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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tribuna Abierta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tribuna Abierta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Réquiem por la atención voluntaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/requiem-atencion-voluntaria_129_13485173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a2adf3e-8e11-47f0-af56-98e81d7ff75a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Réquiem por la atención voluntaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una parte importante de los déficits de atención que estamos detectando no son trastornos neurológicos, sino educativos. Se nos está olvidando educar la atención voluntaria, y el entorno colabora a esta amnesia</p></div><p class="article-text">
        El 26 de agosto pasado, la jueza federal del Distrito Norte de California Yvonne Gonz&aacute;lez Rogers autoriz&oacute; el acuerdo firmado por Meta y los querellantes del caso 4:22-md-03047 (52 fiscales generales) que fijaba una indemnizaci&oacute;n de 17.000 millones de d&oacute;lares por los da&ntilde;os causados por la empresa tecnol&oacute;gica con su utilizaci&oacute;n de t&eacute;cnicas adictivas. No acaba aqu&iacute; el pleito, porque otros demandantes -Distritos escolares y particulares- no aceptaron el pacto y el proceso contin&uacute;a abierto. Vale la pena estudiar este caso, que tendr&aacute; una repercusi&oacute;n imprevisible en nuestra sociedad. Me interesa sobre todo la primera acusaci&oacute;n de los fiscales: &ldquo;Meta &rdquo;monetiza&ldquo; la atenci&oacute;n de sus usuarios&rdquo;. (<em>Meta monetizes young users&rsquo; attention</em>).  &iquest;Qu&eacute; quiere decir esto? Pues que la llamada &ldquo;econom&iacute;a de la atenci&oacute;n&rdquo; que practican las grandes plataformas tecnol&oacute;gicas comercia con la atenci&oacute;n de los usuarios, que vende para publicidad. Es su negocio. Para tener &eacute;xito necesitan captar la atenci&oacute;n el mayor tiempo posible y hacerla receptiva a las informaciones transmitidas por las pantallas. Teniendo en cuenta que el gasto global en publicidad digital se acerca a los ochocientos mil millones de d&oacute;lares, la lucha por hacerse con el pastel es implacable. 
    </p><p class="article-text">
        La conversi&oacute;n de la atenci&oacute;n humana en una <em>commodity</em>, en un bien econ&oacute;mico primario, ha sido muy estudiada (Abeyratne, R. (2025). <em>The Attention Economy and Commodifying the Human Mind</em>). Incluso se ha acu&ntilde;ado la expresi&oacute;n &ldquo;attentional fracking&rdquo;, copiada de la explotaci&oacute;n extremada de los recursos naturales, para designar las t&eacute;cnicas de captaci&oacute;n /extracci&oacute;n de nuestra atenci&oacute;n . Libros como  <em>The Attention Merchants: The Epic Scramble to Get Inside Our Heads</em>, de Tim Wu, o <em>La era del capitalismo de la vigilancia,</em> de Shoshana Zuboff, han popularizado el tema. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; es tan importante este asunto?. Johan Hari, en su  libro <em>El valor de la atenci&oacute;n, nos </em>advierte en tonos apocal&iacute;pticos de que estamos sufriendo una epidemia de p&eacute;rdida de la atenci&oacute;n y que eso no es solo un problema de productividad individual, sino una &ldquo;amenaza existencial profunda para el ser humano y la sociedad&rdquo;. Parecen palabras excesivas, pero no podemos asegurarlo hasta que no aclaremos de qu&eacute; estamos hablando. La atenci&oacute;n es la capacidad de un sistema nervioso para seleccionar los est&iacute;mulos a los que ha de responder. Un animal est&aacute; continuamente analizando los sonidos que percibe y cuando capta alguno amenazador activa su reacci&oacute;n de &ldquo;alarma&rdquo; (arousal)  y lo analiza con m&aacute;s precisi&oacute;n. Eso es lo que se denomina &ldquo;atenci&oacute;n autom&aacute;tica o involuntaria&rdquo;. Es el est&iacute;mulo el que capta la atenci&oacute;n. La inteligencia humana se caracteriza por poder dirigir las funciones mentales que compartimos con otros animales. Al hacerlo, las transfigura. Un ejemplo especialmente relevante es la atenci&oacute;n. Tenemos sistemas de atenci&oacute;n autom&aacute;tica, que nos hacen atender forzosamente a determinados est&iacute;mulos - fuertes, nuevos, amenazadores- pero, adem&aacute;s, podemos elegir el objeto que deseamos que ocupe el centro de nuestra conciencia. Puedo elegir qu&eacute; mirar, qu&eacute; pensar, qu&eacute; recordar. En eso consiste la atenci&oacute;n voluntaria. EL lenguaje marca muy bien la diferencia. En un caso, el est&iacute;mulo capta, atrae,<strong> </strong>nuestra atenci&oacute;n; en el otro, nosotros ponemos, fijamos la atenci&oacute;n en un objeto. Esta capacidad, aparentemente tan humilde, es el fundamento de nuestro comportamiento libre. La persona obsesionada por algo, es decir, que no puede dejar de prestarle atenci&oacute;n, no es libre. El problema del drogadicto es que no puede dejar de pensar en que la droga es su &uacute;nica raz&oacute;n de existir. El pensamiento oriental puso en la capacidad de concentraci&oacute;n la esencia de la inteligencia humana, pero el occidental no supo que hacer con ella. Al estudiar la &ldquo;atenci&oacute;n voluntaria&rdquo;, se fij&oacute; en la voluntad y se olvid&oacute; de la atenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; tropezamos con una de esas disfunciones de nuestro cerebro que he denominado &ldquo;chapuzas evolutivas&rdquo;. La atenci&oacute;n voluntaria es un triunfo porque nos libera, pero consume mucha energ&iacute;a y nos cansa. Eso no sucede con la atenci&oacute;n involuntaria. Asistir a algo divertido nos descansa, porque el trabajo lo hace el est&iacute;mulo. Nosotros nos dejamos llevar. En cambio, cuando tengo que concentrarme en un trabajo puedo agotarme. Los psic&oacute;logos, a partir de la obra de Roy Baumeister, emplean un t&eacute;rmino -deplecci&oacute;n del yo- para designar esa p&eacute;rdida de energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hacen las plataformas digitales, lo que ahora han identificado los acusadores de Meta, es que est&aacute;n comercializando una vulnerabilidad humana. Por eso son peligrosas. (Por cierto, algo semejante hace la industria del juego, de la droga o del porno). Una de las t&eacute;cnicas adictivas que han identificado es el &ldquo;scroll infinito&rdquo;, es decir, la carga autom&aacute;tica de contenidos que presentan nuevos est&iacute;mulos al espectador. Basta mover el dedo para pasar al  siguiente, Es una t&eacute;cnica muy elemental que usan desde hace mucho tiempo las granjas av&iacute;colas. Para que las gallinas sigan comiendo, una cinta transportadora mueve el pienso, lo que las incita a comer de nuevo. Esta referencia a las aves me sirve para recordar a Skinner, el psic&oacute;logo que est&aacute; en la trastienda de todas las t&eacute;cnicas adictivas. Hasta tal punto que Mozorov le ha nombrado &ldquo;patrono de Internet&rdquo;. No cre&iacute;a en la existencia de la atenci&oacute;n voluntaria y pensaba que quien maneje los premios y las sanciones (los reforzadores positivos y negativos) puede dirigir el comportamiento de los individuos. Eso me recuerda que los fiscales que  han denunciado a Meta, la culpan tambi&eacute;n del uso de <em>&ldquo;dopamine-manipulating recommendation algorithms&rdquo;</em> (algoritmos de recomendaci&oacute;n que manipulan la dopamina). Las nuevas tecnolog&iacute;as han supuesto el triunfo de Skinner, el debilitamiento de nuestra capacidad de ser libres, la aceptaci&oacute;n por nuestra parte de comportarnos como aves de corral o como las palomas que entrenaba en su laboratorio. Tomas de Aquino, en un momento de gran perspicacia, nos previno sobre la tentaci&oacute;n de &ldquo;dejarnos llevar por la facilidad animal&rdquo;. Pues bien, entregarnos a la atenci&oacute;n autom&aacute;tica, involuntaria, significa, precisamente eso. Conviene recordar que una de las tareas de la educaci&oacute;n es, precisamente, fortalecer la atenci&oacute;n voluntaria. Ahora la incluimos dentro de la educaci&oacute;n de las &ldquo;funciones ejecutivas&rdquo;, encargadas de dirigir la potent&iacute;sima m&aacute;quina que es nuestro cerebro. Una parte importante de los d&eacute;ficits de atenci&oacute;n que estamos detectando no son trastornos neurol&oacute;gicos, sino educativos. Se nos est&aacute; olvidando educar la atenci&oacute;n voluntaria, y el entorno colabora a esta amnesia.
    </p><p class="article-text">
        La prodigiosa eficiencia de las nuevas tecnolog&iacute;as nos invita a una maravillosa utop&iacute;a: la felicidad f&aacute;cil. Elon Musk anuncia para 2036 una sociedad donde no har&aacute; falta trabajar porque todos tendremos una renta m&iacute;nima alta gracias a la colosal productividad de la Inteligencia artificial. Pero la &ldquo;felicidad f&aacute;cil&rdquo;  es una gigantesca trampa porque supondr&iacute;a abdicar de todo lo esencialmente humano. Las funciones mentales espec&iacute;ficamente humanas son dif&iacute;ciles. La racionalidad es m&aacute;s costosa que la emocionalidad, la autonom&iacute;a lo es m&aacute;s que la servidumbre, la veracidad y el pensamiento cr&iacute;tico son m&aacute;s dif&iacute;ciles que la mentira y la credulidad. La democracia y la justicia son extremadamente exigentes. Harari ha pensado que la felicidad qu&iacute;mica completar&iacute;a el sue&ntilde;o. EL sociologo franc&eacute;s Jean-Claude Kaufmann lo ha resumido en el t&iacute;tulo de un libro que les recomiendo: <em>C&egrave;st fatigant la libert&eacute;. </em>La libertad es pesada. Hasta tal punto que al nost&aacute;lgico Rousseau  le sugiri&oacute; una paradoja: Habr&iacute;a que obligar a la gente a ser libre. Uno de los efectos de esta llamada a la felicidad f&aacute;cil es la aceptaci&oacute;n de los sistemas autoritarios que los ingenuos piensan que nos solucionaran los problemas sin necesidad de que nos impliquemos.
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;quiem por la atenci&oacute;n voluntaria, es, en realidad el r&eacute;quiem por nuestra libertad. Hari ten&iacute;a raz&oacute;n. Como soy optimista espero que la atenci&oacute;n, como el Ave F&eacute;nix resurja de sus cenizas. Otro d&iacute;a les explicar&eacute; c&oacute;mo la educaci&oacute;n puede y debe asumir esta tarea. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Marina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/requiem-atencion-voluntaria_129_13485173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 20:45:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Réquiem por la atención voluntaria]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[PISA y los hijos de la Gran Recesión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pisa-hijos-gran-recesion_129_13495610.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8f88550-6b06-4afa-b1e4-62ba6e51cc78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x415y325.jpg" width="1200" height="675" alt="PISA y los hijos de la Gran Recesión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos alumnos han vivido toda su escolarización en familias tensionadas por los ajustes de la Gran Recesión y en un sistema educativo que ha sufrido diferente tipo de recortes. La tecnología puede ser importante, pero la inversión educativa, las condiciones de trabajo del profesorado y la calidad de vida de las familias, también</p><p class="subtitle">Gráficos - El descalabro de Euskadi, la caída de Valencia y Navarra y otros siete gráficos sobre los resultados de PISA</p></div><p class="article-text">
        La oleada de PISA de este a&ntilde;o ha estado dedicada a la competencia cient&iacute;fica. Los resultados <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-desploma-pisa-alumnos-dificultades-textos-400-palabras-culpa-pantallas_1_13492888.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han empeorado</a> con respecto a 2012 y 2015, y son estables con respecto al resto de oleadas. La competencia lectora iguala por abajo a los resultados de 2006, y los de matem&aacute;ticas son los peores de la serie. Ambas competencias pueden estar sujetas a un margen de error estad&iacute;stico mayor, pues la prueba est&aacute; mejor calibrada para Ciencias. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/enorme-caida-euskadi-exclusion-catalunya-siete-graficos-resultados-pisa_1_13493996.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resultados son malos</a>, pues no avanzamos, los titulares son matizables. El peor resultado en 25 a&ntilde;os solo es cierto en matem&aacute;ticas. Seg&uacute;n las estimaciones de la propia OCDE &mdash;quien elabora el informe&mdash;, las diferencias entre algunas oleadas var&iacute;an por error aleatorio, no por diferencias reales. Es el caso de las puntuaciones de ciencias (2006, 2009, 2022 y 2025), matem&aacute;ticas (2005) y lectura (2006 y 2025), que no difieren de forma estad&iacute;sticamente significativa de la media de PISA 2025.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Los resultados de España en el informe PISA 2025" aria-label="Líneas múltiples" id="datawrapper-chart-8FU9z" src="https://datawrapper.dwcdn.net/8FU9z/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="312" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        En todo caso, apreciamos una tendencia a la mejora hasta 2015, y luego empeoramiento. Quienes lo atribuyen todo a problemas espa&ntilde;oles tendr&aacute;n que explicar por qu&eacute; Espa&ntilde;a contamina al resto de la OCDE, pues los resultados son generalizados. Adem&aacute;s, las competencias educativas est&aacute;n gestionadas por cada gobierno aut&oacute;nomo, habiendo comunidades que m&aacute;s o menos aguantan en ciencias (como Canarias). 
    </p><p class="article-text">
        El sospechoso m&aacute;s popular est&aacute; siendo la <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/catastrofe-pisa-aula-culpa-ia-cumulo-desdichas_129_13495145.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tecnolog&iacute;a</a>. La tecnolog&iacute;a, en tanto que herramienta, puede usarse de forma correcta o incorrecta. Podr&iacute;a ser que los cambios sean m&aacute;s r&aacute;pidos que nuestra capacidad para sacarles partido. La respuesta f&aacute;cil es la ludita: todo lo que se pueda enchufar, a la hoguera. La respuesta inconsciente es asumir que se est&aacute; usando bien. La respuesta m&aacute;s realista necesita de estudios m&aacute;s afinados. La respuesta f&aacute;cil cuenta con otro aliciente: la distinci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando solo los hijos de la &eacute;lite ten&iacute;an acceso a dispositivos, las clases medias aspiracionales estaban convencidas de las incontables ventajas de todo lo electr&oacute;nico. Ahora que todo el mundo cuenta con dispositivos, a la &eacute;lite le parecen vulgares, y las clases aspiracionales tambi&eacute;n luchan por sac&aacute;rselos de encima.
    </p><p class="article-text">
        El cambio tecnol&oacute;gico no es el &uacute;nico hecho que ha afectado a muchos pa&iacute;ses de forma simult&aacute;nea. La oleada de PISA de 2018 se realiz&oacute; a adolescentes que ten&iacute;an cinco a&ntilde;os en la Gran Recesi&oacute;n. A diferencia de las oleadas anteriores, han vivido toda su escolarizaci&oacute;n en familias tensionadas por los ajustes econ&oacute;micos y en un sistema educativo que ha sufrido diferente tipo de recortes. La tecnolog&iacute;a puede ser importante, pero la inversi&oacute;n educativa, las condiciones de trabajo del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/conflicto-no-cesa-ultimo-curso-legislatura-profesorado-arranca-huelgas-protestas-docentes_1_13480101.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">profesorado</a> y la calidad de vida de las familias, tambi&eacute;n. Habr&aacute; que estudiar las diferentes hip&oacute;tesis con m&aacute;s detalle, m&aacute;s all&aacute; de la espuma de los titulares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Saturnino Martínez García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pisa-hijos-gran-recesion_129_13495610.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 19:59:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Informe Pisa,Burbuja inmobiliaria,Lectura,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La catástrofe de PISA, desde el aula: ¿es culpa de la IA o de un cúmulo de desdichas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/catastrofe-pisa-aula-culpa-ia-cumulo-desdichas_129_13495145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e6da670-f919-4537-9dc6-f1388db0456d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150708.jpg" width="1917" height="1078" alt="La catástrofe de PISA, desde el aula: ¿es culpa de la IA o de un cúmulo de desdichas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El año pasado fue desalentador comprobar que muchos de los trabajos que les pedíamos a los estudiantes estaban elaborados, en parte o en su totalidad, por una inteligencia no humana. Y lo peor fue aceptar que en muchos casos no podíamos demostrarlo</p><p class="subtitle">España se desploma en PISA y los alumnos tienen "dificultades" con textos de más de 400 palabras </p></div><p class="article-text">
        Cada <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/conflicto-no-cesa-ultimo-curso-legislatura-profesorado-arranca-huelgas-protestas-docentes_1_13480101.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo curso</a> se abre como una ventana de posibilidades. Los docentes somos alfareros pero, en vez de arcilla, nuestra materia prima son unos estudiantes que se dejan modelar. Aprender es avanzar hacia un punto de no retorno que de repente permite ver algo de un modo muy distinto. Este curso acad&eacute;mico, adem&aacute;s de la ventana de oportunidades, surge tambi&eacute;n con una gran preocupaci&oacute;n: la Inteligencia Artificial. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado fue desalentador comprobar que muchos de los trabajos que les ped&iacute;amos a los estudiantes estaban elaborados, en parte o en su totalidad, por una inteligencia no humana. Y lo peor fue aceptar que en muchos casos no pod&iacute;amos demostrarlo y ten&iacute;amos que enfrentarnos a unos alumnos que lo negaban y, por supuesto, tambi&eacute;n a unas familias que los defend&iacute;an. Esa necesidad de verificaci&oacute;n despert&oacute; en los docentes un sentimiento de desconfianza y de frustraci&oacute;n, pero tambi&eacute;n lo gener&oacute; en unos estudiantes que se angustiaban porque un trabajo demasiado bien hecho pod&iacute;a ponerse en entredicho.
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-desploma-pisa-alumnos-dificultades-textos-400-palabras-culpa-pantallas_1_13492888.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resultados de PISA</a> muestran una enorme ca&iacute;da de las habilidades ling&uuml;&iacute;sticas y de comprensi&oacute;n lectora en los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/enorme-caida-euskadi-exclusion-catalunya-siete-graficos-resultados-pisa_1_13493996.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudiantes de secundaria</a>. Tampoco es ninguna sorpresa. Lo que el informe tambi&eacute;n sugiere es que un porcentaje alt&iacute;simo de estudiantes emplea la IA para resumir textos y hacer trabajos escritos. Me despierta muchas dudas que esa forma de trabajo, la ausencia de selecci&oacute;n de informaci&oacute;n y la renuncia de la creaci&oacute;n, pueda consolidar habilidades como la lectura y la escritura. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La IA ayuda a ganar tiempo o simplifica los aprendizajes? Llevo tiempo haci&eacute;ndome esta pregunta. &iquest;Aquel que decide elaborar algo con IA sabr&iacute;a hacerlo tambi&eacute;n por su cuenta? Aprender es tropezarse, pensar y rehacer. No es reducir el aprendizaje a pedirle a una inteligencia no humana que te resuelva un reto en segundos. Y sirve para cualquier &aacute;mbito. No ser&eacute; yo quien niegue que quiz&aacute; nos estemos pasando al depender demasiado de la IA.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o me he propuesto implementar algunos cambios en mi manera de impartir las clases de lengua y literatura. Mi objetivo, no exagero, es evitar por encima de todo que mis estudiantes me presenten trabajos hechos con IA. As&iacute; que plantear&eacute; tareas m&aacute;s breves que puedan realizarse en sesiones individuales, pedir&eacute; evidencias de los trabajos realizados (como borradores, esquemas, revisiones), priorizar&eacute; el trabajo en el aula, a mano y cada vez con menos pantallas, intentar&eacute; facilitarles fuentes de informaci&oacute;n cerradas &ndash;y digo <em>intentar&eacute;</em> porque es muy complicado con un mundo digital apote&oacute;sico&ndash;... Y lo m&aacute;s dif&iacute;cil, porque las clases son de 30 estudiantes o m&aacute;s por aula: evaluar&eacute; de forma oral siempre que sea posible.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;es todo culpa de la IA? Lo cierto es que el descenso del nivel acad&eacute;mico viene ligado a una serie de catastr&oacute;ficas desdichas. PISA alerta de que los estudiantes tienen dificultades para entender textos de m&aacute;s de 400 palabras. El uso de m&oacute;viles y la inmediatez de un mundo que exige que todo suceda deprisa seguro que tiene algo que ver, as&iacute; como la falta de concentraci&oacute;n. Ya hay videos en internet que muestran a alguien hablando en una pantalla dividida con una partida de juego para captar la atenci&oacute;n de los usuarios. Y por supuesto el confinamiento durante la pandemia sin duda dej&oacute; vac&iacute;os en los estudiantes de hoy.
