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    <title><![CDATA[elDiario.es - Murcia y aparte]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Murcia y aparte]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[No estar también es política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/no-politica_132_13120882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b09aefa4-c000-4cb6-96e8-c57f198b50d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No estar también es política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante años, la mayoría de cargos públicos -de todos los colores- hemos estado presentes en procesiones y actos religiosos desde el respeto institucional. Se sigue haciendo</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ha acabado la Semana Santa. D&iacute;as de tradici&oacute;n, pero tambi&eacute;n de reflexi&oacute;n sobre lo que somos como sociedad y lo que decidimos mantener, cambiar o cuestionar. Yo siempre digo que las tradiciones, por muy arraigadas que est&eacute;n, no son intocables, sino que evolucionan -o deber&iacute;an hacerlo- al ritmo de un mundo que tambi&eacute;n cambia. Para m&iacute; este a&ntilde;o ha sido una Semana Santa muy distinta a las &uacute;ltimas. No solo porque no haya salido en ninguna procesi&oacute;n como miembro de la Corporaci&oacute;n que sigo siendo, sino porque tampoco he salido siquiera a verlas. Me he quedado en casa, y no por desinter&eacute;s, sino precisamente por todo lo contrario, porque ten&iacute;a la necesidad de parar, de escucharme y, sobre todo, de entender. Habr&aacute; quien piense que salir en ellas forma parte de mis obligaciones como cargo p&uacute;blico. Es un debate leg&iacute;timo en el que no voy a intentar convencer a nadie. Pero tambi&eacute;n lo es preguntarse qu&eacute; significa realmente representar y hasta qu&eacute; punto esa representaci&oacute;n debe imponerse incluso cuando entra en conflicto con lo que una es y lo que piensa. Y antes de dar todas esas explicaciones hacia fuera, a veces a una le toca encontrarlas dentro. Y es lo que he estado haciendo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Durante a&ntilde;os, la mayor&iacute;a de cargos p&uacute;blicos -de todos los colores- hemos estado presentes en procesiones y actos religiosos desde el respeto institucional. Se sigue haciendo. En mi caso, han sido m&aacute;s de diez a&ntilde;os, como concejala y como diputada, e incontables las procesiones a las que he asistido. Siempre he entendido que hab&iacute;a algo que estaba por encima de cualquier duda m&iacute;a personal: los creyentes del partido que representaba, la tradici&oacute;n, la fe y el respeto colectivo. Y desde ah&iacute; estuve, incluso cuando no todo me encajaba por dentro. Pero hay momentos que te lo remueven a&uacute;n m&aacute;s todo. Que te obligan a recolocarte y a replantearte d&oacute;nde est&aacute;s y por qu&eacute;. Salir de un partido y dejar de responder a unas siglas no es solo un cambio pol&iacute;tico, es tambi&eacute;n una oportunidad -o m&aacute;s bien una responsabilidad- de ser todav&iacute;a m&aacute;s honesta contigo misma. Y en ese proceso es cuando te surgen este tipo de preguntas inc&oacute;modas, constantes e inevitables.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En los &uacute;ltimos meses se han abierto debates inc&oacute;modos de los que he participado sin ning&uacute;n temor. Algunos, como el del burka, donde se&ntilde;alar la opresi&oacute;n y la invisibilidad de muchas mujeres sigue generando silencios estrat&eacute;gicos dependiendo de a qui&eacute;n afecte o cu&aacute;ndo convenga hablar. Otros, mucho m&aacute;s cercanos, como el de la elecci&oacute;n de Reinas de las fiestas, donde he defendido que se sigue exponiendo a ni&ntilde;as y adolescentes a ser valoradas por su f&iacute;sico mientras se habla, en paralelo, de cuidar mucho m&aacute;s la salud mental o de defender la igualdad. Tradiciones que est&aacute;n tan profundamente arraigadas que, cuando se cuestionan, encuentran resistencia incluso en quienes defienden discursos que deber&iacute;an ser coherentes con esas cr&iacute;ticas. Sin embargo, tambi&eacute;n he comprobado que la realidad aqu&iacute; es muy compleja. Muchas de esas ni&ntilde;as y j&oacute;venes lo viven con tal ilusi&oacute;n que forman parte de ello sin cuestionarlo y asumen como normal participar en unas tradiciones que incluyen vestirse de una determinada manera, portar s&iacute;mbolos religiosos o cumplir con roles que rara vez se les explican. S&eacute; que todo esto no invalida la pregunta de fondo, pero s&iacute; la hace -creo- m&aacute;s inc&oacute;moda, porque, seg&uacute;n la mayor&iacute;a: &iquest;hasta qu&eacute; punto lo que se acepta con tanta normalidad deber&iacute;a revisarse? Y es ah&iacute; donde yo salto porque lo que creo es que, por muy normalizada o arraigada que una tradici&oacute;n est&eacute; en un pueblo, quienes tenemos responsabilidad pol&iacute;tica debemos preocuparnos por sus consecuencias y no escabullirnos con cobard&iacute;a entre la opini&oacute;n generalizada de las masas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y a todo esto le vuelvo a sumar el recuerdo del &uacute;ltimo preg&oacute;n del mayo pasado en un acto p&uacute;blico, financiado con dinero p&uacute;blico, donde se lanzaron mensajes que cuestionaban directamente los derechos de las mujeres y donde lo m&aacute;s significativo no fue solo lo que se dijo, sino lo que no vino despu&eacute;s: ni disculpas, ni rectificaciones, solo la justificaci&oacute;n de que tambi&eacute;n hay quien piensa as&iacute; y que tambi&eacute;n hay que representarlos. Cuando los derechos entran en conflicto con los votos, el silencio suele inclinar la balanza. Ni lo he olvidado ni creo que deba olvidarse. Aunque, mientras algunas decidimos no hacerlo, parar y reflexionar sobre qu&eacute; significa estar, otras formas de representar lo p&uacute;blico no solo se normalizan, sino que hasta se celebran. Ah&iacute; est&aacute; el ejemplo del presidente de la Regi&oacute;n participando como parte activa de un desfile en Lorca, subido a una cuadriga y encarnando un papel dentro de la propia escenificaci&oacute;n. Y claro, ah&iacute; las preguntas se me vuelven inevitables: &iquest;qu&eacute; se considera representar y qu&eacute; no? &iquest;Y qui&eacute;n decide d&oacute;nde est&aacute; el l&iacute;mite?</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En todo este contexto, queriendo como quiero a mi pueblo y sin olvidar en ning&uacute;n momento d&oacute;nde estoy, lo que intento explicar es que no siempre es f&aacute;cil ocupar determinados espacios. No cuando se sabe de antemano que una postura inc&oacute;moda, como han podido ser las m&iacute;as, genera rechazo, silencios&hellip; ni cuando tu presencia puede interpretarse como una validaci&oacute;n de todo lo que ha ocurrido o hasta reabrir heridas no curadas. A veces, no estar tambi&eacute;n es una forma de posicionarse. Y dejo claro que nunca desde el desprecio, sino desde el respeto, pero tambi&eacute;n desde mi mayor coherencia.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para m&iacute; representar a tu pueblo no deber&iacute;a implicar nunca el renunciar a ser una misma. Ni callar cuando sientes que te toca hablar. Ni estar cuando lo que tienes son dudas o conflictos como estos. Quiz&aacute; la verdadera responsabilidad no est&eacute; solo en acudir a un acto, sino en saber por qu&eacute; se est&aacute; -o por qu&eacute; no- en esos determinados lugares.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Equivocarse forma parte del camino. Pero hay algo que deber&iacute;a pesarnos m&aacute;s que cualquier acierto calculado y son nuestros propios principios. Esos que no siempre son c&oacute;modos, que a veces tienen un coste demasiado alto, pero que tambi&eacute;n te permiten poder seguir reconoci&eacute;ndote o que los que de verdad te respetan o te quieren sigan sin sorprenderse cuando no te ven en seg&uacute;n qu&eacute; sitios, como el que tampoco se muevan de tu lado por muchos tropiezos que sigas dando.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y ya que han empezado las Fiestas de Primavera de Murcia, recuerdo tambi&eacute;n que hay otros temas que siguen igual. Que hay colectivos como la Agrupaci&oacute;n Sardinera de Murcia que contin&uacute;an recibiendo subvenciones p&uacute;blicas mientras mantienen pr&aacute;cticas que excluyen a las mujeres de participar en igualdad, como subir a sus carrozas o formar parte activa de los desfiles. Y como pienso exactamente lo mismo que siempre al respecto, seguir&eacute; sin verlos ni mucho menos aplaudirlos. Gota a gota o verso a verso, quiz&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a haya tradiciones tan machistas como estas que alguien se atreva a cuestionar cuando entre a formar parte del gobierno de un ayuntamiento. Hasta el momento, incluso pudiendo haber sido, eso no ha ocurrido, pero seguiremos esperando el milagro.&nbsp;&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</em></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/no-politica_132_13120882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 09:13:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No estar también es política]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pero, ¿dónde están los jóvenes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/jovenes_132_13120847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43430621-187e-43e7-b37a-42082895b302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pero, ¿dónde están los jóvenes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No había jóvenes en la manifestación del 'No a la guerra' en Murcia el pasado sábado. Pero seguro que sucede algo más</p></div><p class="article-text">
        Uno recuerda las manifestaciones multitudinarias que se celebraron hace 23 a&ntilde;os, cuando la guerra era en Irak y no en Ir&aacute;n. Conviene refrescar la memoria: en 2003 el gobierno de Aznar nos meti&oacute; en una guerra promovida por los Estados Unidos, y el 93% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola lo rechaz&oacute;. Llenamos entonces las calles de Espa&ntilde;a y en las movilizaciones se ve&iacute;an manifestantes de todas las edades: desde viejos hasta ni&ntilde;os, pasando por adultos, j&oacute;venes y adolescentes. Hab&iacute;a de todo. El 'No a la guerra' fue la consigna seguida por todos y, muy especialmente, por los j&oacute;venes del momento. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora vuelven esos tiempos b&eacute;licos y, aunque nuestro gobierno actual ha optado por la prudencia y no nos ha metido en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Ir&aacute;n, una parte de la sociedad (desde luego no el 93% de anta&ntilde;o) tambi&eacute;n cree necesario salir a las calles para seguir gritando en 2026 'No a la guerra' a la vista de las masacres del &uacute;ltimo quinquenio: Ucrania, Gaza e Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s diferencias, y saltan a la vista. En las calles de Murcia, el s&aacute;bado 28 de marzo nos manifestamos un buen mont&oacute;n de gente. Y al igual que suced&iacute;a en las otras ciudades espa&ntilde;olas, hab&iacute;a un rasgo definitorio: abundaban las cabezas canosas. Una generaci&oacute;n brillante de mujeres y hombres que lucharon por las libertades, bati&eacute;ndose el cobre en los a&ntilde;os setenta, ochenta y noventa, y que ahora tienen 80, 70 o 60 a&ntilde;os, era la que predominaba en las calles murcianas al igual que en las calles espa&ntilde;olas. Me di una vuelta desde la cabecera hasta la cola, y entre los miles de personas asistentes hab&iacute;a una ausencia clamorosa: los j&oacute;venes. No vi ni a un veintea&ntilde;ero. Treinta&ntilde;eros, pocos. Algunos de cuarenta. Y la aplastante mayor&iacute;a &eacute;ramos todos mayores de cincuenta. Me sent&iacute;, por un lado, orgulloso de pertenecer al grupo de los que est&aacute;n del lado bueno de la historia. Y por otro, desolado al ver que nuestros j&oacute;venes no est&aacute;n luchando por su futuro. Y no es que no est&eacute;n en estas causas: es que no est&aacute;n en casi ninguna. 
    </p><p class="article-text">
        El caso es que no hab&iacute;a j&oacute;venes ni en las pancartas de los partidos pol&iacute;ticos que hab&iacute;a en la manifestaci&oacute;n (en ninguna de las pancartas), ni hab&iacute;a j&oacute;venes ecologistas, ni hab&iacute;a j&oacute;venes de las universidades, ni de los institutos, ni de ning&uacute;n colectivo organizado ni viejuno ni juvenil, ni en las feministas tampoco. Solo hab&iacute;a all&iacute; adultos muy adultos. La mayor&iacute;a, dign&iacute;simos <em>peloplatas</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pregunto a mi alrededor, y todo el mundo me da respuestas parciales que explican algo, no todo, de este fen&oacute;meno que est&aacute; ocurriendo. Es que los j&oacute;venes se sienten abandonados por los <em>boomers</em>. Es que est&aacute;n secuestrados por los tel&eacute;fonos m&oacute;viles. Es que el gobierno regional del PP ha ido laminando todas las organizaciones juveniles que no son de su cuerda. Es que todos los j&oacute;venes se han hecho de ultraderecha. Es que les enga&ntilde;an los youtubers de Andorra y los <em>criptobros</em>,<em> alvises</em> y <em>vitoquiles</em> de moda. Es que. Es que... 
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si esta dimisi&oacute;n juvenil no ser&aacute; una manifestaci&oacute;n m&aacute;s de la at&aacute;vica abulia murciana o del no menos castizo pasotismo espa&ntilde;ol, que a veces vuelve en oleadas que nadie se explica. Pero leo y miro lo que est&aacute; pasando en Estados Unidos y resulta que las protestas anti-Trump las est&aacute;n liderando figuras como Bruce Springsteen (por el amor de dios: cada a&ntilde;o lo amo m&aacute;s), Robert de Niro, quien ha puesto toda su mucha testosterona al servicio de una buena causa (los ataques que hace con mucha mala hostia sobre la figura de Trump son emocionantes) y tambi&eacute;n hemos podido ver la bravura de mujeres artistas que han tirado para adelante arriesgando prestigio (quiz&aacute; a esa edad ya no tienen miedo de perder nada) y dando la cara de forma ejemplar: actrices como Susan Sarandon o Jane Fonda y cantantes como Joan B&aacute;ez. No he visto a nadie m&aacute;s. Bueno, s&iacute;: un sorprendente Arnold Schwarzenegger, qui&eacute;n lo dir&iacute;a. &iquest;Sus edades? Respectivamente: 76, 82, 79, 88, 85 y 78 a&ntilde;os. Los l&iacute;deres culturales de la protesta son muy, muy viejos, rayando ya la ancianidad. Como en Murcia, tambi&eacute;n en USA los j&oacute;venes est&aacute;n ausentes &iquest;o alguien conoce a alg&uacute;n joven l&iacute;der o lideresa cuya cara y nombre est&eacute;n al frente de algo all&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Bob Dylan en una canci&oacute;n de los revueltos tiempos sesenteros aquello de <em>something is happening, and you don&rsquo;t know what it is. Do you, Mr Jones?</em>, y yo me pregunto con bastante verg&uuml;enza si no seremos nosotros los despistados Mr. Jones del presente que no nos estamos enterando de qu&eacute; es lo que est&aacute; pasando por ah&iacute; abajo con los j&oacute;venes, a la misma vez que tambi&eacute;n me pregunto si es que de verdad est&aacute; pasando algo o, a&uacute;n peor, constatando que no pasa nada de nada. El caso es que yo contemplaba las cabezas canosas que se manifestaban por Murcia y me dec&iacute;a a m&iacute; mismo: antes las calles las tomaban los j&oacute;venes, y ahora las calles las toman los viejos, y si esto sigue as&iacute;, en diez o veinte a&ntilde;os no quedar&aacute; nadie que luche por nada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ibarra Bastida]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/jovenes_132_13120847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 09:05:11 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murcia o el riesgo de parecerse a sí misma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/murcia-riesgo-parecerse-si_132_13110971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6815a7c9-60dd-4605-9ed2-bcf421c910ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murcia o el riesgo de parecerse a sí misma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tal vez convendría, en suma, desplazar la mirada. No para negar la importancia de la Semana Santa o de las Fiestas de Primavera, sino para situarlas en un contexto más amplio</p></div><p class="article-text">
        Hay territorios cuya identidad parece haberse vuelto visible solo cuando se representa, como si lo vivido necesitara de su escenificaci&oacute;n para ser reconocido. La Regi&oacute;n de Murcia pertenece, en parte, a ese tipo de geograf&iacute;as: un espacio cuya imagen p&uacute;blica &mdash;y, en ocasiones, su autopercepci&oacute;n&mdash; se articula en torno a rituales peri&oacute;dicos intensos, codificados y reiterados. La Semana Santa, con su solemnidad est&eacute;tica, y las Fiestas de Primavera, con su vitalismo expansivo, constituyen los dos polos de esa representaci&oacute;n. Entre ambas, se despliega una narrativa de lo murciano que oscila entre la ceremonia barroca y la exuberancia popular.
