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    <title><![CDATA[Vertele - José Miguel Contreras]]></title>
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    <description><![CDATA[Vertele - José Miguel Contreras]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Debemos tanto a Steven Bochco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/vertele/noticias/steven-bochco-opinion-josemiguel-contreras_1_7465989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/568547c2-224f-48c9-9a7a-957a09ea0fcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Debemos tanto a Steven Bochco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José Miguel Contreras recuerda al genio creador de series como "Canción triste de Hill Street" y "Policías de Nueva York", entre otras</p></div><p class="article-text">
        Si te gustan las series de televisi&oacute;n, estos d&iacute;as est&aacute;s de luto, aunque no lo sepas. <strong>Ha muerto el m&aacute;s grande, Steven Bochco</strong>. Para m&iacute;, siempre fue y ser&aacute; el n&uacute;mero 1. Tan importante es lo que hizo, como la influencia que ejerci&oacute; en todos cuantos hemos tenido la suerte de disfrutar de su obra. La historia le situ&oacute; en el sitio exacto, en el lugar exacto. Y aprovech&oacute; la oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, dicen que vivimos una nueva edad de oro de la televisi&oacute;n gracias a la extraordinaria producci&oacute;n de series de las que podemos disfrutar. Muchos creen que la televisi&oacute;n de alta calidad empieza con Los Soprano, Mad Men o Breaking Bad. En realidad, estos extraordinarios t&iacute;tulos han podido nacer gracias a la herencia que dejaron algunos nombres m&iacute;ticos que sentaron las bases de la televisi&oacute;n de nuestros d&iacute;as a lo largo de las d&eacute;cadas de los 70 y los 80. Y entre ellos, <strong>destaca el legado de Steven Bochco</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en 1943, estudi&oacute; en Nueva York y Pittsburg y con veintitantos a&ntilde;os ya encontr&oacute; acomodo en Hollywood escribiendo para las series que dominaban la escena en los primeros 70. Existe un curioso episodio, de la serie Columbo, indispensable para cualquier coleccionista que se precie, titulado Murder By The Book (1971) dirigido por Steven Spielberg y escrito por Steven Bochco. Tras ganarse la vida y cierto prestigio entre los estudios, le llega su gran oportunidad con el momento m&aacute;s trascendente de la historia de la televisi&oacute;n comercial: la llegada a la depauperada NBC a finales de los 70 de <strong>Grant Tinker</strong>, como presidente de la cadena, y de <strong>Brandon Tartikoff</strong>, como responsable de la programaci&oacute;n.
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                Steven Bochco                            </span>
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        Tinker y Tartikoff inventaron la Quality TV, el fen&oacute;meno que consigui&oacute; demostrar a todos los incr&eacute;dulos que era posible hacer buena televisi&oacute;n, tener &eacute;xito, ganar dinero y contar con la aprobaci&oacute;n de la cr&iacute;tica especializada. Juntos convirtieron la NBC de los 80 en el per&iacute;odo de mayor gloria que jam&aacute;s haya vivido un canal comercial. La sucesi&oacute;n de &eacute;xitos fue clamorosa (Alf, Las Chicas de Oro, The Cosby Show, Cheers, Ley &amp; Orden, Seinfeld, St. Elsewhere, Lazos de Familia, Corrupci&oacute;n en Miami, Juzgado de Guardia, etc), pero tuvo una <strong>locomotora indiscutible: Hill Street Blues (Canci&oacute;n Triste de Hill Street).</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue creada en 1981 por Steven Bochco con la colaboraci&oacute;n de Michael Kozoll. <strong>Jam&aacute;s una &uacute;nica serie reuni&oacute; tantas revoluciones simult&aacute;neas que tanta influencia hayan tenido</strong> en el futuro: la narrativa multitram&aacute;tica del gui&oacute;n; la realizaci&oacute;n, c&aacute;mara al hombro, adaptada del lenguaje de los informativos; el casting coral sin un protagonista definido; la puesta en escena basada en el concepto de &ldquo;hazlo sucio&rdquo;, que aportaba un aspecto de veracidad desconocido hasta la fecha; la hibridaci&oacute;n de g&eacute;neros entre el drama y la comedia; el lenguaje expl&iacute;cito de la calle impuesto frente a la resistencia de los censores de la cadena; la estructura temporal basada en contar un d&iacute;a de la vida de una comisar&iacute;a desde la ma&ntilde;ana a la noche; la localizaci&oacute;n en una ciudad nunca identificada (era Chicago) con la intenci&oacute;n de contar una historia universal; etc.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas ideas eran <strong>innovaciones que a&uacute;n hoy en d&iacute;a son la base de muchas de las principales producciones</strong> que se emiten en las m&aacute;s prestigiosas plataformas de pago.
