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    <title><![CDATA[elDiario.es - Dialogando con la sociedad y las ciencias políticas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Dialogando con la sociedad y las ciencias políticas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El fantasma del 'más de lo mismo']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/fantasma_132_13186456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3715a2f-ce24-4dbc-b507-1f7e928cf4ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fantasma del &#039;más de lo mismo&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Como todos y todas en este mundo, esperamos que estos temas de más de lo mismo dejen de existir porque cuando un tema se vuelve viral o 'más de lo mismo' como que se naturaliza, pierde la gracia y el poder, y sigue alimentando al sistema hostil, hermético en el que vivimos"</p></div><p class="article-text">
        En alg&uacute;n punto me he sentido tan saturada sobre tantos temas que hoy por hoy rondan el mundo que no ten&iacute;a muy claro sobre qu&eacute; escribir sin caer en m&aacute;s de lo mismo y saturar a&uacute;n m&aacute;s el mundo con m&aacute;s de lo mismo. Tuve opciones, escribir sobre m&aacute;s de lo mismo o hacer un art&iacute;culo que pasara desapercibido con alg&uacute;n tema filos&oacute;fico/reflexivo; pero me decant&eacute; por escribir m&aacute;s de lo mismo porque hablar de m&aacute;s de lo mismo me toca, me implica, hago parte de esas historias de las que se alimenta el mundo y son m&aacute;s de lo mismo.  
    </p><p class="article-text">
        Como todos y todas en este mundo, esperamos que estos temas de m&aacute;s de lo mismo dejen de existir porque cuando un tema se vuelve viral o 'm&aacute;s de lo mismo' como que se naturaliza, pierde la gracia y el poder, y sigue alimentando al sistema hostil, herm&eacute;tico en el que vivimos.  
    </p><p class="article-text">
        Hoy me di la oportunidad de hablarles del tema MeToo. Este a&ntilde;o volvi&oacute; a ser relevante este m&aacute;s de lo mismo y en esta ocasi&oacute;n, como en las anteriores, gener&oacute; un impacto en m&iacute; que me hace reflexionar sobre c&oacute;mo a pesar de que m&aacute;s de lo mismo tiende a naturalizar las problem&aacute;ticas, este tema sigue haci&eacute;ndome sentir pinchazos en el alma. Esto sucede porque hay temas de m&aacute;s de lo mismo que cuando lo has vivido en carne propia, sientes esa empat&iacute;a dolorosa y quisquillosa que, s&iacute; tienes la oportunidad de comentarlo ampliamente y p&uacute;blicamente, no dudar&iacute;as en dejar pasar esta oportunidad para hablar m&aacute;s de lo mismo. Es m&aacute;s f&aacute;cil, como nos ha pasado a todas las v&iacute;ctimas de agresiones f&iacute;sicas, sexuales, verbales y psicol&oacute;gicas, escribirlo para el p&uacute;blico que denunciarlo en lo privado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque vine a hablarles del movimiento MeToo, también quiero reflexionar sobre cómo el fantasma más de lo mismo ha naturalizado a las víctimas y a los victimarios de ese movimiento, que es tan fuerte y potente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque vine a hablarles del movimiento MeToo, tambi&eacute;n quiero reflexionar sobre c&oacute;mo el fantasma m&aacute;s de lo mismo ha naturalizado a las v&iacute;ctimas y a los victimarios de ese movimiento, que es tan fuerte y potente. Empiezo por el final: el sistema grita en silencios ensordecedores frente a los abusos sistem&aacute;ticos hacia las ni&ntilde;as, j&oacute;venes y mujeres adultas que hemos pasado, en alg&uacute;n momento de nuestras vidas, por una situaci&oacute;n de violencia hist&oacute;ricamente sistem&aacute;tica. En la actualidad tenemos menos pudor para enfrentar estas situaciones en p&uacute;blico, pero yo creo que jam&aacute;s se nos hab&iacute;a ignorado tan descaradamente; existen personas en pleno siglo XXI que preguntan cosas como &iquest;y por qu&eacute; no lo has denunciado?, &iquest;y por qu&eacute; sigues viviendo con &eacute;l?, &iquest;y por qu&eacute; le abriste la puerta?, &iquest;por qu&eacute; no renunciaste?, &iquest;por qu&eacute; no le paraste el carro?, etc. Como si fueran cuestiones en las que la sociedad, la justicia y el sistema en general, fuera a servir de red de apoyo, sosiego, justicia e intervenci&oacute;n, etc. No todo lo obvio es tan obvio. 
    </p><p class="article-text">
        El fantasma m&aacute;s de lo mismo ha naturalizado los actores, protagonistas y hasta antagonistas de estas historias, y abiertamente es descarado el silencio ensordecedor de la sociedad, el sistema, la pol&iacute;tica, la cultura y hasta la econom&iacute;a, porque son situaciones que pasan por esa naturalidad de &ldquo;como siempre han pasado y seguir&aacute;n pasando&rdquo;, pues palomitas y que comience la funci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso que como sociedad nos ha costado reflexionar y aceptar que hemos criado/creado, acostumbrado/naturalizado/insensibilizado, justificado e ignorado (y que seguimos ignorando), conductas que deber&iacute;an ser reprochables; esto me hace recordar las frases que ahora escucho mucho como &ldquo;ay es que ya no se les puede decir nada porque todo es acoso&rdquo;, y yo me vuelvo loca con esa frase, para serles honesta; y es ah&iacute; donde radica el problema &iquest;qu&eacute; tipo de masculinidades hemos ense&ntilde;ado?, me parece que no supimos ense&ntilde;arles a nuestros descendientes (y me incluyo hasta yo que no tengo hijos) que el respeto por el otro ser humano es sim&eacute;trico y que independientemente de c&oacute;mo sea f&iacute;sicamente, corporalmente, o personalmente y hasta ps&iacute;quicamente el otro individuo, se deben respetar los l&iacute;mites. No es No. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Educar masculinidades positivas, voy a denominarlo así, en un mundo en el que se mercantiliza todo y se le ha puesto valor monetario a la moral, la ética y la autoestima, pues hoy es una utopía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto pareciera no ser tan dif&iacute;cil, pero educar masculinidades positivas, voy a denominarlo as&iacute;, en un mundo en el que se mercantiliza todo y se le ha puesto valor monetario a la moral, la &eacute;tica y la autoestima, pues hoy es una utop&iacute;a.  
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; nos ha servido MeToo o hablar de m&aacute;s de lo mismo? Nos ha servido para crear una tendencia, ponerlo en el espectro p&uacute;blico, sacarlo de debajo del tapete en el que nos limpiamos los zapatos antes de entrar a casa, darle visibilidad a una de las violencias sistem&aacute;ticas que sufrimos las mujeres desde que existimos como especie humana (que tampoco tengo muy claro si en la edad Paleol&iacute;tico ya hab&iacute;a rasgos de masculinidades perversas, vamos a decirlo); y nos ha servido para que desde lo pol&iacute;tico y jur&iacute;dico se establezcan ciertos criterios denunciables e intervencionistas, pero que situaciones como las de Epstein me llevan a pensar y sentir que todo esto es solo un saludo a la bandera de la &ldquo;libertad moderna&rdquo;, y que la justicia, la sociedad y la pol&iacute;tica no le ponen la cara a las v&iacute;ctimas, mientras se sigue perpetuando la violencia y siguen saliendo m&aacute;s y m&aacute;s victimarios. Silencio contempor&aacute;neo ensordecedor.  
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, movimientos como MeToo te ponen los pelos de punta porque te das cuenta que una vez y otra es m&aacute;s de lo mismo, que no est&aacute;s sola, que no fuiste la &uacute;nica y que no era tu entorno el enfermo, es la humanidad, y que ahora este movimiento es una red que ha servido de apoyo a muchas mujeres v&iacute;ctimas del sistema patriarcal creando otro &ldquo;sistema&rdquo;, el de la voz, el de la b&uacute;squeda de la justicia, el del esclarecimiento de la verdad, tapada con eufemismos.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de movimientos cuando se activan, temporalmente, es como si el fantasma m&aacute;s de lo mismo perdiera sus fuerzas invisibilizadoras, es como abrir los ojos y ver el horror a la cara, volvemos a tener fe en la justicia y repudiamos a los victimarios, pero esto es algo temporal, de nuevo se baja el tel&oacute;n, nos quedamos con esa sensaci&oacute;n de desasosiego y ma&ntilde;ana ser&aacute; un nuevo d&iacute;a para otras historias m&aacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos fenómenos sociales como MeToo y No Es Hora de Callar, por ejemplo, buscan desmantelar las estructuras de poder patriarcal y tienen un poder de transformación cultural y político que, a diferencia del siglo pasado, hemos avanzado considerablemente. Pero queremos más</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos fen&oacute;menos sociales como MeToo y No Es Hora de Callar, por ejemplo, buscan desmantelar las estructuras de poder patriarcal y tienen un poder de transformaci&oacute;n cultural y pol&iacute;tico que, a diferencia del siglo pasado, hemos avanzado considerablemente. Pero queremos m&aacute;s, queremos m&aacute;s que contra-narrativas, queremos justicia tradicional y social que realmente frene la situaci&oacute;n, que disminuya los n&uacute;meros, que protejan a las ni&ntilde;as que est&aacute;n naciendo, que prevenga, que aunque sea m&aacute;s de lo mismo no se invisibilice ni se insensibilice. 
    </p><p class="article-text">
        La violencia contra las mujeres es sistem&aacute;tico y se invisibiliza con el fantasma m&aacute;s de lo mismo al igual que con los movimientos y fen&oacute;menos sociales como MeToo. Cuando una situaci&oacute;n sale a la luz y se escandaliza la sociedad, toma fuerza y volvemos a ver la cara el horror de las masculinidades perversas que hemos creado, el fantasma m&aacute;s de lo mismo desaparece temporalmente, pero no pasa nada, el silencio vuelve a ser ensordecedor y volvemos como sociedad al estado ermita&ntilde;o. Una reciente investigaci&oacute;n period&iacute;stica realizada por CNN desmantel&oacute; una comunidad virtual de hombres que intercambian consejos para drogar y abusar sexualmente de sus parejas, CNN la denomin&oacute; &ldquo;Rape Academy&rdquo;. Se trata de una comunidad que se comunica por medio de chat grupales en plataformas como Telegram y publican contenido pornogr&aacute;fico en p&aacute;ginas como Motherless. El objetivo de &ldquo;Rape Academy&rdquo; es ayudarse y animarse mutuamente a drogar y abusar sexualmente de sus esposas, mientras ellas est&aacute;n sedadas, y posteriormente grabar la violaci&oacute;n y compartirla en p&aacute;ginas pornogr&aacute;ficas como Motherless. La idea es darse consejos entre s&iacute; para aprender a ejercer la violencia sexual contra las mujeres, b&aacute;sicamente, y por este motivo la cadena CNN en su investigaci&oacute;n denomino a esta comunidad con ese nombre.  
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno revel&oacute; un sistema organizado que acumulo 62 millones de visualizaciones y que pone en evidencia la falla y falta de control de contenido, y la dificultad que tiene la justicia para frenar estas conductas. Y esto no es algo que solo queda en internet, muchos/as recordar&aacute;n el caso de Dominique Pelicot que viol&oacute; y drog&oacute; a su esposa, Gis&egrave;le, durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, adem&aacute;s que coordin&oacute; encuentros con otros hombres para invitarlos a violarla mientras ella permanec&iacute;a en estado de sedaci&oacute;n. En total fueron 72 agresores, m&aacute;s de 200 violaciones, e hicieron m&aacute;s de 20.000 archivos audiovisuales del delito.  
    </p><p class="article-text">
        Mortherless es un sitio web que contiene m&aacute;s de 20.000 v&iacute;deos de la llamada &ldquo;pornograf&iacute;a del sue&ntilde;o&rdquo;, en la cual se muestran a mujeres inconscientes siendo abusadas. Tan solo en febrero de este a&ntilde;o la plataforma registr&oacute; alrededor de 62 millones de visitas; eso s&iacute; que nos deber&iacute;a, NO solo, poner los pelos de punta, sino hacer reflexiones y abrir muy bien los ojos sobre qu&eacute; masculinidades estamos construyendo y hemos construido.  
    </p><p class="article-text">
        La respuesta leg&iacute;tima de algunos seres humanos ante esta situaci&oacute;n es que el anonimato, la tecnolog&iacute;a y la falta de regularizaci&oacute;n permite la expansi&oacute;n de estas redes. Vivimos ante un ecosistema digital donde la violencia sexual contra las mujeres se perpet&uacute;a, se ense&ntilde;a, se comparte, se monetiza a escala global y pareciera que nada se puede hacer.  
    </p><p class="article-text">
        Podemos hacer una lista interminable de grupos y comunidades de esta &iacute;ndole que se han desmantelado, por ejemplo: en Portugal se desmantel&oacute; un grupo por Telegram con m&aacute;s de 66.000 miembros que compart&iacute;an violaciones, en Alemania otro de 73.000 en el que se compart&iacute;an im&aacute;genes &iacute;ntimas de mujeres, parejas e incluso hijas, en Italia el grupo 'Mia Moglie' ten&iacute;a m&aacute;s de 32.000 hombres que compart&iacute;an fotos &iacute;ntimas de sus esposas y las vend&iacute;an como mercanc&iacute;a; el grupo &ldquo;ZZZ&rdquo; en Telegram y donde participaban m&aacute;s de 1.000 hombres de Espa&ntilde;a, Polonia, &Aacute;frica Occidental, compart&iacute;an informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo evitar que quedaran rasgos de drogas sedantes en el cuerpo de sus esposas/parejas &iacute;ntimas y hasta vend&iacute;an este tipo de drogas, informaban sobre las cantidades de la dosis a administrar, y se comercializaban y hac&iacute;an streaming de las violaciones, lleg&aacute;ndose a cobrar hasta 20 d&oacute;lares por &ldquo;entrada&rdquo; online.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No son todos los hombres, pero algo estamos haciendo muy mal porque tampoco son pocos los hermanos, primos, padres, novios, esposos, amigos, conocidos, que acceden a esta información, que tienen esos comportamientos y que la construcción de su masculinidad está muy, muy, muy pervertida y malévola</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entonces s&iacute;, no son todos los hombres, pero algo estamos haciendo muy mal porque tampoco son pocos los hermanos, primos, padres, novios, esposos, amigos, conocidos, que acceden a esta informaci&oacute;n, que tienen esos comportamientos y que la construcci&oacute;n de su masculinidad est&aacute; muy, muy, muy pervertida y mal&eacute;vola. Crear comunidades para aprender y compartir las agresiones f&iacute;sico-sexuales hacia las mujeres, es algo que como sociedad y desde el &aacute;mbito cultural deber&iacute;a hacernos cuestionar, cu&aacute;nto da&ntilde;o le ha hecho el sistema patriarcal a las mujeres, que sigue sin proteger y que ahora desde lo pol&iacute;tico lo ideologiza hasta el punto de escuchar comentarios como: &ldquo;no es para tanto, como exageran esas mujeres, ahora no se les puede ni mirar&rdquo; etc, etc, etc&hellip;  
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a seguir haciendo reflexiones pero me est&aacute; visitando el fantasma m&aacute;s de lo mismo y no me puedo extender m&aacute;s. Solo concluyo diciendo que el mundo tecnol&oacute;gico y globalizado nos ha estallado en la cara un horror humano, horror con el que cada d&iacute;a miles y miles de mujeres convivimos y sufrimos de ese abanico de violencia sist&eacute;mica, f&iacute;sica, psicol&oacute;gica, sexual, etc, y el sistema lo perpet&uacute;a, lo acobija y lo invisibiliza. As&iacute; como hay fen&oacute;menos sociales que redefine estructuras sist&eacute;micas, como lo vimos en este art&iacute;culo, tambi&eacute;n se est&aacute;n fortaleci&eacute;ndose comunidades Manosferas en las que se promueve todo tipo de violencias hacia las mujeres.  
    </p><p class="article-text">
        Yo no s&eacute; si hablar m&aacute;s de lo mismo nos acostumbra a que se nos pongan los pelos de punta y ma&ntilde;ana ser&aacute; otro d&iacute;a, pero en lo personal creo, y tengo esperanzas, que estos movimientos y fen&oacute;menos sociales que redefinen y transforman las estructuras preestablecidas, nos llevar&aacute;n a una justicia restaurativa y a establecer mecanismos de cuidado para las ni&ntilde;as y las j&oacute;venes que vengan en camino; al igual esperar&iacute;a, que nosotras las mujeres adultas no recreemos m&aacute;s esos modelos de masculinidades perversas y comencemos a deconstruir lo construido y a construir modelos masculinos m&aacute;s amigables con las dem&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paola Suárez Mariño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/fantasma_132_13186456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 15:27:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fantasma del 'más de lo mismo']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Me Too,Abusos sexuales,mujeres,Patriarcado,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Mea Pedro Sánchez en la ducha?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mea-pedro-sanchez-ducha_132_13144608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ab8b7ce-4ce2-4a63-a97d-db0ae3df0596_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139756.jpg" width="5681" height="3196" alt="¿Mea Pedro Sánchez en la ducha?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si es mentira, idiotez o incluso ilegalidad, poco importa. Importa que genere odio, maldad o incluso violencia: viene bien a las redes sociales y a Internet en general. Viene bien a una multitud de personas que, arropadas por la chanza generalizada, disfruta compartiendo comentarios, generalizaciones, falsedades o ilegalidades manifiestas"</p></div><p class="article-text">
        En mi &eacute;poca de estudiante en las copister&iacute;as sol&iacute;a haber un tabl&oacute;n de anuncios donde academias, tiendas, cuidadores de ni&ntilde;os, y propietarios de pisos en B, peleaban por unos cent&iacute;metros de visibilidad que duraban horas. Depend&iacute;a de la bondad del tipo de las fotocopias y la feroz competencia alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Un truco habitual era el conocido 'Sexo Gratis'. Luego, en letra m&aacute;s peque&ntilde;a, explicaban: &ldquo;Ahora que he llamado tu atenci&oacute;n, ofrezco clases particulares de dibujo t&eacute;cnico, qu&iacute;mica, alquilo piso solo a chicas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca lejana los preocupados progenitores alertaban a gritos de la maldad y diab&oacute;lica influencia del rock and roll; luego la televisi&oacute;n fue la perdici&oacute;n de ni&ntilde;os y adolescentes. Ahora no preocupa, ni despu&eacute;s de haber reducido a m&iacute;nimos su nivel sociocultural tras el apag&oacute;n digital, y la venta de licencias de manera aleatoria y gris&aacute;cea.
    </p><p class="article-text">
        Llevo tres p&aacute;rrafos y no he respondido a la pregunta que te interesa y por la que has pinchado este enlace: s&iacute;, el presidente del Gobierno micciona mientras se ducha. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo lo s&eacute;? No lo s&eacute;; pero, como en otras &eacute;pocas, ahora las invenciones y mentiras no est&aacute;n sancionadas, salvo que est&eacute;s en el lado equivocado de la balanza, donde incluso con las verdades y los hechos m&aacute;s tozudos podr&iacute;an incriminarte y sancionarte. &iquest;Cu&aacute;l es ese lado de la balanza? Lo deciden los actos de cada uno. (No es iron&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        Incluir en un titular el nombre del presidente del Gobierno -el actual- es <em>clickbait</em> (ciberanzuelo) seguro, porque genera odio visceral en un porcentaje tan elevado como carente de imaginaci&oacute;n y educaci&oacute;n pol&iacute;tico- democr&aacute;tica. Si es mentira, idiotez o incluso ilegalidad, poco importa. Importa que genere odio, maldad o incluso violencia: viene bien a las redes sociales y a Internet en general. Viene bien a una multitud de personas que, arropadas por la chanza generalizada, disfruta compartiendo comentarios, generalizaciones, falsedades o ilegalidades manifiestas.  
    </p><p class="article-text">
        Dos an&eacute;cdotas al azar que llaman m&aacute;s la atenci&oacute;n que la teor&iacute;a, como el sexo gratis: Un conocido m&iacute;o estuvo en un restaurante donde hab&iacute;a un camarero muy <em>salao</em>. A mi conocido se le cay&oacute; un tenedor al suelo. Dijo: &ldquo;Vaya&rdquo;.  El camarero <em>salao</em>, sonriendo y en voz muy alta dijo: &ldquo;Tranquilo, no es ninguna desgracia. La mayor desgracia de Espa&ntilde;a es el Pedro S&aacute;nchez&rdquo;. Una se&ntilde;ora, en medio de una reuni&oacute;n de una asociaci&oacute;n de barrio dijo: &ldquo;Ojal&aacute; se muriera Pedro S&aacute;nchez&rdquo;. Son an&eacute;cdotas ciertas, las has escuchado; es posible que, incluso, las hayas compartido y re&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Suced&iacute;a antes que se lanzaba el odio como herramienta, arma o incluso broma camuflada? &iexcl;Claro! Solo hay que echar la vista atr&aacute;s y analizar discursos de otras &eacute;pocas, otros grupos pol&iacute;ticos. Solo es necesario entender que, tanto en esta como en otras &eacute;pocas, la psicolog&iacute;a nos influye a la hora de simpatizar y empatizar con el conflicto. &iquest;Has escuchado alguna vez aquello de 'nunca le doy la espalda a una buena discusi&oacute;n'? 
    </p><p class="article-text">
        Simplificando much&iacute;simo podr&iacute;a decir que insultamos con m&aacute;s facilidad que abrazamos o alabamos. Ni es cr&iacute;tica ni es sociol&oacute;gico, lo s&eacute;, pero&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &hellip;Pedro S&aacute;nchez mea en la ducha, luego coge la alcachofa, apunta en la direcci&oacute;n del desag&uuml;e y comprueba c&oacute;mo el dorado l&iacute;quido desaparece. S&eacute; que lo hace; como s&eacute; que lo hace Feijoo, con gesto casi id&eacute;ntico. &iquest;Me lo estoy inventando? A ti te da igual, porque la mayor&iacute;a de nosotros nos estamos acostumbrando, arropando y regodeando en afirmaciones sin pensar, como si hubi&eacute;ramos sufrido un apag&oacute;n digital televisivo y nos hubieran colado canales enteros de teletienda, de estadounidenses barbudos que construyen o derriban casas, venden objetos de segunda mano o arreglan coches para revenderlos. 
    </p><p class="article-text">
        Que eliminen los programas culturales -como Culturas 2- de la televisi&oacute;n p&uacute;blica es mera an&eacute;cdota entre estas palabras, como si los canales socioculturales dejaran de importarnos y solo importaran esos que, maquillados de debate, democracia, sociedad y entretenimiento, se dedican a lanzarse gritos desmesurados, generar odio, violencia y falsedades camufladas de certezas.
    </p><p class="article-text">
        Caemos en la trampa con la facilidad del 'no tengo tiempo, no ponen otra cosa; todos son lo mismo, as&iacute; me entretengo un rato' y tantas otras frases hechas. Repetimos argumentos y dejamos nuestra conciencia arroparse y cobijarse en brazos de breves esquemas de f&aacute;cil digesti&oacute;n; reposando de manera vaga en la creencia de que el 'sexo gratis' no termina de llegar por m&aacute;s que esperemos hasta el final de un cartel en la copister&iacute;a, un programa de televisi&oacute;n un s&aacute;bado por la noche, un v&iacute;deo corto en tu red social favorita, un art&iacute;culo en la web del diario elegido para ti por Google.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Meas t&uacute; o alguien en la ducha?
