<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Descubriendo a...]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Descubriendo a...]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/red/descubriendo-a/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Gómez-Jurado, presentador de 'El condensador de fluzo': "Es un programa hecho por gente que ama la Historia y que quiere demostrar que es divertida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/juan-gomez-jurado-presentador-condensador-fluzo-programa-hecho-gente-ama-historia-quiere-demostrar-divertida_1_6729222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94f9ddde-4056-43e6-ab4c-4aab3fbac1bd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Juan Gómez-Jurado, presentador de ‘El condensador de fluzo’: &quot;Es un programa hecho por gente que ama la Historia y que quiere demostrar que es divertida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor superventas se lanza a la televisión al frente de un equipo de colaboradores que se proponen contar los detalles más sorprendentes de la Historia. El espacio podrá verse en La 2 de TVE todos los jueves a partir de las 22h</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Antonia Scott y Jon Guti&eacute;rrez est&aacute;n en el supermercado comprando los ingredientes necesarios para preparar una tortilla de patatas. De pronto, unos terroristas entran por la puerta y los acribillan a tiros. Las balas impactan en los tarros de los estantes mientras la mayonesa les cae encima&rdquo;. Juan G&oacute;mez-Jurado nunca ha sometido a sus dos personajes m&aacute;s celebrados a semejante escena, pero, como &eacute;l mismo afirma, podr&iacute;a haberlo hecho y no le habr&iacute;a costado nada imaginarse qu&eacute; sensaciones estar&iacute;an experimentando: &ldquo;Ser&iacute;a f&aacute;cil porque yo he estado en un supermercado&rdquo;. El ejemplo le vale para explicar que un escritor siempre tiene una parte de su cerebro recopilando datos para sus novelas, tambi&eacute;n cuando entra en una tienda, o cuando va al mec&aacute;nico. Quiz&aacute;s, incluso cuando se enfrenta, por primera vez en su vida, a conducir un programa de televisi&oacute;n nada menos que como presentador y nada menos que en <em>prime time</em>, un reto que encaj&oacute; con much&iacute;sima ilusi&oacute;n hace ya algunos meses y que est&aacute; deseando mostrarle al p&uacute;blico. No har&aacute; falta que espere mucho m&aacute;s. A partir de ma&ntilde;ana mismo, cada jueves a las diez de la noche Juan G&oacute;mez-Jurado al lado de colaboradores de la talla de Javier Cansado, N&eacute;stor Marqu&eacute;s, Javier Trait&eacute;, Margarita S&aacute;nchez-Romero o Miguel Ir&iacute;bar (entre otros muchos) arrancan 'El condensador de fluzo' (<a href="https://twitter.com/lacoproductora?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lacoproductora</a>) en La 2 de TVE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En pocas palabras, &ldquo;es un programa de Historia hecho por gente que ama la Historia y que tiene la ambici&oacute;n de demostrar que es una disciplina incre&iacute;blemente divertida&rdquo;. As&iacute; define el autor de la trilog&iacute;a sobre Antonia Scott &mdash;<em>Reina roja, Loba negra, Rey blanco</em> (Ediciones B)&mdash; un espacio en el que se va a relatar la historia de la humanidad desde multitud de perspectivas distintas, tantas como colaboradores participan en el espacio. &ldquo;Esa ha sido mi obsesi&oacute;n durante estos meses de grabaci&oacute;n&rdquo;, subraya G&oacute;mez-Jurado, &ldquo;que cada uno de los historiadores y humoristas pueda hacer exactamente lo que quiere hacer y contar la historia exactamente como la quiere contar&rdquo;. Sin desvelar demasiado antes del estreno, a Juan se le hace la boca agua cuando relata alguna de las historias que los espectadores van a poder disfrutar en apenas unas horas. &ldquo;Se enterar&aacute;n, por ejemplo, de que Eric el Rojo se llev&oacute; a un mont&oacute;n de vikingos desde Islandia hasta Groenlandia utilizando una <em>fake news</em>&rdquo;. Se trata de una an&eacute;cdota, completa el escritor, que cuenta en el programa la experta en el mundo vikingo Laia San Jos&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n de G&oacute;mez-Jurado con el mundo de la comunicaci&oacute;n viene de muy lejos. Con formaci&oacute;n en Periodismo, desde muy joven trabaj&oacute; en varios medios de comunicaci&oacute;n, entre ellos Canal +, ABC, Radio Espa&ntilde;a o El Mundo. M&aacute;s recientemente, una vez ya metido hasta las trancas en su literatura, se aventur&oacute; a participar en dos podcasts &mdash;<em>Aqu&iacute; hay dragones </em>y <em>Todopoderosos</em>&mdash; al lado de sus grandes amigos Arturo Gonz&aacute;lez-Campos, Rodrigo Cort&eacute;s y el propio Javier Cansado. &ldquo;Pero hay muchas diferencias entre colaborar en un podcast y presentar un programa televisivo&rdquo;, advierte. Presentar es dif&iacute;cil, aunque, bromea, &ldquo;tambi&eacute;n es cierto que no te interrumpen casi nunca&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>De la carta a P&eacute;rez-Reverte a la carta a G&oacute;mez-Jurado</strong></h3><p class="article-text">
        Cuando ten&iacute;a 13 a&ntilde;os, Juan G&oacute;mez-Jurado vivi&oacute; uno de aquellos veranos que le cambian a uno la vida y que han hecho de &eacute;l todo lo que es hoy: un escritor de &eacute;xito internacional con m&aacute;s de 1.100.000 de libros vendidos desde 2018, un divulgador voraz y hasta un presentador de televisi&oacute;n. Fueron las semanas en que ley&oacute; <em>La tabla de Flandes</em>, de Arturo P&eacute;rez-Reverte; <em>El se&ntilde;or de los anillos</em>, de J. R. R. Tolkien y <em>Cementerio de animales</em>, de Stephen King. Los termin&oacute; y, como impulsado por el sue&ntilde;o que m&aacute;s tarde terminar&iacute;a por hacerse realidad &mdash;pronto supo que quer&iacute;a ser escritor&mdash;, envi&oacute; una carta a su admirado P&eacute;rez-Reverte para transmitirle cu&aacute;nto le hab&iacute;a gustado su novela. &ldquo;No la pudo leer&rdquo;, sonr&iacute;e 30 a&ntilde;os despu&eacute;s casi con nostalgia. &ldquo;Hemos tenido ocasi&oacute;n de hablarlo alguna vez y ni siquiera lleg&oacute; a recibirla&rdquo;. Pero &eacute;l s&iacute; que recibi&oacute; hace pocos d&iacute;as otra misiva. En este caso era el propio Juan G&oacute;mez-Jurado quien se vio leyendo una carta de un chaval, tambi&eacute;n de 13 a&ntilde;os, que le dec&iacute;a: &ldquo;Mis tres escritores favoritos sois P&eacute;rez-Reverte, Stephen King y t&uacute;&rdquo;. Impresionado al leer su nombre del pu&ntilde;o y letra del chico, el escritor superventas cierra el c&iacute;rculo y le contesta: &ldquo;Si sigues as&iacute;, dentro de 30 a&ntilde;os alguien te escribir&aacute; a ti&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez-Jurado huye de la torre de marfil en la que a veces parecen estar encaramados algunos grandes autores de nuestro tiempo. Se desmarca de los rasgos heroicos que se le podr&iacute;an suponer por haber escrito tres <em>bestseller</em> uno detr&aacute;s de otro en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y, por si fuera poco, embarcarse en podcasts y programas televisivos: &ldquo;Te levantas por la ma&ntilde;ana, haces una cosa y, cuando la acabas, otra. As&iacute; todos los d&iacute;as&rdquo;. &Eacute;l lo tiene claro. &iquest;Y en cuanto a su trabajo en 'El condensador de fluzo'? &ldquo;El menos importante de todo el programa soy yo&rdquo;, responde. &ldquo;Hay que dar el m&eacute;rito a Jorge Pezzi, a Bruna Hernando, a Aitor Guti&eacute;rrez y al resto del equipo de Lacoproductora, sin olvidarnos de Urbana Gil, Directora del &aacute;rea&nbsp; de Cultura y Sociedad de La 2, que han apostado por un programa de Historia en el prime time y, por supuesto, a los historiadores e historiadoras, que son nuestra energ&iacute;a&rdquo;. G&oacute;mez-Jurado conduce, desde este jueves, a un pu&ntilde;ado de expertos y humoristas explicando la Historia cada uno a su manera. &ldquo;Los espectadores van a disfrutar mucho&rdquo;, resuelve. &ldquo;A todo el mundo le gusta escuchar historias contadas con pasi&oacute;n&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/juan-gomez-jurado-presentador-condensador-fluzo-programa-hecho-gente-ama-historia-quiere-demostrar-divertida_1_6729222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Jan 2021 21:55:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/94f9ddde-4056-43e6-ab4c-4aab3fbac1bd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="226879" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/94f9ddde-4056-43e6-ab4c-4aab3fbac1bd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="226879" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Juan Gómez-Jurado, presentador de 'El condensador de fluzo': "Es un programa hecho por gente que ama la Historia y que quiere demostrar que es divertida"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/94f9ddde-4056-43e6-ab4c-4aab3fbac1bd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Gómez-Jurado, presentador de 'El condensador de fluzo': "Es un programa hecho por gente que ama la Historia y que quiere demostrar que es divertida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/juan-gomez-jurado-presentador-condensador-fluzo-programa-hecho-gente-ama-historia-quiere-demostrar-divertida_7_6730575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/071e7362-2d73-4737-bd26-c7700f98363c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Gómez-Jurado, presentador de &#039;El condensador de fluzo&#039;: &quot;Es un programa hecho por gente que ama la Historia y que quiere demostrar que es divertida&quot;"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/juan-gomez-jurado-presentador-condensador-fluzo-programa-hecho-gente-ama-historia-quiere-demostrar-divertida_7_6730575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Jan 2021 21:01:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/071e7362-2d73-4737-bd26-c7700f98363c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="22448" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/071e7362-2d73-4737-bd26-c7700f98363c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="22448" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Juan Gómez-Jurado, presentador de 'El condensador de fluzo': "Es un programa hecho por gente que ama la Historia y que quiere demostrar que es divertida"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/071e7362-2d73-4737-bd26-c7700f98363c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hormonic, el equipo de jóvenes catalanes que deslumbran en Boston con una tecnología para la telemedicina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/hormonic-equipo-jovenes-catalanes-deslumbran-boston-tecnologia-telemedicina_1_6630417.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5545d5f-50ac-48ad-9f86-e69927c19f8b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Hormonic, el equipo de jóvenes catalanes que deslumbran en Boston con una tecnología para la telemedicina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diez jóvenes de la Universitat Pompeu Fabra (Barcelona) idean un dispositivo para tratar el hipotiroidismo a distancia. Los españoles que sufren la enfermedad tuvieron que interrumpir sus tratamientos por el colapso de los hospitales en la pandemia</p></div><p class="article-text">
