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    <title><![CDATA[elDiario.es - Amnistía Internacional Andalucía]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Amnistía Internacional Andalucía]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ocho emes contra el espejismo de la igualdad: cuando una parte de la juventud cree que ya somos iguales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/ocho-emes-espejismo-igualdad-parte-juventud-cree-iguales_132_13049693.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fc7eeca-fb2e-4df0-9707-3b781434564c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ocho emes contra el espejismo de la igualdad: cuando una parte de la juventud cree que ya somos iguales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando la igualdad parece normalizada, se vuelve invisible. Y lo invisible deja de defenderse. A veces por descuido; otras, porque siempre hay quien aprovecha la sensación de victoria para declarar innecesaria la lucha
</p></div><p class="article-text">
        Hay algo inquietante en la frase &ldquo;si ya somos iguales&rdquo;. No suele decirse con rabia ni con desprecio, sino con la naturalidad de quien cree estar constatando un hecho, como si el debate estuviera cerrado. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/machistas-antifeministas-adolescentes-buscan-apoyo-frente-mundo-desconcertante_1_13042775.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una parte creciente de la juventud espa&ntilde;ola</a> &mdash;especialmente entre los chicos&mdash; est&aacute; convencida de que la igualdad es una batalla ya ganada o sin relevancia. Han crecido viendo ministras, juezas, cient&iacute;ficas y directivas; han estudiado en aulas mixtas y no han conocido una Espa&ntilde;a sin divorcio, sin protecci&oacute;n legal frente a la violencia machista o sin mujeres en la universidad. No vivieron la desigualdad m&aacute;s brutal y, precisamente por eso, muchos concluyen que ya no existe.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el CIS y otros estudios recientes, el apoyo al feminismo entre j&oacute;venes ha descendido de forma significativa en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y, entre los hombres j&oacute;venes, la ca&iacute;da es a&uacute;n m&aacute;s pronunciada: apenas uno de cada cuatro se declara feminista y m&aacute;s de la mitad considera que el feminismo &ldquo;ha ido demasiado lejos&rdquo;. Lo que algunos interpretan como prueba de que la igualdad est&aacute; consolidada es, en realidad, un espejismo. Estas son las ocho emes que lo desmontan.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M de Marco legal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La ley reconoce la igualdad y ese reconocimiento ha sido un avance hist&oacute;rico incuestionable. Pero convertir la igualdad formal en sin&oacute;nimo de igualdad real es una simplificaci&oacute;n peligrosa. La norma abre puertas, s&iacute;, pero no redistribuye autom&aacute;ticamente el poder, el dinero, el tiempo ni la seguridad; no corrige inercias culturales ni elimina por s&iacute; sola las desigualdades estructurales.
    </p><p class="article-text">
        Que algo est&eacute; garantizado en el papel no implica que todas las personas puedan ejercerlo en las mismas condiciones. La igualdad jur&iacute;dica es el punto de partida. No es la meta.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M de Muertes</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Desde que existen registros oficiales (2003), m&aacute;s de 1.300 mujeres han sido asesinadas en Espa&ntilde;a por sus parejas o exparejas. Cada a&ntilde;o siguen produci&eacute;ndose asesinatos machistas. No hablamos de un pasado remoto ni de una anomal&iacute;a ya superada, sino de una violencia que sigue ocurriendo ahora. No es historia. Es presente.
    </p><p class="article-text">
        Mientras haya mujeres asesinadas por el hecho de ser mujeres, sostener que la igualdad est&aacute; consolidada no es una muestra de optimismo, sino una forma de negaci&oacute;n.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M de Miedo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los asesinatos, existe una experiencia cotidiana que no se distribuye de manera sim&eacute;trica. Cambiar de ruta, avisar al llegar a casa, compartir ubicaci&oacute;n o evaluar constantemente el entorno no son conductas excepcionales, sino estrategias incorporadas por muchas mujeres desde la adolescencia. No porque alguien lo imponga de forma expl&iacute;cita, sino porque aprenden pronto que la seguridad no se vive igual.
    </p><p class="article-text">
        Y hay algo a&uacute;n m&aacute;s revelador: seguimos educando a nuestras hijas para que se protejan antes que educando a nuestros hijos para que no generen miedo. Les ense&ntilde;amos a tener cuidado, a no exponerse, a anticipar riesgos; menos veces ponemos el foco en desactivar las conductas que hacen necesario ese cuidado. Cuando una parte de la poblaci&oacute;n interioriza un nivel de alerta que la otra no comparte, la igualdad no puede darse por completa.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M de Maternidad y cuidados</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El reparto dom&eacute;stico ha mejorado respecto a generaciones anteriores, pero sigue siendo desigual. Las mujeres dedican, de media, m&aacute;s tiempo al trabajo no remunerado y asumen mayor carga mental: planificar, anticipar, organizar, recordar. Esa tarea invisible sostiene la vida cotidiana y tiene consecuencias laborales reales.
    </p><p class="article-text">
        Muchas no abandonan el mercado de trabajo, pero reducen jornada, rechazan promociones o adaptan sus expectativas profesionales. No siempre es una decisi&oacute;n plenamente libre; a menudo es la respuesta a un sistema que contin&uacute;a premiando la disponibilidad total y presupone que alguien sostendr&aacute; la vida dom&eacute;stica. La ley reconoce igualdad. El tiempo no se reparte igual.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M de Medios materiales</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No todas las mujeres viven estas desigualdades del mismo modo.Quien dispone de recursos puede externalizar cuidados, pagar apoyos y amortiguar el impacto profesional de determinadas decisiones. Eso no elimina las barreras, pero reduce algunas renuncias. Para una mujer en situaci&oacute;n precaria, con empleo inestable o sin red familiar, cuidar puede significar p&eacute;rdida directa de ingresos o dependencia econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad de g&eacute;nero se cruza con la desigualdad de clase y, cuando ambas se combinan, se intensifican. Negar la dimensi&oacute;n de g&eacute;nero porque algunas mujeres prosperan es confundir excepci&oacute;n con estructura.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M de Mandos</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las c&uacute;pulas empresariales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas siguen estando mayoritariamente ocupadas por hombres. El acceso formal existe, pero la presencia real en los espacios dondese toman decisiones contin&uacute;a siendo desigual. La igualdad no consiste solo en poder participar, sino en estar all&iacute; donde se decide. Mientras la mayor&iacute;a de quienes toman decisiones sigan siendo hombres, la igualdad no estar&aacute; completa.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M de Manosfera y Mensajes</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Gran parte de la juventud se informa y debate en redes sociales, donde los algoritmos premian la simplificaci&oacute;n y el conflicto. El feminismo aparece reducido a frases virales y pol&eacute;micas descontextualizadas, mientras crece lo que se conoce como la <em>manosfera</em>: un conjunto de foros, creadores de contenido e <em>influencers </em>que difunden discursos antifeministas y promueven la idea de que los hombres est&aacute;n siendo desplazados, discriminados o privados de derechos.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto de precariedad e incertidumbre, ese relato ofrece una explicaci&oacute;n sencilla y emocionalmente eficaz: alguien te est&aacute; quitando algo. El problema no es solo que sea simplista, sino que convierte una transformaci&oacute;n social compleja en una batalla identitaria. Pero que un mensaje sea simple y expansivo no lo convierte en estructuralmente cierto.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>M de Memoria</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Nuestra generaci&oacute;n hered&oacute; derechos sin heredar plenamente la conciencia de c&oacute;mo se conquistaron. Creci&oacute; con la igualdad formal como paisaje y no como lucha. No vivimos la prohibici&oacute;n de abrir una cuenta bancaria, ni la ausencia de divorcio, ni la falta de protecci&oacute;n frente a la violencia. Cuando algo se percibe como natural, deja de verse como fr&aacute;gil.
    </p><p class="article-text">
        La historia demuestra que los derechos no son irreversibles. Retroceden cuando dejan de defenderse, se erosionan cuando parecen garantizados y se vac&iacute;an cuando pierden apoyo social. No se trata de ignorancia, sino de una forma de amnesia colectiva que convierte el &eacute;xito en espejismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pensar que &quot;ya somos iguales&quot; no es solo una simplificación generacional; es el contexto perfecto para que esos retrocesos se normalicen sin resistencia</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La trampa del &eacute;xito</h2><p class="article-text">
        El feminismo ha transformado profundamente la sociedad espa&ntilde;ola y ha ampliado horizontes hasta hacer posibles expectativas impensables hace apenas unas d&eacute;cadas. Ese &eacute;xito es real, pero encierra una paradoja: cuanto m&aacute;s normalizada parece la igualdad, menos urgente parece defenderla; cuanto m&aacute;s sutil se vuelve la desigualdad, m&aacute;s f&aacute;cil resulta negarla.
    </p><p class="article-text">
        El problemano es que el feminismo haya ido demasiado lejos. Es que la igualdad todav&iacute;a no ha llegado lo suficiente &mdash;ni de la misma manera para todas&mdash; como para permitirnos el lujo de creer que ya est&aacute; consolidada.
    </p><p class="article-text">
        No es una percepci&oacute;n aislada ni exclusivamente espa&ntilde;ola. Este 8M, Amnist&iacute;a Internacional ha lanzado cuatro alertas globales ante el avancede pr&aacute;cticas autoritarias que amenazan los derechos de las mujeres: el uso de leyes represivas, el crecimiento de movimientos antiderechos, el aumento de los discursos de odio y la tecnolog&iacute;a como amplificador de esa violencia. Pensar que &ldquo;ya somos iguales&rdquo; no es solo una simplificaci&oacute;n generacional; es el contexto perfecto para que esos retrocesos se normalicen sin resistencia.
    </p><p class="article-text">
        Este 8M no es una repetici&oacute;n autom&aacute;tica, sino un recordatorio. Porque cuandola desigualdad deja de gritar y empieza a susurrar, el riesgo no es que desaparezca. Es que decidamos no escucharla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/ocho-emes-espejismo-igualdad-parte-juventud-cree-iguales_132_13049693.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 04:30:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ocho emes contra el espejismo de la igualdad: cuando una parte de la juventud cree que ya somos iguales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Igualdad,Igualdad de género,mujeres,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El debate sobre la prohibición del burka en España: derechos fundamentales, precedentes europeos y el caso andaluz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/debate-prohibicion-burka-espana-derechos-fundamentales-precedentes-europeos-caso-andaluz_132_13035182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61f86bce-ebc2-4fa5-8e89-a1a9d7db8951_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El debate sobre la prohibición del burka en España: derechos fundamentales, precedentes europeos y el caso andaluz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El respeto a la autonomía personal implica reconocer la capacidad de decisión de las mujeres musulmanas respecto a su vestimenta, siempre que no exista coacción demostrada</p></div><p class="article-text">
        El pasado 17 de febrero de 2026 el Congreso de los Diputados volvi&oacute; a abrir un debate que peri&oacute;dicamente irrumpe en la agenda pol&iacute;tica espa&ntilde;ola: la prohibici&oacute;n del burka y el niqab en espacios p&uacute;blicos. La proposici&oacute;n de ley presentada por Vox fue finalmente rechazada por mayor&iacute;a parlamentaria. Sin embargo, la discusi&oacute;n no se agot&oacute; en el hemiciclo, sino que se ha desplazado con fuerza al &aacute;mbito auton&oacute;mico y local.
    </p><p class="article-text">
        Pocos d&iacute;as despu&eacute;s, la Diputaci&oacute;n de Granada aprob&oacute; una moci&oacute;n impulsada por Vox para impedir el acceso con burka o niqab a dependencias provinciales. La iniciativa sali&oacute; adelante con el apoyo del Partido Popular y el voto en contra del PSOE y Izquierda Unida. La argumentaci&oacute;n se centr&oacute; en la necesidad de garantizar la identificaci&oacute;n visual en espacios administrativos y reforzar la seguridad en edificios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, en la provincia de M&aacute;laga, el debate ha adquirido una dimensi&oacute;n municipal. En Rinc&oacute;n de la Victoria, Vox present&oacute; una propuesta para prohibir el burkini en espacios p&uacute;blicos, ampliando el foco desde el velo integral hacia otras manifestaciones visibles de identidad religiosa. Asimismo, en Alhaur&iacute;n el Grande se han planteado iniciativas similares. Estas propuestas evidencian que la discusi&oacute;n no se limita al &aacute;mbito estatal, sino que se territorializa y adquiere matices distintos seg&uacute;n el contexto local.
    </p><h2 class="article-text">Derechos fundamentales y l&iacute;mites del Estado</h2><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de Amnist&iacute;a Internacional, cualquier iniciativa de prohibici&oacute;n debe analizarse conforme a est&aacute;ndares jur&iacute;dicos internacionales: legalidad, necesidad y proporcionalidad. La libertad de religi&oacute;n est&aacute; protegida por el art&iacute;culo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol&iacute;ticos y por el art&iacute;culo 9 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Estas normas permiten limitaciones, pero &uacute;nicamente cuando sean estrictamente necesarias en una sociedad democr&aacute;tica para proteger la seguridad, el orden p&uacute;blico o los derechos de terceros. Las prohibiciones generales del velo integral en espacios p&uacute;blicos plantean dudas desde esta &oacute;ptica, especialmente cuando afectan de forma espec&iacute;fica a una minor&iacute;a religiosa concreta.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n insiste adem&aacute;s en que la igualdad de g&eacute;nero no puede promoverse mediante restricciones generales de la autonom&iacute;a personal. Si existen situaciones de coacci&oacute;n, la respuesta debe centrarse en mecanismos de protecci&oacute;n frente a la violencia y el apoyo social, no en sanciones que limiten derechos individuales.
    </p><h2 class="article-text">El precedente franc&eacute;s y el margen de apreciaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El precedente europeo m&aacute;s citado es Francia, que en 2010 prohibi&oacute; cubrirse el rostro en espacios p&uacute;blicos. En 2014, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos aval&oacute; la norma en el caso S.A.S. contra Francia, aceptando el argumento del &ldquo;vivre ensemble&rdquo; dentro del margen de apreciaci&oacute;n estatal.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, organizaciones de derechos humanos criticaron tanto la ley como su validaci&oacute;n judicial, se&ntilde;alando que afectaba a un grupo muy reducido de mujeres y que no exist&iacute;an pruebas concluyentes de una amenaza real para la convivencia. La experiencia posterior mostr&oacute; efectos sociales complejos, incluyendo el posible aislamiento de algunas mujeres que optaron por reducir su presencia en espacios p&uacute;blicos para evitar sanciones.
    </p><p class="article-text">
        En Andaluc&iacute;a, y particularmente en el Campo de Gibraltar, el debate adquiere una dimensi&oacute;n espec&iacute;fica. Se trata de una de las zonas con mayor diversidad cultural de la comunidad aut&oacute;noma, con una presencia significativa de poblaci&oacute;n musulmana y una historia marcada por intercambios transfronterizos.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Isl&aacute;mica de Espa&ntilde;a se ha pronunciado advirtiendo que una prohibici&oacute;n del velo integral supondr&iacute;a una vulneraci&oacute;n de derechos fundamentales y podr&iacute;a reforzar din&aacute;micas de exclusi&oacute;n social. En territorios donde la convivencia intercultural forma parte de la realidad cotidiana, cualquier iniciativa legislativa de este tipo se percibe no solo como una medida normativa, sino como un mensaje pol&iacute;tico con efectos simb&oacute;licos.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Problema constatado o construcci&oacute;n pol&iacute;tica?</h2><p class="article-text">
        Una cuesti&oacute;n central es si estas propuestas responden a conflictos sociales documentados o si forman parte de una estrategia pol&iacute;tica m&aacute;s amplia. En el Campo de Gibraltar no se han registrado conflictos estructurales vinculados espec&iacute;ficamente al uso del niqab que justifiquen una restricci&oacute;n generalizada.
    </p><p class="article-text">
        En una democracia constitucional, la limitaci&oacute;n de un derecho fundamental exige una carga probatoria s&oacute;lida. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas deben basarse en evidencias objetivas y superar un examen estricto de necesidad y proporcionalidad.
    </p><p class="article-text">
        El Estado tiene la obligaci&oacute;n de proteger frente a la coacci&oacute;n, pero esa protecci&oacute;n no puede transformarse en imposici&oacute;n. El respeto a la autonom&iacute;a personal implica reconocer la capacidad de decisi&oacute;n de las mujeres musulmanas respecto a su vestimenta, siempre que no exista coacci&oacute;n demostrada.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de la igualdad y la seguridad no puede desvincularse del respeto a la diversidad religiosa. En sociedades pluralistas, la convivencia no se construye homogeneizando identidades, sino garantizando derechos en condiciones de igualdad.
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre la prohibici&oacute;n del burka en Espa&ntilde;a &mdash;desde el Congreso hasta la Diputaci&oacute;n de Granada y los municipios malague&ntilde;os&mdash; interpela directamente al n&uacute;cleo del Estado de derecho. No se trata &uacute;nicamente de una prenda, sino de delimitar hasta d&oacute;nde puede llegar el poder p&uacute;blico en la regulaci&oacute;n de la expresi&oacute;n individual de la identidad religiosa.
    </p><p class="article-text">
        Desde la &oacute;ptica de los derechos humanos, cualquier limitaci&oacute;n debe superar un examen riguroso de necesidad y proporcionalidad. Los derechos fundamentales se ponen verdaderamente a prueba cuando protegen a minor&iacute;as y cuando exigen resistir soluciones simplistas ante debates complejos.