    </p><p class="article-text">
        La Semana Santa murciana, particularmente en la capital y en localidades como Lorca o Cartagena o Jumilla, ofrece una escenograf&iacute;a de gran densidad simb&oacute;lica. No es &uacute;nicamente una manifestaci&oacute;n religiosa, aunque su ra&iacute;z lo sea; es, sobre todo, una forma de ordenar el tiempo y de estructurar la comunidad en torno a un relato compartido. Los pasos, las t&uacute;nicas, la m&uacute;sica procesional, los itinerarios que se repiten con precisi&oacute;n casi lit&uacute;rgica, constituyen un lenguaje que expresa continuidad. En t&eacute;rminos culturales, no estamos ante un adorno, sino ante un dispositivo de memoria. La identidad, en este contexto, aparece como una pr&aacute;ctica reiterada que permite a una comunidad reconocerse en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Algo semejante ocurre con las Fiestas de Primavera de Murcia capital, aunque en un registro distinto. Del recogimiento se pasa a la expansi&oacute;n, del silencio ritual al ruido festivo. El Bando de la Huerta (recomiendo la pel&iacute;cula <em>&iquest;d&oacute;nde est&aacute; mi acequia?</em> <em>Anatom&iacute;a forense de una ciudad,</em> del director murciano Joaqu&iacute;n Lis&oacute;n por su cr&iacute;tica a la p&eacute;rdida real de la huerta murciana y de los huertanos) y el Entierro de la Sardina funcionan como formas de afirmaci&oacute;n identitaria en clave celebratoria. El traje huertano, la gastronom&iacute;a, la ocupaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico, configuran una est&eacute;tica de la abundancia que no reproduce fielmente el pasado, sino que lo reinterpreta. La tradici&oacute;n se vuelve performativa: no se hereda sin m&aacute;s, sino que se act&uacute;a. Y en esa actuaci&oacute;n hay una simplificaci&oacute;n inevitable, una estilizaci&oacute;n que convierte lo vivido en s&iacute;mbolo, y para algunos, en mito.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute;, podr&iacute;a afirmarse que ambas celebraciones constituyen expresiones leg&iacute;timas y valiosas de la identidad regional. Sin embargo, su misma potencia plantea una ambig&uuml;edad: lo que se muestra con tanta claridad tiende a ocupar todo el campo de lo visible. La Regi&oacute;n corre el riesgo de ser percibida &mdash;y de percibirse a s&iacute; misma&mdash; a trav&eacute;s de estas im&aacute;genes recurrentes. Como si lo murciano pudiera agotarse en la solemnidad de sus procesiones o en la alegr&iacute;a de sus desfiles.
    </p><p class="article-text">
        Es en este punto donde se hace necesaria una cr&iacute;tica, no destructiva, sino clarificadora. Porque quiz&aacute; el problema no resida en la existencia de estas fiestas, sino en su conversi&oacute;n en un fetiche de la identidad. Siguiendo la intuici&oacute;n de Rafael S&aacute;nchez Ferlosio, el fetiche no es simplemente algo venerado, sino algo que sustituye a lo real. Una forma que, al repetirse, deja de remitir a una experiencia viva y se convierte en un objeto autosuficiente. La identidad, cuando se fetichiza, se vuelve manejable, consumible, tranquilizadora.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la identidad murciana, tal como se escenifica en estos eventos, corre el riesgo de convertirse en un artefacto cerrado. Una imagen que ya no necesita ser interrogada porque parece decirlo todo. Ferlosio desconfiaba de las palabras que, a fuerza de repetirse, se vac&iacute;an de contenido; algo similar ocurre con ciertas formas de representaci&oacute;n cultural. Cuando se reiteran sin fisuras, dejan de se&ntilde;alar algo exterior a ellas y comienzan a girar sobre s&iacute; mismas.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia m&aacute;s problem&aacute;tica de este proceso no es la p&eacute;rdida de autenticidad &mdash;categor&iacute;a siempre discutible&mdash;, sino la clausura de posibilidades. La identidad, en lugar de ser una relaci&oacute;n abierta, se convierte en un objeto fijo. Y, lo que es m&aacute;s relevante, se vuelve normativa: define qu&eacute; cuenta como propio y qu&eacute; queda fuera. Aquello que no participa de esa est&eacute;tica &mdash;lo que no es procesi&oacute;n ni desfile, lo que no encaja en el repertorio festivo ni en el programa de las concejal&iacute;as de cultura (ocio, realmente)&mdash; tiende a quedar relegado a una zona de invisibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es precisamente en esa zona donde se est&aacute; configurando, cada vez con mayor claridad, un tejido cultural no oficial. Un conjunto de pr&aacute;cticas que no se reconocen en la l&oacute;gica del folclore ni en la del ocio festivo. Espacios independientes, iniciativas art&iacute;sticas, proyectos colectivos que no buscan representar a la Regi&oacute;n, sino habitarla de otro modo. Aqu&iacute; la cultura no se presenta como repetici&oacute;n, sino como exploraci&oacute;n. No como identidad fijada, sino como proceso.
    </p><p class="article-text">
        Este tejido no compite con las celebraciones tradicionales; m&aacute;s bien, introduce una tensi&oacute;n necesaria. Mientras aquellas estabilizan la identidad, estas la problematizan. Y en esa problematizaci&oacute;n reside una forma m&aacute;s exigente de belleza. No una belleza inmediata, sino una que requiere atenci&oacute;n, tiempo y disposici&oacute;n para lo no evidente. Una belleza que no se ofrece como espect&aacute;culo, sino como experiencia.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica constructiva consistir&iacute;a, por tanto, en reabrir la pregunta por la identidad. No asumir que ya sabemos qu&eacute; es lo murciano porque lo vemos escenificado cada a&ntilde;o, sino interrogar qu&eacute; queda fuera de esa escenificaci&oacute;n. Reconocer que la cultura de un territorio no se agota en sus momentos de m&aacute;xima visibilidad, sino que incluye tambi&eacute;n aquellas pr&aacute;cticas menos codificadas, m&aacute;s fr&aacute;giles, pero no por ello menos significativas.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, la lecci&oacute;n que puede extraerse es una invitaci&oacute;n a la desconfianza productiva. Desconfiar de toda identidad que se presente como definitiva, que se deje consumir sin resistencia. Y, al mismo tiempo, atender a aquello que no encaja, a lo que no se deja representar f&aacute;cilmente. Porque es ah&iacute;, en ese excedente, donde la cultura conserva su capacidad de generar sentido y comunidad abierta.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez convendr&iacute;a, en suma, desplazar la mirada. No para negar la importancia de la Semana Santa o de las Fiestas de Primavera, sino para situarlas en un contexto m&aacute;s amplio. Entenderlas como una parte &mdash;relevante, pero no exclusiva&mdash; de una realidad cultural m&aacute;s compleja. Y asumir que la verdadera riqueza de la Regi&oacute;n de Murcia no reside &uacute;nicamente en aquello que se celebra, sino tambi&eacute;n en aquello que, sin calendario ni ceremonia, sigue ocurriendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Gil Gandía]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/murcia-riesgo-parecerse-si_132_13110971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 04:00:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murcia o el riesgo de parecerse a sí misma]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El SMI como coartada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/smi-coartada_132_13110553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3a7b5b6-9d42-4eec-8c45-60e35bbe8b32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El SMI como coartada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En política, cuestionar sistemáticamente el procedimiento es, en la práctica, una forma eficaz de bloquear el resultado</p></div><p class="article-text">
        El Ejecutivo regional asegura no oponerse a la subida del SMI, pero su bater&iacute;a de objeciones legales y t&eacute;cnicas revela una estrategia pol&iacute;tica clara: ralentizar, cuestionar y, en la pr&aacute;ctica, debilitar una de las pocas herramientas eficaces contra la precariedad. Hay una forma muy reconocible de oponerse a los avances sociales sin decirlo abiertamente: no negar el objetivo, pero s&iacute; discutir cada paso necesario para alcanzarlo. Eso es exactamente lo que est&aacute; haciendo el Gobierno regional con la subida del Salario M&iacute;nimo Interprofesional (SMI).
    </p><p class="article-text">
        El argumento oficial, no estamos en contra de la subida, sino de c&oacute;mo se aplica, suena razonable en la superficie. Pero cuando se examina de cerca, se convierte en una coartada. Porque en pol&iacute;tica, cuestionar sistem&aacute;ticamente el procedimiento es, en la pr&aacute;ctica, una forma eficaz de bloquear el resultado.
    </p><p class="article-text">
        El Ejecutivo auton&oacute;mico habla de &ldquo;vulneraci&oacute;n de la legalidad&rdquo;, de &ldquo;jerarqu&iacute;a normativa&rdquo; y de &ldquo;debilitamiento de la negociaci&oacute;n colectiva&rdquo;. Conceptos jur&iacute;dicos complejos que, sin embargo, contrastan con una realidad mucho m&aacute;s simple: miles de trabajadores en la Regi&oacute;n de Murcia siguen atrapados en salarios bajos, convenios bloqueados y una precariedad estructural que no se resuelve sola.
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil tomarse en serio la defensa de la negociaci&oacute;n colectiva cuando esta lleva a&ntilde;os fallando precisamente en los sectores m&aacute;s vulnerables. &iquest;D&oacute;nde estaba esa preocupaci&oacute;n institucional cuando los convenios no se actualizaban o cuando los sueldos quedaban por debajo de lo necesario para vivir con dignidad? Apelar ahora a ese marco como escudo frente al SMI no parece una defensa del di&aacute;logo social, sino un intento de preservar un statu quo claramente insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; en juego no es solo un debate t&eacute;cnico, sino un modelo de sociedad. El SMI representa una l&iacute;nea roja: el m&iacute;nimo que una econom&iacute;a considera aceptable para vivir. Y en contextos donde el mercado laboral no corrige por s&iacute; mismo las desigualdades, cuestionar esa herramienta equivale a asumir, aunque no se diga expl&iacute;citamente, que hay trabajadores que pueden seguir cobrando por debajo de ese umbral.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el &eacute;nfasis en aspectos como si el c&aacute;lculo debe basarse en el IPC o en otros indicadores econ&oacute;micos introduce una falsa neutralidad t&eacute;cnica. No es un debate inocente. Es una forma de desplazar la discusi&oacute;n lejos de su n&uacute;cleo pol&iacute;tico: qui&eacute;n gana y qui&eacute;n pierde con cada decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, sindicatos como UGT y CCOO han se&ntilde;alado algo inc&oacute;modo pero evidente: m&aacute;s de 150.000 personas en la Regi&oacute;n dependen directamente del SMI. Para ellas, este no es un debate jur&iacute;dico ni acad&eacute;mico. Es una cuesti&oacute;n de supervivencia cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la postura del Gobierno regional no puede leerse como una mera discrepancia t&eacute;cnica. Es una toma de posici&oacute;n pol&iacute;tica. Y como tal, conviene nombrarla sin rodeos: poner en cuesti&oacute;n el SMI en los t&eacute;rminos actuales significa, de facto, alinearse con quienes prefieren salarios m&aacute;s bajos y menor intervenci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta, por tanto, no es si se est&aacute; a favor o en contra de la subida en abstracto. La pregunta es si se est&aacute; dispuesto a asumir las consecuencias reales de frenarla, diluirla o condicionarla hasta vaciarla de contenido. Porque a estas alturas, lo que est&aacute; en juego no es el procedimiento. Es la dignidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Antonio Gallego Capel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/smi-coartada_132_13110553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 04:01:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El SMI como coartada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,SMI - Salario Mínimo Interprofesional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De mentiras y bulos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mentiras-bulos_132_13110522.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42cb6f95-0d68-475c-bb13-6b22b0142258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De mentiras y bulos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno regional, con el presidente López Miras a la cabeza, no es ajeno a la utilización de bulos que les son muy rentables electoralmente, empezando por el bulo del "cierre del trasvase Tajo-Segura", argumento usado repetidamente desde la llegada al poder del PP en la Región de Murcia</p></div><p class="article-text">
        Vivimos en el imperio del bulo y las mentiras calculadas. No hay d&iacute;a en que no nos intenten colar alg&uacute;n bulo, sobre todo proveniente de la extrema derecha, aunque el Partido Popular se ha abonado a esta manera de hacer pol&iacute;tica, conscientes de que tiene m&aacute;s impacto en su electorado y entre las personas indecisas cuanto mayor es la barbaridad que sueltan y cuanto mayor n&uacute;mero de mentiras dicen en una misma frase.
    </p><p class="article-text">
        En la era de la Inteligencia Artificial y de las redes sociales ya nada es lo que parece. Pululan por las redes videos hechos con IA, los llamados <em>deepfakes</em>, en los que aparecen escenas violentas, bombardeos y asaltos ficticios o suplantaciones de identidad de los rivales pol&iacute;ticos, videos que calan en las mentes deseosas de usar esas im&aacute;genes para atacar al rival pol&iacute;tico o para tumbar al gobierno. En Francia, hace unos meses, se viraliz&oacute; un video falso hecho con IA en el que se ve&iacute;a a un numeroso grupo de inmigrantes saltando entre las bancadas de la Asamblea Nacional, gritando e insultando, como si del asalto al Capitolio (ese s&iacute; real) se tratara. La extrema derecha no tard&oacute; en utilizarlo para, una vez m&aacute;s, criminalizar al colectivo inmigrante, aunque no se tard&oacute; en desmentir el bulo, pero ya hab&iacute;a conseguido su objetivo, soliviantar al sector m&aacute;s radical de la sociedad francesa.
    </p><p class="article-text">
        El campe&oacute;n de los bulos es, de nuevo, Donald Trump. El mandatario norteamericano ha usado la IA para mostrar a Obama siendo detenido por la polic&iacute;a en el despacho oval, a Kamala Harris en un decorado digno de la URSS o a la cantante Taylor Swift, dem&oacute;crata confesa, apoyando a Trump. El colmo se alcanz&oacute; en 2023 cuando el equipo de Trump manipul&oacute; un video en el que un presentador de la CNN contrario al presidente declaraba (falsamente) su apoyo.