        Que la pandemia ha roto las costuras en muchos &aacute;mbitos de la vida p&uacute;blica en Espa&ntilde;a y en todo el mundo es una evidencia, pero si hay un campo que se ha visto particularmente afectado, ese ha sido el de la sanidad. &ldquo;Hay mucha gente con tratamientos presenciales que se ha tenido que quedar en casa por el colapso de los hospitales y el peligro del virus&rdquo;, explica Quim Mart&iacute;, uno de los miembros de <a href="https://2020.igem.org/Team:UPF_Barcelona" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hormonic</a>, el equipo de diez j&oacute;venes de la Universitat Pompeu Fabra (Barcelona) que ha logrado la medalla de oro, adem&aacute;s de otros premios, en el concurso International Genetically Engineered Machine celebrado en Boston (EE.UU.). Los diez estudiantes que integran el equipo &ndash;todos entre los 21 y los 22 a&ntilde;os&ndash; se dieron cuenta del problema en el caso concreto de las enfermedades tiroideas. Una de cada diez personas en Espa&ntilde;a sufren hipotiroidismo, precisamente el mismo porcentaje de espa&ntilde;oles que han sido v&iacute;ctimas de la COVID-19. En la inmensa mayor&iacute;a de casos, los enfermos de hipotiroidismo tuvieron que suspender sus visitas al m&eacute;dico, pero eso es algo que podr&iacute;a solucionar el sensor que han ideado Quim Mart&iacute; y el resto de sus compa&ntilde;eros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todav&iacute;a ninguno de nosotros hemos terminado la carrera&rdquo;. Ni falta que les ha hecho. A pesar de encontrarse todav&iacute;a en cuarto y quinto de Ingenier&iacute;a Biom&eacute;dica, las tres chicas y siete chicos que componen el equipo tuvieron el arrojo necesario como para presentar su proyecto a un certamen que busca la mejor m&aacute;quina gen&eacute;tica del mundo. &ldquo;El proceso de investigaci&oacute;n fue complicado porque nos pill&oacute; en plena pandemia&rdquo;, reconoce Mart&iacute;. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n se&ntilde;ala la dificultad de compaginar todas las horas de laboratorio que requiere un proyecto de semejante dimensi&oacute;n con las clases en la universidad. &ldquo;Agradecer&iacute;amos un poco m&aacute;s de coordinaci&oacute;n en estos casos&rdquo;, desliza en una sutil y bienintencionada cr&iacute;tica al sistema universitario. Pero ni eso ni nada empa&ntilde;a el &eacute;xito de Hormonic, que, adem&aacute;s de obtener la medalla de oro (un reconocimiento que le sit&uacute;a entre las mejores aportaciones del 2020), tambi&eacute;n se ha coronado como vencedor en la categor&iacute;a de mejor componente y en la de mejor v&iacute;deo promocional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quim Mart&iacute; explica de la forma m&aacute;s sencilla posible c&oacute;mo funciona el sensor. &ldquo;Hay algunas personas cuyo organismo genera una sobreproducci&oacute;n de la hormona tiroidea y otras en las que pasa lo contrario, genera una baja producci&oacute;n, provoca un d&eacute;ficit de esa hormona&rdquo;. Estas &uacute;ltimas sufren hipotiroidismo. Como, por el momento, las terapias establecidas para ese tipo de paciente son fijas, no personalizadas y requieren de la visita recurrente al centro m&eacute;dico, los chicos de la Universitat Pompeu Fabra se dieron cuenta de que se pod&iacute;a idear un dispositivo para dar lo que ellos mismos consideran &ldquo;un primer paso hacia la autorregulaci&oacute;n hormonal en vivo&rdquo;. En otras palabras, se trata de un peque&ntilde;&iacute;simo aparato que aporta al cuerpo la cantidad de levotiroxina &ndash;una especie de sustitutivo de la hormona tiroidea&ndash; que necesita en caso de que el paciente presente s&iacute;ntomas de hipotiroidismo, de modo que la regulaci&oacute;n se convierte en autom&aacute;tica en vez de tener que detectarse mediante una consulta m&eacute;dica presencial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El biosensor&rdquo;, completa Mart&iacute;, &ldquo;funciona con unas prote&iacute;nas que se llaman inte&iacute;nas que detectan esa descompensaci&oacute;n y que env&iacute;an informaci&oacute;n a un microordenador, que ser&iacute;a el encargado de dar la respuesta: si el nivel de hormonas es demasiado bajo, ser&aacute; necesario administrar m&aacute;s medicina&rdquo;. Con todo, la aspiraci&oacute;n del equipo es que el sensor termine siendo completamente autom&aacute;tico, aunque siempre ser&aacute; conveniente que un m&eacute;dico lo supervise. &ldquo;Lo bueno es que lo podr&aacute; hacer desde su consulta, mientras que&nbsp;el paciente no tendr&aacute; que desplazarse al hospital&rdquo;, completa. Se trata de una tecnolog&iacute;a que lo podr&iacute;a haber facilitado todo durante la pandemia y que, casi con total seguridad, forma parte de la nueva ola sanitaria desencadenada por el propio coronavirus y que tiene a la tecnolog&iacute;a e Internet como los actores que han de agilizar y descentralizar los procesos m&eacute;dicos.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Del proyecto a la vida real</strong></h3><p class="article-text">
        No hubo un d&iacute;a en todo el verano en el que Hormonic no diera un paso hacia delante. Para los miembros del equipo no existi&oacute; la playa, la monta&ntilde;a ni el descanso. Hab&iacute;a que recuperar todo el tiempo que la pandemia les hab&iacute;a hecho perder. &ldquo;Ahora estamos un poco m&aacute;s tranquilos&rdquo;, sonr&iacute;e Mart&iacute;, satisfecho, &ldquo;aunque no ser&aacute; por mucho tiempo&rdquo;. Si bien el proyecto est&aacute; avanzado y avalado por el iGEM y la universidad, todav&iacute;a queda mucho camino por recorrer. El objetivo final es que el sensor deje de ser un proyecto para convertirse en una realidad, en una soluci&oacute;n: &ldquo;Para eso es necesario que nos pongamos de nuevo a tope&rdquo;. Y en eso est&aacute;n. Tras un peque&ntilde;o respiro despu&eacute;s del &eacute;xito en Boston, vuelve a ser momento de enfundarse la bata blanca y empadronarse en el laboratorio. La pandemia arrebat&oacute; a los chicos de Hormonic el lujo de recibir los reconocimientos <em>in situ </em>en Boston. Sin embargo, el verdadero premio ser&aacute; ver c&oacute;mo su dispositivo, en un futuro, facilita la vida a muchos enfermos. Para ello, ya conocen el secreto: trabajo, constancia y valent&iacute;a.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/hormonic-equipo-jovenes-catalanes-deslumbran-boston-tecnologia-telemedicina_1_6630417.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Dec 2020 21:18:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e5545d5f-50ac-48ad-9f86-e69927c19f8b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="215406" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e5545d5f-50ac-48ad-9f86-e69927c19f8b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="215406" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Hormonic, el equipo de jóvenes catalanes que deslumbran en Boston con una tecnología para la telemedicina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e5545d5f-50ac-48ad-9f86-e69927c19f8b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hormonic, el equipo de jóvenes catalanes que deslumbran en Boston con una tecnología para la telemedicina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/hormonic-equipo-jovenes-catalanes-deslumbran-boston-tecnologia-telemedicina_7_6630611.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4ea08ad-f1a8-4467-aad1-b55c59b65720_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hormonic, el equipo de jóvenes catalanes que deslumbran en Boston con una tecnología para la telemedicina"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/hormonic-equipo-jovenes-catalanes-deslumbran-boston-tecnologia-telemedicina_7_6630611.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Dec 2020 19:28:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c4ea08ad-f1a8-4467-aad1-b55c59b65720_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="31930" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c4ea08ad-f1a8-4467-aad1-b55c59b65720_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="31930" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hormonic, el equipo de jóvenes catalanes que deslumbran en Boston con una tecnología para la telemedicina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c4ea08ad-f1a8-4467-aad1-b55c59b65720_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Edu González, el químico ambiental que cambió la ciencia por las patatas: "Es absurdo que la pizza sea un plato internacional y las bravas no"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/edu-gonzalez-quimico-ambiental-cambio-ciencia-patatas-absurdo-pizza-sea-plato-internacional-bravas-no_1_6547572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d70a9fe3-7146-406e-a8de-7a3cb20d7c6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Edu González, el químico ambiental que cambió la ciencia por las patatas: &quot;Es absurdo que la pizza sea un plato internacional y las bravas no&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Catalán de padre madrileño, lleva más de una década investigando una de las tapas más emblemáticas de la gastronomía española. Con un pie en Instagram y otro en el bar, Edu ha creado una comunidad de 'bravistas' que sobrepasa las 150.000 personas</p></div><p class="article-text">
        Su oficio le gustaba. Edu era qu&iacute;mico ambiental y disfrutaba dedic&aacute;ndose a aquello para lo que se hab&iacute;a estado preparando. Le gustaba lo que hac&iacute;a. Era feliz. Pero un buen d&iacute;a hace once a&ntilde;os, sentado en la mesa de un bar con sus amigos, este catal&aacute;n de padre madrile&ntilde;o tuvo una revelaci&oacute;n, una especie de llamada. En un extremo de la mesa, cerveza en mano y una raci&oacute;n de patatas bravas en el centro, Edu Gonz&aacute;lez se sinti&oacute; especialmente dichoso&hellip; Aunque eso no tiene mucho de especial. &ldquo;A todo el mundo le gusta ir de ca&ntilde;as y pedir unas bravas&rdquo;, sonr&iacute;e. Y es verdad, a todo el mundo le gusta el tapeo, pero no a todo el mundo se le ocurre fundar un blog dedicado al plato que m&aacute;s le apasiona. Mucha gente lo catalogar&iacute;a, directamente, de p&eacute;rdida de tiempo y, fuera de toda duda, casi nadie apostar&iacute;a un duro por su &eacute;xito. Tanto menos por uno tan may&uacute;sculo que le permite a Edu ganarse la vida con &eacute;l. Hoy, m&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s, ha probado m&aacute;s de 1.000 bravas distintas, ha convertido el blog en una <a href="https://www.instagram.com/bravasbarcelona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta de Instagram</a> con m&aacute;s de 115.000 seguidores, ha dejado su trabajo como qu&iacute;mico ambiental y ha consagrado su vida entera a lo que el resto de la gente consagra su ocio: el tapeo, la ca&ntilde;ita y, claro, las bravas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo siempre hab&iacute;a pensado que no tiene sentido que un plato como la pizza sea reconocido internacionalmente y las patatas bravas no&rdquo;, sentencia. Poco a poco, Edu fue convirti&eacute;ndose en el pesado de su grupo de 'colegas', tal y como &eacute;l mismo reconoce. &ldquo;Ya no quer&iacute;an ni que fuera con ellos&rdquo;, recuerda. Cada vez que ped&iacute;an unas bravas, &eacute;l se dedicaba &mdash;y se dedica&mdash; a diseccionarlas, analizarlas, valorarlas y comentarlas. Si bien es cierto que los conocimientos de Edu se han ampliado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y que los m&eacute;todos de comunicaci&oacute;n han cambiado, tambi&eacute;n lo es que la intenci&oacute;n con la que despeg&oacute; el proyecto &mdash;cuando nadie le echaba cuentas&mdash; y la ambici&oacute;n de ahora, cuando la parroquia bravista se cuenta por decenas de miles, es la misma: dar relevancia al plato por excelencia del tapeo espa&ntilde;ol. &ldquo;En Espa&ntilde;a no hay duda de que las bravas, las croquetas y la tortilla de patata son el top tres que cualquiera pide en un bar&rdquo;, asegura, &ldquo;pero el potencial de las bravas tiene que romper todas fronteras&rdquo;. Edu subraya que es un plato sencill&iacute;simo, que genera consenso en todas las mesas y que, adem&aacute;s, no est&aacute; exento de pol&eacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No est&aacute; claro que Madrid sea la cuna de las patatas bravas&rdquo;. Esa es la versi&oacute;n oficial: parece que fue en el callej&oacute;n del Gato, en la zona de la Puerta del Sol, donde se habr&iacute;an documentado por primera vez en los a&ntilde;os cincuenta. Sin embargo, Edu insiste en que su investigaci&oacute;n le ha llevado a situar el origen del plato en puntos tan dispares del territorio como Burgos, Zaragoza o Canarias, pasando por Barcelona, claro. &ldquo;No es por quedar mal con los madrile&ntilde;os&rdquo;, desliza con perspicacia, &ldquo;pero hay rastros en todos esos lugares&rdquo; y mucho anteriores al 1950. Hay quien dice que el primer embri&oacute;n puede encontrarse en Canarias, donde llegaron las patatas desde Am&eacute;rica y donde ya exist&iacute;a el mojo, su salsa m&aacute;s t&iacute;pica. Las pesquisas de Edu han encontrado evidencias tambi&eacute;n en Arag&oacute;n y se&ntilde;ala la coincidencia entre las bravas y un plato t&iacute;pico catal&aacute;n, las bombas con allioli. La pr&oacute;xima incursi&oacute;n que va a llevar a cabo ser&aacute; en Burgos: ah&iacute; tambi&eacute;n puede encontrarse el principio de los principios. &ldquo;Lo que est&aacute; claro es que cada regi&oacute;n tiene las suyas propias y que todo el mundo es muy militante de sus bravas&rdquo;, resuelve. &ldquo;Ojo&rdquo;, interrumpe, &ldquo;que no le quito el m&eacute;rito a Madrid, eh&rdquo;. Al fin y al cabo, se trata de un plato humilde, barato por necesidad y por vocaci&oacute;n &mdash;de esos denominados 'a lo pobre'&mdash; y en cada zona se han terminado por incluir en la salsa los alimentos aut&oacute;ctonos. Desde salsas de marisco en zonas de mar hasta el allioli catal&aacute;n o el tomate, aunque este &uacute;ltimo parece que se incorpor&oacute; m&aacute;s tarde y que en ning&uacute;n caso se puede considerar primigenio.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las mejores patatas bravas del mundo</strong></h3><p class="article-text">