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            </figure><p class="article-text">
        Hill Street Blues fue ignorada por la audiencia en sus primeros episodios. De las 96 series emitidas ese a&ntilde;o, se coloc&oacute; en el lugar 87. Al acabar la temporada, Tinker y Tartikoff decidieron seguir adelante. En la gala de los <strong>Emmy de septiembre de 1982 fue la gran triunfadora</strong>. Nunca lleg&oacute; a estar en el Top 10 de audiencia, aunque fue mejorando sus resultados hasta compensar sobradamente la apuesta de riesgo de la cadena. En esos a&ntilde;os, Steven Bochco gan&oacute; 6 emmys con la serie.
    </p><p class="article-text">
        En 1986, convertido ya en una figura de referencia en el sector, lanza su segunda producci&oacute;n junto a Terry Louise Fisher, titulada L.A. Law (La Ley de Los &Aacute;ngeles). De nuevo da en el centro de la diana. Aqu&iacute; aplica toda la experiencia adquirida para actualizar el cl&aacute;sico g&eacute;nero de los court-rooms (las series de juicios, abogados, fiscales y magistrados). En esta ocasi&oacute;n, el &eacute;xito llega desde su estreno y se consolida como uno de los t&iacute;tulos m&aacute;s significativos de la conocida como Quality TV. Es imposible ver series recientes de reconocido y merecido prestigio como <strong>The Good Wife o The Good Fight y no apreciar la marcada influencia de L.A. Law</strong>. Con esta serie, Bochco gan&oacute; otros cuatro emmys m&aacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Se convirtió en el primer showrunner de la historia&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
         En ese momento, lo cierto es que <strong>se convirti&oacute; en el primer showrunner de la historia</strong>. Por vez primera, un guionista elevado a la categor&iacute;a de productor ejecutivo era reconocido como un autor equiparable a la figura de los grandes directores del cine hollywoodiense.
    </p><p class="article-text">
        La cadena rival, <strong>ABC, arrasada por el empuje de NBC, decidi&oacute; romper el mercado y fich&oacute; a Bochco</strong> con una oferta inimaginable: un contrato de 50 millones de d&oacute;lares de base para desarrollar ocho series en diez a&ntilde;os, m&aacute;s todo tipo de royalties vinculados al &eacute;xito de las producciones. De all&iacute; salieron todo tipo de zumbadas, desde un musical polic&iacute;aco, Cop Rock, a una serie de animaci&oacute;n sobre los gatos y ratones que viven en la Casa Blanca, Capitol Critters. Tambi&eacute;n salieron innovaciones de formato como Hooperman, una dramedia polic&iacute;aca rodada en single camera, o Murder One, en la que por vez primera se desarrollaba un &uacute;nico juicio a lo largo de toda una temporada. Y tambi&eacute;n salieron grandes &eacute;xitos, como la entra&ntilde;able Doogie Howser M.D., con Neil Patrick Harris haciendo de ni&ntilde;o prodigio m&eacute;dico, o la extraordinaria NYPD Blue, heredera directa de Hill Street Blues y antecesora de grandes obras posteriores como The wire.
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                Fotograma de NYPD Blue                            </span>
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        A lo largo de los 80 y los 90, en Espa&ntilde;a algunos nos convertimos en leales devotos de su obra que segu&iacute;amos con aut&eacute;ntica pasi&oacute;n. Tras la llegada de las privadas, las cadenas empezaron a buscar series espa&ntilde;olas creadas con esquemas contempor&aacute;neos. <strong>Cuando desde Globomedia y GECA</strong> <strong>desarrollamos en 1996 M&eacute;dico de Familia para Telecinco</strong>, todo el trabajo de planificaci&oacute;n y definici&oacute;n del formato se hizo siguiendo fielmente las producciones de Bochco. Como reconocimiento privado, como sinton&iacute;a de la serie, se hizo un homenaje n&iacute;tido y directo a la m&uacute;sica que Mike Post compuso para la cabecera de Hill Street Blues.
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, Bochco ha luchado contra una leucemia que ha acabado finalmente con su vida y le ha impedido dejar alg&uacute;n trabajo m&aacute;s dentro de la llamada tercera edad de oro de la televisi&oacute;n. Muchos de <strong>sus innumerables sucesores se encargar&aacute;n de continuar su legado</strong>. Y otros muchos profesionales quedaremos siempre en deuda con el hombre que nos ense&ntilde;&oacute; c&oacute;mo hacer una televisi&oacute;n que pudi&eacute;ramos amar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Contreras]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Apr 2018 09:16:32 +0000]]></pubDate>
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