    </p><p class="article-text">
        Sabes de sobra que ese es el menor de tus problemas. Pero, como el buen discutidor que se abalanza sobre su presa, podr&iacute;as argumentar con pasi&oacute;n fan&aacute;tica hasta desga&ntilde;itarte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ventayol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mea-pedro-sanchez-ducha_132_13144608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 11:43:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Mea Pedro Sánchez en la ducha?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Delitos de odio,Pedro Sánchez,Cultura,Educación,Redes sociales,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los discursos de odio hacia las personas migrantes erosionan la democracia y nuestra propia humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/discursos-odio-personas-migrantes-erosionan-democracia-propia-humanidad_132_13114181.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd715b8b-08da-48f3-bd2b-7802327c7f37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los discursos de odio hacia las personas migrantes erosionan la democracia y nuestra propia humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Toda esta construcción de mentiras, manipulaciones, y maldades cala mucho más de lo que pensamos, y silenciosamente va creando un peligroso imaginario. Peligroso para la democracia y para nosotros y nosotras mismas porque nos deshumaniza"</p><p class="subtitle">Todos los artículos del Blog 'Dialogando con la sociedad y las ciencias políticas'</p></div><p class="article-text">
        Que la historia se repite es el gran t&oacute;pico que, no por reiterado, es menos cierto. Cambia el contexto, cambian las v&iacute;ctimas y los poderes, los discursos y las ret&oacute;ricas, las herramientas y las armas, las mentiras y las verdades, los vencedores y los vencidos. Pero la maquinaria de poder se mantiene, siempre dispuesta a disfrazar sus privilegios de orden y progreso, a blindarse tras discursos de salvaci&oacute;n y seguridad, a convertir los intereses propios en supuestos intereses comunes, y a repetir, bajo nuevas banderas, las mismas viejas din&aacute;micas de dominaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El siglo XXI no es el siglo XX. Pero al igual que en la Europa anterior a la Segunda Guerra Mundial, hoy vivimos una crisis del capitalismo y de las instituciones democr&aacute;ticas incapaces de hacer frente a esta crisis. A comienzo del siglo XX eran las democracias liberales, hoy, el estado de bienestar, pero en ambos casos, una democracia debilitada cede espacio a actores que ofrecen alternativas y f&oacute;rmulas simples, f&aacute;ciles de digerir y que, muchas veces enmascaran, cuando no ocultan, las verdaderas din&aacute;micas de las crisis y los intereses de unos pocos, por encima del bien colectivo.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo el empobrecimiento de la clase media, el aumento de la desigualdad, el auge de las pol&iacute;ticas expansionistas de grandes potencias, la incapacidad para integrar a la ciudadan&iacute;a en la vida pol&iacute;tica, la percepci&oacute;n de falta de legitimidad de las instituciones pol&iacute;ticas, la movilizaci&oacute;n emocional y el triunfo de narrativas simples y falsas, <em>ultra</em> individualistas y <em>ultra</em> nacionalistas son campo de cultivo de ret&oacute;ricas autoritarias y antidemocr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Los paralelismos con el contexto europeo donde arraig&oacute; el fascismo son, cuanto menos, inquietantes. De todos ellos quiz&aacute; el m&aacute;s permeable y, que parece mentira que volvamos a aceptar, es la ret&oacute;rica que canaliza el malestar social hacia un &ldquo;afuera&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Volvemos a buscar un chivo expiatorio que cargue con las culpas de todo; el de otro sitio, de otra etnia, de otra raza, de otro país. Y, sobre todo, que desvíe la carga hacia las personas más vulnerables y que peor se pueden defender</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Reproducimos la historia y volvemos a buscar un chivo expiatorio que cargue con las culpas de todo; el de otro sitio, de otra etnia, de otra raza, de otro pa&iacute;s. Y, sobre todo, que desv&iacute;e la carga hacia las personas m&aacute;s vulnerables y que peor se pueden defender. Es m&aacute;s efectivo arremeter contra los de abajo que contra los de arriba.
    </p><p class="article-text">
        Los discursos criminalizadores de la migraci&oacute;n y las personas migrantes est&aacute;n calando peligrosamente y pudriendo los cimientos de una sociedad democr&aacute;tica y sana. La culpa de la violencia contra las mujeres, de los inmigrantes (no de una sociedad que sigue sin superar el patriarcado); la culpa de la criminalidad y la inseguridad, de los inmigrantes (y de paso, todos y todas tenemos m&aacute;s miedo y somos m&aacute;s sumisos y sumisas); la culpa del mal funcionamiento de los servicios p&uacute;blicos, de los inmigrantes (y no de la falta de financiaci&oacute;n y adem&aacute;s, legitimamos el negocio privado del bienestar); la crisis del Estado, de la falta de control de las fronteras (y as&iacute;, no exigimos responsabilidades y reformas estructurales) y quiz&aacute; la m&aacute;s digerible: la culpa del precio de la vivienda, de los inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta construcci&oacute;n de mentiras, manipulaciones, y maldades cala mucho m&aacute;s de lo que pensamos, y silenciosamente va creando un peligroso imaginario. Peligroso para la democracia y para nosotros y nosotras mismas porque nos deshumaniza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pienso sobre todo en los niños y las niñas, que están en pleno proceso de construcción de su identidad y entender el mundo que los rodea</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Nos hemos parado a pensar c&oacute;mo se sienten nuestros amigos y amigas, vecinos y vecinas, familiares, compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de trabajo al vivir en una sociedad que les culpa de sus males? Pienso sobre todo en los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as, que est&aacute;n en pleno proceso de construcci&oacute;n de su identidad y entender el mundo que los rodea. En la crueldad de percibir que su origen, su idioma o sus costumbres son motivo de rechazo.
    </p><p class="article-text">
        Convivir con la sensaci&oacute;n de que t&uacute; o tu familia sois responsables de los problemas de la gente que te rodea, y sentir el odio de la comunidad donde has puesto las esperanzas de una vida mejor, desde luego, deber&iacute;a hacernos pensar la clase de pa&iacute;s y personas que queremos y debemos ser. 
    </p><p class="article-text">
        Cuidado con repetir la historia y sobre todo banalizar el mal; ser permeables a estos discursos y no combatirlos nos convierte en seres sin empat&iacute;a y en c&oacute;mplices de su &eacute;xito. 
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades democr&aacute;ticas no se sostienen &uacute;nicamente sobre instituciones, sino tambi&eacute;n sobre la capacidad colectiva de reconocer al otro como igual en derechos y en humanidad. Ignorar o minimizar los discursos que criminalizan a quienes migran, empobrece nuestros fundamentos &eacute;ticos, erosiona nuestra propia cohesi&oacute;n social, y deteriora los fundamentos mismos de la convivencia democr&aacute;tica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvia Avellaneda San Antonio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/discursos-odio-personas-migrantes-erosionan-democracia-propia-humanidad_132_13114181.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 03:50:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los discursos de odio hacia las personas migrantes erosionan la democracia y nuestra propia humanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Migrantes,Democracia,Derechos Humanos,Delitos de odio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cincuenta años de  'El desencanto': el retrato doméstico de una transición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/cincuenta-anos-desencanto-retrato-domestico-transicion_132_13073039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcf4e635-d310-47a4-8c51-5fac157a2ca3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cincuenta años de  &#039;El desencanto&#039;: el retrato doméstico de una transición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Volver hoy a esta obra no solo es un ejercicio de nostalgia cinéfila, la película nos recuerda que toda sociedad vive entre el recuerdo de lo que fue y el optimismo delirante de lo que cree poder llegar a ser"</p><p class="subtitle">La edad del porvenir</p></div><p class="article-text">
        Cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de su estreno, <em>El desencanto</em> sigue incomodando. No porque haya envejecido mal &mdash;al contrario&mdash;, sino porque contin&uacute;a echando sal a una herida todav&iacute;a supurante que no termina de cicatrizar. La pel&iacute;cula de Jaime Ch&aacute;varri no es s&oacute;lo el retrato de una familia literaria en ruinas; es la representaci&oacute;n &iacute;ntima de una sociedad que comienza a mirarse sin complejos.
    </p><p class="article-text">
        En 1976, Espa&ntilde;a estaba aprendiendo a hablar en voz alta. El franquismo obten&iacute;a su certificado de defunci&oacute;n, pero sus h&aacute;bitos culturales segu&iacute;an presidiendo la mesa camilla. Y en aquella casa de la calle de Leoncio N&uacute;&ntilde;ez, en Astorga, bajo la sombra persistente de Leopoldo Panero, se escenificaba algo m&aacute;s que una conversaci&oacute;n dom&eacute;stica: la lenta decadencia de una figura paterna que hab&iacute;a organizado durante d&eacute;cadas el orden dom&eacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo espa&ntilde;ol, Amando de Miguel en libros como <em>La familia espa&ntilde;ola</em> o <em>Manual de estructura social de Espa&ntilde;a,</em> estudi&oacute; la transformaci&oacute;n de la familia espa&ntilde;ola durante el tardofranquismo y la Transici&oacute;n. Se&ntilde;al&oacute; c&oacute;mo el modelo patriarcal, r&iacute;gido y jer&aacute;rquico, empezaba a erosionarse no tanto por decreto pol&iacute;tico, sino como por un cambio cultural. La autoridad dejaba de ser incuestionable, y la obediencia entraba en v&iacute;as de negociaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>El desencanto</em> podr&iacute;a leerse, en cierto modo, como la traducci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de esa transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El padre, fallecido pero omnipresente, no aparece nunca y, sin embargo, ocupa cada plano. No es solo un progenitor; es el s&iacute;mbolo del orden establecido. La familia Panero encarna, a priori, el modelo que De Miguel describ&iacute;a en sus estudios: padre proveedor, madre mediadora, hijos socializados en la disciplina y la expectativa de la estirpe.
    </p><p class="article-text">
        Felicidad Blanc, nacida para viuda, 'ni&ntilde;a bien' del Madrid de posguerra, representa la transici&oacute;n entre dos mundos. Con sobresaliente en educaci&oacute;n c&iacute;vica y social, sostiene la memoria del marido con una mezcla de lealtad y cansancio &iacute;ntimo. De Miguel habl&oacute; en varias ocasiones del papel silencioso de las mujeres en el sostenimiento del orden familiar franquista: administradoras del afecto, guardianas del prestigio dom&eacute;stico. Cargada de resignaci&oacute;n, parece sostener un decorado que irremediablemente se cae a trozos. Su voz no es solo conservadora; es melanc&oacute;lica. Y esa melancol&iacute;a dice mucho sobre el precio &iacute;ntimo de la estabilidad social, &eacute;se que se factura en privado bajo el concepto de: fracaso como madre seg&uacute;n los par&aacute;metros sociales interiorizados.
    </p><p class="article-text">
        Los hijos son otra cosa. Mientras sus hermanos -Juan Luis Panero y Leopoldo Mar&iacute;a Panero- ajustan cuentas con el padre desde la poes&iacute;a o la pulsi&oacute;n kerouaquiana, Michi parece elegir la distancia socarrona, como si la vida fuera una sobremesa inacabable entre humo de tabaco y vasos de doble V. &Iacute;dolo de snobs y tarambanas, asistimos al nacimiento de una peculiar rockstar premovida madrile&ntilde;a: un dandi desva&iacute;do que, lejos de aceptar el destino de poeta oficial de la familia, decide convertir su propia pachorra en una forma de estilo. A trav&eacute;s de una elegante apolog&iacute;a de la holgazaner&iacute;a, sabotea las expectativas que la dinast&iacute;a Panero hab&iacute;a depositado en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Brillante interpretaci&oacute;n de s&iacute; mismos, en un campo de batalla que va m&aacute;s all&aacute; de lo afectivo. Con el &iacute;ndice y coraz&oacute;n te&ntilde;idos de alquitr&aacute;n, cada miembro de la familia construye su propio relato. No se alcanza una verdad compartida. Tres estrategias frente a una misma herencia gen&eacute;tica. Tres formas de gestionar lo que Amando De Miguel llamar&iacute;a el tr&aacute;nsito de una sociedad de obediencia a una sociedad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n est&aacute; atravesada por la nostalgia de las vidas no vividas
    </p><p class="article-text">
        En <em>Los espa&ntilde;oles: sociolog&iacute;a de la vida cotidiana</em>, De Miguel subrayaba que el cambio social en Espa&ntilde;a no fue &uacute;nicamente institucional. Fue dom&eacute;stico. Se produjo en la manera de relacionarse padres e hijos, en la redefinici&oacute;n del papel femenino, en la progresiva privatizaci&oacute;n del conflicto moral.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os setenta, la familia espa&ntilde;ola deja de ser una instituci&oacute;n herm&eacute;tica para convertirse en un espacio de negociaci&oacute;n colectiva. El desencanto captura ese instante exacto. No se trata de aceptar el relato del padre; se trata de ponerlo en cuesti&oacute;n y de reescribirlo sin la mordaza autoritaria.
    </p><p class="article-text">
        La familia Panero encarna tambi&eacute;n una &eacute;lite cultural estrechamente ligada al franquismo. No estamos ante una familia cualquiera, sino ante una alcurnia literaria que recibi&oacute; reconocimiento oficial y prestigio social.
    </p><p class="article-text">
        Amando de Miguel reflexion&oacute; sobre los v&iacute;nculos entre cultura y poder en Espa&ntilde;a, sobre c&oacute;mo determinadas &eacute;lites se forjaron bajo el amparo del r&eacute;gimen y luego tuvieron que redefinirse en democracia.
    </p><p class="article-text">
        La decadencia no se limita aqu&iacute; a lo econ&oacute;mico o a lo simb&oacute;lico; es, sobre todo, una decadencia moral que viene a predecir el macabro futuro de sus descendientes.
    </p><p class="article-text">
        La grandeza del documental de Jaime Ch&aacute;varri consiste en no intervenir demasiado. La c&aacute;mara escucha. No juzga. No sentencia. Deja que la familia se explique &mdash;o se exponga&mdash; sola. Y ah&iacute; reside su verdadera fuerza. Porque lo que parece una conversaci&oacute;n dom&eacute;stica termina siendo un ajuste de cuentas literario en medio de un caos discursivo.
    </p><p class="article-text">
        Entrar en <em>El desencanto</em> es f&aacute;cil. Salir, no tanto. Lo que all&iacute; ocurri&oacute; &mdash;o lo que creemos que ocurri&oacute;&mdash; desborda lo estrictamente emocional: es como intentar volver a la habitaci&oacute;n donde fuiste ni&ntilde;o. Sabes que algo de consuelo encontrar&aacute;s en ese regreso, pero tambi&eacute;n que cada objeto removido traer&aacute; consigo una melancol&iacute;a que aprieta en la garganta y se instala en el est&oacute;mago.
    </p><p class="article-text">
        Hay en sus personajes una atracci&oacute;n dif&iacute;cil de explicar. No es tanto el contenido, sino la escenificaci&oacute;n. La cadencia, la iron&iacute;a, el susurro expectorado en la faringe, la herida apenas disimulada. Sus palabras escuecen porque est&aacute;n cargadas de un silencio monocrom&aacute;tico, espeso, que lo invade todo y termina obligando al espectador a absorber, casi f&iacute;sicamente, la intensidad de lo que ocurre. Tal vez por eso los personajes parecen moverse en una frontera incierta entre la lucidez y una suerte de delirium tremens emocional.
    </p><p class="article-text">
        La piedra exterior de Astorga, fr&iacute;a y compacta, parece haber penetrado en el interior de la vivienda que se convierte en un confesionario forrado de maragata y pizarra. Las paredes desprenden el olor a tiempo retenido.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la conversaci&oacute;n se apaga y la pel&iacute;cula se acerca a su final, queda la sensaci&oacute;n de haber asistido a algo irrepetible. La c&aacute;mara ha capturado un momento en el que la intimidad familiar y la historia colectiva se cruzan sin mediaciones, sin filtros, con una honradez que hoy resulta casi impensable.
    </p><p class="article-text">
        Volver hoy a <em>El desencanto</em> no solo es un ejercicio de nostalgia cin&eacute;fila, la pel&iacute;cula nos recuerda que toda sociedad vive entre el recuerdo de lo que fue y el optimismo delirante de lo que cree poder llegar a ser.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la calle Leoncio N&uacute;&ntilde;ez se llama calle Panero y en el n&uacute;mero 5 sobrevive algo parecido a un set muse&iacute;stico donde todo parece seguir en su sitio, como si el tiempo hubiera decidido tomarse un descanso. Quienes vimos por primera vez <em>El desencanto</em> y sentimos que el documental nos volaba la cabeza solemos reconocernos, como si form&aacute;ramos parte de una discreta logia sentimental. Basta con que alguien pronuncie el apellido Panero para que la conversaci&oacute;n se incline inevitablemente hacia Astorga, hacia aquella casa y hacia aquel extra&ntilde;o milagro cinematogr&aacute;fico. Entonces, como le ocurr&iacute;a a Michi, estiramos las sobremesas con una mezcla de iron&iacute;a y melancol&iacute;a, encadenando soliloquios sobre la nostalgia de esas vidas no vividas, mientras el eco de aquella conversaci&oacute;n familiar &mdash;mitad tragedia, mitad comedia&mdash; sigue resonando, medio siglo despu&eacute;s, en alg&uacute;n rinc&oacute;n obstinado de la memoria cultural espa&ntilde;ola.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Mora de Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/cincuenta-anos-desencanto-retrato-domestico-transicion_132_13073039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Mar 2026 17:19:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cincuenta años de  'El desencanto': el retrato doméstico de una transición]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Películas,Transición española,Astorga,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A juego de trileros, pérdida de democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/juego-trileros-perdida-democracia_132_13034352.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8afd53b-94ba-4325-bb2d-7a096b0df098_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A juego de trileros, pérdida de democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Quienes defiendan la reducción del Parlamento de Castilla-La Mancha, defienden reducir la democracia. Pero sobre todo, me gustaría saber, cómo no defienden esta misma idea en otras comunidades autónomas"</p></div><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s... a vueltas con la representaci&oacute;n. Ni quesos, ni cordero, ni miel de la Alcarria. De seguir as&iacute;, lo t&iacute;pico en nuestra regi&oacute;n va a ser el juego de trileros que, con la premisa de reducir, supuestamente gastos (pero entran aqu&iacute; tambi&eacute;n cargos, burocracia, o la propia dimensi&oacute;n de la administraci&oacute;n), a trav&eacute;s de la supresi&oacute;n de la representaci&oacute;n democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n viene de corrientes neo liberales, principalmente estadounidenses, que ahondan en la capacidad individual del ciudadano y presentan a la administraci&oacute;n o el gobierno como una n&eacute;mesis, un enemigo a enfrentar como ciudadanos. En Espa&ntilde;a, comenz&oacute; a tener una gran aceptaci&oacute;n tras el estallido de la Gran Recesi&oacute;n de 2008. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente esa crisis provocada por dejar hacer a la banca con escasa supervisi&oacute;n de los Estados, dio lugar a que a la cr&iacute;tica de la administraci&oacute;n, dejando a los principales culpables, pr&aacute;cticamente y&eacute;ndose de rositas. As&iacute;, corrieron los primeros memes basados en mentiras como que en Espa&ntilde;a hab&iacute;a el doble de pol&iacute;ticos que en Alemania para la mitad de poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar por primera vez el Partido Popular a la Junta de Comunidades, el gobierno Cospedal cogi&oacute; esta bandera. Aunque incumpli&oacute; promesas como el cierre de la televisi&oacute;n auton&oacute;mica, tom&oacute; otras decisiones, que vendi&oacute; de forma bastante populista ante la sociedad. Entre ellos, la venta de los <em>Audis </em>que formaban el parque m&oacute;vil del gobierno regional, insistiendo mucho en el modelo A8 en el que viajaba Barreda; diferenciando el despilfarro de este, con su 'buen espa&ntilde;olismo' al comprar nuevos coches que, no costaron mucho menos, pero; eran Citro&euml;n fabricados en Vigo. Huelga decir, que adem&aacute;s eran nuevos y no ten&iacute;an que poner sus posaderas donde antes las pon&iacute;an los 'sociatas'.
    </p><p class="article-text">
        La otra gran medida fue 'eliminar' (y esas comillas son de las que hablando se marcan con los dedos) el sueldo de las diputadas y diputados en las Cortes. Desde 2013 se dejaron de pagar salarios, pero, como es l&oacute;gico, no se quedaron sin cobrar. Se subieron las asignaciones para los grupos parlamentarios y los costes de las dietas por asistencia, como por a ejemplo a los plenos.
    </p><p class="article-text">
        Lo del salario, solo fue el primer paso. Si este cambio de c&oacute;mo se perciben las remuneraciones, no parece suficientemente tramposo, se tom&oacute; otra medida al respecto, no menos grave. Para las elecciones de 2015 se dise&ntilde;aron las Cortes de Castilla-La Mancha m&aacute;s peque&ntilde;as en 30 a&ntilde;os de autonom&iacute;a. Recorte de las diputadas y diputados de 49 a 33 esca&ntilde;os. De un plumazo, un supuesto ahorro de 16 sueldos. &iquest;Sueldos? Si no cobraban... El que suscribe solo va a se&ntilde;alar la iron&iacute;a, ya que no tiene las explicaciones.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n era estrat&eacute;gica y pol&iacute;tica. No es que el gobierno de Cospedal tuviese un gran apoyo social, pero por la derecha el PP no ten&iacute;a contrincantes (lo de Vox es m&aacute;s reciente de lo que nos pensamos). Mientras que, a la izquierda, Podemos si pod&iacute;a rascar votos al PSOE. Lo que aquel gobierno hizo, fue intentar que esta situaci&oacute;n le fuese favorable. 
    </p><p class="article-text">
        Castilla-La Mancha fue uno de los territorios en los que Podemos tuvo un menor impacto, aunque como en toda Espa&ntilde;a, lo tuvo. La forma de limitar la posibilidad de su entrada, fue esta reducci&oacute;n de las Cortes. Cuanto m&aacute;s peque&ntilde;o el &oacute;rgano de representaci&oacute;n, m&aacute;s votos son necesarios para entrar. Si los votos de 100.000 electores se reparten entre 100 esca&ntilde;os, 1.000 votantes tienen un diputado. Si son 200 esca&ntilde;os, la representaci&oacute;n es de 1 por cada 500 votantes. Obviando otros factores, como la f&oacute;rmula matem&aacute;tica empleada para decidir el reparto o las circunscripciones, que ahondan en esta situaci&oacute;n; se puede ver claro c&oacute;mo la reducci&oacute;n parlamentaria limita la representaci&oacute;n de opciones pol&iacute;ticas. Y, como ya es sabido, al PP no sali&oacute; bien.
    </p><p class="article-text">
        Maravillas del bipartidismo: con la vuelta del PSOE... esto no es importante. Page es un candidato potente y el miniparlamento le conviene. Consigue mayor&iacute;as absolutas con poca dificultad.
    </p><p class="article-text">
        Pero llega una necesidad: <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/politica/pp-rompe-acuerdo-reformar-estatuto-autonomia-castilla-mancha_1_12964723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reformar un Estatuto de Autonom&iacute;a que supere el de la Transici&oacute;n</a>. Las comunidades aut&oacute;nomas han llegado a ser algo mucho mayor de aquello para lo que fueron pensadas, por lo que es normal que se redefinan sus moldes legales. Y como es l&oacute;gico, en lo que est&aacute; llamado a ser el fundamento de la autonom&iacute;a se han de definir todas sus caracter&iacute;sticas; tambi&eacute;n las Cortes. As&iacute;, en el texto, aprobado por esas mismas Cortes que nos representan, ahora en debate para ser validado por el Congreso de los Diputados, se entra en este tema en su Titulo II <em>Las instituciones de Castilla-La Mancha, Cap&iacute;tulo I, Las Cortes.</em>
    </p><p class="article-text">
        La circunscripci&oacute;n electoral es la provincia. Las Cortes de Castilla-La Mancha estar&aacute;n constituidas por un m&iacute;nimo de 25 esca&ntilde;os y un m&aacute;ximo de 55 esca&ntilde;os. Cada provincia estar&aacute; representada, en todo caso, por un m&iacute;nimo de 3 esca&ntilde;os (Art&iacute;culo 24.3 del texto).
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Rid&iacute;culo! En este proceso electoral (car&iacute;simo, dicho sea de paso) en el que ha embarcado el PP a muchas y muchos espa&ntilde;oles, se est&aacute;n dejando ver los sistemas de las diferentes comunidades aut&oacute;nomas. Con algo m&aacute;s del mill&oacute;n de habitantes, se ha visto una Asamblea de Extremadura que otorgaba 65 asientos y en las Cortes de Arag&oacute;n 67. La resta es sencilla: 10 y 12 esca&ntilde;os m&aacute;s para representar a la mitad de poblaci&oacute;n. Las siguientes elecciones, en Castilla y Le&oacute;n, con una poblaci&oacute;n m&aacute;s similar a la castellanomanchega, ser&aacute;n para elegir a 81 procuradores.
    </p><p class="article-text">
        Saquen sus propias conclusiones. Aprobado por el PP de Paco Nu&ntilde;ez en Toledo, al llegar al &uacute;ltimo tr&aacute;mite en el Congreso de los Diputados, para su partido el problema es este triste &oacute;rgano representativo. Las Cortes de Castilla-La Mancha tienen el tama&ntilde;o del Parlamento de La Rioja. Pero, mientras que la poblaci&oacute;n riojana es de algo m&aacute;s de 300.000 habitantes, la castellanomanchega es de m&aacute;s de 2 millones. Con menos de 100.000 habitantes, Soria elige 5 procuradores para las Cortes de Castilla y Le&oacute;n. Son los mismos que Cuenca, en nuestra regi&oacute;n, pero teniendo esta provincia el doble de habitantes que la de la meseta norte.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, esto limita, por ejemplo, que movimientos anti despoblaci&oacute;n como Teruel Existe, Por &Aacute;vila o Soria YA, puedan desarrollarse en Guadalajara, donde la mayor parte de sus extensi&oacute;n sigue desapareciendo, agonizando lentamente.