        Todo apunta a que la receta madrile&ntilde;a original, esa que preparaba gente muy pobre durante la posguerra, eran, simplemente, &ldquo;patatas fritas con algo de aceite de oliva con salsa a base de caldo de gallina&rdquo;, expone Edu. &ldquo;Tambi&eacute;n les echaban un poco de piment&oacute;n, imag&iacute;nate lo que cuesta el piment&oacute;n&rdquo;. Nada y menos. Sin embargo, como todo en el campo de la gastronom&iacute;a, las bravas se han elevado a la alta cocina, las han vuelto a bajar, las han mezclado con productos ex&oacute;ticos, las han zarandeado, las han deconstruido, las han vuelto a construir y, al final, siempre la misma pregunta:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Qu&eacute; te gustan m&aacute;s, las tradicionales o las modernas?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo en esto me mojo &mdash;sorprende Edu&mdash; me quedo con las tradicionales &mdash;aunque en ning&uacute;n caso reniega de una experimentaci&oacute;n que, en muchos casos, ha llevado el concepto a unos l&iacute;mites que jam&aacute;s se hubieran podido imaginar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A medio camino entre unas bravas normales y una de esas recetas estramb&oacute;ticas producto de la modernidad est&aacute;n las del restaurante 'Taberna y media', las mejores patatas bravas del mundo seg&uacute;n el jurado del concurso Palencia Brava. Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez es el art&iacute;fice y, aunque &eacute;l afirma que son unas &ldquo;patatas normales con una salsa supernatural&rdquo;, lo cierto es que son una especie de bolas esponjosas de un tama&ntilde;o considerable que recuerdan a un bu&ntilde;uelo y que se posan sobre una capa de salsa muy sabrosa &ldquo;que est&aacute; de muerte&rdquo;, recalca el experto. &ldquo;Mira que hab&iacute;a buen&iacute;simos aspirantes al t&iacute;tulo en el concurso, pero el fallo del jurado fue un&aacute;nime. Estas son las mejores&rdquo;. As&iacute; remata Edu la entrevista, no sin antes recordar que ya tiene activa su nueva cuenta, <a href="https://www.instagram.com/bravasmadrid/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@bravasmadrid</a>, y tampoco sin dar un &uacute;ltimo consejo: &ldquo;&iquest;Hab&eacute;is probado a maridarlas con cava? Les va genial&rdquo;. Se antoja como una mezcla entre dos mundos: el de los bares, el jaleo y los planes improvisados; con el de la elegancia, los c&oacute;cteles y la etiqueta. Pero, &iquest;y qu&eacute;? Las bravas, y eso no ha cambiado nunca, le gustan a todo el mundo: a los que visten esmoquin y a los que llevan vaqueros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/edu-gonzalez-quimico-ambiental-cambio-ciencia-patatas-absurdo-pizza-sea-plato-internacional-bravas-no_1_6547572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Dec 2020 20:57:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d70a9fe3-7146-406e-a8de-7a3cb20d7c6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="32752" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d70a9fe3-7146-406e-a8de-7a3cb20d7c6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="32752" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Edu González, el químico ambiental que cambió la ciencia por las patatas: "Es absurdo que la pizza sea un plato internacional y las bravas no"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d70a9fe3-7146-406e-a8de-7a3cb20d7c6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Edu González, el químico ambiental que cambió la ciencia por las patatas: "Es absurdo que la pizza sea un plato internacional y las bravas no"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/edu-gonzalez-quimico-ambiental-cambio-ciencia-patatas-absurdo-pizza-sea-plato-internacional-bravas-no_7_6547595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d70a9fe3-7146-406e-a8de-7a3cb20d7c6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Edu González, el químico ambiental que cambió la ciencia por las patatas: &quot;Es absurdo que la pizza sea un plato internacional y las bravas no&quot;"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/edu-gonzalez-quimico-ambiental-cambio-ciencia-patatas-absurdo-pizza-sea-plato-internacional-bravas-no_7_6547595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Dec 2020 18:54:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d70a9fe3-7146-406e-a8de-7a3cb20d7c6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="32752" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d70a9fe3-7146-406e-a8de-7a3cb20d7c6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="32752" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Edu González, el químico ambiental que cambió la ciencia por las patatas: "Es absurdo que la pizza sea un plato internacional y las bravas no"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d70a9fe3-7146-406e-a8de-7a3cb20d7c6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dani Senabre, saltar al abismo y aterrizar en YouTube: "No me gusta que ninguna autoridad me diga cómo tengo que hacer periodismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/dani-senabre-saltar-abismo-aterrizar-youtube-no-gusta-autoridad-diga-periodismo_1_6507822.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/006ea259-7166-4df9-8f1a-fd117bec8fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dani Senabre, saltar al abismo y aterrizar en YouTube: &quot;No me gusta que ninguna autoridad me diga cómo tengo que hacer periodismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Periodista deportivo, comentarista y youtuber, el catalán huye de intermediarios —y de intereses— y busca hablar de tú a tú con su audiencia. El Barça, las series y la NBA son los temas que más abundan en su agenda</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos de los que hace a&ntilde;os criticaban YouTube ahora tienen un canal&rdquo;. A Dani Senabre, en cambio, nunca le asust&oacute; asomarse al precipicio. Algunas veces fueron las circunstancias las que le empujaron al abismo, pero otras ha sido &eacute;l quien ha decidido tomar impulso y saltar. Lo hizo cuando &mdash;tras 10 a&ntilde;os en antena&mdash; abandon&oacute; la conducci&oacute;n de uno de los programas radiof&oacute;nicos deportivos m&aacute;s exitosos de Catalu&ntilde;a &ldquo;sin ninguna oferta sobre la mesa, sin paro y en plena crisis&rdquo; y tambi&eacute;n cuando, en un momento en el que casi el 100% de sus colegas periodistas renegaba de YouTube, &eacute;l decidi&oacute; abrirse un canal y hablar del FC Barcelona sin intermediarios, sin presiones y sin intereses de por medio. &ldquo;Yo lo que quer&iacute;a era comunicarme con los que me escuchan como si fueran mis amigos&rdquo;, tercia desde su casa en Barcelona. Y lo est&aacute; haciendo. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de fundar 'Dani in the jungle', ya le siguen de forma habitual casi 45.000 usuarios y ha logrado su principal prop&oacute;sito: hablar de f&uacute;tbol y de series &ldquo;sin tener que contentar a ninguna autoridad&rdquo;. Ese es el principal secreto de su &eacute;xito. &ldquo;Si quieres que te escuchen&rdquo;, resuelve, &ldquo;tienes que pensar como lo que eres, un consumidor de contenido m&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Senabre est&aacute; empe&ntilde;ado en bajar el periodismo deportivo de la atalaya en la que muchas veces parece estar encaramado. &Eacute;l cuenta la actualidad deportiva barcelonista con palabras llanas &mdash;incluso algunas gruesas&mdash;, critica, opina, analiza, predice&hellip; &ldquo;y todo de t&uacute; a t&uacute;, sin compromisos&rdquo;, aunque la libertad con la que ejerce su profesi&oacute;n desde el principio de su carrera, reconoce, le comporta algunos obst&aacute;culos. &ldquo;No nos enga&ntilde;emos, el periodismo deportivo se mueve mucho por amiguismos&rdquo;, apunta. &ldquo;Te haces amigo de una fuente, defiendes siempre a un jugador &mdash;a un club, una instituci&oacute;n, un entrenador, etc.&mdash; y luego te conceden entrevistas y exclusivas&rdquo;. El que no lo hace, en cambio, lo tiene dif&iacute;cil para entrar en ese circuito, pero &eacute;l lo prefiere. &ldquo;Cualquiera que me escuche sabe que todo lo que yo digo nace de mi observaci&oacute;n de la realidad&rdquo;, subraya. Esa forma independiente de hacer las cosas, de estrechar al m&aacute;ximo la distancia entre el periodista y la audiencia, la ha llevado, adem&aacute;s de a YouTube, al resto de los campos en los que hoy ejerce el periodismo, tanto en El Partidazo de Cadena Cope, como en televisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dani Senabre ha hecho exactamente aquello que desaconsejan todas las facultades de comunicaci&oacute;n. &ldquo;Me suelen pasar esas cosas&rdquo;, bromea. &ldquo;Las facultades, los profesores o los expertos en general pueden aconsejarte, pero nadie puede asegurarte que una f&oacute;rmula va a tener &eacute;xito&rdquo;. A fin de cuentas, exclama, &ldquo;lo que va a triunfar es lo que te salga de dentro&rdquo;. A &eacute;l le sali&oacute;, primero, hablar del Bar&ccedil;a y, despu&eacute;s, crear otro canal, El Recomendador, para hablar de series. Cualquier entendido dir&iacute;a que eso podr&iacute;a despistar a la audiencia y esas cosas, pero Senabre &ldquo;necesitaba hacerlo&rdquo;. Por eso, en la actualidad, reparte su tiempo entre sus dos grandes pasiones. &ldquo;Son dos &aacute;mbitos muy distintos, pero los dos tienen algo de arte y son entretenimiento&rdquo;, explica. &ldquo;Cuando lo he pasado mal en mi vida&rdquo;, reconoce, &ldquo;he recurrido a ambos campos para sentirme bien&rdquo;. De alguna forma, su trabajo es devolver al Bar&ccedil;a, al deporte y a la ficci&oacute;n todo lo que le han dado.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Informe Robinson era un programa de etiqueta&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Preguntado por programas de periodismo deportivo de calidad, destaca pr&aacute;cticamente por encima de todos a 'Informe Robinson'. &ldquo;Era un programa de etiqueta&rdquo;, apunta. De todos modos, no rechaza que haya otras formas de crear contenido futbol&iacute;stico en televisi&oacute;n o radio y, aunque &eacute;l no se declara consumidor de espacios como 'El chiringuito de jugones', &mdash;mucho m&aacute;s visceral&mdash;, considera que &ldquo;est&aacute; bien que exista 'Informe Robinson' y est&aacute; bien que exista 'El chiringuito de Jugones' y que cada aficionado escoja lo que quiera&rdquo;. En cuanto a la coyuntura futbol&iacute;stica en Espa&ntilde;a, tal y como la define &eacute;l mismo, est&aacute; muy bipolarizada (Bar&ccedil;a-Madrid) y tiene una &ldquo;cierta tendencia al fanatismo&rdquo;. Hay mucha gente, afirma, &ldquo;que quiere que le digas que el Bar&ccedil;a es el mejor y que el Madrid no vale para nada y viceversa&rdquo;. &Eacute;l se desmarca de ese tipo de periodismo y, aunque sabe que &ldquo;si hablara siempre bien del FC Barcelona tendr&iacute;a muchos m&aacute;s seguidores&rdquo;, apuesta por la sinceridad y por seguir mostrando ante la c&aacute;mara sus preferencias, sus cr&iacute;ticas, gustos y fobias.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al futuro pr&oacute;ximo del Bar&ccedil;a, el periodista calcula que en cuatro o cinco a&ntilde;os hay tiempo para que el club construya otro proyecto ganador. No es tan optimista, sin embargo, con la posible despedida de Messi. &ldquo;Pueden pasar muchas cosas, pero me temo que lo que va a ocurrir es que le van a decir 'Hasta luego' y se va a ir&rdquo;, prev&eacute;. &ldquo;Es casi imposible que a Messi se le haga un homenaje a su altura, no nos enga&ntilde;emos&rdquo;. Ese es el tono que emplea Senabre siempre en sus v&iacute;deos. Sea para alabar a alg&uacute;n personaje del mundo del f&uacute;tbol o para criticarlo, no sabe lo que son las medias tintas, los ambages ni los rodeos. &ldquo;El f&uacute;tbol&rdquo;, a fin de cuentas, &ldquo;es un deporte en el que te puedes tragar una hora y media de partido sin que pase absolutamente nada&rdquo;. Tiene m&eacute;rito que mueva tantas masas, concluye. No est&aacute; de m&aacute;s, teniendo en cuenta todo lo dicho, que alguien te cuente el 'Deporte Rey' como Dani Senabre: con pasi&oacute;n, con franqueza y, por encima de todo, sin fanatismo y sin 'intereses B'.