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    <title><![CDATA[elDiario.es - Juan Laborda]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/juan-laborda/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Juan Laborda]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Escrivá y el mito de la independencia de los Bancos Centrales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/escriva-mito-independencia-bancos-centrales_129_11649785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37323985-dd65-4997-a417-f3fd5e808ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escrivá y el mito de la independencia de los Bancos Centrales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchos aceptan la idea de la necesidad de un banco central independiente, sin analizar detenidamente sus consecuencias. Además, rara vez se plantea la premisa previa: ¿realmente son independientes?</p></div><p class="article-text">
        El nombramiento de Jos&eacute; Luis Escriv&aacute; como gobernador del Banco de Espa&ntilde;a ha generado importantes fricciones pol&iacute;ticas entre el gobierno de Pedro S&aacute;nchez y la oposici&oacute;n del Partido Popular. Desde mi punto de vista, muy personal, no dejan de ser meros fuegos de artificio porque los argumentos de unos y de otros est&aacute;n viciados de partida. Mientras el Gobierno de S&aacute;nchez apoya firmemente a Escriv&aacute;, y se&ntilde;ala que la independencia est&aacute; garantizada, el PP ha mostrado su rechazo al considerar que su nombramiento comprometer&iacute;a la independencia de una instituci&oacute;n clave como el Banco de Espa&ntilde;a. Muchos aceptan, sin cuestionar, la idea de la necesidad de un banco central independiente, sin analizar detenidamente sus consecuencias. Adem&aacute;s, rara vez se plantea la premisa previa: &iquest;realmente son independientes?
    </p><p class="article-text">
        En esencia, tanto el PSOE como el PP comparten un marco de razonamiento similar respecto a la necesidad de la independencia de los bancos centrales, una idea ampliamente defendida tanto a nivel nacional como internacional. El argumento central es que esta independencia permite tomar decisiones t&eacute;cnicas con una visi&oacute;n a largo plazo, protegiendo la econom&iacute;a de ciclos inflacionarios o de pol&iacute;ticas ineficientes motivadas por presiones pol&iacute;ticas. Al mismo tiempo, se impulsa un enfoque de dominancia monetaria que relega la pol&iacute;tica fiscal a un segundo plano como herramienta clave de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Sin embargo, cabe preguntarse si esta independencia ha contribuido realmente a mejorar las condiciones de vida de la ciudadan&iacute;a.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un poco de historia: &iquest;cu&aacute;ndo surgi&oacute; la independencia de los bancos centrales?</strong></h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la ruptura del sistema de Bretton Woods en 1971, la mayor&iacute;a de los gobiernos comenzaron a emitir sus monedas a trav&eacute;s de decretos legislativos y bajo un tipo de cambio flotante. Este tipo de cambio flexible permiti&oacute; que la pol&iacute;tica monetaria se liberara de la obligaci&oacute;n de defender una paridad fija, lo que posibilit&oacute; que las pol&iacute;ticas fiscal y monetaria se concentraran en asegurar un nivel adecuado de gasto interno para mantener el empleo alto. Los gobiernos emisores de sus propias monedas ya no ten&iacute;an que preocuparse por financiar sus gastos, ya que nunca podr&iacute;an quedarse sin dinero. La austeridad, una idea derivada de la l&oacute;gica del patr&oacute;n oro, no se aplica a los sistemas monetarios modernos basados en dinero fiduciario. Entonces, &iquest;qu&eacute; sucedi&oacute;? &iquest;Por qu&eacute; las emisiones de deuda soberana empezaron a colocarse en el mercado? &iquest;Por qu&eacute; quiebran algunos gobiernos soberanos como el griego? &iquest;Por qu&eacute; no se hicieron rescates bancarios en Irlanda y Espa&ntilde;a a cargo de los acreedores? &iquest;Y qu&eacute; papel jug&oacute; la independencia de los bancos centrales en todas estas din&aacute;micas? Para terminar, &iquest;cu&aacute;l ha sido el papel de los Bancos Centrales en los &uacute;ltimos episodios inflacionistas?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista, estrictamente personal, el objetivo final de la independencia de los Bancos Centrales era transferir el poder de financiar al Estado hacia el mercado. La independencia de los bancos centrales se promovi&oacute; tras el abandono del patr&oacute;n oro y la adopci&oacute;n del sistema monetario fiduciario actual. Se buscaba evitar que los Estados soberanos pudieran usar libremente las pol&iacute;ticas fiscales y monetarias para asegurar altos niveles de empleo. Uno de los mecanismos utilizados fue la promoci&oacute;n de la independencia de los bancos centrales, con el argumento de que tecn&oacute;cratas imparciales evitar&iacute;an la intervenci&oacute;n pol&iacute;tica y actuar&iacute;an en beneficio del bien com&uacute;n. Sin embargo, los miembros de estos bancos centrales suelen estar formados en teor&iacute;as neocl&aacute;sicas que, en su mayor&iacute;a, desprecian el uso de la pol&iacute;tica fiscal y la soberan&iacute;a monetaria. Adem&aacute;s, muchos de ellos, est&aacute;n estrechamente vinculados al sistema financiero y han sido parte activa en las burbujas financieras de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, as&iacute; como en los rescates bancarios que se llevaron a cabo a expensas de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Desde que los emisores de dinero, es decir, los Estados, comenzaron a ser gobernados democr&aacute;ticamente, ciertas &eacute;lites pol&iacute;tico-financieras decidieron crear y promover mitos que se han arraigado en la percepci&oacute;n colectiva. El objetivo principal era mantener ciertos privilegios transformando la econom&iacute;a en una especie de dogma. En primer lugar, ocultaron una realidad simple: los Estados soberanos que emiten deuda en su propia moneda no pueden quebrar. En segundo lugar, promovieron la independencia de los bancos centrales justo en el momento en que los Estados democr&aacute;ticos pod&iacute;an ejercer plenamente su soberan&iacute;a monetaria y generar pleno empleo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un principio, en varios Estados soberanos, el Tesoro fijaba el tipo de inter&eacute;s y vend&iacute;a bonos a inversores. Si la oferta no era cubierta, el banco central ajustaba los tipos de inter&eacute;s y se aseguraba la colocaci&oacute;n completa. En este esquema, el Tesoro ten&iacute;a el control, no el mercado. Pa&iacute;ses como el Reino Unido, Canad&aacute; y los Pa&iacute;ses Bajos aplicaron este modelo, aunque no beneficiaba a las entidades financieras. Eventualmente, se reemplaz&oacute; este sistema por el de subasta, donde el mercado adquiri&oacute; el poder. Este cambio no era realmente necesario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ello se pretend&iacute;a, en primer lugar, y por encima de todo, limitar la eficacia de la pol&iacute;tica fiscal de los gobiernos. Michal Kalecki ya en 1943 en <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1467-923X.1943.tb01016.x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&ldquo;Political Aspects of Full Employment&rdquo;</em></a><em> </em>expon&iacute;a tres razones por las que &ldquo;a los hombres de negocio&rdquo; o a las &eacute;lites no les gustaba, y sigue sin gustarles, la idea de utilizar la pol&iacute;tica fiscal como instrumento de pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Hay que seguir manteniendo comportamientos y estructuras institucionales que limiten las capacidades de gasto de los gobiernos. Esto le da a la superclase un poderoso control indirecto sobre la pol&iacute;tica del gobierno, mientras permiten dar forma a los fundamentos de cierta &eacute;tica capitalista basados en que te ganar&aacute;s el pan con el sudor -a menos que tengas los medios privados suficientes-. Pero sobre todo permiten que el miedo siga desempe&ntilde;ando su papel como medida disciplinaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, al pasar de un sistema donde el poder lo ten&iacute;a el Tesoro a otro donde se traspasa al mercado, se genera un negocio brutal a favor de la &eacute;lite financiera. Para ello se desregularon los mercados, de manera las entidades financieras pudieran actuar con libertad en el mercado secundario. Pero adem&aacute;s se permiti&oacute; que las entidades financieras crearan derivados a partir de la deuda p&uacute;blica. El negocio estaba servido. Todas estas din&aacute;micas son partes consustanciales al proceso de financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a global, de la que tanto hemos hablado en estas l&iacute;neas. Estos procesos suelen terminar en depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la discusi&oacute;n entre Gobierno y oposici&oacute;n alrededor del flamante gobernador del Banco de Espa&ntilde;a, Jos&eacute; Luis Escriv&aacute;, me parece espuria, olvida todas las din&aacute;micas hist&oacute;ricas, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas descritas en estas l&iacute;neas. Ni Gobierno, ni oposici&oacute;n ponen en duda la independencia de los Bancos Centrales, como tampoco se discute el papel de los bancos centrales en la Gran Recesi&oacute;n, la inestabilidad inherente al sistema bancario actual, o el papel del regulador en los rescates bancarios europeos. Ni siquiera se han planteado cual ha sido el papel de los bancos centrales en los dos &uacute;ltimos episodios inflacionarios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/escriva-mito-independencia-bancos-centrales_129_11649785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Sep 2024 04:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escrivá y el mito de la independencia de los Bancos Centrales]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cordón sanitario es también contra la izquierda que desafía el orden neoliberal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cordon-desafia-sanitario-izquierda-orden-neoliberal_129_11555559.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ccaefa6-0f55-4931-b5c0-aeadd99627e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cordón sanitario es también contra la izquierda que desafía el orden neoliberal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El poder pretende hacer un cordón sanitario no solo contra la extrema derecha, sino contra quienes desafían el orden neoliberal. Ya ocurrió con Sanders en EEUU y Corbyn en Reino Unido; ahora pasa con Mélenchon en Francia</p><p class="subtitle">Macron se acerca a la derecha para alejar a la izquierda del Gobierno en Francia</p></div><p class="article-text">
        Tras las elecciones legislativas en Reino Unido y Francia, las cosas van a seguir igual. Nada va a cambiar. Respiran las &eacute;lites y los centros de poder, aqu&iacute; y all&aacute;. Pero hay un nuevo relato, especialmente en Francia, si bien previamente se &ldquo;escribi&oacute;&rdquo; en Reino Unido y Estados Unidos. El poder, que  define el consenso sobre la gobernanza que debe regir nuestras vidas, pretende hacer un cord&oacute;n sanitario no solo contra la extrema derecha. Asustados por la victoria de la izquierda, alrededor de la Francia Insumisa, inesperada y esperanzadora a la vez, los de &ldquo;extremo centro&rdquo; pretenden aplicar contra M&eacute;lenchon y la Francia Insumisa el mismo frente que contra Le Pen, porque, obviamente, su predicamento va en contra de la gobernanza neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        Nada nuevo bajo el sol de nuestras decr&eacute;pitas democracias. Ya pas&oacute; antes. La s&uacute;per-&eacute;lite, esa que realmente dirige la farsa en que se han convertido las democracias occidentales, acab&oacute; con Jeremy Corbyn bajo una campa&ntilde;a infumable en la que particip&oacute; incluso un peri&oacute;dico considerado progresista como <em>The Guardian</em>. Le pas&oacute; igual a Bernie Sanders, contra quien, ante su magn&iacute;fico desempe&ntilde;o en las primarias, primero contra Hillary Clinton y despu&eacute;s contra Joe Biden, los mismos medios autodenominados progresistas, en este caso estadounidenses, pusieron toda la carne en al asador para que no fuera el candidato dem&oacute;crata. Un tipo, Bernie Sanders, educado y exquisito hasta la m&eacute;dula, que realmente s&iacute; ten&iacute;a una alternativa completa, rigurosa y esperanzadora; la &uacute;nica seria que yo conozco en el &aacute;mbito progresista frente al orden neoliberal que asfixia a la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n y que toda esta tropa de &ldquo;extremo-centro&rdquo; pretende seguir manteniendo contra viento y marea. Pero vayamos por partes.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Poni&eacute;ndome la venda antes de la herida</strong></h2><p class="article-text">
        En Reino Unido ha llegado al poder un tipo anodino, mediocre, que encaja perfectamente en el prototipo que las &eacute;lites pretenden &ldquo;aupar&rdquo; por &ldquo;nuestro bien&rdquo;. Su arrolladora victoria, si se analizan los datos bien, es muy matizable. Obedece al sistema electoral brit&aacute;nico, en el que quien gana en votos en una sola vuelta en la circunscripci&oacute;n se lleva todo. El Partido Laborista de Keir Starmer sac&oacute; el mismo porcentaje de votos que Jeremy Corbyn, alrededor del 33%, sobre todo por la victoria en Escocia tras la debacle del partido nacionalista escoc&eacute;s. En feudos tradicionales, como Liverpool o Manchester, perdi&oacute; un importante porcentaje en favor de otras fuerzas progresistas. Jeremy Corbyn, al menos, pudo desquitarse arrasando al candidato laborista en Islington North. Fue el hundimiento del Partido Conservador, un desastre en toda regla, que perdi&oacute; m&aacute;s de vente puntos porcentuales, lo que permiti&oacute; a Keir Starmer ser primer ministro. Los votos perdidos por el partido conservador se desperdigaron entre el Partido Liberal &ndash;que, si bien subi&oacute; ligeramente en tanto porcentual (solo un 0,7%), aumento su n&uacute;mero de esca&ntilde;os de manera notoria (de 8 a 72 diputados)&ndash; y, sobre todo, el partido de derecha extrema de Nigel Farage, Reform UK, que si bien alcanz&oacute; un 14% de los votos, dos puntos porcentuales superior al Partido Liberal, por el sistema brit&aacute;nico apenas se tradujo en cinco diputados. Dig&aacute;moslo claramente, Keir Stamer es un alumno aventajado de Tony Blair que, a su vez, es otro alumno aventajado, tal como ella misma reconoci&oacute;, de Margaret Thatcher. Stephanie Mudge, profesora de sociolog&iacute;a en la Universidad de California, describe en su libro '<a href="https://www.hup.harvard.edu/books/9780674971813" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Leftism Reinvented: Western Parties from Socialism to Neoliberalism</em></a>' que el resultado de este tipo de socialdemocracia fue la disminuci&oacute;n de la capacidad de representar de forma significativa a los grupos hist&oacute;ricos de pobres, trabajadores y de clase media de los partidos de izquierda. Y, al final, la p&eacute;rdida de peso pol&iacute;tico. Por eso, me pongo la venda antes de la herida. No espero nada.
    </p><p class="article-text">
        Vayamos al otro lado del Atl&aacute;ntico. &iquest;Qui&eacute;n estaba detr&aacute;s de Hillary Clinton y del mismo Joe Biden? Los grupos econ&oacute;micos m&aacute;s importantes de los Estados Unidos, muy especialmente el <em>lobby</em> del conglomerado militar, y el <em>lobby</em> financiero apoyaron a Hillary Clinton. Obviamente todos estos grupos de poder maniobraron contra Bernie Sanders, por su propuesta econ&oacute;mica, y despu&eacute;s contra Donald Trump, porque no estaba sujeto a su control. Sirva un bot&oacute;n de muestra. Robert Scheer en su libro '<a href="https://www.amazon.es/Great-American-Stickup-Republicans-Democrats-ebook/dp/B06XKW9QYS" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Great American Stickup</em></a>' se&ntilde;ala, y cito textualmente: &ldquo;Los Clinton, junto con un grupo nutrido de congresistas republicanos y dem&oacute;cratas obedientes, pusieron un enorme cartel de &rdquo;se vende&ldquo;, no s&oacute;lo en el dormitorio Lincoln, sino en el resto de la Casa Blanca y el Capitolio, y, de hecho, en el estado del bienestar de los estadounidenses. Era en realidad un esfuerzo bipartidista para anular las protecciones establecidas por Frank Delano Roosevelt en los d&iacute;as m&aacute;s oscuros de la Gran Depresi&oacute;n&rdquo;. M&aacute;s de lo mismo. La desregulaci&oacute;n financiera y bancaria bajo los gobiernos de Bill Clinton ha sido una m&aacute;quina de generar desigualdad y pobreza. Ronald Reagan jam&aacute;s se atrevi&oacute; a tanto.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Macron pretende aplicar el cord&oacute;n sanitario a la Francia Insumisa</strong></h2><p class="article-text">
        Macron, cuyo partido qued&oacute; en segundo lugar exclusivamente por el voto masivo hacia sus candidatos de los votantes de izquierda en la segunda vuelta &ndash;fue muy inferior el voto, en porcentaje, que el Nuevo Frente Popular recibi&oacute; de los votantes macronistas y de la derecha cl&aacute;sica&ndash;, pretende ahora burlarse del electorado franc&eacute;s. Sus pol&iacute;ticas son detestadas por la inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n francesa, desde la extrema derecha, pasando por los gaullistas, los socialistas y la izquierda francesa. Pero, como nuevo Rasput&iacute;n de la pol&iacute;tica francesa, pretende ahora maniobrar contra los ganadores morales de la segunda vuelta, el Nuevo Frente Popular. Los desheredados, los habitantes de la <em>banlieue</em>, votaron por primera vez en muchos a&ntilde;os, y lo hicieron al Nuevo frente Popular. Pretende, este nuevo Rasput&iacute;n, aunar un gobierno con los gaullistas, su partido y los socialistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pelota est&aacute;, por lo tanto, en el cuartel del Partido Socialista Franc&eacute;s. Tiene dos opciones, o seguir a este nuevo flautista de Hamelin, o, crear un Ejecutivo de izquierdas con Verdes y la Francia Insumisa, similar al que aqu&iacute;, en Espa&ntilde;a, ha formado Pedro S&aacute;nchez, el &uacute;nico socialdem&oacute;crata que parece haber entendido algo de c&oacute;mo el sistema est&aacute; en franco declive. Eso s&iacute;, bajo un programa disruptivo. Ya no caben cosm&eacute;ticas. La gente, la ciudadan&iacute;a, en su inmensa mayor&iacute;a, lo est&aacute; pasando mal. El orden liberal ya ha fracasado. Art&iacute;culo acad&eacute;mico tras art&iacute;culo acad&eacute;mico resumen muy bien las consecuencias de dicho orden: ca&iacute;da de la inversi&oacute;n productiva, hundimiento de la productividad del capital; incremento brutal de la desigualdad, en favor de la extracci&oacute;n de rentas, v&iacute;a financiarizaci&oacute;n; percepci&oacute;n de inseguridad en los aspecto vitales fundamentales &ndash;vivienda, salarios, empleo, sanidad, crisis recurrentes financieras y de deuda privada&hellip;&ndash;. Estos tipos, los liberales y social-liberales, por ejemplo, a&uacute;n no se han enterado que los &uacute;ltimos episodios inflacionistas obedecen a un conflicto de intereses por el reparto de la tarta. A un lado, el factor trabajo y el capital productivo; a otro, el capital rentista, ese que le gusta a Ayuso y a quienes le mueven los hilos. Esperemos que el Partido Socialista Franc&eacute;s est&aacute; a la altura y haga caso omiso a los cantos de sirena de Macron. Veremos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cordon-desafia-sanitario-izquierda-orden-neoliberal_129_11555559.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Jul 2024 20:45:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cordón sanitario es también contra la izquierda que desafía el orden neoliberal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neoliberalismo,Jeremy Corbyn,Bernie Sanders,Jean-Luc Mélenchon]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Errores tácticos y estratégicos de la izquierda española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/errores-tacticos-estrategicos-izquierda-espanola_129_11470157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e2e73da-d58f-4269-81a7-f8b9ec13d87c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Errores tácticos y estratégicos de la izquierda española"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda española y europea sigue ofreciendo recetas dentro del marco estratégico generado por la derecha. Han asumido, sin saberlo, el falso mantra thatcheriano 'There is No Alternative' (TINA)</p><p class="subtitle">Por una izquierda mutante</p></div><p class="article-text">
        Ha pasado dos semanas de las &uacute;ltimas elecciones al parlamento europeo, de cuyos resultados se pueden extrapolar ciertas conclusiones que, no por previsibles, resultan en alg&uacute;n caso inquietantes. Sin embargo, como ya detallamos en el <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/elecciones-europeas-leviatan-fascismo_129_11403497.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog anterior</a>, no es que las fuerzas iliberales amenacen el orden liberal impuesto en Europa. Es exactamente al rev&eacute;s, es el devenir l&oacute;gico de un orden liberal en decadencia quien nos ha llevado al ascenso del fascismo. Por lo tanto, la primera idea es sencilla de entender. La Uni&oacute;n Europea, y muy especialmente la zona Euro, es un sistema defectuoso desde sus or&iacute;genes. Frente a la necesidad de una instancia y presupuesto federal que nos llevara al pleno empleo, los pol&iacute;ticos europeos dejaron todo en manos del mercado, al que convirtieron en la entidad m&aacute;s poderosa a la que todo debe supeditarse, incluidas las aspiraciones vitales de la ciudadan&iacute;a, especialmente de los m&aacute;s d&eacute;biles y desfavorecidos. Para ello no dudaron en inventarse criterios<em> ad hoc</em> de pol&iacute;tica fiscal, los l&iacute;mites de d&eacute;ficit presupuestario y de deuda p&uacute;blica, los defectuosos criterios de Maastricht.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n fue <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-cerramos-bce_129_11432058.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dejar todo en manos del Banco Central Europeo</a> y unos bancos centrales &ldquo;independientes&rdquo;. Anulada la pol&iacute;tica fiscal todo recay&oacute; en la pol&iacute;tica monetaria. Sus consecuencias ya las conocemos, burbujas financieras e inmobiliarias varias, Gran Depresi&oacute;n, devaluaci&oacute;n salarial&hellip; Pero hay dos consecuencias que a&uacute;n no han asumido los bancos centrales. Son los mayores responsables de los &uacute;ltimos episodios inflacionistas; y el sistema bancario europeo, igual que el estadounidense, es enormemente fr&aacute;gil.