    </p><p class="article-text">
        Las mentiras y los bulos son un <em>modus operandi</em> cada vez m&aacute;s frecuente en la pol&iacute;tica nacional, todos ellos desde la derecha y la ultraderecha. Desde el bulo de que &ldquo;se est&aacute;n destruyendo las presas en Espa&ntilde;a&rdquo;, pasando porque &ldquo;los inmigrantes irregulares reciben ayudas en cuanto pisan el pa&iacute;s&rdquo;, por la teor&iacute;a del &ldquo;gran reemplazo&rdquo; (usado tambi&eacute;n en Francia), o la vinculaci&oacute;n entre inmigraci&oacute;n y delincuencia, entre otros muchos, usan la estrategia de &ldquo;miente que algo queda&rdquo;, impregnando las mentes desinformadas y &aacute;vidas de utilizar cualquier cosa que les sirva para atacar al gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Cap&iacute;tulo aparte lo constituye la sarta de mentiras vertidas sobre la Agenda 2030 de la UE, un cat&aacute;logo de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible para mejorar la sostenibilidad y combatir la pobreza. As&iacute;, es falso que la Agenda 2030 proh&iacute;ba el consumo de carne o l&aacute;cteos, o que imponga comer insectos, como no es cierto que se limitar&aacute;n los viajes o se prohibir&aacute; la propiedad privada (coche, vivienda). Y, por supuesto, la Agenda 2030 no es un plan para que una &eacute;lite global gobierne el mundo o elimine las soberan&iacute;as nacionales, tal y como repiten incesantemente desde Vox.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno regional, con el presidente L&oacute;pez Miras a la cabeza, no es ajeno a la utilizaci&oacute;n de bulos que les son muy rentables electoralmente, empezando por el bulo del &ldquo;cierre del trasvase Tajo-Segura&rdquo;, argumento usado repetidamente desde la llegada al poder del Partido Popular en la Regi&oacute;n de Murcia, all&aacute; por 1996, con Ram&oacute;n Luis Valc&aacute;rcel como presidente. L&oacute;pez Miras echa mano del manido mantra cada cierto tiempo, sobre todo cuando se dirige al lobby de los regantes, para asegurar la fidelidad del colectivo de agricultores y ganaderos, pero lo cierto es que nunca ha dejado de venir agua desde el Tajo, a pesar de la oposici&oacute;n de los miembros de su propio partido de la Comunidad Aut&oacute;noma de Castilla-La Mancha. El mayor esc&aacute;ndalo por la difusi&oacute;n de bulos en nuestra regi&oacute;n provino a ra&iacute;z de la agresi&oacute;n a una persona de 68 a&ntilde;os en Torre Pacheco. La difusi&oacute;n de un video falso, por parte de los medios de la ultraderecha, de otra agresi&oacute;n, provoc&oacute; la reacci&oacute;n violenta de una parte de la poblaci&oacute;n contra toda persona de origen magreb&iacute;, cuando nunca ha habido problemas de convivencia. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, en mi opini&oacute;n, lo que m&aacute;s est&aacute; degradando la democracia en nuestro pa&iacute;s es el uso de bulos y mentiras en sede parlamentaria, algo cada vez m&aacute;s habitual. Sus se&ntilde;or&iacute;as, en virtud del art&iacute;culo 71 de la Constituci&oacute;n, seg&uacute;n el cual &ldquo;los Diputados y Senadores gozar&aacute;n de inviolabilidad por las opiniones manifestadas en el ejercicio de sus funciones&rdquo;, abusan en sus intervenciones en las sesiones de control al gobierno de las mentiras, las exageraciones y los bulos, a sabiendas de que sus soflamas no tendr&aacute;n consecuencias penales o pol&iacute;ticas. Pero esto desanima a la ciudadan&iacute;a y nos aleja del respeto que hay que tenerle a las instituciones cuando ni siquiera la bancada de la oposici&oacute;n, sobre todo, respeta la verdad. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la constante labor pedag&oacute;gica de p&aacute;ginas web especializadas en desmentir bulos y de especialistas que confrontan con datos los intentos de desinformaci&oacute;n, parece que se est&aacute; perdiendo la batalla contra la mentira institucionalizada, que solo favorece al auge de la ultraderecha. Es necesario no cejar en el empe&ntilde;o e ir desmintiendo esos bulos y mentiras, aunque sea una ardua tarea. La democracia lo merece.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico García Charton]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mentiras-bulos_132_13110522.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 04:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De mentiras y bulos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Política,Vox,PP Murcia,Bulos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desierto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/desierto_132_13102666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e4f1418-4579-4142-8786-ba8f606ed439_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desierto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En vez de pelear contra el enemigo común, luchamos entre nosotras. Es como si a alguien le hubiera salido muy bien el plan. Es lo que dice siempre Antonia: Pobres contra pobres"</p></div><p class="article-text">
        <em>Nuevo cuento de la serie &ldquo;Mari contra la pobreza&rdquo;. Mari vive en un barrio murciano, trabaja de camarera, tiene dos hijos (Jaime y Jorge) y un dinosaurio. El dinosaurio (que podr&iacute;a ser el mismo que sale en el cuento de Augusto Monterroso) representa la fuerza interior de Mari, la fuente de energ&iacute;a que le permite enfrentarse a todos los problemas cotidianos que provoca vivir en situaci&oacute;n de pobreza. Mari comparte el protagonismo de estas historias con sus amigas Tamara y Henriette. Ellas representan a todas aquellas mujeres que pelean a diario contra la pobreza y queremos que sea el reconocimiento de la EAPN-RM a su valor y esfuerzo. Este cuento vuelve a contar con una ilustraci&oacute;n original de la artista Laia Dom&egrave;nech.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Puedes leer el resto de cuentos de Mari </em><a href="https://www.eldiario.es/autores/federico-montalban-lopez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>aqu&iacute;</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Hay ciertas palabras que Tamara dice cada vez que tiene ocasi&oacute;n: expropiaci&oacute;n, emancipaci&oacute;n, autonom&iacute;a, sororidad&hellip; Son palabras, dice, que, ellas m&aacute;s que el resto, solo tienen sentido si se dicen y si se hacen.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;C&oacute;mo es ese refr&aacute;n que dijiste el otro d&iacute;a? -le pregunta a Henriette.
    </p><p class="article-text">
        -If you can walk the walk, don&acute;t talk the talk -le responde Henriette y traduce de forma libre: Si no est&aacute;s dispuesta a andar el camino, m&aacute;s vale que te calles.
    </p><p class="article-text">
        -Pues eso mismo digo yo -remata Tamara.
    </p><p class="article-text">
        Su empe&ntilde;o en decir y hacer, hacer y decir, le suele meter en alg&uacute;n l&iacute;o que otro pero considera que es un precio bajo con tal de ser <em>m&iacute;nimamente </em>coherente. Pone siempre el &eacute;nfasis en el <em>m&iacute;nimamente, </em>consciente como es de que se debe conformar con ser mucho menos coherente con sus ideas de lo que le gustar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A veces, para poder recurrir a esas palabras que tanto le gustan, debe adjetivarlas. As&iacute;, al hecho de que cada una de las 3 amigas pague una plataforma y as&iacute; puedan tener las 3 pagando solo una, le llama sororidad audiovisual. La idea fue de ella y lo hizo pensando m&aacute;s en los chiquillos que en ella misma. Para Tamara, Jaime, Jorge y Endurance son como sobrinos y piensa que tienen el mismo derecho que el resto a ver las series de moda. Aunque Jorge y Endurance han resultado ser algo exquisitos en sus gustos y cada vez que quieren ver una pel&iacute;cula o una serie, resulta que no est&aacute; en las plataformas que tienen contratadas y acaban siempre descarg&aacute;ndolas de cualquier manera de internet.
    </p><p class="article-text">
        Ni a Mari ni a Henriette le hacen mucha gracia las series que les ha dado por ver. Ellos se excusan diciendo que se tienen que documentar para el siguiente comic que quieren hacer y ellas, m&aacute;s que nada porque saben valorar una excusa bien elaborada, se resignan y consienten.
    </p><p class="article-text">
        Los viernes suelen quedar las 3 amigas para cenar juntas y ver alguna serie. Algunas veces, se les suma Jaime pero esa noche hab&iacute;a quedado con un amigo.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Un amigo y un amigo <em>amigo</em>? -le pregunt&oacute; Tamara siempre dispuesta a chinchar.
    </p><p class="article-text">
        Jaime se limit&oacute; a sonrojarse como respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Jorge y Endurance estaban viendo una serie de <em>tecnozombies</em> en la habitaci&oacute;n del segundo. La estaban viendo en la tablet pero deb&iacute;an tener el volumen a mil porque al sal&oacute;n, donde estaban ellas tres, llegaban ruidos de explosiones, gritos, chirridos de modem antiguo y mordiscos de toda clase. Tamara hab&iacute;a tra&iacute;do una inesperada botella de vino y ten&iacute;a a sus amigas preocupadas. Ten&iacute;an la costumbre de que, cuando alguna recib&iacute;a una mala noticia, invitaba a las otras a una botella de vino. Mari y Henriette esperaban que Tamara les contara qu&eacute; hab&iacute;a pasado pero ella no parec&iacute;a estar con &aacute;nimo de hablar. Tampoco nadie dec&iacute;a de poner un cap&iacute;tulo de la serie que estaban viendo.
    </p><p class="article-text">
        Tamara abri&oacute; el vino y les dijo que no era nada importante, que no se preocuparan y que ya les contar&iacute;a en otro momento.
    </p><p class="article-text">
        -H&aacute;blanos del desierto -le pidi&oacute; a Henriette.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Del desierto o del desierto <em>desierto? </em>-le pregunt&oacute; Henriette intentando levantarle el &aacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;an esa broma entre las 3 de que el padre de Endurance era el desierto y Henriette sol&iacute;a contar historias en todos los tonos sobre ese desierto en particular. 
    </p><p class="article-text">
        -Del desierto.
    </p><p class="article-text">
        Ni un desierto ni otro eran temas de conversaci&oacute;n de los que Henriette se escabullera. No sol&iacute;a desaprovechar ninguna ocasi&oacute;n de contar una historia ni de poner de su propia cosecha si la realidad no hab&iacute;a conseguido pulir del todo el relato de los hechos. Cuando Henriette hablaba, sol&iacute;a tener un efecto hipn&oacute;tico en quien la escuchaba, como si fuera una encantadora de serpientes. 
    </p><p class="article-text">
        -El desierto es terrible -empez&oacute; Henriette- pero no lo es menos el mar. Cuando has caminado miles de kil&oacute;metros y solo te quedan 14 para llegar a Europa, piensas que lo peor ha pasado. Y no es as&iacute;. Todo el rato nos est&aacute;bamos contando historias y la mayor&iacute;a eran terror&iacute;ficas. La gasolina que mezclada con el agua salada te quema la piel. Las olas que vuelcan las pateras como si fueran hojas de papel. Los chalecos salvavidas rellenos de piedras que te arrastran hasta el fondo. Supongo que est&aacute;bamos todas muertas de miedo y por eso solo cont&aacute;bamos cosas terribles. Taiwo no era as&iacute;. Ella siempre contaba historias alegres. Aunque fuera una alegr&iacute;a extra&ntilde;a. Hablaba de una cantina que hab&iacute;a en el fondo del Estrecho donde beb&iacute;an gratis quienes se ahogaban. Contaba tambi&eacute;n que, de vez en cuando, hay quien encuentra un tesoro oculto en mitad de las dunas y puede parar el viaje y dar media vuelta.
    </p><p class="article-text">
        &amp;gt;&amp;gt;No hay forma de agotar los horrores que se esconden en el desierto y en el Estrecho pero tambi&eacute;n os digo que encontr&eacute; muchos gestos de apoyo, mucha bondad y una humanidad&hellip; descarnada que me recuerda mucho a vuestra amistad. Yo no estar&iacute;a hoy aqu&iacute; si no hubiera contado con la ayuda de Taiwo o del desierto <em>desierto</em>.
    </p><p class="article-text">
        &amp;gt;&amp;gt;Creo que vivimos en un pesimismo dirigido e interesado que nos hace poner el acento en lo malo, en contarnos siempre lo que sale mal, las miserias de unos y otros. En todas esas series que ven Jorge y Endurance, da igual que sean de zombies, de cat&aacute;strofes naturales o de alien&iacute;genas, los malos verdaderos son los otros humanos. En vez de pelear contra el enemigo com&uacute;n, luchamos entre nosotras. Es como si a alguien le hubiera salido muy bien el plan. Es lo que dice siempre Antonia: Pobres contra pobres.
    </p><p class="article-text">
        &amp;gt;&amp;gt;Me niego a pensar as&iacute;. Creo que la mayor&iacute;a de la gente es buena gente.
    </p><p class="article-text">
        Tamara torci&oacute; el gesto. El dinosaurio sinti&oacute; una incomodidad extra&ntilde;a y tuvo que cambiar de postura. De la habitaci&oacute;n en la que estaban Endurance y Jorge lleg&oacute; una sucesi&oacute;n exagerada de alaridos.
    </p><p class="article-text">
        Henriette continu&oacute; su historia.
    </p><p class="article-text">
        -Nadie rellenaba los chalecos salvavidas con piedras pero los hab&iacute;a mejores y peores. A m&iacute; me toc&oacute; uno que a todas luces no val&iacute;a para nada. Taiwo se empe&ntilde;&oacute; en cambiarmelo. Me dijo que ella sab&iacute;a nadar como un delf&iacute;n y que a m&iacute; se me notaba que empezaba a contar por dos. Da igual c&oacute;mo sea el viaje por el Estrecho, antes o despu&eacute;s te toca lanzarte al agua y nadar. Me volv&iacute; loca buscando a Taiwo al llegar a la orilla y no la encontr&eacute;. Y como puedo pensar lo que quiera, he decidido que las corrientes la arrastraron lejos de m&iacute; y que no se gan&oacute; el derecho a beber gratis en la cantina del fondo del mar.
    </p><p class="article-text">
        <em>Habitualmente, los cuentos de Mari contra la pobreza acaban con una serie de datos que completan la historia que se ha contado. En este caso no vamos a ofrecer ning&uacute;n datos. Para conocer la realidad de la traves&iacute;a del desierto y el cruce del Estrecho, recomendamos la lectura de la web ylos informes de </em><a href="https://caminandofronteras.org/monitoreo/monitoreo-derecho-a-la-vida-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Caminando Fronteras</em></a><em> y de </em><a href="https://porcausa.org/somos-lo-que-hacemos/industria-del-control-migratorio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>PorCausa</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Montalbán López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/desierto_132_13102666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 09:35:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El desierto]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La maestra que enseña a mirar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/maestra-ensena-mirar_132_13102602.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ab68f93-04b6-44e4-93c8-6cb73714d4bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La maestra que enseña a mirar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De todas las lecciones posibles en épocas de mercachifles, la más reconfortante es la de la dignidad, lo más parecido a ser indestructible. Así es como resiste ahora el colegio más antiguo de Cartagena</p></div><p class="article-text">
        Todav&iacute;a no lo sabe, pero la chiquillada que entra al colegio, cada ma&ntilde;ana a las nueve, aprende una lecci&oacute;n antes de que se abra la puerta corredera y los profesores se afanen para que se componga un orden razonable. Una vez que entren por otra puerta estrecha que da a un pasillo grande, los alumnos se dividir&aacute;n entre dos grandes escaleras para llegar a las clases. Esa ma&ntilde;ana les ha dado la bienvenida Robe con su verso libre y brillante. Quiz&aacute; no se den cuenta, pero mientras se agarran para darse impulso a las asas de sus cargad&iacute;simas mochilas, los cr&iacute;os est&aacute;n memorizando un estribillo. Ama, ama y ensancha el alma. En el colegio ya no hay timbre que anuncie la entrada o la salida. Ahora es la m&uacute;sica la que se&ntilde;ala los tiempos en el colegio de san Isidoro y santa Florentina.
    </p><p class="article-text">
        Robe insiste desde los altavoces, mientras llegan los &uacute;ltimos alumnos y el conserje les espera, paciente. Los brazos, la mente, y repart&iacute;os/que solo os ense&ntilde;aron el odio y la avaricia/yo quiero que todos como hermanos/ repartamos amores y sonrisas. Ser&aacute;n cosas de la imaginaci&oacute;n, pero mientras est&aacute; sonando Extremoduro, parece que sobre el patio juguetean, volando raso, unas cuantas gaviotas con ese ritmo met&aacute;lico y festivo.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco tiempo que se jubil&oacute; el interruptor. La m&uacute;sica la trajo una maestra mel&oacute;mana y creativa, de esas que todas las madres deseamos para nuestros hijos. Ayer fue Robe, otro d&iacute;a la voz extraordinaria de Natalia Lafourcade, pero tambi&eacute;n emocionan hasta el cemento de los muros las letras eternas de Toquinho o la efervescencia alegre de la Orquesta Baobab. Para las ni&ntilde;as de cualquier edad ser&aacute;n did&aacute;cticas las letras de Mala Rodr&iacute;guez, antes que la pantalla de los m&oacute;viles les oscurezca el candor en la mirada, o por si acaso un macho cualquiera les infunde el m&aacute;s m&iacute;nimo temor. La m&uacute;sica ense&ntilde;a, y como Robe, ensancha.
    </p><p class="article-text">
        Son todas estas las primordiales m&uacute;sicas del mundo, ese planeta endemoniado y hermoso en que vivimos. La maestra que ense&ntilde;a a mirar tambi&eacute;n quiere que los alumnos se contagien de toda la belleza que ella siente en las gradas del Auditorio Paco Mart&iacute;n cada mes de julio, cuando por una vez, como por milagro, parece otra esta ciudad. Porque el proyecto, registrado por el colegio como propio, se llama La Mar de M&uacute;sicas del Cole. En cada curso, el altavoz difunde las voces de los artistas que han formado parte del cartel de la edici&oacute;n anterior. Algunos, como los virtuosos del grupo Karmakadabra han ido, en persona, a visitar a los chavales.
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor la m&uacute;sica hace su magia para que el colegio sea distinto ahora. El san Isidoro y santa Florentina cumple noventa y dos a&ntilde;os, se inaugur&oacute; en plena Rep&uacute;blica bajo el concepto sagrado de la formaci&oacute;n, con profesores de &eacute;lite. Padece las graves carencias de los colegios p&uacute;blicos en esta regi&oacute;n, donde la consejer&iacute;a y concejal&iacute;a de Educaci&oacute;n olvidan pavorosamente a todos estos centros, mientras los religiosos y/o privados mejoran con primor sus instalaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Da igual que el patio del colegio tenga una humilde lona que apenas cubre del sol en los largu&iacute;simos veranos, o que el sal&oacute;n de actos sea m&aacute;s viejo que la placa de una antigua remodelaci&oacute;n. Es tremendo que los m&aacute;s peque&ntilde;os den clases en barracones en la Casa del Ni&ntilde;o, desde hace d&eacute;cadas. Indignante que ese edificio es adem&aacute;s una joya modernista de V&iacute;ctor Beltr&iacute;. Incre&iacute;ble que cada semana los padres de alumnos no protesten en la calle. Conmovedor hasta los tu&eacute;tanos que sean los propios equipos docentes los que se mantienen, por s&iacute; mismos, en pie. 
