<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Barney Ronay]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/barney-ronay/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Barney Ronay]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1034218/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Inglaterra tiene que hacer un examen de conciencia tras lo sucedido en la Eurocopa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/inglaterra-examen-conciencia-sucedido-eurocopa_129_8130304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4cd8c7c-0bc3-420b-957f-b26ed9fa6632_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Inglaterra tiene que hacer un examen de conciencia tras lo sucedido en la Eurocopa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ganar partidos no es un atajo para conseguir la educación, la decencia y el liderazgo que hacen falta. Pero el fútbol también necesita controles si no quiere convertirse en una reunión de fanáticos</p><p class="subtitle">Insultos racistas en la final de la Eurocopa contra los jugadores ingleses que fallaron los penaltis</p></div><p class="article-text">
        Vuelta a lo de siempre. Avalanchas en las puertas del estadio de Wembley, abucheos a los himnos nacionales, miembros del personal de recepci&oacute;n golpeados, pintadas sobre los murales y <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/insultos-racistas-final-europa-jugadores-ingleses-fallaron-penaltis_1_8126362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el racismo desfilando por las redes sociales</a>. Colocados a las puertas del Bella Pasta, muchachos hacen el signo de la victoria en Little Italy y agreden a los transe&uacute;ntes en la estaci&oacute;n de metro.
    </p><p class="article-text">
        Un primer ministro que ha contribuido m&aacute;s a la divisi&oacute;n y a la estupidez que ninguna otra persona en Reino Unido env&iacute;a un mensaje contra la divisi&oacute;n y la estupidez. <a href="https://twitter.com/pritipatel/status/1414483365558951937?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una ministra de Interior </a>que emplea una ret&oacute;rica c&iacute;nica y de confrontaci&oacute;n dice estar &ldquo;asqueada&rdquo; al encontrar que hay gente que se la ha tomado en serio.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1414465103374729220?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Mirando alrededor tras la derrota de Inglaterra en la Eurocopa, uno se pregunta vagamente por qu&eacute; ser&aacute; que la victoria de Italia parece generar tanta satisfacci&oacute;n fuera de estas fronteras. Quiz&aacute;s, el verdadero logro pod&iacute;a haber sido el de los amigos que hicimos desde la invenci&oacute;n del f&uacute;tbol pero tampoco parece que tengamos muchos de esos.
    </p><p class="article-text">
        Ya habr&aacute; tiempo de hablar sobre la elecci&oacute;n de los jugadores para los penaltis y de las p&eacute;rdidas y ganancias en el balance del seleccionador nacional, Gareth Southgate. Pero primero, lo otro. Inglaterra 2021, una naci&oacute;n que se siente una vez m&aacute;s agotada.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; hacer ahora</h3><p class="article-text">
        Creer que el bello y joven equipo de Southgate iba a &ldquo;unir&rdquo; a un pa&iacute;s con graves divisiones estructurales y sociales siempre fue una idea profundamente equivocada. El f&uacute;tbol solo es f&uacute;tbol. Ganar partidos no es un atajo para conseguir la educaci&oacute;n, la decencia y el liderazgo que hacen falta en otras &aacute;reas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58af5b69-d46d-4223-a378-f2993b955177_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58af5b69-d46d-4223-a378-f2993b955177_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58af5b69-d46d-4223-a378-f2993b955177_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58af5b69-d46d-4223-a378-f2993b955177_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58af5b69-d46d-4223-a378-f2993b955177_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58af5b69-d46d-4223-a378-f2993b955177_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/58af5b69-d46d-4223-a378-f2993b955177_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aficionados ingleses reaccionan después de que su equipo perdiera la tanda de penaltis."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aficionados ingleses reaccionan después de que su equipo perdiera la tanda de penaltis.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hay una conclusi&oacute;n evidente tras<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/insultos-racistas-final-europa-jugadores-ingleses-fallaron-penaltis_1_8126362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los insultos miserables contra los jugadores negros de Inglaterra</a>. A menos que haya una conversi&oacute;n celestial y puedan ver la luz, est&aacute; claro que en este pa&iacute;s hay un grupo de personas que necesitan ser identificadas, censuradas y hacer que cierren la boca.
    </p><p class="article-text">
        La idea de que las empresas de redes sociales no son capaces de controlar estas agresiones es una ridiculez. Son su propiedad y es su c&oacute;digo inform&aacute;tico. No hacen falta algoritmos. Un becario adolescente con un tel&eacute;fono inteligente y un bot&oacute;n de borrar podr&iacute;a haber controlado las cuentas de estos jugadores en la noche del domingo. Lo &uacute;nico que hac&iacute;a falta era tener la voluntad genuina de hacerlo. Ese es el paso n&uacute;mero uno.
