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    <title><![CDATA[Vertele - Cristina Armunia]]></title>
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    <description><![CDATA[Vertele - Cristina Armunia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[A favor y en contra de 'La casa de las flores': ¿otro burdo culebrón?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/vertele/noticias/favor-casa-flores-burdo-culebron_1_7438596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c9afcbc-aa1e-45cc-bf4f-f30fd9c154ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A favor y en contra de &#039;La casa de las flores&#039;: ¿otro burdo culebrón?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchos se consuelan diciendo que es una telenovela millennial, pero lo cierto es que la serie de Netflix es un culebrón de cabo a rabo. ¿Merece la pena dedicarle nuestro tiempo? Vota en la encuesta del final</p></div><p class="article-text">
        Si este duelo fuese en torno al <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/HBO-arriesgue-calidad-cantidad-Netflix_0_2034096592.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">olfato empresarial de Netflix</a> y su camale&oacute;nica capacidad de contentar a sus clientes, no habr&iacute;a discusi&oacute;n. Son los mejores en ofrecer lo que la gente quiere, y la gente (lo admita o no) quiere culebrones.
    </p><p class="article-text">
        Ya lo hicieron <a href="https://www.eldiario.es/cultura/series/chicas-cable-serie-Netflix-Espana-visto_0_637636491.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Espa&ntilde;a al buscar un melodrama rom&aacute;ntico de &eacute;poca</a> como <em>Velvet </em>o <em>Gran Hotel</em> para invertir por primera vez en nuestro pa&iacute;s. No quer&iacute;an <em>La isla m&iacute;nima</em> ni un <em>House of cards</em> castizo, por mucha expectaci&oacute;n que esas ideas despertasen. Quer&iacute;an <em>Las chicas del cable</em>, cero riesgo y varios millones de recaudaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En M&eacute;xico, 61,5 millones de personas consumen telenovelas, seg&uacute;n el Instituto Federal de Telecomunicaciones. &iquest;Y qu&eacute; ha ido Netflix a buscar a M&eacute;xico? Una telenovela. Lo que nadie esperaba es que <em>La casa de las flores</em> fuese a revolucionar el concepto arcaico de ficci&oacute;n rosa atrapando al p&uacute;blico m&aacute;s dispar y en todas las partes del planeta.
    </p><p class="article-text">
        La familia de la Mora ha sido el revulsivo perfecto para el final del verano. Su frivolidad y est&eacute;tica colorida ofrecen una sensaci&oacute;n ficticia de felicidad estival. Es el s&iacute;mil televisivo de la novela negra, del reggaet&oacute;n y de todos esos placeres culpables que prometemos abandonar al llegar el oto&ntilde;o. En el metro, en el trabajo y en la cola de la panader&iacute;a, <em>La casa de las flores</em> es la serie de moda porque, adem&aacute;s, han conseguido que comentarla en p&uacute;blico no sea sin&oacute;nimo de la humillaci&oacute;n m&aacute;s absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Las situaciones machistas han dado lugar a la celebraci&oacute;n de las distintas sexualidades, las <em>drag queens</em> y los matriarcados. Si bien la historia principal sigue consistiendo en los l&iacute;os de faldas del padre, los secretos inconfesables de los hermanos y en la decadencia econ&oacute;mica de la t&iacute;pica familia rica mexicana, son sus toques &lsquo;progres&rsquo; los que la han colocado en el candelero.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, por muchas pesta&ntilde;as postizas y tacones de plataforma que la disfracen, <em>La casa de las flores</em> es una telenovela de cabo a rabo: con su argumento predecible, su endogamia sexual y su tufo a producto buenista de calidad dudosa. Conscientes de que no es (por suerte) <em>Betty la fea</em> ni <em>Pasi&oacute;n de Gavilanes</em>, nos debatimos sobre si este culebr&oacute;n merece ser destacado como uno de los mejores productos de la plataforma.