    </p><p class="article-text">
        En muchos territorios de Andaluc&iacute;a, como el Campo de Gibraltar y la provincia de M&aacute;laga, donde la diversidad es estructural, ese compromiso adquiere un significado especialmente profundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Benedetta Amenta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/debate-prohibicion-burka-espana-derechos-fundamentales-precedentes-europeos-caso-andaluz_132_13035182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 06:32:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El debate sobre la prohibición del burka en España: derechos fundamentales, precedentes europeos y el caso andaluz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Burka,Comunidad musulmana,Religión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estados Unidos bajo Trump: cuando gobernar desde el miedo sustituye a gobernar desde los derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/estados-unidos-trump-gobernar-miedo-sustituye-gobernar-derechos_132_12963770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cf841ae-8afc-44f7-8076-8b98c6eb9760_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estados Unidos bajo Trump: cuando gobernar desde el miedo sustituye a gobernar desde los derechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La migración deja de ser un fenómeno humano para convertirse en una cuestión penal, cuando la mayoría de las personas detenidas no ha cometido ningún delito</p><p class="subtitle">Aborto, la violencia silenciosa que persiste: una historia de control sobre el cuerpo de las mujeres
</p></div><p class="article-text">
        El 20 de enero de 2026 se cumpli&oacute; un a&ntilde;o del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Para quienes defendemos los derechos humanos, el balance es claro y preocupante: las previsiones m&aacute;s pesimistas se quedaron cortas. Pens&aacute;bamos que iba a ser malo, pero ha sido peor. En apenas doce meses, Estados Unidos ha acelerado una deriva que erosiona garant&iacute;as fundamentales y coloca a millones de personas en una situaci&oacute;n de mayor vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La narrativa dominante de esta administraci&oacute;n se apoya en la idea de que la seguridad solo puede construirse desde el castigo. Bajo ese marco, se han reforzado pol&iacute;ticas que discriminan, criminalizan y silencian. Las personas migrantes, las comunidades racializadas, el estudiantado y quienes ejercen el derecho a protestar se encuentran entre los principales objetivos de esta estrategia.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ejes centrales del nuevo mandato ha sido la intensificaci&oacute;n de la pol&iacute;tica migratoria. La llamada &ldquo;maquinaria de deportaci&oacute;n&rdquo; funciona hoy con m&aacute;s rapidez y menos controles. El Servicio de Control de Inmigraci&oacute;n y Aduanas, el ICE, ha ampliado operativos en barrios, centros de trabajo y juzgados, generando detenciones que muchas veces se producen sin &oacute;rdenes judiciales claras y mediante perfilamiento racial. Para miles de familias, la vida cotidiana se ha transformado en un ejercicio permanente de autocensura: no acudir al hospital, no denunciar un delito, no participar en la escuela por miedo a ser detenidas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En varios estados se han reforzado normas que facilitan disolver concentraciones pacíficas y sancionar a quienes las organizan. El mensaje implícito es claro: protestar tiene un coste</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde Amnist&iacute;a Internacional hemos documentado c&oacute;mo solicitantes de asilo son encarcelados durante meses sin una revisi&oacute;n efectiva de su situaci&oacute;n, c&oacute;mo se separan familias de forma arbitraria y c&oacute;mo se obstaculiza el acceso a abogados. La migraci&oacute;n deja de ser un fen&oacute;meno humano para convertirse en una cuesti&oacute;n penal, cuando la mayor&iacute;a de las personas detenidas no ha cometido ning&uacute;n delito.
    </p><p class="article-text">
        Este endurecimiento va acompa&ntilde;ado de la expansi&oacute;n de centros de detenci&oacute;n que funcionan como aut&eacute;nticas prisiones. Personas cuya &uacute;nica &ldquo;falta&rdquo; es no tener papeles son privadas de libertad en condiciones que vulneran est&aacute;ndares internacionales: hacinamiento, deficiente atenci&oacute;n m&eacute;dica, aislamiento prolongado y trato degradante. La detenci&oacute;n migratoria, que deber&iacute;a ser excepcional, se utiliza como herramienta de intimidaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El retroceso no se limita a la migraci&oacute;n. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o se ha intensificado la criminalizaci&oacute;n de la protesta. Manifestaciones contra ICE, por la justicia racial o por causas internacionales han sido reprimidas con un uso excesivo de la fuerza y con detenciones masivas. En varios estados se han reforzado normas que facilitan disolver concentraciones pac&iacute;ficas y sancionar a quienes las organizan. El mensaje impl&iacute;cito es claro: protestar tiene un coste.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ante este escenario, Amnistía Internacional mantiene como prioridad la protección de las personas migrantes, la defensa de la libertad de expresión y el freno a la maquinaria de deportación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las universidades tampoco escapan a este clima. Bajo el pretexto de la seguridad o de la lucha contra el extremismo, se limitan asambleas, se vigila a estudiantes y se sanciona a profesorado por expresar opiniones cr&iacute;ticas. Espacios que deber&iacute;an ser de pensamiento libre se convierten en territorios de control, debilitando uno de los pilares de cualquier democracia.
    </p><p class="article-text">
        A todo ello se suma un problema estructural que sigue sin resolverse: la violencia institucional. Los recientes homicidios ocurridos en Minneapolis vuelven a mostrar que el uso letal de la fuerza y la falta de rendici&oacute;n de cuentas contin&uacute;an afectando de manera desproporcionada a comunidades racializadas. Sin investigaciones independientes ni justicia efectiva, la impunidad se normaliza.
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, Amnist&iacute;a Internacional mantiene como prioridad la protecci&oacute;n de las personas migrantes, la defensa de la libertad de expresi&oacute;n y el freno a la maquinaria de deportaci&oacute;n. Nuestra hoja de acci&oacute;n busca articular un mensaje com&uacute;n que permita conectar campa&ntilde;as, movilizaci&oacute;n social y presi&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos se enfrenta hoy a una elecci&oacute;n fundamental: puede gobernar desde los derechos o desde el miedo. La historia demuestra que cuando se elige el miedo, quienes primero pierden son siempre los m&aacute;s vulnerables, pero al final pierde toda la sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Benedetta Amenta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/estados-unidos-trump-gobernar-miedo-sustituye-gobernar-derechos_132_12963770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2026 05:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estados Unidos bajo Trump: cuando gobernar desde el miedo sustituye a gobernar desde los derechos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aborto, la violencia silenciosa que persiste: una historia de control sobre el cuerpo de las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/aborto-violencia-silenciosa-persiste-historia-control-cuerpo-mujeres_132_12785758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb2983ae-29df-477b-ae1e-794c254a404c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aborto, la violencia silenciosa que persiste: una historia de control sobre el cuerpo de las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando decidir era delito: una violencia que atraviesa los siglos</p></div><p class="article-text">
        En el siglo XVI, mujeres como &Agrave;ngela Vilafreser &mdash;comadrona y sanadora en el Llu&ccedil;an&egrave;s&mdash; fueron acusadas de brujer&iacute;a y ejecutadas por manejar saberes sobre el cuerpo: hierbas, partos e interrupciones del embarazo. No fue un caso aislado. Margarida Rugall en Catalu&ntilde;a, Catherine Lep&egrave;re en Francia o Hester Jonas en Alemania compartieron un destino similar. La Europa de la &eacute;poca persigui&oacute; sistem&aacute;ticamente a quienes ejerc&iacute;an pr&aacute;cticas que hoy llamar&iacute;amos salud sexual y reproductiva.
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos, comprender el cuerpo femenino, acompa&ntilde;ar partos o ayudar a interrumpir un embarazo fue considerado sospechoso o criminal. El control de ese conocimiento no era solo m&eacute;dico o religioso: era pol&iacute;tico. Muchos de los espacios donde estas mujeres transmit&iacute;an saberes &mdash;bosques, lindes, zonas de plantas medicinales&mdash; fueron asociados a la brujer&iacute;a. Practicaban cuidados en un tiempo que negaba asistencia formal a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        No sabremos si sus supuestos &ldquo;hechizos&rdquo; eran pactos demon&iacute;acos o conocimientos emp&iacute;ricos que la ciencia oficial no quiso reconocer. Lo indudable es que cualquier pr&aacute;ctica que escapara del control eclesi&aacute;stico o estatal era castigada con violencia ejemplarizante. Esta historia, todav&iacute;a poco contada, es la ra&iacute;z del estigma que hoy persiste sobre la autonom&iacute;a sexual y reproductiva.
    </p><h2 class="article-text">Espa&ntilde;a: de la clandestinidad al derecho, del castigo a una libertad a&uacute;n fr&aacute;gil</h2><p class="article-text">
        Hasta bien entrado el siglo XX, abortar fue delito en Espa&ntilde;a. Durante el franquismo, incluso en casos de violaci&oacute;n o riesgo para la salud, las mujeres pod&iacute;an acabar en prisi&oacute;n. Quienes no pod&iacute;an pagar una intervenci&oacute;n clandestina arriesgaban su vida. Muchas murieron; muchas otras fueron humilladas o silenciadas.
    </p><p class="article-text">
        La despenalizaci&oacute;n parcial de 1985 permiti&oacute; el aborto en tres supuestos &mdash;riesgo para la salud, violaci&oacute;n y anomal&iacute;as fetales&mdash;. Pero solo en 2010, con la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, el pa&iacute;s reconoci&oacute; un sistema de plazos que situaba el aborto como un derecho: libre hasta la semana 14. Sin embargo, la experiencia de miles de mujeres no coincide con lo que dice la ley.
    </p><h2 class="article-text">Cuando un derecho depende del c&oacute;digo postal</h2><p class="article-text">
        El acceso al aborto en Espa&ntilde;a sigue lleno de desigualdades. La mayor&iacute;a de los abortos siguen realiz&aacute;ndose en cl&iacute;nicas privadas, lo que genera brechas territoriales y econ&oacute;micas: muchas mujeres deben desplazarse cientos de kil&oacute;metros por falta de profesionales disponibles.
    </p><p class="article-text">
        Los datos recientes muestran una situaci&oacute;n especialmente grave en Andaluc&iacute;a y Madrid, que concentran casi la mitad de las interrupciones del pa&iacute;s pero derivan m&aacute;s del 99 % a centros privados. En 2024, Andaluc&iacute;a realiz&oacute; solo 39 abortos en la sanidad p&uacute;blica (0,2 %) y Madrid 86 (0,47 %). La autonom&iacute;a vital de las mujeres contin&uacute;a condicionada por la geograf&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">La violencia estructural: cuando el Estado dificulta un derecho</h2><p class="article-text">
        El 25 de noviembre recuerda que la violencia contra las mujeres no es solo f&iacute;sica: tambi&eacute;n es institucional y silenciosa. Negar o dificultar el acceso a un aborto seguro es una forma de violencia de g&eacute;nero. Ocurre cuando el Estado no garantiza atenci&oacute;n, cuando una mujer debe suplicar que la atiendan o cuando se la infantiliza o juzga. Una mirada interseccional muestra que esta violencia se agrava seg&uacute;n la clase social, el origen &eacute;tnico, la situaci&oacute;n administrativa, la edad o la discapacidad. No afecta a todas por igual.
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n internacional es clara: obligar a una mujer a continuar un embarazo en contra de su voluntad puede constituir trato cruel, inhumano o degradante. Es un ataque directo a su autonom&iacute;a corporal, salud f&iacute;sica y mental, dignidad y libertad.
    </p><p class="article-text">
        La historia lo demuestra: desde las sanadoras perseguidas por brujas hasta las mujeres encarceladas por abortar durante el franquismo, negar la autonom&iacute;a sexual y reproductiva ha sido siempre una forma de dominaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El presente exige valent&iacute;a: garantizar el derecho en la sanidad p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha avanzado, y las reformas recientes han reforzado el derecho a abortar en la sanidad p&uacute;blica. Pero falta el paso decisivo: garantizar su cumplimiento en todas las comunidades, sin importar d&oacute;nde viva cada mujer.
    </p><p class="article-text">
        Ello implica formar adecuadamente a los profesionales, asegurar equipos no objetores suficientes, coordinar un sistema p&uacute;blico que no obligue a desplazamientos, reforzar el acceso en zonas rurales y eliminar burocracias innecesarias. Requiere tambi&eacute;n combatir el estigma persistente en los &aacute;mbitos sanitario y social. Estas son solo algunas de las transformaciones necesarias para hacer efectivo un acceso real, digno y equitativo.
    </p><p class="article-text">
        Porque un derecho sin garant&iacute;as no es un derecho: es una promesa incumplida.
    </p><h2 class="article-text">25 de noviembre: que la violencia reproductiva deje de ser invisible</h2><p class="article-text">
        En este 25N, Amnist&iacute;a Internacional recuerda que la lucha contra la violencia hacia las mujeres incluye la defensa de sus derechos sexuales y reproductivos. La violencia estructural contin&uacute;a cuando se niega o dificulta un aborto seguro.
    </p><p class="article-text">
        La historia revela que controlar el cuerpo femenino ha sido, durante siglos, una herramienta de opresi&oacute;n. El presente muestra que la igualdad real a&uacute;n requiere defender el derecho a decidir sin matices ni excusas. Garantizar el aborto en la sanidad p&uacute;blica, para todas y en todas partes, no es solo una cuesti&oacute;n sanitaria: es justicia, reparaci&oacute;n hist&oacute;rica y compromiso con la libertad.
    </p><h2 class="article-text">Sin estigma y sin castigo</h2><p class="article-text">
        Solo as&iacute; podremos dejar atr&aacute;s siglos en los que las mujeres que conoc&iacute;an su cuerpo fueron perseguidas como brujas, invisibilizadas como parteras o criminalizadas por decidir sobre su maternidad. Garantizar un acceso real al aborto es reparar esa estigmatizaci&oacute;n hist&oacute;rica que convirti&oacute; el conocimiento en sospecha y el cuidado en delito. Es asegurar que ninguna mujer vuelva a ser castigada &mdash;ni por la ley ni por la presi&oacute;n social&mdash; por reclamar autonom&iacute;a e igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Y es, sobre todo, un paso imprescindible para poner fin a la violencia que se ejerce cuando este derecho se limita, obstaculiza o niega. Solo cuando todas puedan decidir libres de miedo, distancia y estigma podremos hablar de una sociedad verdaderamente igualitaria y de un futuro en el que, por fin, dejemos de quemar a nuestras brujas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier F. Ruiz de Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/aborto-violencia-silenciosa-persiste-historia-control-cuerpo-mujeres_132_12785758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2025 20:03:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aborto, la violencia silenciosa que persiste: una historia de control sobre el cuerpo de las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derecho al aborto,Mujer,25N]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde está nuestra frontera moral?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/frontera-moral_132_12672637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd8f786d-a0db-4f34-8ecd-7b5c6f96c2c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Dónde está nuestra frontera moral?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay neutralidad posible frente a la deshumanización. Desde Amnistía Internacional, seguimos documentando, denunciando y exigiendo que se respete el Derecho Internacional Humanitario</p><p class="subtitle">#HambreXHambre
</p></div><p class="article-text">
        Gaza es hoy el producto de la indiferencia. Callar es participar en el crimen. Mientras miles mueren y millones huyen, el mundo sigue debatiendo &ldquo;acuerdos de paz&rdquo; que no terminan de llegar. Frente a la deshumanizaci&oacute;n no hay neutralidad posible.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s del inicio de la ofensiva israel&iacute;, la realidad en Gaza ha sobrepasado toda frontera moral. M&aacute;s de 67.000 personas han sido asesinadas, entre ellas m&aacute;s de 20.000 ni&ntilde;os. Al menos 1.700 profesionales sanitarios y m&aacute;s de 400 trabajadores humanitarios han perdido la vida. Unas 14.000 personas permanecen desaparecidas, muchas a&uacute;n bajo los escombros. El 90% de la poblaci&oacute;n, unos 2,1 millones de personas, ha sido desplazada, y m&aacute;s del 90% de los edificios est&aacute;n destruidos o gravemente da&ntilde;ados, seg&uacute;n datos de Naciones Unidas. El sistema sanitario est&aacute; colapsado y la desnutrici&oacute;n avanza sin freno. Gaza es hoy un territorio donde el bloqueo se ha convertido en castigo colectivo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El control, al fin y al cabo, se impone cuando el poder teme perder el relato</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A principios de octubre, la Armada israel&iacute; intercept&oacute; la flotilla Global Sumud, que transportaba ayuda humanitaria hacia la Franja. A bordo viajaban m&eacute;dicos, estudiantes y cooperantes de distintos pa&iacute;ses. Cuesta entender qu&eacute; amenaza puede representar un barco de voluntarios para una potencia militar. &iquest;Qu&eacute; miedo despierta la posibilidad de que el mundo mire directamente la herida? El control, al fin y al cabo, se impone cuando el poder teme perder el relato. Pero incluso interceptada, la flotilla logr&oacute; su prop&oacute;sito de hacer visible lo que tantos intentan ocultar y que las vidas palestinas siguen siendo tratadas como prescindibles.
    </p><p class="article-text">
        Nada, sin embargo, es eterno. Tampoco los sistemas de opresi&oacute;n. Otra flotilla prepara su salida hacia Gaza. La historia ense&ntilde;a que los muros acaban cayendo, como cay&oacute; el apartheid en Sud&aacute;frica, que parec&iacute;a indestructible hasta que la sociedad civil, dentro y fuera del pa&iacute;s, decidi&oacute; romper el silencio. La pregunta es si nosotros, desde nuestros privilegios, encontraremos el tiempo y el coraje para hacerlo ahora.
