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INTERNACIONAL

¿Qué hacer con los residentes británicos en la UE tras el Brexit? Un documento muestra las diferencias entre países

Un documento de la Comisión Europea revela las distintas posturas sobre qué harán los países europeos si Reino Unido sale abruptamente de la Unión Europea

Austria o Dinamarca subrayan que las solicitudes de estancia en el país de ciudadanos británicos pueden ser rechazadas por razones de seguridad

En España se ha aprobado una legislación de regularización temporal que otorga a los británicos un período de gracia para regularizar su situación

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EFE

Un documento de la Unión Europea ha dejado al descubierto las diferencias entre los Estados miembros sobre cómo tratar a los ciudadanos británicos ante la eventualidad de un Brexit sin acuerdo. Según el documento filtrado, dos países están subrayando la posibilidad de rechazar las solicitudes de permanencia por razones de orden público y seguridad.

El documento de la Comisión Europea refleja una gran variedad de posturas entre Noruega, Suiza, Islandia, Liechtenstein y los veintisiete países miembro, sobre las políticas a adoptar con los británicos en su territorio si se produce una salida del Reino Unido sin acuerdo negociado.

En caso de que finalmente el Brexit sea sin acuerdo, la sugerencia de Bruselas es no declarar automáticamente ilegales a los ciudadanos británicos pero tampoco extender lo que considera medidas temporales de emergencia, de forma que las políticas nacionales de migración "regresen a la normalidad lo antes posible".

Pero el documento de la UE, donde figura el detalle de las posturas de cada país, también señala que "cada Estado miembro se enfrentará a desafíos diferentes": "En respuesta a esta situación, los Estados miembro pueden elegir las opciones y procedimientos más adecuados, siempre que cumplan con las leyes de la Unión".

"Algunos Estados miembro (Austria, Dinamarca) recuerdan que los peligros para el orden público o la seguridad pueden considerarse motivos de denegación de acuerdo con la legislación nacional", dice el documento.

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión, ha declarado que a menos que la Cámara de los Comunes británica apruebe el acuerdo de retirada antes del próximo viernes 12 de abril, el Reino Unido tendrá que elegir entre salir a las malas o enfrentar una larga extensión de su membresía.

"Teniendo en cuenta la cantidad limitada de días que nos quedan, es lógico pensar que estemos terminando, o apresurándonos a terminar, con un Brexit duro, pero espero equivocarme", dijo el jueves el vicepresidente de la comisión y ex primer ministro de Finlandia, Jyrki Katainen.

"Vemos con satisfacción el diálogo entre partidos en el Reino Unido, es hora de tomar decisiones", dijo el principal negociador de la Unión Europea, Michel Barnier, en referencia a las conversaciones entre conservadores y laboristas, encabezadas por Theresa May y Jeremy Corbyn, sobre los pasos a seguir.

En las 34 páginas del documento obtenido por The Guardian se puede ver que, con relación a los ciudadanos del Reino Unido, los niveles de apertura y las medidas de preparación varían en los diferentes países de la Unión. Los más generosos (Dinamarca, Noruega, Chipre, Austria, Eslovaquia, Italia, Bulgaria, Malta, Croacia y Rumanía) ofrecerán una "regularización" nacional permanente para considerar en situación legal a sus residentes británicos de forma automática.

Los nacionales del Reino Unido ya tienen derecho a residir legalmente en Irlanda, en virtud del ‘acuerdo común de viajes’ firmado entre el Reino Unido, Irlanda, la Isla de Man y las Islas del Canal. Suiza también tiene un acuerdo bilateral que mantiene los derechos de los ciudadanos británicos ante cualquier tipo de Brexit.

En diecisiete Estados miembro (España, Alemania, Francia, Portugal, Holanda, Bélgica, Suecia, Grecia, Polonia, Letonia, República Checa, Estonia, Luxemburgo, Lituania, Finlandia, Hungría y Eslovenia) se ha aprobado una legislación nacional de regularización temporal que otorga a los británicos un período de gracia para regularizar su situación siguiendo las leyes migratorias de cada país.

La duración de estos períodos de gracia varía. Bélgica prevé un "período de transición hasta finales de 2020" mientras que Alemania estipula mantener el statu quo de los británicos durante tres meses, ampliable en otros seis meses. En ese tiempo, los ciudadanos tendrán que solicitar "un certificado de residencia en virtud del régimen para nacionales de terceros países".

La forma en que el gobierno británico trate a los 3,3 millones de ciudadanos de la UE que residen hoy en el Reino Unido es uno de los factores clave en el tratamiento que los ciudadanos británicos recibirán en algunos Estados miembro. "Los Países Bajos vinculan su solución a largo plazo (la concesión de un permiso de residencia permanente tras un período de gracia que finaliza el 1 de julio de 2020) a la reciprocidad", dice el documento. "Francia, Polonia y Bélgica también insisten en la importancia de la reciprocidad como principio rector".

Aunque la mayoría de los países creen poder "hacer frente al desafío administrativo con los recursos existentes", dice la Comisión, Lituania y España han aumentado la financiación. Dinamarca, Noruega y Estonia "todavía están considerando si necesitarán hacerlo".

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