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        Lo mejor de <em>La Casa de las Flores</em>, sin duda, ha sido ver c&oacute;mo la gente m&aacute;s f&eacute;rrea, digna y que se considera intelectual ha tenido que ir admitiendo, poco a poco, que se ha enganchado a una telenovela. &ldquo;No bueno, no es exactamente una telenovela. Es como indie, como m&aacute;s moderna&rdquo;. Lo cierto es que no. <em>La Casa de las Flores</em> es una telenovela al uso que utiliza sus recursos m&aacute;s cl&aacute;sicos para armar una trama que, en vez de hacerte sentir compungido, te hace re&iacute;r.
    </p><p class="article-text">
        Su segundo punto fuerte es que los personajes son de lo m&aacute;s gracioso y no serios y dram&aacute;ticos como pasa en las telenovelas de todo el mundo. Paulina ser&aacute; recordada durante a&ntilde;os por la generaci&oacute;n Netflix por su forma de hablar, por la escena de los mariachis y por su &ldquo;me saludas al Cacas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su est&eacute;tica <em>kitsch</em> sigue la estela del imaginario m&aacute;s hortera de las series de despu&eacute;s de comer, pero llena las escenas de color. Su cabecera, el cuadro de la familia y la tienda de flores, est&aacute; todo tan recargado que a veces importa m&aacute;s bien poco qu&eacute; es lo que est&aacute; pasando y a&uacute;n as&iacute; es muy dif&iacute;cil perderse. Y este es otro de sus puntos fuertes: no pasa casi nada, pero es imposible no ver el siguiente cap&iacute;tulo.
    </p><p class="article-text">
        La visibilidad LGTBI y trans es otra de las razones por las que merece la pena ver la serie. Am&eacute;rica Latina es la cuna de este tipo de tramas, pero tambi&eacute;n uno de los lugares en el mundo en el que la tasa de violencia contra las personas trans es extremadamente preocupante. La ONU hizo un llamamiento el mes pasado ante esta situaci&oacute;n porque, en mes y medio, se produjeron 10 muertes violentas de personas trans en M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres transexuales en Am&eacute;rica Latina sufren una cadena de violencias que, normalmente, terminan en la muerte y que, en muchas ocasiones, les hace imposible cursar estudios u optar a un trabajo fuera del mundo de la prostituci&oacute;n. Es por todo esto que el papel de Paco Le&oacute;n en <em>La Casa de las Flores</em> es esencial, te guste m&aacute;s o menos que est&eacute; interpretado por un hombre cis.
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        Seamos sinceros, es dif&iacute;cil no caer rendido ante <em>La casa de las flores</em> durante el primer, segundo y hasta quinto cap&iacute;tulo. De primeras, su paleta de colores hipnotiza como un caleidoscopio, pero basta con rascar un poco el pigmento para descubrir que fracasa en lo &uacute;nico que toda telenovela deber&iacute;a prometer: adicci&oacute;n. Contra todo pron&oacute;stico y titular complaciente, <em>La casa de las flores</em> no engancha.
    </p><p class="article-text">
        El director Manolo Caro sab&iacute;a que no ten&iacute;a mucho tiempo para convencer al p&uacute;blico de Netflix de que necesitaban consumir un culebr&oacute;n, as&iacute; que dispar&oacute; toda su artiller&iacute;a en los primeros episodios. Fogonazos de feminismo, tolerancia LGTB, purpurina, traici&oacute;n y muerte ciegan al espectador convenci&eacute;ndole de que no hay rastro de ranciedad en esta tragicomedia. Y en buena parte as&iacute; es. Lo que ocurre es que, al quedarse sin recursos (a la altura de los cap&iacute;tulos <em>Magnolia</em> y <em>Peon&iacute;a</em> aproximadamente), <em>La casa de las flores</em> recurre al vadem&eacute;cum la telenovela cl&aacute;sica. &iquest;D&oacute;nde queda la innovaci&oacute;n entonces?