    </p><p class="article-text">
        El paso n&uacute;mero dos, un paso largo y minucioso, es hacer el reconocimiento integral y sincero de un pa&iacute;s donde tanta gente ha normalizado el racismo y la canallada sin gracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un problema en el que el f&uacute;tbol tiene algo que decir, porque el f&uacute;tbol es un negocio con un liderazgo y con un conjunto de normas. Si esto se gestiona mal, con un personal que no lo toma tan en serio como deber&iacute;a, el negocio del f&uacute;tbol servir&aacute; de punto de reuni&oacute;n para los fan&aacute;ticos, un lugar para radicalizarse y recrudecer las opiniones. Pero es un problema que el f&uacute;tbol puede controlar, no resolver.
    </p><p class="article-text">
        En el pasado, cada salida de la selecci&oacute;n de Inglaterra de un torneo inclu&iacute;a por defecto un repaso integral de todo. Esta vez, todo el pa&iacute;s es el que deber&iacute;a exponer a la luz sus verg&uuml;enzas y preguntarse qu&eacute; es lo que le est&aacute; pasando exactamente.
    </p><h3 class="article-text">El partido</h3><p class="article-text">
        Y sobre el juego, &iquest;qu&eacute; fue lo que pas&oacute;? En este punto vale la pena abrir un poco la perspectiva: Inglaterra ha perdido en la tanda de penaltis de la final de la Eurocopa. Fueron 45 minutos de buen juego ingl&eacute;s en el estadio de Wembley, hasta que fueron empujados hacia atr&aacute;s cuando Italia demostr&oacute; que tambi&eacute;n sab&iacute;a practicar este deporte.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de eso, Inglaterra se mantuvo invicta a lo largo del torneo, con dos centrocampistas que nunca hab&iacute;an jugado un partido de la Copa de la UEFA. Pasaron por encima de selecciones que hab&iacute;an sido cuatro veces campeonas del mundo, que hab&iacute;an sido finalistas de la Copa del Mundo, o que ya hab&iacute;an ganado la Eurocopa, como Croacia, la Rep&uacute;blica Checa (cuando formaba parte de Checoslovaquia), Alemania y Dinamarca. Solo la inmerecida arrogancia inglesa pod&iacute;a hacerlas parecer como indignas de una naci&oacute;n que nunca ha ganado la Eurocopa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3eadf38d-88ac-4fe1-9fd7-92724ce197bf_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3eadf38d-88ac-4fe1-9fd7-92724ce197bf_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3eadf38d-88ac-4fe1-9fd7-92724ce197bf_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3eadf38d-88ac-4fe1-9fd7-92724ce197bf_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3eadf38d-88ac-4fe1-9fd7-92724ce197bf_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3eadf38d-88ac-4fe1-9fd7-92724ce197bf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3eadf38d-88ac-4fe1-9fd7-92724ce197bf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El seleccionador de Inglaterra, Gareth Southgate, en una entrevista antes del partido."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El seleccionador de Inglaterra, Gareth Southgate, en una entrevista antes del partido.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre los que creen que Southgate simplemente tuvo suerte y los que dicen que hizo un mal trabajo como seleccionador, al final lo que parece es que se trata del trabajo imposible. Para llegar a esa conclusi&oacute;n hace falta cierto grado de disonancia cognitiva: desde que Southgate es el seleccionador, Inglaterra ha llegado a dos semifinales en dos intentos. Antes de &eacute;l, Inglaterra hab&iacute;a llegado a tres semifinales en 70 a&ntilde;os. Antes de Southgate, la selecci&oacute;n hab&iacute;a perdido contra Islandia y hab&iacute;a jugado tan mal en la Eurocopa 2012 que era dif&iacute;cil mirar los partidos sin migra&ntilde;as ni sensaciones de n&aacute;usea. No puede atribuirse al seleccionador todo el m&eacute;rito de la mejora pero &eacute;l es una gran parte de la soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esto no quiere decir que Southgate haya controlado a la perfecci&oacute;n todos los aspectos del juego el domingo. En los detalles finos y la gesti&oacute;n del juego a&uacute;n tiene que demostrar los instintos y el talento de los m&aacute;s exitosos entrenadores de clubes. Por cierto, ahora mismo ni uno solo de esos est&aacute; haciendo cola para entrenar a Inglaterra.
    </p><p class="article-text">
        Acusar&aacute;n a Southgate de haber dejado la final a la deriva, de no haber inyectado alguna dosis extra de energ&iacute;a poniendo a los jugadores Jack Grealish o Jadon Sancho cuando Italia empez&oacute; a dominar. En otra versi&oacute;n de los hechos, lo que ocurri&oacute; fue que Southgate escuch&oacute; los ecos de Croacia 2018, cuando Inglaterra se repleg&oacute; y fue arrollada, y que por eso decidi&oacute; atacar.