    </p><p class="article-text">
        El 4 de octubre, decenas de miles de personas salieron a las calles de ciudades de todo el mundo para exigir un alto el fuego inmediato, el fin de la ocupaci&oacute;n y un boicot integral, comercial, pol&iacute;tico y cultural a Israel. Cientos de entidades sociales y sindicatos se sumaron a las protestas. CCOO y UGT han convocado paros parciales el 15 de octubre para denunciar la violencia y mostrar la solidaridad de la clase trabajadora con el pueblo palestino. Al mismo tiempo, artistas e instituciones culturales promueven el boicot cultural a Israel, mientras contin&uacute;a la campa&ntilde;a de &ldquo;Espacios Libres de Apartheid Israel&iacute; (ELAI)&rdquo; impulsada por comercios y colectivos en todo el pa&iacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pregunta es si nosotros, desde nuestros privilegios, encontraremos el tiempo y el coraje para hacerlo ahora</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras tanto, el sistema tiene una habilidad siniestra para observar, engullir, digerir y regurgitar las acciones sociales a su antojo. As&iacute;, el tan citado por los pol&iacute;ticos &ldquo;acuerdo de paz&rdquo; no es m&aacute;s que una herramienta para invalidar las m&uacute;ltiples iniciativas populares y sociales que surgen en todo el mundo para ayudar al pueblo palestino.
    </p><p class="article-text">
        No hay neutralidad posible frente a la deshumanizaci&oacute;n. Desde Amnist&iacute;a Internacional, seguimos documentando, denunciando y exigiendo que se respete el Derecho Internacional Humanitario. 
    </p><p class="article-text">
        Porque cada vida cuenta y porque el silencio es c&oacute;mplice.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Cejudo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/frontera-moral_132_12672637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Oct 2025 07:32:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Dónde está nuestra frontera moral?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[#HambreXHambre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/hambrexhambre_132_12635266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a0a9c4b-64bd-4cbe-a30e-df9eb1482468_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126655.jpg" width="1589" height="894" alt="#HambreXHambre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las personas participantes cerraron su boca pero abrieron sus corazones a la denuncia, a la impotencia, a la solidaridad y a la esperanza</p><p class="subtitle">Andalucía, “levantaos” por el Orgullo</p></div><p class="article-text">
        Con ese hashtag se realizado una marea de concentraciones el pasado fin de semana, repartidas por Espa&ntilde;a y otros pa&iacute;ses, donde las personas que han asistido han realizado diferentes tipos de ayunos para sensibilizar a la poblaci&oacute;n de la necesidad de alzar su voz por el genocidio de Gaza (la relatora de la ONU, Francesca Albanese,&nbsp;estima en 680.000 las muertes en Gaza, diez veces m&aacute;s de lo calculado) y exigir a las autoridades la toma de medidas que conduzcan a detenerlo.
    </p><p class="article-text">
        Una treintena de ellas han realizado un ayuno de 24 horas f&iacute;sicamente en la plaza Fuente de las Batallas de Granada, con la participaci&oacute;n de una veintena de colectivos sociales. Sentir y vivir el hambre durante 24 horas pensando en los miles de personas que la sufren cada d&iacute;a y exigiendo que la ayuda humanitaria llegue a su destino tanto por tierra como por mar. Paralelamente se ped&iacute;a la protecci&oacute;n para que la acci&oacute;n que est&aacute; llevando a cabo la&nbsp;Global Sumud Flotilla&nbsp;de manera que llegue a su t&eacute;rmino y pueda entregar la ayuda humanitaria a las personas gazaties a la vez que abrir un corredor seguro que abastezca a la poblaci&oacute;n. Los 42 barcos de la Flotilla, procedentes de Italia, Espa&ntilde;a y el Magreb, ya han partido desde Portopalo en Italia rumbo a su destino en Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Las personas participantes cerraron su boca pero abrieron sus corazones a la denuncia, a la impotencia, a la solidaridad y a la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Estamos cada vez m&aacute;s convencidos que la movilizaci&oacute;n de la sociedad es el &uacute;nico sistema que queda de parar este genocidio. Hemos podido comprobar que hay manifestaciones y actos solidarios con Gaza pr&aacute;cticamente todos los d&iacute;as, de toda &iacute;ndole. Lo que hasta hace poco tiempo eran unas cuantas personas se est&aacute; convirtiendo en un movimiento global humanitario.
    </p><p class="article-text">
        Todo acto vale. Nada es en vano. Algunos son relevantes por las personas que los realizan (cantantes, actores, actrices, representantes pol&iacute;ticos) pero lo m&aacute;s importante es que est&aacute; calando en el pueblo, personas que estaban desconcertadas consiguen levantar la voz y sumarse a estas iniciativas movidas por&nbsp;acciones como la del pasado fin de semana. HambrexHambre, sentir por un d&iacute;a algo de lo que la ONU ha declarado en Gaza, la hambruna, que se da cuando&nbsp;hay una escasez extrema de alimentos y donde varios ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adultos de una determinada zona mueren de hambre a diario por la falta de alimento. Generalmente se suman a una pobreza extrema y una de sus caracter&iacute;sticas es que se establece de forma lenta, que es evitable y predecible. Provocada por supuesto, en la mayor&iacute;a de las veces, por la intervenci&oacute;n humana. Muchos espa&ntilde;oles a&uacute;n tienen en su recuerdo los a&ntilde;os del &ldquo;hambre&rdquo; tras la guerra civil en que se vieron inmersos y pueden reflejarlos en el hambre del pueblo gazat&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a mi abuela que &ldquo;hambre que espera hartura no es hambre ninguna&rdquo;. Veinticuatro horas de hambre no son nada para un cuerpo sano, pero veinticuatro horas pensando, recordando, difundiendo y reflexionando sobre esa hambre que no espera hartura remueve no s&oacute;lo el cuerpo sino todos los sentimientos de una persona, toca de lleno en el sentimiento de humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Y en este ayuno tambi&eacute;n se ha conseguido contactar con otros grupos que sienten la misma impotencia que nosotras y han decidido compartir este ayuno nuestro (C&oacute;rdoba, &Uacute;beda, Salar) porque ya no valen medias tintas. Pasamos hambre, si, pero cada vez somos m&aacute;s compartiendo nuestra hambre con el pueblo gazat&iacute;. Y esa hambre es el arma que tenemos para movilizar a los gobiernos a tomar medidas efectivas para poner fin al genocidio, devolver la vida a las personas asediadas y llevar ante los tribunales a los responsables de este exterminio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco J Maroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/hambrexhambre_132_12635266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Sep 2025 09:17:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[#HambreXHambre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Franja de Gaza,Solidaridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía, "levantaos" por el Orgullo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/andalucia-levantaos-orgullo_132_12468608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc188e9b-5adf-4227-813e-832979f09e3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía, &quot;levantaos&quot; por el Orgullo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde Amnistía Internacional reiteramos que, en virtud del derecho internacional, todos los Estados tienen la obligación de promover y proteger los derechos humanos de todas las personas, sin discriminación alguna</p></div><p class="article-text">
        Es el a&ntilde;o 1977 y suena &ldquo;Te Estoy Amando Locamente&rdquo; de Las Grecas. Han pasado siete a&ntilde;os desde las primeras marchas en Estados Unidos, tras la revuelta de Stonewall, cuando Barcelona acoge la primera manifestaci&oacute;n del Orgullo en nuestro pa&iacute;s. Aunque la Ley de Peligrosidad Social no ser&iacute;a derogada hasta finales de 1978, ese a&ntilde;o ya se abr&iacute;a un camino hacia la libertad. En Andaluc&iacute;a, los primeros destellos de organizaci&oacute;n LGTBI+ surgieron ese mismo a&ntilde;o con la formaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Democr&aacute;tica de Homosexuales de M&aacute;laga. Poco despu&eacute;s, el 25 de junio de 1978, Sevilla fue escenario de la primera manifestaci&oacute;n por la libertad sexual en nuestra comunidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;I have a dream&hellip;&rdquo; As&iacute; comenz&oacute; Martin Luther King uno de los discursos m&aacute;s poderosos del siglo XX, con un sue&ntilde;o compartido, una visi&oacute;n de justicia que a&uacute;n no exist&iacute;a, pero que se volvi&oacute; imparable cuando empez&oacute; a ser pronunciada, imaginada, repetida. 
    </p><p class="article-text">
        Este 2025, el D&iacute;a Internacional del Orgullo LGTBI+ se ha celebrado el s&aacute;bado 28 de junio, acompa&ntilde;ado por una agenda de actividades que se ha extendido a lo largo de todo el mes de junio y los primeros d&iacute;as de julio. Ciudades como Sevilla han desplegado una programaci&oacute;n completa del 26 al 29 de junio, culminando con un gran desfile nocturno. M&aacute;laga, C&aacute;diz, Granada, Almer&iacute;a, Huelva, C&oacute;rdoba y Ja&eacute;n tambi&eacute;n han acogido sus propias marchas, conciertos y encuentros, mostrando la vitalidad de un sue&ntilde;o colectivo que sigue presente hoy con fuerza. Un Orgullo que reafirma la dignidad de orientaciones sexuales e identidades de g&eacute;nero hist&oacute;ricamente marginadas y reprimidas, y que sigue ocupando el espacio p&uacute;blico para visibilizar su presencia y sus demandas.
    </p><h2 class="article-text">Violencia, datos, lucha actual</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, esta celebraci&oacute;n se ve empa&ntilde;ada por una cruda realidad que nos obliga a mantenernos vigilantes y a seguir alzando la voz. Como se&ntilde;ala Crist&oacute;bal F&aacute;brega Ruiz, coordinador de Amnist&iacute;a Internacional Ja&eacute;n, la pasada semana se denunci&oacute; la brutal agresi&oacute;n homof&oacute;bica sufrida por un joven de 30 a&ntilde;os en Ja&eacute;n, tras las fiestas del Orgullo. Fue atacado por tres personas, recibi&oacute; once grapas en la cabeza, y la violencia estuvo acompa&ntilde;ada de insultos hom&oacute;fobos, confirmando que se trat&oacute; de un delito de odio. Adem&aacute;s, otro agresor, acompa&ntilde;ado de una mujer y dos ni&ntilde;os, continu&oacute; atac&aacute;ndolo f&iacute;sicamente y verbalmente. Esta agresi&oacute;n no es un caso aislado: colectivos como Arco Iris alertan sobre el aumento constante de la violencia contra el colectivo LGTBI+, y se&ntilde;alan directamente a los discursos de odio propagados por la extrema derecha como una causa principal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Gracias al Orgullo tenemos ocasión para una reivindicación constante y una llamada a la acción para vivir libres de miedo y con plena dignidad. Cada pancarta, canción, abrazo, grito compartido en la marcha del Orgullo andaluz lleva el eco de aquella frase: “yo tuve un sueño”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los datos oficiales respaldan esta alarma. Entre 2002 y 2021, uno de cada cinco delitos de odio en Espa&ntilde;a (22,7%) tuvo como motivo la orientaci&oacute;n sexual o identidad de g&eacute;nero, seg&uacute;n el Consejo General del Poder Judicial. En 2021, el Ministerio del Interior registr&oacute; 466 delitos de odio por estas razones, representando el 26% del total y un aumento del 67% respecto a 2019. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, las palabras de Samantha Hudson en el preg&oacute;n del #MADO Madrid Orgullo 2025 resuenan con especial fuerza y relevancia. La artista fue clara al se&ntilde;alar que, si bien hemos conquistado hitos hist&oacute;ricos como el matrimonio igualitario, &ldquo;esto no ha hecho m&aacute;s que empezar. Sigamos pensando hacia delante, no nos conformemos. Que no nos tomen por tontas, queda mucho que hacer, queda mucho camino que recorrer&rdquo;. Hudson denunci&oacute; la &ldquo;ola reaccionaria fascista&rdquo; que sacude el mundo y subray&oacute; la urgencia de una lucha &ldquo;interseccional y transversal&rdquo;, capaz de conectar la defensa de los derechos LGTBI+ con otras causas como la ley de inmigraci&oacute;n y la necesidad de entender la vivienda como un derecho fundamental, no como un bien mercantil. Su mensaje es un recordatorio potente de que la lucha LGTBI+ debe abrazar todas las causas de derechos humanos, sin dejar a nadie fuera.
    </p><p class="article-text">
        Desde Amnist&iacute;a Internacional reiteramos que, en virtud del derecho internacional, todos los Estados tienen la obligaci&oacute;n de promover y proteger los derechos humanos de todas las personas, sin discriminaci&oacute;n alguna. Gracias al Orgullo tenemos ocasi&oacute;n para una reivindicaci&oacute;n constante y una llamada a la acci&oacute;n para vivir libres de miedo y con plena dignidad. Cada pancarta, canci&oacute;n, abrazo, grito compartido en la marcha del Orgullo andaluz lleva el eco de aquella frase: &ldquo;yo tuve un sue&ntilde;o&rdquo;. Andaluc&iacute;a, con su historia compleja y su identidad mestiza, sabe bien lo que cuesta so&ntilde;ar. Pero tambi&eacute;n sabe que es capaz de abrir caminos donde antes hab&iacute;a silencio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Cejudo Leyva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/andalucia-levantaos-orgullo_132_12468608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Jul 2025 10:52:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalucía, "levantaos" por el Orgullo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Orgullo LGTBI,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apartheid de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/apartheid-genero_132_11730950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfad2e91-db47-45ee-9662-f199e0b6ba2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apartheid de género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es un problema aislado ni lejano, pues se manifiesta en las desigualdades que sufren día a día las mujeres en el acceso a la educación y a los servicios de salud, así como en la representación y toma de decisiones políticas</p><p class="subtitle">Venezuela y su crisis en derechos humanos
</p></div><p class="article-text">
        Hoy fue un d&iacute;a extra&ntilde;o, me contaba Laila con la mirada perdida. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pas&oacute;?&rdquo;, le pregunt&eacute; intrigada. Con un tono de incredulidad, me respondi&oacute;: &ldquo;Fui al trabajo como todos los d&iacute;as, y al llegar me dijeron que ya no pod&iacute;a seguir all&iacute;. Solo me pidieron que recogiera mis cosas y me marchara, sin darme ninguna explicaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con la mirada perdida, continu&oacute;: &ldquo;Al principio pens&eacute; en ir a la biblioteca a estudiar, pero para mi sorpresa, tampoco me dejaron entrar. Me dijeron que las mujeres ya no pod&iacute;amos acceder a esos espacios, ni mucho menos asistir a las clases de la universidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento sent&iacute;a como su confusi&oacute;n y desconcierto se transmit&iacute;a tambi&eacute;n en m&iacute;. &ldquo;Es como si quisieran borrar mi presencia, la de todas nosotras&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. &ldquo;Intentando buscar algo de normalidad, decid&iacute; salir a hacer deporte, pero incluso en la calle me frenaron&rdquo;. Le dijeron que no pod&iacute;a estar sola en la calle. &ldquo;Cuando llegu&eacute; a casa, decid&iacute; hacer algo de ejercicio, porque el sol estaba demasiado fuerte. Abr&iacute; las cortinas para que entrara aire, y de pronto, tocaron la puerta. Me dijeron que no pod&iacute;a estar visible desde la ventana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace unas d&eacute;cadas, uno de los grandes desaf&iacute;os al que se enfrenta la comunidad internacional en materia de derechos humanos es poner fin al <em>apartheid</em>. En este sentido,<em> </em>Amnist&iacute;a Internacional se adhiri&oacute; hace unos meses al movimiento <em>End Gender Apartheid. </em>Debido a la grave situaci&oacute;n de las mujeres en estos &uacute;ltimos tres a&ntilde;os en Afganist&aacute;n y la deriva represiva del Estado iran&iacute; que se inici&oacute; con la muerte de Masha Amini en manos de la polic&iacute;a de la moral, este movimiento, que como su nombre indica, busca poner fin al &ldquo;<em>apartheid</em> de g&eacute;nero&rdquo;, ha intensificado enormemente sus esfuerzos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde &#039;End Gender Apartheid&#039; luchan por que el apartheid de género sea integrado y reconocido por el Derecho Internacional</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El <em>apartheid </em>se define como un r&eacute;gimen institucionalizado que implica la opresi&oacute;n y dominaci&oacute;n de un grupo sobre otro, despojando a ciertos colectivos de sus derechos fundamentales. Aunque el t&eacute;rmino se origin&oacute; en el contexto de la discriminaci&oacute;n racial en Sud&aacute;frica, su uso se ha ampliado para describir la segregaci&oacute;n y discriminaci&oacute;n basadas en el g&eacute;nero (&ldquo;<em>apartheid</em> de g&eacute;nero&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, el <em>apartheid</em> en Sud&aacute;frica, que dur&oacute; desde 1948 hasta 1994, prohibi&oacute; a las personas racializadas acceder a espacios reservados para la minor&iacute;a blanca, neg&aacute;ndoles derechos b&aacute;sicos como el voto y la educaci&oacute;n. Hoy, desde Amnist&iacute;a Internacional, hablamos de <em>apartheid</em> de g&eacute;nero como un sistema que perpet&uacute;a la segregaci&oacute;n y exclusi&oacute;n de las mujeres y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        En el plano del Derecho Internacional, el <em>apartheid</em> fue declarado crimen de lesa humanidad en la Convenci&oacute;n Internacional sobre la Represi&oacute;n y el Castigo del Crimen de Apartheid de 1973, siendo as&iacute; reconocido tambi&eacute;n en el Estatuto de Roma. Desde <em>End Gender Apartheid</em> luchan por que el <em>apartheid</em> de g&eacute;nero sea integrado y reconocido por el Derecho Internacional pues los acontecimientos antes mencionados fuerzan a que &eacute;ste sea &ldquo;interpretado de modo que incluya las jerarqu&iacute;as de g&eacute;nero, no s&oacute;lo las jerarqu&iacute;as raciales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este apartheid se constituye como una herramienta perpetuadora de las estructuras patriarcales de silenciamiento y exclusión, imposibilitando el justo cambio para las mujeres</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De esta manera, reconocer el apartheid de g&eacute;nero como un crimen internacional reflejar&iacute;a de manera m&aacute;s precisa las realidades hist&oacute;ricas y actuales de opresi&oacute;n institucionalizadas hacia las mujeres y las personas LGBTIQ+. Asimismo, contribuir&iacute;a a fomentar la justicia de g&eacute;nero dado que dichos grupos vulnerables han luchado incansablemente para que sus experiencias de discriminaci&oacute;n sean reconocidas formalmente.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de la historia de Laila y de muchas otras mujeres afganas e iran&iacute;es, se hace urgente la necesidad de que, como sociedad, luchemos contra el <em>apartheid</em> de g&eacute;nero. No es un problema aislado ni lejano, pues se manifiesta en las desigualdades que sufren d&iacute;a a d&iacute;a las mujeres en el acceso a la educaci&oacute;n y a los servicios de salud, as&iacute; como en la representaci&oacute;n y toma de decisiones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Desde Amnist&iacute;a Internacional, promovemos espacios de sororidad e interseccionalidad como una estrategia de resistencia y combate ante cualquier injusticia, como lo es el <em>apartheid</em>. A veces, puede parecer que las cosas no est&aacute;n tan mal, pero la realidad es que la discriminaci&oacute;n persiste e incluso se profundiza. <em>&ldquo;Hablen de nosotras, no nos olviden</em>&rdquo; es el llamado que hacen las mujeres afganas e iran&iacute;es, y que desde nuestros espacios se hace imperativo amplificar.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, este <em>apartheid </em>se constituye como una herramienta perpetuadora de las estructuras patriarcales de silenciamiento y exclusi&oacute;n, imposibilitando el justo cambio para las mujeres. De este modo, no podemos dejar caer en el olvido la situaci&oacute;n de las mujeres afganas e iran&iacute;es, pues el <em>apartheid</em> racial no solo se combati&oacute; desde dentro sino tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la denuncia internacional de este crimen, que hoy en d&iacute;a desgraciadamente se sufre en base al g&eacute;nero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela Torres y Cristina Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/apartheid-genero_132_11730950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Oct 2024 04:01:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apartheid de género]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Apartheid,Afganistán,Mujer,Derechos fundamentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Venezuela y su crisis en derechos humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/venezuela-crisis-derechos-humanos_132_11659133.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f213022-668d-4dc8-9666-eb93edec463a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Venezuela y su crisis en derechos humanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sería muy fácil eliminar las sospechas dando publicidad a las actas electorales. Pero ese paso no es el único necesario para solucionar el problema venezolano</p></div><p class="article-text">
        Las recientes elecciones celebradas en Venezuela han puesto en primer plano la situaci&oacute;n de este pa&iacute;s, un pa&iacute;s que en 2010 ten&iacute;a las reservas petroleras m&aacute;s grandes del mundo y era uno de los principales exportadores mundiales de petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esa riqueza, el sistema p&uacute;blico de salud est&aacute; colapsado. Casi tres cuartas partes &mdash;el 72,4%&mdash; de los centros p&uacute;blicos de salud sufren escasez de medicamentos, equipos y personal, y el 88,9% de los servicios p&uacute;blicos de salud no funcionan. El personal sanitario que denuncia las deficiencias existentes y el bajo nivel salarial es objeto de actos de intimidaci&oacute;n por parte de las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        El costo de la bolsa de la compra para alimentos para una familia de 5 miembros equival&iacute;a en octubre de 2023 a unos 494 d&oacute;lares estadounidenses al mes, y el salario m&iacute;nimo mensual era de 3,67 d&oacute;lares, con lo que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n sufre una grave inseguridad alimentaria. Adem&aacute;s, el 74,5% de las familias carecen de acceso regular a agua potable.
