo;Hoy ser&iacute;a un gran d&iacute;a para detener y deportar a los indocumentados. Sobre todo a aquellos a quienes les gusta la porquer&iacute;a de Bad Bunny. TODOS. SIN EXCEPCIONES&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2021201683041353764?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Andy Ogles, congresista republicano por Tennessee, tambi&eacute;n ha pedido sanciones, pero por otra v&iacute;a: &ldquo;El espect&aacute;culo fue pura obscenidad, transmitido descaradamente por una cadena nacional para que todas las familias estadounidenses lo presenciaran. Los ni&ntilde;os fueron obligados a soportar exhibiciones expl&iacute;citas de actos sexuales homosexuales, mujeres contone&aacute;ndose provocativamente y Bad Bunny agarr&aacute;ndose la entrepierna sin pudor. Y, por si fuera poco, la letra de la actuaci&oacute;n glorificaba abiertamente la sodom&iacute;a y otras innumerables depravaciones atroces. Es ilegal exhibir estos actos flagrantes e indecentes en la televisi&oacute;n. Por eso solicito que el Comit&eacute; de Energ&iacute;a y Comercio inicie de inmediato una investigaci&oacute;n formal del Congreso sobre la Liga Nacional de F&uacute;tbol Americano (NFL) y la NBC por su conocimiento previo, aprobaci&oacute;n deliberada y facilitaci&oacute;n de esta transmisi&oacute;n indecente. La cultura estadounidense no ser&aacute; objeto de burla ni corrupci&oacute;n sin consecuencias&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2021002549491302715?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ogles tambi&eacute;n fue uno de los cruzados enfurecidos que pidi&oacute; la retirada de la nacionalidad estadounidense y la deportaci&oacute;n de la congresista Delia Ram&iacute;rez, quien dijo sentirse &ldquo;orgullosa guatemalteca&rdquo; antes que &ldquo;estadounidense&rdquo; durante un congreso en M&eacute;xico en agosto pasado. 
    </p><p class="article-text">
        La exigencia de Ogles es ilegal, pero va en la l&iacute;nea del proyecto MAGA de acabar con la nacionalidad por nacimiento, as&iacute; como de prohibir dobles nacionalidades en EEUU, algo que defiende apasionadamente el congresista republicano por Ohio y nacido en Bogot&aacute; Bernie Moreno.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1952519302600380648?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Repugnante&rdquo;, &ldquo;ilegal&rdquo;, &ldquo;depravado&rdquo;, &ldquo;pornogr&aacute;fico&rdquo;, &ldquo;sodomita&rdquo;... Y todo ello &ldquo;en espa&ntilde;ol&rdquo;. Trump y los MAGA odian a Bad Bunny, como odian a la congresista somal&iacute; Ilhan Omar, por su color, porque son influyentes, porque no pueden doblegarlos y porque su mensaje penetra. En el caso de Bad Bunny, en todo el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/repugnante-ilegal-depravado-espanol-trump-maga-odian-bad-bunny_132_12980315.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 07:05:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/01f68cfa-3518-4f6a-b135-984f0aed7825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4670068" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/01f68cfa-3518-4f6a-b135-984f0aed7825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4670068" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Repugnante", "ilegal", "depravado" y "en español": ¿por qué Trump y los MAGA odian tanto a Bad Bunny?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/01f68cfa-3518-4f6a-b135-984f0aed7825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Eres la peor, nunca te he visto sonreír en 10 años": los insultos de Trump a las periodistas que delatan su machismo y afán de censura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/peor-he-visto-sonreir-10-anos-insultos-trump-periodistas-delatan-machismo-afan-censura_132_12960983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f22c12c1-871c-4e2b-b0e6-65fbbf1ea3ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x418y139.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Eres la peor, nunca te he visto sonreír en 10 años&quot;: los insultos de Trump a las periodistas que delatan su machismo y afán de censura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Eres el peor periodista. Creo que nunca te he visto sonreír. Tu organización debería avergonzarse de ti", le dice el presidente de EEUU a la corresponsal en la Casa Blanca de la CNN, Kaitlan Collins, en un nuevo ejemplo de los constantes asaltos a las libertades desde la Casa Blanca</p><p class="subtitle">Trump acelera en su agenda autoritaria y anima a los republicanos a “nacionalizar” las elecciones en “al menos” 15 estados