    </p><p class="article-text">
        El gran fallo de la serie de Netflix es prometer una revoluci&oacute;n -sexual- que no consigue mantener y que le hace naufragar entre dos aguas. Han metido en una coctelera todo lo que ser&iacute;a irreverente para una novela rosa mexicana -<em>drag queens</em>, transexuales, bisexuales, <em>strippers</em>, marihuana y v&iacute;deos gays caseros- sin hacer el esfuerzo de unirlo en la trama con coherencia. <em>La casa de las flores</em> es fachada, diversi&oacute;n y visibilidad sin mayor compromiso. Es decir, <em>La casa de las flores</em> se vende como manifiesto y no llega ni a carroza del Orgullo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/Paco-Leon-Scarlett-Johanson-trans_0_793371002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La propia elecci&oacute;n de Paco Le&oacute;n (cis) como mujer transexual</a> sirve como muestra, cuya interpretaci&oacute;n adem&aacute;s nos retrotrae sin mucho tino a sus parodias de Raquel Revuelta en <em>Hommo Zapping</em>. Pero no solo eso, tambi&eacute;n el t&oacute;pico del bisexual lascivo, el gay infiel o el transexual sin mayor contexto que unas medias de cristal y una operaci&oacute;n de tetas rayan la superficialidad.
    </p><p class="article-text">
        La comedia es bienvenida y a nadie le amarga una risotada gracias a la genial Paulina y la a&uacute;n m&aacute;s genial Cecilia Su&aacute;rez que la interpreta. El problema es que quieren contar tantas cosas, reivindicar tantas otras y mantener el pico de comedia e inter&eacute;s dram&aacute;tico que resulta un ejercicio narrativo casi imposible. Muchas veces no sabemos si estamos ante el doloroso descubrimiento de una sexualidad escondida o ante su <em>sketch</em>. Si nos quieren mostrar la dif&iacute;cil realidad laboral de las <em>drag queens</em> o parodiarlas al estilo <em>Saturday Night Live</em>.
    </p><p class="article-text">
        Mientras estamos en el sof&aacute; dilucidando todas estas cosas, el inter&eacute;s por la trama se pierde. Y, por un momento, no sabemos si es mejor una atroz y entretenida <em>Pasi&oacute;n de gavilanes</em> o una genialidad aburrida como <em>La casa de las flores</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos, Cristina Armunia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/vertele/noticias/favor-casa-flores-burdo-culebron_1_7438596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Sep 2018 17:38:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A favor y en contra de 'La casa de las flores': ¿otro burdo culebrón?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es gratuita la violencia contra la mujer en la segunda temporada de 'El cuento de la criada'?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/vertele/noticias/gratuita-violencia-segunda-temporada-cuento_1_7456105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6f70399-b6c1-48bb-b537-11389c479744_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es gratuita la violencia contra la mujer en la segunda temporada de &#039;El cuento de la criada&#039;?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La segunda temporada de la distopía aterradora de HBO corta el cordón umbilical con el libro de Margaret Atwood y despierta polémica por su uso continuado de la violencia. Pero, ¿está justificado? Nos situamos a favor y en contra, y animamos a que votes al final del artículo.</p></div><p class="article-text">
        Cuando <em>El cuento de la criada</em> sali&oacute; a la luz en 1986, las rese&ntilde;as de la &eacute;poca lo tildaron <a href="https://archive.nytimes.com/www.nytimes.com/books/00/03/26/specials/mccarthy-atwood.html?_r=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de exagerado y de improbable</a>. En su mayor&iacute;a estaban firmadas por mujeres blancas, de clase privilegiada y compradoras del discurso de que la segunda ola del feminismo era un capricho innecesario.
    </p><p class="article-text">
        Como bien sabemos a estas alturas, el libro de Margaret Atwood pivotaba sobre dos oscuros presagios: la violencia institucional contra la mujer y la destrucci&oacute;n de los recursos del planeta. Veinte a&ntilde;os m&aacute;s tarde, esas profec&iacute;as se antojan m&aacute;s plausibles que nunca.