    </p><p class="article-text">
        A esto se une, seg&uacute;n Amnist&iacute;a internacional, una grave crisis de derechos humanos. Las fuerzas de seguridad responden con fuerza ileg&iacute;tima a las protestas que reivindican derechos econ&oacute;micos y sociales. Quienes critican al gobierno del presidente Nicol&aacute;s Maduro son objeto de detenci&oacute;n arbitraria, desaparici&oacute;n forzada y tortura con la aquiescencia del sistema judicial. Hay impunidad por las ejecuciones extrajudiciales que siguen cometiendo las fuerzas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        La Corte Penal Internacional investiga cr&iacute;menes de lesa humanidad, pese a los intentos del Gobierno de suspender el proceso. Siguen empeorando las condiciones penitenciarias, especialmente la falta de acceso al agua y a la alimentaci&oacute;n. Los venezolanos huyen del pa&iacute;s de forma creciente.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno persigue a quienes pertenecen a la oposici&oacute;n pol&iacute;tica y estos corren peligro de ser objeto de detenci&oacute;n arbitraria, tortura y otras violaciones de derechos humanos. Para ello no se duda en utilizar el sistema judicial para silenciar la disidencia y criminalizar a quienes defienden los derechos humanos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">deben liberalizarse los fondos venezolanos procedentes del comercio petrolero y que son necesarios para relanzar la economía ya que Venezuela es un país con múltiples riquezas naturales. Su situación actual no está justificada. El sufrimiento, económico y político, del pueblo venezolano debe terminar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las organizaciones de derechos humanos ven con preocupaci&oacute;n la penalizaci&oacute;n del aborto, las denuncias de esterilizaci&oacute;n forzada, el acceso limitado a anticonceptivos modernos y a los servicios de salud sexual y reproductiva, y los &iacute;ndices altos de mortalidad materna debido a esas limitaciones.
    </p><p class="article-text">
        Hay una alta incidencia de la violencia de g&eacute;nero contra las mujeres y las ni&ntilde;as y las personas LGBTI contin&uacute;an sufriendo discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante y despu&eacute;s de las elecciones se han registrado una oleada de violaciones de derechos humanos. Tras las elecciones, la poblaci&oacute;n se moviliz&oacute; pac&iacute;ficamente para expresar su descontento por las irregularidades electorales.
    </p><p class="article-text">
        La falta de transparencia en que se ha dado la consulta electoral con la resistencia del Gobierno venezolano a publicar las actas ha provocado una importante demanda de la comunidad internacional, incluso de pa&iacute;ses que se consideran aliados de la llamada revoluci&oacute;n bolivariana. Ser&iacute;a muy f&aacute;cil eliminar las sospechas dando publicidad a las actas electorales. Pero ese paso no es el &uacute;nico necesario para solucionar el problema venezolano. Hay que reactivar la econom&iacute;a y realizar una pol&iacute;tica positiva de derechos humanos. Asimismo, deben liberalizarse los fondos venezolanos procedentes del comercio petrolero y que son necesarios para relanzar la econom&iacute;a ya que Venezuela es un pa&iacute;s con m&uacute;ltiples riquezas naturales. Su situaci&oacute;n actual no est&aacute; justificada. El sufrimiento, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico, del pueblo venezolano debe terminar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal Fco. Fábrega Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/venezuela-crisis-derechos-humanos_132_11659133.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Sep 2024 19:47:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Venezuela y su crisis en derechos humanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Elecciones Venezuela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta a la salud mental de los y las jóvenes: porque los domingos siempre llegan y la resignación la sentimos todas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/carta-salud-mental-jovenes-domingos-llegan-resignacion-sentimos_132_11589924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2b23cfa-243b-4a84-9ca2-903a66ee7be9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta a la salud mental de los y las jóvenes: porque los domingos siempre llegan y la resignación la sentimos todas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente al sosiego, nos enfrentamos a la inmediatez que nos consume, agota y desincentiva. Queremos tener oportunidades, tener garantizado un futuro</p><p class="subtitle">Opinión - Atrapados en la precariedad vital</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as se celebraba el D&iacute;a Internacional de la Juventud y si te has parado a leer esto es porque eres joven o te importan los y las j&oacute;venes. Y si eres lo primero, desde ya, te comprendo.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo los domingos en mi infancia, los recuerdo muy bien. El fin de semana se acababa y, de vuelta al colegio, la monta&ntilde;a de deberes y la preparaci&oacute;n de alguna exposici&oacute;n de ingl&eacute;s o lengua quedaban, como no, para &uacute;ltima hora. Para m&iacute;, las semanas en realidad empezaban los domingos por la tarde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando en el colegio o instituto ten&iacute;amos que exponer el <em>role play</em> de ingl&eacute;s, el romanticismo de B&eacute;cquer y Rosal&iacute;a de Castro, los nervios eran inevitables, especialmente porque dej&aacute;bamos todo para &uacute;ltima hora. Sin embargo, si en lugar de eso pudi&eacute;ramos hablar de lo que hicimos el fin de semana o de nuestros planes para el pr&oacute;ximo, esos nervios desaparecer&iacute;an o, al menos, ser&iacute;an m&aacute;s amenos. Si ahora, como personas adultas, te pregunto sobre tus planes durante tus d&iacute;as libres &iquest;c&oacute;mo te sientes? &iquest;Realmente tienes tiempo libre o todos los d&iacute;as son un eterno domingo?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Por qué durante la semana piensas en tu tiempo libre y en tu tiempo libre piensas en tu semana?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estamos de acuerdo en que no habr&aacute; esa monta&ntilde;a de deberes, pero s&iacute; una semana llena de incertidumbre, estr&eacute;s, ansiedad y algo que siempre es de &uacute;ltima hora, como los deberes del colegio. &iquest;Alguna vez te sientes culpable por disfrutar de tu tiempo libre? Tal vez piensas que deber&iacute;as estar haciendo algo m&aacute;s productivo. Ese tiempo que dedicas a pensar en tus planes o a disfrutarlos, no lo inviertes en, dig&aacute;moslo as&iacute;, tus obligaciones. Y cuando finalmente llega el fin de semana o ese merecid&iacute;simo tiempo libre &ndash;si es que tienes tiempo de tener tiempo libre&ndash; te encuentras pensando en todas tus responsabilidades y en que tienes que hacer esto y lo otro. Y te preguntas: &iquest;por qu&eacute; durante la semana piensas en tu tiempo libre y en tu tiempo libre piensas en tu semana?
    </p><p class="article-text">
        Voy m&aacute;s all&aacute;: &iquest;puedes hacer planes a largo plazo? Bueno, &iquest;c&oacute;mo de largo es tu largo plazo?&nbsp;Se llama incertidumbre y angustia a la misma incertidumbre y angustia que se convierte en resignaci&oacute;n que terminamos normalizando y que ni siquiera llegamos a darnos cuenta hasta que lees esta entrada y te percatas de que tus d&iacute;as se han convertido en aquellos eternos domingos de deberes y tareas de nuestra infancia.
    </p><p class="article-text">
        Si te hablo de incertidumbre, &iquest;sabes poner un ejemplo desde tu experiencia y vivencia? Si te hablo de compromiso a largo plazo, tambi&eacute;n, &iquest;verdad? Y si te hablo de trabajo e independencia econ&oacute;mica, ya nos entendemos a la perfecci&oacute;n. Resulta que no es nada nuevo lo que te estoy contando, pero como joven har&aacute; que no te sientas incomprendido o incomprendida, al menos entre las l&iacute;neas de esta entrada.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las redes sociales se nos exponen e imponen, expectativas y presiones que nos llevan a intentar alcanzar un ideal de vida totalmente inalcanzable</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con todo esto tenemos los ingredientes para hacer una llamada a la salud mental, estr&eacute;s, ansiedad e incluso soledad y aislamiento social. Y es que nuestra resignaci&oacute;n debe transformarse en motivaci&oacute;n, pero &iquest;c&oacute;mo hacerlo posible sin sentirse incomprendidas y olvidadas? La atenci&oacute;n m&eacute;dica no solo abarca la salud f&iacute;sica, sino tambi&eacute;n la salud mental y emocional y es un derecho fundamental.
    </p><p class="article-text">
        Hablemos de lo que nos preocupa. Frente al sosiego, nos enfrentamos a la inmediatez y a una vida l&iacute;quida normalizada que nos consume, agota y desincentiva. Queremos tener oportunidades, tener garantizado un futuro. Lo cierto es que se ha normalizado nuestra situaci&oacute;n como j&oacute;venes y hay que decirlo: &iexcl;estamos resignadas!
    </p><p class="article-text">
        Con estudios y sin empleo, o, en el mejor de los casos, trabajando en condiciones precarias, muchos de nosotros y nosotras a&uacute;n vivimos con nuestros padres y madres. Nos encontramos en un contexto en el que la informaci&oacute;n, sin reflexi&oacute;n, nos lleva a consumir publicaciones y entradas en redes sociales de personas aparentemente como nosotros y nosotras, pero con vidas perfectas a cada instante, como si fuera un espejismo de libertad, o discursos que nos hacen pensar que crear contenido a partir de nuestro cuerpo es tener libertad sobre nuestro cuerpo, y no mercantilizarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n experiencias que te incentivan a ser n&oacute;madas en una furgoneta, recorriendo el mundo como due&ntilde;os y due&ntilde;as de nuestro propio tiempo. Sin embargo, lejos de ser as&iacute;, se nos exponen e imponen, expectativas y presiones, tanto externas como internas, que nos llevan a intentar alcanzar un ideal de vida totalmente inalcanzable, lejos queda pero s&iacute; resuena el &ldquo;si quieres, puedes&rdquo;. Ficci&oacute;n y apariencia de empoderamiento cuando la realidad es otra.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya seas una persona deportista de élite o busques mejorar tu calidad de vida, es esencial detenernos, y luego todo lo demás encaja en su lugar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin duda, hay muchas cuestiones que no caben en esta entrada, pero se podr&aacute; notar el sarcasmo y la reivindicaci&oacute;n de no normalizar nuestra situaci&oacute;n, porque no estamos bien y tenemos derecho a una salud integral, pues no hay derecho a la salud si la salud mental no est&aacute; cubierta.
    </p><p class="article-text">
        Durante los Juegos Ol&iacute;mpicos de Par&iacute;s, las voces que llaman la atenci&oacute;n sobre la importancia de nuestra salud han resonado con fervor. La hist&oacute;rica decisi&oacute;n de Simone Biles en los Juegos Ol&iacute;mpicos de Tokio en 2021, cuando eligi&oacute; priorizar su bienestar y salud mental sobre la competici&oacute;n, sigue siendo un faro de reflexi&oacute;n y aprendizaje. Biles, una de las atletas m&aacute;s destacadas, o Raven Saunders medallista de plata en 2021 en lanzamiento de peso que luchaba contra la depresi&oacute;n y la ansiedad, nos recuerdan que ya seas una persona deportista de &eacute;lite o busques mejorar tu calidad de vida, es esencial detenernos, y luego todo lo dem&aacute;s encaja en su lugar.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a Biles tras su paso por los Juegos Ol&iacute;mpicos de Par&iacute;s 2024: deber&iacute;amos salir a pasarlo bien, pero eso no siempre es as&iacute;. Y es que su valent&iacute;a en 2021 al hablar sobre estos temas estigmatizados no solo inspira a otras atletas, sino que sirven de ejemplo para todos y todas destacando no solo la necesidad de cuidar nuestro bienestar, sino tambi&eacute;n subrayando una cuesti&oacute;n esencial de derechos humanos. No todo vale y el &eacute;xito no debe lograrse a cualquier coste.