    </p><p class="article-text">
        De todas las lecciones posibles en &eacute;pocas de mercachifles, la m&aacute;s reconfortante es la de la dignidad, lo m&aacute;s parecido a ser indestructible. As&iacute; es como resiste ahora el colegio m&aacute;s antiguo de Cartagena. No solamente ha cambiado lo urgente por lo bello a trav&eacute;s de ese hilo musical que conecta el academicismo y el recreo. La ense&ntilde;anza dice cosas nuevas que no vienen en los libros de texto: la vida, a pesar de todo, suena bien. Mientras existan maestras que saben de atenci&oacute;n y ternura, otras generaciones aprender&aacute;n siempre esa letra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nazarena Balaguer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/maestra-ensena-mirar_132_13102602.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 09:17:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La maestra que enseña a mirar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El misterio de Vox]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/misterio-vox_132_13088888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3074c032-bf5e-424e-9f97-dfda89678d98_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137597.jpg" width="2223" height="1250" alt="El misterio de Vox"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El rasgo de carácter más representativo del pensamiento de ultraderecha es la crueldad, con toda su retórica de agresión</p></div><p class="article-text">
        Como ya sabr&aacute;n ustedes, Abascal anda quit&aacute;ndose de encima a todo aquel que pueda hacerle sombra dentro del partido. Los dos &uacute;ltimos en ser liquidados, Ortega Smith y Antelo, han hecho resistencia y han dado bastante guerra y mucho vodevil, especialmente el murciano al que abrieron expediente disciplinario y que denunci&oacute; al partido por la falsificaci&oacute;n de su firma para ser sustituido como portavoz en el Parlamento regional. Ahora comparte mesa-camilla con Podemos e Izquierda Unida en el grupo Mixto. Una fiesta debe ser eso.
    </p><p class="article-text">
        A Abascal no le ha temblado el pulso a la hora de empujar por el barranco pol&iacute;tico a Ortega Smith que fue, por cierto, uno de los fundadores. No solo eso, Abascal y Ortega Smith son padrinos el uno del otro: el uno de boda, el otro de bautizo. M&aacute;s all&aacute; de las connotaciones a la <em>cosa nostra</em>, aqu&iacute; no hay amistad, antig&uuml;edad o lealtad que valgan. Ortega Smith, Macarena Olona, Roc&iacute;o Monasterio, Iv&aacute;n Espinosa de los Monteros, Jose &Aacute;ngel Antelo, la lista es larga. Abascal se ha quedado solo como jefe de la <em>cosa ultra</em> en Espa&ntilde;a, solo&hellip; con varios millones de votantes. Y ni un solo l&iacute;der que le pise el poncho. 
    </p><p class="article-text">
        Los defenestrados se quejan de falta de democracia interna y claro, a los dem&aacute;s se nos sale la hernia de la risa. Atenci&oacute;n a las declaraciones de Antelo en el peri&oacute;dico El Mundo: &ldquo;En Vox no existe la democracia, la libertad. Es el imperio del miedo&rdquo;. Vamos a ver, criatura, si en tu proyecto pol&iacute;tico llevas el desprecio total hacia el r&eacute;gimen democr&aacute;tico y el ensalzamiento de la dictadura, &iquest;c&oacute;mo te vas a quejar de autoritarismo? Es como si Bob Esponja se quejara de la humedad. Y por el mismo motivo, &iquest;por qu&eacute; le iban a pasar factura al partido las muestras de despotismo? Qu&eacute; va, al rev&eacute;s, les espesan el caldo. Por eso, vemos c&oacute;mo a Vox las crisis o le engordan, como en las elecciones de Extremadura, o le salen gratis, como hemos visto en las de en Castilla-La Mancha. 
    </p><p class="article-text">
        En machismo tampoco se quedan cortos, uno de sus representantes lleg&oacute; a decir &ldquo;en nuestro partido hay mujeres y de gran val&iacute;a, <em>casi</em> tanto como la de los hombres&rdquo;. Por eso produc&iacute;a entre perplejidad y risa escuchar a Roc&iacute;o Monasterio decir que Vox era un partido machista. Pues claro, muchacha, d&oacute;nde cre&iacute;as que te hab&iacute;as metido. Un partido machista gana votos cuando sus l&iacute;deres hacen machistadas. 
    </p><p class="article-text">
        El rasgo de car&aacute;cter m&aacute;s representativo del pensamiento de ultraderecha es la crueldad, con toda su ret&oacute;rica de agresi&oacute;n. Cuando Mussolini fund&oacute; el partido fascista italiano no ten&iacute;a claro si hab&iacute;a creado un partido pol&iacute;tico o un ej&eacute;rcito. Esa crueldad que destila la violencia verbal usada en redes en contra de toda disidencia a la norma: raza, g&eacute;nero, origen, religi&oacute;n, violencia que toma carne en los linchamientos contra inmigrantes de los que hemos sido testigos; en la admiraci&oacute;n por un l&iacute;der como Trump incluso cuando sus decisiones perjudican a Espa&ntilde;a (patriotismo <em>fake</em>, ah&iacute;, a tope) y admiraci&oacute;n por los procedimientos desalmados del ICE en EEUU; en el apoyo descarado y entusiasta a los bombardeos contra Gaza e Ir&aacute;n, cuyo ataque a Abascal le generaba, en sus propias palabras &ldquo;gran esperanza&rdquo;, clamando contra este gobierno que veta el uso de Rota y Mor&oacute;n para hacer la guerra; crueldad, en fin en la fascinaci&oacute;n por Netanyahu, cruel entre los crueles.
    </p><p class="article-text">
        El verde de Vox no es una casualidad, no lo han adoptado porque no quedar&aacute;n otro en el arco&iacute;ris de los partidos y mucho menos por veleidades ecologistas: el verde de Vox es el color de la milicia, con la que se sienten tan profundamente identificados y de la que hacen profusi&oacute;n en el <em>atrezzo</em> de sus apariciones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Insisto: crueldad, dureza, indiferencia emocional es lo que les define. El lenguaje vulgar y directo, lo m&aacute;s alejado del discurso habitual en un pol&iacute;tico, es tambi&eacute;n un requisito necesario. Por tanto, quienes se preguntan por el misterio de que a un partido que se est&aacute; fragmentando en guerras internas, esas crisis no le pasen factura, tienen aqu&iacute; la respuesta: la crueldad, el autoritarismo, el machismo les hacen crecer porque est&aacute;n en el ADN de su programa electoral. Crueldad como hemos visto incluso contra los compa&ntilde;eros fundadores. Los votantes se sienten representados en el hecho de que haya solo un jefe fuerte, implacable en su crueldad: &ldquo;Eso, bien hecho, si alguno te mueve la silla, una patada en el culo y a la calle. As&iacute; hacen las cosas los t&iacute;os. Ole tus huevos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramona López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/misterio-vox_132_13088888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 05:00:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El misterio de Vox]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jumilla humilla al islam]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/jumilla-humilla-islam_132_13087366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acd1a343-a51c-4e3a-8269-cd7b21d90973_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jumilla humilla al islam"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que ha quedado claro es que Jumilla tiene una alcaldesa a la que le viene enorme el cargo, y carece de personalidad, porque ha terminado ejecutando a la perfección el plan racista e islamófobo diseñado por un edil de Vox</p></div><p class="article-text">
        La persecuci&oacute;n al islam y a los musulmanes va a m&aacute;s en la Regi&oacute;n de Murcia. Lo &uacute;nico positivo es que los y las dirigentes de nuestras instituciones se van retratando, ya no enga&ntilde;an a nadie.
    </p><p class="article-text">
        La alcaldesa de Jumilla, Severa Gonz&aacute;lez (PP), con su equipo de gobierno, y su socio de Vox (ese partido-secta neofascista que juega a hacer pol&iacute;tica con una marioneta llamada PP) siguen manchando el nombre de un pueblo que no se merece tanta mediocridad e intolerancia.
    </p><p class="article-text">
        Obligar a la comunidad musulmana a celebrar el Eid al-Fitr en un parking donde no cab&iacute;a un alfiler, que no reun&iacute;a las condiciones de seguridad exigibles para un acontecimiento de tal magnitud, que encima estaba sucio con restos de gasolina, es faltar al respeto al islam y a quienes profesan esa religi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Separar a las mujeres del resto, meti&eacute;ndolas en unas dependencias policiales destinadas a la unidad canina, es una humillaci&oacute;n impropia de un ayuntamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Los directivos musulmanes jumillanos no van a decir ni p&iacute;o, no se van a quejar, tienen miedo a que les sigan complicando la vida cada d&iacute;a, siguen en shock, despu&eacute;s del show que en agosto pasado dieron la alcaldesa y el de Vox.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a haber hecho el rezo perfectamente en el polideportivo municipal, como otros a&ntilde;os. All&iacute; hay espacio de sobra, varios campos de f&uacute;tbol, y un viernes 20 de marzo a las 8 de la ma&ntilde;ana la actividad es nula.
    </p><p class="article-text">
        Ni se entiende, ni se sabe, ni se quiere saber lo que significa una fiesta como el fin del Ramad&aacute;n para los musulmanes. O la Fiesta del Sacrificio, Eid al-Adha, que se celebrar&aacute; dentro de dos meses, ojal&aacute; que en condiciones dignas en Jumilla.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha quedado claro es que Jumilla tiene una alcaldesa a la que le viene enorme el cargo, y carece de personalidad, porque ha terminado ejecutando a la perfecci&oacute;n el plan racista e islam&oacute;fobo dise&ntilde;ado por un edil de Vox.
    </p><p class="article-text">
        Severa Gonz&aacute;lez no es una excepci&oacute;n en la Regi&oacute;n de Murcia. Los y las gobernantes de PP y Vox en Cartagena, Lorca y Molina de Segura est&aacute;n acometiendo pol&iacute;ticas igual de islam&oacute;fobas. Lo de estos tres municipios da para una tesis doctoral sobre racismo institucional.
    </p><p class="article-text">
        No se escapa el ayuntamiento de Murcia, del PP, que cierra mezquitas y tiene a los musulmanes de Barriomar rezando en el Eid al-Fitr debajo de un puente.
    </p><p class="article-text">
        Es todo muy vergonzoso. La Regi&oacute;n de Murcia es cada vez m&aacute;s conocida por su intolerancia religiosa, por la persecuci&oacute;n al islam, por el maltrato laboral y social a los inmigrantes, y a sus hijos e hijas ya nacidas aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es justo decir tambi&eacute;n que hay ayuntamientos que s&iacute; facilitan instalaciones adecuadas para el rezo del Eid. Les animamos a seguir haci&eacute;ndolo, y a compartir momentos tan importantes como el Ramad&aacute;n con sus vecinos y vecinas. 
    </p><p class="article-text">
        Son de agradecer los gestos que han tenido los alcaldes de Los Alc&aacute;zares y Blanca, y la alcaldesa de Alhama, yendo a las mezquitas durante el mes sagrado. La alcaldesa de Alcantarilla lo har&aacute; pr&oacute;ximamente para la inauguraci&oacute;n de la ampliaci&oacute;n de la Mezquita Al Houda.
    </p><p class="article-text">
        La normalidad democr&aacute;tica se debe restablecer, el respeto a la libertad de culto y el cumplimiento del Acuerdo del Estado espa&ntilde;ol con la Comisi&oacute;n Isl&aacute;mica de Espa&ntilde;a deben ser objetivos irrenunciables.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad murciana y la espa&ntilde;ola ser&aacute;n cada vez m&aacute;s diversas. Quienes no respeten y gestionen adecuadamente esa diversidad, no caben en esta democracia, se llamen Severa Gonz&aacute;lez, Fernando L&oacute;pez Miras, Jos&eacute; Ballesta, Noelia Arroyo, Jos&eacute; &Aacute;ngel Alfonso, Fulgencio Gil&nbsp;o Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el movimiento antirracista no va a parar, el 21 de marzo, D&iacute;a Internacional de la Eliminaci&oacute;n de la Discriminaci&oacute;n Racial, y todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo martes 24 de marzo a las 7 de la tarde hay una concentraci&oacute;n contra el racismo en la plaza Zarandona del barrio del Carmen. All&iacute; estaremos. No vamos a dejar de manifestar nuestro rechazo al fascismo imperante, al se&ntilde;alamiento racista de nuestros vecinos y vecinas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paulino Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/jumilla-humilla-islam_132_13087366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 05:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jumilla humilla al islam]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Cárcel Vieja: Cultura sí, memoria no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/carcel-vieja-cultura-si-memoria-no_132_13076709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dcc62006-1868-4636-b4ff-6c051b786151_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Cárcel Vieja: Cultura sí, memoria no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La memoria no es un adorno que pueda añadirse después de inaugurar el edificio. Forma parte esencial de su identidad</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El Alcalde de&nbsp;Murcia pretende inaugurar el pr&oacute;ximo 26 de marzo la segunda fase de rehabilitaci&oacute;n&nbsp;con una gran exposici&oacute;n. La operaci&oacute;n se presenta como un &eacute;xito de recuperaci&oacute;n patrimonial y un paso m&aacute;s para convertir el edificio en un espacio cultural de referencia. Sin embargo, tras el discurso institucional hay una ausencia dif&iacute;cil de justificar: el espacio de Memoria Democr&aacute;tica que exige su declaraci&oacute;n oficial como Lugar de Memoria sigue sin existir.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No se trata de un detalle menor ni de una cuesti&oacute;n simb&oacute;lica que pueda resolverse con una placa o un panel improvisado. La declaraci&oacute;n de la C&aacute;rcel Vieja como Lugar de Memoria Democr&aacute;tica implica obligaciones claras: preservar el significado hist&oacute;rico del lugar, explicar p&uacute;blicamente lo que all&iacute; ocurri&oacute; y dignificar a las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La memoria no es un adorno que pueda a&ntilde;adirse despu&eacute;s de inaugurar el edificio. Forma parte esencial de su identidad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Porque la C&aacute;rcel Vieja no es un contenedor cultural cualquiera. Durante d&eacute;cadas fue uno de los principales espacios de represi&oacute;n franquista en la Regi&oacute;n. Por sus galer&iacute;as pasaron miles de presos pol&iacute;ticos tras la Guerra Civil: republicanos, sindicalistas, militantes de partidos democr&aacute;ticos o simplemente ciudadanos denunciados por su entorno. El edificio que hoy se presenta como icono cultural fue durante a&ntilde;os un instrumento de castigo y silenciamiento.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hay adem&aacute;s un episodio hist&oacute;rico que ilustra hasta qu&eacute; punto la represi&oacute;n impregn&oacute; todo el entorno del penal. En plena dictadura, el cercano convento de las Agustinas fue cedido por el obispo de la di&oacute;cesis para ampliar el recinto penitenciario y adosarlo a la c&aacute;rcel. Aquella cesi&oacute;n permiti&oacute; reforzar un sistema pensado para encerrar a quienes hab&iacute;an sido derrotados pol&iacute;ticamente. La Iglesia colaboraba as&iacute;, de manera directa, en la maquinaria represiva del r&eacute;gimen.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Con estos antecedentes, inaugurar una fase decisiva de la rehabilitaci&oacute;n sin haber definido ni ejecutado el espacio de memoria no es una simple omisi&oacute;n t&eacute;cnica. Es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Durante a&ntilde;os, los gobiernos del PP&nbsp;han mostrado un desinter&eacute;s persistente frente a las pol&iacute;ticas de memoria democr&aacute;tica. Cuando no las han bloqueado directamente, las han relegado a un segundo plano o las han vaciado de contenido. La historia reciente de Espa&ntilde;a est&aacute; llena de ejemplos: leyes sin presupuesto, proyectos paralizados y lugares de memoria convertidos en promesas aplazadas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La C&aacute;rcel Vieja corre ahora el riesgo de convertirse en otro caso m&aacute;s de esa pol&iacute;tica de desmemoria. Se rehabilita el edificio, se programan exposiciones y se inaugura con titulares culturales, pero se posterga aquello que obliga a mirar de frente la historia de la represi&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El problema no es que la c&aacute;rcel se transforme en un espacio cultural. Ser&iacute;a deseable que lo fuera. El problema es hacerlo como si el pasado inc&oacute;modo del edificio fuera un obst&aacute;culo que conviene diluir entre exposiciones y actividades culturales.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La memoria democr&aacute;tica no puede tratarse como una nota a pie de p&aacute;gina en un proyecto arquitect&oacute;nico. Es una responsabilidad p&uacute;blica. Y en un lugar como la C&aacute;rcel Vieja, esa responsabilidad es a&uacute;n mayor.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Murcia puede convertir este edificio en un gran espacio cultural. Pero si lo hace sin asumir plenamente la memoria de quienes fueron encarcelados entre sus muros, la ciudad no estar&aacute; inaugurando un lugar de cultura: estar&aacute; inaugurando un elegante ejercicio de olvido.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Antonio Gallego Capel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/carcel-vieja-cultura-si-memoria-no_132_13076709.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 05:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Cárcel Vieja: Cultura sí, memoria no]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La persistencia de la violencia: mujeres y derechos humanos en la vida cotidiana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/persistencia-violencia-mujeres-derechos-humanos-vida-cotidiana_132_13076703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0522dda1-34c6-47ad-b21e-cd2f45f7c2ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La persistencia de la violencia: mujeres y derechos humanos en la vida cotidiana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Juzgar con perspectiva de género implica reconocer que la violencia contra las mujeres no es un fenómeno aislado, sino estructural, vinculado a desigualdades históricas</p></div><p class="article-text">