</p></div><p class="article-text">
        A m&iacute; no suele gustarme hablar de nosotros mismos, los periodistas. A menudo nos consideramos importantes por pasar muchos d&iacute;as cerca de personas que realmente son importantes. Pero ocurre, siempre ha ocurrido, que hay perfiles m&aacute;s conocidos que otros para la ciudadan&iacute;a. Cuando yo empezaba en esto como becario en el diario El Pa&iacute;s hace tres d&eacute;cadas, algunos veteranos dec&iacute;an que hab&iacute;a quien compraba el peri&oacute;dico solo para leer las cr&iacute;ticas de cine de &Aacute;ngel Fern&aacute;ndez Santos; las de toros de Joaqu&iacute;n Vidal, aunque ni siquiera le gustaran los toros; o las columnas de Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n; Eduardo Haro Tecglen; Rosa Montero o Maruja Torres. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, siempre ha habido periodistas que han marcado la diferencia, que han trascendido. Y hoy sigue habi&eacute;ndolos. Pero, al margen de ese pu&ntilde;ado de referentes que nunca dejar&aacute;n de existir, a m&iacute; suele gustarme muy poco la conversaci&oacute;n sobre periodistas y la prensa. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando ves que el Ej&eacute;rcito israel&iacute; proh&iacute;be la entrada de periodistas en Gaza y asesina por cientos a los que ya est&aacute;n all&iacute;, tenemos la obligaci&oacute;n de denunciar unos cr&iacute;menes que persiguen silenciar las informaciones sobre el genocidio cometido contra los palestinos. 
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, cuando el presidente m&aacute;s poderoso del mundo se permite el lujo de insultar a una periodista de la CNN en el Despacho Oval, el mensaje es poderoso: persigue amedrentar, disciplinar, que el siguiente que pregunte cambie de tema para evitar las invectivas.
    </p><p class="article-text">
        Y es algo que el presidente de EEUU hace a menudo, y con quienes m&aacute;s se recrea en sus ataques es con las mujeres, en un claro s&iacute;ntoma de su machismo y af&aacute;n de censura.
    </p><p class="article-text">
        El machismo viene de lejos. No en vano, Donald Trump fue condenado por intentar comprar el silencio de Stormy Daniels y, tambi&eacute;n, a pagar 5 millones de d&oacute;lares por haber sido encontrado culpable de abuso sexual contra la columnista E. Jean Carroll. Del mismo modo, y se ha seguido comprobando estos d&iacute;as en los que el Departamento de Justicia ha publicado m&aacute;s de tres millones de documentos del depredador sexual Jeffrey Epstein, es evidente la presencia de Trump en las fiestas del financiero.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo eso. A Nancy Cordes, cuando cuestionaba al presidente de EEUU acerca de su interpretaci&oacute;n del tiroteo cometido por un ciudadano afgano que trabaj&oacute; en su pa&iacute;s para la CIA, ocurrido en Washington DC, cerca de la Casa Blanca, contra dos soldados de la Guardia Nacional y que se cobr&oacute; una muerte, Trump le dijo: &ldquo;&iquest;Eres est&uacute;pida?&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        El furioso ataque de Trump a la periodista lleg&oacute; despu&eacute;s de que ella le preguntara: &ldquo;El inspector general del Departamento de Justicia ha informado que el Departamento de Seguridad Nacional y el FBI llevaron a cabo una investigaci&oacute;n exhaustiva de los afganos que fueron tra&iacute;dos a Estados Unidos, entonces, &iquest;por qu&eacute; culpa a la administraci&oacute;n Biden?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Porque los dejaron entrar&rdquo;, contest&oacute;, Trump: &ldquo;&iquest;Eres est&uacute;pida? Eres una persona est&uacute;pida, porque llegaron en avi&oacute;n, junto con miles de otras personas que no deber&iacute;an estar aqu&iacute;, y solo haces preguntas porque eres una persona est&uacute;pida&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-C2C0pTh7x9o-9739', 'youtube', 'C2C0pTh7x9o', document.getElementById('yt-C2C0pTh7x9o-9739'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-C2C0pTh7x9o-9739 src="https://www.youtube.com/embed/C2C0pTh7x9o?