    </p><p class="article-text">
        En educaci&oacute;n, por desgracia, a veces cuesta encontrar espacio para los matices. Parece que rechazar la IA en el aula y querer mantener alejadas las pantallas, visto lo visto, implique renunciar a la educaci&oacute;n digital y al pensamiento cr&iacute;tico. Lo que digo es que, por ahora, prefiero centrarme en lo m&aacute;s urgente porque los resultados no son muy esperanzadores y, adem&aacute;s, falta tiempo. Parece que afirmar que algunas asignaturas se trabajan mejor por grupos de nivel sea apostar siempre por la segregaci&oacute;n. Lo que defiendo es que un estudiante puede ser brillante en unos campos y tener m&aacute;s dificultades en otros, y que adaptar el ritmo de aprendizaje en un &aacute;rea concreta puede permitirle recibir un mejor acompa&ntilde;amiento. Parece que defender las clases magistrales de vez en cuando y apostar por la sobriedad en el aula quiera decir repudiar para siempre la gamificaci&oacute;n y el bienestar de los estudiantes. Divertirse y estar a gusto aprendiendo es fundamental, pero no me parece un mensaje oportuno hacerles creer que todo en la vida se consigue con una sonrisa. La reflexi&oacute;n sosegada tambi&eacute;n puede ser emocionante. 
    </p><p class="article-text">
        Como digo, no todo es blanco o negro, y si algo he aprendido en todos estos a&ntilde;os de docencia es que en educaci&oacute;n nada es para siempre, y hace falta prueba y error para implantar cambios y que la mejor metodolog&iacute;a es la suma de todas ellas. Siempre he defendido la escuela inclusiva, pero no se puede empezar la casa por el tejado ni implantar un nuevo sistema educativo sin dotarlo de los recursos necesarios y formaci&oacute;n. Y en nuestro caso fue m&aacute;s o menos as&iacute;, y a falta de recursos me refiero a que las aulas est&aacute;n masificadas y que faltan docentes. 
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos, los docentes no nos sentimos capacitados para asumir tanta diversidad. Antes las clases eran bastante m&aacute;s homog&eacute;neas que ahora y ese nuevo paradigma necesita, por tanto, una infraestructura radicalmente distinta. Llegar a todo el mundo significa adaptarse a las necesidades y posibilidades de cada uno,  por supuesto, pero en ning&uacute;n caso puede significar renunciar a unos m&iacute;nimos exigidos porque si no se pierde rigor en la calidad del sistema y se prepara peor a los estudiantes. 
    </p><p class="article-text">
        E insisto: eso no quiere decir rechazar unas aulas tan diversas. Se trata de una realidad y, como tal, requiere respuestas a preguntas que antes no nos hac&iacute;amos. Y dinero, porque al final todo se resume en lo mismo: si queremos un sistema educativo fuerte y de calidad, hace falta m&aacute;s inversi&oacute;n y, de paso, que la sociedad crea m&aacute;s en &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Olivé]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/catastrofe-pisa-aula-culpa-ia-cumulo-desdichas_129_13495145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 12:55:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La catástrofe de PISA, desde el aula: ¿es culpa de la IA o de un cúmulo de desdichas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pisa,OCDE,Inteligencia artificial,Lectura,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hey. España es competente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hey-espana-competente_129_13493696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/721608f9-fa0e-4313-953a-1f0f3fee6bdf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x901y274.jpg" width="1200" height="675" alt="Hey. España es competente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España tiene jurisdicción para investigar los hechos denunciados en la querella presentada contra Julio Iglesias por dos mujeres por presuntos delitos de violencia sexual, física, psíquica y de trata de seres humanos con fines de servidumbre</p><p class="subtitle">Lucía Martínez Garay, catedrática de Derecho Penal: “Los jueces pueden admitir la querella contra Julio Iglesias porque sí son competentes”
</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tiene jurisdicci&oacute;n para investigar los hechos denunciados en la querella presentada contra Julio Iglesias por dos mujeres por presuntos delitos de violencia sexual, f&iacute;sica, ps&iacute;quica y de trata de seres humanos con fines de servidumbre. A pesar del decreto de archivo del fiscal jefe de la Audiencia Nacional de 23 de enero de 2026, dictado en las diligencias preprocesales 2/2026.
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar a valorar el contenido de los indicios racionales de criminalidad sobre los hechos, que compete a la plaza que corresponda de la Secci&oacute;n de Instrucci&oacute;n del Tribunal Central de Instancia (antes Juzgado Central de Instrucci&oacute;n), es importante conocer que nuestro pa&iacute;s s&iacute; tiene potestad para investigar y juzgar, entre otros, los delitos sexuales y de trata de seres humanos cometidos por espa&ntilde;oles en el extranjero. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que, despu&eacute;s de que la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica fuera pionera en la persecuci&oacute;n de los cr&iacute;menes contra la humanidad de otros pa&iacute;ses - eso s&iacute;, sin perseguir nunca los cr&iacute;menes del franquismo-, las sucesivas mayor&iacute;as parlamentarias fueron restringiendo la jurisdicci&oacute;n universal. Primero en 2009, despu&eacute;s con recortes dr&aacute;sticos en 2014. Por presiones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas de pa&iacute;ses como Israel, EEUU o China, abandonamos la persecuci&oacute;n de cr&iacute;menes cometidos contra v&iacute;ctimas espa&ntilde;olas o por espa&ntilde;oles en el extranjero en demasiados casos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero seguimos firmando tratados internacionales, y pese a las restricciones que condicionaron la perseguibilidad en Espa&ntilde;a de delitos como el genocidio, el vigente art&iacute;culo 23.4 de la Ley Org&aacute;nica del Poder Judicial (LOPJ) es claro al respecto: la jurisdicci&oacute;n espa&ntilde;ola es competente para conocer de los hechos cometidos por espa&ntilde;oles fuera del territorio nacional con unos requisitos que se cumplen en este caso: que sean hechos susceptibles de tipificarse, seg&uacute;n la ley espa&ntilde;ola, como alguno de los delitos regulados en el Convenio del Consejo de Europa de 11 de mayo de 2011 sobre prevenci&oacute;n y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia dom&eacute;stica (apartado l) o delitos de trata de seres humanos (apartado m), siempre que el procedimiento se dirija contra un espa&ntilde;ol. Con la excepci&oacute;n, que no concurre en el presente caso, de que ya se haya iniciado un procedimiento para su investigaci&oacute;n y enjuiciamiento en un Tribunal Internacional o en el Estado del lugar en que se hubieran cometido los hechos o de nacionalidad de la persona a que se impute su comisi&oacute;n, exigiendo adem&aacute;s que sea un proceso efectivo.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de modo muy simple: un tribunal espa&ntilde;ol -en concreto la Audiencia Nacional- pudo juzgar a Luis Rubiales por agresi&oacute;n sexual cometida en Australia no porque la v&iacute;ctima Jenny Hermoso fuera espa&ntilde;ola: bastaba con que lo fuera el investigado.
    </p><p class="article-text">
        Profundizando en la fundamentaci&oacute;n jur&iacute;dica, el Tribunal Constitucional (TC) en su sentencia 140/2018 aval&oacute; la reducci&oacute;n dr&aacute;stica de la jurisdicci&oacute;n universal llevada a cabo por la LO 1/2014 -desestimando el recurso interpuesto por 50 diputadas y diputados del Grupo Parlamentario Socialista-. Pero dej&oacute; un resquicio importante para la decisi&oacute;n de cada caso por los juzgados y tribunales a trav&eacute;s del control de convencionalidad. Con base en los art&iacute;culos 96 y 10 de la Constituci&oacute;n, y los art. 30 y 31 de la Ley 25/2014, de Tratados y otros Acuerdos Internacionales, el TC dice que el art&iacute;culo 96 no atribuye superioridad jer&aacute;rquica a los tratados sobre las leyes internas, pero un juez ordinario puede inaplicar una norma interna contraria a la protecci&oacute;n de los derechos humanos establecida en los tratados internacionales, en este caso las limitaciones de la jurisdicci&oacute;n universal del art&iacute;culo 23 de la LOPJ: <em>&ldquo;No supone un juicio sobre la validez de la norma interna, sino sobre su mera aplicabilidad, por lo que no se plantea un problema de depuraci&oacute;n del ordenamiento de normas inv&aacute;lidas, sino una cuesti&oacute;n de determinaci&oacute;n de la norma aplicable en la soluci&oacute;n de cada caso concreto, aplicaci&oacute;n que deber&aacute; ser libremente considerada por el juez ordinario&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 23.4. l) y m) cuando reconoce la competencia de Espa&ntilde;a para enjuiciar violencia sexual, no fue una locura del legislador: se bas&oacute; en las obligaciones asumidas en el Convenio de Estambul aplicable a la violencia f&iacute;sica, ps&iacute;quica y sexual contra las mujeres, y el Convenio de Varsovia sobre trata de seres humanos. El art&iacute;culo 44 del Convenio de Estambul, regula precisamente la extensi&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n penal (o extraterritorialidad), con el objetivo de evitar que los agresores utilicen las fronteras para quedar impunes. Esta norma obliga a los Estados firmantes a perseguir penalmente los delitos cometidos en el extranjero si el presunto agresor es nacional (entre otros supuestos). Es el principio de personalidad activa. Es m&aacute;s, este Convenio del Consejo de Europa, que es el tratado m&aacute;s importante vigente en Espa&ntilde;a sobre derechos de las mujeres, contiene incluso para los delitos m&aacute;s graves, incluyendo la violencia sexual y la violaci&oacute;n de su art&iacute;culo 36, la excepci&oacute;n al principio de doble incriminaci&oacute;n: obliga a perseguir penalmente al autor espa&ntilde;ol incluso si ese acto no es considerado delito en el pa&iacute;s donde se cometi&oacute;, y sin exigir denuncia previa de la v&iacute;ctima que se encuentra en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        Las feministas defendemos el derecho de las querellantes a obtener justicia, y reivindicamos que estas normas nacionales e internacionales no solo protegen a las mujeres contra las violencias machistas, que a su vez son consecuencia hist&oacute;rica de la desigualdad. La jurisdicci&oacute;n universal es una consecuencia de los derechos inalienables propios de la dignidad humana. En tiempos en los que otros pa&iacute;ses parecen renegar del consenso civilizatorio alcanzado tras una guerra contra los fascismos europeos, y regresar a la &ldquo;ley del m&aacute;s fuerte&rdquo;, defendemos con orgullo estas normas contra la impunidad, la justicia, que es la herramienta que creamos frente a los abusos de los m&aacute;s poderosos. El Estado de Derecho no se concibi&oacute; para que lo cumpliera el pueblo, este cumple las normas tambi&eacute;n en los reg&iacute;menes autoritarios. Se concibi&oacute; para que el Estado cumpla su propio Derecho. Que no se rompa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Rosell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hey-espana-competente_129_13493696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 20:30:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hey. España es competente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Julio Iglesias,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ramón Espinar Gallego, mi padre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ramon-espinar-gallego-padre_129_13489844.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f812d1ab-0186-4b94-85cc-df041781206c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150420.jpg" width="608" height="342" alt="Ramón Espinar Gallego, mi padre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mi padre vivió un tiempo hermoso y turbulento y lo vivió a fondo. Se implicó políticamente desde muy joven. Tuvo que empezar a trabajar con 14 años y poco después se afilió a la UGT. En la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, entró en contacto con el PSOE a través de sus profesores. Siempre admiró a Gregorio Peces-Barba y lo consideró un referente</p></div><p class="article-text">
        La vida de mi padre ha sido capic&uacute;a: empez&oacute; dura y termin&oacute; dura.
    </p><p class="article-text">
        Naci&oacute; en &Uacute;beda en 1954, hijo de dos migrantes de Membrilla, Ciudad Real, que hab&iacute;an llegado a la ciudad tratando de abrirse paso en la vida. Pocos a&ntilde;os y alg&uacute;n traspi&eacute; despu&eacute;s, tuvieron que trasladarse a Madrid, al barrio de Usera. Y, tiempo despu&eacute;s, terminaron por comprar un piso en el barrio de Zarzaquemada, en Legan&eacute;s. All&iacute; creci&oacute; con sus hermanas, Joaquina y Pepa. Mi abuelo trabajaba en la obra y mi abuela en casa. Se mataron a currar para sacar adelante su familia toda su vida.
    </p><p class="article-text">
        Mi padre vivi&oacute; un tiempo hermoso y turbulento y lo vivi&oacute; a fondo. Se implic&oacute; pol&iacute;ticamente desde muy joven. Tuvo que empezar a trabajar con 14 a&ntilde;os y poco despu&eacute;s se afili&oacute; a la UGT. En la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, entr&oacute; en contacto con el PSOE a trav&eacute;s de sus profesores. Siempre admir&oacute; a Gregorio Peces-Barba y lo consider&oacute; un referente.
    </p><p class="article-text">
        En contra de lo que pueda pensar el tuitero promedio, fue en esos a&ntilde;os cuando experiment&oacute; la &uacute;nica privaci&oacute;n de libertad de su vida. Durante el servicio militar en Segovia fue descubierto con otros compa&ntilde;eros militantes de izquierda en actividades &ldquo;subversivas&rdquo; y pas&oacute; meses encarcelado hasta la primera amnist&iacute;a del Rey Juan Carlos I en 1976. Poco despu&eacute;s, se cas&oacute; con mi madre, Mar.
    </p><p class="article-text">
        En 1979 fue elegido alcalde de Legan&eacute;s, revalidando mayor&iacute;a en 1983. Poco despu&eacute;s dimiti&oacute; para asumir la presidencia de la primera Asamblea de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1987 y 1995 fue miembro de los gobiernos de Joaqu&iacute;n Leguina, asumiendo las consejer&iacute;as de Cultura primero y Hacienda despu&eacute;s. En 1992 se divorci&oacute; de mi madre y establecieron uno de los hitos de mi vida: mantener una relaci&oacute;n de amistad tras separarse que ha durado hasta la muerte, en la que tanto mi madre como su pareja, Manolo, le han acompa&ntilde;ado. Desconozco si es habitual decir algo as&iacute; en un obituario, pero es algo que un hijo tiene que agradecerles toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        De sus compa&ntilde;eros y colaboradores de ese periodo de actividad pol&iacute;tica institucional estuvieron acompa&ntilde;ados sus &uacute;ltimos d&iacute;as: Chema, Cati y Enrique, Juan y Olga. Amigos que lo han querido y acompa&ntilde;ado siempre.
    </p><p class="article-text">
        Tras las elecciones de 1995 y la p&eacute;rdida del gobierno regional para la izquierda (nunca m&aacute;s hemos gobernado la Comunidad de Madrid), fue designado Vicepresidente de Caja Madrid y tambi&eacute;n inici&oacute; una actividad profesional como abogado que mantuvo hasta jubilarse en 2020.
    </p><p class="article-text">
        De ese periodo y su actividad se deriv&oacute; la condena judicial por el uso de las conocidas como tarjetas black. Vivi&oacute; con dolor y desgarro un episodio que sent&iacute;a que manchaba su trayectoria y su vida de una forma que nunca entendi&oacute; ni acept&oacute;. Hubo ausencias, hubo amigos leales y hubo quien, sin aprobarlo ni re&iacute;rle las gracias, le sigui&oacute; acompa&ntilde;ando. Personalmente, nunca quise hacerme responsable de actos y decisiones que no me correspond&iacute;an, le traslad&eacute; mis desacuerdos y trat&eacute; de acompa&ntilde;arlo cuando lo vi sufrir.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en ese periodo conoci&oacute; a Bego&ntilde;a, su pareja, que le ha cuidado y acompa&ntilde;ado con cari&ntilde;o y entrega generosa hasta el &uacute;ltimo d&iacute;a. Seguro que ha muerto con gratitud por el arrope.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, mi padre era un hombre culto, &aacute;cido y brillante. Le gustaba la m&uacute;sica cl&aacute;sica, los toros, no tanto el f&uacute;tbol como Zidane y, sobre todas las cosas, escapaba a la monta&ntilde;a siempre que ten&iacute;a ocasi&oacute;n. Le&iacute;a y recomendaba lecturas. Casi siempre recomendaba bien.
    </p><p class="article-text">
        El Valle de Benasque, la Pedriza y Gredos son los escenarios donde fue feliz, pleno. Rodeado de sus amigos de siempre: Susi, Roberto, Purita, Jos&eacute; Antonio, Paco y Leles, Merche y Jos&eacute; Manuel, sus hijos y toda la fabulosa reuni&oacute;n de gentes que amaban la monta&ntilde;a y el alpinismo, mordiendo un bocadillo (de lomo) en la piedra m&aacute;s plana de cualquier recodo del camino. Creo que lo que mejor se le dio en su vida a Ram&oacute;n Espinar Gallego fue ser amigo de sus amigos queridos.
    </p><p class="article-text">
        Mi padre perteneci&oacute; a una generaci&oacute;n de una izquierda llena de grandeza, que han narrado y vivido con suficiencia y autocomplacencia, y con miserias que la m&iacute;a, con toda seguridad, ha tratado con crueldad. El ascenso social, el crecimiento econ&oacute;mico, la dureza de la llegada a la vida en una familia obrera, el &eacute;xodo rural, las ciudades dormitorio y el derecho a la ciudad&hellip; Muchos de los grandes temas de la Transici&oacute;n y la consolidaci&oacute;n democr&aacute;tica atravesaron a mi padre y los encarn&oacute; de forma particularmente intensa con sus grandezas y sus miserias.
    </p><p class="article-text">
        Quisieron asombrarnos y admirarnos y recibieron una revisi&oacute;n hist&oacute;rica justa en sus planteamientos pero, seguramente, cruel en su forma de manifestarse. Falt&oacute; ternura. Mi padre hizo lo que pudo y supo con las herramientas de su &eacute;poca, se expuso al poder, que es el material m&aacute;s corrosivo para el esp&iacute;ritu, fue un buen tipo y se equivoc&oacute; m&aacute;s de lo que hubiera querido.
    </p><p class="article-text">
        Tuvo un final especialmente jodido, una enfermedad cruel que le hizo dependiente contra su naturaleza de hombre aut&oacute;nomo, hiperactivo y autosuficiente. Espero que hayamos garantizado su dignidad y no haya sentido humillaci&oacute;n en los cuidados recibidos. Ha muerto en su casa, sentado en su sill&oacute;n de orejas hasta casi el &uacute;ltimo d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ha vivido, ha viajado, ha cre&iacute;do y descre&iacute;do, ha amado, ha sufrido y ha disfrutado. Deja huella, familia y recuerdos.
    </p><p class="article-text">
        Su hijo fue un ni&ntilde;o que admir&oacute; a su pap&aacute;, un adolescente y joven muy enfadado con su viejo y un adulto que est&aacute; en paz con el padre que ha perdido. Le lega la pasi&oacute;n pol&iacute;tica y un cierto sentido de la elegancia, del deber y la lealtad que espera haber aprendido.