        En los d&iacute;as previos al 8 de marzo, le&iacute; varias historias que parec&iacute;an entrelazarse sin propon&eacute;rselo. La lectura de dos libros escritos por mujeres &mdash;<em>Hasta aqu&iacute; todo va bien</em>, de Estela Sanchis, y <em>El lugar de la herida</em>, de Laura Baeza&mdash; situaba en primer plano cuerpos da&ntilde;ados y experiencias atravesadas por la violencia. A trav&eacute;s de la ficci&oacute;n, ambos textos mostraban algo profundamente real: la violencia forma parte de la vida cotidiana de muchas mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, particip&eacute; en una jornada sobre derechos humanos celebrada en Madrid, esa intuici&oacute;n literaria encontr&oacute; su correlato en la realidad. Se habl&oacute; de trata de personas, especialmente de mujeres y ni&ntilde;as, y aparecieron datos, testimonios y diagn&oacute;sticos que confirmaban una idea inquietante: el cuerpo de las mujeres sigue siendo, con demasiada frecuencia, el escenario donde se ejerce la violencia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, desde distintos &aacute;ngulos &mdash;la literatura, el an&aacute;lisis acad&eacute;mico y la pr&aacute;ctica jur&iacute;dica&mdash; emerg&iacute;a una misma constataci&oacute;n: la persistencia de la violencia contra las mujeres. Por eso el 8 de marzo sigue siendo necesario; por eso, la defensa de los derechos de las mujeres es una cuesti&oacute;n, d&iacute;a a d&iacute;a, en cualquier lugar del mundo, de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        El D&iacute;a Internacional de la Mujer no es solo una fecha simb&oacute;lica. Es, sobre todo, una oportunidad para recordar que la igualdad entre mujeres y hombres sigue siendo una tarea inacabada. Y no solo en el plano social, sino tambi&eacute;n en el jur&iacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Desde el derecho internacional contempor&aacute;neo, la igualdad de g&eacute;nero es un derecho humano plenamente reconocido. La Carta de las Naciones Unidas (1945) ya proclamaba la igualdad sin distinci&oacute;n de sexo, y la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos (1948) afirmaba que todas las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Posteriormente, instrumentos como la Convenci&oacute;n sobre la Eliminaci&oacute;n de Todas las Formas de Discriminaci&oacute;n contra la Mujer consolidaron esta idea, obligando a los Estados a adoptar medidas concretas para eliminar la discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el reconocimiento jur&iacute;dico no ha eliminado las desigualdades. Las mujeres siguen enfrentando brechas salariales, menor representaci&oacute;n pol&iacute;tica y dificultades en el acceso a recursos. Pero, sobre todo, persiste la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras son elocuentes: una de cada tres mujeres ha sufrido violencia f&iacute;sica o sexual a lo largo de su vida. Esta realidad llev&oacute; a Naciones Unidas a reconocer la violencia contra las mujeres como una violaci&oacute;n de derechos humanos. Durante mucho tiempo, sin embargo, se consider&oacute; un asunto privado. El feminismo, junto con la humanizaci&oacute;n del derecho internacional, fue clave para transformar esa percepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este punto resulta esencial introducir la perspectiva de g&eacute;nero. No se trata simplemente de &ldquo;a&ntilde;adir mujeres&rdquo; al an&aacute;lisis jur&iacute;dico, sino de comprender c&oacute;mo las relaciones hist&oacute;ricas de poder entre hombres y mujeres condicionan la realidad. Juzgar con perspectiva de g&eacute;nero implica reconocer que la violencia contra las mujeres no es un fen&oacute;meno aislado, sino estructural, vinculado a desigualdades hist&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Esta perspectiva permite identificar elementos que de otro modo podr&iacute;an pasar desapercibidos: la desigual credibilidad otorgada a las v&iacute;ctimas, la reproducci&oacute;n de estereotipos en las decisiones judiciales o la falta de diligencia en la investigaci&oacute;n de los delitos. Como se ha se&ntilde;alado en tribunales internacionales de derechos humanos y comit&eacute;s de la ONU, la violencia contra las mujeres es una manifestaci&oacute;n de relaciones de poder desiguales y constituye, en s&iacute; misma, una forma de discriminaci&oacute;n .
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aplicar esta mirada implica adaptar las respuestas institucionales. Por ejemplo, en los casos de violencia sexual, no basta con investigar formalmente: es necesario evitar la revictimizaci&oacute;n, garantizar un entorno seguro para las v&iacute;ctimas y actuar con especial diligencia. La justicia, en este sentido, no puede ser neutral si la realidad no lo es.
    </p><p class="article-text">
        Pero las desigualdades no se expresan &uacute;nicamente en la violencia directa. Tambi&eacute;n se manifiestan en formas m&aacute;s sutiles, como los estereotipos presentes en la publicidad o en los discursos sociales. Durante d&eacute;cadas, la imagen de la mujer ha sido utilizada como objeto o reclamo, reforzando roles limitados. Estas representaciones no son inocentes: influyen en c&oacute;mo se percibe a las mujeres y en las expectativas que se proyectan sobre ellas.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo no pretende imponer un modelo &uacute;nico (de hecho, como le escuch&eacute; decir a la escritura Mar&iacute;a Jos&eacute; Gal&eacute; en una librer&iacute;a murciana el viernes pasado: &ldquo;Es un movimiento pol&iacute;tico que se deconstruye as&iacute; mismo&rdquo;), sino ampliar las posibilidades de vida. Su objetivo es que cada mujer pueda desarrollar su proyecto vital en condiciones de libertad e igualdad. Asimismo, la Agenda 2030 de Naciones Unidas recoge esta aspiraci&oacute;n al situar la igualdad de g&eacute;nero en el centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: ninguna sociedad puede desarrollarse plenamente si la mitad de su poblaci&oacute;n enfrenta obst&aacute;culos sistem&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, alcanzar esa igualdad requiere recursos (la defensa de los derechos humanos tambi&eacute;n necesita dinero, sin &eacute;l, es mera ret&oacute;rica), voluntad pol&iacute;tica y cambios culturales profundos. No basta con normas: es necesario transformar pr&aacute;cticas y mentalidades.
    </p><p class="article-text">
        En territorios concretos como la Regi&oacute;n de Murcia, estas din&aacute;micas globales adquieren una dimensi&oacute;n cercana. La igualdad se juega en lo cotidiano: en el acceso al empleo, en la conciliaci&oacute;n, en la representaci&oacute;n pol&iacute;tica o en la prevenci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Murcia refleja bien esta tensi&oacute;n entre avance y persistencia de desigualdades. Por un lado, cada vez m&aacute;s mujeres acceden a la educaci&oacute;n superior y a profesiones cualificadas. Por otro, siguen existiendo sectores &mdash;especialmente en &aacute;mbitos agr&iacute;colas o de cuidados&mdash; donde el trabajo femenino permanece invisibilizado o peor remunerado.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva de g&eacute;nero, estas realidades no pueden analizarse como fen&oacute;menos aislados. Forman parte de una estructura que asigna roles, distribuye recursos de manera desigual y condiciona las trayectorias vitales. Por eso, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas deben tener en cuenta estas diferencias y sus efectos.
    </p><p class="article-text">
        El 8 de marzo, en este contexto, no es solo una celebraci&oacute;n de los avances logrados. Es tambi&eacute;n un recordatorio de las tareas pendientes. La literatura, el derecho y la experiencia social coinciden en se&ntilde;alar que la violencia y la desigualdad siguen presentes.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, el feminismo act&uacute;a como una herramienta cr&iacute;tica. Permite identificar las injusticias, cuestionar lo que se presenta como natural y proponer alternativas. Y, sobre todo, conecta la experiencia individual con estructuras m&aacute;s amplias.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, la reivindicaci&oacute;n de los derechos de las mujeres no es una demanda sectorial. Es una cuesti&oacute;n central para la democracia y un Estado de Derecho que ubique los derechos humanos en su centro. Porque una sociedad que tolera la violencia o la discriminaci&oacute;n contra la mitad de su poblaci&oacute;n dif&iacute;cilmente puede considerarse plenamente justa.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cada 8 de marzo, la reivindicaci&oacute;n se renueva: la igualdad no es un ideal abstracto, sino una exigencia concreta. Y la dignidad de las mujeres no es negociable, porque en ella se juega la dignidad de toda la sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Gil Gandía]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/persistencia-violencia-mujeres-derechos-humanos-vida-cotidiana_132_13076703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 05:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La persistencia de la violencia: mujeres y derechos humanos en la vida cotidiana]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los incendios se apagan en invierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/incendios-apagan-invierno_132_13071945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eac8c050-ad84-413b-9b9e-a2a280e8d688_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los incendios se apagan en invierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que señalar que el 70% del monte es privado y que los propietarios reclaman un papel en la prevención de incendios</p></div><p class="article-text">
        Aunque parezca una frase parad&oacute;jica, los incendios se apagan en invierno. La planificaci&oacute;n y control de las masas forestales y bosques en la Regi&oacute;n de Murcia es un elemento fundamental en la prevenci&oacute;n y minimizaci&oacute;n de los incendios y conatos de estos en el periodo estival. Un reciente estudio en <em>Science Advances</em> muestra la vinculaci&oacute;n del calentamiento global con el aumento del peligro de fuego en comparaci&oacute;n con 1980.
    </p><p class="article-text">
        Este verano pasado hemos tenido suerte en lo referente a los siniestros por incendios y parece que es una tema que medi&aacute;ticamente y en el imaginario popular no est&aacute; presente en invierno. &nbsp;Sin embargo, el mes de febrero, nos sorprend&iacute;a un incendi&oacute; en Cabo Ti&ntilde;oso, con estimaciones de 80-90 hect&aacute;reas calcinadas y un incendio agr&iacute;cola en Caravaca. Hay que se&ntilde;alar que el 70% del monte es privado y que los propietarios reclaman un papel en la prevenci&oacute;n de incendios.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n es un elemento fundamental para abordar el riesgo de incendios. Hay que mantenerla durante todo el a&ntilde;o, con desbroces estrat&eacute;gicos para romper la continuidad del combustible<strong>, </strong>la limpieza de vegetaci&oacute;n, evitar quemas agr&iacute;colas o fogatas,<strong> </strong>as&iacute; como la planificaci&oacute;n previa, con especial &eacute;nfasis en zonas naturales y espacios protegidos. Tambi&eacute;n la retirada de biomasa, las &aacute;reas cortafuegos y la gesti&oacute;n del sotobosque reducen el riesgo.
    </p><p class="article-text">
        No hay soluciones f&aacute;ciles ni simples para un problema tan complejo como los incendios. Es necesario poner el foco en atajar las causas de las igniciones que son, en su mayor&iacute;a, de origen humano.&nbsp;Hay que enfatizar la importancia de gestionar el territorio con criterios de conservaci&oacute;n para aumentar la resiliencia a los incendios. El contexto de cambio clim&aacute;tico genera las condiciones para incendios m&aacute;s frecuentes y violentos. Hay dos cuestiones fundamentales: la reducci&oacute;n de las igniciones y la actuaci&oacute;n temprana en la extinci&oacute;n y, para ello, se necesitan muchos m&aacute;s recursos y compromiso por parte de todas las administraciones
    </p><p class="article-text">
        Los sindicatos denuncian la falta de previsi&oacute;n, las jornadas maratonianas, la ausencia de bolsas de empleo y la insuficiente formaci&oacute;n real de los operativos de extinci&oacute;n. Ha habido algunos avances t&eacute;cnicos en las administraciones, pero la dotaci&oacute;n de medios de vigilancia y pronto ataque es insuficiente. Se necesitan recursos suficientes y condiciones de trabajo dignas para los equipos de extinci&oacute;n. Una queja recurrente es la falta de efectivos, que compromete la operatividad del dispositivo en emergencias prolongadas. Es necesario un modelo de actuaci&oacute;n que permita garantizar una respuesta adecuada en situaciones cr&iacute;ticas. Hay que establecer sistemas de relevo que permitan mantener la operatividad durante m&aacute;s tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La falta de cobertura en numerosos parajes naturales de la regi&oacute;n es un riesgo a&ntilde;adido en el entorno de determinadas zonas. Un ejemplo es el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Pe&ntilde;a del &Aacute;guila, donde existen amplios tramos sin se&ntilde;al, que puede dejar incomunicados a senderistas y ba&ntilde;istas en caso de incendio, dificultando tanto el aviso a los servicios de emergencia como la coordinaci&oacute;n de una posible evacuaci&oacute;n. Adem&aacute;s de ser un elemento de preocupaci&oacute;n el avance de las llamas en los siniestros, la propia densidad del humo generado puede reducir la visibilidad dificultando la evacuaci&oacute;n y la llegada de los equipos de emergencia. Por otra parte, frente a la quema de rastrojos es necesario que las instituciones implementen medidas alternativas de trituraci&oacute;n y gesti&oacute;n de restos de podas.
    </p><p class="article-text">
        Se cuenta tambi&eacute;n con la Unidad Militar de Emergencia (UME), que mantiene catorce aviones apagafuegos, junto a 63 aeronaves coordinadas por el Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica. A estos recursos hay que a&ntilde;adir el dispositivo de apoyo a las comunidades aut&oacute;nomas, que incluye a las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) y la Agencia Estatal de Meteorolog&iacute;a (AEMET) que facilita predicciones diarias de riesgo de incendio.
    </p><p class="article-text">
        El elemento m&aacute;s vulnerable y prioritario es el suelo, cuya erosi&oacute;n puede multiplicarse por once en el primer a&ntilde;o del incendio. Es necesario implementar medidas de mitigaci&oacute;n de estos siniestros, como tratamientos de cobertura o acciones para disminuir la p&eacute;rdida de suelos.