    </p><p class="article-text">
        La salud mental es un derecho humano y por ello&nbsp;<a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/la-salud-mental-no-es-un-privilegio-es-un-derecho/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amnist&iacute;a Internacional</a>&nbsp;pone el foco en los y las j&oacute;venes y recuerda que seg&uacute;n la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos (1948): &ldquo;Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, as&iacute; como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentaci&oacute;n, el vestido, la vivienda, la asistencia sanitaria y los servicios sociales necesarios&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Amnist&iacute;a Internacional lanzamos esta reflexi&oacute;n, centr&aacute;ndonos en la atenci&oacute;n y prevenci&oacute;n de la importancia de nuestra salud mental y bienestar. Merecemos un entorno que respete y conviva con nuestros otros derechos humanos b&aacute;sicos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Granados Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/carta-salud-mental-jovenes-domingos-llegan-resignacion-sentimos_132_11589924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Aug 2024 19:13:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta a la salud mental de los y las jóvenes: porque los domingos siempre llegan y la resignación la sentimos todas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jóvenes,Salud mental,Juegos Olímpicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Hacking Justice': un recorrido por la defensa de la libertad de Julian Assange]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/hacking-justice-recorrido-defensa-libertad-julian-assange_132_11549360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50c4a725-6ce1-473b-b0f7-d3cb6d61819c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Hacking Justice&#039;: un recorrido por la defensa de la libertad de Julian Assange"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando eres más que un periodista, necesitas más que un abogado. El documental dirigido por Clara López Rubio y Juan Pancorbo muestra el trabajo de Baltasar Garzón al frente del equipo legal internacional que defiende al editor jefe de WikiLeaks en un caso plagado de irregularidades</p><p class="subtitle">OPINIÓN | Julian Assange libre, el periodismo cautivo
</p></div><p class="article-text">
        Hace un mes en respuesta a la tan anhelada <a href="https://www.eldiario.es/internacional/julian-assange-fundador-wikileaks-libertad-llegar-acuerdo-eeuu_1_11474955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">liberaci&oacute;n de Julian Assange de Belmarsh</a>, una prisi&oacute;n de alta seguridad de Reino Unido, la secretaria general de Amnist&iacute;a Internacional, Agn&egrave;s Callamard, declar&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;<em>Amnist&iacute;a Internacional acoge con satisfacci&oacute;n la noticia positiva de que Julian Assange, que se encontraba bajo custodia del Estado brit&aacute;nico, haya quedado por fin en libertad tras cinco a&ntilde;os de prisi&oacute;n, y de que esta terrible experiencia se acabe para &eacute;l y su familia. Creemos firmemente que </em><a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/julian-assange-son-detalles-acuerdo-quedar-libre_1_11475133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Julian Assange nunca debi&oacute; haber sido encarcelado</em></a><em> y hemos pedido continuamente que se retiren los cargos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;El espect&aacute;culo que durante a&ntilde;os han mostrado al mundo las autoridades estadounidenses, empe&ntilde;adas en violar la libertad de prensa y la libertad de expresi&oacute;n al usar a Assange como ejemplo por revelar presuntos cr&iacute;menes de guerra cometidos por Estados Unidos ha causado sin duda un da&ntilde;o hist&oacute;rico&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        En Amnist&iacute;a Andaluc&iacute;a tuvimos la suerte de haber presentado tambi&eacute;n justo hace un mes en la Corrala de Santiago de la Universidad de Granada, el documental de las periodistas Clara L&oacute;pez Rubio y Juan Pancorbo en torno al periodista Julian Asange y la defensa de &eacute;ste que est&aacute;ba llevando a cabo el equipo jur&iacute;dico de Baltasar Garz&oacute;n, una historia tan interesante que detalla los entramados de una historia que merec&iacute;a ser contada.
    </p><p class="article-text">
        Clara recuerda as&iacute; su experiencia: 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2012 establecimos contacto con el juez Garz&oacute;n para llevar a cabo el rodaje de un documental sobre su trayectoria en el &aacute;mbito de la Jurisdicci&oacute;n Universal, fuimos a visitarlo ese verano a Torres, su pueblo natal en Andaluc&iacute;a. El juez acababa de ser inhabilitado y estaba en proceso de reinventarse como abogado.
    </p><p class="article-text">
        Fue en esos mismos d&iacute;as cuando recibi&oacute; la llamada de Julian Assange y despu&eacute;s de unas conversaciones acept&oacute; coordinar su defensa <em>probono</em>. As&iacute; que ah&iacute; hab&iacute;a una historia que empezaba y merec&iacute;a ser contada. 
    </p><p class="article-text">
        De repente, ten&iacute;amos un caso de suma actualidad que despertaba gran inter&eacute;s internacional. Como narradores enseguida nos sedujo el encuentro de estas dos personalidades en apariencia tan distintas. Luego, el propio Baltasar Garz&oacute;n nos explic&oacute; que &eacute;l entend&iacute;a la defensa de Julian Assange como la defensa de un principio fundamental en democracia: la libertad de expresi&oacute;n y el derecho al acceso a la informaci&oacute;n. Desde esa perspectiva, este caso global encajaba en nuestra visi&oacute;n inicial del proyecto. Decidimos contar un Garz&oacute;n in&eacute;dito, trabajando ahora del otro lado del sistema judicial, no ya como juez instructor, sino como abogado&ldquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Queda claro que cuando la justicia choca con la política, esta última tiene todas las de ganar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://blogs.es.amnesty.org/andalucia/2024/06/27/__trashed-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Hacking Justice&rdquo;</a> muestra su trabajo al frente del equipo legal internacional que defiende al editor jefe de <a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2024/04/julian-assanges-five-year-imprisonment-uk-unacceptable/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">WikiLeaks</a>, Julian Assange. &Eacute;l y su equipo ejercen como abogados de derechos humanos inmersos en un caso plagado de irregularidades, que implica a varios Estados, en el que queda claro que cuando la justicia choca con la pol&iacute;tica, esta &uacute;ltima tiene todas las de ganar.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos visuales, mi codirector Juan Pancorbo y yo plante&aacute;bamos el documental de esta forma: un hombre encerrado en una habitaci&oacute;n y otro que viaja por todo el mundo con la misi&oacute;n de sacarlo de ella. Pero de fondo estaban los grandes temas: el futuro de Internet, la importancia de la transparencia para Gobiernos y corporaciones, la necesidad de proteger a los <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/por-que-la-persecucion-de-julian-assange-por-parte-de-estados-unidos-distrae-la-atencion-de-la-impunidad-por-crimenes-de-guerra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>whistleblower</em></a><em>s</em> y la gran influencia de los servicios de inteligencia en nuestras vidas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Desaf&iacute;os no nos faltaron. De hecho, inicialmente el t&iacute;tulo original de nuestra pel&iacute;cula era <em>&ldquo;The Challenge&rdquo;,</em> el desaf&iacute;o: todas las dificultades que conlleva hacer una pel&iacute;cula sobre abogados que est&aacute;n trabajando en un caso secreto; un caso todav&iacute;a abierto en aquel momento y de alto voltaje pol&iacute;tico en el que todos los actores tienen que ser extremadamente cautos, cualquier interferencia nuestra con la c&aacute;mara pod&iacute;a perjudicar el proceso en marcha.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas veces hicimos viajes en vano, ya que nos negaron los permisos de rodaje por la confidencialidad de los encuentros y nos quedamos sin poder filmar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Muchas veces hicimos viajes en vano, ya que nos negaron los permisos de rodaje por la confidencialidad de los encuentros y nos quedamos sin poder filmar. Multitud de circunstancias complicadas ocasionaron un gran desaf&iacute;o para la producci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Vivimos por aquel tiempo en una continua incertidumbre. Durante los primeros meses cre&iacute;mos que el caso pod&iacute;a tener una resoluci&oacute;n inminente, que Julian Assange podr&iacute;a salir en cualquier momento de la Embajada; trabaj&aacute;bamos con una sensaci&oacute;n de urgencia que nos hizo, como documentalistas, tomar decisiones apresuradas. Luego pasamos justamente a vivir la situaci&oacute;n contraria: muchos meses y algunos a&ntilde;os de aparente bloqueo del caso, en los que parec&iacute;a que el equipo de defensa no estaba logrando ning&uacute;n avance y que la situaci&oacute;n pod&iacute;a prolongarse eternamente. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU consideró que la situación de Assange debía calificarse de “detención arbitraria” y que tenía derecho a una compensación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero ante nuestra sorpresa el equipo de defensa consigui&oacute; eficazmente &nbsp;pronunciamientos favorables de diversos organismos internacionales. La m&aacute;s importante fue la resoluci&oacute;n del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU, que consider&oacute; que la situaci&oacute;n a la que se hab&iacute;a llevado a Assange en su persecuci&oacute;n deb&iacute;a calificarse de &ldquo;detenci&oacute;n arbitraria&rdquo; y que &eacute;ste ten&iacute;a derecho a una compensaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Estuvimos nueve a&ntilde;os acompa&ntilde;ando con la c&aacute;mara el caso de cerca, los viajes constantes de Baltasar Garz&oacute;n, no s&oacute;lo a Londres, sino tambi&eacute;n a Estados Unidos, Ecuador, Ginebra, all&aacute; donde fuera necesario actuar para liberar a Julian Assange. A&uacute;n sabiendo que el equipo legal de diversas nacionalidades y distintas especialidades era brillante, finalizamos la pel&iacute;cula en 2021 con la frustraci&oacute;n de que Assange no estaba a&uacute;n libre.
    </p><p class="article-text">
        Sorprendente, para bien, fue su liberaci&oacute;n el pasado 25 de junio, sin duda fruto tanto del trabajo legal como de la enorme presi&oacute;n internacional que se cre&oacute; alrededor del caso. En todos los lugares del mundo se hab&iacute;an creado grupos de activistas &ldquo;Free Assange&rdquo;, muchas organizaciones no gubernamentales, como Amnist&iacute;a Internacional y Reporteros sin Fronteras, exigieron la liberaci&oacute;n del periodista.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Mandatarios internacionales se dirigieron personalmente a la administraci&oacute;n norteamericana para solicitar el cierre del caso, como por ejemplo, los presidentes Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador o Lula Da Silva. El primer ministro australiano Anthony Albanese y sus diplom&aacute;ticos entablaron durante meses conversaciones con pol&iacute;ticos norteamericanos para buscar posibles v&iacute;as de negociaci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El proceso que ha padecido Assange no solo ha sido un calvario judicial determinado por intereses políticos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El proceso que ha padecido Assange no solo ha sido un calvario judicial determinado por intereses pol&iacute;ticos, como se ha se&ntilde;alado m&aacute;s arriba: el choque entre la justicia y la pol&iacute;tica, o la justicia y los supuestos intereses de Estado. 
    </p><p class="article-text">
        En el denominado &ldquo;caso Pinochet&rdquo;, al Reino Unido no le interes&oacute; pol&iacute;ticamente retener a un dictador responsable de horrendos cr&iacute;menes contra la Humanidad. Sin embargo, en el referido a Assange, al mismo Reino Unido &nbsp;le pareci&oacute; oportuno mantener privado de libertad, en una especie de limbo jur&iacute;dico, a un editor que public&oacute; cr&iacute;menes de guerra cometidos por el Gobierno de Estados Unidos contra civiles y periodistas. Aquellos criminales de guerra no han sido a&uacute;n perseguidos. En cambio, Julian Assange ha pasado 14 a&ntilde;os privado de libertad, los cinco &uacute;ltimos aislado en una celda de 2x3 metros, s&oacute;lo por publicar estos cr&iacute;menes. 
    </p><p class="article-text">
        Aparte de las ingentes dificultades que tuvo que superar la c&aacute;mara, lo que &eacute;sta muestra en la voz de sus personajes es que hay que seguir trabajando muy duro para garantizar la libertad de prensa en nuestras sociedades. Los periodistas no pueden ser perseguidos como esp&iacute;as cuando publiquen informaci&oacute;n inc&oacute;moda para los gobiernos&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Amnist&iacute;a Internacional felicita por el trabajo realizado a la familia de Juli&aacute;n Assange, a activistas, profesionales de la abogac&iacute;a y otros m&aacute;s, organizaciones de defensa de la libertad de prensa y a muchas personas de los medios de comunicaci&oacute;n y de otros &aacute;mbitos que lo han apoyado a &eacute;l y han defendido los principios fundamentales que deben regir el derecho y el acceso de la sociedad a la informaci&oacute;n y la justicia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara López Rubio, periodista, con la colaboración de Amnistía Internacional Andalucía.]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/hacking-justice-recorrido-defensa-libertad-julian-assange_132_11549360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jul 2024 04:01:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Hacking Justice': un recorrido por la defensa de la libertad de Julian Assange]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Julian Assange,Periodismo,Wikileaks,Censura,Estados Unidos,Secretos de Estado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Una asignatura se recupera, una vida no": movilizaciones del estudiantado de las universidades públicas andaluzas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/asignatura-recupera-vida-no-movilizaciones-estudiantado-universidades-publicas-andaluzas_132_11459915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d92e9d35-01da-4553-9226-827c3a0eebb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Una asignatura se recupera, una vida no&quot;: movilizaciones del estudiantado de las universidades públicas andaluzas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a las flagrantes violaciones del derecho internacional humanitario perpetradas por Israel, exigimos el alto al fuego inmediato para Gaza y un compromiso real académico en solidaridad con el pueblo palestino</p><p class="subtitle">Estudiantes y profesores propalestinos de Sevilla exigen la dimisión del rector: “¡No más violencia, queremos diálogo!”
</p></div><p class="article-text">
        Tras el inicio de las acampadas por el genocidio del pueblo palestino en EE.UU y posteriormente en el resto del mundo, llegando el 29 de abril a Espa&ntilde;a por iniciativa de la Universidad de Valencia y la posterior expansi&oacute;n de estas movilizaciones por el resto de las universidades y la resoluci&oacute;n de la CRUE, las universidades andaluzas se unen a estas acampadas empezando por la Universidad de Granada, que fue la primera en poner las tiendas, y a continuaci&oacute;n la Pablo de Olavide de Sevilla. El estudiantado movilizado aseguraba que el contenido de la CRUE eran palabras vac&iacute;as que no materializaban ni efectuaban el boicot acad&eacute;mico que exig&iacute;an en el movimiento estudiantil sobre detener de forma indeterminada las relaciones con Israel u otras instituciones que financiaban a las fuerzas israel&iacute;es para el asedio contra la poblaci&oacute;n palestina.
    </p><p class="article-text">
        Ante esto, los y las j&oacute;venes nos cuestionamos el rumbo de las universidades andaluzas en este sentido. &iquest;Qu&eacute; avances han marcado las movilizaciones y compromisos de las universidades p&uacute;blicas andaluzas desde el reconocimiento palestino en mayo de 2024? &iquest;Qu&eacute; implicaciones han tenido y tendr&aacute;n estas medidas? 
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos fren&eacute;ticos, la juventud se moviliza y desaf&iacute;a las cr&iacute;ticas que la acusan de ap&aacute;tica con movilizaciones como las de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, donde resuena con vehemencia &ldquo;<em>una asignatura se recupera, una vida no&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Y es que los y las j&oacute;venes de las universidades p&uacute;blicas de Andaluc&iacute;a nos hemos movilizado contra el genocidio y la barbarie que viene sucediendo desde hace d&eacute;cadas en Palestina. Frente a las flagrantes violaciones del derecho internacional humanitario perpetradas por Israel, incluyendo los desplazamientos forzados, homicidios ileg&iacute;timos, los secuestros de rehenes, la intensificaci&oacute;n del sistema de apartheid y la sistem&aacute;tica desposesi&oacute;n de la poblaci&oacute;n palestina, exigimos el alto al fuego inmediato para Gaza y un compromiso real acad&eacute;mico en solidaridad con el pueblo palestino.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde Amnistía Internacional reconocemos que, en plena época de exámenes, el estudiantado universitario no se ha limitado a observar sino que se ha autogestionado y trabajado en la horizontalidad, dando al mundo entero una lección sobre convivencia, organización y perseverancia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No es solo un sistema de trato discriminatorio prolongado y cruel; es un genocidio. Ante esta realidad, resuenan las palabras de &Aacute;ngela Davis: &ldquo;No estoy aceptando las cosas que no puedo cambiar, estoy cambiando las cosas que no puedo aceptar&rdquo;. A pesar de esta sombra realidad que oscurece cualquier horizonte de paz, los y las j&oacute;venes no hemos olvidado la historia y nos mantenemos comprometidas con el pueblo palestino, rechazando la indiferencia y exigiendo acciones concretas.
    </p><p class="article-text">
        Desde Amnist&iacute;a Internacional reconocemos que, en plena &eacute;poca de ex&aacute;menes, el estudiantado universitario no se ha limitado a observar sino que se ha autogestionado y trabajado en la horizontalidad, dando al mundo entero una lecci&oacute;n sobre convivencia, organizaci&oacute;n y perseverancia, demostrando que con colaboraci&oacute;n y coordinaci&oacute;n es posible sacar adelante una lucha.
    </p><p class="article-text">
        Ejemplo de ello han sido los y las j&oacute;venes universitarias de la Universidad Pablo de Olavide (UPO), quienes, <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/estudiantes-sevilla-pro-palestina-arrancan-acuerdo-olavide-tres-dias-encierro-rectorado_1_11391085.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras 20 d&iacute;as de acampada y tres d&iacute;as de encierro en el Rectorado, han logrado ser escuchadas</a> gracias a sus esfuerzos y apoyos de asociaciones, compa&ntilde;eros, profesorado y trabajadores. Estos logros han incluido el reconocimiento por parte del Rectorado de la masacre perpetrada por Israel contra el pueblo palestino como un genocidio, as&iacute; como el impulso de una cooperaci&oacute;n con las universidades palestinas. 
    </p><p class="article-text">
        Tras estos logros, el campamento en la UPO se ha levantado para trasladarse a la Universidad de Sevilla y unirse a la acampada que lleva un mes en el campus. Recientemente, la Universidad de Sevilla ha vivido momentos de tensi&oacute;n cuando las fuerzas antidisturbios <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/policia-desaloja-golpes-estudiantes-encerrados-universidad-sevilla-matanza-gaza_1_11438471.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desalojaron por la fuerza a estudiantes que se movilizaban en el decanato de la Facultad de Filolog&iacute;a</a>. Durante la intervenci&oacute;n, los agentes hicieron un uso desproporcionado de la fuerza, causando heridas y fracturas en la mano de un estudiante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La persistencia de todas las personas en esta lucha muestra sin lugar a dudas la defensa de los Derechos Humanos frente al genocidio en Gaza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por su parte, el estudiantado de la Universidad de C&aacute;diz, a 13 de junio de 2024 contin&uacute;a con la acampada debido a la falta de formalizaci&oacute;n de los acuerdos pactados el 4 de junio. A pesar de que la Universidad se comprometi&oacute; a enviar un documento con las demandas aceptadas, incluyendo una denuncia del genocidio y el compromiso de no colaborar con universidades israel&iacute;es, los y las estudiantes no han recibido respuesta alguna despu&eacute;s de una semana, continuando las movilizaciones para exigir medidas efectivas contra el genocidio en Gaza, 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la acampada de la Universidad de Granada ha sido la primera en levantarse gracias al acuerdo conseguido con el Consejo de Gobierno de la universidad, al igual que la Universidad de Ja&eacute;n, que ha conseguido la aprobaci&oacute;n por parte del claustro de una declaraci&oacute;n institucional en relaci&oacute;n con la situaci&oacute;n en Gaza. En M&aacute;laga, tras 30 d&iacute;as de encierro en la Biblioteca General, han decidido mantener las movilizaciones junto a la plataforma M&aacute;laga Por Palestina.