    </p><p class="article-text">
        Adi&oacute;s, pap&aacute;. Descansa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Espinar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ramon-espinar-gallego-padre_129_13489844.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 19:46:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ramón Espinar Gallego, mi padre]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marruecos: ¿para qué sirven las elecciones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/marruecos-sirven-elecciones_129_13488403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87fb86aa-7402-4c19-a061-031c66bc968f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x870y341.jpg" width="1200" height="675" alt="Marruecos: ¿para qué sirven las elecciones?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Marruecos, las urnas no son el reflejo de la voluntad popular porque no implican necesariamente una alternancia pacífica del poder . Al contrario, son una herramienta para consolidar las prerrogativas del rey e instrumentalizar a las élites</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 23 de septiembre se celebrar&aacute;n en Marruecos las elecciones legislativas, las cuartas desde la reforma constitucional del 2011, impulsada por las masivas protestas populares de la &ldquo;primavera &aacute;rabe&rdquo;. El gran reto que afrontan estos comicios es la tasa de participaci&oacute;n en esta praxis marcada tradicionalmente por un alto &iacute;ndice de boicot por la poblaci&oacute;n. El desinter&eacute;s general por este ejercicio democr&aacute;tico refleja el grado de desconfianza de la ciudadan&iacute;a de los actores pol&iacute;ticos dentro de una monarqu&iacute;a ejecutiva que favorece , con una abierta desfachatez , a una &eacute;lite pol&iacute;tica amedrentada que existe &uacute;nica y exclusivamente para servir los intereses del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Esta cita electoral , la sexta bajo el reinado de Mohamed VI, interviene en un contexto pol&iacute;tico caracterizado a escala regional por una en&eacute;sima crisis pol&iacute;tica con Espa&ntilde;a a ra&iacute;z de la ola migratoria hacia Ceuta , cuyos entresijos siguen generando debate en las dos orillas el mediterr&aacute;neo. A nivel local , estas elecciones se celebrar&aacute;n en el marco de una aguda fragmentaci&oacute;n del paisaje pol&iacute;tico en el pa&iacute;s donde la poblaci&oacute;n, particularmente los j&oacute;venes, son profundamente esc&eacute;pticos hacia un proceso pol&iacute;tico incapaz de responder a las leg&iacute;timas expectativas populares en materia de educaci&oacute;n, sanidad, empleo e igualdad social y territorial. La periodicidad de estos comicios y la din&aacute;mica constitucional no han sido suficientes para poner en pr&aacute;ctica las reformas pol&iacute;ticas necesarias para la democratizaci&oacute;n efectiva del pa&iacute;s y la instauraci&oacute;n de una verdadera monarqu&iacute;a constitucional. A todo esto se a&ntilde;ade la debilidad de los partidos pol&iacute;ticos y la ausencia de una verdadera oposici&oacute;n en las dos c&aacute;maras del parlamento. 
    </p><p class="article-text">
        En Marruecos, las urnas no son el reflejo de la voluntad popular porque no implican necesariamente una alternancia pac&iacute;fica del poder. Al contrario, son una herramienta para consolidar las prerrogativas del rey e instrumentalizar a las &eacute;lites.
    </p><p class="article-text">
        A partir de esta consideraci&oacute;n, las elecciones en reg&iacute;menes como el de Marruecos , son percibidas como un mero mecanismo para acceder a cargos pol&iacute;ticos y permiten el surgimiento de una nueva elite que goza de legitimidad y de una cierta &ldquo;virginidad&rdquo; pol&iacute;tica a ojos de la ciudadan&iacute;a como es el preciso caso del muy popular, Fauzi Lakjaa, un tecn&oacute;crata que preside la real federaci&oacute;n marroqu&iacute; de f&uacute;tbol, quien se presentar&aacute; a estas elecciones y ser&aacute; a ciencia exacta el nuevo primer ministro. Por lo cual, no se trata de saber qui&eacute;n dirigir&aacute; el pr&oacute;ximo ejecutivo, sino con qu&eacute; grado de legitimidad popular ejercer&iacute;a sus funciones. 
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que los datos del ministerio del Interior evidencien un retroceso creciente de la tasa de participaci&oacute;n en las elecciones que pas&oacute; del 58,3% en 1997 al 35,7% en 2007. El n&uacute;mero de no inscritos en las listas electorales de las pr&oacute;ximas elecciones alcanza 12 millones.
    </p><p class="article-text">
        La abstenci&oacute;n y los votos nulos son las se&ntilde;as de identidad m&aacute;s relevantes de este truncado proceso de democratizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La preeminencia de la monarqu&iacute;a, la centralidad del poder, as&iacute; como el control del pluralismo partidista merced a un sistema electoral viciado, vac&iacute;an de contenido las elecciones reduci&eacute;ndolas a un simple canal para la redefinici&oacute;n de las condiciones del acceso al juego pol&iacute;tico. Se trata para los observadores m&aacute;s avezados de una puesta en escena donde desfilan los actores constantemente y se reparten los papeles bajo las f&eacute;rreas &oacute;rdenes de un &uacute;nico y exclusivo director. La estructura fundamental del r&eacute;gimen permanece intacta e intocable. La monarqu&iacute;a detentadora de todos los poderes queda eximida de cualquier rendici&oacute;n de cuentas ante la ciudadan&iacute;a. A esto se le llama, la democracia de la vitrina. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anass Ben Salah]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/marruecos-sirven-elecciones_129_13488403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 19:46:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marruecos: ¿para qué sirven las elecciones?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las del cerco al Parlament: unas condenas al margen de la ley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cerco-parlament-condenas-margen-ley_129_13487763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a7b7576-5dbf-4c9d-9caa-d051af38431e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x421y232.jpg" width="1200" height="675" alt="Las del cerco al Parlament: unas condenas al margen de la ley"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo cierto es que las acciones atribuidas a los manifestantes condenados consistieron en interponerse con los brazos en cruz, seguir o rodear a un parlamentario regional gritando consignas, desplegar una pancarta recriminando las políticas de recortes, o pintar con un spray la chaqueta de una diputada</p></div><p class="article-text">
        No tengo la menor duda de que, entre los prop&oacute;sitos de los manifestantes del cerco al Parlament, no figuraba el de poner a prueba la capacidad de algunos tribunales de este pa&iacute;s para superar los condicionamientos de una jurisprudencia y una cultura de lo penal en materia de ejercicio de ciertos derechos, forjada en decenios de autoritarismo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que lo consiguieron, con el resultado que, al fin, cab&iacute;a esperar: la aplicaci&oacute;n, por la Sala Segunda, del art&iacute;culo 498 del C&oacute;digo Penal de la democracia, mera transposici&oacute;n del art. 157,4 del C&oacute;digo Penal franquista, a conductas sin encaje razonable en sus previsiones.
    </p><p class="article-text">
        Vale la pena recordarlo: se trata de un delito cuya existencia requiere el empleo de &laquo;fuerza, violencia, intimidaci&oacute;n o amenaza grave&raquo; para impedir a un miembro del Congreso, del Senado o de una Asamblea legislativa auton&oacute;mica asistir a sus reuniones.
    </p><p class="article-text">
        Y lo cierto es que las acciones atribuidas a los manifestantes condenados consistieron en interponerse con los brazos en cruz, seguir o rodear a un parlamentario regional gritando consignas, desplegar una pancarta recriminando las pol&iacute;ticas de recortes, o pintar con un spray la chaqueta de una diputada.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que esto tuvo como escenario una manifestaci&oacute;n convocada con objeto de &laquo;parar el Parlament&raquo;. Pero, consta en la sentencia de la Audiencia Nacional que se trat&oacute; de acciones producidas dentro del espacio acotado policialmente para la protesta y, sobre todo, desprovistas de la necesaria agresividad. Tambi&eacute;n se sabe que, en el contexto de la concentraci&oacute;n, tuvieron lugar otras acciones realmente graves y, asimismo, que el lema de la convocatoria llamaba a frenar la normal actividad de la instituci&oacute;n de que se trata. Pero las concretas actuaciones criminalizadas, en s&iacute; mismas, carecieron por completo, no solo de los rasgos t&iacute;picos reclamados por el precepto penal, sino, incluso, o sobre todo, de la menor aptitud para producir aquel efecto perturbador en la din&aacute;mica del Parlamento de Catalu&ntilde;a. Mientras que sus actores operaron sin ninguna relaci&oacute;n con los desconocidos responsables de aquellas otras.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, es evidente que los condenados lo fueron por conductas banales, penalmente at&iacute;picas y, en consecuencia, como efecto de la indebida atribuci&oacute;n a ellos de lo pretendido o ejecutado por otros sujetos desconocidos. Con aparatosa vulneraci&oacute;n, por tanto, del principio de taxatividad y, en particular, de los de culpabilidad y lesividad, todos de imprescindible observancia en la aplicaci&oacute;n de la ley penal.
    </p><p class="article-text">
         Como la naturaleza de los hechos no presta el menor fundamento para semejante condena, tan ajena a los principios que acaban de mencionarse como a las reglas que rigen la sem&aacute;ntica del lenguaje legal, es del todo plausible pensar que la <em>raz&oacute;n</em> de la desmesura <em>jurisdiccional</em> deber&aacute; estar y es leg&iacute;timo buscarla en otra parte.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, sinceramente, creo que lo que exacerb&oacute; el rigor represivo del fiscal, primero, y luego de la mayor&iacute;a del tribunal de la Sala Segunda, fue el <em>&iacute;ncipit</em> de la sentencia de la Audiencia Nacional. En efecto, y es que esta, en una m&aacute;s que razonable y fundada aproximaci&oacute;n al contexto de las acciones de referencia, entendi&oacute; que, en el tratamiento y la valoraci&oacute;n jur&iacute;dico-penal de las acciones incriminadas no pod&iacute;a omitirse la consideraci&oacute;n del marco constituido por la conflictiva realidad social, en que se produjeron. En concreto, la existencia de cientos de miles de personas con grave limitaci&oacute;n del acceso al ejercicio de sus derechos b&aacute;sicos; integrantes de sectores sociales deprimidos, en situaci&oacute;n de m&aacute;xima vulnerabilidad. Y, adem&aacute;s, en general, con un notable d&eacute;ficit material de representaci&oacute;n y de la posibilidad, por tanto, de expresar sus demandas en otro espacio que el, siempre precario, de la calle, objetivamente abierto al riesgo de intervenciones violentas como el materializado en este supuesto.
    </p><p class="article-text">
        No har&aacute; falta decir que esta observaci&oacute;n del tribunal de instancia carec&iacute;a de cualquier pretensi&oacute;n atenuatoria y menos a&uacute;n justificativa de las acciones objeto de enjuiciamiento que, adem&aacute;s, objetivamente, tampoco la necesitaban. Destinada en exclusiva como estaba a se&ntilde;alar un aspecto relevante del marco, constituido por ese factor de intensa conflictividad social en curso, de obligada consideraci&oacute;n en el &aacute;mbito interpretativo, a tenor del art. 3,1&ordm; del C&oacute;digo Civil. Y, es evidente que respondi&oacute; al solo prop&oacute;sito de evitar que elementos tomados abusivamente del contexto pudieran llegar a operar en el lamentable sentido en que al fin lo hicieron en la sentencia hoy desautorizada. Es decir, induciendo como indujeron al tribunal a un injustificado forzamiento de categor&iacute;as, tan obvias en su real significaci&oacute;n, como las de &laquo;fuerza, violencia, intimidaci&oacute;n o amenaza grave&raquo;. Y tan ajenas a las conductas de los imputados, para los que tuvieron que construirse <em>ad hoc</em> con <em>materiales</em>, <em>tra&iacute;dos por los pelos</em>, de otra procedencia. 
    </p><p class="article-text">
        El fiscal, en la defensa de su recurso de casaci&oacute;n descalific&oacute;, obviamente sin raz&oacute;n, tach&aacute;ndola de &laquo;ideol&oacute;gica&raquo;, la sentencia de la Audiencia Nacional. Pues bien, empleando el mismo criterio, con el mejor fundamento <em>despu&eacute;s de Estrasburgo</em>: &iquest;no es esto, precisamente, lo que podr&iacute;a/deber&iacute;a decirse de la sentencia de la Sala Segunda, en cuanto vulneradora de los derechos (libertad de reuni&oacute;n y asociaci&oacute;n) del art. 11, a la luz del art. 10 (libertad de expresi&oacute;n), ambos del Convenio Europeo para la Protecci&oacute;n de los Derechos Humanos? 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Perfecto Andrés Ibáñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cerco-parlament-condenas-margen-ley_129_13487763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 20:45:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las del cerco al Parlament: unas condenas al margen de la ley]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta y el fracaso del Estado de derecho]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-fracaso-derecho_129_13482491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2cb9b2f5-0a47-43c1-943b-e4cbcc1c46f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x897y488.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta y el fracaso del Estado de derecho"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay evidencias de que las fuerzas de seguridad están actuando con distinta intensidad según la raza y nacionalidad de los autores de infracciones. Incluso tenemos que escuchar a jueces difundiendo bulos que acusan a migrantes de ataques sexuales cometidos por españoles</p></div><p class="article-text">
        La grav&iacute;sima crisis desatada en Ceuta este verano supone ya un hito en el impacto de los movimientos migratorios sobre nuestra sociedad. Poco importa que las cifras actuales de llegada de inmigrantes ilegales est&eacute;n por debajo de las de hace a&ntilde;os o que la criminalidad en nuestro pa&iacute;s sea menor que nunca. La llegada masiva de decenas de miles de personas en un solo d&iacute;a ha sido un shock traum&aacute;tico para nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Es absurdo tratar lo de Ceuta como un mero problema migratorio. Pero tambi&eacute;n lo es ignorar esa faceta de la cuesti&oacute;n. En la avalancha inicial influyeron, sin duda, diversos factores geopol&iacute;ticos. Desde las reivindicaciones marroqu&iacute;es hasta el deseo de hacer pagar al gobierno espa&ntilde;ol su postura independiente respecto a Palestina y a Trump. Pero no habr&iacute;a sido posible sin decenas de miles de personas deseando emigrar a Europa para mejorar sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de Pedro S&aacute;nchez manej&oacute; de manera solvente la emergencia. Negociando con el vecino del sur consigui&oacute; que la inmensa mayor&iacute;a de quienes se hab&iacute;an lanzado al mar y sobrevivido volvieran a Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, sin embargo, infravalor&oacute; los efectos reales de la presencia de los pocos miles restantes en la ciudad aut&oacute;noma y la capacidad medi&aacute;tica de la derecha nacionalista para hacer escalar el problema.
    </p><p class="article-text">
        Frente a un gobierno pr&aacute;cticamente desaparecido, pr&aacute;cticamente todo el que desde la derecha pod&iacute;a hacer algo ha ayudado a hacer crecer la inseguridad y el miedo en Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n all&iacute; est&aacute; lejos de ser normal. Muchos ceut&iacute;es est&aacute;n leg&iacute;timamente inc&oacute;modos con la presencia en las calles de miles de migrantes abandonados a su suerte e intentando sobrevivir como sea. Esa incomodidad ha ido tornando primero en miedo y despu&eacute;s en odio con la ayuda de medios de comunicaci&oacute;n, opinadores y pol&iacute;ticos irresponsables.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia demuestra que pr&aacute;cticamente todos los estallidos racistas, los pogromos y las persecuciones responden siempre a ese sentimiento primario de temor. Antes de cualquiera de estas explosiones sociales contra jud&iacute;os, gitanos, musulmanes, tutsis o rohinyas hay un periodo en el que se convence a la poblaci&oacute;n local de que el grupo que sea es una aut&eacute;ntica amenaza. Se consigue apelando a los sentimientos m&aacute;s b&aacute;sicos de la gente, normalmente con mentiras, medias verdades y exageraciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo de Ceuta sigue esa pauta. Rumores que exageran supuestos robos y saqueos; bulos sobre violaciones; lenguaje belicoso en los medios: hablan de invasores para referirse a un pu&ntilde;ado de chavales desarmados y desnutridos. Llaman emboscada a que alguien tire cuatro piedras contra un veh&iacute;culo blindado. C&oacute;ctel molotov a un bote de salfum&aacute;n. No se trata de minimizar la dura situaci&oacute;n de Ceuta, pero s&iacute; de situarla en su justo t&eacute;rmino.
    </p><p class="article-text">
        El abandono de un gobierno autocomplaciente est&aacute; permitiendo que la presencia de migrantes se use para incentivar el racismo y la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Si de verdad Ceuta es Espa&ntilde;a, lo que deber&iacute;an reclamar los opinadores muy espa&ntilde;oles es que se apliquen all&iacute; las leyes espa&ntilde;olas. Si de verdad el Gobierno apuesta por la normalidad, &iacute;dem de lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Aplicar la ley, en primer lugar a los migrantes. Siguen en vigor las leyes que proh&iacute;ben la expulsi&oacute;n colectiva y expr&eacute;s de menores. Las leyes que obligan a estudiar individualmente las peticiones de asilo que tengan cierta base y las que permiten devolver a su pa&iacute;s a otros migrantes. Todas deben aplicarse sin demora.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay leyes que proh&iacute;ben tomarse la justicia por su mano y que castiga a quien da palizas por la calle, especialmente las motivadas por el color de piel de la v&iacute;ctima, y a quien incendia bienes ajenos y atemoriza a los dem&aacute;s. Tambi&eacute;n esas leyes deben ser aplicadas.
    </p><p class="article-text">
        Reivindicar en este momento el Estado de derecho en Ceuta es la mayor utop&iacute;a. Tenemos columnistas muy relevantes justificando y minimizando las palizas raciales. Hay evidencias de que las fuerzas de seguridad est&aacute;n actuando con distinta intensidad seg&uacute;n la raza y nacionalidad de los autores de infracciones. Incluso tenemos que escuchar a jueces difundiendo bulos que acusan a migrantes de ataques sexuales cometidos por espa&ntilde;oles o incidiendo desde Ceuta en el falso t&oacute;pico de que los extranjeros delinquen m&aacute;s que los nacionales.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los creadores de opini&oacute;n, la polic&iacute;a y hasta la propia judicatura se suman a la ola racista y aprovechan sus respectivas atalayas para echar le&ntilde;a al fuego, se vuelve extremadamente dif&iacute;cil recuperar la plenitud del Estado de derecho. Aun as&iacute;, sigue siendo responsabilidad del gobierno conseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        Quienes tienen miedo de que la llegada de gente de otros lugares acabe con nuestra forma de vida deber&iacute;an ser conscientes de que esa forma de vida se basa en el respeto a los derechos de todos y el pluralismo, esencialmente a trav&eacute;s de la ley. Renunciar a la ley y volver a la barbarie s&iacute; que es una amenaza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Urías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-fracaso-derecho_129_13482491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 20:23:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta y el fracaso del Estado de derecho]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es la tauromaquia de derechas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tauromaquia-derechas_129_13479303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d61a567-c65c-4382-bd55-e0175a2c58e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x769y413.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es la tauromaquia de derechas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por su carácter cruel y sangriento, la tauromaquia siempre había estado incardinada en el Ministerio del Interior (o el equivalente de la Gobernación), pero el gobierno de Zapatero tuvo una revelación en 2011, y consideró que la matanza ritual de un cornúpeta con toda suerte de armas blancas punzantes, cortantes y contundentes era una manifestación cultural que debía ser protegida, enjaretando así la tauromaquia al Ministerio de Cultura. Eso no fue suficiente, y el mismo año instauró el Premio Nacional de Tauromaquia para reconocer a los que promocionaban nuestra mayor vergüenza nacional como Bien de Interés Cultural</p></div><p class="article-text">
        Es bien conocido que el encasillamiento de las personas en dos bander&iacute;as, de derechas o de izquierdas, fue achacado por Ortega y Gasset a nuestra hemiplej&iacute;a moral. Lejos de enmendarnos, ese vicio lo hemos extendido a ciertas aficiones, como las controvertidas tauromaquia y caza, gracias a los efectos catalizadores de las peroratas de parte de la derecha espa&ntilde;ola. Los nuevos valedores han conseguido captar pros&eacute;litos incapaces de admitir las crueles inherencias de esas actividades, y lo han hecho tan desaforadamente que incluso han llegado a pervertir la ense&ntilde;a nacional al sustituir, durante sus exaltaciones chovinistas, el escudo real que tanto lustran por un toro za&iacute;no. 
    </p><p class="article-text">
        La apropiaci&oacute;n de estas actividades crueles por algunos partidos, adem&aacute;s de ominosa, carece de fundamento porque el maltrato, sea de animales o de personas, no es exclusivo de una tendencia pol&iacute;tica concreta. De hecho, las principales limitaciones a la crueldad de la tauromaquia han provenido de la derecha m&aacute;s extrema, y las escasas contiendas con la izquierda se han limitado a espurios desaf&iacute;os para ser el mayor defensor del maltrato animal por tradici&oacute;n. Por ejemplo, los mayores embistes a la ortodoxia de las corridas y su profusi&oacute;n se deben al dictador Primo de Rivera. En 1928, con uno de sus derrotes habituales, impuso el uso del peto en los caballos, eliminando as&iacute; el dantesco espect&aacute;culo de equinos reventados, tripajes sueltos por la arena y bo&ntilde;igas revueltas con sangre, que tan acertadamente describ&iacute;a Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez. Los monosabios se alegraron por la minoraci&oacute;n en las faenas escatol&oacute;gicas, los picadores rodaron menos por el albero, y los empresarios ahorraron en emaciados jamelgos de desvieje. Sin embargo, el &ldquo;respetable&rdquo; protest&oacute; violentamente con barah&uacute;ndas y algazaras que llegaron a amedrentar las fuerzas del orden, provocando varios fallecidos, como tambi&eacute;n ha relatado Manuel Vicent. 