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Del mismo modo, el insulto que lanz&oacute; a&nbsp;Catherine Lucey, de Bloomberg,  en el Air Force One fue algo que no ocurrir&iacute;a con un hombre. <em>&ldquo;Quiet, quiet, piggy [c&aacute;llate, cerdita]!&rdquo;,</em>&nbsp;le dijo a Lucey cuando preguntaba en el avi&oacute;n que llevaba a Trump el viernes por la tarde a jugar al golf a Florida.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-KmwOy_GLsHQ-1183', 'youtube', 'KmwOy_GLsHQ', document.getElementById('yt-KmwOy_GLsHQ-1183'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-KmwOy_GLsHQ-1183 src="https://www.youtube.com/embed/KmwOy_GLsHQ?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s, atac&oacute; a la corresponsal de la televisi&oacute;n ABC en la Casa Blanca,&nbsp;Mary Bruce, tras una pregunta considerada &ldquo;vergonzosa&rdquo; por Trump que ten&iacute;a que ver con el asesinato del periodista&nbsp;Jamal Khashoggi. Y el invitado <em>avergonzado</em> era el pr&iacute;ncipe saud&iacute; Mohammed bin Salman, sobre quien pesa la acusaci&oacute;n internacional de haber estado detr&aacute;s de la muerte de&nbsp;Kashoggi en el consulado saud&iacute; de Estambul en 2018.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablas de alguien que fue muy pol&eacute;mico&rdquo;, justific&oacute; Trump: &ldquo;A mucha gente no le gustaba ese se&ntilde;or del que hablas; te cayera bien o mal, son cosas que pasan, pero &eacute;l no sab&iacute;a nada al respecto. Y podemos dejarlo as&iacute;. No tienes por qu&eacute; avergonzar a nuestro invitado con esa pregunta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que deber&iacute;an revocarle la licencia a ABC, porque sus noticias son falsas y err&oacute;neas&rdquo;, ha amenazado el presidente de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        La amenaza de revocar licencias no es la primera vez que sale de Trump. Tambi&eacute;n lo dijo varias veces en septiembre, despu&eacute;s de presionar a la CBS para no renovar a&nbsp;Stephen Colbert y a la ABC con Jimmy Kimmel.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-aDqpjw8bo0Q-7488', 'youtube', 'aDqpjw8bo0Q', document.getElementById('yt-aDqpjw8bo0Q-7488'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-aDqpjw8bo0Q-7488 src="https://www.youtube.com/embed/aDqpjw8bo0Q?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Los insultos de este martes a Kaitlan Collins siguen el mismo patr&oacute;n de recrearse en los ataques a las mujeres, pero, tambi&eacute;n, muestran lo nervioso que se pone Trump cuando le preguntan por Jeffrey Epstein, con quien tuvo una relaci&oacute;n estrecha durante un tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; les dir&iacute;a a las v&iacute;ctimas que sienten que no han obtenido justicia?&rdquo;, ha preguntado este martes Kaitlan Collins, de la CNN, a Donald Trump en el Despacho Oval. Y ha respondido: &ldquo;Eres la peor periodista. No me extra&ntilde;a que la CNN no tenga audiencia por culpa de gente como t&uacute;. Es una mujer joven. Creo que nunca te he visto sonre&iacute;r. Te conozco desde hace diez a&ntilde;os y creo que nunca te he visto sonre&iacute;r&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-qyoVXuZHk38-5632', 'youtube', 'qyoVXuZHk38', document.getElementById('yt-qyoVXuZHk38-5632'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-qyoVXuZHk38-5632 src="https://www.youtube.com/embed/qyoVXuZHk38?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">Ataques, censura y autocensura</h2><p class="article-text">
        Cuando alguien recibe un ataque directo del presidente m&aacute;s poderoso del mundo lo normal es que haya consecuencias. En este caso, la siguiente periodista ya cambi&oacute; de tema. No insisti&oacute; sobre las v&iacute;ctimas de Epstein, ni sobre la censura excesiva que denuncian de los archivos publicados, y, por supuesto, tampoco defendi&oacute; a la compa&ntilde;era atacada.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as, el presidente de EEUU ha anunciado un cierre de dos a&ntilde;os del Kennedy Center por unas obras de remodelaci&oacute;n. Lo que no ha dicho Trump es que su asalto al centro art&iacute;stico &ndash;hasta el punto de incluir su apellido en el nombre de la instituci&oacute;n&ndash; est&aacute; teniendo como consecuencia una oleada de anulaciones por parte de los artistas y del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que atacar a periodistas disciplina al resto que quieren preguntar, la censura y la autocensura exceden el &aacute;mbito de la prensa. 