    </p><p class="article-text">
        En la Universidad de C&oacute;rdoba, el 28 de mayo los estudiantes se encerraron en la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras para presionar al Rectorado a posicionarse claramente en defensa del pueblo palestino. En el campus de Puerto Real de la Universidad de C&aacute;diz, despu&eacute;s de 23 d&iacute;as de acampada, los estudiantes decidieron levantar el campamento pero no parar las movilizaciones debido a las negociaciones y acuerdos con las instituciones por Palestina. En Huelva, la acampada contin&uacute;a con numerosas actividades de concienciaci&oacute;n sobre la causa, con la esperanza de conseguir sus demandas.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, las universidades andaluzas han sido protagonistas en las movilizaciones en solidaridad con el pueblo palestino desde el inicio de las acampadas. El estudiantado ha criticado la respuesta institucional como insuficiente y han exigido acciones m&aacute;s contundentes. A lo largo de este movimiento, diversas universidades p&uacute;blicas en Andaluc&iacute;a han alcanzado acuerdos y declaraciones institucionales, aunque enfrentan desaf&iacute;os como desalojos violentos y la falta de formalizaci&oacute;n de compromisos. La persistencia de todas las personas en esta lucha muestra sin lugar a duda, la defensa de los Derechos Humanos frente al <a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2024/03/un-special-rapporteur-report-on-gaza-provides-crucial-evidence-that-must-spur-international-action-to-prevent-genocide/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">genocidio en Gaza</a>, reflejando un rechazo claro a la injusticia y un llamado urgente a la comunidad global para actuar en defensa de los derechos humanos en Palestina.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Que viva la lucha del pueblo palestino.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Granados y Daniela Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/asignatura-recupera-vida-no-movilizaciones-estudiantado-universidades-publicas-andaluzas_132_11459915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Jun 2024 17:44:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Una asignatura se recupera, una vida no": movilizaciones del estudiantado de las universidades públicas andaluzas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fake News y Democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/fake-news-democracia_132_11368696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd861e0e-29d0-4ffc-a980-35c70bba7589_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fake News y Democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La polémica creada por estas noticias maliciosas implica principalmente a las fuentes o portales que las crean, pero también a las redes sociales que ayudan a su propagación</p></div><p class="article-text">
        Todo individuo tiene derecho a la libertad de opini&oacute;n y de expresi&oacute;n; un derecho que incluye no ser molestado a causa de las opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas por cualquier medio de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente nos encontramos ante una situaci&oacute;n que pone en riesgo la libertad de prensa e incluso la propia libre elecci&oacute;n de opciones base de toda democracia. Los medios de comunicaci&oacute;n han perdido credibilidad por la inmensa proliferaci&oacute;n de&nbsp;las llamadas <a href="https://www.cuestiondehonor.com/2018/06/18/fake-news-4-pasos-a-seguir-para-proteger-la-reputacion-corporativa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>fake news</em></a>.&nbsp;Ya Orwell en su novela 1984 refleja c&oacute;mo se puede manipular a la sociedad sobre las bases de noticias falsas para controlarla.
    </p><p class="article-text">
        Las&nbsp;<em>fake news</em>&nbsp;constituyen un aut&eacute;ntico peligro para la libertad de informaci&oacute;n, pues distorsionan la realidad, y m&aacute;s que informar desinforman, pretendiendo de alguna manera influir a la sociedad en un determinado sentido, creando el efecto contrario al perseguido por aquella libertad, que es el de la configuraci&oacute;n de una opini&oacute;n p&uacute;blica libre. Las mismas pueden llegar a pervertir el propio sistema electoral. Es necesario fortalecer el ejercicio de la libertad de informaci&oacute;n veraz, &uacute;nica que puede permitir el deseado enriquecimiento de la democracia, salvaguard&aacute;ndola, en el marco de una sociedad plural.
    </p><p class="article-text">
        Las noticias falsas son una amenaza para las instituciones democr&aacute;ticas.&nbsp;Este tipo de noticias podr&iacute;a hacer que un candidato pierda las elecciones y afectar a las relaciones internacionales. Tambi&eacute;n son contrarias a uno de los pilares fundamentales de la democracia: que los votantes puedan decidir de manera informada entre los candidatos en competencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas informaciones, que podrían enriquecer a los ciudadanos y que les serviría para adoptar una visión crítica respecto los verdaderos problemas de interés social, son sacrificadas en favor de otras que en nada contribuyen a la formación de la siempre necesaria opinión pública</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Noticias falsas significan informaciones publicadas deliberadamente que no han sido comprobadas ni verificadas, carecen de fuentes identificadas y sin supervisi&oacute;n de un editor. Su objetivo es influir en la opini&oacute;n p&uacute;blica y apoyar o desacreditar determinadas opciones.
    </p><p class="article-text">
        Muchas informaciones, que podr&iacute;an enriquecer a los ciudadanos y que les servir&iacute;a para adoptar una visi&oacute;n cr&iacute;tica respecto los verdaderos problemas de inter&eacute;s social, son sacrificadas en favor de otras que en nada contribuyen a la formaci&oacute;n de la siempre necesaria opini&oacute;n p&uacute;blica. Y, desde luego, no se puede ignorar que las grandes multinacionales de noticias est&aacute;n dominadas por unos pocos que, en funci&oacute;n de sus propios intereses econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos, las seleccionan y difunden.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de exigir una veracidad total y objetiva como presupuesto del ejercicio leg&iacute;timo de la libertad de informaci&oacute;n, pero deben exigirse que se realicen las comprobaciones necesarias para establecer la veracidad de la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el informe de Amnist&iacute;a Internacional del 2022/2023 sobre &ldquo;Libertad de expresi&oacute;n, de asociaci&oacute;n y de reuni&oacute;n&rdquo; lanzado recientemente, describe que las autoridades continuaron usando indebidamente la Ley de Seguridad P&uacute;blica para limitar en exceso la libertad de expresi&oacute;n de manifestantes y periodistas. Aunque en menor cantidad que en 2022, se siguieron imponiendo multas por faltas administrativas de imprecisa definici&oacute;n como &ldquo;falta de respeto&rdquo; a funcionarios encargados de hacer cumplir la ley o &ldquo;desobediencia o resistencia a la autoridad o a sus agentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Claramente, estas actuaciones, que se ven relacionadas directamente con el masivo uso de redes sociales, act&uacute;an en detrimento del leg&iacute;timo ejercicio de la libertad de expresi&oacute;n, pero en mayor medida, de la libertad de informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las noticias falsas provienen de sitios ficticios dise&ntilde;ados para parecer fiables que producen t&iacute;tulos sensacionalistas para atraer al lector. La pol&eacute;mica creada por estas noticias maliciosas implica principalmente a las fuentes o portales que las crean, pero tambi&eacute;n a las redes sociales que ayudan a su propagaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El problema se acrecienta cuando se presentan denuncias basadas en recortes de noticias que no est&aacute;n suficientemente contrastadas como una forma de utilizar a los tribunales en toda esta labor de desinformaci&oacute;n y se utilizan para la lucha pol&iacute;tica entre los distintos partidos. Estas pr&aacute;cticas son los gusanos que pervierten la democracia. Sin una informaci&oacute;n contrastada no puede existir la misma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal Fco. Fábrega Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/fake-news-democracia_132_11368696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 May 2024 06:18:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fake News y Democracia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fake News,Bulos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La memoria como espejo del presente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/memoria-espejo-presente_132_9993532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bdb69ec-3f81-4571-9ceb-df6da9056b48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La memoria como espejo del presente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jóvenes africanos y afrodescendientes componen el proyecto Sevilla Negra, una iniciativa que ofrece rutas guiadas por la ciudad, arroja luz sobre la historia esclavista de nuestro país y sirve de espejo a las realidades actuales</p><p class="subtitle">Un relato andaluz - Los negros andaluces
</p></div><p class="article-text">
        Se cumplen ocho meses de la tragedia de la valla de Melilla. Desde aquel d&iacute;a fat&iacute;dico en el que fallecieron 37 j&oacute;venes y otros 77 desaparecieron, nos faltan nombres como los de Marwan, Jalal, Mustafa, Ibrahim o Yasser. Aunque hay otros como los de Hassan o Bakary que, aunque contin&uacute;en en esa situaci&oacute;n irregular que les precariza, les recuerdan continuamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hassan Sall (Guinea Conakry), Bakary Drame (Mali) y otros j&oacute;venes africanos y afrodescendientes componen el proyecto Sevilla Negra, una iniciativa que ofrece rutas guiadas por la ciudad y que no s&oacute;lo arroja luz sobre la historia esclavista de nuestro pa&iacute;s sino que sirve de espejo a las realidades actuales, en las que se sigue tratando como sin derechos a los descendientes de esas mismas personas esclavizadas o &ldquo;Sine Jure&rdquo;, como especificaba la marca que recib&iacute;an con un hierro candente al arribar a puerto. Es adem&aacute;s pertinente resaltar que dicha marca deriv&oacute; en una &ldquo;s&rdquo; con un clavo, que quiz&aacute;s hayas observado en multitud de iglesias por toda Espa&ntilde;a como s&iacute;mbolo de los <em>esclavos de Cristo</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las historias veladas y silenciadas que podremos encontrar en el recorrido que ofrecen Hassan y compa&ntilde;&iacute;a son las del Conde Negro, la Hermandad de los Negritos o la de la mayor esclavista de la historia de Espa&ntilde;a, Mar&iacute;a Cristina de Borb&oacute;n, entre otras. Junto a los gu&iacute;as se realiza un recorrido por el centro hist&oacute;rico en el que, a modo de gymkana, el visitante debe ir descubriendo los vestigios de los negros que vivieron en la ciudad de Sevilla. Una urbe que el cronista Melchor de Santa Cruz defini&oacute;, en el siglo XVI, como &ldquo;un tablero de ajedrez&rdquo; por la cantidad de personas negras que la habitaban. Y resulta de una apabullante justicia po&eacute;tica que quienes est&eacute;n ah&iacute; para cont&aacute;rnoslas sean personas que se jugaron la vida en el Estrecho y que conocen bien qu&eacute; es ser invisible y carecer de derechos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hassan me cuenta que se acuerda mucho de las personas que se quedaron por el camino. Por ejemplo, de cuando asisti&oacute; recientemente a una manifestaci&oacute;n por la masacre de Melilla. All&iacute; descubri&oacute; que uno de los fallecidos hab&iacute;a sido su compa&ntilde;ero de cama, con quien hab&iacute;a convivido durante el a&ntilde;o y medio que pas&oacute; en Marruecos esperando la oportunidad para saltar la valla o cruzar de alguna manera a la pen&iacute;nsula.&nbsp;Tambi&eacute;n me recuerda que no s&oacute;lo deber&iacute;amos hablar de Melilla, sino tambi&eacute;n del Tarajal, y de las muchas vidas que se pierden continuamente. &ldquo;Estamos aqu&iacute;, pero siempre pienso en la otra gente que se est&aacute; muriendo, que se sigue ahogando&rdquo;, sentencia. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia de estas rutas que nos confrontan con el pasado y el presente comienza unos a&ntilde;os atr&aacute;s. Hassan sali&oacute; de Guinea Conakry natal con 16 a&ntilde;os: &ldquo;Salimos porque el gobierno nos obliga a salir del pa&iacute;s. Es muy complicada la situaci&oacute;n y la escuela&rdquo;. Y dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 2019, cruz&oacute; el mar para llegar a Tarifa. No ten&iacute;a estudios, pero, en el centro en el que recal&oacute;, aprend&iacute;a con profesores sobre el lugar, su cultura y, sobre todo, el idioma &ldquo;para poder conectar con las personas&hellip; A veces, complicado, porque el negro de patera tiene que demostrar que no es un salvaje&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Cuesta arriba en los derechos humanos</h3><p class="article-text">
        Uno de sus profesores le trajo un d&iacute;a un libro -&ldquo;este te va a gustar&rdquo;-. En las p&aacute;ginas de <em>Los invisibles: hechos y cosas de los negros de Sevilla</em>, obra del investigador y gestor cultural Jes&uacute;s Cosano, encontr&oacute; un estudio profundo de las negras y negros que vivieron en el puerto m&aacute;s pr&oacute;spero de la &eacute;poca, adem&aacute;s de un extenso detalle de la nobleza y el clero que se lucraban de la trata. Junto con un amigo, Hassan se fue a recorrer los puntos que detallaba el libro. Adem&aacute;s, se dieron cuenta de que muy, muy poca gente conoc&iacute;a este pasado. Por ello es que suelen decir en sus visitas que &ldquo;los sin papeles del siglo XXI son la voz de los sin derechos del siglo XVI&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde que el grupo comenz&oacute; a hacerse visible y conocido, ha recibido la simpat&iacute;a y el apoyo de cada vez m&aacute;s gente. El pasado octubre, el colectivo fue invitado a presentar su trabajo en los VIII Encuentros de Cultura y Ciudadan&iacute;a que organiz&oacute; el Ministerio de Cultura en la Real F&aacute;brica de Artiller&iacute;a de Sevilla. All&iacute; se encontraron con activistas y colectivos que reflexionan sobre la cuesti&oacute;n racial y la presencia de las minor&iacute;as en la cultura. All&iacute; propusieron una especie de &ldquo;juego de la oca&rdquo; que reflejaba las dificultades que enfrentan los migrantes africanos desde que se encuentran en Marruecos hasta que consiguen tener los papeles en regla. Muchos visitantes lo intentaron y ninguno lo logr&oacute;: hasta el propio Antonio Mu&ntilde;oz, alcalde de Sevilla, prob&oacute; suerte y no pas&oacute; de la segunda etapa, quedando 'ahogado' en el Mediterr&aacute;neo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en la reciente cumbre de alto nivel que mantuvieron Marruecos y Espa&ntilde;a, se han mantenido las buenas intenciones y palabras que contrastan con estas realidades. El punto 23 de la declaraci&oacute;n conjunta resultado de dicha cumbre reza: &ldquo;Espa&ntilde;a y Marruecos reiteran su compromiso con la protecci&oacute;n y garant&iacute;a de los derechos humanos como base imprescindible para la convivencia democr&aacute;tica, el Estado de derecho y el buen gobierno&rdquo; -a la vez que- &ldquo;ambos pa&iacute;ses reconocen las numerosas contribuciones positivas que las comunidades de inmigrantes hacen tanto a los pa&iacute;ses de acogida como a sus pa&iacute;ses de origen. Se comprometen plenamente a combatir todas las formas de racismo, xenofobia y cualquier otro tipo de discriminaci&oacute;n contra las poblaciones inmigrantes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parece que el camino a un cumplimiento estricto de los derechos humanos sigue bastante cuesta arriba y que las buenas palabras se quedan perdidas entre las aguas y las concertinas, entre El Tarajal y Melilla. A pesar de todo, Hassan y sus compa&ntilde;eros contin&uacute;an su hermosa y necesaria tarea. El pasado mi&eacute;rcoles recibieron a un grupo escolar, unas 30 personas. &ldquo;Todas ellas nacidas en Sevilla. Todas desconoc&iacute;an la historia. Nadie sab&iacute;a que en la ciudad vivi&oacute; tanta poblaci&oacute;n negra&rdquo;. Por un lado, sue&ntilde;an con tener la posibilidad de seguir investigando sobre esta historia y aportar algo m&aacute;s, una oferta de turismo consciente. Por otro, quieren aportar para los que siguen viniendo. &ldquo;Sabemos el dolor que tenemos. En un futuro, podemos aportar a nuestros hermanos y hermanas que vengan a Sevilla. Es algo que estoy superando, pero s&eacute; d&oacute;nde les duele y lo que hace falta, c&oacute;mo acogerles&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Buendía, con la colaboración de Hassan Sall]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/memoria-espejo-presente_132_9993532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Mar 2023 18:56:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La memoria como espejo del presente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cultivo de las fresas: la cara B del orgullo andaluz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/cultivo-fresas-cara-b-orgullo-andaluz_132_9729069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4e3d27b-f56d-4d9e-a1dc-caed5e2db037_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cultivo de las fresas: la cara B del orgullo andaluz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin una solución real, eficiente y eficaz, seguirán cultivando la tierra, pero no su propio bienestar</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El porqué de las chabolas de inmigrantes en Lepe
</p></div><p class="article-text">
        Como persona andaluza estar&aacute;s orgullosa de nuestra identidad, cultura, gastronom&iacute;a y paisaje. De las playas kilom&eacute;tricas, de la grandeza de las monta&ntilde;as de cada sierra, de las emociones que evocan cada una de nuestras fiestas y de la calidad de nuestros productos. Productos que degustamos y disfrutamos en cada temporada. Pero &iquest;alguna vez te has preguntado qu&eacute; hay detr&aacute;s de los productos que consumimos, como las fresas? &iquest;Cu&aacute;l es la l&oacute;gica detr&aacute;s de este mercado, del cual este art&iacute;culo habla, y sigues leyendo?