    </p><p class="article-text">
        La reconstrucci&oacute;n de los territorios tiene que dirigirse a la protecci&oacute;n de los suelos, la regeneraci&oacute;n natural, la biodiversidad y la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico; evitando situaciones que perjudiquen la recuperaci&oacute;n o favorezcan intereses ajenos. Debe evitarse la repoblaci&oacute;n de los suelos quemados con especies introducidas o ex&oacute;ticas. Las administraciones tienen una responsabilidad en la labor informativa y divulgativa, los trabajos de restauraci&oacute;n de la cubierta vegetal y la protecci&oacute;n de espacios naturales durante todo el a&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Belmonte Espejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/incendios-apagan-invierno_132_13071945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 05:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los incendios se apagan en invierno]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es islamofobia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/islamofobia_132_13068975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c543386b-57dc-4b8c-8a47-c604cf7fd89e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es islamofobia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es islamofobia que la profesora te diga en la universidad: “No sé qué haces estudiando aquí, con ese pañuelo en la cabeza no tienes futuro”</p></div><p class="article-text">
        El Consejo de Europa define islamofobia como &ldquo;el temor o los prejuicios hacia el islam, los musulmanes y todo lo relacionado con ellos. Tome la forma de manifestaciones cotidianas de racismo y discriminaci&oacute;n u otras formas m&aacute;s violentas, la islamofobia constituye una violaci&oacute;n de derechos humanos y una amenaza para la cohesi&oacute;n social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que el presidente de tu comunidad auton&oacute;ma felicite la Januc&aacute;, la Navidad, y no felicite el Ramad&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que el presidente de tu comunidad aut&oacute;noma obvie que el mi&eacute;rcoles 18 de febrero de 2026 fue la fecha m&aacute;s importante del a&ntilde;o para el 10 por ciento de la poblaci&oacute;n de la Regi&oacute;n que gobierna. Era Mi&eacute;rcoles de Ceniza, s&iacute;, y tambi&eacute;n el comienzo del Ramad&aacute;n. Dos palabras habr&iacute;an bastado: &ldquo;Ramad&aacute;n Mubarak&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia decir que &ldquo;quien no cumpla con la adaptaci&oacute;n social y cultural no puede estar en nuestro pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia anunciar que quienes sean de origen latino y cat&oacute;lico tendr&aacute;n preferencia en las pol&iacute;ticas migratorias.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que te digan &ldquo;moro de mierda, vete a tu pa&iacute;s&rdquo;, cuando tu pa&iacute;s es Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que te digan en una parada de autob&uacute;s: &ldquo;Mora de mierda, qu&iacute;tate ese pa&ntilde;uelo de la cabeza o vete a tu pa&iacute;s&rdquo;, cuando tu pa&iacute;s es Espa&ntilde;a. Y que ya dentro del autob&uacute;s te insulten por tu forma de vestir.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que la profesora te diga en el instituto: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hac&eacute;is tanta gente en la mezquita? Parec&eacute;is terroristas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que la profesora te diga en el instituto, en septiembre: &ldquo;O te quitas el pa&ntilde;uelo o no te apruebo&rdquo;. Y cumpla su palabra en junio.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que la profesora te diga en el instituto: &ldquo;El profeta era un terrorista sanguinario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que la profesora te diga en la universidad: &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; haces estudiando aqu&iacute;, con ese pa&ntilde;uelo en la cabeza no tienes futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia eliminar el Programa de Lengua &Aacute;rabe y Cultura Marroqu&iacute;, gratuito, voluntario, no lectivo, y demandado por docentes y familias.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia cerrar un Centro de Menores Extranjeros No Acompa&ntilde;ados.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia prohibir el hiyab, el burkini, el burka, el niqab.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que un concejal persiga a mujeres musulmanas por la calle grab&aacute;ndolas en video y acus&aacute;ndolas de invadir Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia impedir la apertura de mezquitas si cumplen con toda la normativa.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia llenar las paredes de pegatinas y pintadas con el lema: &ldquo;Muerte al islam&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que la polic&iacute;a te pare siempre a ti y te pida los papeles porque eres &ldquo;moro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia eliminar recursos p&uacute;blicos municipales destinados a colectivos musulmanes.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que tu ciudad, nacida en el islam, celebre sus 1.200 a&ntilde;os de historia eliminando su pasado isl&aacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que en el recreo, en Ramad&aacute;n, te ofrezcan un bocadillo de jam&oacute;n ri&eacute;ndose de ti.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia impedir men&uacute;s halal en el comedor escolar.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que tu ayuntamiento se niegue a habilitar parcelas para enterramientos isl&aacute;micos en el cementerio municipal.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que en tu pueblo te peguen una paliza por ser &ldquo;moro&rdquo; y el alcalde ni pregunte como est&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia permitir miles de comentarios islam&oacute;fobos en redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia que te detengan y encarcelen por &ldquo;yihadista&rdquo; por tener nombre &aacute;rabe y ponerle una m&uacute;sica en &aacute;rabe a una historia de tu Instagram.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia vincular tu religi&oacute;n con terrorismo y violencia.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia crear y difundir contenidos islam&oacute;fobos desde medios de comunicaci&oacute;n supuestamente serios.
    </p><p class="article-text">
        Es islamofobia permitir que un partido islam&oacute;fobo pueda presentarse a unas elecciones municipales, auton&oacute;micas, nacionales y europeas.
    </p><p class="article-text">
        La Regi&oacute;n de Murcia, sus instituciones, y quienes las gobiernan, compiten por el liderazgo de la islamofobia en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a que decirlo hoy. El 15 de marzo es el <a href="https://docs.un.org/es/A/RES/76/254" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a Internacional para Combatir la Islamofobia</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paulino Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/islamofobia_132_13068975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 05:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Es islamofobia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Islamofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quiénes nos mandan a la guerra? ¿qué pretenden?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mandan-guerra-pretenden_132_13067639.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a1c3319-b0c7-43e6-b4c1-2db9b34c181c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quiénes nos mandan a la guerra? ¿qué pretenden?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los poderosos y sus familias no van a la guerra, las provocan y las generan para que la gente sencilla y obrera se mate entre ella para aumentar su poder y sus riquezas</p></div><p class="article-text">
        Los soldados dicen que los mandan al frente, a la guerra, a un lugar lejano en nombre de la defensa de la patria y de la bandera. Van al frente para matar otros soldados, civiles, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as&hellip; o morir. No hay preguntas, hay una obediencia ciega en los mandos, que a su misma vez obedecen a los que ejercen el poder. Esta es la historia repetida una y otra vez. No hay preguntas, solo obediencia y sumisi&oacute;n, solo justificaci&oacute;n y legitimaci&oacute;n. Se castiga la disidencia y se intenta anular u ocultar los interrogantes y cerrar cualquier camino hacia la paz. Este art&iacute;culo responde a tres preguntas desde la opci&oacute;n por la paz y en contra de todas las guerras. 
    </p><p class="article-text">
        La primera pregunta es el punto de partida: &iquest;qui&eacute;nes nos mandan a la guerra? &iquest;qu&eacute; pretenden? Son los poderosos, esas &eacute;lites sociales, econ&oacute;micas y financieras que pretenden dominar el mundo, convertirlo en un negocio desde la pol&iacute;tica exterior del m&aacute;s fuerte. En este sentido, hay pensadores que definen a Estados Unidos como una gran empresa con un gran ej&eacute;rcito. No hay valores ni Derechos Humanos ni Derecho Internacional.
    </p><p class="article-text">
        Son los poderosos que dicen a los m&aacute;s d&eacute;biles que les tienen que regalar sus recursos naturales y consideran una respuesta negativa un acto de guerra que tendr&aacute; consecuencias nefastas para ese pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Son los poderosos los que sienten que el mundo les pertenece y que tienen que luchar con otros poderosos para salir vencedores y quedarse con sus riquezas. Los poderosos no admiten una relaci&oacute;n de igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Son los poderosos que tienen que conquistar territorios, pa&iacute;ses y pueblos; no se conforman con su propia naci&oacute;n, aunque sea extensa y tenga muchos recursos naturales.
    </p><p class="article-text">
        Son los poderosos que entienden el poder como dominio permanente, como una hegemon&iacute;a mundial de car&aacute;cter absoluto e ilimitado en el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Son los poderosos que entienden la paz como rendici&oacute;n; si hacen lo que se les pide no hay guerra. Carl Von Clausewitz afirm&oacute;: &ldquo;El conquistador siempre es amante de la paz; desea abrirse camino hacia nuestro territorio sin encontrar oposici&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La segunda pregunta es: &iquest;c&oacute;mo lo hacen? En toda guerra hay una planificaci&oacute;n, donde condicionar a la opini&oacute;n p&uacute;blica es fundamental. Cuando se empieza a hablar de un pa&iacute;s y sus dirigentes insistiendo en su maldad, en su perversidad, en la opresi&oacute;n hacia su pueblo, para terminar diciendo que constituyen un peligro para la democracia y la seguridad mundial, es la antesala de su invasi&oacute;n y de su destrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Primero negocian con el gobierno del pa&iacute;s para que acepten las condiciones de los poderosos a cambio de contraprestaciones econ&oacute;micas personales y familiares y que repriman a su pueblo en caso de protestas, porque al saquear sus recursos naturales y privatizar todo y recortar los servicios p&uacute;blicos con la excusa de pagar todos los pr&eacute;stamos, que generan deudas impagables, se va a empobrecer a la gente hasta la miseria. Muchas personas optan por salir de sus pa&iacute;ses y buscar un futuro mejor precisamente en esos pa&iacute;ses que han ocasionado su destrucci&oacute;n como pa&iacute;s y su empobrecimiento, adem&aacute;s de generar una gran violencia del estado y una violencia callejera.
    </p><p class="article-text">
        Si el gobierno muestra reticencia y quiere una negociaci&oacute;n equilibrada y justa se entra en la fase de la desestabilizaci&oacute;n del pa&iacute;s, financiaci&oacute;n a grupos afines, sobre todo militares, para provocar golpes de estado y poner gobiernos t&iacute;tere que conviertan ese pa&iacute;s en una colonia. Tambi&eacute;n se dan intervenciones y operaciones encubiertas, sanciones y bloqueos para ahogarlos econ&oacute;micamente y derrotarlos. Si esto falla, entonces viene la invasi&oacute;n y la ocupaci&oacute;n territorial.
    </p><p class="article-text">
        Esto nunca lo van a decir. Dir&aacute;n que se va a la guerra de nuevo para defender al pa&iacute;s porque en un lugar muy lejano hay alguien que los quiere atacar y para evitarlo hay que atacarlo primero; lo que han llamado guerras preventivas. Es simpl&oacute;n, pero funciona.
    </p><p class="article-text">
        Y la tercera pregunta es: &iquest;para qu&eacute; necesitan las guerras? Para mantener viva su ambici&oacute;n de dominio mundial y sentir que el destino de la humanidad depende de sus decisiones, las cuales sirven para mantener su poder y acaparar todas las riquezas, las existentes y las que puedan surgir.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo estamos inmensos en una tercera guerra mundial y otra vez el horror, la crueldad y el inmenso sufrimiento de millones de personas. Podemos mirar donde queramos para evadirnos y no pensar, pero est&aacute; ah&iacute;, aunque posiblemente abramos los ojos cuando intentemos llenar el dep&oacute;sito del coche. Es triste que nos duela el bolsillo y no nos duela el inmenso dolor humano que generan las guerras.
    </p><p class="article-text">
        Los poderosos necesitan las guerras para mantener su poder y aumentar sus ganancias y sentir que son los due&ntilde;os del mundo, de la vida y de la muerte, pero la humanidad necesita la paz, la fraternidad, la justicia social y el comercio justo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si todos nos neg&aacute;ramos a comenzar una guerra y desobedeci&eacute;ramos a los poderosos, a las &eacute;lites sociales, econ&oacute;micas y financieras? Por cierto, los poderosos y sus familias no van a la guerra; las provocan y las generan para que la gente sencilla y obrera se mate entre ella para aumentar su poder y sus riquezas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Sánchez, 'el cura de la PAH']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mandan-guerra-pretenden_132_13067639.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 05:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quiénes nos mandan a la guerra? ¿qué pretenden?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerras,Irán,Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El enfermero bocazas y los genitales del perro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/enfermero-bocazas-genitales-perro_132_13063519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5826e07-f0e9-4655-b749-0f9958a8b324_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El enfermero bocazas y los genitales del perro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando un sanitario, el que sea, abandona el lenguaje profesional y empático para entonar propaganda influencer de la taberna digital, rompe el contrato de confianza con el paciente, que necesita un entorno seguro, no un analista político con bata blanca</p></div><p class="article-text">
        Aunque parezca imposible, los techos de cl&iacute;nicas y hospitales ejercen un extra&ntilde;o poder relajante cuando el paciente est&aacute; en la camilla, vulnerable, mientras el pensamiento se escapa hacia arriba, se baja la guardia y el cuerpo, que es listo, entiende que conviene estar en paz. Existe toda una corriente arquitect&oacute;nica alrededor de esto que se llama la quinta pared o superficies pasivas, con soluciones que llevan las palabras clave<em> </em>m&aacute;s urgentes del planeta, humanidad y compasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En una sala de radiolog&iacute;a del Hospital Universitario Santa Luc&iacute;a, hace muy poco, una se&ntilde;ora en la mediana edad todav&iacute;a miraba ese techo, el pensamiento entrenado por trances muy crueles que se repiten en el tiempo. Acostumbrada a sortear espacios de dolor y con vac&iacute;o, esta mujer, tambi&eacute;n mi amiga, es capaz de habitar ese horizonte as&eacute;ptico mientras espera al sanitario que le ilumine las venas. Un contraste no es una prueba muy grata. Pero la gente que atiende estos servicios en el hospital p&uacute;blico cartagenero es tremendamente profesional.
    </p><p class="article-text">
        El enfermero era un chaval joven y simp&aacute;tico que, dice mi amiga, no tendr&iacute;a ni los cuarenta. La conversaci&oacute;n transcurri&oacute; m&aacute;s o menos de esta manera: 
    </p><p class="article-text">
        .-&iquest;Va bien as&iacute;, o pongo el brazo en otra posici&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        .- Tranquila, todo est&aacute; bien, aprieta un poco m&aacute;s (el enfermero), fuerte, no tengas miedo.
    </p><p class="article-text">
        .- &iquest;De esta forma vale?
    </p><p class="article-text">
        .-T&uacute; dale, dale con ganas, como si apretaras los huevos de S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Boom.
    </p><p class="article-text">
        Con el brazo extendido y una aguja dentro, en una postura de tan clara indefensi&oacute;n, no puedes decirle a un bocazas responsable de tu salud todo lo que se te ocurre, porque el cerebro est&aacute; atento en exclusiva a mantener el tipo mientras te inyectan. No puedes salir corriendo o pedir por favor que te traigan a otro diplomado universitario en enfermer&iacute;a, no un humorista cutre de la caverna digital. No apetece sonre&iacute;r como si aplaudieras la gracieta, ni preguntar tampoco qui&eacute;n le da permiso para hacer un chiste que francamente (de franquista) es una agresi&oacute;n. Una paciente que seguramente estar&aacute; asustada hasta que su mapa corporal aparezca n&iacute;tido en la pantalla no puede explicar si le apetecer&iacute;a hacerle da&ntilde;o, con mucha sa&ntilde;a, a los genitales de un presidente, a la misma vez que le est&aacute;n haciendo una prueba de alta precisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando un sanitario, el que sea, abandona el lenguaje profesional y emp&aacute;tico para entonar propaganda <em>influencer </em>de la taberna digital, rompe el contrato de confianza con el paciente, que necesita un entorno seguro, no un analista pol&iacute;tico con bata blanca. 
    </p><p class="article-text">
        El enfermero no es m&aacute;s que un s&iacute;ntoma del discurso que se apoder&oacute; hace tiempo de la calle, en cualquier ambiente. Vas al mercado y la se&ntilde;ora de al lado dice que las acelgas est&aacute;n m&aacute;s caras por el Falcon. En el gimnasio, cuatro mujeres con labios hinchados, todos iguales, opinan en alto lo mismo que Magda Goebbels antes de lo del cianuro. Vas a una boda y la que est&aacute; sentada enfrente, en tu mesa, empieza con lo de que vivimos en una dictadura, que no se puede decir nada, mientras no deja hablar a nadie hasta que los novios bailan el vals. <em>Escribidores</em> con menos nivel que un <em>bot </em>de videojuego se forran con ayuditas y ocupan espacios p&uacute;blicos, mientras se quejan, con todo el morro, de la cultura de la cancelaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Son los mismos que antes hablaban de un tal Coletas, normalizando el insulto en el discurso p&uacute;blico. Nunca le olvidaron, solo que ahora est&aacute;n pendientes de otra presa. 
    </p><p class="article-text">
        Como depredadores de raza (aria) pretenden comerse a la mayor&iacute;a que s&iacute; tiene buena educaci&oacute;n. No soy fan de S&aacute;nchez, pero oiga, un respeto. Me intriga qu&eacute; pensar&aacute;n el enfermero o los de su cofrad&iacute;a sobre los genitales del Perro, ahora que tiene la admiraci&oacute;n de todo el mundo mundial.
