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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rosa Soto]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Rosa Soto]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Inmigrantes hacinados, contagiados y ahora señalados por el brote en Melilla: "A los extranjeros nos culpan de todo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/inmigrantes-hacinados-contagiados-ahora-senalados-brote-melilla-extranjeros-culpan_1_6277690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef09ec33-934f-42e0-8d4d-fce061186b36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Inmigrantes hacinados, contagiados y ahora señalados por el brote en Melilla: &quot;A los extranjeros nos culpan de todo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde marzo, el Defensor del Pueblo y numerosas organizaciones pedían a los ministerios implicados descongestionar el CETI de Melilla. Meses después, un brote en el centro deja 132 migrantes contagiados y aumenta el discurso de odio en la cuidad autónoma</p></div><p class="article-text">
        Ped&iacute;an a gritos una soluci&oacute;n, pero han acabado se&ntilde;alados como responsables. &ldquo;No entendemos por qu&eacute; nos culpan a nosotros de los contagios si hemos pasado meses confinados en el CETI y el &uacute;nico contacto con el exterior se ha dado con los trabajadores del centro. Nosotros no somos un foco de rebrotes&rdquo;, dice Abdellah desde el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), donde se desencaden&oacute; un brote de coronavirus a finales de agosto tras meses de denuncias por sus condiciones de hacinamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el mes de marzo, el Defensor del Pueblo y distintas organizaciones solicitan a Interior, Migraciones y el Gobierno de la ciudad una respuesta para los cerca de 1.300 migrantes alojados en un espacio con capacidad para albergar a 700 en plena crisis sanitaria. Sus peticiones no fueron escuchadas y, m&aacute;s de un mes despu&eacute;s del primer contagio detectado en el centro, el n&uacute;mero de residentes infectados ha ascendido a 132. En total, hay 382 positivos en Melilla.&nbsp;&ldquo;La situaci&oacute;n de Melilla es complicada, en el CETI el riesgo de contagio era evidente, lo anticipamos, lo transmitimos a las autoridades sanitarias. Tambi&eacute;n la plaza de toros es una situaci&oacute;n que nos parece inadecuada&rdquo;, reconoci&oacute; este mi&eacute;rcoles en el Congreso el ministro de Inclusi&oacute;n, Jos&eacute; Luis Escriv&aacute;, quien solicit&oacute; a Interior al inicio de la pandemia la aceleraci&oacute;n de los traslados de inmigrantes a la pen&iacute;nsula, a lo que Fernando Grande-Marlaska se niega. 
    </p><h3 class="article-text">Peticiones para acelerar traslados</h3><p class="article-text">
        Desde Amnist&iacute;a Internacional acusan de inacci&oacute;n al Gobierno. &ldquo;Llevamos muchos meses pidiendo al Ministerio de Interior un plan para descongestionar el centro y acelerar los traslados a la Pen&iacute;nsula, especialmente de las personas vulnerables como mujeres v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, personas del colectivo LGBTI, o aquellas que cuentan ya con protecci&oacute;n internacional.<strong>&nbsp;</strong>Pero parece que la salud de estas personas no importa, sino que cada ministerio descarga la responsabilidad en el otro, sin que ninguno finalmente tome la decisi&oacute;n&rdquo;, dice Esteban Beltr&aacute;n, director de Amnist&iacute;a Internacional Espa&ntilde;a.&nbsp;&ldquo;Ya advertimos desde el inicio de la pandemia sobre los posibles contagios y la dificultad para mantener las distancias de seguridad en un centro tan hacinado.&nbsp;Esperamos no tener que lamentar algo m&aacute;s grave&rdquo;, apuntan desde la ONG.
    </p><p class="article-text">
        Durante las &uacute;ltimas semanas se han sucedido una serie de acciones de rechazo a los residentes del centro que alimentan el discurso de odio contra los extranjeros, responsabiliz&aacute;ndolos del avance del virus en la ciudad aut&oacute;noma: pintadas, protestas contra el aislamiento de los migrantes contagiados en determinados barrios o declaraciones pol&iacute;ticas que colocan a los residentes del CETI en el centro de la diana. La &uacute;ltima ha surgido desde el Partido Popular melillense. 
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, la senadora popular Sof&iacute;a Acedo pidi&oacute; cambiar el r&eacute;gimen jur&iacute;dico del CETI &ndash;caracterizado por ser un centro abierto, que permite la entrada y salida de sus residentes- por un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE), es decir una instalaci&oacute;n policial cerrada, para impedir que los migrantes puedan moverse por la ciudad aut&oacute;noma: &ldquo;Ya est&aacute; bien de solidaridad mal entendida. Los gobiernos local y central deben trabajar para impedir la inmigraci&oacute;n irregular&rdquo;, dijo la senadora. 
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                    alt="Pintada realizada en septiembre junto a la plaza de toros de la ciudad autónoma, donde han sido acogidos migrantes del CETI vulnerables, con más riesgo ante posibles contagios."
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                Pintada realizada en septiembre junto a la plaza de toros de la ciudad autónoma, donde han sido acogidos migrantes del CETI vulnerables, con más riesgo ante posibles contagios.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Illa y Sim&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Las declaraciones realizadas por el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y el director del Centro de Coordinaci&oacute;n de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Sim&oacute;n, no han sentado bien en el CETI de Melilla. 