    </p><p class="article-text">
        La representatividad de un esca&ntilde;o en la regi&oacute;n est&aacute; cerca de los 64.000 habitantes, mientras que en las otras comunidades aut&oacute;nomas citadas anteriormente, en La Rioja, la representaci&oacute;n es de 1 por cada menos de 10.000, en Extremadura, 16.000; Arag&oacute;n 20.000 y en Castilla y Le&oacute;n no llega a 30.000. La m&aacute;s alta, de estas, es la mitad de la representatividad de sus habitantes en los &oacute;rganos correspondientes, que en Castilla-La Mancha. Y esto no solo pasa en Espa&ntilde;a. En conjunto, la media de representatividad de los parlamentos auton&oacute;micos es de unos 34.000 habitantes por representante. Mientras que si se hace la misma aproximaci&oacute;n  con los<em> lander </em>alemanes, la media estar&iacute;a en unos 40.000. En ambos, las y los castellanomanchegos quedamos claramente infrarrepresentados.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Da igual? &iquest;Ahorra costes? No podemos pretender que nos represente y gestionen lo p&uacute;blico dos personas que est&eacute;n ultra preparadas, que manejen todo tipo de temas, que tomen las mejores decisiones y que cobren el SMI, e incluso, si no cobran mejor. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco, un sistema democr&aacute;tico que se basa en la representaci&oacute;n, se debe permitir que se establezcan l&iacute;mites en pro de mayor&iacute;as: la idea de la democracia no es que las mayor&iacute;as hagan lo que quieran, si no que entre todos, cada uno con el peso que tenga, tomemos las decisiones que menos perjuicios ocasionen a todos. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, es clave se&ntilde;alar que, quienes defiendan esta reducci&oacute;n, defienden reducir la democracia. Pero sobre todo, me gustar&iacute;a saber, c&oacute;mo no defienden esta misma idea en otras comunidades aut&oacute;nomas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Yébenes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/juego-trileros-perdida-democracia_132_13034352.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 18:12:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A juego de trileros, pérdida de democracia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estatuto de Autonomía,Cortes de Castilla-La Mancha,Ley electoral,Diputados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué hacer cuando deje de llover?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/deje-llover_132_13007620.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fff99cce-e37e-4a60-ac18-7077a7d8fba2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué hacer cuando deje de llover?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La respuesta no puede ser improvisada, sino estratégica y multinivel: planes de adaptación coordinados entre el Estado, las comunidades autónomas y los municipios, alineados con los marcos europeos y sectoriales"</p></div><p class="article-text">
        Se plantean tres cuestiones relevantes que es necesario tener en cuenta tras el ciclo de borrascas que han barrido la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica en las &uacute;ltimas semanas: su evidente v&iacute;nculo con el cambio clim&aacute;tico; los impactos sobre diferentes sectores considerando perdidas y da&ntilde;os en infraestructuras, agricultura y otros recursos econ&oacute;micos y materiales; y por &uacute;ltimo, la necesidad de prepararnos si estos fen&oacute;menos extraordinarios van a ser la norma a partir de ahora.
    </p><h2 class="article-text">El impacto del cambio clim&aacute;tico</h2><p class="article-text">
        El agua es una bendici&oacute;n para el campo. Pero no de esta forma, por favor. Las organizaciones agr&iacute;colas cifran en m&aacute;s de 2.500 millones de euros las p&eacute;rdidas del sector debido al paso del tren de borrascas por nuestro pa&iacute;s. Otros sectores productivos como el turismo o las propias infraestructuras han sufrido este fen&oacute;meno y est&aacute; por ver el c&aacute;lculo total de perdidas.
    </p><p class="article-text">
        Hay que culpar a alguien de este desastre, y aunque lo f&aacute;cil ser&iacute;a, y m&aacute;s en estos tiempos, culpar al Gobierno, vamos a apuntar al cielo y a nuestros gases de efecto invernadero y, por tanto, al cambio clim&aacute;tico, porque todo lo que sube&hellip; baja.
    </p><p class="article-text">
        Si no ha le&iacute;do o escuchado ya las explicaciones que explican este fen&oacute;meno de borrascas, deber&iacute;an hacerlo, pero perm&iacute;tanme hacer un breve resumen.
    </p><p class="article-text">
        Las puertas del Atl&aacute;ntico se han abierto hacia la pen&iacute;nsula, debido a que 'nuestro guardi&aacute;n' que es el anticicl&oacute;n de las Azores se ha debilitado y desplazado de su posici&oacute;n habitual. Esto permite que la corriente en chorro (<em>jet stream</em>), que normalmente gu&iacute;a las borrascas hacia el norte de Europa, circule m&aacute;s al sur y dirija de forma persistente los frentes hacia la pen&iacute;nsula 'b&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Otro elemento a&ntilde;adido es como en zonas del Atl&aacute;ntico tropical y el Caribe las temperaturas superficiales del mar est&aacute;n an&oacute;malamente altas, lo que conlleva a una mayor evaporaci&oacute;n de agua. Cuando ese aire h&uacute;medo se traslada y conecta con las borrascas, estas se vuelven mucho m&aacute;s intensas de lo habitual para la &eacute;poca del a&ntilde;o en la que estamos.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la influencia del cambio clim&aacute;tico ante la ocurrencia de este fen&oacute;meno, a&uacute;n m&aacute;s all&aacute; de la necesidad de disponer de estudios que permitan cuantificar su influencia, se antoja como fundamental.
    </p><p class="article-text">
        Podemos plantearnos si este patr&oacute;n tan h&uacute;medo y persistente se repetir&aacute; el pr&oacute;ximo a&ntilde;o. &iquest;Estamos ante un episodio excepcional o ante una nueva normalidad en los inviernos de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica?
    </p><p class="article-text">
        De momento lo que observamos es que desde 2024 hay una tendencia clara y en aumento a experimentar borrascas m&aacute;s frecuentes y con mayor impacto. Los episodios de lluvia son m&aacute;s persistentes y con acumulados muy superiores a la media hist&oacute;rica y con una mayor duraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n debemos entender que entre las caracter&iacute;sticas del cambio clim&aacute;tico est&aacute; la de su car&aacute;cter incierto. Hemos entrado en un terreno desconocido provocado por nosotros mismos al cambiar las reglas habituales del clima. 
    </p><p class="article-text">
        Los patrones del pasado, basados en un clima estable, ya no sirven para anticipar con seguridad lo que ocurrir&aacute; en el futuro.
    </p><h2 class="article-text">El impacto en infraestructuras, agricultura y otros sectores</h2><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil resumir en poco espacio la cantidad de p&eacute;rdidas y da&ntilde;os que han causado las lluvias de las &uacute;ltimas semanas, pero se pueden identificar diferentes sectores especialmente expuestos por su funci&oacute;n estrat&eacute;gica y su vulnerabilidad a episodios extremos. Analizar su impacto de forma diferenciada permite dimensionar mejor los riesgos y anticipar medidas de adaptaci&oacute;n y refuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos viendo como la red viaria, con carreteras, autov&iacute;as o puentes, est&aacute;n sufriendo deslizamientos, cortes prolongados y da&ntilde;os estructurales por crecidas; la red ferroviaria, ya fuera convencional o de alta velocidad, est&aacute; sufriendo desde la inundaci&oacute;n de sus plataformas, corrimientos de tierras y en general interrupciones prolongadas del servicio; otro caso es el de los fuertes vientos que est&aacute;n provocando problemas en el suministro de la red el&eacute;ctrica; en cuanto al saneamiento y drenaje urbano, ya estamos observando el desbordamiento de alcantarillado o inundaciones urbanas; otro de los principales problemas es el relativo a la gesti&oacute;n de las presas, con una gesti&oacute;n m&aacute;s compleja de desembalses o el estr&eacute;s que est&aacute;n sufriendo esas estructuras sobre todo en el caso de las m&aacute;s antiguas.
    </p><p class="article-text">
        Los puertos e infraestructuras costeras sufren da&ntilde;os por temporales mar&iacute;timos m&aacute;s frecuentes, sobrecarga en diques y problemas operativos continuos; los hospitales y otros centros cr&iacute;ticos est&aacute;n en riesgo ya fuera por inundaciones, accesos anegados o posibles fallos el&eacute;ctricos; las telecomunicaciones pueden sufrir cortes de fibra y suministro el&eacute;ctrico que afectan a la conectividad en amplias zonas; el problema en viviendas y urbanismo en zonas inundables conlleva un incremento de da&ntilde;os estructurales, inhabitabilidad recurrente y encarecimiento de seguros o p&eacute;rdida de asegurabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de los seguros tambi&eacute;n es relevante en el caso de la agricultura. Este &uacute;ltimo sector ha sufrido especialmente los &uacute;ltimos fen&oacute;menos climatol&oacute;gicos, con p&eacute;rdidas millonarias en el sector con cultivos anegados durante semanas, p&eacute;rdida o deterioro de caminos rurales, da&ntilde;os en sistemas de regad&iacute;o y drenajes o da&ntilde;os en instalaciones f&iacute;sicas entre otros. Estas afecciones no solo comprometen la producci&oacute;n inmediata, sino que pueden reducir la capacidad productiva de las explotaciones durante varias campa&ntilde;as, encareciendo costes y dificultando la recuperaci&oacute;n del sector.
    </p><h2 class="article-text">Necesidad de elevar el nivel de protecci&oacute;n y adaptaci&oacute;n ante una nueva normalidad </h2><p class="article-text">
        Imaginemos que estos periodos lluviosos en invierno se van a repetir cada a&ntilde;o con la misma o mayor intensidad que los dos &uacute;ltimos. Este escenario tambi&eacute;n ser&iacute;a una expresi&oacute;n clara del cambio clim&aacute;tico, aunque no tuviera que ver directamente con las cada vez m&aacute;s altas temperaturas del verano. El cambio clim&aacute;tico no es solo calor: es alteraci&oacute;n de patrones, de ritmos y de equilibrios que d&aacute;bamos por estables.
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordarlo frente a quienes, como Donald Trump y otros negacionistas patrios, confunden el tiempo de un d&iacute;a concreto con el clima de d&eacute;cadas. El clima se mide en tendencias largas y comportamientos repetidos, no en episodios aislados de fr&iacute;o o lluvia. Por eso, hablar de cambio clim&aacute;tico es hablar tambi&eacute;n de borrascas m&aacute;s persistentes, de inviernos m&aacute;s extremos o de fen&oacute;menos que se encadenan con mayor frecuencia.
    </p><p class="article-text">
        Si proyectamos esta tendencia hacia los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, y las borrascas se intensifican a&uacute;n m&aacute;s, el desaf&iacute;o dejar&iacute;a de ser coyuntural para convertirse en estructural. Nuestra atenci&oacute;n debe centrarse en las infraestructuras y recursos cr&iacute;ticos -energ&iacute;a, transporte, agua, agricultura- y en la necesidad de reforzarlos y adaptarlos ante un futuro m&aacute;s incierto y exigente.
    </p><p class="article-text">
        Ante ese escenario, la respuesta no puede ser improvisada, sino estrat&eacute;gica y multinivel: planes de adaptaci&oacute;n coordinados entre el Estado, las comunidades aut&oacute;nomas y los municipios, alineados con los marcos europeos y sectoriales. 
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; necesario actualizar planes de emergencia, invertir en infraestructuras resilientes, revisar normativas urban&iacute;sticas y reforzar los servicios p&uacute;blicos que sostienen la respuesta en crisis -protecci&oacute;n civil, sanidad, gesti&oacute;n del agua y energ&iacute;a- frente a las din&aacute;micas de privatizaci&oacute;n que no hacen sino debilitar su capacidad operativa. Adem&aacute;s, la adaptaci&oacute;n debe incorporar a la ciudadan&iacute;a, al tejido productivo y a la comunidad cient&iacute;fica en procesos participativos que generen corresponsabilidad, prevenci&oacute;n y cultura del riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay una cuesti&oacute;n que debemos tener en cuenta y es c&oacute;mo nos va a afectar esta nueva normalidad, tanto a nivel colectivo como individual. Como sociedad, pondr&aacute; a prueba nuestra capacidad de organizaci&oacute;n, solidaridad y apoyo mutuo ante unas emergencias cada vez m&aacute;s frecuentes, as&iacute; como la equidad en la distribuci&oacute;n de ayudas y recursos. 
    </p><p class="article-text">
        Y en el plano individual, la repetici&oacute;n de episodios extremos, la incertidumbre constante y las p&eacute;rdidas materiales pueden generar ansiedad, fatiga emocional y sensaci&oacute;n de vulnerabilidad, convirtiendo la salud mental en un factor clave de resiliencia colectiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Marcos Gamero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/deje-llover_132_13007620.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 12:58:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué hacer cuando deje de llover?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Borrasca,Emergencia climática,Inundaciones,Agua,Sociología,Políticas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El yo y el nosotros: las tensiones contemporáneas entre individualidad y colectividad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/tensiones-contemporaneas-individualidad-colectividad_132_12970132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e57040a-4f34-4aa5-b2e6-1ef38ce39656_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El yo y el nosotros: las tensiones contemporáneas entre individualidad y colectividad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No es un debate científico nuevo (...), sin embargo, hoy en día, tiene una intensidad muy particular porque nos encontramos viviendo en un contexto que está atravesado por transformaciones profundas en las formas de socialización, en la construcción de la identidad, en los modos de pensar, sentir y actuar, y en las formas de pertenencia social"</p></div><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo pretende analizar de forma cr&iacute;tica la relaci&oacute;n actual entre individualidad y colectividad, en tanto se ha convertido en uno de los ejes principales del an&aacute;lisis sociol&oacute;gico y psicosocial de nuestra sociedad actual. 
    </p><p class="article-text">
        Por descontado, este no es un debate cient&iacute;fico nuevo, y ha sido motivo de amplia reflexi&oacute;n y an&aacute;lisis a lo largo de los a&ntilde;os. Sin embargo, hoy en d&iacute;a, tiene una intensidad muy particular porque nos encontramos viviendo en un contexto que est&aacute; atravesado por transformaciones profundas en las formas de socializaci&oacute;n, en la construcci&oacute;n de la identidad, en los modos de pensar, sentir y actuar, as&iacute; como en las formas de pertenencia social. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos asistiendo a un escenario complejo, y es que las sociedades actuales parecen promover de manera expl&iacute;cita valores asociados a la autonom&iacute;a personal, libertad de elecci&oacute;n, autoexpresi&oacute;n, autorrealizaci&oacute;n, etc. mientras que, de forma simult&aacute;nea, est&aacute;n propiciando din&aacute;micas colectivas cada vez m&aacute;s y m&aacute;s homog&eacute;neas, muy normativas, y dif&iacute;ciles de cuestionar. Aparentemente, lo que parece una contradicci&oacute;n, nos est&aacute; planteando interrogantes muy significativos sobre hasta qu&eacute; punto las personas somos realmente individuos aut&oacute;nomos, y en qu&eacute; medida seguimos siendo moldeados por fuerzas colectivas que act&uacute;an de manera menos visible, pero eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Ya desde finales del siglo XX, numerosas figuras destacadas de la Sociolog&iacute;a vienen describiendo el proceso de individualizaci&oacute;n como uno de los rasgos definitorios de la modernidad avanzada. Como ejemplo, Beck y Beck-Gernsheim advert&iacute;an que el individuo contempor&aacute;neo se ve obligado a convertirse en el principal gestor de su biograf&iacute;a, asumiendo decisiones vitales que anteriormente estaban m&aacute;s reguladas por marcos sociales estables (<em>Individualization: Institutionalized individualism and its social and political consequences,</em> 2002). 
    </p><p class="article-text">
        Este desplazamiento de responsabilidades desde lo colectivo hacia lo individual ha sido presentado, en muchos discursos, como un avance en t&eacute;rminos de libertad personal. Sin embargo, tal como se se&ntilde;ala desde la Sociolog&iacute;a, la individualizaci&oacute;n no implica necesariamente una mayor emancipaci&oacute;n de la persona, sino m&aacute;s bien una creciente exposici&oacute;n al riesgo, a la incertidumbre, o a la culpabilizaci&oacute;n individual por problemas que tienen un origen estructural. Como resultado, nuestra vida se convierte en un proyecto personal que debe ser optimizado de forma permanente, como si debi&eacute;ramos someterlo a una continua evaluaci&oacute;n y justificaci&oacute;n, lo cual a&ntilde;ade una presi&oacute;n psicol&oacute;gica significativa sobre cada uno de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde la Psicolog&iacute;a Social, podemos apoyarnos en Ryan y Deci (<em>Self-determination theory: Basic psychological needs in motivation, development, and wellness</em>, 2017), quienes nos muestran que la autonom&iacute;a, entendida como la capacidad de actuar de acuerdo con los valores y necesidades propios, representan un factor clave para el bienestar psicol&oacute;gico y el desarrollo saludable de la personalidad.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las investigaciones m&aacute;s recientes nos se&ntilde;alan que cuando la autonom&iacute;a se transforma en una exigencia normativa, esto es, cuando se espera que el individuo sea siempre autosuficiente, resiliente, aut&oacute;nomo, y capaz de gestionar por s&iacute; mismo cualquier dificultad, aparecen efectos adversos importantes sobre su salud mental. La evidencia emp&iacute;rica actual describe este fen&oacute;meno al analizar el aumento de trastornos depresivos en sociedades donde el ideal del individuo aut&oacute;nomo convive con una creciente sensaci&oacute;n de insuficiencia personal. En este sentido, la individualidad parece que deja de ser una opci&oacute;n, y se convierte en una obligaci&oacute;n social que muchas personas no est&aacute;n en condiciones reales de sostener.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente a este &eacute;nfasis en el yo, en las sociedades contempor&aacute;neas estamos asistiendo a una fuerte tendencia al alineamiento colectivo. Las personas seguimos ajustando nuestras actitudes y comportamientos a las normas del grupo, incluso cuando &eacute;stas entran en conflicto con nuestro esquema de valores. Los experimentos cl&aacute;sicos de la Psicolog&iacute;a Social y la Sociolog&iacute;a ya mostraban hasta qu&eacute; punto la presi&oacute;n de la mayor&iacute;a pod&iacute;a llevar a las personas a negar evidencias perceptivas b&aacute;sicas. 
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;cadas m&aacute;s tarde, las investigaciones siguen profundizado en los mecanismos de influencia social, y subrayan el papel del deseo de aceptaci&oacute;n y pertenencia como los motores fundamentales del conformismo. En el contexto actual, son din&aacute;micas que adem&aacute;s se ven amplificadas por la omnipresencia de las redes sociales, los algoritmos de recomendaci&oacute;n, la l&oacute;gica de visibilidad y aprobaci&oacute;n social, etc. que parecen reforzar determinados discursos, y silenciar otros.
    </p><p class="article-text">
        Cass Sunstein puso el foco hace varios a&ntilde;os sobre el riesgo de que estos entornos favorezcan procesos de polarizaci&oacute;n y c&aacute;maras de resonancia, donde el individuo se ve expuesto de manera reiterada a creencias congruentes con las del grupo de referencia, limitando as&iacute; la probabilidad de cualquier cuestionamiento cr&iacute;tico (<em>How change happens,</em> 2019). El miedo al rechazo social, la cr&iacute;tica, la cancelaci&oacute;n, o la exclusi&oacute;n del grupo act&uacute;a como un potente inhibidor del pensamiento aut&oacute;nomo. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, discursos y comportamientos que vulneran principios &eacute;ticos b&aacute;sicos llegan a legitimarse y normalizarse simplemente porque &ldquo;todo el mundo lo hace&rdquo;, porque forman parte del consenso dominante. Y aqu&iacute; es donde rescatamos La teor&iacute;a de la identidad social de Tajfel y Turner, sin duda muy &uacute;til para comprender esta tensi&oacute;n (<em>The social psychology of intergroup relations</em>, 1979). &iquest;Qu&eacute; nos dec&iacute;an? Que una parte significativa del autoconcepto de las personas es resultado de su pertenencia a grupos sociales, lo que proporciona un sentido de identidad y seguridad en un mundo complejo. Pero, cuando la identidad grupal se vuelve r&iacute;gida y excluyente, puede dar lugar a procesos de desindividualizaci&oacute;n, a procesos de pensamiento dicot&oacute;mico, y deshumanizaci&oacute;n del otro. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos negar que el desequilibrio entre individualidad y colectividad tiene consecuencias profundas en nuestro desarrollo bio-psico-social. Desde el punto de vista psicol&oacute;gico, el individualismo extremo suele asociarse con aislamiento social y fragilidad identitaria. Sobrevalorar la autosuficiencia es algo que dificulta el reconocimiento de la interdependencia humana, incrementando el riesgo de desgaste emocional y mental. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, la 'disoluci&oacute;n' del yo en la colectividad puede generar una p&eacute;rdida progresiva de criterio propio, una dependencia excesiva del reconocimiento y aprobaci&oacute;n externos, o dificultades para tomar decisiones aut&oacute;nomas, y eso es algo que repercute en la autoestima ajustada. &iquest;Qu&eacute; ocurre en plano cognitivo? El desequilibrio tambi&eacute;n tiene implicaciones relevantes. La investigaci&oacute;n destacada m&aacute;s reciente nos muestra que, en contextos de presi&oacute;n social o emocional, las personas tendemos a recurrir a atajos cognitivos y sesgos que simplifican nuestra realidad, reduciendo la reflexi&oacute;n anal&iacute;tica. Cuando el pensamiento cr&iacute;tico se ve erosionado por la conformidad grupal, o por la necesidad de alinearnos con discursos dominantes, disminuye nuestra capacidad para contrastar informaci&oacute;n, o para revisar creencias propias. Este es un fen&oacute;meno muy problem&aacute;tico, sobre todo en sociedades donde hay una sobreabundancia de informaci&oacute;n, y donde la rapidez y la emocionalidad del mensaje priman sobre el an&aacute;lisis pausado y riguroso. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, frente a la dicotom&iacute;a individualidad vs colectividad, hay enfoques m&aacute;s recientes en Sociolog&iacute;a y Psicolog&iacute;a Social que proponen superarla a trav&eacute;s del concepto de autonom&iacute;a relacional. Desde esta perspectiva, la autonom&iacute;a se entiende como la capacidad para tomar decisiones propias dentro de un conjunto complejo de relaciones sociales significativas. De esta forma, 
    </p><p class="article-text">
        la autonom&iacute;a relacional reconoce que las personas somos inherentemente sociales, pero esta interdependencia no debe anular la reflexi&oacute;n cr&iacute;tica ni la responsabilidad individual.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de integrar el yo y el nosotros de manera din&aacute;mica, evitando tanto el aislamiento individualista como la anulaci&oacute;n acr&iacute;tica y pasiva del yo dentro de la masa. Es evidente que el desarrollo humano saludable requiere una identidad personal s&oacute;lida pero flexible, un sentido de pertenencia que no excluya el cuestionamiento, una disposici&oacute;n constante a la reflexi&oacute;n &eacute;tica y al pensamiento cr&iacute;tico. Sabemos que la educaci&oacute;n y socializaci&oacute;n tempranas tienen un papel central en este proceso. Que seamos capaces de ense&ntilde;ar y guiar a los m&aacute;s j&oacute;venes, a la vez que los adultos entrenamos el pensamiento cr&iacute;tico y la capacidad de disentir, fortalecen la cohesi&oacute;n social, porque permite una convivencia basada en el respeto, en la diversidad, la pluralidad y la responsabilidad compartida. Como nos muestra la investigaci&oacute;n en Ciencias Sociales, las sociedades m&aacute;s resilientes son aquellas que son capaces de integrar diversidad, disenso, di&aacute;logo y cooperaci&oacute;n sin anular la individualidad de sus miembros.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, esta tensi&oacute;n entre individualidad y colectividad no deber&iacute;a entenderse como un grave problema a resolver. Deber&iacute;amos entenderla como una condici&oacute;n inherente a la vida social que necesita de una gesti&oacute;n consciente, de una gesti&oacute;n reflexiva. 
    </p><p class="article-text">
        No se trata de si hay que priorizar el yo o el nosotros; se trata de que no perdamos la capacidad de articular ambos de una forma equilibrada.