    </p><p class="article-text">
        A mi amiga le afect&oacute; m&aacute;s tiempo el abuso verbal que la radiaci&oacute;n. No reclam&oacute; en el Servicio de Atenci&oacute;n al Paciente. Porque cuando pasa tiempo te contesta la gerencia del Servicio Murciano de Salud, con disculpas mec&aacute;nicas. Lo sentimos. No volver&aacute; a pasar. Trabajamos para mejorar, etc&eacute;tera. Y con todo, defendemos la sanidad p&uacute;blica. Cu&aacute;nto optimismo y milagros existen en estos raros tiempos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nazarena Balaguer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/enfermero-bocazas-genitales-perro_132_13063519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 05:00:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El enfermero bocazas y los genitales del perro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La jerarquía católica posee más de un chiringuito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/jerarquia-catolica-posee-chiringuito_132_13058593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba9b2438-7675-4574-99d5-227444bd53a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La jerarquía católica posee más de un chiringuito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De producirse la cesión [de la parroquia de Vistabella] sería el último de los más de los cien mil bienes inmuebles que posee la jerarquía católica, la mayoría sin haber aportado el título de propiedad</p></div><p class="article-text">
        Uno de los &uacute;ltimos acontecimientos ocurridos en nuestro pa&iacute;s que demuestran el gran chiringuito que tiene la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica ocurri&oacute; el verano pasado en el &uacute;ltimo pleno del Ayuntamiento de Murcia a finales del mes de julio, donde se aprob&oacute; la cesi&oacute;n totalmente gratuita de la iglesia del barrio de Vistabella, en la ciudad de Murcia, al Obispado de Cartagena, con los votos a favor del PP y de Vox y con la inexplicable abstenci&oacute;n del PSOE. A d&iacute;a de hoy, no se ha realizado porque se han presentado varias alegaciones por parte de algunas asociaciones, como Europa Laica y de algunos particulares que est&aacute;n manifiestamente en contra de que algo p&uacute;blico pase a manos de una instituci&oacute;n privada y, adem&aacute;s, millonaria. Llevarlo a pleno antes de hacerlo p&uacute;blico ya es un disparate jur&iacute;dico, una demostraci&oacute;n del grado de impunidad del que creen gozar estos partidos en connivencia con la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica, los registradores de la propiedad y parte de la judicatura.
    </p><p class="article-text">
        La parroquia del barrio de Vistabella, construida en los a&ntilde;os cincuenta, ha tenido siempre actividad religiosa, d&aacute;ndose el caso de que hasta la imagen de la virgen fue adquirida a trav&eacute;s de las donaciones de los vecinos, por lo que no es entendible el deseo del obispo de registrar dicha parroquia en su propiedad. El valor de dicho inmueble, con sus salones adyacentes, estaba hace casi un a&ntilde;o cercano al mill&oacute;n de euros, sin contar con el valor del suelo que no fue valorado por el arquitecto municipal, seg&uacute;n consta en los documentos del expediente municipal. Llama la atenci&oacute;n la generosidad de los concejales y el alcalde de Murcia con un bien que es p&uacute;blico, de todas las personas que est&aacute;n censadas en el municipio, no s&oacute;lo de los que se puedan declarar cat&oacute;licos, y la celeridad con la que han tramitado el expediente para poder llevar a cabo la cesi&oacute;n, implicando a varios departamentos y cargos municipales. No act&uacute;an as&iacute;, en absoluto, con otros colectivos m&aacute;s necesitados y, mucho menos, con particulares.
    </p><p class="article-text">
        De producirse la cesi&oacute;n ser&iacute;a el &uacute;ltimo de los m&aacute;s de los cien mil bienes inmuebles que posee la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica, la mayor&iacute;a sin haber aportado el t&iacute;tulo de propiedad, s&oacute;lo presentando un documento firmado por cualquier obispo de las setenta di&oacute;cesis que tenemos en Espa&ntilde;a. Todos los gobiernos hasta la fecha lo han permitido, una anomal&iacute;a inaudita en cualquier democracia.
    </p><p class="article-text">
        Lo de chiringuito viene a colaci&oacute;n por la reacci&oacute;n de grupos ultra cat&oacute;licos a las declaraciones de la humorista y actriz Silvia Abril en la antesala de los premios Goya. &ldquo;Menudo chiringuito ten&eacute;is montado, &iexcl;se acab&oacute;! Vayan saliendo&rdquo;, fueron sus simples palabras.
    </p><p class="article-text">
        Enseguida, la actriz recibi&oacute; mensajes de odio por parte de algunos grupos fundamentalistas, los mismos que no cuestionan las acciones deplorables por parte de muchos miembros de la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica, como lo es la pederastia.
    </p><p class="article-text">
        La jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica en Espa&ntilde;a no es que tenga un chiringuito al uso, como lo fue el que disfrut&oacute; Abascal en Madrid dise&ntilde;ado por Esperanza Aguirre, es much&iacute;simo m&aacute;s. Adem&aacute;s de los cien mil inmuebles -entre los que se encuentran el 80% de los que se consideran Patrimonio del Estado, como son todas las catedrales y la Mezquita de C&oacute;rdoba, por la que s&oacute;lo por ella recauda 28 millones de euros al a&ntilde;o por sus visitas- son m&aacute;s de doce mil millones de euros lo que recibe al a&ntilde;o, que representan el 1% del P.I.B.(Producto Interior Bruto) del pa&iacute;s, en subvenciones directas, v&iacute;a I.R.P.F. casi 400 millones el a&ntilde;o pasado, conciertos educativos, sanitarios y ayudas indirectas. No declara nada de las cantidades de dinero que recibe, ya sean las entradas a los inmuebles que gestiona, las ventas millonarias de algunos de ellos o los alquileres de sus locales comerciales, cementerios o garajes. No pagan ning&uacute;n impuesto, s&oacute;lo el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) por las obras que puedan hacer y que representa una cantidad insignificante del total que recibe.
    </p><p class="article-text">
        Todos &eacute;sos recursos p&uacute;blicos son necesarios para paliar necesidades mucho m&aacute;s b&aacute;sicas para toda la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es inaceptable que siga vigente el Acuerdo con el Vaticano de 1979 por el cual la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica espa&ntilde;ola se encuentra blindada, al mismo tiempo que lo incumple porque se comprometi&oacute; a la autofinanciaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por todos estos datos a d&iacute;a de hoy en marzo de 2026 podemos decir: menudo chiringuito tiene montado la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica, con el consentimiento de todos los gobiernos hasta ahora y de la mayor&iacute;a de cargos p&uacute;blicos que acceden a las administraciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Navarro Celdrán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/jerarquia-catolica-posee-chiringuito_132_13058593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 05:00:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La jerarquía católica posee más de un chiringuito]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murcia, la península de los cines vacíos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/murcia-peninsula-cines-vacios_132_13060538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53b58011-c97d-4332-9fbf-fdb785f6e6ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x608y532.jpg" width="1200" height="675" alt="Murcia, la península de los cines vacíos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La decisión del gobierno municipal nos aboca a otro 'cascarón' de cine sin películas, como el Cine Coliseum en el Barrio del Carmen</p></div><p class="article-text">
        Con el permiso de David Ucl&eacute;s, con quien tanto hemos disfrutado leyendo la obra cuyo t&iacute;tulo emulamos, me atrevo a comenzar esta cr&oacute;nica de un hecho que ning&uacute;n murciano hubiera deseado, la necrol&oacute;gica del Cine Rex. Por obra y gracia del gobierno municipal de la &ldquo;s&eacute;ptima ciudad de Espa&ntilde;a&rdquo; que preside D.Jos&eacute; Ballesta. Con el agravante de que la obra de Ucl&eacute;s es una joya del realismo m&aacute;gico y lo que comentamos es realismo puro y duro, exento de magia ni virtud alguna, ni tan siquiera justificaci&oacute;n, por m&aacute;s que el concejal de urbanismo, Antonio Navarro, tratara de justificar lo injustificable, un atentado a la historia de Murcia, con florituras dial&eacute;cticas tan inveros&iacute;miles e incongruentes como argumentar que para mantener un edificio emblem&aacute;tico, el &uacute;ltimo cine hist&oacute;rico, lo mejor es cerrarlo. Cerrarlo para mantenerlo, dejar de ser cine para mantener la estructura del cine que era... &iquest;Paradoja, ant&iacute;tesis, ox&iacute;moron? &iquest;De qu&eacute; figura ling&uuml;&iacute;stica se trata?&nbsp;Porque cuando se tiene mayor&iacute;a absoluta todo cabe para algunos gobiernos, seg&uacute;n pudimos ver en el Pleno del Ayuntamiento de Murcia del mes de febrero. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con los &uacute;nicos votos a favor del grupo del PP, desoyendo las cr&iacute;ticas incuestionables de los dem&aacute;s grupos, PSOE y Vox, ignorando los m&aacute;s de cinco a&ntilde;os de lucha ciudadana pac&iacute;fica de la Plataforma Cine Rex Vivo y los miles de sugerencias y recursos de ciudadanos de buena fe, olvidando el apoyo de instituciones culturales y de consumidores de la regi&oacute;n a la demanda de conservaci&oacute;n del &uacute;nico cine totalmente accesible y especialmente posibilitador del acceso de personas con movilidad reducida, el gobierno municipal ha decidido el cambio de usos del Cine Rex, por la &uacute;nica raz&oacute;n de que tiene votos para ello, lo que nadie pone en duda, aunque algunos de ellos le llegaran porque en su programa electoral expresamente promet&iacute;a la apertura del Cine Rex. Esto es un ataque a la Historia de Murcia y a la cultura que ninguna mayor&iacute;a puede justificar. Y un apoyo a los intereses particulares y privados por encima del inter&eacute;s general de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Por m&aacute;s que nuestro Ayuntamiento haya asumido en parte las alegaciones de Huermur, que obliga a mantener su infraestructura en l&iacute;neas generales, la decisi&oacute;n de la Corporaci&oacute;n Municipal, con el acuerdo del &uacute;ltimo Pleno, no garantiza la continuidad del Cine Rex como el elemento cultural que fue, como teatro y cine, sino que lo pone en el camino de su desaparici&oacute;n. No nos sirven lecturas bienintencionadas ni felicitaciones de ning&uacute;n tipo, como las aparecidas en <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/ciudadania-protegiendo-memoria-colectiva-movimiento-salvo-cine-rex-transformo-defensa-patrimonio-murcia_1_13044951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia, el pasado d&iacute;a 9 marzo</a>&nbsp;&ndash;sin &nbsp;desmerecer el buen hacer de Huermur, en el conjunto de los miles de recursos emitidos por la ciudadan&iacute;a de Murcia-, porque la decisi&oacute;n del gobierno municipal nos aboca a otro 'cascar&oacute;n' de cine sin pel&iacute;culas, como el Cine Coliseum en el Barrio del Carmen. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;&iquest;Qu&eacute; inter&eacute;s se te sigue, Jes&uacute;s m&iacute;o&hellip;?&rdquo;, &nbsp;dec&iacute;a Lope de Vega en su famoso soneto. Y muchos &nbsp;murcianos nos preguntamos &iquest;Qu&eacute; inter&eacute;s se te sigue, alcalde Ballesta con este atentado a la Cultura? &iquest;Qu&eacute; ganas t&uacute; y qu&eacute; ganamos los murcianos por el cierre del Cine Rex? &iquest;D&oacute;nde dejas el apoyo a la cultura que la Constituci&oacute;n declara y que obliga en primer lugar a los poderes p&uacute;blicos?: <em>Art. 44. Los poderes p&uacute;blicos promover&aacute;n y tutelar&aacute;n el acceso a la cultura, a la que todos tienen derecho. </em>
    </p><p class="article-text">
        Cuando Murcia es conocedora de que &eacute;sta ser&aacute; la &uacute;ltima legislatura del alcalde Ballesta y se apena porque sea por motivos de salud, no podemos sino lamentar que se despida con decisiones tan poco compartidas por la ciudadan&iacute;a. Con un ataque tan evidente a la Historia y la Cultura y tan poco respetuoso con las personas con peores condiciones de movilidad, algunas de las cuales han seguido las movilizaciones desde su silla de ruedas, durante m&aacute;s de un lustro en las citaciones promovidas por la Plataforma ciudadana Cine Rex Vivo.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El sal&oacute;n de plenos acogi&oacute; a colectivos y vecinos que llenaron 'las pajareras' y no se mordieron la lengua. Se escucharon consignas acusando al gobierno local de &ldquo;vender la cultura&rdquo;, de traicionar compromisos anteriores y de mentir.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No vamos a caer en el derrotismo, pero no nos uniremos a los cantos de sirena que desde el equipo de gobierno se lanzan en autobombo, cantando un falso apoyo a la Historia de la ciudad, pues los ejemplos hablan mejor que las palabras y tal vez el m&aacute;s gr&aacute;fico sea el antiguo Edificio de Correos del que han desaparecido buena parte de los elementos protegidos por mor del &ldquo;servicio&rdquo; que ofrece a su clientela; o el de la C&aacute;rcel Vieja, &ldquo;lugar de celebraciones&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ciertamente el edificio seguir&aacute; protegido a nivel patrimonial:</span>
    </p><p class="article-text">
        -<span class="highlight" style="--color:white;">No se podr&aacute; dividir la gran sala con nuevas plantas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">-No se podr&aacute;n construir nuevos forjados.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">-Se mantiene la estructura y la esencia arquitect&oacute;nica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Lo que cambia es el uso permitido. Es decir, deja de estar reservado como espacio exclusivamente cultural: cine y espect&aacute;culos, incluso teatro, como fue en sus inicios (Teatro Ortiz).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero con la &ldquo;misma estructura&rdquo; podr&aacute; convertirse en un gimnasio, un supermercado, un sal&oacute;n de belleza&hellip; o una sala de juego m&aacute;s de las que Murcia se ha convertido en icono, blanqueando una actividad legal, pero ileg&iacute;tima por sus consecuencias en la salud mental que hasta ahora se ha venido esquivando pero que ya es incuestionablemente evidente y de necesario abordaje, por mucho que les pese a los titulares de la rentable pero nociva ludoindustria, en la que Murcia somos el buque insignia por el apoyo institucional.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El acuerdo del pleno abre la puerta a que el Rex deje de ser cine definitivamente; el principio del fin de un s&iacute;mbolo que forma parte de la memoria emocional de Murcia. Algunos pensamos que la mejor forma de conservarlo es como cine en un entorno de ciudad abierta, accesible para todos, con sus servicios cercanos y sin necesidad de recurrir al coche privado. Y por ello vamos a seguir luchando, con la Ley en la mano, aprovechando los recursos que nos ofrece y con el&nbsp;apoyo ciudadano que hemos tenido en nuestra historia que ya abarca un lustro; respetando obviamente el derecho a la propiedad privada, que no est&aacute; en cuesti&oacute;n, con f&oacute;rmulas v&aacute;lidas y viables en otras latitudes y con otros gobiernos municipales. </span>
    </p><p class="article-text">
        El fondo de la cuesti&oacute;n es que a este gobierno municipal se le han subido los votos a la cabeza porque cree ignorante a la ciudadan&iacute;a. &iquest;Y si dejara de ser sumisa ante abusos de poder tan evidentes como el que nos ocupa?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Contreras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/murcia-peninsula-cines-vacios_132_13060538.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 05:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murcia, la península de los cines vacíos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni con los ayatolás ni con el seguidismo del PP]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/ayatolas-seguidismo-pp_132_13042492.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b68f795a-b4ba-4cfa-a2d2-b01daa9aebd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni con los ayatolás ni con el seguidismo del PP"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nadie en su sano juicio está defendiendo al régimen iraní. Nadie está justificando a los ayatolás. Pero plantear el debate en esos términos es intelectualmente deshonesto</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las recientes declaraciones de Fernando L&oacute;pez Miras sobre el conflicto con Ir&aacute;n no son un desliz: es la expresi&oacute;n de una forma de entender la pol&iacute;tica exterior basada en consignas binarias. &ldquo;O con la Uni&oacute;n Europea o con los dictadores iran&iacute;es&rdquo;. El problema es que el mundo no funciona as&iacute;. Y, sobre todo, el Derecho Internacional no funciona as&iacute;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Nadie en su sano juicio est&aacute; defendiendo al r&eacute;gimen iran&iacute;. Nadie est&aacute; justificando a los ayatol&aacute;s. Pero plantear el debate en esos t&eacute;rminos es intelectualmente deshonesto. Porque el verdadero dilema no es si estamos &ldquo;con Ir&aacute;n&rdquo; o &ldquo;con las democracias&rdquo;. El verdadero dilema es si estamos con las normas que rigen el orden internacional o con la l&oacute;gica del poder que permite a las grandes potencias actuar al margen de esas normas cuando les conviene.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Espa&ntilde;a no elige entre bloques emocionales. Espa&ntilde;a est&aacute; jur&iacute;dicamente vinculada a la Uni&oacute;n Europea y al sistema multilateral consagrado en la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas. Y ese sistema establece algo muy claro: el uso de la fuerza no es una cuesti&oacute;n de afinidades pol&iacute;ticas, sino de legalidad. Solo la leg&iacute;tima defensa o un mandato del Consejo de Seguridad pueden ampararlo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cuando desde el Partido Popular se exige alineamiento autom&aacute;tico con &ldquo;nuestros socios&rdquo;, lo que en realidad se est&aacute; defendiendo es una pol&iacute;tica exterior subordinada, no una pol&iacute;tica exterior responsable. Se habla de prudencia mientras se agita la bandera del bloque. Se invoca la estabilidad mientras se normaliza que dos o tres potencias decidan unilateralmente qu&eacute; es leg&iacute;timo y qu&eacute; no lo es.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El l&iacute;der del PP, quiero creer que Feij&oacute;o, ha optado por esa misma senda: convertir la pol&iacute;tica internacional en una extensi&oacute;n de la batalla interna. Pero el Derecho Internacional no es un eslogan. No es una pancarta que se despliega contra el adversario dom&eacute;stico. Es el &uacute;nico escudo real que tienen los Estados medianos frente a la arbitrariedad de los m&aacute;s fuertes.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Porque ese es el fondo del asunto que se evita cuidadosamente mencionar: si hoy aceptamos que nuestros aliados puedan actuar al margen del marco multilateral sin consecuencias, ma&ntilde;ana no tendremos legitimidad para exigir que otros no hagan lo mismo. Las normas no pueden ser obligatorias para los adversarios y optativas para los amigos. Eso no es orden internacional; es ley del m&aacute;s fuerte con barniz occidental.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La Uni&oacute;n Europea presume, con raz&oacute;n, de ser un proyecto basado en el derecho y el multilateralismo. Pero esa credibilidad se construye con coherencia. Si la respuesta ante cada crisis es cerrar filas sin matices en torno a cualquier acci&oacute;n de Estados Unidos o de cualquier socio estrat&eacute;gico, entonces la llamada &ldquo;autonom&iacute;a estrat&eacute;gica europea&rdquo; es una ficci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Defender la legalidad internacional no es equidistancia moral. No es blanquear dictaduras. Es, precisamente, lo contrario: exigir que las reglas sean iguales para todos. Si se debilita ese principio, quienes m&aacute;s pierden no son las superpotencias, sino pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, cuya influencia depende de que existan normas compartidas y no solo correlaciones de fuerza.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La simplificaci&oacute;n de L&oacute;pez Miras puede funcionar en un mitin. Puede arrancar aplausos f&aacute;ciles apelando al miedo y al enemigo externo. Pero empobrece el debate p&uacute;blico y, lo que es peor, transmite la idea de que la pol&iacute;tica exterior se reduce a elegir bando sin preguntarse por la legalidad de los actos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No se trata de estar contra Europa. Se trata de exigir que Europa sea coherente con lo que dice defender. No se trata de simpatizar con Ir&aacute;n. Se trata de no aceptar que el mundo sea gobernado a golpe de decisi&oacute;n unilateral sin control jur&iacute;dico efectivo. Y no se trata de tibieza, sino de firmeza democr&aacute;tica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Porque la verdadera fortaleza de Occidente no es su capacidad militar. Es su compromiso con el Estado de derecho. Si ese compromiso se vuelve selectivo, deja de ser fortaleza y se convierte en simple conveniencia.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y entonces, ya no habr&aacute; diferencia real entre el discurso de los bloques y la l&oacute;gica que dicen combatir.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Antonio Gallego Capel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/ayatolas-seguidismo-pp_132_13042492.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 05:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni con los ayatolás ni con el seguidismo del PP]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿La mejor tierra del mundo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mejor-tierra-mundo_132_13035639.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a4ee3b0-d6d6-42a3-921a-22e8c6521e20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿La mejor tierra del mundo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Parece que los próceres murcianos no han viajado mucho, pues muchos son los motivos que contradicen ese eslogan</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno regional es muy dado a usar esl&oacute;ganes que le reportan beneficios electorales. Ya pas&oacute; en 2001 con el famoso 'Agua para todos', inscrito en una pancarta que los murcianos y murcianas tuvimos que ver durante varios a&ntilde;os colgada de la fachada del Ayuntamiento de Murcia, en la &eacute;poca de la burbuja inmobiliaria, con las obras fara&oacute;nicas proyectadas como el parque Paramount o el resort Marina de Cope, que habr&iacute;an necesitado de ingentes aportes de agua para su mantenimiento. Afortunadamente, esos proyectos no se realizaron, gracias sobre todo a la oposici&oacute;n de la sociedad murciana y a la acci&oacute;n de la justicia que paraliz&oacute; algunas de esas obras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        25 a&ntilde;os despu&eacute;s, otro lema se repite sin cesar, 'la mejor tierra del mundo'. Parece que los pr&oacute;ceres murcianos no han viajado mucho, pues muchos son los motivos que contradicen ese eslogan. Basta con hacer un repaso a algunos datos recientes para comprobarlo. Veamos.