    </p><p class="article-text">
        En su comparecencia conjunta el 28 de septiembre, Sim&oacute;n se&ntilde;al&oacute; que el brote en el CETI, con 84 positivos, &ldquo;no favorec&iacute;a&rdquo; la evoluci&oacute;n epidemiol&oacute;gica de la ciudad que sumaba 521 casos (siendo el CETI una sexta parte del total). El responsable de Emergencias Sanitarias lament&oacute; que el impacto del CETI hiciera que los datos de Melilla no fueran &ldquo;todo lo favorables que pod&iacute;an ser&rdquo;. Illa tambi&eacute;n destac&oacute; que la situaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica de la ciudad estaba vinculada al brote en el CETI, aunque quiso rebajar la tensi&oacute;n y afirm&oacute; que las autoridades sanitarias locales iban en la direcci&oacute;n correcta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los representantes pol&iacute;ticos ponen en la picota a los residentes del centro que se han pasado encerrados dos meses y medio y han padecido el primer contagio a los cinco meses del inicio de la crisis sanitaria por focos externos al CETI&rdquo;, dicen a elDiario.es fuentes del CETI. 
    </p><p class="article-text">
        La misma fuente confirma que contin&uacute;a sin estar programado un traslado a la pen&iacute;nsula para descongestionarlo como reclama Amnist&iacute;a Internacional, entidad que critica la falta de compromiso del Gobierno central con estas personas. &ldquo;El &uacute;ltimo traslado fue en mayo, cuando 136 personas fueron reubicadas en centros peninsulares mejor adaptados&rdquo;, dice Virginia &Aacute;lvarez, investigadora de la organizaci&oacute;n. Para la portavoz de Amnist&iacute;a Internacional, las declaraciones de Sim&oacute;n e Illa forman parte del &ldquo;atropello y negligencias&rdquo; que suma el Ejecutivo y que no evitan &ldquo;los conatos racistas y xen&oacute;fobos&rdquo; que se pueden ver tanto en redes sociales como en la calle.
    </p><h3 class="article-text">Encerrado en una ciudad donde no te quieren</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Me siento impotente, siento que de no puedo hacer nada al estar encerrado en una ciudad donde no te quieren y encima no poder continuar mi viaje para reunirme con mi familia en Francia&rdquo;, reconoce Abdellah. El solicitante de asilo, que no forma parte de los infectados, asegura estar algo m&aacute;s aliviado porque &ldquo;el CETI ha mejorado el reparto de mascarillas&rdquo;, pr&aacute;cticamente diario, y ha reforzado los dispensadores de gel hidroalcoh&oacute;lico: &ldquo;Ya no me los encuentro vac&iacute;os&rdquo;, dice el hombre, que hace poco m&aacute;s de un mes se quejaba de la falta de medidas de higiene contra el coronavirus en el centro, cuando surgieron los primeros casos en las instalaciones dependientes del Ministerio de Inclusi&oacute;n. &ldquo;Nos culpan de todo, pero nadie se pone en nuestra situaci&oacute;n&rdquo;, remarca este solicitante de asilo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, &ldquo;el rebrote del odio&rdquo;, como lo llama Abdellah, repunt&oacute; a inicios de septiembre. Tras el inicio del brote en el CETI,  la Ciudad Aut&oacute;noma anunci&oacute; un acuerdo alcanzado con la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones que consist&iacute;a en trasladar a los residentes del CETI enfermos de COVID-19 a las instalaciones deportivas de Altos del Real, situadas en la periferia del barrio El Real, el m&aacute;s extenso de Melilla. De esta forma se pretend&iacute;a garantizar su cuarentena y aislamiento, adem&aacute;s de evitar la propagaci&oacute;n del virus en el centro de acogida, que duplica el aforo permitido e impide mantener la distancia de seguridad. A fecha de 15 de septiembre albergaba a 1.385 personas, a pesar de tener una capacidad m&aacute;xima de 782, de acuerdo con la respuesta parlamentaria escrita que el Gobierno de Espa&ntilde;a dirigi&oacute; al diputado de EH Bildu, Jon I&ntilde;arritu, el pasado 29 de septiembre.