    </p><p class="article-text">
        Como no quiero dispersarme m&aacute;s, vayamos directamente a las principales conclusiones de los resultados en Espa&ntilde;a. Los dos partidos grandes tienen argumentos para estar contentos. Sin embargo, ambos presentan enormes debilidades. El Partido Popular gan&oacute; las elecciones, pero es incapaz de rascar votos en el caladero de la extrema derecha. Con los resultados del 9J, pero tambi&eacute;n de las auton&oacute;micas vascas y catalanas, es pr&aacute;cticamente imposible que alcancen el poder en nuestro pa&iacute;s, salvo que el flanco d&eacute;bil del PSOE se agrande en los meses venideros.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE consigui&oacute; unos resultados muy decentes, por encima del 30%, en unas elecciones donde se suele castigar al partido dominante, y tras un ruido excesivo de la &ldquo;fachosfera&rdquo; por deslegitimar los resultados del 23 de julio de 2023. Unido a los resultados de las elecciones vascas y catalanas pueden darse por satisfechos. Sin embargo, presenta un flanco d&eacute;bil, la descomposici&oacute;n de la izquierda espa&ntilde;ola, consecuencia en parte de la propia estrategia de Ferraz. Si la izquierda a la izquierda del PSOE no se reorganiza y aglutina a los electores situados en esa franja podr&iacute;an perder el poder en las siguientes legislativas.Los resultados de la izquierda a la izquierda del PSOE han sido desastrosos. Sumar ya est&aacute; agotado y Podemos apenas ha superado el 3% de los votos. Un desastre sin paliativos. La ilusi&oacute;n que en un momento trajo Podemos al panorama pol&iacute;tico espa&ntilde;ol se ha evaporado por arte de magia. Mi an&aacute;lisis, como alguien que ha estado dentro, no busca contentar a ninguno de los responsables del actual desastre. Pretendo, desde la ingenuidad, otra cosa, la necesidad de aglutinar a toda esa izquierda, pero sin ninguno de esos personajes que, desde razones espurias, han acabado con todo ese enorme caudal de ilusi&oacute;n que se gener&oacute; en su momento. Las razones del fracaso son tres. Dos enormes errores t&aacute;cticos; y otro error, quiz&aacute;s el m&aacute;s importante, estrat&eacute;gico, derivado en parte del primero.
    </p><p class="article-text">
        El origen de todo fueron los resultados de Vistalegre II. Los ganadores no tuvieron la habilidad de incorporar a los perdedores &ndash;Jos&eacute; M&uacute;gica les podr&iacute;a haber explicado la importancia que ello tuvo en las victorias del Frente Amplio&ndash;. Los perdedores, por otro lado, no asumieron el resultado de los inscritos, maniobrando desde ese momento contra Podemos. Mal asesorados, decidieron que no ten&iacute;an cabida en Podemos y montaron un nuevo experimento pol&iacute;tico, que, finalmente, devino en Sumar. Para ello no dudaron en aliarse con quienes ellos mismos consideraban un lastre para Podemos, Izquierda Unida. Entre medias, Manuela Carmena perdi&oacute; la alcald&iacute;a de Madrid. Hay un aspecto sutil que algunos que se dedican a la pol&iacute;tica no han entendido a&uacute;n. Todos aquellos que son vistos por el electorado como traidores a unas ideas, a sus excompa&ntilde;eros o al partido que les dio alas se convierten electoralmente en apestados.
    </p><p class="article-text">
        At&oacute;nitos a las luchas intestinas entre excompa&ntilde;eros, cuyas diferencias ideol&oacute;gicas eran m&iacute;nimas, los mejores, desolados, fueron abandonando el barco. Pienso en Pedro Arrojo, en Manolo Monereo, en Nacho &Aacute;lvarez y en tantos otros. Tambi&eacute;n me acuerdo de Jos&eacute; Manuel L&oacute;pez, cesado como portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid. Muchas veces, desde Madrid, se impon&iacute;an listas al margen de los propios inscritos. Pienso en Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El segundo error t&aacute;ctico fue, y este es un punto de vista muy personal, haber entrado en el Ejecutivo de Pedro S&aacute;nchez. Podemos tuvo desde el minuto uno que haber dado el voto a la investidura de Pedro S&aacute;nchez, y, desde fuera, haber presionado por imponer sus propuestas. Tres eran las razones que aduje. Primera, en gobiernos de coalici&oacute;n entre partidos que comparten franja de electorado, el partido grande acaba devorando al socio menor. Segunda, Podemos carec&iacute;a de un aparato medi&aacute;tico, del que s&iacute; dispon&iacute;a el PSOE. Tercera, nos iban a dar un ministerio trampa que nos hiciera olvidar de lo importante. Entonces, como ahora, una parte nada desde&ntilde;able de la ciudadan&iacute;a pasaba por enormes necesidades y, en vez de enfocarnos en c&oacute;mo aumentar el bienestar econ&oacute;mico y material de la gente &ndash;vivienda, salarios, trabajo garantizado, dependencia, sanidad, educaci&oacute;n, &hellip;- se perdi&oacute; mucho tiempo en luchas que apenas aportaban nada electoralmente. Al rev&eacute;s, si, adem&aacute;s, determinadas leyes &ndash;la ley del s&iacute; es s&iacute;, por ejemplo&ndash; te las boicotean desde el propio Ejecutivo, de la mano de casi todos los <em>mass media</em>, y con la interpretaci&oacute;n de ciertos jueces, est&aacute;s, dig&aacute;moslo suavemente, &ldquo;jodido&rdquo;. Has perdido fuerzas en batallas que al final no deciden el voto, por muy justas que sean.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tercer error, com&uacute;n a casi toda la izquierda global, es estrat&eacute;gico. Solo se salva Bernie Sanders que, en su intento de convertirse en aspirante dem&oacute;crata a las presidenciales de Estados Unidos, y de la mano del <em>think tank</em> Levy Economic Institute, s&iacute; present&oacute; una alternativa real a los conservadores. Pero la izquierda espa&ntilde;ola y europea sigue ofreciendo recetas dentro del marco estrat&eacute;gico generado por la derecha. Han asumido, sin ellos saberlo, el falso mantra thatcheriano &ldquo;<em>There is No Alternative&rdquo;</em> (TINA). La izquierda est&aacute; contrarrestando las ineficaces e injustas propuestas econ&oacute;micas y sociales de la derecha, pero s&oacute;lo dentro del marco establecido por &eacute;sta. Se admite que es necesario reembolsar el d&eacute;ficit, pero que su coste debe ser asumido por los m&aacute;s ricos, como parte de una reducci&oacute;n general de la desigualdad. Esto s&oacute;lo busca reorientar la austeridad, en lugar de rechazarla por innecesaria. Al vincular su demanda de mejores servicios p&uacute;blicos con su deseo de hacer frente a la desigualdad, la izquierda corre el riesgo de no lograr ninguna de las dos cosas. Thatcher promovi&oacute; la idea de que el Gobierno no ten&iacute;a dinero propio, para hacer que el gasto p&uacute;blico dependiera del consentimiento de los ricos. Esto crea una restricci&oacute;n pol&iacute;tica en el gasto, que no es cierta y que la izquierda repetidamente no logra superar. La izquierda lo que tiene que hacer es rechazar la austeridad por innecesaria asumiendo que un gobierno soberano monetariamente nunca puede quebrar. Bajo este planteamiento, adem&aacute;s, podr&aacute; bajar el impuesto de la renta al factor trabajo, el impuesto de sociedades a Pymes, y reducir al m&iacute;nimo posible el impuesto m&aacute;s injusto, el IVA. Por el contrario, deber&aacute; sablear a los grandes rentistas y a la riqueza desmesurada de unos pocos individuos y sociedades.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda a la izquierda del PSOE solo tiene una oportunidad, y &eacute;sta pasa por la unidad, desprendi&eacute;ndose de todos aquellos que, en ambos lados, preocupados exclusivamente por su presencia o no en las listas, han ido inoculando un odio desmesurado a excompa&ntilde;eros de fatiga. Pero deber&aacute; ofrecer un programa alternativo estrat&eacute;gico disruptivo &ldquo;a lo Bernie Sanders&rdquo;. Todo lo dem&aacute;s ser&aacute; la nada m&aacute;s absoluta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/errores-tacticos-estrategicos-izquierda-espanola_129_11470157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Jun 2024 20:43:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Errores tácticos y estratégicos de la izquierda española]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sumar,Podemos,PSOE,Izquierda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elecciones europeas y el Leviatán del fascismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/elecciones-europeas-leviatan-fascismo_129_11403497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20129c37-94ce-4cb9-b9e3-7aed0c4f4e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elecciones europeas y el Leviatán del fascismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de mi ambivalencia respecto a Angela Merkel, ahora la echo de menos. Ella sabe perfectamente los efectos y las consecuencias del fascismo</p></div><p class="article-text">
        Comienza la campa&ntilde;a electoral de las europeas. En el horizonte, un inquietante y sombr&iacute;o aquelarre fascista, con la condescendencia de cierta derecha conservadora. &iexcl;Qui&eacute;n me iba a decir que, en ciertos aspectos, echar&iacute;a de menos a Angela Merkel! Tengo una visi&oacute;n ambivalente respecto a la ex canciller alemana. Desde un punto de vista democr&aacute;tico, mientras ella fue la l&iacute;der de la derecha europea, se contuvo al fascismo, dentro y fuera. Ella era implacable con los fascistas teutones, &iexcl;ni agua! Adem&aacute;s, si bien no pudo evitar que los anglosajones metieran sus manos en Ucrania y otros pa&iacute;ses del este, al menos contuvo a los dos nacionalismos que ahora confrontan en Ucrania. Sin embargo, desde un punto de vista econ&oacute;mico, es la imposici&oacute;n de los dogmas comunitarios, bajo el f&eacute;rreo control alem&aacute;n, en el orden liberal europeo lo que est&aacute; detr&aacute;s del repunte del fascismo en Europa. El tiempo actual rima con los a&ntilde;os 20 y 30 del siglo pasado. La evidencia acad&eacute;mica se amontona. El orden liberal es el principal responsable del repunte del fascismo. Nos olvidamos de la igualdad y la fraternidad, y lo podemos pagar bien caro.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que est&aacute; ocurriendo no es un ataque contra el orden liberal, sino m&aacute;s bien una consecuencia del orden neoliberal que se estableci&oacute; hace cuarenta a&ntilde;os. Despu&eacute;s de la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n, el mercado se convirti&oacute; en la entidad m&aacute;s influyente en la pol&iacute;tica democr&aacute;tica occidental. Seg&uacute;n esta nueva doctrina, las demandas humanas y democr&aacute;ticas solo pod&iacute;an ser satisfechas en la medida en que se alinearan con las fuerzas inquebrantables del &ldquo;mercado&rdquo;, al cual se deb&iacute;a otorgar el m&aacute;ximo espacio para coordinar la gran variedad de decisiones econ&oacute;micas y controlar eficazmente la oferta y la demanda. Obviamente, como se asumi&oacute;, el mercado no pod&iacute;a garantizar el pleno empleo, la justicia distributiva o la protecci&oacute;n ambiental. Como consecuencia de ello, desigualdad, pobreza y auge del fascismo. Si a todo ello unimos las fake news esparcidas por mass media al servicio de ciertas &eacute;lites rentistas, &iquest;qu&eacute; pod&iacute;a salir mal? Pero vayamos a la evidencia cient&iacute;fica m&aacute;s reciente.
    </p><p class="article-text">
        En el art&iacute;culo acad&eacute;mico '<a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/ajps.12865" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Austerity, economic vulnerability, and populism</em></a>', publicado en la prestigiosa revista American Journal of Political Science, los autores, Leonardo Baccini y Thomas Sattler, examinan los efectos pol&iacute;ticos de las pol&iacute;ticas de austeridad en Europa desde la d&eacute;cada de 1990, utilizando datos de elecciones a nivel de distrito y de votaci&oacute;n a nivel individual. Veamos las ideas y conclusiones m&aacute;s importantes del mismo.
    </p><p class="article-text">
        El estudio postula que las pol&iacute;ticas de austeridad aumentan el apoyo a los partidos de extrema derecha, especialmente entre los votantes econ&oacute;micamente vulnerables, es decir, aquellos con trabajos de baja calificaci&oacute;n, en manufactura y con alta intensidad de tareas rutinarias. Las medidas de austeridad tienen un efecto significativo en las regiones econ&oacute;micamente vulnerables, aumentando el apoyo a los partidos ultraderechistas, mientras que en regiones menos vulnerables el impacto es m&iacute;nimo. Los autores argumentan que el &eacute;xito de los partidos ultraderechistas se debe en gran medida a la incapacidad del gobierno para proteger a los perdedores de los cambios econ&oacute;micos estructurales, sugiriendo que el populismo tiene ra&iacute;ces internas en lugar de ser exclusivamente una respuesta a factores externos como la globalizaci&oacute;n. En tiempos de transformaci&oacute;n econ&oacute;mica, como la globalizaci&oacute;n y la automatizaci&oacute;n, las redes de seguridad p&uacute;blica son cruciales para estabilizar las sociedades. Las decisiones de reducir el gasto fiscal durante estos per&iacute;odos incrementan la inseguridad econ&oacute;mica y social. Los votantes vulnerables, afectados negativamente por los recortes fiscales, son m&aacute;s propensos a apoyar promesas populistas que buscan revertir estos recortes o limitar la globalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de austeridad incrementan el apoyo a los partidos ultraderechistas en &aacute;reas econ&oacute;micamente vulnerables. Esto subraya la importancia de las pol&iacute;ticas gubernamentales en la g&eacute;nesis del populismo y el descontento pol&iacute;tico. Los an&aacute;lisis a nivel de distrito demuestran consistentemente que las medidas de austeridad incrementan el apoyo a partidos populistas, particularmente los de extrema derecha, en regiones vulnerables. Las decisiones de ajuste fiscal son intensamente debatidas y tienen una alta visibilidad p&uacute;blica, lo que incrementa la conciencia de los votantes sobre c&oacute;mo estas pol&iacute;ticas les afectan directamente. Los individuos y regiones m&aacute;s afectados por la austeridad, debido a su vulnerabilidad econ&oacute;mica, son los que m&aacute;s reaccionan pol&iacute;ticamente apoyando a partidos populistas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; implicaciones se derivan de estos resultados? Los resultados sugieren que las decisiones de pol&iacute;tica econ&oacute;mica contin&uacute;an siendo un factor clave en la evaluaci&oacute;n popular de los gobiernos, incluso en econom&iacute;as abiertas donde los gobiernos pueden tener menos control directo sobre los resultados econ&oacute;micos. Surge as&iacute;, como medida fundamental para evitar el ascenso del fascismo, la importancia de mantener y fortalecer las redes de seguridad p&uacute;blica para mitigar los efectos negativos del devenir econ&oacute;mico.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qui&eacute;nes se tragan las 'fake news'? Fundamentalmente los votantes conservadores</strong></h3><p class="article-text">
        Para completar el panorama sobre el auge del fascismo falta analizar el papel de ciertos <em>mass media</em>, sumisos a ciertas &eacute;lites rentistas y dist&oacute;picas. Acudamos de nuevo a la academia. Para ello perm&iacute;tanme compartir el art&iacute;culo '<a href="https://www.mdpi.com/2076-0760/11/10/460" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Who Believes in Fake News? Identification of Political(A)Symmetries</em></a>', publicado en la revista acad&eacute;mica Social Sciences.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores de dicho art&iacute;culo, Jo&atilde;o Pedro Baptista y Anabela Gradim, parten de una afirmaci&oacute;n indiscutible: &ldquo;las noticias pol&iacute;ticas falsas contin&uacute;an siendo una amenaza para las sociedades contempor&aacute;neas, afectando negativamente a las instituciones p&uacute;blicas y democr&aacute;ticas.&rdquo; La literatura ha identificado el sesgo pol&iacute;tico como uno de los principales predictores de la creencia y difusi&oacute;n de noticias falsas. Sin embargo, el debate acad&eacute;mico no ha sido consensuado respecto al efecto de la identidad pol&iacute;tica en el discernimiento de las noticias falsas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el fin de dar respuesta a ello, los autores del art&iacute;culo llevan a cabo una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de la literatura (2017-2021) que busca entender si hay evidencia consistente de que una identidad pol&iacute;tica pueda ser m&aacute;s vulnerable a las noticias falsas que otras. Centr&aacute;ndose en el an&aacute;lisis de estudios europeos y norteamericanos (Estados Unidos), utilizan las bases de datos Scopus y Web of Science para examinar la literatura. Sus conclusiones son clarividentes: &ldquo;Nuestros hallazgos revelaron que la mayor&iacute;a de los estudios son consistentes en identificar a la audiencia conservadora o de derecha como m&aacute;s vulnerable a las noticias falsas. Aunque parece haber un razonamiento pol&iacute;tico motivado para ambos lados, las personas de izquierda o liberales no fueron, en ning&uacute;n estudio analizado, asociadas con una mayor propensi&oacute;n a creer en noticias falsas pol&iacute;ticas. El razonamiento motivado parece ser m&aacute;s fuerte y m&aacute;s activo entre los conservadores, tanto en Estados Unidos como en Europa. Nuestro estudio refuerza la necesidad de intensificar la lucha contra la proliferaci&oacute;n de noticias falsas entre la audiencia m&aacute;s conservadora, populista y de extrema derecha.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Y he ah&iacute; el problema para los partidos conservadores europeos, adem&aacute;s de ser corresponsables con socio-liberales y socialdem&oacute;cratas del orden liberal actual, sus votantes son los que m&aacute;s se tragan las fake news, de la mano de los ultraderechistas. En este contexto, pueden cometer el mismo error que en los a&ntilde;os 30, intentar blanquear y aliarse con la ultraderecha. Por eso, a pesar de mi ambivalencia respecto a Angela Merkel, ahora la echo de menos. Ella sabe perfectamente los efectos y las consecuencias del fascismo. De Feij&oacute;o y sus muchachos, ni han estado, ni estar&aacute;n a la altura, especialmente en tiempos de maleza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/elecciones-europeas-leviatan-fascismo_129_11403497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 May 2024 20:36:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elecciones europeas y el Leviatán del fascismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Fusiones bancarias? ¡No, gracias!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fusiones-bancarias-no-gracias_129_11356882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d381b44-7e9f-4d8c-afbf-01b21c8da9b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Fusiones bancarias? ¡No, gracias!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La OPA hostil del BBVA sobre el Banco Sabadell es esa última gota que ha colmado el vaso. Hemos generado un auténtico Leviatán. Está muy bien oponerse a este penúltimo intento de fusión bancaria. Pero llega muy tarde, cuando el mal ya está hecho</p></div><p class="article-text">
        La OPA hostil lanzada por BBVA para adquirir el Banco Sabadell es esa &uacute;ltima gota que ha colmado el vaso. Hemos generado un aut&eacute;ntico Leviat&aacute;n. Est&aacute; muy bien oponerse a este pen&uacute;ltimo intento de fusi&oacute;n bancaria. Pero llega muy tarde, cuando el mal ya est&aacute; hecho. Para colmo, los reguladores se han convertido, tarareando esa canci&oacute;n de Radio Futura, en meras estatuas del jard&iacute;n bot&aacute;nico. Sin embargo, hay soluci&oacute;n. Con voluntad pol&iacute;tica clara y contundente podr&iacute;a revertirse una parte del desastre inducido desde la Gran Recesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de nuestro pa&iacute;s, al igual que ha ocurrido en la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses occidentales, la Gran Recesi&oacute;n produjo una mayor concentraci&oacute;n del sistema bancario. Como consecuencia, ciertos bancos han alcanzado un tama&ntilde;o excesivamente grande y constituyen un aut&eacute;ntico riesgo sist&eacute;mico para nuestra econom&iacute;a y la econom&iacute;a global. &iquest;Recuerdan cu&aacute;l fue la soluci&oacute;n a los problemas de solvencia y liquidez del Banco Popular? <em>Regal&aacute;rselo</em> a un banco sist&eacute;mico, uno de esos bancos &ldquo;demasiado grande para quebrar&rdquo;. Pero son insaciables y quieren m&aacute;s, m&aacute;s poder de mercado. Todos ellos, aprovech&aacute;ndose del riesgo moral de que son &ldquo;demasiado grandes para quebrar&rdquo;, siguen benefici&aacute;ndose de subsidios p&uacute;blicos impl&iacute;citos creados por la expectativa de que el Gobierno los respaldar&aacute; si se encuentran en dificultades financieras. Este subsidio impl&iacute;cito distorsiona la competencia entre bancos, favorece una toma excesiva de riesgos y, en &uacute;ltima instancia, puede implicar elevados costes para los contribuyentes. La expectativa de que obtendr&aacute;n respaldo estatal reduce los incentivos de los acreedores para controlar el comportamiento de los mismos, alentando as&iacute; un apalancamiento y una toma de riesgos excesivos. Es necesario acabar con ello. &iexcl;Basta ya!
    </p><h3 class="article-text"><strong>Lo que no se hizo</strong></h3><p class="article-text">
        Tras la Gran Recesi&oacute;n, en los pa&iacute;ses desarrollados se deber&iacute;an haber impuesto l&iacute;mites a la concentraci&oacute;n de dep&oacute;sitos, pr&eacute;stamos u otros indicadores bancarios, en definitiva, al tama&ntilde;o de los bancos. La Regla Volcker, como parte crucial de la Ley de Reforma Financiera de los Estados Unidos, tambi&eacute;n conocida como Dodd-Frank, adem&aacute;s de restringir las actividades de riesgo, trataba de limitar el tama&ntilde;o de los bancos; al igual que en el Informe Vickers para el Reino Unido. Pero hasta ahora, nadie ha hecho caso a estas sugerencias. Los bancos sist&eacute;micos han aumentado el tama&ntilde;o de su balance y est&aacute;n aun m&aacute;s apalancados que en 2007.
    </p><p class="article-text">
        La estructura de la inmensa mayor&iacute;a de los grandes bancos sist&eacute;micos es tremendamente inestable. Los <em>lobbies</em> bancarios en su momento compraron y pagaron por eliminar todo tipo de regulaci&oacute;n, desmantelando as&iacute; casi todas las salvaguardas que los pod&iacute;a proteger si las cosas vienen mal dadas. No nos enga&ntilde;emos, el tama&ntilde;o del capital y reservas en relaci&oacute;n con el volumen subyacente en sus posiciones de derivados es irrisorio, de manera que dichos bancos est&aacute;n en un riesgo estructural permanente de colapso. Los bancos se deshicieron de la seguridad y la solidez en favor del rendimiento, el beneficio y los <em>bonus</em> de la gerencia. Volvi&oacute; a funcionar la codicia y la avaricia. Y ah&iacute; seguimos, no se ha hecho casi nada por corregir estos excesos.