    </p><p class="article-text">
        La serie de Hulu se convirti&oacute; el a&ntilde;o pasado en la par&aacute;bola feminista que necesitaba el movimiento por los derechos de la mujer que se estaba gestando en las calles. Su gran acierto fue, precisamente, mostrar una violencia pausada y asfixiante como si fuera un espect&aacute;culo macabro que nos obligan a presenciar. Violaciones, mutilaciones, torturas, y ablaciones silenciosas, pero implacables. Justo como el estado represivo de Gilead, y como muchas de las violencias que se ejercen sobre la mujer en todos los rincones del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay quien ya tuvo suficiente con la primera raci&oacute;n de envilecimiento y no est&aacute; dispuesta a m&aacute;s. &ldquo;He puesto el mute y avanzado tan r&aacute;pido esta temporada que me veo obligada a preguntarme, &iquest;por qu&eacute; estoy viendo esto? Todo se siente tan gratuito como una paliza que nunca termina&rdquo;,<a href="https://www.thecut.com/2018/05/the-handmaids-tale-season-2-review.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> escribe Lisa Miller en The Cut</a>.
    </p><p class="article-text">
        Una opini&oacute;n que comparte Arielle Bernstein, de The Guardian, para la que <em>El cuento de la criada</em> ha traspasado la l&iacute;nea de pornograf&iacute;a de la tortura. &ldquo;No creo en que haya ninguna evidencia convincente de que ver im&aacute;genes de sufrimiento de las mujeres en solitario lleve al cambio social. Proviene de una larga tradici&oacute;n de considerar la experiencia femenina inherentemente dolorosa&rdquo;, <a href="https://www.theguardian.com/tv-and-radio/2018/may/08/the-future-isnt-female-enough-the-problematic-feminism-of-the-handmaids-tale" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe la periodista</a>.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la famosa cr&iacute;tica televisiva del New Yorker, Emily Nussbaum, <a href="https://twitter.com/emilynussbaum/status/992955563817492480" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha asegurado en Twitter</a> que no se va a molestar en seguir vi&eacute;ndola &ldquo;a no ser que alguien me diga que pasa algo interesante. Es todo sobre lo que ten&iacute;a dudas, al cuadrado&rdquo;. La temporada se estren&oacute; hace un mes en HBO demostrando que hab&iacute;a cortado el cord&oacute;n umbilical con el texto original de Atwood para siempre. Una decisi&oacute;n arriesgada que conlleva una gran responsabilidad y que no ha tardado en dividir al p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es s&aacute;dica la segunda temporada de <em>El cuento de la criada</em>? &iquest;Es feminista un relato en el que la violencia y la degradaci&oacute;n contra la mujer lo inunda todo? &iquest;Pierde fuerza el discurso del feminismo frente a la sangre y las torturas de un guion que vuela libre? En esta &uacute;ltima pregunta radica la clave de este duelo y del rechazo de muchas mujeres que han dejado de ver la serie como la herramienta empoderadora que una vez fue.
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            <span class="title">
                A favor de la violencia en &#039;El cuento de la criada&#039;                            </span>
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        El debate sobre la violencia de <em>El cuento de la criada</em> repite los mismos patrones que el de las im&aacute;genes catastrofistas en las portadas de la prensa. Las conclusiones, de nuevo, igual de imprecisas. Algunos consideran que ofrecer en bandeja al p&uacute;blico los horrores que no perciben a diario solo alimenta el morbo y la condescendencia del primer mundo. Otros piensan que ocultarlos es ignorarlos, y esta ceguera voluntaria es ir&oacute;nicamente una de las herramientas m&aacute;s poderosas de Gilead. Una sociedad de por s&iacute; entumecida no necesita m&aacute;s barbit&uacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        Cansarse de la violencia de <em>El cuento de la criada</em> es como hacerlo de las mujeres que se atrevieron a contar sus miserias en el <em>me too</em>, de las que salen a la calle a clamar contra las Manadas y de las que, lejos del foco medi&aacute;tico, pelean por su vida en pa&iacute;ses que no sabemos ni nombrar y donde les realizan torturas innombrables.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Basta, es desagradable. Entiendo que exista pero que no me lo muestren&rdquo;, parece que dicen aquellas que se niegan a ver las violaciones, autolesiones, abortos y humillaciones a las que June, Emily, Moira o Janine son sometidas. No vamos a caer en la demagogia de comparar una ficci&oacute;n que se consume en momentos de ocio con la realidad, pero no deja de ser elocuente justo con lo que la serie pretende denunciar.