    </p><h3 class="article-text">Caravana contra el aislamiento en un polideportivo de los migrantes contagiados</h3><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s la Asociaci&oacute;n de Vecinos del Real organiz&oacute; una cacerolada para reflejar su rechazo al confinamiento de las personas migrantes enfermas en m&oacute;dulos prefabricados de la Ciudad Deportiva de Altos del Real. Desde esta entidad consideraban que supon&iacute;an &ldquo;un foco de contagio e inseguridad&rdquo; para los vecinos del barrio y solicitaban su traslado a otras instalaciones. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1303272770021752833?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Una vez que los residentes contagiados del CETI fueron trasladados a la Ciudad Deportiva de Altos del Real, la misma asociaci&oacute;n vecinal organiz&oacute; una caravana con un centenar de veh&iacute;culos que recorrieron toda la ciudad para demostrar su rechazo a la decisi&oacute;n del gobierno melillense de trasladar a los migrantes infectados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El barrio se ha declarado en contra de este centro, por la peligrosidad sanitaria que nos podr&iacute;a generar&rdquo;, sosten&iacute;an desde la organizaci&oacute;n. &ldquo;Carece de sentido tener esa bomba ah&iacute; tan cerca de los colegios, las mezquitas y de un barrio con tanta gente&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;an, quienes han lanzado una campa&ntilde;a de recogida de firmas en Change.org que acumula mil apoyos. Hace unas semanas, la plaza de toros donde han sido alojados los residentes del CETI considerados &ldquo;vulnerables&rdquo; amanec&iacute;a con una pintada: &ldquo;Plaza de moros&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Cierre con el estado de alarma</h3><p class="article-text">
        El CETI cerr&oacute; sus puertas el mismo d&iacute;a que el Gobierno de Espa&ntilde;a decret&oacute; el estado de alarma y no las reabri&oacute; hasta el 25 de mayo, cuando la ciudad aut&oacute;noma entr&oacute; en la fase 2 de la desescalada, tres d&iacute;as despu&eacute;s de que Melilla se declarara primer territorio libre de coronavirus, a pesar de que una semana m&aacute;s tarde apareci&oacute; un nuevo caso. Desde mayo a julio, el contador de pacientes Covid-19 en Melilla se mantuvo controlado con casos puntuales, pero a finales de julio y principio de agosto apareci&oacute; un rebrote de cerca de decenas de personas paralelo a la llegada de turistas y al regreso de quienes se fueron de vacaciones con la reapertura de conexiones a&eacute;reas y mar&iacute;timas con pen&iacute;nsula a finales de junio.
    </p><p class="article-text">
        No fue hasta el 21 de agosto cuando se conoci&oacute; el primer contagio de coronavirus en el CETI, cinco meses despu&eacute;s del estallido de la crisis sanitaria. Ese mismo d&iacute;a, el Gobierno de Melilla emiti&oacute; una orden para confinar el CETI, que deriv&oacute; en las protestas de los acogidos ante el miedo a un posible contagio. Finalmente, el confinamiento del centro fue tumbado por el juzgado. 
    </p><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de mes y medio los casos positivos en este centro de acogida de migrantes han escalado hasta superar el centenar. Fuentes del CETI aseguran a elDiario.es que realizar&aacute;n pr&oacute;ximamente, sin determinar fecha, un cribado con PCR a todos los residentes del centro, sin excepciones, con el fin de detectar nuevos casos de coronavirus y agilizar los aislamientos de los enfermos.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde Amnist&iacute;a Internacional acusan al Gobierno de Espa&ntilde;a de dejaci&oacute;n de funciones. La responsable de Investigaci&oacute;n de esta organizaci&oacute;n, Virginia &Aacute;lvarez, critica que los ministerios de Interior, Sanidad y Migraciones no asuman sus responsabilidades y &ldquo;se pasen la pelota sin tener en cuenta que tienen en sus manos la vida de m&aacute;s de 1.300 personas&rdquo;. Adem&aacute;s, recuerda que los tres ministerios son responsables de los acogidos en el CETI y que, entre otras funciones, Sanidad debe hacerse cargo de los protocolos sanitarios, Migraciones de las instalaciones de acogida e Interior de los traslados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/inmigrantes-hacinados-contagiados-ahora-senalados-brote-melilla-extranjeros-culpan_1_6277690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Oct 2020 20:29:33 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Agentes antidisturbios intervienen en el saturado CETI de Melilla tras una protesta de migrantes por el brote de coronavirus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/agentes-antidisturbios-intervienen-saturado-ceti-melilla-protesta-migrantes-brote-coronavirus_1_6183338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">26 residentes del centro han sido detenidos por "lanzar piedras y objetos" durante la protesta desatada tras un brote de coronavirus, después de pedir desde el estado de alarma su traslado a la península ante la saturación del CETI</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-videoembed ratio ratio__16_9">
    
                    
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            </figure><p class="article-text">