    </p><p class="article-text">
        Las medidas antitaurinas del dictador filo-fascista no terminaron ah&iacute;, porque ese mismo a&ntilde;o prohibi&oacute; las crueles capeas de aficionados, y al a&ntilde;o siguiente incluso la entrada de menores de catorce a&ntilde;os a las corridas de toros. Para ello, Alfonso XIII sancion&oacute; un Real Decreto que se mantuvo en vigor durante toda la II Rep&uacute;blica y la dictadura franquista, hasta que el gobierno socialista de Gonz&aacute;lez y Guerra anunci&oacute; el regreso de los menores con el nuevo Reglamento Taurino de 1992 porque, seg&uacute;n el vicepresidente, nadie le iba a impedir asistir a los toros con su hijo. Y en esas seguimos hasta ahora, a pesar de la recomendaci&oacute;n del Comit&eacute; de los Derechos del Ni&ntilde;o de la ONU para la prohibici&oacute;n de la entrada a menores de 18 a&ntilde;os a las corridas de toros.
    </p><p class="article-text">
        El apoyo del PSOE a la tauromaquia no ha cesado desde entonces en la Corte y provincias. Por su car&aacute;cter cruel y sangriento, la tauromaquia siempre hab&iacute;a estado incardinada en el Ministerio del Interior (o el equivalente de la Gobernaci&oacute;n), pero el gobierno de Zapatero tuvo una revelaci&oacute;n en 2011, y consider&oacute; que la matanza ritual de un corn&uacute;peta con toda suerte de armas blancas punzantes, cortantes y contundentes era una manifestaci&oacute;n cultural que deb&iacute;a ser protegida, enjaretando as&iacute; la tauromaquia al Ministerio de Cultura. Eso no fue suficiente, y el mismo a&ntilde;o instaur&oacute; el Premio Nacional de Tauromaquia para reconocer a los que promocionaban nuestra mayor verg&uuml;enza nacional como Bien de Inter&eacute;s Cultural (el premio fue finalmente suprimido en 2024 por el actual gobierno de coalici&oacute;n). El gobierno de Rajoy no pod&iacute;a ser menos, y solo tard&oacute; dos a&ntilde;os en distinguir la tauromaquia como patrimonio cultural. En 2025, una decidida iniciativa legislativa popular aport&oacute; 715.000 firmas al congreso de los diputados para que la distinci&oacute;n del gobierno de Rajoy fuera debatida en parlamento, pero la trinca PP, VOX y PSOE, m&aacute;s algunos admin&iacute;culos, osaron negar el debate democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En las distintas comunidades aut&oacute;nomas la historia se repite. Arag&oacute;n es un ejemplo de provincianismo sustentado por pol&iacute;ticos pusil&aacute;nimes que tambi&eacute;n cierran filas ante la promoci&oacute;n del maltrato animal. Por no cansar al lector, me limitar&eacute; a comentar la escandalosa modificaci&oacute;n en 2023 del reglamento de festejos taurinos populares por el abigarrado gobierno de Lamb&aacute;n. De manera muy sutil y felona retiraron del reglamento de 2001 un p&aacute;rrafo que inclu&iacute;a un requisito clave para la celebraci&oacute;n de los espect&aacute;culos m&aacute;s crueles, denominados &ldquo;especiales&rdquo;, como el toro de fuego, ensogado, etc. Ese requisito consist&iacute;a en la necesidad de arraigo y celebraci&oacute;n ininterrumpida como canon al vertido de crueldad hacia los animales; ahora, barra libre. Por supuesto, el actual gobierno PP-VOX aragon&eacute;s no pod&iacute;a ser menos en la defensa de la matanza p&uacute;blica de rumiantes, as&iacute; que, recientemente han manifestado la intenci&oacute;n de clasificar a los festejos taurinos como BICs, y han seguido incrementando las ayudas a las escuelas taurinas, etc. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, conviene recordar que el regidor de Pamplona, que tanto ha disfrutado con los espect&aacute;culos taurinos de sus sanfermines y la muerte de los toros entre meriendas y charangas, no es precisamente de extrema derecha, sino de EH-Bildu. &iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a imaginar que VOX y Bildu pudieran ser tan afines en cuanto al maltrato a los animales? 
    </p><p class="article-text">
        Con este resumen quiero concluir que la tauromaquia no pertenece a la derecha ni a la izquierda, sino a los insensibles al sufrimiento m&aacute;s atroz de los animales como consecuencia de un antropocentrismo desmedido. La hemiplej&iacute;a moral no es m&aacute;s que un s&iacute;ntoma. Mucho m&aacute;s grave es la profusi&oacute;n de disfuncionales de la conmoci&oacute;n y empat&iacute;a con los animales que, entre habanos y caldos reserva, o tagarninas y calimochos, dicen ver un arte justificador de la sangre vertida, heridas, deg&uuml;ellos y muerte de animales. As&iacute; hemos convertido el ruedo nacional en una pecina hedionda por la descomposici&oacute;n de la sensibilidad y la cultura espa&ntilde;ola proba.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Sorribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tauromaquia-derechas_129_13479303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 19:22:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es la tauromaquia de derechas?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta: la pregunta que no nos estamos haciendo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-pregunta-no-haciendo_129_13477626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ba9807e-a071-486d-ab11-c365dc960784_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta: la pregunta que no nos estamos haciendo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El paso de la frontera no se dio porque todos hubieran sido engañados por una mafia, o instigados políticamente, sino porque la posibilidad de Europa ya tenía valor suficiente para hacer que una oportunidad excepcional pareciera racional, incluso si era peligrosísima, como demuestra el gran número de fallecidos en la tragedia de Ceuta</p></div><p class="article-text">
        La crisis de Ceuta puede analizarse como una crisis migratoria, como una crisis diplom&aacute;tica o como una batalla pol&iacute;tica. Pero ninguna explica por s&iacute; sola por qu&eacute; decenas de miles de personas estuvieron dispuestas a correr un riesgo tan extremo.
    </p><p class="article-text">
        Veamos algunos aspectos del relato pol&iacute;tico, de la frontera y su militarizaci&oacute;n, de las causas econ&oacute;micas, sociales y de seguridad de las que huyen muchas de estas personas. Y sobre todo, veamos qui&eacute;n debiera asumir responsabilidades de lo m&aacute;s importante, los 141 muertos, muchos de ellos ni&ntilde;os y j&oacute;venes.
    </p><h2 class="article-text">La batalla pol&iacute;tica por el relato</h2><p class="article-text">
        No solo importa lo que ocurri&oacute;, importa c&oacute;mo llamamos a lo que ocurri&oacute;. En esta l&iacute;nea, puede ayudar a entender lo ocurrido el 30 y 31 de julio en Ceuta, <a href="https://academic.oup.com/migration/article-abstract/13/1/mnaf007/8085136" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n acad&eacute;mica de 2025</a> de Gabrielli y Garc&eacute;s sobre los discursos utilizados por los medios en la crisis de 2021, que analiz&oacute; c&oacute;mo las narrativas pasaron a representar a los migrantes como armas, convirtiendo una cuesti&oacute;n migratoria en una cuesti&oacute;n de seguridad y amenaza h&iacute;brida. Es decir, si optamos por utilizar el t&eacute;rmino migrantes y v&iacute;ctimas se produce una historia, si elegimos invasi&oacute;n y amenaza se produce otra.
    </p><p class="article-text">
        PP y Vox han ofrecido el relato pol&iacute;tico que m&aacute;s les interesa en sus ambiciones electorales, el problema es una pol&iacute;tica migratoria espa&ntilde;ola demasiado permisiva y una frontera insuficientemente controlada, que ha permitido una invasi&oacute;n. En t&eacute;rminos formales, nada de lo anterior es cierto. Quienes utilizan este enfoque de criminalizaci&oacute;n de las migraciones, deben saber que han producido una enorme explosi&oacute;n de discurso de odio. El sistema FARO detect&oacute; 9.590 mensajes de odio solamente los d&iacute;as 30 y 31 de julio. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no es un problema local, Trump calific&oacute; el episodio de invasi&oacute;n y lo utiliz&oacute; expl&iacute;citamente como argumento de pol&iacute;tica interna estadounidense. Dijo que algo parecido podr&iacute;a ocurrir en Estados Unidos si los republicanos perd&iacute;an las elecciones. Algo parecido ha hecho la primera ministra italiana l&iacute;der del partido xen&oacute;fobo Fratelli d&rsquo;Italia, Giorgia Meloni, tras su decisi&oacute;n de suspender la libre circulaci&oacute;n entre Italia y Espa&ntilde;a por la crisis en Ceuta. No es seguridad, es pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">La frontera de Ceuta ya estaba militarizada</h2><p class="article-text">
        La muerte de 141 personas en el paso de la frontera de Ceuta demuestra que cuando decenas de miles de personas la atravesaron el 30 de julio, no estaban dando un paseo. Ceuta no era una frontera abierta ni poco vigilada antes del 30 de julio, era ya una de las fronteras m&aacute;s securitizadas de Espa&ntilde;a y de la UE. La frontera de Ceuta combina barreras f&iacute;sicas, vigilancia mar&iacute;tima, c&aacute;maras, sensores, sistemas biom&eacute;tricos y cooperaci&oacute;n policial con Marruecos. 
    </p><p class="article-text">
        El per&iacute;metro terrestre de Ceuta ha pasado por sucesivas generaciones de fortificaci&oacute;n diferentes vallados, carreteras y pistas de patrulla, iluminaci&oacute;n, c&aacute;maras, torres de vigilancia y sistemas de detecci&oacute;n. Paralelamente est&aacute; el componente mar&iacute;timo con patrulleras y vigilancia costera. La frontera tambi&eacute;n se ha ido securitizando tal y como se han ido introduciendo tecnolog&iacute;as de control fronterizo, como demuestran<strong> </strong>investigaciones sobre la industria europea de fronteras, una del <a href="https://www.tni.org/files/publication-downloads/informe46_walledwolrd_centredelas_tni_stopwapenhandel_stopthewall_eng_def.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Transnational Institute y el Centre Del&agrave;s</a> y otra de <a href="https://centredelas.org/wp-content/uploads/2026/01/Informe_Fronteras_inteligentes_democracias_negligentes_porcausa_centre_delas.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por Causa en colaboraci&oacute;n tambi&eacute;n con el Centre Del&agrave;s</a> documentan contratos para c&aacute;maras, identificaci&oacute;n biom&eacute;trica y reconocimiento facial en Ceuta y Melilla, adem&aacute;s de la progresiva sustituci&oacute;n de la barrera puramente f&iacute;sica por dispositivos de detecci&oacute;n y control automatizado. Un buen ejemplo de ello es el<strong> </strong>Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), que combina radares, c&aacute;maras y sensores. 
    </p><p class="article-text">
        Como vemos, una frontera como la de Ceuta puede estar extraordinariamente securitizada y, sin embargo, no ser capaz de impedir una entrada masiva cuando se produce una movilizaci&oacute;n de esas dimensiones al tiempo que empuja a arriesgar o perder la vida a quienes quieren atravesarla.
    </p><p class="article-text">
        Al enfoque militarizador de la gesti&oacute;n migratoria hay que a&ntilde;adir que externalizar la frontera crea una vulnerabilidad que complica la gesti&oacute;n de la misma. <a href="https://www.cidob.org/publicaciones/migraciones-como-arma-politica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Blanca Garc&eacute;s</a> lleva a&ntilde;os sosteniendo que la instrumentalizaci&oacute;n migratoria no es una anomal&iacute;a externa al sistema europeo, sino en parte una consecuencia del propio modelo de externalizaci&oacute;n. Europa paga, negocia o coopera con terceros pa&iacute;ses para que detengan a los migrantes antes de alcanzar su territorio. Eso concede a esos estados capacidad de presi&oacute;n. En el caso de Ceuta existe una arquitectura que hace posible que Marruecos posea esa palanca y la ciudad aut&oacute;noma es una peque&ntilde;a ciudad europea situada f&iacute;sicamente en &Aacute;frica, colindante con un pa&iacute;s con enormes diferencias de renta respecto de la UE.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; migran los j&oacute;venes africanos?</h2><p class="article-text">
        Europa no es solamente un territorio cercano. Es un territorio imaginado y, l&oacute;gicamente deseado. Es sobradamente conocido que existe una enorme poblaci&oacute;n potencialmente expuesta a precariedad y falta de perspectivas al otro lado del estrecho.<strong> </strong>En la explicaci&oacute;n de lo ocurrido no podemos olvidar que<strong> </strong>las dificultades econ&oacute;micas persistentes, falta de opciones laborales y creciente incapacidad de muchos j&oacute;venes para mantener unas condiciones de vida dignas explican por qu&eacute; hab&iacute;a tanta gente dispuesta a correr el riesgo. El paso de la frontera no se dio porque todos hubieran sido enga&ntilde;ados por una mafia, o instigados pol&iacute;ticamente, sino porque la posibilidad de Europa ya ten&iacute;a valor suficiente para hacer que una oportunidad excepcional pareciera racional, incluso si era peligros&iacute;sima, como demuestra el gran n&uacute;mero de fallecidos en la tragedia de Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Este argumento es sustentado por varios an&aacute;lisis rigurosos. Carnegie public&oacute;: <a href="https://carnegieendowment.org/emissary/2026/08/ceuta-morocco-europe-migration-fallout" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Migration Wave That Embarrassed Morocco and Rattled Europe</a>, en el que Sarah Yerkes sit&uacute;a entre las causas fundamentales las dificultades econ&oacute;micas persistentes y, especialmente entre los j&oacute;venes, la falta de perspectivas laborales y la incapacidad creciente de muchas familias para cubrir sus necesidades. Las redes sociales pueden movilizar, pero no crean de la nada a decenas de miles de personas dispuestas a correr semejante riesgo. <a href="https://www.lemonde.fr/en/le-monde-africa/article/2026/08/19/in-morocco-young-people-dreaming-of-reaching-ceuta-face-a-dead-end-i-feel-like-i-m-standing-still-while-my-daughter-grows-up_6756651_124.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Le Monde</a> entrevist&oacute; a j&oacute;venes con estudios, empleo e incluso hijos que, aun as&iacute;, ten&iacute;an salarios pr&oacute;ximos a la pobreza, vivienda inaccesible, precariedad y la sensaci&oacute;n de que era imposible construir una vida adulta aut&oacute;noma. Una joven de 19 a&ntilde;os relataba jornadas de 12 horas y un salario de 3.000 dirhams mensuales (unos 280&euro;). No necesariamente huye &uacute;nicamente quien no tiene absolutamente nada, tambi&eacute;n migra quien tiene suficiente informaci&oacute;n para comparar su vida con otra posible, pero carece de v&iacute;as realistas para alcanzar esa vida dentro de su pa&iacute;s o no tiene la opci&oacute;n de hacerlo mediante migraci&oacute;n legal.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, una investigaci&oacute;n de <a href="https://revues.imist.ma/index.php/MJQR/en/article/view/54308" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hasnaa Boucetta Idrissi publicada en 2026 en la Universidad Mohammed V</a> sobre j&oacute;venes de Nador, muestra una poblaci&oacute;n marroqu&iacute; en la que se da una combinaci&oacute;n de dificultades econ&oacute;micas, falta de oportunidades, marginalizaci&oacute;n, b&uacute;squeda de dignidad y aspiraciones migratorias. Adem&aacute;s, <a href="https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-031-42264-5_13" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio etnogr&aacute;fico de Idrissi, Touhtou y Feixa de 2024, con j&oacute;venes de la ciudad marroqu&iacute; de Sal&eacute;</a>, encontr&oacute; que la aspiraci&oacute;n migratoria no es solo econ&oacute;mica, tambi&eacute;n intervienen la presi&oacute;n social por triunfar, las expectativas familiares, la precariedad, la sensaci&oacute;n de que el Estado no puede ofrecer una vida digna y los imaginarios de movilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la crisis de Ceuta no es una &uacute;nica migraci&oacute;n. Dentro de las decenas de miles hay historias completamente diferentes. <a href="https://www.hrw.org/es/news/2026/08/21/espana-crisis-humanitaria-y-de-derechos-en-ceuta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">HRW entrevist&oacute; a personas procedentes de Marruecos, Sud&aacute;n, Chad, Senegal, Somalia, T&uacute;nez, Yemen, Argelia, Siria, Egipto y Palestina</a>. Muchos hab&iacute;an pasado a&ntilde;os en viajes migratorios y quer&iacute;an solicitar asilo. El testimonio de Mahmoud, un palestino de Gaza de 36 a&ntilde;os, puede servir para entender la gravedad de la situaci&oacute;n: <em>&ldquo;Me qued&eacute; arriba en las monta&ntilde;as durante 10 d&iacute;as antes de bajar a la playa con los dem&aacute;s. Esto apenas es vida, pero digo alhamdulillah (alabado sea Dios), no es nada comparado con lo que est&aacute; pasando mi familia en Gaza&rdquo;. </em>O el de F&aacute;tima, una mujer de 47 a&ntilde;os de Tetu&aacute;n, que explic&oacute; que hab&iacute;a cruzado con su hijo de 11 a&ntilde;os para escapar de un marido que la maltrataba. O el de <a href="https://www.reutersconnect.com/item/personal-i-prefer-to-die-here-than-go-back-says-sudanese-migrant-who-reached-spains-ceuta/dGFnOnJldXRlcnMuY29tLDIwMjY6bmV3c21sX1ZBMjYxNDAxMDgyMDI2UlAx?" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mujahid Ahmed</a>, un sudan&eacute;s de 42 a&ntilde;os que llevaba a&ntilde;o y medio en Marruecos, quien explic&oacute; que amigos suyos hab&iacute;an intentado cruzar 30 o 40 veces, pagando dinero en cada intento, y que decidi&oacute; probar cuando vio en los medios a miles de personas avanzando hacia la frontera. Su frase resume otra realidad completamente distinta a la batalla pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. <em>Prefer&iacute;a morir all&iacute; antes que regresar</em>.
    </p><h2 class="article-text">El insuficiente desarrollo y la guerra como causa </h2><p class="article-text">
        Pero todav&iacute;a faltan preguntas por responder: &iquest;tiene Europa o Espa&ntilde;a alguna responsabilidad en la existencia de diferencias de oportunidades y de riqueza entre los pa&iacute;ses europeos y africanos? &iquest;Puede Europa ser al mismo tiempo fortaleza frente a los refugiados y una de las grandes regiones exportadoras de las armas que alimentan algunos de los conflictos de los que huyen?
    </p><p class="article-text">
        Durante la &eacute;poca colonial, las econom&iacute;as europeas se organizaron en buena medida alrededor de la extracci&oacute;n de materias primas y recursos de los territorios colonizados, mientras las actividades de mayor valor a&ntilde;adido se concentraban en las metr&oacute;polis. La independencia pol&iacute;tica no elimin&oacute; autom&aacute;ticamente esa estructura econ&oacute;mica. De hecho, hoy la relaci&oacute;n no es muy distinta, a pesar de que hay pa&iacute;ses sobre el papel soberanos, permanece un patr&oacute;n que organismos como <a href="https://unctad.org/es/publication/informe-sobre-el-desarrollo-economico-en-africa-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNCTAD</a> siguen se&ntilde;alando: muchas econom&iacute;as africanas contin&uacute;an dependiendo de la exportaci&oacute;n de sus materias primas a sus antiguas metr&oacute;polis, ya que la mitad de estos dependen del petr&oacute;leo, el gas o los minerales. Negocios que est&aacute;n por lo general en manos de empresas extranjeras, muchas de ellas europeas. 