    </p><p class="article-text">
        Para entender la situaci&oacute;n actual de la banca sist&eacute;mica, perm&iacute;tanme compartir con ustedes los trabajos de Anat Admati, profesora de la Universidad de Standford y probablemente una de las mayores expertas acad&eacute;micas sobre la banca. En su libro '<a href="https://www.degruyter.com/document/doi/10.1515/9781400851195/html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Bankers&rsquo;s New Clothes. What&rsquo;s Wrong with Banking and What to Do About It</em></a>' Admati analiza por qu&eacute; el sistema bancario es demasiado fr&aacute;gil e ineficiente, y propone diversas l&iacute;neas de actuaci&oacute;n. La fragilidad e ineficiencia del sistema bancario moderno surgen de estructuras y pr&aacute;cticas que los bancos eligen mantener, y no necesariamente porque sean intr&iacute;nsecas al sistema bancario en s&iacute;. Los bancos operan con niveles de capital extremadamente bajos en relaci&oacute;n con sus activos, lo que los hace dependientes de la deuda y vulnerables a p&eacute;rdidas. &iquest;Y qu&eacute; mejor que fusionarse y concentrarse para continuar con la mascarada?
    </p><p class="article-text">
        Las cosas en Europa no pintan mucho mejor. Perm&iacute;tanme introducir un art&iacute;culo de Arist&oacute;bulo de Juan '<a href="https://elpais.com/elpais/2016/04/07/opinion/1460036820_172783.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Problemas de la Uni&oacute;n Bancaria</a>'. Se trata de un art&iacute;culo minucioso, excelente, a cuya lectura me remito, del cual se extraen aspectos tangentes y complementarios al an&aacute;lisis de Anat Admati.&nbsp; El otrora director general de Banco de Espa&ntilde;a, y persona clave en el dise&ntilde;o del rescate bancario espa&ntilde;ol de la d&eacute;cada de los 80, se&ntilde;ala en el art&iacute;culo aspectos muy jugosos sobre la Uni&oacute;n Bancaria en la Uni&oacute;n Europea que no hacen otra cosa sino aumentar la fragilidad de la banca sist&eacute;mica europea. Por un lado, &ldquo;no se refuerza la vigilancia de la p&eacute;rdida de valor de los activos, verdadera causa de la insolvencia y de las crisis bancarias (...) e incluso las exigencias regulatorias de capital validan componentes de escasa calidad y conceptualmente muy discutibles, por ser onerosos o exigibles o por carecer de sustancia econ&oacute;mica o de liquidez &ndash;activos fiscales diferidos y ciertos t&iacute;tulos h&iacute;bridos&ndash;&rdquo;. Por otro lado, &ldquo;las inspecciones dirigidas por el Mecanismo &Uacute;nico de Supervisi&oacute;n evitan que se cuantifiquen los ajustes, reduciendo al m&iacute;nimo la duraci&oacute;n de las inspecciones  (...) abandonando incluso un mecanismo clave para una buena supervisi&oacute;n, la revisi&oacute;n de los expedientes de cr&eacute;dito de cara a detectar la capacidad de pago del deudor&rdquo;. Estos diagn&oacute;sticos defectuosos supondr&aacute;n, respecto al mecanismo de resoluci&oacute;n, &ldquo;retrasar, obstaculizar e incluso impedir el tratamiento pronto y eficaz de la insolvencia&rdquo;. Impactante, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, remata Arist&oacute;bulo de Juan, &ldquo;un diagn&oacute;stico y un tratamiento tard&iacute;o o equivocado de la insolvencia encarecer&iacute;a fuertemente las soluciones, que ser&iacute;an sufragadas por los propios sistemas financieros y el <em>bail-in</em> de los acreedores&hellip; sin excluir incluso a los contribuyentes&rdquo;. En resumidas cuentas, los Bancos Centrales no es que no hagan nada y se pongan de perfil, como lo har&aacute;n a la hora &ldquo;analizar&rdquo; la OPA de BBVA a Sabadell. &iexcl;Es que siempre protegen a la banca sist&eacute;mica frente al inter&eacute;s general de la ciudadan&iacute;a! &iquest;Para esto quer&iacute;an algunos la independencia de los Bancos Centrales?
    </p><p class="article-text">
        <strong>El riesgo sist&eacute;mico es la gran banca</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es condici&oacute;n necesaria ineludible poner bajo el control p&uacute;blico parcial o completo a la totalidad de los principales establecimientos financieros mundiales. La lista ya es conocida, son aquellos a quienes, a petici&oacute;n del G20, el Financial Stability Board califica de sist&eacute;micos. Habr&iacute;a que a&ntilde;adirles los principales establecimientos de los pa&iacute;ses BRICS y emergentes porque es evidente que muchos de ellos se transformar&aacute;n en &ldquo;sist&eacute;micos&rdquo; en cinco a&ntilde;os. El objetivo es doble: por una parte, asegurarse que estas entidades resistan a las tentaciones especulativas, ya sabemos que no se puede confiar en sus dirigentes y/o accionistas privados; por otra parte, organizar un &ldquo;desinflado suave&rdquo; de la econom&iacute;a virtual que no destruya la econom&iacute;a real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es necesario cuestionar no s&oacute;lo la probidad u honradez, o incluso la solvencia de los grandes bancos mundiales, sino su fundaci&oacute;n intelectual. La &eacute;lite financiera ha pasado estos &uacute;ltimos a&ntilde;os reescribiendo la historia para que la culpa de la actual crisis econ&oacute;mica y bancaria no recayera sobre ellos. Han sido otros los culpables, braman en voz alta, la culpa es del pueblo y de naciones enteras que tomaron deudas que no podr&iacute;an pagar. Es hora de contraatacar y dejar claro que ha sido y es la forma en que los bancos desarrollaron sus actividades normales lo que caus&oacute; la Gran Recesi&oacute;n. Fue el resultado y la consecuencia de un sistema que es un completo fracaso a la hora de hacer lo que m&aacute;s les enorgullece, la gesti&oacute;n de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;amos haber aprendido que los est&aacute;ndares de capital eran insuficientes y que hab&iacute;a un agujero enorme en la estructura reguladora. En su lugar, se aplic&oacute; la noci&oacute;n equivocada de que algunas instituciones son simplemente demasiado grandes para quebrar. Inevitablemente se crea una situaci&oacute;n de asignaci&oacute;n ineficiente. Como afirmaba Andrew Haldane, quien fuera responsable del departamento de estabilidad financiera del Banco de Inglaterra, &ldquo;los bancos est&aacute;n en el negocio de riesgo, crean el riesgo, y luego sistem&aacute;ticamente nos enga&ntilde;an e incluso entre ellos sobre lo que han creado&hellip; En &uacute;ltima instancia los bancos generan espejismos que parecen milagros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fusiones-bancarias-no-gracias_129_11356882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2024 20:30:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Fusiones bancarias? ¡No, gracias!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bancos,BBVA,Sabadell]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo facilitar un acceso asequible a la vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/facilitar-acceso-asequible-vivienda_129_11301222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c07efd1-bf55-4f87-9039-899e9b688d8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo facilitar un acceso asequible a la vivienda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que terminar con la financiarización de la vivienda, y dejar de tratarla como un bien de inversión. En segundo lugar, se debe crear un parque de vivienda pública de alquiler masivo, vía construcción industrializada</p></div><p class="article-text">
        &iexcl;A buenas horas, mangas verdes! De repente al gobierno le entra una s&uacute;bita preocupaci&oacute;n por el elevado precio de la vivienda y la inaccesibilidad que ello supone para la emancipaci&oacute;n de los j&oacute;venes de este pa&iacute;s. Se trata de un problema de m&uacute;ltiples aristas, donde ciertos lobbies &ndash;constructoras, bancos, fondos soberanos&ndash;, los gobernantes, y los electores son corresponsables de la actual situaci&oacute;n. Las democracias occidentales en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, han legislado, desregulado y protegido a quienes han tratado la vivienda como un activo de inversi&oacute;n, donde los alquileres son la renta que generan, al tiempo que su revalorizaci&oacute;n da forma a las ganancias de capital. Todas ellas, y sus dirigentes, son un hazmerre&iacute;r de proporciones &eacute;picas. No solo son fondos de inversi&oacute;n, a los que jam&aacute;s se les deber&iacute;a haber permitido jugar con el precio y rentas de la vivienda, quienes est&aacute;n detr&aacute;s de la actual situaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n una clase media rentista &ldquo;orgullosa&rdquo; de las subidas desorbitadas del precio de la vivienda, aunque sus hijos no tengan lugar donde poder iniciar una vida emancipada, en solitario o en familia. &iexcl;Vivan las cadenas! Si a ello unimos un sistema financiero patrio que solo sabe prosperar en base a burbujas de distinto pelaje, sin asumir las consecuencias cuando &eacute;stas estallan, donde la ley de segunda oportunidad no existe &ndash;c&oacute;mo se rieron de nosotros Calvi&ntilde;o y compa&ntilde;&iacute;a con la autorregulaci&oacute;n bancaria tendente a evitar desahucios&ndash;; y la existencia de un amplio parque de vivienda p&uacute;blica en alquiler brilla por su ausencia, &iquest;qu&eacute; pod&iacute;a salir mal?
    </p><p class="article-text">
        Si queremos que la vivienda vuelva a ser un bien de uso, donde las familias puedan dignamente desarrollar una vida en com&uacute;n, bien como propietarias, a un precio razonable; o bien en alquiler, a unos niveles acorde con los salarios promedio, se requiere una actuaci&oacute;n integral desde m&uacute;ltiples aristas. Hay que terminar, primero, con la financiarizaci&oacute;n de la vivienda, y dejar de tratarla como un bien de inversi&oacute;n. En segundo lugar, se debe crear un parque de vivienda p&uacute;blica de alquiler masivo, v&iacute;a construcci&oacute;n industrializada. De esta manera, se controlar&iacute;an las rentas asociadas a la vivienda, e indirectamente su precio. Se debe, adem&aacute;s, redise&ntilde;ar el sistema impositivo, alrededor del impuesto sobre la renta del suelo. Finalmente, para afrontar los problemas de solvencia bancaria, como consecuencia de una crisis de deuda provocada por el estallido de una burbuja financiera o inmobiliaria, las entidades bancarias deben reconocer las p&eacute;rdidas inmediatamente, y no conforme van generando beneficios para absorberlas.
    </p><p class="article-text">
        La financiarizaci&oacute;n y/o mercantilizaci&oacute;n se ha extendido a ciertos derechos humanos, que en un principio deber&iacute;an estar al margen y protegidos de estas din&aacute;micas. Desde el acceso a la energ&iacute;a, la alimentaci&oacute;n, o la vivienda, hasta, recientemente, al agua, pasando por las pensiones p&uacute;blicas, todos y cada uno de estos derechos humanos b&aacute;sicos han sido, est&aacute;n siendo, y ser&aacute;n sometidos, si no existe una pol&iacute;tica p&uacute;blica decidida que lo impida, a un intenso proceso de financiarizaci&oacute;n, con la extracci&oacute;n de rentas y aumento de la desigualdad y pobreza que ello conlleva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La financiarizaci&oacute;n de la energ&iacute;a y los alimentos, como empieza a suceder ahora con el agua, se llev&oacute; a cabo mediante la expansi&oacute;n y el acceso a los futuros y derivados de las materias primas y de la electricidad no s&oacute;lo a quienes los utilizan para cubrir los riesgos asociados a las fluctuaciones de sus precios, bien como productor o como consumidor de ese insumo, sino tambi&eacute;n a los especuladores y a los fondos institucionales. Y es en estos mercados de derivados donde se fijan los precios de los productos agr&iacute;colas, energ&eacute;ticos y de la electricidad. Al estar dominados por fondos institucionales, en determinados momentos la evoluci&oacute;n de sus precios no obedece a fundamentales econ&oacute;micos sino a burbujas especulativas y procesos de propensi&oacute;n o aversi&oacute;n al riesgo de los inversores, si bien no son sim&eacute;tricos, impactando mucho m&aacute;s en los precios, al alza, durante las fases de toma de riesgos excesivos.
    </p><p class="article-text">
        La financiarizaci&oacute;n de la vivienda se propaga a trav&eacute;s de la intrusi&oacute;n de fondos de inversi&oacute;n institucionales en el mercado inmobiliario, donde adquieren edificios o promueven la construcci&oacute;n de los mismos, para extraer rentas v&iacute;a alquileres. Cuando, adem&aacute;s, una gran parte de esos pisos se destinan al turismo, v&iacute;a plataformas tipo airbnb, se produce una subida desproporcionada, y descontrolada, de los alquileres. Eso ya est&aacute; pasando aqu&iacute;, no en Praga, Londres o Par&iacute;s, sino aqu&iacute;, en Barcelona, Madrid o M&aacute;laga.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario, por lo tanto, volver a regular los mercados derivados de materias primas, y el acceso de fondos de inversi&oacute;n institucionales al mercado de la vivienda, mientras que los ayuntamientos patrios imitan las medidas imaginativas del ayuntamiento de Nueva York contra la plataforma Airbnb.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Es posible diseñar un sistema impositivo que bajo el principio de equidad redistribuya la riqueza de los más acaudalados a los más pobres sin castigar la actividad productiva, en definitiva, la creación de riqueza? La respuesta es sí&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Es posible dise&ntilde;ar un sistema impositivo que bajo el principio de equidad redistribuya la riqueza de los m&aacute;s acaudalados a los m&aacute;s pobres sin castigar la actividad productiva, en definitiva, la creaci&oacute;n de riqueza? La respuesta es s&iacute;. Incluso si se dise&ntilde;a adecuadamente dar&iacute;a margen amplio para bajar los impuestos al factor trabajo, al factor capital, y, sobre todo, permitir&iacute;a reducir de manera ostensible ese impuesto tan injusto que se ceba especialmente sobre los m&aacute;s d&eacute;biles, el IVA. Pero para ello hay que ser sagaz, tener voluntad pol&iacute;tica e ir a saco contra los buscadores de renta, aquellos que est&aacute;n sorbiendo la sangre de nuestros hijos, y que por estos lares abundan en demas&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n ya fue ideada hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os por un economista de San Francisco, Henry George. Se trata de establecer un impuesto sobre el valor de la tierra que no solo es t&eacute;cnicamente correcto sino eficiente. Los trabajos de Joseph Stiglitz de la mano de Richard Arnott, han desempolvado y retomado los trabajos y propuestas de Henry George. Se parte de algo obvio: la tierra, y a trav&eacute;s de ella los inmuebles, tienen valor porque las distintas administraciones p&uacute;blicas proporcionan &ldquo;bienes p&uacute;blicos&rdquo;, desde escuelas, hasta centros sanitarios, pasando por el transporte p&uacute;blico, parques y sistemas de alcantarillado. Todos ellos han demostrado que, si el valor de un lugar proviene de los bienes p&uacute;blicos, entonces tiene sentido gravar el valor de la tierra en s&iacute; para pagar por cosas como la infraestructura. En otras palabras, las personas que reciben el beneficio del gasto p&uacute;blico deben ser tambi&eacute;n los que paguen los costes. En Espa&ntilde;a, adem&aacute;s, donde las &eacute;lites extractivas o buscadores de rentas campan a sus anchas, y se han apropiado de la pr&aacute;ctica totalidad de las rentas que genera el suelo, es una obligaci&oacute;n moral.
    </p><p class="article-text">
        El impuesto dise&ntilde;ado hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os por Henry George tiene muchos puntos buenos y apenas inconvenientes. A diferencia de los impuestos sobre la renta, sobre las ventas o sobre los beneficios empresariales, el impuesto sobre el valor de la tierra no tiene ninguna posibilidad de asfixia de la actividad econ&oacute;mica. La raz&oacute;n es muy sencilla, la cantidad de tierra es fija, por lo que no hay carga impositiva excesiva, es un impuesto neutral. Pero, adem&aacute;s, a diferencia de los impuestos actuales sobre la propiedad, el impuesto de Henry George &ldquo;anima&rdquo; a los propietarios a construir edificios y estructuras productivas reduciendo adem&aacute;s dr&aacute;sticamente el precio de la vivienda, de la tierra, y los alquileres tanto de locales comerciales como residenciales. Y, como el propio Henry George se&ntilde;al&oacute;, el impuesto redistribuye la riqueza de los ricos a los pobres sin castigar la creaci&oacute;n de riqueza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, solo un dato. En Estados Unidos, excluyendo la tierra y la vivienda, el capital se ha mantenido constante los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os. Lo que ha disparado durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la tasa de retorno del capital ha sido el valor de la vivienda y la tierra. Y como ya saben ustedes, un incremento del valor de la tierra o de la vivienda no aumenta necesariamente la capacidad para producir bienes y servicios. Blanco y en botella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/facilitar-acceso-asequible-vivienda_129_11301222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Apr 2024 20:17:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo facilitar un acceso asequible a la vivienda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alquiler,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid, nido del 'totalitarismo invertido']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-nido-totalitarismo-invertido_129_11249798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a92870c3-f8bf-47ba-a635-d2abbd34dcbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madrid, nido del &#039;totalitarismo invertido&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es en Madrid donde las puertas giratorias alcanzan su máxima expresión, donde lo público y lo privado se entremezclan sin ningún rubor. Dichas redes incluyen una élite económica extractora agrupada alrededor del Ibex 35</p></div><p class="article-text">
        Durante las &uacute;ltimas semanas hemos conocido nuevos casos de corrupci&oacute;n con un nexo en com&uacute;n, forrarse en el peor momento de la pandemia. &iexcl;Y eso que &iacute;bamos a salir mejores! Mientras ciertas empresas y particulares pusieron a disposici&oacute;n del gobierno central y de los distintos gobiernos auton&oacute;micos sus contactos con proveedores, fundamentalmente chinos, para conseguir de manera r&aacute;pida, desinteresada y a precios razonables todo el material sanitario necesario para amortiguar el golpe de la Covid, los mediocres de turno ten&iacute;an en mente otros planes. Nada nuevo bajo el parasitario sol patrio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su idiosincrasia destaca lo acontecido alrededor de Isabel D&iacute;az Ayuso y su pareja, imputado por dos delitos de fraude fiscal y uno de falsedad documental presuntamente cometidos a trav&eacute;s de la empresa Maxwell Cremona. Gracias al periodismo de investigaci&oacute;n  de elDiario.es, hemos conocido el dinero <em>levantado</em> por este nuevo personajillo de la picaresca barroca espa&ntilde;ola. Pero, a diferencia del otro bochorno, el caso Koldo, destaca la condescendencia y genuflexi&oacute;n de cierta prensa madrile&ntilde;a con la corrupci&oacute;n que invade la capital del Reino.
    </p><p class="article-text">
        Madrid es desde hace mucho tiempo &ndash;debemos remontarnos a la primera restauraci&oacute;n borb&oacute;nica&ndash; el principal problema de Espa&ntilde;a. Es en la capital del reino donde amasan sus fortunas quienes hilvanan las redes de poder patrias. Para ello cuentan con la colaboraci&oacute;n de unos <em>mass media</em> d&oacute;ciles. Lo que estamos conociendo estos d&iacute;as es la punta de un iceberg inmenso, de larga tradici&oacute;n hist&oacute;rica, una extracci&oacute;n de rentas en toda regla por parte de ciertas &eacute;lites, todas ellas muy <em>patri&oacute;ticas</em>. Ahora todo es mucho m&aacute;s sutil que anta&ntilde;o. Disfrazados de contratos p&uacute;blico-privados, determinadas empresas y conglomerados extraen rentas desorbitadas de la sanidad, las obras p&uacute;blicas, la vivienda&hellip; Para ello promocionan a ciertos pol&iacute;ticos, que validan y dan forma a este l&uacute;gubre ambiente con un discurso muy pobre, hasta cierto punto chabacano. Lo alucinante es que una parte de la poblaci&oacute;n, que sufre en sus carnes estas pol&iacute;ticas las validen en las urnas.