        Agentes antidisturbios han intervenido este mi&eacute;rcoles en el Centro de Estancia Temporal para Extranjeros (CETI) de Melilla tras el aumento de la tensi&oacute;n en las protestas surgidas desde este martes por cerca de 200 migrantes &ldquo;por miedo al coronavirus&rdquo;, despu&eacute;s de surgir un brote de la enfermedad entre los residentes del centro, quienes llevan denunciando sus condiciones de hacinamiento desde el estado de alarma. Los manifestantes piden su traslado a la pen&iacute;nsula, una medida negada de forma reiterada por el Ministerio del Interior. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informa la Delegaci&oacute;n del Gobierno en la ciudad aut&oacute;noma, &ldquo;se ha personado una fuerte presencia policial en el lugar,  un total de 13 patrullas de la Guardia Civil, de la&nbsp;Jefatura Superior de Polic&iacute;a y de la Polic&iacute;a Local&rdquo;. &ldquo;Algunas de las personas que protestaban han llegado a arrojar piedras y objetos contra los agentes e incluso algunos residentes han protagonizado intentos de escapar saltando el recinto del CETI&rdquo;, aseguran las mismas fuentes en un comunicado, por lo que los agentes han detenido a 26 residentes del CETI.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia de estos hechos, a&ntilde;aden, seis guardias civiles y tres agentes de la Polic&iacute;a Nacional han resultado heridos &ldquo;al ser alcanzados por las piedras&nbsp;y han sido atendidos por sanitarios del 061&rdquo;. Una empleada del CETI ha sido evacuada del centro por las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado ante su estado de nerviosismo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres embarazadas y con ni&ntilde;os peque&ntilde;os se escondieron en las habitaciones, los hombres empezaron a gritar y a concentrarse en la puerta sobre las 12:30...&rdquo;, describe un trabajador del centro a elDiario.es. &ldquo;La cosa fue a m&aacute;s y los trabajadores acabamos huyendo. Es dif&iacute;cil comprender lo que pasa y la situaci&oacute;n de estas personas&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen del interior del CETI tras la protesta de 200 migrantes por miedo al coronavirus ante las condiciones de hacinamiento en las que viven"
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                Imagen del interior del CETI tras la protesta de 200 migrantes por miedo al coronavirus ante las condiciones de hacinamiento en las que viven                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La detecci&oacute;n de varios casos positivos de coronavirus en el centro ha disparado el nerviosismo entre los migrantes acogidos, despu&eacute;s de haber pedido durante meses su traslado a la pen&iacute;nsula y denunciar sus. &ldquo;Tenemos miedo al coronavirus. Estamos hacinados, no hay posibilidad de mantener la distancia de seguridad, apenas tenemos mascarillas o geles&rdquo;, explic&oacute; a elDiario.es Abdellah , un joven palestino que lleva poco m&aacute;s de un a&ntilde;o en el centro a la espera de una respuesta de su petici&oacute;n de asilo. Con esas palabras describ&iacute;a la situaci&oacute;n de desesperaci&oacute;n que viven las 1.375 personas residentes del CETI, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos facilitados por la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones a este diario, cifra que pr&aacute;cticamente duplica la capacidad de acogida del centro, de 782. Fuentes del CETI consultadas por este medio aseguran que los ba&ntilde;os est&aacute;n provistos de geles hidroalcoh&oacute;licos, aunque reconocen que dadas las caracter&iacute;sticas del centro es imposible mantener distancia de seguridad.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez, Rosa Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/agentes-antidisturbios-intervienen-saturado-ceti-melilla-protesta-migrantes-brote-coronavirus_1_6183338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2020 12:20:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Agentes antidisturbios intervienen en el saturado CETI de Melilla tras una protesta de migrantes por el brote de coronavirus]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno mantiene a más de 1.300 migrantes hacinados en el CETI de Melilla tras detectar varios casos de COVID-19]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-mantiene-1-300-migrantes-hacinados-ceti-melilla-detectar-casos-covid-19_1_6181935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25454845-80c6-49e9-babd-f143b8f1603b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno mantiene a más de 1.300 migrantes hacinados en el CETI de Melilla tras detectar varios casos de COVID-19"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las personas acogidas en el centro han protestado este martes para pedir su traslado a la península: "Tenemos miedo al coronavirus. No podemos mantener la distancia de seguridad"</p></div><p class="article-text">
        Desde el estado de alarma, las personas acogidas en el Centro de Estancia Temporal de Extranjeros (CETI) de Melilla han comprobado que las medidas  repetidas hasta la saciedad por las autoridades para evitar los contagios no eran para ellos. Se preguntaban c&oacute;mo pod&iacute;an respetar la distancia social si cada d&iacute;a, en la cola del comedor se encontraban con centenares de personas; si dorm&iacute;an bajo lonas junto a decenas de compa&ntilde;eros, separadas por estrechos pasillos que imposibilitan evitar el contacto; si apenas hab&iacute;a mascarillas y gel para todos. El pasado viernes, se cumpli&oacute; el temor de numerosas organizaciones especializadas tras detectarse el primer caso de coronavirus en el CETI. A pesar del riesgo de expansi&oacute;n del virus en el interior, el Gobierno mantiene en condiciones de hacinamiento a 1.375 personas en un espacio con capacidad para alojar a 782.