    </p><p class="article-text">
        Y dado que vivimos en un mundo cada vez m&aacute;s interconectado, cada vez m&aacute;s normativizado, el desaf&iacute;o est&aacute; en ser capaces de formar, educar, socializar individuos capaces de sostener un yo reflexivo dentro de un nosotros plural, evitando tanto la sumisi&oacute;n acr&iacute;tica a la masa como el repliegue defensivo del individualismo extremo. De este equilibrio depende el bienestar integral de las personas, y la calidad &eacute;tica, moral, social y democr&aacute;tica de nuestras sociedades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Belén Sánchez Calzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/tensiones-contemporaneas-individualidad-colectividad_132_12970132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 16:24:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El yo y el nosotros: las tensiones contemporáneas entre individualidad y colectividad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Redes sociales,Identidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Año nuevo, convenios viejos: el año de los mil millones que no llegan a las manos que cuidan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/ano-nuevo-convenios-viejos-ano-mil-millones-no-llegan-manos-cuidan_132_12908987.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58933310-7c2a-4313-be48-a66e309a1e5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096778.jpg" width="1011" height="569" alt="Año nuevo, convenios viejos: el año de los mil millones que no llegan a las manos que cuidan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Estamos ante una externalización del amor que el mercado ha convertido en mercancía de bajo coste. Las empresas concesionarias de servicios de ayuda a domicilio en nuestros municipios compiten en licitaciones donde el criterio económico suele imponerse al social. El resultado es una precarización del tiempo"</p><p class="subtitle">Castilla-La Mancha roza el lleno total en sus residencias de mayores con una ocupación del 98,9%</p></div><p class="article-text">
        La sociolog&iacute;a no es solo el estudio de las estructuras macroecon&oacute;micas o de los grandes movimientos de masas; es, ante todo, la lupa que nos permite observar los hilos invisibles que mantienen en pie la cotidianidad. Hoy, en Castilla-La Mancha, esos hilos tienen nombre de mujer, manos agrietadas por el desinfectante y una espalda que cruje bajo el peso de una demograf&iacute;a que no espera. Al observar los &uacute;ltimos datos de ejecuci&oacute;n presupuestaria de 2025 y las proyecciones para este 2026, nos encontramos ante una paradoja que define nuestra &eacute;poca: nunca hemos invertido tanto en dependencia y, sin embargo, nunca ha sido tan fr&aacute;gil el suelo que pisan quienes cuidan.
    </p><h2 class="article-text">El espejismo de las cifras: Eficiencia vs. Dignidad</h2><p class="article-text">
        Empecemos por el dato que suele copar los titulares institucionales. Castilla-La Mancha ha cerrado el ejercicio anterior consolid&aacute;ndose como una de las comunidades aut&oacute;nomas m&aacute;s &aacute;giles en la gesti&oacute;n de la Ley de Dependencia. Con una media de 176 d&iacute;as para resolver expedientes &mdash;frente a los m&aacute;s de 300 de la media nacional&mdash;, la administraci&oacute;n regional presume de una maquinaria engrasada. Pero, como soci&oacute;logos, nuestra obligaci&oacute;n es preguntar: &iquest;qu&eacute; ocurre despu&eacute;s de que el sello oficial llega al buz&oacute;n del dependiente?
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que el sistema de cuidados en nuestra regi&oacute;n se ha convertido en una estructura de 'pies de barro'. El presupuesto r&eacute;cord para Bienestar Social, que en este 2026 roza los 1.000 millones de euros, parece diluirse antes de llegar al bolsillo de la trabajadora de ayuda a domicilio o de la auxiliar de residencia. Existe una desconexi&oacute;n sangrante entre la macroeconom&iacute;a de los cuidados y la microeconom&iacute;a de la supervivencia de las cuidadoras. Mientras el PIB regional se apoya en el sector servicios, las mujeres que sostienen la vida de nuestros mayores perciben salarios que, en muchos casos, apenas rozan el Salario M&iacute;nimo Interprofesional, a menudo lastrados por contratos de parcialidad no deseada.
    </p><h2 class="article-text">La feminizaci&oacute;n del &ldquo;sacrificio&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; el sector de los cuidados es el &ldquo;pariente pobre&rdquo; del mercado laboral, debemos acudir a la construcci&oacute;n social del g&eacute;nero. Hist&oacute;ricamente, el cuidado ha sido considerado una extensi&oacute;n natural de las capacidades femeninas; algo que se hace &ldquo;por amor&rdquo; o por &ldquo;instinto&rdquo; y, por tanto, algo que no requiere una remuneraci&oacute;n justa ni una cualificaci&oacute;n t&eacute;cnica reconocida.
    </p><p class="article-text">
        Esta herencia cultural sigue pesando en 2026. El 85% de las plantillas del sector de dependencia en Castilla-La Mancha son mujeres. Al analizar sus trayectorias, observamos un fen&oacute;meno de &ldquo;guetizaci&oacute;n&rdquo; laboral. No es casualidad que sea un sector con una alt&iacute;sima presencia de mujeres migrantes. La interseccionalidad &mdash;esa herramienta que nos permite ver c&oacute;mo se cruzan la clase, el g&eacute;nero y el origen&mdash; nos muestra que estamos delegando el cuidado de nuestra generaci&oacute;n m&aacute;s sagrada en las personas a las que, como sociedad, menos valoramos econ&oacute;micamente.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante una 'externalizaci&oacute;n del amor' que el mercado ha convertido en mercanc&iacute;a de bajo coste. Las empresas concesionarias de servicios de ayuda a domicilio en nuestros municipios compiten en licitaciones donde el criterio econ&oacute;mico suele imponerse al social. El resultado es una precarizaci&oacute;n del tiempo: trabajadoras que tienen 15 minutos para asear, vestir y dar el desayuno a una persona con movilidad reducida. En esos 15 minutos no hay espacio para la palabra, para el consuelo o para la detecci&oacute;n de la soledad. Se ha industrializado el cuidado, despoj&aacute;ndolo de su dimensi&oacute;n humana m&aacute;s esencial.
    </p><h2 class="article-text">Cuerpos rotos y la &ldquo;Generaci&oacute;n S&aacute;ndwich&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Los datos de salud laboral de este &uacute;ltimo a&ntilde;o son alarmantes. El 90% de las trabajadoras de cuidados en la regi&oacute;n declara sufrir patolog&iacute;as musculoesquel&eacute;ticas cr&oacute;nicas. Pero el dolor no es solo f&iacute;sico. La carga mental &mdash;el llamado <em>burnout </em>del cuidador&mdash; est&aacute; provocando un &eacute;xodo silencioso. En 2026, estamos empezando a ver algo inaudito en una regi&oacute;n con nuestras tasas de desempleo: vacantes que no se cubren en el sector de los cuidados. Las mujeres ya no quieren romperse la espalda por 1.200 euros al mes si pueden encontrar empleo en sectores con menos carga emocional y f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma la realidad de la 'Generaci&oacute;n S&aacute;ndwich'. En Castilla-La Mancha, miles de mujeres de entre 45 y 60 a&ntilde;os se encuentran atrapadas en una doble pinza: son cuidadoras profesionales de los padres ajenos por la ma&ntilde;ana y cuidadoras informales (y gratuitas) de sus propios padres y nietos por la tarde. Esta sobrecarga est&aacute; destruyendo el capital social de nuestros pueblos. El relevo generacional en el cuidado familiar se ha roto, y el sistema institucional no est&aacute; preparado para absorber ese vac&iacute;o si no es a costa de la salud de las trabajadoras.
    </p><h2 class="article-text">La soledad como s&iacute;ntoma social</h2><p class="article-text">
        No podemos hablar de las trabajadoras sin mirar a quienes reciben el cuidado. Los &uacute;ltimos informes de 2025 se&ntilde;alan que el 20% de los mayores de 75 a&ntilde;os en Castilla-La Mancha vive en situaci&oacute;n de soledad no deseada. En una regi&oacute;n marcada por la dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica y el despoblamiento de zonas como la Serran&iacute;a de Cuenca o el Se&ntilde;or&iacute;o de Molina, la trabajadora de ayuda a domicilio es, en muchas ocasiones, el &uacute;nico contacto humano que el anciano tiene en todo el d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; reside la gran tragedia sociol&oacute;gica: hemos convertido a la cuidadora en un 'remiendo' de la comunidad que hemos perdido. Pedimos a una profesional precaria que supla la ausencia de la familia, la falta de tejido vecinal y la carencia de espacios p&uacute;blicos de convivencia. La soledad no se cura con un presupuesto de dependencia; se cura con una arquitectura social que permita a los mayores seguir siendo parte activa de la comunidad. Sin embargo, estamos apostando por un modelo de 'asistencialismo de paso', donde la cuidadora entra, ficha, realiza la tarea f&iacute;sica y sale corriendo hacia el siguiente domicilio para cumplir su ruta algor&iacute;tmica.
    </p><h2 class="article-text">Ep&iacute;logo necesario</h2><p class="article-text">
        La espalda de las cuidadoras es un archivo social. En ella se inscriben, d&iacute;a tras d&iacute;a, las decisiones pol&iacute;ticas que hemos tomado &mdash;y las que hemos evitado tomar&mdash; como sociedad. Cada contractura cr&oacute;nica, cada baja que no se reconoce como enfermedad profesional y cada jornada que se prolonga m&aacute;s all&aacute; de lo soportable son el resultado de un modelo que prioriza la eficiencia administrativa sobre la dignidad laboral.
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante un fallo puntual del sistema, sino ante su normalizaci&oacute;n. Hemos naturalizado que cuidar sea un trabajo mal pagado, feminizando el sacrificio y despolitizando el desgaste. Mientras celebramos r&eacute;cords presupuestarios y plazos de resoluci&oacute;n cada vez m&aacute;s cortos, seguimos aceptando que quienes sostienen la vida lo hagan a costa de la suya propia. Esa es la verdadera paradoja del estado del bienestar en los territorios envejecidos: funciona porque hay cuerpos que se desgastan en silencio.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que una auxiliar de ayuda a domicilio se toma un antiinflamatorio para poder terminar su ruta, el sistema est&aacute; siendo subsidiado por su salud. Cada vez que una trabajadora decide abandonar el sector, no estamos ante una an&eacute;cdota laboral, sino ante una se&ntilde;al de alarma colectiva. No hay sostenibilidad posible si el relevo se construye sobre la renuncia y el agotamiento.
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre los cuidados no puede seguir reducido a cifras, ratios o expedientes. Es un debate profundamente pol&iacute;tico, porque interpela a la idea misma de comunidad. &iquest;Qui&eacute;n cuida? &iquest;En qu&eacute; condiciones? &iquest;Con qu&eacute; reconocimiento social? Mientras no respondamos a estas preguntas, seguiremos parcheando un modelo que confunde asistencia con acompa&ntilde;amiento y gesti&oacute;n con cuidado.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, los resultados preliminares del proyecto nacional 'CUIDARES, Trabajo de cuidados de larga duraci&oacute;n en residencias de personas mayores: retos e iniciativas para una atenci&oacute;n centrada en la persona' apuntan con claridad a una idea clave: no es posible avanzar hacia modelos de atenci&oacute;n centrados en la persona sin transformar, de manera estructural, las condiciones laborales de quienes cuidan. La personalizaci&oacute;n del cuidado, la continuidad relacional y el respeto a los ritmos de las personas mayores requieren estabilidad en las plantillas, tiempo suficiente y reconocimiento profesional. Sin estos elementos, la atenci&oacute;n centrada en la persona queda reducida a un enunciado normativo sin capacidad real de implementaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuidar no es solo realizar tareas; es sostener v&iacute;nculos, detectar fragilidades, generar seguridad. Cuando ese trabajo se precariza, lo que se resiente no es &uacute;nicamente la trabajadora, sino la calidad democr&aacute;tica del conjunto. Una sociedad que acepta que el cuidado se haga deprisa y mal es una sociedad que ha renunciado a pensar el envejecimiento como una etapa con derechos plenos.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, donde la despoblaci&oacute;n y el envejecimiento avanzan al mismo ritmo, el cuidado deber&iacute;a ser una pol&iacute;tica de primer orden. No como un gasto a contener, sino como una inversi&oacute;n social estrat&eacute;gica. Proteger a quienes cuidan es proteger el presente y el futuro del territorio. Lo contrario es condenarnos a un modelo asistencial fr&aacute;gil, incapaz de sostenerse sin explotaci&oacute;n invisible.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta no es si habr&aacute; alguien que nos atienda, sino en qu&eacute; condiciones lo har&aacute;. Y esa respuesta se est&aacute; escribiendo hoy, en los convenios colectivos, en las licitaciones p&uacute;blicas y en el silencio &mdash;o la valent&iacute;a&mdash; de quienes gobiernan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra López Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/ano-nuevo-convenios-viejos-ano-mil-millones-no-llegan-manos-cuidan_132_12908987.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 11:31:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Año nuevo, convenios viejos: el año de los mil millones que no llegan a las manos que cuidan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Listas de espera,Cuidados familiares,Sanidad,Residencias,Personas mayores,mujeres,Sociología,Sociosanitaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quiero coger el tren del progreso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/quiero-coger-tren-progreso_132_12845381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3473fb38-4546-481e-931a-59092fdc6220_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quiero coger el tren del progreso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Frente al discurso triunfalista que esgrimen los gobiernos, basado en que tenemos la segunda mayor red de alta velocidad, la realidad es que es las conexiones son pocas y dejan mucho que desear"</p><p class="subtitle">Todos los artículos del Blog 'Dialogando con la Sociología y las Ciencias Políticas'</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es el progreso? Esta cuesti&oacute;n es tan gen&eacute;rica que puede ser tan f&aacute;cil como dif&iacute;cil, pero desde el primer punto de vista, se puede cometer el error de responder de forma r&aacute;pida y, aunque no equivocada, s&iacute; quedar&iacute;a una respuesta vaga e incompleta.
    </p><p class="article-text">
        Toledo recibi&oacute; el progreso en forma de tren de velocidad alta (que no es lo mismo que alta velocidad, cuesti&oacute;n que dar&iacute;a para art&iacute;culo) en 2005. Las estaciones de Santa B&aacute;rbara y Atocha quedaron a tan s&oacute;lo 30 minutos de distancia, pero los servicios ferroviarios de Toledo retrocedieron en ese momento al siglo XIX. La que las veces de capital regional dejaba en ese momento de estar conectada con la Estaci&oacute;n de Castillejo, nudo ferroviario que adem&aacute;s de con Madrid, le permit&iacute;an tener conexiones con Cuenca y Valencia e incluso, llegando a Alc&aacute;zar de San Juan, con Andaluc&iacute;a y el sur-levante peninsular.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se perd&iacute;an las conexiones m&aacute;s cercanas: Aranjuez, Oca&ntilde;a o Sese&ntilde;a. Otras muchas ya hab&iacute;an desaparecido con la construcci&oacute;n de la primera l&iacute;nea de alta velocidad, con la que tambi&eacute;n dejaron de tener servicio estaciones que no desaparecieron e incluso se hicieron nuevas. Los edificios de las mismas a&uacute;n se mantienen en pie, en ocasiones junto a las v&iacute;as, como en Malag&oacute;n viendo pasar un tren muy r&aacute;pido sin poderse sus habitantes subir a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Como ocurriese en su d&iacute;a con Teruel y su campa&ntilde;a contundente de 'Teruel Existe', son los y las vecinas extreme&ntilde;as quienes han puesto el foco en la deficiente infraestructura ferroviaria de Espa&ntilde;a. Frente al discurso triunfalista que esgrimen los gobiernos, basado en que tenemos la segunda mayor red de alta velocidad, la realidad es que es la conexiones son pocas y dejan mucho que desear. Y esto por no hablar del &ldquo;madridcentrismo&rdquo; con el que se est&aacute; desarrollando la red, que puede que como castellanomanchegos nos sea de provecho, porque para conectar capital y periferia las v&iacute;as tienen que pasar por aqu&iacute;, pero no a cualquier precio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como las cinco capitales provinciales cuentan con su conexión a la alta velocidad y con Madrid poco importan ya el resto de servicios que se prestaban</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese precio es que como las cinco capitales provinciales cuentan con su conexi&oacute;n a la alta velocidad y con Madrid poco importan ya el resto de servicios que se prestaban.&nbsp;No solo el ya citado caso de Malag&oacute;n, l&iacute;nea que no para desde 1988, tampoco en Mora o Los Y&eacute;benes, o los pueblos que de Oca&ntilde;a a Cuenca llevan desde 2022 con sus estaciones como vestigios del pasado. Nada est&aacute; conectado en Castilla-La Mancha por ferrocarril, pero, al tener con la de Puertollano seis estaciones de alta velocidad en activo, no tenemos motivo para la queja.
    </p><p class="article-text">
        Al no ocurrir esto en Extremadura, se ve m&aacute;s l&oacute;gico que su ciudadan&iacute;a se queje, pero hay una cuesti&oacute;n en la que nos han tomado ventaja: no reclaman AVE, sino un servicio ferroviario de calidad. S&iacute;, es la primera vez que lo llamo AVE, porque sea lo que sea, es tren. Detesto escuchar frases como &ldquo;voy en AVE, me sale al AVE a tal hora&rdquo;, etc. Aunque no se sea consciente, es una clara muestra de c&oacute;mo nos han metido en la cabeza la idea diferenciadora y de que una cosa es b&aacute;sica, convencional y casi cutre, mientras lo otro es casi esnob. Por esto aplaudo c&oacute;mo se vienen organizando las reivindicaciones y los mensajes desde Extremadura, porque no es que no quieran la alta velocidad, pero no quieren renunciar a tener un servicio de calidad all&iacute; donde este ya existe.
    </p><p class="article-text">
        Pero las reivindicaciones ferroviarias no son algo reciente. Escribo esta entrada con cierta nostalgia porque mi acercamiento a estos movimientos viene de hace ya 20 a&ntilde;os. Soy de Madridejos, por donde nunca pas&oacute; ninguna v&iacute;a y ni mucho menos hubo una parada o estaci&oacute;n de tren. Sin embargo, a mediados de los primeros a&ntilde;os 2000 se abri&oacute; una ventana de oportunidad: la construcci&oacute;n de un tramo de v&iacute;a entre Mora, partiendo de la l&iacute;nea Madrid-Sevilla actual, hasta Alc&aacute;zar de San Juan, desde donde se renovar&iacute;a la anterior l&iacute;nea para prestar servicios de alta velocidad hasta Ja&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios informativos que prepar&oacute; el Ministerio de &Aacute;lvarez Cascos y Magdalena &Aacute;lvarez entre 2003 y 2007 no solo contemplaban entre sus opciones que las nuevas v&iacute;as atravesaran mi municipio, sino tambi&eacute;n la opci&oacute;n de una parada y estaci&oacute;n junto a la Autov&iacute;a de los Vi&ntilde;edos entre Madridejos y Consuegra.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s lleg&oacute; 2008. A pesar de una resoluci&oacute;n positiva de la Secretar&iacute;a de Estado de infraestructuras que modificaba parte del trazado para no afectar a las Lagunas de Villafranca de los Caballeros, la gran recesi&oacute;n global dej&oacute; todo en suspenso por m&aacute;s de tres lustros. Quiz&aacute; para Madridejos y Consuegra no fue mucha la p&eacute;rdida: ni ten&iacute;amos estaci&oacute;n, ni la tenemos. No igual para aquellos que s&iacute; que tienen algo que perder: todas las localidades desde Alc&aacute;zar de San Juan en adelante (Manzanares, Valdepe&ntilde;as o Santa Cruz de Mudela) que han perdido servicios en detrimento del tr&aacute;fico de trenes que, con la construcci&oacute;n de las v&iacute;as hasta M&aacute;laga y Granada, se ha derivado al trazado de la l&iacute;nea que entr&oacute; en funcionamiento entre Madrid y Sevilla en 1992.
    </p><h2 class="article-text">De nuevo Madridejos y Consuegra sin estaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; este asunto ahora? En 2025 el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha cambiado de criterio y ha publicado estudios informativos para hacer llegar la alta velocidad a Ja&eacute;n a trav&eacute;s de un bypass en Montoro (C&oacute;rdoba) que parta desde la l&iacute;nea Madrid-Sevilla. Esto no solo dejar&iacute;a sin estaci&oacute;n a Madridejos y Consuegra, alargar&iacute;a los kil&oacute;metros para llegar a la capital jienense y a buen seguro, supondr&iacute;a la suspensi&oacute;n de trenes que cubren en trayecto entre Madrid y Ja&eacute;n afectando tambi&eacute;n a otros municipios de otros puntos del actual trazado como Villaca&ntilde;as.&nbsp;Adem&aacute;s, estas obras no suponen ning&uacute;n beneficio para Montoro, que solo se nombra por la cercan&iacute;a, pero donde no se va a construir estaci&oacute;n ni se va a prestar servicio alguno.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, en definitiva, de un ejemplo m&aacute;s de que lo importante es que la alta velocidad llegue a las capitales, sin importar c&oacute;mo. As&iacute;, basta mirar el mapa para ver c&oacute;mo las estaciones de Cuenca, Segovia o Camp de Tarragona est&aacute;n tan alejadas de los n&uacute;cleos urbanos que requieren de desplazamientos en coche para acceder a ella. O el trazado de la l&iacute;nea que llega a Granada, que parte desde la l&iacute;nea entre C&oacute;rdoba y M&aacute;laga a altura de Antequera ofreciendo una conexi&oacute;n poco directa y que hace que el ahorro en tiempo desde Madrid sea de pocos minutos.
    </p><p class="article-text">
        No quiero terminar sin agradecer de forma sincera a quienes han recuperado y retomado el testigo de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/movilizaciones-plataforma-tren-castilla-mancha-son-fechas-clave_1_12756226.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Plataforma en Madridejos y Consuegra </a>con m&aacute;s tes&oacute;n y tenacidad que hace ya 20 a&ntilde;os. Pero tambi&eacute;n a todas las luchas desde Galicia, que quieren mantener la l&iacute;nea paralela a la costa atl&aacute;ntica como Cercan&iacute;as; el Pirineo Aragon&eacute;s que junto con organizaciones francesas reclama la reapertura del t&uacute;nel de Canfranc; las reivindicaciones en Oca&ntilde;a, Mora o el norte de la Regi&oacute;n de Murcia. Gracias por promover y defender el tren de y para todos y todas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Yébenes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/quiero-coger-tren-progreso_132_12845381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2025 12:39:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quiero coger el tren del progreso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trenes,Sociología,Ferrocarriles,Movilidad,AVE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A vueltas con el Estatuto de Autonomía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/vueltas-estatuto-autonomia_132_12816844.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9b18cd2-99e0-4444-ad7a-4ce39f5efe4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A vueltas con el Estatuto de Autonomía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Del reconocimiento y aceptación de la pluralidad política y de la voluntad de transformación dependerá que el Estatuto sea un marco vivo y compartido, o una norma más cuya legitimidad se diluye con el tiempo"</p><p class="subtitle">Todos los artículos del Blog 'Dialogando con la Sociedad y las Ciencias Políticas'</p></div><p class="article-text">
        La reforma del Estatuto de Autonom&iacute;a de Castilla-La Mancha es un asunto recurrente. Cada cierto tiempo vuelve a aparecer en los medios como si se tratase de un tema con relevancia social, para desaparecer despu&eacute;s sin que exista un debate sostenido. Tras la reciente toma en consideraci&oacute;n en el Congreso de los Diputados, a mediados de noviembre, parece pertinente realizar una reflexi&oacute;n sociol&oacute;gica sobre el Estatuto y el lugar que ocupa en la vida p&uacute;blica de la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo parte de una revisi&oacute;n de distintas opiniones publicadas en este mismo diario sobre la reforma estatutaria. En este no se pretende ofrecer una representaci&oacute;n exhaustiva, sino situar los argumentos con mayor fuerza que han aparecido e identificar las implicaciones que tienen para el futuro del autogobierno y del bienestar social en Castilla-La Mancha. 
    </p><h2 class="article-text">Una comunidad nacida de la transici&oacute;n </h2><p class="article-text">
        Para entender el debate actual es necesario recordar el proceso de creaci&oacute;n de nuestra comunidad aut&oacute;noma. Castilla-La Mancha no exist&iacute;a como tal antes de la Constituci&oacute;n de 1978. Su configuraci&oacute;n fue impulsada por los partidos con representaci&oacute;n parlamentaria -fundamentalmente UCD y PSOE- que obtuvieron legitimidad tras las elecciones generales y municipales tras el refer&eacute;ndum constitucional. La opci&oacute;n elegida por estos partidos pol&iacute;ticos fue el procedimiento indirecto: en lugar de consultar directamente a la ciudadan&iacute;a se dej&oacute; la decisi&oacute;n en manos de los ayuntamientos, que deb&iacute;an aprobar la iniciativa por una mayor&iacute;a cualificada. 
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de la Comunidad Aut&oacute;noma se justific&oacute; tambi&eacute;n por la necesidad de acercar la administraci&oacute;n al territorio y responder mejor a las necesidades sociales. Desde ese momento se construy&oacute; un discurso pol&iacute;tico que identificaba autogobierno con gobierno desde la proximidad, frente a un centralismo que habr&iacute;a ignorado durante d&eacute;cadas las realidades locales. Los primeros discursos de Jos&eacute; Bono son representativos de esta narrativa. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la identidad regional no surgi&oacute; de una tradici&oacute;n cultural previa, sino de un proceso pol&iacute;tico y administrativo que otorgaba a la autonom&iacute;a un doble significado: instrumento de gobierno para desarrollar pol&iacute;ticas propias, y s&iacute;mbolo de que los servicios p&uacute;blicos proced&iacute;an de una administraci&oacute;n cercana. 