    </p><p class="article-text">
        Margaret Atwood dice en su libro que, antes de que los Hijos de Jacob tomaran el poder en EEUU y lo convirtieran en Gilead, hubo manifestaciones y &ldquo;fueron m&aacute;s peque&ntilde;as de lo cabr&iacute;a esperar&rdquo;. Lo hace con esa pluma privilegiada e imparcial para no colocar a las mujeres en el pared&oacute;n y centrar su disparo en una sociedad patriarcal que favorece solo a los hombres, pero recordando que el conformismo es el peor mal de una sociedad avanzada. Nos convierte en feudales, en sumisos y en observadores impert&eacute;rritos.
    </p><p class="article-text">
        El logro de la primera temporada fue el de convertirse en un s&iacute;mbolo instant&aacute;neo para las mujeres del mundo real. Figuras vestidas de rojo y blanco se aparec&iacute;an como espectros para defender el derecho al aborto en los tribunales y las pancartas con los esl&oacute;ganes de la resistencia se repet&iacute;an en las marchas por el D&iacute;a de la Mujer. La violencia tambi&eacute;n era brutal hace un a&ntilde;o, pero nos la apropiamos como rechazo a un futuro hacia el que no estamos dispuestas a caminar. Arrepentirse ahora ser&iacute;a una p&eacute;rdida tremenda.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, las palabras de quien se ha metido en la piel de la violentada y no ha sentido necesidad de apartar el rostro de la pantalla. Elisabeth Moss llega certera para hacernos reflexionar: &ldquo;Odio escuchar que la gente no puede verla porque es demasiado violenta. No porque me importe si ven o no mi serie; me importa una mierda. Pero me siento como, &iquest;en serio? &iquest;No tienes pelotas para ver un programa de televisi&oacute;n? Esto est&aacute; pasando en la vida real. Despierta&rdquo;.
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            <span class="title">
                En contra de la violencia en &#039;El cuento de la criada&#039;                            </span>
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        El primer argumento al que se agarran las m&aacute;s cr&iacute;ticas es que esta segunda entrega ya no se basa en la novela dist&oacute;pica que cre&oacute; Margaret Atwood en 1985 y que la realidad es que se ha convertido en un producto cultural masivo como lo puede ser cualquier otra serie. Lo cierto es que los temas base como el utilitarismo por encima de todo, la sororidad o las redes de apoyo ocultas entre criadas quedan bastante diluidas al menos en el arranque.
    </p><p class="article-text">
        El gusto por el dolor, por los cuerpos cubiertos de sangre o por las orejas desgarradas pueden obligarte a darle al pause e irte a dormir con mal cuerpo. Sin embargo, su productor Bruce Miller asegura que ellos han seguido todo el tiempo el patr&oacute;n que estableci&oacute; Atwood con su novela para evitar excesos asegur&aacute;ndose de que cada tormento que sufren los personajes lo ha podido sufrir un ser humano en la vida real.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; surge la segunda cr&iacute;tica m&aacute;s extendida: la segunda temporada est&aacute; mucho m&aacute;s centrada en el sufrimiento de las mujeres que en retratar a los hombres como agresores. Muelas y u&ntilde;as arrancadas de cuajo, pieles quemadas y con erupciones, heridas que se infectan porque en los campos de concentraci&oacute;n el agua est&aacute; contaminada con bacterias. En la primera mitad de esta segunda temporada las principales agresoras son las t&iacute;as y las esposas, es decir, el relato se ha transformado de alguna manera en la idea de 'mujer contra mujer'. El patriarcado es sostenido por muchas mujeres y no por los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Una y otra vez vemos c&oacute;mo son las mujeres quienes sujetan a June para que sea violada, las que le obligan a ir a m&eacute;dicos, a seguir una dieta verde, a estar limpia y a no oler mal. Ellas son las que las golpean y electrocutan en las colonias, las que las matan de hambre y a las que temer. Esto parece un contrasentido total y desv&iacute;a la atenci&oacute;n del p&uacute;blico, que deja de temer u odiar un poco menos a los personajes masculinos.