    </p><p class="article-text">
        Este fin de semana me he dado una vuelta por la National Portrait Gallery, un museo centrado en los retratos y que re&uacute;ne los realizados para los 47 presidentes de Estados Unidos. La National Portrait Gallery, adem&aacute;s es un ejemplo de la censura y la autocensura que se vive en el pa&iacute;s gobernado por Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Amy Sherald, la artista que salt&oacute; a la fama con su retrato de Michelle Obama en 2018, retir&oacute; su exposici&oacute;n de la National Portrait Gallery en septiembre pasado porque el museo, en un acto claro de autocensura, no quer&iacute;a exhibir <em>Transforming Liberty,</em> su obra de la Estatua de la Libertad trans para evitar provocar al presidente Trump.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Transforming Liberty&quot;, de Amy Sherald."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Transforming Liberty&quot;, de Amy Sherald.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero no es el &uacute;nico caso de censura y autocensura de uno de los museos m&aacute;s importantes de la capital de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s regresar a la Casa Blanca, Donald Trump public&oacute; en Truth Social: &ldquo;A petici&oacute;n y recomendaci&oacute;n de muchas personas, por la presente doy por terminado el contrato de Kim Sajet como directora de la National Portrait Gallery&rdquo;. Seg&uacute;n el post, Sajet era &ldquo;una persona muy partidista&rdquo; y una &ldquo;firme defensora&rdquo; de los programas de diversidad e inclusi&oacute;n. &ldquo;Su reemplazo ser&aacute; nombrado en breve&rdquo;, continuaba el mensaje.
    </p><p class="article-text">
        Sajet es una&nbsp;historiadora del arte&nbsp;de unos 60 a&ntilde;os, neerlandesa y criada en Australia.
    </p><p class="article-text">
        El 27 de marzo, Trump firm&oacute; un decreto que afirmaba que los museos del Smithsonian, uno de los cuales es la National Portrait Gallery, hab&iacute;an &ldquo;ca&iacute;do bajo la influencia de una ideolog&iacute;a divisiva y centrada en la raza&rdquo; que &ldquo;promov&iacute;a narrativas que presentan los valores estadounidenses y occidentales como intr&iacute;nsecamente da&ntilde;inos y opresivos&rdquo;. La orden ejecutiva se titulaba &ldquo;Restaurando la verdad y la cordura en la historia estadounidense&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia de esta ofensiva censora est&aacute; haciendo mella. Un ejemplo elocuente de ello es que la galer&iacute;a borr&oacute;&nbsp;hace tres semanas la&nbsp;peque&ntilde;a descripci&oacute;n que acompa&ntilde;a al retrato de Trump. &iquest;El motivo? Que al presidente de EEUU no le gustaba el texto porque mencionaba sus dos juicios pol&iacute;ticos <em>&ndash;impeachment&ndash;</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Retrato de Trump en la National Portrait Gallery."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Retrato de Trump en la National Portrait Gallery.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La nota del retrato de Trump mencionaba las nominaciones de Trump al Tribunal Supremo, el desarrollo de la vacuna contra la COVID-19 y que fue sometido a un juicio pol&iacute;tico dos veces &ldquo;por cargos de abuso de poder e incitaci&oacute;n a la insurrecci&oacute;n&rdquo; antes de ser absuelto por el Senado en ambos casos. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el escueto texto que hoy lo acompa&ntilde;a s&oacute;lo identifica el a&ntilde;o de nacimiento de Trump, que es el 45&ordm; y 47&ordm; presidente, las fechas de su presidencia e informaci&oacute;n sobre el fot&oacute;grafo y la fotograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Af&aacute;n de censura, insultos a periodistas y machismo. La Administraci&oacute;n Trump profundiza su agenda ultra y autoritaria en todos los rincones de EEUU.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_50p_1135747.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_50p_1135747.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_75p_1135747.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_75p_1135747.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_default_1135747.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_default_1135747.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_default_1135747.jpg"