    </p><p class="article-text">
        La Comunidad de Madrid a&uacute;na todos los ingredientes descritos por el historiador Paul Preston en una de sus obras cumbre, 'Un Pueblo Traicionado. Espa&ntilde;a de 1876 a Nuestros D&iacute;as: Corrupci&oacute;n, Incompetencia Pol&iacute;tica y Divisi&oacute;n Social'. Pero, adem&aacute;s, Madrid, es una anomal&iacute;a entre las grandes metr&oacute;polis occidentales, donde es muy raro que un partido conservador huela poder. Pero hete aqu&iacute;, en la capital del reino, alejada de facto de las burgues&iacute;as liberales occidentales, doble taza: se ha hilvanado una derecha trumpista alrededor de ese verbo vacuo que es Ayuso, aut&eacute;ntico icono pop para simpatizantes y voceros medi&aacute;ticos. Ella y sus allegados son iliberales <em>stricto sensu,</em> aunque profundamente neoliberales en lo econ&oacute;mico. Igual que Trump, igual que Bolsonaro, igual que Milei&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se ha llegado hasta aqu&iacute;? Detr&aacute;s, sin duda, est&aacute;n las redes de poder fundamentalmente rentistas. Espa&ntilde;a es un Estado auton&oacute;mico descentralizado. Sin embargo, el aspecto m&aacute;s relevante est&aacute; completamente centralizado, en Madrid. En la capital del Reino se fragua todo aquello que permite vivir a las &eacute;lites econ&oacute;micas, b&aacute;sicamente rentistas, a costa de sus conciudadanos. Son las mismas que anta&ntilde;o, en la 1&ordf; Restauraci&oacute;n Borb&oacute;nica, dise&ntilde;aron una red ferroviaria o de carreteras que convergiera &ndash;a&uacute;n sigue convergiendo&ndash; en Madrid. Les basta con acudir a Madrid para, moviendo las fichas adecuadas, en Ministerios, organismos, consultoras y/o lobbies diversos, lograr sus objetivos. Es un dise&ntilde;o cuasi-&uacute;nico que adem&aacute;s de servir a los intereses de las redes de poder, despuebla y empobrece al resto del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pens&aacute;bamos que con la democracia determinados vicios tender&iacute;an a moderarse, si no desparecer. Sin embargo, me temo que no solo no ha pasado, sino que adem&aacute;s nos han obsequiado con doble taza. Pero, &iquest;cu&aacute;ndo empez&oacute; a descarrilar Madrid, ya en pleno proceso democr&aacute;tico? Hay que remontarse al <em>tamayazo</em>, cuando, frente a la voluntad popular expresada en las urnas por los madrile&ntilde;os, esas &eacute;lites pervirtieron la democracia, colocaron a los suyos, y, para m&aacute;s inri, les sali&oacute; gratis, sin que ninguno de quienes lo tramaron fueran a la c&aacute;rcel. A partir de ah&iacute;, ancha es Castilla, conspirando, d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n, que es gerundio. Dinero no les ha faltado, ni les faltar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones iniciadas por elDiario.es implican que, tarde o temprano, Ayuso caer&aacute;. Sin embargo, hay que dar un paso m&aacute;s e intentar deshilvanar las redes de poder, que de la mano del estamento pol&iacute;tico y de ciertos grupos medi&aacute;ticos asaltaron las instituciones del Estado. Es en Madrid donde las puertas giratorias alcanzan su m&aacute;xima expresi&oacute;n, donde lo p&uacute;blico y lo privado se entremezclan sin ning&uacute;n rubor. Dichas redes incluyen una &eacute;lite econ&oacute;mica extractora agrupada alrededor del Ibex 35, heredera de los antiguos monopolios p&uacute;blicos y/o naturales &ndash;sector el&eacute;ctrico, telefon&iacute;a, sector energ&eacute;tico, tabacos&hellip;&ndash;, junto a un sector bancario asistido artificialmente por el Banco Central Europeo. Pero ahora, adem&aacute;s, han asaltado, v&iacute;a financiarizaci&oacute;n, los otrora derechos humanos b&aacute;sicos, como el acceso a la vivienda, a la educaci&oacute;n, a la sanidad&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En 2003 Sheldon Wolin, profesor em&eacute;rito de filosof&iacute;a pol&iacute;tica de la Universidad de Princeton, public&oacute; una de sus obras m&aacute;s relevantes, -'Inverted Totalitarianism'. El totalitarismo invertido es el momento pol&iacute;tico en el que el poder corporativo se despoja finalmente de su identificaci&oacute;n como fen&oacute;meno puramente econ&oacute;mico y se transforma en una coparticipaci&oacute;n globalizadora con el Estado. Mientras que las corporaciones se vuelven m&aacute;s pol&iacute;ticas, el Estado se orienta cada vez m&aacute;s hacia el mercado. Madrid, en su actual deriva, es un ejemplo extremo de ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Wolin &ldquo;el Totalitarismo Invertido es fomentado por unos medios de comunicaci&oacute;n cada vez m&aacute;s concentrados y aduladores, por la integraci&oacute;n de las universidades con sus benefactores corporativos; por una m&aacute;quina de propaganda institucionalizada a trav&eacute;s de grupos de reflexi&oacute;n y fundaciones conservadoras generosamente financiadas, por la cooperaci&oacute;n cada vez m&aacute;s estrecha entre la polic&iacute;a y los organismos nacionales encargados de hacer cumplir la ley, dirigido a la identificaci&oacute;n disidentes internos, extranjeros sospechosos&hellip;&rdquo;. Somos nosotros, los ciudadanos, los que al final debemos validar o terminar con esta distop&iacute;a. Veremos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-nido-totalitarismo-invertido_129_11249798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Mar 2024 21:11:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madrid, nido del 'totalitarismo invertido']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corrupción,Isabel Díaz Ayuso,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La erosión del capitalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aumento-erosiona-capitalismo-mercado_129_11216772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4abc4dad-4868-4a17-8984-6e0b5f2534ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La erosión del capitalismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El riesgo de distorsiones y la generación de la madre de todas las burbujas de mercado aumentan, mientras la extracción de rentas, la pobreza y la acumulación de riqueza se disparan. Obviamente, todo ello solo puede acabar mal</p></div><p class="article-text">
        Hay un hecho que est&aacute; pasando desapercibido para la inmensa mayor&iacute;a de los ciudadanos y del que apenas hablan los medios de comunicaci&oacute;n. Las bolsas estadounidenses, y otras occidentales, como el DAX alem&aacute;n, acaban de alcanzar m&aacute;ximos hist&oacute;ricos en un contexto econ&oacute;mico, como m&iacute;nimo, complicado. Dichos m&aacute;ximos hist&oacute;ricos se deben exclusivamente al alza espectacular de un n&uacute;mero reducido de acciones, en subida exponencial, de manera que los niveles de los &iacute;ndices agregados, como el SP 500 o el DAX, no van acompa&ntilde;ados de sobrevaloraciones al estilo de la burbuja tecnol&oacute;gica de finales del siglo XX o la burbuja de todos los activos de riesgo en el per&iacute;odo 2005-2007. &iquest;Qu&eacute; puede estar pasando? Mi hip&oacute;tesis, que obviamente deber&eacute; demostrar acad&eacute;micamente, es que el aumento de poder de mercado de determinadas empresas puede haber, al menos temporalmente, terminado con uno de los pilares del capitalismo, y cuyas consecuencias se a&ntilde;aden a otras ya de por s&iacute; profundamente desestabilizadoras &ndash;pobreza, desigualdad, extracci&oacute;n de rentas, neofascismos&hellip;&ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay ciertos principios y piedras angulares que han sido claves en el devenir de las econom&iacute;as capitalistas, especialmente en el per&iacute;odo de consenso keynesiano, durante el cual se compagin&oacute; la lucha contra la pobreza y la desigualdad con el aumento de la eficiencia v&iacute;a incremento de la productividad del trabajo y del capital. Una de esas piedras angulares era la reversi&oacute;n a la media de ciertas m&eacute;tricas financieras, como los precios burs&aacute;tiles, los beneficios empresariales o algunas medidas de valoraci&oacute;n (la ratio Precios/Beneficios empresariales, ajustado por ciclo, por ejemplo). Hay mucha literatura acad&eacute;mica sobre ello. Sin embargo, el creciente poder de mercado de ciertas empresas puede estar desafiando este principio, generando preocupaciones sobre la erosi&oacute;n de dicha reversi&oacute;n al promedio. Es otro de los efectos colaterales del paradigma neocl&aacute;sico dominante, ese que termin&oacute; con el paradigma keynesiano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivimos un neofeudalismo impulsado por las &eacute;lites, donde la financiarizaci&oacute;n juega un papel clave, tendente a succionar las rentas tanto de trabajadores como del capital productivo. Los beneficios puros repuntan sin control, mientras languidece la inversi&oacute;n productiva, aumenta el poder de mercado de determinadas corporaciones y se dispara la desigualdad hasta niveles nauseabundos. Mientras la desregulaci&oacute;n de los mercados de futuros de materias primas produce burbujas en los precios de los alimentos no elaborados y de la luz, provocando patrones de pobreza energ&eacute;tica y alimentaria, el aumento de poder de mercado de ciertas corporaciones provoca una subida burs&aacute;til sin afectar inicialmente a las m&eacute;tricas de valoraci&oacute;n, mientras llena a rebosar los bolsillos de un porcentaje peque&ntilde;o de la poblaci&oacute;n. &iexcl;Es la extracci&oacute;n de rentas, amigo!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se gripa la br&uacute;jula del capitalismo</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el intrincado tapiz del capitalismo, la relaci&oacute;n Precio/Beneficios Empresariales (P/E por su acr&oacute;nimo en ingl&eacute;s) ha surgido como una m&eacute;trica fundamental, a menudo utilizada como una br&uacute;jula que gu&iacute;a a los inversores a trav&eacute;s de los mares tumultuosos de los mercados financieros. El P/E refleja la percepci&oacute;n del mercado sobre el crecimiento futuro de las ganancias de una empresa, e hist&oacute;ricamente su reversi&oacute;n a la media ha servido como una fuerza estabilizadora. Sin embargo, las tendencias recientes sugieren que el poder de mercado ejercido por ciertos gigantes corporativos est&aacute; desafiando este principio, planteando preguntas sobre la sostenibilidad del equilibrio econ&oacute;mico del capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        La ratio P/E es una herramienta simple pero poderosa que compara el precio de las acciones de una empresa con sus ganancias por acci&oacute;n. Proporciona a los inversores informaci&oacute;n sobre cu&aacute;nto est&aacute;n dispuestos a pagar por las ganancias de una empresa. Un P/E ratio alto puede indicar optimismo sobre el crecimiento futuro de una empresa, mientras que una ratio baja puede sugerir escepticismo o subvaloraci&oacute;n. El concepto de reversi&oacute;n al promedio est&aacute; arraigado en los principios del capitalismo. La idea es que, con el tiempo, los mercados tienden a corregir valuaciones extremas, devolvi&eacute;ndolas a sus promedios hist&oacute;ricos. Este mecanismo de autorregulaci&oacute;n fomenta la estabilidad, evitando que la exuberancia irracional o el pesimismo distorsionen las din&aacute;micas del mercado.
    </p><p class="article-text">
        El creciente poder de mercado de ciertas empresas est&aacute; perturbando el equilibrio tradicional mantenido por el principio de reversi&oacute;n a la media. A medida que determinados gigantes corporativos contin&uacute;an dominando sus industrias, ejercen un control sustancial sobre los precios, la competencia y, consecuentemente, sobre sus P/E ratios. Este fen&oacute;meno desaf&iacute;a la suposici&oacute;n de que las fuerzas del mercado corregir&aacute;n naturalmente las valuaciones con el tiempo. Gigantes tecnol&oacute;gicos como Amazon, Facebook (ahora Meta) y Alphabet (la empresa matriz de Google) ejemplifican esta tendencia. Con sus posiciones casi monop&oacute;licas en sus respectivos sectores, estas empresas disfrutan de un poder de fijaci&oacute;n de precios sin igual, ganancias sine die. En este contexto las m&eacute;tricas de valoraci&oacute;n tradicionales pierden parte de su significado. De esta manera, la erosi&oacute;n del principio de la reversi&oacute;n a la media plantea desaf&iacute;os significativos para la esencia del capitalismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las piedras angulares de los mercados libres es la creencia de que la competencia garantiza precios justos y evita la concentraci&oacute;n de poder en manos de unos pocos. Sin embargo, la realidad es bien distinta, a medida que las mega-corporaciones afianzan su dominio. Esta erosi&oacute;n tiene consecuencias m&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito financiero. Socava el <em>ethos</em> del capitalismo, creando un entorno donde los controles y equilibrios tradicionales de la competencia se debilitan. El riesgo de distorsiones y la generaci&oacute;n de la madre de todas las burbujas de mercado aumenta, mientras la extracci&oacute;n de rentas, la pobreza y la acumulaci&oacute;n de riqueza se dispara. Obviamente, todo ello solo puede acabar mal, con la mayor crisis econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y social de la historia del capitalismo, lo que llegado el caso supondr&aacute; su final.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aumento-erosiona-capitalismo-mercado_129_11216772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Mar 2024 22:10:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La erosión del capitalismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El colapso del modelo económico alemán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/colapso-modelo-economico-aleman_129_10941842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/628b5152-d02c-4907-b014-3137257faef1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El colapso del modelo económico alemán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si no llega a ser por Portugal y España, la UE ya habría entrado en recesión. Espero que Sánchez y sus asesores lo tengan claro, no les hemos de permitir ni una. Ni reglas fiscales, ni más restricción monetaria</p></div><p class="article-text">
        Se acab&oacute;. El modelo de crecimiento econ&oacute;mico seguido por Alemania y Holanda en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas ha terminado, ha colapsado. &iquest;Se acuerdan de su arrogancia despectiva hacia nosotros, especialmente de los holandeses? S&iacute;, nos denominaban los manirrotos pa&iacute;ses &ldquo;pig&rdquo; del sur de Europa. Lo siento, pero, s&iacute;, debo reconocer que me importa un comino su actual situaci&oacute;n. Ellos nos impusieron una serie de ajustes innecesarios para hacer frente a la crisis de deuda privada de 2008, que en el caso espa&ntilde;ol era consecuencia del modelo de crecimiento econ&oacute;mico dise&ntilde;ado por las &eacute;lites europeas, alemanas y del centro de Europa, con la aquiescencia de las nuestras, tanto pol&iacute;ticas como econ&oacute;micas. Hubiese bastado un rescate bancario patrio a costa de acreedores &ndash;b&aacute;sicamente bancos alemanes, estadounidenses, franceses, brit&aacute;nicos, holandeses&hellip;&ndash; que no asumieron su defectuoso control de riesgos. Pero no, tuvieron que obligarnos a un rescate bancario a costa de nuestros conciudadanos, v&iacute;a mayor deuda p&uacute;blica, pidi&eacute;ndonos despu&eacute;s, los muy caraduras, un ajuste fiscal (estos tipos desconoc&iacute;an, y desconocen, las balanzas sectoriales de Wynne Godley). Todo ello lo aderezaron adem&aacute;s con una devaluaci&oacute;n salarial brutal. Nos infligieron un da&ntilde;o innecesario, aumentando de manera exponencial la pobreza de nuestros conciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero las cosas han cambiado dr&aacute;sticamente. La guerra de Ucrania ha puesto de manifiesto los pies de barro del gigante teut&oacute;n, tanto a nivel econ&oacute;mico, como a nivel geopol&iacute;tico. Desde un punto de vista econ&oacute;mico han vivido las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas de las rentas que extrajeron de la antigua RDA, especialmente de sus familias y trabajadores, y, sobretodo, del Sur de Europa, as&iacute; como de unas relaciones privilegiadas con la Rusia exsovi&eacute;tica. La situaci&oacute;n empeora todav&iacute;a m&aacute;s cuando, desde un punto de vista geopol&iacute;tico, el actual gobierno de coalici&oacute;n muestra una ausencia de visi&oacute;n germana propia del mundo, siguiendo a pies y puntillas el dictado anglosaj&oacute;n. Como consecuencia, la industria germana ha dejado de ser competitiva. Sus costes no laborales, b&aacute;sicamente energ&eacute;ticos, se han disparado. No ten&iacute;an alternativa al barato gas ruso. Y ahora, todo se ha ido al garete. Pero vayamos por partes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo peor es ver que en nuestro país la derecha política y mediática asumió este dictado sin analizar lo que dice. Porque la realidad es bien distinta a lo que se dice: el sur, desde la creación del Euro, ha financiado al norte de Europa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Nunca entend&iacute; la actitud de genuflexi&oacute;n, adornada con un sentimiento de inferioridad, de nuestra clase pol&iacute;tica ante los comentarios vertidos por Mark Rutte o el otrora Jeroem Dijsselbloem, o la misma &Aacute;ngela Merkel. Como se&ntilde;alaba el economista Paul De Gruawe, &ldquo;Todos y cada uno de estos pol&iacute;ticos mantienen prejuicios antiespa&ntilde;oles, antiitalianos y, en general, contra los pa&iacute;ses latinos y perif&eacute;ricos. Est&aacute;n convencidos de que con su ahorro financian la fiesta espa&ntilde;ola y el desmadre italiano&rdquo;. Lo peor es ver que en nuestro pa&iacute;s la derecha pol&iacute;tica y medi&aacute;tica asumi&oacute; este dictado sin tan siquiera analizar someramente lo que dicen. Porque la realidad es bien distinta: el sur, desde la creaci&oacute;n del Euro, ha financiado al norte de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        El economista Richard Koo, a mediados del 2012, public&oacute; una excelente nota, &ldquo;<a href="https://www.businessinsider.com/richard-koo-the-entire-crisis-in-europe-started-with-a-big-ecb-bailout-of-germany-2012-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The entire crisis in Europe started with a big ECB bailout of Germany</em></a>&rdquo;. Tal como describe Koo, acertadamente, el denominado &ldquo;problema de competitividad&rdquo; de los pa&iacute;ses del sur de Europa fue consecuencia de una pol&iacute;tica monetaria excesivamente expansiva del BCE all&aacute; por el 2002. &Eacute;sta ten&iacute;a como objetivo &uacute;ltimo estimular la econom&iacute;a con el fin de que Alemania no tuviera que expandir su crecimiento v&iacute;a pol&iacute;tica fiscal. Sin embargo, el impacto sobre la demanda interna de Alemania fue nulo, al encontrarse en recesi&oacute;n de balances. Por el contrario, aceler&oacute; e infl&oacute; hasta l&iacute;mites insospechados las burbujas en la periferia, especialmente la inmobiliaria, lo que impuls&oacute; las importaciones alemanas, rescatando al pa&iacute;s teut&oacute;n de los miedos provocados por el estallido de la burbuja tecnol&oacute;gica, de la que apenas se beneficiaron los pa&iacute;ses europeos del sur. El problema de competitividad en 2007 s&oacute;lo era atribuible al l&iacute;mite del 3% del Tratado sobre el d&eacute;ficit fiscal.