    </p><p class="article-text">
        Si el sufrimiento femenino no es m&aacute;s que un mero entretenimiento, entonces esta serie quiz&aacute; ya no sea ese gran basti&oacute;n del feminismo que recorri&oacute; el mundo en su primera temporada. &iquest;Qu&eacute; le diferencia entonces de series como <em>Juego de Tronos</em>? Gran parte de los seguidores de la serie ya despert&oacute; hace mucho tiempo y dudan de que asistir a este ba&ntilde;o de violencia verdaderamente promueva un cambio social. &iquest;De qu&eacute; manera podr&iacute;a contribuir de manera positiva para el movimiento feminista ver palizas interminables contra mujeres?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos, Cristina Armunia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/vertele/noticias/gratuita-violencia-segunda-temporada-cuento_1_7456105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 May 2018 18:14:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es gratuita la violencia contra la mujer en la segunda temporada de 'El cuento de la criada'?]]></media:title>
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      <title><![CDATA[A favor y en contra del episodio que todos odian de Stranger Things]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/vertele/noticias/favor-episodio-odian-stranger-things_1_7806637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/905ea161-b8f8-4b35-b1af-46a7564f6191_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A favor y en contra del episodio que todos odian de Stranger Things"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El séptimo capítulo de la nueva temporada, La hermana perdida, ha sido tildado por la mayoría como el peor de toda la serie. Lo analizamos y sacamos sus luces y sus sombras</p><p class="subtitle">¿Quién te ha convencido más? ¿Es lo peor o no está tan mal? Vota al final del artículo</p></div><p class="article-text">
        Bienvenidos a Halloween de 1984. Por la calle desfilan disfraces de <em>Karate Kid</em>, <em>Los Cazafantasmas</em> y <em>Risky Business</em>, y en las fiestas <a href="http://www.rollingstone.com/music/lists/100-best-singles-of-1984-pops-greatest-year-20140917/cyndi-lauper-time-after-time-20140917" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suenan Purple Rain, de Prince, y Cindy Lauper</a>. Los hombres de Hopper patrullan por Hawkins, Joyce Byers atiende a la clientela y Will, Mike, Dustin y Lucas hacen de las suyas en la clase de ciencias del se&ntilde;or Clarke. Solo falta el Demogorgon para hacernos sentir de regreso a casa por completo.  