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/dani-senabre-saltar-abismo-aterrizar-youtube-no-gusta-autoridad-diga-periodismo_1_6507822.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Dec 2020 21:22:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/006ea259-7166-4df9-8f1a-fd117bec8fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="218479" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/006ea259-7166-4df9-8f1a-fd117bec8fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="218479" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dani Senabre, saltar al abismo y aterrizar en YouTube: "No me gusta que ninguna autoridad me diga cómo tengo que hacer periodismo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/006ea259-7166-4df9-8f1a-fd117bec8fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dani Senabre, saltar al abismo y aterrizar en YouTube: "No me gusta que ninguna autoridad me diga cómo tengo que hacer periodismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/dani-senabre-saltar-abismo-aterrizar-youtube-no-gusta-autoridad-diga-periodismo_7_6507864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/006ea259-7166-4df9-8f1a-fd117bec8fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dani Senabre, saltar al abismo y aterrizar en YouTube: &quot;No me gusta que ninguna autoridad me diga cómo tengo que hacer periodismo&quot;"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/dani-senabre-saltar-abismo-aterrizar-youtube-no-gusta-autoridad-diga-periodismo_7_6507864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Dec 2020 19:09:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/006ea259-7166-4df9-8f1a-fd117bec8fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="218479" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/006ea259-7166-4df9-8f1a-fd117bec8fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="218479" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dani Senabre, saltar al abismo y aterrizar en YouTube: "No me gusta que ninguna autoridad me diga cómo tengo que hacer periodismo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/006ea259-7166-4df9-8f1a-fd117bec8fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leandro Cano, de un pueblo de Jaén a vestir a Lady Gaga: "En España hay que romper la barrera de la estética taurina"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/leandro-cano-pueblo-jaen-vestir-lady-gaga-espana-hay-romper-barrera-estetica-taurina_1_6490030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2fba706-92cb-4b08-9ac4-f17f98ebb6bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leandro Cano, de un pueblo de Jaén a vestir a Lady Gaga: &quot;En España hay que romper la barrera de la estética taurina&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nacido en Ventas del Carrizal (Jaén), el diseñador ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales. Entre sus motivaciones se encuentran el campo, la vida rural, las mujeres de su familia, sus raíces, España y Andalucía</p></div><p class="article-text">
        Una chimenea, una sart&eacute;n llena de migas, el color rojo de la lumbre y olor a chorizo. Llueve en Ventas del Carrizal (Ja&eacute;n) y el padre del ni&ntilde;o Leandro no puede salir a trabajar. Todos en su familia viven del campo, de los olivos. Cuando el tiempo no acompa&ntilde;a es el &uacute;nico momento en el que los hombres dejan los olivos y las mujeres las tareas del hogar para sentarse en c&iacute;rculo alrededor del fuego. &ldquo;Se habla de trabajo&rdquo;, tercia Leandro 30 a&ntilde;os despu&eacute;s. &ldquo;Del d&iacute;a perdido&rdquo;. Sin embargo, el recuerdo de aquellas jornadas salpicadas por la lluvia tranquiliza al dise&ntilde;ador en los d&iacute;as de m&aacute;s trasiego. Su vida dio un vuelco cuando, ya superada la primera d&eacute;cada del siglo XXI, se alz&oacute; con distintos premios como dise&ntilde;ador de moda y, sobre todo, cuando en 2012 fund&oacute; su propia marca. Desde entonces, el trasiego de colecciones, pasarelas, modelos, taller y focos no ha hecho sino aumentar curso tras curso hasta convertir al andaluz en uno de los dise&ntilde;adores m&aacute;s prometedores del panorama espa&ntilde;ol e internacional hasta el punto de ver sus trajes sobre la piel de grandes estrellas del cine o la m&uacute;sica. &ldquo;Vestir a Lady Gaga o Celine Dion&rdquo;, reconoce, &ldquo;nos permite llegar a una gente a la que nunca podr&iacute;amos llegar por nuestra cuenta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Leandro, de 36 a&ntilde;os, le inspira Andaluc&iacute;a, Espa&ntilde;a, las mujeres de su familia y el campo. La tierra casi siempre seca &mdash;excepto durante esos d&iacute;as de lluvia en los que todo para&mdash; de la sierra de Ja&eacute;n, los olivos, el aceite. La artesan&iacute;a. Los toros. &ldquo;&iexcl;Cuidado!&rdquo;, sorprende, &ldquo;que a m&iacute; no me gustan&rdquo;. Lo que pasa es que le es imposible, en sus propias palabras, no apreciar la est&eacute;tica de la tauromaquia, de los trajes de luces, de las ondas del capote: &ldquo;En Espa&ntilde;a hay que romper con la barrera de la est&eacute;tica taurina. A m&iacute; me alucina&rdquo;. Leandro se queja de que fuera de nuestras fronteras haya &ldquo;menos problemas&rdquo; con este tipo de cosas. Se queja, en definitiva, de que, en algunas ocasiones, se aprecie m&aacute;s la cultura espa&ntilde;ola fuera del pa&iacute;s que dentro. De todas formas, ni &eacute;l mismo que en 2018 deslumbr&oacute; a todos con su colecci&oacute;n 'Corrida' &mdash;repleta de referencias al mundo del toro&mdash; escapa de la disyuntiva. Repite: &ldquo;No me gustan los toros, pero la est&eacute;tica del toreo me alucina&rdquo;. Forma parte de esas ra&iacute;ces espa&ntilde;olas y andaluzas que menciona y de las que &mdash;dice&mdash; son &ldquo;fuente inagotable de inspiraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y no lo dice como una simple an&eacute;cdota ni con la boca peque&ntilde;a. Al tiempo que pon&iacute;a las primeras piedras para construir el rascacielos que hoy es su marca, Leandro fund&oacute;, en Ventas del Carrizal, una asociaci&oacute;n de artesan&iacute;a en homenaje a su abuela y a todas las mujeres del pueblo. Es la moda de las cosas peque&ntilde;as la que ha llevado al jienense a ganar premios a&ntilde;o tras a&ntilde;o. En 2011 lleg&oacute; el primero &mdash;el Almac&eacute;n de Ideas de la Pasarela Abierta de Murcia&mdash;; en 2012, el Designer for Tomorrow; en 2014, el Dedal de Oro; en 2017, el Who's On Next. Entre medias, estrellas del tama&ntilde;o de Lady Gaga, Celine Dion, Mar&iacute;a Leon &mdash;que luci&oacute; un Leandro Cano en los Premios Goya de 2016&mdash; o la cantante Mar&iacute;a Jos&eacute; Llergo han paseado sus dise&ntilde;os por Espa&ntilde;a y el mundo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>En la moda y el arte no hay 'imposibles'</strong></h3><p class="article-text">
        La moda de las cosas peque&ntilde;as que cultiva Leandro solo se entiende pensando 'a lo grande', a pesar de la paradoja. El dise&ntilde;ador huye de cualquier concepci&oacute;n de su profesi&oacute;n que le imponga l&iacute;mites. Por eso, en sus prendas desaf&iacute;a las normas. Desaf&iacute;a hasta la ley de la gravedad. &ldquo;Yo siempre parto de que todo es posible y, al final, casi todo acaba siendo posible de verdad&rdquo;, desliza. Lo pens&oacute; incluso cuando era un ni&ntilde;o especialmente retra&iacute;do en su Ja&eacute;n natal. Fue una &ldquo;infancia feliz&rdquo;, reflexiona, &ldquo;aunque s&iacute; que era diferente en muchos sentidos a otros ni&ntilde;os y, a veces, eso lo hizo todo un poco complicado&rdquo;. Lo pens&oacute; tambi&eacute;n cuando decidi&oacute; cursar Dise&ntilde;o Gr&aacute;fico y Fotograf&iacute;a en Granada. Otro se hubiera conformado con eso y hubiera tratado de ganarse la vida aunque lo que hab&iacute;a estudiado no le apasionara. &Eacute;l no. &Eacute;l no crey&oacute; que fuera imposible dejarlo todo &mdash;una vez m&aacute;s&mdash;, irse a Sevilla y empezar a estudiar Moda. &ldquo;Mi familia no lo aprob&oacute; al principio&rdquo;, sonr&iacute;e, &ldquo;pero en seguida vieron que no hab&iacute;a alternativa&rdquo;. Pronto, Leandro Cano destac&oacute; entre sus compa&ntilde;eros y, antes de terminar los estudios, empez&oacute; a cosechar los primeros &eacute;xitos.
    </p><p class="article-text">
        Nacido entre olivos, criado entre mujeres y tozudo en su empe&ntilde;o de reivindicar lo rural y sus ra&iacute;ces andaluzas, se encuentra este final de 2020 con ganas de seguir trabajando, creando y creciendo. &ldquo;Eso s&iacute;&rdquo;, avisa, &ldquo;voy a tratar de estar un poco m&aacute;s tranquilo&rdquo;. No se plantea un a&ntilde;o sab&aacute;tico ni nada por el estilo. Quiere seguir trabajando, pero tambi&eacute;n saborear m&aacute;s los &eacute;xitos, los aprendizajes y, en definitiva, el camino que recorre con su marca desde hace pr&aacute;cticamente 10 a&ntilde;os. Tras colecciones como Ofrenda, A tu vera, Carmen, 083, Anima o Buffet, el jienense asegura que todo eso ha sido solo el principio. &iquest;Su secreto? Innovar y trabajar. A la pregunta que le hacen todos los periodistas &mdash;&ldquo;&iquest;A qu&eacute; personaje conocido te gustar&iacute;a vestir alg&uacute;n d&iacute;a?&rdquo;&mdash;, Cano espeta: &ldquo;Te podr&iacute;a decir que me encantar&iacute;a vestir a Beyonc&eacute;, y ser&iacute;a verdad, pero lo que me volver&iacute;a loco es poder vestir a Juana de Arco o a Lady Di&rdquo;, sorprende. &ldquo;Ser&iacute;a incre&iacute;ble&rdquo;. Quiz&aacute;s, de todo lo hablado con Leandro, ese deseo sea, incluso para &eacute;l, lo &uacute;nico imposible. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/leandro-cano-pueblo-jaen-vestir-lady-gaga-espana-hay-romper-barrera-estetica-taurina_1_6490030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Dec 2020 12:10:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f2fba706-92cb-4b08-9ac4-f17f98ebb6bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11520" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f2fba706-92cb-4b08-9ac4-f17f98ebb6bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11520" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Leandro Cano, de un pueblo de Jaén a vestir a Lady Gaga: "En España hay que romper la barrera de la estética taurina"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f2fba706-92cb-4b08-9ac4-f17f98ebb6bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leandro Cano, de un pueblo de Jaén a vestir a Lady Gaga: "En España hay que romper la barrera de la estética taurina"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/leandro-cano-pueblo-jaen-vestir-lady-gaga-espana-hay-romper-barrera-estetica-taurina_7_6490035.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2fba706-92cb-4b08-9ac4-f17f98ebb6bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leandro Cano, de un pueblo de Jaén a vestir a Lady Gaga: &quot;En España hay que romper la barrera de la estética taurina&quot;"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/leandro-cano-pueblo-jaen-vestir-lady-gaga-espana-hay-romper-barrera-estetica-taurina_7_6490035.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Dec 2020 17:46:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f2fba706-92cb-4b08-9ac4-f17f98ebb6bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11520" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f2fba706-92cb-4b08-9ac4-f17f98ebb6bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11520" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Leandro Cano, de un pueblo de Jaén a vestir a Lady Gaga: "En España hay que romper la barrera de la estética taurina"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f2fba706-92cb-4b08-9ac4-f17f98ebb6bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luis Fabra, guionista en La Resistencia: "El secreto de nuestra comedia es la verdad. Hemos roto con la parte previsible de la televisión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/luis-fabra-guionista-resistencia-secreto-comedia-hemos-roto-parte-previsible-television_1_6474389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/325ad29c-06d6-4b60-b3f3-0c678c47dc80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luis Fabra, guionista en La Resistencia: &quot;El secreto de nuestra comedia es la verdad. Hemos roto con la parte previsible de la televisión&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde los bastidores del Teatro Arlequín, el cómico explica los entresijos de uno de los programas que más éxito ha cosechado en los últimos años y reflexiona sobre el humor, sobre sus (no) límites y sobre la profesión a la que se dedica desde hace una década</p></div><p class="article-text">
