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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gary Gerstle]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/gary-gerstle/]]></link>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La era neoliberal está terminando en Estados Unidos. ¿Y ahora qué?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/neoliberal-terminando-estados-unidos-ahora_129_8084683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6175e67c-518c-479e-96a3-5fd6675920c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1022916.jpg" width="4746" height="2670" alt="La era neoliberal está terminando en Estados Unidos. ¿Y ahora qué?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Biden tiene la oportunidad de darle a Estados Unidos un rumbo político progresista. Por ahora no lo tiene fácil, pero varias decisiones apuntan a una economía más verde y más social</p><p class="subtitle">La apuesta de Biden por el Estado del Bienestar marca el final de cuatro décadas de doctrina económica de Reagan</p></div><p class="article-text">
        El orden neoliberal que domin&oacute; la pol&iacute;tica estadounidense durante 40 a&ntilde;os <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/canarias-opina/estados-unidos-2021-fractura-social-crisis-politica_129_6743447.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se est&aacute; desarmando</a>. Este orden premiaba el movimiento libre del capital, de los bienes y de las personas. Celebraba como un logro para la econom&iacute;a la desregulaci&oacute;n que suced&iacute;a cuando los gobiernos ya no controlaban los mercados. Valoraba el cosmopolitismo como logro cultural, producto de la apertura de fronteras y consecuencia de la mezcla voluntaria de grandes diversidades de personas. 
    </p><p class="article-text">
        Aclamaba la globalizaci&oacute;n como una posici&oacute;n donde todos ganan: Occidente se enriquecer&iacute;a, pero el resto tambi&eacute;n; los pa&iacute;ses latinoamericanos y las naciones asi&aacute;ticas, los grandes y los peque&ntilde;os. No habr&iacute;a perdedores en este proyecto global; ni entre las clases trabajadoras occidentales ni entre los pueblos del sur global. <a href="https://www.eldiario.es/temas/globalizacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La globalizaci&oacute;n</a> y los mercados libres sacar&iacute;an todos los barcos a flote. En Estados Unidos, el orden neoliberal trascendi&oacute; las fronteras partidistas, invocando a todos los que deseaban poder pol&iacute;tico a adoptar su credo. Ronald Reagan fue su arquitecto m&aacute;s prominente, Bill Clinton, su facilitador, quien convirti&oacute; al partido Dem&oacute;crata para seguir sus mandamientos.
    </p><p class="article-text">
        La promesa del neoliberalismo no pudo sobrevivir al hundimiento econ&oacute;mico de 2008-2009. Millones de personas perdieron sus trabajos y hogares. La desigualdad econ&oacute;mica que hab&iacute;a caracterizado durante tanto tiempo al mundo neoliberal ahora se ampliaba, con los gobiernos al rescate de las clases rentistas antes que de las que viv&iacute;an solo de sus salarios. Muchos de quienes forman parte de esas &uacute;ltimas comenzaron a perder la fe en el neoliberalismo primero y en la democracia despu&eacute;s, acus&aacute;ndola de explotar &ldquo;al pueblo&rdquo;, ya fuera por negligencia en la administraci&oacute;n o por complicidad con un sistema nominalmente comprometido con el bien com&uacute;n pero arreglado de hecho para favorecer a los mejor posicionados.
    </p><p class="article-text">
        Esta fractura de la hegemon&iacute;a neoliberal abri&oacute; la pol&iacute;tica a nuevas voces. Donald Trump conmocion&oacute; al sistema pol&iacute;tico con un estilo crudo y una ret&oacute;rica que <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/lengua-camuflaje-trump_132_7166093.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">golpeaba el coraz&oacute;n de la ortodoxia neoliberal</a>: el libre comercio era una quimera que no hab&iacute;a hecho nada por el trabajador estadounidense; hab&iacute;a que establecer nuevamente las fronteras, construir muros, expulsar inmigrantes y revertir la globalizaci&oacute;n. El ascenso de <a href="https://www.eldiario.es/autores/bernie_sanders/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bernie Sanders</a> en la izquierda fue igualmente sorprendente, y su influencia en la pol&iacute;tica estadounidense fue mayor que la de cualquiera de sus compatriotas socialistas, exceptuando a Eugene Victor Debs.