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, las africanas son econom&iacute;as que exportan combustibles f&oacute;siles y minerales a Europa, que producen<strong> </strong>riqueza en las empresas europeas, sirven para mantener y crear los empleos en Europa y no producen ni la riqueza ni el n&uacute;mero de empleos suficientemente remunerados para su poblaci&oacute;n joven. Nadie puede negar que existe una parte de responsabilidad de Europa sobre la falta de oportunidades de los j&oacute;venes que atravesaron la frontera de Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, debemos recordar que los Estados europeos y sus empresas forman parte de las cadenas internacionales de armas y financiaci&oacute;n que han contribuido a armar a varios de los actores que participan en muchos de los conflictos de los que huyen muchas de las personas que han llegado a Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.centredelas.org/wp-content/uploads/2019/10/informe32_refugiados_CAST_web_DEF.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En el informe de 2017 del Centre Del&agrave;s</a> se demostr&oacute; que el 29% de las exportaciones de armas europeas autorizadas entre 2003 y 2014 tuvieron como destino pa&iacute;ses en situaci&oacute;n de conflicto o tensi&oacute;n y que 26 pa&iacute;ses receptores importantes de armas europeas<strong>,</strong> con estas situaciones y grandes flujos de refugiados y desplazados, hab&iacute;an recibido el 7,8% de las exportaciones de armas europeas y hab&iacute;an generado aproximadamente el 75% de las personas refugiadas y desplazadas del mundo durante el periodo analizado.
    </p><p class="article-text">
        Los datos actuales muestran que las tendencias de anta&ntilde;o siguen vigentes. El SIPRI Yearbook 2025 tiene un cap&iacute;tulo espec&iacute;fico sobre <em>Conflicts, tensions and arms transfers</em>, cuya conclusi&oacute;n apunta a que los conflictos armados y las tensiones internacionales son los principales motores de las adquisiciones de armas, y la mayor&iacute;a de los grandes receptores de armamento utilizaron las armas importadas en operaciones de combate durante 2020-24<strong>. </strong>En ello incide <a href="https://home-affairs.ec.europa.eu/networks/european-migration-network-emn/emn-publications/emn-annual-reports/european-migration-network-asylum-and-migration-overview-amo-2024/asylum-and-migration-overview-introduction_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la European Migration Network</a>, que en su informe sobre asilo y migraci&oacute;n de 2024 identifica expresamente como motores de desplazamiento de poblaci&oacute;n la guerra de Ucrania, Gaza, Siria, la guerra civil de Sud&aacute;n y los conflictos y golpes de Estado en &Aacute;frica occidental.
    </p><p class="article-text">
        En la reciente crisis migratoria en Ceuta, la primera pregunta que se ha intentado responder ha sido &iquest;c&oacute;mo hemos permitido que entren?, mientras que la pregunta pertinente debiera haber sido &iquest;por qu&eacute; hab&iacute;a decenas de miles de personas dispuestas a entrar? &iquest;Hab&iacute;a algunas que hu&iacute;an de guerras o de econom&iacute;as sin perspectivas? &iquest;cu&aacute;nto de las condiciones que las expulsaron tiene que ver con el mismo sistema econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y militar del que Espa&ntilde;a se beneficia? &iquest;Qu&eacute; parte de nuestra riqueza o abundancia proviene de la pobreza y carencias de los pa&iacute;ses de origen de las personas que han atravesado la frontera de Ceuta?
    </p><p class="article-text">
        Es importante comprender por qu&eacute; alguien est&aacute; dispuesto a jugarse la vida para atravesar una frontera. La militarizaci&oacute;n y securitizaci&oacute;n explica c&oacute;mo se intenta impedir que entren. La batalla pol&iacute;tica explica c&oacute;mo se interpreta que hayan entrado en base a los intereses electoralistas de unos y otros. Pero ninguna de esas cosas explica por s&iacute; sola por qu&eacute; decenas de miles de personas estaban dispuestas a correr semejante riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Para entenderlo hay que mirar m&aacute;s lejos. A las dificultades econ&oacute;micas persistentes, la falta de opciones laborales, la precariedad y la incapacidad de muchos j&oacute;venes para mantener unas condiciones de vida dignas. Hay que mirar tambi&eacute;n a una estructura econ&oacute;mica que, desde la &eacute;poca colonial hasta hoy, ha imposibilitado que muchas econom&iacute;as africanas puedan retener a sus j&oacute;venes. Hay que mirar a las guerras y las armas de las que huyen muchos de los migrantes que est&aacute;n ahora en Ceuta. Los j&oacute;venes y menores que han entrado en Ceuta son v&iacute;ctimas de un sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico que nos beneficia, iguales en dignidad y con el mismo derecho que cualquiera de nosotros a querer una vida mejor. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Calvo Rufanges]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-pregunta-no-haciendo_129_13477626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 19:30:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta: la pregunta que no nos estamos haciendo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Organizarnos como única salida: la hipótesis del Foro Social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/organizarnos-unica-salida-hipotesis-foro-social_129_13473456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75ad09fd-e605-4f67-8efc-c65cade4e77c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Organizarnos como única salida: la hipótesis del Foro Social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abundan los diagnósticos cada vez más certeros sobre las causas profundas de la barbarie ecológica y social en la que nos encontramos y la brecha con la acción es cada vez más grande, por esta razón urgen formas de organización social y política asentadas en el diagnóstico que puedan abordar estas causas</p></div><p class="article-text">
        El caos clim&aacute;tico en el que nos encontramos ya no es un aviso alarmante sino una realidad. Con una superficie afectada de m&aacute;s de 140.000 hect&aacute;reas y la evacuaci&oacute;n y confinamiento de cerca de 100.000 personas, los megaincendios que han acontecido hasta la fecha en el Estado, en un contexto de olas de calor sin precedentes, marca la cruda realidad en la que nos encontramos. En estas circunstancias, son frecuentes las respuestas institucionales que tratan de dar con una soluci&oacute;n inmediata y centradas en la adaptaci&oacute;n o en c&oacute;mo minimizar los da&ntilde;os. Si bien comprender c&oacute;mo afrontar las llamas ya prendidas es clave, no se pone en cuesti&oacute;n el combustible que las alimenta, que no es otro que un sistema econ&oacute;mico que pone por encima el crecimiento y el lucro privado sobre las vidas y la vida misma. El desplazamiento de la poblaci&oacute;n rural, el calentamiento de la atm&oacute;sfera por las emisiones o el estr&eacute;s h&iacute;drico son mencionados como hechos en s&iacute; sin el trasfondo del sistema capitalista que las provoca. Adem&aacute;s, estas respuestas tienen en com&uacute;n un enfoque tecnocr&aacute;tico que asume la pasividad de los colectivos m&aacute;s afectados, sin cuestionar las relaciones de poder que hacen que unos territorios y personas sean sacrificadas a expensas de otras.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta realidad social y pol&iacute;tica, no solo ambiental, organizarnos es la &uacute;nica salida. Ahora bien, la forma que esta organizaci&oacute;n toma es clave. Llevar la energ&iacute;a de forma exclusiva a intentar influir los procesos de decisi&oacute;n en marcha ser&iacute;a un error dada la actual correlaci&oacute;n de fuerzas y la complicidad entre el poder pol&iacute;tico establecido y los poderes econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que un Pacto de Estado, como el Pacto de Estado frente a la Emergencia Clim&aacute;tica, que por el momento ha funcionado como ret&oacute;rica para hacer ver que algo se estaba intentando hacer sin cambiar ni un &aacute;pice del funcionamiento del sistema actual, como muestra la adhesi&oacute;n generalizada del IBEX 35 a este, nuestra tarea es la de definir un Acuerdo Ecosocial. Un programa com&uacute;n con el potencial de aglutinar a una mayor&iacute;a social, habilitando los medios para llevar a cabo este programa desde el aqu&iacute; y el ahora, marcando los contornos de una pol&iacute;tica realmente transformadora para el &aacute;mbito institucional, y estando dispuestas a crear discontinuidades institucionales, que permitan en el medio y largo plazo romper las dependencias con el crecimiento y en &uacute;ltimo t&eacute;rmino con las l&oacute;gicas capitalistas, en favor de un control popular y democr&aacute;tico de la econom&iacute;a. Esto solo es posible con la generosidad y compromiso de las organizaciones de la sociedad civil en poner una parte importante de su energ&iacute;a en un proyecto que trascienda sus barreras organizativas y con la participaci&oacute;n activa de las distintas formas de sindicalismo.
    </p><p class="article-text">
        Con el Acuerdo Ecosocial no estamos construyendo un programa para un partido pol&iacute;tico, sino una fuerza aut&oacute;noma anclada en la sociedad civil capaz de guiar la acci&oacute;n colectiva hacia futuros posibles que hoy est&aacute;n eclipsados por el sistema capitalista y las distintas formas de opresi&oacute;n que este hace converger entre s&iacute;, como son el patriarcado, el colonialismo y el racismo. Un sistema capitalista que solo es capaz de no entrar en crisis si genera crecimiento econ&oacute;mico de manera constante a costa de la explotaci&oacute;n y la precarizaci&oacute;n de la vida y de las condiciones que la hacen posible.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que la forma de construcci&oacute;n del Foro Social M&aacute;s All&aacute; del Crecimiento est&aacute; anclada en ir a donde los conflictos se est&aacute;n manifestando para elaborar propuestas desde ah&iacute;. Con esta voluntad este oto&ntilde;o hay programados <a href="https://decidim.forosocial.org/meetings/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuentros del Acuerdo Ecosocial</a> en Sevilla (2-3 de octubre) para abordar el Pacto Alimentario, Agua y Biodiversidad y el Pacto de Salud Integral y Bienestar Comunitario y en Gij&oacute;n (8 de octubre) para debatir el Pacto Industrial, as&iacute; como otros encuentros en los pr&oacute;ximos meses con fechas y lugares por definir. A esto se suman las distintas Asambleas Territoriales que se ir&aacute;n organizando a lo largo de la fase actual del proceso, que culminar&aacute; a inicios de 2027 con <a href="https://beyondgrowth.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo encuentro general, como el que tuvo lugar el pasado mes de febrero en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid.</a>
    </p><p class="article-text">
        Hacemos un llamamiento a las organizaciones y ciudadan&iacute;a comprometida con una transici&oacute;n ecosocial justa para dar un paso m&aacute;s y hacer una apuesta decidida por una estrategia que contemple la discontinuidad institucional y la ruptura con el sistema dominante desde una mirada internacionalista de justicia global que el Foro Social trata de construir. Somos conscientes de que el &eacute;xito de una transici&oacute;n de este tipo solo puede ser efectiva desde la coordinaci&oacute;n y solidaridad internacional.
    </p><p class="article-text">
        Contar con un Acuerdo Ecosocial no es la soluci&oacute;n definitiva, pero hace posible poder dar pasos claves hacia la democratizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, como ant&iacute;doto a la tendencia autoritaria y fascista actual ante el agotamiento del actual modelo. El camino est&aacute; por recorrer, y solo lo podemos hacer desde la organizaci&oacute;n colectiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hugo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/organizarnos-unica-salida-hipotesis-foro-social_129_13473456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 19:46:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Organizarnos como única salida: la hipótesis del Foro Social]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 18.000 millones de dólares del acuerdo de Meta no van a frenar los cambios en las redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/18-000-millones-dolares-acuerdo-meta-no-frenar-cambios-redes_129_13473270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/679c1309-1f13-4093-a8d3-7c5613596db9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x992y417.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 18.000 millones de dólares del acuerdo de Meta no van a frenar los cambios en las redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La propietaria de Instagram y Facebook no asumió ninguna responsabilidad. Pero otros países van a exigir la protección a sus menores que Meta se comprometió a introducir en EEUU</p></div><p class="article-text">
        No muchas personas considerar&iacute;an un &eacute;xito verse obligadas a pagar 18.000 millones de d&oacute;lares [unos 15.450 millones de euros] que no esperaban desembolsar cuando se despertaron esa ma&ntilde;ana. Y, sin embargo, Meta podr&iacute;a describir como una especie de victoria el acuerdo logrado con 52 fiscales generales de EEUU para zanjar las denuncias interpuestas contra la empresa, propietaria de Instagram y Facebook, por generar adicci&oacute;n en los ni&ntilde;os y llevar a la gente a enga&ntilde;o en lo que se refiere a la seguridad de los menores en sus redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Meta niega haber hecho nada mal y pagar&aacute; los 18.000 millones de d&oacute;lares a lo largo de diez a&ntilde;os. Una parte de esos pagos depende de que otras grandes tecnol&oacute;gicas no mencionadas en este caso tambi&eacute;n pongan de su bolsillo. La cantidad a pagar es calderilla para Meta, que solo el a&ntilde;o pasado gener&oacute; beneficios por unos 60.000 millones de d&oacute;lares [unos 51.500 millones de euros].
    </p><p class="article-text">
        Lo que en el largo plazo podr&iacute;a resultar m&aacute;s oneroso es el compromiso de dar marcha atr&aacute;s con algunos de los mecanismos que el gigante tecnol&oacute;gico lleva dos d&eacute;cadas perfeccionando para mantenernos en sus plataformas.
    </p><p class="article-text">
        En EEUU, los menores de 18 a&ntilde;os que accedan a Instagram y Facebook tendr&aacute;n un l&iacute;mite predeterminado de dos horas por d&iacute;a, y no podr&aacute;n acceder durante la noche a menos que un padre o madre cambie la configuraci&oacute;n. Las notificaciones de las dos redes se silenciar&aacute;n en horario escolar, algo que a los profesores les alegrar&aacute; saber, y la plataforma, como los padres, recordar&aacute; a los adolescentes el tiempo exacto que han pasado mirando sus pantallas. Son todos cambios significativos que modifican de manera sustancial el funcionamiento de los productos de Meta y significan un avance. Pero en muchos aspectos Meta tambi&eacute;n se ha salido con la suya, tanto en lo que se refiere a los cambios exigidos como en la multa a pagar.
    </p><p class="article-text">
        Este acuerdo extrajudicial representa un importante y deliberado cambio estrat&eacute;gico y demuestra c&oacute;mo se han modificado los aspectos econ&oacute;micos de los litigios por las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de ponerle fin a este caso con un arreglo extrajudicial llega pocos meses despu&eacute;s de otro caso en el que Meta trat&oacute; de defenderse en los tribunales y sufri&oacute; una derrota contundente: en agosto, un juez de Nuevo M&eacute;xico la conden&oacute; a pagar 942 millones de d&oacute;lares [unos 809 millones de euros] y a mejorar varias medidas de protecci&oacute;n a los menores. El juez dictamin&oacute; que Meta hab&iacute;a actuado indebidamente, algo mucho m&aacute;s perjudicial para la empresa que el acuerdo extrajudicial de esta semana en el que no admit&iacute;a ninguna responsabilidad, aunque las cantidades en juego fueran menores (Meta ha interpuesto un recurso por el fallo de Nuevo M&eacute;xico; y en los tribunales estadounidenses siguen su curso miles de demandas m&aacute;s por adicci&oacute;n a las redes sociales).
    </p><p class="article-text">
        Escarmentada por un par de fracasos judiciales, Meta parece haber preferido una victoria p&iacute;rrica antes que arriesgarse a otra derrota real. Los acuerdos extrajudiciales sin admisi&oacute;n de culpa evitan la sentencia, una situaci&oacute;n jur&iacute;dica que puede descontrolarse r&aacute;pidamente afectando a todos los productos de Meta.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia del acuerdo extrajudicial firmado esta semana Meta tendr&aacute; que introducir cambios relevantes en sus plataformas. Pero en &uacute;ltima instancia sigue teniendo control sobre los cambios, que ha tratado de limitar al m&iacute;nimo imprescindible. Por costoso que sea, un acuerdo extrajudicial le permite proteger su modelo de negocio fundamental.
    </p><p class="article-text">
        En lo que se refiere a sus pleitos, ninguna opci&oacute;n es buena para la empresa. Arriesgarse a que un jurado le imponga una indemnizaci&oacute;n astron&oacute;mica, revelando informaci&oacute;n interna comprometedora y dejando que un juez decida sobre las partes de Instagram o de Facebook que deben modificarse. O llegar a un acuerdo pagando una suma desorbitada, aunque asumible, para controlar las p&eacute;rdidas negociando qu&eacute; cambia exactamente en sus productos.
    </p><p class="article-text">
        No hay duda de que un pago de 18.000 millones de d&oacute;lares [unos 15.450 millones de euros] es m&aacute;s de lo que la mayor&iacute;a de las empresas podr&iacute;a desembolsar, pero parece poco en comparaci&oacute;n con los 1,5 billones de d&oacute;lares [en torno a 1,29 billones de euros] que el caso podr&iacute;a haberle costado de llegar a los tribunales, seg&uacute;n la estimaci&oacute;n del propio equipo de relaciones p&uacute;blicas de Meta. Los 18.000 millones de d&oacute;lares tambi&eacute;n parecen poco con relaci&oacute;n a la cantidad m&aacute;s realista de 200.000 millones de d&oacute;lares [unos 171.730 millones de euros] que los abogados de la acusaci&oacute;n esperaban hacerle pagar.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de eso, Meta tambi&eacute;n ha conseguido que el problema no sea solo de ella. Aproximadamente uno de cada tres d&oacute;lares comprometidos por el acuerdo est&aacute;n condicionados a que las plataformas TikTok y YouTube introduzcan restricciones y hagan pagos equivalentes. Meta est&aacute; pidiendo p&uacute;blicamente a las dos plataformas que se sumen al acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        No todo el mundo ha dado su visto bueno a este acuerdo negociado en el que nadie gana (y Meta claramente no pierde). Los fiscales generales de 48 estados aceptaron la propuesta de Meta, pero el de Florida, James Uthmeier, lo ha rechazado p&uacute;blicamente diciendo que seguir&aacute; adelante en la demanda contra Meta. &ldquo;Nos veremos en el juicio&rdquo;, dijo Uthmeier, que llam&oacute; &ldquo;calderilla&rdquo; a la cantidad acordada.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta historia no tiene por qu&eacute; limitarse a Estados Unidos, aunque el acuerdo se aplique formalmente solo a los estados y territorios estadounidenses participantes. Un portavoz de Meta me dijo que en otros lugares la empresa ya ten&iacute;a un buen sistema de protecci&oacute;n para los adolescentes y que antes de decidir los siguientes pasos a nivel internacional, observar&aacute;n c&oacute;mo funcionan las nuevas medidas en EEUU. Pero gestionar versiones sustancialmente diferentes de Instagram y Facebook en todo el mundo no parece nada atractivo, y Meta acaba de demostrar que es posible aplicar estas restricciones.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta la apuesta de Australia y el Reino Unido por la protecci&oacute;n infantil en Internet, es de esperar que los pol&iacute;ticos de esos pa&iacute;ses se pregunten pronto por qu&eacute; dichas restricciones velan por la seguridad de los adolescentes estadounidenses y no por la de los ni&ntilde;os de sus pa&iacute;ses. El gobierno brit&aacute;nico puede esgrimir la propia Ley de Seguridad en Internet del Reino Unido para que esos cambios tambi&eacute;n se apliquen en su territorio.
    </p><p class="article-text">
        Esa podr&iacute;a ser la mayor repercusi&oacute;n del acuerdo. Meta ha pagado miles de millones para eludir su responsabilidad en un caso judicial. Pero tal vez al hacerlo haya abierto la posibilidad de cambios en otros pa&iacute;ses.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Chris Stokel-Walker]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/18-000-millones-dolares-acuerdo-meta-no-frenar-cambios-redes_129_13473270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 18.000 millones de dólares del acuerdo de Meta no van a frenar los cambios en las redes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nepal o cómo un desastre puede sembrar el siguiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nepal-desastre-sembrar-siguiente_129_13473032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7586cae-94f6-410d-ab43-0357b5601a58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nepal o cómo un desastre puede sembrar el siguiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por qué la geología debería ocupar un lugar central en la reconstrucción tras una catástrofe</p></div><p class="article-text">
        Cuando observamos las im&aacute;genes de la reciente avenida que ha asolado Nepal es f&aacute;cil pensar que estamos ante una tragedia provocada &uacute;nicamente por un episodio extremo. Sin embargo, en geolog&iacute;a las cat&aacute;strofes rara vez son hechos aislados. Los desastres suelen formar parte de una cadena de acontecimientos que puede desarrollarse durante a&ntilde;os o incluso d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender lo ocurrido recientemente en Nepal quiz&aacute; debamos retroceder m&aacute;s de una d&eacute;cada, hasta el terremoto de Gorkha de 2015. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel terremoto, de magnitud 7,8, fue una de las mayores cat&aacute;strofes de la historia reciente del pa&iacute;s. Miles de personas perdieron la vida y centenares de miles de viviendas quedaron destruidas. Pero el impacto del se&iacute;smo fue mucho m&aacute;s all&aacute; de la destrucci&oacute;n inmediata. El terremoto desencaden&oacute; miles de desprendimientos, deslizamientos y avalanchas de ladera a lo largo de gran parte del Himalaya central. En muchos lugares el paisaje cambi&oacute; para siempre. 