    </p><h2 class="article-text">Dos miradas sobre la reforma </h2><p class="article-text">
        Los art&iacute;culos revisados reflejan dos formas principales de entender la reforma del Estatuto. 
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, quienes sostienen que es una oportunidad para mejorar la calidad democr&aacute;tica y la legitimidad de las instituciones. Desde esta perspectiva, autores como Fernando Casas, Antonio Gonz&aacute;lez y el Colectivo Puente Madera, entre otros, consideran que el sistema actual presenta d&eacute;ficits de representaci&oacute;n que generan distancia entre gobierno y sociedad. Este alejamiento, se&ntilde;alan, se expresa en la proliferaci&oacute;n de plataformas ciudadanas que se oponen a decisiones pol&iacute;ticas o proyectos de desarrollo territorial, actuando como contrapoder social ante la falta de canales pol&iacute;ticos efectivos. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, algunos art&iacute;culos plantean la reforma como una actualizaci&oacute;n t&eacute;cnica sin mayor cuestionamiento del modelo institucional. Ascensi&oacute;n Palomares o Pablo Bellido, por ejemplo, reconocen la necesidad de ampliar el n&uacute;mero de esca&ntilde;os, pero conciben dicho cambio como fruto del acuerdo entre los dos grandes partidos, sin dar papel a la sociedad civil ni al conjunto del pluralismo pol&iacute;tico existente.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Reformar para garantizar derechos o para reforzar lo existente? </h2><p class="article-text">
        La misma divisi&oacute;n se aprecia en los argumentos relacionados con la orientaci&oacute;n del autogobierno. Para quienes abogan por una reforma sustantiva, el Estatuto debe garantizar y ampliar el Estado de bienestar, incorporando nuevos derechos, reforzando la sostenibilidad ambiental y reconociendo el valor estrat&eacute;gico del agua y otros bienes comunes. Ser&iacute;a, tomando el sentido del art&iacute;culo de Antonio Gonz&aacute;lez, una reforma orientada a un autogobierno progresivo. El Colectivo Puente Madera plantea algo similar cuando habla de un Estatuto transformador que avance en transparencia, participaci&oacute;n, derechos sociales y derechos ambientales. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, para otros articulistas la reforma vendr&iacute;a a consolidar el existente, ampli&aacute;ndolo administrativamente sin introducir exigencias nuevas desde la sociedad. En esta visi&oacute;n, la modernizaci&oacute;n del Estatuto se concibe como actualizaci&oacute;n t&eacute;cnica y simb&oacute;lica del autogobierno, no como un proceso abierto de democratizaci&oacute;n social. 
    </p><h2 class="article-text">La clave del debate: &iquest;de d&oacute;nde nace la legitimidad? </h2><p class="article-text">
        El fondo del asunto es que no puede haber reforma democr&aacute;tica s&oacute;lida si el texto no nace de un debate social real. Cuando una norma constitutiva emerge de un acuerdo institucional cerrado, su legitimidad tiende a agotarse con el tiempo. El precedente hist&oacute;rico de la Restauraci&oacute;n es ilustrativo: la distancia entre &ldquo;la Espa&ntilde;a oficial&rdquo; y &ldquo;la Espa&ntilde;a real&rdquo; termin&oacute; convirti&eacute;ndose en un abismo. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando el Estatuto se idealiza como declaraci&oacute;n de intenciones, un &ldquo;deber ser&rdquo;, acaba regulando la democracia de forma m&iacute;tica: crecimiento econ&oacute;mico entendido como desarrollismo, pol&iacute;tica social vista como gesti&oacute;n burocr&aacute;tica, identidad cultural reducida a folklorismo y pol&iacute;tica concebida como un mecanismo t&eacute;cnico. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando el debate se plantea desde la realidad social e institucional, desde el &ldquo;c&oacute;mo estamos&rdquo;, la democracia se vuelve colaborativa y orientada al bien com&uacute;n: desarrollo econ&oacute;mico cohesivo, pol&iacute;ticas sociales solidarias, modernidad cultural sin complejos y gobernanza participativa.
    </p><h2 class="article-text"> &iquest;Qu&eacute; credibilidad tiene la reforma?</h2><p class="article-text">
        Las reformas pueden servir para que todo siga igual o para transformar las condiciones de vida de las personas. Pero para ello deben ser posibles y cre&iacute;bles. Y la credibilidad social y pol&iacute;tica se construye con participaci&oacute;n y experiencia social. Si las negociaciones son bilaterales, si la ciudadan&iacute;a no es escuchada, si los actores que impulsan la reforma llevan a&ntilde;os defendiendo pol&iacute;ticas de austeridad, reducci&oacute;n de representaci&oacute;n pol&iacute;tica y negaci&oacute;n del pluralismo social, &iquest;d&oacute;nde queda la confianza? 
    </p><p class="article-text">
        Esa es la cuesti&oacute;n de fondo: &iquest;puede la reforma del Estatuto resultar cre&iacute;ble para la sociedad castellano-manchega si no se sustenta en un proceso participativo y orientado al bien com&uacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        Dependiendo de c&oacute;mo se afronte las respuestas a estas cuestiones la orientaci&oacute;n de la reforma poseer&aacute; un significado u otro. Posiblemente cuanto mayor sea la distancia entre una y otra significaci&oacute;n mayor ser&aacute; la indiferencia social al Estatuto. Una muestra de todo esto la podemos observar en la abstenci&oacute;n en las elecciones auton&oacute;micas, cuanto mayor es &eacute;sta, mayor desapego al ente auton&oacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n del reconocimiento y aceptaci&oacute;n de la pluralidad pol&iacute;tica y de la voluntad de transformaci&oacute;n depender&aacute; que el Estatuto sea un marco vivo y compartido, o una norma m&aacute;s cuya legitimidad se diluye con el tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/vueltas-estatuto-autonomia_132_12816844.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 14:48:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A vueltas con el Estatuto de Autonomía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Estatuto de Autonomía,Comunidades Autónomas,Cortes de Castilla-La Mancha,Congreso de los Diputados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juventud, divino tesoro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/juventud-divino-tesoro_132_12775460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b74d3ef-507a-44e3-b0b4-e95be6f68c52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juventud, divino tesoro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una mirada sociológica a la situación de la juventud actual y sus dificultades para la emancipación.
</p></div><p class="article-text">
        Las etapas de la vida se ven de forma distinta seg&uacute;n la edad. Las personas mayores ya han transitado por la infancia, la adolescencia y la juventud, tienen mucho pasado, mientras que quienes a&uacute;n son j&oacute;venes tienen por delante todo el futuro. 
    </p><p class="article-text">
        Esto condiciona la forma en que se observa la juventud: las personas j&oacute;venes se proyectan, mientras que las mayores tienden a mirar retrospectivamente, comparando su pasado con el presente.
    </p><p class="article-text">
        Las comparaciones son cognitivamente inevitables, podemos hablar y entender porque podemos comparar, la cuesti&oacute;n es d&oacute;nde fijamos los marcos o los t&eacute;rminos de las comparaciones. Estas no siempre han de ser diacr&oacute;nicas (predominantemente hist&oacute;ricas), tambi&eacute;n pueden ser sincr&oacute;nicas (en buena parte sociol&oacute;gicas). Lo que resulta evidente es que el momento y las circunstancias en las que una personas o colectivo afronta las etapas de la vida condiciona la manera de pensar, comportarse y comprender la realidad en la que vive.
    </p><p class="article-text">
        Las personas de la generaci&oacute;n de <em>baby boom</em>, nacidas en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 60, formaron la generaci&oacute;n m&aacute;s numerosa y, coincidiendo con su juventud o con la adolescencia, vivieron importantes transformaciones econ&oacute;micas (la industrializaci&oacute;n, el turismo), t&eacute;cnicas (la llegada de los primeros electrodom&eacute;sticos), sociales (el cambio de ideas y valores), culturales (las vanguardias art&iacute;sticas y la influencia del pop y el rock) y pol&iacute;ticas (la llamada transici&oacute;n democr&aacute;tica). Hoy est&aacute;n empezando a jubilarse y dentro de unas d&eacute;cadas se encontrar&aacute;n en situaci&oacute;n de dependencia y van a necesitar cuidados. Por la propia situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica y tambi&eacute;n por ser tan numerosa, esta generaci&oacute;n sufri&oacute; tal vez como ninguna las consecuencias del desempleo y las dificultades para acceder a su primer trabajo y aunque muchas de ellas han podido realizar una vida laboral completa, hoy est&aacute;n preocupadas por la sostenibilidad del sistema de pensiones con una pir&aacute;mide de poblaci&oacute;n que se est&aacute; invirtiendo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las y los j&oacute;venes de ahora se est&aacute;n encontrando con menos dificultades para acceder al empleo (la tasa de paro juvenil ha pasado del 47,7% hace diez a&ntilde;os, al 25,4%, seg&uacute;n los datos de la EPA del tercer trimestre de este a&ntilde;o), pero con unos sueldos muy precarios. Algunos estudios indican que el salario de los j&oacute;venes entre 20 y 24 a&ntilde;os es un 45% inferior al salario medio nacional. Esto no les permite emanciparse, sobre todo con el emergente problema de la vivienda (mientras el salario medio de los j&oacute;venes es alrededor de 1.300 euros, el alquiler medio en ciudades como Madrid est&aacute; en torno a los 1.600 euros mensuales).
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n est&aacute; dificultando a las y los j&oacute;venes poder desarrollar una vida independiente de sus padres y est&aacute; llevando a extender la categor&iacute;a de 'juventud' hasta los 35 a&ntilde;os, con las consiguientes consecuencias en la bajada de la natalidad, tan necesaria en los pa&iacute;ses demogr&aacute;ficamente envejecidos. Aunque la inmigraci&oacute;n podr&iacute;a ser parte de la soluci&oacute;n, este tema merece otro art&iacute;culo. 
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de la juventud actual tiene una interesante dimensi&oacute;n sociol&oacute;gica, en alianza con los impactos del desarrollo tecnol&oacute;gico, las nuevas formas de trabajo, los cambios en los valores y en las relaciones de g&eacute;nero, as&iacute; como en las estructuras y configuraciones de los modelos familiares. Estamos ante una nueva realidad que est&aacute; afectando a la manera de vivir de la sociedad en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Las y los j&oacute;venes actuales tienen mayor formaci&oacute;n, sobre todo en el desarrollo de conocimientos, habilidades y capacidades tecnol&oacute;gicas y disponen de instrumentos que manejan y utilizan con mayor destreza que las personas mayores, benefici&aacute;ndose m&aacute;s de sus utilidades. Pero tambi&eacute;n las padecen en algunos casos, con los usos y abusos de las tecnolog&iacute;as de la comunicaci&oacute;n y la inteligencia artificial, as&iacute; como con las adicciones a las pantallas que les exponen a situaciones de riesgo y soledad o a tener que afrontar situaciones delicadas de salud mental (otro tema importante). 
    </p><p class="article-text">
        Atender a las personas mayores, vulnerables y/o en situaci&oacute;n de dependencia es una obligaci&oacute;n moral y un ejercicio de solidaridad intergeneracional que refleja los valores de una sociedad, creo que esto se tiene muy claro; pero facilitar el tr&aacute;nsito a la vida adulta de las personas j&oacute;venes es tambi&eacute;n un valor saludable y una inversi&oacute;n en capital social que tambi&eacute;n puede favorecer la sostenibilidad de la protecci&oacute;n social de los colectivos m&aacute;s vulnerables. Es la calidad de vida de las personas j&oacute;venes, pero es tambi&eacute;n la sociedad del futuro lo que est&aacute; en juego.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es casualidad que las y los jóvenes se sientan decepcionados con la política o adopten posicionamientos de apatía o rechazo. Solo una actitud miope ante la realidad social actual impide ver que los problemas de la juventud no ocupen un lugar prioritario en la agenda política y mediática del país</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; va mi tesis y mi llamada de atenci&oacute;n: la econom&iacute;a, la sociedad y la pol&iacute;tica no est&aacute;n siendo generosas con la juventud; probablemente nunca lo hayan sido, pero actualmente es el sector que m&aacute;s ha cargado con las consecuencias de las crisis econ&oacute;micas, el que menos capacidad econ&oacute;mica ha recuperado, el que menos se beneficia de las prestaciones sociales, el que va a tener que cargar con la sostenibilidad de los sistemas de protecci&oacute;n social y el que, en muchos casos, no podr&aacute; tener los hijos/as que desee. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no se habla de estos temas en los grandes debates p&uacute;blicos, ni se aportan soluciones. No es casualidad que las y los j&oacute;venes se sientan decepcionados con la pol&iacute;tica o adopten posicionamientos de apat&iacute;a o rechazo. Solo una actitud miope ante la realidad social actual impide ver que los problemas de la juventud no ocupen un lugar prioritario en la agenda pol&iacute;tica y medi&aacute;tica del pa&iacute;s, y esto est&aacute; teniendo consecuencias negativas (personales, sociales y pol&iacute;ticas) para la juventud de hoy, pero tambi&eacute;n para la sociedad de ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas de las personas j&oacute;venes actuales no son solo sus problemas, porque estos afectan a la sociedad en su conjunto y al futuro de la misma. El dicho de que la juventud es un &ldquo;divino tesoro&rdquo; no es solo por sus virtudes f&iacute;sicas, su belleza, su energ&iacute;a o la capacidad de disfrute que se asocian con esta edad, sino que se trata de algo que las sociedades deben cuidar (atesorar) para su propia supervivencia, desarrollo y progreso. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Goyo Gómez Bolaños]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/juventud-divino-tesoro_132_12775460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Nov 2025 18:32:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juventud, divino tesoro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Jóvenes,Vivienda,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El poder al servicio de las personas: una mirada ética en el tercer sector]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/servicio-personas-mirada-etica-tercer-sector_132_12738776.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78714e68-0258-4f20-9432-291e2f06881d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El poder al servicio de las personas: una mirada ética en el tercer sector"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lejos de ser una teoría, debe ser una práctica diaria que nos recuerda que la transformación social solo tiene sentido cuando coloca a las personas en el centro" </p><p class="subtitle">Lee todos los artículos del espacio Dialogando con la Sociología y las Ciencias Políticas</p></div><p class="article-text">
        Hace un par a&ntilde;os, en un Congreso sobre &eacute;tica celebrado en Oviedo, escuch&eacute; una interesante intervenci&oacute;n, llevada a cabo por Xabier Etxeberria, catedr&aacute;tico em&eacute;rito de &Eacute;tica de la Universidad de Deusto. En su intervenci&oacute;n habl&oacute; de dos enfoques fundamentales sobre la &eacute;tica aplicada en las organizaciones: la &eacute;tica de la independencia y la &eacute;tica de la interdependencia. Explic&oacute; que el paso de un enfoque a otro es un salto enorme de mejora, porque supone dejar de entender los valores, los comportamientos y decisiones solo desde la autosuficiencia individual, donde cada persona solo mira por uno mismo de manera independiente y empezar a reconocer la importancia de los dem&aacute;s, del apoyo mutuo, de la conexi&oacute;n con los dem&aacute;s y de esa red de contacto y de humanidad que nos caracteriza como seres sociales que somos.
    </p><p class="article-text">
        El tercer sector, formado en gran parte por fundaciones, asociaciones y otras entidades sin &aacute;nimo de lucro, lleva a&ntilde;os trabajando desde este enfoque de interdependencia. Se trata de organizaciones que trabajan para impulsar la solidaridad y el cambio social, ofreciendo apoyos de calidad y de calidez, a personas que viven en situaci&oacute;n de vulnerabilidad. El prop&oacute;sito principal se centra en el bienestar de las personas y mejorar su calidad de vida, pero tambi&eacute;n como no puede ser de otra manera, se presentan dilemas propios que suceden en cualquier tipo de organizaci&oacute;n y que tienen que ver con cuestiones sobre c&oacute;mo ejercer el poder de manera &eacute;tica, con decisiones que no se alejen de la misi&oacute;n, de los valores compartidos, ni de las personas a las que prestan los apoyos y servicios.
    </p><p class="article-text">
        El poder en las organizaciones en el tercer sector se concentra principalmente en los &oacute;rganos de gobierno, como son las juntas directivas, patronatos o asambleas. Es aqu&iacute; donde se ejerce la responsabilidad de tomar decisiones, en un contexto como el actual de transformaci&oacute;n profunda, como por ejemplo cambiar modelos de atenci&oacute;n a las personas, de financiaci&oacute;n, fusionarse con otra entidad o replantear los servicios para mejorar el impacto y resultados en las personas. Es precisamente en esos momentos cuando la &eacute;tica y el poder se encuentran, y no siempre se pueden resolver ni de forma &aacute;gil, ni de forma sencilla.
    </p><p class="article-text">
        Una buena gobernanza exige que el poder se ejerza con responsabilidad, transparencia y empat&iacute;a. No puede servir para proteger estructuras o posiciones y cargos que son m&aacute;s individuales y partidarias, sino para fortalecer como dec&iacute;a antes el verdadero prop&oacute;sito de la organizaci&oacute;n, su misi&oacute;n. Es l&oacute;gico en muchas situaciones, pensar en estos cambios genere temor por perder el control, se busca satisfacer intereses particulares o se decide desde la distancia, sin escuchar a quienes est&aacute;n en la primera l&iacute;nea de la acci&oacute;n social, esto suele ocurrir a menudo y mucho m&aacute;s de lo que parece. Dar voz a las personas atendidas, a sus necesidades y aspiraciones, deber&iacute;a ser siempre el punto de partida, sea como sea y suponga lo que suponga.
    </p><p class="article-text">
        Avanzar hacia una nueva cultura &eacute;tica implica dejar atr&aacute;s visiones paternalistas y promover la personalizaci&oacute;n de los apoyos. Significa ver a cada persona como sujeto de derechos, capaz de decidir sobre su propia vida. Tambi&eacute;n exige que los dirigentes del tercer sector compartan aprendizajes, colaboren con otras organizaciones y mantengan la apertura a la comunidad, no se trata de mantener la identidad de cada uno, sino la colaboraci&oacute;n y las posibilidades de hacer y crear juntos entre todos.
    </p><p class="article-text">
        Solo desde la coherencia entre valores y decisiones compartidas vamos a poder fortalecer a estas organizaciones, reforzando su esencia e identidad y facilitando sin duda que puedan partir de planteamientos s&oacute;lidos cuando se enfrenten a decisiones importantes. Pero es que, adem&aacute;s, si las personas est&aacute;n en el centro y se las tiene en cuenta, el poder se convierte en lo que deber&iacute;a ser: una oportunidad para cuidar, transformar y avanzar hacia una sociedad m&aacute;s justa, pues lo anhelos, los deseos, los sue&ntilde;os de las personas son el horizonte y metas para lograr, es aquello que debe inspirar.
    </p><p class="article-text">
        En una organizaci&oacute;n social, las decisiones deber&iacute;an basarse en un prop&oacute;sito compartido, en una causa com&uacute;n que trasciende los intereses personales. Sin embargo, todo esto es dif&iacute;cil, es complejo y por qu&eacute; no decirlo, a veces resulta inc&oacute;modo. El miedo a equivocarse, a perder poder, a generar conflicto o a poner en riesgo una estabilidad construida con esfuerzo dentro de una organizaci&oacute;n y desde hace tantos a&ntilde;os como sucede en muchos casos, supone romper inercias y no es sencillo porque implica salir de un lugar conocido, donde el confort de la rutina ofrece seguridad.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, trabajar entre personas y decidir colectivamente exige valent&iacute;a, coraje y humildad. Coraje para cuestionar lo establecido y avanzar hacia formas m&aacute;s justas de ejercer el poder y por lo tanto de prestar los diferentes apoyos y servicios a las personas. Humildad para reconocer que nadie posee toda la verdad y que solo desde la cooperaci&oacute;n y el di&aacute;logo es posible encontrar respuestas que reflejen los valores que decimos defender. La &eacute;tica, lejos de ser una teor&iacute;a, debe ser una pr&aacute;ctica diaria que nos recuerda que la transformaci&oacute;n social solo tiene sentido cuando coloca a las personas en el centro. 
    </p><p class="article-text">
        Estoy convencido de que una nueva cultura &eacute;tica se presenta como pieza clave si realmente queremos transitar hacia los cambios que realmente merecen la pena, y esto conlleva tomar conciencia del valor de los dem&aacute;s, de facilitar la participaci&oacute;n del otro, de renovar y dar relevo a quienes ya llevan m&aacute;s tiempo, de agradecer y recibir con agrado todo lo nuevo y que aporta, de ser &eacute;ticos con uno mismo y con los dem&aacute;s. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos González Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/servicio-personas-mirada-etica-tercer-sector_132_12738776.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Nov 2025 08:34:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El poder al servicio de las personas: una mirada ética en el tercer sector]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Política,Gobierno,Ética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mirar hacia otro lado: la complicidad silenciosa ante la violencia entre menores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mirar-lado-complicidad-silenciosa-violencia-menores_132_12697875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d3e0142-7739-45ba-9e48-3722ae8bfe60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mirar hacia otro lado: la complicidad silenciosa ante la violencia entre menores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La violencia entre pares es una herida abierta en la comunidad educativa y si sigue mirando hacia otro lado, no solo permite que la agresión continúe, sino que reproduce la cultura de la indiferencia"</p><p class="subtitle">El padre de Kira, otra menor que se suicidó tras sufrir acoso escolar: “¿Cuántos niños tienen que morir para cambiar las leyes?”</p></div><p class="article-text">
        El reciente suicidio de una joven de catorce a&ntilde;os en Sevilla, tal y como apuntan algunas fuentes, tras sufrir acoso escolar y con un centro educativo que no lleg&oacute; a activar el protocolo de actuaci&oacute;n/acuerdo, pone en evidencia una grieta profunda en nuestro sistema educativo y social. Aunque sucedi&oacute; fuera de nuestra comunidad, el suceso resuena en todas las aulas de Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n en Castilla&#8209;La Mancha, y nos obliga a preguntarnos qu&eacute; ocurre cuando la comunidad educativa opta por mirar hacia otro lado frente a la violencia entre iguales, la agresi&oacute;n f&iacute;sica, verbal o sexual, la difusi&oacute;n de v&iacute;deos o im&aacute;genes humillantes; Y qui&eacute;n est&aacute; protegiendo a los menores cuando ellos mismos graban, comparten y sufren formas cada vez m&aacute;s normalizadas de maltrato.
    </p><p class="article-text">
        La violencia entre pares no es un fen&oacute;meno nuevo, pero s&iacute; ha cambiado de modo, de escala y de visibilidad. La escuela ya no es &uacute;nicamente el lugar donde se produce la agresi&oacute;n, sino tambi&eacute;n el lugar donde esta se difunde en redes, es vista en bucle, comentada y compartida. La adicci&oacute;n que muchos menores desarrollan hacia la violencia, ya sea como espectadores o emisores, y que incluso graban, transforma el conflicto en espect&aacute;culo y el aula en escenario donde se juega con el miedo y el silencio. Y mientras tanto, muchas veces, la comunidad educativa, la sociedad, optan por el camino m&aacute;s c&oacute;modo, no intervenir, minimizar, esperar que todo pase.
    </p><h2 class="article-text">La escuela, &iquest;entre la negaci&oacute;n y la falta de recursos?</h2><p class="article-text">
        Los centros educativos tienen la obligaci&oacute;n, legal, &eacute;tica y pedag&oacute;gica, de garantizar la seguridad, la convivencia y el bienestar de los alumnos. La normativa al respecto establece el marco para que los centros p&uacute;blicos y concertados no universitarios regulen la convivencia escolar y definan actuaciones para su promoci&oacute;n y mejora. Asimismo, los centros educativos de Castilla-La Mancha cuentan con el Protocolo de actuaci&oacute;n ante situaciones de acoso escolar en los centros docentes p&uacute;blicos no universitarios, en el que se afirma que la convivencia escolar es uno de los ejes estrat&eacute;gicos del proyecto educativo de Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        En teor&iacute;a, todo centro debe contar con dicho protocolo, incluirlo en sus normas de convivencia, fijar canales de detecci&oacute;n, equipos de convivencia, plazos de actuaci&oacute;n, medidas de protecci&oacute;n, y seguimiento del caso. Sin embargo, la realidad es m&aacute;s compleja. Estudios y testimonios en la regi&oacute;n se&ntilde;alan que el protocolo es una trampa y no soluciona el problema, la realidad es la siguiente, el retraso en la apertura del expediente, la falta de informaci&oacute;n a las familias, la percepci&oacute;n de que la medida est&aacute; m&aacute;s orientada a proteger al centro que a la v&iacute;ctima. Por no decir que no existe, lo que yo denomino, corresponsabilidad entre centros educativos y sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Sumamos otro factor estructural, el hecho de que el profesorado, muchas veces, se siente desbordado, sin formaci&oacute;n suficiente en violencia de g&eacute;nero, acoso sexual, ciberacoso o din&aacute;micas de poder entre iguales. El centro puede verse capturado por la urgencia del d&iacute;a a d&iacute;a, la presi&oacute;n de los resultados, el temor a la visibilidad medi&aacute;tica, y puede delegar la responsabilidad en el equipo directivo o en la inspecci&oacute;n, en lugar de asumirla como acci&oacute;n colectiva de todo el claustro. Al mirar hacia otro lado, la instituci&oacute;n reproduce el silenciamiento. M&aacute;s all&aacute;, cuando la direcci&oacute;n tampoco toma partido.