    </p><h3 class="article-text">No es un fracaso</h3><p class="article-text">
        Probablemente era lo que ten&iacute;a que pasar, ahora que nos decimos que Inglaterra va a seguir con las derrotas. Pero hay dos razones por las que esto no debe ser interpretado como un signo inequ&iacute;voco de fracaso. En primer lugar, no es as&iacute; como ha funcionado la prudente selecci&oacute;n de Southgate. Aqu&iacute; hubo un m&eacute;todo que les llev&oacute; hasta ese punto. Vivir por el escudo, morir por el escudo.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, Inglaterra sigue siendo el equipo que ha empatado con la mejor selecci&oacute;n de Europa y que ser&iacute;a ahora campe&oacute;n de la Eurocopa 2020 si hubiera tirado mejores penaltis. Este es el otro tema de preocupaci&oacute;n. Ha habido objeciones sobre la identidad de los jugadores que tiraron los penaltis de Inglaterra. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; Southgate eligi&oacute;, o permiti&oacute;, que Sancho, Bukayo Saka y Marcus Rashford lanzaran los penaltis? De ese grupo, dos acababan de entrar en el campo de juego. Uno de ellos tiene 19 a&ntilde;os y en su club tampoco es el que tira los penaltis.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta evidente es que Inglaterra hab&iacute;a entrenado y se hab&iacute;a preparado para esto. Estamos hablando de algunos de los jugadores m&aacute;s h&aacute;biles del equipo. Rashford suele tirar los penaltis en el Manchester United. En la Liga de Campeones, Sancho ha metido gol desde la l&iacute;nea de penaltis para el Borussia Dortmund. No hay una falta de l&oacute;gica aqu&iacute;. Los jugadores se habr&aacute;n sentido preparados. Las objeciones solo llegan con el mal resultado en el marcador.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bed72247-c079-4aa1-be0f-b0ec938b71e7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bed72247-c079-4aa1-be0f-b0ec938b71e7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bed72247-c079-4aa1-be0f-b0ec938b71e7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bed72247-c079-4aa1-be0f-b0ec938b71e7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bed72247-c079-4aa1-be0f-b0ec938b71e7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bed72247-c079-4aa1-be0f-b0ec938b71e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bed72247-c079-4aa1-be0f-b0ec938b71e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El inglés Bukayo Saka se muestra abatido tras el partido."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El inglés Bukayo Saka se muestra abatido tras el partido.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El caso de Saka es m&aacute;s complicado. No tiene experiencia pero s&iacute; juego. Por supuesto, &eacute;l dir&aacute; que estaba preparado. Y existe la tentaci&oacute;n de presentar al seleccionador nacional como una especie de padre pesadilla de hijo deportista, donde Saka ser&iacute;a su joven y talentoso mini-Gareth Southgate, nuevo en el equipo, vers&aacute;til, maduro, y del que se espera que reescriba el propio fracaso deportivo de Southgate cuando fall&oacute; el penalti en la final de la Eurocopa de 1996, que marque los cientos de goles que &eacute;l nunca marc&oacute;, que juegue en los equipos locales a los que &eacute;l nunca lleg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es mejor resistirse a ese relato. Saka no es un ni&ntilde;o. Es un futbolista profesional con talento y recursos. Sobrevivir&aacute; a esto. Hubo otros cuatro jugadores que tambi&eacute;n fallaron. No se puede permitir que el impulso de protegerlo, el miedo a la agresi&oacute;n, prime sobre lo que realmente sucede. Esa es la verdadera cuesti&oacute;n. Southgate ha sido elogiado, con raz&oacute;n, por dar espacio a los futbolistas m&aacute;s j&oacute;venes, por confiar en ellos, ofrecerles una puerta abierta y responsabilidad, con todo el peligro y toda la esperanza que eso implica. Poner a Saka en los penaltis es totalmente coherente con esa estrategia. Fue una decisi&oacute;n trascendente de Southgate, fiel al equipo, fiel a s&iacute; mismo, y tomada pensando exclusivamente en el colectivo. Manejar los detalles de una tanda de penaltis es posible pero tambi&eacute;n hay un elemento de capricho. Dentro de este deporte, son lo m&aacute;s cercano que hay a lo absurdo.
    </p><p class="article-text">
        La selecci&oacute;n inglesa seguir&aacute; avanzando hacia Catar en el florecimiento del per&iacute;odo m&aacute;s exitoso dentro de su historia en el torneo. Los jugadores salen de esta Eurocopa habi&eacute;ndose ganado el cr&eacute;dito. El seleccionador tiene sobre todo aspectos positivos, con algunos fallos de su plan bajo el escrutinio m&aacute;s intenso. En cuanto al pa&iacute;s, al baj&oacute;n, a esas voces marginales, bueno, eso es otro asunto totalmente distinto.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Barney Ronay]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/inglaterra-examen-conciencia-sucedido-eurocopa_129_8130304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jul 2021 20:45:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e4cd8c7c-0bc3-420b-957f-b26ed9fa6632_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5357992" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e4cd8c7c-0bc3-420b-957f-b26ed9fa6632_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5357992" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Inglaterra tiene que hacer un examen de conciencia tras lo sucedido en la Eurocopa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e4cd8c7c-0bc3-420b-957f-b26ed9fa6632_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Futbolistas,Racismo,Fútbol,Eurocopa]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