    </p><p class="article-text">
        La residente infectada fue trasladada al Centro COVID-19 para su aislamiento. Ese mismo d&iacute;a, la Consejer&iacute;a de Salud P&uacute;blica, en coordinaci&oacute;n con el Ministerio de Inclusi&oacute;n -del que depende el centro-, orden&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/confinan-el-ceti-de-melilla-con-1-400-inmigrantes-acogidos-tras-un-positivo_1_6175580.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cierre del CETI durante las dos semanas siguientes</a>, medida que ha sido suspendida este martes por el juzgado de Primera Instancia e Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 1 de Melilla tras considerar que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/justicia-tumba-el-confinamiento-de-centros-y-otras-medidas-anticovid-de-melilla_1_6181407.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;no es proporcional&rdquo;.</a> Este fin de semana se detect&oacute; un segundo caso positivo en el centro. Un hombre que fue llevado al hospital comarcal de la ciudad con s&iacute;ntomas coincidentes con coronavirus y donde le confirmaron que era positivo, apunta un medio local. En ambos casos se desconoce c&oacute;mo y d&oacute;nde pudieron contagiarse. Ante la reapertura de puertas del CETI, ni la Consejer&iacute;a de Salud P&uacute;blica, ni la Delegaci&oacute;n del Gobierno, ni la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones aclaran si se proceder&aacute; a la realizaci&oacute;n de pruebas a todos los residentes y empleados.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones explican a elDiario.es que &ldquo;se est&aacute; desplegando en coordinaci&oacute;n con la Consejer&iacute;a de Salud de Melilla un operativo que permitir&aacute; rastrear y asegurar la cuarentena o el seguimiento de quienes as&iacute; lo precisen&rdquo;, del que no han detallado m&aacute;s detalles. &ldquo;La Ciudad Aut&oacute;noma de Melilla cuenta con un centro&nbsp;preparado para estos casos, ya que acoger la cuarentena de personas con Covid-19 que no puedan seguir sus confinamientos en sus hogares o en el centro donde est&eacute;n albergados&rdquo;, a&ntilde;aden las mismas fuentes. 
    </p><p class="article-text">
        El cierre temporal y la situaci&oacute;n en el centro de acogida ha disparado el nerviosismo entre los migrantes acogidos, despu&eacute;s de haber pedido durante meses su traslado a la pen&iacute;nsula. Cargados con pancartas en castellano y &aacute;rabe con mensajes como &lsquo;Pedimos seguridad y protecci&oacute;n, no miedo&rsquo; y &lsquo;Huimos de la guerra para no morir aqu&iacute;&rsquo; y al grito de &lsquo;salida&rsquo; y &lsquo;libertad&rsquo;, cerca de 200 residentes del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla se han concentrado este martes en las puertas de las instalaciones reclamando el traslado a la pen&iacute;nsula &ldquo;por miedo al contagio de coronavirus&rdquo;. Hasta la puerta del centro se desplazaron &ldquo;varias patrullas de la Guardia Civil, aunque no ha sido necesaria su intervenci&oacute;n, pues la protesta se ha desarrollado sin incidentes, seg&uacute;n la Delegaci&oacute;n del Gobierno en la ciudad aut&oacute;noma. 
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                    alt="Una de las tiendas donde duermen las personas acogidas en el CETI ante la falta de espacio en el interior."
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            <span class="title">
                Una de las tiendas donde duermen las personas acogidas en el CETI ante la falta de espacio en el interior.                            </span>
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        &ldquo;Tenemos miedo al coronavirus. Estamos hacinados, no hay posibilidad de mantener la distancia de seguridad, apenas tenemos mascarillas o geles&rdquo;, afirma Abdellah, un joven palestino que lleva poco m&aacute;s de un a&ntilde;o en el centro a la espera de una respuesta de su petici&oacute;n de asilo. Con esas palabras describ&iacute;a la situaci&oacute;n de desesperaci&oacute;n que viven las 1.375 personas residentes del CETI, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos facilitados por la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones a este diario, cifra que pr&aacute;cticamente duplica la capacidad de acogida del centro, de 782. Fuentes del CETI consultadas por este medio aseguran que los ba&ntilde;os est&aacute;n provistos de geles hidroalcoh&oacute;licos, aunque reconocen que dadas las caracter&iacute;sticas del centro es imposible mantener distancia de seguridad.Abdellah apunta que s&iacute; que distribuyeron dispensadores de gel hidroalcoh&oacute;lico en los ba&ntilde;os, pero como si no hubiera porque se gastan muy r&aacute;pido y tardan en rellenarlos. 
    </p><p class="article-text">
        Abdellah est&aacute; &ldquo;cansado&rdquo; de reutilizar la misma mascarilla: &ldquo;Despu&eacute;s de tanto tiempo creo que ya no es efectiva, por eso muchos no la llevan&rdquo;. El joven palestino ha participado en la concentraci&oacute;n de esta ma&ntilde;ana motivado no solo temor a contagiarse en unas instalaciones masificadas, sino tambi&eacute;n por la desesperaci&oacute;n que supone esperar m&aacute;s de un a&ntilde;o atrapado en Melilla esperando una respuesta a su petici&oacute;n de protecci&oacute;n internacional. &ldquo;Huyo del genocidio que comete Israel en Palestina. Cuanto m&aacute;s tiempo pase hasta que me concedan la protecci&oacute;n, m&aacute;s tardar&eacute; en reagruparme con mi mujer e hija&rdquo;, explica rodeado de otros j&oacute;venes que reclaman el traslado hacia la pen&iacute;nsula para poder seguir con su ruta migratoria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos dejado atr&aacute;s penurias en busca de un futuro mejor y nos encontramos encerrados sin saber si estamos contagiados o si tendremos tratamiento y sin posibilidad de viajar hasta la pen&iacute;nsula para seguir adelante&rdquo;, explica brevemente Mourad, pseud&oacute;nimo de un tunecino de 30 a&ntilde;os que ya se manifest&oacute; a inicios de a&ntilde;o ante la Delegaci&oacute;n del Gobierno en la ciudad aut&oacute;noma por la paralizaci&oacute;n de los traslados de sus compatriotas &ldquo;por presiones de Francia a Espa&ntilde;a&rdquo;, seg&uacute;n sospecha, para evitar la llegada de m&aacute;s migrantes procedentes de este pa&iacute;s magreb&iacute;. &ldquo;Estamos sanos, nos contagiaremos y encima nos culpar&aacute;n a nosotros de ser el foco de infecci&oacute;n&rdquo;, lamenta. 