    </p><h2 class="article-text">Los menores y la cultura de violencia compartida</h2><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes de hoy habitan una cultura de la exposici&oacute;n permanente y la viralizaci&oacute;n instant&aacute;nea. Un golpe, una burla, un comentario ofensivo ya no se limita al instante del aula o el patio, sino que puede quedar grabado y difundido. En ese contexto, la violencia entre pares adquiere una dimensi&oacute;n de espect&aacute;culo en el que, quien graba se vuelve auditorio, quien sufre lo hace en el ojo p&uacute;blico, y quien interviene o presencia se convierte en c&oacute;mplice o en espectador.
    </p><p class="article-text">
        La definici&oacute;n del acoso escolar en los protocolos de Castilla-La Mancha ya incorporaba esta realidad, entendiendo que el acoso escolar es la situaci&oacute;n en la que alumnos y alumnas, individual o en grupo, est&aacute;n expuestos, de forma repetida y prolongada en el tiempo, a trav&eacute;s de diferentes formas de hostigamiento intencionado por parte de otros alumnos y alumnas, de manera que el alumno acosado est&aacute; en situaci&oacute;n de inferioridad respecto al alumnado acosador. Las formas de hostigamiento incluyen agresiones verbales, sociales, psicol&oacute;gicas, sexuales y ciberacoso. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre es que muchos menores internalizan que no contarlo es la &uacute;nica v&iacute;a de escape, y esto se traduce en miedo a represalias, a que el v&iacute;deo circule a&uacute;n m&aacute;s, a la sensaci&oacute;n de no tener a qui&eacute;n acudir. En ese silencio el centro sigue su rutina, la familia contin&uacute;a sin enterarse y la comunidad social observa sin intervenir activamente. Al final, la agresi&oacute;n deja de ser solo un problema del agredido y se convierte en un problema colectivo, una herida en la convivencia escolar que no se cura.
    </p><h2 class="article-text">Familias desorientadas y comunidades ausentes</h2><p class="article-text">
        En muchas ocasiones, las familias est&aacute;n desconectadas de lo que ocurre en la vida digital de sus hijos. Conf&iacute;an en que en su casa eso no pasa, o asumen que el colegio ya act&uacute;a. Pero la realidad es que, cuando se nos pide observarlo, la amenaza o el chantaje entre menores ya ha generado un estado de hipervigilancia, miedo o culpa que impide hablar. Los menores esconden, cambian de cuenta, eliminan contenidos, se a&iacute;slan. Aun as&iacute;, el entorno, su familia y amigos, suele tardar en percibir se&ntilde;ales claras.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la sociedad local, me refiero a ayuntamientos, asociaciones de ocio, clubes juveniles, que muchas veces no ofrecen espacios de socializaci&oacute;n segura y acompa&ntilde;amiento, especialmente para adolescentes que ya no encuentran en el patio escolar su &uacute;nico escenario. El parque, la zona abierta, se convierte en la &uacute;nica oportunidad de encuentro, sin mediaci&oacute;n, sin oferta alternativa que favorezca emociones, relaciones y aprendizaje de la convivencia. Esa falta de proyecto colectivo para j&oacute;venes, esa dejadez adulta, refuerza la idea que los adolescentes tienen de que nadie se ocupa de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un menor graba o difunde una agresi&oacute;n, no solo agrede su compa&ntilde;ero, tambi&eacute;n exige a los adultos una respuesta que muchas veces no llega. Y cuando la escuela no tiene m&uacute;sculo para intervenir, la familia no tiene voz, y la comunidad no tiene proyecto, lo que queda es un espacio de abandono. Esa inacci&oacute;n no es neutral, educa para la indiferencia, para que mirar para otro lado sea la norma.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; podemos hacer?</h2><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, el asunto no es solo un protocolo, una norma o una intervenci&oacute;n puntual, sino que deber&iacute;a una mirada colectiva. Los protocolos de la regi&oacute;n de Castilla-La Mancha se&ntilde;alan el camino de prevenci&oacute;n, detecci&oacute;n, intervenci&oacute;n y seguimiento. Pero las leyes por s&iacute; solas no bastan. Se requieren comunidades educativas que act&uacute;en antes de que el v&iacute;deo apele al morbo, familias que pregunten antes de asumir que todo est&aacute; bien, y sociedades locales que dise&ntilde;en espacios de vida para j&oacute;venes m&aacute;s all&aacute; del banco del parque.
    </p><p class="article-text">
        La violencia entre pares es una herida abierta en la comunidad educativa y si sigue mirando hacia otro lado, no solo permite que la agresi&oacute;n contin&uacute;e, sino que reproduce la cultura de la indiferencia. 
    </p><p class="article-text">
        Y esa cultura, silenciosa, es tan devastadora como la agresi&oacute;n misma. T&uacute; decides.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Simón Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mirar-lado-complicidad-silenciosa-violencia-menores_132_12697875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Oct 2025 10:36:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mirar hacia otro lado: la complicidad silenciosa ante la violencia entre menores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Acoso escolar,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La revolución educativa que necesitamos contra la manipulación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/revolucion-educativa-necesitamos-manipulacion_132_12687847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19b8c1e4-112d-445a-b7ef-5b84ecad0c56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La revolución educativa que necesitamos contra la manipulación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Del rebaño acrítico al espíritu libre: por una pedagogía que enseñe a pensar en la era de la posverdad</p></div><p class="article-text">
        Vivimos en la era de la saturaci&oacute;n informativa y el vac&iacute;o de sentido. Noticias que se desmienten, algoritmos que nos encierran en burbujas, discursos pol&iacute;ticos que parecen competir no por la veracidad, sino por la audacia del relato. Frente a este panorama, una pregunta crucial nos hacemos: &iquest;est&aacute;n preparando nuestras escuelas e institutos, tambi&eacute;n aqu&iacute;, en Castilla-La Mancha, a ciudadanos capaces de navegar este laberinto, o son, por el contrario, &iquest;meras cadenas de montaje de futuros consumidores de esl&oacute;ganes?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta, me temo, se inclina peligrosamente hacia lo segundo. Nuestro sistema educativo, con sus programas sobrecargados de datos inertes, su evaluaci&oacute;n basada en la repetici&oacute;n y su miedo patol&oacute;gico al conflicto en el aula, aunque fuera este &ldquo;dial&eacute;ctico&rdquo;, se asemeja m&aacute;s a una f&aacute;brica de lo que el fil&oacute;sofo Friedrich Nietzsche llamar&iacute;a la &laquo;moral de reba&ntilde;o&raquo; que a un taller de esp&iacute;ritus libres. Urge, por tanto, una revoluci&oacute;n educativa que tenga como faro una idea radical: la de la&nbsp;<em>transvaloraci&oacute;n</em>, de poner patas arriba los valores establecidos para examinar su genealog&iacute;a, sus intenciones ocultas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. El profeta de la manipulaci&oacute;n moderna</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes de que los t&eacute;rminos &ldquo;posverdad&rdquo; o &ldquo;hechos alternativos&rdquo; colonizaran nuestro vocabulario, Nietzsche ya hab&iacute;a desenmascarado el mecanismo. Su m&eacute;todo&nbsp;<em>geneal&oacute;gico</em>&nbsp;no consiste en aceptar lo que un valor &ndash;como &ldquo;verdad&rdquo;, &ldquo;bondad&rdquo; o &ldquo;utilidad&rdquo;&ndash; dice ser, sino en rastrear de d&oacute;nde viene, qu&eacute; fuerzas impulsaron su nacimiento y a qui&eacute;n sirve realmente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No es esto, precisamente, lo que debemos ense&ntilde;ar a nuestros j&oacute;venes? No basta con decir &ldquo;las -fake news- (noticias falsas) son malas&rdquo;. Hay que dotarles de las herramientas para hacer la genealog&iacute;a de una noticia: &iquest;Qui&eacute;n la emite? &iquest;Qu&eacute; inter&eacute;s econ&oacute;mico o pol&iacute;tico puede haber detr&aacute;s? &iquest;Qu&eacute; emociones busca movilizar (miedo, indignaci&oacute;n, tribalismo)? Un alumno en un instituto de Toledo o Cuenca que aplica este m&eacute;todo al analizar un titular sensacionalista o un mensaje viral en WhatsApp est&aacute; haciendo filosof&iacute;a nietzscheana en estado puro. Est&aacute; practicando el&nbsp;<em>perspectivismo</em>: comprendiendo que no existe el &ldquo;ojo inocente&rdquo;, que toda visi&oacute;n es desde un punto de vista, y que la objetividad se construye confrontando cr&iacute;ticamente esas m&uacute;ltiples perspectivas, no neg&aacute;ndolas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. La Educaci&oacute;n como campo de batalla: la cr&iacute;tica al sistema actual</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestras aulas, con frecuencia, son el reino de lo que Nietzsche denunciar&iacute;a como &ldquo;esp&iacute;ritus gregarios&rdquo;. Se premia la respuesta correcta, la que est&aacute; en el libro de texto, se castiga la desviaci&oacute;n, la pregunta inc&oacute;moda que desbarata el ritmo de la programaci&oacute;n. Se eval&uacute;a la capacidad de almacenamiento, no la de combusti&oacute;n cr&iacute;tica. Esto genera una docilidad intelectual, una aceptaci&oacute;n acr&iacute;tica de los valores sociales existentes &ndash;el consumismo, la meritocracia, la titulitis, como coartada de la desigualdad, el nacionalismo simplificador&ndash; que son el caldo de cultivo perfecto para la manipulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pongamos un ejemplo. Imaginemos un debate en un aula de Ciudad Real sobre la Espa&ntilde;a Vaciada. El enfoque tradicional podr&iacute;a limitarse a describir datos demogr&aacute;ficos y pol&iacute;ticas de cohesi&oacute;n. El enfoque cr&iacute;tico, impulsar&iacute;a a los alumnos a cuestionar: &iquest;Qu&eacute; valores han priorizado nuestro modelo de desarrollo para que migrar a Madrid o Barcelona se vea como &ldquo;&eacute;xito&rdquo; y quedarse como &ldquo;fracaso&rdquo;? &iquest;Qui&eacute;n gana y qui&eacute;n pierde con este relato? &iquest;Es la despoblaci&oacute;n un destino inevitable o la consecuencia de una jerarqu&iacute;a de valores que debemos revisar? As&iacute;, la educaci&oacute;n deja de ser una reproducci&oacute;n del sistema para convertirse en un campo de batalla donde se disputa el sentido mismo de nuestra realidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Aprender a aprender, aprender a ser: hacia una pedagog&iacute;a de la autonom&iacute;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        La figura del&nbsp;<em>Superhombre</em>&nbsp;(<em>&Uuml;bermensch</em>) de Nietzsche no es, como malinterpretan algunos, un individuo con superpoderes, sino aquel que ha superado las moralidades impuestas para crear sus propios valores. Es la met&aacute;fora perfecta de la autonom&iacute;a intelectual. En un contexto educativo, el &ldquo;superhombre&rdquo; ser&iacute;a el alumno que no necesita que le digan qu&eacute; pensar, que ha aprendido a aprender y a cuestionar los marcos mismos del aprendizaje.
    </p><p class="article-text">
        Esto conecta directamente con pedagog&iacute;as contempor&aacute;neas como el aprendizaje por proyectos o el pensamiento de dise&ntilde;o. No se trata de a&ntilde;adir una asignatura de &ldquo;Pensamiento Cr&iacute;tico&rdquo;, sino de impregnar todas las materias con este esp&iacute;ritu. En una clase de Literatura en Guadalajara, no basta con memorizar la Generaci&oacute;n del 27; hay que preguntarse por qu&eacute; unos autores entran en el canon y otros no, qu&eacute; voces se silenciaron (especialmente las femeninas) y c&oacute;mo ese canon refleja y construye una idea de Espa&ntilde;a. En Ciencias Sociales, en Albacete, hay que analizar no solo la historia de la PAC, sino los intereses econ&oacute;micos y los modelos de agricultura que promueve. Se trata de cambiar el foco del &ldquo;qu&eacute;&rdquo; se piensa al &ldquo;c&oacute;mo&rdquo; y &ldquo;por qu&eacute;&rdquo; se piensa as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Urgencia democr&aacute;tica: la Educaci&oacute;n Cr&iacute;tica como Ant&iacute;doto C&iacute;vico</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto no es un ejercicio de elitismo intelectual. Es una urgencia democr&aacute;tica. Una sociedad de individuos-d&oacute;ciles, consumidores pasivos de informaci&oacute;n, es una sociedad enferma, f&aacute;cilmente manipulable por los demagogos de turno y los algoritmos de las plataformas digitales. La salud de nuestra democracia, tambi&eacute;n en Castilla-La Mancha, se mide por la capacidad de sus ciudadanos para discernir, argumentar y resistirse a la simplificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la polarizaci&oacute;n que convierte al otro en enemigo, el perspectivismo nos ense&ntilde;a a entender su posici&oacute;n, incluso si no la compartimos. Frente a la posverdad, la genealog&iacute;a nos arma con el escepticismo necesario. Una poblaci&oacute;n educada en estos valores es el mejor cortafuegos contra los incendios de la manipulaci&oacute;n. Es la diferencia entre un electorado que vota por consignas y una ciudadan&iacute;a que delibera sobre proyectos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. La revoluci&oacute;n pendiente: un Llamamiento a la Acci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n que necesitamos no pasa necesariamente por una nueva ley educativa &ndash;esa es la vieja obsesi&oacute;n del poder por el medio&ndash;, sino por una transformaci&oacute;n desde dentro. Pasa por formar a docentes que sean facilitadores del cuestionamiento, no transmisores unidireccionales de certezas. Pasa por darles la libertad y los recursos para convertir sus aulas en laboratorios de pensamiento. Pasa por valent&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es la revoluci&oacute;n de aprender de Nietzsche, el gran inconformista, en las aulas. No para que los alumnos memoricen sus aforismos, sino para que absorban su esp&iacute;ritu intempestivo, su voluntad de no conformarse, de crear su propio camino. En un mundo que nos empuja constantemente a ser lo que los dem&aacute;s esperan, la educaci&oacute;n debe ser el espacio donde aprendamos, por fin, a ser lo que somos. Y en ese aprendizaje, forjar las herramientas para transformar la sociedad en algo m&aacute;s libre, m&aacute;s justo y, sobre todo, m&aacute;s consciente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio César Cisneros de Brito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/revolucion-educativa-necesitamos-manipulacion_132_12687847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Oct 2025 07:17:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La revolución educativa que necesitamos contra la manipulación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Sociología,Posverdad,Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Envejecer con dignidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/envejecer-dignidad_132_12649405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a1cff44-338f-4366-9a1a-5cf558d03bec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Envejecer con dignidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El envejecimiento poblacional no debe verse como una carga, sino como un logro colectivo. Vivimos más porque hemos mejorado en sanidad, en educación, en bienestar, pero esos logros solo pueden tener sentido en la medida en que se garantiza que, en edad avanzada, vivimos con dignidad, seguridad y alegría"</p></div><p class="article-text">
        Cada 1 de octubre se celebra el D&iacute;a Internacional de las Personas Mayores, una fecha que nos invita a mirar con atenci&oacute;n a quienes han construido buena parte de nuestra historia, valorar lo logrado y, con responsabilidad, reconocer lo que a&uacute;n debemos mejorar. En definitiva, a reflexionar sobre c&oacute;mo estamos cuidando a quienes nos prepararon el camino y sobre el tipo de sociedad que queremos para nuestro propio futuro, porque lo queramos o no, el envejecimiento nos alcanzar&aacute; a todos.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, como en toda Espa&ntilde;a, el envejecimiento poblacional ya no es una promesa futura, es parte de nuestra realidad cotidiana. Y si bien hemos avanzado en esperanza de vida y calidad de vida, tambi&eacute;n nos enfrentamos a retos que requieren respuestas inmediatas.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses con mayor longevidad del mundo. La esperanza de vida al nacer se sit&uacute;a actualmente en torno a los 84 a&ntilde;os, siendo la proyecci&oacute;n del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica de 82,5 a&ntilde;os para los hombres y de 87,4 a&ntilde;os para las mujeres, para el a&ntilde;o 2035. Sin embargo, no se trata de vivir m&aacute;s a&ntilde;os, sino de vivirlos con la m&aacute;xima calidad.
    </p><h2 class="article-text">Vivir m&aacute;s, pero vivir bien</h2><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se ha puesto el foco en la vida saludable, es decir, en los a&ntilde;os que se pueden vivir con autonom&iacute;a, sin una discapacidad severa ni una enfermedad limitante. En nuestra regi&oacute;n, los datos son claros, m&aacute;s del 20 por ciento de la poblaci&oacute;n tiene 65 a&ntilde;os o m&aacute;s. Y no es un dato solamente demogr&aacute;fico, ya que en Castilla-La Mancha el envejecimiento tiene rostro femenino y rural. Adem&aacute;s, las estad&iacute;sticas nos muestran que alrededor del 25 por ciento de nuestros mayores viven en soledad, un porcentaje que se dispara en el caso de las mujeres, quienes adem&aacute;s suelen tener pensiones m&aacute;s bajas y mayor probabilidad de dependencia. Este fen&oacute;meno es especialmente visible en pueblos peque&ntilde;os, donde la despoblaci&oacute;n y la falta de determinados servicios agravan el aislamiento.
    </p><p class="article-text">
        Vayamos por partes. Si bien hay aspectos mejorables, como pr&aacute;cticamente en todo, es importante reconocer los avances que se han ido logrando a lo largo y ancho de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Y me gustar&iacute;a hacerlo a trav&eacute;s de cuatro aspectos.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, cabr&iacute;a destacar la sanidad y la prevenci&oacute;n, en este sentido, los mayores de hoy cuentan con m&aacute;s controles m&eacute;dicos, acceden a terapias m&aacute;s eficaces y programas de vacunaci&oacute;n y prevenci&oacute;n que antes no exist&iacute;an. Lo que conlleva un retraso en la aparici&oacute;n de enfermedades cr&oacute;nicas y mejora la supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, el envejecimiento activo, que permite a las personas mayores mantenerse activos, conectados y con proyectos de vida m&aacute;s all&aacute; de la jubilaci&oacute;n, a trav&eacute;s de diversidad de talleres de aprendizaje y actividades culturales, de ejercicio f&iacute;sico y relacionados con las tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, los avances acontecidos en relaci&oacute;n con las adaptaciones y la tecnolog&iacute;a. Desde andadores y sillas ergon&oacute;micas hasta aplicaciones que permiten la teleasistencia o recordatorios para la toma de medicaci&oacute;n, la tecnolog&iacute;a se ha convertido en una verdadera aliada para la prolongaci&oacute;n de la autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Y, en cuarto lugar, el aumento creciente de la sensibilidad social hacia el envejecimiento. Hoy existe una mayor conciencia sobre la soledad, el maltrato y la necesidad de integrar a los mayores en la vida comunitaria y, aunque todav&iacute;a queda mucho por hacer, el cambio de mirada, como paso decisivo al cambio, es ya una realidad.
    </p><h2 class="article-text">Entonces, &iquest;qu&eacute; faltar&iacute;a por mejorar?</h2><p class="article-text">
        Garantizar que los a&ntilde;os de vida sean plenos. Que, si bien los a&ntilde;os ganados se viven con enfermedades cr&oacute;nicas, limitaciones de movilidad o dependencia para las actividades b&aacute;sicas, el reto no es tanto alargar la vida sino garantizar que esos a&ntilde;os se vivan lo mejor posible. Y para esto, perm&iacute;tanme que lo exprese tambi&eacute;n a trav&eacute;s de cuatro aspectos.
    </p><p class="article-text">
        El primer aspecto est&aacute; relacionado con la soledad no deseada, una de las mayores epidemias silenciosas. En castilla-La Mancha, uno de cada cuatro mayores vive solo. La soledad afecta directamente a la salud f&iacute;sica y mental, aumentando el riesgo de depresi&oacute;n, deterioro cognitivo e incluso mortalidad prematura.
    </p><p class="article-text">
        El segundo aspecto hace referencia a las desigualdades territoriales. En los pueblos m&aacute;s peque&ntilde;os, el acceso al transporte, a los servicios de salud, o a determinades actividades sociales es m&aacute;s limitado, haciendo por ello que el envejecimiento rural tenga caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas que requieres soluciones tambi&eacute;n espec&iacute;ficas y adaptadas.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n sobre el sistema de cuidados es el tercer aspecto. El aumento de personas dependientes supone un reto para el sistema de atenci&oacute;n a la dependencia y para las familias, que siguen siendo el principal soporte de cuidados, por lo que garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones y servicios sociales es un reto esencial.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, como cuarto aspecto, la atenci&oacute;n a la diversidad, ya que no existe una sola manera de envejecer. Las diferencias de g&eacute;nero, ingresos, nivel educativo, entorno rural o urbano, estado de salud de partida y redes de apoyo existentes hacen que las necesidades sean muy diversas y diferentes.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el envejecimiento poblacional no debe verse como una carga, sino como un logro colectivo. Vivimos m&aacute;s porque hemos mejorado en sanidad, en educaci&oacute;n, en bienestar, pero esos logros solo pueden tener sentido en la medida en que se garantiza que, en edad avanzada, vivimos con dignidad, seguridad y alegr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Si me preguntasen c&oacute;mo, lo tendr&iacute;a claro, reforzar la atenci&oacute;n primaria dot&aacute;ndola de m&aacute;s recursos para atender las enfermedades cr&oacute;nicas, salud mental y acompa&ntilde;amiento social; una necesaria prevenci&oacute;n desde edades tempranas, promoviendo el cuidado de la salud f&iacute;sica y mental; cuidar a quienes cuidan, es una clave esencial, formaci&oacute;n espec&iacute;fica y sobre todo respiro familiar y reconocimiento; crear espacios de encuentro intergeneracional, que permitan que j&oacute;venes y mayores conecten, redundando en un doble beneficio, la reducci&oacute;n de la soledad y la transmisi&oacute;n de valores y experiencias; potenciar una tecnolog&iacute;a accesible, asegurando que nadie queda fuera por falta de conocimientos o recursos; y como no pod&iacute;a ser de otra forma, que todo ello contenga un enfoque de g&eacute;nero, tambi&eacute;n las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, ya que es obvio que las mujeres mayores sufren m&aacute;s soledad (mayor esperanza de vida, m&aacute;s viudedad, condiciones econ&oacute;micas limitantes, patrones culturales&hellip;) y menor nivel de ingresos (brecha salarial; trayectorias laborales interrumpidas por la crianza de los hijos o el cuidado de los progenitores; empleo precario y a tiempo parcial&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        Nuestros mayores no son &uacute;nicamente el pasado, sino que siguen siendo presente y creando futuro, recordar que, c&oacute;mo les tratamos refleja la sociedad que estamos construyendo, nuestra mirada es importante, ya que ma&ntilde;ana mayores lo seremos nosotros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Simón Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/envejecer-dignidad_132_12649405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Oct 2025 05:03:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Envejecer con dignidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Personas mayores,Sociología,Colegios Profesionales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tradiciones, pero a medias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/tradiciones-medias_132_12605972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dacdd115-4e2a-46ec-931e-08dfeb1a5bd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tradiciones, pero a medias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Estas tradiciones se han modulado para ser consumidas como una experiencia más, en este incansable carrusel visceral de experiencias a acumular, que no a vivir. Así han perdido, por tanto, su naturaleza e incluso la razón de su ser"</p></div><p class="article-text">
        Son fechas de feria y fiestas varias a lo largo y ancho de nuestra tierra. Todas basadas en el concepto de 'tradici&oacute;n'. La tradici&oacute;n, un significante que, en nuestro tiempo, como pasa con tantos otros, se ha ido vaciando de sentido. O m&aacute;s bien, se ha manipulado tanto que, ya no se sabe muy bien a que se refiere. 