    </p><p class="article-text">
        Los ge&oacute;logos sabemos que un gran terremoto no termina cuando cesa el movimiento del suelo. Las fracturas abiertas en las laderas, los taludes debilitados y los enormes vol&uacute;menes de roca desplazados pueden permanecer inestables durante a&ntilde;os. De hecho, numerosos estudios realizados tras el se&iacute;smo alertaron de que la llegada de los monzones seguir&iacute;a reactivando muchos de esos movimientos y aumentando la erosi&oacute;n en las cuencas afectadas. 
    </p><p class="article-text">
        Para miles de habitantes de aldeas de monta&ntilde;a aquello supuso convivir con una sensaci&oacute;n permanente de inseguridad. Los caminos hab&iacute;an desaparecido, muchas viviendas eran inhabitables y las laderas que durante generaciones hab&iacute;an proporcionado sustento y refugio se hab&iacute;an convertido en una amenaza.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil medir cu&aacute;nto influy&oacute; este factor en la movilidad de la poblaci&oacute;n, pero s&iacute; sabemos que el terremoto provoc&oacute; importantes desplazamientos y cambios en los patrones de residencia. Tambi&eacute;n sabemos que las zonas mejor comunicadas y m&aacute;s accesibles concentraron gran parte de las operaciones de ayuda y reconstrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece una cuesti&oacute;n que rara vez ocupa titulares. Cuando se produce una emergencia, la prioridad es salvar vidas. Es l&oacute;gico que los campamentos de refugiados, los centros de distribuci&oacute;n de ayuda y los alojamientos temporales se sit&uacute;en en lugares accesibles, pr&oacute;ximos a carreteras y relativamente llanos. En Nepal, como en cualquier otra parte del mundo, esa decisi&oacute;n respond&iacute;a a una necesidad operativa evidente. La ayuda deb&iacute;a llegar r&aacute;pido y a la mayor cantidad posible de personas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la l&oacute;gica de la emergencia no siempre coincide con la l&oacute;gica de la planificaci&oacute;n territorial. La experiencia internacional muestra que muchos asentamientos temporales terminan convirti&eacute;ndose en permanentes. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; donde llegan primero las carreteras, la electricidad, los centros sanitarios y las oportunidades econ&oacute;micas, es frecuente que la poblaci&oacute;n encuentre motivos para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        No resulta dif&iacute;cil imaginar que algunas familias que abandonaron &aacute;reas monta&ntilde;osas especialmente afectadas por los desprendimientos terminaran instal&aacute;ndose de forma duradera en fondos de valle o cerca de corredores de transporte. Aunque esta hip&oacute;tesis requiere estudios espec&iacute;ficos para cuantificar su alcance, encaja con los patrones de movilidad observados tras el terremoto y con el peso que tiene la accesibilidad en las decisiones de reasentamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Y es precisamente aqu&iacute; donde surge una de las grandes paradojas de la gesti&oacute;n del riesgo. Escapar de un peligro no significa necesariamente llegar a un lugar seguro.
    </p><p class="article-text">
        Los valles ofrecen mejores comunicaciones, una topograf&iacute;a m&aacute;s favorable para construir y acceso a servicios esenciales. Pero tambi&eacute;n concentran otros riesgos. Son los espacios por los que circula el agua, donde se acumulan los sedimentos procedentes de las monta&ntilde;as y donde terminan convergiendo muchos de los procesos que se generan en las zonas altas de una cuenca.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva geol&oacute;gica, una comunidad puede pasar de estar expuesta a desprendimientos y avalanchas de ladera a encontrarse vulnerable frente a inundaciones, flujos torrenciales o avenidas s&uacute;bitas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, existe otro aspecto frecuentemente olvidado. El propio terremoto pudo contribuir indirectamente a aumentar la peligrosidad futura de los sistemas fluviales. Los miles de deslizamientos generados por el se&iacute;smo dejaron enormes cantidades de sedimentos disponibles en las cuencas. Durante a&ntilde;os, las lluvias y los r&iacute;os han ido movilizando parte de ese material. En determinados escenarios, esta carga sedimentaria adicional puede incrementar la capacidad destructiva de las avenidas y modificar el comportamiento de los cauces. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, la reciente tragedia no puede explicarse &uacute;nicamente por el terremoto de 2015. Los fen&oacute;menos extremos responden a m&uacute;ltiples factores. Pero lo ocurrido s&iacute; invita a reflexionar sobre una cuesti&oacute;n fundamental: la reconstrucci&oacute;n no deber&iacute;a limitarse a reemplazar lo que se ha perdido. Deber&iacute;a aprovecharse para comprender mejor el territorio y reducir riesgos futuros.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; es donde la geolog&iacute;a adquiere un papel decisivo. La cartograf&iacute;a geol&oacute;gica y geomorfol&oacute;gica permite identificar laderas inestables, zonas susceptibles de inundaci&oacute;n, &aacute;reas afectadas por flujos torrenciales y sectores donde la combinaci&oacute;n de amenazas alcanza niveles inaceptables. Gracias a estas herramientas es posible orientar la localizaci&oacute;n de viviendas, hospitales, carreteras e infraestructuras cr&iacute;ticas hacia lugares m&aacute;s seguros.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que deber&iacute;a formularse tras cada gran desastre no es &uacute;nicamente cu&aacute;nto costar&aacute; reconstruir ni cu&aacute;nto tiempo llevar&aacute; hacerlo. La pregunta verdaderamente importante es d&oacute;nde se debe reconstruir y para esto la geolog&iacute;a se presenta como una ciencia indispensable.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en ocasiones, la diferencia entre una reconstrucci&oacute;n resiliente y la preparaci&oacute;n involuntaria para la pr&oacute;xima cat&aacute;strofe depende precisamente de eso: de comprender lo que el terreno lleva a&ntilde;os intentando decirnos.
    </p><p class="article-text">
        Con demasiada frecuencia la geolog&iacute;a se percibe como una disciplina dedicada a estudiar el pasado de la Tierra. En realidad, una de sus mayores contribuciones consiste precisamente en ayudar a tomar decisiones sobre el futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Itziar Delgado González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nepal-desastre-sembrar-siguiente_129_13473032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nepal o cómo un desastre puede sembrar el siguiente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la acción humanitaria se convierte en blanco de la incomprensión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/accion-humanitaria-convierte-blanco-incomprension_129_13472811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7ac7738-741e-4f27-8a60-59c857fdbf04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x933y885.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la acción humanitaria se convierte en blanco de la incomprensión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El terremoto en Colombia y el bloqueo a la Cruz Roja en Ceuta revelan, desde dos orillas y realidades distintas, un mismo síntoma: la instrumentalización y el rechazo a la asistencia humanitaria, una herramienta que debería ser respetada e innegociable</p></div><p class="article-text">
        Desde su origen, la acci&oacute;n humanitaria ha sido objeto de interpretaciones interesadas, sesgos inaceptables, politizaci&oacute;n interesada e intentos de manipulaci&oacute;n que han ido cuestionando su papel. Desde las organizaciones humanitarias, y m&aacute;s a&uacute;n ahora en momentos de fuertes recortes presupuestarios, se ha puesto &eacute;nfasis en la necesidad de respetar el acervo que el sector ha construido a lo largo de su historia y de mantener una ayuda humanitaria basada en principios. Pero los ataques al quehacer humanitario est&aacute;n revistiendo nuevas formas que impiden cumplir con sus objetivos b&aacute;sicos: salvar vidas, aliviar el sufrimiento y proteger la dignidad humana y los derechos de las personas afectadas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque puedan existir debates al respecto, hay principios que deber&iacute;an ser universales e incuestionables: la imparcialidad, la independencia y la neutralidad de la acci&oacute;n humanitaria son algunos de ellos. Sin embargo, dos crisis recientes -el devastador terremoto que sacudi&oacute; Colombia el pasado 10 de agosto y la oleada migratoria que mantiene en vilo a la ciudad aut&oacute;noma de Ceuta- han puesto de manifiesto hasta qu&eacute; punto estos principios son vulnerados, ya sea por intereses geopol&iacute;ticos o por la crispaci&oacute;n social. En ambos casos, quien deb&iacute;a llevar alivio se encontr&oacute; con puertas cerradas y, lo que es peor, con una incomprensi&oacute;n que convierte a la ayuda en un objetivo m&aacute;s del conflicto pol&iacute;tico y de la controversia social.
    </p><h2 class="article-text">Colombia: la ayuda humanitaria como moneda de cambio pol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        El terremoto de magnitud 7,4 que golpe&oacute; el oeste de Colombia el 10 de agosto dej&oacute; m&aacute;s de 300 muertos, 292.000 personas damnificadas y 130.000 viviendas afectadas, con un tremendo impacto econ&oacute;mico. <a href="https://iecah.org/el-terremoto-en-colombia-de-la-buena-voluntad-a-una-respuesta-adecuada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Numerosas organizaciones humanitarias</a> tanto colombianas como internacionales trataron de responder con rapidez al desastre. La Cruz Roja Colombiana y el Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja (CICR) desplegaron equipos de b&uacute;squeda y rescate en departamentos como Choc&oacute;, Risaralda, Valle del Cauca, Quind&iacute;o y Caldas. Pero la respuesta humanitaria tropez&oacute; casi desde el primer momento con un obst&aacute;culo inesperado: la pol&iacute;tica. Y eso en un pa&iacute;s que cuenta con una enorme experiencia en materia humanitaria y con mecanismos de coordinaci&oacute;n que han mostrado ser eficaces en el largo conflicto armado que sufre el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, que hab&iacute;a asumido el poder apenas tres d&iacute;as antes del sismo, decidi&oacute; centralizar las operaciones y condicionar la entrada de ayuda internacional seg&uacute;n criterios ideol&oacute;gicos. El resultado fue un sesgo evidente: se autoriz&oacute; el ingreso de equipos de rescate de Estados Unidos, Israel, Ecuador y El Salvador, mientras se rechazaba la oferta de M&eacute;xico, cuyos brigadistas habr&iacute;an tardado apenas tres horas en llegar en un vuelo comercial y contaban con equipos acreditados internacionalmente por los mecanismos pertinentes de las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones humanitarias han sido prudentes en sus cr&iacute;ticas para no ver dificultada su labor, pero no as&iacute; algunos medios. <a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2026/08/20/la-gestion-condicionada-de-la-ayuda-humanitaria-pone-a-prueba-al-gobierno-de-colombia/#1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;No hay un argumento t&eacute;cnico&rdquo;</a> para esta decisi&oacute;n, denunci&oacute; la analista pol&iacute;tica Sandra Borda, quien calific&oacute; el criterio como &ldquo;puramente pol&iacute;tico&rdquo; e &ldquo;ideol&oacute;gico&rdquo;. El analista internacional Gabriel Guerra fue a&uacute;n m&aacute;s contundente: <a href="https://mvsnoticias.com/mundo/2026/8/12/cuestionan-manejo-de-de-la-espriella-tras-sismo-en-colombia-741675.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Hay que ser muy miserable para resistirte a la ayuda de equipos y pa&iacute;ses probados en este tipo de cosas, solamente porque quieres marcar una distancia pol&iacute;tico-ideol&oacute;gica&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        La politizaci&oacute;n de la ayuda humanitaria no es un fen&oacute;meno menor. Como recordaba Lilia Solano <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-08-16/limitar-la-ayuda-humanitaria-y-priorizar-el-interes-politico-y-militar.html#1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;si se politizara la ayuda humanitaria a fin de que se ajuste a intereses ideol&oacute;gicos y geopol&iacute;ticos se incurrir&iacute;a en una falta de gravedad&rdquo;.</a> Los principios humanitarios, que deber&iacute;an guiar cualquier respuesta a una cat&aacute;strofe, fueron desplazados por la agenda pol&iacute;tica del nuevo gobierno. Y mientras los equipos de rescate eran filtrados por su nacionalidad, los damnificados esperaban entre los escombros.
    </p><h2 class="article-text">Ceuta: cuando la frustraci&oacute;n ciudadana bloquea la solidaridad</h2><p class="article-text">
        A miles de kil&oacute;metros de distancia, en la costa norte de &Aacute;frica, la escena era distinta en apariencia, pero id&eacute;ntica en el fondo. El pasado 30 de julio, m&aacute;s de 70.000 personas cruzaron la frontera desde Marruecos hacia Ceuta, una ciudad de apenas 18 kil&oacute;metros cuadrados. Aunque la mayor&iacute;a regres&oacute;, entre 3.500 y 10.000 migrantes permanecen en el territorio ceut&iacute;, muchos de ellos acampados en la playa del Trampol&iacute;n, viviendo a la intemperie.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, trabajan algunas organizaciones sociales y humanitarias y la Cruz Roja realiza un reparto diario de alimentos y agua. Pero el pasado jueves un centenar de vecinos de Ceuta se sent&oacute; en la carretera para impedir el paso del convoy humanitario, compuesto por un cami&oacute;n de emergencias, cuatro ambulancias y dos furgones de escolta policial. Los manifestantes coreaban consignas como &ldquo;la Cruz Roja es una mafia&rdquo; y &ldquo;fuera la Cruz Roja&rdquo;. La protesta se alarg&oacute; durante m&aacute;s de dos horas, y posteriormente los manifestantes rompieron el cord&oacute;n policial, asaltaron el campamento y quemaron enseres y chabolas de los migrantes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es un problema de izquierda o derecha&rdquo;, podr&iacute;a decirse, pero la realidad es que la crispaci&oacute;n social ha convertido a la ayuda humanitaria en un chivo expiatorio. Los vecinos de Ceuta se sienten abandonados por el Gobierno central, que seg&uacute;n ellos no ha dado una respuesta a la crisis migratoria. Pero ese malestar, por leg&iacute;timo que sea, no puede traducirse en un veto a la asistencia a quienes m&aacute;s lo necesitan.
    </p><h2 class="article-text">Un mismo s&iacute;ntoma, dos caras de la misma incomprensi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En Colombia, la ayuda humanitaria fue secuestrada por la geopol&iacute;tica. En Ceuta, fue bloqueada por la frustraci&oacute;n ciudadana. En ambos casos, el resultado es el mismo: quienes necesitan asistencia la reciben m&aacute;s tarde o, peor, no la reciben en absoluto.
    </p><p class="article-text">
        El CICR lo ha dejado claro en otros contextos: &ldquo;El acceso es una obligaci&oacute;n, no una opci&oacute;n. Las autoridades deben facilitar el acceso sin obst&aacute;culos a las comunidades&rdquo;. Pero cuando son las propias autoridades las que condicionan la ayuda por afinidad pol&iacute;tica, o cuando son los ciudadanos los que se sientan en la carretera para impedir el paso de un cami&oacute;n de comida, ese principio fundamental se desmorona.
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n humanitaria no es un gesto de caridad ni una herramienta pol&iacute;tica. Es un derecho de quienes sufren y una obligaci&oacute;n de quienes pueden ayudar. Instrumentalizarla, bloquearla o cuestionarla por motivos ajenos a la urgencia de salvar vidas y respetar la dignidad y defender derechos es, en el fondo, una traici&oacute;n a lo que nos hace humanos.
    </p><p class="article-text">
        El terremoto en Colombia y la crisis de Ceuta son tragedias distintas, pero comparten una ense&ntilde;anza amarga: cuando la ayuda humanitaria deja de ser imparcial, neutral e independiente, pierde su esencia. Y con ella, perdemos todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Rey Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/accion-humanitaria-convierte-blanco-incomprension_129_13472811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la acción humanitaria se convierte en blanco de la incomprensión]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Moroccogate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/moroccogate_129_13471178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5215fc5-f1c7-4b66-b6b4-45fb6eeb5be1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1006y429.jpg" width="1200" height="675" alt="El Moroccogate"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tan bien lo hizo Marruecos que, en un inicio, el caso llegó a denominarse exclusivamente el Qatargate para desviar las miradas hacia el país que en aquel momento organizaba el Mundial de fútbol</p></div><p class="article-text">
        Cuando &ldquo;il bello del palazzo&rdquo; se encontr&oacute; con la eurodiputada Eva Kaili en los pasillos del Parlamento Europeo, nunca imagin&oacute; que acabar&iacute;a junto a ella, no solo a bordo de un yate surcando el mar Adri&aacute;tico que separaba sus pa&iacute;ses de nacimiento, sino tambi&eacute;n en los calabozos contiguos de la sede de la polic&iacute;a judicial federal en el n&uacute;mero 202 de la Rue Royale de la capital belga. En casa quedaba su hija, una beb&eacute; de a&ntilde;o y medio, al cuidado de sus familiares. Francesco Giorgi, asesor parlamentario, y la vicepresidenta del Parlamento Europeo Eva Kaili, siguen pendientes de juicio desde julio de 2022, tras pasar varios meses en prisi&oacute;n preventiva acusados del conocido como Qatargate o Moroccogate. Lobbistas marroqu&iacute;es idearon una trama que implica ya judicialmente a 20 miembros o exmiembros del Parlamento, entre eurodiputados y asesores, a los que sobornaban para lograr resoluciones favorables de la Uni&oacute;n Europea (UE).
    </p><p class="article-text">
        Tan bien lo hizo Marruecos que, en un inicio, el caso lleg&oacute; a denominarse exclusivamente el Qatargate para desviar las miradas hacia el pa&iacute;s que en aquel momento organizaba el Mundial de f&uacute;tbol. No lo consigui&oacute; y, de hecho, la Fiscal&iacute;a Federal orden&oacute; la detenci&oacute;n de dos de los acusados: uno de ellos el ex eurodiputado Pier Antonio Panzeri, que hab&iacute;a co-presidido la Comisi&oacute;n Parlamentaria Mixta UE-Marruecos. Entre medias de este culebr&oacute;n, la polic&iacute;a hab&iacute;a detenido en un hotel del barrio europeo en Bruselas al padre de Eva con una maleta que conten&iacute;a 750.000 euros en efectivo. Nunca imagin&eacute; que pod&iacute;a caber tanto dinero en una maleta, ahora que solo vemos billetes de 50 euros.
    </p><p class="article-text">
        Estas prebendas, que la Fiscal&iacute;a belga calificaba hace tres meses de corrupci&oacute;n p&uacute;blica, blanqueo de capitales y organizaci&oacute;n criminal, se habr&iacute;an traducido en resoluciones favorables al Reino alauita. En nuestra memoria reciente est&aacute; el conflicto de los derechos de pesca del S&aacute;hara Occidental, tan codiciados por Marruecos y cuyas resoluciones del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea romp&iacute;an con sus expectativas. El Parlamento pod&iacute;a ayudar. El control de la inmigraci&oacute;n ilegal o el reconocimiento de otras soberan&iacute;as siguen estando en juego. Por el camino, Rabat consigui&oacute; una resoluci&oacute;n contra Argelia, que desapareciera su menci&oacute;n como violador de los Derechos Humanos e incluso que la UE no reconociera a los opositores al r&eacute;gimen. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo pod&iacute;a salir bien. Tras el primer asalto a Ceuta en el verano de 2021, con 9.000 marroqu&iacute;es cruzando impunemente la frontera espa&ntilde;ola, el Parlamento Europeo adopt&oacute; una resoluci&oacute;n justo un a&ntilde;o antes de las detenciones del Moroccogate. Adoptada por una abrumadora mayor&iacute;a, el Parlamento Europeo aprobaba en Estrasburgo una Resoluci&oacute;n sobre &ldquo;la violaci&oacute;n de la Convenci&oacute;n de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Ni&ntilde;o y la explotaci&oacute;n de menores por parte de las autoridades en la crisis migratoria en Ceuta&rdquo; (2021/2747/RSP). Como hemos comprobado en este segundo <em>round</em> a Ceuta del 31 de julio, la respuesta de la Uni&oacute;n Europea y nuestros socios de los Estados miembros no ha sido la misma. 