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, gobiernos de distintos colores han tratado de prolongar la estancia de los migrantes en las ciudades aut&oacute;nomas bajo el supuesto argumento de que permitir una r&aacute;pida salida hacia el resto de Europa podr&iacute;a conllevar un&nbsp;aumento de las entradas clandestinas a trav&eacute;s de este punto. A pesar de las reiteradas exigencias por parte del Defensor del Pueblo, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y Amnist&iacute;a Internacional, Interior ha rechazado aprobar el traslado a la pen&iacute;nsula de un n&uacute;mero de personas suficiente para descongestionar el centro.  Desde que se decret&oacute; el estado de alarma el 14 de marzo se han realizado &uacute;nicamente dos traslados de residentes del CETI hacia la pen&iacute;nsula: 51 personas en el mes de abril y otras 136 en mayo. En ese mismo mes se desplazaron hasta 50 migrantes con diversas patolog&iacute;as a un hotel para evitar que un posible contagio agravara su situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que Interior se haya negado durante meses a desbloquear los traslados, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-ceti-melilla-garantizar-condiciones_1_6028885.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones</a> orden&oacute; en mayo impedir nuevas entradas en el CETI. Seg&uacute;n aseguran fuentes de la instituci&oacute;n, el objetivo fue &ldquo;garantizar las condiciones de acogida de las personas que se encuentren&rdquo; en el centro. No obstante, su ocupaci&oacute;n contin&uacute;a superando su capacidad con creces y, seg&uacute;n organizaciones sociales, no cumple con las garant&iacute;as. Los migrantes reci&eacute;n llegados desde entonces, entre los que se encuentran los 30 hombres que saltaron la valla la semana pasada, son alojados en la plaza de toros de la ciudad, un espacio que tambi&eacute;n est&aacute; masificado, al alojar a 500 personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entidades como Solidary Wheels y No Name Kitchen, que tambi&eacute;n operan sobre el terreno atendiendo las necesidades de las personas migrantes, condenan  &ldquo;el hacinamiento y la falta de higiene&rdquo;, as&iacute; como &ldquo;la falta de medidas de protecci&oacute;n y distanciamiento social ante la pandemia por covid-19&rdquo;. Por ello, exigen al Ministerio del Interior del Gobierno de Espa&ntilde;a que &ldquo;tal como recomiendan la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet y el subcomit&eacute; de prevenci&oacute;n de la tortura, as&iacute; como el Defensor del Pueblo espa&ntilde;ol, se realicen con urgencia traslados a la pen&iacute;nsula de las personas migrantes o solicitantes de asilo que sean necesarias para poder ofrecer las justas garant&iacute;as sanitarias que cualquier ser humano merece&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Soto, Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-mantiene-1-300-migrantes-hacinados-ceti-melilla-detectar-casos-covid-19_1_6181935.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2020 20:32:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno mantiene a más de 1.300 migrantes hacinados en el CETI de Melilla tras detectar varios casos de COVID-19]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Fronteras,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Semiesclavitud en una churrería de Melilla: un trabajador marroquí cobraba 120 euros al mes y dormía en la trastienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/semiesclavitud-churreria-melilla-trabajador-marroqui-cobraba-120-euros-mes-dormia-trastienda_1_6129448.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ce577f4-74f5-4697-98c5-03853decc3e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Semiesclavitud en una churrería de Melilla: un trabajador marroquí cobraba 120 euros al mes y dormía en la trastienda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Samir es uno de los trabajadores que la Policía encontró durmiendo en una cafetería melillense, cuyos dueños han sido detenidos por explotación laboral: "Llevo 13 años trabajando en Melilla, pero nadie me hace contrato"</p><p class="subtitle">El Defensor del Pueblo exige corregir las "deplorables" condiciones en las que trabajan y viven los jornaleros</p></div><p class="article-text">
        Tras recibir un aviso an&oacute;nimo, la Polic&iacute;a Nacional se present&oacute; a las cinco de la madrugada del pasado 17 de julio en una peque&ntilde;a churrer&iacute;a de una concurrida plaza de Melilla. En la peque&ntilde;a trastienda del local, entre una nevera, una pila de sillas y varios trastos, los agentes encontraron dormidos sobre un par de colchones a Samir Ouchen (nombre ficticio) y su compa&ntilde;ero, despu&eacute;s de trabajar durante jornadas completas y horas extra por un salario de 120 y 600 euros respectivamente. Se encontraban, indica el atestado policial, en &ldquo;condiciones de semiesclavitud&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Diez d&iacute;as despu&eacute;s de aquella madrugada en que la polic&iacute;a le sobresalt&oacute; mientras dorm&iacute;a, Samir Ouchen explica a eldiario.es las condiciones en las que trabaj&oacute; durante m&aacute;s de cinco a&ntilde;os en esa peque&ntilde;a churrer&iacute;a por un centenar de euros al mes. &ldquo;Estoy luchando por mis hijos. Si no lo hago yo, &iquest;qui&eacute;n lo har&aacute;?&rdquo;, se pregunta el hombre de 51 a&ntilde;os, sentado en un banco en la Plaza de las Culturas de la ciudad aut&oacute;noma, a pocos metros de la cafeter&iacute;a donde pasaba horas sin apenas descanso. 