                    alt="Etiqueta del retrato de Trump en la Portrait National Gallery."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Etiqueta del retrato de Trump en la Portrait National Gallery.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/peor-he-visto-sonreir-10-anos-insultos-trump-periodistas-delatan-machismo-afan-censura_132_12960983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 07:13:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f22c12c1-871c-4e2b-b0e6-65fbbf1ea3ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x418y139.jpg" length="158405" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f22c12c1-871c-4e2b-b0e6-65fbbf1ea3ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x418y139.jpg" type="image/jpeg" fileSize="158405" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Eres la peor, nunca te he visto sonreír en 10 años": los insultos de Trump a las periodistas que delatan su machismo y afán de censura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f22c12c1-871c-4e2b-b0e6-65fbbf1ea3ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x418y139.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Movilización, resistencia y vídeos de móvil para que el trumpismo rinda cuentas por los asesinatos de Good y Pretti]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/movilizacion-resistencia-videos-movil-trumpismo-rinda-cuentas-asesinatos-good-pretti_132_12941565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb24a8ba-d2eb-42c9-914c-1d8988c22d57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Movilización, resistencia y vídeos de móvil para que el trumpismo rinda cuentas por los asesinatos de Good y Pretti"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vídeos grabados con teléfonos móviles por una ciudadanía concienciada y movilizada contra la represión migratoria de la Administración Trump han sido fundamentales para desmontar las mentiras oficiales y erosionar a un Gobierno que se siente todopoderoso</p><p class="subtitle">Trump se ve cada vez más acorralado por los asesinatos de Minneapolis con la amenaza de un nuevo cierre del Gobierno
</p></div><p class="article-text">
        Me fui el jueves a Minneapolis para cubrir una movilizaci&oacute;n el viernes que se preve&iacute;a potente por el reciente asesinato de Renee Good y la represi&oacute;n trumpista de la migraci&oacute;n con 3.000 agentes federales desplegados desde el 1 de diciembre. El ambiente en Minneapolis estaba muy caliente, hasta el punto de que se hab&iacute;a convocado una huelga general de unas dimensiones in&eacute;ditas en ocho d&eacute;cadas. El mensaje era claro: la ciudadan&iacute;a de Minnesota no quiere al ICE en sus calles, no quiere el terror a que se lleven a un ni&ntilde;o de 5 a&ntilde;os o a una persona que sale a pasear al perro; tienen p&aacute;nico a esa cacer&iacute;a humana de aquellos que hablan con acento o tienen un color de piel m&aacute;s oscuro de lo que deber&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Ante ese terror, la sociedad de Minneapolis reactiv&oacute; las redes solidarias tejidas tras el asesinato de George Floyd en mayo de 2020. Unas redes que tienen mucho de solidaridad, cuidados, vigilancia, autoorganizaci&oacute;n, fundamentales para proteger a los migrantes que no se atreven a salir de su casa para nada, lo que tiene una traducci&oacute;n instant&aacute;nea en sus condiciones materiales de vida.
    </p><p class="article-text">
        El viernes, a 30 grados cent&iacute;grados bajo cero, se desarroll&oacute; una manifestaci&oacute;n masiva por el centro de la ciudad. Durante horas, a la intemperie, circul&oacute; una marcha que exig&iacute;a el fin del ICE. 