    </p><p class="article-text">
        Desde su debut en el verano de 2016, <a href="http://www.eldiario.es/cultura/series/Stranger-Things-bomba-nostalgica-Netflix_0_543495760.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stranger Things se convirti&oacute; en la v&iacute;a de escape favorita</a> del gran p&uacute;blico, en un para&iacute;so vacacional para nuestras mentes que reuni&oacute; delante del televisor a j&oacute;venes sedientos de aventuras y a sus nost&aacute;lgicos padres. De alguna forma todas las series cumplen esa labor, pero la de los hermanos Duffer se ha mantenido en el trono incluso en su a&ntilde;o y medio de ausencia.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; lo m&aacute;s inveros&iacute;mil de este fen&oacute;meno es que <a href="http://www.eldiario.es/cultura/series/Netflix_0_563093807.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estaba pensado para satisfacer un consumo inmediato</a> y que no ofrec&iacute;a nada nuevo. Algunos vieron en <em>Stranger Things</em> el en&eacute;simo intento de sacar tajada del imaginario fant&aacute;stico de los ochenta, pero esta vez funcion&oacute;. Aunque dio una lecci&oacute;n de solvencia a <em>Super 8</em>, las similitudes con el proyecto de Spielberg eran m&aacute;s que evidentes y no le faltaron cr&iacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la gran mayor&iacute;a sucumbi&oacute; ante la pandilla m&aacute;s carism&aacute;tica desde <em>Los Goonies</em> <a href="http://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/Demorgon-Dragones_y_Mazmorras-juegos_de_rol-Stranger_Things_0_550845093.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> y su homenaje a Dragones y Mazmorras</a>. Despu&eacute;s del triunfo de la premiere, la nueva temporada ten&iacute;a cuentas pendientes y no solo con la trama. &iquest;Podr&iacute;a exprimir otra vez la misma estrategia y con los mismos resultados? La inc&oacute;gnita se desvel&oacute; hace una semana y la respuesta general fue un s&iacute;, al menos a nivel de visionados y de rese&ntilde;as en los medios.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s oscura que su antecesora, pero con los mismos niveles de fantas&iacute;a, adorabilidad y <em>cliffhanging</em>, <em>Stranger Things 2</em> ha convencido a medias. El gran culpable de manchar su inmaculado prestigio ha sido un episodio, en concreto el s&eacute;ptimo, llamado <em>Lost Sister</em> (<em>La hermana perdida</em>). Ha sido reconocido por fans y cr&iacute;ticos como &ldquo;el peor&rdquo; de toda la serie. Pero, &iquest;de verdad es tan malo?
    </p><p class="article-text">
        Si a&uacute;n no se han puesto al d&iacute;a con la ficci&oacute;n fant&aacute;stica de moda, dejen de leer en este preciso instante. El cap&iacute;tulo siete se centra enteramente en el personaje de Once (Eleven) y en lo que descubre cuando -<em><strong>spoiler</strong></em>- va a ver a su madre biol&oacute;gica. Adem&aacute;s, tiene lugar en Chicago y se aleja de la querida Hawkins, algo que no ha convencido a los m&aacute;s entusiastas. Lo analizamos y, como siempre, destacamos sus luces y sus sombras.
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        Seamos francos. La segunda temporada de <em>Stranger Things</em> ha estirado el chicle que la catapult&oacute; al &eacute;xito en la anterior sin devanarse mucho los sesos. Hay un nuevo (o no tanto) monstruo al que combatir, Will vuelve a estar en apuros y Once es la hero&iacute;na a distancia que salva a la ciudad de Hawkins de ser colonizada por los demoperros. Lo aceptamos porque ha pasado demasiado tiempo para sonar repetitivo y porque sigue siendo el mundo de golosina que nos enamor&oacute; la primera vez.
    </p><p class="article-text">
        No pasar&iacute;a lo mismo en una tercera. Innovar en las ficciones m&aacute;s queridas, a priori, puede parecer un terreno pantanoso, pero los universos limitados caducan, y el de <em>Stranger Things</em> es una bola de nieve que va perdiendo su color. Es una sensaci&oacute;n que sobrevuela durante la mayor&iacute;a de los cap&iacute;tulos. En todos, menos uno: <em>La hermana perdida</em>.
    </p><p class="article-text">
        En el s&eacute;ptimo, Once se escapa de casa de su madre biol&oacute;gica, Terry, y de su t&iacute;a Becky para no caer en manos de los servicios sociales. Como una muchacha de recursos, le roba dinero a Becky y se monta en un autob&uacute;s a Chicago para buscar a la &ldquo;hermana&rdquo; de sus visiones. Y vaya si la encuentra. La otra chica usa sus superpoderes para algo m&aacute;s oscuro que la peque&ntilde;a protagonista: forma parte de una banda de inadaptados que asesinan a quienes les hicieron da&ntilde;o en el pasado.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la trama es mejorable, <em>La hermana perdida</em> es un haz de luz en una serie que esperamos que dure muchos a&ntilde;os. Tiene un tono crudo que choca de frente con los diecisiete episodios restantes, pero ese es el devenir de <em>Stranger Things</em>. Adem&aacute;s de apostar por unos exteriores que manejan bastante bien, abren el espectro a otros personajes y dejan respirar el ambiente cargado de Hawkins.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s importante de todo es que le dan a Once un pasado, una humanidad que va m&aacute;s all&aacute; de haber sido la cobaya de un cient&iacute;fico loco. Si la rutina de la serie va a ser la de mantener los mismos personajes, qu&eacute; menos que darles m&aacute;s dimensiones. Sobre todo al &uacute;nico femenino, junto con Joyce, que no est&aacute; a la sombra del cuarteto de cuerda principal (y masculino).