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al entramado del Moroccogate, poco despu&eacute;s de las detenciones y con la c&uacute;pula corrupta en prisi&oacute;n, el Parlamento Europeo adoptaba otras posiciones respecto a Marruecos que no fueron de su agrado. El parlamento del Reino de Marruecos respond&iacute;a y hac&iacute;a p&uacute;blica una declaraci&oacute;n en la que condenaba &ldquo;la campa&ntilde;a malintencionada contra nuestro pa&iacute;s, cuyo &uacute;ltimo desarrollo fue la votaci&oacute;n por parte del Parlamento Europeo de una Recomendaci&oacute;n el 19 de enero de 2023&rdquo;. Asimismo, dec&iacute;a recibir &ldquo;con gran asombro y descontento esta recomendaci&oacute;n, que ha destruido el nivel de confianza entre las instituciones legislativas marroqu&iacute;es y europeas&rdquo;, anunciando el fin de sus relaciones. En esa votaci&oacute;n, el Parlamento Europeo denunciaba presiones e intentos de corrupci&oacute;n de Marruecos a la Euroc&aacute;mara.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que estudios acad&eacute;micos hayan afirmado que &ldquo;el Comit&eacute; Parlamentario Conjunto UE-Marruecos, aunque establecido en 2010 como un instrumento regular de la diplomacia parlamentaria, termin&oacute; convirti&eacute;ndose en un conducto para conexiones y pr&aacute;cticas corruptas&rdquo;. Un ejemplo de ello es la misi&oacute;n oficial del Parlamento Europeo al S&aacute;hara Occidental  en  2018, antes de las votaciones sobre los derechos comerciales saharauis, cuando se descubri&oacute; que el jefe de la Delegaci&oacute;n estaba en la junta directiva de una fundaci&oacute;n vinculada a Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        Pero la sorpresa may&uacute;scula golpe&oacute; incluso a la Comisi&oacute;n Europea, cuando el Tribunal de Justicia de la UE dictamin&oacute; que &ldquo;ning&uacute;n acuerdo comercial con Marruecos puede incluir el S&aacute;hara Occidental sin el consentimiento expl&iacute;cito del pueblo saharaui&rdquo;. En juego estaban los derechos de pesca en su l&iacute;nea de costa. En t&eacute;rminos generales, el Moroccogate, a&uacute;n vivo en los tribunales, revela una flagrante falta de supervisi&oacute;n del Parlamento Europeo. Hoy, con la crisis de Ceuta a&uacute;n humeante y la Uni&oacute;n Europea mirando hacia otro lado, hay que recordar el lamentable papel de algunos de nuestros representantes en las instituciones europeas. Como apuntaron fuentes del Parlamento Europeo en medio del esc&aacute;ndalo hace ya cuatro a&ntilde;os, tras anunciar su personaci&oacute;n como perjudicado, &ldquo;siempre habr&aacute; alguien para quien una bolsa de dinero en efectivo merezca la pena&rdquo;.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Regina Laguna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/moroccogate_129_13471178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 20:01:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Moroccogate]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Universidad pos-COVID y pre-IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/universidad-pos-covid-pre-ia_129_13469068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56d482d6-9ae3-4512-8387-8358c0c44f0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La edad media de los profesores universitarios en España supera los 54 años."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Urge que docentes y discentes recibamos formación sobre la IA y su uso en la educación, pero no servirá de mucho si no repensamos también la educación: qué enseñar y cómo. La calculadora no supuso solo aprender a usarla sino desplazar la enseñanza desde el cálculo mecánico hacia la resolución de problemas</p></div><p class="article-text">
        En menos de 6 a&ntilde;os la Universidad ha recibido dos sacudidas may&uacute;sculas. La primera fue a comienzos de 2020, y la provoc&oacute; un virus. La segunda comenz&oacute; a finales de 2022 y el causante fue la inteligencia artificial. La COVID-19 vaci&oacute; las aulas y los campus y la IA se col&oacute; en ellos, invisiblemente omnipresente.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia oblig&oacute; a cambiar de urgencia la forma de dar las clases, hacer las pr&aacute;cticas, examinarse&hellip; No tuvimos tiempo para debates pedag&oacute;gicos ni para tomar la mejor decisi&oacute;n. Solo lo hubo para evitar el desastre que supondr&iacute;a cancelar por completo la actividad acad&eacute;mica. En pocos d&iacute;as cambiamos la pizarra y el aula por la pantalla y nuestras casas. Y menos mal que dispon&iacute;amos de la tecnolog&iacute;a necesaria o se pudo desarrollar con cierta agilidad, como ocurri&oacute; con las plataformas de videoconferencia, que ya exist&iacute;an, pero no con las prestaciones que a los pocos meses eran comunes en un buen pu&ntilde;ado de ellas. Por supuesto que hubo cosas que se hicieron mal o no del todo bien, pero salimos adelante y dir&iacute;a que con buena nota.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte del profesorado ten&iacute;a una escasa experiencia digital, pero con profesionalidad y mucha voluntad aprendimos a compartir pantallas, grabar materiales, organizar tutor&iacute;as virtuales y hasta a hacer ex&aacute;menes en l&iacute;nea. Las universidades ampliaron sus servidores, mejoraron a la carrera sus campus virtuales y compraron ordenadores port&aacute;tiles para cubrir necesidades, incluso para algunos estudiantes. Lo que en circunstancias normales habr&iacute;a requerido crear varias comisiones, realizar un sinf&iacute;n de informes y varios meses o incluso a&ntilde;os de debate y tramitaci&oacute;n, se hizo en semanas. Qued&oacute; demostrado que la Universidad puede cambiar r&aacute;pido, siempre que no se eternice en planes estrat&eacute;gicos y burocracia, eso s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero conviene no confundir digitalizaci&oacute;n de emergencia con transformaci&oacute;n digital de la educaci&oacute;n. En general no se dise&ntilde;&oacute; una verdadera docencia en l&iacute;nea: se traslad&oacute; la clase tradicional a una plataforma de videoconferencia. Los profesores habl&aacute;bamos a una pantalla y los estudiantes atend&iacute;an a vaya usted a saber qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pasado el apuro, en poco tiempo la Universidad recuper&oacute; la presencialidad y su an&oacute;mala normalidad previa a la pandemia. En todo caso, al menos una generaci&oacute;n de estudiantes arrastrar&aacute; carencias de aprendizaje, problemas mentales, dificultades emocionales y una relaci&oacute;n distante con la vida universitaria. La emergencia termin&oacute;, pero sus efectos no del todo, al menos para una parte de los afectados.
    </p><p class="article-text">
        Cuando todav&iacute;a ten&iacute;amos el cuerpo acad&eacute;mico dolorido por los efectos del virus, se asom&oacute; al campus ChatGPT. Nadie toco a rebato entonces, aunque tras unos primeros meses de sorpresa, a la que sigui&oacute; el desconcierto, la idea de prohibirlo se fue extendiendo. Era una soluci&oacute;n tan irreflexiva como imposible.
    </p><p class="article-text">
        Aquel primer modelo de ChatGP,T que ya apuntaba maneras pero fallaba como una escopeta de feria, dio paso a sistemas multimodales, capaces de trabajar con texto, voz, im&aacute;genes, v&iacute;deo y c&oacute;digo, a los modelos capaces de razonar y a la IA ag&eacute;ntica. Adem&aacute;s, las capacidades de los modelos mejoraron enormemente y se corrigieron o redujeron algunas de sus limitaciones y fallos.
    </p><p class="article-text">
        Todo est&aacute; aceler&aacute;ndose, pero las universidades casi no han reaccionado a esta nueva sacudida. Est&aacute;n todav&iacute;a en una fase pre-IA. Mientras tanto, los estudiantes aceleran el paso. Seg&uacute;n el informe de la Fundaci&oacute;n CYD <em>Uso y percepci&oacute;n de la IA en el entorno universitario II</em>, elaborado a partir de una encuesta a 800 alumnos espa&ntilde;oles de entre 18 y 25 a&ntilde;os, el 90% utiliza inteligencia artificial y el 89% emplea asistentes de texto. Sin embargo, el 61 % de los estudiantes declara no haber recibido formaci&oacute;n o apoyo de su universidad y el 46% considera que esta no promueve el uso de la IA.
    </p><p class="article-text">
        Mis estudiantes ya no vienen a tutor&iacute;as y algunos compa&ntilde;eros me dicen que a ellos no les van ni a clase. De hecho, el 27 % de los estudiantes encuestados por la Fundaci&oacute;n CYD declara que asiste menos a clase ahora. La IA est&aacute; forzando las costuras universitarias. En parte evidenciando fallos del sistema que ya exist&iacute;an y, por otro lado, mostrando la dificultad de la academia para atender a nuevas realidades, y tambi&eacute;n oportunidades, salvo que sean cuesti&oacute;n de vida o muerte.
    </p><p class="article-text">
        La forma tradicional de realizaci&oacute;n de trabajos y ex&aacute;menes est&aacute; en cuesti&oacute;n. Hasta ahora asum&iacute;amos, a veces ingenuamente, que quien entregaba bien un programa inform&aacute;tico, una redacci&oacute;n, la cr&iacute;tica de un texto o resolv&iacute;a correctamente un conjunto de ejercicios en la hora de estudio, no solo los hab&iacute;a hecho por s&iacute; mismo, sino que adem&aacute;s los hab&iacute;a entendido y hab&iacute;a aprendido con ello. Ahora la desconfianza est&aacute; instalada y opera por defecto.
    </p><p class="article-text">
        Urge que docentes y discentes recibamos formaci&oacute;n sobre la IA y su uso en la educaci&oacute;n, pero no servir&aacute; de mucho si no repensamos tambi&eacute;n la educaci&oacute;n: qu&eacute; ense&ntilde;ar y c&oacute;mo. La calculadora no supuso solo aprender a usarla sino desplazar la ense&ntilde;anza desde el c&aacute;lculo mec&aacute;nico hacia la resoluci&oacute;n de problemas.
    </p><p class="article-text">
        Por pensar en alto, se me ocurre que habr&aacute; que dar m&aacute;s peso a las capacidades y habilidades m&aacute;s genuinamente humanas, muy especialmente las relacionadas con la comunicaci&oacute;n oral y escrita. Dise&ntilde;ar actividades para realizar sin IA -incluso con espacios libres de IA, como los hay libres de humo-. Tambi&eacute;n con ella, por supuesto, pero en este caso verificando respuestas, criticando propuestas, mejor&aacute;ndolo todo con nuestro esfuerzo cognitivo. Tendremos que cambiar la forma de evaluar, pero no solo para que no nos la metan doblada sino para que la evaluaci&oacute;n sea una parte importante del aprendizaje, como tendr&iacute;a que haberlo sido siempre.
    </p><p class="article-text">
        Al profesorado no solo habr&aacute; que formarlo en el uso de la IA sino, y sobre todo, en su buen uso pedag&oacute;gico. Eso s&iacute;, los formadores no pueden ser especialistas en IA que no sean siquiera buenos docentes, ni especialistas en did&aacute;ctica que no entiendan bien las tecnolog&iacute;as digitales, en particular la IA. Por cierto, este esfuerzo de los docentes no solo ha de agradecerse, como ocurri&oacute; durante la pandemia, sino reconocerse institucionalmente.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, las herramientas no son todas adecuadas, ni gratuitas, ni confiables. O se tiene esto en cuenta desde un punto de vista de adopci&oacute;n tecnol&oacute;gica y de esfuerzo econ&oacute;mico, o lo &uacute;nico que haremos es aumentar las desigualdades entre las universidades, su profesorado y los estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia nos oblig&oacute; a actuar sin casi pensar, no permitamos que la IA nos tenga pensando sin actuar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Senén Barro Ameneiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/universidad-pos-covid-pre-ia_129_13469068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 19:10:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Universidad pos-COVID y pre-IA]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las paradojas del poder alejado de la realidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/paradojas-alejado-realidad_129_13468196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c14338ed-0a04-4f44-899e-f664c8ef0841_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x972y316.jpg" width="1200" height="675" alt="Las paradojas del poder alejado de la realidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para adquirir poder se tiene que ser hábil entendiendo a los demás, de modo que uno lea con nitidez qué quieren y qué rechazan</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La política está hecha de improvisación, pero no tolera a los aficionados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El verano, al que estamos a punto de dar carpetazo, nos ha entretenido con varios casos reales de la distancia que a menudo media entra la pol&iacute;tica de baja intensidad y la vehemencia de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Para adquirir poder se tiene que ser h&aacute;bil entendiendo a los dem&aacute;s, de modo que uno lea con nitidez qu&eacute; quieren y qu&eacute; rechazan. En democracia, el pol&iacute;tico capaz de reflejar la realidad como un espejo bru&ntilde;ido se crea menos problemas que aquel que parte de sus prejuicios, que consisten en creer saber lo que en realidad se ignora. Los prejuicios enmascaran la realidad, y acercan la bofetada electoral, pues la realidad es tozuda y no desaparece aunque no la miremos.
    </p><p class="article-text">
        Una vez alcanza el poder, el pol&iacute;tico tiende con sorprendente rapidez a perder esa capacidad de confrontar las cosas como son, principalmente porque uno se centra en s&iacute; mismo y se encuentra muy satisfecho con lo conseguido; adem&aacute;s, habitualmente, las personas de su c&iacute;rculo m&aacute;s cercano cierran filas alrededor como una guardia pretoriana, cuya prioridad es defenderle de las opiniones divergentes, mientras le susurran constantemente lo que quiere o&iacute;r, hasta envolverle en una nube que le ciega para ver m&aacute;s all&aacute; de su contorno. En el mundo empresarial sabemos que dentro de las empresas viven los costes, mientras que para obtener ingresos hay que salir fuera.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez menos directivos salen de su caparaz&oacute;n, ahora digitalizado artificialmente, y se nota, porque tocan de o&iacute;do. Parad&oacute;jicamente, la mayor informaci&oacute;n procesada correlaciona con menor lucidez en la anticipaci&oacute;n de lo que traer&aacute; el futuro.
    </p><p class="article-text">
        La neurociencia se&ntilde;ala que en las personas poderosas hay zonas del cerebro menos activas, entre otras, aquellas que fomentan la empat&iacute;a, que permiten ver con los ojos del alma a los otros, escucharlos y comprenderlos. Si el poder es ilimitado, descontrolado o desequilibrado, a&ntilde;o tras a&ntilde;o precipita esta metamorfosis perversa, cuyo diagn&oacute;stico tiene mal pron&oacute;stico Al cabo de no mucho tiempo el sordo que no quiere o&iacute;r se mete en un t&uacute;nel que empeora progresivamente. El tratamiento de choque apunta a una dosis contundente de realidad, que suelen aportar la familia o los amigos que son amigos, y, por lo tanto, insobornables, que le tratan como la persona normal que es, con las limitaciones naturales e intelectuales que la caracterizan.
    </p><p class="article-text">
        El asesor pol&iacute;tico fet&eacute;n sabe que lo que ha hecho del candidato el elegido no es lo que har&aacute; la mejor versi&oacute;n del pol&iacute;tico que puede llegar a ser. Para hacer pol&iacute;tica hay que dejar de hacer campa&ntilde;a. El asesor &uacute;til est&aacute; obligado a hacer algo diferente, innovador, para mantenerse fuera del halo del poder; eso le permitir&aacute; ser capaz ver con nitidez e interpretar con precisi&oacute;n las cosas que pasan, de lo que se beneficiar&aacute; su asesorado.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, antes de lo que el asesor se imagina, el destino de esa objetividad en la visi&oacute;n, comprensi&oacute;n e interpretaci&oacute;n de lo que pasa divergir&aacute; de la perspectiva de su jefe en el poder, porque este &uacute;ltimo flaquear&aacute; ante la tentaci&oacute;n de ver a trav&eacute;s del prisma de lo que desea porque le conviene. Los l&iacute;deres pol&iacute;ticos o empresariales solo salen de la ceguera o sordera autoimpuesta, es decir, solo cambian de opini&oacute;n si antes han cambiado de comportamiento. No hay que olvidar que las personas ajustamos nuestras opiniones m&aacute;s debido a la observaci&oacute;n que como resultado de la argumentaci&oacute;n. La soberbia causa incapacidad t&eacute;cnica tambi&eacute;n en pol&iacute;tica, a las pruebas locales y globales me remito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Stein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/paradojas-alejado-realidad_129_13468196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 19:10:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las paradojas del poder alejado de la realidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soberanía digital educativa frente al capitalismo digital]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/soberania-digital-educativa-frente-capitalismo-digital_129_13466461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78f8dada-2a16-43b8-adcc-649d87f3ffcf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soberanía digital educativa frente al capitalismo digital"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Debemos tomar medidas normativas a nivel mundial, nacional y local para recuperar nuestra soberanía digital y tecnológica. Por eso, habría que empezar cuanto antes por socializar la nube y desarrollar infraestructuras digitales públicas, es decir, tomar estos nuevos medios de producción digital y ponerlos en manos del común</p></div><p class="article-text">
        El capitalismo digital de plataformas est&aacute; construyendo un relato de salvaci&oacute;n y revoluci&oacute;n en la educaci&oacute;n que poco tiene que ver con la realidad, sino m&aacute;s bien con el control y el dominio de las &uacute;ltimas fronteras del capitalismo que le quedan por conquistar: nuestra informaci&oacute;n en forma de datos para predecir comportamientos, un bien com&uacute;n y esencial. Datos que extraen y venden las Big Tech, terratenientes neofeudales de la nueva econom&iacute;a digital que siguen con la centenaria l&oacute;gica extractivista, capitalista y colonial de extraer y acumular el oro del siglo XXI (nuestra informaci&oacute;n) y que se est&aacute;n haciendo con el control de nuestra soberan&iacute;a digital.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocultan es que el negocio real somos nosotros: tras estos proyectos lo que se esconde es una excusa para extraer informaci&oacute;n del alumnado, con el fin de convertir a los colegios en una f&aacute;brica de datos e informaci&oacute;n comercializable sobre unos clientes presentes y futuros a los que se quiere fidelizar y donde el sector de las aseguradoras, las finanzas, los pr&eacute;stamos bancarios tendr&aacute; condiciones id&iacute;licas para especular y apostar sobre las perspectivas futuras de cualquier ni&ntilde;o o ni&ntilde;a, escuela o distrito. La era digital se ha convertido as&iacute; en otro cap&iacute;tulo m&aacute;s de la historia del capitalismo, que ha mercantilizado con af&aacute;n de lucro la experiencia humana traduciendo los comportamientos a datos para, a partir de ellos, realizar predicciones que se compran y se venden.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es que el corsario tecnol&oacute;gico que coloque m&aacute;s de sus aplicaciones en el mercado de la educaci&oacute;n personalizada de los colegios tendr&aacute; la mejor fuente de extracci&oacute;n y recopilaci&oacute;n de informaci&oacute;n y datos, de tendencias y deseos, detectados con algoritmos de inteligencia artificial que registrar&aacute;n la actividad de cada alumno y alumna, para educar y fidelizar a la futura generaci&oacute;n de consumidores. Este es el nuevo &ldquo;oro blanco&rdquo; del siglo XXI, una &ldquo;mercanc&iacute;a&rdquo; pr&aacute;cticamente inagotable en un sistema basado en la escolarizaci&oacute;n obligatoria.
    </p><p class="article-text">
        Las Big Tech han conseguido conquistar as&iacute; las infraestructuras digitales de las escuelas, los servidores, la nube, las aplicaciones que solo funcionan en sus plataformas. Abarcan software, hardware y almacenamiento en la nube, volvi&eacute;ndose tan poderosas que muchos centros y universidades externalizan la gesti&oacute;n de sus servicios hacia sus servidores (correo electr&oacute;nico, almacenamiento, etc.).