    </p><p class="article-text">
        El charlat&aacute;n inmobiliario de Queens y el socialista grit&oacute;n de Brooklyn estaban a mundos de distancia en lo relativo a muchos asuntos pol&iacute;ticos. Pero ambos atacaban las agendas econ&oacute;micas globalizantes, la prevalencia del libre cambio por encima de las necesidades de los trabajadores y trabajadoras estadounidenses, el desguace de las f&aacute;bricas estadounidenses y la corrupci&oacute;n de las &eacute;lites del sistema pol&iacute;tico. Ambos generaron intensos niveles de apoyo que hicieron temblar a sus partidos. El bipartidismo se recrudeci&oacute; durante sus ascensos, volviendo la pol&iacute;tica m&aacute;s excitante pero tambi&eacute;n m&aacute;s vol&aacute;til, patrones que <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/virus-neoliberalismo_129_1211277.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pandemia de la COVID solo logr&oacute; intensificar.</a>
    </p><h3 class="article-text">&iquest;<a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/virus-neoliberalismo_129_1211277.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&#65279;</a>Y ahora qu&eacute;?</h3><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hay por delante? Si Trump se sale con la suya, Estados Unidos podr&iacute;a degenerar hacia un autoritarismo donde las instituciones democr&aacute;ticas del pa&iacute;s se vean subordinadas o bien a los decretos del &ldquo;gran l&iacute;der&rdquo; o bien a un Partido Republicano oligarca capaz de manipular los procesos electorales para mantenerse en el poder, aun si la mayor&iacute;a de los estadounidenses votara en su contra. Un r&eacute;gimen semejante buscar&iacute;a enardecer a la mayor&iacute;a blanca que se encoge (y se siente vulnerable) con apelaciones &eacute;tnico-nacionalistas y enriquecer a los miembros del gobierno mediante arreglos lucrativos y mutuamente beneficiosos con las &eacute;lites capitalistas. Ya sabemos bastante de c&oacute;mo funcionan estos reg&iacute;menes: fueron comunes en Am&eacute;rica Latina y &Aacute;frica durante la segunda mitad del siglo XX, y fueron castigados infinitamente por los observadores estadounidenses por traicionar los principios democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El camino de Sanders pasa a trav&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/temas/joe-biden/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joe Biden</a> quien, ir&oacute;nicamente, hab&iacute;a mantenido cierta distancia respecto a las causas progresistas. Pero ahora el nuevo presidente, que comprendi&oacute; la magnitud del momento y entendi&oacute; que este probablemente sea su &uacute;ltimo periodo de servicio, ha decidido canalizar el esp&iacute;ritu de Franklin Delano Roosevelt, el presidente dem&oacute;crata m&aacute;s exitoso de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Roosevelt mismo rompi&oacute; con los dogmas del libre mercado, e insisti&oacute; en que el gobierno federal administrara el capitalismo de acuerdo con el inter&eacute;s com&uacute;n. Emprendi&oacute; grandes proyectos de mejoras de infraestructuras porque comprendi&oacute; su importancia tanto para el crecimiento econ&oacute;mico como para demostrar de forma evidente la habilidad del Partido Dem&oacute;crata para mejorar el mundo cotidiano donde viv&iacute;an y trabajaban los ciudadanos. Abri&oacute; el Partido Dem&oacute;crata a la izquierda, convencido de que esa alianza acrecentar&iacute;a, en vez de reducir, las posibilidades de reformas. Comprendi&oacute; la necesidad de revitalizar la democracia en los Estados Unidos en una &eacute;poca en la que estaba siendo atacada en la mayor parte del mundo.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s dif&iacute;cil por el Congreso</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/paquete-ayudas-coronavirus-1-9-billones-dolares-clausurar-cuarenta-anos-reaganismo_1_7297773.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biden espera hacer propios cada uno de estos proyectos roosveltianos</a>. Pero no cuenta con el respaldo del Congreso de FDR. Roosevelt en 1932 disfrutaba de un apoyo, que creci&oacute; en 1934 y en 1936, mucho mayor que el que tiene Biden hoy en el Congreso. Para competir con el &eacute;xito de Roosevelt, Biden tendr&aacute; que hacer lo mismo en 2022 y 2024. Los republicanos entienden demasiado bien qu&eacute; est&aacute; en juego en esas elecciones, por lo cual sus legisladores trabajan d&iacute;a y noche para inclinar los procedimientos y los distritos electorales de forma que aventajen a su partido.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podr&aacute; Biden, en cualquier caso, empujar un New Deal<em> </em>para el siglo XXI? 
    </p><p class="article-text">
        El escenario no parece favorable. Pero los jugadores de apuestas de Las Vegas (y sus almas gemelas, los encuestadores) han demostrado no ser los mejores asesores pol&iacute;ticos en esta &eacute;poca tumultuosa. Biden ha tenido dos grandes &eacute;xitos pol&iacute;ticos: la vacunaci&oacute;n y <a href="https://www.whitehouse.gov/american-rescue-plan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el plan de rescate americano (American Rescue Plan</a>) de casi 2 billones de d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        Necesita dos &eacute;xitos m&aacute;s: uno podr&iacute;a ser un plan convencional de infraestructuras aprobado con apoyo de ambos partidos, y el otro un plan poco convencional verde de infraestructuras, enfocado en la infraestructura &ldquo;social&rdquo; m&aacute;s que en la material. Si, en consecuencia, la econom&iacute;a arranca; si comienzan a florecer nuevas carreteras, puentes, v&iacute;as y estaciones de recarga en el paisaje estadounidense; si se recupera la esperanza en un futuro americano; y si los dem&oacute;cratas encuentran 50 (o incluso 20) versiones de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/stacey-abrams-supresion-votantes-manos-republicanos-haciendo-querian-atacantes-capitolio_128_7345719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stacey Abrams</a>, capaces de darle al Partido Dem&oacute;crata la fuerza que cobr&oacute; en Georgia en 2020, entonces Biden estar&aacute; en posici&oacute;n de derrotar a las casas de apuestas y dar a los Estados Unidos una direcci&oacute;n pol&iacute;tica que a muchos les enorgullecer&iacute;a llamar progresista.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &#9679;&nbsp;Gary Gerstle es profesor en la Universidad de Cambridge. Est&aacute; escribiendo <em>The Rise and Fall of America&rsquo;s Neoliberal Order</em> que ser&aacute; publicado en 2022.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Ignacio Rial-Schies
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gary Gerstle]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Jun 2021 20:56:55 +0000]]></pubDate>
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