    </p><p class="article-text">
        El camarero resid&iacute;a en la ciudad marroqu&iacute; de Nador, lim&iacute;trofe con Melilla, y cada d&iacute;a atravesaba la frontera para acudir a su puesto de  trabajo. Hasta que el cierre de fronteras de Marruecos ligado a la pandemia le dej&oacute; atrapado en el lado espa&ntilde;ol y le empuj&oacute; a pernoctar en la misma cafeter&iacute;a donde trabajaba por un m&iacute;sero salario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Espacio en el que los dos trabajadores dormían en el interior del local                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Polic&iacute;a, las condiciones de trabajo eran abusivas e ilegales. Tanto Samir como su compa&ntilde;ero son presuntamente v&iacute;ctimas de explotaci&oacute;n laboral. &ldquo;Llevo 13 a&ntilde;os trabajando en Melilla, sin contrato porque nadie me hace contrato. Los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os y medio, casi seis, los he pasado en la cafeter&iacute;a trabajando mucho y cobrando muy poco&rdquo;, relata Samir. Este marroqu&iacute; comenz&oacute; recibiendo 100 euros al mes. Poco despu&eacute;s, le a&ntilde;adieron 20 euros m&aacute;s por una media jornada que siempre se alargaba, pero por la que nunca le pagaban horas extra. A inicios de a&ntilde;o le subieron a 50 euros semanales, 200 al mes, pero con el estallido de la pandemia, dejaron de pagarle.
    </p><p class="article-text">
        La jornada laboral de Samir comenzaba a las seis de la ma&ntilde;ana y acababa a mediod&iacute;a, cuando su compa&ntilde;ero &mdash;que a diferencia de &eacute;l, s&iacute; ten&iacute;a contrato como trabajador transfronterizo y cobraba 600 euros mensuales&mdash; tomaba el relevo hasta medianoche. Ambos trabajaban de camareros, atendiendo la terraza y sirviendo las consumiciones. Con la intenci&oacute;n de aumentar sus ganancias, Samir tambi&eacute;n se dedica a lavar coches: &ldquo;As&iacute; me saco un extra, igual que tambi&eacute;n hago recados a los vecinos, les hago la compra, ayudo a los mayores&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo cambi&oacute; con el decreto del estado de alarma y el cierre de la frontera con Marruecos: con el negocio cerrado y sin poder regresar a su hogar, se vieron obligados a dormir en la trastienda del local. &ldquo;Una vecina me dio el colch&oacute;n y la almohada, el empleador se negaba a facilitarlo o mejorar las condiciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante estos cuatro meses se aseaba &ldquo;como pod&iacute;a&rdquo; en los servicios de la cafeter&iacute;a, los mismos que utilizaban los clientes, sin apenas ventilaci&oacute;n y condiciones insalubres, que representaban un peligro para los trabajadores y clientes. Com&iacute;an al finalizar su jornada alimentos procedentes de la caridad de los vecinos de viviendas de los alrededores.
    </p><h3 class="article-text">Amenazas y coacciones</h3><p class="article-text">
        La Unidad Central de Redes de Inmigraci&oacute;n Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF) de la Jefatura Superior de Polic&iacute;a de Melilla constat&oacute; que no se les permit&iacute;a parar a descansar para comer, tampoco se cumpl&iacute;a con el salario m&iacute;nimo interprofesional, no ten&iacute;an derecho a pagas extraordinarias, vacaciones y permisos, ni bajas m&eacute;dicas remuneradas. Samir, que actualmente se encuentra en situaci&oacute;n irregular en Espa&ntilde;a dado que no posee autorizaci&oacute;n de residencia ni trabajo, confirma lo relatado por los agentes en un comunicado policial. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No me hablaron nunca del contrato, no me lo quer&iacute;an hacer y se aprovechaban de mi desesperaci&oacute;n y situaci&oacute;n personal: si no trabajo yo, se buscar&aacute;n a otro y no podr&eacute; mantener a mi familia&rdquo;, cuenta con la voz temblorosa. Los insultos y amenazas verbales tambi&eacute;n formaban parte de su rutina. &ldquo;Pensaban que, de esta forma, trabajar&iacute;amos m&aacute;s y mejor&rdquo;. Samir apunta que, si en alg&uacute;n momento preguntaban por mejorar su situaci&oacute;n, recib&iacute;an amenazas de agresiones f&iacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        Con el inicio de la desescalada y la reapertura de la cafeter&iacute;a, Samir reinici&oacute; su actividad, pero su empleador en ning&uacute;n momento le facilit&oacute; equipos ni materiales de protecci&oacute;n para prevenir posibles contagios por COVID-19: &ldquo;No nos dieron mascarillas, ni guantes para protegernos, tuvimos que comprarlas con nuestro propio dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El otro afectado est&aacute; dado de alta en la Seguridad Social como trabajador transfronterizo con un contrato de 20 horas semanales, aunque el atestado policial recoge que &ldquo;en realidad realiza alrededor de 18 horas diarias a cambio de 600 euros mensuales, situaci&oacute;n que se ha alargado desde el a&ntilde;o 2005&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a Nacional detuvo al gerente y al encargado de la cafeter&iacute;a, padre de 60 a&ntilde;os e hijo de 32 a&ntilde;os y ambos de nacionalidad espa&ntilde;ola, por presunta explotaci&oacute;n laboral contra estos dos trabajadores &ldquo;en condiciones de semiesclavitud&rdquo; y un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n c&aacute;lculos de UCRIF, &ldquo;habr&iacute;an dejado de abonar a la Seguridad Social en concepto de impago de cuotas por estos dos trabajadores unos 60.000 euros&rdquo;. Este diario ha tratado de hablar con los responsables del negocio, pero no ha sido posible localizarlos.