    </p><p class="article-text">
        <em>Stranger Things</em> puede convertirse en el &eacute;xito anecd&oacute;tico de un producto f&aacute;cil y digerible, o en la serie que defini&oacute; la fantas&iacute;a para toda una generaci&oacute;n. De sus riesgos dependen sus ganancias, y <em>La hermana perdida</em> es una declaraci&oacute;n de que tendremos Demogorgon para rato.
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        El cap&iacute;tulo siete de <em>Stranger Things</em> es una tomadura de pelo. No encaja en la serie, no mantiene su est&eacute;tica, ni su imaginario, ni su ambiente. &iquest;Qu&eacute; sentido tiene en esta historia preciosista el relato de un grupo de inadaptados que hacen las veces de justicieros? Ninguno.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que en todas las historias que se dividen por cap&iacute;tulos hay algunos que hacen avanzar la trama, hay otros en los que no ocurre nada (estos suelen centrarse en un trabajo m&aacute;s bien de ambientaci&oacute;n, como por ejemplo el cap&iacute;tulo que se dedica a Halloween en esta temporada) y, finalmente, hay un tercer tipo que cuenta algo referente al pasado y hace un trabajo de introspecci&oacute;n. El que nos ocupa no funciona simplemente porque no cumple ninguna de las tres labores que todo buen cap&iacute;tulo debe asumir.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; abandonar el devenir del grupo de amigos? &iquest;Por qu&eacute; alejarse del pueblo que dota a la serie de una fotograf&iacute;a espl&eacute;ndida para ir hasta Chicago? &iquest;A ti que te pasa cap&iacute;tulo siete? <em>La hermana perdida</em> m&aacute;s bien parece el comienzo de otra serie y eso, en una idea que ya lo tiene todo y que maneja la tensi&oacute;n a la perfecci&oacute;n, es un error tremendo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante para Ross y para m&iacute; probar cosas y no sentir que estamos haciendo lo mismo una y otra vez&rdquo;, explic&oacute; Matt Duffer <a href="http://ew.com/tv/2017/10/27/stranger-things-2-duffers-episode-7/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista para Entertainment Weekly</a>. &ldquo;Pero fue realmente divertido escribirlo, buscar el casting y trabajar en ello&rdquo;. Al parecer, los hermanos Duffer estaban aburridos y decidieron experimentar. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las cosas por las posicionarse completamente en contra del cap&iacute;tulo siete es porque no lo necesitamos para saber que Once es bondadosa y quiere a sus amigos. Sabemos que no es como su hermana, que est&aacute; llena de rencor y odio, y no nos hace falta para reconocer el lado m&aacute;s piadoso de una ni&ntilde;a maltratada y con des&oacute;rdenes de todo tipo.
    </p><p class="article-text">
        Y, finalmente, es del todo incomprensible que en una temporada de nueve cap&iacute;tulos prescindas de Winona Ryder durante 45 minutos. Joyce es el mejor personaje de la serie de lejos (esto podr&iacute;a ser otro debate) e ignorarlo durante un cap&iacute;tulo entero es, llanamente, una p&eacute;rdida de tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos, Cristina Armunia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/vertele/noticias/favor-episodio-odian-stranger-things_1_7806637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Nov 2017 18:37:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A favor y en contra del episodio que todos odian de Stranger Things]]></media:title>
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