    </p><p class="article-text">
        Fue un &eacute;xito reconocido por todos los medios de comunicaci&oacute;n: el mensaje estaba claro. El brazo policial antimigraci&oacute;n de Trump no era querido en Minneapolis ni en Minnesota. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras se desarrollaba la manifestaci&oacute;n, hab&iacute;a personas que te ofrec&iacute;an agua, para hidratarte; caf&eacute;, para entrar en calor; y tambi&eacute;n parches de calor contra el fr&iacute;o para las manos o los pies. Hab&iacute;a incluso quien ofrec&iacute;a caldo y comida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Puesto de víveres en la manifestación contra el ICE de Minneapolis, el 23 de enero de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Puesto de víveres en la manifestación contra el ICE de Minneapolis, el 23 de enero de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La movilizaci&oacute;n termin&oacute; con un gran acto en el pabell&oacute;n de la ciudad, el Target Center. Los miles de participantes se marchaban a casa contentos por la convocatoria, cantando, bailando, haciendo sonar el claxon de sus coches en calles vac&iacute;as por el fr&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        De repente, la tristeza por el asesinato de Renee Good el 7 de enero pasado se estaba transformando en una pulsi&oacute;n de resistencia y respuesta con dosis de rabia pero tambi&eacute;n de alegr&iacute;a por la acumulaci&oacute;n de fuerzas ante la agresi&oacute;n trumpista. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando los &uacute;ltimos abandonaban el Target Center a eso de las siete de la tarde, nadie pod&iacute;a imaginar que a las nueve de la ma&ntilde;ana del d&iacute;a siguiente habr&iacute;a otro asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me lleg&oacute; un mensaje de Signal a las 9.33 de la ma&ntilde;ana con el v&iacute;deo del asesinato y el siguiente texto: &ldquo;This is south Minneapolis, about 30 minute ago&rdquo;. Es decir, hac&iacute;a media hora que se hab&iacute;a producido otro asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        De repente, todo lo acumulado el d&iacute;a anterior se convirti&oacute; inmediatamente en una nube pesada de frustraci&oacute;n, de lucha contra un muro infranqueable. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando me entra el mensaje a las 9.33 de la ma&ntilde;ana, me encontraba en el aeropuerto de Minneapolis, a 12 minutos de comenzar el embarque para mi vuelo de regreso a Washington DC. &iquest;Qu&eacute; hacer? Por un lado, me sent&iacute;a agotado despu&eacute;s de tantas horas a la intemperie a 30 grados bajo cero el d&iacute;a anterior. Por otro, acababa de producirse otro asesinato por parte de agentes federales en la ciudad en la que me encontraba. 
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a que publicar la noticia, de la cual a&uacute;n no hab&iacute;a m&aacute;s que un v&iacute;deo en un reel de Facebook, y ten&iacute;a que decidir si sub&iacute;a a ese avi&oacute;n o me bajaba de &eacute;l. Todo eso hab&iacute;a que hacerlo en cuesti&oacute;n de minutos. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras voy avanzando en la cola de la puerta de embarque pienso en que el aeropuerto de Washington DC se iba a cerrar el domingo por una gran nevada, y no estaba claro cu&aacute;ndo podr&iacute;a reabrirse, lo cual me podr&iacute;a dejar atrapado en el g&eacute;lido coraz&oacute;n de EEUU. &iquest;Qu&eacute; hacer? Al final, cuando llego a mi turno para pasar el control de la tarjeta de embarque antes de entrar en el avi&oacute;n, decido darme la vuelta, cancelar el vuelo en la aplicaci&oacute;n del m&oacute;vil y me siento en una silla del aeropuerto para escribir.
    </p><p class="article-text">
        Una vez publicada la noticia, camino para salir del aeropuerto mientras busco un hotel para alojarme esa noche y la siguiente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me dan ganas de llorar&rdquo;, me escribe en esos momentos una compa&ntilde;era. &iquest;C&oacute;mo es posible que no hayan aprendido nada? &iquest;C&oacute;mo es posible que vuelva a ocurrir lo mismo dos semanas despu&eacute;s del asesinato de Renee Good? &iquest;C&oacute;mo es posible que vuelvan a asesinar? 
    </p><p class="article-text">
        Pero as&iacute; fue. La polic&iacute;a particular de Trump asesin&oacute; a un hombre porque les estaba grabando cometer un atropello. Y menos mal que hab&iacute;a otras personas grabando el asesinato de Alex Pretti. 