    </p><p class="article-text">
        Este sector de frutos rojos supone un importante motor econ&oacute;mico en Andaluc&iacute;a, especialmente en la provincia de Huelva. En este sentido, en la ciudad de Lepe, donde se ubica gran parte de la producci&oacute;n, es donde se insertan laboralmente muchas de las personas extranjeras en el territorio, suponiendo una presi&oacute;n al alza en la demanda de viviendas durante los meses de temporada. 
    </p><p class="article-text">
        A ello, se le suma una escasa oferta de viviendas de alquiler, junto con el precio desorbitado de las mismas y la reticencia por parte de los propietarios a alquilar las viviendas a personas de etnoculturas y or&iacute;genes diferentes. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El resultado? La aparici&oacute;n de asentamientos de infraviviendas que no garantizan unas condiciones de vida digna. 
    </p><p class="article-text">
        En el t&eacute;rmino municipal de Lepe, a diferencia de otras ciudades que cuentan con alternativas habitacionales, no existe amparo ni respuesta por parte del ayuntamiento y dem&aacute;s administraciones de disponer un parque de viviendas o albergues para que desarrollen su vida al igual que cualquier otra. 
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia, surge la aparici&oacute;n de infraviviendas elaboradas con materiales altamente inflamables (que no en pocas ocasiones han terminado cobr&aacute;ndose la vida de algunas de estas personas) donde las condiciones de insalubridad e higiene est&aacute;n ausentes. 
    </p><p class="article-text">
        Esta amalgama de circunstancias dificulta y hace imposible que desarrollen una vida de pleno derecho y que, de lo contrario, se reduzca a resignaci&oacute;n y desamparo. Adem&aacute;s, tal y como se&ntilde;ala el trabajador social, Juan Jos&eacute; Peris: &ldquo;Sin una vivienda, no pueden formalizar el empadronamiento en el municipio, imprescindible para acceder a otros servicios sociales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Sientes orgullo de que nuestra tierra sea trabajada bajo condiciones indignas? ¿De saber que quienes cultivan estos productos no tengan cubiertas las necesidades básicas?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha podido apreciar c&oacute;mo el n&uacute;mero de chabolas se ha ido reduciendo, lo que a priori podr&iacute;a parecer positivo. Sin embargo, testimonios locales de otros asentamientos de la zona apuntan a que este hecho responde a demoliciones ordenadas por las administraciones. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a alternativas habitacionales, se puede nombrar la historia interminable del albergue municipal de Lepe, iniciado en 2005 y cuya construcci&oacute;n a&uacute;n no ha concluido. Ante esta circunstancia, colectivos como ASNUCI, que llevan m&aacute;s de 25 a&ntilde;os defendiendo la causa, han tomado un paso al frente y promovido una soluci&oacute;n habitacional a trav&eacute;s de la construcci&oacute;n de un albergue autogestionado por ellos mismos. 
    </p><p class="article-text">
        Este problema social est&aacute; &iacute;ntimamente relacionado con la actual crisis de la vivienda. La subida de los alquileres y el aumento del coste de vida ha llevado a Amnist&iacute;a Internacional a poner el foco de atenci&oacute;n en este asunto. Si bien acogemos con satisfacci&oacute;n las medidas positivas que ofrece el Anteproyecto de Ley por el derecho a la vivienda, promovido por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, pedimos fortalecerlas para garantizar viviendas asequibles, aumentar el parque de viviendas social, mejorar la protecci&oacute;n de las personas que se enfrentan a desalojos, as&iacute; como medidas concretas para aquellos colectivos en riesgo de vulnerabilidad como las personas temporeras de Lepe. 
    </p><p class="article-text">
        Sin una soluci&oacute;n real, eficiente y eficaz, estas personas seguir&aacute;n cultivando la tierra, pero no su propio bienestar. 
    </p><p class="article-text">
        Queremos que la ley garantice la m&aacute;xima protecci&oacute;n al derecho a la vivienda, reconocido y amparado por el Derecho Internacional. En el caso concreto de Lepe, la problem&aacute;tica no responde a un factor coyuntural, es previsible cada a&ntilde;o ante la nueva temporada y son 25 los que llevan las administraciones demorando una soluci&oacute;n al respecto. No obstante, por primera vez se ha firmado un acuerdo entre las tres administraciones para dar una soluci&oacute;n que, pese a ser bienvenida, llega tarde. Ya el Relator Especial de las Naciones Unidas, Philip Alston expon&iacute;a, en su visita a uno de los asentamientos en Huelva que la situaci&oacute;n de las personas jornaleras en Huelva era peor que en un campo de refugiados. 
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, &iquest;sientes orgullo de que nuestra tierra sea trabajada bajo condiciones indignas? &iquest;De saber que quienes cultivan estos productos no tengan cubiertas las necesidades b&aacute;sicas?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Granados Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/cultivo-fresas-cara-b-orgullo-andaluz_132_9729069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Nov 2022 21:37:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cultivo de las fresas: la cara B del orgullo andaluz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fresas,Lepe,Condiciones laborales,Vivienda,Cultivos,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Libertad del cuerpo de las mujeres!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/libertad-cuerpo-mujeres_132_9274073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34e608f8-8968-4bea-8763-e3a81bd86ed9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Libertad del cuerpo de las mujeres!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estados Unidos tiene la mayor tasa de muerte materna de entre todos los países desarrollados, mayormente en aquellos estados con las leyes más restrictivas sobre el aborto</p><p class="subtitle">Cae el número de clínicas que practican abortos en EEUU tras la sentencia del Tribunal Supremo</p></div><p class="article-text">
        El pasado 24 de junio de 2022, tal como se esperaba, el Tribunal Supremo de Estados Unidos dictamin&oacute; que se dejar&aacute; de proteger el derecho al aborto lo cual significa que ser&aacute;n los estados los que regulan este derecho. As&iacute; que ahora mismo el aborto est&aacute; totalmente o casi totalmente prohibido en 26 estados de EE.UU., esto es, en m&aacute;s de la mitad del pa&iacute;s y hay m&aacute;s estados que est&aacute;n a punto de sumarse a esta lista. 
    </p><p class="article-text">
        Radio, prensa, televisi&oacute;n y redes sociales han sido los medios encargados de promulgar la noticia a toda vela en los cinco continentes. La restricci&oacute;n del aborto en ciertos Estados Federales ha sido eco en todo el mundo. Tras cincuenta a&ntilde;os de vigor, este derecho constitucional de la mujer se ha visto gravemente comprometido por la sentencia del m&aacute;ximo tribunal en los Estados Unidos. Sin embargo, no debe de sorprendernos esta noticia, pues en 1973, antiabortistas ya alzaban la voz para restringir el aborto a trav&eacute;s de barreras econ&oacute;micas y log&iacute;sticas. 
    </p><p class="article-text">
        Son cinco los estados que proh&iacute;ben sin excepci&oacute;n este acto pasadas seis semanas de embarazo (Georgia, Ohio, Kentucky, Mississippi y Luisiana), violando el derecho a la privacidad de las mujeres y la libre actuaci&oacute;n sobre sus propios cuerpos. Adem&aacute;s, en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os se han realizado m&aacute;s de 42 restricciones para la minimizaci&oacute;n del aborto de forma legal. La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud y Naciones Unidas critican y califican esta decisi&oacute;n como un rev&eacute;s cometido y una recesi&oacute;n que atenta contra nuestra libre elecci&oacute;n. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Las leyes antiaborto no frenar&aacute;n el aborto&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Una menor de diez a&ntilde;os es la que ha sufrido en primera l&iacute;nea de batalla estas nuevas restricciones sobre el aborto. Tras sufrir una violaci&oacute;n y quedar embarazada del violador se vio obligada a viajar y cambiar de estado para acabar con la pesadilla que conlleva tan grave y repugnante delito. Hoy ha sido esta menor es el estado de Ohio, pero ma&ntilde;ana podr&iacute;a darse otra v&iacute;ctima a la que se le prive de algo tan b&aacute;sico como acabar con la tortura psicol&oacute;gica que este tipo de sucesos deja bajo nuestra piel. A esto se le suma que estados como Arkansas, Arizona, Missouri o Dakota del Sur no soportan excepciones por violaci&oacute;n, manteni&eacute;ndose firmes, tajantes y sin ning&uacute;n miramiento ante uno de los mayores problemas que afectan al mundo actual: la agresi&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la salud, el aborto no seguro es una de las principales causas de las muertes maternas, siendo &eacute;ste de un trece por ciento sobre la poblaci&oacute;n mundial. Estados Unidos tiene la mayor tasa de muerte materna de entre todos los pa&iacute;ses desarrollados, mayormente en aquellos estados con las leyes m&aacute;s restrictivas sobre el aborto. Estas leyes colocan a las mujeres en una zona de sumo peligro, provocando abortos menos seguros, sin especialistas m&eacute;dicos y sin las condiciones sanitarias adecuadas. Las leyes antiaborto no frenar&aacute;n el aborto.
    </p><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos deben sentir el clamor internacional y as&iacute; evitar otras restricciones; los estados pro aborto necesitan ver el apoyo internacional para impulsar m&aacute;s protecciones, y los estados &ldquo;dudosos&rdquo; necesitan ver la presi&oacute;n masiva para inclinarse hacia el lado correcto.
    </p><p class="article-text">
        Ay&uacute;danos a ejercer presi&oacute;n firmando <a href="https://www.es.amnesty.org/actua/acciones/aborto-eeuu-jun22/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">esta carta</a>. Estamos enviando todas y cada una de las firmas a los y las gobernadoras de todo Estados Unidos exigiendo que detengan las prohibiciones del aborto y protejan el derecho a la atenci&oacute;n sanitaria del aborto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Carrillo, activista de Amnistía Internacional Andalucía]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/libertad-cuerpo-mujeres_132_9274073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Aug 2022 19:42:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Libertad del cuerpo de las mujeres!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Derecho al aborto,Aborto,Tribunal Supremo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viaje hacia la vulnerabilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/viaje-vulnerabilidad_132_9160557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4021f075-3cc9-4131-9237-9d1052079da7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viaje hacia la vulnerabilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Imagina que eres una persona refugiada, que día a día te ves sometida a una incertidumbre y vida indigna que imposibilita tu desarrollo y bienestar como persona</p></div><p class="article-text">
        Imagina levantarte cada d&iacute;a con una pesada carga que te impide moverte de un lado a otro sin que cada movimiento que realizas sea toda una odisea para tu cuerpo y mente. Imagina que quieres deshacerte de esa pesada carga, pero no puedes por mucho que desees. Imagina que cuando llegas a una posible soluci&oacute;n, en lugar de deshacerte de esa carga, aparecen muchas m&aacute;s. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora traduce pesada carga por inseguridad. Imagina levantarte cada d&iacute;a con una inseguridad que te impide moverte de un lado a otro sin que cada movimiento que realizas sea toda una odisea para tu cuerpo y mente. Imagina que quieres deshacerte de esa inseguridad, pero no puedes por mucho que desees. Imagina que cuando llegas a una posible soluci&oacute;n en lugar de deshacerte de esa inseguridad, aparecen muchas m&aacute;s. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora imagina que eres una persona refugiada. Que d&iacute;a a d&iacute;a te ves sometida a una incertidumbre y vida indigna que imposibilita tu desarrollo y bienestar como persona. Que tu cotidianidad se va distorsionando hasta el punto de ser la realidad de otros. Imagina que tienes que dejar tu pa&iacute;s porque es insostenible la situaci&oacute;n en la que te encuentras. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 20 de junio es el d&iacute;a de las personas refugiadas, d&iacute;a en donde se conmemora la lucha y coraje de personas que tienen que huir de su propio pa&iacute;s porque corren peligro de sufrir violaciones graves de derechos humanos y persecuciones. Personas que no tienen otra opci&oacute;n que marcharse y buscar seguridad en otro lugar porque el gobierno de su pa&iacute;s no les ampara. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es necesario una respuesta unánime que se asiente bajo los preceptos de los derechos humanos, en donde lejos de eludir las necesidades de las personas refugiadas, las ampare</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las personas refugiadas no son peones en un tablero de ajedrez, son ni&ntilde;os, mujeres y hombres. Por ello, es necesario una respuesta un&aacute;nime que se asiente bajo los preceptos de los derechos humanos, en donde lejos de eludir las necesidades de las personas refugiadas, las ampare.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En palabras de Esteban Beltr&aacute;n, director de Amnist&iacute;a Internacional, &ldquo;son necesarias v&iacute;as legales y seguras para que todas las personas que se ven forzadas a desplazarse, independientemente de su procedencia, vean respetados sus derechos&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el conflicto de Ucrania se ha podido demostrar que las cosas dependen de voluntad pol&iacute;tica. Las personas ucranianas est&aacute;n recibiendo la bienvenida que merece toda persona que pasa por esa situaci&oacute;n sea del pa&iacute;s que sea. Voluntad pol&iacute;tica es lo que exige Amnist&iacute;a Internacional: queremos que toda persona que huye de alg&uacute;n conflicto tenga derecho a una acogida digna. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; podemos hacer para ayudar a los refugiados? M&aacute;s all&aacute; de la voluntad pol&iacute;tica, nosotras como personas ciudadanas, podemos realizar distintas acciones para colaborar con la causa. Nuestra participaci&oacute;n pol&iacute;tica tiene que ir dirigida hacia aquellas actividades que podamos desempe&ntilde;ar, dentro de los recursos con los que dispongamos, como puede ser desde participar en organizaciones sociopol&iacute;ticas, ser voluntarias en alguna organizaci&oacute;n no gubernamental hasta hospedar en nuestras propias casas a personas refugiadas. 
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n pol&iacute;tica por parte de la ciudadan&iacute;a tiene que estar orientada a evitar que las diferencias no se conviertan en desigualdades.
    </p><p class="article-text">
        Imagina, lucha y ponte en pie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Granados Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/viaje-vulnerabilidad_132_9160557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Jul 2022 18:46:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viaje hacia la vulnerabilidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El remedio invisible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/remedio-invisible_132_8981749.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fb43607-8da5-4f19-b58e-d2c216c7f3f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El remedio invisible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La atención primaria es el 'soft power' de la sanidad pública. Su importancia radica en un trabajo a largo plazo que a veces no se percibe. Por esa razón, tiende a banalizarse</p></div><p class="article-text">
        El pasado 27 de marzo, cuarenta y cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de la cumbre de salud de 1978, un lema muy distinto se alzaba en las calles de Madrid. &laquo;Salvemos la atenci&oacute;n primaria&raquo;, fue el reclamo de un centenar de asociaciones, oeneg&eacute;s y otras organizaciones que denunciaron la maltrecha situaci&oacute;n de la atenci&oacute;n primaria espa&ntilde;ola. El drama es el mismo en casi todas las comunidades aut&oacute;nomas, con alguna que otra excepci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Andaluc&iacute;a, despu&eacute;s de m&aacute;s de una d&eacute;cada de pol&iacute;ticas de austeridad, la atenci&oacute;n primaria sobrevive a duras penas. M&aacute;s a&uacute;n cuando los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os de la pandemia han puesto a prueba los escasos recursos con los que dispon&iacute;a el personal sanitario de los centros de salud. Se puede hablar ya de un sistema en crisis cuando, a pesar de las reiteradas advertencias, las autoridades no han hecho m&aacute;s que proponer <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/campanas/derecho-salud-espana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">malas recetas</a> a un problema que, en lugar de remedios cortoplacistas, requiere un tratamiento integral.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Una enfermedad invisible&nbsp;</h3><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n primaria atraviesa dificultades en m&uacute;ltiples frentes: falta de financiaci&oacute;n, envejecimiento del personal sanitario, una excesiva burocratizaci&oacute;n, entre otros. Sin embargo, todas estas cuestiones son s&iacute;ntomas de una misma enfermedad: la falta de visibilidad. &laquo;[la AP] es como el familiar al que nadie le hace mucho caso. Est&aacute; internalizado e infravalorado, pero siempre disponible&raquo;, explica el director de un centro de salud en Andaluc&iacute;a que prefiere permanecer en el anonimato.
    </p><p class="article-text">
        La banalizaci&oacute;n de la AP es la preocupaci&oacute;n que comparte el personal de medicina de familia, pediatr&iacute;a, enfermer&iacute;a y administraci&oacute;n que sigue insistiendo en la necesidad de poner en valor el trabajo que se lleva a cabo en los centros de salud. Conocer el valor de los equipos de Atenci&oacute;n Primaria es el primer paso para hacer las reformas integrales que se deber&iacute;an llevar a cabo con celeridad si no queremos enfrentarnos a las consecuencias de una AP (m&aacute;s) colapsada. O peor a&uacute;n, extinta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, tan solo se destina el 14% del presupuesto de sanidad a la Atenci&oacute;n Primaria, muy lejos de la media europea y m&aacute;s lejos a&uacute;n del 25% recomendado por la OMS. En el caso de Andaluc&iacute;a, la realidad es m&aacute;s preocupante. A diferencia de otras Comunidades Aut&oacute;nomas que aumentar&aacute;n su presupuesto para sanidad en 2022, Andaluc&iacute;a mantendr&aacute; el gasto del ejercicio anterior, es decir, 1.388,86 euros por habitante, seg&uacute;n las cifras de la Federaci&oacute;n de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad P&uacute;blica (FADSP), quedando rezagada a los &uacute;ltimos puestos, muy por detr&aacute;s de otras CC. AA como Pa&iacute;s Vasco o Asturias, que encabezan la lista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sanidad p&uacute;blica en general y la atenci&oacute;n primaria en particular languidecen por el poco inter&eacute;s que se le presta desde los distintos grupos pol&iacute;ticos y seguir&aacute;n adelgazando mientras se sigan limitando sus recursos. Las estad&iacute;sticas son alarmantes y obedecen a la d&eacute;cada de austeridad que se ha mantenido desde el Real Decreto Ley 16/2012. A pesar de que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han tomado medidas para contrarrestar los efectos m&aacute;s da&ntilde;inos de las pol&iacute;ticas de austeridad, a&uacute;n falta atacar de manera puntual cuestiones como la falta de personal, la precarizaci&oacute;n laboral y la fragilidad de los contratos de trabajo.