    </p><p class="article-text">
        Son tradiciones de todo tipo y forma, y con todo tipo de simbolog&iacute;a y rituales asociados. Eso s&iacute;, incompletas, porque de ellas se borran los elementos 'desagradables' o 'poco c&oacute;modos' para la memoria colectiva. Esa memoria que tanto incomoda a la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        Estas tradiciones se han modulado para ser consumidas como una experiencia m&aacute;s, en este incansable carrusel visceral de experiencias a acumular, que no a vivir. As&iacute; han perdido, por tanto, su naturaleza e incluso la raz&oacute;n de su ser. 
    </p><p class="article-text">
        Son tradiciones a medias porque no reflejan toda la realidad contextual en las que nacieron y se desarrollaron.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en las 'Fiestas de las Vendimias' o en las 'Fiestas del Vino' prima el folclore y la algarab&iacute;a. Nada deja asomar las lamentables condiciones laborales y de vida que los jornaleros ten&iacute;an en el campo. No vaya a ser que miremos y sigan estando ah&iacute; trasmutadas. Vendimiaban, pero no para bailar, si no para poder comer. Pues la comida era la &uacute;nica contraprestaci&oacute;n que recib&iacute;an por ofrecer a los se&ntilde;ores de la tierra su fuerza de trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo, las 'Fiestas a las V&iacute;rgenes'. Vividas por algunos creyentes como momentos de recogimiento en su d&iacute;a, pasaron a ser, para la mayor&iacute;a, fiestas populares. Ratos de esparcimiento frente a la opresi&oacute;n que siempre fueron utilizadas para imponer la moral cat&oacute;lica, apost&oacute;lica y romana. Por cierto, fiestas que nada tienen que ver con el mensaje predicado y ejecutado por Cristo. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, vivamos las tradiciones en su plenitud y completas. Seamos cr&iacute;ticos y hagamos el ejercicio de sumergirnos en ellas tal cual eran y con todos sus matices. Miremos a los tiempos pasados con la justicia que se merecen, por respeto a quienes los vivieron y en muchos casos sufrieron. No sigamos las tradiciones sin m&aacute;s, nos har&iacute;amos un flaco favor. No avanzar&iacute;amos nada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Parra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/tradiciones-medias_132_12605972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Sep 2025 09:05:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tradiciones, pero a medias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fiestas,Tradiciones,Pueblos,Cultura,Historia,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los aspectos sociales de los incendios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/aspectos-sociales-incendios_132_12566589.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5ed6f54-4db5-48b3-918b-1a75345688d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los aspectos sociales de los incendios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La rehabilitación y el apoyo a las comunidades afectadas deben formar parte de una estrategia integral para construir un futuro más resiliente, en el que las futuras generaciones puedan disfrutar de la Naturaleza y de nuestros bosques en particular, con una ley que endurezca las penas considerando a los incendios como delitos de terrorismo medioambiental"</p><p class="subtitle">Aquí puedes leer todos los artículos del espacio 'Dialogando con la sociedad y las ciencias políticas'</p></div><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os actu&eacute; como especialista, en uno de los incendios m&aacute;s graves que se han producido en Castilla-La Mancha, concretamente en la zona de <a href="https://www.lasnoticiasdecuenca.es/provincia/incendio-de-poyatos--el-dano-irreparable-que-no-se-recuperara-24458" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la localidad de Poyatos (Cuenca)</a>, y pude vislumbrar los m&uacute;ltiples matices que los incendios pueden sacar a la luz, da&ntilde;ando todo tipo de vida en los lugares donde se producen. 
    </p><p class="article-text">
        Para iniciar se ha de tener presente en primer lugar que un incendio es un fuego no controlado que puede causar da&ntilde;os materiales, p&eacute;rdidas de vidas y afectar al medio ambiente. Se produce cuando tres elementos se combinan: un material combustible, ox&iacute;geno y una fuente de calor. Estos elementos, al interactuar, como bien sabemos, generan una reacci&oacute;n de combusti&oacute;n que puede propagarse r&aacute;pidamente si no se controla, causando unos da&ntilde;os que a veces pueden ser irreparables.
    </p><p class="article-text">
        Se puede se&ntilde;alar que adem&aacute;s de los aspectos demogr&aacute;ficos y geogr&aacute;ficos que determinan la respuesta de los servicios p&uacute;blicos para atender las emergencias, en las zonas rurales hay otros aspectos administrativos y sociales que tienen repercusi&oacute;n en los incendios en estas &aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        Como se sabe la ley de Bases de R&eacute;gimen Local obliga a los ayuntamientos de m&aacute;s de 20.000 habitantes a tener servicio de bomberos. Esta Ley de 1985 supuso en la pr&aacute;ctica no reconocer el derecho al servicio de extinci&oacute;n de incendios a los ciudadanos que viv&iacute;an en municipios menores de 20.000 habitantes (en 1990 eran 14 millones de habitantes). Esto posteriormente se ha corregido en casi toda la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola al haberse creado muchos servicios provinciales de bomberos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como se sabe la ley de Bases de Régimen Local obliga a los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes a tener servicio de bomberos. Esta Ley de 1985 supuso en la práctica no reconocer el derecho al servicio de extinción de incendios a los ciudadanos que vivían en municipios menores de 20.000 habitantes </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con respecto a la legislaci&oacute;n nacional de seguridad contra incendios en la edificaci&oacute;n &ndash;el C&oacute;digo T&eacute;cnico de la Edificaci&oacute;n (CTE)- es la misma para todo el territorio y deber&iacute;a aplicarse por igual en todos los ayuntamientos, pero una adecuada observancia de esta norma exige de t&eacute;cnicos cualificados (aparejador municipal, departamento de licencias, etc.) que los ayuntamientos peque&ntilde;os no tienen por lo que las condiciones de seguridad contra incendios de los edificios en los pueblos no alcanza el nivel que existe en los grandes municipios y esto suponiendo un mayor riesgo de incendio. Esta deficiencia tiene que ser atendida por los departamentos de prevenci&oacute;n de los servicios de bomberos provinciales de la misma manera que prestan el abastecimiento de agua.
    </p><p class="article-text">
        Los aspectos sociales de los incendios incluyen la p&eacute;rdida de vidas humanas, la destrucci&oacute;n de viviendas y medios de vida, el desplazamiento forzado de comunidades, el impacto en la salud mental y f&iacute;sica por el humo y el estr&eacute;s postraum&aacute;tico, y el empobrecimiento de las comunidades afectadas, especialmente las m&aacute;s vulnerables. Adem&aacute;s, generan una erosi&oacute;n del tejido social y cultural, la p&eacute;rdida de conocimientos tradicionales y la interrupci&oacute;n de servicios esenciales. 
    </p><p class="article-text">
        Como bien se sabe, los incendios se suelen producir mayoritariamente en el &aacute;mbito rural, por lo que se debe tener presente que:
    </p><p class="article-text">
        &bull;	El riesgo de caer en situaci&oacute;n de pobreza es mayor entre la poblaci&oacute;n rural, y llega a afectar al 34% de su poblaci&oacute;n, casi 10 puntos por encima de la tasa de pobreza en las grandes urbes y 5 puntos m&aacute;s que en las ciudades de tama&ntilde;o intermedio.
    </p><p class="article-text">
        &bull;	La tasa de discapacidad a partir de los 64 a&ntilde;os es ligeramente superior en el &aacute;mbito rural que en el urbano lo que incrementa el riesgo al disminuirse las posibilidades de apercibirse de un incendio y de escapar del mismo.
    </p><p class="article-text">
        &bull;	La tasa de permanencia de la poblaci&oacute;n no llegaba al 50% en algunas &eacute;pocas por lo que se ha venido produciendo un &eacute;xodo y abandono de los edificios que han quedado en estado precario, sin mantenimiento, por lo que se incrementa el riesgo de incendio.
    </p><p class="article-text">
        &bull;	La antig&uuml;edad de muchas viviendas ha exigido de nuevas instalaciones, como la electricidad, realizadas en muchos casos de forma artesanal o casero, sin la participaci&oacute;n de electricistas profesionales, lo que incrementa el riesgo de incendio.
    </p><p class="article-text">
        &bull;	La autoconstrucci&oacute;n ha sido un fen&oacute;meno muy extendido en las &aacute;reas rurales que ha dado como resultado viviendas con mayor riesgo de incendio.
    </p><p class="article-text">
        &bull;	El uso de la madera como material de construcci&oacute;n en las viviendas junto con una instalaci&oacute;n el&eacute;ctrica tosca tambi&eacute;n aumenta el riesgo de incendio. Por supuesto la madera tambi&eacute;n es un factor de riesgo en la propagaci&oacute;n del incendio.
    </p><p class="article-text">
        &bull;	La utilizaci&oacute;n del carb&oacute;n y la le&ntilde;a en sistemas tradicionales de calefacci&oacute;n como el &ldquo;fuego bajo&rdquo;, gloria, braseros, estufas, etc., tambi&eacute;n incrementa el riesgo de incendio.
    </p><p class="article-text">
        &bull;	En las &aacute;reas rurales se produce un gasto medio por hogar un 10% menor respecto de la media nacional. Esto repercute en que tambi&eacute;n el gasto en el medio rural en equipamiento del hogar y en conservaci&oacute;n de la vivienda sea un 10% inferior sobre la media nacional (Fuente: INE. Gasto seg&uacute;n tama&ntilde;o del municipio de residencia en municipios de menos de 10.000 habitantes en 2023).
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que las comunidades que viven cerca o dentro de &aacute;reas boscosas son las m&aacute;s vulnerables ante los incendios. La r&aacute;pida propagaci&oacute;n del fuego puede forzar a la evacuaci&oacute;n de poblaciones enteras, generando crisis humanitarias, p&eacute;rdida de viviendas y el desarraigo de familias que dependen de estos entornos para su sustento. 
    </p><p class="article-text">
        El humo y los contaminantes liberados durante un incendio forestal pueden afectan a la salud de las personas, especialmente en poblaciones sensibles como ni&ntilde;os, ancianos y personas con enfermedades respiratorias. La mala calidad del aire suele provocar problemas respiratorios, irritaciones o incluso enfermedades cr&oacute;nicas a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias econ&oacute;micas de los incendios forestales son significativas, siendo los da&ntilde;os en las infraestructuras, las p&eacute;rdidas de cultivos y el impacto en la industria tur&iacute;stica son solo unas pocas de las repercusiones que pueden da&ntilde;ar a las econom&iacute;as locales y regionales. Adem&aacute;s, los costos asociados a la rehabilitaci&oacute;n de &aacute;reas afectadas y la atenci&oacute;n m&eacute;dica para las personas como para los animales que habitan en la zona son numerosas.
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n de relevancia son los aspectos psicol&oacute;gicos, m&aacute;s concretamente es que el trauma que sufren las comunidades ante la p&eacute;rdida de sus hogares, la destrucci&oacute;n de su entorno y la incertidumbre sobre el futuro puede tener efectos psicol&oacute;gicos a largo plazo. El estr&eacute;s, la ansiedad y otros trastornos emocionales pueden afectar tanto a individuos como a colectivos, debilitando el tejido social de las zonas afectadas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> El estrés, la ansiedad y otros trastornos emocionales pueden afectar tanto a individuos como a colectivos, debilitando el tejido social de las zonas afectadas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque no existen datos de las personas que son salvadas de morir en los incendios por los servicios de emergencia, pues los servicios de bomberos no suelen registrar estos datos en sus partes; y tampoco lo hacen otros servicios p&uacute;blicos como podr&iacute;an hacer los centros de coordinaci&oacute;n de emergencias 1-1-2; podemos afirmar que, aunque no ocurra con mucha frecuencia, siempre hay alg&uacute;n caso en que esto sucede cada a&ntilde;o en distintos puntos de la geograf&iacute;a nacional. 
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de salvar a alguien de un incendio depende del tiempo de llegada al lugar desde que se ha producido y se avisa del incendio. As&iacute; que la no existencia de un servicio de bomberos cercano ha de considerarse un factor de riesgo adicional. Si los rescatadores no llegan pronto no habr&aacute; personas rescatadas. Como los servicios de bomberos profesionales est&aacute;n situados en las zonas m&aacute;s pobladas y en los pueblos hay muy pocos bomberos voluntarios, en las zonas rurales hay menos posibilidades de salvar personas en los incendios.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; soluciones podr&iacute;amos proponer?</h2><p class="article-text">
        Reforestaci&oacute;n y restauraci&oacute;n de ecosistemas: invertir en programas de reforestaci&oacute;n ayuda a recuperar la biodiversidad y a restablecer el equilibrio del suelo y de los ciclos naturales. La restauraci&oacute;n de ecosistemas degradados es vital para acelerar la recuperaci&oacute;n del medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Monitoreo y alerta temprana: el El desarrollo de sistemas de monitoreo que utilicen tecnolog&iacute;a satelital y drones puede facilitar la detecci&oacute;n temprana de incendios, permitiendo una respuesta r&aacute;pida y eficaz que minimice los da&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Planes de emergencia y capacitaci&oacute;n comunitaria: establecer protocolos de evacuaci&oacute;n y capacitar a las comunidades sobre c&oacute;mo actuar en caso de incendio es esencial para reducir el impacto social. La preparaci&oacute;n y la educaci&oacute;n pueden salvar vidas y reducir el trauma en situaciones de crisis.
    </p><p class="article-text">
        Apoyo psicosocial: implementar programas de asistencia psicol&oacute;gica para las comunidades afectadas es clave para facilitar la recuperaci&oacute;n emocional y social tras un incendio forestal.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de los incendios forestales son m&uacute;ltiples, yendo desde la degradaci&oacute;n ambiental hasta impactos de car&aacute;cter social y econ&oacute;mico. La prevenci&oacute;n, el monitoreo y la r&aacute;pida respuesta son herramientas esenciales para mitigar estos efectos. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la rehabilitaci&oacute;n y el apoyo a las comunidades afectadas deben formar parte de una estrategia integral para construir un futuro m&aacute;s resiliente, en el que las futuras generaciones puedan disfrutar de la Naturaleza y de nuestros bosques en particular, con una ley que endurezca las penas considerando a los incendios como delitos de terrorismo medioambiental. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Mª Hernández Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/aspectos-sociales-incendios_132_12566589.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Sep 2025 05:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los aspectos sociales de los incendios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios forestales,Sociología,Psicología,Atención psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Papá, ¿podrías explicarme por qué funciona tan mal la humanidad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/papa-explicarme-funciona-mal-humanidad_132_12539307.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/422f3670-4357-4824-8374-f55e6d4997d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Papá, ¿podrías explicarme por qué funciona tan mal la humanidad?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El mundo ya no está dividido entre un este y un oeste como estaba en tiempos de la pequeña Mafalda pero continúa estando dividido"</p><p class="subtitle">Puedes leer aquí todos los artículos del blog Dialogando con la Sociología y las Ciencias Políticas</p></div><p class="article-text">
        En una de las historietas de Mafalda, el famoso personaje ilustrado por Quino, la madre de esta le solicita realizar una tarea que Mafalda no tiene ganas de hacer. Como respuesta la ni&ntilde;a replica: &ldquo;No tengo por qu&eacute; obedecer a nadie, yo soy un presidente&rdquo;. Su madre, para zanjar la conversaci&oacute;n, contesta: &ldquo;&iexcl;Y yo soy el Banco Mundial, el Club de Par&iacute;s y el Fondo Monetario Internacional!&rdquo;. La vi&ntilde;eta muestra entonces a una Mafalda frustrada ante la respuesta de su madre que hab&iacute;a impuesto su autoridad mencionando organismos internacionales que supuestamente est&aacute;n por encima de los presidentes. Mafalda termin&oacute; acatando las &oacute;rdenes de su madre y realizando a rega&ntilde;adientes la tarea encomendada. 
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos generales, la cr&iacute;tica pol&iacute;tica y social que muestran las historias de Mafalda es atemporal y describen una realidad que sigue estando vigente actualmente: desigualdades, consumismo, conflictos mundiales... El mundo ya no est&aacute; dividido entre un este y un oeste como estaba en tiempos de la peque&ntilde;a Mafalda, pero contin&uacute;a estando dividido, y mucho m&aacute;s que en la segunda mitad del siglo pasado. Lo que s&iacute; que ha cambiado, especialmente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, es la autoridad presidencial que parece que ya no rinden cuentas a nadie, ni a ciudadanos, ni a asesores, ni a Organismos Internacionales. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; opinar&iacute;a Mafalda de la realidad internacional de lo que llev&aacute;bamos de 2025? La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos podr&iacute;a ser un ejemplo de esta s&uacute;per autoridad del presidente de un pa&iacute;s. Deportaciones masivas de inmigrantes en las que el respeto de sus derechos fundamentales es bastante dudoso, la imposici&oacute;n de aranceles con valores que fluct&uacute;an de un d&iacute;a para otro dependiendo de c&oacute;mo sople el viento o de si se aceptan o no sus condiciones, el ninguneo a la OTAN y la Uni&oacute;n Europea o la salida de Estados Unidos de la UNESCO. A esto hay que a&ntilde;adir su &uacute;ltima reuni&oacute;n con el presidente ruso Vladimir Putin, para decidir el futuro de Ucrania y a la que ni el presidente ucraniano Volidymyr Zelenski, ni ninguna otra autoridad del pa&iacute;s han sido invitados. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ser&iacute;a interesante escuchar la opini&oacute;n de Mafalda sobre los o&iacute;dos sordos del presidente Vladimir Putin a las advertencias de Naciones Unidas sobre su invasi&oacute;n a Ucrania. Recordemos que supone una violaci&oacute;n al Derecho Internacional y a la Carta de Naciones Unidas, organismo del que Rusia es uno de sus miembros fundadores. O su indiferencia ante las sanciones impuestas por la Uni&oacute;n Europea y otros organismos y Bancos Internacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco creo que Mafalda se hubiera mantenido impasible ante la escalada del conflicto palestino-israel&iacute;. Otro ejemplo de la superioridad presidencial ante todo tipo de advertencias, y peticiones internacionales. De nada sirven las s&uacute;plicas de Naciones Unidas, la Uni&oacute;n Europea o el Banco Mundial pidiendo el fin del conflicto y la entrada de ayuda humanitaria en Gaza para evitar una cat&aacute;strofe humanitaria, que ya es una realidad inevitable. Gran parte de la poblaci&oacute;n israel&iacute; se ha unido a estas peticiones de alto el fuego de un conflicto enquistado desde el siglo pasado. La respuesta del presidente Netanyahu viene a ser la misma que Mafalda dio a su madre: &ldquo;No tengo por qu&eacute; obedecer a nadie, yo soy un presidente&rdquo;. Lo triste es que en este caso, no hay ninguna autoridad internacional que pueda poner fin a la situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La lista de presidentes que consideran que no tienen que obedecer ni escuchar a nadie no acaba aqu&iacute;. Quiz&aacute; fuera m&aacute;s f&aacute;cil y corto realizar el ejercicio a la inversa y crear una lista de gobernantes que escuchan a la opini&oacute;n p&uacute;blica y que, en cierto modo, la obedecen, ya que es precisamente el pueblo quien, en el caso de los reg&iacute;menes democr&aacute;ticos, les ha dado su puesto de poder. 
    </p><p class="article-text">
        Quedan cuatro meses para que termine el a&ntilde;o 2025 y los conflictos con los que comenz&oacute; no solo no se han solucionado, sino que muestran un panorama desalentador. Un par de presidentes toman decisiones que afectan al resto del mundo sin que ninguna autoridad pueda hacer nada para que recapaciten sobre las consecuencias, muchas veces nefastas, de sus acciones. Dudo mucho que en cuatro meses termine la guerra de Ucrania (ojal&aacute; me equivoque), tampoco creo que la situaci&oacute;n en Gaza vaya a mejorar y cuatro meses para el presidente Trump dan para muchas sorpresas. Veamos que trae el oto&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Concluyo este paseo por el panorama internacional con otra escena de Mafalda en la que la ni&ntilde;a lanza a su padre una de sus preguntas complicadas: pap&aacute;, &iquest;podr&iacute;as explicarme por qu&eacute; funciona tan mal la humanidad? Como respuesta, el pap&aacute; de Mafalda rompe a llorar desconsoladamente. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Fernández Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/papa-explicarme-funciona-mal-humanidad_132_12539307.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Aug 2025 09:13:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Papá, ¿podrías explicarme por qué funciona tan mal la humanidad?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paz,Justicia,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El futuro en patera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/futuro-patera_132_12495871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/557f7559-af40-40b5-a114-b650e11f134d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El futuro en patera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El Gobierno ha de velar por los derechos humanos de la infancia y la adolescencia extranjera, sin dejarse llevar por políticas deshumanizadoras. En el año 2025 es totalmente despiadado que lo único que pueda ofrecer la cuarta economía europea a las niñas y los niños tutelados, al cumplir la mayoría de edad, sea el sinhogarismo"</p><p class="subtitle">Aquí puedes leer todos los artículos del espacio 'Dialogando con la Sociología y las Ciencias Políticas'</p></div><p class="article-text">
        Cuentan los viejos que en este pa&iacute;s hubo una guerra y, como sucede en todos los conflictos b&eacute;licos, la infancia fue la parte de la sociedad que peor parada sali&oacute;. M&aacute;s de 33 000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as huyeron rumbo a lugares en los que poder deshacer su hatillo, respirar algo de paz y comer el so&ntilde;ado pan blanco. En homenaje a estas ni&ntilde;as y ni&ntilde;os refugiados; en concreto, a los 236 llegados del Pa&iacute;s Vasco a Gales, el equipo de f&uacute;tbol Newport County vestir&aacute; la camiseta visitante rojiblanca del Athletic Club de Bilbao durante la temporada 2025-2026.
    </p><p class="article-text">
        La huida infantil no ha parado. A nivel mundial, Save the Children estima que, solo en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, ha habido 30 millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que se han visto obligados a abandonar su pa&iacute;s de origen en busca de seguridad u oportunidades de subsistencia. La inmensa mayor&iacute;a de estos ni&ntilde;os y j&oacute;venes han cruzado fronteras internacionales sin sus progenitores ni ninguna persona adulta de referencia; es decir, en completa soledad. Los pa&iacute;ses de los que m&aacute;s salen los y las menores desplazados son Sud&aacute;n, Birmania, la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, Afganist&aacute;n y la Franja de Gaza. En el &uacute;ltimo caso, el del Estado de Palestina, el genocidio, del que es v&iacute;ctima el pueblo gazat&iacute; a manos de Israel, ha dejado la escalofriante cifra de 19 000 ni&ntilde;as y ni&ntilde;os solos, debido a que sus madres y sus padres han sido asesinados. 
    </p><p class="article-text">
        En las investigaciones sobre el Sur Global se ha indagado en las consecuencias poscoloniales de la modernidad en los territorios sometidos hist&oacute;ricamente a las metr&oacute;polis. Al mismo tiempo, las guerras, la crisis clim&aacute;tica y la sobreexplotaci&oacute;n de los recursos naturales se han cebado tambi&eacute;n con esos pueblos empobrecidos. En el momento actual, la huida de poblaci&oacute;n joven y adolescente desde los pa&iacute;ses empobrecidos hacia los enriquecidos, agudiza a&uacute;n m&aacute;s la polarizaci&oacute;n econ&oacute;mica, condenando el futuro sure&ntilde;o a una miseria permanente. Abdelmalek Sayad, uno de los expertos m&aacute;s relevantes en sociolog&iacute;a de las migraciones, afirmaba ya en 1999, en su libro La doble ausencia, que inmigraci&oacute;n y emigraci&oacute;n son dos caras indisociables de una misma realidad. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a comienza a registrarse la llegada de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as no acompa&ntilde;ados en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 90, y desde entonces no ha parado de incrementarse. Seg&uacute;n datos del Observatorio Permanente de la Inmigraci&oacute;n (OPI), a fecha de 31 de marzo de 2025 hab&iacute;a 7 391 personas migrantes, llegadas sin familias, entre 16 y 18 a&ntilde;os, y sus pa&iacute;ses de origen eran, principalmente, Marruecos, Argelia, Mauritania y Senegal. En los cinco primeros meses de 2025, han fallecido 1.865 personas, de las cuales 342 no hab&iacute;an alcanzado la mayor&iacute;a de edad, datos recogidos por la ONG Caminando Fronteras. Mbuyi Kabunda Badi, miembro del Instituto Internacional de Derechos Humanos, entiende que las migraciones son un fen&oacute;meno estructural del futuro, imparable mientras que sigan las desigualdades de toda &iacute;ndole.  