    </p><p class="article-text">
        Sin los vecinos que grabaron c&oacute;mo el ICE mat&oacute; a Renee Good y los vecinos que grabaron c&oacute;mo el CBP mat&oacute; a Alex Pretti, hoy en d&iacute;a estar&iacute;a prevaleciendo la tesis de la Administraci&oacute;n Trump de que eran &ldquo;terroristas&rdquo;, que quer&iacute;an matar a los agentes, que tuvieron que defenderse al ver sus vidas &ldquo;en peligro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la colaboraci&oacute;n ciudadana ha desnudado a la Administraci&oacute;n Trump y sus mentiras. Sin la colaboraci&oacute;n ciudadana esas mentiras no ser&iacute;an cuestionadas. Pero la implicaci&oacute;n de los barrios en defenderse y protegerse de las agresiones ha hecho posible que Donald Trump tenga que moverse, cosa que nunca hace por gusto.
    </p><p class="article-text">
        Es decir: la organizaci&oacute;n comunitaria no s&oacute;lo sirve para ayudar a los m&aacute;s vulnerables, tambi&eacute;n sirve para ofrecer herramientas contra las injusticias cometidas por el hombre m&aacute;s poderoso del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Y el asesinato, unido a las mentiras para encubrirlo por parte de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem; su mano derecha sobre el terreno, Greg Bovino &ndash;posteriormente relevado por Trump&ndash;, y el subjefe de Gabinete, Stephen Miller; e incluso las del presidente de EEUU llamando pistolero a Pretti, est&aacute;n dejando a la Administraci&oacute;n en una posici&oacute;n insostenible.
    </p><p class="article-text">
        Hasta tal punto es as&iacute;, que se les ve intentando buscar una salida: primero, con el relevo de Bovino; luego con el env&iacute;o de Tom Homan con el mandato de rebajar el tono; y por &uacute;ltimo con las buenas palabras con el gobernador Tim Walz y el alcalde Jacob Frey. 
    </p><p class="article-text">
        Y todos esos movimientos, que a&uacute;n presentan muchas dudas, solo han sido posibles gracias a que ah&iacute; hab&iacute;a alguien implicado jug&aacute;ndose la vida y grabando a los agentes cometiendo un asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        Falta por saber hasta d&oacute;nde llegar&aacute; la rendici&oacute;n de cuentas, si caer&aacute; Noem, si Bovino y sus hombres ser&aacute;n juzgados, si las investigaciones de los asesinatos de Good y Pretti ser&aacute;n independientes y llegar&aacute;n hasta el final.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en el fondo, Bovino y los suyos s&oacute;lo cumpl&iacute;an las &oacute;rdenes de Trump, un presidente que hasta hace 24 horas insultaba a los dirigentes de Minnesota, llamaba &ldquo;basura&rdquo; a los somal&iacute;s que viven all&iacute; y ped&iacute;a la c&aacute;rcel para la congresista Ilhan Omar. Ese odio y racismo, asociando permanentemente la migraci&oacute;n con la delincuencia y poniendo a agentes de fronteras a desarrollar su trabajo en el centro de las ciudades, era como poner un lanzallamas junto a un bid&oacute;n de gasolina. 
    </p><p class="article-text">
        Y es lo que ha hecho Trump. Y lo ha visto todo el pa&iacute;s. Y qui&eacute;n sabe si las muertes de Renee Good y Alex Pretti sirvan para desnudar las mentiras y los abusos de la Administraci&oacute;n Trump, para que los republicanos se pongan del lado de la ley y pidan cuentas a un gobierno cada vez m&aacute;s autoritario y, tambi&eacute;n, para que la oposici&oacute;n se movilice con vistas al pr&oacute;ximo ciclo electoral, que comienza el pr&oacute;ximo noviembre con las elecciones legislativas de mitad de mandato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/movilizacion-resistencia-videos-movil-trumpismo-rinda-cuentas-asesinatos-good-pretti_132_12941565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 07:05:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fb24a8ba-d2eb-42c9-914c-1d8988c22d57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1342036" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fb24a8ba-d2eb-42c9-914c-1d8988c22d57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1342036" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Movilización, resistencia y vídeos de móvil para que el trumpismo rinda cuentas por los asesinatos de Good y Pretti]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fb24a8ba-d2eb-42c9-914c-1d8988c22d57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