    </p><h3 class="article-text">La medicina de familia en crisis</h3><p class="article-text">
        Al r&aacute;pido envejecimiento de los m&eacute;dicos de familia se le a&ntilde;ade el bajo ingreso de nuevos profesionales. Mientras que el &iacute;ndice de jubilaciones crece, las nuevas incorporaciones se estancan o disminuyen. El problema es evidente a corto y largo plazo: jornadas de trabajo m&aacute;s largas, mayor n&uacute;mero de pacientes y menor tiempo de atenci&oacute;n. A la misma vez, la precariedad de los contratos temporales hace de la especialidad poco atractiva para los j&oacute;venes que eligen plazas luego del MIR, que prefieren optar por el sector privado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la disminuci&oacute;n del personal se suma el aumento de la demanda de pacientes. Con la llegada de la pandemia, el gran n&uacute;mero de usuarios se traduce en una sobrecarga asistencial, a la cual se le viene enfrentando con un sistema h&iacute;brido, entre la presencialidad y los medios virtuales o telef&oacute;nicos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Muerte por inanici&oacute;n</h3><p class="article-text">
        As&iacute; se podr&iacute;a definir el estado actual de la especialidad pedi&aacute;trica en Atenci&oacute;n Primaria. Los problemas son similares a la medicina de familia: escasez y envejecimiento del personal sanitario, burocratizaci&oacute;n e hiperfrecuentaci&oacute;n. Pero a todo esto se suma algo m&aacute;s grave y es que las pediatras y los pediatras de los centros de salud &laquo;deben luchar por un hueco en la medicina de adultos, que lo acapara y lo consume todo en materia de recursos&raquo;, como afirma un m&eacute;dico pediatra de un centro de salud de M&aacute;laga, cuyo nombre prefiere que no ser incluido en este art&iacute;culo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas m&aacute;s recientes del Ministerio de Sanidad, casi el 50% de pediatras (entre el sector p&uacute;blico y privado) se encuentran adscritos en atenci&oacute;n primaria. En cuanto al ratio, por cada 100,000 menores de 15 a&ntilde;os hay 167 pediatras. Las cifras, seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a de Atenci&oacute;n Primaria (EAPAP), no obedecen a la realidad ya que en la actualidad existen casi 600,000 ni&ntilde;as y ni&ntilde;os que no tienen acceso a un pediatra de cabecera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con 595 plazas sin cubrir, la carencia de pediatras se ha convertido en una situaci&oacute;n insostenible en los medios rurales. La falta de asistencia de calidad en estas &aacute;reas crea una enorme desigualdad entre los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as del entorno urbano y rural. Este vac&iacute;o se debe, entre otras razones, a las duras condiciones laborales que tienen estos m&eacute;dicos, que se ven obligados a trabajar sin los est&aacute;ndares b&aacute;sicos que deber&iacute;a ofrecer un centro de salud.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">A una mala receta, prescribir una mejor</h3><p class="article-text">
        En kazajo, Alma-Ata significa &laquo;padre de las manzanas&raquo;. No es casualidad, ya que la procedencia de esta fruta es atribuida a la regi&oacute;n monta&ntilde;osa de Asia Central. A modo de analog&iacute;a, se podr&iacute;a entender a la atenci&oacute;n primaria a trav&eacute;s de un viejo y conocido refr&aacute;n gal&eacute;s seg&uacute;n el cual comer una manzana al d&iacute;a, mantiene al doctor en la lejan&iacute;a (&laquo;An apple a day keeps the doctor away&raquo;). Seguramente es un aforismo que se ha escuchado hasta el cansancio, pero que tiene una connotaci&oacute;n que trasciende su lectura superficial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los equipos de trabajo de los centros de salud son quienes, de manera cotidiana, resuelven los problemas antes de que aparezcan.&nbsp;Ayudan a aumentar la esperanza de vida de la poblaci&oacute;n, reducen la saturaci&oacute;n de los hospitales y hacen que el sistema sanitario funcione en la medida de lo posible. Son, en definitiva, el poder blando cuya importancia radica no en la inmediatez, sino en el trabajo a largo plazo, motivo por el cual no es percibido ni valorizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la falta de recursos econ&oacute;micos, los equipos de AP son la columna vertebral, la puerta de entrada y el eje del sistema sanitario andaluz y espa&ntilde;ol. Tras una <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/reportajes/decada-perdida-sanidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">d&eacute;cada perdida</a> y con las consecuencias de la crisis sanitaria asomando a la puerta, ser&iacute;a irresponsable y contraproducente no tomar medidas urgentes que garanticen la supervivencia de la Atenci&oacute;n Primaria. Haciendo eco de las recomendaciones de Amnist&iacute;a Internacional, es imperativo reforzar las plantillas de la atenci&oacute;n primaria, alcanzar la media de ratios de profesionales de la Uni&oacute;n Europea, incrementar la inversi&oacute;n en infraestructuras y recursos materiales en los centros de atenci&oacute;n primaria e incrementar de manera progresiva la inversi&oacute;n asignada a la atenci&oacute;n primaria en los presupuestos anuales, que deber&aacute; alcanzar el 25% del total de gasto sanitario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Lancho]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/remedio-invisible_132_8981749.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 May 2022 21:47:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El remedio invisible]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Sanidad pública,Atención primaria,Amnistía Internacional,Sanidad,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feminización de la pobreza en Paraguay]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/feminizacion-pobreza-paraguay_132_8910585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ceb1e93c-3512-4e22-b7de-99d6903ee7a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feminización de la pobreza en Paraguay"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se necesita un futuro en el que el gobierno paraguayo priorice la Educación Integral de la Sexualidad como forma de prevención, de justicia reparatoria y transformadora a largo plazo</p></div><p class="article-text">
        Desde luego, al leer el informe '<a href="https://www.amnesty.org/es/documents/amr45/5031/2021/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">NI&Ntilde;AS NO MADRES</a>' uno no puede dejar de preguntarse &iquest;C&oacute;mo es posible, Paraguay? &iquest;C&oacute;mo es posible que un pa&iacute;s de la espalda a una problem&aacute;tica tan cruel para la infancia?&nbsp;A trav&eacute;s de las campa&ntilde;as en las que trabaja Amnist&iacute;a Internacional tenemos conocimiento de una muy interesante que nos ha llevado a solicitar el trabajo en alianza.
    </p><p class="article-text">
        Cada 16 de agosto celebran el D&iacute;a del ni&ntilde;o y la ni&ntilde;a en Paraguay en honor a los ni&ntilde;os-as soldados masacrados-as en la batalla Acosta &Ntilde;u de la Triple Alianza hace 153 a&ntilde;os, que es ya conocida como una de las m&aacute;s cruentas batallas militares de Am&eacute;rica latina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En palabras de una historiadora alemana que documento la tragedia, el &uacute;nico punto en com&uacute;n entre los observadores e historiadores de todos los bandos era &ldquo;el valor y coraje de la lucha de los paraguayos, inclusive los ni&ntilde;os soldados&rdquo;, que hoy en d&iacute;a sirve para &ldquo;fomentar por todos los medios la difusi&oacute;n e intensificaci&oacute;n del sentimiento nacionalista por los grandes recuerdos del pasado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero Paraguay parece haber olvidado esta parte tan importante de su historia, o simplemente ha decidido mirar hacia otros paisajes, para no observar lo que sucede en la proximidad de algunos hogares, donde existen ni&ntilde;as provenientes de contextos de marginalidad que son particularmente vulnerables a sufrir abusos, as&iacute; como tambi&eacute;n la especial vulnerabilidad de las ni&ntilde;as ind&iacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        Pasamos de los ni&ntilde;os h&eacute;roes al criadazgo de hoy en d&iacute;a (se trata de ni&ntilde;as de entornos econ&oacute;micamente desfavorecidos, procedentes en su mayor&iacute;a de zonas rurales que realizan trabajos dom&eacute;sticos en casas de familias con rentas m&aacute;s altas a cambio de comida y alojamiento, y una promesa de ir a la escuela que muchas veces no se cumple). En este contexto, lejos de su familia y su comunidad, las ni&ntilde;as pueden verse m&aacute;s expuestas a la violencia, la explotaci&oacute;n y a la feminizaci&oacute;n de la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        La crisis es alarmante. Solo en 2019, el Ministerio P&uacute;blico recibi&oacute; un promedio de 12 denuncias de violencia sexual contra ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes cada d&iacute;a. En 2020 el Ministerio de la Ni&ntilde;ez y la Adolescencia recibi&oacute; 3.809 denuncias de malos tratos f&iacute;sicos y psicol&oacute;gicos y 1.032 de abusos sexuales, las expertas estiman que por cada dos casos que se hacen p&uacute;blico, pueden existir al menos otros 10 que no se conocen.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, m&aacute;s de 1.000 ni&ntilde;as de 14 a&ntilde;os o menos dieron a luz en Paraguay entre 2019 y finales de 2020.&nbsp;Y el mismo a&ntilde;o dieron a luz m&aacute;s de 12.000 adolescentes de entre 15 y 19 a&ntilde;os, unas cifras impactantes. Estas terminan viviendo en hogares infantiles y estos suelen estar gestionados por instituciones religiosas privadas que no son supervisadas de forma efectiva por el Estado, lo que pone a las ni&ntilde;as en grave peligro de sufrir violaciones adicionales de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Frente a un caso de abuso, el Estado se enfoca en el embarazo y, solo en algunos casos, en la contenci&oacute;n emocional de la v&iacute;ctima, en lugar de escuchar su opini&oacute;n desde el inicio. Este abordaje refleja que tratan a las sobrevivientes casi exclusivamente como objetos de prueba para procedimientos legales. Lo que a su vez deja claro que los esfuerzos del Estado por abordar las arraigadas creencias culturales que justifican y/o facilitan el crimen de abuso sexual en ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes han resultado inadecuados.
    </p><p class="article-text">
        Paraguay sigue teniendo algunas de las leyes m&aacute;s restrictivas de las Am&eacute;ricas respecto al acceso a un aborto seguro y legal. La interrupci&oacute;n del embarazo es un delito penado con privaci&oacute;n de la libertad, con la excepci&oacute;n de los casos cuando la vida de la gestante corre peligro. Por lo que las ni&ntilde;as y adolescentes de entre 10 y 19 a&ntilde;os representan una de cada diez muertes maternas, y el 13% son causadas por abortos inseguros. Tres de cada diez mujeres que mueren de preeclampsia (problema m&eacute;dico caracterizado por la hipertensi&oacute;n arterial durante el embarazo) son adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.es.amnesty.org/actua/acciones/paraguay-ninas-educacion-sexual-ene22/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Este informe</a> revela que Paraguay no cuenta con un sistema adecuado para prevenir la violencia sexual y proteger a quienes sobreviven a ella. La Ley N&uacute;m. 6202 adoptada en 2018, que tiene por objeto la prevenci&oacute;n del abuso sexual y la atenci&oacute;n integral de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes v&iacute;ctimas de abuso sexual, prometi&oacute; rectificar algunos de estos arraigados problemas. Pero a tres a&ntilde;os de su adopci&oacute;n, todav&iacute;a espera ser puesta en pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, los curr&iacute;culos educativos todav&iacute;a no cuentan con una Educaci&oacute;n Integral de la Sexualidad (EIS), un elemento clave para brindar conocimientos y aptitudes de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes para reclamar sus derechos, detectar conductas inapropiadas y gozar de una protecci&oacute;n frente a la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta que en Paraguay, la gran mayor&iacute;a de los casos de abuso sexual contra ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes tiene lugar en un contexto cercano y familiar, es esencial que esta educaci&oacute;n se proporcione en entornos educativos. Generar concientizaci&oacute;n sobre la violencia sexual es una estrategia clave para prevenir abusos o al menos detectarlos a tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que incluye informaci&oacute;n cient&iacute;fica basada en derechos sobre la sexualidad, las relaciones y la salud sexual y reproductiva de acuerdo con cada edad, es clave a la hora de mejorar la salud y el bienestar de las personas j&oacute;venes y de prevenir la violencia sexual.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se necesita un futuro en el que el gobierno paraguayo priorice la Educaci&oacute;n Integral de la Sexualidad como forma de prevenci&oacute;n, de justicia reparatoria y transformadora a largo plazo. Un lugar donde todas las ni&ntilde;as puedan ser ni&ntilde;as y so&ntilde;ar con un proyecto de vida a futuro, sin opresores donde reinen la uni&oacute;n e igualdad para poder cumplirlos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tania Paiva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/feminizacion-pobreza-paraguay_132_8910585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Apr 2022 18:02:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feminización de la pobreza en Paraguay]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paraguay,Infancia,Sexualidad,Amnistía Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía, la comunidad española más afectada por la 'Ley Mordaza']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/andalucia-comunidad-espanola-afectada-ley-mordaza_1_8777298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bea894a4-0726-42e6-8098-7b1f6a021be1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía, la comunidad española más afectada por la &#039;Ley Mordaza&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo pedimos una propuesta que garantice el libre ejercicio de nuestros derechos y libertades, así como una igualdad entre el ciudadano y el agente de seguridad</p></div><p class="article-text">
        El pasado 15 de febrero, los diferentes grupos parlamentarios se reunieron en la Ponencia de la Comisi&oacute;n de Interior en el Congreso de los Diputados para cerrar el principal acuerdo de reforma de la actual Ley de Seguridad Ciudadana. Desde 2015, cuando se aprob&oacute; la ley, diferentes colectivos llevamos exigiendo la derogaci&oacute;n de esta, as&iacute; como una propuesta que no viole los derechos de libertades de expresi&oacute;n ni de manifestaci&oacute;n de los ciudadanos. No obstante, el borrador que se validar&aacute; en las Cortes no es m&aacute;s que un maquillaje para cubrir las actuales violaciones de derechos humanos, pues no eliminar&aacute; los art&iacute;culos m&aacute;s da&ntilde;inos para los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas del Ministerio del Interior, de 2015 a 2019 se impusieron cerca de 140.000 sanciones por &ldquo;desobediencia o resistencia a la autoridad o a sus agentes, as&iacute; como la negativa a identificarse&rdquo; y &ldquo;faltas de respeto a la autoridad&rdquo;, acciones catalogadas como infracciones graves y leves, correspondientemente, seg&uacute;n el art&iacute;culo 36 y 37 de dicha norma.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, bajo la convocatoria estatal realizada por la plataforma No Somos Delito, de la que forma parte Amnist&iacute;a Internacional, se desarrollaron el pasado domingo 13 de febrero diferentes movilizaciones en las ciudades de C&aacute;diz, Granada, Huelva, M&aacute;laga y Sevilla. Y es que esta gran movilizaci&oacute;n andaluza tiene m&aacute;s sentido que cualquiera otra, ya que, Andaluc&iacute;a es la comunidad aut&oacute;noma con mayor n&uacute;mero de sanciones impuestas debido a causa de esta norma desde que entr&oacute; en vigor.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente hemos conocido el caso de Raquel Rodr&iacute;guez, una de las activistas m&aacute;s virales de la huelga del metal de C&aacute;diz. Tras defender su derecho a manifestarse pac&iacute;ficamente y sin abusos policiales, Raquel ha recibido una citaci&oacute;n para declarar como investigada ante el Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 3 de C&aacute;diz por&ldquo; presunto delito contra la intimidad y revelaci&oacute;n de secretos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, solo pedimos una propuesta que garantice el libre ejercicio de nuestros derechos y libertades, as&iacute; como una igualdad entre el ciudadano y el agente de seguridad. El hecho de que el discurso de un agente p&uacute;blico tenga mayor valor que el del acusado sin aportar pruebas, es una gran violaci&oacute;n a los derechos de todos los ciudadanos y est&aacute; categorizando la actuaci&oacute;n policial como impune, al igual que limita el derecho de presunci&oacute;n de inocencia del ciudadano. Adem&aacute;s, la actual ley criminaliza determinadas situaciones de pobreza, como es la sanci&oacute;n por venta ambulante, as&iacute; como tiene tintes xen&oacute;fobos al permitir la realizaci&oacute;n de redadas por perfil &eacute;tnico o racial.
    </p><p class="article-text">
        La actual propuesta de reforma no recoge estas demandas sociales y sigue permitiendo amordazar nuestros derechos fundamentales, nos quieren callados y por eso nos ponen multas como mordazas, y atacan nuestro derecho a protestar a base de balonazos de pelotas de goma.
    </p><p class="article-text">
        Pero ante todo ello, nosotros seguiremos alzando la voz para defender nuestros derechos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío González, activista de Amnistía Internacional Andalucía]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/amnistia-internacional-andalucia/andalucia-comunidad-espanola-afectada-ley-mordaza_1_8777298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Feb 2022 19:23:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalucía, la comunidad española más afectada por la 'Ley Mordaza']]></media:title>
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