    </p><h3 class="article-text">Incertidumbre y desesperaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Este lunes se cumplen diez d&iacute;as de la intervenci&oacute;n policial. Samir ya no trabaja en la cafeter&iacute;a y ha conseguido contactar con un familiar que lo ha acogido en su casa. &ldquo;Ahora estoy en una casa peque&ntilde;a, ya no vivo como un animal encerrado. El problema es que sin trabajo no puedo enviar dinero a mi familia&rdquo;, suspira.
    </p><p class="article-text">
        Samir tiene muy claro que no aceptar&aacute; ning&uacute;n otro empleo sin contrato y sigue buscando un trabajo en el que todo est&eacute; en regla. Mientras tanto, continua con su labor limpiando los coches de los vecinos y haciendo recados. &ldquo;Me conoce mucha gente de la ciudad, muchos clientes de la cafeter&iacute;a y otros que viven por la zona. Pregunta en aquella mesa grande, donde est&aacute;n aquellas se&ntilde;oras&rdquo;, dice con una t&iacute;mida sonrisa.
    </p><p class="article-text">
        En esa mesa, que ocupa una parte importante de la Plaza de las Culturas de Melilla, hay unas diez personas de celebraci&oacute;n. Cuatro de las mujeres preguntadas afirman conocer a Samir: &ldquo;Es un buen trabajador, un buscavidas, sabe salir adelante&rdquo;, comenta una de las se&ntilde;oras. Otra se hace eco de la noticia: &ldquo;No me cre&iacute;a que viviera en la cafeter&iacute;a. Le ayudaba d&aacute;ndole algo de dinero y comida, pero no ten&iacute;a ni idea&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Samir es conocido por su buen hacer y simpat&iacute;a. Sigue buscando un empleo mientras espera a que abran la frontera para poder regresar con su familia. Mientras tanto, asegura que tiene que lidiar con nuevas amenazas e insultos. &ldquo;Me persigue el cu&ntilde;ado del due&ntilde;o. Intenta grabarme con el m&oacute;vil para ver si trabajo. Creo que pretende presentarlo ante el juez. Trataron de convencerme para que dijera que no trabajaba con ellos en la cafeter&iacute;a, quer&iacute;an que mintiera. El otro d&iacute;a par&oacute; el coche la hija del gerente y me insult&oacute; llam&aacute;ndome 'cabr&oacute;n de mierda&rdquo;, relata mirando por toda la plaza, buscando con la mirada caras conocidas que le sigan.
    </p><h3 class="article-text">Preocupado por su familia</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la persecuci&oacute;n y acoso al que se ve sometido, Samir est&aacute; preocupado porque este viernes, 31 de julio, se celebra el Aid el Adha, la Pascua Grande de la comunidad musulmana conocida por el sacrificio del cordero. &ldquo;Me duele pasar esta fiesta lejos y fuera de casa, pero har&eacute; todo lo que pueda por enviar dinero a mi mujer y que compre un buen borrego para nuestros hijos. No quiero que se queden sin celebraci&oacute;n&rdquo;, cuenta mientras empieza a emocionarse. 
    </p><p class="article-text">
        Su plan es limpiar todos los coches que pueda y gastar lo m&iacute;nimo. &ldquo;Estoy cabreado con mi pa&iacute;s. No entiendo por qu&eacute; Marruecos no abre un pasillo humanitario como ha propuesto Espa&ntilde;a. El cierre de fronteras est&aacute; asfixiando a todos los marroqu&iacute;es que vivimos de trabajos en la ciudad aut&oacute;noma&rdquo;, lamenta Samir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/semiesclavitud-churreria-melilla-trabajador-marroqui-cobraba-120-euros-mes-dormia-trastienda_1_6129448.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jul 2020 20:29:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Semiesclavitud en una churrería de Melilla: un trabajador marroquí cobraba 120 euros al mes y dormía en la trastienda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Explotación laboral,Inmigración,Melilla]]></media:keywords>
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