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España se queda atrás en la lucha contra el tabaco

Muestra del nuevo empaquetado de las cajetillas que entrará en vigor mañana / FACUA-EFE

Teguayco Pinto

España, que hace unos años lideraba la lucha contra el tabaquismo en Europa, se queda rezagada y ni siquiera cumplirá con el plazo propuesto desde Bruselas para transponer la nueva directiva sobre el tabaco a la legislación española. La norma, que impone nuevas restricciones sobre el tabaco, entrará en vigor este viernes 20 de mayo. La industria tabaquera, que trató de detener la nueva regulación, ha conseguido frenar algunas de las medidas que pedían varias asociaciones médicas.

En nuestro país mueren al año más de 60.000 personas por cuestiones directamente relacionadas con el consumo de tabaco, según el último estudio epidemiológico realizado, lo que supone más del 15% de las muertes registradas en todo el Estado. Este mismo estudio indica que el 40 % de los fumadores morirá prematuramente por el tabaco si no dejan de fumar. 

Por este motivo, desde distintas sociedades médicas se ha recibido positivamente la nueva normativa, más restrictiva, aunque insisten en que “sea transpuesta a la legislación lo antes posible y de la forma lo más rigurosa posible”, explica a eldiario.es Carlos Jiménez, Neumólogo y director del programa de tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Una directiva que se queda corta

Sin embargo, desde esta organización, se han criticado algunos puntos en los que la nueva normativa se ha quedado corta, especialmente en lo que se refiere al empaquetado del tabaco. En el nuevo diseño de cajetillas aprobado por la directiva, las advertencias sanitarias deberán cubrir al menos el 65% de ambas caras de los paquetes, pero no incluye el empaquetado genérico, que, según Jiménez, “habría sido un paso enorme en favor de la salud pública”.

También desde la Comisión Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) se ha criticado la ausencia de esta restricción, aunque ambas organizaciones consideran positivo que al menos permite que cada país pueda aplicar el envasado genérico, algo que ya han hecho Irlanda, Francia, Reino Unido o Hungría. “Es un acuerdo de mínimos, aunque se deja abierta la posibilidad de que cada estado vaya algo más allá”, explica a eldiairo.es Regina Dalmau, presidenta de la CNPT.

España, sin embargo, “no irá más allá de lo aprobado en la directiva”, lamenta Dalmau, quien asegura que el gobierno ha ignorado las peticiones de la CNPT. “Desde el ministerio no se ha propuesto nada en esa línea, ni se ha mencionado si quiera”, asegura. Igualmente, Jiménez lamenta que el gobierno no haya respondido a la petición de la SEPAR de aprovechar la transposición de la nueva directiva europea para implantar el empaquetado genérico. “Enviamos hace ya tiempo un escrito al gobierno en el que recordábamos la importancia de estas medidas y no hemos recibido ninguna respuesta”, asegura este neumólogo.

El PP ha tenido dos años para adoptar la directiva

Pero España no solo no va a adoptar medidas adicionales a corto plazo, sino que tampoco llegará a tiempo para transponer la directiva europea antes de que se cumpla el plazo dado por Bruselas, que vence mañana. El ministro de Sanidad en funciones, Alfonso Alonso, admitía el jueves que “hay una disposición reglamentaria que se está tramitando”, pero que algunos aspectos de la directiva necesitan “un modificación legal” que no se puede llevar a cabo porque “no hay Parlamento para poder hacerla”.

“Ha habido tiempo suficiente para implantarla y aprobarla antes de que llegáramos a este momento”, asegura Jiménez, quien recuerda que la normativa se aprobó en 2014. “Esperamos que el próximo equipo ministerial se ponga a trabajar para hacer transposición lo antes posible”, concluye este neumólogo.

La presidenta de la CNPT también afirma que “esa excusa no vale” y que “quizás no les interesaba o hay algunos terrenos en los que no se quieren meter”. El problema, según Dalmau, radica en la falta de interés político que ha habido en esta legislatura a la hora de abordar el problema del tabaquismo, ya que “España tomó un posicionamiento de liderazgo cuando hace cinco años se implementó la anterior ley, pero desde entonces no se ha hecho nada, pero nada”.

Esto, insiste Dalmau, “no tiene que ver con el color político, no es una cuestión de quién puso la ley o quién vino después, es un problema de salud pública” y recuerda que “el tabaco es la principal causa de muerte evitable en nuestro país”.

Sin embargo, pese al retraso del gobierno a la hora de transponer la directiva europea, los artículos sobre la modificación de las cajetillas de tabaco y picadura de liar serán aplicación automática, por lo que desde mañana es de obligado cumplimiento que incluyan las nuevas advertencias sanitarias y las compañías tendrán hasta el 20 de mayo de 2017 para aplicarla a todos sus productos. No queda claro, sin embargo, como se aplicarán otras restricciones como las que afectan a los puros o el tabaco de pipa, que dependerán de la forma de transponer la directiva, que depende de cada estado.

Presiones de la industria

Desde la industria tabaquera se ha insistido en que algunas de las medidas propuestas, como el mencionado envasado genérico, son desproporcionadas, innecesarias y carecen de justificación científica. La Mesa del Tabaco, órgano representante de las empresas del sector en España, asegura que “no existe información contrastada y actualizada sobre la efectividad de esta medida”, algo que niegan desde las sociedades médicas. 

“Actualmente tenemos suficientes evidencias científicas que demuestran que en aquellos países donde el empaquetado genérico ha sido implantado se ha observado una disminución en el número de fumadores, un aumento en el número de fumadores que intentan dejar de fumar y, lo que es más importante, una disminución en el número de jóvenes que se inician al consumo”, explica Jiménez.

Desde la SEPAR han criticado la posición de las tabaqueras y Jiménez ha asegurado que esta industria “está lejos de asumir su responsabilidad”. “Ellos saben, y lo saben muy bien, que el empaquetado genérico es una muy buena medida para hacer que disminuya el número de fumadores jóvenes, el problema es que va directamente en contra de su negocio”, asegura Jiménez.

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