    </p><p class="article-text">
        La Regi&oacute;n registra un 20,6% de abandono educativo temprano, muy por encima de la media nacional, que se cifra en un 12,8 %, y casi el doble que las comunidades con mejores resultados. Este abandono escolar est&aacute; relacionado con la precariedad laboral o la baja financiaci&oacute;n de la educaci&oacute;n p&uacute;blica con respecto a la educaci&oacute;n privada-concertada. As&iacute;, aunque se aument&oacute; la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n en un 9% en 2025, este dato esconde que el 77 % de esa inversi&oacute;n va destinada al sector privado-concertado, muy por encima de la media espa&ntilde;ola (57%). La masificaci&oacute;n de las aulas, el presupuesto raqu&iacute;tico de los centros p&uacute;blicos para atender a la diversidad del alumnado inciden de manera muy importante en la tasa de abandono escolar.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) publicada recientemente, el 32,5% de la poblaci&oacute;n de la Regi&oacute;n de Murcia estuvo en riesgo de pobreza o exclusi&oacute;n social (tasa Arope) en 2025, un dato superior al 2024 (32,4%), s&oacute;lo por debajo de Andaluc&iacute;a (34,7%) y Castilla-La Mancha (34%). Casi la mitad de la poblaci&oacute;n de la regi&oacute;n no puede afrontar gastos imprevistos, y el 42,5% no puede irse de vacaciones una semana. Estos datos demoledores ponen de relieve las dificultades que afronta un amplio sector de la sociedad murciana. Aunque se acaba de aprobar la Estrategia contra la Pobreza y la Exclusi&oacute;n Social de la Regi&oacute;n de Murcia 2026-2028, est&aacute; por ver su eficacia si no se act&uacute;a sobre la ra&iacute;z del problema, como es reducir la desigualdad y distribuir la riqueza de un modo m&aacute;s efectivo.
    </p><p class="article-text">
        El alza del precio de la vivienda, el mayor problema con que se enfrenta la sociedad actual, golpea de lleno a nuestra regi&oacute;n. As&iacute;, seg&uacute;n el portal Fotocasa, el precio de la vivienda usada en la Regi&oacute;n de Murcia ha subido casi un 30% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, encabezando el ranking nacional de subidas, con un precio medio de 1.924 euros por metro cuadrado, 439 euros m&aacute;s que en 2024. El alquiler tampoco es asequible, habiendo experimentado una subida interanual del 9% a marzo de 2026, situ&aacute;ndose en una media de aproximadamente 9,43 a 10 euros por metro cuadrado. En un reciente informe de C&aacute;ritas se indica que el 46% de las personas que viven de alquiler a precio de mercado en la Regi&oacute;n de Murcia se encuentran en riesgo de pobreza.
    </p><p class="article-text">
        El medio ambiente tambi&eacute;n es una asignatura pendiente en nuestra regi&oacute;n. Aunque el Mar Menor experimenta una ligera mejor&iacute;a, con menores aportes de nutrientes a la laguna costera, sigue siendo un ecosistema fr&aacute;gil, con problemas que no se resuelven vinculados a la agricultura intensiva y con la espada de Damocles de la reforma de la Ley de Protecci&oacute;n del Mar Menor por la dependencia del PP regional a las imposiciones de Vox para aprobar los presupuestos. 
    </p><p class="article-text">
        Otro problema que sufrimos es la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica vinculada a la alta dependencia del coche. Murcia es la ciudad espa&ntilde;ola que m&aacute;s usa el coche (el 72% de su poblaci&oacute;n lo usa habitualmente), dando como resultado que en m&aacute;s de la mitad de los d&iacute;as de 2025 se han registrado niveles desfavorables de la calidad del aire. A pesar de la propaganda que realiza a diario el alcalde Ballesta con su tranv&iacute;b&uacute;s, este medio no soluciona en absoluto el problema de la movilidad, ya que s&oacute;lo une el centro con el hospital de La Arrixaca en el Palmar.
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto ambiental que nos sit&uacute;a a la cola es la proliferaci&oacute;n de plantas de biog&aacute;s en poblaciones como Cartagena, Lorca, Las Torres de Cotillas, Fuente &Aacute;lamo o San Javier, que son la excusa perfecta para mantener la ganader&iacute;a intensiva de porcino, con la contaminaci&oacute;n por purines, los malos olores y la intensificaci&oacute;n del tr&aacute;fico de veh&iacute;culos pesados asociados a la implantaci&oacute;n de estas plantas sobredimensionadas. La &uacute;ltima noticia aparecida en los medios de comunicaci&oacute;n es la presunta ocultaci&oacute;n por parte de la Consejer&iacute;a de Agua, Agricultura, Ganader&iacute;a y Pesca del Informe de la UPCT sobre metales pesados (ars&eacute;nico, cadmio, plomo y zinc), en el Campo de Cartagena. Este hecho ha llevado a Ecologistas en Acci&oacute;n a denunciarlo ante la justicia. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n social, econ&oacute;mica y ambiental de la Regi&oacute;n de Murcia, de la que s&oacute;lo he desgranado unos pocos datos, contradice el triunfalismo del gobierno regional y su lema 'La mejor tierra del mundo', que puede servir como campa&ntilde;a de marketing para incautos, pero que no refleja la realidad de un territorio que atraviesa por m&uacute;ltiples problemas que no tienen visos de tener una soluci&oacute;n a corto plazo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico García Charton]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mejor-tierra-mundo_132_13035639.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 05:00:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿La mejor tierra del mundo?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El uso de la fuerza contra Irán y la erosión deliberada del Derecho Internacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/fuerza-iran-erosion-deliberada-derecho-internacional_132_13035459.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92257c1e-5b4a-4f80-9f33-ee3032afaca6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El uso de la fuerza contra Irán y la erosión deliberada del Derecho Internacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La legítima defensa, tal como ha sido construida jurídicamente, no es una categoría estratégica sino normativa. Exige inmediatez, necesidad y proporcionalidad, y presupone la existencia de un ataque armado previo o en curso</p></div><p class="article-text">
        El ataque de Israel y Estados Unidos contra objetivos situados en territorio iran&iacute; no constituye un episodio aislado ni una en la actuaci&oacute;n de estos dos Estados que act&uacute;an como uno en las relaciones internacionales y en el debilitamiento del sistema normativo que rige el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, cuyo eje sigue siendo &mdash;al menos formalmente&mdash; la prohibici&oacute;n del uso de la fuerza consagrada en el art&iacute;culo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas. El problema no es ya la infracci&oacute;n, sino su normalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista del Derecho internacional p&uacute;blico, el recurso a la fuerza s&oacute;lo admite dos excepciones estrictas: la leg&iacute;tima defensa frente a un ataque armado efectivo y la autorizaci&oacute;n expresa del Consejo de Seguridad. Ninguna de ellas concurre, de forma clara y verificable, en el caso del ataque contra Ir&aacute;n. La invocaci&oacute;n de una amenaza potencial, de un riesgo futuro o de una &ldquo;defensa anticipada&rdquo; no encuentra respaldo ni en la Carta ni en el desarrollo consuetudinario posterior.
    </p><p class="article-text">
        La leg&iacute;tima defensa, tal como ha sido construida jur&iacute;dicamente, no es una categor&iacute;a estrat&eacute;gica sino normativa. Exige inmediatez, necesidad y proporcionalidad, y presupone la existencia de un ataque armado previo o en curso. La ampliaci&oacute;n de esta figura hasta abarcar amenazas latentes o programas militares presuntos supone una mutaci&oacute;n profunda del Derecho vigente, realizada no mediante consenso normativo, sino por la v&iacute;a de los hechos consumados. Se trata de una pr&aacute;ctica que, lejos de consolidar una nueva norma, erosiona el n&uacute;cleo mismo del orden jur&iacute;dico internacional.
    </p><p class="article-text">
        Israel ha construido su pol&iacute;tica de seguridad sobre una doctrina de excepcionalidad permanente, basada en la anticipaci&oacute;n sistem&aacute;tica del uso de la fuerza. Estados Unidos, por su parte, ha asumido desde hace d&eacute;cadas una concepci&oacute;n funcional del Derecho internacional: vinculante para los dem&aacute;s, flexible para s&iacute; mismo. Esta asimetr&iacute;a se identifica como una de las expresiones m&aacute;s claras de la desigualdad real entre Estados, y se produce hoy con particular intensidad en Oriente Pr&oacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        La regi&oacute;n constituye, desde hace d&eacute;cadas, un laboratorio de experimentaci&oacute;n del unilateralismo armado. Palestina, Irak, Siria, L&iacute;bano y ahora Ir&aacute;n aparecen como escenarios sucesivos en los que la fuerza se presenta como instrumento ordinario de gesti&oacute;n del conflicto. El Consejo de Seguridad, paralizado por vetos cruzados y c&aacute;lculos geopol&iacute;ticos, ha quedado reducido a un papel marginal, cuando no meramente ret&oacute;rico. En este contexto, la seguridad colectiva ha sido sustituida por coaliciones ad hoc y por decisiones unilaterales revestidas de un lenguaje moralizante, aunque hoy por hoy, con Trump en la Casa Blanca, realmente el lenguaje es soez y de matonismo. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de la responsabilidad internacional, el ataque contra Ir&aacute;n plantea cuestiones graves. El hecho il&iacute;cito internacional se configura por la violaci&oacute;n de una obligaci&oacute;n en vigor imputable a un Estado. La prohibici&oacute;n del uso de la fuerza es, adem&aacute;s, una norma imperativa de Derecho internacional general (ius cogens), lo que agrava las consecuencias jur&iacute;dicas de su infracci&oacute;n. La comisi&oacute;n de un acto contrario a una norma de esta naturaleza activa no s&oacute;lo la responsabilidad del Estado autor, sino tambi&eacute;n obligaciones erga omnes de no reconocimiento y no asistencia por parte del resto de la comunidad internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estas consecuencias permanecen, en la pr&aacute;ctica, desactivadas. Los mecanismos de reacci&oacute;n colectiva no se activan; las condenas, cuando existen, son selectivas; y la norma es desplazada por consideraciones pol&iacute;ticas de oportunidad. Se produce as&iacute; una inversi&oacute;n perversa del sistema: no es el Derecho el que limita al poder, sino el poder el que redefine los m&aacute;rgenes de aplicabilidad del Derecho.
    </p><p class="article-text">
        Oriente Pr&oacute;ximo sufre especialmente esta deriva. La regi&oacute;n concentra conflictos no resueltos, ocupaciones prolongadas, Estados debilitados y poblaciones sometidas a una violencia estructural que rara vez genera respuestas jur&iacute;dicas proporcionales. El ataque contra Ir&aacute;n no s&oacute;lo incrementa el riesgo de escalada regional, sino que refuerza una l&oacute;gica de enfrentamiento permanente que hace inviable cualquier arquitectura de seguridad compartida. La fuerza, una vez m&aacute;s, desplaza a la pol&iacute;tica; y la pol&iacute;tica, al Derecho.
    </p><p class="article-text">
        Conviene insistir en que el Derecho internacional no es una t&eacute;cnica ingenua ni un idealismo ret&oacute;rico. Es un producto hist&oacute;rico destinado a contener precisamente aquello que hoy se normaliza: la guerra como instrumento leg&iacute;timo de acci&oacute;n exterior. Su debilitamiento no afecta &uacute;nicamente a los Estados atacados, sino al conjunto del sistema, incluidos quienes hoy creen beneficiarse de su transgresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aceptar que el uso unilateral de la fuerza contra Ir&aacute;n es jur&iacute;dicamente tolerable equivale a admitir que la prohibici&oacute;n del art&iacute;culo 2.4 ha perdido su car&aacute;cter estructural. Supone, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, aceptar que el orden internacional ha regresado a una l&oacute;gica prejur&iacute;dica, en la que la seguridad se confunde con la supremac&iacute;a y el Derecho con un obst&aacute;culo circunstancial. Esa aceptaci&oacute;n no es neutral: compromete el futuro mismo de la convivencia internacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Gil Gandía]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/fuerza-iran-erosion-deliberada-derecho-internacional_132_13035459.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 05:00:12 +0000]]></pubDate>
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