    </p><p class="article-text">
        El problema de fondo de la Uni&oacute;n Europea es m&aacute;s profundo, su dise&ntilde;o, desde sus or&iacute;genes, se hizo a medida de Alemania. Por un lado, la entrada del sur de Europa en el Euro, con el consentimiento de sus &eacute;lites, acab&oacute; destrozando nuestro sector industrial que no estaba preparado para el libre mercado (v&eacute;anse los an&aacute;lisis del profesor <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ha-Joon_Chang" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ha-Joon Chang</a> sobre los mitos del capitalismo contempor&aacute;neo). Pero no solo eso. Alemania no quiso reducir sus super&aacute;vits por cuenta corriente mediante pol&iacute;ticas que facilitaran un mayor consumo de sus familias. Tampoco quiso asumir las consecuencias del riesgo precio de las inversiones de sus bancos. Ahora tendr&aacute;n que comerse sus palabras. No les va a quedar m&aacute;s remedio que soportar un aumento del d&eacute;ficit y de la deuda p&uacute;blica, lo cual en s&iacute; mismo no es negativo, en un contexto de continuado ahorro privado aderezado, en este caso, una menor demanda exterior de los productos alemanes. Su modelo basado en el sector exterior se ha agotado. Adem&aacute;s, el cambio en favor de otro modelo basado m&aacute;s en consumo requiere pasar por una recesi&oacute;n &ndash;vean los estudios de Michael Pettis&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, el Sur de Europa crece. Si no llega a ser por Portugal y Espa&ntilde;a la Uni&oacute;n Europea ya habr&iacute;a entrado en recesi&oacute;n. Espa&ntilde;a ha sido la econom&iacute;a de la Uni&oacute;n Europea que m&aacute;s ha crecido en 2023, al igual que en 2022, y lo volver&aacute; a ser en 2024, salvo que el Banco Central Europeo y/o Bruselas vuelvan a las andadas. Por eso, y en eso espero que S&aacute;nchez y sus asesores lo tengan claro, no les hemos de permitir ni una. Ni reglas fiscales, ni m&aacute;s restricci&oacute;n monetaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/colapso-modelo-economico-aleman_129_10941842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Feb 2024 20:18:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El colapso del modelo económico alemán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Países Bajos,Austeridad,UE - Unión Europea,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prejuicios ideológicos y geopolíticos en los análisis económicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/prejuicios-ideologicos-geopoliticos-economicos-analisis_129_10887453.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de9cbad8-f023-4fae-92ae-a6edd3cacd19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prejuicios ideológicos y geopolíticos en los análisis económicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los excelentes datos de la economía española y la revisión al alza del crecimiento eonómico de Rusia dejan mal parados ciertos "manuales" y "enfoques" de analistas</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as hemos ido conociendo datos y previsiones econ&oacute;micas que para muchos ciudadanos han podido suponer una cierta sorpresa por inesperados, especialmente si se informan a trav&eacute;s de ciertos medios que han ido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os desenfocando la informaci&oacute;n esparcida por motivos ideol&oacute;gicos y/o geopol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Veamos dos botones de muestra. Por un lado, el avance de los datos oficiales preliminares del INE relativos a la contabilidad nacional trimestral del &uacute;ltimo trimestre de 2024 de nuestra querida Espa&ntilde;a, y que han sido mucho mejor de lo esperado por la mayor&iacute;a de analistas. Por otro, la fuerte revisi&oacute;n al alza, por parte del FMI, del crecimiento econ&oacute;mico de Rusia para 2024, despu&eacute;s del ya de por s&iacute; fuerte crecimiento en 2023, donde ninguno de los males y medios que azotar&iacute;an a dicho pa&iacute;s, seg&uacute;n las previsiones realizadas tras la invasi&oacute;n de Ucrania y las sanciones occidentales, se han cumplido. Ciertos &ldquo;manuales&rdquo; o &ldquo;enfoques&rdquo; de previsi&oacute;n han resultado ser, dig&aacute;moslo suavemente, chapuceros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los datos del INE relativos al &uacute;ltimo trimestre de 2023 confirman que, de nuevo, Espa&ntilde;a ha sido la econom&iacute;a de la Uni&oacute;n Europea que m&aacute;s ha crecido en 2023, al igual que en 2022, y lo volver&aacute; a ser en 2024, salvo que el Banco Central Europeo y/o Bruselas vuelvan a las andadas. Los datos publicados no dejan lugar a duda, son simplemente espectaculares. El PIB, en t&eacute;rminos reales, registr&oacute; una variaci&oacute;n del 0,6% en el cuarto trimestre respecto al trimestre anterior. Esta tasa es dos d&eacute;cimas superior a la del tercer trimestre. La variaci&oacute;n interanual del PIB fue del 2,0%, frente al 1,9% del trimestre precedente. Las horas trabajadas variaron un 2,8% interanual y el empleo en t&eacute;rminos de puestos equivalentes a tiempo completo un 3,9%. Por agregaci&oacute;n temporal de los cuatro trimestres, el crecimiento del PIB real en el conjunto del a&ntilde;o 2023 fue del 2,5%. Son datos fant&aacute;sticos si los comparamos con nuestro entorno. Si no es por Espa&ntilde;a y Portugal, la Uni&oacute;n Europea ya estar&iacute;a en recesi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se acuerdan ustedes de las plagas b&iacute;blicas predichas por los economistas conservadores patrios alrededor de determinadas medidas de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas implementadas por el anterior Gobierno de coalici&oacute;n? El resultado final ha sido diametralmente el opuesto a los agoreros pron&oacute;sticos que todos estos tah&uacute;res esparc&iacute;an usando sus bolas de cristal y sus cartas de tarot. Pero es que ni siquiera se molestan en seguir determinados modelos de previsi&oacute;n disponibles de manera abierta para todos, y que trimestre a trimestre lo clavan. Hace tiempo que he asumido que para aproximarme a la previsi&oacute;n macroecon&oacute;mica o la anticipaci&oacute;n geopol&iacute;tica no basta con nutrirse solo de la informaci&oacute;n de los organismos multilaterales dominantes. Hay que buscar fuentes de informaci&oacute;n fiables y distintas. En nuestro caso, para seguir la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, acudo a modelos econom&eacute;tricos denominados, utilizando su terminolog&iacute;a en ingl&eacute;s, <em>Dynamic Factor Models</em>, donde las propuestas realizadas por econ&oacute;metras espa&ntilde;oles, entre otros Gabriel P&eacute;rez Quir&oacute;s y Manuel Camacho, que han cristalizado en el modelo &Ntilde;-STING, disponible por Banco de Espa&ntilde;a, el Euro-Sting, disponible por el comit&eacute; del Banco Central Europeo, y el MIPred de la Airef, son las mejores del mundo. <a href="https://www.airef.es/es/datalab/previsiones-del-pib-en-tiempo-real/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si echan una ojeada al MIPred</a>, disponible p&uacute;blicamente, no les hubiese sorprendido a nadie los datos anticipados por el INE.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al informe del FMI, la instituci&oacute;n financiera sostiene que la econom&iacute;a rusa crecer&aacute; este a&ntilde;o mucho m&aacute;s r&aacute;pido de lo previsto, ya que el &ldquo;gasto militar del presidente Vladimir Putin se traducir&aacute; en un mayor crecimiento&rdquo;. Se prev&eacute; que el producto interior bruto aumente un 2,6% este a&ntilde;o, m&aacute;s del doble del ritmo que el FMI hab&iacute;a pronosticado en octubre, y ligeramente inferior a la expansi&oacute;n del 3% estimada para 2023, que ya de por s&iacute; fue espectacular en comparaci&oacute;n con lo previsto. La mejora rusa, de 1,5 puntos porcentuales respecto a la anterior previsi&oacute;n, es la mayor para cualquier econom&iacute;a incluida en la actualizaci&oacute;n de las <a href="https://www.imf.org/en/Publications/WEO/Issues/2024/01/30/world-economic-outlook-update-january-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Perspectivas de la Econom&iacute;a Mundial del FMI</a>, publicada este martes. Ello evidencia el fracaso de las m&uacute;ltiples rondas de sanciones occidentales destinadas a reducir los ingresos fiscales obtenidos por el Kremlin para financiar su guerra en Ucrania. De nuevo, los an&aacute;lisis <em>sesudos</em> realizados all&aacute; por el inicio de la invasi&oacute;n de Ucrania han demostrado ser papel mojado, en este caso por prejuicios geopol&iacute;ticos. &iquest;Por qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        Los errores de los an&aacute;lisis occidentales son de doble naturaleza. La primera, &iquest;se acuerdan de todos esos estudios que preve&iacute;an la ca&iacute;da de Putin a mano de los &ldquo;oligarcas&rdquo; rusos? Ni siquiera se hab&iacute;an molestado en entender la estructura de poder <em>peculiar</em> de la Rusia de Putin, donde estos oligarcas no eran los de la &eacute;poca de Yeltsin. La relaci&oacute;n ahora es unidireccional. Todos ellos deben su estatus a Putin, que los coloc&oacute; a gestionar las otrora empresas p&uacute;blicas sovi&eacute;ticas, de manera que cada uno de ellos reporta a Putin, pero no al rev&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda consideraci&oacute;n es de tipo econ&oacute;mico y geopol&iacute;tico. La maquinaria b&eacute;lica de Putin est&aacute; muy bien financiada &ndash;parece que su banquera central es mucho m&aacute;s competente que los nuestros&ndash; y puede seguir alargando este conflicto, e incluso extendi&eacute;ndolo y ampli&aacute;ndolo. El Gobierno de Rusia est&aacute; gastando rublos para ampliar el gasto p&uacute;blico. Cualquier idea de que cortar las reservas de divisas mediante un embargo provocar&iacute;a que la econom&iacute;a rusa se contrajera o incluso colapsara eran s&oacute;lo sue&ntilde;os descabellados: una lecci&oacute;n importante para los responsables de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas occidentales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, dentro de esta segunda consideraci&oacute;n, hay otra arista adicional. El Sur Global ya se cans&oacute; de nuestro cinismo, y, por qu&eacute; no reconocerlo, de nuestros aires de superioridad moral, que se van desvaneciendo conforme la realidad se va consolidando &ndash;el genocidio de Gaza como ejemplo&ndash;. El PIB de los pa&iacute;ses Brics m&aacute;s aquellos que se unieron a principios de a&ntilde;o ya ha superado al del G7. Rusia, ante las sanciones occidentales, adem&aacute;s de rearmarse hasta los dientes, busc&oacute; otra alternativa a Europa, Asia, especialmente a trav&eacute;s de un comercio triangular. China importa los abundantes recursos naturales de Rusia: carb&oacute;n, petr&oacute;leo, acero, gas,&hellip;, y los transforma en los productos que usamos en nuestra c&oacute;moda vida cotidiana occidental. Todo, desde textiles hasta iPhones son en realidad trozos de petr&oacute;leo y gas rusos. China depende de Rusia de una manera que todav&iacute;a no hemos comprendido. Putin mantiene las luces encendidas en Pek&iacute;n: Rusia es el mayor proveedor de electricidad de China. Pero Occidente, a su vez, tambi&eacute;n depende de Rusia. Si Estados Unidos, por ejemplo, impusiera sanciones secundarias a China, literalmente todo lo que el estadounidense medio compra cada d&iacute;a se ir&iacute;a al garete. De la noche a la ma&ntilde;ana aumentar&iacute;a su precio entre un 30% y un 50% -y eso si es que pueden conseguirlo. Por lo tanto, China financia y seguir&aacute; financiando la maquinaria b&eacute;lica de Rusia. Adem&aacute;s, los v&iacute;nculos entre ambos pa&iacute;ses se estrechan cada vez m&aacute;s, precisamente porque comparten un sentimiento de antipat&iacute;a antioccidental. China depende de Rusia, y Rusia depende de China. Y nosotros, v&iacute;a un desastroso dise&ntilde;o de la globalizaci&oacute;n, de ambos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/prejuicios-ideologicos-geopoliticos-economicos-analisis_129_10887453.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Feb 2024 22:09:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prejuicios ideológicos y geopolíticos en los análisis económicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rusia,FMI - Fondo Monetario Internacional,INE - Instituto Nacional de Estadística,España,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Democracia S.A.]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/democracia-s_129_10850778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a665fbe2-d8ec-4ed6-bab0-2a70ff89fa16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Democracia S.A."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para que los políticos no 'pasen' de las reflexiones de los ultraricos en el Foro de Davos, estos los presionaron recordándoles que muchos de ellos están en sus puestos porque les han financiado la campaña</p><p class="subtitle">Milei, en Davos: “Occidente está en peligro por el socialismo”</p></div><p class="article-text">
        Desde estas l&iacute;neas venimos defendiendo hace ya mucho tiempo que las cosas no funcionan en las otrora democracias occidentales. Venimos aportando argumentos desde dos l&iacute;neas de investigaci&oacute;n distintas, pero complementarias. La primera, desde la sociolog&iacute;a y la filosof&iacute;a pol&iacute;tica, a trav&eacute;s de conceptos como el desarrollado por el profesor em&eacute;rito de filosof&iacute;a pol&iacute;tica de la Universidad de Princeton Sheldon Wolin, '<em>Inverted Totalitarianism</em>', ('Totalitarismo Invertido'), o el an&aacute;lisis de la vasta literatura acad&eacute;mica alrededor de las puertas giratorias y sus consecuencias, incluido su impacto en determinada legislaci&oacute;n sobre la regulaci&oacute;n de sectores y mercados. La segunda, desde la sociolog&iacute;a, la teor&iacute;a econ&oacute;mica y la econom&iacute;a financiera, con la financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a global y su impacto negativo en t&eacute;rminos sociales (pobreza, desigualdad), econ&oacute;micos (descenso de la productividad del trabajo y del capital) y pol&iacute;ticos (Totalitarismo Invertido, Neofascismo). Mi intuici&oacute;n es que la financiarizaci&oacute;n y el Totalitarismo Invertido se retroalimentan. Pero, adem&aacute;s, tambi&eacute;n desde estas l&iacute;neas, hemos lanzado propuestas para limitar las consecuencias negativas de ambas din&aacute;micas, desde acabar, o al menos limitar, las puertas giratorias; pasando por revertir o poner coto a la financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a global.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no se ha hecho nada, absolutamente nada, ni a nivel estatal, ni a nivel europeo, ni a escala global, para limitar las puertas giratorias y/o revertir la financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a. Como consecuencia, llueve sobre mojado y los nuevos datos que se van publicando aportan m&aacute;s evidencia de lo mismo. Alrededor del Foro de Davos se han publicado dos informes que simplemente validan el devenir cotidiano de nuestras sociedades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desigualdad S.A.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primero, el informe de pobreza global que anualmente suele publicar Oxfam International, alrededor de la cumbre de Davos, este a&ntilde;o bajo el t&iacute;tulo <a href="https://www.oxfam.org/es/informes/desigualdad-sa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Desigualdad SA</em></a>. Sus conclusiones son desoladoras: &ldquo;Desde 2020, la riqueza conjunta de los cinco hombres m&aacute;s ricos del mundo se ha duplicado. Durante el mismo per&iacute;odo, la riqueza acumulada de cerca de 5000 millones de personas a nivel global se ha reducido. Las penurias y el hambre son una realidad cotidiana para muchas personas alrededor del mundo. A este ritmo, se necesitar&aacute;n 230 a&ntilde;os para erradicar la pobreza; sin embargo, en tan solo 10 a&ntilde;os, podr&iacute;amos tener nuestro primer billonario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;ade: &ldquo;Una enorme concentraci&oacute;n de poder empresarial y monopol&iacute;stico est&aacute; exacerbando la desigualdad en la econom&iacute;a mundial. Siete de las 10 empresas m&aacute;s grandes del mundo tienen un director general milmillonario, o a un milmillonario como su accionista principal. A base de exprimir a sus trabajadores y trabajadoras, evadir y eludir impuestos, privatizar los servicios p&uacute;blicos y alimentar el colapso clim&aacute;tico, las empresas est&aacute;n impulsando la desigualdad y generando una riqueza cada vez mayor para sus ya ricos propietarios. Para poner fin a la desigualdad extrema, los Gobiernos deben redistribuir de manera dr&aacute;stica el poder de los milmillonarios y de las grandes empresas hacia el resto de la poblaci&oacute;n. Podremos lograr un mundo m&aacute;s igualitario siempre y cuando los Gobiernos regulen y reinventen eficazmente el sector privado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El segundo informe, publicado por la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, tambi&eacute;n alrededor de la reuni&oacute;n de Davos, bajo la r&uacute;brica <a href="https://www.ilo.org/global/research/global-reports/weso/WCMS_908142/lang--en/index.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">World Employment and Social Outlook: Trends 2024 report</a> constata que &ldquo;Mientras los l&iacute;deres se re&uacute;nen en Davos para el Foro Econ&oacute;mico Mundial, los nuevos datos de la OIT muestran que, si bien el desempleo y la brecha de empleo cayeron por debajo de los niveles prepand&eacute;micos en 2023, el desempleo mundial aumentar&aacute; en 2024. El aumento de las desigualdades, la pobreza de los trabajadores y el estancamiento del crecimiento son motivos de preocupaci&oacute;n&rdquo;. Aqu&iacute; pueden leer el <a href="https://www.ilo.org/global/research/global-reports/weso/WCMS_908143/lang--en/index.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resumen ejecutivo de dicho informe</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Democracia S.A.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ambos informes simplemente enumeran una serie de realidades que se han ido consolidando, sino agrandando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. &iquest;Y ante ello que han hecho los gobiernos? En realidad, poca cosa. Es tan poca cosa lo que se ha hecho que hasta un grup&uacute;sculo de los m&aacute;s ultraricos, quiz&aacute;s porque saben algo de historia y lo que sucedi&oacute; cuando el mundo se mov&iacute;a en din&aacute;micas parecidas en el per&iacute;odo de entreguerras, han sacado una nota en el Foro de Davos exigiendo un aumento considerable de los escasos impuestos que pagan. Se trata de la propuesta '<em>Proud to pay more' </em>('Orgulloso de pagar m&aacute;s'), donde abogan por el pago de m&aacute;s impuesto a la riqueza, puesto que consideran que la obtenci&oacute;n de esos recursos surgidos de riqueza privada acumulada ociosa, permitir&aacute; &ldquo;una inversi&oacute;n para nuestro futuro democr&aacute;tico com&uacute;n&rdquo; y as&iacute; mejorar la calidad de vida de las personas. Lo m&aacute;s divertido es que para que dicha nota no quede en ret&oacute;rica, y los pol&iacute;ticos de medio mundo &ldquo;pasen&rdquo; de sus conclusiones, han presionado record&aacute;ndoles a dichos pol&iacute;ticos que muchos de ellos est&aacute;n en sus puestos porque les han financiado la campa&ntilde;a. Sin duda una afirmaci&oacute;n que corrobora la idea de Totalitarismo Invertido, concepto desarrollado por Sheldon Wolin en una de sus obras cumbres, y traducida al espa&ntilde;ol '<a href="https://www.jstor.org/stable/j.ctvm7bf6z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Democracia S. A.: La democracia dirigida y el fantasma del totalitarismo invertido</a>'.
    </p><p class="article-text">
        En ella se describe un tipo de totalitarismo que se basa en la dominaci&oacute;n de las corporaciones a trav&eacute;s de los grupos de presi&oacute;n, las contribuciones pol&iacute;ticas y las puertas giratorias, con el gobierno actuando como servidor de las mismas. Pero si adem&aacute;s se utilizan los resortes del Estado para perseguir ideas pol&iacute;ticas, y anular al contrincante, tanto en su vida p&uacute;blica, social como profesional, no solo nos alejamos de ser una democracia plena, sino que nos aproximamos inexorablemente a una dictadura. Por eso, cuando a algunos les explico que el desastre occidental es del calibre que ya hay una gobernanza, la de China, m&aacute;s eficiente econ&oacute;mica, y justa socialmente hablando, y me interrumpen con la misma &ldquo;boutade&rdquo;, &ldquo;pero no hay democracia&rdquo;, simplemente me entra una risa hilarante, y siempre les digo lo mismo:33333 o terminamos con la financiarizaci&oacute;n y las puertas giratorias, que se retroalimentan, o seguiremos as&iacute; hasta el colapso final, incluido el clim&aacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/democracia-s_129_10850778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jan 2024 21:04:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Democracia S.A.]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La economía española, de nuevo, la gran sorpresa positiva de 2023]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/economia-espanola-nuevo-gran-sorpresa-positiva-2023_129_10811184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9456d77f-c0ca-4675-b0bb-52e4a3a912df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La economía española, de nuevo, la gran sorpresa positiva de 2023"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras España avanzó en la buena dirección la situación en el resto del mundo ha ido por otros derroteros</p></div><p class="article-text">
        2023 ha sido para Espa&ntilde;a una continuaci&oacute;n del buen hacer de 2022. Ha crecido, de nuevo, m&aacute;s que casi todos los pa&iacute;ses europeos en 2023, siendo el pa&iacute;s grande con un crecimiento m&aacute;s vigoroso, mientras que cierra con una de las menores tasas de inflaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea. Todo ello aderezado con unos caldos de generaci&oacute;n de empleo excepcionales, y una capacidad de financiaci&oacute;n positiva r&eacute;cord. Se puede calificar la a&ntilde;ada econ&oacute;mica de 2023, otra vez, como inusualmente buena. Todo ello para disgusto de una derecha patria que, inmersa en su estrategia conjunta con la extrema derecha, ve&iacute;a de nuevo como cada una de esas previsiones agoreras que hab&iacute;a ido esparciendo en sus altavoces medi&aacute;ticos no solo no llegaban, sino que la realidad se deslizaba por derroteros opuestos.
    </p><p class="article-text">
        Las plagas b&iacute;blicas predichas por los economistas conservadores patrios, alrededor de determinadas medidas de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas implementadas por el anterior gobierno de coalici&oacute;n &ldquo;social-comunista, bolivariano y filoetarra&rdquo; de Espa&ntilde;a, no solo no es que no se hayan cumplido, sino que el resultado final ha sido diametralmente el opuesto a los agoreros pron&oacute;sticos que todos estos tah&uacute;res esparc&iacute;an usando sus bolas de cristal y sus cartas de tarot. Pero no lo olviden, son inasequibles al desaliento, y esos mismos chamanes llevaban meses d&aacute;ndonos la turra con algo distinto, el anterior gobierno de coalici&oacute;n era un gobierno manirroto. Repet&iacute;an y repiten una y otra vez ese mantra de que el gobierno debe comportarse como una familia. Deberemos armarnos de paciencia y ense&ntilde;arles, hasta que alg&uacute;n d&iacute;a lo entiendan, los balances financieros sectoriales de Wynne Godley para explicarles que el Estado no se comporta ni act&uacute;a como una familia. Demostrarles por activa y por pasiva que cuando el BCE financia a los Tesoros europeos en los mercados secundarios, jam&aacute;s hay y nunca habr&aacute; problemas de financiaci&oacute;n. Y, sobre todo, decirles que cuando el Estado tiene super&aacute;vits presupuestarios no es s&iacute;ntoma de un buen hacer de pol&iacute;tica econ&oacute;mica sino el resultado de un ciclo de endeudamiento privado descomunal que nos llevar&aacute; a una Gran Recesi&oacute;n, o Gran Depresi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo la irresponsabilidad del Banco Central europeo, subiendo tipos de inter&eacute;s para hacer frente a una inflaci&oacute;n que no es de demanda, y la maldita obsesi&oacute;n de cierta gente de Bruselas por restablecer las reglas fiscales europeas, detr&aacute;s de cuyo razonamiento solo existe un comportamiento gregario, irracional, vestido con grandilocuentes palabras, podr&iacute;a hacer descarrilar la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. En ese caso, el resto de Europa se hundir&iacute;a irremediablemente. Por eso el gobierno espa&ntilde;ol debe mantener una posici&oacute;n de fuerza frente a la irresponsabilidad de los hacedores de pol&iacute;tica monetaria y fiscal europeas. Una actitud complaciente con quienes promueven esta mix de pol&iacute;tica econ&oacute;mica ser&iacute;a el inicio de una nueva recesi&oacute;n econ&oacute;mica en 2024-2025.