    </p><p class="article-text">
        Durante la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo pasado, los menores que llegaban separados de sus familias eran en su mayor&iacute;a marroqu&iacute;es y de sexo masculino. Las regiones del norte de Marruecos &mdash;y, especialmente, ciudades como T&aacute;nger y Tetu&aacute;n&mdash; fueron el punto de partida para llegar al sur espa&ntilde;ol. El medio m&aacute;s utilizado para pasar la frontera eran los bajos de camiones, autobuses y coches. Pero con el cambio de siglo, se introduce un nuevo escenario, a&uacute;n m&aacute;s peligroso si cabe, ya que empieza la paterizaci&oacute;n de la infancia migrante. Este es el t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por la investigadora Mercedes Jim&eacute;nez &Aacute;lvarez en su trabajo de 2005, Las otras migraciones: la emigraci&oacute;n de menores marroqu&iacute;es no acompa&ntilde;ados a Espa&ntilde;a, para explicar la nueva situaci&oacute;n. La patera o cayuco pasa a ser el medio por antonomasia para huir de pa&iacute;ses como Nigeria, Sierra Leona, Senegal, Ghana, Mali o Guinea-Conakri e intentar alcanzar las islas Canarias. 
    </p><p class="article-text">
        A partir del a&ntilde;o 2000 no solo se incrementan las llegadas de cayucos; tambi&eacute;n lo hacen las de mujeres migrantes menores de edad. Las zonas geogr&aacute;ficas de las que provienen las chicas son, m&aacute;xime, Europa del Este, Nigeria y Marruecos. Las causas por las que se ven obligadas a salir giran en torno a fuertes estructuras patriarcales; conflictos graves en el seno familiar, embarazos que las han hecho ser repudiadas o maternidad en la adolescencia. En menor medida, el deseo de aventura o el anhelo de viajar. La antrop&oacute;loga e investigadora Mar&iacute;a Dolores Juliano Corregido ha denominado a este colectivo migratorio como &ldquo;refugiadas de g&eacute;nero&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        La mujer lo tiene mucho m&aacute;s complicado que el hombre. A ella se le exige en su pa&iacute;s de origen que cumpla su deber &ldquo;como mujer&rdquo;. Esto implica, entre otras cosas, la renuncia al derecho a la formaci&oacute;n &mdash;es decir, se obliga a las mujeres a dejar los estudios, si es que alguna vez llegaron a entrar en el sistema educativo&mdash;, matrimonios forzosos, reclusi&oacute;n en el &aacute;mbito privado e imposibilidad de acceder al espacio p&uacute;blico ni a relaciones sociales. La represi&oacute;n estructural de g&eacute;nero, que abarca todos los &aacute;mbitos de sus vidas, las convierte en esclavas en sus sociedades de origen. Y esta esclavitud, en ocasiones, no termina con la llegada al so&ntilde;ado suelo espa&ntilde;ol. Una vez en Espa&ntilde;a, son captadas para ejercer la prostituci&oacute;n o puede que esta captaci&oacute;n haya tenido lugar ya antes de llegar.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que les ocurri&oacute; a aquellas espa&ntilde;olas migrantes que, huyendo del hambre y la represi&oacute;n, se buscaron una vida mejor en Centroeuropa en la d&eacute;cada de 1960 o en Argentina a comienzos del pasado siglo, y fueron v&iacute;ctimas de la trata de seres humanos con fines sexuales. Expertos como Jos&eacute; Babiano, Ana Fern&aacute;ndez Asperilla y Pilar Cagio Vila han investigado la emigraci&oacute;n espa&ntilde;ola, indagando en los diferentes movimientos migratorios. Los dos primeros han examinado la migraci&oacute;n hacia pa&iacute;ses europeos, mientras que Cagio Vila ha centrado su investigaci&oacute;n en la migraci&oacute;n gallega hacia Argentina. Tanto en el caso europeo como en el argentino, el proxenetismo estaba al acecho de chicas espa&ntilde;olas para convertirlas en esclavas sexuales. 
    </p><p class="article-text">
        Las menores migrantes que han llegado solas y, por fortuna, no han ca&iacute;do en redes de prostituci&oacute;n suelen estar empleadas en la esfera de los cuidados, por lo que quedan relegadas al trabajo dom&eacute;stico precario, desregularizado y clandestino. Por lo general, las j&oacute;venes llegan m&aacute;s tarde que los chicos a los servicios de protecci&oacute;n al menor. Aquellos y aquellas migrantes que carecen de documentaci&oacute;n identificativa y no acceden al Registro de Menores Extranjeros No Acompa&ntilde;ados quedan en situaci&oacute;n de desamparo. La entrada en las bolsas de marginaci&oacute;n de la inmigraci&oacute;n eleva el riesgo de trata con fines de trabajos forzados y de ca&iacute;da en la delincuencia, as&iacute; como explotaci&oacute;n sexual. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez acreditada la edad del menor, los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes que han llegado solos quedan incluidos en el Registro de Menores Extranjeros No Acompa&ntilde;ados. La incorporaci&oacute;n a este registro las permite acceder a las medidas de protecci&oacute;n necesarias. Dado que la persona se encuentra en situaci&oacute;n de desamparo, y una vez descartada la repatriaci&oacute;n al pa&iacute;s de origen, se le aplica la legislaci&oacute;n nacional en materia de asilo (Ley de 12/2009, de 30 de octubre, reguladora del derecho de asilo y de la protecci&oacute;n subsidiaria). En el momento en que se deriva al menor no acompa&ntilde;ado a un centro de acogida, y queda bajo la guardia y custodia de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, este puede acceder a la educaci&oacute;n, a la sanidad, a la tramitaci&oacute;n de autorizaciones de residencia y de trabajo, as&iacute; como a otros servicios que permitan salvaguardar la protecci&oacute;n de la persona menor. 
    </p><p class="article-text">
        En el sistema neoliberal, donde prima la obtenci&oacute;n del m&aacute;ximo beneficio por encima de las personas, los y las menores migrantes que han llegado separados de sus padres no se libran de ser carne de ca&ntilde;&oacute;n. La asociaci&oacute;n Oportunidades de Vida, beneficiaria de ayudas a la migraci&oacute;n en Las Palmas de Gran Canaria, fue investigada en 2024 por presunta explotaci&oacute;n de menores migrantes en fincas agrarias (elDiario.es recog&iacute;a la noticia el 25 de agosto de 2024). Teodoro Bondyale, miembro de la Federaci&oacute;n de Asociaciones Africanas en Canarias (FAAC) ha denunciado que el sistema de atenci&oacute;n a los y las j&oacute;venes migrantes es utilizado por algunas entidades para lucrarse, estableciendo relaciones de inter&eacute;s y puramente econ&oacute;micas en detrimento del cuidado y el bienestar del menor. 
    </p><p class="article-text">
        En un centro de menores de Puerto de la Cruz, algunos migrantes menores denunciaron los malos tratos que sufr&iacute;an a manos de las personas trabajadoras en una zona de aislamiento, a la que denominaban &ldquo;el quinto piso&rdquo;. Las agresiones quedan por lo general impunes, ya que se entiende que si se les agrede es porque son culpables. El Defensor del Pueblo se&ntilde;alaba en 2024 que lo m&aacute;s preocupante era la dificultad de acreditar los malos tratos en los centros de internamiento de extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, Save the Children exige la elaboraci&oacute;n de un plan nacional y que sea el Estado quien garantice y vele por la protecci&oacute;n del menor a lo largo de todo el proceso, tanto en el tiempo de tutela como al cumplir los 18 a&ntilde;os. La transici&oacute;n a la vida adulta es vital, pues garantizando la formaci&oacute;n, la integridad y el desarrollo de la persona se sientan las bases para su inserci&oacute;n social. En consecuencia, es preciso que los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes separados de sus familias, que son quienes m&aacute;s han sufrido en el proceso de migratorio, no queden en manos de las comunidades aut&oacute;nomas, ya que estas presentan diferencias significativas en cuanto a las pol&iacute;ticas migratorias. 
    </p><p class="article-text">
        La vigilancia policial constante, la dificultad para integrarse en el mercado laboral, la precariedad educativa o la asimilaci&oacute;n cultural, fomentan el sentimiento de no pertenencia en el colectivo de migrantes, siempre latente en su b&uacute;squeda perpetua de un lugar mejor.  Los discursos de odio ensalzados por pol&iacute;ticas y pol&iacute;ticos sin escr&uacute;pulos han cargado el acr&oacute;nimo &ldquo;MENA&rdquo; de connotaciones perversas y totalmente inexactas. Espa&ntilde;a, que ha tenido una fuerte trayectoria emigrante, ha sufrido en sus propias carnes la xenofobia. Herminio Camblor, quien lleg&oacute; a Francia con 4 a&ntilde;os acompa&ntilde;ado de su familia en 1957, narra con crudeza el odio del que fue v&iacute;ctima por ser un ni&ntilde;o migrante: &ldquo;A m&iacute; me dec&iacute;an: &rdquo;T&uacute;, espa&ntilde;ol, que vienes a comer el pan de los franceses. T&uacute; no tienes la misma sangre que nosotros&ldquo; (testimonio recogido en El Pa&iacute;s, el 16 de mayo de 2019). 
    </p><p class="article-text">
        Ian Goldin, catedr&aacute;tico de Globalizaci&oacute;n y Desarrollo en la Universidad de Oxford, defiende la necesidad de integrar la inmigraci&oacute;n como un motor de innovaci&oacute;n para el desarrollo econ&oacute;mico, cultural y social de los pa&iacute;ses receptores. Goldin va m&aacute;s all&aacute; del inter&eacute;s econ&oacute;mico que supone para estos &uacute;ltimos y pone de manifiesto valores tan importantes como la justicia social y los derechos humanos. Las personas que se ven forzadas a abandonar su pa&iacute;s lo hacen a causa de las guerras, de la pobreza o de la crisis medioambiental. &ldquo;La falta de integraci&oacute;n&rdquo;, apunta &ldquo;no es un problema de los inmigrantes, sino de las sociedades que no crean las condiciones adecuadas para la inclusi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Estado espa&ntilde;ol arrastra un descenso de la natalidad desde el siglo pasado. La Gran Recesi&oacute;n de 2008 agudiz&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s el descenso de nacimientos. Adem&aacute;s, durante ese periodo, un n&uacute;mero importante de personas j&oacute;venes se vieron obligadas a salir del pa&iacute;s por falta de empleo; a este movimiento migratorio se le conoce como &ldquo;migraci&oacute;n neohisp&aacute;nica&rdquo;. Entre el 1 de julio de 2008 y el 1 julio de 2013, se estima que 262 081 personas espa&ntilde;olas salieron al exterior en busca de empleo, (cifra recogida en El Huffington Post (2014)).
    </p><p class="article-text">
        Los y las menores migrantes que han llegado en los &uacute;ltimos tiempos a nuestro pa&iacute;s forman parte de la cohorte nacida durante la Gran Recesi&oacute;n. Lejos de realizar una defensa utilitarista, valorando a las personas migrantes menores &uacute;nicamente por la contribuci&oacute;n econ&oacute;mica. Una integraci&oacute;n exitosa ayudar&iacute;a a Espa&ntilde;a a reforzar la situaci&oacute;n presupuestaria y, a la vez, a superar los desaf&iacute;os demogr&aacute;ficos. Las econom&iacute;as europeas desarrolladas tienen la obligaci&oacute;n de defender el cuidado y atenci&oacute;n de las personas migrantes, as&iacute; como el desarrollo individual y social de dichos colectivos, ya que estamos ante un asunto de derechos humanos y justicia social. 
    </p><p class="article-text">
        Alemania, en el a&ntilde;o 2016, no dud&oacute; en acoger a un gran n&uacute;mero de personas refugiadas, -en torno a 300.000 se&ntilde;alaba Deutsche Welle, 15 noviembre de 2016-, ante la alarmante crisis migratoria que se produjo en Europa el a&ntilde;o anterior. A la atenci&oacute;n de estas personas, se le destin&oacute; una partida importante del presupuesto, unos 22 mil millones de euros. Dicha partida presupuestaria garantizaba la cobertura de las necesidades b&aacute;sicas, el acceso a la vivienda y al sistema educativo, as&iacute; como apoyo jur&iacute;dico y social para el refugiado. En Berl&iacute;n, por ejemplo, un n&uacute;mero importante de los centros que impart&iacute;an lenguas extranjeras ofrec&iacute;an cursos de integraci&oacute;n gratuitos de alem&aacute;n, estos eran financiados por el Estado. La formaci&oacute;n profesional se impuls&oacute; como nunca en la comunidad reci&eacute;n llegada, se agilizaron los tr&aacute;mites de homologaci&oacute;n de t&iacute;tulos universitarios y la propia universidad alemana se nutri&oacute; de alumnado sirio, afgano, iran&iacute; e iraqu&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        En el momento actual, 2025, el pa&iacute;s germano, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha reducido dr&aacute;sticamente el n&uacute;mero de personas refugiadas, contin&uacute;a destinando partidas presupuestarias a los y las menores migrantes que llegan solos. Un amplio sistema de protecci&oacute;n social y, sobre todo, educativo respalda a las personas menores refugiadas. Durante los a&ntilde;os de formaci&oacute;n, el Estado se encarga de la manutenci&oacute;n, la vivienda y la matriculaci&oacute;n acad&eacute;mica. La finalidad es facilitar la formaci&oacute;n y el posterior acceso a un mercado de trabajo cualificado. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, la Comunidad de Madrid dej&oacute; el pasado a&ntilde;o en situaci&oacute;n de sinhogarismo al 20 % de los menores tutelados que llegaron a la mayor&iacute;a de edad. El informe Memoria 2024 Plan Autonom&iacute;a Personal 16-21 pon&iacute;a de manifiesto &ldquo;la necesidad de implantar [en Madrid] los programas de segunda oportunidad en 2025, dado que un n&uacute;mero significativo de menores salen de los recursos de protecci&oacute;n en situaci&oacute;n de extrema vulnerabilidad&rdquo;. A este respecto, Paloma Garc&iacute;a de Viedma Alonso, coordinadora del Programa de Defensa Jur&iacute;dica en la Fundaci&oacute;n Ra&iacute;ces, hac&iacute;a las siguientes declaraciones en la Cadena Ser, el 6 de julio de 2025: &ldquo;La edad media [de emancipaci&oacute;n] de una persona espa&ntilde;ola es de 30 a&ntilde;os y le estamos pidiendo a un migrante que lo haga con 18 a&ntilde;os, cuando los espa&ntilde;oles estamos en nuestro pa&iacute;s, tenemos aqu&iacute; a nuestra familia, hablamos el idioma, entendemos la cultura; es un sinsentido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ninguna persona menor ni adulta deber&iacute;a verse forzada jam&aacute;s a abandonar su pa&iacute;s, arriesgando la vida en su intento de alcanzar un mundo mejor. La Uni&oacute;n Europea, galardonada con el Premio Nobel en 2012 por su defensa de la paz, la reconciliaci&oacute;n, la democracia y los derechos humanos en su territorio, anula ese alto reconocimiento en el momento en que externaliza el control de sus fronteras y contribuye a que mueran miles de personas tratando de alcanzar su ansiado 'para&iacute;so'. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, por su parte, que ha sido y es un pueblo de emigrantes, deber&iacute;a ser coherente y elaborar pol&iacute;ticas de consenso que pongan en el centro la vulnerabilidad migrante. El Gobierno ha de velar por los derechos humanos de la infancia y la adolescencia extranjera, sin dejarse llevar por pol&iacute;ticas deshumanizadoras. En el a&ntilde;o 2025 es totalmente despiadado que lo &uacute;nico que pueda ofrecer la cuarta econom&iacute;a europea a las ni&ntilde;as y los ni&ntilde;os tutelados, al cumplir la mayor&iacute;a de edad, sea el sinhogarismo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dicen las lenguas xen&oacute;fobas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Que este pa&iacute;s necesita</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Palo largo y mano dura</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Para evitar lo peor</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pero yo solo he visto gente</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Que sufre y calla, dolor y miedo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Gente que solo desea</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Su pan, su pareja y la fiesta en paz.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Oviedo Mendiola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/futuro-patera_132_12495871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jul 2025 07:34:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El futuro en patera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Sociología,Pateras,Trata de personas,Trata de mujeres,Menas - Menores Extranjeros No Acompañados,UE - Unión Europea,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La edad del porvenir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/edad-porvenir_132_12437816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8271cd33-1090-41e1-aa69-8138a4504c6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La edad del porvenir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Una nueva tribu urbana emergía, influenciada por los aires grunge a lo Cobain, que académicamente concurría a la quinta convocatoria en Doctrina Social de la Iglesia, pero que sacaba matrícula de honor en el 'sudapollismo' de la vida"</p></div><p class="article-text">
        La moda, la m&uacute;sica o el cine han ejercido durante d&eacute;cadas como elementos diferenciadores entre generaci&oacute;n y generaci&oacute;n. En algunos casos, han funcionado como banderas identitarias que diferenciaban y segregaban a las nuevas vanguardias, se&ntilde;alando a lo tradicional como &ldquo;desfasado&rdquo; o incluso liderando movimientos rom&aacute;nticos que a&ntilde;oraban &ldquo;tiempos pasados mejores&rdquo;. Lo que est&aacute; claro es que, al final, cada uno &mdash;m&aacute;s por melancol&iacute;a y desencanto que por cualquier otro motivo&mdash; se apropia de todo aquello que le hace sentir parte de algo. Sentirse integrante de una cultura propia en la que refugiarse nos alivia por unos momentos frente al espejo de la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Algo as&iacute; nos est&aacute; ocurriendo hoy en d&iacute;a a los <em>egebesianos</em> cuando recordamos tiempos de Espinete, <em>Estudio Estadio </em> y los bocadillos de nocilla.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente reflexionaba sobre si no estaremos, los <em>tardoboomers </em>y primeros <em>millennials</em>, saturando los espacios culturales con discursos estereotipados basados en la creencia &mdash;quiz&aacute;s un tanto supremacista&mdash; de que &ldquo;lo nuestro era mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, poco margen tenemos para dar lecciones cuando desembolsamos sumas considerables y abarrotamos festivales horteras de escaso gusto art&iacute;stico, liderados por figuras como Sonia y Selena.
    </p><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os 90 en Espa&ntilde;a fueron una &eacute;poca de cambio. Despu&eacute;s de la sobredosis de modernidad que se vivi&oacute; en los 80, el pa&iacute;s comenz&oacute; a asentarse en lo pol&iacute;tico, lo econ&oacute;mico y hasta en el estilo. Cuando el PSOE dej&oacute; paso al Partido Popular en 1996, no fue solo que cambiara el gobierno; tambi&eacute;n se notaba un cambio generacional y de modo de vida en el ambiente, en la calle, en las oficinas y en el panorama cultural. Pasamos de la pana al traje de Cortefiel, de los cardados a la gomina, de ver series como <em>Turno de oficio</em> y <em>La bola de cristal</em>, a <em>M&eacute;dico de familia</em> o <em>Periodistas</em>.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos de fumar en blanco y negro con Balb&iacute;n para cruzar el Misisipi y aterrizar, en pleno delirio fluorescente, en Marte junto al Padre Apeles y La Veneno.
    </p><p class="article-text">
        Las tribus urbanas de los ochenta empezaban a diluirse, arrasadas por el VIH, la hepatitis, la presi&oacute;n de los nuevos est&aacute;ndares comerciales y, sobre todo, por un esp&iacute;ritu menos combativo y contestatario.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 80, las demandas sociales reflejaban una fuerte necesidad de modernizaci&oacute;n y libertad. Las manifestaciones se llenaban de pancartas con esl&oacute;ganes que reivindicaban la libertad de expresi&oacute;n, as&iacute; como demandas sociales, laborales, pol&iacute;ticas y culturales.
    </p><p class="article-text">
        Durante la d&eacute;cada se convocaron tres huelgas generales, impulsadas por el desempleo y la reconversi&oacute;n industrial. Tambi&eacute;n se reclamaba la despenalizaci&oacute;n del aborto y el reconocimiento del derecho a la objeci&oacute;n de conciencia frente al servicio militar obligatorio.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, en los a&ntilde;os 90 se intensificaron las movilizaciones estudiantiles, motivadas en parte por una de las tasas m&aacute;s altas de abandono escolar temprano de Europa: alrededor del 35 % de los j&oacute;venes entre 18 y 24 a&ntilde;os no hab&iacute;an completado la educaci&oacute;n secundaria postobligatoria ni continuar&iacute;an con ning&uacute;n tipo de formaci&oacute;n. Estas circunstancias provocaron dos nuevas huelgas generales y diversas protestas laborales contra la temporalidad y el desempleo juvenil. Adem&aacute;s, en esta d&eacute;cada surgieron con fuerza movimientos ecologistas, junto a los antiglobalizaci&oacute;n y las luchas contra el racismo y el terrorismo.
    </p><p class="article-text">
        Nuevos agentes se integraron en el panorama social: las ONG y las plataformas ciudadanas nos igualaron a los movimientos sociales de protesta que ten&iacute;an lugar en el resto de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1995, y parec&iacute;a que un nuevo grito reivindicativo resonaba en nuestras calles. Javier &Aacute;lvarez supo capturar ese esp&iacute;ritu en su canci&oacute;n 'La Edad del Porvenir', donde la incertidumbre y el optimismo se mezclaban con los &uacute;ltimos conatos de protesta del movimiento anti-OTAN.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n, hace justo ahora 30 a&ntilde;os, entre aquellas noticias, cal&oacute; en nuestros j&oacute;venes una novela de un autor hasta entonces desconocido: Jos&eacute; &Aacute;ngel Ma&ntilde;as. Publicada en 1993, <em>Historias del Kronen</em> fue finalista del Premio Nadal de ese mismo a&ntilde;o. En 1995, Montxo Armend&aacute;riz adapt&oacute; la novela al cine, logrando que la pel&iacute;cula se convirtiera en la m&aacute;s taquillera del cine espa&ntilde;ol hasta ese momento.
    </p><p class="article-text">
        Una nueva tribu urbana emerg&iacute;a, influenciada por los aires <em>grunge</em> a lo Cobain, que acad&eacute;micamente concurr&iacute;a a la quinta convocatoria en Doctrina Social de la Iglesia, pero que sacaba matr&iacute;cula de honor en el 'sudapollismo' de la vida.
    </p><p class="article-text">
        Ma&ntilde;as, arm&oacute; un conjunto de personajes tr&aacute;gicos, de interletrajes desajustados, pertenecientes a una juventud privilegiada pero emocionalmente muerta. 
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a comenzaba de noche, coleccionando gramos de culpa que se esfumaban &mdash;o se esnifaban&mdash; cuando la midriasis hac&iacute;a su aparici&oacute;n. Pilotando como kamikazes en direcci&oacute;n contraria a la vida, conocimos a individuos sin motivaciones, cargados de dudas persistentes sobre el prop&oacute;sito de la existencia. Pasar de todo era la moda, y la vanguardia juvenil se vest&iacute;a con vaquero Liberto y chupa Chevignon. Dorm&iacute;an la siesta so&ntilde;ando con ser sobrinos de Michi Panero.
    </p><p class="article-text">
        Armend&aacute;riz complet&oacute; el filme con una sensacional banda sonora, cuyos temas se han convertido en himnos generacionales cierrabares, y con el tiempo descubrimos que el famoso 'chup chup' de la rubia australiana no proven&iacute;a de las calles de Melbourne, sino del barrio de Cimadevilla.
    </p><p class="article-text">
        Yo llegu&eacute; tarde al Kronen. Tampoco me correspond&iacute;a por edad, pero recuerdo c&oacute;mo mi hermano mayor me echaba del sal&oacute;n cuando iba a ver la pel&iacute;cula con sus amigos. Sospecho que su censura no respond&iacute;a tanto a una sobreprotecci&oacute;n moral al estilo Fraga Iribarne &mdash;con portazo incluido&mdash;, sino m&aacute;s bien al rubor de tener que compartir con su hermano peque&ntilde;o los c&oacute;digos de su pandilla. En cualquier caso, eso no evit&oacute; que los hermanos menores del Kronen termin&aacute;ramos absorbiendo, con el tiempo, cierto mimetismo generacional.
    </p><p class="article-text">
        La generaci&oacute;n Kronen fue un reflejo de una sociedad que avanzaba trepidantemente hacia la modernidad, pero que a&uacute;n arrastraba heridas profundas y conflictos no resueltos. Adem&aacute;s, supuso una ruptura con la generaci&oacute;n de sus padres, quienes hab&iacute;an luchado con determinaci&oacute;n por la transici&oacute;n y la consolidaci&oacute;n de la democracia en Espa&ntilde;a. Frente a ese legado, los j&oacute;venes del Kronen mostraban una actitud de desencanto y distanciamiento, enfrent&aacute;ndose a la realidad desde el nihilismo y la displicencia, reflejo palpable de la profunda crisis de identidad que vivieron en los a&ntilde;os 90.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Mora de Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/edad-porvenir_132_12437816.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Jul 2025 09:15:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La edad del porvenir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
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