        Los lunes por la ma&ntilde;ana, cuando el com&uacute;n denominador de los mortales se presenta en la oficina o en su puesto en una f&aacute;brica, Luis Fabra se las ingenia para encontrar chistes. Para ser gracioso. &ldquo;Aunque uno no siempre est&aacute; de buen humor&rdquo;, reconoce. &ldquo;Hay veces que s&iacute;, que tienes la gracia subida y los chistes te salen solos, pero otras hay que tirar de oficio, de profesi&oacute;n&rdquo;, especialmente si uno trabaja en un <em>late night</em> diario y todav&iacute;a m&aacute;s si es uno de tanto &eacute;xito como <em>La Resistencia</em>. Para que David Broncano, Jorge Ponce o Ricardo Castella salgan cada noche al escenario y se pongan bajo el foco, un equipo de diez guionistas moldean a diario, junto con los propios protagonistas, unas secciones &mdash;una comedia&mdash;, que no pueden defraudar, que tienen que ser siempre de m&aacute;ximo nivel. &ldquo;Si un d&iacute;a no estoy inspirado yo&rdquo;, apunta, &ldquo;lo est&aacute; otro compa&ntilde;ero&rdquo;. Y, si no, otro. El caso es encontrar ese gui&ntilde;o que nadie m&aacute;s ha visto. &ldquo;En definitiva, el chiste es descubrir un matiz ingenioso y gracioso en algo que es evidente, que est&aacute; al alcance de todos&rdquo;. Esa es, sin lugar a dudas, una de las marcas de la casa de <em>La Resistencia</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La otra es la verdad&rdquo;. Fabra insiste en que el &aacute;nimo de Broncano de romper las reglas &mdash;de huir de la figura de presentador inalcanzable o semidivino&mdash; es uno de los aspectos que m&aacute;s engancha al gran p&uacute;blico. La audiencia &ldquo;ve en David a alguien que tiene el cuajo de reconocer que, a veces, no est&aacute; al tanto de los &uacute;ltimos trabajos de los invitados y que no pasa nada&rdquo;, algo que lo acerca a quien est&aacute; al otro lado, en el sof&aacute; de su casa, viendo el programa. El espectador tambi&eacute;n agradece que Broncano &ldquo;admita que est&aacute; leyendo, que no se sabe todo lo que tiene que decir de memoria&rdquo;, o que &ldquo;nos interpele a nosotros mismos, los guionistas&rdquo;. Es esa verdad, esa desfachatez, &ldquo;la que aleja a <em>La Resistencia </em>de la parte m&aacute;s previsible de la televisi&oacute;n tradicional&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Pero, entonces, &iquest;hay gui&oacute;n en <em>La Resistencia</em>? &mdash;el guionista sonr&iacute;e, como si ya esperara &ldquo;la pregunta de siempre&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Esa es la duda que tiene todo el mundo &mdash;responde&mdash;. S&iacute;, hay gui&oacute;n, lo que pasa es que no es un di&aacute;logo marcado y, adem&aacute;s, una de las especialidades de Broncano es salt&aacute;rselo. Ah&iacute; est&aacute; esa verdad que te dec&iacute;a antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso uno de los retos de los guionistas del programa es, precisamente, preparar un texto con la cintura suficiente como para soportar todos los cambios de rumbo del presentador. &ldquo;Otro de los retos&rdquo;, interrumpe, &ldquo;es la actualidad&rdquo;. <em>La Resistencia </em>es un programa diario y no tendr&iacute;a sentido que los chistes fueran ajenos a lo que marca la agenda medi&aacute;tica. Por lo tanto, la dificultad reside en preparar un gui&oacute;n gracioso y vigente, pero &ldquo;que me guste a m&iacute; &mdash;como guionista&mdash; y tambi&eacute;n al que lo tiene que representar&rdquo;. Lo ideal, concreta Fabra, es llevar varios chistes preparados porque muchos de ellos se caen. &ldquo;De todas formas, a medida que trabajas con alguien, entiendes qu&eacute; tipo de humor le encaja a cada uno de ellos&rdquo;. Luis Fabra no escribe igual cuando lo hace para Ricardo Castella, cuando lo hace para Jorge Ponce o cuando lo hace para Broncano.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La comedia puede cambiar las cosas</strong></h3><p class="article-text">
        La comedia es algo serio. Se trata de una paradoja que funciona como un lugar com&uacute;n entre todos los c&oacute;micos y Fabra no es una excepci&oacute;n. &ldquo;Igual me vengo arriba si digo que la comedia puede cambiar las cosas&rdquo;, reflexiona, &ldquo;pero es que realmente puede hacerlo&rdquo;. &Eacute;l tiene como referentes a Martes y Trece, a Mortadelo y Filem&oacute;n y, por supuesto, a los Monty Python: &ldquo;Parec&iacute;a que el humor estaba contenido en una caja y resulta que con Monty Python aprend&iacute; que las paredes se pod&iacute;an reventar&rdquo;. Incluso en tiempos de censura se puede hacer humor y se&ntilde;alar las verg&uuml;enzas de la autoridad. &ldquo;Los que hacemos comedia no dejamos de hacerla en ning&uacute;n caso&rdquo;, asegura. &ldquo;Que hay libertad, genial. Que hay prohibiciones, no pasa nada: buscamos las fisuras necesarias para seguir haciendo comedia&rdquo;. Eso es, en palabras del propio Fabra, &ldquo;lo m&aacute;s bonito que tiene la profesi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A sus 40 a&ntilde;os y natural de Castell&oacute;n, Fabra ha ido pasando por distintas etapas desde que se licenciara en Cine. Primero &ldquo;dirig&iacute;a todo lo que escrib&iacute;a&rdquo; y, poco a poco, fue convirti&eacute;ndose tambi&eacute;n en guionista. Su primera experiencia fue en el <em>Arr&ograve;s Covat</em> (Canal 33, TV3) y despu&eacute;s pas&oacute; por <em>Anclados, Con el culo al aire, All&iacute; Abajo </em>y hasta por los premios Goya. Sin embargo, y a pesar de que reconoce estar encantado en su papel de guionista, lo que de verdad le apasiona es ponerse delante de la c&aacute;mara y hacer re&iacute;r a la gente. &ldquo;O detr&aacute;s del micro&rdquo;, advierte. &ldquo;Dentro de muy poco vamos a estrenar un podcast de Historia y comedia con El Terrat &mdash;&lsquo;Mochila al Pasado&rsquo;, que se estrena en 2021&mdash;&rdquo;. El proyecto le ilusiona y le llega en uno de los mejores momentos de su carrera. &ldquo;Eso s&iacute;&rdquo;, concluye, &ldquo;por mucho que me guste mi trabajo, los lunes por la ma&ntilde;ana cuesta mucho ser gracioso. Hay que tirar de profesi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/luis-fabra-guionista-resistencia-secreto-comedia-hemos-roto-parte-previsible-television_1_6474389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Dec 2020 21:41:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/325ad29c-06d6-4b60-b3f3-0c678c47dc80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="20098" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/325ad29c-06d6-4b60-b3f3-0c678c47dc80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="20098" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Luis Fabra, guionista en La Resistencia: "El secreto de nuestra comedia es la verdad. Hemos roto con la parte previsible de la televisión"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/325ad29c-06d6-4b60-b3f3-0c678c47dc80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Televisión,Humoristas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luis Fabra, guionista en La Resistencia: "El secreto de nuestra comedia es la verdad. Hemos roto con la parte previsible de la televisión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/luis-fabra-guionista-resistencia-secreto-comedia-hemos-roto-parte-previsible-television_7_6474415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/325ad29c-06d6-4b60-b3f3-0c678c47dc80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luis Fabra, guionista en La Resistencia: &quot;El secreto de nuestra comedia es la verdad. Hemos roto con la parte previsible de la televisión&quot;"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/luis-fabra-guionista-resistencia-secreto-comedia-hemos-roto-parte-previsible-television_7_6474415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Dec 2020 18:57:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/325ad29c-06d6-4b60-b3f3-0c678c47dc80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="20098" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/325ad29c-06d6-4b60-b3f3-0c678c47dc80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="20098" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Luis Fabra, guionista en La Resistencia: "El secreto de nuestra comedia es la verdad. Hemos roto con la parte previsible de la televisión"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/325ad29c-06d6-4b60-b3f3-0c678c47dc80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las tres vidas de Aaron Lee: niño prodigio, violinista de éxito y desterrado en una isla por homosexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/tres-vidas-aaron-lee-nino-prodigio-violinista-exito-desterrado-isla-homosexual_1_6457128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a97545b1-4e69-45b2-b061-3fe9e31cc6d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las tres vidas de Aaron Lee: niño prodigio, violinista de éxito y desterrado en una isla por homosexual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nacido en Chamberí (Madrid) y de familia surcoreana, Lee fue el músico más joven en ingresar en la Orquesta Nacional. Antes de eso, sufrió un terrible maltrato por parte de sus padres, que nunca llegaron a aceptar que su primogénito se declarara gay</p></div><p class="article-text">
        Isla de Ulleungdo (Corea del Sur), 2005. Por el ventanuco del zulo de 1,80 x 3 metros en el que lo han metido, Aaron Lee solo ve un muro gris. En la habitaci&oacute;n, ni colch&oacute;n ni escritorio ni sillas. Todo lo que tiene es una esterilla para dormir, un televisor en el suelo y un viol&iacute;n. No est&aacute; solo, est&aacute; con su padre. Cuando supo que su primog&eacute;nito era gay, todav&iacute;a en Madrid, el cabeza de familia puso el asunto en manos de un m&eacute;dico. No le sirvi&oacute; de nada. El sanitario les explic&oacute; a &eacute;l y a su mujer que el chico no ten&iacute;a ninguna enfermedad, que deber&iacute;an estar orgullosos, pero lejos de calmar las aguas, la misi&oacute;n fallida llev&oacute; al matrimonio a pensar a lo grande. Cuando lleg&oacute; el verano, comunicaron a su hijo &mdash;por aquel entonces ya un destacado violinista&mdash; que lo llevar&iacute;an a Corea del Sur a recibir unas clases magistrales. Nada m&aacute;s lejos de la realidad. Todo era un enga&ntilde;o para confinarlo, de la mano de su propio padre, en una isla a medio camino entre la pen&iacute;nsula de Corea y Jap&oacute;n.&nbsp; &ldquo;Estar&aacute;s aqu&iacute; hasta que te cures&rdquo;, dijeron. Fueron tres meses de agon&iacute;a en los que el chaval, que por aquel entonces ten&iacute;a 17 a&ntilde;os, tuvo que sacar todas las fuerzas del mundo para descartar la idea del suicidio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando sal&iacute;a de la habitaci&oacute;n e iba por la iglesia, o incluso por el pueblo, los vecinos me vigilaban y luego se lo explicaban todo a mi padre&rdquo;. &Eacute;l les hab&iacute;a hecho creer que su hijo ten&iacute;a una 'enfermedad de pecado mortal' y que necesitaba la colaboraci&oacute;n de todos para salvarle. Aaron ocupaba su tiempo en dos cosas: tocar el viol&iacute;n y pensar la forma de escabullirse. &ldquo;No ten&iacute;a dinero ni pasaporte y era menor de edad&rdquo;, recuerda, &ldquo;as&iacute; que no pod&iacute;a escaparme y coger un ferry&rdquo;. Tanto pensar dio su fruto y una ma&ntilde;ana encontr&oacute; la forma de colarse en el despacho de la iglesia para llamar por tel&eacute;fono a la Embajada espa&ntilde;ola en Se&uacute;l. Parec&iacute;a un plan perfecto, pero ten&iacute;a alg&uacute;n fleco suelto. Le pillaron y lo que vino despu&eacute;s lo cambi&oacute; todo. Su padre no pudo contener la rabia y le propin&oacute; la mayor paliza de su vida. &ldquo;Fue la primera vez que me pegaba sin mirar d&oacute;nde golpeaba&rdquo;, tercia el violinista, que en 2020 ya pasa de los 30 a&ntilde;os. Sin duda, el episodio de la isla de Ulleungdo fue el m&aacute;s traum&aacute;tico de su vida, aunque no el &uacute;nico. Eso s&iacute;, nada de todo lo que ha tenido que vivir este madrile&ntilde;o nacido en Chamber&iacute; le impidi&oacute; ser el m&uacute;sico m&aacute;s joven de la historia en hacerse con un puesto en la Orquesta Nacional de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo dej&oacute;. Lo seleccionaron con 20 a&ntilde;os y con 26 decidi&oacute; hacer las maletas. &ldquo;Ya me hab&iacute;a dado tiempo a aburrirme&rdquo;, bromea. &ldquo;El mismo d&iacute;a que entr&eacute;, mi maestro V&iacute;ctor Mart&iacute;n me dijo a modo de consejo: &laquo;Felicidades, pero sepa usted que tiene que irse de aqu&iacute; en dos a&ntilde;os&raquo;&rdquo;. Aguant&oacute; algunos m&aacute;s, pero cuando se vio trabajando en el mismo lugar durante toda su vida, le dio tal v&eacute;rtigo que decidi&oacute; renunciar al puesto. &ldquo;Y eso que se trata de uno de los cargos de funcionario de m&aacute;s alta graduaci&oacute;n del Ministerio de Cultura&rdquo;, subraya. Dejarlo significaba renunciar a una n&oacute;mina muy voluminosa que le permit&iacute;a vivir de forma holgada e independiente, aunque, en sus propias palabras: &ldquo;Tampoco soy un kamikaze&rdquo;. Antes de irse, fue invirtiendo bien sus ahorros para dejar la Orquesta Nacional sin que peligrase su seguridad econ&oacute;mica.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>30 euros al mes para comer</strong></h3><p class="article-text">