    </p><p class="article-text">
        Estamos dejando nuestra soberan&iacute;a digital en manos de estos nuevos terratenientes neofeudales que han descubierto el nuevo oro blanco de este siglo y est&aacute;n convirtiendo los colegios en macrogranjas extractivistas de datos de los menores y de toda la comunidad educativa.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente las tecnolog&iacute;as son un recurso y un apoyo imprescindible en la educaci&oacute;n. Pero deben estar en manos de la comunidad educativa y de la comunidad social, no al servicio del beneficio de los accionistas del oligopolio tecnol&oacute;gico. De ah&iacute; que debamos recuperar e impulsar las plataformas de c&oacute;digo abierto y p&uacute;blicas construidas por el profesorado y las comunidades educativas. Para lograr una progresiva autonom&iacute;a digital de los centros educativos, rompiendo el monopolio privado de las aplicaciones de los gigantes tecnol&oacute;gicos, como est&aacute;n haciendo ya en diferentes centros y universidades (como en su momento ya fuera X-net o la IA cooperativa global de Platform Cooperativism Consortium, construida al estilo swift, la red que conecta las transferencias bancarias, con una IA basada en cuatro capas: 1. nubes federadas y de gesti&oacute;n p&uacute;blica; 2. cooperativas de datos con los que las comunidades deciden compartir; 3. modelos abiertos y auditables; 4. una gobernanza democr&aacute;tica en la que participan municipios, sindicatos, universidades p&uacute;blicas y cooperativas digitales; como, por ejemplo, Patio, que conecta cooperativas tecnol&oacute;gicas de todo el mundo para democratizar el sector). 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, si Internet y la comunicaci&oacute;n digital se ha convertido en un bien esencial para la especie humana, como lo son claramente, deber&iacute;a tratarse como un bien com&uacute;n de utilidad p&uacute;blica sin fines de lucro (Klein, 2020). Por lo que es necesaria una apuesta estrat&eacute;gica desde los poderes p&uacute;blicos por una Red Global p&uacute;blica que recupere esa soberan&iacute;a digital y evite las diferentes brechas digitales: desconexi&oacute;n rural, precio de acceso, actualizaci&oacute;n de programas y obsolescencia programada, etc. Bien sea creando una red alternativa y mucho mejor que la actual o bien sea nacionalizando la que hay al servicio del bien com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, debemos avanzar hacia el socialismo digital democr&aacute;tico que proponen Mason o Morozov. Debemos tomar medidas normativas a nivel mundial, nacional y local para recuperar nuestra soberan&iacute;a digital y tecnol&oacute;gica. Por eso, habr&iacute;a que empezar cuanto antes por socializar la nube y desarrollar infraestructuras digitales p&uacute;blicas, es decir, tomar estos nuevos medios de producci&oacute;n digital y ponerlos en manos del com&uacute;n, que dir&iacute;a el viejo Marx, para avanzar hacia la &ldquo;socializaci&oacute;n de los datos&rdquo; y hacia la democracia digital como bienes p&uacute;blicos esenciales.
    </p><p class="article-text">
        Esperemos que el anuncio de la Ministra de Educaci&oacute;n de sacar pronto un Programa Soberano de Inteligencia Artificial en Educaci&oacute;n vaya en este sentido. Aunque esperemos que cuente con la comunidad educativa y, especialmente, no lo haga a espaldas del profesorado, porque el art&iacute;culo 64.4.d del Estatuto de los Trabajadores, incorporado por la Ley 12/2021 (la &ldquo;Ley Rider&rdquo;), obliga a informar a las trabajadoras y trabajadores sobre los par&aacute;metros, reglas e instrucciones de los algoritmos o sistemas de inteligencia artificial que afectan a las condiciones laborales, acceso y mantenimiento del empleo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Javier Díez Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/soberania-digital-educativa-frente-capitalismo-digital_129_13466461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 19:53:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soberanía digital educativa frente al capitalismo digital]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es posible negociar la paz en la guerra de Ucrania?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/posible-negociar-paz-guerra-ucrania_129_13466055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/693324a7-23fc-41d0-b8f4-8f63f6e12fa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1047y564.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es posible negociar la paz en la guerra de Ucrania?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este tipo de guerra de desgaste conecta también con el deterioro de la mejor alternativa posible del oponente: al golpear la capacidad energética o productiva del rival, cada bando intenta reducir el valor de la opción "seguir luchando sin negociar" para el otro</p></div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n actual del conflicto ruso-ucraniano representa un caso paradigm&aacute;tico de la superioridad de la opci&oacute;n de no-acuerdo o de la &ldquo;mejor alternativa posible asim&eacute;trica&rdquo;. Ninguna de las partes puede imponer una soluci&oacute;n militar decisiva, pero ambas creen &mdash;o al menos act&uacute;an como si creyeran&mdash; que su alternativa a negociar sigue siendo mejor que aceptar los t&eacute;rminos del otro. Esto explica por qu&eacute;, en lugar de negociar, el conflicto ha mutado hacia una nueva fase de escalada calculada: los ataques a infraestructuras energ&eacute;ticas o log&iacute;sticas, puertos, redes el&eacute;ctricas y poblaci&oacute;n civil no buscan alterar sustancialmente las l&iacute;neas del frente, sino producir un efecto de desgaste deliberado sobre la resiliencia social y econ&oacute;mica del adversario. Rusia ataca infraestructura energ&eacute;tica ucraniana buscando quebrar la moral civil antes del invierno; Ucrania responde con ataques de largo alcance sobre refiner&iacute;as e infraestructura log&iacute;stica rusa, buscando encarecer el esfuerzo b&eacute;lico ruso y visibilizar que Rusia tampoco es invulnerable en su propio territorio. Esta din&aacute;mica se corresponde estrechamente con el concepto de costos crecientes: cada parte intenta subir el precio que el otro debe pagar por continuar la guerra, no ya en t&eacute;rminos de vidas de soldados en el frente (donde el estancamiento es evidente), sino en t&eacute;rminos de infraestructura civil, econom&iacute;a y cohesi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de guerra de desgaste conecta tambi&eacute;n con el deterioro de la mejor alternativa posible del oponente: al golpear la capacidad energ&eacute;tica o productiva del rival, cada bando intenta reducir el valor de la opci&oacute;n &ldquo;seguir luchando sin negociar&rdquo; para el otro. Sin embargo, esta estrategia tiene un l&iacute;mite estructural evidente: mientras ambas sociedades mantengan la voluntad de resistir &mdash;apoyadas por ayuda externa en el caso ucraniano, o por un aparato represivo interno relativamente eficaz en el caso ruso&mdash; el desgaste puede prolongarse indefinidamente sin producir un colapso claro de ninguna de las partes, generando lo que podr&iacute;a llamarse un &ldquo;empate destructivo&rdquo; donde el coste humano y material sigue creciendo sin alterar el resultado militar.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo grupo de conceptos relevante es el de asimetr&iacute;a y poder relativo. La asimetr&iacute;a temporal es central: Rusia, con mayor poblaci&oacute;n, industria militar reconvertida y un sistema pol&iacute;tico que no depende de elecciones competitivas, puede permitirse pensar en plazos de varios a&ntilde;os. Ucrania, en cambio, depende de ciclos de ayuda occidental sujetos a cambios pol&iacute;ticos internos en Estados Unidos y Europa, lo que genera una presi&oacute;n estructural para buscar resultados en el corto-medio plazo. Adem&aacute;s, el exministro de Defensa ucraniano ya ha pedido que se celebren elecciones, lo que traer&aacute; mucha cola en las pr&oacute;ximas semanas.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma la asimetr&iacute;a de reversibilidad: para Ucrania, aceptar la p&eacute;rdida de facto de territorios ocupados es una decisi&oacute;n pol&iacute;ticamente casi irreversible dada la centralidad de la integridad territorial en su discurso nacional desde 2014; para Rusia, en cambio, ciertas concesiones (como detener ataques a infraestructura civil) son m&aacute;s f&aacute;cilmente reversibles si el proceso fracasa. Esta diferencia en la &ldquo;reversibilidad&rdquo; de las concesiones que cada parte podr&iacute;a hacer complicar enormemente el dise&ntilde;o de cualquier proceso de desescalada gradual, porque lo que para un lado es un gesto de buena voluntad de bajo riesgo, para el otro puede representar un sacrificio pol&iacute;tico de gran magnitud.
    </p><p class="article-text">
        En el plano comunicativo, ambas partes han recurrido extensamente a la narrativa de excepcionalidad hist&oacute;rica (Rusia enmarcando la guerra como una continuaci&oacute;n de la Gran Guerra Patria contra el nazismo, Ucrania enmarc&aacute;ndola como una guerra existencial de descolonizaci&oacute;n frente al imperialismo ruso) y a estrategias de deslegitimaci&oacute;n selectiva del liderazgo contrario. Esto hace que cualquier proceso de negociaci&oacute;n deba lidiar primero con el problema de c&oacute;mo hablar sobre c&oacute;mo hablamos: antes de discutir fronteras o garant&iacute;as, es necesario desactivar el lenguaje maximalista que ambas partes han usado para movilizar apoyo interno (la &ldquo;derrota de Rusia&rdquo; por un lado, la &ldquo;operaci&oacute;n militar especial&rdquo; y la negaci&oacute;n de la identidad ucraniana por otro).
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; resulta especialmente &uacute;til el concepto de reconocimiento gradual de facto frente al reconocimiento formal. Un acuerdo realista no requiere que Ucrania reconozca legalmente la anexi&oacute;n de territorios ocupados &mdash;lo cual ser&iacute;a pol&iacute;ticamente inviable e ilegal bajo el derecho internacional&mdash; sino que puede basarse en una ambig&uuml;edad constructiva: un alto el fuego que congele la l&iacute;nea de contacto actual sin necesidad de que ambas partes acuerden su estatus jur&iacute;dico final, dejando esa cuesti&oacute;n para una negociaci&oacute;n pol&iacute;tica de largo plazo o, simplemente, sin resolverla formalmente, similar a lo ocurrido con Chipre, Cachemira o la pen&iacute;nsula de Corea, donde el &ldquo;congelamiento&rdquo; del conflicto ha durado d&eacute;cadas sin resoluci&oacute;n jur&iacute;dica definitiva, pero tambi&eacute;n sin nueva violencia a gran escala.
    </p><p class="article-text">
        Con estos elementos en mente, una propuesta de un alto el fuego que congele las fronteras actuales de facto, sin reconocimiento formal por parte de Ucrania, resulta consistente. El enfoque de &ldquo;f&oacute;rmula &ndash; detalles&rdquo; ser&iacute;a clave: primero acordar el principio general (cese de hostilidades, no reconocimiento formal, pero aceptaci&oacute;n pr&aacute;ctica de la l&iacute;nea de contacto como frontera administrativa temporal) y dejar para despu&eacute;s, mediante negociaci&oacute;n por etapas, los detalles t&eacute;cnicos de verificaci&oacute;n, monitoreo internacional y garant&iacute;as. Las cl&aacute;usulas de revisi&oacute;n peri&oacute;dica permitir&iacute;an que este acuerdo no se perciba como definitivo ni para Rusia ni para Ucrania, reduciendo la resistencia interna de ambas poblaciones a aceptar lo que de otro modo parecer&iacute;a una capitulaci&oacute;n permanente.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a los derechos ling&uuml;&iacute;sticos de la poblaci&oacute;n del Donb&aacute;s, esta garant&iacute;a deber&iacute;a dise&ntilde;arse como una cl&aacute;usula de no interferencia mutua verificable internacionalmente, posiblemente mediante mecanismos similares a los de la OSCE, evitando que se convierta en un pretexto futuro de reactivaci&oacute;n del conflicto, como ocurri&oacute;, en cierta medida, con los Acuerdos de Minsk, cuya ambig&uuml;edad y falta de mecanismos de verificaci&oacute;n robustos contribuyeron a su fracaso. Ser&iacute;a fundamental evitar el error de Minsk: una ambig&uuml;edad constructiva mal calibrada, que en aquel caso se convirti&oacute; en ambig&uuml;edad destructiva al permitir interpretaciones irreconciliables sobre secuenciaci&oacute;n, como elecciones primero o retirada de fuerzas primero.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el componente m&aacute;s ambicioso de la propuesta que expongo es un pacto de no agresi&oacute;n de Rusia con los pa&iacute;ses europeos junto a un proceso de desescalada del rearme, lo que requerir&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute; del marco bilateral Rusia-Ucrania hacia una internacionalizaci&oacute;n estrat&eacute;gica del conflicto, transform&aacute;ndolo de una disputa territorial bilateral en un nuevo marco de seguridad europea post-Guerra Fr&iacute;a. Esto conecta con la idea de construcci&oacute;n progresiva de confianza: no ser&iacute;a razonable esperar un tratado de desarme inmediato, sino m&aacute;s bien un proceso de reciprocidad gradual, con gestos de confianza progresivos verificables (reducci&oacute;n escalonada de despliegues militares en fronteras, transparencia mutua en ejercicios militares, canales de comunicaci&oacute;n directa entre mandos militares para evitar incidentes accidentales). Para que esto sea posible, resulta indispensable despojar al conflicto de su dimensi&oacute;n personalista: la guerra ha quedado en buena medida secuestrada por las trayectorias, egos y narrativas de supervivencia pol&iacute;tica de Putin y Zelenski, para quienes un acuerdo puede leerse como una derrota personal o una traici&oacute;n a los sacrificios ya realizados. 
    </p><p class="article-text">
        Superar este s&iacute;ndrome de estar atrapado exige un reencuadre identitario, que permita a ambos l&iacute;deres presentar cualquier acuerdo no como una capitulaci&oacute;n individual, sino como una decisi&oacute;n de Estado que trasciende sus biograf&iacute;as pol&iacute;ticas, garantizando as&iacute; salidas dignas que no dependan de la humillaci&oacute;n del contrario ni de la glorificaci&oacute;n excesiva de uno mismo. Un acuerdo de este tipo no resolver&iacute;a todas las tensiones geopol&iacute;ticas subyacentes, pero permitir&iacute;a detener el sufrimiento civil inmediato, estabilizar una situaci&oacute;n que actualmente solo genera destrucci&oacute;n sin cambios sustanciales en el terreno, y abrir un espacio &mdash;por fr&aacute;gil que sea&mdash; para que la diplomacia, en lugar de los misiles sobre centrales el&eacute;ctricas y hospitales, vuelva a ser el escenario principal donde se dirima el futuro de la regi&oacute;n, despojada del peso de los egos individuales que hoy la sostienen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicenç Fisas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/posible-negociar-paz-guerra-ucrania_129_13466055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 19:53:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es posible negociar la paz en la guerra de Ucrania?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Meta, Zuckerberg y el 'mundo feliz' de Huxley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/meta-zuckerberg-mundo-feliz-huxley_129_13463912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d681b65-8e79-4d1b-a96e-278bef0b940d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1098y332.jpg" width="1200" height="675" alt="Meta, Zuckerberg y el &#039;mundo feliz&#039; de Huxley"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que se juega ahora en estos litigios y en las regulaciones ya adoptadas por la UE y otros estados es bastante más que la salud mental de sus niños y adolescentes: es también la salud democrática de la ciudadanía de hoy y de mañana. En realidad, su capacidad para resistir la deriva hacia el gobierno de una “oligarquía digital” que se nos impone</p></div><p class="article-text">
        Las causas abiertas contra META ante un tribunal de California y otras jurisdicciones se sustentan en el da&ntilde;o mental que las aplicaciones de sus compa&ntilde;&iacute;as producen en los usuarios. Pero es temible tambi&eacute;n la existencia de un da&ntilde;o pol&iacute;tico muy grave, mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de resarcir. Lo intu&iacute;a un texto de hace m&aacute;s de medio siglo, premonitorio de las ambiciones de Zuckerberg y dem&aacute;s protagonistas de la esfera digital.
    </p><p class="article-text">
        En 1949, Huxley -autor del c&eacute;lebre &ldquo;Un nuevo mundo feliz&rdquo; (1932) - escrib&iacute;a a George Orwell que acababa de publicar tambi&eacute;n con &eacute;xito su &ldquo;1984&rdquo;. En su carta, Huxley reprochaba a Orwell su &eacute;nfasis excesivo sobre la violencia esperable de un amenazador horizonte neo-fascista. Puntualizaba Huxley: &ldquo;Creo que una nueva generaci&oacute;n de dirigentes pol&iacute;ticos mundiales descubrir&aacute; que el condicionamiento infantil y la narco-hipnosis son m&aacute;s eficientes como instrumentos de gobierno que las porras y las prisiones y que el ansia de poder puede satisfacerse convenciendo al pueblo de que ame su servidumbre, tanto como azot&aacute;ndole y golpe&aacute;ndole para que obedezca. En otras palabras, opino que la pesadilla de &rdquo;1984&ldquo; est&aacute; destinada a matizar la pesadilla de un mundo que se asemejar&aacute; m&aacute;s al que imagin&eacute; en el &rdquo;Mundo  Feliz&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La intuici&oacute;n de Huxley parece confirmarse. Mencionaba su carta dos efectivos instrumentos de poder para un futuro pol&iacute;tico: el condicionamiento de los ni&ntilde;os y el narco-hipnosis. &iquest;En qu&eacute; acert&oacute; Huxley? Es obvio que la educaci&oacute;n infantil ha sido siempre mecanismo para obtener futuras pautas de conducta. Incluso cuando se afirma p&uacute;blicamente lo contrario. Pero este objetivo encontr&oacute; hace a&ntilde;os un aliado alternativo, quiz&aacute; m&aacute;s eficaz: el uso de la publicidad infantil. En 2007, Benjamin Barber  - conocido polit&oacute;logo americano como defensor de la democracia participativa-, public&oacute; un documentado texto donde analizaba las relaciones entre mercado, consumismo y democracia. Con un t&iacute;tulo muy expresivo , expon&iacute;a all&iacute; el enorme esfuerzo de la industria publicitaria para orientar y estimular el consumo infantil y juvenil, en particular en productos de ocio. Barber daba las grandes cifras invertidas entonces en investigaci&oacute;n psicol&oacute;gica para aumentar los rendimientos econ&oacute;micos de las empresas. Son cifras muy superadas hoy por las dedicadas por META con empe&ntilde;o semejante y dirigidas tambi&eacute;n a los sectores m&aacute;s vulnerables de la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al uso de la narco-hipnosis, es sabido que el mismo Huxley explor&oacute; esta t&eacute;cnica de la que esperaba resultados para algunas terapias.  Aunque fuera desechada posteriormente por razones &eacute;ticas y de eficiencia, no parece ni mucho menos que el uso de sustancias estupefacientes de diverso tipo haya disminuido: naturales y artificiales, legales e ilegales. En este contexto de proliferaci&oacute;n, conviene discutir su influencia m&aacute;s o menos directa sobre conductas sociales y pol&iacute;ticas y hacer un balance: &iquest;son propicias para estimular una participaci&oacute;n democr&aacute;tica solidaria o para reforzar el individualismo consumista indiferente a la cosa p&uacute;blica?
    </p><p class="article-text">
        A algunos les parecer&aacute; arriesgada la analog&iacute;a entre la narco-hipnosis de los alucin&oacute;genos y el ejercicio solipsista del <em>scrolling</em> permanente de pantallas. Pero los expertos en adicciones las han incorporado desde hace un tiempo a sus tratamientos cl&iacute;nicos y alertan de la expansi&oacute;n de tales conductas entre ni&ntilde;os, adolescentes y maduros. Seg&uacute;n Huxley, el gobierno de aquel amenazador &ldquo;mundo feliz&rdquo; ten&iacute;a como objetivo que sus habitantes llegaran a amar su propia servidumbre, obteniendo as&iacute; su d&oacute;cil sometimiento a un invasivo dominio econ&oacute;mico y pol&iacute;tico.  &iquest;No es lo que est&aacute;n consiguiendo hoy las aplicaciones de Zuckerberg en sus millones de usuarios?
    </p><p class="article-text">
        Las causas judiciales contra META son un paso obligado, pero insuficiente. Han sido una v&iacute;a lateral para requerir una regulaci&oacute;n que ni el Congreso, ni el Ejecutivo de los EEUU han querido o podido establecer a causa de la ingente financiaci&oacute;n de sus campa&ntilde;as electorales por parte del mundo digital: as&iacute; hab&iacute;a ocurrido ya en las causas contra las grandes tabacaleras y sus perjuicios monumentales para la salud p&uacute;blica. Lo que se juega ahora en estos litigios y en las regulaciones ya adoptadas por la UE y otros estados es bastante m&aacute;s que la salud mental de sus ni&ntilde;os y adolescentes: es tambi&eacute;n la salud democr&aacute;tica de la ciudadan&iacute;a de hoy y de ma&ntilde;ana. En realidad, su capacidad para resistir la deriva hacia el gobierno de una &ldquo;oligarqu&iacute;a digital&rdquo; que se nos impone.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es descartable que quienes la propugnen vayan a renunciar del todo a m&eacute;todos represivos como los que tem&iacute;a Orwell en &ldquo;1984&rdquo;.  Pero intentar&aacute;n evitarlos mientras les basten las poderosas herramientas de que disponen de manera monopol&iacute;stica, mucho m&aacute;s avanzadas que las conjeturadas por Huxley. Si queremos contrarrestarlas, no bastar&aacute;n las luchas judiciales. Exigir&aacute; un ejercicio permanente de responsabilidad ciudadana en el terreno de las ideas y de la movilizaci&oacute;n social para alejar de nosotros la pesadilla de Huxley que encarna hoy la oligarqu&iacute;a digital.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Maria Vallès]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2026 20:17:07 +0000]]></pubDate>
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