    </p><h3 class="article-text">Pero 2023 ha sido un &ldquo;annus horribilis&rdquo; a nivel global</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, el a&ntilde;o 2023 ha sido un &ldquo;annus horribilis&rdquo; en t&eacute;rminos de paz, libertad y fraternidad global. El a&ntilde;o que acaba de iniciarse deber&iacute;a marcar un cambio de rumbo tanto en las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas globales como en la geopol&iacute;tica de un mundo multipolar en el que ya estamos inmersos. Para ello deber&iacute;a demolerse de una vez por todas ese sistema de gobernanza occidental llamado Neoliberalismo, que ha devenido en desigualdad, ineficiencia, cambio clim&aacute;tico, guerras y totalitarismo. A su vez, las bases de las relaciones internacionales deber&iacute;an ser la cooperaci&oacute;n y el respeto a la diversidad, de manera que los organismos multilaterales representen al mundo en su conjunto, abandonando su control por un Occidente en crisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Europa deber&iacute;a haber actuado como muro de contenci&oacute;n contra el fascismo, el racismo, la intolerancia&hellip; Pero lejos de ser un referente moral ha entrado en un proceso de decadencia, donde la ciudadan&iacute;a de muchos pa&iacute;ses, especialmente del centro y norte de Europa, hastiada, cansada, ha acabado comprando la mercanc&iacute;a averiada que esparcen unos medios de comunicaci&oacute;n controlados por quienes hace d&eacute;cadas convirtieron nuestras democracias en Totalitarismos Invertidos &ldquo;a lo Sheldon Wolin&rdquo;. Despu&eacute;s de validar en las urnas gobiernos que han ido desmontando el estado de bienestar, esos mismos votantes han comprado la idea de que la culpa de dicho desmantelamiento la tienen los inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        Para ello se ha dado la vuelta a la tortilla, utilizando el mito de Robin Hood en beneficio de una super clase. En esta nueva versi&oacute;n de Robin Hood los otrora pobres y d&eacute;biles -desempleados, inmigrantes, refugiados&hellip;- han sido recolocados en el cuadro conceptual donde sol&iacute;amos situar a los m&aacute;s ricos y poderosos. Son ellos, la categor&iacute;a social previamente etiquetada como &ldquo;pobre&rdquo;, a quienes se les presentan como vagos, perezosos, par&aacute;sitos. Mientras que los que antes se consideraban ricos, ahora, por obra y gracia del lenguaje, se les presenta como aquellos que trabajan muy duro para obtener una recompensa m&aacute;s o menos justa. Y bajo ese lenguaje perverso, &ldquo;hay que apoyar a esta nueva categor&iacute;a de pobres&rdquo;, los otrora ricos. Se acuerdan de quienes nos hablan de las paguitas, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        Los nuevos ricos, en esta nueva versi&oacute;n de Robin Hood, son los desempleados, los inmigrantes, los sin papeles, quienes luchan por un salario digno. Menci&oacute;n especial merece la actitud contra los miles de emigrantes que abandonan por necesidad pa&iacute;ses sumidos en guerras, que, nosotros, desde Occidente, alentamos; o bien simplemente abandonan pa&iacute;ses asediados por &eacute;lites corruptas, a nuestro servicio, que persiguen al disidente. En un ejemplo de deshumanizaci&oacute;n extremo, culpabilizan a aquellos que proceden de un pa&iacute;s pobre, atra&iacute;dos por &ldquo;las bondades y casas de lujo que ofrecen los gobiernos extranjeros&rdquo;. &iexcl;Cu&aacute;nta mentira! &iexcl;C&oacute;mo me repugnan todos y cada uno de estos manipuladores! Pero est&aacute; pasando, s&iacute;, aqu&iacute; en nuestra dulce Europa. Por eso 2023 ha sido un a&ntilde;o agridulce. Mientras que en Espa&ntilde;a se par&oacute; in extremis el ascenso al gobierno central de una ultraderecha, que va incluida en el paquete de la derecha cl&aacute;sica, en el centro y norte de Europa el dique de contenci&oacute;n contra el racismo, la xenofobia y el odio al diferente empieza a desquebrajarse. Solo &Aacute;ngela Merkel, desde la derecha cl&aacute;sica centroeuropea, tuvo una posici&oacute;n clara e intransigente contra el fascismo. Me temo que el resto, no. Esperemos que 2024 sea el inicio de un per&iacute;odo donde la libertad, fraternidad, y la igualdad den de nuevo brillo a nuestras democracias. S&iacute;, lo s&eacute;, peco de optimismo, pero al menos, como al comienzo de todo a&ntilde;o nuevo, perm&iacute;tanme so&ntilde;ar porque, como recitaba el poeta Carl Sandburg, &ldquo;nada sucede a menos que primero lo so&ntilde;emos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/economia-espanola-nuevo-gran-sorpresa-positiva-2023_129_10811184.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jan 2024 21:22:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La economía española, de nuevo, la gran sorpresa positiva de 2023]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Frente a los intereses nacionales, el bien común]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/frente-intereses-nacionales-comun_129_10793785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5522aad5-972b-4f61-a77f-785e3131ca0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Frente a los intereses nacionales, el bien común"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Medidas como las de la compra de hasta el 10% de la compañía de Telefónica, siendo entendibles, resultan insuficientes. Esperemos que sea en realidad el inicio de un proceso más amplio y profundo</p></div><p class="article-text">
        El Consejo de Ministros anunci&oacute; recientemente que el Gobierno, mediante la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), llevar&aacute; a cabo una compra de hasta el 10% de la compa&ntilde;&iacute;a de comunicaciones Telef&oacute;nica. Seg&uacute;n explicaba el propio ejecutivo, este movimiento &ldquo;supondr&aacute; un refuerzo para su estabilidad accionarial y, en consecuencia, para preservar las capacidades estrat&eacute;gicas y de esencial importancia para los intereses nacionales&rdquo;. Recon&oacute;zcanme lo chul&iacute;, lo rom&aacute;ntico, y lo altruista de semejante aseveraci&oacute;n. Despu&eacute;s de cuatro d&eacute;cadas del inicio del orden neoliberal, del pistoletazo de salida del asalto a lo p&uacute;blico, del destrozo sistem&aacute;tico del bien com&uacute;n, incluida la madre naturaleza, de tanto hacer y deshacer desde las puertas giratorias, resulta conmovedor volver la mirada a los intereses nacionales. Pero esta expresi&oacute;n sigue siendo, hasta en su fon&eacute;tica, profundamente neoliberal. Lo siento, no me gusta. Suena mal. Prefiero otra declaraci&oacute;n mucho m&aacute;s humana, el bien com&uacute;n. A&uacute;n no hemos llegado al final de la ca&iacute;da del orden neoliberal donde esa expresi&oacute;n deber&iacute;a servir de gu&iacute;a a toda acci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos la vista atr&aacute;s. Resulta curioso recordar c&oacute;mo en los a&ntilde;os 90, en pleno fervor liberalizador, cuando se empezaron a privatizar las joyas de la corona patria, es decir, los otrora monopolios naturales, aquellos que mostraban serias dudas sobre las razones aducidas, eran acusados poco menos que de bolcheviques. Eran los tiempos de vino y rosas, y de loas al libre mercado, que fue llevado entre volandas al olimpo de los dioses, hasta convertirse en la entidad m&aacute;s poderosa de la pol&iacute;tica democr&aacute;tica occidental. Siguiendo esta nueva doctrina, las necesidades humanas y los principios democr&aacute;ticos solo pod&iacute;an ser satisfechos en la medida en que se somet&iacute;an a las fuerzas del mercado. Por supuesto, y as&iacute; lo reconocieron, el mercado no pod&iacute;a asegurar el pleno empleo, la equidad distributiva o la protecci&oacute;n del medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Donde esta trayectoria result&oacute; m&aacute;s intrigante fue en el &aacute;mbito de la socialdemocracia. Primero el SPD alem&aacute;n, despu&eacute;s el SAP sueco, pasando por el PSOE espa&ntilde;ol, o el PSF de la segunda etapa de Francios Mitterand, todos ellos precursores de una tercera v&iacute;a que alcanz&oacute; la apoteosis con el laborismo de Tony Blair y los dem&oacute;cratas de Bill Clinton. La administraci&oacute;n Clinton merece un recordatorio especial, profundamente cr&iacute;tico, desde la desregulaci&oacute;n bancaria, v&iacute;a derogaci&oacute;n de la Ley Glass-Steagall, pasando por la desregulaci&oacute;n de los mercados derivados de materias primas, y un sinf&iacute;n de desprop&oacute;sitos &ldquo;liberalizadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Liberalizando, que es gerundio</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los ruise&ntilde;ores que loaban las virtudes de la liberalizaci&oacute;n de antiguos monopolios naturales nos susurraban al o&iacute;do que todo esto era por nuestro bien, una senda hacia una gesti&oacute;n eficiente y unos precios que reflejar&iacute;an los costes de producci&oacute;n con suma precisi&oacute;n. En sectores como el el&eacute;ctrico, el agua o el gas natural, se nos promet&iacute;a un consumo eficiente y servicios m&aacute;s innovadores. La ret&oacute;rica habitual, de quienes venden motos cromadas, bla, bla, bla, bla... Hemos sentido en carne propia los efectos del sistema marginalista en la liberalizaci&oacute;n del mercado el&eacute;ctrico nacional, o c&oacute;mo en cada empresa de estos sectores liberalizados, los verdaderos beneficiarios han sido sus accionistas, en su mayor&iacute;a for&aacute;neos, a trav&eacute;s de considerables dividendos; y su consejo de administraci&oacute;n, con emolumentos desorbitados para su tarea de gesti&oacute;n, mientras la calidad del servicio apenas mejoraba debido a las escasas inversiones realizadas. En resumen, una flagrante extracci&oacute;n de rentas.
    </p><p class="article-text">
        La literatura acad&eacute;mica est&aacute; repleta de investigaciones sobre el fracaso de estos procesos de liberalizaci&oacute;n, en gran medida atribuibles a las falacias que subyac&iacute;an en ellos. Algunas corporaciones del sector energ&eacute;tico, incluso, han tenido la osad&iacute;a de amenazar con largarse del pa&iacute;s, y/o dejar de invertir si se les segu&iacute;a simplemente aplicando un impuesto a sus beneficios extraordinarios. &iexcl;Qu&eacute; tropa! A&uacute;n no se han enterado, tampoco desde los gobiernos, que quien tiene el Bolet&iacute;n Oficial del Estados (BOE), tiene el poder. El gobierno chino, sin duda bajo el sistema de gobernanza m&aacute;s eficiente, les podr&iacute;a dos clases a tantos advenedizos funcionarios y pol&iacute;ticos occidentales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Detr&aacute;s de todo, la financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para comprender el auge y ca&iacute;da del orden neoliberal, parafraseando el t&iacute;tulo del &uacute;ltimo ensayo del profesor em&eacute;rito de historia, Gary Gesrtle, es crucial comprender las tendencias que, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, nos han llevado a evolucionar hacia una sociedad extremadamente desigual, marcadamente injusta, lamentablemente carente de solidaridad y deplorablemente individualista. La implementaci&oacute;n de las ideas econ&oacute;micas predominantes ha acarreado costes sociales (pobreza, desigualdad), econ&oacute;micos (disminuci&oacute;n de la productividad laboral y del capital) y pol&iacute;ticos (Totalitarismo Invertido, Neofascismo) que son inaceptables e insostenibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del Leviat&aacute;n, la &ldquo;financiarizaci&oacute;n&rdquo; de la econom&iacute;a en su conjunto, <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/toca-ahora_129_10181873.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concepto que introdujimos en nuestro primer post en estas l&iacute;neas</a>. Y es precisamente ese entramado de la financiarizaci&oacute;n lo que hay que desmantelar, o al menos controlar. Por eso, medidas como las de la compra de hasta el 10% de la compa&ntilde;&iacute;a de Telef&oacute;nica, siendo entendibles, resultan insuficientes. Esperemos que sea en realidad el inicio de un proceso, m&aacute;s amplio y profundo, donde finalmente se deshaga gran parte de las desregulaciones, liberalizaciones, o reestructuraciones de sectores productivos, en nombre del libre mercado, y se retome la senda del bien com&uacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/frente-intereses-nacionales-comun_129_10793785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Dec 2023 19:57:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Frente a los intereses nacionales, el bien común]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Telefónica,Estado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es irreversible el desmoronamiento de las democracias?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/irreversible-desmoronamiento-democracias_129_10741499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc656716-2f1e-4bb7-8cc7-ddd8c25b6725_16-9-discover-aspect-ratio_default_1085899.jpg" width="2046" height="1151" alt="¿Es irreversible el desmoronamiento de las democracias?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El neoliberalismo no solo ha sido incapaz de evitar el aumento de las desigualdades, la pobreza y las crisis de deuda y producción, sino que en realidad las activó</p></div><p class="article-text">
        A la vez que conoc&iacute;amos la victoria en las presidenciales argentinas del extravagante Javier Milei, que a&uacute;na una mezcla dist&oacute;pica de fascismo y neoliberalismo, se daba a conocer los ministros del nuevo gobierno de Pedro S&aacute;nchez. Se confirm&oacute;, definitivamente, la ausencia de miembros de Podemos en el gabinete, y, por encima de todo, el final, al menos temporal, de una alternativa de izquierdas a la izquierda del PSOE. Y ah&iacute; est&aacute; la paradoja. Mientras la desigualdad, la aut&eacute;ntica lacra de nuestros d&iacute;as, repunta en las sociedades democr&aacute;ticas, como consecuencia de un proyecto llamado desastre, el Neoliberalismo, las urnas a&uacute;pan a aquellos que ofrecen doble taza de lo mismo, mientras sepultan a quienes estaban llamados a asaltar los cielos. La ausencia de una alternativa cre&iacute;ble, clara, y contundente ante el sistema de gobernanza actual, el Neoliberalismo, permite compaginar ambas paradojas: el fracaso de las opciones a la izquierda de la socialdemocracia, y el auge de los fascismos. Si a ello unimos comportamientos personales oportunistas, el resultado final estaba cantado.
    </p><p class="article-text">
        Karl Polanyi, all&aacute; por los a&ntilde;os 40, en su obra cumbre, &ldquo;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/The_Great_Transformation_(book)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Gran Transformaci&oacute;n</a>&rdquo;, describi&oacute; perfectamente las din&aacute;micas de un sistema econ&oacute;mico que, tras la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n, definitivamente amold&oacute; la democracia al mercado. Polanyi ya nos avisaba que el capitalismo iba a influir en la estructura y la din&aacute;mica de la sociedad al convertir la econom&iacute;a en un elemento central y dominante. En lugar de ser un aspecto de la vida social entre muchos otros, la econom&iacute;a capitalista tiende a subordinar y condicionar la pol&iacute;tica, la religi&oacute;n y las relaciones sociales a sus l&oacute;gicas y din&aacute;micas. Este sometimiento de aspectos sociales fundamentales a la l&oacute;gica econ&oacute;mica del capitalismo provocar&iacute;a rupturas y quiebras en la estructura social. Adem&aacute;s, corroer&iacute;a la cohesi&oacute;n social al introducir la l&oacute;gica del beneficio como principal motor de las actividades econ&oacute;micas. En lugar de priorizar valores sociales, &eacute;ticos o culturales, se fomentar&iacute;a la maximizaci&oacute;n del beneficio econ&oacute;mico como objetivo primordial, lo que llevar&iacute;a a la competencia desenfrenada y a la desconsideraci&oacute;n de otros valores importantes para la comunidad. El mismo Polanyi ya anticipaba una crisis clim&aacute;tica sin precedentes, ya que el capitalismo, al extender su l&oacute;gica a la naturaleza, es decir, a los recursos naturales, los tratar&iacute;a como una mera mercanc&iacute;a, en lugar de ser reconocidos como elementos fundamentales para la sustentabilidad y el equilibrio ecol&oacute;gico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas estas din&aacute;micas se aceleran a partir de la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n, donde la socialdemocracia finalmente asumi&oacute; que las exigencias humanas y democr&aacute;ticas solo pod&iacute;an satisfacerse en la medida en que se somet&iacute;an a las fuerzas inquebrantables del &ldquo;mercado&rdquo;, al que debe darse el m&aacute;ximo margen de acci&oacute;n para coordinar la gran diversidad de decisiones econ&oacute;micas y controlar con eficacia la demanda y la oferta. Obviamente, y as&iacute; lo asumieron, el mercado no pod&iacute;a garantizar el pleno empleo, la justicia distributiva o la protecci&oacute;n del medio ambiente. Hemos dejado que lo relevante de toda acci&oacute;n pol&iacute;tica lo determine finalmente el mercado, sin m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los momentos pol&iacute;ticos del Neoliberalismo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo parad&oacute;jico de esta situaci&oacute;n, como explicitan los economistas postkeynesianos Montier y Pilkington en &ldquo;<a href="https://www.gmo.com/europe/research-library/the-deep-causes-of-secular-stagnation-and-the-rise-of-populism_whitepaper/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Deep Causes of Secular Stagnation and the Rise of Populism</a>&rdquo; es que el neoliberalismo es un proyecto llamado desastre, que no podr&iacute;a ser peor para la pol&iacute;tica o la econom&iacute;a. Las pol&iacute;ticas que prescriben son profundamente impopulares y disfuncionales. Los ciudadanos se tambalean viendo c&oacute;mo pierden sus puestos de trabajo, c&oacute;mo desaparece la estabilidad de los mismos -miedo y disciplina- y se esfuman sus ingresos, mientras que la econom&iacute;a se inclina hacia la inestabilidad y el estancamiento. Es un proyecto que beneficia a unos pocos a expensas de la mayor&iacute;a. Esto se refleja en una clase mimada de individuos de altos ingresos, con la inestimable ayuda de ciertos tecn&oacute;cratas que dan soporte mediante teor&iacute;as econ&oacute;micas a esas pol&iacute;ticas que llevan a la econom&iacute;a al caos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema se extiende como una mancha de aceite. El Neoliberalismo ha evolucionado desde una visi&oacute;n c&iacute;nica de la democracia, el Totalitarismo Invertido, hacia una deriva autoritaria, el cl&aacute;sico fascismo, donde Javier Milei es el &uacute;ltimo bot&oacute;n de muestra, pero no el &uacute;nico. El Neoliberalismo no solo ha sido incapaz de evitar el aumento de las desigualdades, la pobreza y las crisis de deuda y producci&oacute;n, sino que en realidad las activ&oacute;. Solo bajo el consenso keynesiano y el activismo de la izquierda cl&aacute;sica las clases trabajadoras lograron mejorar sus condiciones de vida y el ascensor social funcion&oacute;. La doctrina liberal dominante se ha entremezclado, adem&aacute;s, con las teor&iacute;as que arrojan sobre las leyes de la Naturaleza la responsabilidad de la miseria de las clases trabajadoras, y fomentan una profunda indiferencia y culpabilidad hacia sus padecimientos. Por ello los liberales condenan la intervenci&oacute;n gubernamental respecto de las horas de trabajo, del tipo de los salarios, del empleo de las mujeres, de la acci&oacute;n de los sindicatos, proclamando que la ley de la oferta y la demanda es el &uacute;nico regulador verdadero y justo. Han ignorado de manera sistem&aacute;tica la monstruosa injusticia de la distribuci&oacute;n actual de la renta y la riqueza. Y de paso nos han endosado la mayor crisis clim&aacute;tica de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la izquierda no articule, s&oacute;lidamente, una alternativa que renueve y/o rehaga ese contrato social que ciertas &eacute;lites econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas escondieron en cajones oscuros, la espada de Damocles, un episodio de nuevo ascenso del fascismo, seguir&aacute; rondando nuestras cabezas. &iexcl;Cu&aacute;nta raz&oacute;n ten&iacute;an aquellos que hace tiempo avisaban de la actual deriva neoliberal, del Totalitarismo Invertido al fascismo!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/irreversible-desmoronamiento-democracias_129_10741499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Dec 2023 21:17:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es irreversible el desmoronamiento de las democracias?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otra forma de hacer política económica: la visión japonesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/forma-politica-economica-vision-japonesa_129_10705702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d174071-1785-4bd1-96c3-28efd9828f0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otra forma de hacer política económica: la visión japonesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los japoneses han evitado imponer un sufrimiento innecesario a los titulares de hipotecas que se añada a las actuales presiones del coste de vida, y que, como lo acredita el mismo Banco de España, afecta a las familias más endeudadas y de menos renta</p></div><p class="article-text">
        Debo reconocer mi fascinaci&oacute;n por c&oacute;mo est&aacute;n implementando la mezcla de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas desde el pa&iacute;s del Sol naciente. En su manejo del <em>kit</em> de pol&iacute;tica monetaria, est&aacute;n asumiendo dos visiones absolutamente contrarias a lo que apuntan ciertos manuales oxidados de teor&iacute;a econ&oacute;mica que todav&iacute;a pululan por nuestras universidades. Por un lado, el Banco de Jap&oacute;n considera que el dinero es end&oacute;geno, de manera que el banco central no lo puede controlar, algo que tambi&eacute;n asume el Banco de Inglaterra. Por otro, que los tipos de inter&eacute;s &ndash;a corto plazo, a largo plazo, y el diferencial entre el coste de la deuda soberana y privada&ndash; son ex&oacute;genos, es decir, los determina el Banco Central y no los mercados financieros. Si a ello unimos la expansi&oacute;n fiscal, est&aacute; claro que sus preocupaciones son bien distintas a los hacedores de pol&iacute;tica econ&oacute;mica en el resto de Occidente.
    </p><p class="article-text">
        Por encima de todo, las preocupaciones de quienes hacen y deshacen la mezcla de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas nipona est&aacute;n en las ant&iacute;podas de las nuestras, siendo su an&aacute;lisis distinto. Est&aacute;n haciendo todo lo posible para permitir que Jap&oacute;n escape de d&eacute;cadas de deflaci&oacute;n. Sue&ntilde;an con que el actual per&iacute;odo inflacionario termine con el largo ciclo deflacionario y, por ello, mediante una pol&iacute;tica monetaria de tipos cero y una expansi&oacute;n fiscal, quieren consolidar ese logro. Adicionalmente, y a diferencia de otros bancos centrales, el Banco de Jap&oacute;n est&aacute; evaluando las actuales presiones inflacionarias como meramente ef&iacute;meras, transitorias, causadas por factores que no est&aacute;n bajo el control de las autoridades monetarias. Por eso est&aacute;n tremendamente preocupados con que el actual per&iacute;odo inflacionista, que les puede sacar de la espiral deflacionista de las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas, sea en realidad un sue&ntilde;o de una noche de verano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis desde Jap&oacute;n, y que comparto, es diferente al que se hace desde nuestros lares. Por eso, a diferencia de casi todos los dem&aacute;s bancos centrales, han evitado imponer un sufrimiento innecesario a los titulares de hipotecas que se a&ntilde;ada a las actuales presiones del coste de vida, y que, como acreditan distintos estudios, entre ellos el mismo Banco de Espa&ntilde;a, afecta a las familias m&aacute;s endeudadas y de menos renta.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El control de la curva de tipos de inter&eacute;s de la deuda soberana nipona</strong></h3><p class="article-text">
        Sin duda alguna una de las herramientas m&aacute;s interesantes en el <em>kit</em> del banco central nip&oacute;n es el manejo de la curva de tipos de inter&eacute;s. Es decir, no solo fijan el tipo de inter&eacute;s oficial a corto plazo, sino que establecen unas bandas de conducci&oacute;n por donde debe moverse el tipo de inter&eacute;s de la deuda soberana a largo plazo, concretamente los tipos de inter&eacute;s a 10 a&ntilde;os. En su &uacute;ltima reuni&oacute;n de finales de octubre optaron por un &ldquo;aumento adicional de la flexibilidad en la conducci&oacute;n del control de la curva de tipos de inter&eacute;s&rdquo;, al incrementar ligeramente el techo superior del tipo de inter&eacute;s de los bonos del gobierno a 10 a&ntilde;os por donde el mercado puede moverse. Antes, se hab&iacute;a fijado un rango para los tipos de inter&eacute;s de los bonos del gobierno japon&eacute;s a 10 a&ntilde;os (JGB) entre -0.5% y 0.5%, con un l&iacute;mite superior del 1%, que consideraban como un &ldquo;tope estricto&rdquo;. Teniendo en cuenta ese rango aplicaban la pol&iacute;tica monetaria a trav&eacute;s de sus operaciones de compra-venta de bonos, vendiendo cuando el tipo de inter&eacute;s corr&iacute;a el riesgo de caer por debajo del -0.5% y viceversa, pero siempre comprando suficientes JGB en el mercado secundario para evitar que el tipo de inter&eacute;s a 10 a&ntilde;os superara el 1%. Ahora est&aacute;n redefiniendo el techo del 1% en los bonos del gobierno japon&eacute;s a 10 a&ntilde;os (JGB) como un &ldquo;punto de referencia&rdquo; y permitir&aacute;n que el rango de negociaci&oacute;n lo supere en algunas circunstancias.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, los bancos centrales pueden hacer tres cosas a la vez. Primera, fijar el nivel de los tipos de inter&eacute;s a corto plazo a trav&eacute;s de tipo de inter&eacute;s oficial del dinero. Segunda, establecer donde quiera la pendiente de la curva de tipos de inter&eacute;s de la deuda soberana, es decir, el diferencial entre los tipos de inter&eacute;s a largo plazo y los tipos de inter&eacute;s a corto plazo de los bonos del Tesoro. Finalmente, en el caso de que la bajada de tipos de inter&eacute;s a corto plazo y el control de la pendiente de la curva de la deuda soberana no se trasladara a la deuda privada, bastar&aacute; con que incluya deuda privada en la composici&oacute;n de su cartera de activos para afectar al diferencial de tipos de inter&eacute;s entre deuda privada y soberana. Resumiendo, el Banco Central puede fijar el nivel del tipo de inter&eacute;s a corto plazo, el diferencial entre el tipo de inter&eacute;s a corto y a largo plazo, y el diferencial entre el coste de la deuda soberana y privada o entre deudas soberanas (en este caso me refiero espec&iacute;ficamente al Banco Central Europeo). Por lo tanto, si quiere un Banco Central el tipo de inter&eacute;s ser&aacute; ex&oacute;geno, es decir, se determinar&iacute;a fuera del sistema, por mucho que le pese a los mercados financieros.