        Sab&iacute;a lo que se dec&iacute;a. Antes del &eacute;xito, la econom&iacute;a de Aaron sufri&oacute; y mucho. Al t&eacute;rmino del verano de 2005, consigui&oacute; salir de la isla en la que estaba recluido. &ldquo;Tuve que idear un plan para hacer creer a mi familia que ya no era gay&rdquo;, explica. Lo consigui&oacute;. Volvi&oacute; a Madrid y recuper&oacute; todos los privilegios que ten&iacute;a antes de su primera salida del armario. Sin embargo, no fueron a&ntilde;os felices. &ldquo;Si ya has salido del armario, cuando te vuelves a meter lo encuentras m&aacute;s peque&ntilde;o y m&aacute;s inc&oacute;modo&rdquo;, tercia al tiempo que reflexiona sobre c&oacute;mo cambi&oacute; su car&aacute;cter durante aquel tiempo en el que contempl&oacute; la vida solo a trav&eacute;s de la rendija de las puertas de ese armario. &ldquo;Me volv&iacute; una persona t&oacute;xica&rdquo;, reconoce. &ldquo;Enfoqu&eacute; mi existencia en trabajar en lo acad&eacute;mico y la excelencia que me exig&iacute;a a m&iacute; se la exig&iacute;a a los dem&aacute;s&rdquo; y eso le convert&iacute;a, tal y como &eacute;l mismo dice, en alguien insoportable. Por suerte, aunque quiz&aacute;s en aquel momento no lo pareciera, las mentiras, por mucho que pr&aacute;cticamente le hubieran salvado la vida, tienen las patas cortas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las cosas cayeron por su propio peso. Un mes de junio, su madre lo caz&oacute; en la celebraci&oacute;n del Europride y descubri&oacute; que la 'milagrosa curaci&oacute;n' de la homosexualidad hab&iacute;a sido una pantomima. Con solo 19 a&ntilde;os, lo echaron de casa. El que hab&iacute;a sido un ni&ntilde;o prodigio del viol&iacute;n en una familia acomodada &mdash;con la madre pianista y el padre director de orquesta, compositor y tambi&eacute;n pianista&mdash; se ve&iacute;a ahora tocando en la calle y controlando al c&eacute;ntimo lo que gastaba en comida. &ldquo;Ten&iacute;a 30 euros para comer todo el mes&rdquo;, desliza. &ldquo;Me hice un Excel con los productos que necesitaba y sus precios en tres supermercados distintos&rdquo;. Pas&oacute; penurias, pero se sent&iacute;a bien. Era la primera vez que no necesitaba la aprobaci&oacute;n de nadie ni justificarse. Adem&aacute;s, la situaci&oacute;n no se prolong&oacute; demasiado tiempo. Ya licenciado, entr&oacute; en la Orquesta de Radio Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola, su primer sueldo estable, y eso era solo el preludio de lo que estaba por llegar. Fue al poco tiempo cuando Lee firm&oacute; una p&aacute;gina en la historia de la m&uacute;sica espa&ntilde;ola al ingresar, con solo 20 a&ntilde;os, en la Orquesta Nacional.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El mundo por montera</strong></h3><p class="article-text">
        Mucho han cambiado las cosas desde aquel 2005, cuando Aaron divisaba su futuro de la forma m&aacute;s incierta desde el destierro coreano en la isla de Ulleungdo. En estos 15 a&ntilde;os, le ha dado tiempo a ingresar en la Orquesta Nacional, abandonarla, invertir, planear un viaje por toda Europa tocando el viol&iacute;n, cancelarlo, proyectar una Fundaci&oacute;n solidaria, perdonar a sus padres, hacer realidad esa Fundaci&oacute;n y escribir un libro. De todo ello, quiz&aacute;s la parte m&aacute;s dif&iacute;cil haya sido la del perd&oacute;n. &ldquo;No tenemos relaci&oacute;n&rdquo;, matiza, &ldquo;pero hay que soltar lastre y para eso es necesario perdonar&rdquo;. En cuanto al proyecto solidario, actualmente es el presidente de la<a href="https://www.artequealimenta.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Fundaci&oacute;n Arte que Alimenta</a>, con la que, desde el &aacute;mbito de la cultura, trata de ayudar a mujeres, ni&ntilde;os y j&oacute;venes sobre todo del colectivo LGTBI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Que si la m&uacute;sica me salv&oacute; la vida? &mdash;pregunta&mdash; La m&uacute;sica fue un b&aacute;lsamo en muchos momentos, pero la vida se la salva uno mismo. Eso de &ldquo;la m&uacute;sica me salv&oacute; la vida&rdquo; suena a frase barata de Instagram.
    </p><p class="article-text">
        A Aaron Lee lo que le ha salvado la vida es aprender del sufrimiento. Eso y vaciarse por completo en su libro 'Yo soy el que soy' (Letrame Grupo Editorial), que se basa en los apuntes de su diario y que, por cierto, se estrena pr&oacute;ximamente en forma de teatro en el Pav&oacute;n Teatro Kamikaze. &ldquo;Con el libro cierro un cap&iacute;tulo de mi vida y voy a por otro&rdquo;, resuelve. &ldquo;Aprender a decir 'adi&oacute;s' es el principio de la madurez&rdquo;. Aaron, a base de trabajo y de contratiempos, ya ha aprendido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/tres-vidas-aaron-lee-nino-prodigio-violinista-exito-desterrado-isla-homosexual_1_6457128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Nov 2020 21:41:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a97545b1-4e69-45b2-b061-3fe9e31cc6d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="13453" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a97545b1-4e69-45b2-b061-3fe9e31cc6d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="13453" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las tres vidas de Aaron Lee: niño prodigio, violinista de éxito y desterrado en una isla por homosexual]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a97545b1-4e69-45b2-b061-3fe9e31cc6d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las tres vidas de Aaron Lee: niño prodigio, desterrado en una isla por homosexual y violinista de éxito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/tres-vidas-aaron-lee-nino-prodigio-desterrado-isla-homosexual-violinista-exito_7_6457283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a97545b1-4e69-45b2-b061-3fe9e31cc6d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las tres vidas de Aaron Lee: niño prodigio, desterrado en una isla por homosexual y violinista de éxito"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/tres-vidas-aaron-lee-nino-prodigio-desterrado-isla-homosexual-violinista-exito_7_6457283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Nov 2020 18:02:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a97545b1-4e69-45b2-b061-3fe9e31cc6d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="13453" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a97545b1-4e69-45b2-b061-3fe9e31cc6d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="13453" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las tres vidas de Aaron Lee: niño prodigio, desterrado en una isla por homosexual y violinista de éxito]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a97545b1-4e69-45b2-b061-3fe9e31cc6d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tándem que revoluciona la cocina sana: "Rock and roll, mucho I+D y cero culpa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/tandem-revoluciona-cocina-sana-rock-and-roll-i-d-cero-culpa_1_6439928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60b211fc-b650-48d6-a578-1ca41dc33180_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tándem que revoluciona la cocina sana: &quot;Rock and roll, mucho I+D y cero culpa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Claudia Cañellas y Jacobo Benítez forman un dúo que ha puesto patas arriba el concepto de 'comida healthy'. Empresaria y cocinero han creado un concepto de 'placeres culpables' bajos en calorías que arrasa en el sector y cuya expansión parece ya inminente</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Este sitio es como mi hijo&rdquo;. Desde un rinc&oacute;n de la cocina desde el que lo supervisa todo, el chef Jacobo Ben&iacute;tez da instrucciones a su equipo. Algunos cortan cebollas, otros menean salsas en una olla y otros introducen bandejas en el horno. A simple vista, unos ojos inexpertos ver&iacute;an en la del restaurante Zest una cocina normal. Prisas, fogones, delantales, calor y decenas de elaboraciones simult&aacute;neas. Pero no lo es. Por momentos, cuando cesa el ajetreo de los servicios y los cocineros pueden dedicarse a investigar, los vasos se convierten en probetas, los platos en tubos de ensayo y la cocina en un laboratorio. Su misi&oacute;n, lograr que los platos que gustan a todos &mdash;las pizzas, hamburguesas, pastas y salsas&mdash; tengan la mitad de calor&iacute;as (o menos) y conserven todo su sabor y textura. &ldquo;Cuando Claudia me habl&oacute; de lo que quer&iacute;a hacer, no me lo pens&eacute;&rdquo;, recuerda el chef, con experiencia en restaurantes con estrellas Michelin. &ldquo;Tuvimos una conexi&oacute;n inmediata&rdquo;, interrumpe la propia Claudia Ca&ntilde;ellas. Fue ella quien tuvo la idea y quien lo dej&oacute; todo para embarcarse en un restaurante que pod&iacute;a salir bien o pod&iacute;a salir mal. &ldquo;Lo que est&aacute; claro es que es algo nuevo&rdquo; y eso, por mucho que confiara en su intuici&oacute;n, ten&iacute;a su riesgo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claudia trabajaba en la secci&oacute;n de Comunicaci&oacute;n Estrat&eacute;gica de Price Waterhouse. Era el camino natural tras haber estudiado Administraci&oacute;n y Direcci&oacute;n de Empresas. Era un buen trabajo, una buena firma y, en definitiva, una buena vida. Desde luego no ten&iacute;a ninguna necesidad de dejarlo todo y apostar todas sus fichas a una carta como, sin embargo, termin&oacute; por hacer. &ldquo;A m&iacute; siempre me hab&iacute;a interesado mucho el tema de la nutrici&oacute;n&rdquo;, apunta. &ldquo;Y poco a poco me fui dando cuenta de que es muy dif&iacute;cil compaginar un cuidado efectivo del cuerpo y la salud con la vida social&rdquo;. Ca&ntilde;ellas necesitaba un lugar al que ir a cenar con sus amigos, pasarlo bien, comer rico y, por si fuera poco, que todo ello no comportara la recurrente sensaci&oacute;n de culpa y un mal para el cuerpo. &ldquo;Por supuesto que ya exist&iacute;an restaurantes de comida healthy&rdquo;, explica Ca&ntilde;ellas, &ldquo;pero lo que yo ve&iacute;a que hac&iacute;a falta era un sitio en el que comer &lsquo;placeres culpables&rsquo;... sin la preocupaci&oacute;n de las calor&iacute;as&rdquo;. Y como ese lugar no exist&iacute;a, lo cre&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto que hacemos nosotros aqu&iacute; no lo hace nadie&rdquo;, tercia Jacobo. Y mira que los primeros meses, a mediados del 2019, fueron muy duros. Claudia reconoce que hubo momentos de flaqueza en los que parec&iacute;a que el concepto no funcionaba, que &ldquo;por mucho que la idea fuera buena&rdquo;, igual no era el momento. Pero persever&oacute;. &ldquo;Y menos mal que lo hice&rdquo;, asevera. Las cosas empezaron a ir mejor cuando entendieron c&oacute;mo comunicar a la gente la filosof&iacute;a del restaurante: &ldquo;Luego todo fue viniendo solo&rdquo;. Muchos de sus clientes, explica Claudia, llegan a Zest arrastrados por amigos o por sus parejas. &ldquo;No creen que puedan disfrutar de la comida de un sitio que pone &lsquo;platos sanos&rsquo;&rdquo;. Por eso Claudia y su equipo se dieron cuenta de que era fundamental transmitir que toda la investigaci&oacute;n que hay detr&aacute;s de Zest tiene el objetivo de eliminar &ldquo;el muro que separa los antojos y la comida baja en calor&iacute;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Aunque tengamos esto lleno, tenemos que seguir investigando&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Jacobo Ben&iacute;tez definir&iacute;a su cocina como &ldquo;rock and roll, sana y sin culpa&rdquo;. Pero ese &lsquo;rock and roll&rsquo; no es un concepto vac&iacute;o. Detr&aacute;s de &eacute;l hay pasi&oacute;n e investigaci&oacute;n. En eso coinciden los dos. &ldquo;Por mucho que ahora tengamos el restaurante a tope, nosotros no paramos de investigar&rdquo;, asegura la fundadora del concepto Zest. Y, aunque es esa concepci&oacute;n de la profesi&oacute;n la que apuntala su &eacute;xito, no se trata de un triunfo constante: &ldquo;De cada 50 platos que probamos, muchas veces tenemos que descartar los 50&rdquo;. As&iacute; funciona el equipo que dirige Claudia en lo empresarial y Jacobo en lo gastron&oacute;mico, a base de ensayo y error. &ldquo;Yo me paso todo el d&iacute;a aqu&iacute; metido&rdquo;, sonr&iacute;e el chef, que admite que no le pesa en absoluto. Tiene la sensaci&oacute;n de que en su cocina se est&aacute;n cambiando las cosas. &ldquo;Estamos evolucionando en una direcci&oacute;n que hasta ahora no se hab&iacute;a explorado&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A sus 25 a&ntilde;os, Ca&ntilde;ellas est&aacute; a punto de abrir otros cinco restaurantes en las principales ciudades de Espa&ntilde;a. &ldquo;Si tuviera que hablarte de un referente gastron&oacute;mico&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;quiz&aacute;s ser&iacute;a Dabiz Mu&ntilde;oz&rdquo;. Pero, sin duda, a quien quiere tener siempre comiendo en el local y a quien acude cuando vienen mal dadas &mdash;o cuando no sabe qu&eacute; direcci&oacute;n tomar&mdash; es a su madre. &ldquo;Ella es la que me lo ha ense&ntilde;ado todo a nivel emprendimiento, a nivel esfuerzo y a nivel liderazgo&rdquo;, sonr&iacute;e. Como objetivo de cara a los pr&oacute;ximos tiempos, se marca la democratizaci&oacute;n del concepto Zest. &ldquo;La investigaci&oacute;n y los productos que hay detr&aacute;s de nuestros platos hacen que suba un poco el precio&rdquo;, admite, &ldquo;pero nosotros queremos estandarizar los procesos y poder llegar a cuanta m&aacute;s gente mejor&rdquo;. Esa es la meta. Entretanto, Claudia se focaliza en el crecimiento del negocio y en la expansi&oacute;n. &ldquo;Tiene su parte de estr&eacute;s&rdquo;, concluye, &ldquo;pero ten en cuenta que he pasado a dedicar mi tiempo de trabajo a lo que antes dedicaba mi tiempo de ocio&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/tandem-revoluciona-cocina-sana-rock-and-roll-i-d-cero-culpa_1_6439928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Nov 2020 21:35:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/60b211fc-b650-48d6-a578-1ca41dc33180_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="183459" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/60b211fc-b650-48d6-a578-1ca41dc33180_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="183459" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El tándem que revoluciona la cocina sana: "Rock and roll, mucho I+D y cero culpa"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/60b211fc-b650-48d6-a578-1ca41dc33180_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gastronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tándem que revoluciona la cocina sana: "Rock and roll, mucho I+D y cero culpa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/el-tandem-que-revoluciona-la-cocina-sana-rock-and-roll-mucho-i-d-y-cero-culpa_7_6439938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60b211fc-b650-48d6-a578-1ca41dc33180_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tándem que revoluciona la cocina sana: &quot;Rock and roll, mucho I+D y cero culpa&quot;"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/el-tandem-que-revoluciona-la-cocina-sana-rock-and-roll-mucho-i-d-y-cero-culpa_7_6439938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Nov 2020 19:28:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/60b211fc-b650-48d6-a578-1ca41dc33180_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="183459" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/60b211fc-b650-48d6-a578-1ca41dc33180_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="183459" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El tándem que revoluciona la cocina sana: "Rock and roll, mucho I+D y cero culpa"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/60b211fc-b650-48d6-a578-1ca41dc33180_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rigoberta Bandini, de doblar a Caillou a arrasar en la música electrónica: "Rosalía abrió camino en la experimentación y ahora todo vale"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/rigoberta-bandini-doblar-caillou-arrasar-musica-electronica-rosalia-abrio-camino-experimentacion-ahora-vale_1_6402310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/912d3070-1096-4d4b-b059-1ec1d09e114c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rigoberta Bandini, de doblar a Caillou a arrasar en la música electrónica: &quot;Rosalía abrió camino en la experimentación y ahora todo vale&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con 'In Spain We Call It Soledad' y 'Too many drugs', Paula Ribó es la sensación de la música electrónica española. Actriz, escritora y cantante, comenzó su andadura musical hace una década y, actualmente, cuenta con más de 100.000 oyentes mensuales en Spotify</p></div><p class="article-text">
        Paula Rib&oacute; (Barcelona, 1990) es, ahora, Rigoberta Bandini. En su d&iacute;a fue Caillou &mdash;o, m&aacute;s bien, su voz&mdash; y hasta la princesa M&eacute;rida, de Brave, pero ahora es Rigoberta Bandini y con sus cuatro <em>singles</em>, sus casi 120.000 oyentes mensuales en <a href="https://open.spotify.com/artist/7DOERbtkx9aTLvWzZSB0qx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a> y el m&aacute;s de un mill&oacute;n de reproducciones que acumulan sus dos mayores &eacute;xitos todo parece indicar que ha llegado a la m&uacute;sica electr&oacute;nica espa&ntilde;ola para darle un vuelco, para mezclarla con todo y, por supuesto, para quedarse. A Paula &mdash;o Rigoberta&mdash; todos la conoc&iacute;amos sin saberlo. Todos la hemos o&iacute;do en boca del peque&ntilde;o Caillou y en la de otros muchos personajes que ha doblado. Hemos o&iacute;do hasta a su hermana, &ldquo;que pon&iacute;a voz a Spinelli, en la Banda del Patio&rdquo;. Sin embargo, no la conocimos del todo hasta que un buen d&iacute;a se transform&oacute; en Rigoberta y se puso a componer unas canciones que han interesado al mism&iacute;simo C-Tangana, que viraliz&oacute; su tema &lsquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=bYA81QfWSsw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">In Spain We Call it Soledad</a>&rsquo; cuando lo incluy&oacute; en una de sus playlists de Spotify. Algo dispersa y vol&aacute;til, pero impulsiva e intensa emocionalmente &mdash;as&iacute; se define&mdash;, Paula Rib&oacute; se siente c&oacute;moda con la etiqueta de &lsquo;electr&oacute;nica espiritual&rsquo; para referirse a su m&uacute;sica, aunque cree que &ldquo;ese tipo de clasificaciones son m&aacute;s un juego que otra cosa&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su aventura musical empez&oacute; hace 10 a&ntilde;os, mientras estudiaba interpretaci&oacute;n en el Institut del Teatre. &ldquo;Todo fue bastante fortuito&rdquo;, recuerda. &ldquo;Est&aacute;bamos en una fiesta, empec&eacute; a cantar unas canciones m&iacute;as y dos amigas me hicieron los coros&rdquo;. Esas amigas, por aquel entonces desconocidas, eran las actrices Paula Malia (<em>El Vecino</em>, <em>Valeria</em>, <em>Gente que viene y bah</em>, etc.) y B&agrave;rbara Mestanza (<em>Amar es para siempre, Mercado Central, </em>etc.). Juntas formaron el grupo The Mamzelles y pasaron una d&eacute;cada de escenario en escenario, especialmente en Catalu&ntilde;a. &ldquo;Fue incre&iacute;ble explorarlo todo juntas&rdquo;, resume Paula, aunque reconoce que es en este momento de su carrera, al dar el salto a cantar en solitario, cuando se siente &ldquo;en el n&uacute;cleo, en el centro&rdquo; de ella misma: &ldquo;Me siento m&aacute;s yo que nunca art&iacute;sticamente&rdquo;. Con el lanzamiento de su personaje Rigoberta Bandini &mdash;un nombre que se le ocurri&oacute; de casualidad&mdash;, tiene claro que solo har&aacute; aquello que le apetezca. &ldquo;Siempre existe el peligro de verte forzada a hacer algo que no te convence para llegar a m&aacute;s gente o vender m&aacute;s&rdquo;, apunta, &ldquo;pero a fin de cuentas eres t&uacute; la que tiene la &uacute;ltima decisi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fan de Paolo Sorrentino, a quien le gustar&iacute;a regalar la banda sonora para una de sus pel&iacute;culas, y de Nicolas Jaar y Kate Tempest, con quienes le encantar&iacute;a colaborar en alguno de sus temas, Paula siempre se sinti&oacute; inspirada por la m&uacute;sica de Franco Battiato y por el poder&iacute;o de Beyonc&eacute;, con quien &ldquo;no comparte demasiado en lo musical&rdquo;, pero que &ldquo;es un referente como mujer&rdquo;. Tampoco se siente muy cercana al trap, aunque considera muy importante su irrupci&oacute;n porque &ldquo;ha roto todas las cadenas&rdquo;. Y en cuanto a Rosal&iacute;a&hellip;, &ldquo;ella abri&oacute; el camino de la experimentaci&oacute;n. Todos tenemos mucho que agradecerle&rdquo;. Para Paula Rib&oacute;, que Rosal&iacute;a encontrara la f&oacute;rmula para tener &eacute;xito con un producto tan distinto fue el embri&oacute;n de mucho de lo que est&aacute; llegando despu&eacute;s. &ldquo;Ahora todo vale&rdquo;, exclama al tiempo que avisa: &ldquo;Eso entra&ntilde;a el riesgo de que la mediocridad se abra paso en la industria&rdquo;, pero insiste: &ldquo;Tiene muchos m&aacute;s aspectos positivos que negativos&rdquo;. No hay reglas y aparecen nuevos sonidos. &ldquo;Nueva m&uacute;sica muy valiosa&rdquo;. Si no, que se lo pregunten a ella misma.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una familia grande, una casa en la playa y mucha m&uacute;sica</strong></h3><p class="article-text">
        Si hace diez a&ntilde;os Paula ten&iacute;a 20, cursaba estudios de Interpretaci&oacute;n y se enrolaba en The Mamzelles, dentro de una d&eacute;cada se ve rodeada de m&uacute;sica, colaborando con grandes artistas y con una familia mucho m&aacute;s grande. Tanto mejor si la id&iacute;lica estampa es en una casita blanca a pie de playa. &ldquo;Ese es el paisaje al que me transportar&iacute;a ahora mismo&rdquo;, responde la cantante y escritora. Lo har&iacute;a, por supuesto, junto a su pareja, Esteban, y junto a su hijo nacido hace unos pocos meses. &ldquo;Son tiempos de celebraci&oacute;n constante para nosotros&rdquo;, sonr&iacute;e Paula. &ldquo;Cada nueva mirada, cada nuevo gesto de nuestro hijo nos emociona y, por si fuera poco, Rigoberta no para de darnos alegr&iacute;as&rdquo;. Unas alegr&iacute;as que Paula comparte al 100% con Esteban: &ldquo;Nosotros dos somos el epicentro de las decisiones. Yo compongo una canci&oacute;n y &eacute;l me ayuda a nivel de estructura y acordes&rdquo;. Ese es el proceso que sigue un <em>single</em> hasta que lo ponen en manos de un productor, el mismo que ha seguido su pr&oacute;ximo tema, que saldr&aacute; a la luz el 20 de noviembre: &ldquo;Una versi&oacute;n de una sinfon&iacute;a de Beethoven que a su vez ya version&oacute; Mocedades&rdquo;, explica. &ldquo;Una reversi&oacute;n, vamos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el futuro m&aacute;s pr&oacute;ximo, Paula no tiene intenci&oacute;n de aventurarse con un &aacute;lbum, sino de &ldquo;continuar sacando temas&rdquo;. No obstante, s&iacute; cree que en 2021 llegar&aacute; un momento en el que le apetecer&aacute; algo m&aacute;s grande, &ldquo;con m&aacute;s dramaturgia&rdquo;. De todos modos&nbsp; no se pone normas ni se mete prisa. Paula, en sus propias palabras, va &ldquo;con el flow&rdquo;, respet&aacute;ndose como artista y disfrutando cada segundo, como ha hecho hasta ahora. Desde este punto, y parafraseando una de las citas m&aacute;s recordadas de la saga de Toy Story, en la que ella dobl&oacute; a la ni&ntilde;a Amy, &lsquo;hasta el infinito y m&aacute;s all&aacute;&rsquo;. Donde no hay reglas, tampoco hay l&iacute;mites.