    </p><p class="article-text">
        Algunos economistas, ante la actitud clara y distinta de los hacedores de pol&iacute;tica econ&oacute;mica nipona, muestran su preocupaci&oacute;n por los movimientos del yen. La fuerte depreciaci&oacute;n que ocurri&oacute; en 2022 fue claramente el resultado del aumento de los tipos de inter&eacute;s por parte del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos y la atracci&oacute;n de fondos hacia el d&oacute;lar estadounidense. Pero lo relevante es que el tipo de cambio real (la medida de la competitividad internacional) ha mejorado significativamente y la balanza comercial volvi&oacute; a registrar un super&aacute;vit en septiembre despu&eacute;s de la pandemia., y la balanza por cuenta corriente fue a&uacute;n m&aacute;s superavitaria. Nadie que entienda la situaci&oacute;n japonesa est&aacute; preocupado por el sector exterior, y si tiene alguna duda vean los espectaculares beneficios de la empresa automovil&iacute;stica Toyota.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, desde Jap&oacute;n se considera que es posible que el episodio actual de inflaci&oacute;n, al ser de naturaleza transitoria, termine y Jap&oacute;n vuelva a sumirse en su pasado deflacionario. Por eso, adem&aacute;s, quieren una mayor expansi&oacute;n fiscal para asegurarse de que eso no ocurra. Su manera de pensar es diametralmente opuesta a la de nuestras autoridades monetarias y econ&oacute;micas: tienen la esperanza de que, al mantener una mezcla de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas expansiva, el crecimiento del PIB aumentar&aacute;, la inflaci&oacute;n de precios subyacentes se realinear&aacute; al alza y luego se estimular&aacute; el crecimiento de los salarios. Ning&uacute;n otro banco central piensa de esa manera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/forma-politica-economica-vision-japonesa_129_10705702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Nov 2023 21:29:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Otra forma de hacer política económica: la visión japonesa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hacia un capitalismo autoritario?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/capitalismo-autoritario_129_10636115.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c43c1534-0d81-41ca-b181-5b62f3852fe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Hacia un capitalismo autoritario?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde un punto de vista político, el capitalismo actual, en una profunda crisis sistémica, es intrínsecamente autoritario y peligroso. Está evolucionado desde una visión cínica de la democracia hacia una deriva autoritaria, el clásico fascismo</p></div><p class="article-text">
        Esta semana el Banco Central Europeo ha decidido, al menos temporalmente, terminar con las subidas de tipos de inter&eacute;s oficiales iniciadas all&aacute; por 2022 y que dieron lugar a la mayor escalada de repuntes de su historia. Desde estas l&iacute;neas somos y seremos extremadamente cr&iacute;ticos con una decisi&oacute;n cuyo objetivo &uacute;ltimo no era frenar la escalada inflacionista sino recapitalizar el sistema bancario europeo a costa, de nuevo, de los contribuyentes, esta vez v&iacute;a tipos de inter&eacute;s. La evidencia emp&iacute;rica contra la decisi&oacute;n del Banco Central Europeo de subir fuertemente los tipos de inter&eacute;s para hacer frente al episodio actual de inflaci&oacute;n se acumula. Lo &uacute;ltimo, un art&iacute;culo acad&eacute;mico, reci&eacute;n salido del horno, donde se amasan las investigaciones del Fondo Monetario Europeo, bajo la r&uacute;brica '<em>Demand vs. Supply Decomposition of Inflation: Cross-Country Evidence with</em> <em>Applications</em>',  traducido al rom&aacute;n paladino 'Descomposici&oacute;n de la inflaci&oacute;n en demanda vs. oferta: evidencia a nivel internacional con aplicaciones'.
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo, los autores, Melih Firat and Otso Hao, descomponen la inflaci&oacute;n agregada en componentes impulsados por la demanda y la oferta en 32 econom&iacute;as avanzadas y econom&iacute;as de mercados emergentes durante las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas. Para ello, profundizan en un examen de los roles desempe&ntilde;ados por los factores del lado de la demanda (curva de Phillips y transmisi&oacute;n de la pol&iacute;tica monetaria) y los factores del lado de la oferta (choques en los precios del petr&oacute;leo y presiones en la cadena de suministro) en la generaci&oacute;n de cambios en la inflaci&oacute;n impulsada por la demanda y la oferta. Este enfoque se basa en la idea de que los choques de demanda deber&iacute;an mover los precios y las cantidades en la misma direcci&oacute;n, mientras que los choques de oferta deber&iacute;an moverlos en direcciones opuestas. Las contribuciones de los factores de demanda y oferta a la inflaci&oacute;n agregada se obtienen como sumas ponderadas de las tasas de inflaci&oacute;n sectorial clasificadas como impulsadas por la demanda o la oferta
    </p><p class="article-text">
        Los resultados que obtienen son claros. La disminuci&oacute;n global de la inflaci&oacute;n agregada al comienzo de la pandemia de COVID-19 en 2020 se explic&oacute; principalmente por una reducci&oacute;n en la inflaci&oacute;n impulsada por la demanda. A partir de principios de 2021, tanto los factores de la demanda como los de la oferta contribuyeron al aumento de la inflaci&oacute;n. En Estados Unidos y Asia, la inflaci&oacute;n impulsada por la demanda y la impulsada por la oferta contribuyeron aproximadamente por igual a la inflaci&oacute;n general. Adem&aacute;s, tanto la inflaci&oacute;n impulsada por la demanda como la impulsada por la oferta comenzaron a desacelerarse hacia fines de 2022. Sin embargo, la inflaci&oacute;n en Europa fue en su mayor&iacute;a impulsada por la oferta, intensificando este impacto desde mediados de 2022.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los economistas que han recetado frenar la demanda, y por ende el crecimiento econ&oacute;mico, para hacer frente a la inflaci&oacute;n actual en Europa siguen sin entender, aparentemente, qu&eacute; la ha provocado. Por lo tanto, muy dif&iacute;cilmente comprender&aacute;n las consecuencias de sus actos, reflejados en unas recomendaciones de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas completamente dist&oacute;picas, salvo que el objetivo &uacute;ltimo, como ya he detallado, fuera realmente otro, recapitalizar el sistema bancario europeo. Las causas de la inflaci&oacute;n actual son consecuencia de las recomendaciones que durante las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas esos mismos economistas han llevado a cabo. Y las soluciones a las mismas no pasaban por una subida de los tipos de inter&eacute;s oficiales. Son m&aacute;s sencillas y menos da&ntilde;inas. Pasaban por revertir ciertas desregulaciones promovidas en los mercados financieros y en los sistemas bancarios, as&iacute; como echar atr&aacute;s multitud de procesos de liberalizaci&oacute;n de mercados, y pol&iacute;ticas que han promovido la financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a global. Obviamente ni lo hicieron, ni lo har&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Neo-feudalismo: del Totalitarismo Invertido al fascismo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde estas l&iacute;neas hemos alzado la voz contra el neofeudalismo actual impulsado por las &eacute;lites, v&iacute;a financiarizaci&oacute;n, tendente a succionar las rentas tanto de trabajadores como del capital productivo. Los beneficios puros repuntan sin control, mientras languidece la inversi&oacute;n productiva, aumenta el poder de mercado de determinadas corporaciones, y se dispara la desigualdad hasta niveles nauseabundos. La adicci&oacute;n al cr&eacute;dito &ndash;la deuda privada es infinitamente m&aacute;s peligrosa que la deuda soberana&ndash; del capitalismo actual necesita que la econom&iacute;a real se contraiga para ocultar su realidad intr&iacute;nseca, una enorme fragilidad financiera. Y a eso juegan los bancos centrales, a activar y desinflar inflaciones de activos, mientras de vez en cuando recapitalizan de las maneras m&aacute;s inveros&iacute;miles al sistema bancario.
    </p><p class="article-text">
        Desde un punto de vista estrictamente pol&iacute;tico, el capitalismo actual, en una profunda crisis sist&eacute;mica, es intr&iacute;nsecamente autoritario y peligroso. En la deriva actual, est&aacute; evolucionado desde una visi&oacute;n c&iacute;nica de la democracia, el Totalitarismo Invertido, hacia una deriva autoritaria, el cl&aacute;sico fascismo. Frente a ciertos an&aacute;lisis <em>na&iuml;ve</em>, es hora de abrir los ojos. El capitalismo actual es perfectamente capaz de funcionar dentro de un marco totalitario; del mismo modo que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas desmontaba el contrato social bajo una fachada de apariencia liberal. El mercado se convirti&oacute; a mediados de los 90 en la entidad m&aacute;s poderosa de la pol&iacute;tica democr&aacute;tica occidental. Seg&uacute;n ese nuevo catecismo, las exigencias humanas y democr&aacute;ticas solo pod&iacute;an satisfacerse en la medida en que se somet&iacute;an a las fuerzas inquebrantables del &ldquo;mercado&rdquo;, al que deb&iacute;a darse el m&aacute;ximo margen de acci&oacute;n para coordinar la gran diversidad de decisiones econ&oacute;micas y controlar con eficacia la demanda y la oferta. Obviamente, y as&iacute; lo asumieron, el mercado no pod&iacute;a garantizar el pleno empleo, la justicia distributiva o la protecci&oacute;n del medio ambiente. Bajo esta nueva realidad, los tecn&oacute;cratas dictaban las cosas que &ldquo;funcionaban&rdquo;, y los estrategas promov&iacute;an las &ldquo;cosas que ganaban&rdquo;. Pero ninguno de ellos, sin embargo, hablaban de las personas. De aquellos barros, estos lodos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/capitalismo-autoritario_129_10636115.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Oct 2023 20:27:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Hacia un capitalismo autoritario?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Capitalismo,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La geopolítica occidental se agrieta a marchas aceleradas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/geopolitica-occidental-agrieta-marchas-aceleradas_129_10608089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa08413f-9346-42ce-84fd-2ca4ac6c6381_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La geopolítica occidental se agrieta a marchas aceleradas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La guerra entre Israel y Gaza constituye la enésima pieza de ajedrez del mundo occidental en el tablero geopolítico, equivalente a esas otras ya utilizadas, y en su mayoría fallidas y rotas, como Afganistán, Irak, Libia, Egipto, Siria, Ucrania…</p></div><p class="article-text">
        Resulta absolutamente descorazonador observar c&oacute;mo languidecen nuestras democracias. Especialmente triste y desolador resulta otear cmo los dirigentes europeos hacen un seguidismo genuflexo hacia una visi&oacute;n del mundo, la anglosajona, que es absolutamente incompatible con la b&uacute;squeda de una paz global. El mundo multipolar en el que ya nos encontramos, por mucho que les pese a algunos dirigentes occidentales, requiere de una cooperaci&oacute;n que respete la heterogeneidad de los pueblos. Pero eso es incompatible con la actual clase dirigente pol&iacute;tica y econ&oacute;mica de los Estados Unidos, temerosa de perder el control del planeta. A&uacute;n no se han dado cuenta, pero ya lo han perdido. Muchos pa&iacute;ses ya han peridido el miedo a no seguir las consignas dictadas desde Washington y Londres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La guerra entre Israel y Gaza constituye la en&eacute;sima pieza de ajedrez del mundo occidental en el tablero geopol&iacute;tico, equivalente a esas otras ya utilizadas, y en su mayor&iacute;a fallidas y rotas, como Afganist&aacute;n, Irak, Libia, Egipto, Siria, Ucrania&hellip; El problema es que antes, desde Occidente, se pod&iacute;a manipular a la audiencia bajo una cortina de humo, simulando la recreaci&oacute;n de Hollywood en esa magn&iacute;fica pel&iacute;cula, '<em>Wag the Dog'  </em>('Cortina de humo', en Espa&ntilde;a). Tratar de reducir el brutal atentado terrorista de Ham&aacute;s a un guion donde se nos presenta como los buenos del mismo a quienes llevan d&eacute;cadas incumpliendo las resoluciones de la ONU, montando un <em>apartheid</em> contra todo un pueblo, el palestino, resulta, como m&iacute;nimo, grotesco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Occidente y las democracias tienen mucho que perder en este conflicto. Si no ponen l&iacute;mites a los cr&iacute;menes de lesa humanidad que est&aacute; perpetrando Israel y contin&uacute;an haciendo una distinci&oacute;n entre muertos de primera y de segunda, nuestro declive se acelerar&aacute;, muy especialmente el de los Estados Unidos. Se est&aacute;n cumpliendo dos escenarios pol&iacute;ticos aditivos. Por un lado, la anticipaci&oacute;n pol&iacute;tica de Frank Biancheri, polit&oacute;logo franc&eacute;s, uno de los padres de las becas Erasmus, hecha all&aacute; por 2010, y seg&uacute;n la cual nos encamin&aacute;bamos a un conflicto global por no deshacerse Europa del yugo anglosaj&oacute;n. Por otro lado, y, como consecuencia de lo anterior, no descarto que al final tambi&eacute;n se cumpla el pron&oacute;stico del matem&aacute;tico y soci&oacute;logo noruego Johan Galtung, que anticip&oacute; la p&eacute;rdida del poder global de Estados Unidos en la d&eacute;cada que nos encontramos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las previsiones de Frank Biancheri y Johan Galtung</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero vayamos por partes. Europa tuvo la oportunidad de cambiar la hoja de ruta, de impulsar un modelo cooperativo global, lo que pasaba sin duda por desligarse definitivamente del <em>diktat</em> anglosaj&oacute;n. Ese momento fue la Gran Recesi&oacute;n. Pero no lo hizo. Como consecuencia entramos en un escenario alternativo de conflicto. Recomiendo la lectura atenta de un libro visionario, del gran Franck Biancheri, uno de los impulsores de las becas Erasmus, '<em>The World Crisis: The Path to the World Afterwards</em>'. Biancheri detallaba dos escenarios: cooperaci&oacute;n o caos. Y quien decid&iacute;a era Europa. Al final, la senda seguida por Europa nos encamina a un mundo en conflicto, que Bianchieri predijo con m&aacute;s de 10 a&ntilde;os de antelaci&oacute;n (Afganist&aacute;n, Libia, Egipto, Siria, Ucrania&hellip; o lo que ahora puede acontecer en Oriente Pr&oacute;ximo).
    </p><p class="article-text">
        El problema de fondo es que el imperio dominante, el estadounidense, se encuentra bajo la certeza de que en poco tiempo va a perder su hegemon&iacute;a en favor de otro, el chino. Detr&aacute;s de todo, una realidad: nadie puede competir con China, que aprovech&oacute; el hueco y la oportunidad que le dio Occidente. Va a recuperar el trono mundial que ejerci&oacute; durante milenios. Los &uacute;ltimos 150 a&ntilde;os son, en la interpretaci&oacute;n china, un par&eacute;ntesis del que han aprendido los errores. Lo que estamos viendo se puede resumir en la frase: &ldquo;<em>China is not emerging. It is re-emerging</em>.&rdquo; Estados Unidos lo sabe y trata de ganar tiempo e influencia para, llegado el momento, no quedar descolocado, o, peor todav&iacute;a, esparcir conflictos en distintas &aacute;reas del mundo que podr&iacute;an terminar en una escalada de guerra global.
    </p><p class="article-text">
        Este razonamiento lo mantengo desde que empec&eacute; a analizar las derivadas pol&iacute;ticas del sistema de gobernanza actual, el Neoliberalismo, del Totalitarismo Invertido Actual al Fascismo. El impulso tecnol&oacute;gico y educativo de China es tan potente que es imparable. Nadie puede competir con un pa&iacute;s con un desarrollo tecnol&oacute;gico como es el caso de China, que adem&aacute;s tiene un control estatal de la tierra y de la banca y una planificaci&oacute;n estrat&eacute;gica de largo plazo. Solo un conflicto de orden militar puede frenar aquello que es inevitable. El peligro es que desde los Estados Unidos se haga esta interpretaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ello me permite introducir, finalmente, la Teor&iacute;a de Conflictos del soci&oacute;logo y matem&aacute;tico noruego Johan Galtung, quien predijo, entre otras cosas, el colapso de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y advirti&oacute; que el poder global de Estados Unidos colapsar&aacute; en la d&eacute;cada actual. Galtung hace ya muchos a&ntilde;os desarroll&oacute; una teor&iacute;a del conflicto, basada en la idea de sincronizar y reforzar mutuamente las contradicciones, y que utiliza para hacer sus pron&oacute;sticos. El modelo se fundamenta en comparar el ascenso y la ca&iacute;da de 10 imperios hist&oacute;ricos. En 1996, escribi&oacute; un art&iacute;culo cient&iacute;fico publicado por el Instituto de An&aacute;lisis y Resoluci&oacute;n de Conflictos de la Universidad George Mason advirtiendo que Estados Unidos pronto seguir&iacute;a el mismo camino que las construcciones imperiales anteriores: declinan y caen. Pero el libro principal que establece el pron&oacute;stico de Galtung lo public&oacute; en 2009, 'The Fall of the American Empire', donde presenta las 15 contradicciones que se sincronizan y refuerzan mutuamente, y que afligen al pa&iacute;s norteamericano y que, seg&uacute;n &eacute;l, conducir&aacute;n a que el poder global de Estados Unidos termine en esta d&eacute;cada. El problema es que durante esta fase de decadencia es probable que Estados Unidos pase por una fase de &ldquo;fascismo&rdquo; reaccionario que provendr&iacute;a de la capacidad de una tremenda violencia global; una visi&oacute;n de la excepci&oacute;n estadounidense como la &ldquo;naci&oacute;n m&aacute;s apta&rdquo;; una creencia en una pr&oacute;xima guerra final entre el bien y el mal. Pero si sus aliados dejen de comportarse como tales, tendr&aacute;n que valerse por s&iacute; mismos. Lo que predice Galtung es que el apoyo de sus otrora aliados no continuar&aacute; m&aacute;s all&aacute; de la d&eacute;cada actual. Veremos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/geopolitica-occidental-agrieta-marchas-aceleradas_129_10608089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Oct 2023 20:38:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La geopolítica occidental se agrieta a marchas aceleradas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Joe Biden,Gaza,China,Rusia,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La decadencia de nuestras democracias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/decadencia-democracias_129_10574275.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb7bcab9-254d-481f-8c7f-ec31e07a1a86_16-9-discover-aspect-ratio_default_1081680.jpg" width="2463" height="1385" alt="La decadencia de nuestras democracias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Da igual quién gobierne: el núcleo duro de las políticas económicas anteponen los intereses de una élite profundamente ególatra, que no está dispuesta a ceder absolutamente nada en la defensa de sus abultados privilegios</p></div><p class="article-text">
        Ahora que nuestros pol&iacute;ticos, tertulianos y dem&aacute;s andan enredados por la formaci&oacute;n del nuevo gobierno, debemos profundizar un poco m&aacute;s en cu&aacute;l ha sido el devenir de nuestra democracia y, en general, de las democracias occidentales. El punto de partida no puede ser m&aacute;s desolador. Da igual qui&eacute;n gobierne, porque el n&uacute;cleo duro de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas, fundamentadas en hip&oacute;tesis que no se cumplen, pero que nos dicen que son las &ldquo;correctas&rdquo;, simplemente anteponen los intereses de una &eacute;lite profundamente eg&oacute;latra, que no est&aacute; dispuesta a ceder absolutamente nada en la defensa de sus abultados privilegios.
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;ltimo, solucionar el problema de la inflaci&oacute;n, consecuencia b&aacute;sicamente de la monetizaci&oacute;n de todo lo que se mueve, a ca&ntilde;onazos. Su receta, no puede ser m&aacute;s dist&oacute;pica. Pretenden aumentar el desempleo para frenar el poder de negociaci&oacute;n de los trabajadores. El t&eacute;rmino trabajadores abarca a todos aquellos que no se dedican a extraer rentas a los dem&aacute;s, es decir, tambi&eacute;n engloba al capital productivo. El problema de fondo es un sistema que extrae beneficios puros, monetizando, a costa de todos, incluidos los derechos humanos b&aacute;sicos &ndash;alimentos, energ&iacute;a, vivienda, educaci&oacute;n, pensiones&hellip;&ndash;, pero tambi&eacute;n la naturaleza, es decir, el planeta Tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestras democracias hace tiempo que dejaron de ser ejemplo de nada. Se transformaron en <em>totalitarismos invertidos</em>, t&eacute;rmino introducido en 2003 por <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Sheldon_Wolin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sheldon Wolin</a>, profesor em&eacute;rito de filosof&iacute;a pol&iacute;tica de la Universidad de Princeton. Por aquel a&ntilde;o, public&oacute; una de sus obras m&aacute;s relevantes, <a href="https://www.thenation.com/article/archive/inverted-totalitarianism/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Inverted Totalitarianism'</a>, que despu&eacute;s desarroll&oacute; en su obra <a href="https://press.princeton.edu/books/paperback/9780691178486/democracy-incorporated" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Democracy Incorporated: Managed Democracy and the Specter of Inverted Totalitarianism</a>'. El totalitarismo invertido es el momento pol&iacute;tico en el que el poder corporativo se despoja finalmente de su identificaci&oacute;n como fen&oacute;meno puramente econ&oacute;mico y se transforma en una coparticipaci&oacute;n globalizadora con el Estado. Mientras que las corporaciones se vuelven m&aacute;s pol&iacute;ticas, el Estado se orienta cada vez m&aacute;s hacia el mercado. La antidemocracia, y el dominio de la &eacute;lite son elementos b&aacute;sicos del totalitarismo invertido. Yo a&ntilde;adir&iacute;a, desde el punto de vista econ&oacute;mico, un elemento que todav&iacute;a emponzo&ntilde;a m&aacute;s nuestras fr&aacute;giles democracias, la monetizaci&oacute;n de todo, incluidos los derechos humanos. Nos referimos al veneno de la financiarizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Detr&aacute;s de las guerras, el control de recursos naturales y la industria de las armas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son las democracias occidentales, alrededor de un capitalismo depredador, las principales responsables de las guerras por los recursos naturales, con el fin de consolidar las ganancias de un modelo econ&oacute;mico que ha originado el cambio clim&aacute;tico y que nos lleva, si nadie lo para, a la extinci&oacute;n masiva. De ello ya hablamos en nuestro &uacute;ltimo post. En este sentido, el mundo no occidental entiende perfectamente que nuestra c&iacute;nica pol&iacute;tica exterior se aleja de los retos de la humanidad, y por ello no quiere contribuir a ello. Pero adem&aacute;s del dominio de los recursos naturales, existe otro motor econ&oacute;mico que azuza los conflictos b&eacute;licos, la venta de armas, el complejo militar industrial estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Como reacci&oacute;n, tal como se&ntilde;ala Chandrna Nair, director ejecutivo del <a href="https://global-inst.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Institute for Tomorrow</a>, &ldquo;est&aacute; naciendo un mundo postoccidental en el que existe la oportunidad de limitar los motores de la guerra, tanto el dominio de los recursos naturales como la venta de armas, para que no se generen conflictos en todas partes del planeta.&rdquo; Nuestra verborrea, con un doble rasero de medir las cosas &ndash;la narrativa de la guerra de Ucrania, versus las otras guerras&ndash; ha quedado al descubierto. Frente a nuestra arrogancia, tratando de imponer nuestras normas, los diplom&aacute;ticos no occidentales, tal como se&ntilde;ala Nair, &ldquo;est&aacute;n adoptando enfoques alternativos que superan conceptos como el de las alianzas &ndash;que enfrentan unas regiones a otras&ndash; y avanzan hacia sistemas de solidaridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero donde la decadencia ha alcanzado un grado superlativo es en los Estados Unidos. Tal como se&ntilde;ala Rafael Poch en una de sus &uacute;ltimas piezas, absolutamente exquisita, <a href="https://rafaelpoch.com/2023/09/25/entre-la-derrota-y-la-escalada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entre la derrota y la escalada</a>, &ldquo;al frente de la pir&aacute;mide tenemos a un presidente senil, Joe Biden, sobre el que los medios habr&iacute;an escenificado la gran juerga si fuera un jefe de Estado ruso o chino. En caso de incapacidad, Biden tiene a su lado a una vicepresidenta, Kamala Harris, que brilla por su incompetencia. En la segunda l&iacute;nea, un tr&iacute;o de descerebrados con nivel de becarios al frente del dossier ucraniano: el secretario de Estado Blinken, el consejero de Seguridad Nacional Sullivan y la subsecretaria de Estado Nuland&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que Biden, desde la perspectiva de un europeo, ha hecho bueno a Donald Trump. Resulta extremadamente c&iacute;nico que despu&eacute;s de gastarse a fondo perdido, porque no lo van a recuperar, decenas de miles de millones de d&oacute;lares en el conflicto de Ucrania, en vez de preocuparse por la sanidad, educaci&oacute;n, seguridad, en definitiva, el bienestar de los estadounidenses, acuda a apoyar subidas salariales en las distintas huelgas que est&aacute;n aconteciendo alrededor de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Seamos claros. Las &uacute;ltimas administraciones dem&oacute;cratas han actuado de manera sistem&aacute;tica contra los intereses de los europeos, que se lo digan a los alemanes y su oleoducto de Nord Stream, escalando una guerra, la de Ucrania, donde adem&aacute;s de los centenares de miles de muertos ucranianos, les importa un pimiento que &eacute;sta se descontrole todav&iacute;a m&aacute;s y termine, aqu&iacute;, en un escenario apocal&iacute;ptico. La probabilidad no es baja. La pregunta es inmediata: &iquest;qui&eacute;n en Europa est&aacute; actuando como l&iacute;der y portavoz de nuestra seguridad? Toc, toc, &iquest;hay alguien? Me temo que no. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/decadencia-democracias_129_10574275.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Oct 2023 20:16:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La decadencia de nuestras democracias]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambio climático, inflación actual, y cómo salvar al mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cambio-climatico-inflacion-actual-salvar-mundo_129_10546588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edbc7d70-1add-427b-b0ef-099b81a7c238_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cambio climático, inflación actual, y cómo salvar al mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los economistas que han recetado frenar la demanda, y por ende el crecimiento económico, para hacer frente a la inflación actual siguen sin entender qué la ha provocado</p></div><p class="article-text">
        El actual per&iacute;odo de repuntes de tipos de inter&eacute;s por parte de los bancos centrales occidentales pasar&aacute; a la historia como el en&eacute;simo ejemplo de la ignominia inducida por la corriente de pensamiento econ&oacute;mico dominante. Jam&aacute;s la distancia entre la teor&iacute;a macroecon&oacute;mica hegem&oacute;nica &ndash;pseudociencia en palabras del otrora premio Nobel Paul Romer-, y su utilidad social hab&iacute;a estado tan alejada. Los economistas que han recetado frenar la demanda, y por ende el crecimiento econ&oacute;mico, para hacer frente a la inflaci&oacute;n actual siguen sin entender qu&eacute; la ha provocado. Por lo tanto, muy dif&iacute;cilmente comprender&aacute;n las consecuencias de sus actos, reflejados en unas recomendaciones de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas completamente dist&oacute;picas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las causas de la inflaci&oacute;n actual, pero tambi&eacute;n del desastre clim&aacute;tico, son consecuencia de las recomendaciones que durante las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas han llevado a cabo. Y las soluciones a las mismas no pasan por una subida de los tipos de inter&eacute;s oficiales. Son m&aacute;s sencillas y menos da&ntilde;inas. Pasan por revertir ciertas desregulaciones promovidas en los mercados financieros y en los sistemas bancarios, as&iacute; como echar atr&aacute;s multitud de procesos de liberalizaci&oacute;n de mercados, y pol&iacute;ticas que han promovido la financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a global. Obviamente no lo har&aacute;n. Pero ya les advierto, la inflaci&oacute;n no mejorar&aacute;, la irreversibilidad del cambio clim&aacute;tico continuar&aacute;, mientras sus subidas de tipos de inter&eacute;s no valdr&aacute;n para nada, salvo aumentar el desempleo, la desigualdad y la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y si en realidad los economistas de la corriente dominante son decrecimentistas ocultos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por eso, intento darle vueltas a tanta irracionalidad, y trato de ser posibilista, pensando incluso que en realidad es el altruismo la gu&iacute;a oculta de quienes as&iacute; act&uacute;an. Entonces me da por buscar otras explicaciones m&aacute;s positivas y optimistas. Sue&ntilde;o que, en realidad, conscientes de que el actual modelo de crecimiento econ&oacute;mico en las econom&iacute;as capitalistas m&aacute;s avanzadas nos lleva al colapso clim&aacute;tico, los economistas de la corriente dominante concluyen que es necesario un decrecimiento ya. Sue&ntilde;o con que no solo se han le&iacute;do los abundantes documentos publicados por el Banco de Inglaterra, y que, bajo la batuta de Mark Carney, analizaban los riesgos financieros asociados al cambio clim&aacute;tico. &iexcl;Qu&eacute; va! Por so&ntilde;ar, que no quede, so&ntilde;emos a lo grande. So&ntilde;emos que han dado varios pasos m&aacute;s, y tras ponerse en contacto con ciertos departamentos de universidades que analizan los puntos de inflexi&oacute;n clim&aacute;ticos, como por ejemplo el &ldquo;<a href="https://www.exeter.ac.uk/research/gsi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Systems Institute</a>&rdquo; de la Universidad de Exeter, dirigido por Tim Lenton, o el &ldquo;<a href="https://portalrecerca.uab.cat/en/organisations/institute-of-environmental-science-and-technology-icta-uab" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Institute for Environmental Science and Technology</a>&rdquo; de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona, y donde trabaja Jason Hickle, antrop&oacute;logo econ&oacute;mico, y miembro de la Royal Society of Arts, asumen la irreversibilidad del cambio clim&aacute;tico y la necesidad de un decrecimiento. Ya no basta con cambiar el modelo de crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Pero entonces me despierto, y el sue&ntilde;o se transforma en una pesadilla. El decrecimiento, necesario para salvar al mundo, requiere, obligatoriamente, compensar a todos aquellos que se ver&aacute;n afectados negativamente, millones de familias y trabajadores, millones de peque&ntilde;os empresarios. Y para ello solo la Teor&iacute;a Monetaria Moderna (TMM) tiene la soluci&oacute;n. Pero la mayor&iacute;a de los economistas de la corriente dominante, bajo un comportamiento gregario, muestran su desprecio a la TMM, sin entender en realidad de qu&eacute; va.
    </p><p class="article-text">
        Al menos perm&iacute;tanme compartir con ustedes un art&iacute;culo acad&eacute;mico reci&eacute;n salido del hornos, y publicado en la revista <a href="https://www.sciencedirect.com/journal/ecological-economics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ecological Economics</a>, &ldquo;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0921800923002318" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">How to pay for saving the world: Modern Monetary Theory for a degrowth transition</a>&rdquo;, donde los autores, todos ellos pertenecientes a Institutos Econ&oacute;micos que analizan el cambio clim&aacute;tico, concluyen que el decrecimiento y la Teor&iacute;a Monetaria Moderna (TMM) forman una simbiosis estrat&eacute;gica para abordar las crisis sociales y ecol&oacute;gicas. Demasiado para los economistas &ldquo;mainstream&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Concretamente en el resumen del art&iacute;culo se se&ntilde;ala: &ldquo;El decrecimiento carece de una teor&iacute;a sobre c&oacute;mo el Estado puede financiar pol&iacute;ticas socioecol&oacute;gicas ambiciosas y sistemas de provisi&oacute;n p&uacute;blica, manteniendo al mismo tiempo la estabilidad macroecon&oacute;mica durante una reducci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica. Para abordar esta cuesti&oacute;n, presentamos una s&iacute;ntesis de los estudios sobre decrecimiento y la Teor&iacute;a Monetaria Moderna (TMM) basada en su concepci&oacute;n com&uacute;n del dinero como bien p&uacute;blico y su oposici&oacute;n com&uacute;n a la escasez artificial. Presentamos dos argumentos. En primer lugar, nos basamos en la TMM para argumentar que los Estados con suficiente soberan&iacute;a monetaria no se enfrentan a ning&uacute;n obst&aacute;culo para financiar las pol&iacute;ticas necesarias para una transici&oacute;n justa y sostenible hacia el decrecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        El aumento del gasto p&uacute;blico no requiere ni implica crecimiento del PIB. En segundo lugar, nos basamos en la investigaci&oacute;n sobre el decrecimiento para adaptar la TMM a la realidad ecol&oacute;gica. La TMM postula que el gasto fiscal s&oacute;lo est&aacute; limitado por la inflaci&oacute;n y, por tanto, por la capacidad productiva de la econom&iacute;a. Nosotros sostenemos que los esfuerzos para hacer frente a esta limitaci&oacute;n tambi&eacute;n deben prestar atenci&oacute;n a los l&iacute;mites sociales y ecol&oacute;gicos. Bas&aacute;ndonos en esta s&iacute;ntesis, proponemos un conjunto de pol&iacute;ticas monetarias y fiscales adecuadas para una transici&oacute;n estable hacia el decrecimiento, que incluyen una regulaci&oacute;n m&aacute;s estricta de las finanzas privadas, reformas fiscales, controles de precios, sistemas p&uacute;blicos de aprovisionamiento y una garant&iacute;a de empleo emancipador. Este enfoque puede apoyar una amplia movilizaci&oacute;n democr&aacute;tica en favor de una transici&oacute;n hacia el decrecimiento.&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        Pero, el comportamiento gregario de quienes ya deber&iacute;an haber dado un paso atr&aacute;s, por las consecuencias sociales, econ&oacute;micas y ecol&oacute;gicas de sus recomendaciones, lo impedir&aacute;n, al menos temporalmente. Digo temporalmente porque ya hay alternativas puestas en marcha de pol&iacute;tica monetaria y fiscal al desastre occidental. Me refiero a la pol&iacute;tica de tipos cero y expansi&oacute;n fiscal de Jap&oacute;n, cuyo resultado actual es de menos inflaci&oacute;n que en Europa y Estados Unidos, y de un mayor crecimiento, mientras se protege a familias y empresas. Lo s&eacute;, como siempre, soy excesivamente optimista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cambio-climatico-inflacion-actual-salvar-mundo_129_10546588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Sep 2023 20:14:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cambio climático, inflación actual, y cómo salvar al mundo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Bancos Centrales no deben telegrafiar a los mercados su futura política monetaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/bancos-centrales-no-deben-telegrafiar-mercados-futura-politica-monetaria_129_10518393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dedc3b0a-eff0-4cd4-80b2-07a50150043a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Bancos Centrales no deben telegrafiar a los mercados su futura política monetaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que considerar las implicaciones de la creación de crédito a lo largo de todo el ciclo crediticio. En la práctica, esto puede requerir la inclusión de la inflación del precio de los activos en la definición de estabilidad de precios</p></div><p class="article-text">
        Existe cierta preocupaci&oacute;n entre los medios de comunicaci&oacute;n especializados e inversores sobre cu&aacute;l deber&iacute;a ser el papel de un Banco Central. &iquest;Debe explicar o anticipar a los inversores por donde se puede mover la futura pol&iacute;tica monetaria? O, por el contrario, &iquest;deber&iacute;a sorprender y actuar en funci&oacute;n de lo que deber&iacute;an ser sus objetivos &uacute;ltimos, es decir, garantizar un entorno de estabilidad de precios y de pleno empleo? Mi respuesta es muy clara, jam&aacute;s deber&iacute;a haber asumido asumir el papel que ahora se le presupone, controlar y gestionar los riesgos de mercado. Desde la famosa &ldquo;Greenspan put&rdquo;, generada all&aacute; por 1998, bajo ese paradigma de control de riesgo, y que implica la asunci&oacute;n de que ante cualquier ca&iacute;da en los mercados financieros all&iacute; estar&aacute; el Banco Central para &ldquo;ayudarme&rdquo;, dicha pol&iacute;tica monetaria solo ha favorecido el germen del origen del peor de los males econ&oacute;micos, una inflaci&oacute;n de activos financieros e inmobiliarios alimentados por un ciclo explosivo de deuda privada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para poder entender mi aproximaci&oacute;n a lo que deber&iacute;an hacer los bancos centrales, perm&iacute;tanme desempolvar la <a href="https://www.zbw.eu/econis-archiv/handle/11159/77848" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hip&oacute;tesis de Inestabilidad Financiera</em></a><a href="https://www.zbw.eu/econis-archiv/handle/11159/77848" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Hyman Minsky</a>. &Eacute;sta afirma que los empresarios, las familias, y sus banqueros, aceptar&aacute;n asumir m&aacute;s riesgo en per&iacute;odos de auge econ&oacute;mico o despu&eacute;s de un largo per&iacute;odo de crecimiento sostenido. Los bancos reducen sus exigencias para los pr&eacute;stamos, y aceptan unas tasas de endeudamiento m&aacute;s elevadas. Bancos, familias y empresas se van a conformar con una menor proporci&oacute;n de activos l&iacute;quidos, produci&eacute;ndose la <em>paradoja de la tranquilidad: </em>un per&iacute;odo feliz de actividad econ&oacute;mica terminar&aacute; por hacer m&aacute;s fr&aacute;giles los balances financieros. Esa fragilidad econ&oacute;mica ir&aacute; acompa&ntilde;ada de comportamientos especulativos: bancos y empresas van a competir entre s&iacute; apoy&aacute;ndose en la palanca del endeudamiento, y las familias actuar&aacute;n de manera parecida, provocando una inflaci&oacute;n de los precios burs&aacute;tiles y del sector inmobiliario. La reacci&oacute;n del Banco Central ser&aacute; o imponer restricciones de cr&eacute;dito, o, lo m&aacute;s probable, subir tipos de inter&eacute;s. Estas subidas har&aacute;n m&aacute;s fr&aacute;gil la situaci&oacute;n financiera de todos los sectores, pues el peso del endeudamiento se habr&aacute; incrementado. Entonces los bancos endurecer&aacute;n las concesiones de cr&eacute;ditos, agravando la fragilidad. Hay riesgo de que todo termine con un crac financiero, a menos que el Estado acepte encarar un elevado d&eacute;ficit con el fin de sostener la demanda global.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Debe un Banco Central gestionar el riesgo de mercado?</strong></h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el paradigma convencional de b&uacute;squeda del equilibrio, las perturbaciones ex&oacute;genas aparecen como fuentes de desequilibrio, algo que hay que contrarrestar lo antes posible. Este punto de vista queda ejemplificado en un pasaje de un discurso de Allan Greenspan, presidente de la Reserva Federal, all&aacute; por octubre de 2004: &ldquo;...los responsables pol&iacute;ticos que operan bajo un paradigma de gesti&oacute;n del riesgo pueden, en ocasiones, verse abocados a emprender acciones destinadas a proporcionar un seguro contra resultados especialmente adversos. Tras el impago de la deuda rusa en el oto&ntilde;o de 1998, por ejemplo, el FOMC relaj&oacute; la pol&iacute;tica monetaria a pesar de nuestra percepci&oacute;n de que la econom&iacute;a se estaba expandiendo a un ritmo satisfactorio y que, incluso sin una iniciativa pol&iacute;tica, era probable que siguiera haci&eacute;ndolo. Relajamos la pol&iacute;tica porque nos preocupaba el riesgo, poco probable, de que el impago desencadenara acontecimientos que perturbaran gravemente los mercados financieros nacionales e internacionales, con una enorme repercusi&oacute;n adversa en los resultados de la econom&iacute;a estadounidense&rdquo;. Aqu&iacute; Greenspan describe un proceso de adopci&oacute;n de una pol&iacute;tica de estabilizaci&oacute;n preventiva, actuando para contrarrestar el impacto de las perturbaciones ex&oacute;genas antes de que repercutan en la econom&iacute;a. Este enfoque es viable en una econom&iacute;a que busca el equilibrio. Sin embargo, si la Hip&oacute;tesis de Inestabilidad Financiera es correcta, y lo es, puede contribuir a desestabilizar la econom&iacute;a, al crear un exceso de confianza. Se trata del viejo problema del riesgo moral.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Hip&oacute;tesis de Inestabilidad Financiera, los choques ex&oacute;genos pueden considerarse, dentro de lo razonable, una fuerza estabilizadora. Un choque adverso puede ayudar a poner a prueba el sistema, haciendo que la econom&iacute;a se retraiga de un ataque de exuberancia irracional. Por esta raz&oacute;n, como m&iacute;nimo, puede afirmarse que los bancos centrales deben ser perspicaces en sus intentos de contrarrestar las perturbaciones ex&oacute;genas. Y deber&iacute;an evitar telegrafiar a los mercados una pol&iacute;tica monetaria &ldquo;de provisi&oacute;n de seguros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los bancos centrales, en definitiva, deber&iacute;an considerar las implicaciones de la creaci&oacute;n de cr&eacute;dito a lo largo de todo el ciclo crediticio. En la pr&aacute;ctica, esto puede requerir la inclusi&oacute;n de la inflaci&oacute;n del precio de los activos en la definici&oacute;n de estabilidad de precios. En la situaci&oacute;n actual, donde la inflaci&oacute;n es consecuencia de una err&oacute;nea desregulaci&oacute;n de los mercados derivados de materias primas, un mal dise&ntilde;o del mercado el&eacute;ctrico global, y del poder de mercado de ciertas corporaciones, la pol&iacute;tica monetaria restrictiva tendr&aacute; pocos efectos sobre la inflaci&oacute;n de consumo. Sin embargo, las acumulaciones en el tiempo de una serie de desequilibrios financieros, v&iacute;a inflaciones de activos, como consecuencia de telegrafiar al mercado la pol&iacute;tica monetaria, han crecido ya tanto que un endurecimiento monetario y fiscal podr&iacute;a hacer que se deshicieran, s&iacute;, pero con efectos negativos sobre el crecimiento mundial y el empleo. Esto abogar&iacute;a por una respuesta monetaria m&aacute;s comedida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Laborda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/bancos-centrales-no-deben-telegrafiar-mercados-futura-politica-monetaria_129_10518393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Sep 2023 20:34:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Bancos Centrales no deben telegrafiar a los mercados su futura política monetaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[BCE - Banco Central Europeo,Tipos de Interés,Crisis,Créditos]]></media:keywords>
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