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/rigoberta-bandini-doblar-caillou-arrasar-musica-electronica-rosalia-abrio-camino-experimentacion-ahora-vale_1_6402310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Nov 2020 21:33:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/912d3070-1096-4d4b-b059-1ec1d09e114c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="28493" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/912d3070-1096-4d4b-b059-1ec1d09e114c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="28493" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rigoberta Bandini, de doblar a Caillou a arrasar en la música electrónica: "Rosalía abrió camino en la experimentación y ahora todo vale"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/912d3070-1096-4d4b-b059-1ec1d09e114c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubriendo a... Rigoberta Bandini]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/descubriendo-a-rigoberta-bandini_7_6402335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/912d3070-1096-4d4b-b059-1ec1d09e114c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubriendo a... Rigoberta Bandini"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/descubriendo-a-rigoberta-bandini_7_6402335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Nov 2020 19:24:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/912d3070-1096-4d4b-b059-1ec1d09e114c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="28493" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/912d3070-1096-4d4b-b059-1ec1d09e114c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="28493" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubriendo a... Rigoberta Bandini]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/912d3070-1096-4d4b-b059-1ec1d09e114c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres autores de las meninas callejeras: "Si tuviéramos que diseñar una menina sobre la política española, habría que hacerla muy cabreada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/tres-autores-meninas-callejeras-si-tuvieramos-disenar-menina-politica-espanola-habria-hacerla-cabreada_1_6384960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e4c8615-ae35-4cd8-813b-d71c9531ff24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres autores de las meninas callejeras: &quot;Si tuviéramos que diseñar una menina sobre la política española, habría que hacerla muy cabreada&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las calles de Madrid están repletas de las figuras más conocidas de Diego Velázquez, que se han escapado de El Prado para adornar varios barrios de la capital. Los artistas tratan de expresar a través de cada una de ellas lo que les evoca la ciudad y los tiempos que corren</p></div><p class="article-text">
        Nunca el Museo del Prado fue tan grande como ahora que Diego Vel&aacute;zquez tiene sus meninas esparcidas por toda la ciudad. Cada una, adem&aacute;s, es de su padre y de su madre y ninguna de ellas luce las galas con las que las visti&oacute; el pintor sevillano, ni tan siquiera tienen su mismo rostro. As&iacute; lo ide&oacute; el artista pl&aacute;stico Antonio Azzato cuando, en 2018, propuls&oacute; la iniciativa 'Meninas Madrid Gallery', con la que pretend&iacute;a, tal y como se explica en la p&aacute;gina web de la galer&iacute;a, &ldquo;que distintos artistas expresaran a trav&eacute;s de las meninas todo aquello que les evoca la ciudad de Madrid&rdquo;. La muestra ha alcanzado en 2020 su tercera edici&oacute;n y por ella han pasado dise&ntilde;adores, pintores, escultores, arquitectos, cantantes y alg&uacute;n que otro <em>influencer</em>. Este a&ntilde;o, hasta 34 artistas han puesto su imaginaci&oacute;n y sus manos al servicio tanto de los madrile&ntilde;os, que d&iacute;a tras d&iacute;a hasta el 15 de diciembre pueden disfrutar de sus obras en la calle, como de la solidaridad, toda vez que los fondos recaudados tras la subasta de cada una de las figuras ir&aacute;n destinados al Banco de Alimentos por su funci&oacute;n social durante la pandemia de COVID-19.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Xoan Viqueira, Keka Mart&iacute;nez y Arturo Garrido. Son los autores de tres de las 34 meninas que decoran la v&iacute;a p&uacute;blica madrile&ntilde;a. &ldquo;Es un arte muy vivo&rdquo;, explica Viqueira, ilustrador con una tienda en Chueca. &ldquo;Tanto&rdquo;, bromea, &ldquo;que el otro d&iacute;a me rayaron la m&iacute;a. Suerte que era con rotulador y lo pudimos solucionar&rdquo;. A su lado, el arquitecto Arturo Garrido recoge el guante del chiste: &ldquo;La m&iacute;a la han instalado hoy y es especialmente delicada&hellip; Si quer&eacute;is hacerle fotos, daos prisa&rdquo;. Los tres r&iacute;en, pero tambi&eacute;n los tres coinciden en que es ese dinamismo el que otorga un car&aacute;cter especial a sus piezas. Cualquiera las puede tocar, son distintas dependiendo de si hace sol o si est&aacute; nublado y cada una tiene su particular manera de integrarse en el paisaje. &ldquo;Eso s&iacute;&rdquo;, interrumpe la <em>instagramer</em> venezolana afincada en Madrid Keka Mart&iacute;nez: &ldquo;Yo muchas veces me escapo para comprobar que el velo y el tapabocas siguen en su sitio&rdquo;. Su menina, que encontr&oacute; acomodo en calle de Serrano con Juan Bravo, tiene detr&aacute;s una historia personal. Ella iba a casarse, pero lleg&oacute; la pandemia.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La Novia 2020:&nbsp; &ldquo;Va por las novias a quienes el virus retras&oacute; su d&iacute;a&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        El amor todo lo puede. Eso debi&oacute; de pensar Keka cuando se vio obligada a posponer su boda por la irrupci&oacute;n &mdash;casi la 'erupci&oacute;n', por lo repentino y violento del asunto&mdash; de la pandemia en Espa&ntilde;a. &ldquo;Como a m&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;le pas&oacute; a mucha gente&rdquo;. Sin embargo, lejos de deprimirse o enfadarse, la <em>instagramer</em>  trat&oacute; de quitarle hierro al asunto a trav&eacute;s de sus redes sociales. La guinda del pastel, no obstante, fue la menina que le encargaron. &ldquo;Sent&iacute; una gran responsabilidad&rdquo;, reconoce. Lo que busc&oacute; con su proyecto fue &ldquo;tener un gesto&rdquo; con todas las personas a las que el virus retras&oacute; &ldquo;el d&iacute;a m&aacute;s feliz de su vida&rdquo;, en las palabras de la propia Keka.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ello, enfund&oacute; la figura en un traje de novia, la coron&oacute; con un velo y, c&oacute;mo no, la protegi&oacute; con una mascarilla. &ldquo;Muchas personas se acercan a ella&rdquo;, apunta la <em>influencer</em>, cuya obra se ubica muy cerca de varias tiendas de novias. En su caso, ese encaje con el comercio de la zona le confiere, adem&aacute;s del art&iacute;stico y el solidario, un valor comercial. &ldquo;Ped&iacute; a mis seguidores que me mandaran frases que le dir&iacute;an a las novias que tuvieron que aplazar su boda&rdquo;, concluye. Por eso, en el manto del vestido pueden leerse mensajes tiernos como 'El amor no se cancela' y otros m&aacute;s suspicaces como 'No te cases, quiz&aacute;s todo esto sea una se&ntilde;al'.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>#Soycomosoy: &ldquo;He querido hacer un homenaje al colectivo trans&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ten&iacute;a que estar en Chueca&rdquo;, sonr&iacute;e el gallego Xoan Viqueira. Cada vez que sale de casa para ir a trabajar en su peque&ntilde;a tienda en la calle Gravina, el ilustrador pasa por la plaza de Pedro Zerolo y controla que todo est&eacute; en su sitio, que su creaci&oacute;n no haya sufrido ning&uacute;n percance. &ldquo;Yo ten&iacute;a muy claro que con la menina quer&iacute;a hacer un homenaje al colectivo trans&rdquo;, subraya: &ldquo;Creo que dentro del LGTBI+ es uno de los que est&aacute; m&aacute;s silenciado&rdquo;. No obstante, antes de lanzarse con el dise&ntilde;o se asegur&oacute; de que todas las asociaciones estuvieran de acuerdo. &ldquo;Si algo quer&iacute;a evitar a toda costa era sembrar ning&uacute;n tipo de pol&eacute;mica&rdquo;. Con su menina barbuda &mdash;se&ntilde;a de identidad de su marca&mdash;, Viqueria pretende aportar su grano de arena para la normalizaci&oacute;n del colectivo. Por eso, y de forma excepcional, el dinero recaudado con la subasta de la figura #Soycomosoy se destinar&aacute; precisamente a ayudar a las personas trans.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Walking museum: &ldquo;La monumentalidad de una estructura en construcci&oacute;n&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        La del arquitecto Arturo Garrido es la m&aacute;s abstracta de las tres. &ldquo;He construido la menina de la mano de la empresa Clorofila Digital, quien me encarg&oacute; el dise&ntilde;o&rdquo;, aclara, &ldquo;y con ella busco transmitir la monumentalidad de una escultura en construcci&oacute;n&rdquo;. Para ello, ha rodeado la figura &ldquo;de una especie de andamios&rdquo; y ha a&ntilde;adido &ldquo;unas personas peque&ntilde;itas&rdquo; impresas con 3D para que el viandante tenga la sensaci&oacute;n de que la menina &ldquo;parece mucho m&aacute;s grande de lo que en realidad es&rdquo;. Adem&aacute;s, ha aprovechado la figura, ubicada en Galer&iacute;a Canalejas, para realizar un peque&ntilde;o muestrario de todos los materiales con los que trabaja la empresa de impresi&oacute;n que lo ha acompa&ntilde;ado en el proyecto.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;&iquest;Una menina sobre la pol&iacute;tica? Tendr&iacute;a que estar muy cabreada&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Las ventas en mi tienda han ca&iacute;do un 80%&rdquo;. Si Xoan Viqueira tuviera que dise&ntilde;ar una menina pensando en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, tiene claro que deber&iacute;a hacerla &ldquo;muy, muy cabreada&rdquo;. El ilustrador pide a la clase pol&iacute;tica que &ldquo;vaya toda a una&rdquo; y que supere las diferencias en un momento tan complicado como el actual, tanto en t&eacute;rminos de salud como en t&eacute;rminos econ&oacute;micos. Keka Mart&iacute;nez se muestra de acuerdo y a&ntilde;ade que &ldquo;tambi&eacute;n habr&iacute;a que pintarle un gesto confundido&rdquo;, en referencia a la incertidumbre que siente el ciudadano. &ldquo;Yo voy a ser un poco m&aacute;s cursi&rdquo;, avisa Garrido. &ldquo;Lo que har&iacute;a yo es una menina llena de espejos, para que cada uno de los pol&iacute;ticos se viera reflejado en ella&rdquo;. &ldquo;Y por supuesto&rdquo;, coinciden los tres, &ldquo;las pondr&iacute;amos en el Congreso, que la vieran cada d&iacute;a&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/tres-autores-meninas-callejeras-si-tuvieramos-disenar-menina-politica-espanola-habria-hacerla-cabreada_1_6384960.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Nov 2020 22:04:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5e4c8615-ae35-4cd8-813b-d71c9531ff24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="122417" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5e4c8615-ae35-4cd8-813b-d71c9531ff24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="122417" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tres autores de las meninas callejeras: "Si tuviéramos que diseñar una menina sobre la política española, habría que hacerla muy cabreada"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5e4c8615-ae35-4cd8-813b-d71c9531ff24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres autores de las meninas callejeras: “Si tuviéramos que diseñar una menina sobre la política española, habría que hacerla muy cabreada”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/tres-autores-de-las-meninas-callejeras-si-tuvieramos-que-disenar-una-menina-sobre-la-politica-espanola-habria-que-hacerla-muy-cabreada_7_6384982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e4c8615-ae35-4cd8-813b-d71c9531ff24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres autores de las meninas callejeras: “Si tuviéramos que diseñar una menina sobre la política española, habría que hacerla muy cabreada”"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/red/descubriendo-a/tres-autores-de-las-meninas-callejeras-si-tuvieramos-que-disenar-una-menina-sobre-la-politica-espanola-habria-que-hacerla-muy-cabreada_7_6384982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Nov 2020 19:10:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5e4c8615-ae35-4cd8-813b-d71c9531ff24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="122417" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5e4c8615-ae35-4cd8-813b-d71c9531ff24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="122417" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tres autores de las meninas callejeras: “Si tuviéramos que diseñar una menina sobre la política española, habría que hacerla muy cabreada”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5e4c8615-ae35-4cd8-813b-d71c9531ff24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
